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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Wed, 17 Jun 2026 17:55:37 +0000</lastBuildDate>
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	<title>Blogs de Elecciones 2026 | Blogs El Espectador</title>
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        <title>Noticias falsas en tiempo de elecciones: ¿Usted también cree en las mentiras que comparte?</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/educacion/cesa/noticias-falsas-elecciones-2026/</link>
        <description><![CDATA[<p>En vísperas de la segunda vuelta presidencial, vale la pena mirarnos al espejo: ¿por qué los votantes consumimos, creemos y difundimos noticias falsas, incluso cuando en el fondo sabemos que algo no cuadra?</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<div class="wp-block-post-author"><div class="wp-block-post-author__avatar"><img alt='' src='https://secure.gravatar.com/avatar/508fa9a72fc3a2c29b947d60d85344e390425c778a41ef41306a11ec5c43fc74?s=48&#038;d=https%3A%2F%2Fblogsnew.s3.amazonaws.com%2Fwp-content%2Fuploads%2F2025%2F08%2F07232150%2Filu_defecto.webp&#038;r=g' srcset='https://secure.gravatar.com/avatar/508fa9a72fc3a2c29b947d60d85344e390425c778a41ef41306a11ec5c43fc74?s=96&#038;d=https%3A%2F%2Fblogsnew.s3.amazonaws.com%2Fwp-content%2Fuploads%2F2025%2F08%2F07232150%2Filu_defecto.webp&#038;r=g 2x' class='avatar avatar-48 photo' height='48' width='48' /></div><div class="wp-block-post-author__content"><p class="wp-block-post-author__byline">Por:  David Van Der Woude De Vries &#8211;  Profesor investigador</p><p class="wp-block-post-author__name"><a href="https://blogs.elespectador.com/author/alejandro-franco/" target="_blank">CESA</a></p></div></div>


<p class="wp-block-paragraph">Es muy cómodo culpar a los políticos. Y con razón: en plena contienda electoral, candidatos y activistas de todos los partidos amplifican afirmaciones sin verificar o exageran. Pero señalar solo a los emisores es tan solo una trampa. La pregunta que más nos incomoda, y que la investigación en comportamiento del consumidor lleva años respondiendo, es otra: ¿por qué nosotros, los votantes, les creemos?</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los seres humanos operamos con un &#8220;sesgo de verdad&#8221; incorporado: asumimos por defecto que quien nos habla dice la verdad. En condiciones normales, este mecanismo funciona bien. El problema es que la política lo interrumpe. Cuando la información proviene de alguien de nuestro propio bando, el escepticismo no solo se apaga: se invierte. Nos volvemos hipercríticos con todo lo que diga el rival y absurdamente condescendientes con las invenciones de los nuestros. No es hipocresía voluntaria, es biología.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A esto se suma lo que los psicólogos llaman &#8220;sesgo de compromiso&#8221;: una vez que hemos invertido capital emocional en apoyar a un candidato, admitir que nos han defraudado se vuelve psicológicamente insoportable, pues el costo de reconocerlo es mayor. Por eso en tiempos electorales no buscamos la verdad; buscamos confirmación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En entornos de alta polarización, como el que Colombia vive hoy, con dos visiones de país opuestas disputándose la segunda vuelta, compartir información sesgada se convierte en un acto de lealtad tribal. El usuario sabe, o intuye, que la historia es exagerada, pero la difunde porque sirve a la causa. La veracidad pasa a un segundo plano frente a la victoria del propio bando.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Con el país a pocos días de elegir presidente, la pregunta que vale la pena hacerse no es solo &#8220;¿es esto verdad?&#8221;, sino &#8220;¿por qué quiero que sea verdad?&#8221;. Si una noticia encaja demasiado bien con lo que ya creemos, si destruye con demasiada comodidad al candidato que no queremos, si produce ese cosquilleo satisfactorio de la indignación confirmada, ahí, precisamente ahí, está la señal de alerta. El primer paso para proteger la democracia no empieza en el Congreso ni en la Registraduría. Empieza en esa fracción de segundo antes de presionar compartir.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><a href="https://www.cesa.edu.co/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Colegio de Estudios Superiores de Administración – CESA</a></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>CESA</author>
                    <category>Colegio de Estudios Superiores de Administración</category>
                    <category>Educación</category>
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        <pubDate>Tue, 16 Jun 2026 22:22:09 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Noticias falsas en tiempo de elecciones: ¿Usted también cree en las mentiras que comparte?]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">CESA</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>Petro y Uribe son los grandes perdedores de la primera vuelta</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/petro-y-uribe-son-los-grandes-perdedores-de-la-primera-vuelta/</link>
        <description><![CDATA[<p>Uribe y Petro fueron los grandes perdedores de la primera vuelta en las elecciones de presidente. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Las elecciones del pasado domingo 31 de mayo dejaron dos grandes perdedores: el primero de ello es el expresidente Álvaro Uribe Vélez y el segundo el actual presidente Gustavo Petro.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el caso de Uribe Vélez se empieza a demostrar que no es ni de cerca el gran elector que fue en las elecciones de 2010 cuando gracias a su evidente participación en política desde la Casa de Nariño, Juan Manuel Santos ganó la presidencia, y luego en 2018, logró que Iván Duque ganara.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hoy la realidad le fue contraria, porque por más que quiso influir en el electorado con sus intrigas y cizañas queriendo enlodar el nombre de Iván Cepeda no logró, ni que Paloma Valencia pasara a la segunda vuelta, ni que sus seguidores y militantes del Centro Democrático le obedecieran ciegamente como sucedía en el pasado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para nadie es un secreto que más de la mitad del Centro Democrático estaba ya con Abelardo De La Espriella mucho antes del 31 de mayo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Álvaro Uribe Vélez comienza a verse como lo que realmente es: un pasado, que ni el ni su circulo cercano quieren aceptar, y lo que es peor, cree que la Colombia es igual a la del año 2002 cuando fue elegido presidente de la república, que sus problemas son iguales y que por tanto las soluciones también.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No entienden que de ese tiempo acá han corrido dos generaciones y que los tiempos cambiaron y que aunque los problemas de una u otra manera se mantenga, las fórmulas para solucionarlos son otras.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Les sucede lo mismo que le pasa a algunos funcionarios de la Alcaldía de Carlos Fernando Galán cuando se les pide mayores escenarios de educación en lo que tiene que ver con cultura ciudadana, y lo primero que se les ocurre es sacar la foto de Antanas Mockus, como si todavía estuviésemos en el año 1995 y lo que es peor, como si los ciudadanos fuesen los mismos de aquel entonces.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Otro perdedor fue el presidente Gustavo Petro, no porque Iván Cepeda no lograra la mayor votación en la primera vuelta, no. Sino porque el ciudadano del común le demostró la inconformidad que siente por los desastres de su mandato en materia de seguridad, por la crisis de la salud y por su costumbre de generar caos, desorden y mayor grado de discusión y enfrentamientos verbales, en momentos en que el país pide calma y discusiones moderadas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si a los resultados electorales de la primera vuelta le sumamos los de las pasadas elecciones locales, podemos concluir sin ninguna duda que es la segunda derrota electoral que sufre Gustavo Petro durante su presidencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Recordemos que Bogotá estrenaba segunda vuelta y lo que sucedió fue la elección contundente de Carlos Fernando Galán en la primera vuelta, claro mensaje de los bogotanos a Gustavo Petro, de que no permitirían más interferencias de la presidencia en las decisiones de la ciudad, especialmente en lo que tiene que ver con grandes obras de infraestructura como el metro, <strong>TransMilenio</strong> por la avenida 68, la ampliación de la Autopista Norte, etc.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En estas elecciones quedó claro que a los colombianos poco les importa lo que digan expresidentes, incluso el mismo presidente de la república si no esta ejerciendo un buen mandato y que están dispuesto a ejercer un voto castigo si el caso lo merece. Por ahora hay que esperar que resulta en la segunda vuelta y ya el tiempo dirá si el remedio fue peor que la misma enfermedad.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><a href="https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/nueva-preocupacion-por-aparentes-manejos-turbios-en-ecopetrol/">Nota recomendada: Nueva preocupación por aparentes manejos turbios en Ecopetrol</a></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Sevillano</author>
                    <category>Óscar Sevillano</category>
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        <pubDate>Sat, 06 Jun 2026 13:49:08 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Petro y Uribe son los grandes perdedores de la primera vuelta]]></media:description>
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        <item>
        <title>Nueva encuesta de la Fundación Génesis Crea confirma segunda vuelta, pero entre Cepeda y Paloma Valencia</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/nueva-encuesta-de-la-fundacion-genesis-crea-confirma-segunda-vuelta-pero-entre-cepeda-y-paloma-valencia/</link>
        <description><![CDATA[<p>Encuesta de la Fundación Génesis Crea indica que la segunda vuelta sería entre Iván Cepeda y Paloma Valencia.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">La más reciente medición de la Fundación Génesis Crea confirma algo que desde hace meses viene consolidándose en el panorama político colombiano: la elección presidencial de 2026 parece encaminarse hacia una segunda vuelta profundamente polarizada entre dos proyectos ideológicos claramente definidos. Por un lado, el senador Iván Cepeda, representante del Pacto Histórico; por el otro, la senadora Paloma Valencia, figura del Centro Democrático.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los resultados de esta nueva encuesta muestran a Cepeda liderando con 34,3 % y a Valencia consolidándose con 27,9 %. Más allá de las cifras individuales, el dato políticamente más relevante es que ambos fortalecen la percepción de inevitabilidad de una segunda vuelta entre izquierda y derecha, dejando poco espacio para candidaturas de centro o figuras alternativas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, al comparar esta medición con la primera encuesta publicada por la misma firma, aparecen movimientos interesantes que permiten interpretar tendencias más profundas del electorado.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Cepeda sigue arriba, pero pierde impulso</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">En la primera medición, Iván Cepeda registraba 35,1 %. Hoy marca 34,3 %. Aunque la caída es moderada —menos de un punto porcentual— sí puede interpretarse como una señal de estabilización de su techo electoral.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cepeda conserva un voto sólido y altamente fidelizado. Su liderazgo sigue siendo claro y ningún otro candidato logra disputarle el primer lugar. Pero el descenso, aunque pequeño, sugiere que parte del electorado indeciso comienza a mirar otras opciones o que la capacidad de crecimiento del Pacto Histórico empieza a encontrar límites naturales fuera de sus bases tradicionales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Aun así, el dirigente de izquierda mantiene una ventaja considerable y continúa siendo el candidato con mayor reconocimiento y estructura política entre todos los aspirantes medidos.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Paloma Valencia: la candidata que más crece</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">La gran ganadora de la encuesta es, sin duda, Paloma Valencia. En la primera medición obtenía 25,4 %; ahora alcanza 27,9 %, creciendo 2,5 puntos porcentuales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ese aumento no es menor. En escenarios electorales altamente fragmentados, subir más de dos puntos en tan corto tiempo suele indicar consolidación política, mejor posicionamiento mediático y transferencia efectiva del voto de opinión conservador.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Abelardo de la Espriella se mantiene, pero no despega</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">El abogado Abelardo de la Espriella pasa de 21,6 % a 21,7 %. En términos estadísticos, prácticamente no hay variación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esto revela un fenómeno interesante: De la Espriella tiene una base electoral muy visible mediáticamente, pero hasta ahora no logra expandirse más allá de ella. Su discurso confrontacional y altamente mediático le permite mantenerse competitivo, pero no crecer.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El problema para su candidatura es estratégico: mientras Cepeda conserva el liderazgo y Valencia sigue creciendo, De la Espriella empieza a correr el riesgo de quedarse atrapado en un “tercer lugar permanente”. Y en política presidencial, la percepción de viabilidad es casi tan importante como los votos mismos.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>El centro político aparece prácticamente desaparecido</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Los números de Claudia López y Sergio Fajardo son quizá los más preocupantes para el llamado centro político.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Claudia López cae de 3,6 % a 3,1 %, mientras Fajardo baja de 2,9 % a 2,4 %. Ninguno logra romper el umbral simbólico del 5 %, tradicionalmente considerado el mínimo para aspirar a protagonizar una campaña competitiva.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La lectura es contundente: el electorado colombiano parece haberse desplazado hacia posiciones más emocionales y polarizadas, reduciendo el espacio para discursos moderados o conciliadores.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La narrativa del “centro racional” que tuvo fuerza en elecciones anteriores hoy parece desconectada de un país marcado por la confrontación ideológica, la inseguridad y el desgaste institucional.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Roy Barreras y los demás: candidaturas testimoniales</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">El desplome de Roy Barreras también es significativo. Pasó de 0,7 % a 0,3 %, una caída que evidencia enormes dificultades para consolidar una opción propia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Mientras tanto, nombres como Miguel Uribe Londoño, Santiago Botero, Carlos Caicedo, Sondra Macollins y Gustavo Matamoros aparecen con porcentajes marginales que hoy no alteran el panorama electoral.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Lo que realmente está diciendo la encuesta</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Más allá de quién sube o baja unas décimas, la encuesta deja tres conclusiones centrales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Primero, Colombia se encamina hacia una elección altamente polarizada entre izquierda y derecha, con un centro político debilitado y sin narrativa movilizadora.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Segundo, Paloma Valencia emerge como la candidata con crecimiento relativo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y tercero, aunque Iván Cepeda sigue liderando, su candidatura parece haber entrado en una etapa de consolidación más que de expansión.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el camino que falta, podrían darse alianzas que podrían alterar las cosas, aunque no mucho porque las cifras muestran un país dividido en dos grandes corrientes políticas que vuelven a convertir la presidencia en un plebiscito ideológico.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La pregunta que queda abierta no es solamente quién llegará a la Casa de Nariño, sino qué tan profunda será la fractura política y social que dejará esta campaña presidencial.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><a href="https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/encuesta-de-la-fundacion-genesis-crea-pone-a-ivan-cepeda-y-paloma-valencia-en-segunda-vuelta/">Nota recomendada: Encuesta de la Fundación Génesis Crea pone a Iván Cepeda y Paloma Valencia en segunda vuelta</a></strong></p>



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        <author>Sevillano</author>
                    <category>Óscar Sevillano</category>
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        <pubDate>Fri, 22 May 2026 18:35:15 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Nueva encuesta de la Fundación Génesis Crea confirma segunda vuelta, pero entre Cepeda y Paloma Valencia]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Sevillano</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>Encuesta de la Fundación Génesis Crea pone a Iván Cepeda y Paloma Valencia en segunda vuelta</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/encuesta-de-la-fundacion-genesis-crea-pone-a-ivan-cepeda-y-paloma-valencia-en-segunda-vuelta/</link>
        <description><![CDATA[<p>La más reciente encuesta de la Fundación pone a Iván Cepeda y a Paloma Valencia en la segunda vuelta. </p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">La más reciente encuesta de la <strong>Fundación Génesis Crea</strong>, autorizada por el <strong><a href="https://www.cne.gov.co/">Consejo Nacional Electoral </a></strong>mediante la <strong>Resolución 02524 de 2025</strong>, no solo confirma el liderazgo d<strong>e Iván Cepeda con 35,1 %</strong> en intención de voto, sino que instala a <strong>Paloma Valencia en un segundo lugar con 25,4 %</strong>, desplazando al mediático abogado<strong><a href="https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/atlasintel-la-revista-semana-y-las-elecciones/"> Abelardo de la Espriella </a>al tercer puesto con 21,6 %.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Más allá de los números, el dato verdaderamente relevante es la tendencia política que empieza a consolidarse, según la encuesta.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Durante meses, buena parte del debate público asumió que la derecha colombiana terminaría aglutinándose alrededor de figuras disruptivas y de fuerte presencia mediática como De la Espriella. Sin embargo, la encuesta revela otra realidad: el electorado parece estar inclinándose por una candidatura más estructurada ideológicamente, con experiencia parlamentaria y capacidad de articulación política.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Paloma Valencia ha logrado algo que parecía improbable en un escenario altamente fragmentado: convertirse en el punto de convergencia del voto conservador, uribista y de centroderecha. Su crecimiento no responde únicamente a la fidelidad de una base ideológica tradicional, sino también al desgaste de candidaturas construidas más sobre la confrontación emocional que sobre propuestas de gobierno viables.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El fenómeno tiene varias explicaciones. La primera es que Valencia ha entendido mejor que nadie que las elecciones de 2026 no se ganarán únicamente apelando al rechazo del petrismo. Mientras otros candidatos han centrado su discurso en la indignación permanente, ella ha comenzado a posicionarse como una dirigente con capacidad de gobernar, de debatir temas económicos y de ofrecer estabilidad institucional en medio de la incertidumbre nacional.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La segunda explicación está relacionada con el perfil del propio electorado. El estudio, realizado sobre 4.352 encuestas en 134 municipios del país y ponderado con criterios técnicos de sexo, edad, región y participación electoral, muestra una muestra de las principales regiones político-electorales. En ese contexto, el crecimiento de Valencia no puede reducirse a un fenómeno de redes sociales ni a una burbuja mediática. Hay un movimiento territorial real.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Mientras tanto, Abelardo de la Espriella parece enfrentar el límite natural de las candidaturas construidas desde la polarización extrema. Su discurso vehemente y confrontacional le permitió crecer rápidamente en notoriedad, pero no necesariamente traducir esa visibilidad en confianza mayoritaria. El salto entre ser un personaje mediático y convertirse en presidenciable competitivo es mucho más complejo de lo que suele creerse.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La encuesta evidencia precisamente ese techo. Aunque un 21,6 % sigue siendo una cifra considerable, quedar fuera de la segunda vuelta en esta etapa inicial representa un golpe político importante para una candidatura que aspiraba a monopolizar el voto de oposición. Más aún cuando quien lo supera no es una outsider, sino una dirigente con trayectoria institucional, disciplina política y respaldo partidista.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En contraste, el panorama para las figuras de centro resulta desolador. <strong>Claudia López apenas alcanza el 3,6 %, Sergio Fajardo un 2,9 % y Roy Barreras un marginal 0,7 %.</strong> El centro político, que durante años se presentó como alternativa a la polarización, parece haberse desdibujado frente a una contienda cada vez más marcada por bloques ideológicos definidos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Iván Cepeda, por su parte, capitaliza claramente el voto de continuidad del actual gobierno y de los sectores progresistas. Su 35,1 % lo convierte en el gran favorito para llegar a segunda vuelta, especialmente ante la dispersión de sus adversarios.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ahí radica precisamente la importancia estratégica del crecimiento de Paloma Valencia. A diferencia de otros aspirantes, tiene la capacidad de dialogar tanto con el uribismo duro como con sectores empresariales, conservadores moderados e incluso votantes independientes preocupados por la seguridad y la economía.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Falta camino por recorrer y las campañas presidenciales colombianas han demostrado ser impredecibles. Pero las encuestas empiezan a revelar algo más profundo que una simple fotografía del momento: están mostrando qué tipo de liderazgo busca el país para el próximo ciclo político.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y hoy, según los números de la Fundación Génesis Crea, indudablemente habrá una segunda vuelta, y esta sería disputada por Paloma Valencia e Iván Cepeda.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="578" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/14151155/encuesta-1024x578.jpg" alt="" class="wp-image-129046" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/14151155/encuesta-1024x578.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/14151155/encuesta-300x169.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/14151155/encuesta-768x433.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/14151155/encuesta-1536x867.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/14151155/encuesta.jpg 1912w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="824" height="462" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/14151043/HIR0r2TWgAE8ZYl.jpg" alt="" class="wp-image-129041" style="aspect-ratio:1.783562045221468;width:571px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/14151043/HIR0r2TWgAE8ZYl.jpg 824w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/14151043/HIR0r2TWgAE8ZYl-300x168.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/14151043/HIR0r2TWgAE8ZYl-768x431.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 824px) 100vw, 824px" /></figure>



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<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="576" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/14151129/encuesta-2-1024x576.jpg" alt="" class="wp-image-129044" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/14151129/encuesta-2-1024x576.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/14151129/encuesta-2-300x169.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/14151129/encuesta-2-768x432.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/14151129/encuesta-2-1536x864.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/14151129/encuesta-2.jpg 1920w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="813" height="459" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/14151139/HIR0r2VXcAAsSlb.jpg" alt="" class="wp-image-129045" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/14151139/HIR0r2VXcAAsSlb.jpg 813w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/14151139/HIR0r2VXcAAsSlb-300x169.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/14151139/HIR0r2VXcAAsSlb-768x434.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 813px) 100vw, 813px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><a href="/Users/Hp%20Elitebook/Downloads/Encuenta%20Presidencial.pdf">Descargue aquí la encuesta completa</a></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><a href="/Users/Hp%20Elitebook/Downloads/(17676)%20RESOLUCI%C3%93N%2002524-2025%20FUNDACI%C3%93N%20GENESIS%20CREA%20FIRMADO.pdf">Fundación Génesis Crea </a></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Sevillano</author>
                    <category>Óscar Sevillano</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=129033</guid>
        <pubDate>Thu, 14 May 2026 19:58:39 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Encuesta de la Fundación Génesis Crea pone a Iván Cepeda y Paloma Valencia en segunda vuelta]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Sevillano</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Senadora Paloma, su rival inmediato es Abelardo De La Espriella</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/senadora-paloma-su-rival-inmediato-es-abelardo-de-la-espriella/</link>
        <description><![CDATA[<p>Paloma Valencia debe concentrarse en disputar los electores a Abelardo De La Espriella. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Ha llegado el momento de que la campaña presidencial de Paloma Valencia analice y examine lo que están haciendo y diga si de verdad quiere pasar a la segunda vuelta o si prefiere llegar hasta el 31 de mayo dejando el camino libre para que sea Abelardo De La Espriella quien<strong><a href="https://www.cne.gov.co/"> dispute</a></strong> la presidencia con Iván Cepeda.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A juzgar por los hechos, pareciera que ni Paloma Valencia ni su círculo más cercano se han dado cuenta de que su rival a vencer el 31 de mayo no es Iván Cepeda, y que el contrincante al que debe superar se llama Abelardo De La Espriella.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Paloma tiene con qué dar el debate y demostrar que su capacidad intelectual y sus conocimientos sobre política pública y manejo del Estado están a años luz de los del abogado, quien podrá saber mucho sobre cómo defender a los bandidos y criminales más peligrosos del país, pero poco o nada sobre cómo proteger a los colombianos de bien.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sorprende que Paloma, conociendo los problemas del país y habiendo estudiado posibles fórmulas para superarlos, no las ponga sobre la mesa en el debate con quien le está quitando seguidores, que no es precisamente Iván Cepeda.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La confrontación de programas y propuestas con Cepeda, sin abandonarla del todo, debería reservarse en un 80 % para la segunda vuelta y, en cambio, concentrarse en la manera de vencer a De La Espriella, un personaje al que le falta la decencia que le sobra a Paloma Valencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La candidata del uribismo es una persona con la que se pueden tener diferencias, pero con quien se puede dialogar tranquilamente, porque es la demostración clara de que hay una derecha decente, dispuesta a hacer bien las cosas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Paloma Valencia tiene la oportunidad de darle a su sector político la posibilidad de competir en la segunda vuelta con propuestas claras, bien formuladas y, lo mejor del caso, representadas por una persona de bien como ella, y no por un personaje como De La Espriella, que se comporta como un gamín vestido con ropa fina, incapaz de expresar una idea sin destilar veneno y lanzar insultos a diestra y siniestra.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La prioridad para Paloma Valencia y toda su campaña política debe ser pasar a la segunda vuelta, y para lograrlo debe entender que su rival inmediato es Abelardo De La Espriella, no Iván Cepeda.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La confrontación ideológica y programática —más no personal— con Iván Cepeda es para la segunda vuelta, no para la primera, senadora.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><a href="https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/hablemos-con-la-verdad-debates-si-se-han-hecho/">Nota recomendada: Hablemos con la verdad: debates si se han hecho</a></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Oscar Sevillano</strong></p>
]]></content:encoded>
        <author>Sevillano</author>
                    <category>Óscar Sevillano</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=128708</guid>
        <pubDate>Mon, 04 May 2026 12:41:14 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/04074014/WhatsApp-Image-2026-05-02-at-8.50.25-PM.jpeg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Senadora Paloma, su rival inmediato es Abelardo De La Espriella]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Sevillano</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>El centro que nadie imaginó: Más allá de Paloma Valencia  Y Juan Daniel Oviedo</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/putamente-libre-feminismo-artesanal/el-centro-que-nadie-imagino-mas-alla-de-paloma-valencia-y-juan-manuel-oviedo/</link>
        <description><![CDATA[<p>El centro que nadie imaginó: Un manifiesto de sobriedad ciudadana</p>
<p>¿Es posible votar por la derecha sin ser de derecha? En esta columna, Mar Candela Castilla se sitúa en el derecho a votar &#8220;putamente libre&#8221; para desglosar la urgencia de salvar la democracia frente a la mediocridad administrativa del presente. A través de una mirada pedagógica y visceral, la autora analiza el naufragio del sistema de salud, la orfandad de los millones que no encajan en los extremos y la apuesta por una &#8220;llanta de repuesto&#8221; que permita al centro volver a rodar.</p>
<p>Este no es un texto para fanáticos, es una invitación a pasar del saber sabido al saber comprendido. Es la voz de una feminista artesanal que prefiere una conversación incómoda hoy, que el silencio de una dictadura mañana. Pasen y lean: el centro también se moja</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-luminous-vivid-orange-background-color has-background wp-block-paragraph">Un ejercicio de <strong>sobriedad</strong> personal </p>



<p class="wp-block-paragraph">Escribo desde la tensión de dos mundos que hoy me habitan y me chocan: la frialdad de las cifras que analizo y el calor de las vísceras que me dictan el camino; la esperanza que alguna vez cultivamos y la mediocridad administrativa que hoy nos asfixia. Esta columna es un ejercicio de <strong>sobriedad</strong> personal frente al ruido ensordecedor de los fanatismos. Para explicarles por qué hoy decido &#8220;mojarme&#8221;, recorreremos cinco estaciones necesarias: la fragilidad de nuestra democracia, el naufragio de la salud pública, el vacío que dejó un centro tradicional errático, la honestidad de una &#8220;llanta de repuesto&#8221; y, sobre todo, mi urgencia de re-existir sin entregar mi conciencia. Pasaremos del dolor que veo en los hospitales al cálculo pragmático de las urnas, porque para mí, elegir hoy es un acto de pura supervivencia ciudadana.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<h3 class="wp-block-heading has-luminous-vivid-orange-background-color has-background">Mi derecho a elegir la democracia: un ejercicio de re-existencia</h3>



<p class="wp-block-paragraph">Hoy me planteo una pregunta sencilla: ¿queremos esta democracia imperfecta que nos deja pelear por lo nuestro, o nos arriesgamos a una dictadura perfecta? El peligro no es un invento. Autores como <strong>Steven Levitsky</strong> explican que las democracias mueren hoy cuando los líderes usan los votos para romper las leyes desde adentro. Eso es lo que percibo con el modelo del petrismo: un plan para entregar el poder a su propia línea ideológica, defendiendo procesos que solo muestran grietas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Soy una mujer feminista de tiempo completo, una convencida del <strong>Feminismo Artesanal</strong> hasta los tuétanos. No hablo en nombre de todo el movimiento colombiano; hacerlo sería abusivo. Declaro que no me he matriculado en ningún partido político, aunque he estado absolutamente activa en procesos proselitistas y desde los activismos. He hecho el control político que ha estado a mi alcance, además de los trabajos sociales posibles y posibilistas. Digo esto sin puritanismo y sin delirios de superioridad moral: como educomunicadora, entiendo que la educación cívica se hace desde conversaciones situadas. Tengo claro que los partidos no son religiones. Mientras el político matriculado debe lealtad a su estructura, yo, como ciudadana común, solo me debo a mi criterio. <strong>Hoy me sitúo en el derecho a votar, putamente libre.</strong></p>



<h3 class="wp-block-heading has-luminous-vivid-orange-background-color has-background">¿Es justo premiar a este Gobierno después del desastre en la salud?</h3>



<p class="wp-block-paragraph">Me pregunto con profunda preocupación: ¿es justo premiar a este Gobierno después de la crisis que ha provocado en la salud? Las cifras me desgarran y no mienten. Los informes más recientes ubican a Colombia con un rezago preocupante en mortalidad evitable y las tutelas por servicios han alcanzado niveles históricos. Veo con dolor cómo la inasistencia médica y las barreras de acceso están costando vidas que el Estado debería proteger.  Este es solo uno de muchos motivos para no votar por Cepeda que encarna el modelo de gobierno petrista .</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sospecho que cuando logremos poner un Gobierno distinto y revisemos la gestión ejecutiva —incluyendo la llamada restitución de tierras—, la <strong>mediocridad administrativa</strong> brillará en todo su esplendor.</p>



<p class="wp-block-paragraph"> Los retrasos en la ejecución de presupuestos me demuestran que el problema no es solo de recursos, sino de una profunda incapacidad para gestionarlos. </p>



<h3 class="wp-block-heading has-luminous-vivid-orange-background-color has-background">La &#8220;llanta de repuesto&#8221; y mi orfandad política</h3>



<p class="wp-block-paragraph">Juan Daniel Oviedo ha sido brutalmente honesto y esa honestidad me interpela. La vicepresidencia en Colombia es, literalmente, una llanta de repuesto. Si revisamos la historia, desde <strong>Humberto de la Calle</strong> hasta <strong>Francia Márquez</strong>, el cargo ha sido a menudo  ha sido ese &#8221; llanta de repuesto&#8221;. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Esta figura de una centro-derecha intenta contener a los millones de colombianos que, como yo, estamos huérfanos de partido y no nos vemos en los extremos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tengo la esperanza de que, si este vicepresidente se hace visible y vela por los derechos con acciones concretas, podamos gestar en el futuro un movimiento social de centro fuerte. Oviedo decidió jugársela en esa posición para que el centro no se quede varado frente al desorden de quienes se dejaron absorber.</p>



<p class="wp-block-paragraph"> En el pasado escribí que Claudia López no sería mi presidenta por sus formas, mas luego voté por ella. Hoy, la realidad me pone frente a un escenario hostil: nos quitaron el Partido Verde y nos dejaron sin el espacio que se acercaba al equilibrio.</p>



<h3 class="wp-block-heading has-luminous-vivid-orange-background-color has-background">Mojarme en el centro frente a la sombra del fanatismo</h3>



<p class="wp-block-paragraph">En su libro <strong>&#8220;En contra del fanatismo&#8221;</strong>, <strong>Alejandro Gaviria</strong> advierte que el fanatismo es la renuncia a la duda. Yo creo que la democracia exige ciudadanos dispuestos a la conversación difícil. Mientras los idealistas dicen que la victoria de la izquierda no es segura, las cifras me muestran que el país podría quedar en manos del desquicio sin un control político que modere lo que viene. </p>



<p class="wp-block-paragraph">He decidido mojarme con la derecha en esta vuelta sin ser de derecha. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Si mi voto sirve para que la primera presidenta sea una mujer uribista y el primer vicepresidente sea un hombre abiertamente homosexual  de derecha moderada gana la política del simbolismo  y tendremos que ver que pasa con los procesos ejecutivos y operativos en el transcurso. Si  esta victoria llega  es responsabilidad de las acciones de este Gobierno  de  nadie más.</p>



<h3 class="wp-block-heading">Re-existir en mi propia sobriedad intelectual</h3>



<p class="wp-block-paragraph">Busco pensar mi propio pensamiento; pasar del saber sabido al saber comprendido y aplicado: la defensa del menor mal posible. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Voto sin idealismo porque hoy no encuentro una candidatura ideal.</p>



<p class="wp-block-paragraph"> Para mí, la diferencia radical es quiénes se comprometen a respetar la Constitución de 1991 y quiénes buscan una Constituyente para cambiar las reglas y abrir espacio a un modelo sin separación de poderes. Como sugería <strong>Joan Didion</strong>, mi deber es no dejarme seducir por las consignas que anulan mi criterio propio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Escribo desde una trayectoria que nace de mis vísceras. Mi huella está en mis años de resistencia y en las calles. He perdido amistades por no arrodillarme ante una izquierda que hoy no me representa. Mi mente no es de piedra; tengo la valentía de cambiar de opinión cuando la realidad me demuestra que es lo justo y lo necesario.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p class="has-luminous-vivid-orange-background-color has-background wp-block-paragraph"><strong>Colofón:</strong> Al final del día, no busco el aplauso de las barras bravas ni la validación de un carné partidista. Mi compromiso no es con una bandera, sino con la posibilidad de seguir teniendo una voz en un país donde la libertad no sea un lujo. La vida me exige hoy una <strong>sobriedad intelectual, cognitiva, moral y emocional sin precedentes</strong>. Yo elegí. Estoy en el centro que se moja.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Mar Candela</author>
                    <category>Putamente libre - Feminismo Artesanal</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=128565</guid>
        <pubDate>Fri, 01 May 2026 03:19:23 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/30221641/WhatsApp-Image-2026-04-29-at-6.30.06-PM.jpeg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[El centro que nadie imaginó: Más allá de Paloma Valencia  Y Juan Daniel Oviedo]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mar Candela</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Vicepresidentes para ganar pero no para gobernar</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/vicepresidentes-para-ganar-pero-no-para-gobernar/</link>
        <description><![CDATA[<p> Si Paloma Valencia y Juan Daniel Oviedo llegasen a ganar las elecciones, su luna de miel no durará mucho tiempo.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">No quiero ser ave de mal agüero, pero desde ya me atrevo a predecir que, si Paloma Valencia y Juan Daniel Oviedo llegasen a ganar las <strong><a href="https://www.registraduria.gov.co/">elecciones</a></strong>, su luna de miel no durará mucho tiempo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo anterior no ocurre porque no exista afinidad en la fórmula Valencia-Oviedo, sino porque es una alianza pensada más para ganar que para gobernar. Y algo similar sucede con las demás fórmulas del resto de candidatos: están integradas por personajes interesantes, que pueden proponer y trabajar por el país, pero que no han construido el proyecto político del aspirante presidencial desde cero.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es por eso que la fórmula Gustavo Petro–Francia Márquez no dio resultado. Ni Petro estaba convencido de que la líder afrodescendiente fuera su compañera de fórmula, ni Francia —aunque siempre ha sido petrista— estaba realmente seducida por acompañar un proyecto que no surgía desde su territorio ancestral ni desde sus raíces.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo mismo ha ocurrido con otras presidencias. Recordemos la de Santos–Vargas Lleras, dos personajes que no se quieren mucho a pesar de pertenecer a la misma élite política. El entonces vicepresidente nunca enarboló la principal bandera de su jefe: la paz con las Farc.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tampoco dio resultado la fórmula Angelino Garzón–Juan Manuel Santos. Su vicepresidente se dedicó a incomodar con sus comentarios, declaraciones y actitud díscola.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y así ha sucedido con el resto de fórmulas vicepresidenciales: aunque hacia afuera mostraron armonía y entendimiento, hacia adentro vivieron un mar de tensiones y conflictos que supieron disimular ante cámaras y micrófonos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Quienes conocen a Juan Daniel Oviedo saben que es una persona a la que no le gusta ser opacada y que siempre busca llamar la atención. Es claro, entonces, que la figura presidencial podría eclipsarlo, más aún si se tiene en cuenta que, en caso de que la candidatura del Centro Democrático gane y llegue a la Casa de Nariño, detrás de cada decisión estará Álvaro Uribe Vélez. Eso es indiscutible</p>



<p class="wp-block-paragraph">A Paloma Valencia le resultaría difícil tomar decisiones sin el aval de Uribe, algo que probablemente no sería del agrado de Oviedo, quien se caracteriza por su autonomía. Tampoco está claro si sería bien recibido dentro del Centro Democrático que el vicepresidente tenga vuelo propio y no acostumbre a consultar al exmandatario cada cosa que piense hacer.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Una cosa es la campaña presidencial y otra muy distinta es gobernar. Para gobernar en conjunto no basta con haber compartido tarima o repartido volantes: es necesario compartir la visión y los objetivos del programa de gobierno.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ninguna de las fórmulas presidenciales parece cumplir plenamente con este requisito, aunque lo nieguen y posen sonrientes en las fotografías. Esto ocurre porque son fórmulas diseñadas para ganar elecciones, pero no necesariamente para gobernar de manera conjunta.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/mi-respuesta-a-ricardo-rodriguez-yee-y-a-luis-felipe-henao/"><strong>Nota recomendada: Mi respuesta a Ricardo Rodríguez Yee y a Luis Felipe Henao</strong></a></p>
]]></content:encoded>
        <author>Sevillano</author>
                    <category>Óscar Sevillano</category>
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        <pubDate>Sat, 21 Mar 2026 21:27:53 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Vicepresidentes para ganar pero no para gobernar]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Sevillano</media:credit>
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        <item>
        <title>Las dudas que rodean a la curul de paz en el Catatumbo</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/las-dudas-que-rodean-a-la-curul-de-paz-en-el-catatumbo/</link>
        <description><![CDATA[<p>La población en los territorios pide respetar las curules de paz. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">La promesa de las curules de paz nació como un acto de justicia histórica. En territorios golpeados por décadas de violencia, como el Catatumbo, estas circunscripciones no solo buscaban abrir un espacio institucional a las víctimas, sino también dignificar su voz y garantizar que nunca más fueran silenciadas por las armas. Sin embargo, cuando el mecanismo concebido para reparar termina rodeado de sospechas, la pregunta deja de ser política y se convierte en moral: ¿se está traicionando el espíritu mismo de la paz?</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo ocurrido en la Circunscripción Transitoria Especial de Paz #4, en Norte de Santander, es profundamente inquietante. Las sospechas sobre posibles irregularidades no han cesado. Si esto se confirma estaríamos frente a una distorsión grave del principio democrático en uno de los espacios más sensibles del posconflicto.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Aún más preocupante resulta la aparente indiferencia institucional frente a las alertas tempranas. Testigos electorales y ciudadanos aseguran haber presentado reclamaciones formales por votaciones atípicas en mesas específicas, donde la concentración de sufragios a favor de una sola candidatura supera lo razonable en contextos de competencia electoral. La ausencia de respuestas claras por parte de las autoridades competentes no solo alimenta la desconfianza, sino que envía un mensaje peligroso: que incluso los mecanismos diseñados para proteger la democracia pueden volverse impermeables al escrutinio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El Catatumbo no es un territorio cualquiera. Es una región donde el miedo ha sido históricamente un actor político, donde grupos armados han condicionado la vida cotidiana y donde ejercer el derecho al voto en libertad no siempre ha sido una garantía. Por eso, cualquier indicio de coacción electoral en esta zona debe ser tratado con el máximo rigor. Minimizarlo o ignorarlo sería desconocer el contexto y, peor aún, revictimizar a quienes precisamente estas curules pretendían proteger.</p>



<p class="wp-block-paragraph">También es necesario señalar que la legitimidad no se decreta; se construye. Y en este caso, la elección de Tatiana Gaona Pinzón, más allá de su resultado formal, enfrenta un desafío profundo de credibilidad. Cuando una representación nace bajo cuestionamientos de esta magnitud, su capacidad para encarnar auténticamente la voz de las víctimas queda inevitablemente en entredicho.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Uno de los  aspectos que ha llamado  la atención de los denunciantes es que por parte del otro candidato, <strong>Wladimir Gómez Becerra</strong>, también se presentaron ante los testigos electorales reclamaciones en las comisiones escrutadoras municipales y departamentales por lo que calificaron “una concentración desproporcionada de votos en determinadas mesas, lo que constituye una votación altamente concentrada y posiblemente atípica (..) lo que podría constituirse como un indicio razonable de posibles prácticas que afectan la libertad del elector.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En los documentos aportados ante las autoridades competentes, se registra que el candidato, Wladimir Gómez Becerra, evidencia que una mesa de Hacarí, Norte de Santander, con un potencial de 239 electores, 138 votos fueron para la candidata Tatiana Gaona Pinzón. </p>



<p class="wp-block-paragraph">El mismo escenario se repite en otra mesa de San Calixto en la que 166 votos fueron para la misma aspirante con un potencial electoral de 256 personas. Voces de esta zona adjudican a Gaona Pinzón un vínculo político muy cercano con Silvano Serrano, ex gobernador del departamento de Norte de Santander.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La democracia no solo consiste en contar votos, sino en garantizar que cada voto sea libre. Si existen dudas razonables sobre ese principio básico, la revisión no es una opción política, sino una obligación ética. Que el <strong>Consejo de Estado</strong> estudie nuevamente este proceso no debería interpretarse como un ataque a la institucionalidad, sino como una oportunidad para fortalecerla.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las curules de paz no pueden convertirse en otro escenario de disputa clientelista. Si eso ocurre, se estaría cerrando una puerta que costó años abrir. Y en regiones como el Catatumbo, cerrar puertas suele tener consecuencias que van mucho más allá de lo electoral.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La paz no se construye únicamente con acuerdos firmados, sino con confianza. Y la confianza, una vez rota, es mucho más difícil de recuperar que cualquier escaño en el <a href="https://www.senado.gov.co/">Congreso</a>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><a href="https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/mi-respuesta-a-ricardo-rodriguez-yee-y-a-luis-felipe-henao/">Nota recomendada: Mi respuesta a Ricardo Rodríguez Yee y a Luis Felipe Henao</a></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Sevillano</author>
                    <category>Óscar Sevillano</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127107</guid>
        <pubDate>Thu, 19 Mar 2026 22:51:12 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/09120119/elecciones1.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Las dudas que rodean a la curul de paz en el Catatumbo]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Sevillano</media:credit>
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        <item>
        <title>Uribe no perdió las elecciones, las ganó.</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/castroopina/uribe-no-perdio-las-elecciones-las-gano/</link>
        <description><![CDATA[<p>Uribe no obtuvo curul, pero fortaleció al Centro Democrático, impuso candidata y reafirmó su liderazgo político aún más.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">A pocos días de terminarse las elecciones al Congreso de la República, aún me cuesta entender cómo algunos medios y algunos “analistas políticos” llegan a decir que el expresidente y ex senador Álvaro Uribe Vélez perdió las elecciones o, peor aún, que se había quemado en su intento por llegar al Senado de la República.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Antes de seguir esta lectura, usted, lector, deberá saber que no soy uribista y lo que busco en estas líneas es un poco de objetividad. Debemos reconocer, a la luz de la verdad, cuando algo es cierto y cuando nos quieren &#8220;meter gato por liebre”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si bien es innegable que Uribe no logró un escaño, el escenario debe verse de forma más integra. No puede hacerse un análisis apresurado en este caso.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Una de las cosas que más se deben analizar es que fue el mismo Uribe quien eligió la casilla 25 en una lista cerrada. Él mismo sabía que la tarea que se proponía era impulsar desde atrás la lista, ocasionalmente entrar. En el caso de que quisiera entrar, habría sido el cabeza de lista (número 1) como lo hizo en 2018 cuando obtuvo casi 900.000 votos.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="950" height="534" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/12091206/S._Uribe.jpeg" alt="" class="wp-image-126818" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/12091206/S._Uribe.jpeg 950w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/12091206/S._Uribe-300x169.jpeg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/12091206/S._Uribe-768x432.jpeg 768w" sizes="auto, (max-width: 950px) 100vw, 950px" /><figcaption class="wp-element-caption">En 2018 el expresidente Álvaro Uribe Vélez fue el candidato al Senado más votado con 891.964 votos</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Asimismo, el expresidente ha sido objeto de los procesos judiciales más importantes de los últimos años: testigos falsos, ejecuciones extrajudiciales entre otros. Muy a pesar del costo mediático y del desgaste de su imagen, su colectividad aumentó la cantidad de escaños en el Senado de la República, con una proporción parecida a la bancada de gobierno.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Aunado a lo anterior, plausible que los resultados obtenidos por el Centro Democrático (partido de Uribe Vélez) logró ese crecimiento sin las cuotas burocráticas, los cuantiosos contratos y la “mermelada” que tienen aquellos que están en el Gobierno nacional.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por otra parte, el expresidente logró imponer a su candidata a la Presidencia, Paloma Valencia, como la persona que hoy día tiene mayor votación real y demostrada en Colombia. Rompiendo el paradigma que se venía construyendo de la dualidad entre Cepeda y de la Espriella, dejando a este último en una situación extremadamente compleja de cara a la contienda electoral.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="480" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/12090545/Captura-de-pantalla-2026-03-12-085625-1024x480.png" alt="" class="wp-image-126817" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/12090545/Captura-de-pantalla-2026-03-12-085625-1024x480.png 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/12090545/Captura-de-pantalla-2026-03-12-085625-300x141.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/12090545/Captura-de-pantalla-2026-03-12-085625-768x360.png 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/12090545/Captura-de-pantalla-2026-03-12-085625-1536x720.png 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/12090545/Captura-de-pantalla-2026-03-12-085625.png 1919w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Finalmente, a pesar de que muchos nos quejamos de la cumbre que tuvieron los expresidente Álvaro Uribe Vélez y César Gaviria en el mes de octubre de 2025, su encuentro resultó muy provechoso para ambos, Uribe lidera la segunda fuerza política más grande del país y Gaviria hace lo suyo con la tercera, el Partido Liberal Colombiano.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="768" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/12090315/GaviriA-y-uribe-scaled-1-1024x768.jpg" alt="" class="wp-image-126816" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/12090315/GaviriA-y-uribe-scaled-1-1024x768.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/12090315/GaviriA-y-uribe-scaled-1-300x225.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/12090315/GaviriA-y-uribe-scaled-1-768x576.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/12090315/GaviriA-y-uribe-scaled-1-1536x1152.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/12090315/GaviriA-y-uribe-scaled-1-2048x1536.jpg 2048w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption">El 31 de octubre de 2025 los expresidentes Uribe y Gaviria se reunieron para dialogar sobre las elecciones, especialmente el candidato presidencial.</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Pueda ser que los medios profanen una derrota y hablen de quemados, pero la realidad dista mucho de esos titulares. Uribe ganó las elecciones, volvió a demostrar que es un líder con capacidad de organizar sus equipos y enfilarlos para sus objetivos.</p>
]]></content:encoded>
        <author>@castroopina</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>CastroOpina</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=126814</guid>
        <pubDate>Thu, 12 Mar 2026 14:12:15 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Uribe no perdió las elecciones, las ganó.]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">@castroopina</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>El deber de la desobediencia civil</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/el-peaton/desobediencia-civil/</link>
        <description><![CDATA[<p>Reflexiones de Albeiro Guiral sobre el emblemático libro de Thoreau.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right wp-block-paragraph"><em>Imagen: Desobediencia civil de José J. de Olañeta, Editor.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Henry D. Thoreau</strong> (1817-1862) inicia su famoso ensayo&nbsp;<strong><em>Sobre el deber de la</em>&nbsp;d<em>esobediencia civil</em></strong>&nbsp;con una cita que le atribuyen por error a Thomas Jefferson, y que al parecer era el lema de la&nbsp;<em>Democratic Review</em>&nbsp;de John L. O&#8217;Sullivan: «<strong>El mejor gobierno es el que menos gobierna</strong>». Palabras que podrían ser terribles si fuesen llevadas a la práctica por un neoliberal, y más en los tiempos que corren. Thoreau la usó, en realidad, como diatriba: el 24, o el 25 de julio de 1846, el recaudador de impuestos de su comarca le instó a ponerse al día con seis años de impuestos atrasados. Él se había resistido a pagar como oposición a la esclavitud y a los intereses expansionistas de su país, y se resistió una vez más, por lo que fue llevado a la cárcel.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Fue liberado al día siguiente. Sólo estuvo preso una noche porque alguien pagó, contra su voluntad, la deuda. El ensayista usó el lema como diatriba, sí, pero, irónicamente, contra la persona que le liberó (se presume que una tía), pues él consideraba que, en un Estado injusto como el suyo, la cárcel era el lugar de las personas honestas. Y ese alguien pasó por encima de sus principios. Esa experiencia causó que, entre enero y febrero de 1848, se diera a la tarea de ser conferencista en el Concord Lyceum sobre&nbsp;<strong><em>Los derechos y deberes del individuo en relación con el gobierno</em></strong>, exponiendo su resistencia tributaria e invitando a la gente de su pueblo a implementarla.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esas charlas se convertirían en el delgado libro que hoy, en tiempos electorales en Colombia, quisiera evocarles, y ese lema que empecé citando, unas líneas más adelante de ese mismo libro, se iba a volver una paráfrasis poderosa: «<strong>El mejor gobierno es el que no gobierna en absoluto</strong>»… Y agregaba: «…<strong>la mayoría de los gobiernos son por lo general, y todos lo son alguna vez, un inconveniente</strong>». Se preguntaba, en la época de la esclavitud, que no alcanzó a ver abolida, si no podía haber alguna forma de gobierno donde la mayoría no decidiera entre lo correcto y lo incorrecto, sino que se rigiera por la conciencia individual, y me temo que, aún hoy en día, las cosas no han cambiado: la democracia representativa no es más que el ocultamiento del individuo, pues la masa, esa muchedumbre ciega, escoge —cree escoger— sus mejores tiranos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El Estado ha tejido la encrucijada a la perfección: con el pago de impuestos, le hemos sostenido económicamente la violencia, inclusive hemos patrocinado así la seguridad vitalicia de los verdugos. A pesar de esto, es incapaz de retribuirnos. Nuestra vida para él no es más que una estadística. ¿Entonces por qué esperar que nos diga qué hacer? ¿Por qué seguirle tributando?</p>



<p class="wp-block-paragraph">Estas líneas son un llamado a la reflexión. Recordemos nuestra individualidad dotada de consciencia. Thoreau se dio cuenta en su prisión de que se compadecía del Estado, porque le resultaba inferior al individuo; de ahí en adelante iba a defender la vida interior, a «depender tan sólo de sí mismo, siempre arremangado y dispuesto a empezar de nuevo, y no estar metido en muchas cosas».</p>



<p class="wp-block-paragraph">¿Cómo será nuestra desobediencia civil?</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="has-text-align-left wp-block-paragraph"><strong>Albeiro Guiral</strong><a href="https://twitter.com/amguiral"><br></a><a href="https://www.instagram.com/amguiral/">www.instagram.com/amguiral</a></p>



<p class="has-text-align-left wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Referencias</strong>:<br>Thoreau, Henry D. <em>Desobediencia civil</em>. Trad. Plácido de Prada. Barcelona: José J. de Olañeta, Editor, 2016.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Albeiro Guiral</author>
                    <category>Cultura</category>
                    <category>El Peatón</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=126734</guid>
        <pubDate>Wed, 11 Mar 2026 00:57:07 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[El deber de la desobediencia civil]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Albeiro Guiral</media:credit>
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