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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
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	<title>Blogs de humor | Blogs El Espectador</title>
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        <item>
        <title>La juventud, esa enfermedad</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/juventud/</link>
        <description><![CDATA[<p>Un relato de Albeiro Guiral sobre las increíbles vicisitudes de los jóvenes poetas de su pueblo.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right">Imagen: <em><a href="https://www.behance.net/gallery/53204295/Antiheroes">Susana Blasco</a></em>.</p>



<p>Entre los años 2001 y 2002 hubo en Santa Rosa de Cabal un grupo de cuatro muchachos enardecidos por la poesía. Todas las tardes, después de salir del colegio, se reunían en el Parque Los Fundadores a leer sus poemas incipientes, a atrofiar los sonidos naturales con los destartalados chillidos de sus guitarras y a tomar vino de caja como si no hubiera mañana.</p>



<p>Y sí que lo hubo, pero no para ellos. </p>



<p>Se quedaban hasta el atardecer; la señal para volver a casa era la misma de los campesinos: cuando las loras regresaban de su faena solar a su árbol-nido y ellos les veían cruzar el cielo sobre la cúpula del templo de La Milagrosa, se despedían y emprendían su solitaria vida de púberes mártires y potenciales suicidas. Las loras que, vaya uno a saber por qué, confundían con gaviotas.</p>



<p>Leían a Silva y a Barba Jacob en las noches, fantaseaban con ser y morir como ellos. Imaginaban a Santa Rosa de Osos y a Bogotá como grandes ciudades y padecían esa extraña forma de la nostalgia que consiste en extrañar lo desconocido. A veces llevaban esos libros malditos a lecturas improvisadas en el mítico —por lo efímero— Café Raíces donde el anfitrión, a su pesar, les invitaba café y chicha, por no llorar y, a veces, tenía que soportar el descaro de escucharles leer sus propios versos. Noches inolvidables aquellas de trascendentales <em>tergiversaciones alrededor de nada</em>.</p>



<p>Una mañana su profesora de español leyó una efeméride de la prensa sobre Baudelaire. Los muchachos escucharon con atención mística y silencio reverencial. Desde entonces no fueron los mismos: el vino de caja les pareció anodino en comparación con el opio que no habrían de fumar, se melancolizaron tanto que alertaron a sus familias sobre una inminente calamidad, por lo que les llevaron ante el médico Juan Manuel, quien les recetó paciencia: <em>la juventud, por fortuna, es una enfermedad que se cura con el tiempo</em>, dijo. Después de este diagnóstico les recluyeron en grupos de oración muy bien presididos por futuros candidatos a la alcaldía.</p>



<p>Para quienes no saben, la alcaldía de Santa Rosa de Cabal es la mejor escuela de presos ilustres de la región.</p>



<p>Y de verdad que el tiempo no solo curó sus juventudes sino que les curó el mal de la poesía. El mayor de ellos, el fundador del grupo, nunca asistió a las reuniones; uno diría que se trataba de un anarquista nato, pero tan solo prefería salir de clase a dormir y en las noches a comer helado con las muchachas. Un perezoso sensato, digamos. Cuando se graduaron del colegió, ingresó a la universidad a estudiar ingeniería eléctrica. Ahora es <em>bartender</em>, y es feliz.</p>



<p>En orden de edad, el siguiente ingresó al seminario. Al terminar los votos de silencio que demoraron siete años, un compañero controvirtió un argumento de San Agustín, en su presencia, con osadía, y este lo insultó, por lo que no pudo ordenarse como sacerdote pero sí como filósofo. Y como filósofo hoy en día es un buen profesor.</p>



<p>El tercero de los jóvenes enardecidos se dedicó a la música por mucho tiempo. Nadie podía negar, al escucharlo, que era un virtuoso auténtico, uno de esos genios que no aparece sino cada quinientos años y que, desde Amadeus Hoffman, no aparecía uno en la Historia, sobre todo cuando interpretaba los grandes éxitos de Sandro de América. Una noche de octubre, en medio de la algarabía de las Fiestas de las Araucarias, intentó suicidarse lanzándose desde el Palacio Municipal. Fue detenido a tiempo por la policía y condenado por microtráfico de estupefacientes.</p>



<p>El menor de ellos, en cambio, compró una máquina de tejidos y puso un taller de ponchos que se vendían muy bien en las ferias de los municipios vecinos. Al poco tiempo compró una máquina más y así, en lo sucesivo, hasta convertirse en una promesa de la pequeña empresa del municipio. Se enamoró de Juana Ifigenia y ella, quién sabe, también de él. Le propuso matrimonio y ella aceptó o eso dicen, pero días después de la boda, el 15 de marzo de 2006, el verdadero esposo de ella lo amenazó de muerte y tuvo que huir del pueblo. A la fecha, nadie le ha vuelto a ver. </p>



<p>Como verán, ninguno triunfó en la poesía, por fortuna.</p>



<p></p>



<p><strong>Albeiro Guiral</strong><br><a href="https://www.instagram.com/amguiral/">www.instagram.com/amguiral</a></p>
]]></content:encoded>
        <author>Albeiro Guiral</author>
                    <category>Cultura</category>
                    <category>El Peatón</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=122027</guid>
        <pubDate>Wed, 05 Nov 2025 01:58:29 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[La juventud, esa enfermedad]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Albeiro Guiral</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>El Teorema del Salario</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/ecuaciones-de-opinion/el-teorema-del-salario/</link>
        <description><![CDATA[<p>Ante nuestros propios tropiezos en las actividades cotidianas estamos siempre inclinados a gritar lanzando a todo pulmón un madrazo o a sacar del alma una buena grosería para liberar la rabia y luego la risa que nos causa nuestra propia torpeza. Nadie se salva de esas pequeñas adversidades ni de algunos dolores o penas por [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p></p>



<p>Ante nuestros propios tropiezos en las actividades cotidianas estamos siempre inclinados a gritar lanzando a todo pulmón un madrazo o a sacar del alma una buena grosería para liberar la rabia y luego la risa que nos causa nuestra propia torpeza.</p>



<p>Nadie se salva de esas pequeñas adversidades ni de algunos dolores o penas por esos accidentes caseros que suceden tan frecuentemente. Pero en torno a la sátira y a la burla que despiertan, han surgido textos ampliamente conocidos, referentes del sarcasmo irónico, que nos sirven de consuelo para la mala suerte. </p>



<p>Así por ejemplo, las conocidas <em>Leyes de Murphy </em>se repiten diariamente como verdades que no necesitan demostración. Una muy aceptada es:&nbsp;</p>



<p>«<em>La tostada siempre cae del lado de la mantequilla</em>»,&nbsp;</p>



<p>pero la <em>Ley de Murphy</em> más difundida es tal vez:&nbsp;</p>



<p>«<em>Si algo puede salir mal, saldrá mal</em>».</p>



<p>Algunas de estas observaciones satíricas han llegado a otros campos; especialmente se han encargado de describir el ámbito laboral y han sido elevadas a diferentes categorías; tal es el caso del famoso <em>Principio de Peter</em>, que identificó un problema real y avanzó más en la teoría, este “principio” afirma que:</p>



<p>«<em>Con el tiempo, cada puesto tiende a ser ocupado por un empleado que es incompetente para llevar a cabo sus deberes</em>»</p>



<p>Y naturalmente no podía faltar en este mismo campo la herramienta fundamental de las matemáticas para aquellas afirmaciones, leyes, principios, sentencias o conclusiones que necesitan de una rigurosa demostración para conseguir la aceptación general. Tal es el caso del conocido <em>Teorema del Salario</em> que establece lo siguiente:</p>



<p>«<em>Los Ingenieros y los Científicos, nunca pueden ganar tanto como los Ejecutivos y los Comerciantes</em>»</p>



<p>El autor de este “teorema” es Dilbert, protagonista de una tira cómica satírica creada por Scott Adams que ha aparecido desde 1989 en algunos periódicos. Se trata de un personaje ficticio, a veces empleado en una empresa, que desde su cubículo observa cómo se hacen las cosas absurdamente en la compañía y cómo los empleados menos competentes son ascendidos sistemáticamente hasta llegar a los cargos directivos, validando así el <em>Principio de Peter.</em></p>



<p></p>



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<figure class="wp-block-image size-large"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="1024" height="576" data-id="107973" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/11/14114947/Imagen-1-1-1024x576.jpeg" alt="" class="wp-image-107973" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/11/14114947/Imagen-1-1-1024x576.jpeg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/11/14114947/Imagen-1-1-300x169.jpeg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/11/14114947/Imagen-1-1-768x432.jpeg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/11/14114947/Imagen-1-1-1536x864.jpeg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/11/14114947/Imagen-1-1.jpeg 1600w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>
</figure>



<p></p>



<p>Pero el nombre de “teorema” lleva al reto de su demostración, pues un teorema sin demostración no podría llamarse así. Entonces veamos cómo es su demostración.</p>



<p><strong>Demostración del Teorema del Salario</strong></p>



<p>Se sabe que:</p>



<p>El conocimiento significa potencia (<em>C = P</em>). &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; (1)</p>



<p>El tiempo es dinero (<em>t = D</em>), por eso el dicho: “el tiempo es oro”.&nbsp; &nbsp; (2)</p>



<p>De la física se sabe que la <em>Potencia</em> relaciona las variables <em>Trabajo</em> sobre <em>tiempo.</em> A partir de (1) y (2) tenemos entonces que:</p>



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<p>Pero de (1), conocimiento es potencia (<em>C = P</em>). Entonces de la anterior ecuación se sigue que:</p>



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<p>y como de (2) se tiene que tiempo es dinero (<em>t = D</em>), el conocimiento se transforma en:</p>



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<p>Despejando la variable <em>D</em> (dinero) de esta última ecuación tenemos que:</p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="326" height="184" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/11/14112343/Cuatro-1.png" alt="" class="wp-image-107967" style="width:143px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/11/14112343/Cuatro-1.png 326w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/11/14112343/Cuatro-1-300x169.png 300w" sizes="auto, (max-width: 326px) 100vw, 326px" /></figure>



<p>o sea</p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="662" height="210" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/11/14112433/Cinco-1.png" alt="" class="wp-image-107968" style="width:291px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/11/14112433/Cinco-1.png 662w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/11/14112433/Cinco-1-300x95.png 300w" sizes="auto, (max-width: 662px) 100vw, 662px" /></figure>



<p>por lo tanto, independientemente de la cantidad de <em>Trabajo</em> que se fije, cuando el denominador <em>Conocimiento</em> se aproxima a cero, la variable <em>Dinero</em> crece y tiende a infinito. Y cuando el <em>Conocimiento</em> crece, el <em>Dinero</em> disminuye.&nbsp;</p>



<p>Con esto se demuestra que el salario (calculado en dinero) está en proporción inversa al conocimiento y como los Científicos y los Ingenieros tienen más conocimiento que los Ejecutivos y los Comerciantes, entonces nunca los primeros podrán ganar tanto como los segundos, con lo cual queda demostrado el teorema.</p>



<p>Este <em>Teorema del Salario </em>admite una observación satírica, que con algo de humor la expreso como&nbsp;</p>



<p><strong>Corolario</strong></p>



<p>Si no has entendido la demostración de este teorema, no te preocupes: seguramente estás gozando de un sueldo muy alto.</p>



<p>@MantillaIgnacio</p>
]]></content:encoded>
        <author>Ignacio Mantilla Prada</author>
                    <category>Ecuaciones de opinión</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=107963</guid>
        <pubDate>Thu, 14 Nov 2024 16:50:51 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/11/14112534/Imagen-1.jpeg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[El Teorema del Salario]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Ignacio Mantilla Prada</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>DE CIERTAS DEFINICIONES DE LA PALABRA DIPLOMACIA: APROXIMACIÓN DESDE EL HUMOR*</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/ese-extrano-oficio-llamado-diplomacia/cierta-definiciones-la-palabra-diplomacia-aproximacion-desde-humor/</link>
        <description><![CDATA[<p>Los estudiosos de las relaciones internacionales y materias afines saben bien que siempre ha sido muy difícil definir el término diplomacia. Personalmente me agrada la definición que la signa como un híbrido entre arte y ciencia, pues es una combinación de diferentes ramas del saber humano con aptitudes y habilidades no ajenas a la sensibilidad, [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<p>Los estudiosos de las relaciones internacionales y materias afines saben bien que siempre ha sido muy difícil definir el término diplomacia. Personalmente me agrada la definición que la signa como un híbrido entre arte y ciencia, pues es una combinación de diferentes ramas del saber humano con aptitudes y habilidades no ajenas a la sensibilidad, para manejar situaciones delicadas e intentar prevenir o remediar las causas y efectos de la guerra. Así como se dice que la política es el arte de lo posible, diría que la diplomacia es el ejercicio de la paz.<span id="more-95381"></span></p>
<p>Nos encontramos con otro concepto general que tampoco tiene una definición unívoca. En efecto, la paz es un término tan abstracto y etéreo que sólo se materializa cuando las diferencias se llevan a una mesa de negociaciones, en un ambiente diplomático. Sin embargo, la diplomacia, esta noble actividad que realza la naturaleza humana, es vista en ocasiones como algo engañoso, sinónimo de cobardía o falta de decisión.</p>
<p>Es la impresión que se recoge luego de encontrarse con algunas frases, de personas célebres en mayor o menor grado (generalmente una frase célebre es la única manera de salir del anonimato). Más como una contribución a crear sonrisa, pues en la mayoría de los casos no concuerdo con los autores (aunque no niego que ciertos personajes históricos puedan encarnar estas acepciones), me permito dejar el siguiente registro sobre algunos de los significados paralelos de la palabra diplomacia y otros términos semejantes.</p>
<ul>
<li>Diplomacia: Es el camino más largo entre dos puntos. (Adrien Decourcelle).</li>
<li>Los diplomáticos son personas a las que no les gusta decir lo que piensan. A los políticos no les gusta pensar lo que dicen. (Peter Ustinov).</li>
<li>La oveja es diplomática con todo el mundo, porque es la comida. (Anónimo).</li>
<li>La diplomacia nace, cuando empiezan a existir los cobardes. (Anónimo).</li>
<li>La diplomacia te saca de un problema, que el tacto te hubiera evitado cometer. (Brian Bowling).</li>
<li>El diplomático es un hombre que piensa dos veces antes de no decir nada. (Anónimo).</li>
<li>Los Estados, para la diplomacia, no son los pueblos, sino los reyes que los dirigen o los esclavizan. (Juan Donoso Cortés).</li>
<li>Yo he descubierto el arte de engañar a los diplomáticos. Digo la verdad y nunca me creen. (Camillo Benso, conde de Cavour).</li>
<li>Cuando el diplomático dice sí, quiere decir quizá; cuando dice quizá, quiere decir no, y cuando dice no, no es diplomático. (Anónimo).</li>
<li>Si falla la diplomacia, recurrid a la mujer. (Carlo Goldoni).</li>
<li>Diplomacia: habilidad necesaria para conseguir que los demás se salgan con la tuya. (Anónimo).</li>
<li>Los diplomáticos ven con las orejas; el aire es su elemento, no la luz. De ahí que prefieran la calma y la oscuridad. (Ludwig Börne).</li>
<li>Un embajador es una persona honesta que se envía a mentir al extranjero, para el bienestar común. (Henry Wotton).</li>
<li>Algunos de los diplomáticos que intervienen en los negocios de estado, lo llevan a la bancarrota. (Carlos Marx).</li>
<li>Entre diplomáticos el arte de no decir nada ha sido elevado a la perfección. Cuanto más vacío es un discurso, más maravilla a los expertos por su finura. Los que se quejan por falta de precisión en un tema son sus enemigos, que le quisieran coger una imprudencia para combatirlo. (Oscar Wilde).</li>
<li>En lo que a la vida política se refiere, el problema fundamental de los diplomáticos estaba en la oportunidad de tomar parte de ella. (Lucio Anneo Séneca).</li>
<li>En ocasiones en las cancillerías, una cuestión aplazada ya está medio resuelta. “Es urgente esperar”, decía un diplomático. (André Maurois).</li>
<li>Jamás he visto a nadie que hable tanto como los diplomáticos y que se le entienda tan poco. (Henri Barbusse).</li>
<li>Cuando la diplomacia se duerme, sólo la despierta el estado de guerra. (Lenin).</li>
<li>Los diplomáticos son los últimos representantes de una tribu nómada a la que el mundo moderno todavía permite ir de un lado a otro con plumas en la cabeza. (George Bernard Shaw).</li>
<li>El buen diplomático es el que soporta los insultos de su oponente con una sonrisa en la cara. (Bertrand Russell).</li>
<li>Un diplomático es un hombre que siempre recuerda el cumpleaños de una mujer, pero nunca su edad. (Robert Frost).</li>
</ul>
<p>El célebre escritor estadounidense Ambrose Bierce, consigna en su inteligente y divertido “<em>Diccionario del diablo</em>” (“<em>Devil dictionary</em>”, titulado inicialmente “<em>The cynic’s world book</em>”), varias definiciones que me permito incluir:</p>
<ul>
<li>Cónsul. En política norteamericana, se da este nombre a quien después de no haber logrado cargo público por voto popular recibe uno de la administración con la condición de que abandone el país.</li>
<li>Diplomacia. El patriótico arte de mentir acerca del país natal.</li>
<li>Plenipotenciario. El que tiene poder absoluto. Un ministro plenipotenciario es un diplomático que tiene una total autoridad, con la condición de que nunca la ejerza.</li>
</ul>
<p>Por último, como integrante de la Carrera Diplomática, no puedo evitar intentar una definición sobre este cuerpo de servicio exterior:</p>
<ul>
<li>Carrera Diplomática: En el mundo del atletismo, carrera que junto a la de obstáculos y resistencia, exige de su practicante ser casi perfecto para no salir eliminado por otros competidores menos talentosos, pero con mejores puntos de apoyo (obviamente hablo de ciertos saltadores de garrocha).</li>
<li>Diplomático de carrera: funcionario que, a fuerza de preparación, exámenes continuos y evaluaciones permanentes, debe demostrar que no es un “diplomático a la carrera”.</li>
</ul>
<p>Si el amable lector, no está de acuerdo con estas definiciones, le recomiendo dirigir sus críticas o quejas a los autores originales, pues yo sólo puedo responder por las dos últimas, de las demás sólo he sido su fiel transcriptor.</p>
<p>*Dixon Moya Acosta es embajador colombiano de carrera. Escritor por vocación, autor de varios libros, entre otros el de ficción “<em>Relatos Diplomáticos: Apuntes imaginarios desde San Carlos</em>” (2019), que firma con su nombre literario Dixon Acosta Medellín.</p>
<p><em>Nota: e</em><em>l contenido de cada blog es responsabilidad exclusiva de los autores y no compromete a la Asociación Diplomática y Consular de Colombia.</em></p>
<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
        <author>Asociación Diplomática y Consular de Colombia</author>
                    <category>Ese extraño oficio llamado Diplomacia</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=95381</guid>
        <pubDate>Fri, 07 Jul 2023 15:11:30 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[DE CIERTAS DEFINICIONES DE LA PALABRA DIPLOMACIA: APROXIMACIÓN DESDE EL HUMOR*]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Asociación Diplomática y Consular de Colombia</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Un chiste matemático para el día del trabajo</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/ecuaciones-de-opinion/chiste-matematico-dia-del-trabajo/</link>
        <description><![CDATA[<p>Las bromas y anécdotas, derivadas de errores matemáticos abundan en todas partes y siempre nos divierten. Por ejemplo la imagen de esta evaluación, con esa respuesta, nos produce al menos una sonrisa.   Hay un divertido cálculo que pretende demostrar que el único día de trabajo es justamente el 1 de mayo, día del trabajo. [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-medium wp-image-68416" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2019/05/día-del-trabajo-990x545-300x165.jpg" alt="" width="300" height="165" /></p>
<p>Las bromas y anécdotas, derivadas de errores matemáticos abundan en todas partes y siempre nos divierten. Por ejemplo la imagen de esta evaluación, con esa respuesta, nos produce al menos una sonrisa.</p>
<p><span class="Apple-converted-space"> <img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone wp-image-68417" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2019/05/20-300x290.jpg" alt="" width="256" height="247" /></span></p>
<p>Hay un divertido cálculo que pretende demostrar que el único día de trabajo es justamente el 1 de mayo, día del trabajo.</p>
<p>Naturalmente las cuentas son un disparate plagado de cálculos engañosos que se parece a los informes con las cifras descabelladas que presentan algunos de nuestros más extrovertidos gobernantes. La simpática historia es la siguiente:</p>
<p>Un año tiene 365 días.</p>
<p>Pero en Colombia tenemos derecho a 15 días de vacaciones al año, entonces nos quedan:</p>
<p>365 &#8211; 15 = 350 días laborales.</p>
<p>Como la mitad de los días son noches, hay que dividir entre 2; esto es:</p>
<p>(350/2) = 175 días laborales.</p>
<p>A estos días debemos restar ahora los 15 días festivos que hay en Colombia, en los que no trabajamos. Nos quedan entonces:</p>
<p>175 &#8211; 15 = 160 días laborales.</p>
<p>Puesto que la jornada laboral es de 8 horas diarias y no de 12 horas al día,  esto corresponde a las dos terceras partes, entonces obtenemos:</p>
<p>160 x (2/3) = 106,7 días trabajados.</p>
<p>Esta cifra la podemos aproximar por exceso a 107 días, teniendo en cuenta que algún día del año tuvimos que quedarnos unas horas extras para terminar un informe. Por lo tanto nuestras cuentas van ahora en:</p>
<p>107 días laborales.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p>El año tiene 52 domingos que son días en los que no trabajamos, así que nos quedan:</p>
<p>107 &#8211; 52 = 55 días laborales.</p>
<p>El año también tiene 52 sábados. Al descontarlos nos quedan solo:</p>
<p>55 &#8211; 52 = 3 días laborales.</p>
<p>En un año se presenta siempre alguna gripa o dolencia que nos afecta y nos obliga a pedir 1 día de incapacidad, entonces nos quedan ahora solo:</p>
<p>3 &#8211; 1 = 2 días de trabajo.</p>
<p>Pero siempre podemos hacer uso de un compensatorio por diversas razones como ser jurado de votación, por ejemplo, o tenemos autorizado un día de permiso para atender asuntos personales. Por lo tanto podemos descontar 1 día más y nos queda tan solo:</p>
<p>2 &#8211; 1 = 1 día para trabajar en el año.</p>
<p>Ese único día de trabajo es el de hoy primero de mayo.</p>
<p>¡Feliz Día del Trabajador!</p>
<p>@MantillaIgnacio</p>
<p><span class="Apple-converted-space"> </span></p>
]]></content:encoded>
        <author>Ignacio Mantilla Prada</author>
                    <category>Ecuaciones de opinión</category>
                <guid isPermaLink="false">http://blogs.elespectador.com/?p=68415</guid>
        <pubDate>Wed, 01 May 2019 12:15:03 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/04/DefaultPostImage-1-1.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Un chiste matemático para el día del trabajo]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Ignacio Mantilla Prada</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>10 tiras de Vale y papá #comiccolombiano</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/los-perdidos/10-tiras-de-vale-y-papa-comiccolombiano/</link>
        <description><![CDATA[<p>Vale y su papá es una tira cómica creada por Henry Díaz y Pablo Guerra que se publica en la sección mensual de cómic Entreviñetas. Empezó a aparecer en abril de 2015 así que esta es una selección de las 10 mejores tiras de su primer año. Esta entrada hace parte del especial de Navidad [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<p>Vale y su papá es una tira cómica creada por Henry Díaz y Pablo Guerra que se publica en la sección mensual de cómic Entreviñetas. Empezó a aparecer en abril de 2015 así que esta es una selección de las 10 mejores tiras de su primer año.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-861" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2015/12/web-VyP-02-abr.jpg" alt="web-VyP-02-abr" width="1168" height="447" /></p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-862" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2015/12/web-VyP-06-may.jpg" alt="web-VyP-06-may" width="1752" height="645" /></p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-863" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2015/12/web-VyP-08-jun.jpg" alt="web-VyP-08-jun" width="1168" height="416" /></p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-864" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2015/12/web-VyP-09-jul.jpg" alt="web-VyP-09-jul" width="1168" height="424" /></p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-865" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2015/12/web-VyP-10-jul.jpg" alt="web-VyP-10-jul" width="1168" height="420" /></p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-866" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2015/12/web-VyP-13-sep.jpg" alt="web-VyP-13-sep" width="1013" height="394" /></p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-867" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2015/12/web-VyP-14-sep.jpg" alt="web-VyP-14-sep" width="1023" height="394" /></p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-868" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2015/12/web-VyP-16-oct.jpg" alt="web-VyP-16-oct" width="1043" height="394" /></p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-869" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2015/12/web-VyP-18-nov.jpg" alt="web-VyP-18-nov" width="1168" height="426" /></p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-870" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2015/12/web-VyP-19-dic.jpg" alt="web-VyP-19-dic" width="1002" height="394" /></p>
<p>Esta entrada hace parte del especial de Navidad hecho por los blogueros de El Espectador.</p>
<p>Esta es la lista de los artículos, en caso que se haya perdido alguno:</p>
<p><a href="https://blogs.elespectador.com/bike-the-way/2015/12/23/una-bicicleta-es-tan-solo-el-comienzo-de-un-futuro-mejor/">Una bicicleta es el inicio de un futuro mejor</a></p>
<p><a href="https://blogs.elespectador.com/hilo-de-ideas/2015/12/24/la-moda-que-seguira-sonando-fuerte-en-el-2016/">#Compracolombiano: lo que seguirá sonando fuerte en el 2016</a></p>
<p><a href="https://blogs.elespectador.com/librotkdigital/5-consejos-para-leer-mas/">5 buenos consejos que debes saber para leer más en el 2016</a></p>
<p><a href="https://blogs.elespectador.com/hypomnemata/2015/12/27/5-consejos-para-su-fiesta-de-fin-de-ano/">5 buenos consejos para su fiesta de fin de año</a></p>
<p><a href="https://blogs.elespectador.com/tejiendo-naufragios/2015/12/28/entrevista-de-trabajo/">Entrevista de trabajo</a><br />
<a href="https://blogs.elespectador.com/vclavijo/2015/12/29/ayudar-darlo-todo-todo-el-ano/"><br />
Ayudar: Darlo todo, todo el año</a></p>
]]></content:encoded>
        <author>losperdidos</author>
                    <category>Los perdidos</category>
                <guid isPermaLink="false">http://blogs.elespectador.com/losperdidos/?p=860</guid>
        <pubDate>Wed, 30 Dec 2015 12:27:58 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/04/DefaultPostImage-1-1.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[10 tiras de Vale y papá #comiccolombiano]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">losperdidos</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Por sus frutas los conoceréis (Humor)</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/lineas-de-arena/por-sus-frutas-los-conocereis-humor/</link>
        <description><![CDATA[<p>Por sus frutas los conoceréis, al escucharlos, sabréis que son colombianos! En efecto, los colombianos, disfrutamos las frutas, por lo cual conjugamos los jugos, es decir, expresamos en nuestro vocabulario este afecto natural. A las frutas les atribuimos cualidades humanas o sobrenaturales, como las del jugo de borojó o el chontaduro. Eso se constata en [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<p><figure id="attachment_1331" aria-describedby="caption-attachment-1331" style="width: 448px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" class=" wp-image-1331 " alt="canasta-de-frutras 1997" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2013/11/canasta-de-frutras-1997.jpg" width="448" height="334" /></a><figcaption id="caption-attachment-1331" class="wp-caption-text">Canasta de frutas (1997). Fernando Botero.</figcaption></figure></p>
<p style="text-align: justify">Por sus frutas los conoceréis, al escucharlos, sabréis que son colombianos! En efecto, los colombianos, disfrutamos las frutas, por lo cual conjugamos los jugos, es decir, expresamos en nuestro vocabulario este afecto natural. A las frutas les atribuimos cualidades humanas o sobrenaturales, como las del jugo de borojó o el chontaduro. Eso se constata en nuestra jerga cotidiana. Aquí va esta ensalada de frutas, preparada para el gusto del lector.</p>
<p style="text-align: justify"><b style="font-size: 13px">Aguacate</b>. Se dice que a ciertos deportistas y otras celebridades, los maduran como a los aguacates, a punta de periódico.</p>
<p style="text-align: justify"><b>Breva</b>. Existe acaso una fruta más colombiana que la breva? Esta fruta llamada higo en otros lares, la cual hace uno de los mejores duetos nacionales con el arequipe, sirve de fondo para la expresión “más blando que una breva”, designa a alguien débil o comprensivo, como quiera verse.</p>
<p style="text-align: justify"><b>Coco</b>. De niño a uno lo asustaban con el “coco”, aunque en la realidad el miedo adopte el nombre de otra fruta, la “<b>fresa</b>” odontológica. El coco, es ambivalente, sirve para indicar a una persona muy fea o muy inteligente. También sirve como referencia filosófica, “el que sube como palma, baja como coco”.</p>
<p style="text-align: justify"><b>Curuba</b>. Fruta muy colombiana, que motiva una expresión alegórica del éxito, la cima, el mejor momento, estar en el “curubito”.<span id="more-25800"></span></p>
<p style="text-align: justify"><b>Durazno</b>. Cutis sano y terso, es lucir “piel de durazno”.</p>
<p style="text-align: justify"><b>Guama.</b> Fruta que tiene unas pepitas con propiedades atléticas y asépticas, “salió como pepa e’ guama”, “más limpio que pepa e’ guama”.</p>
<p style="text-align: justify"><b>Guayaba</b>. Con esta fruta, materia prima de bocadillos, jaleas y otras delicias, se podría hacer un libro, de hecho ya existe, “El olor de la Guayaba”, inspirado en una expresión garciamarquiana. Un comediante “cienciólogo” puso de moda a la “generación de la guayaba”. El guayabo, tiene para los colombianos dos significados, resaca dolorosa o nostalgia triste. Cuando se habla de una confrontación desigual se dice: “pelea entre toche y guayaba madura”. Para información de los extranjeros, un toche es un pájaro o un colombiano nortesantandereano, ambos amantes de la guayaba. Los discípulos de Job hablan de la “paciencia de la guayaba”.</p>
<p style="text-align: justify"><b>Limón</b>. Amargo como un limón. Para delatar a un confianzudo o abusivo, se mezclan dos frutas en la misma expresión: ¨no se le ofrece una limonadita de mango? De igual forma, cuando una persona es insegura o sin criterio, se dice: “ni¨ chicha ni limonada”. En cambio, alguien decididamente amargado es “más agrio que un limón”.</p>
<p style="text-align: justify"><b>Lulo</b>. Esta fruta que se convierte en delicioso jugo, es sinónimo de piropo, cuando alguien le dice a otra persona: Estás como un lulo!</p>
<p style="text-align: justify"><b>Mamey</b>! Algo sencillo o fácil de realizar.</p>
<p style="text-align: justify"><b>Mamón</b>! Este pequeño fruto, conocido también como mamoncillo, golosina de la infancia, generalmente denota una situación o una persona incómoda o molesta.</p>
<p style="text-align: justify"><b>Mango</b>. El mango, forma coloquial de llamar al corazón, precisamente por su coloquial forma. Para llamar a alguien inmaduro se le califica como “mango biche”.</p>
<p style="text-align: justify"><b>Manzana</b>. Desde que le achacaron a esta fruta, todos los males de la humanidad, no le ha ido muy bien en nuestra jerga. Se habla de la “manzana de la discordia”, así como de la “manzana podrida”, esa que puede echar a perder a las demás. Aunque un manzano, es un tipo juicioso y tranquilo, un “man” sano.</p>
<p style="text-align: justify"><b>Maracuyá</b>. La llamada fruta de la pasión que en otras latitudes llaman parchita o calala, sirve como referencia de lugar lejano, “acá, allá o maracuyá”.</p>
<p style="text-align: justify"><b>Melón</b>. Los paisas tienen un refrán y ellos sabrán el motivo, “el melón y la mujer son difíciles de conocer”. En plural es sinónimo de “millones”, ejemplo: diez “melones” de pesos. Alguien muy dulce puede ser conocido como “corazón de melón.</p>
<p style="text-align: justify"><b>Naranja</b>. Su mitad es la pareja, la media naranja. La “piel de naranja”, alude a una piel con celulitis, muy diferente a la piel de durazno. Naranjas! Alguna vez fue una respuesta negativa equivalente a no, nones, nanay cucas.</p>
<p style="text-align: justify"><b>Papaya</b>. Esta es una de nuestras frutas preferidas, lo que se deduce por la cantidad de dichos relacionados con su naturaleza suave y generosa. “Dar papaya”, sinónimo de oportunidad. “A papaya puesta papaya partida”. “De papayita!” Algo muy fácil.</p>
<p style="text-align: justify"><b>Pepino</b>. El colombiano con su olfato para los negocios suele decir “me importa un pepino”, pero los productores nacionales no están de acuerdo con la posibilidad de traerlos de otras tierras.</p>
<p style="text-align: justify"><b>Pera</b>. Símbolo de excelencia que contrasta con incapaces e ineptos, “no pedirle peras al olmo”. “No es cualquier perita en dulce”, es decir, es una persona difícil.</p>
<p style="text-align: justify"><b>Piña</b>. A una niña de mirada bella y expresiva, suele decírsele que “tiene más ojos que una piña”. En cambio a un tipo feo como el ex dictador panameño Noriega le dicen “Carepiña”.</p>
<p style="text-align: justify"><b>Uva!</b> Antónimo de “ceba”. Dos expresiones juveniles algo caducas que señalaban agrado o molestia. En cambio la uva pasa, es señal de vejez, “arrugado como una pasa”. Todos, jóvenes y viejos, nos encontramos en “La viña del señor”.</p>
<p style="text-align: justify">Como se observará, se eliminaron alusiones anatómicas que suelen emparentarse con bananos y melones, tampoco se incluyó una fruta muy temida por los deudores, la <b style="font-size: 13px">mora, </b>ni se hizo mención de los jugos gástricos.</p>
<p style="text-align: justify">Las frutas son uno de los fundamentos de nuestra economía, basta enumerar las “fruterías” de pueblos y ciudades. Siempre están a la mano, incluso en las “duras y las maduras”. Aparte de dulces y nutritivas, son fuente de nostalgia, o quién en Colombia no extraña la voz del pasado que va tirando un carrito, gritando “manzana / uva, manzana / uva”.</p>
<p style="text-align: justify"><b style="font-size: 13px">Dixon Acosta Medellín</b></p>
<p style="text-align: justify">En Twitter en ocasiones degusto ensalada de frutas como: <a href="https://twitter.com/dixonmedellin">@dixonmedellin</a></p>
]]></content:encoded>
        <author>Dixon Acosta Medellín (@dixonmedellin)</author>
                    <category>Líneas de arena</category>
                <guid isPermaLink="false">http://blogs.elespectador.com/lineas-de-arena/?p=183</guid>
        <pubDate>Sun, 03 Nov 2013 09:17:27 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/04/DefaultPostImage-2.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Por sus frutas los conoceréis (Humor)]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Dixon Acosta Medellín (@dixonmedellin)</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Día del abogado&amp;#8230;</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/nadimcomics/dia-del-abogado/</link>
        <description><![CDATA[]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: center"><img loading="lazy" decoding="async" class="recurso_post aligncenter size-full wp-image-518" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2012/06/law.jpg" alt="law" width="567" height="802" /></p>
]]></content:encoded>
        <author>nadimcomics</author>
                    <category>Nadimcomics</category>
                <guid isPermaLink="false">http://blogs.elespectador.com/nadimcomics/?p=517</guid>
        <pubDate>Fri, 22 Jun 2012 14:15:24 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/04/DefaultPostImage-1-1.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Día del abogado&#8230;]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">nadimcomics</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>El Marxismo de Groucho Marx</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/politica/cosmopolita/el-marxismo-de-groucho-marx/</link>
        <description><![CDATA[<p>Groucho Marx, el marxista más importante del siglo XX Es francamente insólito, por no decir inaudito, que en una época en la cual uno encuentra en Internet tantas enciclopedias y diccionarios de acceso gratuito haya tanta gente que no conozca la obra de ese gran revolucionario llamado Groucho Marx. Groucho Marx fue el marxista más [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<p style="margin-bottom: 0in"><img loading="lazy" decoding="async" class="recurso_post size-full wp-image-291" alt="Groucho Marx, el marxista más importante del siglo XX" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2011/06/Groucho-Marx.jpg" width="478" height="600" /></p>
<dl>
<dd>Groucho Marx, el marxista más importante del siglo XX</dd>
</dl>
<p style="margin-bottom: 0in">Es francamente insólito, por no decir inaudito, que en una época en la cual uno encuentra en Internet tantas enciclopedias y diccionarios de acceso gratuito haya tanta gente que no conozca la obra de ese gran revolucionario llamado Groucho Marx.</p>
<p style="margin-bottom: 0in">
<p style="margin-bottom: 0in">Groucho Marx fue el marxista más importante del siglo XX. Lenin, Stalin, Mao Tse-Tung, Fidel Castro&#8230; Ninguna de estas figuras ha dejado un legado tan relavante como el de Groucho.</p>
<p style="margin-bottom: 0in"><span id="more-11396"></span></p>
<p style="margin-bottom: 0in">Groucho fue el mejor porque su marxismo no lo sacó de ningún libro. Por el contrario, libros serán escritos acerca de su marxismo, uno que no tiene comparación con el de ese otro Marx llamado Karl.</p>
<p style="margin-bottom: 0in">
<p style="margin-bottom: 0in">En relación con el marxismo de Groucho es usual que uno encuentre disertaciones acerca de su teoría, pero mucho menos abundantes son las que se ocupan de su práctica. Este es un fenómeno común a todos los marxismos, tema sobre el cual no vale la pena detenerse. Sólo sobra decir una cosa: nunca lamentaría que sobre este asunto se extendiera la falta de ignorancia.</p>
<p style="margin-bottom: 0in">
<p style="margin-bottom: 0in">La práctica marxista consiste en liberar a las masas de la opresión que les impide exhibir la dentadura. Las causas inmediatas de esa opresión son de lo más diverso. Entre ellas se cuentan los esfínteres apretados, las dietas sin picante, cierto temor de Dios y, sobre todo, el temor al prójimo y a uno mismo.</p>
<p style="margin-bottom: 0in">
<p style="margin-bottom: 0in">A decir verdad, la causa de la opresión no importa. Lo decisivo es el efecto liberador que proviene de ejercitar los músculos de la cara y también los del vientre pues es sabido que las más distendidas exhalaciones curan los malos humores.</p>
<p style="margin-bottom: 0in">
<p style="margin-bottom: 0in">Como ya se ha dicho todo sobre la práctica, ocupémonos ahora de la teoría.</p>
<p style="margin-bottom: 0in">
<p style="margin-bottom: 0in">No es fácil producir el efecto liberador que hace que las masas muestren los dientes, sus sustitutos o sus cavidades. Para llegar a producirlo, Marx tuvo que abrirse paso entre payasos y bufones con los cuales siempre tiende a confundírsele. Sobre este particular no debe quedar ninguna duda: Marx no fue ningún payaso. Payasos sus seguidores. Su mejor payasada es gritar “¡Marx está vivo!” cada vez que le cantan el <em>Requiem</em>.</p>
<p style="margin-bottom: 0in">
<p style="margin-bottom: 0in">Contrariamente a lo que pensaban muchos de sus contemporáneos, Marx entendió que el trabajo no producía ningún efecto liberador inmediato. Sin embargo, muchos persisten en este error. Fíjense ustedes. Tantos hay que hablan acerca de las <em>condiciones de trabajo</em> pero tan pocos son los que discurren sobre las <em>condiciones de consumo</em>. Si nos enfocaramos en esto último, quizá hasta podríamos llegar a cambiar lo primero. Pero divago.</p>
<p style="margin-bottom: 0in">
<p style="margin-bottom: 0in">La obra de Marx es muy original. Como en tantos otros casos, él fue el primero en hacerla. Como pocos, Marx se dio cuenta de que la raíz de muchos problemas sociales radica en el lenguaje. Si supiéramos usarlo, sabríamos a qué atenernos. Esto es algo que ilustró muy bien con máximas como ésta: “El matrimonio es la mejor institución. Eso si a usted le gusta vivir en una institución.”</p>
<p style="margin-bottom: 0in">
<p style="margin-bottom: 0in">A lo largo de su vida, Marx demostró que el lenguaje nos permite expresarnos de muchas maneras; en otras palabras, que podemos revelar nuestros pensamientos sin estar atados a las formas brutales más o menos conocidas. Algunos ejemplos de su singular franqueza son los siguientes.</p>
<p style="margin-bottom: 0in">
<p style="margin-bottom: 0in">En alguna ocasión una mujer le dijo, “Mucho gusto en conocerlo,” a lo cual Marx le respondió, “el gusto es suyo.” En otra ocasión le dijo a alguien, “yo nunca olvido una cara, pero en su caso será un placer hacer una excepción.”</p>
<p style="margin-bottom: 0in">
<p style="margin-bottom: 0in">Todo esto, desde luego, requiere un poco de ingenio. No todos lo tienen y si lo tienen, puede ser que no lo usen. No importa, dicen algunos, es pura mentira que un órgano se atrofie por falta de uso. “Para la muestra un botón: Si los curas son el órgano de la iglesia, siglos de celibato no le han hecho mella ni a la iglesia ni a los curas.” Puede ser que tengan razón, pero también puede que no.</p>
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<p style="margin-bottom: 0in">Marx no fue, de ningún modo, célibe. En relación con las mujeres, siempre le gustaba ir al grano. Alguna vez le preguntó a una fulgurante estrella si se acostaría con él por un millón de dólares. “¡Un millón de dólares!” exclamó ella con agrado. Marx preguntó luego, “¿Lo haría por un dólar?” “Pero ¿qué clase de mujer cree que soy?” A lo cual Marx le replicó, “Eso ya está establecido. Lo que hago ahora es regatear con usted el precio.”</p>
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<p style="margin-bottom: 0in">Ir al grano, a la raíz de las cosas, era pues una de sus virtudes. Nada de esto contradice su creencia en la verdad de las apariencias. Este era un marxista que no tenía nada de platónico. En un juicio, dijo esto en defensa del acusado: “Este hombre parece un idiota, habla como un idiota y se comporta como un idiota. No se dejen engañar: Es un idiota.”</p>
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<p style="margin-bottom: 0in">Los estudiosos de su teoría llaman a esta manera de razonar <em>paraprosdokia</em> (del griego <em>para</em>, a pesar de y <em>prosdokía</em>, expectativa). Así la llaman los estudiosos porque han sido muchos los que han estudiado. Entre ellos se encuentra el Premio Nobel de Paz y de Literatura Winston Churchill, muy amado y recordado en los Estados Unidos, sobre todo por esta frase: “Los americanos siempre hacen lo correcto, después de que han intentado todo lo demás.” Realmente Churchill no fue Premio Nobel de Paz pero, a juzgar por el significado actual del Premio Nobel, es como si lo hubiera sido.</p>
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<p style="margin-bottom: 0in">Como el otro Marx, Karl, los apuntes de Groucho sobre la política fueron poco sistemáticos. Solamente nos quedan algunas citas dispersas. Se dice que alguna vez dijo, y esto debe ser verdad porque es verdadero, que en una democracia la gente puede salir en la radio y en la televisión burlándose de los políticos y que los políticos también pueden salir en la radio y la televisión burlándose de la gente.</p>
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<p style="margin-bottom: 0in">Algunas de sus máximas, aunque filosóficas, tienen una aplicación directa a los asuntos públicos. En su pensamiento ha quedado retratado el pundonor de una época: “Estos son mis principios. Si no le gustan&#8230; le tengo otros.”</p>
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<p style="margin-bottom: 0in">En suma, estas pocas citas ilustran bien la genialidad de Groucho Marx. Por eso no debería extrañar que todavía haya marxistas de la tendencia Groucho. (Menos usual es encontrar judíos de la tendencia Spinoza. Con un poco de conocimiento de su obra, creo que el futuro de esta tendencia quedaría asegurado, pero esto ya es entrar en otras honduras.)</p>
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<p style="margin-bottom: 0in">Yo no voy a cometer la impropiedad de gritar, “¡Groucho está vivo!” Sin embargo, sí puedo asegurar que <a href="http://www.spiegel.de/international/europe/0,1518,766518,00.html" target="_blank">su espectro recorre Europa</a>.</p>
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<p style="margin-bottom: 0in">Y no es el único.</p>
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<p style="margin-bottom: 0in">😉</p>
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<p style="margin-bottom: 0in">¿Se han dado cuenta de las cosas que la gente escribe y comparte en la Puerta del Sol?</p>
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<p style="margin-bottom: 0in">“Te quiero, pero estoy casado con mi banco.”</p>
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<p style="margin-bottom: 0in">“No hay tanto pan para tanto chorizo.” (En caso de duda, consulte el <a href="http://www.wordreference.com/definicion/chorizo" target="_blank">diccionario</a>.)</p>
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        <author>Juan Gabriel Gomez Albarello</author>
                    <category>Cosmopolita</category>
                <guid isPermaLink="false">http://blogs.elespectador.com/cosmopolita/?p=290</guid>
        <pubDate>Tue, 07 Jun 2011 05:52:33 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[El Marxismo de Groucho Marx]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Juan Gabriel Gomez Albarello</media:credit>
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