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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
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	<title>Blogs de sevillano | Blogs El Espectador</title>
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        <title>Lo que hará Jefferson Mena para que sus ideas para el Pacífico colombiano’ no se queden en el papel</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/lo-que-hara-jefferson-mena-para-que-sus-ideas-para-el-pacifico-colombiano-no-se-queden-en-el-papel/</link>
        <description><![CDATA[<p>El exconsejero presidencial, Jefferson Mena Sánchez, es autor de un libro en el que propone fórmulas para llevar el desarrollo económico al Pacífico colombiano. En entrevista con Óscar Sevillano explica en qué consisten y como piensa hacer para que estas ideas no se queden en el papel. Primero que todo, cuéntenos ¿Quién es Jefferson Mena?; [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p>El exconsejero presidencial, Jefferson Mena Sánchez, es autor de un libro en el que propone fórmulas para llevar el desarrollo económico al Pacífico colombiano. En entrevista con Óscar Sevillano explica en qué consisten y como piensa hacer para que estas ideas no se queden en el papel.</p>



<p><strong>Primero que todo, cuéntenos ¿Quién es Jefferson Mena?; ¿Qué lo motiva en la vida? Y sobre todo, ¿cómo llega a escribir un libro con una propuesta que más parece de un candidato que de una persona que se interesa por el servicio público?</strong></p>



<p>Jefferson Mena Sánchez: Pues Oscar, la verdad es que a mí siempre me ha costado hablar de mí mismo. Entonces, si yo le pudiera resumir quién soy, se lo diría de la siguiente manera: un devoto cristiano; un esposo enamorado; un padre que busca ser ejemplo y soy un servidor público.</p>



<p>El objetivo de mi vida es servirle a la gente, es lo que he hecho en los últimos 30 años de mi vida. Y a pesar de que el libro parezca como una plataforma de lanzamiento, que no lo es porque nunca he sido candidato <strong>y nunca seré candidato a absolutamente nada</strong>, no me llama la atención eso a pesar de las ofertas que me han hecho.</p>



<p><strong>Una nueva estrategia para el Pacífico colombiano</strong> es un libro que busca aportarle al país en el sentido de darle respuesta a uno de los grandes problemas que tiene una de las regiones que es el <strong>Pacífico colombiano</strong>. Y lo hago con toda convicción y compromiso porque esa es mi tierra, esa es mi gente, esa es mi raza. Eso me identifica, me define y creo que flaco favor yo haría si no aprovechar escenarios que Dios me da para tratar de aportar a que la gente en el Pacífico viva mejor.</p>



<p><strong>¿Cómo hará para que eso que usted plantea puede llevarse a la práctica? Porque hacer un libro, por difícil que suene, es fácil, lo realmente complicado es hacer esas propuestas realidad, mucho si no se es el ejecutor o no se hace parte del poder que debe concretarlas</strong>.</p>



<p>Jefferson Mena Sánchez: Tenemos que entender varias cosas sobre lo que pasa con regiones como el Pacífico y la primera es que Colombia tiene seis regiones. De las seis regiones, el<strong> <a href="https://www.dane.gov.co/">Producto Interno Bruto</a> </strong>es aportado por tres de ellas. Bogotá, que pone algo así como el 25% del PIB nacional. La región Caribe, que aporta algo así como el 20% del PIB nacional. Y la región Andina, que aporta otro tanto. Y el Pacífico, de acuerdo a lo que se encuentra en el Departamento Nacional de Planeación, aporta algo así como el 17%. Entonces, una mirada cercana lo que dice es, bueno, pero no está tan mal el Pacífico. Sí, pero es que usted, cuando ve ese 17%, está calculando también Cali. Y Cali no es Pacífico. Pero cuando usted saca Cali de la ecuación, usted encuentra una región que aporta menos del 1% al PIB nacional.</p>



<p>El Pacífico es una región donde se ven reflejadas todos los vejámenes de este país. <strong>La violencia, la pobreza, la pobreza extrema, las necesidades básicas insatisfechas, la falta de infraestructura</strong>, etc. Yo creo que lo que a Colombia le ha faltado, que han tenido otros países como Chile, Ecuador y Perú, que lo establezco también en el libro, es una falta de visión, ambición. Ambición de crecer más para que la gente viva mejor, para que la gente tenga más platica en el bolsillo.</p>



<p>Esa falta de ambición ha llevado a que tengamos a un país de espaldas a las regiones con tantas potencialidades como el Pacífico donde está la mayor tasa de desempleo de este país, <strong>la mayor tasa de pobreza</strong> y la mayor tasa de miseria. Y eso no se soluciona como lo hemos venido solucionando en los últimos 70 años o en los últimos 100 años, <strong>a punto de subsidios</strong>. Se soluciona con desarrollo económico para que se dé el crecimiento económico.</p>



<p>Cuando usted tiene desarrollo económico, usted tiene empleo, usted tiene mejores tasas de recursos para pagarle a la gente; usted tiene mejores condiciones de vida. Y cuando usted tiene crecimiento económico, usted ya tiene una región industrializada.</p>



<p><strong>Llevamos más de 50 años tratando de hacerlo y no lo hemos logrado ¿cómo hacer para que esto suceda sin que suene a fórmula mágica?</strong></p>



<p>Jefferson Mena Sánchez: Lo que yo estoy planteando en el libro son proyectos realizables, que necesitan de una visión inteligente de un Gobierno y la decisión inteligente de un presidente o presidenta de la república, que mire en el <strong>Pacífico</strong> un potencial para que el país crezca más.</p>



<p><strong>Sí Jefferson no está en el poder que toma las decisiones -bien sea en lo local o nacional-, estas ideas se van a quedar en la biblioteca de algún colegio, de alguna universidad o de alguna institución del Estado. Insisto en mi pregunta, ¿cómo va a ser Jefferson para que eso no se quede en el papel?</strong></p>



<p>Jefferson Mena Sánchez: En primer lugar, socializándolo con todos los que serán actores políticos en las próximas elecciones, buscando que se comprometan con esta visión de desarrollo económico del Pacífico colombiano, sin distinción de colores, sin distinción de ideologías, simplemente con la convicción de que tenemos que ser responsables con una región que es la más pobre del país.</p>



<p>En segundo lugar, no por el hecho de que yo no vaya a ser candidato, quiere decir que no esté interesado en aportar y en ayudar desde un cargo público. He sido funcionario público toda la vida, me encanta ser funcionario público, <strong>me encanta trabajar por la gente</strong>, yo soy un servidor público, yo le sirvo a la gente y yo aspiro que, con la socialización de estas ideas, haciéndole caer en cuenta a todos los candidatos de lo importante que es y de las ventajas que puede representar para el gobierno que ellos van a ejercer y para el país, se puede llevar a la práctica todo lo que en el libro se dice.</p>



<p><strong>¿Ha tenido la oportunidad de reunirse con los presidenciables y ¿ellos sí lo están escuchando?</strong></p>



<p>Jefferson Mena Sánchez: Me he reunido con la gran mayoría y les gusta la idea. Ahora, el reto es que lo pongan en letras mayúsculas en sus programas y se pongan como meta, desarrollarlo.</p>



<p><strong><a href="https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/las-consecuencias-de-los-insultos-y-agravios-politicos/">Nota recomendada: Las consecuencias de los insultos y agravios políticos</a></strong></p>



<p><strong>¿Cómo hacemos para que se industrialice el Pacífico y que ese desarrollo económico llegue, sin que acabe con la selva, por ejemplo, del Chocó, donde hay especies únicas?</strong></p>



<p>Jefferson Mena Sánchez: Colombia tiene una visión equivocada de lo que significa el desarrollo porque cree o considera que no puede ir de la mano de la <strong>conservación del medio ambiente</strong>. Esa es una teoría que está reevaluada hace muchos años en el mundo.</p>



<p>Le pongo un ejemplo, Vancouver, Canadá. Vancouver, Canadá, tiene el puerto más importante de todo este país, que es el segundo más extenso del mundo en el Pacífico. Lo maneja una empresa que se llama Port Canada. Maneja 3 millones de containers al día. Imagínense, 3 millones de containers al día. Y es totalmente amigable con el medio ambiente.</p>



<p>No necesariamente tiene que ser o desarrollo o conservacionismo, que es lo que ha matado al <strong>Pacífico colombiano</strong>. Eso de decir: no, no desarrollemos nada en el Pacífico porque es más importante el medio ambiente. No señor, es más importante la gente. Es más importante que los niños no se nos mueran de hambre. Es más importante que la gente pueda comer 3 veces al día. Es más importante que la gente pueda vivir bien. Pero también es importante que, desarrollando esas potencialidades, nosotros podamos conservar y aprovecharnos de ese medio ambiente para generar riqueza.</p>



<p>Desde hace muchos años, se han venido presentando una serie de enfermedades que el mundo pensaba que ya estaban superadas. Y esas enfermedades casi todas se están presentando por el calentamiento global. Son enfermedades tropicales. Imagínense ustedes que nosotros, teniendo la segunda zona más biodiversa del mundo, que está en el <strong>Pacífico colombiano</strong>, hagamos de ese Pacífico colombiano un laboratorio y hagamos convenios con las universidades del mundo que hacen investigación. Y esa <strong>investigación</strong> nos debe llevar a encontrar soluciones a las enfermedades que hoy están despertando.</p>



<p>Esa es una forma con la que podemos integrar el desarrollo con el conservacionismo. Eso no es antagónico. Lo que no podemos seguir haciendo es poniendo la conservación del medio ambiente como la excusa para que la gente se nos siga muriendo de hambre en el Pacífico, para que la gente siga siendo miserable, para que la gente siga viviendo como se vive en el Pacífico, para que el Pacífico siga siendo la zona violenta que es. No se puede aceptar que los ambientalistas nos vengan a decir que es preferible que la gente siga viviendo en la miseria antes de mirar cuál es ese punto de equilibrio.</p>



<p><strong>¿Esta propuesta trae fórmulas para el tema minero?, porque estamos hablando de una zona riquísima en oro.</strong><strong></strong></p>



<p>Jefferson Mena Sánchez: Debemos darnos a la tarea de explorar caminos para desarrollar una minería amigable. Nuestros antepasados negros, nuestros antepasados indígenas siempre han explotado el oro, siempre han trabajado con el oro, siempre lo han hecho, pero en esas épocas de la historia no generaban la contaminación que hoy se genera. ¿Por qué? Por la ambición, por la corrupción que hay. Pero si lográramos mirar al pasado, extraer lo positivo, que era el ejercicio de nuestras comunidades en la explotación de esos minerales sin causar contaminación, se puede hacer de esta actividad algo sano.</p>



<p>Hay un asunto que creo que Colombia debería repensar e implementarlo nuevamente, y es que sea únicamente el <strong>Banco de la República</strong> el único con la facultad de comprar el oro. Creo que así podríamos tener una extracción limpia y una extracción legal. Bueno.</p>



<p><strong><a href="https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/oscar-sevillano/odin-sanchez-un-secuestro-conveniente-column-663709/">Le puede interesar: Odín Sánchez, ¿un secuestro conveniente?</a></strong></p>



<p><strong>Las comunidades afrodescendientes, tanto en Chocó como en el Valle, cauca y Nariño, lo primero que le pelean es por los títulos mineros. Las familias dicen, “denos los títulos a nosotros, nosotros explotamos el oro en lugar de dárselos a las grandes empresas para que vengan aquí a destruir la selva y a destruir el medio ambiente”.</strong><strong></strong></p>



<p><strong>Jefferson Mena Sánchez:</strong> Hay que llegar a acuerdos con ellos y capacitarlos para que hagan una extracción limpia de ese mineral, permitiéndoles que vivan de eso, acompañando la agremiación para que los resultados de su trabajo no se queden en una cantina o en los burdeles y que les genere riqueza y mejoren sus condiciones de vida.</p>



<p>El Estado debe acompañar a las comunidades y no es acompañar individualidades, sino es tratando de que estas trabajen en conjunto por el bienestar de todos. Yo creo que, si logramos poner en práctica eso, lograríamos avanzar mucho en quitarle el tabú que tiene el tema de la minería en Colombia.</p>



<p><strong>En el pasado, alcaldías y gobernaciones se dedicaron a cambiar el uso del suelo trayendo problemas en temas agrícolas y ambientales, ¿cómo hacer para que esas mismas alcaldías y gobernaciones colaboren con la solución?</strong><strong></strong></p>



<p><strong>Jefferson Mena Sánchez:</strong> En Colombia, elñ 68% del territorio nacional tiene alguna especie de restricción para la utilización de la tierra porque o son resguardos indígenas; o son consejos comunitarios; o están en ley segunda, o son baldíos. ¡Esto es una cosa loca!</p>



<p>Soy un convencido de que la única forma de lograr eso es titulando esas tierras y titulándolas con la visión de que se conviertan en propiedades privadas para que el dueño las pueda explotar sanamente. Pero no solamente para eso, también para que el <strong>Gobierno Nacional</strong> tenga un registro exacto que le diga de quién es la tierra y qué está haciendo con la tierra.</p>



<p>Cuando uno está en Tumaco y pasa a Ecuador, se da cuenta que en Ecuador saben quién es el dueño de la tierra. Saben quién es el dueño de la tierra y saben qué se está cultivando en la tierra. En Colombia no. Lo que tenemos es una cantidad de monte que nadie sabe quién es. Y lógicamente, en aquellos lugares que no se desarrolla productividad, se convierten en el pan de abono para los ilegales.</p>



<p><strong>¿Usted cree que haya constructores que tengan esa visión de ancestralidad y que estén dispuestos a invertir cuidando de esas costumbres ancestrales de la gente del Pacífico que viven en casas de madera construidas sobre un planchón, muchas de estas en la ribera del rio?</strong></p>



<p><strong>Jefferson Mena Sánchez:</strong> La ancestralidad hace parte del ADN de las comunidades étnicas, que les ha acompañado durante muchos años. Yo creo que es posible conservar la ancestralidad de estos habitantes acompañado de una habitabilidad, unas construcciones de vivienda mucho más dignas. No creo que, por el hecho de respetar los usos y las costumbres de las comunidades étnicas, sea una excusa para que las comunidades étnicas en la Guajira vivan en los ranchos que viven, por ejemplo, y que la respuesta del Gobierno deba ser: &nbsp;“es que es por respetar sus usos y sus costumbres”.</p>



<p>Esa es una visión totalmente equivocada, es una visión racista, es una visión clasista. Esa es una visión pobre de los gobiernos. Yo creo que uno puede tranquilamente utilizar los usos y las costumbres de las comunidades étnicas, pero dándole una vida de dignidad, dándole un trato digno.</p>



<p><em>Jefferson Mena Sánchez es profesional en Relaciones Internacionales y Asuntos Políticos de la Universidad Militar Nueva Granada, habiéndose graduado con título Cum laude. Tiene una especialización en Desarrollo, Gobierno y Gestión Pública y otra en Diseño y evaluación de Política Pública. También posee una Maestría de Gobierno y Política Pública de la Universidad Pompeu Fabra, de Barcelona (España).</em></p>



<p><em>se ha desempeñado como coordinador del despacho del Ministerio de Defensa, coordinador de Consejos de Seguridad Presidencial; encargado de Funciones Consulares del Consulado de Colombia en Vancouver, director del despacho del Ministerio de Agricultura, director territorial de la Oficina del Alto Comisionado para la Paz, y actualmente es asesor de la Presidencia de la República como coordinador del Plan de Reacción Integral de la Estrategia Zona Futuro en el Pacífico nariñense.</em></p>
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        <author>Sevillano</author>
                    <category>Óscar Sevillano</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=117574</guid>
        <pubDate>Mon, 30 Jun 2025 21:37:48 +0000</pubDate>
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        <title>La tesis de Carlos Felipe Córdoba está libre de plagio</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/la-tesis-de-carlos-felipe-cordoba-esta-libre-de-plagio/</link>
        <description><![CDATA[<p>Me llamó la atención la columna de opinión del periodista, Jorge Hernán Peláez, publicada en el diario La República, en donde habla sobre la nueva tendencia en Colombia con la que se desprestigia el nombre ajeno, práctica en la que este país parece tener ganas de convertirse en potencia mundial. Hace poco se dio un [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p>Me llamó la atención la columna de opinión del periodista, Jorge Hernán Peláez, publicada en el diario <a href="https://www.larepublica.co/analisis/jorge-hernan-pelaez-500047/cordoba-nunca-plagio-4025541">La República</a>, en donde habla sobre la nueva tendencia en Colombia con la que se desprestigia el nombre ajeno, práctica en la que este país parece tener ganas de convertirse en potencia mundial.</p>



<p>Hace poco se dio un fuerte debate por un supuesto plagio cometido por el excontralor, Carlos Felipe Córdoba, en su tesis doctoral. Esta noticia se dio por cuenta de una divulgación del periodista, Juan Pablo Barrientos, un colega por el que siento un profundo respeto,  quien informó sobre el supuesto fraude en la tesis para obtener el grado como doctor en Derecho de la Universidad de Jaén.</p>



<p>Asegura Barrientos que “La tesis doctoral del excontralor, que tiene 364 páginas, fue revisada por dos periodistas en 2022” Aquí viene mi pregunta: ¿Desde cuándo los periodistas somos validadores de tesis de grado? Hasta donde sé, a quién corresponde esta labor es a una universidad.</p>



<p>Por supuesto, este hecho puso a Córdoba a defender su nombre y su honra como corresponde y hoy la Universidad de Cartagena le dio la razón, y certifico lo siguiente:</p>



<p>“En atención a su solicitud formal, me permito informarle que, tras realizar la revisión del trabajo de grado mencionado a través de las plataformas Turnitin y Ithenticate se puede concluir que el trabajo es original y no presenta rastros de plagio”.</p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="598" height="775" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/12/21220154/Captura-de-pantalla-2024-12-21-220120.png" alt="" class="wp-image-109644" style="width:650px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/12/21220154/Captura-de-pantalla-2024-12-21-220120.png 598w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/12/21220154/Captura-de-pantalla-2024-12-21-220120-231x300.png 231w" sizes="(max-width: 598px) 100vw, 598px" /></figure>



<figure class="wp-block-image size-full"><img decoding="async" width="593" height="768" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/12/21220210/Captura-de-pantalla-2024-12-21-220134.png" alt="" class="wp-image-109645" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/12/21220210/Captura-de-pantalla-2024-12-21-220134.png 593w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/12/21220210/Captura-de-pantalla-2024-12-21-220134-232x300.png 232w" sizes="(max-width: 593px) 100vw, 593px" /></figure>



<p>Hechos como estos hacen que uno se pregunte por el verdadero motivo que hay detrás de este tipo de denuncias que aparte de destruir el nombre ajeno, también hacen que cualquier ciudadano pierda las ganas de soñar con ocupar un alto cargo en el Estado, sí al final del camino se va a convertir en objeto de vigilancia extrema por parte de otros que sabe Dios con que motivación se ocuparán de buscarle el talón de Aquiles para hacerlo caer.</p>



<p>No estoy diciendo que no se pueda ni se deba supervisar a los altos funcionarios. Por supuesto que es necesario hacerlo porque estos son remunerados con recursos públicos. El asunto es que esta vigilancia no puede se debe hacer con el rigor suficiente para no desdibujar el oficio que como veedores ciudadanos nos corresponde.</p>



<p>No sé qué esté pensando hacer Carlos Felipe Córdoba ahora que pudo demostrar que en ningún momento cometió fraude en su tesis doctoral, pero lo que si se, es que cualquier actuación que ejerza para que se restablezca su buen nombre, lo hará ejerciendo sus derechos que como ser humano tiene.</p>
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        <author>Sevillano</author>
                    <category>Óscar Sevillano</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=109639</guid>
        <pubDate>Sun, 22 Dec 2024 03:05:10 +0000</pubDate>
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        <title>El papel del asesor político</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/el-papel-del-asesor-politico/</link>
        <description><![CDATA[<p>Poco o nada se habla y se analiza el papel que cumplen las personas que prestan sus profesionales como asesores, bien sea de un alto funcionario público o de algún político elegido por voto popular. Con el ánimo de romper esta tradición silenciosa me atreveré a escribir al respecto. &nbsp; Sería bueno que en Colombia [&hellip;]</p>
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<p>Poco o nada se habla y se analiza el papel que cumplen las personas que prestan sus profesionales como asesores, bien sea de un alto funcionario público o de algún político elegido por voto popular. Con el ánimo de romper esta tradición silenciosa me atreveré a escribir al respecto. &nbsp;</p>



<p>Sería bueno que en Colombia se abriera el debate sobre el papel que cumplen los profesionales que son contratados por los<a href="https://www.senado.gov.co/"> congresistas</a>, concejales, diputados e incluso ministros y demás altos funcionarios del Estado que son contratados bajo la denominación de, asesores.</p>



<p>Sí seguimos al pie de la letra lo que significa la palabra asesor, tendríamos que decir que son las personas que, por sus conocimientos y experiencia en determinados temas, indican a los personajes con los que trabajan los puntos claves que debe tener en cuenta a la hora de ejercer la misión que le es encomendada junto con los riesgos que tiene cada labor que han de abordar, bien sea desde un cargo político o en el Estado.</p>



<p>Sin embargo, gracias a los inmensos egos de quienes fungen como sus jefes, quienes son contratados como asesores, en realidad cumplen el papel de un asistente, secretario e incluso de mensajero o mandadero, pero jamás el de una especie de guía o alto consejero de determinado asunto de uno de nuestros mal llamados “<strong>padres de la patria</strong>”.</p>



<p>Ellos no pueden discutir a sus patronos, solo deben obedecer sus órdenes no importa si estas conducen al lugar equivocado, y no importa sí se es o no se es consciente de, que sí algo sale mal, el culpable no es el político en cuestión sino el asesor en cuestión, porque al fin de cuentas, su labor es utilizada como una especie de ‘<strong>fusible</strong>’ que se vota o se desecha en el momento en que este se quema.</p>



<p>Son muy pocos los casos en que la majestad del cargo de asesor es respetada por el personaje a quien sirve como guía o aconseja, porque sí este llega a mencionar que está equivocado o se atreve a criticar algo de lo que dice o hace, el enojo del político no se hace esperar.</p>



<p>Como caso anecdótico puedo contar que en una ocasión recibí la misma observación de dos personajes de la vida nacional (León Valencia y Roy Barreras), quienes en diferentes momentos y distintas circunstancias me dijeron que,<strong> &#8220;yo todo lo criticaba&#8221;</strong>. Pero por supuesto que tenía que hacer criticas, de lo contrario mi papel como asesor se desdibujaría porque no podría señalar los riesgos que cada misión encomendada podría traer, no con el ánimo de destruir el trabajo sino con la intención de evitarlos y así llegar al éxito.</p>



<p>Con el tiempo muchos de estos “asesores” terminan por convertirse en <strong>aduladores de oficio</strong> perdiendo todo tipo de objetividad, para convertirse en una especie de <strong>hinchas foribundos y fanáticos</strong> que aplauden todo cuando hagan y digan sus jefes así sean las más grandes idioteces que se le pueden ocurrir a un ser humano.</p>



<p>Son los primeros en enojarse si un periodista o un medio de comunicación pública algo que puede perjudicar a su jefe y poco les importa sí lo que se menciona o se denuncia tiene algo de cierto. Recuerdo que cuando se destapó el escándalo del <strong>Carrusel de la Contratación en Bogotá</strong> y se supo que estos hechos involucraban al entonces personero, <strong><a href="https://www.elespectador.com/judicial/confirman-condena-contra-francisco-rojas-birry-por-nexos-con-dmg-article-403553/">Francisco Rojas Birry</a></strong>, una de sus asesoras me confesó su molestia porque según ella, <strong>“todo se trataba de un complot de una élite capitalina que le molestaba ver a un indígena en un alto cargo en la ciudad”.</strong></p>



<p>Con el tiempo se demostró que <strong>Rojas Birry</strong> si había participado en el robo a manos llenas de las finanzas públicas de Bogotá durante la administración de <strong>Samuel Moreno</strong> y que la condena al entonces personero <strong>no se trataba de ningún complot de una élite capitalina que le molestaba ver a un indígena en un alto cargo en la ciudad.</strong></p>



<p>También recuerdo que hace dos años conocí a una de las asesoras de la excongresista recién fallecida, <strong>Daira Galvis</strong>, quien se enojó y me reclamó porque durante el diálogo mencioné que la entonces senadora de la república fue abogada de <strong>Enilce López, alias ‘La Gata’</strong>.</p>



<p>Curiosamente los asesores son los primeros en declararse enemigos de los colegas de sus jefes que en medio de los debates les discuten, y olvidan que este cruce de declaraciones se da en medio del acaloramiento del momento y que cuando este escenario finaliza, estos políticos que a través de los micrófonos de las curules minutos antes se insultaron mutuamente, en la puerta del recinto se dan la mano y vuelven a ser los mejores amigos.</p>



<p>En algún momento de mi vida fui asesor en una organización de la sociedad civil, lo mismo que en el <strong>Congreso de la República, el Ministerio del Interior y en tres campañas políticas</strong>, y debo confesar que en varias ocasiones caí en los mismos errores que señalo en este escrito, y ahora que veo los toros por detrás de la barrera, ruego a Dios porque no deba retornar a este escenario para no repetir las mismas equivocaciones, no importa que tanto haya aprendido y lo muy agradecido que esté con el momento vivido.</p>



<p><strong><a href="https://blogs.elespectador.com/category/oscar-sevillano/">Oscar Sevillano</a></strong></p>
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        <author>Sevillano</author>
                    <category>Óscar Sevillano</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=107897</guid>
        <pubDate>Tue, 12 Nov 2024 12:35:17 +0000</pubDate>
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        <title>Se tiraron a Betty la fea</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/se-tiraron-a-betty-la-fea/</link>
        <description><![CDATA[<p>Muy valientes los libretistas y creadores de la segunda temporada de Betty la fea, y digo que son muy valientes porque se requiere mucho valor para asumir un reto tan grande como lo es el hacer una nueva fase de una telenovela que rompió el record mundial en audiencia y que fue y sigue siendo [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p>Muy valientes los libretistas y creadores de la segunda temporada de <strong>Betty la fea</strong>, y digo que son muy valientes porque se requiere mucho valor para asumir un reto tan grande como lo es el hacer una nueva fase de una telenovela que rompió el record mundial en audiencia y que fue y sigue siendo la favorita de los colombianos.</p>



<p>Me cuesta creer que no tuvieran en cuenta que una segunda temporada tenía la obligación y la necesidad de ser mucho mejor y superar todo lo que fue la primera. Al menos a mí, la creación de <strong>Betty la fea II </strong>no me pareció nada buena. Seguramente los libretistas tuvieron sus razones para armar las piezas del rompecabezas, pero debo decirles algo señores, les quedó muy mal armada.</p>



<p>No entiendo en qué cabeza cabe pensar o imaginarse que una mujer que un día superó los motivos por los que en el pasado fue rechazada, es decir, ser fea y vestirse mal, a pesar de ser intelectual y laboralmente muy superior a todos quienes le hacían el quite, pueda si quiera pensar en retomar su aspecto físico y presentación personal anterior. Algo absurdo, porque si algo quiere una mujer es lucir bien así no sea ni superficial ni materialista.</p>



<p>Tampoco entiendo cómo es que Beatriz Pinzón Solano luce confundida y sin saber que hacer ni como moverse en medio de las dificultades de la empresa y de su vida personal. Cuando sí algo sabía Betty era manejar las situaciones, por difíciles que fueran, así todos creyeran que era una pobre boba.</p>



<p>El caso de <strong>Patricia Fernández </strong>(La peliteñida) es otro asunto que no me resulta claro. Ella se fue de Ecomoda junto a <strong>Marcela Valencia</strong>, y aunque esta última pudo regresar por ser accionista, no veo a la primera retornando y menos para ocupar un cargo en una empresa en la que ella únicamente sabía contestar un teléfono y donde además no tenía cabida, porque ni Armando, ni Betty ni ninguno de los trabajadores la quería.</p>



<p>Por supuesto que la Peliteñida podía regresar al elenco, pero no la supieron ubicar en el lugar que era, porque, además, si algo se recuerda de ella, son sus constantes enfrentamientos con el cuartel de feas, algo casi inexistente en la segunda parte.</p>



<p>Ni hablar de <strong>Armando Mendoza y Mario Calderón</strong> quienes parecen estar interpretando personajes de tiras cómicas y no el de una novela que representaba personajes de la vida real, es decir, dos tipos que por su posición social y atractivo físico se aprovechaban de las mujeres.</p>



<p>Fredy Contreras que ahora es un ejecutivo, necesita a Aura María, quien no aparece en los capítulos que hasta el momento están en la plataforma de <strong>Prime</strong>. Sin ella Fredy pierde fuerza.</p>



<p>Algo que caracterizaba a Betty la Fea era el humor picaresco y bien hecho con el que venían armadas las situaciones, que como bien lo explicó Fernando Gaitán, era un humor traído de lo cotidiano.</p>



<p>En la segunda temporada es un humor que no luce real, que se ve forzado, al punto en que sus personajes hacen escenas ridículas y poco serias, es decir, que esos detalles que tanto cuidó el libretista original, en esta segunda parte los obviaron olvidando que lo más serio en la vida es el humor.</p>



<p>En un evento convocado en días pasados por la Universidad Central en el Teatro Bogotá para celebrar los 70 años de la televisión, tuve la oportunidad de dialogar sobre este asunto con algunos actores que estaban invitados, y dije que no me gustó la segunda temporada de Betty la Fea y expresé las razones por las cuales considero que <strong>se la tiraron</strong>.</p>



<p>Sin saberlo, muy cerca del grupo de personas con las que dialogaba estaba uno de sus libretistas, el señor<strong> Luis Carlos Ávila</strong>, a quien no le gustó mucho mi comentario y por supuesto lo hizo saber cuándo habló sobre su trabajo en el momento en que fue llamado a la tarima.</p>



<p>Ávila está en su derecho de defender su labor como yo en expresar mi opinión, mucho más cuando se hace trabajos para el público espectador que suele ser bastante exigente e inclemente a la hora de calificarlos. En este caso no se puede esperar solo aplausos, uno debe estar abierto a toda clase de opinión, incluyendo la crítica, pura y dura como la mía. Es como si yo pretendiera que todo el que lee lo que escribo esté de acuerdo conmigo. Alguien dirá, “este tipo está loco” o dirá también, “no sabe escribir, sáquenlo”.</p>



<p>Insisto, cuando se hace una segunda temporada de un producto que fue éxito mundial, se asume un reto supremamente fuerte, porque <strong>la Betty Fea II</strong> tenía la obligación de ser mucho mejor que la<strong> Betty Fea I</strong>, y lo que se ha visto en la plataforma Prime Video, no supera en calidad a lo que fue la primera parte.</p>



<p>En pocas palabras señores, así no les guste, debo decirles una cosa: <strong>se tiraron a Betty la fea</strong>.</p>



<p><strong><a href="https://blogs.elespectador.com/?s=sevillano">Oscar Sevillano</a></strong></p>



<p></p>
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        <author>Sevillano</author>
                    <category>Óscar Sevillano</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=105616</guid>
        <pubDate>Sat, 21 Sep 2024 01:06:09 +0000</pubDate>
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        <title>Doña Segunda: el mundo al revés</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/dona-segunda-el-mundo-al-reves/</link>
        <description><![CDATA[<p>Hablemos con la verdad: doña Segunda no es la pobre viejecita sin nadita que comer.</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p>El episodio que hemos visto en los últimos días por cuenta de las lágrimas de doña Segunda y la indignación de algunos colegas periodistas y de políticos de oposición, demuestra que con tal de decir algo o atacar a alguien, en este caso al Gobierno Nacional, especialmente al presidente Gustavo Petro, no se dan cuenta del ridículo que hacen.</p>



<p>Hacer ver a doña Segunda como la pobre señora que tiene un pequeño local que a duras penas la da para tomarse un café con un pan todas las mañanas, fue un error garrafal, y pone en duda la palabra de aquellos periodistas indignados que se condolieron con ella, porque quedó claro que no tienen ni idea de que no se trata de un local que no es pequeño sino de una casa de tres pisos que no luce precisamente como luciría una vivienda de estrato 1 en Ciudad Bolívar o en el  barrio más pobre del municipio de Soacha, y que tampoco han ido a este lugar, ni siquiera para tomar un vaso con agua porque de ser así, a lo mejor sabrían que no se trata de un negocio que se acerque a lo que se conoce como  <strong>economía popular</strong>.</p>



<p>Por supuesto aquí no podía faltar la presencia de aquellos políticos de oposición que con tal de ganar like en las redes sociales, tampoco caen en cuenta en el ridículo que hacen, invitando a los colombianos a saltarse la norma que ellos inventaron en el pasado cuando eran Gobierno.</p>



<p>La<strong> factura electrónica</strong> se reglamentó en el Gobierno de Iván Duque, es decir en el período donde el Centro Democrático puso al presidente de la república y Cambio Radical le dio su apoyo total. ¿Les indigna que el Estado haga cumplir una norma que ellos mismos se inventaron?</p>



<p>No es posible que con tal de atacar a Gustavo Petro no se den cuenta del oso que hacen al ser quienes expiden las leyes y mostrarse indignados porque una entidad del Estado como la<strong><a href="https://www.dian.gov.co/"> DIAN</a></strong>, las hace cumplir.</p>



<p>Por qué entonces no se indignan cuando la <strong>DIAN </strong>en coordinación con la Policía Fiscal y Aduanera incauta mercancías de contrabando en los san andresitos de Bogotá o en los diferentes puertos de Colombia, donde si hay personas de la tercera edad que viven del rebusque.</p>



<p>¿Cuándo será que la política en nuestro país se dejará de manejar con ese de grado hipocresía y falsedad que tanto molesta al colombiano del común?; ¿por qué será que últimamente se ve o se escucha a uno que otro colega periodista “adolorido” por determinadas situaciones que ni conoce ni lo conmueven, pero que, con tal de ganar simpatías como <strong>político en campaña</strong>, se muestra del lado de quien llora?</p>



<p>Ni las lágrimas de doña Segunda eran de verdad, ni se va a quedar en la ruina por los días de sellamiento, ni la DIAN estaba haciendo algo ilegal. Hablemos con la verdad: esta señora no es la pobre viejecita sin nadita que comer.</p>



<p>La DIAN hizo lo que debía hacer que es hacer cumplir la norma.&nbsp; ¿Qué acaso no es eso lo que piden los congresistas? ¿Cómo es que ahora se indignan porque esta se aplica?</p>



<p>¿El mundo al revés?</p>



<p><strong><a href="https://blogs.elespectador.com/category/oscar-sevillano/">Oscar Sevillano</a></strong></p>



<p><strong>@sevillanoscar</strong></p>
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        <author>Sevillano</author>
                    <category>Óscar Sevillano</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=102421</guid>
        <pubDate>Thu, 27 Jun 2024 00:16:48 +0000</pubDate>
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