Publicado el Albeiro Montoya Guiral

Un caballo prestado para leer

La profesora había sacrificado sus tardes de descanso para tomar un caballo prestado e irnos a visitar, día tras día, hasta que yo aprendiera a leer y a escribir. Hay una pregunta que durante varios años me ha angustiado. Cuando llegó a mí apenas me asombró, pero el tiempo la ha ido alimentando... Ver post completo.