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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Wed, 06 May 2026 23:46:36 +0000</lastBuildDate>
    <language>es-CO</language>
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	<title>Blogs de Paloma Valencia | Blogs El Espectador</title>
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        <title>Senadora Paloma, su rival inmediato es Abelardo De La Espriella</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/senadora-paloma-su-rival-inmediato-es-abelardo-de-la-espriella/</link>
        <description><![CDATA[<p>Paloma Valencia debe concentrarse en disputar los electores a Abelardo De La Espriella. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>Ha llegado el momento de que la campaña presidencial de Paloma Valencia analice y examine lo que están haciendo y diga si de verdad quiere pasar a la segunda vuelta o si prefiere llegar hasta el 31 de mayo dejando el camino libre para que sea Abelardo De La Espriella quien<strong><a href="https://www.cne.gov.co/"> dispute</a></strong> la presidencia con Iván Cepeda.</p>



<p>A juzgar por los hechos, pareciera que ni Paloma Valencia ni su círculo más cercano se han dado cuenta de que su rival a vencer el 31 de mayo no es Iván Cepeda, y que el contrincante al que debe superar se llama Abelardo De La Espriella.</p>



<p>Paloma tiene con qué dar el debate y demostrar que su capacidad intelectual y sus conocimientos sobre política pública y manejo del Estado están a años luz de los del abogado, quien podrá saber mucho sobre cómo defender a los bandidos y criminales más peligrosos del país, pero poco o nada sobre cómo proteger a los colombianos de bien.</p>



<p>Sorprende que Paloma, conociendo los problemas del país y habiendo estudiado posibles fórmulas para superarlos, no las ponga sobre la mesa en el debate con quien le está quitando seguidores, que no es precisamente Iván Cepeda.</p>



<p>La confrontación de programas y propuestas con Cepeda, sin abandonarla del todo, debería reservarse en un 80 % para la segunda vuelta y, en cambio, concentrarse en la manera de vencer a De La Espriella, un personaje al que le falta la decencia que le sobra a Paloma Valencia.</p>



<p>La candidata del uribismo es una persona con la que se pueden tener diferencias, pero con quien se puede dialogar tranquilamente, porque es la demostración clara de que hay una derecha decente, dispuesta a hacer bien las cosas.</p>



<p>Paloma Valencia tiene la oportunidad de darle a su sector político la posibilidad de competir en la segunda vuelta con propuestas claras, bien formuladas y, lo mejor del caso, representadas por una persona de bien como ella, y no por un personaje como De La Espriella, que se comporta como un gamín vestido con ropa fina, incapaz de expresar una idea sin destilar veneno y lanzar insultos a diestra y siniestra.</p>



<p>La prioridad para Paloma Valencia y toda su campaña política debe ser pasar a la segunda vuelta, y para lograrlo debe entender que su rival inmediato es Abelardo De La Espriella, no Iván Cepeda.</p>



<p>La confrontación ideológica y programática —más no personal— con Iván Cepeda es para la segunda vuelta, no para la primera, senadora.</p>



<p><strong><a href="https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/hablemos-con-la-verdad-debates-si-se-han-hecho/">Nota recomendada: Hablemos con la verdad: debates si se han hecho</a></strong></p>



<p><strong>Oscar Sevillano</strong></p>
]]></content:encoded>
        <author>Sevillano</author>
                    <category>Óscar Sevillano</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=128708</guid>
        <pubDate>Mon, 04 May 2026 12:41:14 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Senadora Paloma, su rival inmediato es Abelardo De La Espriella]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Sevillano</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>El centro que nadie imaginó: Más allá de Paloma Valencia  Y Juan Daniel Oviedo</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/putamente-libre-feminismo-artesanal/el-centro-que-nadie-imagino-mas-alla-de-paloma-valencia-y-juan-manuel-oviedo/</link>
        <description><![CDATA[<p>El centro que nadie imaginó: Un manifiesto de sobriedad ciudadana</p>
<p>¿Es posible votar por la derecha sin ser de derecha? En esta columna, Mar Candela Castilla se sitúa en el derecho a votar &#8220;putamente libre&#8221; para desglosar la urgencia de salvar la democracia frente a la mediocridad administrativa del presente. A través de una mirada pedagógica y visceral, la autora analiza el naufragio del sistema de salud, la orfandad de los millones que no encajan en los extremos y la apuesta por una &#8220;llanta de repuesto&#8221; que permita al centro volver a rodar.</p>
<p>Este no es un texto para fanáticos, es una invitación a pasar del saber sabido al saber comprendido. Es la voz de una feminista artesanal que prefiere una conversación incómoda hoy, que el silencio de una dictadura mañana. Pasen y lean: el centro también se moja</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-luminous-vivid-orange-background-color has-background">Un ejercicio de <strong>sobriedad</strong> personal </p>



<p>Escribo desde la tensión de dos mundos que hoy me habitan y me chocan: la frialdad de las cifras que analizo y el calor de las vísceras que me dictan el camino; la esperanza que alguna vez cultivamos y la mediocridad administrativa que hoy nos asfixia. Esta columna es un ejercicio de <strong>sobriedad</strong> personal frente al ruido ensordecedor de los fanatismos. Para explicarles por qué hoy decido &#8220;mojarme&#8221;, recorreremos cinco estaciones necesarias: la fragilidad de nuestra democracia, el naufragio de la salud pública, el vacío que dejó un centro tradicional errático, la honestidad de una &#8220;llanta de repuesto&#8221; y, sobre todo, mi urgencia de re-existir sin entregar mi conciencia. Pasaremos del dolor que veo en los hospitales al cálculo pragmático de las urnas, porque para mí, elegir hoy es un acto de pura supervivencia ciudadana.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<h3 class="wp-block-heading has-luminous-vivid-orange-background-color has-background">Mi derecho a elegir la democracia: un ejercicio de re-existencia</h3>



<p>Hoy me planteo una pregunta sencilla: ¿queremos esta democracia imperfecta que nos deja pelear por lo nuestro, o nos arriesgamos a una dictadura perfecta? El peligro no es un invento. Autores como <strong>Steven Levitsky</strong> explican que las democracias mueren hoy cuando los líderes usan los votos para romper las leyes desde adentro. Eso es lo que percibo con el modelo del petrismo: un plan para entregar el poder a su propia línea ideológica, defendiendo procesos que solo muestran grietas.</p>



<p>Soy una mujer feminista de tiempo completo, una convencida del <strong>Feminismo Artesanal</strong> hasta los tuétanos. No hablo en nombre de todo el movimiento colombiano; hacerlo sería abusivo. Declaro que no me he matriculado en ningún partido político, aunque he estado absolutamente activa en procesos proselitistas y desde los activismos. He hecho el control político que ha estado a mi alcance, además de los trabajos sociales posibles y posibilistas. Digo esto sin puritanismo y sin delirios de superioridad moral: como educomunicadora, entiendo que la educación cívica se hace desde conversaciones situadas. Tengo claro que los partidos no son religiones. Mientras el político matriculado debe lealtad a su estructura, yo, como ciudadana común, solo me debo a mi criterio. <strong>Hoy me sitúo en el derecho a votar, putamente libre.</strong></p>



<h3 class="wp-block-heading has-luminous-vivid-orange-background-color has-background">¿Es justo premiar a este Gobierno después del desastre en la salud?</h3>



<p>Me pregunto con profunda preocupación: ¿es justo premiar a este Gobierno después de la crisis que ha provocado en la salud? Las cifras me desgarran y no mienten. Los informes más recientes ubican a Colombia con un rezago preocupante en mortalidad evitable y las tutelas por servicios han alcanzado niveles históricos. Veo con dolor cómo la inasistencia médica y las barreras de acceso están costando vidas que el Estado debería proteger.  Este es solo uno de muchos motivos para no votar por Cepeda que encarna el modelo de gobierno petrista .</p>



<p>Sospecho que cuando logremos poner un Gobierno distinto y revisemos la gestión ejecutiva —incluyendo la llamada restitución de tierras—, la <strong>mediocridad administrativa</strong> brillará en todo su esplendor.</p>



<p> Los retrasos en la ejecución de presupuestos me demuestran que el problema no es solo de recursos, sino de una profunda incapacidad para gestionarlos. </p>



<h3 class="wp-block-heading has-luminous-vivid-orange-background-color has-background">La &#8220;llanta de repuesto&#8221; y mi orfandad política</h3>



<p>Juan Daniel Oviedo ha sido brutalmente honesto y esa honestidad me interpela. La vicepresidencia en Colombia es, literalmente, una llanta de repuesto. Si revisamos la historia, desde <strong>Humberto de la Calle</strong> hasta <strong>Francia Márquez</strong>, el cargo ha sido a menudo  ha sido ese &#8221; llanta de repuesto&#8221;. </p>



<p>Esta figura de una centro-derecha intenta contener a los millones de colombianos que, como yo, estamos huérfanos de partido y no nos vemos en los extremos.</p>



<p>Tengo la esperanza de que, si este vicepresidente se hace visible y vela por los derechos con acciones concretas, podamos gestar en el futuro un movimiento social de centro fuerte. Oviedo decidió jugársela en esa posición para que el centro no se quede varado frente al desorden de quienes se dejaron absorber.</p>



<p> En el pasado escribí que Claudia López no sería mi presidenta por sus formas, mas luego voté por ella. Hoy, la realidad me pone frente a un escenario hostil: nos quitaron el Partido Verde y nos dejaron sin el espacio que se acercaba al equilibrio.</p>



<h3 class="wp-block-heading has-luminous-vivid-orange-background-color has-background">Mojarme en el centro frente a la sombra del fanatismo</h3>



<p>En su libro <strong>&#8220;En contra del fanatismo&#8221;</strong>, <strong>Alejandro Gaviria</strong> advierte que el fanatismo es la renuncia a la duda. Yo creo que la democracia exige ciudadanos dispuestos a la conversación difícil. Mientras los idealistas dicen que la victoria de la izquierda no es segura, las cifras me muestran que el país podría quedar en manos del desquicio sin un control político que modere lo que viene. </p>



<p>He decidido mojarme con la derecha en esta vuelta sin ser de derecha. </p>



<p>Si mi voto sirve para que la primera presidenta sea una mujer uribista y el primer vicepresidente sea un hombre abiertamente homosexual  de derecha moderada gana la política del simbolismo  y tendremos que ver que pasa con los procesos ejecutivos y operativos en el transcurso. Si  esta victoria llega  es responsabilidad de las acciones de este Gobierno  de  nadie más.</p>



<h3 class="wp-block-heading">Re-existir en mi propia sobriedad intelectual</h3>



<p>Busco pensar mi propio pensamiento; pasar del saber sabido al saber comprendido y aplicado: la defensa del menor mal posible. </p>



<p>Voto sin idealismo porque hoy no encuentro una candidatura ideal.</p>



<p> Para mí, la diferencia radical es quiénes se comprometen a respetar la Constitución de 1991 y quiénes buscan una Constituyente para cambiar las reglas y abrir espacio a un modelo sin separación de poderes. Como sugería <strong>Joan Didion</strong>, mi deber es no dejarme seducir por las consignas que anulan mi criterio propio.</p>



<p>Escribo desde una trayectoria que nace de mis vísceras. Mi huella está en mis años de resistencia y en las calles. He perdido amistades por no arrodillarme ante una izquierda que hoy no me representa. Mi mente no es de piedra; tengo la valentía de cambiar de opinión cuando la realidad me demuestra que es lo justo y lo necesario.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p class="has-luminous-vivid-orange-background-color has-background"><strong>Colofón:</strong> Al final del día, no busco el aplauso de las barras bravas ni la validación de un carné partidista. Mi compromiso no es con una bandera, sino con la posibilidad de seguir teniendo una voz en un país donde la libertad no sea un lujo. La vida me exige hoy una <strong>sobriedad intelectual, cognitiva, moral y emocional sin precedentes</strong>. Yo elegí. Estoy en el centro que se moja.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Mar Candela</author>
                    <category>Putamente libre - Feminismo Artesanal</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=128565</guid>
        <pubDate>Fri, 01 May 2026 03:19:23 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[El centro que nadie imaginó: Más allá de Paloma Valencia  Y Juan Daniel Oviedo]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mar Candela</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>EL LINAJE DE LOS VALENCIA, Dos casas, un apellido: estudio histórico de los Valencia en Colombia. (Por Carlos Valdivieso)</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/la-conspiracion-del-olvido/el-linaje-de-los-valencia-dos-casas-un-apellido-estudio-historico-de-los-valencia-en-colombia-por-carlos-valdivieso/</link>
        <description><![CDATA[<p>En Colombia, los apellidos no son solo herencia: son historia viva y, a veces, destino. En un momento decisivo para el país, entender el origen y la trayectoria de nuestras élites deja de ser un ejercicio erudito para convertirse en una necesidad política.</p>
<p>En esta edición de La Conspiración del Olvido, el doctor Carlos Valdivieso nos guía, con rigor histórico y pulso narrativo, por las raíces de uno de los apellidos más influyentes del país: Valencia. Un recorrido donde convergen linaje, poder y memoria, y que cobra especial relevancia en un contexto donde figuras como Paloma Valencia emergen con fuerza en la contienda presidencial.</p>
<p>Más que una reconstrucción del pasado, este texto es una invitación a cuestionar el presente: ¿cuánto del poder que elegimos es realmente nuevo y cuánto es herencia? Porque entender nuestras raíces es, también, una forma de decidir con mayor conciencia el futuro del país.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p></p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><em>En Colombia, los apellidos no son solo herencia: son historia viva. Y a veces, también, destino.</em></p>



<p><em>En un momento decisivo para el país —cuando el escenario electoral abre la posibilidad real de que una mujer llegue por primera vez a la Presidencia de la República— mirar hacia atrás deja de ser un ejercicio erudito y se convierte en una necesidad política. Porque entender de dónde vienen nuestras élites, cómo se han formado y qué trayectorias han marcado su poder, es también una forma de comprender hacia dónde podría dirigirse la nación.</em></p>



<p><em>En esta edición de La Conspiración del Olvido, recibimos con mucho honor al autor de esta letras que siguen, al doctor Carlos Valdivieso, cirujano plástico, investigador independiente y apasionado genealogista, quien nos propone un viaje que trasciende el relato familiar para adentrarse en las raíces profundas de uno de los apellidos más influyentes en la historia colombiana: Valencia.</em></p>



<p><em>Ya en una publicación anterior, destacábamos su capacidad para reconstruir, con rigor y sensibilidad, el tránsito de ocho generaciones desde la llegada a América del almirante Bernardino García de Valdivieso. Hoy, ese mismo espíritu investigativo alcanza una nueva dimensión. Con un trabajo respaldado por fuentes históricas, archivos y estudios especializados, el doctor Valdivieso nos conduce por un recorrido fascinante donde convergen linaje, poder, conflicto y transformación social.</em></p>



<p><em>Su relato no es solo una reconstrucción del pasado. Es, ante todo, una exploración del carácter: del liderazgo, de las decisiones y de las tensiones que han moldeado a quienes han ocupado —y aspiran a ocupar— los más altos cargos del Estado. En un país donde la memoria suele fragmentarse o diluirse en el ruido del presente, este tipo de ejercicios se vuelve indispensable.</em></p>



<p><em>No es menor que, en el contexto actual, una figura como Paloma Valencia surja como una de las candidatas con mayores posibilidades de alcanzar la Presidencia. Su nombre no solo encarna una opción política, sino también la continuidad —y en ella, la reinterpretación— de una historia larga, compleja y, en muchos aspectos, decisiva para Colombia.</em></p>



<p><em>En La Conspiración del Olvido, creemos que recordar es un acto de resistencia. Por eso, esta colaboración no es solo un aporte académico y narrativo: es una invitación a mirar de frente aquello que muchas veces preferimos no ver. Porque solo entendiendo las raíces, podremos, como sociedad, decidir con mayor conciencia el rumbo que queremos tomar.</em></p>



<p class="has-text-align-right"><em>Ramón García Piment y Claudia Patricia Romero Velásquez.</em></p>
</blockquote>



<p></p>



<p>El apellido Valencia en Colombia está presente en varias poblaciones de Caldas, Antioquia y Norte de Santander, pero tambien se encuentra en Cauca, particularmente en Popayán. Por mucho tiempo, la creencia fue que su origen tenía un tronco común. Sin embargo, gracias a la revisión de documentos históricos, facilitada por la digitalización de archivos eclesiásticos y civiles realizada a finales del siglo pasado por una iglesia de los Estados Unidos, hemos podido finalmente resolver este enigma. Este esfuerzo se apoya, a su vez, en la labor acumulada durante siglos por la Iglesia Católica, cuyos sacerdotes registraron con rigor en los libros sacramentales los principales hechos de la vida humana. Son precisamente estos registros: bautismos, matrimonios y defunciones, los que hoy permiten reconstruir con mayor claridad el linaje y la memoria de nuestros antepasados.</p>



<p>En realidad, se trata de dos linajes totalmente distintos. Judíos conversos los unos y cristianos viejos los otros, militares los unos y los otros no. Los unos favorecidos por la corona española, los otros perseguidos y vigilados por la inquisición. Cada uno de ellos ha dado hasta ahora un Presidente de Colombia.&nbsp; Pero como hay una brillante candidata que hace parte de los Valencia de Popayán: la Doctora Paloma Valencia Laserna, puede ser que haya un presidente más.</p>



<p>Debo comenzar advirtiendo a todos, que el relato histórico no es una pintura en blanco y negro de héroes y villanos, sino un paisaje colorido. Es una historia de hombres y mujeres reales con aspiraciones y sueños, con creencias e intereses de diversos ordenes, como siempre ha sido. La conquista, la colonia y la vida republicana es más parecida a las obras del pintor mexicano Diego Rivera, quien en su mural sobre la conquista, muestra sinópticamente todos los elementos humanos del periodo. Entremos pues en materia.</p>



<p><strong>La familia Valencia de Caldas, Antioquia y Pamplona.</strong></p>



<p>El primer Valencia con registro que llegó a la Tierra Firme, como se conocía la Colombia actual, fue un Capitán de Infantería llamado Juan de Valencia, quien aparece comandando un regimiento español asentado en la ciudad de Santa Ana de los caballeros de Anserma (Caldas), en la segunda mitad del siglo XVI. La población fundada por el Mariscal Jorge Robledo en 1539 era el sitio de conexión, entre las regiones del sur y el noroccidente del país, durante las épocas de la conquista y el inicio de la colonia.</p>



<p>Dicho militar tuvo un hijo en estas tierras, quien también ingresó a la vida militar y fue Capitan de Infantería igual que su padre, siendo su nombre Juan de Valencia y Ramírez de la Serna. Se sabe, que llegó hasta la región de Rionegro (Antioquia) a mediados del siglo XVII.&nbsp; De sus numerosos hijos proceden probablemente, todos los Valencia de Caldas y de Antioquia.</p>



<p>Sin embargo, el más famoso de ellos fue el también Capitan de Infantería Pedro de Valencia Antolínez Beltran, quien a fines del siglo XVII se dirigió hasta la región de lo que hoy es Marinilla (Antioquia). Por alguna razón que no sabemos, dos de sus hijos varones llamados Bernardino y Joaquín, se trasladaron desde allí a principios del siglo XVIII al norte del país, a la ciudad de Pamplona de Indias, fundada en 1549 por Pedro de Ursúa y Ortún Velázquez de Velasco. Allí se casaron con dos hermanas, Antonia y Beatriz Villamizar Pinedo.</p>



<p>Es así como se crea una línea separada de sus ancestros antioqueños, en una lejana, verde y próspera ciudad del norte del país, y se olvida el verdadero origen de los Valencia pamploneses. Los dos hermanos reciben grandes extensiones de tierra entregadas en encomienda, y se convierten en una de las estirpes más cultas y distinguidas de la región. Sus mujeres eran amantes de la música, y sus hombres gente culta e incentivadora de tertulias literarias en Pamplona.</p>



<p>La encomienda tuvo su origen en el antiguo sistema feudal castellano, y al ser implementado en la américa española mediante la Cedula Real de 1503 por Isabel la Católica, suponía el gobierno del designado encomendero sobre un territorio específico, en el cual ejercía tareas de justicia y administración. Debía enviar recaudo de impuestos a la corona y podía emplear la mano de obra indígena, a cambio de garantizar sus condiciones de vida y evangelizarlos. Esto último suponía la cercana relación del encomendero con las comunidades religiosas que hicieron presencia para ello, como los franciscanos, los dominicos y finalmente los jesuitas.</p>



<p>Hay que recordar que el sistema de encomienda en lo que hoy es Colombia duró hasta cerca de 1620, siendo que para esa época ya estaba en declive en el resto de los nuevos territorios. El encomendero estaba siendo reemplazado por los llamados corregidores, funcionarios directos de la corona que ya existían en España, y que pasaron a presidir los ayuntamientos, ejercer justicia (primera o segunda instancia), y administrar la gestión económica y la política local.</p>



<p>Precisamente uno de estos corregidores del Rey, fue quien provocó la famosa revuelta del 4 de julio de 1810 en Pamplona, días antes del grito de independencia en Santa Fe, la capital del Virreinato de la Nueva Granada.</p>



<p>Para aportar contexto, debemos decir en primer término que una de las capitulaciones de la revuelta comunera, había contemplado que se creara el nuevo Corregimiento del Socorro separado del de Tunja, y que sus corregidores fueran de origen criollo (es decir nacidos en América). Fue así como en 1795 se crearon los corregimientos de Socorro y Pamplona, y el Virrey Ezpeleta tuvo el buen tino de proponer como primeros titulares a dos criollos, quienes ejercieron brillantemente sus cargos. Ya vencidos sus periodos, el Rey Carlos IV bajo propuesta del ministro Godoy a quien los criollos americanos tenían cierta inquina, nombró a dos españoles en los cargos, lo cual contrarió grandemente la sociedad de las dos ciudades.</p>



<p>En el caso de Pamplona, el designado era Don Juan Bastús y Falla, un abogado catalán. El referido jurista que debía tomar posesión ante el cabildo de Pamplona, por ser la cabecera del corregimiento, lo hizo ante el cabildo de Girón, más leal a la corona y que también correspondía a su jurisdicción. Con tal conducta ya comenzó ofendiendo a la clase dirigente pamplonesa, que la tomó como una afrenta. Instalado en la ciudad, Bastús protagonizó además un altercado con el alcalde José Javier Gallardo y Guerrero, al no permitir que el referido se sentara a su lado en la sesión del cabildo, alegando que el corregidor era de mayor rango al ser un representante del Rey. Los afectados interpusieron varias demandas ante la Real Audiencia de Santa Fe. Sin embargo, el punto culminante de la enemistad entre el corregidor y la sociedad pamplonesa se produjo cuando, después del levantamiento de Caracas, se prohibieron preventivamente las reuniones y diversiones en la ciudad de Pamplona.  A pesar de ello Doña Agueda Gallardo de Villamizar, una hermana del alcalde agraviado y viuda de un rebelde comunero, decidió celebrar la fiesta religiosa de San Pedro con música en las calles, el 29 de junio de 1810. El corregidor respondió abriendo proceso contra la dama, y la encarceló por desacato.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="1024" height="502" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19190150/Casa-Agueda-Gallardo-1024x502.png" alt="" class="wp-image-128101" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19190150/Casa-Agueda-Gallardo-1024x502.png 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19190150/Casa-Agueda-Gallardo-300x147.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19190150/Casa-Agueda-Gallardo-768x376.png 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19190150/Casa-Agueda-Gallardo.png 1339w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption">Casa de la prócer Doña Agueda Gallardo y Guerrero. <br>Pamplona, Norte de Santander (Colombia).</figcaption></figure>



<p>Cinco días después el día 4 de julio, ocurrió una multitudinaria asonada callejera previamente organizada, en la que participaron José Rafael y Pedro Juan Valencia, dos nietos de Bernardino de Valencia. Los rebeldes tomaron preso al corregidor Bastús, y el 31 de julio conformaron una junta de gobierno provisional para la ciudad, de la cual formó parte José Rafael Valencia. Su hermano Pedro Juan fue designado como uno de los jefes de las milicias de defensa de la ciudad. Desde ese momento los miembros de la familia Valencia tomaron partido, a favor de la independencia del país.</p>



<p>Ya en la era republicana<strong>,</strong> a fines del siglo XIX, se presentaron en Colombia varias confrontaciones civiles armadas, donde se atacaron militarmente los dos partidos políticos mayoritarios: el liberal y el conservador. La más importante de ellas fue conocida como la Guerra de los Mil Días (1899-1902). Los Valencia de Pamplona siempre habían sido jefes políticos del partido conservador en su región, y por eso participaron en esa guerra. Varios descendientes de Joaquin de Valencia, uno de los dos hermanos que habían llegado a Pamplona a comienzos del siglo XVIII, fueron generales del ejercito conservador: Ramón González Valencia, Manuel María Valdivieso Valencia y Rafael Valencia Camargo.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="817" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19191746/General-Ramon-Gonzalez-Valencia-1-817x1024.png" alt="" class="wp-image-128103" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19191746/General-Ramon-Gonzalez-Valencia-1-817x1024.png 817w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19191746/General-Ramon-Gonzalez-Valencia-1-239x300.png 239w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19191746/General-Ramon-Gonzalez-Valencia-1-768x963.png 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19191746/General-Ramon-Gonzalez-Valencia-1.png 880w" sizes="(max-width: 817px) 100vw, 817px" /><figcaption class="wp-element-caption">El General Ramón González Valencia Presidente de la República de Colombia (1909-1910) al centro con bastón, rodeado de sus familiares los generales Valencia de Pamplona. Ajuste digital.</figcaption></figure>



<p>De ellos tuvo especial brillo el General Ramón González Valencia, quien había participado en acciones militares desde 1876, por lo cual tenía un gran bagaje militar. En la guerra se destacó su papel en la Batalla de Palonegro, y en la toma de Cúcuta. El 21 de noviembre de 1902 fue, además uno de los firmantes del Tratado de Chinácota (Norte de Santander), en el que se acordaron las bases para terminar el conflicto armado.</p>



<p>Una vez terminada la guerra, el General González Valencia participó en las elecciones de 1904, como formula vicepresidencial del General Rafael Reyes Prieto, quien fue elegido Presidente de la Republica. Pero el ambiente político y jurídico de la época se afectó gravemente, con la supresión del Consejo de Estado ejecutada por el presidente Reyes, mediante acto legislativo del 22 de abril de 1905.</p>



<p>Esta medida fue seguida de un intento de golpe de estado contra Reyes, liderado por el General Manuel María Valdivieso Valencia primo del vicepresidente, el 20 de diciembre de 1905. &nbsp;El General González Valencia decidió entonces renunciar a la Vicepresidencia de la República. En respuesta Reyes clausuró el Congreso de la República, convocó una Asamblea Nacional Constituyente, y gobernó como un “dictador político”, hasta los violentos actos de protesta popular suscitados en Bogotá del 9 al 13 de marzo de 1909, después de los cuales abandonó el poder. El General Ramón González Valencia fue entonces designado Presidente de la República, el 3 de agosto de 1909, por la misma Asamblea Nacional Constituyente convocada por Reyes en 1905, con el encargo de terminar el período presidencial hasta 1910.&nbsp; Se posesionó el 7 de agosto, y convocó una nueva Asamblea Nacional Constituyente, la cual procedió más tarde a redactar la Reforma constitucional de 1910, y a elegir al antioqueño Carlos Eugenio Restrepo, como Presidente de la República para el periodo 1910-1914.</p>



<p><strong>La resiliente y perenne estirpe Valencia de Popayán.</strong></p>



<p>Hacia fines del siglo XVI el ancestro más antiguo conocido de esta línea familiar era Don Diego de Castillejo un caballero al parecer de origen judío y casado con la señora Catalina de Valencia que, según las pocas informaciones disponibles, residía en la ciudad de Oran en Argelia al norte de Africa. Muchos miembros de la comunidad judía de España se habían refugiado en el norte de Africa, después de la emisión del Edicto de Granada por parte de la Reina Doña Isabel I de Castilla, que ordenaba la expulsión de los judíos.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img decoding="async" width="945" height="654" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19201509/Edicto-de-Granada.png" alt="" class="wp-image-128106" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19201509/Edicto-de-Granada.png 945w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19201509/Edicto-de-Granada-300x208.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19201509/Edicto-de-Granada-768x532.png 768w" sizes="(max-width: 945px) 100vw, 945px" /><figcaption class="wp-element-caption">Edicto de Granada (Decreto de la Alhambra) del 31 de marzo de 1492, emitido por los Reyes Católicos. Ajuste digital.</figcaption></figure>



<p>Tal decreto estuvo vigente en España hasta 1968, cuando el dictador Franco lo derogó. Orán había sido tomado por los españoles en 1509, y tenían allí un emplazamiento militar, el Fuerte de Santa Cruz. Vale decir de otra parte, que Castillejo, aunque era un antiguo apellido español, también fue llevado por algunos miembros de la comunidad judeoconversa de España, entre ellos Don Gonzalo de Castillejo, quien a mediados del siglo XV llegó a ser maestresala del Rey Don Juan II de Castilla, el padre de la misma reina Isabel.</p>



<p>Una costumbre usada en España en esa época, de la que también echaron mano quienes tenían origen judío, era llevar primero el apellido de la madre y no el del padre. Por eso no debe extrañar, que el hijo de Don Diego de Castillejo se llamara Miguel de Valencia y Castillejo. A partir de ahí, esta línea genealógica usará el apellido Valencia.</p>



<p>A principios del siglo XVII, Miguel de Valencia atraviesa el mar y se instala en Málaga, donde de su unión con Ana de Aranda Sendía nace Manuel de Valencia y Aranda. Éste último es quien, en la segunda mitad del siglo se embarca para el continente americano, y se instala en Popayán. Allí nace en 1678 su hijo Pedro de Valencia y Aranda, del matrimonio con Ana de Aranda Forcallo.</p>



<p>Pedro de Valencia y Aranda es un personaje fascinante, por su brillante estrategia para dar un rumbo al ascenso social de su familia en el nuevo mundo. Acontecía que el Rey Felipe V de Borbón había creado en 1717 el Virreinato de Nueva Granada, separando este territorio del Virreinato del Perú. Sin embargo, en 1723 se suspendió la existencia de esta jurisdicción, aparentemente por problemas de viabilidad financiera.</p>



<p>Aunque ya desde 1621 existía una Real Casa de la Moneda en Santa Fe de Bogotá, lugar donde se acuñaban las monedas de diversas denominaciones y composiciones de metal, que cumplían los estándares de la corona, Don Pedro escribe a España en 1725. Allí argumenta la conveniencia de crear una nueva Casa de la Moneda en Popayán, dada la dificultad de traslado de los metales a la capital, y la pérdida eventual de parte de este en el trayecto.&nbsp;&nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="915" height="664" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19202248/Casa-de-la-moneda-Popayan.png" alt="" class="wp-image-128107" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19202248/Casa-de-la-moneda-Popayan.png 915w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19202248/Casa-de-la-moneda-Popayan-300x218.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19202248/Casa-de-la-moneda-Popayan-768x557.png 768w" sizes="auto, (max-width: 915px) 100vw, 915px" /><figcaption class="wp-element-caption">Casa del Tesoro Real de Popayán, construida en 1729 por Don Pedro de Valencia, según planos del arquitecto Antonio García. Popayán (Colombia). Ajuste Digital.</figcaption></figure>



<p>En respuesta, el Rey Don Felipe V de Borbón ordena a la real Audiencia de Santa Fe en 1726 revisar la viabilidad del asunto, encontrando razones válidas para la creación de la nueva casa de la moneda en Popayán (ceca), la cual se formaliza mediante Cédula Real en 1729. El edificio fue construido a partir de ese mismo año. Allí se inicia la gran fortuna de los Valencia, porque en 1747 el Rey Fernando VI nombró al hijo de Don Pedro llamado Pedro Agustín de Valencia y Fernández del Castillo, tesorero perpetuo de la casa de la moneda, cargo que éste ocupó hasta su muerte.</p>



<p>En los libros de cuentas de su mayorazgo, reportaron hasta 1785 haber invertido más de 300.000 pesos de plata (equivalentes a más de 50 millones de dólares de hoy), para la creación y manutención de la referida casa de la moneda. De otra parte, y no descuidando además el contacto directo con la corona, el hijo mayor de Don Pedro Agustín de Valencia y Fernández del Castillo, llamado Francisco de Valencia y Sáenz del Pontón, fue enviado a la madre patria, con el fin de concluir allá sus estudios.</p>



<p>A distancia desde España, asumió el cargo de Tesorero de la ceca a la muerte de su padre en 1788. Aunque en verdad, quien tomaba cuenta de la ceca en Popayán era su hermano Joaquin de Valencia. Pero al año siguiente, el Rey decidió suprimir el cargo de tesorero remplazándolo por el de administrador, y dejó la ceca bajo control directo de la corona. A pesar de ello, mantuvo el cargo de tesorero en cabeza nominal del mismo Francisco hasta su muerte.</p>



<p>En compensación por la supresión de su cargo, y gracias a la cercanía del rey Carlos IV con Francisco de Valencia y Saénz del Pontón, el Rey decidió ennoblecerlo con el título de I Conde de Casa Valencia, mediante Despacho Real en 1789. En España Don Francisco fue también Consejero de Indias, y Caballero de la Orden de Carlos III.</p>



<p>Se configuró así el imponente ascenso social de una línea familiar, que pasó de judeoconversa a tener noble titulado, lo cual no fue único, pero no deja de ser notable. Hay que recordar que la legislación vigente en España después del Decreto de la Alhambra, contemplaba la necesidad de tener registro de limpieza de sangre, para ser funcionario de la corona. Se requería gran habilidad, para evadir tal requerimiento.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="796" height="393" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19204756/expulsion-sefardie-1492.png" alt="" class="wp-image-128108" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19204756/expulsion-sefardie-1492.png 796w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19204756/expulsion-sefardie-1492-300x148.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19204756/expulsion-sefardie-1492-768x379.png 768w" sizes="auto, (max-width: 796px) 100vw, 796px" /><figcaption class="wp-element-caption">Expulsión de los judíos de España (año de 1492). Óleo sobre lienzo, 313 x 281 cm. Pintado en 1889 por Emilio Sala. Actualmente en el Museo del Prado, Madrid.</figcaption></figure>



<p>El Condado de Casa Valencia que existe hasta hoy, contempla ser Grande de España, y sus titulares son descendientes directos del primer conde. No obstante, hay que aclarar desde ya, que no es que los Valencia de Popayán desciendan de un noble y grande de España, sino todo lo contrario: es un noble y grande de España quien desciende de la antigua casa Valencia de Popayán. Los Valencia de Popayán descienden todos, de los hermanos del Conde que se quedaron en América.</p>



<p>La línea más conocida continúa en Popayán, con el mismo Don Joaquín de Valencia y Saénz del Pontón, el cual se casó con su pariente Doña Joaquina Ramona Valencia y Hurtado, y tuvo varios hijos, dos de los cuales fueron Antonio y Mariano. &nbsp;Durante los finales del siglo XVIII se dedicaron a sus haciendas, donde trabajaba un numeroso contingente de esclavos negros y servidumbre indígena.</p>



<p>La calma llegó a su fin, cuando se dio el levantamiento de Quito contra las autoridades de la corona en 1809. Recordemos que, desde mayo de 1808 el Rey Fernando VII había sido encarcelado por orden de Napoleón Bonaparte. Esta noticia ya era pública en las clases altas de América. La sublevación liderada por el Marqués de Selva Alegre Don Juan Pedro Montufar, había terminado con la creación de una Junta de Gobierno en Quito, bajo la dirección del mismo Marqués, quien incluso era llamado su alteza serenísima. Las noticias llegaron a Popayán en agosto de 1809, y más tarde el mismo marqués envió comunicaciones a Popayán y a otras ciudades, invitándolas a unirse a la sublevación. El gobernador de Popayán Don Miguel Tacón de Tacón y Rosique, quien era un militar de formación naval, convocó un cabildo abierto, llamó a la creación de milicias para prevenir un ataque de los de Quito, estableció control sobre las comunicaciones que entraban y salían de la ciudad, y prohibió hablar de temas de gobierno en los lugares públicos. En tales medidas fue apoyado por el Alférez Real Don Antonio Tenorio, jefe militar de la ciudad.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="839" height="438" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19210012/Casa-de-la-familia-Valencia.png" alt="" class="wp-image-128109" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19210012/Casa-de-la-familia-Valencia.png 839w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19210012/Casa-de-la-familia-Valencia-300x157.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19210012/Casa-de-la-familia-Valencia-768x401.png 768w" sizes="auto, (max-width: 839px) 100vw, 839px" /><figcaption class="wp-element-caption">Casa de la Familia Valencia, hoy Museo Nacional Guillermo Valencia. Construida en el siglo XVIII, según planos del sacerdote y arquitecto empírico Marcelino Pérez de Arroyo y Valencia. Popayán (Colombia).</figcaption></figure>



<p>Para empeorar la situación, un año después también en agosto llegaron las noticias del levantamiento del 20 de julio de 1810, en Santa Fe de Bogotá. El gobernador Tacón decidió crear entonces una Junta de Seguridad bajo su control, para intentar mantener el poder. Sin embargo, la misma Junta comenzó a tener sus propios adeptos en contra del gobernador. Miembro de esa Junta fue un sacerdote de la familia Valencia: Marcelino Pérez de Arroyo y Valencia.</p>



<p>Y es que los miembros más influyentes de la familia Valencia de Popayán, eran en ese momento dos hijos de una hermana del I Conde de Casa Valencia: Doña Francisca Antonia Valencia Sáenz del Pontón, de su matrimonio con el dominicano Andrés Pérez de Arroyo.&nbsp; El mayor era el referido sacerdote que había nacido en 1764, venía de haber sido Vicerrector del Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario en Bogotá, y ya era reconocido por sus numerosas obras como arquitecto empírico, que aún hoy engalanan la ciudad de Popayán.</p>



<p>El otro era el amigo personal del Sabio Caldas, Santiago Pérez de Arroyo y Valencia nacido en 1775, quien para la época ya era un gran jurista y académico. Había sido alcalde de Popayán, e igual que su hermano había descollado como Vicerrector del Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario. Una vez lograda la independencia fue Senador de la República, y ejerció liderazgo político en Popayán hasta su muerte, en 1845. Además, fue uno de los firmantes del Acta de Constitución de la Universidad del Cauca.</p>



<p>Estos dos grandes hombres que fueron ideólogos y próceres de la patria, mantuvieron a la familia Valencia en la línea favorable a las ideas de la independencia, sin participar nunca en la lucha armada, porque se trataba de personas contrarias a la guerra. Con su liderazgo, la familia transitó sabiamente a la era republicana.</p>



<p>Sin embargo, nada nos puede conmover más que la historia trágica del mártir que la familia Valencia sacrificó, en el altar de la patria. En 1806 a la muerte del I Conde de Casa Valencia, lo sucedió su hijo Pedro Felipe Valencia y Codallos, nacido en 1767. Era un militar de escuela, que había obtenido el grado de Coronel de Infantería, y era Caballero de la Real Orden de Santiago.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="795" height="901" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19220225/pedro-de-Valenc.jpg" alt="" class="wp-image-128111" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19220225/pedro-de-Valenc.jpg 795w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19220225/pedro-de-Valenc-265x300.jpg 265w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19220225/pedro-de-Valenc-768x870.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 795px) 100vw, 795px" /><figcaption class="wp-element-caption">Retrato del II Conde de Casa Valencia Don Pedro Felipe Valencia y Codallos. (Colección familiar- Ajuste Digital).</figcaption></figure>



<p>Había desempeñado además cargos de importancia diplomática y civil, primero durante el reinado de Carlos IV, y después en la era napoleónica, en la que llegó a ser Consejero de Estado y Secretario General del Gobierno. Gracias a lo cual era visto con recelo en ciertos círculos. Durante ese último periodo, el Conde visitó Paris y el contacto con la corriente ilustrada cambió su opinión frente a la emancipación de las naciones americanas. Así, cuando viajó desde España a Santa Fe de Bogotá, poco después del grito de independencia de 1810, inmediatamente estableció relaciones de amistad con los rebeldes Francisco José de Caldas, Camilo Torres y Jorge Tadeo Lozano, en la época de la “patria boba”.</p>



<p>Estando en su casa de Popayán en 1816, fue tomado preso por el General Sámano después de la Batalla de la Cuchilla del Tambo. Fue llevado a la capital, donde se le acusó de infidencia a la corona, por haber redactado escritos de apoyo ideológico a la independencia, y por contribuir financieramente con la causa. Fue condenado a muerte por el General Pablo Murillo y sus oficiales, y ejecutado por fusilamiento el 5 de octubre de 1816.</p>



<p>Decadas después, en el seno de la familia de Joaquín Valencia Quijano y Adelaida Castillo Silva, nació en Popayán en 1873, un niño llamado Guillermo Valencia Castillo. Quedó huérfano de madre a los 7 años, y de padre en su adolescencia. Su hermano Joaquín lo matriculó en el Seminario Menor de Popayán, que regentaban los padres vicentinos franceses, entre ellos el Padre Juan Bautista Malézieux, con quien comenzó su formación como poeta. Inició después estudios universitarios, en la carrera de Filosofía y Letras de la Universidad del Cauca.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="736" height="796" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19221247/Guillermo-Valencia.png" alt="" class="wp-image-128113" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19221247/Guillermo-Valencia.png 736w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19221247/Guillermo-Valencia-277x300.png 277w" sizes="auto, (max-width: 736px) 100vw, 736px" /><figcaption class="wp-element-caption">El Gran Maestro Guillermo Valencia Castillo (1873-1943) poeta y político colombiano (Colección familiar- Ajuste Digital).</figcaption></figure>



<p>Terminó sus estudios en Paris adonde fue enviado como parte del cuerpo diplomático colombiano, y por ello pudo asistir al Instituto de Francia, y a La Sorbona. Poemas como “Anarkos”, “Croquis”, o “San Antonio y el centauro”, hacen parte de las mejores letras del idioma español. En su vida política fue también Representante a la Cámara, Senador de la República, y candidato presidencial del Partido Conservador.</p>



<p>Se casó el Maestro Valencia con Doña Josefina Muñoz, y uno de sus hijos fue Guillermo León Valencia, quien cursó estudios de Derecho en la Universidad del Cauca y después de una brillante carrera política, ganó la Presidencia de la República en 1962. Era el segundo período presidencial del llamado Frente Nacional.</p>



<p>El estado debió enfrentar un grupo de autodefensas campesinas liderado por Pedro Antonio Marín, quien usaba el alias de Manuel Marulanda Vélez o “Tirofijo”. Este personaje que había sido inicialmente liberal fue mudando al comunismo, en concordancia con el llamado hecho en 1949 por la Dirección del Partido Comunista Colombiano. Se refugiaron en la región de Planadas (Tolima), que habían bautizado como: “República de Marquetalia”.</p>



<p>El presidente Valencia ordenó una operación militar conocida como “Operación Marquetalia”, en la cual fue bombardeado el enclave guerrillero de este grupo campesino rebelde. La situación fue hábilmente transformada en “mito fundacional”, por la llamada Guerrilla de las FARC, que lo usó para justificar su accionar criminal de práctica de extorsiones a ganaderos y comerciantes, secuestros extorsivos, reclutamiento y abuso sexual de menores, etc. La estructura armada afirmó ser una resistencia campesina, contra la acción represiva del estado colombiano.</p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="459" height="612" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19222537/Guillermo-Leon-Valencia.png" alt="" class="wp-image-128114" style="width:574px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19222537/Guillermo-Leon-Valencia.png 459w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19222537/Guillermo-Leon-Valencia-225x300.png 225w" sizes="auto, (max-width: 459px) 100vw, 459px" /><figcaption class="wp-element-caption">El Doctor Guillermo León Valencia Muñoz, Presidente de la República de Colombia (1962-1966). (Colección familiar- ajuste digital).</figcaption></figure>



<p>Su gobierno logró sin embargo pacificar el país, atacando con éxito en muchos lugares el fenómeno del bandolerismo rural, que afectaba gravemente la productividad en el campo. Criminales sanguinarios y muy famosos como Efraín González conocido como “El siete colores”, o José William Aranguren alias “Desquite”, fueron perseguidos y dados de baja por el ejército.</p>



<p>La Doctora Paloma Valencia Laserna, miembro de la novena generación de su estirpe en este país, es una de las candidatas presidenciales de Colombia, en las elecciones que se llevaran a cabo en los próximos días. Es así como, la nación podría tener un presidente Valencia más.</p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="384" height="477" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/20115005/Paloma-Valencia-1.png" alt="" class="wp-image-128123" style="width:644px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/20115005/Paloma-Valencia-1.png 384w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/20115005/Paloma-Valencia-1-242x300.png 242w" sizes="auto, (max-width: 384px) 100vw, 384px" /><figcaption class="wp-element-caption">Paloma Valencia Laserna, Candidata presidencial para las Elecciones 2026-2030. (Fotografía: Tomás Francisco Flórez Romero).</figcaption></figure>



<p><strong>REFERENCIAS</strong></p>



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<li> Harold Alvarado Tenorio. Ajuste de Cuentas. (2026). Guillermo Valencia.</li>
</ul>



<p><a href="https://www.antologiacriticadelapoesiacolombiana.com/guillermo_valencia.html">https://www.antologiacriticadelapoesiacolombiana.com/guillermo_valencia.html</a></p>



<ul class="wp-block-list">
<li> Olave, G (2013). El eterno retorno de Marquetalia: sobre el mito fundacional de las FARC-EP. Folios Segunda época (37) Primer semestre, 149-166.</li>



<li>Henao, D. (2015). Bandolerismo rural en el Bajo Cauca, Magdalena Medio y el Nordeste antioqueño (Colombia), Revista de Historia Regional y Local (7) No. 14, 1953-1958 ISSN: 2145-132X</li>



<li>Señal Memoria RTVC (2026). Guillermo León Valencia Muñoz.</li>
</ul>



<p><a href="https://www.senalmemoria.co/la-voz-del-poder/guillermo-leon-valencia-munoz">https://www.senalmemoria.co/la-voz-del-poder/guillermo-leon-valencia-munoz</a></p>



<figure class="wp-block-pullquote"><blockquote><p><strong>ANEXO 1: ARBOL GENEALOGICO DEL GENERAL RAMON GONZALEZ VALENCIA</strong></p></blockquote></figure>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="589" height="762" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19223457/Imagen11.jpg" alt="" class="wp-image-128115" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19223457/Imagen11.jpg 589w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19223457/Imagen11-232x300.jpg 232w" sizes="auto, (max-width: 589px) 100vw, 589px" /></figure>



<figure class="wp-block-pullquote"><blockquote><p><strong>ANEXO 2: ARBOL GENEALOGICO DE LA DOCTORA PALOMA VALENCIA LASERNA</strong></p></blockquote></figure>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="589" height="762" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19223611/Imagen12.jpg" alt="" class="wp-image-128116" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19223611/Imagen12.jpg 589w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19223611/Imagen12-232x300.jpg 232w" sizes="auto, (max-width: 589px) 100vw, 589px" /></figure>
]]></content:encoded>
        <author>Ramón García Piment</author>
                    <category>La conspiración del olvido</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=128098</guid>
        <pubDate>Mon, 20 Apr 2026 03:41:05 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19141044/la-conquista-D-Riviera.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[EL LINAJE DE LOS VALENCIA, Dos casas, un apellido: estudio histórico de los Valencia en Colombia. (Por Carlos Valdivieso)]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Ramón García Piment</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>No mienta senadora Paloma Valencia, no mienta</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/no-mienta-senadora-paloma-valencia-no-mienta/</link>
        <description><![CDATA[<p>No es cierto lo que dice Paloma Valencia del senador Iván Cepeda. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>Sorprendido quedé al ver las declaraciones en un video de la senadora y candidata presidencial Paloma Valencia, divulgado en redes sociales, en el que asegura que su colega del Pacto Histórico, Iván Cepeda, instigó el asesinato de Miguel Uribe Turbay y, además, lo responsabiliza por la fuga de Jesús Santrich.</p>



<p>Es cierto que esto es política y que, en medio de una campaña y el afán por la búsqueda de votos, las mentiras y falacias hacen parte del día a día. Sin embargo, uno no espera esto de personas por las que se siente respeto.</p>



<p>Por lo anterior, mi querida senadora, me tomo el atrevimiento de refrescarle la memoria.</p>



<p>En lo que tiene que ver con Jesús Santrich, quien, aparte de su prontuario criminal, fue además todo un farsante, le recuerdo que su extradición fue sometida a consideración de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP). En una decisión apretada, esta aplicó la garantía de no extradición y ordenó su libertad.</p>



<p>Esta decisión de la Sección de Revisión de la JEP motivó la renuncia de Néstor Humberto Martínez a la Fiscalía General de la Nación, quien consideró que Santrich, después de la firma de paz con las Farc, siguió delinquiendo.</p>



<p>De esta manera, Santrich salió de la cárcel y, fingiendo enfermedad, fue sacado en una silla de ruedas. No sé si con el ánimo de inspirar compasión; sin embargo, lo que sí sé es que lo único que logró fue el repudio nacional, con excepción de unos cuantos a los que sí logró engañar. Uno de ellos: el senador Iván Cepeda Castro, quien acudió a acompañarlo a la salida de la prisión en un acto de demostración de apoyo y respaldo a la paz, mas no porque haya secundado las fechorías del líder guerrillero.</p>



<p>Le recuerdo además, senadora Valencia, que ante la discusión entre la Fiscalía y la JEP, una jueza de control de garantías tomó la decisión de enviar el caso a la Corte Suprema de Justicia, porque Santrich ostentaba la figura de congresista.</p>



<p>Fue entonces cuando el Consejo Nacional Electoral (CNE) reconoció el nombramiento de Santrich como congresista y el Consejo de Estado negó la pérdida de tal investidura, a pesar de que no se posesionó en la fecha indicada.</p>



<p>Así las cosas, el 5 de junio, la Sala Especial de Instrucción de este alto tribunal llamó a indagatoria a Santrich por los presuntos delitos de concierto para delinquir y tráfico, fabricación o porte de estupefacientes, ambos agravados. No obstante, durante ese fin de semana, la Unidad Nacional de Protección informó que desconocía el paradero de este exmiembro de la antigua guerrilla de las Farc. Fue entonces cuando se produjo su fuga hacia Venezuela.</p>



<p>Le pregunto entonces, senadora Paloma Valencia: ¿en dónde aparece la figura de Iván Cepeda en todo este proceso, que no es sino de la justicia? ¿Cómo así que Iván Cepeda facilitó la fuga de Santrich y su salida de la cárcel? Deje de decir mentiras. El país no está para este tipo de debates de tan bajo nivel.</p>



<p>Dice usted que Iván Cepeda instigó el asesinato de Miguel Uribe Turbay. Revisando los debates en el Congreso, le diré que fueron muy pocas las ocasiones en que los dos senadores se enfrentaron en plenarias y comisiones, y que, de parte del senador del Pacto, siempre se hizo con respeto, muy a pesar de que el congresista Uribe Turbay fue bastante bélico y pasado en sus expresiones hacia el gobierno nacional y hacia los miembros de su bancada en el Senado. No nos digamos mentiras: así era Miguel Uribe Turbay cada vez que se le daba la palabra.</p>



<p>Y si vamos al trato que se le dio al senador Uribe Turbay, tendré que recordarle, senadora Paloma Valencia, que su bancada, especialmente quienes hicieron parte del grupo de presidenciables —entre los cuales estaba usted—, se dedicaron a hacerle el feo durante el proceso de selección del candidato uribista, y que en el Centro Democrático solo cuando fue asesinado a manos de un joven sicario se dieron cuenta del inmenso amor que le tenían y de lo buena gente que era.</p>



<p>Por otro lado, por favor, no siga el mal ejemplo de Álvaro Uribe Vélez, quien, como presidente de la República, pudo haber hecho millones de cosas fabulosas y beneficiosas para el país, pero como expresidente le ha hecho mucho daño a Colombia con su inquina, mentiras y odios personales.</p>



<p>Senadora Paloma, usted es una mujer valiosa, inteligente y capaz de llevar a Colombia por una buena senda si las mayorías así lo deciden en estas elecciones. Así que, por favor, haga una campaña inteligente, con argumentos estructurados, como lo ha hecho en su tarea como congresista. </p>



<p>No destruya lo que ha hecho durante estos 12 años en el <strong><a href="https://www.senado.gov.co/">Senado de la República</a></strong>, por secundar las mentiras e inquinas de Álvaro Uribe Vélez.</p>



<p><a href="https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/vicepresidentes-para-ganar-pero-no-para-gobernar/">Nota recomendada: Vicepresidentes para ganar pero no para gobernar</a></p>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Sevillano</author>
                    <category>Óscar Sevillano</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127335</guid>
        <pubDate>Mon, 23 Mar 2026 19:59:22 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/23145755/Copia-de-Copia-de-Copia-de-Copia-de-Copia-de-Copia-de-Copia-de-Copia-de-Copia-de-Entradas-59.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[No mienta senadora Paloma Valencia, no mienta]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Sevillano</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Vicepresidentes para ganar pero no para gobernar</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/vicepresidentes-para-ganar-pero-no-para-gobernar/</link>
        <description><![CDATA[<p> Si Paloma Valencia y Juan Daniel Oviedo llegasen a ganar las elecciones, su luna de miel no durará mucho tiempo.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>No quiero ser ave de mal agüero, pero desde ya me atrevo a predecir que, si Paloma Valencia y Juan Daniel Oviedo llegasen a ganar las <strong><a href="https://www.registraduria.gov.co/">elecciones</a></strong>, su luna de miel no durará mucho tiempo.</p>



<p>Lo anterior no ocurre porque no exista afinidad en la fórmula Valencia-Oviedo, sino porque es una alianza pensada más para ganar que para gobernar. Y algo similar sucede con las demás fórmulas del resto de candidatos: están integradas por personajes interesantes, que pueden proponer y trabajar por el país, pero que no han construido el proyecto político del aspirante presidencial desde cero.</p>



<p>Es por eso que la fórmula Gustavo Petro–Francia Márquez no dio resultado. Ni Petro estaba convencido de que la líder afrodescendiente fuera su compañera de fórmula, ni Francia —aunque siempre ha sido petrista— estaba realmente seducida por acompañar un proyecto que no surgía desde su territorio ancestral ni desde sus raíces.</p>



<p>Lo mismo ha ocurrido con otras presidencias. Recordemos la de Santos–Vargas Lleras, dos personajes que no se quieren mucho a pesar de pertenecer a la misma élite política. El entonces vicepresidente nunca enarboló la principal bandera de su jefe: la paz con las Farc.</p>



<p>Tampoco dio resultado la fórmula Angelino Garzón–Juan Manuel Santos. Su vicepresidente se dedicó a incomodar con sus comentarios, declaraciones y actitud díscola.</p>



<p>Y así ha sucedido con el resto de fórmulas vicepresidenciales: aunque hacia afuera mostraron armonía y entendimiento, hacia adentro vivieron un mar de tensiones y conflictos que supieron disimular ante cámaras y micrófonos.</p>



<p>Quienes conocen a Juan Daniel Oviedo saben que es una persona a la que no le gusta ser opacada y que siempre busca llamar la atención. Es claro, entonces, que la figura presidencial podría eclipsarlo, más aún si se tiene en cuenta que, en caso de que la candidatura del Centro Democrático gane y llegue a la Casa de Nariño, detrás de cada decisión estará Álvaro Uribe Vélez. Eso es indiscutible</p>



<p>A Paloma Valencia le resultaría difícil tomar decisiones sin el aval de Uribe, algo que probablemente no sería del agrado de Oviedo, quien se caracteriza por su autonomía. Tampoco está claro si sería bien recibido dentro del Centro Democrático que el vicepresidente tenga vuelo propio y no acostumbre a consultar al exmandatario cada cosa que piense hacer.</p>



<p>Una cosa es la campaña presidencial y otra muy distinta es gobernar. Para gobernar en conjunto no basta con haber compartido tarima o repartido volantes: es necesario compartir la visión y los objetivos del programa de gobierno.</p>



<p>Ninguna de las fórmulas presidenciales parece cumplir plenamente con este requisito, aunque lo nieguen y posen sonrientes en las fotografías. Esto ocurre porque son fórmulas diseñadas para ganar elecciones, pero no necesariamente para gobernar de manera conjunta.</p>



<p><a href="https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/mi-respuesta-a-ricardo-rodriguez-yee-y-a-luis-felipe-henao/"><strong>Nota recomendada: Mi respuesta a Ricardo Rodríguez Yee y a Luis Felipe Henao</strong></a></p>
]]></content:encoded>
        <author>Sevillano</author>
                    <category>Óscar Sevillano</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127217</guid>
        <pubDate>Sat, 21 Mar 2026 21:27:53 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Vicepresidentes para ganar pero no para gobernar]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Sevillano</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Uribe no perdió las elecciones, las ganó.</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/castroopina/uribe-no-perdio-las-elecciones-las-gano/</link>
        <description><![CDATA[<p>Uribe no obtuvo curul, pero fortaleció al Centro Democrático, impuso candidata y reafirmó su liderazgo político aún más.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>A pocos días de terminarse las elecciones al Congreso de la República, aún me cuesta entender cómo algunos medios y algunos “analistas políticos” llegan a decir que el expresidente y ex senador Álvaro Uribe Vélez perdió las elecciones o, peor aún, que se había quemado en su intento por llegar al Senado de la República.</p>



<p>Antes de seguir esta lectura, usted, lector, deberá saber que no soy uribista y lo que busco en estas líneas es un poco de objetividad. Debemos reconocer, a la luz de la verdad, cuando algo es cierto y cuando nos quieren &#8220;meter gato por liebre”.</p>



<p>Si bien es innegable que Uribe no logró un escaño, el escenario debe verse de forma más integra. No puede hacerse un análisis apresurado en este caso.</p>



<p>Una de las cosas que más se deben analizar es que fue el mismo Uribe quien eligió la casilla 25 en una lista cerrada. Él mismo sabía que la tarea que se proponía era impulsar desde atrás la lista, ocasionalmente entrar. En el caso de que quisiera entrar, habría sido el cabeza de lista (número 1) como lo hizo en 2018 cuando obtuvo casi 900.000 votos.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="950" height="534" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/12091206/S._Uribe.jpeg" alt="" class="wp-image-126818" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/12091206/S._Uribe.jpeg 950w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/12091206/S._Uribe-300x169.jpeg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/12091206/S._Uribe-768x432.jpeg 768w" sizes="auto, (max-width: 950px) 100vw, 950px" /><figcaption class="wp-element-caption">En 2018 el expresidente Álvaro Uribe Vélez fue el candidato al Senado más votado con 891.964 votos</figcaption></figure>



<p>Asimismo, el expresidente ha sido objeto de los procesos judiciales más importantes de los últimos años: testigos falsos, ejecuciones extrajudiciales entre otros. Muy a pesar del costo mediático y del desgaste de su imagen, su colectividad aumentó la cantidad de escaños en el Senado de la República, con una proporción parecida a la bancada de gobierno.</p>



<p>Aunado a lo anterior, plausible que los resultados obtenidos por el Centro Democrático (partido de Uribe Vélez) logró ese crecimiento sin las cuotas burocráticas, los cuantiosos contratos y la “mermelada” que tienen aquellos que están en el Gobierno nacional.</p>



<p>Por otra parte, el expresidente logró imponer a su candidata a la Presidencia, Paloma Valencia, como la persona que hoy día tiene mayor votación real y demostrada en Colombia. Rompiendo el paradigma que se venía construyendo de la dualidad entre Cepeda y de la Espriella, dejando a este último en una situación extremadamente compleja de cara a la contienda electoral.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="480" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/12090545/Captura-de-pantalla-2026-03-12-085625-1024x480.png" alt="" class="wp-image-126817" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/12090545/Captura-de-pantalla-2026-03-12-085625-1024x480.png 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/12090545/Captura-de-pantalla-2026-03-12-085625-300x141.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/12090545/Captura-de-pantalla-2026-03-12-085625-768x360.png 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/12090545/Captura-de-pantalla-2026-03-12-085625-1536x720.png 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/12090545/Captura-de-pantalla-2026-03-12-085625.png 1919w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p>Finalmente, a pesar de que muchos nos quejamos de la cumbre que tuvieron los expresidente Álvaro Uribe Vélez y César Gaviria en el mes de octubre de 2025, su encuentro resultó muy provechoso para ambos, Uribe lidera la segunda fuerza política más grande del país y Gaviria hace lo suyo con la tercera, el Partido Liberal Colombiano.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="768" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/12090315/GaviriA-y-uribe-scaled-1-1024x768.jpg" alt="" class="wp-image-126816" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/12090315/GaviriA-y-uribe-scaled-1-1024x768.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/12090315/GaviriA-y-uribe-scaled-1-300x225.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/12090315/GaviriA-y-uribe-scaled-1-768x576.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/12090315/GaviriA-y-uribe-scaled-1-1536x1152.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/12090315/GaviriA-y-uribe-scaled-1-2048x1536.jpg 2048w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption">El 31 de octubre de 2025 los expresidentes Uribe y Gaviria se reunieron para dialogar sobre las elecciones, especialmente el candidato presidencial.</figcaption></figure>



<p>Pueda ser que los medios profanen una derrota y hablen de quemados, pero la realidad dista mucho de esos titulares. Uribe ganó las elecciones, volvió a demostrar que es un líder con capacidad de organizar sus equipos y enfilarlos para sus objetivos.</p>
]]></content:encoded>
        <author>@castroopina</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>CastroOpina</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=126814</guid>
        <pubDate>Thu, 12 Mar 2026 14:12:15 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/12090128/VLD74TKCWFC33ITILTW5JTOOMY.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Uribe no perdió las elecciones, las ganó.]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">@castroopina</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Análisis de las elecciones legislativas</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/tejiendo-naufragios/analisis-de-las-elecciones-legislativas/</link>
        <description><![CDATA[<p>Proyecciones y posibilidades para la primera vuelta presidencial</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>Como toda jornada electoral, las urnas ofrecieron claridad donde había especulación. Hoy sabemos que la izquierda es la primera fuerza, pero con síntomas de desgaste. La derecha celebra un repunte que fue más disciplina que epopeya. El centro naufragó en su propia fragmentación. De la Espriella vive en un limbo que ningún analista honesto puede resolver.</p>



<p><strong>Las cifras</strong></p>



<p><a href="https://resultados.registraduria.gov.co/">Con el preconteo del 99,14% de las </a><a href="https://resultados.registraduria.gov.co/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">mesas</a>, el Senado quedó configurado de la siguiente manera: </p>



<p>Pacto Histórico: 4.402.601</p>



<p>Centro Democrático: 3.020.459</p>



<p>Partido Liberal: 2.268.658</p>



<p>Alianza por Colombia: 1.899.096</p>



<p>Partido Conservador: 1.859.493</p>



<p>La U: 1.560.593</p>



<p>CR-Alma: 1.244.811</p>



<p>Ahora Colombia: 896.527</p>



<p>Salvación Nacional: 698.074</p>



<p><a href="https://www.elespectador.com/politica/elecciones-colombia-2026/resultados-elecciones-8-de-marzo-2026-boletines-y-ganadores-de-consultas-senado-y-camara/">Las consultas interpartidistas dejaron </a><a href="https://www.elespectador.com/politica/elecciones-colombia-2026/resultados-elecciones-8-de-marzo-2026-boletines-y-ganadores-de-consultas-senado-y-camara/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">huella</a>. La Gran Consulta por Colombia movilizó 5.842.145 votantes. Paloma Valencia obtuvo 3.225.482, el 55,2% del total. La Consulta de las Soluciones reunió apenas 617.998 personas. Claudia López ganó con 574.025, el 92,9% de un universo pequeño. La consulta del Frente por la Vida congregó 482.465 votantes: Roy Barreras se impuso con 255.912 —el 53,1% de un universo todavía más reducido que el de López—. La Consulta del Pacto Histórico, celebrada en noviembre de 2025, convocó 2.715.212 votantes: Iván Cepeda se impuso con 1.522.347.</p>



<p><strong>La derecha: disciplina de voto, no terremoto</strong></p>



<p>La primera conclusión es que la Gran Consulta no implica una movilización extraordinaria del uribismo, sino una concentración del voto existente. Los 3.225.482 votos de <strong>Valencia superan en cerca de 200 mil a los 3.020.459 que obtuvo el Centro Democrático en el Senado</strong>. No hubo crecimiento orgánico masivo: hubo disciplina.</p>



<p>Eso no es un elogio menor. En 2022, Federico Gutiérrez ganó su consulta con 2.161.686 votos y luego obtuvo 5.058.010 en primera vuelta. Un factor de crecimiento de 2,34 veces. Ese coeficiente, sin embargo, no es una constante: depende de una campaña sin fracturas internas, de un clima político que movilice en lugar de desanimar y, sobre todo, de que no exista un candidato disputándole el mismo electorado. </p>



<p>Si Valencia replica ese patrón, sobre su base de consulta, el resultado teórico superaría los 7,5 millones. Ese número es probablemente alto para la realidad del 2026: la derecha es más grande que la de 2022, pero está más fragmentada gracias a la disputa con Abelardo De la Espriella.</p>



<p><strong>Un rango honesto para Valencia, en primera vuelta, estará entre 4,8 y 5,5 millones</strong>. Su piso lo establecerán los partidos que gravitarán en torno a ella: los 2,98 millones del Centro Democrático, más una parte de los 1,86 millones del Conservador y los 1,24 millones de CR-Alma. Su techo lo fija De la Espriella.</p>



<p><strong>La izquierda: de la mística a la maquinaria</strong></p>



<p><strong>El Pacto Histórico pasó de 2.692.999 votos en el Senado (2022) a 4.402.601</strong>. El crecimiento es palpable. Sin embargo, hay un número que lo opaca: en 2022, la consulta de Petro reunió 4.495.831 votos; en 2025, la de Cepeda reunió 1.522.347. Una caída del 66% en participación de consulta es una señal más elocuente del ciclo electoral.</p>



<p>¿Cuánto puede crecer Cepeda en primera vuelta?</p>



<p>En 2022, Petro multiplicó por 1,9 el voto de su consulta (4,49 millones → 8,52 millones). Aplicar ese mismo factor a la consulta de Cepeda daría apenas 2,9 millones, un resultado desmentido ayer en las elecciones legislativas: el Pacto obtuvo 4,4 millones, tres veces más que esa proyección.</p>



<p>La razón es simple: la consulta del Pacto de 2025, celebrada cinco meses antes con reglas de participación más restrictivas: fue un termómetro de militancia activa, no de electorado real. Por esa razón, el piso más honesto para proyectar a Cepeda no es su consulta sino los votos al Senado del Pacto. </p>



<p>Aplicando el factor 1,9 sobre los 4,40 millones, <strong>se obtiene un resultado teórico para Cepeda de 8,36 millones</strong>, <strong>que se ajusta hacia abajo —entre 7,5 y 8,2 millones</strong>— para incorporar el desgaste de pertenecer al partido del gobierno. Como cualquier factor histórico, 1,9 es una referencia, no una garantía. El 2022 tuvo características que no se repitieron en el 2026.</p>



<p>Al anterior análisis se agrega que las encuestas de intención de voto lo confirman como favorito: la Gran Encuesta de febrero le asignaba el 34%, e Invamer lo ubica en el rango del 31–37%. Pero una cosa es ser favorito en encuesta y otra convertir esa intención en votos.</p>



<p><strong>El centro: la tragedia en números</strong></p>



<p>En 2022, la consulta de la Coalición Centro Esperanza reunió 2.159.465 votantes. En 2026, la Consulta de las Soluciones apenas alcanzó 617.998. <strong>El centro atrajo menos de una tercera parte de lo que movilizó hace cuatro años</strong>. Ese colapso de participación no es un accidente: es el síntoma de un electorado que ha optado masivamente por la polarización, dejando al centro sin el oxígeno para ser fuerza de gobierno.</p>



<p>El triunfo de Claudia López es contundente en términos internos, pero irrelevante en términos de volumen electoral. La Alianza por Colombia obtuvo 1.899.096 de votos en el Senado, pero ese universo no le pertenece íntegramente: es una coalición con sectores que no migrarán a su candidatura presidencial.</p>



<p>Sergio Fajardo suma al problema: sin consulta y sin estructura partidaria, depende de su capital y de la fatiga con la polarización, el mismo recurso del que depende López. Dos candidatos y un mismo electorado. López puede llegar a recibir entre 0,8 y 1,2 millones; Fajardo, entre 0,7 y 1,0 millones. La suma de los dos suman no supera los 2,2 millones.</p>



<p>Roy Barreras completa el cuadro con una variable adicional de fragilidad. Su consulta obtuvo 482.465 votos —menos que la de López—, y los 255.912 que lo eligieron apenas superaron a un Quintero sin partido ni recursos. Los 900 mil votos de Ahora Colombia en el Senado, son votos de partido, no de adhesión personal. Barreras, además, compite en el mismo segmento progresista que Cepeda, un terreno donde llegó tarde y cojeando. Los tres —López, Fajardo, Barreras— serán agentes decisivos en la segunda vuelta, pero espectadores de la primera.</p>



<p><strong>De la Espriella: la variable que los datos estructurales no pueden resolver</strong></p>



<p>Aquí el análisis responsable exige honestidad metodológica. Si uno proyecta desde la votación de Salvación Nacional en el Senado —cerca de 700 mil votos—, De la Espriella llega a la primera vuelta como un candidato menor —entre&nbsp;1,2 y 1,8 millones—. Esa lectura tiene coherencia interna: los partidos cuentan, pero las estructuras y las maquinarias consiguen votos.</p>



<p>Pero hay un problema:&nbsp;Rodolfo Hernández en 2022.​</p>



<p>Hernández tenía un partido casi inexistente, sin estructura nacional. Era un candidato de voto de opinión. Aun así, obtuvo&nbsp;5.953.209 votos&nbsp;en primera vuelta, el 28,15% del total. El voto antisistema en Colombia existe como fenómeno estructural —no solo como accidente— y busca un vehículo en cada ciclo electoral. En 2026, las encuestas le asignaban a De la Espriella entre el 18 y el 28% de intención de voto. AtlasIntel lo ubicó liderando en enero con el 28%, por encima de Cepeda.</p>



<p>Es probable que las elecciones legislativas no hayan destruido a De la Espriella, pero sí lo redimensionaron. Valencia ganó la Gran Consulta con más de 3 millones de votos, <strong>arrebatándole el argumento de ser “el único capaz de derrotar a la izquierda”</strong>. </p>



<p>El rango honesto para De la Espriella está entre&nbsp;2,5 y 4,0 millones: demasiado alto para ignorarlo, demasiado incierto para precisarlo. Es la variable que más puede alterar la narrativa de la primera vuelta si logra transformar las encuestas en votos.</p>



<p><strong>Segunda vuelta: el mismo forcejeo del Plebiscito del 2016 &nbsp;</strong></p>



<p>El escenario más probable es de Cepeda vs. Valencia, pero la amplitud del rango de Abelardo obliga a tener sobre la mesa también el enfrentamiento Cepeda vs. De la Espriella. La encuesta de Invamer de diciembre de 2025 modeló ese escenario, dándole ventaja a De la Espriella de 9,3 puntos. <strong>¿Esa ventaja persiste después de la consolidación de Valencia como candidata de derecha?</strong></p>



<p>En este escenario el Partido Liberal merece más que una nota al pie página. Sus 2,27 millones de votos serán valiosos en la segunda vuelta. También serán los más esquivos. La fractura entre la facción de Gaviria y el sector a favor del gobierno, impide que ese caudal se vaya en bloque para un candidato. Se moverá por fragmentos regionales, con lógicas de negociación local que ninguna encuesta nacional puede capturar.</p>



<p>La analogía del plebiscito no es retórica: es estructural. En octubre de 2016, el país votó en bloque por dos orillas sin que una tercera fuerza tuviera masa electoral para ofrecer una alternativa real. La diferencia entre el Sí y el No fue de 53.894 votos sobre más de doce millones de sufragios válidos. </p>



<p>En 2026, el mapa recuerda ese esquema: dos candidatos con una base fija y consolidada, y un bloque centrista —López, Fajardo, Barreras— sin ninguna posibilidad. Quien seduzca al Centro, se irá a la Casa de Nariño. Valencia y Cepeda se disputarán los votos anti-polarización, que será el más codiciado y el menos predecible. Al presidente lo elegirán los votantes, pero a los candidatos inclinan sus cabezas ante las maquinarias. Al menos eso susurran las cifras.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Diego Niño</author>
                    <category>Tejiendo Naufragios</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=126685</guid>
        <pubDate>Mon, 09 Mar 2026 17:18:39 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/09123725/elecciones2-scaled.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Análisis de las elecciones legislativas]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Diego Niño</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Consejos exprés para Iván Cepeda que lidera (por ahora) todas las encuestas</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/consejos-expres-para-ivan-cepeda-que-lidera-por-ahora-todas-las-encuestas/</link>
        <description><![CDATA[<p>El candidato Iván Cepeda no debería creer en las encuestas, ni siquiera sabiendo que hoy las lidera todas. Por el contrario, debe diseñar una campaña capaz de derribar todos los obstáculos que se le vienen encima. Ningún candidato ha ganado nada.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Esta imagen corresponde a la última encuesta Invamer para Noticias Caracol y Blu Radio.</em></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-large-font-size wp-elements-9149c0d11b75747bf37905163008ee98"><strong>Estar de primero o de quinta en una encuesta no significa nada cuando falta medio año para la elección más importante de todas.</strong></p>



<p>Vamos a calmarnos todos: izquierda, derecha y el supuesto centro. Las elecciones se ganan en las urnas, no en los sondeos de opinión. La última encuesta Invamer tiene a todo el mundo haciendo cuentas alegres. Se les recuerda que para montar el potro antes hay que ensillarlo. La foto de hoy no será más que un recuerdo  mañana.</p>



<p>Iván Cepeda está liderando sí, pero la izquierda debe tener los pies sobre la tierra, pensar que <em>de eso tan bueno no dan tanto</em> y no <em>dormirse sobre sus laureles.</em></p>



<p>Hay que pensar en todo aquello que no dice la encuesta de Invamer, incluyendo esa pregunta novedosa sobre personajes foráneos. Para los colombianos encuestados, Nayib Bukele tiene mejor imagen (51,8%), que Donald Trump (31,0%). Solo este dato ya da mucho para pensar.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="547" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/01072401/ZETA-ENCUESTA-INVAMER-2-1024x547.jpg" alt="" class="wp-image-123030" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/01072401/ZETA-ENCUESTA-INVAMER-2-1024x547.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/01072401/ZETA-ENCUESTA-INVAMER-2-300x160.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/01072401/ZETA-ENCUESTA-INVAMER-2-768x410.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/01072401/ZETA-ENCUESTA-INVAMER-2.jpg 1080w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p>Lo que sí revela la encuesta es que casi una tercera parte del país tiene hoy alma orgullosa y definidamente zurda, con tendencia a crecer. Y en el peor de los escenarios,&nbsp;la izquierda colombiana se consolida como opción real de&nbsp;poder para esta nueva elección o para futuras elecciones, lo que significa que ha resucitado después de que la quisieron borrar del mapa mediante el exterminio de sus líderes. Esa es, digamos, la buena noticia para la izquierda. Y de ella, solo de ella, dependerá si capitaliza o no el buen momento político que atraviesa, sin triunfalismos anticipados.&nbsp; &nbsp;&nbsp;</p>



<p>·&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Es temprano para cantar victoria. Faltan seis meses para la elección y eso, en una carrera presidencial, son años luz. Después de&nbsp;cantar&nbsp;villancicos y atiborrarse de buñuelos y natilla, todo vuelve a empezar. Faltan los escándalos y la guerra sucia, armas harto conocidas para influir en la opinión de la gente y en la decisión final del elector. Además, faltan los debates donde se sabrá quién es quién, quién <em>se traga vivo</em> a quién.</p>



<p>·&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Un equipo de asesores visionarios debe ser capaz de anticipar los posibles escenarios en que sus enemigos atacarán a Cepeda, posicionándolo como el representante de una guerrilla que ya no existe.</p>



<p>·&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ojo al concepto de marketing electoral de “cuarto de guerra”. Es el equipo central que planifica y ejecuta la estrategia de una campaña para ganar la elección. Coordina acciones, establece objetivos y toma decisiones basadas en información y análisis, a partir de herramientas que monitorean la opinión pública.</p>



<p>·&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La izquierda debe jugar un rol ofensivo, ya no defensivo. Sus enemigos ya están regando el cuento del neocomunismo. La derecha es buena exportando términos, aunque ni siquiera los entienda. Sin embargo, se les recuerda que un neocomunista, Gustavo Petro, tiene hoy la economía creciendo al 3,6%, algo que parecía impensable, y con el desempleo a la baja y en un dígito (8,2%).</p>



<p>·&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El escenario más realista es lo que está pasando en Chile, donde la derecha toda se junta para cerrarle el paso el proyecto progresista. Si ese fenómeno no se estudia hoy, no habrá nada qué hacer mañana, salvo lamentar haber desatendido las señales. &nbsp;</p>



<p>·&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Iván Cepeda, candidato del Pacto Histórico, y quien lidera en la encuesta de Invamer con el 31,9%, debe mejorar su esquema de seguridad, especialmente lo relativo a su presencia en plaza pública. Los antecedentes en esta campaña hacen pensar lo peor. Pero también debe trabajar en su propia imagen con miras a conquistar el voto indeciso, que lo convierta en opción real de triunfo. &nbsp;&nbsp;</p>



<p>·&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;Del candidato se espera un programa de gobierno de alcance progresista para que en enero, cuando volvamos en sí, tras los estragos de las fiestas de fin de año, sepamos qué es lo que nos propone para un mejor país durante el siguiente cuatrienio.</p>



<p>·&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Está bien que proponga bajarse el sueldo como presidente, y así con el salario de los ministros, pero los colombianos también esperan propuestas de cómo mejorar sus propios ingresos y la seguridad, que <em>con toda seguridad</em> ocupará la agenda electoral. &nbsp;</p>



<p>·&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Debería ser motivo de preocupación el que hoy Iván Cepeda no tenga rivales fuertes en la propia izquierda. Eso es más malo que bueno por una razón. Se trata de crecer en intención de voto (hasta pasar del 50 + 1), y la pregunta del millón es cómo lo hará. Creo que la tesis de un gobierno fuerte de centro-izquierda es la única opción que existe. Y la única del ramillete que hoy podría representar esa posibilidad se llama Claudia López (4.1%). Pero por ahora ella está dedicada en cuerpo y alma a hablar mal del presidente Gustavo Petro. Hay que esperar para saber cuánto falta para que también empiece a hablar mal de Iván de Cepeda. El siguiente en la izquierda se llama Camilo Romero con un lánguido&nbsp;1.0%. Y Roy Barreras, el más interesado en el Frente Amplio de centro-izquierda, no aparece, por ahora, ni por las curvas: en la encuesta de Invamer registra apenas un 0,6%.</p>



<p>·&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El destino de la izquierda, aún con Iván Cepeda liderando la <em>pole position</em>, está en manos del presidente Petro, cuya aprobación según Invamer alcanza un 37,0%, menos que en la encuestas de Cifras y Conceptos (45%) y menos que en la encuesta del Centro Nacional de Consultoría (40%).</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Para bien o para mal, el futuro del progresismo -la continuidad de la izquierda en el poder-, dependerá en buena medida de cómo le vaya a Gustavo Petro en los seis meses que faltan para las elecciones de mayo de 2026.</strong></h2>



<p>·&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Llama la atención que el Centro Democrático sigue en <em>el peor de los mundos</em>. Sumando la intención de voto de Miguel Uribe papá (4,2%); María Fernanda Cabal (1,1%) y Paloma Valencia (1,1%), no rozan ni el 7%.&nbsp;</p>



<p>·       Ese pésimo resultado de los uribistas afecta directamente a Abelardo De La Espriella, quien ya debería estar pensando si un guiño de Álvaro Uribe es bendición o lastre. Me anticipo a sugerir que es lo segundo. Los enredos judiciales del expresidente, más los números de la encuesta, confirman que este podría ser el principio del fin del uribismo, como lo conocimos. El Centro Democrático debe preguntarse si vale la pena gastar dinero en una encuesta interna que, como están las cosas hoy, parece embeleco. Denle un mejor uso a esa platica, por favor.</p>



<p>·       En cambio, los malos números del uribismo, abren una posibilidad grande para que un Sergio Fajardo (con 8,5%) colonice los espacios de una derecha indecisa o antiuribista. Ya el <em>fajardismo </em>debe estar envalentonado, preparando su nuevo discurso como los siguientes salvadores, la alternativa a los extremos. Llegan las vacaciones, veremos si Sergio el matemático se va al Amazonas a ver delfines rosados, para que podamos variar el cuento de las ballenas jorobadas.</p>



<p>·&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Cuento las horas para que María Fernanda Cabal y Paloma Valencia, empatadas con el 1,1%, salgan muy dignas a decir <em>que muchas gracias</em> pero que ya no les seduce la presidencia. No es fácil cambiar el generoso sueldo que ofrece una curul en el Congreso por una derrota estruendosa.</p>



<p>·&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Vicky Dávila, un poco más orgullosa, preferirá seguir en la pelea con su 3,7%, sin saber a qué hora le llegó la debacle: con ella se confirma el viejo dicho de que <em>no por madrugar amanece más temprano</em>. Comenzó tan rápido su campaña, que nos pareció que llevaba tres campañas consecutivas encima, apareciendo de día y de noche, aquí, allá y más allá. —<em>Me la encontraba hasta en la sopa,</em> dice una amiga. Ya no. Sin embargo, toca esperar a ver cómo negocia ese 3,7%, pues en política son votos al mejor postor y cada voto sirve, vale, cuesta. &nbsp;</p>



<p>·&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Solita se desgastó, y es bastante posible que, sin una estrategia audaz, más su discurso anti-Petro ya trasnochado, Vicky Dávila siga descendiendo en las encuestas, porque al final nadie quiere hacerse con los perdedores. Y ella ya se puede dar por mal servida. Alejada del periodismo, con su credibilidad herida, le queda la satisfacción de haberse llevado por delante a mujeres con más cancha en la política.&nbsp; En el fondo de su corazón, ya despojada del sueño de la banda presidencial, como la princesa de su zapatilla, le queda también la ilusión de despertar prontico de la pesadilla en la que se embarcó… o la embarcaron. Sólo ella lo sabe.&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=123023</guid>
        <pubDate>Mon, 01 Dec 2025 12:26:01 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Consejos exprés para Iván Cepeda que lidera (por ahora) todas las encuestas]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>No habrá presidenta en 2026: Lo dice la encuesta</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/no-habra-presidenta-en-2026-lo-dice-la-encuesta/</link>
        <description><![CDATA[<p>En la lista de precandidatos presidenciales con peor imagen aparecen estas cuatro damas, según Cifras y Conceptos. Quedan cuatro meses para que Vicky Dávila, Claudia López, Paloma Valencia y María Fernanda Cabal hagan algo extraordinario para mejorar su antipatía. ¿O renunciarán antes de la debacle?</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Precandidatas presidenciales: Vicky Dávila, Claudia López, Paloma Valencia y María Fernanda Cabal. Fotos tomadas de sus perfiles en la red social X. </em></p>



<p>En su última encuesta, la firma Cifras y Conceptos indagó sobre la imagen favorable o desfavorable de varias figuras públicas. Nadie está hablando de lo que parece obvio: Cuatro mujeres encabezan la lista con la peor reputación: Vicky Dávila (51%); María Fernanda Cabal (49%); Claudia López (47%) y Paloma Valencia (37%). Es decir, la imagen desfavorable de cada una supera por mucho su imagen favorable.</p>



<p>Creo que eso no tiene reversa, porque en los cuatro meses que restan de campaña es difícil hacer que la gente cambie el concepto que se formó de uno durante años, para bien o para mal. En el caso de ellas, es evidente que ha sido para mal. <em>Cría fama y échate a dormir</em>, dicen por ahí. </p>



<p>También creo que el sueño de que por fin una mujer gobierne en Colombia se está apagando y podría quedar en remojo otros cuatros años, a juzgar por los resultados del sondeo… a menos de que aparezca en la escena una <em>outsider </em>mientras vestimos el arbolito de Navidad.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="518" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/10173814/ZETA-PRECANDIDATAS-ENCUESTA-1024x518.jpg" alt="" class="wp-image-122268" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/10173814/ZETA-PRECANDIDATAS-ENCUESTA-1024x518.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/10173814/ZETA-PRECANDIDATAS-ENCUESTA-300x152.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/10173814/ZETA-PRECANDIDATAS-ENCUESTA-768x388.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/10173814/ZETA-PRECANDIDATAS-ENCUESTA.jpg 1080w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Esta es una de las fichas de la última encuesta (noviembre de 2025) de las firmas Cifras y Conceptos y Polimétrica.</em></p>



<p>¿Qué tienen en común estas cuatro mujeres? Las cuatro se caracterizan por un discurso antipetrista desde que se levantan hasta que se acuestan; es posible que Petro también se les aparezca en sueños; no estoy seguro, tocaría preguntarles. Un Petro con &#8220;efecto teflón&#8221; que tiende a crecer. No lo han entendido.</p>



<p>Tres de ellas aprovechan cualquier oportunidad para, además de cazar peleas con el mandatario, satanizar a la izquierda, y ninguna de las cuatro sobresale por una propuesta audaz que nos haga pensar que un ella, en vez de un él, está llamada a cambiar de lugar los muebles en la Casa de Nariño, entre 2026 y 2030.</p>



<p>Las cuatro tienen en su contra el haber nacido en un país que sigue siendo machista. Nunca la han tenido fácil, no la tienen fácil ahora, a pesar de que han conquistado espacios de poder con mérito sobrado, sin que les regalen nada. Pero tampoco se ayudan. </p>



<p>¿Qué pueden hacer Vicky, Claudia, Paloma y Mafe para cambiar esa percepción negativa? Creo que una posibilidad es retirarse a tiempo, con algo de dignidad. Porque en política una imagen tan desfavorable resulta riesgosa para negociar.</p>



<p>De las cuatro, la mejor imagen, entre comillas, la tiene Claudia López (26%), la única con cargo importante en la administración pública (fue alcaldesa de Bogotá), y quizás ese lánguido 26% le sirva como premio de consolación para ser vicepresidenta. Porque ser alcaldesa es una cosa y ser presidente de la República es otra. Todavía no aparece la Claudia Sheinbaum colombiana (dicen que la presidenta de México está más preparada que un yogur). A lo mejor está por nacer, está gateando o, como mínimo, se está graduando. </p>



<p>Claudia López querrá el premio mayor como las demás, pero al igual que las demás tendrá que aprender de la paciente Noemí Sanín, que esperando se quedó la banda presidencial. Los astros nada que se alinean. &nbsp;&nbsp;</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Vicky Dávila, alejada del periodismo y fracasada en la política, quedó como la canción de Facundo Cabral: <em>No soy de aquí, no soy de allá.</em></strong></h2>



<p>Por el lado de Vicky Dávila, ya de ese <em>Titanic</em> saltaron dos personajes, según informa La Silla Vacía. <em>“<a href="https://www.wradio.com.co/2025/11/10/sandra-suarez-y-alicia-arango-salen-de-la-campana-de-vicky-davila-se-retiran-del-equipo/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">La W reveló&nbsp;</a>que Sandra Suárez, gerente de campaña de Vicky Dávila, y Alicia Arango, jefa de debate, dejaron su equipo presidencial. Ambas estrategas aportaban un enfoque cercano al expresidente Álvaro Uribe dentro de la campaña de Dávila”.</em></p>



<p>De las cuatro, Dávila es quien está en el peor de los mundos, porque alejada del periodismo y fracasada en la política, quedó como la canción de Facundo Cabral: <em>No soy de aquí, no soy de allá. </em>Parece difícil que un medio quiera arriesgar su reputación para contratarla como reportera antes de las elecciones. Le tocaría, en caso tal, hacer lo mismo que hizo cuando la sacaron por la puerta de atrás de La FM: crear su canal de YouTube a ver si otro Julito viene en su rescate. Dicen que <em>al perro no lo capan dos veces</em>. No sé si ese dicho se aplique en el mundillo del periodismo. Creo que sí, pero ya veremos. &nbsp;</p>



<p>Paloma Valencia y María Fernanda Cabal tienen ambas una imagen favorable que produce lástima y lastima sus egos: apenas un 16%, el número perfecto para que se animen a escribir el discurso de renuncia.&nbsp;</p>



<p>Con todo respeto, es hora de hacer las preguntas incómodas: ¿Esa imagen tan pobre es proporcional al desempeño de ambas en el Congreso de la República? ¿Qué leyes, de su propia autoría, sacaron adelante para transformar positivamente a la sociedad en el largo tiempo que llevan legislando? ¿Para qué gastar plata en encuestas internas si ya una encuesta pública confirmaría la derrota de manera anticipada? Un equipo de campaña inteligente debería saber interpretar la sutil advertencia tras las resultados de Cifras y Conceptos.&nbsp;Las asesoras de Vicky Dávila&nbsp;lo entendieron y ya echaron mano de los chalecos salvavidas.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="621" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/10173717/ZETA-PRECANDIDATAS-URIBISMO-1024x621.jpg" alt="" class="wp-image-122267" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/10173717/ZETA-PRECANDIDATAS-URIBISMO-1024x621.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/10173717/ZETA-PRECANDIDATAS-URIBISMO-300x182.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/10173717/ZETA-PRECANDIDATAS-URIBISMO-768x466.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/10173717/ZETA-PRECANDIDATAS-URIBISMO.jpg 1080w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Esta es una de las fichas de la última encuesta (noviembre de 2025) de las firmas Cifras y Conceptos y Polimétrica.</em></p>



<p>Además, en el caso de las dos precandidatas del Centro Democrático, su derrota se prevé como un hecho casi consumado por un resultado contundente de la misma encuesta: el 70% de quienes respondieron,&nbsp;no ve con buenos ojos a ninguno de los posibles candidatos del uribismo de cara a las elecciones de 2026. Dicho de otra forma: esto no lo salva nadie, porque el problema de fondo es de malos candidatos, no de estrategas que hagan milagros.</p>



<p>Estamos viendo las consecuencias del juicio que desgastó la imagen de Álvaro Uribe, algo que anticipé en este mismo blog, así que todo aquel candidato que esté pensando en recibir la unción del expresidente debería pensarlo dos veces antes de hacer turismo por el Ubérrimo.&nbsp;</p>



<p>Si ayer con Uribe se hacían cuentas alegres, hoy ese ilustre apellido resta con la amargura de quien cuenta centavos, en vez de pesos. Es posible que estemos asistiendo al principio del fin del uribismo, pero los políticos están metidos dentro de una burbuja infranqueable, desde donde se niegan a ver las realidades ajenas y aún las propias. Desde una burbuja es difícil leer correctamente al país. Un país que, de a poquitos, está cambiando políticamente. La vieja clase política no ha querido entender la premisa: <em>o cambian o los cambiamos. </em></p>



<p>Además, ninguno ha entendido que solo hay una manera de ganarle a Petro.&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=122263</guid>
        <pubDate>Tue, 11 Nov 2025 00:15:48 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/10173403/ZETA-PRECANDIDATAS.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[No habrá presidenta en 2026: Lo dice la encuesta]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>“Lázaro, levántate y anda” (Miguel Uribe Turbay resucitó en las encuestas)</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/lazaro-levantate-y-anda-miguel-uribe-turbay-resucito-en-las-encuestas/</link>
        <description><![CDATA[<p>No hay que fingir sorpresa: el ruido mediático puso al joven político bogotano a liderar las encuestas, a pesar de que el pronóstico sobre su salud es reservado tras al atentado del 7 de junio. Vicky Dávila está de segundas y en descenso. No ve uno al presidente Petro afanado por ungir candidatos.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p></p>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Imagen tomada de la cuenta oficial de Miguel Uribe Turbay en la red social X.</em></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-4d3b7b893866454c52c8cd1f7f7b58af"><em><strong>&#8220;Logre que otros trabajen por usted. Pero no deje nunca de llevarse los laureles&#8221;</strong></em>, aconseja la séptima ley de <em>Las 48 leyes del poder</em>, libro inspirado en <em>El Príncipe</em>, de Nicolás Maquiavelo. </p>



<p>Encuestas no son votos y el camino será largo y <em>culebrero</em> de aquí a elecciones, el 31 de mayo del 2026. </p>



<p>Se estaban demorando los encuestadores. Creo que lo pensaron mucho antes de atreverse a preguntarle a la gente por sus favoritos en la carrera presidencial, teniendo en cuenta que apenas se cumplió un mes del intento de asesinato contra Miguel Uribe Turbay durante un mitin en Bogotá, que hoy lo tiene en la <em>pool position </em>liderando la intención de voto según las firmas Guarumo y EcoAnalítica.</p>



<p>Se ha resuelto así uno de los grandes enigmas políticos del año: qué pasará con el Centro Democrático si su <em>sensei</em>, el expresidente Álvaro Uribe Vélez, es condenado por tres delitos&nbsp;ligados a presuntos hechos de manipulación de testigos,&nbsp;como lo solicitó la Fiscalía ante el Juzgado 44 Penal de Bogotá.&nbsp;&nbsp;</p>



<p>Ya no importará la (posible) condena, porque ya uno de sus pupilos tomó la delantera sin mover un dedo. Titula Valora Analitik: “Miguel Uribe lidera por primera vez encuesta presidencial para 2026, le siguen Vicky Dávila y Gustavo Bolívar”. Solo resta esperar con paciencia a que se recupere y levante de la camilla de la clínica Santa Fe y se ponga al frente de su candidatura. También es posible que siga creciendo en las encuestas sin que tal cosa ocurra por ahora.</p>



<p>Ustedes me corregirán, pero creo que es la primera vez que un candidato convaleciente —y en cuidados intensivos hasta dónde informan los medios— obtiene el favoritismo sin estar en campaña. La prensa colombiana ha hecho un buen trabajo poniéndolo de día y de noche en la primera plana, ¡qué mejor campaña que esa! Dice un amigo con jocosidad: <em>“Como los aguacates, lo madurarán a punta de periódico”.</em></p>



<p>Según la nueva medición, Miguel Uribe Turbay alcanza un 13,7 % de respaldo. Era de esperar que el efecto mediático de esta cobertura periodística positiva, pues recordemos que antes del atentado apenas tenía 4,4% de favoritismo, empatado con María Fernanda Cabal, según otro sondeo de mayo de 2025.  “Los del Centro Democrático no despegan”, resumió entonces <em><a href="https://www.lasillavacia.com/silla-nacional/asi-van-los-candidatos-presidenciales-en-las-encuestas/">La Silla Vacía</a></em>. Bueno, ya uno de los suyos despegó, con lo cual queda demostrado que los milagros sí existen. </p>



<p>En marzo, sobre otra encuesta <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/la-izquierda-colombiana-necesita-un-o-una-outsider-para-ganar-en-2026/">escribí lo siguiente</a>: “Con Dávila y Bolívar en el partidor, la encuesta de Guarumo parece más bien una trampa bien diseñada para que Bolívar y el propio presidente se crean el cuento de que el libretista tiene algún chance, cuando los votos que obtuvo para la alcaldía de Bogotá (571.591), apenas lo situaron en el tercer lugar, perdiendo frente a Carlos Fernando Galán (casi triplicó con 1.497.596 votos) y frente a Juan Daniel Oviedo, que obtuvo 614.233 votos”.</p>



<p>Ese párrafo está vigente, solo que ahora el partidor lo encabeza el nieto del expresidente Julio César Turbay Ayala, quien en algún momento tendrá que levantarse como Lázaro para ir por sus votos. Y tendrá que hacerlo de la mano de un uribista <em>pura sangre</em>, pues sus rivales al interior del partido le criticaron precisamente el hecho de no ser uno de ellos, según ellos. </p>



<figure class="wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-blogs-el-espectador wp-block-embed-blogs-el-espectador"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="c9wTniBTDB"><a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/la-izquierda-colombiana-necesita-un-o-una-outsider-para-ganar-en-2026/">La Izquierda colombiana necesita un o una outsider para ganar en 2026</a></blockquote><iframe loading="lazy" class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted" style="position: absolute; visibility: hidden;" title="&#8220;La Izquierda colombiana necesita un o una outsider para ganar en 2026&#8221; &#8212; Blogs El Espectador" src="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/la-izquierda-colombiana-necesita-un-o-una-outsider-para-ganar-en-2026/embed/#?secret=XbfFEIUhbj#?secret=c9wTniBTDB" data-secret="c9wTniBTDB" width="500" height="282" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe>
</div></figure>



<p></p>



<h2 class="wp-block-heading">Petro sabrá el momento indicado para soltar el nombre de un candidato capaz de causar otro terremoto político. </h2>



<p>Este lunes dice <a href="https://www.elespectador.com/politica/miguel-uribe-centro-democratico-y-alvaro-uribe-busca-recomponer-campana-elecciones-tras-un-mes-de-atentado-noticias-hoy">un titular</a> de <strong>El Espectador</strong>: “Centro Democrático busca recomponer campaña tras 30 días del atentado a Miguel Uribe”. </p>



<p>Ya no tienen nada qué recomponer. Ya el candidato oficial tiene nombre y apellido. Ahora deben agarrarse de los cabellos a ver quién será su vicepresidenta, porque la intuición política dicta que será una mujer, entre Paloma Valencia –la más opcionada por mostrarse en apariencia moderada- y María Fernanda Cabal, con menos opción, pues usa el mismo lenguaje incendiario que ha caracterizado a Miguel Uribe Turbay, a quien ya veo con un discurso totalmente opuesto, conciliador y con una Derecha que nos dirá que tiene, ella sí, las llaves del acuerdo nacional, llaves que nunca aparecieron desde aquella vez, junio de 2022 en que se sentaron a conversar Gustavo Petro y Álvaro Uribe, cuando ni siquiera había empezado el gobierno del primero. ¿Se acuerdan que acordaron buscar un<strong><a href="https://cnnespanol.cnn.com/2022/06/29/petro-uribe-reunion-orix"> “canal de diálogo”</a></strong>? </p>



<p>En cuanto a los otros precandidatos del CD, Paola Holguín y Andrés Guerra, son simplemente unos perfectos desconocidos. Pero la caucana (Paloma) y la vallecaucana (Cabal) deben saber que si al final del día la candidatura de Vicky Dávila no cuaja, es posible que sea la tercera en discordia para ser posible candidata a vicepresidenta de Miguel Uribe. El río suena, ojo con las piedras.  </p>



<p>Sin embargo, por ahora el uribismo no tiene nada ganado y en el escenario hipotético de que Álvaro Uribe vaya a la cárcel, cualquiera sea el candidato oficial del Centro Democrático se la vería a gatas para ser una opción real, pues la condena pesará en los titulares tanto como los titulares han pesado en la nueva encuesta. Y queda el interrogante de si Miguel Uribe estará apto y plenamente recuperado dentro de los tiempos del calendario electoral, porque si eso no ocurre el uribismo quedará como al principio: en el peor de los mundos.</p>



<p>Además, se da por descontado que el ajedrez político se moverá de nuevo apenas Gustavo Petro diga quién será su protegido o protegida para las elecciones del 2026, y no creo, como ya lo dije, que sea Gustavo Bolívar como insisten las encuestas, pues aunque tiene fama de ser un gran ser humano creo que otros candidatos se lo <em>comerían vivo</em>, y algo parecido le pasará a Vicky Dávila, cuando arranquen los debates, porque ser político es una cosa y periodista otra. </p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="894" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/07213831/ZETA-MIGUEL-URIBE-BN-ENCUESTA-894x1024.jpg" alt="" class="wp-image-117835" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/07213831/ZETA-MIGUEL-URIBE-BN-ENCUESTA-894x1024.jpg 894w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/07213831/ZETA-MIGUEL-URIBE-BN-ENCUESTA-262x300.jpg 262w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/07213831/ZETA-MIGUEL-URIBE-BN-ENCUESTA-768x880.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/07213831/ZETA-MIGUEL-URIBE-BN-ENCUESTA.jpg 1039w" sizes="auto, (max-width: 894px) 100vw, 894px" /></figure>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Guarumo y EcoAnalítica Medición y Conceptos Económicos S.A.S. Se realizaron 2122 encuestas, presencial a hogares, del 1 de julio al 5 de julio de 2025.</em></p>



<p>Vicky decrece (del 15,1% en febrero de 2025 paso al 11,5% en junio), lo que muestra que su salida temprana al ruedo no le ha hecho ningún favor y su continua peleadera, más la mera mención de su nombre en los audios de Álvaro Leyva con él fraguando una supuesta conspiración para tumbar al presidente, han terminado por debilitarla más. En una de esas peleas a través de la red social X, Humberto De La Calle le dijo: <a href="https://www.elespectador.com/politica/vicky-davila-y-humberto-de-la-calle-chocan-por-senalamientos-de-la-campana-y-las-elecciones-2026/">“Tu campaña va en caída libre”.</a></p>



<p>De los <a href="https://836f83d8-9b42-49a6-9099-7b3c280794b2.usrfiles.com/ugd/484ec3_f3dd83afcb414ce6a480aa0011ddeff9.pdf">resultados de la encuesta</a> se deduce que, mal contados, el centro tiene el 26.5% de preferencia, la derecha alrededor de un 30%, en tanto que la izquierda un 28% con la ventaja de tener presidente en el poder, cuya desempeño fue  calificado como bueno o excelente por el 38,7% de los encuestados. Tienen con qué dar la sorpresa si juegan bien sus cartas a pesar de tener en contra a los medios tradicionales. Mi voto será por la izquierda. Considero que Miguel Uribe o Vicky Dávila serían la versión 2.0 de Iván Duque y creo que sobran las explicaciones. </p>



<p>La ley 17 de <em>Las 48 leyes del poder</em> dice: <strong>&#8220;Mantenga el suspenso. Maneje el arte de lo impredecible&#8221;. </strong>Petro, que es un <em>animal político</em>, sabe que las presidenciales siguen en <em>stand by</em> más allá de lo que digan las encuestas, y sabrá el momento indicado para soltar el nombre de un candidato capaz de causar otro terremoto político. Ese día será el verdadero comienzo de la campaña para encontrar a su sucesor. &#8220;Yo, afán no tengo&#8221;, dirá él, parafraseando al TikToker Camilo Cifuentes. </p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=117810</guid>
        <pubDate>Tue, 08 Jul 2025 11:55:44 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[“Lázaro, levántate y anda” (Miguel Uribe Turbay resucitó en las encuestas)]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
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