Catrecillo

Publicado el Ana Cristina Vélez

Lo que puedes hacer para ayudar al Planeta

Sí, hay medidas que podemos tomar, sencillas y baratas, para ayudar a que nuestro planeta no se siga calentando.

Un nuevo estudio demuestra lo que muchos han dicho desde una década atrás: que el ganado y en general la producción de carne para alimentación humana tienen una gran responsabilidad en el calentamiento global. La disminución lenta y gradual de su consumo puede ayudar en el impacto sobre el efecto invernadero, no solo porque liberaría 2.700 millones de hectáreas, que se utilizan en la actualidad para crecer pasto para las vacas, sino otros 100 millones de hectáreas que se utilizan para sembrar granos, para la alimentación de cerdos, cabras, ovejas y pollos. La tierra liberada de tal servidumbre y plantada de árboles se encargaría de absorber una buena cantidad de dióxido de carbono suspendido en la atmósfera. Así mismo, la disminución en número de animales reduciría la producción de gas metano y  óxido nitroso, contaminantes de agua, tierra y aire.

Las vacas, las ovejas y las cabras producen casi la mitad de los gases de efecto invernadero. Una tercera parte del agua total que se usa para el mantenimiento de todos los animales de granja se gasta solo en el cuidado del ganado, así que la reducción de carne vacuna podría ayudar a que la temperatura no siga aumentando. Para producir un kilo de carne vacuna ese necesitan, en granos, 25 kilos; para producir un kilo de carne de cerdo, 9 kilos; para producir un kilo de pollo, 3 kilos.

La conciencia de que todos podemos ayudar a que la Tierra no se siga calentando es muy importante y no se ha interiorizado. Es definitivo que entendamos nuestra participación en este problema y ejecutemos acciones, ya que todos podemos ayudar a mejorar la situación. Existen distintas medidas, unas más fáciles de hacer que otras, como las siguientes: comer menos carne, utilizar menos el automóvil, disminuir el consumo de energía en casa, instalar paneles solares en la empresa, casas de recreo, fincas y en el hogar.

Consumir menos cantidad de carne vacuna y productos lácteos es la medida más sencilla y a la mano con la que todos podemos participar y colaborar. No se trata de que seamos vegetarianos, se trata de hacer pequeños cambios en la dieta y en los hábitos alimenticios, cambios que además van a repercutir para bien en nuestra salud. Todo puede empezar con el consumo de porciones más pequeñas de carne, entre 48 y 52 gramos diarios (48 para las mujeres y 52 para los hombres), es lo que recomiendan los médicos como cantidad muy suficiente. Además, podemos destinar un solo día de la semana a ser vegetarianos y disfrutar del cambio en la dieta. Una medida sencilla como esta no es nada difícil para nosotros los colombianos, donde el frijol y el maíz son parte integral de nuestra alimentación. Además, hay razones de salud para hacerlo: el sobrepeso se considera ya una epidemia mundial, y rebajar el consumo de carnes ayuda también a mantenernos más delgados y con el colesterol más bajo. Un día sin carne y porciones más pequeñas de esta son dos medidas factibles de implementar, que causarían un gran impacto en el medio ambiente, si un número considerable de personas las seguimos.

Por otra parte, es necesario que las políticas gubernamentales ayuden con la difusión de información sobre el tema, dándole la importancia que merece y enseñando y proponiendo alternativas para llevar estos planes a cabo. Se pueden pasar, por radio y televisión, clases de cocina vegetariana, clases de nutrición y otras distintas medidas para disminuir el uso de combustibles y energía. Se haría de la misma manera que se nos enseña a ahorrar agua, pues todos tenemos que estar interesados en ayudar al planeta. Los ganaderos van a protestar, y que lo hagan, así como las tabacaleras protestaron y escondieron la información de que el cigarrillo era causante de la mayoría de los cánceres de pulmón y de otros. Pero es una necesidad cada día más apremiante el que todos colaboremos, hagamos algo para disminuir nuestro impacto en el clima.

Otra medida, con un efecto mayor en los países del primer mundo respecto a los del tercer mundo, es  evitar el desperdicio: las toneladas de comida que cada día van a dar a la basura o que nunca llegan a los puntos de ventas y se pudren en el camino. En los países ricos, la gente compra en exceso productos perecederos que no tienen tiempo de consumir. En Inglaterra hay políticas que se difunden en los medios de comunicación para que la gente no compre más de lo que necesita, para que haga conciencia y ni siquiera deje las sobras de comida en el restaurante. Han pedido que sea obligatorio que los restaurantes ofrezcan un recipiente para llevar lo que no se consumió; alimentos que estarán en perfecto estado el día siguiente y serán perfectamente aprovechables.

Revisar el impacto de nuestras dietas en el cambio climático es un compromiso personal y gubernamental con el Planeta. En Colombia, la deforestación es una de las acciones más desastrosas con las que estamos acrecentando el problema. No lo dudemos, hay que actuar y actuar ¡YA!

 

Referencias

People Still don´t get the link between meet consumption and climate change

Changing Climate- Changing Diets

Protein Scorecard

Can we feed the world and stop deforestation? Depends what’s for dinner

 

Earth Flirts with a 1.5-Degree Celsius Global Warming Threshold

 

Comentarios