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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Mon, 27 Jul 2026 21:01:25 +0000</lastBuildDate>
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	<title>Todos los resultados de blogs de chocolate | Blogs El Espectador</title>
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        <item>
        <title>¿Qué gana Colombia con el filósofo Iván Cepeda en la Casa de Nariño?</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/que-gana-colombia-con-el-filosofo-ivan-cepeda-en-la-casa-de-narino/</link>
        <description><![CDATA[<p>Conversé con un amigo de la infancia y juventud del candidato presidencial Iván Cepeda. Ambos se formaron como filósofos en Europa. &#8220;No era el más noviero&#8221;. ¿Puede un filósofo combatir la política corrupta y antiética que ha permeado a Colombia por décadas? </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong><em>&nbsp;&#8220;Decir la verdad es siempre revolucionario&#8221;:</em></strong><strong> </strong><strong>Antonio Gramcsi, filósofo italiano.</strong></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">Hay quienes piensan, yo entre ellos, que el mundo sería mejor si lo condujeran los filósofos en vez de los políticos. Detrás de los grandes desastres del mundo, oh sorpresa, hay siempre un político. Pocos encarnan la dimensión humanística del filósofo. Tan pocos que en Colombia apenas hemos tenido cuatro presidentes con formación filosófica: Miguel Antonio Caro, Marco Fidel Suárez, Eduardo Santos, y Carlos Lleras Restrepo. De resultar elegido, Iván Cepeda Castro sería el quinto. Y ya saben lo que se dice en estos casos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El otro día, en una cafetería bogotana, conversé con Fabián Rodolfo Acosta Sánchez, un bogotano de 64 años, profesor de Filosofía de la Universidad Nacional y amigo de adolescencia y juventud de Iván Cepeda. Ambos se criaron en el ambiente proletario de la localidad de Kennedy de los años 70.&nbsp; Se conocieron en el Colegio El Politek, que pertenecía a la Universidad Incca de Colombia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Aquel muchachito, que ya manifestaba inquietudes políticas, era el típico estudiante juicioso, apasionado por las ciencias sociales, vestido de pantalón gris, saco azul, camisa blanca y zapatos negros.<em>“Desde mi casa, lo veía pasar con la hermana; ya en el colegio, las horas se nos iban en hablar de política. Recuerdo que la decana Maruja García de Córdoba, promovía el debate político al interior del colegio y el respeto por las diferencias de posiciones”. </em>La universidad tenía una decanatura especial para El Politek.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Con el tiempo, Iván Cepeda se convirtió en profesor de Filosofía de las universidades Incca y Javeriana. El profesor Acosta recuerda que la Incca fue fundada por Jaime Quijano Caballero, socialista como su padre, el escritor bogotano Joaquín Quijano Mantilla, quien fue embajador de Colombia en la Alemania Nazi; de hecho, estudió con el célebre filósofo alemán Nicolai Hartmann. “Esa tendencia socialista se reflejaba, parcial o plenamente, en otras universidades bogotanas como la Javeriana, los Andes, la Central y la Autónoma”, recuerda Fabián Acosta.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">En la Universidad INCCA floreció un grupo inquieto por los filósofos clásicos y la filosofía colombiana. Venían pensadores importantes como el argentino Enrique Dussel, y grande fue la influencia de Antonio Gramsci, el filósofo italiano, y de Georg Lukács, el filósofo húngaro, uno de los pensadores más influyentes del siglo XX. <em>“Discutíamos sobre el arte socialista disruptivo, el cine de Andréi Tarkovski, la literatura de Borís Pasternak, la poesía de Ósip Mandelshtam y toda la poesía rusa de la época”.</em></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="662" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/18172303/CEPEDA-LIBROS-662x1024.jpg" alt="" class="wp-image-130553" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/18172303/CEPEDA-LIBROS-662x1024.jpg 662w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/18172303/CEPEDA-LIBROS-194x300.jpg 194w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/18172303/CEPEDA-LIBROS-768x1189.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/18172303/CEPEDA-LIBROS.jpg 827w" sizes="(max-width: 662px) 100vw, 662px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En calidad de catedráticos, y con otros autores, Iván Cepeda y Fabián Acosta escribieron el libro <em>“Antonio Gramsci y la realidad colombiana”.</em></p>



<ul class="wp-block-list">
<li><em>&#8220;La idea de la cultura de la alteridad como ampliación de la democracia, puede sustituir efectivamente la nostalgia romántica o las utopías del pasado, por los programas totalizantes y dar lugar a que se exprese libremente la diversidad de la sociedad moderna&#8221;:</em> Iván Cepeda, en el libro <em>“Antonio Gramsci y la realidad colombiana”, </em>página 142.</li>
</ul>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Los dos amigos</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">La amistad entre ellos se estrechó cuando, más grandecitos, formaron parte de la Juventud Comunista y se relacionaron con otras vertientes de la izquierda colombiana.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">No compartieron muchas fiestas, que entonces se hacían en las casas, pero sí muchos festivales culturales del periódico <em>Voz</em>, en los que brillaban las orquestas cubanas. Eran famosos los “chocolates charla” para echar carreta sobre política alrededor de la música, así como las <em>peñas culturales</em>, donde reinaban el teatro, la música y el cine. <em>“En esa década asesinaron al presidente Salvador Allende en Chile y estábamos influenciados por la música de Víctor Jara y la nueva trova cubana”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">En Colombia, una noticia acaparó todos los titulares: el famoso Paro Cívico Nacional de 1977, con más de un millón de personas volcadas en las calles, y un saldo lamentable: <em>“decenas de personas perdieron la vida, cientos resultaron heridas y miles fueron detenidas”</em><strong><em>.</em></strong> Cepeda y Acosta formaron parte del grupo de valientes muchachos que hicieron posible esta marcha histórica de la clase trabajadora contra el gobierno de Alfonso López Michelsen.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-centro-nacional-de-memoria-hist-rica wp-block-embed-centro-nacional-de-memoria-hist-rica"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="DTkwfB01DO"><a href="https://centrodememoriahistorica.gov.co/el-paro-civico-de-1977-cuando-colombia-se-detuvo/">El paro cívico de 1977, cuando Colombia se detuvo</a></blockquote><iframe class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted" style="position: absolute; visibility: hidden;" title="«El paro cívico de 1977, cuando Colombia se detuvo» — Centro Nacional de Memoria Histórica" src="https://centrodememoriahistorica.gov.co/el-paro-civico-de-1977-cuando-colombia-se-detuvo/embed/#?secret=DTkwfB01DO" data-secret="DTkwfB01DO" width="500" height="282" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe>
</div></figure>



<ul class="wp-block-list">
<li><em>“A pesar de la represión, el paro cívico de 1977 no fue en vano. Se consolidó como un punto de inflexión en la historia de la movilización social en Colombia. Mostró la capacidad de la sociedad para unirse y organizarse, incluso frente a la violencia estatal. A largo plazo, sentó un precedente para futuras protestas y luchas por los derechos sociales y laborales”,</em> dice el Centro Nacional de Memoria Histórica.</li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Los dos amigos obtuvieron el título de Filosofía en la Universidad de Sofia en Bulgaria, una nación del sureste europeo, cuyo territorio formó parte de la Grecia antigua, especialmente Tracia, la tierra de Aristóteles.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Iván Cepeda con su compañero de estudios en Bulgaria, Fabián Acosta. Foto: Iana Pankova.</em></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="725" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/18172139/CEPEDA-AMIGOS-725x1024.jpg" alt="" class="wp-image-130551" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/18172139/CEPEDA-AMIGOS-725x1024.jpg 725w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/18172139/CEPEDA-AMIGOS-212x300.jpg 212w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/18172139/CEPEDA-AMIGOS-768x1085.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/18172139/CEPEDA-AMIGOS.jpg 906w" sizes="(max-width: 725px) 100vw, 725px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Cepeda soñaba convertirse en economista pero, seducido por la filosofía, cambió de opinión. Fueron cinco años de estudio profundo sobre la filosofía occidental y la filosofía antigua, y uno aprendiendo búlgaro. El candidato presidencial habla también griego moderno y además se especializó en Estudios Culturales en Europa.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>“Vivíamos en la ciudad universitaria y nos pagaban, incluso por estudiar”,</em> recuerda Acosta, quien desde la filosofía política ha dedicado los últimos veinte años a estudiar y entender el mundo cambiante de los jóvenes y sus frustraciones.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El mundo estaba en plena <em>Guerra Fría</em> y Bulgaria influenciada por la Unión Soviética. <em>“Vimos el último pasaje de la existencia de los países de la llamada Cortina de Hierro antes de la caída del Muro de Berlín”,</em> comenta.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Fabián regresó a Colombia a finales del año 86, Iván en 1987. Eran los tiempos de la Perestroika, Mijail Gorbachov y la URSS a punto de desintegrarse. En Colombia, esa década se recuerda con horror porque fue el comienzo de la persecución y exterminio de la Unión Patriótica. Cepeda enterró a dos de sus amigos entrañables, José Antequera (1989) y Bernardo Jaramillo Ossa (1990), antes de enterrar a su propio padre, el periodista y senador Manuel Cepeda Vargas (1994).</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>”Lo acompañé en el momento en que le tocó reconocer el cuerpo en Medicina Legal. Mataban mucha gente de la UP y no había cómo parar eso”, </em>cuenta.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En ese punto, los dos amigos tomaron caminos diferentes. Fabián continuó en la vida universitaria e Iván dejó la cátedra para dedicarse en cuerpo y alma a buscar justicia para su padre y las demás víctimas del genocidio. Así nació el político, que este 21 de junio podría ser el nuevo mandatario de los colombianos.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>“Fuimos grandes amigos. Iván es el padrino de mi matrimonio búlgaro”, </em>dice el profesor, quien se casó con la licenciada en lenguas Iana Pankova. <em>“Tenemos dos hijos que se criaron en Colombia; el mayor terminó Biología en la Nacional y el menor estudió Cine en Argentina”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Esos años en Bulgaria, dice, se vivieron en un ambiente de mucha tertulia e intercambio de libros. <em>“Le conocí una novia a Iván, pero no era el más noviero, muy aplomado sí. Lo recuerdo como una persona inteligente y aplicada en el estudio. Tenía un gusto exquisito por el cine. Se la podía pasar todo un día metido en un teatro viendo distintas películas”.</em></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="1020" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/18174318/FABIAN-ACOSTA-1024x1020.jpg" alt="" class="wp-image-130562" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/18174318/FABIAN-ACOSTA-1024x1020.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/18174318/FABIAN-ACOSTA-300x300.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/18174318/FABIAN-ACOSTA-150x150.jpg 150w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/18174318/FABIAN-ACOSTA-768x765.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/18174318/FABIAN-ACOSTA.jpg 1080w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El filósofo Fabián Acosta, amigo de infancia y juventud de Iván Cepeda.</em></p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Iván, el filósofo</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph"><em>“La filosofía es sobre todo paciencia”,</em> dice Fabián. <em>“Iván ha mostrado, con su capacidad reflexiva y su escucha atenta,  la vena paciente del filósofo. Esa creatividad suya para ofrecer otra visión del mundo, se verá reflejada en el modo de asumir el poder en caso de resultar elegido”</em>, agrega.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin dudarlo, votará por él. <em>“La filosofía del siglo XX habla de la otredad como ese otro totalmente distinto a uno. Iván tiene la virtud de reconocer al oponente y al contradictor. En un escenario de guerra y paz como el colombiano, el filósofo puede sugerir otras maneras de abordar esos problemas, que no sean el belicismo fácil que exacerba la violencia en vez de contenerla, abriendo caminos que lleven a más paz en vez de a más violencia”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Le pregunto si cree que con un presidente como Iván Cepeda, Colombia iría por mejor camino.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>“Que un filósofo gane el poder es ganar el poder para la filosofía. Es poner a pensar a los políticos sobre sus propios males, su capacidad destructiva </em><em>al </em><em>volver antagónico el mundo humano. Porque la política corrupta, malversadora y antiética genera un estado de cosas tal que nada se puede resolver. Un filósofo parado en el poder hará una pedagogía necesaria que impacte positivamente la vida institucional y remueva conciencias para transformar al país”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"> Considera que el discurso filosófico de Iván Cepeda es consecuente con su actuar. <em>“Lo que él hace es seducir a la gente con la idea de que podemos vivir la vida política de una manera decente”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Dice que si pudiera darle un consejo, le daría este: <em>“Iván, no deje de mirar nunca el mundo humano que está por fuera del Estado”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=130549</guid>
        <pubDate>Thu, 18 Jun 2026 23:06:54 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[¿Qué gana Colombia con el filósofo Iván Cepeda en la Casa de Nariño?]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>La Virgen María no quiere ser mamá (Cuento)</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/la-virgen-maria-no-quiere-ser-mama-cuento/</link>
        <description><![CDATA[<p>La decisión abrupta de María está a punto de cambiar para siempre la historia de la humanidad. El arcángel no sabe cómo reaccionará Dios. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size wp-block-paragraph"><em>Imagen creada con ayuda de inteligencia artificial. </em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Era la víspera del Día de la Madre. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Cuando San Gabriel la visitó, a María no le cayó en gracia. Es más, le pareció un imprudente por aparecerse a deshoras, con ella desarreglada, sin maquillar y con la casa desordenada. Fue un atentado a su vanidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">—Serás la madre del Salvador del mundo —le soltó el arcángel—, y María por poco se desmaya. La noticia la cogió en ayunas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La Virgen quería prepararse para la vida; la maternidad no figuraba entre sus planes. Quería recorrer el mundo, ser libre; no se veía desvelada arrullando, preparando teteros o cambiando pañales.&nbsp;El asunto aquel de la depresión posparto la aterraba.</p>



<p class="wp-block-paragraph">—¡Serás mamá por obra y gracia del Espíritu Santo! —continuó Gabriel que batía sus alas con fuerza en un primer intento por convencerla—. Siéntete afortunada, mujer. ¡El Todopoderoso te ha elegido!</p>



<p class="wp-block-paragraph">—¿Mamá soltera?, reflexionó ella para sus adentros, con gran perturbación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El arcángel bailaba de la dicha suspendido en el aire. A María, en cambio, le parecía que Dios era un ser inhumano por querer imponer su bendita voluntad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero la voluntad divina estaba sellada en las Santas Escrituras y nada ni nadie podía ajustar el guion…&nbsp;ni siquiera&nbsp;Dios, quien ya había escogido esposo por ella. Se llamaba José. Aunque trabajador, ella aspiraba a un hombre de mejor posición económica, y no un simple carpintero. —<em>&#8220;El palo no está para cucharas&#8221;,</em> pensaba María. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Creía que este era el peor día de su vida. Sin embargo, lo peor estaba por suceder al enterarse por boca de Gabriel que la criatura ya venía en camino.</p>



<p class="wp-block-paragraph">—¿Cómo así? —exclamó ella, abriendo como platos sus ojos oscuros.</p>



<p class="wp-block-paragraph">María quedó en una posición embarazosa: tener o no tener al bebé. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Se sirvió un chocolate para digerir con pan la nueva no tan buena. El arcángel, cariacontecido, no quiso ni sentarse. </p>



<p class="wp-block-paragraph">—Desayuné muy temprano con un suculento plato de maná —se disculpó sobándose la barriga. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Y prosiguió:</p>



<p class="wp-block-paragraph">—<em>Sooorry,</em>&nbsp;yo solo soy el mensajero —dijo con el rostro desencajado. Dio un portazo y desapareció en el acto. O eso creyó ella.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La Virgen lloró. Sin quién la consolara, atravesó esa noche con el sueño a medias.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cuando despertó, el arcángel Gabriel todavía estaba allí. &nbsp;A través de la ventana, María pudo ver que tenía los nervios de punta. Pues claro: el arcángel debía rendirle cuentas a Dios. Hasta pensó en decir que María no estaba en casa, pero sabía que Dios no se tragaría esa mentira.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Confundida, la mujer corrió esa mañana hacia donde su prima Isabel que vivía en Judea.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La emoción de Isabel se transformó en angustia cuando María le hizo una confesión: </p>



<p class="wp-block-paragraph">—Ya no sé si soy o no soy virgen —se lamentó.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A Isabel, que también estaba encinta, casi se le sale la criatura.</p>



<p class="wp-block-paragraph">—Anoche no pegué ojo, Isa —continuó María, temblorosa. &nbsp;Lo que quiero decir es que me embaracé o me embarazaron, ya ni sé que estoy diciendo. </p>



<p class="wp-block-paragraph">—¿Me estás hablando de una violación o algo así?, la interpeló Isabel de un solo alarido. &nbsp;&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">María no sabía cómo responder semejante pregunta.</p>



<p class="wp-block-paragraph">—No preguntes cosas que no sabría responder. ¿Y si aborto? —remató entre sollozos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Isabel se sintió en la nebulosa. Y cuando María le contó los detalles del encuentro con el arcángel, le pareció pura ficción; incluso, creyó que María alucinaba.&nbsp;Presa del pánico se recostó sobre la pared, pues era una declarada antiabortista. Para Isabel, ninguna razón justificaba la interrupción del embarazo. &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">—Prima, nadie puede contradecir las decisiones divinas —le dijo ofuscada a María, mientras acariciaba con dulzura su propio vientre. ¡Te expones a su ira santa!</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y enseguida abrió un libro y leyó:<em> “Mía es la venganza”, dijo el&nbsp;Señor&#8221;</em>&nbsp;en el Antiguo Testamento, ya que el Nuevo Testamento estaba aún sin escribirse: justo estaba sucediendo ante sus ojos, y a punto de estropearse.</p>



<p class="wp-block-paragraph">María se defendió:</p>



<p class="wp-block-paragraph">&nbsp;—Un hijo es una carga para toda la vida. No quiero amarrarme. Quiero ser alguien importante —le explicó ya más calmada, inocente de su propio destino en la Historia de la Humanidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">—Además, te digo algo: Este hijo jamás fue planeado. No planeado por mí —aclaró rápidamente.  Me parece cruel traer un hijo con este mundo <em>patas arriba</em>. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo que vino después fue muy confuso y difícil de explicar. </p>



<p class="wp-block-paragraph">La historia se fue al traste, se canceló la visita de los Reyes Magos, que llevaban medio camino a lomo de camello, y no hubo un final feliz como Melchor, Gaspar y Baltazar esperaban. Hasta la estrella de Belén perdió su brillo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el cielo estalló la revolución cuando llegó la noticia de que no habría un Salvador que salvase a los humanos de sí mismos.&nbsp;Una mujer empoderada había cambiado el curso de los acontecimientos. No había quien consolara a los querubines, pues San Pedro era simplemente Pedro y no había nacido. &nbsp;&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">A la mañana siguiente, cuando María despertó, se sintió aliviada, pues hasta Herodes se salvó de ser el villano. Sin querer queriendo, la Virgen –que ya no era virgen o en realidad no sabemos- había salvado la vida de decenas de criaturas inocentes…&nbsp;sin sospechar que dos mil años después un Herodes peor, vestido de primer ministro, buscaría venganza en Palestina contra miles de inocentes. Pero esa historia de horror y de la vida real no figura en las Santas Escrituras.</p>



<p class="wp-block-paragraph">¿Era esa la venganza del Señor? </p>



<p class="has-text-align-right has-medium-font-size wp-block-paragraph"><em><strong>FIN</strong> (pero no el fin de los tiempos). </em></p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=128774</guid>
        <pubDate>Fri, 08 May 2026 22:30:03 +0000</pubDate>
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>MAPY por el MUNDO… HOY: BRUJAS en un clásico SÁBADO…</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/cafeliterario-co/mapy-por-el-mundo-hoy-brujas-en-un-clasico-sabado/</link>
        <description><![CDATA[<p>Cuando ELLA quien es nuestra KEEP WALKING en el MUNDO MUNDIAL…nos dice PRESENTE es por algo… Y en su KEEP WALKING hoy nos trae este VIAJE en el que se VIVE así..: “MAPY por el MUNDO… HOY: BRUJAS… En el país de las mejores cervezas delmundo, toca cambiar el café por una deesas deliciosas bebidas [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Cuando ELLA quien es nuestra KEEP WALKING en el MUNDO MUNDIAL…nos dice PRESENTE es por algo…</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y en su KEEP WALKING hoy nos trae este VIAJE en el que se VIVE así..:<br></p>



<p class="wp-block-paragraph">“MAPY por el MUNDO… HOY: BRUJAS…</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el país de las mejores cervezas del<br>mundo, toca cambiar el café por una de<br>esas deliciosas bebidas que tanta sed<br>calman y tanto divierten.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="768" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/20002013/IMG_0526-768x1024.jpeg" alt="" class="wp-image-127131" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/20002013/IMG_0526-768x1024.jpeg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/20002013/IMG_0526-225x300.jpeg 225w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/20002013/IMG_0526-1152x1536.jpeg 1152w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/20002013/IMG_0526.jpeg 1500w" sizes="auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><br>La Venecia del Norte, llamada así, no sólo<br>por sus canales sino también por su<br>prosperidad gracias a ellos, fue durante<br>siglos, del XIII al XV, y gracias a su puerto y<br>a sus rutas comerciales, sobre todo de<br>lana, la Perla de Flandes.<br>La arquitectura gótica es impactante,<br>magnificamente conservada nos sumerge</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-9-16 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="La VENECIA del NORTE…" width="422" height="750" src="https://www.youtube.com/embed/tAxsrtl3fz8?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p class="wp-block-paragraph">La Grotte Markt, la Plaza del Mercado,<br>rodeada de casas típicas flamencas, con<br>fachadas de ladrillo y tejado en escalera<br>Stepped gables que hoy en día alojan<br>restaurantes, cervecerías, comercios… en<br>otra época fueron las casas de los<br>gremios, Guild Houses, agrupaban a<br>diferentes gremios, profesionales de<br>diferentes sectores, panaderos, curtidores,<br>cerveceros, barqueros, carniceros,<br>tejedores, precisamente este, el de los<br>tejedores, Wevers, era uno de los más<br>poderosos, controlaba la producción de<br>paños, tenían en la misma plaza su propia<br>&#8220;Sala de Paños&#8221;. . Consiguieron acabados<br>de calidad, tejidos finos y codiciados. Hoy<br>en día se ven escaparates con bordados y<br>paños maravillosos. Me encantan! Los<br>gremios protegian el prestigio del<br>producto, la lana más apreciada era la que<br>importaban de Inglaterra.<br></p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-9-16 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Una plaza de MERCADO muy ESPECIAL…" width="422" height="750" src="https://www.youtube.com/embed/ZNDBScVQJGM?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Imagino La Torre Belfort, una imponente<br>construcción medieval de 83 metros,<br>robusta, poderosa, centro económico y<br>administrativo de la ciudad ¡366<br>escalones! Son los que hay que subir para<br>llegar a la parte más alta, ¿ te animas?</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="768" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/20133829/IMG_0530-768x1024.jpeg" alt="" class="wp-image-127169" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/20133829/IMG_0530-768x1024.jpeg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/20133829/IMG_0530-225x300.jpeg 225w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/20133829/IMG_0530-1152x1536.jpeg 1152w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/20133829/IMG_0530.jpeg 1500w" sizes="auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Recomiendo mucho pasar al menos una<br>noche en Brujas, Brugge, luces cálidas y<br>tenues sobre las fachadas, sombras<br>proyectadas en las calles empedradasu,<br>reflejos en los canales, hacen un ambiente<br>íntimo y único, cruzar uno de numerosos<br>puentes hace que volvamos al Medievo,<br>llegar hasta el Minnewater, el Lago del<br>Amor, nos lleva a la magia de las leyendas,<br>al romanticismo, perfecto para el final de<br>la visita y culminar degustando una<br>cerveza local.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="768" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/20002815/IMG_0524-768x1024.jpeg" alt="" class="wp-image-127134" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/20002815/IMG_0524-768x1024.jpeg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/20002815/IMG_0524-225x300.jpeg 225w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/20002815/IMG_0524-1152x1536.jpeg 1152w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/20002815/IMG_0524.jpeg 1500w" sizes="auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><br>El río Zwyn que dio prosperidad a una de<br>las ciudades más bellas de Bélgica,<br>proporciona una red de canales digna de<br>recorrer. Os invito a tomar uno de los<br>barcos en cualquiera de los muelles, que<br>durante media hora navegan, por las<br>pintorescas calles acuáticas de Brujas.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-9-16 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="DIJVER CANAL…" width="422" height="750" src="https://www.youtube.com/embed/zJoMFhnh1sI?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><br>Durante mi paseo percibo el olor<br>inigualable del chocolate, paso por<br>diferentes fábricas artesanales de este<br>producto que se ha convertido en una de<br>las señas de identidad de Bélgica y no<br>tengo más remedio que entrar en una de<br>ellas y comprar varios pralines<br>¡buenísimos! No puedes irte sin probarlos.<br>El mejor chocolate del mundo, dicen los<br>entendidos.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="768" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/21075459/IMG_0532-768x1024.jpeg" alt="" class="wp-image-127190" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/21075459/IMG_0532-768x1024.jpeg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/21075459/IMG_0532-225x300.jpeg 225w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/21075459/IMG_0532-1152x1536.jpeg 1152w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/21075459/IMG_0532.jpeg 1500w" sizes="auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><br>Visitar Brujas en primavera es delicioso,<br>los narcisos del Beginario, Begijnhof,<br>procuran un paisaje único, espiritual,<br>tranquilo, un remanso de paz para mujeres<br>solas, solteras o viudas, sin protección en<br>la sociedad medieval. Desde 1245 han<br>convivido en este espacio comunidades<br>de mujeres dedicadas a la caridad, al<br>trabajo, dedicadas a protegerse, humildes,<br>sin votos perpetuos, no eran monjas, eran<br>beguinas ¡eran mujeres valientes! Fue una<br>forma única de vida femenina autónoma e<br>independiente en la Europa medieval,<br>admirables.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="768" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/20150026/IMG_0525-768x1024.jpeg" alt="" class="wp-image-127178" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/20150026/IMG_0525-768x1024.jpeg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/20150026/IMG_0525-225x300.jpeg 225w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/20150026/IMG_0525-1152x1536.jpeg 1152w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/20150026/IMG_0525.jpeg 1278w" sizes="auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Viajar es vivir, vivir es viajar.<br>Mapy de la Rosa”</strong></p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-9-16 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="BURG PLACE 1376" width="422" height="750" src="https://www.youtube.com/embed/MlJs7VkOqEM?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
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<figure class="wp-block-image"><img loading="lazy" decoding="async" width="819" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/13225143/IMG_0419-819x1024.jpeg" alt="" class="wp-image-126873" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/13225143/IMG_0419-819x1024.jpeg 819w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/13225143/IMG_0419-240x300.jpeg 240w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/13225143/IMG_0419-768x960.jpeg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/13225143/IMG_0419.jpeg 1024w" sizes="auto, (max-width: 819px) 100vw, 819px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Y no se olvide de seguirnos en el…</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="861" height="951" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/20150132/a81e53e8-8509-4d0c-9839-c53b2f502bac.jpeg" alt="" class="wp-image-127180" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/20150132/a81e53e8-8509-4d0c-9839-c53b2f502bac.jpeg 861w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/20150132/a81e53e8-8509-4d0c-9839-c53b2f502bac-272x300.jpeg 272w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/20150132/a81e53e8-8509-4d0c-9839-c53b2f502bac-768x848.jpeg 768w" sizes="auto, (max-width: 861px) 100vw, 861px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>CONTINUARÁ</strong></p>



<figure class="wp-block-image is-resized"><img decoding="async" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2020/03/imgres-6-300x168.jpg" alt="" class="wp-image-73936" style="width:650px;height:auto" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>CON JABÓN…! NO COMO PILATOS PORFIS</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Grupo Juncal un colectivo de autores</author>
                    <category>cafeliterario.co</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127112</guid>
        <pubDate>Sat, 21 Mar 2026 12:59:01 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/20002249/IMG_0528.jpeg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[MAPY por el MUNDO… HOY: BRUJAS en un clásico SÁBADO…]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Grupo Juncal un colectivo de autores</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Consejo tardío: una factura con corte a viernes 13 </title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/educacion/salario-minimo-2026-consejo-tardio-factura-corte-viernes-13/</link>
        <description><![CDATA[<p>Tarde llegó este viernes 13 para el decreto que fijó el alza del salario mínimo para 2026. Y cuando digo “tarde”, no es una licencia literaria,&nbsp;ya corrió enero, se firmaron contratos, se ajustaron nóminas, se cerraron presupuestos y se recalcularon tarifas. Como suele pasar cuando el ruido regulatorio muerde los talones, las empresas se alistaron [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<div class="wp-block-post-author"><div class="wp-block-post-author__avatar"><img alt='' src='https://secure.gravatar.com/avatar/508fa9a72fc3a2c29b947d60d85344e390425c778a41ef41306a11ec5c43fc74?s=48&#038;d=https%3A%2F%2Fblogsnew.s3.amazonaws.com%2Fwp-content%2Fuploads%2F2025%2F08%2F07232150%2Filu_defecto.webp&#038;r=g' srcset='https://secure.gravatar.com/avatar/508fa9a72fc3a2c29b947d60d85344e390425c778a41ef41306a11ec5c43fc74?s=96&#038;d=https%3A%2F%2Fblogsnew.s3.amazonaws.com%2Fwp-content%2Fuploads%2F2025%2F08%2F07232150%2Filu_defecto.webp&#038;r=g 2x' class='avatar avatar-48 photo' height='48' width='48' /></div><div class="wp-block-post-author__content"><p class="wp-block-post-author__byline">Alfredo Contreras E., Ph.D.- Docente investigador del CESA</p><p class="wp-block-post-author__name">CESA</p></div></div>


<p class="wp-block-paragraph">Tarde llegó este viernes 13 para el decreto que fijó el alza del salario mínimo para 2026. Y cuando digo “tarde”, no es una licencia literaria,&nbsp;ya corrió enero, se firmaron contratos, se ajustaron nóminas, se cerraron presupuestos y se recalcularon tarifas. Como suele pasar cuando el ruido regulatorio muerde los talones, las empresas se alistaron para lo peor, piden a sus financieros hacer&nbsp;milagros con Excel y&nbsp;todos a&nbsp;rezar.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo más delicado es que todavía no podemos dimensionar cuántos empleos se han escurrido entre los dedos en estas primeras semanas, pero sí conocemos el tamaño del susto. Las advertencias fueron feroces. Fedesarrollo habló de una posible destrucción de 600.000 empleos formales, Bancolombia subió la apuesta a 730.000 y Fenalco cerró la cuenta en torno a los 772.000. Nadie quería que este escenario se cumpliera y, aunque los ojos estaban puestos en el Consejo de Estado, la realidad no se detiene a esperar fallos judiciales. Algunas empresas empezaron a recortar desde diciembre, otras cruzaron los dedos por una decisión en la primera quincena de enero, y las más optimistas confiaron en que el fallo llegaría antes de terminar el mes.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>El regaño institucional</strong>&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">El fallo definitivo no ha llegado, pero ya tenemos una suspensión provisional. Es, en términos llanos, un regaño institucional. Un recordatorio de que en democracia las cosas no se hacen a la brava. El Gobierno tiene ahora ocho días para expedir un nuevo decreto transitorio y evitar el caos.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Vale recordar que fijar el salario por decreto no es, por sí mismo, un pecado mortal. Es la salida legal cuando centrales obreras y gremios no logran un acuerdo al 15 de diciembre. Sin embargo, determinar no es lo mismo que soñar o “leer el chocolate”. La ley exige que el aumento esté atado a la inflación, la productividad y una justificación técnica sólida. No basta con decir que es lo justo. Porque cuando un decreto carece de contabilidad, el mercado no se sienta a discutirlo, lo descuenta. Y la nómina, como ya vimos, no espera a que salga el auto con sello y radicado.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Una esperanza con la factura ya pagada</strong>&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esta noticia llega con un aire de esperanza tardía. Esperanza de que el ajuste no se convierta en una inercia de precios al alza y que, al aliviarse la presión, el Banco de la República no tenga que apagar el incendio a la fuerza con tasas de interés prohibitivas. Porque la inflación es traicionera. Empieza como una chispa manejable, pero cuando agarra techo, sofocarla es un proceso lento, carísimo y socialmente doloroso.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, el problema es que esta esperanza llega con la factura ya pagada. En el mundo real no existe el “Ctrl&nbsp;+ Z”. Si una empresa congeló vacantes, recortó turnos o migró hacia la informalidad&nbsp;por miedo al costo, esa decisión no se revierte automáticamente solo porque el decreto se suspenda. A esto los economistas lo llaman histéresis laboral, pero en la calle se llama cicatriz. Se pierden trayectorias, se rompe la confianza y el mercado no vuelve al mismo punto inicial solo porque cambió el titular de la noticia.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>El dilema de lo “bonito” en el papel</strong>&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">No solo fue el empleo. Quedaron atrás presupuestos rearmados y contratos renegociados que ya se indexaron. En paralelo, el sistema financiero, que reacciona más rápido que nadie, ya se puso a la defensiva, encareciendo el crédito ante la incertidumbre.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es difícil explicarle a un trabajador por qué un aumento que se ve tan bonito en el papel puede ser su mayor riesgo. Decirlo suena casi ofensivo, como si le estuviéramos quitando el dulce de la boca. Pero ahí reside el dilema. El aumento se siente como un premio inmediato, mientras que los costos llegan con rezago y se reparten de forma desigual. Algunos los verán en el mercado más caro, otros en intereses más duros, y los más vulnerables en lo único que no se puede maquillar con un decreto: la pérdida de su puesto de trabajo.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Al final, la discusión es ingrata. Lo que hoy se vende como justicia social, mañana puede amanecer convertido en riesgo económico. Y cuando aparece la factura, ya nadie quiere reconocer quién organizó la fiesta.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>CESA &#8211; Colegio de Estudios Superiores de Administración </strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>CESA</author>
                    <category>Educación</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=125845</guid>
        <pubDate>Sun, 15 Feb 2026 21:11:52 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Consejo tardío: una factura con corte a viernes 13 ]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">CESA</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Matador, sátira política, gordofobia, campaña presidencial, etcétera</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/matador-satira-gordofobia-campana-presidencial-etcetera/</link>
        <description><![CDATA[<p>Si la caricatura exagera los rasgos físicos de una persona, ¿está mal que Matador utilice el sobrepeso de una candidata presidencial como tema de su humor gráfico? Y si está mal, ¿es hora de replantear el humor político? ¿Cuál es el límite de la caricatura? ¿Hay límites? Y sí los hay, ¿Quién los pone?</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color has-large-font-size wp-elements-d971047ababac90f2ac5d3155be48104 wp-block-paragraph"><strong><em>Estamos tan cargados de piedras en las manos, que un día podemos simplemente esquivar la mirada y aprender: que aquello que nos mortifica, nos resbale. Es un buen momento para refugiarnos en los filósofos estoicos. </em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">El país estrenó una polémica de talla mayor: el agarrón entre una senadora y aspirante presidencial y un artista que aspira llegar al Senado por primera vez.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ser gordo o ser flaco nada tiene que ver con la capacidad de una persona para gobernar un país, y por lo tanto les propongo llevar la controversia a otros terrenos, en lugar de seguir nadando en lo pandito, algo que se volvió costumbre en este país.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Parece que fue ayer cuando medio país crucificó a Alejandra Azcárate por escribir sobre las mujeres gordas en una columna de la revista Aló. Pero no fue ayer, si no en el año 2012. Escribió entonces la humorista: <em>“Una mujer que nace gorda o que se engorda debe tener ciertos puntos a su favor que deben ser resaltados y no señalados por las flacuchentas como yo”.</em> Y luego desglosa los que, según ella, eran, para ese momento, los tales puntos a favor:</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>“1. No piensan a la hora de comer. Esa es una invaluable sensación de libertad. No se mortifican por los horarios adecuados para ingerir los alimentos ni mucho menos se estresan por la escogencia de los mismos. Una bandeja paisa al desayuno no es una posibilidad absurda, al contrario, puede ser una realidad semanal”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Y para no repetir el cuento, porque <a href="https://caracol.com.co/programa/2012/07/06/hora_20/1341578520_718163.html">la columna está colgada en internet</a> para quien quiera leerla, cada punto “a favor” es peor que el anterior; son siete en total.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hoy se repite la polémica con otro humorista por cuenta de una caricatura que a muchos no les cayó en gracia, una viñeta por medio de la cual el caricaturista <em>Matador</em> se refiere al sobrepeso de la senadora Paloma Valencia, candidata del Centro Democrático a la Presidencia de la República.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Matador </em>ha sido “apedreado” en las redes sociales, acusado de misoginia y machismo, y defendido por sus fans, en tanto que la senadora ha recibido el apoyo de sus seguidores y críticas de sus detractores. A él lo defienden aquellos que consideran que ha sido malinterpretado y a ella la defienden quienes consideran que ha sido maltratada.</p>



<p class="has-contrast-color has-text-color has-link-color wp-elements-f0ad3da13fcdec30789a39148f5e5a25 wp-block-paragraph">Si la caricatura política, por definición, exagera los rasgos físicos de una persona, ¿está mal que <em>Matador</em> utilice el sobrepeso de una candidata presidencial como tema de su humor gráfico? Me gustaría tener la respuesta a esa pregunta, pero no la tengo. Ante un tema tan espinoso, lo más cómodo es pasar de ladito para esquivar las espinas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero creo que el debate es interesante, y el país debe darlo, por una razón: Si esto fuera un juicio ya habría un condenado sin derecho a la defensa y el debido proceso; incluso, quienes no tenemos <em>velas en el entierro</em> terminamos convertidos -por fuerza de los hechos y en un contexto marcadamente electoral- en jueces o jurados.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En favor del artista diré que los políticos deben aprender a <em>tener el cuero duro</em> para soportar la irreverencia. Quien se meta a la política debe saber que estará expuesto al escarnio y escrutinio públicos, más en esta era de redes sociales ansiosas, que no perdonan una. De hecho, antes de <em>Matador</em> ya había cientos de memes de usuarios mofándose de la situación, pues el meme, como interpretación caricaturesca de la realidad, es un arma de crítica de este tiempo, a veces mordaz, casi siempre divertida; habría que preguntar si también se les debe poner límites a los memes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Álvaro Uribe, experto en volteretas con el lenguaje, prefirió coger la olla caliente con guantes: <em>“El peso de Paloma está en su preparación, en su lucha, en su transparencia, en su firmeza, en la grandeza de su corazón”, </em>dijo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por otro lado, también hay que decirlo, navegamos por el siglo de la cultura de la cancelación, —lo que antes estaba bien, resulta que ahora está mal—, y desde esa óptica debemos decir que <em>a las mujeres no se les toca ni con el pétalo de una flor</em>, pero al mismo tiempo debemos preguntarnos si el aforismo aplica para la punta afilada de la pluma de los artistas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Recordemos la polémica que se armó porque en la nueva edición del clásico &#8220;Charlie y la fábrica de chocolate&#8221;, del escritor Roald Dahl <em>“se han borrado o modificado</em><strong><em>&nbsp;referencias al género, la apariencia y el peso</em></strong><em>&nbsp;de los personajes”,</em> como lo explicó <a href="https://www.bbc.com/mundo/noticias-64700721">en este artículo</a> de 2023 la BBC, refiriéndose a la palabra “gordo”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es decir, hay quienes consideran que se deben reescribir aquellos cuentos que resulten ofensivos para el lector, del mismo modo que hoy ciertas caricaturas no pasan la prueba de sensibilidad de los espectadores. Ofenden a las audiencias y, ante todo, ofenden a los políticos que son el blanco de ellas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tal vez sea hora de hablar más de cultura ética que de cultura de la cancelación o la corrección política. Lo primero nos invita a revisar las consecuencias de nuestros actos, desde el reconocimiento del otro, antes de cometerlos, en tanto que la corrección busca cercenar la creatividad y la libertad del artista ante una realidad de la que no es responsable. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Después de todo, lo que nos incomoda es la realidad verdadera y en lugar de hacer algo para cambiarla, la hemos convertido en un campo de batalla, ¿acaso la reedición de la guerra de los sexos y los egos?: De un lado las víctimas (del humor en este caso) y del otro&nbsp; lado los victimarios (del humor en este caso); verlo así es desconocer de manera injusta el propósito último de la sátira política. Un usuario anónimo hizo este apunte que me pareció inteligente: <em>&#8220;Los caricaturistas no tienen por qué hacerle abdominoplastia a sus personajes, lo que es&#8221;. </em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Puede ser que a <em>Matador </em>se le haya derramado todo el frasco de tinta y ahora le corresponda soportar la crucifixión social como en su momento la padeció Alejandra Azcárate.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En otras ocasiones he defendido con argumentos su trabajo y su aporte al arte. No se nos olvide que <em>Matador </em>ha sido víctima constante de la censura: siendo caricaturista de El Tiempo, pagó un precio muy alto por cantarle la tabla a los poderosos. Lo echaron sin causa justa. Y terminando 2025, Facebook lo cerró su página -tenía un millón doscientos mil seguidores-, el mismo día en que inscribió su candidatura al Senado por el Pacto Histórico.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-blogs-el-espectador wp-block-embed-blogs-el-espectador"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="ixJaE3T9eg"><a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/matar-al-hereje-lecciones-del-caso-matador/">Matar al hereje: lecciones del caso Matador</a></blockquote><iframe loading="lazy" class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted" style="position: absolute; visibility: hidden;" title="&#8220;Matar al hereje: lecciones del caso Matador&#8221; &#8212; Blogs El Espectador" src="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/matar-al-hereje-lecciones-del-caso-matador/embed/#?secret=SbRdiM4ESj#?secret=ixJaE3T9eg" data-secret="ixJaE3T9eg" width="500" height="282" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe>
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<p class="wp-block-paragraph">Hoy el asunto es otro y amerita distintas miradas. Para empezar, creo que el arte puede ser transgresor, irreverente o satírico, incluso burlón o grotesco, pero también creo que la caricatura política se llama así porque cuestiona y ridiculiza lícitamente la postura, la impostura y los discursos de los políticos, no necesariamente su apariencia física, que, pensaría uno, nada tiene que ver con las capacidades intelectuales de las personas. &nbsp;Los funcionarios públicos –y la senadora lo es- deben rendir cuentas por eso y nada más que por eso, todo lo demás corresponde al ámbito de la vida personal. </p>



<p class="wp-block-paragraph">En este mismo blog, varias veces he cuestionado las actuaciones infortunadas de la senadora. A finales de diciembre de 2025 escribí: <em>“Siendo payanesa y nieta de expresidente caucano, sus paisanos nos podrían decir qué ha hecho por esa región durante tres periodos como congresista. Siempre me he preguntado por qué no ha sido candidata a la gobernación de su departamento, una región convulsa, harto golpeada por la violencia, pues así tendríamos alguna idea clara de sus capacidades para poner orden en materia de seguridad, que es lo que ahora promete”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">En ese sentido, encuentro justificado&nbsp;que <em>Matador </em>cuestione por medio de sus trazos la insensibilidad social de la senadora y en general de la bancada uribista en el Congreso, pues durante cuatro años no han hecho nada distinto que oponerse a las reformas que el país demanda. En conclusión, la caricatura de <em>Matador </em>es una denuncia a esa insensibilidad y no el mero irrespeto a la apariencia de la congresista. Lo sé: es una línea muy delgada y en ese caso podemos también preguntar: ¿Quién traza el límite? ¿El artista, el público o las normas sociales? ¿Si una persona se ríe y otra se ofende: a quién hay que reprender? </p>



<p class="wp-block-paragraph">El portal <em>Vorágine</em> publicó <a href="https://www.instagram.com/p/DTgJDm3j5B3/?igsh=MXNuc2s4cWJiaDdveg==">el siguiente post:</a> <em>&#8220;A las mujeres no las dejan comer en paz. Los argumentos para desacreditarlas se basan en sus cuerpos. Y si participan en política, reciben más violencia&#8221;.</em> Una lectora respondió así a la publicación: &#8220;&#8230; <em>no es un ataque a las mujeres, es un ataque a la derecha que engorda sus bolsillos, sus cuerpos, sus cuentas bancarias a costa del pueblo que sí sufre de hambre. Que critiquen el cuerpo de Paloma Valencia es una crítica a sus privilegios&#8230;&#8221;. </em></p>



<figure class="wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-blogs-el-espectador wp-block-embed-blogs-el-espectador"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="1gucpELcUa"><a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/la-mansa-paloma/">La &#8220;mansa&#8221; Paloma</a></blockquote><iframe loading="lazy" class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted" style="position: absolute; visibility: hidden;" title="&#8220;La &#8220;mansa&#8221; Paloma&#8221; &#8212; Blogs El Espectador" src="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/la-mansa-paloma/embed/#?secret=UmHbEMzR9N#?secret=1gucpELcUa" data-secret="1gucpELcUa" width="500" height="282" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe>
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<p class="wp-block-paragraph">Algo que no comprendo es por qué razón todos aquellos que condenaron a <em>Matador</em>, incluida la Defensora del Pueblo, le dieron vitrina en sus redes sociales a las publicaciones del caricaturista, si se supone que son degradantes y constituyen discriminación contra la mujer. Como este es un blog que se leerá en diez, veinte o quizás cincuenta años, -¡qué optimista!-, me parece válido reproducir las imágenes para ilustración de las audiencias del futuro. </p>



<figure class="wp-block-embed is-type-rich is-provider-twitter wp-block-embed-twitter"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="twitter-tweet" data-width="500" data-dnt="true"><p lang="es" dir="ltr">Esto es discriminación contra la mujer en la política. La burla, vacía de contenido, acude a estereotipos sobre el cuerpo de la mujer. <br><br>En <a href="https://twitter.com/DefensoriaCol?ref_src=twsrc%5Etfw">@DefensoriaCol</a>, junto con otras instituciones, promovimos un Compromiso por unas elecciones libres y en paz. Hemos invitado a candidatos y… <a href="https://t.co/plSCkLtUrg">https://t.co/plSCkLtUrg</a></p>&mdash; Iris Marín Ortiz (@MarnIris) <a href="https://twitter.com/MarnIris/status/2010884570653028720?ref_src=twsrc%5Etfw">January 13, 2026</a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>
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<p class="wp-block-paragraph">Creo que todos —humoristas, columnistas de prensa, <em>opinadores</em> en las redes sociales, incluso los editorialistas de prensa—, debemos reflexionar sobre cuál es nuestro papel como orientadores de la opinión pública. Porque como dijo Juan Gabriel, preguntado por su homosexualidad, <em>“lo que se ve no se pregunta” </em>y de ahí parte el respeto por la dignidad del otro. Nada justifica derramar veneno sobre el adversario o el contradictor. Elevar el nivel del debate significa liberarlo de inquina innecesaria. Entiendo nuestra tendencia inveterada al insulto, a la provocación; tal vez estemos siendo demasiado humanos por culpa de la polarización, pero no aguanta tener que seguir escribiendo más sobre <em>discursos de odio</em> en un país sin santos que lo que más sabe es odiarse a sí mismo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Así como ayer defendí a Laura Sarabia, víctima de burlas en las redes sociales por cuenta por su apariencia física, luego de un trino de la periodista María Andrea Nieto, hoy debo decir que no está bien hacer chistes, flojos, negros, ni finos, con el sobrepeso de ningún ser humano. Debemos condenar siempre la violencia, real o simbólica, que se ejerce sobre el cuerpo de las mujeres. No obstante, será un juez quien determine si las críticas del caricaturista configuran un caso de presunta violencia política, como alega el Centro Democrático.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Preocupa, eso sí, que todo se pretenda resolver con demandas como si el recurso del diálogo civilizado no existiera. Entre políticos —<em>Matador</em> ya lo es—, debe haber un mínimo de entendimiento: menos hostilidad, menos berrinches, menos ánimo revanchista. Quede claro también que la crítica política, con humor o sin él, sigue siendo válida y muy necesaria en toda democracia. Por su naturaleza, la caricatura nada tiene que ver con actos bienintencionados; la política quizás sí, sólo si se le considera como lo que debe ser: un arte, así considerado desde los romanos.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-blogs-el-espectador wp-block-embed-blogs-el-espectador"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="UKDA8SFRTa"><a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/el-trino-miserable-contra-laura-sarabia/">El trino miserable contra Laura Sarabia</a></blockquote><iframe loading="lazy" class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted" style="position: absolute; visibility: hidden;" title="&#8220;El trino miserable contra Laura Sarabia&#8221; &#8212; Blogs El Espectador" src="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/el-trino-miserable-contra-laura-sarabia/embed/#?secret=XJouAq12RQ#?secret=UKDA8SFRTa" data-secret="UKDA8SFRTa" width="500" height="282" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe>
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<p class="wp-block-paragraph">Escribí entonces: <em>“El derecho a la libre expresión y opinión no puede usarse para acosar o insultar a quien&nbsp;no piensa como uno. Lo estipulado en la&nbsp;<a href="https://www.corteconstitucional.gov.co/relatoria/2013/T-904-13.htm">Sentencia T-904</a>&nbsp;de 2013 de la Corte Constitucional,&nbsp;sobre causales de violación del derecho a la intimidad,&nbsp;debería extenderse al ámbito de las redes sociales”.&nbsp;</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Aunque <em>Matador </em>dijo que no se retractará, la polémica quizás podría concluir con una disculpa de caballero a la senadora Valencia, como en su momento lo hizo Alejandra Azcárate; de la misma manera, al expresidente Uribe se le exhorta a disculparse públicamente con María José Gómez, la joven activista de izquierda, mujer también ella, por ordenar a las hordas uribistas hacer matoneo digital hasta <em>“hacerla llorar”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Quizás sea también el momento de que la senadora María Fernanda Cabal se disculpe con la senadora María José Pizarro por compararla con las pandillas de los Maras Salvatruchas por tatuarse, y con Iván Duque, su compañero de partido, a quien llamó <a href="https://cuestionpublica.com/cabal-zapateiro-es-un-desastre-ese-gordo-marica-viajando-por-el-mundo-y-este-partido-de-hps/">&#8220;gordo marica&#8221;</a> en 2022, durante una conversación telefónica en la que renegó de sus copartidarios llamándolos <em>&#8220;este partido de hachepés&#8221;</em>. O debe disculparse Vicky Dávila con <em>Matador</em> por llamarlo <em><a href="https://www.facebook.com/share/r/1FhwZKjoA2/">&#8220;bien feazo que es&#8221;</a>, </em>mientras se solidarizaba con Paloma Valencia. ¿No será que todo esto habla más bien de la fealdad de nuestras almas? Es que si hacemos un listado de ofensas entre figuras públicas no acabamos nunca.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De la propia Dávila podemos recordar este clásico: A partir del minuto 10, al también periodista Hassan Nassar, jefe de prensa en el gobierno Duque, por su apariencia física le soltó más de una docena de epítetos: <em>&#8220;tipejo, peludo, esta cosa, Tarzán, bárbaro, inepto, incapaz, badulaque, payaso, patán, atrevido, personaje peludo, Archibaldo&#8221;. </em></p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="El enfrentamiento entre Vicky Dávila y Hassan Nassar | Vicky en Semana" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/Lwc8amrltFQ?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En <a href="https://proclamadelpacifico.com/es-mas-peligrosa-una-caricatura-de-una-mujer-que-la-orden-de-hacerle-dano-a-otra/?fbclid=IwdGRzaAPXKLVjbGNrA9cosmV4dG4DYWVtAjExAHNydGMGYXBwX2lkDDM1MDY4NTUzMTcyOAABHozSnDqf13NuYH-0A09iDXNW7X0dBo5UgAtrThRUs2QEZB4CNpQtO0jlUz5a_aem_DcgeFIBdjrCt1BoUyDsO0g&amp;sfnsn=scwspwa">esta columna</a> de Proclama del Pacífico, la columnista Stella Ramírez Granobles se pregunta: <em>¿Es más peligrosa la caricatura de una mujer, que la orden de hacerle daño a otra?</em> Y responde:  <em>&#8220;Colombia reaccionó de diferentes formas: Primero, se escandalizan por el dibujo. Segundo: guardaron silencio cómplice por la amenaza. Ninguna de las dos formas se justifica. Eso no es opinión. Eso es violencia. Y ahí aparece la hipocresía colombiana. Se escandalizan selectivamente&#8221;.</em></p>



<figure class="wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-blogs-el-espectador wp-block-embed-blogs-el-espectador"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="13EOADqqQH"><a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/el-autoinsulto-de-los-uribestias/">El autoinsulto de los “uribestias”</a></blockquote><iframe loading="lazy" class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted" style="position: absolute; visibility: hidden;" title="&#8220;El autoinsulto de los “uribestias”&#8221; &#8212; Blogs El Espectador" src="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/el-autoinsulto-de-los-uribestias/embed/#?secret=1ZZmqigKok#?secret=13EOADqqQH" data-secret="13EOADqqQH" width="500" height="282" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe>
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<p class="wp-block-paragraph">Después de que todos se comporten como adultos capaces de agachar la cabeza cuando toca —<em>mejor ponerse colorado un ratico que pálido toda la vida</em>—, deberíamos ahora sí concentrarnos en el problema de la obesidad, y de la obesidad mórbida, y de las patologías asociadas, y por supuesto, hablar más del matoneo que sufren las niñas o los niños en los colegios por verse diferentes a los demás. Se trata de un asunto de salud pública que impacta de muchas maneras la vida de las personas, incluyendo su salud mental, lo mismo que al sistema de salud.&nbsp;&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Un amigo lleva la mitad de su vida luchando contra esta condición. Invirtió tiempo, dinero e ilusiones en dietas y tratamientos, y solo ahora -después de pasar de un consultorio a otro, y a otro, y de un experto a otro-, juicioso como es con el ejercicio y la alimentación sana, por fin una médica endocrinóloga <em>dio con el chiste</em>, como decimos. Sé lo mucho por lo que él ha pasado, y sé de su dedicación para mantenerse en un peso saludable y mantener a raya ciertas patologías asociadas al sobrepeso. A él debo agradecerle porque me ha educado sobre un tema que la sociedad se está tomando a la ligera y sin medir las consecuencias. Su caso evidencia que en Colombia falta mayor y mejor preparación de los médicos colombianos para entender y abordar el problema.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La <em>gordofobia</em> es un término que si bien no figura en el diccionario de la RAE, se ha venido popularizando en el mundo, para hablar sobre la estigmatización que millones de personas sufren.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-rich is-provider-twitter wp-block-embed-twitter"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="twitter-tweet" data-width="500" data-dnt="true"><p lang="es" dir="ltr">❌La gordofobia es la discriminación que enfrentan las personas de talla grande por el simple hecho de serlo. Esta narrativa generalmente tiene como resultado que existan obstáculos al ejercer sus derechos.<br><br>👉En colaboración con <a href="https://twitter.com/CONAPRED?ref_src=twsrc%5Etfw">@CONAPRED</a> te damos la siguiente información.<br><br>🧵👇 <a href="https://t.co/7hqXzQFpb0">pic.twitter.com/7hqXzQFpb0</a></p>&mdash; Revista del Consumidor (@RdelConsumidor) <a href="https://twitter.com/RdelConsumidor/status/1707085475008442654?ref_src=twsrc%5Etfw">September 27, 2023</a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>
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<p class="wp-block-paragraph">También es hora de hablar sobre el <a href="https://www.thelancet.com/journals/lanepe/article/PIIS2666-7762(23)00190-4/fulltext">efecto nocivo del consumo de productos ultraprocesados</a> y de los efectos perversos del sedentarismo y la inactividad física. La senadora Valencia ha sido una de las más duras opositoras al impuesto saludable, por un supuesto impacto negativo en la economía nacional. </p>



<figure class="wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-blogs-el-espectador wp-block-embed-blogs-el-espectador"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="zxOEVp60z6"><a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/los-bebes-ultraprocesados-de-vicky-davila/">Los bebés ultraprocesados de Vicky Dávila  </a></blockquote><iframe loading="lazy" class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted" style="position: absolute; visibility: hidden;" title="&#8220;Los bebés ultraprocesados de Vicky Dávila  &#8221; &#8212; Blogs El Espectador" src="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/los-bebes-ultraprocesados-de-vicky-davila/embed/#?secret=UHMBVDvIja#?secret=zxOEVp60z6" data-secret="zxOEVp60z6" width="500" height="282" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe>
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<p class="wp-block-paragraph"><a href="https://www.elespectador.com/salud/impuestos-saludables-y-etiquetado-frontal-no-afectaron-el-empleo-en-colombia">Un artículo de <strong>El Espectador</strong></a> del 30 de diciembre del 2025 dice lo siguiente: <em>“Un estudio sobre las reformas de 2022-2024 muestra que los impuestos a bebidas azucaradas y alimentos ultraprocesados, así como los sellos de advertencia, no provocaron despidos ni caídas de ingresos, como advertían gremios como Fenalco o la ANDI”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">En su momento, la senadora Valencia satanizó la medida.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-rich is-provider-twitter wp-block-embed-twitter"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="twitter-tweet" data-width="500" data-dnt="true"><p lang="es" dir="ltr"><a href="https://twitter.com/hashtag/Noticia?src=hash&amp;ref_src=twsrc%5Etfw">#Noticia</a>🗞️| Paloma Valencia calificó los impuestos saludables como “la venganza” del Gobierno Petro contra los colombianos.<br><br>⬇️⬇️ <a href="https://twitter.com/infobaecolombia?ref_src=twsrc%5Etfw">@infobaecolombia</a> ⬇️⬇️<a href="https://t.co/emM4yYwsDO">https://t.co/emM4yYwsDO</a></p>&mdash; Prensa Paloma Valencia (@PrensaPalomaV) <a href="https://twitter.com/PrensaPalomaV/status/1719762916683993335?ref_src=twsrc%5Etfw">November 1, 2023</a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>
</div></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Estamos en doble campaña electoral, presidenciales y Congreso de la República, se entiende que cada nueva polémica tiene su tufillo político con réditos para  quien mejor sepa capitalizarla,&nbsp;pero también cada nueva controversia debe llevarnos como sociedad a una reflexión más profunda que el hecho de simplemente&nbsp;solidarizarnos con la una y linchar al otro por lo que dijo o pintó.</p>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color has-large-font-size wp-elements-a6484c7225d31014011bbabda20a8470 wp-block-paragraph"><strong><em>“Si hablan mal de ti y es verdad, corrígete; si es mentira, ríete de ello”: </em>Epicteto, filósofo estoico. </strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Ahora bien: ¡Cuánta falta le hace este país líderes políticos auténticos que inspiren a la gente! A lo mejor, la propia candidata presidencial debió aprovechar esta oportunidad para contarnos su experiencia lidiando con el sobrepeso. ¿Por qué ningún medio se lo ha preguntado? ¿También es delito preguntar eso? </p>



<p class="wp-block-paragraph">Quizás su testimonio de vida sirva para concienciar a toda una nación, pues <a href="https://urosario.edu.co/periodico-nova-et-vetera/salud/la-obesidad-en-colombia">más de la mitad de los colombianos batalla hoy contra los kilos de más;</a> la cuestión pasa de un gobierno a otro sin que ninguno tome medidas verdaderamente audaces. Si el Ministerio de Salud no hace lo suficiente, el Congreso de la República tiene el poder para cambiar lo que está mal a través de leyes. Porque legislar no se reduce a criticar o torpedear. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Si algo bueno podemos aprender de Estados Unidos, ahora que las relaciones parecen mejorar, es la campaña emprendida por el gobierno de Donald Trump, al redefinir la pirámide alimenticia, privilegiando el consumo de proteínas, frutas y vegetales, para <em><a href="https://elpais.com/us/2026-01-07/estados-unidos-redefine-la-piramide-alimenticia-en-sintonia-con-el-movimiento-maha.html">“Hacer a América Saludable De Nuevo”. </a></em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Si <em>Matador </em>llega al Senado, esa podría ser una de sus promesas de campaña para reconciliarse con esa mitad del país que hoy no quiere verlo ni en pintura. Desde esta tribuna, le hago esa invitación humilde a un caricaturista que aspira ocupar el mismo recinto desde donde la senadora Paloma Valencia ha estado legislando durante una larga década.  </p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=124684</guid>
        <pubDate>Sun, 18 Jan 2026 14:17:33 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/18085829/ZETA-ZETA-PALOMA-OBESIDAD.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Matador, sátira política, gordofobia, campaña presidencial, etcétera]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Crónica de un balance de año en Coach-landia.</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/pletora/cronica-de-un-balance-de-ano-en-coach-landia/</link>
        <description><![CDATA[<p>A finales de diciembre y comienzos de enero, la gente está borracha de alegría y con el entusiasmo elevado a su máxima expresión. Comienza la temporada de los balances y las listas de metas y deseos. Aunque en Coach-landia todo eso ya tiene otros nombres, yo no suelo estar a la moda en temas de [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[<p>A finales de diciembre y comienzos de enero, la gente está borracha de alegría y con el entusiasmo elevado a su máxima expresión. Comienza la temporada de los balances y las listas de metas y deseos. Aunque en <em>Coach-landia</em> todo eso ya tiene otros nombres, yo no suelo estar a la moda en temas de marketing de crecimiento espiritual. Pero… es inevitable ver publicaciones donde te dicen que “hay que visualizar y manifestar desde ya un 2026 genial”. Y es ahí cuando hacemos (me incluyo en la torta) el famoso balance de lo que fue el 2025, para que de ahí salga la lista de metas de este nuevo año.</p>
<p>Pero creo que debería reescribir este párrafo, ponerlo en &#8220;vibraciones altas&#8221; y lenguaje de coach de TikTok. Comencemos de nuevo:</p>
<p>Ya no es suficiente con desear un 2026 decente. No, no (después las cosas no salen bien): hay que visualizarlo, manifestarlo y, si se puede, subirle la vibración antes de que el año arranque. A final de año ahí estuve yo, incluida, con varita de incienso en una mano (hay unos con olor a chocolate, ¡deliciosos!) y un Excel emocional en la otra (ante todo ordenada), lista para hacer el ritual obligatorio: cerrar ciclos, integrar aprendizajes, agradecer lo vivido y mirar al 2025 con cara de “todo pasó por algo”.</p>
<p>¡Nah! Tal vez en alguna dimensión paralela. Aunque sí hice mi reflexión sobre ese especial 2025 que viví.</p>
<p>El asunto es que de ese proceso —que debe ser &#8220;profundamente espiritual&#8221;— nace entonces la declaración de intenciones, el manifiesto del año, la ruta alineada del yo futuro… en inglés suena mejor, más estilo coach: la gente hace su <em>Vision Board 2026</em> o su <em>Manifestation List 2026</em> (lo que antes llamábamos metas del año) y, para que se manifieste mejor, lo comparte en redes (es parte del ritual). Se hace con dulzura y cara de santo en trance… para que el universo no se estrese.</p>
<p>Todos esos deseos para el 2026 parecen redactados por un departamento de marketing espiritual: &#8220;Ir al gimnasio&#8221;, &#8220;viajar más&#8221;, &#8220;ahorrar&#8221;&#8230; Qué sé yo. Aquí especulo, pues mi lista es bastante peculiar y no se parece a esas. El papel aguanta todo —o más bien, los <em>reels</em> aguantan todo—, pero al alma no se engaña fácilmente. Si sientes vacío tu balance de vida, es porque le falta el ingrediente que los babilonios consideraban sagrado: la capacidad de ser humillado por la verdad.</p>
<p>Para entender algo, me gusta ir al inicio. La palabra que lo nombra. Conocer el término que define “eso” de lo que hablamos permite una verdadera comprensión, por lo menos para mí. Saber de dónde viene, por qué y cómo se ha ido transformando con el tiempo. Cómo suena en otros idiomas. Cómo su connotación cambia en otras culturas. Eso realmente me abre la puerta a investigar y comprender el ADN de “eso” de lo que hablo. Y hoy son varias palabras. Una es balance.</p>
<p>Balance. Suena bonito: <em>ba-lan-ce</em>. Es dulce y sonora, pero ya lleva mucho tiempo siendo maltratada por la frivolidad (hay hasta un desodorante que la lleva por nombre). La palabra balance viene del francés balance, que a su vez nos llega del latín vulgar bilanx.</p>
<p>Bi-: Significa &#8220;dos&#8221;.</p>
<p>Lanx: Significa &#8220;plato&#8221; o &#8220;platillo&#8221;.</p>
<p>Físicamente, el balance es el acto de poner peso en un lado y la mercancía en el otro hasta que la aguja se queda quieta en el centro. ¿En busca de qué? ¿Equilibrio? ¿Equidad? ¿Determinar una medida para el cobro? ¿Para que nadie engañe a nadie?</p>
<p>¿Por qué lo aplicamos a la vida? Porque la mente humana busca equilibrio. Cuando decimos &#8220;hacer balance&#8221;, estamos poniendo en un platillo lo que logramos (ganancias) y en el otro lo que perdimos, lo que no fuimos capaces de lograr, el karma que nos cayó o lo que nos faltó (pérdidas). Si la balanza se inclina demasiado hacia las pérdidas, sentimos una tensión interna que necesitamos resolver. Ansiedad, entre otras.</p>
<p>En nuestro hermoso español hay una palabra derivada de “balance” que usamos para definir el movimiento de un barco o una cuna: <em>balanceo</em>. Y, curiosamente, imaginarla en acción es un recordatorio de que la vida no es estática. Se mueve al ritmo de las olas de un océano impredecible. Y viéndolo así, hacer balance de nuestra vida o año es aprender a mantenernos en equilibrio en medio del movimiento constante.</p>
<p>La humanidad no experimenta el tiempo como una aburrida línea infinita y plana, sino como una serie de capítulos. Los balances ocurren en lo que la psicología del comportamiento llama &#8220;Hitos Temporales&#8221;. Son momentos en los que social, grupal o personalmente se rompe el flujo rutinario del tiempo y se genera un “Efecto de Nuevo Comienzo”. De menor a mayor: los lunes y los viernes (hitos temporales de trabajo y descanso), luego vienen cumpleaños, aniversarios, cambio de año…</p>
<p>Y como simios pensantes en esos hitos temporales decidimos hacer balances que crean una discontinuidad mental. Qué por cierto es muy útil y sana. Nos permite separar nuestro &#8220;yo del pasado&#8221; (que cometió errores en 2025) de nuestro &#8220;yo del futuro&#8221; (que tiene una página en blanco en 2026 y un universo de posibilidades).</p>
<p>Cuando en masa, al mismo tiempo, hacemos individualmente el famoso balance, validamos que pertenecemos a este mundo occidental (nuestra comunidad). Es como si gritáramos en coro: &#8220;Todos sobrevivimos a este ciclo y todos estamos de acuerdo en que hoy algo termina y mañana algo empieza&#8221;.</p>
<p>Este balance tiene otra utilidad interesante: crea la ilusión de orden. La vida, en general, es caótica, pero cuando hacemos balances en los hitos temporales logramos empaquetar los 365 días que ya pasaron en conclusiones lógicas y explicaciones.</p>
<p>También hacemos eso que los psicólogos llaman cierre cognitivo. Nuestro cerebro detesta las historias abiertas. Nada más observen los finales de películas y series que quedan abiertos: cómo reciben puntajes terribles y funas en redes. Como ejemplo reciente tenemos a Stranger Things.</p>
<p>Nuestro cerebro no es fan de las historias abiertas, ni en películas, ni en libros, ni en nuestra propia vida ¿Por qué? Porque las historias abiertas nos dejan más incertidumbres que certezas. Y la incertidumbre es el “coco” de media humanidad. A fin de año, el ser humano necesita “cerrar el libro” que en este instante temporal se llama 2025 para poder abrir el siguiente (2026) sin todo el ruido mental y las páginas tachadas del anterior.</p>
<p>Los humanos somos los únicos animales que se cuentan historias a sí mismos. Eso dijo el filósofo Alasdair MacIntyre en su libro &#8220;Tras la virtud&#8221;. Aunque yo no creo que eso sea cierto, que somos &#8220;los únicos&#8221;. Pero siguiendo lo expuesto por MacIntyre, una persona dentro de su balance 2025/2026 no podría responder la pregunta &#8220;¿qué voy a hacer?&#8221; sin responder antes otra pregunta: &#8220;¿de qué historia o historias me encuentro formando parte?&#8221;. Y ambas, preguntas y respuestas, no se formulan ni responden en el balance, es un proceso mental interior, poco consciente que hacemos para poder decidir qué quiero y qué no para ese nuevo año. Y por supuesto para definir metas. Por ejemplo: Sebastiana se quiere casar en 2026, es su meta, porque quiere formar una historia de vida con Albertino.</p>
<p>Entonces, el balance de fin de año es el momento en que revisamos si el capítulo que acabamos de vivir tiene sentido dentro de nuestra “biografía”. En esta revisión no solo contamos cuántos viajes hicimos o si logramos comprar ese carro; lo que realmente hacemos es evaluar si nuestra vida coincide con la persona que queremos ser —y para algunos, con la que pretenden o aparentan ser—.</p>
<p>En el fondo, ese balance es una búsqueda de sentido. En realidad, no se trata de los hechos, sino de la narrativa propia que construimos con ellos. De las historias que queremos crear para nuestra autobiografía. Una narrativa para nosotros (autoconvencimiento) y otra para los demás (el cuento que vendemos de nosotros mismos), pero no hacemos este proceso con la consciencia de que decidimos nuestra propia narrativa.</p>
<p>Por eso duele cuando el balance es “negativo” (hojas mal escritas de nuestra vida) y por eso nos sentimos renovados cuando el balance nos muestra que, a pesar de las tempestades, seguimos de pie. Todos queremos ser héroes, y más aún dentro de nuestra propia historia.</p>
<p>Hay otro psicólogo que plantea algo interesante al respecto. Jerome Bruner sostiene que tenemos dos formas de pensamiento: el paradigmático, que es lógico y científico, y el narrativo. Con este último entendemos nuestra vida. Escribimos nuestra autobiografía mental. Y sosteniendo la teoría de Bruner, en el balance de fin de año hacemos una construcción narrativa donde ordenamos nuestros eventos aleatorios para darles una relación de causa y efecto. Para darles sentido.</p>
<p>Por ejemplo: Juanito, en marzo, hizo una estafa piramidal y se robó 500 millones de pesos. Y a Juanito, un conductor borracho lo atropelló en octubre y casi se muere. En diciembre Juanito hace su balance: &#8220;seguramente me atropellaron como castigo divino por estafar a la gente. Me cayó el karma&#8221;. Meta de 2026 de Juanito: &#8220;cuando salga de la silla de ruedas voy a devolver el dinero robado sin que me metan preso y pedir disculpas&#8221;.</p>
<p>Este balance o “revisión de vida” lo hacemos desde hace más de 4.000 años. Viajemos a la Babilonia del 2000 a. C. Allí celebraban el festival de Akitu, considerado un proceso de reordenamiento del caos. Se celebraba durante 12 días en el mes de <em>Nisannu</em> (marzo/abril), en el equinoccio de primavera.</p>
<p>Durante el Akitu, los babilonios hacían un balance social: devolvían objetos prestados y hacían balance contable. Para los babilonios, el año nuevo no podía comenzar si el &#8220;balance contable&#8221; social no estaba en cero. Si debías algo, material o afectivo, el orden cósmico estaba roto.</p>
<p>También hacían un balance político y moral. El rey se arrodillaba ante el dios Marduk. El sumo sacerdote le quitaba la corona y el cetro y lo cacheteaba. Debía confesar que no había descuidado sus deberes de rey. Si lloraba, significaba que Marduk estaba satisfecho y que el balance del reino era positivo para el año siguiente.</p>
<p>(Creo que el nuevo reyezuelo global necesita una &#8220;bofetada de Marduk&#8221;. Un apunte político innecesario).</p>
<p>Y aplicando un poco la experiencia babilónica, para que un balance tenga peso real necesitamos una “bofetada de Marduk”. Esa bofetada corresponde al peso de la verdad. Desmontar la narrativa y vernos desnudos. Sin centro. Sin corona. Sin adornos. Dejar de contarnos nuestro propio cuento. Dejar de acomodar los hechos a la historia autobiográfica que llevamos años escribiendo. Y observarnos con ojos de extraño. Cachetearnos con nuestra propia verdad. Ese sería el balance ideal y honesto con nosotros mismos. Lo demás es farándula, autoengaño, moda, teatro, baile de máscaras…</p>
<p>Un romano devoto nos diría que cuando hacemos un balance de nuestra vida invocamos al dios Jano. El que mira atrás y adelante.</p>
<p>Jano o Janus, es el dios romano de las puertas, los comienzos y los finales. Es un dios interesante. Gobierna complejidades. Jano es representado con dos rostros: uno mira hacia el pasado y el otro hacia el futuro. Por eso el mes de enero lo honra. Enero en latín es <em>Ianuarius</em>, que proviene de Jano. Lo que significa que es el &#8220;umbral&#8221; del año. En enero estamos parados en una línea en la que miramos para atrás y para adelante.</p>
<p>Los romanos creían que para cruzar una puerta —un nuevo año— con el pie derecho, primero debías honrar lo que dejabas atrás. Y este es uno de los antepasados directos de nuestro balance de fin de año: la pausa necesaria en el umbral —la puerta de la vida— para entender de dónde venimos antes de decidir a dónde vamos.</p>
<p>Un balance anual que me gusta es el chino. Lo hacen en su Año Nuevo, durante el festival de primavera. Es un balance físico y espacial. Revisan su casa y hacen una limpieza profunda llamada <em>Dahao</em>. Barren a fondo su hogar, para “barrer la mala suerte” del año anterior. Se deshacen, botan lo que no sirve y limpian lo que va a quedar.</p>
<p>Después de ese balance del año anterior, muchos imaginan que el 2026 es como una página en blanco. En coach-landia nos venden esa idea. Un inicio de cero para construir lo que queramos. Pero no. Lamento informarles que la página en blanco no existe cuando se refiere a cambio de año. Es mentira. Escribimos sobre lo que ya está escrito. El balance no sirve para borrar el pasado, sino para entender con qué bolígrafos y colores vamos a escribir y dibujar el siguiente capítulo.</p>
<p>Los seres humanos somos un palimpsesto. Textos escritos sobre otros textos.</p>
<p>Aunque soy irónica y desconfiada con el tema del balance anual, reconozco que necesitamos el 31 de diciembre para hacer ese clic mental de una etapa nueva. El balance es el umbral de Jano: una cara mira hacia atrás para aprender, y la otra mira hacia adelante para imaginar.</p>
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        <author>Diana Patricia Pinto</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Plétora</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=124588</guid>
        <pubDate>Mon, 12 Jan 2026 03:37:48 +0000</pubDate>
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Diana Patricia Pinto</media:credit>
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        <item>
        <title>Noche de striptease con el señor presidente</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/noche-de-striptease-con-el-senor-presidente/</link>
        <description><![CDATA[<p>Aquí están las pruebas irrefutables de que el primer mandatario de izquierda sí estuvo en un sitio de chicas malas, y además pidió descuento: dos por el precio de una. Con esta crónica, el autor aspira a ganarse el Premio Simón El Bobito de Periodismo.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size wp-block-paragraph"><em>Foto tomada de la cuenta de X del presidente Gustavo Petro y cartel de la película Striptease con Demi Moore.</em></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-small-font-size wp-elements-88d641ce648190c3ed13952c80295321 wp-block-paragraph"></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-29086aabda5bd69d37d2853582b2ce17 wp-block-paragraph"><strong>—</strong><em><strong>Gus, le tengo un sitio del putas aquí en Lisboa. A Leyva no se le ocurriría seguirnos hasta allí </strong></em><strong>—le dijo Armandito al señor presidente.</strong></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-9eb816f294ca384ef2549d1e976ac2ed wp-block-paragraph"><em><strong>“&#8230; cómo me gustaría ser otro (&#8230;) que yo nunca más pueda vivir ni sentir o desear”: </strong></em>Fernando Pessoa, escritor portugués, en &#8220;<em>El libro del desasosiego</em>&#8220;.</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-106a309e3d46887e59041f1a5d795af3 wp-block-paragraph"><em>&#8220;<strong>Hay dos cosas que he aprendido en la vida, a no acostarme con mujer de la que no nazca nada en mi corazón, y a no comprar el sexo cuando aun soy capaz de la seducción y de la poesía. Siempre hay que combinar la sexualidad con la cultura, eso se llama erotismo&#8221;</strong>,</em> trinó de veras el presidente. </p>



<p class="wp-block-paragraph">El periodismo colombiano se raja en materia de humor, así quedó claro en la última edición del Premio Simón Bolívar de Periodismo. El jurado <a href="https://premiosimonbolivar.com/ganadores/2025/humor">declaró desiertas dos categorías</a> (humor en video y humor en texto). En la categoría de humor en audio no hubo postulaciones. &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">¡Y a qué horas vamos a ponernos chistosos con tanta tragedia nacional! No hay día que aquí a uno no se le pongan los pelos de punta. Nomás miren los titulares de esta semana. Jotapé Hernández (no confundir HP con Honorable Parlamentario, o al revés<em>),</em> sería cabeza de lista al senado por el Partido Verde; la sexagenaria turista francesa Ingrid Betancur se lanza al Senado con su bala de oxígeno, Abelardo De La Espriella eliminará el ajiaco santafereño si llega a Casa Estudio de Nariño y Miguel Uribe papá propone parar soldaditos de plomo en la entrada del Ministerio de Defensa para que parezca Ministerio de Guerra.</p>



<p class="wp-block-paragraph">¿Y a nosotros quién nos defiende de estos políticos lenguaraces?</p>



<p class="wp-block-paragraph">La más reciente de nuestras tragedias es una noticia vieja: que el señor presidente de la República se fue a ver <em>viejas empelotas</em>…  y no en la penúltima página de El Espacio, sino en en un club nocturno de Lisboa.</p>



<p class="wp-block-paragraph">—¿Con el dinero del erario?</p>



<p class="wp-block-paragraph">—No Hilario. Podemos confirmarle al país que se gastó doscientos mil devaluados pesitos, los cuales pagó con su tarjeta de crédito y el sudor de su trabajo. Mejor dicho, como falló Nequi, pagó en dólares aprovechando que el billete gringo está por el suelo, como la imagen de míster Donald <em>cabeza de naranja</em> Trump.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En un acto inédito en Colombia, el presidente se destapó al igual que las chicas portuguesas, y mostró las cuentas claras y el chocolate espeso, mientras las niñas exhibían su par de ayudas humanitarias, exponiéndose a un resfriado. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Dice El País de España: “A principios de 2023, además, gastó 209.000 pesos (unos 50 dólares) en el Menage Strip Club, un club de&nbsp;<em>striptease</em>&nbsp;en Lisboa que se promociona así en su sitio web: <em>“Nuestras chicas más atractivas están listas para darte una experiencia inolvidable, satisfaciendo todos tus sueños y deseos”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Pues bien, este cronista hizo un viaje relámpago a la tierra del gran Fernando Pessoa, y en el mismísimo burdel obtuvo en exclusiva la lista de deseos que por escrito pidió el mandatario de izquierda, usando la derecha.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Mientras las niñas se balanceaban zigzagueantes en el tubo de <em>pole dance</em>, el presidente soñaba que ya era 7 de agosto de 2026 por la tarde y le entregaba la banda presidencial a un hombre, cuyo nombre es difícil de precisar, porque sólo se le veía la chivera. En el sueño Petro estaba feliz, sin la señora al lado pero con Armandito y todos sus hijos, menos aquel al que él no crio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el sueño sus enemigos le gritaban que no se las diera de avión con<a href="https://www.elespectador.com/judicial/la-compra-de-los-aviones-gripen-una-inversion-billonaria-para-una-guerra-que-colombia-no-libra/"> los aviones Gripen</a>, lo tildaban de burgués neocomunista y le preguntaban que cuánto se gastó en retoquitos, porque tenían ganas de quitarse diez años de encima como él. En cambio, Petro se los quería quitar a ellos de encima, arrojándoles una Asamblea Constituyente al primer descuido.  </p>



<p class="wp-block-paragraph">El presidente quedó fascinado con su nuevo título: burgués neocomunista. Porque el poscapitalismo socialista sí es posible, según <a href="https://elpais.com/ideas/2025-11-09/karl-marx-esta-vivo-y-tiene-muchos-herederos.html">esta reinterpretación del marxismo</a>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">—¿Se pueden dos por el precio de una?, preguntó entre impaciente y tímido el mandatario, en medio del ruido y las luces de neón de aquel lugar mágico.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En su portugués chapaleado, Armandito le tradujo a la madame. —<em>Dois pelo preço de um</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">—Claro, Su Excelencia, le respondió la <em>madame</em>, que de inmediato ordenó traerles dos por el precio de una: dos jarradas de tinto, pues él y Armandito estaban casi <em>foqueados </em>por el calor de una noche lujuriosa, metidos en una cabina especial que el club de striptease dispuso para ellos con el fin de apartarlos de las miradas curiosas y, sobre todo, para mantener a raya los espías que envió Leyva. A sus 80 agostos el doctor Álvaro todavía tenía alientos para fastidiar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Aquí están las fotos que los delatan, mientras llegaba el tinto que los despertó, pues la noche aún era joven. Armandito tuvo el descaro de publicarlas en Instagram, aunque se rumora que lo hizo el doctor Leyva tras <em>hackear</em> su cuenta.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="702" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/21214356/ZETA-STRIPTEASE-PETRO-DORMIDO-1024x702.jpg" alt="" class="wp-image-122657" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/21214356/ZETA-STRIPTEASE-PETRO-DORMIDO-1024x702.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/21214356/ZETA-STRIPTEASE-PETRO-DORMIDO-300x206.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/21214356/ZETA-STRIPTEASE-PETRO-DORMIDO-768x526.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/21214356/ZETA-STRIPTEASE-PETRO-DORMIDO.jpg 1080w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Luego, con una sonrisita pícara entre pecho y espalda, una de las chicas, la más voluptuosa de las <em>garotas</em>, cayó en sus brazos con lápiz y papel, y el mandatario escribió su lista de deseos, como prometía la publicidad del Menage Strip Club, que como su nombre lo indica, pero con jota, es el conjunto de muebles, utensilios y enseres de una casa.  Y esta también era una casa… de citas pero al fin casa.  </p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size wp-block-paragraph"><strong>Petro viste de Prada </strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">La lista de Petro fue a parar al pozo de los deseos, y de allí este desviado especial la rescató. Aquí está en exclusiva para los suscriptores de <strong>El Espectador.</strong> A los medios que quieran reproducirla, se les exhorta a citar la fuente, so pena de una revolcada si incumplen la ley de derechos de autor, una vez sean cogidos con las manos en la masa como el presidente Trump con la supuesta <em>fellatio </em>a Clinton, lo que nunca ocurrió, ya que <a href="https://www.lasillavacia.com/detector-de-mentiras/falso/video-de-trump-tocando-la-entrepierna-de-bill-clinton-fue-creado-con-ia/">la tocada en la entrepierna fue creada con IA.</a></p>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-11c35804441f2c3c1304e581dbd23183 wp-block-paragraph">·&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Desearía que el cardenal Ligui Parolin sea el próximo papa, ya que esta vez ganó Robert Francis Prevost, Su Santidad León XIV, en reemplazo del papa Bergoglio.</p>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-d28ee7dda8db112bd0b88bebaec05f37 wp-block-paragraph">·&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Deseo comprar otro par de <em>Ferragamos</em> para andar con más cuidado por este mundo cruel y farragoso.</p>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-05f08fce5250f2b13ad26bb8d5dab862 wp-block-paragraph">·&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Deseo un reloj Gucci y un vestido Prada para llegar a tiempo al juramento de bandera de Iván, <em>El Grande</em>.</p>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-2fbf05697632591706988a3dac0115f5 wp-block-paragraph">·&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Deseo reconciliarme con Vero.</p>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-b1b57e3e4ca7c9779dd7251840ff9a2d wp-block-paragraph">·&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Y por último, deseo unas vacaciones extra en Portugal porque son más chéveres los clubes de stripteases que las cura para la artritis que ofrece la EPS.</p>



<p class="wp-block-paragraph">&nbsp;Al regresar al país, el mandatario fue bombardeado por las preguntas de los incisivos reporteros:  Y él, como ya se le volvió costumbre, los bombardeó a punta de trinos: —<em>&#8220;Algún día contaré por qué me gasté 40 euros en ese sitio&#8221;</em>, respondió al comenzar esta semana tan explosiva. </p>



<p class="wp-block-paragraph">El presidente se declaró satisfecho: Fue la mejor inversión de la vida, pues por fin cesaron los rumores sobre sus gustos, y  así quedó claro, por siempre y para siempre amén, que en Palacio solo hubo un kínder a finales del siglo pasado, ciertamente. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Además, en el reporte de la <a href="https://www.elespectador.com/politica/petro-en-lista-clinton-este-es-el-informe-de-la-uiaf-con-las-alertas-en-cuentas-bancarias-del-presidente-noticias-hoy/">Unidad de Información y Análisis Financiero</a> (UIAF) quedó claro que el señor presidente siempre viaja en avión, nunca en canoa&#8230; ¡el que entendió, entendió!</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>FIN</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=122653</guid>
        <pubDate>Sun, 23 Nov 2025 13:10:24 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/23072155/ZETA-STRIPTEASE.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Noche de striptease con el señor presidente]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Filosofía y vejez: “cuando uno está viejo ya no lo emplean ni para botar mierda”.</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/filosofia-y-coyuntura-2/filosofia-y-vejez-cuando-uno-esta-viejo-ya-no-lo-emplean-ni-para-botar-mierda/</link>
        <description><![CDATA[<p>Inspirándonos en el libro &#8220;El tiempo que queda. Sobre envejecer en el fin del mundo&#8221; (Ariel, 2025) de Laura Quintana, presento este corto texto sobre vejez y filosofía, recordando a María Cenobia Varela, una campesina tolimense cuidadora, llena de sabiduría práctica para la vida. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"><em>A María Cenobia Varela (1929-2019).</em> </p>



<p class="wp-block-paragraph">Ella era María Cenobia Varela, mi abuela, una mujer campesina, con sus décadas a cuestas, con sus múltiples experiencias, que crió y <em>cuidó</em> a hijos e hijas, a nietos, propios y extraños, que en la finca campesina se levantaba a las 5 a.m., o más temprano, que molía el maíz y hacía y asaba las arepas en el fogón de leña, que cocinaba el caldo con papas y el chocolate, que limpiaba la casa, cocía el almuerzo, la comida, que calentaba el café de la noche, y que se iba, al final del día, cansada, a dormir a las 9 p.m, sin antes darnos dulces o persignarnos. Mi abuela que no tenía muchos horizontes, que no se proyectaba tanto en el futuro, sino que vivía el día a día, en el tedioso presente, en sus tareas y faenas repetitivas…como el minutero del reloj. Mi abuela que se levantaba y se acostaba todos los días haciendo lo mismo, pero en función de la reproducción de la vida y la rutina de muchos otros…mi abuela que no tuvo ambiciones propias, sino que hacía todo en función de los demás, de sus hijos, hijas, esposo, nietos, trabajadores, jornaleros, animales domésticos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">&nbsp;Recordé todo eso tras la lectura del bello libro “El tiempo que queda. Sobre envejecer en el fin del mundo” de la filósofa colombiana Laura Quintana. En este libro Laura trata con profundidad y aristas las vicisitudes de la vejez, sus achaques, sus soledades y desgracias, pero también sus potencias y aperturas. Porque la vejez no es solo una carga, es un tiempo compuesto, acumulado, con muchas posibilidades, relacionamientos y afectos nuevos; la vejez también puede ser la suma de una juventud acumulada, de las pérdidas y las ganancias que nos han dejado muchas lecciones y aprendizajes a través del tiempo. La vejez es la valiosa experiencia escrita en el cuerpo, en nuestros rostros, en nuestro propio tiempo… en el periplo del vivir y el existir: la vejez es el peso del tiempo en nuestra propia historia, corporal y concreta.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="566" height="690" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/16080019/laura.webp" alt="" class="wp-image-122469" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/16080019/laura.webp 566w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/16080019/laura-246x300.webp 246w" sizes="auto, (max-width: 566px) 100vw, 566px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Las reflexiones sobre la vejez que hace Laura Quintana, pero también la filósofa francesa Simone de Beauvoir, donde hablan sobre el trato social a la vejez, el desgaste y el declive del cuerpo del anciano, del viejo, entre otros temas, me hicieron recordar una frase de mi abuela María Cenobia: “Cuando uno está viejo ya no lo emplean ni para botar mierda”. Sé, por lo que he indagado, que esta frase se usa (eso que llaman <em>pragmática del lenguaje</em>) en muchas regiones del país. Decidí, entonces, averiguar cómo la misma había llegado al <em>habla</em> de mi abuela, cómo empezó a ser parte de su experiencia, de sus dichos, de su lenguaje coloquial diario, habitual. El camino fue mi madre, Nelly, la misma que guarda en su memoria todos esos recuerdos, esos hechos y muchas anécdotas. Le pregunté: “madre, ¿sabe de donde proviene esa frase?” Su respuesta fue inmediata. Sabía exactamente cuándo y cómo la frase había sido pronunciada, cómo había llegado a los labios de mi abuela. &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">La historia se remonta al 13 de noviembre de 1985. Ese año, como es bien sabido, el nevado del Ruiz explotó, creó una avalancha que arrasó con un pueblo llamado Armero, en el Tolima. Allí vivía una tía segunda mía, la tía María, otra de esas “ancestras” de las que habla Quintana en su libro. Mi tía, como muchos de los damnificados de la época, terminó en el barrio <em>Santa librada</em> en el sur de Bogotá. Allá fueron arrojados después que la avalancha de lodo, cenizas, piedras y escombros destruyeran al pueblo. Los ríos Lagunilla y Recio desarraigaron a muchos de los sobrevivientes, los cuales se esparcieron por muchas partes distintas del país. Mi tía, como muchos otros, terminaron en lugares extraños, alejados de su pueblo, Armero, borrado por la catástrofe natural. En el sur de esa monstruosa ciudad mi tía y muchas familias del Tolima tuvieron que iniciar sus vidas de nuevo, como si nunca hubieran pertenecido a algún lugar. Ese desarraigo aún lo cargan en sus memorias, como hemos visto en los noticieros estos días, pues fueron desanclados de su espacio vital. </p>



<p class="wp-block-paragraph">En esas peripecias, mi tía María, acosada por la ciudad, por las exigencias de supervivencia, con la necesidad inscrita en su cuerpo, instó a su marido, a Don Domingo, a conseguir trabajo. Se dirigió a una tienda, presentó a su esposo, y pidió trabajo a su nombre. Se lo pidió a un tendero que al ver a Don Domingo, un señor de sesenta años, aporreado por el tiempo, le dijo con franqueza a mi tía: “cuando uno está viejo ya no lo emplean ni para botar mierda”… “Póngalo a barrer la casa”.&nbsp; No sé qué pensó mi tía María frente a la respuesta del tendero, pero es claro que entendió el mensaje: su esposo estaba muy viejo, ya no servía para nada. Pero la respuesta del tendero contiene algo más, pues pone de presente cómo en nuestras sociedades las labores domésticas, “barrer la casa”, son despreciadas y subvaloradas. Esta postura frente a las labores de la casa, del cuidado, el cual es, como dice Laura, “relacional y generativo”, no advierte que sin ellos sería imposible la reproducción de la vida y del sistema social mismo. Feministas como Silvia Federici, consciente de que las mujeres han sido fábrica de cuerpos para la explotación capitalista, han puesto de presente que <em>el capitalismo mismo no sería posible sin el trabajo doméstico no pago de las mujeres</em>. Los cuidados de las mujeres en las casas, material, afectivo, son el subsuelo sobre el cual existe y se reproduce el sistema social mismo.&nbsp;&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Mi tía María le contó la experiencia a mi abuela María Cenobia, supongo que con un poco de vergüenza; luego, la escuchó mi madre y no sé cuántos más. Así llegó hasta mí, a estas páginas. Estoy seguro que varios, entre mis ocho hermanos, también la han escuchado. La frase está ahí, como un clavo en la memoria. Hoy esa frase me hace pensar en muchas cosas que trata Laura en su libro, y que me han inquietado a mí también: ¿por qué existe esa representación meramente negativa de la vejez? ¿Por qué valoramos tan poco a nuestros mayores? ¿Por qué empiezan a ser, tras cierta edad, considerados como cargas para la familia, pero también para el Estado y sus sistemas de seguridad social, salud, pensiones, etc.? En realidad, la frase dice mucho. Pone de presente que a cierta edad dejamos de ser productivos para el sistema, que ya no aportamos y que no podemos trabajar o, de hacerlo, rendimos menos. Al interior del capitalismo todo aquello que no produce se queda al margen de la historia, es barrido por los imperativos de la rapidez, el rendimiento, la eficiencia y la ganancia. El anciano no solo queda al margen del mundo laboral, sino que, en muchos casos, queda condenado a la precariedad y hasta a la indigencia. Los ancianos habitantes de las calles, por ejemplo, parecen lanzados a sus últimas soledades en condiciones indignas…como si su vida no hubiera valido nada. Es <em>la soledad de los moribundos</em> de la que habló Norbert Elías. Más, aun, las transformaciones en la familia como institución y el desmonte cada vez mayor de los servicios sociales del Estado auguran un futuro no muy prometedor para la vejez al interior del capitalismo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ahora, la apreciación negativa de la vejez tiene su explicación en el sistema de valores actuales. Es lo que Quintana llama el “imperativo de la juventud”, propio de un mundo donde, como decía ya Eric Hobsbawn, la vida empieza en declive a partir de los treinta años. Bajo este imperativo: “hay que demostrarse joven y luchar por serlo (o parecerlo) para integrarse a la sociedad: para tener más y mejores opciones en el mercado laboral […] para estar a la vanguardia- o al menos al tanto- de las transformaciones técnicas, <em>para ser aceptado y deseado, para disfrutar la multitud de ‘experiencias’ que se pueden consumir y postear”. </em>Por eso se impone un “culto a lo joven de la mano con un rechazo del cuerpo viejo, asumido como feo, improductivo e incluso odiable”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si hoy, gracias a la sociedad velocífera del rendimiento, donde el sujeto es una especie de hámster en su jaula dando vueltas, reiniciando una y otra vez sus rutinas llenas de ansiedad, donde el individuo parece un esquizofrénico, frenético, que no puede permanecer en calma, la percepción social sobre el declive productivo se ha reducido a los cuarenta años de vida útil, en los próximos años los parias sociales, sin protección, serán multitud. El <em>imperativo de la juventud</em> no solo desvaloriza al viejo, sino que distorsiona la autopercepción del individuo creando auto-odio y autodesprecio. La lucha por la viralidad en las redes, la persecución de los <em>likes</em>, el mostrarse exitoso a toda hora y no parecer un fracasado, aumentan ese desprecio por la vejez, por el tiempo vivido y acumulado en el cuerpo. Pero despreciar nuestra edad, nuestro tiempo, es renegar de la vida, de las experiencias, de los entramados que nos constituyen, de nuestras relaciones con otros; es renegar de los fracasos y de las glorias de los que tanto hemos aprendido; es simplificar la vida, intentar matar inútilmente el pasado que nos ha traído hasta este presente. Y, ante todo, es una negación de la realidad, es un anti-realismo negacionista. “Nada de lo real debe ser humillado” decía María Zambrano, y el que niega la vejez, niega una realidad. Niega, también, la verdad de Perogrullo de que “el tiempo no deja en paz a nadie” y de que es inútil luchar contra lo inevitable, pues, como digo en otro lado, “la vejez es siempre una realidad en marcha”, por eso mismo tenemos que acoger “la vejez que seremos”. Sobre este negacionismo dice Quintana: “este rechazo muestra un odio a quien se ha sido y a quien se puede ser. Bajo su influjo, es como si desprendiéramos a la vida de la forma que ha ido adquiriendo, en medio de las alteraciones que la van configurando”. Diríamos que negar nuestra vejez es renegar de sí mismo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No podemos asumir un optimismo idílico sobre la vejez como hace Cicerón, creyendo que nos acerca a la muerte con la cual “el alma parte a mejores destinos”, pero tampoco podemos asumir esa visión negativa y pesimista que expone Norberto Bobbio en su libro <em>De senectute. </em>En este texto, que tiene el mismo título que el de Cicerón, nos dice que al estar muy viejos: “Al visitar los lugares de la memoria se agolpan a tu alrededor los muertos, cuya tropa resulta más numerosa cada año”. No. Hay muchas maneras de vivir la vejez, que van desde la indiferencia, el que cuida del mundo y cuida de sí para estar lo mejor posible, el que la vive con resignación, el que vive ya como exiliado de este mundo, hasta el que la padece con desesperación debido a una enfermedad horrible, de esas que pueden llegar con la vejez.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De lo que se trata, al estar viejo, es de <em>acoger</em> la vejez, la experiencia, el tiempo y su realidad (aceptar la <em>facticidad</em> y la <em>materialidad del tiempo</em>, dice Quintana); se trata de vivir lo mejor posible, con los vínculos sostenedores activados, en compañías, con pequeñas alegrías y reencuentros, con ocupaciones simples al alcance de nuestro vigor y fortalezas; se trata de mantenerle o buscarle un sentido al tiempo que falta aprovechando las aperturas y nuevas posibilidades que cada relación que tejemos, que cada vinculo nuevo que creamos, que cada acción que emprendemos, genera, pues un acto despliega siempre rutas imprevistas. Se trata de que podamos seguir siendo humanos, dignos, como lo dice Simone de Beauvoir. Todo esto puede ocurrir ojalá en sociedades que cuenten con <em>marcos robustos de protección social</em> donde los viejos no quedan al margen de la poca historia que les queda.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Creo que mi abuela, María Cenobia, vivió feliz su larga vejez. En medio de los trabajos y los días parecía estarlo. No padeció necesidades materiales y se entretenía en sus rutinas, disfrutaba también de la visita de sus nietos y sus nietas, sus hijos, y vecinos. Pues recuerdo que años atrás, aún en vida de mi abuelo, su casa era como las de los Buendía de <em>Cien años de soledad. </em>No pasaban cosas fantásticas o mágicas, pero allí quien llegaba era bien recibido, era bien acogido. Había comida para todos y mi abuela nunca mostró una pizca de infelicidad. Era amable y dura con sus afectos, pero pródiga en lo importante, en todo aquello que fuera sostener y reproducir la vida de los cercanos. Murió surcando los noventa años, de un cáncer, pero se mantuvo con valentía, siendo fuerte, hasta donde pudo. Ella es, por eso, para todos nosotros, una matriarca, una “ancestra”, <em>una que caminó primero que uno por esta vida</em> y que nos brindó sus enseñanzas, afectos y cuidados. &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Referencias</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Beauvoir, Simone. <em>La vejez. </em>Bogotá, Penguin Random House Grupo editorial, 2021.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Bobbio, Norberto. <em>De senectute. </em>Madrid, Taurus, 1997.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cicerón, Marco Tulio. <em>La ancianidad [De senectute]. </em>Santiago, LOM editores, 2017.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Elías, Norbert. <em>La soledad de los moribundos. </em>México, Fondo de Cultura Económica, 2009.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Federici, Silvia. <em>La inacabada revolución feminista. Mujeres, reproducción social y lucha por lo común. </em>Bogotá, Desde abajo, 2014.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pachón, Damián. <em>La vida, la vejez y la muerte. </em>Bogotá, Desde abajo, 2024.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Quintana, Laura. <em>El tiempo que queda. Sobre envejecer en el fin del mundo. </em>Bogotá, Ariel, 2025.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Zambrano, María. <em>Claros del bosque. </em>Barcelona, Seix Barral, 1977.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Zambrano, María. <em>Las palabras del regreso. </em>Madrid, Cátedra, 2019.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Damian Pachon Soto</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Filosofía y coyuntura</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=122462</guid>
        <pubDate>Sun, 16 Nov 2025 13:10:16 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/16080602/Abuela.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Filosofía y vejez: “cuando uno está viejo ya no lo emplean ni para botar mierda”.]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Damian Pachon Soto</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Inclusión agroindustrial con GE Oleflores y @fedecacao en streaming de @elespectador, 08oct</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/inclusion-agroindustrial-con-ge-oleflores-y-fedecacao-en-streaming-de-elespectador-08oct/</link>
        <description><![CDATA[<p>Este miércoles 08 de octubre, de 5:30 pm a 6:00 pm, en el portal web y redes sociales (YouTube y FaceBook) de El Espectador, entrevista con José Pardo, gerente de Alianzas Estratégicas del Grupo Empresarial Oleoflores; Luis Eduardo López, gerente técnico de Federación Nacional de Cacaoteros, Fedecacao, y las pequeñas palmicultoras Nelcy Vega (Becerril, Cesar) [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Este miércoles 08 de octubre, de 5:30 pm a 6:00 pm, en el portal web y redes sociales (YouTube y FaceBook) de El Espectador, entrevista con <strong>José Pardo</strong>, gerente de Alianzas Estratégicas del Grupo Empresarial Oleoflores; <strong>Luis Eduardo López</strong>, gerente técnico de Federación Nacional de Cacaoteros, Fedecacao, y las pequeñas palmicultoras <strong>Nelcy Vega</strong> (Becerril, Cesar) y <strong>Juana Ramírez</strong> (María La Baja, Bolívar), conducida por <strong>Leidy Mesa Medina</strong>, sobre inclusión de pequeños productores agrícolas en cadenas de valor agroindustriales. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Será la emisión 161 de <strong>«Revista Colombia Afro TV», </strong>en décima temporada (sexto año), un programa de la <strong>Fundación Color de Colombia</strong> en alianza con <strong>El Espectador.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">La conductora del episodio, <strong>Leidy Mesa</strong>, les hará estas <strong>preguntas orientadoras </strong>a los panelistas invitados.</p>



<ul class="wp-block-list">
<li>Para <strong>José Pardo</strong>, de Oleoflores: 1) ¿Cómo es la estrategia de alianza de Oleoflores con productores de menor escala, es a nivel individual o deben estar agrupados?</li>



<li>Para <strong>Luis E. López</strong>, de Fedecacao: 2) Los pequeños y medianos cacaoteros tienen alianzas estratégicas con grandes compañías?, por ejemplo con Casa Luker y Nacional de Chocolates?</li>



<li>Para <strong>Nelcy</strong> y<strong> Juana</strong>, palmicultoras: 3) ¿Cuáles son los beneficios para un pequeño palmicutor de hacer alianza con un grupo empresarial grande como Oleoflores?</li>



<li>Para <strong>José Pardo</strong>, de Oleoflores: 4) ¿En cuáles plantas extractoras los pequeños productores son accionistas y cómo funciona su participación en el gobierno corporativo?</li>



<li>Para <strong>Luis E. López</strong>, de Fedecacao: 5) La producción nacional de cacao está más en grandes, pequeños y medianos,  y se produce todo el cacao que se necesita para procesar en Colombia?</li>



<li>Para <strong>Nelcy</strong> y <strong>Juana</strong>, palmicultoras: 6) Cómo son sus ingresos del cultivo , como la va en productividad , el servido de asistencia técnica como le ha a ayudado a mejorar su productividad sostenible?, y Juana, cómo le va con los dividendos como accionista de planta extractora?</li>



<li>Para <strong>José Pardo</strong>, de Oleoflores: 7) ¿Qué servicios les presta Oleoflores a los palmicultores de pequeña escala y cuál es la forma de pago?</li>



<li>Para <strong>Luis E. López</strong>, de Fedecacao: 8) qué servicios presta Fedecacao a los productores?</li>



<li>Para <strong>Nelcy</strong> y <strong>Juana</strong>, palmicultoras: 9) ¿Qué es lo más exigente de cumplir las obligaciones como aliado del grupo empresarial Oleoflores?</li>



<li>Para <strong>José Pardo</strong>, de Oleoflores: 10) La palma africana en Colombia ha tenido crisis por enfermedades. ¿Por qué un campesino de las regiones donde está la industria debería considerar meterse al negocio?</li>



<li>Para <strong>José E. López</strong>, de Fedecacao: 11) cuál es la proyección para el cacao en Colombia?  Qué mercados externos son posibles?</li>



<li>Para <strong>Nelcy</strong> y <strong>Juana</strong>, palmicultoras: 12) En estos años, ¿usted ha pensado en cambiar de cultivo o sería muy costoso?</li>



<li>Para <strong>José Pardo</strong>, de Oleoflores: 13)¿Por qué cree que el ejemplo del Grupo Empresarial Oleoflores de su alianza con pequeños productores no se ha extendido a otros grandes empresarios,</li>



<li>qué es lo más difícil de gestionar día a día esa relación con los pequeños palmicultores?</li>



<li>Para <strong>Luis E. López</strong>, de Fedecacao: 14) hay grandes compañías con las cuales los pequeños y medianos cacaoteros quisieran hacer alianzas productivas estratégicas?</li>



<li>Para <strong>Nelcy </strong>y <strong>Juana</strong>, palmicultoras: 15) ¿Cómo ve a las nuevas generaciones en los agronegocios?</li>
</ul>



<h2 class="wp-block-heading">Revista Colombia Afro TV</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Este es un espacio de amplia difusión para tratar temas de interés estratégico de la población afrocolombiana, con expertos y líderes de opinión.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Temas de 2025:</strong>&nbsp;<a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/riohacha-2035-en-vivo-por-el-espectador-19feb/">Riohacha 2035 (19feb)</a>,&nbsp;<a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/quibdo-urbanismo-y-pot-en-vivo-por-el-espectador-05marzo/">Quibdó<strong>:</strong>&nbsp;urbanismo y POT</a>&nbsp;(05marzo),&nbsp;<a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/tumaco-2040-en-streaming-el-espectador/">Tumaco 2040</a>&nbsp;(19marzo),&nbsp;<a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/william-klinger-sobre-biodiversidad-y-desarrollo-sostenible-en-el-choco-en-streaming-en-el-espectador/">William Klinger y Biodiversidad y desarrollo sostenible en el Chocó</a>&nbsp;(19marzo);&nbsp;<a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/arreglar-ciudades-y-pot-urbam_eafit-cideruniandes-y-upbcolombia-en-streaming-el-espectador/">Arreglar ciudades y POT</a>, con @urbam_EAFIT, @CiderUniandes y @upbcolombia (02abril);&nbsp;<a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/centenario-de-jacobo-perez-escobar-con-fcarrilloflorez-y-amylkaracosta-en-dia-de-la-afrocolombianidad-por-elespectador-hoy-6pm/">Centenario de Jacobo Pérez Escobar</a>, con exministros Fernando Carrillo Flórez y Amylkar Acosta;&nbsp;<a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/libertadparaarnold-sos-en-el-espectador-por-secuestro-de-director-de-codechococar/">#LibertadParaArnold&nbsp;</a>SOS por secuestro de director de @CodechocoCar;&nbsp;<a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/futuro-de-casas-de-cultura-municipal-en-streaming-en-elespectador/">Futuro de Casas de Cultura municipal, con Asocajas y Comfenalco</a>;&nbsp;<a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/uraba-plataneros-y-exportacion-con-uniban-udea-y-alcaldiadeturbo-en-streaming-de-elespectador-24sept/">Urabá: plataneros y exportación</a>, con Unibán, @UdeA y @alcaldiadeTurbo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La producción técnica está a cargo de AXTV Producciones, y la producción y dirección general en cabeza de&nbsp;<strong>Fundación Color de Colombia.</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="932" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/10/06190206/08-oct-Inclusion-en-agroindustrias-flyer--932x1024.jpg" alt="" class="wp-image-121135" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/10/06190206/08-oct-Inclusion-en-agroindustrias-flyer--932x1024.jpg 932w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/10/06190206/08-oct-Inclusion-en-agroindustrias-flyer--273x300.jpg 273w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/10/06190206/08-oct-Inclusion-en-agroindustrias-flyer--768x844.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/10/06190206/08-oct-Inclusion-en-agroindustrias-flyer-.jpg 1076w" sizes="auto, (max-width: 932px) 100vw, 932px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">*Trazador misional de esta publicación de <strong>Fundación Color de Colombia</strong>: <strong>Línea estratégica 3:</strong> <em>Empoderamiento económico y calidad de vida.</em> <strong>Iniciativa:</strong> <em>apoyo a inclusión de pequeños productores agropecuarios en cadenas de valo</em>r.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Fundación Color de Colombia</author>
                    <category>República de colores</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=121131</guid>
        <pubDate>Tue, 07 Oct 2025 00:49:04 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Inclusión agroindustrial con GE Oleflores y @fedecacao en streaming de @elespectador, 08oct]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Fundación Color de Colombia</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Ideas para crear un club de lectura entre amigos</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/ideas-para-crear-un-club-de-lectura-entre-amigos/</link>
        <description><![CDATA[<p>Claudia Forero, una escritora colombiana radicada en Londres, nos habla sobre el placer de leer y pertenecer a un club de lectura. Además, personas de su entorno literario nos transmiten sus experiencias en estos espacios. &#8220;Aquí encontré la forma colectiva de ejercer la lectura&#8221;, dice ella.  </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size wp-block-paragraph"><em>“Une tu voz a mi voz” es el club de lectura de “Bambo-leo”, en San José del Guaviare, la primera librería de la selva, que así figura en el directorio<strong> </strong>de librerías de</em> <em>Colombia, de la Cámara Colombiana del Libro</em>.</p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size wp-block-paragraph"><strong>Hay maneras de amar, la lectura es una de ellas</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Por Claudia Forero, </strong>escritora colombiana. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Leer puede parecer una actividad inaccesible, costosa, aburrida, asociable.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para muchas personas todo esto puede ser una gran verdad. Sin embargo, transformable.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A veces, solo con modificar el entorno en donde se lee, puede generar cambios significativos. También las maneras de motivar la lectura, o el encontrar las circunstancias favorables para esa actividad, generan esos cambios.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>En mi casa de infancia, siempre había libros, aun en los baños.</strong> Los libros tenían vida, hacían parte de nuestra cotidianidad, yacían en el sofá de la sala, en la mesita de noche de la alcoba, en el comedor. Eran unos seres vivos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Papá fue en gran parte el propagador de ese ambiente y mamá abrió su casa a esa posibilidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para nuestro progenitor acceder a un libro de niño le fue esquivo, pero siempre tuvo entre sus anhelos esa actividad que para entonces era una columna importantísima en la formación. El consolidó su vocación de lector con <em>El</em> <em>Peneca</em>, una revista infantil chilena que se publicó regularmente entre 1908 y 1960. Él, la heredaba de un niño italiano de su misma edad y quien era nieto de la dueña del Palace. Salía de trabajar con chocolates en los bolsillos y con las historietas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Encontró en la lectura mundos maravillosos y ese amor nos lo transmitió a nosotros, sus hijos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cuando pudo comprar su casa, construyó para nosotros una biblioteca, un sitio exquisito, sencillo, con paredes imitando la madera. Teníamos a Julio Verne, la enciclopedia Ilustrada Cumbre de cubiertas gruesas, rojas y negras con ribetes dorados; los clásicos rusos, los clásicos franceses, los autores criollos, García Márquez, los poetas latinoamericanos, literatura latinoamericana en general, libros de historia universal, de la Segunda Guerra Mundial. Y, de ñapa, <em>Selecciones</em> y S<em>putnik</em>, contrastes bien curiosos como también libros en alemán (no lo hablábamos ni lo leíamos) y la colección de novelas Salvat.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Olía a libro, allí nos sentábamos con amigos. Había una lámpara de pie y unas poltronas maravillosas de colores fuertes, cómodas para leer, una mesita de centro roja y otra esquinera con una mata de begonia y un helecho al lado de la ventana.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La salita, como llamábamos ese preciado lugar, con su decoración singular con muebles de segunda y de tercera mano, fue el centro de nuestras vidas por muchos años. Papá siempre soñó con crear esta atmósfera para que nos deleitáramos&nbsp;leyendo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y lo hicimos</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="768" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/14090334/ZETA-LITERATURA-CLAUDIA-FORERO-768x1024.jpg" alt="" class="wp-image-118017" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/14090334/ZETA-LITERATURA-CLAUDIA-FORERO-768x1024.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/14090334/ZETA-LITERATURA-CLAUDIA-FORERO-225x300.jpg 225w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/14090334/ZETA-LITERATURA-CLAUDIA-FORERO-1152x1536.jpg 1152w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/14090334/ZETA-LITERATURA-CLAUDIA-FORERO.jpg 1200w" sizes="auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px" /></figure>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size wp-block-paragraph"><em>Claudia Forero, escritora y autora de la novela “El último Pas de Deux: una hija por una gota de vino”. </em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Ya esos son recuerdos de infancia. Hoy vivo en Londres, llevo más de 27 años en este país y he descubierto otras formas de continuar leyendo, de continuar descubriendo esos otros mundos y de fortalecer ese amor, aunque ya no en nuestra salita.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Aquí he encontrado la forma colectiva de ejercer la lectura. Yo lo he hecho a través de grupos de escritura, pero<strong> tengo muchos amigos que pertenecen a clubes de lectura cuyos orígenes datan aproximadamente de 1929, con<em> The Book Society</em>, considerado como el precursor de los modernos clubes de lectura.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Les pregunté a tres amigas sobre su experiencia en estos clubes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las tres coinciden en lo mismo. No se necesita sino tener el grupo, el lugar, el acceso a los libros y la reflexión sobre los mismos; es una actividad agradable, se asocia al colectivo, un café, una comida, la parte social que enriquece el ejercicio y, obviamente, una mente abierta a lecturas diferentes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Algunos de estos clubes contemporáneos tienen una tradición de casi dos décadas o más. Otros, son más recientes, nacidos de una conversación en un bus, un parque y un buen número surgió durante la pandemia y se llevaron a cabo a través de Zoom.</p>



<p class="has-text-align-center wp-block-paragraph"><strong>Elizabeth Noonan</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Nos reunimos más o menos cada seis semanas, normalmente en la misma casa de una amiga, pero también vamos a otras casas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hay ocho miembros, pero no todos vienen cada vez. Siempre hay al menos cinco personas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Generalmente la persona que elige el libro lleva unas preguntas para discutir (las preguntas por lo general se encuentran en Internet).&nbsp; A veces, miramos una entrevista con el autor a través de YouTube o algún artículo de periódico o revista.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En nuestro club cualquier persona puede elegir el libro. Se hace por turnos; en otros clubes, a veces deciden doce lecturas por anticipado, es decir los libros para un año.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las decisiones surgen de elecciones personales, recomendaciones o listas de periódicos, ganadores de premios, etcétera.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Elegimos el libro en rústico que es más barato. Trato de usar la biblioteca, pero también de vez en cuando compro un libro en una librería (para mí es importante mantener una librería en el pueblo).</p>



<p class="wp-block-paragraph">La persona con las preguntas dirige la reunión.&nbsp; A veces hacemos un sondeo de mercado para comprobar la popularidad del libro antes de decidirnos. Consultamos algunas reseñas en Amazon u otro medio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los mejores libros son aquellos que la gente no ha disfrutado y son los que generan más discusión.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ventajas: Te obliga a leer, a mí me hizo volver a leer. Además, te introduce a nuevos géneros y autores. Es una ocasión social, amable con amigos (depende de la casa hay vino, café, unas tapas o torta, etcétera).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Desventajas: Si se trata de una actividad regular, no hay mucho tiempo de leer tus propios libros &nbsp;(una amiga salió por esta razón).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tienes que aceptar la variedad. En mi caso, en todos estos años en los que he asistido al club, solo ha habido un libro que me ha resultado difícil de terminar.</p>



<p class="has-text-align-center wp-block-paragraph"><strong>Lesley Cuff</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="478" height="594" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/14152919/ZETA-LITERATURA-CLAUDIA-FORERO-LESLEY.jpg" alt="" class="wp-image-118039" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/14152919/ZETA-LITERATURA-CLAUDIA-FORERO-LESLEY.jpg 478w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/14152919/ZETA-LITERATURA-CLAUDIA-FORERO-LESLEY-241x300.jpg 241w" sizes="auto, (max-width: 478px) 100vw, 478px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Un grupo de amigos y yo creamos nuestro club de lectura durante la pandemia. Al principio era en línea, pero cuando se levantaron las restricciones, empezamos a reunirnos en persona.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Todos elegimos un libro por turnos y organizamos la noche del club de lectura. Quien elige el libro lo sugiere en nuestro grupo de WhatsApp para asegurarse de que ninguno de los demás lo haya leído ya.&nbsp; Fijamos una fecha para un par de meses más tarde, y nos turnamos para organizar la comida en casa de cada uno.&nbsp; Hablamos del libro durante una hora aproximadamente antes de comer y disfrutar del resto de la velada juntos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Quien elige el libro prepara cinco o seis preguntas para que podamos centrarnos en ellas durante el debate.&nbsp; La conversación es menos vaga si hay que pensar en preguntas concretas, que normalmente se envían uno o dos días antes de la reunión para que tengamos tiempo de reflexionar. Las preguntas son fáciles de encontrar si buscas en Google el título del libro y «preguntas por club de lectura».</p>



<p class="wp-block-paragraph">De hecho, ahora busco en Google al autor y veo vídeos cortos en los que habla de su libro y de por qué lo escribió, lo que te da una visión más profunda a la hora de leerlo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Acabo de elegir el libro para nuestra próxima reunión en agosto, <em>Expectation</em>, de Anna Hope. Lo compré por 4 libras en Amazon, (un ejemplar nuevo es más caro). Solo yo y otro miembro del grupo hemos leído el libro físico, los demás tienen Kindle.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Desde que me uní al club de lectura, leo mucho más que antes y ya no me siento culpable por leer durante el día, ya que tiene un propósito. Si sabes que te van a hacer preguntas, tiendes a centrarte más en los personajes y la trama y es menos probable que «te pierdas» en la historia sin concentrarte realmente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pertenecer a un club de lectura tiene muchas ventajas. Es sociable, divertido e implica leer libros que no necesariamente elegirías por ti mismo, lo que te abre la mente a diferentes autores y géneros.</p>



<p class="has-text-align-center wp-block-paragraph"><strong>Aida Morales</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="768" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/14090449/ZETA-LITERATURA-CLAUDIA-FORERO-AIDA-MORALES-768x1024.jpg" alt="" class="wp-image-118019" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/14090449/ZETA-LITERATURA-CLAUDIA-FORERO-AIDA-MORALES-768x1024.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/14090449/ZETA-LITERATURA-CLAUDIA-FORERO-AIDA-MORALES-225x300.jpg 225w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/14090449/ZETA-LITERATURA-CLAUDIA-FORERO-AIDA-MORALES-1152x1536.jpg 1152w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/14090449/ZETA-LITERATURA-CLAUDIA-FORERO-AIDA-MORALES.jpg 1536w" sizes="auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Nos reunimos el primer martes del mes y lo hacemos en un pub. El grupo lleva funcionando 16 años y escogemos cada libro por rotación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El tema es libre y la mayoría de las miembras son buenas lectoras.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Al ser tema libre se leen libros que no leemos usualmente. Es una forma muy agradable de socializar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Se trata de escoger libros que haya en la biblioteca. La biblioteca tiene un servicio especial para los clubes de lectores. En nuestra zona hay más de 30 clubes de este tipo y se cuenta con el apoyo de la red de bibliotecas. Si ellos no tienen el libro, lo consiguen para apoyar estas iniciativas. Hay bastantes en Faversham y nos los prestan hasta por dos meses.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Una miembra del grupo solicita los libros al bibliotecario.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Dos o tres veces al año nos reunimos en un restaurante.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Algunas leen en Kindle.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-blogs-el-espectador wp-block-embed-blogs-el-espectador"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="uMjUARJCKa"><a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/la-literatura-colombiana-esta-en-crisis/">La literatura colombiana está en crisis</a></blockquote><iframe loading="lazy" class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted" style="position: absolute; visibility: hidden;" title="&#8220;La literatura colombiana está en crisis&#8221; &#8212; Blogs El Espectador" src="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/la-literatura-colombiana-esta-en-crisis/embed/#?secret=wc6TwVrfbK#?secret=uMjUARJCKa" data-secret="uMjUARJCKa" width="500" height="282" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe>
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<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-ec65624ca7280262a702b69f93dedd4f wp-block-paragraph"><strong>Si usted quiere opinar sobre el tema, envíe su escrito al siguiente correo: alexvelasquezcolombia@gmail.com</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
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        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=118015</guid>
        <pubDate>Sat, 19 Jul 2025 12:28:54 +0000</pubDate>
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
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