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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Tue, 14 Apr 2026 23:46:05 +0000</lastBuildDate>
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	<title>Blogs de uribismo | Blogs El Espectador</title>
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        <title>¿En el uribismo se avergüenzan de su expresidente Iván Duque?</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/en-el-uribismo-se-averguenzan-de-su-expresidente-ivan-duque/</link>
        <description><![CDATA[<p>Sorprende que en la campaña del Centro Democrático no se mencione el nombre de Iván Duque. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>En la campaña del Centro Democrático hay un hecho que me llama la atención: hablan y escriben las 24 horas sobre los ocho años de Álvaro Uribe Vélez y sobre las maravillas que, según ellos, ha hecho desde el día en que nació, pero nada dicen ni mencionan sobre Iván Duque, quien fue presidente avalado e impulsado por ellos.</p>



<p>Critican a Juan Manuel Santos y de inmediato pasan a criticar a Gustavo Petro. Al parecer, se olvidaron de que entre Petro y Santos estuvo Duque; es decir, el propio Centro Democrático.</p>



<p>¿Así de malo fue el gobierno Duque que hasta sus mismos promotores quisieran borrarlo de los libros de historia y de la memoria de los colombianos?</p>



<p>Sorprende que la candidata Paloma Valencia no hable ni mencione nada relacionado con el período de Iván Duque, al que tuvo que defender desde su curul en el Senado de la República no sé si obligada por las circunstancias, porque al final no se le veía muy contenta con los resultados de la gestión del entonces mandatario.</p>



<p>Sorprende, además, que su fórmula vicepresidencial, Juan Daniel Oviedo, tampoco mencione al gobierno que lo hizo visible al nombrarlo director del DANE.</p>



<p>Sorprende también que ninguno de los miembros de la bancada de Cámara y Senado del Centro Democrático, tanto electos como en ejercicio, lo mencionen.</p>



<p>¿Será que se avergüenzan de Iván Duque? ¿Reconocen que su mala gestión contribuyó a que hoy el presidente sea Gustavo Petro? ¿O será, más bien, que evitan que se les recuerden episodios incómodos como el caso del Ñeñe Hernández, el escándalo de Centros Poblados, lo mismo que el de las Marionetas; la operación militar en Puerto Leguízamo (Putumayo) que provocó la muerte de un grupo de campesinos; &nbsp;la reforma tributaria que detonó un estallido social, o el crecimiento territorial del ELN y de las disidencias de las Farc?</p>



<p>¿Es acaso Iván Duque un discípulo del que todos en el Centro Democrático prefieren no hablar, al punto de omitirlo del inventario de los supuestos logros uribistas?</p>



<p>Negar a los amigos cuando ya no conviene recordarlos es algo común en política. Algo similar ocurrió, según la tradición bíblica, cuando Pedro negó a Jesús para evitar problemas. Solo que, en este caso, no hay gallos que canten ni lágrimas que rediman: aquí lo que hay es un silencio cuidadosamente calculado porque, al parecer, en política hay gobiernos que se celebran, otros que se critican… y algunos que, con suficiente disciplina, simplemente se hacen desaparecer. </p>



<p>Iván Duque no fue presidente: fue, al parecer, un “error de imprenta” en la historia reciente que algunos preferirían corregir con corrector líquido… aunque la mancha, curiosamente, siga viéndose.</p>



<p><strong><a href="https://www.elespectador.com/bogota/opinion-alcalde-galan-el-relato-les-esta-matando-el-dato/">Nota recomendada: Alcalde Galán, el relato les está matando el dato</a></strong></p>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Sevillano</author>
                    <category>Óscar Sevillano</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127697</guid>
        <pubDate>Mon, 06 Apr 2026 21:29:28 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[¿En el uribismo se avergüenzan de su expresidente Iván Duque?]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Sevillano</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>“Lázaro, levántate y anda” (Miguel Uribe Turbay resucitó en las encuestas)</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/lazaro-levantate-y-anda-miguel-uribe-turbay-resucito-en-las-encuestas/</link>
        <description><![CDATA[<p>No hay que fingir sorpresa: el ruido mediático puso al joven político bogotano a liderar las encuestas, a pesar de que el pronóstico sobre su salud es reservado tras al atentado del 7 de junio. Vicky Dávila está de segundas y en descenso. No ve uno al presidente Petro afanado por ungir candidatos.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p></p>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Imagen tomada de la cuenta oficial de Miguel Uribe Turbay en la red social X.</em></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-4d3b7b893866454c52c8cd1f7f7b58af"><em><strong>&#8220;Logre que otros trabajen por usted. Pero no deje nunca de llevarse los laureles&#8221;</strong></em>, aconseja la séptima ley de <em>Las 48 leyes del poder</em>, libro inspirado en <em>El Príncipe</em>, de Nicolás Maquiavelo. </p>



<p>Encuestas no son votos y el camino será largo y <em>culebrero</em> de aquí a elecciones, el 31 de mayo del 2026. </p>



<p>Se estaban demorando los encuestadores. Creo que lo pensaron mucho antes de atreverse a preguntarle a la gente por sus favoritos en la carrera presidencial, teniendo en cuenta que apenas se cumplió un mes del intento de asesinato contra Miguel Uribe Turbay durante un mitin en Bogotá, que hoy lo tiene en la <em>pool position </em>liderando la intención de voto según las firmas Guarumo y EcoAnalítica.</p>



<p>Se ha resuelto así uno de los grandes enigmas políticos del año: qué pasará con el Centro Democrático si su <em>sensei</em>, el expresidente Álvaro Uribe Vélez, es condenado por tres delitos&nbsp;ligados a presuntos hechos de manipulación de testigos,&nbsp;como lo solicitó la Fiscalía ante el Juzgado 44 Penal de Bogotá.&nbsp;&nbsp;</p>



<p>Ya no importará la (posible) condena, porque ya uno de sus pupilos tomó la delantera sin mover un dedo. Titula Valora Analitik: “Miguel Uribe lidera por primera vez encuesta presidencial para 2026, le siguen Vicky Dávila y Gustavo Bolívar”. Solo resta esperar con paciencia a que se recupere y levante de la camilla de la clínica Santa Fe y se ponga al frente de su candidatura. También es posible que siga creciendo en las encuestas sin que tal cosa ocurra por ahora.</p>



<p>Ustedes me corregirán, pero creo que es la primera vez que un candidato convaleciente —y en cuidados intensivos hasta dónde informan los medios— obtiene el favoritismo sin estar en campaña. La prensa colombiana ha hecho un buen trabajo poniéndolo de día y de noche en la primera plana, ¡qué mejor campaña que esa! Dice un amigo con jocosidad: <em>“Como los aguacates, lo madurarán a punta de periódico”.</em></p>



<p>Según la nueva medición, Miguel Uribe Turbay alcanza un 13,7 % de respaldo. Era de esperar que el efecto mediático de esta cobertura periodística positiva, pues recordemos que antes del atentado apenas tenía 4,4% de favoritismo, empatado con María Fernanda Cabal, según otro sondeo de mayo de 2025.  “Los del Centro Democrático no despegan”, resumió entonces <em><a href="https://www.lasillavacia.com/silla-nacional/asi-van-los-candidatos-presidenciales-en-las-encuestas/">La Silla Vacía</a></em>. Bueno, ya uno de los suyos despegó, con lo cual queda demostrado que los milagros sí existen. </p>



<p>En marzo, sobre otra encuesta <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/la-izquierda-colombiana-necesita-un-o-una-outsider-para-ganar-en-2026/">escribí lo siguiente</a>: “Con Dávila y Bolívar en el partidor, la encuesta de Guarumo parece más bien una trampa bien diseñada para que Bolívar y el propio presidente se crean el cuento de que el libretista tiene algún chance, cuando los votos que obtuvo para la alcaldía de Bogotá (571.591), apenas lo situaron en el tercer lugar, perdiendo frente a Carlos Fernando Galán (casi triplicó con 1.497.596 votos) y frente a Juan Daniel Oviedo, que obtuvo 614.233 votos”.</p>



<p>Ese párrafo está vigente, solo que ahora el partidor lo encabeza el nieto del expresidente Julio César Turbay Ayala, quien en algún momento tendrá que levantarse como Lázaro para ir por sus votos. Y tendrá que hacerlo de la mano de un uribista <em>pura sangre</em>, pues sus rivales al interior del partido le criticaron precisamente el hecho de no ser uno de ellos, según ellos. </p>



<figure class="wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-blogs-el-espectador wp-block-embed-blogs-el-espectador"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="c9wTniBTDB"><a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/la-izquierda-colombiana-necesita-un-o-una-outsider-para-ganar-en-2026/">La Izquierda colombiana necesita un o una outsider para ganar en 2026</a></blockquote><iframe class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted" style="position: absolute; visibility: hidden;" title="&#8220;La Izquierda colombiana necesita un o una outsider para ganar en 2026&#8221; &#8212; Blogs El Espectador" src="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/la-izquierda-colombiana-necesita-un-o-una-outsider-para-ganar-en-2026/embed/#?secret=XbfFEIUhbj#?secret=c9wTniBTDB" data-secret="c9wTniBTDB" width="500" height="282" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe>
</div></figure>



<p></p>



<h2 class="wp-block-heading">Petro sabrá el momento indicado para soltar el nombre de un candidato capaz de causar otro terremoto político. </h2>



<p>Este lunes dice <a href="https://www.elespectador.com/politica/miguel-uribe-centro-democratico-y-alvaro-uribe-busca-recomponer-campana-elecciones-tras-un-mes-de-atentado-noticias-hoy">un titular</a> de <strong>El Espectador</strong>: “Centro Democrático busca recomponer campaña tras 30 días del atentado a Miguel Uribe”. </p>



<p>Ya no tienen nada qué recomponer. Ya el candidato oficial tiene nombre y apellido. Ahora deben agarrarse de los cabellos a ver quién será su vicepresidenta, porque la intuición política dicta que será una mujer, entre Paloma Valencia –la más opcionada por mostrarse en apariencia moderada- y María Fernanda Cabal, con menos opción, pues usa el mismo lenguaje incendiario que ha caracterizado a Miguel Uribe Turbay, a quien ya veo con un discurso totalmente opuesto, conciliador y con una Derecha que nos dirá que tiene, ella sí, las llaves del acuerdo nacional, llaves que nunca aparecieron desde aquella vez, junio de 2022 en que se sentaron a conversar Gustavo Petro y Álvaro Uribe, cuando ni siquiera había empezado el gobierno del primero. ¿Se acuerdan que acordaron buscar un<strong><a href="https://cnnespanol.cnn.com/2022/06/29/petro-uribe-reunion-orix"> “canal de diálogo”</a></strong>? </p>



<p>En cuanto a los otros precandidatos del CD, Paola Holguín y Andrés Guerra, son simplemente unos perfectos desconocidos. Pero la caucana (Paloma) y la vallecaucana (Cabal) deben saber que si al final del día la candidatura de Vicky Dávila no cuaja, es posible que sea la tercera en discordia para ser posible candidata a vicepresidenta de Miguel Uribe. El río suena, ojo con las piedras.  </p>



<p>Sin embargo, por ahora el uribismo no tiene nada ganado y en el escenario hipotético de que Álvaro Uribe vaya a la cárcel, cualquiera sea el candidato oficial del Centro Democrático se la vería a gatas para ser una opción real, pues la condena pesará en los titulares tanto como los titulares han pesado en la nueva encuesta. Y queda el interrogante de si Miguel Uribe estará apto y plenamente recuperado dentro de los tiempos del calendario electoral, porque si eso no ocurre el uribismo quedará como al principio: en el peor de los mundos.</p>



<p>Además, se da por descontado que el ajedrez político se moverá de nuevo apenas Gustavo Petro diga quién será su protegido o protegida para las elecciones del 2026, y no creo, como ya lo dije, que sea Gustavo Bolívar como insisten las encuestas, pues aunque tiene fama de ser un gran ser humano creo que otros candidatos se lo <em>comerían vivo</em>, y algo parecido le pasará a Vicky Dávila, cuando arranquen los debates, porque ser político es una cosa y periodista otra. </p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="894" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/07213831/ZETA-MIGUEL-URIBE-BN-ENCUESTA-894x1024.jpg" alt="" class="wp-image-117835" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/07213831/ZETA-MIGUEL-URIBE-BN-ENCUESTA-894x1024.jpg 894w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/07213831/ZETA-MIGUEL-URIBE-BN-ENCUESTA-262x300.jpg 262w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/07213831/ZETA-MIGUEL-URIBE-BN-ENCUESTA-768x880.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/07213831/ZETA-MIGUEL-URIBE-BN-ENCUESTA.jpg 1039w" sizes="(max-width: 894px) 100vw, 894px" /></figure>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Guarumo y EcoAnalítica Medición y Conceptos Económicos S.A.S. Se realizaron 2122 encuestas, presencial a hogares, del 1 de julio al 5 de julio de 2025.</em></p>



<p>Vicky decrece (del 15,1% en febrero de 2025 paso al 11,5% en junio), lo que muestra que su salida temprana al ruedo no le ha hecho ningún favor y su continua peleadera, más la mera mención de su nombre en los audios de Álvaro Leyva con él fraguando una supuesta conspiración para tumbar al presidente, han terminado por debilitarla más. En una de esas peleas a través de la red social X, Humberto De La Calle le dijo: <a href="https://www.elespectador.com/politica/vicky-davila-y-humberto-de-la-calle-chocan-por-senalamientos-de-la-campana-y-las-elecciones-2026/">“Tu campaña va en caída libre”.</a></p>



<p>De los <a href="https://836f83d8-9b42-49a6-9099-7b3c280794b2.usrfiles.com/ugd/484ec3_f3dd83afcb414ce6a480aa0011ddeff9.pdf">resultados de la encuesta</a> se deduce que, mal contados, el centro tiene el 26.5% de preferencia, la derecha alrededor de un 30%, en tanto que la izquierda un 28% con la ventaja de tener presidente en el poder, cuya desempeño fue  calificado como bueno o excelente por el 38,7% de los encuestados. Tienen con qué dar la sorpresa si juegan bien sus cartas a pesar de tener en contra a los medios tradicionales. Mi voto será por la izquierda. Considero que Miguel Uribe o Vicky Dávila serían la versión 2.0 de Iván Duque y creo que sobran las explicaciones. </p>



<p>La ley 17 de <em>Las 48 leyes del poder</em> dice: <strong>&#8220;Mantenga el suspenso. Maneje el arte de lo impredecible&#8221;. </strong>Petro, que es un <em>animal político</em>, sabe que las presidenciales siguen en <em>stand by</em> más allá de lo que digan las encuestas, y sabrá el momento indicado para soltar el nombre de un candidato capaz de causar otro terremoto político. Ese día será el verdadero comienzo de la campaña para encontrar a su sucesor. &#8220;Yo, afán no tengo&#8221;, dirá él, parafraseando al TikToker Camilo Cifuentes. </p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=117810</guid>
        <pubDate>Tue, 08 Jul 2025 11:55:44 +0000</pubDate>
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>Aunque Vicky Dávila se vista de seda, periodista se queda</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/aunque-vicky-davila-se-vista-de-seda-periodista-se-queda/</link>
        <description><![CDATA[<p>Con la llegada de Alicia Arango a su campaña, Vicky Dávila ya no podrá negar que es uribista, aunque no pura sangre, lo que de entrada podría complicarle su candidatura.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Alicia Arango y Vicky Dávila. Imágenes de archivo particular. </em></p>



<p>¿Está <em>durmiendo</em> Vicky Dávila con el enemigo? Tengo una teoría. </p>



<p>La campaña presidencial no ha empezado, por muy afanadas que estén las encuestas y los medios para medir las posibilidades de personajes que, incluso, ni siquiera han sometido oficialmente su nombre para obtener un cupo en el tarjetón. Es el caso de Gustavo Bolívar, al que ya ponen de “ganador” compitiendo con Sergio Fajardo, Vicky Dávila y Juan Manuel Galán.</p>



<p>Insisto en mi tesis: Lo de Bolívar es una trampa que se le está tendiendo a la Izquierda. El presidente, que en política es un zorro, sabrá entender. Al haber alcanzado la primera magistratura, con el viento y las élites en contra, Petro demostró que a la Casa de Nariño solo acceden genuinos animales políticos, y todavía no se ve en el horizonte a aquel o aquella capaz de correrle la silla al Progresismo a partir del 7 de agosto de 2026.</p>



<p>Si sumamos los resultados de la última encuesta Invamer Poll, obtenemos que de los tres primeros en el partidor ninguno pasa del 12% y la sumatoria de todos queda muy debajo de la imagen favorable del presidente,  35%, que se traduce en el posible caudal electoral para transferir a su candidato o candidata. Sumen ustedes: Gustavo Bolívar (11,8%); Sergio Fajardo (9,5%) y Vicky Dávila (8,3%).</p>



<p>El más aventajado de los precandidatos del Centro Democrático (CD), Miguel Uribe, ni siquiera supera el 5%.  Eso sólo significa una cosa: que la mala hora de su <em>sensei</em>, Álvaro Uribe –en medio de un juicio penal, acusado de tres delitos-, si les está pasando factura, aunque les cueste reconocerlo; eso sin contar que la Corte Suprema le abrió<strong> </strong><a href="https://cambiocolombia.com/poder/corte-suprema-abre-investigacion-preliminar-alvaro-uribe-donacion-campana-2018">investigación preliminar</a><strong> </strong>por una donación a su campaña al Congreso en 2018, noticia que pasó de agache en la mayoría de medios. <strong> </strong></p>



<p>Los que decidieron adelantar la campaña, creyendo que <em>al que madruga Dios le ayuda</em>, lo único que están logrando es saturar las redes sociales de mensajes insulsos, cuando el colombiano de a píe espera soluciones a problemas reales y reformas sociales que mejoren sus condiciones de vida, no un rosario de promesas, que es lo único que pueden ofrecer los precandidatos, junto con las diatribas contra Petro.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Hay pobreza y pereza intelectual en aquellos que quieren gobernar a Colombia. </strong></h2>



<p>Piensan que hablar mal de presidente o aprovecharse, con cierta mezquindad, de la crisis del sector salud o la Paz Total, es materia suficiente para ganar una elección, sin esforzarse un poquito por ponerle sesos a la “campaña”, en la que deben demostrar de qué están hechos y qué tienen para ofrecer, más allá de la criticadera y la quejadera, que ese papel nos corresponde a los ciudadanos, no a los políticos que son parte del problema. </p>



<h2 class="wp-block-heading"></h2>



<p>Hay pobreza y pereza intelectual en aquellos que quieren gobernar a Colombia. El tiempo y <a href="https://www.bluradio.com/politica/vicky-davila-miguel-uribe-y-german-vargas-lleras-los-que-mas-gastan-en-redes-sociales-rg10#google_vignette">recursos </a>que pierden en redes sociales deberían usarlo para estudiar al país, no para arengar con promesas vacías. El pueblo ya no les come cuento a los políticos. Y el pueblo seguirá siendo la voz de Dios, mientras tenga el poder del voto y sepa usarlo.</p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size"><strong>De las encuestas… líbranos señor&nbsp;</strong></p>



<p>La gresca Ejecutivo-Legislativo (con consulta popular de por medio) opacó el protagonismo de los precandidatos. Personajes como Vicky Dávila (que hasta febrero supuestamente lideraba el podio con 15,1%, según las firmas <a href="https://www.elcolombiano.com/colombia/vicky-davila-lidera-intencion-de-voto-para-las-proximas-elecciones-OC26607009">Guarumo y Ecoanalítica</a>), se sometieron a un desgaste anticipado, por falta de cálculo político.</p>



<p>¿La vieron en redes sociales llegando a una EPS con su capa salvadora de <em>Mujer Maravilla</em> para luego salir abucheada? Yo creo que en la huida tal vez alcanzó a pensar “¡en qué diablos me metí!”.</p>



<p>Es entendible, porque ella es periodista y nada más que periodista, (&#8220;<em>gallina en corral ajeno</em>&#8220;, habría dicho mi abuelita si viviera), pero como del afán no queda si no el cansancio, dejó abierto el camino para que surja el candidato revelación (¿el o la <em>outisider?), </em>ya sea de Izquierda, Derecha o Centro (Centro que en este país es casi siempre de Derecha, rara vez de Izquierda). </p>



<p>No obstante, por arte de magia, resucitó Alicia Arango con la tarea de convertir a la veterana reportera en aprendiz de política. Con mentora uribista hasta la médula… blanco es, gallina lo pone.. y ahora toca esperar a ver si <em>fritan</em> o no a la candidata que se autoproclama “independiente” de las clase política, título que hoy no le va, porque, al final del día, en Colombia se necesitan las maquinarias para acariciar el poder. Entonces,  me parece intrascendente discutir si es Uribista o Duquista cuando la sola presencia de Arango nos recuerda la magnífica frase de Juan Gabriel: <em>&#8220;Lo que se ve no se pregunta&#8221;. </em></p>



<p> Según <a href="https://www.pares.com.co/post/alicia-arango-la-mujer-que-se-invent%C3%B3-a-alvaro-uribe-ahora-quiere-poner-a-vicky-d%C3%A1vila-de-presiden?s=03">Pares</a>, &#8220;fue Alicia Arango quien se inventó el mito de Álvaro Uribe Vélez&#8221;.</p>



<p>Hay dos maneras de interpretar su arribo como estratega política. Una, para implosionar (desde y hacia adentro) la campaña de Vicky Dávila, precisamente asociándola con Uribe, que en este momento podría restar en vez de sumar. No se sabe si detrás de esta maniobra, para bien o para mal, está Iván Duque como muchos malpiensan.</p>



<p>Sin embargo, Uribe rapidito salió a aclarar que él no tiene velas en ese entierro (<a href="https://www.elespectador.com/politica/uribe-habla-sobre-reunion-con-alicia-arango-e-ivan-duque-y-dice-que-no-se-hablo-de-vicky-davila-a-la-presidencia">“Nunca se habló de Vicky”</a>, recoge <strong>El Espectador</strong>) y de manera hábil, envalentonado como es, el expresidente cambió el tema: aprovechó que Claudia López se metió en la discusión para dedicarle unas <a href="https://www.elespectador.com/politica/uribe-volvio-a-chocar-con-claudia-lopez-mala-alcaldesa-que-ahora-quiere-ser-presidente-vicky-davila-y-alicia-arango">palabritas envenenadas</a>: “Una mediocre y mala alcaldesa de Bogotá que ahora quiere ser presidente”, gruñó en X. </p>



<p>¿Cuál es la razón para que Uribe quiere desmarcarse? ¿Acaso le apuesta veladamente a Dios y al diablo para no causar caos en su partido? ¿O,  como muchos presumen,  finalmente con Vicky y los demás se cocinará una única candidatura?</p>



<p>La otra interpretación tiene que ver precisamente con los cinco precandidatos del CD, ellos sí uribistas <em>pura sangre</em>, que en la misma encuesta aparecen rezagados: Miguel Uribe (4,8%); María Fernanda Cabal (4,2%); Paloma Valencia (0,8%); Andrés Guerra (0,7%) y Paola Holguín (0,6%). Pero ojo, porque la sumatoria de los cinco da 11.1%; es decir, superan el 8,3% de Dávila, con lo cual mi teoría sobre la implosión de su candidatura en manos de Alicia Arango no sería descabellada.</p>



<p>Los políticos finalmente son políticos y no creo que vayan a permitir que ella, una <em>recién aparecida </em>en la política, les arrebate lo que tanto sudor y plaza pública les costó construir. Por eso, este trino de la senadora Cabal suena a advertencia a sus contendores de Derecha. Me pongo a pensar: ¿Generalas? A lo mejor están ya pensando en Seguridad Democrática II, como si el país y la JEP no tuvieran suficiente con los líos que ocasionó la I.</p>



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<blockquote class="twitter-tweet" data-width="500" data-dnt="true"><p lang="es" dir="ltr">Aquí estamos tres generalas al servicio de cada colombiano. <a href="https://twitter.com/PaolaHolguin?ref_src=twsrc%5Etfw">@PaolaHolguin</a> <a href="https://twitter.com/PalomaValenciaL?ref_src=twsrc%5Etfw">@PalomaValenciaL</a> <a href="https://t.co/SAZVvb1eJo">pic.twitter.com/SAZVvb1eJo</a></p>&mdash; María Fernanda Cabal (@MariaFdaCabal) <a href="https://twitter.com/MariaFdaCabal/status/1907468874490196126?ref_src=twsrc%5Etfw">April 2, 2025</a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>
</div></figure>



<p>Mientras ellos y ellas matan sus pulgas, a mí nada me hará cambiar de opinión como elector: aunque Vicky Dávila se vista de seda… periodista se queda. No me toquen ese mal vals&#8230; ¡ya lo bailamos con el hijo de don Misael! </p>
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        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=113914</guid>
        <pubDate>Thu, 03 Apr 2025 13:04:23 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/02165644/A-ALICIA-ARANGO.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Aunque Vicky Dávila se vista de seda, periodista se queda]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
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        <item>
        <title>Volvamos al Frente Nacional pa´que se acabe la vaina</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/volvamos-al-frente-nacional-paque-se-acabe-la-vaina/</link>
        <description><![CDATA[<p>Hace 50 años se puso fin al Frente Nacional (1958-1974), y hoy una figura así, pero con alcances altruistas, podría ser útil para poner fin a la polarización y sacar al país del atolladero en que lo metieron los políticos y sus partidos. ¿O somos una nación bipolar y sin remedio?</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-a0ddd1cc32d5f00192d8e137fca030ab"><strong>“Los tiempos están cambiando. La gente toma en serio a los comediantes y se ríe de los políticos”:</strong> Will Rogers, actor gringo.</p>



<p>De la burla, uno que otro político se salva. </p>



<p>El título de esta columna era otro: “¡Al diablo los expresidentes!”. Recapacité: prefiero lanzar una propuesta que, a primera vista, me hará ver como alguien políticamente incorrecto: crear un Frente Nacional adaptado a los tiempos modernos. Ya desmenuzaré el asunto, porque toca primero hablar de los exmandatarios.</p>



<p>Me da el patatús cada vez que alguno de ellos salta a las primeras páginas de los periódicos con sus recetarios salvadores; tuvieron el sartén por el mango y no hicieron mayor cosa para sacar al país del atolladero, aplazando reformas necesarias y premiando con cargos en el exterior a funcionarios enlodados.</p>



<p>Tenemos que aguantarlos hasta que se mueran. Ninguno de los vivos aprendió de Belisario Betancur, que se encerró a leer poemas en Barichara mientras Dalita hacia figuras de barro, pasando de agache ante la historia, que todavía no olvida la responsabilidad política del “poeta de Amagá” en el Holocausto del Palacio de Justicia.</p>



<p>Iván Duque, que anda en campaña por el puestico de Secretario General en la ONU, se les adelantó a los demás expresidentes y propuso una “gran alianza nacional republicana”. </p>



<p>—¿De qué me hablas, viejo? </p>



<p>Le puso apellido y todo para parecer original. Como no nos volvimos Venezuela, hay nuevos estribillos: la <strong>“democracia está amenazada” y “golpe a las instituciones”; </strong>en consecuencia, propuso la unión de la centro-derecha de donde debería salir<strong> “quien puede representar una verdadera alternativa&nbsp;a toda esta catástrofe”. </strong>Sólo le faltó el acompañamiento de su guitarra. Bla bla blá. </p>



<p>El doctor Duque no explicó si la catástrofe a la que se refiere abarca a los gobiernos anteriores, incluido el suyo, que, por supuesto, no estuvo exento de escándalos, aunque se sabe que los políticos tienen el don de la memoria selectiva. &nbsp;</p>



<p>Petro es el Satán a vencer y la Derecha el Dios Salvador. Quieren mostrar al primer gobierno de izquierda con mezquindad sin reconocerle medio mérito, pasando por el alto el hecho de que si bien este ha sido un gobierno improvisador en unos aspectos y falto de rigor gerencial en otros, la oposición  parece una figura decorativa más, con sueldo de nuestros impuestos, oponiéndose a todo porque sí, como único argumento. </p>



<p>Sin propuestas, la Derecha colombiana se volvió experta en marchas: salen los domingos y le gritan al viento <em>“Fuera Petro”</em>. &nbsp;Y en efecto, las palabras se las lleva el aire sucio de nuestras contaminadas ciudades. No creí que viviría para verla midiendo calles y arengando. Los ricos marchan para defender privilegios y los pobres marchan para exigir derechos. Es lo que entiendo.</p>



<p>La “gran alianza nacional republicana” (ojalá ese no sea el nombre de un nuevo partido político), debería servir no para privilegiar a unos partidos, si no para embarcarnos en un nuevo proyecto de país, porque a este lo dejaron maltrecho por todos los exabruptos y corrupciones acumuladas a lo largo de gobiernos y desgobiernos.</p>



<p>Hagamos un nuevo Frente Nacional, pero no para que los partidos Liberal y Conservador (con sus derivaciones) se repartan el poder y los puestos cada cuatrienio, que fue la fórmula utilizada de 1958 a 1974. En esos dieciséis años mandaron Alberto Lleras Camargo, Guillermo León Valencia, Carlos Lleras Restrepo y Misael Pastrana. Liberales y conservadores se juntaron en un pacto para sacar del poder al general Gustavo Rojas Pinilla, marcando además el fin (entre comillas) de la violencia bipartidista. Digo entre comillas, porque en realidad el Frente Nacional consolidó la violencia al excluir a otras vertientes ideológicas, siendo esa la génesis del conflicto armado y las guerrillas que se mantienen hasta nuestros días.</p>



<p>Lo sostiene el historiador Jorge Orlando Melo en un amplio ensayo para la revista <a href="https://cambiocolombia.com/imaginar-la-democracia/democracia-en-colombia-y-sus-momentos-criticos">Cambio</a>: “… <em>desde el siglo XIX, este sistema político ha sido muy limitado por la existencia de una gran violencia y porque ha sido una ‘democracia de las oligarquías’”.</em></p>



<figure class="wp-block-pullquote has-vivid-red-color has-base-background-color has-text-color has-background has-link-color wp-elements-e82b29fffdd06fb4696a284346493be1"><blockquote><p><em>“…liberales y conservadores, que se habían enfrentado a sangre y fuego pero estaban en muchos asuntos de acuerdo, se repartían constitucionalmente el poder, elegían un congreso paritario y alternaban la ocupación de la presidencia de la República, al menos hasta 1970 en las normas, pero hasta los noventa en la realidad”: Jorge Orlando Melo, historiador.</em></p></blockquote></figure>



<p>El nuevo Frente Nacional, desde mi ilusa posición de opinador, debe servir para que puedan gobernar, equitativamente, la Izquierda, la Derecha y el Centro (sobre el cual mantengo mis dudas). Cuando los unos gobiernen, los otros se irán a representar al país en cargos diplomáticos (embajadas, consulados, lo que caiga), y legislarán decorosamente. Y viceversa. Ganaría el país y ellos, felices, podrían seguir mamando de la teta pública, que es lo que alimenta la voracidad de nuestra clase política.</p>



<p>Se requiere un acuerdo nacional donde estén representados los ciudadanos y los distintos idearios políticos para sacar lo mejor de cada uno. Un acuerdo donde si caben los expresidentes, también deberían caber los intelectuales, la academia y las organizaciones sociales. Un acuerdo que sirva para poner fin a los apedillazgos que tanto han contribuido a la polarización (hoy Uribe-Petro, dos siglos atrás Bolívar-Santander). Se debe permitir el natural relevo generacional, no partidos políticos con geriátrico propio, y se deben robustecer los partidos políticos, la Izquierda, la Derecha y el Centro, aunque este último, para el caso colombiano, me sigue pareciendo un embeleco que encontró su excusa en la polarización, y tras el escándalo de corrupción que implosionó al Partido Verde demostró ser más de lo mismo. Quizás sea hora de revisar a qué se refería Tony Blair con la “Tercera vía”.</p>



<p>Un acuerdo nacional para unir a este país fragmentado en lo social y en lo geográfico, porque &nbsp;a veces tiene uno la impresión de que somos dos países dentro de uno, o un país con dos personalidades irreconciliables, sin cura para el paciente bipolar que somos; una nación desconectada de sí misma porque hasta  sus vías terciarias  no son más que trochas intransitables.</p>



<p>Petro acertó al hablar de un acuerdo nacional al principio de su mandato y erró al sacar del gobierno a figuras progresistas como José Antonio Ocampo o Cecilia López. No incluí a Alejandro Gaviria, porque dentro y fuera del gobierno, demostró ser el más desleal, lo que en política es doble pecado: imperdonable e impresentable. Otro representante de ese Centro que no termina de cuajar. &nbsp;&nbsp;</p>



<p>¿Será capaz el presidente Petro de unir a una Izquierda que cree ingenuamente que podrá retener el poder cada quien tirando por su lado? </p>



<p>Es un momento difícil, no solo por la ausencia de figuras de peso, sino porque en el ambiente se siente el hartazgo por los políticos, como el que siente Ignacio Escobar, el protagonista de &#8220;<em>Sin remedio</em>&#8220;, la única novela que dejó escrita Antonio Caballero, quien dibujó con ironía a la burguesía bogotana de los años 70s, pero sobre todo al país sin remedio que somos desde entonces.</p>



<p>En ese universos sin estrellas, o con estrellas estrelladas, no es descabellado pensar que la Derecha termine entregada a la aspirante Vicky Dávila, lo que, de suceder, solo demostraría que en Colombia los partidos tradicionales sí están debilitados, sin “ideas ingeniosas” como cuando eran <em>amiguis </em>repartiéndose el pastel. Lo dijo el poeta <a href="https://open.spotify.com/episode/1hV6xyx2WsPEYFuFNb4zzA?si=C0b4ZzjyRBi7gAc_3HZVMQ">Eduardo Escobar</a>: <em><strong>“en Colombia todos los conservadores son liberales y los liberales godos”.</strong></em> Traduzco: Harina el mismo costal. Se alían ellos para beneficiarse ellos. Lo malo de la rosa es no pertenecer a la élite. ¡Devuélvanle la dignidad a los partidos! </p>



<p>(Paréntesis largo: Seguimos sin saber cuál fue el objetivo de la arenga de Vicky Dávila contra el presidente Petro en la Asamblea de la Asobancaria, reunión que se supone es de banqueros, no de periodistas. Llamó a defender la prensa libre, mismo discursito que usó cuando el CPB le dio en febrero de 2024 un premio de periodismo por una investigación inconclusa, que nadie le prohibió publicar. ¿Será esa la estrategia del grupo Gilinski para tantear el terreno para una posible candidatura de su pupila? Después de referirse a los pobres, la periodista-candidata dijo que <em>“vivía exclusivamente de su salario, que era muy bueno&#8221;</em>, pero no me queda claro si les enrostraba el sueldo a los pobres o a los ricos empresarios que la escuchan exultantes. A lo mejor, quería contarnos que usa chimenea en vez de ruana para el frío).</p>



<p>Con unos partidos políticos desprestigiados, todos quieren asegurarse una buena pesca en 2026. ¿No es lo que hace Andrés Pastrana cada cuatro años? Desde que salió de la Presidencia (con la vergüenza a cuestas por un proceso de paz fracasado donde <em>Tirofijo</em> lo dejó, literalmente, hablando solo), se ha dedicado a vivir con su Nueva Fuerza Democrática en la luna de miel burocrática con los gobiernos de turno (menos el actual). Ya debe estar pensando qué negociar de aquí a Elecciones, si termina de cocinarse la “gran alianza” que le propone Duque a la Derecha. Revolvemos los ingredientes y nos sale otro partido: Nueva Fuerza Burocrática.</p>



<p>Insistiré en lo de un nuevo Frente Nacional. La utopía es el sueño de los ilusos, lo acepto. Idealista irremediable como soy, seguiré soñando despierto porque la política debería servir para algo distinto que llevarse al país por delante.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=101990</guid>
        <pubDate>Sun, 16 Jun 2024 11:54:56 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Volvamos al Frente Nacional pa´que se acabe la vaina]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
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        <title>¿Es el petrismo una ideología?</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/de-ti-habla-la-historia/petrismo-una-ideologia/</link>
        <description><![CDATA[<p>Por: Jerónimo Carranza Bares Sin recurrir al diccionario ni a las innumerables interpretaciones de la palabra ideología, digamos que la mejor es la de Marx, según la cual esta es el espectro de la burguesía. Podríamos decir que es la figuración del poder. Representaciones ideales (o idealizadas) de la burguesía colombiana hay que descartar, de [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<p><figure id="attachment_98533" aria-describedby="caption-attachment-98533" style="width: 920px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" class="wp-image-98533 size-full" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/03/uribismopetrismo3UJO5L4B6VFRTA6AAOVD6R3D3I.jpg" alt="Uribe, Petro" width="920" height="613" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/03/uribismopetrismo3UJO5L4B6VFRTA6AAOVD6R3D3I.jpg 920w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/03/uribismopetrismo3UJO5L4B6VFRTA6AAOVD6R3D3I-150x100.jpg 150w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/03/uribismopetrismo3UJO5L4B6VFRTA6AAOVD6R3D3I-300x200.jpg 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/03/uribismopetrismo3UJO5L4B6VFRTA6AAOVD6R3D3I-768x512.jpg 768w" sizes="(max-width: 920px) 100vw, 920px" /><figcaption id="caption-attachment-98533" class="wp-caption-text">Archivo: fotos El Espectador</figcaption></figure></p>
<p>Por: Jerónimo Carranza Bares</p>
<p>Sin recurrir al diccionario ni a las innumerables interpretaciones de la palabra <em>ideología</em>, digamos que la mejor es la de Marx, según la cual esta es el espectro de la burguesía. Podríamos decir que es la figuración del poder.</p>
<p>Representaciones ideales (o idealizadas) de la burguesía colombiana hay que descartar, de antemano, fenómenos como el duquismo o el gavirismo, por la falta de carácter del referente primero y de carisma, en el caso del segundo. Los dos expresidentes –Duque y Gaviria– y a quienes les cabría una presencia burda en el espectro de su clase, no convocan a nadie.<span id="more-98532"></span></p>
<p>Pero, aún peor que ellos, se halla el pastranismo. Por defecto, lleva a pensar en el padre del personaje y aún vivo delfín, Andrés Pastrana Arango. Porque antes de quedarse con el poder en las elecciones polémicas de 1970, Misael Pastrana Borrero engendró a un oscuro galán de pacotilla, hijo suyo que también pudo hacer lo mismo. Nada, y quizás fue peor.</p>
<p>Por su parte, el samperismo remite a la politiquería y al caso de los narcocasetes revelados por Pastrana Arango en las elecciones de 1994. Pero Samper es un referente menos autómata como político y, eso sí, la imagen que tiene, gracias a esos casetes y a una reunión en Panamá, en los años 70, es más cercana a la de la burguesía contemporánea: corrupta, narcotraficante y de alcurnia.</p>
<p>En cuanto al santismo, le pasa lo mismo que al gavirismo: su ser carece de gracia y todos saben que Juan Manuel pudo ser presidente en dos periodos gracias a la misma cualidad de Gaviria: la inteligencia del jugador –los dos son economistas, así como Samper.</p>
<p>Ese talento les ha permitido a los tres seguir activos en la opinión pública, pero sólo para ponerlos en contra o en el mismo costal de los dos únicos políticos colombianos que despiertan admiración, amor y odio en millones de compatriotas: los contradictores Álvaro Uribe y Gustavo Petro.</p>
<p>Si es posible reconocer el término del uribismo como una grandeza para sus seguidores y lo mismo sea en el caso de los petristas, que hasta rechazan tal afiliación –igual que el apóstol al negar tres veces al crucificado–, se puede decir que solo existen dos ideologías vivas en Colombia. Uribismo y Petrismo.</p>
<p>Al decir que cada una de estas dos corrientes de sendos personajes se basan en la imagen de la clase burguesa, se aprecian las formas convenidas. Por una parte, la propaganda armada de los tres huevitos de Uribe, sobre sus virtudes: trabajar, trabajar y trabajar.</p>
<p>Un eslogan acoplado con otro rasgo de la burguesía criolla: su gusto por los símbolos de la opulencia señorial. Tierras, ganado y voz de mando, tradición que admiran los colombianos. A eso, se añade el guion que el expresidente ha fabricado de su vida, que lo retrata como un triunfador enfrentado a la adversidad.</p>
<p>Por su lado, Petro denota en los medios a otro tipo de burgués, exitoso de manera distinta, más cercana a la idea maliciosa hecha sobre él en el tiempo, la de un pobre con una suerte inmerecida, un resentido. Tiene una familia controversial –demasiadas controversias hay–, nunca llega temprano –porque es el patrón– y no habla inglés –porque se da el lujo de no matricularse en esa materia obligatoria– y se envanece de sus logros –aunque sean confusos e inciertos–.</p>
<p>Pero, sobre todo y al igual que la mayoría burguesa que orienta a la opinión –por ejemplo, periodistas como Néstor Morales o Julio Sánchez Cristo–, Gustavo Petro Urrego no es de una familia de la rancia burguesía, con panoplia de presidencias y cancillerías –como tampoco lo fueron Pastrana Borrero, Betancur Cuartas o Gaviria Trujillo– y eso es una dificultad para que el cienaguero de oro llegue a ser reconocido como una persona virtuosa por parte suya, de esos que se sienten entroncados a la colonia.</p>
<p>Quizás sea por eso que una gran cantidad de petristas vergonzantes prefieren –preferimos– asentir con la cabeza a las críticas contra el presidente, antes que contradecir el criterio de gente como Alberto Casas o Alejandro Gaviria, quienes saben mucho más que uno.</p>
<p>Petro también es economista y egresado de una universidad privada, como los tres ejemplos anteriores –Samper, Gaviria y Santos–. Es significativa esta inclinación por una escuela liberal y privada, al revés de Uribe, quien es profesional de una carrera más tradicional, el derecho, al igual que el centro de estudios del que se graduó, una universidad pública.</p>
<p>La lógica del poder indicaría que la corriente de economistas en el gobierno que se impuso desde la década de 1990 –con excepción de Pastrana, un abogado, como Uribe– debió seguir con alguien como Juan Manuel Santos, del perfil encomendado para aplicar la doctrina paradójica, en su caso: El neoliberalismo o la supresión del Estado. Acabar con el aparato del cual han vivido generaciones de burgueses de manera directa o indirecta.</p>
<p>Sin embargo, en 2002 se prefirió una manera más expedita de hacer las cosas: mano dura. Uribe Vélez había llegado a la política en su departamento, por los años setenta, con posturas cercanas a la izquierda y tuvo contactos con Gilberto Molina, cabeza del socialismo colombiano.</p>
<p>Pero ese proselitismo guardaba otros intereses que llevaron a su destitución como alcalde de Medellín, en 1982. Con el tiempo, resurgió su figura como senador, al sostener en el congreso las reformas del Estado.</p>
<p>Después obtuvo la gobernación de Antioquia y desde este punto, el señor se mimetizó sin dificultad en la conciencia de todos: Uribe es Dios, le decía un convicto de la rancia burguesía al testigo que ha hablado en su contra en los estrados judiciales y quien ha podido escapar de la muerte en varias ocasiones, a diferencia de la mayoría.</p>
<p>Petro Urrego contra Dios, es así la cuestión materialista de la lucha por la ideología. Porque, a pesar de todo, el presidente actual no se considera socialista sino liberal y, por lo tanto, afín con las ideas políticas básicas del sistema: libertad de expresión y de cultos, separación de poderes y respeto de la propiedad privada.</p>
<p>Al gobernar en cada una de estas esferas, el presidente debería actuar en contra de los poderes que han impedido que se realicen tales fundamentos, cuando existen monopolios de la información y de cultos –por ejemplo, el crucifico que cuelga en las cortes de justicia, a pesar de que es inconstitucional–, o se cuenta el registro millones de hectáreas despojadas y, por tanto, de falta de derechos de la propiedad a lo largo de décadas, por qué no de siglos. O la realidad de las ramas del poder público, en las que se exigen prebendas y puestos a cambio de la decisión política, lo que se llamaba simonía en el orden feudal.</p>
<p>Colombia nunca llegó a los términos que la ideología ha querido crear: una democracia estable, con instituciones probas y justicia para todos. Si Petro se niega a acudir a tales formas que han dejado la situación del presente será condenado ideológicamente, acusándolo de corrupto.</p>
<p>Al hablar de corrupción se entiende algo genérico pero odioso sin igual, ya que se considera la tara colombiana: la viveza. Un fenómeno de la ideología. El otro es más vivo, se suele pensar. En el caso de Petro, toca demostrar que es más vivo que Duque, que Santos y que Uribe. Algo muy difícil, aún.</p>
<p>Si no es un vivo, deberá ser catalogado de bobo. Su obsesión con los palestinos, con el cambio climático, con los pandilleros y con los derechos humanos. No es Bukele. Le faltan huevas. Hay que generar un modelo autoritario de nuevo corte, más sofisticado, un tecnocrático de la fuerza.</p>
<p>Una propaganda eficaz para las elecciones puede ser la de exaltar la imagen de una caballista o de una cantante de rancheras. Una aspiración ideológica más genuina que la de creernos etnia cósmica, preocuparnos de los frailejones y hacer hidrógeno verde, temas propios de las personas ociosas y marihuaneras.</p>
<p>Si los astros se alinean a su favor, se materializará el modelo postliberal de Petro, cargado de poética existencialista y alcanzará su fin –su realización– un proyecto capitalista y humano, algo contradictorio. Por lo tanto, es más probable que triunfe el orden de la estructura. Una nueva líder, decidida, altanera y obediente a ella.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
        <author>detihablalahistoria</author>
                    <category>De ti habla la historia</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=98532</guid>
        <pubDate>Wed, 06 Mar 2024 17:15:17 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[¿Es el petrismo una ideología?]]></media:description>
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