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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
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	<title>Todos los resultados de blogs de reflexion+192 | Blogs El Espectador</title>
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        <item>
        <title>Leonardo Tovar González, una vida dedicada a la filosofía en Colombia y a la educación filosófica</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/filosofia-y-coyuntura-2/leonardo-tovar-gonzalez-una-vida-dedicada-a-la-filosofia-en-colombia-y-a-la-educacion-filosofica/</link>
        <description><![CDATA[<p>Presentamos en Filosofía y coyuntura, a modo de homenaje y gratitud, la semblanza del filósofo Leonardo Tovar González. Publicamos parte del discurso leido para el otorgamiento del Doctorado Honoris Causa en Educación por parte de la Universidad Pedagógica Nacional, 2023. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">[Semblanza elaborada por los profesores Damián Pachón Soto (Universidad Industrial de Santander), Edgar Eslava (Universidad Santo Tomás) y Maximiliano Prada Dussán (Universidad Pedagógica Nacional), con los aportes de Ángela Milena Niño (Uniminuto) y otros filósofos colombianos. Leído en la entrega del <em>Doctorado Honoris Causa en Educación</em> otorgado por la Universidad Pedagógica Nacional al filósofo Leonardo Tovar González, 2023]   </p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Los inicios</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">El 3 de febrero de 1985 aparecía en el periódico El Espectador el artículo “A los 200 años de ¿Qué es la ilustración? La razón pública hoy”. El autor, un joven filósofo, Leonardo Tovar González, en la introducción del texto se preguntaba: “¿Nosotros los hombres del presente, hemos aceptado el reto de Kant, nos valemos autónomamente de nuestra razón? […] ¿Es también la nuestra una época de ilustración?”. Estas preguntas, tan válidas ayer como hoy, han marcado el derrotero intelectual del profesor Tovar. Es así, por lo menos, en tres frentes: 1) la enseñanza de la filosofía y filosofía de la educación, 3) la idea de la necesidad de la deliberación pública, o el uso público de la razón, tal como decía Kant, o, en otros términos, la necesidad de poner en acto en la esfera pública el uso intersubjetivo de la racionalidad comunicativa para buscar consensos y arreglos que nos permitan vivir mejor, y, 3) sus invaluables aportes a la investigación del proceso de consolidación filosófica en Colombia y en América Latina. Estas tareas las ha desarrollado el profesor Tovar con dedicación y detenido cuidado, con la reflexión pausada que da frutos en una obra ensayística y decenas de artículos siempre de gran calado, hondura intelectual y densidad filosófica.  </p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Su labor académica</strong> <strong>e investigativa</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Como profesor y educador Leonardo Tovar ha dirigido más de 40 trabajos de grado y posgrado, y desde la Sociedad Colombiana de Filosofía ha organizado eventos para reflexionar sobre las cuestiones pedagógicas, la enseñanza y la vigencia de la disciplina. Su interés ha estado enmarcado en resaltar el papel de la filosofía para la convivencia, la democracia y la vida cotidiana. Ha movido estas actividades la idea de que el saber se crea y se recrea permanentemente en un diálogo con la tradición, en un ejercicio pausado, lento, que aborde la perspectividad de los problemas filosóficos. En esta tarea ha estado influido, sin duda, por el pensamiento de Kant y de Habermas que ya, desde 1985, han acompañado su horizonte intelectual. A estos pensadores ha dedicado escritos como: “La constitución de la comunidad ética en Kant” (1995), “Principios, valores e ideales: ética y democracia en Colombia.&nbsp; Valores Para Una ética Ciudadana” (1992), &#8220;Decisión y ejecución en la ética kantiana&#8221;&nbsp;(2018), &#8220;Modernidad y postmodernidad en Jürgen Habermas: el giro comunicativo&#8221; (1998), “La razón irreconciliable” (2003), “Ética y detrascendentalización en Jürgen Habermas” (2009), &#8220;Crítica y política en la Escuela de Frankfurt” (2015). En esta línea de trabajo se encuentra su texto “¿Es posible una democracia intercultural en Colombia?” (1999) ganador del Premio Nacional de Ensayo Político Darío Echandía, del Ministerio de Educación Nacional. No está de más recordar que el jurado estuvo compuesto por Gabriel García Márquez, Álvaro Tirado Mejía, entre otros. &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el campo de la investigación del pensamiento filosófico en Colombia y en América Latina el profesor Leonardo Tovar González ha hecho grandes contribuciones. Al respecto, hay que recordar que hasta hace unos pocos años, el estudio de la historia intelectual filosófica en el país era escaza. En las facultades de filosofía no había un interés por el estudio de nuestro pasado intelectual. Profesores y estudiantes se dedicaban con exclusividad al estudio del pensamiento clásico, dejando de lado el subsuelo intelectual mismo desde el cual filosofaban o se enfrentaban con ese pensamiento. No había un interés por la tradición filosófica propia. Justamente, el interés por el pensamiento propio lo llevó también a interesarse por los asuntos educativos y de enseñanza de la filosofía, en un despliegue de pensamiento que aborda asuntos como la defensa de la enseñanza de la filosofía como problema filosófico, la denuncia al olvido de la didáctica de la filosofía en el ámbito nacional, el asunto de las facultades y la universidad -siguiendo la estela kantiana- o, incluso, propuestas de currículo para la formación de profesores de filosofía (2022B, 21-22).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Desde distintos espacios académicos el profesor Tovar es uno de los pioneros de tales estudios en el país. Esto se ha concretado en la dirección por varios años de la Revista Cuadernos de Filosofía Latinoamericana, una revista con gran tradición, con más de 100 números publicados, y que ayudó a difundir el pensamiento de la llamada Filosofía de la liberación en los años ochenta. En este sentido, Tovar ha investigado, difundido y divulgado esa historia intelectual nuestra. Igualmente, dirigió y apoyó la Colección Biblioteca Colombiana de Filosofía, donde se recogió y publicó la obra de pensadores como Danilo Cruz Vélez, Rafael Carrillo, Abel Naranjo Villegas, Rafael Gutiérrez Girardot, Jorge Aurelio Díaz, entre otros. Esta colección es un testimonio también de la calidad del pensamiento producido en Colombia. De resaltar es el trabajo de Tovar González junto al fallecido maestro Rubén Sierra Mejía, en la Universidad Nacional, donde se publicaron investigaciones memorables sobre la filosofía en el país, entre ellas <em>La filosofía y la crisis colombiana</em> (2 volúmenes), <em>Frente Nacional: política y cultura</em>, <em>República liberal: sociedad y cultura, </em>entre otros. &nbsp;&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por otro lado, desde la Maestría en Filosofía Latinoamericana Tovar enseñó durante años y dirigió investigaciones en torno al pensamiento de la región abordando problemas filosóficos como la fundamentación teórica de la historia de las ideas, el problema de la normalización de la filosofía en América Latina, la investigación específica sobre autores, temas y problemas de la región. Igualmente, fue partícipe y organizador de los congresos internacionales de Filosofía Latinoamericana, iniciados en 1980, que cuenta ya con más de 22 ediciones. Este espacio se ha convertido en un lugar de discusión de los principales temas, problemas y debates de nuestra contemporaneidad, tanto de la región como del mundo. Memorables son los congresos “La posmodernidad a debate” realizado en 1998 que reunió a Enrique Dussel, Guillermo Hoyos Vásquez y Gianni Vattimo, y el congreso del año 2015 sobre Filosofía de la liberación, organizado por Freddy Santamaría Velasco y Damián Pachón Soto, donde se le otorgó el Doctorado Honoris Causa a Enrique Dussel. En ese congreso participaron otros grandes como Francesca Gargallo, Eduardo Mendieta, Carlos Cullen y Santiago Castro-Gómez.&nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="1024" height="768" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/07/05104116/WhatsApp-Image-2026-07-05-at-10.32.20-AM-1024x768.jpeg" alt="" class="wp-image-130982" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/07/05104116/WhatsApp-Image-2026-07-05-at-10.32.20-AM-1024x768.jpeg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/07/05104116/WhatsApp-Image-2026-07-05-at-10.32.20-AM-300x225.jpeg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/07/05104116/WhatsApp-Image-2026-07-05-at-10.32.20-AM-768x576.jpeg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/07/05104116/WhatsApp-Image-2026-07-05-at-10.32.20-AM.jpeg 1280w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption">En la foto algunos de los asistentes al Congreso de Filosofía Latinoamericana celebrado en la Universidad Santo Tomas, 2015: Enrique Dussel, Eduardo Mendieta, Freddy Santamaría, Cesar Freddy Pongutá, Damián Pachón Soto, Martha Patiño&#8230; </figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Se puede recordar, también, su participación en el conocido “Grupo de Bogotá”, que promovió desde los años 80´s la filosofía latinoamericana; sus aportes al frente del grupo “Bartolomé de las Casas”, su presencia en la “Sociedad Colombiana de Filosofía” y en la “Sociedad de Estudios Kantianos en Lengua Española” (SEKLE). Al interior de la Sociedad Colombiana de Filosofía, institución que promueve la actividad filosófica en el país, y a la cual el profesor Tovar se encuentra vinculado desde el año 2000, él ha animado la inclusión de simposios, mesas temáticas y ponencias centrales en torno al pensamiento filosófico colombiano y latinoamericano. Este espacio ha servido para divulgar el pensamiento de la región y para promover el debate crítico con la tradición filosófica de América Latina, la cual es ese subsuelo intelectual desde el cual nos hemos insertado en la disciplina, ese lugar de enunciación, ese pensamiento situado, que de una u otra manera, constituye las condiciones de posibilidad desde la cual se reflexiona y se investiga en Colombia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Bajo la guía y tutela del profesor Tovar, muchas generaciones de estudiantes han, no solo descubierto la alegría del encuentro a profundidad con la filosofía como disciplina y como forma de vida, sino construido sus propios proyectos de vida alrededor de la filosofía, como docentes, investigadores, escritores y gestores de proyectos culturales, dando alcance a las enseñanzas de su maestro y recordándonos que el mayor honor que puede ofrecerse a un maestro ejemplar consiste en intentar transformarse en uno.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>La producción académica sobre educación de Leonardo Tovar</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">La obra completa del profesor Tovar está compuesta por decenas de publicaciones, entre artículos (cerca de 30), libros (5) y capítulos de libro (también, cerca de 30), publicados dentro y fuera del país; es una obra que está por ser compilada y redescubierta, para valorar y apreciar en su justa medida; una obra labrada en la dedicación ininterrumpida, el silencio y la modestia que han marcado su actividad filosófica a lo largo de estos años.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Además de los asuntos ya mencionados, son de particular interés la comprensión de la filosofía de la educación y la enseñanza de la filosofía. Enunciaré apenas una selección de los títulos que representan un aporte a estos dos últimos campos. Esta selección revela que su interés por la educación no ha sido ni esporádico ni tangencial, aunque se haya incrementado en los últimos años, sino que se ha dado a lo largo de su carrera. <em>El interés por estos asuntos revela que el proyecto de construcción política de una nación está enlazada necesariamente a su proyecto educativo</em>. Pensar la nación y pensar la educación van de la mano. &nbsp;Dentro de esta producción académica encontramos:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li>“¡Colombia necesita de filosofía! Aproximación histórica a la educación filosófica que necesita Colombia” En: <em>Actualidad y defensa de la filosofía</em>. Bogotá, Universidad del Rosario-Uniagustiniana.  pp. 67-81. 2022</li>



<li>“Prólogo con coda”. En: <em>Didácticas emergentes de la filosofía</em>. Bogotá, Universidad Pedagógica Nacional. pp. 7-26. 2022B</li>



<li>“¿Universidad pospandemia?”. Escrito incluido en “Bocas liberadas. Testimonios filosóficos de la pandemia”, 20 de abril de 2020. https://www.usta.edu.co/index.php/tomas-noticias/noticias-de-la-semana/item/5599-bocas-liberadas,- testimonios-filos%C3%B3ficos-de-la-cuarentena</li>



<li>“Introducción: por los caminos investigativos de la filosofía, el lenguaje y la educación”, (en co-autoría con Gloria Isabel Reyes). En REYES, Gloria Isabel y TOVAR, Leonardo (editores) “Investigaciones en filosofía y cultura en Colombia y América Latina” Bogotá: Universidad Santo Tomás, 2018. ISBN: 978-958-782-083-6</li>



<li>&#8220;¿Educación para la democracia sin democracia?&#8221; En: <em>La Crisis Colombiana. Reflexiones Filosóficas</em>. ISBN: 978-958-719-000-7.  Ed: Universidad Nacional De Colombia Facultad De Ciencias Humanas , v. , p.351 &#8211; 378, 2008.</li>



<li>&#8220;Derecho y política en la normalización filosófica en Colombia&#8221;. En:<br><em>Franciscanum</em>.  ISSN: 0120-1468.  Ed: Universidad De San Buenaventura.  v.XLIX fasc.146 p. 57 &#8211; 82, 2007.</li>



<li>“Jorge Enrique González: Legitimidad y cultura. Educación, política y cultura en los Estados Unidos de Colombia, 1863- 1886”. En: <em>Cuadernos de Filosofía Latinoamericana, </em>Bogotá, Universidad Santo Tomás, 2006, enero-junio, 27 (94), 313- 315.</li>



<li>&#8220;¿Hacia una ciberpaideia para América Latina?&#8221;. En:<br><em>Cuadernos De Filosofía Latinoamericana</em>.  ISSN: 0120-8462.  Ed: Universidad Santo Tomas v.26 fasc.92 p. 55 &#8211; 60, 2005.</li>



<li>&#8220;Educación intercultural y democracia&#8221;. En: <br><em>Educación Hoy: Perspectivas Latinoamericanas.</em>  ISSN: 0120-8446  Ed: CIEC<br>v.32 fasc.152 p. 73 &#8211; 82, 2002.</li>



<li>&#8220;Educación intercultural y democracia, ¿más allá del multiculturalismo?&#8221;. En: <em>Nómadas</em>  ISSN: 0121-7550  Ed: Fundación Universidad Central<br>v. fasc.15 p. 122 &#8211; 129, 2001.</li>



<li>&#8220;La normalización filosófica en Colombia. Ensayo de crónica de las ideas”: En: <em>La Filosofía Del Siglo Xx: Balance Y Perspectivas</em>. ISBN: 9972423549  Ed: Pontificia Universidad Católica Del Perú, v. , p.621 &#8211; 627, 2000.</li>



<li>&#8220;La normalización filosófica en Colombia&#8221;. En: <em>Cuadernos de Filosofía Latinoamericana</em>. v.72-73 fasc. p. 19 &#8211; 25, 1998.</li>



<li>&#8220;Multiculturalismo y educación intercultural&#8221;. En:<br><em>Itinerario Educativo.</em>  Ed: v.32 fasc. p. 69 &#8211; 91, 1998.</li>



<li>“Francisco Miró Quesada, entre universalismo y latinoamericanismo” “<em>Le Monde Diplomatique Colombia”,</em> Bogotá, año XVII, (192), septiembre de 2019, pp. 36- 37; ISSN 1657988-7 disponible en página web “Desde Abajo”, https://www.desdeabajo.info/colombia/item/37660-francisco-miro-quesada-entre-universalismo-ylatinoamericanismo.html</li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Hablar del profesor Leonardo Tovar es referirse, entonces, a una vida comprometida con el estudio, el conocimiento, la filosofía y la educación; sin dejar de resaltar su entusiasmo y su gran capacidad de articulación de proyectos y eventos en pro de la defensa y el reconocimiento del pensamiento propio producido en el continente y el país.</p>





<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Damian Pachon Soto</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Filosofía y coyuntura</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=130981</guid>
        <pubDate>Sun, 05 Jul 2026 15:50:49 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Leonardo Tovar González, una vida dedicada a la filosofía en Colombia y a la educación filosófica]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Damian Pachon Soto</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>Investigar desde el primer día: la apuesta viva de las Escuelas Normales</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/hypomnemata/investigar-desde-el-primer-dia-la-apuesta-viva-de-las-escuelas-normales/</link>
        <description><![CDATA[<p>¿Dónde se construye el saber pedagógico? A propósito del lanzamiento de &#8220;Indagaciones y Hallazgos Emergentes&#8221;, comparto el prólogo de una obra que demuestra que la investigación docente no se decreta desde los escritorios, sino que se escribe desde los primeros pasos en el aula.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">A propósito del lanzamiento del libro &#8220;<a href="https://heyzine.com/flip-book/0d47996f4e.html">Indagaciones y Hallazgos Emergentes: Pensamiento Crítico &amp; Trabajo Colaborativo</a>&#8220;, comparto el prólogo que presenta el inicio del viaje en la investigación formativa que emprenden los estudiantes del Programa de Formación Complementaria de la Escuela Normal Superior de Piedecuesta. Esta es una muestra real de que el saber pedagógico no se decreta desde los escritorios, sino que se empieza a escribir desde los primeros pasos en el aula.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<h4 class="wp-block-heading">Prólogo</h4>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph"><em>&#8220;El único verdadero viaje, el único baño de juventud,</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>no sería ir hacia nuevos paisajes,</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>sino tener otros ojos&#8221;</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">— Marcel Proust, <em>En busca del tiempo perdido, V: La prisionera</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">(Ed. Santiago Rueda, Buenos Aires, 1927).</p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">Nadie puede cultivar en el suelo que no ha aprendido a mirar con detenimiento. Los textos reunidos en este libro son el testimonio de esa mirada atenta que emprendieron los maestros en formación de Primer semestre del Programa de Formación complementaria (PFC) de la Escuela Normal Superior de Piedecuesta. Su trabajo no surge de la teoría descontextualizada, sino de la voluntad de detenerse para observar atentamente. El lector encontrará el testimonio de una travesía que implicó la inmersión en el abismo del aula para rescatar la música propia, el detalle y la potencia de cada niño.</p>



<h5 class="wp-block-heading"><strong>La cocina del libro</strong></h5>



<p class="wp-block-paragraph">Este libro se escribió desde la tensión viva de la práctica pedagógica y su relación con la investigación. Surgió del desafío de transformar el rol del normalista: de ser un ejecutor de planes de clase a convertirse en un investigador de su propia práctica. Para lograrlo, se implementó la metodología <strong>MARPA (Mapeo de Aula para la Reflexión y la Práctica Académica)</strong>, un sistema de indagación diseñado para registrar, decodificar y transformar la observación en saber pedagógico estructurado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El proceso no fue sencillo. Los autores de estos capítulos tuvieron que enfrentarse a las realidades del aula que desbordan los manuales teóricos. La cocina de este proyecto implicó sesiones de escritura, debates intensos para desterrar las visiones adulto-centristas de la infancia, y el ejercicio de contrastar la teoría científica con la vida en el aula.</p>



<p class="wp-block-paragraph">¿Para qué hacer este esfuerzo? Se editaron estas páginas para demostrar que los futuros maestros son productores de un saber válido y pertinente. Este libro busca dejar una base indagatoria y un precedente ético. La escuela no se transforma con directrices externas, sino sistematizando la riqueza que emerge de su interior.</p>



<h5 class="wp-block-heading"><strong>La ruta y sus hallazgos</strong></h5>



<p class="wp-block-paragraph">El libro está organizado de acuerdo con los hallazgos que emergieron cuando el Pensamiento Crítico y el Trabajo Colaborativo se buscan en el aula. Cada capítulo es el resultado de un proceso de indagación donde la teoría se contrastó con la observación:</p>



<p class="wp-block-paragraph">El recorrido comienza con &#8220;Semillas diferentes, misma tierra: el arte de cultivar el saber en la diversidad&#8221;. A partir de la observación de una práctica pedagógica donde la duda de una estudiante fue silenciada y la solidaridad de un par fue sancionada, se propone que la diversidad cognitiva no es un obstáculo, sino el motor que impulsa el saber. Las autoras aseguran que el aula debe ser un ecosistema donde el conocimiento se construye desde el desacuerdo y la pluralidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el segundo capítulo titulado &#8220;Callar el error o enfrentarlo: lo que el diálogo revela sobre la construcción del conocimiento&#8221; se evidencia la tensión entre la evaluación punitiva y la construcción de saberes. Los autores proponen que el error es necesario y promueve el aprendizaje auténtico, siempre que haya una mediación que fomente la honestidad intelectual.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por otro lado, &#8220;Tejiendo saberes entre voces, risas y miradas: el diálogo sociocultural como motor del aprendizaje significativo&#8221; pretende explicar por qué el trabajo en grupo muchas veces se fragmenta y por qué la convivencia es el cimiento indispensable para que el aprendizaje en el aula sea verdaderamente significativo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En &#8220;La brújula del pensamiento: el cuidado del criterio en la construcción del pensamiento crítico&#8221; los autores abordan la urgencia de formar estudiantes capaces de habitar la infoxicación<a href="#_ftn1" id="_ftnref1">[1]</a>, cultivando una vigilancia epistémica que permita construir juicios propios frente a la saturación de información.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Finalmente, en &#8220;Decidir pisando el acelerador: cuando la mente corre más rápido que el pensamiento&#8221;, la investigación trasciende la definición clínica del TDAH<a href="#_ftn2" id="_ftnref2">[2]</a> para proponer una mirada ética que protege la infancia de la medicalización. Aquí, la impulsividad se analiza como una expresión de una mente que corre más rápido que el pensamiento regulado, exigiendo al docente estrategias que valoren la velocidad cognitiva como una potencia y no como un déficit.</p>



<h5 class="wp-block-heading"><strong>La reflexión como acto de resistencia</strong></h5>



<p class="wp-block-paragraph">Escribir sobre lo que ocurre en el aula es, hoy más que nunca, un acto de resistencia pedagógica. En un mundo que exige inmediatez, estos hallazgos muestran que el verdadero cambio educativo empieza cuando el maestro se atreve a habitar el abismo de la pregunta.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Este libro no pretende dar respuestas a los cuestionamientos trazados. Todo lo contrario. Los autores inician su proceso de configuración identitaria como futuros maestros investigadores a partir de la comprensión del aula y de las indagaciones que surgen de ella. Asimismo, este libro es una invitación a que la comunidad educativa —maestros, normalistas y familias— reconozca que el aula es un lugar de encuentro humano y de transformac0’ión constante.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Se invita al lector a recorrer estas páginas como quien descubre un territorio nuevo. Que su lectura sea, para ustedes también, ese &#8220;baño de juventud&#8221; que menciona Proust. Y que, al terminar de leer, puedan volver a sus propias aulas habiendo obtenido, finalmente, otros ojos.</p>



<h2 class="wp-block-heading" style="font-size:clamp(18.434px, 1.152rem + ((1vw - 3.2px) * 1.201), 29px);px"><strong>Lee el libro interactivo y completo de forma gratuita haciendo clic en el <a href="https://heyzine.com/flip-book/0d47996f4e.html">enlace</a></strong>.</h2>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ftnref1" id="_ftn1">[1]</a> Estado de sobrecarga informativa que impide profundizar en los temas y dificulta la construcción de un criterio propio debido al exceso de datos sin procesar.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ftnref2" id="_ftn2">[2]</a> Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad: es una condición del neurodesarrollo que afecta la regulación de la atención, el control de los impulsos y el manejo de las funciones ejecutivas.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Jorge Eliécer Pacheco Gualdrón</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Educación</category>
                    <category>Hypomnémata</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=130241</guid>
        <pubDate>Wed, 10 Jun 2026 14:15:46 +0000</pubDate>
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        <item>
        <title>“Pensar en los mares de México es pensar en las generaciones futuras y no en la monetización de nuestros recursos irreemplazables” &amp;#124; ENTREVISTA</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/pensar-en-los-mares-de-mexico-es-pensar-en-las-generaciones-futuras-y-no-en-la-monetizacion-de-nuestros-recursos-irreemplazables-entrevista/</link>
        <description><![CDATA[<p>Antes de tomar la cámara fotográfica,&nbsp;Cristina Goettsch Mittermeier&nbsp;ya tenía una conexión con el mar. Los veranos en las playas de Tampico, Tamaulipas, en el Golfo de México, y la fuerza de las olas marcaron esa fascinación por el océano. Al mismo tiempo recuerda desde entonces cómo su madre cargaba con gasolina para limpiarle los pies [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>La reconocida fotógrafa de conservación Cristina Goettsch Mittermeier habla sobre la situación de los mares mexicanos, las amenazas que enfrenta y las oportunidades para defenderlos.</em></li>



<li><em>“En semanas como esta donde lees la catástrofe que está pasando el Golfo de México me da una tristeza enorme, pero hay esperanza en la resistencia, en saber que no somos sólo tú y yo”, dice la fotógrafa sobre el futuro de los mares mexicanos.</em></li>



<li><em>En medio de los derrames, proyectos de gas y petróleo que amenazan a los golfos del país, Mittermeier hace un llamado a la presidenta Sheinbaum: “La mejor manera de establecer la soberanía de México es protegiendo los mares”.</em></li>



<li><em>La fotógrafa y cofundadora de SeaLegacy destaca la importancia de las zonas de reserva costeras para proteger los ecosistemas marinos y a las comunidades que dependen de ellos.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Antes de tomar la cámara fotográfica,&nbsp;<strong>Cristina Goettsch Mittermeier</strong>&nbsp;ya tenía una conexión con el mar. Los veranos en las playas de Tampico, Tamaulipas, en el Golfo de México, y la fuerza de las olas marcaron esa fascinación por el océano. Al mismo tiempo recuerda desde entonces cómo su madre cargaba con gasolina para limpiarle los pies del chapopote —restos de hidrocarburos— que ya desde entonces existía en las costas.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Su conexión con el mar ahora es más fuerte</strong>. Su trabajo como fotógrafa de conservación ha sido reconocido en el mundo por documentar la riqueza de los océanos, así como la vida que habita en ellos y los riesgos cada vez mayores que enfrentan.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cofundadora de la fundación&nbsp;<a href="https://sealegacy.org/mission-values/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">SeaLegacy</a>, Mittermeier ha documentado por décadas las transformaciones y los impactos que ocurren en los mares: arrecifes degradados, costas contaminadas, especies al borde de la extinción. Pero también ha mostrado historias de resistencia para proteger y conservar la vida marina.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A solo unas semanas del recientes derrame petrolero en las costas del Golfo de México, cuyos remanentes llegaron por semanas a las costas de la región, en medio de las amenazas que representan los proyectos de gas para los ecosistemas marinos y la autorización del gobierno de Donald Trump para que las petroleras estadounidenses hagan nuevas perforaciones en aguas profundas, poniendo en riesgo a especies protegidas, Mittermeier charla con&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;y reflexiona sobre el momento que viven los mares mexicanos y las oportunidades reales para protegerlos.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |</strong>&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/04/golfo-de-mexico-derrame-petroleo-ciencia-nueva-evidencia-derrame-petroleo/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><strong>Crisis en el Golfo de México: científicos revelan nueva evidencia sobre el derrame de petróleo</strong></a></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271485"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/16073240/mares-de-mexico-Cristina-Mittermeier-entrevista-1.jpeg" alt="Retrato de Cristina Mittermeier" class="wp-image-271485" /><figcaption class="wp-element-caption">Cristina Mittermeier es bióloga y exploradora submarina de renombre, dedicada a la conservación de los ecosistemas marinos. Foto: cortesía Paul Nicklen</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>—¿Qué fragilidad y al mismo tiempo qué resistencias encuentra en los mares de México?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">—Tuve la fortuna de estudiar Ingeniería Bioquímica y Recursos Marinos en el TEC de Monterrey, en Guaymas, Sonora, y aunque yo me imaginé que iba a ir a estudiar ballenas y tiburones y toda esta megafauna, en realidad lo que estudié fue el mar a través de un microscopio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Una de las primeras cosas que aprendes es que la diversidad del océano existe a nivel microscópico en el plancton y es el fitoplancton el que proporciona la mitad del oxígeno. Por esa simple razón deberíamos cuidar esta fragilidad porque nadie puede vivir con solo la mitad del oxígeno.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Lo que estamos haciendo en el mar son dos cosas gravísimas. La primera es la extracción de biomasa a nivel industrial</strong>. La cacería industrial de vida marina silvestre es un error gravísimo porque no entendemos todavía la función de la biomasa marina en el ciclo de carbono del planeta, son lo que lo mantiene vivo.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>El segundo problema es que hemos utilizado el mar como un vertedero de basura y no son solo plásticos</strong>. Son químicos, petroquímicos, hidrocarburos, sustancias súper tóxicas que están matando el mar.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271476"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/16071935/mares-de-mexico-Cristina-Mittermeier-entrevista-5.jpg" alt="Arrecifes de coral" class="wp-image-271476" /><figcaption class="wp-element-caption">Blanqueamiento de coral. Foto: cortesía Cristina Mittermeier</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |</strong><a href="https://es.mongabay.com/2025/02/derrames-impunes-imagenes-satelitales-revelan-derrames-petroleo-no-reportados-golfo-de-mexico/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><strong>&nbsp;Derrames impunes: imágenes satelitales revelan seis años de derrames de petróleo no reportados por las empresas en el Golfo de México</strong></a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>—¿Considera que ha cambiado la percepción sobre la conservación desde que empezó a estudiar el mar?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">—La percepción de la gente ha cambiado muchísimo. Cuando comenzamos, cuando creamos SeaLegacy, que es la organización que mi esposo y yo creamos, lo que queríamos era enfocar más atención a los temas marinos. Apenas si se hablaba del mar, aunque es el ecosistema más grande y el que define la vida sobre la tierra.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Seguimos muy rezagados en términos de inversión de los gobiernos, de las corporaciones</strong>&nbsp;<strong>para crear economías azules que dependan de un mar vivo</strong>. Estoy hablando de billones de dólares que todavía nos faltan para realizar esa ambición. 80 billones de dólares al año.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271475"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/16071926/mares-de-mexico-Cristina-Mittermeier-entrevista-4.jpg" alt="Tiburón martillo" class="wp-image-271475" /><figcaption class="wp-element-caption">Tiburón martillo. Foto: cortesía Cristina Mittermeier</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>—¿En qué contexto nace SeaLegacy y cuál es el aporte que ha tenido y que que destacaría?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">—Al final de la Segunda Guerra Mundial, la gente que no tenía experiencia en espionaje ni en cuestiones militares se sumó al esfuerzo para tratar de ganar la guerra. Les decían los amateurs gloriosos. Fue lo que hicimos mi esposo y yo. Sin tener dinero, sin tener respaldo organizacional dijimos: «Vamos a hacer fotografías y hablar del mar, usar nuestras cuentas de medios sociales».</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las derrotas son todos los días. La última es el gobierno de Donald Trump declarando que&nbsp;<strong>ya no va a haber protecciones para las especies en peligro en el Golfo de México para poder seguir extrayendo petróleo</strong>. Vamos a presenciar la extinción de la ballena de Rice (<em>Balaenoptera ricei</em>), una verdadera pena del lado del Golfo de México, la extinción de la vaquita [marina] (<em>Phocoena sinus</em>) en el Golfo de California. Estas son vergüenzas internacionales para México.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero anécdotas de lo que ganamos es lo más importante que podemos hacer y es importante orientarse a esas victorias. SeaLegacy pudo participar como parte de un consorcio internacional muy grande para ganar&nbsp;<strong>la creación de la primera red de áreas marinas protegidas interconectadas en el Pacífico Oriental entre Ecuador, Colombia, Panamá y Costa Rica</strong>. Se creó esta red muy grande de áreas marinas protegidas para permitir que las especies como tiburones, ballenas, tortugas puedan transitar en sus pasajes de migración sin ser hostigadas por la pesca industrial y eso fue un logro importantísimo.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271482"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/16072015/mares-de-mexico-Cristina-Mittermeier-entrevista-11.jpg" alt="Ballenas jorobadas" class="wp-image-271482" /><figcaption class="wp-element-caption">Nado de ballenas jorobadas. Foto: cortesía Cristina Mittermeier</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |</strong>&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/video/2025/04/asi-disminuyen-las-especies-de-ballenas-y-delfines-en-el-golfo-de-california/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><strong>Así disminuyen las especies de ballenas y delfines en el Golfo de California</strong></a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>—Recientemente habló sobre el imperialismo ecológico. ¿Cómo lo describiría?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">—Escuché acerca de esta planta desalinizadora que está promoviendo Arizona porque les falta agua en el sureste de los Estados Unidos. Entonces la idea es: «Vamos a sacar agua del mar del Golfo de California, desalinizar y llevarnos el agua dulce a los Estados Unidos», pero a México se le queda toda la salmuera que es tóxica.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ese imperialismo de pensar «nosotros nos llevamos todos los beneficios» y México se queda con el mugrero, a mí se me hace ofensiva. Te das cuenta de que México no es el único país,&nbsp;<strong>hay muchos países donde los grandes imperios occidentales tiran su mugrero y se llevan la riqueza</strong>.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271479"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/16071955/mares-de-mexico-Cristina-Mittermeier-entrevista-8.jpg" alt="Cola de ballena" class="wp-image-271479" /><figcaption class="wp-element-caption">El Golfo de California, un refugio para diferentes tipos de ballenas. Foto: cortesía Cristina Mittermeier</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>—¿Cómo percibe estas decisiones en la situación que vive el Golfo de México?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">—Me gustaría decirle a la presidenta [Claudia] Sheinbaum que nuestras ballenas de Rice son mexicanas y merecedoras de la protección del gobierno de México. Pero lo que más creo que tiene importancia a nivel macro es esta carrera de los hidrocarburos. México no controla el precio de los hidrocarburos. Estamos a merced de lo que digan otros gobiernos. Por esa razón solamente&nbsp;<strong>México debería estar transicionando a energías renovables en las que nosotros controlamos el precio y nosotros nos quedamos con el beneficio</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">México tiene una oportunidad muy grande porque gozamos con recursos renovables gloriosos, recursos solares, eólicos que podrían posicionar a México como una poderosa potencia de energía sostenible.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271074"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/01223528/golfo-de-mexico-derrame-ciencia-gobierno-informacion-3.jpg" alt="El pescador Leopoldo Salgado sostiene grumos de residuos de petróleo recogidos en la costa días después de un derrame de petróleo en el Golfo de México" class="wp-image-271074" /><figcaption class="wp-element-caption">Pescadores y habitantes han limpiado durante marzo los remanente del derrame en el Golfo de México. Foto: AP/Félix Márquez</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>—¿Qué riquezas todavía tiene el Golfo de México y por qué es importante defenderlas?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">—Una de las fallas que cometemos es esa idea de que el Golfo ya está echado a perder y que por eso no vale la pena hacer nada. Nada podría estar más lejos de la verdad.&nbsp;<strong>El Golfo de México tiene unas costas que todavía tienen áreas de biodiversidad increíblemente importantes</strong>. No solo los manglares y las lagunas costeras, sino también arrecifes de coral.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Precisamente porque ha estado abandonado durante tanto tiempo,&nbsp;<strong>desde el punto de vista científico sabemos muy poco sobre lo que hay</strong>. La capacidad global del petróleo está a punto de empezar a disminuir y los países que no transicionen hoy se van a quedar atrás.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271477"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/16071942/mares-de-mexico-Cristina-Mittermeier-entrevista-6.jpg" alt="Mantaraya gigante en Revillagigedo" class="wp-image-271477" /><figcaption class="wp-element-caption">Biodiversidad marina en el archipiélago de Revillagigedo. Foto: cortesía Cristina Mittermeier</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |</strong>&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2024/09/ballenas-gas-megaproyecto-amenaza-biodiversidad-golfo-de-california/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><strong>Ballenas o gas: el megaproyecto que amenaza a la biodiversidad del Golfo de California</strong></a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>—¿Y qué amenazas observa para el Golfo de California?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">—El Proyecto Saguaro y el Proyecto Amigo, dos proyectos de gas natural licuado. Son hidrocarburos texanos que no le pertenecen a México y que aunque se vendan no vamos a ganar ni un peso de eso.&nbsp;<strong>Lo único que le queda a México es el mugrero y el potencial de un derrame, pero también la destrucción del Golfo de California</strong>&nbsp;de convertirse en un corredor industrial.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Tenemos la diversidad de cetáceos más grande del mundo</strong>, 43 especies de mamíferos marinos, entre ellas la ballena azul, que es el animal más grande que ha vivido sobre la tierra. Y aunque vayamos a presenciar la extinción de la ballena Rice en el Golfo de México y la vaquita marina en el Golfo de California, todavía tenemos oportunidad de salvar a las ballenas azules que en el Golfo de California y en el Pacífico Oriental mexicano tienen una de sus poblaciones más importantes en el planeta.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Todo eso lo vamos a poner en peligro para hacer un corredor industrial. ¿Qué se va a acabar? El trabajo para los pescadores artesanales de Puerto Libertad, que ya están preocupados de que se industrialice la zona donde ellos viven.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Pensar en los mares de México es pensar en las generaciones futuras de mexicanos y no en la monetización de nuestros recursos irreemplazables.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |</strong>&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/04/buceo-conservacion-oceano-entrevista-makarena-betancourt/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><strong>“El buceo te recuerda cómo quieres vivir la vida fuera del océano” | ENTREVISTA</strong></a></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271473"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/16071911/mares-de-mexico-Cristina-Mittermeier-entrevista-2.jpg" alt="Familia de Cachalotes" class="wp-image-271473" /><figcaption class="wp-element-caption">La Administración Trump decidió modificar la Ley de Especies en Peligro de Extinción (ESA, por sus siglas en inglés), una legislación que ha protegido a los animales durante casi medio siglo. Foto: cortesía Cristina Mittermeier</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>—¿Cómo impulsar la idea de que la naturaleza no está aislada de nosotros?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">—Hay una propuesta que a mí me gusta mucho, que yo ayudé a ponerle el nombre, que es la Reserva de la Biósfera de Dos Mares en Baja California Sur, que es la entrada del Golfo de California.&nbsp;<strong>Una reserva de la biósfera permite que se lleven a cabo actividades sostenibles, por ejemplo, la pesca artesanal</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y son los pescadores artesanales, los ribereños mismos, los que piden la creación de esta reserva de la biosfera porque ven su modo de vida amenazado. Son más de 25 000 pescadores y sus familias que dependen de los recursos del Golfo de California. Y es la pesca industrial la que amenaza este modo de vida, la proliferación de cruceros y de turismo desenfrenado, y ahora la industrialización de estos buques. La gasificación.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271480"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/16072002/mares-de-mexico-Cristina-Mittermeier-entrevista-9.jpg" alt="Pescadores mexicanos sacando redes" class="wp-image-271480" /><figcaption class="wp-element-caption">Pescadores mexicanos sacando redes. Foto: cortesía Cristina Mittermeier</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>—¿Todavía estamos a tiempo de fomentar esta conexión con la sociedad a través de, por ejemplo, la fotografía?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">—Hay un peligro enorme en rendirnos a estos procesos. Yo como acto de resistencia creo que tenemos la oportunidad de reorientarnos hacia donde todavía hay esperanza.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y&nbsp;<strong>la esperanza siempre existe en las soluciones</strong>. Entonces ahí es donde tenemos que enfocar nuestras narrativas e invitar a otra gente a que se sume.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Yo me imagino y me gustaría vivir en un planeta donde el Golfo de California está vivo, donde el Golfo de México está protegido y donde México fuera el primer país que depende totalmente de energía verde.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271481"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/16072010/mares-de-mexico-Cristina-Mittermeier-entrevista-10.jpg" alt="salto de móbula en Baja California Sur, México" class="wp-image-271481" /><figcaption class="wp-element-caption">Salto de una raya mobula en Baja California Sur. Foto: cortesía Cristina Mittermeier</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>—¿Qué señales de esperanza ve?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">—En semanas como esta donde lees la catástrofe que está pasando el Golfo de México y donde te das cuenta de que siempre hay intereses personales que empujan este tipo de proyectos me da una tristeza enorme, pero&nbsp;<strong>siento que hay esperanza en la resistencia, en saber que no somos sólo tú y yo los que estamos preocupados</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el caso del Proyecto Saguaro y el Proyecto Amigo en el Golfo de California se han sumado más de 40 organizaciones, muchas de ellas internacionales, pero la mayoría mexicanas, para oponerse y para levantar la voz y decir «no podemos hacer aquí lo que hicimos del otro lado».</p>



<p class="wp-block-paragraph">Creo que hay esperanza en las compañías y en las corporaciones que sí se pueden imaginar un futuro más sostenible.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271474"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/16071918/mares-de-mexico-Cristina-Mittermeier-entrevista-3.jpg" alt="Tiburón ballena" class="wp-image-271474" /><figcaption class="wp-element-caption">Un tiburón ballena se acerca de frente en aguas de México. Foto: cortesía Cristina Mittermeier</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>—¿Planea volver a trabajar en México?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">—Llevo más de 30 años fuera de México y es uno de los dolores más grandes de mi vida.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ahora quiero que se sepa que renuncié a mi ciudadanía americana, que yo no me puedo suscribir a lo que está haciendo este gobierno contra los mexicanos y que yo no quiero que ni un peso de mis impuestos vaya para eso. Me regreso a vivir a México.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Le diría a la Presidenta que la mejor manera de establecer la soberanía de México es protegiendo los mares que son una joya para el mundo, no solo para nosotros, sino también para las especies con las que compartimos el mar. Esta presidenta puede hacerlo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tenemos mucho trabajo por delante y eso le toca a Claudia Sheinbaum. Que sepa la Presidenta que la apoyamos en esa ambición, no en las contradicciones.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>*Imagen principal:</strong> una ballena en aguas de México. <strong>Foto:</strong> cortesía Cristina Mittermeier</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/gonzalo-ortuno-lopez/">Gonzalo Ortuño López</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/04/mares-mexico-petroleo-cristina-mittermeier-entrevista/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>
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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127989</guid>
        <pubDate>Fri, 17 Apr 2026 23:14:02 +0000</pubDate>
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
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        <title>Arte y caca</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/catrecillo/arte-y-caca/</link>
        <description><![CDATA[<p>La conexión entre la estética —lo bello y el arte— y la ética —lo bueno y el bien— ha sido un tema propuesto por los filósofos desde la Antigüedad Clásica hasta nuestros días. Para Platón, la belleza-en-sí y el bien-en-sí eran ideas supremas y absolutas que a menudo se asemejaban. Según él, lo bello se [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">La conexión entre la estética —lo bello y el arte— y la ética —lo bueno y el bien— ha sido un tema propuesto por los filósofos desde la Antigüedad Clásica hasta nuestros días. Para Platón, la belleza-en-sí y el bien-en-sí eran ideas supremas y absolutas que a menudo se asemejaban. Según él, lo bello se equiparaba con la verdad, lo bueno y el bien. El ideal griego de persona virtuosa se expresaba en el concepto <em>kalokagathia</em> (ojo, no calocagata) donde la belleza externa e interna, la estética y la ética, se reflejaban mutuamente. Sócrates creía que las justas proporciones no solo definían la belleza, sino que estaban ligadas al orden, a la medida y a los valores éticos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el Romanticismo alemán, el arte debía elevar intuitivamente a la conciencia los intereses superiores del espíritu y la voluntad, lo humano y lo sublime. Kant argumentó que el juicio de lo bello (placer desinteresado) y el juicio de lo moral (respeto a la ley) compartían una estructura formal similar: ambos eran juicios universales y desinteresados, aunque el estético fuera subjetivo y el moral, objetivo. Para Friedrich Hegel, el <em>Espíritu Absoluto</em> era la razón autoconsciente que se realizaba a sí misma en el mundo, y el arte era la primera forma en la que este Espíritu se hacía consciente de sí mismo, logrando la unión entre lo espiritual (la idea) y lo sensible (la forma material). Por lo tanto, para Hegel, el arte era una actividad esencialmente espiritual y cognoscitiva, no solo un entretenimiento o una habilidad técnica. Hasta finales del siglo 19, se esperaba que las experiencias artísticas representaran y expresaran los valores más altos de la sociedad, incluidos los éticos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hoy algunos intelectuales están de acuerdo en que, en la mente de las personas, los valores sociales han estado ligados con la valoración jerárquica o el estatus; de ahí el uso de términos como &#8220;gesto noble&#8221; o &#8220;actitud villana&#8221;. En la crítica de arte, los adjetivos de índole ético han sido tan frecuentes que sugieren una relación subyacente entre arte y ética; ejemplos de esto son: &#8220;colores vulgares&#8221;, &#8220;honestidad de la paleta&#8221;, &#8220;efectos impuros&#8221; o &#8220;trabajo sincero&#8221;. La analogía es un recurso de la mente para verbalizar juicios y hacer extrapolaciones. De igual forma, utilizamos metáforas relacionadas con el sentido del gusto tanto para los juicios morales como para los estéticos. Decimos: una &#8220;pintura dulzona&#8221;, una &#8220;obra de arte empalagosa&#8221;, un &#8220;performance saleroso&#8221;, una &#8220;experiencia amarga&#8221;, &#8220;colores frescos&#8221;, &#8220;comportamiento tóxico&#8221; o &#8220;mente podrida&#8221;.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Desde el siglo 20 hasta hoy, todas estas ideas de arte y moral cayeron por un abismo. El establecimiento del arte empezó a mirar con un mayor interés todo lo que sacudiera, lo que escandalizara, lo que espantara o fuera un desafío a las normas. Las ideas de ser mejores, de ser más espirituales, de alcanzar experiencias trascendentales o cimas de bienestar espiritual o de cualquier índole —claro, excepto en el ámbito económico— simple y llanamente desaparecieron del establecimiento que ordena y valora (pero no de la mente de los individuos).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Muchos artistas han usado la mierda, el semen, la sangre y los orines, tanto para llamar la atención y ganar notoriedad (&#8220;mojar prensa&#8221;) como para parecer excéntricos, brutales y contestatarios. Crear obras complejas no es para cualquiera, obtener la belleza con ingenio tampoco es fácil en un mundo tan competitivo, y hacer un arte que nos haga mejores en algún aspecto es más que arduo. Veamos lo que han hecho algunos artistas con las excreciones humanas y animales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El arte del <em>Performance</em> nos tiene acostumbrados a la desnudez y al dolor. Se ha caracterizado por representaciones que incluyen gritos, insultos, llantos, mutilaciones, sangre o vómito. Una de las obras más nauseabundas fue la del artista colombiano Fernando Pertuz (1968) en Cali, durante el Festival de Performance de 1997: defecó frente al público y se comió sus propios excrementos entre dos tajadas de pan, acompañados de una copita de orines. Su obra se llamaba “Indiferencia”. Según el artista, aspiraba a hacernos reflexionar sobre nuestra indiferencia frente a quienes comen mierda. Lo que consigue es la náusea, y no creo que más.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La mierda más citada y conocida del mundo es la de Piero Manzoni (1933–1963). La obra se llama <em>Merda d&#8217;artista,</em> de 1961. Existen 90 latas, cada una con 30 gramos de sus heces. Manzoni vendió las latas al peso, basándose en la cotización del oro. La sustentación conceptual, — que siempre la hay— fue hacer una crítica directa al mercado del arte y al concepto de la obra de arte como una reliquia invaluable.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A continuación, veamos una lista más o menos cronológica de artistas que han trabajado con excrementos y otros desechos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Andy Warhol (1928–1987) sin duda fue un creador y ensayó todo lo que había para ensayar. En su obra <em>Piss Paintings</em> (<em>Pinturas de orina</em>) o <em>Oxidation Paintings</em> (<em>Pinturas de oxidación</em>), de 1978, Warhol orinó directamente sobre lienzos preparados con una base de pintura de cobre o que contenían sales metálicas, provocando con la reacción entre el amonio y las sales patrones y texturas variadas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Paul McCarthy (1945–) es conocido por un amplio uso de fluidos y materiales de desecho en sus <em>performances</em> y esculturas, pero en este contexto se destaca su gigantesca escultura inflable de una caca de perro, titulada <em>Complex Shit</em> (Mierda Compleja).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ana Mendieta (1948-1985) utilizaba sangre (su propia sangre menstrual o sangre animal) para dibujar o marcar la forma de su cuerpo en la naturaleza o en espacios interiores, vinculando la feminidad, la vida y la mortalidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Andres Serrano (1950–) logró escandalizar a medio mundo con su obra <em>Piss Christ</em> (1987): una fotografía de un crucifijo de plástico sumergido en un vaso con su propia orina.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" src="https://upload.wikimedia.org/wikipedia/en/d/de/Piss_Christ_by_Serrano_Andres_%281987%29.jpg" alt="" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Piss Christ</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">La pareja gay de artistas ingleses Gilbert &amp; George (Gilbert Prousch, 1943; George Passmore, 1942) utilizaron, en su serie de finales de los años 80 y principios de los 90, <em>Piss, Shite, Blood, Spunk</em>, fotografías de fluidos corporales —incluido el semen (llamado <em>spunk</em> en inglés coloquial)— junto con sus propios retratos, para crear composiciones escatológicas, desafiantes y estilizadas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Marc Quinn (1964-) tiene una serie de esculturas que llamó <em>Self</em>. Estas se realizaron a partir de un molde de su cabeza en el que se vaciaron aproximadamente 4.5 litros de su propia sangre, que luego se congeló y desmoldó para obtener su autorretrato. Obviamente, para ser exhibidas requieren refrigeración constante. Esta obra es quizás el ejemplo más literal y conocido del uso de sangre humana como material principal de una escultura.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img decoding="async" width="488" height="583" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/07092338/Screenshot-2025-12-07-092308.png" alt="" class="wp-image-123437" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/07092338/Screenshot-2025-12-07-092308.png 488w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/07092338/Screenshot-2025-12-07-092308-251x300.png 251w" sizes="(max-width: 488px) 100vw, 488px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Self</p>



<p class="wp-block-paragraph">Itziar Ocariz (1965–), la artista vasca, ha explorado la acción de orinar en espacios públicos, lo cual es una transgresión de las normas sociales y de género. Un vídeo de ella orinando en la calle fue parte de la representación de España en la Bienal de Venecia en 2019.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Chris Ofili (1968–) pintó <em>The Holy Virgin Mary</em> (La santa Virgen María) en 1996. Este artista nigeriano-británico uso excremento de elefante (tratado y barnizado) como base material para sus pinturas, así como para sostener la obra de arte en el suelo. Su pieza de la Virgen María, que incorporaba heces y recortes de revistas pornográficas, causó una gran controversia, especialmente en Nueva York.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Werner Härtl (1980-) pinta con estiércol diluido en agua, para crear diferentes tonos y texturas en sus pinturas. Recolecta el estiércol de las vacas y lo prepara, trabajando por capas para crear efectos de luz y sombra.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Milo Moiré (1983-), la joven artista suiza, es conocida por sus <em>performances</em> provocativas. En 2014, realizó una acción llamada <em>PlopEgg</em> donde introducía huevos llenos de pintura en su vagina y los expulsaba sobre un lienzo. Aunque no se trata de vómito, ni caca ni de sangre de menstruación, sí comparte la idea de utilizar fluidos y aberturas corporales para crear arte. Dentro de las mujeres que hacen performances hay muchas que en sus obras se meten o sacan distintos materiales de la vagina.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img decoding="async" width="835" height="361" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/07092543/Screenshot-2025-12-07-092504-1.png" alt="" class="wp-image-123439" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/07092543/Screenshot-2025-12-07-092504-1.png 835w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/07092543/Screenshot-2025-12-07-092504-1-300x130.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/07092543/Screenshot-2025-12-07-092504-1-768x332.png 768w" sizes="(max-width: 835px) 100vw, 835px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En este escrito no se hicieron conjeturas sobre el porqué de este cambio de propósito en el arte, pero sí se evidenció que las expresiones culturales están tan fuertemente ligadas al prestigio social que los desechos del cuerpo, que naturalmente nos producen asco, pueden, una vez &#8220;enchapados&#8221;, ser nombrados obras de arte. La realidad es que hasta la mierda puede ser exhibida, comprada y vendida como arte. Todos percibimos la verdad: que &#8220;el emperador va desnudo&#8221;, que la caja de mierda no tiene más que mierda, que la silla con cera encima no es más que una silla con cera encima. Sin embargo, entendemos que, si hay suficientes personas que apoyan la idea de que es un bien de intercambio o de que es una obra de arte, el grupo social —indiferente o atento, no importa lo que piense— no puede tirar la mierda por el inodoro (nadie sería tan bobo como para deshacerse de la mierda a precio de oro) ni puede comprar la caja de mierda por el precio que desee, sino por el precio del mercado, sujeto a la oferta y a la demanda del mercado mundial.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por más que los críticos, marchantes y museos hagan exhibiciones y aplaudan estas obras, a las personas normales —en el fondo de su razón— no les parecerán más que cagadas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">&nbsp;Steven Pinker escribió un artículo hace varios años, <em>What The F *</em> (Fuck) en este hay dos párrafos que vale la pena traer a colación:</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Los efluvios tienen tal carga emocional que ocupan un lugar destacado en el vudú, la brujería y otros tipos de magia empática en muchas culturas del mundo. La importancia que se suele dar a los efluvios —tanto a las palabras como a las sustancias— ha desconcertado a muchos investigadores. Al fin y al cabo, somos seres encarnados, y la excreción es una parte ineludible de la vida humana.”</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Los biólogos Valerie Curtis y Adam Biran identifican la razón. No puede ser casualidad, señalan, que las sustancias más repugnantes sean también los vectores más peligrosos de transmisión de enfermedades. Las heces son una vía de transmisión de virus, bacterias y protozoos que causan al menos 20 enfermedades intestinales, así como ascariasis, hepatitis A y E, polio, amebiasis, anquilostomiasis, oxiuros, tricocéfalos, cólera y tétanos. La sangre, el vómito, la mucosidad, el pus y los fluidos sexuales también son buenos vehículos para que los patógenos pasen de un cuerpo a otro. Aunque el componente más fuerte de la reacción de asco es el deseo de no comer ni tocar la sustancia repugnante, también resulta asqueroso pensar en los efluvios, junto con las partes del cuerpo y las actividades que los excretan. Y, debido a la involuntariedad de la percepción del habla, resulta desagradable escuchar las palabras con los que se nombran.”</p>
]]></content:encoded>
        <author>Ana Cristina Vélez</author>
                    <category>Catrecillo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=123436</guid>
        <pubDate>Sun, 07 Dec 2025 14:26:55 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/04/DefaultPostImage-3.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Arte y caca]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Ana Cristina Vélez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Filosofía y vejez: “cuando uno está viejo ya no lo emplean ni para botar mierda”.</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/filosofia-y-coyuntura-2/filosofia-y-vejez-cuando-uno-esta-viejo-ya-no-lo-emplean-ni-para-botar-mierda/</link>
        <description><![CDATA[<p>Inspirándonos en el libro &#8220;El tiempo que queda. Sobre envejecer en el fin del mundo&#8221; (Ariel, 2025) de Laura Quintana, presento este corto texto sobre vejez y filosofía, recordando a María Cenobia Varela, una campesina tolimense cuidadora, llena de sabiduría práctica para la vida. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"><em>A María Cenobia Varela (1929-2019).</em> </p>



<p class="wp-block-paragraph">Ella era María Cenobia Varela, mi abuela, una mujer campesina, con sus décadas a cuestas, con sus múltiples experiencias, que crió y <em>cuidó</em> a hijos e hijas, a nietos, propios y extraños, que en la finca campesina se levantaba a las 5 a.m., o más temprano, que molía el maíz y hacía y asaba las arepas en el fogón de leña, que cocinaba el caldo con papas y el chocolate, que limpiaba la casa, cocía el almuerzo, la comida, que calentaba el café de la noche, y que se iba, al final del día, cansada, a dormir a las 9 p.m, sin antes darnos dulces o persignarnos. Mi abuela que no tenía muchos horizontes, que no se proyectaba tanto en el futuro, sino que vivía el día a día, en el tedioso presente, en sus tareas y faenas repetitivas…como el minutero del reloj. Mi abuela que se levantaba y se acostaba todos los días haciendo lo mismo, pero en función de la reproducción de la vida y la rutina de muchos otros…mi abuela que no tuvo ambiciones propias, sino que hacía todo en función de los demás, de sus hijos, hijas, esposo, nietos, trabajadores, jornaleros, animales domésticos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">&nbsp;Recordé todo eso tras la lectura del bello libro “El tiempo que queda. Sobre envejecer en el fin del mundo” de la filósofa colombiana Laura Quintana. En este libro Laura trata con profundidad y aristas las vicisitudes de la vejez, sus achaques, sus soledades y desgracias, pero también sus potencias y aperturas. Porque la vejez no es solo una carga, es un tiempo compuesto, acumulado, con muchas posibilidades, relacionamientos y afectos nuevos; la vejez también puede ser la suma de una juventud acumulada, de las pérdidas y las ganancias que nos han dejado muchas lecciones y aprendizajes a través del tiempo. La vejez es la valiosa experiencia escrita en el cuerpo, en nuestros rostros, en nuestro propio tiempo… en el periplo del vivir y el existir: la vejez es el peso del tiempo en nuestra propia historia, corporal y concreta.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="566" height="690" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/16080019/laura.webp" alt="" class="wp-image-122469" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/16080019/laura.webp 566w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/16080019/laura-246x300.webp 246w" sizes="auto, (max-width: 566px) 100vw, 566px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Las reflexiones sobre la vejez que hace Laura Quintana, pero también la filósofa francesa Simone de Beauvoir, donde hablan sobre el trato social a la vejez, el desgaste y el declive del cuerpo del anciano, del viejo, entre otros temas, me hicieron recordar una frase de mi abuela María Cenobia: “Cuando uno está viejo ya no lo emplean ni para botar mierda”. Sé, por lo que he indagado, que esta frase se usa (eso que llaman <em>pragmática del lenguaje</em>) en muchas regiones del país. Decidí, entonces, averiguar cómo la misma había llegado al <em>habla</em> de mi abuela, cómo empezó a ser parte de su experiencia, de sus dichos, de su lenguaje coloquial diario, habitual. El camino fue mi madre, Nelly, la misma que guarda en su memoria todos esos recuerdos, esos hechos y muchas anécdotas. Le pregunté: “madre, ¿sabe de donde proviene esa frase?” Su respuesta fue inmediata. Sabía exactamente cuándo y cómo la frase había sido pronunciada, cómo había llegado a los labios de mi abuela. &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">La historia se remonta al 13 de noviembre de 1985. Ese año, como es bien sabido, el nevado del Ruiz explotó, creó una avalancha que arrasó con un pueblo llamado Armero, en el Tolima. Allí vivía una tía segunda mía, la tía María, otra de esas “ancestras” de las que habla Quintana en su libro. Mi tía, como muchos de los damnificados de la época, terminó en el barrio <em>Santa librada</em> en el sur de Bogotá. Allá fueron arrojados después que la avalancha de lodo, cenizas, piedras y escombros destruyeran al pueblo. Los ríos Lagunilla y Recio desarraigaron a muchos de los sobrevivientes, los cuales se esparcieron por muchas partes distintas del país. Mi tía, como muchos otros, terminaron en lugares extraños, alejados de su pueblo, Armero, borrado por la catástrofe natural. En el sur de esa monstruosa ciudad mi tía y muchas familias del Tolima tuvieron que iniciar sus vidas de nuevo, como si nunca hubieran pertenecido a algún lugar. Ese desarraigo aún lo cargan en sus memorias, como hemos visto en los noticieros estos días, pues fueron desanclados de su espacio vital. </p>



<p class="wp-block-paragraph">En esas peripecias, mi tía María, acosada por la ciudad, por las exigencias de supervivencia, con la necesidad inscrita en su cuerpo, instó a su marido, a Don Domingo, a conseguir trabajo. Se dirigió a una tienda, presentó a su esposo, y pidió trabajo a su nombre. Se lo pidió a un tendero que al ver a Don Domingo, un señor de sesenta años, aporreado por el tiempo, le dijo con franqueza a mi tía: “cuando uno está viejo ya no lo emplean ni para botar mierda”… “Póngalo a barrer la casa”.&nbsp; No sé qué pensó mi tía María frente a la respuesta del tendero, pero es claro que entendió el mensaje: su esposo estaba muy viejo, ya no servía para nada. Pero la respuesta del tendero contiene algo más, pues pone de presente cómo en nuestras sociedades las labores domésticas, “barrer la casa”, son despreciadas y subvaloradas. Esta postura frente a las labores de la casa, del cuidado, el cual es, como dice Laura, “relacional y generativo”, no advierte que sin ellos sería imposible la reproducción de la vida y del sistema social mismo. Feministas como Silvia Federici, consciente de que las mujeres han sido fábrica de cuerpos para la explotación capitalista, han puesto de presente que <em>el capitalismo mismo no sería posible sin el trabajo doméstico no pago de las mujeres</em>. Los cuidados de las mujeres en las casas, material, afectivo, son el subsuelo sobre el cual existe y se reproduce el sistema social mismo.&nbsp;&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Mi tía María le contó la experiencia a mi abuela María Cenobia, supongo que con un poco de vergüenza; luego, la escuchó mi madre y no sé cuántos más. Así llegó hasta mí, a estas páginas. Estoy seguro que varios, entre mis ocho hermanos, también la han escuchado. La frase está ahí, como un clavo en la memoria. Hoy esa frase me hace pensar en muchas cosas que trata Laura en su libro, y que me han inquietado a mí también: ¿por qué existe esa representación meramente negativa de la vejez? ¿Por qué valoramos tan poco a nuestros mayores? ¿Por qué empiezan a ser, tras cierta edad, considerados como cargas para la familia, pero también para el Estado y sus sistemas de seguridad social, salud, pensiones, etc.? En realidad, la frase dice mucho. Pone de presente que a cierta edad dejamos de ser productivos para el sistema, que ya no aportamos y que no podemos trabajar o, de hacerlo, rendimos menos. Al interior del capitalismo todo aquello que no produce se queda al margen de la historia, es barrido por los imperativos de la rapidez, el rendimiento, la eficiencia y la ganancia. El anciano no solo queda al margen del mundo laboral, sino que, en muchos casos, queda condenado a la precariedad y hasta a la indigencia. Los ancianos habitantes de las calles, por ejemplo, parecen lanzados a sus últimas soledades en condiciones indignas…como si su vida no hubiera valido nada. Es <em>la soledad de los moribundos</em> de la que habló Norbert Elías. Más, aun, las transformaciones en la familia como institución y el desmonte cada vez mayor de los servicios sociales del Estado auguran un futuro no muy prometedor para la vejez al interior del capitalismo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ahora, la apreciación negativa de la vejez tiene su explicación en el sistema de valores actuales. Es lo que Quintana llama el “imperativo de la juventud”, propio de un mundo donde, como decía ya Eric Hobsbawn, la vida empieza en declive a partir de los treinta años. Bajo este imperativo: “hay que demostrarse joven y luchar por serlo (o parecerlo) para integrarse a la sociedad: para tener más y mejores opciones en el mercado laboral […] para estar a la vanguardia- o al menos al tanto- de las transformaciones técnicas, <em>para ser aceptado y deseado, para disfrutar la multitud de ‘experiencias’ que se pueden consumir y postear”. </em>Por eso se impone un “culto a lo joven de la mano con un rechazo del cuerpo viejo, asumido como feo, improductivo e incluso odiable”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si hoy, gracias a la sociedad velocífera del rendimiento, donde el sujeto es una especie de hámster en su jaula dando vueltas, reiniciando una y otra vez sus rutinas llenas de ansiedad, donde el individuo parece un esquizofrénico, frenético, que no puede permanecer en calma, la percepción social sobre el declive productivo se ha reducido a los cuarenta años de vida útil, en los próximos años los parias sociales, sin protección, serán multitud. El <em>imperativo de la juventud</em> no solo desvaloriza al viejo, sino que distorsiona la autopercepción del individuo creando auto-odio y autodesprecio. La lucha por la viralidad en las redes, la persecución de los <em>likes</em>, el mostrarse exitoso a toda hora y no parecer un fracasado, aumentan ese desprecio por la vejez, por el tiempo vivido y acumulado en el cuerpo. Pero despreciar nuestra edad, nuestro tiempo, es renegar de la vida, de las experiencias, de los entramados que nos constituyen, de nuestras relaciones con otros; es renegar de los fracasos y de las glorias de los que tanto hemos aprendido; es simplificar la vida, intentar matar inútilmente el pasado que nos ha traído hasta este presente. Y, ante todo, es una negación de la realidad, es un anti-realismo negacionista. “Nada de lo real debe ser humillado” decía María Zambrano, y el que niega la vejez, niega una realidad. Niega, también, la verdad de Perogrullo de que “el tiempo no deja en paz a nadie” y de que es inútil luchar contra lo inevitable, pues, como digo en otro lado, “la vejez es siempre una realidad en marcha”, por eso mismo tenemos que acoger “la vejez que seremos”. Sobre este negacionismo dice Quintana: “este rechazo muestra un odio a quien se ha sido y a quien se puede ser. Bajo su influjo, es como si desprendiéramos a la vida de la forma que ha ido adquiriendo, en medio de las alteraciones que la van configurando”. Diríamos que negar nuestra vejez es renegar de sí mismo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No podemos asumir un optimismo idílico sobre la vejez como hace Cicerón, creyendo que nos acerca a la muerte con la cual “el alma parte a mejores destinos”, pero tampoco podemos asumir esa visión negativa y pesimista que expone Norberto Bobbio en su libro <em>De senectute. </em>En este texto, que tiene el mismo título que el de Cicerón, nos dice que al estar muy viejos: “Al visitar los lugares de la memoria se agolpan a tu alrededor los muertos, cuya tropa resulta más numerosa cada año”. No. Hay muchas maneras de vivir la vejez, que van desde la indiferencia, el que cuida del mundo y cuida de sí para estar lo mejor posible, el que la vive con resignación, el que vive ya como exiliado de este mundo, hasta el que la padece con desesperación debido a una enfermedad horrible, de esas que pueden llegar con la vejez.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De lo que se trata, al estar viejo, es de <em>acoger</em> la vejez, la experiencia, el tiempo y su realidad (aceptar la <em>facticidad</em> y la <em>materialidad del tiempo</em>, dice Quintana); se trata de vivir lo mejor posible, con los vínculos sostenedores activados, en compañías, con pequeñas alegrías y reencuentros, con ocupaciones simples al alcance de nuestro vigor y fortalezas; se trata de mantenerle o buscarle un sentido al tiempo que falta aprovechando las aperturas y nuevas posibilidades que cada relación que tejemos, que cada vinculo nuevo que creamos, que cada acción que emprendemos, genera, pues un acto despliega siempre rutas imprevistas. Se trata de que podamos seguir siendo humanos, dignos, como lo dice Simone de Beauvoir. Todo esto puede ocurrir ojalá en sociedades que cuenten con <em>marcos robustos de protección social</em> donde los viejos no quedan al margen de la poca historia que les queda.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Creo que mi abuela, María Cenobia, vivió feliz su larga vejez. En medio de los trabajos y los días parecía estarlo. No padeció necesidades materiales y se entretenía en sus rutinas, disfrutaba también de la visita de sus nietos y sus nietas, sus hijos, y vecinos. Pues recuerdo que años atrás, aún en vida de mi abuelo, su casa era como las de los Buendía de <em>Cien años de soledad. </em>No pasaban cosas fantásticas o mágicas, pero allí quien llegaba era bien recibido, era bien acogido. Había comida para todos y mi abuela nunca mostró una pizca de infelicidad. Era amable y dura con sus afectos, pero pródiga en lo importante, en todo aquello que fuera sostener y reproducir la vida de los cercanos. Murió surcando los noventa años, de un cáncer, pero se mantuvo con valentía, siendo fuerte, hasta donde pudo. Ella es, por eso, para todos nosotros, una matriarca, una “ancestra”, <em>una que caminó primero que uno por esta vida</em> y que nos brindó sus enseñanzas, afectos y cuidados. &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Referencias</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Beauvoir, Simone. <em>La vejez. </em>Bogotá, Penguin Random House Grupo editorial, 2021.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Bobbio, Norberto. <em>De senectute. </em>Madrid, Taurus, 1997.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cicerón, Marco Tulio. <em>La ancianidad [De senectute]. </em>Santiago, LOM editores, 2017.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Elías, Norbert. <em>La soledad de los moribundos. </em>México, Fondo de Cultura Económica, 2009.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Federici, Silvia. <em>La inacabada revolución feminista. Mujeres, reproducción social y lucha por lo común. </em>Bogotá, Desde abajo, 2014.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pachón, Damián. <em>La vida, la vejez y la muerte. </em>Bogotá, Desde abajo, 2024.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Quintana, Laura. <em>El tiempo que queda. Sobre envejecer en el fin del mundo. </em>Bogotá, Ariel, 2025.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Zambrano, María. <em>Claros del bosque. </em>Barcelona, Seix Barral, 1977.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Zambrano, María. <em>Las palabras del regreso. </em>Madrid, Cátedra, 2019.</p>
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        <author>Damian Pachon Soto</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Filosofía y coyuntura</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=122462</guid>
        <pubDate>Sun, 16 Nov 2025 13:10:16 +0000</pubDate>
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Damian Pachon Soto</media:credit>
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        <title>Mateo López presenta &amp;#8220;Ballet Bachué&amp;#8221; en la Bienal de Arte de Bogotá BOG25</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/liarte-dialogo-sobre-arte/mateo-lopez-presenta-ballet-bachue-en-la-bienal-de-arte-de-bogota-bog25/</link>
        <description><![CDATA[<p>Inspirado en &#8220;La Bachué&#8220;, obra que Rómulo Rozo en 1925, una de las primeras obras indigenistas de la historia del arte en Colombia, que representaba el mito fundacional de la cultura Muisca; Mateo López intenta hacer una adaptación de estas historias, un doble mito fundacional: el prehispánico y el del arte colombiano. -&gt; BOG25: borondo [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">Inspirado en &#8220;<strong>La Bachué</strong>&#8220;, obra que <strong>Rómulo Roz</strong>o en 1925, una de las primeras obras indigenistas de la historia del arte en Colombia, que representaba el mito fundacional de la cultura Muisca; <strong>Mateo López </strong>intenta hacer una adaptación de estas historias, un doble mito fundacional: el prehispánico y el del arte colombiano.</p>



<p class="has-text-align-right wp-block-paragraph">-&gt; <a href="https://blogs.elespectador.com/cultura/liarte-dialogo-sobre-arte/bog25-borondo-por-la-bienal-de-arte-de-bogota/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">BOG25: borondo por la Bienal de Arte de Bogotá</a></p>



<p class="wp-block-paragraph">En el marco de la <strong>Bienal Internacional de Arte y Ciudad BOG25</strong>, en el Teatro El Parque (Parque Nacional) exhibe un corto y una serie de esculturas en metal, madera y piedra &#8211; o bien pueden ser personajes de una obra -, con el fin de discutir y reflexionar sobre: los ciclos y dogmas del arte, el simbolismo, los conflictos entre la danza contemporánea y el folclor, los oficios, y el estudio del artista como un lugar de ficción.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Mateo López presenta &quot;Ballet Bachué&quot; en #BOG25" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/C2anv6ZEMu4?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="mailto:liartedialogosobrearte@gmail.com">liartedialogosobrearte@gmail.com</a>&nbsp;/&nbsp;<a href="https://www.instagram.com/liarteconarte/">@LiarteconArte</a> </p>
]]></content:encoded>
        <author>Lilian Contreras Fajardo</author>
                    <category>Liarte: diálogo sobre arte</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=121311</guid>
        <pubDate>Sat, 11 Oct 2025 16:28:11 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/10/11112626/20251010_150114-1-scaled.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Mateo López presenta &#8220;Ballet Bachué&#8221; en la Bienal de Arte de Bogotá BOG25]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Lilian Contreras Fajardo</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Ideas para crear un club de lectura entre amigos</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/ideas-para-crear-un-club-de-lectura-entre-amigos/</link>
        <description><![CDATA[<p>Claudia Forero, una escritora colombiana radicada en Londres, nos habla sobre el placer de leer y pertenecer a un club de lectura. Además, personas de su entorno literario nos transmiten sus experiencias en estos espacios. &#8220;Aquí encontré la forma colectiva de ejercer la lectura&#8221;, dice ella.  </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size wp-block-paragraph"><em>“Une tu voz a mi voz” es el club de lectura de “Bambo-leo”, en San José del Guaviare, la primera librería de la selva, que así figura en el directorio<strong> </strong>de librerías de</em> <em>Colombia, de la Cámara Colombiana del Libro</em>.</p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size wp-block-paragraph"><strong>Hay maneras de amar, la lectura es una de ellas</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Por Claudia Forero, </strong>escritora colombiana. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Leer puede parecer una actividad inaccesible, costosa, aburrida, asociable.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para muchas personas todo esto puede ser una gran verdad. Sin embargo, transformable.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A veces, solo con modificar el entorno en donde se lee, puede generar cambios significativos. También las maneras de motivar la lectura, o el encontrar las circunstancias favorables para esa actividad, generan esos cambios.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>En mi casa de infancia, siempre había libros, aun en los baños.</strong> Los libros tenían vida, hacían parte de nuestra cotidianidad, yacían en el sofá de la sala, en la mesita de noche de la alcoba, en el comedor. Eran unos seres vivos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Papá fue en gran parte el propagador de ese ambiente y mamá abrió su casa a esa posibilidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para nuestro progenitor acceder a un libro de niño le fue esquivo, pero siempre tuvo entre sus anhelos esa actividad que para entonces era una columna importantísima en la formación. El consolidó su vocación de lector con <em>El</em> <em>Peneca</em>, una revista infantil chilena que se publicó regularmente entre 1908 y 1960. Él, la heredaba de un niño italiano de su misma edad y quien era nieto de la dueña del Palace. Salía de trabajar con chocolates en los bolsillos y con las historietas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Encontró en la lectura mundos maravillosos y ese amor nos lo transmitió a nosotros, sus hijos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cuando pudo comprar su casa, construyó para nosotros una biblioteca, un sitio exquisito, sencillo, con paredes imitando la madera. Teníamos a Julio Verne, la enciclopedia Ilustrada Cumbre de cubiertas gruesas, rojas y negras con ribetes dorados; los clásicos rusos, los clásicos franceses, los autores criollos, García Márquez, los poetas latinoamericanos, literatura latinoamericana en general, libros de historia universal, de la Segunda Guerra Mundial. Y, de ñapa, <em>Selecciones</em> y S<em>putnik</em>, contrastes bien curiosos como también libros en alemán (no lo hablábamos ni lo leíamos) y la colección de novelas Salvat.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Olía a libro, allí nos sentábamos con amigos. Había una lámpara de pie y unas poltronas maravillosas de colores fuertes, cómodas para leer, una mesita de centro roja y otra esquinera con una mata de begonia y un helecho al lado de la ventana.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La salita, como llamábamos ese preciado lugar, con su decoración singular con muebles de segunda y de tercera mano, fue el centro de nuestras vidas por muchos años. Papá siempre soñó con crear esta atmósfera para que nos deleitáramos&nbsp;leyendo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y lo hicimos</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="768" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/14090334/ZETA-LITERATURA-CLAUDIA-FORERO-768x1024.jpg" alt="" class="wp-image-118017" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/14090334/ZETA-LITERATURA-CLAUDIA-FORERO-768x1024.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/14090334/ZETA-LITERATURA-CLAUDIA-FORERO-225x300.jpg 225w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/14090334/ZETA-LITERATURA-CLAUDIA-FORERO-1152x1536.jpg 1152w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/14090334/ZETA-LITERATURA-CLAUDIA-FORERO.jpg 1200w" sizes="auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px" /></figure>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size wp-block-paragraph"><em>Claudia Forero, escritora y autora de la novela “El último Pas de Deux: una hija por una gota de vino”. </em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Ya esos son recuerdos de infancia. Hoy vivo en Londres, llevo más de 27 años en este país y he descubierto otras formas de continuar leyendo, de continuar descubriendo esos otros mundos y de fortalecer ese amor, aunque ya no en nuestra salita.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Aquí he encontrado la forma colectiva de ejercer la lectura. Yo lo he hecho a través de grupos de escritura, pero<strong> tengo muchos amigos que pertenecen a clubes de lectura cuyos orígenes datan aproximadamente de 1929, con<em> The Book Society</em>, considerado como el precursor de los modernos clubes de lectura.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Les pregunté a tres amigas sobre su experiencia en estos clubes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las tres coinciden en lo mismo. No se necesita sino tener el grupo, el lugar, el acceso a los libros y la reflexión sobre los mismos; es una actividad agradable, se asocia al colectivo, un café, una comida, la parte social que enriquece el ejercicio y, obviamente, una mente abierta a lecturas diferentes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Algunos de estos clubes contemporáneos tienen una tradición de casi dos décadas o más. Otros, son más recientes, nacidos de una conversación en un bus, un parque y un buen número surgió durante la pandemia y se llevaron a cabo a través de Zoom.</p>



<p class="has-text-align-center wp-block-paragraph"><strong>Elizabeth Noonan</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Nos reunimos más o menos cada seis semanas, normalmente en la misma casa de una amiga, pero también vamos a otras casas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hay ocho miembros, pero no todos vienen cada vez. Siempre hay al menos cinco personas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Generalmente la persona que elige el libro lleva unas preguntas para discutir (las preguntas por lo general se encuentran en Internet).&nbsp; A veces, miramos una entrevista con el autor a través de YouTube o algún artículo de periódico o revista.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En nuestro club cualquier persona puede elegir el libro. Se hace por turnos; en otros clubes, a veces deciden doce lecturas por anticipado, es decir los libros para un año.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las decisiones surgen de elecciones personales, recomendaciones o listas de periódicos, ganadores de premios, etcétera.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Elegimos el libro en rústico que es más barato. Trato de usar la biblioteca, pero también de vez en cuando compro un libro en una librería (para mí es importante mantener una librería en el pueblo).</p>



<p class="wp-block-paragraph">La persona con las preguntas dirige la reunión.&nbsp; A veces hacemos un sondeo de mercado para comprobar la popularidad del libro antes de decidirnos. Consultamos algunas reseñas en Amazon u otro medio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los mejores libros son aquellos que la gente no ha disfrutado y son los que generan más discusión.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ventajas: Te obliga a leer, a mí me hizo volver a leer. Además, te introduce a nuevos géneros y autores. Es una ocasión social, amable con amigos (depende de la casa hay vino, café, unas tapas o torta, etcétera).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Desventajas: Si se trata de una actividad regular, no hay mucho tiempo de leer tus propios libros &nbsp;(una amiga salió por esta razón).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tienes que aceptar la variedad. En mi caso, en todos estos años en los que he asistido al club, solo ha habido un libro que me ha resultado difícil de terminar.</p>



<p class="has-text-align-center wp-block-paragraph"><strong>Lesley Cuff</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="478" height="594" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/14152919/ZETA-LITERATURA-CLAUDIA-FORERO-LESLEY.jpg" alt="" class="wp-image-118039" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/14152919/ZETA-LITERATURA-CLAUDIA-FORERO-LESLEY.jpg 478w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/14152919/ZETA-LITERATURA-CLAUDIA-FORERO-LESLEY-241x300.jpg 241w" sizes="auto, (max-width: 478px) 100vw, 478px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Un grupo de amigos y yo creamos nuestro club de lectura durante la pandemia. Al principio era en línea, pero cuando se levantaron las restricciones, empezamos a reunirnos en persona.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Todos elegimos un libro por turnos y organizamos la noche del club de lectura. Quien elige el libro lo sugiere en nuestro grupo de WhatsApp para asegurarse de que ninguno de los demás lo haya leído ya.&nbsp; Fijamos una fecha para un par de meses más tarde, y nos turnamos para organizar la comida en casa de cada uno.&nbsp; Hablamos del libro durante una hora aproximadamente antes de comer y disfrutar del resto de la velada juntos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Quien elige el libro prepara cinco o seis preguntas para que podamos centrarnos en ellas durante el debate.&nbsp; La conversación es menos vaga si hay que pensar en preguntas concretas, que normalmente se envían uno o dos días antes de la reunión para que tengamos tiempo de reflexionar. Las preguntas son fáciles de encontrar si buscas en Google el título del libro y «preguntas por club de lectura».</p>



<p class="wp-block-paragraph">De hecho, ahora busco en Google al autor y veo vídeos cortos en los que habla de su libro y de por qué lo escribió, lo que te da una visión más profunda a la hora de leerlo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Acabo de elegir el libro para nuestra próxima reunión en agosto, <em>Expectation</em>, de Anna Hope. Lo compré por 4 libras en Amazon, (un ejemplar nuevo es más caro). Solo yo y otro miembro del grupo hemos leído el libro físico, los demás tienen Kindle.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Desde que me uní al club de lectura, leo mucho más que antes y ya no me siento culpable por leer durante el día, ya que tiene un propósito. Si sabes que te van a hacer preguntas, tiendes a centrarte más en los personajes y la trama y es menos probable que «te pierdas» en la historia sin concentrarte realmente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pertenecer a un club de lectura tiene muchas ventajas. Es sociable, divertido e implica leer libros que no necesariamente elegirías por ti mismo, lo que te abre la mente a diferentes autores y géneros.</p>



<p class="has-text-align-center wp-block-paragraph"><strong>Aida Morales</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="768" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/14090449/ZETA-LITERATURA-CLAUDIA-FORERO-AIDA-MORALES-768x1024.jpg" alt="" class="wp-image-118019" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/14090449/ZETA-LITERATURA-CLAUDIA-FORERO-AIDA-MORALES-768x1024.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/14090449/ZETA-LITERATURA-CLAUDIA-FORERO-AIDA-MORALES-225x300.jpg 225w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/14090449/ZETA-LITERATURA-CLAUDIA-FORERO-AIDA-MORALES-1152x1536.jpg 1152w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/14090449/ZETA-LITERATURA-CLAUDIA-FORERO-AIDA-MORALES.jpg 1536w" sizes="auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Nos reunimos el primer martes del mes y lo hacemos en un pub. El grupo lleva funcionando 16 años y escogemos cada libro por rotación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El tema es libre y la mayoría de las miembras son buenas lectoras.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Al ser tema libre se leen libros que no leemos usualmente. Es una forma muy agradable de socializar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Se trata de escoger libros que haya en la biblioteca. La biblioteca tiene un servicio especial para los clubes de lectores. En nuestra zona hay más de 30 clubes de este tipo y se cuenta con el apoyo de la red de bibliotecas. Si ellos no tienen el libro, lo consiguen para apoyar estas iniciativas. Hay bastantes en Faversham y nos los prestan hasta por dos meses.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Una miembra del grupo solicita los libros al bibliotecario.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Dos o tres veces al año nos reunimos en un restaurante.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Algunas leen en Kindle.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-blogs-el-espectador wp-block-embed-blogs-el-espectador"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="uMjUARJCKa"><a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/la-literatura-colombiana-esta-en-crisis/">La literatura colombiana está en crisis</a></blockquote><iframe loading="lazy" class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted" style="position: absolute; visibility: hidden;" title="&#8220;La literatura colombiana está en crisis&#8221; &#8212; Blogs El Espectador" src="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/la-literatura-colombiana-esta-en-crisis/embed/#?secret=wc6TwVrfbK#?secret=uMjUARJCKa" data-secret="uMjUARJCKa" width="500" height="282" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe>
</div></figure>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-ec65624ca7280262a702b69f93dedd4f wp-block-paragraph"><strong>Si usted quiere opinar sobre el tema, envíe su escrito al siguiente correo: alexvelasquezcolombia@gmail.com</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=118015</guid>
        <pubDate>Sat, 19 Jul 2025 12:28:54 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/14090629/ZETA-LITERATURA-CLAUDIA-FORERO-BAMBOLEO.jpeg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Ideas para crear un club de lectura entre amigos]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Los límites de la Teoría Crítica de Frankfurt vistos desde América Latina</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/filosofia-y-coyuntura/los-limites-de-la-teoria-critica-de-frankfurt-vistos-desde-america-latina/</link>
        <description><![CDATA[<p>En este artículo se explora la recepción de la primera generación de la Escuela de Frankfurt en Nuestra América, pero también se evidencian sus límites y puntos ciegos para la leer la realidad abigarrada del llamado Sur global. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Podcast del artículo: <a href="https://notebooklm.google.com/notebook/fb6aa2bf-dc7b-47c8-8ed6-29756b2b07e7/audio">https://notebooklm.google.com/notebook/fb6aa2bf-dc7b-47c8-8ed6-29756b2b07e7/audio</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Introducción</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Desde hace algunas décadas venimos hablando en América Latina del Sur Global. Hoy esta denominación se ha ido extendiendo a otras latitudes y cada vez es más usada en escenarios y encuentros internacionales. Por Sur Global nos referimos a un conjunto de países que históricamente han estado en posición de subordinación y dependencia histórico-estructural con el llamado Norte o primer mundo, son países y sociedades que no pertenecen al mundo hegemónico, que han sido víctimas del colonialismo y el imperialismo, y que en las actuales condiciones de transición geopolítica buscan alternativas frente a los viejos poderes. En este sentido, el Sur Global es la misma “periferia” de Europa y de los Estados Unidos, tal como lo concebía la Teoría de la dependencia y la filosofía de la liberación desde la segunda mitad del siglo XX. Pero el Sur Global <em>no es, entonces, una denominación geográfica, sino un posicionamiento ideológico, político, filosófico, económico y estratégico que se presenta como alternativa contrahegemónica frente al nordocentrismo civilizatorio</em>. </p>



<p class="wp-block-paragraph">&nbsp;Igualmente se entiende que el Sur también está en las sociedades del Norte en los inmigrantes ilegales, los excluidos, los sin hogar. Es el tercer mundo interior de los países hegemónicos; pero en el Sur también hay un Norte imperial incrustado en su dirigencia, en las oligarquías cómplices que venden nuestros recursos y que son enlaces del capitalismo e instrumentos claves para la extracción de valor.&nbsp;&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso, también, hace algunas décadas se ha venido hablando de <em>epistemologías del Sur </em>como ha hecho Boaventura de Soussa Santos para aludir a conocimientos, prácticas cognitivas alternativas, saberes otros, a sus formas de validez, y, muy especialmente, a las apuestas emancipatorias desde la periferia, desde los excluidos del mundo capitalista hegemónico:</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph"> “la epistemología de sur apunta fundamentalmente a prácticas de conocimiento que permitan intensificar la voluntad de transformación social. La identificación de relaciones desiguales de poder-saber que subyacen a las epistemologías del Norte” (Santos, 2009, p. 13). </p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">Pues bien, es en ese Sur global donde la Teoría crítica alemana, en la versión de la primera Escuela de Frankfurt, fue recibida, asimilada, pero también criticada, pues desde América Latina, entendido como un <em>locus de enunciación</em>, y desde un pensamiento situado, se ha recibido tal corriente, pero también se han puesto de presente sus limitaciones.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En lo que sigue me referiré un poco a la recepción de la Teoría crítica en América Latina, aludiendo a sus usos, y enfatizando en sus límites..    </p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>Cuestión de contextos</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">La Teoría Crítica de la sociedad, y por ello me refiero a la primera generación de la posteriormente llamada Escuela de Frankfurt, surgió en el periodo de entreguerras, justo después de la Primera Guerra Mundial y en pleno ascenso de los fascismos; igualmente, durante la crisis del liberalismo, la democracia y del Estado de Derecho. Así mismo, forman parte de este contexto la crisis económica de 1929, las tensiones entre la derecha nostálgica en Alemania que añoraba el imperio, el miedo que inspiraba el bolcheviquismo y la alternativa que presentaba la socialdemocracia (Wiggershaus, 2009).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es en este contexto donde la Teoría crítica, que recogía la tradición de Kant, Hegel, Marx, Nietzsche, Freud, y de la mano de otras disciplinas como la economía, el derecho, la sociología, etc., plantea su proyecto epistemológico y emancipatorio. Se trató de una fuerte crítica del positivismo o <em>teoría tradicional</em> con su separación sujeto/objeto, su descuido por los procesos sociales que condicionan el quehacer científico, su pretendida neutralidad valorativa, su conservadurismo político y, por lo mismo, su complicidad con la dadidad del mundo, esto es, con el capitalismo vigente. Contra esas ideas, la primera generación puso de presente que tanto el investigador como el objeto de estudio son productos de la praxis humana, son configurados históricamente, por lo cual el quehacer científico no es neutro y forma parte del proceso social, de los intereses económicos y utilitarios, por eso era impensable una ciencia neutra, aséptica, lo que quería decir que no era posible la neutralidad valorativa que tanto preocupó a Max Weber.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero lo que esta primera generación planteó de fondo fue una fuerte crítica de la modernidad, la crítica de la Ilustración, la perversión de la razón y las patologías de la sociedad capitalista. Era todo un proyecto civilizatorio lo que estaba en cuestión. Sus miembros mostraron cómo un sistema irracional se mostraba como racional, cómo adaptaba y manipulaba a la sociedad, cómo las industrias culturales (producción serializada de una cultura de la adaptación) eran afirmativas y perpetuaban un sistema que era incapaz de permitir la realización humana plena. Por eso buscaron construir una sociedad racional, más allá de la razón instrumental, introducir la razón en la historia para crear una sociedad emancipada. La superación de todos aquellos aspectos que le impedían al ser humano tener una vida plena se convirtió en su proyecto. Horkheimer lo dijo claramente: </p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">“la idea de una sociedad futura como comunidad de hombres libres, tal como ella sería posible con los medios técnicos con que se cuenta” (Horkheimer, 2008, p. 249).&nbsp;&nbsp;</p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">&nbsp;La Teoría crítica, dialéctica y materialista, legó un fructífero análisis de la sociedad capitalista, sus tensiones, pero también de sus posibilidades emancipatorias tal como mostró especialmente Herbert Marcuse (Pachón, 2025a); dejó interesantes análisis sobre el fascismo, la personalidad autoritaria, las industrias culturales. Igualmente, estudiaron el “Estado autoritario” (Horkheimer, 2006) o “Estado total autoritario” (Marcuse, 2025) con lo que avanzaron hacia lo que Hannah Arendt (1951) describió después como “Totalitarismo”. Ahora, si bien fueron acusados de pesimistas o escépticos, su legado sigue siendo un horizonte aún vigente para la construcción de “otros mundos posibles”, tal como decimos desde el Foro Social Mundial de Porto Alegre, realizado en el año 2001.&nbsp;&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">En América Latina el contexto era bastante diferente. Para los años cuarenta del siglo pasado, Latinoamérica había sorteado relativamente bien la Gran recesión de 1929; en el continente existían algunos <em>nacionalismos</em> críticos del imperialismo de Estados Unidos en la región. Esos nacionalismos, como el de Lázaro Cárdenas en México, o el de Perón en Argentina, abogaban por la nacionalización de los servicios públicos, la protección de los bienes y recursos nacionales. Ese nacionalismo impulsó la llamada filosofía latinoamericana que no solo fue crítica de nuestra dependencia filosófica frente a Europa, sino que impulsó el estudio de las tradiciones filosóficas nacionales desde la colonia hasta el siglo XX.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Me parece que América Latina no padeció la crisis de la muerte de la modernidad tal como se vio en Europa. Y esto se debe que en América Latina la modernidad siempre había estado postergada, de tal manera que el escepticismo, corrientes como el existencialismo, el nihilismo histórico, la sensación de que la ilustración habían muerto, no fueron vividos como en Europa y tal como lo percibía la Escuela de Frankfurt. De hecho, en el caso de la filosofía había cierto optimismo. No podíamos sucumbir como Europa, pero también debíamos construir nuestros propios referentes. Leopoldo Zea, el filósofo mejicano decía:  </p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">América vivía cómodamente a la sombra de la cultura europea. Sin embargo, esta cultura se estremece en nuestros días, parece haber desaparecido en el continente europeo […] Quien tan confiado había vivido a la sombra de un árbol que no había plantado se encuentra en la intemperie cuando el plantador lo corta y echa al fuego por inútil. Ahora tiene que plantar su propio árbol cultural. (1983, p. 189).</p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">La filosofía latinoamericana se tomó en serio la idea de “plantar su propio árbol cultural” y por eso enfocó sus reflexiones en la realidad latinoamericana. Es cierto que se cometieron muchos desaciertos, ciertos adanismos teóricos y esencialismos, pero la intención iba de la mano con lo que ocurría en las nacientes ciencias sociales críticas latinoamericanas como la nueva historia social, la teoría de la dependencia económica, la teología de la liberación, la nueva sociología auténticamente latinoamericana, la pedagogía del oprimido. Todas estas corrientes críticas superaban el positivismo o lo que los frankfurtianos llamaron Teoría tradicional. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Por lo demás, esas ciencias sociales críticas emergían en un contexto de descolonización del tercer mundo, crítica del colonialismo, del imperialismo, en el contexto de la guerra fría, la revolución cubana de 1959, la revolución cultural de los años sesenta, en fin, en una época donde la <em>liberación </em>era un proyecto, pero también era una especie de paradigma, un “paradigma de la liberación” donde conceptos como liberación nacional, emancipación, opresión, hombre nuevo, constituían un campo semántico articulado, que exigía sus propias rupturas epistemológicas y rebeliones epistémicas. Era un pensamiento situado, desde América Latina, que leía nuestros retos civilizatorios en medio de las coyunturas globales. Fue un pensamiento atento a lo que ocurría en el mundo, pero con un foco en nuestros problemas, nuestras formaciones sociales, nuestros conflictos y nuestras posibilidades.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Fue, en realidad, el ingreso de la teoría crítica en la estela del marxismo y la influencia de este en las ciencias sociales los que introdujeron la versión de la crítica en América Latina. La crítica del capitalismo periférico y dependiente, del atraso y el desarrollo desigual, la atención a nuestras estructuras hacendatarias, semifeudales, el problema de la acumulación de la tierra, la reforma agraria, la reflexión sobre los posibles sujetos de la revolución como el naciente proletariado o el campesinado, el análisis de las clases sociales, el paradigma del conflicto, etc., permitieron la ruptura epistemológica con la vieja historia bachilleratesca, la economía burguesa hegemónica, la sociología de los amateurs. En la filosofía facilitaron la crítica de la filosofía repetitiva y de culto por la tradición que practicaban los llamados normalizadores. Con todo, hay que aclarar que existían dos marxismos: el de la militancia de los partidos comunistas, los “ladrillos soviéticos” de los que habla el Che Guevara, y el marxismo más serio, más académico, el que usaban las ciencias sociales para el estudio de la realidad latinoamericana.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>La recepción de la Teoría crítica y las ciencias sociales críticas latinoamericanas.</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Las ciencias sociales críticas que surgieron en estos años confluían en muchos aspectos epistemológicos con lo que había planteado Horkheimer en textos como <em>La situación actual de la filosofía social y las tareas de un instituto de investigación social, </em>de 1931, donde aparecen las primeras ideas en torno al proyecto (Horkheimer, 2015) y en su muy conocido texto de 1937 <em>Teoría tradicional y teoría crítica. </em>&nbsp;Pero ¿cuáles eran las notas comunes de estas ciencias sociales críticas latinoamericanas? Puedo sintetizarlas de la siguiente manera:</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">a) La apuesta por la necesidad de recuperar la tradición latinoamericana, por pobre que fuera, al igual que sus luchas, demandas y esfuerzos; b) la crítica de las ciencias sociales foráneas, con sus epistemologías, énfasis y objetos de estudio; c) la necesidad de superar el colonialismo intelectual y epistémico; d) la visibilización de las relaciones entre geopolítica, poder y saber; e) el rescate del vínculo entre ciencia y compromiso político pues la ciencia social debía no sólo ofrecer un conocimiento de la realidad (cognitivo, explicativo), sino apostarle a la descolonización y la necesaria transformación del orden social. Se trató también de g) privilegiar el análisis del conflicto sobre el de <em>estabilidad</em> del orden social y de h) enfatizar el <em>carácter contradictorio</em> de la realidad social latinoamericana, i) asumiéndola en su <em>radical historicidad</em>. (Pachón, 2025b, p. 21).</p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">Estos elementos son patentes, todos y cada uno de ellos, tanto en la sociología de la liberación que planteó Orlando Fals Borda (2015), pero también, y conforme a la especificidad de la disciplina, en la Filosofía de la Liberación de Enrique Dussel (2011), surgida en los años setenta.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Digamos de paso que para los años sesenta y setenta ya se había dado la difusión de la primera generación de Frankfurt en América Latina. En la Revista <em>Sur </em>en Argentina, en la colección de “Estudios alemanes” se publicó una selección de artículos de Herbert Marcuse bajo el título <em>Cultura y sociedad</em>; asimismo, se había publicado en 1965 <em>El miedo a la libertad </em>de Erich Fromm. Todo eso confluía con los intentos de darle estatus de cientificidad a la naciente sociología argentina, tarea en la cual Gino Germani jugó un papel fundamental. Así mismo, fue temprano el ingreso de algunos textos de Walter Benjamin. A finales de los años sesenta, para 1969, ya se habían publicado en castellano textos como <em>Crítica de la razón instrumental</em> de Horkheimer y <em>Dialéctica de la ilustración</em> de Horkheimer y Adorno.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En Colombia también se difundió el pensamiento de Benjamin y ya, a finales de los años setenta, profesores como Rubén Jaramillo Vélez y Guillermo Hoyos contribuyeron a la difusión del pensamiento de la primera y la segunda generación de la Escuela, respectivamente. En México, en los años sesenta, la editorial Joaquín Mortiz publicó obras de Marcuse como <em>El hombre unidimensional</em> y la presencia de la primera generación de la teoría crítica influyó en pensadores como Bolívar Echeverría. Valga decir de paso que Marcuse fue el autor más célebre y conocido de la Escuela en América Latina, cuya fama se debió a su gran influencia en las revueltas estudiantiles de los años sesenta en California, Berlín o Paris: “Se suele mencionar que en el mayo se hablaba de las tres M: Marx, Mao y Marcuse” (Entel <em>et al</em>., 2004, p. 207).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es justo resaltar aquí que en América Latina estas elaboraciones teóricas de la primera generación de la Escuela de Frankfurt no tuvieron mayor impacto en el análisis del capitalismo y las estructuras sociales. Como han mostrado Alicia Entel, Victor Lenarduzzi y Diego Gerzovich, hubo un <em>conocimiento fragmentario</em> de sus tesis. Sus aportes fueron influyentes especialmente en el campo de los estudios de la comunicación, entre finales de los años sesenta y comienzos de los setenta, pero esa influencia no es tan significativa como se piensa (Entel <em>et al.</em>, 2004). Mas bien fue solo hasta el influente libro de Jesús Martín Barbero <em>De los medios a las mediaciones. Comunicación, cultura y hegemonía </em>de 1987, cuando ese legado teórico es aprovechado, asumido, aunque con poca confrontación crítica. Es cierto que las obras de los frankfurtianos aportaron en discusiones sobre las industrias culturales, la cultura de masas, el papel del arte, la mercantilización y la emancipación, la comunicación y la manipulación social, etc., pero parte de esos problemas también eran abordados desde los aportes que Antonio Gramsci había hecho sobre la cultura y la hegemonía, con la ventaja de que Gramsci permitía pensar el problema del folclore o la cultura y el saber populares, el sentido común, etc., tal como lo había puesto de presente Fals Borda en su recepción del pensador italiano.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Todo lo anterior nos lleva a preguntarnos: ¿Cuál fue, realmente, la influencia de la teoría crítica de la sociedad en América Latina? ¿Fueron usados sus marcos teóricos para el análisis de la estructura capitalista? ¿Para pensar las opciones de emancipación y el cambio social? O ¿estos problemas eran abordados mejor desde un marxismo estándar, de línea soviética o de influencia althusseriana? Sin duda, algunos problemas relativos al arte, la cultura y la comunicación fueron iluminados desde el legado frankfurtiano, pero los otros se abordaron desde el marxismo tradicional.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Me parece que en estos años lo que llamamos una teoría crítica tomó un camino propio entre nosotros. Fueron más importante Marx y las elaboraciones teóricas del continente que el legado frankfurtiano. Fals Borda, por ejemplo, llega a las mismas elaboraciones epistemológicas sobre la ciencia socia crítica sin conocer el legado de Horkheimer o Adorno (Fals, 2015). El sociólogo colombiano se apoyó en Hegel, Marx, Lenin, Mao y Gramsci y así pudo construir su sociología crítica y su metodología de la Investigación Acción Participativa, una metodología donde se co-construye conocimiento con los sujetos subalternos, algo ajeno a la Teoría Crítica alemana la cual solo se conoció “después de 1970” (p. 272). &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ahora, sin duda ha sido el pensamiento de Enrique Dussel el que mejor ha discutido con el legado de la Escuela de Frankfurt, y el que ha visibilizado también parte de sus limitaciones. Dussel sostuvo que para los años setenta Marcuse le permitió politizar al tercer mundo, a todos aquellos sujetos que según Marcuse no estaban contaminados por el sistema, “los marginados”, tal como lo había expuesto en <em>El hombre unidimensional </em>(Marcuse, 1981). Enrique Dussel escribió un texto titulado <em>La filosofía de la liberación y la Escuela de Frankfurt </em>producto de un encuentro con profesores alemanes en el año 2004. Allí el filósofo de la liberación hace un balance de sus relaciones con la Teoría Crítica. Alude a que la primera generación le permitió prestar atención a la <em>materialidad</em> <em>de la vida</em>, pues los sujetos son seres de carne y hueso, que tienen deseos, afectos, que viven, comen y requieren satisfacer sus necesidades vitales. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Dice Dussel: </p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">“se trataba de una materialidad negativa; se consideraba especialmente los efectos negativos del sistema dominante: el dolor, la miseria” (Dussel, 2021, p. 946) que se debían superar para permitir el desarrollo pleno del ser humano. La idea de los frankfurtianos de suprimir el sufrimiento y la “vida dañada” (Adorno, 2017), su apuesta por la justicia, la denuncia de la miseria y el dolor de las víctimas del capitalismo, se avenía bien con la apuesta de Dussel de la liberación de las víctimas del sistema, de los excluidos, de los oprimidos, de los periféricos. Junto con Marx y el pensamiento semita, los frankfurtianos le permitieron a Dussel pensar mejor el <em>principio material</em> de la ética y la política entendido como la perpetuación, el mantenimiento y el desarrollo de la vida de la comunidad política y de la humanidad toda.</p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">De la segunda generación Dussel asume el <em>principio formal consensual </em>como fuente de legitimidad de un nuevo sistema y orden políticos. Pero ese principio formal es complementado con el principio material, de tal manera que el diálogo o el consenso entre la comunidad de hablantes o de comunicación gira en torno a la vida, pues no vivimos para argumentar, sino que argumentamos para vivir. Aquí el diálogo de Dussel con Karl Otto Apel y Habermas fue fundamental. Sin embargo, yendo más allá, Dussel propondrá el <em>consenso de los oprimidos </em>articulado en una <em>discursividad crítica</em> de los excluidos que cuestionan las pretensiones de verdad, validez y de justicia del sistema vigente. Los oprimidos en consenso crítico por medio de la praxis política pueden llegar a construir un nuevo orden que no busca solo el reconocimiento entre iguales, sino que <em>crea </em>un orden <em>más allá</em> (o transmodernidad) del actual estado civilizatorio. No se trata, entonces, de incluir a las víctimas en un orden social injusto, sino de superar ese orden injusto permitiendo el reconocimiento de la alteridad radical del Otro y su singularidad.&nbsp;&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>Los límites de la Teoría Crítica en la América Latina abigarrada.</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Mas allá del dialogo de Dussel y la filosofía de la liberación con la Escuela de Frankfurt, creo que la teoría crítica que se construyó en años posteriores en América Latina, evidenció los límites de la Teoría Crítica alemana. En primer lugar, se estaba pensando en un contexto diferente, donde no era la crisis de la modernidad el tema central; en segundo lugar, ese pensamiento fue (y es) un <em>contextualismo crítico</em> o <em>pensamiento situado</em> que enfatizaba la <em>singularidad del sujeto periférico</em> (el campesino, la mujer, el negro, el indio, el inmigrante, el desplazado, el mestizo, los sujetos racializados, los excluidos materialmente del sistema) con sus luchas, demandas, narrativas y apuestas de futuro; igualmente, se reconstruía la tradición intelectual nuestroamericana con sus construcciones teóricas y metodológicas y, también se pensaba un objeto de estudio, “Latinoamérica”, abigarrado, mestizo o barroco, creole, con cruce de temporalidades, modos productivos, lenguas, culturas, religiones y mitos. Es decir, el sujeto, las herramientas epistémicas y el objeto eran asumidos en su historicidad radical, los cuales, a pesar de estar articulados diferencialmente al interior del mundo occidental y europeo, mantenía sus particularidades.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero las diferencias con la Teoría Crítica iban más allá. El pensamiento crítico latinoamericano, por lo demás bastante plural, criticó el eurocentrismo de la Teoría Crítica alemana, el descuido sobre el papel del colonialismo y del imperialismo en la formación de esa modernidad, pues el colonialismo no es derivado de la modernidad, sino que es constitutivo de la misma. La modernidad no hubiera sido posible sin las relaciones coloniales de Europa con la periferia. Igualmente, nada decía esa Teoría Crítica de las herencias coloniales de larga duración o “colonialidad” dejadas por ese colonialismo en el Tercer mundo. El colonialismo había dejado herencias como el racismo estructural, el clasismo, el sexismo, la dependencia estructural-histórica, el complejo de inferioridad o de “hijo de puta” (Pachón, 2023), y el fetichismo por la cultura europea, entre otras.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La Teoría Crítica tenía, pues, puntos ciegos en su lectura de la conformación de la modernidad, pues tanto la primera generación como la segunda la concebían como un constructo intra-europeo, mientras la filosofía de la liberación y el pensamiento decolonial hicieron una lectura donde las relaciones dialécticas entre el centro y la periferia, el extractivismo del oro y de la plata, pero también el extractivismo epistémico, etc., fueron claves en la configuración de la modernidad tal como la conocemos desde el siglo XVIII.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La Teoría Crítica tenía, entonces, una lectura eurocéntrica de la modernidad y el capitalismo, y desatendía, por ejemplo, el papel que el <em>dispositivo racial</em> había jugado en la conformación de la geografía mundial del capitalismo, la división internacional del trabajo, la división social del trabajo y del salario (Quijano, 2022). Igualmente, la Teoría Crítica tenía una visión limitada del papel de la naturaleza en su relación con el capitalismo. Es cierto que Horkheimer y Adorno (2009) en <em>Dialéctica de la ilustración </em>mostraron cómo la razón instrumental implicaba un dominio de la naturaleza y del hombre, pero ellos no profundizaron en el imperialismo ecológico y en la devastación de la naturaleza en perspectiva imperial que hasta hoy sigue alimentando el sistema neoliberal. Hoy el neoliberalismo es la etapa superior del capitalismo y la fagocitación de la naturaleza por el capital en aras de buscar otras fuentes de extracción de valor nos está llevando al colapso civilizatorio. En esos momentos, el análisis del capitalismo de la Teoría Crítica dejaba por fuera problemas como el acaparamiento mundial de tierras por parte de los países del Norte. &nbsp;&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para el pensamiento crítico latinoamericano, que bien puede subsumir el diagnóstico crítico de la primera generación de frankfurtianos, pero que va más allá del mismo, el feminismo era otro punto ciego de la Teoría Crítica. Este tópico ya lo había puesto de presente Nancy Frazer, sin embargo, desde América Latina han interesado temas que inquieren por la manera como el patriarcado cristiano impactó a las comunidades nativas, la relación de la opresión de género con la acumulación capitalista y el entronque patriarcal entre Occidente y las culturas originarias (Segato, 2021). Estos aspectos son importantes para un pensamiento o para teorías críticas (en plural) que buscan desnudar los mecanismos de dominación, explotación, las formas de reproducción de los órdenes sociales vigentes, y, más positivamente, de apuestas por la emancipación en un mundo abigarrado como el latinoamericano. En este sentido, podemos decir, estamos <em>con</em>, pero vamos <em>más allá</em> de la Teoría Crítica para pensar los problemas que nos acucian en el presente.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>A modo de cierre</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Desde el Sur global la crítica sigue siendo, por supuesto, iluminación, visibilización de los mecanismos de opresión, deconstrucción de los dogmas y las verdades arraigadas en la sociedad que se muestran inamovibles. No es tampoco un fin en sí misma, sino que es un medio para la transformación social, la emancipación y la búsqueda de sociedades más libres. Con todo, el énfasis en nuestra experiencia histórica, en la geopolítica, en las relaciones de dependencia, y en las realidades actuales, llevan la crítica o ocuparse de aspectos como la interculturalidad o la crítica del desarrollismo, que no estaban en el radar de la Escuela de Frankfurt. Esto no impide que las dos tradiciones se complementen y aprendan una de la otra.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>Nota</strong>: el texto hace parte de un panel sobre Teoría Crítica y Pensamiento decolonial convocado por la Comisión de Pensamiento Filosófico Latinoamericano y Colombiano de la Sociedad Colombiana de Filosofía. Participaron la filósofa alemana Charlotte Baumann de la Universidad de Hagen, el profesor Farid Benavides, profesor y Exviceministro de Política criminal de Colombia y el autor del presente texto</em>.  </p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Referencias</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Adorno, Theodor. (2017). <em>Minima moralia. </em>Madrid: Akal.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Arendt, Hannah. (1951). <em>The origins of totalitarism. </em>New York: Harcourt Brace Jovanovich Inc.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Dussel, Enrique. (2011). <em>Filosofía de la liberación.</em> México: Fondo de Cultura Económica.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Dussel, Enrique. (2021). “La filosofía de la liberación y la Escuela de Frankfurt”<em>.</em> En Dussel, E. <em>Filosofía de la liberación. Una antología,</em> pp. 143-968. Buenos Aires: Akal.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Entel, Alicia, <em>et al</em>. (2004). <em>Escuela de Frankfurt. Razón, arte y libertad.</em> Buenos Aires: Eudeba.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Fals Borda, Orlando. (2015). <em>Una sociología sentipensante para América Latina.</em> Buenos Aires: CLACSO, Siglo XXI editores.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Gramsci, Antonio. (2016). <em>Para una reforma intelectual y moral. </em>(Selección de Francisco Fernández Buey). Madrid: Catarata.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Horkheimer, Max. (2006). <em>Estado autoritario. </em>México: editorial Itaca.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Horkheimer, Max. (2008). <em>Teoría crítica</em>. Buenos Aires: Amorrortu/editores.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Horkheimer, Max., y Adorno, Theodor. (2009). <em>Dialéctica de la Ilustración. </em>Madrid: Trotta.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Horkheimer, Max. (2015). La situación actual de la filosofía social y las tareas de un instituto de investigación social. (Santiago Castro-Gómez, trad.). <em>Cuadernos de filosofía latinoamericana</em>. 113 (36), 211-224.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Marcuse, Herbert. (1981). <em>El hombre unidimensional</em>. Barcelona: Ariel.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Marcuse, Herbert. (2025). <em>La teoría crítica en la era del nacionalsocialismo. Ensayos (1934-1941). </em>Madrid: Trotta.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pachón, Damián. (2023). <em>Superar el complejo de hijo de puta. Para una introducción al pensamiento decolonial: fuentes, categorías y debates.</em> Bogotá: Desde abajo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pachón, Damián. (2025a). <em>Crítica, psicoanálisis y emancipación. El pensamiento de Herbert Marcuse. </em>3ª ed. Bogotá: Desde abajo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pachón, Damián. (2025b). <em>Herencias coloniales de larga duración y decolonialidad.</em> Bucaramanga: Universidad Industrial de Santander.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Quijano, Aníbal. (2022). <em>Vivir adentro y en contra. Colonialidad y descolonialidad del poder.</em> Lima: Universidad Ricardo Palma, Editorial universitaria.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Santos, Boaventura de Sousa. (2009). <em>Una epistemología del sur: la reinvención del conocimiento y la emancipación social.</em> México: CLACSO, Siglo XXI editores.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Segato, Rita. (2021). <em>La crítica de la colonialidad en ocho ensayos.</em> Buenos Aires: Prometeo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Wiggershaus, Rolf. (2009). <em>Escuela de Fráncfort</em>. México: Fondo de Cultura Económica.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Zea, Leopoldo. (1983). “Ensayos sobre filosofía en la historia”, en Gracia, J.E. y Jaksic, I. <em>Filosofía e identidad cultural en América Latina</em>, pp. 187-207. Caracas: Monte Ávila Editores.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Damian Pachon Soto</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Filosofía y coyuntura</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=118108</guid>
        <pubDate>Wed, 16 Jul 2025 14:41:14 +0000</pubDate>
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Damian Pachon Soto</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>ORLANDO FALS BORDA, SU PENSAMIENTO</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/orlando-fals-borda-su-pensamiento/</link>
        <description><![CDATA[<p>En estos días, se conmemoró el centenario del nacimiento de Orlando Fals Borda enBarranquilla, el 11 de Julio de 1925. Sin duda, uno de los más destacados científicos sociales deColombia y de América Latina. Fundador en 1959, en asocio con Camilo Torres, de la facultadde Sociología de la Universidad Nacional, la primera en el país. [&hellip;]</p>
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<p class="wp-block-paragraph">En estos días, se conmemoró el centenario del nacimiento de Orlando Fals Borda en<br>Barranquilla, el 11 de Julio de 1925. Sin duda, uno de los más destacados científicos sociales de<br>Colombia y de América Latina. Fundador en 1959, en asocio con Camilo Torres, de la facultad<br>de Sociología de la Universidad Nacional, la primera en el país. Fue un destacado y original<br>investigador social, alma e impulsor de un análisis crítico de la realidad de la sociedad<br>colombiana y caribeña. Estructuró un proceso de producción de conocimiento de la realidad<br>social, articulado a una acción transformadora de esa realidad. La suya, no era una<br>investigación intelectualmente especulativa y “neutra”, limitada a generar un conocimiento<br>teórico &#8211; especulativo, sino incorporada, en su construcción y aplicación, a la solución de<br>problemas y desafíos concretos, de los cuales surge el conocimiento y a los cuales este regresa.<br>En ese escenario, el papel clave lo juegan los campesinos, como gestores sociales que, con sus<br>conocimientos y saberes propios, así como con su compromiso y participación en actividades<br>solidarias y cooperativas, de naturaleza comunitaria, especialmente en el ámbito de las<br>veredas, promueven ese cambio. Esta aproximación ya había dado un primer resultado en<br>1958, con la creación de las juntas de acción comunal, concebidas e impulsadas por Fals Borda,<br>las cuales se volverían una presa codiciada por los políticos, por ser articuladoras e impulsoras<br>de iniciativas y emprendimientos de las comunidades; las juntas fundamentan en los espacios<br>veredales, la voz y la presencia de esas comunidades, y que llegarían a las ciudades, a<br>hombros de las familias campesinas que se fueron desplazando de manera voluntaria o<br>forzada, asentándose en los bordes informales de las ciudades; urbanizándose en la<br>marginalidad.<br>Así, en los años setenta, nació y se desarrolló en varios países del trópico, el sistema de análisis<br>y acción, la investigación – acción participativa (IAP), que confronto la rutina académica<br>imperante. Es una síntesis de saberes académicos universales y de las experiencias de vida en<br>comunidades concretas, que generan un conocimiento arraigado en esas realidades, en sus<br>necesidades y posibilidades; un conocimiento construido en ese contexto social, alimentado<br>con la empatía y la simpatía hacia los demás, que permiten entender al otro; lo contrario de la<br>imposición académica. Es una aproximación sentipensante a la realidad, que combina corazón<br>y cabeza, con una actitud de observar y participar, no de imponer, a partir del respeto al otro,<br>dándole sentido a la participación en un proceso, donde confluyen la acción y la reflexión.<br>La IAP es un compromiso con el cambio social, no un simple mandato. Busca construir puentes<br>entre el conocimiento, las herramientas tecnológicas desarrolladas y la situación específica en<br>consideración. La comunidad y sus miembros y líderes, pasan de ser objetos de las políticas y<br>de las acciones, a ser sujetos de ellas, generando una relación entre iguales. Es el camino para<br>dejar atrás al viejo régimen, controlado por las clases aristocráticas; en adelante, será la<br>cultura popular la que gobierne. Además, implica pasar del campo de la técnica, al de las<br>vivencias, con su contexto social, lo que requiere la recuperación de la historia popular. Fals<br>desarrolla la tarea en su investigación de La historia doble de la Costa, reforzado por su<br>reclamo de aprender a pensar con independencia, necesario para sembrar las semillas del<br>cambio de la realidad vivida y de su comprensión.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ese conocimiento de las realidades concretas no “se recoge” por medio de encuestas<br>cerradas, sino de entrevistas, de encuestas abiertas que orientan y organizan la conversación.<br>Y son los campesinos en tanto que gestores sociales, con sus conocimientos y saberes propios,<br>los promotores del cambio necesario para desarrollar actividades comunitarias, solidarias y<br>cooperativas.<br>Ese era el enfoque, la aproximación de Fals a la realidad de Colombia, fundamentada en su<br>mundo rural y en el campesinado como el centro que le da su sentido, su lógica de<br>estructuración y su dinámica social, con sus protagonistas y conflictos. En su análisis y en su<br>metodología investigativa, ese mundo rural es el centro, desde donde se comprende a<br>Colombia, y donde lo urbano es asumido desde esa perspectiva, de un mundo urbano<br>ruralizado por el proceso fundamental de la migración campesina, de desplazamientos<br>poblacionales continuados, por la violencia y por la pobreza.<br>Orlando Fals plantea la necesidad de una democracia radical, cimentada en los valores<br>fundantes de los pueblos originarios. No es importada o copiada, nace de nuestra entraña<br>social y cultural. La democracia solo es posible, si es socialista, ni marxista ni totalitaria; no<br>como copia de otros, sino como expresión de nuestra realidad. Es en los saberes campesinos,<br>donde subsisten esos valores fundantes, que alimentan la producción de los necesarios<br>conocimientos sociológicos y las soluciones a problemas concretos<br>La investigación – acción participativa (IAP) como acción transformadora de la realidad, se<br>basa en la organización de los esfuerzos de los sujetos sociales para constituirse en un poder<br>popular “de abajo hacia arriba”, que combina conocimientos y experiencia, en el marco de<br>una filosofía de participación, ni dogmática ni autoritaria, que origina un proceso de acción<br>transformadora y de auto organización, basada en el auto reconocimiento y en el<br>conocimiento intersubjetivo, que permite el avance social y la transformación cualitativa y<br>cuantitativa de las comunidades, donde todos sus miembros son sujetos, a partir de una<br>dinámica de acción y reflexión; su propósito, “actuar localmente, con mirada global y avanzar<br>hacia acciones globales, sin perder o anular lo local”.<br>Aborda el ordenamiento territorial, a partir de la región entendida como la formación social<br>surgida de un proceso que es histórico y natural, abordado en la perspectiva de una<br>concepción orgánica de la historia, que combina lo sociológico con lo geográfico, lo político y lo<br>histórico. Las regiones son la articulación histórica de provincias que manejan sus propios<br>recursos, para la satisfacción de sus necesidades básicas, neutralizando así la intervención<br>gamonalista, clientelista.<br>Propone la figura de un Pacto Social y Político sustento de una democracia integral, de base<br>territorial, a partir de priorizar las regiones y las provincias. Ese trabajo de construcción desde<br>la base, será la tarea de un movimiento ciudadano, no de un partido, que no sea impuesto<br>desde arriba, sino expresión política de una democracia radical y de un socialismo raizal y<br>ecológico. Una democracia que reconozca la existencia de regiones diversas con sus distintos<br>orígenes y sus geografías múltiples, para reconfigurar el país a partir de su reordenamiento<br>territorial y de la apropiación de sus territorios y riquezas, por parte de las comunidades<br>organizadas. Así se construye una democracia radical que permita “la apropiación colectiva del</p>



<p class="wp-block-paragraph">poder del Estado por parte de la población organizada, donde el saber popular y las tradiciones<br>ancestrales sean reconocidas y valoradas” (Gerardo Ardila).</p>
]]></content:encoded>
        <author>Juan Manuel Ospina</author>
                    <category>Actualidad</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=118080</guid>
        <pubDate>Tue, 15 Jul 2025 17:48:27 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/04/DefaultPostImage-3.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[ORLANDO FALS BORDA, SU PENSAMIENTO]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Juan Manuel Ospina</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Eva Rey y Emilio Tapia: La Gallardía de Preguntar Frente a la Dictadura del Click</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/putamente-libre-feminismo-artesanal/eva-rey-y-emilio-tapia-la-gallardia-de-preguntar-frente-a-la-dictadura-del-clic/</link>
        <description><![CDATA[<p>Recientemente, una conversación con un colega y amigo sobre la entrevista de Eva Rey a Emilio Tapia Aldana me llevó a una profunda reflexión. Este diálogo, vía WhatsApp, fue clave para matizar mis ideas. El colega sospecha que a Eva no le habrían dado la entrevista si fuera para confrontar a Emilio Tapia. O para aclarar dudas sobre su situación judicial. Él especula que la entrevista fue condescendiente. Que no fue periodismo serio para cuestionar al personaje. La misión del periodismo profesional no es complacer. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Reflexiones desordena</strong>das </li>



<li>La misión del periodismo profesional no es complacer. A diferencia de medios que &#8220;ofrecen muy poca información de fondo, hechos y diversidad de opiniones&#8221; (Konrad-Adenauer-Stiftung).</li>



<li><strong>La Autocensura y la Libertad de Prensa</strong></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Recientemente, una conversación con un <strong>colega y amigo</strong> sobre la entrevista de Eva Rey a <strong>Emilio Tapia Aldana</strong> me llevó a una profunda reflexión. Este diálogo, vía WhatsApp, fue clave para matizar mis ideas.</p>



<details class="wp-block-details is-layout-flow wp-block-details-is-layout-flow"><summary>Este intercambio sobre la entrevista a un personaje así evidenció las presiones en la comunicación digital. La reacción instantánea de la audiencia puede convertirse en una poderosa censura.</summary>
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />
</details>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Emilio Tapia</strong>, conocido como un &#8220;zar de la contratación&#8221;, ha sido condenado por el &#8220;Carrusel de la Contratación&#8221; en Bogotá. Más recientemente, fue sentenciado por el caso &#8220;Centros Poblados&#8221;, donde desvió millones de pesos (El Espectador, 2023; El Tiempo, 2024).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Actualmente, Tapia está en libertad condicional, tras cumplir más del 60% de su condena. Ha expresado arrepentimiento y el compromiso de devolver el dinero (Semana, 2025).</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>En mi opinión</strong></li>
</ul>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="576" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/28143729/evaem-1024x576.jpg" alt="" class="wp-image-117508" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/28143729/evaem-1024x576.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/28143729/evaem-300x169.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/28143729/evaem-768x432.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/28143729/evaem.jpg 1280w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"> Como Educomunicadora, es inaceptable que las audiencias dicten qué deberíamos o no deberíamos publicar. Esto es tan reprochable como cualquier otra censura, incluso la de los dueños de los medios.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En una democracia, la <strong>libertad de prensa</strong> es un derecho fundamental. Nos permite entrevistar a quien sea necesario. La prensa podría generar controversia, gustar o disgustar. Lo que jamás debería existir es la censura, ni la coacción a la autocensura.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El colega planteaba que entrevistar a quien sea no implica un aplauso a una &#8220;mala&#8221; entrevista. Esto es cierto. Una cosa es la <strong>crítica para evaluar, pesar y medir</strong> un trabajo. Otra, muy distinta, es el acoso que lleva a la autocensura.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para él, no hubo coacción a autocensurarse.</p>



<p class="wp-block-paragraph"> Para mí sí la hubo.</p>



<p class="wp-block-paragraph"> La coacción a autocensurarse es tan detestable como la censura misma. No importa su origen o motivo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para un juicio válido sobre un contenido, es indispensable conocer el material completo. No solo fragmentos o promocionales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La semiótica, clave en el periodismo, nos enseña a interpretar signos (UPN Blogs, 2020).</p>



<p class="wp-block-paragraph">  Pienso que evaluar una entrevista solo por fragmentos ignora la complejidad de su significado . Criticar sin revisar la labor íntegra es injusto.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>La Percepción Pública y el Periodismo de Entretenimiento</strong></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Surgió un punto álgido: <strong>la dinámica de las reacciones públicas frente al periodismo</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"> <strong>El colega señalaba que</strong> Eva Rey, con su estilo picante y tendiente al entretenimiento, se habría equivocado. Habría entrevistado a un &#8220;bandido sin cuestionar su bandalismo&#8221;. Lo habría &#8220;banalizado&#8221;. Esto, al &#8220;vender&#8221; la entrevista con videos cortos que generaron un efecto <em>boomerang</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Su argumentación era que</strong> una entrevista así, con el entrevistado &#8220;muerta de risa, hablando de sexo, en una casa llena de lujos, vestidos con trajes de diseñador&#8221;, no era digna de aplauso.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Desde mi punto de vista</strong>, no podemos juzgar una labor completa por unos segundos de promoción. Las entrevistas son complejas. Un pedazo fuera de contexto podría volverse ruido. Cuestionar el contenido es válido. Incluso enfadarse o hacer una campaña crítica de fondo. Eso es parte del ejercicio comunicativo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo inaceptable es que esto derive en acoso. Que lleve a una periodista a eliminar su trabajo y a disculparse. Que prometa &#8220;contenidos a la medida&#8221;.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esto, <strong>a mi parecer</strong>, raya en la <strong>dictadura del clic</strong>. Una condescendencia con audiencias que buscan &#8220;pan y circo&#8221;. La audiencia debería ser crítica. Debería medir lo que consume. Lo que no está bien es matonear sin conocer el trabajo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si soy periodista, de entretenimiento o no, tengo libertad para asumir mi labor. Las audiencias pueden cuestionar y evaluar. Mas no pueden imponer agendas ni llevar a la autocensura. Cada periodista tiene derecho a mover su publicidad desde su estilo. <strong>Yo observo</strong> mucha doble moral en este país.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Todo el tiempo deberíamos entrevistar a criminales. A presuntos criminales. A gente condenada. Sé que Emilio Tapia es cuestionable.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>El Estilo Propio y la Ética Periodística</strong></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Como educomunicadora y periodista para el desarrollo humano, <strong>jamás me habría echado atrás como lo hizo Eva</strong>. <strong>Sostengo que</strong> la censura no debería venir ni de la audiencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">¿Cómo pueden evaluar sin escuchar el material completo? Los y las <strong>periodistas evidenciamos realidades</strong>. No estamos para dar gusto. Eva podría ser criticada por su estilo. Lo que no puede pasar es que ofrezca disculpas por un ejercicio periodístico.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los ejercicios periodísticos son libres. No está bien que la labor de Eva se evalúe solo por videos micro o publicaciones de expectativa. Para evaluar la labor periodística de cualquier persona, debería ser un consumidor responsable. Debería conocer todo el material para un juicio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">He visto entrevistas a todo tipo de personalidades. En este país, incluso se entrevistó a Pablo Escobar. A personajes problemáticos y actores políticos de la violencia. Diariamente deberíamos entrevistar a personas cuestionadas. Alguna vez se entrevistó a Garavito.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Puede gustar o disgustar el material. El material debería transitar libremente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las críticas al estilo periodístico son válidas. El periodismo promiscuo, que abarca muchos temas, exige una técnica semiótica y un estilo complejo. No es sencillo complacer a todos con nuestra labor. Un periodista no es un artista buscando aplausos. Es alguien que narra realidades. Desde la pregunta, respuesta y contrapregunta.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Este ejercicio puede hacerse de diferentes maneras. No solo periodismo crítico o político. A veces es mixto. Las técnicas periodísticas, con el estilo propio, son un desafío diario. Siempre busqué un periodismo para el desarrollo humano. Que uniera biografías, historias de vida, personalidades, textos, contextos, realidades. Todo para generar diálogos de saberes y educomunicación. El &#8220;compromiso profesional es buscar y difundir la verdad de los hechos, nunca mentir&#8221; (Restrepo, 2004, citado en Redalyc).</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>La Defensa de la Profesión</strong></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">En mi ejercicio como periodista he cometido diferentes errores técnicos. Sin embargo, no me arrepiento de ninguna entrevista. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Mi interés genuino de preguntar, contra preguntar y narrar la historia siempre estuvo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No siempre me gusta el resultado de los ejercicios de Eva. Aun así, comprendo que como audiencia decido qué consumir. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Puedo encontrar aprendizajes en la disimilitud profesional.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No fue grato ver a una periodista disculparse con la audiencia. Por atreverse a traer un contenido que le nacía hacer. Fue juzgada y lapidada sin conocer el material. Algunos colegas la felicitaron por disculparse. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Mi interlocutor reflexivo  vehementemente me dijo que<strong> </strong>yo no respetaba a la señora audiencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Mi postura es que sí reconozco a la señora audiencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Solo le exijo rigor: si van a juzgar mi trabajo, deberían conocerlo a plenitud. </p>



<p class="wp-block-paragraph">No quiero un mundo sin libre tránsito para nuestras labores periodísticas. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Ni periodistas de primera y segunda categoría.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No quiero un mundo donde el periodismo se mida diferente por intersubjetividades no documentadas. </p>



<p class="wp-block-paragraph">A mí sí me hubiera gustado saber qué hablaron con ese señor. Conocer el diálogo. Para causar mis propias impresiones. Para cuestionarme a fondo. </p>



<p class="wp-block-paragraph">No puedo decir nada de un material que no he visto.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">En esta era de interconectividad y burbujas virtuales. Donde la gente no quiere ver nada que no sea de su agrado. Donde forman nichos de pensamiento similar. Donde muchos se cuelgan del escándalo para fortalecer sus marcas. Incluso por indignación colectiva. Deberíamos pensarnos <strong>ejercicios semióticos conscientes</strong>. Y revisar las líneas del periodismo que consumimos.</p>
</blockquote>



<pre class="wp-block-verse"><br><br>La discusión con el colega reafirmó algo fundamental. Como profesionales de la comunicación, no estamos para complacer audiencias o ser "impólutos". Estamos para informar y generar diálogo. La <strong>crítica</strong> es bienvenida para <strong>evaluar, pesar y medir</strong>. El matoneo y la coacción a la autocensura son deplorables. Deberíamos trabajar por audiencias más conscientes. Capaces de un consumo crítico y con argumentos. Que sepan diferenciar el desagrado personal de la censura.</pre>



<p class="wp-block-paragraph">Conseguir entrevistas con personajes públicos o complejos es un trabajo arduo. Requiere tejer relaciones. </p>



<p class="wp-block-paragraph">El colega sospecha que a Eva no le habrían dado la entrevista si fuera para confrontar a Emilio Tapia. O para aclarar dudas sobre su situación judicial. Él especula que la entrevista fue condescendiente. Que no fue periodismo serio para cuestionar al personaje.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Yo le he planteado que a veces es bueno hacer preguntas triviales. O hablar de temas &#8220;tontos&#8221; en entrevistas densas. Pensando que quizás se habló de sexo y temas picantes para luego abordar preguntas complejas. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Ni el colega ni yo sabemos lo que realmente sucedió. Lo que sí sabemos es que la entrevista no se publicó.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Fue tanto el matoneo y la condena a la periodista. Que se vio presionada a disculparse con la audiencia. Por haber hecho un trabajo que, para ella, tenía valor.</p>



<p class="wp-block-paragraph"> A mi juicio, eso no debería pasar. Las audiencias hoy deberían ser críticas y rigurosas. No &#8220;criticones de oficio&#8221;. Para confrontar un contenido, deberíamos hacerlo con argumentos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Vi muchos <em>influencers</em> haciendo contenido contra Eva. Sin conocer el material de fondo. Son especulaciones. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Nadie sabe cómo llegó a esa entrevista.</p>



<p class="wp-block-paragraph"> En mi opinión<strong>, </strong>especular que no le habrían dado la entrevista si fuera alguien que iba a confrontarlo, me parece una falta de criterio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A mí me ha costado conseguir entrevistas. Los procesos para el diálogo con los personajes no son fáciles. No me gustaría que al lograr una entrevista se especule que me la dieron por pactar condescendencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph"> Además, es cierto que los periodistas hacemos diálogos previos. Podemos acordar no hablar de ciertos temas. Eso no atenta contra la ética.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Estoy cansada de un mundo donde somos ligeros para condenar sin rigor. Condenar lo condenable debería hacerse con rigor.</p>



<p class="wp-block-paragraph"> Desde mi perspectiva, no veo rigor en la condena a Eva. Me pareció muy fuerte y problemático verla disculparse con la audiencia. Y prometer traer &#8220;contenido de su agrado&#8221;. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Algo así como &#8220;me voy a portar bien de ahora en adelante&#8221;. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Esto me dolió. <strong>Es algo que yo no haría</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Aunque muchos colegas y personas la felicitaron.</p>



<p class="wp-block-paragraph"> <strong>A mí no me parece</strong>. Consideré importante sentar mi opinión. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Hoy es Eva. Mañana podría ser cualquier periodista. Presionado por la sociedad del espectáculo. Teniendo que disculparse por su trabajo. Rodeada de matoneo y especulación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Un periodista es responsable en lo que hace. Su tarea es delicada. Exige decisiones éticas y reflexivas. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Aspectos que Eva demostró con <strong>gallardía</strong>. Al atreverse a entrevistar a una persona tan controversial. Defendiendo su libertad de investigar y preguntar.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Deberíamos ser conscientes que el mundo como lo conocemos se acabó. El desafío actual es la intermediación y la interconectividad. Y sus afectaciones en nuestra vida real. Para mí es menester empezar a comprender que todo pensamiento debería ser pesado, medido y evaluado.</strong> </p>



<p class="wp-block-paragraph">La libertad de expresión es un derecho. Para ejercerla, deberíamos tener libertad de pensamiento y desarrollar un pensamiento crítico.</p>



<p class="wp-block-paragraph"> Necesitamos urgentemente ser conscientes de nuestros pensamientos propios. Evaluar nuestras propias críticas antes de exponerlas, medirlas.</p>



<p class="wp-block-paragraph"> Eso es una forma de construir paz.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>No estoy de acuerdo</strong> con que creamos que las audiencias deberían mandar sobre el contenido que deberíamos producir.</p>



<p class="wp-block-paragraph"> Jamás estaré de acuerdo con eso. Tener en cuenta la voz de las audiencias implica también tener en cuenta los argumentos de las audiencias. </p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>No estoy de acuerdo</strong> en recibir críticas de gente que no conoce nuestro contenido. </p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>En desacuerdo</strong> con  escuchar a quienes imponen su agenda en nuestros contenidos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Alguna vez, en dos ocasiones, viví censura. No podía hacer nada. Estaba iniciando y necesitaba fortalecer mi marca. Nunca les contaré quiénes me censuraron. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Tuve que hacer maromas para que el producto saliera.</p>



<p class="wp-block-paragraph"> Tuve humildad, táctica y estrategia. Para que mi producto saliera sin perder los espacios ganados. Esa es la realidad que enfrentamos algunas veces de muchos de nosotros cómo periodistas.</p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Yo no puedo estar en contra de la censura. Y aplaudir la coacción a censura que hace la audiencia</strong>. </li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">No me odien por criticar a la sagrada audiencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph"> Sé que la audiencia nos &#8220;pone la papa en el plato&#8221;.</p>



<p class="wp-block-paragraph"> Sin embargo, nací para ser una mujer putamente libre. Y me he pasado la vida entera peleando con quien &#8220;pone la papa en mi plato&#8221; cuando ha sido necesario.</p>



<p class="wp-block-paragraph"> Las dos veces que viví censura, dialogué amablemente con mis censuradores. Llegamos a un acuerdo para publicar. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Quedamos amigos sociales. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Ya han pasado muchos años.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Rechazo  la censura previa. Tanto cómo a la coacción a la autocensura.</p>



<p class="wp-block-paragraph"> Así como a la censura directa de dueños y directores de contenido. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Sé que es difícil defender nuestro derecho a transitar libremente con nuestros contenidos. Y que puede tener consecuencias en nuestro desarrollo profesional y económico. Aun así, yo nunca dejaré de ser una periodista putamente libre.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el desarrollo de mi carrera también he  sido criticada por mi estilo. Sin ser de investigación documental. Sino entrevistadora. Siempre basándome en un proceso riguroso de contraste de información. Esta bien eso es parte del ejercicio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Agradezco a todas las personas que han invertido su valioso tiempo en estas reflexiones desordenadas. Su interés es el motor que me impulsa a seguir pensando y compartiendo mis puntos de vista  también como escribidora.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Les invito a leer este contenido de respaldo a las reflexiones del día de hoy</strong></h3>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>El Espectador.</strong> (2023, 23 de noviembre). <em>Emilio Tapia es condenado a 6 años y 4 meses de prisión por el caso Centros Poblados</em>. Recuperado de <a href="https://www.google.com/search?q=https://www.elespectador.com/judicial/emilio-tapia-es-condenado-a-6-anos-y-4-meses-de-prision-por-el-caso-centros-poblados/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">https://www.elespectador.com/judicial/emilio-tapia-es-condenado-a-6-anos-y-4-meses-de-prision-por-el-caso-centros-poblados/</a></li>



<li><strong>El Tiempo.</strong> (2024, 25 de abril). <em>Los movimientos de Emilio Tapia para evitar ir a prisión por el caso Centros Poblados</em>. Recuperado de <a href="https://www.google.com/search?q=https://www.eltiempo.com/justicia/investigacion/los-movimientos-de-emilio-tapia-para-evitar-ir-a-prision-por-el-caso-centros-poblados-3430383" target="_blank" rel="noreferrer noopener">https://www.eltiempo.com/justicia/investigacion/los-movimientos-de-emilio-tapia-para-evitar-ir-a-prision-por-el-caso-centros-poblados-3430383</a></li>



<li><strong>Fallaci, O.</strong> (citada en Laviana, J. C. (2023, 14 de abril). <em>Oriana Fallaci, aquel viejo nuevo periodismo</em>. Zenda. Recuperado de <a href="https://www.google.com/search?q=https://www.zendalibros.com/oriana-falaci-aquel-viejo-nuevo-periodismo/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">https://www.zendalibros.com/oriana-falaci-aquel-viejo-nuevo-periodismo/</a>)</li>



<li><strong>Fundación Gabo.</strong> (2012). <em>Para los periodistas la palabra verdad significa fidelidad a los hechos sobre los que se informa</em>.</li>



<li><strong>Konrad-Adenauer-Stiftung.</strong> (s.f.). <em>Medios de comunicación y populismo en América Latina</em>. Recuperado de <a href="https://www.google.com/search?q=https://www.kas.de/documents/252036/4303975/medias_y_populismo.pdf/21430030-cf20-7988-a400-0e70a31fc102%3Fversion%3D1.0%26t%3D1530704943928" target="_blank" rel="noreferrer noopener">https://www.kas.de/documents/252036/4303975/medias_y_populismo.pdf/21430030-cf20-7988-a400-0e70a31fc102?version=1.0&amp;t=1530704943928</a></li>



<li><strong>Pérez Martínez, G.</strong> (s.f.). <em>La Semiótica de la Imagen</em>. Recuperado de <a href="https://www.google.com/search?q=https://www.edu.xunta.gal/centros/ieschapela/system/files/La%2Bsemi%25C3%25B3tica%2Bde_la_imagen.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">https://www.edu.xunta.gal/centros/ieschapela/system/files/La+semi%C3%B3tica+de_la_imagen.pdf</a></li>



<li><strong>Redalyc.</strong> (2004). <em>La verdad en el periodismo: entre la objetividad y la subjetividad</em>. Recuperado de <a href="https://www.google.com/search?q=https://www.redalyc.org/pdf/295/29511108.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">https://www.redalyc.org/pdf/295/29511108.pdf</a> (Hace referencia a Restrepo, J. (2004). <em>Ética para periodistas: principios y casos</em>. Norma.)</li>



<li><strong>SciELO México.</strong> (s.f.). <em>El papel de los medios de comunicación en la construcción de la realidad social</em>. Recuperado de <a href="https://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1870-00632014000300007" target="_blank" rel="noreferrer noopener">https://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1870-00632014000300007</a> (Hace referencia a Fishman, M. (1980). <em>Manufacturing the news</em>. University of Texas Press.)</li>



<li><strong>Semana.</strong> (2025, 23 de abril). <em>Emilio Tapia recuperó su libertad y pidió perdón al país: ¿qué pasó?</em>. Recuperado de <a href="https://www.google.com/search?q=https://www.semana.com/nacion/articulo/emilio-tapia-recupero-su-libertad-y-pidio-perdon-al-pais-que-paso/202523/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">https://www.semana.com/nacion/articulo/emilio-tapia-recupero-su-libertad-y-pidio-perdon-al-pais-que-paso/202523/</a></li>



<li><strong>SUIN-Juriscol.</strong> (2012). <em>Sentencia C-592/12</em>. Corte Constitucional de Colombia. Recuperado de <a href="https://www.google.com/search?q=https://www.corteconstitucional.gov.co/relatoria/2012/C-592-12.htm" target="_blank" rel="noreferrer noopener">https://www.corteconstitucional.gov.co/relatoria/2012/C-592-12.htm</a></li>



<li><strong>UNAM.</strong> (s.f.). <em>Tesis: La ética periodística en el contexto digital</em>. Recuperado de <a href="https://www.google.com/search?q=http://132.248.9.195/ptd2019/octubre/0192534/Index.html" target="_blank" rel="noreferrer noopener">http://132.248.9.195/ptd2019/octubre/0192534/Index.html</a> (Hace referencia a Brooks, B. S., et al. (2011). <em>Ética periodística</em>. Trillas.)</li>



<li><strong>UNIR Revista.</strong> (2025). <em>¿Qué es la Semiótica? La Ciencia que se Oculta Tras la Comunicación</em>. Recuperado de <a href="https://www.google.com/search?q=https://www.unir.net/marketing-comunicacion/revista/semiotica/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">https://www.unir.net/marketing-comunicacion/revista/semiotica/</a></li>



<li><strong>UPN Blogs.</strong> (2020). <em>La semiótica: el arte de la interpretación de la imagen</em>. Recuperado de <a href="https://www.google.com/search?q=https://blogs.upn.edu.co/la-semiotica-el-arte-de-la-interpretacion-de_la_imagen/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">https://blogs.upn.edu.co/la-semiotica-el-arte-de-la-interpretacion-de_la_imagen/</a></li>



<li><strong>UPS.</strong> (s.f.). <em>El valor de la ética en el ejercicio periodístico</em>. Recuperado de <a href="https://www.google.com/search?q=https://www.ups.edu.ec/web/etica-y-periodismo/el-valor-de-la-etica-en-el-ejercicio-periodistico/-/asset_publisher/T2kQ/content/el-valor-de-la-etica-en-el-ejercicio-periodistico" target="_blank" rel="noreferrer noopener">https://www.ups.edu.ec/web/etica-y-periodismo/el-valor-de-la-etica-en-el-ejercicio-periodistico/-/asset_publisher/T2kQ/content/el-valor-de-la-etica-en-el-ejercicio-periodistico</a></li>



<li><strong>Zenda.</strong> (2023). <em>Oriana Fallaci, aquel viejo nuevo periodismo</em>. Recuperado de <a href="https://www.google.com/search?q=https://www.zendalibros.com/oriana-falaci-aquel-viejo-nuevo-periodismo/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">https://www.zendalibros.com/oriana-falaci-aquel-viejo-nuevo-periodismo/</a></li>
</ul>
]]></content:encoded>
        <author>Mar Candela</author>
                    <category>Putamente libre - Feminismo Artesanal</category>
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        <pubDate>Sat, 28 Jun 2025 19:43:10 +0000</pubDate>
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mar Candela</media:credit>
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