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Publicado el Diego Leandro Marín Ossa

¿Hacia dónde van los medios y las TIC en Colombia? (I)

Volver al pasado con otra piel

El proyecto de la Ley 152 del 2018 radicado en el Congreso por la Ministra de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, doctora Sylvia Constaín, puso en el debate público el futuro de los medios y las TIC en nuestro país a raíz de varios hechos ocurridos la semana pasada.

Para el gobierno el proyecto permite la modernización del sector y democratiza el acceso gracias a que se genera mayor cobertura en el contexto de una realidad global: la convergencia.

Pero al leer el proyecto y contrastarlo con el pasado de la Tv en Colombia y con la manera como otros países enfrentan esta transformación mediática y tecnológica, nos damos cuenta que lo que desea el gobierno y sus aliados estratégicos: Caracol y RCN; Claro, Movistar y Directv; Google, Netflix, Amazon y Facebook como ya se ha dicho, es el control absoluto del negocio y de la regulación de licencias y contenidos, en detrimento de la autonomía de los entes de regulación, de los contenidos con enfoques narrativos y puntos de vista diversos, y condena a la televisión pública abierta a su desaparición.

Con la ley todo el poder se concentra en el presidente de turno como ocurrió en la época del Frente Nacional, período en el que los mandatarios se alinearon al bloque Occidental Capitalista de la Guerra Fría, y se produjo una televisión y una radio pública utilizada de manera instrumental para generar contenidos que poco o nada hablaban de las regiones, de la diversidad cultural, y mucho menos daban estatus a los aspectos más populares de una cultura plural hecha por “puros criollos”.

Aquellas eran una Tv y una radio para promover los objetivos de la Alianza para el Progreso y contener el avance del Comunismo y en eso se quedaron hasta la llegada de la actual Señal Colombia, la Radio Nacional de Colombia, los canales regionales y en general el Sistema de Medios Públicos, que dieron una perspectiva multicultural a las miradas y a las voces que existen en nuestro país.

La tv pública abierta se defiende

En el caso de la televisión pública abierta causa rechazo por parte de algunos comunicadores y algunas organizaciones mediáticas la carencia de un debate amplio, pues si este se hubiera realizado no habrían tantas voces solicitando el retiro del proyecto de ley y una discusión incluyente, como lo han hecho los parlamentarios del Partido Verde (Antanas Mockus por ejemplo), periodistas como María Paulina Baena (La Pulla), realizadores como Santiago Rivas (Los Puros Criollos) y académicos como Omar Rincón (070).

Y mayor desconfianza se generó cuando un día después de publicarse La Pulla con las críticas de Santiago Rivas al proyecto de ley, saliera del aire el programa Los Puros Criollos y el director de la RTVC, Juan Pablo Bieri, se viera en aprietos en las redes sociales para justificar su decisión ante la cantidad de mensajes que argumentan la censura del ente gubernamental.

Para nadie es un secreto que los medios se enfrentan a una mutación profunda a escala global, debido a la llamada convergencia digital, y en este proceso se transforman muchas cosas: cambia la manera de producción, circulación y recepción de contenidos; cambia la manera de vender y de comprar contenidos; cambia la manera como se interactúa con los medios y las TIC; cambia la organización mediática y cambiarán los medios como son ahora y como los conocimos en el pasado.

Lo que no cambia es la sed de poder de las corporaciones mediáticas que quieren un mercado que les da dividendos jugosos, y si eso implica pasar por alto los derechos y libertades lo van a hacer a menos que los ciudadanos los contengamos.

¿Se debe garantizar la libertad de empresa para mejorar la infraestructura de telecomunicaciones que permita reducir la brecha digital?, desde luego que si, es necesario la inversión de capital privado, pero también es importante proteger los medios públicos de carácter abierto, con recursos y autonomía suficientes para que la televisión y la radio sigan siendo un derecho, no solo la voz oficial del gobierno que ya cuenta con el Canal Institucional para hacer propaganda oficial.

También es importante que paralelo a esto se generen procesos de Alfabetización Mediática e Informacional con toda la población. Es preciso educar a las audiencias como lo recomienda la UNESCO.

Para nadie es un secreto que Los Puros Criollos como otra cantidad de programas producidos en Señal Colombia y en los canales regionales, han sido galardonados en los Premios India Catalina desde hace años, frente a la televisión privada de Caracol y RCN, cuya penetración en los hogares colombianos se ha visto afectada debido a su falta de credibilidad creciente en lo que respecta a líderes de opinión, noticieros y tratamiento de los problemas que a diario impactan a la gente en nuestro país.

A esto se suma una serie de situaciones preocupantes para los medios de comunicación como instituciones de la democracia que se encuentran en riesgo permanente: el rating de Noticias RCN ha llegado a cifras preocupantes lo que aún no los hace reaccionar; los ataques del Fiscal General de la Nación a Noticas UNO y a algunos periodistas de la Revista Semana que han denunciado su falta de imparcialidad en el manejo de varias investigaciones; la campaña en redes sociales que invita a cancelar los productos financieros de los bancos del Grupo AVAL; los tuits errados de la Vicepresidenta, primero solicitando a la Fiscalía que se investigue a quienes promueven el boicot contra AVAL, y segundo dando una fake news sobre la presunta muerte del expresidente Belisario Betancur (q.e.p.d.) un día antes de fallecer; la filtración del video de Petro como cortina de humo en el debate que le hicieron al Fiscal; el escándalo mediático que llevó a Vicente Torrijos a declinar su aspiración a la dirección del Centro Nacional de Memoria Histórica y el tímido respaldo del Presidente Duque a sus subalternos en medio del rechazo , hace de la ley 152 otro intento fallido de la ultraderecha por conquistar el poder absoluto y el sueño uribista del Estado de Opinión (que también es el sueño chavista), en el que las audiencias manipuladas respaldan las decisiones, puestas en la escena de la democracia audiovisual por un caudillo paternalista y déspota que en este momento manda a la saga del Presidente.

Lo mejor para todos Ministra Constaín es retirar el proyecto de la Ley 152 y discutirlo de manera amplia, incluso con quienes hoy en día hacen parte de manera directa e indirecta del Sistema de Medios Públicos RTVC lo que incluye los canales regionales, y adelantar procesos de educación de las audiencias a la par que se implementan estrategias de cobertura, el Ministerio tiene experiencia y reconocimiento internacional en este sentido, y programas y proyectos que se deben fortalecer y ampliar como Computadores para Educar, En TIC confío y Vive Digital entre otros, pero de la mano de las Universidades, COLCIENCIAS y los Ministerios de Educación y Cultura.

Las ciudadanías que son invisibles se hacen visuales, así que el gobierno además tiene la oportunidad de incluir a las regiones y a las emisoras y canales comunitarios en este proceso, para democratizar el bien público del que somos privilegiados: el espectro electromagnético.

Nota: Agradezco sus comentarios respetuosos y argumentados. 

Bogotá, 8 de diciembre de 2018.

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