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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Sun, 12 Apr 2026 13:01:22 +0000</lastBuildDate>
    <language>es-CO</language>
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	<title>Blogs de patrimonio | Blogs El Espectador</title>
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        <title>Cómo acabar con el Pobresismo en 3 pasos</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/economia/como-acabar-con-el-pobresismo-en-3-pasos/</link>
        <description><![CDATA[<p>El artículo aborda la necesidad de dejar de quejarse y tomar control de nuestras vidas. Propone que el Pobresismo, alimentado por el miedo y la manipulación política, se supera trabajando arduamente, creando conexiones valiosas y apoyando a candidatos que fomenten el empresariado. En resumen, se trata de actuar proactivamente para construir un futuro mejor.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>Hay personas que dedican una buena parte de su vida a quejarse de todo y culpar al mundo de lo que les pasa. Publican noticias falsas en las redes, replican mensajes ofensivos, comparten análisis imprecisos que muchas veces no entienden o, simplemente, viven señalando a otros y protestando con ira contra la situación que les tocó vivir. Son personas que prefieren el camino del Pobresismo en lugar de tomar control de sus vidas y construir ellos mismos el futuro que quisieran alcanzar.</p>



<p>¿Sirve de algo todo eso? La evidencia muestra que no. Por ejemplo, las personas con miedos y frustraciones que publican mensajes de polarización en las redes sociales terminan por acentuar sus miedos y frustraciones, especialmente cuando los algoritmos les ofrecen más y más publicaciones afines a su ideología.<a href="#_ftn1" id="_ftnref1">[1]</a> Si hicieran una pausa y pensaran acerca de lo que están logrando con su conducta podrían notar que ha pasado el tiempo y, sin embargo, su situación no ha mejorado.</p>



<p>Se entendería el Pobresismo si generara algún tipo de cambio. Si quejarse fuera una forma de progresar, por supuesto que sería recomendable hacerlo. Pero la forma de tener éxito en la vida es otra.</p>



<p>Entonces, ¿por qué lo hacen?</p>



<p><strong>¿Padezco de Pobresismo?</strong></p>



<p>Una de las principales causas del Pobresismo es el mercadeo político que siembra el miedo entre la gente y lleva a las personas a votar por un candidato salvador, un héroe que las va a liberar del imperio del mal (lo explico en detalle en este artículo: <a href="https://blogs.elespectador.com/economia/sobre-hollywood-y-la-politica-latinoamericana/">https://blogs.elespectador.com/economia/sobre-hollywood-y-la-politica-latinoamericana/</a>)</p>



<p>No es fácil detectar si uno mismo está siendo manipulado porque las personas tendemos a aprobar la evidencia que confirma nuestros prejuicios y, de esta forma, encontramos razonables los argumentos de quienes piensan como nosotros<a href="#_ftn2" id="_ftnref2">[2]</a>.</p>



<p>Entonces, se hace necesario diagnosticar si uno sufre de Pobresismo. Un test simple que propongo para esto es el siguiente.</p>



<p>Responda con honestidad las siguientes 5 preguntas:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li>En dos minutos, ¿es capaz de decir tres cualidades del político que menos le gusta?</li>



<li>En dos minutos, ¿es capaz de decir tres defectos del político que más le gusta?</li>



<li>¿Publicaría en redes las cualidades y defectos del punto anterior?</li>



<li>Escriba tres cosas que hayan salido mal en su vida. ¿Fue culpa suya?</li>



<li>Escriba tres cosas que le gustaría que pasaran en su vida. ¿Depende de usted que estas cosas ocurran?</li>
</ul>



<p>Si respondió NO a tres preguntas o más, es posible que usted sufra de Pobresismo y su reto, en consecuencia, es desintoxicarse.</p>



<p>Afortunadamente, existen tres frentes de acción que son suficientes para acabar con este mal.</p>



<p><strong>Acabar con el Pobresismo (1) – Tomar control de nuestra vida</strong></p>



<p>Solo sale de la pobreza quien sabe hacer dinero. El camino correcto para esto es trabajar con mucho esfuerzo y con una voluntad inquebrantable en lo que se tiene talento. Hay que intentarlo una y otra vez, hasta que aparezcan las oportunidades y, solo entonces, se podrá transitar el camino del éxito (lo explico en detalle en este artículo: <a href="https://blogs.elespectador.com/economia/odiar-a-todos-los-ricos-aumenta-la-pobreza/">https://blogs.elespectador.com/economia/odiar-a-todos-los-ricos-aumenta-la-pobreza/</a>).</p>



<p>En otras palabras, se supera el Pobresismo cuando se decide tomar control de la vida propia. Para la mayoría de nosotros, es difícil abrir puertas, pero las posibilidades pueden aumentar considerablemente si se siguen dos recomendaciones:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li>La primera es acercarse a empresas y empresarios, es decir, hacer conexiones con quienes pueden multiplicar las oportunidades de éxito. Hable con los amigos y con los amigos de sus amigos. Evite los discursos de odio que solo lo van a alejar del éxito y, más bien, conecte positivamente con otras personas.</li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li>La segunda recomendación es la siguiente: quédese donde valoran su trabajo. Si no se rodea de gente que lo valore, va a terminar creyendo que usted no tiene ningún talento. Este es justamente el peligro de vivir de los subsidios y depender de personas que lo consideran a usted como un “bueno para nada” y le “regalan dinero”.</li>
</ul>



<p>Como dijo Sartre, “…el hombre no es nada más que su proyecto, no existe más que en la medida en que se realiza…”<a href="#_ftn3" id="_ftnref3">[3]</a></p>



<p><strong>Acabar con el Pobresismo (2) – El liderazgo empresarial</strong></p>



<p>Para hacer dinero se necesitan esfuerzo, talento y resiliencia. Pero, sobre todo, conexiones, es decir, acceso a oportunidades.</p>



<p>Los empresarios somos creadores de oportunidades y por eso, debemos asumir nuestro rol de liderazgo en nuestras comunidades para legitimar nuestras empresas. Es en las empresas en donde progresamos todos.</p>



<p>No somos víctimas del contexto, como pregona el Pobresismo; somos sus arquitectos. Cada decisión estratégica, cada inversión en talento y cada apuesta por la innovación empujan ese entorno hacia mejores resultados.</p>



<p>Si queremos un negocio sostenible y un país próspero, debemos traducir los desafíos sociales en oportunidades de creación de valor, con visión de largo plazo, evitando caer en miedos que nos paralizan.</p>



<p>En un artículo próximo explicaré en mayor detalle el concepto de valor compartido, clave para legitimar las empresas y, al mismo tiempo, maximizar el valor en el largo plazo. De momento, baste con decir que la meta es lograr tanta legitimidad en nuestra empresa que nadie pueda creer en los discursos anti-empresa que gritan quienes promueven el Pobresismo.</p>



<p><strong>Superar el Pobresismo (3) – El rol del gobierno</strong></p>



<p>“Voten por mí que el otro es peor”. Ese es el mensaje de los candidatos políticos que pregonan el Pobresismo. Algunos amenazan con un caótico regreso al pasado. Otros, con el peligro de continuar transitando el camino hacia el abismo.</p>



<p>Es un error, sin embargo, votar por un candidato con discurso Probresista, porque si elegimos a cualquiera, va a gobernar de cualquier manera.</p>



<p>Así, la tercera forma de acabar con el Pobresismo es apoyar a candidatos que tengan propuestas serias que promuevan el fortalecimiento del empresariado y, con ello, la multiplicación de oportunidades de éxito para todos.</p>



<p>Lo mejor para todos es que haya muchas empresas muy buenas que compitan por el talento. Cuando desaparecen empresas, con ellas desaparecen las oportunidades de progreso. El peor escenario es cuando se forman monopolios, especialmente los estatales, que terminan aprovechándose de las personas (lo explico en detalle en este artículo: <a href="https://blogs.elespectador.com/economia/odiar-a-todos-los-ricos-aumenta-la-pobreza/">https://blogs.elespectador.com/economia/odiar-a-todos-los-ricos-aumenta-la-pobreza/</a>).</p>



<p>En suma, es momento de actuar sin dejarse contagiar del miedo, acabar con el Pobresismo y tomar control de nuestras vidas para hacer conexiones, brillar con nuestro talento y construir con nuestro esfuerzo el futuro que nosotros mismos queremos forjar.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p><a href="#_ftnref1" id="_ftn1">[1]</a> Kubin, E., &amp; von Sikorski, C. (2021). The role of (social) media in political polarization: A systematic review. <em>Annals of the International Communication Association, 45</em>(3), 188–206. <a href="https://doi.org/10.1080/23808985.2021.1976070">https://doi.org/10.1080/23808985.2021.1976070</a></p>



<p><a href="#_ftnref2" id="_ftn2">[2]</a> Wason, P. C. (1960). On the failure to eliminate hypotheses in a conceptual task. Quarterly Journal of Experimental Psychology, 12(3), 129–140. https://doi.org/10.1080/17470216008416717</p>



<p><a href="#_ftnref3" id="_ftn3">[3]</a> Sartre, J.-P. (2009). <em>El existencialismo es un humanismo</em> (V. Praci de Fernández, Trad.). Edhasa. (Obra original publicada en 1946)</p>
]]></content:encoded>
        <author>Luis Carlos Bravo</author>
                    <category>Economía</category>
                    <category>Master Class Economía y Negocios</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=115249</guid>
        <pubDate>Tue, 29 Apr 2025 20:42:37 +0000</pubDate>
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                            </item>
        <item>
        <title>¿Cuál es el verdadero enemigo de la clase trabajadora?</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/economia/cual-es-el-verdadero-enemigo-de-la-clase-trabajadora/</link>
        <description><![CDATA[<p>El artículo plantea la paradoja de que, a pesar de que todos desean mejores condiciones laborales para los trabajadores, un reciente proyecto de ley en Colombia que buscaba estas mejoras fue rechazado. Se cuestiona si este rechazo se debe a intereses políticos o empresariales, pero se concluye que ni la oposición ni los empresarios son los verdaderos culpables.<br />
Luis Carlos argumenta que la defensa de la clase trabajadora debe ser más amplia y que un mercado laboral saludable depende de la competencia entre empresas. Cuando hay pocas oportunidades laborales, las libertades de los trabajadores disminuyen, especialmente en contextos de monopolios estatales.<br />
Se destaca que la clase trabajadora no solo incluye a quienes tienen empleo formal, ya que muchos enfrentan desempleo o subempleo. Imponer restricciones a las empresas para mejorar condiciones laborales podría perjudicar a quienes están en situaciones vulnerables.<br />
El artículo concluye que el verdadero enemigo de la clase trabajadora es el &#8220;Pobresismo&#8221;, una mentalidad que se enfoca en quejarse sin actuar. Para mejorar la situación, se necesita promover la creación de empresas y generar más oportunidades de trabajo. Luis Carlos sugiere que se deben adoptar tres frentes de acción para combatir esta mentalidad y avanzar hacia un futuro mejor.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>Cuando los políticos discuten a gritos si los trabajadores deberían tener mejores condiciones de empleo o no, poca gente entiende el debate. Obviamente, todos queremos que los trabajadores tengan mejores condiciones. No hay nada que debatir, ¿o sí?</p>



<p>El misterio es aún mayor si tenemos en cuenta lo que pasó en el congreso de Colombia esta semana. ¿Cómo puede ser que un proyecto de ley que busca estas mejoras haya sido rechazado?</p>



<p><strong>Explicaciones insuficientes</strong></p>



<p>¿Acaso se trata de un cálculo político de la oposición? Rechazar las reformas que presenta el gobierno podría ser una forma de intentar debilitarlo electoralmente.</p>



<p>Esta explicación es ilógica. Rechazar mejores condiciones para la clase trabajadora es, justamente, algo que no genera réditos políticos.</p>



<p>¿Es posible entonces que detrás de todo esto estén los empresarios? Finalmente, ellos ganan más dinero si no mejoran las condiciones de los trabajadores.</p>



<p>Esta explicación tampoco es razonable. Si la forma correcta de generar resultados económicos fuera pagar mal a los trabajadores, entonces las empresas más grandes del mundo, como Apple, Microsoft y NVIDIA serían las que pagan peores salarios. Pero no es así. Estas empresas compiten por el talento y pagan caro por él.</p>



<p>El Real Madrid paga salarios muy caros y tiene mejores resultados económicos que los equipos colombianos. De hecho, un solo jugador como Vinicius gana más que cualquier equipo de fútbol colombiano.</p>



<p>Entonces, si no es la oposición y no son los empresarios, ¿quién puede rechazar la idea de mejorar las condiciones de empleo? ¿Cómo explicar lo que está ocurriendo?</p>



<p>El misterio se comienza a resolver cuando entendemos que la defensa de la clase trabajadora debe hacerse desde una perspectiva más amplia y ambiciosa.</p>



<p><strong>Cómo se debe defender a la clase trabajadora</strong></p>



<p>En un mercado laboral sano, las empresas compiten por talento. Una empresa que sea abusiva con sus empleados está condenada al fracaso porque éstos se emplearán en otras empresas. Por eso el Real Madrid paga caro a su técnico y a sus jugadores.</p>



<p>Así, para los trabajadores, lo mejor es que haya muchas empresas muy buenas y, en consecuencia, muchas oportunidades de trabajo.</p>



<p>Ocurre todo lo contrario cuando hay pocas oportunidades de trabajo. Las libertades de la clase trabajadora disminuyen cuando desaparecen las empresas y quedan solamente los monopolios, en especial los monopolios estatales.</p>



<p>Las restricciones legales son necesarias, pero si son excesivas, limitan las libertades económicas y terminan por perjudicar a la clase trabajadora.</p>



<p><strong>La clase trabajadora no son solamente los que tienen contrato laboral</strong></p>



<p>En Colombia, según el DANE<a href="#_ftn1" id="_ftnref1">[1]</a>, la clase trabajadora está compuesta por 25.5 millones. De ellos, 2.4 millones (9,4%) no consiguen trabajo. Otros 2 millones (8.1%) son subempleados, es decir, quisieran trabajar más horas o están capacitados para mejores trabajos, pero no consiguen.</p>



<p>Adicionalmente, según el Gobierno de Colombia, de los 25.8 millones de afiliados a los Fondos de Pensiones Obligatorias, solo 49% hizo algún aporte para su pensión a lo largo de 6 meses<a href="#_ftn2" id="_ftnref2">[2]</a>. De hecho, el Gobierno estima que 56% de los ocupados son informales.</p>



<p>Se entiende el punto ¿verdad?</p>



<p>Imponer restricciones legales a las empresas para que mejoren las condiciones de sus trabajadores es hacer más difícil la vida de todas las personas desempleadas, subempleadas o con trabajo informal. Ellos también son parte de la clase trabajadora.</p>



<p><strong>No estamos creando suficientes oportunidades</strong></p>



<p>Si el objetivo es crear más y mejores oportunidades de trabajo para todos, es indispensable promover la creación y consolidación de empresas. Crear oportunidades de trabajo por medio de las empresas es el camino correcto para que 17 millones de colombianos salgan de la pobreza monetaria y otros más accedan a mejores condiciones de vida.</p>



<p>De momento, los resultados han sido bastante modestos. Según el DANE, en los últimos dos años se han creado cerca de 40.000 empleos mensuales de los cuales 33.000 cubren la demanda de nuevas personas que ingresan a la fuerza de trabajo. El reto es enorme y se va a necesitar más que buenas intenciones y discursos acalorados.</p>



<p>Los departamentos más pobres de Colombia tienen baja densidad de empresas formales y son los de mayor desempleo. En el Chocó y la Guajira, en donde 2 de cada 3 habitantes tienen ingresos por debajo de la línea de pobreza<a href="#_ftn3" id="_ftnref3">[3]</a> las tasas de desempleo son 18,2% y 14,5% respectivamente. Allí necesitamos sacar del desempleo a 90.000 personas y del subempleo a 39.000 más.</p>



<p>En condición similar se encuentran Cesar, Córdoba y Sucre, departamentos en los cuales la mitad de la población está en situación de pobreza. Allá necesitamos sacar del desempleo a 220.000 personas y del subempleo a 207.000 más.</p>



<p>Con el bajo nivel de oportunidades de empleo que estamos logrando crear, pasarán años antes de que la clase trabajadora logre verdaderamente mejorar su situación económica.</p>



<p><strong>El verdadero enemigo es el Pobresismo</strong></p>



<p>Lo increíble es que el camino para generar oportunidades de trabajo formal y salir de la situación de pobreza ya está inventado, pero solo lo vamos a poder ver el día en que dejemos de mirar a izquierda y derecha, acusando a gritos a enemigos imaginarios de ser los culpables de nuestros males. Como mencioné en un artículo anterior, no podemos dejarnos manipular por los mensajes de miedo que envía el mercadeo político.</p>



<p>Nuestro verdadero enemigo es el Pobresismo, andar mirando a los lados y no hacer nada más. Tropezarse y quejarse, en lugar de avanzar.</p>



<p>Como explicaré en otro de mis artículos, esto comenzará a resolverse el día en que abandonemos el camino del Pobresismo y comencemos a crear verdaderas oportunidades para nosotros mismos y toda nuestra gente.</p>



<p>Tres frentes de acción son suficientes para acabar con el Pobresismo. Lo explicaré en mi siguiente artículo.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p><a href="#_ftnref1" id="_ftn1">[1]</a> <a href="https://www.dane.gov.co/index.php/estadisticas-por-tema/mercado-laboral/empleo-y-desempleo">https://www.dane.gov.co/index.php/estadisticas-por-tema/mercado-laboral/empleo-y-desempleo</a></p>



<p><a href="#_ftnref2" id="_ftn2">[2]</a> Departamento Administrativo Nacional de Estadística. (2025). <em>Empleo informal y seguridad social</em>. Recuperado de <a href="https://www.dane.gov.co/index.php/estadisticas-por-tema/mercado-laboral/empleo-informal-y-seguridad-social">https://www.dane.gov.co/index.php/estadisticas-por-tema/mercado-laboral/empleo-informal-y-seguridad-social</a></p>



<p><a href="#_ftnref3" id="_ftn3">[3]</a> La línea de pobreza en Colombia está Departamento Administrativo Nacional de Estadística. (2025). <em>Pobreza monetaria</em>. Recuperado de <a href="https://www.dane.gov.co/index.php/estadisticas-por-tema/pobreza-y-condiciones-de-vida/pobreza-monetaria">https://www.dane.gov.co/index.php/estadisticas-por-tema/pobreza-y-condiciones-de-vida/pobreza-monetaria</a></p>



<p></p>



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<p></p>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Luis Carlos Bravo</author>
                    <category>Economía</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=113609</guid>
        <pubDate>Thu, 27 Mar 2025 20:57:21 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/27155057/desarrollo-economico.png" type="image/png">
                <media:description type="plain"><![CDATA[¿Cuál es el verdadero enemigo de la clase trabajadora?]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Luis Carlos Bravo</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Odiar a todos los ricos aumenta la pobreza</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/economia/odiar-a-todos-los-ricos-aumenta-la-pobreza/</link>
        <description><![CDATA[<p>&#8220;Odiar a todos los ricos aumenta la pobreza&#8221; explora cómo el discurso que culpa a los ricos por la pobreza es engañoso y perjudicial. A través de historias inspiradoras de personas que han superado adversidades, el autor resalta que el verdadero camino hacia el éxito se basa en el esfuerzo, el talento y la resiliencia. La narrativa de odio solo desconecta a la sociedad de las oportunidades de progreso. ¡Lee más para descubrir cómo el odio puede ser un obstáculo para el crecimiento económico!</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-left">En un artículo anterior expliqué cómo el mercadeo político se inspira con frecuencia en los guiones de Hollywood. El candidato del cambio, aquel que ama al pueblo, señala a un enemigo poderoso y promete justicia, mientras invita a la gente a votar por él, el héroe redentor.</p>



<p class="has-text-align-left">En esta misma línea, una narrativa que ha tenido mucho éxito electoral en Latinoamérica es aquella que sostiene que todos los ricos son los causantes de la pobreza. Con esta fórmula, algunos políticos han logrado un éxito notable. El dedo que acusa señala a los “ricachones” de ser personas abusivas y egoístas, indolentes ante al sufrimiento de los pobres.</p>



<p class="has-text-align-left">Explico a continuación por qué estas acusaciones son falsas y, además, perjudican notoriamente a las personas que están en situación de pobreza. Que quede claro: odiar a todos los ricos aumenta la pobreza.</p>



<p class="has-text-align-center has-cyan-bluish-gray-background-color has-background"><strong>¿Quiénes son los ricos?</strong></p>



<p>Comienzo mi argumento describiendo el perfil de algunas personas reconocidas y de gran éxito económico. Paso luego a cuestionar que ellos sean los causantes de la pobreza.</p>



<p>El deportista<a href="#_ftn1" id="_ftnref1"><u>[1]</u></a>: esta es la historia de un niño que nació en Barrancas, en la Guajira, un departamento de Colombia con niveles de pobreza monetaria que superan el 60%. Aun a pesar de su desnutrición, este niño logró jugar en la Copa Americana de Pueblos Indígenas en 2016. A partir de allí, su vida dio un giro. Su talento fue notado por un equipo de fútbol profesional de la segunda división y, un año después, por uno de primera división. En un par de años, jugaba en el fútbol profesional europeo y desde 2020, ha sido una de las estrellas de la primera división de Inglaterra. Luis Díaz pasó de la pobreza extrema a ganar millones de libras esterlinas. Historias similares han vivido centenares de deportistas latinoamericanos que con talento y esfuerzo lograron superar serias dificultades y alcanzaron un éxito económico considerable.</p>



<p>La artista<a href="#_ftn2" id="_ftnref2"><u>[2]</u></a>: a los 16 años, Carolina Giraldo participó en Factor X. Publicó varias canciones, con poco éxito, y fue rechazada por una gran disquera. Pero no se rindió. Lanzó canciones en colaboración con reconocidos artistas y comenzó a tener éxito. En 2022, Karol G participó en Coachella y, en 2024, ganó el Grammy al mejor álbum de música urbana. En Madrid, logró un lleno total en sus conciertos por cuatro días consecutivos.<a href="#_ftn3" id="_ftnref3">[3]</a> Millones de seguidores la siguen en las redes sociales y compran su música. Por supuesto, ha ganado millones de dólares. Historias similares han vivido diversos artistas latinoamericanos incluyendo músicos, pintores, escritores y actores.</p>



<p>La emprendedora<a href="#_ftn4" id="_ftnref4"><u>[4]</u></a>: A los 18 años, la barranquillera María Cortés de Chaves comenzó a preparar esmaltes en el garaje de una casa en Bogotá. Los frasquitos eran distribuidos por su esposo, Roberto, en droguerías y tiendas. Así nació Laboratorios Vogue, una de las empresas de productos de belleza más reconocidas de Latinoamérica con marcas como Jolie de Vogue, Candy, Innovations 2000 y Vanity Collection. En 2012, la empresa fue vendida a L’Oréal Paris. Historias similares de empresarios exitosos hechos a pulso se repiten con mucha frecuencia en todo Latinoamérica. De hecho, en Colombia, 26% de las empresas vigiladas por la Superintendencia de Sociedades son de primera generación, es decir, son negocios fundados por su propietario actual quien con su talento y esfuerzo ha logrado hacerlos crecer con éxito<a href="#_ftn5" id="_ftnref5">[5]</a>.</p>



<p class="has-text-align-center has-cyan-bluish-gray-background-color has-background" id="https://legacynetworkco.com/" style="border-radius:0px;margin-top:0;margin-right:0;margin-bottom:0;margin-left:0"><strong>La estupidez de vivir odiando</strong></p>



<p>Los discursos que invitan a odiar a todos los ricos y los acusan de ser los causantes de la pobreza faltan a la verdad. Es muy difícil sostener que un niño de la Guajira, una artista de Antioquia o una empresaria del Atlántico, que lograron triunfar con su talento y esfuerzo, sean los causantes de la pobreza, cuando justamente lo que lograron fue encontrar un camino para superarla.</p>



<p>Sin duda, algunos ricos pueden ser abusivos. De hecho, muchos políticos son ricos (basta ver cuánto ganan) y varios de ellos son abusivos.</p>



<p>Pero decir que todos los ricos son abusivos y que son los causantes de la pobreza claramente es un error. Todo lo contrario. Ojalá historias como las descritas en este artículo se repitan muchas veces a lo largo de todo Latinoamérica. Ojalá muchas personas triunfen con su talento y esfuerzo, y logren superar la pobreza.</p>



<p>Si alguien abre un restaurante, y al cabo de los años es propietario de una cadena de restaurantes, no podemos más que alegrarnos por su éxito y aprender de lo que hizo para que otros también progresen.</p>



<p>Por ejemplo, las historias de éxito anteriores dejan varias enseñanzas:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li>Esfuerzo: es muy difícil lograr el progreso económico sin trabajar. La gente que progresa no se queda encerrada culpando al mundo de su infortunio. Sale al mundo, habla con la gente, ayuda a otros, hace cosas y encuentra su lugar.</li>



<li>Talento: nadie es malo para todo. Todos tenemos talento. Algunos son buenos para cantar, otros para patear un balón y otros para fabricar productos o venderlos. La gente que progresa encuentra su talento y lo usa a su favor.</li>



<li>Resiliencia: la gente que progresa no se rinde nunca. Cuando las cosas no salen bien, se levanta y sigue trabajando. Un buen vendedor enfrenta muchos “no” antes de cada “sí”. Un buen futbolista pierde muchos partidos antes de levantar la copa y coronarse campeón. Un buen artista ve muchas puertas cerrarse antes de lograr su primer éxito.</li>



<li>Apoyo: la gente que progresa no lo hace sola. Busca conexiones con otros para aumentar sus oportunidades. Si no nace con conexiones, las construye. Luis Díaz progresó cuando los equipos grandes lo conocieron. Karol G, cuando comenzó a cantar con artistas reconocidos.</li>
</ul>



<p>En suma, la gente que tiene éxito económico se dedica a trabajar apoyada en su talento y no se rinde. Insiste y persiste, hasta que logra abrir una puerta. Las puertas se abren más fácilmente cuando hay conexiones, especialmente con empresas y empresarios que ayudan a multiplicar las oportunidades de éxito.</p>



<p>Por eso, una sociedad que odia a todos los ricos se desconecta de la gente exitosa y termina por reducir las oportunidades de progreso económico para su gente.</p>



<p>Mucho cuidado. Vivir odiando es una estupidez y puede terminar multiplicando la pobreza.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p class="has-small-font-size"><a href="#_ftnref1" id="_ftn1">[1]</a> Bitbol. (s.f.). <em>Historia y biografía de Luis Díaz, el futbolista colombiano que inspira al mundo</em>. Bitbol. <a href="https://www.bitbol.co/historias/historia-biografia-luis-diaz-colombia-bitbol/">https://www.bitbol.co/historias/historia-biografia-luis-diaz-colombia-bitbol/</a></p>



<p class="has-small-font-size"><a href="#_ftnref2" id="_ftn2">[2]</a> Vogue México. (s.f.). <em>Karol G: Biografía, edad y canciones de la cantante colombiana</em>. Vogue México. <a href="https://www.vogue.mx/estilo-de-vida/articulo/karol-g-biografia-edad-canciones-de-la-cantante-colombiana">https://www.vogue.mx/estilo-de-vida/articulo/karol-g-biografia-edad-canciones-de-la-cantante-colombiana</a></p>



<p class="has-small-font-size"><a href="#_ftnref3" id="_ftn3">[3]</a> https://los40.com.co/2025/02/02/cuantos-grammy-tiene-karol-g-la-colombiana-hizo-historia-en-los-premios-en-el-2024/</p>



<p class="has-small-font-size"><a href="#_ftnref4" id="_ftn4">[4]</a> El Espectador. (s.f.). <em>¿Quién era María Cortés de Chaves?</em> El Espectador. <a href="https://www.elespectador.com/economia/quien-era-maria-cortes-de-chaves-article-477257/">https://www.elespectador.com/economia/quien-era-maria-cortes-de-chaves-article-477257/</a></p>



<p class="has-small-font-size"><a href="#_ftnref5" id="_ftn5">[5]</a> Superintendencia de Sociedades. (2022). <em>Gobierno corporativo: Buenas prácticas empresariales</em>. Superintendencia de Sociedades de Colombia. <a href="https://www.supersociedades.gov.co/documents/80312/334321/Gobierno-Corporativo-buenas+practicas-empresariales-2022.pdf">https://www.supersociedades.gov.co/documents/80312/334321/Gobierno-Corporativo-buenas+practicas-empresariales-2022.pdf</a></p>
]]></content:encoded>
        <author>Luis Carlos Bravo</author>
                    <category>Economía</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=111339</guid>
        <pubDate>Fri, 07 Feb 2025 22:28:00 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/02/07171307/Odiar-a-todos-los-ricos-aumenta-la-pobreza-LEGACY.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Odiar a todos los ricos aumenta la pobreza]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Luis Carlos Bravo</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>El Teatro Cartagena y la nostalgia de los tiempos idos</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/politica/politicamente-insurrecto/teatro-cartagena-la-nostalgia-los-tiempos-idos/</link>
        <description><![CDATA[<p>Por: Juan Diego Perdomo Alaba Twitter: @perdomoalaba A la memoria de Carlos Eduardo Castro Trujillo, el alumno más aventajado de don Víctor Nieto. El Festival de Cine de Cartagena, que también se fue, te quedó debiendo un homenaje merecido. Buen viaje, primo querido.   Las imágenes en movimiento, ese intento de cine que en el siglo XIX [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><img fetchpriority="high" decoding="async" class="alignnone wp-image-56757 size-large" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2017/05/20170418_174403-1024x576.jpg" alt="20170418_174403" width="840" height="473" /></p>
<p style="text-align: justify;">Por: <strong>Juan Diego Perdomo Alaba </strong></p>
<p style="text-align: justify;">Twitter: <strong>@perdomoalaba</strong></p>
<p style="text-align: justify;"><em>A la memoria de <strong>Carlos Eduardo Castro Trujillo</strong>, el alumno más aventajado de don Víctor Nieto. El Festival de Cine de Cartagena, que también se fue, te quedó debiendo un homenaje merecido. Buen viaje, primo querido.  </em></p>
<p style="text-align: justify;">Las imágenes en movimiento, ese intento de cine que en el siglo XIX desarrollaron en Francia los <strong>hermanos Lumière</strong>, llegó a <strong>Cartagena de Indias</strong> a mediados de 1897 y según registros históricos, la primera función se hizo con un <strong>vitascopio Edison</strong> en el <strong>Teatro Mainero</strong>, el primero y único de la época en la ciudad inaugurado el 6 de septiembre de 1874, ubicado en el centro histórico en la calle del Coliseo donde funcionaron los almacenes Mogollón y Sears, y la antigua sede de la Escuela Taller hoy en Getsemaní.<span id="more-56746"></span></p>
<p style="text-align: justify;">En diciembre de ese año se proyectaron las primeras películas con el <strong>kinetoscopio</strong>, aparato que antecedió al <strong>cinematógrafo</strong> de los Lumière. En ese entonces no se invitaba al cine sino al ‘kine’ que significa movimiento en griego. El Mainero se deterioró y desapareció a principios del siglo XX.</p>
<p style="text-align: justify;"><img decoding="async" class="alignnone wp-image-56748 size-full" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2017/05/FB_IMG_1496089577623.jpg" alt="fb_img_1496089577623" width="900" height="543" /></p>
<p style="text-align: justify;">Este novedoso esparcimiento comenzó a ganar adeptos, se necesitó entonces un espacio más amplio, cómodo y con condiciones técnicas para las proyecciones. Resulta que en 1905 <strong>Belisario Díaz</strong>, un apasionado del séptimo arte y precursor del cine nacional, tomó en arriendo un lote de propiedad de Bernardo Porto ubicado frente al Camellón de los Mártires, donde funcionaron las capillas de La Veracruz y San Francisco, luego teatros Cartagena y Colón, y nace allí el primer teatro para la exhibición cinematográfica en el país, el <strong>Teatro Variedades</strong>, una estructura semicircular de madera con ornamentos parecidos al circo teatro de la Serrezuela. En ese mismo lugar el 8 de marzo de 1941 se inauguró con la película norteamericana ‘El cielo y tú’ de Anotale Litvak, el que fuera el teatro insigne de la heroica, el <strong>Teatro Cartagena. </strong></p>
<p style="text-align: justify;"><img decoding="async" class="alignnone wp-image-56750 size-full" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2017/05/FB_IMG_1496089923545.jpg" alt="fb_img_1496089923545" width="510" height="314" /></p>
<p style="text-align: justify;">La época de oro del cine mexicano coincidió con lo que el investigador y docente <strong>Ricardo Chica Geliz</strong> llamó ‘El espacio urbano del cine en Cartagena 1936-1957’. En diferentes sectores de la ciudad hubo más de una docena de teatros que ya no existen: <em>El Padilla, Rialto, Miramar, España, Colonial, Esmeralda, San Roque, Granada, Calamarí, Bucanero, Claver-Colón; cinemas La Matuna y Capitol; Salones Cartagena, Universal, Del Virrey, Torices, El Dorado y Heroica. Y el más importante del barrio El Bosque, el Teatro Miriam, y el más pequeño, El América; y en Blas de Lezo, el Don Blas.</em></p>
<p style="text-align: justify;"><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone wp-image-56764 size-full" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2017/05/216853_150429798431097_1222535551_n.jpg" alt="216853_150429798431097_1222535551_n" width="421" height="645" /></p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Pesadilla final: la muerte de Freddy </strong></p>
<p style="text-align: justify;">En 1991 tenía ocho años y tres sitios de diversión en Cartagena que me hacían feliz: el trencito Bimbo en Bocagrande, las atracciones mecánicas del centro comercial Getsemaní y los teatros del mismo sector. <strong>El centro recreacional El Edén en el barrio Las Gaviotas</strong>, recién inaugurado, se sumaba a mis lugares favoritos. Hoy lamentablemente ninguno existe. Y de este último, solo promesas…</p>
<p style="text-align: justify;"><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone wp-image-56751 size-full" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2017/05/FB_IMG_1496089985392.jpg" alt="fb_img_1496089985392" width="648" height="403" /></p>
<p style="text-align: justify;">En el 90 mamá me había llevado al teatro Calamarí -según comentarios de la época el mejor de todos-, a ver Robocop II y Mi probre diablillo. Fue fascinante hacer la fila, pasar por el torniquete, comprar crispetas con gaseosa y caminar por un pasaje largo hasta llegar a esa sala donde me abstraía de la realidad. Ver ese telón gigante que proyectaba imágenes rocambolescas siempre me produjo asombro y emoción, nunca imaginé que en ese mismo lugar alguna vez se coronó a la <strong>señorita Colombia</strong> y fue sede única de las primeras ediciones del <strong>Festival Internacional de Cine –hoy FICCI-.  </strong></p>
<p><figure id="attachment_56755" aria-describedby="caption-attachment-56755" style="width: 899px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-56755 size-full" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2017/05/FB_IMG_1496090568045.jpg" alt="Estreno de la película norteamericana 'El mundo en tus brazos' 1952" width="899" height="559" /><figcaption id="caption-attachment-56755" class="wp-caption-text">Estreno de la película norteamericana &#8216;El mundo en tus brazos&#8217; 1952</figcaption></figure></p>
<p style="text-align: justify;">Al año siguiente estrenaron <strong>‘La muerte de Freddy Krueger’</strong>, un icono del terror. Le rogué a mi madre que me llevara a verla. Invitamos a una amiga de la cuadra, tenía mi edad, quizá mayor. Estábamos expectantes, me sudaban las manos, quería enfrentarlo, medir mis miedos. Volvimos al Calamarí, pasamos el torniquete e ingresamos a ese pasadizo lóbrego parecido a un túnel con olor a excretas de murciélago que conectaba con la sala, unos 200 metros tal vez. Faltando unos pasos, de la nada sale un personaje al que le detallé con impresión un sombrero de pana café, buzo de franjas rojas y negras, rostro corroído por quemaduras y unos guantes de navaja multiusos, era Krueger persiguiéndonos; espantados corrimos en dirección a la salida, nos correteó con saña el muy desconsiderado. Macabro infeliz. Fueron segundos eternos de persecución. Después de ese episodio no fui capaz de entrar a ver la película y mi mamá casi desbarata al tipo. No era para menos.</p>
<p style="text-align: justify;"><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone wp-image-56758 size-large" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2017/05/maxresdefault-1024x576.jpg" alt="maxresdefault" width="840" height="473" /></p>
<p style="text-align: justify;">Luego se me envolató la vida. Nos mudamos a otra ciudad, regresé. Me fui nuevamente, volví. Y así, encontré que en 1998 habían cerrado el Teatro Cartagena y el Colón. El comodato duró 15 años desde que <strong>Cine Colombia</strong> lo tomó por allá en el 83 cuando apenas nacía. Volví a cine en el 2000 a ver <strong>‘La virgen de los sicarios’</strong> en una sala del centro comercial Los Ejecutivos que tampoco existe. Dos mil pesos costó la entrada.</p>
<p style="text-align: justify;"><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone wp-image-56752 size-full" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2017/05/FB_IMG_1496089993110.jpg" alt="fb_img_1496089993110" width="960" height="671" /></p>
<p style="text-align: justify;">En el Cartagena anécdotas hay muchas. Recuerdo una que me encontré en Facebook: cuenta una forista que en el 74 se estrenó la película <strong>Terremoto</strong> de Mark Robson, con sonido <em>surround</em>. Instalaron unos parlantes grandísimos en el Teatro para provocar la sensación de temblor y ruido. En la primera función se empezó a caer el cielo raso con el teatro lleno. “Fue la locura”, comentaron algunos.</p>
<p style="text-align: justify;"><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone wp-image-56766 size-full" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2017/05/423003_1686851424788919_295794370_n.png" alt="423003_1686851424788919_295794370_n" width="843" height="403" /></p>
<p style="text-align: justify;"><strong>De Club Cartagena y Claustro de San Francisco a Four Seasons</strong> <strong>Hotels and Resorts </strong></p>
<p style="text-align: justify;">Según los certificados de tradición a fecha de 2013, los teatros Cartagena, Bucanero, Calamarí y Rialto son de propiedad de la empresa Cine Colombia; mientras que el Teatro Colón (antiguo Claver) y el claustro San Francisco donde hoy funciona una de las sedes de la Universidad Rafael Núñez, son propiedad del <strong>Círculo de Obreros San Pedro Claver</strong> que dirige don <strong>Jaime de la Cruz</strong>.</p>
<p style="text-align: justify;">El Teatro Cartagena se erigió sobre la Iglesia de la primera Orden –capilla de la Veracruz- donde según el historiador español <strong>Enrique Marco Dorta</strong> estarían enterrados los restos de <strong>don Blas de Lezo</strong>; y el Colón, sobre la Iglesia de la segunda, capilla San Francisco. Hoy queda la Iglesia de la tercera Orden donde comienza la Calle Larga, también propiedad del Círculo de Obreros que entregó en comodato a la <strong>Arquidiócesis de Cartagena</strong> quien a su vez la cedió para su administración y mantenimiento a la <strong>Armada Nacional</strong>.</p>
<p><figure id="attachment_56747" aria-describedby="caption-attachment-56747" style="width: 720px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-56747 size-full" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2017/05/FB_IMG_1490465296497.jpg" alt="Antiguo mercado público " width="720" height="493" /><figcaption id="caption-attachment-56747" class="wp-caption-text">Antiguo mercado público</figcaption></figure></p>
<p style="text-align: justify;">En 1948 la Nación le entrega en comodato al <strong>Circulo de Obreros -fundación de los jesuítas-</strong> las ruinas del Convento San Francisco para que lo restaure y le de buen uso con la única condición de que si el Círculo desaparece el convento le será devuelto. Desde 1871 fue convento, beneficencia, coliseo, escuela de varones, hospital para ciegos, fábrica de sombreros, asilo de mendigos. En 1995 el Club Cartagena fue declarado Monumento Nacional y en el 2000 el conjunto del Claustro y la Iglesia de San Francisco fueron declarados Bien de Interés Cultural de carácter Nacional.</p>
<p><figure id="attachment_56765" aria-describedby="caption-attachment-56765" style="width: 843px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-56765 size-full" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2017/05/263898_1712328562241205_949901916_n.png" alt="263898_1712328562241205_949901916_n" width="843" height="403" /><figcaption id="caption-attachment-56765" class="wp-caption-text">1974</figcaption></figure></p>
<p style="text-align: justify;">El Conjunto Conventual Franciscano es el primer convento concluido de manera integral en Cartagena. Todo un complejo religioso, un testimonio de la preceptiva tridentina que constituyó en su momento el punto de partida del desarrollo urbano del barrio Getsemaní.</p>
<p><figure id="attachment_56749" aria-describedby="caption-attachment-56749" style="width: 300px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-56749 size-medium" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2017/05/FB_IMG_1496089681803-300x225.jpg" alt="Teatro Colón (1988)" width="300" height="225" /><figcaption id="caption-attachment-56749" class="wp-caption-text">Teatro Colón (1988)</figcaption></figure></p>
<p style="text-align: justify;">En 2014 se elaboró un <strong>Plan especial de manejo y protección –PEMP-</strong> arquitectónico aprobado ese mismo año por el Ministerio de Cultura para garantizar la protección, conservación y sostenibilidad del conjunto de inmuebles que comprende el Club Cartagena, el Claustro de San Francisco y su zona de influencia. Define a su vez las posibilidades de restauración y ampliación de cada predio que lo compone. En 2015 lo aprobó el Instituto de Patrimonio y Cultura de Cartagena -IPCC- y 2016 aprobó el proyecto. <strong>El grupo Santo Domingo</strong> compró el Club Cartagena frente al parque Centenario y los predios propiedad de Cine Colombia para construir allí el hotel <strong>Four Seasons</strong>. Al parecer aún no llega a un acuerdo con el hotel Monterrey; con el Círculo de Obreros existe un pre acuerdo según su director, pues la idea es hacerse a todo el conjunto. El proyecto lo desarrolla <strong>San Francisco Investment</strong> de <strong>Valorem S.A</strong>, un <em>holding</em> que agrupa la mayoría de las inversiones de la familia Santo Domingo. Una fuente consultada que está al frente de esta iniciativa precisa que la demora para arrancar en firme con la obra es porque quieren cuidar que se cumpla estrictamente con la normatividad, permisos, licencias y demás estudios técnicos y morfológicos que se le exigen a estos monumentos nacionales para su intervención. Solo falta la resolución aprobatoria del Ministerio de Cultura para emitir la licencia de construcción. Si todo va bien, comenzarían a intervenir en el segundo semestre del año e curso.</p>
<p style="text-align: justify;">El anhelo colectivo de recuperar ese gran epicentro cultural para la ciudad es una entelequia de tozudos que nos rehusamos a aceptar la realidad. La nostalgia de los tiempos idos nos hace desvariar. Pero a falta de iniciativas públicas, el desarrollo privado en esta Cartagena de unos pocos no da tregua, es avasallante, descomunal y debe continuar. Dicen quienes conocen el proyecto que es la primera iniciativa de esa envergadura en la ciudad la cual dinamizará la economía del sector pues no solo aumentarán el número de habitaciones para Cartagena como destino sino que trae consigo un brazo comercial interesante. Pone en valor los BIC involucrados. Según el arquitecto restaurador Jaime Correa, &#8220;todo un polo de desarrollo para Getsemaní&#8221;.</p>
<p style="text-align: justify;">Cuando paso y miro sus portones sellados con un mural pintado con <em>graffitis, </em>no dejo de pensar en esa magia especial que había adentro. Esas escalinatas anfitrionas de chistes, cuentos y charlas siempre con sabor cerveza, cóctel de camarón, rosquitas o perro caliente. Notarias del tiempo y sus aconteceres.</p>
<p style="text-align: justify;"><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone wp-image-56756 size-large" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2017/05/20170321_154353-1024x576.jpg" alt="20170321_154353" width="840" height="473" /></p>
<p style="text-align: justify;"><strong>ADENDA: </strong>este bloguero se irá por un tiempo pero algún día volverá. Solo hasta cuando la VIDA se lo permita. ¡Gracias!</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Fuentes:</strong></p>
<ul>
<li style="text-align: justify;"><em>‘Génesis y evolución del cine en Cartagena’ del profesor Raúl Porto Cabrales.</em></li>
<li style="text-align: justify;"><em>‘Cartagena de Indias, relatos de la vida cotidiana y otras historias’ del profesor Rafael Ballestas Morales.</em></li>
<li style="text-align: justify;"><em>Jaime de la Cruz, director del Círculo de Obreros San Pedro Claver.</em></li>
<li style="text-align: justify;"><em>Jaime Correa, arquitecto restaurador cartagenero,</em></li>
<li style="text-align: justify;"><em>Resolución número 1458 de 2015, PEMP Club Cartagena y Claustro de San Francisco.</em></li>
</ul>
<p><strong>Fotos:</strong> <em>archivo de Jaro Pitro  &#8211; Grupo en Facebook: Fotos antiguas de Cartagena</em> <a href="https://www.facebook.com/groups/10375747639/">https://www.facebook.com/groups/10375747639/</a></p>
]]></content:encoded>
        <author>Juan Diego Perdomo Alaba</author>
                    <category>Políticamente insurrecto</category>
                <guid isPermaLink="false">http://blogs.elespectador.com/?p=56746</guid>
        <pubDate>Wed, 31 May 2017 05:48:28 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[El Teatro Cartagena y la nostalgia de los tiempos idos]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Juan Diego Perdomo Alaba</media:credit>
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