<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
    xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
    xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
    xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
    xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
    xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
    xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
    xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/"
    >

<channel>
    <title>Blogs El Espectador</title>
    <link></link>
    <atom:link href="https://blogs.elespectador.com/tag/maria-fernanda-cabal/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Thu, 09 Apr 2026 15:21:11 +0000</lastBuildDate>
    <language>es-CO</language>
    <sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
    <sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
    <generator>https://wordpress.org/?v=6.9.4</generator>

<image>
	<url>https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/11163253/cropped-favicon-96-32x32.png</url>
	<title>Blogs de María Fernanda Cabal | Blogs El Espectador</title>
	<link></link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
        <item>
        <title>No habrá presidenta en 2026: Lo dice la encuesta</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/no-habra-presidenta-en-2026-lo-dice-la-encuesta/</link>
        <description><![CDATA[<p>En la lista de precandidatos presidenciales con peor imagen aparecen estas cuatro damas, según Cifras y Conceptos. Quedan cuatro meses para que Vicky Dávila, Claudia López, Paloma Valencia y María Fernanda Cabal hagan algo extraordinario para mejorar su antipatía. ¿O renunciarán antes de la debacle?</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Precandidatas presidenciales: Vicky Dávila, Claudia López, Paloma Valencia y María Fernanda Cabal. Fotos tomadas de sus perfiles en la red social X. </em></p>



<p>En su última encuesta, la firma Cifras y Conceptos indagó sobre la imagen favorable o desfavorable de varias figuras públicas. Nadie está hablando de lo que parece obvio: Cuatro mujeres encabezan la lista con la peor reputación: Vicky Dávila (51%); María Fernanda Cabal (49%); Claudia López (47%) y Paloma Valencia (37%). Es decir, la imagen desfavorable de cada una supera por mucho su imagen favorable.</p>



<p>Creo que eso no tiene reversa, porque en los cuatro meses que restan de campaña es difícil hacer que la gente cambie el concepto que se formó de uno durante años, para bien o para mal. En el caso de ellas, es evidente que ha sido para mal. <em>Cría fama y échate a dormir</em>, dicen por ahí. </p>



<p>También creo que el sueño de que por fin una mujer gobierne en Colombia se está apagando y podría quedar en remojo otros cuatros años, a juzgar por los resultados del sondeo… a menos de que aparezca en la escena una <em>outsider </em>mientras vestimos el arbolito de Navidad.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="1024" height="518" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/10173814/ZETA-PRECANDIDATAS-ENCUESTA-1024x518.jpg" alt="" class="wp-image-122268" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/10173814/ZETA-PRECANDIDATAS-ENCUESTA-1024x518.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/10173814/ZETA-PRECANDIDATAS-ENCUESTA-300x152.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/10173814/ZETA-PRECANDIDATAS-ENCUESTA-768x388.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/10173814/ZETA-PRECANDIDATAS-ENCUESTA.jpg 1080w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Esta es una de las fichas de la última encuesta (noviembre de 2025) de las firmas Cifras y Conceptos y Polimétrica.</em></p>



<p>¿Qué tienen en común estas cuatro mujeres? Las cuatro se caracterizan por un discurso antipetrista desde que se levantan hasta que se acuestan; es posible que Petro también se les aparezca en sueños; no estoy seguro, tocaría preguntarles. Un Petro con &#8220;efecto teflón&#8221; que tiende a crecer. No lo han entendido.</p>



<p>Tres de ellas aprovechan cualquier oportunidad para, además de cazar peleas con el mandatario, satanizar a la izquierda, y ninguna de las cuatro sobresale por una propuesta audaz que nos haga pensar que un ella, en vez de un él, está llamada a cambiar de lugar los muebles en la Casa de Nariño, entre 2026 y 2030.</p>



<p>Las cuatro tienen en su contra el haber nacido en un país que sigue siendo machista. Nunca la han tenido fácil, no la tienen fácil ahora, a pesar de que han conquistado espacios de poder con mérito sobrado, sin que les regalen nada. Pero tampoco se ayudan. </p>



<p>¿Qué pueden hacer Vicky, Claudia, Paloma y Mafe para cambiar esa percepción negativa? Creo que una posibilidad es retirarse a tiempo, con algo de dignidad. Porque en política una imagen tan desfavorable resulta riesgosa para negociar.</p>



<p>De las cuatro, la mejor imagen, entre comillas, la tiene Claudia López (26%), la única con cargo importante en la administración pública (fue alcaldesa de Bogotá), y quizás ese lánguido 26% le sirva como premio de consolación para ser vicepresidenta. Porque ser alcaldesa es una cosa y ser presidente de la República es otra. Todavía no aparece la Claudia Sheinbaum colombiana (dicen que la presidenta de México está más preparada que un yogur). A lo mejor está por nacer, está gateando o, como mínimo, se está graduando. </p>



<p>Claudia López querrá el premio mayor como las demás, pero al igual que las demás tendrá que aprender de la paciente Noemí Sanín, que esperando se quedó la banda presidencial. Los astros nada que se alinean. &nbsp;&nbsp;</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Vicky Dávila, alejada del periodismo y fracasada en la política, quedó como la canción de Facundo Cabral: <em>No soy de aquí, no soy de allá.</em></strong></h2>



<p>Por el lado de Vicky Dávila, ya de ese <em>Titanic</em> saltaron dos personajes, según informa La Silla Vacía. <em>“<a href="https://www.wradio.com.co/2025/11/10/sandra-suarez-y-alicia-arango-salen-de-la-campana-de-vicky-davila-se-retiran-del-equipo/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">La W reveló&nbsp;</a>que Sandra Suárez, gerente de campaña de Vicky Dávila, y Alicia Arango, jefa de debate, dejaron su equipo presidencial. Ambas estrategas aportaban un enfoque cercano al expresidente Álvaro Uribe dentro de la campaña de Dávila”.</em></p>



<p>De las cuatro, Dávila es quien está en el peor de los mundos, porque alejada del periodismo y fracasada en la política, quedó como la canción de Facundo Cabral: <em>No soy de aquí, no soy de allá. </em>Parece difícil que un medio quiera arriesgar su reputación para contratarla como reportera antes de las elecciones. Le tocaría, en caso tal, hacer lo mismo que hizo cuando la sacaron por la puerta de atrás de La FM: crear su canal de YouTube a ver si otro Julito viene en su rescate. Dicen que <em>al perro no lo capan dos veces</em>. No sé si ese dicho se aplique en el mundillo del periodismo. Creo que sí, pero ya veremos. &nbsp;</p>



<p>Paloma Valencia y María Fernanda Cabal tienen ambas una imagen favorable que produce lástima y lastima sus egos: apenas un 16%, el número perfecto para que se animen a escribir el discurso de renuncia.&nbsp;</p>



<p>Con todo respeto, es hora de hacer las preguntas incómodas: ¿Esa imagen tan pobre es proporcional al desempeño de ambas en el Congreso de la República? ¿Qué leyes, de su propia autoría, sacaron adelante para transformar positivamente a la sociedad en el largo tiempo que llevan legislando? ¿Para qué gastar plata en encuestas internas si ya una encuesta pública confirmaría la derrota de manera anticipada? Un equipo de campaña inteligente debería saber interpretar la sutil advertencia tras las resultados de Cifras y Conceptos.&nbsp;Las asesoras de Vicky Dávila&nbsp;lo entendieron y ya echaron mano de los chalecos salvavidas.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="1024" height="621" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/10173717/ZETA-PRECANDIDATAS-URIBISMO-1024x621.jpg" alt="" class="wp-image-122267" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/10173717/ZETA-PRECANDIDATAS-URIBISMO-1024x621.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/10173717/ZETA-PRECANDIDATAS-URIBISMO-300x182.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/10173717/ZETA-PRECANDIDATAS-URIBISMO-768x466.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/10173717/ZETA-PRECANDIDATAS-URIBISMO.jpg 1080w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Esta es una de las fichas de la última encuesta (noviembre de 2025) de las firmas Cifras y Conceptos y Polimétrica.</em></p>



<p>Además, en el caso de las dos precandidatas del Centro Democrático, su derrota se prevé como un hecho casi consumado por un resultado contundente de la misma encuesta: el 70% de quienes respondieron,&nbsp;no ve con buenos ojos a ninguno de los posibles candidatos del uribismo de cara a las elecciones de 2026. Dicho de otra forma: esto no lo salva nadie, porque el problema de fondo es de malos candidatos, no de estrategas que hagan milagros.</p>



<p>Estamos viendo las consecuencias del juicio que desgastó la imagen de Álvaro Uribe, algo que anticipé en este mismo blog, así que todo aquel candidato que esté pensando en recibir la unción del expresidente debería pensarlo dos veces antes de hacer turismo por el Ubérrimo.&nbsp;</p>



<p>Si ayer con Uribe se hacían cuentas alegres, hoy ese ilustre apellido resta con la amargura de quien cuenta centavos, en vez de pesos. Es posible que estemos asistiendo al principio del fin del uribismo, pero los políticos están metidos dentro de una burbuja infranqueable, desde donde se niegan a ver las realidades ajenas y aún las propias. Desde una burbuja es difícil leer correctamente al país. Un país que, de a poquitos, está cambiando políticamente. La vieja clase política no ha querido entender la premisa: <em>o cambian o los cambiamos. </em></p>



<p>Además, ninguno ha entendido que solo hay una manera de ganarle a Petro.&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=122263</guid>
        <pubDate>Tue, 11 Nov 2025 00:15:48 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/10173403/ZETA-PRECANDIDATAS.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[No habrá presidenta en 2026: Lo dice la encuesta]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Cemento en el cerebro</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/cemento-en-el-cerebro/</link>
        <description><![CDATA[<p>Foto: suministrada Muy grande les quedó a los personajes políticos de la derecha colombiana exponer sus ideas sin tener que lanzar insultos u ofensas, no solo a sus oponentes, sino también a los periodistas que, con conocimiento de causa, les controvierten sus palabras o contrapreguntan, como el oficio lo exige. Tal es el caso de [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>Foto: suministrada</p>



<p>Muy grande les quedó a los personajes políticos de la derecha colombiana exponer sus ideas sin tener que lanzar insultos u ofensas, no solo a sus oponentes, sino también a los periodistas que, con conocimiento de causa, les controvierten sus palabras o contrapreguntan, como el oficio lo exige.</p>



<p>Tal es el caso de la senadora del Centro Democrático, María Fernanda Cabal, quien ha demostrado en múltiples ocasiones que tiene grandes dificultades para exponer sus ideas con argumentos sólidos y con fluidez intelectual. Eso sí, el país entero le reconoce su gran capacidad para la grosería a la hora de contestar con palabras ofensivas.</p>



<p>En la entrevista concedida al periodista Daniel Pacheco, para <em><a href="https://www.lasillavacia.com/">La Silla Vacía</a></em>, Cabal, en uno de sus conocidos desesperos intelectuales, trató al editor del medio digital de tener “cemento en el cerebro”, por no creer en la tesis con la que asegura que el asesinato de miles de líderes políticos de la Unión Patriótica en la década de los 80 fue un autoexterminio, porque, según ella, “entre ellos mismos se asesinaron”.</p>



<p>Negar que el exterminio de los miembros de la UP se dio en contubernio entre el paramilitarismo, el narcotráfico, agentes del Estado y políticos de extrema derecha es como negar que miles de ganaderos fueron asesinados por las FARC y el ELN.</p>



<p>Creo que quien realmente tiene cemento en el cerebro es la senadora María Fernanda Cabal, por exponer semejante barbaridad y, además, por no reconocer un hecho innegable, respaldado por evidencia histórica, académica y judicial.</p>



<p><strong><a href="https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/y-siguen-los-bastos-don-ivan-duque/">Nota recomendada: ¡Y siguen los bastos, don Iván Duque!</a></strong></p>



<p>Trabajar y luchar por determinado sector no significa desconocer al otro ni negar que también ha sido víctima de este mar de sangre que es nuestro país. Ni siquiera Álvaro Uribe se atreve a tanto.</p>



<p>Como siempre, se equivoca la senadora María Fernanda Cabal con esa tesis bastante… rara. Y también se equivoca el Centro Democrático al escoger personajes que, como la congresista, poco le aportan al país.</p>



<p>Puede que al partido uribista la figura de la esposa de José Félix Lafaurie le signifique los votos de los ganaderos —lo que, a su vez, se refleja en una curul más para esta fuerza política y en unos cuantos pesos adicionales al abultado cheque que el Estado les consigna por concepto de reposición de votos—. Sin embargo, la pregunta necesaria es si estos personajes en verdad dejan algún legado positivo para el ciudadano del común.</p>



<p>Creo, además, que el partido Centro Democrático debería reflexionar y preguntarse si, para hacerse notar, es necesario insultar a todo aquel que les interrogue o contrapregunte. ¿Será que la palabra <em>respeto</em> hacia el otro fue eliminada del manual de procedimientos del uribismo?</p>



<p>No me cabe la menor duda de que, si hubiese sido Daniel Pacheco quien tratara a la senadora de tener “cemento en el cerebro”, el Centro Democrático, sin vacilar, demandaría a <em>La Silla Vacía</em>, exigiendo al periodista pedir disculpas, e incluso lo tildaría de machista. Pero como fue la congresista uribista quien maltrató y fue grosera, dando muestra de su supuesto empoderamiento femenino, ahí sí, calladitos todos.</p>



<p>No le voy a pedir a la senadora María Fernanda Cabal que cambie su estilo de debatir y argumentar, porque eso sería como pedirle a un caballo que ladre. Pero sí sería bueno que se preguntara qué podría pasar si, así como es de buena para contestar con insultos y groserías, lo fuera también para exponer tesis creíbles, argumentadas y bien analizadas.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Sevillano</author>
                    <category>Óscar Sevillano</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=122061</guid>
        <pubDate>Thu, 06 Nov 2025 01:01:27 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/05200012/mafe.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Cemento en el cerebro]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Sevillano</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>El duelo se volvió un asunto público y político</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/el-duelo-se-volvio-un-asunto-publico-y-politico/</link>
        <description><![CDATA[<p>Las acusaciones de la viuda de Miguel Uribe contra la senadora María Fernanda Cabal ponen en evidencia lo mezquina que puede ser nuestra clase política, pero también lo útil que pueden ser el duelo y un muerto en tiempos electorales. ¿Se hace política con el dolor ajeno pero también con el dolor propio? </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>María Claudia Tarazona, viuda de Miguel Uribe Turbay. Imágenes tomadas de las redes sociales de Noticias RCN y Caracol Radio.</em></p>



<p></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-large-font-size wp-elements-e53f8a39934f8acb03fe60d22ba65038"><strong><em>“Si tuviera que elegir entre el duelo y la nada, elegiría el duelo”: </em>William Faulkner, escritor estadounidense.</strong></p>



<p>Dichosos los solteros y los solterones porque de ellos y ellas no será el reino de la viudez. </p>



<p>Ya no hay tiempo ni para llorar a los muertos. O mejor, la costumbre de llorarlos está pasando de moda. La frase aquella de que <em>no basta ser, sino parecer</em>, al parecer ha perdido su sentido. —Es que la procesión va por dentro, mijo.</p>



<p>El duelo ya no es como antes. Antes, la gente se encerraba, de manera literal, en su dolor, vestida de negro de los pies a la coronilla, en un silencio sepulcral y un dolor casi eterno, insondable e inconsolable. El duelo significaba enclaustramiento, lágrimas lacerantes saliendo de un río profundo estancando en el alma, lo que sea que eso signifique. Había recato, había dignidad y todo junto creaba un aura de solemnidad, de respeto por aquel que era y ya no es.</p>



<p>Pienso, por ejemplo, en <em>La viuda de Montiel</em>, la mujer de ese relato fascinante del universo garciamarquiano, donde la política engendra viudas tanto como alcaldes.</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-f0df8015436a853bcc0bc35541e3912e"><em><strong>“Aquella noche, a los 62 años, mientras lloraba contra la almohada en que recostó la cabeza el hombre que la había hecho feliz, la viuda de Montiel conoció por primera vez el sabor de un resentimiento. ´Me encerraré para siempre —pensaba—. Para mí, es como si me hubieran metido en el mismo cajón de José Montiel. No quiero saber nada más de este mundo´. Era sincera”.</strong></em></p>



<p>Se guardaba un luto genuino por los recién idos, como queriendo proteger el rostro dolorido de las miradas impertinentes. No había fuerzas para hablar, mucho menos para ir de un lado a otro. En el luto, entendido como aislamiento social, el deudo, casi muriéndose arropado por su pena, se ponía a salvo de las habladurías, del que dirán de aquellos y aquellos que nunca pueden tener las bocas cerradas. Esa es una buena razón para abstenerse de ir a velorios.</p>



<p>Hay dos refranes españoles para lo que quiero decir: <em>“Viuda honrada, su puerta cerrada” </em>y<em> “Viuda honrada, en su casa retirada”.</em></p>



<p>Hoy no sabemos qué significan&nbsp;exactamente el luto y la viudez. Porque las redes sociales lo han resignificado todo, y no para bien, incluido el dolor. Porque el dolor se volvió público y lo público político desde que todo es <em>posteable</em>. &nbsp;</p>



<p>Exhibimos a los muertos desde el día cero de la muerte y en cada aniversario, por lo cual el concepto de último adiós ha desaparecido del lenguaje. El último adiós es un adiós permanente, incluso utilitario, dependiendo del abolengo del finado.</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-large-font-size wp-elements-b4d7fd24176bc249aff8ccfcf7d4e70e"><em><strong>“Yo he visto a viudos y viudas desconsolados que durante mucho tiempo han creído que jamás levantarían cabeza nuevo”:</strong></em> Javier Marías, escritor español.</p>



<p>Apenas ayer, los medios confirmaban que María Claudia Tarazona, la viuda de Miguel Uribe Turbay, había abandonado el país y se marginaba de los asuntos políticos, pero desde el lunes de esta semana hay revuelo en Colombia tras una explosiva entrevista, el domingo por la noche, a través de Noticias RCN, lo que parecería más un ajuste de cuentas entre señoras por una escena descomedida en medio del sepelio.</p>



<p>Es decir, la mujer que se marginaba de los asuntos políticos, regresó demasiado pronto para alborotar el avispero nacional. Y uno creyendo que en los funerales es como en Las Vegas: que lo que allá pasa, allá se queda. Pues no. Hoy nos sirvieron con el desayuno todo un peliculón lleno de intrigas, de frases hirientes y de presuntas acusaciones contra la senadora María Fernanda Cabal. La vida es bella, la política puede ser vil, en vez de servir. Ahora podemos decir que cada quien habla según le va, no en la fiesta, sino en el velorio. </p>



<p>Yo siempre he creído que hay cierto grado de mezquindad en la forma como entienden y ejercen la política ciertos personajes del Centro Democrático, pero de ahí a que una congresista uribista utilice un funeral para amedrentar a una viuda, no sé qué tan verosímil sea. No estoy del lado ni de la una, ni de la otra. Tal vez pueda decir lo mismo que dijo García Márquez en <em>Crónica de una muerte anunciada</em>: —<em>Hay que estar siempre del lado del muerto</em>. Única y exclusivamente, recalcaría sin más.</p>



<p>Me parece, eso sí, una trama digna para una novela de Corín Tellado. Hasta Gabo se habría deleitado contando su versión actualizada, incluso edulcorada, de <em>Los funerales de la Mamá Grande.</em></p>



<p class="has-text-align-right"><em>.</em></p>



<p>Dice María Claudia Tarazona que la congresista le dijo: <strong><em>“Tú no conoces Colombia, tú no sabes cómo es este país, tú no sabes lo que aquí está pasando”.</em></strong> Siendo justos, ningún político conoce bien este país. Si lo conocieran y les doliera siquiera un poquito estarían comportándose como gente adulta, no distrayendo al país con un escándalo día de por medio. ¿Es que ya nadie lava la ropa sucia en casa? Lo que uno siente tiene nombre: vergüenza ajena. Pero eso y la moral, presumo, están mandadas a recoger.</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-4f09476f9f201db0f31099f4014149d9"><strong><em>“Su único contacto con el mundo, a partir de entonces, fueron las cartas que escribía a sus hijas a fines de cada mes. “Éste es un pueblo maldito —les decía—. Quédense allá para siempre y no se preocupen por mí. Yo soy feliz sabiendo que ustedes son felices”. Sus hijas se turnaban para contestarle.</em> (…) <em>“Esto es la civilización —decían—. Allá, en cambio, no es un buen medio para nosotras. Es imposible vivir en un país tan salvaje donde asesinan a la gente por cuestiones políticas”:</em> </strong>Del cuento <em>La viuda de Montiel,</em> de Gabriel García Márquez.</p>



<p>Es el correveidile de época de campaña, así haya quienes quieran creer ingenuamente que no hay una pizca de tinte proselitista en este episodio. Si quiere dar un golpe de opinión con el fin de causar un efecto político, diga cosas medio escabrosas un domingo por la noche en horario prime, para que ese sea el tema de conversación durante toda la semana.</p>



<p>Y heme aquí. Henos aquí.</p>



<p>Se hace política con el dolor ajeno pero también con el dolor propio. Sobre la viuda de Charlie Kirk, el líder republicano asesinado hace poco durante un mitin en Estados Unidos, el diario The New York Times dijo algo que para el caso viene como anillo al dedo: <em><a href="https://www.nytimes.com/es/2025/09/15/espanol/estados-unidos/viuda-charlie-kirk-erika.html?smid=fb-nytes&amp;fbclid=IwdGRzaAM2q15leHRuA2FlbQIxMQABHjckeydprNCKyU1aipt4iE-e2Euc-ODrxLk0-oN37Ex-meczaezwLd5cuYy4_aem_cIjWjVNu4A6F5CfxGDnetA&amp;sfnsn=scwspwa">“Erika Kirk mezcla lo personal y lo político en su duelo público”</a>.</em></p>



<p>Ayer la veíamos casi a diario dando los partes médicos afuera de la Clínica Santa Fe, hoy la tenemos en gira de medios hablando de su tragedia familiar. Esta mañana se encontraba en los estudios de Caracol Radio. <em>“No estoy pensando, <strong>por ahora</strong>, en hacer política”, </em>dijo. (Nótense mis negrillas). Ayer la prensa recogía algunas frases suyas, algo contradictorias, quizás ambiguas: <strong><em>“Mi vida ha sido la política. Yo no me voy a ir del país (…) Yo no voy a hacer política. Yo tengo que hacer mi duelo”.</em></strong></p>



<p>Pero, ¿a partir de cuándo, sumercé? Yo pensaba que los duelos eran instantáneos como el café, no programables como las vacaciones. En fin, el mundo ha cambiado y es posible que hasta los duelos se deban concertar con agenda en mano.  </p>



<p>Soy solidario -y humano, claro- con las pérdidas ajenas. No obstante, queda flotando en el ambiente la idea de que detrás de la reaparición de María Claudia Tarazona hay toda una estrategia, no un hecho fortuito, no sé si a favor de la pre-candidatura presidencial de su suegro Miguel Uribe Londoño o de una posible candidatura propia al Senado. Y ojo, porque no quiero decir con esto que no sea lícito que la señora quiera ocupar el puesto vacío que dejó su joven marido.</p>



<p>Al final del día, a lo mejor si es cierto eso de que la procesión va por dentro… ¡tan adentro que ni parece!&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=120455</guid>
        <pubDate>Wed, 17 Sep 2025 12:11:20 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/16162819/ZETA-DUELO-MARIA-CLAUDIA-TARAZONA.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[El duelo se volvió un asunto público y político]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>“Lázaro, levántate y anda” (Miguel Uribe Turbay resucitó en las encuestas)</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/lazaro-levantate-y-anda-miguel-uribe-turbay-resucito-en-las-encuestas/</link>
        <description><![CDATA[<p>No hay que fingir sorpresa: el ruido mediático puso al joven político bogotano a liderar las encuestas, a pesar de que el pronóstico sobre su salud es reservado tras al atentado del 7 de junio. Vicky Dávila está de segundas y en descenso. No ve uno al presidente Petro afanado por ungir candidatos.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p></p>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Imagen tomada de la cuenta oficial de Miguel Uribe Turbay en la red social X.</em></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-4d3b7b893866454c52c8cd1f7f7b58af"><em><strong>&#8220;Logre que otros trabajen por usted. Pero no deje nunca de llevarse los laureles&#8221;</strong></em>, aconseja la séptima ley de <em>Las 48 leyes del poder</em>, libro inspirado en <em>El Príncipe</em>, de Nicolás Maquiavelo. </p>



<p>Encuestas no son votos y el camino será largo y <em>culebrero</em> de aquí a elecciones, el 31 de mayo del 2026. </p>



<p>Se estaban demorando los encuestadores. Creo que lo pensaron mucho antes de atreverse a preguntarle a la gente por sus favoritos en la carrera presidencial, teniendo en cuenta que apenas se cumplió un mes del intento de asesinato contra Miguel Uribe Turbay durante un mitin en Bogotá, que hoy lo tiene en la <em>pool position </em>liderando la intención de voto según las firmas Guarumo y EcoAnalítica.</p>



<p>Se ha resuelto así uno de los grandes enigmas políticos del año: qué pasará con el Centro Democrático si su <em>sensei</em>, el expresidente Álvaro Uribe Vélez, es condenado por tres delitos&nbsp;ligados a presuntos hechos de manipulación de testigos,&nbsp;como lo solicitó la Fiscalía ante el Juzgado 44 Penal de Bogotá.&nbsp;&nbsp;</p>



<p>Ya no importará la (posible) condena, porque ya uno de sus pupilos tomó la delantera sin mover un dedo. Titula Valora Analitik: “Miguel Uribe lidera por primera vez encuesta presidencial para 2026, le siguen Vicky Dávila y Gustavo Bolívar”. Solo resta esperar con paciencia a que se recupere y levante de la camilla de la clínica Santa Fe y se ponga al frente de su candidatura. También es posible que siga creciendo en las encuestas sin que tal cosa ocurra por ahora.</p>



<p>Ustedes me corregirán, pero creo que es la primera vez que un candidato convaleciente —y en cuidados intensivos hasta dónde informan los medios— obtiene el favoritismo sin estar en campaña. La prensa colombiana ha hecho un buen trabajo poniéndolo de día y de noche en la primera plana, ¡qué mejor campaña que esa! Dice un amigo con jocosidad: <em>“Como los aguacates, lo madurarán a punta de periódico”.</em></p>



<p>Según la nueva medición, Miguel Uribe Turbay alcanza un 13,7 % de respaldo. Era de esperar que el efecto mediático de esta cobertura periodística positiva, pues recordemos que antes del atentado apenas tenía 4,4% de favoritismo, empatado con María Fernanda Cabal, según otro sondeo de mayo de 2025.  “Los del Centro Democrático no despegan”, resumió entonces <em><a href="https://www.lasillavacia.com/silla-nacional/asi-van-los-candidatos-presidenciales-en-las-encuestas/">La Silla Vacía</a></em>. Bueno, ya uno de los suyos despegó, con lo cual queda demostrado que los milagros sí existen. </p>



<p>En marzo, sobre otra encuesta <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/la-izquierda-colombiana-necesita-un-o-una-outsider-para-ganar-en-2026/">escribí lo siguiente</a>: “Con Dávila y Bolívar en el partidor, la encuesta de Guarumo parece más bien una trampa bien diseñada para que Bolívar y el propio presidente se crean el cuento de que el libretista tiene algún chance, cuando los votos que obtuvo para la alcaldía de Bogotá (571.591), apenas lo situaron en el tercer lugar, perdiendo frente a Carlos Fernando Galán (casi triplicó con 1.497.596 votos) y frente a Juan Daniel Oviedo, que obtuvo 614.233 votos”.</p>



<p>Ese párrafo está vigente, solo que ahora el partidor lo encabeza el nieto del expresidente Julio César Turbay Ayala, quien en algún momento tendrá que levantarse como Lázaro para ir por sus votos. Y tendrá que hacerlo de la mano de un uribista <em>pura sangre</em>, pues sus rivales al interior del partido le criticaron precisamente el hecho de no ser uno de ellos, según ellos. </p>



<figure class="wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-blogs-el-espectador wp-block-embed-blogs-el-espectador"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="c9wTniBTDB"><a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/la-izquierda-colombiana-necesita-un-o-una-outsider-para-ganar-en-2026/">La Izquierda colombiana necesita un o una outsider para ganar en 2026</a></blockquote><iframe class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted" style="position: absolute; visibility: hidden;" title="&#8220;La Izquierda colombiana necesita un o una outsider para ganar en 2026&#8221; &#8212; Blogs El Espectador" src="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/la-izquierda-colombiana-necesita-un-o-una-outsider-para-ganar-en-2026/embed/#?secret=XbfFEIUhbj#?secret=c9wTniBTDB" data-secret="c9wTniBTDB" width="500" height="282" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe>
</div></figure>



<p></p>



<h2 class="wp-block-heading">Petro sabrá el momento indicado para soltar el nombre de un candidato capaz de causar otro terremoto político. </h2>



<p>Este lunes dice <a href="https://www.elespectador.com/politica/miguel-uribe-centro-democratico-y-alvaro-uribe-busca-recomponer-campana-elecciones-tras-un-mes-de-atentado-noticias-hoy">un titular</a> de <strong>El Espectador</strong>: “Centro Democrático busca recomponer campaña tras 30 días del atentado a Miguel Uribe”. </p>



<p>Ya no tienen nada qué recomponer. Ya el candidato oficial tiene nombre y apellido. Ahora deben agarrarse de los cabellos a ver quién será su vicepresidenta, porque la intuición política dicta que será una mujer, entre Paloma Valencia –la más opcionada por mostrarse en apariencia moderada- y María Fernanda Cabal, con menos opción, pues usa el mismo lenguaje incendiario que ha caracterizado a Miguel Uribe Turbay, a quien ya veo con un discurso totalmente opuesto, conciliador y con una Derecha que nos dirá que tiene, ella sí, las llaves del acuerdo nacional, llaves que nunca aparecieron desde aquella vez, junio de 2022 en que se sentaron a conversar Gustavo Petro y Álvaro Uribe, cuando ni siquiera había empezado el gobierno del primero. ¿Se acuerdan que acordaron buscar un<strong><a href="https://cnnespanol.cnn.com/2022/06/29/petro-uribe-reunion-orix"> “canal de diálogo”</a></strong>? </p>



<p>En cuanto a los otros precandidatos del CD, Paola Holguín y Andrés Guerra, son simplemente unos perfectos desconocidos. Pero la caucana (Paloma) y la vallecaucana (Cabal) deben saber que si al final del día la candidatura de Vicky Dávila no cuaja, es posible que sea la tercera en discordia para ser posible candidata a vicepresidenta de Miguel Uribe. El río suena, ojo con las piedras.  </p>



<p>Sin embargo, por ahora el uribismo no tiene nada ganado y en el escenario hipotético de que Álvaro Uribe vaya a la cárcel, cualquiera sea el candidato oficial del Centro Democrático se la vería a gatas para ser una opción real, pues la condena pesará en los titulares tanto como los titulares han pesado en la nueva encuesta. Y queda el interrogante de si Miguel Uribe estará apto y plenamente recuperado dentro de los tiempos del calendario electoral, porque si eso no ocurre el uribismo quedará como al principio: en el peor de los mundos.</p>



<p>Además, se da por descontado que el ajedrez político se moverá de nuevo apenas Gustavo Petro diga quién será su protegido o protegida para las elecciones del 2026, y no creo, como ya lo dije, que sea Gustavo Bolívar como insisten las encuestas, pues aunque tiene fama de ser un gran ser humano creo que otros candidatos se lo <em>comerían vivo</em>, y algo parecido le pasará a Vicky Dávila, cuando arranquen los debates, porque ser político es una cosa y periodista otra. </p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="894" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/07213831/ZETA-MIGUEL-URIBE-BN-ENCUESTA-894x1024.jpg" alt="" class="wp-image-117835" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/07213831/ZETA-MIGUEL-URIBE-BN-ENCUESTA-894x1024.jpg 894w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/07213831/ZETA-MIGUEL-URIBE-BN-ENCUESTA-262x300.jpg 262w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/07213831/ZETA-MIGUEL-URIBE-BN-ENCUESTA-768x880.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/07213831/ZETA-MIGUEL-URIBE-BN-ENCUESTA.jpg 1039w" sizes="auto, (max-width: 894px) 100vw, 894px" /></figure>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Guarumo y EcoAnalítica Medición y Conceptos Económicos S.A.S. Se realizaron 2122 encuestas, presencial a hogares, del 1 de julio al 5 de julio de 2025.</em></p>



<p>Vicky decrece (del 15,1% en febrero de 2025 paso al 11,5% en junio), lo que muestra que su salida temprana al ruedo no le ha hecho ningún favor y su continua peleadera, más la mera mención de su nombre en los audios de Álvaro Leyva con él fraguando una supuesta conspiración para tumbar al presidente, han terminado por debilitarla más. En una de esas peleas a través de la red social X, Humberto De La Calle le dijo: <a href="https://www.elespectador.com/politica/vicky-davila-y-humberto-de-la-calle-chocan-por-senalamientos-de-la-campana-y-las-elecciones-2026/">“Tu campaña va en caída libre”.</a></p>



<p>De los <a href="https://836f83d8-9b42-49a6-9099-7b3c280794b2.usrfiles.com/ugd/484ec3_f3dd83afcb414ce6a480aa0011ddeff9.pdf">resultados de la encuesta</a> se deduce que, mal contados, el centro tiene el 26.5% de preferencia, la derecha alrededor de un 30%, en tanto que la izquierda un 28% con la ventaja de tener presidente en el poder, cuya desempeño fue  calificado como bueno o excelente por el 38,7% de los encuestados. Tienen con qué dar la sorpresa si juegan bien sus cartas a pesar de tener en contra a los medios tradicionales. Mi voto será por la izquierda. Considero que Miguel Uribe o Vicky Dávila serían la versión 2.0 de Iván Duque y creo que sobran las explicaciones. </p>



<p>La ley 17 de <em>Las 48 leyes del poder</em> dice: <strong>&#8220;Mantenga el suspenso. Maneje el arte de lo impredecible&#8221;. </strong>Petro, que es un <em>animal político</em>, sabe que las presidenciales siguen en <em>stand by</em> más allá de lo que digan las encuestas, y sabrá el momento indicado para soltar el nombre de un candidato capaz de causar otro terremoto político. Ese día será el verdadero comienzo de la campaña para encontrar a su sucesor. &#8220;Yo, afán no tengo&#8221;, dirá él, parafraseando al TikToker Camilo Cifuentes. </p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=117810</guid>
        <pubDate>Tue, 08 Jul 2025 11:55:44 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/07211103/ZETA-MIGUEL-URIBE-BN.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[“Lázaro, levántate y anda” (Miguel Uribe Turbay resucitó en las encuestas)]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>La marcha sin silencio </title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/usted-marcho-el-divino-nino-si-en-silencio/</link>
        <description><![CDATA[<p>La marcha del silencio transcurrió con bombos y platillos, y pequeñas hipocresías. Se perdió una oportunidad histórica de reconciliarnos, aunque fuera por un día y sin el peso maligno de las palabras mal dichas.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Imagen tomada de video en redes sociales. </em></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-e1f1beaff589d01a39c2e1bb57bf2fa6"><strong><em>“Has logrado liberarte de la muerte. Y esta liberación, producto de las búsquedas que llevaste a cabo en tu propio camino, la has conseguido a través del pensamiento, la meditación, el conocimiento y la iluminación”:</em> De la novela Siddartha, de Hermann Hesse, escritor alemán.</strong></p>



<p>El silencio es la tumba de las palabras. Cuando la violencia de las palabras pesa, el silencio está ahí para sostenernos. Quizás lo que nos faltó fue otro mandamiento más para incumplirlo: “Harás silencio cuando sea necesario”.</p>



<p>La derecha se levantó ayer con el pie izquierdo, pues aunque marcharon con ambos píes, varios lunares le quitaron brillo a su marcha del silencio, que arrancó con megáfono en mano.</p>



<p>En “La marcha del silencio” hubo de todo menos silencio. La oposición salió a las calles para, por infinitésima vez, pedir la renuncia del presidente Gustavo Petro. El silencio fue interrumpido por la arenga. O más bien, la <a href="https://www.lasillavacia.com/en-vivo/el-uribismo-arrecia-contra-petro-en-marcha-por-miguel-uribe/">arenga uribista</a> no halló paz ni sosiego. El único que marchaba calladito era el Divino Niño, dando ejemplo como siempre. La buena noticia es que no le sacaron un ojito por hacer uso de su derecho a marchar.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-la-silla-vac-a wp-block-embed-la-silla-vac-a"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="R8iI2Y5RvC"><a href="https://www.lasillavacia.com/en-vivo/el-uribismo-arrecia-contra-petro-en-marcha-por-miguel-uribe/">El uribismo arrecia contra Petro en marcha por Miguel Uribe</a></blockquote><iframe loading="lazy" class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted" style="position: absolute; visibility: hidden;" title="&#8220;El uribismo arrecia contra Petro en marcha por Miguel Uribe&#8221; &#8212; La Silla Vacía" src="https://www.lasillavacia.com/en-vivo/el-uribismo-arrecia-contra-petro-en-marcha-por-miguel-uribe/embed/#?secret=TPJB35OCuu#?secret=R8iI2Y5RvC" data-secret="R8iI2Y5RvC" width="500" height="282" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe>
</div></figure>



<p>Paloma Valencia aprovechó este paseo dominguero por las calles bogotanas para decirle al presidente que “queremos que entienda que su lenguaje de odio y sus ataques institucionales no son aceptados por la mayoría de los colombianos”. Mientras hablaba ante las cámaras, al fondo marchaban con su estrépito las vuvuzelas, los pitos y los silbidos. En Medellín, en medio del ruidajo, gritaban “Uribe Uribe”. La prensa también se unió: “A marchar todos por Miguel y por la democracia”, tituló El Colombiano en primera plana.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="867" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/16073851/ZETA-MARCHA-5-867x1024.jpg" alt="" class="wp-image-117070" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/16073851/ZETA-MARCHA-5-867x1024.jpg 867w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/16073851/ZETA-MARCHA-5-254x300.jpg 254w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/16073851/ZETA-MARCHA-5-768x907.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/16073851/ZETA-MARCHA-5.jpg 1080w" sizes="auto, (max-width: 867px) 100vw, 867px" /></figure>



<p>Mientras que a Claudia López la tachaban de oportunista, a un reportero del canal público RTVC lo trataron de guerrillero y hachepé; debieron taparle sus castos oídos al Divino Niño, ¡qué pena con Él!</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-rich is-provider-twitter wp-block-embed-twitter"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="twitter-tweet" data-width="500" data-dnt="true"><p lang="es" dir="ltr">Ahí tienen a sus pacifistas 👇🏻 <a href="https://t.co/JClk8A6LK9">pic.twitter.com/JClk8A6LK9</a></p>&mdash; MISS POIROT (@MissPoirot07) <a href="https://twitter.com/MissPoirot07/status/1934281471465832649?ref_src=twsrc%5Etfw">June 15, 2025</a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>
</div></figure>



<p>Quedó claro que los colombianos no conocemos el significado de las palabras. Nos falta diccionario. Es entendible, porque Colombia está en el top tres de los países que menos aguantan el silencio. “Los colombianos solo soportan seis segundos de silencio en conversaciones, antes de sentir ansiedad”, dice Noticias Caracol que este año recogió un informe de la <a href="https://www.noticiascaracol.com/colombia/colombianos-solo-soportan-6-segundos-de-silencio-en-conversaciones-antes-de-sentir-ansiedad-so35">plataforma Preply.</a></p>



<p>Quedó claro que, tratándose de políticos, no hay acto genuinamente desinteresado, donde estos personajes pongan al país en el centro, y no sus intereses partidistas. Una marcha del silencio bulliciosa persigue en sí misma un fin político.</p>



<p>Distinto hubiera sido que la oposición y el uribismo hubieran convocado a todas las fuerzas políticas, empezando por sus archirrivales progresistas, con quienes se tienen que ver las caras todos los días en el Congreso de la República –lo de todos los días es un decir, por mucho tres veces por semana-, y no únicamente contar con los suyos para increpar al presidente de la República.</p>



<p><strong>&#8220;Ese pichón de dictador no se va quedar. Si se quiere quedar, lo sacamos de allá&#8221;,</strong> dijo una doctora María Fernanda Cabal desbordada para alborotar a sus huestes. Las palabras de la senadora uribista me transportaron en el tiempo. Recordé la forma cómo el 11 de septiembre de 1973 sacaron al presidente Salvador Allende de la Casa de la Moneda en Chile: muerto. Y lo siguiente fueron los años de oscurantismo en que se sumió ese país en manos de, él sí dictador, Augusto Pinochet.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-rich is-provider-twitter wp-block-embed-twitter"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="twitter-tweet" data-width="500" data-dnt="true"><p lang="es" dir="ltr"><a href="https://twitter.com/hashtag/FuerzaMiguel?src=hash&amp;ref_src=twsrc%5Etfw">#FuerzaMiguel</a> Colombia no se arrodilla ante los violentos. Estamos de la mano de Dios. <a href="https://t.co/IUq3VlkMyb">pic.twitter.com/IUq3VlkMyb</a></p>&mdash; María Fernanda Cabal (@MariaFdaCabal) <a href="https://twitter.com/MariaFdaCabal/status/1934301247344939434?ref_src=twsrc%5Etfw">June 15, 2025</a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>
</div></figure>



<p>Ojalá no vuelva la violencia política de antes que eliminaba físicamente al contradictor, como la que debió soportar la Unión Patriótica desde el Estatuto de Seguridad de Julio César Turbay. Hoy existe una peligrosa violencia mediática que descalifica. Se necesita que los violentólogos nos ayudan a descifrar cómo este lenguaje exacerbado de insultos y señalamientos podría desembocar, más temprano que tarde, en hechos fatídicos que nos conduzcan a marchar no hacia las plazas públicas, sino enjuagados en llanto hacia los cementerios. Si los políticos no miden sus palabras, tendremos que hacerlos directamente responsables de cualquier desenlace funesto. Hay que insistir: las palabras mal dichas tienen el poder de hacer sangrar los libros de historia. No confundamos marchar con márchate. </p>



<p>La senadora Cabal también dijo &#8220;Dios nos hizo libres&#8221;. Ni tanto, porque de entrada se nos impuso la tarea de perpetuar la especie, que es perpetuar los problemas sin multiplicar los peces. Las cosas estarán bien en Colombia cuando los unos no tengan que marchar para defender lo que se tiene o los otros no deban marchar para exigir aquello de lo que carecen. <br><br>No obstante, en un acto de gallardía, el presidente de los colombianos celebró en sus redes sociales la marcha de la derecha. Hay que poner fin a este tire y afloje. Divino Niño: te rogamos que siga así de conciliador. </p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/15190046/ZETA-MARCHA-3-1024x1024.jpg" alt="" class="wp-image-117048" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/15190046/ZETA-MARCHA-3-1024x1024.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/15190046/ZETA-MARCHA-3-300x300.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/15190046/ZETA-MARCHA-3-150x150.jpg 150w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/15190046/ZETA-MARCHA-3-768x767.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/15190046/ZETA-MARCHA-3.jpg 1080w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>El silencio es la tumba de las palabras. Cuando la violencia de las palabras pesa, el silencio está ahí para sostenernos. </strong></h2>



<p>Cuando escuché la palabra “marcha del silencio” me alegré. —Por fin nos vamos a callar todos, pensé. Leyeron <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/el-dia-despues-del-atentado-a-miguel-uribe-turbay/">mi artículo del lunes</a>, concluí emocionado. Por fin el silencio triunfará. Me lo imaginaba con un minuto de silencio eterno, una sola plegaria, el recogimiento profundo sobre qué nos pasa y en qué hemos fallado cada uno de<strong> </strong>nosotros. Nos quedaron debiendo el saludo de la paz. ¡Ay, Divino Niño, haznos el milagrito! </p>



<p>Seguía alelado.</p>



<p>¡Buda se ha metido en nuestros cuerpos y almas! Bailé de alegría, imaginando que todos y todas leyeron “Siddartha” al derecho y al revés. ¡Si conocieran la maravillosa pluma edificante de Hermann Hesse! Me fui de bruces sobre mi utopía. Ojalá los políticos se refugien más en la literatura, no sólo en la matemática electoral. Tiempo es lo que tienen los cuatro días de la semana que no van a legislar.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-blogs-el-espectador wp-block-embed-blogs-el-espectador"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="1oa2nWhg4H"><a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/el-dia-despues-del-atentado-a-miguel-uribe-turbay/">El día después del atentado a Miguel Uribe Turbay</a></blockquote><iframe loading="lazy" class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted" style="position: absolute; visibility: hidden;" title="&#8220;El día después del atentado a Miguel Uribe Turbay&#8221; &#8212; Blogs El Espectador" src="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/el-dia-despues-del-atentado-a-miguel-uribe-turbay/embed/#?secret=Do13pN9XwT#?secret=1oa2nWhg4H" data-secret="1oa2nWhg4H" width="500" height="282" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe>
</div></figure>



<p>Por fin será el fin de tanto proselitismo disociador, soñé que soñaba. Pero fue pura ilusión.  Una vana ilusión, como el título de la novela de un amigo. Según la oposición, el único que debe reflexionar en este país es el jefe de Estado, porque los demás no tienen pecado concebido. No rompen platos porque ya no hay vajilla. Mirar la viga en el ojo ajeno es la mayor torpeza de unos y otros, a la derecha y a la izquierda y los del medio. Convirtieron moral en moralina. La pequeña hipocresía. </p>



<p>Un confidencial de <strong>El Espectador</strong> dice que durante el anuncio de “la gran marcha del silencio”, liderada por María Fernanda Cabal, Paloma Valencia, Efraín Cepeda y Vicky Dávila, se quedaron por fuera de la foto quienes hacen parte del grupo político del senador Miguel Uribe, objeto del homenaje, a quien debemos desear que “se debata entre la vida y la vida”, recogiendo las palabras del primer mandatario.</p>



<p>“Extraordinariamente se sigue hablando de diferencias en el Centro Democrático”, dice el periódico. La batalla que libra solo el congresista Miguel Uribe fue apenas una excusa para un golpe de opinión válido. Cuando él, ya recuperado, retorne al ruedo político tendrá tiempo para ver cómo sus posibles contendores aprovecharon su ausencia en beneficio propio.</p>



<p>Para completar, los expresidentes Duque y Uribe no se pueden ni ver. A la Fundación Santa Fe fueron cuidándose de no cruzarse. En fin, ese es el resumen de un país divididito, donde incluso los iguales con sus rencillas sienten que duermen con el enemiguito.  Y dicen tener el corazón más grande que los demás, pero lo han llenado de resentimiento. Así está toda la nación: resentida. </p>



<p>La prueba de un país fraccionado es que mientras en la marcha de ayer ondeaba la bandera de Israel, en el concierto de la Esperanza, convocado por la Izquierda, ondeaba la bandera de Palestina. Es decir, ni siquiera somos capaces de ponernos de acuerdo para agitar unidos la bandera de Colombia y defender la vida de cada ser humano.</p>



<p></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="819" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/15185503/ZETA-MARCHA-2-819x1024.jpg" alt="" class="wp-image-117045" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/15185503/ZETA-MARCHA-2-819x1024.jpg 819w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/15185503/ZETA-MARCHA-2-240x300.jpg 240w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/15185503/ZETA-MARCHA-2-768x960.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/15185503/ZETA-MARCHA-2.jpg 1080w" sizes="auto, (max-width: 819px) 100vw, 819px" /></figure>



<p>El otro día la congresista Katherine Miranda dijo lo siguiente: <strong>“No volveremos a ver un gobierno de izquierda”. </strong>Congresista, recuerde que las palabras tienen poder y que el silencio también es poder. Hay que poder entonces aprender a callar para no violentar más el discurso, diciendo quién sí tiene derecho a gobernar y quién no lo tiene. El genocidio de la Unión Patriótica partió de miramientos como ese.</p>



<p>En <a href="https://www.elespectador.com/colombia-20/paz-y-memoria/elecciones-2026-miguel-uribe-y-los-otros-57-politicos-asesinados-amenazados-y-victimas-de-violencia-politica-noticias-hoy">este informe</a>, <strong>El Espectador</strong> nos recuerda que, aparte del precandidato Miguel Uribe, hay más víctimas de la violencia política en lo corrido de 2025. “Las cifras revelan que, en muchos territorios, la campaña electoral se libra entre el miedo y las balas”, dice la periodista Cindy Morales Castillo.</p>



<p>Invito al progresismo a que organice una marcha del silencio por todos nuestros muertos, sin importar su color político; esta izquierda que conoce el significado de la palabra silencio tiene la autoridad para hacerlo, porque históricamente la han callado a la fuerza, casi hasta la extinción. Marchemos sin color político para que los humanos seamos incluidos en el Libro Rojo de Especies Amenazadas hasta lograr que la vida humana se proteja y la Constitución cumpla esa promesa.</p>



<p>Impulsen una verdadera “marcha del silencio” silenciosa, como aquella que convocó Jorge Eliécer Gaitán <a href="https://www.elespectador.com/el-magazin-cultural/la-fuerza-del-silencio-la-marcha-de-gaitan-que-marco-la-historia-de-colombia">el 7 de febrero de 1948</a>, para repudiar el asesinato de liberales y la <a href="https://youtu.be/7moMR6jiYHc?si=TBjOI9xq-in5UayX">ferocidad bipartidista</a>, sin saber que la siguiente victima sería él. Marcharon unas cien mil en una Bogotá que tenía entonces 450 mil habitantes, más o menos. En la marcha de ayer marcharon en la capital unas 70 mil personas de una ciudad con alrededor de 8 millones, lo que significa que es amplísimo el número de ciudadanos que hoy se muestran indiferentes con la cosa política, y ahí tanto la izquierda como la derecha y los del medio tienen tema para reflexionar. </p>



<p>La marcha concluyó sobre el mediodía. Al final todos regresaron a sus casas y por fin reinó el mutismo en las calles. Cuando las gargantas se apagaron, solo quedaba una cosa por decir: Denle el uso de la palabra al silencio. </p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=117041</guid>
        <pubDate>Mon, 16 Jun 2025 12:46:57 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/15190145/ZETA-MARCHA-4.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[La marcha sin silencio ]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Las élites políticas se unen contra Petro para anular a la izquierda</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/las-elites-politicas-se-unen-contra-petro-para-anular-a-la-izquierda/</link>
        <description><![CDATA[<p>En Colombia la palabra democracia, tan manoseada ella, se usa como escudo, casi un chiste, en la rebatiña por el poder. Mientras tanto, pierden los ciudadanos y las reformas se embolatan.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-large-font-size wp-elements-22938879118beac4fc37a45d5ac0d1ac"><strong><em>“Debe haber otra vida. No es posible que todo sea esta misma mierda”: </em>Antonio Caballero, escritor y periodista bogotano, en su novela <em>Sin remedio</em>.</strong></p>



<p>Colombia es un país que delira. Y delira con delirios de pequeñez, no de grandeza, creando sus propias narrativas y creyéndoselas. La pequeñez de una clase política que antepone los privilegios de unos pocos —eso que llaman establecimiento, aunque en inglés suena más bonito: <em>establishment</em>—sobre las grandes reformas sociales que mueren ahogadas entre palabras vanas y ociosas.</p>



<p>Hay una frase para los anaqueles de nuestra historia vergonzosa: <strong>“No se puede acudir al pueblo sin el permiso del Senado, y el Senado no lo dio”.</strong> Que lo haya dicho el propio presidente de esa Corporación, el político conservador Efraín Cepeda, sólo significa una cosa: que en Colombia sí hay una dictadura y esa dictadura se ejerce hoy desde el Congreso de la República: allá se ordena lo que los ciudadanos pueden o no pueden hacer. ¡Publíquese y cúmplase!</p>



<p>Eso es Colombia: un país sin remedio, atascado adrede en discusiones y en frases grandilocuentes que rellenan espacios en los periódicos y los noticieros para justificar su existencia, una nación que nunca va para ningún lado porque el ideal de progreso está borrado de la psique colectiva, que se conforma con el presente inmediato: hoy, esta hora, este minuto, antes del <em>reality </em>o del partido de la Selección. Mañana Dios verá. O proveerá. Y como dejamos todo en manos de la <em>Divina providencia</em>, hasta las reformas sociales van muriendo sin haber nacido, o nacen defectuosas, porque Dios tampoco tiene afán, menos desde que lo sacaron a empellones de la Constitución cuando se declaró a Colombia como un Estado laico. &nbsp;</p>



<p>“Una nación no planeada ni deseada”, que así la describió el historiador Enrique Serrano. Una sociedad que, tras dos siglos de vida republicana, sigue en &#8220;obra negra&#8221;, porque nada hemos aprendido tan bien como a embolatar las transformaciones que la casa necesita.</p>



<p>De una amena conversación con un amigo escritor concluí que los ricos se repelen entre sí, pero, al final del día, se toleran y se buscan cuando se trata de defender intereses comunes. Lo mismo puede decirse de las élites políticas de Colombia, que entienden perfectamente que defender la democracia es defender primeramente a los ricos y su nivel de ingreso y, lo que queda, si queda, que nunca queda, es para los demás.</p>



<p>Para que quede alguito en bolsillos distintos a los mismos se necesitan las reformas sociales. Pero en Colombia defender la democracia significa otra cosa. Significa diseñar una reforma laboral que no afecte a los que más tienen. En su libro <em>¿Por qué fracasa Colombia?, </em>Serrano lo define así: <strong>“…hagamos lo que es necesario, pero no mucho más, planeemos lo que nos resuelva nuestras necesidades a corto plazo, pero todavía no lo del largo plazo. Respetemos a los que están en el <em>curubito. (…) </em>sufrir por anticipado enormes privaciones como resultado de lo que podrá ser dentro de 30 o 50 años no vale la pena”.</strong></p>



<p>Y como todo queda en <em>ahí vemos</em>, estos políticos se mueren dejándonos como única herencia a sus hijos, nietos o sobrinos para asegurar sus legados y privilegios. Por tal razón, la palabra cambio no les interesa, no figura en sus conversaciones de alto turmequé. Los une el mismo cordón umbilical: el delirio compartido de creer que siempre hay alguien queriendo quitarles lo que les pertenece desde siempre (en muchísimos casos por herencia, sin mayor esfuerzo, no siempre producto de una vida de sacrificios). &nbsp;</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-07d048d83c1ddd73f13205309aa4f236"><strong><em>“… las hijas de la oligarquía, como usted, tienden a ser más bonitas porque trabajan menos y se alimentan mejor”: </em>Antonio Caballero en su novela <em>Sin remedio</em>.</strong></p>



<p>No más repasemos qué apellidos figuran en el sonajero presidencial o se mantienen vigentes en la escena política: Uribe Turbay (Miguel), nieto de Julio César; Valencia (Paloma), nieta de Guillermo León; Vargas Lleras (Germán), nieto de Carlos Lleras y primo segundo de Alberto Lleras; Gómez Martínez (Enrique), sobrino de Álvaro Gómez, que era hijo de Laureano Gómez; Santos Juan Manuel, sobrino del doctor Eduardo; Pastrana (Andrés), hijo de Misael, y así sucesivamente, para no aburrirlos con las genealogías criollas.</p>



<p>“Para ser parte de las élites es preciso contar con <em>capital relacional</em>. (…) Si los colegios y universidades donde van los hijos de las élites no reciben a quienes carecen de conexiones, entonces el poder se mantendrá en las mismas familias. Esto ha pasado en Colombia durante siglos”, señala Eduardo Lora en <em>Los colombianos somos así</em>. Es decir, el capital relacional es apenas la disculpa para salvaguardar los pesos del capital real, y las élites garantizan a perpetuidad la solvencia de sus apellidos casándose entre ellos, ya sin necesidad de la odiosa dote, porque para eso están hoy las capitulaciones o acuerdos prenupciales. Un rico es rico porque no deja nada al azar. Los asuntos de linaje no son una preocupación para los pobres.&nbsp;Un pobre se conforma con llenar el <em>buche</em>, no la alcancía.</p>



<p>No sé si eso explique el hecho de que el expresidente Juan Manuel Santos, agazapado,<em> le venda el alma al diablo </em>(léase, Álvaro Uribe, su más íntimo enemigo, aquel al que desobedeció luego de darle la bendición presidencial), al proponerle esta semana unirse para “defender la democracia”, como si fueran los <em>Superamigos</em>. </p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>En este pulso político pierden los ciudadanos porque las reformas sociales pasaron a un segundo plano. </strong></h2>



<p>Se está poniendo en evidencia el expresidente Nobel, pues defender la democracia significa, ni más ni menos, que apostar por un candidato propio. Creo que más temprano que tarde sabremos si Santos se la jugará por una ficha de la centro-derecha, que podría ser la señora Claudia López, o una de la derecha propiamente dicha, que podría ser su ex pupilo Germán Vargas Lleras, lo que suena más lógico por aquello de la solidaridad de casta: honrar los apellidos con pedigrí, devolverles el poder a los cachacos con alcurnia y, en últimas, quitarle la posibilidad a Petro de inclinar la balanza hacia la izquierda o hacia la centro-izquierda. <a href="https://caracol.com.co/2025/06/04/ocho-partidos-politicos-se-unen-para-rechazar-la-consulta-popular-y-la-tildan-de-golpe-de-estado">Ocho partidos</a> no necesitaron de plenarias, comisiones ni proposiciones para salir en bandada a “defender la democracia” de un posible golpe de Estado, el nuevo argumento delirante de quienes ansían despiertos el poder. En este pulso político pierden los ciudadanos porque las reformas sociales pasaron a un segundo plano.</p>



<p>Y ¿Dónde estaba el doctor Santos cuando su en ese entonces jefe encontró a quienes hicieran el favor de voltear por él la Constitución de Colombia para poderse reelegir en el cargo? Pusieron patas arriba la democracia y él andaba calladito —como aplicado funcionario en el Ministerio de Defensa, donde aquel lo puso—, frotándose las manos como su seguro sucesor para, finalmente, aplicarle a Uribe la de Judas a Cristo. El propio Uribe lo llamó <a href="https://www.elespectador.com/politica/uribe-acusa-a-santos-de-traicion-y-mentira-article-528107">traidor y mentiroso,</a> y ahora el traidor y mentiroso busca la redención, pescando en río vuelto para asegurarse su buena pesca electoral.</p>



<p>Con su aura de zorro político, el llamado de Santos a defender la democracia no es gratuito. Mucho me temo que jugará con candidato propio, con nombre de mujer, que, si es la que el oráculo me sopló al oído, entonces podría haber, por primera vez en la historia de Colombia, no una sino dos mujeres gobernando en palacio, siempre y cuando el Nobel de Paz juegue bien sus cartas, sin santurronerías. &nbsp;Falta ver si este país machista, a ratos más chistoso, tolera una sobredosis de estrógenos en la Casa de Nariño.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>¿En qué momento la enmohecida clase política convirtió hábilmente la necesidad imperiosa de una reforma laboral en un llamado a salvar la democracia?</strong></h2>



<p>Pero perdón, ¿de qué democracia estamos hablando?</p>



<p>Si al pueblo no se le puede consultar sobre los problemas que lo aquejan, siguiendo instrucciones del doctor Cepeda, entonces, ¿Cómo es eso de que el pueblo es soberano? ¿Soberano para qué? En Colombia sólo hay una soberana verdad: el papel lo aguanta todo y, por lo visto, la Constitución también.</p>



<p>Hay que defender la democracia, aunque sea imperfecta, dicen.</p>



<p>Yo creo que no existan las democracias imperfectas, del mismo modo que no existen las dictaduras imperfectas. Esa es una disculpa típicamente colombiana para justificar los desmadres de una clase política vetusta, —“momificados notables” fue uno de los apelativos que usó Antonio Caballero alguna vez—, incapaz de reformarse a sí misma (no se bajaron el sueldo y nadie chistó), pero sagaz a la hora de sabotear las reformas sociales en los términos en que las presentó el gobierno para cumplir sus promesas de campaña. Señores: La democracia no es (solamente) abrir las urnas cada cuatro años. Ese es el espectáculo colorido de la democracia, cosa bien distinta. </p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-1dba0f9357c93d3e4e45cc5fcdb7fdf6"><strong>“La democracia representativa es un sistema de gobierno en el cual el poder político reside en el pueblo. (…) En una verdadera democracia se protegen los derechos individuales y se promueve la participación ciudadana en la toma de decisiones políticas”, dice Eduardo Lora, autor del libro <em>Los colombianos somos así</em>.</strong></p>



<p>En la Colombia de este primer cuarto de siglo existe un gobierno legitimado en las urnas, no una dictadura impuesta a las malas. Lo que hay son unas élites políticas anquilosadas que, desde el Frente Nacional, aprendieron a alinearse para quitarse la caspa de encima, la propia y la ajena.</p>



<p>En <em>Historia de Colombia y sus oligarquías</em>, Antonio Caballero relató lo que le hicieron al valiente Alfonso López Pumarejo cuando quiso dárselas de <em>progre </em>con su <em>Revolución en Marcha</em>: entre otras, propuso una reforma laboral, una reforma agraria y una reforma tributaria que en su segundo gobierno (1944), “por primera vez puso a los ricos a pagar impuesto de renta y patrimonio, como suma a los que ya pagaban los pobres”, según cuenta Caballero en su libro. &nbsp;&nbsp;&nbsp;</p>



<p>Y sigue: “… su Partido Liberal (…) no estaba preparado para eso: seguía siendo mayoritariamente un partido caciquil de gamonales, abogados y terratenientes, como en los tiempos de Murillo Toro o el general Santander. Por eso López mismo, mediada su administración, tuvo que anunciar una pausa en las reformas. Pues pese a tener un Congreso hegemónicamente liberal —el jefe conservador Laureano Gómez había ordenado la abstención electoral de su partido— este estaba hecho de liberales de muy distintos matices… (…) Así que las reformas anunciadas no pasaron del papel a la realidad de los hechos”.</p>



<p>Había dicho el expresidente López Pumarejo, a quien su hijo, Alfonso López Michelsen, llamó “un burgués progresista”: <strong>“El deber del hombre de Estado es efectuar por medios pacíficos y constitucionales todo lo que haría una revolución por medios violentos”.</strong></p>



<p>Estamos hablando de hace 90 años. No hay ninguna diferencia con lo que pasa hoy. Es como si Gustavo Petro fuera la reencarnación del mismísimo López Pumarejo. Dentro de cien años la historia será la misma y los apellidos que la escriban también.</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-180d64494223c7eb7820a988f4186222"><strong>“Los colombianos pasaron de matarse por razones políticas a ignorar la política”: Eduardo Lora, economista bogotano, en <em>Los colombianos somos así.</em></strong></p>



<p>Un país que observa apático su presente, menos le va a interesar verse en el espejo de su pasado. Si la historia de Colombia parece la misma es porque la escriben los mismos, cuidándose de que nada cambie, porque cualquier reforma profunda significa incomodarlos a ellos, asaltar de mala fe sus privilegios y sus bolsillos, amenazar <em>su</em> statu quo. Bajo esa óptica, la igualdad, el valor supremo de las naciones genuinamente democráticas, no pasa de ser la figura decorativa de nuestra&nbsp;Carta Magna, a la que invocan de tanto en tanto, como el creyente que abre la Biblia para pedirle favores a Dios.</p>



<p>Les molesta que Petro haya anunciado su intención de materializar la consulta popular por decreto, pero muy rápido se nos olvidó que si llegamos al clímax del cuento fue gracias a un Congreso de la República ineficiente que se cerró a la banda para negar las reformas, no discutiéndolas. ¿Por qué nadie cuestiona la dictadura velada que oficia desde el Capitolio Nacional? </p>



<p>Tildar a Petro de dictador, como lo hacen congresistas y opinadores de la talla de Daniel Samper Ospina, además de demencial, es desconocer lo que significa una dictadura o incluso una semi-dictadura, que la hubo en tiempos de Julio César Turbay Ayala, el señor liberal que, usando la arenga anticomunista, inventó enemigos de la nación para imponer su <em>Estatuto de Seguridad</em>, con lo cual los allanamientos sin orden judicial, las detenciones arbitrarias, &nbsp;la tortura y la desaparición forzada fueron el pan de cada día; o mucho antes los gobiernos tiránicos de Laureano Gómez y Mariano Ospina, los señores conservadores que abonaron con sangre el terreno de lo que luego llamarían Frente Nacional, aquella cobija bipartidista que se repartió el país <em>democráticamente</em>. O en este siglo, las ejecuciones extrajudiciales (los falsos positivos durante los ochos años de la era Uribe, a expensas del Estado, antes y después de estos crímenes), la canalla normalización de la muerte como moneda de recompensa, premio perverso a los “resultados efectivos” en la lucha contra la guerrilla, usando inocentes para acomodar las cifras de las (falsas) bajas en combate.</p>



<p>Llamar dictador a Petro es saltarse muchas páginas de nuestro pasado atroz, y las redes sociales quedarán para la posteridad como ese testigo fiel de nuestra ignorancia atrevida. Un baño de literatura, la lectura siquiera de las sinopsis sobre la novela de la dictadura, y las múltiples obras que componen este subgénero, empezando por <em>El otoño del patriarca</em>, de García Márquez, les permitiría entender que el mundo no comienza ni termina en sus trinos. ¡Dejen a Petro terminar su periodo o se les complicará la úlcera!</p>



<p>La misma noche en que Petro anunció  la consulta popular por decreto, consciente de que la oposición se le vendría encima, también anunció <a href="https://www.radionacional.co/actualidad/petro-afirma-ser-enemigo-de-las-mafias-y-denuncia-intentos-de-asesinato-en-su-contra">tres millones de bonos pensionales</a> para los adultos mayores de Colombia. Más allá de los medios públicos, la noticia no figuró en los medios nacionales. Es decir, <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/es-el-fascismo-una-amenaza-para-colombia/">antes había censura de prensa</a>, como ocurrió durante el gobierno del general Rojas Pinilla; ahora la prensa clasifica o descalifica las noticias, escogiendo del discurso del presidente lo que pueda servir a otros propósitos. </p>



<figure class="wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-blogs-el-espectador wp-block-embed-blogs-el-espectador"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="uV7PJtcFCK"><a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/es-el-fascismo-una-amenaza-para-colombia/">¿Es el Fascismo una amenaza para Colombia?</a></blockquote><iframe loading="lazy" class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted" style="position: absolute; visibility: hidden;" title="&#8220;¿Es el Fascismo una amenaza para Colombia?&#8221; &#8212; Blogs El Espectador" src="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/es-el-fascismo-una-amenaza-para-colombia/embed/#?secret=ZluC2sRZ8F#?secret=uV7PJtcFCK" data-secret="uV7PJtcFCK" width="500" height="282" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe>
</div></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>¿Hay en Colombia un peligroso afán de anular mediáticamente a la izquierda colombiana en la figura de Gustavo Petro?</strong></h2>



<p>Como los escándalos <em>venden</em>, nos llega una tercera carta del doctor Álvaro Leyva porque las dos anteriores, al parecer, no surtieron los efectos deseados. Genera suspicacia leer la parte donde el ex canciller, de 82 años, le dice al presidente, de 65 años, que <a href="https://www.elespectador.com/politica/leyva-vuelve-a-arremeter-contra-petro-en-nueva-carta-y-le-pide-someterse-a-prueba-hora-de-irse-noticias-hoy/?fbclid=IwZXh0bgNhZW0CMTEAAR67yAVSHHfHfubHlEv4gf94iSJjoiS96RQt6pRE2VsRVMB8zPIWg8uExWZxYg_aem_a_Mkfxgd5xGRSlBTSep3ug">es hora de irse</a><strong>.</strong> Lo ataca de nuevo sin pruebas, invade su privacidad de manera ruin y olvida que se irá el 7 de agosto de 2026. </p>



<p>¿Para dónde debe irse si cuando desaparece un par de horas ya les hace falta? La carta más bien parece las memorias resumidas que nadie ha escrito sobre el doctor Leyva, a quien, a su turno, le sacarán su propio memorial de agravios, con la fortuna, para él, de que ya no tendrá que pedir disculpas, rendir cuentas o hacer aclaraciones, lo que sea que corresponda a su larguísima carrera de hombre público, otro apellido ilustre en el firmamento político. Viajó tanto por el mundo el exministro y excandidato presidencial (a juzgar por el recuento minucioso de su infumable carta de 15 páginas, escrita desde Varsovia), que no entiende uno a qué horas sacó tiempo para ganarse la vida.&nbsp;&#8220;Nadé en el Golfo de Hammamet&#8221;, dijo. </p>



<p>Al país lo tienen embobados con las formas (consulta popular si o consulta popular no), cuando el tema de fondo es la reforma laboral que salió de la Comisión IV del Senado.&nbsp;Su ponente, la senadora Angélica Lozano, quien ya debe estar ensayando su papel de posible Primera Dama de la Nación, salió feliz a dar la noticia, sin decir <em>ni mú</em> sobre el artículo que privilegia el pago por horas, el famoso <em>trabajo a destajo</em> que destaja sin compasión la dignidad de los trabajadores. ¿Por qué editorialistas y columnistas no se han pronunciado sobre este <em>mico</em> contra la clase trabajadora?</p>



<p>Lo que ha existido en Colombia, más que una democracia robusta, de la que podamos sentirnos orgullosos, son gobiernos sucesivos de las élites políticas y económicas que cada cuatro años cambiaban sí pero de rostro únicamente, hasta que la elección de Gustavo Petro corrigió esa deformación, haciendo ver, por primera vez en dos siglos, que la democracia real se sustenta en la alternancia del poder entre contrarios, no con los mismos.&nbsp;</p>



<p>La izquierda colombiana no es Petro, pero las élites políticas, de manera hábil, apelan a su vida privada para ponerlo en el centro de sus discursos como el monstruo a derrotar. Llevan tres años alimentado la Petrofobia. </p>



<p>La animosidad contra el presidente encubre el afán de anular a las fuerzas progresistas, otra vez, y por ahora mediáticamente, lo que sea que eso signifique en estos tiempos confusos y de tanto ruido, y teniendo como triste referente el genocidio que la antecede. </p>



<p>Lastimosamente,  los intelectuales de izquierda brillan por su ausencia. No hay una réplica a la senadora María Fernanda Cabal, hoy precandidata presidencial, por llamarlos <em>izquierdópatas</em>, un término que solo existe en su imaginación para tratar como enfermos a quienes piensan distinto a ella. No es la única que hace declaraciones ofensivas.&nbsp; Durante la convención de banqueros en Cartagena, Enrique Peñalosa <a href="https://www.infobae.com/colombia/2025/06/05/en-convencion-de-asobancaria-enrique-penalosa-se-refirio-a-petro-como-guerrillero-y-fue-aplaudido/">llamó a Gustavo Petro guerrillero</a> primero y ex guerrillero después, anulando su condición de Jefe de Estado.</p>



<p>¿Conclusión? Lo que venga de aquí en adelante es algo que nadie está en condiciones de anticipar, más es evidente que las élites políticas, hoy exiliadas del poder Ejecutivo, no descansarán hasta que uno de los suyos, obediente y sin ánimo reformista, recupere el solio de Bolívar (Simón).</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-small-font-size wp-elements-88d641ce648190c3ed13952c80295321"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=116520</guid>
        <pubDate>Fri, 06 Jun 2025 12:17:25 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/05204048/ZETA-IZQUIERDA.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Las élites políticas se unen contra Petro para anular a la izquierda]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>El periodismo no debe ser mezquino con la paz</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/el-periodismo-no-debe-ser-mezquino-con-la-paz/</link>
        <description><![CDATA[<p>Dentro de su función social, los medios de comunicación podrían alinearse con el espíritu pacifista de nuestra Constitución Política. Lecciones que dejan las reacciones a la entrevista con guerrilleros del ELN.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Caricatura cortesía de Matador y Foto de Eduardo Contreras (publicada en El Espectador)</em></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-large-font-size wp-elements-83505771030c36efaa61f9a048a7e64e"><em>&#8220;La paz (&#8230;) más que una cuestión política o militar, o económica, es un logro de la  <strong>sabiduría</strong>&#8220;: </em><strong>Javier Darío Restrepo, faro ético y maestro de periodistas </strong>(1932-2019).</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-large-font-size wp-elements-df0cdb720ed4a770877567cdb7c632fe"></p>



<p>¿Qué hacer para que la ética, y no el <em>clickbait</em>, gobierne las salas de redacción? </p>



<p>Diversos medios de comunicación y algunos políticos se pegaron de la entrevista que un periodista de <em>Los informantes</em> (Caracol Televisión) le hizo a miembros del ELN, con el único fin de extraer aquello que sirviera para atacar al presidente, renegar de la Paz Total y por ahí derechito, sin querer queriendo, congraciarse con aquella guerrilla.  </p>



<p>“ELN habría ayudado a elegir a Petro, según una comandante”, tituló la <a href="https://www.semana.com/politica/articulo/eln-confirma-trabajo-politico-para-que-gustavo-petro-ganara-las-elecciones-le-recomienda-ir-al-psiquiatra-y-dice-que-la-paz-total-fracaso/202529">revista Semana</a>, refiriéndose a alias Silvana Guerrero.</p>



<p>El periodista Eduardo Contreras le preguntó a la subversiva: ¿Ustedes ayudaron a elegir a Petro?, y ella respondió: “Se ayuda a elegir desde el trabajo político que nosotros desarrollamos en todo el amplio territorio del país por un candidato que generó una expectativa, mucha población vio en Petro el presidente que podría cambiar el rumbo de este país, y mira, nos ha decepcionado”.</p>



<p>La periodista&nbsp;<strong>Julia Correa</strong>&nbsp;ajustó esos 21 segundos a su manera, es decir, a la manera de Semana, un medio probadamente en oposición al gobierno: </p>



<p>“Una comandante del ELN confesó que&nbsp;<strong>ellos habrían ayudado</strong>&nbsp;a elegir a Petro. Y si eso es verdad el país lo debería saber. Silvana Guerrero, comandante del Frente nororiental del ELN,&nbsp;<strong>dijo que ese grupo terrorista ayudó</strong>&nbsp;a elegir a Petro desde el trabajo político que ellos desarrollan en el amplio territorio del país (…) Una confesión que estremece al país y sobre la que debería pronunciarse no solo el presidente, también los funcionarios de su gobierno y los congresistas de su coalición. Estamos hablando de una agrupación que ha cometido crímenes, asesinatos y secuestros, además de la tragedia humana que ha causado en el Catatumbo, sin mencionar muchas otras. Y por supuesto, las autoridades competentes deben investigar esas afirmaciones lo más pronto posible, pues&nbsp;<strong>de confirmarse estaríamos ante un presidente ayudado a elegir por un sanguinario grupo narcoterrorista”.</strong></p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="“ELN habría ayudado a ELEGIR A Petro según una comandante”: Julia Correa" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/GJ_Jvfsrbpc?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p><a href="https://www.infobae.com/colombia/2025/03/31/eln-califico-como-fracaso-la-paz-total-de-gustavo-petro-y-lanzaron-criticas-contra-el-presidente-que-vaya-al-psiquiatra">Infobae </a>tituló: “ELN aseguró que ´trabajó´ para que Gustavo Petro ganara las elecciones en 2022: le recomendaron ´ir al psiquiatra´”.</p>



<p>Es decir, <em>los pájaros tirándoles a las escopetas: </em>Los guerrilleros, posando de dignos, haciendo evaluaciones y diagnósticos psiquiátricos, sabiendo que son arte y parte en esta demencial confrontación, en la que tienen culpas y pecados, más no voluntad para acabarla. &nbsp;</p>



<p>Los precandidatos, que nada proponen, porque pareciera que nada tienen para proponer, se regodean con la entrevista. <a href="https://www.youtube.com/watch?v=t2jPNfbTI-Y">Sergio Fajardo </a>acogió las palabras del comandante Ricardo del ELN, quien dijo <a href="https://www.elespectador.com/colombia-20/conflicto/paz-total-fracaso-total-comandante-ricardo-del-frente-nororiental-del-eln">“Paz total, fracaso total”</a><strong>,</strong> y vaticina que el país se encuentra bajo la amenaza de una<strong> </strong>“guerra total”, en tanto que la senadora María Fernanda Cabal, quien tiene agencia de prensa propia, fue de las primeras en sacarle provecho al siguiente fragmento en su cuenta de X.  </p>



<figure class="wp-block-embed is-type-rich is-provider-twitter wp-block-embed-twitter"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="twitter-tweet" data-width="500" data-dnt="true"><p lang="es" dir="ltr">El ELN ayudó a elegir a Petro. ¿Dudas? <a href="https://t.co/NviowiqNIJ">pic.twitter.com/NviowiqNIJ</a></p>&mdash; María Fernanda Cabal (@MariaFdaCabal) <a href="https://twitter.com/MariaFdaCabal/status/1906532689957564891?ref_src=twsrc%5Etfw">March 31, 2025</a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>
</div></figure>



<p>“El hecho de que dos personas digan que hicieron trabajo político para la elección de Gustavo Petro, de entrada es cuestionable porque no se sabe si es verdad o no. Pero si fuera cierto, es porque creyeron que habría un cambio político que permitiría revivir las opciones de paz, que fueron cerradas con el Plebiscito de 2016”, me dice, vía WhatsApp Javier Correa, escritor, periodista y exmiembro del M-19.</p>



<p>El diario <a href="https://www.elcolombiano.com/colombia/eln-asegura-que-ayudo-a-petro-pero-analistas-ponen-en-duda-su-impacto-KF26980749">El Colombiano</a>, en actitud responsable, busco voces, estas&nbsp;si autorizadas, (entre ellas la de Ariel Ávila, analista del conflicto y&nbsp;Angelika Rettberg, decana de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de los Andes)&nbsp;para hablar sobre el tema, aparte de dar contexto a la información, que es lo que en estos casos se le pide a la prensa, no quedarse únicamente con lo que sirva, desde el sesgo informativo, para alborotar el algoritmo.&nbsp;</p>



<p>“Si bien los subversivos&nbsp;no profundizaron cómo ni en qué circunstancias se dio ese “trabajo político”,&nbsp;explicaron que&nbsp;no se trató de una orden emanada por los máximos cabecillas del ELN&nbsp;y que terminaron “convencidos” por el discurso del hoy presidente”, aclara en su nota el periodista Javier González.</p>



<p>El presidente no se quedó callado. En un primer trino manifestó que “no busco votos, busco la paz que ustedes no entendieron’ y en un <a href="https://www.eltiempo.com/politica/proceso-de-paz/presidente-petro-califico-al-eln-de-ejercito-de-ocupacion-extranjero-y-denuncio-que-crece-reclutando-mercenarios-3440890">segundo tuit</a>&nbsp;calificó al ELN de&nbsp;<strong>fuerza mercenaria controlada por el narcotráfico</strong>. “El ELN crece con mercenarios. Es la modalidad del traquetismo”, trinó.</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-large-font-size wp-elements-73a4ea7ff8ac7ed187ab852abfeb5cd2"><em>&#8220;Hablando de este tema con mi hija le pregunté si ella encontraba alguna diferencia entre <strong>conocimiento</strong> y <strong>sabiduría</strong>. El conocimiento, dijo, se lleva en la cabeza y la sabiduría está en el corazón. Y esa es probablemente la clave: <strong>la paz es una construcción del corazón</strong>&#8220;: </em><strong>Javier Darío Restrepo, faro ético y maestro de periodistas </strong>(1932-2019).</p>



<p>Los colombianos debemos entender, y esto nos incluye a los periodistas, que la paz es el bien supremo de una nación para que podamos convivir como gente civilizada. No podemos comportarnos de manera insensible, con cero empatía con las víctimas del conflicto armado interno y las canalladas que de este se derivan.</p>



<p>La paz merece hasta el más mínimo esfuerzo de los medios y de la sociedad. Nadie debería&nbsp;empecinarse en seguir alimentando la idea de que corran ríos de sangre por la antipatía hacia este u otro mandatario, olvidando que hay unos principios que nos rigen como nación.</p>



<p>Mientras que el artículo 22 de la Constitución Política de 1991 establece que “la paz es un derecho y un deber de obligatorio cumplimiento”, en su preámbulo la misma carta magna le reconoce a la Paz su condición de valor fundante cuando expresa que, “el Pueblo de Colombia, en su calidad de Soberano, y para garantizar la Paz, aprueba dicha Constitución”.</p>



<p>La prensa, dentro de eso que llaman <em>su función social</em>, debe despojarse de cualquier mezquindad para exigir del gobierno cumplimiento de lo pactado en el acuerdo de paz con la guerrilla de las FARC y exigirle también acciones contundentes de la fuerza pública para mantener el orden público y proteger a los civiles. Pero a nadie debería tildársele de loco por soñar con la paz.  Y quienes están por fuera del marco de la ley no son, ni mucho menos, quienes tienen la autoridad moral para seguir avivando las confrontaciones en un país hastiado de la locura de la guerra.</p>



<p>Comparto lo escrito por el analista León Valencia en su libro&nbsp;<em>¿Plomo es lo que viene?</em>&nbsp;(Sello Aguilar, 362 páginas), refiriéndose a guerrillas y disidencias: “intentan revivir un espíritu insurgente que ya no encontrarán. La razón es clara: la alternancia política, a pesar de sus desafíos, se ha consolidado en la vida republicana colombiana, y eso significa que las opciones de transformación social ahora tienen un carácter civilista y democrático.&nbsp;<strong>La insistencia en la guerra solo aleja a estos grupos de la última posibilidad de relevancia política que les queda</strong>&nbsp;(…) la alternancia ha traído consigo la necesidad de construir una narrativa que vincule seguridad y paz, profundizando en el Estado de Derecho y brindando protección. Se trata (…) de encontrar nuestro acuerdo nacional, donde la violencia tenga cada vez menos cabida”.</p>



<p>Amén.</p>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Aquí la entrevista completa del programa Los Informantes.</em></p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Comandantes del ELN en el Catatumbo hablan con Los Informantes: &quot;La paz total fracasó&quot;" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/Cu5DTNYP5Mc?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=114030</guid>
        <pubDate>Sat, 05 Apr 2025 12:02:49 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/04171029/A-ELN.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[El periodismo no debe ser mezquino con la paz]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
    </channel>
</rss>