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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Mon, 13 Apr 2026 04:23:42 +0000</lastBuildDate>
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	<title>Blogs de Al Soko Biela Team | Blogs El Espectador</title>
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        <title>El reto de ‘Pacho’: una experiencia para sacarse el jugo</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/la-sinfonia-del-pedal/reto-pacho-una-experiencia-sacarse-jugo/</link>
        <description><![CDATA[<p>La Sinfonía del Pedal, Al Soko Biela Team y amigos realizaron la ruta Bogotá – Pacho – Bogotá, un trazado de 180 kilómetros puerta a puerta, de los cuales, 38 son de alta montaña. Bogotá, 28 de agosto de 2018. Pacho está a 88 kilómetros de Bogotá. Es un dato que todo aficionado al ciclismo [&hellip;]</p>
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<p><em>La Sinfonía del Pedal, Al Soko Biela Team y amigos realizaron la ruta Bogotá – Pacho – Bogotá, un trazado de 180 kilómetros puerta a puerta, de los cuales, 38 son de alta montaña.</em></p>



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<p><strong>Bogotá, 28 de agosto de 2018</strong>. Pacho está a 88 kilómetros de Bogotá. Es un dato que todo aficionado al ciclismo debe tener en cuenta a la hora de hacer esta ruta, la cual exige entre 6 a 8 horas, según el desempeño. Es necesario tener cierta experiencia para salir victorioso del reto que a muchos hace palidecer por el desnivel positivo que sobrepasa los 2500 metros.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full wp-image-64390"><img decoding="async" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2018/08/Zipaquira.jpg" alt="" class="wp-image-64390" /><figcaption class="wp-element-caption">Los ciclistas entran a Zipaquirá, el pueblo del &#8216;Zipa&#8217; Forero y Egan Bernal</figcaption></figure>



<p>El grupo protagonista de este relato avanzó con paso cómodo entre Bogotá y Zipaquirá, tramo en el que los pedalistas iban charlando sobre diversos asuntos. De vez en cuando soltaban risas, pues en el fondo sabían que tenían que reír mientras pudieran, pues la jornada era de respeto.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full wp-image-64391"><img decoding="async" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2018/08/Comite-del-despinche.jpg" alt="" class="wp-image-64391" /><figcaption class="wp-element-caption">Comité intersectorial de despinche</figcaption></figure>



<p>El primer reto del día no demoró en aparecer: el ascenso al Alto del Águila, un puerto de 16 kilómetros, que inicia desde las entrañas de Zipaquirá, pueblo de campeones como Efraín Forero ‘El Zipa’ y la estrella actual del ciclismo internacional, Egan Bernal. En sus primeros seis kilómetros (Alto del ‘Zipa’), la cuesta tiene porcentajes de inclinación entre el 4.9% y el 7,6%.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full wp-image-64392"><img decoding="async" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2018/08/Ascenso-Aguila-por-Zipa.jpg" alt="" class="wp-image-64392" /><figcaption class="wp-element-caption">Primeros kilómetros del ascenso al Alto del Águila por Zipaquirá</figcaption></figure>



<p>Mientras algunos subieron con cierta prisa, otros prefirieron ahorrar energía para el regreso. Al final, todos coronaron el puerto que alcanza una altura de 3198 metros sobre el nivel del mar. Como es habitual en la montaña, no faltaron ni el sudor ni las caras de sufrimiento. Al reagruparse todos en el Piqueteadero Las Delicias, los integrantes del pelotón aprovecharon para abastecerse y ultimar detalles de cara al largo descenso, hasta Pacho.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full wp-image-64393"><img decoding="async" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2018/08/Todo-el-grupo-en-el-Aguila.jpg" alt="" class="wp-image-64393" /><figcaption class="wp-element-caption">La foto de rigor en el Alto del Águila</figcaption></figure>



<p>Sin ningún suceso que lamentar, la caravana sorteó los cinco segmentos destapados y algunas curvas cerradas que encontraron a su paso. La vegetación y el clima los impresionó positivamente: a lado y lado podían apreciar una vegetación imponente, amplias praderas amarillentas por la acción del viento y el sol y, el olor a tierra caliente que los iba envolviendo conforme se acercaban al pueblo afamado por sus cultivos de naranja.</p>



<p><strong>A sacarse el jugo </strong></p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full wp-image-64394"><img decoding="async" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2018/08/La-que-me-gusta.jpg" alt="" class="wp-image-64394" /><figcaption class="wp-element-caption">Parte del grupo avanza en los primeros kilómetros, luego de salir de Pacho</figcaption></figure>



<p>Sin esperar más, los ciclistas pusieron en marcha el pedaleo de regreso a casa. Tenían una gran tarea por delante, esos 22 kilómetros, desde Pacho al Alto del Águila. Los primeros seis kilómetros son amables, pues no pasan del 6% de dificultad. En este tramo, el grupo subió unido <em>como si se hubiesen fumado la pipa de la paz</em>.</p>



<p>Sin embargo, a media que las piernas fueron entrando en calor, el paso se hizo más fuerte. En el kilómetro 10 se acabó la tregua y empezó el desfile de aquellos que querían llegar de primeros, como si se tratara de una carrera televisada. Como aves extraviadas de su manada, cada uno fue emparejando su paso, amortiguando el castigo del sol, el viento fortísimo y el agotamiento físico.</p>



<p><a href="https://www.facebook.com/pg/LaSinfoniaDelPedal/photos/?tab=album&amp;album_id=1091243981027170">Click aquí para ver todas las fotografías de la salida&nbsp;</a></p>



<p>Mientras algunos padecieron calambres y se vieron obligados a poner pie en tierra, otros empezaron a vivir un infierno en la parte final de la extensa cuesta, que no dejaba de sorprenderlos con tramos cortos del 11 y 12% de desnivel. Cada uno con su máquina, sus pulsaciones, sus dolores o sus fortalezas sabía de qué estaba hecho y hasta dónde podía exigirse.</p>



<p>Le puede interesar: <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/la-sinfonia-del-pedal/villeta-bicicleta-pierna-sol-mucha-resistencia">La Vuelta a la Panela, un ruta de rigor</a></p>



<p>El capo del día, Diego fue Diego Felipe Rodríguez, no miró atrás desde que soltó al grupo. Con la cara llena de sal y una fatiga inocultable, miró con orgullo el Garmín que le indicaba que en una hora y 29 minutos había logrado pasar primero la meta imaginaria. Unos minutos después pasaron los persecutores.</p>



<p>Le puede interesar: <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/la-sinfonia-del-pedal/vuelta-al-tequendama-gran-ruta-ciclistas-aficionados">Vuelta grande al Tequendama</a></p>



<p><strong>Hablan los protagonistas:</strong></p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full wp-image-64395"><img decoding="async" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2018/08/Diego.jpg" alt="" class="wp-image-64395" /><figcaption class="wp-element-caption">Diego Rodríguez, capo de Al Soko Biela Team</figcaption></figure>



<p>“Es una ruta completa, debido a que tiene un trazado plano y bastante subida, además de las condiciones climáticas que van desde el frío de la sabana y el páramo hasta el calor acogedor de Pacho. El viento es un factor crítico en esta época del año por lo que hace que el recorrido sea con un mayor grado de exigencia”, expresó Diego Felipe Rodríguez.</p>



<p><a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/la-sinfonia-del-pedal/letras-puerto-graduarse-ciclista-aficionado">Letras, un puerto para graduarse como ciclista aficionado&nbsp;</a></p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full wp-image-64399"><img decoding="async" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2018/08/Diana-2.jpg" alt="" class="wp-image-64399" /><figcaption class="wp-element-caption">Diana Melo, la única mujer en aguantar todo el recorrido</figcaption></figure>



<p>“Yo la verdad estaba asustada, pero creo que aguanté bien. Para mí no fueron las subidas lo más difícil, hasta se me pasó rápido ese tramo de Pacho al Alto del Águila; me costó mucho la velocidad grupal, de Zipaquirá a la calle 170 iba en mi tope”, aseguró Diana Melo, la única mujer que aguantó TODO el recorrido. <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/la-sinfonia-del-pedal/entre-vibraciones-baquetas-y-la-bici">Lea sobre Diana: Entre vibraciones, baquetas y la bici</a></p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full wp-image-64397"><img decoding="async" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2018/08/Alex-camacho.jpg" alt="" class="wp-image-64397" /><figcaption class="wp-element-caption">Alex Camacho coronando el Alto del Águila</figcaption></figure>



<p>“Las piernas me ardían, trataron de darme calambres, pero no me impidieron continuar. Llegué a mi casa pasada las 4:00 p.m. (risas), pero en mi casita me quieren y me tenían almuercito (más risas)”, dijo Alexander Camacho.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full wp-image-64400"><img decoding="async" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2018/08/Renè.jpg" alt="" class="wp-image-64400" /><figcaption class="wp-element-caption">René Forero, el combativo del día</figcaption></figure>



<p>“Debí haber tomado más tranquilamente la ida para guardar energías. La realidad es que el final es tremendamente duro y uno termina la montaña más por orgullo. Como siempre, al llegar así sea sin aliento, es una victoria”, compartió René Forero, el campeón de la combatividad de la salida.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full wp-image-64401"><img decoding="async" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2018/08/Happy.jpg" alt="" class="wp-image-64401" /><figcaption class="wp-element-caption">Manuel Ricardo Contento aka Happy</figcaption></figure>



<p>“Compartiendo una salida en grupo y apoyándose, los entrenamientos de largo aliento se hacen más provechosos”, concluyó Manuel Ricardo Contento aka ‘Happy’.</p>



<p><strong>Los últimos kilómetros para llegar a casa…</strong></p>



<p>Después de coronar el Alto del Águila por la vertiente de Pacho, aún restan más de 60 kilómetros para llegar a la casa. Es otro dato importantísimo para tener en cuenta, pues es imprescindible sobrevivir al terreno llano y al viento entre Zipaquirá y Bogotá.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full wp-image-64402"><img decoding="async" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2018/08/Acompañantes.jpg" alt="" class="wp-image-64402" /><figcaption class="wp-element-caption">Acompañantes de la caravana ciclística</figcaption></figure>



<p><strong>Agradecimientos a Indalecio Castellanos (autor del libro <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/la-sinfonia-del-pedal/ciclista-tambien-fue-torero">‘Todo tuvo un comienzo, el indomable Zipa’</a>), Yohaysa Perea Renteria y Tatiana Nossa, quienes nos escoltaron en automóvil prestando ayuda mecánica, fotográfica y humanitaria.</strong></p>



<p><strong>Por: César A Penagos Collazos</strong></p>



<p><strong>Comentarios, opiniones y sugerencias</strong></p>



<p><strong><a href="mailto:lasinfoniadelpedal@gmail.com">lasinfoniadelpedal@gmail.com</a></strong></p>



<p><strong>Instagram: La_Sinfonia_Del_Pedal </strong></p>



<p><strong>Facebook: @LaSinfoniaDelPedal </strong></p>
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        <author>César Augusto Penagos Collazos</author>
                    <category>La Sinfonía del Pedal</category>
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        <pubDate>Tue, 28 Aug 2018 17:21:35 +0000</pubDate>
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        <title>A Villeta en bicicleta: pierna, sol y mucha resistencia</title>
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        <description><![CDATA[<p>Bogotá, julio de 2018. Los ciclistas aficionados de Bogotá somos muy afortunados, pues tenemos rutas para todos los gustos: montaña media, montaña alta, llano, trocha y todas combinadas según las necesidades y capacidades. Una de ellas, entre las más exigentes y completas, es la vuelta a Villeta, un fondo de 190 kilómetros, tema de esta [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p><strong>Bogotá, julio de 2018. </strong>Los ciclistas aficionados de Bogotá somos muy afortunados, pues tenemos rutas para todos los gustos: montaña media, montaña alta, llano, trocha y todas combinadas según las necesidades y capacidades. Una de ellas, entre las más exigentes y completas, es la vuelta a Villeta, un fondo de 190 kilómetros, tema de esta publicación.</p>



<span id="more-63679"></span>



<p>Una de las grandes dificultades de este recorrido es el desnivel del trazado cuya altitud máxima es de 2869 y la mínima de 860 msnm para un total de altura ganada de 2770 metros. Lo anterior se ve reflejado en el cambio extremo del clima que en nuestra salida osciló entre 8 y 33 grados.</p>



<p><strong>Vuelta a la capital de la panela</strong></p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full wp-image-63681"><img decoding="async" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2018/07/La-Vega.jpg" alt="Llegada al municipio de La Vega" class="wp-image-63681" /><figcaption class="wp-element-caption">Llegada al municipio de La Vega</figcaption></figure>



<p>El grupo inició la extensa jornada en la gasolinería Siberia, pasadas las 7 a.m., el domingo 15 de julio de 2018. La rodada contó con la participación de integrantes de Al Soko Biela Team, La Sinfonía del Pedal y KHS Freeagent. Entre los 21 protagonistas de la historia se contaban 8 mujeres experimentadas en la ruta.</p>



<p>El primer reto de la mañana es el Alto El Vino, el tradicional ascenso de 3.5 kilómetros y de una pendiente media de 5.4% que lleva a los aficionados de las bielas a 2835 msnm. El <em>grupetto</em> lo asumió con calma, haciendo el ahorro energético para encarar la larga montaña entre Villeta y el Alto de la Tribuna.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full wp-image-63682"><img decoding="async" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2018/07/LosRepechos.jpg" alt="Varios repechos se encadenan entre La Vega y Villeta" class="wp-image-63682" /><figcaption class="wp-element-caption">Varios repechos se encadenan entre La Vega y Villeta</figcaption></figure>



<p>Luego de los 27 kilómetros de ‘felicidad perfecta’, sólo bajada, los pedalistas trasegaron los múltiples repechos a lo largo de los 25 kilómetros existentes entre La Vega y Villeta. En la parte final de ese segmento encontraron una rampa al 10,8%, apenas para empezar a sudar y subir las pulsaciones por el cambio de temperatura.</p>



<p><em>La Ciudad Dulce de Colombia</em>, como también se le conoce a Villeta por su alta producción de panela, recibió a los ciclistas con miradas de admiración y sorpresa. Por su puesto, a muchos parroquianos no les interesó, porque estaban pendientes del final de la Copa Mundo de Futbol.</p>



<p>Bajo las sombras de las ceibas que adornan el parque de Villeta, nuestros protagonistas desayunaron y recargaron el ‘tanque’ que les permitiría salir airosos del gigante que los esperaba: esos 37 kilómetros de subida, desde Villeta, hasta el Alto de la Tribuna (Puerto Especial). En cuestión de horas, los pedalistas pasarían del sol intenso a la cuna de las nubes.</p>



<p><strong>El poder de las piernas, el poder de la mente…</strong></p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full wp-image-63684"><img decoding="async" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2018/07/LA-TRIBUNA.png" alt="Alto de la Tribuna por Villeta. Imagen de Altimetrías de Colombia" class="wp-image-63684" /><figcaption class="wp-element-caption">Alto de la Tribuna por Villeta. Imagen de Altimetrías de Colombia</figcaption></figure>



<p>Como era de esperarse, los ‘capos’ midieron fuerzas desde el inicio, mientras los demás fueron encontrando el ritmo. En ese premio de montaña de categoría especial, los primeros seis kilómetros son relativamente suaves, seguidos de cinco kilómetros al 6.8%, con una rampa al 10%.</p>



<p>“Es una ruta con una alta exigencia debido al calor y al desnivel acumulado, pero es un excelente entrenamiento para preparar las competencias futuras, porque se gana fondo y se sufre demasiado”, aseguró Diego Felipe Rodríguez del grupo <em>Al Soko Biela Team</em>.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full wp-image-63685"><img decoding="async" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2018/07/llegada.jpg" alt="De izquierda a derecha los escarabajos del día " class="wp-image-63685" /><figcaption class="wp-element-caption">De izquierda a derecha los escarabajos del día</figcaption></figure>



<p>La cuesta bordea al municipio de Albán, donde la carretera se inclina al 6.8%, que dan la sensación de ser menos rigurosos, aunque los últimos kilómetros son de verdadero sufrimiento por el agotamiento.</p>



<p>“Es una ruta dura, donde debes poner a prueba tu mente y tu resistencia, mi dificultad es el viento, pega muy duro cuando subes, me toca llenarme de mucho valor y seguir adelante”, expresó Michels suarez Díaz de KHS Freeagent, primero en coronar el puerto.</p>



<p>Así quedó el gran premio de montaña:</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter"><img decoding="async" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2018/07/posiciones.jpg" alt="posiciones" class="wp-image-63687" /></figure>



<p>En la fotografía no aparecen ni Oscar Andrés Neachan (tercero), ni quien escribe (llegué a la rueda de Kevin Briñez). La primera chica en llegar al Alto de la Tribuna fue Alejandra Cadena.</p>



<p>“Fue una etapa de alta montaña que puso a prueba los ánimos, las sensaciones y la concentración con tantos kilómetros que ya había acumulado, y con los muchos más que nos esperaban al culminar el alto de la tribuna.&nbsp; ¡Pero la buena compañía hace la diferencia! Me alegró mucho ver que fueron varias chicas. Qué lindo ver tanta disposición y amistad en la ruta”, dijo Alejandra Cadena.</p>



<p>“Gran entreno en buena compañía”, comentó Manuel Ricardo Contento ‘Happy’ de Al Soko Biela Team.</p>



<p><strong>De regreso a casa</strong></p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full wp-image-63686"><img decoding="async" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2018/07/LaTribuna.jpg" alt="Alto de la Tribuna" class="wp-image-63686" /><figcaption class="wp-element-caption">Alto de la Tribuna</figcaption></figure>



<p>Como si fuera poco, al <em>grupetto</em> le faltaba por pedalear 50 kilómetros planos hasta Bogotá. Es un dato de primera importancia para los aficionados que quieren repetir la vuelta a Villeta o para los que la van a realizar por primera vez. Además de sobrevivir al premio de montaña, en las piernas deben quedar energías para aguantar el ‘tren’ de regreso.</p>



<p>Sin duda alguna, más allá de sumar kilómetros y mejorar el nivel, el ciclismo es el deporte para hacer amigos y un medio por excelencia para conocer la geografía de nuestro país.</p>



<p>Escrito por César Augusto Penagos Collazos</p>



<p>email: lasinfoniadelpedal@gmail.com</p>



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<p>&nbsp;</p>
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        <author>César Augusto Penagos Collazos</author>
                    <category>La Sinfonía del Pedal</category>
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        <pubDate>Tue, 17 Jul 2018 15:51:00 +0000</pubDate>
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