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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
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	<title>Todos los resultados de blogs de vulgar | Blogs El Espectador</title>
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        <title>ANTES DEL ACOSO Y DESPUÉS DEL ABUSO SEXUAL</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/calicanto/antes-del-acoso-y-despues-del-abuso-sexual/</link>
        <description><![CDATA[<p>Combatir el acoso y el abuso sexual precisa un cuestionamiento ético radical dirigido, en primer lugar, contra los promotores de la industria de la belleza, la moda, el espectáculo, el cine, la pornografía y el erotismo, que continúan lucrándose por modelar y proyectar estereotipos de belleza, prejuicios y obsesiones para el disfrute y abuso masculino.</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p>(Artículo para EL PAÍS, el periódico global, sección AMÉRICA-COLOMBIA, abril 2026)</p>



<p class="has-text-align-center"><strong>ANTES DEL ACOSO Y DESPUÉS DEL ABUSO SEXUAL</strong></p>



<p class="has-text-align-right">Hernando Llano Ángel.</p>



<p>El acoso y el abuso sexual a los que se encuentran sometidas y expuestas innumerables mujeres en el mundo, en todos los ámbitos de su vida, no es solo una conducta machista personal incorporada atávicamente, quizá desde las cavernas, en la mente y el comportamiento de un número incierto de hombres. Es una conducta propia de una masculinidad posesiva, dominante y violenta. Mucho menos es la expresión y la excusa del incontenible deseo masculino, que suele empezar con los piropos y el cortejo seductor, <strong><em>siempre sin el consentimiento de la mujer</em></strong>, proseguir con una invitación a cenar y terminar en violencia sexual en una penumbrosa habitación o en un luminoso set televisivo, obviamente tras las cámaras. Tanto el acoso como el abuso sexual, en estos días que corren, son la mayoría de las veces una consecuencia “potencial” del agobio al que se encuentra sometida toda mujer por la publicidad y la industria de la “belleza y el amor”. Ya Marguerite Yourcenar en una entrevista con Matthieu Galey<a id="_ednref1" href="#_edn1">[i]</a> criticaba ciertas incoherencias de un feminismo radical, en la actualidad superado: <em>“Me parece también lamentable ver a la mujer jugar con dos barajas, ver por ejemplo, revistas que para adaptarse a la moda (<strong>pues las opiniones también son modas</strong>), publican artículos feministas supuestamente incendiarios, y que al mismo tiempo ofrecen a sus lectoras, que las hojean en la peluquería, igual cantidad de fotografías de lindas muchachas, o más bien muchachas que serían lindas si no encanaran, con tanta evidencia, los modelos publicitarios; la curiosa psicología comercial de nuestro tiempo impone esos mohines que pretenden ser seductores, provocativos o sensuales, cuando no rozan el erotismo y la semidesnudez, si se presenta la ocasión. Me sorprende que las feministas acepten a todas esas mujeres objeto”</em>. Una publicidad que las ha ido convirtiendo progresivamente en muñecas de lujo para el disfrute pornográfico y erótico masculino. Por eso no es una casualidad que Donald Trump haya sido por décadas el gran promotor del famoso concurso de Miss Universo y un cercano amigo de Epstein, en tiempos más gozosos y menos oprobiosos que los de su actual criminal gobierno de MAGA, a quien se refirió así: <em>“Conozco a Jeff desde hace 15 años. Un tipo estupendo”, dijo Trump a New York Magazine en 2002. “Es muy divertido estar con él. Incluso se dice que le gustan las mujeres hermosas tanto como a mí, y <strong>muchas de ellas son más jóvenes. </strong>Sin duda: Jeffrey disfruta de su vida social</em>”. De allí, que no haya sido ninguna sorpresa la investigación penal contra Trump por abuso sexual de la columnista E. Jean Carroll y su posterior condena a pagarle 5 millones de dólares por daños, según lo informó la BBC News el 9 de mayo de 2023<a id="_ednref2" href="#_edn2">[ii]</a>.</p>



<p><strong>Acoso y Abuso Social</strong></p>



<p> El acoso y el abuso sexual siempre serán un asunto público, político y cultural, desde la noche de los tiempos, que solo podrá desaparecer paulatinamente a partir del cuestionamiento crítico y del rechazo emocional y ético, sistemático y cotidiano, en la mente y en los cuerpos de todos, hombres y mujeres. Un cuestionamiento más allá de la gazmoñería y la hipocresía de iglesias y pastores, cuyos escándalos de pederastia y pedofilia los inhabilitan y descalifican como pregoneros de esa campaña. Combatir el acoso y el abuso sexual precisa ese cuestionamiento ético radical dirigido, en primer lugar, contra los promotores de la industria de la belleza, la moda, el espectáculo, el cine, la pornografía y el erotismo, que continúan lucrándose por modelar y proyectar, tanto en la mente de los hombres, pero sobre todo en los cuerpos femeninos, estereotipos de belleza, prejuicios y obsesiones para el disfrute y abuso masculino. Todo ello reforzado por pautas de conquista y seducción en telenovelas exitosas, libros de autoayuda y cierta literatura “romántica”. A tal extremo que millones de hombres sienten y viven su masculinidad como una obsesión por conquistar y poseer el mayor número de mujeres, parecidas o muy distantes de las ofrecidas cada segundo todos los días por esa publicidad ubicua y exacerbante del deseo y el consumo hedonista. Entonces sus miradas lascivas y palabras insinuantes suelen pasar a sus manos y son incapaces de contenerlas sin vulnerar e irrespetar la libertad y el derecho de toda mujer &#8211;así como de cualquier otra persona&#8211; a vestir como quiera y aparecer en público como lo desee, sin que ello sirva de excusa para agobiarla con piropos posesivos, más o menos procaces, hasta abusar de su cuerpo e intimidad contra su voluntad. El acoso sexual, en nuestra legislación penal, está tipificado como “<em>el que en beneficio suyo o de un tercero y valiéndose de <strong>su superioridad manifiesta</strong> o relaciones de autoridad o de poder, edad, sexo, posición laboral, social, familiar o económica, <strong>acose, persiga, hostigue o asedie física o verbalmente</strong>, <strong>con fines sexuales no consentidos</strong>, <strong>a otra persona”, </strong></em>por lo cual podrá “<em>incurrir en prisión de uno (1) a tres (3) años”.</em></p>



<p><strong>La deplorable y terrible “belleza”</strong></p>



<p>La expresión más deplorable y vulgar del asedio sexual socialmente admitido es el auge de cierta cirugía, supuestamente estética, que convierte a muchas mujeres, incluso contra su voluntad, en figurines y matachines públicos, casi en muñecas de lupanar, que exhiben sus amantes y respetuosos cónyuges en centros comerciales, clubes y eventos políticos, exponiéndolas al deleite voyerista y desvergonzado de los demás. Ni hablar del auge de la llamada música urbana, que tuvo una de sus máximas expresiones en la popular canción 57, con estribillos como: <em>&#8220;Una mamacita desde los fourteen (14 años), entra a la disco y se le siente el ki&#8221;</em>…<strong><em>La baby es mala</em></strong><em>, pero inteligente, y <strong>aunque esa bebita tiene dueño</strong>, <strong>ella sale cuando quiera</strong>. La nota está subiendo, y ella perreando esa borrachera”</em>, promoviendo a Colombia (prefijo internacional telefónico 57) como un destino para el turismo sexual y el abuso impune de menores.</p>



<p><strong>Una sexualidad ubicua, abusadora y acosadora</strong></p>



<p>Todo lo anterior es la antesala y el contexto social y cultural del acoso y el abuso sexual, hoy pública y comercialmente promovidos en forma explícita por poderosos anunciantes de empresas de cosméticos, bebidas, moda y espectáculos musicales <strong><em>a otro nivel</em></strong>, con el beneplácito y deleite de amplias audiencias, que hoy se sorprenden por la salida de Caracol Televisión de dos de sus más populares presentadores de noticias y deportes, Jorge Alfredo Vargas y Ricardo Orrego. Antes y más allá de las responsabilidades personales y penales de ambos periodistas, que deben ser judicialmente establecidas, hay una multitud incontable de acosadores anónimos cotidianos, absolutamente normales, aupados inadvertidamente por esa publicidad que exalta esa belleza femenina provocadora que se ofrece insinuante para su consumo a cada segundo y que corre a raudales pornográficos por las redes sociales.</p>



<p><strong>Canciones contra el acoso y el abuso</strong></p>



<p>Pocas canciones como <strong>“Sexo</strong>”<a id="_ednref3" href="#_edn3">[iii]</a> de Pedro Guerra han descrito de una manera más precisa y crítica el acoso y el abuso: “<em>Estás enfermo si piensas todo el día en el sexo, no es nada bueno, no, no, estar hablando siempre de sexo. Pero hay una mujer desnuda en cada tarro de yogur, el cuerpo que jamás soñaste, en las hojillas de afeitar, en la pasta de los dientes, y a la hora de cenar, esa mujer blanca y desnuda que se ofrece y que se da</em>”. Y concluye: <em>Si fuera equilibrado justo igual por igual, el sexo que nos niegan con el sexo que nos dan en vez de tanto juego y tanta gente silbando me pasaría la vida.” </em>Lo grave es que los acosadores y abusadores no se conforman con silbar, alargan sus manos, recursos de poder y posiciones dominantes para “seducir” a “esa mujer blanca y desnuda” y correr tras ella como bestias en celo. Por su parte, Serrat, en su canción <strong>“Me gusta todo de ti (pero tú no)</strong>”<a id="_ednref4" href="#_edn4">[iv]</a>, es más corrosivo, pues fustiga con cinismo machista esa belleza de maniquí diseñada en el quirófano de la vanidad<em>: “Me gusta todo de ti: tus pezones como lilas, tu alcancía carmesí, tus ingles y tus axilas…<strong>Eres tan linda por fuera que a retales yo quisiera llevarte puesta de adorno.</strong> <strong>Me gustas, pero por piezas; te quiero, pero a pedazos. Me gusta todo de ti, pero tú no. Tú no</strong>”. </em>Esa mujer diseñada como una “muñeca sexual” corre todos los días el riesgo de ser convertida en una presa del deseo de acosadores y abusadores machistas que, con cinismo y desfachatez, alegan que su belleza, sensualidad y voluptuosidad a flor de piel fue una provocación “irresistible” para su “incontrolable” acoso y posterior abuso, socialmente inadmisibles y penalmente sancionables. Por eso, si continuamos celebrando esa poderosa tramoya social, cultural, publicitaria y hasta quirúrgica que nos atrofia y reduce nuestros eros y deseos de hombres y mujeres al asedio y consumo del mayor número de cuerpos, el acoso y el abuso seguirán siendo parte de la actualidad noticiosa con un saldo negativo para las mujeres por su pública revictimización y favorable a los hombres por la menor denuncia y punibilidad de sus reprochables e inadmisibles conductas, consideradas por muchos de ellos como propias de su masculinidad. Afortunadamente entre las nuevas generaciones cada vez se celebra menos el reguetón, pues las pasadas bailaban y gozaban con canciones como <em>“Mala Mujer</em>” de la sonora Matancera o la balada <em>“Soy el ladrón de tu amor</em>”, banda musical de la novela venezolana “Leonela”, según me lo señala la profesora Elizabeth Gómez Etayo, autora del libro <strong><em>“De la intimidad a la opresión. Violencia en las relaciones de pareja</em></strong>”<a id="_ednref5" href="#_edn5">[v]</a> publicado por la editorial Tirant Colombia, 2025, cuya lectura recomiendo.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p><a href="#_ednref1" id="_edn1">[i]</a> En el libro “<em>Con los ojos abiertos”</em>, Plataforma Editorial, Barcelona, noviembre 2008, p 311.</p>



<p><a href="#_ednref2" id="_edn2"></a>&nbsp;</p>



<p>[ii] <a href="https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-65540220">https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-65540220</a></p>



<p><a href="#_ednref3" id="_edn3">[iii]</a> <a href="https://www.musica.com/letras.asp?letra=1554699">https://www.musica.com/letras.asp?letra=1554699</a></p>



<p><a href="#_ednref4" id="_edn4">[iv]</a><a href="https://co.video.search.yahoo.com/search/video?fr=mcafee&amp;p=serrat%2C+me+gusta+todo+de+t%C3%AD%2C+pero+t%C3%BA+no&amp;type=E210CO1490G0#id=50&amp;vid=0e5bbc6a6769e25dd29f501898afb4bc&amp;action=click">https://co.video.search.yahoo.com/search/video?fr=mcafee&amp;p=serrat%2C+me+gusta+todo+de+t%C3%AD%2C+pero+t%C3%BA+no&amp;type=E210CO1490G0#id=50&amp;vid=0e5bbc6a6769e25dd29f501898afb4bc&amp;action=click</a></p>



<p><a href="#_ednref5" id="_edn5">[v]</a> <a href="https://editorial.tirant.com/co/libro/de-la-intimidad-a-la-opresion-violencias-en-las-relaciones-de-pareja-elizabeth-gomez-etayo-9788410816206?busqueda=de%20la%20intimidad%20a%20la%20opresion&amp;fbclid=IwdGRzaANvhb5jbGNrA2-FbWV4dG4DYWVtAjExAAEeOJvc75tYlT4425SxvV0ODvUmNGj7WNEbp6eI3F7yemeZtOW5xJe89K2iTO4_aem_fb2bI3SGMHfCwj5eARPDpA&amp;sfnsn=scwspwa">https://editorial.tirant.com/co/libro/de-la-intimidad-a-la-opresion-violencias-en-las-relaciones-de-pareja-elizabeth-gomez-etayo-9788410816206?busqueda=de%20la%20intimidad%20a%20la%20opresion&amp;fbclid=IwdGRzaANvhb5jbGNrA2-FbWV4dG4DYWVtAjExAAEeOJvc75tYlT4425SxvV0ODvUmNGj7WNEbp6eI3F7yemeZtOW5xJe89K2iTO4_aem_fb2bI3SGMHfCwj5eARPDpA&amp;sfnsn=scwspwa</a></p>



<p></p>
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        <author>Hernando Llano Ángel</author>
                    <category>Calicanto</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127552</guid>
        <pubDate>Sun, 29 Mar 2026 17:47:09 +0000</pubDate>
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        <item>
        <title>Mi miedo a la muerte</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/catrecillo/mi-miedo-a-la-muerte/</link>
        <description><![CDATA[<p>Le cedo la palabra a la médica, dermatóloga, Cristina Vélez Arroyave Mi papá cuenta dos chistes que siempre me han fascinado; me hacen reír más que a cualquiera. Uno es sobre la historia atribuida a Mark Twain, cuando un periódico publicó erróneamente que estaba muerto. Él respondió, con su humor característico: “las noticias sobre mi [&hellip;]</p>
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<p>Le cedo la palabra a la médica, dermatóloga, Cristina Vélez Arroyave</p>



<p>Mi papá cuenta dos chistes que siempre me han fascinado; me hacen reír más que a cualquiera. Uno es sobre la historia atribuida a Mark Twain, cuando un periódico publicó erróneamente que estaba muerto. Él respondió, con su humor característico: “las noticias sobre mi muerte son un poco exageradas”. El otro es el de alguien muy elocuente que entra a un salón de clase y les dice a los estudiantes, con toda formalidad: “lamento informarles que su profesor no pudo venir, tuvo un inconveniente presentando fallecimiento”. Lo que me da risa de estos chistes es que ponen en evidencia lo definitiva que es la muerte: no se puede estar medio muerto, no se puede exagerar la muerte, y por eso resulta absurdo —y gracioso— intentar usarla como un adjetivo común.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="320" height="226" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/19093344/El_cuerpo_de_Hector-J-luis-David.jpg" alt="" class="wp-image-127019" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/19093344/El_cuerpo_de_Hector-J-luis-David.jpg 320w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/19093344/El_cuerpo_de_Hector-J-luis-David-300x212.jpg 300w" sizes="(max-width: 320px) 100vw, 320px" /></figure>



<p>Sin embargo, para mí la muerte siempre me ha producido un miedo profundo. Desde niña, mis pesadillas giraban alrededor de la posibilidad de que mis padres murieran. Mi película favorita era <em>Stand by Me</em>. Cuenta la historia de unos niños que van en busca del cadáver de otro niño de su edad. La película revela el miedo que rodea a la muerte: nadie lo dice abiertamente, pero todos sienten una mezcla de fascinación, curiosidad y temor.</p>



<p>He intentado ser racional frente a la muerte. Pensar que en el mundo mueren entre 150.000 y 175.000 personas al día y que nuestra vida es una porción ínfima en la escala evolutiva, debería, en teoría, tranquilizarme cuando alguien cercano muere. Pero no hay cifra capaz de llenar este vacío. No se me olvida la idea de Héctor Abad que dice algo como que la muerte hiere violentamente, que es incoherente y llega con una absurda falta de significado y sobre todo falta de estilo. Para mí, la muerte es eso: brutal, cruda, pecaminosa, casi vulgar. No hay nada hermoso en la muerte; su rostro es frío, asimétrico, amoratado e indiferente.</p>



<p>Ojalá fuera religiosa para encontrar algún consuelo en el cielo, en el Nirvana o en la reencarnación. Con la ausencia de Dios, la muerte solo es silencio, como aquel que existía antes de que naciéramos, el silencio de la nada.</p>



<p>Es curioso que, siendo médica y conviviendo más de cerca con la muerte, aún no logre entenderla. Aún no logro entender su carácter irreversible y rencoroso que no concede segundas oportunidades.</p>



<p>&nbsp;La muerte de mis seres queridos, sobre todo la de mis padres, me persigue. He imaginado innumerables escenas, posibles causas de muerte, he repasado sus funerales. Me he preguntado si haría una ceremonia, a quién invitaría, e incluso he sentido la tristeza anticipada de que tal vez nadie asistiera. Me he adelantado al dolor de tener que regalar las herramientas de mi padre, de intentar conservar el rastro del olor de mi madre en su ropa para que no desaparezca, de necesitarlos y que ya no estén. Por eso les tomo muchas fotos y grabo sus voces, para poder volver a ellos cuando me hagan falta.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img decoding="async" width="960" height="960" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/19093645/Katherine-Stone.-Vanitas.-2012-1.jpg" alt="" class="wp-image-127024" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/19093645/Katherine-Stone.-Vanitas.-2012-1.jpg 960w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/19093645/Katherine-Stone.-Vanitas.-2012-1-300x300.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/19093645/Katherine-Stone.-Vanitas.-2012-1-150x150.jpg 150w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/19093645/Katherine-Stone.-Vanitas.-2012-1-768x768.jpg 768w" sizes="(max-width: 960px) 100vw, 960px" /></figure>



<p>Esa sensación ya la he vivido: la imposibilidad de volver a hablar, como un chat de WhatsApp que queda en silencio para siempre. Pienso en Juan Rulfo, en ese fragmento de Pedro Páramo donde Susana recuerda la muerte de su madre:&nbsp; la nostalgia de los gorriones riendo, el viento moviendo los jazmines que ella jamás volverá a ver. Y esa imagen devastadora de las sillas vacías en el funeral, nadie fue a verla, pues “nadie anda en busca de tristezas”. Cuando alguien cercano muere, el mundo cambia por completo, pero no para los demás: el cielo conserva sus tonos azules, las noches y las madrugadas siguen su ritmo. Pero para ti, nada vuelve a ser igual.</p>



<p>La muerte, además, es una visitante poco considerada: no anuncia su llegada. A menudo llega de sorpresa y arrasa con todo a su paso, como el tornado del <em>Mago de Oz</em>.</p>



<p>Y, sin embargo, la muerte es lo que le da sentido a la vida. Saber que vamos a morir es lo que hace que vivir sea importante. La muerte mueve las manecillas del reloj.</p>



<p>No me malinterpreten, yo no pienso que escoger la muerte sea un pecado, estoy completamente a favor de la eutanasia y de la muerte digna.&nbsp; Este texto es, en el fondo, un intento de poner en palabras mis miedos. Porque pienso que la racionalidad —aunque no cure— es como encender la luz en un cuarto oscuro para que los fantasmas desaparezcan.</p>



<p>Imágenes</p>



<p><em>Hector</em>, Jacques-Louis David, circa 1770</p>



<p> Vanitas, Katherine Stone, 2012 </p>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Ana Cristina Vélez</author>
                    <category>Catrecillo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127016</guid>
        <pubDate>Thu, 19 Mar 2026 14:41:46 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Mi miedo a la muerte]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Ana Cristina Vélez</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>Elkarlotzen: CESA y Universidad de Deusto en España lideran iniciativa para reducir la vulnerabilidad económica de migrantes a través del emprendimiento</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/educacion/emprendimiento-migrantes-cesa-elkarlotzen-universidad-deusto-espana-vulnerabilidad-economica/</link>
        <description><![CDATA[<p>Elkarlotzen conecta migrantes latinoamericanos y mentores senior para impulsar emprendimientos con impacto social e integración real.</p>
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        <content:encoded><![CDATA[<div class="wp-block-post-author"><div class="wp-block-post-author__avatar"><img alt='' src='https://secure.gravatar.com/avatar/508fa9a72fc3a2c29b947d60d85344e390425c778a41ef41306a11ec5c43fc74?s=48&#038;d=https%3A%2F%2Fblogsnew.s3.amazonaws.com%2Fwp-content%2Fuploads%2F2025%2F08%2F07232150%2Filu_defecto.webp&#038;r=g' srcset='https://secure.gravatar.com/avatar/508fa9a72fc3a2c29b947d60d85344e390425c778a41ef41306a11ec5c43fc74?s=96&#038;d=https%3A%2F%2Fblogsnew.s3.amazonaws.com%2Fwp-content%2Fuploads%2F2025%2F08%2F07232150%2Filu_defecto.webp&#038;r=g 2x' class='avatar avatar-48 photo' height='48' width='48' /></div><div class="wp-block-post-author__content"><p class="wp-block-post-author__byline">Andreina Moros Ochoa Ph.D – Pofesora investigadora</p><p class="wp-block-post-author__name">CESA</p></div></div>


<p><strong>Elkarlotzen es un proyecto de investigación–acción que promueve la alfabetización emprendedora y el emprendimiento social entre migrantes latinoamericanos y mentores senior en el País Vasco, España.</strong> Se trata de una propuesta internacional, intercultural e intergeneracional liderada académicamente por la <a href="https://www.deusto.es/es/inicio" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Universidad de Deusto</a> y el <a href="https://www.cesa.edu.co/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Colegio de Estudios Superiores de Administración &#8211; CESA.</a></p>



<p>El proyecto cuenta con aliados estratégicos como <a href="https://www.linkedin.com/company/serenior-jubilaci%C3%B3n/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Serenior</a>;  <a href="https://www.dymeinstitute.com/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Instituto DYME</a>, <a href="https://perfilesycapacidades.javeriana.edu.co/es/organisations/cinnco-conocimiento-innovaci%C3%B3n-y-competitividad/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Pontificia Universidad Javeriana</a>, <a href="https://www.secot.org/category/delegaciones/bilbao/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">SECOT</a>, <a href="https://mujeresmigradasemprendedoras.org/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Asociación de Mujeres Migradas Emprendedoras</a>; <a href="https://hazikoop.coop/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">HaziKoop</a>  y el <a href="https://www.coiib.eus/inicio" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de Bizkaia</a>. <strong>Elkarlotzen combina formación de formadores, mentoría intergeneracional y prácticas sociales para fortalecer la inclusión productiva.</strong></p>



<p><strong>Migración creciente y barreras para emprender</strong></p>



<p>Elkarlotzen surge como respuesta a un fenómeno demográfico creciente. Según el Observatorio Vasco de Inmigración, <strong>en 2025 el País Vasco registró 316.942 personas de origen extranjero, equivalentes al 14,1 % de la población total; el 74,8 % del incremento provino de América Latina.</strong></p>



<p>Estas comunidades enfrentan <strong>barreras de inclusión social, económica y productiva, baja participación en redes de apoyo y acceso limitado a formación.</strong> Aunque muchas personas han emprendido en sus países de origen o tienen potencial para hacerlo, carecen de herramientas para evaluar riesgos y viabilidad. A ello se suma el desajuste entre los modelos de negocio de sus países y el ecosistema vasco, así como vulnerabilidades derivadas de decisiones poco informadas.</p>



<p><strong>Frente a este panorama, Elkarlotzen se presenta como una respuesta estructurada y ética orientada a asumir riesgos controlados y generar impacto social positivo.</strong> Su propósito es reducir la vulnerabilidad económica y social mediante formación contextualizada y conexión con el ecosistema emprendedor vasco, apoyada por mentoría senior que facilita la transferencia de conocimiento y el desarrollo de modelos de negocio sostenibles.</p>



<p><strong>Aprender, compartir experiencia y tomar decisiones informadas</strong></p>



<p><strong>El proyecto se fundamenta en una visión integral del emprendimiento que promueve inclusión social y envejecimiento activo.</strong> Reconoce que las personas mayores pueden emprender, liderar procesos comunitarios y transferir conocimientos mediante aprendizaje–servicio.</p>



<p>Elkarlotzen impulsa el intercambio sistemático de saberes, la formación de formadores y el emprendimiento social como mecanismo de empoderamiento y transformación.</p>



<p><strong>Su objetivo general es desarrollar e implementar un modelo integral de formación y acompañamiento </strong>para que las personas migrantes tomen decisiones emprendedoras informadas y se integren de manera sostenible al ecosistema emprendedor vasco.</p>



<p><strong>Entre sus objetivos específicos se encuentran:</strong></p>



<ul class="wp-block-list">
<li>Diagnosticar necesidades formativas</li>



<li>Generar conocimiento aplicado mediante investigación–acción</li>



<li>Fomentar la colaboración intergeneracional</li>



<li>Facilitar la integración en redes institucionales</li>



<li>Sistematizar y divulgar resultados</li>
</ul>



<p>El enfoque evita el discurso simplista de <strong>“emprender o nada” </strong>y promueve el emprendimiento como un proyecto de vida informado.</p>



<p><strong>Así funciona el programa</strong></p>



<p><strong>El programa articula la experiencia de personas académicas, profesionales vascos senior con la formación de formadores,</strong> quienes posteriormente transfieren conocimientos mediante mentorías a emprendedores latinoamericanos bajo el modelo de Aprendizaje-Servicio.</p>



<p><strong>El proyecto, iniciado a mediados de 2025</strong> y diseñado para dos años, contempla tres fases:</p>



<p><strong>Primera fase</strong></p>



<p><strong>Incluye el mapeo de colectivos migrantes y mentores senior,</strong> selección de espacios formativos y presentación de metodologías como:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>DYME</strong> (Desarrolla tu Modelo de Emprendimiento), que permite validar ideas y diseñar modelos de negocio en diez pasos</li>



<li><strong>DYMME </strong>(Desarrollando tu Modelo de Marketing desde la Experiencia), orientado a fortalecer estrategias de marketing en proyectos en marcha</li>
</ul>



<p><strong>Segunda fase</strong></p>



<p>Comprende la formación de formadores y emprendedores.</p>



<ul class="wp-block-list">
<li>Los mentores senior se capacitan en <a href="https://ideasforlife.cesa.edu.co/gpd-ensenanza-y-aprendizaje-del-emprendimiento-en-la-era-de-la-innovacion-9786287756076-688b9216449a2.html" target="_blank" rel="noreferrer noopener">la enseñanza y aprendizaje del emprendimiento</a></li>



<li>Las personas emprendedoras trabajan de forma autónoma en desafíos metodológicos.</li>



<li>Se asignan mentores senior para acompañamiento durante seis meses, con evaluación continua y presentación periódica de avances.</li>
</ul>



<p><strong>Entre diciembre de 2025 y enero de 2026 se realizó la formación de emprendedores y mentores y la posterior asignación para el acompañamiento (de acuerdo con su experiencia e intereses).</strong> Actualmente, los participantes avanzan en sus proyectos con el proceso de mentorías. En este año, también tendrán formaciones puntuales de personas expertas en:&nbsp; finanzas básicas, aspectos legales, marca personal y gestión de redes sociales.</p>



<p>Es importante resaltar que desde el inicio del proyecto se evidencian los siguientes logros: <strong>Dos personas ya han puesto en marcha sus emprendimientos (como autónomas) con resultados positivos iniciales y una persona constituyó formalmente una asociación como una red de mujeres y cuidados comunitarios.</strong></p>



<p><strong>Tercera fase</strong></p>



<p><strong>Se acompaña el desarrollo de los emprendimientos y se consolida la comunidad Elkarlotzen </strong>para fomentar colaboración y conectar a los participantes con instituciones del ecosistema emprendedor vasco.</p>



<p>Paralelamente, el proyecto explora oportunidades de financiación para garantizar continuidad, transferencia a comunidades vulnerables y difusión de resultados.</p>



<p><strong>El aporte del CESA y el trabajo en alianza</strong></p>



<p><strong>La participación del CESA, aporta en el diseño y desarrollo académico del proyecto y lidera la formación en una de las metodologías implementadas.</strong> En el desarrollo de este proyecto, es crucial la presentación de las metodologías <strong>DYME‑DYMME</strong> a mentores y emprendedores.</p>



<p>La docente investigadora del CESA Andreina Moros Ochoa Ph.D hace parte del Grupo de Estudios en Administración (GEA), que desde 2005 promueve investigación de alto impacto y posee la categoría&nbsp;A1 de MINCIENCIAS, <strong>lo que permite fortalecer las redes al integrar la investigación con la acción y fortalecer las redes con sectores públicos y privados,</strong> posicionando la experiencia, en emprendimiento e innovación, en contextos internacionales.</p>



<p><strong>La intervención del CESA también garantiza un enfoque latinoamericano en la adaptación de las metodologías a la realidad de personas migradas de Colombia, Venezuela, Nicaragua y Honduras que buscan emprender en el País Vasco (quienes participan actualmente en el programa). </strong>Complementa los aportes del Instituto&nbsp;DYME, responsable del desarrollo de las metodologías y de la formación de formadores, la Universidad de Deusto y la Pontificia Universidad Javeriana, que brindan apoyo logístico y académico.</p>



<p><strong>Impactos que van más allá del emprendimiento</strong></p>



<p>Elkarlotzen proyecta <strong>impactos sociales, económicos y académicos.</strong></p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Social:</strong> reducir vulnerabilidad económica, fortalecer autogestión y tejido comunitario.</li>



<li><strong>Económico:</strong> promover emprendimientos sostenibles e integración al mercado local.</li>



<li><strong>Académico:</strong> generar conocimiento transferible y modelos replicables.</li>
</ul>



<p><em>“Este proyecto encarna la esencia de la investigación acción: un proceso en el que la academia, sector público y privado y la comunidad trabajan juntos para transformar la realidad mientras generan conocimiento. La combinación de mentoría intergeneracional, adaptación cultural y rigor académico demuestra que la investigación aplicada puede tener un impacto tangible en la vida de personas vulnerables”,</em> afirma Andreina Moros Ph.D, docente investigadora del CESA.</p>



<p><strong>Elkarlotzen no se limita a enseñar a emprender:</strong> promueve decisiones informadas y evita que el emprendimiento se convierta en un recurso desesperado. Además, fortalece la cooperación científica entre América y Europa.</p>



<p><strong>Una apuesta por la inclusión y la cooperación internacional</strong></p>



<p>La participación del CESA reafirma su <strong>compromiso con la innovación social y la internacionalización de la investigación.</strong></p>



<p><em>“La experiencia del equipo académico se integra en un proyecto que atiende un desafío real: la inclusión de personas migrantes latinoamericanos en el País Vasco. Esto es posible gracias a la metodología de formación de formadores, que multiplica los conocimientos de los mentores senior y genera un efecto cascada en la comunidad”,</em> comenta la investigadora.</p>



<p>En un contexto donde migración y emprendimiento suelen politizarse, <strong>Elkarlotzen demuestra que la investigación aplicada puede generar soluciones concretas y tender puentes interculturales e intergeneracionales.</strong></p>



<p>La documentación y análisis de resultados permitirán <strong>replicar el modelo en otros territorios </strong>y posicionar iniciativas que combinan ciencia, acción y valores comunitarios.</p>



<p><em>“El éxito de este proyecto no solo dependerá de los fondos y las alianzas, sino de la voluntad de entrelazar competencias para emprender y del reconocimiento de que cada persona trae conocimientos y sueños que pueden enriquecer el tejido social y económico”, </em>concluye la investigadora.</p>



<p></p>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>CESA</author>
                    <category>Colegio de Estudios Superiores de Administración</category>
                    <category>Educación</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=125936</guid>
        <pubDate>Fri, 20 Feb 2026 20:08:21 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/20145818/Elkarlotzen-CESA-emprendimiento.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Elkarlotzen: CESA y Universidad de Deusto en España lideran iniciativa para reducir la vulnerabilidad económica de migrantes a través del emprendimiento]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">CESA</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Marx: se trata de Interpretar y transformar el mundo.</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/filosofia-y-coyuntura-2/marx-se-trata-de-interpretar-y-transformar-el-mundo/</link>
        <description><![CDATA[<p>Existe una interpretación errada sobre la tesis 11 sobre Feuerbach, escrita por Marx en 1845, como si se tratara de abandonar la interpretación y la comprensión del mundo y hubiera que abocarse al activismo  o a la práctica urgente.  Esta interpretación falsea la unidad teoría/práctica en Marx como se muestra en este artículo. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right">“El conocimiento de nuestro mundo no puede ser separado</p>



<p class="has-text-align-right">del proyecto de transformarlo”.</p>



<p class="has-text-align-right">Claude Lefort.</p>



<p>Las famosas <em>Tesis sobre Feuerbach, </em>en las cuales Marx ajusta cuentas con el materialismo contemplativo y con el descuido de la práctica por parte de su colega alemán, fueron escritas hacia marzo de 1845 en Bruselas. Sin embargo, solo fueron publicadas por Engels en 1888 como apéndice de su libro <em>Ludwig Feuerbach y el fin de la filosofía clásica alemana. </em>En este texto sostuvo Engels que las tesis de Marx contenían el “germen de la nueva concepción del mundo”, esto es, de lo que se ha conocido después como “materialismo histórico”, <em>expresión que Marx nunca usó</em>, pero que sirve para expresar que: “El modo de producir los medios de vida de los humanos depende, ante todo, de la índole misma de los medios de vida con que se encuentran y que hay que reproducir”<a href="#_ftn1" id="_ftnref1">[1]</a>. Engels definirá <em>la “teoría materialista” como “el factor definitivo de la historia, que es, en fin de cuentas, la producción y reproducción de la vida inmediata.</em> Pero esta producción y reproducción son de dos clases. De una parte, la producción de medios de existencia, de productos alimenticios, de ropa, de vivienda y de los instrumentos que para producir todo eso se necesitan; de otra parte, la producción del hombre mismo, <em>la continuación de la especie</em>”<a href="#_ftn2" id="_ftnref2">[2]</a>. &nbsp;</p>



<p>Esto quiere decir que el humano concreto, de carne y hueso, se encuentra en un mundo ya dado, con determinados medios de vida, con fuerzas productivas (ciencia, tecnología, conocimientos, vías de comunicación, transportes, etc.,) y relaciones de producción (propiedad, división social del trabajo, relaciones técnicas…) que le preexisten. Esa realidad condiciona la manera como el <em>ser humano</em> reproduce su existencia física, de ahí que “los individuos son tal como manifiestan su vida”, lo que implica lo que producen y la manera cómo lo producen. Por eso, es la vida material, la vida real y concreta, la que “condiciona” la conciencia y las producciones objetivas (objetivadas) del humano, sin que esto implique que el ser humano no pueda transformar las circunstancias en las cuales nace, pues como dice en <em>La ideología alemana, </em>coescrita con Engels<em>: </em>“las circunstancias hacen al hombre en la misma medida en que este hace a las circunstancias”.&nbsp;&nbsp;</p>



<p>La postura de Marx no puede dar lugar a equívocos: el ser humano no está fatalmente, absolutamente, <em>determinado</em> por la realidad, todo lo contrario, tiene una libertad relativa que le permite cambiar y subvertir el mundo oprobioso que lo rodea por medio de la praxis, de la acción humana sobre su medio, su realidad. De ahí la importancia de la praxis y el papel dado a la revolución en su obra. Es en este contexto donde debe entenderse la famosa tesis 11: <em>“Los filósofos no han hecho más que interpretar de diversos modos el mundo, pero de lo que se trata es de transformarlo”, </em>según las traducciones más conocidas<a href="#_ftn3" id="_ftnref3">[3]</a>. Pero, ¿qué es lo que quiere decir Marx en este apretado aforismo, en esta corta frase? Al respecto, podemos esbozar dos interpretaciones, la primera, la llamaremos <em>la interpretación vulgar-unilateral</em>; la segunda, la interpretación <em>sistemática</em>. Veamos.</p>



<p>La interpretación vulgar-unilateral <em>opone </em>dos cosas: 1) lo que han hecho los filósofos habitualmente, es decir, interpretar; y 2) el llamado urgente a <em>transformar el mundo</em>. Desde este punto de vista, se opone teoría, especulación y discursos, <em>a </em>práctica, actividad, revolución. Es como si dijéramos: ¡basta ya de abstracciones, de castillos teóricos en el aire, pues es hora de lanzarnos a la acción para cambiar, por fin, el mundo que tenemos! Esta lectura es anti-intelectualista, desprecia la teoría, y es producto del <em>voluntarismo político</em> que considera inútil el discernimiento antes de actuar. En el contexto de Marx, era la postura de muchos obreros que no querían saber nada de teorías y abstracciones, y que deseaban afanosamente lanzarse al frenesí práctico. Esta interpretación de la tesis se legitima, para algunos, en la alusión que estaría haciendo Marx a los seguidores de Hegel y a su palabrería mística y vacía, y a la consiguiente invitación de pasar a la revolución. La crítica a sus compatriotas, como se sabe, se formuló en <em>La sagrada familia </em>y en <em>La ideología alemana, </em>libro este último donde Marx y Engels criticaron “la sumisión a Hegel” y donde recusaron a los neohegelianos por creer que “las ideas, los pensamientos, los conceptos, y en general los productos de la conciencia por ellos sustantivada, eran considerados como las verdaderas ataduras del hombre”<a href="#_ftn4" id="_ftnref4">[4]</a>, es decir, por creer que la conciencia determina el ser, cuando, en verdad, es al revés.</p>



<p>Ahora, la interpretación anterior sobre la Tesis 11 no se sostiene porque olvida algo fundamental: <em>la unidad de teoría y práctica en Marx. </em>&nbsp;&nbsp;</p>



<p>La interpretación que llamo <em>sistemática, </em>analiza la tesis 11 teniendo en cuenta el <em>corpus teórico </em>de Marx y no solo el clima de agitación revolucionaria de la época en que fue escrita. De esta manera, se evita apelar al <em>voluntarismo político</em>. Para comprenderla bien, hay que tener en cuenta que hay dos versiones de las tesis: la que escribió Marx en 1845 y la que se publicó en 1888. La redacción es diferente y, como se sabe hoy, Engels introdujo algunos cambios a la redacción original de la Tesis.&nbsp;</p>



<p>La que escribió efectivamente el autor de <em>El capital </em>(según Wenceslao Roses, traductor de Hegel y de Marx al español) es: “Los filósofos se han limitado a interpretar el mundo de distintos modos; de lo que se trata es de transformarlo”. Por su parte, el maestro Darío Mesa de la Universidad Nacional, gran conocedor del filósofo alemán, hizo en 1983, la siguiente traducción: “Los filósofos solo han interpretado de distintas maneras el mundo; se trata de transformarlo”<a href="#_ftn5" id="_ftnref5">[5]</a>.</p>



<p><strong>Nótese que la traducción publicada habitualmente conocida dice: “…pero se trata de transformarlo”. Son dos cosas muy diferentes: Se agregó el “pero” el cual es una <em>conjunción adversativa</em> que genera una <em>oposición </em>o una <em>corrección</em> a la primera parte de la oración. Al incluir el “pero” se alteró “ligeramente” el sentido de la primera oración, dando <em>origen a la interpretación vulgar-unilateral</em> ya explicada, pues de esta forma se sugiere que se debe <em>abandonar</em> la teoría y, más bien, abocarse al activismo político.&nbsp;&nbsp;</strong></p>



<p>Como ya se advirtió, esta interpretación en insostenible, pues separa teoría y práctica. En Marx, por el contrario, existe una unidad dialéctica entre ambas: toda práctica es un saber, una manera de hacer que, como bien lo entendió Antonio Gramsci, comporta, implica y requiere un cierto conocimiento. En este sentido, la teoría alumbra, guía y dirige la práctica y, <em>a la vez, </em>la práctica no solo mide la verdad de la teoría, la “terrenalidad” y el poder del pensamiento, sino que aporta nuevo conocimiento, ofrece nuevo material, nuevos datos, para así poder <em>reformular </em>la teoría. De tal manera que, si como investigador social o como revolucionario llevo a la práctica una teoría (que pudo construirse también en la práctica) y si las cosas no salen de acuerdo con ella, esa intervención fallida realizada sobre la realidad, debe dar pie para volver a la teoría y corregirla. Por eso, de esta manera se produce un conocimiento <em>que crece en espiral</em> y que es acumulativo. Este principio básico está en la teoría del conocimiento, y también forma parte de la praxis revolucionaria tal como ya lo mostré en mi artículo <em>Praxis y emancipación en el joven Marx </em>de 2013.</p>



<p>Hay que entender, como dice Theodor Adorno, que la unidad entre teoría y praxis no es <em>inmediata<a href="#_ftn6" id="_ftnref6"><strong>[6]</strong></a></em>, sino que está mediada por muchos elementos, entre ellos, diría Georg Lukács, la “organización”. Por eso, la praxis sin teoría, bajo la condición más progresiva del conocimiento, debe fracasar, y la teoría que no bebe de la praxis, en el caso de Marx, nos deja tal y como estábamos, en las bellas construcciones conceptuales, en el castillo de certezas del idealismo. Así que ni teoría pura, ni activismo ciego, pues como recuerda Adorno<strong>: “Marx no se abandonó nunca a merced de la praxis”<a href="#_ftn7" id="_ftnref7"><strong>[7]</strong></a>, pero tampoco se refugió en el mero pensamiento.</strong>&nbsp;&nbsp;</p>



<p>En esta segunda interpretación se entiende, también, que las filosofías y las teorías, por ejemplo, forman parte del mundo que se quiere transformar, pues lo justifican y lo legitiman, son realidades intelectuales. De tal manera que, si queremos transfigurar el mundo, subvertirlo, etcétera, debemos considerar las teorías (filosofías) como componentes materiales de la realidad, tal como pensaba Karl Korsch en <em>Marxismo y filosofía</em>. Al respecto decía Korsch sobre Engels y Marx: “Jamás dejaron de tratar todas las ideologías, y también por tanto toda filosofía, como realidades efectivas”, pues “incluso la filosofía anterior pertenece a este mundo, y es su complemento, aunque ideal”<a href="#_ftn8" id="_ftnref8">[8]</a>, y, por lo mismo, diríamos, conservador y con efectos prácticos reales, verificables.&nbsp; <strong>Las teorías tienen su propio efecto práctico, no son meras fantasmagorías, lo sabía Marx.</strong> Por eso era necesario construir una <em>ciencia revolucionaria</em>, comprometida, si se quería derrocar el orden burgués.&nbsp;&nbsp;</p>



<p>La tesis 11 sobre Feuerbach debe entenderse, entonces, desde el punto de vista epistémico de Marx, de la superación que hizo de la dicotomía sujeto/objeto, del papel político que le dio al conocimiento, del papel revolucionario que le dio a la ciencia, y del grado de “cientificidad” que le quiso dar a la revolución. Quien no entiende esto, no ha entendido absolutamente nada. Pensar lo contrario, y acoger la simplificada interpretación vulgar, es no percatarse siquiera que la vida misma de Marx oscila entre el activismo y la filosofía; entre la militancia, los planes programáticos, y el estudio de la economía política. Por eso tardó tantos años para redactar <em>El capital, </em>pues con esta obra le daba fundamento teórico a gran parte de sus primeras intuiciones filosóficas, a la vez que ponía la ciencia al servicio de la revolución.</p>



<p>Sin la teoría y la práctica Marx no habría podido hacer la “anatomía de la sociedad burguesa”. Por eso la teoría debía materializarse, hacerse carne por medio del proletariado. Era la única manera de emancipar al ser humano, de liberarlo de los “abortos de su cabeza”, es decir, del capital, de la religión y de las falsas filosofías, esas mismas que lo habían esclavizado.</p>



<p>Solo con la diada teoría-praxis es posible construir el comunismo, <em>no como fin de la historia</em>,sino como a] un <em>proceso de construcción de lo común, </em>y b] como el inicio de una nueva sociedad donde, partiendo del desarrollo de las fuerzas productivas actuales y las “condiciones creadas por la producción y el intercambio existentes”<a href="#_ftn9" id="_ftnref9">[9]</a>, “surgirá una asociación en que el libre desenvolvimiento de cada uno será la condición del libre desenvolvimiento de todos”<a href="#_ftn10" id="_ftnref10">[10]</a>; una nueva comunidad sin propiedad privada burguesa, sin Estado, que haya eliminado la división social del trabajo y la explotación de los humanos.</p>



<p><strong>El común-<em>ismo</em> es una doctrina de lo <em>común </em>que busca una sociedad donde el ser humano realice todas sus potencialidades humanas de tal manera que pueda “dedicarme hoy a esto y mañana a aquello, que pueda por la mañana cazar, por la tarde pescar, y por la noche apacentar el ganado, y después de comer, si me place, dedicarme a criticar, sin necesidad de ser exclusivamente, cazador, pescador, pastor o crítico, según el caso”<a href="#_ftn11" id="_ftnref11"><strong>[11]</strong></a>.</strong> De tal manera que la enseñanza perenne de Marx es que, si queremos cambiar el mundo, debemos comprenderlo, estudiarlo, elevarlo al concepto, llevar la teoría a la práctica, medir su verdad, ampliar la teoría, etc., y proseguir hasta lograrlo, pues no estamos sobre-diagnosticados teóricamente y el mundo no se ajusta perfectamente a nuestras ideas, por lo que la unidad de teoría y praxis es necesaria.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p><a href="#_ftnref1" id="_ftn1">[1]</a> Marx, K. <em>Escritos sobre materialismo histórico </em>(Selección de César Rendueles)<em>, </em>Madrid, Alianza Editorial, 2012, p. 44.&nbsp; <em>&nbsp;</em></p>



<p><a href="#_ftnref2" id="_ftn2">[2]</a> Engels, F. <em>El origen de la familia, de la propiedad privada y del Estado. </em>Madrid, Akal, 2017, p. 6.</p>



<p><a href="#_ftnref3" id="_ftn3">[3]</a> <em>Ibíd., </em>p. 33.</p>



<p><a href="#_ftnref4" id="_ftn4">[4]</a> Por eso Marx y Engels dicen que los neohegelianos solo oponen <em>frases a frases</em>, y “no combaten en modo alguno el mundo realmente existente”. De ahí que, en estricto sentido, son conservadores. <em>La ideología alemana, </em>Madrid, Akal, 2014, p. 15</p>



<p><a href="#_ftnref5" id="_ftn5">[5]</a> Darío Mesa, “Las Tesis sobre Feuerbach de Marx”, en: <em>Ensayos sobre teoría sociológica (Durkheim, Weber y Marx), </em>Bogotá, Universidad Nacional de Colombia, 2002, p. 99.</p>



<p><a href="#_ftnref6" id="_ftn6">[6]</a>&nbsp; Theodor Adorno, “Notas marginales sobre teoría y praxis”, en: <em>Consignas, </em>Buenos Aires, Amorrortu, 2003, p. 165. <em>&nbsp;</em></p>



<p><a href="#_ftnref7" id="_ftn7">[7]</a> <em>Ibíd., </em>p. 180.</p>



<p><a href="#_ftnref8" id="_ftn8">[8]</a> Karl Korsch, <em>Marxismo y filosofía, </em>Barcelona, Ariel, 1978, p. 107; igualmente, pp. 110 y 112.</p>



<p><a href="#_ftnref9" id="_ftn9">[9]</a> <em>Escritos sobre materialismo histórico, Op. Cit., </em>p. 101.</p>



<p><a href="#_ftnref10" id="_ftn10">[10]</a> Marx y Engels, <em>Manifiesto del partido comunista, </em>Pekín, Ediciones en Lenguas extranjeras, 1968, p. 61.</p>



<p><a href="#_ftnref11" id="_ftn11">[11]</a> Marx y Engels, “La ideología alemana”<em>, </em>en: <em>Escritos sobre materialismo histórico, Op. Cit., </em>p. 61.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Damian Pachon Soto</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Filosofía y coyuntura</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=125661</guid>
        <pubDate>Mon, 09 Feb 2026 21:39:10 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Marx: se trata de Interpretar y transformar el mundo.]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Damian Pachon Soto</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>12 lamentaciones alrededor del Día del Periodista</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/12-lamentaciones-alrededor-del-dia-del-periodista/</link>
        <description><![CDATA[<p>El periodismo atraviesa una crisis de identidad que nos obliga como periodistas a reflexionar sobre lo que hacemos y si lo que hacemos es lo necesario en un mundo que gira con locura. Este 9 de febrero, Feliz Día del Periodista en todo caso.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Ilustración del artista Edgar H. Álvarez, tomada de la cuenta en X ¿Te lo explico con plastilina? </em></p>



<p></p>



<p class="has-large-font-size"><strong>1</strong></p>



<p>Se dice feliz Día del Periodista pero pocas veces hay algo para celebrar. Porque ni las amenazas a los periodistas ni los despidos laborales se celebran. Conseguir empleo no es fácil y si se tiene la fortuna de encontrar uno, los sueldos son indignos, a menos de que usted sea una estrella del periodismo: de las que cobran salarios astronómicos.</p>



<p class="has-large-font-size"><strong>2</strong></p>



<p>Me pregunto qué justifica que las universidades sigan formando periodistas en un mundo al revés donde la dictadura del <em>clickbait </em>y las métricas deformaron los principios del oficio y mandaron la ética a la porra. Quien tenga la respuesta, con gusto la publicaré en esta tribuna.</p>



<p class="has-large-font-size"><strong>3</strong></p>



<p>Los medios independientes hacen un periodismo decente, cuidadoso, de largo aliento en sus investigaciones, pero sin recursos no pueden llegar a las grandes audiencias. Los ciudadanos podemos apoyar monetariamente ese periodismo que trabaja con las uñas. La <a href="https://ligacontraelsilencio.com/">Liga contra el Silencio</a> agrupa a varios de esos medios.</p>



<p class="has-large-font-size"><strong>4</strong></p>



<p>Los periodistas con título están compitiendo con los <em>influecers-</em>periodistas sin título. ¡O los primeros se convierten en lo segundo –reinventarse que llaman- o los segundos se ponen a estudiar para ejercer el oficio con rigor! ¿Qué seria lo correcto? </p>



<p class="has-large-font-size"><strong>5</strong></p>



<p>—“Con un periodista que gana 200 millones, se le pegaría a 40 de $5 millones”, me decía un colega el otro día. (Hasta tiene razón. Veinte por el precio de uno en esta época en que todo es transaccional).</p>



<p>—Apaga y vámonos, le dije. Y nos fuimos a rumiar nuestras tristezas.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Feliz Día a los buenos periodistas que también son buenas personas.</strong></h2>



<p class="has-large-font-size"><strong>6</strong></p>



<p>El buen periodismo comienza por un pago justo a los periodistas. Debería existir una tabla consolidada —y acordada entre gremios y empresas de medios— para que ningún periodista en Colombia reciba menos por su trabajo. Empecemos por algo: ¿Cuál debería ser el salario mínimo del periodista recién egresado?</p>



<p class="has-large-font-size"><strong>7</strong></p>



<p>Los periodistas y los políticos rara vez se la llevan bien, pero los segundos necesitan más de los primeros, y no al revés. A la prensa recurren para cacarear su primer bostezo del día.  Comenzando el año, la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP), <a href="https://flip.org.co/pronunciamientos/la-flip-advierte-sobre-el-impacto-del-acoso-judicial-en-el-debate-publico">manifestó su preocupación por las acciones judiciales</a> anunciadas por el candidato a la Presidencia de la República, Abelardo de la Espriella, en contra de la columnista Ana Bejarano Ricaurte, a raíz de la columna de opinión titulada <a href="https://cambiocolombia.com/los-danieles/articulo/2026/1/alex-y-abelardo/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">“Alex y Abelardo”</a>, publicada el 11 de enero de 2026 en revista Cambio y Los Danieles.</p>



<p class="has-large-font-size"><strong>8</strong></p>



<p>El buen periodismo se pone a prueba en una contienda electoral. La prensa debería contar con un manual especial para el cubrimiento de las campañas presidencial y legislativa. Demasiados candidatos y demasiada información hacen imposible que el ciudadano de a pie sepa quién está proponiendo qué. Los medios no pueden seguir en una actitud carroñera sirviendo de altoparlante a las peleas entre políticos, que para eso están las redes sociales, por donde circulan por litros la mala leche y los insultos de unos y otros. Deberían apartarse del escándalo que nace y muere sin aportar nada al intelecto, para centrarse en investigar las propuestas de los aspirantes y en preguntarles cómo las van a desarrollar a ver si nos damos cuenta de qué tan aptos son para el cargo.</p>



<p class="has-large-font-size"><strong>9</strong></p>



<p>En estos tiempos en que el lenguaje vulgar y callejero lo contamina todo, el periodismo debe apelar a la elegancia, lo que sea que eso signifique para cada periodista &nbsp;</p>



<p class="has-large-font-size"><strong>10</strong></p>



<p>A veces uno tiene la impresión de que los medios son un cuadrilátero.  El periodismo no es juez. Los jueces están en los juzgados y los tribunales de justicia. El periodista que entrevista al aire no es el réferi impartiendo órdenes en un ring de boxeo. El periodista no condena y tampoco absuelve. Hace preguntas respetuosas –pero incómodas porque el periodismo es incómodo por principio- con total respeto por el entrevistado. El periodista debe dejar su inquina en la puerta de la casa antes de salir. El activismo político en periodismo es parte inherente a la crisis de identidad y credibilidad por la que atraviesa el periodismo. </p>



<p class="has-large-font-size"><strong>11</strong></p>



<p>Despidieron a <a href="https://www.elespectador.com/el-magazin-cultural/despidos-masivos-en-the-washington-post-un-tercio-de-sus-empleados-salieron-del-medio/">un tercio de los empleados </a>de The Washington Post.</p>



<p>Dice la revista The New Yorker sobre lo que está pasando con el diario norteamericano: <em><strong>“El fundador de Amazon compró el periódico para salvarlo. Sin embargo, con un despido masivo, lo ha sumido en una profunda decadencia”. </strong></em>Recomiendo la lectura de <a href="https://www.newyorker.com/news/annals-of-communications/how-jeff-bezos-brought-down-the-washington-post">este artículo</a> para entender qué hay detrás de la crisis del periodismo.  </p>



<p class="has-large-font-size"><strong>12.</strong></p>



<p>Este 9 de febrero, Feliz Día a los buenos periodistas que también son buenas personas y hacen quedar bien a los demás. </p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="904" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/09125648/ZETA-ZETA-Dia-del-periodista-2-904x1024.jpg" alt="" class="wp-image-125635" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/09125648/ZETA-ZETA-Dia-del-periodista-2-904x1024.jpg 904w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/09125648/ZETA-ZETA-Dia-del-periodista-2-265x300.jpg 265w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/09125648/ZETA-ZETA-Dia-del-periodista-2-768x870.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/09125648/ZETA-ZETA-Dia-del-periodista-2-1356x1536.jpg 1356w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/09125648/ZETA-ZETA-Dia-del-periodista-2.jpg 1722w" sizes="auto, (max-width: 904px) 100vw, 904px" /></figure>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Ilustración del artista Edgar H. Álvarez, tomada de la cuenta en X ¿Te lo explico con plastilina? </em></p>
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        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=125629</guid>
        <pubDate>Mon, 09 Feb 2026 18:00:56 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/09125621/ZETA-ZETA-DIA-DEL-PERIODISTA.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[12 lamentaciones alrededor del Día del Periodista]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
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        <item>
        <title>Trump, un mago esperpéntico</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/calicanto/trump-un-mago-esperpentico/</link>
        <description><![CDATA[<p>MAGA no es la creación de Trump. Todo lo contrario. Trump es apenas un aprendiz de brujo esperpéntico que pretende revivir el glorioso pasado de la hoy decadente Maga</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>(Artículo para EL PAÍS, el periódico global, edición América-Colombia, enero 2026)</p>



<p class="has-text-align-right">Hernando Llano Ángel.</p>



<p>MAGA no es la creación de Trump. Todo lo contrario. Trump es apenas un aprendiz de brujo esperpéntico que pretende revivir el glorioso pasado de la hoy decadente Maga. Un pasado donde ella hizo gala de su maestría de embaucadora y tuvo al mundo occidental embrujado desde mediados del siglo pasado con tres poderosos mitos: la libertad, la democracia y el progreso. Mitos incorporados como realidades en la cosmovisión capitalista occidental desde que irrumpieron en forma fulgurante y mortal sobre la población civil de Hiroshima y Nagasaki en 1945<a href="#_edn1" id="_ednref1">[i]</a>, dejando una estela de muerte y horror hasta entonces inimaginable en nombre de la paz, la libertad y la democracia. Era el parto criminal y genocida del nuevo orden geopolítico que hoy está agonizando. Pero la mayor maestría de la Maga de entonces no fue tanto esa demostración de su poder nuclear, pues pronto fue desafiado por la Unión Soviética, seguida por otros tres Estados como Gran Bretaña, Francia y China. Su máxima demostración fue el ilusionismo político de la OTAN<a href="#_edn2" id="_ednref2">[ii]</a>, surgida en 1949 para proteger esa secular trinidad mítica frente a la amenaza de otros tres poderosos mitos enarbolados por la URSS: la revolución, la igualdad y la solidaridad de los pueblos, que reaccionó 6 años después con su Pacto de Varsovia<a href="#_edn3" id="_ednref3">[iii]</a> como respuesta a la OTAN.</p>



<p><strong>De la Guerra Fría al “Fin de la Historia”</strong></p>



<p>Desde entonces asistimos a la mortandad de la “guerra fría” y su nuevo orden mundial, configurado por guerras y disputas imperiales mediante un tercero interpuesto en Asia, Medio Oriente y Latinoamérica con millones de víctimas sacrificadas en el altar del “mundo libre capitalista” contra el implacable totalitarismo comunista. Hasta que un mediocre actor de reparto de películas de Hollywood, Ronald Reagan, con su “Guerra de las Galaxias”<a id="_ednref4" href="#_edn4">[iv]</a>, propiciara la implosión de ese mundo de cucaña socialista y la caída del muro de Berlín. Entonces un joven politólogo, Francis Fukuyama, descendiente de japoneses &#8211;para mayor ironía&#8211;escribirá una opereta titulada el “Fin de la historia”<a id="_ednref5" href="#_edn5">[v]</a>, celebrando el triunfo inobjetable de la democracia liberal sobre el comunismo soviético. Pero ahora resulta que estamos asistiendo a la segunda versión de esa sanguinolenta película, donde Maga perdió más de una guerra en Corea, Vietnam y Afganistán.</p>



<p><strong>Los Mercaderes Imperiales</strong></p>



<p>Una segunda entrega más truculenta con la aparición de mercaderes imperiales por doquier: Trump, Putin, Netanyahu, Xi Jinping y otros tantos más en ligas menores, llamados a repartirse el mundo y sus áreas de influencia. Sin duda, el mago mayor de esta segunda serie es Trump, no tanto por su estatura física y desfachatez grandilocuente, sino por encarnar, ya sin la retórica hipócrita de la defensa de la libertad, la democracia y los derechos humanos, los máximos valores del naciente orden: la codicia insaciable de los mercaderes, la fuerza impune de los matones, la brutalidad exultante de sus subordinados, la vulgar adulación de sus cómplices y la mentira universalizada de sus ideólogos, ahora pertrechados con Fake News y la IA proporcionada por un vasto conglomerado tecnológico cibernético capaz de crear realidades paralelas y embaucar a sus millones de seguidores en la ilusión de ser los elegidos, como cruzados invencibles de MAGA.</p>



<p><strong>Las Naciones como botín de guerra estratégico</strong></p>



<p>Por eso desde Davos, Trump promueve una <em>“Junta de Paz”</em><a id="_ednref6" href="#_edn6">[vi]</a> para socavar ladinamente a las Naciones Unidas<a id="_ednref7" href="#_edn7">[vii]</a> y utilizarla como plataforma de lanzamiento de sus nuevas guerras de conquista en nombre y beneficio de sus mercados y la restauración de la grandeza de Maga. Ya cuenta para ello con cerca de 20 cómplices, entre los que se destacan “demócratas” tan íntegros como Benjamin Netanyahu, Víctor Orban y Javier Milei. Porque para Trump la paz no es otra cosa que la continuación de guerra por la disputa de los mercados mediante los aranceles, las amenazas de anexiones territoriales y la oferta de compraventa de las naciones, ya sea Groenlandia, Venezuela o cualquier otro lugar del mundo lo suficientemente rico en petróleo o minerales críticos y débil en el terreno político y militar. Lo que olvidan Trump y sus nuevos cómplices en la <em>“Junta de Paz”</em> es que la identidad y dignidad de los pueblos, ya sea Groenlandia o Venezuela, no está en venta y no tiene precio, así cuente para ello con encumbrados delincuentes estatales o busque cooptarlos en su nueva <em>“Junta de Paz</em>” para hacer buenos negocios en el Oriente Medio y el hemisferio Occidental. Pero el mayor error de Trump es que subestima demasiado a su propio pueblo, pues está convencido que puede seguir manipulando a su antojo sus miedos, prejuicios, odios y esperanzas, utilizando la fantasmagoría de MAGA en su propio beneficio y sus ansias de perpetuarse como inquilino frívolo de la Casa Blanca, cuya ala este<a id="_ednref8" href="#_edn8">[viii]</a> convertirá en un fastuoso salón de baile para celebrar sus triunfos.</p>



<p><strong>¿Habrá fiesta en la Casa Blanca en noviembre?</strong></p>



<p>Todo parece indicar que el tiempo no le dará esa oportunidad, pues a un año en la presidencia tiene el índice de desaprobación ciudadana más alta en toda la historia, <em>“de acuerdo con una encuesta de CNN, el 58 % de los estadounidenses considera que su primer año en el cargo ha sido un fracaso, en un escenario marcado por la preocupación económica, el cierre parcial del gobierno y el desgaste de algunas de sus políticas emblemáticas”</em><a id="_ednref9" href="#_edn9">[ix]</a>. Y, lo que es peor, olvida que la represión y la violencia que no duda en aplicar en el exterior, bombardeando lanchas, secuestrando y asesinando, no serán toleradas impunemente si lo hace también en el interior contra sus ciudadanos y la población migrante<a id="_ednref10" href="#_edn10">[x]</a>, como está sucediendo, pues el próximo noviembre se lo cobrarán en las elecciones para el Congreso. Por eso Trump es un mago esperpéntico tanto más peligroso cuanto más seguro está de haber seducido a MAGA y cuando ella lo rechace en las urnas es probable que intente de nuevo abusar de ella por la fuerza, como lo hizo en su vida privada en varias ocasiones y por ello fue condenado en el caso de la columnista E J Carroll a pagar 5 millones de dólares por abuso sexual<a id="_ednref11" href="#_edn11">[xi]</a>. Por algo aparece tan sonriente al lado de Epstein en varias fotografías, una prueba irrefutable de sus afinidades electivas: <em>“Conozco a Jeff desde hace 15 años. Un tipo estupendo”, dijo Trump a New York Magazine en 2002. “Es muy divertido estar con él. Incluso se dice que le gustan las mujeres hermosas tanto como a mí, y muchas de ellas son más jóvenes. Sin duda: Jeffrey disfruta de su vida social”</em><a id="_ednref12" href="#_edn12">[xii]</a><em>.</em> </p>



<p><strong>¿Otro asalto al Capitolio?</strong></p>



<p>Por último, no hay que olvidar que ya indultó a 1.500 de los asaltantes encausados por la toma del Capitolio que el 7 de enero de 2021 lo respaldaron violentamente<a id="_edn13" href="#_ednref13">[xiii]</a>, reclamando su triunfo contra Biden. ¿Repetirá la escena el próximo noviembre si pierde las elecciones su partido republicano para el Congreso? ¿Celebrará en la sala este de la Casa Blanca o se irá a su palacete de Mar-a-Lago a jugar golf y rumiar su derrota? ¿Será capaz de reconocer que la vida pública no es lo mismo que su vida privada y no puede hacer con la vida de millones de personas lo que le plazca? ¿Cerrará el Congreso si pierde las elecciones alegando que hubo fraude de los demócratas? En 10 meses sabremos si Maga lo “despide” y repudia como un pretendiente indeseable por gobernarla a punta de amenazas, aranceles y violaciones de ICE.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p><a href="#_ednref1" id="_edn1">[i]</a> <a href="https://www.dw.com/es/trump-indulta-a-1500-encausados-por-asalto-al-capitolio/a-71356135">https://www.dw.com/es/trump-indulta-a-1500-encausados-por-asalto-al-capitolio/a-71356135</a></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p><a href="#_ednref1" id="_edn1">[i]</a> <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Bombardeos_at%C3%B3micos_de_Hiroshima_y_Nagasaki">https://es.wikipedia.org/wiki/Bombardeos_at%C3%B3micos_de_Hiroshima_y_Nagasaki</a></p>



<p><a href="#_ednref2" id="_edn2">[ii]</a> <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/OTAN">https://es.wikipedia.org/wiki/OTAN</a></p>



<p><a href="#_ednref3" id="_edn3">[iii]</a> <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Pacto_de_Varsovia">https://es.wikipedia.org/wiki/Pacto_de_Varsovia</a></p>



<p><a href="#_ednref4" id="_edn4">[iv]</a> <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Iniciativa_de_Defensa_Estrat%C3%A9gica">https://es.wikipedia.org/wiki/Iniciativa_de_Defensa_Estrat%C3%A9gica</a></p>



<p><a href="#_ednref5" id="_edn5">[v]</a> <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/El_fin_de_la_historia_y_el_%C3%BAltimo_hombre">https://es.wikipedia.org/wiki/El_fin_de_la_historia_y_el_%C3%BAltimo_hombre</a></p>



<p><a href="#_ednref6" id="_edn6">[vi]</a> <a href="https://elpais.com/internacional/2026-01-23/que-es-la-junta-de-paz-servira-para-resolver-guerras-las-claves-del-organismo-creado-por-trump.html">https://elpais.com/internacional/2026-01-23/que-es-la-junta-de-paz-servira-para-resolver-guerras-las-claves-del-organismo-creado-por-trump.html</a></p>



<p><a href="#_ednref7" id="_edn7">[vii]</a> <a href="https://faustotounsi.substack.com/p/la-estafa-de-la-junta-de-paz-de-trump">https://faustotounsi.substack.com/p/la-estafa-de-la-junta-de-paz-de-trump</a></p>



<p><a href="#_ednref8" id="_edn8">[viii]</a> <a href="https://www.nytimes.com/es/2025/10/23/espanol/estados-unidos/trump-demolicion-ala-este-casa-blanca.html">https://www.nytimes.com/es/2025/10/23/espanol/estados-unidos/trump-demolicion-ala-este-casa-blanca.html</a></p>



<p><a href="#_ednref9" id="_edn9">[ix]</a> <a href="https://www.nytimes.com/es/2025/10/23/espanol/estados-unidos/trump-demolicion-ala-este-casa-blanca.html">https://www.nytimes.com/es/2025/10/23/espanol/estados-unidos/trump-demolicion-ala-este-casa-blanca.html</a></p>



<p><a href="#_ednref10" id="_edn10">[x]</a> <a href="https://es.wired.com/articulos/por-que-ice-puede-matar-con-impunidad">https://es.wired.com/articulos/por-que-ice-puede-matar-con-impunidad</a></p>



<p><a href="#_ednref11" id="_edn11">[xi]</a> <a href="https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-65540220">https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-65540220</a></p>



<p><a href="#_ednref12" id="_edn12">[xii]</a> <a href="https://www.nytimes.com/es/2025/07/18/espanol/estados-unidos/trump-epstein-amistad-cronologia.html">https://www.nytimes.com/es/2025/07/18/espanol/estados-unidos/trump-epstein-amistad-cronologia.html</a></p>



<p><a href="#_ednref13" id="_edn13">[xiii]</a> <a href="https://www.dw.com/es/trump-indulta-a-1500-encausados-por-asalto-al-capitolio/a-71356135">https://www.dw.com/es/trump-indulta-a-1500-encausados-por-asalto-al-capitolio/a-71356135</a></p>
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        <author>Hernando Llano Ángel</author>
                    <category>Calicanto</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=125040</guid>
        <pubDate>Fri, 23 Jan 2026 15:23:01 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Trump, un mago esperpéntico]]></media:description>
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            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Crónica de un balance de año en Coach-landia.</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/pletora/cronica-de-un-balance-de-ano-en-coach-landia/</link>
        <description><![CDATA[<p>A finales de diciembre y comienzos de enero, la gente está borracha de alegría y con el entusiasmo elevado a su máxima expresión. Comienza la temporada de los balances y las listas de metas y deseos. Aunque en Coach-landia todo eso ya tiene otros nombres, yo no suelo estar a la moda en temas de [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<p>A finales de diciembre y comienzos de enero, la gente está borracha de alegría y con el entusiasmo elevado a su máxima expresión. Comienza la temporada de los balances y las listas de metas y deseos. Aunque en <em>Coach-landia</em> todo eso ya tiene otros nombres, yo no suelo estar a la moda en temas de marketing de crecimiento espiritual. Pero… es inevitable ver publicaciones donde te dicen que “hay que visualizar y manifestar desde ya un 2026 genial”. Y es ahí cuando hacemos (me incluyo en la torta) el famoso balance de lo que fue el 2025, para que de ahí salga la lista de metas de este nuevo año.</p>
<p>Pero creo que debería reescribir este párrafo, ponerlo en &#8220;vibraciones altas&#8221; y lenguaje de coach de TikTok. Comencemos de nuevo:</p>
<p>Ya no es suficiente con desear un 2026 decente. No, no (después las cosas no salen bien): hay que visualizarlo, manifestarlo y, si se puede, subirle la vibración antes de que el año arranque. A final de año ahí estuve yo, incluida, con varita de incienso en una mano (hay unos con olor a chocolate, ¡deliciosos!) y un Excel emocional en la otra (ante todo ordenada), lista para hacer el ritual obligatorio: cerrar ciclos, integrar aprendizajes, agradecer lo vivido y mirar al 2025 con cara de “todo pasó por algo”.</p>
<p>¡Nah! Tal vez en alguna dimensión paralela. Aunque sí hice mi reflexión sobre ese especial 2025 que viví.</p>
<p>El asunto es que de ese proceso —que debe ser &#8220;profundamente espiritual&#8221;— nace entonces la declaración de intenciones, el manifiesto del año, la ruta alineada del yo futuro… en inglés suena mejor, más estilo coach: la gente hace su <em>Vision Board 2026</em> o su <em>Manifestation List 2026</em> (lo que antes llamábamos metas del año) y, para que se manifieste mejor, lo comparte en redes (es parte del ritual). Se hace con dulzura y cara de santo en trance… para que el universo no se estrese.</p>
<p>Todos esos deseos para el 2026 parecen redactados por un departamento de marketing espiritual: &#8220;Ir al gimnasio&#8221;, &#8220;viajar más&#8221;, &#8220;ahorrar&#8221;&#8230; Qué sé yo. Aquí especulo, pues mi lista es bastante peculiar y no se parece a esas. El papel aguanta todo —o más bien, los <em>reels</em> aguantan todo—, pero al alma no se engaña fácilmente. Si sientes vacío tu balance de vida, es porque le falta el ingrediente que los babilonios consideraban sagrado: la capacidad de ser humillado por la verdad.</p>
<p>Para entender algo, me gusta ir al inicio. La palabra que lo nombra. Conocer el término que define “eso” de lo que hablamos permite una verdadera comprensión, por lo menos para mí. Saber de dónde viene, por qué y cómo se ha ido transformando con el tiempo. Cómo suena en otros idiomas. Cómo su connotación cambia en otras culturas. Eso realmente me abre la puerta a investigar y comprender el ADN de “eso” de lo que hablo. Y hoy son varias palabras. Una es balance.</p>
<p>Balance. Suena bonito: <em>ba-lan-ce</em>. Es dulce y sonora, pero ya lleva mucho tiempo siendo maltratada por la frivolidad (hay hasta un desodorante que la lleva por nombre). La palabra balance viene del francés balance, que a su vez nos llega del latín vulgar bilanx.</p>
<p>Bi-: Significa &#8220;dos&#8221;.</p>
<p>Lanx: Significa &#8220;plato&#8221; o &#8220;platillo&#8221;.</p>
<p>Físicamente, el balance es el acto de poner peso en un lado y la mercancía en el otro hasta que la aguja se queda quieta en el centro. ¿En busca de qué? ¿Equilibrio? ¿Equidad? ¿Determinar una medida para el cobro? ¿Para que nadie engañe a nadie?</p>
<p>¿Por qué lo aplicamos a la vida? Porque la mente humana busca equilibrio. Cuando decimos &#8220;hacer balance&#8221;, estamos poniendo en un platillo lo que logramos (ganancias) y en el otro lo que perdimos, lo que no fuimos capaces de lograr, el karma que nos cayó o lo que nos faltó (pérdidas). Si la balanza se inclina demasiado hacia las pérdidas, sentimos una tensión interna que necesitamos resolver. Ansiedad, entre otras.</p>
<p>En nuestro hermoso español hay una palabra derivada de “balance” que usamos para definir el movimiento de un barco o una cuna: <em>balanceo</em>. Y, curiosamente, imaginarla en acción es un recordatorio de que la vida no es estática. Se mueve al ritmo de las olas de un océano impredecible. Y viéndolo así, hacer balance de nuestra vida o año es aprender a mantenernos en equilibrio en medio del movimiento constante.</p>
<p>La humanidad no experimenta el tiempo como una aburrida línea infinita y plana, sino como una serie de capítulos. Los balances ocurren en lo que la psicología del comportamiento llama &#8220;Hitos Temporales&#8221;. Son momentos en los que social, grupal o personalmente se rompe el flujo rutinario del tiempo y se genera un “Efecto de Nuevo Comienzo”. De menor a mayor: los lunes y los viernes (hitos temporales de trabajo y descanso), luego vienen cumpleaños, aniversarios, cambio de año…</p>
<p>Y como simios pensantes en esos hitos temporales decidimos hacer balances que crean una discontinuidad mental. Qué por cierto es muy útil y sana. Nos permite separar nuestro &#8220;yo del pasado&#8221; (que cometió errores en 2025) de nuestro &#8220;yo del futuro&#8221; (que tiene una página en blanco en 2026 y un universo de posibilidades).</p>
<p>Cuando en masa, al mismo tiempo, hacemos individualmente el famoso balance, validamos que pertenecemos a este mundo occidental (nuestra comunidad). Es como si gritáramos en coro: &#8220;Todos sobrevivimos a este ciclo y todos estamos de acuerdo en que hoy algo termina y mañana algo empieza&#8221;.</p>
<p>Este balance tiene otra utilidad interesante: crea la ilusión de orden. La vida, en general, es caótica, pero cuando hacemos balances en los hitos temporales logramos empaquetar los 365 días que ya pasaron en conclusiones lógicas y explicaciones.</p>
<p>También hacemos eso que los psicólogos llaman cierre cognitivo. Nuestro cerebro detesta las historias abiertas. Nada más observen los finales de películas y series que quedan abiertos: cómo reciben puntajes terribles y funas en redes. Como ejemplo reciente tenemos a Stranger Things.</p>
<p>Nuestro cerebro no es fan de las historias abiertas, ni en películas, ni en libros, ni en nuestra propia vida ¿Por qué? Porque las historias abiertas nos dejan más incertidumbres que certezas. Y la incertidumbre es el “coco” de media humanidad. A fin de año, el ser humano necesita “cerrar el libro” que en este instante temporal se llama 2025 para poder abrir el siguiente (2026) sin todo el ruido mental y las páginas tachadas del anterior.</p>
<p>Los humanos somos los únicos animales que se cuentan historias a sí mismos. Eso dijo el filósofo Alasdair MacIntyre en su libro &#8220;Tras la virtud&#8221;. Aunque yo no creo que eso sea cierto, que somos &#8220;los únicos&#8221;. Pero siguiendo lo expuesto por MacIntyre, una persona dentro de su balance 2025/2026 no podría responder la pregunta &#8220;¿qué voy a hacer?&#8221; sin responder antes otra pregunta: &#8220;¿de qué historia o historias me encuentro formando parte?&#8221;. Y ambas, preguntas y respuestas, no se formulan ni responden en el balance, es un proceso mental interior, poco consciente que hacemos para poder decidir qué quiero y qué no para ese nuevo año. Y por supuesto para definir metas. Por ejemplo: Sebastiana se quiere casar en 2026, es su meta, porque quiere formar una historia de vida con Albertino.</p>
<p>Entonces, el balance de fin de año es el momento en que revisamos si el capítulo que acabamos de vivir tiene sentido dentro de nuestra “biografía”. En esta revisión no solo contamos cuántos viajes hicimos o si logramos comprar ese carro; lo que realmente hacemos es evaluar si nuestra vida coincide con la persona que queremos ser —y para algunos, con la que pretenden o aparentan ser—.</p>
<p>En el fondo, ese balance es una búsqueda de sentido. En realidad, no se trata de los hechos, sino de la narrativa propia que construimos con ellos. De las historias que queremos crear para nuestra autobiografía. Una narrativa para nosotros (autoconvencimiento) y otra para los demás (el cuento que vendemos de nosotros mismos), pero no hacemos este proceso con la consciencia de que decidimos nuestra propia narrativa.</p>
<p>Por eso duele cuando el balance es “negativo” (hojas mal escritas de nuestra vida) y por eso nos sentimos renovados cuando el balance nos muestra que, a pesar de las tempestades, seguimos de pie. Todos queremos ser héroes, y más aún dentro de nuestra propia historia.</p>
<p>Hay otro psicólogo que plantea algo interesante al respecto. Jerome Bruner sostiene que tenemos dos formas de pensamiento: el paradigmático, que es lógico y científico, y el narrativo. Con este último entendemos nuestra vida. Escribimos nuestra autobiografía mental. Y sosteniendo la teoría de Bruner, en el balance de fin de año hacemos una construcción narrativa donde ordenamos nuestros eventos aleatorios para darles una relación de causa y efecto. Para darles sentido.</p>
<p>Por ejemplo: Juanito, en marzo, hizo una estafa piramidal y se robó 500 millones de pesos. Y a Juanito, un conductor borracho lo atropelló en octubre y casi se muere. En diciembre Juanito hace su balance: &#8220;seguramente me atropellaron como castigo divino por estafar a la gente. Me cayó el karma&#8221;. Meta de 2026 de Juanito: &#8220;cuando salga de la silla de ruedas voy a devolver el dinero robado sin que me metan preso y pedir disculpas&#8221;.</p>
<p>Este balance o “revisión de vida” lo hacemos desde hace más de 4.000 años. Viajemos a la Babilonia del 2000 a. C. Allí celebraban el festival de Akitu, considerado un proceso de reordenamiento del caos. Se celebraba durante 12 días en el mes de <em>Nisannu</em> (marzo/abril), en el equinoccio de primavera.</p>
<p>Durante el Akitu, los babilonios hacían un balance social: devolvían objetos prestados y hacían balance contable. Para los babilonios, el año nuevo no podía comenzar si el &#8220;balance contable&#8221; social no estaba en cero. Si debías algo, material o afectivo, el orden cósmico estaba roto.</p>
<p>También hacían un balance político y moral. El rey se arrodillaba ante el dios Marduk. El sumo sacerdote le quitaba la corona y el cetro y lo cacheteaba. Debía confesar que no había descuidado sus deberes de rey. Si lloraba, significaba que Marduk estaba satisfecho y que el balance del reino era positivo para el año siguiente.</p>
<p>(Creo que el nuevo reyezuelo global necesita una &#8220;bofetada de Marduk&#8221;. Un apunte político innecesario).</p>
<p>Y aplicando un poco la experiencia babilónica, para que un balance tenga peso real necesitamos una “bofetada de Marduk”. Esa bofetada corresponde al peso de la verdad. Desmontar la narrativa y vernos desnudos. Sin centro. Sin corona. Sin adornos. Dejar de contarnos nuestro propio cuento. Dejar de acomodar los hechos a la historia autobiográfica que llevamos años escribiendo. Y observarnos con ojos de extraño. Cachetearnos con nuestra propia verdad. Ese sería el balance ideal y honesto con nosotros mismos. Lo demás es farándula, autoengaño, moda, teatro, baile de máscaras…</p>
<p>Un romano devoto nos diría que cuando hacemos un balance de nuestra vida invocamos al dios Jano. El que mira atrás y adelante.</p>
<p>Jano o Janus, es el dios romano de las puertas, los comienzos y los finales. Es un dios interesante. Gobierna complejidades. Jano es representado con dos rostros: uno mira hacia el pasado y el otro hacia el futuro. Por eso el mes de enero lo honra. Enero en latín es <em>Ianuarius</em>, que proviene de Jano. Lo que significa que es el &#8220;umbral&#8221; del año. En enero estamos parados en una línea en la que miramos para atrás y para adelante.</p>
<p>Los romanos creían que para cruzar una puerta —un nuevo año— con el pie derecho, primero debías honrar lo que dejabas atrás. Y este es uno de los antepasados directos de nuestro balance de fin de año: la pausa necesaria en el umbral —la puerta de la vida— para entender de dónde venimos antes de decidir a dónde vamos.</p>
<p>Un balance anual que me gusta es el chino. Lo hacen en su Año Nuevo, durante el festival de primavera. Es un balance físico y espacial. Revisan su casa y hacen una limpieza profunda llamada <em>Dahao</em>. Barren a fondo su hogar, para “barrer la mala suerte” del año anterior. Se deshacen, botan lo que no sirve y limpian lo que va a quedar.</p>
<p>Después de ese balance del año anterior, muchos imaginan que el 2026 es como una página en blanco. En coach-landia nos venden esa idea. Un inicio de cero para construir lo que queramos. Pero no. Lamento informarles que la página en blanco no existe cuando se refiere a cambio de año. Es mentira. Escribimos sobre lo que ya está escrito. El balance no sirve para borrar el pasado, sino para entender con qué bolígrafos y colores vamos a escribir y dibujar el siguiente capítulo.</p>
<p>Los seres humanos somos un palimpsesto. Textos escritos sobre otros textos.</p>
<p>Aunque soy irónica y desconfiada con el tema del balance anual, reconozco que necesitamos el 31 de diciembre para hacer ese clic mental de una etapa nueva. El balance es el umbral de Jano: una cara mira hacia atrás para aprender, y la otra mira hacia adelante para imaginar.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Diana Patricia Pinto</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Plétora</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=124588</guid>
        <pubDate>Mon, 12 Jan 2026 03:37:48 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/11223720/portadas-el-espectador.png" type="image/png">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Crónica de un balance de año en Coach-landia.]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Diana Patricia Pinto</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>¿A cuál de los presidenciables beneficia la intromisión de EE.UU. en Venezuela?</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/a-cual-de-los-presidenciables-beneficia-la-intromision-de-ee-uu-en-venezuela/</link>
        <description><![CDATA[<p>Los candidatos presidenciales están opinando en caliente, con poco conocimiento de los asuntos geopolíticos, y algunos ya están dando muestras de desespero en las redes sociales. En campaña los votos importan más que la suerte de los venezolanos. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Los tres candidatos presidenciales que ocupan los primeros lugares en las encuestas: Sergio Fajardo, Iván Cepeda y Abelardo De La Espriella.</em></p>



<p>De cara a las elecciones de mayo de 2026, lo que está pasando en Venezuela, un país que hoy sigue órdenes de Estados Unidos, tras la captura de su presidente Nicolás Maduro, deja en una posición complicada a los candidatos presidenciales de Colombia y sitúa a la campaña misma en una especie de limbo, al menos hasta que conozcamos el desenlace de la cumbre Petro-Trump, la primera semana de febrero.</p>



<p>En principio, la derecha levantó el trofeo tras el ataque del ejército estadounidense en suelo caraqueño, pero cuando se supo que el régimen chavista no cayó, aparecieron las caras largas y el mundo quedó en desconcierto.&nbsp; Vestidos y alborotados, la fiesta se apagó y todos volvieron a sus quehaceres, a esperar con resignación -vaya uno a saber por cuánto tiempo- hasta que la cosa realmente cambie en Venezuela y la democracia plena regrese, que es lo deseable.</p>



<p>En este mar de confusiones y suspensos, la pregunta obvia sería: ¿quién, si la derecha, el centro o la izquierda,&nbsp;capitalizará mejor el caso Venezuela? Pues la respuesta no depende de lo que estén pensando con el corazón o con el deseo los partidos políticos en disputa, sino de los desarrollos que tengan los acontecimientos durante los próximos días y semanas, porque lo que estamos viendo es a un Donald Trump en piñata: lleno de sorpresas.</p>



<p>Muy seguramente ya alguna encuestadora debe estarles preguntando a los colombianos si están o no de acuerdo con la intromisión de Estados Unidos en Venezuela y la respuesta a ese interrogante aportará luces para determinar, al menos, de qué lado está el segmento más amplio de la población. La respuesta dependerá también&nbsp;de si la pregunta se formula con o sin sesgo. No es lo mismo preguntarle a la gente si está de acuerdo con que enjuicien al dictador Nicolás Maduro, que preguntarle si respalda la invasión militar de Estados Unidos a Venezuela. No es lo mismo y los encuestadores lo saben.</p>



<p>Sería interesante formular ambas preguntas para saber qué tanto cambia la percepción de los ciudadanos.</p>



<p>En cuanto a los y las presidenciables, lo que un asesor ecuánime debería recomendarles es cautela y un té de agüita de hierbas para los nervios antes de salir a vociferar cualquier cosa.</p>



<p>Los candidatos deberían concentrarse en sus correrías más que en sus trinos, porque ahí corren el riesgo de decir vainas que luego tengan que tragarse, aunque se ahorren las disculpas. Las redes sociales pasan factura al instaste, y la suma de un meme con el otro se traduce en descrédito.</p>



<p>Veámoslo con un ejemplo: Vicky Dávila, mujer casos de la vida real, objeto de burlas casi que a diario.</p>



<p>La candidata ha venido repitiendo como mantra la misma frase: <em>“Trump, haz lo tuyo” </em>(aunque yo, con esta medio sordera, entendí <em>“Trump, hazlo tuyo”.</em></p>



<p>Vicky Dávila celebró la intervención militar de Estados Unidos en Venezuela y la captura de Maduro, pero luego en redes sociales salió a decir: <em>“Presidente Trump, una intervención militar en Colombia como en Venezuela nos pondría en riesgo de que el neocomunismo, hoy encarnado en Iván Cepeda, gane las elecciones presidenciales, porque se victimizarían y despertarían el nacionalismo”.</em> Y más adelante, en el mismo video, contradiciéndose respecto de lo que hizo el gringo en Venezuela, dijo<em>: “… de ningún modo es aceptable que se viole por parte de Estados Unidos o de cualquier otro país la integralidad territorial de Colombia y la soberanía”.</em></p>



<p>Luego, <a href="https://www.infobae.com/colombia/2026/01/07/vicky-davila-acuso-a-petro-de-convocar-marchas-para-iniciar-su-plan-de-perpetuarse-en-el-poder-ha-llamado-a-la-calle-de-nuevo-a-los-revoltosos">según recoge Infobae,</a> acusó a Petro de convocar marchas para iniciar su plan de perpetuarse en el poder.</p>



<p>¿Al fin qué, el peligro es Cepeda o Petro? Si Petro inició un plan para perpetuarse en el poder: ¿Sí invasión o no invasión? Ella, por supuesto, no contaba con la llamada de Trump a Petro para invitarlo a dialogar, y rapidito le dio la vuelta al  discurso. Ya volveremos con ella. </p>



<p>Entre tanto, Álvaro Uribe volvió a revivir el fantasma de <em>“nos volveremos Venezuela”</em>, usando por enésima vez&nbsp;el cuento trasnochado del tal <em>Castrochavismo, </em>con un Fidel Castro y un Hugo Chávez que permanecen varios metros bajo tierra en Cuba y Venezuela. Y para que se note lo ridículo de ese tipo de consignas, diré que como Petro y Trump sigan de compinches, nos volveremos Estados Unidos. </p>



<p>A María Isabel Rueda, que en entrevista para El Tiempo le preguntó si Estados Unidos podría hacer en Colombia lo que en Venezuela, el expresidente Uribe le contestó<strong>.<a href="https://www.eltiempo.com/politica/partidos-politicos/ee-uu-podria-hacer-en-colombia-lo-que-en-venezuela-las-circunstancias-se-van-pareciendo-con-el-gobierno-petro-alvaro-uribe-3522379"><em>“Las circunstancias se van pareciendo con el gobierno Petro”</em></a></strong><em><a href="https://www.eltiempo.com/politica/partidos-politicos/ee-uu-podria-hacer-en-colombia-lo-que-en-venezuela-las-circunstancias-se-van-pareciendo-con-el-gobierno-petro-alvaro-uribe-3522379">.</a> </em>A Noticias Caracol le respondió: <a href="https://www.pulzo.com/nacion/alvaro-uribe-dice-que-colombia-pareciendo-venezuela-PP4983260"><em><strong>“Colombia es casi una foto de Venezuela”.</strong></em> </a>&nbsp;(El casi no se vale decía mi sabia abuelita). En tanto que <a href="https://www.elespectador.com/politica/alvaro-uribe-hablo-sobre-las-amenazas-del-presidente-donald-trump-a-colombia-y-sobre-la-invasion-en-venezuela-noticias-hoy">a <strong>El Espectador </strong>le dijo:</a> <em>“Cuando un país no controla su criminalidad, terceros países reaccionan”.</em></p>



<p></p>



<h2 class="wp-block-heading">A los políticos colombianos no les importan los venezolanos, ni siquiera a Donald Trump, que en Venezuela ve barriles de petróleo, no seres humanos.</h2>



<p>Lo concreto: Venezuela vuelve a ser el balón que unos y otros se lanzan en busca de réditos políticos, lo que se está volviendo una jugada torpe por dos razones: porque no nos volvimos Venezuela en cuatro años y porque, al menos hasta el momento de escribir estas líneas, Estados Unidos se abraza con el régimen chavista y hace negocios con él. Seamos honestos, a los políticos colombianos no les importan los venezolanos, ni siquiera a Donald Trump, que en Venezuela ve barriles de petróleo y <em>business</em>, no seres humanos.</p>



<p>Así que al uribismo, le toca reescribir su viejo cuento del lobo feroz porque, como se dice vulgar y coloquialmente, <em>al perro no lo capan dos veces</em>. La gente está ya curada de espantos. Y cuando eso pasa, cualquier nuevo relato adobado con <em>más de lo mismo</em> pierde fuerza. &nbsp;</p>



<p>Lo que queda claro, volviendo a las desesperadas declaraciones de Vicky Dávila, es que ella no tiene ningún plan de gobierno para los colombianos (aporreada en las encuestas, sus posibilidades de ser la presidenta se diluyeron hace rato), y el único recurso que le queda es satanizar a la izquierda, y lo hará hasta el final, cuando seguramente ya habrá quedado descartada como presidenciable, y quizás guarde la esperanza de ser <em>ministeriable</em>, repitiendo el descalabro de María Fernanda Cabal, la otra candidata ultraderechista que, al fracasar en los sondeos del Centro Democrático, tuvo que claudicar con pena y sin gloria.</p>



<p>En últimas, el problema de campañas como la de Vicky Dávila es no tener asesores competentes que actúen desde la racionalidad y sean capaces de decirles a sus candidatos que cuenten hasta diez antes de dejarse arrastrar por sus impulsos, haciendo evidente sus flaquezas en la cosa política. &nbsp;</p>



<p>Nadie, a excepción&nbsp;del propio Donald Trump y su cerebro de anciano malévolo, conoce el plan b, c o z del presidente estadounidense. ¡Nadie! Todo lo que se diga son meras especulaciones al son de los tarros… o sea, producto del ruido mediático. Podemos anticipar, eso sí, que lo que se haga arriba se sentirá con fuerza abajo; es decir, las movidas de Estados Unidos impactarán la campaña presidencial colombiana, con resultados impredecibles, para alegría de unos y desconsuelo de otros. No sabemos si Trump, con sus decisiones —fríamente calculadas en función de los intereses de su país— terminará siendo el jefe de campaña de la izquierda o de la derecha.</p>



<p>Los candidatos están leyendo los titulares, que es lo que hacemos todos, sin conocimiento de cómo funciona el parqués geopolítico, donde –recordemos- se puede ir a la cárcel facilito y facilito salir también de ella, dependiendo de lo que indiquen los dados. Ojalá se entienda el símil. Y ojalá los candidatos sepan quién es, por ahora, el dueño de los dados. (Y no estoy hablando de Diosdado Cabello, ¿ok?)</p>



<p>Por lo tanto, un candidato presidencial no puede rebajarse a la condición del ciudadano de a píe que opina sobre lo divino y humano y en caliente, porque lo que ese <em>cristiano </em>opine de forma individual al fin de cuentas resulta intrascendente en el juego por el poder. Pero la opinión del político en campaña termina siendo un arma de doble fijo para él, y en ese caso la prudencia del solapado resulta menos contraproducente que la ligereza de aquel o aquella que se levanta con el ánimo alebrestado, pensando <em>esta boca es mía</em>, a ver qué <em>genialidad</em> se le ocurre para marcar en las encuestas.</p>



<p>Al margen de eso, la derecha siempre tuvo un plan para gobernar pero nunca un plan para ser oposición, y los congresistas creyeron torpemente que al oponerse a las reformas y celebrarlo en las redes sociales hacían lo correcto.&nbsp;Quizás esas torpezas la lleven a perder también en 2026 las elecciones. </p>



<p>Colombia es hoy más nacionalista que nunca frente a Trump, y ese sentimiento patriótico afecta el discurso de una derecha colombiana recalcitrante que, hasta el incidente con Venezuela, fue más <em>trumpista </em>que Trump pero hoy, apática, lo observa con desdén. &nbsp;</p>



<p>La invitación que le hizo el presidente Trump al presidente Petro para dialogar de tú a tú en la Casa Blanca, abre un nuevo episodio&nbsp;para las relaciones bilaterales, pero también podrían significar un giro inesperado en la campaña presidencial. Petro tiene, por ahora, el sartén por el mango. La suerte de la izquierda dependerá de cómo juegue sus cartas en el Despacho Oval. ¿Cuál será el as bajo la manga de cada uno? Eso es tema para otra columna.</p>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=124412</guid>
        <pubDate>Sun, 11 Jan 2026 12:59:25 +0000</pubDate>
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>Obituario de Juan, mi hermano, sobre mi padre</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/catrecillo/obituario-de-juan-mi-hermano-sobre-mi-padre/</link>
        <description><![CDATA[<p>Los abuelos se vuelven eternos en el nombre que les ponen sus nietos. Antonio, mi padre, recibió para la posteridad uno breve y hermoso: Ató. Y hoy, noventa y dos años después, estamos aquí para darle el adiós a nuestro Ató, quizá la persona que más quise y admiré. Pero digo “despedir” por costumbre, porque [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p>Los abuelos se vuelven eternos en el nombre que les ponen sus nietos. Antonio, mi padre, recibió para la posteridad uno breve y hermoso: Ató. Y hoy, noventa y dos años después, estamos aquí para darle el adiós a nuestro Ató, quizá la persona que más quise y admiré.</p>



<p>Pero digo “despedir” por costumbre, porque la verdad es otra: pudimos decirle adiós con una calma extraña y misericordiosa. No fue un corte brusco, sino una despedida diluida en el tiempo, repartida en el transcurso de muchos años.</p>



<p>Su conciencia se fue desvaneciendo como una acuarela expuesta durante años a la luz del sol. Al principio, el verde de las hojas, a lo lejos, aún se distinguía, aunque por momentos se confundía con la hierba. Luego ese verde se volvió apenas una mancha, diluida en el paisaje. Con los años, su mundo fue perdiendo tonos y matices, como si un velo blanquecino lo cubriera de olvido. La enfermedad gastó su memoria con una constancia implacable, del mismo modo en que el agua pule una piedra: lentamente, sin pausa, hasta dejarla lisa…</p>



<p>Lo vimos alejarse de sí mismo. Vimos, con impotencia, cómo los recuerdos se fragmentaban en relatos inconexos: a veces apócrifos, a veces imperfectos, a veces soñados. Fuimos testigos de cómo su conciencia se apartaba de nuestra realidad para sumergirse en un mundo distante, extraño e incomprensible. Un universo donde los hechos ya no se suceden en la secuencia del tiempo; donde el tiempo deja de existir como reloj o calendario para convertirse en la eternidad de un instante.</p>



<p>Einstein llamó al tiempo “la más obstinada y persistente de nuestras ilusiones”. Y quizá sea solo eso: no una realidad exterior, sino un relato —una <em>qualia</em>— que la mente hilvana con memorias sucesivas hasta fabricar la apariencia de una continuidad, como en esos libritos que, al hojearlos soltando el pulgar con rapidez, nos provocan la ilusión de un caballo al galope. Pero, como en el cine, no hay movimiento: solo imágenes en secuencia, detenidas, estáticas.</p>



<p>Fue así como empezamos a despedirnos mientras él se alejaba: se alejaba, y se alejaba, y se alejaba… Y pasaron los años sin dolor, sin sufrimiento, con esa calma extraña que a veces trae la vida cuando decide ser piadosa. Es apenas hoy cuando entendemos de súbito que está ya tan lejos que no podemos alcanzarlo con la mirada. Por eso decir “adiós” es una metáfora. El adiós ocurrió con lentitud geológica: nos fuimos despidiendo durante años, paso a paso, hasta llegar a este día en que ya no podremos verlo nunca más.</p>



<p>Un día, cuando yo era niño, Ató me habló de un insecto diminuto, la efímera, cuya vida activa se reduce al espacio de unas pocas horas, a veces menos de un día. Yo me quedé pensando, con la lógica seria de los niños: si fuéramos efímeras, ¿para qué ir al colegio, para qué almorzar, para qué bañarse o ponerse los zapatos, si esa misma noche íbamos a estar todos muertos? Ató notó mi ansiedad y, con esa manera suya tan directa, me dijo: “La vida humana, medida a escala cósmica, es infinitamente corta”. Y en esa comparación estaba todo él: una lucidez que devolvía al mundo su proporción verdadera, y una serenidad rara que, al decir las cosas como son, les quitaba un poco de peso.</p>



<p>Mi papá tuvo el raro privilegio de nacer con una inteligencia excepcional, y dotado de una gran creatividad. Ya muy viejo, con Alzheimer avanzado, se quedó un momento frente a la placa de mi carro: BXQ221. Entonces, como un Ramanujan criollo, sonrió y me dijo: “Juan, el número de tu placa es fácil de memorizar: (10^2 + 11^2)”.</p>



<p>Y en cierta ocasión, después de estudiar la frecuencia de las letras en español, diseñó un teclado óptimo para el computador: en el centro puso las más utilizadas —E, A, O, S, N, R— y relegó a los extremos, en las otras filas, las más raras —K, W, X, Ñ, J, Z—. También inventó un mouse al que, con un humor muy propio, llamó el <em>paus</em>: se manejaba con el pie derecho, como el pedal de un órgano. Y no se detuvo ahí: ideó un espejo para verse por delante y por detrás, y hasta una parrilla de arepas “con tacones”, ocurrencias suyas que nos hacían reír sin parar.</p>



<p>Y también nos enseñó a perderle el miedo a zambullirnos en el agua con “flotadores inteligentes” de su propio diseño: un neumático delgado de bicicleta que iba desinflando a medida que ganábamos confianza en la piscina. Señalaba lo absurdo de los flotadores convencionales, enormes, que no permitían el más mínimo progreso y que, al final, ni siquiera dejaban mover los brazos con facilidad.</p>



<p>Y cuando yo era niño me enseñó un método para saber el día de la semana de cualquier fecha, en cualquier año. Ese “calendario universal” lo explica en uno de sus libros, y todavía hoy lo uso en mis clases de primer semestre para avivar la curiosidad de los estudiantes más interesados y atentos.</p>



<p>Y cuando esa inteligencia se encuentra con una personalidad implacablemente racional, el resultado es alguien capaz de liberarse del troquelado de la infancia —una de sus palabras favoritas—, de sacudirse el adoctrinamiento de las religiones y las ideologías, de mirar con sospecha las supersticiones, y de plantarse sin concesiones frente a esas fuerzas oscuras de la irracionalidad, que solo siembran sufrimiento y cosechan crueldad.</p>



<p>Diría que ese fue su mayor legado: una forma de pensar, una ética de la lucidez y de la razón. Eso es lo que dejó en quienes tuvieron la fortuna de conocerlo, y también en sus libros y ensayos. Y luchar por esa causa fue, sin duda, su batalla más constante.</p>



<h1 class="wp-block-heading">Recuerdos de adolescencia</h1>



<p>En mi casa se comía cheesecake y pie de manzana. También hacían una versión colombiana del pollo hindú, nasi goreng, del plato alemán con salchichas, chuletas de cerdo y repollo chucrut fermentado en sal, y del plato cubano con caraotas: rarezas culinarias que mi mamá preparaba y que dejaban a mis amigos entre asombrados y felices. Y también carne molida en sopa de arroz, un plato humilde al que llamaban “almuerzo de cura”. Y el famoso y vilipendiado “sudao de pollo”, la comida predilecta de Ató.</p>



<p>Pero el mayor orgullo culinario de la casa era el pollo mallorquín. No el original de Mallorca —el que un tío catalán nos enseñó a preparar—, sino el mestizo: con chicharrones y plátano maduro, cocinado a fuego lento en una olla de cerámica roja, esmaltada, hermosa, a la que llamaban la “greixonera”. Esa palabra la oí desde niño y todavía hoy no sé qué significa; ni siquiera sé si existe en algún diccionario. Pero en mi memoria quedó labrada con firmeza pétrea, como quedan las palabras que se aprenden en la infancia.</p>



<p>Para mi papá, la riqueza nunca tuvo un brillo especial. El dinero se trataba en casa con respeto práctico: útil para lo necesario y, a veces, capaz de comprar un pedazo de felicidad. Pero el poder que suele venir con él no despertaba reverencia; al contrario, parecía vulgar, casi indecente. El valor de la vida se medía en otra escala. Se respiraba una atmósfera intelectual única, libertaria y científica, donde se pensaba sin miedo y se desconfiaba de toda autoridad. Y esa manera de mirar el mundo —austera, libre— incomodaba a los conservadores y fascinaba a los jóvenes que empezaban a pensar por cuenta propia.</p>



<p>Había una biblioteca enorme, un altar laico custodiado por pequeños retratos que no eran del Sagrado Corazón ni de parientes, ni siquiera de sus hijos, sino de Darwin, Einstein, Newton, Dirac, von Neumann… y de otros nombres menos célebres, pero no menos venerados por él: Konrad Lorenz, Popper, Gödel, Ramanujan, y tantos más que, a su juicio, merecían un lugar en el panteón de los gigantes. En cambio, por los héroes de la historia oficial —Napoleón, Julio César, Alejandro Magno— sentía un desprecio sin límites, apenas superado por el que le inspiraban curas, obispos y papas, o cualquier otro líder religioso o político.</p>



<p>Y había un lugar que para mí era mágico, casi sagrado: el taller. Era un cuartito detrás de una puerta de bisagras, con un mesón de lámina de acero donde estaba empotrada una prensa pesada e imponente. De las paredes colgaban herramientas sujetas con tornillos, y sus siluetas estaban dibujadas sobre un tablón de madera pintado de blanco, como si cada una tuviera un sitio asignado desde siempre. Había cajones repletos de tuercas, tornillos, clavos, arandelas; estantes donde descansaban el soldador, el taladro, el amperímetro…; y cajitas con componentes electrónicos —pequeños capacitores, resistencias, dos o tres pares de transistores—, objetos de un valor inconmensurable en aquella época.</p>



<p>Los sábados por la mañana, como un ritual, hacíamos el mantenimiento de los carros. Yo lo imitaba con devoción: me enseñó a desmontar el distribuidor, a sacar los platinos, a limarlos y a calibrarlos con esas hojas finas de acero que miden en absurdas fracciones de pulgada. Luego venía, para mí, lo mejor: afinar la máquina con una lámpara estroboscópica que en Colombia no se conseguía, comprada en Sears en los años de mi primera infancia en Champaign, Illinois.</p>



<p>Para mí no había felicidad más grande que aprender esos secretos de la mecánica. Al terminar, nos lavábamos las manos con estopa y gasolina, y en la piel quedaba un olor indeleble, áspero y familiar. Luego él me enseñaba a sacar el combustible del tanque con un sifón, como quien comparte, sin alarde, uno de sus tantos trucos.</p>



<p>Pero la mañana del sábado —en el tiempo infinito de la infancia— todavía no se terminaba. Después nos íbamos a visitar a los abuelos, que vivían en una casa enorme: cuatro patios y un solar al fondo; pisos de baldosas con arabescos —como era costumbre en las viejas casas españolas—; y esa frescura de techos altos y puertas con arcos que aún perdura en mi memoria.</p>



<p>Y ese ser —que parecía hecho de razón pura— se convertía en humano cuando se trataba de su familia. La lógica, que en él era una armadura, se le ablandaba de golpe; bastaba con que algo rozara a sus hijos o a su esposa para que apareciera en él otra cara: la del miedo, la de la ternura, la de la urgencia, la de los celos…</p>



<p>También había en casa una colección de más de seiscientos casetes: un pequeño archivo doméstico que, sin que yo lo supiera entonces, revelaba uno de sus mayores gustos. Estaban las obras de Bach, Beethoven, Mozart y todos los grandes; y, al lado, grabaciones que hoy todavía me pregunto cómo habrá conseguido: Xenakis, Schönberg y otros contemporáneos que no sonaban en ninguna parte. Había, además, un casete de Manitas de Plata y de su primo José, esa música —desconocida entonces— que se llamaba flamenco, y una grabación completa del Martín Fierro: rarezas que ni siquiera se encontraban en la discoteca infinita del maestro De Greiff.</p>



<p>Cada casete venía numerado y rotulado con una pulcritud casi militar: título, compositor y, a veces, algún dato adicional. No era miedo al olvido; era su manera de poner orden en el mundo, de dejarlo todo en su sitio. Había, además, un catálogo, dispuesto alfabéticamente por títulos y composiciones, impreso en hojas anchas con perforaciones a un costado, salido del IBM de Coltejer —el único computador que existía entonces en Colombia, junto con el del Banco de la República—. Era el tipo de exceso organizado que lo retrataba: una mezcla de método, disciplina y cariño por lo que amaba.</p>



<p>Y recuerdo, sobre todo, su sentido del humor: se reía cada vez que contaba una anécdota mínima, pero perfecta. Una de sus secretarias, al rotular un casete, escribió “ayudante con moto” en lugar de “andante con moto”. Esa confusión lo divertía de una manera inagotable; la repetía una y otra vez, como quien vuelve a un chiste que nunca pierde gracia.</p>



<p>Y hablando de su sentido de justicia, nunca olvidaré aquella vez en que dos amigas muy cercanas de mis padres, Liliam y María Helena —rivales que no se soportaban—, ya con varios tragos encima, se desafiaron en un hotel de San Jerónimo. Liliam, en tono desafiante, retó a María Helena: si se tiraba a la piscina “en pelota”, le hacía allí mismo un cheque por un millón de pesos. María Helena, sin dudarlo un segundo —y a riesgo de que nos sacaran a patadas—, se quitó el traje de baño y se lanzó al agua. Lo difícil vino después: ¿debería cobrarse esa apuesta, producto del acaloramiento y el alcohol? Mi papá, con una sentencia tan salomónica como suya, dictaminó: “Yo creo que Liliam debe entregarle el cheque… y María Helena no debe cobrarlo”.</p>



<h1 class="wp-block-heading">Coda</h1>



<p>El viento de la tarde de este verano decembrino barre las hojas del parque, y en mi mente ese viento se vuelve una metáfora de la vida que se va: ligera, inevitable, sin preguntar. Ayer fui solo a visitar lo que queda del taller, el mismo de mi infancia, como quien regresa a un santuario, a ver si todavía estaba su navaja favorita. La encontré: intacta, silenciosa, como esperándolo.</p>



<p>Y por un momento me pareció sentirlo otra vez: el olor a herramientas, a madera, a hierro helado… y a él. Vi —o quise ver— el brazo fuerte que la movía; la mano masculina sosteniéndola con esa precisión tranquila que lo definía, y el reloj de pulsera metálica plateada temblando con el gesto, devolviendo un destello breve. Fue un segundo apenas, un relámpago: corrí el velo del pasado y alcancé a rescatar, por una fracción infinitesimal del tiempo, esas presencias ya ausentes. Y luego el velo cayó de nuevo, como cae siempre, y entendí con una claridad dolorosa que hay cosas que se pierden irremediablemente… y, sin embargo, a veces vuelven a rozarnos, antes de irse, como el viento.</p>



<p>29 de diciembre de 2025</p>
]]></content:encoded>
        <author>Ana Cristina Vélez</author>
                    <category>Catrecillo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=124247</guid>
        <pubDate>Thu, 01 Jan 2026 20:17:17 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Obituario de Juan, mi hermano, sobre mi padre]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Ana Cristina Vélez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>El personajillo del año: Trump no llora, factura</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/el-personajillo-del-ano-trump-no-llora-factura/</link>
        <description><![CDATA[<p>Podríamos enlistar todos los adjetivos que definen a Donald Trump: mitómano, aporofóbico, misógino, racista, clasista, xenófobo, gruñón, ricachón, presidente cascarrabias y los que el lector a su buen juicio quiera agregar. Una réplica en carne y hueso de un personaje muy famoso por estas fechas: Ebenezer Scrooge.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p></p>



<p></p>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Johnny Depp da vida al señor Ebenezer Scrooge en la película A Christmas Carol. La foto de Donald Trump fue tomada de un video de sus redes sociales.</em></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-a6aeaf1252133fe0d89b0df8cfdef005">El escritor Tony Schwartz hizo un análisis psiquiátrico del presidente Donald Trump: <em>“Hay siete características asociadas al “trastorno antisocial de la personalidad” </em>(&#8230;)<em>: engaño, impulsividad, incumplimiento de las normas sociales respecto a comportamientos lícitos, irritabilidad y agresividad, desprecio temerario por la seguridad de uno mismo o de los demás, irresponsabilidad constante y falta de remordimiento. He observado las siete características en Trump a lo largo de los años </em>(&#8230;)<em>Es la última —la falta de remordimiento— la que le permite ejercer libremente las otras seis”.</em> (The New York Times).  </p>



<p>¿Donald Trump llora? Tengo esa curiosidad. ¿Es Trump el hombre más odiado del planeta? Tengo esa otra curiosidad.</p>



<p>Lo que vemos de labios y puertas hacia afuera es que Trump es un tipo insensible que ama el dinero más que a sí mismo. ¿Ama a Dios? Tal vez lo ame sobre todas las cosas menos los billetes verdes. </p>



<p>Trump amenaza, intimida, <em>pordebajea</em>. ¿Cómo se dice matoncito en inglés? ¿Bully?</p>



<p>Hoy por hoy es una de los seres más aborrecidos del planeta y sus alrededores. En la prensa y en las redes sociales se dicen cosas terribles de él. Tan terribles que más que el personaje del año es el personajillo del año. El villano de esta película llamada realidad.</p>



<p>Si Donald Trump fuera el personaje de un cuento perfectamente sería el viejo Ebenezer Scrooge por la edad, la avaricia y su carácter neurótico. Scrooge es el señor&nbsp;patológicamente tacaño de <em>Un cuento de Navidad</em>, del gran Charles Dickens.</p>



<p>Trump es un hombre de corazón duro no solo con los migrantes, -pero especialmente con ellos-, sino con sus paisanos, pues crece el número de estadounidenses que buscan el sueño americano fuera de su país, a juzgar por <a href="https://www.newyorker.com/magazine/2025/12/15/how-to-leave-the-usa">este artículo de The New Yorker.</a></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="715" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/11163429/ZETA-TRUMP-THE-NEW-YORKER-715x1024.jpg" alt="" class="wp-image-123550" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/11163429/ZETA-TRUMP-THE-NEW-YORKER-715x1024.jpg 715w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/11163429/ZETA-TRUMP-THE-NEW-YORKER-210x300.jpg 210w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/11163429/ZETA-TRUMP-THE-NEW-YORKER-768x1099.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/11163429/ZETA-TRUMP-THE-NEW-YORKER-1073x1536.jpg 1073w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/11163429/ZETA-TRUMP-THE-NEW-YORKER.jpg 1080w" sizes="auto, (max-width: 715px) 100vw, 715px" /></figure>



<p></p>



<p>Dickens describe así al señor Scrooge: <em>«El frío de su interior le helaba las viejas facciones: le amorataba la nariz afilada, le arrugaba las mejillas, le entorpecía la marcha, le enrojecía los ojos, le ponía azules los delgados labios; hablaba astutamente y con voz áspera».</em></p>



<p>Donald Trump se pone anaranjado de la rabia y escupe esa rabia a través de los mensajes en su propia red social, Truth. Sobre la reportera Katie Rogers, del The New York Times, dijo que es <a href="https://www.ambito.com/mundo/donald-trump-volvio-atacar-una-periodista-la-que-definio-como-fea-dentro-y-fuera-n6218134">“fea por dentro y por fuera”.</a> Es claro que el señor no se ha visto en un espejo. Pero quizás no sea un hombre vulgar sino con talento para las malas palabras.</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-6fddf606df79d3f2a04b8dda0d0973f7">A Costa-Gavras, el director de cine franco-griego, le preguntaron si Trump no merecía una película suya. <a href="https://elpais.com/eps/2025-11-30/costa-gavras-lo-siento-pero-trump-es-la-personalidad-que-mejor-define-nuestra-epoca.html?event_log=oklogin">Esto le respondió a El País:</a><em>“… es un ejemplo de la banalidad del mal llevada al máximo. Pero resulta demasiado atroz, demasiado inverosímil, como para dedicarle una película. Ni siquiera existe la posibilidad de parodiarlo, porque él ya se parodia a sí mismo”.</em></p>



<p>A veces, solo a veces, tengo la impresión de que Donald Trump morirá antes de que termine su mandato. Su rostro avinagrado parece el de una persona triste o incompleta. El niño interior que no ha sanado.&nbsp;</p>



<p>¿Está enfermo? Mucho se ha especulado sobre su salud. Sólo su médico lo sabrá. El periódico The New York Times insinúa que se duerme en las reuniones de gabinete. “A lo largo de dos horas y 18 minutos, el presidente, que tiene 79 años, en ocasiones pareció esforzarse por mantener los ojos abiertos mientras los funcionarios del gabinete recorrían la sala describiendo su trabajo y deshaciéndose en elogios hacia él”, <a href="https://www.nytimes.com/es/2025/12/03/espanol/estados-unidos/donald-trump-dormido-reunion.html">escribió el reportero Zolan Kanno-Young</a>.</p>



<p>“… creo que soy más listo que hace 25 años”, se defendió el todopoderoso Trump de sus críticos.</p>



<p>La astucia de la que se ufana ha cobrado la vida de personas inocentes, como los lancheros venezolanos y colombianos, que han muerto en aguas del Caribe acusados de narcotráfico, sin derecho a un juicio, violando el Derecho Internacional Humanitario. Son ejecuciones extrajudiciales.</p>



<p>La guerra de Trump contra los supuestos narcos “tiene implicaciones profundas para el orden jurídico internacional, los derechos humanos y la estabilidad territorial en América Latina, sin que exista certeza alguna de que logrará frenar el flujo de drogas hacia Estados Unidos”, <a href="https://elpais.com/america-colombia/2025-12-04/la-guerra-de-estados-unidos-contra-los-lancheros-mas-riesgos-que-beneficios.html">analiza el diario global El País.</a></p>



<p>A Trump ciertas vidas humanas parecen importarle un pito. Su desprecio ha quedado retratado en frases como esta: “Son basura”, refiriéndose a los migrantes somalíes.</p>



<p><a href="https://www.bbc.com/mundo/articles/c7837wnx31qo">Escribe la BBC:</a> “Trump dijo que Estados Unidos iría ´por mal camino si seguimos acogiendo basura en nuestro país´&#8221;.</p>



<p class="has-text-align-right has-large-font-size"><strong><em>“Todo viajero tiene un hogar, no importa dónde”,</em> escribió Charles Dickens, autor de <em>Un cuento de Navidad</em>.</strong></p>



<p>Hay quienes creen que el presidente de los Estados Unidos necesita una revisión psiquiátrica urgente; yo también lo creo.</p>



<p>Trump tiene las características del misántropo, lo mismo que el viejo Scrooge: esa persona con aversión hacia los seres humanos. Quizás hasta esté convencido de que hay razas inferiores.</p>



<p>De Somalia dijo que “apenas es un país, ya saben, no tienen&#8230;, no tienen nada. Solo se dedican a matarse unos a otros. No hay estructura&#8221;.</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-8c1c837a47a18454675d04f1184ed250"><em>“Ya nadie puede sorprenderse con Trump. Suelta tantas cosas escandalosas, crueles, inexactas o conspiranoicas que da igual. Solo contribuyen a aumentar su atractivo entre los suyos”</em><em>:</em> David Remnick, director de ‘The New Yorker’: (Diario El País, junio de 2024)</p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size"><strong>Plata llama plata</strong></p>



<p>Si usted tiene un millón de dólares se puede quedar en Estados Unidos; si no, se puede devolver por donde vino. Esa es la suma que Trump cobrará a quienes quieran obtener residencia y ciudadanía <a href="https://www.elespectador.com/mundo/america/la-tarjeta-dorada-de-trump-para-migrantes-ya-entro-a-funcionar-estas-son-las-claves/">a través de la tarjeta Gold Card</a>. Hábil para los negocios, debe traerse algo entre manos.</p>



<p>La pregunta es: Si solamente se quedan los ultrarricos, ¿Quiénes trabajarán para ellos? ¿Los gringos? </p>



<p>El viejo Scrooge es banquero o prestamista, no se sabe muy bien. En todo caso, es un hombre cercado por su propia avaricia, con un trato tiránico hacia sus empleados, ama la plata hasta la obsesión, de la misma manera que Donald Trump, como empresario, ha dedicado su vida a amasar lujo y fortuna, con un odio casi visceral hacia los pobres en la figura de los inmigrantes.</p>



<p>Scrooge cree que el mundo sería mejor si los pobres estuvieran muertos. Me gustaría preguntarle al presidente de los Estados Unidos si él piensa lo mismo.</p>



<p>Cero empático y compasivo, Donald Trump no llora, factura. Incluso, está facturando como presidente a través de las demandas que impone por medio de sus abogados contra aquellos que lo cuestionan, contradicen o interpelan.  </p>



<p>En septiembre de este año, <a href="https://cnnespanol.cnn.com/2025/09/29/eeuu/youtube-millones-dolares-resolver-demanda-trump-trax">CNN informó</a>: <em>“YouTube acordó pagar US $24,5 millones para resolver una demanda presentada por el presidente Donald Trump después de que las plataformas de redes sociales lo suspendieran tras la insurrección del 6 de enero de 2021”.</em></p>



<p>En octubre, <a href="https://www.nytimes.com/es/2025/10/22/espanol/estados-unidos/trump-dolares-departamento-justicia.html">The New York Times tituló</a>: “Trump exigirá 230 millones de dólares al Departamento de Justicia por los casos en su contra”.</p>



<p>Al mes siguiente, <a href="https://www.dw.com/es/trump-anuncia-demanda-a-la-bbc-hasta-por-usd-5000-millones-por-documental/a-74756021">el Canal DW de Alemania destacó</a>: “Trump anuncia demanda a la BBC hasta por USD 5.000 millones”.</p>



<p>A comienzos de 2025 causó revuelo la noticia de que Trump estaría pensando en convertir la franja de Gaza en una especie de Riviera francesa con lujosos hoteles con vista al mar, que así lo <a href="https://es.euronews.com/2025/02/05/como-se-le-ocurrio-a-donald-trump-convertir-gaza-en-la-riviera-de-oriente-proximo">reportó Euronews.</a></p>



<p>La noticia no tendría nada de escandaloso de no ser porque esa región del Medio Oriente quedó convertida en cementerio, con cerca de 70 mil palestinos muertos, como consecuencia de los ataques ordenados por Benjamín Netanyahu, primer ministro Israelí. Pero Trump es ante todo un constructor que ve enorme riqueza envuelta entre paredes y hormigón. Casi tocó el cielo con la Torre Trump en Nueva York además de hoteles, casino, limusina, helicóptero, yate y avión privado… Como en el cuento de <em>La pobre viejecita</em>, tiene de qué presumir.</p>



<p>Preguntémonos por qué el presidente de Estados Unidos mostró interés en el acuerdo para <a href="https://www.lanacion.com.ar/estados-unidos/guerra-total-en-hollywood-por-warner-se-involucra-trump-y-paramount-dirigida-por-un-aliado-suyo-nid08122025">la compra de Warner Bros por parte de Netflix.</a></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="536" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/11164200/ZETA-TRUMP-MONUMENTOS-1024x536.jpg" alt="" class="wp-image-123554" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/11164200/ZETA-TRUMP-MONUMENTOS-1024x536.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/11164200/ZETA-TRUMP-MONUMENTOS-300x157.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/11164200/ZETA-TRUMP-MONUMENTOS-768x402.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/11164200/ZETA-TRUMP-MONUMENTOS.jpg 1080w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Imagen toma de la cuenta oficial de Donald Trump en la red social Truth.</em></p>



<p>Donald Trump debe ser consciente de&nbsp;los pocos años de vida que le quedan, y es casi seguro que el tiempo que le resta como gobernante de la llamada “primera potencia del mundo” lo usará en beneficio de su propio emporio y legado.</p>



<p>Para entender su amor obsesivo por la <em>money cash</em> es menester leer el libro <em>“El arte de la negociación”</em>, que escribió para él un <em>escritor fantasma</em>, Tony Schwartz, que luego se declaró arrepentido. “… un libro que hoy considero una obra de ficción involuntaria”, escribió Schwartz <a href="https://www.nytimes.com/es/2024/10/15/espanol/opinion/trump-the-apprentice.html">en este ensayo </a>para The New York Times en 2024.</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-ac7d4e511ec9d70ea12db3b6c6033a68">Escribe Schwartz:<em> &#8220;Fred, el padre de Trump, desdeñaba abiertamente cualquier admisión o expresión de debilidad o vulnerabilidad&#8221;.</em></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-300ddea9a0d59f3bb4976048f0cb2f66"></p>



<p>El escritor no solo descubrió que Trump mentía sin asomo de remordimiento, sino que tenía la necesidad de llamar la atención. “Bajo sus fanfarronadas y sus alardes, me pareció una de las personas más inseguras que he conocido —y una de las menos conscientes de sí mismas”, escribe.</p>



<p>Dice también que Trump creció sin amor, que debió esforzarse por obtener la aprobación de su padre, “y evitar su ira”. Ahora el mundo tiene que aprender a defenderse de la ira de un Trump que, así parece, no logró resolver los traumas de su infancia. Y los demás están pagando los platos rotos.</p>



<p>Trump y el viejo Scrooge se parecen mucho. Es posible que la opulencia del uno y del otro sirva como escudo de una personalidad narcisista y autoritaria para esconder algún terrible complejo de inferioridad… sin ánimo de ofender.</p>



<p>Ojalá los fantasmas de la Navidad lleguen este año a la Casa Blanca y toquen el corazón insensible del presidente #47, que ya fue ya el #45, antes de que el mundo se vaya al traste.&nbsp;</p>



<p>En 2026 Colombia celebrará sus elecciones libres. Pero no serán libres si un octogenario Trump mete sus narices. Lleva tiempo amedrentando. Dijo que después de Venezuela, el siguiente país en la mira es Colombia por inundar de droga a los Estados Unidos. De donde vengo yo hay un dicho: <em>“Perro viejo late echado”.</em> Por ahora prefiero al viejo Ebenezer Scrooge porque incluso alguien miserable como él al final desarma su corazón y consigue redimirse.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=123545</guid>
        <pubDate>Sun, 14 Dec 2025 12:24:35 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[El personajillo del año: Trump no llora, factura]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
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                            </item>
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