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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Tue, 11 Aug 2026 14:15:02 +0000</lastBuildDate>
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	<title>Blogs de terremoto | Blogs El Espectador</title>
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        <title>Terremoto en Venezuela: alertan por escombros arrojados al mar y riesgos para la salud</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/terremoto-en-venezuela-alertan-por-escombros-arrojados-al-mar-y-riesgos-para-la-salud/</link>
        <description><![CDATA[<p>Han pasado seis semanas desde que el doble terremoto de 7.2 y 7.5 grados de magnitud devastara Venezuela el 24 de junio. La última cifra oficial presentada el 3 de agosto por el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, indica que&nbsp;han muerto 6125 personas, mientras que la cifra oficial de desaparecidos ofrecida por el [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>El doble sismo ocurrido en Venezuela hace seis semanas ocasionó la destrucción y el derrumbe de decenas de casas y edificios que han dejado toneladas de escombros de materiales de construcción.</em></li>



<li><em>El vertimiento de estos escombros en la costa y en el mar en La Guaira ha despertado alarma por las consecuencias que esto puede ocasionar al ambiente.</em></li>



<li><em>También hay preocupación por las afectaciones en la salud, principalmente respiratorias, que causa el polvo proveniente de los materiales de construcción ante la remoción de los escombros.</em></li>



<li><em>El Gobierno ha indicado que se sancionará a quienes viertan desechos sólidos, líquidos o cualquier sustancia contaminante en el mar o en espacios naturales.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Han pasado seis semanas desde que el doble terremoto de 7.2 y 7.5 grados de magnitud devastara Venezuela el 24 de junio. La última cifra oficial presentada el 3 de agosto por el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, indica que&nbsp;<strong>han muerto 6125 personas</strong>, mientras que la cifra oficial de desaparecidos ofrecida por el gobernador de La Guaira –la zona más afectada por el doble sismo– José Alejandro Terán, habla de unas 1400 personas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En medio del dolor y la destrucción y mientras los sobrevivientes siguen buscando a sus familiares enterrados bajo los escombros de las casas y los edificios colapsados, empiezan a surgir nuevas preguntas sobre&nbsp;<strong>los daños a largo plazo que podría dejar esta tragedia</strong>. El gobierno venezolano indica que al menos 190 edificios quedaron completamente destruidos. Además, 6433 viviendas fueron clasificadas como de alto riesgo y otras 9866 están bajo la categoría de uso restringido.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/07/venezuela-estudio-emergencia-humanitaria-territorios-indigenas-mineria-ilegal-grupos-armados/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Venezuela: estudio califica de “emergencia humanitaria” situación en territorios indígenas debido al avance de la minería ilegal y presencia de grupos armados</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_275871"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/08/04212423/Edificio-de-apartamentos-derrumbado-por-los-terremotos-en-La-Guaira-Venezuela-el-domingo-26-de-julio-de-2026-Foto-AP-Ariana-Cubillos.jpg" alt="Edificio de apartamentos derrumbado por los terremotos en La Guaira, Venezuela, el domingo 26 de julio de 2026. Foto: AP/Ariana Cubillos." class="wp-image-275871" /><figcaption class="wp-element-caption">Edificio de apartamentos derrumbado por los terremotos en La Guaira, Venezuela, el domingo 26 de julio de 2026. Foto: AP/Ariana Cubillos</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La mayor devastación ocurrió en La Guaira, una ciudad costera ubicada a 30 minutos de Caracas.</strong>&nbsp;Aunque en la capital venezolana también colapsaron casas y edificios, los derrumbes en La Guaira destruyeron gran parte de la ciudad. Según un&nbsp;<a href="https://www.undrr.org/publication/documents-and-publications/analytical-estimate-damages-caused-june-24-2026-earthquakes">reporte elaborado por las Naciones Unidas</a>&nbsp;a pocos días de ocurridos los sismos,&nbsp;<strong>los daños físicos directos en edificaciones e infraestructura alcanzaban aproximadamente 37 000 millones de dólares</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Se vieron como nubes inmensas de polvo y, en el caso de La Guaira, mucho mayores porque la cantidad de edificaciones que colapsaron fueron muchas más”, dice Alejandro Álvarez, coordinador general de Clima21. “<strong>Esa cantidad de polvo puede producir daños a la salud humana y ambiental</strong>. No tenemos conocimiento ni referencia de que se esté haciendo alguna evaluación sobre esos daños para que se puedan hacer advertencias a la comunidad, sobre todo a las personas más vulnerables”, agrega Álvarez.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tras el terremoto, las imágenes de La Guaira mostraban toneladas de cemento, fierros y otros materiales de construcción de los edificios caídos por toda la ciudad. Las fotografías y videos que han circulado tras los terremotos dejan ver una gran destrucción en la ciudad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El gobierno de Delcy Rodríguez también ha informado que alrededor de&nbsp;<strong>24 000 personas damnificadas permanecen en refugios temporales en Caracas y La Guaira</strong>, mientras continúan los trabajos de remoción de escombros y la búsqueda de desaparecidos.</p>



<h2 class="wp-block-heading">El destino de los escombros</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Las primeras semanas de julio empezaron a circular en redes sociales mensajes sobre el destino de la gran cantidad de escombros que había dejado la destrucción de la ciudad.&nbsp; “Desde el principio se vio que había&nbsp;<strong>camiones que estaban extrayendo el material de las grandes montañas de escombros y echándose directamente al mar</strong>”, comenta Álvarez sobre lo que se denunciaba en ese momento.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_275873"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/08/04213216/Unas-personas-transportan-un-cadaver-rescatado-de-un-edificio-que-se-derrumbo-a-causa-de-los-terremotos-en-La-Guaira-Venezuela-el-jueves-30-de-julio-de-2026-Foto-AP-Ariana-Cubillos.jpg" alt="Unas personas transportan un cadáver rescatado de un edificio que se derrumbó a causa de los terremotos en La Guaira, Venezuela, el jueves 30 de julio de 2026. Foto: AP/Ariana Cubillos." class="wp-image-275873" /><figcaption class="wp-element-caption">Rescatistas trasladan un cuerpo rescatado de un edificio que se derrumbó a causa de los terremotos en La Guaira, Venezuela, el jueves 30 de julio de 2026. Foto: AP/Ariana Cubillos</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">“Todos estos escombros que van saliendo, se van depositando en diferentes lugares, afectan la flora y la fauna de los ecosistemas en general.&nbsp;<strong>El daño mayor puede ocurrir si son echados al mar. Las grandes cantidades de sedimentos pueden destruir zonas donde hay especies que son importantes en la cadena alimenticia</strong>, en los sedimentos, pueden afectar zonas importantes de pesquerías”, comenta Álvarez y agrega que estos desechos pueden contener productos con algún tipo de elemento tóxico.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A la bióloga Mariana Hernández, investigadora doctoral en la Universidad de Manchester, en Inglaterra, le preocupa el destino de los desechos en La Guaira, sobre todo, si estos se depositan en la zona costera, debido a que “<strong>la energía de olas puede hacer que los escombros se rompan, se fragmenten y se descompongan rapidísimo</strong>”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para Hernández,&nbsp;<strong>el caso del plástico es grave por la problemática de los microplásticos</strong>. “Mientras más oleaje lo golpee, más rápido se va a ir descomponiendo en fragmentos pequeñitos, estamos hablando de mesoplásticos y microplásticos desde 5 milímetros hasta menos de un milímetro que ni siquiera podemos ver, pero que tienen impactos gravísimos”, comenta la experta sobre cómo los escombros que puedan llegar al mar terminan transformándose.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A la bióloga no solo le preocupan los microplásticos, sino también el resto de componentes de los escombros que ha dejado el derrumbe de decenas de casas y edificios. “Tenemos concreto, arena, ladrillos, materiales de construcción muy diversos. Metales; asbesto, que es muy preocupante; tuberías de PVC; pinturas con elementos pesados y, bueno,&nbsp;<strong>toda esta mezcla hace que el impacto ambiental sea muy fuerte, justamente porque se colocan en una zona donde las olas hacen que se rompa rápidamente</strong>”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hernández explica que cuando se arrojan escombros sobre un suelo marino se genera una especie de turbidez y oscuridad. “Cuando está muy turbio,&nbsp;<strong>se bloquea la luz y afecta a las especies que tienen branquias y que son filtradoras</strong>. Pero además tenemos la contaminación química y, como decía, los metales pesados de las pinturas y el asbesto me preocupa muchísimo”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_274211"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/06/30214259/Terremoto-en-Venezuela-Rescatistas-espanoles-en-La-Guaira-Fernando-Vergara-AP.jpg" alt="Rescatistas españoles buscan a sobreviventes entre los escombros de un edificio derrumbado por los terremotos en La Guaira, Venezuela. Foto: Fernando Vergara / AP." class="wp-image-274211" /><figcaption class="wp-element-caption">Rescatistas españoles buscan sobrevivientes entre los escombros de un edificio derrumbado por los terremotos en La Guaira, Venezuela. Foto: AP/Fernando Vergara</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Otra preocupación son las pequeñas áreas de arrecifes de coral que hay en la zona de La Guaira</strong>, comenta Hernández, con especies de macroalgas, porque ninguna de estas especies “va a poder escapar del enterramiento y de la turbidez”. Los escombros que llegan al mar también afectarán erizos, caracoles, mejillones, bivalvos y todas las especies que forman parte de este ecosistema. “Es gravísimo porque va afectar los huevos y las larvas de los peces en una zona pesquera donde habitan&nbsp;<strong>especies de importancia para los pescadores para el país</strong>”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“No es un impacto de hoy, sino es un impacto también para mañana, no es un ecosistema que se va a haber afectado a corto, sino más a largo plazo”, agrega Hernández.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Desde que se informó que los restos de los edificio se estaban depositando en la costa de La Guaira e incluso, arrojándose al mar, Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional, dijo que «bajo ningún concepto, ni a nosotros ni a los expertos internacionales que convocamos, se nos va a ocurrir lanzar los escombros de las edificaciones colapsadas al mar» y aseguró que&nbsp;<strong>las autoridades estudian mecanismos para clasificar y reutilizar más de un millón de toneladas de residuos.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">El Ministerio del Poder Popular para el Ecosocialismo de Venezuela también se pronunció ante las denuncias y a mediados de julio emitió un comunicado en el advirtió que tendrá “tolerancia cero” ante los vertidos ilícitos de escombros al mar. “Verter desechos sólidos, líquidos o cualquier sustancia contaminante en el mar o en espacios naturales es una actividad ilícita que conlleva sanciones que van desde multas hasta procesos penales, así como la obligación de restaurar los espacios afectados”, indicó en el comunicado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En&nbsp;<a href="https://www.minec.gob.ve/ministerio-para-el-ecosocialismo-y-la-onu-establecen-plan-para-el-manejo-seguro-de-escombros-tras-sismos/">una reunión</a>&nbsp;del ministro para el Ecosocialismo, Nelson Rodríguez, con representantes de la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) y del Equipo de Evaluación de Desastres y Coordinación de las Naciones Unidas (UNDAC) se definieron protocolos para la gestión técnica y segura de los escombros, especialmente en Caracas y La Guaira.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_275874"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/08/04222125/Ministerio-de-Ecosocialismo-post-terremoto.jpeg" alt="El Ministerio del Poder Popular para el Ecosocialismo realizó talleres post sismo en Caracas. Foto: Ministerio del Ecosocialismo." class="wp-image-275874" /><figcaption class="wp-element-caption">El Ministerio del Poder Popular para el Ecosocialismo sostiene que realizó talleres postsismos en Caracas. Foto: Ministerio del Ecosocialismo</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">“<strong>La movilidad de escombro tiene que hacerse con mucho cuidado</strong>”, dice Gustavo Carrasquel, Director General de Azul Ambientalistas, una organización dedicada a la conservación de los océanos. “Se deben clasificar por tipo de material para posteriormente triturarlo, molerlo o transformarlo en otro tipo de materia prima que pueda servir nuevamente para la construcción, para algún tipo de infraestructura”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De acuerdo con la&nbsp;<a href="https://www.gob.mx/semarnat/articulos/que-hacer-con-los-escombros-tras-un-sismo">Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales de México (Semarnat)</a>, los escombros de los terremotos no se deben depositar en zonas de áreas naturales protegidas, barrancas, marismas, manglares, esteros, pantanos, humedales, estuarios, planicies aluviales, fluviales, recarga de acuíferos ni arqueológicas, y tampoco sobre cavernas, fracturas o fallas geológicas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Semarnat también sugiere que estos desechos se deben ubicar a&nbsp;<strong>una distancia mínima de 500 metros de ríos, arroyos, lagos y lagunas</strong>. Además, se deben reciclar y, de ser posible,&nbsp; reutilizar los materiales en otras obras de infraestructura urbana, vial e hidráulica, así como en rellenos sanitarios y en la misma reconstrucción de las zonas de desastre.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Mariana Hernández menciona que&nbsp;<strong>si bien el gobierno venezolano ha asegurado que existe tecnología para reutilizar estos escombros, no confía en que esto se concrete</strong>. “No hay detalles sobre eso. Sabemos que para cosas mínimas como separación y reciclaje de residuos del día a día no existen los espacios por parte del gobierno, entonces es difícil imaginar que tenemos la tecnología y las condiciones para una emergencia y una situación de esta magnitud”.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/07/venezuela-flamencos-conservacion-ciencia-ciudadana-entrevista/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">«En Venezuela, contamos más de 100 000 flamencos gracias a la ciencia ciudadana» | ENTREVISTA</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">Los efectos del polvo</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Una de las preocupaciones sobre los escombros del terremoto es sobre los efectos que pueda tener el polvo en la salud humana. “Estamos viendo familiares que están yendo a colaborar en la zonas de derrumbes con las labores de desescombrar y el polvo y todo lo que se levanta al quitar los escombros afecta, por ejemplo, a los asmáticos y&nbsp;<strong>estamos viendo reagudizaciones de asma y personas con problemas de bronco espasmo porque han aspirado el contenido del polvo</strong>”, señala Carmen Limiñana, médico de emergencias del Servicio de Emergencias Sanitarias de la Comunidad Valenciana, quien viajó a La Guaira dos semanas después de los sismos.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_275875"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/08/04223340/Ministro-para-el-Ecosocialismo-Nelson-Rodriguez-en-reunion-estrategica-con-representantes-de-UNDAC-y-OCHA.jpg" alt="Ministro para el Ecosocialismo, Nelson Rodríguez, en una reunión estratégica con representantes de las agencias de la ONU, específicamente UNDAC y OCHA. Foto: Ministerio del Ecosocialismo." class="wp-image-275875" /><figcaption class="wp-element-caption">Ministro para el Ecosocialismo, Nelson Rodríguez, en una reunión estratégica con representantes de las agencias de la ONU UNDAC y OCHA. Foto: Ministerio del Ecosocialismo</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Limiñana también señala que se están presentando “patologías crónicas reagudizadas” porque las personas que han perdido su hogar y sus pertenencias y que padecían alguna enfermedad crónica se quedaron sin tratamientos, sin el control de los sistemas sanitarios que también resultaron deteriorados. “Eso es lo que corresponde a estas etapas [de la emergencia]”, comenta.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A la bióloga Mariana Hernández&nbsp;<strong>le preocupa que las sustancias como el asbesto</strong>&nbsp;que se pueda encontrar como parte de los materiales de construcción también puedan significar un riesgo para la salud de quienes están en contacto con los escombros.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sobre este tema, Damián Soriano García, ingeniero de edificación oficial del Servicio contra Incendios del Ayuntamiento de Albacete, en España, y Responsable de la Sección de Intervención en Catástrofes de Bomberos Sin Fronteras España, explica que el asbesto normalmente va asociado a elementos de hormigón que forman parte de productos prefabricados. Elementos usados para proteger las estructuras del fuego también pueden contener amianto o asbesto.&nbsp;<strong>“Antiguamente se aplicaba amianto a elementos de impermeabilización de cubiertas, placa de fibrocemento, incluso a tuberías”</strong>, explica el experto.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“<strong>Durante los trabajos de remoción de los restos de colapso o incluso de en fase de rescate de cuerpos, es necesario llevar un traje encapsulado</strong>, es decir, una protección exterior, un traje que podamos tirar y gestionar adecuadamente como residuo. También es importante la protección de manos, de cara, ojos y una máscara facial para no respirar las fibras” respirables de asbesto, aconseja Soriano.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_275876"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/08/04223923/Trabajos-de-levantamiento-de-escombros-Inparques.jpg" alt="El gobierno venezolano indica que al menos 190 edificios quedaron completamente destruidos. Foto: Inparques." class="wp-image-275876" /><figcaption class="wp-element-caption">El gobierno venezolano indica que al menos 190 edificios quedaron completamente destruidos. Foto: cortesía Inparques</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">El asbesto es un grupo de minerales en forma de fibras diminutas resistentes al calor y a muchas sustancias químicas. La exposición prolongada a estas fibras puede ocasionar problemas serios en los pulmones y causar cáncer, según la Agencia para el Registro de Sustancias Tóxicas y Enfermedades de Estados Unidos. Actualmente está prohibido en Venezuela pero sigue formando parte de las construcciones antiguas, como las que colapsaron con el terremoto.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“<strong>Para que haya asbestosis tiene que darse una exposición prolongada como ha ocurrido con la gente que trabaja en fábricas durante muchos años</strong>. En este caso, que es una exposición aguda, por tanto, una patología muy grave del asbesto no se va a producir”, asegura la médico Limiñana.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No obstante, el ingeniero y bombero Soriano advierte que<strong>&nbsp;es muy importante que las personas que estén en contacto con la gestión de los escombros de los edificios derrumbados “cuenten con equipo de protección individual</strong>&nbsp;para evitar la inhalación de esas fibras”. Sugiere también que el tratamiento de estos residuos se realice en una zona de acopio determinada con una gestión adecuada.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“La manipulación es peligrosa cuando se rompe una placa de fibrocemento con amianto o asbesto, por tanto, todos los equipos de protección personal que hayan estado en contacto con ese tipo de material tienen que ser también gestionados como residuos”, aclara Soriano.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>*Imagen principal:</strong>&nbsp;vista aérea de Caraballeda, estado de La Guaira, tras los dos terremotos ocurridos en Venezuela.&nbsp;<strong>Foto:</strong>&nbsp;Miguel Medina/Pool Photo vía AP</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/yvette-sierra-praeli/">Yvette Sierra Praeli</a></em> <em>en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/08/terremoto-venezuela-alertan-escombros-arrojados-mar-riesgos-salud/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
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        <pubDate>Wed, 05 Aug 2026 21:19:58 +0000</pubDate>
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        <title>El maremoto de 1906: La Visita.</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/pazifico-cultura-y-mas/maremoto-1906-la-visita/</link>
        <description><![CDATA[<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; El 31 de enero de 1906, se presentó el maremoto conocido como La Visita, inició a las 10:36 am y tuvo una duración de 8 minutos, con una magnitud de 8.8 escala de Richter, el Servicio Geológico Colombiano -SGC- anota que es el sismo de mayor magnitud instrumental [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<p><figure id="attachment_98066" aria-describedby="caption-attachment-98066" style="width: 198px" class="wp-caption alignleft"><img fetchpriority="high" decoding="async" class="size-medium wp-image-98066" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/02/MAREMOTO-1906-198x300.jpg" alt="Extensión del terremoto de 1906,  Rudolph &amp; Szirtes." width="198" height="300" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/02/MAREMOTO-1906-198x300.jpg 198w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/02/MAREMOTO-1906-99x150.jpg 99w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/02/MAREMOTO-1906-768x1163.jpg 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/02/MAREMOTO-1906-676x1024.jpg 676w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/02/MAREMOTO-1906-1200x1817.jpg 1200w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/02/MAREMOTO-1906.jpg 1844w" sizes="(max-width: 198px) 100vw, 198px" /><figcaption id="caption-attachment-98066" class="wp-caption-text">Extensión del terremoto de 1906, Rudolph &amp; Szirtes.</figcaption></figure></p>
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<p>El 31 de enero de 1906, se presentó el maremoto conocido como La Visita, inició a las 10:36 am y tuvo una duración de 8 minutos, con una magnitud de 8.8 escala de Richter, el Servicio Geológico Colombiano -SGC- anota que es el sismo de mayor magnitud instrumental que se ha registrado en la historia de Colombia. Este afectó la costa pacífica, comprendida entre Bahía Solano en el Chocó y Esmeraldas en Ecuador; anotan, además, que entre las 7:00 y 9:00 de la mañana hubo dos sismos más que causaron algunos daños, razón por la cual el gran terremoto no tuvo muchas víctimas, en razón a que la gente estaba en alerta. El daño destructivo afectó El Charco, Tumaco, Francisco Pizarro, La Tola y Mosquera en Nariño; Timbiquí y López de Micay en Cauca; y Limones y La Tola en Ecuador. El daño severo afectó Barbacoas en Nariño y Esmeraldas y Otavalo en Ecuador. El daño moderado afectó a Popayán en Cauca, Litoral del San Juan, Bajo Baudó y Bahía Solano en Chocó e Ibarra en Ecuador. Y como daño leve afectó a Ipiales, Túquerres y Pasto en Nariño; Cajibío en Cauca; Cali en Valle; Pereira en Risaralda; y Manizales en Caldas.</p>
<p>El terremoto destruyó casi en su totalidad los poblados del Pacífico nariñense y ecuatoriano, sobre todo por el tsunami generado, sus efectos llegaron hasta las costas del Japón. Se habla de un aproximado de 1500 muertos, aunque el SGC habla de 600 muertos: en Tumaco 149, El Charco 50, Playa Mulatos 64, Playa Amarales 83, en Timbiquí y Guapi 150. El periódico El Trabajo de Popayán, recoge la siguiente cifra de fallecidos: Morro de Salahonda (4 muertos), Hojas Blancas (10 muertos), San Ignacio (22 muertos), San Juan (149 muertos), Caballos (8 muertos), Guascama (11 muertos), Timbiquí (53 muertos), Sanquianga (12 muertos), Mulatos (64 muertos), Amarales (83 muertos), Boquerones (48 muertos), La Candelaria, El Coco y otros asentamientos en Micay (100 muertos), Cuerval, Quiroga (32 muertos), Cansara (2 muertos), Mosquera (2 muertos), Varena (9 muertos).</p>
<p>Después del terrible terremoto, viene el tsunami, que es el que mayores victimas cobrará, el SGC anota que en Tumaco dos condiciones atenuaron sus efectos: 1. Su ocurrencia durante bajamar y 2. El hecho que las olas impactaron contra dos islas ubicadas frente a la costa. En cambio las poblaciones costeras de Francisco Pizarro, Mosquera, La Tola, Guapi, Timbiquí y López de Micay fueron arrasadas por el tsunami. En Limones, Ecuador, desaparecieron 4 islas. Las olas del tsunami fueron tan severas, que al entrar a los esteros hicieron devolver los ríos, destruyendo de esta manera construcciones y cultivos ribereños.  En Tumaco, las olas alcanzaron una altura de 6 metros, en Hawái las olas fueron de 5.8 metros, alcanzando este las costas de Colombia, Ecuador, Costa Rica, México y Japón.</p>
<p>El SGC anota algo que llama la atención, ya que en muchos testimonios se afirma que brotó agua caliente, quemando a muchas personas, esto se llama licuefacción, sucedió principalmente en Cabo Manglares y en Boca Grande, en donde la tierra se abrió por varias partes y por las grietas emergió agua caliente, provocando quemaduras en varias personas. Así mismo en El Charco y Mosquera, algunas zonas costeras se hundieron casi un metro, fenómeno conocido como subsidencia. La mayoría de casas quedaron destruidas en Guapi, El Charco, Barbacoas y en Esmeraldas, en Tumaco se destruyeron 4 casas y muchas quedaron seriamente averiadas. En Pasto cayó la cúpula de la iglesia de San Felipe, así como la torre de la iglesia de San Pedro en Cali y en Pereira la iglesia de Nuestra Señora de la Pobreza presentó tantos daños que debió ser reconstruida. En Túquerres la torre de la iglesia cayó, matando a 5 personas.</p>
<p><figure id="attachment_98067" aria-describedby="caption-attachment-98067" style="width: 300px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" class="size-medium wp-image-98067" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/02/MAREMOTO-1906-LA-SIERRA-300x157.jpg" alt="Túquerres, 1906. " width="300" height="157" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/02/MAREMOTO-1906-LA-SIERRA-300x157.jpg 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/02/MAREMOTO-1906-LA-SIERRA-150x79.jpg 150w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/02/MAREMOTO-1906-LA-SIERRA-768x402.jpg 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/02/MAREMOTO-1906-LA-SIERRA-1024x537.jpg 1024w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/02/MAREMOTO-1906-LA-SIERRA.jpg 1080w" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px" /><figcaption id="caption-attachment-98067" class="wp-caption-text">Túquerres, 1906.</figcaption></figure></p>
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<p>El principal informe que recoge científicamente el terremoto del 31 de enero de 1906 fue publicado en Alemania por Rudolph &amp; Szirtes, en la traducción que hizo la Universidad del Valle en 1991, se anota: “<em>es una de las evaluaciones científicas más detalladas de los efectos del terremoto ocurrido el 31 de enero de 1906, el más grande que ha afectado el territorio colombiano en el presente siglo y el tercero en tamaño a nivel mundial desde que se inició el registro instrumental en la sismología, hacia finales del siglo pasado</em>.”, hoy los especialistas anotan que desde que se tiene registros, hasta el 2024, es el 7º terremoto más violento registrado.</p>
<p>Un habitante de Tumaco fue entrevistado el 9 de abril de 1906 para el <em>Daily Chronicle</em> de Londres, el cual transcribimos del informe original, dada la importancia de lo que ahí se narra:</p>
<p>&#8220;<em>Yo me encontraba el 31 de enero a las diez y media de la mañana en la calle, delante de mi casa, conversando con un vecino, cuando súbitamente y sin el menor preaviso comenzó el movimiento sísmico más terrible que jamás haya sentido. Todos fueron arrojados al suelo. Toda la Isla estaba en movimiento y todas las casas se mecían de un lado a otro, como un barco en mar embravecida, de tal manera que uno tenía que temer que en cualquier momento podían desplomarse y enterrarnos bajo sus escombros. El movimiento del terreno fue tan fuerte que hacía imposible moverse del sitio. Mi vecino vio su propia casa, ubicada a pocos centenares de metros, y temía su desplome: sin embargo no fue capaz de dirigirse hacia allá y socorrer a su familia. Yo también intenté varias veces y en vano llegar a mi esposa, quien se encontraba en la casa en el piso superior; ella había sido arrojada al suelo y no fue capaz de llegar hasta la escalera. Cuando yo hacía el tercer intento de llegar hacia ella y ayudarle, justo había logrado pasar por la escalera tambaleante y salir de la casa, así que por fortuna escapó de las últimas y terribles vibraciones. Yo mismo escapé de un gran peligro sólo con gran esfuerzo. </em></p>
<p><em>Estas terribles sacudidas duraron 5 minutos completos y el susto de estos 5 minutos jamás lo olvidaré. El tremendo movimiento del suelo y de las casas, así como el ruido ensordecedor que acompañaba los movimientos, aún hoy en día me causa horror recordarlo. Cuando al fin pudimos volver a entrar a la casa, encontramos todo en el peor desorden. Dos grandes contenedores de hierro para agua habían sido tumbados y en su caída causaron grandes daños; en todas las piezas el piso estaba cubierto con los escombros de vidriería, vajilla de barro cocido, cuadros, lámparas etc.: todo estaba totalmente destrozado y en las demás casas se veía el mismo cuadro dé destrucción. Si todas estas casas hubieran estado hechas de ladrillos y piedras, toda la ciudad habría sido destruida por el primer impacto del movimiento, enterrando así bajo sus escombros a la mayoría de los habitantes, pero como estaban hechas de madera, muy dura además y muy bien encajada, poseen una gran elasticidad y resistieron muy bien a los movimientos. </em></p>
<p><em>Una media hora más tarde se regó en la población un gran susto, porque la mar estaba embistiendo hacia la isla con gran violencia. Afortunadamente, la ola de marejada rompió contra las dos islas que están localizadas delante de la ciudad y como en ese momento la marea estaba baja, el agua se podía extender sin inundar a la ciudad. 20 minutos más tarde llegó una segunda ola, la cual igualmente pasó sin causar daños, sin embargo, más tarde se notó que una de las dos islas que protegían a la ciudad había sido arrasada por el mar. Varias casas ubicadas en la costa fueron tumbadas por la ola, otras fueron averiadas fuertemente, pero no hubo ninguna víctima. En la costa de tierra firme la situación fue muy diferente. En una distancia de 80-100 km había muchas poblaciones y plantaciones que fueron destruidas sin excepción, como también lo fueron aquellas localizadas a lo largo de los muchos ríos, la mayoría probablemente por la gran ola de marejada que siguió al terremoto. La pérdida en vidas humanas se estima en total en 500-1000; sin embargo, es probable que la cifra exacta jamás se conozca</em>.”</p>
<p><figure id="attachment_98068" aria-describedby="caption-attachment-98068" style="width: 300px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" class="size-medium wp-image-98068" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/02/MAREMOTO-1906-PLACAS-300x295.jpg" alt="Mapa de placas tectónicas. " width="300" height="295" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/02/MAREMOTO-1906-PLACAS-300x295.jpg 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/02/MAREMOTO-1906-PLACAS-150x148.jpg 150w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/02/MAREMOTO-1906-PLACAS.jpg 588w" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px" /><figcaption id="caption-attachment-98068" class="wp-caption-text">Mapa de placas tectónicas.</figcaption></figure></p>
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<p>El mismo informe toma otro testimonio, el cual también transcribimos:</p>
<p>“<em>Una confirmación completa de las observaciones hechas sobre todo del fenómeno sísmico la obtenemos a partir del informe de otro testigo, quien antes de la ocurrencia del terremoto se había dirigido hacia la isla de Pindo, localizado hacia el S de Tumaco, para revisar los trabajos en su finca. Cuando en su viaje de regreso se encontraba nuevamente en cercanías de la playa frente a Tumaco, la tierra empezó a sacudirse súbitamente, de tal manera que sólo con esfuerzo pudo mantenerse de pie. Las palmeras se mecían, los cocos caían y las chozas de los pescadores en la playa estaban en movimiento ininterrumpido. Durante todo este tiempo se escuchó un ruido fuerte. Tan pronto se había dado cuenta del fenómeno, se dirigió derecho hacia la playa; sin embargo habiendo llegado a su límite tuvo que detenerse súbitamente ya que la arena que tenía por delante se encontraba en un movimiento vertical, el suelo se abría y se volvía a cerrar, de tal manera que le fue imposible alcanzar su bote. Después de 3-4 minutos todo se tranquilizó y pudo regresar con su bote a Tumaco, donde encontró todo en estado de terrible desorden. Media hora después del sismo llegó una ola de marejada con gran violencia y se rompió a un lado de la ciudad, donde fueron arrasados por el agua algunos astilleros. La ola de marejada llegó en período de bajamar; su altura fue de 2.5 metros. Este fenómeno se repitió dos veces, después de lo cual volvió el estado previo</em>.”</p>
<p>En cuanto a la ola de casi 6 metros, según informes de los testigos, esta no destruyó la ciudad por dos razones que se recogen en el informe antes anotado:</p>
<p>“<em>Se señala como afortunada circunstancia para Tumaco que la marejada se presentara en bajamar, debido a que ninguna parte de la isla totalmente plana está a más de unos 3 m sobre el nivel del mar, de modo que en pujas el agua sube inclusive al nivel de las calles. Si el acontecimiento se hubiera presentado en marea alta irremisiblemente toda la ciudad habría sido arrasada y habría compartido el destino de otros puntos de la costa. Ciertamente en Tumaco se adiciona además la circunstancia favorable de que a la isla principal se anteponen frente al mar dos islas más pequeñas, las cuales soportaron el primer embate de las olas del mar y quebraron su fuerza. Así sucedió que a pesar de la altura de la marejada sólo las calles quedaron cubiertas por el agua y no se produjo ningún daño por las olas</em>.”</p>
<p>El terremoto y luego el tsunami fueron tan devastadores que en varios rincones del planeta se registró la noticia, particularmente en aquellos que ya tenían algunos sistemas de medición, tales como Inglaterra y Estados Unidos, en este último el <em>Chester Signal</em> (Montana) del 22 de febrero, anotó: “<em>Muchas ciudades de la costa de Colombia, situadas entre Tumaco y Buenaventura, fueron destruidas por un maremoto tras el terremoto del 31 de enero. Se perdieron más de 300 vidas</em>.” Y el <em>Boston Evening Transcript</em> del 26 de febrero, registró:</p>
<p>“<em>Grandes daños en la costa colombiana, tras sismo. A las once menos veinticinco minutos de la mañana del día treintaiuno se produjo un terremoto que duró unos siete minutos, siendo el movimiento de norte a sur. La ciudad quedó considerablemente sacudida. Los daños, sin embargo, fueron pequeños, pero la gente fue arrojada sobre una tabla, arrodillada, llorando y orando en las calles. Todos los relojes del pueblo estaban parados, mientras que los cables estaban rotos en muchos lugares. Después del terremoto se produjo un maremoto, que aquí no tuvo ninguna importancia, salvo los informes de la costa. Incluyendo un área de cincuenta leguas al sur, dicen que dos mil murieron por el derrumbe de casas o ahogados por la ola, habiéndose perdido familias enteras. Los veleros informaron haber encontrado cientos de cadáveres y cantidades de peces muertos, y muchos pequeños asentamientos fueron completamente arrasados. El daño causado por el terremoto y el maremoto en Tumaco fue mayor que aquí y se perdieron algunas vidas. La conmoción se sintió en el interior y cinco personas murieron en Túquerres. En Popayán la gente recurrió a tiendas de campaña y se celebraron servicios de acción de gracias. Los días 21 y 22 de febrero se sintieron doce réplicas, pero se cree que todo peligro ya pasó</em>.”</p>
<p><figure id="attachment_98069" aria-describedby="caption-attachment-98069" style="width: 300px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-medium wp-image-98069" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/02/MAREMOTO-1906-PANORAMICA-ACTUAL-300x139.jpg" alt="Islas en Tumaco, en Research Gate. " width="300" height="139" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/02/MAREMOTO-1906-PANORAMICA-ACTUAL-300x139.jpg 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/02/MAREMOTO-1906-PANORAMICA-ACTUAL-150x69.jpg 150w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/02/MAREMOTO-1906-PANORAMICA-ACTUAL.jpg 700w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /><figcaption id="caption-attachment-98069" class="wp-caption-text">Islas en Tumaco, en Research Gate.</figcaption></figure></p>
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<p>La ubicación del Pacífico colombiano y ecuatoriano entre las placas de Nazca y la Sudamericana hace que el riesgo de terremotos sea frecuente, con los subsecuentes tsunamis, de ahí que se hayan registrado algunos considerables, los cuales ya cité en otra columna, sin embargo aquí los recordamos nuevamente:</p>
<p>1882, septiembre 7, magnitud 8 escala de Richter.</p>
<p>1904, enero 20, magnitud 7.8 escala de Richter.</p>
<p>1906, enero 31, magnitud 8,8 escala de Richter, el más violento registrado hasta el momento.</p>
<p>1933, octubre 2, magnitud 6,9 escala de Richter.</p>
<p>1942, mayo 14, magnitud 7,9 escala de Richter.</p>
<p>1953, diciembre 12, magnitud 7,4 escala de Richter. Graves daños en Tumaco y en esmeraldas.</p>
<p>1958, enero 19, 9:09 am, 7,8 escala de Richter. Dejó un aproximado de 500 muertos en las costas de Nariño y Esmeraldas.</p>
<p>1979, diciembre 12, magnitud 7,8 escala de Richter. Dejó aproximadamente 500 muertos y desaparecieron varias playas y poblados, siendo las más afectadas El Charco y Guapi.</p>
<p>En 1906 hubo dos fuertes terremotos más, uno en San Francisco, EE.UU., el 18 de abril, y en Valparaíso, Chile, el 16 de agosto, ambos muy destructivos.</p>
<p><figure id="attachment_98070" aria-describedby="caption-attachment-98070" style="width: 300px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-medium wp-image-98070" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/02/MAREMOTO-1906-TUMACO-ACTUAL-300x147.jpg" alt="Tumaco actual (Foto: Revista Dinero). " width="300" height="147" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/02/MAREMOTO-1906-TUMACO-ACTUAL-300x147.jpg 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/02/MAREMOTO-1906-TUMACO-ACTUAL-150x73.jpg 150w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/02/MAREMOTO-1906-TUMACO-ACTUAL.jpg 321w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /><figcaption id="caption-attachment-98070" class="wp-caption-text">Tumaco actual (Foto: Revista Dinero).</figcaption></figure></p>
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<p>Estos datos antes que generar temores deben alistar a los entes gubernamentales encargados para preparar a los habitantes del territorio ante posibles desastres naturales, para evitar de esta manera pérdidas humanas y evitar en la medida de lo posible también pérdidas materiales, reconsiderando los materiales de construcción, quizá siendo necesario volver a las construcciones tradicionales, que han demostrado ser muy buenas para el territorio.</p>
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]]></content:encoded>
        <author>J. Mauricio Chaves Bustos</author>
                    <category>Pazifico, cultura y más</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=98065</guid>
        <pubDate>Thu, 01 Feb 2024 14:07:08 +0000</pubDate>
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