Conspirando por un mundo mejor

Publicado el Yolima Vargas Garzón @yoligrilla

Después de dos años, las compensaciones por pérdida de biodiversidad

El pasado martes 28 de julio el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible -MADS- sacó a consulta la actualización del Manual de Compensaciones por pérdida de biodiversidad (consúltelo aquí).

Manual de compensaciones página 23. Área a compensar = Área impactada x Factor de compensación
Manual de compensaciones página 23. Área a compensar = Área impactada x Factor de compensación

Después de dos años de que se hiciera pública la primera versión del manual, las principales críticas aún siguen vigentes (Ver: Organismos privados, autores de la política colombiana de “compensación por pérdida de biodiversidad“). Era algo esperado, pues no será hasta que Colombia opte por una visión incluyente y propia de la naturaleza, que las políticas públicas ambientales empiecen a privilegiar a la gente y su territorio, sobre las empresas solicitantes de licencias ambientales.

Del análisis del documento actualizado hay cuatro puntos que vale la pena recordar, nombrar y enfatizar. Si bien es probable que no sean tenidos en cuenta por ser contrarios a la política implementada por el ministro de ambiente Gabriel Vallejo, al menos ampliarán y enriquecerán el debate.

1. La principal crítica a esta política, es que fue concebida por agentes externos y después impuesta por el MADS. El diseño inicial del “Manual para la asignación de compensaciones por pérdida de biodiversidad” estuvo a cargo de la WWF, TNC y CI, y luego actualizado por la GIZ, todas las anteriores organizaciones privadas de carácter transnacional. Para el diseño de esta importante política se prescindió  del conocimiento acumulado a lo largo de siglos por al gremio científico y académico nacional, muchos de ellos expertos con reconocimiento internacional en biodiversidad, sistemática y ecología de ecosistemas tropicales de Colombia;  las instituciones científicas y académicas del país terminaron relegadas a la mera consulta. (Pp 3)

2. Para los análisis preliminares, el manual de compensación propone el uso de Tremarctos Colombia 3.0, un sistema de alertas tempranas que evalúa de manera preliminar los impactos sobre la biodiversidad que producen obras de infraestructura, esta herramienta privada fue desarrollada por Conservación Internacional y su valor está más en la realización de ejercicios pedagógicos que como referencia rigurosa de consulta, pues excluye información de los inventarios de flora y fauna, con siglos de historia y que son patrimonio del país. De manera extraña, se prefirió pagar por esta herramienta, que acudir al SiB Colombia, un portal Web público y de acceso libre, producto de un exitoso ejercicio de gestión de conocimiento y trabajo interdisciplinar e interinstitucional del país, que ofrece información precisa sobre la biodiversidad de Colombia, basada en aportes, datos y colecciones de flora y fauna, producto de años de investigación y trabajo académico de universidades e institutos del país. (Pp 6)

SiB Colombia

3. No toda el área de impacto de un proyecto es tenida en cuenta para calcular el área de compensación. Primero se hace un recorte de acuerdo a los impactos a ser evitados, mitigados, corregidos o sustituidos (Pp 9). Aunque el manual ofrece una receta para determinarlo, la pregunta es si con la modificación a licencias ambientales que las convirtió en exprés, alcanzará el tiempo para hacer análisis rigurosos, en especial tratando un tema tan delicado como la destrucción de hábitats, principal factor de deforestación, amenaza a los ecosistemas, y pérdida de especies de flora y fauna del país (Bello et al., 2014, p. 15). ¿Cuál es la garantía entonces de que no se subestime el área que en efecto debería ser compensada?

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4. El manual propone como medida de “compensación”,  que el solicitante de la Licencia deba conservar un “área ecológicamente equivalente” a la afectada, es decir un área igual o mayor a la determinada después de establecer el “impacto residual”  (Pp 12 -23). Pero como se explicó en el punto dos, esta área no siempre corresponderá al total del área afectada, sino a aquella que no pueda ser evitada, minimizada o corregida.  Al final el sistema de compensaciones deja muchas preguntas y varias preocupaciones:

  • El sinsabor más notable es la fecha de vencimiento con la que viene el plan de protección: de “al menos la vida útil del proyecto”.
  • La fórmula para calcular las compensaciones contempla la posibilidad de hacer proyectos en donde hay ecosistemas  bien conservados y en peligro como: páramos, bosques subandinos o bosque seco, ¿quiere decir esto que gracias al manual de compensaciones la Agencia Nacional de Licencias Ambientales empezará a aprobar todos los proyectos que soliciten licencia para destruir ecosistemas en alto estado de conservación?

    Ecosistemas especiales: Manual de compensaciones Pp 25
    Ecosistemas especiales: Manual de compensaciones Pp 25
  • ¿Desaparece así la posibilidad de decirle NO a un proyecto y negar licencias ambientales cuando los proyectos son nocivos para el bienestar del planeta, del país, de los territorios, el ambiente y la gente?
  • ¿Cuál es el límite de áreas en alto estado de conservación destinadas a su destrucción? La fórmula para calcular el factor de compensación es infinita, nunca arroja un valor que indique la imposibilidad de que el impacto de un proyecto pueda ser compensado.
  • El balance final no arroja ninguna compensación, pues se pierden ecosistemas irreemplazables a cambio de proteger a medias un área que ya estaba conservada. Sería una compensación real si se planeara la restauración de un ecosistema equivalente, lo cuál en términos biológicos es imposible.

 

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