<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
    xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
    xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
    xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
    xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
    xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
    xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
    xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/"
    >

<channel>
    <title>Blogs El Espectador</title>
    <link></link>
    <atom:link href="https://blogs.elespectador.com/tag/gaita/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Fri, 10 Apr 2026 14:00:00 +0000</lastBuildDate>
    <language>es-CO</language>
    <sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
    <sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
    <generator>https://wordpress.org/?v=6.9.4</generator>

<image>
	<url>https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/11163253/cropped-favicon-96-32x32.png</url>
	<title>Blogs de Gaita | Blogs El Espectador</title>
	<link></link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
        <item>
        <title>Totó la Momposina (1940)</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/ella-es-la-historia/toto-la-momposina-1940/</link>
        <description><![CDATA[<p>En la aldea de Talaigua existe un pueblito ubicado al interior de una isla situada en el descomunal río Magdalena, ese río que nace en los Andes y desemboca en el Mar Caribe. El pueblito tiene el nombre de Mompox, y de allí que Sonia Bazanta Vides haya elegido el seudónimo de “Momposina”. Ella es [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<p>En la aldea de Talaigua existe un pueblito ubicado al interior de una isla situada en el descomunal río Magdalena, ese río que nace en los Andes y desemboca en el Mar Caribe. El pueblito tiene el nombre de Mompox, y de allí que Sonia Bazanta Vides haya elegido el seudónimo de “Momposina”. Ella es una mezcla racial de aborígenes y españoles, cuando en el siglo XVI los indígenas rehuyeran a los conquistadores refugiándose en lo más profundo de los bosques, pero en años posteriores conseguirían mezclarse, comenzando de esta manera una nueva cultura sincrética, nutrida de dos mundos. Esta identidad pudo reconocerla siempre la cantautora colombiana: “La música que yo hago tiene sus raíces en una raza mixta; siendo africana e india, el corazón de la música es completamente percutiva.” Y es que estos ritmos de los tambores no sólo se alojaban en sus genes ancestrales, ya que los encontraría en la primera línea sanguínea junto al par de músicos que fueron sus padres. Así mismo la música en su familia tanto por vía materna como por vía paterna se remonta a varias generaciones. El abuelo Bazanta era un experto en el clarinete y director de una banda en Magangué, su padre era percusionista y su madre cantante y bailarina. De esta forma toda su familia vivía en torno a los ritmos de la música de la costa Caribe, siendo ella el fruto más fino de una dinastía que alcanzaría su fulgor toda vez que fuera la receta perfecta, el conjunto y el bagaje de un conocimiento legendario, y que desde muy joven quiso explayar al permitirse recorrer los distintos parajes de la costa Atlántica, indagando y conociendo de los pueblos caribeños las distintas formas de hacer música, así como sus tradiciones y costumbres propias. Momposina era ya una prometedora cantante y bailarina, contaba con la belleza, la fuerza y el talento, y ahora lo único que quedaba era pulir ese diamante en bruto hasta lograr sacarle todo el brillo. En Talaigua tendría a Ramona Ruíz como su mentora. Se trataba de una cantadora y voz líder del Chande, que eran las fiestas de la comunidad, y cuyos bailes interpretaría años más tarde Totó la Momposina sobre los escenarios de todo el mundo. Siendo todavía una adolescente, Totó integra una banda familiar que cobró cierta notoriedad a nivel local, ya que solían hacer apariciones frecuentes en <em>Acuarelas, </em>un conocido programa televisivo que se emitía cada sábado y en el que la familia bailaba al son del mapalé, el bullerengue y la cumbia. Por esos años Colombia estaba viviendo un conflicto que luego sería conocido como el período de La Violencia, donde liberales y conservadores se asesinaban por montones, y sería debido a este conflicto que la familia de los Bazanta Vides tuvo que mudarse a Barrancabermeja. Era un ambiente de terror, y en su infancia era común que Totó se topara en las calles con los muertos que habían dejado los tiroteos recientes, por lo que la familia tuvo que trasladarse a Villavicencio y un tiempo después instalarse finalmente en la capital. Su madre quiso mantener encendida la llama de la música, por lo que llevaría consigo todo el arsenal de instrumentos autóctonos del Caribe, e hizo de su casa en el barrio Restrepo un espacio de encuentro donde acudían los más prestantes músicos del folklor Caribe y que residenciaban en Bogotá. Tal es el caso de Pacho Galán, Lucho Bermúdez, Aníbal Vásquez, Los Gaiteros de San Jacinto, entre otros. Su hogar también sirvió de hogar para estudiantes que provenían de la costa y que no tenían dónde alojarse o a quién acudir. Totó estudió en el conservatorio de la Universidad Nacional de Colombia y luego de su graduación comenzaría a darle forma a su producto propio. Combinó sus raíces y revitalizó los ritmos de la gaita, el porro, el sexteto y la chalupa. Supo integrar a sus espectáculos el sensual y cadente baile de la cumbia con el colorido de sus trajes, mezcla de la cultura indígena y española. La danza sugiere un cortejo en donde las mujeres sostienen una vela encendida en una de sus manos mientras los hombres esperan por su encuentro cercándolas en un corrillo. Sería así como su propuesta permitió que su país y el mundo entero se enterara de una pieza de arte que hasta el momento parecía desconocida. Fue ella quien hizo conocer la cumbia en todo el mundo, y su música estuvo acompañada por las letras tradicionales que expresaban las costumbres y el repertorio oral de los pueblos caribeños, acabando de darle forma a un producto genuino y digno de ser reconocido en todo el mundo. Su música se fue a recorrer los distintos países y junto a su grupo musical se iría de gira por Polonia, Suecia, Yugoslavia, Inglaterra, la Unión Soviética, la República Democrática Alemana y también en Alemania Occidental. En 1982 Gabriel García Márquez la invitó junto a una comitiva cultural para que lo acompañara durante la premiación del Premio Nobel en la ciudad de Estocolmo. Muchos creían que la comitiva pudiera resultar ridiculizada, pero contrario a esto gozó de la aceptación del público que disfrutó con un espectáculo que les ofrecía la música decantada de los pueblos del Caribe colombiano. Ese mismo año grabó un disco en Francia, <em>Totó la Momposina y sus tambores, La Colombie,</em> y se matriculó en la Universidad de La Sorbona, en París, para luego viajar a Centroamérica y profundizar sus estudios en Santiago de Cuba. En 1989 lanza un álbum patrocinado por el colectivo boliviano <em>Boliviamante, </em>y en 1991 participa de varios festivales en diversos países tales como Japón, Canadá, España, Finlandia y también en México, donde se presentó en los festivales de Cervantino de Guanajuato y en el de La Música del Caribe en Cancún. Pero sería en 1993 por medio de la fundación Peter Gabriel y el sello discográfico Real World Records cuando el álbum <em>La Candela Viva </em>vería la luz, y con este gran éxito el pleno reconocimiento mundial de la música que mejor sabía interpretar el folklor colombiano. En 1992 viaja a Sevilla para representar a Colombia en la Feria Mundial, y de la mano de MTM Colombia publicará dos álbumes de gran éxito: <em>Carmelina </em>de 1995 y <em>Pacantó </em>de 1998. En 1999 es galardonada con los Congos de Oro del Festival de Barranquilla en la categoría “Lo nuestro”, premio con el que volvería a alzarse una década después. Para 2002 es nominada al Premio Grammy Latino en la categoría Mejor Álbum Tropical Tradicional por <em>Gaitas y Tambores. </em>En el 2006 se le distinguió con el premio a la trayectoria del Festival Womex, que “rinde homenaje a los artistas que han desarrollado un trabajo destacado de influencia en la vida cultural de su país y con proyección al mundo entero.” Para el 2009, con el apoyo de Astar Artes, lanza su álbum <em>La bodega, </em>y al año siguiente sería invitada a participar de la conmemoración del Bicentenario de Argentina, donde se reunirá con un selecto grupo de músicos latinos. En 2013 se le otorgó el Premio Grammy Latino Especial a la Excelencia Musical, y que le concedieron como un reconocimiento a su trayectoria excepcional y a su importante contribución artística. Dos álbumes más recientes: <em>Tamborero </em>con Real World Records, y del 2014 <em>El asunto, </em>con la producción de Sony Colombia. A lo largo de su carrera se ha reunido con personajes notables y con quienes ha compartido canciones y espectáculos: Gilberto Gil, Calle 13, Pablo Milanés, Jorge Celedón, Manu Chau, Carlos Vives y León Gieco, por citar algunos. En el 2017 la Universidad Pedagógica Nacional de Colombia le concede el título de Doctora Honoris Causa. Totó la Momposina es reconocida, sin dudarlo, como una de las figuras más importantes y representativas de Colombia.</p>
<p><img fetchpriority="high" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-85473" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2021/08/218.-TOTÓ-LA-MOMPOSINA.jpg" alt="TOTÓ LA MOMPOSINA" width="259" height="194" /></p>
]]></content:encoded>
        <author>Milanas Baena</author>
                    <category>Ella es la Historia</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=85472</guid>
        <pubDate>Fri, 31 Mar 2023 21:42:29 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/04/DefaultPostImage-3.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Totó la Momposina (1940)]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Milanas Baena</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>San Onofre de Torobé, tierra de gaitas, bullerengue, baile cantao y mapalé</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/san-onofre-torobe-tierra-gaitas-bullerengue-baile-cantao-mapale/</link>
        <description><![CDATA[<p>En la subregión de Morrosquillo, en Sucre, se encuentra el municipio de San Onofre. Sus gestores culturales y las instituciones educativas trabajan en preservar las costumbres de sus ancestros. Por: Gustavo Adolfo Acuña Romero* A orillas del mar Caribe en la zona norte de Sucre, San Onofre celebra a ritmo de gaitas, bullerengue, baile cantao [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<p><em>En la subregión de Morrosquillo, en Sucre, se encuentra el municipio de San Onofre. Sus gestores culturales y las instituciones educativas trabajan en preservar las costumbres de sus ancestros.</em><span id="more-81453"></span></p>
<p>Por: Gustavo Adolfo Acuña Romero*</p>
<p>A orillas del mar Caribe en la zona norte de Sucre, San Onofre celebra a ritmo de gaitas, bullerengue, baile cantao y mapalé.</p>
<p>Es el tercer municipio más grande de Sucre y cuenta con una población de más de 47.000 habitantes, según el Dane. Tiene 22 corregimientos, 17 veredas y una isla.</p>
<p>Sus primeros pobladores del fueron negros cimarrones, que escapaban de sus amos  en Cartagena y crearon un palenque llamado Torobé.</p>
<p>La llegada del español militar Antonio de la Torre y Miranda hizo que el palenque se reubicará en la Hacienda de Quiliten, donde hoy en día está situado el municipio.</p>
<figure id="attachment_81457" aria-describedby="caption-attachment-81457" style="width: 300px" class="wp-caption alignleft"><img decoding="async" class="size-medium wp-image-81457" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2020/12/WhatsApp-Image-2020-11-25-at-4.59.58-PM-300x222.jpeg" alt="Eder Lares - gestor cultural y activista juvenil " width="300" height="222" /><figcaption id="caption-attachment-81457" class="wp-caption-text">Eder Lares &#8211; gestor cultural y activista juvenil</figcaption></figure>
<p>“De la Torre y Miranda, fundó el municipio el 3 de marzo de 1778 y fue el encargado de informar a la Corona Española”, relata <strong>Eder Lares</strong>, gestor cultural del municipio e integrante de la Asociación para la Promoción y Defensa de las Comunidades Afrocolombianas (Asoafro).</p>
<p>En 1966, con la creación del departamento de Sucre pasó a ser parte de este. Anteriormente era jurisdicción del departamento de Bolívar.</p>
<p>El nombre del municipio fue impuesto por el militar español. Este proviene de un Santo Patrono de África llamado San Onofre, mientras que el Torobé es en honor a un líder negro.</p>
<p>“Torobé es en honor al señor Toro, que se encargó de guiar a los otros cimarrones a la costa de Quiliten”, dice Lares.</p>
<p>Sus fiestas patronales son el 12 de junio en homenaje a <strong>San Onofre,</strong> con manifestaciones culturales  y religiosas.</p>
<p>Además de celebrar esta fiesta, los corregimientos del municipio tienen sus propias fiestas a patronos, ya que estos eligen a su santo de devoción.</p>
<p>“En los eventos religiosos se hacen novenas a San Onofre y una procesión, y en lo cultural se realiza el <strong>Encuentro de Integración Cultural San Onofrina,</strong> donde se dan presentaciones de grupos locales y a final de mes unas fiestas de corraleja”, explica Lares.</p>
<p>Junto a la celebración mayor se realiza el <strong>San Onofrito</strong>, fiesta patronal para niños, niñas y adolescentes.</p>
<p>Anteriormente (de 1991 a 2012), en vísperas de las fiestas patronales se realizaba el Festival de Cultura Afro Sabanero del 3 al 10 de junio.</p>
<p><strong>Gaitas, bullerengue y algo más </strong></p>
<p>San Onofre destaca por su música tradicional de gaitas. En la zona urbana predomina el bullerengue y en la zona rural han tomado fuerza ritmos como el vallenato.</p>
<figure id="attachment_81458" aria-describedby="caption-attachment-81458" style="width: 300px" class="wp-caption alignleft"><img decoding="async" class="size-medium wp-image-81458" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2020/12/WhatsApp-Image-2020-11-25-at-5.01.00-PM-300x225.jpeg" alt="Lina Rodríguez – gestora cultural " width="300" height="225" /><figcaption id="caption-attachment-81458" class="wp-caption-text">Lina Rodríguez – gestora cultural</figcaption></figure>
<p>“Es fuerte la apropiación de la música tradicional de gaita en las nuevas generaciones. Niños, niñas y jóvenes tocan gaita, gustan del vallenato y también escuchan música urbana”, cuenta <strong>Lina Rodríguez</strong>, gestora cultural del municipio.</p>
<p>Un ejemplo de esta apropiación son los jóvenes de la agrupación de música de gaita <strong>Herederos de Torobé</strong>.</p>
<p>Sus danzas autóctonas vienen de sus antepasados de raza negra y sus bailes se relacionan con otras danzas del Caribe colombiano.</p>
<p>“Un ejemplo de nuestras danzas proviene de un pez llamado Mapalé. Según investigadores,  el doctor Caraballo Sierra, la labor de pescar y de preparar el pescado de los sanonofrinos era amenizada con cantos al ritmo de un tambor y los movimientos de la danza guardaban relación con la actividad. Hoy el mapalé se transformó en danza ritual de carácter sexual”, dice Rodríguez</p>
<p>El bullerengue emana de la cumbia, su característica más importante es su ejecución cadenciosa y se diferencia de la cumbia por su coreografía. Sus bailarinas se adornan con accesorios relacionados con la fecundidad femenina.</p>
<p>También, el municipio danza a ritmo de puyas, porros y baile cantao: “se dice que la Puya es cumbia acelerada y sus instrumentos como la tambora alternan con el tambor alegre que mantiene el ritmo”, afirma Rodríguez.</p>
<p>“El porro era muy importante en el siglo pasado, pero al quedarnos sin bandas de viento se perdió un poco la tradición. A pesar de eso, en los últimos años se viene recuperando este baile en niños, niñas, jóvenes y adultos”, agregó.</p>
<figure id="attachment_81460" aria-describedby="caption-attachment-81460" style="width: 400px" class="wp-caption alignright"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-81460" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2020/12/WhatsApp-Image-2020-11-25-at-5.04.39-PM-300x225.jpeg" alt="Herederos de Torobé – agrupación de música de gaita del municipio. " width="400" height="300" /><figcaption id="caption-attachment-81460" class="wp-caption-text">Herederos de Torobé – agrupación de música de gaita del municipio &#8211; Foto: Lina Rodríguez</figcaption></figure>
<p>“Nosotros tenemos el baile cantao conformado por varias cantautoras acompañadas del tambor, que es muy popular en los corregimientos de Libertad y Pajonal. Es muy común que los entierros se vean acompañados por esta expresión”, resalta  <strong>Hernán Barboza</strong>, jefe de la Oficina de cultura.</p>
<p><strong>Reactivar más festivales </strong></p>
<p>En las playas del Rincón del mar se realiza el <strong>Festival del Sol y Mar</strong> con un reinado y un concurso de canción inédita en el mes de abril, cerca de Semana Santa. Otro festival de canción inédita se realiza en el corregimiento de Palo Alto, pero no de manera regular por falta de apoyo.</p>
<figure id="attachment_81454" aria-describedby="caption-attachment-81454" style="width: 307px" class="wp-caption alignleft"><img loading="lazy" decoding="async" class=" wp-image-81454" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2020/12/IMG-20201125-WA0047-300x225.jpg" alt="Hernán Barboza – jefe de la oficina de cultura " width="307" height="230" /><figcaption id="caption-attachment-81454" class="wp-caption-text">Hernán Barboza – jefe de la Oficina de Cultura</figcaption></figure>
<p>&#8220;En 2020 pensábamos realizar el festival en Palo Alto, pero los cambios en la alcaldía nos han parado”, señala Barboza.</p>
<p>En 1991 se creó el <strong>Festival de la Cultura Afro Sabanera</strong>, allí se realizaban danzas, bailes, gaitas y cantos. Esto era un homenaje a la etnia y al legado cultural de los ancestros. En total, el festival contó con 16 versiones y se hizo hasta 2012.</p>
<p>“Para la población significaba un encuentro fraterno de negros”, dice Rodríguez.</p>
<p>“Dejamos de realizar el festival anterior por falta de apoyo de administraciones pasadas; no obstante, la nueva administración nos está escuchando y tenemos la intención de volverlo a realizarlo, la gente lo quiere y estamos trabajando en ello”, añadió.</p>
<p><strong>Crear más escuelas </strong></p>
<p>Según el Plan de Desarrollo Municipal, el presupuesto para la Oficina de Cultura en los cuatro años de la actual administración es de 456 millones de pesos.</p>
<p>“Ahora mismo estamos gestionando para dotar a la Casa de la Cultura de equipos e instrumentos musicales para la escuela de música”, dice Barboza.</p>
<p>En 2021 tiene la intención de crear una escuela de danzas, teatro y artes plásticas para niños y jóvenes del municipio llamada <strong>Escuela de Formación Artística</strong>.</p>
<p><strong>Cultura como medio de permanencia escolar  </strong></p>
<p>En la Institución Educativa Pajonal, en el corregimiento del mismo nombre, se realizan durante las fiestas patronales jornadas culturales y de deporte, con el fin de mantener a los estudiantes con interés en seguir con sus estudios.</p>
<figure id="attachment_81455" aria-describedby="caption-attachment-81455" style="width: 227px" class="wp-caption alignleft"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-medium wp-image-81455" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2020/12/WhatsApp-Image-2020-11-25-at-4.58.28-PM-227x300.jpeg" alt="Efigenia Blanco Silgado - rectora de la Institución Educativa Pajonal " width="227" height="300" /><figcaption id="caption-attachment-81455" class="wp-caption-text">Efigenia Blanco Silgado &#8211; rectora de la Institución Educativa Pajonal</figcaption></figure>
<p>“En el corregimiento de Pajonal, la institución educativa es la que lidera los procesos culturales. En las fiestas patronales, nosotros hacemos la apertura con una jornada deportiva y cultural”, manifiesta <strong>Efigenia Blanco Silgado</strong>, rectora de la institución.</p>
<p>“Por medio de comparsas, bailes, carreras de saco y campeonatos de fútbol, buscamos preservar las manifestaciones culturales y deportivas”, dice Blanco.</p>
<p>“Crear proyectos encaminados al medio ambiente es otro objetivo de la institución; padres y niños siembran plantas medicinales y también contamos con un huerto escolar”.</p>
<p>La biblioteca municipal tiene el nombre de la hermana<strong> María de los Ángeles Murcia Peralta</strong>, religiosa proveniente del Huila que llegó a San Onofre de Torobé en el año 1975. Fue la gestora que logró la primera promoción de bachilleres en el municipio.</p>
<p>“Los colegios en ese entonces  no pasaban de noveno grado. Ella inició una gestión con el gobierno departamental y consiguió la enseñanza completa”, dice Lares.</p>
<p>“Fundó la primera institución educativa en el corregimiento de Pita e impulsó la organización y creación de la Institución Educativa Técnica Agropecuaria de San Onofre de Torobé”, agregó.</p>
<p>La casa de la cultura municipal lleva el nombre de <strong>Lina Marqueza Rodríguez Meléndez</strong>, gestora cultural desde hace 40 años. Ella nació en el municipio y es de origen afrocolombiano.</p>
<p>“Rodríguez Meléndez ha sido promotora de los procesos étnicos culturales e investigativos en autoreconocimiento afro y la trasmisión de saberes ancestrales a las nuevas generaciones”, dice Lares.</p>
<figure id="attachment_81456" aria-describedby="caption-attachment-81456" style="width: 517px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" class=" wp-image-81456" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2020/12/WhatsApp-Image-2020-11-25-at-4.58.54-PM-300x225.jpeg" alt="Casa de la cultura del municipio de San Onofre " width="517" height="388" /><figcaption id="caption-attachment-81456" class="wp-caption-text">Casa de la cultura del municipio de San Onofre &#8211; Foto: Hernán Barboza</figcaption></figure>
<p>Entre sus personajes ilustres destacan el primer médico, <strong>Julio Héctor Anchuri Belbel</strong>; <strong>Eduardo Benito Revollo</strong>, maestro; <strong>Úrsula Paz,</strong> enfermera; <strong>José Serra</strong>, músico; <strong>Gerardo Padilla</strong> y <strong>Pedro Alcázar</strong>, gaiteros; <strong>Margarita Guerrero</strong>, bailadora; y la hermana <strong>María de los Ángeles Murcia Peralta</strong>, religiosa.</p>
<p><em>También le pueden interesar otras de nuestras publicaciones:</em></p>
<p><a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/la-villa-san-benito-abad-municipio-milagros-sucre">La Villa de San Benito Abad, municipio de milagros (en Sucre)</a></p>
<p><a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/municipio-san-pablo-52-anos-historia-tambora">Municipio de San Pablo: 52 años de historia y tambora</a></p>
<p><a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/centenario-manuel-zapata-olivella-tierra-natal-lorica-cordoba">El Centenario de Manuel Zapata Olivella en su tierra natal, Lorica, Córdoba</a></p>
<p><a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/primer-festival-departamental-chande-cicuco-bolivar">Primer Festival departamental de Chandé en Cicuco, Bolívar</a></p>
<p><a href="https://www.elespectador.com/entretenimiento/musica/altos-del-rosario-municipio-inspirador-para-alejo-duran/">Altos del Rosario: una fuente de inspiración para Alejo Durán</a></p>
<p><a href="https://www.elespectador.com/entretenimiento/musica/recorrido-por-cuatro-festivales-folcloricos-en-el-puente-festivo/">Recorrido por cuatro festivales folclóricos en el puente del 12 de octubre</a></p>
<p>*Trazador misional de esta publicación de Fundación Color de Colombia: <strong>Línea estratégica 4:</strong> <em>Cultura, identidad y comunicaciones.</em> <strong>Iniciativa 1:</strong> <em>Periodismo cultural.</em> <strong>Proyecto:</strong> <em>Apoyo a reconocimiento y progreso de municipios con significativa población afrocolombiana</em> (bocetos culturales, ambientales y multidimensionales de municipios).</p>
]]></content:encoded>
        <author>Fundación Color de Colombia</author>
                    <category>República de colores</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=81453</guid>
        <pubDate>Mon, 15 Mar 2021 17:09:21 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/04/DefaultPostImage-1-1.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[San Onofre de Torobé, tierra de gaitas, bullerengue, baile cantao y mapalé]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Fundación Color de Colombia</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
    </channel>
</rss>