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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Tue, 14 Apr 2026 23:46:05 +0000</lastBuildDate>
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	<title>Blogs de Julio César Turbay Ayala | Blogs El Espectador</title>
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        <title>El papá del finado y yerno de Turbay Ayala</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/el-papa-del-finado-y-yerno-de-turbay-ayala/</link>
        <description><![CDATA[<p>Este bloguero transcribe al píe de la letra la conversación entre dos señoras muy aseñoradas mientras los tres hacíamos fila esta semana para pagar el recibo del gas.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p></p>



<p></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-915d894c00f63707d5c0c117c4ada43c"><strong><em>“La diferencia entre el fútbol y la política criollos, admitiendo que los dos se juegan con los pies, es que los futbolistas son jóvenes y los políticos casi siempre viejos”:</em></strong><strong> Lucas Caballero Calderón, escritor y columnista (1913-1981).</strong></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-841ce451f279b5101af9a34aecefdca6"><strong><em>&#8220;La política es un vicio más en Colombia: los enviciados son pocos y los afectados somos los demás&#8221;:</em> Lulú, una señora de tantas en este país. </strong></p>



<p>Dos amigas conversan en la fila del supermercado. Escucho que hablan de Miguel Uribe Londoño —papá de Miguel Uribe Turbay, abuelo del niño Alejandro, hijo del difunto—, quien estuvo casado con Diana Turbay, la hija del expresidente Julio César Turbay Ayala.</p>



<p>Me acerco un poco, con disimulo. La una dice que el señor cayó parado durante los funerales del hijo tras entregarle, sin hacer el duelo ni las nueve noches, las banderas de aquel a Álvaro Uribe.</p>



<p>—“Se las entregó a Uribe, que en ese momento tenía casa por cárcel, y hoy está en libertad transitoria, pendiente de que ratifiquen su condena –en segunda instancia- a 12 años de prisión por los delitos de&nbsp;fraude procesal y soborno en actuación penal”, contesta la otra.</p>



<p>Pero Uribe le devolvió las banderas y lo hizo precandidato, con lo que ya son cinco los uribistas que van tras el trono.</p>



<p>Noté, eso sí, que las señoras, perfumadas y emperifolladas, pelo recogido en moño, antiparras bifocales y tacón bajito, son personas bien informadas, además de encopetadas. Entonces, me puse a grabar la conversación usando el micrófono del celular, mientras hacía el que leía el libro “Memorias de un amnésico”, escrito por Lucas Caballero Calderón. Aquí se los muestro para que no digan que invento.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="576" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/23183305/ZETA-MIGUEL-URIBE-LONDONO-LIBRO-KLIM-576x1024.jpg" alt="" class="wp-image-119591" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/23183305/ZETA-MIGUEL-URIBE-LONDONO-LIBRO-KLIM-576x1024.jpg 576w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/23183305/ZETA-MIGUEL-URIBE-LONDONO-LIBRO-KLIM-169x300.jpg 169w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/23183305/ZETA-MIGUEL-URIBE-LONDONO-LIBRO-KLIM-768x1364.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/23183305/ZETA-MIGUEL-URIBE-LONDONO-LIBRO-KLIM-865x1536.jpg 865w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/23183305/ZETA-MIGUEL-URIBE-LONDONO-LIBRO-KLIM.jpg 1079w" sizes="(max-width: 576px) 100vw, 576px" /></figure>



<p>Me faltan poquitas páginas para terminarlo. Voy justo en el capítulo dedicado a Julio César Turbay Ayala. Dice el brillante Klim: <strong><em>“Julio César Turbay Ayala no tenía dinero ni apellidos ilustres en este país”.</em></strong></p>



<p>De las señoras, diré que una se llama Lola y la otra Lulú para proteger sus identidades. La charla fue más larga pero la reduje a sus justas proporciones. </p>



<p><strong>Lulú:</strong> —Mija, por ahí vi que al salir Uribe en libertad lo recibieron con bombas y platillos; perdón, perdón, con bombos y platillos, quiero decir.</p>



<p><strong>Lola:</strong> —A propósito de bombas, agarra bien tu cartera porque Bogotá está muy insegura, además de sucia. Lo dijo el mismísimo alcalde Galán, como si estuviéramos tan ciegos como él.  Y aquí, entre nos, hablando del otro rey de Roma, yo creo que Álvaro Uribe es un misógino, sin ninguna simpatía genuina por las mujeres para ocupar el cargo más importante de la Nación.</p>



<p><strong>Lulú:</strong> —Esas son palabras mayores.</p>



<p><strong>Lola:</strong> —¡Hay que ver cómo ellas corren a defenderlo, a capa y espada! Hablo de la Paloma y de la Cabal.</p>



<p><strong>Lulú</strong>: —Pues, mijita, los políticos todos se tapan con la misma colcha. Eso nada tiene que ver con la confianza, el aprecio o la admiración. Puro cálculo político, póngale la firma. Pero no entiendo lo de su misoginia&#8230; </p>



<p><strong>Lola:</strong> —No repitas que las paredes tienen oídos. Su favorito era Miguel Uribe y ahora que él no pertenece al reino de los vivos, su favorito es el papá del difunto y viudo de Diana, y de ñapa tiene el apellido Uribe por delante, que eso ayudará en las vallas, vaya que sí. Además, para qué ilusionarse una con la primera mujer en la presidencia, si este país es pura testosterona y machismo. Si acaso, los del Centro Democrático ponen de vice a una mujer como premio de consolación.</p>



<p><strong>Lulú:</strong> Este mundo más que de los vivos es de los vivarachos. En cuanto a la ventaja de tener el apellido Uribe sí y no, mija, porque si el Tribunal Superior de Bogotá ratifica la condena al expresidente, el apellido Uribe será devaluado y vergonzante. ¡Serían muy bruticos para querer estar en la foto de campaña con un preso!</p>



<p><strong>Lola:</strong> —¿Estás sugiriendo que sería el fin del uribismo?</p>



<p><strong>Lulú:</strong> —No tengo los poderes de Moni Vidente, pero ponerle fin a esa era sería lo mejor, a ver si por fin acabamos con tanta polarización, siempre y cuando le quiten las redes sociales al reo.</p>



<p><strong>Lola:</strong> —¡Tenga fe y no vaya a misa, mija!</p>



<p><strong>Lulú:</strong> —Una que es optimista. Pero dime algo: ¿Te gusta o no te gusta el precandidato Miguel Uribe Londoño?</p>



<p><strong>Lola:</strong> —¡Ni cinco! ¡Ese señor es un octogenario!</p>



<p><strong>Lulú:</strong> —¡Cómo te atreves, apenas tiene 79 añitos!</p>



<p><strong>Lola:</strong> —Por ahí leí que en noviembre cumple los 80. Así que para las elecciones de 2026 el abuelo de Alejandrito ya estará en el octavo piso. </p>



<p><strong>Lulú:</strong> —No te voy a negar, mija, que lo vi achacadito en una de las fotos, pero lo pueden rejuvenecer a punta de <em>Fotoshop</em>. </p>



<p><strong>Lola:</strong> —Date cuenta: En Colombia los políticos de la tercera edad, en vez de estar en geriátricos, está casi siempre metidos de cabeza en política. Debe ser que las jugosas pensiones no les alcanzan para vivir cómodamente.</p>



<p><strong>Lulú: </strong>Ay, mija, la política es un vicio más en Colombia: los enviciados son pocos y los afectados somos los demás. Ni siquiera los muertos están en paz, porque hacen política con ellos desde el sepulcro. </p>



<p><strong>Lola:</strong> —Ahí mostraron a Álvaro Uribe, en vivo y en directo por redes sociales, en una visita relámpago al Cementerio Central de Bogotá, arrodillado frente a la tumba de Miguel Uribe. Todo lo han vuelto espectáculo en estos tiempos. A Miguelito le tocará esperar hasta después de elecciones para que lo dejen descansar en paz.</p>



<p><strong>Lulú:</strong> —¡Hasta dónde hemos llegado, Virgen Santísima! Ojalá y aproveche la libertad para visitar la tumba de su amigo, don Pedro Juan Moreno, </p>



<p><strong>Lola: </strong>—Él es muy devoto. De niño tenía carita de monaguillo y ahora tiene rostro de rezandero. Pa´mí que en algún momento Álvaro Uribe quiso ser cura. </p>



<p><strong>Lulú:</strong> —¡Shhh! Habla más pasito que yo en asuntos de la iglesia no me meto. Sólo sé lo que dice la Constitución del 91: que para ser presidente se requiere tener una edad mínima de 30 años cumplida al momento de la elección. No entiendo por qué no se impuso una edad máxima.</p>



<p><strong>Lola:</strong> —¡Sabrá Mandrake! Para eso toca que los honorables hagan una reforma política y ni bobos que fueran para legislar contra sus propios intereses. ¡Y encima viven cien años! ¡Qué comerá esa gente para ser tan longeva!</p>



<p><strong>Lulú:</strong> —La verdad es que a mí el señor Uribe Londoño ni me va, ni me viene, aunque su tragedia familiar es terrible. Claro, yo prefería votar por alguien con más bríos y menos arrugas. Además, eso de negociar luto por votos es una indecencia, una absoluta falta de respeto con el muerto, carajo.   </p>



<p><strong>Lola:</strong> —Cálmate, mujer, que te va a dar un soponcio. Yo creo que la política no se hizo para sentimentales ni para sementales. Todo es estrategia pura y dura. Acuérdate: ¡A rey muerto, rey puesto! Y don Miguel, muy dispuesto. </p>



<p><strong>Lulú:</strong> —<em>Amigo cuánto tienes, cuánto vales, principio de la actual filosofía</em>, decía Jorgito Villamil.</p>



<p><strong>Lola:</strong> —Ay, mija, ¿así de vieja eres tú?</p>



<p><strong>Lulú:</strong> —No tanto como Amparito, pero sí. Una&nbsp;a esta edad no puede negarla.&nbsp;</p>



<p><strong>Lola:</strong> —¡Porque el botox la delata! &nbsp;</p>



<p><strong>Lulú:</strong> —El cuento es que el señor Uribe Londoño está sacando pecho con el legado del difunto. &nbsp;</p>



<p><strong>Lola:</strong> —¿Cuál legado?</p>



<p><strong>Lulú:</strong> —Eso mismo pregunto yo: ¿Cuál legado?</p>



<p><strong>Lola:</strong> —Ni siquiera dejó una ley de su autoría, siendo legislador. Con eso te digo todo.</p>



<p><strong>Lulú:</strong> —¡Brutas! ¿En serio?</p>



<p><strong>Lola:</strong> —¿Acaso me estoy riendo?</p>



<p><strong>Lulú:</strong> —Yo siempre he dicho que los honorables deberían hacer más y hablar menos. O hablar menos y hacer más, del mismo modo en el sentido contrario. Mejor dicho, no les deberían pagar por calentar la butaca y trinar en X. &nbsp;</p>



<p><strong>Lola:</strong> —Además, el Congreso y la Presidencia de la República son las únicas empresas en Colombia donde reciben gente a cualquier edad. Mi hijo Pachito tiene 42, especialización y doctorado, y no lo reciben en ningún lado dizque por viejo. ¡Le diré que busque chamba en el Capitolio Nacional!</p>



<p><strong>Lulú:</strong> —O dile que se meta en el tarjetón presidencial que ahí también están recibiendo. De pronto le suena la flauta como el papá del finadito.</p>



<p><strong>Lola:</strong> —Calla esos ojos, Lulú. ¿Será que los del CD le harán a don Miguel Uribe Londoño el feo como al hijo?</p>



<p><strong>Lulú:</strong> —¡Niansesabe, pelaita! En <strong>El Espectador</strong> del fin de semana dijeron que los cinco precandidatos se someterán a una encuesta para definir cuál es el ungido.</p>



<p><strong>Lola:</strong> —¡Ja! ¡No seas tan ingenua! La única encuesta será&nbsp;el que diga Uribe al final, esté o no preso, porque sigue siendo el capataz de esa colectividad. ¡Como el hacendado que es!</p>



<p><strong>Lulú:</strong> Bueno, si me vas a pegar, no me regañes. A todas estas, ¿sigo sin saber cuál fue el legado que dejó Miguelito?</p>



<p><strong>Lola:</strong> —Pues habrá que buscarlo con lupa, mija ¿Qué puede hacer un pobre cristiano antes de los 40, si no es aprender a vivir y a prepararse para la vida?</p>



<p><strong>Lulú:</strong> —Se habla mucho de su legado y de sus banderas. ¿No son luego la misma vaina?</p>



<p><strong>Lola:</strong> —<em>Nuncamente</em>. El legado es aquello por lo cual la van a recordar a una cuando muera. Las grandes obras para bien de la humanidad, algo así. Las banderas son todo aquello que una quiere realizar y defender en vida, algo así.&nbsp;</p>



<p><strong>Lulú:</strong> —Ah, sí, las promesas politiqueras de siempre. ¿Y cuáles eran las banderas de Miguelito hijo entonces?</p>



<p><strong>Lola:</strong> —Dicen que la Seguridad</p>



<p><strong>Lulú:</strong> —¡¡¡¿Democrática?!!!</p>



<p><strong>Lola:</strong> —Ay, no mija, a mí no me vaya a meter en camisa de once varas. Habla más pasito, ya te dije, porque a Uribe viejo le han sacado cuentos con eso de la Seguridad Democrática.&nbsp;</p>



<p><strong>Lulú:</strong> —Lo único que recuerdo es que al momento del atentado, mientras una de las balas impactaba en el cuerpo del finado, Uribe el joven&nbsp;respaldaba el porte legal de armas. ¡Y vea!</p>



<p><strong>Lola:</strong> —Eso sí no te lo creo.</p>



<p><strong>Lulú:</strong> —Mujer de poca fe, en yutú está la prueba reina que llaman. Mira te muestro el video, yo primero muerta que mentirosa!!!</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-large-font-size wp-elements-f8e2118e3b36e3e28e8a1683ad53b743"><strong><em>“Yo sí creo que el colombiano de bien que considere la necesidad de tener su arma, lo pueda hacer. Es decir, el porte de armas debe volver”:</em> Miguel Uribe Turbay (1986-2025).</strong></p>



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<iframe title="Nuevo video del ataque a Miguel Uribe: ¿hubo más implicados?" width="422" height="750" src="https://www.youtube.com/embed/AXvP68j4sgE?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p><strong>Lola:</strong> —¡Lo veo y no lo creo!</p>



<p><strong>Lulú:</strong> &nbsp;—Date cuenta que las palabras tienen poder. Él mismo llamó al peligro.</p>



<p><strong>Lola:</strong> —Estás igualita que Gertrudis, mi vecina. Cada vez que hay un muerto, dice lo mismo: <em>“Eso era que le tocaba”.</em></p>



<p><strong>Lulú:</strong> —De todas maneras, pobre don Miguel papá: en el 91 le matan a la esposa y en el 2025 le matan al hijo. ¡Cristo crucificado, protégenos con tu sangre!</p>



<p><strong>Lola:</strong> —A los Turbay los persigue el sino trágico, digo yo.</p>



<p><strong>Lulú:</strong> —¿Tú crees en eso del karma familiar, Lola?</p>



<p><strong>Lola:</strong> —A ratos. Hice un curso de Constelaciones Familiares donde hablaban de las deudas por linaje.</p>



<p><strong>Lulú:</strong> —Tú sales con cada cosa, déjame decirte.</p>



<p><strong>Lola:</strong> —Te lo resumo: todos pertenecemos a un sistema familiar y, por lo tanto, inconscientemente podemos estar cargando emociones, destinos o conflictos, que no nos pertenecen directamente.</p>



<p><strong>Lulú:</strong> —¡Ni Dios lo quiera! Eso lo explicaría todo, incluyendo los dramononones&nbsp;de telenovela en mi familia. ¿O sea que unos pagan por otros? ¿Justos por pecadores?</p>



<p><strong>Lola:</strong> —No sé si los Turbay son justos o pecadores. En todo caso, el niño Miguel no debió morir tan en la flor de la vida.</p>



<p><strong>Lola:</strong> —Nadie debería morir por causas que no sean naturales. Pero estamos en Colombia. Si el karma familiar existe, ojalá al hijo de Miguel, el que tiene cuatro añitos, no lo obliguen a entrar en los caminos pantanosos de la política. Quizás le corresponda a él cortar con ese sino trágico. ¡Seguro que sí!</p>



<p><strong>Lola:</strong> —Desde el bisabuelo Turbay, la palabra Seguridad ha estado en boca de esa familia ¿O no te acuerdas del Estatuto de Seguridad?</p>



<p><strong>Lulú:</strong> —Cómo no voy a acordarme si Turbay Ayala hizo y deshizo del 78 al 82. Yo me acuerdo, por ejemplo, que durante ese gobierno nefasto el agrupamiento de cinco o más personas era considerado subversivo. Los únicos que reían eran los caricaturistas a costa de Turbay. La gente de izquierda llevó del bulto esos cuatro años.</p>



<p><strong>Lola:</strong> ¿De dónde sacas eso?</p>



<p><strong>Lulú:</strong> Del libro de Lucas Caballero Calderón, otro finadito que escribía como los dioses. Mira lo que dijo en esa época: <em>“Ese Estatuto, que por lo demás es una pieza represiva, indigna de espíritus liberales, opera menos contra los alzados en armas, contra los secuestradores y contra los hampones, que contra las gentes inofensivas pero sospechosas de simpatizar con las ideas de izquierda. (…) </em><strong><em>El Estatuto de Seguridad solo ha servido en el país para crear mayor inseguridad”.</em> </strong>¡Lee para que te instruyas, Lola!</p>



<p><strong>Lola: </strong>&nbsp;—Mejor callémonos, Lulú: no invoquemos más a los muertos porque nos <em>jalan</em> de las patas esta noche.</p>



<p><strong>Lulú:</strong> —Tienes razón, mija, porque lo único seguro en esta vida, y en este país, es la muerte.</p>



<p><strong>Lola:</strong> Yo, por si las moscas, no votaré por el que diga Uribe a ver si conjuramos de una vez por todas ese karma.</p>



<p>En ese punto de la conversación, la señorita de la caja se fue a su hora de almuerzo. “Vuelvan después de las tres”, nos dijo en un solo bostezo. ¡A mí se me olvidó pagar ese bendito recibo y me cortaron el gas! Pero, bueno, ¡salvé mi columna gracias al par de señoras deslenguadas! Unas por otras. Como en la política.</p>
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        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=119588</guid>
        <pubDate>Sun, 24 Aug 2025 12:37:12 +0000</pubDate>
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>Los torturados durante el gobierno de Turbay Ayala, abuelo de Miguel Uribe</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/los-torturados-durante-el-gobierno-de-turbay-ayala-abuelo-de-miguel-uribe/</link>
        <description><![CDATA[<p>La denuncia penal por presunto hostigamiento a Miguel Uribe, interpuesta contra el presidente de la República, Gustavo Petro, me llevó a escarbar en hechos oscuros que marcaron los cuatro años de gobierno de su abuelo, el expresidente Julio César Turbay Ayala.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Portada de la desaparecida revista Alternativa y busto del expresidente Turbay Ayala en el Capitolio Nacional. </em></p>



<p>El pasado no perdona. Eso dicen. </p>



<p>El legado nada honroso del expresidente Julio César Turbay Ayala se llama Estatuto de Seguridad, un decreto que operó durante los cuatro años de su presidencia (1978-1982), expedido apenas un mes después de vestir la banda presidencial. Bajo esa norma se cometieron toda clase de violaciones contra los derechos humanos, según lo constató para la historia la Comisión de la Verdad.</p>



<p>Sobre la denuncia contra el presidente Petro por presunto hostigamiento, el abogado Víctor Mosquera argumentó que&nbsp;“son más de 43 trinos en una red social donde ambientó un ambiente hostil, discriminatorio y de odio contra Miguel Uribe”, según&nbsp;<a href="https://www.elespectador.com/judicial/abogado-de-miguel-uribe-denuncio-al-presidente-gustavo-petro-por-hostigamiento">este artículo&nbsp;</a>de <strong>El Espectador</strong>.</p>



<p>Se refirió, entre otros, a un trino del 8 de junio pasado donde el presidente preguntaba: “¡Dios mío!, ¿el nieto de un presidente que ordenó la tortura de 10.000 colombianos hablando de ruptura institucional?”.</p>



<p>No era la primera vez que el primer mandatario se refería al asunto. En un trino del 14 de mayo de 2024&nbsp;<a href="https://x.com/petrogustavo/status/1790362472710373558?t=tnPLGaBZKO622mvJmRFfdA&amp;s=08">puso lo siguiente</a>: “García Márquez tuvo que exiliarse porque Turbay lo quería apresar y torturar. Turbay creía que la intelectualidad colombiana apoyaba toda al M19 y por eso 10.000 capturados pasaron por los centros de tortura. Dicen que contar esto es resentimiento pero lo que quieren es ocultar la historia con la ignorancia”.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-rich is-provider-twitter wp-block-embed-twitter"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="twitter-tweet" data-width="500" data-dnt="true"><p lang="es" dir="ltr">García Marquez tuvo que exiliarse porque Turbay lo quería apresar y torturar; Turbay creía que la intelectualidad colombiana apoyaba toda al M19 y por eso 10.000 capturados pasaron por los centros de tortura.<br><br>Dicen que contar esto es resentimiento pero lo que quieren es ocultar… <a href="https://t.co/Zz0lfTPQqS">https://t.co/Zz0lfTPQqS</a></p>&mdash; Gustavo Petro (@petrogustavo) <a href="https://twitter.com/petrogustavo/status/1790362472710373558?ref_src=twsrc%5Etfw">May 14, 2024</a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>
</div></figure>



<p>Entre las páginas 505 y 508 del <a href="https://www.cinep.org.co/wp-content/uploads/2022/06/Informe-Final-capi%CC%81tulo-Hallazgos-y-recomendaciones.pdf?_gl=1*1aceord*_ga*MTkwMzMxODU3Ni4xNzUwODE1OTIy*_ga_K5WNB9RBXS*czE3NTA4MTU5MjEkbzEkZzEkdDE3NTA4MTYzMjIkajYwJGwwJGgw">Informe Final </a>de la Comisión de la Verdad., leo que el Estatuto de Seguridad (Decreto 1923 de 1978) consistió en facultades especiales otorgadas a la fuerza pública en el marco del Estado de Sitio, “pero derivó en abusos de autoridad y violaciones de derechos humanos, como detenciones arbitrarias, tortura y violencia sexual. Fue la respuesta del Estado a las movilizaciones del <a href="https://www.elespectador.com/politica/el-paro-civico-nacional-de-1977-los-recuerdos-de-la-revuelta-popular-article-893377">paro cívico de 1977</a>, el fortalecimiento de la protesta social y la creciente acción de las guerrillas, como el M-19”.</p>



<p>Añade la Comisión de la Verdad que mediante actas del Consejo de Ministros “se ordenó la detención de 3.752 personas, en aplicación del artículo 28 de la Constitución de 1886, que permitía la detención de las personas en unidades militares hasta por diez días, previa a la presentación ante un juez penal militar. De ellas, 264 fueron registradas en la base de datos de la Comisión como detenidas y torturadas, cuatro de ellas detenidas y torturadas en más de una oportunidad”.</p>



<p>El inventario de aquel cuatrienio es escalofriante y nos recuerda el accionar de las dictaduras que operaron en aquel tiempo en otros países del continente, como Chile, Argentina, Uruguay y Paraguay.</p>



<p>“La Comisión de la Verdad sistematizó en una base de datos 1.340 hechos de tortura, correspondientes a 1.322 víctimas. En las actas del Consejo de Ministros en las que se ordenan más de 3.000 detenciones en ese periodo, aparecen nombres de personas que fueron torturadas y se cuenta con sentencias que condenan al Estado por dichas acciones”.</p>



<p>Uno de esos casos fue el de Olga López de Roldán, torturada en la Brigada de Institutos Militares. También se mencionan los casos de Eduardo Umaña Mendoza y Alberto Alava, abogados defensores de derechos humanos, “que en años posteriores fueron asesinados”.</p>



<p>Aunque no existen indicios de que miembros del Partido Comunista hubieran sido detenidos durante la vigencia del Estatuto de Seguridad, “en años posteriores, siendo miembros de la UP, fueron víctimas de atentados y asesinatos. En el Acta 154 del 15 de octubre de 1981 aparecen Aída Avella, José Antequera y Jaime Pardo Leal”.</p>



<p>Según pudo constatar la Comisión de la Verdad, el Estatuto de Seguridad acudió a “diferentes mecanismos represivos” que ya se habían utilizado en períodos presidenciales anteriores. “Para 1980, la Justicia Penal Militar llevaba 334 consejos de guerra verbales por diferentes delitos relacionados con rebelión y otros como extorsión, secuestro, chantaje, homicidios en funcionarios públicos, atracos y asaltos, delitos que figuraban en el Estatuto de Seguridad. Esto fue parte de la primera visita de Amnistía Internacional a Colombia y del informe de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos que daba cuenta de estas violaciones masivas de derechos humanos”.</p>



<p>Así, el gobierno de Julio César Turbay Ayala fue una <a href="https://www.comisiondelaverdad.co/el-estatuto-de-seguridad">«Dictadura disfrazada de democracia»</a>, epíteto otorgado por la propia Comisión de la Verdad, acusándolo de permitir la violación de los derechos humanos con métodos similares a los de las dictaduras suramericanas, durante la despiadada persecución contra la izquierda. “Muestra de ello fue la represión a los capturados tras el asalto del M-19 al Cantón Norte de Bogotá en enero de 1979”, dice el Informe Final.</p>



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<iframe title="1978 🎬 Trailer Oficial 2 🎬 Película de Terror 🎬 Español HD 2025" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/_-e39EY6XXA?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
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<p>Abro paréntesis. Hablando de dictaduras, se acaba de estrenar por HBO este 2025 una película titulada “<a href="https://www.cinep.org.co/wp-content/uploads/2022/06/Informe-Final-capi%CC%81tulo-Hallazgos-y-recomendaciones.pdf?_gl=1*1aceord*_ga*MTkwMzMxODU3Ni4xNzUwODE1OTIy*_ga_K5WNB9RBXS*czE3NTA4MTU5MjEkbzEkZzEkdDE3NTA4MTYzMjIkajYwJGwwJGgw">1978</a>”, basada en hechos reales ocurridos durante la dictadura argentina (1976-1983).  En la final de la Copa Mundo 78, Argentina contra Holanda, los militares secuestran a un grupo de jóvenes y los llevan a un centro clandestino de torturas. Aunque la cinta se pierde en su propósito de contar una buena historia, dando paso a una sobre muertos vivientes, se pueden ver los métodos despiadadas que usó la dictadura de Jorge Rafael Videla para someter sus víctimas, tratadas como “lacra comunista” y “zurdos de mierda”, no muy distinto de las ofensas que hoy en día usan personajes como el presidente Javier Milei para estigmatizar a personas de la izquierda. Cierro paréntesis.</p>



<p>Cuando se habla de democracias imperfectas, perfectamente se habla de gobiernos que usan la fuerza más allá de lo que la ley permite</p>



<p><a href="https://www.elespectador.com/colombia-20/jep-y-desaparecidos/lucha-del-caso-colectivo-82-universidad-nacional-graduo-estudiantes-desaparecidos-42-anos-despues">Este artículo </a>de&nbsp;<strong>El Espectador</strong>, fechado el 21 de abril de 2024, relata la historia de 13 estudiantes que fueron desaparecidos en 1982 “a manos de agentes del F2”. Sus familias lograron que la Universidad Nacional les otorgara el año pasado el grado simbólico y honorífico.</p>



<p>Dice el periódico: “El informe final de la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad indica que&nbsp;<strong>588 universitarios fueron asesinados entre 1962 y 2011 a consecuencia del conflicto armado y la lógica del “enemigo interno”.&nbsp;</strong>De estas personas, 133 fueron también desaparecidas y 1982 fue el año con la mayoría de los casos”.</p>



<p>En 1991, la&nbsp;Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), determinó que&nbsp;el Estado es responsable por el secuestro y la desaparición de los 13 jóvenes y aunque en 2022 se les declaró como crimen de lesa humanidad, la investigación no avanza, “a pesar de que&nbsp;el Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo logró evidenciar que en el caso participaron por lo menos 20 agentes de inteligencia de la Policía, quienes siguen en la impunidad”.</p>



<p>En declaraciones a <strong>El Espectador</strong>,&nbsp;Rafael Barrios Mendivil,&nbsp;el abogado al frente del caso desde hace cuatro décadas, afirmó que el Estatuto de Seguridad “criminalizaba a los sectores sociales: estudiantes, periodistas, abogados, defensores de derechos humanos y sindicalistas.&nbsp;Es decir que nos equiparaban con la subversión y el terrorismo”.</p>



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<iframe loading="lazy" title="Contribuciones a la Verdad: El Estatuto de Seguridad durante el gobierno de Julio César Turbay" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/QiXnC7Otb_A?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
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<p>En el año 2020, hubo un careo virtual entre personas que aportaron información a la Comisión de la Verdad, entre ellos Jesús Aníbal Suárez, secretario ejecutivo del Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos, creado en 1979, un año después de expedido el Estatuto de Seguridad, a la par con un Foro de Derechos Humanos, del que hicieron parte importantes personalidades (intelectuales, artistas y catedráticos); entre ellas Alfredo Vásquez Carrizosa, Gilberto Vieira, Alfonso Reyes Echandía, Alejandro Obregón, Luis Caballero, Lucas Caballeros, Javier Darío Restrepo, Pedro Alcántara, Omar Rayo  y Gabriel García Márquez.</p>



<p>La historia sobre Gabo es bien interesante, pues su exilio se dio bajo el gobierno de Turbay Ayala.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="671" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/29070416/ZETA-TURBAY-GABO-671x1024.jpg" alt="" class="wp-image-117538" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/29070416/ZETA-TURBAY-GABO-671x1024.jpg 671w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/29070416/ZETA-TURBAY-GABO-196x300.jpg 196w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/29070416/ZETA-TURBAY-GABO-768x1173.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/29070416/ZETA-TURBAY-GABO.jpg 888w" sizes="auto, (max-width: 671px) 100vw, 671px" /></figure>



<p></p>



<p>Como lo reseño&nbsp;<a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/garcia-marquez-no-queria-morirse-un-jueves-y-murio-en-jueves-santo/">en este blog,</a> según la biografía oficial de Gabo, escrita por Gerald Martin,&nbsp;<em>“… empezaba a llegar a oídos de García Márquez que el gobierno trataba de vincularlo al movimiento guerrillero M-19, que a su vez se relacionaba con Cuba, e incluso había rumores de que podían intentar asesinarlo”</em>. En una columna de prensa –cuenta el biógrafo- Gabo reveló que “estaba en la lista negra del MAS, un escuadrón de la muerte de ideología reaccionaria”.</p>



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<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="nC9GDLTbyR"><a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/garcia-marquez-no-queria-morirse-un-jueves-y-murio-en-jueves-santo/">García Márquez no quería morir un jueves… y murió en Jueves Santo</a></blockquote><iframe loading="lazy" class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted" style="position: absolute; visibility: hidden;" title="&#8220;García Márquez no quería morir un jueves… y murió en Jueves Santo&#8221; &#8212; Blogs El Espectador" src="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/garcia-marquez-no-queria-morirse-un-jueves-y-murio-en-jueves-santo/embed/#?secret=btBwrg4bYw#?secret=nC9GDLTbyR" data-secret="nC9GDLTbyR" width="500" height="282" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe>
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<p>Vean que casualidad. En la exposición sobre Gabo, que permanecerá abierta en la Biblioteca Nacional hasta el&nbsp;2 de agosto&nbsp;de 2025, hallé exhibidas la portada y las páginas interiores de la revista Alternativa (edición 219 de junio 28 de 1979), en donde el escritor se va pluma en ristre contra el expresidente: “A usted no le creo nada, señor Turbay”, le dice.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="755" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/29070112/ZETA-ALTERNATIVA-1-755x1024.jpg" alt="" class="wp-image-117535" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/29070112/ZETA-ALTERNATIVA-1-755x1024.jpg 755w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/29070112/ZETA-ALTERNATIVA-1-221x300.jpg 221w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/29070112/ZETA-ALTERNATIVA-1-768x1041.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/29070112/ZETA-ALTERNATIVA-1.jpg 1080w" sizes="auto, (max-width: 755px) 100vw, 755px" /></figure>



<p>Y esto se lee páginas adentro:</p>



<p>“Ahora sé, en primer término, que una persona que no contesta las cartas no sólo no merece el tono que yo adopté en la mía, sino que no merece ni siquiera que se le escriba. Ahora sé, en término segundo (&#8230;) que las denuncias de atropellos y torturas que se hacían contra el gobierno no eran calumnias de la oposición. Por último, ahora hay más razones para creer (…) que no hay en Colombia ningún poder por encima del señor Turbay Ayala, sino que él mismo es el responsable más alto de un grupo reducido de militares frenéticos que están arrastrando por el suelo el buen nombre de las Fuerzas Armadas”.</p>



<p>Y continúa Gabo:</p>



<p>“En París, ya en el delirio de la negación, el señor Turbay Ayala llegó a decir que él era el único preso político de Colombia, y lo dijo sin saber que el derecho de mamar gallo con asuntos tan graves es un privilegio reservado a quienes tenemos la conciencia limpia”.</p>



<p>En ese mismo artículo, Gabo se refiere a los “miles de hombres y mujeres –culpables o inocentes- que han sido sacados de sus casas y maltratados como perros en las cárceles militares”, entre ellos el poeta Luis Vidales. </p>



<p>En marzo de 1981, doña Nydia Quintero, siendo todavía la esposa de Turbay Ayala, previno al futuro Nobel del plan que había para detenerlo, como lo contó <a href="https://cambiocolombia.com/pais/el-dia-mas-triste-en-la-vida-de-gabriel-garcia-marquez">Cambio</a>. Él tenía 32 años y ella 16 cuando se casaron en 1948. El tío y la sobrina pusieron fin al matrimonio cuando Turbay Ayala aún seguía en el poder. </p>



<p>Valga decir que la revista <em>Alternativa</em> se cerró el 27 de marzo de 1980 por dificultades financieras cada vez mayores, “sobre todo desde que la presión gubernamental empezó a disuadir a los anunciantes tras la llegada de Turbay al poder”, como se lee en la biografía oficial de Gabo, <em>Una vida</em>, página 451.</p>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Páginas de la revista Alternativa en la exposición sobre Gabo, que permanecerá abierta en la Biblioteca Nacional hasta el 2 de agosto de 2025. </em></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1016" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/29070145/ZETA-ALTERNATIVA-2-1016x1024.jpg" alt="" class="wp-image-117536" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/29070145/ZETA-ALTERNATIVA-2-1016x1024.jpg 1016w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/29070145/ZETA-ALTERNATIVA-2-298x300.jpg 298w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/29070145/ZETA-ALTERNATIVA-2-150x150.jpg 150w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/29070145/ZETA-ALTERNATIVA-2-768x774.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/29070145/ZETA-ALTERNATIVA-2.jpg 1080w" sizes="auto, (max-width: 1016px) 100vw, 1016px" /></figure>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-91bb7f8742361914433c9e848b8e58c1">En el libro “El hombre detrás de la revista Semana” (editorial Planeta, 2012), el periodista Juan Carlos Iragorri le pregunta a Felipe López, ex dueño de esa revista, hijo y nieto de expresidentes, qué opina sobre Julio César Turbay Quintero, hijo de Turbay Ayala. Y López responde: “Me cae bien. Ha sido víctima de prejuicios en su contra como le pasó al papá. En este país hay prejuicios favorables y desfavorables. Todo lo que tiene el apellido Galán es bien recibido. Con el apellido Turbay tiende a pasar lo contrario. Ambas cosas tienen algo de injusticia. (Página 132)</p>



<p>En su columna de El Tiempo, el ex fiscal Néstor Humberto Martínez publicó lo siguiente: “Por esa devoción por el Estado de derecho la familia Turbay terminó ofrendado la vida de Diana Turbay (…) el narcotráfico intimidada a la sociedad colombiana para que se prohibiera la extradición (…) En medio de estas tensiones el expresidente tuvo que vivir con estoicismo el asesinato de su hija, pena que lo acompañó hasta el final de sus días, sin cultivar odios, pero entendiendo la necesidad de fortalecer el orden jurídico, lo que lo llevó a mirar con simpatía la política de seguridad democrática de Álvaro Uribe”. Yo solo pregunto, con falsa ingenuidad, si hay parecidos entre el Estatuto de Seguridad de Turbay Ayala y la Seguridad Democrática de Uribe Vélez.</p>



<p>A propósito de narcos, creo que viene al caso <a href="https://www.wradio.com.co/2024/04/17/segun-informe-de-la-dea-julio-cesar-turbay-tenia-nexos-con-el-narcotrafico/">este titular </a>de W Radio del 17 de abril de 2024: “Según informe de la DEA, Julio César Turbay tenía nexos con el narcotráfico”, siendo candidato a la presidencia en 1978. Y no solo el expresidente, pues en total se relacionan a 36 altos funcionarios colombianos. Dice la emisora: &#8220;Según tres fuentes de la DEA mencionadas en el documento,&nbsp;<strong>Turbay “está relacionado con tráfico de cocaína”</strong>. El asunto fue ampliado por Yohir Akerman <a href="https://cambiocolombia.com/puntos-de-vista/los-vinculos-de-turbay-ayala-y-uribe-velez-con-la-mafia">en su columna</a> para revista Cambio. </p>



<p>El expresidente Turbay Ayala se fue de este mundo hace veinte años -13 de septiembre de 2005-, debiendo muchas explicaciones.  </p>



<p>Lo dicho: El pasado no perdona. </p>



<p><br></p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=117529</guid>
        <pubDate>Sun, 06 Jul 2025 14:57:54 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Los torturados durante el gobierno de Turbay Ayala, abuelo de Miguel Uribe]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
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