<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
    xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
    xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
    xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
    xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
    xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
    xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
    xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/"
    >

<channel>
    <title>Blogs El Espectador</title>
    <link></link>
    <atom:link href="https://blogs.elespectador.com/search/musica+tropical/feed/rss2/" rel="self" type="application/rss+xml" />
    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Tue, 28 Jul 2026 17:38:10 +0000</lastBuildDate>
    <language>es-CO</language>
    <sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
    <sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
    <generator>https://wordpress.org/?v=7.0.2</generator>

<image>
	<url>https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/11163253/cropped-favicon-96-32x32.png</url>
	<title>Todos los resultados de blogs de musica tropical | Blogs El Espectador</title>
	<link></link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
        <item>
        <title>&amp;#8220;Llueve sobre Babel&amp;#8221;</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/calicanto/llueve-sobre-babel/</link>
        <description><![CDATA[<p>&#8220;Llueve sobre Babel es una carta de amor que reimagina a Cali como la Ciudad Maya, o el Purgatorio mismo, e invita al público a reflexionar sobre la belleza y el dolor del crecimiento, la supervivencia y el autodescubrimiento&#8221;.  Gala del Sol, directora.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right wp-block-paragraph">Hernando Llano Ángel</p>



<p class="wp-block-paragraph">La ópera prima cinematográfica de Gala del Sol, concebida durante la pandemia del Covid-19 con un grupo de jóvenes amigos teatreros de Cali entre 21 y 26 años, hace honor al nombre artístico de su directora. Es una película solar y a la vez pluvial, que marca un punto de inflexión en el imaginario de “Caliwood”. Sin duda, se suma a la saga creativa, crítica y transgresora de Luis Ospina y Carlos Mayolo, como al mundo frenético, pagano, vital y lúgubre dejado por Andrés Caicedo, para “quien vivir después de los 25 era una vergüenza”. Estos jóvenes también nos demuestran, igual que Caicedo, que se pueden hacer obras magnificas, en el límite de lo antológico, antes de los 25..</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Lluvia de reconocimientos &nbsp;</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Su debut mundial fue en el Festival de Sundance 2025, posteriormente seleccionada por The Hollywood Reporter entre las 10 mejores películas en español de 2025 (hasta la fecha). También ha recibido crítica destacada en Variety, que la describió como &#8220;<em>un triunfo maximalista&#8221;</em> y a su directora como &#8220;<em>una voz fabulosamente singular del cine contemporáneo”.</em> Ha recorrido más de 50 festivales y ha sido distribuida en 20 países, con proyecciones en Pixar Animation Studios y post-producción de audio en Sony Pictures Studios. Es una cinta que amalgama, con un ritmo vertiginoso, una serie de historias de vida y muerte, con sus luces y sombras, que se resisten a los designios de la “Flaca”, una hermosa y rumbera negra que oficia como Parca desde el mítico Bar Babel. Está adobada con una excelente banda musical original, compuesta por el joven caleño Martin De Lima, que acompasa perfectamente con la música en vivo del bar Babel.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En palabras de Gala del Sol, su directora: <em>“Llueve sobre Babel» es una carta de amor a la ciudad que me marcó. Ambientada en un mundo retrofuturista y tropical-punk, la película captura el choque entre la rebeldía y la nostalgia en la jungla de cemento latinoamericana, impregnada del espíritu del punk de los 90. Reimagina Cali, Colombia, como la Ciudad Maya, o el Purgatorio mismo, e invita al público a reflexionar sobre la belleza y el dolor del crecimiento, la supervivencia y el autodescubrimiento en un lugar lleno de contradicciones”<a id="_ednref1" href="#_edn1"><strong>[i]</strong></a></em>. En efecto, nos proyecta la idea de que toda vida humana es una obra inconclusa, una apuesta incierta y difícil por afirmar cada persona su propia identidad, desafiando modelos familiares y sociales impuestos como normales, erigidos en expresión de éxito incuestionable. Y lo extraordinario es que este grupo de jóvenes lo hace de una manera festiva y profunda, superando prejuicios y clichés. Así logran recrear una Cali que es mucho más que el eslogan turístico de “<em>la capital mundial de la salsa</em>” o la delirante “<em>sucursal del cielo</em>”, para no mencionar la desafortunada campaña de la actual administración: “<em>Cali es donde <strong>debes estar</strong>”, </em>como si se tratará de una obligación, en lugar de una apasionada elección. Viendo “<em>Llueve</em> s<em>obre Babel”</em>, uno comprende fácilmente porque Cali es mucho más que todo lo anterior. Es también purgatorio de almas en tránsito, que ruegan a la Flaca prolongar su estadía en estos confines terrenales para continuar gozando la vida con todas sus limitaciones y penalidades, sin arruinar su propio cuerpo y el de los demás, como lo hace el poeta Monet en la cinta, que para sobrevivir es un pequeño narcotraficante. Almas y cuerpos que traicionan al final de su vida el amor, como lo hace Gian Salai por Dante, no por casualidad en la propia oficina de Babel. Un amor nacido en medio de las trincheras de la guerra, entre combatientes que se rebelan con su pasión contra la homofobia consubstancial en todas las filas militares, tanto en las institucionales como insurgentes, que lo reprimen hasta con pena de muerte. Por eso en la cinta, Cali es también una ciudad para la vivencia y el disfrute de las Drags Queens, que exhiben con orgullo su estrambótica belleza y provocadores movimientos, que llevan al éxtasis al público de Babel y a más de un asistente en las salas de cine.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Cali cosmopolita y provinciana</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Desde las primeras imágenes, la cinta nos sorprende y deslumbra, pues yuxtapone a la Cali tradicional, provincial y bucólica de San Antonio con la Cali-Babel moderna, cosmopolita y surrealista donde vemos rascacielos y hasta una especie de pirámide Maya, que se diluye en el horizonte. En la esquina aparece el grupo irreverente de las Drags Queens pidiendo la bendición del pastor, pero también el mensajero del ayer con su burro, cargado de pliegos y recuerdos, descendiendo por una empinada calle del barrio, sacado de la imaginación macondiana. Así nos va llevando Gala de la mano de personajes míticos como el Boticario, extraviado en el limbo a las puertas del averno, con su bella compañera silente desde niña, que no tiene voz y solo se expresa escribiendo en los espejos de bares y baños para invitarnos a reflejarnos en ellos, tal como somos, sin escondernos en palabras y justificarnos en bellos discursos. Y nos conduce a dos escenarios en los que transcurren los principales acontecimientos de la Cali-Babel. El primero de carácter sagrado y metafísico, la casa e iglesia del pastor evangélico y el otro totalmente pagano y mundano, el Bar Babel y el Motel “Pequeño Pony”, coronado por una deslumbrante Venus, que domina todo a su alrededor. Es casi imposible separar e identificar el hogar del pastor, decorado con crucifijos y veladoras, de la escenografía moderna de su Iglesia, fluorescente y a la vez familiar, donde se congregan sus feligreses. Pero ambos lugares terminan siendo profanados por la irrupción del deseo y las identidades de quienes se sienten más allá de lo masculino y lo femenino. En su propio hogar, por Jacob, su preciado hijo y futuro pastor, integrante de las Drags Queen, cuya identidad es descubierta accidentalmente por su madre, al ver bajo la mesa sus medias de cabaret y en el templo con la presencia sorpresiva del hijo de su mejor amigo, que le reclama al Pastor ser reconocida con su nueva identidad trans.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Escenarios de placer y disputa</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Algo similar sucede con el segundo escenario, pues entre Babel y “Pequeño Pony” existe una continuidad fluida, la de los cuerpos que danzan y luego se entrelazan, pasando del jolgorio de la salsa al éxtasis sensual. &nbsp;El Motel es la quintaesencia del desenfreno y el goce, situado en la periferia del centro de Cali, coronado por una gigantesca Venus, que de caerse aplastaría todo el vecindario. Bajo sus pies, se extiende una laberíntica red de habitaciones que permite recrear a sus clientes con sus decorados esperpénticos las fantasías eróticas desde el remoto Egipto, pasando por la condenada Sodoma, hasta la lujuriosa y moderna ciudad del pecado, Las Vegas. Sin duda, el “Pequeño Pony”, motivaría a Trump a visitar clandestinamente a Cali de no estar tan extraviado y a punto de naufragar en el estrecho de Ormuz. Pero el que sí se encuentra como rehén de sus pasiones y fantasías en el “Pequeño Pony” es nada menos que Cayo Hueso, el “<em>sexofonista”</em> de Bamba, la insuperable banda de salsa, que deberá presentarse al amanecer en el Babel para salvar de sus deudas a Gian Salai de un par de implacables agiotistas del gota-gota. Para rescatar a Cayo Hueso de la habitación 777 será precisa la valiosa colaboración de la salamandra Rosa, compañera inseparable de la bella gitana argentina, que recorrerá las entrañas nauseabundas de las cañerías de Venus y les permitirá ingresar al Motel y liberar a Cayo Hueso, después de vencer en un feroz combate a los cancerberos del “Pequeño Pony”. Y así llegamos al final apoteósico y feliz del concierto en Babel. Un bar “metafísico” de vida, goce y transición al más allá, que brinda a todos sus clientes la posibilidad de descubrir su personal y propio elixir de la vida. Un elixir que, sin duda, reclama a todo ser humano una voluntad insobornable de autenticidad y una búsqueda inclaudicable de felicidad, capaz de desafiar y vencer a la Flaca y su diabólico cómplice, el Boticario. Por eso, lo invito a ver “Llueve sobre Babel”, para que deguste un coctel de eternidad.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref1" id="_edn1">[i]</a> <a href="https://www.fabrica-mundi.com/llueve-sobre-babel">https://www.fabrica-mundi.com/llueve-sobre-babel</a></p>
]]></content:encoded>
        <author>Hernando Llano Ángel</author>
                    <category>Calicanto</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=129223</guid>
        <pubDate>Sun, 17 May 2026 22:18:19 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/17171753/LLUEVE-SOBRE-BABEL-IMG_1328.webp" type="image/webp">
                <media:description type="plain"><![CDATA[&#8220;Llueve sobre Babel&#8221;]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Hernando Llano Ángel</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>El mangostino, una fruta con denominación de origen: Mariquita</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/el-mangostino-una-fruta-con-denominacion-de-origen-mariquita/</link>
        <description><![CDATA[<p>La Superintendencia de Industria y Comercio concedió a Mariquita la marca colectiva &#8220;Capital Frutera de Colombia&#8221; y otorgó al mangostino de Mariquita la denominación de origen, una certificación que lo consagra como fruto exótico.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size wp-block-paragraph"><em>El mangostino es el fruto insignia de Mariquita. Foto: cortesía Cámara de Comercio de Honda, Guaduas y Norte del Tolima (Fredy Andrés Londoño).</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">San Sebastián de Mariquita está de moda.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No es una moda pasajera ni fruto del azar. Hay lugares que conservan una memoria profunda, como si el tiempo hubiera decidido quedarse a vivir en ellos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">José Celestino Mutis, no nació en Mariquita, pero el médico, botánico y sacerdote, venido de España por encargo del rey Carlos III, pasó casi ocho años de su vida estudiando la flora del Nuevo Reino de Granada. En estas tierras enseñó a los jóvenes criollos el arte de observar la naturaleza y de traducirla en dibujos minuciosos: hojas, flores, tallos, semillas, todo debía ser registrado con la precisión del científico y la sensibilidad del artista.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A comienzos de este 2026, la directora del Real Jardín Botánico-CSIC de Madrid, María-Paz Martín, recorrió los mismos caminos por donde caminó Mutis. La científica española visitó Mariquita atendiendo una invitación de Funbotánica (Fundación Segunda Expedición Botánica), que dirige el periodista y abogado Guillermo Pérez Flórez, entidad que trabaja por la preservación del legado científico y cultural del sabio gaditano. Durante su recorrido visitó el bosque que hoy lleva el nombre de Mutis y las calles donde se gestó una de las aventuras científicas más extraordinarias de América. Al final del recorrido, ella dijo algo que parecía más una intuición que una afirmación académica:</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>“Me sorprende que, 250 años después, Mutis siga presente en el corazón de la gente que conoce su vida y su obra”</em>. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Hay algo en Mariquita que sugiere esa presencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cierro los ojos e imagino al sabio rodeado por niños criollos que escudriñan la tierra, buscan flores entre la humedad del bosque tropical o recolectan hierbas para estudiarlas. Luego las dibujan, las secan o simplemente las contemplan, como quien sostiene entre sus manos un fragmento del universo. Una hoja basta: venas, limbos y pecíolos convertidos en cartografía de la vida.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ese legado viajó a España. En el Real Jardín Botánico de Madrid se conservan&nbsp;7.206 láminas&nbsp;de la Real Expedición Botánica: algunas a color, otras en blanco y negro o sepia. Son el testimonio de&nbsp;33 años de exploración científica. Las obras llegaron a la península en 1816, ocho años después de la muerte de Mutis, y hoy siguen asombrando a botánicos e historiadores.</p>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size wp-block-paragraph"><em>Foto: cortesía Cámara de Comercio de Honda, Guaduas y Norte del Tolima (Fredy Andrés Londoño)</em></p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="720" height="954" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/19151214/ZETA-ZETA-ZETA-MARIQUITA-2.jpg" alt="" class="wp-image-127100" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/19151214/ZETA-ZETA-ZETA-MARIQUITA-2.jpg 720w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/19151214/ZETA-ZETA-ZETA-MARIQUITA-2-226x300.jpg 226w" sizes="(max-width: 720px) 100vw, 720px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Ahora bien, Mariquita no vive únicamente de su pasado. La ciudad también respira presente y futuro a través de sus frutas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Reconocida por el mangostino, el mango mariquiteño, el zapote, el aguacate cuello de botella, el mamey, el banano o el carambolo, la población ha sido confirmada oficialmente como&nbsp;<strong>Capital Frutera de Colombia</strong>&nbsp;mediante la resolución 8790 del 10 de febrero de 2026 de la Superintendencia de Industria y Comercio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La primera vez que visité Mariquita quedé maravillado con los jugos que el visitante encuentra en cualquier esquina. Es imposible no detenerse ante una vitrina llena de colores: naranjas, amarillos, verdes, púrpuras. Pero hay uno que domina la escena: el mangostino.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es el fruto insignia del municipio, la reina de las frutas. Su sabor es difícil de describir. En él aparece el&nbsp;umami, ese quinto sabor que la ciencia reconoció después del dulce, el ácido, el amargo y el salado. Es un gusto profundo, casi misterioso, que permanece largo tiempo en el paladar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hoy el mangostino no solo se come fresco o en jugo. El comercio local lo ha transformado en yogures, paletas, encurtidos y postres que atraen cada vez más visitantes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La historia del fruto es tan singular como su sabor.</p>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size wp-block-paragraph"><em>Imágenes: cortesía Alcaldía de Mariquita.(Luis Eduardo Chavarro) </em></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="1024" height="682" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/20085340/ZETA-ZETA-ZETA-MARIQUITA-4-ARBOL-MANGOSTINO-1024x682.jpg" alt="" class="wp-image-127141" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/20085340/ZETA-ZETA-ZETA-MARIQUITA-4-ARBOL-MANGOSTINO-1024x682.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/20085340/ZETA-ZETA-ZETA-MARIQUITA-4-ARBOL-MANGOSTINO-300x200.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/20085340/ZETA-ZETA-ZETA-MARIQUITA-4-ARBOL-MANGOSTINO-768x512.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/20085340/ZETA-ZETA-ZETA-MARIQUITA-4-ARBOL-MANGOSTINO-1536x1023.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/20085340/ZETA-ZETA-ZETA-MARIQUITA-4-ARBOL-MANGOSTINO.jpg 1600w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Originario del sudeste asiático, fue descubierto en la península de Malasia. Durante siglos fue considerado “el árbol más difícil de cultivar del mundo”, debido a las exigencias de clima y suelo que requiere. Llegó a Mariquita en el siglo XIX, traído por compañías inglesas que explotaban las minas de oro de la región. En el suelo y en el subsuelo del norte del Tolima encontró lo que buscaba.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En los suelos de ceniza volcánica y bajo el clima cálido y húmedo del valle del Magdalena, el mangostino prosperó. Primero fueron unos pocos árboles cerca de las minas. Luego se multiplicaron. Hoy adornan el paisaje.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Los árboles de mangostino se encuentran incluso en los patios de las casas antiguas. Forman parte de nuestra cultura mariquiteña”, dice el ingeniero agrónomo Uber Villalba Patiño, de la Secretaría de Desarrollo Económico.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La alcaldesa Marta Lucía Amaya lo confirma con una memoria personal: en su casa crecen dos árboles de mangostino y recuerda que de niña jugaba alrededor de ellos en el patio de la casa de sus padres.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La denominación de origen que acaba de otorgar la SIC refuerza esa identidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La etiqueta delimita una región de aproximadamente 200 hectáreas que incluye a San Sebastián de Mariquita, Armero-Guayabal, Falan, Palocabildo, Honda y Fresno, territorios donde los suelos volcánicos y las variaciones térmicas crean condiciones ideales para el cultivo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Detrás de estos logros están la Alcaldía de Mariquita, el Centro de Productividad del Tolima (CPT), Asomangostino y la Cámara de Comercio de Honda, Guaduas y Norte del Tolima, entidad facultada por la SIC para autorizar el uso de la Denominación de Origen “Mangostino de Mariquita”.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>El mangostino es el fruto insignia de Mariquita, la reina de las frutas. </strong></h2>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="768" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/19151311/ZETA-ZETA-ZETA-MARIQUITA-3-768x1024.jpg" alt="" class="wp-image-127101" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/19151311/ZETA-ZETA-ZETA-MARIQUITA-3-768x1024.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/19151311/ZETA-ZETA-ZETA-MARIQUITA-3-225x300.jpg 225w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/19151311/ZETA-ZETA-ZETA-MARIQUITA-3-1152x1536.jpg 1152w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/19151311/ZETA-ZETA-ZETA-MARIQUITA-3-1536x2048.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/19151311/ZETA-ZETA-ZETA-MARIQUITA-3-scaled.jpg 1920w" sizes="(max-width: 768px) 100vw, 768px" /></figure>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size wp-block-paragraph"><em>Foto: cortesía Cámara de Comercio de Honda, Guaduas y Norte del Tolima <em>(Fredy Andrés Londoño)</em>.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Hoy existen más de 200 productores y la producción anual ronda las 1.500 toneladas. La mitad se consume en Colombia; la otra parte viaja hacia Europa y Canadá.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El mangostino, sin embargo, exige paciencia. El árbol tarda&nbsp;doce años en dar fruto, pero puede vivir&nbsp;hasta 150 años.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La cosecha se realiza entre diciembre y febrero, y el proceso sigue siendo manual. “Se hace de forma artesanal para preservar las condiciones físicas y organolépticas del fruto”, explica Villalba. Luego vienen las etapas de clasificación, selección y almacenamiento en frío que garantizan su calidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A finales de abril, la Superintendencia de Industria y Comercio realizará en Mariquita una reunión con productores, autoridades locales y actores del sector agroindustrial&nbsp;para explicar los alcances y beneficios de la marca colectiva “Mariquita Capital Frutera de Colombia” y de la denominación de origen “Mangostino de Mariquita”, herramientas que buscan fortalecer la economía regional y abrir nuevas oportunidades en los mercados nacionales e internacionales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En Mariquita el mangostino ha alcanzado incluso una dimensión simbólica. El Palacio Municipal lleva por nombre&nbsp;El Mangostino, y cada agosto, coincidiendo con el aniversario del municipio, se celebra el&nbsp;Festival Nacional de Música Mangostino de Oro, que en 2026 llega a su edición número treinta y uno.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En Mariquita conviven el pasado y el presente. Mutis sigue caminando por sus calles. Los árboles siguen dando fruto. Y el visitante solo tiene que cerrar los ojos para sentir que, en algún rincón del bosque, el sabio todavía observa una hoja como si fuera el mapa secreto para descubrir el mundo.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127097</guid>
        <pubDate>Fri, 20 Mar 2026 14:03:31 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/19151123/ZETA-ZETA-ZETA-MARIQUITA-1.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[El mangostino, una fruta con denominación de origen: Mariquita]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Música y navidad: Jeremías Quintero, 141 años de su nacimiento</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/pazifico-cultura-y-mas/musica-y-navidad-jeremias-quintero-141-anos-de-su-nacimiento/</link>
        <description><![CDATA[<p>No es la primera vez que en estas líneas nos detenemos en el trabajo del célebre músico y escritor barbacoano Jeremías Quintero, quien nació un 16 de diciembre de 1884, hace exactamente 141 años, precisamente el día en que para el mundo católico inician las novenas de navidad. Quizá esto marcó su derrotero para toda [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">No es la primera vez que en estas líneas nos detenemos en el trabajo del célebre músico y escritor barbacoano Jeremías Quintero, quien nació un 16 de diciembre de 1884, hace exactamente 141 años, precisamente el día en que para el mundo católico inician las novenas de navidad. Quizá esto marcó su derrotero para toda su vida, allá, en su natal Barbacoas, cuando el río Telembí le traía las tonadas de voces negras que festejaban esta fiesta asimilada durante siglos, cuando en su casa, al amparo de sus padres y nanas, se hacía el Belén y se entonaban los tradicionales villancicos, esos de los cuales él mismo sería uno de sus más grandes componentes a nivel mundial, a tal punto que se dice que llegó a componer más de 3 mil, muchos de los cuales entonamos sin saber que son de su autoría, como Vamos pastores vamos, El duraznero, Venid pastorcillos, A Belén todos, entre muchos, pero muchos otros más.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hemos dicho también que fue autor de los libros “Cantares de navidad” (1950) e “Himnos patrióticos y cantos para escuelas y colegios” (1951). Incursionó en la TV como arreglista y compositor, estuvo ahí en la primera edición el 13 de junio de 1954. Fue Presidente de la Asamblea Departamental de Nariño, Representante por Nariño en el Congreso de la República. Que compuso también pasillos, tangos, valses, danzas, himnos, entre muchos otros ritmos más.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Siendo secretario de gobierno en la Gobernación de Nariño en 1938 se creó el Conservatorio o Escuela de Música adscrito a la Universidad de Nariño, en donde fue fundamental su papel para que el gobierno nacional, auspiciado por la Dirección Nacional de Bellas Artes, adscrita al ministerio de Educación, era entonces gobernador el médico Max Llorente Ortiz, oriundo también de la histórica ciudad de Barbacoas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Acompaña este artículo una fotografía de Jeremías Quintero, publicada por la revista Renovación de la ciudad de Pasto el 14 de julio de 1927, la cual aparece con la siguiente leyenda:</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>“Señor don Jeremías Quintero Distinguido e inteligente artista quien actualmente se encuentra en Bogotá ocupando una curul en la Cámara de Representantes. El señor Quintero es un fervoroso cultivador en el arte Beethoven y Mozart. Como compositor lleva escritas por lo menos un centenar de piezas en las que ha reflejado todo el arte y el espíritu nacional. Luis A. Calvo el genial autor de los “Intermezzos”, tuvo frases de elogio muy merecidas y muy justas por composiciones musicales del artista señor Quintero, conceptos que fueron publicados por la prensa de Bogotá. Las bandas del Conservatorio y de la Policía Nacional de Bogotá, como la Militar de Nariño, ejecutado con especial predilección sus composiciones. Entre las últimas producciones se distingue el precioso valse “Alicia”, que hace pocos días estreno la Banda de esta ciudad. RENOVACIÓN envía al inteligente artista sus más cumplidos parabienes y ofrece para una de sus próximas entregas, la publicación de una de sus piezas últimas.”</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Quiero darle la palabra a Jeremías Quintero, de una conferencia dictada “Desde el altoparlante de la Agencia Internacional” y recogido por la revista Ilustración Nariñense en febrero de 1931, y que constituye una pieza que permite recoger lo que él pensaba acerca de la música nacional por ese entonces, y que quizá sirva como pieza clave en la arqueología del saber en la reconstrucción de la historia de la música del Sur de Colombia:</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="798" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/15072846/la_marimba-barbacoas-798x1024.jpg" alt="" class="wp-image-123644" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/15072846/la_marimba-barbacoas-798x1024.jpg 798w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/15072846/la_marimba-barbacoas-234x300.jpg 234w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/15072846/la_marimba-barbacoas-768x986.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/15072846/la_marimba-barbacoas.jpg 935w" sizes="auto, (max-width: 798px) 100vw, 798px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>“Señores: Es un significado honor hablar desde este altoparlante, amplificador prodigioso del sonido, a un público abigarrado y comprensivo, como el que colma los ámbitos de nuestra plaza legendaria. El doctor Gerardo Martínez Pérez puede estar orgulloso de haber implantado una tribuna a favor de la cual, hombres de talento han dicho y dirán, con palabra vidente, al admirable y admirado pueblo de Pasto, los tópicos de la hora y las inquietudes que apasionan el alma colectiva. Al escogerme a mí para que fatigue vuestra deferencia con esta opaca causerie, el doctor Martínez Pérez practica uno de los dones con que los dioses tan muníficos fueron con él: su atrayente indulgencia .</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Tema divino el de la música, como que ha sido llamada el arte divino. Talvez antes que en la caverna el sílex esculpiera sobre la roca las grotescas figuras con que el hombre ancestral quiso perennizar o simplemente mostrar por este medio su incipiente concepto de la belleza; talvez antes de que la arena in tocada recibiera el trazo con que en forma tosca quería ese ser plasmar sus ansias de elevación espiritual el primitivo poblador de este mundo sublunar deshizo en burda melodía su pesadumbre de contemplarse, inerme y solo arrojado en la vastedad de la tierra limite. Porque si la vida es un tránsito donde, a lo largo de todos tos días, domina el dolor, el alma que transforma el barro de nuestro ser en un soplo divino, siente nostalgias de transfundirse con el&nbsp; Todopoderoso de donde brotó, y modula, para exteriorizar ese turbativo anhelo, la armonía de su garganta, signo inefable y nebuloso de un sentimiento purificador y purificado en las fibras más hondas. En el bello apólogo de uno de nuestros magnos liridas, el padre Adán, al verse despedido del Edén fascinador, le dice a su Creador: -.¿Qué me das para acordarme de Ti ?, y El, compadecido, le responde: “Te doy la música”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>De todas las artes, la música es que nos separa de la materia y de la voluntad del vivir: ella expresa, como ninguna manifestación estética pudiera hacerlo, el sacrificio de todo deseo; ella nos ofrece, no la apariencia externa de las cosas, sino el .alma de las mismas, el alma de todo cuanto existe: animae rerum: es la vida misma .</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>“El hombre que no tiene en sí música alguna, ni le conmueve el acorde de los sonidos armoniosos, es inclinado a la traición al robo y a las asechanzas culpables: Los movimientos de su alma son lúgubres como la noche y sus afectos, oscuros como el Erebo.” Tal dice, en el Mercader de Venecia, el más grande de los genios ingleses que han contemplado los tiempos. Y ese otro superhombre que infundió aliento a dos creaciones, perdurable trasunto de idealismo y realidad, asevera por boca de Sancho: “donde hay música no puede haber cosa mala.”</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Para qué hablar de la música como factor educativo; para qué subrayar lo que todos sabemos: que ella anula la incompasividad de las fieras y reduce a la impotencia a las alimañas más crueles: para qué señalar que ella apacienta a la ira (recordar a David tañendo su lira para calmar los arrebatos de Saúl), y fugaviza, desarmándolos los instintos salvagizantes. Cuántas veces una ingenua cadencia o la dulce cantinela con que la madre querida meció nuestra cuna, escuchadas o hechas susurro en nuestro corazón, ahuyentan un mal pensamiento, o zahorizan y embrujan una balbuciente emoción, que cobra por ese embeleso la virtud de remontarse como en el mirifico símbolo de la escala migratoria, hasta el cielo inmarcesible! Y cuántas otras, unos eurítmicos compases de nuestra predilección nos transportan a días y momentos bienhadados, aterciopelando, con su intuitiva evocación, la punzada torturante de una pena, e infundiéndonos&nbsp; otra vez, por la gracia de su sedante lenitivo, la certidumbre de que “tras de cada nublado hay un lucero”, y que “por ruda tormenta sacudido florece hasta morir el limonero.”</em></p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="419" height="592" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/15072932/JEREMIAS-QUINTERO-SECRETARIO-DE-GOBERNADOR.jpg" alt="" class="wp-image-123645" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/15072932/JEREMIAS-QUINTERO-SECRETARIO-DE-GOBERNADOR.jpg 419w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/15072932/JEREMIAS-QUINTERO-SECRETARIO-DE-GOBERNADOR-212x300.jpg 212w" sizes="auto, (max-width: 419px) 100vw, 419px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Porque cuando convulsionados por el viacrucis de una pérfida congoja, interrogamos, pávidos y trémulos, al pomposo rosedal que perfumó nuestros días venturos, a la madeja de agua que en- salmó nuestro vivir con su leda cantiga, a las abscontas constelaciones que romantizaron la loca fiesta de nuestra fantasía, y el rosedal, las constelaciones y la madeja de agua ya no nos descifran el enigma del ensueño y nada nos dicen para reecender el ánimo desfalleciente, nuestro reino interior seguirá confortándonos con aquello que no muere en nosotros, con lo que pervive al través de éxitos y tribulaciones, con lo que nos hace aptos para, al cabo de una sañuda tragedia de vicisitudes o una etapa de bonanzas, seguir viviendo la vida en belleza y en virtualidad: con la llama que irradia en nuestro corazón, nunca hecha pavesas, en homenaje de los alados sentimientos que embellecen la existencia; con el himnario que, alma adentro, dilata los horizontes de nuestra ruta si ensombrecidos a veces, iluminados perpetuamente por las auroras que rigen la esperanza, eternal y redentora.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>La música refleja, como en un espejo de maravilla, el alma y la índole de un pueblo y una raza. Las razas vencidas transmutan su melancolía y las añoranzas de su perdida libertad en dejos de una tristeza enervante, en sones que culminan en gritos laceradores, humedecidos por recuerdos de crucifixión y lágrimas, y que son la impotente letanía de una impotente redención. Así los trenos de la en otrora esclava casta incaica de la América india. Y cuando a un pueblo lo acicatean próvidas vehemencias, surge, no se sabe cómo, el canto invicto, genitor de avatares y triunfos, que ha de fundir el valor y la abnegación de las multitudes en un hervor de inmortalidad y gloria. La Marsellesa, trofeo musical de una época que partió en dos la historia de la libertad, es la patética demostración de este paradigma.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Y es que si se quiere diluir el espíritu en un salmo de piedad, cuando él está macerado por el cilicio de una malandanza impiadosa, y allá muy hondo, se entreoyen voces que nos hacen entrever, al través del martirio y del Calvario, la colina de las logradas transfiguraciones; si se quiere aquilatar y dinamizar ansiosamente un estado de alma, edificar un culto fastuoso, encadenar la devoción de las falanges humanas con antenas generadoras de fiera resolución y coraje, enfervorizar las voluntades cuando el vigor tiende a hesitarse y se descoyunta la acometividad para la acción, la música nos ofrece un venero inexhausto de donde podemos ex- traer la aristocracia de los impulsos que ornamentan el ánima, y cristalizar, en el cromatismo de sus figuras, los resortes que señorean nuestras proteicas emotividades: el lazo indestructible, el nepente y el paliativo, el brío ennoblecedor, el amor que redime, el ala que eleva, la excelsitud que diviniza.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Eminente patrimonio de la condición humana, tanto más si ésta ha alcanzado la sensación de su propio valer, es la de desvelarse por la conquista de preeminencia y honor. Paralela a esta bizarra concepción de la vida, está la de modelar la propia personalidad con rasgos originales y modalidades inconfundibles. Y si el individuo como unidad y mientras sea más alta su alcurnia cerebral, aspira a esa finalidad, los conglomerados que forman nación tienen entre sus deberes-quizá el más urgente- el de definirse y acentuar su fisonomía colectiva . “Ser”: esa es la orientación de cada pueblo. Hay que confesar que nosotros hemos descuidado este indeclinable deber. En el afán de copiar usos exóticos, en el sempiterno empeño de reflejar lo privativo de ultramar, hemos postergado nuestros atributos intrínsecos, arrojando a la vera aquello que nos enaltece. En tanto que otros países relievan su yo íntimo, nosotros como que nos sintiéramos empequeñecidos ante lo que ingenuamente tratamos de imitar.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Refiriéndose a la tradición de las naciones hispanoamericanas, apunta Rodó: “Asistimos al naufragio de la tradición, y debe preocuparnos el interés social de que él no llegue a consumarse. La persuasión que es necesario difundir, hasta convertirla en sentido común de nuestros pueblos, es que ni la riqueza, ni la intelectualidad, ni la cultura, ni la fuerza de las ar-mas, pueden suplir en el ser de las naciones, como no suplen en el individuo, la ausencia de este valor irreductible y soberano: ser algo propio, tener un carácter personal”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Está bien que avancemos cada un día más en la parábola del progreso; que entronicemos los signos de la civilización en este gran país nuestro, asimilándonos las modernas disciplinas del vivir universal; pero equilibremos las cosas del Anima con las grávidas proyecciones del desenvolvimiento material. Y pues nuestra psicología se señala por un apego a la cultura tan amada por ese pueblo -primicia de selección- donde Safo y Praxiteles recibieron el beso de la luz, serán los opulentos ideales que han alumbrado nuestro camino los que, superpuestos a los del maquinismo febricitante, nos salven y rediman al correr del tiempo, porque ellos significan “la hegemonía del espíritu”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>“Las preocupaciones del espíritu, anota Daniel Samper Ortega, son las únicas que definen y defienden una nacionalidad”. Y es que mientras las primacías de la mente sean estimadas como una fuerza supra terrestre, “podrá decirse que la humanidad no ha perdido la luz de su estrella”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Afirmemos el sentido de nuestra nacionalidad. Colombianicemos lo nuestro, lo que nos encumbra y nos autoctoniza. Evangelio seductor éste, para cuyo apostolado todos debemos reclamar un puesto de honor. La nación que ha modelado su estructura anímica, sabe lo que quiere y sabe a dónde va.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>En el camino de fertilizar nuestra idiosincrasia, nada mejor que fomentar nuestra música raizal, en cuyos aires, nutridos por los jugos fortalecedores de los vínculos fraternales, filtra nuestro corazón su amor por esta tierra y su reverencia para sus gestas gloriosas.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>“Los pueblos -exclama ese principesco señor del verso, Rafael Maya- adoran sin reserva aquello que interpreta su índole, que traduce sus esperanzas, que canta su tristeza, que aclara su porvenir, que robustece su fe, como que sólo estos sentimientos constituyen la riqueza espiritual de una raza, y al exaltarlos se ponen de relieve las fuerzas de que dispone, su defensa moral y su posible permanencia en el recuerdo histórico”.</em></p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="730" height="735" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/15073029/plaza_de_barbacoas_y_porteadores-1870.jpg" alt="" class="wp-image-123646" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/15073029/plaza_de_barbacoas_y_porteadores-1870.jpg 730w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/15073029/plaza_de_barbacoas_y_porteadores-1870-298x300.jpg 298w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/15073029/plaza_de_barbacoas_y_porteadores-1870-150x150.jpg 150w" sizes="auto, (max-width: 730px) 100vw, 730px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>La música es hija del paisaje, y como nos subyuga al vaivén de nuestras solicitudes pasionales, el alma arraiga y se confunde con las canciones que nos regocijaron o conturbaron desde niños. De allí el hechizo memorioso de ese arte excelso, que para conmovernos no necesita, como las demás artes, herir nuestra retina, y cuyo sedeño arrullo llevamos en nosotros mismos. Y en tanto que esta edad mecánica imponga entre nosotros su plenitud asfixiante, habrán, en todos los términos del patrio solar, inmotos y silentes espacios donde la flauta campesina, el tiple jubiloso y las voces aldeanas rizarán las propicias solemnidades de las aldeas y campiñas con las tonadas y cantos de nuestro vivificante vivero musical.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Se propaga ahora, en sentido de restarles originalidad, que el bambuco se encuentra en el scherzo de una sinfonía de Beethoven y el pasillo en un curteto de otro coloso de la música? Qué importa que esos aires típicos estén comprendidos en dos pasajes de dos compositores ilustres, si ellos, entrelazándose con la formación de la nacionalidad, se han incrustado en el alma del pueblo y héchose savia de su savia; si cuando los escuchamos, lo mismo en la pródiga vendimia, en el prolífico plantío, en la verbena bulliciosa, en la serenata galante, en la gloriosa epifanía del crepúsculo o en la eclosión de un tenue hilo de luna, emerge de nuestras reconditeces, como el agua al contacto de la vara milagrosa, un reguero de cautivantes sentires, que inflama nuestra fe y la fe en el porvenir espléndido de esta patria bien amada? ¿Dónde brotó la guabina quejumbrosa, dónde el ondulado bambuco, dónde el pasillo cascabaleante, dónde la canción aldeana que va cantando por el senderito, con honda melancolía, una pareja de campesinos, frescos y lozanos como bendición de Dios? ¿Fue acaso en el bohío perdido entre los oxiacantas y cámbulos del bosque, en la señera casita enmarcada entre dos oquedades de la inhóspite serranía, en el ribazó del río en cuyo glauco misterio parece esconderse un Ofir de magia y sortilegio mientras el ramaje tiembla con una explosión de alas y cadencias; o fue en la penumbrosa hondonada y en el augusto momento de la conjunción del sol con el vaho de la tierra lujuriante? No se sabe; pero esa guabina, ese bambuco y ese pasillo y esa canción compenetrados están en el corazón de las masas, constituyen el folklore donde ellas trasiegan los atavismos y tradiciones de la raza, y prodigan el milagro de prolongar en el tiempo esa música cordial.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Camilo Mauclair -citado por el Licenciado Vasconcelos en un libro encantador sobre la canción popular mejicana y quizá el crítico de más enjundia de la Francia contemporánea- escribe a propósito de los cantos populares: “Resulta imposible, salvo en casos muy raros, y con grandes reservas, determinar la fecha de la aparición de un lied, ni quién fue el autor de la letra, ni la manera cómo la música hubo de adaptarse al poema. El rastro de una canción en el alma de un pueblo es tan intangible, como el vuelo de un pájaro en el aire”. Y expresa Vasconcelos: “No andaríamos descaminados de la verdad si creyéramos que el momento de la concepción de un canto popular hubiese sido cuando el peón termina su labor y regresa al atardecer a su humilde cabaña, donde lo aguardan la anciana madre y los pequeños hermanitos; en un momento dado siente en su corazón una oscura ansiedad de verla a ella, a la que bajaba con el cántaro al hombro; a la que le sonrió furtivamente en la iglesia en la solemnidad del domingo”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Cita luego Vasconcelos estas palabras de un destacado musicólogo de su patria, aplicables a cada pueblo que quiere aprestigiar su arte autóctono: “Soy un devoto de nuestra música propia, porque es el alma de la raza. Quisiera guardarla en un nicho para conservarla virgen y así entregarla a la niñez para que se extienda por todas las capas sociales de la nación entera. Parece una flor nacida del sentimiento estético natural de nuestro pueblo, y comprendo que los músicos no debemos tomar de ella más que aquello que las flores dan sin desvirtuarse: el perfume. Y los que no la sientan, los que no sean capaces de apreciar su aroma &#8230; que no la busquen &#8230; en bien de ellos y de todo”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Y es que para el arte y cuando se quiere transformar las efusiones musicales de un pueblo en partituras polifónicas, acaso huérfanas de la frescura primigenia del tema popular, hay que tener presente la austera máxima de Horacio, soberana ley de estética: lo que no puedas hermosear, no toques.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Está bien que iconoclastas del clasicismo musical pretendan vitalizar nuestras tonadas, afiligranándolas con ropajes refinados. Pero que no se desvirtúe su contextura&nbsp; que arranca de la entraña misma de la multitud. Y&#8230; vestido el bambuco con adventicios oropeles y abrillantado con exotismos sutiles, habría ese aire musical nuestro infundido un hálito de epopeya a los tercios colombianos en la jornada de Ayacucho? Y allí, en esa batalla, que semeja una visión de Apocalipsis y que, como la de Valmy, pudiera también llamarse la batalla de las naciones, en los momentos en que Córdoba, tocado por el aletazo del águila de Júpiter, pronunciaba, retando a la gloria, su épica orden hasta ese instante jamás oída, la banda de su División rompió con un bambuco que, trayendo a las huestes colombianas las saudades de la patria ausente, las fulminó, en fanfarria triunfal, a una orgía de intrepidez y bravura.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El arte no tiene fronteras, y nada es tan innoble, según la expresión de Wilde, que no pueda ser dignificado por él; pero conviene aceptar -y hablo en sentido raizal- con beneficio depurador, aquella música letárgica y tediosa, cuyos leits motivs carentes de espiritualidad, lejos de estilizarse, estrangulan, con mendicante flebilidad, con monocordismo aplebeyado y con desgarramientos y amargores propios de siervos, nuestras innatas altiveces y nuestras incitaciones generosas. Captemos de esa música lo poco que de su indigenismo merece laudades, y desvinculémonos resueltamente, por este aspecto, de lo que está en disparidad con nuestro distintivo de pueblo, no atado a esclavizantes ligaduras y de un gusto desvaído y zafio.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Con exultante visión patriótica, mantengamos siempre enhiesto el ideal de la colombianidad; y puesta la mira en el acrecentamiento cultural, procuremos en el pueblo de nuestro altiplano meridional la difusión de la música que nos es común; démosle a escanciar el vino tonificante del arte vernáculo; avivemos su emoción hacia un definido pensamiento artístico, fronteras adentro, y desarraiguemos su inclinación por aquellos “tonos, sobresaturados de temas banales de amodorrante y letal repetición.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Armoniosas y densas, engarzan bien aquí las siguientes cláusulas de ese ponderado y óptimo escritor, cuya celebridad cabalga en el seudónimo de Maitre Renan:</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>“Por qué, si con elementos tan valiosos contamos, la música nacional, tan honda, tan bella, tan inconfundiblemente original, está descuidada, proscrita, por obra y por omisión de los artistas colombianos? Al paso que todos los pueblos tratan de singularizarse, de afirmar su personalidad autónoma, de exaltar las virtudes indígenas con el noble orgullo de ser ellos mismos, nosotros, en todos los órdenes, pero en este de la música principalmente, tratamos de esfumarnos, de pasar inadvertidos, disfrazados en arte con la máscara de la ópera bufa o con el antifaz de complejas sinfonías, dentro de las cuales el alma sencilla y doliente de nuestra raza se agita sin orientación.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Mientras que los Estados Unidos atruenan los cafés y los teatros del mundo con la monotonía ruda y chillona de sus danzas, hecha música yanqui por la vanidad nacional; en tanto que la Argentina lleva el dejo agreste de sus tangos, impregnados de una lujuria sofocante, a los salones aristocráticos de Viena y de París, nosotros tenemos vergüenza. de nuestra música, tan rica en expresiones, tan humana, tan flexible, capaz de conquistar, como lo ha hecho ya en algunas ocasiones, la admiración de públicos inteligentes, fatigados del colorete, de la falsificación y de la mentira, llevados a las distintas formas del arte y de la vida.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El pueblo debe tener siquiera el derecho de que se le hagan gustar las melodías que riman con sus anhelos íntimos, y se le deje oír, de vez en cuando, la música cuyas vibraciones está acorde con las del alma colectiva. ¿Cómo exigirles suavidad, valor, abnegación a las muchedumbres, si no hemos querido atarlas con un lazo de armonía, si no ha pasado por sus corazones, estremeciéndolos al mismo tiempo, el grito desesperado de la gaita, o la queja, diluida en lágrimas, de sus flautas rústicas?</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Nuestra necesidad máxima es crear el alma de la nacionalidad; fundir en una todas las aspiraciones vagas y divergentes de las regiones distintas y distantes; y eso, mejor que con discursos y conferencias, que el pueblo no entiende, se conseguiría con el cultivo y desarrollo de la música criolla, vínculo de ternura y de emoción más duradero que todos </em><em>los monumentos, porque es más humano, talvez lo único genuino y sustancialmente humano.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>No finjamos llorar con las falsas romanzas italianas, cuyos pequeños gemidos, reglamentados por las exigencias escenográficas, dejan fría nuestra desbordante sensibilidad tropical; no hagamos la comedia del entusiasmo ante las complicaciones de los músicos alemanes, cuyas producciones inmensas les hacen gritar a los sinceros, cuando la ejecución culmina: Música! No continuemos derrochando esnobismos y tontería. Tengamos el valor, el decoro y el orgullo de nuestros bambucos melancólicos, de los alegres pasillos, de toda la espontánea y maravillosa orquestación de nuestros sentimientos, realizada por el genio omnipotente de la raza”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>He aquí pues un objetivo merecedor de infatigable consagración: amasar en un solo y caudaloso ideal las ansias inconexas y heterogéneas que acaloran las mentes de uno a otro horizonte del territorio patrio: acendrar el elixir que corre por los pletóricos cauces del sentimiento colectivo: erigir una conciencia que palpite en un solo ritmo y en una sola afinidad; rescatar, para sublimar con ellos el alma de la patria, los comunes ritos ante los cuales quemamos la mirra de nuestra devoción. Entre ellos está, en grado proficuo, la música, nuestra música propia, que nos habla de la nieve inviolada de nuestras enaltecidas cimas, del ímpetu de nuestros ríos, del frú-frú de nuestros platanales ubérrimos, de las fragancias paganas del trópico, de los rumores jocundos de nuestras selvas, de nuestras tardes rutilantes, estremecidas por los incendios del ocaso, del vuelo, alucinante y grave de los cóndores, ebrios de sol y de cumbres.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Estimulemos nuestra música como una fórmula de salnd, como un siempre remozado y pujante renuevo que fecundice el hogar mancomún, como una preclara advocación a los recuerdos glorificantes y una irrevocable afirmación al futuro indeficiente.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Magnificaremos así, con sangre del espíritu, una premiosa obligación del imperativo nacional.”</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Acompaña este artículo una fotografía de Jeremías Quintero, publicada por la revista Renovación de la ciudad de Pasto el 14 de julio de 1927, la cual aparece con la siguiente leyenda: “Señor don Jeremías Quintero Distinguido e inteligente artista quien actualmente se encuentra en Bogotá ocupando una curul en la Cámara de Representantes. El señor Quintero es un fervoroso cultivador en el arte Beethoven y Mozart. Como compositor lleva escritas por lo menos un centenar de piezas en las que ha reflejado todo el arte y el espíritu nacional. Luis A. Calvo el genial autor de los “Intermezzos”, tuvo frases de elogio muy merecidas y muy justas por composiciones musicales del artista señor Quintero, conceptos que fueron publicados por la prensa de Bogotá. Las bandas del Conservatorio y de la Policía Nacional de Bogotá, como la Militar de Nariño, ejecutado con especial predilección sus composiciones. Entre las últimas producciones se distingue el precioso valse “Alicia”, que hace pocos días estreno la Banda de esta ciudad. RENOVACIÓN envía al inteligente artista sus más cumplidos parabienes y ofrece para una de sus próximas entregas, la publicación de una de sus piezas últimas.”</em></p>



<figure class="wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex"></figure>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>J. Mauricio Chaves Bustos</author>
                    <category>Cultura</category>
                    <category>Pazifico, cultura y más</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=123642</guid>
        <pubDate>Mon, 15 Dec 2025 12:38:25 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/15072645/JEREMIAS-QUINTERO-FOTO.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Música y navidad: Jeremías Quintero, 141 años de su nacimiento]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">J. Mauricio Chaves Bustos</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Salseros de Urabá honrarán a Wilson &amp;#8220;Saoko&amp;#8221; Manyoma</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/salseros-de-uraba-honraran-a-wilson-saoko-manyoma/</link>
        <description><![CDATA[<p>El 30 de agosto, encuentro en Apartadó (bar Suaveson, 5pm) en torno a la biografía del legendario cantante fallecido este año, y en Turbo, debate por la emisora Litoral AM 1160 (8-9 am) sobre cuál es la mejor canción de Saoko, con Andrea Barraza, autora del libro, en ambos momentos, quien viaja desde Medellín. Por [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">El 30 de agosto, encuentro en <strong>Apartadó</strong> (bar Suaveson, 5pm) en torno a la biografía del legendario cantante fallecido este año, y en <strong>Turbo</strong>, debate por la emisora Litoral AM 1160 (8-9 am) sobre cuál es la mejor canción de <strong>Saoko</strong>, con <strong>Andrea Barraza</strong>, autora del libro, en ambos momentos, quien viaja desde Medellín.  </p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Por Valeria Estefanía Torres Pacheco, estudiante de UniSabana, Chía.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Después de los lanzamientos en la Feria Internacional del Libro de Bogotá 2025 y en Medellín (Librería Grámmata), llega a Urabá la presentación del libro <em>&#8220;Saoko. Biografía de Wilson Manyoma, leyenda de la salsa&#8221;</em>, publicado bajo el sello de la Fundación Color de Colombia. </p>



<p class="wp-block-paragraph">El motivo es la celebración de los 185 años de fundación de la ciudad de <strong>Turbo</strong>, como un aporte cultural, que cuenta con el apoyo de <strong>Comfenalco Antioquia</strong> en la convocatoria, por su trayectoria organizando eventos de música salsa.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">La <strong>biografía de Saoko </strong>se inscribe en el propósito de contribuir a rescatar y revalorar la memoria del aporte de los afrocolombianos a la música popular del país.</p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">Habrá dos momentos de recordación de Saoko: en la mañana, entre 8:00 a.m. y 9:00 a.m., la emisora Litoral AM 1160 de Turbo transmitirá en vivo el programa <em>Debatiendo por Litoral</em>, en el que el reconocido periodista <strong>Vicente Córdoba</strong> conversará con la reportera y autora <strong>Andrea Barraza Cabana</strong> sobre la vida y el legado del artista. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Además, invitarán a la audiencia a votar por su canción favorita entre clásicos como <em>El preso</em>, <em>Los charcos</em> y <em>Tú sufrirás</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por la tarde, desde las 5:00 p.m., el tradicional bar salsero de Apartadó y Urabá, <strong>Suaveson</strong>, será el escenario de <strong>“Salseros de Urabá, encuentro por Saoko”</strong>, un espacio pensado para melómanos, músicos, bailarines (de su casa y de la Academia Jairo Durango y otras), DJ’s y amantes de la salsa que deseen rendir homenaje al legendario cantante. </p>



<p class="wp-block-paragraph">En este encuentro, la autora <strong>Andrea Barraza</strong> conversará con <strong>Joel Padilla</strong>, docente y coordinador de la licenciatura en música de la&nbsp;Universidad de Antioquia,&nbsp;Seccional Urabá, sobre la biografía de Wilson “Saoko” Manyoma.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La biografía reconstruye su trayectoria personal y musical a partir de testimonios, archivos y entrevistas, permitiendo que el público conozca en profundidad la vida de una de las voces más representativas de la salsa colombiana.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los coleccionistas podrán llevar acetatos para hacer sonar una canción de Saoko y se rifará un ejemplar del libro entre los asistentes. </p>



<p class="wp-block-paragraph">El libro tiene un precio módico de $40.000; y se tendrán 25 ejemplares para la venta, con firma de la autora (a partir de las 4:00 p.m.). La entrada es libre y se comenzará con puntualidad el conversatorio (5:00 p.m.).</p>



<figure class="wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-2 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex">
<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="512" height="1024" data-id="119405" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/17193133/Poster-de-Saoko-en-Litoral-Turbo-br-1-512x1024.jpg" alt="" class="wp-image-119405" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/17193133/Poster-de-Saoko-en-Litoral-Turbo-br-1-512x1024.jpg 512w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/17193133/Poster-de-Saoko-en-Litoral-Turbo-br-1-150x300.jpg 150w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/17193133/Poster-de-Saoko-en-Litoral-Turbo-br-1-768x1536.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/17193133/Poster-de-Saoko-en-Litoral-Turbo-br-1.jpg 900w" sizes="auto, (max-width: 512px) 100vw, 512px" /></figure>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="512" height="1024" data-id="119415" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/17200730/Encuentro-por-Saoko-br-1-512x1024.jpg" alt="" class="wp-image-119415" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/17200730/Encuentro-por-Saoko-br-1-512x1024.jpg 512w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/17200730/Encuentro-por-Saoko-br-1-150x300.jpg 150w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/17200730/Encuentro-por-Saoko-br-1-768x1536.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/17200730/Encuentro-por-Saoko-br-1.jpg 900w" sizes="auto, (max-width: 512px) 100vw, 512px" /></figure>
</figure>



<h2 class="wp-block-heading">&#8220;Saoko&#8221;</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Nacido en la comuna 8 de Cali, Wilson Manyoma Gil creció en un entorno popular donde la música y la calle forjaron su carácter. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Su encuentro con Julio Ernesto Estrada, “Fruko”, en 1973 cambió su destino: con su voz grave y potente, se convirtió en cantante y compositor de <em>Fruko y sus Tesos</em>, grabando piezas que se volvieron parte de la banda sonora del país. </p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Tú sufrirás</em>, <em>Los charcos</em> y, especialmente, <em>El preso</em>, una canción que marcó un antes y un después en la salsa hecha en Colombia, lo catapultaron al reconocimiento nacional e internacional. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Con más de 300 canciones grabadas y 70 composiciones, Saoko no solo fue protagonista de la época dorada de la salsa en los años 70 y 80, sino que también vivió el rigor de las giras, los estudios y la vida bohemia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Este homenaje en Urabá busca algo más que recordar la música de Wilson <em>Saoko</em>: será el primer paso para la organización de la gran fiesta y exhibición de música tropical en Urabá en honor por los 15 años de la muerte del <strong>Joe Arroyo</strong>, <em>El centurión de la noche</em>, el 26 de julio de 2026.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los asistentes al encuentro cultural y musical por Saoko recibirán contraseña para la boleta de entrada a la fiesta del Joe en 2026.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La salsa no es solo un género musical, sino también un lenguaje de identidad y encuentro que sigue latiendo en el corazón del pueblo colombiano.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La <strong>Fundación Color de Colombia</strong> agradece su apoyo a la emisora Litoral AM 1160 (de Turbo), Comfenalco Antioquia, la alcaldía Distrital de Turbo, el programa de música de la Universidad de Antioquia en Urabá, DoCafé Coworking, Hotel Plaza Manfortt, la Corporación Turística Urabá Darién Caribe, la orquesta Etnia Caliente y al bar Suaveson para la organización de la agenda de memoria de Saoko en Urabá.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Fundación Color de Colombia</author>
                    <category>República de colores</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=119403</guid>
        <pubDate>Mon, 18 Aug 2025 01:02:46 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/17200005/Imagen-EE-Saoko-en-Uraba.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Salseros de Urabá honrarán a Wilson &#8220;Saoko&#8221; Manyoma]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Fundación Color de Colombia</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Presentación de biografía de Wilson &amp;#8220;Saoko&amp;#8221; Manyoma en la Librería Grámmata de Medellín</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/presentacion-de-biografia-de-wilson-saoko-manyoma-en-la-libreria-grammata-de-medellin/</link>
        <description><![CDATA[<p>Este jueves 19 de junio, 6pm, en la sede Estadio de la Librería Grámmata (calle 49B #75 – 33), la autora, Andrea Barraza, conversará con el periodista Ángel Castaño, de El Colombiano. La autora, Andrea Barraza Cabana, periodista y colaboradora de la Fundación Color de Colombia desde 2021, conversará con el periodista Ángel Castaño Guzmán, [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Este jueves 19 de junio, 6pm, en la sede Estadio de la Librería Grámmata (calle 49B #75 – 33), la autora, <strong>Andrea Barraza</strong>, conversará con el periodista <strong>Ángel Castaño</strong>, de El Colombiano.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La autora, Andrea Barraza Cabana, periodista y colaboradora de la Fundación Color de Colombia desde 2021, conversará con el periodista Ángel Castaño Guzmán, especialista en literatura del diario El Colombiano. Al final habrá espacio para preguntas del público y firma de libros.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La publicación fue lanzada por primera vez el pasado 11 de mayo en la Feria del Libro de Bogotá, y marca un hito en la memoria musical del país: recoge la voz y la trayectoria de Wilson Manyoma, más conocido como “Saoko”, quien falleció el 20 de febrero de este año, tras 53 años de carrera artística.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Manyoma fue una de las figuras más reconocidas de la salsa en Colombia. Su paso por agrupaciones como Fruko y sus Tesos y distintos proyectos de Discos Fuentes lo consolidaron como una de las voces más potentes del género. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Junto a Fruko y Joe Arroyo, integró una generación que transformó la música tropical colombiana y dejó huella en la salsa internacional.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Este libro, escrito con el propio Wilson Manyoma en vida, reconstruye su historia en clave íntima y musical. Es también un homenaje necesario, una forma de reivindicar su papel como pionero, compositor y voz inconfundible de un movimiento cultural que marcó a generaciones.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La Fundación Color de Colombia, que impulsa esta publicación, fue creada en 2006 con la misión de promover el reconocimiento, la movilidad social y la integración de la población afrocolombiana. </p>



<p class="wp-block-paragraph">La biografía de Saoko se inscribe dentro de su trabajo por realzar los aportes de los afrocolombianos en su experiencia dentro de la modernidad cultural.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La invitación está abierta para quienes quieran acercarse a la historia de una leyenda y a una obra que busca que su voz y su ritmo no se pierdan en el olvido.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="859" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/18162153/poster-de-lanzamiento-en-Grammata-19-de-junio-859x1024.jpg" alt="" class="wp-image-117170" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/18162153/poster-de-lanzamiento-en-Grammata-19-de-junio-859x1024.jpg 859w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/18162153/poster-de-lanzamiento-en-Grammata-19-de-junio-252x300.jpg 252w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/18162153/poster-de-lanzamiento-en-Grammata-19-de-junio-768x915.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/18162153/poster-de-lanzamiento-en-Grammata-19-de-junio.jpg 1277w" sizes="auto, (max-width: 859px) 100vw, 859px" /></figure>
]]></content:encoded>
        <author>Fundación Color de Colombia</author>
                    <category>República de colores</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=117169</guid>
        <pubDate>Wed, 18 Jun 2025 21:42:32 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/18163846/Imagen-destacada-en-blog-EE-2.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Presentación de biografía de Wilson &#8220;Saoko&#8221; Manyoma en la Librería Grámmata de Medellín]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Fundación Color de Colombia</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Tras el rastro del jaguar: excazadores y científicos se unen para obtener una radiografía del amenazado felino en México</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/tras-el-rastro-del-jaguar-excazadores-y-cientificos-se-unen-para-obtener-una-radiografia-del-amenazado-felino-en-mexico/</link>
        <description><![CDATA[<p>Don Francisco Zavala camina con paso lento por una brecha que conoce a la perfección. Son las cuatro de la madrugada y, aunque la oscuridad es casi absoluta, su mapa mental —trazado por las décadas recorriendo esa zona— le permite guiar con certeza una caravana de vehículos que lo sigue y espera su señal. Él [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Un equipo conformado por especialistas del Instituto de Ecología de la UNAM y una comunidad local en Quintana Roo, México, trabajan en la captura de jaguares (Panthera onca) para la colocación de collares GPS de rastreo satelital que permitan el seguimiento de los felinos en el extenso territorio de la Reserva de la Biosfera de Calakmul, con el fin de contribuir a su conservación y protección a largo plazo.</em></li>



<li><em>El Ejido Laguna Om, cuenta con un equipo de excazadores locales, ahora convertidos en conservacionistas, que utilizan perros entrenados como método no invasivo para capturar a los felinos con fines científicos.</em></li>



<li><em>Actualmente, el jaguar está en peligro de extinción en México, pues se estiman unos 4 mil 800 ejemplares en vida silvestre.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Don Francisco Zavala camina con paso lento por una brecha que conoce a la perfección. Son las cuatro de la madrugada y, aunque la oscuridad es casi absoluta, su mapa mental —trazado por las décadas recorriendo esa zona— le permite guiar con certeza una caravana de vehículos que lo sigue y espera su señal. Él tiene la última palabra sobre la ruta. Los faros de las camionetas iluminan tenuemente el camino de terracería que serpentea a través de la imponente&nbsp;<strong>Selva Maya</strong>. En ese vasto y silencioso escenario, todos buscan lo mismo:&nbsp;<strong>jaguares</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En su juventud, fue cazador. Ahora, a sus 84 años, recorre los senderos del&nbsp;<strong>Ejido Laguna Om</strong>, en Quintana Roo, con una visión completamente distinta. Detrás de él, una camioneta transporta a su equipo:&nbsp;<strong>jóvenes</strong>&nbsp;<strong>excazadores locales, hoy convertidos en conservacionistas, y una&nbsp;</strong><a href="https://es.mongabay.com/2025/03/entrenador-perros-tigreros-rastrean-jaguares-protegerlos/"><strong>jauría entrenada</strong></a><strong>&nbsp;para rastrear al esquivo&nbsp;</strong><strong><em>Panthera onca</em></strong><strong>.&nbsp;</strong>Melissa, una perra experta en esa tarea, lidera la búsqueda con Zavala. Juntos identifican huellas, rascaderos, excretas y echaderos en&nbsp;las áreas que conocen.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_259307"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/04/10015700/DSCF0064.jpg" alt="" class="wp-image-259307" /><figcaption class="wp-element-caption">Caravana de vehículos en busca de jaguares. En la primera posición, la camioneta que transporta a los perros tigreros. Foto: Isabel Mateos Hinojosa</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">“Esta perra, en el momento que se empieza a jalar, quiere decir que ya olió algo”, explica Zavala sosteniendo la correa de Melissa. “Cuando empieza a desesperarse, a ladrar y asomarse por los lados, quiere decir que está fresco el olor”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero encontrar jaguares en la selva no es tarea fácil. Zavala —o don Pancho, como mejor lo conocen— trabaja desde hace más de dos décadas con el equipo del&nbsp;<strong>Laboratorio de Ecología y Conservación de Fauna Silvestre del&nbsp;</strong><a href="https://www.ecolabunam.com/home?lang=es"><strong>Instituto de Ecología de la UNAM</strong></a>, utilizando a los perros como método no invasivo para capturar felinos con fines científicos.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_259310"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/04/10021521/DSCF9715.jpg" alt="" class="wp-image-259310" /><figcaption class="wp-element-caption">Los perros tigreros son entrenados con olores que se asemejan al del jaguar. Foto: Isabel Mateos Hinojosa</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Es un trabajo complejo, pues los jaguares son muy hábiles cuando de escapar se trata. Sin embargo, juntos han logrado colocarles collares GPS de rastreo satelital para facilitar su estudio y crear estrategias de conservación. Este 2025, se fijaron la meta de capturar cuatro individuos en diferentes semanas entre marzo y abril.&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;los acompañó durante tres jornadas de rastreo a principios de marzo en Laguna Om.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Ahora sí que me tocó buscar la manera de que el daño que yo había hecho a los jaguares, porque los maté al principio, sirviera para la conservación”, explica Zavala. “Y hasta ahorita sigo con eso”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_259309"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/04/10021310/DSCF0171.jpg" alt="" class="wp-image-259309" /><figcaption class="wp-element-caption">Don Francisco Zavala, excazador y líder del equipo experto en perros tigreros. Foto: Isabel Mateos Hinojosa</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Como excazadores y habitantes de la zona, Zavala y su equipo conocen dónde suelen moverse los elusivos felinos. Son ellos quienes, con una intuición afilada, guían a los investigadores hasta el encuentro con el jaguar, casi siempre refugiado en lo alto de los árboles que se alzan sobre la selva. Allí, al verse acorralado por los perros tigreros —como nombran a los integrantes de la jauría— el jaguar es sedado con un dardo anestésico y cuidadosamente bajado al suelo con cuerdas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los especialistas se aseguran de que el animal esté en buen estado de salud, se le toman muestras, se realizan mediciones morfométricas, se le pesa y se le coloca un collar de rastreo satelital antes de despertar y ser liberado nuevamente en la naturaleza.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_259308"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/04/10020647/DSCF9728.jpg" alt="" class="wp-image-259308" /><figcaption class="wp-element-caption">La veterinaria Berenice Portillo se encarga de anestesiar al jaguar y garantizar su buen estado de salud durante el proceso de colocación de collar. Foto: Isabel Mateos Hinojosa</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Lee más |&nbsp;</strong><a href="https://es.mongabay.com/2025/03/entrenador-perros-tigreros-rastrean-jaguares-protegerlos/">Con olfato y corazón: la historia del entrenador y los “perros tigreros” que rastrean jaguares para protegerlos</a></p>



<h4 class="wp-block-heading"><strong>El Campamento del Jaguar</strong></h4>



<p class="wp-block-paragraph">La&nbsp;<strong>Reserva de la Biosfera de Calakmul</strong>&nbsp;es la última gran selva tropical de México. Es parte del corazón de la Selva Maya y se trata de un corredor biológico vital entre la Península de Yucatán y el Petén guatemalteco. Constituye un santuario de 728 908 hectáreas que alberga más de 350 especies de aves, casi un centenar de especies de mamíferos —muchas de ellas en peligro de extinción, como el pecarí de labios blancos&nbsp;<em>(Tayassu pecari)</em>, el tapir centroamericano&nbsp;<em>(Tapirus bairdii)</em>&nbsp;y el puma&nbsp;<em>(Puma concolor)</em>—, así como el 80 % de las especies vegetales de toda la Península de Yucatán.&nbsp;<strong>Allí también se estima que habitan unos&nbsp;</strong><a href="https://yaguare.tripod.com/sitebuildercontent/sitebuilderfiles/ceballossmall.pdf"><strong>500 jaguares</strong></a>&nbsp;y es uno de los pocos lugares en Centroamérica capaz de mantener una población viable de la especie.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, esta invaluable zona crítica de biodiversidad enfrenta crecientes amenazas, principalmente por la conversión de selvas en tierras agrícolas, además de invasiones, tala ilegal y la llegada del&nbsp;<strong>Tren Maya</strong>. En septiembre de 2023,&nbsp;<a href="https://www.gob.mx/conanp/prensa/mexico-tiene-ya-203-areas-naturales-protegidas-federales-343997">el gobierno mexicano modificó</a>&nbsp;el decreto de la Reserva de la Biosfera de Calakmul para crear la región&nbsp;<strong>Gran Calakmul</strong>, con más de 1.5 millones de hectáreas protegidas, que ahora integran el Área de Protección de Flora y Fauna Balam Kin y la Reserva de la Biosfera Balam Kú, así como siete Áreas Destinadas Voluntariamente a la Conservación (ADVC) de ejidos y comunidades. En la sumatoria final de la región,&nbsp;<strong>los expertos estiman la presencia de más de 1200 jaguares</strong>.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_259311"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/04/10025405/DSCF0002.jpg" alt="" class="wp-image-259311" /><figcaption class="wp-element-caption">Las garzas blanca (Ardea alba) son comunes entre la avifauna de Laguna Om. Foto: Isabel Mateos Hinojosa</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En ese gran territorio, casi en la frontera con el estado de Campeche,&nbsp;<strong>se encuentra el Ejido Laguna Om</strong>. Esta comunidad posee uno de los más grandes macizos forestales al sur de Quintana Roo, donde un grupo de ejidatarios decidió certificar 35 000 hectáreas de su territorio como Área Destinada Voluntariamente a la Conservación (ADVC), transformando un área de aprovechamiento forestal en una zona de conservación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Desde 2016, ese mismo espacio alberga a la&nbsp;<strong>Estación Biológica Laguna Om</strong>, donde científicos de la&nbsp;<a href="https://www.facebook.com/AlianzaNacionalJaguarMexico/">Alianza Nacional para la Conservación del Jaguar</a>&nbsp;desarrollan un proyecto de investigación sobre la población de felinos que habita en los alrededores.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Siempre he creído que la clave para conservar la biodiversidad es involucrar a todos los actores y uno de los más importantes son los dueños de la tierra”, sostiene Heliot Zarza Villanueva, biólogo, académico de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) y uno de los líderes del proyecto del jaguar.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_259312"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/04/10025921/DSCF9741.jpg" alt="" class="wp-image-259312" /><figcaption class="wp-element-caption">El comedor y centro de reuniones del Campamento del Jaguar, en Laguna Om. Foto: Isabel Mateos Hinojosa</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">“La declaratoria de la ADVC no solo protege el hábitat del jaguar, sino también el de muchas otras especies. Por otra parte, varias personas de la comunidad están involucradas en el proyecto, ya sea como guías, asistentes o en la logística del campamento. En Laguna Om es donde realmente hemos avanzado mucho en el conocimiento de la ecología tanto espacial como conductual de los jaguares —como los patrones de movimiento y los horarios de actividad—, a partir de la información de los collares GPS satelitales.&nbsp;<strong>Aquí estimamos alrededor de unos 50 jaguares</strong>”, afirma Zarza Villanueva.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_259318"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/04/10054633/DSCF9680.jpg" alt="" class="wp-image-259318" /><figcaption class="wp-element-caption">Laguna Las Palmas, en el Ejido Laguna Om. Foto: Isabel Mateos Hinojosa</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Las noches en el&nbsp;<strong>Campamento del Jaguar</strong>, como también llaman a la estación biológica, son musicalizadas por los insectos y los monos saraguatos&nbsp;<em>(Alouatta pigra)</em>&nbsp;que, de vez en cuando, lanzan su aullido ensordecedor. Las cabañas y las tiendas de acampar donde se hospedan los especialistas están a las orillas de la&nbsp;<strong>Laguna Las Palmas</strong>, un cuerpo de agua rodeado de grandes árboles, habitado por cocodrilos&nbsp;<em>(Crocodylus moreletii)</em>&nbsp;y la temida serpiente nauyaca&nbsp;<em>(Bothrops asper).&nbsp;</em>Sobre él también vuelan aves como el Martín pescador de collar&nbsp;<em>(Megaceryle torquata)</em>&nbsp;y el Luis bienteveo&nbsp;<em>(Pitangus sulphuratus)</em>, que suelen percharse sobre las ramas y los postes de un viejo puente de madera.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_259313"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/04/10030224/DSCF9889.jpg" alt="" class="wp-image-259313" /><figcaption class="wp-element-caption">Un Luis bienteveo (<em>Pitangus sulphuratus</em>) en la Laguna Las Palmas. Foto: Isabel Mateos Hinojosa</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Aquella madrugada de marzo en la que la caravana compuesta por excazadores y especialistas salió desde el campamento, don Francisco Zavala y Melissa detectaron el rastro de un jaguar por el camino que escudriñaban juntos. Por eso, cuando la perra tiró de la correa e insistió en una ruta, el excazador dio la orden para soltar al resto de la jauría: Tranqui, Guapeche, Zafira y Franco corrieron selva adentro.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Detrás de los perros, van&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/03/entrenador-perros-tigreros-rastrean-jaguares-protegerlos/"><strong>Christian Coyoc Romero</strong></a>&nbsp;y Abraham Figueroa Payán, dos jóvenes entrenadores expertos. Avanzan sin perder de vista a la jauría a la vez que se abren paso a machetazos, despejando el camino para que biólogos y el resto de los especialistas puedan adentrarse con seguridad en la selva, una vez que comienza a clarear el día.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_259314"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/04/10030855/DSCF0095.jpg" alt="" class="wp-image-259314" /><figcaption class="wp-element-caption">El equipo comunitario y científico abriéndose paso selva adentro. Foto: Isabel Mateos Hinojosa</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Estuvieron cerca. Los perros localizaron y siguieron a un jaguar que, con una agilidad sorprendente,&nbsp;<strong>logró evadirlos y desaparecer en la selva antes de ser alcanzado.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">“Además de ser sumamente inteligentes, los jaguares tienen un camuflaje extraordinario”, dice Abraham Figueroa Payán. “Si volteas hacia arriba, en los árboles, no lo encuentras. Puede estar sentado a cinco metros de ti y no verlo. El animal te observa, pero no te ataca, se queda inmóvil. En la cultura maya, solo los guerreros más fuertes podían capturarlo”, cuenta el joven.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_259315"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/04/10031132/Jaguar-capture-in-Laguna-Om-Daniela-Medellin-Laboratory-of-ecology-and-conservation-of-wildlife-UNAM-5.jpg" alt="" class="wp-image-259315" /><figcaption class="wp-element-caption">Un jaguar a punto de ser capturado para la colocación de un collar GPS de rastreo satelital, en Laguna Om. Fotografía de 2016. Foto: Daniela Medellín</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Coyoc y Figueroa son parte de un equipo comunitario que se ha vuelto más sólido con los años. Junto a ellos está don Manuel Cetina, un guía experimentado que conoce a fondo la zona y sus antiguos caminos, por donde se extraía madera para su explotación, ya que fue chofer de un vehículo que la transportaba al aserradero del ejido. También está Josué Payán, joven encargado de la logística del campamento y quien sigue los pasos de don Francisco Zavala para heredar su liderazgo, pues se aproxima su retiro.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Ahorita estamos entrenando a Josué para que se quede él, porque les he dicho varias veces que ya quiero retirarme”, dice Zavala. “Yo ya no camino mucho tiempo en el monte, estoy malo de la columna. Pero esto es algo que me gusta. Y me gusta platicarles a los jóvenes y traerlos a que vengan a ver esto porque es una cosa muy importante proteger estos animalitos”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_259317"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/04/10032945/DSCF0180.jpg" alt="" class="wp-image-259317" /><figcaption class="wp-element-caption">De izquierda a derecha, don Francisco Zavala, Josué Payan, don Manuel Cetina y Abraham Figueroa. Foto: Isabel Mateos Hinojosa</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En el contexto del ejido, además de practicar la silvicultura con diversas actividades como la producción de miel y el aprovechamiento sostenible de madera, los comuneros llevan a cabo la limpieza de brechas cortafuegos, abriendo espacios en la selva para prevenir la propagación de incendios. Un aspecto destacado de este esfuerzo es que la mitad del equipo de trabajo de campo está compuesto por mujeres e incluso el ejido es liderado por una mujer que funge como su presidenta. En el campamento, son las mujeres de la comunidad quienes se encargan de alimentar a todo el equipo de investigación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los especialistas de la estación biológica coinciden en que, al encontrar oportunidades que benefician su economía, los ejidatarios se han comprometido plenamente con la conservación, reconociendo que su bienestar y el cuidado de la naturaleza están estrechamente ligados.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_259319"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/04/10055320/DSCF0119.jpg" alt="" class="wp-image-259319" /><figcaption class="wp-element-caption">Don Manuel Cetina y los perros tigreros durante una jornada de rastreo de jaguares en el Ejido Laguna Om. Foto: Isabel Mateos Hinojosa</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">“Estos ejidos son dueños de la tierra, por lo que es su responsabilidad gestionarla. Eso significa una oportunidad única para brindarles recursos financieros, capacitación y ayuda para que puedan proteger grandes extensiones de bosque de manera permanente”, sostiene Jeff Morgan, director de la organización&nbsp;<a href="https://globalconservation.org/projects/calakmul">Global Conservation</a>, que trabaja desde hace seis años apoyando los esfuerzos para la investigación del jaguar y la protección y vigilancia de la Reserva de la Biosfera de Calakmul.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La agricultura, el desarrollo y las ciudades han destruido numerosos bosques del país, recuerda Morgan, por lo que Calakmul representa la última oportunidad para salvar al último bosque tropical intacto de México.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Lee más |&nbsp;</strong><a href="https://es.mongabay.com/2025/04/conejo-omiltemi-reaparece-mexico-donde-extinto-sierra-madre/">Reaparece el conejo de Omiltemi en México: la especie que se creía extinta desde hace 120 años</a></p>



<h4 class="wp-block-heading"><strong>La radiografía del jaguar</strong></h4>



<p class="wp-block-paragraph">Desde 2010, el Censo Nacional del Jaguar (Cenjaguar) ha sido una herramienta clave para conocer el estado de conservación del felino catalogado como en peligro de extinción en México. Su segunda edición, realizada en 2018,&nbsp;<strong>registró 4800 ejemplares</strong>. Este número representa un aumento del 20 % respecto al primer censo, que registró 4000 jaguares. Los resultados de la tercera edición, con un muestreo realizado entre marzo y septiembre en 2024 por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y las organizaciones que integran la Alianza Nacional para la Conservación del Jaguar, serán revelados en mayo de 2025.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo,&nbsp;<strong>los científicos adelantan que los resultados son alentadores:&nbsp;</strong>en la mayoría de los 22 sitios muestreados, que incluyen hábitats y corredores de jaguar desde Sonora hasta Chiapas, en la vertiente del Pacífico, y desde Nuevo León y Tamaulipas hasta la Península de Yucatán, en la vertiente del Golfo,&nbsp;<strong>la población de jaguares se ha mantenido estable o ha aumentado desde el censo anterior.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">“Son grandes noticias porque, a pesar del deterioro que ha habido desde 2010 a la fecha, en términos de pérdida de ambiente, en términos de avance de mega infraestructura, en términos de ser una población con más mexicanos, hay más jaguares”, afirma Gerardo Ceballos, director del Cenjaguar.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_259320"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/04/10055639/Jaguar-in-camera-trap-Calakmul-Laboratory-of-ecology-and-conservation-of-wildlife-UNAM.jpg" alt="" class="wp-image-259320" /><figcaption class="wp-element-caption">Jaguar captado por una cámara trampa en Calakmul, Campeche. Foto: Laboratorio de Ecología y Conservación de Fauna Silvestre</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Durante el censo, también&nbsp;<strong>se registraron crías de jaguar en 8 de los 22 sitios muestreados</strong>, lo que evidencia que estos sitios tienen poblaciones que, aún en condiciones con algún grado de impacto humano, se están reproduciendo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Además, se documentó la presencia de otras 66 especies de mamíferos, aparte de&nbsp;<em>Panthera onca</em>, en el mayor número de sitios muestreados, donde aparecieron en buen número el coatí&nbsp;<em>(Nasua narica)</em>, el venado cola blanca&nbsp;<em>(Odocoileus virginianus)</em>&nbsp;y el pecarí de collar&nbsp;<em>(Pecari tajacu)</em>, que son importantes presas para el jaguar. De igual forma, se logró identificar 16 tipos de vegetación diferentes, que representan hábitat adecuado para la supervivencia del jaguar, donde predomina la selva baja caducifolia.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_259321"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/04/10060037/Jaguar-capture-in-Laguna-Om-Daniela-Medellin-Laboratory-of-ecology-and-conservation-of-wildlife-UNAM-21.jpg" alt="" class="wp-image-259321" /><figcaption class="wp-element-caption">Cría de jaguar fotografiado en Laguna Om, en 2019. Foto: Daniela Medellín</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>En este contexto, el Ejido Laguna Om cobra un lugar muy relevante.&nbsp;</strong>Al estar tan cerca de la Reserva de la Biosfera de Calakmul y por tratarse de una reserva forestal comunitaria que incluye actividades tradicionales como la ganadería, la agricultura y la silvicultura, “nos permite tener&nbsp;<strong>una radiografía de qué requiere el jaguar para subsistir</strong>&nbsp;y cómo se afecta por estas actividades humanas”, agrega Ceballos. “Es decir, está más alineado a la realidad de lo que tiene que enfrentar una especie como el jaguar, pero también aporta elementos para que nosotros podamos proporcionar respuestas”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La bióloga Daniela Medellín Alvarado explica que, en el caso de Laguna Om, se tiene un monitoreo continuo en 120 kilómetros cuadrados con 40 cámaras trampa, donde se logró un registro de&nbsp;<strong>12 jaguares</strong>&nbsp;para el censo más reciente. “Este sitio en particular&nbsp;<strong>arroja una de las densidades más altas de jaguares</strong>, muy similar a la de Calakmul”, afirma la estudiante de doctorado en zoología, especializada en la ecología del movimiento de jaguares.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_259322"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/04/10060228/DSCF0061.jpg" alt="" class="wp-image-259322" /><figcaption class="wp-element-caption">Los collares GPS de rastreo satelital. Foto: Isabel Mateos Hinojosa</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">“Es muchísimo, tomando en cuenta que un individuo en promedio puede tener un área de entre 80 y 160 kilómetros cuadrados”, agrega la bióloga. “Estamos hablando de animales que ocupan muchísimo espacio y, para encontrar 12 individuos en un área tan grande, creo que es algo bastante importante. ¿Qué nos quiere decir eso?&nbsp;<strong>Que obviamente tiene que haber más jaguares</strong>”. En el ejido también se han registrado crías todos los años, desde 2016, sin excepción. Incluso a algunas las han visto crecer y llegar a adultas.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_259330"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/04/10062931/Jaguar-capture-in-Laguna-Om-Daniela-Medellin-Laboratory-of-ecology-and-conservation-of-wildlife-UNAM-4.jpg" alt="" class="wp-image-259330" /><figcaption class="wp-element-caption">A la izquierda, la bióloga Daniela Medellín durante la captura de un jaguar en el Ejido Laguna Om, en 2019. Foto: Laboratorio de Ecología y Conservación de Fauna Silvestre</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Además del fototrampeo, el uso de collares GPS satelitales ha aportado información clave sobre cómo los jaguares interactúan con el paisaje y responden a las presiones humanas. A partir de las ubicaciones que los collares registran cada dos horas, se han identificado patrones de movimiento y se ha podido estudiar con más detalle una de las principales amenazas para la especie:&nbsp;<strong>las carreteras</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Estas rutas fragmentan sus hábitats, afectando directamente la conectividad del paisaje, exponiendo a los jaguares a peligros como las colisiones vehiculares. Investigaciones como esta brindan la evidencia para impulsar acciones de conservación, como cruces de fauna, medidas de reducción de velocidad y mejoras en la infraestructura para mitigar estas amenazas.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_259323"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/04/10060323/Map_1-scaled.jpg" alt="" class="wp-image-259323" /><figcaption class="wp-element-caption">Como se muestra en el mapa, una de las principales amenazas para los jaguares son las carreteras. Mapa: Rebeca Calanoce</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">La lección más importante de todo esto, coinciden los especialistas, es que si se logra articular las visiones de los pobladores, las autoridades locales, estatales y federales, los científicos, los conservacionistas, las instituciones y la iniciativa privada, entre otros actores, se pueden lograr estrategias exitosas que lleven, como en este caso, a la recuperación de las poblaciones de jaguar en el país, con proyectos que sean lo suficientemente fuertes para enfrentarse a presiones como el crimen organizado, la tala ilegal, las invasiones de tierras, la cacería y los megaproyectos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Un ejemplo particular es la construcción del&nbsp;<strong>Tren Maya</strong>, megaobra impulsada desde el gobierno del expresidente Andrés Manuel López Obrador y ejecutada por la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena). Los datos del Cenjaguar y los acercamientos con las autoridades mexicanas, afirman sus colaboradores, sirvieron para que el trazo de la ruta del tren cruzara por la zona de amortiguamiento e impactara de la menor forma posible a la Reserva de la Biosfera de Calakmul, mientras que los registros de jaguares y sus presas también fueron útiles para argumentar la necesidad de implementar un mayor número de pasos de fauna.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_259324"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/04/10060816/DSCF0250.jpg" alt="" class="wp-image-259324" /><figcaption class="wp-element-caption">Porción del tramo 7 del Tren Maya en Quintana Roo, en el área de amortiguamiento de la Reserva de la Biosfera de Calakmul. Foto: Isabel Mateos Hinojosa</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">“Toda la ruta del tren cuenta con alrededor de 1000 pasos de fauna. Cuando hicimos los estudios del jaguar, identificamos 300 pasos para mantener la conectividad de la selva, pero luego nos dimos cuenta de que toda la infraestructura hidráulica se podía convertir también —con unas pocas modificaciones— en pasos de fauna, con espacios entre uno y tres metros de alto. Estas obras ahora empiezan a ser monitoreadas con cámaras trampa para evaluar su efectividad”, argumenta Ceballos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En total, la construcción del tren afectó a la reserva por casi 14 hectáreas, afirma José Alberto Zúñiga Morales, director de la Reserva de la Biosfera de Calakmul. “Pero esas 14 hectáreas tendrían mayores consecuencias, sobre todo, si no se hacían los conectores, los pasos de fauna y el paso de agua adecuados como los pedíamos. Se criticó que Sedena movía una y otra vez el trazo, pero no era porque quisiera, sino porque nosotros estábamos señalándolo”, sostiene Zúñiga.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_259325"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/04/10061223/DSCF0242.jpg" alt="" class="wp-image-259325" /><figcaption class="wp-element-caption">Infraestructura hidráulica y de paso de fauna en la Carretera Escárcega-Chetumal. Foto: Isabel Mateos Hinojosa</figcaption></figure>



<h4 class="wp-block-heading"><strong>El Señor del Monte</strong></h4>



<p class="wp-block-paragraph">En la pantalla de su celular, Abraham Payán muestra un video que le tomó a su suegra. María Teodosia Villarreal, de origen maya, le enseña cómo hacer una petición en su lengua al Señor del Monte, para que le abra los caminos de la selva a él y sus compañeros. Le muestra cómo hacerle una ofrenda con tortillas de maíz, bebida y fruta en agradecimiento.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Le dije: ‘Mami, hágame una petición en maya para que el Señor del Monte me permita atrapar al jaguar, y para que nos proteja’. Ella lo hizo, porque sabemos que todo esto era territorio maya, y que el Señor del Monte sigue estando allí, en las oraciones y cuidando la selva y los árboles. Aunque yo no soy maya, también tengo arraigadas las creencias —como muchos en esta región— que las seguimos al pie de la letra”, afirma Payán.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En la grabación, la anciana explica: “Tienes que pedir a Diosito que te permita, que te haga un favor, que te ayude el Dios más poderoso de todos. Debes decirle que no lo vas a matar [al jaguar], porque solo Dios sabe cómo viven los animales, pero nosotros queremos vivir con ellos. Hay que pedirlo a las cuatro esquinas del mundo, mirando a donde sale el sol. Todo lo que ofrezcas, lo tiene que comer el equipo antes de empezar, de corazón”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_259326"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/04/10061558/DSCF0174.jpg" alt="" class="wp-image-259326" /><figcaption class="wp-element-caption">De izquierda a derecha, don Manuel Cetina, Abraham Figueroa y Josué Payán. Foto: Isabel Mateos Hinojosa</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En don Francisco Zavala, Payán ve reflejado a su propio abuelo, con quien solía recorrer la selva cuando era niño y que le enseñó los secretos del monte para no perderse. Con él también aprendió a cazar, al mismo tiempo que le enseñó a respetar la vida del bosque y a no matar por matar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Él me decía que, por más pequeñas que parezcan las cosas que hacemos, importan mucho”, dice Payán. “Yo crecí en el monte y sé que no es malo cazar, porque lo traemos en la sangre y lo hacemos por supervivencia, para alimentar a la familia. Yo me arrepiento porque años atrás no tenía esa conciencia de cuidar y proteger un poco más. Ahora, de adulto, me doy cuenta de que&nbsp;<em>la regué</em>. Pero creo que vamos por buen camino, es una cadenita y las demás personas seguirán”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La próxima vez que entre a la selva junto a don Francisco Zavala, Melissa, el resto de la jauría, su equipo y los especialistas, dice Payán, hará el ritual que su suegra le enseñó. Quizás así puedan encontrar al gran felino escondido en el monte.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_259327"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/04/10061730/DSCF0125.jpg" alt="" class="wp-image-259327" /><figcaption class="wp-element-caption">Ubicaciones de los GPS en los collares de los perros Tranqui y Zafira, durante una jornada de rastreo de jaguares. Foto: Isabel Mateos Hinojosa</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>*Imagen principal:&nbsp;</strong>jaguar con collar GPS de rastreo satelital, capturado en 2019 en la selva del Ejido Laguna Om.&nbsp;<strong>Foto:</strong>&nbsp;Daniela Medellín</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/by/astrid-arellano/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Astrid Arellano</em></a><em>&nbsp;en Mongabay Latam.&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/2025/04/excazadores-cientificos-conservacion-jaguar-mexico/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Puedes revisarlo aquí.</em></a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Twitter</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>
]]></content:encoded>
        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=114543</guid>
        <pubDate>Wed, 16 Apr 2025 00:30:46 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/15192944/Jaguar-capture-in-Laguna-Om-Daniela-Medellin-Laboratory-of-ecology-and-conservation-of-wildlife-UNAM-91.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Tras el rastro del jaguar: excazadores y científicos se unen para obtener una radiografía del amenazado felino en México]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Una reflexión alrededor de los incendios</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/catrecillo/una-reflexion-alrededor-de-los-incendios/</link>
        <description><![CDATA[<p>En pleno gran incendio, en California, se me viene a la mente la pregunta que nos hacemos en las fiestas, esa que dice que si solo puedes sacar 10 cosas de tu casa en un incendio ¿cuáles sacarías? Hoy esa pregunta ¡se convirtió en una pregunta real! para muchos. Algunas casas y carros estaban asegurados, [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">En pleno gran incendio, en California, se me viene a la mente la pregunta que nos hacemos en las fiestas, esa que dice que si solo puedes sacar 10 cosas de tu casa en un incendio ¿cuáles sacarías? Hoy esa pregunta ¡se convirtió en una pregunta real! para muchos. Algunas casas y carros estaban asegurados, pero no todas las pertenencias. Me refiero a las cosas que arrastramos a través del tiempo, las cosas que hemos guardado desde niños, pues estoy segura de que la mayoría de la gente tiene objetos que atesora desde la primera juventud, como regalos de la primera comunión, cadenas del bautismo, tarjetas, cartas, fotografías.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Amamos los objetos como a nosotros mismos. Debe ser por eso que los biólogos llaman <em>fenotipo extendido</em> a nuestras pertenencias. Quiere decir que los objetos son extensiones de nosotros, a veces de los ojos, como en el caso de las gafas; de los pies, como los zapatos; de la piel, como la ropa; pero también son extensiones del yo. Por eso al entrar en una casa y observarla, sabemos más de la sicología de una persona, que si los encuentros se dan por fuera de su hogar. Los libros de una biblioteca hablan del lector, de sus preferencias; la música, cuando era visible en discos, nos mostraba sus verdaderos gustos musicales. Alguna vez fui a la casa de un profesor de física que alardeaba de sus conocimientos de música clásica. Para mi sorpresa, en su casa, el 90% de toda la música que había en CDS era de <em>Salsa</em>. Eso me reveló varias cosas importantes sobre el profesor.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si uno puede abrir las alacenas, closets y cajones para mirar los corotos, trastos, cacharros, platos y cubiertos, vasos y copas, cuchillos y tijeras, uno se da cuenta de que los objetos indican cosas sobre sus dueños. También hablan las sábanas, las almohadas, las toallas (sobre el hedonismo o el estoicismo). También hablan los muebles, los electrodomésticos, los juguetes electrónicos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Supone uno que en cada casa quemada, en Los Ángeles, habría obras de arte: pinturas, esculturas, jarrones, figurillas, tapices, alahícas. Objetos apreciados que han sido trasteados de un lugar a otro durante toda la vida. Ahora, pensemos en los papeles: los pasaportes, los certificados de nacimiento, de matrimonio, los registros, los recibos de impuestos, las garantías, la documentación que nos hace dueños del lote donde estuvo la casa, los papeles del seguro que se pagó por si se quemaba la casa, y todo lo que se guarda alfabéticamente en el mueble archivador.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No puede uno dejar de pensar en los bomberos, en el altruismo con el que arriesgan sus vidas para salvar la vida de otros y la vida del planeta. Se me viene a la memoria una película impactante que se llama <em>Héroes en el infierno</em>, <em>Only the Brave</em>, en inglés. Basada en hechos reales. En el 2013, durante un incendio en los Granite Mountain Hotshots, en Yarnell Hill, Arizona, un equipo de bomberos especializados en combatir incendios forestales perdió la vida.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La escena de la muerte  <a href="https://www.youtube.com/watch?v=5t0yY5bOmro">https://www.youtube.com/watch?v=5t0yY5bOmro</a></p>



<p class="wp-block-paragraph">Específicamente en Los Ángeles, la sequía, pues no llueve desde octubre del 2024, sumada a los fuertes vientos huracanados de Santa Ana le pusieron oxígeno al fuego y lo esparcieron. Lo siguen esparciendo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es triste ver las casas, edificios y la naturaleza destruida, es doloroso pensar en los animales muertos y en los desplazados. Da remordimiento sentir felicidad de que no sea la casa de uno la que está en llamas. Y todavía hay quienes niegan ¡el calentamiento global! Cada día son más comunes los huracanes, los vendavales, las sequías, las inundaciones, las olas de calor, las olas de frío, los extremos de temperatura, los deslizamientos de tierra, las tormentas tropicales, la acidificación de los océanos, el aumento de las temperaturas atmosférica y marítima.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ser parte de un desastre aumenta la compasión y obliga a la reflexión, porque la distancia nos distancia emocionalmente. Hay algo bueno de todo esto tan malo: muchos ricos, víctimas de este desastre unirán sus fuerzas y su poder para apoyar las medidas y políticas que están tratando de controlar el <em>Calentamiento global,</em> quizás la amenaza más grande contra la vida en el Planeta. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Se viene un gobierno poderoso y por tanto, peligroso, que lo niega. </p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="852" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/12085140/LA-fuego-852x1024.jpg" alt="" class="wp-image-110278" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/12085140/LA-fuego-852x1024.jpg 852w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/12085140/LA-fuego-250x300.jpg 250w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/12085140/LA-fuego-768x923.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/12085140/LA-fuego.jpg 1069w" sizes="auto, (max-width: 852px) 100vw, 852px" /><figcaption class="wp-element-caption">Screenshot</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Ana Cristina Vélez</author>
                    <category>Catrecillo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=110277</guid>
        <pubDate>Sun, 12 Jan 2025 13:51:55 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/04/DefaultPostImage-2.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Una reflexión alrededor de los incendios]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Ana Cristina Vélez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Desafiar las miradas, un viaje al MAMM</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/las-palabras-y-las-cosas/desafiar-las-miradas-un-viaje-al-mamm/</link>
        <description><![CDATA[<p>Me encuentro en Laureles, un barrio tradicional de Medellín, el hotel donde me hospedo es una casa grande de 6 dormitorios, una casa que solía ser familiar y dejó de serlo hace unos años para convertirse en un hotel, suelo recordar este barrio por el Café que el escritor Fernando Vallejo tuvo hace unos años, [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">Me encuentro en Laureles, un barrio tradicional de Medellín, el hotel donde me hospedo es una casa grande de 6 dormitorios, una casa que solía ser familiar y dejó de serlo hace unos años para convertirse en un hotel, suelo recordar este barrio por el Café que el escritor Fernando Vallejo tuvo hace unos años, donde lo visité, aquel Café ya no existe, Laureles es también uno de los dos centros de la gentrificación de Medellín, la ciudad de Colombia con mayor gentrificación en la actualidad.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="682" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/07/04234054/IMG_5101-1024x682.jpg" alt="" class="wp-image-102721" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/07/04234054/IMG_5101-1024x682.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/07/04234054/IMG_5101-300x200.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/07/04234054/IMG_5101-768x512.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/07/04234054/IMG_5101-1536x1024.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/07/04234054/IMG_5101.jpg 2000w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Las transformaciones de Medellín son complejas y requeriría de muchas páginas para explicarlas, pero hay varias cosas claras, su clima “de la eterna primavera” su apertura y la de Colombia al turismo global en las últimas dos décadas, la cultura de servicio y emprendimiento que es inherente a la cultura Paisa la han convertido en una ciudad con gran proyección y de una ambición cosmopolita.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Vine para visitar el Museo de Arte Moderno de Medellín, un museo con una historia única y quizás uno de los museos de mayor proyección del país, proyección que ha venido de la mano de la transformación de Medellín.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Me reuní con Emiliano Valdés, curador general, las curadoras del museo, su directora María Mercedes González y en general con todo el equipo del museo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para hablar del museo habría que volver a sus orígenes:</p>



<p class="wp-block-paragraph">“A partir del entusiasmo e interés que suscitaron las primeras Bienales de Arte de Coltejer en la ciudad (1968, 1970 y 1972), el Museo de Arte Moderno de Medellín es fundado en 1978 por un grupo de artistas, perteneciente a la llamada “generación urbana”, arquitectos, empresarios, con el fin de despertar el interés del público por el arte moderno y contemporáneo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Desde su creación en 1978, el MAMM ha trabajado para ser un museo vivo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Durante tres décadas el Museo tuvo sede en un edificio del barrio Carlos E. Restrepo, lugar de eventos emblemáticos como el Primer Coloquio y Muestra de Arte No Objetual en 1981, y los salones de arte Arturo y Rebeca Rabinovich entre 1981 y 2003.”</p>



<p class="wp-block-paragraph">A diferencia de otros museos del país, el de Medellín nace como una historia colectiva, desde ese grupo de artistas y emprendedores de sus inicios, sus decisiones curatoriales, su amplitud y su visión siempre han tenido un elemento de construcción colectiva, de diálogo y de diversidad de opiniones, solamente hay que observar que su actual directora viene de Bucaramanga y su curador de Centro América, también varias de las personas de su equipo curatorial provienen de ciudades diferentes a Medellín.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tras la Pandemia surgieron muchas preguntas para las instituciones culturales, no sólo en materia de sostenibilidad, sino sobre todo en el sentido, “nos preguntamos para qué iba a servir el museo, cuál iba a ser el sentido de nuestro trabajo…en un mundo con tantas rupturas cuál debía ser nuestro lugar” me dice Emiliano Valdés mientras caminamos por los antiguos talleres Robledo, una bodega inmensa adecuada como una sala, la generosidad y magnitud de ese espacio cobija estos días el trabajo de Tania Candiani una de las artistas más relevantes de América Latina en este momento, Tania fue a Medellín para mostrar su trabajo pero sobre todo para recorrer el río e invitar a reflexionar sobre el papel de la ciudad frente a sus fuentes hídricas.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="682" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/07/04234255/OFRENDA_6-1024x682.jpg" alt="" class="wp-image-102722" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/07/04234255/OFRENDA_6-1024x682.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/07/04234255/OFRENDA_6-300x200.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/07/04234255/OFRENDA_6-768x512.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/07/04234255/OFRENDA_6-1536x1024.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/07/04234255/OFRENDA_6.jpg 2000w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En algún momento hace unos años, el museo llega a la conclusión que su lugar debía ser convertirse en un centro de reflexión para Medellín y el país, y salirse de sus propios bordes para buscar entrar a una sociedad, recorrer las miradas y las maneras de entender la diversidad de Colombia y permitir que las voces de un país dialogaran en sus salas, la audaz apuesta tenía claro que se debía romper el “cubo blanco” para permitir que otras visiones dialogaran con el museo, se debía también renunciar a la arrogancia que muchas veces surge de los espacios donde hay unos “conocedores o expertos de arte“ podríamos decir que se convirtió en un museo con sentido social sin renunciar a su sentido profundamente artístico.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Dos exposiciones actuales reflejan estas cosas de manera directa, una llamada “DESAFIAR. Atravesar el sol desde un gran Pacífico” donde artistas del Pacífico conversan con comunidades de todo el litoral para reflexionar sobre sus historia, sus luchas y el infinito patrimonio cultural que el país tiene en esa región, muchas veces vista con ojos pesimistas y fatalistas, como me lo decía un líder social en buenaventura “muchas veces en ese pesimismo sobre nosotros, el país nos ha negado un futuro, desde los propios relatos” el museo se planteó entonces hacer una reflexión seria sobre esto, una reflexión que nos pregunta por nuestro clasismo, nuestro racismo, pero que también nos da sentido y profundidad en el reconocimiento de riquezas ciertas de esa región.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Algo que explica muy bien la curadora Yolanda Chois “Todas las obras en esta exposición trazan caminos propios de soberanía, desde cuerpos de goce, espiritualidad y lucha, o declaradas en una disidencia del género y del comportamiento cisnormativo. Están en clave de las vivencias y apuestas de artistas principalmente afros y prietos; hablamos de prietos comprendiendo la declaración que implica la prietitud como lo hace la canción que lleva el mismo nombre. Las obras responden a una geografía que recorre Santa María de Timbiquí en el Cauca, atraviesa Buenaventura, Cali, Puerto Tejada, trazando rutas desde el litoral chocoano llegando hasta la bahía de Panamá; un conjunto de lugares que aquí llamaremos gran Pacífico, comprendiendo que las denominaciones territoriales generan complejidad, aquí se alude a un gran territorio diverso y disputado del cual emergen las obras presentes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es importante preguntarnos qué significa pensar desde Antioquia y particularmente desde Medellín las relaciones con lo que llamamos gran Pacífico. Quizá sea reconocer la complejidad social y política de lo que separa a esta ciudad y su gente del Pacífico, pero aún más es la invitación a reconocer cuál es su propia relación como ciudad y región que detenta un poder económico y político en el país, con el propio pueblo negro antioqueño, cuáles son las deudas históricas en curso que son importantes de asumir. Aludiendo a una de las obras titulada <em>Traer el mar</em>, esta exposición poéticamente trae mares y ríos a esta ciudad creando espejos de agua en los cuales poder reflejarse”</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="682" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/07/04234516/DESAFIAR_8-1024x682.jpg" alt="" class="wp-image-102723" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/07/04234516/DESAFIAR_8-1024x682.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/07/04234516/DESAFIAR_8-300x200.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/07/04234516/DESAFIAR_8-768x512.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/07/04234516/DESAFIAR_8-1536x1024.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/07/04234516/DESAFIAR_8.jpg 2000w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">El museo ha sido un catalizador de fenómenos sociales de Medellín y un espejo hacia el mundo, hay también una pregunta de fondo y es entender a las instituciones culturales como seres vivos, no tanto como instrumentos centrales de poder sino sobre todo como instituciones que preguntan, que cuestionan.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Otra exposición actual que refleja el interés de comprender regiones y comunidades tan apartadas como Palenque en el norte del país es llamada <strong><em>Kalabongó de la cual dice su curadora Ana Ruiz Valencia:</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>“</em></strong>En algunas zonas recuerdan que los cimarrones (término colonial para referirse a esclavizados fugitivos) volaban sobre las tierras, combatían tropas y defendían los primeros palenques. El título de esta exposición deriva de un universo alegórico en el que las luciérnagas, o <em>kalabongó</em> en lengua palenquera, son los africanos huidos que luchan con murciélagos-colonos en una batalla en la que la oscuridad es cómplice de la libertad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">&nbsp;En 2017 el fotógrafo Jorge Panchoaga fue por primera vez a Palenque, y desde entonces ha regresado múltiples veces y colaborado de distintas formas con la comunidad. A partir de conversaciones en relación con sus historias, religiosidad e imaginación, Panchoaga elaboró una travesía visual por la memoria y cotidianidad del primer pueblo libre de América, liberado por Benkos Biohó en 1605. Interlocutores claves han sido colectivos de comunicaciones como Kuchá Suto, Influencers Étnicos o AfroRock, que por décadas han encontrado en los medios de comunicación vehículos para salvaguardar la cultura local, tanto desde el registro de la memoria oral de los mayores como desde la actualización de significados y valores culturales mediante la música, la radio comunitaria, la fotografía, la creación audiovisual y las redes sociales. Varios integrantes de estos grupos conforman Konda Ku Monikongo, cuyo nombre en lengua palenquera significa &#8220;contar con imágenes&#8221;.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Kalabongó</em> pregunta por el sentido de las imágenes para una sociedad, y de las prácticas artísticas como herramientas para la acción política, la reivindicación histórica, y la recuperación y reconstrucción de saberes locales vinculados con cosmogonías ancestrales. Las obras de esta exposición se mueven en un terreno fangoso en que lo documental y lo místico tienen límites difusos; todas ellas son resultado de procesos colaborativos, comunitarios y de largo aliento, en las que la figura del artista como creador autónomo y la obra de arte como expresión de la subjetividad se diluyen -aunque sin desaparecer completamente- en la construcción de imaginarios colectivos.”</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo que distingue al MAMM es su capacidad para reflejar las corrientes cambiantes del arte moderno y contemporáneo sin perder de vista su compromiso con la identidad y la historia de Medellín. A través de exposiciones dinámicas y programas educativos innovadores, el museo no solo presenta las obras de artistas consagrados, sino que también ofrece una plataforma para nuevas voces y expresiones emergentes que desafían y enriquecen el panorama artístico regional.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La búsqueda de territorios y comunidades, sin abandonar su vocación de catalizador de los artistas que podríamos llamar “establecidos” tanto en el canon del arte moderno y contemporáneo de Colombia y el mundo, es uno de los caminos cuidados que el museo recorre, un filo complejo pero a la vez extremadamente enriquecedor.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="682" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/07/04234753/VIAJE_2-1024x682.jpg" alt="" class="wp-image-102724" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/07/04234753/VIAJE_2-1024x682.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/07/04234753/VIAJE_2-300x200.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/07/04234753/VIAJE_2-768x512.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/07/04234753/VIAJE_2-1536x1024.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/07/04234753/VIAJE_2.jpg 2000w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">La obra de Hernando Tejada que se encuentra ahora mismo expuesta en la exhibición “Viaje de vuelta” es un ejemplo de ese diálogo, dicen sus curadores Dora Escobar y Andrés Roldán “Todo peregrinaje que implique una experiencia auténtica también presupone un viaje interior, uno que conlleva una vivencia integral. En el caso de Hernando Tejada (Pereira, 1924 &#8211; Cali, 1998), sus viajes por Colombia fueron los cimientos para reafirmar su vocación de artista y de su ser: en la riqueza vegetal de las zonas pantanosas y tropicales del Pacífico, al igual que en la diversidad natural y cultural de las comunidades de la costa caribeña, encontró paisajes y escenas cotidianas que alimentaron gran parte de su obra.”</p>



<p class="wp-block-paragraph">“La flora, la fauna tropical, las casas, mercados, escuelas y embarcaciones, los vendedores de fruta, las rutinas de pueblos afrodescendientes del Pacífico y el Caribe, y cientos de retratos fechados y marcados con el nombre de sus protagonistas, quedaron plasmados con lápiz y tinta en más de 3.000 folios y 65 libretas donadas por su familia y conservadas por el MAMM desde el 2006. Hoy, este extenso archivo personal revela la mirada de un artista recordado por su humor, sencillez y afable cercanía, que encontró refugio en el contacto con diversas comunidades e inspiración en la huida.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El Museo celebra con esta muestra, que a su vez funciona como un viaje de vuelta a la Colombia de mediados del siglo XX y sus maneras de acercarse al territorio, 100 años del natalicio de Hernando Tejada, quien desde el ejercicio de su paciente contemplación y profunda sensibilidad capturó parte de la diversidad y la riqueza del país.”</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hernando Tejada es un tesoro del museo, su colección fue donada por la familia de Hernando, su mirada es dulce y bondadosa, el color y las formas atraviesan esos relatos de una Colombia completamente desconocida para los centros, llama la atención su mirada de antropólogo y no antropólogo, su interés en lo que retrata es genuino, los propósitos parecen más de disfrutar lo retratado que de estudiarlo, ahí se revela su juego, tener estas obras para el MAMM es sin lugar a dudas una apuesta por aportar al patrimonio y acervo cultural del país.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No solo son las miradas lo que &#8220;Desafía&#8221; el museo, en la exposición &#8220;<strong><em>Fósil acústico, escuchar (con) el río&#8221; </em></strong><em>l</em>os artistas Santiago Reyes Villaveces (Bogotá, 1986) y Daniel Villegas Vélez (Manizales, 1984) transforman el Lab3 (laboratorio sonoro del museo) en una cámara de resonancia por medio de una escultura táctil que tiene la forma del oído interno, desde la cual es posible manipular el ambiente sonoro de la instalación. Dice su curador Jorge Barco “Las grabaciones incluyen paisajes sonoros de la cuenca del río obtenidos a través de talleres comunitarios, así como sonidos de especies nativas recopilados en los últimos veinte años y que pertenecen a la Colección de Sonidos Ambientales del Instituto Humboldt. Estos sonidos funcionan como memorias en búsqueda de significado. Así, cada registro fonográfico actúa como un &#8220;fósil acústico&#8221;, una huella dejada por la interacción entre fuerzas humanas y naturales, proyectándose hacia el futuro como una voz que, ante todo, reconoce su propia existencia efímera.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hoy cuando la alteración de ecosistemas, la deforestación y los procesos de cambio climático causados por la actividad humana (aumentos de temperatura, inundaciones, sequías y transformación de patrones atmosféricos) han alcanzado niveles irreversibles, cada sonido y cada voz nos habla también de su inminente desaparición.”</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Las primeras miradas que debemos Desafiar son las propias”, me dice el curador Emiliano Valdés frente a la majestuosa obra de Tania Candiani sobre los ríos de Medellín.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cada exposición en el MAMM es cuidadosamente curada para provocar reflexiones profundas sobre temas universales como la identidad, la memoria, la justicia social y el medio ambiente, conectando el arte con los dilemas contemporáneos que resuenan tanto en Medellín como en el mundo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Además de su compromiso con el presente, el MAMM también honra la rica historia cultural de Medellín a través de exposiciones que exploran las raíces locales del arte moderno y contemporáneo. Desde los murales de la Comuna 13 hasta las influencias de la naturaleza aún exuberante de Antioquia, el museo sirve como un archivo vivo de la diversidad cultural y geográfica que define esta región montañosa de Colombia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Toda luz tiene su sombra, la sostenibilidad económica de cualquier museo en la actualidad es un reto enorme, me cuenta su directora María Mercedes González, ella ha estado al frente del museo por casi una década, su labor ha sido el lograr el posicionamiento del museo en la escena nacional.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La pertinencia y la actualidad son un reto narrativo permanente. En un momento en que los museos de arte moderno se enfrentan al desafío de ser relevantes en un mundo globalizado y digital, el MAMM destaca por su capacidad para adaptarse y evolucionar sin perder su esencia, en lo personal podría destacar una estrategia que leo en su equipo de trabajo, la capacidad de servir a sus audiencias con humildad pero al mismo tiempo con una gran dosis de inteligencia.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="682" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/07/04234934/IMG_8737-1024x682.jpg" alt="" class="wp-image-102725" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/07/04234934/IMG_8737-1024x682.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/07/04234934/IMG_8737-300x200.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/07/04234934/IMG_8737-768x512.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/07/04234934/IMG_8737-1536x1024.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/07/04234934/IMG_8737.jpg 2000w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption">Equipo curatorial del Museo</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">El Museo de Arte Moderno de Medellín no solo es un reflejo de la vitalidad cultural de la ciudad, sino también un faro de esperanza y creatividad en un mundo cada vez más polarizado, complejo y diverso. Al caminar por sus salas llenas de arte vibrante y provocador, no puedo dejar de sentir que estoy presenciando no solo la historia de Medellín, sino también el futuro del arte en un contexto global.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Diego Aretz</author>
                    <category>Las palabras y las cosas</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=102719</guid>
        <pubDate>Fri, 05 Jul 2024 04:55:40 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/07/04233346/DESAFIAR_6.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Desafiar las miradas, un viaje al MAMM]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Diego Aretz</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Quando una cumbia vinse a San Remo</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/lineas-de-arena/quando-una-cumbia-vinse-san-remo/</link>
        <description><![CDATA[<p>Nota preliminare: Questo articolo è stato pubblicato in spagnolo nella rubrica che il suo autore ha sul quotidiano El Correo del Golfo, l&#8217;unico media in spagnolo nella penisola arabica con sede a Dubai. L&#8217;originale può essere letto qui: https://www.elcorreo.ae/opinion/dixon-moya/cuando-cumbia-gano-san-remo/20240217080126160393.html Il Festival della Canzone di San Remo è l&#8217;evento musicale più importante d&#8217;Italia, giunto alla sua 74a [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<figure id="attachment_98225" aria-describedby="caption-attachment-98225" style="width: 300px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-medium wp-image-98225" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/02/Angelina-Mango-Sanremo-12022024-ella-hoy.es_-300x200.jpg" alt="" width="300" height="200" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/02/Angelina-Mango-Sanremo-12022024-ella-hoy.es_-300x200.jpg 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/02/Angelina-Mango-Sanremo-12022024-ella-hoy.es_-150x100.jpg 150w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/02/Angelina-Mango-Sanremo-12022024-ella-hoy.es_-768x512.jpg 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/02/Angelina-Mango-Sanremo-12022024-ella-hoy.es_-1024x683.jpg 1024w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/02/Angelina-Mango-Sanremo-12022024-ella-hoy.es_.jpg 1200w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /><figcaption id="caption-attachment-98225" class="wp-caption-text">Angelina Mango</figcaption></figure>
<p><strong>Nota preliminare</strong>: Questo articolo è stato pubblicato in spagnolo nella rubrica che il suo autore ha sul quotidiano <em><strong>El Correo del Golfo</strong></em>, l&#8217;unico media in spagnolo nella penisola arabica con sede a Dubai. L&#8217;originale può essere letto qui: <a href="https://www.elcorreo.ae/opinion/dixon-moya/cuando-cumbia-gano-san-remo/20240217080126160393.html">https://www.elcorreo.ae/opinion/dixon-moya/cuando-cumbia-gano-san-remo/20240217080126160393.html</a></p>
<p>Il Festival della Canzone di San Remo è l&#8217;evento musicale più importante d&#8217;Italia, giunto alla sua 74a edizione e oltre ad essere un patrimonio della cultura italiana, ha il compito di scegliere il rappresentante di quel Paese per l&#8217;Eurovision, quello spettacolo che milioni di persone, non solo in Europa, ma in tutto il mondo, si aspettano ogni anno.</p>
<p><span id="more-98224"></span></p>
<figure id="attachment_98229" aria-describedby="caption-attachment-98229" style="width: 300px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-medium wp-image-98229" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/02/angelina-mango-sanremo-2024-billboard-1548-300x198.jpg" alt="" width="300" height="198" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/02/angelina-mango-sanremo-2024-billboard-1548-300x198.jpg 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/02/angelina-mango-sanremo-2024-billboard-1548-150x99.jpg 150w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/02/angelina-mango-sanremo-2024-billboard-1548-768x508.jpg 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/02/angelina-mango-sanremo-2024-billboard-1548.jpg 1024w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /><figcaption id="caption-attachment-98229" class="wp-caption-text">Angelina Mango</figcaption></figure>
<p>Ebbene, l&#8217;ultima edizione di Sanremo è indirettamente legata alla Colombia, poiché la canzone vincitrice, “La Noia” eseguita dalla giovane cantante e compositrice Angelina Mango, è una cumbia e mi dà l&#8217;opportunità di parlare dell&#8217;evoluzione e il viaggio impressionante che ha compiuto un ritmo nato sulla costa caraibica colombiana con radici africane, che ha percorso tutta l&#8217;America Latina e ora intraprende il viaggio transoceanico, approdando nelle terre italiane.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-medium wp-image-98226" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/02/cumbia-colombia-baile-danza-pollera-300x169.jpg" alt="" width="300" height="169" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/02/cumbia-colombia-baile-danza-pollera-300x169.jpg 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/02/cumbia-colombia-baile-danza-pollera-150x84.jpg 150w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/02/cumbia-colombia-baile-danza-pollera-768x432.jpg 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/02/cumbia-colombia-baile-danza-pollera.jpg 996w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /></p>
<p>È necessario ricordare qualcosa della storia della cumbia. È forse il genere musicale più antico del continente americano, una manifestazione culturale contro la schiavitù, perché le sue radici affondano nella metà del XVI secolo nelle piantagioni di schiavi, come forma di protesta nascosta, quando alcuni schiavi adattarono le danze africane ancestrali, che stavano diventando un genere musicale che dalla fine del XIX secolo si manifestò nei dintorni di Cartagena de Indias come canto e danza, sia in coppia che in gruppo, e che nella sua presentazione contemporanea rappresenta il mix culturale colombiano, mescolando strumenti indigeni (flauti e cornamuse autoctone), tamburi africani, con europei (clarinetto, tromba o fisarmonica).</p>
<p>Cumbia, da una prima registrazione del musicista colombiano Luis Carlos Meyer in Messico, iniziò ad avere una grande diffusione commerciale e, senza dubbio, fu la prima manifestazione culturale colombiana che oltrepassò i confini nazionali, a partire dagli anni &#8217;30 (da evidenziare la fondazione di <em>Discos Fuentes</em> nel 1934 ), fino agli anni &#8217;70, fu molto popolare, lanciando i primi artisti nazionali conosciuti all&#8217;estero, come le Orchestre <em>Lucho Bermúdez, Pacho Galán, Los Corraleros de Majagual</em> e gruppi che eseguivano un altro leggendario ritmo colombiano, il vallenato.</p>
<p>Orchestre di vari paesi iniziarono a interpretare il ritmo colombiano, come nel caso della cubana <em>Sonora Matancera</em> o dei venezuelani <em>Los Melódicos</em> o dei <em>Billo’s Caracas Boys</em>. Forse il primo paese che cominciò a sviluppare la propria versione della cumbia fu il Messico, grazie a quelle prime registrazioni di artisti colombiani, che raggiunsero il cinema messicano, diventando veicolo per il resto del continente, o di artisti messicani, innamorati dei ritmi Colombiani, come Celso Piña. Non era quindi strano che si pensasse che la cumbia fosse originaria del paese azteco, cosa che indusse addirittura il compositore e interprete colombiano Mario Gareña a pubblicare la canzone “Yo me llamo Cumbia”, con lo scopo di chiarire l&#8217;origine della cumbia. ritmo.</p>
<p>Allo stesso modo, in Argentina fu un genere molto popolare, grazie agli album registrati da Lucho Bermúdez alla RCA Víctor in Argentina alla fine degli anni Quaranta e si consolidò grazie al <em>Cuarteto Imperial</em> negli anni Sessanta e Settanta, un gruppo originario della Colombia che Divenne cittadino argentino, poi sarebbero arrivati ​​adattamenti come cumbia villera o cumbia santafesina.</p>
<p>Negli anni &#8217;80 la Cumbia aveva già percorso migliaia di chilometri, soprattutto in tutta l&#8217;America Latina e si può dire che in ogni paese esistono versioni particolari della cumbia, adattandola con altri strumenti e fondendola con altri ritmi, diventando in alcuni casi più andina &#8230;e anche rock, pop o urban. Qualche anno fa, in un incontro sociale che condividevo con un caro collega e amico ecuadoriano, mi sforzai di chiarirgli che la cumbia era originaria della Colombia, ma non ne sembravo molto convinto.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-medium wp-image-98228" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/02/Istituto-italiano-di-Cumbia-300x300.jpeg" alt="" width="300" height="300" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/02/Istituto-italiano-di-Cumbia-300x300.jpeg 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/02/Istituto-italiano-di-Cumbia-150x150.jpeg 150w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/02/Istituto-italiano-di-Cumbia-768x768.jpeg 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/02/Istituto-italiano-di-Cumbia.jpeg 1000w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /></p>
<p>Quello che non sapevo era che la cumbia aveva comprato un biglietto aereo, arrivando in Italia, anche se uno dei cantanti colombiani più riconosciuti di musica tropicale, negli anni &#8217;70 e &#8217;80, Rodolfo Aicardi, aveva un padre italiano, non credo è stato giocato nel paese europeo. Suppongo che gli italiani abbiano conosciuto la cumbia attraverso le versioni argentine, creandone un proprio adattamento. Chi ascolta “<em>La Noia</em>” di Angelina Mango troverà una somiglianza molto lontana con l&#8217;originale cumbia colombiana, forse nel battito dei tamburi, ma questo è ciò che accade con una manifestazione culturale a vocazione globale. Forse uno di questi giorni avremo una versione di K Pop cumbia, per ora in Italia c&#8217;è l&#8217;Istituto Italiano Di Cumbia, con canzoni in spagnolo e italiano e nel suo repertorio ci sono opere colombiane.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-medium wp-image-98227" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/02/cumbia-300x169.jpeg" alt="" width="300" height="169" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/02/cumbia-300x169.jpeg 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/02/cumbia-150x84.jpeg 150w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/02/cumbia-768x432.jpeg 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/02/cumbia-1024x576.jpeg 1024w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/02/cumbia-1200x675.jpeg 1200w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/02/cumbia.jpeg 1600w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /></p>
<p>Per coloro che non hanno ascoltato la cumbia colombiana originale, consiglio alcuni classici: “<em>Colombia, Tierra Querida</em>”, “<em>La Pollera Colorá</em>” o “<em>La Piragua</em>”, tra i tanti. Questo è il caso delle canzoni, ma la danza non ha paragoni e qualsiasi colombiano, anche se non caraibico, quando sente il ritmo originale, ha automaticamente l&#8217;impulso di ballarlo. Per gli amici stranieri che non hanno visto la danza della cumbia colombiana, su YouTube troverete esempi, come i seguenti, dell&#8217;Ufficio del Sindaco di Barranquilla:</p>
<p><a href="https://www.youtube.com/watch?v=HN1PHJE1ZFE">https://www.youtube.com/watch?v=HN1PHJE1ZFE</a></p>
<p>La Cumbia, un migrante meticcio che è l&#8217;eredità della Colombia nel mondo.</p>
<p><strong>Dixon Acosta Medellín</strong></p>
<p>Il suo nome è Dixon Moya, diplomatico di carriera colombiano, scrittore per vocazione. In quello che una volta si chiamava Twitter, durante la ricreazione lo trovano come @dixonmedellin</p>

<div class="wp-block-avatar"><img alt='Avatar de Dixon Acosta Medellín (@dixonmedellin)' src='https://secure.gravatar.com/avatar/fb152a4a46a3734a1b8e6fdd7316948ab2da725df873fa1b60ea4c658c367972?s=96&#038;d=https%3A%2F%2Fblogsnew.s3.amazonaws.com%2Fwp-content%2Fuploads%2F2025%2F08%2F07232150%2Filu_defecto.webp&#038;r=g' srcset='https://secure.gravatar.com/avatar/fb152a4a46a3734a1b8e6fdd7316948ab2da725df873fa1b60ea4c658c367972?s=192&#038;d=https%3A%2F%2Fblogsnew.s3.amazonaws.com%2Fwp-content%2Fuploads%2F2025%2F08%2F07232150%2Filu_defecto.webp&#038;r=g 2x' class='avatar avatar-96 photo wp-block-avatar__image' height='96' width='96' /></div>

<a class="wp-block-read-more" href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/lineas-de-arena/quando-una-cumbia-vinse-san-remo/" target="_self">Leer Mas<span class="screen-reader-text">: Quando una cumbia vinse a San Remo</span></a>

<figure class="wp-block-post-featured-image"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="677" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/02/angelina-mango-sanremo-2024-billboard-1548.jpg" class="attachment-post-thumbnail size-post-thumbnail wp-post-image" alt="" style="object-fit:cover;" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/02/angelina-mango-sanremo-2024-billboard-1548.jpg 1024w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/02/angelina-mango-sanremo-2024-billboard-1548-150x99.jpg 150w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/02/angelina-mango-sanremo-2024-billboard-1548-300x198.jpg 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/02/angelina-mango-sanremo-2024-billboard-1548-768x508.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>


<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Dixon Acosta Medellín (@dixonmedellin)</author>
                    <category>Líneas de arena</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=98224</guid>
        <pubDate>Sat, 17 Feb 2024 07:57:34 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/02/angelina-mango-sanremo-2024-billboard-1548.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Quando una cumbia vinse a San Remo]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Dixon Acosta Medellín (@dixonmedellin)</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Willy García, nominado al Grammy Latino, en Ventana musical Pacífico y Caribe por El Espectador</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/willy-garcia-nominado-al-grammy-latino-ventana-musical-pacifico-caribe-espectador/</link>
        <description><![CDATA[<p>Este miércoles 01, entre 5:30 y 6:00 pm, el cantautor salsero, nominado por segunda vez en los Grammy Latino, esta vez en la categoría “Mejor Álbum de Salsa”, en entrevista con Tatiana Gómez, periodista de El Espectador, y Andrea Barraza, reportera de la Fundación Color de Colombia. En vivo por el home del portal de www.elespectador.com y su canal [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<p>Este miércoles 01, entre 5:30 y 6:00 pm, el cantautor salsero, nominado por segunda vez en los Grammy Latino, esta vez en la categoría “Mejor Álbum de Salsa”, en entrevista con <strong>Tatiana Gómez</strong>, periodista de El Espectador, y <strong>Andrea Barraza</strong>, reportera de la Fundación Color de Colombia. <strong>En vivo </strong>por el home del portal de <b>www.elespectador.com </b>y su canal de <b>YouTube.</b><span id="more-95751"></span><span id="more-97041"></span></p>
<p>En <strong>diferido</strong>,  <strong>viernes 03</strong>, por <strong>UniValle TV</strong> (Une 117 y Claro 104), 6:30 pm; y <strong>domingo 05</strong>, por <strong>TeleIslas</strong>, 1:00 pm (DirecTv 150, Une 62, Claro 127 y Movistar 167).</p>
<p><strong>Willy García </strong>estará en la emisión 143 (octava temporada) del espacio que muestra dinastías, leyendas, estrellas y nuevos talentos de las músicas del Pacífico y el Caribe, entrevistados por destacados periodistas culturales del país.</p>
<p><strong>Willy García</strong></p>
<p>El talentoso artista colombiano Willy García logró su segunda nominación a los Latin GRAMMY®, en la categoría “Mejor Álbum de Salsa” con su más reciente álbum “Cambios”.</p>
<p>El tema &#8220;Amanecí con ganas de ti&#8221; es uno de los favoritos del público de este álbum y así lo demuestra las listas principales de popularidad en Colombia<br />
donde el tema se encuentra en el top.</p>
<p>Con el álbum &#8220;Cambios&#8221; Willy invita a la pista de baile sin tapujos. Pero de los nueve tracks hay dos canciones que navegan en otras experiencias sonoras: Bolero (&#8220;Te Estoy Perdiendo&#8221;) y Currulao (&#8220;Lola&#8221;), ambas creadas de una manera contemporánea, a pesar de ser géneros antiguos.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-large wp-image-97042" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/11/Willy-García-01-nov-934x1024.jpg" alt="" width="840" height="921" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/11/Willy-García-01-nov-934x1024.jpg 934w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/11/Willy-García-01-nov-137x150.jpg 137w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/11/Willy-García-01-nov-274x300.jpg 274w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/11/Willy-García-01-nov-768x842.jpg 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/11/Willy-García-01-nov.jpg 1080w" sizes="auto, (max-width: 840px) 100vw, 840px" /></p>
<p>Willy despliega emociones y pensamientos en los versos de sus canciones. Las nueve canciones de &#8220;Cambios&#8221; fueron escritas por él mismo y fue coproducido por Willy y su amigo Oscar Iván Lozano, más conocido como Oilo. El bolero &#8220;Te Estoy Perdiendo&#8221; fue producido por el maestro Jused Gallo, quien también toca el requinto.</p>
<p>A lo largo de los años el artista ha demostrado ser merecedor del premio ya que su talento y pasión por la salsa son tan grandes nunca ha dejado de darle importancia.</p>
<p>Además Willy García es el solista de salsa de Colombia más exitoso de la historia en Billboard y así lo demuestra su constante presencia desde el 2021<br />
en la lista Tropical Airplay que clasifica semanalmente las canciones más  sonadas en las emisoras latinas tropicales de costa a costa en la Unión Americana.</p>
<p><strong>Ventana musical Pacífico y Caribe</strong></p>
<p>En 2022, conversaron en <em>Ventana</em> <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/este-miercoles-02-hugo-carlos-granados-ventana-musical-pacifico-caribe-tv" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Hugo Carlos Granados</a>, Rey de Reyes vallenato;  <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/este-miercoles-09-compositor-roberto-solano-ventana-musical-pacifico-caribe-tv" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Roberto Solano</a>, compositor de clásicos de la salsa; los cantantes  <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/este-miercoles-16-victor-hugo-rodriguez-monica-castillo-ventana-musical-pacifico-caribe-tv" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Víctor Hugo Rodríguez y Mónica Castillo</a>,  <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/este-miercoles-23-giblack-avioncito-ventana-musical-pacifico-caribe-tv" target="_blank" rel="noopener noreferrer">GiBlack, de El avioncito</a>,  <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/este-miercoles-30-rolando-ochoa-zona-8-ventana-musical-pacifico-caribe-tv" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Rolando Ochoa</a>, líder de Zona 8;  <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/este-miercoles-06-elio-boom-ventana-musical-pacifico-caribe-tv" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Elio Boom</a>, y <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/este-miercoles-13-jaider-mondragon-leidy-salgado-ventana-musical-pacifico-caribe-tv" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Jaider Mondragón y Leidy Salgado; </a>percusionista <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/este-miercoles-20-billo-quinonez-ventana-musical-pacifico-caribe-tv" target="_blank" rel="noopener noreferrer">«Billo» Quiñonez</a><strong>, </strong>y <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/este-miercoles-27-victor-campo-juan-jose-vasquez-ventana-musical-pacifico-caribe-tv" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Víctor Campo y Juan José Vásquez</a>, ganadores en el Festival Pedazo de Acordeón; <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/este-miercoles-04-almes-granados-rey-reyes-ventana-musical-pacifico-caribe-tv" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Almes Granados</a>, Rey de Reyes del Festival de la Leyenda Vallenata;  <a href="https://www.elespectador.com/entretenimiento/musica/enrique-kike-riascos-el-rey-del-piano-de-la-selva/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Kike Riascos, el Rey de la Marimba</a>, la cantante <a href="https://www.elespectador.com/entretenimiento/musica/antombo-la-expresion-de-la-diaspora/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Antombo</a><strong>, </strong> <a href="https://www.elespectador.com/entretenimiento/musica/luis-eduardo-acustico-el-mago-del-ritmo-exotico/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Luis Eduardo Acústico</a><strong>, </strong>líder del Ritmo Exótico,  <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/este-miercoles-01-criss-ronny-ventana-musical-pacifico-caribe-tv" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Criss &amp; Ronny</a>, gemelos de la champeta; <a href="https://www.elespectador.com/entretenimiento/musica/ovy-on-the-drums-el-productor-de-moda-que-no-sigue-modas/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Ovy on the Drums</a>, productor musical y cantante; <a href="https://www.elespectador.com/entretenimiento/musica/los-k-morales-estan-de-regreso/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Los K Morales, </a> <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/este-miercoles-22-willy-garcia-ventana-musical-pacifico-caribe-tv" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Willy García con su nuevo sencillo, Mentiroso.</a></p>
<p><a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/este-miercoles-29-fabrizio-bornacelli-e-ivan-martinez-ventana-musical-pacifico-caribe-tv" target="_blank" rel="noopener noreferrer">También Fabrizio Bornacelli e Iván Martínez</a>, ganadores del Festival Mar de Acordeones de Santa Marta, y <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/este-miercoles-06-los-alegres-telembi-ventana-musical-pacifico-caribe-tv" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Los Alegres de Telembí;</a> <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/este-miercoles-13-cantandores-bullerengue-ventana-musical-pacifico-caribe-tv" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Brayan Minota y Candelaria Beltrán</a>, cantadores de bullerengue, salsero <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/este-miercoles-27-salsero-gustavo-rodriguez-ventana-musical-pacifico-caribe-tv" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Gustavo Rodríguez</a>, <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/este-miercoles-03-alexis-play-modo-petronio-ventana-musical-pacifico-caribe-tv" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Alexis Play en modo Petronio</a>, maestro <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/este-miercoles-17-maestro-octavio-panesso-ventana-musical-pacifico-caribe-tv" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Octavio Panesso</a> de Grupo Saboreo, <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/este-miercoles-24-los-dioses-del-ritmo-exotico-ventana-musical-pacifico-caribe-tv" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Los Dioses del Ritmo</a> (Exótico),  <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/este-miercoles-31-afrolegends-ventana-musical-pacifico-caribe-tv" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Afrolegends</a>, Funkcho de <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/este-miercoles-07-caribefunk-ventana-musical-pacifico-caribe-tv" target="_blank" rel="noopener noreferrer">El Caribefun, </a> <a href="https://www.elespectador.com/entretenimiento/musica/rafa-manjarrez-y-sus-benditos-versos/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Rafa Manjarrez, compositor vallenato, </a> <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/este-miercoles-21-junior-zamora-ventana-musical-pacifico-caribe-tv" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Junior Zamora</a>, <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/este-miercoles-28-leysong-la-king-ventana-musical-pacifico-caribe-tv" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Leysong y De la King</a>, líderes del Ritmo Exótico;  <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/este-miercoles-05-leonidas-valencia-ventana-musical-pacifico-caribe-tv" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Leonidas Valencia, </a> <a href="https://www.elespectador.com/entretenimiento/musica/mr-black-el-presidente-eterno-de-la-champeta/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Mr Black</a>, el presidente de la champeta, <a href="https://www.elespectador.com/entretenimiento/musica/mabiland-con-el-lapiz-entrenado-para-rapear-su-realidad/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Mabiland</a>, rapera colombiana,  <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/este-miercoles-02-730pm-zaider-ventana-musical-pacifico-caribe-tv" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Zaider</a>, el que nunca falla (champeta), y <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/este-miercoles-09-730pm-keke-minowa-ventana-musical-pacifico-caribe-tv" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Keke Minowa</a>, artista cartagenera de afrodancehall.</p>
<p>Este 2023, <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/nidia-gongora-ventana-musical-pacifico-caribe-vivo-espectador" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Nidia Góngora</a>, la reconocida maestra cantora del Pacífico, premio Shock y nominada a Grammy Latino en 2019, tras brillar en el reciente <em>Festival Estéreo Picnic; </em><a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/oscar-gato-urueta-ventana-musical-pacifico-caribe-vivo-espectador" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Oscar «El Gato» Urueta</a>, en los 50 años de una vida musical que comenzó con La Protesta de Colombia, orquesta pionera de la salsa en el país; <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/jader-duran-sergio-bermudez-ventana-musical-pacifico-caribe-vivo-espectador" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Sergio Bermúdez</a>, en antesala del 34 Festival Pedazo de Acordeón; <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/juglar-omar-geles-ventana-musical-pacifico-caribe-vivo-espectador" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Omar Geles</a>, juglar contemporáneo del vallenato; <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/mimi-ibarra-ventana-musical-pacifico-caribe-vivo-espectador" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Mimi Ibarra</a>, compositora colombiana de grandes éxitos de la salsa romántica; <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/juglar-urbano-eibar-gutierrez-ventana-musical-pacifico-caribe-vivo-espectador" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Éibar Gutiérrez</a>, juglar urbano; <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/yassir-sax-ventana-musical-pacifico-caribe-vivo-espectador" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Yassir Sax</a>, director de Bambazulú orquesta; <a href="https://www.elespectador.com/entretenimiento/musica/luna-llena-salsa-band-el-publico-de-salsa-al-parque-es-exigente/" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><em>Luna Llena Salsa Band</em></a> en Festival Salsa al Parque;  <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/la-leyenda-salsera-wilson-saoko-manyoma-ventana-musical-pacifico-caribe-vivo-espectador" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Wilson «Saoko» Manyoma</a>, leyenda de la salsa; <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/lupe-artista-vallenata-ventana-musical-pacifico-caribe-vivo-espectador" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Lupe</a>, joven artista vallenata; <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/los-hermanos-lebron-ventana-musical-pacifico-caribe-vivo-espectador" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Ángel Lebrón</a>, director de Los Hermanos Lebrón, y <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/esteban-copete-del-festival-petronio-alvarez-ventana-musical-pacifico-caribe-vivo-espectador" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Esteban Copete</a>, director de Ensamble del Petronio Álvarez 2023; <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/ralam-bullenrap-ventana-musical-pacifico-caribe-vivo-espectador" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Luis Miguel Caraballo</a>, Ralam, director de BullenRap; y Óscar Iván Lozano, <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/oscar-ivan-lozano-oilo-ventana-musical-pacifico-caribe-vivo-espectador" target="_blank" rel="noopener noreferrer">OiLO</a>.</p>
<p>La producción técnica está a cargo de <strong>AXTV Producciones</strong> (desde el 29 de junio de 2022), y la producción y dirección general en cabeza de <strong>Fundación  Color de Colombia.</strong></p>
<p><strong>*</strong>Trazador misional de esta publicación de <strong>Fundación Color de Colombia</strong>: <strong>Línea estratégica 1:</strong>  <em>Reconocimiento, cultura e integración.</em> <strong>Iniciativa 1:</strong> <em>Periodismo cultural</em>. <strong>Proyecto:  </strong><em>Músicas e identidad afrocolombiana. </em></p>
]]></content:encoded>
        <author>Fundación Color de Colombia</author>
                    <category>República de colores</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=97041</guid>
        <pubDate>Wed, 01 Nov 2023 12:23:29 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/11/Willy-García-01-nov-imagen-destacada.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Willy García, nominado al Grammy Latino, en Ventana musical Pacífico y Caribe por El Espectador]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Fundación Color de Colombia</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
    </channel>
</rss>