El rincón de JJ

Publicado el Jhon Jaime Osorio

Tour Día 8: El dolor le tiene miedo a Calmejane

No había que ser adivino para saber que cuando Lilian Calmenaje se paró en los pedales y frenó drásticamente su ritmo en la subida era porque se estaba encalambrando. Se le contrajo el músculo sin intención de tensarlo y no pudo volverlo a relajar. Le faltaban 3.800 metros para llegar a la meta. Era el puntero de la etapa, tenía una renta de casi 40 segundos sobre Robert Gesing y ya era virtual ganador de la primera etapa de su equipo en una de las tres grandes desde que asumió hace dos años el nombre de Direct Energy. A sus 24 años, como debutante en el Tour, era su consagración. Eso sí, como decimos por estos lados: “los calambres no respetan pinta”, y yo agregaría: “y duelen demasiado”.

Calmejane se tomó la pierna con su mano, hizo gestos de dolor, miró para atrás, habló con su técnico, cambió la relación de su máquina y decidió pedalear con el alma hasta llegar a la meta. Con seguridad, no es el primer ciclista que gana una etapa encalambrado; pero sí uno de los primeros al que la televisión le transmitió en directo todo su dolor. Ganó encalambrado. Es un luchador. ¿Y Cómo hace uno para seguir pedaleando cuando tiene un calambre en una pierna?  fue la pregunta que varios amigos me hicieron en el  WhatsApp. Que conste que le cabría fácilmente una respuesta al estilo Urán. Lo único que se me ocurrió en el momento fue decirles que la de Calmejane es una victoria de esas que solo explica lo que algunos llaman eufemísticamente “fuerza testicular”.

En alguna rama de la sicología llaman resiliencia a la capacidad de los seres humanos para adaptarse a situaciones adversas y superarlas. El francés se aguantó el dolor y el sufrimiento, y decidió ganar. ¿Poder de la mente o terquedad? . Dirán algunos que los ciclistas tienen un umbral del dolor muy alto; aunque no se pueda generalizar. Lo cierto es que nunca desfalleció, no se rindió. Defendió su victoria y llegó a la meta con un calambre que lo hizo derrumbar luego de cruzar la meta, pero con 38 segundos de ventaja sobre su perseguidor. En fin, esas podrían ser unas primeras líneas para darle una explicación formal a lo visto hoy.

Hoy en el Tour fueron 187 kilómetros por carreteras irregulares, con una sensación térmica alta, con una fuga numerosa y con un ritmo de carrera endemoniado. El ciclismo es un deporte en el que el sufrimiento es casi una condición para practicarlo.  El ciclismo tiene algo de agonía. La verdad es que Calmejane es uno entre los 193 pedalistas que permanecen en el Tour luego de ocho días intensos y con 13 etapas por disputar… Lo triste de la anécdota de hoy es que si Calmejane hubiera perdido la etapa en esos últimos metros seguramente su historia sería más espectacular. Duro reconocerlo, pero pareciera que los finales felices gustan poco y que el drama nos seduce más cuando termina en tragedia. El final feliz de hoy dejó a más de uno encalambrado.

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