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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
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	<title>Todos los resultados de blogs de humor colombiano | Blogs El Espectador</title>
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        <title>MÁS ALLÁ DE LAS FÓRMULAS VICEPRESIDENCIALES</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/calicanto/mas-alla-de-las-formulas-vicepresidenciales/</link>
        <description><![CDATA[<p>Dichas fórmulas son mucho más que un asunto de táctica y estrategia electoral. Ellas tienen encarnadura programática y horizonte de nación.</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p>(Artículo para EL PAÍS, el periódico global, edición América-Colombia, marzo 15 2026)</p>



<p>La reciente definición de las fórmulas vicepresidenciales es mucho más que una “jugadita electoral”, aunque dicha finalidad esté en el principio de su escogencia y conformación. Dichas fórmulas son mucho más que un asunto de táctica y estrategia electoral. Ellas tienen encarnadura programática y horizonte de nación. De hecho, dichas duplas no solo fueron integradas para llegar a la Casa de Nariño, sino que ellas mismas son la expresión de los cambios sustanciales generados por el Pacto Histórico y la presidencia de Gustavo Petro. Y, sin duda, el principal cambio es haber puesto la llamada “<strong>cuestión social”</strong> en el centro del debate electoral, disputándole incluso a la seguridad el primer lugar en la agenda de los demás candidatos. Salvo Abelardo con su gesto patético y ridículo del saludo militar y la elección primaria de un tigre como su mascota de campaña. Ambas son enseñas bestiales de la fuerza y la depredación para supuestamente “salvar la Nación”. Enseñas que entusiasman a millones de sus seguidores obnubilados por esa propaganda, semejante a la simbología de Trump con su AMERICA FIRST y su MAGA criminal, junto a la motosierra “libertaria” de Milei para despedazar el sentido social del Estado de derecho. Dichos cruzados de la extrema derecha no solo están desmantelando el frágil Estado de derecho para convertirlo en la punta de lanza de su codicia mercantil y sus delirios de grandeza megalómana, sino que avanzan como locomotoras sin control arrasando el Derecho Internacional Público. &nbsp;A ese equipo de gánsteres estatales y su vocación insaciable de mercaderes pretende sumarse Abelardo. Probablemente por ello escogió como compañero de fórmula al exministro de hacienda José Manuel Restrepo para así dar confianza a los conglomerados económicos y difuminar Abelardo su penumbrosa imagen de destacado abogado penalista de un par de delincuentes económicos de cuello blanco, David Murcia y Alex Saab, éste último al parecer ad portas de ser extraditado a Estados Unidos. Cuanta falta le estará haciendo Abelardo en esta encrucijada.</p>



<p><strong>¿Una Paloma multicolor con alas de Arco Iris?</strong></p>



<p>Ni hablar de Paloma con su escogencia de Juan Daniel Oviedo como compañero de fórmula. De un momento a otro, por efecto mágico de la competencia electoral, la blanca y pura Paloma ahora despliega unas alas multicolores de arco iris y su canto se vuelve cósmico, plural y progresista. Se declara defensora de lo distinto y tolerante; justiciera y amiga del salario vital. A su lado, Oviedo, quien parecía líder y símbolo de la irrupción de nuevas ciudadanías y sensibilidades, más allá de la jaula tradicional y patriarcal del llamado Centro Democrático, y quien fuera otrora defensor del Acuerdo de Paz y la JEP, ahora se funde en un abrazo con la hija política predilecta de Uribe, también súbitamente respetuoso de la intimidad y la diversidad sexual. Su conversión “progresista” es más inverosímil que la de esa nueva especie de “Paloma Arco Iris”, pues como presidente la emprendía contra la libertad sexual de los jóvenes a quienes exigía que se “<strong>aguantarán el gustico”</strong> antes de casarse. A tal punto que la misma Lina, ella tan prudente y discreta como primera dama, lo regañó públicamente y lo reconvino por meterse en la intimidad de los jóvenes. Ahora, en su otoño político patriarcal y electoral, es otro Uribe, pero no deja por ello de expresar sus prejuicios homofóbicos, pues en la misma proclamación de Oviedo envió un mensaje ambiguo y tranquilizador a las familias colombianas diciendo que para el Centro Democrático los “niños y las niñas seguían siendo lo más importante a cuidar”. Quizás recordó sus simpatías por las arengas contra la supuesta ideología de género para torpedear y ganar votos contra el Acuerdo de Paz de la mano de supuestos pastores y predicadores evangélicos, que tan buenos resultados arrojó con miles de votos y devotos manipulados por eso falsos defensores de la moral y las buenas costumbres. ¿Volverán ahora esos “ciudadanos de bien” a votar por Paloma acompañada del “distinto” Oviedo? ¿Promoverán los pastores y líderes de las virtudes patriarcales y familiares el voto por esa singular dupla? &nbsp;Ya el pulquérrimo exministro del interior de Uribe, Fernando Londoño, lo rechazó así: “<em>No voto por el señor que no sabe si apoya, o no, el aborto; si apoya, o no, a la marihuana. Respeto las tendencias sexuales de todo el mundo. Las respeto, infinitamente, pero que ese hombre sea jefe, que sea el jefe de mis hijos y de mis nietos, no. Eso no lo acepto</em>”.</p>



<p><strong>El &#8220;lapsus&#8221; del Patriarca</strong></p>



<p>Ese mensaje de Uribe en defensa de la infancia parece un lapsus fuera de lugar, pues ya esa monstruosa amenaza de las “Far” que se tomaría el poder si se refrendaba el Acuerdo de Paz ni siquiera tiene personería jurídica, pues su partido Comunes no alcanzó en las elecciones el umbral del 3% de votos válidos exigidos para conservarla. Sus cerca de 18.000 niños reclutados y los abusos sexuales a los que muchos fueron sometidos los condenó a la extradición de la competencia electoral y el repudio de la inmensa mayoría de ciudadanos. </p>



<p>Pero volviendo al tema, Paloma y Oviedo forman una dupla digna del inteligente y corrosivo humor de Tola y Maruja. Más aún ahora como abanderados de la reconciliación y la fraternidad entre todos los colombianos, con sus mensajes contra el odio y el pasado, llaman a cerrar heridas y formar un solo tejido nacional, cuyo trasfondo no es otro que deslegitimar el trabajo investigativo y judicial de la JEP, para así ocultar la responsabilidad política de Uribe y sus inmediatos colaboradores en miles de ejecuciones extrajudiciales mal llamados “falsos positivos”. Todo ello en nombre de la “Seguridad Democrática”, una bandera tan deleznable como la “justicia social” enarbolada por la extinta Farc-Ep para la comisión de sus crímenes atroces, los que al menos tienen el valor de reconocer. Sucede lo contrario con miles de crímenes de servidores públicos, mucho más infamantes y deleznables, pues arrastraron a muchos oficiales y miembros de la Fuerza Pública a cometerlos en nombre de la “democracia”, la seguridad ciudadana y la obediencia debida, violando flagrantemente la Constitución, las leyes y el honor militar por desconocer el principio básico del Derecho Internacional Humanitario, la distinción entre combatientes y personas civiles protegidas. Pero esa cruzada criminal es incapaz de reconocerla Uribe y sus seguidores, prevalidos de una supuesta superioridad moral de “ciudadanos de bien”, que ahora Oviedo parece también compartir. De alguna manera su rostro jovial y alegre, tan distinto al adusto y desgastado del patriarca, incapaz de sonreír, parece llamado a ocultar y lavar ese rostro tenebroso del pasado reciente.</p>



<p><strong>Oviedo y la vanidad del poder</strong></p>



<p>Por eso no dejar de ser muy preocupante que Oviedo, un hombre en quien confiaron millones de electores por su carácter, civilidad y preparación, se haya dejado seducir por la vanidad y futilidad del poder vicepresidencial, una figura institucional decorativa que desdice de su valor y talento. Un valor y talento para ganar con méritos y holgura la próxima elección para la alcaldía de Bogotá. Estoy seguro que un número no insignificante de sus más de millón de votos no lo respaldará en compañía de esa nueva especie de Paloma policroma, tan falsa como inexistente en la ornitología y la vida política, el próximo 31 de mayo. Quizá la mayoría de esos votos no sean endosables. Es muy probable que le quiten ese respaldo que lo convirtió en el “Rara Avis&#8221; de la llamada “Consulta Amplia por Colombia”. No cabe en la decisión de personas con un juicio político y moral coherente depositar sus votos por quien los defraudó al aceptar tal nominación. Esos ciudadanos carecen en su mayoría de una tasa de cambio moral al vaivén de cálculos electorales y oportunistas para ganar la Presidencia de la República.</p>



<p><strong>Una dupla coherente</strong></p>



<p>Todo lo contrario, sucede con la dupla del Pacto Histórico conformada por Iván Cepeda y Aída Quilcué, donde lo que hay es una apuesta por la coherencia política y social, desafiando en forma audaz el simple cálculo de la búsqueda de más votos en otros sectores de la sociedad. Algunos avezados analistas y expertos en marketing electoral ya le auguran un fracaso, pues consideran que ha sido una típica y errática decisión de un filósofo, como es lo Iván Cepeda, ajeno por completo a los cálculos propios de un líder político pragmático y realista en sus decisiones. Más aún en una sociedad profundamente racista y clasista, que convirtió a la actual vicepresidente, Francia Márquez, en objeto de burla y desprecio. Esas personas ya celebran y se frotan las manos por la supuesta derrota que el próximo 31 de mayo sufrirá el Pacto Histórico a manos de duplas tan profesionales y competentes como las de Paloma y Abelardo, las favoritas, promovidas y celebradas ampliamente por esos analistas en todos los medios de comunicación. Pero ya no hay espacio para su análisis, junto a las otras duplas en competencia, las que abordaré en la próxima entrega.</p>
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        <author>Hernando Llano Ángel</author>
                    <category>Calicanto</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=126906</guid>
        <pubDate>Sat, 14 Mar 2026 19:20:41 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[MÁS ALLÁ DE LAS FÓRMULAS VICEPRESIDENCIALES]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Hernando Llano Ángel</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>“Los mamertos somos fashion, nunca fachos”: Entrevista a Matador, candidato al Senado</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/los-mamertos-somos-fashion-nunca-fachos-entrevista-a-matador-candidato-al-senado/</link>
        <description><![CDATA[<p>El caricaturista con más seguidores en las redes sociales cuenta que si llega al Congreso presentará una ley que reforme el Código Electoral colombiano e imponga el voto obligatorio. De Uribe a Abelardo, pasando por Paloma, en sus respuestas mordaces, cargadas de buen humor, no dejó títere con cabeza.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Caricatura de Matador e Iván Cepeda, candidato presidencial, hecha por Julio César González (Matador). </em></p>



<p></p>



<p><strong>¿Por qué un caricaturista quiere ser senador de la República?</strong><br>¿Y por qué no? Si un idiota como jotapé es senador ¿Por qué yo no?</p>



<p><strong>¿Quién le dijo que se metiera en política?</strong><br>Mi señora. Un día, viendo un video de Polo Polo, me dijo: “Si ese pendejo habla puras bobadas, usted lo puede hacer mejor”. Y me convenció.</p>



<p><strong>¿Por qué decidió unirse al Pacto Histórico?</strong><br>Porque no me convencía mucho el Centro Democrático. Tenía 6.402 razones para no aceptar ese partido y me fui pa’l otro.<br>Además, el Pacto Histórico lo comanda un actor de cine y eso me gusta.</p>



<p><strong>Aquí, entre nos, ¿sumercé cree que saldrá elegido senador el próximo domingo?</strong><br>Como dijo Platón, que le escuchó a Sócrates: “Yo sólo sé que nada sé”.</p>



<p><strong>Leo titulares de prensa donde lo llaman misógino. ¿Es usted misógino?</strong><br>No soy misógino. Soy González.</p>



<p><strong>¿Qué piensa su esposa sobre su aspiración política?</strong><br>Yo creo que le hace gracia. Por culpa de ella estoy metido en esta vaina. Las risas no han faltado.</p>



<p><strong>¿Cómo lo tratan en la calle? ¿Recibe insultos o matoneo?</strong><br>Sí, ahora son más frecuentes y más violentos. Hay que tener cuidado porque ciertos seguidores de un político que no voy a nombrar, pero que usa Crocs, sombrero y poncho gustan de disparar tiros al aire…<br>De pronto les da por hacer tiros al aire… pero de mis pulmones, lo cual sería algo desagradable.</p>



<p><strong>¿Recuerda cuál fue la última caricatura que publicó en la prensa de este país</strong><strong>?</strong><br>Sí. Fue una caricatura de Elon Musk y su red X. Aunque me gustaba más cuando se llamaba Twitter y era más libre. ¿Será que la ketamina que consume Musk lo hace más paranoico?</p>



<p><strong>¿Extraña publicar en un periódico de circulación nacional?</strong><br>No. Yo creo que fui el último gusano que sacaron a las patadas del intestino de ese cadáver en descomposición que se llama <em>El Tiempo</em>.</p>



<p><strong>¿Usted siempre ha militado en la izquierda?</strong><br>Nunca milité en un partido como tal hasta ahora, pero mi posición como caricaturista, desenmascarando al poder que pisotea a la gente pobre, me hizo de izquierda. Además, mi corazón infartado se encuentra a ese lado.</p>



<p><strong>¿Por qué quiere llegar al Congreso de la República, ese lugar al que tanto ha criticado como artista?</strong><br>Porque creo que el arte puede cambiar ese nido de ratas. Además, son ratas con poder, pero incultas.</p>



<p><strong>¿Cómo llegaría vestido a la posesión el día 20 de julio?</strong><br>Pensaba comprar un vestido en Mario Hernández, pero ese cuchito es muy facho, y los mamertos somos fashion, nunca fachos.</p>



<p><strong>¿Ya tiene algún proyecto de ley listo para presentar el 20 de julio en caso de que obtenga la curul?</strong><br>Yo creo que urge una reforma al Código Electoral colombiano. El voto debería ser obligatorio y moderno. Tenemos tecnología del siglo XXI y votamos como en 1900.</p>



<p><strong>Usted tenía más de 1 millón de seguidores en Facebook. De la noche a la mañana los perdió todos. ¿Hizo la respectiva denuncia? ¿En qué paró eso?</strong><br>Ha sido complicado porque Meta, la dueña de Facebook, no tiene humanos con quien hablar y quejarse. Ha sido complicado. Mi sanción fue por caricaturas de Donald Trump: censura pura y dura.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="1024" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/06123826/ZETA-ZETA-ZETA-MATADOR-SENADO-6-1024x1024.png" alt="" class="wp-image-126586" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/06123826/ZETA-ZETA-ZETA-MATADOR-SENADO-6-1024x1024.png 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/06123826/ZETA-ZETA-ZETA-MATADOR-SENADO-6-300x300.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/06123826/ZETA-ZETA-ZETA-MATADOR-SENADO-6-150x150.png 150w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/06123826/ZETA-ZETA-ZETA-MATADOR-SENADO-6-768x768.png 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/06123826/ZETA-ZETA-ZETA-MATADOR-SENADO-6-1536x1536.png 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/06123826/ZETA-ZETA-ZETA-MATADOR-SENADO-6.png 2048w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p><strong>¿Es amigo del presidente Petro? ¿Hablan con frecuencia?</strong><br>La gente piensa que yo duermo a los pies del presidente Petro. Lo he visto dos veces en mi vida: la primera cuando fue alcalde de Bogotá y lo entrevisté para la revista <em>SoHo</em>, y hace dos años en el avión presidencial. Es un tipo de admirar por lo piloso y lo sagaz.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="1024" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/06123923/ZETA-ZETA-ZETA-MATADOR-SENADO-7-1024x1024.png" alt="" class="wp-image-126587" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/06123923/ZETA-ZETA-ZETA-MATADOR-SENADO-7-1024x1024.png 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/06123923/ZETA-ZETA-ZETA-MATADOR-SENADO-7-300x300.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/06123923/ZETA-ZETA-ZETA-MATADOR-SENADO-7-150x150.png 150w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/06123923/ZETA-ZETA-ZETA-MATADOR-SENADO-7-768x768.png 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/06123923/ZETA-ZETA-ZETA-MATADOR-SENADO-7-1536x1536.png 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/06123923/ZETA-ZETA-ZETA-MATADOR-SENADO-7.png 2048w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p><strong>Vicky Dávila salió a defender a Paloma Valencia por su caricatura. Lo llamó a usted “bien feazo que es”. ¿Algún comentario?</strong><br>Qué feo que diga que soy feo, eso me hace sentir más feo… pero tiene toda la razón. Me “enfeoré”</p>



<p><strong>Defina en pocas palabras a los siguientes personajes:</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="1024" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/06123702/ZETA-ZETA-ZETA-MATADOR-SENADO-2-1024x1024.png" alt="" class="wp-image-126584" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/06123702/ZETA-ZETA-ZETA-MATADOR-SENADO-2-1024x1024.png 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/06123702/ZETA-ZETA-ZETA-MATADOR-SENADO-2-300x300.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/06123702/ZETA-ZETA-ZETA-MATADOR-SENADO-2-150x150.png 150w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/06123702/ZETA-ZETA-ZETA-MATADOR-SENADO-2-768x768.png 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/06123702/ZETA-ZETA-ZETA-MATADOR-SENADO-2-1536x1536.png 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/06123702/ZETA-ZETA-ZETA-MATADOR-SENADO-2.png 2048w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="has-text-align-right"><strong>Abelardo De La Espriella:</strong> Tigre encerrado en un clóset.<br><strong>Álvaro Uribe:</strong> La penicilina no obra en él.<br><strong>Claudia López:</strong> Si Roy y Fajardo tuviesen un hijo, sería Claudia.<br><strong>Vicky Dávila:</strong> Señora de cabeza chiquita y parlante grande.<br><strong>Paloma Valencia:</strong> Ave “inflada” en las encuestas.<br><strong>Roy Barreras:</strong> Cargamaletas de Daniel Quintero.<br><strong>Gustavo Petro:</strong> Actor intergaláctico.<br><strong>Iván Cepeda:</strong> Presidente.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/06123730/ZETA-ZETA-ZETA-MATADOR-SENADO-5-1024x1024.png" alt="" class="wp-image-126585" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/06123730/ZETA-ZETA-ZETA-MATADOR-SENADO-5-1024x1024.png 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/06123730/ZETA-ZETA-ZETA-MATADOR-SENADO-5-300x300.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/06123730/ZETA-ZETA-ZETA-MATADOR-SENADO-5-150x150.png 150w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/06123730/ZETA-ZETA-ZETA-MATADOR-SENADO-5-768x768.png 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/06123730/ZETA-ZETA-ZETA-MATADOR-SENADO-5-1536x1536.png 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/06123730/ZETA-ZETA-ZETA-MATADOR-SENADO-5.png 2048w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p><strong>¿Quién cree usted que sería un peligro para Colombia como presidente?</strong><br>Abelardo de la Espriella sería un peligro para Colombia porque es un <em>therian</em>. Es un tigre que se autopercibe como Milei, Bukele, Pavarotti de la butifarra, don Chinche y Uribe juntos. Para los caricaturistas, en cambio, sería una maravilla. Sería algo así como un Duque 2.0: un marrano que se autopercibía como presidente.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/06175859/ZETA-ZETA-ZETA-MATADOR-SENADO-4-1024x1024.png" alt="" class="wp-image-126615" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/06175859/ZETA-ZETA-ZETA-MATADOR-SENADO-4-1024x1024.png 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/06175859/ZETA-ZETA-ZETA-MATADOR-SENADO-4-300x300.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/06175859/ZETA-ZETA-ZETA-MATADOR-SENADO-4-150x150.png 150w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/06175859/ZETA-ZETA-ZETA-MATADOR-SENADO-4-768x768.png 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/06175859/ZETA-ZETA-ZETA-MATADOR-SENADO-4-1536x1536.png 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/06175859/ZETA-ZETA-ZETA-MATADOR-SENADO-4.png 2048w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p><strong>Por último, si llega al Senado por el Pacto Histórico, ¿seguirá siendo caricaturista o se dedicará exclusivamente a legislar?</strong><br>Eso lo he pensado. Me encantaría hacer pedagogía con caricaturas para que la gente entienda para qué sirve el Congreso de la República.</p>
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        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=126574</guid>
        <pubDate>Fri, 06 Mar 2026 23:00:46 +0000</pubDate>
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        <title>La Petrotusa de la derecha después de Washington</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/la-petrotusa-de-la-derecha-despues-de-washington/</link>
        <description><![CDATA[<p>La reconciliada de dos hombres poderosos, provocadores e incorregibles, Donald Trump y Gustavo Petro, dejó sin palabras a la oposición y la redujo a un par de memes divertidos.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Imagen de unos de los memes de autor anónimo que circulan por las redes sociales. </em></p>



<p>Benditos sean los memes que hacen llevadera la cosa política. </p>



<p>La historia política de Colombia tiene un antes y un después tras el encuentro de dos hombres incorregibles: Donald Trump, presidente de los Estados Unidos, y Gustavo Petro, presidente de Colombia.</p>



<p>Si algo debemos celebrar de la cumbre Petro-Trump o Trump-Petro, como prefieran porque el orden de los protagonistas no altera el éxito, son los divertidos memes que aparecieron al concluir el encuentro, el martes 3 de febrero, día de San Blas, obispo, mártir y patrono de las enfermedades de la garganta. Por fortuna, el presidente supo contener esta vez su lengua, y no tuvo que tragarse ningún sapo, que eso querían sus detractores: verlo humillado como en su momento le pasó a Volodomir Zelenski, el presidente de Ucrania.</p>



<p>Los memes son el nuevo lenguaje de la batalla política. Una reedición&nbsp;de la “malicia indígena” del colombiano que encuentra en el humor una forma legítima de expresarse y en las redes sociales una plaza digital para hacer activismo.&nbsp;</p>



<p>Los memes, todos magníficos, son la prueba gráfica de la Petrotusa de una derecha ansiosa qué esperaba sacarle ventaja a un agravio que no ocurrió. ¿Vieron la imagen de María Fernanda Cabal llegando a la Oficina Oval vestida de domiciliaria de Mcdonald´s o la del <em>Tigre</em> Abelardo De La Espriella con traje de barman sirviendo las cervezas? En la mesa los chistosos pusieron pollo asado y <em>Colombiana la Nuestra</em>; sólo faltó el salchichón y el pan francés.</p>



<p>Pero vean ustedes cómo son las cosas en el país del Sagrado Corazón. Como a Petro le fue bien en su cita con el gringo, los medios ya pasaron&nbsp;la página.&nbsp;No hay análisis apocalípticos, ni panelistas dis<strong>e</strong>rtando sobre lo divino y lo humano; no hay candidatos presidenciales anticipando el acabose si la izquierda gana en mayo, tampoco hay entrevistas extensas a Álvaro Uribe dándolo como el ganador de la jornada, no hay columnistas celebrando la paliza a Petro porque paliza no hubo. Lo que se ve en las fotos es pura amabilidad y caras rozagantes. Petro, el niño díscolo, se ganó el respeto del profe.</p>



<p>Se entiende, pues, el desconcierto, porque no es fácil aceptar que un exguerrillero se pasee como Petro por su Casa… Blanca. </p>



<p>Si a Petro le hubiera ido como a los perros en misa, el tema coparía la agenda mediática de aquí a las elecciones de marzo. La derecha se estaría re-acomodando, envalentonada con la idea de que &#8220;los progres&#8221; son fácilmente derrotables. Todos los candidatos estarían corriendo hacia el Ubérrimo a ver qué ordenaba el que sabemos.</p>



<p>Pero no: están enguayabados, <em>achantados</em>, achicopalados.</p>



<p>Esperaban presenciar a la distancia y vía microondas a un Trump grosero, ofensivo e insolente –de rostro avinagrado- con su némesis Petro, pero no vieron venir (nadie, a decir verdad), que Petro cruzaría la puerta con sonrisa de oreja a oreja, foto autografiada y dedicatoria del hombre más poderoso del planeta.</p>



<p><a href="https://www.clarin.com/mundo/regalo-donald-trump-gustavo-petro-inesperada-dedicatoria-respuesta-presidente-colombia_0_WzK1Irw6f5.html#google_vignette">Recoge el diario El Clarín</a> de Argentina:<em> &#8220;Gustavo. Un gran honor. Amo a Colombia&#8221;, dice la tarjeta con el membrete de la Casa Blanca que acompaña una fotografía de ambos sonrientes y que fue publicada en X por el presidente Petro”.</em></p>



<p>María Fernanda Cabal, quien todavía no se repone del desplante que le hizo su propio partido al bajarla del bus presidencial, desatinó al decir en redes sociales: <em>“Muy bien Petro, el que hace caso no se equivoca. Llegará a Colombia más trumpista que Trump”.</em></p>



<p>Téngase en cuenta que el apunte viene de mujer que es más trumpista que Trump y que, hasta donde sé, aun así no ha tenido la dicha de estrechar su mano.</p>



<p>Esto no es un partido de fútbol, pero casi: ella, sentada en la banca, está viendo a otro hacer los goles. En una fiesta sería la&nbsp;<em>comepavo.</em></p>



<p>De una persona como ella, que aspira a ser algún día la presidenta de Colombia,&nbsp;se espera un comentario menos infantil, porque esto que posteó resulta escuelero, sin fondo y sin forma. Decir por decir cualquier cosa, con el mismo esfuerzo con el que opina, de oídas, el ciudadano equis en un bus de transporte urbano. &nbsp;</p>



<p>No hay ni medio análisis inteligente sobre lo que pasó en Washington. Hay, eso sí, mucha rabia mal disimulada. No se les pide actuar como la cohorte de aduladores, ni el comité de aplausos. Pero si cuesta demasiado reconocer un logro sin ruindad, quizás callar resulte más apropiado.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Con la visita de Petro a Washington ganó Colombia y eso nos incluye a todos, también a la insufrible doctora Mafe Cabal. </h2>



<p>La derecha debe saber que no hubo sumisión por parte de Petro. Lo que hizo fue pedirle de manera explícita a Donald Trump trabajar unidos como países para hacer grande no América, sino a las Américas, y eso incluye al Norte, al Centro y al Sur.&nbsp;</p>



<p>No se puede negar que Petro demostró ingenio y sentido de hermandad&nbsp;al poner la S en la gorra del MAGA, porque entiende algo que los demás no: el valor de la geopolítica en un mundo descuadernado. Hacer&nbsp;a América grande de nuevo significa empoderar a un territorio vasto, que va desde Alaska hasta la Patagonia, de Canadá a Chile.&nbsp;</p>



<p>En redes sociales ya hay una versión actualizada de la cachucha. </p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="880" height="588" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/04195845/ZETA-ZETA-WASHINGTON-2.jpg" alt="" class="wp-image-125443" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/04195845/ZETA-ZETA-WASHINGTON-2.jpg 880w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/04195845/ZETA-ZETA-WASHINGTON-2-300x200.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/04195845/ZETA-ZETA-WASHINGTON-2-768x513.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 880px) 100vw, 880px" /></figure>



<p>Aunque suene pretencioso, a Petro le cabe en la cabeza no un país, sino un continente entero. Solo lamento que no le haya regalado un ejemplar en inglés de “Cien años de soledad”, como recordatorio de <a href="https://www.elespectador.com/el-magazin-cultural/con-este-discurso-gabriel-garcia-marquez-recibio-el-premio-nobel-article-487139/">la soledad que agobia a América Latina</a>, cuarenta y cuatro años después de que García Márquez lo dijera en su famoso discurso en Estocolmo, vestido de Nobel.</p>



<p>La derecha “celebra” que Petro entró por una puerta lateral y sin honores. Lo importante es que salió sin horrores de la Casa Blanca y reconciliado. La reconciliación fue un hecho y el asunto de los mejores <em>enemiguis </em>quedó en el pasado. Petro es un líder al que otros líderes pueden estar mirando hoy.</p>



<p>Querían ver a Petro mal trajeado para criticarlo, pero Petro nos sorprendió a todos, luciendo muy majo y para nada tieso, con su pinta sofisticada, todo un lord. <em>Lord Petrosky </em>le dicen sus seguidores. &nbsp;</p>



<p>Se le notó seguro de sí mismo todo el tiempo. Las imágenes hablan por sí solas. Lo demás, como decíamos en el colegio, son patadas de ahogado.</p>



<p>Con la visita de Petro a Washington ganó Colombia y eso nos incluye a todos, también a la insufrible doctora Mafe Cabal y a esa derecha que todavía no encuentra un calmante efectivo contra los efectos de la Petrotusa, que ya va por su cuarto año&#8230; y nadie sabe si se hará extensiva cuatro más. </p>



<p>Creo yo que ahora si el mandatario se merece una buena borrachera.&nbsp;¡Salud, míster Petro! Ja ja ja (&#8230;)</p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=125425</guid>
        <pubDate>Thu, 05 Feb 2026 12:05:52 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[La Petrotusa de la derecha después de Washington]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>¿Muere el uribismo y nace el cabalismo?</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/muere-el-uribismo-y-nace-el-cabalismo/</link>
        <description><![CDATA[<p>¿Quién le teme a María Fernanda Cabal? La senadora dio un portazo al partido que ayudó a fundar. ¿Recogerá las banderas de un uribismo en decadencia? Diatriba contra una mujer sentada que no será presidenta esta vez.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Álvaro Uribe Vélez, ex presidente de Colombia y María Fernanda Cabal, senadora. Fotos tomadas de sus cuentas oficiales en X. </em></p>



<p></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-large-font-size wp-elements-bc5e96933ab2efa590d4907ee4439d78"><strong><em>“Usted debe temer más a sus amigos que a sus enemigos. Si no tiene enemigos, busque la forma de creárselos”: </em>Del libros <em>Las 48 leyes del poder</em>.</strong></p>



<p>La obra de teatro <em>“¿Quién le teme a Virginia Woolf?”,</em> es la historia de un matrimonio maduro, el de Martha y George, que se ve envuelto en riñas, odios y reproches ocultos. Pues bien, el matrimonio entre los Cabal-Lafaurie —María Fernanda y José Félix- y el Centro Democrático (CD) ha llegado a su fin y quizás por las mismas razones, a juzgar por la extensa carta, seis páginas, que la pareja le envió al director de ese partido.</p>



<p>Según ellos, hallaron &#8220;evidencia clara de graves irregularidades en el proceso&#8221; que concluyó con la candidatura presidencial de Paloma Valencia. La senadora Cabal perdió ese pulso y su rival la tildó de mal perdedora. “Perder es muy duro para María Fernanda Cabal, pero el país exige unidad”, <a href="https://elpais.com/america-colombia/2026-01-27/paloma-valencia-perder-es-muy-duro-para-maria-fernanda-cabal-pero-el-pais-exige-unidad.html">le dijo Paloma Valencia a El País</a> de España.</p>



<p>En su misiva, los Lafaurie-Cabal añaden: <em>&#8220;No queremos continuar en el CD. Sentimos que no tenemos espacio. Merecemos una salida digna, por lo que proponemos una escisión del CD que le permita a María Fernanda formar su propia agrupación política de conformidad a los estatutos del partido”.</em></p>



<p>Lo que este episodio revela, en mi entender, es la obsesión de la senadora María Fernanda Cabal por ser presidenta de Colombia, pues solo algo así explica el hecho de que ella y su esposo se aparten del uribismo para&nbsp;armar toldo aparte, en vista de que la ungida fue una caucana en vez de una vallecaucana. </p>



<p>Cabal sería la jefa única de su propio partido, cuya línea sería <em>de mano dura</em> como el ultraderechista Vox de España, partido cercano a sus afectos ideológicos. &nbsp;Es una jugada maestra para estar presente sin estar presente en lo que resta de la carrera presidencial. </p>



<p>Lo concreto a hoy es que la senadora Cabal se ha quedado, literalmente,&nbsp;sin el pan y sin el queso: es decir, sin una candidatura presidencial y sin otra aspiración para repetir curul en el senado. Se entiende, pues, la preocupación&nbsp;y la obsesión.</p>



<p>Comenzando el año, publicó en sus redes sociales <a href="https://www.facebook.com/share/r/172kaTcpo6">este video</a> sobre un viaje relámpago que hizo Washington, donde según ella <em>“estuvimos con funcionarios y amigos del Departamento de Estado, del Departamento de Defensa, enlaces de la DEA, con la Casa Blanca: estuvimos en visitas demasiado productivas para Colombia, mostrándoles cuáles son los riesgos y las oportunidades; <strong>vienen cosas grandes para mi país</strong>”.</em></p>



<p>La verdad no entendí el contenido del video. ¿Acaso la senadora viajó en misión oficial o <em>motu proprio</em>?</p>



<p>Si los esposos Lafaurie-Cabal planean formar rancho aparte, queda claro que en Colombia fundar partidos políticos resulta igual de sencillo que poner puestos de arepas en cualquier esquina de barrio, con el perdón, claro, de aquellas personas humildes que se ganan la vida en ese sacrificado oficio, pues difícilmente podrían aspirar a, digamos, una curul en el Congreso, devengando 52 milloncitos de pesos mensuales, además de escoltas, carros y un equipo de empleados, todos con sueldos a cargo del bolsillo de los colombianos.</p>



<p>Perder tales privilegios debe ser una auténtica tragedia, a pesar de que <a href="https://cuestionpublica.com/sabemos-lo-que-hiciste/maria-fernanda-cabal">una empresaria como la senadora Cabal</a> de hambre no se va a morir, bendito sea Dios.</p>



<p>Hicieron bien la senadora y su esposo en &#8220;desuribizarse&#8221;, a estas alturas ya deben saber que Álvaro Uribe, a sus 73 años, está quemando sus últimos cartuchos en la política y si Paloma Valencia pierde (como dicen las encuestas que perderá), es mejor saltar del barco antes de que aparezca el iceberg, si no es que ya apareció en el horizonte. Es lo que hace un político inteligente. Y la senadora Cabal está dando muestras de sagacidad y olfato político. Se dice que ya está reclutando adeptos para su partido, entre aquellos que fueron ninguneados por el uribismo para hacer parte de las listas al Congreso.</p>



<p><em>La Silla Vacía</em> lo resumió así: “Disidencia de Cabal y Lafaurie: <a href="https://www.lasillavacia.com/silla-nacional/disidencia-de-cabal-y-lafaurie-otra-senal-del-desgaste-de-uribe-en-la-derecha">Otra señal de desgaste de Uribe en la derecha”.</a></p>



<p>Yo tenía escrito un perfil sobre la doctora Cabal, donde la comparaba con uno de los personajes de Condorito —y no es Yayita, aunque ¡ah yayita!—, por si ganaba la nominación del Centro Democrático; me puse muy triste pensando que mi trabajo se había ido a la basura. —Es una lástima que no haya sido la elegida, pensé, pues polémica como es, resulta un plato fuerte, más suculento que Paloma, para columnistas, humoristas o escritores como yo.</p>



<p>La senadora Cabal también ha sido uno de los personajes más vilipendiados de la política colombiana, tratada con sorna en las redes sociales, pero es que ella tampoco ayuda. Recuerden la vez que le dijo al periodista Daniel Pacheco que tenía cemento en la cabeza, y aquél ni siquiera se defendió, como si le temiera a la senadora Cabal.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-blogs-el-espectador wp-block-embed-blogs-el-espectador"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="dPg6putgeH"><a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/cemento-en-el-cerebro-los-periodistas-no-se-hacen-respetar-que-vaina/">&#8220;Cemento en el cerebro&#8221;: Los periodistas no se hacen respetar, ¡qué vaina!</a></blockquote><iframe loading="lazy" class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted" style="position: absolute; visibility: hidden;" title="&#8220;&#8220;Cemento en el cerebro&#8221;: Los periodistas no se hacen respetar, ¡qué vaina!&#8221; &#8212; Blogs El Espectador" src="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/cemento-en-el-cerebro-los-periodistas-no-se-hacen-respetar-que-vaina/embed/#?secret=S6cCO9KpY6#?secret=dPg6putgeH" data-secret="dPg6putgeH" width="500" height="282" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe>
</div></figure>



<p>Volví a ver esa entrevista, y me pareció que la senadora levita. Y me digo en voz baja, no sea que de verdad las paredes tengan oídos, ¡cuánta humildad le hace falta a esta mujer pudiente si quiere hacerse con el gordo de la lotería, o sea, la presidencia de la República! Se le abona, eso sí, no ser del típico político que usa máscaras. Ella es el pez que prefiere morir por la boca antes que agachar la cabeza o reconocer que se ha equivocado.</p>



<p>Más que legisladora del tercer mundo, se siente cual senadora republicana legislando en el Congreso de Estados Unidos, donde según dice tiene buenos amigos, pero aclaremos que en política la palabra amistad no existe o no funciona con el mismo significado que para el resto de los mortales.</p>



<p>Hay acuerdos entre pares y componendas. No puede haber amistad sincera sencillamente porque todos riñen por el mismo trofeo y ese trofeo se les vuelve un asunto personal e intransferible, como las obsesiones. Así que en política es mejor cuidarse la espalda.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-9-16 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Preguntas rápidas junto a mis compañeras! #PalomaValencia #MariaFernandaCabal" width="422" height="750" src="https://www.youtube.com/embed/tII_BTZ3cLc?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p>Siempre he tenido curiosidad por saber si los políticos leen libros. Por si lo notaron, en el video de “las tres amigas y rivales”, quedó claro que de eso más bien poco. ¿Recuerdan al político que ni siquiera leía lo que firmaba? Si no leen debe ser por falta de tiempo, los excuso yo. Lo que es muy raro en todo caso, porque los congresistas trabajan como mucho tres días a la semana, y menos de ocho horas diarias. &nbsp;</p>



<p>No obstante, me llamó la atención este tuit de la senadora Cabal citando a Hannah Arendt, una filósofa alemana y sobreviviente del nazismo, cuyos libros resultan necesarios en este tiempo.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-rich is-provider-twitter wp-block-embed-twitter"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="twitter-tweet" data-width="500" data-dnt="true"><p lang="en" dir="ltr">“Nadie tiene derecho a obedecer” <br><br>Hannah Arendt</p>&mdash; María Fernanda Cabal (@MariaFdaCabal) <a href="https://twitter.com/MariaFdaCabal/status/2016228093321437363?ref_src=twsrc%5Etfw">January 27, 2026</a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>
</div></figure>



<p>¿Es en serio? Alguien que representa a la derecha más extrema, quizás sea la persona menos indicada para hablar sobre libertad, asunto que obsesionó a la pensadora alemana. Ella representa a la sociedad civil que combatió al establishment político de su tiempo. La doctora Cabal, una mujer radical, representa al establecimiento político en la Colombia de nuestra época. La Alemania Nazi persiguió comunistas en tanto que en la Colombia actual la doctora Cabal los llama “izquierdópatas” cada vez que se le antoja.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-rich is-provider-twitter wp-block-embed-twitter"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="twitter-tweet" data-width="500" data-dnt="true"><p lang="es" dir="ltr">&quot;Desterremos a los izquierdópatas&quot;, frase de la sra Cabal = a:  &quot;&#8230; ustedes&#8230; en mí tendrán a un enemigo acérrimo&#8230; para acabar ese cáncer que significa la izquierda&quot;, frase del sr precandidato del extremismo.  Ella se identifica con él ¿Los exterminadores de UribeV? <a href="https://t.co/foCMSyOP4H">https://t.co/foCMSyOP4H</a></p>&mdash; CeciliaOrozcoTascón (@CeciliaOrozcoT) <a href="https://twitter.com/CeciliaOrozcoT/status/2011563390142144692?ref_src=twsrc%5Etfw">January 14, 2026</a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>
</div></figure>



<p>En 2022 afirmó que <a href="https://www.elcolombiano.com/colombia/gustavo-petro-y-maria-fernanda-canal-discuten-por-igualdad-ministerio-de-francia-marquez-LJ19459435">“la&nbsp;igualdad es un mito de la izquierdopatía,</a> que necesita vender falsedad a sus adeptos.” “Ningún ser humano es igual a otro, cada uno tiene ADN y capacidades diferentes”, añadió.</p>



<p>No obstante, en un intento por justificar la cita de Arendt traída a colación por ella, quiero creer que dicha frase fue la manera que encontró la senadora Cabal para decirnos que se aburrió de obedecer al expresidente Uribe, en contraste con la senadora Paloma Valencia, que es, dicho por ella misma, la que más caso le hace. Y eso tiene una explicación lógica, dicho también por ella: <a href="https://www.instagram.com/p/DTnUHFoku4x">“Uribe es mi papá”.</a></p>



<p>En este punto se me agotaron la paciencia y las palabras. </p>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em><strong>Espere mañana: Jesús, María Magdalena y Petro.&nbsp;</strong></em></p>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=125291</guid>
        <pubDate>Sat, 31 Jan 2026 11:50:24 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[¿Muere el uribismo y nace el cabalismo?]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Hernán Peláez Restrepo, el hombre de la radio.</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/lineas-de-arena/hernan-pelaez-restrepo-el-hombre-de-la-radio/</link>
        <description><![CDATA[<p>Esta nota sobre Hernán Peláez Restrepo la escribí y publiqué hace 12 años en este blog, pero veo que ya no aparece. Supongo que se extravió en alguna migración de datos, al cambiar la plataforma hace un tiempo, así que la rescato. A Hernán Peláez, quien hoy 29 de enero se encuentra de cumpleaños, lo conocí hace unos años en un evento del Hay Festival en Cartagena, en un colegio público de la ciudad, en el cual dio una deliciosa charla sobre fútbol. Al final, insisto en una idea sobre un programa de radio que sería éxito seguro con el Dr. Peláez.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p></p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="600" height="455" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/29131743/Pelaez-Perez-y-Ortiz.jpeg" alt="" class="wp-image-125269" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/29131743/Pelaez-Perez-y-Ortiz.jpeg 600w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/29131743/Pelaez-Perez-y-Ortiz-300x228.jpeg 300w" sizes="auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px" /><figcaption class="wp-element-caption">Hernán Peláez, Edgar Perez y Jaime Ortiz Alvear. </figcaption></figure>



<p><strong>Nota preliminar</strong>: <em>Esta nota sobre Hernán Peláez Restrepo la escribí y publiqué hace 12 años en este blog, pero veo que ya no aparece. Supongo que se extravió en alguna migración de datos, al cambiar la plataforma hace un tiempo, así que la rescato. A Hernán Peláez, quien hoy 29 de enero se encuentra de cumpleaños, lo conocí hace unos años en un evento del Hay Festival en Cartagena, en un colegio público de la ciudad, en el cual dio una deliciosa charla sobre fútbol. Al final, insisto en una idea sobre un programa de radio que sería éxito seguro con el Dr. Peláez. </em></p>



<p>Los que pertenecemos a la generación de la radio, esa que ha hecho el tránsito a los otros medios de comunicación audiovisual y a las redes sociales, estamos obligados a rendir tributo a Hernán Peláez Restrepo, un hombre que ha tenido el acierto de proyectar sus pasiones particulares a millones de personas a través del transistor.</p>



<p>El Dr. Peláez, se ganó ese título otorgado por colegas y escuchas, no solo como ingeniero químico al ser el primer comentarista deportivo con diploma profesional, sino como reconocimiento a su conocimiento del fútbol, pero también como maestro y director de programas de radio que se han vuelto legendarios. Es difícil creer hoy que uno de adolescente estuviera pegado a una emisora de radio a las siete de la noche, escuchando a unos señores discutiendo de fútbol durante más de una hora.</p>



<p>Sin embargo así fue, la&nbsp;<em>“Gran Polémica Nacional de los Deportes”</em>&nbsp;que realmente era solo sobre fútbol, congregaba a millones de radioescuchas para ser testigos de los comentarios y los no poco enfrentamientos entre varios de los más destacados narradores y cronistas del fútbol, como los protagonizados entre Jaime Ortiz Alvear y Edgar Perea, aunque fueron muchos más los periodistas que se conectaban desde cada ciudad colombiana. La innovación ha sido la clave en los programas conducidos por Hernán Peláez, quien desde aquella época, resultaba ser el amable y objetivo moderador, que no toma partido e intenta calmar los ánimos de sus colegas.</p>



<p>Hablar de lo que ha significado&nbsp;<em>“La Luciérnaga”&nbsp;</em>desde 1992 en los tiempos del apagón programado, sería llover sobre mojado. Pero es sorprendente que con un formato casi invariable con su mezcla de realidad, humor, crítica política e ingenio musical, no haya sufrido mayor desgaste a pesar de los imitadores y competencia que ha surgido en las otras cadenas radiales.</p>



<p>Porque también hay que decirlo, Hernán Peláez Restrepo es otra forma de decir&nbsp;<em>Caracol Radio</em>, los propietarios de la primera cadena radial colombiana le deben mucho al Dr. Peláez, pues gracias a su carisma modesto, sin falsas pretensiones ayudó a ubicar a la emisora en los primeros lugares de sintonía, que ha trascendido a las fronteras de Colombia, pues mucho antes que existiera Internet, había gente que ya escuchaba Caracol en otros países del mundo. Quienes en este momento no residenciamos en Colombia, tenemos la gran fortuna de sintonizar nuestras emisoras en la gran red informativa de Internet, sin hacer malabarismos con radios de onda corta o larga.</p>



<p>Ahora que nos enteramos de que el Dr. Peláez anuncia su retiro de&nbsp;<em>La Luciérnaga</em>, sabemos que termina otro capítulo glorioso de la radio. Afortunadamente el veterano periodista continuará con&nbsp;<em>El pulso del fútbol</em>, en donde realiza ese delicioso contrapunteo con Iván Mejía Álvarez, programa en el cual tengo el privilegio como muchos otros oyentes de haber realizado algunos aportes, pues volviendo al tema de la innovación, buena parte del éxito de ese programa, consiste en el diálogo que mantienen los comentaristas con su público. Por ello no resulta extraño que el programa sea seguido incluso por gente que no le gusta el fútbol.</p>



<p>Hernán Peláez, no ha sido ajeno a los otros medios de comunicación, de hecho durante varios años trabajó en varios noticieros de televisión y es columnista de&nbsp;<em>El Espectador</em>, pero sin duda su esencia es la radio. Un hombre de radio con una memoria prodigiosa, que como él mismo dice, se aprendía las alineaciones de los equipos colombianos de fútbol como quien aprendía poesía.</p>



<p>Alguna vez le escribí al Dr. Hernán que sabiendo de su conocimiento en materia musical, debería realizar un programa que se llamara algo así como:&nbsp;<em>La música de Peláez,</em>&nbsp;en donde combinara sus canciones y melodías favoritas con anécdotas, comentarios e historias. Seguro sería otro éxito de un hombre que ha sido el Rey Midas de la radio. No solo sus nietos, sino sus hijos adoptados de la radio queremos seguir gozando de su presencia.</p>



<p>Al final, dejo como colofón, un breve tautograma, para quien ha sido responsable en parte que Colombia tenga una oreja pegada al viejo transistor de los recuerdos. Gracias por ello.</p>



<p><em>Hombre Hernán, ha hecho historia hemisferio Hertziano. Hispanoamérica habla híbridos honestos, humorísticos, honda huella. Honores, humanista hidalgo.&nbsp;</em></p>



<p><strong>Dixon Acosta Medellín</strong></p>



<p>A ratos en lo que sigo llamando Twitter: @dixonmedellin y en Bluesky: @dixonacostamed.bsky.social</p>


<figure class="wp-block-post-featured-image"><img loading="lazy" decoding="async" width="337" height="343" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/29131839/Hernan-Pelaez.jpg" class="attachment-post-thumbnail size-post-thumbnail wp-post-image" alt="" style="object-fit:cover;" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/29131839/Hernan-Pelaez.jpg 337w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/29131839/Hernan-Pelaez-295x300.jpg 295w" sizes="auto, (max-width: 337px) 100vw, 337px" /></figure>]]></content:encoded>
        <author>Dixon Acosta Medellín (@dixonmedellin)</author>
                    <category>Líneas de arena</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=125267</guid>
        <pubDate>Thu, 29 Jan 2026 18:21:08 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Hernán Peláez Restrepo, el hombre de la radio.]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Dixon Acosta Medellín (@dixonmedellin)</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
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        <title>El tal centro (hoy) no existe, ¿nunca existió?</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/el-tal-centro-hoy-no-existe-nunca-existio/</link>
        <description><![CDATA[<p>Ninguna corriente de pensamiento político ha sido tan manoseada en Colombia como el llamado centro. Ahí se sitúan quienes quieren posar de novedosos y alternativos; otra especie de salvadores distinta a la izquierda y la derecha, que terminan haciéndose humo, como lo demuestran hoy muchas de las encuestas.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>En X alguien escribió algo que me gustó: <em>el centro es la derecha light.</em> </p>



<p>En Colombia el <em>centro </em>político apareció cuando aparecieron Álvaro Uribe y Gustavo Petro al mismo tiempo, uno némesis del otro. Entonces, ciertos políticos se acomodaron en la mitad de los dos para decirle al país <em>“ni somos uribistas, ni somos petristas”.</em> Los llaman los “ninis”: No son una cosa, ni son la otra, pero tampoco se sabe a ciencia cierta qué son, qué buscan, qué defienden, pues se les ha visto juntos y revueltos con aquellos a los que cuestionan.</p>



<p>La política debe ser como la religión; tener unos credos en los que la gente pueda creer, sin defraudarla. Odiar a Petro u odiar a Uribe no son argumentos suficientes. Son berrinches cuando no se tiene un evangelio propio.</p>



<p>El tal <em>centro</em> parece más bien una moda. Aparecen, hacen implosión y desaparecen cada cuatro años. Se juntan nada más que para cada elección presidencial, con ánimo oportunista. El resto del tiempo el <em>centro</em> brilla por su ausencia. <em>Si te vi no me acuerdo</em>.</p>



<p>Y esto ocurre porque en Colombia la política hace rato dejó de ser un ejercicio de gente respetable. Los partidos —perdón, ¿cuáles partidos?— suenan menos que lo que suenan los caudillos y los clanes políticos, que heredan el poder por sangre y pasando por encima de los partidos. Como su nombre lo indica, los partidos están hoy partidos. Buena parte de los males tendrían solución con una reforma política a tiempo, tema de una próxima columna.</p>



<p>Lo más cercano a eso que llaman “el <em>centro</em> político” es el Partido Alianza Verde, el mismo que llevó a Claudia López a la alcaldía de Bogotá (2020-2023) y que hoy tiene a varios de los suyos con líos judiciales por cuenta del <a href="https://elpais.com/america-colombia/2025-05-13/el-partido-verde-suspende-al-senador-ivan-name-y-sandra-ortiz-por-el-caso-de-corrupcion-en-la-ungrd.html">escándalo de corrupción en la UNGRD</a><strong> (</strong>Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres). &nbsp;</p>



<p>Ese partido apenas tiene el 1% de intención de voto según la encuesta de la firma GAD3 que reveló Noticias RCN-La FM. En mayo de 2024, en medio de críticas, <a href="https://www.elespectador.com/politica/renuncia-de-claudia-lopez-al-partido-verde-estas-son-las-reacciones-de-congresistas-gobierno-y-figuras-politicas">Claudia López renunció al Partido Alianza Verde</a> (¿avergonzada?) y hoy ni siquiera llega al uno por ciento de intención de voto (0,6%). Está por debajo de Sergio Fajardo (2,4%), otro centrista que sigue en doloroso descenso. &nbsp;</p>



<p>Según ella, renunció al Verde porque <em>&#8220;no representa los valores y principios que he practicado en mi vida”.</em></p>



<p>¿Qué les pasó a Claudia López, a Sergio Fajardo, incluso a Juan Manuel Galán? ¿Cómo llamar a las personas que no generan emociones en los demás? Ella recogió más de 1,2 millones de firmas de ciudadanos comprometidos con su causa, pero no se ven reflejadas en el sondeo. Con ella se confirma aquello de que una firma, como un vaso de agua, no se le niega a nadie. </p>



<p>Lo que uno no entiende es cómo López se despojó del manto verde en un arrebato de dignidad, más no así su esposa, la congresista Angélica Lozano, que aspira a repetir Senado por ese partido con el número 10 en el tarjetón. Es probable que la dupla se esté arriesgando a una estruendosa derrota en las elecciones legislativas del 8 de marzo. &nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="400" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/24111703/ZETA-ZETA-CENTRO-ANGELICA-LOZANO.jpg" alt="" class="wp-image-125128" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/24111703/ZETA-ZETA-CENTRO-ANGELICA-LOZANO.jpg 400w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/24111703/ZETA-ZETA-CENTRO-ANGELICA-LOZANO-300x300.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/24111703/ZETA-ZETA-CENTRO-ANGELICA-LOZANO-150x150.jpg 150w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></figure>



<p>Pura convicción tal vez, pero no coherencia. </p>



<p>Castroopina, bloguero de <strong>El Espectador</strong>, dice en <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/castroopina/los-verdes-mataron-el-centro/">este artículo:</a> <em>“La llamada ola verde nació como un intento de romper con los ocho años de gobierno de Álvaro Uribe Vélez, un periodo en el que la izquierda no logró consolidar un proyecto democrático capaz de disputarle el poder. Fue Lucho Garzón, Sergio Fajardo y Antanas Mockus quienes levantaron la bandera de una tercera vía, distinta tanto de la herencia uribista como de la izquierda representada en ese entonces por Carlos Gaviria. De allí surgió una fuerza política que se convirtió en el Partido Verde, con incidencia nacional y local”.</em></p>



<figure class="wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-blogs-el-espectador wp-block-embed-blogs-el-espectador"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="J05zTR4iFd"><a href="https://blogs.elespectador.com/cura-de-reposo/los-verdes-mataron-el-centro/">Los verdes mataron el centro</a></blockquote><iframe loading="lazy" class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted" style="position: absolute; visibility: hidden;" title="&#8220;Los verdes mataron el centro&#8221; &#8212; Blogs El Espectador" src="https://blogs.elespectador.com/cura-de-reposo/los-verdes-mataron-el-centro/embed/#?secret=AklzjMDX94#?secret=J05zTR4iFd" data-secret="J05zTR4iFd" width="500" height="282" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe>
</div></figure>



<p>Y añade:<em>“El problema vino después. El crecimiento del partido atrajo nuevos liderazgos y propuestas que poco a poco se alejaron de ese centro mesurado con el que había nacido. <strong>El aval verde se convirtió en un pasaporte para cualquiera que quisiera entrar en la política, sin importar si compartía realmente la idea original”.</strong></em></p>



<p>Matemáticamente hablando, hoy el tal <em>centro</em> no existe; parece demasiado tarde para reaccionar y creer de manera ingenua que, en el último minuto, pueden constituirse como una coalición sólida con candidato presidencial propio. Lo más que pueden lograr es que uno de los suyos sea el segundo a bordo de alguno de los dos que van punteando. ¿Acaso Roy Barreras o Claudia López serían la fórmula vicepresidencial perfecta para configurar una centro-izquierda que respalde a un, digamos Iván Cepeda? Pago por ver.</p>



<p>Si la intención de voto en favor del candidato del Pacto Histórico ronda el 30%, eso significa que su fórmula debe aportar como mínimo el 21% que falta para alcanzar la mitad más uno.</p>



<p>Claudia López se ha dedicado en los últimos meses a hablar mal de Petro y su gobierno. ¿Qué podría&nbsp;negociar con ese 0,6%? Roy podría ser la carta secreta, si obtiene la bendición de Juan Manuel Santos para ser el segundo a bordo, aquel que garantice la continuidad en el cumplimiento del Acuerdo de Paz con las FARC. En esa causa, el expresidente Samper, quien ya anunció su respaldo al Frente Amplio (la consulta de derecha e izquierda en marzo para conformar la centro-derecha), podría prestar sus buenos oficios.</p>



<p>Pero insisto: En Colombia nunca ha existido un <em>centro</em> político. Lo que existen son unos políticos que, de manera hábil, cada cuatro años se agrupan para la foto en la mitad de lo que ellos, convenientemente, &nbsp;llaman extremos, y una vez pasan las elecciones nada se vuelve a saber de estos personajes, hasta la siguiente elección. &nbsp;</p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size"><strong>En buscan del <em>centro</em> perdido</strong></p>



<p>Para que el <em>centro</em> exista se necesita que tenga alma: es decir, unos dogmas definidos y puestos en práctica (plataforma ideológicas) con unos partidos serios que conviertan esos postulados en leyes y unos políticos coherentes e incorruptibles, a quienes veamos como líderes, no como meros políticos. Noten la diferencia. &nbsp;</p>



<p>En la encuesta de Guarumo y Ecoanalítica, pagada por El Tiempo, el 14% de los encuestados se consideran de <em>centro</em>. No se identifican con Cepeda ni con De La Espriella, pero entre los demás del abanico tampoco hay un candidato fuerte que los represente. El problema del <em>centro </em>es, entonces, de ausencia de líderes genuinos. Es increíble que siendo ésta una carrera presidencial atípica, por la cantidad desbordada de candidaturas, no haya una que seduzca&nbsp;a los inconformes que buscan una opción distinta.</p>



<p>En <a href="https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/columnista-invitada/el-centro-en-movimiento">esta columna </a>de <strong>El Espectador</strong>, cuya lectura recomiendo, la analista Juanita Uribe Cala afirma:<em>“… el centro se ha quedado en la moderación como postura, pero no se ha convertido en movimiento. Ha sido eficaz para gobernar en tiempos de estabilidad, para administrar acuerdos y contener excesos. Pero <strong>resulta insuficiente para convocar en tiempos de miedo, incertidumbre y desconfianza”.</strong></em></p>



<p>La misma columnista desnuda la contradicción entre las fortalezas y debilidades de quienes se asumen como creyentes de ese espectro político. <em>“Creo que parte del problema es que quienes se ubican en el centro —aunque sean mayoría— son más escépticos, menos crédulos, más racionales. Desconfían de las promesas heroicas, de las épicas salvadoras y de las soluciones mágicas. Esa lucidez es una fortaleza. Pero también tiene un costo: hace que duden incluso de su propia fuerza colectiva. No se atreven a creer en algo que no se ha hecho nunca”.</em></p>



<p>Ahora bien, a la luz de este año electoral, hay una realidad adicional.  Si bien en Colombia el calificativo <em>soy de centro </em>se usa para señalar a quien no es petrista ni uribista., cuando vamos a los hechos concretos —al dato y no al relato—, nos encontramos con que hay una derecha (uribista para más señas), hábilmente camuflada entre quienes se hacen bautizar de centristas.  </p>



<p>Aunque suene raro, lo diré: el culpable de que el centro no exista es el mismo centro que permite el manoseo de la derecha más radical, el uribismo, que celebró con bombos y platillos la llegada de Paloma Valencia primero y de Juan Carlos Pinzón después. Se hacen llamar pomposamente <em>“La gran consulta por Colombia”.</em> Porque en cuestión de grandilocuencia los políticos colombianos son campeones. Aman la hipérbole sobre todas las cosas, ya sabemos.</p>



<p>Hablando de gente grandilocuente, el exministro Pinzón en entrevista con El Tiempo dijo lo siguiente: <em>“Quien gane la gran consulta por Colombia será el próximo presidente”. </em>Como político en ciernes hace carrera también para humorista.</p>



<p><em>La gran consulta por Colombia</em> (nueve candidatos hasta hoy), es la suma de todos los perdedores, el baile de los que sobran, en las encuestas hechas hasta ahora: la golondrina que todavía no hace verano para obtener un cupo en segunda vuelta con candidato propio. Por ahora Cepeda y De La Espriella tienen asegurado cada uno su cupo, eso sí ninguno gana en primera vuelta o es presa fácil de un escándalo mediático que lo mande a la lona.</p>



<p>¿Mi conclusión? Son dos. </p>



<p>Uno: El <em>centro </em>existirá como opción real el día que los políticos no hagan acuerdos burocráticos con los gobiernos de turno, y tengan una agenda programática de largo aliento que se concrete en hechos, no en discursos bonitos.</p>



<p>Y dos: En un país que asiste al renacimiento de la izquierda, después de muchas luchas y miles de muertos, no veo un espacio fácil para el <em>centro, </em>como no sea en coalición con aquellos que dicen detestar. </p>



<p>Más allá de cualquier sentimentalismo, creo que todavía faltan en Colombia muchos capítulos escritos con la zurda, en una Colombia dominada por la diestra durante dos siglos. Tal vez sea el tiempo de la izquierda, no por capricho sino por elemental justicia, para consolidar un modelo de país que cierre décadas de desigualdad social. </p>



<p>El <em>centro </em>tuvo alguna vez su momento para brillar y lo dejó escapar como agua entre los dos. ¿Deben empezar de cero hoy, pero con la mirada puesta en 2030? Corresponde a los &#8220;<em>ninis</em>&#8221; responder eso.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=125112</guid>
        <pubDate>Sun, 25 Jan 2026 13:13:08 +0000</pubDate>
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Matador, sátira política, gordofobia, campaña presidencial, etcétera</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/matador-satira-gordofobia-campana-presidencial-etcetera/</link>
        <description><![CDATA[<p>Si la caricatura exagera los rasgos físicos de una persona, ¿está mal que Matador utilice el sobrepeso de una candidata presidencial como tema de su humor gráfico? Y si está mal, ¿es hora de replantear el humor político? ¿Cuál es el límite de la caricatura? ¿Hay límites? Y sí los hay, ¿Quién los pone?</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p></p>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color has-large-font-size wp-elements-d971047ababac90f2ac5d3155be48104"><strong><em>Estamos tan cargados de piedras en las manos, que un día podemos simplemente esquivar la mirada y aprender: que aquello que nos mortifica, nos resbale. Es un buen momento para refugiarnos en los filósofos estoicos. </em></strong></p>



<p>El país estrenó una polémica de talla mayor: el agarrón entre una senadora y aspirante presidencial y un artista que aspira llegar al Senado por primera vez.</p>



<p>Ser gordo o ser flaco nada tiene que ver con la capacidad de una persona para gobernar un país, y por lo tanto les propongo llevar la controversia a otros terrenos, en lugar de seguir nadando en lo pandito, algo que se volvió costumbre en este país.</p>



<p>Parece que fue ayer cuando medio país crucificó a Alejandra Azcárate por escribir sobre las mujeres gordas en una columna de la revista Aló. Pero no fue ayer, si no en el año 2012. Escribió entonces la humorista: <em>“Una mujer que nace gorda o que se engorda debe tener ciertos puntos a su favor que deben ser resaltados y no señalados por las flacuchentas como yo”.</em> Y luego desglosa los que, según ella, eran, para ese momento, los tales puntos a favor:</p>



<p><em>“1. No piensan a la hora de comer. Esa es una invaluable sensación de libertad. No se mortifican por los horarios adecuados para ingerir los alimentos ni mucho menos se estresan por la escogencia de los mismos. Una bandeja paisa al desayuno no es una posibilidad absurda, al contrario, puede ser una realidad semanal”.</em></p>



<p>Y para no repetir el cuento, porque <a href="https://caracol.com.co/programa/2012/07/06/hora_20/1341578520_718163.html">la columna está colgada en internet</a> para quien quiera leerla, cada punto “a favor” es peor que el anterior; son siete en total.</p>



<p>Hoy se repite la polémica con otro humorista por cuenta de una caricatura que a muchos no les cayó en gracia, una viñeta por medio de la cual el caricaturista <em>Matador</em> se refiere al sobrepeso de la senadora Paloma Valencia, candidata del Centro Democrático a la Presidencia de la República.</p>



<p><em>Matador </em>ha sido “apedreado” en las redes sociales, acusado de misoginia y machismo, y defendido por sus fans, en tanto que la senadora ha recibido el apoyo de sus seguidores y críticas de sus detractores. A él lo defienden aquellos que consideran que ha sido malinterpretado y a ella la defienden quienes consideran que ha sido maltratada.</p>



<p class="has-contrast-color has-text-color has-link-color wp-elements-f0ad3da13fcdec30789a39148f5e5a25">Si la caricatura política, por definición, exagera los rasgos físicos de una persona, ¿está mal que <em>Matador</em> utilice el sobrepeso de una candidata presidencial como tema de su humor gráfico? Me gustaría tener la respuesta a esa pregunta, pero no la tengo. Ante un tema tan espinoso, lo más cómodo es pasar de ladito para esquivar las espinas.</p>



<p>Pero creo que el debate es interesante, y el país debe darlo, por una razón: Si esto fuera un juicio ya habría un condenado sin derecho a la defensa y el debido proceso; incluso, quienes no tenemos <em>velas en el entierro</em> terminamos convertidos -por fuerza de los hechos y en un contexto marcadamente electoral- en jueces o jurados.</p>



<p>En favor del artista diré que los políticos deben aprender a <em>tener el cuero duro</em> para soportar la irreverencia. Quien se meta a la política debe saber que estará expuesto al escarnio y escrutinio públicos, más en esta era de redes sociales ansiosas, que no perdonan una. De hecho, antes de <em>Matador</em> ya había cientos de memes de usuarios mofándose de la situación, pues el meme, como interpretación caricaturesca de la realidad, es un arma de crítica de este tiempo, a veces mordaz, casi siempre divertida; habría que preguntar si también se les debe poner límites a los memes.</p>



<p>Álvaro Uribe, experto en volteretas con el lenguaje, prefirió coger la olla caliente con guantes: <em>“El peso de Paloma está en su preparación, en su lucha, en su transparencia, en su firmeza, en la grandeza de su corazón”, </em>dijo.</p>



<p>Por otro lado, también hay que decirlo, navegamos por el siglo de la cultura de la cancelación, —lo que antes estaba bien, resulta que ahora está mal—, y desde esa óptica debemos decir que <em>a las mujeres no se les toca ni con el pétalo de una flor</em>, pero al mismo tiempo debemos preguntarnos si el aforismo aplica para la punta afilada de la pluma de los artistas.</p>



<p>Recordemos la polémica que se armó porque en la nueva edición del clásico &#8220;Charlie y la fábrica de chocolate&#8221;, del escritor Roald Dahl <em>“se han borrado o modificado</em><strong><em>&nbsp;referencias al género, la apariencia y el peso</em></strong><em>&nbsp;de los personajes”,</em> como lo explicó <a href="https://www.bbc.com/mundo/noticias-64700721">en este artículo</a> de 2023 la BBC, refiriéndose a la palabra “gordo”.</p>



<p>Es decir, hay quienes consideran que se deben reescribir aquellos cuentos que resulten ofensivos para el lector, del mismo modo que hoy ciertas caricaturas no pasan la prueba de sensibilidad de los espectadores. Ofenden a las audiencias y, ante todo, ofenden a los políticos que son el blanco de ellas.</p>



<p>Tal vez sea hora de hablar más de cultura ética que de cultura de la cancelación o la corrección política. Lo primero nos invita a revisar las consecuencias de nuestros actos, desde el reconocimiento del otro, antes de cometerlos, en tanto que la corrección busca cercenar la creatividad y la libertad del artista ante una realidad de la que no es responsable. </p>



<p>Después de todo, lo que nos incomoda es la realidad verdadera y en lugar de hacer algo para cambiarla, la hemos convertido en un campo de batalla, ¿acaso la reedición de la guerra de los sexos y los egos?: De un lado las víctimas (del humor en este caso) y del otro&nbsp; lado los victimarios (del humor en este caso); verlo así es desconocer de manera injusta el propósito último de la sátira política. Un usuario anónimo hizo este apunte que me pareció inteligente: <em>&#8220;Los caricaturistas no tienen por qué hacerle abdominoplastia a sus personajes, lo que es&#8221;. </em></p>



<p>Puede ser que a <em>Matador </em>se le haya derramado todo el frasco de tinta y ahora le corresponda soportar la crucifixión social como en su momento la padeció Alejandra Azcárate.</p>



<p>En otras ocasiones he defendido con argumentos su trabajo y su aporte al arte. No se nos olvide que <em>Matador </em>ha sido víctima constante de la censura: siendo caricaturista de El Tiempo, pagó un precio muy alto por cantarle la tabla a los poderosos. Lo echaron sin causa justa. Y terminando 2025, Facebook lo cerró su página -tenía un millón doscientos mil seguidores-, el mismo día en que inscribió su candidatura al Senado por el Pacto Histórico.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-blogs-el-espectador wp-block-embed-blogs-el-espectador"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="ixJaE3T9eg"><a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/matar-al-hereje-lecciones-del-caso-matador/">Matar al hereje: lecciones del caso Matador</a></blockquote><iframe loading="lazy" class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted" style="position: absolute; visibility: hidden;" title="&#8220;Matar al hereje: lecciones del caso Matador&#8221; &#8212; Blogs El Espectador" src="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/matar-al-hereje-lecciones-del-caso-matador/embed/#?secret=SbRdiM4ESj#?secret=ixJaE3T9eg" data-secret="ixJaE3T9eg" width="500" height="282" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe>
</div></figure>



<p>Hoy el asunto es otro y amerita distintas miradas. Para empezar, creo que el arte puede ser transgresor, irreverente o satírico, incluso burlón o grotesco, pero también creo que la caricatura política se llama así porque cuestiona y ridiculiza lícitamente la postura, la impostura y los discursos de los políticos, no necesariamente su apariencia física, que, pensaría uno, nada tiene que ver con las capacidades intelectuales de las personas. &nbsp;Los funcionarios públicos –y la senadora lo es- deben rendir cuentas por eso y nada más que por eso, todo lo demás corresponde al ámbito de la vida personal. </p>



<p>En este mismo blog, varias veces he cuestionado las actuaciones infortunadas de la senadora. A finales de diciembre de 2025 escribí: <em>“Siendo payanesa y nieta de expresidente caucano, sus paisanos nos podrían decir qué ha hecho por esa región durante tres periodos como congresista. Siempre me he preguntado por qué no ha sido candidata a la gobernación de su departamento, una región convulsa, harto golpeada por la violencia, pues así tendríamos alguna idea clara de sus capacidades para poner orden en materia de seguridad, que es lo que ahora promete”.</em></p>



<p>En ese sentido, encuentro justificado&nbsp;que <em>Matador </em>cuestione por medio de sus trazos la insensibilidad social de la senadora y en general de la bancada uribista en el Congreso, pues durante cuatro años no han hecho nada distinto que oponerse a las reformas que el país demanda. En conclusión, la caricatura de <em>Matador </em>es una denuncia a esa insensibilidad y no el mero irrespeto a la apariencia de la congresista. Lo sé: es una línea muy delgada y en ese caso podemos también preguntar: ¿Quién traza el límite? ¿El artista, el público o las normas sociales? ¿Si una persona se ríe y otra se ofende: a quién hay que reprender? </p>



<p>El portal <em>Vorágine</em> publicó <a href="https://www.instagram.com/p/DTgJDm3j5B3/?igsh=MXNuc2s4cWJiaDdveg==">el siguiente post:</a> <em>&#8220;A las mujeres no las dejan comer en paz. Los argumentos para desacreditarlas se basan en sus cuerpos. Y si participan en política, reciben más violencia&#8221;.</em> Una lectora respondió así a la publicación: &#8220;&#8230; <em>no es un ataque a las mujeres, es un ataque a la derecha que engorda sus bolsillos, sus cuerpos, sus cuentas bancarias a costa del pueblo que sí sufre de hambre. Que critiquen el cuerpo de Paloma Valencia es una crítica a sus privilegios&#8230;&#8221;. </em></p>



<figure class="wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-blogs-el-espectador wp-block-embed-blogs-el-espectador"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="1gucpELcUa"><a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/la-mansa-paloma/">La &#8220;mansa&#8221; Paloma</a></blockquote><iframe loading="lazy" class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted" style="position: absolute; visibility: hidden;" title="&#8220;La &#8220;mansa&#8221; Paloma&#8221; &#8212; Blogs El Espectador" src="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/la-mansa-paloma/embed/#?secret=UmHbEMzR9N#?secret=1gucpELcUa" data-secret="1gucpELcUa" width="500" height="282" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe>
</div></figure>



<p>Algo que no comprendo es por qué razón todos aquellos que condenaron a <em>Matador</em>, incluida la Defensora del Pueblo, le dieron vitrina en sus redes sociales a las publicaciones del caricaturista, si se supone que son degradantes y constituyen discriminación contra la mujer. Como este es un blog que se leerá en diez, veinte o quizás cincuenta años, -¡qué optimista!-, me parece válido reproducir las imágenes para ilustración de las audiencias del futuro. </p>



<figure class="wp-block-embed is-type-rich is-provider-twitter wp-block-embed-twitter"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="twitter-tweet" data-width="500" data-dnt="true"><p lang="es" dir="ltr">Esto es discriminación contra la mujer en la política. La burla, vacía de contenido, acude a estereotipos sobre el cuerpo de la mujer. <br><br>En <a href="https://twitter.com/DefensoriaCol?ref_src=twsrc%5Etfw">@DefensoriaCol</a>, junto con otras instituciones, promovimos un Compromiso por unas elecciones libres y en paz. Hemos invitado a candidatos y… <a href="https://t.co/plSCkLtUrg">https://t.co/plSCkLtUrg</a></p>&mdash; Iris Marín Ortiz (@MarnIris) <a href="https://twitter.com/MarnIris/status/2010884570653028720?ref_src=twsrc%5Etfw">January 13, 2026</a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>
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<p>Creo que todos —humoristas, columnistas de prensa, <em>opinadores</em> en las redes sociales, incluso los editorialistas de prensa—, debemos reflexionar sobre cuál es nuestro papel como orientadores de la opinión pública. Porque como dijo Juan Gabriel, preguntado por su homosexualidad, <em>“lo que se ve no se pregunta” </em>y de ahí parte el respeto por la dignidad del otro. Nada justifica derramar veneno sobre el adversario o el contradictor. Elevar el nivel del debate significa liberarlo de inquina innecesaria. Entiendo nuestra tendencia inveterada al insulto, a la provocación; tal vez estemos siendo demasiado humanos por culpa de la polarización, pero no aguanta tener que seguir escribiendo más sobre <em>discursos de odio</em> en un país sin santos que lo que más sabe es odiarse a sí mismo.</p>



<p>Así como ayer defendí a Laura Sarabia, víctima de burlas en las redes sociales por cuenta por su apariencia física, luego de un trino de la periodista María Andrea Nieto, hoy debo decir que no está bien hacer chistes, flojos, negros, ni finos, con el sobrepeso de ningún ser humano. Debemos condenar siempre la violencia, real o simbólica, que se ejerce sobre el cuerpo de las mujeres. No obstante, será un juez quien determine si las críticas del caricaturista configuran un caso de presunta violencia política, como alega el Centro Democrático.&nbsp;</p>



<p>Preocupa, eso sí, que todo se pretenda resolver con demandas como si el recurso del diálogo civilizado no existiera. Entre políticos —<em>Matador</em> ya lo es—, debe haber un mínimo de entendimiento: menos hostilidad, menos berrinches, menos ánimo revanchista. Quede claro también que la crítica política, con humor o sin él, sigue siendo válida y muy necesaria en toda democracia. Por su naturaleza, la caricatura nada tiene que ver con actos bienintencionados; la política quizás sí, sólo si se le considera como lo que debe ser: un arte, así considerado desde los romanos.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-blogs-el-espectador wp-block-embed-blogs-el-espectador"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="UKDA8SFRTa"><a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/el-trino-miserable-contra-laura-sarabia/">El trino miserable contra Laura Sarabia</a></blockquote><iframe loading="lazy" class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted" style="position: absolute; visibility: hidden;" title="&#8220;El trino miserable contra Laura Sarabia&#8221; &#8212; Blogs El Espectador" src="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/el-trino-miserable-contra-laura-sarabia/embed/#?secret=XJouAq12RQ#?secret=UKDA8SFRTa" data-secret="UKDA8SFRTa" width="500" height="282" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe>
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<p>Escribí entonces: <em>“El derecho a la libre expresión y opinión no puede usarse para acosar o insultar a quien&nbsp;no piensa como uno. Lo estipulado en la&nbsp;<a href="https://www.corteconstitucional.gov.co/relatoria/2013/T-904-13.htm">Sentencia T-904</a>&nbsp;de 2013 de la Corte Constitucional,&nbsp;sobre causales de violación del derecho a la intimidad,&nbsp;debería extenderse al ámbito de las redes sociales”.&nbsp;</em></p>



<p>Aunque <em>Matador </em>dijo que no se retractará, la polémica quizás podría concluir con una disculpa de caballero a la senadora Valencia, como en su momento lo hizo Alejandra Azcárate; de la misma manera, al expresidente Uribe se le exhorta a disculparse públicamente con María José Gómez, la joven activista de izquierda, mujer también ella, por ordenar a las hordas uribistas hacer matoneo digital hasta <em>“hacerla llorar”.</em></p>



<p>Quizás sea también el momento de que la senadora María Fernanda Cabal se disculpe con la senadora María José Pizarro por compararla con las pandillas de los Maras Salvatruchas por tatuarse, y con Iván Duque, su compañero de partido, a quien llamó <a href="https://cuestionpublica.com/cabal-zapateiro-es-un-desastre-ese-gordo-marica-viajando-por-el-mundo-y-este-partido-de-hps/">&#8220;gordo marica&#8221;</a> en 2022, durante una conversación telefónica en la que renegó de sus copartidarios llamándolos <em>&#8220;este partido de hachepés&#8221;</em>. O debe disculparse Vicky Dávila con <em>Matador</em> por llamarlo <em><a href="https://www.facebook.com/share/r/1FhwZKjoA2/">&#8220;bien feazo que es&#8221;</a>, </em>mientras se solidarizaba con Paloma Valencia. ¿No será que todo esto habla más bien de la fealdad de nuestras almas? Es que si hacemos un listado de ofensas entre figuras públicas no acabamos nunca.</p>



<p>De la propia Dávila podemos recordar este clásico: A partir del minuto 10, al también periodista Hassan Nassar, jefe de prensa en el gobierno Duque, por su apariencia física le soltó más de una docena de epítetos: <em>&#8220;tipejo, peludo, esta cosa, Tarzán, bárbaro, inepto, incapaz, badulaque, payaso, patán, atrevido, personaje peludo, Archibaldo&#8221;. </em></p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="El enfrentamiento entre Vicky Dávila y Hassan Nassar | Vicky en Semana" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/Lwc8amrltFQ?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p>En <a href="https://proclamadelpacifico.com/es-mas-peligrosa-una-caricatura-de-una-mujer-que-la-orden-de-hacerle-dano-a-otra/?fbclid=IwdGRzaAPXKLVjbGNrA9cosmV4dG4DYWVtAjExAHNydGMGYXBwX2lkDDM1MDY4NTUzMTcyOAABHozSnDqf13NuYH-0A09iDXNW7X0dBo5UgAtrThRUs2QEZB4CNpQtO0jlUz5a_aem_DcgeFIBdjrCt1BoUyDsO0g&amp;sfnsn=scwspwa">esta columna</a> de Proclama del Pacífico, la columnista Stella Ramírez Granobles se pregunta: <em>¿Es más peligrosa la caricatura de una mujer, que la orden de hacerle daño a otra?</em> Y responde:  <em>&#8220;Colombia reaccionó de diferentes formas: Primero, se escandalizan por el dibujo. Segundo: guardaron silencio cómplice por la amenaza. Ninguna de las dos formas se justifica. Eso no es opinión. Eso es violencia. Y ahí aparece la hipocresía colombiana. Se escandalizan selectivamente&#8221;.</em></p>



<figure class="wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-blogs-el-espectador wp-block-embed-blogs-el-espectador"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="13EOADqqQH"><a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/el-autoinsulto-de-los-uribestias/">El autoinsulto de los “uribestias”</a></blockquote><iframe loading="lazy" class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted" style="position: absolute; visibility: hidden;" title="&#8220;El autoinsulto de los “uribestias”&#8221; &#8212; Blogs El Espectador" src="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/el-autoinsulto-de-los-uribestias/embed/#?secret=1ZZmqigKok#?secret=13EOADqqQH" data-secret="13EOADqqQH" width="500" height="282" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe>
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<p>Después de que todos se comporten como adultos capaces de agachar la cabeza cuando toca —<em>mejor ponerse colorado un ratico que pálido toda la vida</em>—, deberíamos ahora sí concentrarnos en el problema de la obesidad, y de la obesidad mórbida, y de las patologías asociadas, y por supuesto, hablar más del matoneo que sufren las niñas o los niños en los colegios por verse diferentes a los demás. Se trata de un asunto de salud pública que impacta de muchas maneras la vida de las personas, incluyendo su salud mental, lo mismo que al sistema de salud.&nbsp;&nbsp;</p>



<p>Un amigo lleva la mitad de su vida luchando contra esta condición. Invirtió tiempo, dinero e ilusiones en dietas y tratamientos, y solo ahora -después de pasar de un consultorio a otro, y a otro, y de un experto a otro-, juicioso como es con el ejercicio y la alimentación sana, por fin una médica endocrinóloga <em>dio con el chiste</em>, como decimos. Sé lo mucho por lo que él ha pasado, y sé de su dedicación para mantenerse en un peso saludable y mantener a raya ciertas patologías asociadas al sobrepeso. A él debo agradecerle porque me ha educado sobre un tema que la sociedad se está tomando a la ligera y sin medir las consecuencias. Su caso evidencia que en Colombia falta mayor y mejor preparación de los médicos colombianos para entender y abordar el problema.</p>



<p>La <em>gordofobia</em> es un término que si bien no figura en el diccionario de la RAE, se ha venido popularizando en el mundo, para hablar sobre la estigmatización que millones de personas sufren.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-rich is-provider-twitter wp-block-embed-twitter"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="twitter-tweet" data-width="500" data-dnt="true"><p lang="es" dir="ltr">❌La gordofobia es la discriminación que enfrentan las personas de talla grande por el simple hecho de serlo. Esta narrativa generalmente tiene como resultado que existan obstáculos al ejercer sus derechos.<br><br>👉En colaboración con <a href="https://twitter.com/CONAPRED?ref_src=twsrc%5Etfw">@CONAPRED</a> te damos la siguiente información.<br><br>🧵👇 <a href="https://t.co/7hqXzQFpb0">pic.twitter.com/7hqXzQFpb0</a></p>&mdash; Revista del Consumidor (@RdelConsumidor) <a href="https://twitter.com/RdelConsumidor/status/1707085475008442654?ref_src=twsrc%5Etfw">September 27, 2023</a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>
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<p>También es hora de hablar sobre el <a href="https://www.thelancet.com/journals/lanepe/article/PIIS2666-7762(23)00190-4/fulltext">efecto nocivo del consumo de productos ultraprocesados</a> y de los efectos perversos del sedentarismo y la inactividad física. La senadora Valencia ha sido una de las más duras opositoras al impuesto saludable, por un supuesto impacto negativo en la economía nacional. </p>



<figure class="wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-blogs-el-espectador wp-block-embed-blogs-el-espectador"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="zxOEVp60z6"><a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/los-bebes-ultraprocesados-de-vicky-davila/">Los bebés ultraprocesados de Vicky Dávila  </a></blockquote><iframe loading="lazy" class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted" style="position: absolute; visibility: hidden;" title="&#8220;Los bebés ultraprocesados de Vicky Dávila  &#8221; &#8212; Blogs El Espectador" src="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/los-bebes-ultraprocesados-de-vicky-davila/embed/#?secret=UHMBVDvIja#?secret=zxOEVp60z6" data-secret="zxOEVp60z6" width="500" height="282" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe>
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<p><a href="https://www.elespectador.com/salud/impuestos-saludables-y-etiquetado-frontal-no-afectaron-el-empleo-en-colombia">Un artículo de <strong>El Espectador</strong></a> del 30 de diciembre del 2025 dice lo siguiente: <em>“Un estudio sobre las reformas de 2022-2024 muestra que los impuestos a bebidas azucaradas y alimentos ultraprocesados, así como los sellos de advertencia, no provocaron despidos ni caídas de ingresos, como advertían gremios como Fenalco o la ANDI”.</em></p>



<p>En su momento, la senadora Valencia satanizó la medida.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-rich is-provider-twitter wp-block-embed-twitter"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="twitter-tweet" data-width="500" data-dnt="true"><p lang="es" dir="ltr"><a href="https://twitter.com/hashtag/Noticia?src=hash&amp;ref_src=twsrc%5Etfw">#Noticia</a>🗞️| Paloma Valencia calificó los impuestos saludables como “la venganza” del Gobierno Petro contra los colombianos.<br><br>⬇️⬇️ <a href="https://twitter.com/infobaecolombia?ref_src=twsrc%5Etfw">@infobaecolombia</a> ⬇️⬇️<a href="https://t.co/emM4yYwsDO">https://t.co/emM4yYwsDO</a></p>&mdash; Prensa Paloma Valencia (@PrensaPalomaV) <a href="https://twitter.com/PrensaPalomaV/status/1719762916683993335?ref_src=twsrc%5Etfw">November 1, 2023</a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>
</div></figure>



<p>Estamos en doble campaña electoral, presidenciales y Congreso de la República, se entiende que cada nueva polémica tiene su tufillo político con réditos para  quien mejor sepa capitalizarla,&nbsp;pero también cada nueva controversia debe llevarnos como sociedad a una reflexión más profunda que el hecho de simplemente&nbsp;solidarizarnos con la una y linchar al otro por lo que dijo o pintó.</p>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color has-large-font-size wp-elements-a6484c7225d31014011bbabda20a8470"><strong><em>“Si hablan mal de ti y es verdad, corrígete; si es mentira, ríete de ello”: </em>Epicteto, filósofo estoico. </strong></p>



<p>Ahora bien: ¡Cuánta falta le hace este país líderes políticos auténticos que inspiren a la gente! A lo mejor, la propia candidata presidencial debió aprovechar esta oportunidad para contarnos su experiencia lidiando con el sobrepeso. ¿Por qué ningún medio se lo ha preguntado? ¿También es delito preguntar eso? </p>



<p>Quizás su testimonio de vida sirva para concienciar a toda una nación, pues <a href="https://urosario.edu.co/periodico-nova-et-vetera/salud/la-obesidad-en-colombia">más de la mitad de los colombianos batalla hoy contra los kilos de más;</a> la cuestión pasa de un gobierno a otro sin que ninguno tome medidas verdaderamente audaces. Si el Ministerio de Salud no hace lo suficiente, el Congreso de la República tiene el poder para cambiar lo que está mal a través de leyes. Porque legislar no se reduce a criticar o torpedear. </p>



<p>Si algo bueno podemos aprender de Estados Unidos, ahora que las relaciones parecen mejorar, es la campaña emprendida por el gobierno de Donald Trump, al redefinir la pirámide alimenticia, privilegiando el consumo de proteínas, frutas y vegetales, para <em><a href="https://elpais.com/us/2026-01-07/estados-unidos-redefine-la-piramide-alimenticia-en-sintonia-con-el-movimiento-maha.html">“Hacer a América Saludable De Nuevo”. </a></em></p>



<p>Si <em>Matador </em>llega al Senado, esa podría ser una de sus promesas de campaña para reconciliarse con esa mitad del país que hoy no quiere verlo ni en pintura. Desde esta tribuna, le hago esa invitación humilde a un caricaturista que aspira ocupar el mismo recinto desde donde la senadora Paloma Valencia ha estado legislando durante una larga década.  </p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=124684</guid>
        <pubDate>Sun, 18 Jan 2026 14:17:33 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/18085829/ZETA-ZETA-PALOMA-OBESIDAD.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Matador, sátira política, gordofobia, campaña presidencial, etcétera]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>La nostalgia es el adulto que llora al recordar el niño que alguna vez fue</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/la-nostalgia-es-el-adulto-que-llora-al-recordar-el-nino-que-alguna-vez-fue/</link>
        <description><![CDATA[<p>Cada día que pasa, cada día vivido, es un paso seguro hacia lo desconocido. Pero se equivocan quienes piensan que la máquina del tiempo no existe. Existe: anoche viajé en ella.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Comedias mexicanas de los años 80. Imágenes tomadas de las redes sociales.</em></p>



<p></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-large-font-size wp-elements-d1b23ae9615c113d4dc64ff2d6309bc8"><strong><em>“¿Qué quiero? Quiero mi antiguo tiempo sin horas”.</em> Alejandra Pizarnik, poeta.</strong></p>



<p>¿Qué son las horas?</p>



<p>Todos tenemos los días contados y por lo tanto las horas también. De ahí lo importante de valorar cada día —con sus horas y su noche—, como si fuera el último. En esta época de balances, propósitos y perdones, podríamos estar agradecidos por estar vivos para contarlo. Porque <em>alguien</em> nos eligió para habitar la Tierra, así sea brevemente.</p>



<p>Sintamos gratitud por lo que hicimos y también por lo que no hicimos, por lo que logramos y lo que no. Gratitud por los sueños que soñamos en nuestras cabezas. Gratitud por los recuerdos.</p>



<p>Anoche la nostalgia entró por mi puerta en víspera de Año Nuevo. Pude hacerme consciente de que a cierta edad la nostalgia golpea de repente, como un viento fuerte y abrazador, que nos lanza a los tiempos más felices.</p>



<p>La nostalgia es el recordatorio de que estamos de paso en esta vida, de que nuestros días están contados, así no sepamos ni el día ni la hora del último suspiro. &nbsp;</p>



<p>Somos pasajeros del tiempo como dice una canción vallenata. Dicho de otra manera: El tiempo nos remplaza a todos. Lo que pocos saben es que, ya adultos,  podemos hacerle trampas al tiempo.</p>



<p>La nostalgia es el espejo de mi niñez. Anoche comprendí aquello de que <strong><em>todo tiempo pasado fue mejor</em></strong>, porque el pasado personal está atado a la infancia,&nbsp;a los bonitos recuerdos de cuando éramos criaturas despreocupadas y nada nos dolía, ni una muela. Y si algo nos dolía, siempre había un adulto para reparar ese dolor. Hoy ese adulto somos nosotros y de alguna manera hemos tenido que aprender a repararnos a nosotros mismos.</p>



<p>Nuestra principal preocupación, casi que la única, eran los juegos. Y el juego significaba calle, amigos, el creído de la cuadra, el muchachito ese que tenía mejores juguetes, el vecino que nos convidaba a hacer pilatunas, la niña que nos gustaba; ese algo tan inexplicable llamado primer beso que nos hacía sentir cosas raras, sin saber que eso tan raro era la cuota inicial de lo que llaman adultez.</p>



<p>Sabíamos que éramos niños felices porque no nos importaba contar las horas. Un niño no necesita un reloj. Porque los niños, a diferencia de los adultos, no son esclavos del tiempo.</p>



<p>De lo importante se encargaban los adultos. Ellos solucionaban a como diera lugar, juntando aquí y allá para llegar a fin de mes.&nbsp;Ese mundo tan complicado nos parecía lejano y ahora que estamos, de cabeza, metidos en él, extrañamos ese lugar llamado infancia que parecía tan seguro, pero del fuimos expulsados sin contemplaciones. Ahora comprendemos lo que duele crecer.</p>



<p>No nos importaban las estrecheces económicas porque ahí estaba el televisor a poca distancia para distraernos de la pobreza o de la carencia. El televisor nos hacía reír y nos enviaba a la cama con una sonrisa después de una comida sencilla pero hecha con amor.  Nos criaban con amor pero también con rejo, hay que decirlo. El fuete sirvió para andar derechitos por la vida. Somos esa generación educada a punta de refranes: <em>“Demorita hay, pero rebajita no”,</em> decía la abuela, anticipando el castigo por hacer males.  </p>



<p>Les decía que anoche me visitó la nostalgia. En YouTube encontré capítulos de “Dr. Cándido Pérez” y “Mi secretaria”, dos comedias mexicanas muy famosas que se transmitían semanalmente, en una época en que lo mexicano inundaba nuestras casas, con un humor inocente pero efectivo, que nos mantenía unidos en familia, no como ahora. Recuerdo, por ejemplo, que los viernes nos sentábamos en el piso frío de cemento para ver las telenovelas del momento: <em>“La fiera”</em>, a las 8:00 de la noche, y <em>“Los ricos también llorar”,</em> después de las 10:00 p.m. </p>



<h2 class="wp-block-heading">La nostalgia es la máquina del tiempo que cada uno llevamos por dentro.</h2>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-4-3 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Dr. Cándido Pérez - El Prometido" width="500" height="375" src="https://www.youtube.com/embed/SylIFyNnX24?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p><em>&#8220;¡Pero qué bonita familia, qué bonita familia!”,</em> decía el doctor Estudillo, el personaje que encarnó el actor Alfonso Iglesias Soto en “Mi secretaria”. Hurgando en Google, hasta ahora vengo a enterarme de que le decían Pompín Iglesias y era colombiano: nació en Bogotá el 9 de diciembre de 1926 y murió en Cuernavaca el 3 de marzo de 2007.</p>



<p>Recuerdo sentirme enamorado de Lupita, una de las secretarías del doctor Estudillo. Detrás de ella está la septuagenaria actriz Lupita Lara: el 6 de diciembre cumplió 75 años.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-4-3 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Mi Secretaria" width="500" height="375" src="https://www.youtube.com/embed/ivAeD4BupYI?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p>Del <em>Dr. Cándido Pérez,&nbsp;</em>gozamos con las ocurrencias de Claudia, la empleada de servicio. Hoy pienso que ese fue un elenco de tremendos actores, ya que actuaban en vivo y en directo con público en el estudio.</p>



<p>La nostalgia, mis amigos, es algo que pega duro a medida que envejecemos Conforme llegan los achaques deseamos devolver la película de la vida. Escarbar en el tiempo y detenerlo justo ahí donde la vida todavía era una hoja en blanco. Cuando todavía estábamos completos. Pero ahora observamos las fotos de papel y alguien se ha ido. Y por aquellos que se van, otros llegan, y en esas nos la pasamos. Pensar que las <em>navidades</em> consistían en llegar felices a un nuevo año, pero todos, completos, sin el ausente por el que hoy lloramos y brindamos.</p>



<p>La nostalgia es el espejo donde miramos a los que ya no están y donde otros nos mirarán cuando faltemos. La nostalgia es un estado privilegiado de la mente. La nostalgia es la máquina del tiempo que cada uno llevamos por dentro. ¡Bienvenidos a bordo! </p>
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        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=124159</guid>
        <pubDate>Tue, 30 Dec 2025 12:33:10 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[La nostalgia es el adulto que llora al recordar el niño que alguna vez fue]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
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        <item>
        <title>El documental sobre ´The New Yorker´ que deben ver periodistas y escritores</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/el-documental-sobre-the-new-yorker-que-deben-ver-periodistas-y-escritores/</link>
        <description><![CDATA[<p>La (quizás) mejor revista del mundo cumplió 100 años y un documental de Netflix los celebra. ¿Qué puede aprender el periodismo colombiano sobre esta icónica publicación?</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Netflix promociona su documental sobre la revista The New Yorker en redes sociales. </em></p>



<p></p>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-d69760174e93d76f860253cbb3f9eed1"><strong><em>&#8220;Ver tu nombre en The New Yorker es alucinante&#8221;:</em> Hilton Als, escritor. &nbsp;</strong></p>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-b8e57156da3d2688a6da117be6a41768"><strong><em>&#8220;Nuestro trabajo es hacer que lo sexy&nbsp;sea serio y lo serio sea sexy&#8221;:</em> Tina Brown, ex editora de The New Yorker.</strong></p>



<p>Yo quiero escribir en <em>The New Yorker</em>. Yo creo que ese es el sueño de todo periodista y escritor. Leer esta revista, tal vez la mejor del mundo, es un auténtico placer.&nbsp;El documental de Netflix que cuenta detalles desconocidos de su historia a lo largo de un siglo es en sí mismo una clase magistral sobre periodismo y literatura.</p>



<p>&#8220;Me tomo un café, escucho un podcast o tres y hago ejercicio para no morir&#8221;, dice David Remnick, el quinto editor de <em>The New Yorker </em>en 100 años, apodado <em>“el Michael Jordan del periodismo”.</em></p>



<p><em>The New Yorker</em> es una mezcla de literatura, periodismo y humor, que así lo concibió su creador, Harold Ross (1892-1951).</p>



<p>Su sala de redacción recibe cada año entre 7 mil y 10 mil propuestas de historias y publican apenas 50. Han aparecido unos 13 mil relatos a lo largo de la centuria: Por sus páginas pasaron las plumas exquisitas de J.D. Salinger (<em>El guardián entre el centeno</em>); David Foster Wallace (<em>La broma infinita</em>), John Cheever (<em>El nadador</em>); Vladimir Nabokov (<em>Lolita</em>); Saúl Bellow (<em>Herzog</em>), Haruki Murakami (<em>Tokio blues. Norwegian Wood</em>) o Chimamanda Ngozi Adichie (<em>Americanah</em>).</p>



<p>&#8220;Se podría decir que Truman Capote inventó la literatura policíaca de alto nivel&#8221;, dice Remnick<em>. </em>Capote empezó como mensajero de la revista. Luego conoció el cielo de la fama y al mismo tiempo descendió al infierno, todo de la mano de su gran novela <em>A sangre fría</em>, que primero publicó por capítulos en <em>The New Yorker.</em>  </p>



<p>Varios de los relatos publicados por The New Yorker se convirtieron en películas, entre ellos <em>Secreto en la montaña</em>, <em>El ladrón de orquídeas</em> o la celebrada <em>A sangre fría</em>, la novela por capítulos escrita por Truman Capote, basada en hechos reales, de la misma forma que en Colombia <strong>El Espectador</strong> publicó, durante catorce entregas, <em>Relato de un náufrago</em>, de Gabriel García Márquez.</p>



<p>A propósito del maestro Gabo, vale la pena recordar que en 1981, un año antes de ganar el Premio Nobel de Literatura, recibió un no como respuesta cuando envió a la revista su cuento <em>“El rastro de tu sangre en la nieve”.</em> El sitio web de <em><a href="https://x.com/literlandweb1/status/1974148998941557207">Literland </a></em>publicó la carta. No lo cuenta el documental pero así fue.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="719" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/11153821/ZETA-THE-NEW-YORKER-GABO-719x1024.jpg" alt="" class="wp-image-123538" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/11153821/ZETA-THE-NEW-YORKER-GABO-719x1024.jpg 719w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/11153821/ZETA-THE-NEW-YORKER-GABO-211x300.jpg 211w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/11153821/ZETA-THE-NEW-YORKER-GABO-768x1094.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/11153821/ZETA-THE-NEW-YORKER-GABO.jpg 865w" sizes="auto, (max-width: 719px) 100vw, 719px" /></figure>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-63b49ad497107aed459bd40a2b54c9ac"><em><strong>&#8220;A veces siento que hay algo casi apocalíptico en el mundo en el que vivimos y la literatura es ese pequeño reto de esperanza. Escribir ficción le da sentido a mi vida&#8221;:</strong></em> Chimamanda Ngozi Adichie (escritora), en el documental sobre The New Yorker en Netflix.</p>



<p>El humor forma parte del ADN de esta revista. Publican entre 10 y 20 caricaturas de las 1500 que reciben cada semana. <em>&#8220;Las caricaturas de The New Yorker siempre te hacen sentir que no eres muy inteligente&#8221;, </em>dice el comediante Ronny Chieng.</p>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-eb3bb48fb76aac9d95e2bd5c6a52807e"><strong><em>&nbsp;&#8220;Dibujo principalmente&nbsp;para sentirme menos sola&#8221;:</em> </strong>Roz Chast, caricaturista. <strong>&nbsp;</strong></p>



<p>En 1946 <em>The New Yorker</em> revolucionó el periodismo a partir de combinar la literatura de no ficción con el dramatismo de una historia de ficción. El reportero John Jersey escribió un reportaje de 30 mil palabras (del tamaño de 40 columnas de opinión), que ocupó toda una edición, contando los estragos que causó la bomba atómica que Estados Unidos lanzó sobre la ciudad japonesa de Hiroshima. El artículo fue leído en directo por la radio y el científico Albert Einstein hizo llegar mil ejemplares a científicos del mundo. Fue la única vez que no se publicaron caricaturas.</p>



<p>El prestigio de <em>The New Yorker</em> se convirtió en referente del buen periodismo. Una revista intelectual y sofisticada, que es a lo que debería aspirar todo medio periodístico en tiempos en que la prensa sufre una doble crisis de identidad y credibilidad.</p>



<p>Famoso es, por ejemplo, el increíble proceso de verificación de datos, que incluso se extiende a las imágenes. Cuenta el documental que en una ocasión apareció en portada el dibujo de un hombre con un pie derecho… y el otro también.</p>



<p>Su tipografía es icónica como clásicos son sus perfiles de celebridades (<em>como El Duque en sus dominios</em>, escrito por Truman Capote, sobre el joven actor Marlon Brandon); o los reportajes de guerra. Como en todo, también han pasado por allí malos redactores, nos enteramos por el documental.</p>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-d3c39d907cbaf8d25a219068d88d8d7d"><strong><em>&#8220;No es tan difícil destruir una sociedad si te lo propones&#8221;,</em></strong> dice el corresponsal de guerra John Lee Anderson.</p>



<p>“A mis reporteros siempre les hago la misma recomendación: Coge el tiempo que te den y después continúa en contacto una vez terminada la entrevista. Acompaña al personaje a un concierto, a la graduación de su hijo”. Le sorprendería cuánto consiguen”, dijo en 2024 David Remnick, director de <em>The New Yorker</em>, en <a href="https://elpais.com/babelia/2024-06-22/david-remnick-director-de-the-new-yorker-la-gigantesca-montana-de-basura-de-internet-es-alternativa-a-los-grandes-medios-no-lo-creo.html">esta entrevista con El País.</a></p>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-804b8c6128530619fe37d80006f16ec9"><br><strong><em>&#8220;El acto físico de sostener y llevar revistas en tu bolso o mochila desapareció. Y ya no veo a tanta gente leyendo en el tren. (&#8230;) Es deprimente&#8221;:</em> </strong>Sara Jessica Parker, actriz, en el documental de Netflix sobre The New Yorker.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="576" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/11154155/ZETA-THE-NEW-YORKER-PORTADA-2-1024x576.jpg" alt="" class="wp-image-123542" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/11154155/ZETA-THE-NEW-YORKER-PORTADA-2-1024x576.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/11154155/ZETA-THE-NEW-YORKER-PORTADA-2-300x169.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/11154155/ZETA-THE-NEW-YORKER-PORTADA-2-768x432.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/11154155/ZETA-THE-NEW-YORKER-PORTADA-2-1536x864.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/11154155/ZETA-THE-NEW-YORKER-PORTADA-2.jpg 1600w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size"><strong>¿Un mundo sin crítica y sin críticos?</strong></p>



<p>Richard Brody, crítico de cine y bebedor compulsivo de café, afirma haber visto una película por día durante los últimos 40 años. Él dice: <em>&#8220;Toma dos años hacer una película, dos horas verla y dos minutos destruirla, aunque en Twitter basta con dos segundos&#8221;.</em></p>



<p>Qué viva la crítica, algo que escasea en la prensa colombiana. Creo que los medios deberían considerar revivir a los críticos. La crítica constructiva en cualquier campo (cine, teatro, literatura, artes plásticas), es alimento para la superación.&nbsp;</p>



<p>Muchas veces la revista&nbsp; ha sido acusada de elitismo y ha enfrentado en más de una ocasión a los poderosos. William Shawn, editor durante 35 años, resumió su filosofía con las siguientes palabras: <em>&#8220;Decimos lo que pensamos, esto es lo que creíamos y si es lo que creemos deberíamos decirlo&#8221;.&nbsp;</em></p>



<p><em>The New Yorker</em> practica un periodismo responsable con el manejo de la información&nbsp;y las fuentes. &#8220;Conseguir una primicia en una noticia es&nbsp;un momento de satisfacción con el que sueña todo reportero, pero también conlleva mucho estrés porque conlleva la presión de tener que hacer bien el reportaje&#8221;, dice Ronan Farrow, el reportero de The New Yorker que publicó la historia del depredador sexual Harvey Weinstein, después de que otros medios censuraron su investigación por temor a las represalias.</p>



<p>Para este documental, David Remnick aporta una gran verdad: <em>&#8220;La gente quiere leer mucho más que tuits ridículos. Quieren saber qué está pasando. Quieren imparcialidad y verificación de los hechos y responsabilidad al informar.&nbsp;Quieren medios de comunicación que no se dobleguen&#8221;.</em></p>



<p>Periodistas en ejercicio, futuros periodistas y personas de las industrias periodística y editorial deberían ver este documental con mirada autocrítica. Si algo aprendí de él, lo resumo de la siguiente manera: Escribe algo como si supieras que <em>The New Yorker</em> te lo va a rechazar; entonces vuelve a empezar hasta que sea tan bueno que <em>The New Yorker</em> quiera publicarlo.</p>



<p>Porque en este tiempo tan vertiginoso, hay un afán por escribir muchas historias antes de morir y no historias memorables antes de morir. </p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="The New Yorker at 100 | Official Trailer | Netflix" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/8m-R4vcx9MI?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
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<p></p>
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        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=123535</guid>
        <pubDate>Sat, 13 Dec 2025 12:05:08 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[El documental sobre ´The New Yorker´ que deben ver periodistas y escritores]]></media:description>
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                            </item>
        <item>
        <title>BUSCANDO A JESÚS ZÁRATE MORENO, DIPLOMÁTICO Y ESCRITOR COLOMBIANO* </title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/ese-extrano-oficio-llamado-diplomacia/buscando-a-jesus-zarate-moreno-diplomatico-y-escritor-colombiano/</link>
        <description><![CDATA[<p>En 2012 fue fascinante descubrir el documental&nbsp;Searching for Sugar Man (Buscando a Sugar Man),&nbsp;sobre un cantautor estadounidense, ignorado en su momento y rescatado para la posteridad gracias a esa historia de redención. En el plano literario, encuentro un caso similar y la sorpresa es doble, pues se trató de un diplomático profesional que hizo carrera [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p>En 2012 fue fascinante descubrir el documental&nbsp;<em>Searching for Sugar Man (Buscando a Sugar Man),</em>&nbsp;sobre un cantautor estadounidense, ignorado en su momento y rescatado para la posteridad gracias a esa historia de redención. En el plano literario, encuentro un caso similar y la sorpresa es doble, pues se trató de un diplomático profesional que hizo carrera en el Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia. Se trata de Jesús Zárate Moreno, único escritor colombiano en obtener&nbsp;el prestigioso premio literario&nbsp;<em>Planeta</em>.</p>



<p>Como dato curioso adicional, Jesús Zárate Moreno ganó en 1972 el premio Planeta, pero no pudo celebrarlo porque había fallecido en 1967. Ahora bien, resulta tan sorprendente el descubrimiento del autor, como evidenciar la nula información sobre su vida. Afortunadamente encontré un artículo de la otrora estudiante de literatura Lunay Estela Figueroa Arias de la Universidad Autónoma de Bucaramanga (UNAB), que viene a rescatar del olvido a Jesús Zárate Moreno. Para quien desee buscarlo se titula: Jesús Zárate Moreno, trayectoria vital: 1915 – 1967.</p>



<p>El autor y diplomático colombiano nació el 15 de septiembre de 1915, en Málaga (Santander, Colombia) y falleció en Bogotá en 1967, dato que me estremece, pues mientras él se iba yo nacía en la misma ciudad y el mismo año. Sus obras publicadas son las colecciones de cuentos:&nbsp;<em>Un zapato en el jardín</em>&nbsp;(1948),&nbsp;<em>No todo es así</em>&nbsp;(1948),&nbsp;<em>El viento en el rostro</em>&nbsp;(1953),&nbsp;<em>El día de mi muerte&nbsp;</em>(1955), las novelas&nbsp;<em>La Cárcel</em>&nbsp;(1972) y&nbsp;<em>El Cartero&nbsp;</em>(1973), que fueron publicadas a modo póstumo, igual que tres piezas de teatro.</p>



<p>La investigación de Figueroa Arias revela que el escritor privilegió su tierra santandereana como escenario y argumento de sus obras, los recuerdos de su infancia y juventud en Málaga, desde donde se traslada a Bucaramanga, la capital del Departamento, en donde cursa el bachillerato y a los 18 años se vincula al periódico&nbsp;<em>Vanguardia Liberal</em>&nbsp;en muestra de su genial precocidad para la escritura. Se convertiría en secretario del diplomático y político liberal Gabriel Turbay, médico de la Universidad Nacional de Colombia, Ministro de Relaciones Exteriores, candidato a la presidencia de la República y quien murió a los 46 años de una enfermedad fulminante en París.</p>



<p>Fruto de la relación profesional con Turbay y gozando de una merecida reputación periodística, Zárate Moreno en 1943 es nombrado Jefe de Correspondencia del Ministerio de Relaciones Exteriores en Bogotá, ciudad en la cual se publican sus primeros cuentos. Posteriormente, Zárate es nombrado Primer Secretario en la Legación de Colombia en Madrid y Cónsul General de Colombia en Barcelona.&nbsp;<em>Un zapato en el jardín</em>(1948) es publicado en Madrid y en el mismo año en la&nbsp;<em>editorial Imprenta</em>&nbsp;de Bucaramanga en Colombia, su segundo libro de cuentos&nbsp;<em>No todo es así</em>.&nbsp;</p>



<p>Jesús Zárate Moreno, regresa a Colombia en 1948 y es designado como Subdirector del Departamento Diplomático, escribiendo al mismo tiempo reportes especiales para el periódico&nbsp;<em>El Tiempo</em>. Hernando Téllez alaba los cuentos de Zárate Moreno por la temática provincial con tono universal. En 1949 es nombrado Director de Información y Prensa de la Cancillería y se vincula con el periódico&nbsp;<em>El Espectador</em>, convirtiéndose en asiduo colaborador en el&nbsp;<em>Magazín Dominical</em>&nbsp;donde resultó muy popular una columna suya titulada&nbsp;<em>El pabellón de reposo</em>, bajo el seudónimo&nbsp;<em>Zalacaín</em>, se trataba de historias reales pasadas por el filtro literario que fueron publicadas hasta 1954.&nbsp;</p>



<p>Desde 1950 a 1953, Zárate fue Jefe de la Sección de Europa, África y Oriente en el Ministerio, al tiempo que&nbsp;<em>Ediciones Espiral</em>&nbsp;de Bogotá publicaba su libro&nbsp;<em>El viento en el rostro, relatos de Zalacaín&nbsp;</em>(1953), selección de las mejores crónicas escritas para el&nbsp;<em>Magazín Dominical</em>. Dejo a los amigos de&nbsp;<em>El Espectador</em>&nbsp;y su&nbsp;<em>Magazín</em>, la posibilidad de reeditar en papel o en la versión digital del periódico estos relatos de Zárate Moreno para que los lectores contemporáneos puedan descubrir al escritor.</p>



<p>En 1954, Jesús Zárate Moreno es nombrado en Cancillería como Director de Política Exterior y del Departamento Diplomático, luego como Consejero de la Embajada de Colombia en México de 1954 a 1955, publicando simultáneamente&nbsp;<em>El día de mi muerte</em>&nbsp;con la&nbsp;<em>Editorial Iqueima</em>&nbsp;de Bogotá.&nbsp;</p>



<p>Los siguientes cargos diplomáticos de Zárate fueron Consejero de la Delegación de Colombia en la OEA, Consejero de la Delegación de Colombia ante la ONU, cuando nuestro país fue elegido como miembro no permanente del Consejo de Seguridad. Al regresar a Bogotá, en lo que los funcionarios de Cancillería llamamos planta interna, sería Subsecretario del Servicio Exterior y Subsecretario de Asuntos Diplomáticos entre 1959 y 1960, que equivale a lo que hoy sería un Viceministro.</p>



<p>Zárate fue Delegado alterno de Colombia como Ministro Plenipotenciario ante la XVI Asamblea General de las Naciones Unidas de 1960 a 1961. Llegaría a ser Embajador en Cuba en el momento de transición de la dictadura de Batista al gobierno revolucionario de Fidel Castro, época en la que comenzó a concebir la trama de lo que sería su novela&nbsp;<em>La Cárcel</em>, que al parecer fue pensada para ser obra de teatro con tono humorístico.</p>



<p>En 1962 Zárate Moreno fue nombrado Embajador de Colombia en República Dominicana, en una época turbulenta para el país caribeño, pero que le permitió escribir su gran obra que permaneció inédita durante varios años. En 1967 es designado como embajador en Suecia, pero una enfermedad avanzada le impide cumplir el encargo del gobierno colombiano y lamentablemente fallece en Bogotá el 12 de diciembre del mismo año.</p>



<p>Su esposa Alicia Rey y sus tres hijos (Néstor Augusto, Eduardo y Alicia Zárate Rey), luego de hacer el duelo por la muerte del jefe de hogar, rescataron entre sus documentos el manuscrito de&nbsp;<em>La Cárcel</em>&nbsp;y coincidió con la publicación en algún medio de la época de las bases del&nbsp;<em>premio Planeta</em>, convocado por la editorial fundada en Barcelona, percatándose que no había ninguna restricción o advertencia sobre si podían participar obras de autores fallecidos y decidieron enviar la obra, que fue la ganadora en 1972.&nbsp;</p>



<p>Debe decirse que fue una gran sorpresa para los organizadores del premio, conocer que el escritor ganador había muerto cinco años atrás pero ante la calidad literaria de la novela concedieron el premio, aunque en convocatorias posteriores se cuidaron de advertir que sólo se admitirían obras de autores vivos en el momento de dar a conocer el fallo del jurado respectivo.&nbsp;<em>La Cárcel</em>, es una obra divertida a pesar de desarrollarse en un escenario improbable para una trama optimista.</p>



<p>Resulta emocionante, para quien escribe estas líneas descubrir a un colega en doble sentido, como diplomático y escritor, quien desde sus dos disciplinas le dio prestigio a nuestro país en el extranjero. Espero que este modesto texto sirva de motivación para conocer las obras de Jesús Zárate Moreno, nuestro particular&nbsp;<em>Sugar Man</em>, de la literatura y la diplomacia en Colombia.</p>



<p>*<strong>Dixon Moya </strong>es<strong> </strong>embajador de Carrera Diplomática y Consular, escritor por vocación, lleva un blog en el periódico colombiano <em>El Espectador</em> con sus apellidos literarios, en el cual escribe de todo un poco: <a href="http://blogs.elespectador.com/lineas-de-arena/">http://blogs.elespectador.com/lineas-de-arena/</a>. </p>
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        <author>Asociación Diplomática y Consular de Colombia</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Ese extraño oficio llamado Diplomacia</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=123492</guid>
        <pubDate>Tue, 09 Dec 2025 03:12:27 +0000</pubDate>
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Asociación Diplomática y Consular de Colombia</media:credit>
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