<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
    xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
    xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
    xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
    xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
    xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
    xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
    xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/"
    >

<channel>
    <title>Blogs El Espectador</title>
    <link></link>
    <atom:link href="https://blogs.elespectador.com/tag/postextractivismo/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Thu, 09 Apr 2026 15:21:11 +0000</lastBuildDate>
    <language>es-CO</language>
    <sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
    <sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
    <generator>https://wordpress.org/?v=6.9.4</generator>

<image>
	<url>https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/11163253/cropped-favicon-96-32x32.png</url>
	<title>Blogs de postextractivismo | Blogs El Espectador</title>
	<link></link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
        <item>
        <title>PROMESAS POSTPETROLERAS DILUIDAS, TRANSICIONES ENTREVERADAS Y TRIUNFO PETROLERO</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/embrollo-del-desarrollo/promesas-postpetroleras-diluidas-transicines-entreveradas-triunfo-petrolero/</link>
        <description><![CDATA[<p>Ocurrieron dos hechos muy significativos con muy pocos días de diferencia. Uno es que el Panel Intergubernamental en Cambio Climático (IPCC) presentó su último reporte advirtiendo que al ritmo que se siguen quemando petróleos y carbón, nos encaminamos a una catástrofe climática que tendrá consecuencias ecológicas pero también económicas, políticas y sociales. La nueva advertencia [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<p>Ocurrieron dos hechos muy significativos con muy pocos días de diferencia. Uno es que el Panel Intergubernamental en Cambio Climático (IPCC) presentó su último reporte advirtiendo que al ritmo que se siguen quemando petróleos y carbón, nos encaminamos a una catástrofe climática que tendrá consecuencias ecológicas pero también económicas, políticas y sociales. La nueva advertencia causó impacto, sobre todo en el norte global, al ser calificada como una última oportunidad para actuar cuanto antes para reaccionar con medidas efectivas (1).</p>
<p>El otro fue que en Bogotá, el gobierno tomó una decisión que en va en contra de esas advertencias sobre el cambio climático, y que al mismo tiempo sería una renuncia a una de sus promesas de gobierno.</p>
<p>En efecto, el pasado 15 de marzo, el Ministerio de Minas y Energía “unificó criterios” con el Ministerio de Hacienda, sumando al Ministerio de Comercio e Industria, para así presentar la hoja de ruta “Una transición energética justa y sostenible”. En un breve documento se afirma que la transición será “gradual”, y se enumeran seis “instrumentos”, donde el relevante en este análisis es el cuarto. En éste se lee que se continuará “con la exploración y explotación de combustibles líquidos y gas” y se “propiciará” la autosuficiencia de la matriz energética (2).</p>
<p>El anuncio de que se continuará tanto con la explotación como exploración petrolera supone renunciar a una de las promesas en el plan de gobierno de Gustavo Petro y Francia Márquez. En aquel plan se decía: “No se otorgarán nuevas licencias para la exploración de hidrocarburos”, y se prohibiría la exploración y explotación de petróleos no convencionales, todo ello en un capítulo titulado “Colombia líder en la lucha contra el cambio climático”. Por lo tanto, la nueva decisión gubernamental, si se mantiene, significa incumplir esa promesa.</p>
<p>Posiblemente sea cierto que en los días de campaña electoral muchas personas leyeron el programa muy apresuradamente, o no lo leyeron, y es por ello que se difundió la idea que se pondría en marcha una transición tanto post-petrolera como post-minera. Pero siendo riguroso, si se lee con cuidado aquel programa, es claro que se aceptaba continuar con la explotación de crudos convencionales en yacimientos en operación así como se podrían explotar aquellos que ya habían sido concedidos. Distintos voceros del petrismo dejaron eso en claro. Algunos incluso proponían recuperar pozos abandonados para extraer de ellos los crudos remantes. Pero a pesar de que solamente existía un compromiso enfocado en la exploración, se usaba eso como justificación de la existencia de una transición energética o petrolera.</p>
<p>El anuncio que se acaba de hacer es un cambio sustancial por el cual se abandonaría la promesa de suspender nuevas exploraciones petroleras.  Está claro que exploración y explotación son dos conceptos distintos, pero a nadie escapa que liberalizar la búsqueda de nuevos yacimientos lleva, más tarde o más temprano, a nuevas perforaciones.</p>
<p>Si esto efectivamente se concreta, ya no habría una transición post-petrolera y, a la vez, sería una marcha atrás en la batalla contra el cambio climático. No sólo es un incumplimiento de la promesa electoral, que viola el título de aquel capítulo del programa de gobierno de Petro y Francia que se comprometía con luchar contra el cambio climático, sino que además opera en sentido contrario a lo que está pidiendo el reciente reporte del IPCC. Quedan por el camino las aclaraciones de la ministra Irene Vélez, replicándole al ministro de Hacienda, J.A. Ocampo, el pasado octubre de 2022, de que debido a la crisis climática no se firmarían nuevos contratos de exploración y explotación, y que ello se sustentaba en la “integridad ética y política” que “caracterizaría” al gobierno (3). También quedarían por el camino las declaraciones que el gobierno hiciera en el Foro Económico de Davos afirmando que se suspenderían los contratos de exploración hasta el 2026.</p>
<p>La intención original en desandar la dependencia en combustibles fósiles también incluía la moratoria de la minería de carbón, que efectivamente fue propuesto en el Plan Nacional de Desarrollo, pero que ya fue anulada en el congreso.</p>
<p>En cambio, los pro-petroleros consiguieron una victoria de enorme importancia. La exploración continuará, y desde allí se generarán más presiones, más proyectos y derechos comerciales que a su vez empujarán por más explotación petrolera.</p>
<p>Sin embargo, este giro sólo despertó la preocupación de algunos y para otros parecería que pasó desapercibido. Una razón puede ser en que la repetición de titulares ambiciosos por el gobierno, como el de “transición energética justa y sostenible”, termina disimulando que las medidas concretas son mucho más humildes o que no se cumplen. Se ha caído en una maraña de confusiones sobre qué es una transición, hacia dónde y cómo. Además del gobierno, hay muchos otros actores que desde la política, las empresas, la academia e incluso grupos ciudadanos, hablan de transición energética pero a la vez reclaman explotar el petróleo y el carbón, sin reconocer o entender las contradicciones que ello implica.</p>
<p>Frente a esta situación, en otro artículo rescataba el uso de la palabra confusión en el castellano antiguo que en su uso original venía acompañada de los términos alucinación y ofuscación. Eso permite describir una postura <strong>CAO</strong>: confusión + alucinación + ofuscación. En ese análisis, publicado en el periódico <em>Desde Abajo</em>, recordaba que en sus significados originales <strong>confundir</strong> implica otorgar a unos objetos los atributos de otros, tomar unas cosas por otras, y mezclarlas en desorden; <strong>alucinar</strong> es concebir ideas de objetos o sucesos que no existen o combinarlos de modo contrario a lo posible; y  <strong>ofuscar</strong> es perturbar el entendimiento, por ejemplo por la profusión de palabras impidiendo percibir adecuadamente lo que se quiere dar a entender (4).</p>
<p>Hay una postura <strong>CAO</strong> porque esas tres manifestaciones están presentes en la defensa de la petrolización. Allí está la confusión en los que dicen que Colombia depende de la recaudación fiscal petrolera o que sin éstas se derrumbaría la economía nacional, mientras que su participación está en el nivel del 10 % de la recaudación fiscal. La alucinación se observa en algunos de los ambientalistas pro-petroleros que sostienen que el país tiene “cero” emisiones de gases invernadero desde el sector petrolero, sin reconocer que esos dichos están reñidos con la ciencia y el sentido común (los compradores de petróleos colombianos los queman y por lo tanto emiten gases invernadero). No cabe otra calificación que ofuscación a quienes repiten que la explotación petrolera es un buen negocio para el país, a pesar que nadie resta los costos económicos de los daños sanitarios, sociales y ecológicos que produce.</p>
<p>Un hecho peculiar es que en Colombia esa postura <strong>CAO</strong> es alimentada desde la academia, donde hay universitarios que tienen discursos ambientalistas, incluso denunciando el cambio climático, pero al mismo tiempo insisten en exportar todo el carbón y el petróleo posible, y minimizan o niegan las emisiones de gases invernadero que eso produce. O bien dicen apoyar una transición energética, pero ¡no por ahí!, como insiste Juan Pablo Ruíz Soto, para defender seguir exportando y explorando, aunque lo hace con argumentos que en un caso es errado y en otro es inapropiado (5).</p>
<p>Al final de cuentas son interpretaciones que no asumen justamente eso que el nuevo reporte del IPCC, indicado arriba, pone en evidencia: debe abandonarse la adicción a los hidrocarburos y demás combustibles fósiles, cuanto antes y en todo el planeta, sin excepciones. Al caer la promesa post-petrolera también se mutila la posibilidad de una transición que cubra todos los extractivismos, incluyendo los mineros y los agrícolas.</p>
<p><img fetchpriority="high" decoding="async" class="wp-image-93986 aligncenter" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/03/GudynasTransiconesPostPetrolerasColMar23f.jpg" alt="" width="570" height="440" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/03/GudynasTransiconesPostPetrolerasColMar23f.jpg 600w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/03/GudynasTransiconesPostPetrolerasColMar23f-150x116.jpg 150w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/03/GudynasTransiconesPostPetrolerasColMar23f-300x232.jpg 300w" sizes="(max-width: 570px) 100vw, 570px" /></p>
<p>Por lo tanto estamos ante tres senderos. Algunos entendían que tendría lugar una transición sustantiva que permitiría detener exportaciones y exploraciones. Pero en realidad se había prometido una <strong>transición acotada</strong> que mantendría las explotaciones sin otorgar nuevas concesiones. Parecería que esto finalmente no se concretará y estamos ante un giro que pasa por una <strong>transición muy diluida</strong> para finalmente volver a la condición inicial que persiste en la petrolización. Las confusiones, alucinaciones y ofuscaciones permitieron seguir jugando con la etiqueta “transición” mientras que en poco más de seis meses, el giro fue tan pronunciado que se está volviendo al punto de inicio. Habrá que estar atentos a si ese retorno finalmente se mantiene.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Notas</strong></p>
<p>1 .AR6 Syntehsis report – Climate change 2023, Summary for policymarkers, <a href="https://www.ipcc.ch/report/ar6/syr/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">descarga&#8230;</a></p>
<p>2. Boletín del Ministerio Hacienda y Crédito Público, 15 marzo 2023, en https://www.minhacienda.gov.co</p>
<p>3. Vélez vs Ocampo: MinMinas desmintió a MinHacienda por contratos de exploración (resumen de entrevista en W Radio), El Colombiano, 13 octubre 2022, <a href="https://www.elcolombiano.com/colombia/ministra-de-minas-desmiente-a-ministro-de-hacienda-y-dice-que-no-se-firmaran-mas-contratos-de-exploracion-de-hidrocarburos-FE18858827" target="_blank" rel="noopener noreferrer">aquí&#8230;</a></p>
<p>4. Transiciones: una necesaria intención de cambio atrapada en una maraña de confusiones, E. Gudynas, Desde Abajo, No 299 (febrero 2023),</p>
<p>5. Los dos argumentos destacados en J.P. Ruiz son: Considerar que el Pacto Histórico ha enfatizado el debate sobre la “oferta” de petróleos, lo que es errado porque en realidad las propuestas y medidas concretas están sobre todo en el consumo y uso interno de energía (como queda en evidencia en el PND). Sostener que la oferta exportable de exploración y explotación depende de “múltiples factores” que no se conocen ni controla el país, lo cual poco agrega ya que esa condición se da para casi todas las materias primas, y para nada invalida que la decisión primordial, la de exportar o no exportar un bien, siempre está en manos del Estado. Su postura en Transición energética: ¡por ahí no es!, El Espectador, 7 febrero 2023, <a href="https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/juan-pablo-ruiz-soto/transicion-energetica-por-ahi-no-es/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">aquí&#8230;</a></p>
<p><strong>La serie</strong></p>
<p>Este artículo es parte de una serie prevista de reflexiones que además incluyen, en parte, reacciones y respuestas a dichos de Manuel Rodríguez Becerra de la Universidad de los Andes. Las anteriores contribuciones fueron:</p>
<p>Detrás del buen negocio, el mal cálculo petrolero, en Embrollo del Desarrollo, 27 enero 2023, <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/embrollo-del-desarrollo/detras-del-buen-negocio-mal-calculo-petrolero" target="_blank" rel="noopener noreferrer">leer&#8230;</a></p>
<p>Transiciones: una necesaria intención de cambio atrapada en una maraña de confusiones, en periódico Desde Abajo, No 299, febrero 2023, <a href="https://www.desdeabajo.info/ediciones/edicion-no-299/item/transiciones-una-necesaria-intencion-de-cambio-atrapada-en-una-marana-de-confusiones.html" target="_blank" rel="noopener noreferrer">leer&#8230;</a>  ,</p>
<p><em>Eduardo Gudynas es investigador en el Centro Latino Americano de Ecología Social (CLAES). Redes: @EGudynas Blog: accionyreaccion.com Más análisis y reflexiones en la serie Cartas en Ecología Política; subscripciones en https://ecologiapolitica.substack.com/</em></p>
]]></content:encoded>
        <author>Gudynas Eduardo</author>
                    <category>Embrollo del Desarrollo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=93984</guid>
        <pubDate>Fri, 24 Mar 2023 10:54:45 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/03/ColombiaPetroleo.png" type="image/png">
                <media:description type="plain"><![CDATA[PROMESAS POSTPETROLERAS DILUIDAS, TRANSICIONES ENTREVERADAS Y TRIUNFO PETROLERO]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Gudynas Eduardo</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>DETRAS DEL BUEN NEGOCIO, EL MAL CALCULO PETROLERO</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/embrollo-del-desarrollo/detras-del-buen-negocio-mal-calculo-petrolero/</link>
        <description><![CDATA[<p>En Colombia está en marcha una intensa polémica sobre las explotaciones mineras y petroleras. En esas discusiones, hay voces que provienen de la academia, como la de Manuel Rodríguez Becerra, que rechazan cualquier restricción y demandan exportar hasta la última gota de hidrocarburos. Al hacerlo apelan a distintos argumentos, y uno de ellos radica en [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<p>En Colombia está en marcha una intensa polémica sobre las explotaciones mineras y petroleras. En esas discusiones, hay voces que provienen de la academia, como la de Manuel Rodríguez Becerra, que rechazan cualquier restricción y demandan exportar hasta la última gota de hidrocarburos. Al hacerlo apelan a distintos argumentos, y uno de ellos radica en subrayar la importancia económica que tienen esas exportaciones.</p>
<p>Ese tipo de dichos, expresados como lo hace Rodríguez Becerra y otros académicos, los políticos de la oposición o los empresarios, descansan en asumir que el resultado final de las exportaciones de hidrocarburos es positivo para el país. Tiene que haber un saldo neto positivo porque, tal como continúa ese argumento, se generarían excedentes que supuestamente se usarían en combatir la pobreza, promover otros sectores productivos, etc. Como contracara, cualquier limitación a esas exportaciones tendría un efecto económico negativo, que algunos califican como catastrófico. Esa secuencia de ideas en varias ocasiones se la reduce a slogan simplista:  más petróleo -&gt; menos pobreza.</p>
<p>Mi advertencia es que esa argumentación pro-petrolera es insostenible. Adelanté esta postura en unos intercambios en twitter, pero aquí puedo explicarla un poco mejor. Es que no pueden hacerse afirmaciones como esas, y en especial desde la academia, porque se carece de la información básica indispensable para sostenerlas.</p>
<p>El aporte de las exportaciones, regalías, tributos y otros ingresos petroleros es importante, y eso no está aquí en discusión. Por ejemplo, según el Comité Autónomo de la Regla Fiscal (CARF), el balance fiscal de 2022 a mediano plazo, estimaba un ingreso total del gobierno central de 227 535 miles de millones de pesos, de los cuales las que llama “rentas petroleras” fueron casi el 10% (22 617 miles millones de pesos) (1). Dejo de lado que algunos inflan las cifras o emplean otros indicadores para publicitar un aporte aún más voluminoso, para reconocer su relevancia y de ese modo poder dar otro paso en esta reflexión.</p>
<p>Para determinar si ese sector es beneficioso para el país, se debe comparar esos ingresos petroleros contra los costos y pérdidas económicas que se producen en ese mismo sector. Dicho de otro modo: es necesario hacer un análisis de costos y beneficios. Pero una evaluación que sea seria y rigurosa.</p>
<p>Para ello, se deben determinar los costos y pérdidas, en dinero, que están involucrados en el sector petrolero. Esto incluye los más conocidos, tales como subsidios explícitos o implícitos que se otorgan a esos emprendimientos, como pueden ser apoyos en infraestructura, suministro de insumos, energía, etc. También se deben considerar las exoneraciones tributarias de cualquier tipo; éstas son renuncias fiscales lo que las convierte en costos.</p>
<p>Finalmente, se deben contabilizar los daños. Estos incluyen:</p>
<ul>
<li>Daños sociales, por ejemplo en la salud pública de las personas afectadas en los enclaves petroleros, o los ingresos perdidos por quienes debieron abandonar prácticas agrícolas.</li>
<li>Daños ambientales, desde la contaminación de suelos y aguas por derrames a la pérdida de biodiversidad allí donde operan las plataformas de explotación o las líneas de transporte y bombeo.</li>
<li>Daños territoriales, por desplazamientos de personas donde avanza la frontera de hidrocarburos (2).</li>
</ul>
<p><span style="color: #999999;">.</span></p>
<p><img decoding="async" class="wp-image-93384 size-full aligncenter" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/01/ComparacionesPetroleoColEne23b.png" alt="" width="600" height="256" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/01/ComparacionesPetroleoColEne23b.png 600w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/01/ComparacionesPetroleoColEne23b-150x64.png 150w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/01/ComparacionesPetroleoColEne23b-300x128.png 300w" sizes="(max-width: 600px) 100vw, 600px" /></p>
<p>A diferencia de lo que ocurre con tributos y subsidios, para este tipo de dimensiones casi no se han realizado evaluaciones contables que traduzcan en dinero esos impactos. Por ejemplo, las personas que pierden el agua potable por contaminación de crudo deberán pagarla por conseguirla desde otra fuente, y esto es un costo económico que pasa desapercibido pero que por ello no deja de existir. Otro tanto sucede con aquellos que deben perder el salario del día para ir a un médico, pagar por la consulta o por medicamentos. Lo alarmante en muchos de estos componentes es que ese costo económico es asumido por las personas, sus familias, las comunidades locales, el gobierno, y finalmente la sociedad.</p>
<p>Entonces, una evaluación seria del sector debe hacerse poniendo, de un lado, los ingresos económicos, y del otro, las pérdidas de todo tipo que acarrea. Eso requiere incorporar procedimientos de mensura contable que traduzcan en una escala monetaria los daños y perjuicios sociales, ambientales y territoriales.</p>
<p>Esta es una comparación básica e indispensable para considerar políticas públicas sensatas. Si se hace de este modo puede decirse, en forma esquemática, que habría tres posibles resultados. Los beneficios económicos de exportar hidrocarburos superan a los perjuicios económicos, y entonces los que priorizan la racionalidad económica pueden argumentar que es un “buen negocio” para el país. Otra opción es que sean similares los ingresos como los egresos; sería un “empate”. Finalmente, la tercera opción ocurriría cuando el resultado de estas cuentas muestra que los costos y perdidas económicas por los extractivismos petroleros son más altos que los beneficios por ingresos; estaríamos ante un “mal negocio”.</p>
<p><span style="color: #999999;">.</span><img decoding="async" class="wp-image-93388  aligncenter" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/01/ComparacionesPetroleoColEne23bCLy2-1024x654.png" alt="" width="586" height="374" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/01/ComparacionesPetroleoColEne23bCLy2-1024x654.png 1024w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/01/ComparacionesPetroleoColEne23bCLy2-150x96.png 150w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/01/ComparacionesPetroleoColEne23bCLy2-300x192.png 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/01/ComparacionesPetroleoColEne23bCLy2-768x491.png 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/01/ComparacionesPetroleoColEne23bCLy2.png 1030w" sizes="(max-width: 586px) 100vw, 586px" /></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Hasta aquí una explicación, muy esquemática, pero que ilustra el punto en mis intervenciones en las redes. Mis respuestas a defensores extractivistas que insisten en decir que es un buen negocio, señalo que carecen de la información para sostener esas afirmaciones. Simplemente no pueden saberlo. No saben si es un buen negocio, un mal negocio o un empate. No lo saben porque hasta donde puede verse, no se han hecho las cuentas adecuadas para dejar en claro, por ejemplo, los costos de los daños desencadenados por las petroleras, y ni siquiera se les resta lo que se les otorga como beneficios y subsidios.</p>
<p>Si la explotación petrolera es en realidad un “mal negocio”, eso se disimula porque por un lado hay enormes subsidios a ese sector, la mayor parte ocultos, y profusas externalidades sobre la sociedad. Ese sector es siempre un “buen negocio” pero para sus empresas, para sus accionistas, para el salario de sus ejecutivos, para las justificaciones de algunos ministros. Pero desde allí, a sostener que es provechoso para <strong>todo un país</strong>, hay un largo trecho. Ese extremo necesita ser confirmado después de contrastarlo contra las perdidas en dinero que toda esa actividad también genera.</p>
<p>Agrego aquí, tal como analicé en otro sitio, que los extractivismos se presentan como “buenos negocios” porque activamente bloquean o entorpecen los análisis de costo – beneficio que incorporen esas dimensiones sociales y ambientales (3). Dicho de otro modo, su justificación necesita de contabilidades distorsionadas.</p>
<p>Dejo para otro momento discutir si la toma de decisiones en las políticas públicas deben estar restringidas a estos balances que son económicos, o si el daño social y ambiental se puede traducir efectivamente en pesos. Pero a los fines de esta reflexión, basta considerar que aún desde la perspectiva económica que usan los pro-petroleros, ni siquiera son rigurosos en aplicar el instrumental económico.</p>
<p>Todos sabemos que desde empresas y desde la vieja política se repiten los slogans que carecen de fundamento, tales como afirmar que las exportaciones son un “buen negocio” para el país. Esos dichos son esencialmente recitados de una mitología petrolera. Ante esto, lo grave, al menos desde mi modo de ver, es que desde organizaciones ciudadanas y en especial desde la academia, se escuchan voces que lo repiten. No solo se lo repite, a pesar de carecer de fundamento empírico, sino que se lo emplea en la retórica pública para defender esos sectores.</p>
<p>Al contrario de esa actitud, desde los espacios universitarios, lo prioridad debería estar en promover estudios y evaluaciones para hacer explícitos los costos económicos de esos perjuicios, y para confeccionar análisis de costo – beneficio que sean serios y enfocados en un país como un todo. Del mismo modo, la intención del gobierno Petro de avanzar en la despetrolización, requiere realizar este tipo de contabilidad cuanto antes para así terminar con discusiones espurias. Sea desde un ámbito u otro, esas evaluaciones tienen que ser independientes y rigurosas.</p>
<p><em>Notas</em></p>
<p>1. Informe del Comité Autónomo de la Regla Fiscal al Congreso de la República, Septiembre de 2022, CARF, Bogotá.</p>
<p>2. Un análisis sobre narrativas que minimizan, ignoran o excluyen muchos de esos impactos y daños a partir de los dichos de Brigitte Baptiste sobre petróleo y minería en Colombia se analiza en Hasta la última gota. Las narrativas que sostienen a los extractivismos, RevIISE (Universidad de San Juan), 2019, http://gudynas.com/wp-content/uploads/GudynasUltimaGotaNarrativasExtractivistas19.pdf</p>
<p>3. Ver Excedente en el desarrollo: revisión y nueva conceptualización desde los extractivismos. Estudios Críticos del Desarrollo, Universidad de Zacatecas (México), 2020, http://gudynas.com/wp-content/uploads/GudynasExcedenteDesarrolloECDMx201920.pdf</p>
<p><em>Eduardo Gudynas es investigador en el Centro Latino Americano de Ecología Social (CLAES). Redes: @EGudynas Análisis y reflexiones en la serie Cartas en Ecología Política; subscripciones en https://ecologiapolitica.substack.com/</em></p>
<p><em> </em></p>
]]></content:encoded>
        <author>Gudynas Eduardo</author>
                    <category>Embrollo del Desarrollo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=93383</guid>
        <pubDate>Fri, 27 Jan 2023 17:28:32 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/01/ColombiaRentaPetrolera.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[DETRAS DEL BUEN NEGOCIO, EL MAL CALCULO PETROLERO]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Gudynas Eduardo</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
    </channel>
</rss>