El rincón de JJ

Publicado el Jhon Jaime Osorio

Giro 2020 – Día 5: Filippo ganó como gigante en la Sila

«Los gigantes de la Sila» son unos pinos enormes que conforman un parque nacional y reserva natural en el sur de Italia. La mayoría fuero sembrados hace 300 años, miden entre 45 y 60 metros de alto y alcanzan diámetros de 2 metros. Sila es el nombre de la meseta montañosa en la que los romanos tomaban la madera para realizar sus barcos y los reyes medievales para construir sus muebles de lujo.  Entre las neblinas de estas montañas, donde los pinos hoy son protegidos, apareció un titán de 1,93 de estatura para reclamar la victoria en la etapa número 5 del Giro de Italia.

La carrera italiana terminó ayer su periplo en la isla de Sicilia. Hoy celebró su llegada al continente con la primera de las 8 etapas que tiene la edición de este año por encima de los 200 kilómetros de recorrido. Día largo y difícil. No tenía un solo metro plano. Tampoco tenía más de 10 kilómetros secos. Una llovizna pertinaz incomodó en casi todo el recorrido. Los 225 kilómetros entre Mileto y Camigliatello Silano estaban agrietados como la corteza de los pinos que allí habitan, y tenían muchas subidas sin clasificar, y rotuló solo dos como de tercera categoría y una de primera. Este último, en el Valico de Montescuro tenía 24 kilómetros de para arriba y un descenso muy técnico de 11 hacia la meta, entre los bosques de pino del sector.

La fuga del día se demoró en armarse, pero en ella se embarcó el vencedor de la fracción. Tras varios intentos, en una de las múltiples subidas, después de 52 kilómetros de haberse bajado la bandera, el colectivo que saltó hasta la meta fue de ocho, de los que solo llegó uno, justamente el campeón mundial de contrarreloj, Filippo Ganna, que sumó su segunda victoria en cinco días, después de ganar la crono de apertura y ser líder durante dos jornadas.

En el camino sembrado de coníferas hacia el último premio de montaña  del día hubo selección en los dos grupos. El de punta perdió en su orden al colombiano  Jhonatan Restrepo, al noruego Karl Frederik Hagen, a los italianos Valerio Conti, Salvatore Puccio y Edoardo Zardini, al esloveno Jan Tratnik y finalmente al español Héctor Carretero.  Este último se quedó después de que habían llegado a la punta el belga Thomas de Gendt y el colombiano Einner Rubio, que acompañaron unos kilómetros a Filippo Ganna, hasta que éste decidió seguir en solitario. En el grupo principal, la selección fue natural, no hubo ataques. El único del top 10 que defeccionó fue el ecuatoriano Jhonatan Caicedo, que cedió 16 minutos.

Ganna  mide 1,93 metros y pesa 82 kilos. Es un gigante. Hace un poco más de una semana en Imola se convirtió en el mejor hombre al cronómetro del mundo. Hoy mostró que como escalador no lo hace nada mal.  Los últimos 20 kilómetros de la etapa los hizo en solitario, una especie de «cronoescalada» y «cronodescenso» en un terreno oscuro, difícil, húmedo y lleno de curvas.  A sus 24 años de edad, y apenas con 5 etapas disputadas en una grande, de las que ha ganado 2, ya puede contar que ha vestido todas las camisetas del Giro. Hoy reclamó la camiseta azul de líder de la montaña. Ya había vestido  la rosa de la clasificación general, la ciclamino de la de puntos y la blanca de mejor joven.

Ganna consiguió la victoria de la etapa. Mientras cruzaba la raya, escuchó la de fondo lo que Montgomery llamó la música más dulce, «la de viento sonando en las copas de los pinos al atardecer».  Detrás de él, entró el grupo principal con 22 hombres. En la meta, el líder de la clasificación Joao Almeida arañó 4 segundos de bonificación con el tercer lugar en el orden de llegada. El portugués se ve firme, como los árboles de la región, que hoy están protegidos y conservados como un verdadero tesoro.  Mañana, la etapa número 6 irá de Castrovillari a Matera, serán 188 kilómetros de terrero ondulado dentro del Parque Nacional del Pollino, todavía al sur.

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