El Peatón

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Mujer a través de la mañana

Ahí está la profesora. Las malas lenguas decían que su costumbre de llevar una pequeña flor de cañagria en el cabello era algo subversivo; sin importarnos lo que esto pueda inspirar quisimos que también la llevara en su velorio, para recordarla contenta, tal como aparecía sonriendo todas las... Ver post completo.

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El aprendiz de tahúr

Yo de pequeño, en vez de cazar pájaros, construía jaulas para cazar nubes. Trejos Reyes Mi primer acercamiento a la poesía se debió a una desaparición. Nuestra niñez estuvo rodeada de palomas hambrientas y de perros flacos. De vez en cuando recibíamos la visita de un tío materno cuya profesión... Ver post completo.

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Caminar es ya tener una casa

 Caminar es ya tener una casa Escribir es ya tener una casa. Robinson Quintero Ossa. Por la ancha carretera entre los bosques enanos, para recordar a Rimbaud, son muchos los poetas que han discurrido sin un destino y, en ese no saber a dónde ir, han encontrado la verdadera razón, o impulso,... Ver post completo.

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Memorias de La Habana: quedarse en las cosas

El deseo de visitar La Habana se había acendrado en mí desde la primera lectura de Lezama. «La mar violeta añora el nacimiento de los dioses, / ya que nacer es aquí una fiesta innombrable». Estas palabras del poeta en su Noche insular: jardines invisibles, me sonaban en mi temprana juventud,... Ver post completo.

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Maneras de despedirse

No sé de qué manera ustedes estén planeando su suicidio. Solo recuerden innovar y tener en cuenta la vasta antología de suicidas que tiene la literatura. En Colombia, por ejemplo, un país donde quienquiera puede postularse al premio de mártir, o recibirlo sin estar postulado, resalta el caso... Ver post completo.

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Plegaria para Delfina

Delfina, han pasado casi once años desde que la poesía te perdió y apenas, hasta ahora, me llega desde Argentina tu libro Tiempo efímero, titulado con tanto acierto y dolor.  Puedo imaginar bien el accidente, he visto también venir de frente un camión desbocado, he estado inconsciente por minutos... Ver post completo.

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Todo lo amorosamente imperturbable

La primera edición de Guitarra negra, de Luis Alberto Spinetta, apareció en Buenos Aires en 1978, a cargo de Ediciones Tres Tiempos. Sería el único libro del músico argentino y la potencia imaginativa de sus poemas no iba a distar mucho de las letras de sus canciones, ni se iba a alejar tampoco... Ver post completo.

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Mark Strand y las aguas de la infancia

Emprender el viaje a la infancia es tomar un camino a la incertidumbre. En este descenso, imaginado a la manera de Orfeo o de Altazor, podríamos poner lo vivido en contraposición de lo soñado, y ya no sabríamos a cuál de estas dos esferas pertenecen los recuerdos. Ya no sabríamos quiénes son... Ver post completo.