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Alrededor

No se si les ha ocurrido que hay días en los que uno está más consciente de lo que está alrededor, como que mira con atención las cosas que ve y gracias a esos instantes uno encuentra escenas simples pero muy valiosas. 

Hace unos días he visto a varios operadores de telefonía Claro que estacionan su moto y se sientan en un andén a almorzar.  Vi a uno de ellos que me causó curiosidad, pues lo había visto en el mismo lugar llegar a la misma hora durante varios días seguidos y veía en su rostro tristeza y preocupación, debe ser la situación actual, pensé. Pero ese día me quedé mirándolo por la ventana.   Llegó, estacionó su moto, la misma expresión en su rostro, siempre mirando hacia el suelo, como sin esperanza… Se sentó en el andén, sacó de su morral un recipiente y se dispuso a almorzar.  De un momento a otro veo que se le acerca una palomita, él se le queda viendo y comienza a lanzarle arroz. Comía él y le lanzaba a la palomita un poquito. Al ratito ya eran varias palomitas que estaban a su lado, pero me fijaba que menos comía él y más les lanzaba y no les quitaba la mirada y al verlas comer se sonreía, como si estuviera jugando con ellas. Al rato el señor guardó el recipiente en su morral, las palomitas seguían a su lado… y noté que ya tenía otra expresión en su rostro. Tal vez al ver a las palomitas, compartir su almuerzo o distraerse con ellas le hizo pensar en otra cosa por un ratico…  Fue una linda escena.  

El lunes pasado fui a hacer unas compras y por estos tiempos salir es estresante, hay un ambiente tenso en las calles… Entré al supermercado Olimpica, pero ver a las pocas personas todas con máscaras, guantes, con tantos cuidados es deprimente, pero pensé… es lo que hay, no hay de otra. Así que saqué mi papelito con las cosas anotada que tenía que comprar y caí en cuenta que el supermercado tenía muy buena música. Escuche a alguien cantando, así que seguí la voz y me encuentro que era uno de los empleados del supermercado, de la sección de carnes, que mientras hacía unos cortes cantaba con un sentimiento profundo una canción del grupo Niche y esta estrofa se me quedó: “Juntos, caminemos juntos, otra oportunidad que me da la vida, saber que tu eres mi obra consentida el hijo que pidiera cuando a tu madre conociera”… yo me detuve y me fijé que la gente se quedaba viéndolo y aunque por estos tiempos de tapabocas, no vemos sonrisas, comenzamos a aprender a sonreír con la mirada… Ese señor no sabe lo que a muchos que pasábamos por ahí nos alegró su canto y su actitud… 

La semana anterior se celebraba el día del maestro y mi hermana se organizó con todos los demás papás del curso de mi sobrinita para hacerles un video a los profesores. Era un texto muy lindo y cada uno iba diciendo una parte.  Cada niño grabó su parte a su estilo y mi hermana me envió todos los 20 videos de los niños para que yo le hiciera la edición.  Fue hermoso ver a todos los niños de 8 años, sonrientes desde casa, con sus ojitos de ternura, su alegría y lo que más me gustó es que a todos  se les notaba la emoción y el agradecimiento hacia los profesores.  Mi hermana me contó que varias profesoras al ver el video en medio de la clase en ZOOM se pusieron a llorar de la emoción. Si a mi mientras editaba me produjo ternura y me dio sentimiento, no me imagino lo que debieron sentir los profesores al ver ese saludo de sus alumnos.  Esta nueva modalidad de estudio que dio un giro no es fácil para nadie. Al hacer memoria, cuando uno estaba en el colegio en primaria los profesores se daban cuenta de todo con un simple gesto, actualmente hay una carga sentimental fuerte, por los vínculos que se crean con los alumnos que por medio de una pantalla nunca serán lo mismo.  

Mi otra hermana que vive en una provincia de Alberta, Canadá, hace unos días me hizo una video llamada para mostrarme algo muy lindo. Resulta que por la situación de la pandemia, para que los niños que cumplen años no se sientan tristes por no poderlo celebrar con sus amiguitos. Un grupo de profesoras del colegio salen en sus carros, con globos, letreros con los nombres de los niños y pasan a cada casa pitando para que salgan y vean los letreros desde la puerta con frases lindas. Mi sobrinita veía todo súper emocionada desde lejos, a sus profesoras… El poder estar cerca, jugar, abrazarse, es algo que se extraña en estos tiempos.  Pero hay una cosa cierta que deja estas situaciones:

Cuando uno quiere hacer algo por alguien siempre encontrará un camino. 

Y para terminar las cosas que me emocionaron esta semana: Estaba tomando mi café con chokis, como cada tarde, después de almuerzo en mi silla favorita, viendo en la ventana la poca gente pasar… y veía medio gris el día…  pero al levantar la vista vi entre los arboles abrirse el cielo…  Y ahí pensé: Uno puede estar triste, aburrido, preocupado, pero siempre habrá cosas que nos harán ver que entre todo lo malo siempre hay algo bueno… y estar triste, aburrido, preocupado es normal, pero el sol seguirá saliendo en el horizonte, los pajaritos van a seguir cantando… La vida no espera a nadie… Así que hoy quiero invitarlos a pararle bolas a las cosas lindas y dejar de prestarle más atención a lo malo.   La vida está en sesión… 

En Twitter @AndreaVillate

En facebook/ Andreavillateperiodista 

 

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