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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Fri, 23 Oct 2026 22:12:33 +0000</lastBuildDate>
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	<title>salud Archives | Blogs El Espectador</title>
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        <title>Malaria y dengue: el cambio climático influye en la expansión de las dos enfermedades transmitidas por mosquitos más comunes en el planeta</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/malaria-y-dengue-el-cambio-climatico-influye-en-la-expansion-de-las-dos-enfermedades-transmitidas-por-mosquitos-mas-comunes-en-el-planeta/</link>
        <description><![CDATA[<p>La malaria y el dengue son las dos enfermedades infecciosas transmitidas por mosquitos más comunes en el mundo. Según el último informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS)&nbsp; sobre la malaria, en 2024 se registraron 282 millones de casos con 610 000 muertes. En cuanto al dengue, según la OMS, cerca de la [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>La investigación indica que la proliferación de los mosquitos responsables de estas infecciones está relacionado con el cambio climático, sin embargo, otros factores como la movilidad de las personas o el crecimiento demográfico influyen en su desarrollo.</em></li>



<li><em>El estudio también concluye que desde mediados del siglo XX la malaria ha estado en declive, mientras que el dengue está expandiéndose rápidamente.</em></li>



<li><em>A pesar de la tendencia a la baja, en la última década la situación de la malaria ha cambiado y se ha visto un incremento.</em></li>



<li><em>De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, en 2024 se registraron 282 millones de casos y 610 000 muertes por malaria, mientras que cada año se estiman entre 100 y 400 millones de infecciones por dengue.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La malaria y el dengue son las dos enfermedades infecciosas transmitidas por mosquitos más comunes en el mundo.</strong> Según el último informe de la <a href="https://www.who.int/news-room/fact-sheets/detail/malaria" target="_blank" rel="noopener">Organización Mundial de la Salud</a> (OMS)&nbsp; sobre la malaria, en 2024 se registraron 282 millones de casos con 610 000 muertes. En cuanto al dengue, <a href="https://www.who.int/news-room/fact-sheets/detail/dengue-and-severe-dengue" target="_blank" rel="noopener">según la OMS</a>, cerca de la mitad de la población mundial corre riesgo de contraer esta enfermedad y se estima que cada año ocurren entre 100 y 400 millones de infecciones.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los responsables de la transmisión de estas infecciones son los mosquitos del género <em>Anopheles</em>, para la malaria, y <em>Aedes</em>, para el dengue. <strong>Insectos cuya proliferación tiene que ver con las variaciones climáticas</strong>, como el aumento de la temperatura por el cambio climático, así como la humedad y las lluvias.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más | <a href="https://es.mongabay.com/2026/10/el-nino-extremo-latinoamerica-inundaciones-sequias-pronostican-diciembre-mayores-impactos/" target="_blank" rel="noopener">El Niño extremo ya se siente en Latinoamérica: inundaciones y sequías pronostican un diciembre con mayores impactos</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image is-resized" id="attachment_243363"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/06/14162638/Brote-de-dengue-2023-Minsa-5.jpeg" alt="" class="wp-image-243363" style="aspect-ratio:1.7797552836484982;width:1600px;height:auto" /><figcaption class="wp-element-caption">Cada año ocurren entre 100 y 400 millones de infecciones de dengue según la Organización Mundial de la Salud. Foto: ©Andina/Editora Perú</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Un reciente artículo publicado el pasado 2 de octubre en la revista <em>Science Advances</em>, indagó, mediante revisión de estudios previos, qué está pasando con estas dos enfermedades, su relación con el cambio climático y cómo otros factores no climáticos afectan a estas enfermedades infecciosas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Nuestro objetivo con este artículo es <strong>describir los complejos vínculos entre los factores climáticos y la transmisión de la malaria y el dengue</strong>, así como el papel que desempeñan los factores no climáticos en dicha transmisión», explica Toby Cummings, coautor del artículo e investigador de la Universidad Monash en Melbourne, Australia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La investigación <a href="https://www.science.org/doi/10.1126/sciadv.aei0953?referrer=https%3A%2F%2Fwww.google.com%2F" target="_blank" rel="noopener">Cómo afecta el cambio climático a las enfermedades infecciosas transmitidas por mosquitos: las diferentes trayectorias de la malaria y el dengue</a>&nbsp; señala que pese a que los factores climáticos tienen efectos similares en la transmisión de la malaria y el dengue, <strong>la trayectoria de ambas enfermedades ha sido muy diferente desde mediados del siglo XX</strong>. Por un lado, la malaria ha estado en declive; mientras que el dengue está expandiéndose rápidamente.</p>



<figure class="wp-block-image is-resized" id="attachment_269565"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/12162009/AP-inundaciones-febrero-colombia-2026-scaled.jpg" alt="" class="wp-image-269565" style="aspect-ratio:1.4997070884592854;width:2560px;height:auto" /><figcaption class="wp-element-caption">Las variaciones climáticas están relacionadas con la proliferación de los mosquitos que causan el dengue y la malaria. Foto: AP/Fernando Vergara</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">La investigación también indica que <strong>los factores climáticos no son los únicos que determinan la transmisión de las enfermedades causadas por estos vectores</strong>, sino que también se deben tomar en cuenta la movilidad de las personas, el crecimiento demográfico, los niveles de inmunidad, el cambio de uso del suelo, la urbanización, las intervenciones de control y la calidad de los sistemas de salud.</p>



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<h2 class="wp-block-heading">¿Qué está pasando con la malaria y el dengue?</h2>



<p class="wp-block-paragraph">“Si logramos comprender este panorama complejo, podremos orientar mejor las intervenciones, incluidas las medidas de control de mosquitos y las estrategias de prevención», afirma Cumming.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cumming explica que <strong>el cambio climático no solo favorece la proliferación de los mosquitos, sino también la de los patógenos que transportan.</strong> En el caso de la malaria, es el parásito <em>Plasmodium</em> el que se desarrolla más rápidamente a temperaturas más elevadas; y en el caso del dengue, es el <em>Flavivirus</em> el que se replica con mayor rapidez a temperaturas más altas.</p>



<figure class="wp-block-image is-resized" id="attachment_280291"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/10/14044552/Mapa-de-dengue-en-el-mundo-OMS.jpg" alt="El mapa muestra la presencia de dengue en el año 2023. Fuente: Organización Mundial de la Salud. " class="wp-image-280291" style="aspect-ratio:1.9417637271214643;width:1167px;height:auto" /><figcaption class="wp-element-caption">El mapa muestra la presencia de dengue en el año 2023. Fuente: Organización Mundial de la Salud</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, los factores climáticos no son los únicos que influyen en la presencia de estas infecciones. «Uno de los principales hallazgos de nuestra revisión fue que los factores no climáticos pueden ayudar a explicar las diferentes trayectorias de ambas enfermedades: la malaria muestra un descenso a largo plazo, mientras que el dengue sigue aumentando», añade Cumming.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“La urbanización, por ejemplo, es un buen caso”, acota Cumming. <strong>Los mosquitos transmisores del dengue, explica, depositan sus huevos en recipientes artificiales,</strong> por tanto, están muy bien adaptados a las ciudades. “Dado que la población mundial tiende a vivir cada vez más en núcleos urbanos, esto ha favorecido la transmisión del dengue”, agrega el investigador.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por el contrario, explica Cumming, <strong>los mosquitos que transmiten la malaria prefieren entornos naturales y aguas estancadas</strong> para reproducirse y poner sus huevos, por ello, la urbanización, lejos de favorecerla, ha limitado la malaria.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“<strong>Las proyecciones sugieren que el cambio climático seguirá expandiendo el rango geográfico</strong> que es apropiado para la transmisión”, se explica en el documento de la investigación. También se argumenta que lo que impulsa la incidencia de la malaria y el dengue “es una compleja combinación de variables climáticas, condiciones ambientales localizadas y multitud de factores no climáticos, incluidos el cambio de uso del suelo, la urbanización, el crecimiento demográfico, el movimiento de personas, la inmunidad de la población, la resistencia a los insecticidas y medicamentos, las intervenciones de control y la calidad de los sistemas de salud”.</p>



<figure class="wp-block-image is-resized" id="attachment_243353"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/06/14162549/Brote-de-dengue-2023-Andina-5.jpeg" alt="En lugares con limitado acceso al agua, la población la almacena en contenedores que se convierten en el hábitat perfecto para la reproducción del mosquito que transmite el dengue. Foto: ©Andina/Editora Perú." class="wp-image-243353" style="aspect-ratio:1.5;width:1800px;height:auto" /><figcaption class="wp-element-caption">En lugares con limitado acceso al agua, la población la almacena en contenedores que se convierten en el hábitat perfecto para la reproducción del mosquito que transmite el dengue. Foto: ©Andina/Editora Perú</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En la investigación también se menciona que “aunque a largo plazo la malaria está en declive, los datos indican que en la última década hubo un aumento de la incidencia del 8.5 %”. “La mayor parte del resurgimiento de la malaria durante el último siglo se ha asociado con un debilitamiento de las medidas de control de la malaria, a menudo por las limitaciones de recursos, pero también debido a guerras o desastres”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el caso del dengue, la preocupación es mayor por su rápido aumento y, debido a esto,“<strong>están surgiendo nuevas intervenciones para el dengue</strong> que incluyen vacunas parcialmente efectivas y estrategias innovadoras de control de mosquitos”, señala la investigación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Un factor adicional a tomar en cuenta actualmente es la presencia del fenómeno El Niño. Sobre este tema Cumming menciona que “este fenómeno altera los patrones de temperatura y precipitaciones, pero es imposible establecer una relación única entre El Niño y las tasas de malaria y dengue, ya que los efectos dependen mucho de la ubicación geográfica”, aclara. “Si bien hay factores globales como El Niño que influyen en la transmisión de estas enfermedades, modelar con exactitud cómo funciona dicha relación puede resultar muy complejo”, precisa.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Malaria y dengue en Latinoamérica</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Un informe del <a href="https://www.ins.gov.co/buscador-eventos/Informesdeevento/MALARIA_2020.pdf" target="_blank" rel="noopener">Instituto Nacional&nbsp; de Salud</a> de Colombia, de 2020, señala que <strong>en América Latina hubo una disminución sostenida de malaria entre 2005 y 2014</strong>, sin embargo, <strong>desde 2015 hasta 2019 se presentó un incremento en el número total de casos</strong> principalmente en Brasil, Colombia, Guyana, Nicaragua y Panamá.</p>



<figure class="wp-block-image is-resized" id="attachment_280286"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/10/14024148/Dengue-Agencia-Andina.jpg" alt="El Ministerio de Salud de Perú realiza campañas de controlpara el dengue. Foto: ©Andina/Editora Perú." class="wp-image-280286" style="aspect-ratio:1.4326647564469914;width:500px;height:auto" /><figcaption class="wp-element-caption">El Ministerio de Salud de Perú realiza campañas de control para el dengue. Foto: ©Andina/Editora Perú</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">“En Colombia, por ejemplo, cambió la proporción del parásito más abundante, pues siempre había sido <em>Plasmodium vivax</em>, el parásito más común en Colombia, pero en 2016 empezó a aumentar la proporción del <em>Plasmodium falciparum</em>, que es el mismo que hay en África y que, normalmente, acá estaba en una proporción menor. Con el tiempo se estabilizó en un 50 % de ambos y ahora nuevamente está dominando <em>vivax</em>”, comenta Camila González, profesora asociada del departamento de Ciencias Biológicas de la Universidad de Los Andes, en Colombia, e investigadora del Centro de Investigaciones en Microbiología y Parasitología Tropical (CIMPAT).</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Son dinámicas muy particulares, muy difíciles de predecir, no hay certeza de qué lleva a esos cambios para que ahora domine otro parásito”, agrega González y menciona que ello puede estar relacionado con las migraciones humanas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De acuerdo con la <a href="https://www.paho.org/es/noticias/25-4-2025-ops-insta-ampliar-acceso-al-diagnostico-tratamiento-malaria-para-acelerar" target="_blank" rel="noopener">Organización Panamericana de la Salud</a> (OPS), en <strong>América Latina, en 2023, se registraron 505 600 casos de malaria, de ellos, el 92 % ocurrieron en Sudamérica</strong>. Brasil, Venezuela y Colombia concentraron el 80 % de todos los afectados.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El organismo internacional también señala que “<strong>los pueblos indígenas continúan siendo desproporcionadamente afectados</strong>”. En 2023, por ejemplo, representaron el 31 % de todos los casos de malaria y el 41 % de las muertes relacionadas con esta enfermedad en la región.</p>



<p class="wp-block-paragraph">González también menciona casos como el de Venezuela, donde existe dificultad para el acceso al diagnóstico y al tratamiento de la malaria. El informe anual <a href="https://es.mongabay.com/2026/07/venezuela-estudio-emergencia-humanitaria-territorios-indigenas-mineria-ilegal-grupos-armados/" target="_blank" rel="noopener">Situación de los Derechos Humanos en Venezuela 2025</a>, elaborado por la organización Programa Venezolano de Educación Acción en Derechos Humanos (Provea) da cuenta de esta situación, sobre todo con respecto a lo que sucede en las poblaciones indígenas.</p>



<figure class="wp-block-image is-resized" id="attachment_277993"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/09/10152119/03_socorro_yanomami-fernando_frazao-agencia_brasil.jpg" alt="Científicos usan datos de minería ilegal para crear un sistema de alerta contra la malaria en la Amazonía" class="wp-image-277993" style="aspect-ratio:1.5003663003663004;width:2048px;height:auto" /><figcaption class="wp-element-caption">Los pueblos indígenas continúan siendo desproporcionadamente afectados por malaria indica la Organización Panamericana de la Salud. Foto: cortesía de Fernando Frazão/Agência Brasil</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">La investigadora colombiana también menciona que la mayoría de las enfermedades transmitidas por vectores están incluidas en un grupo denominado “enfermedades tropicales desatendidas”, que son aquellas para las que no hay suficiente recursos para investigación, tratamiento y prevención, pero la malaria no está en ese grupo. “<strong>La malaria es la enfermedad que más recursos tiene</strong>, no es una enfermedad olvidada, y eso puede ser lo que genera ese efecto de disminución. No es porque haya condiciones climáticas que están favoreciendo la disminución, sino que esto va acompañado de todos los planes de eliminación de malaria”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En cuanto al dengue, según la OMS, <strong>en 2024 los casos en Latinoamérica fueron un 437 % superiores al promedio de los últimos cinco años</strong>. Esta epidemia se ha extendido a zonas del sur de Brasil y el norte de Argentina, donde el virus del dengue no representaba un problema grave anteriormente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">César Munayco, director general del Centro Nacional de Epidemiología, Prevención y Control de Enfermedades del Ministerio de Salud (Minsa) de Perú, recuerda que <strong>en 2023 y 2024 ocurrió la epidemia más grande de la historia del dengue.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Munayco explica que en el caso de Perú, por ejemplo, el principal problema para la expansión del dengue es el agua, porque casi el 45 % de la población no tiene acceso al recurso las 24 horas del día. En lugares con limitado acceso al recurso, la población almacena agua en contenedores que se convierten en el hábitat perfecto para la reproducción del insecto, sobre todo durante la temporada de calor. Por ello, se recomienda tapar adecuadamente estos recipientes para evitar la presencia de los mosquitos.</p>



<figure class="wp-block-image is-resized" id="attachment_258915"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/03/27012901/FB_IMG_1742982237560.jpg" alt="" class="wp-image-258915" style="aspect-ratio:1.3333333333333333;width:1080px;height:auto" /><figcaption class="wp-element-caption">Los mosquitos que transmiten la malaria prefieren entornos naturales y aguas estancadas para poner sus huevos y reproducirse. Foto: Viceministerio de Defensa Civil de Bolivia</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">“Este es el mayor problema y justo ocurre en las regiones donde tenemos mayor incremento de casos de dengue, que es la Amazonía. También en la costa norte donde <strong>solo entre el 16 % y 22 % de la población tiene agua las 24 horas del día</strong>. Son varios factores que se unen y agudizan el problema”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El experto del Minsa pone otro tema sobre la mesa: la inmunidad. Al respecto explica que las epidemias de 2023 y 2024 en Perú han generado cierta protección, evitando que ocurra un incremento abrupto de dengue como se presentó en esos años. Aclara que pese a las condiciones climáticas actuales, considerando la presencia de El Niño, “la inmunidad previa frena un incremento mayor” de dengue.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, Munayco destaca que <strong>esa inmunidad puede durar entre año y medio y dos años,</strong> y aclara que sólo aplica para contagios con la misma cepa del virus y, hasta el momento, se conocen, cuatro cepas que producen el dengue. “Cuando ocurren epidemias, como en 2017, generalmente después disminuye el número de casos, porque se ha generado&nbsp; inmunidad para los siguientes dos o tres años. Son factores importantes a tener en cuenta”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Munayco señala que se están implementando algunas estrategias en Perú como la <strong>vacunación contra el dengue</strong>, que empezó en cuatro regiones, pero se ha ampliado a otras tres. No obstante, señala que los recursos para frenar esta afección pueden resultar insuficientes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Con relación a la malaria, el experto explica que la <strong>mayor cantidad de casos en Perú&nbsp; (cerca del 99 %) se presentan en la región Amazónica de Loreto</strong>. Menciona que en 2023 y 2024 hubo un incremento de casos y que una situación similar ocurrió en otros países de Latinoamérica debido a las altas temperaturas, a las deficiencias en el abastecimiento de agua las 24 horas del día y a las limitadas intervenciones.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>*Imagen principal:</strong> El cambio climático puede aumentar o agravar los brotes de dengue, entre otras enfermedades, según el reporte. <strong>Foto:</strong> Ministerio de Salud de Perú.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por</em> <a href="https://es.mongabay.com/by/yvette-sierra-praeli/">Yvette Sierra Praeli</a> <em>en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/10/malaria-dengue-cambio-climatico-influye-expansion-enfermedades-transmitidas-mosquitos/" data-type="link" data-id="https://es.mongabay.com/2026/10/malaria-dengue-cambio-climatico-influye-expansion-enfermedades-transmitidas-mosquitos/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=134096</guid>
        <pubDate>Wed, 14 Oct 2026 17:31:12 +0000</pubDate>
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
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        <item>
        <title>Fumigaciones en Colombia: los peligros ambientales y para la salud de la propuesta de De la Espriella contra cultivos ilícitos</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/fumigaciones-en-colombia-los-peligros-ambientales-y-para-la-salud-de-la-propuesta-de-de-la-espriella-contra-cultivos-ilicitos/</link>
        <description><![CDATA[<p>Colombia busca aplicar una vieja práctica para combatir los cultivos ilícitos en el país: fumigar de forma terrestre, aérea o con drones las zonas donde se produce hoja de coca, amapola o marihuana. El gobierno encabezado por el presidente Abelardo De la Espriella quiere retomar esta actividad utilizando el glufosinato de amonio. Se trata de [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>El glufosinato de amonio es un herbicida diseñado originalmente para inhibir el crecimiento de malezas y plantas al contacto con las hojas y su uso contra cultivos ilícitos no está estudiado, pero es una de las apuestas del actual gobierno colombiano contra el narcotráfico.</em></li>



<li><em>Aunque no hay estudios sobre impactos en la salud y el ambiente por parte de esta sustancia, especialistas advierten que dependiendo de su concentración, modo de empleo y otras variables puede representar un riesgo para la biodiversidad.</em></li>



<li><em>Colombia tiene un historial de casi 30 años en prácticas para fumigar cultivos ilícitos con glifosato, otro herbicida considerado potencialmente cancerígeno por la Organización Mundial de la Salud, por lo que esta política reanuda discusiones sobre la aspersión aérea en cultivos ilícitos.</em></li>



<li><em>Un programa piloto oficial busca generar información y evidencia en el uso del glufosinato de amonio, pero acciones legales interpuestas por ciudadanos y organizaciones han frenado su medida.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Colombia busca aplicar una vieja práctica para combatir los <a href="https://es.mongabay.com/2024/10/colombia-casi-la-mitad-de-cultivos-de-coca-estan-en-zonas-de-conservacion-manejo-especial/" target="_blank" rel="noopener">cultivos ilícitos en el país:</a> fumigar de forma terrestre, aérea o con drones las zonas donde se produce <strong>hoja de coca, amapola o marihuana.</strong> El gobierno encabezado por el presidente Abelardo De la Espriella quiere retomar esta actividad utilizando el <strong>glufosinato de amonio.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Se trata de un herbicida con capacidad de inhibir no sólo el crecimiento de los cultivos de hoja de coca, sino de cualquier tipo de planta. Aunque las autoridades nacionales han ordenado realizar un programa piloto para “generar evidencia técnica y científica” sobre el uso de esta sustancia, especialistas consultados por <strong>Mongabay Latam</strong> advierten que en realidad <strong>hay más evidencias y señales de los daños que puede generar el agrotóxico en la biodiversidad.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Si bien no hay antecedentes ni estudios suficientes del uso de glufosinato de amonio en cultivos de Colombia, el país cuenta con una larga historia con la <strong>aspersión de glifosato,</strong> otro herbicida utilizado contra los cultivos ilícitos a partir de 1992, cuyos impactos en la salud y el ambiente no solo fueron documentados, sino que derivaron en <a href="https://es.mongabay.com/2022/02/corte-constitucional-rechaza-el-plan-de-manejo-ambiental-para-la-aspersion-aerea-con-glifosato-en-colombia/" target="_blank" rel="noopener">sentencias judiciales que ordenaron suspender esta técnica.</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más | <a href="https://es.mongabay.com/2024/04/glifosato-mexico-gobierno-pospuso-su-prohibicion/" target="_blank" rel="noopener">Glifosato en México: ¿por qué el gobierno pospuso su prohibición?</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image is-resized" id="attachment_211844"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2020/01/14030007/glifosato.jpg" alt="El gobierno colombiano ha utilizado la fumigación con glifosato principalmente para erradicar los cultivos de coca. Foto: archivo/Ministerio de Defensa." class="wp-image-211844" style="aspect-ratio:1.9582366589327147;width:1688px;height:auto" /><figcaption class="wp-element-caption">El gobierno colombiano ha utilizado la fumigación con glifosato principalmente para erradicar los cultivos de coca. Foto: archivo/Ministerio de Defensa</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Glufosinato, un herbicida aún en estudio pero peligroso</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">El herbicida está diseñado para eliminar malezas sobre la superficie del suelo y, con ello, la competencia que le hacen a los cultivos por los nutrientes de la tierra, sin embargo no está pensado para utilizarse en plantíos ilícitos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Gabriel Tobón Quintero, profesor del Departamento de Desarrollo Rural de la Universidad Javeriana, explica que los arbustos como los de la hoja de coca crecen de uno a dos metros, por lo que se requieren varias aplicaciones del herbicida para realmente eliminar la planta.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>“El glufosinato no llega hasta la raíz de la planta, lo cual sí hace el glifosato”,</strong> precisa el ingeniero agrícola, quien cuestiona la efectividad del uso del herbicida contra cultivos ilícitos. “El glufosinato puede acabar con el tejido verde de las hojas, pero como no llega hasta las raíces, la hoja de coca o el arbusto se puede reproducir más rápidamente”, dice a <strong>Mongabay Latam</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Un <a href="https://es.mongabay.com/2024/04/glifosato-mexico-gobierno-pospuso-su-prohibicion/" target="_blank" rel="noopener">análisis a la toxicidad del glufosinato</a>, realizado por el ingeniero químico y presidente del <strong>Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (Indepaz)</strong>, Camilo González Posso, describe los efectos de ambos agrotóxicos sobre las plantas y sostiene que si bien hay diferencias en los mecanismos de daño a la vegetación, ambos pueden representar riesgos para la salud y el ambiente.</p>



<figure class="wp-block-image is-resized" id="attachment_279736"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/10/05235343/fumigaciones-colombia-glufosinato-de-amonio-de-la-espriella-cultivos-ilicitos-3.png" alt="Infografía del impacto del glufosinato de amonio en plantas" class="wp-image-279736" style="aspect-ratio:1.8483245149911816;width:2096px;height:auto" /><figcaption class="wp-element-caption">El herbicida está diseñado para eliminar malezas y no sobre cultivos ilícitos, de acuerdo con especialistas. Imagen: cortesía Indepaz</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">El glifosato —<a href="https://www.iarc.who.int/wp-content/uploads/2018/07/MonographVolume112-1.pdf" target="_blank" rel="noopener">considerado como probable carcinogénico para la salud humana por la Organización Mundial para la Salud (OMS)</a>— entra a la planta, mata de raíz en un periodo de 15 a 20 días con un efecto duradero. Mientras, el glufosinato de amonio quema la zona de las hojas al contacto en entre tres y cinco días, pero permite el rebrote de las plantas y es utilizado en malezas que desarrollan cierta resistencia al glifosato, de acuerdo con el análisis citado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ambos especialistas coinciden en que <strong>no hay estudios concluyentes sobre los daños ambientales y a la salud que provoca el glufosinato de amonio,</strong> pues consideran que se requieren evaluaciones específicas para los contextos de Colombia. Además, el impacto dependerá también de su concentración, del método que se utilice y del uso de otras sustancias que acompañan a la aspersión para potenciar los efectos del herbicida.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, sostienen que hay más evidencias que señalan los riesgos para la salud humana, que pueden ir desde quemaduras <strong>químicas en la piel y ojos hasta afectaciones en el sistema reproductivo, intoxicaciones graves y acumulación de amoniaco</strong> en el cuerpo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Hay aspectos neurológicos, también desde el punto de vista genético, de la salud reproductiva, de vías respiratorias. Todo depende de la dosis, de las formas de aplicación y de las mezclas que se utilizan, pero <strong>los análisis clínicos y toxicológicos muestran que no es inocuo, eso es algo elemental, si no no se utilizaría para esos propósitos</strong>”, explica González a <strong>Mongabay Latam</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Estos análisis, de acuerdo con el especialista, señalan que el herbicida puede ser extremadamente tóxico para peces y plantas marinas, así como para polinizadores, como las abejas, e incluso acelerar la erosión del suelo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tobón menciona que aunque no hay estudios de campo que hayan analizado en laboratorio la toxicidad del glufosinato de amonio, la Organización Mundial de la Salud sí lo identifica como un sustancia de “<strong>un grado mediano de toxicidad y que es incluso mucho más perjudicial que el glifosato”.</strong></p>



<figure class="wp-block-image is-resized" id="attachment_205290"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2019/04/25030936/WhatsApp-Image-2019-04-24-at-6.13.14-AM.jpeg" alt="La minga indígena se opone a la fumigación con glifosato y al fracking en sus territorios. Foto: Robinsón López, coordinador de Derechos Humanos de la Opiac." class="wp-image-205290" style="aspect-ratio:1.3333333333333333;width:1280px;height:auto" /><figcaption class="wp-element-caption">La minga indígena se opone a la fumigación con glifosato en sus territorios. Foto: cortesía Robinsón López/Opiac</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">El profesor advierte también que pese a los pocos estudios que hay sobre la sustancia, sí es posible identificar potenciales impactos socioambientales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“El impacto ambiental es por los <strong>altos niveles de deforestación que puede causar, debido a la toxicidad que tiene ese herbicida en cualquier clase de tejido vegetal</strong>: árboles de la selva húmeda tropical, de los sistemas boscosos xerófitos, con las plantas de maíz, frutas, el pasto. Es un nivel de impacto muy alto”, sostiene Tobón.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Además, el especialista considera que las aguas superficiales, subterráneas y los suelos pueden ser afectados o contaminados al entrar en contacto con el herbicida.</p>



<p class="wp-block-paragraph">González insiste en que hay una alta complejidad técnica para medir los impactos del uso de glufosinato de amonio para aspersión aérea de cultivos de coca, especialmente en <strong>regiones montañosas con presencia de grupos armados</strong>. Agrega que los riesgos dependen de las formulaciones empleadas, la tecnología de aplicación y las condiciones reales en que se hagan las fumigaciones.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por ejemplo, ante la posibilidad de utilizar drones en la aspersión, González señala que los movimientos y las condiciones de viento pueden dispersar completamente el herbicida a otras zonas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Los drones generan una serie de dinámicas de movimiento que a su vez generan dispersión. Es decir que el efecto que se pueda producir es incontrolable. Queda una suspensión de partículas que puede ser movilizada por los vientos horas después”, explica el especialista.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tobón agrega que si bien estos tipos de herbicidas están legalizados y comercializados, el grado de concentración que suele usarse para aspersiones es lo que puede implicar un daño a la salud humana y ambiental.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“<strong>No es lo mismo el grado de concentración que requiere una mezcla de herbicida preparada para jardín que para acabar las matas de coca”</strong>, precisa el profesor. “Esa diferencia fundamentalmente está en que para las plantas de coca se utilizan los aditivos o surfactantes que aumentan el poder tóxico del herbicida y por tanto aumentan el poder de destrucción”, añade.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |</strong> <a href="https://es.mongabay.com/2026/07/colombia-campesinos-coca-ganaderia-meta-guaviare-incumplimiento-gobiernos/" target="_blank" rel="noopener"><strong>Colombia: campesinos que erradicaron coca voluntariamente, se pasaron a la ganadería en Meta y Guaviare ante incumplimiento de los gobiernos</strong></a></p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Glifosato, el antecedente del glufosinato de amonio que alerta en Colombia</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">El uso de herbicidas para la destrucción de cultivos ilícitos no es un tema nuevo en Colombia, donde durante casi 30 años se debatió legalmente su implementación, especialmente con el uso de glifosato, ante los impactos en la salud humana.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En 2020, la Universidad de Córdoba entregó al Instituto Nacional de Salud una <a href="http://www.mamacoca.org/docs_de_base/Fumigas/cps-1097-2019-cultivos-aspercion-aerea_UniCordoba_2020.pdf" target="_blank" rel="noopener">evaluación de riesgos para la salud humana derivados por la aspersión aérea con glifosato en Meta, Vichada y Guaviare.</a></p>



<p class="wp-block-paragraph">En el documento se alertaron los niveles de riesgos, los cuales dependiendo de las condiciones de exposición, la cantidad, la fórmula, el contacto y otras variables podrían generar “afectaciones de mayor complejidad para los seres humanos, asociadas a daños en diferentes sistemas orgánicos tales como el endocrino, respiratorio, renal y neurológico”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para 2022, <strong>la Corte Constitucional de Colombia rechazó los cambios al Plan de Manejo Ambiental (PMA)</strong> con los cuales el gobierno del expresidente Iván Duque buscó reanudar la aspersión aérea en el país.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La decisión del alto tribunal argumentó en su momento que la medida vulneraba <strong>el derecho a la participación de las comunidades de 104 municipios que serían afectadas por esta política</strong>. Además, sostuvo que el proceso no tuvo en cuenta que en muchas zonas se requería de una consulta previa con comunidades indígenas y afrodescendientes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El pasado 18 de agosto de 2026 el Consejo Nacional de Estupefacientes, un organismo adscrito al Ministerio de Justicia, expidió una resolución que <a href="https://www.elcolombiano.com/colombia/gobierno-elimina-restriccion-aspersion-glifosato-cultivos-ilicitos-AA40403298" target="_blank" rel="noopener">deroga el establecimiento de un procedimiento para reanudar el programa de erradicación de cultivos ilícitos mediante aspersión aérea.</a></p>



<p class="wp-block-paragraph">Al mismo tiempo, el Gobierno Nacional ordenó, como una “fase experimental, controlada, limitada, temporal y evaluable”, crear un plan piloto de erradicación de cultivos ilícitos mediante aspersión aérea con glufosinato de amonio a realizarse únicamente en un área del país y sin que eso implique la reanudación de todo el programa.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más | <a href="https://es.mongabay.com/2026/01/colombia-corredor-guerra-deforestacion-desplazamientos-pueblos-indigenas-nukak-jiw/" target="_blank" rel="noopener">Colombia: el corredor de guerra que genera deforestación y desplazamientos en los pueblos indígenas nukak y jiw</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image is-resized" id="attachment_279732"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/10/05233918/fumigaciones-colombia-glufosinato-de-amonio-de-la-espriella-cultivos-ilicitos-2.jpg" alt="Campesino en plantación de hoja de coca" class="wp-image-279732" style="aspect-ratio:1.7777777777777777;width:1280px;height:auto" /><figcaption class="wp-element-caption">La hoja de coca puede crecer en cualquier zona tropical de la región. Colombia es uno de los lugares donde más se cultiva con fines de uso ilícito. Foto: cortesía Unidad para las Víctimas</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Piloto detenido, pero listo para fumigar</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">El pasado 22 de septiembre, un juzgado otorgó una acción de tutela, un mecanismo constitucional para la protección de derechos, y frenó de manera provisional el piloto programado por las autoridades para comenzar en octubre, mientras no se acredite “el cumplimiento de las <strong>condiciones constitucionales, legales, ambientales, sanitarias, participativas y de consulta previa exigidas</strong>” por la Constitución.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Jonathan Meneses Valencia, defensor de derechos humanos y director ejecutivo de la <strong>Fundación Tiempo de Cambios,</strong> una de las promotoras de la tutela, cuenta que se vieron sorprendidos por la ubicación donde el programa piloto sería realizado en el departamento de Putumayo, al sureste del país.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Recogimos un total de 10 a 12 acciones de tutelas acumuladas y esto llevó a que en primera instancia el juez fallara a nuestro favor y ordenara tener la aspersión parada hasta que no se cumplan dos cosas”, cuenta Meneses a <strong>Mongabay Latam</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La medida mantiene suspendida esta acción piloto</strong> hasta que las autoridades acrediten “el cumplimiento integral de las condiciones constitucionales exigidas para cualquier programa de aspersión aérea con herbicidas”, que incluye permisos y planes de manejo ambiental, así como ejercicios de consulta a las zonas impactadas por el ejercicio.</p>



<figure class="wp-block-image is-resized" id="attachment_211845"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2020/01/14032136/glifosato2.jpg" alt="Aspersión aérea de glifosato. Foto: Cortesía Revista Semana ©León Darío Peláez." class="wp-image-211845" style="aspect-ratio:1.5065913370998116;width:1600px;height:auto" /><figcaption class="wp-element-caption">De la Espriella busca reactivar las fumigaciones aéreas contra los cultivos ilícitos en Colombia, ahora con glufosinato de amonio. Foto: León Darío Peláez</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">El presidente <strong>De la Espriella sostuvo, en respuesta a las acciones de tutela</strong>, que <a href="https://x.com/ELTIEMPO/status/2103596910443643179" target="_blank" rel="noopener">“todo aquel que se oponga a la fumigación, sea un funcionario o particular, está ayudando a que ese fenómeno [narcotráfico] se extienda</a>” y debe “ser revisado con detenimiento por la justicia norteamericana”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Aunque aseguró que respetaría el fallo judicial, su Gobierno explora los canales legales para reanudar la aspersión. En tanto, el ministro de Justicia, Iván Cancino, ha asegurado que eventualmente <strong>se harán las fumigaciones “protegiendo a la ciudadanía y al ambiente”.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">“Vamos a fumigar, sin desconocer las decisiones. Cada vez que se nos pida que ajustemos algo, lo acataremos. <strong>Colombia es un país que necesita la fumigación terrestre, vía manual, la de drones o la aérea,</strong> con todo el respeto a la protección del ambiente, a la población civil y brindando alternativas en la sustitución de cultivos”, dijo en entrevista a la revista <em><a href="https://www.facebook.com/watch/?v=1097958179455447" target="_blank" rel="noopener">Semana</a></em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Mongabay Latam</strong> buscó al funcionario para conocer el tipo de evidencia con la que cuenta el Gobierno sobre los impactos socioambientales del glufosinato de amonio, pero hasta la publicación de esta nota no se tuvo respuesta.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>*Imagen principal:</strong> la Justicia colombiana frenó el pan de De la Espriella para comenzar a probar la fumigación con glufosinato de amonio. <strong>Foto:</strong> Ministerio de Defensa de Colombia</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por</em> <a href="https://es.mongabay.com/by/gonzalo-ortuno-lopez/">Gonzalo Ortuño López</a> <em>en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/10/fumigaciones-colombia-glufosinato-amonio-de-la-espriella-cultivos-ilicitos/" data-type="link" data-id="https://es.mongabay.com/2026/10/fumigaciones-colombia-glufosinato-amonio-de-la-espriella-cultivos-ilicitos/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=133801</guid>
        <pubDate>Tue, 06 Oct 2026 22:46:56 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Fumigaciones en Colombia: los peligros ambientales y para la salud de la propuesta de De la Espriella contra cultivos ilícitos]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
            </media:content>
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        <item>
        <title>No hace falta una bala: enfermedades de animales domésticos amenazan a los felinos silvestres de Latinoamérica</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/no-hace-falta-una-bala-enfermedades-de-animales-domesticos-amenazan-a-los-felinos-silvestres-de-latinoamerica/</link>
        <description><![CDATA[<p>Andrés Bräutigam es médico veterinario especializado en fauna silvestre y trabaja en un centro de rescate en San Isidro de Heredia, un cantón cercano a San José, la capital de Costa Rica. En 2025 recibió a un pequeño margay (Leopardus wiedii) que, entre sus innumerables pacientes, le es difícil olvidar. Su cuerpo, recuerda, tenía “todas [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>La expansión de las actividades humanas y la fragmentación de los ecosistemas están acercando a perros y gatos domésticos a los felinos silvestres de América Latina, facilitando la transmisión de enfermedades.</em></li>



<li><em>Expertos advierten que la combinación de pérdida de hábitat, expansión urbana y tenencia irresponsable de mascotas está creando una crisis silenciosa y poco estudiada.</em></li>



<li><em>Enfermedades como la leucemia y el sida felino ya circulan entre poblaciones silvestres, pero la falta de monitoreo y recursos impide dimensionar su verdadero impacto.</em></li>



<li><em>Aunque muchas de estas enfermedades no son mortales en animales domésticos, pueden llegar a ser letales en los gatos salvajes de la región.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Andrés Bräutigam es médico veterinario especializado en fauna silvestre y trabaja en un centro de rescate en San Isidro de Heredia, un cantón cercano a San José, la capital de Costa Rica. En 2025 recibió a un pequeño margay (<em>Leopardus wiedii</em>) que, entre sus innumerables pacientes, le es difícil olvidar. Su cuerpo, recuerda, tenía “<strong>todas las muestras del conflicto felino-humano</strong>”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El animal —que se encontraba cerca de la comunidad de Turrialba, en el centro del país— había entrado a un gallinero en busca de alimento. Al verlo acorralando a las gallinas, los perros de la zona lo persiguieron y luego un habitante lo golpeó en el cráneo en represalia. Pero la historia no acabó allí. Tras ser llevado al centro de rescate, Bräutigam y su equipo evidenciaron que el margay, además de las heridas,&nbsp;<strong>estaba infectado con dos enfermedades comunes en gatos domésticos</strong>: sida (FIV) y leucemia felina (FeLV).</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_274994"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/07/15221230/Foto-1-Credito_-Andres-Brautigam-1.jpeg" alt="Un margay que llegó al centro de rescate tras ser perseguido por perros y golpeado por humanos. Además del traumatismo, presentaba enfermedades que pudieron ser transmitidas por felinos domésticos. Foto: Andrés Bräutigam" class="wp-image-274994" /><figcaption class="wp-element-caption">Un margay llegó al centro de rescate tras ser perseguido por perros y golpeado por humanos. Además del traumatismo, presentaba enfermedades que pudieron ser transmitidas por felinos domésticos. Foto: cortesía Andrés Bräutigam</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/08/felinos-rescatados-trafico-animales-latinoamerica/">Sin salida: la irreversible realidad de los felinos que son rescatados del tráfico de animales</a></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">“Mucho de ese conflicto —dice el veterinario— se deriva de un ecosistema que está altamente alterado”. Es una cadena de eventos desafortunados. Sin un ecosistema conservado en el que el felino pueda desplazarse y camuflarse para cazar a sus presas, y con comunidades humanas que se expanden hacia zonas conservadas, el animal se acerca cada vez más a las personas e interactúa con sus animales de crianza y mascotas, pudiendo contagiarse de enfermedades de las que aún se conoce poco.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La transmisión de enfermedades de animales domésticos a felinos silvestres se ha convertido en una preocupación en aumento</strong>&nbsp;entre grupos de conservación, biólogos y médicos veterinarios. Como asegura Jim Sanderson, fundador y director de la Fundación para la Conservación de los Pequeños Felinos Salvajes (SWCCF, por sus siglas en inglés) y miembro del Grupo de Especialistas en Felinos de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN),&nbsp;<strong>“es, sin duda, el asesino silencioso más grave, generalizado y devastador” para los félidos silvestres</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Enzo Aliaga-Rossel, investigador asociado del Instituto de Ecología de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) de La Paz y miembro del Programa de Investigación de Félidos de Bolivia (PIF), explica que el contagio de virus entre la fauna silvestre y los animales domésticos se conoce como “salto zoonótico” y ocurre cuando la actividad humana altera los ecosistemas, ocasionando el contacto estrecho.&nbsp;<strong>Los animales domésticos, comenta, actúan frecuentemente como «puentes epidemiológicos» que transmiten estos patógenos</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Además, el impacto potencial de las enfermedades “domésticas” no se limita a una sola especie, sino que&nbsp;<strong>puede exponer a diferentes felinos a patógenos peligrosos que, en muchos casos, pueden ser mortales</strong>, asegura la científica brasileña Flavia Tirelli, doctora en Zoología y coordinadora del&nbsp;<em>Geoffroy’s Cat Working Group</em>, una red internacional que lucha por la conservación del gato del bosque o gato montés (<em>Leopardus geoffroyi</em>) y de otros felinos silvestres.&nbsp;<strong>La transmisión de enfermedades pone en riesgo, especialmente, a los felinos silvestres que ya están en peligro de extinción.</strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_274993"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/07/15221227/3-Puma_Credito_Rodrigo-Nunez.jpeg" alt="Además de amenazas como la pérdida de hábitat, la caza y el tráfico de fauna, los felinos silvestres —como el puma de la imagen— se enfrentan a la transmisión de enfermedades de animales domésticos, una problemática que alerta a los científicos y grupos de conservación. Foto: Rodrigo Núñez Pérez" class="wp-image-274993" /><figcaption class="wp-element-caption">Además de amenazas como la pérdida de hábitat, la caza y el tráfico de fauna, los felinos silvestres —como el puma de la imagen— se enfrentan a la transmisión de enfermedades de animales domésticos, una problemática que alerta a los científicos y grupos de conservación. Foto: cortesía Rodrigo Núñez Pérez</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Desde los grandes jaguares (<em>Panthera onca</em>) y pumas (<em>Puma concolor</em>), hasta los más pequeños y poco conocidos como el gato de las pampas (<em>Leopardus munoai</em>), el gato colocolo (<em>Leopardus colocola</em>) y la oncilla nebulosa (<em>Leopardus pardinoides</em>),&nbsp;<strong>se enfrentan a los riesgos de contraer enfermedades virales</strong>,<strong>&nbsp;hongos, bacterias o parásitos</strong>&nbsp;de animales domésticos. Se trata de una amenaza en aumento, que no conoce fronteras y de la que los gatos salvajes no pueden huir por instinto.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2023/08/especial-los-pequenos-y-olvidados-gatos-silvestres-de-latinoamerica/">Los pequeños y olvidados gatos silvestres de Latinoamérica</a></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Si a esto se le suman otras presiones como la pérdida de ecosistemas, el avance agrícola y urbano en sus zonas de distribución, su captura para el tráfico de fauna o la caza por retaliación (es decir, como respuesta a los ataques a animales domésticos),&nbsp;<strong>la situación que enfrentan los gatos silvestres es dramática.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">En esta entrega especial,&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;documentó el avance de numerosas enfermedades de animales domésticos que afectan a los felinos silvestres en seis países de la región: México, Costa Rica, Ecuador, Chile, Brasil y Bolivia.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Una amenaza cada vez más cerca</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0006320712003151?via%3Dihub" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Diversos estudios</a>&nbsp;han documentado cómo los gatos y los perros domésticos pueden impactar gravemente la fauna silvestre. Los perros, por ejemplo,&nbsp;<a href="https://mammalia-aequatorialis.org/index.php/boletin/article/view/106" target="_blank" rel="noreferrer noopener">han llevado a la extinción</a>&nbsp;a&nbsp;<strong>11 especies de aves</strong>&nbsp;y han puesto en peligro la supervivencia de&nbsp;<strong>96 especies de mamíferos</strong>. Los gatos cazan y se&nbsp;<a href="https://www.nature.com/articles/s41467-023-42766-6" target="_blank" rel="noreferrer noopener">comen más de 2084 especies</a>&nbsp;de diferentes grupos de animales, de las cuales 347 (16.65 %) están amenazadas de extinción. Además de esto, durante las interacciones, pueden transmitirles enfermedades.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_274992"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/07/15221225/4-Ocelote-USFQ-1.jpeg" alt="Un ocelote (Leopardus pardalis) es atendido en el Hospital de Fauna Silvestre (Tueri) de la Universidad San Francisco de Quito. Foto: Carolina Sáenz" class="wp-image-274992" /><figcaption class="wp-element-caption">Un ocelote (<em>Leopardus pardalis</em>) es atendido en el Hospital de Fauna Silvestre (Tueri) de la Universidad San Francisco de Quito. Foto: Carolina Sáenz</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Como explica Tirelli, “la fragmentación del hábitat y la expansión urbana han facilitado en gran medida la transmisión de patógenos entre especies domésticas y silvestres. Cuanto más aumenta esta fragmentación, con más ‘pedacitos’ de áreas naturales modificadas, los humanos traen consigo animales domésticos que pueden transmitir enfermedades a los animales silvestres”. Además, advierte Diego Ramírez-Álvarez, especialista en manejo y conservación de la biodiversidad,&nbsp;<strong>esas enfermedades “se están presentando con mayor frecuencia en los últimos años, debido al aumento de mascotas de libre deambular en territorios silvestres</strong>,<strong>&nbsp;al acortamiento de la interfaz humano-silvestre y a una pésima tenencia responsable de mascotas</strong>”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cámaras trampa de biólogos y científicos en distintos países de Latinoamérica han evidenciado cómo los animales domésticos se mueven por las mismas zonas que los silvestre, compiten por recursos y se depredan, incluso al interior de áreas protegidas. “El problema no son el perro o el gato, sino que&nbsp;<strong>las personas no son conscientes de lo que pueden causar a la fauna silvestre</strong>”, señala la médica veterinaria Carolina Sáenz, directora del Hospital de Fauna Silvestre (Tueri) de la Universidad San Francisco de Quito (USFQ).</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_274991"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/07/15221223/5-Traslape-gatos.jpg" alt="Registros de cámaras trampa del Proyecto Felinos do Pampa muestran que gatos silvestres y domésticos circulan por el mismo camino, lo que aumenta el riesgo de transmisión de patógenos. A la izquierda un gato montés (Leopardus geoffroyi) y a la derecha un gato doméstico (Felis catus). Foto: Informe anual Geoffroy&apos;s Cat Working Group 2025" class="wp-image-274991" /><figcaption class="wp-element-caption">Registros de cámaras trampa del Proyecto Felinos do Pampa muestran que gatos silvestres y domésticos circulan por el mismo camino, lo que aumenta el riesgo de transmisión de patógenos. A la izquierda, un gato montés (<em>Leopardus geoffroyi</em>) y a la derecha, un gato doméstico (<em>Felis catus</em>). Foto: Informe anual Geoffroy’s Cat Working Group 2025</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">José Daniel Ramírez, biólogo costarricense, creó el programa “La amenaza invisible” para entender la relación entre las enfermedades de mascotas y los felinos silvestres en su país y para detectar patógenos que podrían pasar desapercibidos entre ellos. En el bosque nuboso de Monteverde, donde trabaja, se encuentran las seis especies de félidos de Costa Rica (jaguar, puma, oncilla, margay, ocelote y yaguarundí).&nbsp;<strong>“En el país, todas están en peligro de extinción y las enfermedades transmitidas por animales domésticos actúan como una presión adicional”</strong>, señala.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los registros de sus cámaras trampa han documentado que el mismo sendero por el que pasa una puma con sus dos crías se convierte, algunas horas más tarde, en el camino de tres perros pastores alemanes. “Esa era una de nuestras cámaras trampa más remotas. Pero no ha sido la única vez ni la única zona. Es una muestra de que están compartiendo el hábitat”, insiste Ramírez.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En México, el profesor Heliot Zarza Villanueva, biólogo y vicepresidente de la&nbsp;<a href="https://www.ancjaguar.org/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Alianza Nacional para la Conservación del Jaguar</a>&nbsp;(ANCJ), levanta otra señal de alerta:&nbsp;<strong>“Las áreas naturales protegidas han sido una de las estrategias de conservación más sólidas a nivel mundial. Pero no pueden proteger la biodiversidad por sí solas. Necesitan también de lo que está fuera de sus límites”</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El&nbsp;<strong>último censo de jaguares</strong>&nbsp;coordinado por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), la ANCJ y la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP)&nbsp;<strong>mostró un crecimiento de la población en un 10 % en un periodo de seis años en ese país</strong>, pasando de 4800 ejemplares en 2018 a 5326 en 2024. Sin embargo, los investigadores advierten que este incremento —atribuido a la expansión de áreas protegidas— no significa que la especie esté a salvo.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/04/areas-protegidas-territorios-indigenas-refugio-clave-jaguares-amazonia/">Áreas protegidas y territorios indígenas: el refugio clave para los jaguares en la Amazonía</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_274990"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/07/15221220/6-Parque_Estadual_do_Turvo_Anderson_Cristiano_Hendgen_06-scaled.jpg" alt="Un margay (Leopardus wiedii) registrado en el Parque Estadual do Turvo, en el estado de Rio Grande do Sul, Brasil. Foto: Anderson Cristiano Hendgen via Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0)" class="wp-image-274990" /><figcaption class="wp-element-caption">Un margay (<em>Leopardus wiedii</em>) registrado en el Parque Estadual do Turvo, en el estado de Rio Grande do Sul, Brasil. Foto: Anderson Cristiano Hendgen vía Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0)</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">La situación se repite en otros países. “Como investigadores, solíamos ir a áreas naturales, revisar las cámaras trampa y decir: ‘Acá hay muchos ocelotes (<em>Leopardus pardalis</em>), yaguarundíes (<em>Herpailurus yagouaroundi</em>) o margays’, o ‘hay cachorros, juveniles o adultos’, y&nbsp;<strong>creíamos que esa era una muestra de poblaciones saludables y una esperanza de conservación</strong>”, señala Abel Gallo Pérez, biólogo ecuatoriano especialista en felinos silvestres. “Pero&nbsp;<strong>ahora se nos abre una nueva ventana que antes ignorábamos: ¿Y si están enfermos?</strong>&nbsp;Es una amenaza que existe, que pone en riesgo a las poblaciones de felinos silvestres y que puede llevarlas a su colapso”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En palabras de Isabel Hagnauer, veterinaria de Wildlife Rescue Costa Rica, «si desde hace muchísimos años estábamos hablando de que algunas de estas especies están en peligro de extinción,&nbsp;<strong>la posibilidad de que se infecten con estas enfermedades podría hacer que las poblaciones disminuyan mucho más rápido</strong>&nbsp;de lo que hemos visto hasta ahora”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ya han ocurrido eventos similares en otras partes del mundo. En Tanzania, a principios de los años 90,&nbsp;<a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/8559247/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">murió un tercio de los leones</a>&nbsp;del Parque Nacional Serengueti a causa del distemper canino (más conocido como moquillo), que fue contagiado por los perros domésticos de las comunidades de pastores masái.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Virus y parásitos, un riesgo invisible y subestimado</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">El biólogo Rodrigo Núñez, integrante de la&nbsp;<a href="https://www.alianzajaguar.org/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">asociación Alianza Jaguar</a>, lleva tres décadas monitoreando felinos en el occidente de México. A través de cámaras trampa ubicadas en la Reserva Chamela-Cuixmala, donde trabaja, pudo ver cómo un ocelote (<a href="https://www.gob.mx/profepa/articulos/ocelote-leopardus-pardalis?idiom=es" target="_blank" rel="noreferrer noopener">especie en peligro de extinción en México</a>) se deterioraba progresivamente. En 2011, el félido era uno de los machos dominantes del área y se encontraba sano y robusto, pero en el transcurso de un año<strong>&nbsp;se convirtió en un animal extremadamente delgado, con cambios y lesiones en la piel</strong>.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_274989"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/07/15221209/7-Ocelote_Sarna_Credito_Rodrigo-Nunez.jpeg" alt="Ocelote con sarna registrado en la Reserva de la Biósfera Chamela-Cuixmala. Foto: Rodrigo Núñez Pérez" class="wp-image-274989" /><figcaption class="wp-element-caption">Ocelote con sarna registrado en la Reserva de la Biósfera Chamela-Cuixmala. Foto: cortesía Rodrigo Núñez Pérez</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">“Lo más probable es que el ocelote haya muerto de&nbsp;<strong>sarna sarcóptica, una enfermedad causada por ácaros que se alojan en la piel y que se contagia por contacto directo</strong>”, dice el experto. Aunque se cree que esta enfermedad no es muy peligrosa porque los perros y gatos pueden sobrevivir a ella, lo cierto es que la fauna silvestre la pasa “realmente mal”. Animales como los ocelotes y pumas, explica Núñez, “necesitan estar quietecitos para poder acechar a su presa. Si se están moviendo por la comezón, les va a costar mucho trabajo poder cazar. Además, como se quedan pelones (calvos), pierden la protección que les da su camuflaje”.&nbsp;<strong>Ese deterioro los puede llevar hasta la muerte</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El panorama de la transmisión es complejo porque hay distintas formas en las que los animales domésticos pueden contagiar a la fauna silvestre: intercambio de fluidos, secreciones nasales, heces en lugares no debidos e incluso por garrapatas. Enfermedades como el sida felino —también conocido como&nbsp;<strong>virus de la inmunodeficiencia felina (FIV)— y la leucemia felina (FeLV)</strong>, que&nbsp;<strong>suelen transmitirse por contacto directo con fluidos de los gatos domésticos</strong>, inquietan fuertemente a los veterinarios debido a su alta prevalencia en muchos países y la gravedad de las enfermedades asociadas.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La saliva, mordidas o rasguños típicos en enfrentamientos, por ejemplo, pueden contagiar los virus</strong>&nbsp;que causan inmunodepresión, anemia, pérdida de condición corporal y deterioro general de la salud del animal.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De hecho,&nbsp;<a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/40395123/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">investigaciones realizadas en Brasil</a>&nbsp;han identificado gatos domésticos que dieron positivo para leucemia felina y que se encuentran al interior de áreas protegidas. “Podemos reconocer esto como una amenaza real y grave para las poblaciones de felinos salvajes, especialmente en áreas protegidas, donde la densidad de estos felinos salvajes tiende a ser mayor”, señala el estudio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Además de los virus más conocidos, como los causantes del FIV y el FeLV,&nbsp;<a href="https://revistaft.com.br/doencas-virais-em-felinos-selvagens-nativos-do-brasil/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">un estudio de 2024</a>&nbsp;dedicado a la revisión bibliográfica sobre enfermedades en felinos silvestres de Brasil también destacó&nbsp;<strong>el riesgo de exposición al virus del distemper viral canino (CDV, por sus siglas en inglés), a los adenovirus y al virus de la rabia</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Otro caso bien documentado en Chile es el de&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2023/08/huina-secretos-de-uno-de-los-felidos-mas-diminutos-australes-de-america/">la güiña</a>&nbsp;(<em>Leopardus guigna</em>). Las poblaciones de este felino silvestre, uno de los más pequeños de América, han contraído&nbsp;<a href="https://meridian.allenpress.com/jwd/article/51/1/199/122517/FELINE-IMMUNODEFICIENCY-VIRUS-AND-FELINE-LEUKEMIA" target="_blank" rel="noreferrer noopener">leucemia felina</a>, inmunodeficiencia felina y&nbsp;<strong><a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S2213224420300778?via%3Dihub" target="_blank" rel="noreferrer noopener">endoparásitos gastrointestinales y cardiorrespiratorios</a>&nbsp;de gatos domésticos</strong>, así como&nbsp;<strong><a href="https://onlinelibrary.wiley.com/doi/abs/10.1111/tbed.13807" target="_blank" rel="noreferrer noopener">parvovirus</a>&nbsp;de perros</strong>. Constanza Napolitano, una de las científicas que ha liderado estos estudios y directora del Laboratorio de Genética de la Conservación del Departamento de Ciencias Biológicas y Biodiversidad, de la Universidad de Los Lagos, afirma que “la evidencia de la presencia de estos tres virus de gran importancia epidemiológica la encontramos a través de todo el rango de distribución de la guiña en Chile, por lo que se puede afirmar que&nbsp;<strong>es un problema generalizado en el país y bastante grave por su extensión y magnitud</strong>”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_274988"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/07/15221207/8-Hembra-colocolo-enferma-en-San-Fernando-Foto-Diego-Ramirez-Alvarez-1.jpeg" alt="Análisis realizados a una gata colocolo, encontrada en San Fernando, Chile, detectaron bacterias resistentes a antibióticos, una situación que preocupa a especialistas. Foto: Diego Ramírez Álvarez" class="wp-image-274988" /><figcaption class="wp-element-caption">Análisis realizados a una gata colocolo, encontrada en San Fernando, Chile, detectaron bacterias resistentes a antibióticos, una situación que preocupa a especialistas. Foto: Diego Ramírez Álvarez</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">El investigador Enzo Aliaga-Rossel alerta que la<strong>&nbsp;panleucopenia felina (conocida popularmente como moquillo felino</strong>&nbsp;y causada por un virus es perteneciente a la familia&nbsp;<em>Parvoviridae</em>),<strong>&nbsp;es una de las más comunes entre animales domésticos que habitan las zonas rurales de Bolivia</strong>. Según explica, se trata de un virus altamente contagioso, extremadamente resistente y que afecta a diversas especies de fauna silvestre. “Este virus&nbsp;<strong>puede saltar fácilmente entre especies.</strong>&nbsp;Los grandes felinos, como leones o tigres, y también los pequeños, como los gatos monteses, son altamente susceptibles a contraer esta enfermedad”, insiste.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>“Le decimos ‘amenaza invisible’</strong>&nbsp;porque, desde afuera, puedes ver a los animales ‘normales’, pero cuando haces algunas pruebas específicas te das cuenta que tienen enfermedades que se transmiten por animales domésticos. Y ahí es donde viene la preocupación”, afirma José Rodríguez, de Costa Rica.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Claudio Ahumada-Sanhueza, médico veterinario de la Unidad de Rehabilitación de Fauna Silvestre de la Universidad Andrés Bello (<a href="https://vinculacion.unab.cl/servicios/unidad-de-rehabilitacion-de-fauna-silvestre/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">UFAS-UNAB</a>) e integrante del ColoColo Project, en Chile, coincide: “Las enfermedades infecciosas que transmiten animales domésticos, como perros y gatos, terminan siendo súper graves para los animales silvestres porque ellos no están preparados para esto. Terminan enfermándose y, cuando son encontrados,<strong>&nbsp;son casos sumamente difíciles de tratar</strong>”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_274972"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/07/15201219/3-Proyecto-Sacha-3.jpeg" alt="Una de las crías de ocelote atendidas por la fundación Proyecto Sacha, en su centro en Guayaquil. Son comunes los casos en los que los cachorros son separados de sus madres apenas a días de nacidos para traficarlos o tenerlos como mascotas. Cortesía de Proyecto Sacha." class="wp-image-274972" /><figcaption class="wp-element-caption">Una de las crías de ocelote atendidas por la fundación Proyecto Sacha, en su centro en Guayaquil. Son comunes los casos en los que los cachorros son separados de sus madres apenas a días de nacidos para traficarlos o tenerlos como mascotas. Foto: cortesía Proyecto Sacha</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Esfuerzos comunitarios para superar las dificultades del monitoreo</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">En general, hacer monitoreo de felinos silvestres es una tarea sumamente compleja. Son rápidos, se camuflan, huyen y es muy difícil verlos en entornos naturales.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>«Muestrear vida libre es muy difícil. Ir a agarrar tigrillos, pumas o yaguarundíes para hacer un censo de enfermedades requiere mucha logística y muchos recursos”</strong>, asegura la veterinaria Natalia Montero. “Casi no se ha hecho, pero eso no significa que las enfermedades no estén allí”. Por lo mismo, los expertos consultados para este especial coinciden en que —aunque falte evidencia— las enfermedades revisten un riesgo que no puede ignorarse.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_274986"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/07/15221200/10-OCELOTE-REINSERTADO.jpeg" alt="Un ocelote que fue atendido por el Hospital de Fauna Silvestre de la USFQ, en Ecuador. Foto: Cortesía Becky Zug" class="wp-image-274986" /><figcaption class="wp-element-caption">Un ocelote es atendido por el Hospital de Fauna Silvestre de la USFQ, en Ecuador. Foto: cortesía Becky Zug</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Aliaga-Rossel, de Bolivia, señala que, además de la dificultad de ver a estos animales en su hábitat natural, otra razón por la que hay pocos estudios es por la<strong>&nbsp;falta de “financiamiento masivo, tecnología de punta y permisos especiales”&nbsp;</strong>para monitorear y tomar muestras en poblaciones de felinos silvestres.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La veterinaria Susana Illescas, que se ha encargado de la contención, anestesia y evaluación clínica de grandes carnívoros en proyectos de investigación en México, coincide con Aliaga-Rossel.&nbsp;<strong>La logística en campo para capturar felinos, anestesiarlos y tomar muestras tiene una limitación difícil de ignorar: el presupuesto.</strong>&nbsp;Tomar y procesar muestras implica una costosa cadena de frío, reactivos y laboratorios especializados. Sin estos recursos, conocer la escala y el avance de las enfermedades sigue siendo un desafío.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |<a href="https://es.mongabay.com/2026/05/el-jaguar-de-las-nubes-por-primera-vez-en-una-decada-captan-a-este-felino-en-lo-mas-alto-de-honduras/">&nbsp;El «jaguar de las nubes»: por primera vez en una década captan a este felino en lo más alto de Honduras</a></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">“A mí un ocelote puesto en la mesa, sólo para hacerle un panel de exámenes de tres enfermedades domésticas [sida felino, leucemia felina y moquillo], me cuesta unos 500 dólares”, dice Eliana Molineros, directora médica del Proyecto Sacha, en Ecuador, que desde 2019 decidió hacerle ese “panel” de pruebas a todos los ocelotes que llegan a su centro de rescate. “Pero es importante hacerlo para tomar las mejores decisiones por ese animal y para todas las especies”, agrega.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_274985"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/07/15221157/11-WhatsApp-Image-2026-04-30-at-7.28.32-PM-1.jpeg" alt="La vacunación y esterilización de perros y gatos domésticos hacen parte de las estrategias impulsadas para reducir amenazas sobre félidos silvestres. Foto: Cortesía ColoColo Conservation Project" class="wp-image-274985" /><figcaption class="wp-element-caption">La vacunación y esterilización de perros y gatos domésticos son parte de las estrategias impulsadas para reducir amenazas sobre félidos silvestres. Foto: cortesía ColoColo Conservation Project</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Ante la dificultad de llegar a las poblaciones silvestres, y para hacer frente al avance de las enfermedades, biólogos, veterinarios, centros de rescate y organizaciones de conservación&nbsp;<a href="https://drive.google.com/file/d/1twPVJGCalLS8dD80mzkSsVtYVOyccx3z/view?usp=drive_link" target="_blank" rel="noreferrer noopener">han hecho esfuerzos conjuntos</a>&nbsp;para controlar una de las fuentes del problema:&nbsp;<strong>muestrear a los perros y gatos de las comunidades cercanas a las áreas protegidas y bosques con felinos silvestres</strong>. Así han podido identificar algunas de las enfermedades presentes y han adelantado&nbsp;<strong>campañas de vacunación y esterilización</strong>&nbsp;para los animales domésticos. También han realizado talleres sobre la&nbsp;<strong>tenencia responsable de mascotas y acuerdos con comunidades rurales</strong>&nbsp;aledañas a las áreas protegidas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sólo en 2024 se esterilizaron 255 perros domésticos y 196 gatos, y se vacunaron 2020 perros domésticos y 562 gatos de zonas rurales de México, Costa Rica, Ecuador, Chile, Brasil, Bolivia, Perú, Colombia y Argentina. Pero los esfuerzos deben redoblarse e incluir participación de los Estados, pues, como advierte la bióloga Paola Nogales, coordinadora del Programa de Investigación de Félidos de Bolivia, “la frontera entre la salud de las mascotas y la fauna del bosque es hoy más delgada que nunca”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Mientras la ciencia trabaja a contrarreloj y con fondos limitados, los felinos se acercan cada vez más a las poblaciones humanas para sobrevivir a&nbsp;<strong>la fragmentación de su hábitat, una de las principales raíces de estas nuevas amenazas.</strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_274997"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/07/15223550/Foto-7.jpeg" alt="" class="wp-image-274997" /><figcaption class="wp-element-caption">Aún es muy poco lo que se sabe sobre los efectos de virus, bacterias, hongos y parásitos transmitidos por animales domésticos al gato montés. Foto: cortesía Ramiro Pereira Garbero iNaturalist</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>*Imagen principal:</strong> Caoba es una yaguarundí (‘Herpailurus yagouaroundi’) que se contagió de leucemia felina, una enfermedad propia de gatos domésticos, por lo que deberá permanecer en cautiverio en un centro de rescate de Costa Rica. <strong>Foto:</strong> cortesía Centro de Rescate Las Pumas</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por </em><a href="https://es.mongabay.com/by/daniela-quintero-diaz/">Daniela Quintero Díaz</a> <em>en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/07/no-hace-falta-una-bala-enfermedades-animales-domesticos-amenazan-felinos-silvestres-latinoamerica/" id="https://es.mongabay.com/2026/07/no-hace-falta-una-bala-enfermedades-animales-domesticos-amenazan-felinos-silvestres-latinoamerica/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>
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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
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        <pubDate>Fri, 24 Jul 2026 21:07:35 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[No hace falta una bala: enfermedades de animales domésticos amenazan a los felinos silvestres de Latinoamérica]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
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        <item>
        <title>UCompensar certifica a su primera generación de Auditores Internos en ISO 7101 para el sector salud</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/salud/ucompensar-certifica-a-su-primera-generacion-de-auditores-internos-en-iso-7101-para-el-sector-salud/</link>
        <description><![CDATA[<p>UCompensar formó a la primera generación de Auditores Internos de la Calidad certificados en la norma ISO 7101 en Colombia, en alianza con la firma internacional Bureau Veritas. Un paso que fortalece la gestión de calidad y la seguridad del paciente en el sistema de salud del país.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Más de 30 profesionales de la Especialización en Calidad y Auditoría en Salud de UCompensar ya tienen algo que hasta hace poco casi nadie tenía en Colombia: la certificación como <strong>Auditores Internos de la Calidad bajo la norma ISO 7101</strong>, lograda en alianza con la firma internacional <strong>Bureau Veritas</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La <strong>ISO 7101</strong> es el primer estándar de consenso internacional para la gestión de la calidad en la atención sanitaria. Busca sistemas de salud sostenibles y de alta calidad, en un momento en que el sector enfrenta retos de fondo: menos recursos financieros, escasez de personal, más pacientes por el envejecimiento poblacional y las enfermedades crónicas, y falta de datos para tomar decisiones a tiempo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La norma exige algo concreto: <strong>cultura de calidad desde la alta dirección</strong>, <strong>atención centrada en las personas</strong> (con respeto, compasión y equidad), <strong>gestión activa de riesgos</strong> y <strong>mejora continua</strong> de los procesos clínicos y no clínicos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">&#8220;La adopción de la norma ISO 7101 estandariza los procesos clínicos y administrativos de las instituciones, facilitando la medición del desempeño y el cumplimiento regulatorio&#8221;, explica <strong>John Fredy Barrero, director de la especialización</strong>. Y agrega: &#8220;Para los profesionales que obtienen esta certificación, representa una ventaja competitiva concreta en el mercado laboral, ya que los dota de las competencias técnicas necesarias para liderar auditorías especializadas, dirigir equipos de mejora continua y garantizar la seguridad del paciente desde un enfoque normativo internacional&#8221;.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La Especialización en Calidad y Auditoría en Salud, <strong>100% virtual</strong>, no se queda solo en la ISO 7101: también forma a sus estudiantes en los modelos <strong>ISO 9001</strong> y <strong>EFQM</strong>, dos referentes globales de gestión de calidad que se aplican hoy en instituciones de salud de todo el mundo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">¿Qué gana un profesional con esta certificación?</p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Respaldo internacional.</strong> Bureau Veritas pone sus competencias bajo los estándares globales de inspección y calidad.</li>



<li><strong>Liderazgo real, no solo teórico.</strong> Puede evaluar y auditar sistemas de gestión, y verificar que lo que dice el papel se cumpla en la práctica clínica.</li>



<li><strong>Herramientas para actuar, no solo para cumplir.</strong> Metodologías concretas para detectar fallas, corregir a tiempo y asegurar el cumplimiento normativo.</li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Este resultado no es casualidad: hace parte del <strong>modelo Universidad-Empresa</strong> que UCompensar ha desarrollado por más de <strong>40 años</strong>, y que la ha consolidado como un referente en Colombia a la hora de conectar la formación académica con las necesidades reales del sector productivo, incluido el de la salud.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Compensar</author>
                    <category>Salud</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=130931</guid>
        <pubDate>Wed, 01 Jul 2026 21:38:30 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/07/iso-e1782941037246.jpeg?quality=60&amp;#038;w=1200" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[UCompensar certifica a su primera generación de Auditores Internos en ISO 7101 para el sector salud]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Compensar</media:credit>
            </media:content>
                        <post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">130931</post-id>    </item>
        <item>
        <title>Coosalud: cuando la justicia en las regiones falla más que la salud</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/coosalud-cuando-la-justicia-en-las-regiones-falla-mas-que-la-salud/</link>
        <description><![CDATA[<p>Hay un señor en Cartagena que durante casi tres décadas decidió quién se enfermaba con atención y quién se enfermaba sin ella en el Caribe colombiano. No es médico. No es funcionario público. No es el dueño de nada. Pero gobernó Coosalud EPS como si lo fuera todo. Su nombre es Jaime González, y su [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Hay un señor en Cartagena que durante casi tres décadas decidió quién se enfermaba con atención y quién se enfermaba sin ella en el Caribe colombiano. No es médico. No es funcionario público. No es el dueño de nada. Pero gobernó <strong><a href="https://coosalud.com/">Coosalud EPS</a></strong> como si lo fuera todo. Su nombre es Jaime González, y su historia es la historia de cómo un particular puede capturar una entidad del sistema solidario, administrarla como feudo personal, acumular investigaciones penales en la Fiscalía, y seguir ahí.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El Caribe colombiano es, no por casualidad, una de las regiones con más problemas en la prestación del servicio de salud del país. Pacientes sin cita. Hospitales sin giros. Ciudadanos esperando autorizaciones que nunca llegan. Gente enferma, gente muriendo, en la región más vulnerable de Colombia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Coosalud EPS no le pertenece a Jaime González. La EPS es propiedad de una cooperativa cuyos dueños reales son miles de colombianos que aportaron sus ahorros confiando en el modelo solidario. Un macroinforme radicado en marzo de 2026 ante la Fiscalía Delegada para las Finanzas Criminales lo describe con precisión. Y para entenderlo no hace falta ser abogado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Imagínelo así. Usted tiene una deuda con el banco. En lugar de pagarla, la convierte mediante un documento contable en una inversión. En el papel ya no debe nada. La deuda desapareció. Pero la plata real, no. Eso es lo que describe el macroinforme: deudas de la EPS fueron transformadas contablemente en inversiones, obligaciones de la empresa terminaron en los hombros de los cooperados, y un Fondo de Aportes Sociales que debía contener quince mil millones apareció con apenas quinientos cincuenta millones. La plata de los socios. Esfumada. Sin que nadie les pidiera autorización.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En 2025 el Gobierno Nacional actuó. La Supersolidaria intervino la Cooperativa. Supersalud intervino la EPS. Entonces ocurrió algo difícil de explicar. Un tribunal de Bolívar ordenó levantar la intervención sobre la EPS y se la entregó con nombre propio a Jaime González. Con nombre propio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esa expresión no es retórica: en el fallo aparece su nombre escrito, lo cual deja, como mínimo, una sospecha legítima sobre el juez que decidió hacerlo. Volvió al cargo. Y durante semanas bloqueó sistemáticamente la convocatoria de una asamblea de accionistas, a pesar de que el Estado colombiano controla el 94% de las acciones. Fue necesaria una orden expresa de la Superintendencia de Sociedades para que esa asamblea finalmente ocurriera. Ocurrió esta semana. Hay nueva junta. El miércoles se elige nuevo gerente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso esta columna termina siendo un llamado directo. Al tribunal de Bolívar. A los jueces del Caribe colombiano. Porque hay que decirlo con todas las letras: Jaime González, con su riqueza acumulada, puede contratar grandes bufetes de abogados que en la práctica terminan enredando los procesos, y porque no, colocando las decisiones a su favor. Esa es una realidad que el país conoce y que la región Caribe ha vivido más que cualquier otra.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El llamado es simple. No se presten para sostener monopolios privados disfrazados de gestión cooperativa. No se presten para devolverle la corona a quien ya demostró que el sistema de salud del Caribe, bajo su administración, no funciona para los enfermos sino para sus propios intereses. Porque mientras los abogados litigan en oficinas refrigeradas, en los pueblos del Bolívar profundo, en los corregimientos del Magdalena, en las veredas de córdoba y sincelejo y en los barrios populares de Cartagena y Barranquilla, hay gente esperando una cita que no llega. Hay gente muriendo por una autorización que nunca firmaron. Esa gente merece que las instituciones del país, todas, incluida la justicia regional, estén de su lado.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><a href="https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/juan-carlos-abadia-opera-politicamente-desde-la-prision/">Nota recomendada: ¿Juan Carlos Abadía opera políticamente desde la prisión?</a></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Sevillano</author>
                    <category>Óscar Sevillano</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=129439</guid>
        <pubDate>Sat, 23 May 2026 12:50:07 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/05/ASCHU4OZS5EYDJNC6XKFNRJ6HY.jpg?quality=60&amp;#038;w=1200" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Coosalud: cuando la justicia en las regiones falla más que la salud]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Sevillano</media:credit>
            </media:content>
                        <post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">129439</post-id>    </item>
        <item>
        <title>Ingeniería biomédica: la disciplina que hace posible la salud digital en Colombia</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/educacion/ingenieria-biomedica-la-disciplina-que-hace-posible-la-salud-digital-en-colombia/</link>
        <description><![CDATA[<p>Experta en UCompensar explica porqué la salud mejora cuando todo “habla el mismo idioma”: los datos, las máquinas y los médicos. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">Cuando hablamos de salud digital, solemos centrarnos en inteligencia artificial, telemedicina o análisis de datos. Lo que rara vez aparece en esa imagen es la ingeniería biomédica: una disciplina, que integra conocimiento médico y tecnológico, y que hoy se está consolidando como un pilar para modernizar el sistema de salud en Colombia y responder a desafíos críticos como el diagnóstico oportuno y la eficiencia en la atención.</p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Integrar la información: el punto de partida de la salud digital</strong></h3>



<p class="wp-block-paragraph">Uno de los principales desafíos del sistema de salud en Colombia es la fragmentación de la información. Hoy, los datos de un paciente suelen estar dispersos en múltiples instituciones, lo que dificulta la continuidad en la atención y retrasa procesos clave como el diagnóstico o el tratamiento.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>&#8220;La salud digital no comienza con la inteligencia artificial, comienza con la integración de la información clínica. Si los datos no están conectados, ninguna tecnología va a generar impacto real.&#8221;</em></strong>  Paola Andrea Mejía Ladino, líder y profesora del programa de Ingeniería Biomédica, UCompensar</p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">Esa integración, que a veces suena técnica y abstracta, es exactamente lo que la ingeniería biomédica resuelve: diseña arquitecturas que permiten que los datos fluyan entre dispositivos médicos, plataformas hospitalarias e historias clínicas. No basta con digitalizar la información; hay que garantizar que pueda leerse, compartirse y usarse en distintos niveles del sistema.</p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Del dato a la decisión: el paso que más importa</strong></h3>



<p class="wp-block-paragraph">Una vez integrada la información, el siguiente reto es convertirla en decisiones clínicas oportunas. Aquí entran tecnologías como los algoritmos de análisis de imagen o los sistemas de apoyo diagnóstico. Pero su efectividad no depende solo de qué tan sofisticados sean, sino de la calidad de los datos que los alimentan y de cómo se insertan en el flujo real de trabajo clínico.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph"><em>&#8220;Muchas veces se habla de algoritmos con alta precisión, pero se deja de lado que su efectividad depende de la calidad de los datos y de cómo estos se integran al flujo clínico.&#8221;</em>  Paola Andrea Mejía Ladino</p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">En enfermedades donde el tiempo es crítico, como el cáncer de mama, esto no es un detalle técnico: es la diferencia entre un diagnóstico a tiempo y uno tardío. Analizar imágenes médicas en segundos y generar alertas tempranas puede cambiar el curso de un tratamiento. Pero para que eso sea posible, los sistemas tienen que estar conectados. Y esa conexión no ocurre sola.</p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Tecnología que funciona fuera del laboratorio</strong></h3>



<p class="wp-block-paragraph">Uno de los aportes más valiosos de la ingeniería biomédica es su capacidad de adaptar las soluciones a la realidad del contexto. En un país con brechas de acceso tan marcadas como Colombia, no todas las innovaciones pueden depender de infraestructura avanzada o conectividad permanente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso, desde esta disciplina se están desarrollando herramientas que operan en múltiples plataformas y entornos con limitaciones técnicas. El objetivo es claro: que el análisis automatizado de imágenes o los sistemas de diagnóstico no sean exclusivos de las grandes ciudades.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph"><em>&#8220;Uno de los grandes retos es que la tecnología no aumente la brecha, sino que la cierre. Y eso solo es posible cuando se diseña pensando en la realidad del sistema de salud.</em> Paola Andrea Mejía Ladino</p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">Este enfoque tambíen deja una reflexión importante sobre el rol de las instituciones de educación superior, que hoy no solo forman profesionales, sino que desarrollan soluciones aplicadas a problemas reales. La participación de estudiantes, docentes y aliados del sector salud en este tipo de proyectos evidencia una transformación en la manera en que se genera conocimiento, alineada con una visión donde <strong>el aprendizaje se conecta con el mundo real para generar impacto en las personas, las empresas y el país</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Compensar</author>
                    <category>Educación</category>
                    <category>Salud</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=128131</guid>
        <pubDate>Mon, 20 Apr 2026 20:48:37 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/04/engineers-doctors-and-physical-therapists-brainst-2026-01-07-06-32-27-utc-1-scaled.jpg?quality=60&amp;#038;w=1200" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Ingeniería biomédica: la disciplina que hace posible la salud digital en Colombia]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Compensar</media:credit>
            </media:content>
                        <post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">128131</post-id>    </item>
        <item>
        <title>UCompensar gana el Reto Innpacto Rosa con PreventIA</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/educacion/ucompensar-gana-el-reto-innpacto-rosa-con-preventia/</link>
        <description><![CDATA[<p>El proyecto, desarrollado por la Facultad de Ingeniería, fue seleccionado como el mejor entre cerca de 150 iniciativas del país y contará con recursos para su implementación en la red hospitalaria y oncológica de Bogotá.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"></p>



<p class="has-small-font-size wp-block-paragraph"></p>



<div class="wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-f56f613f wp-block-columns-is-layout-flex">
<div class="wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow" style="flex-basis:100%">
<p class="has-text-align-left wp-block-paragraph">La Fundación Universitaria Compensar (UCompensar) fue reconocida como ganadora del <strong>Reto Innpacto Rosa</strong>, una iniciativa nacional que impulsa soluciones innovadoras para mejorar la detección temprana del cáncer de mama en el país. El proyecto <strong>PreventIA</strong>, desarrollado por la Facultad de Ingeniería de la institución, obtuvo el primer lugar entre cerca de <strong>150 propuestas</strong> provenientes de universidades, organizaciones de salud y empresas del sector tecnológico y médico.</p>
</div>
</div>



<p class="wp-block-paragraph">La iniciativa fue una de las seis finalistas seleccionadas a nivel nacional, en una convocatoria que reunió proyectos de instituciones como la Pontificia Universidad Javeriana, la <strong>Liga Colombiana Contra el Cáncer</strong> y empresas especializadas en innovación médica. Durante el proceso de evaluación, los equipos presentaron sus propuestas ante jurados conformados por radiólogos, directivos del <strong>Hospital Universitario San Ignacio</strong>, expertos en cuentas de alto costo, representantes del Ministerio de Salud, la Secretaría de Salud de Bogotá, la Cámara de Comercio y líderes del sector farmacéutico.</p>



<h4 class="wp-block-heading"><strong><mark class="has-inline-color has-contrast-color">¿Cómo funciona PreventIA?</mark></strong></h4>



<p class="wp-block-paragraph">PreventIA es un modelo de IA con una efectividad superior al 90 %, entrenado durante dos años con más de 100 GB de imágenes médicas provenientes de bases de datos internacionales, especialmente de Europa y Japón. Su función es analizar imágenes diagnósticas, detectar malformaciones, clasificar el tipo de calcificación y determinar si son benignas o malignas, todo esto en menos de un minuto.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De acuerdo con <strong>Angie Paola Rique Sabogal, ingeniera del equipo investigador de UCompensar</strong>, &#8220;la herramienta está pensada para funcionar en múltiples plataformas (web y móvil) y adaptarse a la realidad del país. De esta manera, se busca que médicos en centros rurales con baja conectividad, y también en zonas urbanas puedan acceder a la herramienta. El objetivo no es reemplazar al profesional de la salud, sino agilizar su trabajo y facilitar la toma de decisiones clínicas, sobre todo en municipios de tercera y sexta categoría&#8221;.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Este desarrollo evidencia cómo <strong>el modelo Universidad–Empresa de UCompensar convierte el conocimiento en soluciones reales, conectando a estudiantes, docentes y aliados con necesidades concretas del entorno</strong>, especialmente en sectores críticos como la salud.</p>



<h4 class="wp-block-heading has-text-align-left"><strong>Del laboratorio a los hospitales: PreventIA inicia su fase de implementación</strong></h4>



<p class="wp-block-paragraph">Este reconocimiento abre una nueva etapa para el proyecto. Como parte del premio, AstraZeneca, la Pontificia Universidad Javeriana y Daiichi Sankyo Japón aportarán recursos para la implementación de PreventIA en la red hospitalaria y oncológica de Bogotá, lo que permitirá avanzar en la validación y aplicación de la herramienta en entornos clínicos reales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La implementación de esta tecnología podría contribuir a <strong>acelerar los procesos de diagnóstico</strong>, un factor determinante para mejorar los resultados en salud y ampliar las oportunidades de tratamiento oportuno para miles de mujeres en el país.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El desarrollo de PreventIA también refleja el enfoque de UCompensar hacia la investigación aplicada y la formación con impacto social. El proyecto ha contado con la participación de estudiantes, docentes, área de emprendimiento de UCompensar y aliados del sector salud, quienes han trabajado en el diseño y validación del modelo como parte de un proceso académico orientado a resolver desafíos reales del sistema sanitario.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Compensar</author>
                    <category>Colegio de Estudios Superiores de Administración</category>
                    <category>Educación</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127158</guid>
        <pubDate>Fri, 20 Mar 2026 18:49:45 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/03/WhatsApp-Image-2026-03-26-at-5.45.55-PM-1-scaled.jpeg?quality=60&amp;#038;w=1200" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[UCompensar gana el Reto Innpacto Rosa con PreventIA]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Compensar</media:credit>
            </media:content>
                        <post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">127158</post-id>    </item>
        <item>
        <title>Margarita Rosa de Francisco: la verdad oficial se estrella con la realidad de los enfermos</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/putamente-libre-feminismo-artesanal/margarita-rosa-de-francisco-la-verdad-oficial-se-estrella-con-la-realidad-de-los-enfermos/</link>
        <description><![CDATA[<p>Mar Candela Educomunicadora Querida Margarita Rosa de Francisco: Te hablo hoy como interlocutora, situándome a la altura de cualquier discusión humanista, porque genuinamente creo en ti. Pese a todas nuestras diferencias partidistas, tú misma dijiste que éramos amigas y yo me lo tomé en serio, tanto en público como en privado. Recuerdo con cariño todas [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"><strong>Mar Candela</strong> Educomunicadora</p>



<h1 class="wp-block-heading has-primary-background-color has-background">Querida Margarita Rosa de Francisco:</h1>



<p class="wp-block-paragraph">Te hablo hoy como interlocutora, situándome a la altura de cualquier discusión humanista, porque genuinamente creo en ti. Pese a todas nuestras diferencias partidistas, tú misma dijiste que éramos amigas y yo me lo tomé en serio, tanto en público como en privado. Recuerdo con cariño todas y cada una de las veces que hemos compartido personalmente, ya sea virtualmente o cara a cara. Espero de corazón que tengas razón en todas tus defensas; es mi deseo más honesto estar equivocada y descubrir que este gobierno no es el desastre que hoy percibo. Sin embargo, mi deber ético es confrontar lo que dices desde la honestidad intelectual y cognitiva. Mientras el tiempo le da la razón a alguna de las dos, debo realizar estos ejercicios comunicacionales con fines estrictamente cívicos. No comparto los rumores malintencionados sobre intereses oscuros detrás de tu postura. Sé que defiendes tus convicciones con <strong>absoluta fe en el modelo de gobierno de Gustavo Petro, en el petrismo y en lo que hoy es la izquierda colombiana.</strong> Por esa inteligencia tuya que tanto reconozco, me sorprende encontrarte aferrada a la <strong>dialéctica erística</strong> presidencial, aceptando un modelo que parece haber olvidado la gestión técnica sobre el discurso. </p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">Mi deber Educomunicativo me obliga a escribirte esta carta, porque la realidad exige un contraste que el relato oficial intenta silenciar.</p>
</blockquote>



<h3 class="wp-block-heading has-cyan-bluish-gray-background-color has-background">Kevin: De la tragedia a la revictimización estatal</h3>



<p class="wp-block-paragraph">Margarita Rosa, el caso de Kevin no es una estadística ni una &#8220;particularidad&#8221; del sistema. Kevin era un niño cuya existencia dependía de la garantía estatal de sus medicamentos. Al publicar la historia clínica del menor en redes sociales, el presidente de la República incurrió en una falta grave contra el derecho a la intimidad y la reserva médica (<strong>Ley 23 de 1981</strong>). Resulta desolador observar cómo se intenta justificar una falla administrativa señalando las decisiones de cuidado de su madre.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img fetchpriority="high" decoding="async" height="1024" width="461" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/02/WhatsApp-Image-2026-02-19-at-8.33.07-PM-1-461x1024.jpeg" alt="Motivo de esta carta " class="wp-image-125923" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">La economista y experta en salud pública <strong>Sonia Fleury</strong>, referente del pensamiento crítico latinoamericano, sostiene que la salud pública no puede ser un instrumento de propaganda, sino un derecho de ciudadanía garantizado por la eficiencia del Estado. Yo agregaría que, cuando el Estado usa el dolor de una madre para salvar su imagen, comete violencia institucional. Cualquier madre tiene el derecho legítimo de postergar una cirugía buscando la mejor posibilidad para su hijo; esa es la esencia de la protección maternal. Señalar que la madre no aceptó un procedimiento o que el niño realizaba actividades recreativas es una estrategia de revictimización cruel. La medicina para la hemofilia debió estar disponible de manera inmediata. Kevin falleció en medio de la burocracia de un sistema de salud en decadencia.</p>



<h3 class="wp-block-heading has-luminous-vivid-amber-background-color has-background">Cifras que interpelan el relato</h3>



<p class="wp-block-paragraph">Me cuestiona profundamente observar la celeridad con la que fluyen recursos para asuntos ajenos a la garantía de la vida. Mientras los pacientes denuncian desabastecimiento, el país presencia escándalos financieros documentados: las irregularidades en los contratos de la <strong>UNGRD</strong> por más de 46.000 millones de pesos, o los gastos en imagen que contrastan con la austeridad impuesta a los hospitales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En este escenario, diversas voces desde el activismo cuestionan la influencia del señor <strong>Vicente Calvo</strong>. Se menciona que, <strong>presuntamente</strong>, su rol responde a una lealtad ideológica funcional al relato oficial, al parecer sin una trayectoria técnica académica reconocida que sustente decisiones de tal impacto. Según datos de la <strong>Superintendencia de Salud</strong> y de la <strong>Defensoría del Pueblo</strong>, las quejas por inasistencia médica han alcanzado niveles históricos. En el último año, las tutelas por falta de entrega de medicamentos aumentaron significativamente; informes sectoriales sugieren que <strong>presuntamente</strong> este gobierno ha generado un incremento en la mortalidad evitable debido a la parálisis administrativa en el flujo de recursos. La economista <strong>Mariana Mazzucato</strong> propone que el Estado debe generar valor público real, no uno que descuide lo esencial. ¿Por qué existe dinero para tantas excentricidades y tan poca voluntad para asegurar el suministro farmacéutico diario?</p>



<h3 class="wp-block-heading has-vivid-green-cyan-background-color has-background">Una reforma que debió ser posibilista</h3>



<p class="wp-block-paragraph">Margarita Rosa, decir que se han salvado vidas por combatir la desnutrición es un avance que todas las personas celebramos. Esa realidad no borra ni justifica las muertes por inasistencia médica. Como afirma la teórica feminista <strong>Joan Tronto</strong> en su ética del cuidado, cuidar es una actividad política que requiere responsabilidad y competencia técnica. Un gobierno que se autoproclama &#8220;de la vida&#8221; debe ser coherente. Era posible realizar una <strong>reforma posibilista</strong>: paulatina, dialógica y técnica, que corrigiera los abusos de las aseguradoras sin destruir el acceso a los fármacos. Las estadísticas de la <strong>ADRES</strong> muestran que los retrasos en los pagos a prestadores han agudizado la crisis, generando una barrera de acceso que antes no tenía esta dimensión.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Kevin no murió solo por un accidente doméstico. Murió porque el Estado le negó su medicina y luego utilizó su nombre para alimentar una narrativa de confrontación. Mi invitación, querida amiga, es a recuperar la compasión por encima de la doctrina. Cuando la ideología se antepone al acceso al medicamento, el resultado no es justicia social, es negligencia absoluta.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Colofón con información a tener en cuenta para el sustento de veracidad y blindaje:</strong> Este texto se sustenta en la <strong>Ley 1751 de 2015</strong>, que consagra la salud como un derecho fundamental autónomo, y en la <strong>Ley 23 de 1981</strong>, que protege la reserva de la historia clínica. Las referencias a la crisis administrativa se basan en cifras oficiales de la <strong>Superintendencia de Salud</strong> sobre el incremento de quejas y en los reportes de desabastecimiento de <strong>Invima</strong>. Las menciones a terceros y gestiones gubernamentales se enmarcan en la presunción y el derecho a la libre opinión crítica, respaldada por autoras de reconocimiento internacional como <strong>Sonia Fleury</strong>, <strong>Mariana Mazzucato</strong> y <strong>Joan Tronto</strong>.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe title="Petro revela la VERDAD sobre la salud en Colombia que los medios esconden" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/6T6daQLWrsw?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>
]]></content:encoded>
        <author>Mar Candela</author>
                    <category>Putamente libre - Feminismo Artesanal</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=125922</guid>
        <pubDate>Fri, 20 Feb 2026 02:39:54 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/02/WhatsApp-Image-2026-02-19-at-8.51.27-PM.jpeg?quality=60&amp;#038;w=947" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Margarita Rosa de Francisco: la verdad oficial se estrella con la realidad de los enfermos]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mar Candela</media:credit>
            </media:content>
                        <post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">125922</post-id>    </item>
        <item>
        <title>Las vicuñas y guanacos de Sudamérica enfrentan la amenaza de la sarna, alertan científicos</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/las-vicunas-y-guanacos-de-sudamerica-enfrentan-la-amenaza-de-la-sarna-alertan-cientificos/</link>
        <description><![CDATA[<p>En las décadas de 1950 y 1960,&nbsp;las vicuñas estuvieron al borde de la extinción. La caza ilegal para la comercialización de su valiosa lana, una de las más finas del mundo, fue la razón principal de la disminución drástica de la población de una de las cuatro especies de camélidos que habitan en Sudamérica. Dos [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Investigadores han estudiado la enfermedad en los camélidos silvestres de cuatro países: Perú, Bolivia, Argentina y Chile.</em></li>



<li><em>Esta enfermedad de la piel, contagiosa, es causada por un ácaro microscópico que no solo ataca a estas dos especies, sino que también afecta a llamas, alpacas y muchos otros mamíferos.</em></li>



<li><em>La sarna sarcóptica ya ha tenido impactos serios en algunas poblaciones de vicuñas de Perú y Argentina, en las que la disminución fue drástica.</em></li>



<li><em>Los especialistas señalan que se requiere realizar más estudios y estandarizar el manejo de estas especies en todos los países.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">En las décadas de 1950 y 1960,&nbsp;<strong>las vicuñas estuvieron al borde de la extinción</strong>. La caza ilegal para la comercialización de su valiosa lana, una de las más finas del mundo, fue la razón principal de la disminución drástica de la población de una de las cuatro especies de camélidos que habitan en Sudamérica. Dos de ellas —la llama y la alpaca— son domésticas y las otras dos —vicuña y guanaco— son silvestres.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más&nbsp;|&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/11/ojos-del-bosque-comunidades-riberenas-de-peru-instalan-camaras-trampa-para-proteger-la-biodiversidad-del-alto-mayo/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Ojos del bosque: comunidades ribereñas de Perú instalan cámaras trampa para proteger la biodiversidad del Alto Mayo</a></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Al igual que la vicuña (<em>Vicugna vicugna</em>),&nbsp;<strong>el guanaco (<em>Lama guanicoe</em>) también ha pasado por periodos de reducción severa de su población</strong>. En los años 60 y 70, el número de guanacos se vio afectado por los permisos para la caza legal de esta especie. “Se otorgaban miles de cupos de caza legal para reducir su densidad y liberar zonas de pastoreo para poner más ovejas”, comenta Pablo Carmanchahi, investigador principal del Grupo de Investigaciones en Ecofisiología de Fauna Silvestre (Giefas) del Conicet y de de la Universidad Nacional del Comahue, en Argentina.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_267118"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/11/24184713/Vicunas-Peru-Hugo-Castillo-10.jpeg" alt="" class="wp-image-267118" /><figcaption class="wp-element-caption">Las vicuñas estuvieron al borde de la extinción en las décadas de 1950 y 1960. Foto: cortesía Hugo Castillo</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En las últimas décadas, las poblaciones de ambas especies se han recuperado. Sin embargo, los riesgos no han desaparecido. Aunque “la caza furtiva sigue siendo la principal amenaza” para los camélidos silvestres, según comenta Bibiana Vali, investigadora superior del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) y profesora de la Universidad de Luján, estas especies también enfrentan&nbsp;<strong>otro riesgo para su salud: la sarna sarcóptica</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Se trata de una&nbsp;<strong>enfermedad de la piel, contagiosa,</strong>&nbsp;causada por el ácaro microscópico excavador&nbsp;<em>Sarcoptes scabiei</em>. Esta enfermedad no solo ataca a estas dos especies, sino que también afecta a llamas, alpacas y muchos otros mamíferos. Según diversos estudios, este parásito ha sido documentado en más de&nbsp;<strong>150 especies de mamíferos</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las poblaciones de vicuñas y guanacos en Sudamérica se distribuyen en cinco países: Perú, Bolivia, Paraguay, Chile y Argentina.&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;conversó con expertos en camélidos sudamericanos de Perú y Argentina para tener un panorama de cómo esta enfermedad afecta a las poblaciones de vicuñas y guanacos en los países donde habitan.</p>



<h2 class="wp-block-heading">La sarna en las vicuñas</h2>



<p class="wp-block-paragraph">“La sarna sarcóptica es una enfermedad emergente en la fauna silvestre a nivel mundial y hemos observado que&nbsp;<strong>puede tener impactos devastadores en poblaciones pequeñas y aisladas</strong>”, dice Alynn Martin, profesora asistente e investigadora científica de ecología y epidemiología de las enfermedades de la fauna silvestre en el Caesar Kleberg Wildlife Research Institute, de Estado Unidos.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_267110"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/11/24184648/Vicunas-Peru-Hugo-Castillo-2.jpeg" alt="" class="wp-image-267110" /><figcaption class="wp-element-caption">Las vicuñas tienen una de de las fibras o lanas más finas del mundo. Foto: cortesía Hugo Castillo</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Martin es coautora del estudio&nbsp;<em><a href="https://wildlife.onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1002/jwmg.70125">Desafíos y oportunidades en la mitigación de la sarna sarcóptica en camélidos silvestres de Sudamérica</a></em>, publicado a fines de 2024. Una investigación que se centra en la revisión de estudios previos que se han realizado sobre esta enfermedad en vicuñas y guanacos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La investigadora detalla que el impacto de “los brotes de sarna en vicuñas y guanacos tiene consecuencias de gran alcance, ya que estas especies no solo son culturalmente importantes para las comunidades locales, sino que también son valoradas por su fibra y contribuyen al sustento de los pueblos andinos”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hugo Castillo, docente de la Facultad de Medicina Veterinaria de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, en Perú, y miembro de este grupo de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), explica cómo la enfermedad afecta a los camélidos silvestres. “Cuando la enfermedad avanza,&nbsp;<strong>los animales se vuelven presa fácil de depredadores o&nbsp; sucumben por infecciones secundarias</strong>”, explica.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El experto en camélidos detalla que la muerte del animal no se produce por la acción directa del ácaro, sino porque al destruirse la piel por acción del parásito, ingresan otros microorganismos como bacterias y hongos, que generan infecciones generalizadas.&nbsp;<strong>Otra consecuencia de la sarna es que el animal pierde peso</strong>, porque, aparentemente,&nbsp;<strong>deja de comer</strong>&nbsp;por el malestar. “Normalmente encontramos a los animales con sarna con condición corporal baja. Es por ello [también] que mueren”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_267120"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/11/24184719/Vicunas-Peru-Hugo-Castillo-12.jpeg" alt="" class="wp-image-267120" /><figcaption class="wp-element-caption">La sarna sarcóptica es una enfermedad que afecta a camélidos silvestres (vicuñas y guanacos), pero también a camélidos domésticos (la llama y la alpaca), así como a por lo menos 150 especies de mamíferos. Foto: cortesía Hugo Castillo</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">El investigador también comenta que los casos más icónicos de sarna en Perú están en Ayacucho. Uno de los lugares donde la población de camélidos “se ha visto bastante afectada es la<strong>&nbsp;reserva de Pampa Galeras</strong>”, así como en&nbsp;<strong>Iruro, en Lucanas</strong>, que en el año 2015 llegó a tener una prevalencia del 62 % de la enfermedad. Actualmente, dice Castillo, estas poblaciones se están recuperando.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La Reserva Nacional Pampa Galeras Bárbara D’Achille, ubicada en la provincia de Lucanas, en Ayacucho, es un lugar emblemático para la conservación de la vicuña con una extensión de<strong>&nbsp;6500 hectáreas</strong>. Sin embargo, las vicuñas en esta zona de Ayacucho habitan más allá de la reserva y son las comunidades campesinas de Lucanas, junto con el Estado peruano, las que están comprometidas con la conservación de la especie.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Castillo señala que otra de las zonas con alta prevalencia de sarna en Perú es la<strong>&nbsp;comunidad campesina de Tanta</strong>, en la sierra de Lima. “En 2015 trabajamos, junto con el Serfor [Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre] en esa comunidad y cuando fuimos al&nbsp;<strong>chaccu</strong>&nbsp;—técnica ancestral de captura y esquila de vicuñas—, la prevalencia [de sarna] era de casi&nbsp;<strong>40 %</strong>. Lo que después nos han dicho los pobladores es que prácticamente ya no hay vicuñas, han quedado muy pocas y dispersas”.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Perú es el país con la mayor población de vicuñas</strong>, más de la mitad de la población mundial, según la UICN. En 2016&nbsp; se estimó una población total de 218 000 vicuñas. Este 2025, Serfor realizó un nuevo&nbsp;<a href="https://www.gob.pe/institucion/serfor/noticias/1284022-serfor-censo-nacional-de-vicunas-2025-contabiliza-mas-de-300-mil-ejemplares-y-reporta-nuevas-poblaciones-en-ancash-y-huanuco">Censo Nacional de Vicuñas</a>&nbsp;y, según los resultados preliminares,&nbsp;<strong>el país contaría con más de 300 000 ejemplares</strong>&nbsp;distribuidos en 16 departamentos. Los resultados del censo también indican que la región de Arequipa lidera el registro, con 73 201 vicuñas; seguida de Ayacucho, con 66 121; y Puno, con más de 50 000.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En la lista sigue Huancavelica, con más de 40 000; Apurímac, con 30 000; y Cusco, con 20 000.&nbsp; En Cajamarca se registraron 1475 ejemplares, en La Libertad 1232, en Ica 398. Serfor destacó que entre las novedades del censo figura el hallazgo de nuevas poblaciones en Áncash y Huánuco.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_267115"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/11/24184703/Vicunas-Peru-Hugo-Castillo-7.jpeg" alt="" class="wp-image-267115" /><figcaption class="wp-element-caption">Las cifras preliminares del último censo en Perú indica que hay más de 300 000 vicuñas. Foto: cortesía Hugo Castillo</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">De las más de&nbsp;<strong>300 000 vicuñas</strong>&nbsp;censadas en Perú, 40 700 están dentro de siete áreas naturales protegidas, informó el&nbsp;<a href="https://www.gob.pe/institucion/sernanp/noticias/1285888-record-historico-sernanp-confirma-mas-de-40-700-vicunas-en-areas-naturales-protegidas-del-peru">Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado</a>&nbsp;(Sernanp). Entre las áreas naturales protegidas con mayor población destaca la Reserva Nacional de Salinas y Aguada Blanca, en Arequipa, con una población que supera los 30 000 individuos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Hasta el último censo, Ayacucho era el departamento con mayor población de vicuñas. Sin embargo, según datos extraoficiales del censo realizado este año,&nbsp;<strong>Arequipa ha superado a Ayacucho en población de vicuñas</strong>. Estos resultados coinciden con el hecho de que la población de vicuñas de Arequipa prácticamente no ha tenido sarna”, comenta el experto en camélidos Hugo Castillo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En toda esta década, continúa Castillo, regiones como&nbsp;<strong>Ayacucho, Puno, Cusco y Apurímac registraron casos de sarna en algunas de sus poblaciones</strong>. En cambio, Arequipa estuvo libre de sarna, recién hace uno o dos años, más o menos, se han comenzado a reportar casos de sarna en Arequipa, pero en prevalencias muy bajas. “Probablemente esto tenga relación con la mortalidad que ha generado la enfermedad”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Enrique Michaud, co-presidente de la Alianza Global para el Año Internacional de Pastizales y Pastores 2026, comenta sobre la baja prevalencia de sarna en las poblaciones de vicuñas de Arequipa. “En los últimos congresos que hemos tenido sobre sarna, la región que ha tenido menos porcentaje de sarna o casi cero ha sido Arequipa. Curiosamente es la región donde ha habido un mejor manejo de la sarna en animales domésticos”.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/11/comunidades-descubren-nueva-especie-rana-amenazada-peru/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Corazón del bosque: comunidades descubren una nueva especie de rana amenazada en Perú</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">La enfermedad en los guanacos</h2>



<p class="wp-block-paragraph">La mayor población de guanacos se encuentra en el sur de la región, entre Argentina y Chile. Se calcula que actualmente existen por lo menos<strong>&nbsp;un millón de individuos de esta especie&nbsp;</strong>y de ellos,<strong>&nbsp;el 95% de la población mundial habita en Argentina</strong>. El resto se distribuye entre Chile (4 %), Perú, Bolivia y Paraguay, según explica Pablo Carmanchahi, investigador principal del Grupo de Investigación en Ecofisiología de Fauna Silvestres (Giefas) del Instituto de Investigaciones en Biodiversidad y Medioambiente (Inibioma) del&nbsp; Conicet.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_267108"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/11/24182813/Guanacos-Argentina-Antonella-Panebianco-2.jpeg" alt="" class="wp-image-267108" /><figcaption class="wp-element-caption">La mayor población de guanacos habita en Argentina. Foto: cortesía Antonella Panebianco</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Carmanchahi comenta que<strong>&nbsp;la población más abundante está en la Patagonia</strong>, donde en los últimos años viene implementando varias alternativas de manejo con estas poblaciones, entre ellas, el aprovechamiento de la lana, “que tiene casi la misma calidad que la fibra de vicuña”, explica. Al mismo tiempo, realizan monitoreo de la sarna en esta especie.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Melina Anello, investigadora asistente en el Giefas del Conicet, menciona también el brote de sarna que afectó a la población de camélidos en el&nbsp;<strong>Parque Nacional San Guillermo</strong>. “El&nbsp; ingreso [de la sarna] se dio a partir de animales domésticos, llamas, particularmente, que estaban alrededor del parque. La enfermedad se diseminó rápidamente en la población al punto de que ahora se considera una extinción ecológica local de la especie.<strong>&nbsp;Las poblaciones disminuyeron en un 90 % a 95 %</strong>, prácticamente no quedan vicuñas y muy pocos guanacos en el parque”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Anello comenta que en la provincia de&nbsp;<strong>Tierra del Fuego</strong>, que se ubica en una isla compartida entre Argentina y Chile, hay&nbsp;<strong>poblaciones de guanacos con alta incidencia de sarna</strong>. “Si bien no tenemos números muy precisos, solo estimaciones preliminares, estamos viendo que hay mucha sarna”. Otros casos registrados por la experta están en las provincias de Santa Cruz y de Chucuito, pero no son “muy grandes”. Sin embargo, agrega Anello, faltan datos para saber específicamente cuántos animales hay y cuál es su situación sanitaria, si existe o no la enfermedad y qué tan grave es.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La especialista de Conicet también menciona que realiza&nbsp;<strong>investigaciones genéticas sobre la enfermedad</strong>&nbsp;para entender cuáles son los factores que llevan a que se produzca la enfermedad, cuáles son sus vías de transmisión para evitar que ingresen a nuevas poblaciones. Anello dice también que junto con Carmanchahi están formando una red de investigadores de todos los países donde habitan los camélidos para obtener datos de todo el área de distribución. “Es importante compartir esta información y tomar medidas en conjunto”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_267121"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/11/24192102/Guanacos-en-Argentina-Antonella-Panebianco-scaled.jpeg" alt="" class="wp-image-267121" /><figcaption class="wp-element-caption">En los últimos años se han implementando alternativas de manejo en las poblaciones de guanacos para el aprovechamiento de la lana. Foto: cortesía Antonella Panebianco</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Carmanchahi agrega que en 2006 se elaboró un Plan Nacional de Manejo del Guanaco en Argentina, pero que en 2024 fue derogado y se generaron nuevas directrices.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En octubre de 2024 la&nbsp;<a href="https://www.argentina.gob.ar/noticias/la-subsecretaria-de-ambiente-actualiza-el-plan-nacional-para-el-manejo-sostenible-del">Subsecretaría de Ambiente</a>&nbsp;de Argentina actualizó el Plan Nacional para el Manejo Sostenible del Guanaco, mediante el cual habilita a las provincias patagónicas a conformar programas de manejo y aprovechamiento de esta especie.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/10/dia-mundial-de-los-animales-monitoreo-especies/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Día Mundial de los Animales: cámaras trampa para conservar jaguares y delfines en la Selva Maya y la Amazonía</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">Medidas de control</h2>



<p class="wp-block-paragraph">“La sarna es&nbsp;<strong>una enfermedad que está muy extendida</strong>&nbsp;ya sea en las especies domésticas como en las especies silvestres. Tenemos animales con sarna en muchísimas especies a la vez”, comenta la investigadora argentina Bibiana Vilá, investigadora superior del Conicet, profesora titular en la Universidad de Luján y directora de Vicuñas, Camélidos y Ambiente (Vicam).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Vilá también explica que la situación de la sarna en la población de camélidos “es diferente en distintos contextos”, pues en algunas zonas&nbsp;<strong>las vicuñas conviven con camélidos doméstidos</strong>&nbsp;como llamas y alpacas, o también con ganado vacuno y ovino.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_215831"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2020/06/02043039/vicu%C3%B1as-caza-peru-1.jpg" alt="vicuñas caza perú" class="wp-image-215831" /><figcaption class="wp-element-caption">El chaccu es un ritual ancestral en el que se captura a la vicuña para la esquila. Foto: cortesía Iñigo Maneiro/Sernanp</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Vilá comenta que en la zona en la que trabaja —Santa Catalina, en el noroeste de Jujuy,&nbsp; Argentina— la sarna está presente en la población de vicuñas pero con baja prevalencia, entre el 2 % y 3 %. “Hay que estar muy atentos y ver a la sarna como una&nbsp;<strong>enfermedad del ambiente&nbsp;</strong>en la cual se regulan las poblaciones de vicuña”, sugiere la experta.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Cuando un animal es silvestre sabemos que tarde o temprano, como todo ser vivo, se va a morir, probablemente en la época del año con las condiciones más adversas, pero además, los animales se van a morir del patógeno que está en el ambiente, en este caso, la sarna. Entonces, de alguna manera la sarna ayuda a controlar la población de vicuñas”, agrega. Eso es en las zonas de baja prevalencia, comenta Vilá, donde la sarna está actuando como lo que se llama&nbsp;<strong>“presión de selección”</strong>. Sin embargo, menciona, también se deben tomar en cuenta muchos otros factores del manejo de la vicuña que pueden aumentar la probabilidad de contagio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Es importante que cuando se está esquilando y se ve un animal con síntomas de sarna, que se proceda a limpiar todo, porque la sarna se transmite por contacto. Además, hay también&nbsp;<strong>condiciones del manejo</strong>&nbsp;que son muy importantes para&nbsp;<strong>evitar los contagios de sarna</strong>”, comenta Vilá.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La experta también explica que no se debe esquilar a una vicuña con sarna por varias razones. En primer lugar, porque la fibra es de mala calidad y no tiene valor en el mercado. En segundo lugar, porque el animal puede morir por el estrés. “Si al estrés de la esquila le sumamos el estrés de la enfermedad, estamos condenando a ese animal”, añade. Y una tercera razón es que si se esquila a un animal con sarna,&nbsp;<strong>se contamina la zona en donde se esquilan otros animales sanos</strong>, por tanto, se generarían más contagios.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por ese motivo, Vilá recomienda que cuando se realizan los chaccus se debe&nbsp;<strong>reducir al mínimo el tiempo en el que los animales están encerrados en el corral</strong>, porque pueden haber ingresado animales sanos con animales enfermos, por tanto, es importante no dejarlos dentro del corral de un día para otro. Otro factor a tomar en cuenta son los animales infectados sin síntomas, por tanto, una vez que se esquila una vicuña se debe desinfectar todos los elementos que se utilizan en esta práctica para evitar la transmisión.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_267112"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/11/24184654/Vicunas-Peru-Hugo-Castillo-4.jpeg" alt="" class="wp-image-267112" /><figcaption class="wp-element-caption">Los investigadores cuestionan el uso de Ivermectina en los camélidos silvestres por lo complicado que resulta aplicarle dos dosis. Foto: cortesía Hugo Castillo</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">La especialista argentina también recuerda que tras la reducción drástica de la especie en las décadas de 1950 y 1960, muchas de las poblaciones actuales se reprodujeron de grupos pequeños, por lo que algunas poblaciones pueden tener&nbsp;<strong>baja variabilidad genética</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Vilá pone como ejemplo lo que sucedió en el Parque Nacional San Guillermo, en la provincia de San Juan, Argentina, donde había una población de vicuñas y guanacos. Tras la llegada de camélidos domésticos, se presentó un brote de sarna en una población que nunca había estado en contacto con esta enfermedad y, por tanto, no tenían defensas. “<strong>Hubo una gran mortalidad</strong>&nbsp;y, prácticamente, desaparecieron las vicuñas en esa zona”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Enrique Michaud comenta que en algunas zonas de Perú se utiliza la&nbsp;<strong>Ivermectina</strong>&nbsp;—un antiparasitario— para tratar la sarna en camélidos silvestres. “Desde el año 2000 se viene usando Ivermectina, por ejemplo, en Pampa Galeras, y no se ha controlado la enfermedad”. Michaud precisa que cada país tiene una forma de abordaje distinto y menciona que en Argentina no se utiliza esta medicina porque “tiene una posición más ecológica”, pero que en Perú se usa desde hace más de 20 años.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hugo Castillo también&nbsp;<strong>cuestiona el uso de Ivermectina en camélidos silvestres</strong>&nbsp;porque la aplicación de una sola dosis, como ocurre con la población silvestre, no tiene buenos resultados. “Desde Argentina un grupo de colegas lanzó un eslogan totalmente válido que decía: una dosis es peor que ninguna. Lo tradicional para manejar la sarna es colocar dos dosis, en un intervalo de 15 días, más o menos. Por tanto, cuando se aplica una única dosis, el tratamiento no se completa, no solucionamos el problema y más bien estamos propiciando que se genere resistencia contra el fármaco”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para completar la dosis, explica Castillo, se tendría que&nbsp;<strong>capturar dos veces al mismo animal</strong>, pero eso es complicado cuando se trata de animales silvestres.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Castillo comenta que en 2019, en Iruro, en Lucanas, Ayacucho, se hicieron chaccus con fines sanitarios, es decir que se capturaba a la vicuña para la esquila y al mismo tiempo se aplicaba la Ivermectina. Luego hacían otro chaccu con la misma población que había sido esquilada, pero solo para tratarlos con el medicamento. “Eso se ha comenzado a replicar en otras poblaciones”.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/11/ecos-de-dos-canones-la-expedicion-cientifica-liderada-por-mujeres-que-exploro-el-fondo-marino-en-argentina/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Ecos de dos cañones: la expedición científica liderada por mujeres que exploró el fondo marino en Argentina</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">Poca información</h2>



<p class="wp-block-paragraph">“Durante la última década se han reportado brotes (algunos epidémicos) en poblaciones de vicuñas de Perú, Argentina, Bolivia y Chile”, indica el artículo&nbsp;<em><a href="https://www.researchgate.net/publication/397470699_Aspectos_cientificos_y_tecnicos_de_la_sarna_sarcoptica_en_vicunas_Vicugna_vicugna">Aspectos científicos y técnicos acerca de la sarna sarcóptica en vicuñas</a></em>, publicado por la revista del&nbsp;<a href="https://camelid.org/index.php/es/revista-es">Grupo Especialista en Camélidos Sudamericanos</a>&nbsp;de la UICN. El estudio señala que “es<strong>&nbsp;escasa la información sobre la enfermedad</strong>, en cuanto a su distribución geográfica y prevalencia”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_267123"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/11/24195925/Mapa-de-distribucion-de-la-sarna-en-los-cuatro-paises-Estudio.png" alt="" class="wp-image-267123" /><figcaption class="wp-element-caption">Mapa de distribución de la sarna en vicuñas y guanacos. Fuente: estudio Desafíos y oportunidades en la mitigación de la sarna sarcóptica en camélidos silvestres de Sudamérica</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Hugo Castillo comenta que en 2022 publicó un artículo científico, junto con Pablo Acebes y Solange Vargas, en el que presentan una revisión de las investigaciones que hasta ese momento se habían hecho sobre la sarna en camélidos y que “en ese entonces la información era mínima”. Los investigadores coinciden en que falta información sobre esta enfermedad y cómo esto está afectando a las poblaciones de vicuñas y guanacos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Hace unos años, surgió preocupación, principalmente en Perú, porque empezaron a tener<strong>&nbsp;mucha más prevalencia de vicuñas infectadas</strong>. Entonces, se unieron todos los países con la idea de investigar más sobre el tema”, comenta Yanina Arzamendia, investigadora del Grupo de Investigación Vicam, Instituto de Ecorregiones Andinas del Conicet y del Instituto de Biología de la Altura (Inbial) en Argentina.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Arzamendia comenta que se debe&nbsp;<strong>analizar qué está pasando con los manejos</strong>&nbsp;y qué se debe cambiar para que la enfermedad no avance. “Lo que nosotros vemos es que cuando se maneja a pequeña escala y con todas las pautas de bienestar animal, si bien las poblaciones pueden tener la enfermedad, la prevalencia es muy baja, menos del 1 %”, comenta sobre los censos que han realizado con poblaciones de 1000 animales. “Nosotros siempre insistimos en que el manejo de la biodiversidad tiene que tener muchos acuerdos entre todas las partes”, dice Arzamendia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Paulo Colchao Claux, especialista en Salud de la Vida Silvestre de Wildlife Conservation Society, en Perú, señala que se requiere conocer “cómo se transmite para ver cómo se puede controlar esta enfermedad”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_258743"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/03/21205816/parque-juncal-3-e1742591389600.jpeg" alt="" class="wp-image-258743" /><figcaption class="wp-element-caption">Guanacos en el Parque Andino Juncal, en Chile. Foto: Parque Andino Juncal</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">“Es muy&nbsp;<strong>difícil eliminar una enfermedad en fauna silvestre</strong>&nbsp;porque hay muchos factores que escapan al control. Sin embargo, se puede reducir las prevalencias y con eso se puede mejorar el manejo de la enfermedad”, comenta Colchao, quien también es coautor del estudio&nbsp;<em>Desafíos y oportunidades en la mitigación de la sarna sarcóptica en camélidos silvestres de Sudamérica</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Colchao también menciona que “la salud de la fauna silvestre cada vez es más relevante a nivel mundial y en Perú también, debido a todos los efectos que está teniendo en los humanos y en el ambiente”. En ese sentido, menciona que la salud de los animales, los ecosistemas y los humanos están relacionados y debería haber una equidad en el manejo de estos. “<strong>Si los animales están saludables es porque los ecosistemas están saludables</strong>, por ende, los humanos deberían estar saludables”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Lo que buscamos es impulsar una vigilancia sanitaria de fauna silvestre -agrega Colchao- para colectar datos de enfermedades en fauna silvestre de tal manera de que se haga una alerta y un control temprano de cualquier enfermedad que pueda estar apareciendo en estos animales”.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>Imagen principal:</strong> vicuñas, en tierras peruanas.<strong> Foto: </strong>cortesía Hugo Castillo</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/yvette-sierra-praeli/"><a href="https://es.mongabay.com/by/yvette-sierra-praeli/">Yvette Sierra Praeli</a></a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2025/11/vicunas-guanacos-sudamerica-enfrentan-amenaza-sarna/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>
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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=122879</guid>
        <pubDate>Thu, 27 Nov 2025 15:37:48 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Las vicuñas y guanacos de Sudamérica enfrentan la amenaza de la sarna, alertan científicos]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
            </media:content>
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        <item>
        <title>Alejandro Gaviria No va para la cámara.</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/putamente-libre-feminismo-artesanal/alejandro-gaviria-no-va-para-la-camara/</link>
        <description><![CDATA[<p>abordamos temas que van más allá del debate político tradicional, demostrando que en nuestra vida todo se politiza. Gaviria defiende la idea de que lo personal no es político; yo lo contradigo. Él insiste en esa separación y sin embargo reconoce que muchas cosas personales son políticas. Discutimos la sentencia de &#8220;El amor de mi vida&#8221;, una sentencia que continuamente hacemos. Hablamos de monogamia, de poligamia, del país y de las elecciones. La discusión sobre el amor y la erótica es fundamental, ya que mientras Gaviria defiende la separación, sin embargo la propia realidad demuestra que el amor y la erótica son un acto político. Su perspectiva sobre el feminismo y la monogamia revela la complejidad de las relaciones humanas en un contexto donde las normas tradicionales están siendo desafiadas, mostrando una visión más abierta, dispuesta a cuestionar lo establecido sin caer en dogmas. Es una invitación a entender el amor y las relaciones como experiencias diversas que enriquecen nuestras vidas.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<figure class="wp-block-image size-large is-resized"><img decoding="async" height="682" width="1024" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2025/09/Imagen-de-WhatsApp-2025-09-21-a-las-11.34.51_49906faf-1024x682.jpg" alt="" class="wp-image-120667" style="width:30px;height:auto" /></figure>



<p class="has-contrast-color has-luminous-vivid-orange-background-color has-text-color has-background has-link-color wp-elements-1 wp-block-paragraph"><strong>Esto y mucho más en conversaciones sin ataques con Mar Candela.</strong></p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Alejandro Gaviria No va para la Cámara en conversaciones sin Ataques con Mar Candela " width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/SLBUg66hxRc?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<h3 class="wp-block-heading">Introducción</h3>



<p class="wp-block-paragraph">A mí, como comunicadora y como persona que hace <strong>periodismo de opinión Educomunicativo</strong>, me cuesta mucho editar el material que con tanto esfuerzo logro traer para ustedes. Por eso lo traigo casi completo.</p>



<p class="wp-block-paragraph"> Es un trabajo sin pensamiento estructurado, muy natural desde la otredad cognitiva. Y aunque la dictadura del <em>clip</em> y del algoritmo nos siga invitando a hacer videos menores de 30 segundos y entrevistas que no superen los 20 minutos, yo sigo trayendo diálogos difíciles, extensos e intensos para quien tenga oídos para oír.</p>



<p class="wp-block-paragraph"> Desde mi lugar, busco ofrecer una perspectiva refrescante y a contracorriente, dándole voz al subalterno: a esa ciudadanía que trata de ser agente de transformación política en medio de tanto ruido partidista y desinformación.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<h3 class="wp-block-heading has-background" style="background-color:#964206"><strong>Las etiquetas no definen al ser</strong></h3>



<p class="wp-block-paragraph">En una época polarizada donde las etiquetas y las trincheras ideológicas parecen ser la única forma de debate, resulta refrescante encontrar una conversación que se atreve a ir más allá. La charla con Alejandro Gaviria es una <strong>muestra</strong> de ello. Los opositores de Gaviria han intentado encasillarlo como un neoliberal, un ultraderechista y un facilitador del <em>statu quo</em>. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, nuestra conversación reveló una figura mucho más compleja que se resiste a ser definida por las etiquetas.</p>



<p class="wp-block-paragraph"> Él defiende una postura liberal, sin embargo no desde la ortodoxia económica, sino desde la importancia de la <strong>libertad individual</strong> y los límites de la intervención estatal. A mi juicio, esta visión, lejos de ser conservadora, es la base de un pensamiento progresista que busca empoderar al individuo.</p>



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<h3 class="wp-block-heading has-background" style="background-color:#d05904"><strong>La política del amor y de la vida</strong></h3>



<p class="wp-block-paragraph">Un aspecto fascinante de la charla fue la forma en que abordamos temas que van más allá del debate político tradicional, demostrando que en nuestra vida todo se politiza. Gaviria defiende la idea de que lo personal no es político; yo lo contradigo. Él insiste en esa separación y sin embargo reconoce que muchas cosas personales son políticas.</p>



<p class="wp-block-paragraph"> Discutimos la sentencia de <strong>&#8220;El amor de mi vida&#8221;</strong>, una sentencia que continuamente hacemos. Hablamos de monogamia, de poligamia, del país y de las elecciones. La discusión sobre el amor y la erótica es fundamental, ya que mientras Gaviria defiende la separación, sin embargo la propia realidad demuestra que el amor y la erótica son un acto político. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Su perspectiva sobre el feminismo y la monogamia revela la complejidad de las relaciones humanas en un contexto donde las normas tradicionales están siendo desafiadas, mostrando una visión más abierta, dispuesta a cuestionar lo establecido sin caer en dogmas. Es una invitación a entender el amor y las relaciones como experiencias diversas que enriquecen nuestras vidas.</p>



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<h3 class="wp-block-heading has-background" style="background-color:#8f420a"><strong>Posibilismo: un camino pragmático</strong></h3>



<p class="wp-block-paragraph">La crisis del sistema de salud colombiano es una <strong>muestra</strong> palpable de cómo las decisiones políticas pueden afectar la vida de millones. Gaviria critica la reforma de salud del Gobierno actual, sin embargo por la falta de soluciones estructurales a problemas que han sido ignorados durante años. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Aquí radica su llamado al <strong>&#8220;posibilismo&#8221;</strong>: la necesidad de construir consensos y soluciones viables en lugar de caer en el dogmatismo. Como señaló la filósofa <strong>Hannah Arendt</strong>, &#8220;La acción es la única esfera en la que las personas pueden ser plenamente libres&#8221;.</p>



<p class="wp-block-paragraph"> Esta idea resuena en el pensamiento de Gaviria, que busca la acción política como una vía para la libertad, alejándose de la rigidez y el dogmatismo. Finalmente, el futuro político de Alejandro Gaviria fue un tema central. Él aclara que no se lanzará a la Cámara de Representantes, una postura que no me sorprende. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Aunque existe el rumor de que lo haría de la mano de María Paz Gaviria, honestamente me alegra que no sea así. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Yo no creo que una persona con la marca personal, trayectoria profesional, y calidad ejecutiva y operativa como la de Gaviria deba aspirar a otra cosa que al Senado de la República.</p>



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<h3 class="wp-block-heading has-luminous-vivid-orange-background-color has-background"><strong>La política como extensión de la humanidad</strong></h3>



<p class="wp-block-paragraph">Estoy convencida de que toda esa reputación que la oposición le ha hecho de traidor, de ambiguo, de mentiroso, y esas insinuaciones de que forma parte del entramado de corrupción son simplemente insostenibles.</p>



<p class="wp-block-paragraph"> No hay una sola denuncia o investigación que demuestre las cosas que dicen en los pasillos y los fantasmas que comentan en Internet. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Además, las ya reconocidas personas comprometidas laboral y políticamente con el actual Gobierno extienden un manto de dudas sobre Alejandro. El día que demuestren que Alejandro Gaviria es un corrupto, ese día vendré aquí al blog a decirlo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por ahora, confío en su proceso político y sinceramente me gustaría que de una vez por todas él se lanzara al agua por su cuenta, con la gente que lee sus libros, que escucha sus podcasts, que lo sigue.</p>



<p class="wp-block-paragraph"> Porque saben que es una persona que está comprometida con un pensamiento sobrio, que no está dispuesta a jugar el juego partidista de la política, de la mentira y el tráfico de derechos. </p>



<p class="wp-block-paragraph">El partidismo en Colombia es absolutamente incómodo, mentiroso, ruidoso, lejos de la política sobria que necesitamos. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Como bien lo afirmó <strong>Emma Goldman</strong>, &#8220;La verdadera libertad no consiste en una elección entre lo correcto y lo incorrecto, sino en una elección entre lo que se desea y lo que no se desea&#8221;. Esto encapsula la visión de Gaviria de una política que no se basa en el poder, sino en la autenticidad y el deseo de construir un futuro mejor.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La política, al fin y al cabo, debe ser una celebración de la libertad y de la diversidad, un espacio donde cada voz cuente y cada historia importe. Les invito a ver el programa y me encantaría conocer sus comentarios al respecto.</p>



<p class="wp-block-paragraph"> <strong>No se pierdan esta conversación</strong> , es una hora de conversación &#8220;desordenada&#8221;.</p>



<p class="has-luminous-vivid-orange-background-color has-background wp-block-paragraph"><strong> &#8220;Sin ataques&#8221;  aquí: </strong>  </p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Alejandro Gaviria No va para la Cámara en conversaciones sin Ataques con Mar Candela " width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/SLBUg66hxRc?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<h3 class="wp-block-heading has-luminous-vivid-orange-background-color has-background"><strong>Colofón</strong></h3>



<p class="wp-block-paragraph">Un agradecimiento especial a <strong>Andrés Reina</strong>, fotógrafo y videógrafo de celebridades, por el material visual y a <strong>Vanessa Balberri</strong>, maquilladora y asesora de imagen, por su profesionalismo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Un reconocimiento muy especial a la <strong>Fundación Bio Entorno</strong> por las locaciones y un reconocimiento a <strong>Silvana Mujica</strong>, su presidenta, por su respaldo como ciudadana a <strong>Feminismo Artesanal</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Gracias a todas las personas lectoras por su tiempo y por compartir</p>
]]></content:encoded>
        <author>Mar Candela</author>
                    <category>Putamente libre - Feminismo Artesanal</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=120664</guid>
        <pubDate>Mon, 22 Sep 2025 04:20:08 +0000</pubDate>
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mar Candela</media:credit>
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