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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
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	<title>Todos los resultados de blogs de madrid fusion | Blogs El Espectador</title>
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        <title>¿Quién responde por el despelote en la FILBo?</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/quien-responde-por-el-despelote-en-la-filbo/</link>
        <description><![CDATA[<p>La Feria Internacional del Libro de Bogotá envejeció en todos los sentidos de la palabra. Dos semanas que deberían servir para celebrar la alegría de leer se tornan monótonas y carentes de un propósito claro. ¡Hagamos algo, por favor!</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-313d960a61fe819af926e51e3cbe24cc wp-block-paragraph"><em>“El principio ha dado a luz el final<br>Todo continuará igual<br>Las sonrisas gastadas<br>El interés interesado<br>Las preguntas de piedra en piedra<br>Las gesticulaciones que remedan amor<br>Todo continuará igual”: </em>Del poema El despertar, de Alejandra Pizarnik.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cuando la Cámara Colombiana del Libro despertó, la FILBo todavía estaba allí. </p>



<p class="wp-block-paragraph">La feria se volvió aburrida y el aguacero empeora&nbsp;todo. La gente, cansada, se sienta por ahí a comer cualquier cosa mientras varias salas de conferencias permanecen casi vacías, salvo que usted sea (otra vez) la <em>vedette </em>y se llame Mario Mendoza. O venga de afuera, y se le trate como a un ave exótica.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hay quienes llegan preguntando “y aquí que están dando”, típico de nosotros los colombianos. Entran, se acomodan y a chatear se dijo, desentendidos de las conversaciones con o entre autores. Los más jóvenes nacieron cansados. Muchachos de colegio (yo también tuve 20 años y recuerdo lo sabroso que era perder el tiempo), yendo en parche y sin saber la razón de estar en Corferias. ¿Contribuir con el ruido y el caos peatonal? Por si acaso, nos recuerdo el slogan de este año: <em>&#8220;Escucharnos es leernos&#8221;. </em></p>



<p class="wp-block-paragraph">La feria es la misma, por no decir la misma vaina de todos los años.&nbsp; No hay novedad, hasta la lluvia regresa testaruda de abril en abril, como un poema sombrío que se estrella sobre el asfalto, aunque yo preferiría una lluvia de estrellas arriadas por un meteorito&#8230; a ver si los señores de la FILBo despiertan como el dinosaurio de Augusto Monterroso.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Menos mal están los pabellones (por fortuna nunca se mueven de su sitio) para soportar la tormenta que me atormenta. Dejé de comprar paraguas, porque todos los pierdo. Me pasa lo mismo con las sombrillas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La feria envejeció en todos los sentidos. Debe ser que a la Cámara Colombiana del Libro también le salieron canas y necesita revolucionarios de la palabra antes de que la palabra muera ahogada en su tinta. Sí, una revolución libresca, el estallido de los párrafos. Lo que sea, pero que algo pase para conjurar tanta monotonía. Poco a poco, el amor por FILBo me lo están&nbsp;matando.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hay autores nuevos y valiosos, pero ciertos medios parecen empecinados con los mismos tres… cuatro… a lo sumo cinco, de siempre. De la literatura infantil poco se habla. Los niños son el futuro pero aquí el presente son los viejos, y cuando los niños sean de verdad el futuro, ya viejos serán. Somos la nación de las frases publicitarias: puro cuento, y no en sentido literario.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ya no tengo claro cuál es el propósito de la FILBo. ¿Vender libros a la lata? ¿Formar lectores? ¿Promover el turismo y las caminatas saludables en un país sedentario? &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sí, me han cercenado las ganas volver a la Feria. Antes necesitaba varios días para recorrerla de pe a pa. Ahora, a falta de novedad, me habita la <em><u>jartera</u></em>.&nbsp;Una vez es suficiente, dos sería masoquismo; si usted va más veces es porque es periodista cultural y le toca, es expositor o vendedor, o un amigo le pidió encarecidamente que lo acompañe a la presentación de su nuevo hijo. &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Porque para que un escritor llene la sala debe convidar amigos y familiares, y a veces ni con eso… salvo que usted se&nbsp;llame Mario Mendoza.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Informa la FILBo que hubo 2.300 eventos durante los 14 días (mal contados, son 164 por día) Con tanto evento, el tiempo se va en ojear la programación y buscar las salas en aquel laberinto. Hay tanta cosa en la agenda como si de un mercado persa se tratara. ¿Llenar por llenar (lo que sea que haya que llenar)? ¿Cuál es el criterio?&nbsp;¿Se puede apelar a la calidad por encima de la cantidad o es necesario tener contento a cada expositor con stand en el certamen?</p>



<p class="wp-block-paragraph">Quienes alquilan un espacio (que barato no es para las pequeñas editoriales, por ejemplo), esperan vender para recuperar la inversión, y no siempre eso pasa. <em>“Ya no cabemos ahí, que cobren duro y los mejores escenarios se los den a Planeta y Random House”,</em> se quejó un editor-escritor.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="1024" height="808" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/09063257/ZETA-ZETA-ZETA-ZETA-FERIA-DEL-LIBRO-1024x808.jpg" alt="" class="wp-image-128877" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/09063257/ZETA-ZETA-ZETA-ZETA-FERIA-DEL-LIBRO-1024x808.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/09063257/ZETA-ZETA-ZETA-ZETA-FERIA-DEL-LIBRO-300x237.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/09063257/ZETA-ZETA-ZETA-ZETA-FERIA-DEL-LIBRO-768x606.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/09063257/ZETA-ZETA-ZETA-ZETA-FERIA-DEL-LIBRO.jpg 1080w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En la oferta infinita y variada, la literatura queda relegada. Porque no hay una intención&nbsp;genuina por hacer que el visitante conozca y consuma cualquiera de los géneros literarios, como aquel que entra en la iglesia buscando redención al tragar la hostia. Se venden, eso sí, muchas palomitas de maíz, como si uno estuviera en cine. Y hasta parece, porque al ver que nada cambia, se tiene la impresión de que esta película tan cansona ya la ha visto antes. Una fotografía en sepia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">¿Hace la prensa cultural control sobre quienes tienen en sus manos la promoción de la lectura en Colombia? &nbsp;¿Por qué no exigirle a la Cámara Colombiana del Libro un cambio extremo a ver si en 2027, el año de los 100 años de Gabo, la FILBo espabila y provoca?</p>



<p class="wp-block-paragraph">Una Feria del libro debe ser más que la mercadería de espacios para exhibir libros. Debe haber un propósito altruista para que la gente sienta el llamado de la letra impresa.&nbsp;La FILBo debe aprovechar mejor los ríos de gente (más de 560 mil personas en esta edición).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Quinientas sesenta mil personas distribuidas en 2.300 eventos, arroja un promedio de 243 personas por sala. Llegué a una donde, conmigo, éramos diez gatos. Y, sin embargo, valió la pena estar ahí. ¿Demasiada oferta cultural en un país de incultos?</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los políticos sí entienden para qué sirve una clientela cautiva. (Al margen, un pajarito me contó que algunos de los presidenciables invitados al foro con candidatos de <strong>El Espectador</strong>, ni siquiera sabían que existe una Ley de Cultura.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>¿Quién responde por el despelote en que se ha convertido la Feria Internacional del Libro de Bogotá, especialmente los fines de semana y festivos?</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">El sábado 2 de mayo, un novelista, preso de la angustia, me envió por WhatsApp un audio: &#8220;Cuando hay tanta gente, no se puede andar; este año fue peor que el anterior. Me puse a pensar: ¿y qué tal si ocurre una estampida? Si a un loco le da por hacer una broma gritando peligro, incendio o bomba, es probable que haya muertos. Me di cuenta de algo: no hay personas controlando la horda humana. Todos caminaban, yo también, en todas las direcciones, como yendo a ningún lado. Tenía un evento y llegué media hora tarde&#8221;, se lamentó.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ese día mi amigo escritor se sintió ahogado entre tanto gentío dentro de un pabellón. &#8220;Cabezas por todo lado, y ni un claro de luz&#8221;, me dijo. Aunque suene increíble, en días de alto tráfico peatonal, se necesitan en Corferias personas con señales de tránsito en la mano antes de que ocurra lo impensable.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero avancemos en medio del tumulto. Nos privan del placer de tener entre&nbsp; nosotros a los últimos premios Nobel de Literatura, que con algo de suerte seguirán vivos a la vuelta de los próximos 10 años, a ver si un día los traen y expandimos la mente, sin necesidad de un viaje psicodélico.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Bien por la India como país invitado de honor, pero pobrísima la difusión de su literatura por parte de la FILBo. Como hecho para destacar, la visita de la escritora Kiran Desai, que pasó prácticamente desapercibida para la prensa. Es autora de tres novelas aclamadas por la crítica: <em>Alboroto en el guayabal</em> (1999), El legado de la pérdida (2006) y <em>La soledad de Sonia y Sunny</em>, de la cual <strong>El Espectador</strong> reprodujo <a href="https://www.elespectador.com/el-magazin-cultural/filbo-2026-india-pais-invitado-lea-un-capitulo-de-la-n">un capítulo que recomiendo</a>, lo mismo que el diálogo de la autora con la colombiana Pilar Quintana.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe title="Pilar Quintana y Kiran Desai EN VIVO desde la FILBo 2026" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/dl8t9e-pHbo?start=1878&#038;feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En conclusión, no creo sinceramente que, después de 38 ediciones,&nbsp;la FILBo esté a la altura de las ferias de Madrid, Frankfurt, ni siquiera la de Guadalajara. El capitalismo salvaje no puede ser la medida de todas las cosas: libros costosos, parqueaderos costosos, boletería costosa, comida costosa y taxi adicional, porque la estación de TM está lejos, relejos. &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Se reporta que el Salón Internacional de Negocios alcanzó 1.246 citas con expectativa de ventas por USD 4,1 millones. Debe haber algo más allá del afán mercantilista, porque el libro es el último refugio seguro en un mundo que se descuaderna en nuestras narices. Si alguien lee esto en la Cámara Colombiana del Libro, ojalá que en lugar de callar o refunfuñar, diga: <em>“sí, mucha razón tienen los quejetas, vamos a hacer algo”.</em> Y se atrevan a hacerlo, aunque sea para cerrarnos la boca.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cada año alguien llama la atención sobre las mismas cuestiones. Tristemente, las paredes no escuchan.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Laura Galindo, periodista y pianista, <a href="https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/lauragalindo/lo-bueno-y-lo-malo-de-la-filbo-2025/#google_vignette">escribió en <strong>El Espectador</strong></a>, sobre la FILBo 2025: “Una edición a la que le faltó música, inmersión y diálogo editorial; con más autores que lectores y en la que pareciera más sencillo publicar un libro que comprar uno. Una edición en la que el tema principal no logró pasar de un slogan y en la que, salvo algunas conversaciones, pasó de agache entre los invitados”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En un artículo de Razón Pública, titulado “Una feria de segunda”, el escritor Darío Rodríguez dijo en 2018: “La Feria Internacional del Libro de Bogotá (FilBo) no es comparable con otras ferias del libro en América Latina”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La FILBo sedujo al principio. Ya no. Por monótona, acartonada, repetitiva, tristísima, como aquel miércoles lluvioso en que salí aburrido envidiando a los que sí llevaban paraguas (o sombrilla), preguntándome por qué diablos los libros de Mario Mendoza no me seducen.</p>



<p class="wp-block-paragraph">¿Eres tú, Mario, o soy yo?&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=128769</guid>
        <pubDate>Sat, 09 May 2026 11:45:30 +0000</pubDate>
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>&amp;#8220;Pornopolítica&amp;#8221;, por Edwin Cruz.</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/filosofia-y-coyuntura-2/pornopolitica-por-edwin-cruz/</link>
        <description><![CDATA[<p>Filosofía y coyuntura presenta este fragmento del libro &#8220;Pornopolítica&#8221; (Bogotá, Desde abajo, 2025) del politólogo Edwin Cruz Rodríguez, un sugestivo ensayo donde se establecen las relaciones entre el capitalismo de plataformas con su economía de la atención, el entretenimiento y la política como espectáculo. Un libro fundamental para entender la dinámica política actual.  </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">Edwin Cruz Rodríguez es Doctor en Estudios políticos y Relaciones Internacionales por la Universidad Nacional de Colombia. Es autor de varios libros, entre ellos, <em>El federalismo en Colombia (1853-1886). Una historia política conceptual </em>(Desde abajo, 2023) y <em>Pensar la interculturalidad: una invitación desde Abya-Ayala/América Latina</em> (Quito, Abya-Yala, 2013). Estudioso de los procesos de paz en Colombia y los movimientos sociales.  Aquí presentamos este fragmento de su libro <em>Pornopolítica</em> (Bogotá, Desde abajo, 2025). </p>



<p class="wp-block-paragraph"> <strong>Pornopolítica (Fragmento). </strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Por: Edwin Cruz Rodríguez. </strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Probablemente, el vínculo estricto entre pornografía y política se produjo en la campaña electoral de la actriz Ilona Staller, conocida como “Cicciolina”, que la llevaría a ocupar un escaño como diputada en el parlamento italiano, entre 1985 y 1992. <em>Allí aparecieron ciertos rasgos característicos de la pornopolítica, especialmente la utilización del capital erótico, la publicación de aspectos de la vida íntima, el devenir marca del representante, la fabricación del escándalo y la subordinación de la acción a la búsqueda de un efecto comunicativo —en vez de orientarse hacia la alteración efectiva del mundo— con el fin de captar la atención y conseguir notoriedad. </em>Ciertamente, estos no son fenómenos del todo recientes. En la política electoral, los representantes no corresponden a la “aristocracia natural” que deseaba Thomas Jefferson: no es la inteligencia ni la virtud lo que los distingue del resto de ciudadanos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No obstante, los mecanismos para conseguir la atención que en tiempos de “Cicciolina” eran excepcionales hoy se han convertido en la norma. <strong>Las formas de escenificar en la actividad política contemporánea están fuertemente marcadas por la extensión de caracteres propios de lo pornográfico a la totalidad del campo de lo visible. Buena parte de la actividad política actual se concentra en alterar la escena, esto es, en atraer la atención mediante lo obsceno, lo sorprendente, lo escandaloso. </strong>Lo atinente a la sexualidad tiene un lugar destacado, aunque no exclusivo, en ese empeño. Por todo esto, en contraste con “Cicciolina”, ya no resulta igualmente extraordinaria la relación entre el presidente de EE.UU. Donald Trump y la también actriz porno Stormi Daniels, pese a comprometer un litigio judicial ampliamente publicitado: se trata apenas de una noticia más en el día a día de la política, incluso constituye solo un escándalo en la larga lista del histriónico político. Entre “Cicciolina” y Trump median complejas mutaciones estructurales que configuran paulatinamente un <strong>régimen escópico particular.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Un proceso central en esas transformaciones es la digitalización de la realidad social, </strong>el hecho de que actualmente todos los vínculos sociales están mediados y una buena cantidad de ellos han sido reemplazados por conexiones digitales, hasta el punto que en ciertos contextos laborales las relaciones cara a cara puedan considerarse un privilegio (Sennett, 2012, pp. 206-207). <strong>El régimen escópico de la política contemporánea no puede comprenderse al margen del capitalismo de plataformas, entramado social basado en la captura de datos mediante “infraestructuras digitales que permiten que dos o más grupos interactúen” (Srnicek, 2018, p. 45), y especialmente de la economía de la atención, pieza fundamental de su engranaje. </strong>Las empresas tecnológicas globales, los actores privados más poderosos en la historia, se apropian de enormes cantidades de información, la procesan mediante sus avanzadas tecnologías y <em>la convierten en un conocimiento</em>, a disposición de quien pueda pagarlo, <em><strong>que permite anticipar, predecir o inducir conductas </strong></em>(Zuboff, 2021, pp. 21-25). Como sostiene Peirano (2020, p. 29), <strong>el mecanismo fundamental para capturar la atención en las plataformas digitales es el condicionamiento a intervalo variable de B. F. Skinner</strong>. Los dispositivos que lo incorporan <strong>mantienen la atención gracias a la expectativa que crean las recompensas en lapsos cortos</strong>. <em>Su función es generar una placentera descarga de dopamina o una frustración, para de esa forma inducir un comportamiento compulsivo. La retribución placentera es análoga a la que provee la pornografía: un placer onanista, reducido a la respuesta mecánica y pasiva del organismo biológico, sin ningún tipo de ascesis ni aportación de sentido por parte del sujeto que, por el contrario, es cosificado, convertido en un elemento de un engranaje mayor.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Así las cosas, el tránsito desde una esfera pública basada en medios analógicos hacia una regida por las lógicas de los medios digitales ha intensificado la competencia por la atención y los rasgos que vinculan la política contemporánea con lo pornográfico. En la sociedad digitalizada el escándalo es permanente. Por ejemplo, el régimen escópico en que se desenvuelve Donald Trump es muy distinto de aquel en que actuaron políticos que <em>a priori</em> podrían considerarse de su mismo tipo, como Silvio Berlusconi. Como sostiene Marco D’Eramo (2024), Berlusconi irrumpió en la política electoral teniendo como principal atributo el hecho de ser un magnate “antipolítico”, ajeno y opuesto a la clase política, es decir, después de tener éxito como empresario de los medios de comunicación y del fútbol. En cambio, <strong>Trump es el arquetipo del <em>influencer</em>: hace política <em>representando</em> el papel de magnate “antipolítico”.</strong> Desde los años ochenta, su propia imagen es su capital fundamental y su “modelo de negocio” consiste en la autopromoción para capitalizar la atención. De ahí la infinidad de productos que ha tratado de posicionar en el mercado con su nombre y con signos de su apariencia personal: desde un perfume hasta una universidad. Su imagen se convirtió en una <em>marca</em> solo en 2004, tras un extenso listado de fracasos empresariales, como presentador del <em>reality</em> <em>show</em> <em>The Apprendice.</em> Finalmente, encontró en la política una vía expedita para “monetizar” la atención en el momento en que los ejes estructurantes del espectáculo político ya no eran sustancialmente diferentes a los del espacio donde alcanzó su celebridad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero <strong>la economía de la atención no afecta únicamente el <em>performance</em> de los políticos profesionales: en gran medida estructura la totalidad del escenario público. </strong>En la práctica, como demostró Bauman (2005, p. 13), todos los vínculos sociales tienden a adoptar la “liquidez” del ámbito virtual. Las relaciones sociales se establecen como “conexiones” en función de la gratificación a corto plazo, fluctúan a mayor velocidad que las relaciones sólidas y durables del pasado porque las personas eluden los compromisos permanentes. Además, en ese contexto de precariedad <strong>las conexiones se convierten en un capital social primordial del que dependen las oportunidades vitales, laborales y erótico-afectivas.</strong> Para conectarse, las personas necesariamente deben incursionar en el ámbito virtual: compiten en ese dominio por hacerse visibles, por conseguir atención en medio de la infinidad de informaciones y estímulos. De esa manera, <strong><em>devienen mercaderes de sí mismos: el producto que transan, compran y venden es, en última instancia, su propia vida privada, personal y particular, convertida en datos, imágenes, interacciones y redes de relaciones de las que se apropian las grandes empresas tecnológicas. Así, lo privado se hace visible en el ámbito público y, ulteriormente, es privatizado.</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">De esa forma, <strong>lo público-político es copado por todo tipo de asuntos, privados, personales, particulares, socialmente irrelevantes pero eficaces para conseguir la atención, cuyo ruido resta visibilidad a los problemas fundamentales de la vida en común</strong>, esto es, problemas cuyas consecuencias no pueden resolver los individuos de manera privada, sino que requieren necesariamente una gestión política. Por consiguiente, bajo <strong>el capitalismo de plataformas </strong>existe una doble privatización de lo público. Por una parte, en la medida en que los asuntos privados, personales y particulares no logran traducirse como problemas de la vida en común, en la esfera pública predominan los intereses privados. Por otra parte, al privatizar los vínculos sociales y la comunicación, las plataformas reducen y en algunos casos anulan los espacios de encuentro entre desconocidos, es decir, el ámbito público.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Como consecuencia, el capitalismo de plataformas limita la posibilidad de establecer relaciones sociales sólidas e incluso erosiona las existentes. <strong>Para despojar de la atención a sus usuarios, acopiar sus datos y manipular su conducta, las plataformas utilizan herramientas de inteligencia artificial predictiva o algoritmos, ubicándolos en grandes contenedores, burbujas o cámaras de eco </strong>(Pariser, 2017, p. 18). Así, <em>las plataformas personalizan los flujos de información, determinando tanto lo que las personas pueden ver como sus potenciales interacciones.</em> En realidad, las empresas tecnológicas reducen la contingencia de la vida social: no solo reemplazan los vínculos sociales por “conexiones” digitales, sino que limitan la gama de relaciones posibles para cada usuario. En consecuencia, <strong>socavan el mundo común, el lugar en donde se expresa la pluralidad de los seres humanos y el conjunto de referentes compartidos que hacen posible una corroboración intersubjetiva de la realidad</strong>. Este aislamiento implica, de hecho, un efecto más intenso de la ideología. A decir verdad, la desinformación no es consecuencia de la comunicación caótica que, hipotéticamente, produciría la expresión simultánea de un sinnúmero de usuarios, sino de una comunicación privatizada e intensamente controlada.</p>



<p class="wp-block-paragraph">E<strong>n vez de la “realidad aumentada” que prometen los artefactos de última tecnología, el capitalismo de plataformas ha configurado una realidad disminuida. </strong>La digitalización no ha hecho que la realidad desaparezca o sea reemplazada por su representación, como sostuviera Baudrillard (1984, p. 63), pero ya no la percibimos, no la vemos o, en el mejor de los casos, hemos perdido la dirección de nuestra propia mirada. <strong>Paradójicamente, la mayor disposición de información de acceso libre no se traduce en una ampliación de la visión sino, por el contrario, en una ceguera relativa inducida por los mecanismos para el despojo de la atención. La mirada es conducida por el bucle de estímulos y gratificaciones periódicas, de manera que las personas pierden control sobre su visión.</strong> De un lado, la continua estimulación impide que la mirada se concentre. De otro lado, sin embargo, esta continua estimulación implica una fijación de la vista en el sentido en que a esta expresión le confería Sontag (2007, p. 28): enfocando únicamente el flujo compulsivo de las imágenes que impide la movilidad, la modulación de la perspectiva y graduación en la intensidad de la mirada. El resultado es paradójico: <em>la mirada es orientada de tal manera que se impide ver.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Esta reducción de la visión guarda cierta similitud con la que produce la pornografía. El porno también despoja completamente la atención del espectador mediante un dispositivo de compulsión: el estímulo y la gratificación son necesarios para “enganchar” con un contenido esencialmente monótono. La pornografía concentra el sentido de la vista en una imagen instantánea, pues en tanto que está privada de narrativa, de secuencia temporal, prácticamente carece de duración. No obstante, en realidad cuando miramos pornografía ya no estamos viendo: aunque la imagen capte por completo nuestra atención, no hay realmente nada que ver, el campo visual está saturado porque de antemano sabemos lo que va a ocurrir. </strong>En efecto, dado que el porno reduce la sexualidad a un intercambio corporal mecánico, la imagen está condicionada por la materia misma de que trata. Como apunta Steiner (1990, p. 103), las variaciones posibles de la relación sexual son limitadas. <em>Eso explica la monotonía característica del género pornográfico.</em> Por esa razón, más que la visión en sí, la pornografía explota la re-visión, la búsqueda periódica del mismo estímulo, la iteración de lo ya visto.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Confinado en burbujas o cámaras de eco,</strong> el usuario de tecnologías digitales no solo ve reducida su percepción, también es privado de la posibilidad de construir lazos sociales de manera autónoma, de acuerdo a sus propios deseos e intereses. <strong>El mundo que podría construir con otros es reemplazado por los agregados de usuarios construidos por los algoritmos en función de las ganancias privadas.</strong> De esa manera, el capitalismo de plataformas reduce los individuos <strong>a una soledad estructural:</strong> reemplaza los vínculos sociales por conexiones digitales férreamente controladas que a lo sumo configuran un sucedáneo de la sociabilidad, <em>una semivida social que obstaculiza la construcción de un mundo común. </em><strong>Esta soledad del ciudadano contemporáneo es similar a la del consumidor de pornografía, pues tanto la conexión digital como el porno aíslan a las personas. El porno se consume de manera privada, en verdad cada vez más privada debido a su difusión predominantemente por Internet </strong>(Gubern, 2005, p. 48). Pero no se trata únicamente de la forma de consumo. La psicoanalista <em>Silvia Ons ha descubierto que en sus pacientes más jóvenes la pornografía no es un preámbulo ni un facilitador sino un obstáculo para la experiencia sexual</em> (Ons, 2018, p. 8). Orientadas por la concepción pornográfica del sexo, las personas terminan prefiriendo los estímulos y la recompensa onanista en corto tiempo, sobre el trabajo de lidiar con el otro realmente existente y su siempre incierta respuesta. Por lo tanto, la pornografía es a la sexualidad lo que la conexión digital es a la sociabilidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Así mismo, <strong><em>los mecanismos dispuestos por las plataformas para despojar la atención le imprimen a la política contemporánea un funcionamiento compulsivo análogo al de la pornografía.</em></strong> Ambas actividades se desenvuelven en función de la gratificación a corto plazo, privilegiando el resultado en detrimento de los procesos. Además de la explicitud de la imagen, el porno se distingue del erotismo porque está privado de una trama narrativa compleja capaz de vincular el pasado con el presente y el futuro sin suprimir la contingencia que caracteriza las relaciones entre seres humanos. En el erotismo predominan la expectativa, el descubrimiento paulatino y la imaginación. En cambio, la monotonía propia de la pornografía —el mismo acto con el mismo resultado siempre— está compensada por una velocidad que sincroniza con la aceleración digital, posibilitando una excitación y una recompensa rápidas. <strong><em>Como el porno, la política contemporánea se basa en emociones primarias, capaces de atraer la atención por un lapso efímero. Para hacerse visibles, en medio de las enormes cantidades de datos con que son bombardeados permanentemente a una velocidad que imposibilita fijar la mirada, ciudadanos y políticos profesionales se valen de lo escandaloso y de lo obsceno. De esa forma, producen continuamente estímulos que refuerzan los dispositivos compulsivos del sistema.</em></strong> Los hechos capaces de generar emociones, como la indignación y la compasión, se convierten en <em>tendencias</em> fugaces en el terreno virtual, siendo rápidamente reemplazadas por algo peor o más entretenido. Así se configura un sistema de incentivos que premia la acción en el presente, desligándola de toda proyección hacia el futuro.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>En la política contemporánea, la desinstitucionalización, el declive de los partidos y de los programas políticos de largo plazo, basados en utopías que creaban una continuidad en el tiempo mediante narraciones más o menos coherentes sobre la vida en común, se expresan en un protagonismo personalista concentrado en el corto plazo. </strong>Hoy predominan los liderazgos individuales efímeros o “líquidos” cuyo ciclo vital responde, en última instancia, a las <em>tendencias</em> del espacio virtual. <strong>El desempeño inmediato de los políticos profesionales, medido en tráfico digital y por su figuración en los sondeos periódicos, desplaza cualquier consideración ideológica u organizativa de mediano y largo plazos, razón por la cual siempre están en campaña electoral.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Finalmente, tanto en la pornografía como en la política contemporánea los sujetos son reducidos a la pasividad. </strong>La pornografía ofrece una fantasía cerrada que se compra ya hecha y no demanda del espectador un esfuerzo imaginativo: todo está dado, no hay nada que inventar o alterar. Por consiguiente, el espectador es reducido a mero receptor de estímulos. Al igual que el espectador de pornografía, el ciudadano contemporáneo está reducido a la impotencia. Paradójicamente, <strong>el escenario político se altera a cada momento con la irrupción de algo urgente y excepcional, que atrae la atención e incluso entretiene, pero en lo fundamental permanece igual. Tales alteraciones se experimentan como momentos repetitivos y equivalentes de un continuo invariable y mecánico, impermeable a la introducción de la diferencia y la novedad. En la medida en que el espacio público es doblemente privatizado — su criterio estructurador es la rentabilidad de las grandes empresas tecnológicas y, por ese motivo, en él predominan los asuntos privados, personales y particulares capaces de generar tráfico digital—, los problemas de la vida en común son invisibles, permanecen al margen de la actividad política. </strong>Más aún, las personas están imposibilitadas para actuar colectivamente en su posible resolución. <em>El aislamiento algorítmico priva al individuo de sus relaciones con los otros y del mundo común y, por tanto, de la posibilidad de ejercer poder.</em> Impide así la introducción de la novedad y la diferencia para perturbar la monotonía repetitiva de lo mismo creada por los mecanismos de compulsión. En la práctica, <strong>la acción política se reduce a la expresión individual, a la manifestación del descontento o la aprobación de <em>tendencias</em> virtuales, que no llegan a traducirse en acción colectiva efectiva pero retroalimentan el sistema, produciendo datos, interacciones y, por ende, ganancias privadas. </strong><em>A pesar de la retórica de la participación, el ciudadano es reducido a espectador, a consumidor de una fantasía en la cual es protagonista.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La pornopolítica corresponde a ese espectáculo autorreferente y privatizado, análogo a la fantasía cerrada de la pornografía. </strong>El porno no aspira a la mímesis, sino que construye una meta-realidad autorreferente, un remedo del sexo que limita la sexualidad. <strong>La pornopolítica reduce la política a su escenificación espectacular, la aísla de la construcción y gestión de lo común, y de toda posibilidad de transformar el mundo: es un sucedáneo de la política, no una política intensificada.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Referencias</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Sennett, Richard (2012) <em>Juntos. Rituales, placeres y política de cooperación</em>. Barcelona: Anagrama.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Srnicek, Nick (2018) <em>Capitalismo de plataformas</em>. Buenos Aires: Caja Negra.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Zuboff, Shoshana (2021) <em>La era del capitalismo de vigilancia</em>. Bogotá: Planeta.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Peirano, Martha (2020) <em>El enemigo conoce al sistema</em>. Barcelona: Debate.</p>



<p class="wp-block-paragraph">D’Eramo, Marco (2024, 7 de mayo) “Problem Trump”. <em>Sidecar. The NLR blog</em>. Disponible en: <a href="https://newleftreview.org/sidecar/posts/problem-trump">https://newleftreview.org/sidecar/posts/problem-trump</a></p>



<p class="wp-block-paragraph">Bauman, Zygmunt (2005) <em>Amor líquido. Acerca de la fragilidad de los vínculos humanos</em>. Buenos Aires: FCE.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pariser, Eli (2017) <em>El filtro burbuja</em>. Madrid: Taurus.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Baudrillard, Jean (1984) <em>Las estrategias fatales</em>. Barcelona: Anagrama.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sontag, Susan (2007) <em>Estilos radicales</em>. Barcelona: Debolsillo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Steiner, George (1990) <em>Lenguaje y silencio. Ensayos sobre la literatura, el lenguaje y lo inhumano</em>. México: Gedisa.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Gubern, Román (2005) <em>La imagen pornográfica y otras perversiones ópticas</em>. Barcelona: Anagrama.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ons, Silvia (2018) <em>El cuerpo pornográfico: marcas y adicciones</em>. Buenos Aires: Paidós.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Damian Pachon Soto</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Filosofía y coyuntura</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=122030</guid>
        <pubDate>Wed, 05 Nov 2025 09:24:27 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/05042058/edwin.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[&#8220;Pornopolítica&#8221;, por Edwin Cruz.]]></media:description>
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            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Los límites de la Teoría Crítica de Frankfurt vistos desde América Latina</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/filosofia-y-coyuntura/los-limites-de-la-teoria-critica-de-frankfurt-vistos-desde-america-latina/</link>
        <description><![CDATA[<p>En este artículo se explora la recepción de la primera generación de la Escuela de Frankfurt en Nuestra América, pero también se evidencian sus límites y puntos ciegos para la leer la realidad abigarrada del llamado Sur global. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Podcast del artículo: <a href="https://notebooklm.google.com/notebook/fb6aa2bf-dc7b-47c8-8ed6-29756b2b07e7/audio">https://notebooklm.google.com/notebook/fb6aa2bf-dc7b-47c8-8ed6-29756b2b07e7/audio</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Introducción</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Desde hace algunas décadas venimos hablando en América Latina del Sur Global. Hoy esta denominación se ha ido extendiendo a otras latitudes y cada vez es más usada en escenarios y encuentros internacionales. Por Sur Global nos referimos a un conjunto de países que históricamente han estado en posición de subordinación y dependencia histórico-estructural con el llamado Norte o primer mundo, son países y sociedades que no pertenecen al mundo hegemónico, que han sido víctimas del colonialismo y el imperialismo, y que en las actuales condiciones de transición geopolítica buscan alternativas frente a los viejos poderes. En este sentido, el Sur Global es la misma “periferia” de Europa y de los Estados Unidos, tal como lo concebía la Teoría de la dependencia y la filosofía de la liberación desde la segunda mitad del siglo XX. Pero el Sur Global <em>no es, entonces, una denominación geográfica, sino un posicionamiento ideológico, político, filosófico, económico y estratégico que se presenta como alternativa contrahegemónica frente al nordocentrismo civilizatorio</em>. </p>



<p class="wp-block-paragraph">&nbsp;Igualmente se entiende que el Sur también está en las sociedades del Norte en los inmigrantes ilegales, los excluidos, los sin hogar. Es el tercer mundo interior de los países hegemónicos; pero en el Sur también hay un Norte imperial incrustado en su dirigencia, en las oligarquías cómplices que venden nuestros recursos y que son enlaces del capitalismo e instrumentos claves para la extracción de valor.&nbsp;&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso, también, hace algunas décadas se ha venido hablando de <em>epistemologías del Sur </em>como ha hecho Boaventura de Soussa Santos para aludir a conocimientos, prácticas cognitivas alternativas, saberes otros, a sus formas de validez, y, muy especialmente, a las apuestas emancipatorias desde la periferia, desde los excluidos del mundo capitalista hegemónico:</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph"> “la epistemología de sur apunta fundamentalmente a prácticas de conocimiento que permitan intensificar la voluntad de transformación social. La identificación de relaciones desiguales de poder-saber que subyacen a las epistemologías del Norte” (Santos, 2009, p. 13). </p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">Pues bien, es en ese Sur global donde la Teoría crítica alemana, en la versión de la primera Escuela de Frankfurt, fue recibida, asimilada, pero también criticada, pues desde América Latina, entendido como un <em>locus de enunciación</em>, y desde un pensamiento situado, se ha recibido tal corriente, pero también se han puesto de presente sus limitaciones.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En lo que sigue me referiré un poco a la recepción de la Teoría crítica en América Latina, aludiendo a sus usos, y enfatizando en sus límites..    </p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>Cuestión de contextos</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">La Teoría Crítica de la sociedad, y por ello me refiero a la primera generación de la posteriormente llamada Escuela de Frankfurt, surgió en el periodo de entreguerras, justo después de la Primera Guerra Mundial y en pleno ascenso de los fascismos; igualmente, durante la crisis del liberalismo, la democracia y del Estado de Derecho. Así mismo, forman parte de este contexto la crisis económica de 1929, las tensiones entre la derecha nostálgica en Alemania que añoraba el imperio, el miedo que inspiraba el bolcheviquismo y la alternativa que presentaba la socialdemocracia (Wiggershaus, 2009).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es en este contexto donde la Teoría crítica, que recogía la tradición de Kant, Hegel, Marx, Nietzsche, Freud, y de la mano de otras disciplinas como la economía, el derecho, la sociología, etc., plantea su proyecto epistemológico y emancipatorio. Se trató de una fuerte crítica del positivismo o <em>teoría tradicional</em> con su separación sujeto/objeto, su descuido por los procesos sociales que condicionan el quehacer científico, su pretendida neutralidad valorativa, su conservadurismo político y, por lo mismo, su complicidad con la dadidad del mundo, esto es, con el capitalismo vigente. Contra esas ideas, la primera generación puso de presente que tanto el investigador como el objeto de estudio son productos de la praxis humana, son configurados históricamente, por lo cual el quehacer científico no es neutro y forma parte del proceso social, de los intereses económicos y utilitarios, por eso era impensable una ciencia neutra, aséptica, lo que quería decir que no era posible la neutralidad valorativa que tanto preocupó a Max Weber.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero lo que esta primera generación planteó de fondo fue una fuerte crítica de la modernidad, la crítica de la Ilustración, la perversión de la razón y las patologías de la sociedad capitalista. Era todo un proyecto civilizatorio lo que estaba en cuestión. Sus miembros mostraron cómo un sistema irracional se mostraba como racional, cómo adaptaba y manipulaba a la sociedad, cómo las industrias culturales (producción serializada de una cultura de la adaptación) eran afirmativas y perpetuaban un sistema que era incapaz de permitir la realización humana plena. Por eso buscaron construir una sociedad racional, más allá de la razón instrumental, introducir la razón en la historia para crear una sociedad emancipada. La superación de todos aquellos aspectos que le impedían al ser humano tener una vida plena se convirtió en su proyecto. Horkheimer lo dijo claramente: </p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">“la idea de una sociedad futura como comunidad de hombres libres, tal como ella sería posible con los medios técnicos con que se cuenta” (Horkheimer, 2008, p. 249).&nbsp;&nbsp;</p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">&nbsp;La Teoría crítica, dialéctica y materialista, legó un fructífero análisis de la sociedad capitalista, sus tensiones, pero también de sus posibilidades emancipatorias tal como mostró especialmente Herbert Marcuse (Pachón, 2025a); dejó interesantes análisis sobre el fascismo, la personalidad autoritaria, las industrias culturales. Igualmente, estudiaron el “Estado autoritario” (Horkheimer, 2006) o “Estado total autoritario” (Marcuse, 2025) con lo que avanzaron hacia lo que Hannah Arendt (1951) describió después como “Totalitarismo”. Ahora, si bien fueron acusados de pesimistas o escépticos, su legado sigue siendo un horizonte aún vigente para la construcción de “otros mundos posibles”, tal como decimos desde el Foro Social Mundial de Porto Alegre, realizado en el año 2001.&nbsp;&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">En América Latina el contexto era bastante diferente. Para los años cuarenta del siglo pasado, Latinoamérica había sorteado relativamente bien la Gran recesión de 1929; en el continente existían algunos <em>nacionalismos</em> críticos del imperialismo de Estados Unidos en la región. Esos nacionalismos, como el de Lázaro Cárdenas en México, o el de Perón en Argentina, abogaban por la nacionalización de los servicios públicos, la protección de los bienes y recursos nacionales. Ese nacionalismo impulsó la llamada filosofía latinoamericana que no solo fue crítica de nuestra dependencia filosófica frente a Europa, sino que impulsó el estudio de las tradiciones filosóficas nacionales desde la colonia hasta el siglo XX.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Me parece que América Latina no padeció la crisis de la muerte de la modernidad tal como se vio en Europa. Y esto se debe que en América Latina la modernidad siempre había estado postergada, de tal manera que el escepticismo, corrientes como el existencialismo, el nihilismo histórico, la sensación de que la ilustración habían muerto, no fueron vividos como en Europa y tal como lo percibía la Escuela de Frankfurt. De hecho, en el caso de la filosofía había cierto optimismo. No podíamos sucumbir como Europa, pero también debíamos construir nuestros propios referentes. Leopoldo Zea, el filósofo mejicano decía:  </p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">América vivía cómodamente a la sombra de la cultura europea. Sin embargo, esta cultura se estremece en nuestros días, parece haber desaparecido en el continente europeo […] Quien tan confiado había vivido a la sombra de un árbol que no había plantado se encuentra en la intemperie cuando el plantador lo corta y echa al fuego por inútil. Ahora tiene que plantar su propio árbol cultural. (1983, p. 189).</p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">La filosofía latinoamericana se tomó en serio la idea de “plantar su propio árbol cultural” y por eso enfocó sus reflexiones en la realidad latinoamericana. Es cierto que se cometieron muchos desaciertos, ciertos adanismos teóricos y esencialismos, pero la intención iba de la mano con lo que ocurría en las nacientes ciencias sociales críticas latinoamericanas como la nueva historia social, la teoría de la dependencia económica, la teología de la liberación, la nueva sociología auténticamente latinoamericana, la pedagogía del oprimido. Todas estas corrientes críticas superaban el positivismo o lo que los frankfurtianos llamaron Teoría tradicional. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Por lo demás, esas ciencias sociales críticas emergían en un contexto de descolonización del tercer mundo, crítica del colonialismo, del imperialismo, en el contexto de la guerra fría, la revolución cubana de 1959, la revolución cultural de los años sesenta, en fin, en una época donde la <em>liberación </em>era un proyecto, pero también era una especie de paradigma, un “paradigma de la liberación” donde conceptos como liberación nacional, emancipación, opresión, hombre nuevo, constituían un campo semántico articulado, que exigía sus propias rupturas epistemológicas y rebeliones epistémicas. Era un pensamiento situado, desde América Latina, que leía nuestros retos civilizatorios en medio de las coyunturas globales. Fue un pensamiento atento a lo que ocurría en el mundo, pero con un foco en nuestros problemas, nuestras formaciones sociales, nuestros conflictos y nuestras posibilidades.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Fue, en realidad, el ingreso de la teoría crítica en la estela del marxismo y la influencia de este en las ciencias sociales los que introdujeron la versión de la crítica en América Latina. La crítica del capitalismo periférico y dependiente, del atraso y el desarrollo desigual, la atención a nuestras estructuras hacendatarias, semifeudales, el problema de la acumulación de la tierra, la reforma agraria, la reflexión sobre los posibles sujetos de la revolución como el naciente proletariado o el campesinado, el análisis de las clases sociales, el paradigma del conflicto, etc., permitieron la ruptura epistemológica con la vieja historia bachilleratesca, la economía burguesa hegemónica, la sociología de los amateurs. En la filosofía facilitaron la crítica de la filosofía repetitiva y de culto por la tradición que practicaban los llamados normalizadores. Con todo, hay que aclarar que existían dos marxismos: el de la militancia de los partidos comunistas, los “ladrillos soviéticos” de los que habla el Che Guevara, y el marxismo más serio, más académico, el que usaban las ciencias sociales para el estudio de la realidad latinoamericana.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>La recepción de la Teoría crítica y las ciencias sociales críticas latinoamericanas.</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Las ciencias sociales críticas que surgieron en estos años confluían en muchos aspectos epistemológicos con lo que había planteado Horkheimer en textos como <em>La situación actual de la filosofía social y las tareas de un instituto de investigación social, </em>de 1931, donde aparecen las primeras ideas en torno al proyecto (Horkheimer, 2015) y en su muy conocido texto de 1937 <em>Teoría tradicional y teoría crítica. </em>&nbsp;Pero ¿cuáles eran las notas comunes de estas ciencias sociales críticas latinoamericanas? Puedo sintetizarlas de la siguiente manera:</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">a) La apuesta por la necesidad de recuperar la tradición latinoamericana, por pobre que fuera, al igual que sus luchas, demandas y esfuerzos; b) la crítica de las ciencias sociales foráneas, con sus epistemologías, énfasis y objetos de estudio; c) la necesidad de superar el colonialismo intelectual y epistémico; d) la visibilización de las relaciones entre geopolítica, poder y saber; e) el rescate del vínculo entre ciencia y compromiso político pues la ciencia social debía no sólo ofrecer un conocimiento de la realidad (cognitivo, explicativo), sino apostarle a la descolonización y la necesaria transformación del orden social. Se trató también de g) privilegiar el análisis del conflicto sobre el de <em>estabilidad</em> del orden social y de h) enfatizar el <em>carácter contradictorio</em> de la realidad social latinoamericana, i) asumiéndola en su <em>radical historicidad</em>. (Pachón, 2025b, p. 21).</p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">Estos elementos son patentes, todos y cada uno de ellos, tanto en la sociología de la liberación que planteó Orlando Fals Borda (2015), pero también, y conforme a la especificidad de la disciplina, en la Filosofía de la Liberación de Enrique Dussel (2011), surgida en los años setenta.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Digamos de paso que para los años sesenta y setenta ya se había dado la difusión de la primera generación de Frankfurt en América Latina. En la Revista <em>Sur </em>en Argentina, en la colección de “Estudios alemanes” se publicó una selección de artículos de Herbert Marcuse bajo el título <em>Cultura y sociedad</em>; asimismo, se había publicado en 1965 <em>El miedo a la libertad </em>de Erich Fromm. Todo eso confluía con los intentos de darle estatus de cientificidad a la naciente sociología argentina, tarea en la cual Gino Germani jugó un papel fundamental. Así mismo, fue temprano el ingreso de algunos textos de Walter Benjamin. A finales de los años sesenta, para 1969, ya se habían publicado en castellano textos como <em>Crítica de la razón instrumental</em> de Horkheimer y <em>Dialéctica de la ilustración</em> de Horkheimer y Adorno.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En Colombia también se difundió el pensamiento de Benjamin y ya, a finales de los años setenta, profesores como Rubén Jaramillo Vélez y Guillermo Hoyos contribuyeron a la difusión del pensamiento de la primera y la segunda generación de la Escuela, respectivamente. En México, en los años sesenta, la editorial Joaquín Mortiz publicó obras de Marcuse como <em>El hombre unidimensional</em> y la presencia de la primera generación de la teoría crítica influyó en pensadores como Bolívar Echeverría. Valga decir de paso que Marcuse fue el autor más célebre y conocido de la Escuela en América Latina, cuya fama se debió a su gran influencia en las revueltas estudiantiles de los años sesenta en California, Berlín o Paris: “Se suele mencionar que en el mayo se hablaba de las tres M: Marx, Mao y Marcuse” (Entel <em>et al</em>., 2004, p. 207).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es justo resaltar aquí que en América Latina estas elaboraciones teóricas de la primera generación de la Escuela de Frankfurt no tuvieron mayor impacto en el análisis del capitalismo y las estructuras sociales. Como han mostrado Alicia Entel, Victor Lenarduzzi y Diego Gerzovich, hubo un <em>conocimiento fragmentario</em> de sus tesis. Sus aportes fueron influyentes especialmente en el campo de los estudios de la comunicación, entre finales de los años sesenta y comienzos de los setenta, pero esa influencia no es tan significativa como se piensa (Entel <em>et al.</em>, 2004). Mas bien fue solo hasta el influente libro de Jesús Martín Barbero <em>De los medios a las mediaciones. Comunicación, cultura y hegemonía </em>de 1987, cuando ese legado teórico es aprovechado, asumido, aunque con poca confrontación crítica. Es cierto que las obras de los frankfurtianos aportaron en discusiones sobre las industrias culturales, la cultura de masas, el papel del arte, la mercantilización y la emancipación, la comunicación y la manipulación social, etc., pero parte de esos problemas también eran abordados desde los aportes que Antonio Gramsci había hecho sobre la cultura y la hegemonía, con la ventaja de que Gramsci permitía pensar el problema del folclore o la cultura y el saber populares, el sentido común, etc., tal como lo había puesto de presente Fals Borda en su recepción del pensador italiano.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Todo lo anterior nos lleva a preguntarnos: ¿Cuál fue, realmente, la influencia de la teoría crítica de la sociedad en América Latina? ¿Fueron usados sus marcos teóricos para el análisis de la estructura capitalista? ¿Para pensar las opciones de emancipación y el cambio social? O ¿estos problemas eran abordados mejor desde un marxismo estándar, de línea soviética o de influencia althusseriana? Sin duda, algunos problemas relativos al arte, la cultura y la comunicación fueron iluminados desde el legado frankfurtiano, pero los otros se abordaron desde el marxismo tradicional.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Me parece que en estos años lo que llamamos una teoría crítica tomó un camino propio entre nosotros. Fueron más importante Marx y las elaboraciones teóricas del continente que el legado frankfurtiano. Fals Borda, por ejemplo, llega a las mismas elaboraciones epistemológicas sobre la ciencia socia crítica sin conocer el legado de Horkheimer o Adorno (Fals, 2015). El sociólogo colombiano se apoyó en Hegel, Marx, Lenin, Mao y Gramsci y así pudo construir su sociología crítica y su metodología de la Investigación Acción Participativa, una metodología donde se co-construye conocimiento con los sujetos subalternos, algo ajeno a la Teoría Crítica alemana la cual solo se conoció “después de 1970” (p. 272). &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ahora, sin duda ha sido el pensamiento de Enrique Dussel el que mejor ha discutido con el legado de la Escuela de Frankfurt, y el que ha visibilizado también parte de sus limitaciones. Dussel sostuvo que para los años setenta Marcuse le permitió politizar al tercer mundo, a todos aquellos sujetos que según Marcuse no estaban contaminados por el sistema, “los marginados”, tal como lo había expuesto en <em>El hombre unidimensional </em>(Marcuse, 1981). Enrique Dussel escribió un texto titulado <em>La filosofía de la liberación y la Escuela de Frankfurt </em>producto de un encuentro con profesores alemanes en el año 2004. Allí el filósofo de la liberación hace un balance de sus relaciones con la Teoría Crítica. Alude a que la primera generación le permitió prestar atención a la <em>materialidad</em> <em>de la vida</em>, pues los sujetos son seres de carne y hueso, que tienen deseos, afectos, que viven, comen y requieren satisfacer sus necesidades vitales. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Dice Dussel: </p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">“se trataba de una materialidad negativa; se consideraba especialmente los efectos negativos del sistema dominante: el dolor, la miseria” (Dussel, 2021, p. 946) que se debían superar para permitir el desarrollo pleno del ser humano. La idea de los frankfurtianos de suprimir el sufrimiento y la “vida dañada” (Adorno, 2017), su apuesta por la justicia, la denuncia de la miseria y el dolor de las víctimas del capitalismo, se avenía bien con la apuesta de Dussel de la liberación de las víctimas del sistema, de los excluidos, de los oprimidos, de los periféricos. Junto con Marx y el pensamiento semita, los frankfurtianos le permitieron a Dussel pensar mejor el <em>principio material</em> de la ética y la política entendido como la perpetuación, el mantenimiento y el desarrollo de la vida de la comunidad política y de la humanidad toda.</p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">De la segunda generación Dussel asume el <em>principio formal consensual </em>como fuente de legitimidad de un nuevo sistema y orden políticos. Pero ese principio formal es complementado con el principio material, de tal manera que el diálogo o el consenso entre la comunidad de hablantes o de comunicación gira en torno a la vida, pues no vivimos para argumentar, sino que argumentamos para vivir. Aquí el diálogo de Dussel con Karl Otto Apel y Habermas fue fundamental. Sin embargo, yendo más allá, Dussel propondrá el <em>consenso de los oprimidos </em>articulado en una <em>discursividad crítica</em> de los excluidos que cuestionan las pretensiones de verdad, validez y de justicia del sistema vigente. Los oprimidos en consenso crítico por medio de la praxis política pueden llegar a construir un nuevo orden que no busca solo el reconocimiento entre iguales, sino que <em>crea </em>un orden <em>más allá</em> (o transmodernidad) del actual estado civilizatorio. No se trata, entonces, de incluir a las víctimas en un orden social injusto, sino de superar ese orden injusto permitiendo el reconocimiento de la alteridad radical del Otro y su singularidad.&nbsp;&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>Los límites de la Teoría Crítica en la América Latina abigarrada.</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Mas allá del dialogo de Dussel y la filosofía de la liberación con la Escuela de Frankfurt, creo que la teoría crítica que se construyó en años posteriores en América Latina, evidenció los límites de la Teoría Crítica alemana. En primer lugar, se estaba pensando en un contexto diferente, donde no era la crisis de la modernidad el tema central; en segundo lugar, ese pensamiento fue (y es) un <em>contextualismo crítico</em> o <em>pensamiento situado</em> que enfatizaba la <em>singularidad del sujeto periférico</em> (el campesino, la mujer, el negro, el indio, el inmigrante, el desplazado, el mestizo, los sujetos racializados, los excluidos materialmente del sistema) con sus luchas, demandas, narrativas y apuestas de futuro; igualmente, se reconstruía la tradición intelectual nuestroamericana con sus construcciones teóricas y metodológicas y, también se pensaba un objeto de estudio, “Latinoamérica”, abigarrado, mestizo o barroco, creole, con cruce de temporalidades, modos productivos, lenguas, culturas, religiones y mitos. Es decir, el sujeto, las herramientas epistémicas y el objeto eran asumidos en su historicidad radical, los cuales, a pesar de estar articulados diferencialmente al interior del mundo occidental y europeo, mantenía sus particularidades.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero las diferencias con la Teoría Crítica iban más allá. El pensamiento crítico latinoamericano, por lo demás bastante plural, criticó el eurocentrismo de la Teoría Crítica alemana, el descuido sobre el papel del colonialismo y del imperialismo en la formación de esa modernidad, pues el colonialismo no es derivado de la modernidad, sino que es constitutivo de la misma. La modernidad no hubiera sido posible sin las relaciones coloniales de Europa con la periferia. Igualmente, nada decía esa Teoría Crítica de las herencias coloniales de larga duración o “colonialidad” dejadas por ese colonialismo en el Tercer mundo. El colonialismo había dejado herencias como el racismo estructural, el clasismo, el sexismo, la dependencia estructural-histórica, el complejo de inferioridad o de “hijo de puta” (Pachón, 2023), y el fetichismo por la cultura europea, entre otras.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La Teoría Crítica tenía, pues, puntos ciegos en su lectura de la conformación de la modernidad, pues tanto la primera generación como la segunda la concebían como un constructo intra-europeo, mientras la filosofía de la liberación y el pensamiento decolonial hicieron una lectura donde las relaciones dialécticas entre el centro y la periferia, el extractivismo del oro y de la plata, pero también el extractivismo epistémico, etc., fueron claves en la configuración de la modernidad tal como la conocemos desde el siglo XVIII.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La Teoría Crítica tenía, entonces, una lectura eurocéntrica de la modernidad y el capitalismo, y desatendía, por ejemplo, el papel que el <em>dispositivo racial</em> había jugado en la conformación de la geografía mundial del capitalismo, la división internacional del trabajo, la división social del trabajo y del salario (Quijano, 2022). Igualmente, la Teoría Crítica tenía una visión limitada del papel de la naturaleza en su relación con el capitalismo. Es cierto que Horkheimer y Adorno (2009) en <em>Dialéctica de la ilustración </em>mostraron cómo la razón instrumental implicaba un dominio de la naturaleza y del hombre, pero ellos no profundizaron en el imperialismo ecológico y en la devastación de la naturaleza en perspectiva imperial que hasta hoy sigue alimentando el sistema neoliberal. Hoy el neoliberalismo es la etapa superior del capitalismo y la fagocitación de la naturaleza por el capital en aras de buscar otras fuentes de extracción de valor nos está llevando al colapso civilizatorio. En esos momentos, el análisis del capitalismo de la Teoría Crítica dejaba por fuera problemas como el acaparamiento mundial de tierras por parte de los países del Norte. &nbsp;&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para el pensamiento crítico latinoamericano, que bien puede subsumir el diagnóstico crítico de la primera generación de frankfurtianos, pero que va más allá del mismo, el feminismo era otro punto ciego de la Teoría Crítica. Este tópico ya lo había puesto de presente Nancy Frazer, sin embargo, desde América Latina han interesado temas que inquieren por la manera como el patriarcado cristiano impactó a las comunidades nativas, la relación de la opresión de género con la acumulación capitalista y el entronque patriarcal entre Occidente y las culturas originarias (Segato, 2021). Estos aspectos son importantes para un pensamiento o para teorías críticas (en plural) que buscan desnudar los mecanismos de dominación, explotación, las formas de reproducción de los órdenes sociales vigentes, y, más positivamente, de apuestas por la emancipación en un mundo abigarrado como el latinoamericano. En este sentido, podemos decir, estamos <em>con</em>, pero vamos <em>más allá</em> de la Teoría Crítica para pensar los problemas que nos acucian en el presente.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>A modo de cierre</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Desde el Sur global la crítica sigue siendo, por supuesto, iluminación, visibilización de los mecanismos de opresión, deconstrucción de los dogmas y las verdades arraigadas en la sociedad que se muestran inamovibles. No es tampoco un fin en sí misma, sino que es un medio para la transformación social, la emancipación y la búsqueda de sociedades más libres. Con todo, el énfasis en nuestra experiencia histórica, en la geopolítica, en las relaciones de dependencia, y en las realidades actuales, llevan la crítica o ocuparse de aspectos como la interculturalidad o la crítica del desarrollismo, que no estaban en el radar de la Escuela de Frankfurt. Esto no impide que las dos tradiciones se complementen y aprendan una de la otra.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>Nota</strong>: el texto hace parte de un panel sobre Teoría Crítica y Pensamiento decolonial convocado por la Comisión de Pensamiento Filosófico Latinoamericano y Colombiano de la Sociedad Colombiana de Filosofía. Participaron la filósofa alemana Charlotte Baumann de la Universidad de Hagen, el profesor Farid Benavides, profesor y Exviceministro de Política criminal de Colombia y el autor del presente texto</em>.  </p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Referencias</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Adorno, Theodor. (2017). <em>Minima moralia. </em>Madrid: Akal.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Arendt, Hannah. (1951). <em>The origins of totalitarism. </em>New York: Harcourt Brace Jovanovich Inc.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Dussel, Enrique. (2011). <em>Filosofía de la liberación.</em> México: Fondo de Cultura Económica.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Dussel, Enrique. (2021). “La filosofía de la liberación y la Escuela de Frankfurt”<em>.</em> En Dussel, E. <em>Filosofía de la liberación. Una antología,</em> pp. 143-968. Buenos Aires: Akal.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Entel, Alicia, <em>et al</em>. (2004). <em>Escuela de Frankfurt. Razón, arte y libertad.</em> Buenos Aires: Eudeba.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Fals Borda, Orlando. (2015). <em>Una sociología sentipensante para América Latina.</em> Buenos Aires: CLACSO, Siglo XXI editores.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Gramsci, Antonio. (2016). <em>Para una reforma intelectual y moral. </em>(Selección de Francisco Fernández Buey). Madrid: Catarata.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Horkheimer, Max. (2006). <em>Estado autoritario. </em>México: editorial Itaca.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Horkheimer, Max. (2008). <em>Teoría crítica</em>. Buenos Aires: Amorrortu/editores.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Horkheimer, Max., y Adorno, Theodor. (2009). <em>Dialéctica de la Ilustración. </em>Madrid: Trotta.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Horkheimer, Max. (2015). La situación actual de la filosofía social y las tareas de un instituto de investigación social. (Santiago Castro-Gómez, trad.). <em>Cuadernos de filosofía latinoamericana</em>. 113 (36), 211-224.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Marcuse, Herbert. (1981). <em>El hombre unidimensional</em>. Barcelona: Ariel.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Marcuse, Herbert. (2025). <em>La teoría crítica en la era del nacionalsocialismo. Ensayos (1934-1941). </em>Madrid: Trotta.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pachón, Damián. (2023). <em>Superar el complejo de hijo de puta. Para una introducción al pensamiento decolonial: fuentes, categorías y debates.</em> Bogotá: Desde abajo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pachón, Damián. (2025a). <em>Crítica, psicoanálisis y emancipación. El pensamiento de Herbert Marcuse. </em>3ª ed. Bogotá: Desde abajo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pachón, Damián. (2025b). <em>Herencias coloniales de larga duración y decolonialidad.</em> Bucaramanga: Universidad Industrial de Santander.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Quijano, Aníbal. (2022). <em>Vivir adentro y en contra. Colonialidad y descolonialidad del poder.</em> Lima: Universidad Ricardo Palma, Editorial universitaria.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Santos, Boaventura de Sousa. (2009). <em>Una epistemología del sur: la reinvención del conocimiento y la emancipación social.</em> México: CLACSO, Siglo XXI editores.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Segato, Rita. (2021). <em>La crítica de la colonialidad en ocho ensayos.</em> Buenos Aires: Prometeo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Wiggershaus, Rolf. (2009). <em>Escuela de Fráncfort</em>. México: Fondo de Cultura Económica.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Zea, Leopoldo. (1983). “Ensayos sobre filosofía en la historia”, en Gracia, J.E. y Jaksic, I. <em>Filosofía e identidad cultural en América Latina</em>, pp. 187-207. Caracas: Monte Ávila Editores.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Damian Pachon Soto</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Filosofía y coyuntura</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=118108</guid>
        <pubDate>Wed, 16 Jul 2025 14:41:14 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/16091749/EF.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Los límites de la Teoría Crítica de Frankfurt vistos desde América Latina]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Damian Pachon Soto</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Bogotá se llena de edificios hiperdensificados como en China: Carlos Campuzano, arquitecto</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/bogota-se-llena-de-edificios-hiperdensificados-como-en-china-carlos-campuzano-arquitecto/</link>
        <description><![CDATA[<p>El arquitecto bogotano ve con preocupación la pérdida de calidad de vida y de aire, aparte de problemas de movilidad, como consecuencia de la proliferación de construcciones de gran altura en la capital.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size wp-block-paragraph"><em>Carlos Campuzano Castelló, arquitecto bogotano. Fotografía: Cortesía Sociedad de Mejoras y Ornato de Bogotá.</em> Rascacielos en construcción sobre la Avenida 68 de Bogotá. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Carlos Campuzano Castelló es arquitecto de la Universidad de los Andes, con Maestría en Revitalización de Conjuntos Monumentales del Instituto de Cultura Hispánica en Madrid, España, además de conferencista, jurado y profesor invitado en foros, bienales y universidades en América y Europa.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tuve la fortuna de conocerle durante el Conversatorio “La arquitectura en Bogota: Momentos y generaciones”, convocado por la Sociedad de Mejoras y Ornato de Bogotá. Una frase suya me dio píe para iniciar esta entrevista. “Cantidades de casas fantásticas se fueron al suelo para levantar edificios&#8221;, se lamentó durante la charla que tuvo lugar en el Parque Museo El Chicó.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>Arquitecto, ¿qué recuerdos tiene de la casa de su infancia y de la Bogotá de entonces?</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Mi infancia y adolescencia las viví en una casa en la calle 39, en el barrio La Magdalena en Bogotá, conformado exclusivamente por casas, no había edificios residenciales; tenía la parroquia del Espíritu Santo y el Parque del Brasil. Se podía jugar en las calles, montar en bicicleta, con unas vías de muy poco tráfico, en un ambiente muy agradable, con una muy buena calidad de aire, poco ruido y condiciones óptimas de seguridad, que nos permitía a los niños ir al parque o jugar en los antejardines.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>¿Es posible que en el futuro hayan desaparecido las casas bogotanas?</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">En un gran número han ido desapareciendo. Cuando se cambió la reglamentación en muchos barrios en donde se pasó la altura de 2 ó 2 pisos y medio a 5 y 7 pisos, los dueños cambiaban su casa por el <em>pent house</em> del edificio y la gente en ese momento hablaba de buscar seguridad, entonces apareció el concepto de portería y de vigilancia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para poder seguir teniendo lo mejor de ambos mundos, surgieron las agrupaciones de vivienda, que tenían una entrada única, portería, garajes comunes, jardines protegidos interiores y se sentía mucho más segura que en una casa aislada de la ciudad, donde se veía que ocurrían robos y atracos con frecuencia. Eso motivó a la gente a irse a vivir en apartamentos o en conjuntos de casas que se desarrollaban englobando lotes, y en donde no se sacrificaba la calidad que daba la vivienda en casa hasta que la presión del valor del lote, dio para hacer un edificio con muchas más viviendas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esto trajo muchos problemas al no haber planeado la ciudad en los diseños urbanísticos originales de los barrios, en el ancho de las vías, en los servicios como acueducto y alcantarillado, sobre todo este último, para pasar de una unidad de vivienda a 24 o más unidades. Surgieron problemas de tráfico como vemos hoy en día, de estacionamiento en la calle y la ciudad se empezó a densificar enormemente, cambiando todo su perfil y creando unas condiciones de vida completamente distintas a las que da una casa.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>En su concepto, ¿qué sector de la ciudad tiene las mejores casas?</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Considerando que hay casas de diferentes épocas, por ejemplo están las casas de estilo inglés en el barrio La Merced hechas en los años treinta y cuarenta; también en Teusaquillo y La Magdalena, había excelentes ejemplos; en la Cabrera y El Chicó, en los años sesenta especialmente, se hicieron casas con esquemas modernos con un gran jardín interior sobre el cual se abría el área social, como la casa de Rafael Obregón; en los barrios Refugio y Rosales, las casas del Chuli Martínez.</p>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size wp-block-paragraph"><em>Casa del barrio La Merced, a un costado del Parque Nacional, en Bogotá. </em></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="1024" height="995" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/25090501/ZETA-CARLOS-CAMPUZANO-LA-MERCED-1024x995.jpg" alt="" class="wp-image-117403" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/25090501/ZETA-CARLOS-CAMPUZANO-LA-MERCED-1024x995.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/25090501/ZETA-CARLOS-CAMPUZANO-LA-MERCED-300x291.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/25090501/ZETA-CARLOS-CAMPUZANO-LA-MERCED-768x746.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/25090501/ZETA-CARLOS-CAMPUZANO-LA-MERCED.jpg 1080w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>¿Hay forma de impedir que se sigan tumbando casas? ¿Pasa lo mismo en las grandes ciudades del mundo?</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Hay barrios que aún las conservan, como Santa Bárbara y Santa Ana. No hay forma de impedirlo mientras prime la especulación con el precio de la tierra. Los ejemplos de vivienda en otros lugares del mundo como Europa y Estados Unidos, que se encuentran en los centros de las ciudades, en edificios de tres y cuatro pisos, se conservan. Con la popularización del automóvil particularmente en la posguerra, apareció la posibilidad de salir y vivir en los suburbios y como en Estados Unidos, con el sueño americano, de tener casa, perro y niños jugando en el jardín.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>&nbsp;¿A partir de qué año empezaron a reemplazarse casas por edificios?</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Han sido varias normativas en diferentes momentos, comenzando en los años 60, que han ido incrementando la altura y modificando la reglamentación en diferentes barrios, como lo que estamos viviendo ahora con nefastos casos en los que se pueden levantar hasta 30 pisos en un barrio residencial.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong><em>“Con la proliferación de edificios en Bogotá perdemos calidad de vida”: Carlos Campuzano, arquitecto</em></strong></h2>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="737" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/24162828/ZETA-CARLOS-CAMPUZANO-CASA-1024x737.jpg" alt="" class="wp-image-117372" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/24162828/ZETA-CARLOS-CAMPUZANO-CASA-1024x737.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/24162828/ZETA-CARLOS-CAMPUZANO-CASA-300x216.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/24162828/ZETA-CARLOS-CAMPUZANO-CASA-768x553.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/24162828/ZETA-CARLOS-CAMPUZANO-CASA-1536x1106.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/24162828/ZETA-CARLOS-CAMPUZANO-CASA.jpg 1600w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size wp-block-paragraph"><em>Casa de infancia del arquitecto Carlos Campuzano en el barrio La Magdalena, en Bogotá: sobre la carrera 18A con 40. Afuera, el auto Packard de su padre, </em></p>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size wp-block-paragraph"><em>Foto: archivo particular. </em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>Al quedar una ciudad sin sus casas, ¿qué perdemos en términos arquitectónicos y urbanísticos? ¿Es algo grave?</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Sí es grave, porque perdemos la memoria de épocas, la memoria de un estilo de vida,&nbsp; de un perfil urbano, y toda una serie de valores que con el aumento de la densidad a esas proporciones, se están viviendo grandes problemas de movilidad, de calidad del aire y de calidad de vida entre otros.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>¿Se podría decir que la sobrepoblación (explosión demográfica) nos está conduciendo a un caos inmobiliario por cuenta de la profusión de edificios?</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Yo creo que sí, porque la infraestructura de vías, de servicios públicos, de parques, empiezan a ser insuficientes; la calidad del espacio público no se hace en la proporción debida. Empieza a ser casi únicamente una ciudad para adultos, en la cual los niños y los jóvenes no tienen un espacio propio.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong><em>“Bogotá es casi una ciudad de adultos, sin espacio para niños y jóvenes”: Carlos Campuzano, arquitecto.</em></strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>Otro fenómeno tiene que ver con la aparición de los conjuntos de casas en la Sabana de Bogotá y municipios vecinos. ¿Ve esta cultura urbanizadora con buenos ojos?</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">La pérdida de calidad de vida llevó a familias jóvenes con niños a buscarla en los alrededores como Chía, Cajicá, La Calera. Un fenómeno que colaboró con esto es que una gran cantidad de colegios se fueron hacia el norte, a los suburbios, y aparecieron los centros comerciales, con lo cual cambió el sistema de vida, al no tener que depender de la ciudad, pudiéndose tener una casa con jardín.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lamentablemente estamos viendo como los edificios de apartamentos y las altas densidades se están yendo también a los suburbios, con lo cual se va a repetir la situación. Todo esto viene dado por la especulación con el valor de la tierra, naturalmente el valor de un terreno lo da el número de pisos y de viviendas que se puedan construir en él, entre más se puede hacer, el valor va subiendo y tierras rurales o semi-rurales se están convirtiendo en una extensión de lo urbano con edificios de altura.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>¿Qué opina de los edificios de 30 pisos y más que ahora se construyen en Bogotá?</em></strong><em></em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Estamos llegando a los edificios hiperdensificados como los construidos en China. El producto de este tipo de solución es desastroso en términos de convivencia, del perfil urbano, de movilidad y de lo que se está dando como volumetría a la ciudad.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>En 2038 se cumplirán 500 años de la fundación de Bogotá. ¿Cuál es su mensaje para la nueva generación de arquitectos de cara a la ciudad del futuro?</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">La buena arquitectura no tiene tiempo, sugeriría tratar de hacer lo mejor posible para quien va a habitarla. Si la vivienda no resuelve con emoción y con ilusión esa calidad de vida entonces lo único que se estaría haciendo es un alojamiento y nada más.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>Finalmente, ¿usted vive hoy en casa o apartamento?</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">He tenido la fortuna de haber vivido siempre en casa. Actualmente vivo en un conjunto de tres casas y gracias a eso tengo un disfrute de las calidades que tiene la vivienda de baja densidad en la ciudad.</p>



<p class="has-text-align-right has-large-font-size wp-block-paragraph"><strong>Más sobre Carlos Campuzano Castelló</strong></p>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-8639688ecee3b2052cfdd934c7cd4afc wp-block-paragraph">Formó parte de la exposición “<em>Architectures Colombiennes</em>” en el Centro Georges Pompidou en París y de la exposición internacional itinerante de la Sociedad Colombiana de Arquitectos “Arquitectura en Colombia y el sentido de lugar”.</p>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-02f8f501be31a24be7f18f97760f6283 wp-block-paragraph">Su obra fue premiada en la Primera Bienal de Arquitectura Quito por el Conjunto Residencial La Calleja; en la X Bienal Panamericana de Arquitectura de Quito con el Premio de la Junta de Andalucía por la intervención de la Capilla del Campito para la Biblioteca de la Facultad de Arquitectura de la Universidad de los Andes; con el Galardón de Asocreto y con el Premio Obras Cemex Internacional por la Iglesia San Norberto.</p>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-532c55771745d32fcc9377060b4740f5 wp-block-paragraph">Con un lenguaje contemporáneo, su obra se centra en la utilización del ladrillo y el concreto con la vivienda como tema principal de su trabajo.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=117369</guid>
        <pubDate>Sun, 29 Jun 2025 12:21:40 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/25084736/ZETA-CARLOS-CAMPUZANO-PORTADA.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Bogotá se llena de edificios hiperdensificados como en China: Carlos Campuzano, arquitecto]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Un liderazgo “petrificador” y deslegitimador</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/calicanto/un-liderazgo-petrificador-y-deslegitimador/</link>
        <description><![CDATA[<p>Gustavo Petro Urrego, en un acto de impudicia presidencial e irresponsabilidad gubernamental, exhibió públicamente en el Consejo de ministros, televisado el pasado 4 de febrero[i], su mayor defecto y talón de Aquiles, su liderazgo. Un liderazgo que no solo petrifica su gobernabilidad, sino que, además, erosiona su respetabilidad personal y legitimidad presidencial. De alguna manera, [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Gustavo Petro Urrego, en un acto de impudicia presidencial e irresponsabilidad gubernamental, exhibió públicamente en el Consejo de ministros, televisado el pasado 4 de febrero<a href="#_edn1" id="_ednref1">[i]</a>, su mayor defecto y talón de Aquiles, su liderazgo. Un liderazgo que no solo petrifica su gobernabilidad, sino que, además, erosiona su respetabilidad personal y legitimidad presidencial. De alguna manera, propició un “autogolpe” ante el gabinete ministerial y la opinión nacional al descalificar la competencia de sus más leales e incondicionales colaboradores: Augusto Rodríguez, Gustavo Bolívar, Susana Muhamad, Alexander López y la vicepresidenta Francia Márquez.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Benedetti Vs Progresistas</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">En su lugar, optó por una defensa sofística de Armando Benedetti, nombrado Jefe de Despacho Presidencial, argumentado que merecía una segunda oportunidad, bajo la falaz acusación del sectarismo político de sus críticos, los progresistas, que lo vetaron. Incluso el presidente Petro llegó más lejos, pues comparó a Benedetti con el mítico fundador del M-19, Jaime Bateman, agregando que compartía con éste su toque de “locura” y espontaneidad costeña en la forma de hacer política, mientras movía sus dedos de la mano derecha, como contando dinero. Quizá por ello, Augusto Rodríguez, actual director de la Unidad Nacional de Protección<a href="#_edn2" id="_ednref2">[ii]</a>, le ripostó que no compartía semejante comparación y agregó que desde la campaña presidencial le había advertido sobre los riesgos de Benedetti por sus relaciones con un tal Papá Pitufo, cuya identidad es Diego Marín Buitrago<a href="#_edn3" id="_ednref3">[iii]</a>, más conocido como el Zar del contrabando en Colombia. Actualmente Marín está detenido en Portugal y su extradición a Colombia, solicitada por el presidente Petro, está pendiente de aprobación por el Supremo Tribunal de Justicia de dicho país<a href="#_edn4" id="_ednref4">[iv]</a>. Por tal revelación en el Consejo de Ministros, Benedetti acaba de dar poder a su abogado, David Benavides, para que inicie acciones legales contra Rodríguez en la Fiscalía por omisión, injuria y calumnia.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Campañas y presidencias electofácticas</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Para completar este penumbroso cuadro donde se fusionan política, criminalidad e investigaciones judiciales, ahora conocemos la noticia de que la Sala de Instrucción de la Corte Suprema de Justicia acaba de acusar formalmente a Armando Benedetti por el delito de tráfico de influencias por su presunta participación en el entramado corrupto ligado a la contratación en el Fondo Financiero de Proyectos de Desarrollo (Fonade)<a href="#_edn5" id="_ednref5">[v]</a>. Así las cosas, volvemos al mismo escenario en que aparecen involucradas las últimas campañas presidenciales con poderes de facto criminales e ilegales. En algunos casos con poderes empresariales, como Odebrecht en las campañas de Santos<a href="#_edn6" id="_ednref6">[vi]</a> e Iván Zuluaga en 2010 y 2014. &nbsp;En otras con personajes y fuerzas más oscuras y violentas, como Uribe con las AUC<a href="#_edn7" id="_ednref7">[vii]</a> y luego la Yidispolítica<a href="#_edn8" id="_ednref8">[viii]</a>, hasta llegar a Iván Duque con la “Ñeñepolítica”<a href="#_edn9" id="_ednref9">[ix]</a>. Cada día, pues, se hace más evidente y transparente que, desde los magnicidios de Galán, Jaramillo y Pizarro, han sido los poderes de facto los que determinan no solo quienes ganan la Presidencia y las mayorías en el Congreso, como sucedió con la parapolítica, donde cerca de 60 congresistas pasaron de la curul a la cárcel<a href="#_edn10" id="_ednref10">[x]</a>, sino también con quién, cómo y a favor de quiénes se gobierna. &nbsp;De alguna manera esa tensión fue la que explotó en el Consejo de Ministros, cuando los progresistas vetaron a Benedetti por su cuestionado rol durante la campaña presidencial, pero también por sus agresiones contra su esposa en Madrid<a href="#_edn11" id="_ednref11">[xi]</a>, cuya investigación penal adelanta la Fiscalía General de la Nación<a href="#_edn12" id="_ednref12">[xii]</a> y disciplinariamente el Ministerio de Relaciones Exteriores, ahora presidido por la canciller Laura Sarabia, quien fuera su asistente en la Unidad de Trabajo Legislativo en el Congreso. Antecedentes y relación que el presidente Petro minimiza, afectando de manera irreparable la validez y coherencia de un proyecto político que se precia de ser “revolucionario”, pero niega por completo con falacias como la existencia de <em>“feminismos que destruyen a los hombres”, </em>para refutar el rechazo de la ministra Muhamad a Benedetti como Jefe de Despacho Presidencial.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Petro: ¿Estadista o demagogo?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Por ello, renunció su ministro de las Culturas, Juan David Correa, aduciendo que <em>“no podía tener de jefe a <strong>un maltratador de mujeres</strong>”</em><a href="#_edn13" id="_ednref13">[xiii]</a>, refiriéndose a Benedetti. Es lamentable que funcionarios como Juan David Correa y Jorge Rojas tengan que renunciar en lugar de Benedetti. Y todavía peor, que señale a Rojas de “<em>querer acabar el gobierno, como quiere la extrema derecha”</em>. Más le convendría al presidente Petro abandonar tanta paranoia con los suyos y empezar por reconocer autocríticamente su nefasto e incompetente estilo de liderazgo. Un estilo prepotente y descortés, parecido al de Trump, pero acompañado de impotencia en el cumplimiento de las metas de gobierno. Metas indiscutiblemente progresistas que, al quedarse en el papel, aumentan la frustración y desconfianza en millones de sus electores y dan impulso a una oposición implacable, que celebrará eufórica tantos desaciertos en las elecciones del 2026. Si continua el presidente Petro embebido en su diletantismo filosófico y literario, no solo demostrará carecer de vocación política de estadista, sino que terminará <em>“siendo un <strong>comediante</strong> al tomar a la ligera la responsabilidad por las consecuencias de sus actos y preocuparse solo por la <strong>“impresión”</strong> que hace</em>”, como señaló Weber que es lo propio de todo demagogo, quien solo tiene en cuenta <em>“<strong>el efecto que produce”</strong>.</em> De suceder así, su administración pasará a la historia como la UNGRD: <strong><em>Un Gobierno de Riesgos y Desastres</em></strong>, que aplazará por cien años más la segunda oportunidad que todos merecemos en este país de la belleza, la vida y el horror, mucho más que Benedetti, a quien probablemente la justicia no le dé más oportunidades.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref1" id="_edn1">[i]</a> <a href="https://elpais.com/america-colombia/2025-02-05/video-los-momentos-mas-memorables-del-consejo-de-ministros-televisado-de-petro.html?autoplay=1">https://elpais.com/america-colombia/2025-02-05/video-los-momentos-mas-memorables-del-consejo-de-ministros-televisado-de-petro.html?autoplay=1</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref2" id="_edn2">[ii]</a> <a href="https://www.unp.gov.co/la-unp/el-director/">https://www.unp.gov.co/la-unp/el-director/</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref3" id="_edn3">[iii]</a> <a href="https://redmas.com.co/colombia/Quien-es-Diego-Marin-Buitrago-alias-El-Senor-conocido-como-el-zar-del-contrabando-20240405-0046.html">https://redmas.com.co/colombia/Quien-es-Diego-Marin-Buitrago-alias-El-Senor-conocido-como-el-zar-del-contrabando-20240405-0046.html</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref4" id="_edn4">[iv]</a> <a href="https://www.elespectador.com/judicial/gobierno-de-portugal-da-luz-verde-a-extradicion-de-diego-marin-alias-papa-pitufo/">https://www.elespectador.com/judicial/gobierno-de-portugal-da-luz-verde-a-extradicion-de-diego-marin-alias-papa-pitufo/</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref5" id="_edn5">[v]</a> <a href="https://www.eltiempo.com/justicia/cortes/corte-suprema-acusa-a-armando-benedetti-por-el-caso-fonade-ira-a-juicio-3424586?utm_source=web&amp;utm_medium=Push+Notifications&amp;utm_campaign=push_2025-02-06">https://www.eltiempo.com/justicia/cortes/corte-suprema-acusa-a-armando-benedetti-por-el-caso-fonade-ira-a-juicio-3424586?utm_source=web&amp;utm_medium=Push+Notifications&amp;utm_campaign=push_2025-02-06</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref6" id="_edn6">[vi]</a> <a href="https://www.eltiempo.com/justicia/investigacion/odebrecht-asi-se-hicieron-los-pagos-a-campanas-de-santos-y-zuluaga-segun-fiscalia-797700">https://www.eltiempo.com/justicia/investigacion/odebrecht-asi-se-hicieron-los-pagos-a-campanas-de-santos-y-zuluaga-segun-fiscalia-797700</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref7" id="_edn7">[vii]</a> <a href="https://verdadabierta.com/hubo-identidad-politica-con-el-senador-alvaro-uribe-velez-alias-ernesto-baez/">https://verdadabierta.com/hubo-identidad-politica-con-el-senador-alvaro-uribe-velez-alias-ernesto-baez/</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref8" id="_edn8">[viii]</a> <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Yidispol%C3%ADtica">https://es.wikipedia.org/wiki/Yidispol%C3%ADtica</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref9" id="_edn9">[ix]</a> <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Yidispol%C3%ADtica">https://es.wikipedia.org/wiki/Yidispol%C3%ADtica</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref10" id="_edn10">[x]</a> <a href="https://verdadabierta.com/de-la-curul-a-la-carcel/">https://verdadabierta.com/de-la-curul-a-la-carcel/</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref11" id="_edn11">[xi]</a> <a href="https://www.colombia.com/actualidad/judicial/benedetti-en-la-cuerda-floja-investigaciones-en-curso-por-violencia-intrafamiliar-479267">https://www.colombia.com/actualidad/judicial/benedetti-en-la-cuerda-floja-investigaciones-en-curso-por-violencia-intrafamiliar-479267</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref12" id="_edn12">[xii]</a> <a href="https://www.elespectador.com/judicial/armando-benedetti-estaria-siendo-investigado-por-presunta-agresion-a-su-esposa/">https://www.elespectador.com/judicial/armando-benedetti-estaria-siendo-investigado-por-presunta-agresion-a-su-esposa/</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref13" id="_edn13">[xiii]</a> <a href="https://www.youtube.com/watch?v=vTkbjEmh9yQ">https://www.youtube.com/watch?v=vTkbjEmh9yQ</a></p>
]]></content:encoded>
        <author>Hernando Llano Ángel</author>
                    <category>Calicanto</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=111345</guid>
        <pubDate>Sat, 08 Feb 2025 03:59:35 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Un liderazgo “petrificador” y deslegitimador]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Hernando Llano Ángel</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>La modernidad filosófica española y su influencia en la filosofía latinoamericana</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/filosofia-y-coyuntura/la-modernidad-filosofica-espanola-y-su-influencia-en-la-filosofia-latinoamericana/</link>
        <description><![CDATA[<p>&#8220;Filosofía y coyuntura&#8221; presenta el prólogo del libro &#8220;La modernidad filosófica española y su influencia en la filosofía latinoamericana&#8221;, publicado por Kobe City University of Foreign Studies (2024). El libro ofrece al publico japonés un mayor acercamiento a la tradición filosófica hispanoamericana.   </p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"><strong>Prólogo</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Todo texto tiene su historia. Este no es la excepción. Corría el año 2015 cuando recibí un correo electrónico del profesor Bernardo Nakajima, un antiguo discípulo del actual Papa Francisco y también de uno de los pensadores argentinos fundadores de la filosofía y la teología de la liberación, el maestro Juan Carlos Scannone, fallecido en el año 2019. El profesor Nakajima me invitó a participar como conferencista en la sección Pensamiento e Historia en el XXVIII Congreso de la Confederación Académica Nipona, Española y Latinoamericana, CANELA en su sigla, que se celebra cada año en Japón. El objetivo de la conferencia era mostrar un paneo general del pensamiento latinoamericano de las últimas décadas, ello con el ánimo de acercar más a esa comunidad académica a Latinoamérica y a su cultura.</p>



<p class="wp-block-paragraph">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El viaje resultó fructífero, pues fue aprovechado para tejer otras conexiones académicas con distintas instituciones japonesas. Gracias al apoyo de Arturo Escandón, entonces presidente de CANELA, y de la Embajada de Colombia en Japón, que apoyó la traducción, se dictó la conferencia <em>María Zambrano y la filosofía latinoamericana</em> en el Instituto Cervantes de Tokio, al igual que otras dos conferencias en torno a la crítica del eurocentrismo y el pensamiento emergente en América Latina en las Universidades de Nanzan y de Estudios Extranjeros de Kobe. En esta última universidad conocí a la profesora Montserrat Sanz Yagüe, directora del Departamento de Estudios Hispánicos en ese momento, quien desde entonces ha apoyado mis actividades en ese país.</p>



<p class="wp-block-paragraph">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Regresé en el año 2018 al congreso de CANELA, esta vez apoyado por la Universidad Industrial de Santander y, de nuevo, con el apoyo de la embajada colombiana dicté la conferencia <em>Ortega y Gasset y la filosofía latinoamericana </em>en el Instituto Cervantes de Tokio. Esta misma conferencia la repliqué en Kobe. Fue un viaje interesante, pues conocí a Ignacio Aristimuño, Gisele Fernández y otros académicos que en su labor diaria tejen por medio de la enseñanza de la lengua lazos entre ese país, España y nuestro continente.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1005" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/12/07094339/Imagen-de-WhatsApp-2025-05-07-a-las-09.42.59_e68b73c6-1005x1024.jpg" alt="" class="wp-image-115585" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/12/07094339/Imagen-de-WhatsApp-2025-05-07-a-las-09.42.59_e68b73c6-1005x1024.jpg 1005w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/12/07094339/Imagen-de-WhatsApp-2025-05-07-a-las-09.42.59_e68b73c6-294x300.jpg 294w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/12/07094339/Imagen-de-WhatsApp-2025-05-07-a-las-09.42.59_e68b73c6-768x783.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/12/07094339/Imagen-de-WhatsApp-2025-05-07-a-las-09.42.59_e68b73c6-1507x1536.jpg 1507w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/12/07094339/Imagen-de-WhatsApp-2025-05-07-a-las-09.42.59_e68b73c6-2009x2048.jpg 2009w" sizes="auto, (max-width: 1005px) 100vw, 1005px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En el año 2019 volví a Kobe a dictar el curso <em>América Latina en la cosmovisión europea</em>, y la conferencia <em>La vida, la vejez y la muerte </em>en la Universidad de Estudios Extranjeros de Kioto, evento organizado por Ignacio Aristimuño y por la directora de CANELA, profesora Reiko Tateiwa. Para ese momento la profesora Montserrat Sanz planteó la posibilidad de mi vinculación como Profesor Visitante Asociado a la Universidad de Estudios Extranjeros de Kobe, vinculación que se formalizó en el año 2020. Desde esa fecha me encuentro vinculado a esa institución, al Departamento de Estudios Hispánicos, donde he dictado conferencias y cursos intensivos para los estudiantes de pregrado y posgrado, respectivamente la comunicación <em>Bolívar, Haití y la Independencia de América Latina</em> (2020) y <em>Las independencias de América Latina </em>(2021).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Traigo a colación estos eventos porque las comunidades académicas se tejen a partir de las <em>redes intelectuales</em>. Las cuales solo existen si se agencian <em>proyectos</em> y si se movilizan <em>intereses comunes</em>, tal como propone Randall Collins en su clásico libro <em>The Sociology of philosophies. A global Theory of Intellectual Changes </em>(2000). Y en este sentido es necesario recalcar la apertura tanto de CANELA como de la Universidad de Estudios Extranjeros de Kobe con América Latina, con el deseo manifiesto de ampliar el horizonte de comprensión que se tiene en Japón del mundo hispanoamericano, lo cual opera también a la inversa, pues desde América Latina podemos ampliar ese mismo horizonte de comprensión en torno a la &nbsp;concepción que tenemos del mundo asiático, en este caso concreto, del de un país tan singular como Japón y con el cual históricamente América Latina ha tenido relaciones. Estas, desde luego, se fortalecen e incrementan con la actual globalización, tiempo en el cual, como decía Marx, se produce una reducción del espacio por el tiempo, es decir, que gracias a la velocidad de las comunicaciones se presenta un contacto <em>inmediato</em> que permite el fluir de las redes significativas y, por ende, la modificación mutua de las percepciones sobre el Otro. En ese intercambio, en ese diálogo, se fusionan dos horizontes de comprensión, para decirlo con Hans-Georg Gadamer (2015), provocando una modificación de las prenociones mutuas entre las gentes. El resultado: un mayor entendimiento entre los sujetos y las culturas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Este intercambio con Japón me ha permitido, en términos personales, una mayor comprensión del fenómeno de la modernidad, o mejor, de lo que podemos llamar las <em>modernidades periféricas </em>(Chaparro, 2020), pues es claro que, en Japón, a partir de la era Meiji, en el siglo XIX (Tanaka, 2013), su vinculación a la modernidad se dio de manera <em>mediada</em>, una <em>mediación</em> donde el pasado y la tradición condicionaron su vinculación con occidente. Esto hizo de la modernidad japonesa un <em>proceso reflexivo, planificado</em>, mientras en América Latina ese mismo proceso fue <em>impuesto</em>. Este carácter <em>impositivo</em> de la modernidad ha creado una sociedad abigarrada, heterogénea, plural, diversa, donde además de la riqueza de tales procesos, se ha evidenciado una enorme dificultad para asimilar rasgos y dinámicas occidentales. La asincronía histórica de América con Europa manifiesta desde nuestro proceso de <em>occidentalización </em>(Romero, 2001) se mantiene en estratos de realidad donde coexisten temporalidades, instituciones, modos de producción diversos, ethos, etcétera, muy variados y diferentes. Pero es claro, también, que el carácter impuesto de ese proceso moderno, por medio del imperialismo y del colonialismo sufridos por casi cuatrocientos años, ha mantenido y prolongado fenómenos como la subalternidad intelectual, la dependencia técnica, productiva y cultural, y ha reproducido relaciones de poder asimétricas que mantienen a estos países aún en estado de subdesarrollo. Esto no ocurrió en Japón, donde <em>el arraigado pasado cultural permitió una inserción selectiva a la modernidad</em>, de tal manera que han podido mantener su ethos y, a la vez, estar a la vanguardia de ciertos procesos técnico-científicos típicos de la modernidad europea occidental.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por otro lado, el acercamiento a la cultura japonesa puede significar para América Latina una ampliación del horizonte intelectual. Desde hace varios años en América Latina se viene planteando la necesidad de construir una transmodernidad (Dussel, 2021) como respuesta al carácter destructivo de algunos procesos modernos. Esa transmodernidad o alternativa a la modernidad no es posible sin el llamado <em>dialogo intercultural</em>, sin la articulación dialógica y práctica de los grupos, clases, pueblos, que generen la visión de un mundo nuevo donde se reduzcan los efectos nocivos de la actual crisis de civilización y de la crisis planetaria a la que asistimos. En ese diálogo no se trata de imponer una visión al otro, sino de generar <em>un espacio común</em> de convivencia, con algunos puntos mínimos para la coexistencia global, el respeto de la diferencia y la coexistencia de la riqueza cultural de cada pueblo (cf. Fornet-Betancourt, 2001). Es decir, escapar a la actual crisis del Antropoceno (crisis económica, ambiental, energética, alimentaria, cultural, axiológica) exige una transformación de la manera como comprendemos el mundo. Por lo tanto, hay que enriquecer la comprensión del ser humano y de la realidad, y esto es posible con un cocrecimiento cultural mutuo, filosófico, que nos permita analizar bien la realidad social, considerándola no como un producto acabado, definitivo, sino como algo <em>dado-potencial</em>, donde es posible detectar sus posibilidades y actuar para materializarlas. Para ello es necesario, como decía el epistemólogo chileno Hugo Zemelman (2012), <em>ampliar los horizontes de la razón</em>. Y en un nivel muy personal, como decía el filósofo japonés Kitaro Nishida, convertir “una conciencia ordinaria en una conciencia despierta”, labor cimera de la filosofía (cf. Heisig, 2015, p. 80). &nbsp;Así las cosas, un diálogo entre América Latina y Asia, con las otras culturas, tal vez pueda contribuir a partir del enriquecimiento mutuo, a avizorar los caminos del porvenir, del futuro, de esa apertura del tiempo que tal vez pueda salvarnos. Esa es una apuesta necesaria si no se ha claudicado ante la historia y ante los apremios de la realidad inmediata.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los ensayos aquí recogidos, publicados previamente y pensados como capítulos para un libro más didáctico, tienen distinta procedencia. Varios de ellos, especialmente, los dedicados a Ortega y Gasset, María Zambrano y José Gaos, provienen de actividades académicas desarrolladas en Japón y han sido publicados en distintos países (España, Japón, Colombia, Estados Unidos). Los otros, corresponden a reflexiones en torno a lo que he llamado la historicidad de nuestro campo filosófico y la <em>Historia social de la filosofía</em> (Pachón, 2020), campo que nos constituye y que determina, a su manera, nuestro quehacer filosófico presente. En esa historicidad, el pensamiento de Unamuno, Ortega y Gasset, María Zambrano, José Gaos y Xavier Zubiri han sido fundamentales para América Latina. Significaron, en su momento, nuestra inserción a la tradición filosófica española y europea. Ese pensamiento fue acogido, <em>mediado</em>, y aprovechado críticamente para pensar los problemas inmediatos que padecía la sociedad latinoamericana a comienzos del siglo XX. De ahí que en esos ensayos (ahora capítulos) el problema de las relaciones entre España y América Latina, especialmente, en el campo cultural y del pensamiento, es de suma relevancia. Estos abordajes pueden ser de gran utilidad para que los estudiantes japoneses tengan un acercamiento más sólido al mundo hispanoamericano, justamente para construir, con mejores bases y herramientas, el diálogo intercultural mencionado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; A lo largo de los distintos capítulos adaptados para este libro, se presentan algunas de las discusiones que se dieron en los inicios de la modernización filosófica española, específicamente con autores como Miguel de Unamuno, José Ortega y Gasset, María Zambrano y Xavier Zubiri. Es cierto que antes de Unamuno existió el krausismo español de Julián Sanz del Rio, pero Unamuno fue “nuestro primer maestro hispano” (Cruz, 2014). Por eso su nombre abre este libro.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el libro muestro como el problema de la “inmortalidad del alma” tratado por Unamuno en su libro <em>Del pensamiento trágico de la vida </em>de 1913, le permite pensar las relaciones entre España y Europa. Es cierto que ya finalizando el siglo XIX Unamuno había hablado de <em>europeizar a España</em>, pero, posteriormente, pensará que el camino correcto es <em>españolizar a Europa</em>, pues consideró que España era incompatible con valores modernos como el progreso. Es decir, Unamuno fue uno de los primeros filósofos, junto a otros miembros de la llamada Generación del 98, que encaró el debate en torno al problema de la modernidad en su país. Con él, discusiones en torno a Kierkegaard, Spinoza, Nietzsche, la filosofía inglesa, etc., se vuelven más familiares en el ámbito intelectual español. De paso, Unamuno se interesó y tuvo contactos durante varias décadas con los intelectuales latinoamericanos: “Unamuno vive, en buena medida, frente a Hispanoamérica. <em>Es el único español de su tiempo que así lo hace</em>; y uno de los pocos europeos que lo hacen así. Todo lo hispanoamericano le interesa. Le conmueve, le apasiona” (Holguín, 1964, p. 153). Por eso, repito, abrimos este libro con su emblemática figura.</p>



<p class="wp-block-paragraph">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La figura de José Ortega y Gasset es más conocida. Aquí muestro cómo él recibe el problema de la modernización filosófica de España, emprende la tarea, y va creando el clima espiritual que permitirá que la filosofía empiece a formar parte fundamental del mundo cultural. Ortega es la figura más grande y relevante del pensamiento español del siglo XX, el más influyente, y quien emprendió una tarea monumental (Villacañas, 2023). Su presencia en América Latina, y su influencia, permanecieron por más de medio siglo. Ortega contribuyó, por medio de su labor cultural a un ingreso cualificado del pensamiento europeo a España y, de paso, en Latinoamérica. Con él, nombres como Immanuel Kant, Friedrich Hegel, Paul Natorp, Herman Cohen, Max Scheler, Dilthey, Husserl, Heidegger, etc., dejaron de ser nombres extraños. Por otro lado, creó un discipulado de filósofos que luego tendrán gran relevancia tanto en España como en América Latina, entre ellos, José Gaos y María Zambrano.</p>



<p class="wp-block-paragraph">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En este libro muestro, en el tercer capítulo, cómo la labor del filósofo español José Gaos, luego nacionalizado en México, recoge la tarea de Ortega y, a su manera, la replica en América Latina. Gaos es para los latinoamericanos una especie de Ortega: sus enseñanzas, su labor cultural, la formación de discípulos, la traducción de obras fundamentales de la filosofía europea, especialmente alemana, contribuyeron de manera decisiva al desarrollo filosófico latinoamericano. Gaos junto con muchos filósofos españoles que llegaron a América, exiliados por la Guerra civil española (1936-1939), aportaron a la modernización filosófica latinoamericana. El exilio de los pensadores españoles tras la guerra civil reconectó a América Latina con Europa. Aquí nombres como Eduardo Nicol, José Ferrater Mora, Manuel García Morente, Eugenio Imáz, Joaquín Xirau, Luis Recansés Siches, Adolfo Sánchez Vásquez, son importantísimos tal como lo ha mostrado José Luis Abellán en su valioso libro <em>El exilio filosófico en América. Los transterrados de 1939</em> (Abellán, 1998).&nbsp; &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Junto a José Gaos en este libro resalto la figura de María Zambrano, discípula de Ortega y Gasset y de Xavier Zubiri. Ella, en los años veinte y treinta del siglo pasado, luchó a favor de la República española, a la vez que realizaba estudios de filosofía en Madrid. En su obra temprana late el problema de España, su preocupación por la incapacidad de España por asimilar y digerir críticamente su pasado histórico, y el problema del Estado filosófico en su país. María Zambrano se exilió después en América Latina tras la guerra civil y desde países como Puerto Rico, México, Cuba, desarrolló una obra bella y relevante. En este libro muestro cómo su concepción de la filosofía abrió un nuevo horizonte donde la naciente filosofía latinoamericana podía encontrar un fundamento para justificarse como un pensamiento serio, riguroso y relevante. Por lo demás, Zambrano mantuvo un contacto permanente con intelectuales latinoamericanos, entre ellos, Octavio Paz, José Lezama Lima, Alfonso Reyes, Cintio Vitier.</p>



<p class="wp-block-paragraph">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Cierra el libro un texto sobre la recepción de la obra de Xavier Zubiri, tal vez el más riguroso de esos pensadores españoles de comienzos del siglo pasado. Aquí se retoma el tema de la modernidad filosófica española y de la manera como en América Latina se recibió el pensamiento europeo en <em>la llamada filosofía latinoamericana.</em> El lector advertirá que este es el tema que de manera transversal aparece en cada uno de los capítulos. Por otro lado, como se discutirá en este libro, a pesar de la hispanofobia y de la desconfianza que se tenía hacia España, es decir, del resentimiento histórico que la intelectualidad latinoamericana tenía frente al pasado colonial, se da la paradoja de que será a través de ellos que algunos pensadores latinoamericanos accedan a las ideas de los principales filósofos europeos artífices de la modernidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Digamos, finalmente, que ni en España ni en América Latina se trató de una recepción acrítica y literal de las ideas europeas, sino que los hispanoamericanos recibieron ese pensamiento <em>mediándolo</em> <em>de acuerdo con las circunstancias específicas de cada país</em>. Eso hicieron Ortega y Gasset en España, eso hicieron pensadores como José Gaos o Leopoldo Zea en México. No se trató de mera copia, sino de una asimilación muchas veces creativa de las ideas europeas. Ese trabajo iba de la mano de la necesidad de rescatar el pasado intelectual, tanto español, como el pensamiento latinoamericano de los siglos anteriores.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Referencias</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Chaparro, A. (2020). <em>Modernidades periféricas. Archivos para la historia conceptual de América Latina. </em>Herder.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Abellán, J. (1998). <em>El exilio filosófico en América. Los transterrados de 1939. </em>Fondo de Cultura Económica.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Collins, R. (2000). <em>The Sociology of Philosophies.</em> <em>A global Theory of Intelectual Changes. </em>Harvard University Press.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cruz, D. (2014). <em>Tabula rasa. Obras completas. </em>Vol. IV. Universidad Nacional de Colombia, Universidad de los Andes, Universidad de Caldas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Dussel, E. (2021). <em>Filosofía de la liberación. Una antología. </em>Akal.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Fornet-Betancourt, R. (2001). <em>Transformación intercultural de la filosofía. </em>Desclée de Brouwer.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Heisig, J. (2015). <em>Filósofos de la nada. Un ensayo sobre la Escuela de Kioto. </em>Herder.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Holguín, A. (1964). “Unamuno en América”. En <em>Unamuno en Colombia </em>(pp. 147-179)<em>. </em>Instituto Colombiano de Cultura Hispánica</p>



<p class="wp-block-paragraph">Gadamer, H-G. (2015). <em>Verdad y método II. </em>Ediciones Sígueme.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pachón, D. (2020). <em>Estudios sobre el pensamiento colombiano. Volumen II. </em>Desde abajo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Romero, J. (2001). <em>Latinoamérica: las ciudades y las ideas. </em>Siglo XXI editores.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Villacañas, J. (2023). <em>Ortega y Gasset. Una experiencia filosófica española</em>. Madrid: Guillermo Escolar editor.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Zemelman, H. (2012). <em>Los horizontes de la razón. I. Dialéctica y apropiación del presente. </em>Anthropos.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Damian Pachon Soto</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Filosofía y coyuntura</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=109521</guid>
        <pubDate>Fri, 20 Dec 2024 13:37:47 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[La modernidad filosófica española y su influencia en la filosofía latinoamericana]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Damian Pachon Soto</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>AMANDA… by A.L</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/cafeliterario-co/amanda-by-a-v-l/</link>
        <description><![CDATA[<p>Llega una PROPUESTA por demás interesantísima de la  ABOGADA y  ESCRITORA de origen COLOMBIANA, ANGÉLICA VARGAS LEÓN, quien MARCA su ENTRADA en el GÉNERO de la NOVELA ROMÁNTICA y PRÓXIMAMENTE estará en COLOMBIA con su OBRA… La que se presenta por todo lo ALTO… pues pocos ESCRITORES se dan el LUJO de tener su BOOK [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"><strong>Llega una PROPUESTA por demás interesantísima de la  ABOGADA  y  ESCRITORA de origen COLOMBIANA, </strong> <strong>ANGÉLICA VARGAS LEÓN</strong>, <strong>quien</strong> <strong>MARCA su ENTRADA en el GÉNERO de la NOVELA ROMÁNTICA  y PRÓXIMAMENTE estará en COLOMBIA con su OBRA</strong>…</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="1004" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/08/14213824/IMG_4199-1024x1004.jpeg" alt="" class="wp-image-104500" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/08/14213824/IMG_4199-1024x1004.jpeg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/08/14213824/IMG_4199-300x294.jpeg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/08/14213824/IMG_4199-768x753.jpeg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/08/14213824/IMG_4199.jpeg 1280w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">La que se presenta por todo lo ALTO… pues pocos ESCRITORES se dan el LUJO de tener su BOOK TRÁILER digno de esas PELIS de un HOLLYWOODENSE estilo que nos recuerda lo del… “AQUELLO que SIEMPRE quiso LEER y no LEYÓ…(sic)” y como decimos siempre… una IMAGEN…</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="BOOK TRAILER…" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/HtOuU4Y3qMY?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p class="wp-block-paragraph">“Torbellino de pasión, misterio y sorpresas enmarcadas en las enérgicas ciudades de Colombia y una obra que apasionará a los amantes de la mejor literatura romántica, especialmente de la que se entremezcla con otros géneros. Angélica León hila una trama en la que Amanda León Cardona, una mujer en la encrucijada de la vida, regresa a su hogar tras años de ausencia, solo para encontrarse con un entramado de acontecimientos que desafían sus más profundos deseos y convicciones. León fusiona hábil y notablemente elementos de romance, intriga y fantasía, creando una historia que seduce por su originalidad y por su exquisito acabado. Amanda, en su búsqueda de amor y redención, acaba protagonizando un enigma que abarca desde viejos amores hasta oscuros secretos familiares, pasando por intrigas empresariales y misteriosos encuentros con lo sobrenatural, en una amalgama ecléctica completa y absolutamente cohesionada. El estilo de León es convincente, detallado y rítmico, transportándonos a través de las calles de Bogotá y otras ciudades colombianas mientras sigues los pasos de Amanda en su viaje hacia la verdad y la aceptación. Además, los personajes están hábilmente trazados, cada uno con sus propias motivaciones y secretos y evolucionando de manera magistral y creíble. &#8216;Amanda&#8217; es una muy recomendable novela romántica y también un retrato logrado de la condición humana, explorando temas globales y universales como el amor, la amistad, la lealtad y el perdón. León no teme adentrarse en territorios emocionales oscuros y&nbsp;más desafiantes, enriqueciendo así una historia tan accesible como rica en diferentes capas y lecturas. Un libro notable mucho más allá de los límites de la literatura romántica al uso.</p>



<p class="wp-block-paragraph">​​​​​​​​Colección Mil Amores”</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="768" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/08/14213750/IMG_4200-768x1024.jpeg" alt="" class="wp-image-104499" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/08/14213750/IMG_4200-768x1024.jpeg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/08/14213750/IMG_4200-225x300.jpeg 225w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/08/14213750/IMG_4200-1152x1536.jpeg 1152w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/08/14213750/IMG_4200.jpeg 1200w" sizes="auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">“<strong>Angélica</strong> nació en Bogotá D. C., Colombia, es abogada y especialista en Gestión Pública e Instituciones Administrativas. Con una destacada trayectoria en el sector gubernamental y privado, consolidó una carrera profesional. En el año 2018, dio un giro en su vida al dejar la abogacía para explorar su pasión por la escritura que la llevo a estudiar en la Escuela de Escritores de Madrid. Durante este tiempo, publicó <em><strong>Obsesión por un cocinero</strong></em> dentro del libro anual: <em>Y al otro lado está el mar</em>, así como dos e-books: <em><strong>Don Miedo, doña Confianza y Quedirán</strong></em> y <em><strong>A la hora de rezar</strong></em> disponibles en diversas plataformas como Amazon. Su más reciente obra, <em><strong>Amanda</strong></em>, marca su entrada en el género de la novela romántica. Actualmente, reside en México, donde continúa escribiendo con determinación y vocación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es fundadora de&nbsp;<em>La Clase de los Sueños</em>&nbsp;un proyecto dedicado a llevar lectura y escritura a niños de escasos recursos en los países&nbsp;donde ha vivido. También es creadora del sitio web&nbsp;<a href="http://www.1esmasquepalabras.com/">www.1esmasquepalabras.com</a>&nbsp;donde comparte la mayoría de las historias que ha escrito. Además, es la productora de&nbsp;<em>Desempolvando los Libros</em>, un programa en directo que transmite a través de su cuenta de Instagram @angelicaleon_1esmasquepalabras con el objetivo de fomentar los hábitos de lectura, logrando una gran acogida entre público. Tras la publicación de&nbsp;<em>Amanda</em>, incursiona como conferencista.&nbsp;Su más reciente promoción y firma de ejemplares de su novela la llevó a cabo en la Feria de Sant Jordi en Barcelona.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Su próximo libro, una obra colectiva escrita por autores de diferentes nacionalidades que verá la luz en el segundo semestre de 2024.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Además de su especialización como abogada, ha ampliado sus horizontes académicos con una certificación en Habilidades Gerenciales, un diplomado en Programación Neurolingüística, una Maestría en Yoga &amp; Energética, una Certificación de Barras de Access Consciousness.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">También realizó el programa en línea “Tu Éxito Editorial con el Método MAPEA” para escritores y es miembro del Club que lleva el mismo nombre, bajo la dirección de Roger Domingo, una figura prominente en el sector editorial español…”</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Y la AUTORA así nos lo resume…" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/ye9KsFT-cmg?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



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<p class="wp-block-paragraph"><strong>Y no se olvide de seguirnos en el…</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="724" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/08/14205118/IMG_3719-724x1024.jpeg" alt="" class="wp-image-104495" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/08/14205118/IMG_3719-724x1024.jpeg 724w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/08/14205118/IMG_3719-212x300.jpeg 212w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/08/14205118/IMG_3719-768x1086.jpeg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/08/14205118/IMG_3719-1086x1536.jpeg 1086w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/08/14205118/IMG_3719.jpeg 1131w" sizes="auto, (max-width: 724px) 100vw, 724px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>CONTINUARÁ</strong>…</p>



<figure class="wp-block-image is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="300" height="168" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/07/06203742/IMG_2928.jpeg" alt="" class="wp-image-102890" style="width:650px;height:auto" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>CON JABÓN…! NO COMO PILATOS PORFIS</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Grupo Juncal un colectivo de autores</author>
                    <category>cafeliterario.co</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=104493</guid>
        <pubDate>Sat, 17 Aug 2024 11:14:57 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/08/14213727/IMG_4202.jpeg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[AMANDA… by A.L]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Grupo Juncal un colectivo de autores</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>«Equidad educativa y Saber 11» en Revista Colombia Afro TV, en vivo por El Espectador</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/equidad-educativa-saber-11-revista-colombia-afro-tv-vivo-espectador/</link>
        <description><![CDATA[<p>Este miércoles 10/abril, de 6:00 a 6:30 pm, conversación con secretarios de Educación de Antioquia, Mauricio Alviar, y Chocó, Yina Reales, y con vocera de Puntaje Nacional, Natalia Daza. Conduce Karina Madrid Murillo.   En vivo por el portal y el canal de YouTube de El Espectador, y por Origen Channel de Telepacífico. En diferido,  viernes 12, por UniValle [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<p>Este miércoles 10/abril, de 6:00 a 6:30 pm, conversación con secretarios de Educación de Antioquia, <strong>Mauricio Alviar</strong>, y Chocó, <strong>Yina Reales</strong>, y con vocera de Puntaje Nacional, <strong>Natalia Daza</strong>. Conduce <strong>Karina Madrid Murillo. </strong> <span id="more-98719"></span><span id="more-98894"></span><span id="more-98992"></span></p>
<p><strong>En vivo </strong>por el portal y el canal de YouTube de El Espectador, y por Origen Channel de Telepacífico.<span id="more-98598"></span><span id="more-98308"></span></p>
<p>En <strong>diferido</strong>,  <strong>viernes 12</strong>, por <strong>UniValle TV</strong> (Une 117 y Claro 104),  7:00 pm; y <strong>domingo 14</strong>, por <strong>TeleIslas</strong>, 1:30 pm (DirecTv 150, Une 62, Claro 127 y Movistar 167).</p>
<p>Esta es la emisión 143 de <strong>«Revista Colombia Afro TV», </strong>en octava temporada (quinto año), un programa de la Fundación Color de Colombia en alianza con El Espectador.</p>
<p>La conductora del episodio, <strong>Karina Madrid Murillo</strong>, les hará estas preguntas orientadoras para la charla:</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-large wp-image-98994" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/04/Equidad-educativa-y-Saber-11-10abril-932x1024.jpg" alt="" width="840" height="923" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/04/Equidad-educativa-y-Saber-11-10abril-932x1024.jpg 932w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/04/Equidad-educativa-y-Saber-11-10abril-137x150.jpg 137w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/04/Equidad-educativa-y-Saber-11-10abril-273x300.jpg 273w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/04/Equidad-educativa-y-Saber-11-10abril-768x844.jpg 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/04/Equidad-educativa-y-Saber-11-10abril.jpg 1077w" sizes="auto, (max-width: 840px) 100vw, 840px" /></p>
<p><em>Para los Secretarios de Educación de Antioquia y Chocó</em></p>
<p>1) Comencemos por un balance de los 100 días. Además de atender problemáticas urgentes, ¿qué han podido estructurar para el plan de desarrollo?</p>
<p><em>Para la vocera de Puntaje Nacional, Natalia Daza</em></p>
<p>2) Puntaje Nacional llegó a Colombia en 2016 desde Chile. ¿Qué hace Puntaje Nacional, por qué escogieron Colombia y cuál es su balance de estos años?</p>
<p><em>Para los Secretarios de Educación de Antioquia y Chocó</em></p>
<p>3) Hablando de equidad, en términos de porcentaje de graduación de bachilleres y de tránsito a la educación superior, ¿cómo está su departamento por subregiones y por nivel socioeconómico?</p>
<p><em>Para la vocera de Puntaje Nacional, Natalia Daza</em></p>
<p>4) Hablando de equidad, Puntaje Nacional se propone ayudar a cerrar brechas educacionales con un Pre-Icfes gratuito. Claro, también tienen un servicio pago. ¿De dónde viene lo de &#8220;cerrar brechas&#8221; y cómo funciona?</p>
<p><em>Para los Secretarios de Educación de Antioquia y Chocó</em></p>
<p>5) Los resultados en Saber 11, ¿qué reflejan por subregiones en diferencias de calidad de la educación?</p>
<p><em>Para la vocera de Puntaje Nacional, Natalia Daza</em></p>
<p>6) ¿Qué análisis o conclusiones tienen de los resultados globales de quienes usan la opción gratuita de la plataforma de Puntaje Nacional para preparar su Saber 11?</p>
<p><em>Para los Secretarios de Educación de Antioquia y Chocó</em></p>
<p>7) ¿Qué hacer para mejorar a corto, a mediano y a largo plazo los resultados de Saber 11 y así incrementar el acceso a educación posmedia y profesional, y elevar la permanencia?</p>
<p><em>Para la vocera de Puntaje Nacional, Natalia Daza</em></p>
<p>8) La conectividad es la primera barrera para usar el Pre-Icfes gratuito de Puntaje Nacional, y la segunda barrera es la falta de hábito, de disciplina. ¿Qué han observado y qué soluciones han visto al respecto en América Latina?</p>
<p><em>Para los Secretarios de Educación de Antioquia y Chocó</em></p>
<p>9) ¿Qué expectativa tienen del gobierno nacional en relación con más cupos en la educación superior?</p>
<p><em>Para la vocera de Puntaje Nacional, Natalia Daza</em></p>
<p>10) ¿Cómo funcionará este domingo el simulacro de Saber 11 en la plataforma de Puntaje Nacional?, el mismo día de la prueba para Calendario B que realiza el Icfes.</p>
<p><strong>Revista Colombia Afro TV</strong></p>
<p>Este es un espacio de amplia difusión para tratar temas de interés estratégico de la población afrocolombiana, con expertos y líderes de opinión.</p>
<p>La producción técnica está a cargo de AXTV Producciones , y la producción y dirección general en cabeza de <strong>Fundación Color de Colombia.</strong></p>
<p><strong>Temas en 2024:</strong> <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/contaminacion-cienaga-zapatosa-cesar-vivo-espectador" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Problemática ambiental de la Ciénaga de Zapatosa</a>, Cesar; <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/homenaje-teresa-martinez-varela-dia-la-mujer-vivo-espectador" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Homenaje a Teresa Martínez de Varela</a>, primera novelista afrocolombiana publicada, por el Día de la Mujer; <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/buenaventura-revista-colombia-afro-tv-vivo-espectador" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Buenaventura, Cómo Vamos,</a> y <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/becas-sector-privado-revista-colombia-afro-tv-vivo-espectador" target="_blank" rel="noopener noreferrer">«Becas y sector privado: nuevas opciones»</a>, con Colfuturo, Lumni y Fundación BanColombia; <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/inclusion-oficialidad-fuerza-publica-revista-colombia-afro-tv-vivo-espectador" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Inclusión en la Oficialidad de la Fuerza Pública</a>, con Becas Vamos_Sumando de la Embajada de EE.UU.</p>
<p>*Trazador misional de esta publicación de <strong>Fundación Color de Colombia</strong>: <strong>Línea estratégica 2:</strong> <em>Educación de calidad y equidad. </em><strong>Programa: </strong>Semilleros de Becarios U 2015-2017, 2022-2026.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Fundación Color de Colombia</author>
                    <category>República de colores</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=98992</guid>
        <pubDate>Wed, 10 Apr 2024 03:53:48 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/04/Equidad-educativa-y-Saber-11-10abril-imagen-destacada.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[«Equidad educativa y Saber 11» en Revista Colombia Afro TV, en vivo por El Espectador]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Fundación Color de Colombia</media:credit>
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        <title>MJ Duzán y Matador: Dos fenómenos de audiencias</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/m-j-duzan-matador-dos-fenomenos-audiencias/</link>
        <description><![CDATA[<p>“En Colombia hay libertad de palabra: hablada y escrita, tanto que puede decirse todo, menos la verdad”: Germán Arciniegas (periodista colombiano, 1900-1999)  ¿A quién le creen hoy los colombianos a la hora de informarse? La credibilidad es el principal capital con que cuenta cualquier empresa periodística. Pero las hay que alardean de ser las favoritas [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[<blockquote><p>“En Colombia hay libertad de palabra: hablada y escrita, tanto que puede decirse todo, menos la verdad”: Germán Arciniegas (periodista colombiano, 1900-1999)</p></blockquote>
<p><strong> </strong>¿A quién le creen hoy los colombianos a la hora de informarse?</p>
<p>La credibilidad es el principal capital con que cuenta cualquier empresa periodística. Pero las hay que alardean de ser las favoritas de las audiencias por el número de<em> likes</em>, porque pasamos de la veracidad de la información a la voracidad de los datos. Seamos sensatos: No porque el plato esté a rebosar significa que la persona está alimentándose bien. Varios kilos después uno se vuelve consciente. Pasa lo mismo con la prensa: El buen periodismo es proporcional a la calidad, no a la cantidad. Sí, menos es más: Con la cantidad el ciudadano corre el riesgo de atragantarse.</p>
<p>Llama la atención que hoy los dos fenómenos del periodismo colombiano, María Jimena Duzán y Matador, están por fuera de los grandes medios de comunicación, y aun así cada uno es líder en su campo. Las audiencias cautivas con que cuentan (ella en Spotify y él en las redes sociales) se antojan sumamente atractivas para cualquier anunciante.</p>
<p>Es lo que se infiere tras analizar los resultados del último panel de Cifras y Conceptos, firma que cada año mide la manera como se informan los líderes de opinión de este país. Son, nada menos, que la gente que toma decisiones por todos nosotros, o al menos influyen en ellas: empresarios, políticos, académicos y periodistas. Para bien o para mal, los llaman &#8220;la élite&#8221;.</p>
<p>Tres medios se consolidan como los más importantes: El Tiempo (17%), El Espectador (15%) y revista Cambio (13%) en cuanto a las páginas web más consultadas; en tanto que en impresos los líderes indiscutibles son los dos diarios más antiguos: El Tiempo (30%) y El Espectador (25%). Esto último muestra que la prensa de papel goza (todavía) de buena salud.</p>
<p>Los independientes, aunque de manera tímida, empiezan a tomar fuerza; sin músculo financiero, trabajan con las uñas: <strong><a href="https://razonpublica.com/">Razón Pública</a>, <a href="https://cuestionpublica.com/">Cuestión Pública </a>y</strong><a href="https://voragine.co/"> Vorágine</a>.</p>
<p>El País de España se lleva por delante a todos los medios regionales, lo que sugiere que algo hacen bien los de afuera que no hacen debidamente los de adentro.</p>
<p>Además de ser una de las cuatro columnistas más leídas, con su podcast <a href="https://open.spotify.com/show/2DH4SsyHA1VR0WjVYkBd8g">&#8220;A fondo&#8221; </a>María Jimena Duzán es la favorita en el universo del audio por  demanda, un buen candidato a premio de periodismo por la profundidad de los temas que trata, el manejo equilibrado de la información y, últimamente,  sus bien documentados especiales de elecciones “No coma cuento, vote bien” (recomendados los capítulos &#8216;House Of Char&#8217; sobre el clan político barranquillero, entre el agua y la pila bendita por presunta corrupción electoral). El podcast de Duzán causa doble sorpresa porque con su 34% de favoritismo supera a la líder de las emisoras de la radio tradicional (W Radio) con apenas el 27%, y por encima incluso de El Tiempo (30%). En contraste, caso dramático es el de La FM (recientemente fusionada con la cadena básica RCN), muy alejada de las preferencias, quizás por ese periodismo militante al que las audiencias han terminado por castigar, repitiéndose lo del canal RCN, que no levanta cabeza, ni ayer que era un informativo de tendencia uribista, ni ahora haciéndole oposición al gobierno de Gustavo Petro.</p>
<p>Con estos malos resultados, uno se pregunta por qué el señor Luis Carlos Ardila sigue manteniendo un modelo informativo que, además de afectar sus finanzas, lesiona la credibilidad del periodismo. Lamentable fue el episodio del agarrón entre Luis Carlos Vélez y la ministra de Agricultura, Jhennifer Mojica. El periodismo no funge de juez porque no es un juego de roles ni está para cazar peleas (menos al aire, con irrespeto hacia los oyentes); para eso están la justicia y los organismos que ejercen control sobre los funcionarios públicos.</p>
<p>Tirarle el teléfono a una mujer (¡y ministra!) es una patanería que deja mal parado al gremio… ¿más? Ese tipo de comportamiento amerita un análisis sosegado por parte de los observatorios de medios y los tribunales de ética periodística, que -¡oh sorpresa!- brillan por su ausencia.</p>
<p>El binomio credibilidad/confianza es el patrimonio no endosable de la prensa. Sin eso, corre el riesgo de volverse un panfleto o cuadrilátero de combate en polémicas ideológicas. Los periodistas están más ansiosos que nunca, inmersos en ese hervidero de odio y activismo que son las redes sociales, como si algo los obligara a inmiscuirse en ese ambiente hostil.</p>
<p>Algo similar ocurre con la revista Semana. En una entrevista para El Espectador el 20 de agosto, el presidente de la FLIP,<a href="https://www.elespectador.com/politica/hay-libertad-de-prensa-pero-tambien-un-ambiente-tenso-director-de-la-flip/"> <strong>Jonathan Bock</strong></a> le dijo a Cecilia Orozco: <em>“Me parece lamentable, por ejemplo, que la revista Semana use la estrategia de atacar personalmente a sus críticos. Menciono a Semana, pero no es el único medio intolerante. La pregunta para todos, propietarios de los medios, directores y periodistas es: ¿Cuál es el compromiso que tienen ustedes con la autorregulación y con la crítica de los demás?”.</em></p>
<p>Un paréntesis: Muy cierto ese dicho de que cada quien habla de acuerdo a como le fue en la.fiesta. Como Semana no lidera ninguno de los rankigs, Guillermo Franco, uno de sus columnistas y analista de medios, salió a despotricar del estudio. Arguye una y mil razones de porqué el panel dirigido por César Caballero &#8220;no es confiable&#8221; y &#8220;deja muchas dudas sobre su metodología y conclusiones&#8221;.</p>
<blockquote><p><em> </em><em>“Cuando Dios le entrega a uno un don, también le da un látigo; y el látigo es únicamente para autoflagelarse”:</em> Truman Capote, periodista y escritor.</p></blockquote>
<p><em> </em>Insinuar, como le escuché decir una vez a un colega que “entre periodistas no nos pisamos las mangueras”, es aceptar que existen prácticas no santas. ¿Qué mensaje se les está enviando a esos muchachos que un día los reemplazarán?</p>
<p><em>“Quien deposita su confianza en el periodista que le informa a diario, no admite ninguna clase de doble juego”, dejó dicho Javier Darío Restrepo. </em></p>
<p><em> </em>¿Acaso se nos está olvidando en qué consiste este oficio? <em>“Nosotros somos reporteros, nada más que reporteros, contadores de historias (…) No somos Clark Kent, no solucionamos nada, no somos el Estado, contamos historias para honrar la Historia”</em>, les dijo el periodista Jorge Cardona a los estudiantes de los Andes, en una clase magistral que reproduce el <strong><a href="https://spotify.link/KuxzXNIihDb">podcast 070</a>.</strong> La Fundación Gabo lo premió como el editor colombiano ejemplar en 2016.</p>
<p>La democracia necesita una prensa que incomode con su buen olfato a todos los poderes de la rama pública, no una que haga venías u oposición al gobierno de turno, dependiendo de si se lo ve como amigo o enemigo.</p>
<p><em>“El periodismo tiene que ser un contrapoder. Y eso significa no avalar ningún acto político, ninguna acción desde el poder. El periodismo es militante, si es que milita por los derechos civiles, por los derechos humanos, pero el periodismo militante político se convierte en una contradicción profunda de los valores del verdadero periodismo….”, le dijo al diario La Nación de Argentina </em>la periodista mexicana <a href="https://www.lanacion.com.ar/ideas/la-periodista-feminista-que-enfrento-a-las-redes-de-trata-y-lo-pago-con-torturas-y-secuestro-nid12022022/"><strong>Lydia Cacho</strong></a>, quien huyó por su vida en 2005, tras ser secuestrada, abusada y torturada-; la valiente reportera encarna los valores del buen periodismo que pregona.</p>
<p>Caso interesante es Noticias Uno, el noticiero que dirige la periodista y columnista Cecilia Orozco: si bien quedó por fuera de la señal abierta durante el gobierno de  Iván Duque,  es segundo en preferencia entre los consultados, por encima de RCN y CM&amp;. Toda una proeza sabiendo que únicamente emite los fines de semana y se sostiene por obra y gracia de la caridad; es decir, a punta de donaciones.</p>
<p style="text-align: left">Sin embargo, el caso emblemático se llama Matador: sin tener un medio que lo respalde (recordemos que El Tiempo lo echó por la acidez de sus trazos, escudándose en una denuncia archivada por maltrato), es el caricaturista más leído de Colombia, (34%). Su trabajo aparece en las redes sociales, donde cuenta con una audiencia superior a la de muchos medios. Es un caso extraordinario teniendo en cuenta además que lo suyo es la caricatura política que analiza diariamente la realidad nacional, en tanto que el segundo puesto, Vladdo, lo es por la viñeta semanal de su personaje Aleida, que trata temas livianos a manera de frases que buscan ser divertidas o reflexivas. Y a diferencia de Matador, Vladdo cuenta con tres tribunas: radio (Radio Red de RCN), televisión, (canal DW) y periódico (El Tiempo, donde además es columnista).</p>
<p>No obstante, descarada es la manera como ese periódico presentó los resultados de Cifras y Conceptos. En la edición del domingo anterior escribió: <em>“El segundo en el escalafón global es Vladdo, con 23%. Su popular viñeta sale todos los domingos. (…) Otros caricaturistas que aparecen en el sondeo son Matador, Osuna, Mheo, Bacteria…”.</em></p>
<p>“Decir que otro de los caricaturistas más vistos es Matador, cuando en realidad es el primero, es un buen ejemplo de lo nociva que es la manipulación. Si lo hacen de manera soterrada con algo fácilmente comprobable, qué puede esperar el lector sobre la información trascendental”, cuestiona <a href="https://x.com/geryances/status/1703777200829353997?t=P_3kTMSkpZguAQYrCLvt9w&amp;s=08"><strong>Germán Yances</strong></a>, catedrático y analista de medios.</p>
<p>Los resultados de la encuestadora no son para sentarse a celebrar. Son para analizar con cabeza fría. Si la prensa no vuelve a ocupar su lugar, es posible que más temprano que tarde, las audiencias se cansen, como ha sucedido en Estados Unidos, donde se cierran periódicos a un ritmo pasmoso (2.500 desde 2005) mientras  las audiencias jóvenes (de 18 a 24 años) migran en desbandada hacia TikTok para informarse.  Lo corroboró <a href="https://www.elespectador.com/mundo/mas-paises/el-publico-esta-cada-vez-menos-interesado-en-las-noticias-tiktok-gana-terreno-noticias-hoy/"><strong>El Espectador</strong></a> con datos del Instituto Reuters: “Los periodistas pierden influencia, mientras que las redes sociales encantan cada día más a las audiencias jóvenes”.</p>
<p>El periodismo, con excepciones, parece atascado en una especie de <em>oscurantismo</em>. Va siendo hora de que recupere figuras como la del defensor del lector (caso admirable el de El Espectador con “Redacción al Desnudo”, donde el director expía los pecados propios y los de su plantilla) y que los defensores del televidente sirvan para algo más que cumplir a regañadientes la ley que los creó; no pueden ser mero relleno, pues al fin de cuentas se deben a sus audiencias. Los premios también deberían repensarse en función de exaltar la ética (la individual y la empresarial), así como las buenas prácticas periodísticas, en tanto que la academia le haría un bien a la sociedad si revive los observatorios de prensa y crea, por qué no, sus propios consultorios de ética, que sirvan de espejo a reporteros en ejercicio y a estudiantes en formación.</p>
<p>La sociedad necesita una prensa respetuosa y respetable. Tal vez le llegó el turno de usar el látigo… contra sí misma.</p>
<table width="100%">
<tbody>
<tr>
<td></td>
</tr>
</tbody>
</table>
<ul>
<li><strong>LAPIDARIO  semanal</strong></li>
</ul>
<p><strong>Lunes:</strong> Hay un loco con motosierra que quiere ser presidente de Argentina. Un tal Javier Milei. Debiera usarla para cortarse ese greñero.</p>
<p><strong>Martes: </strong>En un reportaje sobre las migraciones humanas a través Tapón del Darién, <a href="https://www.nytimes.com/es/2023/09/14/espanol/darien-cruzar-colombia-panama.html?campaign_id=42&amp;emc=edit_bn_20230919&amp;instance_id=103090&amp;nl=el-times&amp;regi_id=192692173&amp;segment_id=145116&amp;te=1&amp;user_id=7e6b73118bff5515037ec9eb882a040e">The New York Times</a> cuenta sobre las mafias que se lucran con las ilusiones de la gente: &#8220;Trayecto en lancha para llegar a la selva: 40 dólares. Alguien que carga tu mochila: 100 dólares. Un plato de pollo y arroz: 10 dólares. Los paquetes especiales con tiendas, botas y otros básicos: 500 dólares, o más&#8221;.</p>
<p><strong>Miércoles: </strong>En la ONU, Petro dijo que hacia 2070, unas 3 mil millones de personas irán a Estados Unidos  no atraídas por la riqueza (ni por el ratón Mickey, agrego yo) sino por el agua. Pidió detener la guerra y el cambio climático &#8220;para tener el tiempo de salvarnos&#8221;. Luego, el propio secretario de la ONU, <strong><a href="https://www.elespectador.com/ambiente/hemos-abierto-las-puertas-del-infierno-el-inquietante-llamado-de-la-onu-sobre-la-crisis-climatica/">Antonio Guterres</a>,</strong> lo confirmó en tono dantesco: “Hemos abierto las puertas del infierno”.</p>
<p><strong>Jueves:</strong> En la misma semana apocalíptica, Pepa Bueno, la directora de El País/España, señaló que los medios tienen la obligación de detenerse en debates como la batalla climática y lograr que los ciudadanos nos sintamos implicados. Ojalá sus plegarias sean atendidas por estos lados.</p>
<p><strong>Viernes:</strong> En Madrid sigue la Semana de la Moda. En Colombia siempre estamos en la Semana de la Joda. Entre a Twitter y lo verá.</p>
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        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=96444</guid>
        <pubDate>Sun, 24 Sep 2023 12:35:42 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[MJ Duzán y Matador: Dos fenómenos de audiencias]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
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        <title>Académico William Mina en vivo por El Espectador en «Revista Colombia Afro TV»</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/academico-william-mina-vivo-espectador-revista-colombia-afro-tv/</link>
        <description><![CDATA[<p>Este miércoles 03, de 6:15 a 6:30 pm, charla con el director de la Biblioteca Afrocolombiana de Ciencias Sociales, publicada por la Editorial UniValle, lanzada en la Feria Internacional del Libro de Bogotá, FILBo. En vivo por el home del portal de El Espectador. Con la conducción de María Rosa Barrios. En diferido,  viernes 05, por UniValle TV (Une 117 y Claro [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<p>Este miércoles 03, de 6:15 a 6:30 pm, charla con el director de la Biblioteca Afrocolombiana de Ciencias Sociales, publicada por la Editorial UniValle, lanzada en la Feria Internacional del Libro de Bogotá, FILBo. <strong>En vivo </strong>por el home del portal de <strong><a href="https://www.elespectador.com/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">El Espectador. </a></strong>Con la conducción de <strong>María Rosa Barrios</strong>.<span id="more-94404"></span><span id="more-94400"></span><span id="more-94246"></span></p>
<p>En <strong>diferido</strong>,  <strong>viernes 05</strong>, por <strong>UniValle TV</strong> (Une 117 y Claro 104), 7:00 pm; y <strong>domingo 07</strong>, por <strong>TeleIslas</strong>, 1:30 pm (DirecTv 150, Une 62, Claro 127 y Movistar 167).</p>
<p>Esta es la emisión 120 de <strong>«Revista Colombia Afro TV», </strong>en séptima temporada (el programa inició en 2020).</p>
<p><strong>William Mina Aragón</strong></p>
<p>Filósofo de la Universidad del Valle, Doctor en Sociología y ciencia política de la Universidad Complutense de Madrid, profesor titular de la Universidad del Cauca, Facultad de Derecho, Ciencias Políticas y Sociales.</p>
<p>Ha escrito en revistas como la Afro American Review, Crítica y Palabra; además cuenta con una extensa lista de publicaciones con respecto al tema afrodiaspórico, con libros como: &#8220;Historia, política y sociedad&#8221; (1997); &#8220;Poesía y filosofía política&#8221; (1999); &#8220;El pensamiento Afro &#8211; Más allá de Oriente y Occidente&#8221; (2003), &#8220;Afrocolombianidad: ensayo sobre arte, cultura y política&#8221; (2008), &#8220;Derechos humanos afrocaucanos&#8221; (2009), &#8220;Las gestas del afro por la libertad&#8221; (2010), &#8220;La imaginación creadora afrodiaspórica&#8221; (2014), &#8220;Un legado intercultural&#8221; (coautor y editor, 2016), &#8220;Novela, sociedad y cultura&#8221; (2017) y &#8220;El escritor y la política&#8221; (2019). Par evaluador de Colciencias (2019).</p>
<p>Dirigió la Biblioteca Afrocolombiana de Ciencias Sociales, de 15 volúmenes y 27 autores, una colección (de la Editorial UniValle) lanzada en FILBo 2023.</p>
<p>La Biblioteca propone un “enfoque decolonial y afrocentrado que unifica el Pacífico, el Caribe y los valles interandinos para mostrar los aportes de autores afros a las distintas disciplinas y artes”, representativo de la corriente principal del pensamiento del movimiento social afrocolombiano.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-large wp-image-94406" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/05/William-Mina-03-de-mayo-2023-837x1024.jpg" alt="" width="837" height="1024" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/05/William-Mina-03-de-mayo-2023-837x1024.jpg 837w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/05/William-Mina-03-de-mayo-2023-123x150.jpg 123w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/05/William-Mina-03-de-mayo-2023-245x300.jpg 245w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/05/William-Mina-03-de-mayo-2023-768x940.jpg 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/05/William-Mina-03-de-mayo-2023-1200x1469.jpg 1200w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/05/William-Mina-03-de-mayo-2023.jpg 1236w" sizes="auto, (max-width: 837px) 100vw, 837px" /></p>
<p><strong>Revista Colombia Afro TV</strong></p>
<p>Este es un espacio de amplia difusión para tratar temas de interés estratégico de la población afrocolombiana, con expertos y líderes de opinión.</p>
<p>La nómina de presentadoras y conductoras, con emisiones diferentes, está integrada por <strong>Wendy Murillo y Danna Rendón</strong> desde Cali, y <strong>María Rosa Barrios</strong> desde Cartagena.</p>
<p>La producción técnica está a cargo de AXTV Producciones (desde el 29 de junio de 2022), y la producción y dirección general en cabeza de <strong>Fundación Color de Colombia.</strong></p>
<p>En emisiones  de Revista en 2022 los temas fueron:  <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/este-miercoles-16-madera-medio-ambiente-revista-colombia-afro-tv" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Madera y medio ambiente</a>,  <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/este-miercoles-16-mineria-regiones-revista-colombia-afro-tv" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Minería y regiones</a>, <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/este-miercoles-23-inteligencia-artificial-desigualdad-revista-colombia-afro-tv" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Inteligencia artificial y desigualdad regional</a>,  <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/este-miercoles-02-afros-elecciones-revista-colombia-afro-tv" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Candidatos afros en las elecciones</a> del 13 de marzo,  <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/este-miercoles-09-emprendimientos-alto-impacto-regiones-rezagadas-revista-colombia-afro-tv" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Emprendimientos de alto impacto en regiones rezagadas</a>,  Sobre <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/este-miercoles-16-francia-marquez-otros-resultados-electorales-revista-colombia-afro-tv" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Francia Márquez y otros resultados electorales</a>, y <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/este-miercoles-23-centenario-del-poeta-hugo-salazar-valdes-revista-colombia-afro-tv" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Centenario del poeta Hugo Salazar Valdés</a> (1922-1997), <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/este-miercoles-30-educacion-talentos-revista-colombia-afro-tv" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Educación y talentos </a>de poblaciones desfavorecidas,  <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/este-miercoles-06-se-cumple-sentencia-del-rio-atrato-revista-colombia-afro-tv" target="_blank" rel="noopener noreferrer">¿Se cumple Sentencia del Río Atrato?</a>, <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/este-miercoles-13-turismo-cultural-pacifico-caribe-revista-colombia-afro-tv" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Turismo cultural en Pacífico y Caribe</a>,  <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/este-miercoles-20-freddy-rincon-futbol-nacion-revista-colombia-afro-tv" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Freddy Rincón, fútbol y nación, </a> <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/este-miercoles-27-discusion-conpes-desarrollo-municipal-afro-revista-colombia-afro-tv" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Discusión de propuesta de Conpes</a> sobre desarrollo municipal afro.</p>
<p><a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/este-miercoles-04-autoras-afro-la-filbo-2022-revista-colombia-afro-tv" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Autoras afro en la FILBo 2022</a>,  <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/este-miercoles-11-capitulo-etnico-acuerdo-paz-va-revista-colombia-afro-tv" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Capítulo Étnico de Acuerdo de Paz: ¿cómo va?</a>, <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/este-miercoles-18-buenaventura-empleo-seguridad-revista-colombia-afro-tv" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Buenaventura: empleo y seguridad</a>,  <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/este-miercoles-25-festivales-afro-medellin-revista-colombia-afro-tv" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Festivales afro de Medellín</a>, <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/este-miercoles-01-elecciones-vicepresidenta-afro-revista-colombia-afro-tv" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Elecciones y vicepresidenta afro,</a> <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/este-miercoles-08-festival-petronio-alvarez-2022-revista-colombia-afro-tv" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Festival Petronio Álvarez</a> 2022,  <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/este-miercoles-15-ajedrez-colombiano-fide-revista-colombia-afro-tv" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Ajedrez colombiano y FIDE</a>,  <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/este-miercoles-22-voto-regional-racial-petro-francia-revista-colombia-afro-tv" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Voto regional y racial por Petro y Francia</a>,  Recordando al chef <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/este-miercoles-29-recordando-al-chef-segundo-cabezas-revista-colombia-afro-tv" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Segundo Cabezas</a>,  <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/este-miercoles-06-cumbre-alcaldes-del-pacifico-revista-colombia-afro-tv" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Cumbre de alcaldes del Pacífico</a>,  <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/este-miercoles-13-uraba-retos-oportunidades-revista-colombia-afro-tv" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Urabá: retos y oportunidades</a>,  <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/este-miercoles-27-gobierno-petro-litoral-pacifico-revista-colombia-afro-tv" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Gobierno Petro y Litoral Pacífico</a>, <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/este-miercoles-03-futbol-femenino-e-igualdad-deporte-revista-colombia-afro-tv" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Fútbol femenino</a> e igualdad en el deporte,  <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/este-miercoles-17-balance-cumbre-del-litoral-pacifico-revista-colombia-afro-tv" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Balance de la Cumbre del Litoral Pacífico</a>, <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/este-miercoles-24-horizonte-del-uraba-antioqueno-revista-colombia-afro-tv" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Horizonte del Urabá antioqueño, </a> <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/este-miercoles-31-ley-70-1993-pre-balance-revista-colombia-afro-tv" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Ley 70 de 1993: pre-balance de tierras</a>,  <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/este-miercoles-07-retos-tumaco-gobierno-petro-revista-colombia-afro-tv" target="_blank" rel="noopener noreferrer">«Retos de Tumaco y gobierno Petro»,</a>  <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/este-miercoles-14-comision-legal-afro-del-congreso-revista-colombia-afro-tv" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Comisión Legal Afro del Congreso de la República</a>,  <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/este-miercoles-21-natanael-diaz-politica-literatura-revista-colombia-afro-tv" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Natanael Díaz, política y literatura</a>, <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/este-miercoles-28-bolsa-millonaria-e-inclusion-bursatil-revista-colombia-afro-tv" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Bolsa Millonaria e inclusión bursátil, </a>  <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/este-miercoles-05-equidad-calidad-educacion-cali-revista-colombia-afro-tv" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Equidad y calidad educativa en Cali, </a> <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/este-miercoles-12-ee-uu-capitulo-etnico-acuerdo-paz-revista-colombia-afro-tv" target="_blank" rel="noopener noreferrer">EE.UU. y Capítulo Étnico de Acuerdo de Paz, </a>e <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/este-miercoles-19-900-p-m-inclusion-social-choco-revista-colombia-afro-tv" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Inclusión social en el Chocó</a>.</p>
<p>En 2023, <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/autores-afrocolombianos-filbogota-vivo-espectador-revista-colombia-afro-tv" target="_blank" rel="noopener noreferrer">charla</a> con <strong>Francisco Javier Flórez Bolívar</strong>, profesor de la U. de Cartagena y autor del libro <em>«La vanguardia intelectual y política de la nación. Historia de una intelectualidad negra y mulata en Colombia, 1877-1947»</em>, y con <strong>Darío Henao</strong>, decano de Humanidades de UniValle y editor de nuevos tomos de la obra de Manuel Zapata Olivella.</p>
<p>*Trazador misional de esta publicación de <strong>Fundación Color de Colombia</strong>: <strong>Línea estratégica 1:</strong> <em>Reconocimiento, cultura e integración.</em> <strong>Iniciativa: </strong>Revista Colombia Afro TV.</p>
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        <author>Fundación Color de Colombia</author>
                    <category>República de colores</category>
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        <pubDate>Wed, 03 May 2023 15:08:07 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Académico William Mina en vivo por El Espectador en «Revista Colombia Afro TV»]]></media:description>
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