Minería sin escape

Publicado el JD Angulo Argote

La ruta minera en Colombia hacia la diversificación vertical

Charles Darwin en una de sus tantas frases que nos heredó, siempre hablaba de la adaptación al cambio. Aquellas especies que mejor se adapten, son las que sobreviven.

El miércoles 5 de febrero del presente año, el diario La República publica la columna: Los cincos proyectos mineros que atraerán inversiones por una suma de US$4.500 millones. Fuente: https://www.larepublica.co/economia/los-cinco-proyectos-mineros-que-atraeran-inversiones-por-us4500-millones-2960492. Donde la Ministra de Minas y Energía de Colombia expresa: “Estas, más allá de aportar a la diversificación del sector, con más producción en oro y una nueva oferta en cobre, permitirán apalancar más de 12.000 nuevos empleos, así como legalizar cientos de mineros en situación vulnerable. Además, la industria minera aportó 1.6% al PIB nacional el año pasado, 21% a las exportaciones y $2.5 billones en regalías”.

Indiscutiblemente todo esto suena muy alentador para el país, principalmente con la generación de empleo y los impactos sociales-económicos, que de una u otra forma beneficia directamente a los departamentos de Antioquia, Santander y sus alrededores.

Ahora, si la minería en Colombia se le aplica el modelo de diversificación vertical “llevar el mineral de lo primitivo al producto final”. Los indicadores económicos como el aporte al PIB, el porcentaje de las exportaciones y las regalías serían de otras dimensiones. De seguro hablaríamos de otro país.

Por otra parte, el Ministerio de Minas y Energía viene impulsando las ERNC (energías renovables no convencionales). Actualmente existen grandes inversiones en los departamentos: Cesar, Guajira, centro y sur del país entre otros. Y como es de saber, estas energías renovables requieren de la minería, ya que la esencia de ellas, son los minerales estratégicos: cobre, molibdeno, oro, plata, litio, zinc, tierras raras y muchos más. ¿Cómo se enlaza la minería con las ERCN?. Con la manufactura, así de sencillo.

Colombia, es uno de los pocos lugares privilegiados del orbe, de las mejores ventajas comparativas, tales como: las riquezas de los recursos naturales “minerales”, sus dos océanos de interconexión, la gran vertiente de nuestro río Magdalena (para cuando su navegabilidad), el talento humano por desarrollar, todos los pisos térmicos y suelos fértiles, grandes radiaciones solares, la fuerza del viento y demás. Para ello, estas ventajas comparativas solo pueden ser sustentables desarrollando la manufactura. En el mercado mundial existen 3 tipos de manufactura, nosotros tenemos que actuar más por oportunidad que por necesidad, para ubicar la manufactura al lado de cada riqueza natural. Los otros tipos de manufactura son: la que se encuentra cerca del mercado, y la que se ubica en cualquier parte del mundo.

Por eso, el sector minero energético debe trazar una ruta hacia la diversificación vertical. En Colombia muy pocas empresas hacen realidad este modelo “crecimiento con desarrollo”. De llevar ese barro, lodo, concentrado, como lo queramos llamar, hasta la vajilla, la cerámica, el cemento y el motor de las hélices eólicas. Así se construye un país minero, para dejar de llamar sector, y pasar a decir: La industria minera colombiana.

A continuación las hegemonías en diversificación vertical: los países nórdicos, Singapur y Hong Kong. Estos países rompieron el tejado de vidrio “la trampa del ingreso medio”. Hoy, superan con creces en productividad y generación de empleo a los EE.UU., Alemania, Italia, Canadá, Reino Unido, Francia, Australia entre otros.  Donde su gran lema es: “de nuestros territorios no sale nada, si no lleva diversificación vertical”.

¿Cómo lo hicieron?. Con política pública, aplicaron Royalty Diferenciado, las empresas que menos diversificación vertical apliquen a los recursos naturales, pagarán más regalías. Les dieron un tiempo prudente a los agentes “empresas nacionales e internacionales” para que absorbieran tecnología e innovación. Ellos comprendieron que no existe otra manera de aumentar la productividad, y por ende impulsar el PIB de forma sustentable. En Colombia crece el PIB, y decrece la productividad 1.3% anual. Al PIB se le van agregando más productos de manera horizontal (son aquellos sin el más mínimo procesamiento, cero manufactura).

Ahora, la gran pregunta: ¿de esos cinco proyectos mineros que muy pronto se van a ejecutar en el país, cuáles van a desarrollar diversificación vertical?. El gran economista José Gabriel Palma explica: la renta de los recursos naturales se encuentra en el primer producto “cero diversificación vertical” la ley del mínimo esfuerzo o capitalismo del dos por medio”.

Finalmente, todo indica que seguiremos hablando del modelo de diversificación horizontal de los años 80, aquel que no se adapta al cambio como decía Darwin. Aún, nuestros gobernantes no han comprendido que los recursos naturales no renovables son finitos, se agotan. O hacemos cosas útiles, o seguimos con el juego de nuestra niñez “congelados o estatua”.  En nuestro caso, en políticas económicas, sociales, ambientales e industriales.

 

 

 

 

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