<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
    xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
    xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
    xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
    xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
    xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
    xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
    xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/"
    >

<channel>
    <title>Blogs El Espectador</title>
    <link></link>
    <atom:link href="https://blogs.elespectador.com/tag/independencia/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Sun, 16 Aug 2026 17:36:48 +0000</lastBuildDate>
    <language>es-CO</language>
    <sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
    <sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
    <generator>https://wordpress.org/?v=7.0.4</generator>

<image>
	<url>https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/11163253/cropped-favicon-96-32x32.png</url>
	<title>Blogs de independencia | Blogs El Espectador</title>
	<link></link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
        <item>
        <title>Todo llevará su nombre</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/castroopina/todo-llevara-su-nombre/</link>
        <description><![CDATA[<p>¿Por qué asociamos la historia de Colombia con Bolívar?, ¿No deberíamos replantear esta relación?</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Pensar en el 7 de agosto es pensar, casi de manera automática, en Simón Bolívar. Durante generaciones se nos ha enseñado que, gracias a su liderazgo, fue posible culminar victoriosamente la Campaña Libertadora y derrotar al Imperio español. Su nombre está en plazas, avenidas, instituciones, departamentos, municipios, colegios, unidades militares y monumentos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, la historia de la construcción nacional es mucho más compleja que el relato sencillo de un libertador que fundó, por sí solo, una República. Una cosa fue obtener la victoria militar frente a España y otra, muy distinta, construir un Estado capaz de gobernarse, definir una identidad común y garantizar su permanencia en el tiempo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A diferencia de Estados Unidos, cuya independencia estuvo acompañada por documentos que expresaban una idea de nación y unos principios políticos relativamente definidos, la Nueva Granada llegó a la emancipación sin un proyecto nacional consolidado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La ruptura con España no produjo inmediatamente una transformación profunda de las instituciones, del sistema tributario, de la administración territorial ni de las formas en las que se tomaban las decisiones públicas. En términos simples, un día los habitantes de estas tierras eran súbditos de la Corona y, al siguiente, debían reconocerse como ciudadanos de una República cuya forma, límites y propósito todavía estaban por definirse.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" src="https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/7/7f/Colombia_%281810%29.svg?utm_source=es.wikipedia.org&amp;utm_campaign=imageinfo&amp;utm_content=original" alt="" /><figcaption class="wp-element-caption">Otra de las consecuencias del desorden institucional y ausencia de fortaleza estatal es la pérdida de casi la mitad de los territorios nacionales durante el primer siglo de nuestra historia.</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Las costumbres políticas del nuevo país continuaron siendo, en buena medida, las mismas del régimen colonial. Se sustituyó una monarquía que gobernaba desde ultramar por una élite criolla que buscaba controlar el poder en medio de un profundo desorden institucional.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La independencia cambió a los gobernantes, pero no resolvió de inmediato la pregunta fundamental: ¿Qué quería ser Colombia?</p>



<p class="wp-block-paragraph">La ausencia de una respuesta clara le costó al país buena parte del siglo XIX. Durante casi ocho décadas, Colombia atravesó guerras civiles, levantamientos regionales y discusiones profundas sobre asuntos que hoy parecen elementales, pero que entonces dividían violentamente a la sociedad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Se discutía si el Estado debía ser centralista o federal; si la Iglesia debía conservar el control de la educación y de la vida pública; si la esclavitud debía continuar; cuánto tiempo debía permanecer un presidente en el poder; qué facultades correspondían al Congreso; y si las Fuerzas Armadas debían responder a los gobiernos regionales o a una autoridad nacional.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La República había conseguido independizarse, pero todavía no había logrado organizarse.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="800" height="489" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/08/07063320/Guerrilleros_conservadores.jpg" alt="" class="wp-image-131856" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/08/07063320/Guerrilleros_conservadores.jpg 800w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/08/07063320/Guerrilleros_conservadores-300x183.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/08/07063320/Guerrilleros_conservadores-768x469.jpg 768w" sizes="(max-width: 800px) 100vw, 800px" /><figcaption class="wp-element-caption">Durante su primer siglo, la naciente patria colombiana tuvo 9 guerras civiles.</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Esa inestabilidad comenzó a encontrar un punto de contención con la llegada de Rafael Núñez a la Presidencia. Núñez gobernó en cuatro periodos: entre 1880 y 1882; entre 1884 y 1886; entre 1887 y 1888; y, finalmente, entre 1892 y 1894.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Su proyecto político, conocido como la Regeneración, buscó reemplazar el debilitado modelo federal por un Estado centralizado, con instituciones nacionales capaces de ejercer autoridad sobre todo el territorio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La Constitución de 1886 fue el principal resultado de ese proceso. Con ella se reorganizó el país como una República unitaria, se fortaleció la Presidencia, se redefinió el papel del Congreso, se estableció una estructura judicial nacional y se consolidó el mando central sobre las Fuerzas Armadas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">También se fortaleció la relación entre el Estado y la Iglesia católica, se protegió la propiedad privada y se crearon condiciones para promover la actividad empresarial y la organización administrativa del país.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img decoding="async" width="715" height="279" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/08/07063547/images-5.jpg" alt="" class="wp-image-131857" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/08/07063547/images-5.jpg 715w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/08/07063547/images-5-300x117.jpg 300w" sizes="(max-width: 715px) 100vw, 715px" /><figcaption class="wp-element-caption">Rafael Núñez como presidente de Colombia. </figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Núñez, además, participó en la consolidación de los símbolos nacionales. La letra del himno nacional fue escrita por él y musicalizada por Oreste Síndici. Aquellos símbolos ayudaron a construir una identidad común en una nación que todavía intentaba reconocerse a sí misma.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Solo varias décadas después de la batalla de Boyacá, Colombia comenzó a establecer con mayor claridad las bases institucionales de lo que quería ser.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esto obliga a revisar críticamente la idea de que Bolívar dejó una nación consolidada. Su proyecto estuvo concentrado en la liberación del territorio, en la conservación del poder político y en la construcción de una gran unidad regional. Pero esa ambición no logró traducirse en un Estado sostenible.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La Gran Colombia se disolvió poco después de su muerte. Las divisiones entre centralistas y federalistas continuaron, las rivalidades regionales se profundizaron y las instituciones demostraron una fragilidad que acompañaría al país durante casi todo el siglo XIX. <strong>No basta con ganar una guerra para construir una nación.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, la Constitución de 1886 tampoco resolvió todos los problemas. Poco después de los gobiernos de Núñez, Colombia enfrentó la guerra de los Mil Días y la posterior separación de Panamá. Ambos acontecimientos demostraron que el Estado seguía siendo débil y que necesitaba fortalecer sus instituciones, su economía y sus Fuerzas Armadas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En ese contexto apareció el segundo Rafael: Rafael Reyes Prieto.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img decoding="async" width="960" height="960" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/08/07063800/Retrato_de_Rafael_Reyes_Prieto.png" alt="" class="wp-image-131858" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/08/07063800/Retrato_de_Rafael_Reyes_Prieto.png 960w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/08/07063800/Retrato_de_Rafael_Reyes_Prieto-300x300.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/08/07063800/Retrato_de_Rafael_Reyes_Prieto-150x150.png 150w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/08/07063800/Retrato_de_Rafael_Reyes_Prieto-768x768.png 768w" sizes="(max-width: 960px) 100vw, 960px" /><figcaption class="wp-element-caption">Rafael Reyes como presidente de Colombia.</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Reyes ocupó la Presidencia entre 1904 y 1909. Durante su Gobierno impulsó una reorganización administrativa, promovió la infraestructura, fortaleció la presencia estatal y destinó mayores recursos al Ejército y a la Policía Nacional.</p>



<p class="wp-block-paragraph">También promovió la profesionalización militar y la creación de instituciones de formación para los integrantes de la Fuerza Pública. Entre ellas se encontraba la Escuela Naval de Cartagena, antecedente fundamental de la formación naval colombiana contemporánea.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Rafael Reyes comprendió que una República no podía sostenerse sin unas Fuerzas Armadas profesionales, subordinadas al poder civil y comprometidas con la defensa del territorio nacional.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, aquellas instituciones también necesitaban una tradición, una identidad y un relato que orientara su misión. Fue entonces cuando la figura de Bolívar y la imagen del Ejército Libertador comenzaron a ser apropiadas con mayor fuerza como referentes simbólicos de la Fuerza Pública.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Como he sostenido en otras columnas, Bolívar no fue un estratega infalible. Sus campañas estuvieron marcadas por decisiones cuestionables, improvisaciones y graves errores de planificación. La Campaña Libertadora alcanzó sus objetivos gracias al sacrificio de miles de soldados, a la valentía de los llaneros y a las decisiones tomadas en el campo de batalla por hombres como <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/castroopina/el-dia-de-san-rondon/" id="https://blogs.elespectador.com/actualidad/castroopina/el-dia-de-san-rondon/">Juan José Rondón </a>y <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/castroopina/padilla-el-lider-oculto-de-la-independencia/">José Prudencio Padilla.</a> También influyeron los errores cometidos por las fuerzas españolas y la incapacidad de sus comandantes para responder adecuadamente al avance independentista. La historia oficial concentró la gloria en Bolívar y dejó en segundo plano a quienes hicieron verdaderamente posible sus victorias.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los tiempos han cambiado y muchas de las ideas defendidas durante la Regeneración o el Gobierno de Reyes ya no corresponden plenamente a la Colombia contemporánea. Sin embargo, su experiencia deja dos reflexiones vigentes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La primera es el peligro de convertir a Bolívar en un símbolo absoluto, inmune a la crítica y situado por encima de los demás protagonistas de nuestra historia. Ninguna democracia madura debería construir su identidad alrededor del culto a un solo hombre.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La segunda es la necesidad de que Colombia vuelva a definir su norte estratégico. Un país no puede avanzar únicamente reaccionando a las crisis. Necesita saber qué instituciones quiere fortalecer, qué valores desea defender y qué clase de sociedad espera construir.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Más de dos siglos después de la Independencia, seguimos colocando el nombre de Bolívar sobre edificios, plazas y proyectos políticos. Quizá ha llegado el momento de preguntarnos no solo quién liberó el territorio, sino quiénes construyeron realmente la nación. Porque una República no se sostiene por el nombre de sus héroes, sino por la solidez de sus instituciones.</p>
]]></content:encoded>
        <author>@castroopina</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>CastroOpina</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=131854</guid>
        <pubDate>Fri, 07 Aug 2026 11:43:14 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/08/07064607/48f7354d1e73489f170e397ab9e7d085.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Todo llevará su nombre]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">@castroopina</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>El día de San Rondón</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/castroopina/el-dia-de-san-rondon/</link>
        <description><![CDATA[<p>El día San Rondón no corresponde al santoral católico, sino al día que quizá es el día más importante de la historia de Colombia.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Era el mediodía del 25 de julio de 1819. En las zonas pantanosas ubicadas entre los actuales municipios de Paipa y Duitama, el estruendo de los mosquetes y los cañones rompió la tranquilidad del paisaje boyacense. Comenzaba la batalla del Pantano de Vargas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Del lado realista, cerca de 1.300 soldados de infantería y alrededor de 500 jinetes se preparaban para enfrentar al Ejército Libertador, que contaba con aproximadamente 2.000 hombres y 400 integrantes de caballería. Sin embargo, las cifras no reflejaban las condiciones reales de las tropas patriotas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los hombres comandados por Simón Bolívar se encontraban exhaustos después de atravesar el páramo de Pisba. El frío, el hambre, las enfermedades y las dificultades del terreno habían causado numerosas bajas. Al menos, una cuarta parte del ejército había muerto, desertado o quedado incapacitada durante aquella travesía.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="515" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/07/25100042/AgenciaDeNoticias-20190219-01_04-1024x515.jpg" alt="" class="wp-image-131524" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/07/25100042/AgenciaDeNoticias-20190219-01_04-1024x515.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/07/25100042/AgenciaDeNoticias-20190219-01_04-300x151.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/07/25100042/AgenciaDeNoticias-20190219-01_04-768x387.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/07/25100042/AgenciaDeNoticias-20190219-01_04.jpg 1200w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption">El grueso de las bajas del ejercito independentista ocurrieron por la maniobra del Paso del Páramo de Pisba. Lejos de ser una gran maniobra, fue una travesía irresponsable.</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En la mañana del combate, Bolívar ordenó que sus tropas cruzaran el río Chicamocha, cuyo caudal había aumentado como consecuencia de la temporada de lluvias. Después del esfuerzo que significó atravesarlo, los patriotas encontraron que, en la margen opuesta, las fuerzas españolas ya se organizaban para entrar en combate.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El coronel José María Barreiro, comandante del ejército realista, se adelantó y tomó una posición favorable para la defensa. Desde las alturas dominaba el terreno y obligaba a los patriotas a avanzar por un estrecho espacio ubicado entre los cerros y la zona pantanosa.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Durante varias horas, españoles y patriotas combatieron con enorme valentía. Los enfrentamientos llegaron, incluso, al combate cuerpo a cuerpo y a las cargas de bayoneta. Sin embargo, al final de la tarde, el resultado comenzaba a inclinarse claramente en favor de las tropas realistas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hacia las cinco de la tarde, Barreiro reorganizó sus fuerzas y lanzó un contraataque que consiguió hacer retroceder de manera desordenada a los patriotas. La situación parecía definitiva. Según la tradición, el comandante español habría exclamado: “¡Viva España! Ni Dios me quita la victoria”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En ese momento quedaron en evidencia los errores de planificación del Ejército Libertador. Las tropas habían atravesado el páramo de Pisba en condiciones extremas, cruzado un río crecido y entrado en combate prácticamente sin descanso, mientras el enemigo controlaba las posiciones más favorables del terreno.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Al observar el avance de la caballería española, Bolívar habría reconocido la gravedad de la situación: “Se nos vino la caballería y se perdió la batalla”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Fue entonces cuando apareció el teniente coronel Juan José Rondón, comandante de la caballería de reserva. Al escuchar las palabras de Bolívar, respondió: “¿Cómo se va a perder la batalla si ni yo ni mis hombres hemos peleado? Déjenos hacer una entrada”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Bolívar le habría contestado con la frase que pasaría a la historia: “Coronel, salve usted la patria”.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="556" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/07/25100855/Captura-de-pantalla-2026-07-25-100831-1024x556.png" alt="" class="wp-image-131527" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/07/25100855/Captura-de-pantalla-2026-07-25-100831-1024x556.png 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/07/25100855/Captura-de-pantalla-2026-07-25-100831-300x163.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/07/25100855/Captura-de-pantalla-2026-07-25-100831-768x417.png 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/07/25100855/Captura-de-pantalla-2026-07-25-100831.png 1062w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption">Imagen desarrollada por Inteligencia Artificial, del momento en que Bolívar pide a Rondón salvar la Patria.</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Rondón regresó hacia sus hombres y les dijo: “¡Camaradas, los que sean valientes síganme, porque en este momento triunfamos!”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin esperar una nueva orden, lanzó su caballo al galope y atravesó las filas de los patriotas que comenzaban a retirarse. Inicialmente lo siguieron catorce lanceros, quienes escucharon y respondieron inmediatamente a su llamado. Así comenzó la célebre carga de los quince lanceros.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los jinetes avanzaron contra los dragones y las reservas de infantería realista. Aunque enfrentaban una fuerza muy superior, consiguieron penetrar sus líneas, frenar la ofensiva y generar suficiente confusión para que las tropas patriotas se reorganizaran.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La carga de Rondón transformó el curso de la batalla. Otros escuadrones de caballería se sumaron al ataque y el ejército que minutos antes se retiraba recuperó la iniciativa. La acción de aquellos hombres demostró que, en ocasiones, la valentía y la capacidad de decisión pueden modificar el resultado de una contienda que parece perdida.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Durante el enfrentamiento también se produjo uno de los episodios más recordados de la batalla. El sargento segundo José Inocencio Chincá se enfrentó al capitán realista Ramón Bedoya en un intenso duelo de caballería. Bedoya logró herir gravemente a Chincá. Sin embargo, pese a la herida, el lancero patriota continuó combatiendo y consiguió atravesar con su lanza al oficial español, causándole la muerte y derribándolo de su caballo. Chincá fallecería días después como consecuencia de las heridas sufridas en el combate.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Después de la carga de los lanceros, de la reorganización de las fuerzas patriotas y del desorden ocasionado entre las tropas españolas, un fuerte aguacero cayó sobre el campo de batalla. La lluvia y la llegada de la noche dificultaron la continuación de las operaciones y llevaron a ambos ejércitos a replegarse.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La batalla del Pantano de Vargas suele reconocerse como una victoria estratégica del Ejército Libertador. No obstante, es necesario recordar que el desenlace estuvo determinado, en buena medida, por la iniciativa de Rondón y sus lanceros. Fueron ellos quienes, en el momento más crítico, impidieron la derrota de las fuerzas independentistas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Algunos historiadores sostienen que, de no haberse presentado el aguacero y la posterior oscuridad, los patriotas habrían podido obtener una victoria mucho más contundente. Otros consideran que las fuerzas realistas también conservaron capacidad de combate. En cualquier caso, la batalla resultó decisiva para mantener con vida la Campaña Libertadora.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Días después, el 7 de agosto de 1819, se libró la batalla de Boyacá, que permitió cortar la retirada del ejército realista y abrió el camino hacia Santa Fe. En esta batalla nuevamente relució la falta de pericia militar de Simón Bolívar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Juan José Rondón continuó participando en las campañas de Independencia. Murió en 1822, en la ciudad de Valencia, como consecuencia de las heridas sufridas durante un enfrentamiento. Su legado permaneció estrechamente ligado al nacimiento de la República y a la historia de la caballería colombiana. La expresión “Salve usted la patria” se convirtió en el lema del arma de Caballería del Ejército Nacional. También, Bolívar en cada día previo al aniversario de la Batalla afirmaba que “Mañana es el día de San Rondón”.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="515" height="388" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/07/25100551/images-4-1.jpg" alt="" class="wp-image-131525" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/07/25100551/images-4-1.jpg 515w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/07/25100551/images-4-1-300x226.jpg 300w" sizes="auto, (max-width: 515px) 100vw, 515px" /><figcaption class="wp-element-caption">Monumento a los lanceros en el Pantano de Vargas.</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, la enseñanza de esta historia trasciende el proceso de Independencia. Rondón no se limitó a contemplar cómo se perdía la batalla. Sabía que todavía tenía hombres disponibles, entendió que podía cambiar el rumbo de los acontecimientos y tuvo el valor de alzar la voz cuando los demás comenzaban a aceptar la derrota.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Su liderazgo no surgió de una orden detallada ni de un plan previamente diseñado. Nació de la capacidad de reconocer una oportunidad en medio del caos, asumir la responsabilidad y actuar cuando otros retrocedían.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En nuestra vida cotidiana y en los grandes asuntos nacionales también enfrentamos momentos semejantes. Situaciones en las que advertimos que algo está mal, sabemos que todavía podemos intervenir, pero preferimos guardar silencio o esperar a que otro actúe.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La pregunta que nos deja Rondón, más de dos siglos después, continúa vigente: ¿Cuántas veces pudimos ayudar a salvar una causa, una institución o incluso al país, pero no tuvimos el valor de dar un paso al frente?</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>@castroopina</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>CastroOpina</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=131521</guid>
        <pubDate>Sat, 25 Jul 2026 15:09:05 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/07/25095957/images-4.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[El día de San Rondón]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">@castroopina</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>“Asociación de magistrados alérgicos a las condecoraciones”</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/una-habitacion-digital-propia/asociacion-de-magistrados-alergicos-a-las-condecoraciones/</link>
        <description><![CDATA[<p>Algo se movió en Colombia en los últimos años. Y no, no fue solo la “rebelión de gobernadores” reclamando autonomía territorial frente al viejo centralismo. También hubo otra: la de la toga (2025). Más sutil —no siempre—, quizás, pero igual de política. Congresos, foros, declaraciones, comunicados, micrófonos y más micrófonos. De repente, la judicatura —en [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<figure class="wp-block-embed is-type-rich is-provider-twitter wp-block-embed-twitter"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<a class="twitter-timeline" data-width="500" data-height="750" data-dnt="true" href="https://twitter.com/LiliEstupinanAc?ref_src=twsrc%5Etfw">Tweets by LiliEstupinanAc</a><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>
</div></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Algo se movió en Colombia en los últimos años. Y no, no fue solo la “rebelión de gobernadores” reclamando autonomía territorial frente al viejo centralismo. También hubo otra: la de la toga (2025). Más sutil —no siempre—, quizás, pero igual de política.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Congresos, foros, declaraciones, comunicados, micrófonos y más micrófonos. De repente, la judicatura —en cabeza de sus presidentes de cierre— salió en masa a hablar de Estado de derecho, de regresión democrática, de constitucionalismo abusivo, de Constitución en reversa y de autonomía judicial.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Expresiones que, en el contexto colombiano, aludían a una posible afectación de la independencia y autonomía de las tres ramas del poder público —ejecutiva, legislativa y judicial—, pero, de manera especial, a las tensiones entre la rama judicial y la figura presidencial.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Todo muy propio de un escenario complejo y en abierta disputa: un Ejecutivo que, por momentos, exhibe visos populistas mientras impulsa una agenda social que lo llevó a encarnar el primer gobierno de izquierda en la historia política del país; y, del otro lado, una justicia incómoda, reactiva —incluso por momentos desbordada—, que se siente interpelada por el gigantismo del poder presidencial, propio de nuestro sistema de gobierno. Una justicia que se ha caracterizado por su rol garantista en materia de dogmática y derechos, pero mucho menos generosa cuando esos mismos lentes deben aplicarse a lo económico, lo fiscal, lo minero e incluso a lo social.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La llamada “rebelión de la toga” dejó varias lecciones. La más evidente: la autonomía judicial no es solo presupuesto, ni autogobierno, ni garantías estatutarias y formales. Es también —y, sobre todo— independencia real. Y esa independencia se pone a prueba no solo frente al poder político, sino frente a todos los poderes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sí, todos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Porque el problema no se agota en las indebidas presiones del Ejecutivo. También opera —muchas veces con mayor sigilo— desde los gremios, las élites económicas, los círculos académicos cerrados, los grandes bufetes, las redes de influencia, el mundo del arbitraje e incluso el litigio estratégico.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph"><strong>Para pensar en esta última idea, acudí a un libro breve pero sustancioso: <em>La independencia de los magistrados</em>, del profesor francés Fabrice Hourquebie (Tirant lo Blanch). Allí se desarrollan elementos que, a mi juicio, quedaron por fuera de la “rebelión de la toga” vivida recientemente en Colombia.</strong></p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">El autor analiza la independencia judicial desde tres aristas: (i) la independencia de la institución judicial; (ii) la independencia sustentada en garantías estatutarias; y (iii) la independencia como cuestión de conducta personal.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Insisto: los dos primeros aspectos fueron ampliamente debatidos en 2025. Pero vale la pena detenernos en el tercero.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La independencia de los magistrados como cuestión de conducta personal abre interrogantes incómodos, pero necesarios. Como señala Hourquebie, cabe preguntarse si la teoría de la separación de poderes no ha sido, en ocasiones, más un ideal que una realidad, considerando los procedimientos de nombramiento, las presiones del poder ejecutivo, los escándalos que han marcado la historia de la justicia y los intereses que subyacen en su funcionamiento.</p>



<ul class="wp-block-list">
<li>¿Están realmente los magistrados distanciados del poder? Y cuando hablamos de poder, este no se agota en lo público: incluye también el poder económico, gremial y simbólico.</li>



<li>¿Cuántos premios reciben nuestros magistrados?</li>



<li>¿Quién se los entrega?</li>



<li>¿Quién los invita a hablar? ¿A quiénes invitan a hablar?</li>



<li>¿Quién financia los escenarios donde hoy opinan con tanta soltura?</li>



<li>¿Estos escenarios responden a un poder en particular o están realmente libres de intereses?</li>



<li>¿Aplican “el deber de ingratitud”?</li>



<li>¿Y después de los ocho años, qué? ¿A dónde van? ¿A qué puertas tocan o les abren?</li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Porque la independencia no se declama: se practica. Y, sobre todo, se percibe.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Como bien lo recuerda Hourquebie, la independencia judicial no es solo institucional ni estatutaria. También es personal: es conducta, es ética, es estética, es moral y, ante todo, es distancia. Distancia del poder. De todos los poderes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Estas preguntas sugieren la necesidad de una investigación jurídica y socio-jurídica seria sobre prácticas que podrían estar afectando la independencia judicial, no solo desde la estructura del Estado y la posible vulneración del Estado de derecho, sino desde la conducta.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Aquí aparece la llamada imparcialidad subjetiva, atravesada por convicciones políticas, filosóficas, religiosas e ideológicas. Son seres humanos, no dioses. Lo liberal, lo garantista, lo conservador —incluso lo espiritual— conviven en una misma Corte. Y ello, en buena medida, es inevitable.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero ser magistrado implica también resistir las presiones de la opinión pública, del corporativismo y de la demagogia. Implica, como bien lo señala Hourquebie, preferir una verdad incómoda antes que la facilidad de la complacencia. La independencia judicial es, en últimas, un acto de valentía.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El texto reabre un viejo debate: la tradición francesa, que concibe al juez como “boca de la ley”, frente a la anglosajona, que lo entiende como un “oráculo vivo”. Entre ambas, se despliegan las discusiones sobre activismo judicial, tribunales constitucionales y el papel de la judicatura en sociedades complejas. El juez que mira con lentes de compasión el dolor y la vulnerabilidad, antes que con lentes de complacencia frente a los ricos y poderosos. Pero ese es asunto de otra columna.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cierro retomando el título: “Asociación de magistrados alérgicos a las condecoraciones”. Una figura irónica —creada en Francia en 2016— que cuestiona la práctica de otorgar y recibir medallas, distinciones y honores, especialmente desde el poder ejecutivo, pero también desde otros poderes, incluidos el económico y el mediático.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“No hay almuerzo gratis”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Favores, regalos, cenas, reconocimientos… todo ello puede exacerbar la vanidad en un ámbito que exige sobriedad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Dicho en términos más directos: ¿provenir del arbitraje, aspirar a él, tener vínculos con partidos políticos, con grandes gremios, firmas de abogados o con litigios estratégicos puede afectar la independencia judicial? Lo dejo como pregunta.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En Colombia, ocho años de magistratura pasan rápido. Pero la pregunta persiste: ¿qué viene después? ¿Se retiran nuestros magistrados a la contemplación? El libro de Hourquebie invita a la prudencia, a la mesura. A una judicatura que hable a través de sus sentencias. Menos expuesta, menos mediática, menos tentada por la política y los micrófonos. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Tal vez ha llegado el momento de abrir esa discusión: de mirar de frente esa tercera arista que también debería integrar la llamada “rebelión de la toga” —así he querido nombrarla—. Un punto incómodo, pero ineludible, que interpela de manera directa la independencia y la autonomía de la justicia en Colombia.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Liliana Estupiñán Achury</author>
                    <category>Una habitación digital propia</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127345</guid>
        <pubDate>Mon, 23 Mar 2026 22:56:29 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/23175509/61684d15eeb97.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[“Asociación de magistrados alérgicos a las condecoraciones”]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Liliana Estupiñán Achury</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Colombia en el Cómic (XV). La Independencia.</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/lineas-de-arena/colombia-comic-xv-la-independencia/</link>
        <description><![CDATA[<p>Nota preliminar: Prosiguen sin descanso las referencias de Colombia en el cómic internacional, luego del episodio especial sobre Quino y Colombia que puede leerse aquí: https://blogs.elespectador.com/actualidad/lineas-de-arena/colombia-comic-quino-colombia &#8230;Hoy corresponde ver el tema del proceso de independencia. Gracias a un amable corresponsal en Twitter, Bernardo Mora Cadavid, me enteré de esta publicación dedicada a Policarpa Salavarrieta, conocida familiarmente [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-medium wp-image-78991" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2020/09/la-pola-aventuras-de-la-vida-real-225x300.jpg" alt="" width="225" height="300" /></p>
<p><strong>Nota preliminar</strong>: Prosiguen sin descanso las referencias de Colombia en el cómic internacional, luego del episodio especial sobre Quino y Colombia que puede leerse aquí: <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/lineas-de-arena/colombia-comic-quino-colombia">https://blogs.elespectador.com/actualidad/lineas-de-arena/colombia-comic-quino-colombia</a></p>
<p>&#8230;Hoy corresponde ver el tema del proceso de independencia.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-medium wp-image-78992" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2020/09/La-Pola-202x300.jpeg" alt="" width="202" height="300" /></p>
<p>Gracias a un amable corresponsal en Twitter, Bernardo Mora Cadavid, me enteré de esta publicación dedicada a Policarpa Salavarrieta, conocida familiarmente como <em>la Pola</em>, quien ha sido destacada en varias obras gráficas, como en esta “Mujeres Célebres. “La Pola”. Mártir de América de la Editorial mexicana Novaro, con adaptación literaria de María M. De Valdés y realización artística de Carlos Neve. Apareció también con el título genérico “Aventuras de la vida real. La Pola” (1959).<span id="more-78914"></span></p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-medium wp-image-78993" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2020/09/Greater-Colombia-Bolivar-213x300.jpg" alt="" width="213" height="300" /></p>
<p>El protagonista indiscutible del proceso independentista, quien aparece en diversas historietas es el Libertador Simón Bolívar, creador de la Gran Colombia, aunque realmente el nombre oficial era República de Colombia, con tres departamentos principales Nueva Granada, Venezuela y Ecuador, siendo la capital Bogotá. En la imagen se aprecia la versión de J. Carroll Mansfield en una sección llamada High Lights of History del cómic Famous Funnies No. 68 de marzo de 1940, que publicaba diversas viñetas.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-medium wp-image-78994" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2020/09/Bolívar-Tin-Tin-212x300.jpg" alt="" width="212" height="300" /></p>
<p>La empresa libertadora que organizó Bolívar con el ejército colombiano y la creación de la República de Colombia, que posteriormente ha sido llamada la Gran Colombia, ha sido sin duda un buen motivo para los ilustradores y artistas gráficos, como esta publicación en francés.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-medium wp-image-78995" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2020/09/SIMÓN-BOLIVAR-horaco-del-castillo-225x300.jpg" alt="" width="225" height="300" /></p>
<p>La vida de Bolívar ha sido reflejada en un buen número de obras gráficas extranjeras, algunas con rigurosidad histórica, otras no tanto. Una de las más destacables la de Horacio del Castillo, relevante ilustrador chileno-argentino, aquí en versión italiana.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-medium wp-image-78996" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2020/09/El-pantano-de-vargas-Novaro-218x300.jpg" alt="" width="218" height="300" /></p>
<p>Una de las más célebres batallas de la independencia de la Nueva Granada, hoy Colombia, fue la del Pantano de Vargas, llevada al cómic en la serie “Aventuras de la Vida Real”, de la Editorial mexicana Novaro en 1959.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-medium wp-image-78997" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2020/09/pantano-de-vargas-209x300.jpg" alt="" width="209" height="300" /></p>
<p>La batalla que estuvo a punto de perderse, fue un gran triunfo para el ejército libertador, gracias a un golpe de genialidad y sorpresa, cuando un pequeño grupo de lanceros a caballo, logró desarticular las fuerzas españolas.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-medium wp-image-78998" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2020/09/AHP-Simón-Bolívar-Libertador-A-H-Palacios-228x300.jpg" alt="" width="228" height="300" /></p>
<p>Una de las obras más interesantes, es la novela gráfica de A. H. Palacios y J. P. Goumelen, editada por Ponent Mon, titulada precisamente “Simón Bolívar. El Libertador”, que hace un recorrido por la vida del militar y estadista.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-medium wp-image-78999" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2020/09/AHP-Simon-Bolivar-Boyacá-222x300.jpg" alt="" width="222" height="300" /></p>
<p>Uno de los episodios militares más definitivos, fue sin duda, la victoria alcanzada sobre las fuerzas realistas en la Batalla de Boyacá, que selló la independencia de Colombia.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-medium wp-image-79618" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2020/10/Alfred-Georges-Langlais-Bolívar-217x300.jpg" alt="" width="217" height="300" /></p>
<p>Un verdadero descubrimiento, es que la viñeta de arriba es autoría del artista francés Alfred Georges Langlais, cuyo seudónimo era Gal, quien vivió y murió en Bogotá en 1995, pues su madre era colombiana, la señora Isabel Rodríguez. Gal nació en Marruecos y era hijo de un diplomático francés, Eugène Langlais. El diseñador Gal comenzó su carrera artística en Francia en los años cuarenta y fue muy destacado en diversas publicaciones. Luego de una exitosa carrera como ilustrador durante más de 20 años, se dedica a la pintura y en 1967 se instala en Bogotá, en donde al parecer se dedica a la docencia en la Universidad Nacional en su facultad de arte.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-medium wp-image-79000" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2020/09/Tintin-Olivero-300x300.jpg" alt="" width="300" height="300" /></p>
<p>Regresando a Bolívar, incluso algunos célebres dibujantes como Hergé, lo han mencionado indirectamente. En la aventura de Tintín y los Pícaros, hay una viñeta que destaca el monumento al General Olivaro, Libertador de San Teodoro, inspirado claramente en la figura de Bolívar. Ahora bien, aunque aquí lo compararan con otro ficticio al que descabezan, Bolívar fue un personaje que en la vida real o en el cómic, resulta incomparable.</p>
<p>Esta historia continuará…</p>
<p><strong>Dixon Acosta Medellín</strong></p>
<p>En Twitter leo historietas como <a href="https://twitter.com/dixonmedellin">@dixonmedellin</a></p>

<figure class="wp-block-post-featured-image"><img loading="lazy" decoding="async" width="690" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2020/10/02051234/La-Pola.jpeg" class="attachment-post-thumbnail size-post-thumbnail wp-post-image" alt="" style="object-fit:cover;" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2020/10/02051234/La-Pola.jpeg 690w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2020/10/02051234/La-Pola-202x300.jpeg 202w" sizes="auto, (max-width: 690px) 100vw, 690px" /></figure>]]></content:encoded>
        <author>Dixon Acosta Medellín (@dixonmedellin)</author>
                    <category>Líneas de arena</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=78914</guid>
        <pubDate>Thu, 08 Oct 2020 09:46:16 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2020/10/02051234/La-Pola.jpeg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Colombia en el Cómic (XV). La Independencia.]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Dixon Acosta Medellín (@dixonmedellin)</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Razones para no tener pareja</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/solteras-debotas/razones-para-no-tener-pareja/</link>
        <description><![CDATA[<p>Escritora invitada: María Paz Ruiz   Mis queridas Solteras De Botas, Hoy es lunes y los que me aman están lejos. (Y doy gracias) Cuando estoy sola sé a quién amo. Quería decirte que ya no sufro por amar y que descubrí que no tengo pareja por estas razones. &nbsp; Tener pareja es vivir en [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-893" alt="9elZSBlN8xWAF1JVp6kBtZbDIYs" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2015/11/9elZSBlN8xWAF1JVp6kBtZbDIYs.gif" width="497" height="334" /></a></p>
<p><i>Escritora invitada: María Paz Ruiz</i></p>
<p><i> </i></p>
<p>Mis queridas Solteras De Botas,</p>
<p>Hoy es lunes y los que me aman están lejos. (Y doy gracias)</p>
<p>Cuando estoy sola sé a quién amo.</p>
<p>Quería decirte que ya no sufro por amar y que descubrí que no tengo pareja por estas razones.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify"><b>Tener pareja es vivir en exclusividad</b></p>
<p style="text-align: justify">Soy una persona que cambia de restaurante a diario, de postre, de autor, de afición y de color de pelo. Mi naturaleza es mutable y mi único tatuaje dice: Mujer anfibia.</p>
<p style="text-align: justify">¿Por qué quedarme con la misma cara todos los días? Pensé antes de casarme.</p>
<p style="text-align: justify">¿Resistirías dormir todas las noches de tu vida (que son incontables) con esa cara, y más allá: podrás dormir hasta que la suerte los separe con ese cuerpo?</p>
<p style="text-align: justify"><b>Una pareja anula las demás</b></p>
<p style="text-align: justify">Cuando entras de la mano con tu pareja a esa fiesta estás diciendo: no soy libre porque estoy con él. Es mi elección ¡Que nadie se acerque! Si ya te han dado en algún momento un anillo de casada, olvídate, no solo no te mirarán sino que se sentirán culpables por hacerlo. Un anillo se pone en el dedo anular, ¿y sabes por qué? Para anular amores nuevos, besos, revolcones y noches de pasión con todos los demás. Si vas con un anillo en el dedo, más abajo en realidad te has puesto un cinturón de castidad.</p>
<p style="text-align: justify"><b>Puede ser un infiltrado en tu círculo de amistades</b></p>
<p style="text-align: justify">Mis parejas empiezan ganando puntos con mis amigas, conociendo sus ciudades de origen, su sentido del humor y su vino favorito (hasta ahí todo bien). El desconcierto viene cuando mis amigas empiezan a encontrar un amigo en mi pareja, se van a conciertos de música New Age, hacen reiki juntos o terminan practicándose masajes de cabeza. No soy celosa, ni más faltaba, pero eso de cederle tu puesto a tu novio siempre me ha parecido un riesgo. Cuando terminas con tu pareja, sabes que ellos seguirán siendo amigos y tu íntima te hablará de él con esa nostalgia que ni tú tienes. Las personas que me hablan de mi ex me parecen de mal gusto. De mi ex sólo hablo yo y cuando quiero.</p>
<p style="text-align: justify"><b>Una pareja sabe mucho más de ti de lo que te gustaría</b></p>
<p style="text-align: justify">Compartir es divertido hasta que te das cuenta de que lo que hoy es una ventaja mañana puede ser una desgracia. Él es el hombre que te prepara un té rojo por la mañana, conoce tus horarios, tu talla de ropa, tus colores, tus sabores, tus posturas sexuales preferidas. Y eso es una panacea hasta el día en que juega en tu contra. Si terminas con él, usará ese arsenal de datos, te llevará a ese sitio que sueñas y que crees que sólo tus guías espirituales conocen. ¡Ese hombre te ha leído, te ha respirado y hasta te puede dibujar con los ojos cerrados! Si intenta seducirte, tiene más información que Facebook y Google juntos. Si huyes, sabrá dónde te has metido.</p>
<p style="text-align: justify"><b>Tiene el poder de hablar con tus papás, y de pasar vacaciones con tu hermana</b></p>
<p style="text-align: justify">Cuando era tu pareja, era maravilloso verlo reír con tu mamá o recogiendo a tus sobrinos en el carro. Pero cuando decides cortar con él, sabes que la familia seguirá siendo amable y pucherosa con él. Si habla con tu madre empezarás a imaginar cuentos de terror, cuando se vaya de cena con tu padre, quien confesará que tu ex siente mucha rabia hacia ti, te darán ganas de hacer un toque de queda. Cuando se asome Navidad y descubras que viajará con tu hermana y tus sobrinos a la playa ya no sabes a quién pedirás ayuda. Asegúrate de que no ha ido a ver a tu mejor amiga, consérvala de tu lado si es que puedes y todavía estás a tiempo.</p>
<p style="text-align: justify"><b>Porque después de terminar con él, te suelta cosas como éstas:</b></p>
<p style="text-align: justify">Nunca serás feliz</p>
<p style="text-align: justify">Volverás conmigo</p>
<p style="text-align: justify">Ya se te pasará</p>
<p style="text-align: justify">Nunca conocerás a nadie como yo (y esperas que así sea)</p>
<p style="text-align: justify">Tu situación económica sin mí será difícil</p>
<p style="text-align: justify">No encontrarás a nadie que te cuide como yo</p>
<p style="text-align: justify">Por suerte desde que naciste estás destinada a la transformación. Puedes cambiar, intuir y empezar a saber que tu felicidad no te la da él, ni ninguno, que lo pasado está en un baúl viejo de fotos y cartas, que esa que lo amó fuiste tú, pero también has mejorado, ampliado el mundo, y visto que no hay nadie imprescindible en tu corazón. Harás listas y evaluaciones de lo que eres, de lo que quieres y descubrirás que los que estuvieron a tu lado desde que viniste empelotas al mundo no han sido tus parejas.</p>
<p style="text-align: justify">María Paz Ruiz</p>
<p style="text-align: justify">@mariapazruiz</p>
<p style="text-align: justify"><b>Solteras DeBotas:</b></p>
<p style="text-align: justify"><a href="http://www.facebook.com/SolterasDeBotas">www.facebook.com/SolterasDeBotas</a></p>
<p style="text-align: justify"><a href="mailto:twitter.com/@SolteraDeBotas">twitter.com/@SolteraDeBotas</a></p>
<p style="text-align: justify"><a href="https://instagram.com/solterasdebotas/">instagram.com/solterasdebotas/</a></p>
<h4 style="text-align: justify">Visita mi sitio Web: <a href="http://www.solterasdebotas.com/">www.solterasdebotas.com</a></h4>
<h4 style="text-align: justify"></h4>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify"><i>María Paz Ruiz es Autora de Soledad, una colombiana en Madrid, Pop Porn, Microscópicos, Sexo sin comillas y próximamente lanzará su libro “Redes Sexuales” </i></p>
<pre style="text-align: justify"><i>Imagen: Brigitte Bardot </i></pre>
]]></content:encoded>
        <author>Solteras DeBotas</author>
                    <category>Solteras DeBotas</category>
                <guid isPermaLink="false">http://blogs.elespectador.com/solterasdebotas/?p=892</guid>
        <pubDate>Mon, 16 Nov 2015 16:06:17 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/04/DefaultPostImage-1-1.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Razones para no tener pareja]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Solteras DeBotas</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
    </channel>
</rss>