Mi Opinión

Publicado el Ben Bustillo

Jorge 40 ¿Por qué mataste a mi hermano?

jorge_40Comencemos diciendo que no tengo pruebas de ninguna clase. La única evidencia que tengo, es la respuesta de una persona que cuando le pregunté, me dijo que habías sido tú. Esa persona, está muerta también, pero no dejó dudas en mi mente el impacto que me produjo su respuesta. No tenía por qué mentir, porque había sido su compañera y esposa, por demasiados años.

Te soy franco, él y yo, no éramos amigos, por demasiadas razones. Empecemos diciendo que nuestra familia es lo que se denomina disfuncional. Es más, me atrevo a decir que de familiar lo único que teníamos era que habíamos nacido de un mismo hombre y una misma mujer, que lo criaron en competencia con un hermano mayor, aunque la diferencia de edades era más que la que existía entre él y yo. Terminé creciendo solo.

Además de eso, salí del país a los 27 años haciendo que mi desligamiento con toda la familia se extendiera hasta el punto de cuando me cansé de resolverle los problemas. Con la muerte de nuestro padre, me desasocié inclusive con la extensión de la familia, como primos y amigos de la familia. Tanto es el tesoro de familia que tengo, que la madre le roba a los hijos, hermanos les roban a los hermanos, y primos ayudan a robar. Bueno, para ser más específicos, me robaron a mí.

Esa es la joyita de familia que se desarticula con los problemas que vive nuestro país. Y los políticos Santistas y Uribistas pretenden reducir el número de víctimas. Todos los somos, incluyendo los paramilitares y guerrilleros. El raciocinio de una persona que quisiéramos denominar como normal, ha degenerado el proceso del pensamiento del ciudadano común colombiano. Aunque vivamos con la idea de que tenemos sangre azul por los apellidos que llevamos, estamos sociológicamente contaminados y predestinados a una vivencia con tendencias hacia la criminalidad.

Jorge 40, te pregunto, de qué te sirvió robarle el ganado a mi hermano y matarlo? Dejaste 4 huérfanos y a una familia, que, aunque disfuncional, funcionaba todavía antes de su muerte. Ahora estás preso y amargado, me imagino, y le debes estar sirviendo de mujer a otro preso u otro preso te sirve de mujer. Las amenazas que ciernen tu condena siguen presionando tu libre versión, porque si no, siguen acabando con tu familia también, como lo que le pasó a tu hermano. Por eso no puedes acusar a tus acusadores que voltearon un acuerdo y te mandaron a una prisión estadounidense. Como lo que le pasó a Mancuso, que cuando quiso hablar, le arrestaron a la que fue su esposa.

Los arreglos que hacen los gobiernistas con guerrilla y paramilitares, no culminan cuando se firme el pedazo de papel que llaman acuerdo. Continuará quién sabe por cuantas de sus generaciones, la de aquellos que pertenecieron en los diferentes fueros, pero no la de los que hemos sido victimizados directamente, porque no tenemos la misma sangre vil de los políticos, guerrilleros o paramilitares.

El escenario de la guerra colombiana está compuesto por todos aquellos que se cubren con una bandera falsa de patriotas y que desfalcan el interés del ciudadano común de vivir con una educación que les permita mantener una vida llevadera con lo esencial del orgullo propio. Hipócritas, canallas y putrefactos. Todavía huelen a pupú porque nacieron por el trasero de sus madres.

Jorge 40, te digo algo más. Cuando hablé con la esposa de mi hermano, inocentemente le pregunto, ¿no crees que sigan contigo? Y ella, con la misma inocencia me respondió, “no te preocupes, que yo fui a la presidencia y hablé con Álvaro Uribe, y él me dijo que me iba a proteger.” El ejército mantuvo vigilancia en sus fincas y su ganado por poco tiempo, lo retiraron, y a los pocos días la mataron también.

Te repito, no tengo pruebas de nada de lo que estoy escribiendo. Solo las respuestas a mis inquietudes de una persona muerta.

Que te aproveche el ganado y las tantas muertes que ciernen sobre tu conciencia en ese rincón de cárcel que tendrás hasta que te mueras; que le aproveche a Uribe con sus tendencias de redentor y sus manos sangrientas; que le aproveche a Santos con su manto de virgen puta que se acuesta en el mismo lecho de los guerrilleros; que les aproveche a los narcotraficantes vestidos con la bandera colombiana en sus mangas vociferando mentiras y violando niños mental y físicamente; que les aproveche, porque la realidad, es que todos ustedes son unos bandidos.

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