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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Thu, 09 Apr 2026 15:21:11 +0000</lastBuildDate>
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	<title>Blogs de MIguel Uribe Turbay | Blogs El Espectador</title>
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        <title>El duelo se volvió un asunto público y político</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/el-duelo-se-volvio-un-asunto-publico-y-politico/</link>
        <description><![CDATA[<p>Las acusaciones de la viuda de Miguel Uribe contra la senadora María Fernanda Cabal ponen en evidencia lo mezquina que puede ser nuestra clase política, pero también lo útil que pueden ser el duelo y un muerto en tiempos electorales. ¿Se hace política con el dolor ajeno pero también con el dolor propio? </p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>María Claudia Tarazona, viuda de Miguel Uribe Turbay. Imágenes tomadas de las redes sociales de Noticias RCN y Caracol Radio.</em></p>



<p></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-large-font-size wp-elements-e53f8a39934f8acb03fe60d22ba65038"><strong><em>“Si tuviera que elegir entre el duelo y la nada, elegiría el duelo”: </em>William Faulkner, escritor estadounidense.</strong></p>



<p>Dichosos los solteros y los solterones porque de ellos y ellas no será el reino de la viudez. </p>



<p>Ya no hay tiempo ni para llorar a los muertos. O mejor, la costumbre de llorarlos está pasando de moda. La frase aquella de que <em>no basta ser, sino parecer</em>, al parecer ha perdido su sentido. —Es que la procesión va por dentro, mijo.</p>



<p>El duelo ya no es como antes. Antes, la gente se encerraba, de manera literal, en su dolor, vestida de negro de los pies a la coronilla, en un silencio sepulcral y un dolor casi eterno, insondable e inconsolable. El duelo significaba enclaustramiento, lágrimas lacerantes saliendo de un río profundo estancando en el alma, lo que sea que eso signifique. Había recato, había dignidad y todo junto creaba un aura de solemnidad, de respeto por aquel que era y ya no es.</p>



<p>Pienso, por ejemplo, en <em>La viuda de Montiel</em>, la mujer de ese relato fascinante del universo garciamarquiano, donde la política engendra viudas tanto como alcaldes.</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-f0df8015436a853bcc0bc35541e3912e"><em><strong>“Aquella noche, a los 62 años, mientras lloraba contra la almohada en que recostó la cabeza el hombre que la había hecho feliz, la viuda de Montiel conoció por primera vez el sabor de un resentimiento. ´Me encerraré para siempre —pensaba—. Para mí, es como si me hubieran metido en el mismo cajón de José Montiel. No quiero saber nada más de este mundo´. Era sincera”.</strong></em></p>



<p>Se guardaba un luto genuino por los recién idos, como queriendo proteger el rostro dolorido de las miradas impertinentes. No había fuerzas para hablar, mucho menos para ir de un lado a otro. En el luto, entendido como aislamiento social, el deudo, casi muriéndose arropado por su pena, se ponía a salvo de las habladurías, del que dirán de aquellos y aquellos que nunca pueden tener las bocas cerradas. Esa es una buena razón para abstenerse de ir a velorios.</p>



<p>Hay dos refranes españoles para lo que quiero decir: <em>“Viuda honrada, su puerta cerrada” </em>y<em> “Viuda honrada, en su casa retirada”.</em></p>



<p>Hoy no sabemos qué significan&nbsp;exactamente el luto y la viudez. Porque las redes sociales lo han resignificado todo, y no para bien, incluido el dolor. Porque el dolor se volvió público y lo público político desde que todo es <em>posteable</em>. &nbsp;</p>



<p>Exhibimos a los muertos desde el día cero de la muerte y en cada aniversario, por lo cual el concepto de último adiós ha desaparecido del lenguaje. El último adiós es un adiós permanente, incluso utilitario, dependiendo del abolengo del finado.</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-large-font-size wp-elements-b4d7fd24176bc249aff8ccfcf7d4e70e"><em><strong>“Yo he visto a viudos y viudas desconsolados que durante mucho tiempo han creído que jamás levantarían cabeza nuevo”:</strong></em> Javier Marías, escritor español.</p>



<p>Apenas ayer, los medios confirmaban que María Claudia Tarazona, la viuda de Miguel Uribe Turbay, había abandonado el país y se marginaba de los asuntos políticos, pero desde el lunes de esta semana hay revuelo en Colombia tras una explosiva entrevista, el domingo por la noche, a través de Noticias RCN, lo que parecería más un ajuste de cuentas entre señoras por una escena descomedida en medio del sepelio.</p>



<p>Es decir, la mujer que se marginaba de los asuntos políticos, regresó demasiado pronto para alborotar el avispero nacional. Y uno creyendo que en los funerales es como en Las Vegas: que lo que allá pasa, allá se queda. Pues no. Hoy nos sirvieron con el desayuno todo un peliculón lleno de intrigas, de frases hirientes y de presuntas acusaciones contra la senadora María Fernanda Cabal. La vida es bella, la política puede ser vil, en vez de servir. Ahora podemos decir que cada quien habla según le va, no en la fiesta, sino en el velorio. </p>



<p>Yo siempre he creído que hay cierto grado de mezquindad en la forma como entienden y ejercen la política ciertos personajes del Centro Democrático, pero de ahí a que una congresista uribista utilice un funeral para amedrentar a una viuda, no sé qué tan verosímil sea. No estoy del lado ni de la una, ni de la otra. Tal vez pueda decir lo mismo que dijo García Márquez en <em>Crónica de una muerte anunciada</em>: —<em>Hay que estar siempre del lado del muerto</em>. Única y exclusivamente, recalcaría sin más.</p>



<p>Me parece, eso sí, una trama digna para una novela de Corín Tellado. Hasta Gabo se habría deleitado contando su versión actualizada, incluso edulcorada, de <em>Los funerales de la Mamá Grande.</em></p>



<p class="has-text-align-right"><em>.</em></p>



<p>Dice María Claudia Tarazona que la congresista le dijo: <strong><em>“Tú no conoces Colombia, tú no sabes cómo es este país, tú no sabes lo que aquí está pasando”.</em></strong> Siendo justos, ningún político conoce bien este país. Si lo conocieran y les doliera siquiera un poquito estarían comportándose como gente adulta, no distrayendo al país con un escándalo día de por medio. ¿Es que ya nadie lava la ropa sucia en casa? Lo que uno siente tiene nombre: vergüenza ajena. Pero eso y la moral, presumo, están mandadas a recoger.</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-4f09476f9f201db0f31099f4014149d9"><strong><em>“Su único contacto con el mundo, a partir de entonces, fueron las cartas que escribía a sus hijas a fines de cada mes. “Éste es un pueblo maldito —les decía—. Quédense allá para siempre y no se preocupen por mí. Yo soy feliz sabiendo que ustedes son felices”. Sus hijas se turnaban para contestarle.</em> (…) <em>“Esto es la civilización —decían—. Allá, en cambio, no es un buen medio para nosotras. Es imposible vivir en un país tan salvaje donde asesinan a la gente por cuestiones políticas”:</em> </strong>Del cuento <em>La viuda de Montiel,</em> de Gabriel García Márquez.</p>



<p>Es el correveidile de época de campaña, así haya quienes quieran creer ingenuamente que no hay una pizca de tinte proselitista en este episodio. Si quiere dar un golpe de opinión con el fin de causar un efecto político, diga cosas medio escabrosas un domingo por la noche en horario prime, para que ese sea el tema de conversación durante toda la semana.</p>



<p>Y heme aquí. Henos aquí.</p>



<p>Se hace política con el dolor ajeno pero también con el dolor propio. Sobre la viuda de Charlie Kirk, el líder republicano asesinado hace poco durante un mitin en Estados Unidos, el diario The New York Times dijo algo que para el caso viene como anillo al dedo: <em><a href="https://www.nytimes.com/es/2025/09/15/espanol/estados-unidos/viuda-charlie-kirk-erika.html?smid=fb-nytes&amp;fbclid=IwdGRzaAM2q15leHRuA2FlbQIxMQABHjckeydprNCKyU1aipt4iE-e2Euc-ODrxLk0-oN37Ex-meczaezwLd5cuYy4_aem_cIjWjVNu4A6F5CfxGDnetA&amp;sfnsn=scwspwa">“Erika Kirk mezcla lo personal y lo político en su duelo público”</a>.</em></p>



<p>Ayer la veíamos casi a diario dando los partes médicos afuera de la Clínica Santa Fe, hoy la tenemos en gira de medios hablando de su tragedia familiar. Esta mañana se encontraba en los estudios de Caracol Radio. <em>“No estoy pensando, <strong>por ahora</strong>, en hacer política”, </em>dijo. (Nótense mis negrillas). Ayer la prensa recogía algunas frases suyas, algo contradictorias, quizás ambiguas: <strong><em>“Mi vida ha sido la política. Yo no me voy a ir del país (…) Yo no voy a hacer política. Yo tengo que hacer mi duelo”.</em></strong></p>



<p>Pero, ¿a partir de cuándo, sumercé? Yo pensaba que los duelos eran instantáneos como el café, no programables como las vacaciones. En fin, el mundo ha cambiado y es posible que hasta los duelos se deban concertar con agenda en mano.  </p>



<p>Soy solidario -y humano, claro- con las pérdidas ajenas. No obstante, queda flotando en el ambiente la idea de que detrás de la reaparición de María Claudia Tarazona hay toda una estrategia, no un hecho fortuito, no sé si a favor de la pre-candidatura presidencial de su suegro Miguel Uribe Londoño o de una posible candidatura propia al Senado. Y ojo, porque no quiero decir con esto que no sea lícito que la señora quiera ocupar el puesto vacío que dejó su joven marido.</p>



<p>Al final del día, a lo mejor si es cierto eso de que la procesión va por dentro… ¡tan adentro que ni parece!&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=120455</guid>
        <pubDate>Wed, 17 Sep 2025 12:11:20 +0000</pubDate>
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        <title>El único lugar donde no eres reemplazable</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/relaciona2/el-unico-lugar-donde-no-eres-reemplazable/</link>
        <description><![CDATA[<p>En el ajetreo de la vida moderna, es fácil perder el norte. Nos la pasamos corriendo, persiguiendo metas laborales, tratando de ascender en el trabajo, de ser los mejores. Y, en medio de esa carrera, a veces, dejamos en segundo plano lo que de verdad importa. Sí, el trabajo es importante. Nos da estabilidad, nos [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<h3 class="wp-block-heading">En el ajetreo de la vida moderna, es fácil perder el norte. Nos la pasamos corriendo, persiguiendo metas laborales, tratando de ascender en el trabajo, de ser los mejores. Y, en medio de esa carrera, a veces, dejamos en segundo plano lo que de verdad importa.</h3>



<p>Sí, el trabajo es importante. Nos da estabilidad, nos ayuda a crecer profesionalmente y a sentirnos productivos. Pero, ¿qué pasa si un día faltamos? Unos días, unas semanas, o, si la vida nos juega una mala pasada, para siempre. Lamentablemente, la respuesta es simple: seremos reemplazados. Así de cruel y así de real. En el mundo laboral, los puestos no pueden quedar vacíos por mucho tiempo. La empresa necesita seguir funcionando, los proyectos deben continuar. Rápidamente, alguien más ocupará nuestro escritorio, nuestra silla, y se encargará de las tareas que nosotros hacíamos.</p>



<p>Y es aquí donde entra la reflexión: el mundo, a pesar de nuestra ausencia, seguirá girando. La vida no espera a nadie y todo sigue andando. Los trabajos se llenan, las responsabilidades se reasignan y la vida laboral sigue su curso. La persona que éramos en ese ámbito, puede ser reemplazada con facilidad.</p>



<p>Pero hay un lugar, un único lugar, donde esto jamás pasará: <strong>la familia</strong>.</p>



<p>La familia es ese espacio sagrado donde nuestra ausencia crea un vacío permanente. Un hueco que nadie, por más que lo intente, podrá llenar. Si has vivido la pérdida de un familiar, sabes de lo que hablo. En el caso de Miguel Uribe, aunque su curul en el congreso fue ocupada rápidamente, el vacío que dejó en su esposa María Claudia, su papá Miguel Uribe Londoño, sus hijas e hijo, perdurará para siempre. No hay sucesor, no hay reemplazo. Lo mismo sucede con cualquier persona. Nadie puede ocupar el lugar de un padre, una madre, un hijo, una hermana, en el corazón de su familia. Ese vínculo es irrompible y único.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<h3 class="wp-block-heading"><strong>¿Qué es lo que realmente importa?</strong></h3>



<p>A menudo, nos distraemos con otras prioridades. El grupo de amigos en WhatsApp, los temas laborales que no dejan de sonar, las notificaciones de las redes sociales, el plan del fin de semana. Y, en ese torbellino, a veces demeritamos un mensaje de la familia, lo dejamos para después, como si hubiera algo más urgente.</p>



<p>Es crucial recordar que las amistades, aunque importantes, no son un sustituto para la familia. Los amigos pueden ir y venir, pero la familia está ahí. En las buenas y en las malas. En los momentos de felicidad y en las crisis más profundas. Es la red de seguridad incondicional.</p>



<p>Nos entregamos a las redes sociales, buscando &#8216;likes&#8217; y seguidores, creyendo que la influencia digital nos hace irremplazables. Pero no es así. En el mundo de los influencers, si uno se va, llegará otro con un estilo similar, otra voz, otro activista que continúe la conversación. En Estados Unidos, tras el asesinato de Charlie Kirk, aunque su voz no será la misma, otros seguirán su trabajo. En las redes sociales, uno puede ser fácilmente reemplazable. Sin embargo, para sus hijos, su familia, su mascota, su pérdida es un vacío que nadie jamás podrá llenar.</p>



<p>Las personas realmente ocupadas lo tienen claro: su tiempo es valioso, por eso no lo desperdician en lo banal. Son las primeras en responder los mensajes de la familia, porque saben que esos son los verdaderamente importantes. Reconocen que las prioridades no son las notificaciones fugaces, sino los lazos que construyen a lo largo de la vida. Para ellos, el éxito no solo se mide en logros laborales, sino en la solidez de sus relaciones personales más íntimas</p>



<p>Por eso, la próxima vez que te llegue un mensaje al chat familiar, detente. Date el tiempo de responder. Haz esa llamada. Visita a tus padres, a tus hermanos. Porque, al final del día, cuando las luces del trabajo se apaguen, y las notificaciones de los amigos dejen de sonar, cuando pases por una crisis, la familia será lo único que te quedará. Es el verdadero tesoro de la vida, y es invaluable.</p>



<p>Valora a tu familia. Es el único lugar donde siempre serás irremplazable.</p>



<p></p>



<p><strong>Andrea Villate</strong>&nbsp;–&nbsp;mavillateg@gmail.com</p>



<p>Sitio web&nbsp;<a href="https://andreavillate.blogspot.com/">https://andreavillate.blogspot.com/</a></p>



<p>X:&nbsp;<a href="https://twitter.com/AndreaVillate" target="_blank" rel="noreferrer noopener">&nbsp;https://twitter.com/AndreaVillate&nbsp;</a></p>



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<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>ANDREA VILLATE</author>
                    <category>Relaciona2</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=120319</guid>
        <pubDate>Sat, 13 Sep 2025 17:16:26 +0000</pubDate>
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        <title>El peso de la negación: Cuando evadir la culpa destruye más que el error</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/relaciona2/el-peso-de-la-negacion-cuando-evadir-la-culpa-destruye-mas-que-el-error/</link>
        <description><![CDATA[<p>Hace un par de años, el brutal feminicidio de Ana María Serrano a manos de su exnovio conmocionó a México y Colombia. El crimen, una tragedia insoportable, se agravó al ver a la familia del agresor negando lo evidente. A pesar de las pruebas irrefutables —cámaras de seguridad, chats, la escena del crimen—, los padres [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p>Hace un par de años, el brutal feminicidio de <strong>Ana María Serrano</strong> a manos de su exnovio conmocionó a México y Colombia. El crimen, una tragedia insoportable, se agravó al ver a la familia del agresor negando lo evidente. A pesar de las pruebas irrefutables —cámaras de seguridad, chats, la escena del crimen—, los padres de Alan Gil, han intentado por todos los medios sacarlo de la cárcel, evitando audiencias y presentando amparos, en lugar de asumir la responsabilidad de los actos de su hijo.</p>



<p>Pero fue el testimonio de la madre de Ana María, <strong>Ximena Céspedes</strong>, lo que me hizo reflexionar profundamente. En un podcast, ella planteaba un camino que, aunque doloroso, podría ofrecer un atisbo de redención. Sabiendo que el agresor podría enfrentar una condena de hasta 70 años, la madre sugirió que si él aceptara su responsabilidad, podría recibir beneficios y, algún día, tener la oportunidad de ayudar a otros hombres a no cometer el mismo error. Él era un joven brillante, primero en su clase, graduado del colegio con honores, con un futuro prometedor, y aun así se autodestruyó y destrozó la vida de otra familia. La propuesta de la madre no era un perdón, sino un llamado a la verdad. Ella entendía que la única forma de sanar es enfrentando lo ocurrido.</p>



<p>Este caso, por dramático que sea, es solo un espejo de un problema mucho más profundo que plaga nuestra sociedad: la <strong>incapacidad de asumir la responsabilidad</strong>.</p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>La huida de la verdad</strong></h3>



<p>Vivimos en una cultura de la negación. Nos han enseñado a &#8220;negar hasta el final&#8221; como la mejor estrategia para salir del paso. Lo vemos en las relaciones de pareja: si una persona es sorprendida en una infidelidad, su primera reacción es negarlo, sin importar cuán abrumadoras sean las pruebas. La mentira se convierte en un escudo, no para proteger a la otra persona, sino para evitar la confrontación, para salir del &#8220;lío&#8221; y mantener una fachada de inocencia. Esta negación es más destructiva que el acto mismo, porque rompe la confianza de manera irreparable y anula cualquier posibilidad de perdón y crecimiento.</p>



<p>Este patrón se repite en el ámbito público y en la justicia. Recordarán a la influencer <strong>Epa Colombia</strong>, que subió videos destrozando las instalaciones de Transmilenio en Bogotá. A pesar de que ella misma documentó su delito, la primera vez que fue capturada se negó a aceptar los cargos, me imagino por recomendación de su abogado. Es la misma lógica: si no lo acepto, no pasó, o al menos no es mi culpa. La justicia se ve obligada a gastar recursos y tiempo en demostrar lo que es evidente, en lugar de enfocarse en cómo la persona puede reparar el daño y reintegrarse, si es que es posible, a la sociedad.</p>



<p>La negación se ha vuelto tan prevalente que incluso parece que el sistema judicial, en lugar de buscar la verdad y la justicia, se dedica a negociar con la mentira, creando un ciclo vicioso donde la irresponsabilidad se premia con atajos y beneficios.&nbsp; <em>“Vamos bien, pero si puede vuélese”</em>. Lo vemos en casos como el de la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo (UNGRD), más de uno se terminará volando y los abogados a defender lo indefendible.&nbsp;</p>



<p>Recordarán que el pasado 7 de junio cuando detuvieron al asesino de Miguel Uribe Turbay, la noticia fue que el sicario “no aceptó los cargos”. Cientos de celulares lo grabaron cometiendo el magnicidio y aún así “no aceptó cargos”. ¿A qué juegan los abogados? A ganar un caso a pesar que saquen de la cárcel a un hombre que lo haría de nuevo?. Yo me pregunto: ¿Cómo miran a la sociedad dejando libre a un asesino, a un violador o a un ladrón?&nbsp;&nbsp;&nbsp;</p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>El alto costo de la evasión</strong></h3>



<p>No asumir la responsabilidad no solo daña a los demás, también nos destruye a nosotros mismos. La persona que se niega a enfrentar sus errores queda atrapada en un ciclo de mentiras y evasión que le impide crecer.&nbsp;</p>



<p>En lugar de aprender de la equivocación, se hunde más en la oscuridad. El joven que asesinó a Ana María Serrano tenía un gran futuro, pero al negarse a reconocer su crimen, solo se asegura un futuro de resentimiento y cárcel, sin posibilidad de redención. La propuesta de la madre era un camino para que él pudiera, tal vez, encontrar un propósito en el dolor, una forma de enmendar algo de la ruina que dejó. Pero sus padres, como en muchos otros casos que hemos visto a lo largo de los años en las noticias, tratan de ocultar los hechos y sacar del problema a su hijo en vez de ayudarlo a ser una mejor persona enfrentando sus acciones.&nbsp; Nos estamos acostumbrando a normalizar mentiras: “No lo crié”, “no lo dije”, “no me despertaron”, siempre echándole la culpa a otros, negando lo evidente. Y después nos quejamos de por qué estamos como estamos.&nbsp;</p>



<p>El mundo sería un lugar diferente si, en lugar de intentar escapar de nuestros errores, aprendiéramos a mirarlos de frente. Si una persona es infiel, debería ser capaz de admitirlo. Si alguien comete un delito, debería aceptar las consecuencias. Si alguien comete un error, reconozca sus acciones.&nbsp; La asunción de responsabilidades, aunque difícil, es el primer paso hacia la sanación, tanto para el que sufre el daño como para el que lo causa.</p>



<p>La irresponsabilidad es una epidemia que carcome la confianza, corrompe la justicia y nos impide madurar como individuos y como sociedad. La única forma de salir de este círculo vicioso es enseñar y practicar la verdad, por dolorosa que sea. Porque al final, la verdadera libertad no se encuentra al evadir la culpa, sino al <strong>aceptar las consecuencias para poder reconstruir algo valioso a partir de la ruina</strong>.</p>



<p>&#8220;El heroísmo es la capacidad de asumir la responsabilidad por tu vida sin culpar a nadie por lo que te ha pasado.&#8221;<br><strong>— Joseph Campbell<br></strong></p>



<p><strong>Andrea Villate</strong> &#8211; mavillateg@gmail.com </p>



<p>Sitio web <a href="https://andreavillate.blogspot.com/ ">https://andreavillate.blogspot.com/ </a></p>



<p>X:&nbsp;<a href="https://twitter.com/AndreaVillate" target="_blank" rel="noreferrer noopener">&nbsp;https://twitter.com/AndreaVillate&nbsp;</a></p>



<p>Facebook/&nbsp;&nbsp;<a href="https://www.facebook.com/andreavillateperiodista/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">https://www.facebook.com/andreavillateperiodista/</a></p>



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<p> </p>
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        <author>ANDREA VILLATE</author>
                    <category>Relaciona2</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=119856</guid>
        <pubDate>Sat, 30 Aug 2025 02:02:20 +0000</pubDate>
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        <title>Miguel Uribe, perdonamos pero no olvidamos</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/el-cuento/miguel-uribe-perdonamos-pero-no-olvidamos/</link>
        <description><![CDATA[<p>El 11 de agosto de 2021 le dije adiós al ser que me dio la vida. Cuatro años después, en su aniversario, me levantécomo cada año con esa sensación de estar reviviendo aquel día.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p><strong>Por: Ornella Suárez Vidal&nbsp;</strong></p>



<p>El 11 de agosto de 2021 le dije adiós al ser que me dio la vida. Cuatro años después, en su aniversario, me levantécomo cada año&nbsp;con esa sensación de estar reviviendo aquel día. Sin embargo, esta vez se sumó una noticia que me golpeó aún más,&nbsp;ver a un niño, casi de la edad de mi hija, despedirse de su padre.</p>



<p>Yo&nbsp;tuve que decirle adiós a mi madre a causa de una enfermedad. En el caso de Alejandro, él perdió a su padre por una causa tristemente normalizada y repetitiva en nuestro país:&nbsp;la violencia y la intolerancia.</p>



<p>Los días siguientes fueron más amargos para todos. Escuchar las palabras del padre y de la esposa de Miguel nos apretó el corazón como pocas veces en la vida. Era una mezcla de frustración, impotencia y tristeza absoluta. El día del entierro fue inevitable&nbsp;no&nbsp;pensar en ese pequeño y ver en él a mi hija. Esa inocencia que llevan todos los niños de su edad me recordó que, aunque mi despedida fue dolorosa, tuve la fortuna de compartir muchos años con mi madre y hasta cuidarla durante su cáncer. Qué cruel es, en cambio, que un niño se despida con tanta ternura y sin una verdadera conciencia de lo que significa la pérdida, frente al féretro de su padre.</p>



<p>A Alejandro le arrebataron algo invaluable,&nbsp;la oportunidad de crecer junto a su papá.&nbsp;Lo pienso y me cuesta&nbsp;imaginar un solo día sin besar a mi hija, sin darle las buenas noches o llevarla al jardín. Esos momentos únicos que solo los padres conocemos se los arrebataron a Alejandro para siempre, junto&nbsp;a&nbsp;su padre.</p>



<p>Como él,&nbsp;muchos otros&nbsp;niños han sido víctimas de la&nbsp;violencia, dirán algunos. Pero lo cierto es que ningún niño de cuatro años debería enterrar a su padre por el simple hecho de expresar y defender sus ideas. Dejemos a un lado las miradas obtusas que buscan cuestionar lo incuestionable,hoy Colombia está de luto. Más allá de las diferencias ideológicas, lo que ocurrió fue el asesinato de un líder político que creía en el juego limpio. Con su muerte, también se asesinó la posibilidad de hacer política desde las buenas formas, y ese eco ensordecedor transmite a los jóvenes un mensaje equivocado: que en Colombia no hay espacio para quien piensa distinto.</p>



<p>Todas las vidas valen. Todas las víctimas de la violencia nos duelen. Pero sobre todo, duele seguir repitiendo la misma historia. Me niego a creer que un líder político con un futuro prometedor,&nbsp;el senador más votado del país, disciplinado, juicioso en su ejercicio político y ejemplo para otros jóvenes haya terminado como su madre&nbsp;a la misma edad,&nbsp;silenciado por el odio y la criminalidad. Y más aún, que le hayan arrebatado la posibilidad de perseguir su sueño de convertirse en presidente de Colombia.</p>



<p>El magnicidio de Miguel Uribe me hace reflexionar profundamente como ciudadana, pero sobre todo como madre: ¿qué futuro les espera a nuestros hijos en Colombia?&nbsp;No quiero&nbsp;pensar que ese futuro está fuera del país, porque sería el triunfo de los tiranos, de los enemigos&nbsp;de la libertad, de quienes insisten en vivir de la criminalidad y de los que, directa o indirectamente, la fomentan.</p>



<p>El futuro de los niños de Colombia, como el de Alejandro, está en nuestras manos. El mejor gesto de solidaridad con él y su familia es mantenernos firmes y con convicción para defender la democracia.&nbsp;El debate&nbsp;de&nbsp;las&nbsp;ideas no se gana&nbsp;incitando al odio o&nbsp;silenciando a quien piensa distinto, sino en el pleno ejercicio democrático: en las urnas, respetando la soberanía popular.</p>



<p>Lo que le hicieron a Miguel no puede quedar en&nbsp;el olvido. El mensaje a las nuevas generaciones debe ser contundente,&nbsp;debemos defender los valores y jamás justificar la violencia, porque así como las armas, las palabras nos están sepultandoy no están llevando a lo equivocado, a poner las ideologías por encima de la vida.&nbsp;Cuando se trata de&nbsp;defender la&nbsp;existencia, hay que aprender a&nbsp;despojarnos de&nbsp;la camisetapolítica&nbsp;y en esa desnudez actuar como&nbsp;humanidad.&nbsp;</p>



<p>Porque si permitimos que la violencia siga dictando el rumbo de nuestra historia, no solo estaremos enterrandolíderes, también&nbsp;estaremos&nbsp;condenando a nuestros hijos a repetir la misma historia y&nbsp;a&nbsp;enterrar&nbsp;el futuro de Colombia.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Tres Puntos Aparte</author>
                    <category>El Cuento</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=119677</guid>
        <pubDate>Mon, 25 Aug 2025 16:44:27 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Miguel Uribe, perdonamos pero no olvidamos]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Tres Puntos Aparte</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>El papá del finado y yerno de Turbay Ayala</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/el-papa-del-finado-y-yerno-de-turbay-ayala/</link>
        <description><![CDATA[<p>Este bloguero transcribe al píe de la letra la conversación entre dos señoras muy aseñoradas mientras los tres hacíamos fila esta semana para pagar el recibo del gas.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p></p>



<p></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-915d894c00f63707d5c0c117c4ada43c"><strong><em>“La diferencia entre el fútbol y la política criollos, admitiendo que los dos se juegan con los pies, es que los futbolistas son jóvenes y los políticos casi siempre viejos”:</em></strong><strong> Lucas Caballero Calderón, escritor y columnista (1913-1981).</strong></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-841ce451f279b5101af9a34aecefdca6"><strong><em>&#8220;La política es un vicio más en Colombia: los enviciados son pocos y los afectados somos los demás&#8221;:</em> Lulú, una señora de tantas en este país. </strong></p>



<p>Dos amigas conversan en la fila del supermercado. Escucho que hablan de Miguel Uribe Londoño —papá de Miguel Uribe Turbay, abuelo del niño Alejandro, hijo del difunto—, quien estuvo casado con Diana Turbay, la hija del expresidente Julio César Turbay Ayala.</p>



<p>Me acerco un poco, con disimulo. La una dice que el señor cayó parado durante los funerales del hijo tras entregarle, sin hacer el duelo ni las nueve noches, las banderas de aquel a Álvaro Uribe.</p>



<p>—“Se las entregó a Uribe, que en ese momento tenía casa por cárcel, y hoy está en libertad transitoria, pendiente de que ratifiquen su condena –en segunda instancia- a 12 años de prisión por los delitos de&nbsp;fraude procesal y soborno en actuación penal”, contesta la otra.</p>



<p>Pero Uribe le devolvió las banderas y lo hizo precandidato, con lo que ya son cinco los uribistas que van tras el trono.</p>



<p>Noté, eso sí, que las señoras, perfumadas y emperifolladas, pelo recogido en moño, antiparras bifocales y tacón bajito, son personas bien informadas, además de encopetadas. Entonces, me puse a grabar la conversación usando el micrófono del celular, mientras hacía el que leía el libro “Memorias de un amnésico”, escrito por Lucas Caballero Calderón. Aquí se los muestro para que no digan que invento.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="576" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/23183305/ZETA-MIGUEL-URIBE-LONDONO-LIBRO-KLIM-576x1024.jpg" alt="" class="wp-image-119591" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/23183305/ZETA-MIGUEL-URIBE-LONDONO-LIBRO-KLIM-576x1024.jpg 576w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/23183305/ZETA-MIGUEL-URIBE-LONDONO-LIBRO-KLIM-169x300.jpg 169w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/23183305/ZETA-MIGUEL-URIBE-LONDONO-LIBRO-KLIM-768x1364.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/23183305/ZETA-MIGUEL-URIBE-LONDONO-LIBRO-KLIM-865x1536.jpg 865w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/23183305/ZETA-MIGUEL-URIBE-LONDONO-LIBRO-KLIM.jpg 1079w" sizes="(max-width: 576px) 100vw, 576px" /></figure>



<p>Me faltan poquitas páginas para terminarlo. Voy justo en el capítulo dedicado a Julio César Turbay Ayala. Dice el brillante Klim: <strong><em>“Julio César Turbay Ayala no tenía dinero ni apellidos ilustres en este país”.</em></strong></p>



<p>De las señoras, diré que una se llama Lola y la otra Lulú para proteger sus identidades. La charla fue más larga pero la reduje a sus justas proporciones. </p>



<p><strong>Lulú:</strong> —Mija, por ahí vi que al salir Uribe en libertad lo recibieron con bombas y platillos; perdón, perdón, con bombos y platillos, quiero decir.</p>



<p><strong>Lola:</strong> —A propósito de bombas, agarra bien tu cartera porque Bogotá está muy insegura, además de sucia. Lo dijo el mismísimo alcalde Galán, como si estuviéramos tan ciegos como él.  Y aquí, entre nos, hablando del otro rey de Roma, yo creo que Álvaro Uribe es un misógino, sin ninguna simpatía genuina por las mujeres para ocupar el cargo más importante de la Nación.</p>



<p><strong>Lulú:</strong> —Esas son palabras mayores.</p>



<p><strong>Lola:</strong> —¡Hay que ver cómo ellas corren a defenderlo, a capa y espada! Hablo de la Paloma y de la Cabal.</p>



<p><strong>Lulú</strong>: —Pues, mijita, los políticos todos se tapan con la misma colcha. Eso nada tiene que ver con la confianza, el aprecio o la admiración. Puro cálculo político, póngale la firma. Pero no entiendo lo de su misoginia&#8230; </p>



<p><strong>Lola:</strong> —No repitas que las paredes tienen oídos. Su favorito era Miguel Uribe y ahora que él no pertenece al reino de los vivos, su favorito es el papá del difunto y viudo de Diana, y de ñapa tiene el apellido Uribe por delante, que eso ayudará en las vallas, vaya que sí. Además, para qué ilusionarse una con la primera mujer en la presidencia, si este país es pura testosterona y machismo. Si acaso, los del Centro Democrático ponen de vice a una mujer como premio de consolación.</p>



<p><strong>Lulú:</strong> Este mundo más que de los vivos es de los vivarachos. En cuanto a la ventaja de tener el apellido Uribe sí y no, mija, porque si el Tribunal Superior de Bogotá ratifica la condena al expresidente, el apellido Uribe será devaluado y vergonzante. ¡Serían muy bruticos para querer estar en la foto de campaña con un preso!</p>



<p><strong>Lola:</strong> —¿Estás sugiriendo que sería el fin del uribismo?</p>



<p><strong>Lulú:</strong> —No tengo los poderes de Moni Vidente, pero ponerle fin a esa era sería lo mejor, a ver si por fin acabamos con tanta polarización, siempre y cuando le quiten las redes sociales al reo.</p>



<p><strong>Lola:</strong> —¡Tenga fe y no vaya a misa, mija!</p>



<p><strong>Lulú:</strong> —Una que es optimista. Pero dime algo: ¿Te gusta o no te gusta el precandidato Miguel Uribe Londoño?</p>



<p><strong>Lola:</strong> —¡Ni cinco! ¡Ese señor es un octogenario!</p>



<p><strong>Lulú:</strong> —¡Cómo te atreves, apenas tiene 79 añitos!</p>



<p><strong>Lola:</strong> —Por ahí leí que en noviembre cumple los 80. Así que para las elecciones de 2026 el abuelo de Alejandrito ya estará en el octavo piso. </p>



<p><strong>Lulú:</strong> —No te voy a negar, mija, que lo vi achacadito en una de las fotos, pero lo pueden rejuvenecer a punta de <em>Fotoshop</em>. </p>



<p><strong>Lola:</strong> —Date cuenta: En Colombia los políticos de la tercera edad, en vez de estar en geriátricos, está casi siempre metidos de cabeza en política. Debe ser que las jugosas pensiones no les alcanzan para vivir cómodamente.</p>



<p><strong>Lulú: </strong>Ay, mija, la política es un vicio más en Colombia: los enviciados son pocos y los afectados somos los demás. Ni siquiera los muertos están en paz, porque hacen política con ellos desde el sepulcro. </p>



<p><strong>Lola:</strong> —Ahí mostraron a Álvaro Uribe, en vivo y en directo por redes sociales, en una visita relámpago al Cementerio Central de Bogotá, arrodillado frente a la tumba de Miguel Uribe. Todo lo han vuelto espectáculo en estos tiempos. A Miguelito le tocará esperar hasta después de elecciones para que lo dejen descansar en paz.</p>



<p><strong>Lulú:</strong> —¡Hasta dónde hemos llegado, Virgen Santísima! Ojalá y aproveche la libertad para visitar la tumba de su amigo, don Pedro Juan Moreno, </p>



<p><strong>Lola: </strong>—Él es muy devoto. De niño tenía carita de monaguillo y ahora tiene rostro de rezandero. Pa´mí que en algún momento Álvaro Uribe quiso ser cura. </p>



<p><strong>Lulú:</strong> —¡Shhh! Habla más pasito que yo en asuntos de la iglesia no me meto. Sólo sé lo que dice la Constitución del 91: que para ser presidente se requiere tener una edad mínima de 30 años cumplida al momento de la elección. No entiendo por qué no se impuso una edad máxima.</p>



<p><strong>Lola:</strong> —¡Sabrá Mandrake! Para eso toca que los honorables hagan una reforma política y ni bobos que fueran para legislar contra sus propios intereses. ¡Y encima viven cien años! ¡Qué comerá esa gente para ser tan longeva!</p>



<p><strong>Lulú:</strong> —La verdad es que a mí el señor Uribe Londoño ni me va, ni me viene, aunque su tragedia familiar es terrible. Claro, yo prefería votar por alguien con más bríos y menos arrugas. Además, eso de negociar luto por votos es una indecencia, una absoluta falta de respeto con el muerto, carajo.   </p>



<p><strong>Lola:</strong> —Cálmate, mujer, que te va a dar un soponcio. Yo creo que la política no se hizo para sentimentales ni para sementales. Todo es estrategia pura y dura. Acuérdate: ¡A rey muerto, rey puesto! Y don Miguel, muy dispuesto. </p>



<p><strong>Lulú:</strong> —<em>Amigo cuánto tienes, cuánto vales, principio de la actual filosofía</em>, decía Jorgito Villamil.</p>



<p><strong>Lola:</strong> —Ay, mija, ¿así de vieja eres tú?</p>



<p><strong>Lulú:</strong> —No tanto como Amparito, pero sí. Una&nbsp;a esta edad no puede negarla.&nbsp;</p>



<p><strong>Lola:</strong> —¡Porque el botox la delata! &nbsp;</p>



<p><strong>Lulú:</strong> —El cuento es que el señor Uribe Londoño está sacando pecho con el legado del difunto. &nbsp;</p>



<p><strong>Lola:</strong> —¿Cuál legado?</p>



<p><strong>Lulú:</strong> —Eso mismo pregunto yo: ¿Cuál legado?</p>



<p><strong>Lola:</strong> —Ni siquiera dejó una ley de su autoría, siendo legislador. Con eso te digo todo.</p>



<p><strong>Lulú:</strong> —¡Brutas! ¿En serio?</p>



<p><strong>Lola:</strong> —¿Acaso me estoy riendo?</p>



<p><strong>Lulú:</strong> —Yo siempre he dicho que los honorables deberían hacer más y hablar menos. O hablar menos y hacer más, del mismo modo en el sentido contrario. Mejor dicho, no les deberían pagar por calentar la butaca y trinar en X. &nbsp;</p>



<p><strong>Lola:</strong> —Además, el Congreso y la Presidencia de la República son las únicas empresas en Colombia donde reciben gente a cualquier edad. Mi hijo Pachito tiene 42, especialización y doctorado, y no lo reciben en ningún lado dizque por viejo. ¡Le diré que busque chamba en el Capitolio Nacional!</p>



<p><strong>Lulú:</strong> —O dile que se meta en el tarjetón presidencial que ahí también están recibiendo. De pronto le suena la flauta como el papá del finadito.</p>



<p><strong>Lola:</strong> —Calla esos ojos, Lulú. ¿Será que los del CD le harán a don Miguel Uribe Londoño el feo como al hijo?</p>



<p><strong>Lulú:</strong> —¡Niansesabe, pelaita! En <strong>El Espectador</strong> del fin de semana dijeron que los cinco precandidatos se someterán a una encuesta para definir cuál es el ungido.</p>



<p><strong>Lola:</strong> —¡Ja! ¡No seas tan ingenua! La única encuesta será&nbsp;el que diga Uribe al final, esté o no preso, porque sigue siendo el capataz de esa colectividad. ¡Como el hacendado que es!</p>



<p><strong>Lulú:</strong> Bueno, si me vas a pegar, no me regañes. A todas estas, ¿sigo sin saber cuál fue el legado que dejó Miguelito?</p>



<p><strong>Lola:</strong> —Pues habrá que buscarlo con lupa, mija ¿Qué puede hacer un pobre cristiano antes de los 40, si no es aprender a vivir y a prepararse para la vida?</p>



<p><strong>Lulú:</strong> —Se habla mucho de su legado y de sus banderas. ¿No son luego la misma vaina?</p>



<p><strong>Lola:</strong> —<em>Nuncamente</em>. El legado es aquello por lo cual la van a recordar a una cuando muera. Las grandes obras para bien de la humanidad, algo así. Las banderas son todo aquello que una quiere realizar y defender en vida, algo así.&nbsp;</p>



<p><strong>Lulú:</strong> —Ah, sí, las promesas politiqueras de siempre. ¿Y cuáles eran las banderas de Miguelito hijo entonces?</p>



<p><strong>Lola:</strong> —Dicen que la Seguridad</p>



<p><strong>Lulú:</strong> —¡¡¡¿Democrática?!!!</p>



<p><strong>Lola:</strong> —Ay, no mija, a mí no me vaya a meter en camisa de once varas. Habla más pasito, ya te dije, porque a Uribe viejo le han sacado cuentos con eso de la Seguridad Democrática.&nbsp;</p>



<p><strong>Lulú:</strong> —Lo único que recuerdo es que al momento del atentado, mientras una de las balas impactaba en el cuerpo del finado, Uribe el joven&nbsp;respaldaba el porte legal de armas. ¡Y vea!</p>



<p><strong>Lola:</strong> —Eso sí no te lo creo.</p>



<p><strong>Lulú:</strong> —Mujer de poca fe, en yutú está la prueba reina que llaman. Mira te muestro el video, yo primero muerta que mentirosa!!!</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-large-font-size wp-elements-f8e2118e3b36e3e28e8a1683ad53b743"><strong><em>“Yo sí creo que el colombiano de bien que considere la necesidad de tener su arma, lo pueda hacer. Es decir, el porte de armas debe volver”:</em> Miguel Uribe Turbay (1986-2025).</strong></p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-9-16 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe title="Nuevo video del ataque a Miguel Uribe: ¿hubo más implicados?" width="422" height="750" src="https://www.youtube.com/embed/AXvP68j4sgE?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p><strong>Lola:</strong> —¡Lo veo y no lo creo!</p>



<p><strong>Lulú:</strong> &nbsp;—Date cuenta que las palabras tienen poder. Él mismo llamó al peligro.</p>



<p><strong>Lola:</strong> —Estás igualita que Gertrudis, mi vecina. Cada vez que hay un muerto, dice lo mismo: <em>“Eso era que le tocaba”.</em></p>



<p><strong>Lulú:</strong> —De todas maneras, pobre don Miguel papá: en el 91 le matan a la esposa y en el 2025 le matan al hijo. ¡Cristo crucificado, protégenos con tu sangre!</p>



<p><strong>Lola:</strong> —A los Turbay los persigue el sino trágico, digo yo.</p>



<p><strong>Lulú:</strong> —¿Tú crees en eso del karma familiar, Lola?</p>



<p><strong>Lola:</strong> —A ratos. Hice un curso de Constelaciones Familiares donde hablaban de las deudas por linaje.</p>



<p><strong>Lulú:</strong> —Tú sales con cada cosa, déjame decirte.</p>



<p><strong>Lola:</strong> —Te lo resumo: todos pertenecemos a un sistema familiar y, por lo tanto, inconscientemente podemos estar cargando emociones, destinos o conflictos, que no nos pertenecen directamente.</p>



<p><strong>Lulú:</strong> —¡Ni Dios lo quiera! Eso lo explicaría todo, incluyendo los dramononones&nbsp;de telenovela en mi familia. ¿O sea que unos pagan por otros? ¿Justos por pecadores?</p>



<p><strong>Lola:</strong> —No sé si los Turbay son justos o pecadores. En todo caso, el niño Miguel no debió morir tan en la flor de la vida.</p>



<p><strong>Lola:</strong> —Nadie debería morir por causas que no sean naturales. Pero estamos en Colombia. Si el karma familiar existe, ojalá al hijo de Miguel, el que tiene cuatro añitos, no lo obliguen a entrar en los caminos pantanosos de la política. Quizás le corresponda a él cortar con ese sino trágico. ¡Seguro que sí!</p>



<p><strong>Lola:</strong> —Desde el bisabuelo Turbay, la palabra Seguridad ha estado en boca de esa familia ¿O no te acuerdas del Estatuto de Seguridad?</p>



<p><strong>Lulú:</strong> —Cómo no voy a acordarme si Turbay Ayala hizo y deshizo del 78 al 82. Yo me acuerdo, por ejemplo, que durante ese gobierno nefasto el agrupamiento de cinco o más personas era considerado subversivo. Los únicos que reían eran los caricaturistas a costa de Turbay. La gente de izquierda llevó del bulto esos cuatro años.</p>



<p><strong>Lola:</strong> ¿De dónde sacas eso?</p>



<p><strong>Lulú:</strong> Del libro de Lucas Caballero Calderón, otro finadito que escribía como los dioses. Mira lo que dijo en esa época: <em>“Ese Estatuto, que por lo demás es una pieza represiva, indigna de espíritus liberales, opera menos contra los alzados en armas, contra los secuestradores y contra los hampones, que contra las gentes inofensivas pero sospechosas de simpatizar con las ideas de izquierda. (…) </em><strong><em>El Estatuto de Seguridad solo ha servido en el país para crear mayor inseguridad”.</em> </strong>¡Lee para que te instruyas, Lola!</p>



<p><strong>Lola: </strong>&nbsp;—Mejor callémonos, Lulú: no invoquemos más a los muertos porque nos <em>jalan</em> de las patas esta noche.</p>



<p><strong>Lulú:</strong> —Tienes razón, mija, porque lo único seguro en esta vida, y en este país, es la muerte.</p>



<p><strong>Lola:</strong> Yo, por si las moscas, no votaré por el que diga Uribe a ver si conjuramos de una vez por todas ese karma.</p>



<p>En ese punto de la conversación, la señorita de la caja se fue a su hora de almuerzo. “Vuelvan después de las tres”, nos dijo en un solo bostezo. ¡A mí se me olvidó pagar ese bendito recibo y me cortaron el gas! Pero, bueno, ¡salvé mi columna gracias al par de señoras deslenguadas! Unas por otras. Como en la política.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=119588</guid>
        <pubDate>Sun, 24 Aug 2025 12:37:12 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/23184110/ZETA-MIGUEL-URIBE-LONDONO.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[El papá del finado y yerno de Turbay Ayala]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>El discurso ponzoñoso de Álvaro Uribe en el sepelio de Miguel Uribe</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/el-discurso-ponzonoso-de-alvaro-uribe-en-el-sepelio-de-miguel-uribe/</link>
        <description><![CDATA[<p>Unas honras fúnebres no eran el escenario para ofrecer un discurso proselitista y guerrerista, con el ojo puesto en las elecciones de 2026; discurso que apela al odio como arma política. El minuto de silencio que lo haga Álvaro Uribe que quiere reescribir la historia desde su cómoda prisión. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Llegada del féretro con el cuerpo del senador Miguel Uribe al Cementerio Central de Bogotá. Foto tonada del sitio web de El Espectador. </em></p>



<p>Los políticos colombianos nos deben muchos minutos de silencio porque cada vez que abren la boca o plasman sus pensamientos sobre el papel, conducen al país hacia el desbarrancadero.&nbsp; &nbsp;</p>



<p>Nunca he sido amigo de los sepelios, lo he dicho en varias ocasiones. Con suerte estaré presente en el mío sin estar presente. Estos eventos suelen estar revestidos de dolores e hipocresías por partes iguales. Nada más hay que ver los titulares de prensa para darme la razón.&nbsp;<em>&#8220;Álvaro Uribe critica a Juan Manuel Santos por asistir a los actos fúnebres de Miguel Uribe&#8221;</em>, titula <a href="https://elpais.com/america-colombia/2025-08-12/alvaro-uribe-critica-a-juan-manuel-santos-por-asistir-a-los-actos-funebres-de-miguel-uribe.html">El País </a>de España. <em>“Familia de Miguel Uribe pidió al presidente Petro y a su Gobierno no asistir a las exequias”,</em>&nbsp;relata El Colombiano. <em>“Hijo de Álvaro Uribe ignoró a Juan Manuel Santos en las exequias de Miguel Uribe”</em>, dice Pulzo.&nbsp;</p>



<p>En un país camandulero como este no ha habido un cura capaz de convencernos de que la paz esté con nosotros.&nbsp;Esa actitud mezquina y cargada de ponzoña es el comportamiento del colombiano promedio que ni siquiera ahora y en la hora de la muerte es capaz de mantener la serenidad. Soy de los que cree que cuando la muerte nos convoca debemos tener la gallardía de asumirnos humanos y mortales, pues vamos para el mismo hoyo y al final nuestra soberbia y nuestros egos quedarán hechos polvo, como prueba de que no somos nada, así le hagamos creer a los demás que somos invencibles y eternos.</p>



<p>Por esa misma razón, no entiendo el ánimo belicoso del discurso del expresidente Álvaro Uribe, hoy reseñado como reo por los delitos de&nbsp;fraude procesal y soborno en actuación penal</p>



<p>Uno se muere una sola vez y lo que se esperaría es que esa única vez todos los homenajes, todas las atenciones y todas las consideraciones las merecieran el difunto y su familia. Una vez enterrado, habrá tiempo de sobra para empuñar la palabra como fusil y el lenguaje como arma de violencia política, que en esas materias Colombia da sopa y seco. A eso llamamos <em>&#8220;el muerto al hoyo y el vivo al baile&#8221;. </em></p>



<p>Al escuchar cada línea del discurso que escribió Álvaro Uribe y fue leído en cámara ardiente –donde estallaron los aplausos y solo faltaron los vítores y la pólvora-,&nbsp;compruebo una vez más que el verdadero problema de esta nación sin remedio son los políticos y su actitud pendenciera&#8230; y así no vamos hacia ningún Pereira. Si no somos gente civilizada, adultos capaces de guardar la compostura, se lo debemos a algunos políticos que irrespetan la memoria del difunto, el protocolo y unas reglas mínimas de convivencia. Los aplausos y la arenga sobraban en el velorio.</p>



<p>Al expresidente le faltó&nbsp;consideración&nbsp;con la viuda y sus hijos. Fueron los últimos en ser nombrados en el discurso, cuando deberían ser los primeros; de eso se trata la empatía, creo yo.</p>



<p>En teoría Uribe está condenado por la justicia colombiana, pero en la práctica es como si siguiera en libertad haciendo uso de sus redes sociales y echando&nbsp;discursos&nbsp;políticos por interpuesta persona. Le correspondió esta vez al señor Gabriel Vallejo, director del Centro Democrático, leer el texto escrito por el jefe supremo de ese partido,&nbsp;discurso&nbsp;que –también hay que decirlo- escribió mientras paga 12 años de casa por cárcel en su hacienda de Ríonegro, Antioquia.</p>



<p>Lo que cada uno de nosotros es, para bien y para mal, queda retratado en las palabras que salen de nuestra boca o de nuestro puño, a veces más del hígado que del corazón. Las que salieron de Álvaro Uribe hablan de su lenguaje envenenado y guerrerista, como si aún no se resignara a aceptar que fue&nbsp;vencido en un juicio -en primera instancia- en el que contó con todas las garantías procesales: defensa, presentación de pruebas y apelación.</p>



<p><em>“Lo asesinaron con la instigación de la venganza inducida por Gustavo Petro”, </em>recoge El Tiempo.</p>



<p><em>&#8220;En la historia del magnicidio de nuestra patria ha habido odios políticos y acciones criminales, pero estamos ante el caso excepcional del discurso presidencial, instigador&#8221;,</em>&nbsp;<a href="https://www.dw.com/es/%C3%A1lvaro-uribe-acusa-a-petro-de-instigar-el-asesinato-del-senador-uribe-turbay/a-73630424">mandó&nbsp;decir Uribe</a>, sin adjuntar pruebas claro, como mucho de lo que se dice en este país al son de los tarros y de los cálculos políticos. Es la sociedad del espectáculo que usa el pesar y las emociones al mismo tiempo con el dedo acusador.</p>



<p>Este <em>reel</em> es una muestra para la historia de nuestra sociedad del espectáculo. </p>



<figure class="wp-block-embed is-type-rich is-provider-twitter wp-block-embed-twitter"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="twitter-tweet" data-width="500" data-dnt="true"><p lang="es" dir="ltr">¿A Miguel Uribe Turbay lo querían en el Centro Democrático?<br><br>¿Le tenían celos por ser el consentido de Uribe?<br><br>¿Lo menospreciaban, no lo tenían en cuenta, lo ninguneaban? <br><br>Vean este video y saquen sus conclusiones. <a href="https://t.co/QfBsafpuvg">pic.twitter.com/QfBsafpuvg</a></p>&mdash; Marce Portilla ♥️ (@nometiente2) <a href="https://twitter.com/nometiente2/status/1955404872242675928?ref_src=twsrc%5Etfw">August 12, 2025</a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>
</div></figure>



<p>Pidió celeridad en las investigaciones hasta dar con los autores intelectuales, que es lo que grita Colombia desde los tiempos de Jorge Eliécer Gaitán, así que estamos de acuerdo con él y con quienes siguen clamando por los miles de muertos de la izquierda que se cobró la violencia política, incluidos varios magnicidios: Jaime Pardo Leal, Bernardo Jaramillo Ossa, Carlos Pizarro, Manuel Cepeda&#8230; y una larga y dolorosa lista de seres humanos que fueron silenciados a las malas.</p>



<p>Sigamos con el discurso.&nbsp;<em>&#8220;Martirizaron su familia. Eliminaron al gran esposo, al gran padre, al gran hermano, al gran hijo. (…) &nbsp;<strong>Nosotros no decimos quién tiene derecho a vivir.&nbsp;Nosotros reclamamos la protección de la vida de todos los colombianos&#8221;.</strong></em>&nbsp;</p>



<p>Solo recordemos que durante los dos gobiernos de Álvaro Uribe –el segundo logrado a costa de descuadernar la Constitución Política de Colombia para aprobar el articulito que permitió su reelección- no se protegió la vida de 6.402 almas, cuyas familias siguen esperando que alguien les pague sus muertos, a los que siguen llamando falsos positivos.</p>



<p>Se opone a la reconciliación entre los colombianos como si él tuviera la última palabra: <em>&#8220;Basta con la Constitución, que fue fruto de un gran acuerdo nacional&#8221;</em>, dijo, sin decir que aquí la Carta Magna sigue siendo en muchos aspectos letra muerta. </p>



<p>Uribe hizo un llamado para que los órganos de inteligencia de Estados Unidos, Reino Unido e Israel ayuden a esclarecer el crimen de Uribe Turbay. No sé cómo podría Israel ayudar ahora que las relaciones con ese país están rotas y su ejército demasiado ocupado creando caos en Palestina, donde están muriendo por miles civiles inocentes, niños y periodistas, sin que el mundo pestañee.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Las palabras de Álvaro Uribe son una afrenta a las víctimas y sobrevivientes del genocidio contra la UP. </h2>



<p>Tan grave como acusar a Petro de instigar el asesinato de Uribe Turbay, fue el señalamiento que hizo en su discurso contra la Unión Patriótica:&nbsp;<em>&#8220;Él, como nuestro partido y las fuerzas democráticas de Colombia, nunca apeló a la combinación de las formas de lucha,&nbsp;<strong>a diferencia de algunos miembros de la Unión Patriótica que promovían el secuestro, participaban de órdenes de asesinato pero se sentían con derecho a imponerse sobre la democracia.</strong>&nbsp;<strong>Sus epígonos actuales son permisivos, incluso promotores de la droga y de otras fuentes de financiación del crimen…”</strong>.</em></p>



<p>Es lamentable ver cómo el expresidente reescribe la historia desde su hacienda por cárcel. Colombia necesita saber cómo fue que diezmaron a la Unión Patriótica a partir de 1984, eliminando de uno en uno a sus miembros, hasta casi desaparecer a ese movimiento político. Las palabras de Álvaro Uribe no solo son desconsideradas con las víctimas del exterminio de la UP, sino que constituyen una afrenta a los sobrevivientes y desconocen un fallo de la Corte Interamericana de Derechos Humanos CIDH, como lo conté en <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/es-el-fascismo-una-amenaza-para-colombia/">este artículo.</a></p>



<figure class="wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-blogs-el-espectador wp-block-embed-blogs-el-espectador"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="kylfN94jsX"><a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/es-el-fascismo-una-amenaza-para-colombia/">¿Es el Fascismo una amenaza para Colombia?</a></blockquote><iframe class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted" style="position: absolute; visibility: hidden;" title="&#8220;¿Es el Fascismo una amenaza para Colombia?&#8221; &#8212; Blogs El Espectador" src="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/es-el-fascismo-una-amenaza-para-colombia/embed/#?secret=oLu5pGFa34#?secret=kylfN94jsX" data-secret="kylfN94jsX" width="500" height="282" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe>
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<p>&nbsp;“…el exterminio y desaparición de la Unión Patriótica jamás debió haber ocurrido; y reconocer que el Estado no tomó medidas suficientes para impedir y prevenir los asesinatos, los atentados y las demás violaciones, a pesar de la evidencia palmaria de que esa persecución estaba en marcha”,&nbsp;dijo el presidente Juan Manuel Santos en un acto público de perdón en 2016, al reconocer la responsabilidad del Estado en la persecución, muerte y desaparición de cientos de sus miembros y simpatizantes. La Corte Interamericana de Derechos Humanos&nbsp;<a href="https://centrodememoriahistorica.gov.co/la-cidh-declaro-responsable-al-estado-colombiano-por-el-exterminio-de-la-union-patriotica/">(CIDH)</a>&nbsp;hizo lo propio en el 2023, al declarar al Estado colombiano responsable de este genocidio contra la Izquierda colombiana.</p>



<p>Ese mismo año escribí para este blog la dolorosa historia de Faustino López, padre de mi amiga Gladys y abuelo de mi amiga Martha.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-blogs-el-espectador wp-block-embed-blogs-el-espectador"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="KG9KE90nzu"><a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/donde-estan-los-huesos-faustino-lopez/">¿Dónde está el cuerpo de Faustino López?</a></blockquote><iframe loading="lazy" class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted" style="position: absolute; visibility: hidden;" title="&#8220;¿Dónde está el cuerpo de Faustino López?&#8221; &#8212; Blogs El Espectador" src="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/donde-estan-los-huesos-faustino-lopez/embed/#?secret=kYTkpLk8rp#?secret=KG9KE90nzu" data-secret="KG9KE90nzu" width="500" height="282" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe>
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<p>Decía entonces: “La&nbsp;<a href="https://www.youtube.com/watch?v=9vbG4rRUN9M">sentencia de la CIDH</a>&nbsp;exige, entre muchas otras órdenes, que las víctimas sean reparadas e indemnizadas por estos crímenes de lesa humanidad, y se determinen las responsabilidades penales. También pide que se establezca un Día Nacional en Conmemoración de las Víctimas de la UP y que el mensaje se difunda en escuelas y colegios públicos”.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Para qué un minuto de silencio hipócrita, si a Uribe le concedieron varios minutos para destilar veneno sobre una nación cansada de su clase política. </h2>



<p>La historia oficial y verídica de Colombia no puede quedar en manos de un personaje que hoy es mencionado en tres expedientes de la Corte Suprema de Justicia&nbsp;<strong><a href="https://www.elespectador.com/judicial/alvaro-uribe-y-la-justicia-cronologia-de-un-largo-enfrentamiento">“por varias masacres perpetradas por las autodefensas”</a></strong>&nbsp;en los tiempos en que Álvaro Uribe fue Gobernador de Antioquia, como lo recordó el domingo&nbsp;<strong>El Espectador</strong> en uno de sus reportajes.</p>



<p>Tal vez va siendo hora de que los precandidatos uribistas a la presidencia le pidan a su líder hacerse a un lado por el bien del país y de las propias&nbsp;aspiraciones políticas de aquellos. No se le entregan <a href="https://redmas.com.co/colombia/Padre-de-Miguel-Uribe-le-devuelve-las-banderas-de-su-hijo-a-Alvaro-Uribe-Organicemonos-con-brios-para-que-a-Colombia-vuelva-la-seguridad-20250813-0024.html">las banderas del hijo </a>a quien todavía tiene cuentas pendientes con la justicia, como lo hizo el papá del senador Miguel Uribe. </p>



<p>Para qué un minuto de silencio hipócrita, si a Uribe le concedieron varios minutos para destilar veneno sobre una nación que está cansada y avergonzada de su clase política. Ni siquiera tuvo la delicadeza de esperar a que el cuerpo llegara al Cementerio Central para que pudiera revolcarse tranquilamente en su tumba. ¿Para qué un minuto de silencio y tres días de duelo? Si no es para ser mejores personas, ¿para qué?</p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=119224</guid>
        <pubDate>Thu, 14 Aug 2025 12:14:29 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/13181051/ZETA-SEPELIO-MIGUEL-URIBE-2.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[El discurso ponzoñoso de Álvaro Uribe en el sepelio de Miguel Uribe]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Funeral de Miguel Uribe Turbay: una muestra más de la división política y social en Colombia</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/funeral-de-miguel-uribe-turbay-una-muestra-mas-de-la-division-politica-y-social-en-colombia/</link>
        <description><![CDATA[<p>Una profunda tristeza me invadió mientras realizaba mi labor periodística cubriendo las honras fúnebres del senador Miguel Uribe Turbay. No solo porque se trataba de un amigo a quien le tuve mucho aprecio, sino también porque me quedó claro, una vez más, que quienes manejan los destinos del país tienen muy pocas ganas de hacer [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>Una profunda tristeza me invadió mientras realizaba mi labor periodística cubriendo las honras fúnebres del senador<strong> Miguel Uribe Turbay</strong>. No solo porque se trataba de un amigo a quien le tuve mucho aprecio, sino también porque me quedó claro, una vez más, que quienes manejan los destinos del país tienen muy pocas ganas de hacer las paces y llegar a un entendimiento con quienes piensan distinto.</p>



<p>En diferentes ocasiones pregunté a varios de mis colegas su opinión sobre la <strong>ausencia del presidente Gustavo Petro</strong> durante los actos funerarios, porque, al menos para mí, no es normal que en un evento donde participan diferentes personalidades del Estado, de las<a href="https://www.cgfm.mil.co/es"> Fuerzas Militares y de la Policía</a>, no esté presente quien lo representa.</p>



<p>Algunos consideran que el mismo presidente ha provocado que familias pertenecientes a la élite política del país —como es el caso de los Turbay— pierdan el respeto por la majestad que representa el cargo de primer mandatario. Esto, debido a la costumbre de Gustavo Petro de armar camorra e insultar a todo aquel que se le oponga.</p>



<p>No niego que tienen razón. Pero, más allá de eso, estoy convencido de que muchos de los que se encontraban a puerta cerrada en la Catedral Primada de Bogotá, junto a los altos representantes de los poderes Legislativo y Judicial, en realidad estaban enviando un mensaje muy claro al presidente Petro: <em>&#8220;Usted será presidente de la República, pero no es de nuestra clase social y, por tanto, no tiene nada que hacer aquí.&#8221;</em></p>



<p>No en vano, al interior de la Catedral se encontraban las familias <strong>Santos, Samper, Gómez, Turbay, Gaviria</strong>. Mientras tanto, afuera, en la Plaza de Bolívar, estaban cientos de ciudadanos de estratos 1, 2 y 3, instigados por quienes desde arriba enarbolan los ánimos para utilizarlos como herramienta política, buscando mantenerse en el poder.</p>



<p>Esta escena se parece, en algo, a lo ocurrido el 20 de julio de 1810, cuando los hijos de una élite criolla instigaron a las masas a gritar desde la Plaza de Bolívar para expulsar al gobierno de turno —la Corona Española— no para que la Nueva Granada se declarara verdaderamente independiente, sino para convertirse ellos mismos en los nuevos dueños y señores del poder.</p>



<p>Con lo ocurrido durante las honras fúnebres del senador <strong>Miguel Uribe Turbay</strong>, confirmé una vez más que en Colombia es más fácil firmar la paz con un grupo armado ilegal que lograr un verdadero entendimiento entre los sectores políticos. Especialmente entre aquellos que representa Gustavo Petro —u<strong>n sector de radicalismo extremo que se niega a ceder un milímetro</strong>— y los grupos tradicionales que han gobernado durante décadas, y que acostumbran a mirar por encima del hombro a todo aquel que no pertenezca a sus clubes sociales.</p>



<p>Ese tal &#8220;acuerdo nacional&#8221; al que invita el presidente de la República, y que desde su lugar de prisión desprecia un <a href="https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/el-culto-a-uribe/">expresidente</a>, nunca llegará. No solo porque ninguna de las partes tiene disposición, sino porque saben bien que la cordialidad no da votos. Que si no se<strong><a href="https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/quien-ronda-a-lina-maria-garrido/"> insultan </a></strong>y no se maltratan mutuamente, no logran likes en redes sociales, ni se convierten en titulares de prensa.</p>



<p>Poco o nada les importa si la violencia verbal y el veneno que destilan termina por aumentar el número de asesinatos en Colombia, incluso si uno de esos crímenes afecta a una figura nacional como el senador <strong>Miguel Uribe Turbay</strong>.</p>



<p>Lamentablemente, un acto que debió servir para unir esfuerzos en favor de la vida, terminó siendo una tarima para profundizar divisiones y demostrar que no existe ninguna disposición para el entendimiento.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Sevillano</author>
                    <category>Óscar Sevillano</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=119263</guid>
        <pubDate>Thu, 14 Aug 2025 12:06:55 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Funeral de Miguel Uribe Turbay: una muestra más de la división política y social en Colombia]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Sevillano</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>“Lázaro, levántate y anda” (Miguel Uribe Turbay resucitó en las encuestas)</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/lazaro-levantate-y-anda-miguel-uribe-turbay-resucito-en-las-encuestas/</link>
        <description><![CDATA[<p>No hay que fingir sorpresa: el ruido mediático puso al joven político bogotano a liderar las encuestas, a pesar de que el pronóstico sobre su salud es reservado tras al atentado del 7 de junio. Vicky Dávila está de segundas y en descenso. No ve uno al presidente Petro afanado por ungir candidatos.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p></p>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Imagen tomada de la cuenta oficial de Miguel Uribe Turbay en la red social X.</em></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-4d3b7b893866454c52c8cd1f7f7b58af"><em><strong>&#8220;Logre que otros trabajen por usted. Pero no deje nunca de llevarse los laureles&#8221;</strong></em>, aconseja la séptima ley de <em>Las 48 leyes del poder</em>, libro inspirado en <em>El Príncipe</em>, de Nicolás Maquiavelo. </p>



<p>Encuestas no son votos y el camino será largo y <em>culebrero</em> de aquí a elecciones, el 31 de mayo del 2026. </p>



<p>Se estaban demorando los encuestadores. Creo que lo pensaron mucho antes de atreverse a preguntarle a la gente por sus favoritos en la carrera presidencial, teniendo en cuenta que apenas se cumplió un mes del intento de asesinato contra Miguel Uribe Turbay durante un mitin en Bogotá, que hoy lo tiene en la <em>pool position </em>liderando la intención de voto según las firmas Guarumo y EcoAnalítica.</p>



<p>Se ha resuelto así uno de los grandes enigmas políticos del año: qué pasará con el Centro Democrático si su <em>sensei</em>, el expresidente Álvaro Uribe Vélez, es condenado por tres delitos&nbsp;ligados a presuntos hechos de manipulación de testigos,&nbsp;como lo solicitó la Fiscalía ante el Juzgado 44 Penal de Bogotá.&nbsp;&nbsp;</p>



<p>Ya no importará la (posible) condena, porque ya uno de sus pupilos tomó la delantera sin mover un dedo. Titula Valora Analitik: “Miguel Uribe lidera por primera vez encuesta presidencial para 2026, le siguen Vicky Dávila y Gustavo Bolívar”. Solo resta esperar con paciencia a que se recupere y levante de la camilla de la clínica Santa Fe y se ponga al frente de su candidatura. También es posible que siga creciendo en las encuestas sin que tal cosa ocurra por ahora.</p>



<p>Ustedes me corregirán, pero creo que es la primera vez que un candidato convaleciente —y en cuidados intensivos hasta dónde informan los medios— obtiene el favoritismo sin estar en campaña. La prensa colombiana ha hecho un buen trabajo poniéndolo de día y de noche en la primera plana, ¡qué mejor campaña que esa! Dice un amigo con jocosidad: <em>“Como los aguacates, lo madurarán a punta de periódico”.</em></p>



<p>Según la nueva medición, Miguel Uribe Turbay alcanza un 13,7 % de respaldo. Era de esperar que el efecto mediático de esta cobertura periodística positiva, pues recordemos que antes del atentado apenas tenía 4,4% de favoritismo, empatado con María Fernanda Cabal, según otro sondeo de mayo de 2025.  “Los del Centro Democrático no despegan”, resumió entonces <em><a href="https://www.lasillavacia.com/silla-nacional/asi-van-los-candidatos-presidenciales-en-las-encuestas/">La Silla Vacía</a></em>. Bueno, ya uno de los suyos despegó, con lo cual queda demostrado que los milagros sí existen. </p>



<p>En marzo, sobre otra encuesta <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/la-izquierda-colombiana-necesita-un-o-una-outsider-para-ganar-en-2026/">escribí lo siguiente</a>: “Con Dávila y Bolívar en el partidor, la encuesta de Guarumo parece más bien una trampa bien diseñada para que Bolívar y el propio presidente se crean el cuento de que el libretista tiene algún chance, cuando los votos que obtuvo para la alcaldía de Bogotá (571.591), apenas lo situaron en el tercer lugar, perdiendo frente a Carlos Fernando Galán (casi triplicó con 1.497.596 votos) y frente a Juan Daniel Oviedo, que obtuvo 614.233 votos”.</p>



<p>Ese párrafo está vigente, solo que ahora el partidor lo encabeza el nieto del expresidente Julio César Turbay Ayala, quien en algún momento tendrá que levantarse como Lázaro para ir por sus votos. Y tendrá que hacerlo de la mano de un uribista <em>pura sangre</em>, pues sus rivales al interior del partido le criticaron precisamente el hecho de no ser uno de ellos, según ellos. </p>



<figure class="wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-blogs-el-espectador wp-block-embed-blogs-el-espectador"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="c9wTniBTDB"><a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/la-izquierda-colombiana-necesita-un-o-una-outsider-para-ganar-en-2026/">La Izquierda colombiana necesita un o una outsider para ganar en 2026</a></blockquote><iframe loading="lazy" class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted" style="position: absolute; visibility: hidden;" title="&#8220;La Izquierda colombiana necesita un o una outsider para ganar en 2026&#8221; &#8212; Blogs El Espectador" src="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/la-izquierda-colombiana-necesita-un-o-una-outsider-para-ganar-en-2026/embed/#?secret=XbfFEIUhbj#?secret=c9wTniBTDB" data-secret="c9wTniBTDB" width="500" height="282" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe>
</div></figure>



<p></p>



<h2 class="wp-block-heading">Petro sabrá el momento indicado para soltar el nombre de un candidato capaz de causar otro terremoto político. </h2>



<p>Este lunes dice <a href="https://www.elespectador.com/politica/miguel-uribe-centro-democratico-y-alvaro-uribe-busca-recomponer-campana-elecciones-tras-un-mes-de-atentado-noticias-hoy">un titular</a> de <strong>El Espectador</strong>: “Centro Democrático busca recomponer campaña tras 30 días del atentado a Miguel Uribe”. </p>



<p>Ya no tienen nada qué recomponer. Ya el candidato oficial tiene nombre y apellido. Ahora deben agarrarse de los cabellos a ver quién será su vicepresidenta, porque la intuición política dicta que será una mujer, entre Paloma Valencia –la más opcionada por mostrarse en apariencia moderada- y María Fernanda Cabal, con menos opción, pues usa el mismo lenguaje incendiario que ha caracterizado a Miguel Uribe Turbay, a quien ya veo con un discurso totalmente opuesto, conciliador y con una Derecha que nos dirá que tiene, ella sí, las llaves del acuerdo nacional, llaves que nunca aparecieron desde aquella vez, junio de 2022 en que se sentaron a conversar Gustavo Petro y Álvaro Uribe, cuando ni siquiera había empezado el gobierno del primero. ¿Se acuerdan que acordaron buscar un<strong><a href="https://cnnespanol.cnn.com/2022/06/29/petro-uribe-reunion-orix"> “canal de diálogo”</a></strong>? </p>



<p>En cuanto a los otros precandidatos del CD, Paola Holguín y Andrés Guerra, son simplemente unos perfectos desconocidos. Pero la caucana (Paloma) y la vallecaucana (Cabal) deben saber que si al final del día la candidatura de Vicky Dávila no cuaja, es posible que sea la tercera en discordia para ser posible candidata a vicepresidenta de Miguel Uribe. El río suena, ojo con las piedras.  </p>



<p>Sin embargo, por ahora el uribismo no tiene nada ganado y en el escenario hipotético de que Álvaro Uribe vaya a la cárcel, cualquiera sea el candidato oficial del Centro Democrático se la vería a gatas para ser una opción real, pues la condena pesará en los titulares tanto como los titulares han pesado en la nueva encuesta. Y queda el interrogante de si Miguel Uribe estará apto y plenamente recuperado dentro de los tiempos del calendario electoral, porque si eso no ocurre el uribismo quedará como al principio: en el peor de los mundos.</p>



<p>Además, se da por descontado que el ajedrez político se moverá de nuevo apenas Gustavo Petro diga quién será su protegido o protegida para las elecciones del 2026, y no creo, como ya lo dije, que sea Gustavo Bolívar como insisten las encuestas, pues aunque tiene fama de ser un gran ser humano creo que otros candidatos se lo <em>comerían vivo</em>, y algo parecido le pasará a Vicky Dávila, cuando arranquen los debates, porque ser político es una cosa y periodista otra. </p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="894" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/07213831/ZETA-MIGUEL-URIBE-BN-ENCUESTA-894x1024.jpg" alt="" class="wp-image-117835" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/07213831/ZETA-MIGUEL-URIBE-BN-ENCUESTA-894x1024.jpg 894w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/07213831/ZETA-MIGUEL-URIBE-BN-ENCUESTA-262x300.jpg 262w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/07213831/ZETA-MIGUEL-URIBE-BN-ENCUESTA-768x880.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/07213831/ZETA-MIGUEL-URIBE-BN-ENCUESTA.jpg 1039w" sizes="auto, (max-width: 894px) 100vw, 894px" /></figure>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Guarumo y EcoAnalítica Medición y Conceptos Económicos S.A.S. Se realizaron 2122 encuestas, presencial a hogares, del 1 de julio al 5 de julio de 2025.</em></p>



<p>Vicky decrece (del 15,1% en febrero de 2025 paso al 11,5% en junio), lo que muestra que su salida temprana al ruedo no le ha hecho ningún favor y su continua peleadera, más la mera mención de su nombre en los audios de Álvaro Leyva con él fraguando una supuesta conspiración para tumbar al presidente, han terminado por debilitarla más. En una de esas peleas a través de la red social X, Humberto De La Calle le dijo: <a href="https://www.elespectador.com/politica/vicky-davila-y-humberto-de-la-calle-chocan-por-senalamientos-de-la-campana-y-las-elecciones-2026/">“Tu campaña va en caída libre”.</a></p>



<p>De los <a href="https://836f83d8-9b42-49a6-9099-7b3c280794b2.usrfiles.com/ugd/484ec3_f3dd83afcb414ce6a480aa0011ddeff9.pdf">resultados de la encuesta</a> se deduce que, mal contados, el centro tiene el 26.5% de preferencia, la derecha alrededor de un 30%, en tanto que la izquierda un 28% con la ventaja de tener presidente en el poder, cuya desempeño fue  calificado como bueno o excelente por el 38,7% de los encuestados. Tienen con qué dar la sorpresa si juegan bien sus cartas a pesar de tener en contra a los medios tradicionales. Mi voto será por la izquierda. Considero que Miguel Uribe o Vicky Dávila serían la versión 2.0 de Iván Duque y creo que sobran las explicaciones. </p>



<p>La ley 17 de <em>Las 48 leyes del poder</em> dice: <strong>&#8220;Mantenga el suspenso. Maneje el arte de lo impredecible&#8221;. </strong>Petro, que es un <em>animal político</em>, sabe que las presidenciales siguen en <em>stand by</em> más allá de lo que digan las encuestas, y sabrá el momento indicado para soltar el nombre de un candidato capaz de causar otro terremoto político. Ese día será el verdadero comienzo de la campaña para encontrar a su sucesor. &#8220;Yo, afán no tengo&#8221;, dirá él, parafraseando al TikToker Camilo Cifuentes. </p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=117810</guid>
        <pubDate>Tue, 08 Jul 2025 11:55:44 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[“Lázaro, levántate y anda” (Miguel Uribe Turbay resucitó en las encuestas)]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Los torturados durante el gobierno de Turbay Ayala, abuelo de Miguel Uribe</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/los-torturados-durante-el-gobierno-de-turbay-ayala-abuelo-de-miguel-uribe/</link>
        <description><![CDATA[<p>La denuncia penal por presunto hostigamiento a Miguel Uribe, interpuesta contra el presidente de la República, Gustavo Petro, me llevó a escarbar en hechos oscuros que marcaron los cuatro años de gobierno de su abuelo, el expresidente Julio César Turbay Ayala.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Portada de la desaparecida revista Alternativa y busto del expresidente Turbay Ayala en el Capitolio Nacional. </em></p>



<p>El pasado no perdona. Eso dicen. </p>



<p>El legado nada honroso del expresidente Julio César Turbay Ayala se llama Estatuto de Seguridad, un decreto que operó durante los cuatro años de su presidencia (1978-1982), expedido apenas un mes después de vestir la banda presidencial. Bajo esa norma se cometieron toda clase de violaciones contra los derechos humanos, según lo constató para la historia la Comisión de la Verdad.</p>



<p>Sobre la denuncia contra el presidente Petro por presunto hostigamiento, el abogado Víctor Mosquera argumentó que&nbsp;“son más de 43 trinos en una red social donde ambientó un ambiente hostil, discriminatorio y de odio contra Miguel Uribe”, según&nbsp;<a href="https://www.elespectador.com/judicial/abogado-de-miguel-uribe-denuncio-al-presidente-gustavo-petro-por-hostigamiento">este artículo&nbsp;</a>de <strong>El Espectador</strong>.</p>



<p>Se refirió, entre otros, a un trino del 8 de junio pasado donde el presidente preguntaba: “¡Dios mío!, ¿el nieto de un presidente que ordenó la tortura de 10.000 colombianos hablando de ruptura institucional?”.</p>



<p>No era la primera vez que el primer mandatario se refería al asunto. En un trino del 14 de mayo de 2024&nbsp;<a href="https://x.com/petrogustavo/status/1790362472710373558?t=tnPLGaBZKO622mvJmRFfdA&amp;s=08">puso lo siguiente</a>: “García Márquez tuvo que exiliarse porque Turbay lo quería apresar y torturar. Turbay creía que la intelectualidad colombiana apoyaba toda al M19 y por eso 10.000 capturados pasaron por los centros de tortura. Dicen que contar esto es resentimiento pero lo que quieren es ocultar la historia con la ignorancia”.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-rich is-provider-twitter wp-block-embed-twitter"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="twitter-tweet" data-width="500" data-dnt="true"><p lang="es" dir="ltr">García Marquez tuvo que exiliarse porque Turbay lo quería apresar y torturar; Turbay creía que la intelectualidad colombiana apoyaba toda al M19 y por eso 10.000 capturados pasaron por los centros de tortura.<br><br>Dicen que contar esto es resentimiento pero lo que quieren es ocultar… <a href="https://t.co/Zz0lfTPQqS">https://t.co/Zz0lfTPQqS</a></p>&mdash; Gustavo Petro (@petrogustavo) <a href="https://twitter.com/petrogustavo/status/1790362472710373558?ref_src=twsrc%5Etfw">May 14, 2024</a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>
</div></figure>



<p>Entre las páginas 505 y 508 del <a href="https://www.cinep.org.co/wp-content/uploads/2022/06/Informe-Final-capi%CC%81tulo-Hallazgos-y-recomendaciones.pdf?_gl=1*1aceord*_ga*MTkwMzMxODU3Ni4xNzUwODE1OTIy*_ga_K5WNB9RBXS*czE3NTA4MTU5MjEkbzEkZzEkdDE3NTA4MTYzMjIkajYwJGwwJGgw">Informe Final </a>de la Comisión de la Verdad., leo que el Estatuto de Seguridad (Decreto 1923 de 1978) consistió en facultades especiales otorgadas a la fuerza pública en el marco del Estado de Sitio, “pero derivó en abusos de autoridad y violaciones de derechos humanos, como detenciones arbitrarias, tortura y violencia sexual. Fue la respuesta del Estado a las movilizaciones del <a href="https://www.elespectador.com/politica/el-paro-civico-nacional-de-1977-los-recuerdos-de-la-revuelta-popular-article-893377">paro cívico de 1977</a>, el fortalecimiento de la protesta social y la creciente acción de las guerrillas, como el M-19”.</p>



<p>Añade la Comisión de la Verdad que mediante actas del Consejo de Ministros “se ordenó la detención de 3.752 personas, en aplicación del artículo 28 de la Constitución de 1886, que permitía la detención de las personas en unidades militares hasta por diez días, previa a la presentación ante un juez penal militar. De ellas, 264 fueron registradas en la base de datos de la Comisión como detenidas y torturadas, cuatro de ellas detenidas y torturadas en más de una oportunidad”.</p>



<p>El inventario de aquel cuatrienio es escalofriante y nos recuerda el accionar de las dictaduras que operaron en aquel tiempo en otros países del continente, como Chile, Argentina, Uruguay y Paraguay.</p>



<p>“La Comisión de la Verdad sistematizó en una base de datos 1.340 hechos de tortura, correspondientes a 1.322 víctimas. En las actas del Consejo de Ministros en las que se ordenan más de 3.000 detenciones en ese periodo, aparecen nombres de personas que fueron torturadas y se cuenta con sentencias que condenan al Estado por dichas acciones”.</p>



<p>Uno de esos casos fue el de Olga López de Roldán, torturada en la Brigada de Institutos Militares. También se mencionan los casos de Eduardo Umaña Mendoza y Alberto Alava, abogados defensores de derechos humanos, “que en años posteriores fueron asesinados”.</p>



<p>Aunque no existen indicios de que miembros del Partido Comunista hubieran sido detenidos durante la vigencia del Estatuto de Seguridad, “en años posteriores, siendo miembros de la UP, fueron víctimas de atentados y asesinatos. En el Acta 154 del 15 de octubre de 1981 aparecen Aída Avella, José Antequera y Jaime Pardo Leal”.</p>



<p>Según pudo constatar la Comisión de la Verdad, el Estatuto de Seguridad acudió a “diferentes mecanismos represivos” que ya se habían utilizado en períodos presidenciales anteriores. “Para 1980, la Justicia Penal Militar llevaba 334 consejos de guerra verbales por diferentes delitos relacionados con rebelión y otros como extorsión, secuestro, chantaje, homicidios en funcionarios públicos, atracos y asaltos, delitos que figuraban en el Estatuto de Seguridad. Esto fue parte de la primera visita de Amnistía Internacional a Colombia y del informe de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos que daba cuenta de estas violaciones masivas de derechos humanos”.</p>



<p>Así, el gobierno de Julio César Turbay Ayala fue una <a href="https://www.comisiondelaverdad.co/el-estatuto-de-seguridad">«Dictadura disfrazada de democracia»</a>, epíteto otorgado por la propia Comisión de la Verdad, acusándolo de permitir la violación de los derechos humanos con métodos similares a los de las dictaduras suramericanas, durante la despiadada persecución contra la izquierda. “Muestra de ello fue la represión a los capturados tras el asalto del M-19 al Cantón Norte de Bogotá en enero de 1979”, dice el Informe Final.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="1978 🎬 Trailer Oficial 2 🎬 Película de Terror 🎬 Español HD 2025" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/_-e39EY6XXA?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p>Abro paréntesis. Hablando de dictaduras, se acaba de estrenar por HBO este 2025 una película titulada “<a href="https://www.cinep.org.co/wp-content/uploads/2022/06/Informe-Final-capi%CC%81tulo-Hallazgos-y-recomendaciones.pdf?_gl=1*1aceord*_ga*MTkwMzMxODU3Ni4xNzUwODE1OTIy*_ga_K5WNB9RBXS*czE3NTA4MTU5MjEkbzEkZzEkdDE3NTA4MTYzMjIkajYwJGwwJGgw">1978</a>”, basada en hechos reales ocurridos durante la dictadura argentina (1976-1983).  En la final de la Copa Mundo 78, Argentina contra Holanda, los militares secuestran a un grupo de jóvenes y los llevan a un centro clandestino de torturas. Aunque la cinta se pierde en su propósito de contar una buena historia, dando paso a una sobre muertos vivientes, se pueden ver los métodos despiadadas que usó la dictadura de Jorge Rafael Videla para someter sus víctimas, tratadas como “lacra comunista” y “zurdos de mierda”, no muy distinto de las ofensas que hoy en día usan personajes como el presidente Javier Milei para estigmatizar a personas de la izquierda. Cierro paréntesis.</p>



<p>Cuando se habla de democracias imperfectas, perfectamente se habla de gobiernos que usan la fuerza más allá de lo que la ley permite</p>



<p><a href="https://www.elespectador.com/colombia-20/jep-y-desaparecidos/lucha-del-caso-colectivo-82-universidad-nacional-graduo-estudiantes-desaparecidos-42-anos-despues">Este artículo </a>de&nbsp;<strong>El Espectador</strong>, fechado el 21 de abril de 2024, relata la historia de 13 estudiantes que fueron desaparecidos en 1982 “a manos de agentes del F2”. Sus familias lograron que la Universidad Nacional les otorgara el año pasado el grado simbólico y honorífico.</p>



<p>Dice el periódico: “El informe final de la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad indica que&nbsp;<strong>588 universitarios fueron asesinados entre 1962 y 2011 a consecuencia del conflicto armado y la lógica del “enemigo interno”.&nbsp;</strong>De estas personas, 133 fueron también desaparecidas y 1982 fue el año con la mayoría de los casos”.</p>



<p>En 1991, la&nbsp;Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), determinó que&nbsp;el Estado es responsable por el secuestro y la desaparición de los 13 jóvenes y aunque en 2022 se les declaró como crimen de lesa humanidad, la investigación no avanza, “a pesar de que&nbsp;el Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo logró evidenciar que en el caso participaron por lo menos 20 agentes de inteligencia de la Policía, quienes siguen en la impunidad”.</p>



<p>En declaraciones a <strong>El Espectador</strong>,&nbsp;Rafael Barrios Mendivil,&nbsp;el abogado al frente del caso desde hace cuatro décadas, afirmó que el Estatuto de Seguridad “criminalizaba a los sectores sociales: estudiantes, periodistas, abogados, defensores de derechos humanos y sindicalistas.&nbsp;Es decir que nos equiparaban con la subversión y el terrorismo”.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Contribuciones a la Verdad: El Estatuto de Seguridad durante el gobierno de Julio César Turbay" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/QiXnC7Otb_A?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p>En el año 2020, hubo un careo virtual entre personas que aportaron información a la Comisión de la Verdad, entre ellos Jesús Aníbal Suárez, secretario ejecutivo del Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos, creado en 1979, un año después de expedido el Estatuto de Seguridad, a la par con un Foro de Derechos Humanos, del que hicieron parte importantes personalidades (intelectuales, artistas y catedráticos); entre ellas Alfredo Vásquez Carrizosa, Gilberto Vieira, Alfonso Reyes Echandía, Alejandro Obregón, Luis Caballero, Lucas Caballeros, Javier Darío Restrepo, Pedro Alcántara, Omar Rayo  y Gabriel García Márquez.</p>



<p>La historia sobre Gabo es bien interesante, pues su exilio se dio bajo el gobierno de Turbay Ayala.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="671" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/29070416/ZETA-TURBAY-GABO-671x1024.jpg" alt="" class="wp-image-117538" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/29070416/ZETA-TURBAY-GABO-671x1024.jpg 671w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/29070416/ZETA-TURBAY-GABO-196x300.jpg 196w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/29070416/ZETA-TURBAY-GABO-768x1173.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/29070416/ZETA-TURBAY-GABO.jpg 888w" sizes="auto, (max-width: 671px) 100vw, 671px" /></figure>



<p></p>



<p>Como lo reseño&nbsp;<a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/garcia-marquez-no-queria-morirse-un-jueves-y-murio-en-jueves-santo/">en este blog,</a> según la biografía oficial de Gabo, escrita por Gerald Martin,&nbsp;<em>“… empezaba a llegar a oídos de García Márquez que el gobierno trataba de vincularlo al movimiento guerrillero M-19, que a su vez se relacionaba con Cuba, e incluso había rumores de que podían intentar asesinarlo”</em>. En una columna de prensa –cuenta el biógrafo- Gabo reveló que “estaba en la lista negra del MAS, un escuadrón de la muerte de ideología reaccionaria”.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-blogs-el-espectador wp-block-embed-blogs-el-espectador"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="nC9GDLTbyR"><a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/garcia-marquez-no-queria-morirse-un-jueves-y-murio-en-jueves-santo/">García Márquez no quería morir un jueves… y murió en Jueves Santo</a></blockquote><iframe loading="lazy" class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted" style="position: absolute; visibility: hidden;" title="&#8220;García Márquez no quería morir un jueves… y murió en Jueves Santo&#8221; &#8212; Blogs El Espectador" src="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/garcia-marquez-no-queria-morirse-un-jueves-y-murio-en-jueves-santo/embed/#?secret=btBwrg4bYw#?secret=nC9GDLTbyR" data-secret="nC9GDLTbyR" width="500" height="282" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe>
</div></figure>



<p>Vean que casualidad. En la exposición sobre Gabo, que permanecerá abierta en la Biblioteca Nacional hasta el&nbsp;2 de agosto&nbsp;de 2025, hallé exhibidas la portada y las páginas interiores de la revista Alternativa (edición 219 de junio 28 de 1979), en donde el escritor se va pluma en ristre contra el expresidente: “A usted no le creo nada, señor Turbay”, le dice.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="755" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/29070112/ZETA-ALTERNATIVA-1-755x1024.jpg" alt="" class="wp-image-117535" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/29070112/ZETA-ALTERNATIVA-1-755x1024.jpg 755w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/29070112/ZETA-ALTERNATIVA-1-221x300.jpg 221w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/29070112/ZETA-ALTERNATIVA-1-768x1041.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/29070112/ZETA-ALTERNATIVA-1.jpg 1080w" sizes="auto, (max-width: 755px) 100vw, 755px" /></figure>



<p>Y esto se lee páginas adentro:</p>



<p>“Ahora sé, en primer término, que una persona que no contesta las cartas no sólo no merece el tono que yo adopté en la mía, sino que no merece ni siquiera que se le escriba. Ahora sé, en término segundo (&#8230;) que las denuncias de atropellos y torturas que se hacían contra el gobierno no eran calumnias de la oposición. Por último, ahora hay más razones para creer (…) que no hay en Colombia ningún poder por encima del señor Turbay Ayala, sino que él mismo es el responsable más alto de un grupo reducido de militares frenéticos que están arrastrando por el suelo el buen nombre de las Fuerzas Armadas”.</p>



<p>Y continúa Gabo:</p>



<p>“En París, ya en el delirio de la negación, el señor Turbay Ayala llegó a decir que él era el único preso político de Colombia, y lo dijo sin saber que el derecho de mamar gallo con asuntos tan graves es un privilegio reservado a quienes tenemos la conciencia limpia”.</p>



<p>En ese mismo artículo, Gabo se refiere a los “miles de hombres y mujeres –culpables o inocentes- que han sido sacados de sus casas y maltratados como perros en las cárceles militares”, entre ellos el poeta Luis Vidales. </p>



<p>En marzo de 1981, doña Nydia Quintero, siendo todavía la esposa de Turbay Ayala, previno al futuro Nobel del plan que había para detenerlo, como lo contó <a href="https://cambiocolombia.com/pais/el-dia-mas-triste-en-la-vida-de-gabriel-garcia-marquez">Cambio</a>. Él tenía 32 años y ella 16 cuando se casaron en 1948. El tío y la sobrina pusieron fin al matrimonio cuando Turbay Ayala aún seguía en el poder. </p>



<p>Valga decir que la revista <em>Alternativa</em> se cerró el 27 de marzo de 1980 por dificultades financieras cada vez mayores, “sobre todo desde que la presión gubernamental empezó a disuadir a los anunciantes tras la llegada de Turbay al poder”, como se lee en la biografía oficial de Gabo, <em>Una vida</em>, página 451.</p>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Páginas de la revista Alternativa en la exposición sobre Gabo, que permanecerá abierta en la Biblioteca Nacional hasta el 2 de agosto de 2025. </em></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1016" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/29070145/ZETA-ALTERNATIVA-2-1016x1024.jpg" alt="" class="wp-image-117536" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/29070145/ZETA-ALTERNATIVA-2-1016x1024.jpg 1016w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/29070145/ZETA-ALTERNATIVA-2-298x300.jpg 298w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/29070145/ZETA-ALTERNATIVA-2-150x150.jpg 150w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/29070145/ZETA-ALTERNATIVA-2-768x774.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/29070145/ZETA-ALTERNATIVA-2.jpg 1080w" sizes="auto, (max-width: 1016px) 100vw, 1016px" /></figure>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-91bb7f8742361914433c9e848b8e58c1">En el libro “El hombre detrás de la revista Semana” (editorial Planeta, 2012), el periodista Juan Carlos Iragorri le pregunta a Felipe López, ex dueño de esa revista, hijo y nieto de expresidentes, qué opina sobre Julio César Turbay Quintero, hijo de Turbay Ayala. Y López responde: “Me cae bien. Ha sido víctima de prejuicios en su contra como le pasó al papá. En este país hay prejuicios favorables y desfavorables. Todo lo que tiene el apellido Galán es bien recibido. Con el apellido Turbay tiende a pasar lo contrario. Ambas cosas tienen algo de injusticia. (Página 132)</p>



<p>En su columna de El Tiempo, el ex fiscal Néstor Humberto Martínez publicó lo siguiente: “Por esa devoción por el Estado de derecho la familia Turbay terminó ofrendado la vida de Diana Turbay (…) el narcotráfico intimidada a la sociedad colombiana para que se prohibiera la extradición (…) En medio de estas tensiones el expresidente tuvo que vivir con estoicismo el asesinato de su hija, pena que lo acompañó hasta el final de sus días, sin cultivar odios, pero entendiendo la necesidad de fortalecer el orden jurídico, lo que lo llevó a mirar con simpatía la política de seguridad democrática de Álvaro Uribe”. Yo solo pregunto, con falsa ingenuidad, si hay parecidos entre el Estatuto de Seguridad de Turbay Ayala y la Seguridad Democrática de Uribe Vélez.</p>



<p>A propósito de narcos, creo que viene al caso <a href="https://www.wradio.com.co/2024/04/17/segun-informe-de-la-dea-julio-cesar-turbay-tenia-nexos-con-el-narcotrafico/">este titular </a>de W Radio del 17 de abril de 2024: “Según informe de la DEA, Julio César Turbay tenía nexos con el narcotráfico”, siendo candidato a la presidencia en 1978. Y no solo el expresidente, pues en total se relacionan a 36 altos funcionarios colombianos. Dice la emisora: &#8220;Según tres fuentes de la DEA mencionadas en el documento,&nbsp;<strong>Turbay “está relacionado con tráfico de cocaína”</strong>. El asunto fue ampliado por Yohir Akerman <a href="https://cambiocolombia.com/puntos-de-vista/los-vinculos-de-turbay-ayala-y-uribe-velez-con-la-mafia">en su columna</a> para revista Cambio. </p>



<p>El expresidente Turbay Ayala se fue de este mundo hace veinte años -13 de septiembre de 2005-, debiendo muchas explicaciones.  </p>



<p>Lo dicho: El pasado no perdona. </p>



<p><br></p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=117529</guid>
        <pubDate>Sun, 06 Jul 2025 14:57:54 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Los torturados durante el gobierno de Turbay Ayala, abuelo de Miguel Uribe]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Paloma &amp;#8220;despalomada&amp;#8221; propone reelección de Álvaro Uribe</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/paloma-despalomada-propone-reeleccion-de-alvaro-uribe/</link>
        <description><![CDATA[<p>Políticamente hablando y de cara a las presidenciales, ¿cómo les afecta la situación personal de Miguel Uribe Turbay a sus oponentes dentro del Centro Democrático? Una de sus copartidarias alborotó el avispero al proponer la reelección de Álvaro Uribe ante una eventual Constituyente.</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Imágenes de redes sociales y rueda de prensa con la senadora Paloma Valencia.</em></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-383b40555c283626dc142db8f53af77f"><em><strong>Despalomado/a:</strong></em> persona distraída, que no presta atención a lo que sucede a su alrededor. </p>



<p>Cada cierto tiempo los políticos colombianos reviven el fantasma de la reelección, hoy en boca de la senadora Paloma Valencia, quien ha dicho que <a href="https://caracol.com.co/2025/06/25/si-petro-se-puede-reelegir-uribe-tambien-paloma-sobre-eventual-reeleccion-via-constituyente">“si Petro se puede reelegir, Uribe también”</a><strong>,</strong> a través de una eventual Constituyente.</p>



<p>Las palabras de la congresista caucana, nieta del expresidente Guillermo León Valencia, dejan claro que no hay en el Centro Democrático (CD) una figura relevante que saque al uribismo de su mala hora, y entonces sus seguidores siguen creyendo que el único salvador posible se llama Álvaro Uribe Vélez, de cara a las presidenciales del 2026.</p>



<p>Olvida la senadora un detalle no menor: por ahora el expresidente estaría con un pie en la cárcel, pues la Fiscalía solicitó esta semana, ante el Juzgado 44 Penal de Bogotá, su <a href="https://www.elespectador.com/judicial/fiscalia-pide-condena-para-el-expresidente-alvaro-uribe-velez-por-tres-delitos">condena por tres delitos </a>ligados a presuntos hechos de manipulación de testigos, y olvida también que un compañero suyo, precandidato presidencial igual que ella, sigue en cuidados intensivos en la clínica Santa Fe tras el intento de asesinato del que fue víctima el pasado 7 de junio.</p>



<p>No hay forma de saber qué tanto les importe en el fondo la salud de Miguel Uribe Turbay a sus posibles contendores, lo que sí sabemos es que desde el principio ha sido un rival incómodo para aquellos que se hacen llamar uribistas pura sangre.&nbsp;Según la entrevista de Julio Sánchez Cristo, recogida por la <a href="https://cambiocolombia.com/personajes/paloma-valencia-critica-estrategia-de-miguel-uribe-y-rechaza-propuesta-de-jose-obdulio">revista Cambio</a> el 3 de mayo, la propia Paloma Valencia “cuestionó duramente al exsenador José Obdulio Gaviria y al equipo político de Miguel Uribe Turbay por su propuesta para definir el candidato único del Centro Democrático a través de una serie de encuestas progresivas”.</p>



<p>Añade la revista: “Finalmente, se mostró confiada en sus posibilidades dentro del proceso interno y cerró con una afirmación contundente: “<em>Estoy segura de que el candidato va a ser una mujer</em>”.</p>



<p>Después del 7 de junio, el ajedrez político se tornó bastante incierto para el CD. </p>



<p>Entre líneas, la senadora Valencia también insiste en que Gustavo Petro busca reelegirse, cosa que el presidente ha descartado varias veces y en múltiples escenarios. &nbsp;</p>



<p>Sin argumentos ni propuestas para encarar con seriedad una campaña presidencial, es apenas lógico preguntarse ¿por qué el único tema de conversación que propone la oposición tiene que ver con la figura de Gustavo Petro? Es decir, les cuesta trabajo pronunciar una frase sin incluir su nombre.</p>



<p>Si los debates van a girar en torno al presidente, el gran perdedor será el país que se quedará sin conocer las propuestas reales de sus detractores,&nbsp;más allá del afán por recuperar el poder. A la fecha hay alrededor de treinta posibles aspirantes, una cifra descomunal, nunca antes vista, lo que en primer término revela el alto nivel de desempleo que ronda a la clase política, para decirlo jocosamente, aunque desde ya se anticipa que la inmensa mayoría, sin la mínima posibilidad de arañar nada en las encuestas, lo hace para <em>hacer bulto </em>a la hora de respaldar al candidato único de la Derecha que podría hacerle contrapeso al candidato que diga Petro por los lados de la Izquierda.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>¿Es posible pensar en unas elecciones sin el nombre de Miguel Uribe Turbay en el tarjetón? </strong></h2>



<p>Todavía es muy temprano para inquirir cómo les afecta, políticamente hablando, la situación personal de Miguel Uribe Turbay a sus oponentes dentro del uribismo.</p>



<p>Creo que los otros precandidatos del CD (María Fernanda Cabal, Paloma Valencia, Paola Holguín y Andrés Guerra) se deben sentir maniatados, por ahora, y puede ser que lo estén por largo rato hasta no saber cuándo volverá Miguel Uribe al ruedo político. Téngase en cuenta, además, que el Consejo Nacional Electoral (CNE) fijó para el 26 de octubre la fecha para que los partidos adelanten consultas populares, internas o interpartidistas para escoger candidato oficial.</p>



<p>Haciendo cuentas, hay una noticia que llamó mi atención. Entrevistado por <a href="https://www.pulzo.com/nacion/medico-neurologo-dice-que-vendria-para-salud-miguel-uribe-estos-meses-PP4596383">un medio nacional</a>, el médico neurocirujano de trauma&nbsp;Andrés M. Rubiano, miembro de la Asociación Colombiana de Neurocirugía, explicó el pasado 10 de junio un posible escenario para el paciente Miguel Uribe&nbsp;“siempre y cuando su evolución siga el curso esperado”.</p>



<p>De acuerdo con el especialista, “para poder hablar con certeza sobre el estado final del paciente, es necesario esperar un periodo de hasta seis meses<strong>,</strong> e incluso, en algunos casos, la recuperación puede extenderse hasta dos años”.</p>



<p>En el mejor de los escenarios, los seis meses se cumplirían a principios de diciembre, por lo que surge un interrogante obvio: ¿Qué decisión tomará el Centro Democrático para la consulta de octubre? ¿Es posible pensar en unas elecciones sin el nombre de Miguel Uribe Turbay en el tarjetón? ¿O escogerán candidato antes de que la clínica le dé el alta? Ahí les dejo ese trompo.&nbsp;</p>



<p></p>



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]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=117414</guid>
        <pubDate>Fri, 27 Jun 2025 11:45:42 +0000</pubDate>
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
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