Minería sin escape

Publicado el JD Angulo Argote

Ferrocarril, minerales, clúster y manufactura. Un motor necesario e imparable

Aquella economía que se aferra a solo exportar minerales sin valor agregado, además se niega a explorar para conocer y transformar sus propias riquezas, seguirá condenando a sus sociedades al subdesarrollo.

En 1849, el descubrimiento de una pepita de oro cerca de San Francisco provocó una inmigración descontrolada. Cuando la ilusión terminó, quedaron pocos ganadores y una mayoría que regresó con las manos vacías. Sin embargo, aquel masivo movimiento humano llevó el progreso al oeste de los Estados Unidos. Fuente: La fiebre del oro en California: aventuras y codicia en la historia que cambió para siempre el sueño americano.

Jhon Sutter proveniente de Suiza se instala en California (Estados Unidos) en 1938, al llegar al territorio americano, nunca pensó que iba ser testigo del descubrimiento de oro por parte de un hombre más joven que él, se trata de James Marshall, el cual contrató para la construcción de un aserradero a la orilla de un río. Para sorpresa de aquella mañana en 1849, el operario Marshall extrae un material con un brillo que inmediatamente les asaltó los ojos a Sutter.

Desde ese preciso momento, el oro inicia una carrera de maratón para conectar a Estados Unidos de un lado a otro con los ferrocarriles, generando un mercado maravilloso rodeado de manufactura ligada a grandes Universidades como: Stanford y Caltech (Instituto de Tecnología de California). Esta simbiosis entre el Estado, empresas, academia “innovación” y sociedad, fue el gran gestor de Silicon Valley.

Ahora nos trasladamos al otro lado del continente, Australia. Los australianos descubrieron en Chile la mina de cobre más grande del mundo, Minera Escondida, dejando una gran enseñanza a las naciones: aquella que se aferra a solo exportar minerales sin imprimirle valor agregado, además se niega a explorar para conocer y transformar sus propias riquezas, seguirá condenando a sus sociedades al subdesarrollo (desigualdad el peor eslabón de la cadena, de ahí nace la pobreza,  llega la violencia y se enquista la criminalidad).

Australia conectó a sus territorios con las vías férreas, creando alrededor de sus territorios las mejores facultades universitarias de geología y minería del planeta, siempre con mirada periférica para impulsar su mayor tesoro: la manufactura de servicios especializados creada a partir de los minerales. Australia exporta mucho más en valor económico gracias al conocimiento y desarrollo tecnológico, que minerales en bruto. Actualmente poseen cuatro de las seis empresas mineras más importantes del planeta.

¿Qué sucede en Colombia?

Se hace todo lo contrario respecto a estos dos ejemplos mundiales. Desincentivan al ferrocarril como política pública, no buscan alternativas hacia la competitividad que permita conectar las regiones colombianas (Pacífico con el Atlántico y centro). Insisto que, si el país quiere desenterrar el carbón con precios bajos en un futuro muy cercano “tal vez meses” y ser resiliente frente a los mercados, competidores y el colapso climático, le urge primero desarrollar investigación-desarrollo y de ahí conectarse con el Pacífico (el lugar más cercano a las economías emergentes) a través del mejor mecanismo de transporte, el ferrocarril. Además se deben crear clúster de minería, hoy es un pilar fundamental a partir del 2016 en el Global Innovation Index (GII). Donde las economías clasificadas con los 100 mejores clúster del mundo son las más innovadoras. Es claro que, Colombia no hace parte de este selecto grupo, según el GII 2021. Suiza (1)  es la economía número uno más innovadora del orbe, Suecia (2) y los Estados Unidos (3) de 132 economías. En América Latina y el Caribe, Chile el más innovador (53), seguido de México (55) y Costa Rica (56). Colombia ocupa el puesto 67. Fuente: https://www.globalinnovationindex.org/Home.

Finalmente, los minerales en Colombia no se han conectado con el conocimiento para impulsar clúster mineros que accionen el acelerador de la manufactura. Sin ella, nunca habrá desarrollo imparable. Ferrocarril, mineral, clúster y manufactura, es lo que realmente necesita el país en cada uno de sus territorios para activar todos los sectores económicos. Y eso no se logra haciendo más de lo mismo un poco mejor, urge crear empleos que impulsen el desarrollo tecnológico a la vanguardia de las necesidades y retos que día a día se les presenta a la humanidad.

Autor:

Juan Daniel Angulo Argote

Director de Innovación en Ecosistemas y Energía del Instituto Sustenable (Canadá)

MSc en Minería, Especialista en Evaluación Geoestadística de Yacimientos (Universidad de Chile)-Ing. Geólogo (UPTC)

Con más de 20 años de experiencia en la industria minera y los recursos naturales

Columnista en políticas públicas aplicada a los recursos naturales en varios medios nacionales. Autor del Libro “Caracterización Geoestadística y Geológica en Lateritas Niquelíferas (Caso Particular)”. Cuatro obras inéditas registradas en la Dirección Nacional de Derecho de Autor (Ministerio del Interior)

Consultor, docente de posgrado e Instructor y Facilitador Internacional en Resolución de Conflictos y Gestión de las Partes Interesadas en los Recursos Naturales

E-mail: [email protected]

Twitter:@jdangulo26

 

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