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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Sat, 18 Apr 2026 12:47:19 +0000</lastBuildDate>
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	<title>Blogs de periodismo | Blogs El Espectador</title>
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        <title>Un poco más de lora a Eva Rey</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/un-poco-mas-de-lora-a-eva-rey/</link>
        <description><![CDATA[<p>Es cierto, al día de hoy mucho se ha opinado sobre la entrevista que hizo la periodista Eva Rey a un personaje nefasto como Emilio Tapia. Sin embargo, considero que todo cuanto se ha opinado resulta poquito para lo que en realidad significa dar trato de celebridad a alguien que se ha burlado del país [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p>Es cierto, al día de hoy mucho se ha opinado sobre la entrevista que hizo la periodista Eva Rey a un personaje nefasto como Emilio Tapia. Sin embargo, considero que todo cuanto se ha opinado resulta poquito para lo que en realidad significa dar trato de celebridad a alguien que se ha burlado del país participando en varias ocasiones en el robo a manos llenas de las finanzas públicas.</p>



<p>No es posible que pensando en el like y ganar mayor número de seguidores, los periodistas caigamos en el error de no cuestionar a estos personajes y si en cambio exaltarlos con preguntas relacionadas con su comportamiento en la intimidad con su pareja.</p>



<p>Esto nos debe servir de lección a todos los que ejercemos este oficio porque nos recuerda que nuestra labor es la de cuestionar e incomodar, no importa si al entrevistado le gusta o no. Por supuesto, se exalta cuando el hecho lo amerita, pero nunca se debe tratar a quienes han cometido los más grandes desfalcos y sin ninguna pena aparecen posando en las cámaras, como si se tratara de Madonna, James Rodríguez o <a href="https://maluma.online/">Maluma</a>.</p>



<p>Basta con ver la cara de Tapias como diciendo: aquí estoy de nuevo y si no les gusta, de malas, pueden llorar, para uno preguntar por lo que hay tras bambalinas de esta entrevista.</p>



<p>No sería extraño que Tapias haya participado en esta entrevista con la idea de desafiar a quienes con justa razón le rechazan, y es por esto que me sorprende que una periodista de la talla de Eva Rey no haya medido las consecuencias.</p>



<p>¿Cuáles eran las intenciones que existieron tras bambalinas en esta entrevista? ¿En serio esto se hizo de manera espontánea? ¿Hubo alguna <a href="https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/un-periodismo-equivocado/">intención</a> premeditada?</p>



<p>En un acto de sinceridad con el país la periodista debería responder estas preguntas porque al menos a mí no me queda claro el por qué o para qué esta entrevista que nadie estaba pidiendo porque su contenido es un tema que a nadie le importa saber.</p>



<p><strong>Oscar Sevillano</strong></p>
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        <author>Sevillano</author>
                    <category>Óscar Sevillano</category>
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        <pubDate>Tue, 22 Jul 2025 02:58:25 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Un poco más de lora a Eva Rey]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Sevillano</media:credit>
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        <item>
        <title>Un periodismo equivocado</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/un-periodismo-equivocado/</link>
        <description><![CDATA[<p>Aunque suene bastante romántico siempre seré un fiel seguidor del buen periodismo, que, por supuesto puede cometer errores, al fin de cuentas esta es una labor bastante propensa a caer en equivocaciones, pero nunca darse el lujo de ejercer el oficio mezclando alguna pasión de tipo personal o lo que es peor, siguiendo líneas políticas, [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p>Aunque suene bastante romántico siempre seré un fiel seguidor del buen periodismo, que, por supuesto puede cometer errores, al fin de cuentas esta es una labor bastante propensa a caer en equivocaciones, pero nunca darse el lujo de ejercer el oficio mezclando alguna pasión de tipo personal o lo que es peor, siguiendo líneas políticas, porque es ahí donde se causa daño moral a algo o a alguien.</p>



<p>No sé en qué momento hizo carrera en Colombia la tesis de que ningún familiar de un alto funcionario público no puede no solo triunfar en la vida profesionalmente, bien sea en el ejercicio de su labor o a través de algún negocio propio. No entiendo desde cuando esto se convirtió en delito.</p>



<p><strong><a href="https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/con-nuevo-elenco-y-mucha-picardia-regresa-un-beso-de-dick-a-barraca-teatro/">Nota recomendada: Con nuevo elenco y mucha picardía regresa ‘Un Beso de Dick’ a Barraca Teatro</a></strong></p>



<p>Si lo anterior es así, que alguien me diga entonces porque los Char en el Atlántico están fuera de cualquier duda, y en el caso de los Santos, los Gómez, los López, y los Pastrana, que son familias que han tenido en altos cargos políticos y públicos a sus hijos, sobrinos, etc., sus demás miembros han ejercido sus profesiones y negocios de manera exitosa, incrementando sus patrimonios como es lo lógico en todo negocio, sin que nadie se atreva a señalarlos o a cuestionarlos.</p>



<p>Casos como estos hay muchísimos en lo nacional y en lo local, sin que se diga algo.</p>



<p>Menciono lo anterior, porque me sorprendió el artículo en el diario El Colombiano, donde se cuestionan los resultados operativos que hoy presenta el Hotel Sawa, ubicado sobre la vía que comunica a Maceo con San José del Nus, -que, como bien lo dijo en su comunicado:</p>



<p>“<em>Hoy se ha transformado en una finca hotel con doce habitaciones, piscina, zonas verdes y espacios pensados para el descanso y la conexión con la naturaleza</em>”.</p>



<p>Lo anterior, gracias al esfuerzo de una familia que junto con la comunidad vecina le metió ganas a lo que en un comienzo era una finca que comenzó con vocación ganadera.</p>



<p><strong><a href="https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/la-casa-del-teatro-nacional-invita-a-relajarse-con-bakunin-sauna/">Puede leer también: La Casa del Teatro Nacional invita a relajarse con Bakunin Sauna</a></strong></p>



<p>Según el diario El Colombiano, resulta extraño que personas que sostienen lazos familiares con el exsecretario de Gobierno de Medellín de la Alcaldía de Daniel Quintero, Esteban Restrepo, hayan convertido su emprendimiento en un negocio próspero.</p>



<p>Todo ser humano que inicia una actividad empresarial lo hace con el ánimo de crecer económicamente. Eso no debe ni extrañar ni sorprender a nadie. Ahora, que esto coincida con la permanencia de alguno de sus familiares en un cargo público no debe ser motivo de suspicacia, y en el caso contrario, debe investigarse muy bien para no cometer el error de causar daño moral a quienes trabajan día y noche para sacar adelante su objetivo.</p>



<p>Asegura El Colombiano que la Fiscalía investiga tanto a Restrepo como a sus familiares, hecho que ellos niegan porque de acuerdo a una conversación que sostuve de manera previa a la redacción de este artículo, ni el ente investigador, ni mucho menos los órganos de control tienen procesos en su contra por hechos relacionados con la Finca Hotel Sawa.</p>



<p>Ahora, hay que tener claro un asunto, Esteban Restrepo ocupó un alto cargo en la pasada <a href="https://www.medellin.gov.co/">Alcaldía de Medellín</a>, y es no solo necesario -sino además normal y sano-, que los órganos de control y la misma Fiscalía si es el caso, indaguen sobre su patrimonio y el de las personas que le son cercanas, una vez se retiró del cargo.</p>



<p>Ese es un proceso que se hace cuando todos los colombianos que hemos ejercido como funcionarios públicos culminamos nuestras<a href="https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/lo-que-hara-jefferson-mena-para-que-sus-ideas-para-el-pacifico-colombiano-no-se-queden-en-el-papel/"> labores </a>en alguna entidad del Estado.</p>



<p>Por tanto, no es extraño que Restrepo sea objeto de alguna indagación. Repito es un proceso normal por el que hemos pasado todos los que ejercimos un cargo en la función pública</p>



<p>Si las indagaciones previas que Procuraduría, Contraloría e incluso Fiscalía determinan alguna irregularidad, en su momento lo dirán para que se ejerza el legítimo derecho a la defensa, pero todo dentro del marco del respeto, sin caer en señalamientos, ni tratando de hilar cosas que nada tienen que ver y mucho menos involucrando los nombres de personas lejanas a este asunto como lo es del senador Iván Cepeda, que no entiendo la razón para la mención en el artículo periodístico en El Colombiano.</p>



<p>Lo que es peor, exponer los rostros de las personas que se menciona en el texto, que es algo que no solo atenta contra la honra del buen nombre, sino que además las expone a cualquier tipo de <a href="https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/las-consecuencias-de-los-insultos-y-agravios-politicos/">agresión física</a> por parte de algún fanático que, sin pensar en las consecuencias, crea que son ciertas este tipo de insinuaciones. Casos se han visto.</p>



<p>Espero que, en nombre del buen periodismo,<strong> El Colombiano, recupere el camino del buen periodismo que parece abandonó, sabe Dios porque razón.</strong></p>
]]></content:encoded>
        <author>Sevillano</author>
                    <category>Óscar Sevillano</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=117862</guid>
        <pubDate>Wed, 09 Jul 2025 00:42:59 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Un periodismo equivocado]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Sevillano</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>Carta abierta a  Margarita Rosa de Francisco : Reflexiones desordenadas</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/putamente-libre-feminismo-artesanal/carta-abierta-a-margarita-rosa-de-francisco-reflexiones-desordenadas/</link>
        <description><![CDATA[<p>Vivimos en una sociedad donde las voces de mujeres como nosotras aun  cuando sean voces desgastadas deben levantarse para poner en el foco las temáticas que deben ser escuchadas.</p>
<p>No se trata de posicionarnos en extremos opuestos, sino de encontrar caminos en común que permitan avanzar hacia un entendimiento más profundo.</p>
<p>Nuestra conversación puede parecer en público como una confrontación, quiero dejar en claro que no es personal.</p>
<p>No hay respuestas simples en este debate, solo la búsqueda interminable de justicia y equidad.</p>
<p>Mis palabras no están dirigidas contra ti, sino que buscan abrir un diálogo crítico en torno a nuestras ideas.</p>
<p>Consciente de que nuestras diferencias pueden llevarnos a lugares de mayor comprensión.</p>
<p>Cultivando este vínculo a través del respeto mutuo y la crítica constructiva, siempre enfocadas en el bienestar de quienes más lo necesitan..</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<figure class="wp-block-image size-large"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="1024" height="463" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/10/19190505/margaratrabajo-1024x463.jpg" alt="" class="wp-image-106828" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/10/19190505/margaratrabajo-1024x463.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/10/19190505/margaratrabajo-300x135.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/10/19190505/margaratrabajo-768x347.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/10/19190505/margaratrabajo.jpg 1262w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="has-contrast-color has-luminous-vivid-amber-background-color has-text-color has-background has-link-color has-small-font-size wp-elements-373dc90d798c244f39eda7e41117fce4"><strong>Ya saben que soy una escribidora de ensayos  largos, deberán &#8221; parar bolas&#8221; con  &#8220;un algo&#8221; esta vez vengo con una introducción, siete reflexiones,  y el colofón.</strong> </p>



<p class="has-contrast-color has-luminous-vivid-amber-background-color has-text-color has-background has-link-color has-small-font-size wp-elements-65e18cc1051df576abc07036731a9b8b"> Ilustración : Andrés Reina.</p>



<p><strong>Introducción: </strong></p>



<p><strong> </strong>Los pensamientos y criterios de las mujeres deben ser pesados ,medidos y evaluados con altura intelectual dentro de las discusiones de fondo que damos  entre mujeres libres.</p>



<p>Desde la perspectiva del periodismo ético, siempre he considerado vital mantener la transparencia sobre nuestros vínculos con las fuentes.</p>



<p>Esta claridad no solo fortalece la credibilidad del periodista, sino que también fomenta una relación de confianza con el público. </p>



<p>En un mundo donde la información se consume de manera rápida y a menudo superficial, es imperativo que los profesionales del periodismo actuemos con integridad y responsabilidad.</p>



<p>Mi trayectoria, marcada por el activismo y una dedicación al ejercicio del periodismo para el desarrollo humano, me ha llevado a establecer amistades que enriquecen mis análisis.</p>



<p> Estas relaciones, fundamentadas en el respeto y el entendimiento mutuo, permiten profundizar en las diferentes realidades que enfrentan las comunidades. Cada voz, cada historia, cada perspectiva que aportamos al debate público resulta esencial para construir un panorama informativo más completo y matizado.</p>



<p>A medida que continuamos navegando por los desafíos del paisaje mediático contemporáneo, es crucial recordar que el propósito del periodismo aparte de informar, entretener  debería ser también  educar y dar voz a aquellos que a menudo son silenciados.</p>



<p> La ética en el periodismo no es solo una cuestión de normas; es un compromiso con la verdad y con la sociedad en su conjunto.</p>



<p><strong>Reflexión desordenada 1</strong> </p>



<h2 class="wp-block-heading has-contrast-color has-luminous-vivid-orange-background-color has-text-color has-background has-link-color wp-elements-866866e050c0a411d4717529ed031da9"><strong>La amistad y la disputa </strong></h2>



<p>Amiga Margarita:</p>



<p>Nuestra relación como interlocutoras, que se forjó en discusiones complejas sobre temas como el trabajo sexual y la identidad trans, ha sido fundamental para mi crecimiento profesional y personal.</p>



<p> Estas conversaciones nos han permitido explorar diferentes perspectivas y abordar realidades que, aunque a veces pueden ser contradictorias, son esenciales para entender la complejidad de estos temas importantes.</p>



<p>La amistad que ha surgido de este intercambio es especial, ya que se basa en el respeto mutuo y la búsqueda constante de conocimiento.</p>



<p> He tenido el honor de entrevistarte en varias ocasiones; cada una de ellas ha sido una oportunidad para profundizar en nuestro entendimiento sobre cuestiones que, aunque desafiantes, son vitales para la sociedad contemporánea.</p>



<p>A pesar de las diferencias en nuestras opiniones, mi respeto hacia ti es inquebrantable.</p>



<p>Valoro tu voz y tus experiencias, y pienso que es precisamente esta diversidad de pensamientos lo que enriquece nuestro diálogo y nos impulsa a crecer en diferentes líneas y direcciones. </p>



<p><strong>Reflexión desordenada 2</strong></p>



<h2 class="wp-block-heading has-contrast-color has-luminous-vivid-orange-background-color has-text-color has-background has-link-color wp-elements-f44b6735c08d381e3b210bbec5867e2a"><strong>Lejos de la adulación </strong></h2>



<p>Admiro tu capacidad para pensar críticamente y la valentía con la que expresas tus ideas, incluso ante la posibilidad de ser blanco de críticas poco inteligentes y llenas de  inconsistencia argumentativa.</p>



<p>Sin embargo, hoy me veo en la necesidad de contradecirte en algunos puntos y hacerlo públicamente. </p>



<p>Estamos de acuerdo en algunas cosas, en otras no. </p>



<p> Te hablo no solo desde mi postura como ideóloga de la propuesta oficial de feminismo Artesanal o como periodista.</p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong> Hoy te hablo desde un lugar más profundo y sin apellidos pomposos: desde el lugar de mujer, madre y ciudadana.</strong></li>
</ul>



<pre class="wp-block-verse">La coyuntura reciente generada por las opiniones particulares y personales de la  artista Lady Noguera ha expuesto una normalización alarmante respecto al trabajo webcam y su relación con la pedofilia y la pederastia.<br><br><br><strong>Reflexiones desordenadas 3 </strong><br></pre>



<h2 class="wp-block-heading has-contrast-color has-luminous-vivid-orange-background-color has-text-color has-background has-link-color wp-elements-68e2f7c8ddab98e2dd3b11398853a15d">La coyuntura ,la pedofilia y la sociedad.</h2>



<p>En esta sociedad líquida, es común que algunas personas sean ligero pensantes. Guardo profunda compasión por estas personas, ya que los pensamientos ligeros muchas veces las convierten en prisioneras de sí mismas.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p> Como decían las abuelitas &#8221; las personas somos esclavas de lo que decimos y amas y señoras de Lo que callamos&#8221;.</p>
</blockquote>



<p> Aun así, estos momentos deben ser usados para desnudar el pensamiento social colectivo. </p>



<ul class="wp-block-list">
<li>Las frases de la actriz, modelo y cantante, más allá de todo, evidenciaron que existen quienes normalizan el contenido sexual explícito usando a niñas y niños</li>



<li>Es incomprensible que en nuestra sociedad exista cualquier aceptación de que este tipo de trabajo proporcione contenido para quienes buscan material relacionado con niños.</li>



<li><strong>Ojo que  cuando hablo de prostitución decidida  hablo de  mujeres y no de niñas.</strong> De personas adultas jamás de menores.</li>
</ul>



<h2 class="wp-block-heading has-contrast-color has-luminous-vivid-amber-background-color has-text-color has-background has-link-color has-medium-font-size wp-elements-6cb6080e23cd52997045739eda1bed35">Esta realidad no solo es inaceptable, sino que requiere nuestra condena.</h2>



<p>Margarita en este contexto, tu enfoque sobre el trabajo sexual, que aboga por una mirada global y uniforme, me parece problemático siempre me lo ha parecido y mientras tu postura siga siendo abolicionista y condene a las mujeres que por las razones que sean deciden prostituirse estaremos en desacuerdo sobre este tema .</p>



<p><strong>Reflexión desordenada 4</strong></p>



<p class="has-contrast-color has-luminous-vivid-orange-background-color has-text-color has-background has-link-color has-large-font-size wp-elements-5ca24bdb7ac5717fc18b48d90db1893f"><strong>Reflexión sobre  el capital erótico </strong></p>



<p>Aunque reconozco la importancia de abordar el trabajo sexual desde una perspectiva integral, pienso que cada caso debe ser analizado en sus propias particularidades.</p>



<p>No todo el capital erótico se traduce en violencia o explotación; al contrario, muchas mujeres utilizan su atractivo físico como una herramienta de empoderamiento o para obtener beneficios económicos, sociales, económicos entre otros.</p>



<p>Nadie puede desconocer la existencia de este capital  y muchas mujeres lo han explotado millonariamente sin ejercer la prostitución de modo oficial.</p>



<p>El capital erótico, como concepto, debe ser revisado y reinterpretado por cada individuo.</p>



<p>Hay mujeres que, como modelos o influencers, generan ingresos mediante la venta de imágenes eróticas sin que esto implique necesariamente una transacción sexual física.</p>



<p>Otras en las artes escénicas erotizan su cuerpo ,besan, manosean y sin coito venden sexo visual en sus escenas .</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><strong>Se desnudan en nombre de su arte y les pagan  muy bien.</strong></p>
</blockquote>



<p>La decisión sobre cómo utilizar ese capital debe pertenecer a cada mujer adulta cómo responsable de su cuerpo el cual  es el principal territorio político que habita.</p>



<p>Sin embargo, sé que hay límites que no deben cruzarse, especialmente en lo que respecta a la exposición y explotación de niñas y niños.</p>



<p>¡Eso no esta en discusión!</p>



<h3 class="wp-block-heading has-contrast-color has-luminous-vivid-orange-background-color has-text-color has-background has-link-color wp-elements-91213e3c0524bdb1bfeef93477fdbff0"> Quien apruebe que las mujeres adultas sean aniñadas para placer sexual de los pedófilos indirectamente promueve la pederastia</h3>



<p>A pesar de que preferiría mantenerme al margen de esta discusión, para cuidar mi salud mental e invertir mejor mi tiempo en todos los retos de la vida permaneciendo lejos de las estampidas de ignorantes y salvajes que discuten &#8221; a lo pendejo&#8221; solo porque saben hablar , galladas de  gente que solo esta ávida de atención fue imposible mantenerme lejos de esta discusión .</p>



<p><strong>Reflexión desordenada 5</strong> </p>



<p class="has-contrast-color has-luminous-vivid-orange-background-color has-text-color has-background has-link-color wp-elements-46884e12e55ecd6e7e8ebebdddc9d831"><strong>El silencio aunque siempre es cómodo muchas  veces es cómplice</strong> .</p>



<p class="has-contrast-color has-luminous-vivid-orange-background-color has-text-color has-background has-link-color wp-elements-11e7902711cbd167c6ed1f3c6e2f0e68">Gracias Margarita por usar tu voz en contra de la pederastia</p>



<p>Habia decidido no participar mediáticamente  de este dialogo . </p>



<p>El reciente feminicidio de Sofía Delgado, una niña de tan solo 12 años en Colombia, ha cambiado mi perspectiva. </p>



<p>Este acontecimiento desgarrador resuena con otros casos igualmente trágicos, como el de Yuliana Samboní, y nos obliga a reflexionar sobre la seguridad y los derechos de las niñas y niños en nuestra sociedad.</p>



<p>La indignación que siento no solo proviene de un lugar de dolor, sino de la responsabilidad que tengo como Edu comunicadora.</p>



<p> A veces, el silencio no es una opción.</p>



<p><strong>Reflexión desordenada  6</strong></p>



<p class="has-contrast-color has-luminous-vivid-orange-background-color has-text-color has-background has-link-color wp-elements-01764dae86f419f96145015679d4a682"><strong>Margarita R</strong>: La búsqueda de la equidad de género no puede separarse de la lucha contra la pederastia ,pedofilia y explotación sexual . Sobre esto siempre estaremos de acuerdo</p>



<p>Margarita , Tu postura sobre el trabajo sexual y su intersección con el trabajo de webcam en el  marco de la explotación sexual y la pederastia merece ser discutida.<br>Debemos cuestionar qué significa realmente empoderar a las mujeres en un ámbito donde hay tantas variables en juego.<br>Lo que se busca es la dignidad y la autonomía de cada persona, especialmente de aquellas que son más vulnerables.</p>



<p> Nuestra amistad que nació desde la contradicción política en publico y la coincidencia ética en el fondo.</p>



<p>ha sido una amistad cultivada con amor y deseo protegerla ya que honestamente siento que el mundo de las ideas es mucho mejor cuando hablas que cuando callas.</p>



<p>En este momento, estoy sumergida en una jornada redonda, enfrentando situaciones que me han afectado emocional y psicológicamente.</p>



<p>La urgencia de expresar mis pensamientos y sentimientos es fuerte.</p>



<p>Cada discusión, cada desacuerdo, es parte de un proceso de construcción de conocimiento conjunto.</p>



<p><strong>Reflexión desordenada 7</strong></p>



<h5 class="wp-block-heading has-contrast-color has-luminous-vivid-orange-background-color has-text-color has-background has-link-color wp-elements-b42d81b61105f2ebdea368be3c3fe566">Prostitución: Diversidad y Realidades Distintas</h5>



<p>La prostitución es un tema complejo que despierta pasiones y debates en las sociedades contemporáneas. </p>



<p>A menudo, se reduce a una perspectiva binaria que ignora la diversidad de experiencias y condiciones que existen dentro de este fenómeno.</p>



<p> Al igual que la frase &#8220;la papa no  simplemente es papa&#8221; sugiere que los conceptos pueden ser interpretados en múltiples dimensiones, la prostitución también debe ser entendida más allá de sus términos convencionales.</p>



<p> Es esencial distinguir entre prostitución por elección, explotación sexual, tráfico de personas, abuso de menores y promoción de la pederastia, para poder abordar estas prácticas con mayor claridad y proponer soluciones efectivas.</p>



<p>Primero, debemos reconocer que la prostitución por elección, en la que una persona decide voluntariamente ofrecer atención sexual como un servicio  para muchas es  un medio de subsistencia, es una realidad que existe.</p>



<p> Esta perspectiva sugiere autonomía y control sobre el propio cuerpo, donde las implicaciones económicas, sociales y psicológicas juegan un rol fundamental. </p>



<p>Sin embargo, esta forma de prostitución no debe ser idealizada sin considerar las condiciones en las que se lleva a cabo; muchas veces, las decisiones son el resultado de circunstancias socioeconómicas adversas. </p>



<p class="has-luminous-vivid-amber-background-color has-background">Por tanto, no es correcto asumir esa realidad de manera homogénea .</p>



<p>En contraposición, la explotación sexual representa un flagelo que afecta a millones de personas en todo el mundo. </p>



<p>En este contexto, las víctimas son despojadas de su autonomía y sometidas a condiciones inhumanas.</p>



<p> El tráfico de cuerpos es una manifestación extrema de esta explotación, donde seres humanos son tratados como mercancías, despojados de sus derechos fundamentales. </p>



<p>La lucha contra estas realidades exige un enfoque integral que aborde tanto las causas estructurales como las consecuencias de estas prácticas.</p>



<p> En este sentido, es vital que la legislación no sólo penalice a los tratantes, sino que también apoye y proteja a las víctimas, ofreciendo alternativas y recursos para su reintegración social.</p>



<p>Como es crucial no perseguir y condenar a quienes ejercen el trabajo sexual voluntariamente por las razones que sea  si no garantizarles sus derechos  humanos integrales . Condiciones dignas para su trabajo y estilo de vida.</p>



<p>Además, la inclusión del abuso de menores en esta discusión es imprescindible. La promoción de la pederastia no solo es moralmente reprobable, sino que representa una violación sistemática de los derechos humanos.</p>



<p> La protección de los niños y adolescentes debe ser una prioridad en cualquier regulación relacionada con la prostitución.</p>



<p> La vulnerabilidad de estos individuos requiere medidas específicas que eviten su explotación y aseguren su bienestar.</p>



<p class="has-contrast-color has-luminous-vivid-orange-background-color has-text-color has-background has-link-color wp-elements-af6ca16bf90ce4b94b17fa67d0e58aae"><strong>La confusión entre estas distintas realidades ha llevado a posturas radicales que no contribuyen a una solución efectiva. Las leyes actuales, en muchos casos, perpetúan la injusticia al no diferenciar entre la prostitución consensuada y aquellas prácticas que implican coerción y violencia. Esta falta de distinción también alimenta la estigmatización de quienes trabajan en la industria sexual, impidiendo un diálogo constructivo que podría llevar a una regulación sensata.</strong></p>



<p>Para avanzar hacia una sociedad más justa, es clave adoptar un enfoque que reconozca la diversidad de las experiencias relacionadas con la prostitución.</p>



<p>Solo al entender las diferencias entre la prostitución por elección y las formas más oscuras de explotación, podremos desarrollar propuestas de reglamentación que ofrezcan verdaderas soluciones. </p>



<p>Esto nos permitirá promover la igualdad, más allá de consideraciones morales o leyes injustas, y garantizar que todos los individuos tengan el derecho a decidir sobre sus cuerpos sin temor a la explotación.</p>



<ul class="wp-block-list">
<li class="has-small-font-size">Vivimos en una sociedad donde las voces de mujeres como nosotras aun  cuando sean voces desgastadas deben levantarse para poner en el foco las temáticas que deben ser escuchadas.</li>



<li class="has-small-font-size">No se trata de posicionarnos en extremos opuestos, sino de encontrar caminos en común que permitan avanzar hacia un entendimiento más profundo.</li>



<li class="has-small-font-size">Nuestra conversación puede parecer en público como una confrontación, quiero dejar en claro que no es personal.</li>



<li class="has-small-font-size">No hay respuestas simples en este debate, solo la búsqueda interminable de justicia y equidad.</li>



<li class="has-small-font-size">Mis palabras no están dirigidas contra ti, sino que buscan abrir un diálogo crítico en torno a nuestras ideas.</li>



<li>Consciente de que nuestras diferencias pueden llevarnos a lugares de mayor comprensión.</li>



<li>Cultivando este vínculo a través del respeto mutuo y la crítica constructiva, siempre enfocadas en el bienestar de quienes más lo necesitan..</li>
</ul>



<p>Este intercambio es fundamental en un contexto donde los matices son esenciales para comprender la complejidad de estos problemas.</p>



<p>Así que aquí estoy, dispuesta a abrir la puerta a un diálogo urgente sobre la vida en libertad y justicia para toda. Esto  nos compete a todas sin distingo.</p>



<p class="has-luminous-vivid-orange-background-color has-background has-x-large-font-size"><strong>Colofón, </strong>la prostitución es un tema multifacético que necesita ser abordado con una mirada crítica y comprensiva.</p>



<p> La diferenciación entre sus diversas manifestaciones es fundamental para encontrar soluciones que respeten la dignidad humana y promuevan la justicia social.</p>



<p> Solo así podremos construir un marco legal que no solo regule, sino que también proteja a las personas involucradas en esta compleja realidad. </p>



<p id="block-48400f4d-40a3-42e7-96ae-9c27a032eb22">Me despido agradeciendo el tiempo invertido en esta lectura a cada una de las personas que decidieron leer y les aviso que espero esta misma semana contarle mi postura sobre la cadena perpetua y la pena de muerte.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Mar Candela</author>
                    <category>Putamente libre - Feminismo Artesanal</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=106800</guid>
        <pubDate>Sun, 20 Oct 2024 00:34:47 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/10/19190505/margaratrabajo.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Carta abierta a  Margarita Rosa de Francisco : Reflexiones desordenadas]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mar Candela</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Critiqué el periodismo cultural, pero me reconcilié al difundir proyectos artísticos</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/liarte-dialogo-sobre-arte/critique-el-periodismo-cultural-pero-me-reconcilie-al-difundir-proyectos-artisticos/</link>
        <description><![CDATA[<p>Hace unos meses le propuse a la Galería Sextante hacer el ejercicio de promover sus exposiciones en medios de comunicación y el resultado ha sido maravilloso.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p></p>



<p>El <strong>periodismo</strong> me decepcionó hace varios años. Durante mucho tiempo fui la periodista que defendió a capa y espada el periodismo digital y el afán de clics hasta que perdió el rumbo ante los buscadores y el SEO.</p>



<p>El día que un ingeniero me dijo qué tenía que escribir y cómo escribirlo me desilusioné del <strong>periodismo </strong>porque esa tendencia dejó, casi que por completo, a un lado el contenido <strong>cultural</strong>.</p>



<p>En los últimos años me he dado cuenta de que lo anterior es cierto, pero no del todo, porque en mi ejercicio de relaciones públicas he podido conectarme con una cantidad de medios culturales, universitarios y nativos digitales que sí les interesa difundir y promover la <strong>agenda cultural</strong>.</p>



<p>Algunos de estos proyectos son liderados por artistas o mediadores culturales, pero muchos otros son liderados por periodistas que, como yo, apuestan por las narrativas culturales.</p>



<p>Hace unos meses le propuse a la <strong>Galería Sextante</strong> hacer el ejercicio de promover sus exposiciones en medios de comunicación y el resultado ha sido maravilloso.</p>



<p><strong>Sextante </strong>y su <strong>Taller Arte Dos Gráfico</strong> son de lo más legendario que hay en <strong>Colombia</strong>, así que el prestigio abre una gran puerta para la difusión. Sin embargo, desde mi punto de vista, las artes plásticas expuestas en galerías han perdido protagonismo en los medios de comunicación tradicionales, a diferencia de la programación de museos, ferias de arte o subastas.</p>



<p>Casi que al mismo tiempo que me desilusioné del periodismo, me cuestiono el porqué la cultura y el entretenimiento son vistos, por lo menos en Colombia, como dos opuestos.</p>



<p>No sé si tiene que ver con la división de hace siglos de la alta y la baja cultura, o porque en los últimos años el cine, el teatro y la música (hasta la clásica) se han popularizado más; o porque es más fácil hablar de los artistas de los que ya sabemos (Fernando Botero, Doris Salcedo, Beatriz González) y dejar de lado otras propuestas más actuales y contemporáneas.</p>



<p>El caso es que, para mi sorpresa, sí hay periodistas y medios interesados en publicar información de las exposiciones de <strong>Sextante</strong>. Y no sólo publicarla, sino compartirla en sus redes sociales, una acción que multiplica la comunicación.</p>



<p>De hecho, estoy gratamente sorprendida de que muchos medios digitales enfocados en música, deportes o estilo de vida les abran espacio a las exposiciones de arte.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-large is-resized"><img decoding="async" width="1024" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/08/21131332/Difusion_Cultural_Liarte2-1024x1024.png" alt="" class="wp-image-104733" style="width:599px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/08/21131332/Difusion_Cultural_Liarte2-1024x1024.png 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/08/21131332/Difusion_Cultural_Liarte2-300x300.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/08/21131332/Difusion_Cultural_Liarte2-150x150.png 150w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/08/21131332/Difusion_Cultural_Liarte2-768x768.png 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/08/21131332/Difusion_Cultural_Liarte2-1536x1536.png 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/08/21131332/Difusion_Cultural_Liarte2-2048x2048.png 2048w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p>Si las galerías y los artistas entienden que la exposición en medios de comunicación ayuda a que estén en la memoria de la gente (como ya lo está San Felipe, por ejemplo) con el paso del tiempo las personas podrán tener entre sus planes ir a las exposiciones (y no sólo el día de la inauguración).</p>



<p>Eso, desde mi perspectiva, hará que si alguien tiene $500.000 disponibles se decida por <strong>comprar la obra de un artista</strong> y no cualquier afiche sin sentido que vea por ahí. Es decir, si yo sé que existe una artista que hace un trabajo con el que me conecto y que tiene obra que yo puedo comprar, prefiero comprarle a ella su trabajo; antes de comprar un artículo masivo para decorar mi casa. Eso, si yo sé que existe esa artista… Si no sé que existe, pues no le compraré, obvio.</p>



<p>En Bogotá, las <strong>galerías de arte</strong> están distribuidas, generalmente, por sectores como Teusaquillo, Chapinero, La Macarena.</p>



<p>Frecuentemente, mis planes son ir a almorzar en la Zona G o en la Zona T, pero antes visito las galerías que quedan por Quinta Camacho, Rosales o El Nogal. Y las que quedan por mi casa (La Macarena), trato de visitarlas frecuentemente. Esta dinámica me permite conocer artistas, conocer su trabajo y fichar obras que quiero comprar.</p>



<p>Entonces, como todo es una <strong>red</strong>, no sólo caminar y visitar las galerías permiten este acercamiento; y no basta con que cada galería publique en su sitio web o redes sociales lo que quiere comunicar. Debe haber un <strong>trabajo colaborativo</strong> entre medios tradicionales, agendas culturales, medios nativos digitales, pódcast, videos, reseñas y cuanto recurso hay actualmente para difundir información.</p>



<p>Cada una de estas acciones le llega a un público determinado, así que <strong>entre más acciones más público tendrá la oportunidad de enterarse de la movida cultural de la ciudad</strong>, y con suerte más gente tendrá la curiosidad de entrar a una galería y de conocer a un artista.</p>



<p>Así que después de mucho criticar el periodismo cultural, hoy lo valoro mucho más y respeto enormemente el trabajo de quienes apuestan por este contenido. Gracias a ellos, hoy me puedo dedicar a apoyar la difusión de proyectos culturales, un trabajo que me satisface y me llena de felicidad porque siempre me gustó escribir y dar a conocer las historias de artistas que hacen su trabajo con honestidad.</p>



<p><a href="mailto:liartedialogosobrearte@gmail.com">liartedialogosobrearte@gmail.com</a> – <a href="https://www.instagram.com/liarteconarte/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">@LiarteconArte </a></p>
]]></content:encoded>
        <author>Lilian Contreras Fajardo</author>
                    <category>Liarte: diálogo sobre arte</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=104700</guid>
        <pubDate>Wed, 21 Aug 2024 18:15:34 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/08/21131242/Difusion_Cultural_Liarte1.png" type="image/png">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Critiqué el periodismo cultural, pero me reconcilié al difundir proyectos artísticos]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Lilian Contreras Fajardo</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>El presidente en su laberinto y la prensa en la mala hora</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/el-presidente-en-su-laberinto-gobierno-y-la-prensa-en-su-mala-hora/</link>
        <description><![CDATA[<p>Antes, a la gente le indignaban las noticias; ahora le indignan los medios que las dan. La crisis del periodismo se profundiza, y no ayudan ni el gobierno ni los propios periodistas.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size">Foto: El Espectador. </p>



<p>Si el país fuera un inquilinato, el gobierno y la prensa serían esos inquilinos incómodos que tienen aburridos a los demás con tanta peleadera. Que yo dije, que usted dijo, que él dijo. Y a mí que me esculquen.</p>



<p>A veces siento vergüenza ajena porque unos y otros, por el gobierno y por ciertos periodistas, que han dejado de ocupar su sitio, se han rebajado ante una opinión pública que analiza, se toma la cabeza a dos manos y juzga.  En este ring, no hay ganadores. Ambos contrincantes pierden, llevándose por delante a unos ciudadanos que ya no saben a quién creerle, porque en el ambiente flota la sensación de que todos manipulan, todos mienten.</p>



<p>Es tan lamentable el espectáculo, que cuando uno lee los titulares de prensa, le gustaría que Colombia sea ese televisor que uno apaga cuando le enerva lo que ve. Y lo que estamos viendo estas últimas semanas es el agarrón del gobierno con algunos periodistas y de algunos periodistas con el gobierno, lo que revivió en mí un deseo extraño de querer salir corriendo, un poco apenado por ese país escuelero que no superó esa etapa donde los niños gritábamos y el profesor desesperaba. Un gobierno y un periodismo con más aullidos que argumentos; incapaces de debatir se dedican a sacarle brillo a sus egos en las redes sociales. Mientras tanto, la sociedad observa… abochornada.</p>



<p>Jamás nos vamos a reconciliar con un presidente que promete la Paz Total y al mismo tiempo se dedica a cazar guerras innecesarias y jamás nos vamos a reconciliar con un periodismo -no es todo, por fortuna- que nos vende oposición por noticia, como si fuéramos bobos. Pierde puntos el presidente y pierde puntos la prensa toda, porque, con su credibilidad minada, por unos pagan todos. Y cuando no haya un plato más para romper, ¿A quién pondrán a recoger los pedazos?</p>



<p>La cosa es tan grave que un grupo de 194 periodistas firmaron una carta –leerla en <strong><a href="https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/laura-ardila-arrieta/carta-publica-de-periodistas-al-presidente-petro">El Espectador</a>&#8211;</strong>,<em> </em>dirigida al presidente Gustavo Petro por <em>“la enorme preocupación que tenemos frente a las agresiones que, constante y generalizadamente, usted viene haciendo en contra del ejercicio del periodismo”.</em></p>



<p>Dicen también los colegas que <em>“no le corresponde al presidente decidir quién hace buen o mal periodismo, ni tampoco ejercer una presión indebida a la prensa”, </em>cuestiones con las que estoy de acuerdo.</p>



<p>Del mismo modo -y pasando a otro hecho- deben saber los periodistas que la vida privada del presidente no es de interés público desde ningún punto de vista, así medios como <strong>La Silla Vacía</strong> insistan en que tenían razones para verificar las andanzas del presidente en Panamá. Derecho a la intimidad se llama y nos pertenece a cada cual. </p>



<figure class="wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-la-silla-vac-a wp-block-embed-la-silla-vac-a"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="Juvxib9is2"><a href="https://www.lasillavacia.com/opinion/de-la-direccion/las-razones-que-tuvo-la-silla-para-verificar-el-video-del-presidente-en-panama/">Las razones que tuvo La Silla para verificar el video del presidente en Panamá</a></blockquote><iframe class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted" style="position: absolute; clip: rect(1px, 1px, 1px, 1px);" title="&#8220;Las razones que tuvo La Silla para verificar el video del presidente en Panamá&#8221; &#8212; La Silla Vacía" src="https://www.lasillavacia.com/opinion/de-la-direccion/las-razones-que-tuvo-la-silla-para-verificar-el-video-del-presidente-en-panama/embed/#?secret=NQPgYkoqM7#?secret=Juvxib9is2" data-secret="Juvxib9is2" width="500" height="282" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe>
</div></figure>



<p>La menos válida de las razones que da Juanita León es la primera: <em>“…porque podía tratarse de una gran operación de desinformación en contra del presidente, que es el personaje más importante que cubrimos”,</em> cosa que no es creíble. Enviar a un periodista a Panamá para verificar los chismes y el morbo –tan propios de las redes sociales- es no tener oficio y sí recursos suficientes para hacer cubrimientos tan, curiosamente, específicos, habiendo en Colombia tantas historias de políticos por cubrir, empezando por los congresistas y su gestión individual. Nadie los ronda, nadie les pide cuentas, porque todos andan casi que exclusivamente pendientes de lo que haga o deje de hacer el primer mandatario.</p>



<p>Faltó sagacidad periodística para despejar otras dudas: ¿Con qué objetivo se hizo dicho video, quién lo hizo y por qué lo pusieron a rodar por el inframundo virtual? Si los medios dejaran de amplificar todo lo que corre a través de las redes sociales -donde la cizaña crece como la mala hierba- el país respiraría mejores aires.  </p>



<p>Se pregunta y se responde el periodista Sergio Ocampo Madrid en su columna de <strong><a href="https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/sergio-ocampo-madrid/petro-y-su-intimidad/">El Espectador</a>.</strong> <em>“¿Que el presidente Petro se pasee por las calles tomado de la mano de una mujer que no es su esposa es noticia? Creo que sí. ¿Que lo haga, además, en el exterior, en un viaje oficial para asistir al cambio de mando de otro jefe de Estado? Claro que nos compete. Pero, adicional, que la acompañante sea una mujer transexual, eso, eso es una noticia mundial”.</em></p>



<p>Según él, <em>“un jefe de Estado de paseo tomado de la mano con una persona de sexualidad diversa es el ejemplo más encomiable, más aplaudible, de inclusión, de apertura, de honestidad y sinceramiento, y de desafío a la</em><strong> <em><u>moral</u></em></strong><em><u> <strong>tradicional</strong></u>”. </em>(El subrayado es mío).</p>



<p>Tengo dos preguntas para el columnista: </p>



<p><strong>1.</strong> ¿Cambia en algo su opinión si el presidente va acompañado de su esposa en misión oficial que si lo acompaña una probable amante en misión oficial, en el entendido de que con una o con otra persona haría lo mismo en la intimidad que le pertenece a él y a la que millones de personas acuden incluso en horas de trabajo?</p>



<p><strong>2. </strong>¿Si a otro presidente lo cogen con las manos en la masa (pongamos de ejemplo a Clinton), a la prensa -y por extensión a la opinión pública-, la principal pregunta que le interesa resolver es la identidad de género de esa tercera persona? No veo justificado que las preferencias sexuales –sean las de Su Santidad o las de un gobernante- deban ser de dominio público, ni siquiera para ponerlo convenientemente como ejemplo de tolerancia y apertura de mente. Si es así, ¿Por qué no revisar las vidas privadas de los antecesores de Petro a ver cuántos han desafiado <em>“a la moral tradicional”? </em></p>



<p>La moral no somos nosotros y nuestros prejuicios. La moral es un concepto mucho más amplío que el &#8220;deber moral religioso&#8221;, por ejemplo. </p>



<p>Se intentó armar un escándalo social donde no lo había. Pretendemos convertir la moral individual en un asunto de interés colectivo, en tanto que la ética sí lo es y por eso existen los tribunales de ética. No conozco tribunales de la moral, salvo aquellos que imparten su &#8220;<em>sabiduría</em>&#8221; desde el púlpito. En este punto vale la pena preguntarse ¿Qué pasa en Colombia con los tribunales de ética periodística, donde están los observatorios de medios exigiendo del periodismo el apego a los valores y principios que les son propios? ¿Necesita la prensa ser autocrítica consigo misma? ¿Para qué sirve eso que llaman autoregulación y cómo ponerla en práctica hoy? ¿Tiene algo para aportar la Comisión de Ética del CPB? ¿A quién corresponde decidir quién hace buen o mal periodismo en Colombia? </p>



<p>La prensa se une cuando se siente amenazada y eso está bien. Podría unirse también para mirarse el ombligo sin temores. El presidente en su laberinto y la prensa en la mala hora. Ese es el resumen de esta novela, de esta bronca entre dos poderes: el primero con el cuarto, el cuarto con el primero. Y nosotros mirando desde la azotea.</p>



<figure class="wp-block-pullquote has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-135452d499a92bb4c8db23622d330da8"><blockquote><p><strong>“Las tensiones entre poder político y prensa son connaturales. Sospechoso que estuvieran de acuerdo ¿no?”: Germán Yances, analista de medios.</strong></p></blockquote></figure>



<p>Me permito presentar las pesquisas tras la autopsia al editorial del periódico <em><a href="https://www.elcolombiano.com/opinion/editoriales/editorial-el-colombiano-julio-72024-presidente-es-momento-de-parar-BL24941624">El Colombiano</a></em>, antioqueño él, del de julio de 2024, titulado <em>“Presidente: es momento de parar”.</em></p>



<p>Afirma el editorialista: <em>“Sin el periodismo, Gustavo Petro tal vez hoy no sería presidente de la República. Pero, curiosa y lamentablemente, ahora el propio Petro se está convirtiendo en su verdugo”.</em></p>



<p>Insinuar entre líneas que Gustavo Petro es un &#8220;verdugo del periodismo&#8221; es exagerado y desconoce de manera ¿deliberada? la historia de Colombia, donde gobiernos usaron el poder para censurar a la prensa –especialmente la radio y los periódicos- y en algunos casos obligaron a su clausura.  Hay que decir también que Gustavo Petro fue elegido presidente a pesar de ciertos medios, mayoritariamente en manos del poder económico, que lo usa para sus intereses corporativos, no para informar y construir una opinión correctamente.</p>



<p>Refiriéndose a los ataques contra la prensa por denunciar los abusos del poder, añade <em>El Colombiano </em>que <em>“desde entonces, hace cerca de cuatro siglos, son muchos los que han tenido que salir a defenderla de los intentos hegemónicos de los gobernantes de turno”.</em></p>



<p>Hagamos memoria país sin memoria.</p>



<p>La mala relación de ciertos medios (porque no son todos) con un presidente de la República y viceversa, no es nueva.</p>



<p>Se le olvidó al editorialista que durante el doble mandato de Álvaro Uribe Vélez (2002-2010), cerraron la Revista Cambio tras publicar una investigación que afectaba a ese gobierno, y luego se dieron sus mañas para sacar de la televisión abierta a Noticias Uno por ser incómodo para el señor presidente, antioqueño él.  </p>



<p>Yo solo pregunto: ¿En su momento alguien llamó verdugo a ese gobierno ante el más flagrante abuso contra la libertad de expresión y una genuina censura de prensa, que quedó para la posteridad como un hecho más? El país calló y todo siguió igual. Porque somos la sociedad del “deje así…”.</p>



<p>A pesar de que quisieron dejar a <em>Noticias Uno </em>sin señal, no sólo sobrevivió, si no que sigue dando señales de vida y ganando premios de periodismo como el mejor noticiero del país y, con el tiempo, revivió también la revista <em>Cambio,</em> ya no en papel pero sí en versión digital.&nbsp;</p>



<p>Ni siquiera llamaron verdugos a los gobiernos conservadores que amordazaron a la prensa en los años 50. Qué curioso: gobiernos tan conservadores como el diario <em>El Colombiano</em> en sus orígenes. </p>



<p>¿Se le olvidó al autor o autora del editorial que hubo una Oficina de Censura en la dictadura de Rojas Pinilla? Había censores dentro de las salas de redacción, que de eso dio fe Gabo periodista en “<em>Vivir para contarla”.</em></p>



<p>¿Sabemos los periodistas lo que significa la palabra verdugo? Es muy delicado ser editorialista si no se tiene un diccionario y un libro de historia a la mano.&nbsp;</p>



<p>Podríamos hacer el listado de periodistas que fueron obligados al exilio y de los gobiernos en que tuvieron que desterrarse, como consecuencia de un conflicto interno que lo permeó todo, porque no se les garantizó ni la vida ni su derecho a ejercer el oficio dentro de su Patria.</p>



<p>Sufrimos de un Alzheimer colectivo que nos lleva a desconocer ese autoritarismo que se ensañó contra la prensa. &nbsp;</p>



<p>Hay mucho que puede y debe criticarse al presidente Gustavo Petro, pero poner las palabras “verdugo” y “periodismo” en la misma frase es una hipérbole propia de la literatura de ficción, no del periodismo que debe ceñirse a los hechos fácticos.</p>



<p>Los periodistas sabemos que el periodismo, cual enfermo terminal, pasa por una de sus fases más críticas, lo que no le hace ningún favor a la democracia y sí a una clase política que siempre ha querido verlo en la lona. El periodismo, como el puente, está hoy quebrado y falta más que cáscara de huevo para curarlo.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=103122</guid>
        <pubDate>Sun, 14 Jul 2024 13:13:59 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/07/14080948/Presidente.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[El presidente en su laberinto y la prensa en la mala hora]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Réquiem por el lector de periódicos</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/requiem-por-el-lector-de-periodicos/</link>
        <description><![CDATA[<p>Los periódicos de papel pertenecen a la infancia feliz de muchos colombianos y se siguen leyendo por costumbre o por placer. Da tristeza pensar que un día los echaremos de menos.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-small-font-size wp-elements-19eb7afaceba8fd335e1d6d7dad70fae">&#8220;<em>Tu amor es un periódico de ayer</em> / <em>Que nadie más procura ya leer</em> / <em>Sensacional cuando salió en la madrugada</em> / <em>A mediodía ya noticia confirmada</em> / <em>Y en la tarde materia olvidada</em> / <em>Tu amor es un periódico de ayer</em> / <em>Fue el titular que alcanzó página entera</em> / ¿Y para qué leer un periódico de ayer?&#8221; <strong>(Héctor Lavoe)</strong></p>



<p>El otro día conversaba con la manicurista sobre mis <em>padrastros</em>. Sí, padrastros y en plural.</p>



<p>—Si no los quiere en su vida, deje de leer periódicos, me dijo ella sin vacilaciones.</p>



<p>—¡Está usted loca! Me pide un imposible, señorita —repliqué.</p>



<p>—La tinta al contacto con la piel causa resequedad y padrastros. Le tocará usar crema hidratante —agregó. </p>



<p>Los periódicos se están volviendo una rareza y un día –espero que muy, muy lejano- serán nada más que una pieza de hemeroteca. Ya no se ven colgados a la entrada de droguerías o misceláneas. El señor con el periódico debajo de un brazo y paraguas en el otro, o el que lee sentado en el parque, en el <em>metro</em> o en el autobús, es un espécimen en extinción. Recuerdo al tío que pasaba horas felices leyendo en el baño.</p>



<p>Cuando no había teléfonos celulares, los periódicos se leían con tanta devoción que había tiempo hasta para llenar el crucigrama. Cargar un periódico te hacía ver como alguien interesante o al menos informado. Todavía hay bichos raros que leen el periódico con el desayuno del domingo. </p>



<p>Los domingos las familias se reunían alrededor del periódico, así tuvieran chimenea. La edición era gigante y traía revistas. Cuadernillos y más cuadernillos. Cada quien encontraba lo suyo: el papá las noticias de política, los jóvenes las páginas deportivas, los niños las tiras cómicas, las señoras el horóscopo, el desempleado los avisos clasificados&#8230; A cierta edad uno lee hasta los obituarios. </p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="478" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/07/06105011/Requiem-2-1-478x1024.jpg" alt="" class="wp-image-102858" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/07/06105011/Requiem-2-1-478x1024.jpg 478w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/07/06105011/Requiem-2-1-140x300.jpg 140w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/07/06105011/Requiem-2-1-717x1536.jpg 717w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/07/06105011/Requiem-2-1.jpg 747w" sizes="auto, (max-width: 478px) 100vw, 478px" /></figure>



<p>Ya nadie roba periódicos porque cada vez hay menos lectores. No lo digo yo. Lo dicen las noticias, vaya paradoja. Una vecina viene cada mes a que le regale periódicos para limpiar ventanas y hacer la cama del gato. En otro tiempo envolvían panelas y maduraban aguacates. ¿Quién de niño no hizo barquitos de papel? </p>



<p>Uno <em>se hacía matar </em>(no literalmente) por el periódico. Cómo olvidar la fiebre que causó <strong>El Espectador</strong> a finales de los años 80 con su concurso de los martes <em>¿Dónde está Javier?</em> Llegábamos a la droguería antes de las 7:00 a.m. para ser los primeros en encontrar al rockero entre el gentío, en una doble página a todo color, para encerrarlo en un círculo y enviarlo al apartado aéreo 1367 de Bogotá.</p>



<p>Un locura semejante no se veía desde 1955 cuando el periódico publicó por entregas, durante catorce días consecutivos, el “<em>Relato de un náufrago que estuvo diez días a la deriva en una balsa sin comer ni beber, que fue proclamado héroe de la patria, besado por las reinas de la belleza y hecho rico por la publicidad, y luego aborrecido por el gobierno y olvidado para siempre”. </em>Su autor, Gabriel García Márquez, abrevió el título y convirtió su reportaje en el libro “Relato de un náufrago”. &nbsp;</p>



<p>Gabo puso en sus memorias lo que pasó entonces: &#8220;<em>La rebatiña para comprar el periódico en la puerta de <strong><a href="https://www.elespectador.com/el-magazin-cultural/la-historia-detras-del-relato-de-un-naufrago-segun-gabriel-garcia-marquez/">El Espectador&nbsp;</a></strong>antes de que saliera a la calle era cada vez mayor. Los empleados del centro comercial se demoraban para comprarlo y leer el capítulo en el autobús. Pienso que el interés de los lectores empezó por motivos humanitarios, siguió por razones literarias y al final por consideraciones políticas, pero sostenido siempre por la tensión interna del relato”.</em></p>



<p>El 22 de marzo de 1987, en su cumpleaños 100, <strong>El Espectador</strong> publicó una edición gordísima donde venía un cuadernillo titulado <em>&#8220;Autobiografía de un periódico&#8221;</em>. Recuerdo haberlo leído <em>de pe a pa</em> durante varios días y, terminada la lectura, supe qué quería ser cuando grande: quería ser periodista. En un periódico. Eso y nada más. Tenía 16 años recién cumplidos.&nbsp;</p>



<p>El puesto de periódicos y el voceador (repartidor de prensa) merecen un capítulo aparte en la historia del periodismo colombiano. Recuerdo con especial gratitud a Mariaté, una mujer amable que vendía periódicos extranjeros en la esquina de la carrera 7a con calle 19, aquí en Bogotá. Los viernes recogía mi ejemplar del domingo anterior de <em>El País </em>de España y la revista <em>El País Semanal</em>. Tengo la suscripción digital pero no es lo mismo.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="708" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/07/06204559/Requiem-3-1024x708.jpg" alt="" class="wp-image-102893" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/07/06204559/Requiem-3-1024x708.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/07/06204559/Requiem-3-300x207.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/07/06204559/Requiem-3-768x531.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/07/06204559/Requiem-3.jpg 1351w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong><em>“No veo ninguna posibilidad de que la actual generación de jóvenes acabe convirtiéndose en lectora de periódicos”</em>: Wolfgang Münchau, periodista alemán.</strong></h2>



<p>¿Quién lee periódicos hoy? Buena pregunta. ¿Se están acabando los periódicos? David Remnick, el director de la icónica revista <em>The New Yorker</em> le dijo a un colega de El País algo que, digo yo, podría interpretarse como el principio del fin de los periódicos impresos: “<em>Los más afectados han sido los periódicos pequeños y de tamaño medio. Publicamos hace un año una historia sobre el último reportero de medio ambiente en Virginia Occidental, epicentro de la minería del carbón. Lo despidieron. Así que ya no hay nadie que despierte cada mañana con la misión de escribir sobre el efecto de esa industria en el aire que respiras o en el agua que bebes. Me parece trágico. La desaparición de ese periodismo de proximidad está entre las causas de que nuestra imagen entre el público se haya vuelto terrible. No confían en nosotros…”.</em></p>



<p class="has-contrast-color has-text-color has-link-color wp-elements-a65e0f7ec1f15ba409d90ec89c95784f">Sí, hay crisis y también desconfianza en los medios. Puede que lo primero obedezca a lo segundo. Los jóvenes están inmersos en otro cuento. <em>“</em><strong><em>No veo ninguna posibilidad de que la actual generación de jóvenes acabe convirtiéndose en lectora de periódicos como lo hicieron las generaciones jóvenes anteriores”,</em> </strong>sentenció <a href="https://elpais.com/opinion/2024-05-28/los-estudiantes-no-leen-lo-que-escribimos.html">Wolfgang Münchau</a>.<strong> </strong>&nbsp;</p>



<p>Es posible que el periodista alemán tenga razón. El otro día le envié a mi hija mayor la foto de un artículo de página entera, a seis columnas, sobre un tema que, sabía yo, era de su interés.</p>



<p>—Te guardaré este recorte —le dije.</p>



<p>—Ahórrate la molestia, papá. Yo busco el artículo por internet —me contestó.</p>



<p>Llegué a pensar que sufría de papirofobia. </p>



<p>¡Caramba! ¡El mundo que conocíamos se fue al traste, mientras me amarraba los zapatos!</p>



<p><em>“Si bien el periodismo en general está en apuros, hay medios en ciertas partes del mundo que continúan siendo rentables, independientes y ampliamente confiables”,</em> dice el último informe del <a href="https://reutersinstitute.politics.ox.ac.uk/es/digital-news-report/2024/dnr-resumen-ejecutivo">Instituto Reuters.</a> Advierte también que ahora la gente consume noticias a través de Facebook, Youtube, WhatsApp, TikTok y X, en ese orden.</p>



<p>Quienes pasamos por una sala de redacción, comprobamos que los reporteros de antes llevaban el periodismo en la sangre, lo mismo que -algunos- el licor los viernes por la tarde, antes, durante o después del cierre de edición.</p>



<p>¿Quién no le avisó a la familia, con el ego inflado, para que compraran el periódico del día siguiente porque su nombre aparecería en letra le molde? Un amigo enmarcó su primer artículo, hizo lo mismo con el cheque del primer sueldo. Créanme.</p>



<p>Se ejercía el periodismo por pura vocación, tanto que muchos pasaron sin escalas del bachillerato a una sala de redacción, pues no existían las facultades de periodismo en los años 50. Gabo lo dijo mejor: <em>&#8220;&#8230; se aprendía al píe de la vaca, respirando tinta de imprenta, y <strong>El Espectador</strong> tenía los maestros mejores y de buen corazón pero de mano dura&#8221;</em>, refiriéndose, entre otros, a don Guillermo Cano, el director.</p>



<p>El modelo de negocio cambió: ahora el alma desmantelada del periodismo son los clics.</p>



<p>Los periodistas de la Bogotá de antes eran gente prestante como los médicos y los poetas. Vestían de sombrero y gabardina oscura, a juego con el clima gris de la ciudad, pipa o cigarrillo en mano, frente a una ruidosa máquina de escribir, junto al diccionario de sinónimos, la grabadora y la libreta de apuntes. ¿Murieron los diccionarios? Nada se publicaba sin el visto bueno del corrector que se pillaba nuestras faltas ortográficas. Ala, ¿Qué será de la vida de esos personajes?</p>



<p>La generación de periodistas de la década 80 y del 90 (a la que pertenecí) de alguna manera fue privilegiada, testigos de una época dorada del periodismo colombiano, y de transformaciones en el mundo, sin olvidar que muchos reporteros pagaron el máximo precio por la lealtad al oficio, empezando por don Guillermo Cano: Pablo Escobar lo quitó del camino cuando del periódico iba hacia su casa.</p>



<p>Si usted no tenía con qué comprar un ejemplar, se conformaba con leer la primera página, ahí, colgada de la puerta de cualquier negocio. La noticia de hoy era más espeluznante que la de ayer; la gente estaba ávida de saberlo todo: el carro-bomba que explotaba, el personaje al que secuestraban, el futbolista al que mataban, el pícaro que tumbaba al Estado. La sangre estaba en los titulares o los titulares untados de sangre. Así que los periódicos –tanto como los noticieros de radio y televisión- eran parte de nuestra canasta familiar. No sé si lo sigan siendo. Que deje de circular un periódico debería ser motivo de tristeza, aunque no creo que sea el fin&#8230; no todavía. </p>



<p>“La<em> “chiva”</em> era para los periodistas lo que la “<em>guerra del centavo”</em> para los conductores de bus. Había que ser el primero en dar la noticia. Pero una noticia verdadera, no inventada.</p>



<p>El escritor Andrés Ospina cuenta una anécdota sobre el cronista&nbsp;José Joaquín Jiménez, quien solía escribir para diario El Tiempo sobre el hampa bajo el seudónimo de Ximénez. La mañana del 7 de marzo de 1935, Germán Arciniegas, el director, leyó con sospecha un titular insólito: <em>“Picardías increíbles: El esqueleto del Libertador fue vendido a un anticuario”.</em> El reportero aseguraba que un tipo venezolano había negociado, por cuatro mil pesos, los restos mortuorios de Simón Bolívar a una tienda de antigüedades. La misma nota afirmaba que el mismo tipo se presentó en el mismo anticuario ofreciendo la osamenta de cuando Bolívar tenía 17 años al mismo comprador, que obviamente se percató del fraude.</p>



<p>Jiménez se defendió alegando que la gente hablaba del asunto en el Café Granada. El autor de “Ximénez”, la biografía sobre el reportero judicial, recrea la conversación de aquel con el jefe:</p>



<p class="has-text-align-right">—&#8221;¿De manera que en los cafetines cuentan un chisme y usted lo convierte en noticia?</p>



<p class="has-text-align-right">—No son chismes. Son ´la voz del pueblo´.</p>



<p class="has-text-align-right">—¿Y no se le ocurrió buscar evidencias antes de darle vitrina a ´la voz del pueblo´?</p>



<p class="has-text-align-right">—Eso habría demandado mucho tiempo y seguramente en <strong>El Espectador</strong> se nos habrían adelantado contándolo&#8221;.</p>



<p>Varios tabloides estadounidenses reprodujeron la insólita “noticia” y la reprimenda de Arciniegas a Ximénez fue contundente: <em>“Es mejor que la gente lo reconozca como un buen periodista. No como un buen chismoso. ¿Entendido?”.</em></p>



<p>Algún parecido con este tiempo no es mera coincidencia. </p>



<p>La verdad es el alma inquebrantable del periodismo, su <em>&#8220;centro de gravedad, alrededor de esto lo demás se edifica solo&#8221;,</em> dicho por don José “<em>el Mono”</em> Salgar, maestro de periodistas en <strong>El Espectador</strong>. </p>



<p>Muchos medios perdieron su fuerza y virtud por andar persiguiendo <em>clickbait</em>s. No sé si moriré antes de que mueran los periódicos impresos. Una buena parte de mi tiempo lo invierto (todavía) en leerlos y una parte de mi sueldo se va en cremas humectantes para evitar los padrastros por recomendación de mi manicurista. Estaremos de luto el día en que se silencien las rotativas. Hace rato se silenciaron los télex, los faxes y las máquinas de escribir.</p>



<p>Larga vida para el diario de mis amores, <strong>El Espectador </strong>de papel, decano de la prensa colombiana, o como dijo Fernando Vallejo <em>“el único de los periódicos de los tiempos de Silva (el poeta) que ha perdurado y que hoy sigue saliendo día a día, religiosamente como sale el sol”.  </em></p>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=102742</guid>
        <pubDate>Sun, 07 Jul 2024 12:56:24 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/07/06104740/Requiem-1.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Réquiem por el lector de periódicos]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Periodismo camandulero</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/periodismo-camandulero/</link>
        <description><![CDATA[<p>¿De parte de quién está el periodismo: de los dioses, los adivinos o los ciudadanos? ¿Está bien o está mal convertir a la prensa en un vehículo de la fe y la superchería?</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p></p>



<p></p>



<p>Había una vez una revista cuyas periodistas se turnaban para escribir el horóscopo semanal. Si uno pasaba por sus escritorios le invitaban a sentarse para contribuir con la <em>cháchara</em>, siempre con la sana intención de augurarles cosas buenas a los destinatarios del zodiaco. Aquello me enseñó que en lo más íntimo de su ser, en todo reportero hay un escritor de ficción en potencia. ¿O quizás un brujo?</p>



<p><em>“Incluso, por mucho tiempo <em>el horóscopo l</em>o hizo la secretaria, ella decía que usaba las runas chinas”,</em> me confirma una colega que &#8220;hizo predicciones&#8221; bajo seudónimo. En una ocasión un señor llamó a la ya desaparecida revista, muy preocupado por lo que ella “vaticinó”. <em>“El horóscopo decía que podría tener problemas económicos y él manejaba la parte financiera de una empresa, lo tranquilicé diciéndole que el Tarot  era una advertencia, no una condena, que tomara precauciones, que revisara lo que firmara o pidiera vacaciones; nunca supe qué pasó, solo espero que mi consejo le haya servido”</em>, recuerda divertida Marianela, a quien de cariño le decíamos <em>Casandra</em>.</p>



<p>En aquella época, años 90, los pronósticos no se salían del horóscopo, ese era su hábitat natural, cosa que no ocurre hoy día en que la superchería se ha tomado los titulares de prensa, como si el Medioevo estuviera de regreso con un fanatismo desbocado en lo religioso y en lo esotérico.</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-fdfe6a3fd5c43c065c0d0e717d0bd032"><em><strong>“Astrología: prepárese para la conjunción de la luna con Saturno y aproveche su intensa energía”</strong>, </em>titula Caracol Radio.</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-5b8d26daf2ce4c1119e9333e13bdbfe7"><em><strong>“¿Cuáles son los santos que hacen más milagros?”,</strong></em> titula Semana.</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-e918e878bdc2ad12cb777ae4dc72da46"><strong>“Preocupante predicción de Nostradamus sobre el rey Carlos de Inglaterra”</strong>, titula El Tiempo.</p>



<p>Aclaremos algo: <em>Nostradamus</em> murió en 1.566 pero ya desde entonces conocía el destino que le aguardaba al rey de Inglaterra&#8230; casi 500 años después. Mejor dicho, el boticario francés y supuesto adivino&#8230; ¡<em>chivió</em> a los de El Tiempo!  No tengo claro lo “preocupante” de esa ¿noticia? Interesante saber si <em>Nostradamus</em> vaticinó algo sobre el futuro del periodismo de hoy.</p>



<p>Hipersensibles y ansiosos como estamos, se entiende que la humanidad ande asustada, buscando sosiego en ángeles, arcángeles, cartas astrales, rezos, hierbas o aguas benditas… pero ciertamente la prensa, que se precia de ser el cuarto poder, no es el lugar indicado para tanta camandulería. A veces se siente uno leyendo <em>El Espacio</em>. </p>



<p>¿Estamos cayendo en el ridículo por ese afán de conseguir <em>likes</em> con avemarías ajenas? Muy raro entonces que ningún magnate se haya interesado por comprar <em><a href="https://elcatolicismo.com.co/">El Catolicismo</a></em><strong>,</strong> más antiguo que cualquiera de los diarios actuales, fundado en 1849, aunque desde 2001 circula ya no impreso, sino en línea.</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-43377a40525edfb03ced2911261b901f"><em><strong>“El poderoso salmo de la Biblia para sanar enfermedades; así debe rezarlo”, </strong></em>titula Semana.</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-bb1296877dc4a7cb8b21263c8581d816"><em><strong>“Esta es la poderosa oración que lo ayudará a perder el miedo en situaciones difíciles”,</strong></em> titula Caracol Radio.</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-1c073b591f64feb7b133344e708310cb"><strong>“Poderosa oración para eliminar las deudas”,</strong> titula El Tiempo.</p>



<p>Hermanos: Lo único que en verdad hará que las deudas desaparezcan es que don Luis Carlos –dueño de El Tiempo y de los bancos del Grupo Aval- perdone a sus deudores, o que <em>Dios</em> ablande su corazón para que rebaje los intereses. Francamente, no me imagino al director del periódico, Andrés Mompotes, camándula en mano, dictando esos “titulares” celestiales… pero vaya uno a saber.  <em>De todo hay en la Viña del Señor</em>… del señor Sarmiento Angulo me refiero.</p>



<p>Conocí a una vecina camandulera que, ¡feliz!, asesoraría este “nuevo periodismo parroquiano” y sin cobrar un peso, porque para rezandera ella; al verla me recuerda a la solterona tía <em>Dolores Olmedo</em>, (siempre vestida de negro dándose golpes de pecho), el maravilloso personaje de Consuelo Luzardo en <em>“Los cuervos”,</em> la novela colombiana de finales de los años 80.</p>



<p>¿Llegará el día en que las salas de redacción se llenen de sotanas, incienso o gitanos que leen la mano? Cual <em><u>Nostradamus </u></em>criollo, el empresario Gabriel Gilinski, dueño de <em>Semana</em>, hizo una predicción en entrevista para Blu Radio: <em>“Los medios se están transformando. Ustedes se acordarán de mí. En cinco años o diez años las emisoras se venderán a pastores y a políticos”.</em></p>



<p>¡Madre mía!</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<figure class="wp-block-pullquote"><blockquote><p><em>“Los medios se están transformando. Ustedes se acordarán de mí. En cinco años o diez años las emisoras se venderán a pastores y a políticos”</em>: Gabriel Gilinski.</p></blockquote></figure>
</blockquote>



<p>Va siendo hora de prenderle una vela a San Francisco de Sales, dizque el s<em>anto de los periodistas, los escritores católicos y los medios de comunicación</em>, para que nada de lo anterior ocurra. Yo creía superada esa época en que videntes y charlatanes tenían espacio radial propio. ¿Les dice algo el nombre de Regina 11? Sobre ella el periodista Sinar Alvarado escribió una estupenda crónica para la revista mexicana <a href="https://gatopardo.com/reportajes/milagros-rentables/">Gatopardo</a><strong>.</strong> Me parece estar viendo a mi abuela en aquel <em>templo </em>de la zona industrial bogotana llamándola fervorosamente, como los demás, <em>“Mamá Regina”</em>, aunque varios años después mi viejita se alejó porque conoció <em>“la Palabra de Dios” </em>y allí le dijeron que <em>el Señor aborrece la brujería</em>; entonces, obediente, se dedicó a llevarle el diezmo al pastor para asegurar su cupo en el cielo.</p>



<p><em>“Las presiones de la iglesia hicieron que el presidente Alfonso López Michelsen ordenara la suspensión del programa radial `El campo magnético de Regina 11`, con el argumento de que estaba involucrada en la brujería. Además, se les prohibió a los medios divulgar mensajes relacionados con ella”,</em> dice el escritor vallenato.</p>



<p>A esta camada de fabuladores con <em>súper poderes</em> perteneció el <a href="https://www.eltiempo.com/bogota/quien-era-el-indio-amazonico-que-prometia-salud-dinero-y-amor-627219">indio amazónico</a><strong>,</strong> que ni era indio ni era amazónico, pues nació pobre y campesino en San Vicente de Chucurí (Santander) y murió en Los Ángeles a la edad de 84 años, dizque rico, con la plata debajo del colchón y diabético, como lo conté en una crónica de 2023.</p>



<p>Si el Estado se ocupara de las necesidades de los pobres, los pobres no tendrían que acudir con engatusadores. Cuando los gobiernos se desentienden de lo social, se abre un boquete para toda clase de estafas, porque lo mismo que pasa con las religiones, los desesperados siempre esperan el milagrito y en esa ilusión invierten sus <em>chichiguas</em>. En Sudáfrica, por ejemplo, roban a la gente por medio de la IA (inteligencia artificial) y <a href="https://elpais.com/planeta-futuro/2024-05-13/ia-y-falsos-chamanes-para-imitar-la-voz-de-la-abuela-muerta-y-estafar-a-sudafricanos-desesperados.html">falsos chamanes</a> que prometen contactar seres queridos en el más allá.</p>



<p>Si los medios no entienden eso, estarán alentando el regreso de un negocio que se lucra con la ignorancia de la gente. ¿Es mucho pedirle a la prensa que contribuya con la formación de una sociedad más reflexiva y menos atrofiada por la banalidad? Por ahí escuché que en estos tiempos la gente no quiere pensar, que todo lo quiere masticado. Me niego a creer que sea cierto. </p>



<p>Dicen que cuando el Papa Pío XI canonizó a San Francisco de Sales, el santo francés, instó a la prensa a ser rigurosa y moderada, cosa que no pasa hoy… ¡y con lo devota que es!</p>



<p>¿Tan rápido olvidamos lo que enseñó el maestro <a href="https://www.elcatolicismo.com.co/iglesia-hoy/bogota/javier-dario-restrepo-qepd">Javier Darío Restrepo</a>? Aunque ya no está entre nosotros (falleció en 2019), sigue siendo un faro de la ética periodística y las buenas prácticas en el oficio, del mismo modo que, como pocos, fue un católico ejemplar: abandonó su vocación religiosa para entregarse al periodismo desde el mismo seminario de Manizales donde soñó con el sacerdocio. </p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-1f461fe1e0395158080f734e66fb54f1"><strong><em>“La oración a San Cristóbal para que un viaje salga bien</em>”</strong>, titula Semana.</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-89c88989ee6960c38fe1960d246589b2"><strong><em>“¿Cuál es el arcángel del dinero y la prosperidad? Le enseñamos a invocarlo”,</em> </strong>titula Caracol Radio.</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-72a9214cafac4dcba28250d93303d136"><em><strong>“El pecado que Dios no perdona”,</strong></em> titula El Tiempo.</p>



<p>Hui del reino católico cuando hacía el cursillo para la Primera Comunión, sentí que no era lugar para mí; me aburrían el catecismo y las misas repetidas cada domingo, por lo que cogí camino hacia la biblioteca pública. Era apenas un <em>mocoso </em>para entender sobre espiritualidad. Tampoco vi a nadie cuando mis tíos me tomaban por las sienes y me preguntaban si quería ver a Dios antes de levantarme con las dos manos. Era más divertido que aprenderse los sacramentos o los pecados veniales. </p>



<p>Sin embargo, sigo creyendo que del seno católico han salido personajes valiosos y valientes, auténticos pensadores como los padres Francisco De Roux, Javier Giraldo y Alfonso Llano o el mismísimo Camilo Torres, el primer sacerdote guerrillero, cofundador de la facultad de Sociología de la Universidad Nacional, la primera en América Latina.</p>



<figure class="wp-block-pullquote"><blockquote><p>Ciertos medios se equivocan al asumir que en el país del Sagrado Corazón todos somos católicos.</p></blockquote></figure>



<p>No obstante, hay que recordar que desde la Constitución del 91 Colombia es un Estado laico. <em>“Lo cual impide imponer medidas legislativas u otras reglas del ordenamiento jurídico, que prevean tratamientos más favorables o perjudiciales a un credo particular, basadas en el hecho exclusivo de la práctica o rechazo a ese culto religioso”,</em> según una Sentencia del <a href="https://www.consejodeestado.gov.co/documentos/boletines/212/15001-23-31-000-2010-00991-01.pdf">Consejo de Estado.</a></p>



<p>Por lo tanto, ciertos medios se equivocan al asumir que en el país del Sagrado Corazón todos somos católicos. No: también hay budistas, protestantes, mormones, judíos, agnósticos y un creciente número de ateos&#8230;. ah, y las señoras pulcramente vestidas que vienen de vez en cuando de parte de Jehová. </p>



<p>No creo que sea correcto convertir el periodismo en vehículo de la fe, cualquiera que ella sea, y mucho menos en una especie de bola de cristal que interpreta el futuro por medio de titulares y hasta supuestos viajeros del tiempo, que si bien divierten a los escépticos y llenan de ilusión a los creyentes, socavan la credibilidad del periodismo y defraudan a quienes pagamos por noticias-noticias. Elevo plegarias para que mi periódico, <strong>El Espectador</strong>, jamás caiga en eso.</p>



<p>Si los medios se empecinan en seguir tan rezanderos podrían ponerles escapularios a los reporteros para identificarlos. O a lo mejor, después de todo, lo que este país y las salas de redacción necesitan es una limpieza profunda con el baño de las siete hierbas amargas… Amén. </p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=100705</guid>
        <pubDate>Mon, 13 May 2024 00:33:32 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Periodismo camandulero]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
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        <title>María Jimena y Vicky</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/maria-jimena-vicky/</link>
        <description><![CDATA[<p>Fue divertido asistir a la tribuna para observar el cruce de declaraciones entre las periodistas María Jimena Duzán y la directora de la Revista Semana, Vicky Dávila. Considero que fue divertido porque fue una pelea de comadres que me hizo recordar las veces que, siendo niño, pude observar las escenas en que dos mujeres se [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p>Fue divertido asistir a la tribuna para observar el cruce de declaraciones entre las periodistas María Jimena Duzán y la directora de la Revista Semana, Vicky Dávila.</p>



<p>Considero que fue divertido porque fue una pelea de comadres que me hizo recordar las veces que, siendo niño, pude observar las escenas en que dos mujeres se enfrentaban a grito entero en las calles de Barbacoas, municipio del departamento de Nariño donde nací, un pueblo abandonado por el Estado donde el servicio de energía eléctrica se disfrutaba únicamente entre las 6 de la tarde y las 10:30 de la noche, y el del agua potable solo se obtenía entre las 6 y las 8 de la mañana.</p>



<p>Me parece ridículo que María Jimena Duzán se sorprenda porque a Vicky Dávila le suena la idea de encabezar una candidatura presidencial que represente a un sector de la derecha en Colombia.</p>



<p>Según María Jimena, “Dávila debe renunciar a su cargo desde ya porque si no lo hace estaría faltando a su ética profesional”. Parece que Duzán no tiene los pies en Colombia porque sí es cierto que Vicky está pensando en aspirar a la Presidencia de la República, no sería la primera periodista que utiliza su cargo desde un medio de comunicación como plataforma para visibilizarse.</p>



<p>Le recuerdo a María Jimena que lo mismo hizo Andrés Pastrana cuando era presentador del Noticiero TvHoy para luego aceptar una candidatura a la Alcaldía de Bogotá. También sucedió con William Vinasco quien aspiró a la Alcaldía de Bogotá; Felipe Zuleta fue candidato al Senado; Mabel Lara acaba de ser integrante de la lista al Senado por el Nuevo Liberalismo, y podría mencionarle muchos más, uno de ellos, el de su amigo Ariel Ávila, a quien la administración de Claudia López le dio un programa en Canal Capital como pago por su apoyo a la campaña de la exalcaldesa.</p>



<p>¿Por qué María Jimena no dice nada sobre estos casos que menciono?, especialmente el de Ariel Ávila, quien valiéndose de una tercerización que hizo el Canal Capital obtuvo un programa como pago de parte de su jefa política, es decir de Claudia López, por el apoyo recibido durante la campaña por la Alcaldía de Bogotá en 2019, contrariando las investigaciones y denuncias por temas de clientelismo que en otros tiempos realizó el investigador académico, Ariel Ávila.</p>



<p>En lugar de tanto contrariar y criticar a Vicky, María Jimena debería proponerle le permita ser su fórmula vicepresidencial, porque todos los que conocemos a las dos periodistas sabemos muy bien que ambas viven colmadas de ego, vanidad, y arrogancia, especialmente Duzán.</p>



<p>En el caso de Vicky, sí es cierto que le gustaría ejercer una candidatura presidencial, debería entonces desde ya renunciar a la dirección de la Revista Semana para dedicarse a recorrer el país y conocer de las necesidades de los territorios, estoy seguro que con esto evitaría ser un Iván Duque con faldas.</p>



<p>Esperaré desde la tribuna una conclusión desde esta pelea callejera entre dos comadres, que, insisto, me recordó a la Barbacoas de los años 80.</p>



<p><strong>Nota relacionada:</strong> <a href="https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/oscar-sevillano/un-consejo-a-vicky-davila-column-686987/"><strong>Un consejo a Vicky Dávila</strong></a></p>



<p><strong>@sevillanojarami</strong></p>
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        <author>Sevillano</author>
                    <category>Óscar Sevillano</category>
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        <pubDate>Thu, 29 Feb 2024 19:43:09 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[María Jimena y Vicky]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Sevillano</media:credit>
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        <title>La hazaña editorial de Cronopio: ¡Cien números! … y caminando</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/hundiendo-teclas/la-hazana-editorial-cronopio-cien-numeros-caminando/</link>
        <description><![CDATA[<p>La Revista Cronopio ha logrado llegar a su edición número 100, tras más de una década de trabajo ininterrumpido. La historia en la voz de sus gestores, todos colombianos, en charla con Blogs El Espectador. Ya han corrido más de 15 años desde que un rechazo editorial notificado al entonces comunicador social y periodista Juan [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[<p><strong><em>La Revista Cronopio ha logrado llegar a su edición número 100, tras más de una década de trabajo ininterrumpido. La historia en la voz de sus gestores, todos colombianos, en charla con Blogs El Espectador.</em></strong></p>
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<p><figure id="attachment_97509" aria-describedby="caption-attachment-97509" style="width: 3264px" class="wp-caption aligncenter"><a href="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/12/cronopio-edicion-100-hundiendo-teclas.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-97509 size-full" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/12/cronopio-edicion-100-hundiendo-teclas.jpg" alt="" width="3264" height="3264" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/12/cronopio-edicion-100-hundiendo-teclas.jpg 3264w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/12/cronopio-edicion-100-hundiendo-teclas-150x150.jpg 150w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/12/cronopio-edicion-100-hundiendo-teclas-300x300.jpg 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/12/cronopio-edicion-100-hundiendo-teclas-768x768.jpg 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/12/cronopio-edicion-100-hundiendo-teclas-1024x1024.jpg 1024w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/12/cronopio-edicion-100-hundiendo-teclas-1200x1200.jpg 1200w" sizes="auto, (max-width: 3264px) 100vw, 3264px" /></a><figcaption id="caption-attachment-97509" class="wp-caption-text">(Izq. A der.) Juan Manuel Zuluaga Robledo, director; Juan Andrés Alzate Peláez, jefe de redacción; Gloria N. Ramírez Oliveri, columnista y editora auxiliar; Andrés Álvarez Agudelo, web máster; Sara Serna Loaiza, ilustradora.</figcaption></figure></p>
<p>Ya han corrido más de 15 años desde que un rechazo editorial notificado al entonces comunicador social y periodista Juan Manuel Zuluaga Robledo, no solo hizo poca mella en su espíritu combativo, también coincidió con un momento propicio para echar a andar “una revista que publicara todo tipo de géneros, ilustración, fotografía, que tuviera libertad temática”, recuerda, sentado ante la sala de Zoom el ahora doctor en literatura de la Universidad de Missouri y profesor del Columbia College, en su casa familiar, desde donde agita la batuta de la Revista Cronopio y su robusta y asidua oferta cultural.</p>
<p>Eran tiempos en que revistas como El Malpensante, Número, y los suplementos de los diarios iban al mando de los impresos culturales, pero carecían del complemento digital que Zuluaga y su <em>staff</em> se traerían entre manos. “Muchas felicitaciones para todo el equipo. Veo que casi todas y todos son egresados de la UPB … más preparados que un yogurt”, se lee en el comentario del internauta Álvaro en el portal revistacronopio.com.</p>
<p>Su actual equipo, con la afabilidad característica de la conversación antioqueña y el número 100 de la revista rebrillando en sus rostros, también se presentó a la estancia virtual: Juan Andrés Alzate Peláez (jefe de redacción), filósofo y, doctor en filosofía; Andrés Álvarez Agudelo (editor web), diseñador gráfico; Gloria N. Ramírez Oliveri, comunicadora social y periodista y magíster de la California State University; Sara Serna Loaiza, ilustradora, diseñadora y arquitecta en formación.</p>
<p>“Escribí un ensayo sobre Amor en los tiempos del cólera con la versión de Mike Newell y lo mandé al suplemento Generación de El Colombiano. No le prestaron atención, así que me dije: ‘qué bacano buscar un espacio para los que no tenemos renombre’. Le dije a Santiago Cárdenas (ahora está como periodista) y dijo que estaba pensando en algo parecido. Así que me puse a contactar”, explica Zuluaga.</p>
<p>Un amigo en común entre Juan Manuel Zuluaga y Juan Andrés Alzate, Esteban Galeano, fue crucial para el ingreso del jefe de redacción. “Me contó del proyecto, me gustó y les dije sí de una. Pasamos un año entero solo en la planeación de la revista”, explica Alzate Peláez.  Zuluaga recuerda que había tres nombres posibles en el sonajero:  La Miscelánea, La Escafandra y Cronopio. “Hicimos un sondeo y ganó Cronopio”.</p>
<p>Una primera pesquisa sobre el asunto digital arrojó una cifra imposible, así que rondaba el temor de que una segunda opinión, la de Andrés Álvarez Agudelo, fuera económicamente devastadora. “Antes de la llegada de Andrés nos juntamos con diseñadores y nos cobraban 7 millones de la época. Yo era pensando: ¿cuánto nos irá a cobrar?”, recuerda Zuluaga. Pero el ahora jefe de diseño, que se ha encargado de subir al ciberespacio el centenar de ediciones, se demoró poco más que Alzate en aceptar unirse a la empresa. “Estando en (la universidad) Bolivariana teníamos una amiga en común que me recomendó y fuimos a reunirnos. Me demoré dos minutos en decirle que sí. Al rato ya estábamos rayando en una servilleta cómo pensábamos hacerlo”.</p>
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<p><em><strong>El director destaca la edición especial sobre Julio Cortázar y la publicación de la nouvelle inédita de Walter D. Mignolo en la edición 94.</strong></em></p>
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<p>Comentó que cuando nacieron aún existían muchas revistas impresas. Y si bien refirieron sus primeros amores con los más diversos impresos, la nostalgia del papel no los embarga. “Nunca pensamos imprimir. Siempre fue un enfoque digital. Podríamos subir los contenidos que quisiéramos sin límite de artículos. Esto nos iba a dar una libertad muy importante. Luego fue mirar qué plataforma utilizar, en esa época el WordPress fue la elegida, ahora es de las más grandes y ha crecido con la revista a medida que fue cambiando, como en el acceso a la multiplataforma: computador y celular. Esa transición la tuvimos. Hoy estamos posicionados con tanta riqueza y tanta variedad. Nos leen de muchísimos países. Nos sorprende tener lectores y que ya podemos saber dónde están”, detalla Álvarez Agudelo.</p>
<p>La respuesta de Gloria Ramírez Oliveri a un comentario de Juan Manuel Zuluaga en el Facebook de un amigo en común, provocó que ambos se entrevistaran largamente, lo que desembocó en una muy necesaria membrecía: la de alguien preocupada también por la reportería gráfica, “por la fotografía de interés humano”, recalca desde su casa en Norteamérica la fotógrafa y periodista, con amplia experiencia en docencia universitaria y medios nacionales y extranjeros. “Siento que soy beneficiaria de Cronopio. Ansiaba una revista donde pudiera soñar. Escribir como me gusta, y donde no tuviera una censura. Sin los intereses que se ven en otros medios. ¡Estoy tan agradecida con todos los que me abrieron las puertas! He desarrollado una especie de cronopiofilia digital -he inventado esa palabra-”, comenta Ramírez, quien trabajó por años en El Colombiano. “La fotografía ha sido parte del desempeño. Eso me permitió escribir con más soltura.  Todo lo que yo recibo de ellos tiene autoridad, no hay capricho. Todo se toma con criterio editorial”, dice en referencia al resto de la plantilla.</p>
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<p><em><strong>“La revista es sin ánimo de lucro, por amor al arte. Un proyecto de resistencia cultural, todos lo han hecho por el amor a esto. Cada edición es como publicar un libro. Además de que tenemos ese espíritu de publicar personas que están empezando y escritores que ya tienen reconocimiento. Contamos con un promedio de 15 mil lectores”, Juan Manuel Zuluaga, director</strong>.</em></p>
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<p>La ilustradora Sara Serna Loaiza, recuerda que participó por primera vez en Cronopio como artista invitada. “Gloria conocía mi obra a través de su hermana. Estuve como artista invitada y me invitaron a participar en la revista”, expresa, mirando alternativamente a la cámara de su celular y al detalle de unos cristales de nieve que transformará una vitrina en navideña. “El ejercicio de hacer ilustraciones de un texto me construye bastante como artista. Siento que ha aumentado mi repertorio”.</p>
<p><strong>“Los trabajos de edición son un completo deleite”: Gloria Ramírez Oliveri</strong></p>
<p>Para el contenido reciben propuestas de los más diversos rincones. Hay colaboradores fijos de trayectoria, así como autores incipientes. “Todo está sujeto a una ingeniería de procesos”, explica Juan Manuel Zuluaga. Y va al pormenor: “primero llegan artículos solos, de gente que no conocemos. Algunos no pasan los criterios de calidad. Buscamos que en cada edición haya dos o tres escritores destacados. Nos reunimos por las tardes. Empezamos la lectura en voz alta Gloria, Juan Andrés y yo. A la par vamos comentando sobre la gramática. Juan Andrés revisa diccionarios para chequear palabras, por los lados hablamos de la realidad del país, y todo se convierte en una tertulia entre amigos. Luego viene la ilustración de los artículos; estamos saliendo cada dos meses o dos meses y medio”.</p>
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<p><em><strong>“Hacer una revista de una calidad como esta no es fácil. Todos acá tienen una responsabilidad inmensa que exige inversión.  Si le pusiéramos precio no habría cómo pagarla. Acá nadie da poco, no damos poco, todos damos el cien por cien”. Gloria Ramírez Oliveri. </strong></em></p>
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<p>Es poco habitual que sea vean entre ellos, pues los consejos de redacción los adelantan vía Skype y solo con audio. “Los procesos de edición son muy conversados. La revista está cuando terminamos de organizarla todos. Salíamos cada mes religiosamente y era una carga muy grande. A veces hay que hacer devoluciones. O devolverlos porque está publicado en otra parte. A veces se lucha con muchos egos”, indica Alzate Peláez. Y agrega que hay que vérselas con fotógrafos con pintores. “Una vez llegó un niño de Uzbekistán que escribió textos muy buenos. ¿Cómo no lo íbamos a publicar? Hemos tenido fotógrafos muy interesantes”. Acá el director Zuluaga activa su micrófono: “un señor de un pueblito alejado de la Patagonia nos escribió; otro de Puerto Limón, Putumayo: un maestro de escuela con unos ensayos impecables; le publicamos los poemas a un poeta ucraniano: unos textos sobre la guerra. Cosas mágicas…”.</p>
<p>A su turno, Gloria Ramírez anota que cierto misticismo que les da el solo escucharse les confiere un aura especial a los encuentros. “Nos conocemos por las casas: sus sonidos las identifican en cada época del año.  Y algo muy especial es que parece que las ediciones se sincronizan todas en los temas. Empiezan a salir estas casualidades que otorgan una gracia oculta. Ah, y por ejemplo Juan Andrés es especialista en humor negro. Casi siempre tenemos problemas por mi horario cambiado por estar en Estados Unidos, esto exige una mayor flexibilidad. Pero acá ninguno tiene pereza de nada. A veces, en invierno, les digo: ‘espérenme que me estoy congelando’”, expone y sus ojos se convierten en dos rayitas.</p>
<p>“Siempre me sorprende y disfruto mucho recibir el artículo de cada edición que debo dibujar. El hecho de que el trabajo de uno sea recibido por alguien insospechado da una vitalidad especial”, indica Sara Serna. Entre sus trabajos en Cronopio, destaca las ilustraciones de Érase que era (texto de Alba Lucía Ángel sobre Virginia Woolf), la del avance del libro La lengua de Cicerón (Álvaro Pineda Botero) y los dibujos del cuento Si me ves por el camino (Jaime Manrique). Todos disponibles en el portal de la revista.</p>
<p>“En cada edición nos estamos asombrando, estamos criticando. Los trabajos de edición son un completo deleite”, destaca Ramírez Oliveri.</p>
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<p>Los lectores opinan</p>
<p>“He podido percibir un estilo fresco. Riguroso. Y aunque es inevitable pensar en Cortázar cuando uno lee la palabra cronopio, la labor informativa de la Revista Cronopio es quijotesca. Los invito a que persistan en su terquedad de echar a andar la palabra verdadera en este mundo de ruidosas mentiras. Algún maestro del periodismo dijo que «la prensa no es la empresa». Eso es cierto. Aunque llegaran a quedar con un solo lector en el mundo, sigan adelante”. Fernán Medrano.</p>
<p>“Notable, magnífica; vuestra labor -tan bienhechora como apasionada- es digna de la mayor admiración. Y es por ello que la disfrutamos tanto.</p>
<p>Con sumo aprecio</p>
<p>Raúl Silverio López Ortego, desde Limaclara, Buenos Aires, Argentina”.</p>
<p>“Otra vez enhorabuena por vuestro excelente trabajo, ejemplo de originalidad y de ganas. Una alegría y un honor haber colaborado de nuevo en la revista”.</p>
<p>Carlos Mellizo</p>
<p>“Queridos Cronopios, desde la enorme ciudad de México y como profesora de Literatura en Bachillerato, agradezco enormemente el artículo sobre Carta a una señorita en París. Llevo años leyendo con las generaciones este cuento, entre otros del mayor Cronopio y ahora sí entiendo a Julio C, más que a su propia historia. Mis alumnos cada año dibujan los conejitos con todo el colorido y simbolismo desenfrenado que te deja el vomitar conejos.<br />
Felicidades y enhorabuena por tan hermosa revista cronopiana”.</p>
<p>Lourdes Aguilar Salas</p>
<p>“Los felicito por ser tan jóvenes y entusiastas. Sigan, tienen un camino largo por recorrer. Cordialmente, Chente”.</p>
<p>Vicente Sánchez Bonilla</p>
<p>“Realmente felicitarlos por una gran puesta en la cultura y el arte, siendo hoy casi imposible encontrar publicaciones de buen nivel.<br />
Una ventana a lo que actualmente se hace en literatura y arte, un espacio valioso para los nuevos sin haber dejado de lado lo clásico nuestro”.</p>
<p>Darío Navia Pohl</p>
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<p><strong><span style="color: #333399"><em>En redes:</em></span></strong></p>
<p><a href="https://www.facebook.com/revistacronopio"><strong><span style="color: #333399"><em>Facebook: Revista Cronopio</em></span></strong></a></p>
<p><a href="https://twitter.com/revistacronopio?lang=es"><strong><span style="color: #333399"><em>X: @revistacronopio</em></span></strong></a></p>
<p><a href="https://www.instagram.com/revista.cronopio/?hl=es"><strong><span style="color: #333399"><em>Instagram: @revista.cronopio</em></span></strong></a></p>
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]]></content:encoded>
        <author>Carlos Mario Vallejo</author>
                    <category>Hundiendo teclas</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=97508</guid>
        <pubDate>Sat, 09 Dec 2023 06:39:05 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[La hazaña editorial de Cronopio: ¡Cien números! … y caminando]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Carlos Mario Vallejo</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
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        <title>Carta a María Jimena Duzán</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/consideraciones-politicas/carta-maria-jimena-duzan/</link>
        <description><![CDATA[<p>Estimada María Jimena Considero como un acto de irresponsabilidad periodística haber publicado una carta abierta al presidente de la República señalándolo como adicto, sin tener pruebas fácticas y guiándose por rumores de fuentes que le aseguran que esa es la razón de su ausencia en algunos eventos públicos. El ejercicio periodístico en Colombia no puede [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<p>Estimada María Jimena</p>
<p>Considero como un acto de irresponsabilidad periodística haber publicado una carta abierta al presidente de la República señalándolo como adicto, sin tener pruebas fácticas y guiándose por rumores de fuentes que le aseguran que esa es la razón de su ausencia en algunos eventos públicos. El ejercicio periodístico en Colombia no puede seguir consistiendo en exacerbar emociones por medio de presunciones sensacionalistas, ataques moralistas y acusaciones sin fundamento. Las columnas de opinión deben tener un carácter reflexivo y analítico de la realidad, de lo contario se convierten en resúmenes de sentimientos y anhelos delirantes.</p>
<p>Eso dejárselo a los imitadores de periodistas, al amarillismo anquilosado, pero usted que es una de las columnistas más influyentes de este país, escrupulosa en sus análisis y consagrada a la profesión, no le queda bien emitir juicios de valor y generar un debate público contra la figura del presidente por “chismes” de pasillo que pretenden atar algunas decisiones políticas desafortunadas con una adicción.</p>
<p>Concuerdo con los twitt del embajador <a href="https://twitter.com/roybarreras/status/1721194269057184055?s=46https://twitter.com/roybarreras/status/1721194269057184055?s=46">Roy Barreras</a> y la exministra de salud, <a href="https://twitter.com/carolinacorcho/status/1721199139378139247?s=46">Carolina Corcho</a> (él médico y ella psiquiatra), en que la exposición pública que usted realizó, además de violar los derechos de privacidad del presidente, estigmatiza al representante de la institucionalidad en Colombia. Difiero de algunos opinadores que afirman que usted redacto esa columna con el fin de <a href="https://twitter.com/amoralesan/status/1721223778179404058">“dar el Golpe de Estado a Petro”</a>; esa no es la intención que en el fondo se lee.</p>
<p>Hay algunos elementos que presenta en la misiva, y que comparto plenamente, pero que por su énfasis en la petición al presidente de que devele su adicción, quedan de soslayo. Cada vez el presidente se está aislando y ausentando del poder en lugar de utilizar las facultades que el pueblo le entregó para ejercer los cambios que necesita Colombia.</p>
<p>Vemos más a un jefe de Estado ávido de una agenda internacional en torno a temas medioambientales y reducción de la deuda, pero en un deambular sigiloso interno, desconectado de la gente y de las problemáticas cotidianas. Un ejemplo es la victoria pírrica que se atribuyó el presidente después de las elecciones locales. No hay lectura más errática que ésta. Seguramente sus subalternos, que están gobernando a su acomodo y amasando poder, cómo usted muy bien señala, le descifran un escenario (<a href="https://twitter.com/petrogustavo/status/1720154006536745051">que como el presidente manifiesta en X</a>), “muy alejado del relato mediático”. Al Pacto Histórico le falta estructura, está intrincado en la figura personalista de Petro, en debates internos de unidad y eso fue el fiel reflejo de las elecciones locales. Una jornada electoral en las que las élites regionales le hicieron saber al presidente -en un lenguaje altisonante- que ellos mandan en las ciudades más densamente pobladas y en los departamentos del centro del país, y que no la tendrá fácil en lo que le queda de gobierno.</p>
<p>Aunque queda bastante tiempo de “Gobierno del Cambio”, las cábalas politológicas no dan mucha esperanza en la continuidad del proyecto del Pacto Histórico y vaticinan su pronto suicidio. Uno de los errores más desconcertantes y que usted, María Jimena, deja ver en su columna, es la falta de una estrategia comunicativa asertiva por parte del presidente. Un jefe de estado que se pronuncia a través de trinos, algunos agudos y críticos, otros mal escritos y punzantes, son las formas que han tomado líderes totalitarios del continente como Nayib Bukele y Donal Trump. Todos sabemos que los medios de comunicación tienen intereses económicos tras bambalinas, pero entrar en una negación total de los mismos es riesgoso para cualquier democracia.</p>
<p>Maria Jimena, su trabajo como periodista y formadora de opinión ha incidido en la construcción de la democracia en Colombia. Sin embargo, columnas como la publicada en <em>Cambio</em> ayer, dejan mal parado al gremio e incitan a discursos amparados en la impulsividad, las suposiciones y los enigmas.</p>
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        <author>Maylor Caicedo</author>
                    <category>Consideraciones políticas</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=97116</guid>
        <pubDate>Mon, 06 Nov 2023 18:46:55 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/11/maria-jimena-duzan-1200x1199.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Carta a María Jimena Duzán]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Maylor Caicedo</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
    </channel>
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