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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
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	<title>Blogs de historia | Blogs El Espectador</title>
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        <title>Tumaco ya existía en 1605</title>
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        <description><![CDATA[<p>Apuntes sobre su fundación La posición oficial de las autoridades tumaqueñas reconoce el 30 de noviembre de 1640 como la fecha oficial de la fundación de la ciudad por parte del sacerdote jesuita Francisco Rugi, los datos son tomados del libro Tumaco historia y cultura (1993), de Telmo Leusson Flórez, quien a la vez sustenta [&hellip;]</p>
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<h2 class="wp-block-heading"><strong>Apuntes sobre su fundación</strong></h2>



<figure class="wp-block-image size-large"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="1024" height="529" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/03112836/1708-GORGONILLA-1024x529.jpg" alt="" class="wp-image-125399" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/03112836/1708-GORGONILLA-1024x529.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/03112836/1708-GORGONILLA-300x155.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/03112836/1708-GORGONILLA-768x396.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/03112836/1708-GORGONILLA-1536x793.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/03112836/1708-GORGONILLA-2048x1057.jpg 2048w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption"><em><sub>Mapa 1. Carte e la Terre Ferme Du Perou Du Bresil et du pais del Amazones, por Guillaume de Delisle, 1708 (fragmento: aparece La Gorgonilla al sur de la Isla del Gallo. Es el mapa más antiguo encontrado en esta investigación donde aparece dicho nombre).</sub></em></figcaption></figure>



<p>La posición oficial de las autoridades tumaqueñas reconoce el 30 de noviembre de 1640 como la fecha oficial de la fundación de la ciudad por parte del sacerdote jesuita Francisco Rugi, los datos son tomados del libro <em>Tumaco historia y cultura</em> (1993), de Telmo Leusson Flórez, quien a la vez sustenta su tesis en lo expuesto por el padre José María Garrido en el libro <em>La misión de Tumaco. Creencias religiosas</em> (1981), quien apunta su hipótesis basado en la carta que el propio Rugi redacta, y que Garrido toma de una fuente secundaria.</p>



<p>La fuente de la afirmación de que el padre Rugi fue el fundador de Tumaco es tomada del extenso trabajo que escribiera Juan Manuel Pacheco: <em>Los Jesuitas en Colombia, tomo 1 (1567-1654)</em>, en donde se anota que la ciudad de Santa Bárbara, unos kilómetros al norte de Santa María del Puerto del Telembí , fue trasladada finalmente por este sacerdote jesuita a Tumaco, el texto literal es el siguiente:</p>



<p><em>“Hacia 1640, volvió el P. Rugi a Santa Bárbara, y llevó a cabo la traslación de la ciudad al puerto de Tumaco. El mismo escribe que trasladó la ciudad a una playa abierta y brava en que estaba, a otro sitio, más sano, con dos puertos abrigados y capaces de grandes navíos, situados “en la Isla de San Miguel del Gallo y en la Isla de la Gorgonilla, que llaman Tumaco, donde desemboca el río de Mira”. “Esta ciudad de Santa Bárbara, dice en otra carta a su superior el P. Rodrigo Barnuevo, yo lo fundé en el sitio que hoy está, ayudándome también de soldados. Traje a ella 1.900 almas, que hoy sirven, parte en la ciudad de Telembí, parte en la ciudad de Santa Bárbara y parte en el real de Timbiquí.” Los saqué de los montes, los reduje, catequicé y bauticé con mucho riesgo de vida, trabajo y pobreza. Describiendo el puerto de Tumaco, escribe: “el puerto de la mar de las islas de Tumaco es de los mejores que hay, muy abrigado, seguro, limpio, seis brazas y más de baja mar, nueve de pleamar, capaz de muchos navíos, cercado de esteros, de lindos peces, ostras y ostiones a montón. La isla fértil de maíz, plátanos y fruta. Fáltale al agua; esa se puede traer con facilidad del río de Mira para beber; pozos para el servicio de casa”&nbsp; (pp. 373-374).</em></p>



<p>El jesuita José Jouanen anota que el padre Rugi formó parte de las expediciones que adelantaron los jesuitas tanto al oriente como al occidente de Quito, inclusive en solicitud al Superior General, se pide que vayan acompañados de soldados <em>“Sería bueno ir en su compañía, porque los indios necesitan que primero se les infunda temor con las armas y que sepan que hay quien defiende a los misioneros”</em> (Jouanen, 1941, p. 157), para 1630 el gobernador de Barbacoas solicita que los padres de la Compañía se encarguen de la conversión de los indígenas de aquellos territorios.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="1024" height="898" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/03182424/1734-mattos-2-1-1024x898.jpg" alt="" class="wp-image-125406" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/03182424/1734-mattos-2-1-1024x898.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/03182424/1734-mattos-2-1-300x263.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/03182424/1734-mattos-2-1-768x674.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/03182424/1734-mattos-2-1.jpg 1493w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption"><em><sub>Mapa 2. Descripción o carta reducida, de las costas de tierra firma de la America Meridional, en la Mar del Sur õ Pacifico claculada la longitud al meridiano Tenerife y corregido algunos yerros pr. lo que toca al estrecho de Magallanes y el de maire, y toda la Tierra del Fuego, y las islas sur de la Tierra, por Antonio Mattos, 1734 (fragmento: aparece Gorgonilla al sur de la Isla del Gallo).</sub></em></figcaption></figure>



<p></p>



<p>En 1633 se encuentran en las misiones de “<em>Barbacoas, Telembí y Santa Bárbara</em>” los padres Francisco Rugi y Lucas de la Cueva (p. 144), al respecto hay que hacer las siguientes precisiones: el territorio se conocía desde la conquista como Barbacoas, después sería el nombre de una de las tres provincias en que se dividía el territorio, junto a Isla del Gallo y Sindaguas; los nombres obedecen a los cambios administrativos a medida que se iba conquistando el territorio, Telembí es el nombre del río que atraviesa el territorio y que desemboca en el Patía, de tal manera que en muchos documentos de la época así se llama al territorio; y Santa Bárbara obedece al nombre con que se denominó un punto enclave para la conquista, Santa Bárbara de la Isla del Gallo, actualmente en el municipio de Francisco Pizarro, muy cerca a la cabecera municipal denominada Salahonda (Paredes, 2020; Paredes, 2019). De igual manera es necesario entender que muchas de estas fundaciones tuvieron vida efímera, debido al coraje con que los Sindaguas defendían su territorio, es así como en los mapas se encuentra Santa María del Puerto de las Barbacoas y más al norte, Telembí arriba, está Santa Bárbara de Barbacoas (Herrera, 2016). La isla de Tumaco, por algún tiempo, fue conocida como La Gorgonilla, diferente a la isla que queda cerca a la Gorgona. Esto permite comprender los nombres que aparecen en los documentos de la época y que se presta para confusiones.</p>



<p>Realmente el trabajo de Telmo Leussón Flórez replica lo dicho por Garrido, sin ahondar o investigar en las fuentes principales, así se concluye luego de estudiar las obras en donde describe la fundación de Tumaco. En el libro “<em>Conozca a Tumaco</em>” (1996), anota que, según lo anotado por Juan Manuel Pacheco, en su obra “<em>Historia Extensa de Colombia</em>”, la fundación se debe al padre Francisco Rugi, el jesuita español que estuvo primero en Bogotá y luego en Quito, en 1640 según un manuscrito encontrado en el Archivo Provincial de los Jesuitas en Quito; así mismo, retomando a Garrido, anota que la fecha de fundación pudo ser el 30 de noviembre de 1640, ya que ese día los católicos celebran la fiesta de San Andrés. Todo esto, sin mayores conjeturas, llevó a que el alcalde Nilo del Castillo Torres expidiera la resolución 414 del 17 de noviembre de 1995, donde se reconoce la fecha de fundación y se ordena que al municipio se le denomine San Andrés de Tumaco. Sin embargo, el propio Leussón (1992) anota: “<em>debo concluir que a Tumaco se le han proyectado narraciones novedosas de gran interés, con el afán de encontrarle un fundador, como Balboa, Pizarro, Manco Cápac, Oviedo, <u>el padre Rugi, etc., pero no pasan de ser meras conjeturas</u></em>” (p. 13).</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="1024" height="484" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/03182246/1748-TUMACO-O-GORGONILLA-1024x484.jpg" alt="" class="wp-image-125405" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/03182246/1748-TUMACO-O-GORGONILLA-1024x484.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/03182246/1748-TUMACO-O-GORGONILLA-300x142.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/03182246/1748-TUMACO-O-GORGONILLA-768x363.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/03182246/1748-TUMACO-O-GORGONILLA-1536x726.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/03182246/1748-TUMACO-O-GORGONILLA-2048x968.jpg 2048w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption"><em><sub>Mapa 3. Amérique méridionale, Jean Baptiste Bourguignon d&#8217; Anville, 1748 (fragmento: Tumaco o Gorgonilla al sur de la Isla del Gallo, es el primer mapa encontrado en donde aparece Tumaco como tal).</sub></em></figcaption></figure>



<p><strong>En 1605 se menciona a la ciudad de Tumaco.</strong></p>



<p>La fecha de la fundación del poblado se pierde en el origen de los tiempos, ya que cuando llegaron los españoles a este territorio estaba habitado por indígenas Tumas, y que para entonces, hace mil años, había sido poblada por la comunidad llamada Tumaco-La Tolita.&nbsp; Lo que hacen los españoles, por el afán de demostrar poderío de unos frente a otros, así como de ganar indulgencias con la corona, es fundar pueblos, muchas veces cumpliendo el protocolo que para ello se inventaron, es decir levantando un acta firmada por el fundador, testigos, un cura y alguien que hacía las veces de notario. Sin embargo, dadas las condiciones de muchas fundaciones, este protocolo no se realizó o se protocolizó muchos años después, es así como ni siquiera la ciudad de Pasto tiene el acta de fundación, pese a todos los esfuerzos que han hecho sus historiadores para encontrarla.</p>



<p>En el caso de Tumaco, llama poderosamente la atención un documento fechado en 1605 y que desvirtúa por sí mismo la fecha de 1640 escogida por José María Garrido, sacerdote católico, y que se tiene por cierta. El documento se titula: “<em>Relación anónima de la costa sur del Istmo de Panamá y noticia de la que la continua al N.O. Por Alonso Duarte, año de 1605</em>”, este documento aparece publicado en: “<em>Colección de documentos inéditos sobre la geografía y la historia de Colombia. Tomo II. Costa Pacífica, provincias litorales y campañas de los conquistadores.</em> Bogotá: Casa Editorial de J. J. Pérez, pp. 3-6”, de Antonio Cuervo (1892), donde se lee textualmente:</p>



<p><em>De Guascama á Timbiqui 4 leguas: de dicho rio Timbiqui á la isla del Gallo 3 leguas costa menos peligrosa y en la parte del N. de ella se pue de fondear que allí es el puerto de Salahonda. Aquí se vé un crucifijo con dos lamparas, estando a distancia de 50 pasos, que mas distante solo se percibe un genero de betun oleaginoso: aquí hay agua, leña, &amp;c.: es costa mas alta que la de La Gorgona y llueve todo el año sin conocerse verano. De la isla del Gallo á Punta de Manglares 10 leguas, costa baja á la mar y en su intermedio está Tumaco; es buen puerto y de toda providencia: en él hay españoles é indios: para surgir en este puerto se necesita avalizar la canal por ser variable: en este puerto hay toda providencia (menos pan, lo que sucede en todos desde Guayaquil hasta Acapulco) y tambien muchos bajos y piedras de los que abunda Punta de Manglares: por estos lugares se han perdido varias embarcaciones y así cuidado con la sonda desde 2 leguas á la mar. De Punta de Manglares sigue la gran enseuada de Ancon de Sardinas la que tiene 10 leguas de largo: es costa anegadiza y de manglares con algunos bajos y al remate está el rio Santiago. De este rio á Punta de la Galera 14 leguas. De este á Rio Verde 21 leguas. De aquí levanta la tierra para Babia de San Mateo. El rio Santiago tiene 4 brazas en su canal y en sus orillas muchos cedros </em>(p. 6).</p>



<p>Es decir, que describiendo el viaje que realiza el autor, de norte a sur, pasando de la isla del Gallo, que queda en el actual municipio de Francisco Pizarro, a Punta Manglares, está en su intermedio Tumaco, además anota que es un buen puerto y que habitan ahí españoles e indios. Anota que el cruce es complicado, por eso sugiere que es necesario abalizar, es decir señalar con balizas algún paraje en aguas navegables, según definición de la RAE, algo que quienes hemos navegado aún en pleno siglo XXI sabemos lo complicado que es el cruce de Salahonda a Tumaco; y como si esto no bastara, anota que hay mucha providencia, es decir que se pueden proveer de alimentos, con excepción del pan que escaseaba por entonces en casi todo el Pacífico sur y centro americano, esto en razón a que para entonces no existía el cultivo de cereales, principalmente trigo en los lugares aledaños donde se podía producir, o que para entonces el comercio del mismo era muy complicado.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="1014" height="799" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/03183731/1750-QUITO-ADIACENTES-TUMACO-ISLA-PUERTO-DE-TUMACO-O-DE-LA-GORGONILLA-3.jpg" alt="" class="wp-image-125416" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/03183731/1750-QUITO-ADIACENTES-TUMACO-ISLA-PUERTO-DE-TUMACO-O-DE-LA-GORGONILLA-3.jpg 1014w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/03183731/1750-QUITO-ADIACENTES-TUMACO-ISLA-PUERTO-DE-TUMACO-O-DE-LA-GORGONILLA-3-300x236.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/03183731/1750-QUITO-ADIACENTES-TUMACO-ISLA-PUERTO-DE-TUMACO-O-DE-LA-GORGONILLA-3-768x605.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 1014px) 100vw, 1014px" /><figcaption class="wp-element-caption"><em><sub>Mapa 4. Carta de la Provincia de Quito y de sus adjacentes, por Pedro Vicente Maldonado Flórez, 1750 (fragmento: Isla o Puerto de Tumaco o de La Gorgonilla. Aparecen las islas: Viciosa, Viuda, Placer de Perlas, El Morro, Viudo y aparece la célebre ciudad de Usmal).</sub></em></figcaption></figure>



<p>La descripción de 1605 coincide con lo que autores posteriores han escrito, entre ellos el célebre texto “<em>Viaje científico alrededor del Mundo, dirigido por el Capitán Alejandro Malaspina. Navegación frente a las costas del Cauca y Panamá. Año de 1790</em>”, de tal manera que es imposible describir un poblado de esa manera en 1605 y creer que fue fundado 35 años después. Lo descrito permite aseverar que Tumaco existía en 1605 y que la población española pudo ser fundada con anterioridad, ya que se describe claramente que ahí habitaban españoles e indígenas.</p>



<p>Lo antes descrito, forma parte de un ensayo mucho más completo, que esperamos sea publicada en una revista académica para poder compartir con nuestro público lector, en donde se dan pormenores del poblamiento hispánico del Pacífico nariñense, particularmente de Tumaco, revelando nombres y fechas que permiten claramente comprender que para inicios del siglo XVII, Tumaco ya existía como una población próspera y creciente, y que es posible que su fundador sea el jesuita Onofre Esteban, quien estuvo las dos últimas décadas del siglo XVI y primeras del XVII en el Pacífico norte ecuatoriano y sur colombiano, fundando San Mateo de las Esmeraldas, aproximadamente en 1588. Haremos otra entrega con estos pormenores.</p>



<p>Adenda.</p>



<p>Se incluyeron en el artículo algunos mapas del siglo XVII, donde aparece Tumaco, conocido originariamente como isla La Gorgonilla, no confundir con la isla Gorgonilla ubicada al sur de la isla Gorgona, esto se deduce porque La Gorgonilla aparece al sur de la isla del Gallo. Esta aclaración es muy importante para esclarecer la historia del Pacífico nariñense, ya que en posteriores mapas va a aparecer como isla La Gorgonilla o Tumaco y posteriormente solo Tumaco. Se señalan las generalidades de cada uno de los mapas, en otra entrega se hablará más detalladamente de ellos y se compartirán otros de interés para esta investigación.</p>



<p>Mapa 1. <em>Carte e la Terre Ferme Du Perou Du Bresil et du pais del Amazones</em>, por Guillaume de Delisle, 1708 (fragmento: aparece La Gorgonilla al sur de la Isla del Gallo. Es el mapa más antiguo encontrado en esta investigación donde aparece dicho nombre).</p>



<p>Mapa 2. <em>Descripción o carta reducida, de las costas de tierra firma de la America Meridional, en la Mar del Sur õ Pacifico claculada la longitud al meridiano Tenerife y corregido algunos yerros pr. lo que toca al estrecho de Magallanes y el de maire, y toda la Tierra del Fuego, y las islas sur de la Tierra, </em>por Antonio Mattos, 1734 (fragmento: aparece Gorgonilla al sur de la Isla del Gallo).</p>



<p>Mapa 3. <em>Amérique méridionale</em>, Jean Baptiste Bourguignon d&#8217; Anville, 1748 (fragmento: Tumaco o Gorgonilla al sur de la Isla del Gallo, es el primer mapa encontrado en donde aparece Tumaco como tal).</p>



<p>Mapa 4. <em>Carta de la Provincia de Quito y de sus adjacentes, </em>por Pedro Vicente Maldonado Flórez, 1750 (fragmento: Isla o Puerto de Tumaco o de La Gorgonilla. Aparecen las islas: Viciosa, Viuda, Placer de Perlas, El Morro, Viudo y aparece la célebre ciudad de Usmal).</p>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>J. Mauricio Chaves Bustos</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cultura</category>
                    <category>Pazifico, cultura y más</category>
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        <pubDate>Tue, 03 Feb 2026 23:29:03 +0000</pubDate>
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">J. Mauricio Chaves Bustos</media:credit>
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        <title>La mal usada leyenda de Bolívar.</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/castroopina/la-mal-usada-leyenda-de-bolivar/</link>
        <description><![CDATA[<p>Haz fama y échate a la cama, dicta el adagio popular, y eso es lo que ha ocurrido con uno de los padres de la patria. Simón José Antonio de la Santísima Trinidad Bolívar Ponte y Palacios Blanco fue un hombre nacido en Caracas y a quien se le atribuye el liderazgo de los ejércitos [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p>Haz fama y échate a la cama, dicta el adagio popular, y eso es lo que ha ocurrido con uno de los padres de la patria. Simón José Antonio de la Santísima Trinidad Bolívar Ponte y Palacios Blanco fue un hombre nacido en Caracas y a quien se le atribuye el liderazgo de los ejércitos que independizaron al cono norte de América del sur del Reino de España.</p>



<figure class="wp-block-image"><img loading="lazy" decoding="async" width="700" height="912" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/07231149/Simon_Bolivar_5.jpg" alt="" class="wp-image-123456" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/07231149/Simon_Bolivar_5.jpg 700w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/07231149/Simon_Bolivar_5-230x300.jpg 230w" sizes="auto, (max-width: 700px) 100vw, 700px" /></figure>



<p>Estuvo en Paris durante la auto coronación de Napoleón como emperador de Francia, tomó dicha referencia y optó por empezar a construir un imperio en nuestra región. Si bien, la idea de replicar lo que Bonaparte hacía en Europa no era del todo mala, y llegar a juzgar por ello a cualquiera de los dos es una anacronía. El tiempo ha dado una errónea fama a Bolívar sobre su actuar, su figura y su pensamiento.</p>



<p>En primera medida, es preciso aclarar que el proceso de los países de América Latina que hacían parte de España nunca fue uno de independencia. España en América nunca tuvo colonias, los territorios y habitantes de ultramar en el continente eran virreinatos y capitanías, lo que igualaba en nivel al reino en España. A diferencia, por ejemplo, de las colonias británicas en Estados Unidos. Es preciso nombrar como una secesión lo que se llevó a cabo con los territorios hispánicos en América Latina.</p>



<p>Si bien su propuesta de construcción de la Gran Colombia es valiosa, estaba fundamentada para su propósito egocéntrico y era la versión resumida de “Colombeia” de Francisco de Miranda. Pero la visión de Miranda era pluralista e incluyente, cosa que no le sentó bien a Bolívar y por ello, tan pronto como pudo, este lo repudió y alejó de su vida.</p>



<figure class="wp-block-image"><img loading="lazy" decoding="async" width="500" height="452" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/07231151/Colombia_Miranda_y_Congreso_de_Panama_Bolivar.svg_.png" alt="" class="wp-image-123458" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/07231151/Colombia_Miranda_y_Congreso_de_Panama_Bolivar.svg_.png 500w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/07231151/Colombia_Miranda_y_Congreso_de_Panama_Bolivar.svg_-300x271.png 300w" sizes="auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px" /><figcaption class="wp-element-caption">Comparación de la unión propuesta por Miranda y efectuada por Bolívar.</figcaption></figure>



<p>Ahondando en la visión de nación (imperio), Bolívar deseaba construir un imperio para él y un congreso elegido por él cuya sucesión fuera por herencia y no por elección. En la carta de Jamaica, el más importante documento escrito por Bolívar explica con detalle la propuesta. Esto significa que antes que cualquier cosa él era un dictador, una figura que deseaba el poder para si mismo, para los suyos y para mandar a su deseo.</p>



<p>Dentro de sus correspondencias, y también en la carta de Jamaica, Bolívar expresa que su intención, por encima de emancipar la América, era podérsela quitar a los españoles del poder. Incluso, sugiere que en caso de fallecer y no tener un heredero para su imperio, el poder y los territorios fueran entregados a la corona británica, pero que no se retorne a la administración española.</p>



<p>Ya en la práctica, Bolívar era un elitista y racista declarado. Por una parte, es preciso recordar que venía de “cuna de oro”, al pertenecer a una familia adinerada, un elitista que dentro de su idea de gobierno incluyó solo la participación de la élite criolla, restringiendo la participación popular. A la vez que en su operación militar, siempre procuró porque los negros, esclavos e indígenas fueran la “carne de cañón” y los componentes de las primeras líneas de su ejército. Esto sin contar la persecución a líderes como el Almirante Padilla, que fue víctima de una falsa acusación de conspiración y traición por parte de Bolívar quien lo sentenció a fusilamiento.</p>



<p>Para seguir sobre el ápice militar, si bien fue un dirigente innovador y que tenía un formidable enemigo en frente, nos encontramos con una figura que no planeó con suficiente cálculo las operaciones como el cruce de los Andes a través del Páramo de Pisba y que cuyos resultados catastróficos fueron siempre bien salvados por otros militares notables como el coronel Juan José Rondón, en el pantano de Vargas, o el Mariscal Antonio José de Sucre, en la campaña de Ayacucho.</p>



<p>Finalmente, la política exterior de Bolívar se puede resumir a lo ocurrido entre el 26 y 27 de julio de 1822, cuando el dictador se encontró con José de San Martín (libertador del cono sur de América del sur) en la ciudad de Guayaquil. &nbsp;En la noche del 27 de julio de 1822 Bolívar agasajó a San Martín con un banquete. Bolívar propuso un brindis &#8220;Por los dos hombres más grandes de la América del Sur: el general San Martín y yo&#8221;, mientras que San Martín brindó &#8220;Por la pronta conclusión de la guerra; por la organización de las diferentes Repúblicas del continente y por la salud del Libertador de Colombia.&#8221;. Una actitud llena de egoísmo por parte de Bolívar, mientras que su contraparte si demostraba la intención de construcción de naciones libres, en paz, con justicia y con visión de unidad de región.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="194" height="259" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/07231453/images-3.jpeg" alt="" class="wp-image-123459" style="aspect-ratio:0.749045213748922;width:365px;height:auto" /><figcaption class="wp-element-caption">En honor a la reunión entre San martín y Bolívar se erigió un monumento llamado &#8220;Hemiciclo de la Rotonda&#8221; en la ciudad de Guayaquil. </figcaption></figure>



<p>Este blog lo escribo como una reflexión de lo que he estudiado de Bolívar a lo largo de los años, anunciando lo peligroso que puede ser tenerlo como una referencia o ejemplo a seguir. Sin que esto signifique que las contra partes como Santander o Tomás Cipriano Mosquera fueran mejor o peor que él.</p>
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        <author>@castroopina</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>CastroOpina</category>
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        <pubDate>Mon, 08 Dec 2025 12:10:00 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[La mal usada leyenda de Bolívar.]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">@castroopina</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Diego Fonnegra, el Guardián de la Memoria del General Santander: La Ley Frente a la Épica</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/putamente-libre-feminismo-artesanal/diego-fonnegra-el-guardian-de-la-memoria-del-general-santander-la-ley-frente-a-la-epica/</link>
        <description><![CDATA[<p>A raíz de mis dos conversaciones con Diego Fonnegra sobre el propósito del museo y su lucha por la memoria, yo interpreto y parafraseo su visión central: Colombia necesita a Santander ahora más que nunca. La narrativa histórica dominante, como me recalcó Diego, tiende a glorificar la gesta militar de Bolívar, el carisma, el sueño continental. Esta visión omite la obra civilista que le dio forma a la Gran Colombia.</p>
<p>Santander fue el constructor de nuestra institucionalidad. Mientras el Libertador soñaba con proyectos vitalicios y gobiernos centralizados, el Hombre de las Leyes se concentró en la tarea menos glamurosa, aunque más esencial: la fundación de la República sobre la base de la Constitución y la separación de poderes. Su legado nos recuerda que una Nación fuerte no depende de un líder mesiánico.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>Por Mar Candela</p>



<figure class="wp-block-image size-large is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="576" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/16153311/museo-1024x576.jpg" alt="Diego Fonnegra, el guardián de la memoria de Francisco de Paula Santander" class="wp-image-122498" style="width:36px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/16153311/museo-1024x576.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/16153311/museo-300x169.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/16153311/museo-768x432.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/16153311/museo-1536x864.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/16153311/museo.jpg 1600w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption">Hoy, en una ciudad donde los museos suelen tener amplia visibilidad, este espacio parece contar con menos aliados y divulgadores. Me pregunto por qué. ¿Será que la historia contada desde lo íntimo, desde lo familiar, necesita nuevos caminos para ser escuchada?

Lo cierto es que este museo ofrece una experiencia distinta: la de la memoria tejida con afecto, paciencia y compromiso. Por eso, esta columna es una invitación a quienes aman la historia, la educación y la justicia, a acercarse a este lugar. A escuchar a Diego. A dejarse tocar por su relato. Porque cuidar la memoria también es cuidar el país.</figcaption></figure>



<p>En medio de la fiebre histórica y la constante tensión política que vive Colombia, hemos vuelto a caer en la trampa del maniqueísmo: o estás con Bolívar o estás contra él. Esta cruzada épica nos hace olvidar al arquitecto de la República, al &#8220;Hombre de las Leyes&#8221; que nos puso a funcionar: <strong>Francisco de Paula Santander</strong>. Necesitamos urgentemente equilibrar la balanza en la <strong>Nación</strong>.</p>



<p>Tuve la oportunidad de dialogar con <strong>Diego Fonnegra</strong> en dos ocasiones, y a través de esas conversaciones entendí que el verdadero campo de batalla no es el militar, sino el de la memoria. La <strong>Casa Museo Francisco de Paula Santander</strong> no está en el centro histórico, sino en la antigua <strong>Hacienda El Cedro</strong>, al nororiente de Bogotá (Carrera 7 No. 150-21). Es una casona campesina del siglo XVII, con estilo colonial andaluz, paredes de tapia pisada, que respira más de 400 años de historia de la Sabana. No es un museo estatal, sino un lugar íntimo, tejido a pulso por Diego y su familia, un claro ejemplo de resistencia patrimonial.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Diego Fonnegra, El guardián de la memoria del general Santander. Por Mar Candela " width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/crC0wsVk5GA?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<h3 class="wp-block-heading has-luminous-vivid-orange-background-color has-background">El Corazón Abierto de la Historia Viva</h3>



<p>El museo es el hogar de un legado que <strong>Diego Fonnegra, su custodio, y yo interpretamos</strong> como una necesidad histórica. Él, con más de 70 años, es el principal guardián. Su perfil como <strong>historiador, visionario y exfuncionario público</strong> que trabajó en la transformación de la Dirección de Turismo en el Instituto Distrital de Cultura y Turismo, da un peso especial a su labor de defensor del territorio y de la memoria. <strong>Su pasión es lo que desarma mi propio cinismo</strong> sobre la gestión de la memoria nacional. Es un lugar que está vivo, y gran parte de su magia reside en las <strong>maquetas vivientes</strong> que Diego, con su voz especial y profundamente conmovedora, hace viajar a todas las personas en el tiempo a la época.</p>



<p><strong>Parafraseando a Diego,</strong> él afirma con firmeza que todas las personas en Colombia necesitamos conocer esta otra memoria. Comprender que Simón Bolívar es una parte de la historia. Entender que <strong>Santander fue fundamental en la construcción de lo que hoy somos como Nación</strong>. Su preocupación es palpable: abre el corazón del museo a niños y jóvenes, profundamente preocupado por la falta de <strong>divulgadores serios</strong> de la historia y la memoria. Mantiene las puertas abiertas para encontrarse con quienes quieran realmente la historia completa del país.</p>



<h3 class="wp-block-heading has-luminous-vivid-orange-background-color has-background">La Batalla Grande: Instituciones vs. Caudillismo</h3>



<p>A raíz de mis dos conversaciones con Diego Fonnegra sobre el propósito del museo y su lucha por la memoria, <strong>yo interpreto y parafraseo su visión central</strong>: Colombia necesita a Santander ahora más que nunca. La narrativa histórica dominante, <strong>como me recalcó Diego</strong>, tiende a glorificar la gesta militar de Bolívar, el carisma, el sueño continental. Esta visión omite la obra civilista que le dio forma a la Gran Colombia.</p>



<p>Santander fue el constructor de nuestra institucionalidad. Mientras el Libertador soñaba con proyectos vitalicios y gobiernos centralizados, el <em>Hombre de las Leyes</em> se concentró en la tarea menos glamurosa, aunque más esencial: <strong>la fundación de la República sobre la base de la Constitución y la separación de poderes</strong>. Su legado nos recuerda que una <strong>Nación</strong> fuerte no depende de un líder mesiánico.</p>



<h3 class="wp-block-heading has-luminous-vivid-orange-background-color has-background">Feminismo Artesanal y la Memoria de las Mujeres</h3>



<p>Como ciudadana y como feminista, me intriga profundamente la historia detrás de los héroes, especialmente la de las mujeres que los rodearon. Me llena de ilusión que la Casa Museo sea una esquinita de historia que se ha mantenido con esfuerzo personal, familiar y social, a pesar de que ha tenido que difuminarse entre los intereses partidistas y los comerciales. <strong>Yo creo</strong> que nuestro deber es recobrar ese hábito de buscar la memoria.</p>



<p>Queremos conocer a esas otras mujeres que fueron claves, cuyos nombres están verificados en fuentes históricas. Es un ejercicio de <strong>Feminismo Artesanal</strong>, buscando los hilos de la historia que cosieron <strong>Manuela Antonia de Omaña y Rodríguez</strong> (su madre, nacida en 1768); su esposa, <strong>Sixta Pontón Piedrahita</strong>; y sus hijas, <strong>Clementina Santander Pontón</strong> y <strong>Sixta Tulia Santander Pontón</strong>. Ellas, aunque no se autodenominaban feministas, sí que lo fueron en sus roles, defendiendo y sosteniendo un legado que hoy podemos visitar.</p>



<p>La historia de Bolívar ya la conozco. Me intriga que tanto sea cierto y que tanto sea fantasía en la historia de las mujeres de la época, como pasó con las Ibáñez, vendidas por una novela con la fantasía del erotismo, sacando de contexto su gran valor en la historia de la <strong>Nación</strong>. Basta con escuchar a Diego Fonnegra para querer conocer más sobre esta parte esencial de la historia.</p>



<h3 class="wp-block-heading has-luminous-vivid-orange-background-color has-background">El Llamamiento: La Resiliencia de la Memoria</h3>



<p>Quiero como educomunicadora tener la oportunidad de conocer la otra historia y a esas mujeres que no se mencionan tanto. Esta columna es una invitación a la <strong>Resiliencia de la Memoria</strong>. Hago un llamado a <strong>todas las personas</strong>, especialmente a los estudiantes de historia, a proponer actividades educativas en este museo. Me encantaría ver a estudiantes de historia proponer actividades educativas que reactiven este espacio. Es un acto de <strong>justicia histórica</strong> y de <strong>justicia cognitiva</strong> darle a Santander el espacio que merece.</p>



<p>Acérquense a la Casa Museo Santander. Escuchen a Diego Fonnegra. Dejen que su relato detone nuevas preguntas. Cuidar la memoria del <strong>Organizador de la Victoria</strong> y el <strong>Padre de las Leyes</strong> es un acto de resistencia civil que nos enseña a valorar la República que construimos.</p>



<p>Para conocer de cerca el trabajo de Diego Fonnegra y la historia de la casona, puedes una  <a href="https://www.youtube.com/watch?v=OkeZyITC7gU">Entrevista con Diego Fonnegra: “El inquilino de la casona”</a>.</p>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Mar Candela</author>
                    <category>Putamente libre - Feminismo Artesanal</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=122497</guid>
        <pubDate>Sun, 16 Nov 2025 20:38:42 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Diego Fonnegra, el Guardián de la Memoria del General Santander: La Ley Frente a la Épica]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mar Candela</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>ПЕРЕМЕН (Cambios)</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/la-conspiracion-del-olvido/%d0%bf%d0%b5%d1%80%d0%b5%d0%bc%d0%b5%d0%bd/</link>
        <description><![CDATA[<p>Se analiza la evolución del aparato represivo de la Unión Soviética, desde sus orígenes históricos en la Revolución de 1917 hasta su colapso en 1991. Se enfoca un análisis en las instituciones clave que moldearon al Estado soviético, como la Cheka, el NKVD y la KGB, destacando cómo el uso sistemático del terror, fue fundamental para consolidar el poder y garantizar la supervivencia del régimen. A pesar de contar con un sistema de control altamente estructurado, estas organizaciones no lograron anticipar ni evitar la caída del régimen. Sin embargo, el colapso no puede atribuirse simplemente a una falla de estas instituciones. Mas bien podemos decir que el aparato represivo no desapareció, sino que evolucionó y persistió en la Federación Rusa bajo nuevas formas y nombres, pero manteniendo un modus operandi similar. El artículo busca responder cómo un sistema aparentemente sólido pudo colapsar y, al mismo tiempo, cómo sus mecanismos de represión lograron sobrevivir y adaptarse a un nuevo contexto político.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p></p>



<p></p>



<p>Por: Tomás Francisco Flórez Romero </p>



<figure class="wp-block-image alignleft size-large is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="1920" height="2560" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/06213125/tomasflorez-edited-scaled.jpg" alt="" class="wp-image-116645" style="width:205px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/06213125/tomasflorez-edited-scaled.jpg 1920w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/06213125/tomasflorez-edited-225x300.jpg 225w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/06213125/tomasflorez-edited-768x1024.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/06213125/tomasflorez-edited-1152x1536.jpg 1152w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/06213125/tomasflorez-edited-1536x2048.jpg 1536w" sizes="auto, (max-width: 1920px) 100vw, 1920px" /></figure>



<p><em>Internacionalista y jurista en formación en la Escuela Mayor de Nuestra Señora del Rosario, Tomás nos guía en un fascinante viaje a través del tiempo, explorando los hilos del poder, la seguridad y el autoritarismo. Con una prosa magistral, nos adentra en las entrañas del aparato de seguridad soviético y ruso: desde su pasado imponente, pasando por un presente incierto, hasta proyectar posibles escenarios futuros. Tomás Francisco es un ciudadano del mundo, formado para liderar. Y, sin duda, en un futuro cercano, estará llamado a gobernar.</em></p>



<p></p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p>El título de este artículo tiene una vasta profundidad política y social. ПЕРЕМЕН! o Хочу перемен! en ruso significa cambios o queremos cambios, así llevo por título una de las canciones insignias del grupo de post-punk y rock soviético -Кино-. Esta canción ha sido acreditada a numerosas causas en contra de los vastos sistemas autoritarios. Como ejemplo muy breve, tuvo protagonismo en el intento de golpe de estado a Mijaíl Gorbachov en 1991, la crisis constitucional rusa de 1993, cantada por opositores de Putin en Moscú en 2011 y no menos importante durante el Euromaidán de 2013 en Ucrania. Esta canción sigue siendo un himno de esperanza y lucha contra el totalitarismo. </p>
</blockquote>



<p>Desde el Kremlin hasta los vastos llanos de Ucrania; del desierto abrasador que envuelve el aeródromo de Baikonur (pieza clave del programa espacial soviético) hasta Vladivostok y la remota provincia de Kamchatka. Quince repúblicas, 22,4 millones de kilómetros cuadrados y 285 millones de habitantes: eso era la Unión Soviética, y aún había más. En el corazón, Moscú, y en su centro, el imponente edificio de Lubianka, sede del temido NKVD, más tarde transformado en la omnipresente KGB. Es fácil imaginar el caos, la paranoia y el desorden burocrático que se habrán entretejido en sus pasillos. Largos muros, ventanas opacas, expedientes acumulados y agentes (hombres, mujeres, civiles encubiertos) encargados de vigilar, escuchar e intervenir en cada rincón del vasto territorio soviético.</p>



<p>Todo este entramado de control tenía ecos de una distopía orwelliana: una maquinaria totalitaria donde Stalin ocupaba el lugar del <em>Hermano Mayor</em>, y la <em>Policía del Pensamiento</em> encontraba su reflejo en las redes de inteligencia del régimen. No se trataba solo de gobernar, sino de dominar el alma del ciudadano: imponer el miedo, fabricar la verdad y borrar cualquier margen para la duda. Fueron las décadas de vigilancia y redes de inteligencia impenetrables que forjaron las bases del miedo y la obediencia. Este modelo se derrumbó un 25 de diciembre de 1991, cuando un reformista con ideales jóvenes y una visión de apertura anunció en televisión el fin de la URSS. Su nombre: Mikhail Gorbachev. Si este sistema controlaba cada rincón del imperio, ¿cómo fue posible que se desplomara tan abruptamente en una noche cálida de navidad?</p>



<p></p>



<p>En el siglo XX, el imperio ruso no sabía qué hacer; estaba en crisis. La autarquía zarista de Nicolás II no pudo articular la salida de los problemas económicos y sociales que enfrentaba Rusia. La Primera Guerra Mundial agravó muchísimo más la situación: miles de soldados muertos, la moral de los ciudadanos estaba por el piso y hambrunas generalizadas llevaron a la susodicha revolución rusa.</p>



<p>En un abrir y cerrar de ojos, Vladímir Lenin se alzó como líder al derrocar, con el apoyo de los bolcheviques, algunos socialistas y liberales, la monarquía zarista. Así se proclamó la República Socialista Federativa Soviética de Rusia, más tarde conocida como la Unión Soviética. Entre 1917 y 1920, el país enfrentó una cruenta guerra civil, con los bolcheviques enfrentando a los contrarrevolucionarios, conocidos como los “blancos”. Fue en este contexto que surgió la necesidad de garantizar la consolidación y supervivencia del recién fundado Estado. No solo era momento de fortalecer la inteligencia, sino también de instaurar un sistema de seguridad riguroso. Para ello, el Partido Comunista creó la Cheka(ВЧК). Una organización encargada de perseguir a los autodenominados “enemigos del pueblo” y de ejercer vigilancia y control estatal sobre los individuos. Este fue el comienzo de la etapa de control autoritario que definiría a la Unión Soviética.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="576" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/06214046/red-terror-639684-1024x576.webp" alt="" class="wp-image-116646" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/06214046/red-terror-639684-1024x576.webp 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/06214046/red-terror-639684-300x169.webp 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/06214046/red-terror-639684-768x432.webp 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/06214046/red-terror-639684-1536x864.webp 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/06214046/red-terror-639684.webp 1600w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption">Fotografía de Cody Marsh, <a href="https://www.nationalgeographicla.com/fotografo/nat-geo-image-collection"><em>Nat Geo Image Collection</em></a></figcaption></figure>



<p>Solemos asociar la Noche de los Cuchillos Largos con la purga política liderada por el nazismo en 1934, pero esta tuvo un antecedente mucho menos conocido. El 18 de abril de 1918, más de mil agentes de una organización hasta entonces desconocida irrumpieron en más de 500 hogares de ciudadanos sospechosos de traición en Moscú. Esta organización desconocida era la Cheka.Durante esta redada masiva, todos los sospechosos fueron detenidos y varios terminaron en lo que será repetidamente mencionado en este artículo: el pabellón de fusilamiento. La Cheka comenzó con apenas 400 funcionarios, pero rápidamente se transformó en un aparato represivo de gran escala, superando los 2.000 agentes en poco tiempo. Con la consolidación de esta organización aparece un personaje clave: León Trotski, uno de los principales arquitectos de la Revolución Rusa y del Ejército Rojo. Él mismo advirtió que el terror adoptaría formas extremas para proteger la revolución. Irónicamente, fue ese mismo terror el que acabaría por devorarlo.</p>



<p>En esta maquinaria de represión, ningún ciudadano estaba a salvo, ni siquiera los mayores de ocho años, quienes podían ser fusilados por “delitos contra el pueblo”. La Cheka no se limitó a aplicar la violencia: llevó las atrocidades humanas al límite. Prisioneros eran sometidos a torturas tan inhumanas como verterles agua helada sobre el cuerpo a temperaturas bajo cero, transformándolos literalmente en estatuas de hielo en los ambientes del frio soviético. Para muchos, la opción “más piadosa” era recibir una bala de 7.62×54mm en la cabeza: o mejor llamado, ser fusilado. Lenin sostenía con frialdad que no debía temblar la mano al fusilar a miles si eso significaba salvar la revolución. Para él, la violencia era una herramienta legítima del Estado revolucionario. Décadas más tarde, esas mismas palabras fueron calcadas por Ernesto “Che&#8221; Guevara, en su discurso ante la ONU en 1964, donde afirmaba sin titubeos: <em>&#8220;Sí, hemos fusilado; fusilamos y seguiremos fusilando mientras sea necesario.&#8221;</em></p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="800" height="450" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/06214306/che.jpg" alt="" class="wp-image-116647" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/06214306/che.jpg 800w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/06214306/che-300x169.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/06214306/che-768x432.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px" /><figcaption class="wp-element-caption">Tomado de <em>Archivo Centro de Estudios Che Guevara</em></figcaption></figure>



<p>Antes de abordar la evolución de la Cheka, es fundamental recordar que esta organización fue el punto de partida del llamado Terror Rojo. El historiador estadounidense William Henry Chamberlin ofreció una estimación moderada, —si se permite el sarcasmo— de 50.000 personas ejecutadas por esta temida institución solo durante el periodo de la Guerra Civil Rusa. Un número escalofriante que, para muchos estudiosos, se queda corto frente a la verdadera magnitud del terror desatado.</p>



<p></p>



<p>La Cheka pasó en 1922 a llamarse la OGPU (ОГПУ), o Dirección Política Unificada del Estado. Era más de lo mismo, pero con otro nombre y mucho peor. En esta organización se introdujeron los famosos campos de trabajo forzado: los Gulags. Tras la muerte de Lenin en 1924, Trotsky intentó posicionarse como uno de los líderes del Partido Comunista. Su adversario era Joseph Stalin. Trotsky fue expulsado del partido comunista por su oposición y crítica al modelo que promovía Stalin, y fue forzado al exilio: primero en Kazajistán, luego en Turquía y finalmente en México.</p>



<p>La OGPU pasó a llamarse el NKVD (НКВД), o Comisariado del Pueblo para Asuntos Internos. Durante 30 años, el NKVD inició una campaña para erradicar a todos los opositores políticos y enemigos del Estado. Stalin ya estaba consolidado como líder de la URSS. Se materializó una conspiración para asesinar a Trotsky en México. El 20 de agosto de 1940, Trotsky fue embestido por Ramón Mercader, un agente soviético y comunista español entrenado por el NKVD. Es curioso que Trotsky ayudó a construir el aparato autoritario y militarizado del Estado soviético, incluyendo la fuerte represión de opositores. Pero cuando perdió la lucha interna, ese mismo aparato se volvió contra él. Podemos encontrar un caso similar en Cuba con Camilo Cienfuegos, quien lideró la revolución junto a su copartidario Fidel Castro. Cienfuegos desapareció en un supuesto accidente aéreo, tras lo cual se ha especulado que Castro se habría sentido amenazado por la influencia de Cienfuegos en el contexto de la consolidación y conservación de su poder.</p>



<p>Los regímenes autoritarios, especialmente los de corte comunista, tienden a presentar patrones similares, aunque muchos defensores de la política moderna lo nieguen o lo atribuyan al argumento barato de que estos modelos eran sinónimo de &#8220;comunismo no verdadero&#8221;. Los regímenes totalitarios no se definen únicamente por cómo articulan sus organismos de control sobre el pueblo y la seguridad, sino también por cómo manipulan la información. Stalin se centró, entre otras cosas, en borrar a Trotsky no solo de la política, sino de la historia misma. Podríamos resumir esta lógica totalitaria con una célebre máxima de George Orwell: <em>&#8220;Quien controla el pasado, controla el futuro; y quien controla el presente, controla el pasado.&#8221; </em>Cosa que intentó Stalin, que, por beneficio de la historia, fracasó.</p>



<p>Entre las décadas de 1930 y 1940, Stalin logró perfeccionar su aparato represivo, lo que dio paso a las temidas purgas estalinistas. El historiador Yuval Noah Harari, en su libro <em>Nexus</em>, relata que hacia 1930 aproximadamente un 10% del total de 144.000 oficiales del Ejército Rojo fueron enviados al pabellón de fusilamiento. Las cifras exactas, según el autor, son alarmantes: 154 de 186 comandantes de división (83%), ocho de nueve almirantes (90%), trece de quince generales del ejército (87%) y tres de cinco mariscales (60%) fueron eliminados por orden del régimen, cayendo en las garras del NKVD.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="768" height="415" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/06214633/SovietArmy72jsqz1xmz031-768x415-1.jpg" alt="" class="wp-image-116648" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/06214633/SovietArmy72jsqz1xmz031-768x415-1.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/06214633/SovietArmy72jsqz1xmz031-768x415-1-300x162.jpg 300w" sizes="auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px" /><figcaption class="wp-element-caption">Tomado de <em>Amboy Guardian</em></figcaption></figure>



<p>Por parte de los líderes del partido, la suerte no fue mucho mejor que la de los oficiales del Ejército Rojo. Un tercio de los antiguos bolcheviques —militantes afiliados al partido antes de 1917 y artífices de la revolución— no sobrevivieron a la represión. De los treinta y tres hombres que conformaban el Comité Central en 1917, catorce fueron fusilados (42%). De los 139 miembros del Comité Central del Partido en 1934, se eliminaron noventa (alrededor del 70%). Solo un 2% logró evitar la ejecución y participó en el Congreso del Partido en 1939. Guénrij Yagoda fue el encargado de llevar a cabo las purgas y ejecutar los asesinatos al mando del NKVD. Como no podía ser de otra manera, fue ejecutado en 1938. Lo reemplazó Nikolai Yezhov, quien en tan solo dos años encarceló y mandó al paredón a millones de personas antes de, podrá usted adivinarlo, correr la misma suerte: ser ejecutado. De los treinta y nueve generales originales del NKVD tras la Segunda Guerra Mundial, solo dos vivieron para contarlo. El destino de los demás, es fácil de pronosticar: fusilamiento. &nbsp;Podemos afirmar sin temor a exagerar que ser director del NKVD, ¡era uno de los empleos más letales del mundo!</p>



<p>Es increíble repasar los eventos de la Segunda Guerra Mundial y recordar que los soviéticos emergieron como vencedores. El estalinismo, en ese sentido, fue uno de los sistemas políticos más eficaces jamás diseñados: logró imponer el control total incluso si para ello hubo que aniquilar a los suyos, digno todo de un régimen comunista. El asesinato masivo de oficiales del Ejército Rojo probablemente explique el desastroso desempeño militar soviético en 1941. Pero claro, también fue la fórmula perfecta para que a nadie se le ocurriera rebelarse contra el régimen de Stalin. Qué curioso: el poderío soviético no solo aplastaba al enemigo, sino también —y con el mismo entusiasmo— a sus propios soldados.</p>



<p>Para comprender completamente la red estalinista y el absurdo protagonismo del NKVD, es imprescindible conocer la historia de Pavel Rychagov, piloto y comandante en jefe de la Fuerza Aérea Soviética, condecorado con la Orden de Lenin. Durante la era de Stalin, la URSS se industrializó a un ritmo vertiginoso, pero esa industria estaba dirigida, en gran medida, por la negligencia y la incompetencia. Innumerables accidentes marcaron la historia industrial soviética —uno particularmente grave ocurrió en 1986, al que se discutirá más adelante—. El apartado aeronáutico soviético distaba mucho de ser eficiente: las aeronaves de combate eran mal diseñadas y defectuosas. Rychagov, un hábil piloto con experiencia en el frente (combatió tanto en la Guerra Civil Española como en los primeros años de la Segunda Guerra Mundial) se atrevió a confrontar a Stalin y, sin titubeos, declaró: <em>&#8220;Volar aviones soviéticos es como volar ataúdes.&#8221; </em>Dos días después de esta denuncia, Rychagov fue arrestado bajo cargos de conspiración antisoviética. Su esposa también fue detenida, acusada de tener supuestos vínculos trotskistas que la conectaban con una red de conspiradores militares. Para sorpresa de nadie en aquel contexto, el 28 de octubre de 1941 ambos fueron ejecutados.</p>



<p></p>



<p>El NKVD pasó por diferentes denominaciones hasta convertirse en el Comité para la Seguridad del Estado, más conocido como KGB (КГБ), desempeñando un papel crucial durante la Guerra Fría. Con este giro geopolítico, sus funciones se transformaron, ampliándose hacia un espectro mucho más internacional. La KGB se enfocó particularmente en el contraespionaje y el robo de tecnología occidental más allá de sus habituales procedimientos de control totalitario a los individuos soviéticos. Un ejemplo bastante particular fue el desarrollo del Tupolev TU-144, un avión supersónico de pasajeros extrañamente similar al Concorde de fabricación europea, uno de los espías encargados de traficar información fue arrestado por autoridades occidentales en 1977, su nombre Serguei Fabiev, condenado a 20 años de prisión. Esta aeronave tuvo la extraordinaria oportunidad de deshacerse en pleno show aéreo de París en 1973, mostrando la supremacia soviética de los malos diseños y la desatención de la industria. La carrera espacial también se vio influida por estas prácticas. Las cápsulas iniciales del programa Soyuz guardaban un enorme parecido con sus contrapartes estadounidenses. Un ejemplo aún más evidente fue el Burán, el transbordador espacial soviético que, tanto en su diseño como en su tecnología, era prácticamente idéntico a los transbordadores desarrollados por la NASA.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="861" height="571" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/06215825/tu144.jpg" alt="" class="wp-image-116649" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/06215825/tu144.jpg 861w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/06215825/tu144-300x199.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/06215825/tu144-768x509.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 861px) 100vw, 861px" /><figcaption class="wp-element-caption">Tomado de <em>Radio Europa Libre</em></figcaption></figure>



<p>Durante el transcurso de la Guerra Fría, la KGB se consolidó como la institución con mayor despliegue internacional de espías. Un claro reflejo de su participación exterior se dio en la revolución húngara de 1956, una revuelta popular que fue aplastada por completo por el Ejército Rojo. El 29 de octubre de ese mismo año el líder militar de Hungría respondió con una negociación diplomática con el estado soviético, el líder fue removido un día después por la KGB. Este episodio se repitió nuevamente en 1969 con la insurrección de Checoslovaquia. La participación de la KGB en el control totalitario fue conocida como la segunda ola del terror rojo<strong>,</strong> un periodo caracterizado por la expansión del miedo y la represión más allá de las fronteras soviéticas. Este clima de tensión incluso se reflejó en la política estadounidense, donde el senador Joseph McCarthy, impulsado por una profunda paranoia anticomunista, comenzó a denunciar indiscriminadamente a funcionarios en Washington, acusándolos de ser espías comunistas ante el Senado. Se estima que más de 10.000 personas perdieron sus empleos y dando un resultado de al menos cien personas bajo las rejas.</p>



<p>El poder consolidado de la KGB no tenía comparación. En 1964, el secretario general de la URSS, Nikita Khrushchev, atravesaba una fuerte pérdida de apoyo político tras proponer un alejamiento del modelo estalinista. A esto se sumó su manejo fallido durante la Crisis de los Misiles en Cuba, que debilitó aún más su imagen. En ese contexto, Vladímir Semichastny, entonces jefe de la KGB jugó un papel clave en promover su destitución. El 13 de octubre, Khrushchev fue sorprendido en el aeropuerto de Vnukovo por Semichastny y otros altos funcionarios de la cúpula; fue llevado al Kremlin y, en cuestión de 24 horas, presentó su renuncia voluntaria al cargo. El control de esta agencia no fue menor en Afganistán, influyendo significativamente en el dominio político de este territorio. Para sorpresa de la KGB, Hafizullah Amin tomó el control del país; era menos susceptible al control soviético y mantenía comunicación regular con el gobierno estadounidense. Eventualmente, la KGB lo calificó como un espía americano y, durante la Operación Tormenta-333, fue eliminado. Esta operación abrió las puertas a la conocida guerra soviético-afgana.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="600" height="400" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/06220244/Chernobyl_Rooftop-1.jpg" alt="" class="wp-image-116650" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/06220244/Chernobyl_Rooftop-1.jpg 600w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/06220244/Chernobyl_Rooftop-1-300x200.jpg 300w" sizes="auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px" /><figcaption class="wp-element-caption">Tomado de Igor Kostin / <em>Novosti Press Agency</em></figcaption></figure>



<p>El 26 de abril de 1986 ocurrió el desastre nuclear por la ya mencionada negligencia del entramado estatal soviético en Chernóbil. Este accidente fue encubierto no solo por el aparato de inteligencia soviético, sino por todo el complejo estatal. Se suprimieron todas las noticias sobre el accidente, subestimando su gravedad tanto, para los ciudadanos soviéticos, como para la comunidad internacional. La prioridad de las autoridades no fue la evacuación inmediata, sino evitar la difusión de la información. Se cortaron las líneas telefónicas y se comunicó a los empleados de la planta nuclear que no se trataba de un desastre nuclear, por lo que se prohibió la evacuación, no solo de los trabajadores, sino también de los habitantes de la cercana ciudad de Prípiat. Este actuar tuvo un costo enorme en la salud de millones de personas en Ucrania, Bielorrusia y Rusia, costo que hoy en día se sigue pagando. Ningún ciudadano soviético se atrevió a cuestionar o intervenir, pues cualquier gesto de ese tipo podía terminar con la visita poco agradable de algún funcionario estatal en su hogar. Nuevamente, el historiador Yuval Noah Harari relata una anécdota personal cuando visitó Chernóbil como turista: su guía le dijo que “los occidentales estamos acostumbrados a que las preguntas traen respuestas, pero los ciudadanos soviéticos crecieron con la idea de que las preguntas traen problemas”.</p>



<p></p>



<p>La década de los 80 estuvo marcada por el ascenso de una figura política clave en la Unión Soviética: Mijaíl Gorbachov. Sus reformas, conocidas como Glásnost (transparencia) y Perestroika (reestructuración), generaron una evidente incomodidad entre las cúpulas más conservadoras del Estado soviético. A finales de los 80, el tablero geopolítico cambió drásticamente. En Polonia, Wojciech Jaruzelski dejó el poder, abriendo paso a una transición democrática influenciada, en parte, por el movimiento obrero Solidaridad y el impulso simbólico del Papa Juan Pablo II. Mientras tanto, en 1987, el presidente estadounidense Ronald Reagan se dirigía enérgicamente a Gorbachov frente a la puerta de Brandeburgo, proclamando: <em>“Mr. Gorbachev, tear down this wall!”</em> (“¡Señor Gorbachov, derribe este muro!”). Ni la Statsi ni la KGB pudieron anticipar que, apenas dos años después, el 9 de noviembre de 1989, el muro de Berlín caería, marcando el principio del fin para la Guerra Fría.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="760" height="507" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/06220544/reaganpaul.jpg" alt="" class="wp-image-116651" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/06220544/reaganpaul.jpg 760w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/06220544/reaganpaul-300x200.jpg 300w" sizes="auto, (max-width: 760px) 100vw, 760px" /><figcaption class="wp-element-caption">Tomado de <em>National Catholic Registrer</em></figcaption></figure>



<p>Era evidente: la URSS ya no estaba haciendo las cosas bien, y para muchos en el aparato soviético, Gorbachov parecía estar jugando a favor de Occidente. En agosto de 1991, Vladimir Kryuchkov, entonces director de la KGB encabezó un intento de golpe de Estado contra Gorbachov. El objetivo era claro: recentrar el poder en manos del Estado soviético y frenar las reformas que amenazaban la estructura tradicional del régimen. Sin embargo, el golpe fracasó apenas dos días después de haberse iniciado. Este intento fallido marcó la caída definitiva del aparato de control e inteligencia que la KGB había representado durante décadas. Fue, en definitiva, la estrepitosa caída del poder soviético.</p>



<p>La inteligencia soviética no logró prever cómo la combinación de factores económicos, políticos y sociales acabaría superando incluso al más robusto aparato represivo del Estado. Pero ¿realmente fue así? Un artículo del politólogo japonés Sanshiro Hosaka ofrece una perspectiva diferente: argumenta que la KGB, lejos de ser una víctima del colapso, supo adaptarse e incluso aprovecharse de la apertura económica. Durante la Perestroika, el aparato de inteligencia comenzó una transformación silenciosa, modernizando sus métodos y ajustándose a un entorno cada vez más liberal. Parte de este cambio repentino de sistema fue la infiltración de agentes en empresas y organizaciones civiles, lo que facilitó la creación de sociedades conjuntas con actores extranjeros y permitió una supervisión más cercana de los contratos comerciales. En este proceso, la KGB dejó de actuar únicamente a través de la represión directa para ejercer una influencia estratégica dentro del nuevo sistema capitalista.</p>



<p>Es cierto que la URSS colapsó, pero el imaginario del imperio ruso persistió a través de la Federación Rusa, con un territorio más reducido, sí, pero con una continuidad institucional más profunda de lo que muchos creen. La KGB no desapareció: se transformó en el FSB, su sucesor por derecho divino, que mantiene muchas de las funciones, métodos y estructuras de control político e inteligencia que definieron al aparato soviético. El nombre cambió, pero la lógica del poder persiste. La KGB sigue ahí, solo que ahora habita un cuerpo distinto.</p>



<p></p>



<h5 class="wp-block-heading">Bibliografía</h5>



<p>Carr, E. H. (1958). <em>The Origin and Status of the Cheka.</em></p>



<p>Chamberlin, W. H. (1935). <em>The Russian Revolution 1917–1921.</em> Londres: he Macmillan Company.</p>



<p>Harari, Y. N. (2024). <em>Nexus.</em></p>



<p>Hosaka, S. (2023). Chekists Penetrate the Transition Economy: The KGB’s Self-Reforms during. <em>Johan Skytte Institute of Political Science</em>.</p>



<p>ONU.ORG. (2012, Agosto 17). <em>Discurso pronunciado por Ernesto Che Guevara</em>. Retrieved from Naciones Unidas : https://www.un.org/content/es/_vidout/video740.shtml</p>



<p>Orwell, G. (1949). <em>1984.</em></p>



<p>Reagan, R. (2007). <em>National Archives </em>. Retrieved from https://www.archives.gov/publications/prologue/2007/summer/berlin.html</p>
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        <author>Ramón García Piment</author>
                    <category>La conspiración del olvido</category>
                    <category>Política</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=116643</guid>
        <pubDate>Sat, 07 Jun 2025 03:16:17 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[ПЕРЕМЕН (Cambios)]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Ramón García Piment</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Memoria Dibujada, exposición de cómic</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/liarte-dialogo-sobre-arte/memoria-dibujada-exposicion-de-comic/</link>
        <description><![CDATA[<p>La exposición Memoria Dibujada se puede ver en el pabellón de España en la Feria del Libro de Bogotá 2025. Comisariada por Antonio Monegal, rinde homenaje a la contribución del arte del cómic a la recuperación de la memoria histórica en España. Para ello, se presenta una selección de libros que representan algunos de los [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>La exposición <strong>Memoria Dibujada</strong> se puede ver en el pabellón de <strong>España </strong>en la <strong>Feria del Libro de Bogotá</strong> 2025.</p>



<p>Comisariada por Antonio Monegal, rinde homenaje a la contribución del <strong>arte del cómic</strong> a la recuperación de la <strong>memoria</strong> histórica en <strong>España</strong>. </p>



<p>Para ello, se presenta una selección de libros que representan algunos de los hitos más emblemáticos de las narrativas gráficas sobre la <strong>Guerra Civil</strong>, el exilio y los deportados a campos de concentración, la posguerra y la <strong>Dictadura</strong>, hasta la transición democrática.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Memoria Dibujada, exposición de cómic" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/jILEtqUkqdI?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p>El <strong>cómic</strong> ha sido un medio que ha hecho llegar a un público amplio, a veces a través de la ficción y otras mediante el testimonio y la documentación, las voces y experiencias olvidadas de aquel período.</p>



<p>Se exponen, por orden cronológico de la primera edición, selecciones de Carlos Giménez, ‘36-39 Malos tiempos’ (2007-09), Antonio Altarriba, ‘El arte de volar’ (2009), Sento Llobell, ‘Dr. Uriel’ (2017), Ana Penyas, ‘En transición’ (2017), Carlos Hernández y Ioannes Ensis, ‘Deportado 4443’ (2017), Javier de Isusi, Asylum<br>(2017), Ximo Abadía, ‘Frank’ (2020), Teresa Valero, ‘Contrapaso’ (2021) y Paco Roca, ‘El abismo del olvido’ (2023).</p>



<p>liartedialogosobrearte@gmail.com – @LiarteconArte   </p>
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        <author>Lilian Contreras Fajardo</author>
                    <category>Liarte: diálogo sobre arte</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=115537</guid>
        <pubDate>Tue, 06 May 2025 17:43:46 +0000</pubDate>
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            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>125 años de la muerte  de Luis A. Robles, primer ministro negro de Colombia. @mincultura en deuda</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/125-anos-de-la-muerte-de-luis-a-robles-primer-ministro-negro-de-colombia-mincultura-en-deuda/</link>
        <description><![CDATA[<p>El 22 de septiembre de 1899 murió el ilustre guajiro (nacido en Camarones, corregimiento de Riohacha), abogado rosarista, líder del liberalismo en el Congreso de la República. Su Casa-Museo está en ruinas, pese a Ley 570 de 2000. Un hecho que ilustra la importancia política de Luis Antonio &#8220;El Negro&#8221; Robles Suárez en las últimas [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>El 22 de septiembre de 1899 murió el ilustre guajiro (nacido en Camarones, corregimiento de Riohacha), abogado rosarista, líder del liberalismo en el Congreso de la República. Su Casa-Museo está en ruinas, pese a Ley 570 de 2000.</p>



<p>Un hecho que ilustra la importancia política de Luis Antonio &#8220;El Negro&#8221; Robles Suárez en las últimas dos décadas del siglo XIX.</p>



<p>&#8220;En septiembre de 1894 muere Rafael Núñez, presidente titular ausente. Gobierna el vicepresidente Miguel Antonio Caro. Luis Antonio Robles —primer ministro negro, en 1876— es el único representante del liberalismo en el Congreso.</p>



<p>Un representante hace el elogio de Núñez y ataca al régimen liberal. Robles sustenta “la tesis radical sobre la traición de Núñez”, según Tomás Rueda Vargas, y anuncia su voto negativo al proyecto de honores.</p>



<p>Fidel Cano, pese al riesgo de suspensión y multa a El Espectador, editorializó que Robles interpretó con “su habitual fidelidad el deber y el sentimiento de sus copartidarios, al no suscribir las expresiones de duelo (…) estamos seguros de que su voto ha sido tan firme cuanto moderada y respetuosamente dado”. </p>



<p>Indalecio Liévano acusó a Robles de diatriba y calumnia, pero <strong>Jacobo Pérez Escobar, </strong>su biógrafo, encontró evidencia que dio la razón a Fidel Cano&#8221;. (Tomado de <a href="https://www.elespectador.com/colombia/mas-regiones/historia-para-la-afrocolombianidad-article-347959/">Daniel Mera Villamizar</a>).</p>



<p>Había sido colegial del Colegio Mayor del Rosario en 1871, la máxima distinción, que requiere ser buen estudiante, líder e íntegro. </p>



<p>Desde 2010 hay una placa de mármol en el Rosario que le rinde honores, al lado de la de Rafael Uribe Uribe (gestionada por la Fundación Color de Colombia). </p>



<figure class="wp-block-pullquote"><blockquote><p>&#8220;<strong>Luis A. Robles</strong>, 1849-1899<br>colegial, doctor en jurisprudencia<br>catedrático y servidor de la república<br>su vida y obra ejemplares<br>enseñan que la sangre afrocolombiana<br>nutre las raíces de la patria&#8221;.</p><cite>Epígrafe en la placa de honor en la Universidad del Rosario, en Bogotá, redactada por <strong>Luis Enrique Nieto</strong>, entonces secretario general del Claustro. </cite></blockquote></figure>



<p>La inscripción en mármol en el Rosario hace alusión a uno de los discursos más citados del Congreso de la República. Un representante le gritó “negro” como insulto a Luis Antonio Robles, mientras este intervenía. Hubo un silencio.</p>



<p><em>“Esta sangre, la misma de mi raza, sirvió también en la guerra magna para fecundar el árbol de la libertad. </em></p>



<p><em>En la obra de la independencia ni la sangre de los negros escaseó, ni los blancos la hubieran repudiado como innecesaria. </em></p>



<p><em>Sí, pertenezco a la raza redimida por la República, y mi deber es servirle a la que volvió pedazos el yugo secular”</em>, respondió, arrancando atronadores aplausos, un hecho relevante. </p>



<p>Sirva esta introducción para generar interés en la figura de Luis A. Robles y su significado en la historia política y social de Colombia.  Secretario del Tesoro (ministro) de Aquileo Parra en 1876. </p>



<h2 class="wp-block-heading">La Casa-Museo Robles, en ruinas</h2>



<p>El estado de la Casa Robles, en su natal Camarones, es una afrenta a la memoria de uno de los dos héroes afrocolombianos más importantes del siglo XIX. El otro es <strong>José Padilla</strong>, héroe naval de la guerra de independencia, también guajiro. Para colmo, el busto de Robles en bronce fue robado hace 18 meses.</p>



<p>La Casa está lejos de cumplir lo ordenado por el artículo segundo de la Ley 570 de 2000:</p>



<p><em>“Autorízase al Gobierno Nacional, para que, en justicia a su obra rinda honores a su memoria, convirtiendo en monumento nacional la casa que vio su nacimiento, la que funcionará como Casa de la Cultura, Biblioteca y Centro de Capacitación, financiado y administrado por el Ministerio de Cultura o por la institución que el Ministerio asigne en coordinación con las autoridades departamentales y locales”.</em></p>



<p>Y también está lejos de ser una Casa-Museo como corresponde.</p>



<p>El expresidente del Congreso y exministro <strong>Amylkar Acosta Medina</strong>, proponente de la Ley 570 de 2000, ha hecho un llamado a las autoridades:</p>



<p>&#8220;Es deplorable el estado en el que está hoy, que cumple 125 años de su deceso, la casa-museo en donde nació Luis Antonio, el Negro Robles, en su natal Camarones, en medio del olvido, la dejadez y la desidia.</p>



<p>Está a punto de caerse, no hay quien la vigile, por ello se robaron su busto, nadie le da mantenimiento, no cuenta con batería de baño y aseo. El desgreño es total. </p>



<p>Quiero llamar la atención, para evitar que lo que amenaza ruina se convierta en la crónica del colapso anunciado de la que fue declarada Monumento Nacional por mi Ley 570 de 2000, mediante la cual se le rindieron honores. No hay derecho!&#8221;</p>



<p>*Trazador misional de esta publicación de <strong>Fundación Color de Colombia:</strong> <strong>Línea estratégica 1:</strong>  <em>Reconocimiento, cultura e integración.</em> <strong>Programa:</strong> <em> Memoria histórica de los afrocolombianos en la modernidad nacional. </em></p>
]]></content:encoded>
        <author>Fundación Color de Colombia</author>
                    <category>República de colores</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=105729</guid>
        <pubDate>Sun, 22 Sep 2024 22:16:55 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[125 años de la muerte  de Luis A. Robles, primer ministro negro de Colombia. @mincultura en deuda]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Fundación Color de Colombia</media:credit>
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        <title>La fascinante historia de unos primos muy especiales</title>
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        <description><![CDATA[<p>La Teoría de Números es el área de las matemáticas en la que abundan los problemas de fácil comprensión y difícil solución, y frecuentemente esos problemas involucran a los números primos o sea a los enteros mayores que 1, que solo son divisibles por 1 y por sí mismos. Estos números se convierten en los [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[<p>La Teoría de Números es el área de las matemáticas en la que abundan los problemas de fácil comprensión y difícil solución, y frecuentemente esos problemas involucran a los números primos o sea a los enteros mayores que 1, que solo son divisibles por 1 y por sí mismos. Estos números se convierten en los protagonistas de grandes retos, por eso la fascinación por los números primos, y en general por las curiosidades que ellos ofrecen y las relaciones que guardan, ha sido una constante en la historia de las matemáticas.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p>Así por ejemplo, la conjetura de Goldbach, planteada en 1742, aún no ha podido ser demostrada ni refutada y lo que esta afirma se expresa en una sencilla frase: “todo número par mayor que 2 puede escribirse como suma de dos números primos”. Hasta una exitosa novela titulada <i>El tío Petros y la conjetura de Goldbach</i>, escrita por el griego Apostolos Doxiadis, publicada en 1992, ha tenido como argumento central este problema. Vale la pena agregar que como una estrategia publicitaria, los editores de esta obra (Bloomsbury en Estados Unidos y Faber y Faber en Reino Unido) anunciaron que se daría un premio de un millón de dólares a cualquiera que consiguiera demostrar la conjetura dentro de los dos años siguientes a su publicación, premio que nunca fue reclamado.</p>
<p>Esta vez quiero compartir con los lectores justamente una de esas bellas historias en torno a los números primos, y quiero empezar por recordar al monje y matemático francés Marin Mersenne (1588-1648) a quien se le conoce hoy principalmente por los llamados «números de Mersenne», obtenidos de la fórmula que arroja números enteros de una unidad menor que una potencia entera positiva de 2, es decir números de la forma:</p>
<p><i>M</i><i><sub>n</sub></i><i> = 2</i><i><sup>n</sup></i><i> &#8211; 1, <span class="Apple-converted-space">  </span>n = 1(1)…</i></p>
<p>o sea<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p><i>1, 3, 7, 15, 31, 63, …</i></p>
<p>Dentro de ese conjunto de números cobran especial interés, como es de esperarse, los que son primos, es decir solo algunos de los antes listados:</p>
<p>3, 7, 31, …</p>
<p>A mediados del siglo XVII, más exactamente en 1644, Mersenne conjeturó que cuando <i>p </i>es un número primo, entonces el correspondiente número de Mersenne <i>M</i><i><sub>p<span class="Apple-converted-space">  </span></sub></i>también es primo, lo cual resultó ser falso, como veremos. Pero la conjetura tomó fuerza especialmente animados los matemáticos en el hecho de que ya en 1588 el italiano Pietro Cataldi había demostrado que<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p><i>2</i><i><sup>19</sup></i><i> – 1 = 524287<span class="Apple-converted-space"> </span></i></p>
<p>es primo, estableciendo un récord para su época.</p>
<p>Los primos de Mersenne y especialmente su conjetura se convirtió en un reto. Había que demostrarla o refutarla. La mayoría de los matemáticos de la época se inclinaba más por su demostración, teniendo en cuenta que el propio Mersenne había afirmado que ya la había comprobado para todos los primos, hasta un primo muy grande, refiriéndose al número primo 67, con lo cual, según sus extensos cálculos aritméticos, el número</p>
<p><i>M</i><i><sub>67 </sub></i><i>= 2</i><i><sup>67</sup></i><i> – 1</i></p>
<p>era un número primo.</p>
<p>Pero a mediados del siglo XIX apareció un brillante matemático francés llamado Édouard Lucas, famoso por haber definido la conocida “Sucesión de Lucas”, denotada por medio de <i>{L</i><i><sub>n</sub></i><i>}</i> y definida en forma recursiva por:</p>
<p><i>L</i><i><sub>1</sub></i><i> = 1, <span class="Apple-converted-space">  </span>L</i><i><sub>2</sub></i><i> = 3,<span class="Apple-converted-space">  </span>L</i><i><sub>n</sub></i><i> = L</i><i><sub>n-1</sub></i><i> + L</i><i><sub>n-2<span class="Apple-converted-space"> </span></sub></i><i> si n ≥ 3.<span class="Apple-converted-space"> </span></i></p>
<p>Los términos de esta sucesión se llaman “números de Lucas”:</p>
<p><i>1, 3, 4, 7, 11, …<span class="Apple-converted-space"> </span></i></p>
<p>y al igual que ocurre con la sucesión de Fibonacci, esta sucesión conduce a unas sorprendentes relaciones con el número de oro <i>φ</i>, pero ese es un tema para otro artículo.</p>
<p>Volvamos a Lucas, quien se destacaba por ser además un hábil calculista. Él no confió en los cálculos y afirmaciones que Mersenne había hecho desde hacía más de dos siglos y que ya nadie ponía en duda, y se encargó de demostrar, en 1867, que Mersenne estaba equivocado y que su conjetura era falsa, pues el número <i>M</i><i><sub>67  </sub></i>no es un número primo como había afirmado Mersenne. Pero Lucas tuvo también un gesto de generosidad para honrar la memoria de Mersenne y se encargó de comprobar que sí hay números primos de Mersenne aún más grandes; fue así como demostró que el número</p>
<p><i>M</i><i><sub>127 </sub></i><i>= 2</i><i><sup>127</sup></i><i> – 1</i></p>
<p>es un número primo de Mersenne. Este número, de 39 dígitos, conserva un récord: continúa siendo el mayor primo descubierto mediante cálculos manuales.</p>
<p>Pero la prueba que dio Lucas para afirmar que el número de Mersenne <i>M</i><i><sub>67</sub></i><sub><span class="Apple-converted-space">  </span></sub>no era primo, como se creía, tampoco había dejado contentos del todo a los matemáticos, pues él lo demostró de manera indirecta, probando que debía tener divisores distintos a 1 y a sí mismo, pero sin encontrarlos y exhibirlos. En este punto vale aclarar que la magia que encierran los números primos también se transmite a los números compuestos, es decir números mayores que 2, que no son primos, porque todos ellos, sin excepción, pueden escribirse como producto de divisores distintos a sí mismos y a 1, y encontrar estos factores resulta un reto adicional para ayudar al encuentro de los factores primos, pues todos esos número naturales compuestos se descomponen en un producto de primos. Así por ejemplo el número compuesto <i>72</i> puede escribirse como <i>72 = 18&#215;4</i> y finalmente reducirse, en forma única, como producto de solo números primos:</p>
<p><i>72 = 2×2×2×3×3</i>.</p>
<p>Continuando con la historia del número <i>M</i><i><sub>67 </sub></i>, no fue hasta el 31 de octubre de 1903 que el matemático Frank Nelson Cole dio por terminada la discusión. En efecto, ese “Día de Brujas” había una reunión de la <i>American Mathematical Society </i>y entre los conferencistas programados estaba Cole. Cuando le tocó su turno, se levantó de su silla y fue caminando hasta el tablero. Sin pronunciar palabra alguna escribió paso a paso, 67 veces, la multiplicación 2 por 2 y luego restó 1, obteniendo el resultado:</p>
<p><i>M</i><i><sub>67 </sub></i><i>= </i><i>147 573 952 589 676 412 927</i>.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p>Luego, Cole sin borrar pasó al otro lado del tablero y escribió:</p>
<p><i>193 707 721 × 761 838 257 287</i>,<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p>y realizó sobre la pizarra los tediosos cálculos. Al completar la multiplicación obtuvo como resultado el mismo número, igual a <i>M</i><i><sub>67.</sub></i> Cole volvió a su asiento sin haber pronunciado una palabra durante la presentación de un poco mas de una hora, no hubo preguntas y la audiencia, que sabía que este era un momento histórico, se puso de pie para ofrecerle una larguísima ovación.</p>
<p>Cole admitió más tarde que encontrar esos dos factores le había tomado tres años, incluyendo los días domingo.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p>Aun cuando la conjetura de Mersenne fue refutada, hay otros retos, problemas y nuevas conjeturas que se han generado a partir de los números de Mersenne, empezando por su recíproco: si el número de Mersenne <i>M</i><i><sub>n<span class="Apple-converted-space">  </span></sub></i>es primo ¿entonces <i>n </i>es primo?</p>
<p>Desde la aparición del computador se han podido calcular nuevos y cada vez más grandes números primos de Mersenne. En 1999 el mayor número primo de Mersenne encontrado era <i>M</i><i><sub>6972593</sub></i>, un número que alcanza más de dos millones de dígitos. Hoy en día se usa un software fruto del proyecto <i>Great Internet Mersenne Prime Search<span class="Apple-converted-space"> </span></i><i> (GIMPS) </i>creado por George Woltman del Instituto Tecnológico de Massachusetts con el cual ha sido posible descubrir el primo 51 de Mersenne en 2018, se trata del número <i>M</i><i><sub>82589933 </sub></i>que alcanza una cifra cercana a los 25 millones de dígitos, lo que ocuparía unas 10.000 páginas si intentásemos imprimirlo.</p>
<p>La búsqueda de números primos gigantes no se detiene, parecería un deporte de cazadores de primos compitiendo por conseguir un nuevo récord y es posible que con la computación cuántica y las tecnologías de Inteligencia Artificial se logren descubrimientos de números primos asombrosamente gigantes.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p>¿Cuál es su utilidad? Aunque la búsqueda podría ser solo por diversión, sí hay también aplicaciones; menciono solo una, la de su uso en la criptografía RSA (iniciales de los nombres de sus desarrolladores Rivest, Shamir y Adleman), basada en el producto conocido de dos números primos grandes, y que solo puede descifrar quien conoce esos dos factores primos. Este tipo de encriptación, llamada asimétrica o de clave pública, se utiliza para el cifrado en internet y fue la base para lograr el desarrollo de la firma digital.</p>
<p>@MantillaIgnacio</p>
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        <author>Ignacio Mantilla Prada</author>
                    <category>Ecuaciones de opinión</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=98136</guid>
        <pubDate>Thu, 08 Feb 2024 14:00:23 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[La fascinante historia de unos primos muy especiales]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Ignacio Mantilla Prada</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>Poder, imagen y arte según Napoleón</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/liarte-dialogo-sobre-arte/poder-imagen-arte-segun-napoleon/</link>
        <description><![CDATA[<p>Sigo disfrutando las invitaciones a cine y luego de ver “Hojas de otoño”, “Pobres criaturas” y “Vidas pasadas”, el turno es para “Napoleón, arte y poder”, documental que Cine Colombia proyecta en algunas salas de Bogotá, Cali y Medellín el 9, 10 y 11 de febrero. Presentado y narrado por el actor Jeremy Irons, “Napoleón, [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>Sigo disfrutando las invitaciones a cine y luego de ver “<a href="https://www.youtube.com/watch?v=AP0I6ZaUVTQ&amp;t=9s" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Hojas de otoño</a>”, “<a href="https://blogs.elespectador.com/cultura/liarte-dialogo-sobre-arte/pobres-criaturas-viaje-una-mujer-busca-identidad" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Pobres criaturas</a>” y “<a href="https://blogs.elespectador.com/cultura/liarte-dialogo-sobre-arte/vidas-pasadas-amor-quiero" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Vidas pasadas</a>”, el turno es para “<strong>Napoleón, arte y poder</strong>”, documental que <strong>Cine Colombia</strong> proyecta en algunas salas de Bogotá, Cali y Medellín el 9, 10 y 11 de febrero.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/04/25154515/Napoleon_Liarte1-1024x1024.png" alt="" class="wp-image-99952" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/04/25154515/Napoleon_Liarte1-1024x1024.png 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/04/25154515/Napoleon_Liarte1-300x300.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/04/25154515/Napoleon_Liarte1-150x150.png 150w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/04/25154515/Napoleon_Liarte1-768x768.png 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/04/25154515/Napoleon_Liarte1-1536x1536.png 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/04/25154515/Napoleon_Liarte1-2048x2048.png 2048w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p>Presentado y narrado por el actor <strong>Jeremy Irons</strong>, “Napoleón, arte y poder” parte de la frase “<em>después de Jesucristo, Napoleón es el hombre más famoso de la historia</em>” para escudriñar el aspecto cultural que inspiró a Napoleón para construir estéticas que siguen o puntos de vista vigentes hasta el presente, como la importancia de que el ciudadano tenga acceso al arte, el Museo de Louvre, el Estilo Imperio.</p>



<p>“Nuestro documental pretende investigar, prestando especial atención a las obras de arte de Italia, la compleja relación entre Napoleón, la cultura y el arte en sus múltiples manifestaciones contradictorias como un soporte político-ideológico para legitimarse como heredero del mundo clásico y sus grandes hombres; un instrumento para la educación estética, moral y cívica de los ciudadanos; un objeto de propaganda es el botín de guerra ganado por la Francia revolucionaria ; un lenguaje para construir una nueva iconografía imperial y un nuevo estilo arquitectónico”, dicen los productores 3D Produzioni y Nexo Digital.</p>



<p>El hilo conductor del documental son las notas de “<strong>Te Deum</strong>” que Giovanni Paisiello compuso para aquella coronación y que durante décadas estuvo extraviada hasta que recientemente la partitura fue encontrada en el Archivo Estatal de Milán. Con motivo de este audiovisual, que sirve para conmemorar los 200 años de la muerte de Napoleón, el compositor italiano <strong>Remo Anzovino</strong> renueva la partitura y junto a una orquesta la interpreta por primera vez desde <strong>1805</strong>, día de la coronación de Napoleón como rey de Italia en la <strong>Catedral de Milán</strong>.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Napoleón: arte y poder | Funciones exclusivas: 9/10/11 de febrero | Ciclo Historia y Civilización" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/juiCIozjdBQ?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p>Justo a las afueras de este recinto, Jeremy Irons recibe al espectador y lo sitúa en el 26 de mayo de 1805, día de la coronación y explica que dicho evento fue hecho histórico porque, según nos cuentan, significó el encuentro entre el emperador y los siglos pasados: el mundo grecorromano, el Renacimiento y la herencia lombarda que está representada por la corona de hierro que Napoleón lució al culminar la ceremonia.</p>



<p>Mientras se reconstruye la partitura, otros objetos utilizados en la coronación (el cetro y el manto) son restaurados, algo que sucede rápidamente ante los ojos del espectador.</p>



<p><strong>Jeremy Irons</strong>, quien se encuentra en la Catedral de Milán y en la biblioteca Braidense de Milán, traslada la narrativa hacia la campaña egipcia y explica que a pesar de que fue desastrosa desde el punto de vista militar, hoy se recuerda de forma extraordinaria porque permitió entender la <strong>civilización egipcia</strong> gracias al descubrimiento de la <strong>Piedra Rosetta</strong> y a la presencia de los ‘160 sabios’ que llevó Napoleón.</p>



<p>Lo interesante y novedoso de este documental es que reúne expertos de diferentes nacionalidades en historia, música o arte, y no explora mucho la campaña militar, sino la <strong>relación entre poder, arte e imagen</strong> que tanto aprendió Napoleón de los romanos o egipcios y que sirvió para imponer el <strong>Estilo Imperio</strong> que se puede apreciar en París y sus alrededores, pues está presente en la Madeleine, el Arco de Triunfo, la Place Vendôme y el Castillo de Fontainebleau, así como la tumba de Napoleón en Les Invalides.</p>



<p>“<strong>Napoleón, arte y poder</strong>” también explora los saqueos de obras de arte que fueron enviadas a Francia y sin justificar la acción, detalla que la motivación fue la admiración que tuvo por el arte italiano y las ganas de que los niños y ciudadanos tuvieran acceso a tales obras de arte.</p>



<p>De allí el interés por crear el <a href="https://www.louvre.fr/es" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><strong>Museo de Louvre</strong></a>, el museo más visitado del mundo, que tuvo como “objetivo específico de reunir lo mejor que artistas de todas las épocas y nacionalidades habían producido en la nueva capital del mundo”. Visitar este recinto es acudir a una larga (larguísima) y complicada clase de historia del arte, pues abarca casi 10.000 años de creación artística.</p>



<p>Aquí se encuentra la famosísima “<strong>La Gioconda</strong>” o “<strong>Mona Lisa</strong>”. Poder verla de cerca y durante varios minutos es complicado debido a la cantidad de turistas, pero a cambio se puede apreciar tranquilamente en esta misma sala la obra “<strong>Las bodas de Caná</strong>” del Veronés, que por su gran formato se salvó de ser repatriada junto a “La coronación de espinas” de Tiziano y “San Francisco recibiendo los estigmas” de Giotto.</p>



<p>El Louvre también exhibe el cuadro de Jacques-Louis David sobre la <strong>Coronación de Napoleón</strong> y Josephine Beauharnais celebrada el 2 de diciembre de 1804 en Notre-Dame, una obra monumental y un triunfo de la iconografía napoleónica porque fusiona perfectamente el poder de la imagen y el arte en beneficio del emperador.</p>



<p>Yo no sabía que Napoleón había fundado la <a href="https://pinacotecabrera.org/en/collezioni/the-collection-online/" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><strong>Pinacoteca di Brera</strong></a>, una colección de arte en Milán que alberga muchas de las grandes obras italianas “con el objetivo de ofrecer una educación artística a los aspirantes a artistas y ciudadanos”.</p>



<p>Así que, si Milán fue el centro de recepción y clasificación de obras de arte, Roma fue el lugar privilegiado para “extraerlas” con el fin de conectarse con las figuras míticas de Alejandro Magno, Augusto y Adriano.</p>



<p>Según esta pieza audiovisual, a parte de los saqueos, Roma recobró su brillo gracias a Napoleón. Aunque nunca fue a la ciudad, durante su gobierno se revalorizó la emblemática columna de Trajano y el Foro de Trajano adquirió el aspecto que luce hoy en día.</p>



<p>“<strong>Napoleón, arte y poder</strong>” narra, igualmente, el interés particular de las obras de los <strong>Museos Capitolinos</strong> y la odisea de las obras de arte que partieron hacia París después del Tratado de Tolentino y regresaron a casa, en silencio, por la noche, de 1816, gracias a los esfuerzos de <strong>Antonio Canova</strong>, quien también se benefició del poder de Napoleón, aunque no compartió todos sus puntos de vista.</p>



<p>“Esta reconstrucción permitirá también reflexionar sobre la relación entre poder e imagen mediada por el arte, en términos de la actualidad, mirando hacia los regímenes del siglo XX y el mundo actual”, agregan los productores.</p>



<p>La próxima vez que vaya a París y al Louvre, y cuando visite Roma y Milán, recordaré todo lo visto en este documental.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="CICLO HISTORIA Y CIVILIZACIÓN | Exclusivo Cine Colombia" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/_9YmGisUEsA?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p>“<strong>Napoleón, arte y poder</strong>” es la nueva apuesta de <strong>Cineco Alternativo</strong>, que presenta en cine ópera y ballet, y que este 2024 se renueva con el ciclo “<strong>Historia y civilización</strong>” que incluye cinco documentales producidos por Nexo Digital, pioneros en experiencias cinematográficas diferenciales.</p>



<p>Este ciclo se apoya con el “<a href="https://us02web.zoom.us/meeting/register/tZAtf-Cpqj4iEtE_HoR_S9qzPV_TzzCj_dpB#/registration" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><strong>Club de arte e historia</strong></a>” al que se puede acceder gratuitamente. Este jueves 8 de febrero a las 5.30 p.m. se hablará sobre la nueva iconografía imperial y el nuevo estilo arquitectónico que impuso Napoleón para reflexionar sobre la relación entre el poder y el arte, y su influencia en regímenes del siglo XX y el mundo actual.</p>



<p>La banda sonora de “<strong>Napoleón, arte y poder</strong>” se puede <a href="https://www.youtube.com/playlist?list=PLRW80bBvVD3WEOK0NVivxsj9YvGX431l7" target="_blank" rel="noopener noreferrer">escuchar aquí</a>.</p>



<p><em><strong>* Imágenes</strong>: Francesco Prandoni / 3D Produzioni / Nexo Digital / Cineco Alternativo</em></p>



<p><a href="mailto:liartedialogosobrearte@gmail.com">liartedialogosobrearte@gmail.com</a>&nbsp;/&nbsp;<a href="https://www.instagram.com/liarteconarte/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">@LiarteconArte</a></p>
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        <author>Lilian Contreras Fajardo</author>
                    <category>Liarte: diálogo sobre arte</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=98117</guid>
        <pubDate>Wed, 07 Feb 2024 19:31:13 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Poder, imagen y arte según Napoleón]]></media:description>
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        <title>Katharine Hepburn (1907-2003)</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/ella-es-la-historia/katharine-hepburn-1907-2003/</link>
        <description><![CDATA[<p>Nació en Connecticut, en una familia prestante, acaudalada, de padres que abogaban por ciertos cambios de la estructura social, de pensamiento reformista. Su madre era una destacada activista feminista que llegó a dirigir la Asociación de Sufragio Femenino de Connecticut, y que lideraba campañas de advertencia respecto al deber de controlar la natalidad. En su [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<p>Nació en Connecticut, en una familia prestante, acaudalada, de padres que abogaban por ciertos cambios de la estructura social, de pensamiento reformista. Su madre era una destacada activista feminista que llegó a dirigir la Asociación de Sufragio Femenino de Connecticut, y que lideraba campañas de advertencia respecto al deber de controlar la natalidad. En su infancia Katharine asistiría junto a ella a varias manifestaciones y mítines que despertarían desde niña su visión progresista y liberal. Esta crianza, que Hepburn agradece haber tenido, le inculcaría la libertad de pensamiento y la llevaría desde niña a empaparse de historia, arte y cultura, compartiendo con sus padres las obras de Ibsen o George Bernard Shaw y entablando debates sobre temas políticos y sociales. Le gustaba llevar el pelo corto como los hombres y que le llamaran “Jimmy”, como si fuera un niño; imitaba a los varones vistiendo pantalones de hombre, y sería su padre quien la pondría a la par del macho respecto a las destrezas físicas, enseñándole a nadar, bucear, cabalgar y luchar, y a practicar deportes como el tenis y el golf, este último en el que lograría algunas conquistas menores. Pero gustaba del cine y del teatro, quería ser actriz. Sus primeras tentativas vendrían por iniciativa propia, una vez convocara a algunos vecinos y montara ella misma pequeñas piezas teatrales, por las que cobraba una entrada a los padres por valor de 50 centavos, y cuyo recaudo estaba destinado a la comunidad del Pueblo Navajo. Un suceso marcaría la vida entera de la que un día se convertiría en la estrella más grande de Hollywood de todos los tiempos. Sucedería en abril de 1921, cuando Katharine encontró a Tom, su hermano más querido, colgado de una soga y sin vida, en un episodio que nunca se dilucidó si se trató de un juego fallido o de un ahorcamiento voluntario. La actriz asumiría la fecha del cumpleaños de su hermano como la fecha de su nacimiento, y tendrían que pasar setenta años para que develara el secreto que todos desconocían. La tragedia la llevó a abandonar sus estudios en la Kinswood-Oxford School para tomar clases privadas, y tres años más tarde volvería al claustro académico luego de haber ganado una beca en el Bryn Mawr College. Cuatro años más tarde se graduaría como Licenciada en Historia y Filosofía y, al día siguiente, sin espera, decidida, viajó a Baltimore para realizar su vocación más honesta de convertirse en actriz. De inmediato encontró un papel en la obra teatral, <em>The Czarina</em><em>, </em>y cuya actuación fue tildada por la crítica como “notable”, y a pesar de que su voz un tanto chillona generara descontento en los espectadores. Para solucionar este inconveniente, Hepburn se desplaza a New York y trabaja su fonética con un profesor particular, afianzándose en dicción y pronunciación y encarando cada vez más segura el camino hacia el estrellato. Su temperamento impulsivo y dominante le valdrían desde su debut el apócope de “La Zarina”. En su segunda obra de teatro su actuación no fue para nada convincente y no le permitieron seguir haciendo parte del proyecto. Interpreta a una colegiala en un obra de poco éxito, y un par de semanas después, a sus 21 años, abandonará los tablados para contraer matrimonio con un hombre ocho años mayor, Ludlow Ogden Smith, antiguo compañero universitario y empresario de Filadelfia, y con quien pronto comprendería que lo suyo no era el hogar, los planes de familia, la relación matrimonial, y no vacilaría para regresar a los escenarios, interpretando un personaje en la obra de teatro <em>Holiday,</em> y con la cual estaría comprometida durante los siguientes seis meses. Katharine le daría prioridad a su carrera, y a pesar de que las obras en las que participaría durante los siguientes tres años tuvieran críticas como: “Se ve un espanto, su actitud es inaceptable y no tiene talento”; y aquel director que se excusaría de no contratarla: “Para ser brutalmente sincero, usted no era muy buena”. Poco a poco la relación de pareja comenzó a enfriarse, y luego de cuatro años acabarían por divorciarse, pero esto no fue impedimento para que mantuvieran una estrecha relación de amistad hasta la muerte de Ludlow, en 1979. Hepburn confesaría sentirse siempre apoyada por su primer y único marido, y que incluso sería éste quien precipitaría su decisión de separarse, alentándole a continuar con su deseo más anhelado. “Fue él quien quizás preparó el camino para la ruptura al decirme que con mi talento podría conseguir lo que me propusiera.” En sus memorias, la actriz confiesa haberse aprovechado de alguna forma de este amor, comportándose con Ludlow como “un terrible cerdo.” Desde su divorcio, Katharine Hepburn asumió la tarea única de convertirse en actriz, renunciando a volver a casarse, y mucho menos a concebir hijos. En 1932 la obra <em>The warrior’s husband </em>significó el despegue de su carrera. El personaje requería estar en una condición física óptima, ya que desde el primer acto tendría que saltar de una escalera, llevando al hombro un ciervo y vistiendo una diminuta túnica color plata. La crítica del momento diría acerca de la prometedora actriz: “Han pasado muchas noches desde la última vez que una actuación tan brillante iluminó la escena de Broadway.” La obra se presentó durante tres meses en el Teatro Morosco, en Broadway; y sería en una de sus funciones donde un cazatalentos repararía en ella y la propondría a la famosa productora RKO para la película <em>A bill of divorcement</em><em>. </em>El director, George Cukor, creyó ver en Hepburn a “una extraña figura… no se parecía a nadie que hubiera oído jamás”, confesando que fue el movimiento fluido que hizo la actriz al tomar un vaso ése gesto natural que acabaría por convencerlo: “Pensé que era muy talentosa en ese movimiento.” El productor, el reconocido David O. Selznick diría que fue un “enorme riesgo” el jugársela con una actriz completamente desconocida. Pese a todo esto, y convencida de su talento, la actriz no tendría reparo en pedir en su contrato un salario de U$6.000 mensuales, y decir que venía ganando menos de U$500 mensuales con la compañía teatral. La productora consideró que finalmente su apuesta era por una actriz distinta, un poco salida de lo convencional, desafiante, y no perdería el juego, ya que la película sería un éxito en taquilla y la actriz protagonista, debutante, recibiría el aplauso del público y de la crítica, y por lo que RKO le propondría a Hepburn para que firmara con ellos un contrato a largo plazo. A partir de ese momento el director George Cukor se convertiría también en su amigo, y en su larga trayectoria alcanzarían a compartir el rodaje de una decena de películas. Ese mismo año, con su segunda película,<em> Christopher strong, </em>la actriz sería considerada por la crítica como “una personalidad distinta, firme y auténtica”, y a pesar de que la película no generara mayores ingresos de taquilla. A esta película le siguió <em>Morning glory</em>, de ese mismo año, y en donde la actriz le dio vida a la aspirante a actriz, Eva Lovelace, y cuyo guion vio de casualidad sobre el escritorio de un productor, y al echarle una ojeada pensó que el papel le sentaría como anillo al dedo, por lo que no dejó de insistir para que se lo dieran a ella. No se equivocó, siendo así que, con apenas 26 años, y tras filmar apenas tres cintas, Katharine se alzaba con la codiciada estatuilla del Oscar (ceremonia a la que asistiría solamente en una ocasión). Todo parecía indicar que su carrera, que apenas comenzaba pero en la que ya se había consagrado en lo más alto, prometería en adelante un sinfín de éxitos y por el resto de su vida. Y así parecía luego de encarnar ese mismo año a Jo en la adaptación cinematográfica de <em>Little women</em><em>, </em>que no sólo se convertiría en uno de los grandes éxitos de la industria del cine hasta el momento, sino que le valdría el reconocimiento a la Mejor Actriz en el Festival de Cine de Venecia. Se sintió alcanzar la cumbre con este papel, uno de sus preferidos de toda su carrera, y esto dijo de su interpretación: “Desafío a cualquiera a que sea tan buena ‘Jo’ como yo lo fui.” Y pese a que todo parecía ya un camino de rosas, los siguientes filmes constituyeron un verdadero fracaso en taquilla y la imagen de la gran actriz de Hollywood comenzó a decolorarse. En 1934 filmará con RKO la película <em>Spitfire, </em>en la que será una de sus peores interpretaciones<em>. </em>Respecto a esta película, Hepburn confiesa haber conservado el poster publicitario pegado a las paredes de su cuarto, como un recordatorio de “humildad”. Para ese momento se le ocurrió que podría ponerse a prueba como actriz si regresaba a demostrarlo en vivo y sobre las tablas de un escenario de teatro. Fue así como aceptó el ofrecimiento de un director teatral venido a menos, y por un sueldo irrisorio se comprometió con la obra <em>The lake, </em>que en un comienzo se presentó en Washington, DC, y unas semanas después en New York, y que no resultó para nadie atractiva, deslustrando aún más la carrera actoral de Katharine. No aceptó continuar con una gira de burlas, negándose a llevar la obra a Chicago y prefiriendo pagar al director U$ 14.000 por renunciar a su contrato. RKO le propone protagonizar dos películas que no lograron ningún tipo de trascendencia: <em>The little minister </em>de 1934, y al año siguiente el drama romántico <em>Break of hearts</em><em>. </em>Ese mismo año cobra nuevos bríos luego de interpretar a una mujer codiciosa que aspira escalar en su estatus social en la película <em>Alice Adams, </em>uno de sus roles favoritos, y que le valió su segunda nominación a los Premios de la Academia. A Hepburn se le dio la posibilidad de ser ella quien eligiera su próximo proyecto, y para 1935 comparte por primera vez el plató con Cary Grant en la película <em>Sylvia Scarlett, </em>de su amigo el director George Cukor, y que no gozaría del agrado del público pese a las tantas expectativas. Al año siguiente un par de películas que tampoco tendrían éxito: <em>Mary of Scotland</em><em>, </em>y en donde Hepburn encarnaría a la legendaria María Estuardo, y la película <em>A woman rebels</em><em>. </em>Ese mismo año audicionó para el papel de Scarlett O’Hara en lo que se convertiría en un clásico del Séptimo Arte: <em>Lo que el viento se llevó. </em>El productor David O. Selznick le confesaría más tarde que la descalificó porque le faltaba el poderío sexual de otras actrices, y “no puedo ver a Rhett Butler persiguiéndote durante doce años”. Parecía que en su carrera se avecinaba el debacle. Esto no sólo por la falta de espectadores que antaño colmaban los cines para ir a verla, sino porque su personalidad estaba chocando con el público y quizás esta fuera también la razón de su descontento. Su carácter imponente desafiaba continuamente a la prensa, mostrándose en ocasiones irrespetuosa en sus declaraciones, y negándose muchas veces al cariño de los fanáticos que se acercaban a ella para pedirle un autógrafo. No gustaba de dar entrevistas, y por estos motivos era conocida en el gremio como “Katharine de Arrogancia”. La caracterizó siempre el hacer las cosas a su manera, saltándose protocolos y riñendo con el sistema que regía en el Hollywood de aquel entonces, confrontando a periodistas y rechazándolos para que no estuvieran entrometiéndose en sus intimidades, y siguiendo unas costumbres que poco contrastaban con la clásica y superficial estrella de cine. No le gustaba asistir a galas y en pocas ocasiones visitaba un restaurante, y sin embargo confesaría que siempre disfrutó secretamente el que los medios no la hubieran olvidado nunca. Nadie podría negar que se trataba de toda una celebridad, pero no por ello gozaba del aprecio de todos. A muchos les parecía escandalosa sus maneras un poco masculinas, que reflejaba en un estilo de vida en donde conducía camionetas, solía prescindir de maquillaje y vestía ropa informal, poco glamurosa, descomplicada y de un estilo más bien varonil, y que siempre acababa imponiéndose como una moda entre las tantas mujeres que veían en Hepburn el vivo ejemplo de la mujer empoderada y reconocida en un mundo timoneado por hombres. De hecho, el Consejo de Diseñadores de Moda de Estados Unidos le otorgó un premio en reconocimiento a su destacada influencia dentro del ámbito de la moda femenina. Siempre dijo abiertamente lo que opinaba con respecto a cualquier asunto, y esto le valdría más de un contradictor y enemigo: “Soy una personalidad como así también soy una actriz. Muéstrame a una actriz que no sea una personalidad y me mostrarás a una mujer que no es una estrella.” Apoyaba las ideologías de políticos socialistas -aunque nunca se confesara partidaria de los ideales comunistas-, y desde inicios de la década de los cuarenta sería incluida en el listado del Comité de Actividades Antiestadounidenses por mostrar su oposición al brote fanático de anticomunismo. No se andaba con medias tintas, defendía abiertamente a las minorías y a todo tipo de pensamiento liberal. Se mostraba a favor del derecho al aborto, y se preocupaba, como su madre, por el control de la natalidad y por el sufragio femenino. “Yo soy atea y eso es todo. Creo que no hay nada que podamos saber excepto que debemos ser amables con los demás y hacer lo que podamos por otras personas”, dijo en una entrevista. Era practicante de los principios de <em>Reverencia por la vida</em> descritos por el Nobel de Paz Albert Schweitzer, pero no promulgaba ninguna doctrina ni creía en el “más allá”, y por su firmeza en estas declaraciones contestatarias, la Asociación Humanista Estadounidense la premiaría con el Humanist Arts Award. Una dama notablemente elegante, espigada, cuello fino y pómulos angulosos, un poco ajeno a la belleza impactante de otras actrices coetáneas, y sin embargo su plus estaría siempre en su espíritu imponente y en el poderío que desplegaba con su talento. Su voz sería uno de sus mayores distintivos, una voz como de emperatriz, afianzada en sus textos, convencida de lo que debía decir y a pesar de que hiciera de tímida, y siempre verosímil. Sus movimientos medidos, inteligentes y enérgicos, ya fueran pausados o ágiles. Te hacía reír. Era cómica, chistosa cuando tenía que serlo, dramática todo el tiempo. Diferente, femenina, muy mujer, a la que se le notaba eso que llamamos pasión. Se mezclaba al extremo en cada uno de los proyectos en los que participaba, y en ocasiones se pasaba de entrometida sugiriendo a los guionistas o proponiéndole al director cómo debía dirigir y al vestuarista cómo vestirla. Escenografía, iluminación, fotografía, tenía que ver con todo y en especial con lo suyo: actuar. Calculadora, ensayaba cada uno de sus gestos y desplazamientos; no olvidaba jamás sus textos, e incluso se le reconocía porque solía memorizar también las líneas de sus compañeros de reparto, de los cuales alguno diría: “Trabajo, trabajo, trabajo. Puede trabajar hasta que todos caigan rendidos.” Se hacía controladora y muchos de sus compañeros se quejaban de su talante de “mandona”, y una de sus amigas la comparaba con una “maestra”. “Choco con gente tan peculiar de alguna manera, aunque no termino de entender por qué. Por supuesto, tengo un rostro angular, un cuerpo angular y, supongo, una personalidad angular que golpea a la gente.” Para ese entonces la actriz se definía como una “persona yo, yo y yo.” Pese a todo esto, nadie dijo nunca que no mantuvo siempre un sentido de cordialidad y compostura, culta, irónica y controvertida, humana y humilde. Debido a su creciente impopularidad, Katharine abandona Hollywood y el cine para probarse nuevamente en las tablas, esta vez en la adaptación teatral de la novela <em>Jane Eyre</em>, con la que realizaría una exitosa gira por el país, pero la cual no se presentaría nunca en Broadway. Para ese momento Howard Hughes, el dueño de RKO -productora con la que la actriz había realizado la mayoría de sus filmes-, puso los ojos en la estrella más incandescente de la industria, y fue entonces cuando comenzaron un intenso amorío. El magnate llegaría incluso a proponerle matrimonio, pero la actriz había tomado la determinación de enfocarse únicamente en sus proyectos laborales y no ceder nunca más a la tentación de casarse, y así lo cumplió. Pese a su determinación, las siguientes cuatro películas serían nuevamente un fracaso en taquilla: en 1937 <em>Quality Street </em>y <em>Damas del teatro </em>(esta última coprotagonizada por Ginger Rogers), y para 1938 de nuevo junto a Cary Grant en la comedia <em>Bringing up baby (La fiera de mi niña), </em>y <em>Vivir para gozar, </em>de ese mismo año<em>.</em> Luego de esta seguidilla de tropiezos el público no la perdonaría y sería incluida por la crítica como una de las actrices consideradas por la industria como “veneno de taquilla”. Para ese momento también se romperá la relación que venía manteniendo con Hughes, y así mismo no quiso involucrarse en una quinta decepción, rechazando la próxima película con RKO y pagando U$75.000 como sanción por incumplimiento de contrato. Esta jugada solamente podía permitírsela quien tuviera el poder y la fortuna de Katharine Hepburn, que para 1938 ya Columbia Pictures le habría ofrecido protagonizar por tercera vez junto a Cary Grant, esta vez en la película basada en la obra teatral <em>Holiday</em>, una comedia que la crítica calificaría de forma benévola, pero que alcanzó un buen número en taquilla. El siguiente proyecto que le ofrecían empezaba a mostrar una reducción considerable de su salario, por lo que prefirió ausentarse de momento de los estudios de cine para batirse otra vez de cara al público. En 1940, con la obra teatral <em>The Philadelphia story</em><em>, </em>Katharine regresará victoriosa para demostrar la gran actriz que parecía haberse perdido en los años anteriores. Junto a James Stewart, la obra se iría de gira por varios Estados logrando más de 400 funciones, y un tiempo después una segunda gira lograría presentarse cientos de veces más, convirtiéndose en una de las obras más exitosas de la década que recién comenzaba, y logrando batir récord de taquilla en el emblemático Radio City Music Hall. Tanto fue el éxito de la obra, que la RKO se animó a llevarla al cine al año siguiente, valiéndole a Hepburn una tercera nominación al Oscar, así como el New York Film Critics Circle Award en la categoría de Mejor Actriz. La crítica del momento consagraba así su redención: “Volvamos hacia atrás, Katie, todo está perdonado.” Esta apuesta representó para Hepburn un verdadero resurgimiento: “Le di vida y ella me dio de nuevo mi carrera”, diría respecto a su personaje, para luego seguir apostándole al mundo teatral con la exitosa obra <em>Sin amor</em>, un guion escrito para ella y que fue por dieciséis semanas consecutivas un contundente éxito taquillero. En 1942 Hepburn se da el lujo de elegir su siguiente proyecto, esta vez con la Metro Goldwyn-Mayer, sin sospechar que más allá del éxito que le valdría su cuarta nominación al Oscar, la gran conquista tras el filme <em>La mujer del año </em>sería la aparición de quien sería su coprotagonista en otras tantas películas, y así también como en la vida real, en una extraña relación amorosa que se prolongó por más de 25 años, hasta la muerte del actor. Spencer Tracy tenía 41 años cuando conoció en el plató a su compañera de reparto, una actriz siete años menor que ella, de talante lésbico y con sus uñas sucias, diría tiempo después. Por otro lado, a la coprotagonista le pareció enseguida un tipo “irresistible”. Sea como fuera, la pareja congenió, y en adelante la vida de ambos estaría estrechamente ligada. Hepburn parecía querer de un hombre en su vida, como alguien a quién cuidar, y quizás lo más conveniente sería un colega, un hombre casado, y con quien tuviera un compartir que, muchos cuestionan, no trascendió nunca a los asuntos carnales. La carrera actoral de Hepburn durante la década de los cuarenta declinó considerablemente, en gran parte por entregarse a los cuidados de su compañero sentimental, un tipo ansioso que no podía dormir y que tenía problemas con la bebida. La pareja evitaba ser vista en público, queriendo en lo posible preservar su intimidad. Y a pesar de que la relación era conocida por todos, y año tras año un motivo diferente de escándalo, Tracy permaneció casado, y por su parte Katharine jamás intervendría en su matrimonio, manteniéndose alejada de la esposa de Tracy y respetando siempre un distanciamiento, que incluso mantendría al no asistir al entierro de quien también fuera el amor de su vida. A pesar de que no convivieron juntos, la pareja parece haber llevado una historia de amor de la que igual quedará el registro fílmico que los unió en nueve películas. El amorío serviría como una excusa para que los hombres se mantuvieran al margen y no anduvieran codiciando a la actriz, y a ambos serviría para desmentir en parte lo que tanto se especuló siempre sobre sus inclinaciones sexuales: que ambos eran homosexuales. Lo cierto es que Katharine estaba “ciegamente enamorada” del actor, tal cual lo diría una de sus más íntimas amigas, y así también lo confesaría ella, luego de que se atreviera a tocar en público el tema de su amor con Tracy, y toda vez que la esposa de éste falleciera. Ella lo consentía como a un hijo depresivo, desdibujando esa actitud de mujer independiente y empoderada que todos conocían, y siguiendo los caprichos de un ser al que Katharine definió como a un hombre “torturado”, pero al que nunca dejó de amar. “Fue un sentimiento único el que tuve por Spencer. Habría hecho cualquier cosa por él”, confesó. Decía no saber por qué su tanto amor por este hombre, y que no supo ciertamente cuáles eran los sentimientos de Tracy hacia ella: “Sólo puedo decir que nunca podría haberlo dejado… pasamos 27 años juntos que fueron para mí la felicidad absoluta”. Por haber trascendido las pantallas, esta larga aventura es recordada como una de las más legendarias del cine. La evidente química desprendida entre Tracy y Hepburn parecía desbordarse a todas luces desde el telón de la pantalla. El público lo notó desde el primer encuentro y así mismo la industria, por lo que sería la Metro Goldwyn-Mayer la que tomó ventaja reuniéndolos en 1942 para la película <em>La llama sagrada. </em>Un año más tarde Hepburn figuró en un simple cameo en la película <em>Stage door canteen</em><em>. </em>Un año más tarde protagonizó el filme de alto presupuesto, <em>Dragon seed, </em>y para 1945 vuelve a reencontrarse con Tracy en la exitosa película basada en la obra teatral <em>Sin amor. </em>En 1946 grabó <em>Undercurrent</em><em>, </em>y un año después se desplaza al Viejo Oeste estadounidense para rodar su cuarta película con Tracy: <em>The sea of grass, </em>y que al igual que las otras películas donde aparecían juntos, ésta también sería un éxito en taquilla tanto a nivel nacional como internacional. Ese mismo año, luego de exigirse en el piano para interpretar a Clara Schuman en el filme <em>Song of love, </em>Hepburn empezaría a destacarse como una figura progresista, al declararse opositora del creciente movimiento anticomunista que estaba gestándose en Hollywood. Estas declaraciones la alejaron de las salas de cine por nueve meses, hasta que se le ofreció remplazar a Claudette Colbert en la película <em>State of the Union</em><em>, </em>de la cual ya estaba enterada dado que el coprotagonista sería su adorado Spencer Tracy. El éxito estaba garantizado, y para 1949 reaparecerían juntos y por tercer año consecutivo en una película que Katharine definió “perfecta para Tracy y para mí”: <em>La costilla de Adán. </em>Por ese entonces la actriz se mudaría a California, y allí daría inicio a una relación sentimental con el que fuera su representante, Leland Hayward, quien pese a estar casado le propondría a Hepburn que se divorciaría de su mujer si ella accedía a casarse con él. La relación duró cerca de cuatro años, tiempo en el cual la actriz, convencida de empeñar sus esfuerzos vitales para consagrarse en su carrera, no declinó en su promesa de permanecer alejada de los compromisos matrimoniales: “Me agradaba la idea de ser una personalidad autónoma”, manifestó años más tarde, consciente de que la maternidad implicaba dedicar un tiempo con el que ella, sencillamente, no contaba en esta vida que eligió: “Habría sido una madre terrible… básicamente porque soy un ser humano muy egoísta.” En enero de 1950 encarna al personaje de Rosalind en la obra de Shakespeare, <em>As you like it, </em>queriendo demostrarse a sí misma que podía batirse con lo más clásico de la dramaturgia: “Es mejor probar algo difícil y fracasar que actuar segura todo el tiempo”, decía luego de haber celebrado casi 150 funciones en el Teatro Cort de New York. Y pese a esto de probar nuevas cosas, a partir de entonces se dedicará a interpretar, casi con exclusividad, personajes que le sentarán perfectamente ya que parecieran retratarla a ella misma. En 1951 se desplazará al Congo y rodará junto a Humphrey Bogart su primera película en Technicolor, <em>The African Queen, </em>experiencia de la cual luego publicaría unas breves memorias, con anécdotas como aquella de que estuvo a punto de abandonar el rodaje por haber enfermado de disentería. Por esta interpretación Hepburn sería nominada por quinta vez a los Premios Oscar, y representó su primer éxito de taquilla desde la vez que se vio con su coprotagonista predilecto en <em>The Philadelphia story. </em>En 1952 volverá la fórmula ganadora Hepburn-Tracy con el filme <em>Pat and Mike</em>, que sería como todas las demás en las que estarían juntos un gran éxito de taquilla y una de las más recordadas del dúo ganador. Esta actuación le significaría a Katharine una nominación al Globo de Oro a la Mejor Actriz Comedia-Musical. Ese mismo año se trasladará a West End, Londres, y estará durante las próximas diez semanas participando de la obra escrita por George Bernard Shaw, <em>The millionairess. </em>Pese a confesarse nerviosa al comienzo de cada función, la obra sería un éxito en taquilla, e incluso la actriz intentó de forma infructuosa que la propuesta fuera llevada al cine. En ese momento se tomará dos años de descanso antes de retomar para 1955 con la película <em>Summertime, </em>un film grabado en Venecia y cuyo personaje ya parecía la apuesta reiterada de Hepburn, la de una mujer solterona y solitaria que encontrará su aventura de amor, y pese a lo cual recibiría una vez más la postulación para el Premio de la Academia, y para muchos la mejor interpretación de su carrera. Yendo y viniendo entre el teatro y el cine, al año siguiente se embarca en otro proyecto sobre las tablas, realizando una exitosa gira por Australia con la compañía teatral Old Vic, encarnando a Portia en <em>The merchant of Venice, </em>a Kate en <em>The taming of the shrew </em>y a Isabella en <em>Measure for measure. </em>Al año siguiente volverá a ser nominada al Oscar por la película que protagonizaría junto a Burt Lancaster, <em>The rainmaker</em>, y en donde nuevamente hacía de una “solterona necesitada de amor” y a la que ya el público reconocía con facilidad. Se estaba dejando encasillar en el mismo y repetido papel y ella lo sabía de sobra: “Me estaba interpretando a mí misma. No fue difícil para mí recrear a esas mujeres porque yo soy la tía soltera.” A Katharine se le criticó muchas veces su falta de versatilidad al momento de elegir sus papeles, por lo mucho que se parecían y contrastaban con su personalidad y hasta con su vida. Pocas veces se alejó de la mujer refinada, adinerada, a veces antipática, fuerte, segura de sí misma, inteligente, y sin embargo vulnerable en cierto grado y hasta el punto de ser humillada, en lo que algunos decían se trataba de “la fórmula para el éxito de Hepburn.” Ella misma admitiría que en su momento empezó a sentirse cómoda con cada uno de estos personajes y así lo reconoce en una entrevista: “Creo que soy siempre la misma. Tenía una personalidad muy definida y me gustaba el material que mostrara esa personalidad.” Ese mismo año de 1956 rodaría la que fuera considera por ella misma como la peor película de su vida, la inmemorable adaptación de la comedia <em>Ninotchka, </em>y que se titularía <em>The Iron Petticoat</em>, y un año después volvería al refugio seguro de Tracy protagonizando otra película juntos después de cinco años sin compartir el set: <em>Desk set. </em>Se distanciará dos años de las pantallas para reaparecer en la adaptación al cine de la novela de Tennessee Williams, <em>Suddenly, last summer, </em>y en donde compartiría el protagónico junto a la también legendaria Elizabeth Taylor, y que Hepburn describió como una “experiencia completamente amarga”. Filmada en Londres, la actriz no supo entenderse con el director Joseph L. Mankiewicz, y acabaría escupiéndole el rostro como una forma de manifestar su descontento en medio de una pelea. A pesar de la amarga experiencia, el filme sería aplaudido por el público y la crítica, y una vez más Katharine sorprendía al ser nominada al Premio Oscar por su interpretación de la siniestra Violet Venable. Este momento representó el momento de maduración de la actriz, que según su biógrafo describirá como “el período en el que realmente fue hacia sí misma”. “Se creo a sí misma para sobrevivir y prosperar en Hollywood. Y para ello tuvo que reinventarse no una, sino varias veces”, comentaría algún crítico, resaltando la capacidad de Hepburn para caer y ponerse de pie, soñar y frustrarse, sobreponerse, reinventarse y volver a triunfar una y otra vez, ser todas las mujeres en el cine y en la vida misma. “Ese terrible personaje que yo inventé”, sería como se describió. Vuelve al teatro presentándose con éxito en el American Shakespeare Theatre de Stratford, Connnecticut, encarnando a Beatrice en la obra teatral <em>Much ado about nothing, </em>a Viola en <em>Twelfth night </em>y a Cleopatra en <em>Antony and Cleopatra. </em>En 1961 Tennessee Williams escribió el guion de <em>The night of the iguana </em>pensando en que la actriz podría darle vida a su personaje, pero a pesar de sentirse alagada, Katharine fue honesta al rechazar la propuesta por no sentirse identificada con un papel que a la postre acabaría interpretando Bette Davis. Para 1962 Hepburn decidió aceptar un salario muy por debajo de lo que acostumbraba, queriendo desafiarse en la versión cinematográfica de <em>Long day’s journey into night, </em>basada en la obra teatral de Eugene O’Neil. Este papel sería uno de los que más le costaría interpretar, así como uno de sus preferidos y para varios el mejor de su carrera. El filme tuvo gran éxito y de nuevo sería nominada a la codiciada estatuilla de la Academia, y así mismo sería candidata en la categoría de Mejor Actriz en el Festival de Cine de Cannes. Hepburn dijo que esta película era “la más grande obra que este país haya producido jamás”. Katharine se confesaba orgullosa por haberle dado vida a Mary Tyrone, una adicta a la morfina y que ella describiría como “el papel femenino más desafiante en el drama estadounidense.” En la década de los sesenta Katharine ya no estaría tan activa como hasta entonces, y esto no porque le faltaran los alientos ni menos las ganas de continuar rodando películas y presentándose en los más destacados escenarios de todo el mundo, sino para cuidar la frágil salud de su inseparable amigo, quien debido a una enfermedad cardiaca se notaba cada vez más cercano a la muerte. Katharine se mudó a casa de Tracy ya que éste vivía solo desde hacía varios años, y a pesar de que nunca se divorciaría. Rodarían una última película juntos y la que fuera también la más exitosa de todas, <em>Guess who’s coming to dinner</em><em>, </em>y a cuya grabación Spencer Tracy sobreviviría apenas dos semanas. Hepburn tuvo que esperar 34 años para que esta vez se alzara con su segunda estatuilla del codiciado premio, dedicándolo por supuesto a la memoria de Tracy, cuyo nombre no dejó de figurar nunca arriba en la pantalla, por debajo del nombre de Katharine Hepburn y porque así mismo ella lo deseaba. Katharine confesaría después de sus ochenta años que aún no se había atrevido a ver la película. Luego de hacer una pausa durante meses, la actriz retoma su vida y elige uno de los tantos guiones que le ofrecieron durante su ausencia, y es así como la veremos en la Abadía de Montmajour, al sur de Francia, junto a Peter O’ Toole en la película <em>The lion of Winter, </em>encarnando a la legendaria Leonor de Aquitania y en un rol que consideró como “fascinante”, y que para muchos superaba todos sus trabajos anteriores. El filme estuvo opcionado a ganar el Oscar en casi todas las categorías, incluyendo a la Mejor Actriz, siendo ésta la tercera vez que Hepburn se alzaba con el premio, y esta vez por segunda vez consecutiva. Antes de terminada la década la veremos en <em>The madwoman of Chaillot</em><em>, </em>para luego retomar las tablas de Broadway en un musical sobre la vida de Coco Chanel, un reto en el que tendría que cantar, siendo que no era ése su fuerte. Sin embargo la obra tuvo una gran acogida y la crítica sería benévola con ella: “Lo que carecía en eufonía lo compensaba en agallas.” Katharine confiesa con su ironía particular que esta sería la primera vez que se sintió amada y apoyada por el público, y su actuación le valió una nominación al Premio Tony en la categoría a la Mejor Actriz de Musical. Reacia en un principio a participar en filmes para la televisión, la mayoría de sus proyectos en adelante se concentrarían en este género. En 1973 la veremos debutando en la pantalla chica con una producción de Tennessee Williams, <em>The glass Menagerie. </em>Todos querían verla desde sus casas, el rating registró lo más alto en audiencia y su papel de la trastornada Amanda Wingfield le valdría la nominación al Premio Emmy. Un año después, y ya más cordial y abierta con el mundo, Hepburn sorprende a todos presentándose a la gala de los Premios Oscar por vez primera en su vida. Lo haría para entregar a Lawrence Weingarten el premio en memoria de Irving Thalberg. El público se puso de pie tan solo verla, y ella aprovechó para bromear: “Estoy muy contenta de no haber escuchado a nadie gritar: ‘ya era hora’”. Dos años más tarde probaría de nuevo en esta modalidad con la película <em>Love among the ruins, </em>y esta vez sí se alzaría con el Premio Emmy. Antes de regresar al tablado con la obra <em>A matter of gravity, </em>Hepburn rodará junto a John Wayne la película de vaqueros <em>Rooster Cogburn. </em>Durante su gira sufriría una fractura de cadera, pero siguió presentándose en vivo en una silla de ruedas, y para ese mismo año es condecorada con el People’s Choice Award. En 1978, luego de tres años de ausencia, regresa al cine para filmar el fracaso que representó la película <em>Olly olly oxen free, </em>y en la cual Hepburn confesó haber participado ya que en una de las escenas su personaje tendría que montar en globo. Porque uno podría imaginar que esto era lo único que le faltaba a Katharine Hepburn en la vida, pero no, porque todavía quedaría un sinnúmero de triunfos y homenajes. En 1979 regresa a la televisión con la última película que rodaría con el director George Cukor, <em>The corn is green</em>, esta vez en Gales, y por la que sería nominada por tercera ocasión en los Premios Emmy. Ese año, indiscutible para cualquiera, la gran estrella es incluida en el Salón de la Fama del American Theatre, además de haber sido laureada por el Sindicato de Actores con un premio por su Trayectoria. Por aquellos días Katharine comenzaría a mostrar indicios de Parkinson, pero esto no la detendría para seguir cosechando éxitos, y la enfermedad no logró afectarla más que si acaso al final de sus días con un ligero cabeceo continuo, más no así sus capacidades mentales y cognitivas. La actriz decide tomarse un tiempo, y por esos días presenciará una obra teatral presentada en Broadway y de la cual quedaría prendida. Se propuso llevar al cine la producción <em>On golden pond </em>por la intensidad de sus personajes, una pareja de ancianos haciendo hasta lo imposible por sobrellevar sus días, y cuyo personaje femenino parecía ideal para ella. La actriz Jane Fonda era quien tenía los derechos de la obra, y sería ella misma quien le ofrecería el papel a Hepburn para que compartiera el protagonismo con su padre, el ya veterano y aclamado Henry Fonda. A los 74 años vemos a Katharine sumergiéndose en Squam lake y cantando a todo pulmón, exigiéndose a todo nivel, y su actuación destacaría nuevamente como una de las mejores de su carrera, representando para ella su cuarto Premio Oscar, y hasta el día de hoy la única en conseguir tal hazaña. Recibió su segunda nominación al premio BAFTA y en taquilla la película sería también un éxito, convirtiéndose en la segunda película con más espectadores del año de 1981. Inagotable, ese mismo año interpreta sobre el escenario a una alentada anciana en la obra teatral <em>The west side waltz, </em>y por la que sería nominada por segunda vez al Premio Tony. El <em>The New York Times </em>comentaba por esos días: “Una cosa misteriosa que incuestionablemente ha aprendido a hacer es a respirar vida en líneas que no la tienen.” La estrella que era Katharine brillaba con más luz que todas las demás de esa constelación hollywoodense, y así lo demostró una encuesta llevada a cabo por la revista <em>People, </em>que una vez más y por elección del público la homenajeaba con el People’s Choice Award. En 1984, junto a Nick Nolte, protagonizará una comedia negra que parecía prometer pero que en realidad quedaría para el olvido, y un año después se propone producir un documental sobre la vida de su querido Spencer Tracy. “He tenido suerte, he amado y he sido amada. ¿Verdad, Spencer?”, decía delante de las cámaras a un busto de arcilla del actor. Los años siguientes estaría dedicada a películas para la televisión que tuvieron poca trascendencia pero que mantuvo siempre activa a la actriz, que luego de culminar un proyecto amenazaba una y otra vez con que esta vez sí que sería el último. Y sin embargo regresaba una y otra, y otra vez. Su papel en <em>Mrs. Delafield wants to marry </em>de 1986 le valdría otra postulación al Emmy, y para 1988, ya casi octogenaria, compartirá el plató con su sobrina nieta en la comedia <em>Laura Lansing slept here</em><em>. </em>Para 1991 el mundo se enterará de sus más secretas revelaciones luego de la publicación de sus memorias, y que durante ese año encabezaría el listado de los <em>best-seller</em>: <em>Me: stories of my life. </em>Allí nos contaría sobre una relación furtiva con el realizador John Ford, un hombre casado, alcohólico y depresivo por el que cambiaría toda vez conociera al tipo casado, alcohólico y depresivo que era Spencer Tracy. En 1992 regresa a la televisión compartiendo el set de grabación con Ryan O’Neal en <em>The man upstairs</em><em>, </em>actuación que le valdría la nominación al Globo de Oro. Ya pasados los ochenta años la leyenda viva continuaba todavía muy viva, y así lo muestra en el documental que realizaron sobre ella en 1993, <em>All about me</em>, y en donde aún se le notaba enérgica practicando el tenis y nadando, desenvolviéndose con encanto en una nueva pasión que la tenía obsesionada, la de pintar, y mostrando una faceta más reposada para darse finalmente a conocer sin las obsesiones del pasado. Para ese momento comenzarían los achaques de la vejez, y sin embargo en 1994 la veríamos en su última aparición televisiva en la película <em>One Christmas</em><em>, </em>por el que recibiría una nominación al Premio del Sindicato de Actores, para despedirse de las cámaras ese mismo año, a sus 87, con <em>This can’t be loved</em>, y en donde junto a la compañía de Anthony Quinn, Katharine interpretaría a un personaje poco exigente que para muchos volvería a tratarse de sí misma, y que incluso estaría inspirada en su propia vida. Ese mismo año, seis décadas después de haber ganado su primera estatuilla del Oscar, aparecerá por última vez en <em>Love affair</em><em>, </em>siendo esta la única vez que participará en una película con un rol secundario, aparte de aquel cameo de la película<em> Stage door canteen. </em>No descansó hasta el día de su retiro, luego del cual se trasladó a Old Saybrook, Connecticut, y durante sus últimos años estaría en compañía de su biógrafo de cabecera, Scott Berg, a quien le estaría contando durante casi dos décadas los pormenores de su vida con todas sus principales anécdotas, y que sería recogido en un libro publicado, según lo convenido por Hepburn, una vez ya estuviera ella muerta: <em>Kate remembered</em><em>. </em>En 1996 una neumonía la llevaría a ser hospitalizada, y para el año siguiente se vio en un estado que a muchos le pareció crítico, mostrando unos primeros indicios de demencia senil. Sin embargo viviría más de un lustro para gozar de los tantos honores que el mundo le tenía reservado por sus tantos méritos. En 1999 el American Film Institute reconoce en esta actriz a la “mayor estrella femenina de todos los tiempos en la historia de Hollywood.” Abrazaba un final glorioso: “No le temo a la muerte. Debe de ser maravillosa, como un largo sueño.” Y resulta difícil imaginar que algún día moriría, que, si no era ella, nadie más podría alcanzar la eternidad. Cuesta creer que así fue, que a mediados de 2003, a los 96 años, Katharine Hepburn muere en Fenwick, Connecticut, debido a un tumor maligno en su garganta. Conforme a lo que había manifestado, no se llevó a cabo ninguna clase de ceremonia religiosa, y según lo dispuesto por su voluntad sus restos serían inhumados en el Cedar Hill Cemetery, en Hatford, junto a los de su hermano Tom. También había dicho que sus pertenencias fueran subastadas y tras lo cual la familia recaudaría casi seis millones de dólares. Después de su muerte el presidente George W. Bush dijo que Hepburn “será recordada como uno de los tesoros artísticos de la nación”. Y de ella se dijo ya todo: que su estilo de vida “rompió el molde” de lo convencional en la industria de Hollywood, aportándole “una nueva visión de las mujeres”, representando de cualquier forma a la “mujer moderna” del siglo XX. “Hay mujeres, y además está Kate. Hay actrices, y además está Hepburn”, apuntaban los periódicos. “Una mujer asertiva de la que las mujeres puedan aprender y observar”, diría la prensa; y un director comentaba así sobre su legado principal: “Lo que nos trajo fue un nuevo tipo de heroína -moderna e independiente-. Era hermosa, pero no se fio de eso.” Finalmente destacar esta otra nota: “Más que una estrella de cine, Katharine Hepburn fue la santa patrona de las mujeres estadounidenses independientes.” La consagración la obtendría luego de 66 años de carrera, tras la cual aparecería en 52 películas (8 de ellas para la televisión) y en más de una treintena de obras teatrales. Se permitió explorar distintos géneros y representar las más exigentes piezas de los principales dramaturgos estadounidense de su época y de los clásicos de todos los tiempos. Doce veces candidata al Premio de la Academia, Katharine Hepburn con sus cuatro estatuillas es la más ganadora de todos los tiempos. Insuperable, la número uno, sobran los motivos para reconocer en Katharine Hepburn a la más grande estrella del cine. Ícono cultural, ejemplo de feminidad, Hepburn es sin dudarlo una de aquellas mujeres que cambiaron al mundo debido a su influencia ejemplar dentro de su género. Y así se lo hizo sentir el mundo cuando estaba viva y también después de muerta. Unos días después de su muerte, y durante toda una noche de julio, las calles y los teatros de Broadway apagarían sus luces como un tributo que le rendían a la reina de las actrices. Parques y avenidas que llevan su nombre, monumentos que la recuerdan, instituciones en pro del movimiento feminista, la Medalla Katharine Hepburn que es otorgada cada año a las “mujeres cuyas vidas, trabajo y contribuciones encarnen la inteligencia, el manejo y la independencia de la actriz ganadora de cuatro premios Oscar”. Libros, artículos, reseñas, películas, obras teatrales, documentales y biografías sobre ella. Su obra está expuesta en galerías y exhibiciones, como ocurre permanentemente en el Centro de Artes Culturales Katharine Hepburn, lugar de formación actoral y un museo que recuerda a la actriz, o en la Biblioteca de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de la Biblioteca Pública de New York en donde se mantiene la principal colección de pertenencias de la mítica actriz. Su imagen aparece en un sello postal que homenajeaba a las “Leyendas de Hollywood”, y en el 2015 el British Film Institute compiló el enorme material completo de todo su inmenso legado. ¿Premios? Los ganó todos, y en todas partes, y repitió muchas veces, dejándonos también las mejores películas de todos los tiempos. Colmada de todos los honores, decía satisfecha de una vida envidiable por cualquier mortal: “Me gusta la vida y he sido muy afortunada, ¿por qué no habría de ser feliz?”</p>
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        <author>Milanas Baena</author>
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        <pubDate>Fri, 22 Sep 2023 19:34:00 +0000</pubDate>
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        <title>Herrada de Landsberg (1130-1194)</title>
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        <content:encoded><![CDATA[<p>Las religiosas medievales cumplieron de manera subrepticia, disimulada, y pese a todo con licencia, ese rol que a la mujer le venía siendo negado durante siglos y que siguió prolongándose durante todo el Oscurantismo: el de ser pensante. Los monasterios podrían considerarse una suerte de centro de conocimiento para las mujeres que de todas maneras no podían aspirar a cursar estudios académicos. Fue así como algunas monjas se consagraron al interior de sus conventos a desarrollar algunas piezas de arte, a cultivar la filosofía y a explorar la ciencia. Perdidas entre los claustros, del Medioevo queda algún que otro testimonio sobre la vida y obra de filósofas, poetas, músicas y científicas, mujeres dedicadas a la investigación y al estudio, todas ellas religiosas. Ese fue el caso de Herrada, una noble que nació en Alsacia, en el castillo de Landsberg, en la región del Bajo Rin, y que apareció para anticiparse tres siglos al Renacimiento. Desde muy joven ingresó a la congregación religiosa de la abadía de Hohenburg, también conocida como Mont Sainte-Odile Abbey, en los montes Vosgos, a pocos kilómetros de Estrasburgo. El monasterio estaba encabezado desde su fundación por la abadesa Relinda de Hohenburg, quien años atrás había sido enviada desde el monasterio de Bergen, en Baviera, con la iniciativa de erigir un monasterio, y que acabaría concretando en una realidad. La abadesa contaba con el apoyo del emperador Francisco I Barbarroja, por lo que siempre gozó de una condición de abundancia y del resguardo casi sagrado que un rey pudiera brindar. En el convento, Herrada, joven novicia, comenzaría a educarse en distintas disciplinas, convirtiéndose con el pasar de los años en una mentora, y más adelante en quien fuera la elegida para remplazar a Relinda después de su muerte en el año de 1167. En su cargo de líder del monasterio, la abadesa Herrada es mencionada por las reformas de reconstrucción del recinto, así como por la expansión de los terrenos circundantes que acabarían siendo propiedad de Hohenburg. Pero si por algo será recordada Herrada, esto es por el precioso compendio enciclopédico que comenzaría toda vez se posesionara como abadesa. Se trató de una obra construida con el máximo esmero, detallada y de largo aliento, y en la cual también trabajarían varias monjas que durante todo este tiempo acompañaron una labor que sería un destello de ilustración en un medio de un mundo tan oscurecido. Escrito en latín y glosas en alemán, el <em>Hortus Deliciarum (El jardín de las delicias) </em>pretendía ser el bastión pedagógico para la enseñanza de las novicias, y en cuya introducción se patenta su propósito: <em>“Herrada, por la gracia de Dios, abadesa, aunque indigna, de la iglesia de Hohenburg, a las dulces vírgenes de Cristo que trabajan en Hohenburg… Le hago de su conocimiento Santidad, que, como una pequeña abeja inspirada por Dios, coseché de diferentes flores de las Sagradas Escrituras y textos filosóficos este libro, a lo que llamé Hortus Deliciarum y lo he compilado en honra y alabanza de Cristo y de la Iglesia y en vuestro nombre y amor, como única y dulce colmena.” Gozoso de erudición, el Hortus Deliciarum es una obra pictórica compuesta de 366 ilustraciones simbólicas que compendian el estudio y los avances respecto a algunas ciencias como la literatura, la poesía, la filosofía, la historia, la música y la teología. Sus técnicas de pintura resultan bastante innovadoras para la época, permitiéndose consagrar además algunas</em> vivencias propias, en representaciones que retratan a las demás religiosas en su infatigable <em>Ora et labora </em>(reza y trabaja), y que finalmente concluyó en uno de los textos más célebres y valiosos elaborado por mujeres de la Edad Media. Un trabajo clandestino que Herrada y sus hermanas religiosas labraron desde el interior de los muros de un monasterio, siendo también las primeras en componer piezas musicales polifónicas e himnos. Cabe destacar el espacio para la poesía, donde la enciclopedista medieval se permitió consignar algunos pasajes poéticos de escritores de la antigüedad, algunos de ellos de un corte pagano, y así también como de textos árabes. Tiempo después, algunos de estos poemas serían adaptados para convertirlos en música. Y aunque el rigor literario no permite incorporar la producción poética de Herrada dentro de la antología medieval, pecando su escritura de una carencia ortográfica y cuyo estilo transgrede a la escuela clásica latina, ningún crítico de la actualidad dejará de apreciar la honestidad de sus poemas, el ritmo y la musicalidad, y sus sinceros propósitos de iluminar. Finalmente, algunos señalan que varias de las imágenes pintadas por Herrada configuran la eterna batalla entre las fuerzas del Vicio contra las de la Virtud, y que conforman el compendio de una obra que la misma abadesa se encargó de editar para dar por finiquitada. Durante varios siglos el <em>Hortus Deliciarum </em>fue conservado en la abadía de Hohenburg, y una vez acabada la Revolución Francesa el manuscrito quedó en custodia de la biblioteca municipal de Estrasburgo. Se conservan dos piezas musicales de su autoría: <em>Primus parens hominum </em>y <em>Sol oritur occasus. </em>En 1818 tuvimos la suerte de que Christian Moritz Engelhardt se interesara en copiar los textos de la genial abadesa, ya que la obra original terminaría siendo incinerada, luego de que la ciudad de Estrasburgo fuera asediada en 1870 durante la guerra franco-prusiana, y la biblioteca municipal acabara colapsando por un incendio. El <em>Hortus Deliciarum </em>sería publicado en 1879, muchos siglos después de que su autora desapareciera de este mundo. Esto ocurrió en el 1195, luego de haber estado durante 28 años al frente de su monasterio, un verdadero templo del saber.</p>
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        <author>Milanas Baena</author>
                    <category>Ella es la Historia</category>
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        <pubDate>Fri, 11 Aug 2023 07:17:27 +0000</pubDate>
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