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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Tue, 14 Apr 2026 23:46:05 +0000</lastBuildDate>
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	<title>Blogs de Ciclismo | Blogs El Espectador</title>
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        <title>Empresaria y ciclista, una luchadora en el Alto de Patios</title>
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        <description><![CDATA[<p>Emprender es de pocos. Lanzarse a navegar las gigantes olas de los negocios sin tener nada seguro, es un acto heroico. Viviana Cuartas, una ciclista aficionada tomó el riesgo, puso un negocio en Alto de Patios y, ha resistido de manera ejemplar. Aquí su historia. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<div class="wp-block-post-author"><div class="wp-block-post-author__avatar"><img alt='' src='https://secure.gravatar.com/avatar/76fbbc6a8bc59e74dea0f9400e49066c7bba134e91564ad6e252cc2a98be6a0e?s=48&#038;d=https%3A%2F%2Fblogsnew.s3.amazonaws.com%2Fwp-content%2Fuploads%2F2025%2F08%2F07232150%2Filu_defecto.webp&#038;r=g' srcset='https://secure.gravatar.com/avatar/76fbbc6a8bc59e74dea0f9400e49066c7bba134e91564ad6e252cc2a98be6a0e?s=96&#038;d=https%3A%2F%2Fblogsnew.s3.amazonaws.com%2Fwp-content%2Fuploads%2F2025%2F08%2F07232150%2Filu_defecto.webp&#038;r=g 2x' class='avatar avatar-48 photo' height='48' width='48' /></div><div class="wp-block-post-author__content"><p class="wp-block-post-author__name">César Augusto Penagos Collazos</p></div></div>


<p><strong>Bogotá, 12 de mayo de 2025. </strong>La pandemia del Covid19 desató un inesperado interés por la actividad física y el deporte. La obesidad y la crisis psicológica derivadas del encierro obligatorio en 2020, produjo una necesidad de ejercitarse y reconectar con las más diversas actividades grupales.</p>



<p>Muchísimos encontraron en el ciclismo el camino para saciar esa necesidad de ‘resocialización’. Además de ser una de las pocas actividades permitidas al aire libre, muchos estaban familiarizados con el asunto, porque tenían a algún conocido ‘militando’ en ese ‘culto’ al sacrificio autoimpuesto.</p>



<p>De repente, las vías se atestaron de ciclistas, un fenómeno construido, también, desde las redes sociales y sus <em>influencers</em>, que entraron a explotar profundamente la estética deportiva, ligada inequívocamente al concepto <em>fitness</em>.</p>



<p>En los primeros meses de 2021 se agotaron las bicicletas, los repuestos y hasta la ropa, lo que significó que casi todos los precios se duplicaran. Por ejemplo, una bicicleta de ruta, cuyo costo prepandemia rondaba los 900.000, pasó grotescamente, a 2.200.000, aproximadamente.</p>



<p>También hubo una explosión de nuevos almacenes, talleres, carreras para aficionados; servicios de escolta en motocicleta y automóvil, transporte de ciclistas, tours en bicicleta y fotógrafos que se especializaron en capturar los mejores ángulos de los deportistas en las partes más inclinadas de algunas vías.</p>



<p>Como si fuera poco, aparecieron otras modalidades ciclísticas, como el gravel y el critérium, con las cuales, las rutas y eventos se multiplicaron. La participación de las mujeres creció exponencialmente. ¡Un ‘<em>boom’</em> absoluto!</p>



<p class="has-primary-background-color has-background"><strong>Vitto Bike, un negocio con muchos ‘PRs’</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="1024" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/11201950/2-1-1024x1024.png" alt="" class="wp-image-115799" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/11201950/2-1-1024x1024.png 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/11201950/2-1-300x300.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/11201950/2-1-150x150.png 150w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/11201950/2-1-768x768.png 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/11201950/2-1.png 1080w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption"><em>Viviana Cuartas fue la primera en montar el negocio de lavado de bicicletas en Patios</em></figcaption></figure>



<p>Viviana Cuartas se considera una de las beneficiarias de la pandemia, pues bajo las circunstancias más adversas del momento, visualizó una oportunidad de negocio, que luego de tres años de arduas luchas, empezó a dar frutos.</p>



<p>Una de esas mañanas de ‘escape’ en bicicleta, Viviana detalló que en Patios faltaba un taller, donde los clientes encontraran, no sólo un buen servicio, sino también, un trato amable. Así nació <strong>Vitto Bike</strong>, una tienda de servicio de lavado y mantenimiento de bicicletas a domicilio, mecánica general, repuestos, cafetería y, sobre todo, un trato muy cercano.</p>



<p>La inversión fue de unos 25.000.000, resumidos en una herramienta especializada y un <em>container</em> de tres metros, ubicado, inicialmente, en una cafetería de un amigo suyo, localizada justo después del peaje, en sentido Bogotá – La Calera.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><em>“No sabíamos a quién le íbamos a ofrecer los servicios de mantenimiento, porque aquí en Patios, entre semana, el flujo de ciclistas es menor y un negocio no se puede mantener sólo con las ventas del fin de semana”,</em> sonríe Viviana, mientras toma café bajo el amplio toldo que cubre varias mesas y sillas de su tienda.</p>
</blockquote>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="1024" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/11202216/Emprender-en-Patios-y-sobrevivir-la-historia-de-una-luchadora-6-2-1024x1024.png" alt="" class="wp-image-115800" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/11202216/Emprender-en-Patios-y-sobrevivir-la-historia-de-una-luchadora-6-2-1024x1024.png 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/11202216/Emprender-en-Patios-y-sobrevivir-la-historia-de-una-luchadora-6-2-300x300.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/11202216/Emprender-en-Patios-y-sobrevivir-la-historia-de-una-luchadora-6-2-150x150.png 150w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/11202216/Emprender-en-Patios-y-sobrevivir-la-historia-de-una-luchadora-6-2-768x768.png 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/11202216/Emprender-en-Patios-y-sobrevivir-la-historia-de-una-luchadora-6-2.png 1080w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption"><em>Viviana Cuartas es del Quindío y en Bogotá tomó la difícil decisión de emprender</em></figcaption></figure>



<p>El primer servicio fue el lavado de bicicletas, pues luego de una vuelta a la sabana, un ascenso a La Cuchilla o una travesía en MTB por las veredas de La Calera, las ciclas suelen quedar cubiertas de barro. Acaso ¿quién no desea llegar a la casa con la bicicleta limpia? Ahí estaba Viviana, con una ‘coquita’, echándole agua a las ‘consentidas’, mientras los clientes alardeaban de sus hazañas ciclísticas.</p>



<p>Posteriormente, Vitto Bike trasladó su <em>container</em> a un lote convertido en un ‘parque’ que alberga casetas, donde venden desayunos, frutas, tinto, jugos y ropa para ciclistas. Allí, tras haber librado mil y una batallas, Vitto ha encontrado su punto de equilibrio.</p>



<p>La larga e intensa temporada de lluvias experimentada a finales de 2022 y casi todo el 2023, que obligó a Viviana y sus colaboradores a lavar bicicletas en el baño de sus casas; los cierres de la vía por deslizamientos; las temporadas cíclicas y normales de ventas bajas, sumado a problemas personales, han sido algunas de las dificultades más significativas.&nbsp;&nbsp;</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><em>“Iniciamos con sólo un mecánico, mi socio que nos ayudaba ahí por los laditos y, yo, que lavaba las bicicletas y los repuestos, así nos dimos a conocer, para después tener la capacidad de poder contratar más personas<strong>; iniciamos 3 personas, ahora somos 10”</strong></em><strong>, </strong>remarca Viviana, quién abandonó su anterior trabajo como enfermera, para dedicarse enteramente a moldear su negocio.</p>
</blockquote>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/11202345/Emprender-en-Patios-y-sobrevivir-la-historia-de-una-luchadora-7-1-1024x1024.png" alt="" class="wp-image-115801" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/11202345/Emprender-en-Patios-y-sobrevivir-la-historia-de-una-luchadora-7-1-1024x1024.png 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/11202345/Emprender-en-Patios-y-sobrevivir-la-historia-de-una-luchadora-7-1-300x300.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/11202345/Emprender-en-Patios-y-sobrevivir-la-historia-de-una-luchadora-7-1-150x150.png 150w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/11202345/Emprender-en-Patios-y-sobrevivir-la-historia-de-una-luchadora-7-1-768x768.png 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/11202345/Emprender-en-Patios-y-sobrevivir-la-historia-de-una-luchadora-7-1.png 1080w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption"><em>En el negocio los ciclistas encuentran un espacio muy agradable para relajarse</em></figcaption></figure>



<p>Hoy día, Vitto Bike ofrece lavado exprés, cuyo valor es de 17.000 pesos; mantenimiento a domicilio, puerta a puerta, con promesa de entrega el mismo día, por 110.000 pesos; despinche, configuración de cambios y mecánica en general; venta de repuestos y productos de cafetería (café de máquina, jugos, pastelería y desayunos), entre otros.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><em>“¿Que nos hace diferente a los demás? Que nosotros le entregamos la bicicleta el mismo que la recogemos, porque sabemos que para el ciclista es muy importante no perder tiempo sobre la cicla”, </em>complementa Viviana, quien también es una ciclista apasionada.</p>
</blockquote>



<p>Para lograrlo, Vitto Bike hace mantenimiento a tres bicicletas por día; entre 80 y 90 al mes, una estrategia de trabajo que evita la acumulación y posibles incumplimientos. Por su parte, los clientes tienen claro que deben reservar su turno con suficiente anticipación.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/11202600/Emprender-en-Patios-y-sobrevivir-la-historia-de-una-luchadora-8-1-1024x1024.png" alt="" class="wp-image-115802" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/11202600/Emprender-en-Patios-y-sobrevivir-la-historia-de-una-luchadora-8-1-1024x1024.png 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/11202600/Emprender-en-Patios-y-sobrevivir-la-historia-de-una-luchadora-8-1-300x300.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/11202600/Emprender-en-Patios-y-sobrevivir-la-historia-de-una-luchadora-8-1-150x150.png 150w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/11202600/Emprender-en-Patios-y-sobrevivir-la-historia-de-una-luchadora-8-1-768x768.png 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/11202600/Emprender-en-Patios-y-sobrevivir-la-historia-de-una-luchadora-8-1.png 1080w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption"><em>Sin duda el valor agregado de Vitto Bike es la atención amable y respetuosa</em></figcaption></figure>



<p>Con esa cadencia, Vitto Bike ha podido sobrevivir a la competencia de grandes almacenes que recientemente han llegado al sector con presupuestos mucho más robustos.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><em>“El negocio de la bici es cada día más competitivo, por eso, todos los días hay que innovar; si no innovas, te quedas y si te quedas, desapareces”</em></p>



<p><em>&#8220;Somos pioneros en el lavado express, fuimos quienes creamos la idea de lavar bicicletas en el alto en el 2020. Yo soy del Quindío, me fui a Bogotá a buscar oportunidades, pero siempre quise emprender en mi tierra y ahora VITTO también está ubicado en pueblo Tapao, Quindío, brindando ese calor humano que nos caracteriza tenemos un café hermoso</em>&#8220;</p>



<p>&#8220;<em>Debo agradecer a mi equipo de trabajo quienes desempeñan una labor hermosa, sin ellos y nuestros clientes que son personas de otro mundo por su especialidad y calidez humana esto no sería posible, VITTO fue el primer lugar dedicado a los ciclistas en el alto y se mantiene a través del tiempo, creamos un café y ahora tenemos nuestra propia marca, café de especialidad y de origen cosechado en nuestra tierra</em>&#8220;, sentencia Viviana, muy orgullosa de su entereza como emprendedora.</p>



<p></p>
</blockquote>



<p class="has-primary-background-color has-background"><strong>Los números de la bici en la economía</strong></p>



<p>Cuando apenas empezaba la pandemia del Covid19, en 2020, Fenalco calculó que alrededor de 600.000 bicicletas se vendían cada año y que la facturación del sector había alcanzado 131.000 millones de pesos. En aquel momento, según el gremio, Bogotá movía el 51,5% de ese mercado, mientras Medellín lo hacía con 7,72% y Cali con 4,5%.<a href="#_ftn1" id="_ftnref1">[1]</a></p>



<p>Según el estudio <strong><em>El negocio de la bici en Bogotá: su productividad y potencial crecimiento</em></strong> (2021) de la Secretaría Distrital de Desarrollo Económico<a href="#_ftn2" id="_ftnref2">[2]</a>, el sector reportaba las siguientes cifras:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li>La comercialización y mantenimiento generaban más de 2.300 empleos y ventas anuales de unos 100.000 millones de pesos, en Bogotá.</li>



<li>En Colombia se importaron 4.510.390 artículos por $75.951.059.324, en 2020.</li>



<li>El 52,62 % ($39.969.216.001) de las importaciones de Bogotá provienen de China, seguido de Taiwán con el 20,41 % ($15.504.346.792).</li>



<li>Colombia exportó 1.469.252 artículos por $11.705.673.120</li>



<li>Ecuador fue el país al que más se exportaron bicicletas y partes, con un total de 1.276.726 artículos.</li>
</ul>



<p>Una encuesta sobre los hábitos de consumo de los ciclistas de Bogotá, realizada por el Observatorio Económico de la Secretaría Distrital de Desarrollo Económico, en agosto de 2019<a href="#_ftn3" id="_ftnref3">[3]</a>, había establecido varios aspectos de índole económico alrededor de la bici:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li>El sector generaba alrededor de 32.000 empleos, de los cuales, 12.000 eran mensajeros o despachadores de plataformas virtuales.</li>



<li>Bogotá tenía cerca de 2000 bicitaxis movidos a pedal.</li>



<li>Unas 150.000 personas se movilizaban en bicitaxi a diario, en Bogotá.</li>



<li>Alrededor de 51,6 millones de dólares gastaron los turistas extranjeros, que pagaron recorridos en bicicleta, en 2018.</li>



<li>Había 294 empresas registradas, que disponían de servicios de alquiler de bicicletas para el desarrollo de actividades turísticas.</li>



<li>El uso de la bicicleta le habría ahorrado a Bogotá 616.000 millones por reducción de emisiones de CO2, en comparación con el de los automóviles.</li>
</ul>



<p class="has-primary-background-color has-background"><strong>‘Repechos’ post pandemia</strong></p>



<p>Luego del <em>boom</em> del sector en 2021 y 2022, los negocios alrededor de la venta de bicicletas, repuestos, accesorios y ropa deportiva experimentaron una sensible caída a lo largo de 2023, según los distintos reportes de marcas muy reconocidas como Trek<a href="#_ftn4" id="_ftnref4">[4]</a>, Shimano<a href="#_ftn5" id="_ftnref5">[5]</a> y Rapha<a href="#_ftn6" id="_ftnref6">[6]</a>, por mencionar algunos.</p>



<p>En Colombia, las cosas no han sido diferentes, pues la pandemia dejó bodegas repletas y bolsillos vacíos, lo que ocasionó una caída del mercado del 43%, según un reporte del periódico La República<a href="#_ftn7" id="_ftnref7">[7]</a>.</p>



<p>Tras la estabilización de las principales actividades sociales que habían sido interrumpidas por el virus del Covid19, una buena cantidad de deportistas del <em>boom</em>, empezaron a bajarse de la bicicleta o a migrar a otras disciplinas deportivas, lo que ha disminuyó la demanda.</p>



<p>Sin embargo, actualmente, la práctica del ciclismo aficionado, en todas sus modalidades parece haber alcanzado un punto de equilibrio, que permite el florecimiento de nuevos negocios alrededor de este deporte.</p>



<p>En Instagram encuentran a Viviana como @Anavivi_cycling y @VITTO_BIKE_EXPERIENCE</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p><a href="#_ftnref1" id="_ftn1">[1]</a> Fenalco, 2020 <a href="/LIBRO/ECONOM%C3%8DA/Estudio%20Bicicletas%20FEnalco.pdf">Estudio Bicicletas Fenalco.pdf</a></p>



<p><a href="#_ftnref2" id="_ftn2">[2]</a> Secretaría de Desarrollo Económico <a href="https://observatorio.desarrolloeconomico.gov.co/dinamica-empresarial/el-negocio-de-la-bici-en-bogota-su-productividad-y-potencial-crecimiento">https://observatorio.desarrolloeconomico.gov.co/dinamica-empresarial/el-negocio-de-la-bici-en-bogota-su-productividad-y-potencial-crecimiento</a></p>



<p><a href="#_ftnref3" id="_ftn3">[3]</a> SDDE <a href="https://observatorio.desarrolloeconomico.gov.co/crecimiento-economico/caracterizacion-de-la-economia-de-la-bicicleta-en-bogota">Caracterización de la economía de la Bicicleta en Bogotá | Observatorio de Desarrollo Económico (desarrolloeconomico.gov.co)</a></p>



<p><a href="#_ftnref4" id="_ftn4">[4]</a> ‘The market is in chaos’ &#8211; Trek set to make cuts amid high industry stock levels <a href="https://www.cyclingweekly.com/news/the-market-is-in-chaos-trek-set-to-make-cuts-amid-high-industry-stock-levels">https://www.cyclingweekly.com/news/the-market-is-in-chaos-trek-set-to-make-cuts-amid-high-industry-stock-levels</a></p>



<p><a href="#_ftnref5" id="_ftn5">[5]</a> Shimano sales down 18%, profit down 40% in first half of 2023 <a href="https://www.cyclingnews.com/news/shimano-sales-down-18-profit-down-40-in-first-half-of-2023/">https://www.cyclingnews.com/news/shimano-sales-down-18-profit-down-40-in-first-half-of-2023/</a></p>



<p><a href="#_ftnref6" id="_ftn6">[6]</a> Rapha posts £12m loss marking six years in the red&nbsp; <a href="https://www.cyclingweekly.com/news/rapha-posts-pound12m-loss-marking-six-years-in-the-red">https://www.cyclingweekly.com/news/rapha-posts-pound12m-loss-marking-six-years-in-the-red</a></p>



<p><a href="#_ftnref7" id="_ftn7">[7]</a> La pandemia dejó sobreoferta de bicicletas y el mercado cayó 43,8% el año anterior <a href="https://www.larepublica.co/empresas/mercado-de-bicicletas-en-colombia-3788919">https://www.larepublica.co/empresas/mercado-de-bicicletas-en-colombia-3788919</a></p>



<p class="has-text-align-center has-primary-background-color has-background"><strong>Redes sociales La Sinfonía del Pedal</strong></p>



<ul class="wp-block-social-links aligncenter is-layout-flex wp-block-social-links-is-layout-flex"><li class="wp-social-link wp-social-link-instagram  wp-block-social-link"><a href="https://www.instagram.com/la_sinfonia_del_pedal/" class="wp-block-social-link-anchor"><svg width="24" height="24" viewBox="0 0 24 24" version="1.1" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" aria-hidden="true" focusable="false"><path d="M12,4.622c2.403,0,2.688,0.009,3.637,0.052c0.877,0.04,1.354,0.187,1.671,0.31c0.42,0.163,0.72,0.358,1.035,0.673 c0.315,0.315,0.51,0.615,0.673,1.035c0.123,0.317,0.27,0.794,0.31,1.671c0.043,0.949,0.052,1.234,0.052,3.637 s-0.009,2.688-0.052,3.637c-0.04,0.877-0.187,1.354-0.31,1.671c-0.163,0.42-0.358,0.72-0.673,1.035 c-0.315,0.315-0.615,0.51-1.035,0.673c-0.317,0.123-0.794,0.27-1.671,0.31c-0.949,0.043-1.233,0.052-3.637,0.052 s-2.688-0.009-3.637-0.052c-0.877-0.04-1.354-0.187-1.671-0.31c-0.42-0.163-0.72-0.358-1.035-0.673 c-0.315-0.315-0.51-0.615-0.673-1.035c-0.123-0.317-0.27-0.794-0.31-1.671C4.631,14.688,4.622,14.403,4.622,12 s0.009-2.688,0.052-3.637c0.04-0.877,0.187-1.354,0.31-1.671c0.163-0.42,0.358-0.72,0.673-1.035 c0.315-0.315,0.615-0.51,1.035-0.673c0.317-0.123,0.794-0.27,1.671-0.31C9.312,4.631,9.597,4.622,12,4.622 M12,3 C9.556,3,9.249,3.01,8.289,3.054C7.331,3.098,6.677,3.25,6.105,3.472C5.513,3.702,5.011,4.01,4.511,4.511 c-0.5,0.5-0.808,1.002-1.038,1.594C3.25,6.677,3.098,7.331,3.054,8.289C3.01,9.249,3,9.556,3,12c0,2.444,0.01,2.751,0.054,3.711 c0.044,0.958,0.196,1.612,0.418,2.185c0.23,0.592,0.538,1.094,1.038,1.594c0.5,0.5,1.002,0.808,1.594,1.038 c0.572,0.222,1.227,0.375,2.185,0.418C9.249,20.99,9.556,21,12,21s2.751-0.01,3.711-0.054c0.958-0.044,1.612-0.196,2.185-0.418 c0.592-0.23,1.094-0.538,1.594-1.038c0.5-0.5,0.808-1.002,1.038-1.594c0.222-0.572,0.375-1.227,0.418-2.185 C20.99,14.751,21,14.444,21,12s-0.01-2.751-0.054-3.711c-0.044-0.958-0.196-1.612-0.418-2.185c-0.23-0.592-0.538-1.094-1.038-1.594 c-0.5-0.5-1.002-0.808-1.594-1.038c-0.572-0.222-1.227-0.375-2.185-0.418C14.751,3.01,14.444,3,12,3L12,3z M12,7.378 c-2.552,0-4.622,2.069-4.622,4.622S9.448,16.622,12,16.622s4.622-2.069,4.622-4.622S14.552,7.378,12,7.378z M12,15 c-1.657,0-3-1.343-3-3s1.343-3,3-3s3,1.343,3,3S13.657,15,12,15z M16.804,6.116c-0.596,0-1.08,0.484-1.08,1.08 s0.484,1.08,1.08,1.08c0.596,0,1.08-0.484,1.08-1.08S17.401,6.116,16.804,6.116z"></path></svg><span class="wp-block-social-link-label screen-reader-text">Instagram</span></a></li>

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<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>César Augusto Penagos Collazos</author>
                    <category>La Sinfonía del Pedal</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=115796</guid>
        <pubDate>Mon, 12 May 2025 17:20:23 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Empresaria y ciclista, una luchadora en el Alto de Patios]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">César Augusto Penagos Collazos</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>El ciclismo es un género narrativo</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/la-sinfonia-del-pedal/el-ciclismo-es-un-genero-narrativo/</link>
        <description><![CDATA[<p>Esta publicación explora el aporte del ciclismo a las distintas expresiones del arte. Aquí encontrará una lista de canciones, libros, murales y audiovisuales inspirados en las gestas de los ciclistas colombianos. El periodista y ciclista aficionado Sinar Alvarado es el invitado de honor.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<div class="wp-block-post-author"><div class="wp-block-post-author__avatar"><img alt='' src='https://secure.gravatar.com/avatar/76fbbc6a8bc59e74dea0f9400e49066c7bba134e91564ad6e252cc2a98be6a0e?s=48&#038;d=https%3A%2F%2Fblogsnew.s3.amazonaws.com%2Fwp-content%2Fuploads%2F2025%2F08%2F07232150%2Filu_defecto.webp&#038;r=g' srcset='https://secure.gravatar.com/avatar/76fbbc6a8bc59e74dea0f9400e49066c7bba134e91564ad6e252cc2a98be6a0e?s=96&#038;d=https%3A%2F%2Fblogsnew.s3.amazonaws.com%2Fwp-content%2Fuploads%2F2025%2F08%2F07232150%2Filu_defecto.webp&#038;r=g 2x' class='avatar avatar-48 photo' height='48' width='48' /></div><div class="wp-block-post-author__content"><p class="wp-block-post-author__name">César Augusto Penagos Collazos</p></div></div>


<p><strong>Bogotá, 05 de mayo de 2025. </strong>La cultura ciclística en Colombia ha alcanzado un terreno difícil de conquistar: el arte. En cada época, artistas tradicionales y populares, han rendido variados homenajes a los ‘escarabajos’ más destacados. Las odas a esos héroes nacionales del pedal sobreviven al tiempo retratados en cuadros, murales, canciones, reportajes, películas y poesías.</p>



<p><strong>Fernando Botero</strong> y <strong>Gabriel García Márquez</strong>, por mencionar a dos titanes, se ocuparon de Ramón Hoyos Vallejo, cinco veces ganador de la Vuelta a Colombia y uno de los deportistas más homenajeados en su momento.</p>



<p>Mientras el maestro Botero pintó <em>La apoteosis de Ramón Hoyos</em> (1959), un cuadro exhibido actualmente en un museo de Copenhague (Dinamarca), ‘Gabo’, en su época de periodista en El Espectador, escribió un extenso reportaje titulado <em>Don Ramón</em> (1955).</p>



<p><strong>El ciclismo colombiano en la música</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="682" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/05142440/WhatsApp-Image-2025-05-05-at-11.20.18-AM-1-1-682x1024.jpeg" alt="" class="wp-image-115507" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/05142440/WhatsApp-Image-2025-05-05-at-11.20.18-AM-1-1-682x1024.jpeg 682w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/05142440/WhatsApp-Image-2025-05-05-at-11.20.18-AM-1-1-200x300.jpeg 200w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/05142440/WhatsApp-Image-2025-05-05-at-11.20.18-AM-1-1-768x1152.jpeg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/05142440/WhatsApp-Image-2025-05-05-at-11.20.18-AM-1-1.jpeg 853w" sizes="auto, (max-width: 682px) 100vw, 682px" /><figcaption class="wp-element-caption"><em>El periodista Sinar Alvarado conquista uno de los páramos de Colombia</em></figcaption></figure>



<p>En el terreno de la música encontramos la mayor cantidad de homenajes y referencias, en modo de porros, pasillos, corridos, paseos, currulaos, vallenatos, carrangas y merengues, entre otros aires modernos como el rap y la champeta. No hay duda de que los primeros treinta años de la Vuelta a Colombia (1950-1980) y la más reciente década de oro del ciclismo colombiano (2008-2019), han sido las grandes fuentes de inspiración.</p>



<p>El trabajo de grado de William Salazar (2020), titulado <em>La Ruta de los escarabajos</em> profundizó en este aspecto, dándonos a conocer un listado importante de canciones que resonaron en su momento.</p>



<p>Entre otras composiciones mencionadas por Salazar, están <em>Los ciclistas</em> (1953), una oda a Ramón Hoyos y, <em>La Vuelta a Colombia</em> (1953) de <strong>Los trovadores del recuerdo</strong>;<em> La bicicleta (1966) </em>de <strong>Los Ampex</strong><em>, </em>banda de rock bogotana<em>,</em> estrenada en el inicio de la XVI edición de la Vuelta a Colombia;<em> Que viva Álvaro Pachón</em> (1971) y <em>Rafael Antonio Niño</em> (1970) (seis veces campeón de la Vuelta a Colombia), de <strong>Eudoro Merchán</strong>, interpretadas por <strong>Luis Lorenzo Peña y sus Hijos</strong>.</p>



<p><strong>Jorge Velosa</strong>, el rey de la carranga resaltó el arraigo campesino de los ciclistas en las canciones <em>Caballito de acero</em> (1984) (mención de Rafael Antonio Niño), <em>Arriba Corazón</em> (1990) (inspirada en Lucho Herrera) y, <em>Solita con mi chinito</em> (1990) (creada sobre una conversación telefónica entre un ciclista y su esposa, transmitida en vivo por una cadena radial).</p>



<p>La lista se nutre con <em>La Vuelta a Colombia</em> (1966) de <strong>Los Rebeldes</strong>, banda de rock ecuatoriana radicada en Colombia; <em>El líder</em> (1987) (canción inspirada en ‘Cochise’) original de <strong>Marciano Martínez</strong> e interpretada por Diomedes Díaz y Gonzalo ‘El Cocha’ Molina; <em>De dónde es?</em> (2015) de San Miguelito; <em>El corrido de Nairo Quintana</em> (2016) de la <strong>Banda Relámpago</strong>; <em>Nairo Quintana- El Cóndor</em> (2015) de los <strong>Hermanos Suárez</strong>; <em>Nairo el campeón</em> (2016) de <strong>Los Fulanos</strong>; <strong><em>El orgullo de mi patria </em></strong>(2017) de <strong>Carlos Vives</strong> y, <em>Go Rigo Go!</em> (2020) de MC el Meztizo, entre otras.</p>



<p><strong>El ciclismo colombiano en la pantalla</strong></p>



<p>En el campo audiovisual, más allá de los numerosos documentales de carácter histórico y biográfico, Lisandro Duque, dirigió la película <strong><em>El Escarabajo</em></strong> (1983) protagonizada por Patrocinio Jiménez (una de las figuras de los gloriosos ochentas) y, recientemente, un canal privado emitió la novela <strong><em>Rigo</em></strong> (2023-2024), sobre la vida de Rigoberto Urán, una apuesta capaz de mover el <em>rating</em> sin acudir a historias de narcos.</p>



<p><strong>Murales</strong></p>



<p>En cuanto al arte urbano, encontramos murales dedicados a Esteban Chaves (Tenjo), Egan Bernal (Zipaquirá), Daniel Felipe Martínez (Vergara), Rigoberto Urán (Guasca y Medellín) y Nairo Quintana (Cómbita), de los artistas Émerson Cáceres ‘Cacerolo’, Aldemar Marín y Franco de Colombia, entre otros.</p>



<p><strong>El ciclismo colombiano en las letras</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="683" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/05140103/WhatsApp-Image-2025-05-05-at-11.20.18-AM-2-1024x683.jpeg" alt="" class="wp-image-115505" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/05140103/WhatsApp-Image-2025-05-05-at-11.20.18-AM-2-1024x683.jpeg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/05140103/WhatsApp-Image-2025-05-05-at-11.20.18-AM-2-300x200.jpeg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/05140103/WhatsApp-Image-2025-05-05-at-11.20.18-AM-2-768x512.jpeg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/05140103/WhatsApp-Image-2025-05-05-at-11.20.18-AM-2.jpeg 1500w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption"><em>El periodista Sinar Alvarado luce el mailot de La Vie Claire</em></figcaption></figure>



<p>Los escritores y periodistas colombianos tienen una gran deuda con el deporte que más victorias le ha entregado al país, porque, a pesar de algunas publicaciones que han relatado ciertos capítulos o destellos brillantes de este deporte, hay cantidades de acontecimientos valiosos que duermen en el olvido.</p>



<p>De esta opinión es el periodista y ciclista aficionado Sinar Alvarado, <em>freelancer</em> en medios reconocidos (Soho, El Malpensante, Gato Pardo y New York Times), autor del libro <strong><em>Retrato de un caníbal</em></strong> (2005) y fanático como ningún otro de las historias y anécdotas del ciclismo mundial.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><em>“Hay episodios más o menos contados, pero no lo suficientemente amplios, como Martín Emilio Rodríguez ‘Cochise’ corriendo el Tour a mediados de los 70s, la participación de Giovanni Jiménez en la Vuelta a España del 73, Alfonso Flórez conquistando el Tour del Avenir en el 80 &#8211; la primera victoria internacional del ciclismo colombiano”, </em>señala el ‘colega’.</p>
</blockquote>



<p>Basta echar una mirada para darle la razón a Sinar, pues al realizar un barrido encontramos pocos libros sobre ciclismo escritos por colombianos:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li class="has-light-green-cyan-background-color has-background"><em>Todo tuvo un comienzo, el indomable ‘Zipa’</em> (2017) de Indalecio Castellanos</li>



<li class="has-light-green-cyan-background-color has-background"><em>Llegar a la cima: un perfil íntimo de Nairo Quintana</em> (2019) de José Ángel Báez</li>



<li class="has-light-green-cyan-background-color has-background"><em>La leyenda de los escarabajos</em> (2017) y <em>Egan, el campeón predestinado </em>(biografía, 2019) de Mauricio Silva Guzmán</li>



<li class="has-light-green-cyan-background-color has-background"><em>Rigo</em> (biografía, 2021) de Andrés López López</li>



<li class="has-light-green-cyan-background-color has-background"><em>Vida, pasión y suerte del ciclismo colombiano</em> (2023) de Fabio Armando Urrego Valderrama</li>



<li class="has-light-green-cyan-background-color has-background"><em>Santiago Botero, contrarreloj</em> (2023), escrito por el propio Santiago Botero</li>



<li class="has-light-green-cyan-background-color has-background"><em>El Arte de ganar un Dauphiné</em> (2024) de Arcadio Guzmán</li>



<li class="has-light-green-cyan-background-color has-background">Alpe D’Huez (2024) de Mauricio Silva.</li>
</ul>



<p>A esa lista inspirada casi exclusivamente por los más destacados pedalistas de los últimos años, le podemos agregar:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li class="has-light-green-cyan-background-color has-background"><em>Memorias de un delivery </em>(2009) de Joaquín Botero</li>



<li class="has-light-green-cyan-background-color has-background"><em>Boyacá en bicicleta</em> (fotografías, 2017) de Juan Camilo Urrego</li>



<li class="has-light-green-cyan-background-color has-background"><em>Bicicletario</em> &#8211; <em>Libro al Viento</em> (2015) de la Alcaldía de Bogotá</li>



<li class="has-light-green-cyan-background-color has-background"><em>Cómbita</em> (infantil, 2019) de Óscar Pantoja</li>



<li class="has-light-green-cyan-background-color has-background"><em>La promesa del ciclista</em> (novela infantil, 2021) de Albeiro Echavarría</li>
</ul>



<p>También encontramos poemas, un puñado de valiosas tesis de pregrado, maestrías y doctorados; manuales para ciclistas y revistas e investigaciones de carácter institucional.</p>



<p>Sin embargo, en las letras hay baches grandes, como ese larguísimo periodo comprendido entre la llegada de la bici a Colombia, a finales del siglo XIX, y los albores de la primera edición de la Vuelta a Colombia (1951).</p>



<p>En esa franja de tiempo están contenidas temáticas tan variadas como el rol de la bicicleta en la alta sociedad, su uso en el transporte urbano, su papel en el ‘Bogotazo’, las primeras competencias, entre muchos otros temas.</p>



<p>Bien podría agregarse historias de los primeros años de fervor de la Vuelta a Colombia, la aparición de los ciclistas colombianos en las grandes carreras europeas, sus hazañas; su impacto en la sociedad, la creación y consolidación de una cultura ciclista, entre otros ángulos históricos o anecdóticos, que merecen ser profundizados.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><em>“En Europa hay editoriales dedicadas exclusivamente al ciclismo. En países bajos, Wilfried de Jong, escribe ficción, relatos, novelas sobre ciclismo y ha llegado a vender 150 mil ejemplares en un país que tiene 17 millones de habitantes. En Estados Unidos, grandes escritores como Ernest Hemingway, Gay Talese, Tom Wolf, Stephen King, escribieron sobre baseball, boxeo y otros deportes…</em>”, refuerza Sinar, con el fin de profundizar la idea que el gremio intelectual colombiano ha subestimado el deporte.</p>
</blockquote>



<p>Curiosamente, algunos escritores extranjeros han visto en el ciclismo colombiano un ‘temazo’. Entre otros títulos están <strong><em>Reyes de la Montaña</em></strong> y <strong><em>Colombia es pasión</em></strong> de Matt Rendell (Inglaterra, convertido en un libro de consulta); <strong>Egan Bernal y los hijos de la cordillera</strong> (2021) de Guy Roger (Francia); <strong><em>Un escarabajo en bicicleta, historia y ciclismo en Colombia </em></strong>(2021) de Marcos Pereda (España) y <strong><em>Los puertos donde se han forjado los escarabajos</em></strong> (2019) de Asier Bilbao (España) y Gustavo Duncan (Colombia).</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><em>“Yo siempre digo que el ciclismo es un género narrativo, porque tiene aventura, épica, belleza, soledad, viaje, dolor, estética, reflexión”,</em> complementa el periodista para quien la bicicleta se convirtió en una línea de trabajo, pues además de practicar este deporte y escribir sobre este asunto, es invitado a presentar libros, exposiciones, foros o congresos relacionados.</p>
</blockquote>



<p>Entre los textos favoritos de este comunicador vallenato radicado en Bogotá sobresalen <strong><em>Plomo en los bolsillos</em></strong> (2012) de Ancer Izaguirre, que contiene historias excéntricas del <em>Tour de France</em> de todas las épocas; <strong><em>La pasión de Fausto Coppi</em></strong> (2015), <strong><em>Merckx: Mitad hombre, mitad máquina</em></strong> (2019) e <strong><em>Hinault, El Tejón</em></strong> (2021), de William Fotheringham.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><em>“De las tres biografías, la que más me gusta es la de Coppi, porque era el primer ciclista moderno, era una especie de estrella de cine, las gafas que usaba, cómo se peinaba, para Coppi el estilo era muy importante”,</em> profundiza Sinar, quien considera que su vida ideal es escribir mil palabras y salir a montar en bici tres veces a la semana.</p>
</blockquote>



<p><strong>El libro está más vivo que nunca</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="819" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/05145809/WhatsApp-Image-2025-05-05-at-11.20.19-AM-1-819x1024.jpeg" alt="" class="wp-image-115514" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/05145809/WhatsApp-Image-2025-05-05-at-11.20.19-AM-1-819x1024.jpeg 819w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/05145809/WhatsApp-Image-2025-05-05-at-11.20.19-AM-1-240x300.jpeg 240w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/05145809/WhatsApp-Image-2025-05-05-at-11.20.19-AM-1-768x961.jpeg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/05145809/WhatsApp-Image-2025-05-05-at-11.20.19-AM-1-1228x1536.jpeg 1228w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/05145809/WhatsApp-Image-2025-05-05-at-11.20.19-AM-1.jpeg 1279w" sizes="auto, (max-width: 819px) 100vw, 819px" /><figcaption class="wp-element-caption"><em>El &#8216;colega&#8217; Sinar Alvarado tiene como medida pedalear tres veces y escribir 1000 palabras a la semana</em></figcaption></figure>



<p>Contrario a lo que suele decirse y muy a pesar de la aplastante incursión de las redes sociales, la industria del libro en Colombia está consolidada. Según datos de la Cámara Colombiana del Libro, las ventas netas del sector editorial colombiano en 2023, sumaron 959.440 millones de pesos, lo que representa un crecimiento de 7,7 % en comparación con 2022.</p>



<p>En consonancia, la Feria del Libro de Bogotá 2024 reportó un registro histórico de asistentes, estimado en 600.000. Los organizadores del evento, que celebraron 36 años de aporte a la cultura colombiana, calcularon expectativas de negocios por cerca de 6.1 millones de dólares, un incremento del 32% con relación a la edición del 2023.</p>



<p>En la edición del 2022, algunos libros sobre ciclismo estuvieron entre los más vendidos<em>: Egan Bernal y los hijos de la cordillera</em> de Guy Roger, <em>Sócrates en bicicleta</em> de Guillaume Martin y <em>La historia oficial del tour de Francia</em> de Luke Edwardes-Evans; Serge Laget; Andy Mcgrath.</p>



<p><em>“Hay una crisis en los medios, hay periódicos que están pasando trabajos, hay revistas que han desaparecido, que tienen menos lectores y menos ingresos, pero el mercado del libro está todavía muy muy saludable”</em>, agrega el hombre caribe que anuncia su libro sobre las similitudes insospechadas entre Colombia y Francia, alrededor del ciclismo. <strong><em>“Dos países que están enfermos por la bicicleta”.</em></strong></p>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>César Augusto Penagos Collazos</author>
                    <category>La Sinfonía del Pedal</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=115501</guid>
        <pubDate>Mon, 05 May 2025 19:34:58 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/05135802/WhatsApp-Image-2025-05-05-at-11.20.18-AM-3.jpeg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[El ciclismo es un género narrativo]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">César Augusto Penagos Collazos</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Una estrella del ciclismo amateur femenino</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/la-sinfonia-del-pedal/una-estrella-del-ciclismo-amateur-femenino/</link>
        <description><![CDATA[<p>Para alguien que no está inmerso en la práctica del ciclismo aficionado, todo lo relacionado a este mundo le puede sonar exagerado. Con razón, porque en muchos casos este deporte transforma profundamente el círculo social, los hábitos, la apariencia física y las actitudes de sus devotos, como si de una doctrina se tratara. Bogotá, 11 [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<pre class="wp-block-preformatted">Para alguien que no está inmerso en la práctica del ciclismo aficionado, todo lo relacionado a este mundo le puede sonar exagerado. Con razón, porque en muchos casos este deporte transforma profundamente el círculo social, los hábitos, la apariencia física y las actitudes de sus devotos, como si de una doctrina se tratara.</pre>



<span id="more-113519"></span>


<div class="wp-block-post-author"><div class="wp-block-post-author__avatar"><img alt='' src='https://secure.gravatar.com/avatar/76fbbc6a8bc59e74dea0f9400e49066c7bba134e91564ad6e252cc2a98be6a0e?s=48&#038;d=https%3A%2F%2Fblogsnew.s3.amazonaws.com%2Fwp-content%2Fuploads%2F2025%2F08%2F07232150%2Filu_defecto.webp&#038;r=g' srcset='https://secure.gravatar.com/avatar/76fbbc6a8bc59e74dea0f9400e49066c7bba134e91564ad6e252cc2a98be6a0e?s=96&#038;d=https%3A%2F%2Fblogsnew.s3.amazonaws.com%2Fwp-content%2Fuploads%2F2025%2F08%2F07232150%2Filu_defecto.webp&#038;r=g 2x' class='avatar avatar-48 photo' height='48' width='48' /></div><div class="wp-block-post-author__content"><p class="wp-block-post-author__name">César Augusto Penagos Collazos</p></div></div>


<p><strong>Bogotá, 11 de abril de 2025.</strong> Casi siempre es el mismo camino: se empieza sin querer la cosa, de repente nace un gran interés, luego, viene un periodo de pasión o militancia casi ciega, seguido de una estabilización o consolidación del hábito o de su renuncia.</p>



<p>Alejandra Cadena es un ejemplo de esa metamorfosis. Su cotidianidad pasa por una disciplina ‘balanceada’: cuida con esmero su alimentación, atesora las horas de buen sueño y lleva a cabalidad las sesiones de entrenamiento.</p>



<p>En sus días de descanso o recuperación, Alejandra suele realizar caminatas por la montaña, con las que tiene una gran conexión, o se regala un recorrido distendido en su cicla de <em>gravel</em>, porque para ella, en sus tiernos 30 años, estar en continuo movimiento, es una manera de <strong><em>honrar el cuerpo</em></strong>.</p>



<p>Muy contrario a la imagen que Alejandra dejó en el colegio, donde se destacó por ser la menos deportiva, la que nadie quería en su equipo, porque les ‘dañaba el parche’, sin contar que su padre falló en múltiples intentos por motivarla hacia la actividad física y sacarla de sus profundidades oníricas.</p>



<p>Estos años alrededor de la bicicleta han sido tan intensos, que sus familiares y todo el entorno ha terminado adaptándose a su manera de vivir, incluso ‘Fito’ y ‘Tizón’, sus gatos, que pasan días en casa de sus ‘abuelos’ y ‘tíos’, esperando el pronto regreso de su ama.</p>



<p>Alguien que no la haya tratado durante cierto tiempo y se la encuentre de repente, le parecerá increíble enterarse sobre esa nueva persona: es deportista y gana competencias.</p>



<p>No es que ya no tenga vida social, sino que, para esta bogotana, esos planes comunes de salir con amigos pasan primero por una negociación en la que se deben equilibrar ambos mundos, el deportivo y el social, pues, hoy, dedica entre 12 y 15 horas de entrenamiento semanal, que incluye ejercicios de fortalecimiento y el senderismo.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><em>“Al que empieza a ganar se le vuelve una escalera, comienza a ver un buen resultado y eso incentiva a querer seguir explorando ese potencial descubierto sobre la bici; sí genera un hambre explorar terrenos que me generan más dificultad”</em>, confiesa Alejandra, campeona de varias de las más conocidas carreras para ciclistas aficionados en Colombia.</p>
</blockquote>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<pre class="wp-block-preformatted has-pale-cyan-blue-background-color has-background"><strong>Gregarios del amor</strong></pre>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="682" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/26071317/IMG_5567-682x1024.jpg" alt="" class="wp-image-113549" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/26071317/IMG_5567-682x1024.jpg 682w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/26071317/IMG_5567-200x300.jpg 200w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/26071317/IMG_5567-768x1153.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/26071317/IMG_5567-1023x1536.jpg 1023w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/26071317/IMG_5567.jpg 1066w" sizes="auto, (max-width: 682px) 100vw, 682px" /></figure>



<p>Alejandra habla en plural “hemos”, “somos”, “vamos”, porque su vida no solamente está influenciada por la bicicleta, sino también por Lucas, su pareja, el mismo que la motivó a transportarse en bici y a sumarse a las caravanas de pedalistas que llenan las carreteras los fines de semana.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><em>“Yo disfrutaba la bici, pero no a esa intensidad, porque en ese momento no rendía, varias veces tuvimos disgustos. Yo lo único que hacía era aguantar y aguantar para que no me dejaran botada”,</em> recuerda Alejandra entre sonrisas y destellos en sus ojos que delatan el gusto con el que recuerda su historia reciente.</p>
</blockquote>



<p>Como la gran mayoría de aficionados, ambos iniciaron en bicicletas de acero, con vestimenta sencilla, réplicas de esta o aquella marca de gafas y entre la ausencia de accesorios que hoy se consideran esenciales para alcanzar un nivel ‘leñero’; era la auténtica etapa <em>patacona,</em> en la que la fiebre por salir a rodar es lo más importante.</p>



<p>Por esos días, Alejandra había terminado la universidad, es psicóloga de profesión, pero su vida laboral no arrancaba, así que ambos decidieron ‘escamparse’ en trabajos que les permitieran llevar media vida de ciclistas y otra media vida para ganar dinero y sostener los gastos del ciclismo.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><em>“En mi caso trabajo como intérprete, o traductora como se conoce más popularmente, y Lucas trabaja como mecánico de bicis. Nos gusta mucho lo que hacemos laboralmente, y más por el hecho de que nos permite disponer de tiempo para entrenar y descansar”</em>, agrega.</p>
</blockquote>



<pre class="wp-block-preformatted has-pale-cyan-blue-background-color has-background"><strong>La transformación</strong></pre>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="683" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/26071348/IMG_4633-1-683x1024.jpg" alt="" class="wp-image-113551" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/26071348/IMG_4633-1-683x1024.jpg 683w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/26071348/IMG_4633-1-200x300.jpg 200w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/26071348/IMG_4633-1-768x1152.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/26071348/IMG_4633-1-1024x1536.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/26071348/IMG_4633-1-1365x2048.jpg 1365w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/26071348/IMG_4633-1-scaled.jpg 1707w" sizes="auto, (max-width: 683px) 100vw, 683px" /></figure>



<p>Alejandra incursionó en el mundo del ciclismo en el 2016, un año de florecimiento de este deporte, cuando las continuas victorias de los ciclistas profesionales colombianos en el <em>World Tour</em> cambiaban el carácter de este pasatiempo en las esferas aficionadas. Vivíamos el cenit de la más reciente época dorada del ciclismo colombiano.</p>



<p>No sólo crecía el número de nuevas ciclistas, sino que había ropa y accesorios para mujeres, algo poco común algunos años atrás. En ese momento, Alejandra encontró un nivel alto en la categoría femenina, difícil de igualar, pero ante el cual no se doblegó, sino que lo asumió como un reto.</p>



<p>Con esa perspectiva, y siempre en compañía de Lucas, hizo algunos cambios fundamentales: consiguió una mejor bicicleta, entrenó a otro nivel, planeó mejor las salidas, cuidó la alimentación, y así, por esa vía, en esa etapa, se vio pedaleando a las 4:00 de la mañana en la sabana de Bogotá.</p>



<p>Tal vez esa es una de las imágenes más inverosímiles para los que no están metidos en este mundo: ciclistas pedaleando como fantasmas en pena, en la oscuridad y entre la niebla de la sabana. ¿Por qué lo hacen? ¿Qué ganan con eso? ¡Están locos!</p>



<pre class="wp-block-preformatted has-pale-cyan-blue-background-color has-background"><strong>El encuentro con el podio</strong></pre>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="473" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/26072816/IMG_6166-1-1-473x1024.jpg" alt="" class="wp-image-113554" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/26072816/IMG_6166-1-1-473x1024.jpg 473w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/26072816/IMG_6166-1-1-139x300.jpg 139w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/26072816/IMG_6166-1-1-768x1662.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/26072816/IMG_6166-1-1-710x1536.jpg 710w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/26072816/IMG_6166-1-1-946x2048.jpg 946w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/26072816/IMG_6166-1-1-scaled.jpg 1183w" sizes="auto, (max-width: 473px) 100vw, 473px" /></figure>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><em>“Yo entré el mundo competitivo sin tener buenas expectativas, porque sabía que me enfrentaba a personas con una gran experiencia en este deporte”,</em> comparte Alejandra, de 48 kilos, 1.62 metros de altura y muchos vatios de poder.</p>
</blockquote>



<p>En sus recuerdos resalta la participación en el <em>Giro de Rigo</em> del 2019, cuando fue campeona y del 2021, edición en la que se ubicó segunda, moviendo casi cinco vatios por kilo de peso. ¡Alcanzar esos valores toma mucho tiempo!</p>



<p><strong>VIDEO</strong>: <a href="https://www.youtube.com/watch?v=XOVNedIR7lQ">Giro de Rigo desde adentro</a></p>



<p>En su victoria contundente del 2019 se llevó el botín completo: una bicicleta por haber ganado la general, otra bicicleta por haber ganado el premio de montaña y cinco millones de pesos por haber arrasado en su categoría. ¡Una auténtica moñona ciclística!</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><em>“La competencia me ha permitido explorar límites, a desprenderme de la idea de que no voy a ser capaz, de que hay terrenos que no se sienten como mi terreno, pero de repente yo me puedo esforzar por mejorar y apuntarle a ser estratégica, a aprender de otras personas; el mundo de la competencia me ha ayudado a crecer”, </em>reflexiona Alejandra, mientras sonríe y juega con su larga y hermosa cabellera de Rapunzel.</p>
</blockquote>



<p>La <em>‘Moto Cadena’</em>, como algunos la llaman con cariño, por su poderoso pedaleo, tiene en su palmarés una larga lista de podios en carreras para aficionados de toda índole: competencias punto a punto, segmentadas, sólo mujeres, mixtas; locales, regionales, nacionales e internacionales.</p>



<p><strong>VIDEO</strong>: <a href="https://www.youtube.com/watch?v=9tvdvDs-lII">Gran Fondo Boyacá</a></p>



<p>En esa escalera en la que se convierte del deporte competitivo profesional y no profesional, Alejandra clasificó para participar en la <em>L’Ariegeoise </em>2022, una carrera que se realiza anualmente en los pirineos franceses, donde quedó subcampeona, en representación de Colombia.</p>



<pre class="wp-block-preformatted has-pale-cyan-blue-background-color has-background"><strong>Palmarés</strong>:</pre>



<ul class="wp-block-list has-cyan-bluish-gray-background-color has-background">
<li>1er lugar Gran Fondo de Boyacá 2018/19/21/22/2324</li>



<li>1er lugar Gran Fondo Ejeciclismo 2018/19</li>



<li>1er lugar Reto Wahoo 14 OCHOMILES 2018</li>



<li>2do lugar GFNY Colombia 2018/1922</li>



<li>1er lugar La Ruta Medellín 2019/22/23</li>



<li>3er lugar Gran Fondo de Panamá 2019</li>



<li>1er lugar Gran Fondo del Huila 2019</li>



<li>1er lugar L&#8217;Étape Colombia 2019</li>



<li>3er lugar L’Etape Colombia 2022</li>



<li>1er lugar Giro de Rigo 2019</li>



<li>2do lugar Giro de Rigo 2021</li>



<li>2do lugar L’Ariegeoise 2022</li>



<li>1er lugar Pájara Race 2022</li>



<li>2do lugar Pájara Race 2023</li>



<li>1 lugar Gran Fondo Boyacá 2023</li>



<li>1er lugar Challenge TNC Picacho 2023</li>



<li>3er lugar Gran Fondo de Bogotá 2024</li>



<li>1er lugar Reto Movistar Sabana 2025</li>
</ul>



<pre class="wp-block-preformatted has-pale-cyan-blue-background-color has-background"><strong>La rivalidad y el control del ego</strong></pre>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="683" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/26071315/IMG_5802-683x1024.jpg" alt="" class="wp-image-113548" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/26071315/IMG_5802-683x1024.jpg 683w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/26071315/IMG_5802-200x300.jpg 200w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/26071315/IMG_5802-768x1152.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/26071315/IMG_5802-1024x1536.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/26071315/IMG_5802.jpg 1365w" sizes="auto, (max-width: 683px) 100vw, 683px" /></figure>



<p>El listado anterior es enorme, sin nombrar los QOM (<em>Queen of the Mountain</em>), es decir, los mejores tiempos que ha impuesto en varios puertos icónicos, de acuerdo con las mediciones de la aplicación Strava.</p>



<p>Sin embargo, a pesar de sus éxitos, Alejandra considera que hay cosas más importantes que ganar, porque la obsesión por ganar puede desviar el pensamiento exclusivamente hacia el resultado y no hacia el proceso. &nbsp;</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><em>“Considero que el resultado no siempre corresponde al esfuerzo invertido. También estamos sujetos a la suerte. Podemos tener una preparación excepcional y un pinchazo o un día de malas sensaciones nos puede alejar del objetivo. Darle valor al proceso y disfrutarlo es una buena base para seguirlo intentando”, </em>profundiza<strong><em>.</em></strong></p>
</blockquote>



<p>En ese sentido, en sus redes sociales Alejandra ha hecho referencia a otros aspectos, como a la comunidad de mujeres que son grandes competidoras y aliadas que se cuidan y se apoyan a pesar de los resultados, porque, incluso a nivel amateur, no todo es color de rosa.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><em>“He encontrado competidores que se obsesionan por ganar y están dispuestos a hacer trampa, o de hacer lo que sea con tal de ganar. Hay personas que llevan la rivalidad dentro y fuera de carreras”, </em>señala.</p>
</blockquote>



<p>En la confrontación tanto femenina como masculina <em>amateur</em> hay un aspecto no reglamentado, causa de muchos malentendidos. Se trata de la compañía o ayuda de ‘gregarios’ que ponen ritmo, auxilian con la comida, la hidratación y cortan el viento.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><em>“Ha sucedido con hombres y mujeres, y en situación de carrera, de manera planeada y no planeada establecemos alianzas. Algunas veces en función de gregarios, gregarias, o a veces en función de aliados, aliadas. De todas maneras, quien mejor puede controlar ese tema es el evento que organiza”, </em>aclara sin mencionar a nadie en concreto.</p>
</blockquote>



<p>En el manejo de la rivalidad y del ego, Alejandra tiene una visión conciliadora, pues más allá de ser o no campeona, ha aprendido a disfrutar las sensaciones durante las carreras, cada vez afina más sus capacidades para leer su cuerpo y sobrellevar factores externos adversos que no están bajo su control.</p>



<p>Un claro ejemplo de esa actitud resiliente ocurrió en la Pájara Race 2023, evento en el que tuvo muchas dificultades en contra: llovió todo el tiempo, estaba agobiada por el frío, pinchó varias veces y Lucas había ‘besado el piso’ pasando unos reductores de velocidad. No obstante, pudo superar esa derrota parcial, recomenzar y lograr su mejor tiempo personal en la subida Choachí – El Verjón y ocupar el segundo puesto de la general.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><em>“La parte psicológica en el área deportiva, sin duda, es fundamental, no solo se trata de entrenar el cuerpo, si no también entrenar el pensamiento y saber si mi manera de vivir el ciclismo va en coherencia con lo que quiero para mi momento de vida actual”, </em>puntualiza la psicóloga-ciclista.</p>
</blockquote>



<pre class="wp-block-preformatted has-pale-cyan-blue-background-color has-background"><strong>La rentabilidad</strong></pre>



<p>Ganar carreras para aficionados es rentable para seguir haciendo ciclismo, porque lo que ganan en ciertos eventos, sirve para <em>cuadrar la caja</em>, pues prepararse para una carrera y asistir a la misma, es costoso. Además, es un riesgo muy grande, porque se puede invertir bastante tiempo y dinero, y el día de la carrera tener un mal de estómago, como pasa en las grandes ligas.</p>



<p>Se escribe y se dice muy fácil y parece idílico todo lo dicho, pero ha sido un camino en el que las dudas también han estado presentes. Llevar una vida poco o casi nada tradicional es para espíritus elevados. Pero luego de esas tormentas tan personales e intransferibles desatadas por momentos de incertidumbre, la bicicleta vuelve y se reafirma como un estilo de vida.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><em>“Siento que la vida, muchas veces, se nos va tras ideales que ni siquiera son propios: hay quienes piensan, yo quiero tener mucha plata para tener una casa, un carro, casarme, tener hijos, y muchas veces no somos conscientes de que no es un deseo propio. Para descubrir nuestras grandes pasiones vale la pena estar dispuestos a explorar nuevas posibilidades, y dejarnos guiar por nuestro sentir”</em>, hila pensamientos una de las más destacadas embajadoras del ciclismo <em>amateur</em> en Colombia.</p>
</blockquote>



<p>Las propuestas para correr como profesional no le han faltado, pero es un salto difícil de dar, pues los pagos no son atractivos, los contratos son menos que temporales y, además, al hacerlo, el ciclismo se le convertiría en una obligación laboral, un aspecto que atentaría contra el concepto de ‘diversión’ que ella ama en este deporte.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><em>“En realidad se vale dudar, se vale cambiar de opinión: un día puedo ser una gran aficionada de las competencias, y al otro día encontrarme con que llevar un ritmo de carrera por mucho tiempo se me vuelve insostenible. Constantemente me pregunto cómo quiero vivir el ciclismo. Inicié este camino con el objetivo de combatir el sedentarismo, y con el tiempo ha adquirido distintos propósitos”</em>, comparte.</p>
</blockquote>



<p>Aquí en el ciclismo aficionado, Alejandra ha encontrado apoyos determinantes para continuar con su estilo de vida. Más allá de la permanente compañía de sus padres, de Lucas, de amigos ciclistas y no ciclistas y de Fito y Tizón, cuenta con patrocinadores que le suplen la bicicleta, uniformes, gafas, geles, entrenador, entre otros recursos tecnológicos cruciales para estar motivada y en el podio.</p>



<p>Si bien Lucas fue su mentor, los papeles se han invertido, pues Alejandra pasó de sufrir a su rueda, a convertirse en la protagonista de un dúo que gana amigos y apoyos con el paso de los días. Aunque gustan verse como equipo, ella es la estrella, él, su gregario. </p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><em>“Una de las claves ha sido la comunicación y permitirnos entender que nuestros ritmos y motivaciones pueden ser distintos”,</em> concluye Lucas.</p>
</blockquote>



<p>En este corto periodo Alejandra ha compartido con muchos ‘colegas’ de la bici, pero Lucas es uno de los pocos que ha permanecido a su lado, en entrenamientos y competencias, para asistirla en lo que sea necesario: un cambio de rueda, un gel, una indicación técnica o un beso energizante.</p>



<p><strong>Nota</strong>: En Instagram encuentran a Alejandra y a Lucas, así: @alecadena23 @MarioLucas.Cycling En Youtube, Lucas tiene un canal dedicado, básicamente, al proceso ciclístico de Alejandra, lo encuentran como @Mariolucas87</p>



<ul class="wp-block-list"></ul>


<div class="wp-block-post-author-name">César Augusto Penagos Collazos</div>


<p class="has-pale-pink-background-color has-background">Instragram: @la_sinfonia_del_pedal</p>



<p class="has-pale-pink-background-color has-background">Mail: lasinfoniadelpedal@gmail.com</p>


<div class="taxonomy-post_tag wp-block-post-terms"><a href="https://blogs.elespectador.com/tag/alejandra-cadena/" rel="tag">Alejandra Cadena</a><span class="wp-block-post-terms__separator">, </span><a href="https://blogs.elespectador.com/tag/ciclismo/" rel="tag">Ciclismo</a><span class="wp-block-post-terms__separator">, </span><a href="https://blogs.elespectador.com/tag/ciclismo-aficionado/" rel="tag">Ciclismo aficionado</a><span class="wp-block-post-terms__separator">, </span><a href="https://blogs.elespectador.com/tag/competencia/" rel="tag">competencia</a><span class="wp-block-post-terms__separator">, </span><a href="https://blogs.elespectador.com/tag/entrenamieinto/" rel="tag">entrenamieinto</a><span class="wp-block-post-terms__separator">, </span><a href="https://blogs.elespectador.com/tag/equilibrio/" rel="tag">equilibrio</a><span class="wp-block-post-terms__separator">, </span><a href="https://blogs.elespectador.com/tag/palmares/" rel="tag">palmarés</a><span class="wp-block-post-terms__separator">, </span><a href="https://blogs.elespectador.com/tag/sabana-de-bogota/" rel="tag">Sabana de Bogotá</a><span class="wp-block-post-terms__separator">, </span><a href="https://blogs.elespectador.com/tag/victorias/" rel="tag">victorias</a></div>]]></content:encoded>
        <author>César Augusto Penagos Collazos</author>
                    <category>La Sinfonía del Pedal</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=113519</guid>
        <pubDate>Fri, 11 Apr 2025 16:31:43 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/26071714/IMG_3551-1-scaled.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Una estrella del ciclismo amateur femenino]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">César Augusto Penagos Collazos</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Mi primer gran triatlón</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/la-sinfonia-del-pedal/mi-primer-gran-triatlon/</link>
        <description><![CDATA[<p><em><em>El triatlón es un deporte en el que es imprescindible la conexión entre el cuerpo y la mente. El cambio de disciplinas y la acumulación del agotamiento, lleva a los atletas a otro nivel del dolor. El triatlón tiene la magia del número <strong>tres</strong>: movimiento, perfección; creatividad, alegría, autoconocimiento y espiritualidad.</em></em></p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<div class="wp-block-post-excerpt"><p class="wp-block-post-excerpt__excerpt">El triatlón es un deporte en el que es imprescindible la conexión entre el cuerpo y la mente. El cambio de disciplinas y la acumulación del agotamiento, lleva a los atletas a otro nivel del dolor. El triatlón tiene la magia del número tres: movimiento, perfección; creatividad, alegría, autoconocimiento y espiritualidad. </p></div>

<div class="wp-block-post-author"><div class="wp-block-post-author__avatar"><img alt='' src='https://secure.gravatar.com/avatar/76fbbc6a8bc59e74dea0f9400e49066c7bba134e91564ad6e252cc2a98be6a0e?s=48&#038;d=https%3A%2F%2Fblogsnew.s3.amazonaws.com%2Fwp-content%2Fuploads%2F2025%2F08%2F07232150%2Filu_defecto.webp&#038;r=g' srcset='https://secure.gravatar.com/avatar/76fbbc6a8bc59e74dea0f9400e49066c7bba134e91564ad6e252cc2a98be6a0e?s=96&#038;d=https%3A%2F%2Fblogsnew.s3.amazonaws.com%2Fwp-content%2Fuploads%2F2025%2F08%2F07232150%2Filu_defecto.webp&#038;r=g 2x' class='avatar avatar-48 photo' height='48' width='48' /></div><div class="wp-block-post-author__content"><p class="wp-block-post-author__name">César Augusto Penagos Collazos</p></div></div>


<p><strong>Bogotá, 21 de marzo de 2025. </strong>Luego de tres años continuos de metamorfosis deportiva, tomé la partida en mi primer gran triatlón realizado en la inspiradora isla de San Andrés, donde puse a prueba mucho más que mis capacidades físicas.&nbsp;</p>



<p>A ese paraíso del mar de siete colores llegué blindado con una mentalidad de <strong>lucha </strong>edificada en ese mini periodo en el que pasé de rutinas exclusivamente relacionadas al ciclismo, a otras, increíblemente variadas y asociadas a nadar y a correr.</p>



<p>Cuando digo <strong>‘gran triatlón’</strong> hablo de un evento deportivo con todas las de la ley: chip para el cronometraje, reglas de juego claras y jueces abordo, recorridos bien establecidos y una gran infraestructura logística que ha sido refinada por más de una década de trabajo continuo por la empresa Xportiva.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<pre class="wp-block-preformatted"><strong>Natación histórica</strong></pre>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="685" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/21150325/a9307494-1-1024x685.jpg" alt="Saliendo del mar luego de haber nadado desde Johnny Cay en San Andrés. La imagen resalta la adrenalina de la competencia" class="wp-image-113234" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/21150325/a9307494-1-1024x685.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/21150325/a9307494-1-300x201.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/21150325/a9307494-1-768x513.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/21150325/a9307494-1-1536x1027.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/21150325/a9307494-1-2048x1369.jpg 2048w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p>La prueba &#8216;<strong>Rastaman</strong>&#8216; fechada para <strong>el domingo 9 de marzo de 2025</strong>, incluyó 1600 metros de natación, a surtirse en un recorrido envidiable: entre la isla de Johnny Cay y el territorio principal de San Andrés. Sin duda, esa primera sección del triatlón fue la recompensa mayor a la dedicación e inversión. </p>



<p>La primera vez que visité San Andrés me pareció <strong>imposible </strong>imaginarme que alguien pudiera nadar entre el Cayo y el territorio principal del archipiélago, no solo por la distancia, sino el viento y el oleaje. Pero nada permanece inmutable, pues cambiamos a cada instante y así es como ese ‘imposible’ dejó de serlo, desde el día que me inscribí al evento.</p>



<p>Con una clara determinación por llevar a cabo con suficiencia dicho reto, me enfoqué en fortalecer mis habilidades en la piscina y en entrenar en ‘aguas abiertas’ cuando tuviera la oportunidad.</p>



<p>En el Embalse de Tominé en Guatavita, Cundinamarca, encontré ese espacio ‘ideal’, a pesar de la baja temperatura, la oscuridad y el peso del agua. En los cuatro meses de preparación, hice alrededor de cinco prácticas en ese lugar, donde la lucha contra la hipotermia fue el factor principal.</p>



<p>Video: <a href="https://www.instagram.com/reel/DGb4v5jJ6L3/?utm_source=ig_web_copy_link">Guatavita un embalse para entrenar natación </a></p>



<p>Por eso, los días previos a la carrera, cuando volví a sumergirme en el Caribe, en San Andrés, experimenté una inmensa alegría al primer contacto con el agua clara y tibia. Percibí que la exigencia del entrenamiento había estado muy por encima de lo que estaba por enfrentar.</p>



<p>Dicho lo anterior, el día de la prueba estaba convencido de que el trayecto de los 1600 metros sería una especie de <strong>paseo </strong>histórico y que, en medio de la agitación de la competencia, debía dejar un espacio para la contemplación subacuática.</p>



<p>No puedo decir que haya visto tortugas marinas, mantarrayas o algún ser exótico, pero sí los pies y las boyas de quienes me pasaron por los lados y por encima.</p>



<details class="wp-block-details has-luminous-vivid-amber-background-color has-background is-layout-flow wp-block-details-is-layout-flow"><summary><strong><em>Resultado parcial:</em></strong><em> Luego de llevar a los atletas a Johnny Cay en lanchas pasadas las 6:00 a.m., los organizadores y jueces dieron la largada a las 7:24 a.m. Me tomó 33 minutos y 23 segundos desembocar en la otra orilla. Ritmo: 2:00. En el tiempo y ritmo estimado.</em><br></summary>
<p></p>
</details>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<pre class="wp-block-preformatted"><strong>Bici dolorosa</strong></pre>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="683" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/21150510/883_and04357-683x1024.jpg" alt="Fotografía descriptiva de la parte de ciclismo" class="wp-image-113235" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/21150510/883_and04357-683x1024.jpg 683w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/21150510/883_and04357-200x300.jpg 200w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/21150510/883_and04357-768x1152.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/21150510/883_and04357-1024x1536.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/21150510/883_and04357-1365x2048.jpg 1365w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/21150510/883_and04357-scaled.jpg 1706w" sizes="auto, (max-width: 683px) 100vw, 683px" /></figure>



<p>Una vez hice la primera transición en 4 minutos y 4 segundos, empecé el interminable circuito destinado a la prueba de ciclismo. En un tramo de 10 kilómetros, falsamente planos, había que hacer tres giros hasta sumar 60 kilómetros, en los que estaba rotundamente prohibido el <em>drafting</em> (chupar rueda).</p>



<p>Me tomó unos 20 kilómetros entrar en calor, pues parecía que mi cuerpo había quedado demasiado relajado por el vaivén de las olas. Solamente, después de la primera vuelta al circuito pude forzar los pedales y evitar seguir perdiendo posiciones.</p>



<p>¡Porque iba perdiendo el año en la disciplina que más he practicado en la vida! ¡Auxilio! El líder de la carrera, ese monstruo que había surcado las olas en 22 minutos y 23 segundos, a un ritmo de 1:24, ya me estaba sacando mediodía en tierra firme.</p>



<p>Afortunadamente tuve una motivación totalmente inesperada: una triatleta que me respiraba en la nuca, a pesar de que su salida había sido cinco minutos después de la mía. ¡Me atacaban por punta y punta! </p>



<p>En su actitud ciclística leí su oscura intención de fulminarme de un balazo. De ahí en adelante, ella fue mi motor, pues me alentó a no darle ese gustico y a perderla de vista momentáneamente y bloquear mis ideas de naufragio. ¡Condiciones de carrera!</p>



<p>En Bogotá había entrenado lo suficiente en el velódromo Primero de Mayo, un escenario deportivo de lujo que me permitió trabajar la mente con relación al tiempo y a la distancia que estaba en juego. Yo sabía que en San Andrés el viento sería un factor determinante, pero no ese adormecimiento luego de salir del agua.</p>



<p>Al margen de esas ‘luchas’, tuve que mediar con los chuparuedas, esos ciclistas de ánimo gregario que ponían a los demás en riesgo de ser descalificados, muy a pesar del no rotundo al <em>drafting</em>. En varias ocasiones desaceleré para que pasaran y se largaran, pero no lo hacían. ¡Condiciones de carrera!</p>



<details class="wp-block-details has-luminous-vivid-amber-background-color has-background is-layout-flow wp-block-details-is-layout-flow"><summary><em><strong>Resultado parcial:</strong> 1hora 46 minutos y 36 segundos. Velocidad promedio: 33.78 kph. Por debajo de lo entrenado y esperado.</em></summary>
<p></p>
</details>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<pre class="wp-block-preformatted"><strong>Carrera gloriosa</strong></pre>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="685" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/21150712/led1465-685x1024.jpg" alt="" class="wp-image-113236" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/21150712/led1465-685x1024.jpg 685w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/21150712/led1465-201x300.jpg 201w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/21150712/led1465-768x1149.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/21150712/led1465-1027x1536.jpg 1027w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/21150712/led1465-1369x2048.jpg 1369w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/21150712/led1465-scaled.jpg 1712w" sizes="auto, (max-width: 685px) 100vw, 685px" /></figure>



<p>Iba muy prevenido con la segunda transición, la de pasar de la bici al trote, pues suele ser la más dolorosa. Es común sentir <strong>‘piernas de gelatina’</strong> al pasar de una modalidad en la que el impacto es menor, a la otra en la que todo es impacto. En esta transición en la que es necesario parquear la bicicleta, quitarse el casco y las zapatillas y calzarse los tenis, me tomó 3 minutos y 25 segundos.</p>



<p>Para mi sorpresa descubrí las mejores sensaciones en los primeros pasos de esos 15 kilómetros de carrera con los que terminaba el <strong>Rastaman</strong>. La adrenalina estaba haciendo su trabajo y mi mente estaba lo suficientemente fría para monitorear cada detalle y tomar decisiones. ¡La conexión mente-cuerpo estaba en su mejor punto!</p>



<p><a href="https://www.instagram.com/reel/DGqw5Q-Jlii/?utm_source=ig_web_copy_link&amp;igsh=MzRlODBiNWFlZA==">Video El día que logré correr 10 kilómetros en menos de 40 minutos</a></p>



<p>En este contexto, no deja de ser increíble que el atletismo hoy día sea mi deporte más fuerte, a pesar del corto tiempo que llevo practicándolo. Dicho sea de paso, inicié a correr a la altura del mar, en Malta, una isla del Mediterráneo, a finales de 2022. ¿Era esto un reencuentro con mis inicios?</p>



<p>El asunto es que el reloj marcaba las 10 a.m. y por supuesto, el sol pasaba por su mejor momento. Su omnipresencia anunciaba una paliza épica a cada uno de esos necios que rebuscamos placer en el dolor. ¡Masoquistas!</p>



<p>En esta última sección, era necesario hacer tres veces un circuito, antes de encaminarse por el tape azul que conectaba con la meta. En ese ‘campo de batalla’ la organización dispuso de muchos puntos de hidratación y de un grupo de bomberos que empapaba a chorros a los atletas agonizantes.</p>



<p>Contrario a sufrir de <strong>piernas de gelatina</strong>, encontré un pasó constante a 4:30, suficiente para alcanzar y empezar a sobrepasar a una buena cantidad de rivales, entre otros, a los chuparruedas de la prueba anterior.</p>



<p>En la &#8216;pista&#8217; había muchos atletas, pues ya nos habíamos combinado los del <strong>Rastaman</strong>, los del triatlón sprint y los que estaban en la modalidad por relevos. Era difícil hacerse una idea en que lugar iba uno, así que lo único que restaba era seguir dándolo todo, hasta vaciar por completo la energía.</p>



<p>¡Para mi sorpresa, en el segundo giro volvió a aparecer mi fantasma! La chica aquella de la bici, que me respiraba en la nuca, otra vez. Dirían los comentaristas de ciclismo: “llevaba un cuchillo entre los dientes”. “Tenía sangre en los ojos”. &#8220;Lo tenía a tiro de escopeta&#8221;.</p>



<p>Entonces, tuve un nuevo motivo para seguir en la lucha y evitar que me recortara esos pocos metros que nos distanciaba. Por ello, en el kilómetro 13 cuando tuve una ráfaga de escalofríos, que anunciaban lo peor, apenas bajé un poco el paso para evitar su sobrepaso.</p>



<details class="wp-block-details has-luminous-vivid-amber-background-color has-background is-layout-flow wp-block-details-is-layout-flow"><summary><em><strong>Resultado parcial:</strong> &nbsp;1 hora y 9 minutos y 43 segundos me tomaron esos 15 kilómetros. Paso promedio: 4.39</em>. <em>Mejor del tiempo estimado.</em></summary>
<p></p>
</details>



<details class="wp-block-details has-luminous-vivid-amber-background-color has-background is-layout-flow wp-block-details-is-layout-flow"><summary><em><strong>Resultado final:</strong> Mi posición en la clasificación general: puesto 24 con 3 horas, 37 minutos y 9 segundos.</em></summary>
<p></p>
</details>



<pre class="wp-block-preformatted has-primary-background-color has-background"><strong>Reconocimiento</strong></pre>



<p>La chica que me respiró en la nuca todo el tiempo fue campeona en su sexo y categoría, tras clasificarse en el puesto 27 de la general, a 45 segundos de mi registro. Todo mi reconocimiento y admiración. Su nombre es <strong>Gabriela Grisales</strong>.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<pre class="wp-block-preformatted has-pale-cyan-blue-background-color has-background"><strong>Reflexiones</strong></pre>



<ul class="wp-block-list">
<li>Mi primer gran triatlón fue exitoso, no sólo por el tiempo y la posición lograda, sino por la solvencia con la que enfrenté cada prueba. Sin embargo, pude haberme exigido más en la natación, porque tenía mucho tanque. Preferí ser cauto.</li>



<li>Tengo mucho margen de mejora en cada una de las disciplinas y en las transiciones. Pequeños ajustes me pueden dar ganancias significativas en tiempo.</li>



<li>Entre los rasgos interesantes del triatlón, destaco esa necesidad de conocer al detalle las capacidades y debilidades de nuestro cuerpo y la imprescindible conexión de este con la mente. ¡De lo contrario, no hay triatlón!</li>



<li>En un deporte con diferentes disciplinas es fundamental amasar una mente fría para sortear las condiciones de carrera y contar con la inspiración para correr hasta el último segundo.</li>



<li>Un triatlón es un camino ‘largo’ en el que hay oportunidad de desquite, y eso lo hace un deporte extremadamente interesante.</li>



<li>El triatlón es para los que buscamos placer en el dolor, la agonía y el sufrimiento.</li>



<li>Como todo deporte, el triatlón nos enseña a asumir con humildad nuestra ubicación en la escala de la medición competitiva.</li>



<li>El triatlón encaja bien en atletas exploradores, con la capacidad de cambiar de rumbo cuando es necesario, que mantienen a raya cualquier dogmatismo deportivo y gustan de la variedad.</li>



<li>El triatlón tiene la magia del número <strong>tres</strong>: movimiento, perfección, creatividad, alegría, autoconocimiento y mucha espiritualidad.</li>
</ul>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<pre class="wp-block-preformatted has-primary-background-color has-background"><strong>Agradecimientos:</strong></pre>



<div class="wp-block-media-text is-stacked-on-mobile is-vertically-aligned-center"><figure class="wp-block-media-text__media"><img loading="lazy" decoding="async" width="768" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/22124441/WhatsApp-Image-2025-03-11-at-5.17.18-PM-2-768x1024.jpeg" alt="" class="wp-image-113304 size-full" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/22124441/WhatsApp-Image-2025-03-11-at-5.17.18-PM-2-768x1024.jpeg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/22124441/WhatsApp-Image-2025-03-11-at-5.17.18-PM-2-225x300.jpeg 225w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/22124441/WhatsApp-Image-2025-03-11-at-5.17.18-PM-2-1152x1536.jpeg 1152w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/22124441/WhatsApp-Image-2025-03-11-at-5.17.18-PM-2.jpeg 1200w" sizes="auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px" /></figure><div class="wp-block-media-text__content">
<p>A mi hermano <strong>Fabio Enrique Penagos</strong>, quien me acompañó varias veces al embalse de Tominé y me escoltó en Kayak. </p>



<p>A mi amigo<strong> Julian Pedraza</strong> que me rescató en un episodio de hipotermina en el embalse Tominé. </p>



<p>A mis amigos <strong>Arek, René y Samuel</strong> que me acompañaron incontables veces a rodar en bicicleta en la Sabana de Bogotá.</p>



<p>A mi amiga <strong>Elizabeth Tovar</strong>, a su esposo <strong>Fernando Salas </strong>y a su hijo <strong>Alejandro Salas Tovar</strong>, no solo por los momentos compartidos en San Andrés, sino por haberme animado a darle una oportunidad al triatlón.</p>
</div></div>



<div class="wp-block-group has-primary-background-color has-background is-nowrap is-layout-flex wp-container-core-group-is-layout-6c531013 wp-block-group-is-layout-flex">
<pre class="wp-block-preformatted has-primary-background-color has-background"><strong>Galería</strong></pre>
</div>



<figure class="wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex">
<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="685" data-id="113364" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/23121537/a9307494-1024x685.jpg" alt="" class="wp-image-113364" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/23121537/a9307494-1024x685.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/23121537/a9307494-300x201.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/23121537/a9307494-768x513.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/23121537/a9307494-1536x1027.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/23121537/a9307494-2048x1369.jpg 2048w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="683" height="1024" data-id="113365" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/23121537/ebr03675-683x1024.jpg" alt="" class="wp-image-113365" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/23121537/ebr03675-683x1024.jpg 683w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/23121537/ebr03675-200x300.jpg 200w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/23121537/ebr03675-768x1152.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/23121537/ebr03675-1024x1536.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/23121537/ebr03675-1365x2048.jpg 1365w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/23121537/ebr03675-scaled.jpg 1706w" sizes="auto, (max-width: 683px) 100vw, 683px" /></figure>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="683" height="1024" data-id="113363" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/23121537/ssq04766-683x1024.jpg" alt="" class="wp-image-113363" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/23121537/ssq04766-683x1024.jpg 683w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/23121537/ssq04766-200x300.jpg 200w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/23121537/ssq04766-768x1152.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/23121537/ssq04766-1024x1536.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/23121537/ssq04766-1365x2048.jpg 1365w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/23121537/ssq04766-scaled.jpg 1706w" sizes="auto, (max-width: 683px) 100vw, 683px" /></figure>



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<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="683" data-id="113368" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/23121612/dsc02839-1024x683.jpg" alt="" class="wp-image-113368" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/23121612/dsc02839-1024x683.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/23121612/dsc02839-300x200.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/23121612/dsc02839-768x512.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/23121612/dsc02839-1536x1024.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/23121612/dsc02839-2048x1365.jpg 2048w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



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<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="683" data-id="113366" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/23121612/883_and06391-1024x683.jpg" alt="" class="wp-image-113366" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/23121612/883_and06391-1024x683.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/23121612/883_and06391-300x200.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/23121612/883_and06391-768x512.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/23121612/883_and06391-1536x1024.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/23121612/883_and06391-2048x1365.jpg 2048w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="683" height="1024" data-id="113370" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/23121807/ssq06534-683x1024.jpg" alt="" class="wp-image-113370" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/23121807/ssq06534-683x1024.jpg 683w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/23121807/ssq06534-200x300.jpg 200w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/23121807/ssq06534-768x1152.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/23121807/ssq06534-1024x1536.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/23121807/ssq06534-1366x2048.jpg 1366w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/23121807/ssq06534-scaled.jpg 1707w" sizes="auto, (max-width: 683px) 100vw, 683px" /></figure>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="683" data-id="113372" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/23121808/op908260-1024x683.jpg" alt="" class="wp-image-113372" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/23121808/op908260-1024x683.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/23121808/op908260-300x200.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/23121808/op908260-768x512.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/23121808/op908260-1536x1024.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/23121808/op908260-2048x1365.jpg 2048w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="683" data-id="113371" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/23121807/op908264-1024x683.jpg" alt="" class="wp-image-113371" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/23121807/op908264-1024x683.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/23121807/op908264-300x200.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/23121807/op908264-768x512.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/23121807/op908264-1536x1024.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/23121807/op908264-2048x1365.jpg 2048w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="768" height="1024" data-id="113374" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/23121855/WhatsApp-Image-2025-03-12-at-7.01.19-AM-3-1-768x1024.jpeg" alt="" class="wp-image-113374" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/23121855/WhatsApp-Image-2025-03-12-at-7.01.19-AM-3-1-768x1024.jpeg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/23121855/WhatsApp-Image-2025-03-12-at-7.01.19-AM-3-1-225x300.jpeg 225w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/23121855/WhatsApp-Image-2025-03-12-at-7.01.19-AM-3-1-1152x1536.jpeg 1152w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/23121855/WhatsApp-Image-2025-03-12-at-7.01.19-AM-3-1.jpeg 1200w" sizes="auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px" /></figure>



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<p class="has-pale-pink-background-color has-background">Escrito por César Penagos Collazos</p>



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<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>César Augusto Penagos Collazos</author>
                    <category>La Sinfonía del Pedal</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=113232</guid>
        <pubDate>Fri, 21 Mar 2025 20:13:33 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/21145638/portada-blog.png" type="image/png">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Mi primer gran triatlón]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">César Augusto Penagos Collazos</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Las travesías en bicicleta son una especialidad en el ciclismo aficionado</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/la-sinfonia-del-pedal/las-travesias-en-bicicleta-son-una-especialidad-en-el-ciclismo-aficionado/</link>
        <description><![CDATA[<p>Pedalear durante varios días seguidos, con maletas abordo y con un destino definido es toda una especialidad, que puede convertirse en un estilo de vida. Cada año vemos más ciclistas yendo de turismo en bicicleta.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p><strong>Bogotá, 8 de enero de 2025. </strong>En el ciclismo aficionado y recreativo encontramos una amplia baraja de prácticas que hacen de este deporte una fuente casi inagotable de nuevas experiencias. Una de esas ‘modalidades’ es la travesía, tal vez, una de las más exigentes y a la vez más satisfactoria por lo que esta implica.</p>



<p>Hablar de travesías en bicicleta es hablar de recorridos largos, fortaleza, experiencia, exploración, reflexión y turismo. Pongo como ejemplo mi más reciente viaje entre Bogotá y San Agustín, en el departamento del Huila que realicé con mi amigo Arkadiusz Peryt de Polonia, durante la última semana de 2024.</p>



<p>Esta ‘mini’ travesía de cuatro días, 550 kiómetros, 20 aguaceros, 15 cervezas, 12 tintos y un pinchazo, para mí fue mucho más que pedalear como un autómata. Inconscientemente, estuve recogiendo mis pasos, pues este mismo trayecto Bogotá-San Agustín, fue mi primer viaje largo en bicicleta, en junio de 2014, año en el que apenas me había contagiado con el ‘virus’ del ciclismo.</p>



<p>Dicho de otra manera, estaba celebrando 10 años de esa mi primera travesía, que había repetido en la Semana Santa de 2022. En ambas ocasiones me había embarcado en solitario, confiado de mi capacidad de estar conmigo mismo durante varios días, una de las cualidades deseadas para soretear las travesías.</p>



<p>Diez años después, con muchísimos kilómetros en las piernas y experiencias acumuladas, disfruté de esa gran capacidad física de hacer las mismas jornadas que hice en 2014, pero sin sentirme tan agotado como en aquella ocasión. Rodar 150 kilómetros diarios en promedio, con 5 kilos de peso extra, hoy me parece que es la medida justa para mi gusto y mis capacidades.</p>



<p class="has-text-align-center has-primary-background-color has-background"><strong>Trayecto:</strong></p>



<p class="has-text-align-center has-primary-background-color has-background"><strong>Primer día</strong>: Bogotá – El Espinal<br><strong>Segundo día</strong>: El Espinal – Neiva<br><strong>Tercer día</strong>: Neiva – Guadalupe<br><strong>Cuarto día</strong>: Guadalupe – San Agustín</p>



<p>Soy huilense, entonces, tengo una conexión especial con esta región llena de gente amable y parajes entrañables. En especial, he sido ‘víctima’ de una atracción por San Agustín, aquel palacio de fauna y flora, ciudad arqueológica del sur de Colombia. </p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="768" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/06165621/PHNK5612-768x1024.jpg" alt="" class="wp-image-115548" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/06165621/PHNK5612-768x1024.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/06165621/PHNK5612-225x300.jpg 225w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/06165621/PHNK5612.jpg 960w" sizes="auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px" /><figcaption class="wp-element-caption"><em>Mirador del Río Magdalena y represa de Betania en el departamento del Huila</em></figcaption></figure>



<p>Ya perdí la cuenta de las veces que he visitado ese lugar y las camitas que he realizado visitando sus maravillas naturales, como la laguna que le da vida al río Magdalena, en el páramo de las papas, en el límite geográfico entre el Huila y el Cauca.</p>



<p>Una ‘mini’ travesía ciclística como esta ya contiene todo lo que un gran viaje de dos semanas implica: cambios bruscos del clima, retos mecánicos, pueblos atractivos, caseríos para olvidar, miedos, pequeños descubrimientos.</p>



<p>Uno de los asuntos llamativos es la respuesta del cuerpo a lo largo de la travesía, porque muchos están enseñados a hacer un día de fondo a la semana, pero desconocen sus capacidades o debilidades en una seguidilla de salidas intensas. </p>



<p>Cuando hay que rodar más de cien kilómetros, durante más de cinco horas y varios días seguidos, la situación es muy dinstina. Por eso me gusta más la travesía que particiar en un Gran Fondo.</p>



<p>Al margen de lo anterior, es necesario decir que llevar una maleta ligera, otra de las recomendaciones más básicas, es tan importante como ir bien acompañado, otro aspecto crucial para disfrutar el camino.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="768" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/06165231/PJMU5857-768x1024.jpg" alt="" class="wp-image-115546" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/06165231/PJMU5857-768x1024.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/06165231/PJMU5857-225x300.jpg 225w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/06165231/PJMU5857.jpg 960w" sizes="auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px" /><figcaption class="wp-element-caption"><em>Arek Peryt, un polaco aficionado al ciclismo, en el alto de Pericongo</em></figcaption></figure>



<p>En esta ocasión, mi amigo extranjero ‘Arek’, fue la mejor rueda posible, pues no sólo coincidíamos en el ritmo del pedaleo, la calma en el manejo de las dificultades, sino que estábamos sintonizados con un carácter flexible propicio para negociar la mayoría de las decisiones tomadas sobre los lugares en los cuáles parar, dónde y qué comer, entre otros asuntos de convivencia, que a lo largo de los días son determinantes. La comunicación es clave. ¡Pilas!</p>



<p>El polaco convertido en escarabajo lleva una larga estadía en Colombia, por lo que está más que adaptado a nuestra cultura. No era su primera, ni su última travesía en bicicleta. Este profe de inglés de una universidad privada de Bogotá ha tenido la oportunidad de pedalear trechos largos en sitios icónicos de Europa y, más recientemente, en China, donde vivió los años de pandemia.</p>



<p>Es un ciclista. Con ello quiero decir que es un minimalista. Un estoico. No hay otra manera de ser ciclista, eso se aprende con el paso de los años. ¿Qué se aprende? A navegar la vida tal cual como venga en el siguiente kilómetro. Se disfruta o se sufre lo que hay en el tiempo presente y punto.</p>



<p>&#8211; ¿Sobre qué conversan durante 150 kilómetros? &#8211; Me preguntó Alejandra, cuando llegamos a Neiva.</p>



<p>&#8211; Sobre todo, y sobre nada- le respondí</p>



<p>Porque de conversar sobre el clima, pasamos a describir la jornada anterior o hablar sobre lo que está por venir. En ocasiones practicamos nuestro speaking en inglés, en otras he trato de aprender algo de polaco con el polaco y, cuando no, hablamos sobre las mujeres de nuestros sueños y dónde podríamos encontrarlas. !Don Quijote y Sancho!</p>



<p>Sin duda ser buen conversador o intentar serlo, es más que necesario. Aunque, también hay muchos kilómetros del valiosísimo silencio.</p>



<p class="has-text-align-center has-primary-background-color has-background"><strong>‘Leyes’ de la travesía:</strong></p>



<p class="has-text-align-center has-primary-background-color has-background">Bicicleta en buen estado<br>Óptimas condiciones físicas<br>Equipaje ligero (menos de 3 kilos)<br>Pedalear sin afán<br>Actitud estoica<br>Planificación de la ruta<br>Detenerse a disfrutar paisajes<br>Disfrutar la gastronomía regional<br>Ser buena compañía consigo mismo o con otros<br>Cargar efectivo</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="767" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/06165812/GGXH4767-767x1024.jpg" alt="" class="wp-image-115549" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/06165812/GGXH4767-767x1024.jpg 767w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/06165812/GGXH4767-225x300.jpg 225w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/06165812/GGXH4767-768x1025.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/06165812/GGXH4767.jpg 959w" sizes="auto, (max-width: 767px) 100vw, 767px" /><figcaption class="wp-element-caption"><em>Momento &#8216;seco&#8217; entre Gigante y Garzón en el departamento del Huila</em></figcaption></figure>



<p>Diez años después de mi primer viaje Bogotá – San Agustín en bicicleta, puede apreciar algunas variaciones, por ejemplo, la mejoría de la vía entre Neiva y San Agustín, la cual está terminando de ser repavimentada. ¡Un punto a favor de dicho destino!</p>



<p>Hace diez años no existía la represa del Quimbo, cuya construcción cambió muchísimo el paisaje entre Gigante y Garzón. En 2014, aprecié solamente la represa de Betania, por hablar de algo polémico para muchos opitas. Noté que los pueblos por los que pasamos, en su mayoría, están más plagados de motocicletas y ruido.</p>



<p>Pero no sólo aprecié cambios arquitectónicos, sino humanos. Mis amigos que visité en la primera ocasión ahora son padres y madres de niños de 10 años. ¡Hemos ido navegando la vida, cada quien a su manera, sin duda!</p>



<p>En mi interior advertí una gran fortaleza física y espiritual. Lo resalto porque ha pasado una década desde la primera vez y, en este tiempo he visto a mucha gente pasar por esta orilla. No sé cómo, pero me he sabido mantener en <strong>pedal de lucha.</strong></p>



<p>Para no alargar el cuento, termino detallando que el recorrido ciclístico terminó en esos cuatro kilómetros de subida al 7% de dificultad que preceden la entrada triunfal a San Agustín, sobre la cual nos acompañó un un aguacero enceguecedor, sin precedentes. Cada gota era un porrongado de agua.</p>



<p>En ese pueblo de la magia arqueológica, nos alojamos en la Finca Tierra Activa, ubicada en la vereda el Purutal, un punto estratégico para las actividades turísticas.</p>



<p>No sé cuál sea mi próxima travesía, si mi cuarto viaje a la costa Caribe o mi primer gran tour a Quito, Ecuador o, una exploración a los llanos orientales. Lo que sí tengo claro, es que cuento con el entusiasmo para dar el primer pedalazo.</p>



<p>Agradecimientos:</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="768" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/06165933/UIWPE5564-768x1024.jpg" alt="" class="wp-image-115550" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/06165933/UIWPE5564-768x1024.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/06165933/UIWPE5564-225x300.jpg 225w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/06165933/UIWPE5564-1152x1536.jpg 1152w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/06165933/UIWPE5564.jpg 1200w" sizes="auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px" /></figure>



<p>Alejandra Vallejo con quien compartimos un par de cervezas y una cena rápida en Neiva<br>Hugo Calderón y Patricia Trujillo por las cervezas, la comida abundante y el alojamiento en Guadalupe<br>Daniela Trujillo por las achiras originales y el tinto en Altamira<br><a href="https://tierractiva.com/">Finca Alojamiento Tierra Activa</a> en San Agustín por acogernos con tanto cariño</p>



<p><a href="https://www.strava.com/clubs/746143/posts/34406268">Galería de fotos</a></p>



<p>Escrito por César Augusto Penagos Collazos<br>Instragram: la_sinfonia_del_pedal</p>
]]></content:encoded>
        <author>César Augusto Penagos Collazos</author>
                    <category>La Sinfonía del Pedal</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=110136</guid>
        <pubDate>Thu, 09 Jan 2025 13:53:33 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Las travesías en bicicleta son una especialidad en el ciclismo aficionado]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">César Augusto Penagos Collazos</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>El año de la transformación</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/la-sinfonia-del-pedal/el-ano-de-la-transformacion/</link>
        <description><![CDATA[<p>Este artículo describe cómo el deporte es un medio para encontrarnos a nosotros mismos en tiempos de cambios. A través de la actividad física podemos vivir una auténtica transforamación espiritual. ¿Lo has vivido?</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p><strong>Bogotá, 18 de diciembre de 2024.</strong> Este año ha sido una verdadera transformación! He consolidado mi pasión por el deporte y he descubierto nuevas facetas de mí mismo. Del ciclismo he pasado a correr y nadar, lo que ha enriquecido mis rutinas y me ha permitido alcanzar metas que antes creía imposibles. El entrenamiento cruzado me ha enseñado la importancia de la diversidad y la constancia.</p>



<p class="has-luminous-vivid-amber-background-color has-background"><strong>Atletismo</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="683" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/12/07162707/IMG_3895-EDICION-OBSEQUIO-683x1024.jpg" alt="" class="wp-image-115602" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/12/07162707/IMG_3895-EDICION-OBSEQUIO-683x1024.jpg 683w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/12/07162707/IMG_3895-EDICION-OBSEQUIO-200x300.jpg 200w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/12/07162707/IMG_3895-EDICION-OBSEQUIO-768x1152.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/12/07162707/IMG_3895-EDICION-OBSEQUIO-1024x1536.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/12/07162707/IMG_3895-EDICION-OBSEQUIO-1365x2048.jpg 1365w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/12/07162707/IMG_3895-EDICION-OBSEQUIO-scaled.jpg 1707w" sizes="auto, (max-width: 683px) 100vw, 683px" /></figure>



<p>Sin duda, los avances saltan a la vista en el atletismo, disciplina en la que sigo avanzando cada día. Me sorprende haber cultivo la capacidad de correr algunos kilómetros por debajo de 4.0. No hace mucho, correr por debajo de 5.0 era mi gran sueño.</p>



<p>A lo largo de este año construí una solidez física y mental para instaurar nuevos récords personales:</p>



<p class="has-vivid-green-cyan-background-color has-background"><strong>5K &#8212; 20&#8217;49&#8221;<br>10K&#8211; 42&#8217;20&#8221;<br>15K&#8211; 1H 4&#8217;53&#8221;<br>21K&#8211; 1H 37&#8217;34&#8221;<br>Patios&#8211; 33&#8217;22&#8221;<br>Monserrate&#8211; 25&#8217;57&#8221;</strong></p>



<p>La mayoría de esos registros los logré en entrenamientos, pues este años solamente participé en dos eventos: Media Maratón de Bogotá y Media Maratón de Cundinamarca. Agradezco no haber podido correr el Maratón de Medellín, porque creo que aún no estoy listo para algo de esa categoría. Además no tengo afán.</p>



<p class="has-luminous-vivid-amber-background-color has-background"><strong>Ciclismo</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="681" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/12/07162845/RGB4-329-1-681x1024.jpg" alt="" class="wp-image-115604" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/12/07162845/RGB4-329-1-681x1024.jpg 681w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/12/07162845/RGB4-329-1-199x300.jpg 199w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/12/07162845/RGB4-329-1-768x1155.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/12/07162845/RGB4-329-1-1021x1536.jpg 1021w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/12/07162845/RGB4-329-1-1362x2048.jpg 1362w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/12/07162845/RGB4-329-1-scaled.jpg 1702w" sizes="auto, (max-width: 681px) 100vw, 681px" /></figure>



<p>En lo relacionado al ciclismo, este fue el año de reconexión con la bicicleta. Parece que no fui el único que enfrentó una especie apatía o desinterés por el pedaleo, luego de 10 años dedicados a esta actividad recreativa.</p>



<p>Siento que logré esa reconexión gracias al trote y a la natación que llegaron a quitarle presión a las rodadas, en las cuales, descargué mi entusiasmo durante un periodo no menor.</p>



<p>Una vez uno se engancha a trotar, es inevitable comparar el tiempo invertido en el ciclismo, que supera de lejos a cualquier otro deporte. Tanto en atletismo y en natación, una hora intensa es más que suficiente para quedar a gusto.En cambio, una rodada, por poco, toma tres.</p>



<p>Ahora, cuando siento que el día no pinta para pedalear, salgo a trotar o separo una práctica libre de natación o voy al gimnasio. Es difícil sentir que uno &#8216;pierde&#8217; terreno si no sale a rodar un día, pues hay un abanico de posibilidades muy valiosas.</p>



<p>Cuando dedicaba mi tiempo libre exclusivamente a la cicla, solía mirar por encima del hombro correr, nadar y fortalecer, porque como suele suceder, el desconocimiento es atrevido y, por eso, me parecían menores en comparacion.</p>



<p>Además de esa variación, conté con con la compañía constante de mis amigos Arek, René y Samuel, con quienes regresé a sitios a los que pensé que jamás volvería en bicicleta. El Romeral, La Cuchilla, Choachí, La Vega, entre otros que suman gran desnivel y consumen muchas horas, me acogieron de nuevo.</p>



<p></p>



<p class="has-luminous-vivid-amber-background-color has-background"><strong>Natación</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="768" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/12/07163319/WhatsApp-Image-2025-05-07-at-4.33.01-PM-768x1024.jpeg" alt="" class="wp-image-115605" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/12/07163319/WhatsApp-Image-2025-05-07-at-4.33.01-PM-768x1024.jpeg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/12/07163319/WhatsApp-Image-2025-05-07-at-4.33.01-PM-225x300.jpeg 225w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/12/07163319/WhatsApp-Image-2025-05-07-at-4.33.01-PM.jpeg 960w" sizes="auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px" /></figure>



<p>En natación también realicé grandes progresos este año. Puedo mencionar la sesión en la que más metros hice en una hora, 3.400. Pero también puedo compartir mi capacidad de resperirar por ambos costados (derecho e izquierdo) y, por su puesto, mi incursion en aguas abiertas, en el embalse de Tominé.</p>



<p>Lo que me parecía una locura, ahora es casi una rutina. Nunca me hubiese imaginado braceando en el agua fría de un embalase que de solo mirarlo me congelaba. Es tan cierto que los límites existen en nuestra mente y que los recreamos a cada instante. Eso sí, sólo basta un cambio de perspectiva para apreciar una realidad distinta.</p>



<p>Además de Tominé, en 2024 me di el gusto de nadar en el lago de El Juncal, en el Huila. En ese escenario, dicho sea de paso, realicé un triatlón que incluyó 800 metros de natación.</p>



<p>Allí probé la agitación dolorosa de nadar en competencia. Si bien 800 metros no parece la gran distancia, éstos son suficientes para llenarse de agua si se pierde la calma y el rumbo. ¡En total, en 2024 nadé 40 horas!</p>



<p>Es necesario contar que aprendí a nadar hace dos décadas, aproximadamente y que en distintas etapas, he dedicado tiempo a esta disciplina. Domino los cuatro estilos más conocidos, sin embargo, mi enfoque actual es el nadado libre.</p>



<p>Para hacer el cuento corto, por medio del deporte viví una transformación espiritual a lo largo de 2024. En mi caso, cada vez que he necesitado recuperar el equilibrio, el deporte ha sido un salvavidas.</p>



<p class="has-light-green-cyan-background-color has-background"><strong>Nota: de acuerdo al contenido de esta publicación, anuncio que mis furtas entradas tendrán una variación importante, pues ya no sólo trataré temás ciclísticos. ¡Hay mucho por contar!</strong></p>



<p class="has-pale-pink-background-color has-background">Escrito por César Augusto Penagos Collazos<br>Instagram: @la_siinfonia_del_pedal</p>



<p class="has-pale-pink-background-color has-background">Strava: <a href="https://www.strava.com/athletes/16293585">https://www.strava.com/athletes/16293585</a></p>



<p></p>



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]]></content:encoded>
        <author>César Augusto Penagos Collazos</author>
                    <category>La Sinfonía del Pedal</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=109420</guid>
        <pubDate>Wed, 18 Dec 2024 23:14:13 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/12/18175915/logros-deportivos-2024.png" type="image/png">
                <media:description type="plain"><![CDATA[El año de la transformación]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">César Augusto Penagos Collazos</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Mi primera media maratón (MMB)</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/la-sinfonia-del-pedal/primera-media-maraton-mmb/</link>
        <description><![CDATA[<p>Mi primera media maratón, ha sido uno de los eventos deportivos que más he disfrutado en la vida. Llevar el dolor a un nivel tan alto y sobrevivir a sus latigazos, hace parte de esa extraña satisfacción. Bogotá, 31 de julio de 2023. Bogotá fue el escenario de esta experiencia, en el que 38.000 atletas, [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<div class="xdj266r x11i5rnm xat24cr x1mh8g0r x1vvkbs x126k92a">
<div dir="auto"><em style="color: #800080"> <img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-95721" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/07/WhatsApp-Image-2023-07-30-at-12.31.31-PM.jpeg" alt="" width="581" height="1032" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/07/WhatsApp-Image-2023-07-30-at-12.31.31-PM.jpeg 581w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/07/WhatsApp-Image-2023-07-30-at-12.31.31-PM-84x150.jpeg 84w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/07/WhatsApp-Image-2023-07-30-at-12.31.31-PM-169x300.jpeg 169w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/07/WhatsApp-Image-2023-07-30-at-12.31.31-PM-576x1024.jpeg 576w" sizes="auto, (max-width: 581px) 100vw, 581px" /> Mi primera media maratón, ha sido uno de los eventos deportivos que más he disfrutado en la vida. Llevar el dolor a un nivel tan alto y sobrevivir a sus latigazos, hace parte de esa extraña satisfacción.</em></div>
</div>
<p><span id="more-95719"></span></p>
<p><strong>Bogotá, 31 de julio de 2023. </strong>Bogotá fue el escenario de esta experiencia, en el que 38.000 atletas, procedentes de 48 países, la mayoría aficionados, transitamos algunas de sus principales calles. El tradicional ambiente de fin de semana fue alterado por una gigantesca fiesta deportiva que, se realiza desde el año 2000.</p>
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<p>Dicen que es la media maratón más importante de Suramérica, y a juzgar por la cantidad de participantes, su inmejorable logística con 4.200 personas, sus costos avaluados en 4.000 mil millones de pesos, así debe ser.</p>
<p>Jamás pensé hacer parte de este evento, pues nunca me llamó la atención correr. Me había hecho el sordo a todo el ‘ruido’, que siempre ha levantado la Media Maratón, hasta que me enganché con el atletismo, recientemente y, llegó el día de involucrarme en una actividad deportiva, distinta al ciclismo.</p>
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<p>Le puede interesar: <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/la-sinfonia-del-pedal/ausencias-temporales-ciclismo">Ausencias temporales en el ciclismo</a></p>
<p><span style="color: #ff0000"><strong>Con las piernas en fuego</strong></span></p>
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<figure id="attachment_95724" aria-describedby="caption-attachment-95724" style="width: 1600px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-95724 size-full" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/07/WhatsApp-Image-2023-07-30-at-4.35.18-PM.jpeg" alt="" width="1600" height="1200" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/07/WhatsApp-Image-2023-07-30-at-4.35.18-PM.jpeg 1600w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/07/WhatsApp-Image-2023-07-30-at-4.35.18-PM-150x113.jpeg 150w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/07/WhatsApp-Image-2023-07-30-at-4.35.18-PM-300x225.jpeg 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/07/WhatsApp-Image-2023-07-30-at-4.35.18-PM-768x576.jpeg 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/07/WhatsApp-Image-2023-07-30-at-4.35.18-PM-1024x768.jpeg 1024w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/07/WhatsApp-Image-2023-07-30-at-4.35.18-PM-1200x900.jpeg 1200w" sizes="auto, (max-width: 1600px) 100vw, 1600px" /><figcaption id="caption-attachment-95724" class="wp-caption-text">Al finalizar el evento, un encuentro con mis amigos Juan Pablo Murcia Fraile y Sebastián Tabares</figcaption></figure>
<p>La salida fue menos traumática de lo que me habían dicho. Me ubiqué en el grupo que tenía como objetivo, cruzar la meta en una hora y cincuenta minutos. El ambiente estaba impregnado de mucha adrenalina, gritos entusiastas y el sonido maravilloso de la marcha multitudinaria.</p>
<p>En el primer segmento del trazado, seguí la estela de un lazarillo, que guiaba con maestría a un hombre con limitación visual (ciego), hasta que nos extraviamos en algún punto, dónde avancé junto a un mini grupo guiado por un &#8216;pacer&#8217;, para luego saltar al ritmo de un gigante.</p>
<p>En el segundo segmento, entre calles 26 y 92, disfruté las calles de ‘honor’ de los miles de animadores, ubicados a los costados de la ‘pista’. En un punto, había tanta gente con silbatos, que me sentí en una etapa del Tour de Francia.</p>
<p><span style="color: #ff0000"><strong>Condiciones de carrera</strong></span></p>
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<figure id="attachment_95722" aria-describedby="caption-attachment-95722" style="width: 1200px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-95722 size-full" style="font-weight: bold;background-color: transparent;text-align: inherit" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/07/WhatsApp-Image-2023-07-30-at-1.32.24-PM.jpeg" alt="" width="1200" height="1600" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/07/WhatsApp-Image-2023-07-30-at-1.32.24-PM.jpeg 1200w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/07/WhatsApp-Image-2023-07-30-at-1.32.24-PM-113x150.jpeg 113w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/07/WhatsApp-Image-2023-07-30-at-1.32.24-PM-225x300.jpeg 225w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/07/WhatsApp-Image-2023-07-30-at-1.32.24-PM-768x1024.jpeg 768w" sizes="auto, (max-width: 1200px) 100vw, 1200px" /><figcaption id="caption-attachment-95722" class="wp-caption-text">Con mi amiga y colega Jeanneth Espitia, antes de la partida</figcaption></figure>
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<p>Desde el principio estuve abierto a adaptarme a las condiciones de la carrera, es decir, jugué a no ser tan estricto con mi estrategia personal. Así las cosas, los primeros 10 kilómetros, los corrí bien por encima de mi paso planeado. Tuve la oportunidad de recuperar en dos tramos, para luego volver a buscar más velocidad.</p>
<p>Aunque tenía muy claro que en algún momento pagaría esa insolencia. Dicho y hecho, fue en el kilómetro 15, en el que mis piernas empezaron a sufrir lo inimaginable. Tenía corazón, pero faltaban las piernas. Los siete kilómetros restantes iban a hacer mi verdadero calvario.</p>
<p>En cuántas me vi para sobrevivir al dolor en los cuádriceps, a los anuncios de calambres, a ese deseo de renuncia tan incisivo. Los cientos que había dejado a mi paso empezaron a sobrepasarme como si fuera una revancha macabra.</p>
<p>Incluso, de nada me sirvió tratar de aguantarle a una de las hermosas mujeres, que deslumbraron por su tenacidad. En esos juegos ridículos de mi mente, me dije “si llego a la meta con esta mujer, es una señal divina que me casaré y tendré 10 hijos, con alguien así”. Pero me puso a morder el polvo y nunca la volvía ver. Asumí mis miserias.</p>
<p><strong><span style="color: #ff0000">Mordiendo el polvo</span></strong></p>
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<figure id="attachment_95720" aria-describedby="caption-attachment-95720" style="width: 1280px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-95720 size-full" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/07/WhatsApp-Image-2023-07-30-at-12.13.59-PM.jpeg" alt="" width="1280" height="960" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/07/WhatsApp-Image-2023-07-30-at-12.13.59-PM.jpeg 1280w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/07/WhatsApp-Image-2023-07-30-at-12.13.59-PM-150x113.jpeg 150w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/07/WhatsApp-Image-2023-07-30-at-12.13.59-PM-300x225.jpeg 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/07/WhatsApp-Image-2023-07-30-at-12.13.59-PM-768x576.jpeg 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/07/WhatsApp-Image-2023-07-30-at-12.13.59-PM-1024x768.jpeg 1024w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/07/WhatsApp-Image-2023-07-30-at-12.13.59-PM-1200x900.jpeg 1200w" sizes="auto, (max-width: 1280px) 100vw, 1280px" /><figcaption id="caption-attachment-95720" class="wp-caption-text">Mi hermano, en la plaza de eventos del Parque Simón Bolívar</figcaption></figure>
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<p>Pero yo no era el único que sufría, la mayoría iban con lo justo también. Recuerdo con nitidez los gestos de dolor de un hombre, que se sostenía en una de las mesas, en un punto de hidratación. Una ráfaga de calambres, habían paralizado su pierna derecha.</p>
<p>La gente que salió a animarnos, decía con tanta facilidad &#8220;faltan dos kilómetros&#8221;, palabras que me taladraban emocionalmente. Hacía mucho tiempo, no sufría tanto en, apenas, dos mil metros. Un infierno.</p>
<p>&#8220;Un kilómetro, sólo falta un kilómetro&#8221;, y fue el kilómetro más eterno de mi vida. Pero siempre encontré la voluntad para no parar. Estoy seguro que si tenía cuentas pendientes por pagar con la vida, en ese momento adelanté una buena cuota.</p>
<p>¿De dónde sale esa voluntad? Tal vez, es la experiencia en el manejo de umbrales de dolor de exigencia, vividos intensamente en el ciclismo. El orgullo. La vanidad. El honor. Lo bueno y lo malo. &#8220;Me sacan muerto&#8221;, pensé, cuando me moría a cada paso.</p>
<p>Pasé la meta &#8220;escuchando borroso&#8221;, como dice una amiga, con el cuerpo magullado y lleno de sal. Por eso decía, que es el evento que más he disfrutado, porque sobrevivir a una crisis, es siempre una victoria.</p>
<p>Mientras tanto, el marroquí, Omar Chitachen, muy seguramente ya estaba de viaje a África, pues se había impuesto con un tiempo 1:03:51. Tal vez, compartiría la misma sección en el avión con la etíope Daisy Kimeli, ganadora entre las mujeres con un registro de 1:15:13.</p>
<p>Al final, cumplí mis objetivos trazados, a pesar del cambio de mi estrategia, arrastrado por esa avalancha de corredores. Logré un registro personal, que me tomará un tiempo superarlo: una hora y 47 minutos, puesto 1790 en la clasificación general y posición 469, en mi categoría de veteranos.</p>
<p>De regreso a casa, el taxista se burló de mi crónica y lo único que acerté en replicarle, con el buen humor que había quedado, fue “pagué por sufrir y fui muy feliz”.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-95725" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/07/tiempo-media-maratón.png" alt="" width="310" height="233" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/07/tiempo-media-maratón.png 310w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/07/tiempo-media-maratón-150x113.png 150w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/07/tiempo-media-maratón-300x225.png 300w" sizes="auto, (max-width: 310px) 100vw, 310px" /></p>
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<p><strong>Nota</strong>: Energizante encuentro con algunos amigos, colegas y familiares, aliados en estos proyectos, que solamente nos deja mucha satisfacción.</p>
<p><span style="color: #0000ff"><strong>Escrito por César Augusto Penagos Collazos</strong></span></p>
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<div class="wp-block-post-author-name">César Augusto Penagos Collazos</div>]]></content:encoded>
        <author>César Augusto Penagos Collazos</author>
                    <category>La Sinfonía del Pedal</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=95719</guid>
        <pubDate>Mon, 31 Jul 2023 17:10:22 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Mi primera media maratón (MMB)]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">César Augusto Penagos Collazos</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Ausencias temporales en el ciclismo</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/la-sinfonia-del-pedal/ausencias-temporales-ciclismo/</link>
        <description><![CDATA[<p>En condiciones normales, a ningún ciclista profesional o aficionado se le pasa por la cabeza la idea de ‘colgar’ la bicicleta. Imaginarlo o mencionarlo es un sacrilegio. No obstante, nadie está exento de parar temporal o definitivamente por asuntos de fuerza mayor. ¿Les ha pasado? Bogotá, 11 de mayo de 2023. En mis nueve años [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<p><em><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-94555" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/05/cuando-parar-es-una-necesidad.png" alt="" width="1080" height="1920" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/05/cuando-parar-es-una-necesidad.png 1080w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/05/cuando-parar-es-una-necesidad-84x150.png 84w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/05/cuando-parar-es-una-necesidad-169x300.png 169w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/05/cuando-parar-es-una-necesidad-768x1365.png 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/05/cuando-parar-es-una-necesidad-576x1024.png 576w" sizes="auto, (max-width: 1080px) 100vw, 1080px" />En condiciones normales, a ningún ciclista profesional o aficionado se le pasa por la cabeza la idea de ‘colgar’ la bicicleta. Imaginarlo o mencionarlo es un sacrilegio. No obstante, nadie está exento de parar temporal o definitivamente por asuntos de fuerza mayor. ¿Les ha pasado? </em><span id="more-94554"></span></p>
<p><strong>Bogotá, 11 de mayo de 2023</strong>. En mis nueve años de ‘cadencia ciclística’, he sido testigo del retiro temporal de varios de mis conocidos por razones muy variadas, desde los que han sufrido lesiones de consideración, pasando por los que han cambiado de país, hasta los que han enfrentado serias dificultades de convivencia con sus parejas.</p>
<p>Siempre me había sentido orgulloso de haberle dado continuidad a mi pasión, a pesar de momentos difíciles como los confinamientos impuestos en la pandemia; los periodos de altísima carga laboral, como los tiempos de desempleo; las conquistas amorosas, como los fracasos sentimentales. Ni los inviernos, ni las sequías, ni la inseguridad, habían quebrantado mi voluntad.</p>
<p>Pero el día menos esperado, un antiguo propósito habló duro y se hizo escuchar: el aprendizaje de un segundo idioma, al que le había invertido tiempo y dinero, porque antes de ‘convertirme’ al ciclismo, solía asistir a clubes de conversación en inglés, participaba en reuniones, conferencias y eventos relacionados a esa lengua.</p>
<p>Antes de que el ciclismo entrara con tanta fuerza en mi vida, al punto de cambiarlo absolutamente todo, soñaba con complementar mis cursos de inglés estudiados en Bogotá, con un viaje al exterior, donde alcanzaría un punto más alto de bilingüismo.</p>
<p>Así es como recientemente estuve siete meses en Malta, una isla del Mediterráneo, entre Sicilia y Túnez, donde me dejé llevar placenteramente por mis nuevas rutinas.</p>
<p><strong>Parar para respirar </strong></p>
<p><figure id="attachment_94556" aria-describedby="caption-attachment-94556" style="width: 1200px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-94556 size-full" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/05/IMG-20221218-WA0009.jpg" alt="" width="1200" height="1599" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/05/IMG-20221218-WA0009.jpg 1200w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/05/IMG-20221218-WA0009-113x150.jpg 113w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/05/IMG-20221218-WA0009-225x300.jpg 225w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/05/IMG-20221218-WA0009-768x1024.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 1200px) 100vw, 1200px" /><figcaption id="caption-attachment-94556" class="wp-caption-text">Carrera popular de Aranjuez, Espana. 10 Kms.</figcaption></figure></p>
<p>Contrario a lo que imaginaba, no extrañé el ciclismo. ¿Cómo puedo explicar eso? Tal vez, hacía mucho tiempo, el cuerpo me estaba pidiendo un descanso, pues hubo épocas largas en los que pedaleé entre 400 y 600 kilómetros semanales y tuve años en los que sumé más de 20 mil kilómetros.</p>
<p>Después de recorrer buena parte del país, de madrugar como ninguno, participar en eventos, crear grupos de ciclistas, enseñar y de emprender, el ciclismo se había convertido en un tatuaje muy personal. Tal vez, inconscientemente, sentir que lo había dado todo, me dio una tranquilidad inesperada para disfrutar con plenitud de un descanso bien merecido.</p>
<p>Tal desapego me permitió probar otras actividades, especialmente el atletismo, una actividad en la que incursioné con mucho respeto. A lo largo de siete meses y en compañía del mar, construí la fortaleza para tomar la partida en una carrera de 10K y de hacer por mi cuenta, media maratón.</p>
<p>Paralelamente, tuve mis momentos de reconexión con la natación, el ajedrez y los ejercicios de fortalecimiento, que a veces derivan en yoga o gimnasia. Todo eso, sumado a las clases de inglés, me permitieron compartir con muchas personas de distintas edades y nacionalidades.</p>
<p><strong>En la distancia</strong></p>
<p><figure id="attachment_94559" aria-describedby="caption-attachment-94559" style="width: 1200px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-94559 size-full" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/05/IMG-20230103-WA0031.jpg" alt="" width="1200" height="1600" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/05/IMG-20230103-WA0031.jpg 1200w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/05/IMG-20230103-WA0031-113x150.jpg 113w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/05/IMG-20230103-WA0031-225x300.jpg 225w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/05/IMG-20230103-WA0031-768x1024.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 1200px) 100vw, 1200px" /><figcaption id="caption-attachment-94559" class="wp-caption-text">Caminata intensa por Paris</figcaption></figure></p>
<p>Ese aire fresco me permitió ver con cierto desapego algunas particularidades de nuestra cultura ciclista. En ese desdoblamiento, si así lo puedo llamar, me llevó a considerar que definitivamente en nuestro país está bien consolidada una <strong>cultura ciclista</strong>. La fiebre ya no depende de las conquistas de los ciclistas colombianos en las grandes carreras europeas, pues hemos sabido transformar el ‘<strong>triunfalismo’</strong> en un verdadero estilo de vida.</p>
<p>A través de la vitrina de las redes sociales, algunas imágenes me hicieron recodar que los ciclistas aficionados en Colombia, hemos existido a pesar de tener en contra la falta de vías adecuadas, la intolerancia de los conductores, la inseguridad y, más recientemente, el incremento exponencial de los precios.</p>
<p>Con el sonido de las olas del Mediterráneo, también observaba cierta obsesión en nuestros pedalazos, pues me pareció que, solemos ir más allá de lo normal. Recorridos sobrenaturales, retos impensados y el nivel casi profesional de muchos aficionados, por mencionar algunos aspectos, muestran que para los colombianos montar en bicicleta en más que un deporte.</p>
<p>En mi opinión, el ciclismo no sólo ha canalizado las cualidades atléticas inherentes de muchos compatriotas, sino que ha encauzado ese mar de preocupaciones tan intrínseco de nuestra sociedad. Un sociólogo podría profundizar mi hipótesis, según la cual, buena parte de la rabia colectiva, está siendo ‘procesada’ a pedalazos.</p>
<p>Es evidente el gran cariño construido, hacia el ciclismo, porque, además, ha sido la actividad por excelencia para crear nuevas comunidades ejemplarizantes. Incluso, en algunos casos, gracias a la cultura ciclística, ha sido posible la participación masiva de mujeres y la integración de clases, en un contexto machista y extremadamente inequitativo.</p>
<p>No menos importante es cómo la comercialización de la actividad, ha traído nuevos comportamientos, estilos, modas, que han distorsionado un poco el espíritu deportivo. Sin embargo, eso también hace parte de la cultura ciclística actual.</p>
<p><strong>El regreso</strong></p>
<p><figure id="attachment_94558" aria-describedby="caption-attachment-94558" style="width: 4032px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-94558 size-full" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/05/image00007.jpeg" alt="" width="4032" height="3024" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/05/image00007.jpeg 4032w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/05/image00007-150x113.jpeg 150w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/05/image00007-300x225.jpeg 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/05/image00007-768x576.jpeg 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/05/image00007-1024x768.jpeg 1024w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/05/image00007-1200x900.jpeg 1200w" sizes="auto, (max-width: 4032px) 100vw, 4032px" /><figcaption id="caption-attachment-94558" class="wp-caption-text">Primera Vuelta a la Saba, luego de siete meses de ausencia</figcaption></figure></p>
<p>Ya sabemos lo que significa regresar a la bicicleta, luego de una semana de inactividad. Ahora, imagínense, el costo de retomar, luego de siete meses de ausencia sobre el sillín. Prácticamente, es como empezar de nuevo, para lo que hay que tener mucha paciencia.</p>
<p>Sin embargo, encuentro muy necesario volver a ser un principiante, pues es un camino largo, que siempre está lleno de nuevas personas y aventuras. Eso sí, es imprescindible dejar atrás los logros del pasado, para vivir la alegría de cada nuevo pedalazo.</p>
<p>Ahora, dentro mis objetivos deseo combinar el ciclismo, el atletismo, la natación y la gimnasia. Bajo esa misma lógica, proyecto reconectar con mi profesión y explotar otros temas de mi interés que han estado contenidos, como la escritura, el interés por las artes en general, la historia, entre otros campos. La versatilidad es buena para la salud.</p>
<p>Probablemente no sea el mejor momento, pero me invadió el deseo de cambiar de bicicleta, tras una ‘eterna’ relación con mi ‘dama’ de aluminio y, de conformar un dúo ciclístico; me gustaría entrenar y competir en pareja, una variación dentro del ciclismo, que me llama poderosamente la atención.</p>
<p>Como si eso fuera poco, traigo el gran reto de mantener el avance logrado en mi segundo idioma. Ahora más que nunca, mientras voy ‘chupando’ rueda, sin aire, con la lengua de rastra, necesito coequiperos que estén dispuestos a inaugurar el primer club de inglés en bicicleta. <strong><em>What do you make of this?</em></strong></p>
<p>Escrito por César Augusto Penagos Collazos</p>
<p>Instagram: @la_sinfonia_del_pedal</p>
<p>Facebook: La Sinfonia del Pedal</p>
<p>Mail: lasinfoniadelpedal@gmail.com</p>
]]></content:encoded>
        <author>César Augusto Penagos Collazos</author>
                    <category>La Sinfonía del Pedal</category>
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        <pubDate>Thu, 11 May 2023 23:19:23 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Ausencias temporales en el ciclismo]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">César Augusto Penagos Collazos</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Romeral, el papá de todos los puertos de montaña cercanos a Bogotá</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/la-sinfonia-del-pedal/romeral-papa-todos-los-puertos-montana-cercanos-bogota/</link>
        <description><![CDATA[<p>Lo que inició como un proyecto de exploración, terminó una jornada de alto esfuerzo y felicidad. No sospechábamos que al final del recorrido nuestras caras y nuestros uniformes iban a estar llenos de sal. Bogotá, 19 de octubre de 2020. La ruta por explorar era El Cajón + Romeral, es decir, Bogotá – Mondoñedo, Puerto [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p></p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><span style="color: #993366">Lo que inició como un proyecto de exploración, terminó una jornada de alto esfuerzo y felicidad. No sospechábamos que al final del recorrido nuestras caras y nuestros uniformes iban a estar llenos de sal.</span></p>
</blockquote>



<span id="more-79930"></span>



<p><span style="color: #ff9900"><strong>Bogotá, 19 de octubre de 2020</strong>.</span> La ruta por explorar era El Cajón + Romeral, es decir, Bogotá – Mondoñedo, Puerto Araujo, San Antonio del Tequendama, Santandercito, Salto del Tequendama, Muña, Sibaté, Romeral, Sibaté Bogotá.</p>



<p>Afortunadamente, el clima seco y el sol fueron nuestros aliados durante todo el recorrido. Sin duda, muchos preferimos darle al pedal bajo esas condiciones.</p>



<p>En un primer momento, nos encontramos con una gran presencia de ciclistas en Mondoñedo, una subida corta y explosiva, que pone las piernas a prueba. Tras la ampliación de la vía, el ascenso es más seguro y motivante.</p>



<p>En un segundo momento, el grupo dejó la vía principal y giró a la izquierda en Puerto Araujo, desde donde se divisaban muy nítidos el nevado del Tolima y del Ruíz. En ese tramo, entre la vía principal a la Mesa y Santandercito ‘el cajón’, hay una serie de bajadas y subidas que van consumiendo nuestra energía.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full wp-image-79931"><img decoding="async" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2020/10/IMG-20201011-WA0018.jpg" alt="" class="wp-image-79931" /><figcaption class="wp-element-caption">Joan Benitez, Diego Largo, César PEnagos, Guillimero Pinillos, Indira Moreno, Julián Bernal y Sergio Bustos</figcaption></figure>



<p><span style="color: #3366ff"><strong><a style="color: #3366ff" href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/la-sinfonia-del-pedal/vuelta-al-tequendama-gran-ruta-ciclistas-aficionados">Le puede interesar: Vuelta al Tequendama&nbsp;</a></strong></span></p>



<p>En un tercer momento, el ‘parche’ tomó confianza, hasta encontrar un paso rendidor y constante, que le permitió llegar al maravilloso Salto del Tequendama, en menos de que canta un gallo.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full wp-image-79948"><img decoding="async" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2020/10/Altimetría-Romeral.jpg" alt="" class="wp-image-79948" /><figcaption class="wp-element-caption">Perfil del Romeral, según Strava. En la mitad de la subida hay rampas hasta del 18%</figcaption></figure>



<p>En el cuarto y último momento, apareció DON ROMERAL, el papá de todos los puertos de montaña cercanos a Bogotá. Sus diez kilómetros de rudeza nos parecieron los 80 kilómetros de Letras. Sus curvas cerradas y de altísima dificultad, nos llevaron a esa introspección en la que no hay nada más, sino la lucha contra el dolor. Vencer o morir, no hay otra salida.</p>



<p>Romeral tiene esa cualidad, que es el mejor lugar para expiar nuestras culpas y nuestros ‘pecados’. Una vez salimos victoriosos, el alma se purifica, permitiéndonos una metamorfosis bien particular: pasamos de ser ciclistas a ángeles del olimpo.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full wp-image-79938"><img decoding="async" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2020/10/IMG-20201011-WA0068.jpg" alt="" class="wp-image-79938" /><figcaption class="wp-element-caption">César Penagos</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full wp-image-79947"><img decoding="async" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2020/10/IMG-20201011-WA0114.jpg" alt="" class="wp-image-79947" /><figcaption class="wp-element-caption">Joan Benitez</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full wp-image-79940"><img decoding="async" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2020/10/IMG-20201011-WA0073.jpg" alt="" class="wp-image-79940" /><figcaption class="wp-element-caption">Julián Bernal</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full wp-image-79939"><img decoding="async" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2020/10/IMG-20201011-WA0069.jpg" alt="" class="wp-image-79939" /><figcaption class="wp-element-caption">Guillermo Pinillos &#8216;El Tigre&#8217;</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full wp-image-79937"><img decoding="async" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2020/10/IMG-20201011-WA0057.jpg" alt="" class="wp-image-79937" /><figcaption class="wp-element-caption">Diego Largo</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full wp-image-79949"><img decoding="async" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2020/10/Indira.jpg" alt="" class="wp-image-79949" /><figcaption class="wp-element-caption">Indira Moreno, por segunda vez fue elegida como la combativa de la jornada</figcaption></figure>



<p>Los números mágicos del día fueron 120 kms de distancia, 2700 metros de desnivel y 5.5 horas de duración.&nbsp;Esta ruta es de alta dificultad, recomendada para personas con experiencia en subidas largas. Volveremos pronto.</p>



<h5 class="wp-block-heading"><strong><span style="color: #ff6600">Romeral Bless Point</span></strong></h5>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full wp-image-79944"><img decoding="async" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2020/10/IMG-20201011-WA0095.jpg" alt="" class="wp-image-79944" /><figcaption class="wp-element-caption">Romeral Bless Point, un sitio para ciclistas a 3333 msnm</figcaption></figure>



<p>Es importante destacar que el Alto del Romeral ahora cuenta con una tienda pensada para los ciclistas. Allí, a 3333 metros sobre el nivel del mar, los ciclistas encuentran empanadas, sánduches, huevos cocidos, bebidas y tinto. El negocio cuenta con mesas, sillas, bicicleteros y un baño para los visitantes. No hay excusas para no ir a esta mágico lugar.</p>



<h5 class="wp-block-heading"><span style="color: #ff6600"><strong>Escrito por César Penagos Collazos</strong></span></h5>



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<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
        <author>César Augusto Penagos Collazos</author>
                    <category>La Sinfonía del Pedal</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=79930</guid>
        <pubDate>Mon, 19 Oct 2020 21:18:43 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Romeral, el papá de todos los puertos de montaña cercanos a Bogotá]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">César Augusto Penagos Collazos</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Boquerón, un gran puerto en las entrañas de Bogotá</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/la-sinfonia-del-pedal/boqueron-gran-puerto-las-entranas-bogota/</link>
        <description><![CDATA[<p>Boquerón es uno de los páramos que bordea a Bogotá y un puerto de montaña de alto nivel para los ciclistas aficionados. Ascender sus 16 kilómetros y enamorarse de sus curvas es una tentación, en circunstancias que nos obligan a explorar nuevas rutas. Bogotá, 18 de agosto de 2020. Boquerón es uno de los balcones [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<figure class="wp-block-image aligncenter"><img decoding="async" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2020/08/DSC08694.jpg" alt="" class="wp-image-78165" /></figure>



<p></p>



<p><em>Boquerón es uno de los páramos que bordea a Bogotá y un puerto de montaña de alto nivel para los ciclistas aficionados. Ascender sus 16 kilómetros y enamorarse de sus curvas es una tentación, en circunstancias que nos obligan a explorar nuevas rutas.</em></p>



<span id="more-78164"></span>



<p><strong>Bogotá, 18 de agosto de 2020</strong>. Boquerón es uno de los balcones más impresionantes que tiene Bogotá. Como todos los páramos, es muy alto, frío y casi siempre está cubierto de las nubes que duermen en su cima. Boquerón es hijo del Sumapaz y hermano del Verjón.</p>



<p>Con una altitud de 3206 msnm, Boquerón es un puerto de montaña atractivo para los ciclistas y atletas, que llegan por dos caminos: por la Avenida Boyacá o por San Cristóbal (antigua vía al Llano). En esta ocasión, detallaré el ascenso por la segunda vertiente.</p>



<p>La antigua vía al Llano dejó de ser usada masivamente, tras la inauguración del túnel de Bóqueron, en 1999. Antes, todo el tráfico de carga, pasajeros y particular serpenteaba por los barrios del suroriente de Bogotá. No obstante, cuando hay cierres en el corredor principal, el camino vuelve a cumplir su función original.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter wp-image-78166 size-full"><img decoding="async" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2020/08/DSC08681.jpg" alt="" class="wp-image-78166" /><figcaption class="wp-element-caption"><em>Sebastíán Tabares, Luis Olaya, Valentina Rozo, Camilo Guevara. César Penagos y Alejandro Amaya pasan por el mural del barrio Guacamayas</em></figcaption></figure>



<p><strong>Primera parte</strong></p>



<p>La subida inicia a 2604 msnm, en la carrera 10 con calle 34 sur, en el barrio San Isidro de la localidad de San Cristóbal. Inmediatamente aparece una pendiente de unos 400 metros a un promedio del 8% y con una máxima de 12%. La intensidad de este primer momento disminuye al desembocar a una recta que conecta con un inmenso mural.</p>



<p>“Es muy lindo saber que hay lugares tan bonitos dentro de Bogotá, tan cercanos, que no se conocen por miedo o por cosas que han dicho como ‘no vayan por allá’, ‘el sur es peligroso’, pero que sí se puede subir; hay demasiada gente y es super tranquilo, en Bogotá es más la gente buena y los lugares bonitos. Es una subida bien empinada, me encantó”, comenta Valentina Rozo (@lvalentinarozo) , invitada especial de la Sinfonía del Pedal.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter wp-image-78168 size-full"><img decoding="async" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2020/08/DSC08718.jpg" alt="" class="wp-image-78168" /><figcaption class="wp-element-caption"><em>Valentina Rozo le pone paso al grupo que pasa por la &#8216;Y&#8217;</em></figcaption></figure>



<p>Los paraderos de los buses del SITP sirven como referencia de los lugares que van pasando, y así aparecen los nombres de los barrios Guacamayas, La Victoria y Bellavista, que conforman el primer tramo de 3.8 kilómetros al 6%. En ese segmento, donde la vía es amplia y el pavimento está en muy buen estado, aparece el primer descanso de unos 200 metros.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter wp-image-78169 size-full"><img decoding="async" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2020/08/DSC08734.jpg" alt="" class="wp-image-78169" /><figcaption class="wp-element-caption"><em>Camilo Guevara no pierde la rueda del grupo y va atento a los cambios de velocidad</em></figcaption></figure>



<p>“Es otra de las tantas subidas que tenemos en Bogotá, otro mirador más, espectacular para que vayan y conozcan. La cantidad de ciclistas subiendo es impresionante, cualquier subida o en cualquier rincón donde uno vaya en Bogotá siempre va a encontrar a centenares de ciclistas”, agregó Camilo Guevara (@camilovelo ), un gran aficionado al ciclismo de ruta e invitado especial de la jornada.</p>



<p><strong>Segunda parte</strong></p>



<figure class="wp-block-image aligncenter"><img decoding="async" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2020/07/DSC08425.jpg" alt="" class="wp-image-77366" /></figure>



<p>La siguiente sección está comprendida entre la ‘Y’ y Juan Rey, de una longitud de 4.1 kms con una pendiente promedio de 5%. La señalización va indicando que los barrios Los Alpes, La Grovana, Nueva Delhi y Los Libertadores llenan las bellas montañas de la cordillera oriental, donde nacen las quebrada Toches, Aguamonte, Silverio, Chiguaza, Seca, Morales y Verejones , entre otros afluentes.</p>



<p>Juan Rey es uno de los barrios con mayor altitud en Bogotá con sus 3060 msnm, un punto en el que el ascenso suma 9 kilómetros y 400 metros de desnivel positivo. Posteriormente, siguen 2 kilómetros planos, entre Juan Rey y Tihuaque, el último barrio de la ciudad por este costado. El carácter rural es evidente por los cultivos de papa, los potreros y las vacas que embellecen el paisaje.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter wp-image-78170 size-full"><img decoding="async" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2020/08/DSC08752.jpg" alt="" class="wp-image-78170" /><figcaption class="wp-element-caption"><em>Remate de Alejandro Amaya al llegar a Juan Rey; defiende el uniforme de la Universidad Nacional</em></figcaption></figure>



<p>“Es un puerto que no conocía, me agradó bastante, uno ve muchísima gente, y lo importante del ciclismo es seguir conociendo, porque definitivamente, a veces, uno se cierra a ir siempre a los mismos lugares y se pierde de conocer muchas cosas por prejuicios o por miedos bobos”, compartió Alejandro Amaya (@alejomagno2), integrante del grupo explorador convocado por este blog.</p>



<p><strong>Tercera parte</strong></p>



<figure class="wp-block-image aligncenter wp-image-77382 size-full"><img decoding="async" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2020/07/DSC08471.jpg" alt="" class="wp-image-77382" /><figcaption class="wp-element-caption"><em>Tramo plano entre Juan Rey y Tihuaque, los cultivos de papa hacen parte del paisaje</em></figcaption></figure>



<p>En el último fragmento, hay un kilómetro de la vía en mal estado, muy deteriorado, pero conecta con el pavimento de los últimos 4.000 metros, al 4% de dificultad promedio.</p>



<p>“En los últimos kilómetros se vale chupar rueda, porque el viento es demasiado fuerte. También, es muy llamativo que la parte final de Boquerón es similar a la llegada de Romeral, por el frío, la niebla y la sensación de que el terreno se aplana”, complementó Sebastián Tabares (@sebastabaresm)&nbsp; de la Sinfonía del Pedal.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter wp-image-78171 size-full"><img decoding="async" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2020/08/IMG_20200628_083342.jpg" alt="" class="wp-image-78171" /><figcaption class="wp-element-caption"><em>Entrada al páramo de Boquerón, donde la vía pierde inclinación, pero donde el viento y la altitud hacen lo suyo</em></figcaption></figure>



<p>Como es característico en casi todos los páramos, el final del recorrido se divisa desde lejos, lo que anima a muchos a aumentar la velocidad para desprenderse de sus amigos o para alcanzar a los punteros.</p>



<p>“El puerto es atractivo por su exigencia y la belleza oculta del páramo; espero tener la oportunidad de seguirlo visitando muchas veces más”, concluyó Guillermo Pinillos (@guillermo_pinillos) de la Sinfonía del Pedal.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter wp-image-78172 size-full"><img decoding="async" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2020/08/Guillermo-Horizontal-.jpg" alt="" class="wp-image-78172" /><figcaption class="wp-element-caption"><em>Guillermo Pinillos en el Boquerón, ese paso angosto que se abre hacia los Llanos orientales de Colombia</em></figcaption></figure>



<p><strong>Explorar, conocer y gozar</strong></p>



<p>Definitivamente, en Bogotá hay mucho terreno por pedalear. El ciclismo es un deporte que nos permite conocer lugares mágicos y es tal vez por esa razón que cada día nos multiplicamos sin descanso. Dejarnos sorprender siempre será un gran aliado de nuestra pasión por las bielas.</p>



<p><a href="https://www.facebook.com/LaSinfoniaDelPedal/posts/1674412716043624">Álbum de fotografías del ascenso a Boquerón</a></p>



<p>Agradecimientos a los pedalistas:</p>



<p>Valentina Rozo @lvalentinarozo</p>



<p>Camilo Guevara @camilovelo</p>



<p>Alejandro Magno @alejomagno2</p>



<p>Sebastián Tabares @sebastabaresm</p>



<p>Luis Olaya @luis_olaya3</p>



<p>Guillermo Pinillo @guillermo_pinillos</p>



<p>Fisioterapeuta-fotógrafa: Tatiana Nossa Caballero @Tatiananc12</p>



<p>Acompañante-escolta: Jaime Bautista @Jaime.Bautista</p>



<p>Escrito por: César Augusto Penagos Collazos</p>



<p>Facebook: @LaSinfoniaDelPedal</p>



<p>Instagram: @la_sinfonia_del_pedal</p>



<p>Mail: <a href="mailto:lasinfoniadelpedal@gmail.com">lasinfoniadelpedal@gmail.com</a></p>
]]></content:encoded>
        <author>César Augusto Penagos Collazos</author>
                    <category>La Sinfonía del Pedal</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=78164</guid>
        <pubDate>Tue, 18 Aug 2020 19:33:12 +0000</pubDate>
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">César Augusto Penagos Collazos</media:credit>
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