<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
    xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
    xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
    xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
    xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
    xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
    xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
    xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/"
    >

<channel>
    <title>Blogs El Espectador</title>
    <link></link>
    <atom:link href="https://blogs.elespectador.com/tag/frida-kahlo/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Mon, 13 Apr 2026 02:07:06 +0000</lastBuildDate>
    <language>es-CO</language>
    <sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
    <sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
    <generator>https://wordpress.org/?v=6.9.4</generator>

<image>
	<url>https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/11163253/cropped-favicon-96-32x32.png</url>
	<title>Blogs de Frida Kahlo | Blogs El Espectador</title>
	<link></link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
        <item>
        <title>Documental sobre Frida Kahlo revisa y explica sus obras más importantes</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/liarte-dialogo-sobre-arte/documental-sobre-frida-kahlo-revisa-y-explica-sus-obras-mas-importantes/</link>
        <description><![CDATA[<p>Del 20 al 23 de septiembre Cine Colombia exhibe el documental que narra la historia de Frida Kahlo, artista mexicana que resignificó la cultura mexicana y exorcizó todo su dolor y visión de mundo a través de la pintura.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p></p>



<p>Siempre es un placer ver las obras de o sobre <strong>Frida Kahlo</strong>, y el <strong>documental</strong> que <strong>Cine Colombia</strong> exhibe en salas de cine del 20 al 23 de septiembre no es la excepción.</p>



<p>Bajo la dirección de <strong>Ali Ray</strong> y la producción ejecutiva de <strong>Phil Grabsky</strong>, el filme narra la historia de esta artista mexicana que resignificó la cultura mexicana y exorcizó todo su dolor y visión de mundo a través de la pintura.</p>



<p>“Dirigir esta película ha cambiado totalmente mi visión de Frida Kahlo como artista. La fragilidad y las inseguridades reveladas en sus cartas se procesaban a través del acto de pintar. Sus lienzos eran la forma en que ella interpretaba el mundo, su política, sus pasiones y emociones, transformándolas en imágenes de fuerza, desafío y comprensión”, comenta <strong>Ali Ray</strong>.</p>



<p>-&gt; Te recomiendo: <a href="https://blogs.elespectador.com/cultura/liarte-dialogo-sobre-arte/el-jardin-placer-de-la-clase-media-moderna-y-el-impresionismo/">El jardín: placer de la clase media moderna y el impresionismo</a>.</p>



<p>De <strong>Frida Kahlo</strong> hay libros, películas, pódcast… Debe ser poco lo que de ella no se ha dicho; pero aun así estos documentales en pantalla grande me gustan porque ofrecen la posibilidad de ver en gran formato y de manera muy detallada obras representativas de la artista.</p>



<p>Así que este documental es una clase de historia del arte en la que explican, por ejemplo, que el “<strong>Autorretrato con traje de terciopelo</strong>” es una pintura temprana importante porque, tras el accidente de tránsito, ella le envió a su novio de entonces, <strong>Alejandro Gómez Arias</strong>, este cuadro porque nunca la visitaba. Él fue enviado por su familia a Alemania para que no se casara con una mujer enferma.</p>



<p>Para pintar “<strong>Autorretrato con traje de terciopelo</strong>”, <strong>Frida Kahlo </strong>se inspiró en una foto que su padre le tomó, en la que ella posa sentada en una silla con un libro en la mano y un traje de seda negro.</p>



<p><strong>Adriana Zavala</strong>, profesora asociada de historia del arte de la Universidad de Tufts dice que con este autorretrato Frida le declaraba a Gómez Arias “que era una joven atractiva, seductora, moderna, emancipada”.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe title="FRIDA KAHLO | Temporada de Arte 2024 | Funciones exclusivas en cines: Septiembre 20/21/22/23" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/Gg6cZ8OhTcU?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p>Por su parte, <strong>Hayden Herrera</strong>, biógrafa e historiadora del arte comenta ante la cámara “es un precioso cuadro, en parte por su relevancia emocional, fue capaz de plasmar en él ese sentimiento de necesidad tan fuerte en todo el arte de Frida Kahlo, de necesidad desesperada porque alguien la ame”.</p>



<p>Durante una hora y treinta minutos, el documental de <strong>Frida Kahlo</strong> nos sumerge en su vida y, gracias al conocimiento de los expertos, podemos saber o recordar que la mexicana fue influenciada por el arte renacentista en su etapa más temprana; o que tras tener que dejar sus estudios de medicina – a causa del accidente de tránsito – se dedicó a la política y fue entonces cuando conoció al artista <strong>Diego Rivera</strong>, con quien tuvo una relación bastante tormentosa.</p>



<p>“Cada documental se vive como una entretenida lección de arte, como si se tratara de un recorrido intimo a estas exposiciones que marcan la agenda internacional y que permiten revelar aspectos desconocidos de estos maestros”, expresa el productor ejecutivo Phil Grabsky.</p>



<p>El <strong>muralismo mexicano</strong> asociado a la <strong>revolución</strong> y a todo el cambio cultural y político que derivó, así como el estilo personal que evoca la mujer mexicana y la estética de los cuadros que Frida Kahlo pintó tras su primer matrimonio con Rivera son otros temas muy explorados en este filme.</p>



<p>-&gt; Puedes leer también: <a href="https://blogs.elespectador.com/cultura/liarte-dialogo-sobre-arte/comienza-el-cine-suma-paz-2024/">Comienza El Cine Suma Paz 2024</a>.</p>



<p>Cuando el documental abarca el cuadro “<strong>Henry Ford Hospital</strong>” la narrativa me absorbió por completo porque, aunque tenía idea de los problemas de la artista para ser madre, no tenía idea que, de acuerdo con la profesora de historia de arte Gannit Ankori, <strong>Frida Kahlo</strong> fue la primera en pintar la sangre como consecuencia de un aborto.</p>



<p>Hoy por hoy el arte de <strong>Frida Kahlo</strong> parece muy común, pero al ver este documental queda claro que fue pionera en tener un estilo muy asociado al realismo mágico que impide encasillarla en una franja exacta en la línea de la historia del arte; y que la condición humana, su visión <strong>femenina</strong> del mundo y su humanidad ligada al <strong>dolor</strong> y al <strong>amor</strong> fue la esencia de su <strong>estética</strong>.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-large is-resized"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="1024" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/18212133/Frida_Liarte1-1024x1024.jpg" alt="" class="wp-image-105518" style="width:550px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/18212133/Frida_Liarte1-1024x1024.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/18212133/Frida_Liarte1-300x300.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/18212133/Frida_Liarte1-150x150.jpg 150w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/18212133/Frida_Liarte1-768x768.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/18212133/Frida_Liarte1-1536x1536.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/18212133/Frida_Liarte1-2048x2048.jpg 2048w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="has-text-align-center">El ciclo de documentales dedicados al arte se puede disfrutar en salas seleccionadas de Cine Colombia de Barranquilla, &nbsp; Bogotá, Bucaramanga, Cali, Cartagena, Chía, Manizales, Medellín y Pereira.</p>



<p><a href="mailto:liartedialogosobrearte@gmail.com">liartedialogosobrearte@gmail.com</a>&nbsp;–&nbsp;<a href="https://www.instagram.com/liarteconarte/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">@LiarteconArte&nbsp;</a></p>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Lilian Contreras Fajardo</author>
                    <category>Liarte: diálogo sobre arte</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=105516</guid>
        <pubDate>Thu, 19 Sep 2024 02:24:56 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/18211545/Frida_Liarte.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Documental sobre Frida Kahlo revisa y explica sus obras más importantes]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Lilian Contreras Fajardo</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Primera cara al suicidio (1 de 4)</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/deloga-brusto/primera-cara-del-suicidio-1-4/</link>
        <description><![CDATA[<p>Introducción Una noticia me pasma: alguien cercano se quitó la vida. Justo yo preparaba un ensayo sobre los posibles riesgos que enfrenta la salud mental de las generaciones más jóvenes, sobre todo después de la pandemia y en un año tan propicio a las crisis como el 2023. No pude pensar en algo distinto. Ray [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<h2>Introducción</h2>
<p><em>Una noticia me pasma: alguien cercano se quitó la vida. Justo yo preparaba un ensayo sobre los posibles riesgos que enfrenta la salud mental de las generaciones más jóvenes, sobre todo después de la pandemia y en un año tan propicio a las crisis como el 2023. </em></p>
<p><em>No pude pensar en algo distinto. Ray Bradbury decía que escribir es una forma de supervivencia. A lo mejor es eso lo que palpita en las diferentes descripciones de las caras del suicidio que me atrevo a enfrentar: sentir que la muerte me respiraba en la nuca me hizo querer vivir de todas las formas posible.    </em></p>
<p><em>Dudé mucho entre ofrecer esta serie o guardarme mis reflexiones. El suicidio, dicen, tiene poderes contagiosos. Al final lo hago considerando que explorar nuestras sombras puede ser un manera contra su tortura. Cada vez que encaramos a nuestros fantasmas se amansa el frío de sus apariciones. </em></p>
<p><em>Ni una sola de estas partes puede, por ninguna razón, considerarse una apología o un rechazo al suicidio. No soy quien para juzgar personas de dolores o convicciones tan profundas que optan para acortar la distancia entre sus pálpitos y la nada. Tal vez a alguien que tenga mi misma posición pueda servirle también para explorar abismos.</em></p>
<p><em>A lo mejor este texto sirve para comprender, o al menos conocer, más a fondo las turbaciones que pueden llegar a nublar a nuestros jóvenes, que en todo caso son los que más necesitan reflexión y peor les sientan los dogmas. A lo mejor hay cómo transformar para ellos el horror del suicidio en algo que le anteceda y que haga la vida más valiosa para su falta de esperanzas. Si las siguientes caras del suicidio sirven para ello habrá cómo darle gracias a estos insomnios.                   </em></p>
<p>Justo cuando recibió la noticia repasaba <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC8110323/">algunos estudios</a> que invitan a reconsiderar la presunción (muy justificable) de que la epidemia había aumentado las tasas de suicidio. Incluso <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0272775711000677">un estudio</a> de Benjamin Hansen de la Universidad de Oregon, Joseph Sabia de la Universidad Estatal de San Diego y Jessamyn Schaller de Claremont McKenna College estableció que la tasa de suicidios entre personas de 12 a 18 años disminuyó durante el cierre de los colegios en Estados Unidos. La escolaridad virtual protegió a los niños y a los jóvenes más vulnerables del bullying, de la presión académica y de los agrestes entornos institucionales. Y esa vida virtual, paradójicamente, les afirmó su esperanza en esta dimensión.</p>
<p>El Centro para el Control de Enfermedades de EEUU (Centres for Disease Control o CDC) <a href="https://www.cdc.gov/suicide/facts/index.html">estableció</a> que un estudiante que ha sido matoneado o ha sufrido de bullying en algún punto de su vida escolar tiene 320% más de posibilidad de suicidarse que uno que ha pasado esta etapa de su vida sin mayores traumas sociales. El regreso a la modalidad presencial disparó el índice de suicidios: un 12% y un 18%, con respecto a los casos anteriores al COVID. Si algo tiene de bueno la posibilidad de armar vidas en pantallas y universos ajenos al trato presencial es que la salvación de muchas tensiones puede estar en un botón de apagado, en un corte de energía que está en sus manos.</p>
<blockquote>
<h3>Durante la pandemia el suicidio dejó de ser la segunda causa de mortandad de personas en edad escolar secundaria.</h3>
</blockquote>
<p>Por otra parte, <a href="https://www.tfah.org/report-details/pain-in-the-nation-2022/">no pocos</a> estudios muestran un dramático incremento de muertes por uso excesivo de drogas (30%) y alcohol (27%), sobre todo desde los primeros meses de la pandemia. Abusar de sustancias también es programarse una cita con la muerte. Que lo digan, entre otros muchísimos escritores, los poetas Georg Trakl, Dylan Thomas o Malcolm Lowry (que &#8220;<a href="https://www.youtube.com/watch?v=SPJk457iVi8">murió tocando el ukelele</a>&#8220;)&#8230;</p>
<p>Los colegios, como siempre, son una fuente de enseñanza para los adultos. Es hora de dejar de creer que el abuso por parte de pares con un status de más jerarquía en nuestros ambientes son males exclusivos de las edades escolares o de las universidades. Sin importar la fecha de nacimiento se vienen años de represión, censura y control. Sea por las medidas contra un nuevo pico del COVID o por la imposición de gobiernos autoritarios o plutocracias que se vienen instalando en todo el planeta. Parece solo una cuestión de para que la invasión a Ucranía desate una guerra de grandes proporciones.  La ansiedad, la incertidumbre parecen sumarse al colapso de los valores que la Democracia y los Derechos Humanos medio habían instalado como pilares para el siglo XX.</p>
<p>Falta tiempo para saber qué consecuencias colectivas concretas dejarán los hitos y los sucesos que nos están marcando como individuos de nuestra época. Pero contamos con herramientas que nos permiten anticipar algunas: la velocidad de la información, la cantidad de estudios que ilustran casos y tendencias o las crecientes manifestaciones artísticas que exhibieron los temas-tabú (el suicidio, los abusos intrafamiliares, los tormentos íntimos, etc.). Ya podemos percibir la dimensión del eco que aún nos aturde.</p>
<blockquote><p>Algo sabemos con certeza: hace años empezó una era que nos exige acciones constantes, compromisos explícitos y sutiles que nos son ineludibles. Vivimos en la era de un presente puro y simplón, en el scroll down perpetuo y monótono que distrae de los oficios y disipa las preocupaciones y las oportunidades. Y eso no resulta cómodo para todos.</p></blockquote>
<p>La muerte de alguien cercano catapulta nuestro pensamiento a lo infinito, al incierto paso por la vida que en realidad compartimos todos. Ya lo han explorado otros que, más allá de soluciones, nos dan compañía y luces para que el miedo no anule la oportunidad de aprender de lo indeseable. Sin endiosarlo ni dejándonos cegar por su terrible llama, el suicidio puede ser, como <a href="https://plato.stanford.edu/entries/camus/">para muchos</a>, la cuestión filosófica definitiva y el arte una manera de abordarla.</p>
<p>No ceder ante la tentación de romantizar una decisión dolorosa e incurable, pero tampoco volvernos verdugo de quien la toma, requiere de serenidad y disposición para superar las cátedras y las ideologías que usamos para sentirnos cómodos. El arte, esa voz que con frecuencia irrumpe de manera estridente y provocadora, sirve para explorar algunas versiones del mismo laberinto al que somos llamados todos o en el transitaremos todos con más o menos complacencia.</p>
<h2>PARTE UNO</h2>
<p>El cuadro &#8220;El suicidio de Dorothy Hale&#8221; (1938) de Frida Kahlo narra los tres últimos momentos de la vida de una fabulosa <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Dorothy_Hale"><em>socialité</em></a> que se dejó caer desde el piso 36 de un edificio de Nueva York. Una leyenda, casi a la manera de una carta de lotería mexicana, es la base de todo el cuadro:</p>
<h2 style="text-align: center">“<em>En la ciudad de Nueva York , el 21 de octubre de 1938, a las seis de la mañana, se suicidó la señora Dorothy Hale tirándose desde una ventana muy alta del edificio Hampshire House. En su recuerdo (borradas algunas palabras ) ese retablo, pintándolo Frida </em><i>Kahlo</i>”.</h2>
<p>&nbsp;</p>
<p><figure id="attachment_93256" aria-describedby="caption-attachment-93256" style="width: 825px" class="wp-caption aligncenter"><img decoding="async" class="wp-image-93256 size-full" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/01/the-suicide-of-dorothy-hale.jpg" alt="" width="825" height="1000" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/01/the-suicide-of-dorothy-hale.jpg 825w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/01/the-suicide-of-dorothy-hale-124x150.jpg 124w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/01/the-suicide-of-dorothy-hale-248x300.jpg 248w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/01/the-suicide-of-dorothy-hale-768x931.jpg 768w" sizes="(max-width: 825px) 100vw, 825px" /><figcaption id="caption-attachment-93256" class="wp-caption-text">&#8220;El suicidio de Dorothy Hale&#8221; (1938) de <a href="https://www.fridakahlo.org/the-suicide-of-dorothy-hale.jsp">Frida Kahlo</a>. Este retrato fue regalado por la pintora a la madre de Dorothy. Apenas abierto la señora sufrió un ataque de nervios que casi la mata y quiso quemar la pieza.</figcaption></figure></p>
<p>La obra es punzante, dolorosa, incómoda. Seguro hay muchos que no puedan evitar los escalofriantes recuerdos del 9/11 , cuando muchas personas atrapadas entre las llamas, y ante el inminente colapso de las Torres Gemelas, optaron por <a href="https://www.thebraziltimes.com/blogs/ivyjackson/entry/67080">saltar</a> a la amplia lista de los mártires que no tenían por qué serlo.</p>
<p>Un cielo, quizás nacido en un Magritte, es surcado por lo que parecen nubes algodonadas: sus sombras y vuelos despegan de lo que puede ser un broche de rosas amarillas anclado sobre el cuerpo de la muerta ensangrentada. Sus ojos ya no pueden parpadear fuera de los del espectador. Aún es hermosa y delicada.</p>
<p>Más arriba, la misma Dorothy cae de cabeza. Viste de blanco, como soñando desde una pijama cosida para volar. Las nubes son plumas de su faceta de Ícaro en picada. Suavizan el vértigo.</p>
<p>En el tercio superior del cuadro, entre el espejismo de la punta del Hampshire House, una sombra, anónima por la distancia, salta. El cuadro fija los segundos que pasan desde la decisión de acabar con su vida hasta el momento en el que el espectador se enfrenta a la incómoda inmovilidad de su mirada. Es una bitácora del vértigo aniquilador que no termina en la pintura.</p>
<p>Quien mira sufre una hipnosis paradójica: horror y belleza, vuelo y colapso, alguien eligió una muerte anticipada, pero se volvió inmortal en una pintura. Logra vivir en colores, desde el otro lado del tormento. Una mujer nos habla con su cuerpo, a través de los trazos de otra, sobre los tiempos y el universo inclemente de quien salta al vacío.</p>
<p>Antonin Artaud aparece pronto ante quien sigue los senderos en los que la pintura y la literatura se trenzan. Su premiado ensayo &#8220;<a href="https://www.buscalibre.com.co/libro-van-gogh-el-suicidado-por-la-sociedad/9789509282674/p/28071694">Van Gogh, el suicidado por la sociedad</a>&#8221; de 1947 señala cómo el holandés logró impactar la historia del arte por &#8220;deducir el mito de las cosas más pedestres de la vida&#8221;. Por su parte, los psiquiatras (para Artaud nada menos que &#8220;erotómanos&#8221;, &#8220;pedazos de cochinos inmundos&#8221; o &#8220;sanioso y purulento cancerbero&#8221;) son los antihéroes más vergonzosos, los fieles representantes &#8220;de una realidad hostil, de la bajeza, de la mentira, de la hipocresía, de la debilidad del mundo&#8221;. Solo pueden contrarrestar el poder del arte aislando la sensibilidad y la genialidad o quemando cerebros más poderosos con electrochoques y medicamentos.</p>
<p>(Para <a href="https://fortnightlyreview.co.uk/2018/01/van-gogh-gachet/#:~:text=Gachet's%20and%20Van%20Gogh's%20relationship,the%20intercession%20of%20mutual%20friends.">sazonar este cuestionamiento</a>: el psiquiatra que trató a Van Gogh al final de su vida resultó ser, coincidencialmente, uno de sus coleccionistas más apasionados (y un artista menos celebrado que se apodaba Paul Van Ryssel). El Dr. Paul Ferdinand Gachet, que lo &#8220;trató&#8221; los últimos meses de vida, fue criticado por el propio Van Gogh ante su hermano, pero resultó ser el dueño de por lo menos siete pinturas suyas y el agente de muchas otras. Luego esa valiosa colección pasó a manos de sus hijos Marguerite y Paul-Louis, quienes en 1952 vendieron por una cifra astronómica la colección al Estado francés. En esa colección varios cuadros resultaron burdas falsificaciones (o, al menos, muy malas copias) del maestro holandés, de Gaugin y de otros impresionistas).</p>
<p>El mismo <a href="https://www.worldmime.org/en/about-mime/vipersonalities/105-vipersonalities/295-antonin-artaud.html">Artaud</a> pasó más de la mitad de su vida en sanatorios, pero en una etapa más evolucionada de la psiquiatría y de los medicamentos. Aún así declaró que una persona creativa usualmente es &#8220;al que la sociedad se niega a escuchar, y al que quiere impedir que exprese determinadas verdades insoportables&#8221;. Tal vez este aislamiento e incomprensión general pueda llevar a los artistas a tener una inclinación más clara al suicidio.</p>
<p>De acuerdo a <a href="https://ajp.psychiatryonline.org/doi/abs/10.1176/ajp.144.10.1288?journalCode=ajp">un estudio</a> de 1987 de la Doctora Nancy Andreasen de la facultad de psiquiatría de la Universidad de Iowa los cerebros creativos (es decir, un 25% de los humanos) son más propensos a tener trastornos bipolares, depresiones devastadoras, ataques de esquizofrenia o de pánico y otro tipo de anomalías que pueden llevar a la autodestrucción. Dentro de este grupo, a los escritores se le identifica un 30% de riesgo mayor que a los músicos o a los pintores.</p>
<p>Quizás todos los escritores, como escribía la <a href="https://elpais.com/diario/1982/04/14/cultura/387583204_850215.html">primera Pulitzer</a> Silvia Plath, tengan corazón capaces de crear relatos y convertir su dolor en muestras de belleza. Quizás con eso compensan su desequilibrio: &#8220;dos corrientes eléctricas: alegre, positiva y desesperantemente negativa; lo que esté corriendo en este momento domina mi vida, la inunda&#8221;. Pero esa capacidad de manejar descargas excesivas, como cualquier aptitud de una persona, se acaba. Así sucedió para ella a los 30 años, el 8 de febrero de 1963 y terminó suicidándose, a pesar de los métodos que inventaron para tratarla. O gracias a ellos.</p>
<p>&nbsp;</p>
<h2> <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/deloga-brusto/suicidio-2-4">(Continúa)</a></h2>
]]></content:encoded>
        <author>Robert Max Steenkist</author>
                    <category>DELOGA BRUSTO</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=93435</guid>
        <pubDate>Tue, 07 Feb 2023 10:10:02 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/04/DefaultPostImage-3.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Primera cara al suicidio (1 de 4)]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Robert Max Steenkist</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Frida Kahlo, Un autorretrato de pasión</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/el-magazin/un-autorretrato-de-pasion/</link>
        <description><![CDATA[<p>La figura y artista más importante de México en el Siglo XX aprendió a pintar en su lecho de enferma, fue elogiada por el surrealista André Bretón, enamorada por el muralista Diego Rivera y acusada de complicidad en la muerte de León Trotsky. El pasado 6 de julio se cumplieron 103 años de su nacimiento. [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<p><figure id="attachment_435" aria-describedby="caption-attachment-435" style="width: 377px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" class="recurso_post size-full wp-image-435 " src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2010/07/2267036055_34cf694953.jpg" alt="Frida Kahlo, Flickr, libbyrosof." width="377" height="500" /><figcaption id="caption-attachment-435" class="wp-caption-text">Frida Kahlo, Flickr, libbyrosof.</figcaption></figure></p>
<p style="text-align: left">La figura y artista más importante de México en el Siglo XX aprendió a pintar en su lecho de enferma, fue elogiada por el surrealista André Bretón, enamorada por el muralista Diego Rivera y acusada de complicidad en la muerte de León Trotsky. El pasado 6 de julio se cumplieron 103 años de su nacimiento.</p>
<p style="text-align: left"><strong>Fernando Araújo Vélez *</strong></p>
<p style="text-align: left">A Frida Kahlo la vida no le regaló nada, pero ella, obstinada, pasional, le robó días, amores, una que otra alegría, y sobre todo, un lugar especial dentro del espacio de los inmortales. A los seis años, en 1913, le descubrieron una poliomielitis. Caminó el resto de la vida como con un acento en su pierna izquierda. Luego, en septiembre de 1925, a los 18, un tranvía embistió el bus en el que viajaba con su novio, Alejandro Gómez Arias. Se le rompieron varios huesos, algunas vértebras se desplazaron, y su pie derecho quedó vuelto añicos. Entonces comenzó a pintar con acuarelas y óleos que tenía su padre, y en un caballete especialmente fabricado para que ella trabajara desde su cama, con un espejo colgante en el que se podía ver y copiar.</p>
<p><span id="more-6760"></span></p>
<p>Estuvo un año postrada. Obligada a pensar y a soñar. Cuando pudo volver a la calle fue en busca del muralista Diego Rivera para que le diera una opinión sobre sus pinturas. Rivera, toda una institución del arte y la revolución en México, se impresionó con sus autorretratos y con su personalidad. Desde entonces, unidos, emprendieron una turbulenta historia de amores, infidelidades y tragedias. Se casaron en el 29, se divorciaron 10 años más tarde, y se volverían a casar.</p>
<p>Alguna vez, poco antes de que se separaran, la acusaron de conspiradora, pues fue ella quien convenció a Rivera de que intercediera ante el gobierno para que México le ofreciera asilo al ideólogo comunista León Trotsky, perseguido y amenazado de muerte por su antiguo camarada, José Stalin. Cuando Trotsky llegó a Tampico, México, en enero del 37, su pasado como hombre fundamental dentro de la revolución bolchevique de octubre del 17, sus ideas, su lenguaje, sedujeron a la pintora. A los pocos días se lo llevó a su “Casa Azul”, en Coyoacán, a las afueras de la capital federal. Allí, entre charlas políticas y conversaciones triviales se fueron enamorando y desenamorando, hasta que una noche a fines del 39 Trotsky y su mujer, Natalia Sedova, decidieron marcharse.</p>
<p>Un año más tarde, cuando los partidarios de Trotsky supieron que su líder había sido asesinado con un hachazo en la cabeza y por la espalda, por un hombre que dijo llamarse Jacques Mornard, voltearon sus dedos acusadores hacia Frida Kahlo. No obstante, con el tiempo se sabría que el asesino se llamaba en realidad Ramón Mercader del Río, y era un obsesivo stalinista que nada tenía que ver con ella. Para el estado soviético fue un héroe; para el resto de los socialistas, no pasó de ser un hijo consentido y reprimido por su madre, Caridad del Río, la autora intelectual del crimen.</p>
<p style="text-align: center"><img loading="lazy" decoding="async" class="recurso_post size-large wp-image-451 aligncenter" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2010/07/FRIDA-22-685x1023.jpg" alt="Frida Kahlo" width="301" height="422" /></p>
<p>Kahlo pocas veces habló del asunto. Por aquellos tiempos estaba dedicada de lleno a sus pinturas, más que nada autorretratos, pues su ser, según ella, “era el motivo que mejor conocía”. En 1938 el padre del surrealismo, André Bretón, le dijo que le encantaban sus obras. Para ella, los elogios de Bretón fueron una motivación más que especial. Meses más tarde, el 10 de marzo, le organizaría una exposición en París, con la colaboración del artista Marcel Duchamp, en la Renou et Colle, pero a Frida Kahlo, mujer de su tierra, amante de lo indígena pese a su sangre húngara, no le agradaron ni París ni sus círculos artísticos. Algo similar le había ocurrido en Nueva York un año antes, cuando tuvo que ir en persona a su primera muestra individual, la de la galería de Julien Levy.</p>
<p style="text-align: left">Huraña, fastidiada, sonrió casi obligada ante el éxito con los críticos y compradores, pero comprendió que tal vez, si seguía así, podría vivir de sus cuadros e independizarse de Diego Rivera. En Nueva York le compraron todos los trabajos que expuso y le encargaron otros. El actor Edward G. Robinson adquirió cuatro, a 200 dólares cada uno. Conger Goodyear, Presidente del Museo de Arte Moderno de Nueva York y Clare Boothe Luce, editora de la revista Vanity Fair, le pidieron otros tantos. Independiente, feliz como pocas veces en su vida, se dedicó a coquetear con unos y otras, entre ellas María Félix.</p>
<p style="text-align: left">A finales del 39 dijo que Rivera había sido “el segundo gran accidente de mi vida”. Se divorció de él, pero a los pocos meses lo volvió a recibir y se casó de nuevo, ahora bajo sus propias condiciones. La primera era que no tuvieran relaciones sexuales. Le molestaba Rivera en lo físico, pero más que eso, no quería quedar embarazada de nuevo, luego de tres pérdidas con sus respectivos dolores, traumas, angustias y postraciones. Frida Kahlo murió de una neumonía en el 54, y fue despedida por cientos y miles de admiradores en un ataúd cubierto por la bandera de la hoz y el martillo. Entonces comenzó a escribirse su leyenda.</p>
<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;</p>
<p><em><em>(*) Periodista, escritor y editor de El Magazín online. Tiene a su cargo la edición de los Lunes Festivos del periódico El Espectador. </em></em></p>
]]></content:encoded>
        <author>elmagazin</author>
                    <category>El Magazín</category>
                <guid isPermaLink="false">http://blogs.elespectador.com/elmagazin/?p=432</guid>
        <pubDate>Thu, 08 Jul 2010 20:38:13 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/04/DefaultPostImage-1-1.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Frida Kahlo, Un autorretrato de pasión]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">elmagazin</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
    </channel>
</rss>