<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
    xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
    xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
    xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
    xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
    xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
    xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
    xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/"
    >

<channel>
    <title>Blogs El Espectador</title>
    <link></link>
    <atom:link href="https://blogs.elespectador.com/tag/bolivar/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Mon, 13 Apr 2026 16:29:31 +0000</lastBuildDate>
    <language>es-CO</language>
    <sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
    <sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
    <generator>https://wordpress.org/?v=6.9.4</generator>

<image>
	<url>https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/11163253/cropped-favicon-96-32x32.png</url>
	<title>Blogs de Bolivar | Blogs El Espectador</title>
	<link></link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
        <item>
        <title>“Mi Delirio sobre el Chimborazo” Un libro de Franklin Cepeda Astudillo</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/pazifico-cultura-y-mas/mi-delirio-sobre-el-chimborazo-un-libro-de-franklin-cepeda-astudillo/</link>
        <description><![CDATA[<p>Después de salir de Pasto rumbo a Quito, Simón Bolívar cambiaría la historia del Sur, ahí recibiría las glorias de batallas vencidas por sus más queridos generales, entre ellos Antonio José de Sucre, quien el 24 de mayo de 1822 había derrotado definitivamente a los españoles en la batalla del Pichincha. Avanza el Libertador hacia [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p></p>



<p>Después de salir de Pasto rumbo a Quito, Simón Bolívar cambiaría la historia del Sur, ahí recibiría las glorias de batallas vencidas por sus más queridos generales, entre ellos Antonio José de Sucre, quien el 24 de mayo de 1822 había derrotado definitivamente a los españoles en la batalla del Pichincha. Avanza el Libertador hacia Riobamba para ascender al Chimborazo, volcán que durante tanto tiempo Alexander von Humboldt consideró el más alto del mundo y uno de los más hermosos. Ahí, abstraído por la sensación de grandeza y de finitud a la vez, Bolívar concebiría su <em>Delirio</em>, poema que resume sus glorias, sus flaquezas y sus propias quimeras.</p>



<p>Desde entonces, muchos son los debates sobre el precioso escrito que ubica a Bolívar no solamente como un guerrero y un político contumaz, sino como un escritor de profundos sentimientos, a tal punto que muchos han dudado de su autoría, poniendo en tela de juicio inclusive el lugar en donde fue escrito, bien pudo haber sido en Riobamba, desde donde ascendió a la alta cumbre, o Loja, donde aparece una de las primeras copias manuscritas, aunque no de su puño y letra. Desde entonces han pasado ya casi doscientos tres años, y mucha tinta se ha vertido para comprender al Libertador en toda su grandeza y en su humanidad, particularmente mediante el análisis de sus escritos, que suman verdaderos anaqueles y muestran su faceta como ensayista y poeta.</p>



<p>Con ocasión del bicentenario del <em>Delirio</em>, el historiador ecuatoriano Franklin Cepeda Astudillo presentó el libro “<em>Mi Delirio sobre el Chimborazo. 200 años de historia, memoria, contextos y representaciones</em>”, siendo el más completo texto que al respecto se ha escrito. Ya con anterioridad Cepeda nos había sorprendido con la hermosa edición de Don Quijote de La Mancha, en donde incluye un aparte en quechua, siendo la primera edición impresa totalmente en Ecuador. Ahora, en este monumental libro, el autor hace un profundo análisis del poema bolivariano, no solamente anotando las diferentes versiones que sobre el existen, sino rastreando casi que paso a paso el viaje del Libertador por Los Andes ecuatorianos, así como recompilando documentos y pruebas que anotan que de Riobamba ascendió al Chimborazo, que ahí estuvo por lo menos en tres ocasiones, inclusive incluye textos y dibujos del lugar en donde se hospedó Bolívar.</p>



<figure class="wp-block-image size-medium"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="300" height="223" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/23112039/MI-DELIRIO-INTERPRETACIONES-300x223.jpeg" alt="" class="wp-image-116147" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/23112039/MI-DELIRIO-INTERPRETACIONES-300x223.jpeg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/23112039/MI-DELIRIO-INTERPRETACIONES-1024x760.jpeg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/23112039/MI-DELIRIO-INTERPRETACIONES-768x570.jpeg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/23112039/MI-DELIRIO-INTERPRETACIONES.jpeg 1523w" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px" /></figure>



<p>El libro está dividido en 27 capítulos y 3 injertos, en donde juiciosa y críticamente Franklin Cepeda desarrolla su titánica labor de mostrar la influencia de Bolívar sobre su ciudad natal, la hermosa Riobamba, todos ellos acompañados de maravillosas ilustraciones, en donde aparecen Bolívar, paisajes y documentos, así como diferentes alegorías sobre el <em>Delirio</em>, lo cual es una muestra documental que engrandece no solamente al Ecuador sino a todos los países bolivarianos.</p>



<p>En el inserto 3, el autor incluye textos sobre Bolívar de autores ecuatorianos, como don Juan Montalvo, a quien Ipiales lo lleva en las entrañas de su pensamiento liberal, y de autores extranjeros, como los colombianos José María Samper, Guillermo Valencia, Pedro Pablo Cervantes y Rafael Núñez, junto a José Martí, Rubén Darío, Rómulo Gallegos, Juana de Ibarbourou, Eduardo Galeano, entre otros.</p>



<p>Todo lo anterior, y desde luego mucho más, recogido en 300 páginas en un gran formato, con pasta dura, ilustraciones a color, y con un contenido que realmente engalana al autor y al lector, ¡ojalá en Colombia existieran y se apoyaran esta serie de iniciativas bibliográficas que constituyen un ejemplo de lo que es hacer bien un libro! Pero no lo hace el autor para emular la historia como un todo acabado, sino todo lo contrario, como interpretaciones que se hacen desde las perspectivas que se van abriendo a medida que la humanidad anda y desanda, bien dice Cepeda en las consideraciones finales: “Las polémicas en relación con el lugar de la escritura del <em>Delirio</em>, por su parte, parecen haber quedado sepultadas con sus adherentes, lo mismo que con sus detractores; la circunstancia de que una muestra representativa de ellas haya sido considerada en este libro, cuya historicidad y contextos se han procurado entender, sugieren la emergencia, sino es que el imperativo, de seguirlas releyendo y examinando bajo nuevas coordenadas teóricas, conscientes de que esta misma revisión andados los años, podrá ser objeto de otras y muy distintas aproximaciones.”</p>



<p>Estamos sumamente complacidos de haber contribuido con una gota de tinta en ese mar de investigaciones que nos presenta Franklin Cepeda Astudillo, libro que en sí mismo es un verdadero homenaje a la ciudad Sultana de Los Andes, al Ecuador y a Latinoamérica toda.</p>



<figure class="wp-block-image size-medium"><img decoding="async" width="206" height="300" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/23112120/MI-DELIRIO-MONTALVO-206x300.jpeg" alt="" class="wp-image-116149" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/23112120/MI-DELIRIO-MONTALVO-206x300.jpeg 206w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/23112120/MI-DELIRIO-MONTALVO-704x1024.jpeg 704w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/23112120/MI-DELIRIO-MONTALVO-768x1117.jpeg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/23112120/MI-DELIRIO-MONTALVO.jpeg 1026w" sizes="(max-width: 206px) 100vw, 206px" /></figure>



<p>Cepeda Astudillo, F. (2022). Mi delirio sobre el Chimborazo. Riobamba: Universidad Andina Simón Bolívar. 300 páginas. Full color. Ediciones numeradas (JMCHB 389-500).</p>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>J. Mauricio Chaves Bustos</author>
                    <category>Pazifico, cultura y más</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=116145</guid>
        <pubDate>Fri, 23 May 2025 16:24:12 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/23111856/MI-DELIRIO-LIBRO.jpeg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[“Mi Delirio sobre el Chimborazo” Un libro de Franklin Cepeda Astudillo]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">J. Mauricio Chaves Bustos</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>María La Baja: bullerengue para Colombia</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/maria-la-baja-bullerengue-colombia/</link>
        <description><![CDATA[<p>Este municipio de Bolívar quiere dejar atrás el azote de la violencia y con su Festival Nacional de Bullerengue expresa sus tradiciones a pobladores y visitantes. Por: Gustavo Adolfo Acuña Romero* Las faldas de la Serranía de San Jacinto, también conocidas como los Montes de María, son territorios de resilencia: de forma parsimoniosa han dejado [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<p><em>Este municipio de Bolívar quiere dejar atrás el azote de la violencia y con su Festival Nacional de Bullerengue expresa sus tradiciones a pobladores y visitantes. </em><span id="more-83039"></span></p>
<p><strong>Por: Gustavo Adolfo Acuña Romero*</strong></p>
<p>Las faldas de la Serranía de San Jacinto, también conocidas como los Montes de María, son territorios de resilencia: de forma parsimoniosa han dejado atrás la problemática del conflicto armado en Colombia.</p>
<p>Uno de los municipios que hace parte de esta subregión es María La Baja, ubicado al norte del departamento de Bolívar, con una extensión total de 547 km2. Este lugar no olvida de dónde viene y lucha por mantener sus orígenes.</p>
<p>Con una población de más de 45.000 habitantes, según registros del Dane, el territorio está conformado por el casco urbano y 11 corregimientos.</p>
<p>Su fundación fue en 1535 por Alonso de Heredia. No obstante, la zona en la que hoy se ubica el municipio, anteriormente estaba habitada por los indígenas &#8220;Tuyas” y por negros cimarrones procedentes de los puertos de Cartagena.</p>
<p>Estos negros cimarrones formaron palenques, al igual que en San Basilio de Palenque, y San Pablo, hoy corregimiento de María La Baja.</p>
<p><figure id="attachment_83040" aria-describedby="caption-attachment-83040" style="width: 358px" class="wp-caption alignleft"><img decoding="async" class=" wp-image-83040" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2021/03/I6FEJ3EARBG3NHVFZ525LVLX5Y.jpeg" alt="Everlides Contreras, durante su participación en el Festival Nacional del Bullerengue de María la Baja (Bolívar). / Cortesía: Festival Nacional del Bullerengue de María La Baja" width="358" height="238" /><figcaption id="caption-attachment-83040" class="wp-caption-text">Everlides Contreras en el Festival Nacional del Bullerengue 2020/ Cortesía: Festival Nacional del Bullerengue de María La Baja</figcaption></figure></p>
<p><strong>Everlides Contreras</strong>, habitante de María La Baja y docente de la institución educativa Rafael Uribe Uribe, cuenta por qué los cimarrones escogieron ese lugar como asentamiento: “esto era un territorio de llanuras, ciénagas y pantanos, que sirvió como palenques cuando los negros cimarrones escapaban de Cartagena”.</p>
<p>El nombre del territorio tiene dos versiones: una apoyada en la mitología y otra relacionada con el asentamiento de los indígenas “Tuyas”.</p>
<p>“Cuentan los abuelos, a manera de leyenda y de manera mitológica, que había dos señoras, una muy alta, llamada María Alta, que vivía en las zonas montañosas, y otra muy bajita, que vivía en las zonas de llanuras, llamada María la Baja. Por esta última, decidieron que el territorio se denominaría María la Baja por su ubicación en espacios bajos”, señala Contreras.</p>
<p>“María La Baja es la zona más plana que contiene este territorio, pero realmente la razón más creíble es que este territorio fue habitado por los indígenas “Tuyas”; estos estaban asentados en el territorio conocido como Matuya, agregó.</p>
<p><strong><em>Fiestas patronales </em></strong></p>
<p>La cabecera municipal del municipio celebra sus fiestas patronales el 8 de diciembre, en honor a la Inmaculada Concepción de María,. Además, cada corregimiento tiene su fiesta patronal para un total de 14 celebraciones en el municipio.</p>
<p><strong>José Padilla</strong>, secretario de Cultura del municipio, contó qué actividades se realizan durante las fiestas: “se llevan a cabo actividades culturales, entre ellas, procesión, alborada, rueda de fandango, y en la caso de la cabecera municipal, el Festival Nacional de Bullerengue.</p>
<p>También, se festejan eventos de carácter religioso como la Semana Santa, y se desarrollan actividades culinarias en las casas.</p>
<p><strong><em>La historia del Bullerengue en María La Baja</em></strong></p>
<p>El Festival Nacional de Bullerengue es la carta de presentación del municipio ante el país. La historia del bullerengue proviene desde el asentamiento de los primeros pobladores, negros esclavizados provenientes de Cartagena.</p>
<p>El bullerengue clásico tiene tres ritmos o tres aires: bullerengue senta&#8217;o, bullerengue chalupa y fandango de lengua; este último es un bullerengue más rápido que los anteriores.</p>
<p>“El bullerengue siempre ha estado en María La Baja, este tiene que ver con los palenques y la canción de negros”, dice <strong>Gustavo Teherán</strong>, presidente de la Fundación Festival Nacional del Bullerengue &#8211; María La Baja.</p>
<p><figure id="attachment_83041" aria-describedby="caption-attachment-83041" style="width: 840px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-large wp-image-83041" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2021/03/139427154_120988403205532_8875040962454908140_o-1024x768.jpg" alt="Fundación Festival Nacional del Bullerengue de María La Baja - Bolívar" width="840" height="630" /><figcaption id="caption-attachment-83041" class="wp-caption-text">Fundación Festival Nacional del Bullerengue de María La Baja &#8211; Bolívar</figcaption></figure></p>
<p>“Uno de los instrumento del género es el tambor,  elemento que era utilizado para identificar las zonas dónde estaban ubicados los palenques en los tiempos de la esclavitud”, añade.</p>
<p>Los departamentos de Córdoba, Antioquia y Bolívar amasan toda esta tradición dentro de sus territorios afrodescendientes. Muestra de ellos son los distintos festivales que se realizan.</p>
<p>“El festival se dedica a incentivar la cultura a nivel municipal y nacional; hacemos intercambio cultural con las otras regiones que practican bullerengue a nivel nacional como San Juan de Urabá, Necoclí, Apartadó, y otros grupos de bullerengue en otras ciudades”, dice Teherán.</p>
<p>Su última edición se realizó de forma virtual, por la pandemia. Sin embargo, esto permitió ampliar los límites del evento.</p>
<p>“Aprovechando la virtualidad, en el festival hicimos muestras de bullerengue de otros países como Argentina, Chile y México, con el fin de darnos cuenta de que el bullerengue ha transcendido fronteras”, afirma Teherán.</p>
<p>La fundación empezó desde 1995 y el primer festival se realizó en 1996. La fecha de los festivales siempre es a finales de año y se realizan homenajes a personajes ilustres. En la última edición se homenajeó a <strong>Nelson Gonzalez Segrera</strong>, gestor inicial del Festival Nacional de Bullerengue.</p>
<p>Contreras resaltó la importancia de <strong>Miguel Palacios</strong> para la masificación de las danzas culturales en el municipio.</p>
<p>“En la institución se empezó a despertar la idea de hacer bailes propios. Fue así como el señor Pedro Díaz invitó a Miguel Palacios. Este era conocedor de la cultura caribeña, y nos trajo todos los ritmos caribeños como el mapalé, cumbia e impulsó la práctica del bullerengue”, manifiesta <strong>Everlides.</strong></p>
<p>Los colegios, la plaza principal, el teatro María, entre otros, fueron los lugares donde comenzó a presentarse el baile de bullerengue, y el impacto causado en los marialabajenses fue inmediato.</p>
<p>“El bullerengue se posicionó como una forma identitaria de resistencia e identidad cultural. Algunos jóvenes organizamos los encuentros de viernes culturales en la plaza principal, de ahí surgió un grupo que luego, muchos años después, empezó a organizar el Festival Nacional de Bullerengue, dice <strong>Contreras</strong>.</p>
<p>Otros festivales son el Festival Infantil de Bullerengue, organizado por la Corporación Chumbun Gale Compae, que se desarrolla una semana antes del festival de mayores.</p>
<p>También se realiza el Festival del Aguante en el corregimiento de San José de Playón y la Fiesta del Pescador en el barrio Puerto Santander y el corregimiento de Correa.</p>
<p>Un barrio también es conocido como Chumbun Gale Compae; de ahí han salido las agrupaciones como Pal” Lereo Pabla de Pabla Flores, el grupo de Rosita y sus tambores y Herederos del bullerengue.</p>
<p><figure id="attachment_83042" aria-describedby="caption-attachment-83042" style="width: 840px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-large wp-image-83042" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2021/03/138404398_120988239872215_1985528548434403504_o-1024x768.jpg" alt="Fundación Festival Nacional del Bullerengue de María La Baja - Bolívar" width="840" height="630" /><figcaption id="caption-attachment-83042" class="wp-caption-text">Fundación Festival Nacional del Bullerengue de María La Baja &#8211; Bolívar</figcaption></figure></p>
<p><strong><em>El tambor y los peinados </em></strong></p>
<p>Los negros, a ritmo del sonido de tambor, se comunicaban con otros asentamientos. Los pobladores de San Basilio de Palenque, San Pablo y María La Baja, utilizaban el retumbo para llegar a las distintas ubicaciones de los palenques.</p>
<p>Además, las negras, por medio de su cabello, eran las artífices de la estrategia para escapar de los esclavistas; con colores se especificaban los lugares a dónde ir.</p>
<p>“Las negras se peinaban con trenzas de colores para formar caminos, para que cuando llegaran los esclavistas a atraparlos, ellos tuviesen rutas específicas para escapar y reunirse”, dice <strong>Teherán</strong>.</p>
<p><strong><em>La cultura y la educación van de la mano</em></strong></p>
<p>Dentro de la Institución Etnoeducativa Técnica Agropecuaria de Nueva Florida, ubicada en el corregimiento de Nueva Florida, se busca incentivar el tema cultural y el ambiental, a través de la participación de sus estudiantes en eventos.</p>
<p>La coordinada de la institución, <strong>Yolavis Fuentes</strong> y el docente, <strong>Harlam Rodríguez</strong>, dieron a conocer las actividades que realiza el ente educativo.</p>
<p><figure id="attachment_83046" aria-describedby="caption-attachment-83046" style="width: 295px" class="wp-caption alignleft"><img loading="lazy" decoding="async" class=" wp-image-83046" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2021/03/WhatsApp-Image-2021-03-23-at-12.14.22-PM-1.jpeg" alt="Yolavis Fuentes, coordinadora de la Institución Etnoeducativa Técnica Agropecuaria de Nueva Florida" width="295" height="342" /><figcaption id="caption-attachment-83046" class="wp-caption-text">Yolavis Fuentes, coordinadora de la Institución Etnoeducativa Técnica Agropecuaria de Nueva Florida</figcaption></figure></p>
<p>“La Institución ha logrado participar en fiestas patronales u otros eventos de la comunidad, a través de muestras folclóricas implementadas en los programas de artística, educación física y Cátedra afrocolombiana”.</p>
<p>“Se puede destacar la propuesta musical de la banda rítmica y marcial, mediante elementos de casa como instrumentos adaptados por los mismos estudiantes. (Baldes, tapas de ollas, pimpinas, entre otros), además de muestras culturales con danzas tradicionales y bailes modernos”, finaliza.</p>
<p><figure id="attachment_81370" aria-describedby="caption-attachment-81370" style="width: 840px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-large wp-image-81370" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2020/12/Eulalia-González-con-niñas-2003-1024x718.jpeg" alt="" width="840" height="589" /><figcaption id="caption-attachment-81370" class="wp-caption-text">Año 2003 o 2004. Eulalia González (q.e.p.d.), reina del bullerengue de María La Baja, con el grupo Semillas del Bullerengue, que dirigía Merly Silva. María La Baja.</figcaption></figure></p>
<p>La Casa de la Cultura lleva el nombre de <strong>Eulalia Gonzalez Bello</strong>, en honor a una de las primeras cantadoras del municipio.</p>
<p>Entre sus personajes más representativos, podemos destacar a <strong>Nelson González Segrera</strong>, importante en la creación del festival; <strong>Eulalia Gonzalez Bello</strong> y <strong>Petrona Gonzales “Maita”</strong>; <strong>Pabla Flores</strong>, cantadora; el basquetbolista, <strong>Álvaro Teherán</strong>; el basquetbolista, <strong>Daniel Reyes, </strong>boxeador<strong>,</strong> y el músico, <strong>Hernando Pérez</strong>, compositor de la canción Samba en Palenque.</p>
<p><em>También le pueden interesar otras de nuestras publicaciones:</em></p>
<p><a href="https://www.elespectador.com/entretenimiento/musica/festival-nacional-del-bullerengue-de-maria-la-baja-2020-detalles-y-ganadores/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Festival Nacional del Bullerengue de María La Baja 2020: detalles y ganadores</a></p>
<p><a href="https://www.elespectador.com/entretenimiento/musica/lina-babilonia-de-bullerengue-y-de-maria-la-baja/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Lina Babilonia: de bullerengue y de María La Baja</a></p>
<p><a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/la-villa-san-benito-abad-municipio-milagros-sucre">La Villa de San Benito Abad, municipio de milagros (en Sucre)</a></p>
<p class="entry-title"><a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/municipio-turbaco-historia-epica-fandango">Municipio de Turbaco: historia épica y fandango</a></p>
<p><a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/municipio-san-pablo-52-anos-historia-tambora">Municipio de San Pablo: 52 años de historia y tambora</a></p>
<p class="entry-title"><a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/san-onofre-torobe-tierra-gaitas-bullerengue-baile-cantao-mapale">San Onofre de Torobé, tierra de gaitas, bullerengue, baile cantao y mapalé</a></p>
<p><a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/primer-festival-departamental-chande-cicuco-bolivar">Primer Festival departamental de Chandé en Cicuco, Bolívar</a></p>
<p><a href="https://www.elespectador.com/entretenimiento/musica/altos-del-rosario-municipio-inspirador-para-alejo-duran/">Altos del Rosario: una fuente de inspiración para Alejo Durán</a></p>
<p><a href="https://www.elespectador.com/entretenimiento/musica/recorrido-por-cuatro-festivales-folcloricos-en-el-puente-festivo/">Recorrido por cuatro festivales folclóricos en el puente del 12 de octubre</a></p>
<p>*Trazador misional de esta publicación de Fundación Color de Colombia: <strong>Línea estratégica 4:</strong> <em>Cultura, identidad y comunicaciones.</em> <strong>Iniciativa 1:</strong> <em>Periodismo cultural.</em> <strong>Proyecto:</strong> <em>Apoyo a reconocimiento y progreso de municipios con significativa población afrocolombiana</em> (bocetos culturales, ambientales y multidimensionales de municipios).</p>
]]></content:encoded>
        <author>Fundación Color de Colombia</author>
                    <category>República de colores</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=83039</guid>
        <pubDate>Wed, 24 Mar 2021 21:51:03 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/04/DefaultPostImage-3.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[María La Baja: bullerengue para Colombia]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Fundación Color de Colombia</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Municipio de Turbaco: historia épica y fandango</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/municipio-turbaco-historia-epica-fandango/</link>
        <description><![CDATA[<p>Esta población de Bolívar se encuentra en un proceso de cambio con respecto a sus fiestas patronales, mediado por la pandemia del COVID-19. Por: Gustavo Adolfo Acuña Romero* Ubicado a menos de 11 kilómetros de Cartagena (Bolívar), se encuentra el llamado “Balcón Turístico de Bolívar” con más de 100.000 habitantes, según registros de TerriData. El [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<p><em>Esta población de Bolívar se encuentra en un proceso de cambio con respecto a sus fiestas patronales, mediado por la pandemia del COVID-19.</em><span id="more-82885"></span></p>
<p><strong>Por: Gustavo Adolfo Acuña Romero*</strong></p>
<p>Ubicado a menos de 11 kilómetros de Cartagena (Bolívar), se encuentra el llamado “Balcón Turístico de Bolívar” con más de 100.000 habitantes, según registros de TerriData. El territorio lo conforman dos corregimientos y una vereda.</p>
<p style="text-align: left;">La fundación de la población no tiene una fecha exacta. No obstante,<strong> Javier Alcalá</strong>, director de la Fundación para la Historia y Cultura de Turbaco, señaló que la infraestructura indica más o menos el tiempo en que fue fundado.</p>
<p><figure id="attachment_82886" aria-describedby="caption-attachment-82886" style="width: 306px" class="wp-caption alignleft"><img loading="lazy" decoding="async" class=" wp-image-82886" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2021/03/WhatsApp-Image-2020-12-23-at-12.59.37-PM.jpeg" alt="Javier Alcalá - historiador del municipio " width="306" height="229" /><figcaption id="caption-attachment-82886" class="wp-caption-text">Javier Alcalá &#8211; historiador del municipio</figcaption></figure></p>
<p>“La organización urbanística del centro histórico del municipio, es tal como lo hacían los españoles en épocas coloniales al momento de fundar una población.  Una plaza central era el eje de la vida social de la población, una iglesia católica de espalda al oriente y de frente al occidente, y calles y carreras organizadas en cuadriculas”, dice Alcalá.</p>
<p><strong>Los indígenas Yurbaco y la lucha por su territorio </strong></p>
<p>Los habitantes, a pesar de no tener una fecha de fundación exacta, celebran cada 28 de febrero. Lo especial de esta fecha es una lucha entre los indígenas que vivían donde hoy está el municipio y los españoles.</p>
<p>“En esta fecha, pero en el año de 1510, los indígenas Yurbacos, se enfrentaron a una de las primeras expresiones españolas que buscaban conquistar y colonizar suelo suramericano&#8221;, manifiesta Alcalá.</p>
<p>La expedición estuvo comandada por  el navegante y cartógrafo Juan de la Cosa, quien contó con la compañía de Alonzo de Ojeda.</p>
<p>La marcha fue un fracaso para los españoles, pues Juan de la Cosa y más de 200 hombres murieron a manos de los nativos que habitaban el actual Turbaco.</p>
<p>Según algunos documentos, Juan de la Cosa fue encontrado muerto amarrado a un árbol semidesnudo y con el cuerpo hinchado, lleno de flechas envenenadas. La derrota de los españoles tuvo como consecuencia un retraso de la conquista de la región cartagenera por más de 23 años.</p>
<p>“En la actualidad, los turbaqueros conmemoramos todos los 28 de febrero esta gesta heroica, recordamos la valentía y el celo de los nativos indígenas por defender su territorio de los invasores”, finaliza.</p>
<p>Para la independencia de Colombia, Turbaco fue muy importante debido a la cercanía con Cartagena, nos explicó la historiadora <strong>Julibeth Pimienta.</strong></p>
<p>“Turbaco fue utilizado como cuartel general por Simón Bolívar durante la independencia, pues su cercanía a la ciudad lo convirtió en parte del entramado militar”, señala.</p>
<p><strong>De Santa Catalina de Turbaco a solo Turbaco</strong></p>
<p>El nombre oficial del municipio es Turbaco; sin embargo, anteriormente era nombrado como Santa Catalina de Turbaco. Este cambio se dio en el paso de la época colonial a la republicana.</p>
<p>“Este nombre es de origen indígena, en honor a la comunidad que habitó este territorio hace 500 años en tiempos de conquista española”, dice Alcalá.</p>
<p><figure id="attachment_82890" aria-describedby="caption-attachment-82890" style="width: 840px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-large wp-image-82890" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2021/03/49680397_1470994239704565_6069218354697076736_o-1024x700.jpg" alt="Foto Antigua de la plaza principal del municipio - cortesía: Fundación para la Historia y Cultura de Turbaco" width="840" height="574" /><figcaption id="caption-attachment-82890" class="wp-caption-text">Foto Antigua de la plaza principal del municipio &#8211; cortesía: Fundación para la Historia y Cultura de Turbaco</figcaption></figure></p>
<p><strong>Fiestas patronales </strong></p>
<p>Las fiestas se realizan la última semana de diciembre en honor a Santa Catalina de Alejandría. Anteriormente había eventos como las corralejas, pero desde hace unos años las manifestaciones han ido cambiando.</p>
<p>El carácter religioso de las celebraciones ha estado acompañado por los fandangos y diferentes eventos de carácter cultural, como conciertos musicales, desfiles de comparsa y cabalgatas.</p>
<p>“Estas celebraciones en un principio se hacían a finales de noviembre; además de la procesión de la Santa Católica se hacían fandangos y corralejas en la plaza del municipio”, indica Alcalá.</p>
<p>Las fechas de las celebraciones fueron cambiadas por el sacerdote Felipe Santiago Escobar, con el fin de separar lo religioso de lo popular. Estas pasaron a efectuarse en la última semana de diciembre, mientras que la procesión quedó  cada 25 de noviembre.</p>
<p>Las corralejas desaparecieron como evento cultural, como ha ocurrido en diferentes lugares de la Costa Caribe. Además, la pandemia obligó a realizar actividades de manera virtual.</p>
<p>“Las fiestas de toros han desaparecido debido a políticas nacionales relacionadas con el maltrato animal y los cambios de espacios para el desarrollo de las mismas&#8221;, dice Pimienta.</p>
<p>Pimienta añadió que los “toros”, en la década de los 50, eran una actividad muy apoyada por los propios habitantes, que participaban en la organización y colaboraban para que estas se efectuaran.</p>
<p>“Los toros se desarrollaban de forma diferente, pues la población en esos años había consolidado una acción comunitaria dentro del marco de la construcción de la corraleja, ya que el aspecto económico era aportado por sus habitantes&#8221;, señaló.</p>
<p><strong>Fiestas en honor a la Santísima Cruz de Mayo en Cañaveral</strong></p>
<p>Los corregimientos del municipio también celebran sus propias festividades. Un ejemplo es Cañaveral, que desarrolla un evento en honor a la Santísima Cruz de Mayo.</p>
<p>El secretario de Cultura, Turismo y Patrimonio, <strong>Ever Sierra</strong>, manifestó cómo se vive esta solemnidad: “se acostumbra a comprar una cruz hecha con ramas y adornada con flores naturales secas o de papel de colores, que se adquiere cerca a las iglesias o en algunos puntos comerciales”.</p>
<p>Los objetos son bendecidos en la misa y se llevan a los hogares para protegerlos. En la fiesta se recuerda a la Virgen, ya que el día 13 se conmemora la primera aparición de la Virgen de Fátima.</p>
<p>Otras fiestas muy populares son las de San Pedro y San Pablo en el mes de julio.</p>
<p><figure id="attachment_82894" aria-describedby="caption-attachment-82894" style="width: 840px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-large wp-image-82894" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2021/03/ALU920122222-1016x1024.jpg" alt="Plaza principal del municipio - Cortesía:Fundación para la Historia y Cultura de Turbaco " width="840" height="847" /><figcaption id="caption-attachment-82894" class="wp-caption-text">Plaza principal del municipio &#8211; Cortesía: Fundación para la Historia y Cultura de Turbaco</figcaption></figure></p>
<p><strong>Turbaco y el Fandango</strong></p>
<p>El baile del fandango antes se podía ver en la plaza principal del municipio. Esta era muy tradicional. Además, el comercio se veía beneficiado por la participación  de la población.</p>
<p>“Durante la noche cuando tenían cabida, se rodeada de toda clase de ventas ambulantes, ya sea de fritos, ron popular,  guarapo, estructurándose así toda un engranaje económico entorno a dicha fiesta”, dice Pimienta.</p>
<p>La festividad se expandía a los barrios del municipio y el fandango se podía ver en las calles de la población. Se entonaban los siguientes versos de un fandango:</p>
<p><em>Allá en calle nueva,</em></p>
<p><em>hay mamita que gusto,</em></p>
<p><em>un fandango jalado enterito baile,</em></p>
<p><em>las gotas de esperma chorreando mis trajes,</em></p>
<p><em>y yo en la rueda solita quede.</em></p>
<p>En la actualidad ya no se realizan de esa forma los fandangos en la plaza principal, pero en los barrios y calles del municipio se sigue danzando en sus fiestas patronales.</p>
<p><strong>Los gaiteros de Turbaco y la música de Turbaco</strong></p>
<p>El secretario Sierra resalta el desarrollo musical del municipio, muy relacionado con las fiestas de todo el año:</p>
<p>“Durante años el municipio de Turbaco se ha destacado por fomentar la música mediante las orquestas de música tropical y grupos folclóricos tales como gaitas y bandas (fandangos y porros)”.</p>
<p>El sonido de la gaita se puede escuchar en Turbaco, recalca <strong>Ángel Sulbaran</strong>, director de la agrupación “Los gaiteros de Turbaco”.</p>
<p><figure id="attachment_82888" aria-describedby="caption-attachment-82888" style="width: 720px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-82888" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2021/03/WhatsApp-Image-2020-12-23-at-12.12.47-PM.jpeg" alt="Los gaiteros de Turbaco dentro de la Casa de la Cultura municipal" width="720" height="480" /><figcaption id="caption-attachment-82888" class="wp-caption-text">Los gaiteros de Turbaco dentro de la Casa de la Cultura municipal</figcaption></figure></p>
<p>El grupo ha representado al municipio en distintos eventos y siempre intentan dejar en alto el nombre del municipio.</p>
<p>“Somos una agrupación oriunda del municipio de Turbaco – Bolívar, creada bajo la dirección y supervisión del maestro Emerson Cardona en el año 2013, con el objetivo de poder mantener viva la tradición musical del caribe colombiano”, dice Sulbaran.</p>
<p>La principal motivación de la agrupación es seguir desarrollando un ritmo autóctono de Bolívar y seguir los pasos de grupos como los Gaiteros de San Jacinto.</p>
<p>“La  gaita o chuana como se conocía en los antiguos dialectos indígenas, es un instrumento musical aerófono originario del territorio de la actual Costa Caribe colombiana&#8221;, manifiesta Sulbaran.</p>
<p>En Bolívar,  la gaita se unió con las maracas y tambores, entre otros instrumentos, para crear la Música de Gaita. Entre los grupos más conocidos se encuentran Los Gaiteros de San Jacinto.</p>
<p>&#8220;El trabajo por parte de Manuel y Delia Zapata Olivella hizo que esta música se escuche en otros continentes, como Europa y Asia&#8221;, agrega Sulbaran.</p>
<p>Sus principales logros han sido un primer lugar en el Festival de Gaitas en San Juan Nepomuceno, mejor intérprete de gaitas en el Festival de la Capital, premio del Ministerio de Cultura C<em>omparte lo que somos</em>, tercer lugar en el Festival autóctono de gaitas San Jacinto, entre otros.</p>
<p><strong>Cabildo Docentista</strong></p>
<p>En la cabecera municipal del municipio se encuentran distintas instituciones educativas como el Instituto Docente de Turbaco, Institución Educativa Técnica Crisanto Luque, Institución Educativa Felipe Santiago Escobar, entre otras.</p>
<p>Con miras a promover la cultura, la Institución Docente de Turbaco realiza desde 1999 “el Cabildo Docentista”, que consiste en mostrar a la población distintas muestras culturales.</p>
<p><figure id="attachment_82889" aria-describedby="caption-attachment-82889" style="width: 171px" class="wp-caption alignleft"><img loading="lazy" decoding="async" class=" wp-image-82889" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2021/03/WhatsApp-Image-2020-12-23-at-12.11.49-PM-645x1024.jpeg" alt="Alfredo Cabarcas - Rector de la Institución Educativa Docente de Turbaco" width="171" height="271" /><figcaption id="caption-attachment-82889" class="wp-caption-text">Alfredo Cabarcas &#8211; Rector de la Institución Educativa Docente de Turbaco</figcaption></figure></p>
<p>&#8220;En el año 1999 un grupo de docentes de la jornada de la mañana, se reunieron el 8 de octubre en la institución con el motivo de organizar una actividad folclórica”, señala <strong>Alfredo Cabarcas</strong>, rector del colegio.</p>
<p>“Al año siguiente el cabildo inicia como una actividad institucional en la que participan docentes, estudiantes y en donde se integraron varias danzas como el diablo espejo, cumbias, etc.”</p>
<p>Este cabildo se convirtió en parte fundamental de la identidad cultural de Turbaco y se desarrolla en las fiestas patronales y en las fiestas de Cartagena.</p>
<p><strong>Fiestas virtuales, proyectos y cuidado del patrimonio </strong></p>
<p>La pandemia no permitió que las actividades organizadas por la secretaría de Cultura, Turismo y Patrimonio se realizaran en su totalidad. El ente se enfocó en impulsar proyectos de la propia población, conmemorar sus fiestas de forma virtual y mantener en buen estado sus monumentos.</p>
<p>“El año pasado se llevó a cabo una convocatoria de estímulo con la cual se apoyaron las iniciativas de proyectos a 30 personas naturales y 20 personas jurídicas”, señala Sierra.</p>
<p>“Se realizaron las fiestas virtuales y el mantenimiento a los monumentos. Por temas de Covid-19 en el municipio no se pudieron seguir desarrollando más proyectos”, finaliza.</p>
<p>Turbaco cuenta con una Casa de la Cultura y una Biblioteca municipal.  La primera es nombrada en honor a <strong>José Adán Arnedo Lara</strong>, músico oriundo del municipio, apreciado por conformar el grupo Sexteto Maretira en los años 30 y por liderar el grupo Los Arnedo.</p>
<p>Entre sus personajes más célebres podemos encontrar a <strong>Edinson Díaz Arnedo</strong>, alias Pollollo, gran verseador; los hermanos Castro, conocidos por sus disfraces; <strong>Fernando Mena</strong>, saxofonista e instructor de música del municipio; <strong>Fernando Tarquino</strong>, músico de clarinete y <strong>Carlos Hernández</strong>, pintor.</p>
<p><em>También le pueden interesar otras de nuestras publicaciones:</em></p>
<p class="entry-title"><a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/san-onofre-torobe-tierra-gaitas-bullerengue-baile-cantao-mapale">San Onofre de Torobé, tierra de gaitas, bullerengue, baile cantao y mapalé</a></p>
<p><a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/la-villa-san-benito-abad-municipio-milagros-sucre">La Villa de San Benito Abad, municipio de milagros (en Sucre)</a></p>
<p><a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/municipio-san-pablo-52-anos-historia-tambora">Municipio de San Pablo: 52 años de historia y tambora</a></p>
<p><a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/centenario-manuel-zapata-olivella-tierra-natal-lorica-cordoba">El Centenario de Manuel Zapata Olivella en su tierra natal, Lorica, Córdoba</a></p>
<p><a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/primer-festival-departamental-chande-cicuco-bolivar">Primer Festival departamental de Chandé en Cicuco, Bolívar</a></p>
<p><a href="https://www.elespectador.com/entretenimiento/musica/altos-del-rosario-municipio-inspirador-para-alejo-duran/">Altos del Rosario: una fuente de inspiración para Alejo Durán</a></p>
<p><a href="https://www.elespectador.com/entretenimiento/musica/recorrido-por-cuatro-festivales-folcloricos-en-el-puente-festivo/">Recorrido por cuatro festivales folclóricos en el puente del 12 de octubre</a></p>
<p>*Trazador misional de esta publicación de Fundación Color de Colombia: <strong>Línea estratégica 4:</strong> <em>Cultura, identidad y comunicaciones.</em> <strong>Iniciativa 1:</strong> <em>Periodismo cultural.</em> <strong>Proyecto:</strong> <em>Apoyo a reconocimiento y progreso de municipios con significativa población afrocolombiana</em> (bocetos culturales, ambientales y multidimensionales de municipios).</p>
]]></content:encoded>
        <author>Fundación Color de Colombia</author>
                    <category>República de colores</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=82885</guid>
        <pubDate>Tue, 16 Mar 2021 21:56:45 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/04/DefaultPostImage-1-1.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Municipio de Turbaco: historia épica y fandango]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Fundación Color de Colombia</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Municipio de San Pablo: 52 años de historia y tambora</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/municipio-san-pablo-52-anos-historia-tambora/</link>
        <description><![CDATA[<p>Localizado a orillas del río Magdalena, en Bolívar, celebró 52 años de fundación, el pasado  24 de octubre. Se proponen revivir antiguos festivales de vallenato, danzas y bandas de viento, y crear uno de tambora cantada. Por: Gustavo Adolfo Acuña Romero* El tambor y el sonido del río Magdalena ambientan  las calles y el paisaje [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<p><em>Localizado a orillas del río Magdalena, en Bolívar, celebró 52 años de fundación, el pasado  24 de octubre. Se proponen revivir antiguos festivales de vallenato, danzas y bandas de viento, y crear uno de tambora cantada.</em><span id="more-80404"></span></p>
<p><em>Por: Gustavo Adolfo Acuña Romero*</em></p>
<p>El tambor y el sonido del río Magdalena ambientan  las calles y el paisaje de San Pablo, ubicado en el sur del departamento de Bolívar.</p>
<p>Es el tercer municipio más grande del departamento y tiene una población de alrededor de 37.000 habitantes, según el Dane. Está conformado por 11 corregimientos y 31 veredas.</p>
<p>La tradición oral dice que un español llamado Alonso Ramírez de Arellano, fue quien fundó el municipio, interesado en el oro de la zona.</p>
<p>Antes del arribo de los europeos, este era frecuentado por los indígenas Kari, que utilizaban el territorio como puente para llegar al río Magdalena, con el fin de trasportarse y comerciar con lo que hoy se conoce como el departamento de Santander.</p>
<p>“Los españoles buscaban el camino del Opón, y tuvieron que enfrentarse a los indígenas. Todo esto para tener control de una buena posición geográfica”, relata <strong>Edward Arango</strong>, docente e historiador del municipio.</p>
<p>“Aún no se ha encontrado documentación que respalde esta versión de la fundación del pueblo; sin embargo, es muy popular”, dice Arango.</p>
<p>San Pablo, en su inicio era parte del municipio de Simití; pero en 1965 emprendió un movimiento para separarse y erigirse en municipio.</p>
<p>“Por la lejanía y el tema de inversión, los habitantes de San Pablo comenzaron un proceso de separación, que se logró el 23 de octubre de 1968”, dice Arango.</p>
<p><figure id="attachment_80406" aria-describedby="caption-attachment-80406" style="width: 960px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-80406" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2020/11/WhatsApp-Image-2020-11-05-at-11.20.32-AM.jpeg" alt="" width="960" height="540" /><figcaption id="caption-attachment-80406" class="wp-caption-text">Grupo de danza Imdercusanp &#8211; Foto: Omar Alvear</figcaption></figure></p>
<p>Sus fiestas patronales son en homenaje a “San Pedro y San Pablo”, y se realizan cada 29 de junio, con diferentes manifestaciones culturales por las calles del municipio.</p>
<p><figure id="attachment_80405" aria-describedby="caption-attachment-80405" style="width: 268px" class="wp-caption alignleft"><img loading="lazy" decoding="async" class=" wp-image-80405" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2020/11/WhatsApp-Image-2020-11-05-at-3.12.26-PM.jpeg" alt="" width="268" height="268" /><figcaption id="caption-attachment-80405" class="wp-caption-text">Carlos Pedrozo Redondo, Secretario de Deporte y Cultura de San Pablo.</figcaption></figure></p>
<p>“Durante nuestras fiestas se hacen conciertos, corralejas, comparsas, vaca loca y la gigantona”, cuenta <strong>Carlos Pedrozo Redondo</strong>, secretario de Deporte y Cultura de San Pablo.</p>
<p>“La vaca loca es una persona que lleva una estructura en la cabeza bordada de cuero, al frente lleva los cachos de una vaca, en ocasiones encendidos con fuego y va agarrando todo lo que encuentra por delante. Mientras que la gigantona es una persona danzando dentro de una estructura”, dice Pedrozo.</p>
<p>Además de sus fiestas patronales, San Pablo celebra con fervor el día de la Virgen del Carmen (16 de julio) con dos corralejas en junio y julio. En el mes de febrero los habitantes disfrutan con comparsas y danzas en unos carnavales.</p>
<p>“Este año en los carnavales se hizo énfasis en las comparsas, especialmente en la danza de los coyongos, las gigantonas y el son de negros, también tuvimos un reinado”, asegura Pedrozo.</p>
<p>“Los 37 barrios del municipio montan sus propios grupos de danzas y presentan diferentes manifestaciones de la región, como la danza de los pollongos, farotas, indios, cumbia, entre otros”, manifiesta <strong>Ómar Alvear</strong>, profesor de danza de la Escuela de Formación Artística en Danzas Folclóricas San Pablo Sur de Bolívar.</p>
<p><strong>Inversión en el año 2020</strong></p>
<p>El Instituto Municipal de Deporte y Cultura de San Pablo (Imdercusanp) se encuentra situado en la Casa de la Cultura municipal, y allí se realizan escuelas de formación en danzas, bandas de viento, y pitos y tambora.</p>
<p>El presupuesto este año para el Instituto fue de 277 millones de pesos, y a pesar de la pandemia se logró ejecutar en algunas actividades.</p>
<p>“Antes de la pandemia se hicieron inversiones en los carnavales, en las escuelas y en este mes en el cumpleaños del municipio, además del tema deportivo”, dice Pedrozo.</p>
<p><figure id="attachment_80408" aria-describedby="caption-attachment-80408" style="width: 840px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-large wp-image-80408" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2020/11/WhatsApp-Image-2020-11-05-at-11.22.12-AM-1024x768.jpeg" alt="" width="840" height="630" /><figcaption id="caption-attachment-80408" class="wp-caption-text">Casa de la cultura del municipio de San Pablo &#8211; Foto: Omar Alvear</figcaption></figure></p>
<p>En lo musical, el municipio baila y canta a ritmo de tambor. San Pablo se caracteriza por su ritmo tambora-tambora, que  se conforma por cuatro elementos: el guache, el llamador, el alegre y la tambora.</p>
<p>Asimismo, la tambora-tambora se divide en dos, la “Tambora cantada” y “El baile de tambora”.  La diferencia está definida en el golpe de tambor.</p>
<p>La llamada Tambora cantada está representada por el grupo local “Las veteranas región de paz”, conformado por señores mayores de 50 años que mantienen una tradición de sus antepasados. Los cantadores son Eloína Silva y Luis Quintana.</p>
<p>“Mis padres, Silvestre Rada y María del Pilar Mejía, fueron quienes me inculcaron el ritmo de la tambora-tambora y tengo el compromiso de mantener la tradición”, manifiesta <strong>Eloína</strong>.</p>
<p>“Ahora mismo, somos diez mujeres y un hombre; sin embargo, por la edad y por problemas de salud, no todos estamos activos. Necesitamos inspirar a más niñas a que obren por esta costumbre de San Pablo”.</p>
<p>“Con la agrupación hemos grabado vídeos, con el fin de seguir preservando esta tradición”, dice <strong>Alvear</strong>, quien también es director de la agrupación.</p>
<p><figure id="attachment_80407" aria-describedby="caption-attachment-80407" style="width: 960px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-80407" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2020/11/WhatsApp-Image-2020-11-05-at-11.21.25-AM.jpeg" alt="" width="960" height="640" /><figcaption id="caption-attachment-80407" class="wp-caption-text">Eloina Silva, cantadora de Las Veteranas &#8211; Foto: Facebook de la Alcaldía de San Pablo</figcaption></figure></p>
<p>Su danza autóctona es la llamada “esperanza pesquero”, inspirada en los antepasados que solían ir a lo que hoy se conoce como ciénaga de Tabacorú.</p>
<p>“Anteriormente, la ciénaga se llamaba La Esperanza, allí las personas pescaban y lavaban su ropa. Después de la pesca, las mujeres iban a vender el pescado por todo el municipio, después le entregaban el dinero a sus esposos y estos se iban a las casetas a disfrutar”, dice Alvear.</p>
<p>La banda de viento &#8220;29 de junio&#8221; es la carta de presentación del municipio a nivel departamental. Fue fundada en 1981 por Francisco Salazar. Sus primeros integrantes fueron Alfredo Jiménez, Julio Narváez, Rafael Cárcamo, Edison Rojas y Pedro Ríos.</p>
<p>En 1999 se aprobó un proyecto en el Concejo municipal para crear la Escuela de Formación de Banda Municipal &#8220;29 de junio&#8221;. Desde ese Acuerdo la banda trabaja en conjunto con Imdercusanp.</p>
<p><strong>Más festivales en el municipio</strong></p>
<p>En la cabecera municipal del municipio se encuentran dos instituciones educativas,  la Institución Técnica Agropecuaria y Comercial de San Pablo y la Institución Educativa Técnica La Integrada. El principal evento de los colegios es el llamado “carnavalito”.</p>
<p>“Nosotros tenemos el proyecto “Rescate de la cultura”, y en este proyecto entra el “carnavalito”;  somos los encargados de abrir los carnavales de San Pablo”, manifiesta <strong>Rosalba Álvarez</strong>, rectora de la Institución Educativa Técnica La Integrada.</p>
<p><figure id="attachment_80410" aria-describedby="caption-attachment-80410" style="width: 218px" class="wp-caption alignleft"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-80410" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2020/11/WhatsApp-Image-2020-11-06-at-9.34.32-AM.jpeg" alt="" width="218" height="250" /><figcaption id="caption-attachment-80410" class="wp-caption-text">Rosalba Álvarez, rectora de la Institución Educativa Técnica La Integrada.</figcaption></figure></p>
<p>“Tratamos de hacer todo lo que se hace en un carnaval en un día, por medio de comparsas y reinados, y en el cumpleaños  del municipio se presenta la banda músico marcial del colegio”, dice Álvarez.</p>
<p>Crear y revivir festivales es una de las consignas por parte de la Secretaría de Cultura y Deportes.  Anteriormente,  el municipio contaba con algunos festivales de vallenato, danzas y bandas, que desaparecieron con los años.</p>
<p>“Queremos rescatar antiguos festivales como el de vallenato, danzas y bandas de viento, y crear uno de danzas y tambora cantada. Los proyectos ya están en trámite y esperemos que logran salir”, dice Pedrozo.</p>
<p>La biblioteca municipal lleva el nombre de <strong>Vicente Guaiteros</strong>, antiguo alcalde del municipio, asesinado en una incursión paramilitar.</p>
<p>“A pesar de no ser una persona estudiada, a Vicente lo recuerdan como mucho cariño los pobladores, especialmente la gente del campo”, dice Arango.</p>
<p>Entre sus personajes ilustres destacan <strong>Dionisio Amaury</strong>, compositor y autor del himno de San Pablo; <strong>Samy Martínez</strong>, integrante de la agrupación de la cantante de vallenato <strong>Karen Lizarazo</strong>, y <strong>Lázaro Pallares</strong>, promotor cultural y compositor.</p>
<p><strong>Los 52 años</strong></p>
<p>San Pablo celebró sus 52 años de historia el pasado 24 de octubre. La conmemoración inició con una alborada musical a las cinco de la mañana, después se entonó el himno municipal y siguió con una celebración religiosa de manera virtual.</p>
<p>Por la tarde, el grupo de mariachis <em>Azteca de Barrancabermeja</em>, se paseó por la población en un camión, dedicando una serenata a los habitantes. Junto a ellos, estuvieron algunos habitantes con banderas flameadas del municipio.</p>
<p>A las siete de la noche, se realizó una transmisión por medio de Facebook. Allí se mostraron danzas encabezadas por personas del Instituto Municipal de Deporte y Cultura de San Pablo, currulao y tambora.</p>
<p>También, hubo una presentación por parte del grupo vallenato <em>Los Hijos del Pueblo</em>, formada por distintos músicos del municipio. Otra manifestación musical estuvo a cargo de la Banda de viento 29 de junio, que logró este año el segundo lugar en el Octavo Festival de Bandas realizado por la Gobernación de Bolívar, en la categoría mayores.</p>
<p>En la festividad del cumpleaños se otorgaron distinciones a más de 30 personas del municipio por su trabajo dentro de la comunidad. Entre estos encontramos a <strong>Eloína Silva</strong>, <strong>Lázaro Pallares</strong>, <strong>Luis Quintana</strong> y <strong>Teresa Carpintero</strong>, quienes son promotores culturales del municipio.</p>
<p>Para <strong>Eloína</strong>, recibir este galardón la fortalece para seguir llevando a cabo la práctica de la tambora-tambora: “Nunca habíamos recibido algún reconocimiento como esta placa y he cogido mucho realce por las reacciones que he recibido”, dice Silva.</p>
<p>La alcaldía realizó un concurso de fotografía, en el que se buscaba exhibir la belleza del municipio, sus paisajes y costumbres. El ganador fue <strong>Yesid Jiménez</strong>, fotógrafo y estudiante del municipio.</p>
<p><figure id="attachment_80409" aria-describedby="caption-attachment-80409" style="width: 312px" class="wp-caption alignright"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-80409" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2020/11/WhatsApp-Image-2020-11-05-at-11.25.22-AM.jpeg" alt="" width="312" height="472" /><figcaption id="caption-attachment-80409" class="wp-caption-text">Foto ganadora del concurso de fotografía, tomada por Yesid Jiménez &#8211; Cortesía: Alcaldía de San Pablo</figcaption></figure></p>
<p>“Para mí, la belleza del municipio radica principalmente en sus niños porque en ellos está el futuro de San Pablo. Además de sus atardeceres, el ambiente que se encuentra acá, es tan bueno que quien llega a San Pablo no quiere irse”, manifiesta Yesid.</p>
<p>El premio fue de 500 mil pesos; sin embargo, para Yesid eso no fue lo importante, pues él tenía la intención de mostrar el primor de su territorio.</p>
<p>“La foto la elegí porque mostraba gran parte de la belleza del municipio, en ella aparecían niños haciendo piruetas o señas con sus manos. También se mostraba el río que es algo que está y estará siempre presente en nuestro municipio y es algo que nos representa y estaba la canoa que claramente hace parte de nuestra cultura como pueblo ribereño y pesquero”, dice Jiménez.</p>
<p><em>También le pueden interesar otras de nuestras publicaciones:</em></p>
<p class="entry-title"><a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/la-villa-san-benito-abad-municipio-milagros-sucre">La Villa de San Benito Abad, municipio de milagros (en Sucre)</a></p>
<p class="entry-title"><a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/primer-festival-departamental-chande-cicuco-bolivar">Primer Festival departamental de Chandé en Cicuco, Bolívar</a></p>
<p class="entry-title"><a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/centenario-manuel-zapata-olivella-tierra-natal-lorica-cordoba">El Centenario de Manuel Zapata Olivella en su tierra natal, Lorica, Córdoba</a></p>
<p><a href="https://www.elespectador.com/entretenimiento/musica/altos-del-rosario-municipio-inspirador-para-alejo-duran/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Altos del Rosario: una fuente de inspiración para Alejo Durán</a></p>
<p><a href="https://www.elespectador.com/entretenimiento/musica/recorrido-por-cuatro-festivales-folcloricos-en-el-puente-festivo/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Recorrido por cuatro festivales folclóricos en el puente del 12 de octubre</a></p>
<p><a href="https://m.eluniversal.com.co/blogs/color-de-colombia/35-festival-de-tambores-de-palenque" target="_blank" rel="noopener noreferrer">35 Festival de Tambores de Palenque</a></p>
<p>*Trazador misional de esta publicación de Fundación Color de Colombia: <strong>Línea estratégica 4:</strong> <em>Cultura, identidad y comunicaciones.</em> <strong>Iniciativa 1:</strong> <em>Periodismo cultural.</em> <strong>Proyecto:</strong>  <em>Apoyo a reconocimiento y progreso de municipios con significativa población afrocolombiana</em> (bocetos culturales, ambientales y multidimensionales de municipios).</p>
]]></content:encoded>
        <author>Fundación Color de Colombia</author>
                    <category>República de colores</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=80404</guid>
        <pubDate>Fri, 06 Nov 2020 23:01:57 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/04/DefaultPostImage-2.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Municipio de San Pablo: 52 años de historia y tambora]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Fundación Color de Colombia</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
    </channel>
</rss>