El Peatón

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El exilio de la belleza

La poesía se viste de campesino, de cerrajero, de padre o madre de familia. Las palabras empiezan a ser humanas: se pueden tocar, oler, poner en la mesa, desear y desvestir como un cuerpo que espera, tembloroso, la noche.Desde el instante en que un ser humano escoja la poesía como la ética... Ver post completo.

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Nadie sabe para quién escribe

Relato: un joven editor se encuentra con los manuscritos de su amigo muerto y se pregunta por su propia escritura, por la vida en función de la palabra, por el fracaso.Acaso habrá alguien que sepa para quién escribe. Las palabras, puestas en un papel, nos dejan de pertenecer. Uno no es dueño... Ver post completo.

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Carta de renuncia al fanatismo futbolero

Como parte del equipo de los cojos de espíritu, renuncio como hincha de la Selección Colombia, entrego la camiseta de mi fanatismo futbolero, no puedo cargar más el peso de la incoherencia.Hace algún tiempo quería escribir una defensa apasionada del fútbol al encontrarme, de súbito, como... Ver post completo.

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No hieren las utopías

joan-miro-tristan-tzara-blog-el-peatonAlgunas ideas sobre autogestión, sobre la necesidad de que no haya caudillos en la cultura, a la luz de las vicisitudes que acarrea editar literatura en Internet, y la importante labor de las editoriales artesanales en nuestro país.   Es bella esta consigna del Primer manifiesto nadaísta de Gonzalo... Ver post completo.

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Silencio

No vengo a hablarles de las edificaciones que con palabras echamos abajo, de los pechos que atravesamos con las espinas de nuestros mejores vocablos. No vengo a hablarles de los gritos que en la montaña donde nací se escuchaban noche a noche, en la atmósfera de humo de leña verde, arrullo de palomas,... Ver post completo.

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La lluvia nos trae a los muertos

Hay un hombre a quien amo. Lo estoy recordando, ahora, a cuatrocientos kilómetros de donde, seguro, debe estar dormido. A cuatrocientos kilómetros de casa y a una fracción de eternidad de la niñez. Una tarde sepia en que recolectábamos café, la lluvia cayó de súbito entristeciendo a los perros... Ver post completo.

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“No vivimos la vida: sucedemos en ella”

En 1994 llega Alberto Rodríguez Tosca a Colombia, donde viviría, y amaría, hasta cuando su natal Cuba lo reclamara para que volviera a ser una flor de su tierra. Aún en ese momento, el poeta era extranjero, exiliado en sí mismo como se sintió en la gélida Bogotá en los largos 20 años en que... Ver post completo.

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Una oración por el mal

Hace 150 años murió Baudelaire y tal vez sea el poeta cuyo nombre vaya a invocar todos los días de mi corta vida. El único dios al que me voy a encomendar en las noches que destilen angustia y cuyas Letanías a Satán vaya a murmurar en tiempos como estos en que tanto suena en Colombia la abominable... Ver post completo.

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Digresión sobre Medellín

El único recuerdo que tenía del Ángelus se remontaba a mi pueblo. Las campanas de Las Victorias, combinadas con la infalible sirena de bomberos, nos aturdían día tras día, cuando las agujas del reloj eran un índice que acusaba al sol. Pero esas campanas para mí tocaban a muerto, a ausencia.... Ver post completo.

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Mujer a través de la mañana

Ahí está la profesora. Las malas lenguas decían que su costumbre de llevar una pequeña flor de cañagria en el cabello era algo subversivo; sin importarnos lo que esto pueda inspirar quisimos que también la llevara en su velorio, para recordarla contenta, tal como aparecía sonriendo todas las... Ver post completo.