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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Sat, 24 Oct 2026 01:36:50 +0000</lastBuildDate>
    <language>es-CO</language>
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	<title>You searched for vulgar | Blogs El Espectador</title>
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        <title>Pensar en serio el Plan Marshall &amp;#124; RE Quibdó &amp;#038; Chocó</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/pensar-en-serio-el-plan-marshall-re-quibdo-choco/</link>
        <description><![CDATA[<p>El sábado 07 de noviembre, en la Universidad EAFIT de Medellín, siete voces en el panel “Un marco para pensar “Plan Marshall” del Chocó: de las experiencias históricas de Europa y Valle de Tennessee (EE.UU.) a la realidad colombiana y el Fondo Milagro”, en el comienzo del encuentro académico REconstrucción Quibdó &amp; Chocó 2026 con profesionales [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">El sábado 07 de noviembre, en la Universidad EAFIT de Medellín, siete voces en el panel <strong>“</strong>Un marco para pensar<strong> “Plan Marshall” del Chocó:</strong> <em>de las experiencias históricas de Europa y Valle de Tennessee (EE.UU.) a la realidad colombiana y el Fondo Milagro”</em>, en el comienzo del encuentro académico <strong>RE</strong>construcción <strong>Quibdó &amp; Chocó</strong> <strong>2026</strong> con profesionales y estudiantes chocoanos residentes en Antioquia.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">El <strong>presidente de la República</strong> prometió un Plan Marshall y se refirió al rescate del Valle de Tennessee.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La palabra presidencial tiene un valor y un peso, y por eso se profundizará en sus implicaciones.</p>
</blockquote>



<ul class="wp-block-list">
<li>En el encuentro estarán también profesores y estudiantes de universidades de Medellín que viajaron al Chocó para prestar apoyo técnico durante la emergencia por el terremoto y los <strong>alcaldes</strong> de <strong>Quibdó</strong>, <strong>Condoto</strong>, <strong>Tadó</strong> y <strong>Atrato</strong>, y el jefe de gabinete de la gobernadora. </li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li>Se trata de <strong>RE Quibdó &amp; Chocó</strong> <strong>2026</strong>, organizado por la <strong>Fundación Color de Colombia</strong>, con el apoyo de <strong>Urbam</strong>, Centro de Estudios Urbanos y Ambientales de la Universidad EAFIT, y de <strong>Codechocó</strong>, la Corporación Autónoma Regional para el Desarrollo Sostenible del Chocó.</li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li>Los interesados pueden inscribirse en <a href="https://forms.gle/sPvxQvitNgkoZfQM9">este enlace</a>.</li>
</ul>



<h2 class="wp-block-heading">Las preguntas que abordará el panel “Plan Marshall: de las referencias históricas a la realidad colombiana”</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Ni preguntas fáciles, ni respuestas complacientes. Las preguntas orientadoras buscan aclarar ideas y ayudar a concretarlas en términos más específicos en relación con la realidad y sus posibilidades de transformación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El propósito es que todos, panelistas y participantes, salgan del panel con nuevas ideas y conocimientos  en el marco de una mentalidad dirigente, dispuesta a hacer que las ideas se materialicen con dominio técnico. </p>



<p class="wp-block-paragraph">1) ¿Qué aspectos de las <strong>experiencias</strong> del rescate del Valle de Tennessee y del Plan Marshall parecen <strong>replicables</strong> en el caso de la reconstrucción del Chocó?</p>



<p class="wp-block-paragraph">2) En esencia, pero en concreto, <strong>¿cómo la reconstrucción se puede convertir en transformación? </strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Las demandas de reconstrucción son específicas e inmediatas; las de transformación, inespecíficas y de mediano y largo plazo, hasta ahora.</p>



<p class="wp-block-paragraph">3) ¿Cuál sería la <strong>escala </strong>adecuada para lograr una reconstrucción transformadora del Chocó: departamental, interoceánica con Antioquia, macrorregional con el Eje Cafetero?</p>



<p class="wp-block-paragraph">4) ¿Con <strong>cuál visión de Colombia</strong> a largo plazo se va a conectar la <strong>visión del Chocó</strong> para apalancarse? </p>



<p class="wp-block-paragraph">¿Cuáles son los ejes de esa visión, del país y del Chocó? ¿Qué <strong>función económica podría desempeñar el Chocó en la Colombia</strong> de las próximas décadas?</p>



<p class="wp-block-paragraph">5) <strong>Órdenes de magnitud de inversiones</strong> y de fuentes para una transformación del Chocó. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Puerto Progreso se estima en 1300 millones de dólares, por ejemplo. ¿Cuáles serían las grandes inversiones y cuánto se puede esperar del Fondo Milagro?</p>



<p class="wp-block-paragraph">6) ¿Cuál sería la <strong>variable interna crítica</strong> y cuál la <strong>externa</strong> para la reconstrucción o la reconstrucción transformadora del Chocó? ¿Sobre cuáles variables hay que actuar primero?</p>



<p class="wp-block-paragraph">El panel inaugural busca conectar las lecciones de grandes experiencias históricas de desarrollo con las posibilidades reales de una transformación económica y territorial del Chocó.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La combinación de perspectivas —historia económica, análisis macroeconómico, desarrollo portuario y logístico, ingeniería, planeación y gobierno municipal— permitirá examinar qué podría significar un programa de desarrollo de gran escala para el departamento, qué proyectos podrían articularlo y qué condiciones institucionales y financieras necesitaría.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La conversación entre expertos, representantes de la ingeniería chocoana y el alcalde de Quibdó permitirá relacionar esa visión de largo plazo con las necesidades de la reconstrucción después del terremoto y con las oportunidades que podría abrir el Fondo Milagro.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El desafío es pasar de una respuesta a la emergencia a una estrategia capaz de remover obstáculos históricos al desarrollo y generar nuevas oportunidades de inversión, productividad y bienestar.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Quiénes son los panelistas de pensar &#8220;Plan Marshall&#8221;</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Dos economistas reputados del país (Posada y Medina), dos empresarios (Velásquez y Bustos), un ingeniero experto (Lucumí) y dos funcionarios públicos con responsabilidad (alcalde de Quibdó, Bolaños, y jefe de gabinete de la gobernación, Mazo) contribuirán a discernir cómo alcanzar una reconstrucción transformadora de Quibdó y Chocó. </p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Carlos Esteban Posada</strong>, profesor e investigador del Departamento de Economía en la Escuela de Economía y Finanzas de la Universidad EAFIT, exjefe de Análisis Macroeconómico de Planeación Nacional:</li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph"><em>“Breve contexto de historia económica para las referencias presidenciales al rescate del Valle de Tennessee y al Plan Marshall”.</em></p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Carlos Alberto Medina-Durango</strong>, PhD, gerente de la sucursal Medellín del Banco de la República, exsubgerente regional de Estudios Económicos:</li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph"><em>“Elementos para un nivel macro de un “Plan Marshall” en el Chocó”.</em></p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Andrés Felipe Bustos Isaza</strong>, estructurador y primer gerente de Puerto Antioquia; actualmente estructurador, desarrollador y CEO de Puerto Progreso de Urabá:</li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph"><em>“Una aproximación al Corredor Interoceánico desde el punto de vista de un puerto en el mar caribe de Antioquia”.</em></p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Corando Velásquez</strong>, ingeniero constructor, gerente de firma en el Chocó:  </li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph"><em>“Introducción a grandes proyectos para el desarrollo integral del Chocó”.</em></p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Germán Lucumí</strong>, ingeniero, exsecretario de planeación de Quibdó, presidente de la Sociedad Chocoana de Ingenieros:</li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph"> <em>“Introducción a la conectividad de transporte terrestre y fluvial del Chocó”.</em></p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Francisco Antonio Mazo Salazar</strong>, profesional en Gobierno y Asuntos Públicos de la Universidad de los Andes y magíster en Estudios Interdisciplinarios sobre Desarrollo del CIDER de la misma universidad, jefe de gabinete de la gobernación del Chocó: </li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph"><em>“Plan Chocó: una perspectiva desde la gobernación”.</em></p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Rafael Andrés Bolaños Pino</strong>, alcalde de Quibdó: <em>“Quibdó tras el terremoto y lo que espera de la reconstrucción y el Fondo Milagro”.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">El <strong>conductor</strong> del panel será <strong>Daniel Mera Villamizar</strong>, director de la Fundación Color de Colombia y columnista de El Espectador.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img fetchpriority="high" decoding="async" height="1024" width="724" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/Flyer-panel-Plan-Marshall-en-RE-Quibdo-y-Choco-2026.jpg?quality=60&amp;w=650" alt="" class="wp-image-134335" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/Flyer-panel-Plan-Marshall-en-RE-Quibdo-y-Choco-2026.jpg 1587w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/Flyer-panel-Plan-Marshall-en-RE-Quibdo-y-Choco-2026.jpg?resize=212,300 212w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/Flyer-panel-Plan-Marshall-en-RE-Quibdo-y-Choco-2026.jpg?resize=768,1086 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/Flyer-panel-Plan-Marshall-en-RE-Quibdo-y-Choco-2026.jpg?resize=724,1024 724w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/Flyer-panel-Plan-Marshall-en-RE-Quibdo-y-Choco-2026.jpg?resize=1086,1536 1086w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/Flyer-panel-Plan-Marshall-en-RE-Quibdo-y-Choco-2026.jpg?resize=1448,2048 1448w" sizes="(max-width: 724px) 100vw, 724px" /></figure>



<h2 class="wp-block-heading">El papel del conocimiento en una reconstrucción</h2>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>RE Quibdó &amp; Chocó</strong> es una iniciativa que combina los roles de la academia, el periodismo y la sociedad civil organizada, de los cuales se espera independencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La <strong>academia</strong> puede producir <strong>conocimiento técnico</strong> pertinente; el <strong>periodismo</strong> puede traducir (divulgar) ese conocimiento al público y la <strong>sociedad civil</strong> puede promover una conversación más informada sobre los asuntos públicos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Con ese marco, esta es la primera publicación del blog <strong>“Quibdó 2048-Chocó”</strong> en <strong>El Espectador</strong>, solicitado al periódico antes del terremoto. Este blog será la tribuna de los expertos y los ciudadanos con opiniones basadas en evidencia.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">Una <strong>reconstrucción transformadora</strong> en Quibdó y Chocó se verá beneficiada si se logra una articulación de inteligencia colectiva, asistida por Inteligencia Artificial, cuyos aportes lleguen a la comprensión del mayor número posible de ciudadanos.</p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">El <strong>conocimiento importa</strong> porque reconstruir no es solamente reparar lo que el terremoto dañó, sino tomar mejores decisiones sobre el territorio, la vivienda, la infraestructura, la actividad productiva y las instituciones que harán posible el desarrollo futuro.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cuanto más se apoyen esas decisiones en evidencia, conocimiento técnico y <strong>deliberación pública informada</strong>, mayores serán las posibilidades de que la reconstrucción no reproduzca los problemas del pasado, sino que abra oportunidades de progreso para Quibdó y el Chocó.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De ahí el papel que <strong>RE Quibdó &amp; Chocó</strong> quiere cumplir: contribuir a que el conocimiento salga de los ámbitos especializados, se convierta en inteligencia colectiva y ayude a orientar o influir en las decisiones públicas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para información completa de <strong>RE Quibdó &amp; Chocó</strong>: <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/encuentro-academico-en-medellin-por-reconstruccion-de-quibdo-y-choco/">Encuentro académico en Medellín por reconstrucción de Quibdó y Chocó</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
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        <author>Quibdó 2048-Chocó</author>
                    <category>Actualidad</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=134330</guid>
        <pubDate>Fri, 23 Oct 2026 03:18:10 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Pensar en serio el Plan Marshall &#124; RE Quibdó &#038; Chocó]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Quibdó 2048-Chocó</media:credit>
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        <item>
        <title>Encuentro académico en Medellín por reconstrucción de Quibdó y Chocó</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/encuentro-academico-en-medellin-por-reconstruccion-de-quibdo-y-choco/</link>
        <description><![CDATA[<p>El sábado 07 de noviembre, en Universidad EAFIT, 20 expertos de cuatro universidades y BanRepública abordarán cinco temáticas neurálgicas ante profesionales y estudiantes chocoanos residentes en Antioquia. El papel del conocimiento en una reconstrucción RE Quibdó &amp; Chocó es una iniciativa que combina los roles de la academia, el periodismo y la sociedad civil organizada, [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">El sábado 07 de noviembre, en Universidad EAFIT, 20 expertos de cuatro universidades y BanRepública abordarán cinco temáticas neurálgicas ante profesionales y estudiantes chocoanos residentes en Antioquia.</p>



<ul class="wp-block-list">
<li>En el encuentro estarán también profesores y estudiantes de universidades de Medellín que viajaron al Chocó para prestar apoyo técnico durante la emergencia por el terremoto y los <strong>alcaldes</strong> de <strong>Quibdó</strong>, <strong>Condoto</strong>, <strong>Tadó</strong> y <strong>Atrato</strong>.</li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li>Se trata de <strong>RE Quibdó &amp; Chocó</strong> <strong>2026</strong>, organizado por la <strong>Fundación Color de Colombia</strong>, con el apoyo de <strong>Urbam</strong>, Centro de Estudios Urbanos y Ambientales de la Universidad EAFIT, y de <strong>Codechocó</strong>, la Corporación Autónoma Regional para el Desarrollo Sostenible del Chocó.</li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li>Los <strong>cinco temas</strong> que se tratarán son <strong>Plan Marshall</strong> y <strong>Fondo Milagro</strong>, Obras por Impuestos, Soluciones de vivienda, Gestión del riesgo y Reconstrucción y urbanismo.</li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li>Serán panelistas expertos de las universidades <strong>Nacional</strong> de Colombia, sede Medellín; <strong>EAFIT</strong>, Pontificia <strong>Bolivariana</strong> y <strong>UTCH</strong>, del Banco de la República, sucursal Medellín, y de Codechocó. </li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>RE Quibdó &amp; Chocó&nbsp;</strong>es un encuentro académico anual (presencial) y una iniciativa de Comunidad virtual de expertos y aprendices de expertos, asistidos por Inteligencia Artificial, de apoyo a la reconstrucción y el desarrollo de Quibdó y Chocó, 2026-2030. Hermana de <strong>RE Buenaventura</strong>, que  comenzará el 14 de noviembre en la Universidad ICESI de Cali.</li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li>Los interesados pueden inscribirse en <a href="https://forms.gle/sPvxQvitNgkoZfQM9">este enlace</a>.</li>
</ul>



<h2 class="wp-block-heading">El papel del conocimiento en una reconstrucción</h2>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>RE Quibdó &amp; Chocó</strong> es una iniciativa que combina los roles de la academia, el periodismo y la sociedad civil organizada, de los cuales se espera independencia. </p>



<p class="wp-block-paragraph">La <strong>academia</strong> puede producir <strong>conocimiento técnico</strong> pertinente; el <strong>periodismo</strong> puede traducir (divulgar) ese conocimiento al público y la <strong>sociedad civil</strong> puede promover una conversación más informada sobre los asuntos públicos. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Con ese marco, esta es la primera publicación del blog <strong>&#8220;Quibdó 2048-Chocó&#8221;</strong> en <strong>El Espectador</strong>, solicitado al periódico antes del terremoto. Este blog será la tribuna de los expertos y los ciudadanos con opiniones basadas en evidencia.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">Una <strong>reconstrucción transformadora</strong> en Quibdó y Chocó se verá beneficiada si se logra una articulación de inteligencia colectiva, asistida por Inteligencia Artificial, cuyos aportes lleguen a la comprensión del mayor número posible de ciudadanos.</p>
</blockquote>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph"></p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">El <strong>conocimiento importa</strong> porque reconstruir no es solamente reparar lo que el terremoto dañó, sino tomar mejores decisiones sobre el territorio, la vivienda, la infraestructura, la actividad productiva y las instituciones que harán posible el desarrollo futuro. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Cuanto más se apoyen esas decisiones en evidencia, conocimiento técnico y <strong>deliberación pública informada</strong>, mayores serán las posibilidades de que la reconstrucción no reproduzca los problemas del pasado, sino que abra oportunidades de progreso para Quibdó y el Chocó. </p>



<p class="wp-block-paragraph">De ahí el papel que <strong>RE Quibdó &amp; Chocó</strong> quiere cumplir: contribuir a que el conocimiento salga de los ámbitos especializados, se convierta en inteligencia colectiva y ayude a orientar o influir en las decisiones públicas.   </p>



<h2 class="wp-block-heading">Agenda general de RE Quibdó &amp; Chocó 2026</h2>



<p class="wp-block-paragraph">La agenda de <strong>RE Quibdó &amp; Chocó 2026</strong> articula cinco dimensiones complementarias de una reconstrucción transformadora: </p>



<ul class="wp-block-list">
<li>una visión estratégica de largo plazo para impulsar el desarrollo integral del departamento; </li>



<li>los mecanismos financieros y los incentivos a la inversión capaces de convertir esa visión en proyectos y obras; </li>



<li>las soluciones de vivienda que respondan a las necesidades de los hogares y contribuyan a superar déficits históricos; </li>



<li>la planificación urbana y territorial que conecte vivienda, infraestructura, actividad productiva y protección ambiental; y</li>



<li> la gestión del riesgo para que las decisiones de reconstrucción reduzcan vulnerabilidades y fortalezcan la resiliencia de las comunidades.</li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">El panel inaugural plantea el horizonte de desarrollo y su escala de financiación, mientras las cuatro sesiones temáticas profundizan en instrumentos, necesidades sociales, decisiones territoriales y capacidades científicas e institucionales para hacerlo viable y sostenible. </p>



<p class="wp-block-paragraph">En conjunto, los cinco paneles proponen una mirada holística: que la reconstrucción no se limite a reparar los daños del terremoto, sino que se convierta en una oportunidad para movilizar conocimiento, inversión y cooperación institucional en favor de un Quibdó y un Chocó más seguros, productivos y prósperos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El encuentro tiene tres segmentos: <strong>panel inaugural</strong> en auditorio (de 8:00 am a 10:00 am), receso de 20 minutos, <strong>cuatro sesiones temáticas simultáneas</strong> en salones de clase (10:30 a 12:30), y <strong>almuerzo y café de integración y networking</strong> por cuenta propia (12:45 p.m. a 2:00 p.m.), en restaurante central de EAFIT.</p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Panel inaugural: &#8220;</strong>Un marco para pensar<strong>&nbsp;&#8220;Plan Marshall&#8221; en Chocó:</strong> <em>de las experiencias históricas de Europa y Valle de Tennessee (EE.UU.) a la realidad colombiana y el Fondo Milagro&#8221;.&nbsp;</em>8:00 a.m. a 10:00 a.m.</li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li>II. Panel<strong>&nbsp;“Obras por impuestos: retos y potencial de la meta de COP medio billón en el Chocó”</strong>, sesión de 10:30 am a 12:30 pm.</li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li>III. Panel <strong>&#8220;Soluciones de vivienda: de la urgencia de reparar, reconstruir y reubicar a la oportunidad de una política de vivienda integral en Quibdó y Chocó&#8221;</strong>, sesión de 10:30 am a 12:30 pm.</li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li>IV. Panel <strong>“Desafíos para la planificación urbana y la reconstrucción de Quibdó y Chocó”</strong>, sesión de 10:30 am a 12:30 pm.</li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li>V. Panel <strong>“Gestión de riesgos: conociendo el Sistema de Alerta Temprana de valle de Aburrá, pensando en Quibdó y Chocó”</strong>, sesión de 10:30 am a 12:30 pm.</li>
</ul>



<h2 class="wp-block-heading">&#8220;Plan Marshall: de las referencias históricas a la realidad colombiana&#8221;</h2>



<p class="wp-block-paragraph">El panel inaugural busca conectar las lecciones de grandes experiencias históricas de desarrollo con las posibilidades reales de una transformación económica y territorial del Chocó. </p>



<p class="wp-block-paragraph">La combinación de perspectivas —historia económica, análisis macroeconómico, desarrollo portuario y logístico, ingeniería, planeación y gobierno municipal— permitirá examinar qué podría significar un programa de desarrollo de gran escala para el departamento, qué proyectos podrían articularlo y qué condiciones institucionales y financieras necesitaría. </p>



<p class="wp-block-paragraph">La conversación entre expertos, representantes de la ingeniería chocoana y el alcalde de Quibdó permitirá relacionar esa visión de largo plazo con las necesidades de la reconstrucción después del terremoto y con las oportunidades que podría abrir el Fondo Milagro. </p>



<p class="wp-block-paragraph">El desafío es pasar de una respuesta a la emergencia a una estrategia capaz de remover obstáculos históricos al desarrollo y generar nuevas oportunidades de inversión, productividad y bienestar.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>I. Panel inaugural: &#8220;</strong>Un marco para pensar<strong>&nbsp;&#8220;Plan Marshall&#8221; en Chocó:</strong> <em>de las experiencias históricas de Europa y Valle de Tennessee (EE.UU.) a la realidad colombiana y el Fondo Milagro&#8221;.&nbsp;</em>8:00 a.m. a 10:00 a.m.</p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Carlos Esteban Posada</strong>, profesor e investigador del Departamento de Economía en la Escuela de Economía y Finanzas de la Universidad EAFIT, exjefe de Análisis Macroeconómico de Planeación Nacional:&nbsp;</li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph"><em>&#8220;Breve contexto de historia económica para las referencias presidenciales al rescate del Valle de Tennessee y al Plan Marshall&#8221;.</em></p>



<ul class="wp-block-list">
<li><em><strong>Carlos Alberto Medina-Durango</strong>, PhD, gerente de la sucursal Medellín del Banco de la República, exsubgerente regional de Estudios Económicos: </em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph"><em><em>&#8220;Elementos para un nivel macro de un &#8220;Plan Marshall&#8221; en el Chocó&#8221;.</em>&nbsp;</em></p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Andrés Felipe Bustos Isaza,</strong>&nbsp;estructurador y primer gerente de Puerto Antioquia; actualmente estructurador, desarrollador y CEO de Puerto Progreso de Urabá: </li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph"><em>&#8220;Una aproximación al Corredor Interoceánico desde el punto de vista de un puerto en el mar caribe de Antioquia&#8221;.</em></p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Corando Velásquez</strong>, ingeniero constructor, gerente de firma en el Chocó: <em>&#8220;Introducción a grandes proyectos para el desarrollo integral del Chocó&#8221;.</em></li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Germán Lucumí</strong>, ingeniero, exsecretario de planeación de Quibdó, presidente de la Sociedad Chocoana de Ingenieros: <em>&#8220;Introducción a la conectividad de transporte terrestre y fluvial del Chocó&#8221;.</em></li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Francisco Antonio Mazo</strong> <strong>Salazar</strong>, profesional en Gobierno y Asuntos Públicos de la Universidad de los Andes y magíster en Estudios Interdisciplinarios sobre Desarrollo del CIDER de la misma universidad, jefe de gabinete de la gobernación del Chocó: <em>&#8220;Plan Chocó: una perspectiva desde la gobernación&#8221;. </em></li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Rafael Andrés Bolaños Pino</strong>, alcalde de Quibdó: <em>&#8220;Quibdó tras el terremoto y lo que espera de la reconstrucción y el Fondo Milagro&#8221;.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">El <strong>conductor</strong> del panel será Daniel Mera Villamizar, columnista de El Espectador.</p>



<h2 class="wp-block-heading">&#8220;Obras por Impuestos: retos y potencial de la meta de COP medio billón en el Chocó&#8221; </h2>



<p class="wp-block-paragraph">Este panel examinará cómo convertir el anuncio de una inversión de esta magnitud mediante Obras por Impuestos en proyectos viables, financiables y ejecutables que contribuyan al desarrollo del Chocó. </p>



<p class="wp-block-paragraph">La experiencia académica de especialistas en derecho tributario permitirá analizar los incentivos, las reglas y las condiciones que orientan las decisiones empresariales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La perspectiva de un alcalde chocoano permitirá contrastarlas con las prioridades, capacidades y barreras que enfrentan los municipios para estructurar proyectos y atraer inversión. </p>



<p class="wp-block-paragraph">La conversación buscará identificar qué hace falta para conectar el interés de las empresas con las necesidades del territorio, fortalecer la capacidad local de formulación y ejecución y lograr que este mecanismo no se limite a financiar obras aisladas, sino que contribuya a una estrategia coherente de infraestructura, servicios y desarrollo productivo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">II. Panel<strong>&nbsp;“Obras por impuestos: retos y potencial de la meta de COP medio billón en el Chocó”</strong>, sesión de 10:30 am a 12:30 pm.</p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Iván Darío Arango Múnera</strong>, Doctor en Derecho. Jefe académico en impuestos de la Universidad EAFIT.</li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Néstor R. Londoño S</strong>., PhD, docente-investigador, coordinador Esp. Tributario y D. Comercial, Escuela de Derecho y Ciencias Políticas de Universidad Pontificia Bolivariana.</li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Catalina Alejandra Zuleta Palacio</strong>, fundadora, socia y CEO de ZEIKI, firma especializada en Ingeniería Territorial, que integra gestión social de nueva generación, certeza regulatoria ambiental e ingeniería civil especializada para el desarrollo de proyectos de infraestructura: </li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph"><em>&#8220;Obras por impuestos: el reto de fortalecer el tejido productivo local&#8221;.</em></p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Jaison Mosquera</strong>, alcalde de Istmina, Chocó (por confirmar): <em>“Obras por Impuestos desde un municipio del Chocó: prioridades, capacidades y barreras para atraer inversión”.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Conductor: <strong>Leonardo Sánchez Garrido</strong>, director de Gestión de la Información y de Riesgos de EAFIT.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" height="1024" width="724" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/Prefinal-de-flyer-Re-Quibdo.jpg?quality=60&amp;w=650" alt="" class="wp-image-134246" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/Prefinal-de-flyer-Re-Quibdo.jpg 1587w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/Prefinal-de-flyer-Re-Quibdo.jpg?resize=212,300 212w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/Prefinal-de-flyer-Re-Quibdo.jpg?resize=768,1086 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/Prefinal-de-flyer-Re-Quibdo.jpg?resize=724,1024 724w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/Prefinal-de-flyer-Re-Quibdo.jpg?resize=1086,1536 1086w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/Prefinal-de-flyer-Re-Quibdo.jpg?resize=1448,2048 1448w" sizes="(max-width: 724px) 100vw, 724px" /></figure>



<h2 class="wp-block-heading">&#8220;Vivienda: de lo urgente a lo estructural&#8221;</h2>



<p class="wp-block-paragraph">El panel pondrá en diálogo el conocimiento especializado sobre hábitat y déficit habitacional, la ingeniería civil, las posibilidades de construcción sostenible, la capacidad empresarial local y la experiencia de un gobierno municipal. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Esta combinación permitirá abordar tanto la urgencia de responder a las viviendas afectadas por el terremoto como los problemas estructurales de acceso a vivienda adecuada que ya existían. </p>



<p class="wp-block-paragraph">La discusión puede contribuir a distinguir cuándo conviene reparar, reforzar, reconstruir o reubicar; cómo garantizar seguridad y calidad sin perder de vista la viabilidad económica y las condiciones locales; y cómo aprovechar la emergencia para ampliar la oferta de vivienda adecuada y fortalecer las capacidades de construcción en el departamento. </p>



<p class="wp-block-paragraph">La meta es que la respuesta a cada hogar se articule con una política de vivienda que reduzca vulnerabilidades y mejore las condiciones de vida a largo plazo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">III. Panel <strong>&#8220;Soluciones de vivienda: de la urgencia de reparar, reconstruir y reubicar a la oportunidad de una política de vivienda integral en Quibdó y Chocó&#8221;</strong>, sesión de 10:30 am a 12:30 pm.</p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Elizabeth Arboleda Guzmán</strong>, directora de la Escuela del Hábitat, CEHAP, de UNAL sede Medellín:&nbsp;<em>&#8220;El déficit habitacional y la vivienda adecuada, disponible y para su disfrute: marco analítico del CEHAP&#8221;.</em></li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>John Jairo Blandón</strong>, PhD, director del departamento de Ingeniería Civil de la UNAL sede Medellín: <em>&#8220;De la vulnerabilidad que expuso el sismo a una autoconstrucción de vivienda sostenible&#8221;.&nbsp;</em></li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Corando Velásquez</strong>, ingeniero constructor, gerente de firma en el Chocó: <em>&#8220;Propuestas de soluciones inmediatas de vivienda en Quibdó para mitigación por la pérdida debida al terremoto&#8221;.</em></li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Juan Carlos Palacios Agualimpia</strong>, alcalde de Tadó, Chocó: <em>&#8220;Impacto del terremoto en vivienda e infraestructura, ayudas del gobierno y medidas de mitigación de carácter municipal en Tadó&#8221;.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Conductor:</strong> José Camilo Córdoba, director ejecutivo de Progresa Chocó.</p>



<h2 class="wp-block-heading">&#8220;La reconstrucción, oportunidad para POT y urbanismo&#8221;</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Con especialistas en urbanismo, políticas de suelo, geografía, gestión ambiental y ordenamiento territorial, junto con un investigador de la Universidad Tecnológica del Chocó y un alcalde de municipio chocoano, este panel abordará la reconstrucción como una oportunidad para tomar mejores decisiones sobre la forma de crecer y organizar el territorio. </p>



<p class="wp-block-paragraph">La conversación permitirá relacionar la reubicación de viviendas y la expansión urbana con la protección de los ecosistemas, la gestión del riesgo, la infraestructura, la localización de actividades productivas y las posibilidades de generar empleo. </p>



<p class="wp-block-paragraph">También pondrá sobre la mesa las diferencias entre la planificación de una ciudad como Quibdó y las capacidades de municipios más pequeños para formular y ejecutar sus instrumentos de ordenamiento. </p>



<p class="wp-block-paragraph">El reto es que las decisiones inmediatas de reconstrucción no reproduzcan los problemas del pasado, sino que ayuden a configurar una estructura territorial más segura, conectada y favorable al desarrollo económico y social del Chocó.</p>



<p class="wp-block-paragraph">IV. Panel <strong>“Desafíos para la planificación urbana y la reconstrucción de Quibdó y Chocó”</strong>, sesión de 10:30 am a 12:30 pm.</p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Juliana Gómez Aristizábal</strong>, coordinadora de proyectos de Urbam, arquitecta de la Universidad Nacional de Colombia, sede Medellín, y Magíster en Planeación Urbana y Diseño de Políticas Públicas del Politécnico de Milán, y <strong>Angélica Gaviria Agudelo</strong>, arquitecta de la Universidad Pontificia Bolivariana y magíster en Procesos Urbanos y Ambientales de la Universidad EAFIT: <em>&#8220;Desafíos para la planificación urbana y la reconstrucción de Quibdó: la perspectiva de Urbam&#8221;. (15 minutos).</em></li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Beatriz Elena Rave Herrera</strong>, arquitecta y magister en Desarrollo de la Universidad Pontificia Bolivariana, especialista en Políticas de Suelo de América Latina del Lincoln Institute of Land Policy, actual decana de la Escuela de Arquitectura y Diseño de la Universidad Pontificia Bolivariana, UPB, presidenta de la Asociación Latinoamericana de Escuelas de Urbanismo y Planificación: <em>&#8220;Un enfoque de políticas públicas para unir planificación urbana y reconstrucción en el Chocó&#8221;</em> (7 min).</li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Ángela Milena Alzate Navarro</strong><em>,</em> arquitecta y magister en Estudios Urbano-Regionales de la Universidad Nacional de Colombia, y PhD en Geografía de la Pontificia Universidad Católica de Chile, profesora asociada de la Escuela de Planeación Urbano-Regional de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Nacional de Colombia, Sede Medellín, PLANUR<em>: &#8220;Quibdó: urbanización en la selva húmeda tropical y retos del ordenamiento territorial&#8221; (7 minutos).</em></li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li><em><strong>Harol Mena M</strong></em>, Arquitecto, magister en Arquitectura Crítica y Proyecto de la UPB, docente del programa de Arquitectura de la UTCH, líder del grupo de Urbanismo y Desarrollo Territorial del programa de Arquitectura de la Universidad Tecnológica del Chocó, UTCH: <em>&#8220;Breve memoria del urbanismo contemporáneo en Quibdó y tres retos urbanísticos de la reconstrucción&#8221;  (7 minutos).</em></li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Jorge Eliécer Córdoba Maquilón</strong>, PhD, profesor investigador de Ingeniería Civil de la Facultad de Minas, UNAL Medellín, y exfuncionario en Obras Públicas y Planeación de la gobernación de Antioquia: <em>&#8220;El reto de los esquemas de ordenamiento territorial en municipios pequeños&#8221; (7 minutos).</em></li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Gustavo Elías Hincapié Mosquera</strong>, alcalde de Condoto: <em>&#8220;Decisiones de planificación urbana y reconstrucción en un municipio chocoano&#8221;.&nbsp; (7 minutos)</em></li>
</ul>



<h2 class="wp-block-heading">&#8220;Gestión del riesgo: aprendiendo del valle de Aburrá&#8221;</h2>



<p class="wp-block-paragraph">La presentación de Daniel Ruiz, coordinador de SIATA, y los comentarios de especialistas en reducción del riesgo sísmico, ingeniería y gestión del riesgo, junto con el representante de Codechocó y de un gobierno municipal, permitirán explorar qué aprendizajes científicos, tecnológicos e institucionales de esta experiencia podrían adaptarse a las condiciones del Chocó. </p>



<p class="wp-block-paragraph">La conversación no se limitará a la posibilidad de instalar sensores o reproducir una plataforma tecnológica: también abordará la necesidad de acumular conocimiento sobre las amenazas y vulnerabilidades del territorio, desarrollar capacidades locales de monitoreo y pronóstico, y conectar la información con las decisiones de alcaldías, Gobernación, autoridades ambientales y comunidades. </p>



<p class="wp-block-paragraph">El propósito es identificar una ruta gradual de cooperación entre instituciones chocoanas y universidades de Medellín que fortalezca la prevención, la preparación y la respuesta ante desastres, y contribuya a que la reconstrucción se fundamente en un conocimiento cada vez más preciso de los riesgos del territorio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">V. Panel <strong>“Gestión de riesgos: conociendo el Sistema de Alerta Temprana de valle de Aburrá, pensando en Quibdó y Chocó”</strong>, sesión de 10:30 am a 12:30 pm.</p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Manuel Zuluaga</strong>, coordinador del Observatorio de Amenazas y Riesgos del proyecto SIATA., Sistema de Alerta Temprana de valle de Aburrá.</li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Comentaristas:</strong></p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Alan Rentería Asprilla</strong>, director general (E) de Codechocó.</li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Ana Beatriz Acevedo</strong>, ingeniera civil por la Universidad Nacional de Colombia, con maestría y un doctorado en Reducción del Riesgo Sísmico de la Universidad de Pavía, docente de la Escuela de Ciencias Aplicadas e Ingeniería de EAFIT, excoordinadora de SIATA.</li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Ricardo León Bonett Díaz</strong>, docente de la Universidad de Medellín, Facultad de Ingenierías, Grupo de Gestión del Riesgo y Estructuras (por confirmar).</li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Ana Milena Hinojosa</strong>, alcaldesa del municipio de Atrato, Chocó.</li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Quibdó 2048-Chocó</author>
                    <category>Actualidad</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=133512</guid>
        <pubDate>Sun, 18 Oct 2026 02:46:51 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/imagen-destacada-en-blog-EE-Quibdo-2048-Choco.jpg?quality=60&amp;#038;w=1000" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Encuentro académico en Medellín por reconstrucción de Quibdó y Chocó]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Quibdó 2048-Chocó</media:credit>
            </media:content>
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        <item>
        <title>Columnistas de inodoro</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/columnistas-de-inodoro/</link>
        <description><![CDATA[<p>Existen columnistas necesarios, del mismo modo que los hay innecesarios. ¿Hay más opinadera que opinión verdadera en Colombia? ¿Se está escribiendo cada vez más con las patas (¡perdón!), o es el síntoma de una sociedad cansada del periodismo y unos columnistas aletargados? </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<h2 class="wp-block-heading has-text-align-right"><strong><em>​“El lector espera al columnista cada día o cada semana, pero siempre un día señalado. Su patrimonio es su firma y su prestigio consiste en ser leído”:</em> Manuel Vicent, escritor y columnista español.</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">​</p>



<p class="wp-block-paragraph">Del afán no quedan sino las columnas de Felipe Zuleta Lleras.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hay columnas de prensa que debieron quedarse en hoja en blanco, del mismo modo hay abortos periodísticos necesarios cuando la criatura viene con defectos de fábrica.</p>



<p class="wp-block-paragraph">​Si el venerable don Luis Carlos Sarmiento Angulo —de quien antes decíamos que era el dueño de medio país, porque ahora la familia Gilinski es dueña de país y medio (sin que me conste)— me diera el poder de poner y quitar columnistas de su periódico… ¡ay Dios!, se me eriza la piel de solo pensar que por un día podría encarnar al <em>Joven Manos de Tijera</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">​En 2020, pleno año de la pandemia, Juan José Millás, escritor y articulista de El País de España, contó una anécdota fascinante. Tan buena que dejaré que él mismo la relate para no estropearla: <em>“El año pasado dije en una entrevista telefónica que <strong><a href="https://elpais.com/aniversario/2026-05-02/desvelos-de-articulistas-mi-sueno-es-escribir-una-columna-que-acabe-con-el-columnismo.html" data-type="link" data-id="https://elpais.com/aniversario/2026-05-02/desvelos-de-articulistas-mi-sueno-es-escribir-una-columna-que-acabe-con-el-columnismo.html">soñaba con escribir una columna tan perfecta que acabara con el columnismo del mismo modo que El Quijote acabó con las novelas de caballerías</a></strong>. La periodista entendió que soñaba con escribir una columna tan perfecta que acabara con el comunismo”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">​Pues bien, todo esto para confesar que a mí sí me gustaría acabar con el columnismo —o, al menos, hacerle un estricto control de calidad al que ejercen ciertas plumas en Colombia—. Ya sea porque son personas monotemáticas con el mismo sirirí cada ocho días, sin el menor esfuerzo por analizar realidades distintas a sus odios personales o ideológicos (que casi siempre son una mezcla de ambos), o bien porque no aportan nada que alimente el intelecto.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tan de capa caída está el género que hoy basta leer un titular para salir corriendo. Cuando el título no dice nada, aplico la técnica del náufrago: leo las primeras líneas del primer párrafo y las últimas del final, para determinar si vale la pena el trayecto intermedio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">​—¿Qué le está pasando al columnismo colombiano? —le pregunté el otro día a un amigo entrañable, columnista él (no comunista, que yo sepa).</p>



<p class="wp-block-paragraph">—Son plumas cansadas, que llevan 30 años o más en este oficio —me respondió, y le concedí la razón.</p>



<p class="wp-block-paragraph">​En consecuencia, pareciera que escriben por ósmosis, sentados en cualquier rincón de la casa —incluso en el baño, ¿por qué no?— a ver qué les sale. Creo que el inodoro está bien para leer, no para escribir; recuerdo al tío que se encerraba en el baño para leer &#8220;Selecciones&#8221; del Reager´s Digest, porque le gustaban los placeres dobles, decía. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo que surge cuando alguien redacta sentado sobre el inodoro difícilmente resulta importante o decoroso; todo lo contrario.</p>



<p class="wp-block-paragraph">​—Pareciera que escriben mientras ca… —añadió mi amigo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">—¡Cállate! —lo interrumpí antes de terminar la frase.</p>



<p class="wp-block-paragraph">​Cuando mueran, esos columnistas no serán ejemplo de nada. O tal vez sí: un referente perfecto de lo que no debe ser un buen articulista, porque hasta de los malos se aprende para no imitarlos. Hace poco leí la columna de un periodista radial; parecía escrita a la mitad de una borrachera o en plena resaca. Un texto en piloto automático, una colcha de retazos, sin el menor respeto por el lector.</p>



<p class="wp-block-paragraph">​Porque una cosa es escribir con independencia y cosa bien distinta la calidad de lo escrito. Si un diario como <strong>El Espectador</strong> o El Tiempo (donde escriben los columnistas más leídos del país según <em>Cifras y Conceptos</em>, aunque dudo de un estudio donde Paloma Valencia figuró como la mejor senadora sin ser ya congresista), le concede un espacio valioso a una persona para orientar a la opinión pública, lo mínimo que se debe exigir es consideración (las formas cuentan) y rigor (el fondo importa). Dicho de otro modo: para escribir sobre antropología sin ser antropólogo, como mínimo se debe investigar antes sobre el tema, a menos de que quiera pasar por charlatán.</p>



<p class="wp-block-paragraph">​Hoy en Colombia el sesgo pesa más que el rigor. La rabia al escribir le gana al respeto. Y es que hasta para ofender hay que tener porte, elegancia; sin ella, se cae irremediablemente en la vulgaridad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">​Aceptémoslo: todo tiempo pasado fue mejor en materia de columnismo (no sé si en materia de comunismo). Antes se leía a los columnistas por necesidad y por gozo: para ilustrarse —así no se estuviera de acuerdo con ellos— o para deleitarse con la belleza de su prosa.</p>



<p class="wp-block-paragraph">​Yo era un niño cuando Lucas Caballero Calderón (Klim) escribía en <strong>El Espectador</strong>, pero de adulto me dediqué a conseguir sus libros para entender su celebridad. Tras él vinieron referentes como Antonio Caballero o Daniel Samper Pizano (papá, porque <em>hijo de tigre no siempre sale pintado</em>: Samper Ospina es una caricatura de sí mismo, según dicen quienes saben o quienes lo detestan por creer que burla y opinión caben en el mismo costal). En mis veinte, una de las columnas más leídas era <em>Contraescape</em>, de Enrique Santos Calderón en El Tiempo. Un apellido que pesaba en el periodismo —ya no— y una pluma que, con el tiempo y sin El Tiempo, ahora desde la revista Cambio, perdió su brillo. O su valentía. O ambas cualidades.</p>



<p class="wp-block-paragraph">​Cualquiera de los Caballero —Antonio o Lucas, da igual— escribía columnas capaces de traspasar el tiempo: piezas exquisitas, redactadas con disciplina y a conciencia. Ya sea que les paguen o escriban gratis, el columnista tiene una responsabilidad moral, primero con su firma y luego con sus lectores. Si el cansancio lo vence, debería tener la entereza de capitular. Y los periódicos deberían tener el derecho a exigir calidad en consideración con aquellos que pagan una suscripción.</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-1 wp-block-paragraph">​<strong>El periodista David Jiménez, autor del bestseller <em>El director</em>, critica que durante años se haya endiosado, en España, a una casta de opinadores que cobran sueldos desorbitados sin ofrecer suficiente calidad literaria o analítica. Coincido con él en que la opinión debe estar subordinada a la información, la investigación o, incluso, el trabajo de campo. Vale la pena escuchar <a href="https://open.spotify.com/episode/2kaiSzXr8qf37jt387KkZ7?si=qN1XGNGkQBmWkuznaw2Ltg&amp;utm_source=whatsapp" data-type="link" data-id="https://open.spotify.com/episode/2kaiSzXr8qf37jt387KkZ7?si=qN1XGNGkQBmWkuznaw2Ltg&amp;utm_source=whatsapp">su podcast</a>.</strong> </p>



<p class="wp-block-paragraph">​Sobre Lucas Caballero Calderón, su hermano Eduardo escribió una vez: <em>“Desde su primera salida epistolar […] demostró un cabal dominio del castellano. Era una maestría que papá calificaba de infusa, pues siempre desconfió de sus estudios. Podía intercalar giros y palabras de tono dialectal, de puro sabor bogotano, como el ajiaco con guascas, en frases construidas con una sintaxis impecable”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">​Hoy, en cambio, se escribe a las carreras (por no decir a las patadas), bajo el pretexto de que la gente lee de afán. O peor aún: amparados en la creencia de que ya nadie lee. En el colmo de la desfachatez, hay columnistas que confiesan usar Inteligencia Artificial para redactar sus entregas —tal fue el caso de Felipe Zuleta Lleras—, lo que vendría a ser —recordando a mi abuela— como escribir con las patas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No podría dormir sabiendo que firmé algo escrito por la IA.</p>



<p class="wp-block-paragraph">​El afán es enemigo del buen periodismo y, por extensión, del buen columnismo. Señores columnistas: lean a sus antecesores, si no es para aprender de los verdaderos maestros, al menos para sentir un poco de vergüenza.</p>



<p class="wp-block-paragraph">​Recuerdo a Ana María Escallón, crítica de arte en <strong>El Espectador.</strong> La leía no por devoción al arte, sino para obligarme a buscar cada palabra que no entendía. Confieso que le cogí amor al diccionario gracias a ella, aunque nunca tuve con qué comprar un cuadro. Ese es el encanto de una buena columna: te regala algo que no tenías. Se llama pensamiento crítico, un bien tan escaso hoy.</p>



<p class="wp-block-paragraph">​El buen columnista no es aquel que piensa como uno. Es quien aporta elementos para reflexionar, mete el dedo en la llaga y comparte su conocimiento con generosidad. El mal columnista es un mercachifle que intenta meterte su producto por los ojos; en época electoral, ese producto suele ser su &#8220;verdad&#8221; empaquetada o sus rencillas personales.</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-2 wp-block-paragraph"><strong>​<em>“Hoy cualquier tipo afincado en el circo de las redes con un móvil en las manos se cree enviado especial, corresponsal de guerra, líder de opinión, articulista, columnista y todo lo demás”:</em> Manuel Vicent, escritor y columnista español.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">​Hay columnistas a los que da pena leer. Confieso que debo morderme la lengua (o amputar los dedos) para no dar nombres propios, aunque creo que ya los he ido soltando, sin querer pero queriendo. No se confíen, la lista es larga.</p>



<p class="wp-block-paragraph">​Otro grave problema es la uniformidad de pensamiento. La historiadora Olga González lo resumió con lucidez en un mensaje en X: <em>“Así defienden los columnistas en El Tiempo las intromisiones, el autoritarismo de Abelardo en la Andi&#8230; Imagínense qué columnas estarían publicando hoy si Petro hubiera precipitado la salida de Bruce Mac Master”.</em></p>



<figure class="wp-block-embed is-type-rich is-provider-twitter wp-block-embed-twitter"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="twitter-tweet" data-width="500" data-dnt="true"><p lang="es" dir="ltr">Así defienden los columnistas en El Tiempo las intromisiones, el autoritarismo de Abelardo en la Andi&#8230; Imagínense qué columnas estarían publicando hoy si Petro hubiera precipitado la salida de Bruce Mac Master. <a href="https://t.co/0ZtvSOSVCD">pic.twitter.com/0ZtvSOSVCD</a></p>&mdash; Olga L Gonzalez (@blou) <a href="https://x.com/blou/status/2106740385846264155?ref_src=twsrc%5Etfw">October 4, 2026</a></blockquote><script async src="https://platform.x.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>
</div></figure>



<p class="wp-block-paragraph">La prensa necesita apertura. Un periódico es respetable si alienta el disenso. Si elimina las voces contrarias o les impone límites, contribuye irresponsablemente a la polarización.</p>



<p class="wp-block-paragraph">​¿A qué le temen hoy algunos analistas? ¿A ser despedidos como lo fue el caricaturista <em>Matador</em>? ¿O les temen a los poderes de turno y prefieren no enfurecer a los dioses? Si renunciamos al disenso, terminaremos convertidos en una &#8220;republiquita&#8221;. En el pasado la censura era oficial; hoy es un fantasma agazapado en la autocensura.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tras episodios recientes con gremios industriales, queda la sensación de que muchos prefieren la comodidad antes que arriesgar su estatus. El servilismo, ese pariente cercano de la cobardía, le está ganando la partida a la valentía. ¿Para qué hacerse el <em>harakiri</em> si cuatro años pasan volando?, dirán algunos, aferrados a la silla del privilegio. Permítanme que haga una digresión: Lo mismo se pensaba en tiempos de Álvaro Uribe y, si no es por las honorables Cortes de la época, capaz y se queda con las escrituras de la Casa de Nariño; no tuvo más remedio que gobernar en cuerpo ajeno.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Detrás de la adicción al poder suele haber un solo motor: la adicción al dinero. De eso escribió con precisión Guillermo Pérez Flórez al analizar cómo ciertos emporios empresariales han utilizado la política como una herramienta funcional a sus intereses. Su columna se titula: <em><a href="https://elpais.com/america-colombia/2026-08-02/el-caribe-el-nuevo-dorado.html" data-type="link" data-id="https://elpais.com/america-colombia/2026-08-02/el-caribe-el-nuevo-dorado.html">El Caribe, el nuevo Dorado.</a></em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Como bien señalaba Daniel Coronell en una entrevista con María Jimena Duzán, asistimos a una concentración muy peligrosa entre el poder político y el económico, donde los dueños del capital son, a su vez, los dueños de los medios.</p>



<p class="wp-block-paragraph">​Dado que la situación es compleja, la prensa debe examinar la fuerza de sus páginas editoriales, y esto incluye a los caricaturistas, sobre lo cual me referiré en otra entrada de este blog. El periodismo independiente tiene en las actuales circunstancias una oportunidad de oro para quitarles audiencia a aquellos medios tradicionales que prefieren complacer al poder antes que fiscalizarlo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">​Mientras tanto, yo sigo aquí, imaginando cómo será el inodoro de ciertos columnistas: de esos que digiero con placer y de aquellos que me causan estreñimiento.&nbsp;La buena noticia es que la purga contra los segundos es gratis: sencillamente, no leerlos. </p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=134018</guid>
        <pubDate>Sun, 11 Oct 2026 23:26:58 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/INODORO.jpg?quality=60&amp;#038;w=1024" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Columnistas de inodoro]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
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        <item>
        <title>¿DE CUÁL “PATRIA MILAGRO” NOS HABLAN? (I)</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/calicanto/de-cual-patria-milagro-nos-hablan/</link>
        <description><![CDATA[<p>En verdad, uno no sabe si compadecerse o alarmarse por esa concepción de la divinidad de Abelardo, situada incluso antes de la edad media, que alude a un “Dios” implacable con sus creyentes, como él, a quien somete a pruebas de gobernabilidad casi insuperables.</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">¿Será una patria milagrosa o tenebrosa? Todo parece indicar que se trata de esta última, pues Abelardo de la Espriella en su primera alocución presidencial invocó una supuesta divinidad cuya inescrutable voluntad provocó un terremoto devastador para, según sus palabras, poner a prueba su competencia en su primer día hábil como presidente, el 10 de agosto pasado. A tal punto es indescifrable esa voluntad divina que incluso derrumbó y dejó en ruinas numerosas iglesias en varias ciudades, entre ellas nada menos que la torre derecha de la Catedral Basílica de Nuestra Señora del Rosario, donde afortunadamente ningún piadoso manizalita resultó afectado. ¿Podrá interpretarse eso como una advertencia divina a la “Patria Milagro” para que Abelardo no invoque su nombre en vano y con fines políticos? En verdad, uno no sabe si compadecerse o alarmarse por esa concepción de la divinidad de Abelardo, situada incluso antes de la edad media, que alude a un “Dios” implacable con sus creyentes, como él, a quien somete a pruebas de gobernabilidad casi insuperables, más tratándose de un outsider. De continuar Abelardo con ese tipo de elocuciones teológicas, es decir, argumentos y creencias religiosas para explicar el terremoto y además encomendar, como presidente, a esa divinidad la sabiduría de sus decisiones, puede llegar al extremo de atribuir también al designio divino la catástrofe climatológica del “Super Niño”. Una catástrofe que es consecuencia de aquellos que consideran a la tierra, esa sí nuestra sagrada Pachamama, como una especie de despensa infinita e inagotable para colmar la codicia insaciable de sus industrias depredadoras, ya sea en busca de más petróleo, tierras raras o minerales estratégicos.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Piadosos depredadores</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Y el sumo sacerdote de esa orgía depredadora es Donald Trump que, ya en su senectud y senilidad imperial, continúa obsesionado con <strong><em>“perforar, perforar y perforar”</em></strong> toda America, pero especialmente la “Patria Milagro”, sin importarle los desastres ecológicos que ello produzca. Probablemente sean secuelas de su amistad con Epstein y su exclusivo club de depredadores sexuales, entre los cuales parece haber estado el expresidente Andrés Pastrana, otrora defensor ejemplar de la familia y el medio ambiente, además de líder natural del partido conservador, esa reserva moral de la República y sus valores católicos. Esa obsesión por perforar pronto llegará a nuestro territorio con el inofensivo fracking que, según asegura el presidente milagroso, perdón Abelardo, no producirá daño alguno en el medio ambiente, pues se harán rigurosas pruebas pilotos para evitarlo. Es una excelente noticia que tiene a importantes y poderosos inversores muy optimistas y excitados, pues podrán perforar, perforar y perforar sin temor alguno. Algo parecido a la amable advertencia que un violador hace a su víctima de no causarle daño, siempre y cuando ella consienta y satisfaga su incontenible deseo.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Adoradores del Becerro de Oro</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Ese es el proceder de estos piadosos depredadores, adoradores del Becerro de Oro, que bien se ocultan bajo sus impúdicas exhibiciones de fe, como auténticos fariseos. Fariseos que sus seguidores, como una manada de fundamentalistas, ciegos a las evidencias y los hechos, los aplauden, admiran y respaldan furiosamente. Al del Norte, en nombre de Maga y al del Sur en nombre de la “Patria Milagro”. Sin duda, durante estos cuatro años presenciaremos <strong><em>mucho$ milagro$</em></strong>. Como los ya realizados por Trump, cuyos beneficios han aumentado su fortuna en <em>“cerca de 2.200 millones de dólares en negocios relacionados con las criptomonedas durante el año pasado”<a href="#_edn1" id="_ednref1"><strong>[i]</strong></a>. ¿</em>Será por eso que Abelardo llama al Fondo para la reconstrucción “Fondo Milagro”? ¿Qué entenderá Abelardo, el milagroso, por corrupción? ¿Acaso solo los robos que imputa al gobierno anterior en su libro de la Verdad? A propósito, no habrá algo de ligereza en nombrar en el ministerio de Vivienda al pastor Jaime Andrés Beltrán y ponerlo al frente de la reconstrucción, puesto que <em>“asumirá el cargo bajo la sombra de un proceso fiscal por la presunta pérdida de elementos del alumbrado público de Bucaramanga, ciudad de la que fue alcalde”</em><a href="#_edn2" id="_ednref2">[ii]</a>. También que la primera dama, Ana Lucia Pineda, como lo revela la siguiente investigación del portal Cuestión Pública<a href="#_edn3" id="_ednref3">[iii]</a>, reciba en su fundación <strong>Colombia, Luz y Sonrisas</strong>, donaciones en dinero y especie para los damnificados del terremoto. Bien conoce Abelardo, erudito en expresiones latinas, aquella de que “<em>la mujer del César no solo debe ser, sino también parecer</em>” y estar más allá de cualquier duda y sospecha. Claro que las anteriores suspicacias no tienen lugar, son prematuras y malintencionadas, pues ambas personas son fieles creyentes y nunca defraudarían al prójimo necesitado. Hay que darles tiempo para que obren milagros, no ser tan ansioso y desconfiado, pues no hay lugar para ello, menos para meterle política a un asunto tan dramático, donde solo cabe orar y donar, sin cálculo partidista o personal alguno.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Una pregunta piadosa</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Volviendo a la religiosidad de Abelardo, el converso, le formulo una pregunta piadosa. ¿No será una expresión de máxima corrupción espiritual, cercana incluso a un sacrilegio, invocar a Cristo Rey para ser un presidente invencible y lanzar al campo de batalla a cientos de héroes de la Patria a morir en nombre de la interminable “guerra contra las drogas”? Una guerra que se libra en el lugar equivocado, pues ella se ganará o continuará perdiéndose en la mente y los cuerpos de millones de consumidores de cocaína y otras sustancias psicotrópicas. Nunca bombardeando plantaciones de coca, menos arrasando con glifosato u otro &#8220;herbicida inocuo&#8221; la biodiversidad de nuestras selvas y la precaria vida de campesinos reclutados por el hambre y las armas, mientras aumentan las fortunas de los capos con todos sus mediadores y alquimistas de la ilegalidad, que convierten en oro el producto del crimen. Entre estos se destacan los banqueros y algunos directores de famosos bufetes, donde sobresale uno que milagrosamente se convirtió, de la noche a la mañana, en un fiero felino y aparece ahora como un cazador implacable de criminales. Pero apenas estamos en el comienzo de todas estas inimaginables y milagrosas metamorfosis, nos esperan muchas más, como la que promoverá la ministra de educación, Viviane Morales, para salvar de la degradación moral a las familias colombianas. Por eso, dejaré para el próximo Calicanto las siguientes preguntas ¿De cuál adoctrinamiento ideológico hablaría el presidente Abelardo en su discurso de posesión ante los militares en el campo de maniobras del Cantón Pichincha? ¿Cómo será la familia de la Patria Milagro? ¿Cómo entiende la niñez la nueva directora del Instituto Colombiano de Bienestar familiar si excluye de él la nominación a las niñas? Será que ella toma al pie de la letra el artículo 44 de la Constitución, que solo habla de “<em>los derechos fundamentales de <strong>los niños</strong></em><strong>”</strong> y reafirma al final que “<strong><em>los derechos de los niños</em></strong> <em>prevalecen sobre los derechos de los demás”. ¿Será esa la ideología de género a la que se refiere la ministra de educación?</em> Todo parece indicar que tendremos que aprender ese nuevo metalenguaje de la “Patria Milagro”, con su semántica religiosa y sacra, tan lejana de nuestra vulgar lengua profana, para poder comprender y describir los milagros que nos esperan durante los próximos cuatro años.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref1" id="_edn1">[i]</a> <a href="https://elpais.com/internacional/2026-08-18/un-gobierno-de-millonarios-trump-nombro-para-su-administracion-a-57-personas-con-un-patrimonio-de-mas-de-100-millones.html">https://elpais.com/internacional/2026-08-18/un-gobierno-de-millonarios-trump-nombro-para-su-administracion-a-57-personas-con-un-patrimonio-de-mas-de-100-millones.html</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref2" id="_edn2">[ii]</a> <a href="https://www.publimetro.co/noticias/2026/07/09/el-pasado-polemico-y-el-millonario-caso-de-presunta-corrupcion-que-salpica-al-ministro-de-vivienda-de-de-la-espriella/">https://www.publimetro.co/noticias/2026/07/09/el-pasado-polemico-y-el-millonario-caso-de-presunta-corrupcion-que-salpica-al-ministro-de-vivienda-de-de-la-espriella/</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref3" id="_edn3">[iii]</a> <a href="https://cuestionpublica.com/ayudas-que-recoge-la-primera-dama-van-a-parar-a-su-propia-fundacion/">https://cuestionpublica.com/ayudas-que-recoge-la-primera-dama-van-a-parar-a-su-propia-fundacion/</a></p>
]]></content:encoded>
        <author>Hernando Llano Ángel</author>
                    <category>Calicanto</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=132409</guid>
        <pubDate>Mon, 24 Aug 2026 02:30:38 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[¿DE CUÁL “PATRIA MILAGRO” NOS HABLAN? (I)]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Hernando Llano Ángel</media:credit>
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                        <post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">132409</post-id>    </item>
        <item>
        <title>Palomita de maíz antes de ver al Coyote en cine.</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/lineas-de-arena/palomita-de-maiz-antes-de-ver-al-coyote-en-cine/</link>
        <description><![CDATA[<p>Con motivo del próximo estreno de la película Coyote vs. Acme, proyecto que se inició en 2018 y filmado en 2022, pero cuyos problemas de distribución impidieron su proyección comercial hasta ahora, lo que daría para una tragicomedia (incluso hubo amenazas de destruir el filme), rescato del baúl de notas extraviadas, la que dediqué al inefable y entrañable Coyote, titulada en su momento: Los motivos del Coyote, publicada en este blog y una versión previa en el sitio argentino Quinta Dimensión. Aclaro que esta nota no es patrocinada por la marca Acme, de la cual, recomiendo prudencia en su uso.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<figure class="wp-block-image size-full"><img decoding="async" width="800" height="600" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/08/correcaminos_coyote.jpg" alt="" class="wp-image-131783" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/08/correcaminos_coyote.jpg 800w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/08/correcaminos_coyote.jpg?resize=300,225 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/08/correcaminos_coyote.jpg?resize=768,576 768w" sizes="(max-width: 800px) 100vw, 800px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Nota preliminar:&nbsp;</strong>Con motivo del próximo estreno de la película&nbsp;<strong><em>Coyote vs. Acme</em></strong>, proyecto que se inició en 2018 y filmado en 2022, pero cuyos problemas de distribución impidieron su proyección comercial hasta ahora, lo que daría para una tragicomedia (incluso hubo amenazas de destruir el filme), rescato del baúl de notas extraviadas, la que dediqué al inefable y entrañable Coyote, titulada en su momento:&nbsp;<strong><em>Los motivos del Coyote</em></strong>, publicada en este blog y una versión previa en el sitio argentino&nbsp;<em>Quinta Dimensión</em>. Aclaro que esta nota no es patrocinada por la marca&nbsp;<em>Acme</em>, de la cual, recomiendo prudencia en su uso.</p>



<figure class="wp-block-image size-large is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" height="1024" width="717" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/08/Coyote_vs_Acme_Poster_Oficial-717x1024.webp" alt="" class="wp-image-131784" style="aspect-ratio:0.7002070323677434;width:583px;height:auto" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Una de las más populares series de dibujos animados es “<em>El Correcaminos</em>”, producida por la&nbsp;<em>Warner Brothers</em>&nbsp;desde 1949. Esta serie transcurre siempre en el mismo escenario, un desierto con una eterna carretera que lo atraviesa, no tiene diálogos ya que su protagonista apenas emite un sonido parecido a la corneta de una motocicleta “<em>bip-bip</em>”, (si no fuera por la intervención esporádica del locutor sería muda), apenas cuenta con dos personajes y el argumento invariablemente es el mismo, los intentos fallidos por parte del coprotagonista (<em>Carnivorous Vulgaris</em>) por cazar al correcaminos (<em>Accelleratti incredibilis</em>).&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">A pesar de su economía de recursos <em>El Correcaminos</em>, es uno de los programas más vistos en el género de los dibujos animados,  cuál es su encanto? Pienso que todo se debe a la presencia del segundo personaje en discordia, un escuálido y truculento depredador, el <em>Coyote</em>. No creo que haya una caracterización más paciente, abnegada y aporreada en la historia animada, que este flaco y desgarbado <em>Coyote</em>, un ser que tiene una sola razón para vivir, atrapar y almorzarse al rápido y desenvuelto correcaminos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ignoro si a otros seguidores de la historia, les acontece lo que a mí, que terminé siendo un fiel admirador del aparente villano del cuento, quien luego de ensayar trucos, emboscadas y trampas, termina estrellado, golpeado y herido severamente por caídas y explosiones. Sin duda la tenacidad y constancia del <em>Coyote</em> no tiene par, pero todavía no recibe su ansiado premio. El <em>Correcaminos</em> por su velocidad y simpleza no pasa de ser un pretexto en la puesta en escena, la verdadera estrella con su gama de interpretaciones (desde el malvado conspirador hasta el payaso trágico), es el <em>Coyote</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La caracterización del&nbsp;<em>Coyote</em>, muda en palabras pero rica en expresiones faciales le valdría un premio al mejor actor, pero nadie se lo reconoce, ni siqueira como actor secundario o de reparto, su destino es terminar siendo la maltrecha víctima de sus complejas maquinaciones. Pobre&nbsp;<em>Coyote</em>, termina uno suspirando, ojalá algún día pueda por lo menos darle un buen susto al cínico&nbsp;<em>Correcaminos</em>, no comérselo (porque ahí terminaría la historia), pero si por lo menos borrarle por un momento su triunfante expresión.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, hay una pregunta irresoluta, una especie de duda eterna que algunos espectadores se formulan frecuentemente. Por qué si el&nbsp;<em>Coyote</em>&nbsp;puede darse el lujo de costearse los más intrincados artefactos marca&nbsp;<em>ACME</em>, que le llegan por correo certificado, no puede ir un día al restaurante más cercano y pagarse un buen churrasco o por lo menos un crocante pollo frito. Creo imaginar que puede tratarse de un solitario millonario del desierto, muy parecido a excéntricos personajes de la vida real, que gustan gastarse su dinero en cosas inútiles, para llenar los espacios de sus anodinas existencias.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero sin entrar a juzgar las razones de los hombres ni resolver en este espacio problemas existenciales, en el caso del&nbsp;<em>Coyote</em>, hay un motivo que trasciende la posibilidad de degustar un pernil del&nbsp;<em>Correcaminos</em>, pienso que este patético personaje sabe a la perfección que con cada porrazo sufrido, nos dibuja una sonrisa.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">El&nbsp;<em>Coyote</em>&nbsp;es a la televisión lo que al cine representó el gran Buster Keaton, un hombre que hacía reir a carcajadas a pesar de su cara de tragedia, o gracias a ella, pues como nos lo contaban los amigos del gran programa&nbsp;<em>Días de Cine</em>, la única vez que el pobre Keaton decidió sonreir a la cámara, fue rechiflado por el público, ese gran público que se divierte gracias a las tragedias ajenas.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por ello, en agradecimiento seguiremos combinando carcajadas con suspiros nostálgicos, con los nuevos golpes que reciba aquel viejo<em> Coyote</em>. Esto lo escribo, mientras escucho el tema musical con el que se iniciaba la serie, en el cual tampoco salía bien librado el <em>pobre Coyote</em>: <a href="https://www.youtube.com/watch?v=N9bWdfnOGM0">https://www.youtube.com/watch?v=N9bWdfnOGM0</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Dixon Acosta Medellín</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">En Twitter, sufro a ratos porrazos como @dixonmedellin&nbsp;y en Bluesky&nbsp;como @dixonacostamed.bsky.social<strong></strong></p>


<figure class="wp-block-post-featured-image"><img loading="lazy" decoding="async" width="548" height="763" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/08/La-sombra-del-coyote.png?quality=60&amp;w=548" class="attachment-post-thumbnail size-post-thumbnail wp-post-image" alt="" style="object-fit:cover;" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/08/La-sombra-del-coyote.png 548w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/08/La-sombra-del-coyote.png?resize=215,300 215w" sizes="auto, (max-width: 548px) 100vw, 548px" /></figure>]]></content:encoded>
        <author>Dixon Acosta Medellín (@dixonmedellin)</author>
                    <category>Líneas de arena</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=131781</guid>
        <pubDate>Tue, 04 Aug 2026 11:30:29 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/08/La-sombra-del-coyote.png?quality=60&amp;#038;w=548" type="image/png">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Palomita de maíz antes de ver al Coyote en cine.]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Dixon Acosta Medellín (@dixonmedellin)</media:credit>
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        <title>El encanto perdido de las matemáticas</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/ecuaciones-de-opinion/el-encanto-perdido-de-las-matematicas/</link>
        <description><![CDATA[<p>Para quienes detestan las matemáticas, resulta casi imposible encontrar algún tipo de entretenimiento en problemas, relatos, retos, curiosidades o acertijos numéricos: ni siquiera lo intentan. Para ellos, escuchar hablar de matemáticas recreativas parece, en sí mismo, una contradicción.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">A pesar del esfuerzo constante por divulgar noticias, historias y avances, y por proponer problemas accesibles para todo público, sigue siendo difícil establecer una clasificación precisa de los temas que pertenecen al «género» recreativo. No es sencillo definir qué son exactamente las matemáticas recreativas, porque aquello que para unos es estimulante o divertido, para otros puede resultar tedioso. Por eso, el calificativo <em>recreativo</em> no puede aplicarse de manera general a toda actividad matemática.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No obstante, creo que las matemáticas recreativas —sin necesidad de esforzarme en definirlas— surgen cuando se practican con gusto: cuando se acepta un desafío por el simple placer de resolverlo, de encontrar una solución sin perseguir una utilidad inmediata. Aparecen allí donde el problema se aborda con curiosidad y disfrute, más que con obligación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero ese es, justamente, el punto central que debería buscarse en la enseñanza de las matemáticas. A muchos niños las matemáticas les resultan aburridas y difíciles; y lo que es peor, después de años de estudio —años de resolver ecuaciones por obligación y de seguir algoritmos para memorizar métodos de solución— queda flotando una pregunta inevitable: <em>¿y esto para qué sirve en la vida cotidiana? </em>El problema es que, cuando la enseñanza se reduce al reforzamiento de procedimientos mecánicos, se aprende a repetir pasos, pero no a disfrutar proceso alguno. Se acumulan técnicas, pero no curiosidad. Y así, la pregunta sobre la utilidad termina eclipsando cualquier posibilidad de placer intelectual.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Este cuestionamiento es constante y difícil de rebatir, porque durante décadas se ha respondido apelando a justificaciones sobre la manera tradicional de enseñar matemáticas o recurriendo a reformas curriculares que rara vez transforman la experiencia real del aula. Los planes de estudio, concebidos como leyes que deben cumplirse, sirven de poco si no vienen acompañados de métodos nuevos que permitan superar el dilema de la utilidad de las matemáticas —y del conocimiento en general— en la vida cotidiana. La enseñanza cambia cuando se modifica la forma de aproximarse a los problemas, cuando se reemplaza la repetición mecánica por la exploración, cuando el estudiante descubre que pensar puede ser más interesante que memorizar. Sin esa renovación metodológica, la pregunta «¿para qué sirve esto?» seguirá apareciendo, no porque las matemáticas carezcan de sentido, sino porque nunca se les permitió mostrarlo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Creo que sólo si logramos que las matemáticas resulten verdaderamente recreativas para los niños —en el sentido mencionado arriba— los profesores dejarán de desgastarse intentando cumplir reformas curriculares que buscan convencer a sus alumnos de que las ecuaciones que aprenden hoy les serán útiles después del colegio. Si el estudiante descubre el placer de resolver un problema por curiosidad, por desafío o por juego intelectual, la necesidad de justificar la utilidad desaparece. La motivación ya no proviene de un futuro hipotético, sino del disfrute inmediato de pensar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A través de redes como X (antes Twitter) he podido comprobar que esas matemáticas que, a mi modo de ver, son recreativas —porque las encuentro entretenidas y curiosas, aunque no estén vinculadas a grandes resultados ni a aplicaciones trascendentes— logran, en algunas personas que odiaron la materia en el colegio o la universidad, una inesperada <em>reconciliación</em>. Son personas que, después de años de desinterés y desgano, se dejaron tentar por un pequeño desafío asumido como simple entretenimiento, movidas únicamente por la curiosidad. Y esa actitud les ha permitido descubrir un encanto que nunca habían experimentado como estudiantes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Estoy convencido de que la atracción por el azar, los acertijos y los juegos matemáticos no ha sido aprovechada en beneficio de la enseñanza, pese a que estos recursos son tan abundantes y antiguos como lo demuestra el <em>De viribus quantitatis</em>, escrito por el fraile y matemático italiano Luca Pacioli y publicado hace más de quinientos años, en 1508. Lo confirma también el <em>Problèmes plaisants et délectables</em>, del monje y matemático francés Claude-Gaspard Bachet de Méziriac, publicado en 1624 y considerado el primer libro dedicado íntegramente a la matemática recreativa. Se trata de una colección de problemas —algunos ya presentes en obras anteriores, aunque dispersos— reunidos con la intención explícita de entretener, sorprender y despertar curiosidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La matemática recreativa ha tenido otros grandes pioneros. En 1694, Jacques Ozanam publicó sus <em>Récréations mathématiques</em>, reconocido como el primer título que emplea explícitamente la palabra <em>recreación</em>. Más tarde, en 1840, Edward Riddle presentó una edición ampliada de esta obra que alcanzó notable éxito. En 1882, Édouard Lucas publicó el primero de sus libros de juegos matemáticos recreativos; aficionado a la criptografía —un campo hoy de enorme desarrollo—, le debemos, entre otras contribuciones, el célebre problema de las Torres de Hanói. Esta tradición lúdica, tan antigua como la matemática misma, demuestra que el juego y el asombro no son adornos pedagógicos, sino puertas de entrada privilegiadas al pensamiento matemático.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y cómo no mencionar al gran divulgador estadounidense Martin Gardner (1914–2010), prolífico autor de libros, columnas y artículos sobre magia, azar y juegos matemáticos. Su trabajo alcanzó una popularidad extraordinaria y ha llevado a afirmar que Gardner fue capaz de convertir a miles de niños en matemáticos y a miles de matemáticos en niños. Su capacidad para despertar asombro, para transformar un problema en un juego y un juego en una invitación a pensar, consolidó definitivamente la matemática recreativa como un puente entre la curiosidad y el rigor.</p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="662" height="918" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/07/Captura-de-pantalla-2026-07-22-a-las-10.54.54-a.m.png" alt="" class="wp-image-131436" style="aspect-ratio:0.7211455119093021;width:221px;height:auto" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/07/Captura-de-pantalla-2026-07-22-a-las-10.54.54-a.m.png 662w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/07/Captura-de-pantalla-2026-07-22-a-las-10.54.54-a.m.png?resize=216,300 216w" sizes="auto, (max-width: 662px) 100vw, 662px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Sin preocuparme por su definición —como lo anoté antes—, estoy convencido de que la matemática recreativa puede devolverle a las matemáticas el encanto necesario para aprenderlas sin dolor. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Al incorporar el juego, la sorpresa y el desafío intelectual, la enseñanza deja de ser una repetición mecánica de fórmulas y se convierte en una exploración creativa. Este enfoque no solo facilita la comprensión, sino que transforma la relación del estudiante con la disciplina: la matemática deja de ser un obstáculo y se convierte en un territorio para descubrir, imaginar y disfrutar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A mi modo de ver, ese es el condimento que transformaría el plato: el toque que permitiría que las matemáticas se sirvan bien y se disfruten desde la infancia. Es, por decirlo de algún modo, <em>el ají de una empanada</em>: el picante justo que despierta el apetito y convierte algo común en una experiencia memorable.</p>



<p class="wp-block-paragraph">@MantillaIgnacio</p>
]]></content:encoded>
        <author>Ignacio Mantilla Prada</author>
                    <category>Ecuaciones de opinión</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=131435</guid>
        <pubDate>Fri, 31 Jul 2026 14:14:55 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/07/Recreativo.jpg?quality=60&amp;#038;w=1024" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[El encanto perdido de las matemáticas]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Ignacio Mantilla Prada</media:credit>
            </media:content>
                        <post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">131435</post-id>    </item>
        <item>
        <title>Leonardo Tovar González, una vida dedicada a la filosofía en Colombia y a la educación filosófica</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/filosofia-y-coyuntura-2/leonardo-tovar-gonzalez-una-vida-dedicada-a-la-filosofia-en-colombia-y-a-la-educacion-filosofica/</link>
        <description><![CDATA[<p>Presentamos en Filosofía y coyuntura, a modo de homenaje y gratitud, la semblanza del filósofo Leonardo Tovar González. Publicamos parte del discurso leido para el otorgamiento del Doctorado Honoris Causa en Educación por parte de la Universidad Pedagógica Nacional, 2023. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">[Semblanza elaborada por los profesores Damián Pachón Soto (Universidad Industrial de Santander), Edgar Eslava (Universidad Santo Tomás) y Maximiliano Prada Dussán (Universidad Pedagógica Nacional), con los aportes de Ángela Milena Niño (Uniminuto) y otros filósofos colombianos. Leído en la entrega del <em>Doctorado Honoris Causa en Educación</em> otorgado por la Universidad Pedagógica Nacional al filósofo Leonardo Tovar González, 2023]   </p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Los inicios</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">El 3 de febrero de 1985 aparecía en el periódico El Espectador el artículo “A los 200 años de ¿Qué es la ilustración? La razón pública hoy”. El autor, un joven filósofo, Leonardo Tovar González, en la introducción del texto se preguntaba: “¿Nosotros los hombres del presente, hemos aceptado el reto de Kant, nos valemos autónomamente de nuestra razón? […] ¿Es también la nuestra una época de ilustración?”. Estas preguntas, tan válidas ayer como hoy, han marcado el derrotero intelectual del profesor Tovar. Es así, por lo menos, en tres frentes: 1) la enseñanza de la filosofía y filosofía de la educación, 3) la idea de la necesidad de la deliberación pública, o el uso público de la razón, tal como decía Kant, o, en otros términos, la necesidad de poner en acto en la esfera pública el uso intersubjetivo de la racionalidad comunicativa para buscar consensos y arreglos que nos permitan vivir mejor, y, 3) sus invaluables aportes a la investigación del proceso de consolidación filosófica en Colombia y en América Latina. Estas tareas las ha desarrollado el profesor Tovar con dedicación y detenido cuidado, con la reflexión pausada que da frutos en una obra ensayística y decenas de artículos siempre de gran calado, hondura intelectual y densidad filosófica.  </p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Su labor académica</strong> <strong>e investigativa</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Como profesor y educador Leonardo Tovar ha dirigido más de 40 trabajos de grado y posgrado, y desde la Sociedad Colombiana de Filosofía ha organizado eventos para reflexionar sobre las cuestiones pedagógicas, la enseñanza y la vigencia de la disciplina. Su interés ha estado enmarcado en resaltar el papel de la filosofía para la convivencia, la democracia y la vida cotidiana. Ha movido estas actividades la idea de que el saber se crea y se recrea permanentemente en un diálogo con la tradición, en un ejercicio pausado, lento, que aborde la perspectividad de los problemas filosóficos. En esta tarea ha estado influido, sin duda, por el pensamiento de Kant y de Habermas que ya, desde 1985, han acompañado su horizonte intelectual. A estos pensadores ha dedicado escritos como: “La constitución de la comunidad ética en Kant” (1995), “Principios, valores e ideales: ética y democracia en Colombia.&nbsp; Valores Para Una ética Ciudadana” (1992), &#8220;Decisión y ejecución en la ética kantiana&#8221;&nbsp;(2018), &#8220;Modernidad y postmodernidad en Jürgen Habermas: el giro comunicativo&#8221; (1998), “La razón irreconciliable” (2003), “Ética y detrascendentalización en Jürgen Habermas” (2009), &#8220;Crítica y política en la Escuela de Frankfurt” (2015). En esta línea de trabajo se encuentra su texto “¿Es posible una democracia intercultural en Colombia?” (1999) ganador del Premio Nacional de Ensayo Político Darío Echandía, del Ministerio de Educación Nacional. No está de más recordar que el jurado estuvo compuesto por Gabriel García Márquez, Álvaro Tirado Mejía, entre otros. &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el campo de la investigación del pensamiento filosófico en Colombia y en América Latina el profesor Leonardo Tovar González ha hecho grandes contribuciones. Al respecto, hay que recordar que hasta hace unos pocos años, el estudio de la historia intelectual filosófica en el país era escaza. En las facultades de filosofía no había un interés por el estudio de nuestro pasado intelectual. Profesores y estudiantes se dedicaban con exclusividad al estudio del pensamiento clásico, dejando de lado el subsuelo intelectual mismo desde el cual filosofaban o se enfrentaban con ese pensamiento. No había un interés por la tradición filosófica propia. Justamente, el interés por el pensamiento propio lo llevó también a interesarse por los asuntos educativos y de enseñanza de la filosofía, en un despliegue de pensamiento que aborda asuntos como la defensa de la enseñanza de la filosofía como problema filosófico, la denuncia al olvido de la didáctica de la filosofía en el ámbito nacional, el asunto de las facultades y la universidad -siguiendo la estela kantiana- o, incluso, propuestas de currículo para la formación de profesores de filosofía (2022B, 21-22).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Desde distintos espacios académicos el profesor Tovar es uno de los pioneros de tales estudios en el país. Esto se ha concretado en la dirección por varios años de la Revista Cuadernos de Filosofía Latinoamericana, una revista con gran tradición, con más de 100 números publicados, y que ayudó a difundir el pensamiento de la llamada Filosofía de la liberación en los años ochenta. En este sentido, Tovar ha investigado, difundido y divulgado esa historia intelectual nuestra. Igualmente, dirigió y apoyó la Colección Biblioteca Colombiana de Filosofía, donde se recogió y publicó la obra de pensadores como Danilo Cruz Vélez, Rafael Carrillo, Abel Naranjo Villegas, Rafael Gutiérrez Girardot, Jorge Aurelio Díaz, entre otros. Esta colección es un testimonio también de la calidad del pensamiento producido en Colombia. De resaltar es el trabajo de Tovar González junto al fallecido maestro Rubén Sierra Mejía, en la Universidad Nacional, donde se publicaron investigaciones memorables sobre la filosofía en el país, entre ellas <em>La filosofía y la crisis colombiana</em> (2 volúmenes), <em>Frente Nacional: política y cultura</em>, <em>República liberal: sociedad y cultura, </em>entre otros. &nbsp;&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por otro lado, desde la Maestría en Filosofía Latinoamericana Tovar enseñó durante años y dirigió investigaciones en torno al pensamiento de la región abordando problemas filosóficos como la fundamentación teórica de la historia de las ideas, el problema de la normalización de la filosofía en América Latina, la investigación específica sobre autores, temas y problemas de la región. Igualmente, fue partícipe y organizador de los congresos internacionales de Filosofía Latinoamericana, iniciados en 1980, que cuenta ya con más de 22 ediciones. Este espacio se ha convertido en un lugar de discusión de los principales temas, problemas y debates de nuestra contemporaneidad, tanto de la región como del mundo. Memorables son los congresos “La posmodernidad a debate” realizado en 1998 que reunió a Enrique Dussel, Guillermo Hoyos Vásquez y Gianni Vattimo, y el congreso del año 2015 sobre Filosofía de la liberación, organizado por Freddy Santamaría Velasco y Damián Pachón Soto, donde se le otorgó el Doctorado Honoris Causa a Enrique Dussel. En ese congreso participaron otros grandes como Francesca Gargallo, Eduardo Mendieta, Carlos Cullen y Santiago Castro-Gómez.&nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" height="768" width="1024" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/07/WhatsApp-Image-2026-07-05-at-10.32.20-AM-1024x768.jpeg" alt="" class="wp-image-130982" /><figcaption class="wp-element-caption">En la foto algunos de los asistentes al Congreso de Filosofía Latinoamericana celebrado en la Universidad Santo Tomas, 2015: Enrique Dussel, Eduardo Mendieta, Freddy Santamaría, Cesar Freddy Pongutá, Damián Pachón Soto, Martha Patiño&#8230; </figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Se puede recordar, también, su participación en el conocido “Grupo de Bogotá”, que promovió desde los años 80´s la filosofía latinoamericana; sus aportes al frente del grupo “Bartolomé de las Casas”, su presencia en la “Sociedad Colombiana de Filosofía” y en la “Sociedad de Estudios Kantianos en Lengua Española” (SEKLE). Al interior de la Sociedad Colombiana de Filosofía, institución que promueve la actividad filosófica en el país, y a la cual el profesor Tovar se encuentra vinculado desde el año 2000, él ha animado la inclusión de simposios, mesas temáticas y ponencias centrales en torno al pensamiento filosófico colombiano y latinoamericano. Este espacio ha servido para divulgar el pensamiento de la región y para promover el debate crítico con la tradición filosófica de América Latina, la cual es ese subsuelo intelectual desde el cual nos hemos insertado en la disciplina, ese lugar de enunciación, ese pensamiento situado, que de una u otra manera, constituye las condiciones de posibilidad desde la cual se reflexiona y se investiga en Colombia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Bajo la guía y tutela del profesor Tovar, muchas generaciones de estudiantes han, no solo descubierto la alegría del encuentro a profundidad con la filosofía como disciplina y como forma de vida, sino construido sus propios proyectos de vida alrededor de la filosofía, como docentes, investigadores, escritores y gestores de proyectos culturales, dando alcance a las enseñanzas de su maestro y recordándonos que el mayor honor que puede ofrecerse a un maestro ejemplar consiste en intentar transformarse en uno.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>La producción académica sobre educación de Leonardo Tovar</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">La obra completa del profesor Tovar está compuesta por decenas de publicaciones, entre artículos (cerca de 30), libros (5) y capítulos de libro (también, cerca de 30), publicados dentro y fuera del país; es una obra que está por ser compilada y redescubierta, para valorar y apreciar en su justa medida; una obra labrada en la dedicación ininterrumpida, el silencio y la modestia que han marcado su actividad filosófica a lo largo de estos años.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Además de los asuntos ya mencionados, son de particular interés la comprensión de la filosofía de la educación y la enseñanza de la filosofía. Enunciaré apenas una selección de los títulos que representan un aporte a estos dos últimos campos. Esta selección revela que su interés por la educación no ha sido ni esporádico ni tangencial, aunque se haya incrementado en los últimos años, sino que se ha dado a lo largo de su carrera. <em>El interés por estos asuntos revela que el proyecto de construcción política de una nación está enlazada necesariamente a su proyecto educativo</em>. Pensar la nación y pensar la educación van de la mano. &nbsp;Dentro de esta producción académica encontramos:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li>“¡Colombia necesita de filosofía! Aproximación histórica a la educación filosófica que necesita Colombia” En: <em>Actualidad y defensa de la filosofía</em>. Bogotá, Universidad del Rosario-Uniagustiniana.  pp. 67-81. 2022</li>



<li>“Prólogo con coda”. En: <em>Didácticas emergentes de la filosofía</em>. Bogotá, Universidad Pedagógica Nacional. pp. 7-26. 2022B</li>



<li>“¿Universidad pospandemia?”. Escrito incluido en “Bocas liberadas. Testimonios filosóficos de la pandemia”, 20 de abril de 2020. https://www.usta.edu.co/index.php/tomas-noticias/noticias-de-la-semana/item/5599-bocas-liberadas,- testimonios-filos%C3%B3ficos-de-la-cuarentena</li>



<li>“Introducción: por los caminos investigativos de la filosofía, el lenguaje y la educación”, (en co-autoría con Gloria Isabel Reyes). En REYES, Gloria Isabel y TOVAR, Leonardo (editores) “Investigaciones en filosofía y cultura en Colombia y América Latina” Bogotá: Universidad Santo Tomás, 2018. ISBN: 978-958-782-083-6</li>



<li>&#8220;¿Educación para la democracia sin democracia?&#8221; En: <em>La Crisis Colombiana. Reflexiones Filosóficas</em>. ISBN: 978-958-719-000-7.  Ed: Universidad Nacional De Colombia Facultad De Ciencias Humanas , v. , p.351 &#8211; 378, 2008.</li>



<li>&#8220;Derecho y política en la normalización filosófica en Colombia&#8221;. En:<br><em>Franciscanum</em>.  ISSN: 0120-1468.  Ed: Universidad De San Buenaventura.  v.XLIX fasc.146 p. 57 &#8211; 82, 2007.</li>



<li>“Jorge Enrique González: Legitimidad y cultura. Educación, política y cultura en los Estados Unidos de Colombia, 1863- 1886”. En: <em>Cuadernos de Filosofía Latinoamericana, </em>Bogotá, Universidad Santo Tomás, 2006, enero-junio, 27 (94), 313- 315.</li>



<li>&#8220;¿Hacia una ciberpaideia para América Latina?&#8221;. En:<br><em>Cuadernos De Filosofía Latinoamericana</em>.  ISSN: 0120-8462.  Ed: Universidad Santo Tomas v.26 fasc.92 p. 55 &#8211; 60, 2005.</li>



<li>&#8220;Educación intercultural y democracia&#8221;. En: <br><em>Educación Hoy: Perspectivas Latinoamericanas.</em>  ISSN: 0120-8446  Ed: CIEC<br>v.32 fasc.152 p. 73 &#8211; 82, 2002.</li>



<li>&#8220;Educación intercultural y democracia, ¿más allá del multiculturalismo?&#8221;. En: <em>Nómadas</em>  ISSN: 0121-7550  Ed: Fundación Universidad Central<br>v. fasc.15 p. 122 &#8211; 129, 2001.</li>



<li>&#8220;La normalización filosófica en Colombia. Ensayo de crónica de las ideas”: En: <em>La Filosofía Del Siglo Xx: Balance Y Perspectivas</em>. ISBN: 9972423549  Ed: Pontificia Universidad Católica Del Perú, v. , p.621 &#8211; 627, 2000.</li>



<li>&#8220;La normalización filosófica en Colombia&#8221;. En: <em>Cuadernos de Filosofía Latinoamericana</em>. v.72-73 fasc. p. 19 &#8211; 25, 1998.</li>



<li>&#8220;Multiculturalismo y educación intercultural&#8221;. En:<br><em>Itinerario Educativo.</em>  Ed: v.32 fasc. p. 69 &#8211; 91, 1998.</li>



<li>“Francisco Miró Quesada, entre universalismo y latinoamericanismo” “<em>Le Monde Diplomatique Colombia”,</em> Bogotá, año XVII, (192), septiembre de 2019, pp. 36- 37; ISSN 1657988-7 disponible en página web “Desde Abajo”, https://www.desdeabajo.info/colombia/item/37660-francisco-miro-quesada-entre-universalismo-ylatinoamericanismo.html</li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Hablar del profesor Leonardo Tovar es referirse, entonces, a una vida comprometida con el estudio, el conocimiento, la filosofía y la educación; sin dejar de resaltar su entusiasmo y su gran capacidad de articulación de proyectos y eventos en pro de la defensa y el reconocimiento del pensamiento propio producido en el continente y el país.</p>





<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Damian Pachon Soto</author>
                    <category>Filosofía y coyuntura</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=130981</guid>
        <pubDate>Sun, 05 Jul 2026 15:50:49 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/07/Foto.jpeg?quality=60&amp;#038;w=696" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Leonardo Tovar González, una vida dedicada a la filosofía en Colombia y a la educación filosófica]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Damian Pachon Soto</media:credit>
            </media:content>
                        <post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">130981</post-id>    </item>
        <item>
        <title>LAS VÍCTIMAS EN EL CENTRO</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/calicanto/las-victimas-en-el-centro/</link>
        <description><![CDATA[<p>De la forma cómo votemos el próximo domingo, dependerá que las urnas no se conviertan, una vez más, en terribles cajas de Pandora de las que saldrán en los próximos cuatro años, recargados de revancha, los males que nos han diezmado: el odio, la violencia, las discriminaciones, las persecuciones, las desigualdades y los privilegios, amasijos de interminables guerras.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">En esta campaña presidencial las víctimas han estado en el centro de la disputa electoral. Por eso Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda han llegado a la segunda vuelta. Ambos representan, desde orillas inabarcables y antagónicas, ese universo de víctimas que ha dejado el conflicto armado interno y siguen aumentado. Ambos también han tenido relaciones con los principales protagonistas y victimarios del conflicto armado: las guerrillas y los paramilitares</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Abelardo y las AUC</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">De una parte, Abelardo, prestando asesoría legal y política a los paramilitares en su proceso de desmovilización y sometimiento a la ley 975 de 2005 para desmantelar las AUC, esa temible federación narco-criminal que se propuso refundar la Patria, sembrándola de masacres, fosas comunes, desplazados, desaparecidos y miles de campesinos despojados de sus terruños. Todo bajo el pretexto de salvar a Colombia del comunismo. Por eso perpetraron el mayor número de homicidios, según las cuentas de la Comisión para el esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición<a href="#_edn1" id="_ednref1">[i]</a>, 205.028 víctimas, el 45 % del total. De otra parte, los grupos guerrilleros cometieron 122.813 asesinatos, el 27 %, siendo las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el Ejército de Liberación Nacional (ELN) los más despiadados y, por último, agentes estatales en acciones ilegales dejaron 56.094 víctimas, el 12 % del total, entre 1985 y 2018. &nbsp;Lo más horripilante de esa estadística mortal es que el 80% de las víctimas fueron civiles.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Cepeda y las Farc-Ep</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso mismo, Iván Cepeda lideró la creación del Movimiento Víctimas de Crímenes de Estado (MOVICE) y también jugó un importante papel en la desmovilización de las FARC-EP durante las conversaciones en La Habana con el gobierno del expresidente Santos, que culminó con la firma del Acuerdo de Paz en 2016. Seguramente por encontrarse ambos candidatos en las antípodas, no tenga lugar esta semana el debate público entre los dos y nos quedemos sin conocer sus argumentos para esclarecer su aportes y responsabilidades en esa lacerante división y confrontación entre víctimas y victimarios. Ya falta menos de una semana para la segunda vuelta y el miércoles 17 juega la Selección &#8211;vulgarmente convertida en bandera electoral— frente a Uzbequistán, cuyo resultado &#8211;que todos esperamos sea una victoria&#8211; no podrá ser reclamada por ningún candidato, pues ella será una victoria de todos los colombianos y obra exclusiva de sus jugadores, Néstor Lorenzo y su equipo técnico. Algo todavía más impensable sería que algunos celebren su derrota, achacándola a quienes han pretendido apropiarse su camiseta, desvirtuando así su carácter nacional, como es lo propio de todos los símbolos patrios, que ningún partido o líder legalmente puede hacerlo, so pena de mancillar la Patria, atentar contra la unidad nacional y hasta promover pasiones cercanas a una guerra civil.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Sin debate y deliberación no hay democracia</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso la ausencia de ese debate, mucho más necesario e importante que la victoria de la Selección, sería un auténtico autogol contra todos los colombianos. Nos privaría del derecho que tenemos a deliberar y discernir, teniendo suficiente información e ilustración, para decidir por quién votar el próximo domingo 21 de junio o hacerlo en blanco. Sería un pésimo final de campaña, ya que sin debate y deliberación no existe democracia, sino esa continua y mutua confrontación y deslegitimación en la que ambos candidatos están entrampados, que es el escenario más propicio para prolongar indefinidamente y profundizar dolorosamente la victimización reciproca en que estamos atrapados los colombianos desde hace más de 80 años. Todavía es más deplorable que el debate político se haya trasladado a los estrados judiciales, pues en la política los jueces de última instancia somos los ciudadanos, con nuestros votos en las urnas, y no los magistrados con sus sentencias. Entre muchas razones, porque en la política lo que cuenta es la responsabilidad de los candidatos y los líderes frente a bienes públicos que a todos nos afectan, como la paz, la vida, la justicia, la seguridad y la prevalencia de los intereses generales sobre los particulares. Lo importante es poder conocer las propuestas, las ejecutorias, la formación y el compromiso de los candidatos frente a tales cuestiones cruciales, más allá de su culpabilidad o inocencia en sus relaciones con los victimarios y delincuentes de cuello blanco en el pasado. En una campaña electoral se debe fijar más la atención en la responsabilidad política de los candidatos y sus propuestas frente a las víctimas y en cómo evitar su aumento y perpetuación, en lugar de obsesionarnos con la búsqueda de su mayor o menor culpabilidad penal y personal frente a los victimarios en el pasado.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Las Víctimas en el centro</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">De allí que las víctimas deban estar en el centro del debate electoral, no tanto para conquistar sus votos, sino para reconocer su existencia y sus verdades y así intervenir y cambiar desde el Estado las condiciones sociales, económicas, culturales y políticas que las generan. Por ejemplo, en el campo, reconocer la propiedad de la tierra a quienes la trabajan y cuidan, brindándoles crédito y vías para la comercialización de sus cosechas, en lugar de condenarlos a ser carne de raspachines para los narcotraficantes o de reclutamiento, despojo, confinamiento, asesinatos y desplazamientos forzados por las organizaciones armadas ilegales que controlan su territorio. Por eso las preguntas que debemos formularnos antes de marcar el tarjetón y depositar nuestro voto en la urna pueden ser las siguientes: ¿Vamos a continuar siendo una Nación y sociedad dividida por ese foso insondable de odios, rencores y sangre entre víctimas y victimarios? ¿Será posible superar esa dolorosa confrontación sin conocer las verdades de las víctimas y sus familiares sobrevivientes, así como las responsabilidades de los victimarios y las circunstancias en qué actuaron para cometer impunemente sus crímenes? ¿Cuáles han sido las iniciativas y compromisos en el pasado de Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda con todas las víctimas, pero también para evitar que los victimarios continúen cometiendo sus crímenes e injusticias? ¿Cómo se proponen desde el Estado superar esa vergonzosa historia de víctimas irredentas, sin verdad, justicia y reparación, frente a la impunidad y soberbia de sus principales victimarios?</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La democracia no perpetúa víctimas y victimarios</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">En fin, ¿Será posible vivir democráticamente en una sociedad cuyo Estado es incapaz de impedir el aumento crónico de víctimas civiles y el afianzamiento político de victimarios impunes? Obviamente estas últimas preguntas deberían responderlas en un debate público los dos candidatos, pero todo parece indicar que no tendrá lugar. Ante semejante irresponsabilidad histórica, apenas comparable con la inimaginable eliminación de la Selección en el mundial en curso por no presentarse en el campo de juego, no tenemos otra opción que investigar y examinar el pasado de cada candidato frente a las víctimas y los victimarios y discernir sobre su responsabilidad para evitar que esa relación letal se prolongue indefinidamente. ¿Hasta qué punto sus actuaciones han contribuido al conocimiento de la verdad de lo acontecido o, por el contrario, a su ocultamiento? ¿Qué han aportado para que los máximos responsables de crímenes de lesa humanidad respondan ante la justicia y cumplan sus penas, así ellas jamás reparen plenamente a sus víctimas, como está sucediendo en la JEP con los excomandantes de las Farc y numerosos miembros de la Fuerza Pública responsables de ejecuciones extrajudiciales? ¿Apoyarán el trabajo de la JEP, como es su deber constitucional, o la desfinanciarán y desmantelarán? En conclusión, ¿Cómo desde la jefatura del Estado podrían comprometerse a poner fin a la historia política de Colombia más allá de esa disputa interminable entre victimarios impunes y víctimas irredentas y así empezar a convivir democráticamente?</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Patriotismo Constitucional</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">De la forma cómo votemos el próximo domingo, dependerá que las urnas no se conviertan, una vez más, en terribles cajas de Pandora de las que saldrán en los próximos cuatro años, recargados de revancha, los males que nos han diezmado: el odio, la violencia, las discriminaciones, las persecuciones, las desigualdades y los privilegios, amasijos de todas las guerras, que sepultan en el fondo de las urnas las esperanzas de vida, justicia y paz por un tiempo incierto, ese en el que ya no existan más víctimas y victimarios, y sí una comunidad política de ciudadanos. Esa comunidad política se llama democracia y solo será realidad el día que votemos teniendo en cuenta al menos estos dos artículos de la Constitución. El 22: <strong><em>“La paz es un derecho y un deber de obligatorio cumplimiento”</em></strong> y el 95 que nos dice que “la <em>calidad de colombiano <strong>enaltece a todos los miembros de la comunidad nacional”</strong> si cumplimos los siguientes nueve deberes: 1. Respetar los <strong>derechos ajenos y no abusar de los propios</strong>; 2. Obrar conforme al <strong>principio de solidaridad social</strong>, respondiendo con <strong>acciones humanitarias</strong> ante situaciones que pongan <strong>en peligro la vida o la salud de las personas</strong>; 3. Respetar y apoyar a las <strong>autoridades democráticas legítimamente</strong> constituidas para mantener la <strong>independencia y la integridad nacionales</strong>. 4. Defender y difundir los <strong>derechos humanos como fundamento de la convivencia pacífica</strong>; 5. Participar en la <strong>vida política, cívica y comunitaria</strong> del país; 6. Propender al <strong>logro y mantenimiento de la paz</strong>; 7. Colaborar para el <strong>buen funcionamiento de la administración de la justicia</strong>; 8<strong>. Proteger los recursos culturales y naturales del país</strong> y velar por la conservación de un <strong>ambiente san</strong>o y 9. Contribuir <strong>al financiamiento</strong> de los <strong>gastos e inversiones del Estado dentro de conceptos de justicia y equidad”. </strong></em>Esto dos artículos condensan el patriotismo constitucional, que es lo único que nos posibilitará algún día dejar de ser “<strong><em>esta federación de rencores y archipiélago de egoísmos”, </em></strong>según acertada expresión de Belisario Betancur<strong>,</strong>en la que nos hemos convertido. Hoy somos una nación dividida entre víctimas y victimarios, supuestamente en defensa de una idea belicosa y salvaje de la Patria o de una democracia popular, radical y revanchista, que nos impide resolver política y civilizadamente nuestros principales conflictos, sin perpetuar exclusiones económicas, sociales, regionales y étnicas pero, sobre todo, sin apelar a la violencia y la guerra como fórmulas salvadoras y milagrosas, que a la postre terminan engendrando nuevas generaciones de víctimas y sus posteriores vengadores implacables. En esas estamos desde que tenemos uso razón, ¿será que esta vez sí recuperamos el juicio político y dejamos atrás tanta insensatez, indolencia, irresponsabilidad y apasionamiento sectario e inhumano? Ese sí sería un verdadero milagro.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref1" id="_edn1">[i]</a> <a href="https://www.comisiondelaverdad.co/el-informe-final-en-cifras">https://www.comisiondelaverdad.co/el-informe-final-en-cifras</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Hernando Llano Ángel</author>
                    <category>Calicanto</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=130351</guid>
        <pubDate>Sun, 14 Jun 2026 13:04:47 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[LAS VÍCTIMAS EN EL CENTRO]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Hernando Llano Ángel</media:credit>
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        <title>NO A LA POLARIZACIÓN, SÍ A LA CONSTITUCIÓN Y LA SELECCIÓN COLOMBIA</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/calicanto/no-a-la-polarizacion-si-a-la-constitucion-y-la-seleccion-colombia/</link>
        <description><![CDATA[<p>Corremos el riesgo de llegar incluso divididos al mundial de fútbol, pues ambas partes ya se disputan el uniforme de la Selección y están acabando así con el único y máximo símbolo de unidad nacional: la Selección de Colombia en el mundial. Algo deplorable y censurable</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Todos los días escuchamos, por todos los medios de comunicación, desde el amanecer hasta el anochecer, como una verdad irrefutable e incuestionable, que los colombianos estamos profundamente polarizados. Que esa polarización es consecuencia de las campañas políticas de Abelardo y Cepeda, que han logrado dividirnos en polos antagónicos e irreconciliables. Lo insólito es que todavía no conocemos exactamente los asuntos y motivos que nos dividen en forma tan aguda. Solo podremos conocerlos cuando cese la tergiversación, el barullo de las redes sociales con su desinformación y las opiniones de numerosos periodistas sesgados y ambos candidatos debatan en público, con argumentos y propuestas, antes del 21 de junio. Siempre y cuando sean capaces de hacerlo más allá de la descalificación personal y sin apelar a los prejuicios y rencores de sus millones de seguidores. Pero si no lo hacen pronto, corremos el riesgo de llegar incluso divididos al mundial de fútbol, pues ambas partes ya se disputan el uniforme de la Selección y están acabando así con el único y máximo símbolo de unidad nacional, la Selección. Algo deplorable y censurable. Justamente para evitarlo, la legislación electoral prohíbe que los símbolos patrios, como la bandera y el escudo, se los apropien partidos políticos y sus candidatos durante las campañas electorales. La Nación no puede ser propiedad o pieza publicitaria de un candidato, mucho menos si lo hace bajo consignas patrioteras, porque esa sí es una peligrosa estrategia de polarización, ya que quienes no estén con él o su partido serían considerados apátridas y carecerían de derechos, todo lo contrario de lo que demanda y presupone la existencia de una democracia. Por eso es un despropósito hacer del uniforme de la selección nacional una pieza de proselitismo y campaña electoral, pues si algo necesitan nuestros jugadores en el mundial es el respaldo de todos los colombianos. Sus victorias no pueden ser reivindicadas por ninguna bandería partidista. La selección es Nacional, de todos y todas, no de un candidato, sus prosélitos y votantes.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Las elecciones y la Selección</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Y lamentablemente ya hemos llegado a tal extremo. De trasladarse semejante división al interior de los jugadores de la Selección, serán eliminados en la primera ronda del mundial, probablemente con autogoles, pues ya no serán un equipo sino 11 en disputa de ser el mejor jugador y harán un espectáculo deplorable. Su juego será deslucido y rastrero, como sucede en las campañas políticas, con sus líderes enfrentados, cada uno tratando de eliminar al otro y vencerlo, con jugaditas más o menos sucias, para luego sus seguidores vanagloriarse y como vulgares hinchas humillar y provocar a los vencidos. Si esto llega a suceder el próximo 21 de junio, toda Colombia perdería, no solo por el jolgorio de los ganadores y la frustración de los derrotados, que probablemente se expresará en las calles, sino porque durante los próximos 4 años difícilmente quien sea presidente podrá simbolizar la unidad nacional. Será un presidente que gobernará en primer lugar para su fanaticada y sus intereses, que lo eligió rabiosamente contra el resto de los colombianos. Estará tentado a cobrar revancha en lugar de gobernar para todos los colombianos y colombianas, como exige la Constitución. La cancha de la gobernabilidad, sus decisiones y beneficios serán para los ganadores y el resto quedará por fuera. Serán cuatro años de un juego de suma cero, contra casi la otra mitad de colombianos perdedores. Y si a ese hipotético escenario se suma una derrota de la selección frente a Uzbequistán el 17 de junio, estaríamos doblemente eliminados. Primero en el terreno de la convivencia política y luego de las canchas del mundial de fútbol. La única forma de evitar que sucedan esos desenlaces es tomándonos en serio ambos juegos, respetando las reglas de ambas actividades y jugando limpio, aceptando los resultados y respetando la integridad de todos los jugadores. En la política, permitiendo que los ciudadanos voten libremente y a conciencia, sin intimidarlos con las armas o infundiéndoles miedos y odios, pregonando catástrofes infundadas si el adversario llega a ganar o prometiendo milagros si se es favorecido en las urnas. Si se juega con semejantes artimañas, se estimulará peligrosamente la polarización, tanto durante la campaña y mucho más desde el gobierno, cuando en lugar de milagros lo que habrá será mayor frustración y desesperación por su no realización. Con mayor razón cuando esos milagros se anuncian que tendrán lugar en 9 meses, plazo en el que Abelardo dice acabará con el narcotráfico y la Coca en el país, superando así no solo a la “Paz Total”, sino todos los esfuerzos de los anteriores presidentes por poner fin al conflicto armado desde hace más de 50 años. Suena muy parecido a Trump y su inverosímil meta de poner fin a la guerra en Ucrania en 24 horas. Entonces no tendríamos una “Patria Milagro” sino una Nación malograda, más dividida y fragmentada. Pero no especulemos a mediano plazo sino en el inmediato y preguntémonos si nuestra Selección no le gana a Uzbequistán el próximo 17 de junio y corre el riesgo de ser eliminada en primera ronda, pues luego jugará con el Congo el 23 y Portugal el 27, encuentros más difíciles e inciertos ¿Con qué animo saldrían millones a votar con la camiseta de la selección?</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Entre la Política y el Fútbol</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">La política, desde luego, es más importante que el fútbol. Es el juego del poder, el que nos afecta a todos, para bien o para mal, y nadie puede eludirla o ponerse a salvo de sus consecuencias. Nos define desde la cuna hasta la tumba. Es el picado de la vida, donde millones están casi que eliminados por el lugar donde nacen, que les marca sus oportunidades para llevar una vida decorosa u oprobiosa, en dónde vivirán y hasta cómo y cuándo morirán. Por esa sencilla razón nadie puede ser apolítico. Y quienes se precian de serlo y repudian a todos los políticos por corruptos y tramposos, terminan votando por outsiders que se aprovechan de su ingenuidad. Dichos Outsiders una vez electos suelen ser todavía peores que los políticos anteriores, ya que convierten el Estado y las instituciones públicas en sucursales de sus negocios familiares y de sus socios corporativos, con el pretexto de trasladar su éxito empresarial al sector público, como hizo Trump con Elon Musk y actualmente con su yerno, todo bajo el pretexto de America First y la grandeza de MAGA. Lo mismo hace Milei en Argentina con su hermana y por eso más de uno de sus ministros y asesores han estado envueltos en escándalos de corrupción. Todo eso sucede porque estos outsiders que, hábilmente se proyectan en sus campañas como antipolíticos y exitosos empresarios, pregonan que la ley nada tiene que ver con la ética y mucho menos el Estado con la justicia social, pues todo depende de la competencia en el mercado, de la vanagloriada libertad personal y de la supuesta meritocracia para triunfar. Semejantes cuentos los utilizan para subordinar en su toma de decisiones lo público a lo privado. Es decir, hacer exactamente lo contrario de lo que es consubstancial a la democracia y el Estado Social de derecho, la protección y defensa de los derechos fundamentales de todas las personas y la prevalencia del interés general sobre el particular.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Contra la polarización, cumplir la Constitución</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">En nuestro caso, el artículo 1 define a Colombia como un Estado Social de derecho “<em>fundado en el respeto de la <strong>dignidad humana</strong>, en el <strong>trabajo y la solidaridad</strong> de las personas que la integran y en <strong>la prevalencia del interés general</strong>”</em>. En otras palabras, la Constitución es el campo de juego de la política, determina los límites y competencias de los gobernantes, sus funciones, relaciones con los ciudadanos y la sociedad en su conjunto. Por eso, nada mejor para evitar la polarización que cumplir la Constitución, empezando obviamente por quienes aspiran a los más altos cargos, como la Presidencia de la República y el Congreso. Si la cumplen cabalmente y no abusan de ella, interpretándola y aplicándola para favorecer a sus copartidarios, patrocinadores y socios, no habrá lugar a polarización social o política alguna. Pero si hacen lo contrario, obviamente la polarización será inevitable, pues cuando esos gobernantes en lugar de <em>“promover las condiciones para que <strong>la igualdad sea real y efectiva</strong> y adoptar medidas <strong>en <a>favor de grupos discriminados o marginados</a></strong></em>”, como lo ordena su artículo 13, se dedican desde la Presidencia y el Congreso a favorecer intereses minoritarios a través de incentivos y subsidios públicos, entonces es como ganar un partido en el mundial con la ayuda del árbitro, anotando goles fuera de lugar y hasta con la “mano de Dios”, como lo hizo Maradona contra Inglaterra en México en el mundial de 1986. En esos casos habrá posibilidades de mucha más polarización si la dignidad humana es desconocida en función del género al que se pertenece y se tiene actitudes misóginas y homofóbicas, pero sobre todo cuando no se adoptan medidas a favor de grupos discriminados o marginados y sí de minorías privilegiadas. Por eso no hay mejor antídoto contra la polarización que cumplir la Constitución, no solo por parte de los gobernantes, sino también de todos nosotros, como ciudadanos. De allí que Jürgen Habermas afirmará que el único patriotismo y nacionalismo que se debe estimular es el constitucional.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Patriotismo constitucional</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Y nuestra Carta lo hace muy bien en dos artículos. El 22 que nos dice que “<strong><em>la paz es un derecho y un deber de obligatorio cumplimiento”</em></strong>, por lo cual es un sinsentido afirmar que solo con la guerra y más “héroes de la patria” es posible alcanzarla y para ello estimular una atmósfera de confrontación con tigres que supuestamente devorarán a los “corruptos” y, todavía peor, “destriparán” a quienes sean de “izquierda”, considerados enemigos de la Patria. Todo lo contrario prescribe el artículo 95 que, entre los nueve deberes que <strong><em>enaltecen nuestra condición de colombianos</em></strong>, destaca los siguientes como esenciales: 1- <em>“Respetar los derechos ajenos y <strong>no abusar de los propios</strong>”; 4- “Defender y difundir <strong>los derechos humanos como fundamento de la convivencia pacífica</strong>”; 6- “propender por el <strong>logro y mantenimiento de la paz”;</strong> 8- “proteger los recursos culturales y naturales del país y <strong>velar por la conservación de un ambiente sano”</strong> y 9- “contribuir al financiamiento de los gastos e inversiones del Estado dentro de los conceptos de <strong>justicia y equidad</strong>”.</em> En conclusión, para no caer en la polarización, bastaría que todos cumpliéramos la Constitución, empezando por quien resulte electo presidente el próximo 21 de junio. Por eso carece de sentido promover otra Asamblea Constituyente si aún estamos en mora de cumplir artículos como el citado. Lo que necesitamos con urgencia es una gobernabilidad democrática constituyente, en lugar de inciertos procesos y asambleas constituyentes que apelan a un fantasmagórico poder popular constituyente, cuyas reivindicaciones y justas aspiraciones sociales solo podrán ser realizados con programas y políticas públicas concertadas entre todos los intereses económicos y sociales relevantes. Empezando con los intereses y las reivindicaciones más dispersas e inorgánicas de la economía informal y popular hasta los más robustos y poderosos de las grandes empresas, teniendo como horizonte el fortalecimiento del Estado Social de Derecho, en lugar de su desmantelamiento.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Por el cumplimiento de la Constitución</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso es una buena noticia que el candidato Iván Cepeda haya desistido de la aventura constituyente y se concentre en el desarrollo y cumplimiento en la vida real de la Constitución nominal que tenemos. Si lo hace con coherencia y sin exclusiones o hegemonismo partidista, ya no habrá espacio alguno para la polarización política y social en tanto todos los colombianos nos sentimos reflejados y protegidos por la Constitución, siempre y cuando &nbsp;se cumplan sus principios y valores democráticos enunciados desde su preámbulo: <em>“fortalecer <strong>la unidad de la Nación</strong> y asegurar a sus integrantes <strong>la vida, la convivencia, el trabajo, la justicia, la igualdad, el conocimiento, la libertad y la paz, dentro de un marco jurídico, democrático y participativo</strong> que garantice un <strong>orden político, económico y social justo</strong>, comprometido a impulsar la <strong>integración de la comunidad latinoamericana”</strong>. &nbsp;</em>Una integración hoy amenazada por la estrategia de Trump y su <em>“Escudo de las Américas</em>”, diseñado en función de MAGA y AMERICA FIRST, que desconoce nuestras prioridades como subcontinente, desde México hasta la Patagonia, como son la paz, la conservación y explotación de nuestras riquezas y portentosa biodiversidad, junto a la pluralidad étnica de nuestras identidades y numerosos pueblos del SUR en busca de mayor justicia social y autodeterminación política colectiva.</p>
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        <author>Hernando Llano Ángel</author>
                    <category>Calicanto</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=130016</guid>
        <pubDate>Fri, 05 Jun 2026 17:04:11 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[NO A LA POLARIZACIÓN, SÍ A LA CONSTITUCIÓN Y LA SELECCIÓN COLOMBIA]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Hernando Llano Ángel</media:credit>
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        <item>
        <title>COLOMBIA, MÁS ALLÁ DE VÍCTIMAS Y VICTIMARIOS (I)</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/calicanto/colombia-mas-alla-de-victimas-y-victimarios-i/</link>
        <description><![CDATA[<p>Los colombianos debemos resolver en tres semanas quién será nuestro próximo presidente, si Iván Cepeda o Abelardo de la Espriella, y para ello es esencial que ambos asistan a debates</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">(Artículo publicado el 2 de junio en EL PAÍS, el periódico global, sección América-Colombia)</p>



<p class="wp-block-paragraph">Conocidos los resultados de la votación del pasado domingo y la próxima definición de la presidencia de la República entre Abelardo y Cepeda en tres semanas, el 21 de junio, todos los colombianos nos encontramos frente a una encrucijada histórica. La de avanzar hacia una democracia ciudadana, decidida a dejar atrás la división y confrontación inmemorial entre víctimas y victimarios o, por el contrario, seguir profundizándola bajo dos banderas que hasta ahora han sido irreconciliables en nuestra violenta historia política.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Más allá de banderías irreconciliables</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">La bandera de la extrema derecha, hoy enarbolada por Abelardo con la parafernalia feroz de su tigre, su saludo militar y su grito autoritario de “firmes por la Patria”. Sin duda, es una bandera que logra ocultar bien la defensa de un establecimiento profundamente inicuo y discriminatorio, que también arropa el comprensible miedo de millones de electores que sufren cotidianamente el asedio de la inseguridad y la violencia. A esa bandera, se suma ahora la efectista y mentirosa fantasmagoría de Uribe augurando una futura Colombia a semejanza de la Venezuela chavista si se vota por Cepeda, eco de su vulgar y fracasada profecía de las “FAR” en la presidencia de la República si se aprobaba el Acuerdo de Paz en 2016. De otra parte, Cepeda en la izquierda iza la bandera de la justicia y la continuidad de reformas sociales estructurales inaplazables, dejadas a medio camino por el “Gobierno del Cambio”, dada la feroz oposición y bloqueo que sufrieron en el Congreso. Esa bandera también convoca a millones de electores con sus esperanzas y legítimas aspiraciones a una vida digna y decente, sin estar sometidos por más generaciones a la violencia del hambre, la ignorancia, la discriminación social, étnica y regional que hasta la fecha los ha condenado a ser unos “nadies”, estigmatizados como zarrapastrosos y vagos.&nbsp;&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Más allá de la “Paz Total”</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">De alguna forma, podría decirse que es la tensión entre el miedo de muchos y la esperanza de todavía más colombianos, sin desconocer que ambas banderas son rasgadas y sus seguidores vapuleados por la violencia, la inseguridad y la criminalidad organizada, que todos los días aumenta el número de victimas civiles y de victimarios armados impunes. Saldo en rojo que se achaca solo a la “Paz Total”, más con odio y búsqueda oportunista de votos, como si en el pasado hubiésemos vivido en una arcadia de seguridad y paz, sin masacres, miles de secuestros y “falsos positivos”. Sin desconocer la improvisación y los errores propios de la “Paz Total”, la verdad es que ésta recibió un legado de ingobernabilidad, inseguridad e impunidad dejadas por procesos y fórmulas de paz también fallidas en anteriores administraciones. Entre ellas, la supuesta exitosa desmovilización de las AUC promovida por Uribe, que terminó mutando en muchas más estructuras delictivas y narco-ejércitos, siendo el “Ejército Gaitanista de Colombia” el más violento y tenebroso. Algo semejante sucedió con la paz liderada por Santos y la desmovilización de las Farc-Ep, pues a ella siguieron numerosas disidencias convertidas en narco-guerrillas, que hoy incluso se están aniquilando entre sí en el Guaviare, sacrificando cruelmente menores reclutados, así como en la disputa sangrienta del Catatumbo contra el ELN. Una historia sin fin de victimización de la población civil, alentada y catalizada con los recursos de economías ilícitas, que continuará escalando hasta tanto el Estado no sea capaz de complementar su obsesión belicista y punitiva con una presencia civilista, emprendedora y productiva, que brinde alternativas de desarrollo y vida a miles de familias campesinas, comunidades afro e indígenas. Por eso, no es solo impreciso, sino una indolente frivolidad, llamar polarización a esa continúa victimización impune de la población civil, consecuencia de políticas públicas improvisadas y coyunturales.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La Mama-Coca Vital</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Un desafío sobre el cual, seguramente, tendrán que debatir Abelardo y Cepeda, más allá de insultos y deslegitimaciones mutuas, como hasta ahora lamentablemente ha sucedido. Solo, entonces, todos los colombianos podremos discernir y decidir en las urnas sobre quién presenta las políticas más democráticas, respetuosas con la vida, los derechos de la población y la protección del medio ambiente, que es lo propio de un Estado social de derecho y de las normas de nuestra Constitución política, además de lo establecido en el Acuerdo de Paz de 2016. De lo contrario, seguiremos envueltos en una disputa absurda, sustentada en visiones tan erradas como la de aquella letal campaña publicitaria de la “mata que mata”, que estigmatizaba las portentosas propiedades de la coca, en lugar de aprovecharlas canalizándolas en la industria legal de bebidas, alimenticia y farmacéutica, arrebatándole de paso a los narcotraficantes y todo su entramado criminal esa fuente inagotable de astronómicas ganancias. Así ha venido sucediendo con la marihuana, que pasó de planta maldita a bendita, cuando se decidió legalmente aprovechar su potencial para el tratamiento de algunas dolorosas y terminales enfermedades. Además, la mayor ganancia de todo lo anterior, es que pondría fin a esa brutal victimización del campesinado marginado y a la devastación ecocida con glifosato de la biodiversidad de nuestros bosques y la Amazonia. Solo entonces el Estado podrá ganar reconocimiento y legitimidad democrática. Incluso, dejaríamos de escuchar todos los días la cantinela de muchos periodistas sobre el terrible flagelo del narcotráfico, como si fuera una maldición divina, y a prestantes analistas repetir esa falsa letanía de la polarización política y social, pues ya no habría bandos de insensatos que lancen a los demás a la fracasada guerra contra las drogas, mientras unos pocos se enriquecen comprando y comerciando el glifosato, estimulado la industria armamentística en desarrollo de futuros “Planes Colombia” o defendiendo y negociando con grandes capos su entrega a la justicia para salvarse de la extradición y asegurarse penas benignas en Colombia. A semejante sainete de impunidad, desde Gaviria con Pablo Escobar y los extraditables, pasando por Uribe con los narcoparamilitares hasta la actualidad con Petro y el Ejército Gaitanista, se ha reducido la política criminal del Estado contra esas poderosas organizaciones narco-crimínales, que combinan con destreza todas las formas de lucha y cuentan con la asesoría de famosos penalistas y exfiscales, ampliamente conocidos, que se escudan en el secreto y la confidencialidad profesional, como es el caso de Abelardo con sus asesorías a los excomandantes de las AUC y recientemente con su amigo y cliente, Alex Saab, para ocultárselas a Daniel Coronell y de paso a toda la sociedad. Algo muy diferente, hay que reconocerlo, han sido las gestiones públicas de Cepeda en los procesos de negociación con comandantes de las Farc-Ep durante las conversaciones de paz en La Habana, e incluso con condenados por paramilitares en las cárceles, que dio origen al todavía inconcluso litigio con el expresidente Uribe, pendiente de casación en la sala penal de la Corte Suprema de Justicia.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Victimización recíproca contra la democracia</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso, bajo ambas banderías hay víctimas y victimarios y tenemos una Colombia ensangrentada, fácil de polarizar y radicalizar, como bien lo han hecho Uribe y Petro, apelando a los miedos, las pasiones, los prejuicios y las reivindicaciones sociales. Entonces ya no hay ciudadanos sino “paracos” y “güerillos”, “gente bien” contra “comunistas”, y así se va generando eso que muchos llaman polarización, que no es otra cosa que una irresponsable radicalización de las emociones que nos impide reconocernos a todos los colombianos como ciudadanos con iguales derechos y responsabilidades. Lo más grave es que ahora Abelardo y Cepeda parecen dispuestos a tomar ese triste y nefasto relevo. Obviamente, bajo semejantes liderazgos nunca será posible la democracia, mucho menos la paz política y la convivencia ciudadana, pues ambos se deslegitiman y tratan como enemigos. Y la responsabilidad de líderes democráticos no es perpetuar una sociedad radicalizada y fragmentada entre millones de víctimas y miles de victimarios, como sucede en la nuestra. Víctimas y victimarios recíprocos, pues los que ayer sufrieron violencia y vejámenes, hoy se convierten en implacables vengadores de sus pasados victimarios, prologando así generaciones irreconciliables, estimuladas por el odio y la sed de venganza. Y, lo que sería más nefasto, es que ello se intente hacer de nuevo desde el Estado en nombre de la democracia o en defensa de la patria. Así se va intrincando esta especie de laberinto mortal, con infinitos pasillos de violencias y venganzas del que es imposible salir indemne, como nos ha venido sucediendo desde hace casi un siglo en esta Colombia en la que pocos viven muy bien –pertrechados de seguridad y escoltas—y la mayoría estamos expuestos desde el raponazo del celular, la extorsión consuetudinaria, el secuestro hasta encontrar una azarosa muerte en medio del fuego cruzado.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Geografía de la victimización recíproca</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso los recientes resultados electorales se reflejan en el territorio en forma casi idéntica a la geografía de la votación obtenida por el malogrado acuerdo de paz<a href="#_edn1" id="_ednref1">[i]</a>, como puede apreciarse al yuxtaponer ambos mapas<a href="#_edn2" id="_ednref2">[ii]</a>. Es una geografía electoral muy reveladora de una periferia, en su mayoría azotada por la violencia estructural de la marginalidad y la directa del conflicto armado interno, con un brutal legado de colombianos victimizados. Colombianos que en algunas regiones votan coaccionados por grupos armados ilegales y en otras lo hacen porque lo que más desean es vivir en paz y no continuar muriendo bajo amenazas, combates y ataques letales del fuego cruzado de todas las partes y flancos. Desde los bombardeos del Ejército a los desplazamientos forzados, los confinamientos y las masacres de los grupos armados ilegales. Frente a esa periferia, encontramos el centro de la región andina y las regiones limítrofes con Venezuela, donde su población vota casi con desespero y miedo buscando la protección de la Fuerza Pública y cree ilusamente que solo con mayor fuerza se conquistará la seguridad, fórmula que a la postre solo recicla y genera la mutación de más grupos armados ilegales, como lo constatamos con las AUC y sus actuales herederos, el Ejército Gaitanista de Colombia, además de las numerosas y no menos criminales disidencias de las desmovilizadas Farc-Ep.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Deliberemos, más allá de víctimas y victimarios</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Tal es la encrucijada que los colombianos debemos resolver en tres semanas y para ello no tenemos otra opción que pensar, deliberar, actuar y votar responsablemente como ciudadanos, sin dejarnos arrastrar por esa vorágine de prejuicios y pasiones que nos convierte en potenciales víctimas sin derechos o, por el contrario, en victimarios arrogantes en defensa violenta de&nbsp; derechos, convertidos así en privilegiados autócratas, plenos de buena conciencia y superioridad moral que desconfían del resto de colombianos y los sindica de antipatriotas y mamertos. Pero, para superar esa encrucijada, tanto Abelardo como Cepeda, primero deben darnos a todos ejemplo de civilidad y democracia, entrando al foro de la deliberación y la argumentación, dejando atrás la arena de los insultos y la descalificación, como auténticos demócratas y no como enconados e irreconciliables enemigos. Sin duda, gracias a los debates, podremos saber quién estará a la altura de liderar una transición hacia la democracia o, por el contrario, puede llevarnos hacia un régimen autoritario y cacocrático, donde sea la fuerza, la violencia y los intereses de unos cuantos cacos los que prevalezcan sobre los de toda la ciudadanía. Por eso, en la segunda entrega, continuaré con el análisis de ese debate impostergable y urgente, que todos los colombianos esperamos con ansias y esperanzas para decidir a conciencia nuestro voto el próximo 21 de junio.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref1" id="_edn1">[i]</a> <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Archivo:Mapa_de_Colombia_(resultados_plebiscito_acuerdo_de_paz_2016_por_departamentos).svg">https://es.wikipedia.org/wiki/Archivo:Mapa_de_Colombia_(resultados_plebiscito_acuerdo_de_paz_2016_por_departamentos).svg</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref2" id="_edn2">[ii]</a> <a href="https://90minutos.co/elecciones-2026/mapa-electoral-colombia-2026-asi-votaron-departamentos-primera-vuelta-01-06-2026/">https://90minutos.co/elecciones-2026/mapa-electoral-colombia-2026-asi-votaron-departamentos-primera-vuelta-01-06-2026/</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Hernando Llano Ángel</author>
                    <category>Calicanto</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=129900</guid>
        <pubDate>Wed, 03 Jun 2026 13:31:58 +0000</pubDate>
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