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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Tue, 14 Apr 2026 23:46:05 +0000</lastBuildDate>
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	<title>Blogs de Oscar Sevillano | Blogs El Espectador</title>
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        <title>El oso de la oposición colombiana</title>
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        <description><![CDATA[<p>Gran oso el que hizo la oposición en Colombia frente a las relaciones de Colombia y Estados Unidos, </p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p>No es extraño el silencio de la oposición al Gobierno de Gustavo Petro frente al giro que han dado las relaciones entre los presidentes de Colombia y los Estados Unidos. Ese mutismo, lejos de ser casual, resulta coherente con la situación incómoda en la que han quedado quienes, sin compartir las ideas del primer mandatario, han protagonizado uno de los episodios más desafortunados y ridículos de la historia <strong><a href="https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/de-carlos-gaviria-a-wally/">política </a></strong>reciente del país. Hoy, cuando el diálogo entre ambos gobiernos se ha reencauzado, la oposición parece no encontrar palabras para explicar sus propias actuaciones.</p>



<p>Lo anterior se debe, en buena medida, a la mediocridad con la que la mayoría de los políticos de oposición han ejercido este oficio durante el período presidencial de Gustavo Petro. En lugar de asumir su rol natural dentro de una democracia —vigilar, criticar con argumentos, proponer alternativas y señalar errores con responsabilidad— optaron por el camino más fácil y menos digno: el del ruido, la intriga y la búsqueda de apoyos externos para debilitar al gobierno de turno.</p>



<p>Distinto habría sido el escenario si, en vez de enviar cartas al secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, o al propio Donald Trump, quejándose y sembrando sospechas, se hubieran dedicado a advertir con rigor los posibles errores de la política exterior colombiana y a indicar rutas sensatas para corregirlos. Ese es el comportamiento esperable de una oposición seria, madura y comprometida con el interés nacional, no de un grupo político que parece confundir la crítica con el sabotaje.</p>



<p>El problema no fue solo la existencia de esas cartas o de esos viajes, sino el mensaje que transmitían: la idea de que Colombia no podía resolver sus diferencias internas por sus propios medios y necesitaba la intervención directa de una potencia extranjera. En algunos casos, incluso, se actuó como si se quisiera que la Casa Blanca asumiera funciones propias de la Fiscalía General de la Nación, o que una fuerza militar estadounidense debía intervenir en territorio colombiano. Tales planteamientos, además de absurdos, resultan profundamente peligrosos.</p>



<p>Hoy, cuando Donald Trump y Gustavo Petro han dialogado y las tensiones han disminuido, quienes promovieron esas iniciativas han optado por el silencio absoluto. No hay explicaciones, no hay autocrítica, no hay reconocimiento del error. Pareciera que descubrieron, demasiado tarde, que a un jefe de Estado con quien realmente le interesa hablar es con otro jefe de Estado, y no con intermediarios que llevan y traen chismes como si se tratara de una disputa de vecindario.</p>



<p>Tal vez también comprendieron que a un personaje como Donald Trump no se le convence simplemente con visitarlo, halagarlo o adularle el color de los ojos. La política internacional se mueve por intereses, no por simpatías personales ni por relatos exagerados sobre supuestas catástrofes institucionales. En ese terreno, la oposición colombiana demostró una alarmante falta de comprensión y de profesionalismo.</p>



<p>Lo más indignante de toda esta situación es que algunos sectores de la oposición hayan considerado, siquiera como hipótesis, la posibilidad de un bombardeo estadounidense en territorio colombiano sin que ello les pareciera una violación flagrante de la soberanía nacional. Resulta paradójico que quienes suelen presentarse como defensores del orden, la patria y las instituciones hayan sido tan ligeros al momento de poner en riesgo principios fundamentales del Estado.</p>



<p>Por actuaciones como estas, considero que la oposición a Gustavo Petro se ha ejercido con un alto grado de mediocridad, del cual solo se han salvado unos pocos, contados con los dedos de una sola mano. Son escasas las voces que han entendido que hacer oposición no significa incendiar el país ni buscar auxilio en el extranjero, sino contribuir, desde la diferencia, a mejorar las decisiones públicas.</p>



<p>Es posible que Donald Trump y Gustavo Petro no se conviertan en los mejores amigos cuando se concrete la tan esperada cita, pero lo cierto es que ambos seguirán dialogando, porque a ninguno de los dos le interesa escalar un conflicto innecesario. El pragmatismo y el interés mutuo siempre terminan imponiéndose en las relaciones entre Estados.</p>



<p>Mientras tanto, la oposición colombiana debería aprender a ser más profesional en su oficio. Ha quedado, ante la opinión pública, como la vecina que le dice al novio que su novia le es infiel y este, lejos de terminar la relación, decide llevarla al altar. Una metáfora sencilla, pero elocuente, que resume el fracaso de una estrategia basada más en el chisme y la exageración que en la política seria y responsable que el país necesita.</p>



<p><strong><a href="https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/a-trump-le-importa-el-petroleo-no-la-democracia/">Nota recomendada: A Trump le importa el petróleo, no la democracia</a></strong></p>
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        <author>Sevillano</author>
                    <category>Óscar Sevillano</category>
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        <pubDate>Tue, 13 Jan 2026 16:29:57 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[El oso de la oposición colombiana]]></media:description>
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        <title>Historias de ciudad: Injusticias en Salitre Mágico</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/historias-de-ciudad-injusticias-en-salitre-magico/</link>
        <description><![CDATA[<p>Aprovechando los días de descanso de finales de 2025 e inicios de 2026, el pasado domingo 28 de diciembre llevé a Samuel y Nicolás, dos niños de 9 años de edad, de quienes soy padrino de bautizo, a divertirse en las atracciones del parque Salitre Mágico. Mi primera sorpresa llegó cuando la señorita encargada de [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>Aprovechando los días de descanso de finales de 2025 e inicios de 2026, el pasado domingo 28 de diciembre llevé a Samuel y Nicolás, dos niños de 9 años de edad, de quienes soy padrino de bautizo, a divertirse en las atracciones del parque <strong>Salitre Mágico</strong>.</p>



<p>Mi primera sorpresa llegó cuando la señorita encargada de entregarme los pasaportes para los dos menores de edad mostró resistencia a hacerlo, argumentando que “no era muy común que un niño fuera acompañado por un familiar del sexo masculino” y que “lo normal es que los lleve la mamá”. Ante un argumento tan ridículo, solo pude guardar silencio.</p>



<p>Sin embargo, mi mayor sorpresa llegó después. Ocurrió cuando los niños quisieron montar en los <strong>carritos chocones</strong>, una de las atracciones favoritas de los menores de edad. Junto a ellos, en la fila, había niños aún más pequeños que, al igual que Samuel y Nicolás, tuvieron que esperar más de 15 minutos, no por la longitud de la fila, sino por las repetidas ocasiones en que varios menores, cuyas edades oscilaban entre los 12 y 14 años, hicieron uso de la atracción sin que la funcionaria encargada hiciera algo para detener lo que, a mi modo de ver, se convirtió en un abuso y una injusticia contra los más pequeños, quienes estaban cansados y con ganas de llorar.</p>



<p>El argumento para permitir tal situación fue que los adolescentes portaban un pasaporte de mayor valor. Según esta lógica, entre más dinero se pague en <strong>Salitre Mágico</strong>, más derecho se tiene a abusar de las facilidades que otorga el pasaporte adquirido.</p>



<p>Nadie niega que un mayor valor en la compra del pasaporte otorgue ciertos privilegios, pero eso no significa que se deba permitir el abuso ni la injusticia contra niños mucho más pequeños. Bien se podría manejar la situación intercalando el uso de las atracciones para evitar las molestias de los demás padres de familia, quienes con razón protestan, pues el ingreso de sus hijos no fue regalado ni obtenido por caridad pública.</p>



<p>Luego de más de media hora de espera en los carritos chocones, me dirigí al puesto de comidas rápidas. El sol era bastante fuerte, por lo que salí un momento de la fila para quedarme en la sombra más cercana. Al regresar, la chica que estaba detrás de mí no quiso respetar mi lugar en la fila y, por supuesto, la discusión no se hizo esperar. Aunque no se usaron palabras fuertes, ella y su amiga se sintieron profundamente ofendidas porque alguien del sexo masculino no permitió que utilizaran su condición de mujeres para abusar de la circunstancia.</p>



<p>Al finalizar la compra de los alimentos, varios usuarios del parque me comentaron que, mientras hacía el pedido, estas jóvenes comenzaron a tomarme fotos y videos, sin que se supiera con qué fin.</p>



<p><strong><a href="https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/a-trump-le-importa-el-petroleo-no-la-democracia/">Nota recomendada: A Trump le importa el petróleo, no la democracia</a></strong></p>



<p>Aunque este episodio puede quedar como algo anecdótico, lo que realmente me pareció delicado fue ver cómo algunos usuarios del parque, con mejores condiciones físicas y pasaportes de mayor valor económico, abusaron de sus privilegios para pasar por encima de un grupo de menores de 10 años, todo esto a la vista y con el consentimiento de los funcionarios de <strong>Salitre Mágico</strong>. Dudo que esta situación no se haya presentado antes o, peor aún, que no vuelva a repetirse.</p>



<p>Varias personas ya me habían comentado sobre situaciones similares en<strong> Salitre Mágico</strong>, pero muchas veces uno no las cree hasta que las vive. Ojalá que algún día la administración de este parque de diversiones reflexione y corrija la manera en que presta el servicio a quienes acuden a sus instalaciones.</p>



<p><strong>Óscar Sevillano</strong></p>
]]></content:encoded>
        <author>Sevillano</author>
                    <category>Óscar Sevillano</category>
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        <pubDate>Wed, 07 Jan 2026 17:03:44 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Historias de ciudad: Injusticias en Salitre Mágico]]></media:description>
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        <title>No conviene votar por una alianza de fanáticos de derecha</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/no-conviene-votar-por-una-alianza-de-fanaticos-de-derecha/</link>
        <description><![CDATA[<p>Se equivocan quienes proponen hacer alianzas políticas no a favor de una idea, no a favor de un pensamiento determinado, sino en contra de una persona; en este caso, en contra de Gustavo Petro. Esa es la idea más tonta y estúpida que se les ha podido ocurrir a los sectores de derecha, porque son [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p>Se equivocan quienes proponen hacer alianzas políticas no a favor de una idea, no a favor de un pensamiento determinado, sino en contra de una persona; en este caso, en contra de Gustavo Petro.</p>



<p>Esa es la idea más tonta y estúpida que se les ha podido ocurrir a los sectores de derecha, porque son demasiados los problemas que tiene Colombia, como para que lo único que se les ocurra sea proponer una unión en contra de alguien, sin importar que esta alianza, a la vista de la opinión pública, resulte incoherente e insulsa.</p>



<p>A diario me pregunto: <strong>¿cuál es la principal idea del Partido Liberal para aliarse con el Centro Democrático? ¿Acaso fortalecer la Jurisdicción Especial para la Paz y acelerar la implementación del Acuerdo de Terminación del Conflicto firmado por el gobierno de Juan Manuel Santos? </strong>Un asunto frente al cual el uribismo difundió mentiras y posverdades, mientras que el liberalismo lo defendió con ahínco.</p>



<p><strong>¿O impulsar un candidato que llegue a la presidencia y, de esta manera, meter toda la presión necesaria para que Álvaro Uribe Vélez y cualquiera de sus allegados que tengan problemas con la justicia salgan libres y no se les toque? </strong>Un anhelo que el uribismo no disimula ni un poco, y que al Partido Liberal poco o nada le interesa.</p>



<p>Ahora, ¿qué pueden tener en común personas como, Mauricio Gómez Amín, Martha Lucía Ramírez, Vicky Dávila, Enrique Peñalosa,  etc., como para pretender unirse, y lo que es peor, querer cerca al rey del fanatismo y de la extravagancia de la derecha: Abelardo de la Espriella.</p>



<p>A qué persona que tenga los cinco sentidos bien puestas se le puede ocurrir invitar a este sancocho político que solo causa una cosa: indigestión</p>



<p>Está bien no comulgar o no estar de acuerdo con la manera como Gustavo Petro ha manejado las riendas del país, y exigir claridad sobre los hechos de corrupción que han ensuciado la gestión del actual presidente de la República. Precisamente por eso se necesitan ideas, propuestas y fórmulas que le permitan al país superar la crisis en la que se encuentra.</p>



<p>Lo que menos necesita Colombia es una unión de fanáticos que no compiten demostrando que tienen los mejores argumentos para convencer a los votantes de las bondades de sus ideas, sino que juegan a ser quienes más insultan y quienes más gritan, sin darse cuenta de que lo único que logran es hacer el ridículo y convertirse en los hazmerreír de la política.</p>



<p><strong><a href="https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/congreso-de-la-republica-un-escenario-en-decadencia/">Nota recomendada: Congreso de la República, un escenario en decadencia</a></strong></p>



<p>Lo más paradójico es que son los sectores políticos que durante décadas han gobernado este país —los mismos que han provocado los mayores escándalos de corrupción y de infiltración de la ilegalidad en las instituciones— quienes pretenden mostrarse como los salvadores de Colombia y hasta dictan clases de moral y ética pública.</p>



<p>Estoy de acuerdo con la idea de que otro sector político sea quien gobierne Colombia a partir de agosto de 2026, porque el Pacto Histórico no solo no supo crear consensos, sino que permitió que personas con dudosa reputación, como Armando Benedetti y Laura Sarabia, terminaran en posiciones claves del Ejecutivo, además de patrocinar escándalos de corrupción como el de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo.</p>



<p>Pero esto debe ser a partir de ideas, de propuestas, de argumentos, no con campañas en contra de alguien en específico.</p>



<p>Lo siento por Iván Cepeda, porque conozco sus calidades como ser humano y como político, pero es posible que esté en el lugar equivocado.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Sevillano</author>
                    <category>Óscar Sevillano</category>
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        <pubDate>Thu, 27 Nov 2025 01:43:09 +0000</pubDate>
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        <title>Congreso de la República, un escenario en decadencia</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/congreso-de-la-republica-un-escenario-en-decadencia/</link>
        <description><![CDATA[<p>Todos, o por lo menos la mayoría, están pensando en quién ha de ser la persona que se quedará en la Presidencia de la República una vez pasen las elecciones en nuestro país; sin embargo, pocos se han preguntado quiénes llegarán al Congreso de la República y cuáles son sus ideas e intenciones. Estoy de [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p>Todos, o por lo menos la mayoría, están pensando en quién ha de ser la persona que se quedará en la <a href="https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/y-siguen-los-bastos-don-ivan-duque/">Presidencia de la República</a> una vez pasen las elecciones en nuestro país; sin embargo, pocos se han preguntado quiénes llegarán al Congreso de la República y cuáles son sus ideas e intenciones.</p>



<p>Estoy de acuerdo con quienes opinan que Colombia debe ser presidida por alguien que cuente con las capacidades intelectuales y laborales necesarias, y con un liderazgo indiscutible, porque la historia de junio de 2018 y de junio de 2022 —de tener que elegir entre lo menos peor— no puede repetirse. Pero eso no es lo único: también hay que escoger buenos congresistas.</p>



<p>Lo que se vio en el Congreso de la República durante estos últimos cuatro años no puede repetirse. Pocos senadores y representantes se esmeraron en presentar al país iniciativas y debates de control político con calidad. La mayoría de los temas que se discutieron en el Legislativo se dieron porque el Gobierno de Gustavo Petro los puso a consideración, y no porque hayan surgido de la iniciativa de los parlamentarios.</p>



<p>En cambio, sí se vio todo un espectáculo de senadores y representantes que, preocupados por los <em>likes</em> en las redes sociales, se dedicaron a insultarse unos a otros, dejando la sensación de que el Congreso en Colombia es un escenario en decadencia.</p>



<p>Es muy triste que durante estos cuatro años no se haya visto un solo debate que merezca destacarse por la altura de sus argumentos, como sí sucedió en el pasado, cuando discusiones de gran nivel obligaron al Estado a reversar proyectos o a poner mayor atención en la aplicación de determinadas políticas públicas.</p>



<p>Hablo de debates que en otros períodos fueron temas de intensas discusiones, como Interbolsa (Simón Gaviria), paramilitarismo en Antioquia (Gustavo Petro), Odebrecht (Jorge Robledo), Carimagua (Cecilia López), universidades de garaje (Claudia López), el proceso de paz del Caguán (Germán Vargas Lleras), etc.</p>



<p>El país espera ver de nuevo estas discusiones y proyectos de ley como la Ley de Víctimas y Restitución de Tierras, que nació como consecuencia de una audiencia pública en la que el Congreso de la República escuchó a las personas cuyas vidas fueron destruidas por el conflicto armado.</p>



<p><strong><a href="https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/cemento-en-el-cerebro/">Nota recomendada: Cemento en el cerebro</a></strong></p>



<p>Esto es lo que el país necesita y quiere ver de quienes llegan a la Cámara de Representantes y al Senado de la República. Lo que menos nos interesa a las personas del común es ver a los congresistas asistir a plenarias y comisiones para armar camorra con insultos y gritos a sus colegas, con el fin de ser titulares de prensa o portada de revistas, porque les queda grande pensar en un problema que aqueje a los colombianos y proponer soluciones.</p>



<p>Tan importante es elegir un buen presidente como lo es también elegir buenos senadores y representantes.</p>



<p><strong>Oscar Sevillano</strong></p>
]]></content:encoded>
        <author>Sevillano</author>
                    <category>Óscar Sevillano</category>
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        <pubDate>Mon, 17 Nov 2025 20:38:04 +0000</pubDate>
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        <item>
        <title>Kevin Bury es actor y cantante, pero también es un ser humano</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/kevin-bury-es-actor-y-cantante-pero-tambien-es-un-ser-humano/</link>
        <description><![CDATA[<p>No podemos negar que, cuando vemos a alguno de nuestros artistas favoritos —cantante y/o actor— en la calle, restaurante, centro comercial o bar, de inmediato se nos suben las emociones a la cabeza y no pensamos sino en tomarnos una foto o cruzar un saludo, para de inmediato registrarlo en nuestras redes sociales. Digamos que, [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p>No podemos negar que, cuando vemos a alguno de nuestros artistas favoritos —cantante y/o actor— en la calle, restaurante, centro comercial o bar, de inmediato se nos suben las emociones a la cabeza y no pensamos sino en tomarnos una foto o cruzar un saludo, para de inmediato registrarlo en nuestras redes sociales.</p>



<p>Digamos que, hasta ahí, la situación puede considerarse normal. Al fin y al cabo, la escena sucede en un lugar público. El problema es cuando esto ocurre en momentos de privacidad e intimidad del artista.</p>



<p>Hace pocos días, el actor y cantante Kevin Bury, en una entrevista que me concedió para el portal <em><a href="https://confidencialnoticias.com/voces-confidencial/yo-quise-ser-lo-que-hoy-soy-kevin-bury/">Confidencial Noticias</a></em>, reveló que, luego del nacimiento de su segundo hijo, sintió invadida su privacidad con su esposa por parte de algunos integrantes del personal de salud de la clínica donde tuvo lugar el parto.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p>“En el nacimiento de mi bebé, en la clínica, estando en la habitación con mi esposa, de repente todo el mundo empezó a entrar en un momento íntimo: las señoritas del aseo de la clínica, las de cocina&#8230; Que está bien, cariño pa’ todo el mundo, porque me pedían fotos y yo se las daba, pero yo sabía que no entraban por algo de mi esposa o algo que necesitara mi hijo; simplemente entraban a verme”, narró.</p>
</blockquote>



<p>Al escuchar este relato de <strong>Kevin Bury</strong>, quedé bastante asombrado. Que un hecho como este ocurra en un lugar público no es de sorprender, pero que suceda en una clínica —donde se supone que todo el personal, sin importar el área a la que pertenezca, debe estar capacitado y entrenado para asumir una actitud de respeto hacia los pacientes— es francamente lamentable.</p>



<p>Sorprende que las personas que ingresaron a la habitación de la esposa del actor y cantante no comprendieran que, luego de un parto, lo que menos desean la madre y sus allegados es que extraños entren a pedir fotos y autógrafos.</p>



<p>Admiro la actitud de<strong> Kevin Bury</strong> quien, a pesar del incómodo momento que vivió, no se negó y atendió amablemente a las personas, porque estoy seguro de que otro en su lugar habría exigido respeto por su esposa y por su bebé recién nacido.</p>



<p>Todos tenemos un artista —cantante o actor— por el que sentimos gusto o admiración, pero no por eso podemos olvidar que ellos también son seres humanos y, al igual que cualquiera de nosotros, tienen derecho a la privacidad. No podemos ni debemos cruzar esa línea.</p>



<p>No es extraño que esto mismo les suceda a otros actores o cantantes, que en determinado momento han sentido invadida su privacidad y, como consecuencia, han decidido cambiar de actitud y mostrarse más esquivos con el público.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Sevillano</author>
                    <category>Óscar Sevillano</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=121528</guid>
        <pubDate>Sun, 19 Oct 2025 22:21:42 +0000</pubDate>
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        <title>Funeral de Miguel Uribe Turbay: una muestra más de la división política y social en Colombia</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/funeral-de-miguel-uribe-turbay-una-muestra-mas-de-la-division-politica-y-social-en-colombia/</link>
        <description><![CDATA[<p>Una profunda tristeza me invadió mientras realizaba mi labor periodística cubriendo las honras fúnebres del senador Miguel Uribe Turbay. No solo porque se trataba de un amigo a quien le tuve mucho aprecio, sino también porque me quedó claro, una vez más, que quienes manejan los destinos del país tienen muy pocas ganas de hacer [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p>Una profunda tristeza me invadió mientras realizaba mi labor periodística cubriendo las honras fúnebres del senador<strong> Miguel Uribe Turbay</strong>. No solo porque se trataba de un amigo a quien le tuve mucho aprecio, sino también porque me quedó claro, una vez más, que quienes manejan los destinos del país tienen muy pocas ganas de hacer las paces y llegar a un entendimiento con quienes piensan distinto.</p>



<p>En diferentes ocasiones pregunté a varios de mis colegas su opinión sobre la <strong>ausencia del presidente Gustavo Petro</strong> durante los actos funerarios, porque, al menos para mí, no es normal que en un evento donde participan diferentes personalidades del Estado, de las<a href="https://www.cgfm.mil.co/es"> Fuerzas Militares y de la Policía</a>, no esté presente quien lo representa.</p>



<p>Algunos consideran que el mismo presidente ha provocado que familias pertenecientes a la élite política del país —como es el caso de los Turbay— pierdan el respeto por la majestad que representa el cargo de primer mandatario. Esto, debido a la costumbre de Gustavo Petro de armar camorra e insultar a todo aquel que se le oponga.</p>



<p>No niego que tienen razón. Pero, más allá de eso, estoy convencido de que muchos de los que se encontraban a puerta cerrada en la Catedral Primada de Bogotá, junto a los altos representantes de los poderes Legislativo y Judicial, en realidad estaban enviando un mensaje muy claro al presidente Petro: <em>&#8220;Usted será presidente de la República, pero no es de nuestra clase social y, por tanto, no tiene nada que hacer aquí.&#8221;</em></p>



<p>No en vano, al interior de la Catedral se encontraban las familias <strong>Santos, Samper, Gómez, Turbay, Gaviria</strong>. Mientras tanto, afuera, en la Plaza de Bolívar, estaban cientos de ciudadanos de estratos 1, 2 y 3, instigados por quienes desde arriba enarbolan los ánimos para utilizarlos como herramienta política, buscando mantenerse en el poder.</p>



<p>Esta escena se parece, en algo, a lo ocurrido el 20 de julio de 1810, cuando los hijos de una élite criolla instigaron a las masas a gritar desde la Plaza de Bolívar para expulsar al gobierno de turno —la Corona Española— no para que la Nueva Granada se declarara verdaderamente independiente, sino para convertirse ellos mismos en los nuevos dueños y señores del poder.</p>



<p>Con lo ocurrido durante las honras fúnebres del senador <strong>Miguel Uribe Turbay</strong>, confirmé una vez más que en Colombia es más fácil firmar la paz con un grupo armado ilegal que lograr un verdadero entendimiento entre los sectores políticos. Especialmente entre aquellos que representa Gustavo Petro —u<strong>n sector de radicalismo extremo que se niega a ceder un milímetro</strong>— y los grupos tradicionales que han gobernado durante décadas, y que acostumbran a mirar por encima del hombro a todo aquel que no pertenezca a sus clubes sociales.</p>



<p>Ese tal &#8220;acuerdo nacional&#8221; al que invita el presidente de la República, y que desde su lugar de prisión desprecia un <a href="https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/el-culto-a-uribe/">expresidente</a>, nunca llegará. No solo porque ninguna de las partes tiene disposición, sino porque saben bien que la cordialidad no da votos. Que si no se<strong><a href="https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/quien-ronda-a-lina-maria-garrido/"> insultan </a></strong>y no se maltratan mutuamente, no logran likes en redes sociales, ni se convierten en titulares de prensa.</p>



<p>Poco o nada les importa si la violencia verbal y el veneno que destilan termina por aumentar el número de asesinatos en Colombia, incluso si uno de esos crímenes afecta a una figura nacional como el senador <strong>Miguel Uribe Turbay</strong>.</p>



<p>Lamentablemente, un acto que debió servir para unir esfuerzos en favor de la vida, terminó siendo una tarima para profundizar divisiones y demostrar que no existe ninguna disposición para el entendimiento.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Sevillano</author>
                    <category>Óscar Sevillano</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=119263</guid>
        <pubDate>Thu, 14 Aug 2025 12:06:55 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Funeral de Miguel Uribe Turbay: una muestra más de la división política y social en Colombia]]></media:description>
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            </media:content>
                            </item>
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        <title>Lo que hará Jefferson Mena para que sus ideas para el Pacífico colombiano’ no se queden en el papel</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/lo-que-hara-jefferson-mena-para-que-sus-ideas-para-el-pacifico-colombiano-no-se-queden-en-el-papel/</link>
        <description><![CDATA[<p>El exconsejero presidencial, Jefferson Mena Sánchez, es autor de un libro en el que propone fórmulas para llevar el desarrollo económico al Pacífico colombiano. En entrevista con Óscar Sevillano explica en qué consisten y como piensa hacer para que estas ideas no se queden en el papel. Primero que todo, cuéntenos ¿Quién es Jefferson Mena?; [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p>El exconsejero presidencial, Jefferson Mena Sánchez, es autor de un libro en el que propone fórmulas para llevar el desarrollo económico al Pacífico colombiano. En entrevista con Óscar Sevillano explica en qué consisten y como piensa hacer para que estas ideas no se queden en el papel.</p>



<p><strong>Primero que todo, cuéntenos ¿Quién es Jefferson Mena?; ¿Qué lo motiva en la vida? Y sobre todo, ¿cómo llega a escribir un libro con una propuesta que más parece de un candidato que de una persona que se interesa por el servicio público?</strong></p>



<p>Jefferson Mena Sánchez: Pues Oscar, la verdad es que a mí siempre me ha costado hablar de mí mismo. Entonces, si yo le pudiera resumir quién soy, se lo diría de la siguiente manera: un devoto cristiano; un esposo enamorado; un padre que busca ser ejemplo y soy un servidor público.</p>



<p>El objetivo de mi vida es servirle a la gente, es lo que he hecho en los últimos 30 años de mi vida. Y a pesar de que el libro parezca como una plataforma de lanzamiento, que no lo es porque nunca he sido candidato <strong>y nunca seré candidato a absolutamente nada</strong>, no me llama la atención eso a pesar de las ofertas que me han hecho.</p>



<p><strong>Una nueva estrategia para el Pacífico colombiano</strong> es un libro que busca aportarle al país en el sentido de darle respuesta a uno de los grandes problemas que tiene una de las regiones que es el <strong>Pacífico colombiano</strong>. Y lo hago con toda convicción y compromiso porque esa es mi tierra, esa es mi gente, esa es mi raza. Eso me identifica, me define y creo que flaco favor yo haría si no aprovechar escenarios que Dios me da para tratar de aportar a que la gente en el Pacífico viva mejor.</p>



<p><strong>¿Cómo hará para que eso que usted plantea puede llevarse a la práctica? Porque hacer un libro, por difícil que suene, es fácil, lo realmente complicado es hacer esas propuestas realidad, mucho si no se es el ejecutor o no se hace parte del poder que debe concretarlas</strong>.</p>



<p>Jefferson Mena Sánchez: Tenemos que entender varias cosas sobre lo que pasa con regiones como el Pacífico y la primera es que Colombia tiene seis regiones. De las seis regiones, el<strong> <a href="https://www.dane.gov.co/">Producto Interno Bruto</a> </strong>es aportado por tres de ellas. Bogotá, que pone algo así como el 25% del PIB nacional. La región Caribe, que aporta algo así como el 20% del PIB nacional. Y la región Andina, que aporta otro tanto. Y el Pacífico, de acuerdo a lo que se encuentra en el Departamento Nacional de Planeación, aporta algo así como el 17%. Entonces, una mirada cercana lo que dice es, bueno, pero no está tan mal el Pacífico. Sí, pero es que usted, cuando ve ese 17%, está calculando también Cali. Y Cali no es Pacífico. Pero cuando usted saca Cali de la ecuación, usted encuentra una región que aporta menos del 1% al PIB nacional.</p>



<p>El Pacífico es una región donde se ven reflejadas todos los vejámenes de este país. <strong>La violencia, la pobreza, la pobreza extrema, las necesidades básicas insatisfechas, la falta de infraestructura</strong>, etc. Yo creo que lo que a Colombia le ha faltado, que han tenido otros países como Chile, Ecuador y Perú, que lo establezco también en el libro, es una falta de visión, ambición. Ambición de crecer más para que la gente viva mejor, para que la gente tenga más platica en el bolsillo.</p>



<p>Esa falta de ambición ha llevado a que tengamos a un país de espaldas a las regiones con tantas potencialidades como el Pacífico donde está la mayor tasa de desempleo de este país, <strong>la mayor tasa de pobreza</strong> y la mayor tasa de miseria. Y eso no se soluciona como lo hemos venido solucionando en los últimos 70 años o en los últimos 100 años, <strong>a punto de subsidios</strong>. Se soluciona con desarrollo económico para que se dé el crecimiento económico.</p>



<p>Cuando usted tiene desarrollo económico, usted tiene empleo, usted tiene mejores tasas de recursos para pagarle a la gente; usted tiene mejores condiciones de vida. Y cuando usted tiene crecimiento económico, usted ya tiene una región industrializada.</p>



<p><strong>Llevamos más de 50 años tratando de hacerlo y no lo hemos logrado ¿cómo hacer para que esto suceda sin que suene a fórmula mágica?</strong></p>



<p>Jefferson Mena Sánchez: Lo que yo estoy planteando en el libro son proyectos realizables, que necesitan de una visión inteligente de un Gobierno y la decisión inteligente de un presidente o presidenta de la república, que mire en el <strong>Pacífico</strong> un potencial para que el país crezca más.</p>



<p><strong>Sí Jefferson no está en el poder que toma las decisiones -bien sea en lo local o nacional-, estas ideas se van a quedar en la biblioteca de algún colegio, de alguna universidad o de alguna institución del Estado. Insisto en mi pregunta, ¿cómo va a ser Jefferson para que eso no se quede en el papel?</strong></p>



<p>Jefferson Mena Sánchez: En primer lugar, socializándolo con todos los que serán actores políticos en las próximas elecciones, buscando que se comprometan con esta visión de desarrollo económico del Pacífico colombiano, sin distinción de colores, sin distinción de ideologías, simplemente con la convicción de que tenemos que ser responsables con una región que es la más pobre del país.</p>



<p>En segundo lugar, no por el hecho de que yo no vaya a ser candidato, quiere decir que no esté interesado en aportar y en ayudar desde un cargo público. He sido funcionario público toda la vida, me encanta ser funcionario público, <strong>me encanta trabajar por la gente</strong>, yo soy un servidor público, yo le sirvo a la gente y yo aspiro que, con la socialización de estas ideas, haciéndole caer en cuenta a todos los candidatos de lo importante que es y de las ventajas que puede representar para el gobierno que ellos van a ejercer y para el país, se puede llevar a la práctica todo lo que en el libro se dice.</p>



<p><strong>¿Ha tenido la oportunidad de reunirse con los presidenciables y ¿ellos sí lo están escuchando?</strong></p>



<p>Jefferson Mena Sánchez: Me he reunido con la gran mayoría y les gusta la idea. Ahora, el reto es que lo pongan en letras mayúsculas en sus programas y se pongan como meta, desarrollarlo.</p>



<p><strong><a href="https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/las-consecuencias-de-los-insultos-y-agravios-politicos/">Nota recomendada: Las consecuencias de los insultos y agravios políticos</a></strong></p>



<p><strong>¿Cómo hacemos para que se industrialice el Pacífico y que ese desarrollo económico llegue, sin que acabe con la selva, por ejemplo, del Chocó, donde hay especies únicas?</strong></p>



<p>Jefferson Mena Sánchez: Colombia tiene una visión equivocada de lo que significa el desarrollo porque cree o considera que no puede ir de la mano de la <strong>conservación del medio ambiente</strong>. Esa es una teoría que está reevaluada hace muchos años en el mundo.</p>



<p>Le pongo un ejemplo, Vancouver, Canadá. Vancouver, Canadá, tiene el puerto más importante de todo este país, que es el segundo más extenso del mundo en el Pacífico. Lo maneja una empresa que se llama Port Canada. Maneja 3 millones de containers al día. Imagínense, 3 millones de containers al día. Y es totalmente amigable con el medio ambiente.</p>



<p>No necesariamente tiene que ser o desarrollo o conservacionismo, que es lo que ha matado al <strong>Pacífico colombiano</strong>. Eso de decir: no, no desarrollemos nada en el Pacífico porque es más importante el medio ambiente. No señor, es más importante la gente. Es más importante que los niños no se nos mueran de hambre. Es más importante que la gente pueda comer 3 veces al día. Es más importante que la gente pueda vivir bien. Pero también es importante que, desarrollando esas potencialidades, nosotros podamos conservar y aprovecharnos de ese medio ambiente para generar riqueza.</p>



<p>Desde hace muchos años, se han venido presentando una serie de enfermedades que el mundo pensaba que ya estaban superadas. Y esas enfermedades casi todas se están presentando por el calentamiento global. Son enfermedades tropicales. Imagínense ustedes que nosotros, teniendo la segunda zona más biodiversa del mundo, que está en el <strong>Pacífico colombiano</strong>, hagamos de ese Pacífico colombiano un laboratorio y hagamos convenios con las universidades del mundo que hacen investigación. Y esa <strong>investigación</strong> nos debe llevar a encontrar soluciones a las enfermedades que hoy están despertando.</p>



<p>Esa es una forma con la que podemos integrar el desarrollo con el conservacionismo. Eso no es antagónico. Lo que no podemos seguir haciendo es poniendo la conservación del medio ambiente como la excusa para que la gente se nos siga muriendo de hambre en el Pacífico, para que la gente siga siendo miserable, para que la gente siga viviendo como se vive en el Pacífico, para que el Pacífico siga siendo la zona violenta que es. No se puede aceptar que los ambientalistas nos vengan a decir que es preferible que la gente siga viviendo en la miseria antes de mirar cuál es ese punto de equilibrio.</p>



<p><strong>¿Esta propuesta trae fórmulas para el tema minero?, porque estamos hablando de una zona riquísima en oro.</strong><strong></strong></p>



<p>Jefferson Mena Sánchez: Debemos darnos a la tarea de explorar caminos para desarrollar una minería amigable. Nuestros antepasados negros, nuestros antepasados indígenas siempre han explotado el oro, siempre han trabajado con el oro, siempre lo han hecho, pero en esas épocas de la historia no generaban la contaminación que hoy se genera. ¿Por qué? Por la ambición, por la corrupción que hay. Pero si lográramos mirar al pasado, extraer lo positivo, que era el ejercicio de nuestras comunidades en la explotación de esos minerales sin causar contaminación, se puede hacer de esta actividad algo sano.</p>



<p>Hay un asunto que creo que Colombia debería repensar e implementarlo nuevamente, y es que sea únicamente el <strong>Banco de la República</strong> el único con la facultad de comprar el oro. Creo que así podríamos tener una extracción limpia y una extracción legal. Bueno.</p>



<p><strong><a href="https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/oscar-sevillano/odin-sanchez-un-secuestro-conveniente-column-663709/">Le puede interesar: Odín Sánchez, ¿un secuestro conveniente?</a></strong></p>



<p><strong>Las comunidades afrodescendientes, tanto en Chocó como en el Valle, cauca y Nariño, lo primero que le pelean es por los títulos mineros. Las familias dicen, “denos los títulos a nosotros, nosotros explotamos el oro en lugar de dárselos a las grandes empresas para que vengan aquí a destruir la selva y a destruir el medio ambiente”.</strong><strong></strong></p>



<p><strong>Jefferson Mena Sánchez:</strong> Hay que llegar a acuerdos con ellos y capacitarlos para que hagan una extracción limpia de ese mineral, permitiéndoles que vivan de eso, acompañando la agremiación para que los resultados de su trabajo no se queden en una cantina o en los burdeles y que les genere riqueza y mejoren sus condiciones de vida.</p>



<p>El Estado debe acompañar a las comunidades y no es acompañar individualidades, sino es tratando de que estas trabajen en conjunto por el bienestar de todos. Yo creo que, si logramos poner en práctica eso, lograríamos avanzar mucho en quitarle el tabú que tiene el tema de la minería en Colombia.</p>



<p><strong>En el pasado, alcaldías y gobernaciones se dedicaron a cambiar el uso del suelo trayendo problemas en temas agrícolas y ambientales, ¿cómo hacer para que esas mismas alcaldías y gobernaciones colaboren con la solución?</strong><strong></strong></p>



<p><strong>Jefferson Mena Sánchez:</strong> En Colombia, elñ 68% del territorio nacional tiene alguna especie de restricción para la utilización de la tierra porque o son resguardos indígenas; o son consejos comunitarios; o están en ley segunda, o son baldíos. ¡Esto es una cosa loca!</p>



<p>Soy un convencido de que la única forma de lograr eso es titulando esas tierras y titulándolas con la visión de que se conviertan en propiedades privadas para que el dueño las pueda explotar sanamente. Pero no solamente para eso, también para que el <strong>Gobierno Nacional</strong> tenga un registro exacto que le diga de quién es la tierra y qué está haciendo con la tierra.</p>



<p>Cuando uno está en Tumaco y pasa a Ecuador, se da cuenta que en Ecuador saben quién es el dueño de la tierra. Saben quién es el dueño de la tierra y saben qué se está cultivando en la tierra. En Colombia no. Lo que tenemos es una cantidad de monte que nadie sabe quién es. Y lógicamente, en aquellos lugares que no se desarrolla productividad, se convierten en el pan de abono para los ilegales.</p>



<p><strong>¿Usted cree que haya constructores que tengan esa visión de ancestralidad y que estén dispuestos a invertir cuidando de esas costumbres ancestrales de la gente del Pacífico que viven en casas de madera construidas sobre un planchón, muchas de estas en la ribera del rio?</strong></p>



<p><strong>Jefferson Mena Sánchez:</strong> La ancestralidad hace parte del ADN de las comunidades étnicas, que les ha acompañado durante muchos años. Yo creo que es posible conservar la ancestralidad de estos habitantes acompañado de una habitabilidad, unas construcciones de vivienda mucho más dignas. No creo que, por el hecho de respetar los usos y las costumbres de las comunidades étnicas, sea una excusa para que las comunidades étnicas en la Guajira vivan en los ranchos que viven, por ejemplo, y que la respuesta del Gobierno deba ser: &nbsp;“es que es por respetar sus usos y sus costumbres”.</p>



<p>Esa es una visión totalmente equivocada, es una visión racista, es una visión clasista. Esa es una visión pobre de los gobiernos. Yo creo que uno puede tranquilamente utilizar los usos y las costumbres de las comunidades étnicas, pero dándole una vida de dignidad, dándole un trato digno.</p>



<p><em>Jefferson Mena Sánchez es profesional en Relaciones Internacionales y Asuntos Políticos de la Universidad Militar Nueva Granada, habiéndose graduado con título Cum laude. Tiene una especialización en Desarrollo, Gobierno y Gestión Pública y otra en Diseño y evaluación de Política Pública. También posee una Maestría de Gobierno y Política Pública de la Universidad Pompeu Fabra, de Barcelona (España).</em></p>



<p><em>se ha desempeñado como coordinador del despacho del Ministerio de Defensa, coordinador de Consejos de Seguridad Presidencial; encargado de Funciones Consulares del Consulado de Colombia en Vancouver, director del despacho del Ministerio de Agricultura, director territorial de la Oficina del Alto Comisionado para la Paz, y actualmente es asesor de la Presidencia de la República como coordinador del Plan de Reacción Integral de la Estrategia Zona Futuro en el Pacífico nariñense.</em></p>
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        <author>Sevillano</author>
                    <category>Óscar Sevillano</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=117574</guid>
        <pubDate>Mon, 30 Jun 2025 21:37:48 +0000</pubDate>
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        <title>¿Dónde están las propuestas de Vicky Dávila?</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/donde-estan-las-propuestas-de-vicky-davila/</link>
        <description><![CDATA[<p>Desde el momento en que Vicky Dávila confirmó lo que todos sabíamos, es decir, que aspira a manejar los destinos del país, he querido conocer cuáles son sus propuestas para que las dificultades que desde hace mucho enfrenta el sistema de salud, por ejemplo, se superen durante su eventual presidencia. Hasta el momento no he [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p>Desde el momento en que Vicky Dávila confirmó lo que todos sabíamos, es decir, que aspira a manejar los destinos del país, he querido conocer cuáles son sus propuestas para que las dificultades que desde hace mucho enfrenta el sistema de salud, por ejemplo, se superen durante su eventual presidencia.</p>



<p>Hasta el momento no he leído nada al respecto, ni le he escuchado algo en este sentido, porque su discurso se limita al ataque a Gustavo Petro y al sector de la izquierda, como si los problemas de Colombia se solucionaran mágicamente con solo decir que el Gobierno actual no cumplió con las expectativas de sus votantes y varios de sus líderes han decepcionado a muchos de seguidores.</p>



<p>He esperado también que Vicky le cuente al país cómo hará para proteger las selvas del Chocó, Guaviare, Vaupés, Putumayo, Guainía y Amazonas, sin que se frene el desarrollo de estos departamentos, pero, cuidando de los territorios ancestrales. No he leído ni escuchado nada al respecto.</p>



<p>También, por supuesto he esperado conocer sus ideas en materia de relaciones exteriores, especialmente con los países de Suramérica, incluido Venezuela, ¿será capaz de menospreciarlos?, y sobretodo, ¿será capaz de armarle camorra a Nicolás Maduro ignorando lo que esto significa para Colombia?</p>



<p>Son muchas las respuestas que he esperado de Vicky Dávila, pero insisto, porque es muy triste ver que alguien que dice tener toda la capacidad para manejar un país con complejidades demasiado profundas, se limite únicamente a atacar al presidente actual, como si este fuese uno de sus competidores.</p>



<p>Muy equivocada está Vicky Dávila si pretende mostrarse como una buena candidata y no como una persona que tiene las soluciones para superar los problemas de un país de territorios como lo es el nuestro. Nada gana dedicándose al ataque y a demostrar que es una mujer intolerante a la crítica, que no se le puede señalar ni enrostrarle su principal debilidad: <strong>su poco o cero conocimientos sobre el manejo del Estado colombiano.</strong></p>



<p>Quienes conocemos a Vicky Dávila sabemos que es un ser desafiante, que no acepta ni una sola crítica, que vive de las alabanzas y los aplausos. Por lo anterior, al menos a mí, me sorprende que no tenga en cuenta que cuando alguien ingresa a la política, inmediatamente se convierte en blanco de observaciones y que más del 60% son en su contra, y que debe estar abierta a este escenario y que además tiene la obligación de responder a cada una de estas, sin alterarse porque está la necesidad de convencer al contrario, <strong>pero con argumentos y análisis profundo, no con insultos, y mucho menos con ataques.</strong></p>



<p>Pero sobre todo, tiene la obligación de demostrar que está preparada no para ser candidata, sino para ser presidenta de Colombia, porque de lo contrario, repito lo mismo que dije en una opinión anterior: <strong>estará condenada a ser un Iván Duque con faldas.</strong></p>



<p>Por último, espero además que Vicky tenga claro que cuando le pregunten por sus ideas en economía, política exterior, política ambiental, seguridad, convivencia, etc., debe dar respuesta de manera fresca y espontánea, y no repitiendo como robot el libreto que le elaboren sus asesores y quienes están detrás de su intención de ocupar el primer cargo del país.</p>



<p>Por lo que he visto hasta el momento de Vicky Dávila, puedo decir sin ningún titubeo <strong>que es una candidata a la presidencia muy buena para los insultos y ataques en las redes sociales y con cero propuesta y conocimiento de lo que es Colombia.</strong></p>



<p><strong><a href="https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/nombran-a-sanguino-y-se-acuerdan-del-carrusel-de-la-contratacion/">Nota recomendada: Nombran a Sanguino y se acuerdan del Carrusel de la Contratación</a></strong></p>
]]></content:encoded>
        <author>Sevillano</author>
                    <category>Óscar Sevillano</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=116467</guid>
        <pubDate>Tue, 03 Jun 2025 01:12:59 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/02201215/images-3.jpg" type="image/jpeg">
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        <title>Por una Corte Constitucional verdaderamente incluyente</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/por-una-corte-constitucional-verdaderamente-incluyente/</link>
        <description><![CDATA[<p>Mañana jueves 22 de mayo Colombia tendrá una nueva terna para elegir magistrado en la Corte Constitucional, responsabilidad que la Corte Suprema de Justica tiene en sus manos y que genera una seria y fuerte responsabilidad porque debe garantizar la composición de un grupo de tres candidatos que garanticen pluralidad. Las altas cortes no pueden [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p>Mañana jueves 22 de mayo Colombia tendrá una nueva terna para elegir magistrado en la <a href="https://www.elespectador.com/politica/hector-carvajal-logro-eludir-cercania-con-petro-y-ser-elegido-como-magistrado-de-la-corte-constitucional-en-el-senado/"><strong>Corte Constitucional</strong></a>, responsabilidad que la <a href="https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/el-ganador-no-fue-efrain-cepeda-esta-vez-gano-petro/"><strong>Corte Suprema de Justica</strong></a> tiene en sus manos y que genera una seria y fuerte responsabilidad porque debe garantizar la composición de un grupo de tres candidatos que garanticen pluralidad.</p>



<p>Las altas cortes no pueden seguir siendo vitrinas de poder donde unos pocos se disputan la corona del prestigio académico y la pertenencia a círculos cerrados. Como quizá diría Rubén Blades en una de sus canciones: “una corte plástica”, de esas que no quiero ver. Colombia necesita una Corte que no solo interprete la Constitución con rigurosidad jurídica, sino también con sensibilidad social. Una Corte que, además de conocer y aplicar muy bien el derecho, y por supuesto, saber que Colombia no solo diverso sino además complejo.</p>



<p>La elección del reemplazo de la magistrada Diana Fajardo es la oportunidad para construir una Corte que combine dos virtudes que no deberían ser excluyentes: la excelencia técnica y la representación de las minorías. Una Corte que no solo resuelva demandas, sino que encarne las luchas históricas de quienes siguen al margen de las grandes decisiones.</p>



<p>Hay tres nombres con la suficiente fuerza al interior de la contienda: Lisneider Hinestroza, Jorge Fernando Perdomo y Carmen Inés Vásquez. Lo interesante no es que compitan, sino que juntos revelan un nuevo modelo de liderazgo constitucional: sólido, diverso y profundamente humano.</p>



<p>Lisneider Hinestroza es una abogada chocoana y magistrada auxiliar, que ha forjado su carrera desde abajo. Conoce el funcionamiento de la justicia por dentro, pero también sabe lo que significa venir de un territorio históricamente olvidado por el Estado. Su voz no es solo la de una jurista; es la de una región que ha exigido dignidad durante décadas.</p>



<p>En la contienda se encuentra también el exvicefiscal y exviceministro de Justicia, Jorge Perdomo, un hombre que tiene una trayectoria jurídica impecable y una preparación académica reconocida. Pero lo que llamó la atención en su intervención reciente ante la Corte Suprema fue su claridad para decir que también representa a las minorías. No solo por lo que ha defendido institucionalmente, sino porque reconoce su compromiso con los derechos de las diversidades sexuales. Esa capacidad de poner en el centro la dignidad de las personas LGBTIQ+ desde una perspectiva constitucional y no desde una moda coyuntural, es valiosa y necesaria.</p>



<p>La terna la completa la abogada Carmen Vásquez, nacida en Buenaventura, con una trayectoria impecable en el servicio público, aporta una mirada integral del Estado y los derechos humanos. Su paso por el Ministerio de Cultura y la diplomacia no la alejan del derecho: la conectan con una visión de justicia más amplia, donde la Constitución también protege la identidad, la cultura y la diferencia.</p>



<p>Esa mezcla —preparación y conciencia— es la que necesita hoy la Corte Constitucional. Porque los fallos que se redactan allí deben tener la firmeza del derecho, pero también la calidez de la inclusión. No podemos seguir creyendo que lo técnico está reñido con lo representativo, ni que las luchas sociales están peleadas con la jurisprudencia.</p>



<p>La Corte no solo debe resolver si una ley se ajusta a la Constitución. Debe interpretar esa Constitución a la luz de un país complejo, desigual, y profundamente diverso. Y para eso, necesita más que conocimiento: necesita empatía, historia y coraje.</p>



<p>Hoy más que nunca, una Corte verdaderamente incluyente no es una consigna. Es una exigencia de país.</p>



<p><a href="https://blogs.elespectador.com/author/oscar-sevillano/"><strong>Oscar Sevillano</strong></a></p>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Sevillano</author>
                    <category>Óscar Sevillano</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=116105</guid>
        <pubDate>Wed, 21 May 2025 12:16:11 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Por una Corte Constitucional verdaderamente incluyente]]></media:description>
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        <title>Así es un político cuando está en campaña</title>
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        <description><![CDATA[<p>Se sabe que la campaña para buscar la presidencia de la república inició y que los partidos políticos comenzaron a buscar sus candidatos para tratar de obtener el mayor número de curules en Cámara y Senado. Muchos de los aspirantes aceptaron sus deseos y desde ya se dieron a la tarea de ganar simpatías en [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p>Se sabe que la campaña para buscar la presidencia de la república inició y que los partidos políticos comenzaron a buscar sus candidatos para tratar de obtener el mayor número de curules en Cámara y Senado.</p>



<p>Muchos de los aspirantes aceptaron sus deseos y desde ya se dieron a la tarea de ganar simpatías en el electorado, sin embargo, hay uno que otro que no ha entendido que hoy la gente no es boba y que por una u otra circunstancia se les nota que están en campaña.</p>



<p>A continuación, mencionaré algunas de las prácticas que suelen llevar a cabo los candidatos para ganar adeptos a sus causas, que… aunque hay algunos que lo niegan o no lo aceptan públicamente, los delatan.</p>



<p>El primero de estos es dejar en casas sus finísimos trajes y zapatos para vestirse con zapatos corrientes y jeanes desgastados. Lo anterior, con el ánimo de hacerse ver como personas del común, y que todos piensen que son gente bastante sencilla, así en realidad no lo sean.</p>



<p>Dejan atrás sus lujosas camionetas 4 x 4 y su grupo de escoltas. Se les ve la mayor parte caminando y se olvidan de todos los motivos que tuvieron para no abandonar sus esquemas de seguridad.</p>



<p>Poco se les ve por los restaurantes lujosos disfrutando de platos especiales junto a personas que consideran de su estatus social. Mientras buscan votos se les observa comiendo en los sitios donde sirven el famoso almuerzo corrientazo que suele alimentar a las personas del común. Durante este tiempo no les importa si la comida es grasosa o alta en azúcar.</p>



<p>Mientras caminan por las calles van saludando a todo el que se encuentran, y son ellos quienes piden fotos. Es decir, hacen todo lo que no acostumbran una vez son elegidos.</p>



<p>Hay quienes alzan a los bebés recién nacidos, dictan clases en la calle; ordeñan vacas; bailan con los trabajadores de construcción y les dan la mano y los abrazan, no importa si quedan impregnados de arena, polvo o cemento. Lo importante es ganar simpatías.</p>



<p>No olvidemos que durante la campaña es el único momento que se les ve en el transporte público, es decir, TransMilenio en Bogota; Transcaribe en Cartagena, el metro en Medellín, etc., y cuando pasa el tiempo electoral se suben de nuevo a sus camionetas 4 x 4 de las que difícilmente se bajan.</p>



<p>Comúnmente un político no contesta el celular, a menos que sea fulano de tal quien le marque, pero en campaña responden todas las llamadas, inclusive de los números que no identifican, y aunque suene difícil de creer, también las devuelven cuando no pueden hablar.</p>



<p>No es extraño que acudan a las panaderías, carnicerías, y tiendas de barrio, supuestamente a comprar lo que van a consumir en sus casas, vaya uno a saber si en verdad lo utilizan.</p>



<p>Todos los domingos se les ve en la ciclovía y en los grandes parques de las ciudades saludando y haciendo deporte con la gente del común, a quienes abrazan e invitan a la gaseosa con roscón o croassan como penitencia por perder el partido.</p>



<p>Sus viajes en avión no son en primera clase sino en clase económica y cuando se toman fotos individuales, lo hacen con pose de personaje que quiere sonar interesante. </p>



<p>Los domingos acuden a las iglesias católicas más concurridas por los creyentes, no para pedirle a Dios por la salvación de este mundo pecador, sino para pararse en mitad de la puerta de la iglesia para que todo el que salga y entre los vea, los salude y los alabe como queriendo imitar la escena del ingreso de Jesús al templo en el Domingo de Ramos.</p>



<p>Por supuesto, siempre habrá más estrategias para darse a conocer y caerles bien a la gente del común, la misma a la que ellos como políticos suelen despreciar con mirada esquiva y falso reír apenas los incautos votantes, los eligen.</p>



<p><strong><a href="https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/abusos-presidenciales/">Nota recomendada: Abusos presidenciales</a></strong></p>



<p><strong>@sevillanoscar</strong></p>
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        <author>Sevillano</author>
                    <category>Óscar Sevillano</category>
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        <pubDate>Sun, 13 Apr 2025 08:54:16 +0000</pubDate>
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