Minería sin escape

Publicado el JD Angulo Argote

Convalidación y contratación, oportunidades pérdidas

En julio del presente año se firma el contrato minero No GGC-429-2019, con la unidad Ministerio de Minas y Energía-Grupo de Gestión Contractual. Para sorpresa ¿cuál sorpresa?. Más de lo mismo, de la mermelada a la melaza. El objeto del presente contrato minero es: prestar sus servicios profesionales para planear, coordinar y ejecutar las acciones que permitan construir la solución estructural con el objetivo de aumentar la viabilidad y sostenibilidad de la pequeña minería…

En un apartado se menciona que no existe funcionario disponible con el perfil exigido, ¡que descaro! ¿y es que no somos un país minero?. Leer: https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mineria-sin-escape/colombia-no-logra-pais-minero. El perfil profesional de la persona contratada es: profesional en ingeniería química sin posgrado. Aclaro, no tengo nada contra los profesionales de otras ramas. Si cumple con la formación a nivel de pregrado y posgrado en el área minera, además si tiene la experiencia en el sector minero energético (en lo público y privado, a este último le dan muy poca relevancia), son bienvenidos. “Zapatero a sus zapatos”.

La gran pregunta, ¿no existen profesionales de minería en Colombia, con ese perfil?. Todo esto es la fiel radiografía que vive Colombia con el capitalismo de compadrazgo, el sector minero energético no es ajeno a dicha situación.

Hace más de 30 años el Estado no ha sido capaz de adicionar un proyecto de gran minería sustentable. Demostrando esa incapacidad de manera burda y absurda. Con razón, la desigualdad genera ineficiencia, lo extraño  es que suceda en instituciones del Estado que tienen todas las prebendas para transformar el sector. Leer: http://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mineria-sin-escape/momentum-minero-colombia-minuto-repensar.

Por otra parte, para seguir creciendo y tener mayor perfil profesional, logré estudiar y graduarme académicamente en la Universidad de Chile, la mejor de Latinoamerica (la No 38 del orbe en el área de minería, leer: http://www.mch.cl/2019/07/31/ranking-shangai-2019-ingenieria-de-minas-de-la-u-de-chile-lidera-nuevamente-el-area/#). De regreso a Colombia comienza el calvario. Lo que realice en Santiago de Chile en 2 meses (convalidar el título de pregrado), aquí les cuento.

Colombia sigue demostrando que es un país sin garantías, segundo tras segundo cierran la oportunidad de generar trabajos dignos (hoy las empresas mineras no desarrollan manufactura a las materias primas, el gran gestor para impulsar los servicios de profesionales de alta especialidad), que esperanzas para las generaciones venideras. Lo expreso por la situación actual que vivimos muchos profesionales que estudiamos en el exterior, y nos encontramos con un proceso de convalidación a la deriva. Llevo más de 15 meses a la espera de convalidar el título “Magíster en Minería”, y aún, el Ministerio de Educación no me ha resuelto nada. Donde se ha violado el derecho al trabajo, a la tranquilidad de no poder recoger los frutos de tanto esfuerzo, por culpa de instituciones económicas ineficientes. Cada vez que me comunico con un funcionario de la materia en convalidaciones, me responde: hay muchas solicitudes represadas, y por la migración del hermano país de Venezuela no ha sido posible. Aclaro, jamás señalo y culpo aquel que quiera llegar al país a dar su conocimiento. ¿Dónde están los derechos de los colombianos?, ni eso tenemos. Definitivamente somos un país sin pies ni cabeza.

Colombia perdió el rumbo de la administración pública sobre sus recursos naturales desde el año 1996, donde solo el PIB crece alrededor del 2%, y la productividad decrece 1.3% anual ¡qué vergüenza!. Por otro lado, es normal escuchar a la sociedad obtusa colombiana decir: existen otros peores que nosotros, dice el adagio popular “mal de muchos consuelo de tontos”. Colombia con tanta riqueza, y aún no fortalece una de tantas ventajas comparativas que tiene, si la están pensando ¿cuál es?.

Estamos en el minuto indicado de crear una empresa minera estatal (EcoMin, Empresa colombiana de Minería). Los dirigentes solo saben vender, y regalar los recursos naturales, “modelo económico feudal-rentista, la ley del mínimo esfuerzo”. Se acordaran que en 30 años seguimos hablando de los mismos temas, sin la adicción de un proyecto minero energético de gran impacto social, tecnológico y sustentable para la sociedad. Los proyectos que se avecinan llegan hacer más de lo mismo ¿cuál proyecto minero energético va transformar la materia prima en producto final?. Así no se construye país, olvídenlo! seguiremos con el nicho de las exportaciones de bienes (cero crecimiento vertical), anulando la posibilidad de actuar diferente con la exportación de servicios especializados. ¿Existe una empresa consultora colombiana de prestigio internacional en el sector minero energético?.

El Estado no condiciona a las empresas a hacer reingeniería, al repensar para salir de la trampa que nos siguen condenando nuestros gobiernos, la del ingreso medio. Sigan soñando y esperando que la solución de crecer y transformar la economía es la inversión extranjera directa (IED), sino se condiciona con un Royalty Diferenciado (ellos jamás van a procesar e industrializar nuestros recursos naturales, y se quedaran en lo primitivo), llevan décadas de inversiones y ¿cuáles han sido los resultados sustentables para Colombia?. Tenemos que crear y fortalecer nuestras ventajas comparativas “los recursos naturales”, para impulsar el conocimiento, como principal eslabón del crecimiento de la sociedad.

A los dirigentes les pido que dejen de seguir haciendo el ridículo cada vez que salen del país. Y más bien ocúpense de las necesidades del pueblo colombiano. Usen la cabeza para generar bienestar para todos, “o les queda grande administrar tanta riqueza”, es el momento preciso de procesar todos nuestros recursos naturales, recuerden que son temporales “se agotan”.

Finalmente, se entiende que ser humanitario con el hermano país de Venezuela  solo se hace para compensar el interés de los empresarios en tener mayor mano de obra con salarios de hambre (la inversión por trabajador en Colombia, es la misma de los años 80, los asiáticos invierten en sus empleados 5 hasta 12 veces más que nosotros). Colombia no debe perder su perspectiva económica. Muchos anhelamos oportunidades transparentes en los concursos de contratación, y solicitamos un férreo control, eficiencia y cumplimiento del Estado, sobre la institución económica que convalida los títulos de pregrado y posgrado realizados en el exterior por parte de los colombianos

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