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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
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	<title>Todos los resultados de blogs de new order | Blogs El Espectador</title>
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        <item>
        <title>Grupos armados, minería ilegal y mercurio: la tragedia silenciosa en la frontera amazónica entre Colombia y Venezuela</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/grupos-armados-mineria-ilegal-y-mercurio-la-tragedia-silenciosa-en-la-frontera-amazonica-entre-colombia-y-venezuela/</link>
        <description><![CDATA[<p>Para el momento en que Argemiro Luzardo* experimentó la sutil inminencia de la muerte llevaba unas tres horas sumergido en el agua. Casi a punto de terminar su trabajo notó que la manguera que había estado manipulando dejó de succionar material; se atascó entre las piedras profundas y verdosas del&nbsp;río Inírida, en el departamento de [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Mongabay Latam recorrió los ríos Inírida y Atabapo en el departamento de Guainía, en la Amazonía colombiana: la investigación documentó la presencia de 32 balsas mineras que extraen oro ilegalmente.</em></li>



<li><em>Las fuentes consultadas afirman que la mayoría de estas unidades son controladas por la guerrilla y documentos de inteligencia del Ejército señalan a la estructura Acacio Medina de las disidencias de las FARC y a la comisión Santiago Lozada del ELN como actores que controlan, financian y cobran “vacunas” por la minería.</em></li>



<li><em>Estudios sobre contaminación por mercurio en la región, publicados entre 2001 y 2022 y analizados para esta investigación, evidencian niveles por encima de los límites seguros en sangre y cabello de las personas, en peces y sedimentos de los ríos del departamento.</em></li>



<li><em>Comunidades que viven a orillas del contaminado río Atabapo no cuentan con centro de salud y en algunas no hay ni un acetaminofén para atender la más mínima dolencia.</em></li>
</ul>



<p>Para el momento en que Argemiro Luzardo* experimentó la sutil inminencia de la muerte llevaba unas tres horas sumergido en el agua. Casi a punto de terminar su trabajo notó que la manguera que había estado manipulando dejó de succionar material; se atascó entre las piedras profundas y verdosas del&nbsp;<strong>río Inírida, en el departamento de Guainía</strong>, en Colombia. En la superficie, sus compañeros esperaban señales mientras la balsa se bamboleaba. Estaban allí para sacar arena y restos de rocas que, tras un rudimentario proceso con mercurio, terminarían convertidas en pepitas de oro.</p>



<p>Decidió salir a flote y, estando a metro y medio de lograrlo, sintió el estallido de una gran ola que lo devolvió a lo hondo del cauce. La manguera, de unas 10 pulgadas, ocasionó un derrumbe en las entrañas turbias del lecho. La tierra debajo del agua crujió.</p>



<p><strong>Leer más:&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/01/colombia-corredor-guerra-deforestacion-desplazamientos-pueblos-indigenas-nukak-jiw/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Colombia: el corredor de guerra que genera deforestación y desplazamientos en los pueblos indígenas nukak y jiw</a></strong></p>



<p>Otras piedras conocidas entre los mineros como “mariposas” —porque tienden a moverse y a volar dentro del río— se desplazaron creando un jugo de barro y palos que le impidieron a Luzardo ver algo de luz. Varios años después, sentado en la cocina de su casa a orillas del río Inírida, recuerda que estuvo sumergido en el caos no más de diez segundos, tiempo suficiente como para haber creído que moriría.</p>



<p>La historia de este hombre de 55 años, de padre curripaco —pueblo con alta presencia en la amazonia colombiana— y de madre indígena yeral, originaria de Brasil, es apenas una mínima muestra de los lastres que deja la&nbsp;<strong>minería ilegal en el departamento del Guainía</strong>. Hace más de diez años, Luzardo aprendió en Brasil el riesgoso oficio de ser buzo, un trabajo que hoy sigue realizando pese a los peligros y que es muy apetecido por las dragas que extraen oro de los afluentes amazónicos.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268366"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/08204430/IMG_4920-BLUR.jpg" alt="" class="wp-image-268366" /><figcaption class="wp-element-caption">Uno de los buzos que arriesgan su vida a 40 metros de profundidad para succionar el material del lecho del río. Por este peligroso oficio, reciben hasta el 40 % del oro extraído, en un mercado donde el gramo ronda los 410 000 pesos colombianos. Foto: José Guarnizo</figcaption></figure>



<p>Es tan cotizada esa labor, que en la zona se ha sabido de gente a la que han enviado a Miami, Estados Unidos, para entrenarse en la complejidad del océano, según cuenta Juan Sebastián Anaya, experto en los impactos de la minería y asesor de incidencia política en la Fundación Gaia Amazonas.</p>



<p>El pago para los buzos en el río Inírida se traduce en metal dorado.<strong>&nbsp;El mismo Luzardo dice que 40 % de lo que sacan siempre está destinado al hombre capaz de arriesgar su vida sumergido en profundidades que pueden llegar hasta los 40 metros.</strong></p>



<p>Cada balsa podría llegar a extraer 20 gramos de oro en una semana, cuenta el buzo. Dos fuentes consultadas en el territorio indican que en la zona (para septiembre de 2025) comerciantes informales estaban comprando el gramo a 410 000 pesos colombianos (unos 97 dólares).</p>



<p>No es un secreto que la zona está plagada de dragas, artefactos responsables de una buena parte de la contaminación con mercurio en los ríos. <strong>Mongabay Latam</strong> y <strong>Vorágine</strong> recorrieron distintos parajes del departamento y a través de varias entrevistas con trabajadores informales de la minería de aluvión —a los cuales protegemos por seguridad— <strong>pudimos establecer la ubicación de al menos 31 balsas que, a plena luz del día, continúan sacando oro del río Inírida</strong>, una actividad que ha dejado preocupantes daños al ambiente y, de paso, a la salud de los habitantes de esta región selvática del oriente del país. La mayoría de las balsas son operadas por la guerrilla, relata un hombre que recorre constantemente la zona y de quien omitimos su nombre por razones de seguridad.</p>



<p><strong>Una draga</strong>&nbsp;es algo parecido a una barcaza flotante que trabaja directamente sobre el lecho de los ríos. En un trayecto por el&nbsp;<strong>río Atabapo, que divide a Colombia de Venezuela</strong>, observamos una de ellas en pleno funcionamiento. La función principal de esta infraestructura, que a simple vista luce precaria, es servir como un centro donde se realiza la amalgamación (o compactación) del oro que se encuentra disperso en el sedimento del río. Este proceso se logra al mezclar el material extraído con mercurio metálico, que se une al oro, lo que permite luego su separación del resto de componentes de los sedimentos.</p>



<p>La pregunta es, ¿qué hacen luego con el&nbsp;<strong>mercurio</strong>? ¿Cómo lo manipulan? Ramiro Andrade*, un hombre que se gana la vida transportando en lancha a los mineros que trabajan en las balsas, lo ha visto con sus propios ojos:</p>



<p>—Lavan, sacan el material y lo botan. Lo botan por ahí, así, al borde, nomás llega un aguacero y eso cae al río otra vez, imagínese—dice—.</p>



<p>Esa es la razón por la que&nbsp;<strong>las dragas son una gran amenaza para el ambiente</strong>. Un&nbsp;<a href="https://guainia.micolombiadigital.gov.co/sites/guainia/content/files/001553/77604_informe-de-analisis-de-resultados-mercurio-2019-sec-salud.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">informe de consultoría de la Gobernación del Guainía (2018-2019)</a>&nbsp;indica que todos los desechos del proceso de extracción de las balsas detectadas en la región son vertidos directamente al ambiente, sin ningún tipo de tratamiento, tal como lo reafirma Ramiro, el motorista. Una vez en el agua y por su alta densidad, el mercurio usado en la extracción se va al fondo del río. Ese es apenas el comienzo del desastre ambiental.</p>



<p>La mayor toxicidad aparece cuando microorganismos del fondo de los ríos convierten el mercurio inorgánico en metilmercurio, la forma más peligrosa para los humanos.<a href="https://www.researchgate.net/publication/372774192_La_calidad_de_los_ecosistemas_acuaticos_amazonicos_y_sus_recursos" target="_blank" rel="noreferrer noopener">&nbsp;Un estudio del Instituto Sinchi</a>&nbsp;documenta que este componente se acumula a lo largo de la cadena alimentaria hasta alcanzar sus mayores concentraciones en los llamados depredadores tope, que son los peces carnívoros en la cima de esa cadena. En ellos, el químico se concentra en el tejido muscular, lo cual es grave si se tiene en cuenta que el pescado es la base de la dieta en Guainía.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Economías ilegales, sin freno</strong></h2>



<p>Pablo Álvarez* es un joven venezolano que trabaja con personas que trafican el mineral coltán en Guainía. Desde el balcón de un hotel en Puerto Inírida dice que llegó a la zona atraído por la riqueza de vetas (depósitos de minerales) que hay en la región.</p>



<p>“Es de los lugares del mundo donde más encuentras minerales, están a flor de piel,<strong>&nbsp;de aquí puedes sacar oro, coltán, estaño, rodio</strong>… es impresionante. El coltán es más abundante que el oro”, dice.</p>



<p>Tener en el bolsillo gramos de metal dorado, añade, es como andar con plata en efectivo y por eso sigue siendo tan apetecido. El rodio, en cambio, se parece más a cargar con una pieza de arte porque se vende en lugares más especializados.</p>



<p>Y es que gran parte del territorio de Guainía se asienta sobre el Escudo Guayanés, una de las formaciones geológicas más antiguas del planeta, con rocas que tienen más de 1800 millones de años. Estos suelos tan antiguos facilitan la presencia de metales valiosos y de minerales como las tierras raras porque sus estructuras —como fallas y vetas— actúan como canales por donde circularon antiguas aguas calientes del subsuelo, capaces de mover y concentrar minerales.&nbsp;<a href="https://voragine.co/historias/investigacion/coltan-oro-y-pistas-clandestinas-el-botin-con-el-que-grupos-armados-desangran-al-guainia/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">En resumen, la historia geológica de Guainía explica en buena parte la riqueza minera que hoy se encuentra allí.</a></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268184"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/28105006/IMG_4885-scaled.jpg" alt="El Escudo Guayanés posee rocas de 1800 millones de años que facilitan la concentración de metales valiosos. Esta riqueza geológica ha convertido a la minería en la principal fuente de financiación de los grupos armados. Foto: José Guarnizo" class="wp-image-268184" /><figcaption class="wp-element-caption">El Escudo Guayanés posee rocas de 1800 millones de años que facilitan la concentración de metales valiosos. Esta riqueza geológica ha convertido a la minería en la principal fuente de financiación de los grupos armados. Foto: José Guarnizo</figcaption></figure>



<p>En contraste, en Guainía es difícil que brote una mata de coca. No es el terreno más propicio para que se extienda el cultivo. Y eso ha traído cosas buenas y malas. Por un lado, en esta parte del mapa colombiano el conflicto armado se ha sentido con un poco menos de intensidad que, por ejemplo, en el departamento de Putumayo (<a href="https://www.biesimci.org/index.php?id=57" target="_blank" rel="noreferrer noopener">en el último informe de cultivos ilícitos Guainía registró 42 hectáreas sembradas, mientras en Putumayo se contabilizaron 53 343</a>). Pero por otro,&nbsp;<strong>los grupos armados han encontrado en la minería una fuente de financiación menos perseguida que el narcotráfico</strong>.</p>



<p><strong>Leer más:&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/custom-story/2026/01/crimen-peru-destruccion-mafias-oro-madera-comunidades-rio-santiago/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Viaje al corazón del crimen en Perú: la destrucción que dejan mafias de oro y madera en comunidades del río Santiago</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Dragas arrojan mercurio sin control</strong></h2>



<p>En nuestras visitas a campo, mineros informales describieron el panorama de las balsas ilegales a lo largo del río Inírida.&nbsp;<strong>Señalan la presencia de 31 dragas activas, ubicadas a más de seis horas en lancha desde Puerto Inírida, pasando por los cerros de Mavicure y en dirección a la reserva Puinawai</strong>, mucho más al sur del departamento. El daño comienza a apreciarse con mayor claridad río arriba de una comunidad llamada Morroco. Las zonas de mayor concentración se extienden desde un sitio conocido como Caño Mina hasta otro de nombre Zancudo, incluyendo comunidades como Báquiro y Barranco Alto, donde los entrevistados calculan la presencia de al menos doce balsas en un solo sector. La mayoría de las dragas, insisten las fuentes, pertenecen a la guerrilla.</p>



<p>Los grupos armados ejercen en la zona una fuerte influencia, como dueños directamente de las balsas o cobrando “vacuna” a los operadores civiles. Para evadir a las autoridades, la guerrilla frecuentemente disfraza su propiedad usando como fachada a miembros de la comunidad.</p>



<p>Así se ve reflejado en varios documentos reservados de la Fiscalía General de la Nación y Ejército conocidos por&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>. Estos confirman lo dicho por las fuentes consultadas en el territorio y además dan cuenta de que la problemática viene de tiempo atrás. Se trata de seis informes producidos entre 2020 y 2022, que revelan información crucial sobre el accionar de grupos armados en la zona.</p>



<p>La mayor parte de este material se compone de reportes de inteligencia militar, como apreciaciones estratégicas y diagnósticos orientadores emitidos por batallones del Ejército. Estos documentos están formalmente clasificados como “secretos”. También hay archivos de la policía judicial, incluyendo informes de campo y declaraciones juradas de testigos, producto de investigaciones de la Fiscalía.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268183"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/28104742/documento-de-inteligencia.png" alt="Informes secretos indican que cada draga debe entregar dos gramos de oro diarios a las guerrillas como &quot;impuesto de guerra”. Documentos militares confirman la alianza entre la estructura Acacio Medina y el ELN en la zona. Foto: José Guarnizo" class="wp-image-268183" /><figcaption class="wp-element-caption">Informes secretos indican que cada draga debe entregar dos gramos de oro diarios a las guerrillas como «impuesto de guerra”. Documentos militares confirman la alianza entre la estructura Acacio Medina y el ELN en la zona. Foto: José Guarnizo</figcaption></figure>



<p>Los papeles indican que en la zona, ya desde 2020, operaba una intrincada&nbsp;<strong>red de explotación de oro de aluvión</strong>, arenas negras y materiales asociados al coltán, controlada y financiada por lo que las autoridades llaman Grupos Armados Organizados Residuales (GAO-r). Entre ellos está la Estructura Acacio Medina (disidencia de las FARC asociada a la Segunda Marquetalia) y la comisión Santiago Lozada del Ejército de Liberación Nacional (ELN).&nbsp;<a href="https://www.eltiempo.com/justicia/conflicto-y-narcotrafico/la-alianza-criminal-entre-el-eln-y-la-segunda-marquetalia-por-el-oro-negro-en-vichada-y-guainia-3442184" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Un informe citado</a>&nbsp;por el diario El Tiempo de 2025 señala que ambos grupos estarían operando unidos en la región.</p>



<p>El negocio de las&nbsp;<strong>dragas</strong>&nbsp;—continúan los documentos reservados— se sostienen también gracias a lo que los guerrilleros llaman «impuestos de guerra»: “Los propietarios de estas unidades de extracción, que pueden producir hasta 50 gramos de oro diarios, son obligados a entregar aproximadamente dos gramos de oro por draga funcional al día a las estructuras residuales”. Es entonces cuando el mineral ingresa a la cadena de comercialización a través de presuntos integrantes de la red de apoyo, es decir, milicianos vestidos de civil que operan desde los pueblos. Estos últimos coordinan los insumos y traen repuestos de maquinaria para la minería de ciudades como Villavicencio (Meta).</p>



<p>Hay dos formas de sacar el oro del Guainía. Los informes de las autoridades que citamos líneas arriba muestran que el “blanqueo” —como se llama a los mecanismos usados para legalizar el oro— se ejecuta principalmente en el municipio de Puerto Inírida.&nbsp;<strong>Allí algunos establecimientos de compraventa actúan como «fachadas de legalidad». En estos locales facilitan el lavado de activos de los grupos armados.</strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268182"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/28104706/WhatsApp-Image-2025-10-18-at-11.48.12.jpeg" alt="El oro ilegal se traslada a Puerto Inírida, allí algunos locales de compraventa actúan como fachadas para su legalización. El mineral se reporta a nombre de mineros artesanales inscritos en el RUCOM para ser enviado a Bogotá. Foto: José Guarnizo" class="wp-image-268182" /><figcaption class="wp-element-caption">El oro ilegal se traslada a Puerto Inírida, donde algunos locales de compraventa actúan como fachadas para su legalización. El mineral se reporta a nombre de mineros artesanales inscritos en el RUCOM para ser enviado a Bogotá. Foto: José Guarnizo</figcaption></figure>



<p>El proceso de «formalización» se da cuando<strong>&nbsp;el oro llega a estas compraventas</strong>, allí es reportado a nombre de supuestos mineros artesanales o “barequeros”, que están inscritos en Registro Único de Comercializadores Mineros (RUCOM). Después llevan el metal a las ciudades siguiendo distintas rutas. Una de las mencionadas es el trayecto Puerto Inírida-Cumaribo (Vichada)-Villavicencio (Meta)-Bogotá. En ocasiones, dice uno de los documentos clasificados, este tipo de tráfico cuenta con el apoyo de funcionarios o miembros de la fuerza pública.</p>



<p>Por otra parte, los mineros consultados por&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;hablan de un desgaste de los canales habituales y aseguran que muchos traficantes desvían el botín por otras vías. Esto se debe a que en Inírida cada vez hay más ojos. Transportan el material por río hacia el municipio de San José del Guaviare y de ahí lo sacan para Bogotá. Prefieren este camino, narran al menos dos personas de la zona, porque, en comparación con Inírida, los operativos se concentran en la cocaína y no en el oro. Mencionan que también hay contrabando en Brasil, donde pagan un precio más alto, aunque no especifican los montos. El mercurio llega a la zona gracias a las labores de grandes comerciantes locales, quienes son, a su vez, administradores o testaferros de fondos de la guerrilla, se lee en los papeles de inteligencia.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268181"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/28104704/WhatsApp-Image-2025-10-18-at-11.47.35.jpeg" alt="Para evadir operativos, el oro se trafica por los ríos hacia San José del Guaviare o se contrabandea en Brasil. La operación depende del mercurio suministrado por comerciantes locales que sirven como testaferros de la guerrilla. Foto: José Guarnizo" class="wp-image-268181" /><figcaption class="wp-element-caption">Para evadir operativos, el oro se trafica por los ríos hacia San José del Guaviare o se contrabandea en Brasil. La operación depende del mercurio suministrado por comerciantes locales que sirven como testaferros de la guerrilla. Foto: José Guarnizo</figcaption></figure>



<p><strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;quiso contrastar con el Ejército Nacional los testimonios y datos que recogimos en la región, así como los documentos secretos. La solicitud fue enviada al general Luis Emilio Cardozo Santamaría, comandante de la fuerza a nivel nacional, quien autorizó una entrevista con la Brigada 28 de Selva, responsable de la seguridad en esta parte del territorio colombiano. Sin embargo, tras el envío de un cuestionario con preguntas sobre operativos desarrollados en Guainía contra la minería ilegal, no obtuvimos una respuesta.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Ríos y personas contaminadas, según estudios</strong></h2>



<p>José Paiva Cordero no se paró de la cama durante quince días. Fue tanto el delirio por la fiebre que llegó a pensar que sus dolencias lo estaban subiendo al cielo; es su manera de decirlo. El capitán Iván Hernández, un joven indígena de 29 años que tiene la responsabilidad de liderar y tomar las decisiones más importantes de la comunidad, entró en desesperación.</p>



<p>Playa Blanca, donde vive, es un caserío escondido en uno de los bordes del río Atabapo, afluente que delimita la frontera entre Colombia y Venezuela, y expuesto a uno de los focos de mayor contaminación por mercurio, según<a href="https://guainia.micolombiadigital.gov.co/sites/guainia/content/files/001553/77604_informe-de-analisis-de-resultados-mercurio-2019-sec-salud.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">&nbsp;un estudio de la Gobernación</a>&nbsp;de Guainía que procesó muestras que datan de 2019. Allí no hay ni siquiera un acetaminofén. Mucho menos un centro de salud. Quizás no era tan grave la enfermedad de José Paiva, quizás sí. El caso es que no hubo un diagnóstico. Los síntomas deambularon libremente por el cuerpo de este hombre de 66 años: dolor de cabeza, malestar general, mareo, deshidratación. Paiva sobrevivió, dicen en su comunidad, gracias a las plantas de una curandera. Esa es la constante en esta región fronteriza:&nbsp;<strong>un abandono absoluto del Estado</strong>.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268189"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/28105041/IMG_5042-scaled.jpg" alt="José Paiva sobrevivió a fiebres intensas en Playa Blanca sin acceso a médicos ni medicamentos básicos. Su caso ilustra el abandono estatal en una región donde el mercurio en sangre supera el límite de la OMS en un 3360 %. Foto: José Guarnizo" class="wp-image-268189" /><figcaption class="wp-element-caption">José Paiva sobrevivió a fiebres intensas en Playa Blanca sin acceso a médicos ni medicamentos básicos. Su caso ilustra el abandono estatal en una región donde el mercurio en sangre supera el límite de la OMS en un 3360 %. Foto: José Guarnizo</figcaption></figure>



<p>El tema no deja de ser grave si se tienen en cuenta antecedentes que evidencian que&nbsp;<strong>los ríos de la zona están contaminados con mercurio</strong>.&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;analizó los seis estudios más recientes sobre la presencia de este metal en los afluentes de Guainía, publicados entre 2001 y 2022 por distintas instituciones y organizaciones. La muestra incluyó el análisis de sangre y cabello, además de los estudios aplicados a peces y sedimentos fluviales.</p>



<p>A esa información se sumaron datos preliminares de una investigación inédita de 2025, desarrollada por la Alianza Amazónica para la Reducción de los Impactos de la Minería de Oro (Arimo). Parte de esos hallazgos fueron compartidos por Esperanza Leal, directora en Colombia de la Sociedad Zoológica de Frankfurt, en el marco de la COP6 del Convenio de Minamata sobre Mercurio. En ese trabajo se estudiaron muestras de los ríos Isana y Cuyarí, en el extremo sur de Guainía, justo en la frontera con Brasil.</p>



<p>Los resultados dejan ver una catástrofe silenciosa. En todos los estudios,&nbsp;<strong>los niveles del metal pesado superan los límites establecidos por la Organización Mundial de la Salud</strong>&nbsp;(OMS). En entrevista con&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>, la ingeniera Yady Cristina González Álvarez, consultora de la Gobernación de Guainía, aseguró que en el departamento la exposición ha sido continua y prolongada: durante al menos medio siglo se ha vertido mercurio de manera indiscriminada en los ríos de esta parte de la Amazonía.</p>



<p>La contaminación persistente quedó aún más clara&nbsp;<a href="https://guainia.micolombiadigital.gov.co/sites/guainia/content/files/001553/77604_informe-de-analisis-de-resultados-mercurio-2019-sec-salud.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">en el informe elaborado por la Gobernación de Guainía</a>. En las muestras de sangre de las comunidades, el registro más alto alcanzó los 346 μg/L (mililitros por litro). Para dimensionarlo mejor: la OMS fija en 10 μg/L el límite de referencia, lo que significa que ese caso superó el umbral en un 3360 %. Además, rebasó el llamado horizonte clínico, a partir del cual suelen aparecer los primeros síntomas.</p>



<p>Ese estudio examinó a 500 habitantes de las cuencas de los ríos Guainía, Inírida y Atabapo, estos dos últimos visitados por el equipo de&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>. El 85 % de las personas analizadas (425 en total) tenía concentraciones de mercurio en el cabello superiores al valor considerado normal por la OMS. De esos, 116 (el 23 %) admitieron que tenían alguna vinculación laboral directa con la minería. El registro más alto fue de 77,6 μg/g, un nivel que, según los expertos, indica una exposición de largo tiempo que se bioacumula en el cuerpo.</p>



<p>También analizaron 125 ejemplares de peces y encontraron que el 47 % excedía la concentración máxima recomendada. Un caso extremo fue el de una muestra de bagre rayado (<em>Pseudoplatystoma metaense</em>) del río Atabapo, cuyo valor superó en un 112 % el límite permitido.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268186"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/28105020/IMG_5004-scaled.jpg" alt="El metilmercurio se bioacumula en los peces depredadores del Atabapo, principal fuente de proteína en la región. El 47 % de los peces analizados excede los niveles permitidos, convirtiendo la dieta local en un peligro latente. Foto: José Guarnizo." class="wp-image-268186" /><figcaption class="wp-element-caption">El metilmercurio se bioacumula en los peces depredadores del Atabapo, principal fuente de proteína en la región. El 47 % de los peces analizados excede los niveles permitidos, convirtiendo la dieta local en un peligro latente. Foto: José Guarnizo</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Enfermos abandonados</strong></h2>



<p>Saliendo desde Puerto Inírida por el oriente, el trayecto hacia el Atabapo pasa por un brazo del río Guaviare hasta desembocar en la estrella fluvial del Orinoco, donde confluyen los tres caudales. El viaje por la frontera se asume sabiendo que se navega por el territorio de&nbsp;<a href="https://insightcrime.org/colombia-organized-crime-news/gener-garcia-molina-alias-jhon-40/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Gener García Molina, alias “Jhon 40”</a>, comandante de la Estructura Acacio Medina de las disidencias, narco y guerrillero responsable de la minería ilegal y los negocios ilícitos en ambos países.</p>



<p>Funcionarios de la secretaría de Salud de Guainía dicen que el&nbsp;<strong>problema del mercurio</strong>&nbsp;se exacerba por la falta de capacidad estatal para atacar la fuente de la contaminación. Las soluciones de fondo no están necesariamente en su sector, agregan, pues ellos solo están al «final de la cadena, viendo los enfermos».</p>



<p>Los intentos por mitigar el daño mediante la atención clínica se enfrentan a un ciclo vicioso: los pacientes que son valorados en Inírida, la capital, pueden recibir un tratamiento costoso y dispendioso (como la quelación), pero regresan al territorio,&nbsp;<strong>donde continúan expuestos al mercurio</strong>&nbsp;por el pescado contaminado o por seguir ejerciendo la minería. Y ahí es donde aparecen de nuevo los niveles altos del metal. Pero para ser atendido cuando llegan los males, se necesita pagar la gasolina de una lancha, plata que, por ejemplo, don José Paiva Cordero no ha visto en muchos años de vida.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268185"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/28105013/IMG_4993-scaled.jpg" alt="Navegar el Atabapo implica cruzar el dominio de alias &quot;Jhon 40&quot;, responsable de la minería ilegal en la frontera. Pese a las inversiones en salud, el ciclo de intoxicación se repite al consumir pescado contaminado en el territorio. Foto: José Guarnizo" class="wp-image-268185" /><figcaption class="wp-element-caption">Navegar el Atabapo implica cruzar el dominio de alias «Jhon 40», responsable de la minería ilegal en la frontera. Pese a las inversiones en salud, el ciclo de intoxicación se repite al consumir pescado contaminado en el territorio. Foto: José Guarnizo</figcaption></figure>



<p>En el departamento de Guainía, el Ministerio de Salud y Protección Social dice que ha invertido 100 000 millones de pesos en el fortalecimiento de infraestructura sanitaria. Aseguran, además, que han capacitado al personal de salud en el Protocolo Clínico de Atención Integral para manejar los casos de exposición en Inírida. Se han notificado apenas cuatro casos de intoxicación por mercurio en Guainía entre 2007 y 2023 y la cifra abre el interrogante sobre si se trata de un registro subestimado debido a las dificultades de vigilancia en zonas remotas.</p>



<p>Esta precariedad se replica de manera constante a lo largo del&nbsp;<strong>río Atabapo</strong>. En la comunidad de Caño Raya, con 180 habitantes, tampoco cuentan con un centro de salud, transporte ni medicamentos. En medio del silencio que cubre la frontera, aparecen niños que se lanzan sin camisa al río. Una bandera de Colombia desteñida ondea lánguida sobre un asta alquitranada. Atrás se dibujan palmas de moriche, caucho, vegetación densa, entretejida; raíces expuestas en la orilla cubiertas de musgo y líquenes.</p>



<p>Aunque los estudios no mencionan directamente a Caño Raya, sí analizan el río que moja sus orillas. El informe de la Gobernación del Guainía documentó una contaminación ambiental severa en este afluente. Los análisis de sedimento del Atabapo, que actúa como&nbsp;<strong>depósito del mercurio usado en la minería, superaron el límite de seguridad establecido por la USEPA en el 100 % de las muestras</strong>. Además, la amenaza se extiende a la dieta, pues los peces capturados en el río han registrado niveles de mercurio total que duplican el máximo recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS).</p>



<p>En este caserío ya perdieron la cuenta de las veces que han pedido a los gobernantes un espacio adecuado para atender a los enfermos. El centro de salud más cercano está en Cacahual, a dos horas de distancia, un trayecto difícil por la falta de transporte. Gripa, diarrea, malaria, paludismo, dengue, dolores de cabeza y mareos son las enfermedades más comunes en las familias, según el líder Santiago Garrido.</p>



<p>Mucho más al sur de Caño Raya y Playa Blanca está Chaquita, la comunidad más grande de esta parte del Atabapo, en la&nbsp;<strong>frontera con Venezuela</strong>. Tienen casi 400 habitantes y no hay ni siquiera botiquín. “Una enfermera contratada por la Gobernación tuvo que retirarse después de tres o cuatro meses porque le daba pena atender personas sin tener medicamentos”, denuncia el capitán Jacobo Garrido López.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268188"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/28105034/IMG_5015-scaled.jpg" alt="En Chaquita, niños presentan niveles de mercurio en el cabello que superan los límites de la OMS en más de un 1400 %. La comunidad carece de botiquines y enfrenta graves secuelas neurológicas por la contaminación ambiental. Foto: José Guarnizo." class="wp-image-268188" /><figcaption class="wp-element-caption">En Chaquita, niños presentan niveles de mercurio en el cabello que superan los límites de la OMS en más de un 1400 %. La comunidad carece de botiquines. Foto: José Guarnizo</figcaption></figure>



<p>Además del oro, Juan Sebastián Anaya, el consultor de Gaia, advierte que&nbsp;<strong>la región enfrenta la amenaza de una minería ilegal cada vez más tecnificada</strong>. Es más, asegura que todos los ríos de la Amazonía están&nbsp;<strong>contaminados con mercurio</strong>. El impacto más alarmante de esta acumulación de afectaciones se observa en los niños. Los testimonios que ha escuchado Anaya en la región relatan malformaciones en bebés, problemas neurológicos y lesiones en la piel, posibles afecciones ligadas a la exposición al mercurio. En Chaquita, por ejemplo,&nbsp;<a href="https://cda.gov.co/apc-aa-files/31636561376436316331633537343462/articulo-web-final.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">un estudio de la CDA (2020)</a>&nbsp;reveló una situación alarmante: se detectaron niveles de mercurio en el cabello de niños que superan el límite establecido por la OMS en un 1410% y un 1910%.</p>



<p>Los resultados preliminares de la investigación de la Sociedad Zoológica de Frankfurt de 2025 tampoco son alentadores y más bien reflejan que la situación continúa al límite en el sur de Guainía, de donde recogieron muestras. Según Esperanza Leal, la media de concentración de mercurio total en el cabello de la población indígena analizada es “significativamente alto”. Lo mismo sucede con los peces.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268187"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/28105027/IMG_5014-scaled.jpg" alt="Entre Chaquita y Playa Blanca, esta draga opera a todo motor vertiendo mercurio al río Atabapo. El metal se desplaza por las corrientes, extendiendo una mancha tóxica que envenena el ecosistema y alcanza incluso a las comunidades más aisladas. Foto: José Guarnizo" class="wp-image-268187" /><figcaption class="wp-element-caption">Entre Chaquita y Playa Blanca, esta draga opera a todo motor. El mercurio que vierten este tipo de máquinas se desplaza por las corrientes, extendiendo una mancha tóxica que envenena el ecosistema y alcanza incluso a las comunidades más aisladas. Foto: José Guarnizo</figcaption></figure>



<p>Leal dijo que la contaminación en Guainía no puede entenderse como un hecho aislado. El mercurio está llegando a comunidades que ni siquiera están cerca de las zonas mineras. Esto ocurre porque el metal se desplaza de muchas formas: una parte viaja por los ríos arrastrada por las corrientes; otra se libera al aire durante las quemas y luego cae con la lluvia; y otra más se mueve desde los mismos campamentos mineros a través de suelos y quebradas.&nbsp;<strong>“La Amazonía se está convirtiendo en el sumidero de todo este mercurio agregado”</strong>, dijo. Su mayor temor es que las secuelas de la minería estén alcanzando incluso a los pueblos en aislamiento voluntario.</p>



<p>En uno de los recorridos que hicimos por el río Atabapo, el motorista advirtió que en cualquier momento podía salir al paso la Guardia venezolana, o los señores de ‘los grupos’, o el ejército colombiano. Pero luego de seis horas navegando por la arteria que moja los dos países no se asomó nadie: ni disidencias ni soldados ni uniformados de Venezuela. En medio de las garzas que planeaban sobre las aguas brillantes y oleosas del Atabapo, lo único que saltó a la vista en el camino fue una draga que trabajaba a todo motor.</p>



<p><strong><em>*Nombres cambiados para proteger la identidad de las fuentes.</em></strong></p>



<p><strong><em>Imagen principal:&nbsp;</em></strong><em>l</em><em>as aguas de los ríos Inírida y Atabapo esconden una crisis de salud pública por el vertimiento indiscriminado de mercurio durante más de medio siglo. Esta investigación documentó al menos 32 balsas mineras operando en zonas controladas por estructuras como el ELN y disidencias de las FARC</em><em>.&nbsp;<strong>Ilustración:&nbsp;</strong>Angie Pik</em></p>



<p><em>El artículo original y completo fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/jose-guarnizo/">Jose Guarnizo</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/01/grupos-armados-mineria-ilegal-mercurio-frontera-colombia-venezuela/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=125023</guid>
        <pubDate>Wed, 21 Jan 2026 19:29:11 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/21142723/Guainia-1-Mongabay-2400x960-tamano-1200x480-1.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Grupos armados, minería ilegal y mercurio: la tragedia silenciosa en la frontera amazónica entre Colombia y Venezuela]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>María Corina Machado: Ni pacifista, ni pacificadora</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/maria-corina-machado-ni-pacifista-ni-pacificadora/</link>
        <description><![CDATA[<p>Por si no se acuerdan, la hoy Premio Nobel de Paz venezolana celebró en 2016 la derrota del plebiscito que buscaba refrendar el Acuerdo de Paz en Colombia. Los voluntarios de Sudán se merecían el galardón por su causa altruista en medio de una guerra invisible a los ojos del mundo.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p></p>



<p>¿Quién está detrás del Premio Nobel de Paz a María Corina Machado que tanta piquiña ha generado en el mundo? Tanta, que mejor debería llamársele Premio Nobel de la Discordia. </p>



<p>Un columnista del diario <a href="https://www.elnacional.com/2025/10/maria-corina-y-rubio-la-otra-diplomacia-de-trump">El Nacional </a>de Caracas dice que el santo que hizo el milagro se llama Marco Rubio, así que todos los caminos conducen al presidente Trump, que tiene tantas ganas de meterse en Venezuela, como si estuviéramos en la antesala de una reedición moderna de la famosa <em>Operación Cóndor</em>, la violenta cruzada anticomunista que se extendió a partir de 1975 a través de las dictaduras latinoamericanas y que en Colombia tuvo su capítulo aparte con el Estatuto de Seguridad durante el gobierno de Turbay Ayala.</p>



<p>Si el antónimo de paz es guerra, desperté preguntándome, sin malicia alguna, qué clase de conflicto bélico hay en Venezuela, y cuál ha sido el papel de María Corina Machado en él.&nbsp;Enseguida indagué cuál fue el anhelo de Alfred Nobel antes de morir, y el sitio web de <a href="https://www.un.org/es/about-us/nobel-peace-prize#:~:text=El%20testamento%20que%20Alfred%20Nobel,promoci%C3%B3n%20de%20procesos%20de%20paz%22.">Naciones Unidas </a>le dio la razón a mis sospechas: <em>“El testamento que Alfred Nobel hizo en 1895 se inspiró por la fe en la comunidad humana. El Premio de la Paz ha de conferirse <strong>´a la persona que haya trabajado más o mejor en favor de la fraternidad entre las naciones, la abolición o reducción de los ejércitos existentes y la celebración y promoción de procesos de paz´&#8221;.</strong></em></p>



<p>Sin embargo, con lo fácil que resulta acomodar las palabras, los señores de la academia noruega hábilmente lo han ido moldeando a las necesidades políticas del presente: la <em><strong>“lucha de Machado por lograr una transición justa y pacífica de la dictadura a la democracia&#8221;</strong>,</em> cosa que por supuesto no ha ocurrido todavía en Venezuela, y sabrá Dios cuándo ocurrirá. Lo que a todas luces en nada se parece a lo que deseaba el químico que inventó la dinamita, y, arrepentido, pidió que con su fortuna se premien las buenas acciones humanas.</p>



<p>¡En lugar de&nbsp;deformar el galardón y agraviar la memoria de su inspirador, hagan más bien un Premio Nobel exclusivo para políticos, pero no ofendan la inteligencia de la humanidad, y sobre todo la de tantos hombres y mujeres que han&nbsp;contribuido a la paz de sus naciones!&nbsp;</p>



<p>Dicho lo anterior, digo lo siguiente: Es más fácil querer a un escritor que a un político. Por eso será que el mundo celebra los Premios Nobel de Literatura casi sin chistar, no así este Premio Nobel de Paz a María Corina, que dividió al mundo. El señor Alfred Nobel debe estar revolcándose en su tumba por el encono generado por el trofeo con su apellido.</p>



<p>Un galardón que debería entregarse por las causas cumplidas, no por las buenas intenciones, menos las de alguien que busca la presidencia de Venezuela. No se le entrega el Nobel de Literatura a un escritor por los libros que tenga en su cabeza, para que entienda mi punto.  </p>



<p>El periodista Gonzalo Guillén lo resumió <a href="https://x.com/HELIODOPTERO/status/1976706891242709102?t=eOmfyo8M-1Rjok5XTD70aQ&amp;s=08">en un tuit</a>. “La señora @MariaCorinaYA nunca logró la paz en ninguna parte del mundo ni ha hecho tampoco nada por la paz. Es la contrincante de Maduro, pero eso no da para premio Nobel”.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-rich is-provider-twitter wp-block-embed-twitter"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="twitter-tweet" data-width="500" data-dnt="true"><p lang="es" dir="ltr">La señora <a href="https://twitter.com/MariaCorinaYA?ref_src=twsrc%5Etfw">@MariaCorinaYA</a>  nunca logró la paz en ninguna parte del mundo ni ha hecho tampoco nada por la paz.<br><br>Es la contrincante de Maduro, pero eso no da para premio Nobel.</p>&mdash; Gonzalo Guillén (@HELIODOPTERO) <a href="https://twitter.com/HELIODOPTERO/status/1976706891242709102?ref_src=twsrc%5Etfw">October 10, 2025</a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>
</div></figure>



<p>Una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa: La paz y la guerra son una vaina, y la rapiña entre políticos por el poder es otra bien distinta. ¿Qué responsabilidad les cabe a esos mismos políticos ante la situación actual de su país?, es la pregunta que toca hacerles. &nbsp;&nbsp;</p>



<p>Además, en cierta forma, el galardón a Machado viene con mancha por algo que escribió, entre elogios, <a href="https://www.elespectador.com/opinion/editorial/un-nobel-para-la-tenacidad-de-maria-corina">El Espectador </a>en su editorial: <em>“Machado, en el pasado, ha expresado posiciones amistosas a una intervención extranjera y ha visto con buenos ojos los ataques contra botes en aguas internacionales sin debido proceso. Su defensa de la democracia ha sido admirable, pero los reparos que despierta en el ala más moderada de la oposición no deben pasarse por alto”.</em></p>



<p>Agrega la <a href="https://cambiocolombia.com/internacional/articulo/2025/10/maria-corina-la-encrucijada-de-la-premio-nobel-de-la-paz">revista Cambio:</a> <em>“…el profesor de Relaciones Internacionales de la Universidad Javeriana Manuel Camilo González recuerda que en el pasado María Corina se ha mostrado favorable a una intervención militar de Estados Unidos en Venezuela&nbsp;para sacar a Maduro del poder, lo que le ha generado cuestionamientos de sectores de la oposición más proclives al diálogo”.</em></p>



<p>Si para María Corina las vías del diálogo están agotadas, eso significa que el Nobel a la rival política de Maduro no tiene asidero ni justificación. Leyendo la entrevista que le hizo <a href="https://elpais.com/america/2025-10-10/maria-corina-machado-maduro-decide-si-lo-toma-o-lo-deja-pero-va-a-salir-con-o-sin-negociacion.html">El País de España </a>me encontré esta perla que confirma su ánimo belicoso: <em>“Maduro (…) va a salir con o sin negociación”, </em>dijo.</p>



<p>Como quien dice, si la cosa no es por las buenas, toca entonces por las malas, caso en el cual los señores de la academia deben inventar un Premio Nobel de Guerra, porque la paz para ser paz (con premio incluido) debe ser por las buenas, no a cualquier costo. &nbsp;</p>



<p>Pero, cuidadito con criticarla porque es la Nobel de Paz, y los progresistas que la cuestionamos somos unos resentidos. Todavía recuerdo cuando la derecha colombiana decía que el Nobel de Paz a Juan Manuel Santos había sido comprado.</p>



<p>Y miren las vueltas que da la vida. Hace una década, <a href="https://www.lafm.com.co/politica/maria-corina-machado-respalda-a-alvaro-uribe-y-advierte-sobre-deterioro-institucional-en">María Corina Machado celebraba la derrota del Sí en el Plebiscito de Santos </a>en favor del Acuerdo de Paz con las FARC en Colombia. Ella, la política venezolana y furibunda uribista  (<a href="https://www.lafm.com.co/politica/maria-corina-machado-respalda-a-alvaro-uribe-y-advierte-sobre-deterioro-institucional-en">se solidarizó con Uribe</a> tras su condena a 12 años), <a href="https://www.diariolasamericas.com/america-latina/maria-corina-machado-afirma-que-el-pueblo-colombiano-le-dio-no-al-castro-chavismo-n4104469#google_vignette">se alegró porque el No al Acuerdo de Paz</a> ganó en las urnas aunque por un margen estrecho.</p>



<p><em>&#8220;Los colombianos han cerrado, con su voto, la puerta al intento castrista de legitimarse ante los demócratas latinoamericanos amantes de la paz&#8221;,</em> celebró aquel octubre de 2016 la hoy Premio Nobel de Paz, siendo coordinadora nacional del partido Vente Venezuela.</p>



<p>¿Qué tenía que ver Fidel Castro en un asunto interno de Colombia? El hombre estaba en su lecho de muerte, murió al mes siguiente y los políticos de la derecha latinoamericana lo reviven en épocas electorales, porque en política hasta los muertos son cadáveres muy útiles. &nbsp;&nbsp;</p>



<p>Debo aclarar que no me gustan Nicolás Maduro, ni su régimen —ni ninguno que se le parezca—, ni sus elecciones amañadas. Tampoco creo en la buena voluntad de la oposición venezolana, que encabeza María Corina Machado. El suyo sería un gesto noble si su causa fuera desinteresada, no proselitista. Es una política con ansías de poder, detrás del puesto de presidente; es decir tiene arte y parte en el problema venezolano, como miembro de la misma élite que gobernaba Venezuela antes de que Chávez asumiera el poder por las vías democráticas. &nbsp;</p>



<p>En ese orden de ideas, tienen mayor mérito cualquiera de los 850 presos políticos que hay en Venezuela. Su lucha trae a mi memoria la figura de Nelson Mandela. Será por eso que la propia María Corina dijo: <strong><em><a href="https://www.youtube.com/watch?v=AfI677RPDiA">“No me merezco esto”</a>.</em></strong>&nbsp;Hasta razón tiene. Después declaró: <em>“Estoy en shock”.</em> Aunque quien sí quedó en shock fue Donald Trump que quería llevarse a casa el trofeo de la paz por su gesto “desinteresado” en el conflicto entre Israel y Palestina, mientras hace la guerra en su propia casa contra los inmigrantes, una batalla en la que se está llevando por delante a sus propios paisanos. &nbsp;&nbsp;</p>



<p>A propósito de Mandela, recomiendo <a href="https://www.es.amnesty.org/en-que-estamos/blog/historia/articulo/nelson-mandela-las-frases-mas-poderosas-que-siguen-inspirando-al-mundo">este perfil </a>que hizo Amnistía Internacional: “<em>Conocido como el prisionero 46664, Mandela pasó 27 años encarcelado, un periodo que no lo debilitó, sino que fortaleció su compromiso con la libertad y la dignidad humana. Su liberación, el 11 de febrero de 1990, marcó un antes y un después en la historia de Sudáfrica y del mundo. En 1993, fue galardonado con el Premio Nobel de la Paz por su liderazgo visionario en</em> la <em>lucha contra el apartheid y su extraordinaria capacidad para tender puentes entre comunidades profundamente divididas”.</em></p>



<p>Quiero que Venezuela vuelva a ser lo que fue: esa nación próspera que recibió a miles y miles de colombianos el siglo pasado, cuando Colombia andaba en la mala. Recuerdo a mi padrastro viajando por carretera para traer mercancía hacia Colombia, y conozco gente que encontró un futuro allá. Con la diáspora venezolana de este siglo, creo que hoy todos tenemos un amigo o conocido venezolano.</p>



<p>Desde esta tribuna, como un colombiano de paz, le imploro a la Premio Nobel que condene los asesinatos cometidos en aguas caribeñas por el gobierno de Donald Trump contra gente de su país, ataques en los que también han sido asesinados colombianos, como lo corroboró el diario The New York Times, dándole la razón al presidente Gustavo Petro, el primero en denunciar tales hechos. Y que de paso condene también el genocidio de Netayanhu contra el pueblo palestino.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-la-silla-vac-a wp-block-embed-la-silla-vac-a"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="7X3qegoMfj"><a href="https://www.lasillavacia.com/en-vivo/si-hubo-colombianos-en-lancha-atacada-por-ee-uu-new-york-times/">Sí hubo colombianos en lancha atacada por EE.UU.: New York Times</a></blockquote><iframe class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted" style="position: absolute; visibility: hidden;" title="&#8220;Sí hubo colombianos en lancha atacada por EE.UU.: New York Times&#8221; &#8212; La Silla Vacía" src="https://www.lasillavacia.com/en-vivo/si-hubo-colombianos-en-lancha-atacada-por-ee-uu-new-york-times/embed/#?secret=VjdO5ASZcO#?secret=7X3qegoMfj" data-secret="7X3qegoMfj" width="500" height="282" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe>
</div></figure>



<p>En lo personal, yo ansiaba con el corazón roto que el Premio Nobel de Paz se le concediera a las Salas de Respuestas a Emergencias de Sudán, el país africano del que ni siquiera sabemos en qué parte del mapa está.</p>



<p><em>“Con cerca de 10.000 voluntarios repartidos en los 18 estados de&nbsp;Sudán, estas redes ciudadanas organizadas a través de grupos de WhatsApp brindan atención médica, alimentos, educación, protección civil y ayuda psicológica a millones de personas afectadas por la guerra y olvidadas por la comunidad internacional”,</em> <a href="https://www.swissinfo.ch/spa/salas-de-respuesta-a-emergencias%2C-el-%C3%BAnico-salvavidas-para-millones-de-personas-en-sud%C3%A1n/90096689#:~:text=Con%20cerca%20de%2010.000%20voluntarios,olvidadas%20por%20la%20comunidad%20internacional.">dice el sitio SWI.</a></p>



<p>En agosto último quedé devastado tras leer el editorial del diario español El País: <a href="https://elpais.com/opinion/2025-08-28/sudan-arrasado-y-olvidado.html">“Sudán, arrasado y olvidado”.</a></p>



<p><em>“Desde que estalló la actual guerra civil, en abril de 2023, los combates, el hambre y la violencia han desplazado a más de 12 millones de personas de sus hogares y otros tres millones han huido a países vecinos. Según Unicef, más de 15 millones de niños necesitan ayuda y hasta 24 millones de sudaneses sufren inseguridad alimentaria, no saben si mañana podrán comer. Es la peor crisis humanitaria del planeta y nada en el horizonte permite confiar en el fin de esta tragedia”.</em></p>



<p>Este documental del canal alemán DW muestra la dimensión de dicha tragedia humanitaria. Por favor, véanlo.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe title="Sudán: la guerra que el mundo ignora" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/2wqLFqqbyb0?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p>Con tanto conflicto tenaz en el mundo, ¿por qué la miopía e indolencia de los señores del Nobel? </p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size"><strong>El Nobel de la discordia</strong></p>



<p>María Corina no es una mujer pacifista, ni pacificadora. Queda claro que sus palabras la han delatado más de una vez. Llamarla <a href="https://www.lasillavacia.com/opinion/la-libertadora/">libertadora </a>como la llama un columnista de <em>La Silla Vacía</em> es otra hipérbole.</p>



<p>No hay nada que pacificar en Venezuela. Todavía no tengo claro si lo que hay allá es una dictadura o qué, pero corresponde a los venezolanos salir de su mala hora, como la nación soberana que es. Cualquier intromisión extranjera, especialmente la del todopoderoso Estados Unidos trumpista, puede llevar al vecino país a un  baño de sangre, que pondría incluso en peligro la vida de los presos políticos; y abre el boquete para que cualquier otro país de la región sufra una intervención militar con cualquier pretexto.</p>



<p>Así que en adelante a la nueva Nobel de Paz le tocará ser prudente y morderse los labios en aras de la paz de la región. Se lo dijo por carta Adolfo Pérez, otro Premio Nobel de la Paz: <em><a href="https://www.pagina12.com.ar/865256-de-nobel-a-nobel?utm_source=TW&amp;s=08">“La Paz se construye día a día y debemos ser coherentes entre el decir y el hacer”.</a></em></p>



<p>Las líneas más duras y certeras de esa misiva son estas: <em>“Me preocupa que no hayas dedicado el Nobel a tu pueblo y sí al agresor de Venezuela. <strong>Creo Corina que tienes que analizar y saber dónde estás parada, si eres una pieza más del coloniaje de Estados Unidos, sometida a sus intereses de dominación, lo que nunca puede ser para el bien de tu pueblo”.</strong></em></p>



<p>Hablando de lo mismo, en la revista <a href="https://www.newyorker.com/news/the-lede/why-maria-corina-machado-says-that-donald-trump-deserves-her-peace-prize">The New Yorker</a><strong>,</strong> el periodista John Lee Anderson hace unas precisiones necesarias sobre María Corina a partir de sus propias declaraciones<em><a href="https://www.npr.org/2025/10/11/nx-s1-5571541/nobel-winner-machado-venezuela-maduro"> a la Radio Pública Nacional</a>. &#8220;No respondió a una pregunta sobre si se sentiría cómoda si Estados Unidos expandiera su campaña militar del Caribe a suelo venezolano. Pero tal vez no había necesidad de que lo hiciera, habiendo aceptado el Premio de la Paz, como dijo Donald Trump, en su nombre”.</em></p>



<p>Así medio mundo reniegue de su premio, bien por ella. Ese trofeo es la cuota inicial de su siguiente candidatura presidencial. </p>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
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        <pubDate>Wed, 15 Oct 2025 12:06:33 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[María Corina Machado: Ni pacifista, ni pacificadora]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
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        <item>
        <title>Superman and Colombia</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/lineas-de-arena/superman-and-colombia/</link>
        <description><![CDATA[<p>It&#8217;s a Bird&#8230; It&#8217;s a Plane&#8230; It&#8217;s Superman and is in Colombia.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p><strong>Preliminary Note:&nbsp;</strong>This article was originally published in Spanish here:&nbsp;<a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/lineas-de-arena/superman-y-colombia/">https://blogs.elespectador.com/actualidad/lineas-de-arena/superman-y-colombia/</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="866" height="377" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/23061411/Superman-salvando-el-cafe-colombiano-1.png" alt="" class="wp-image-118395" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/23061411/Superman-salvando-el-cafe-colombiano-1.png 866w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/23061411/Superman-salvando-el-cafe-colombiano-1-300x131.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/23061411/Superman-salvando-el-cafe-colombiano-1-768x334.png 768w" sizes="(max-width: 866px) 100vw, 866px" /></figure>



<p>I&#8217;m writing this on July 20th, Colombia&#8217;s national day. I must say that today I saw the latest version of Superman on film, and truth be told, I really enjoyed it. It&#8217;s almost as exciting as when I saw&nbsp;<strong><em>Superman III</em></strong>(1983), and the superhero played by the ever-memorable Christopher Reeve visited Colombia to save the coffee harvest when an evil businessman played by Robert Vaughn began manipulating the world&#8217;s climate. In fact, there are several parallels between this year&#8217;s production and that one.</p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="415" height="812" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/23061504/Superman_christopher_reeve-1.webp" alt="" class="wp-image-118396" style="width:380px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/23061504/Superman_christopher_reeve-1.webp 415w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/23061504/Superman_christopher_reeve-1-153x300.webp 153w" sizes="auto, (max-width: 415px) 100vw, 415px" /><figcaption class="wp-element-caption">The unforgettable Christopher Reeve as Superman</figcaption></figure>



<p>It&#8217;s notable that the superhero&#8217;s colorful uniform matches the colors of the Colombian flag: yellow, blue, and red. A blue dress, red cape, boots, belt, and the red emblem on a yellow background—not to mention the underwear, which this character prefers to wear untucked, which must make sense, aside from the rush he must make to change clothes.</p>



<p>Regarding the film&nbsp;<strong><em>Superman III</em></strong>, mention of Colombian coffee came about thanks to the persistence of a Colombian aristocrat, Countess Nubia Braschi, originally from Pereira, in the coffee-growing region of Colombia, who had married the Count of San Marino, Pierre Braschi. There is a Colombian diplomatic moment when our grateful delegation abstained from censuring Superman in a UN vote, when he had fallen from grace and become a super-social danger.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="320" height="454" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/23061841/Superboy-portada-1.jpg" alt="" class="wp-image-118397" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/23061841/Superboy-portada-1.jpg 320w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/23061841/Superboy-portada-1-211x300.jpg 211w" sizes="auto, (max-width: 320px) 100vw, 320px" /></figure>



<p>Those who have followed a personal project I&#8217;m running on this blog, about Colombia in international comics, will remember the mentions I&#8217;ve found between Superman and our country. First, when he was known as&nbsp;<strong><em>Superboy</em></strong>, the young superhero rescues a child raised in the Colombian jungle. The comic book dates from 1947, and the cover couldn&#8217;t be more striking, with its palm tree and coconuts. It&#8217;s about&nbsp;<strong><em>Jaguar Boy</em></strong>.</p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="279" height="400" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/23061907/Adventure115_03-2.jpg" alt="" class="wp-image-118399" style="width:354px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/23061907/Adventure115_03-2.jpg 279w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/23061907/Adventure115_03-2-209x300.jpg 209w" sizes="auto, (max-width: 279px) 100vw, 279px" /></figure>



<p>Young Clark Kent is drawn to a story about a young white boy from Metropolis raised by jaguars. He has had a difficult relationship with a local aboriginal tribe that had unjustly accused him of stealing their diamonds.<strong><em>Superboy</em></strong>&nbsp;discovers the real thieves, some hunters, and rescues the Jaguar Boy, bringing him back to Metropolis.</p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="626" height="696" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/23062003/Superman-Flash-1.jpg" alt="" class="wp-image-118401" style="width:500px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/23062003/Superman-Flash-1.jpg 626w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/23062003/Superman-Flash-1-270x300.jpg 270w" sizes="auto, (max-width: 626px) 100vw, 626px" /></figure>



<p>Years later, as a grown man,&nbsp;<strong><em>Superman</em></strong>&nbsp;decided to wager a race around the world with his friend&nbsp;<strong><em>Flash</em></strong>&nbsp;to determine who was the fastest. While traveling through Colombia, they witnessed the eruption of the Tolima volcano, which, according to the comic, erupted in 1967. Interestingly, kryptonite was among the material it released, naturally affecting the Man of Steel. The truth is that the bet was for charitable purposes for the United Nations. </p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="559" height="635" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/23062043/Superman-Flash-Colombia-1.jpg" alt="" class="wp-image-118402" style="width:512px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/23062043/Superman-Flash-Colombia-1.jpg 559w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/23062043/Superman-Flash-Colombia-1-264x300.jpg 264w" sizes="auto, (max-width: 559px) 100vw, 559px" /></figure>



<p>Other Justice League superheroes appear as fans, rooting for their favorite. In the end, a tie was declared, without dispute.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="666" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/23062125/Superman-regresa-a-Colombia-1-666x1024.jpg" alt="" class="wp-image-118404" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/23062125/Superman-regresa-a-Colombia-1-666x1024.jpg 666w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/23062125/Superman-regresa-a-Colombia-1-195x300.jpg 195w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/23062125/Superman-regresa-a-Colombia-1-768x1180.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/23062125/Superman-regresa-a-Colombia-1.jpg 1000w" sizes="auto, (max-width: 666px) 100vw, 666px" /></figure>



<p>In&nbsp;<strong><em>Superman: Secret Identity,</em></strong>&nbsp;the superhero is married to Louise Laine when something extraordinary happens. Just as Louise is giving birth to twins,&nbsp;<strong><em>Superman</em></strong>&nbsp;must travel to Colombia, specifically to the border with Venezuela.</p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="250" height="375" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/28045428/Supergirl_season_6-1.jpg" alt="" class="wp-image-118565" style="width:380px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/28045428/Supergirl_season_6-1.jpg 250w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/28045428/Supergirl_season_6-1-200x300.jpg 200w" sizes="auto, (max-width: 250px) 100vw, 250px" /></figure>



<p>On the television, in the final episode of the <strong><em>Supergirl </em></strong>series, titled <strong><em>Kara</em></strong> (2021), there&#8217;s a conversation between the protagonist (Melissa Benoist) and Cat Grant (Calista Flockhart), who is currently in Nuquí, a town in the Colombian Pacific, where she&#8217;s on vacation. In real life, this beautiful place is famous for whale watching. </p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="664" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/23062159/Supergirl-emisora-colombiana-664x1024.jpg" alt="" class="wp-image-118405" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/23062159/Supergirl-emisora-colombiana-664x1024.jpg 664w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/23062159/Supergirl-emisora-colombiana-195x300.jpg 195w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/23062159/Supergirl-emisora-colombiana-768x1184.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/23062159/Supergirl-emisora-colombiana-996x1536.jpg 996w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/23062159/Supergirl-emisora-colombiana.jpg 1280w" sizes="auto, (max-width: 664px) 100vw, 664px" /></figure>



<p>In the comic, <strong><em>Supergirl </em></strong>hears news from around the world, tuning in to a Colombian radio station, among other things.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="512" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/23062223/sasha-calle-s-supergirl-flying-in-the-flash-1-1024x512.jpg" alt="" class="wp-image-118406" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/23062223/sasha-calle-s-supergirl-flying-in-the-flash-1-1024x512.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/23062223/sasha-calle-s-supergirl-flying-in-the-flash-1-300x150.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/23062223/sasha-calle-s-supergirl-flying-in-the-flash-1-768x384.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/23062223/sasha-calle-s-supergirl-flying-in-the-flash-1.avif 1400w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p>Now, speaking of&nbsp;<strong><em>Supergirl&nbsp;</em></strong>and returning to the movies, we must remember another link in the chain of Colombian relationships with&nbsp;<strong><em>Superman</em></strong>: actress Sasha Calle, an American with Colombian ancestry who played&nbsp;<strong><em>Supergirl</em></strong>&nbsp;in&nbsp;<strong><em>Flash&nbsp;</em></strong>(2023).</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="225" height="225" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/23062239/Oliver-Diego-Silva-1.jpeg" alt="" class="wp-image-118407" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/23062239/Oliver-Diego-Silva-1.jpeg 225w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/23062239/Oliver-Diego-Silva-1-150x150.jpeg 150w" sizes="auto, (max-width: 225px) 100vw, 225px" /></figure>



<p>The same thing happens with the boy Oliver Silva, who appears in the current film being shown around the world, in one of the most endearing scenes. Without spoilers, there is a beautiful vindication for adoptive parents and a gift for those of us who have been adopted, by those we consider our true parents. Likewise, there are less subliminal messages about unjust wars and genocides or the persecution of migrants, playing with the double meaning of the word alien in the English language, as extraterrestrial or foreigner.</p>



<figure class="wp-block-image size-large is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/23062333/the-belko-experiment-1-1024x1024.jpg" alt="" class="wp-image-118409" style="width:447px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/23062333/the-belko-experiment-1-1024x1024.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/23062333/the-belko-experiment-1-300x300.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/23062333/the-belko-experiment-1-150x150.jpg 150w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/23062333/the-belko-experiment-1-768x768.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/23062333/the-belko-experiment-1.jpg 1500w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p>To conclude the connection between Superman and Colombia, we can&#8217;t forget that the screenwriter and director of&nbsp;<strong><em>Superman</em></strong>&nbsp;(2025), James Gunn, filmed&nbsp;<strong><em>The Belko Experiment</em></strong>&nbsp;in Bogotá in 2016, a horror thriller that received good reviews. The director and cast, in subsequent interviews, emphasized the pleasant experience of filming in our country. </p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="420" height="420" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/23062415/james-gunn-celebro-el-dia-nacional-del-perro-X5NH3V2XVNC3LFDQQRM7UWQYSQ.jpg-2.avif" alt="" class="wp-image-118410" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/23062415/james-gunn-celebro-el-dia-nacional-del-perro-X5NH3V2XVNC3LFDQQRM7UWQYSQ.jpg-2.avif 420w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/23062415/james-gunn-celebro-el-dia-nacional-del-perro-X5NH3V2XVNC3LFDQQRM7UWQYSQ.jpg-2-300x300.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/23062415/james-gunn-celebro-el-dia-nacional-del-perro-X5NH3V2XVNC3LFDQQRM7UWQYSQ.jpg-2-150x150.jpg 150w" sizes="auto, (max-width: 420px) 100vw, 420px" /></figure>



<p>Incidentally,&nbsp;<strong><em>Krypto</em></strong>, the dog who sometimes steals the show in <strong><em>Superman </em></strong>(2025), was inspired by&nbsp;<strong><em>Ozu</em></strong>, director Gunn&#8217;s real dog.</p>



<p>Everyone is very welcome to see&nbsp;<strong><em>Superman</em></strong>, a film that flies high. By the way, Happy July 20th to Colombians and Kryptonians.</p>



<p><strong><em>Dixon Acosta Medellín</em></strong></p>



<p>On Twitter (no X), you can find me as @dixonmedellin, and I explore the blue sky on Bluesky as @dixonacostamed.bsky.social </p>


<figure class="wp-block-post-featured-image"><img loading="lazy" decoding="async" width="2560" height="1440" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/23062516/superman-and-krypto-4k-upscaled-wallpaper-used-1080p-clean-v0-kgcheawgo5vd1.png-1-scaled.webp" class="attachment-post-thumbnail size-post-thumbnail wp-post-image" alt="" style="object-fit:cover;" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/23062516/superman-and-krypto-4k-upscaled-wallpaper-used-1080p-clean-v0-kgcheawgo5vd1.png-1-scaled.webp 2560w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/23062516/superman-and-krypto-4k-upscaled-wallpaper-used-1080p-clean-v0-kgcheawgo5vd1.png-1-300x169.webp 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/23062516/superman-and-krypto-4k-upscaled-wallpaper-used-1080p-clean-v0-kgcheawgo5vd1.png-1-1024x576.webp 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/23062516/superman-and-krypto-4k-upscaled-wallpaper-used-1080p-clean-v0-kgcheawgo5vd1.png-1-768x432.webp 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/23062516/superman-and-krypto-4k-upscaled-wallpaper-used-1080p-clean-v0-kgcheawgo5vd1.png-1-1536x864.webp 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/23062516/superman-and-krypto-4k-upscaled-wallpaper-used-1080p-clean-v0-kgcheawgo5vd1.png-1-2048x1152.webp 2048w" sizes="auto, (max-width: 2560px) 100vw, 2560px" /></figure>]]></content:encoded>
        <author>Dixon Acosta Medellín (@dixonmedellin)</author>
                    <category>Líneas de arena</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=118394</guid>
        <pubDate>Wed, 23 Jul 2025 11:26:48 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Superman and Colombia]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Dixon Acosta Medellín (@dixonmedellin)</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>Life, a Moment. Review of the book Now and in the Hour (Ahora y en la hora) by Héctor Abad Faciolince.</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/lineas-de-arena/life-a-moment-review-of-the-book-now-and-in-the-hour-ahora-y-en-la-hora-by-hector-abad-faciolince/</link>
        <description><![CDATA[<p>Some of us have been defining the great novel, El Olvido que Seremos (translate to English as Oblivion: A Memoir or Memories of My Father), as a long love letter from a son to his father. These days, the author of that endearing work presents his readers with a testimonial document, several books in one, Ahora y en la Hora (literal translation is Now and, in the Hour, but I don’t know an official translation), which could be described as a father&#8217;s testament of love to his children, his wife, and friends. A different text from the first, Héctor Abad Faciolince once again moves the reader&#8217;s soul.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="643" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/23060532/ahora-y-en-la-hora-1-643x1024.jpg" alt="" class="wp-image-117323" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/23060532/ahora-y-en-la-hora-1-643x1024.jpg 643w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/23060532/ahora-y-en-la-hora-1-188x300.jpg 188w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/23060532/ahora-y-en-la-hora-1-768x1223.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/23060532/ahora-y-en-la-hora-1-964x1536.jpg 964w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/23060532/ahora-y-en-la-hora-1-1286x2048.jpg 1286w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/23060532/ahora-y-en-la-hora-1-scaled.jpg 1607w" sizes="auto, (max-width: 643px) 100vw, 643px" /></figure>



<p><strong>Preliminary note</strong>: This literary review was originally published in Spanish in the newspaper <em>El Correo del Golfo</em>, where the author publishes a weekly column under his given name (Dixon Moya) an in this Blog: <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/lineas-de-arena/la-vida-un-instante-a-proposito-del-libro-ahora-y-en-la-hora-de-hector-abad-faciolince/">https://blogs.elespectador.com/actualidad/lineas-de-arena/la-vida-un-instante-a-proposito-del-libro-ahora-y-en-la-hora-de-hector-abad-faciolince/</a></p>



<p>Some of us have been defining the great novel, <em>El Olvido que Seremos</em> (translate to English as <em>Oblivion: A Memoir </em>or<em> Memories of My Father)</em>, as a long love letter from a son to his father. These days, the author of that endearing work presents his readers with a testimonial document, several books in one, <em>Ahora y en la Hora</em> (literal translation is <em>Now and, in the Hour,</em> but I don’t know an official translation), which could be described as a father&#8217;s testament of love to his children, his wife, and friends. A different text from the first, Héctor Abad Faciolince once again moves the reader&#8217;s soul.</p>



<p>This book is not only a testimony of solidarity and affection for a just cause, that of Ukraine, whose population has suffered the invasion and constant attacks of the powerful Russian army following Vladimir Putin&#8217;s orders. In that sense, the author stands on the right side of history, as did those who exposed the Nazi Holocaust against the Jews, or those who now denounce the genocide of the Palestinian people by Benjamin Netanyahu&#8217;s government, as Abad Faciolince has also done.</p>



<p>Faithful readers of Héctor Abad always await a new novel from him, but this time he brings us a different book. Something that is not foreign to him, if we recall that&nbsp;<em>Culinary treaty for Sad Women</em>, which the author himself couldn&#8217;t define in its essence. In the case of&nbsp;<em>Ahora y en la hora</em>, it is a miscellaneous book, in which poetry appears as a special guest, at times managing to save what prose recognizes itself incapable of resolving. But it could also be seen as a penitent work, helping to offset the weight of guilt that torments the writer. A most unfair blame, because the author is not responsible for the event he describes, nor for human cruelty in general.</p>



<p>The best moment of this year&#8217;s Bogotá Book Fair, in my opinion, came during the conversation between two Colombian writers, Ricardo Silva Romero and Héctor Abad Faciolince, one from Bogotá and the other from Medellín, who share a common interest in the vast land of literature. In that delightful conversation, Héctor presented his book as the&nbsp;<em>chronicle of a death foretold</em>, because we already know about the death of the protagonist, the writer Victoria Amelina, who was killed along with twelve other people, including minors, by a Russian missile launched at a restaurant where only unarmed civilians were present. However, it is necessary to know the causes and details of the terrible event.&nbsp;</p>



<p>Héctor had changed seats at the table with Victoria moments before the attack, an event that saved the author&#8217;s life, but changed it forever. The book we&#8217;re discussing isn&#8217;t just about that terrible moment, which could be summed up in the anecdote of a survivor. No, it&#8217;s much more. It speaks about the history and stories that took place in Ukraine, but it also introduces us to authors who are Ukrainian or born in what is, was, or will be Ukraine, even those of other nationalities, such as the great science fiction author Stanislaw Lem, a survivor of the Nazi Holocaust. Victoria Amelina joins the list, who will surely become better known in our language after Abad Faciolince&#8217;s book, especially her novel&nbsp;<em>Dom’s Dream Kingdom</em>.</p>



<p>The text is also a reflection on writing in general and the reasons for its practice. In the case of Héctor Abad, he concludes that he writes for those he loves (children, wife, loved ones), not like García Márquez, who wrote so that his friends would love him more. In other words, two different ways of conceiving the act of literary creation with love. Writing and loving. It&#8217;s a book that invites dialogue; it doesn&#8217;t impose criteria, and I think the reader may disagree with some of the ideas expressed by the author, who doesn&#8217;t pose as a prophet or guru, nor as a hero.&nbsp;</p>



<p>The author insists on calling himself an old man who should have died in place of his younger colleague, Victoria Amelina, and he constantly reiterates what he calls his cowardice. I profoundly disagree with the author&#8217;s insistence on presenting himself as a coward; he isn&#8217;t, even though he does his best to convince us. Someone who presents himself with complete transparency, without pretending to be something he isn&#8217;t, without claiming to be a champion as others would have done, is not only an honest man, but also a brave one, in these deceitful and Trump-like times.</p>



<p>I also disagree with Héctor when he says there&#8217;s no blue sky like Madrid&#8217;s and compares it to Jericó and Carmen de Viboral, two endearing towns in Antioquia, a beautiful province whose capital is Medellín. That&#8217;s not true. There is no blue sky more beautiful than the one in Bogotá at the end of December and beginning of January. Most readers here will raise their eyebrows, shake their heads, and deny me. I understand them, because foreigners don&#8217;t usually come to Bogotá during these times, and most Bogotá residents leave the city, leaving those of us who stay behind with a wonderful gift. In general, everyone has an image of the gray or brown sky of my city, so they can&#8217;t even imagine it. Well, the truth is, everyone has their favorite blue sky.</p>



<p>In the final pages of the book, there is a profound reflection on death, one&#8217;s own and that of others, but especially that of those we love, the worst evil, as Héctor describes it. &#8220;Immortality must have been invented by a father who lost his son,&#8221; says a son who lost his father too early in life. What is the word for someone who has lost their children? There&#8217;s no such word in Spanish. Héctor wonders if it can be &#8220;deshijado&#8221; (de-sonified). The Spanish Federation of Parents of Children with Cancer has proposed &#8220;huérfilo&#8221; (orphile) to describe such pain, using the same Latin structure.</p>



<p>Héctor Abad wonders if any language has a word to describe the grief of parents who have lost their children. Indeed, dear Héctor, Hebrew and Arabic do have the words shjol and thaakil, respectively. These are peoples who are aware of this terrible meaning, especially since October 7, 2023, with the Hamas terrorist attack on the Israeli civilian population and the genocide unleashed by the criminal government of Benjamin Netanyahu against the Palestinian people of Gaza.&nbsp;</p>



<p>As a Colombian diplomat, I believe that an act of justice and solidarity would be to open a Colombian embassy in Kyiv in the future. Not only have our country expressed its affection for Ukraine through figures like Sergio Jaramillo (founder of the #AguantaUcrania movement) and the author himself, but hundreds of Colombians have participated in the so-called International Legion. Although it&#8217;s a complex issue, it nonetheless involves the interests of compatriots in the conflict. If I may make a recommendation, I think the best ambassador would be Héctor Abad Faciolince, although he certainly wouldn&#8217;t accept it if the remote possibility arose.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="706" height="1000" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/23062020/El-olvido-que-seremos-en-Ucraniano-1.jpeg" alt="" class="wp-image-117329" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/23062020/El-olvido-que-seremos-en-Ucraniano-1.jpeg 706w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/23062020/El-olvido-que-seremos-en-Ucraniano-1-212x300.jpeg 212w" sizes="auto, (max-width: 706px) 100vw, 706px" /><figcaption class="wp-element-caption"><em>Memories of my Father </em>(<em>El Olvido que Seremos</em>) by Héctor Abad Faciolince in the Ukrainian edition that you can find here: <a href="https://compasbooks.com/book/65280b55e39b43001c071bc8">https://compasbooks.com/book/65280b55e39b43001c071bc8</a></figcaption></figure>



<p>I hope one of the first translations of this book will be into Ukrainian, hopefully through&nbsp;<em>Compás Publishing House,</em>&nbsp;that was originally called&nbsp;<em>Macondo</em>, a name so close to Colombians. Surely well received by Ukrainian readers, this book is several in one: a chronicle of a moment, but also a biography of brave people fighting for peace, an elegy of a heroic people facing the giants of the Earth, all of them represented by a martyred writer.</p>



<p>Human beings come into this world at a certain time, on a certain day, month, and year, just as we will depart at an uncertain time in the future. Life is an instant, or as another universal Paisa, Juan Esteban Aristizábal, better known as Juanes (famous Colombian singer), said, &#8220;Life is a little while,&#8221; as his mother used to say. Readers should keep this book on their bedside table. In any case, never miss it, because it&#8217;s never superfluous, the prayer that moves even agnostics, &#8220;Now and at the hour of our death&#8230; Amen.&#8221;</p>



<p><strong>Dixon Acosta Medellín</strong></p>



<p>On Twitter, you can find me as @dixonmedellin, and I explore the blue sky on Bluesky as @dixonacostamed.bsky.social</p>


<figure class="wp-block-post-featured-image"><img loading="lazy" decoding="async" width="780" height="565" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/23061016/Sergio-Jaramillo-Victoria-Amelina-Hector-Abad-1.webp" class="attachment-post-thumbnail size-post-thumbnail wp-post-image" alt="" style="object-fit:cover;" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/23061016/Sergio-Jaramillo-Victoria-Amelina-Hector-Abad-1.webp 780w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/23061016/Sergio-Jaramillo-Victoria-Amelina-Hector-Abad-1-300x217.webp 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/23061016/Sergio-Jaramillo-Victoria-Amelina-Hector-Abad-1-768x556.webp 768w" sizes="auto, (max-width: 780px) 100vw, 780px" /></figure>]]></content:encoded>
        <author>Dixon Acosta Medellín (@dixonmedellin)</author>
                    <category>Líneas de arena</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=117322</guid>
        <pubDate>Mon, 23 Jun 2025 11:27:03 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Life, a Moment. Review of the book Now and in the Hour (Ahora y en la hora) by Héctor Abad Faciolince.]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Dixon Acosta Medellín (@dixonmedellin)</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>10 podcast para amar los libros sin leerlos</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/10-podcast-para-amar-los-libros-sin-leerlos/</link>
        <description><![CDATA[<p>Todos los seres humanos tenemos una adicción, y algunos más de una. La mía son los podcast,. Aquí una lista de favoritos para acercarse sin miedo a la literatura. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p></p>



<p>Durante el primer año de la pandemia, año 2020, cogí el vicio de escuchar podcast literarios, y desde entonces no volví a encender la televisión, y rara vez escucho radio; en esta época de desinformación hay mejores formas de perder el tiempo.</p>



<p>Al igual que los libros, los podcast son buena compañía a cualquier hora del día. Es contenido en audio a la carta, así que se pueden escuchar y pausar para retomar después. Se escuchan mientras uno realiza otras actividades: lavar los trastes, ejercitarse en el gimnasio, salir a caminar o al desplazarse en auto o en bus; por cierto, son un gran remedio contra el tedio de los trancones bogotanos. Me aficioné tanto a ellos que cinco años después me duermo escuchando podcast. </p>



<p>Este es mi top 10 de podcast literarios para leer sin leer:</p>



<ol class="wp-block-list">
<li class="has-large-font-size"><strong>Un libro, una hora</strong></li>
</ol>



<p>Este programa le cuenta un libro en sesenta minutos. Grandes clásicos de la literatura que entran por el oído. Dirige el español Antonio Martínez Asensio.</p>



<p><strong>Capítulo recomendado:</strong> <em>La celestina</em>, novela de Fernando de Rojas. Escogí este capítulo pensando en aquellos que quieren revivir la nostalgia de las radionovelas.</p>



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<iframe title="Spotify Embed: Especial &amp;apos;La Celestina&amp;apos;" style="border-radius: 12px" width="100%" height="152" frameborder="0" allowfullscreen allow="autoplay; clipboard-write; encrypted-media; fullscreen; picture-in-picture" loading="lazy" src="https://open.spotify.com/embed/episode/4b55b4Uy2SqSlQgxDu4alK?utm_source=oembed"></iframe>
</div></figure>



<p><strong>Frase del libro:</strong><strong> </strong>“No hay plazo que no se cumpla, ni deuda que no se pague”.</p>



<p class="has-text-align-left has-large-font-size">2. <strong>Grandes infelices</strong></p>



<p>Es un podcast de Blackie Books&nbsp;presentado y dirigido por el escritor Javier Peña (autor de “Tinta invisible”, “Agnes” e “Infelices”).</p>



<p><strong>Capítulo recomendado:</strong> Fernando Pessoa, escritor portugués, y su <em>Libro del desasosiego.</em></p>



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<iframe title="Spotify Embed: #18 FERNANDO PESSOA | Grandes Infelices. Luces y sombras de grandes novelistas" style="border-radius: 12px" width="100%" height="152" frameborder="0" allowfullscreen allow="autoplay; clipboard-write; encrypted-media; fullscreen; picture-in-picture" loading="lazy" src="https://open.spotify.com/embed/episode/2fgdLXWtWYntRxxShD6t9S?utm_source=oembed"></iframe>
</div></figure>



<p><strong>Frase del libro: </strong>“Envidio a todos los que no sean yo”.</p>



<p class="has-large-font-size">3. <strong>Literatura para oír</strong></p>



<p>Con la voz del periodista Carlos Ignacio Cardona, este podcast colombiano incluye textos, relatos, cuentos y narraciones habladas de escritores de todo el mundo, que buscan promover el arte de la lectura y la escucha atenta. Produce desde Medellín Radio Bolivariana.</p>



<p><strong>Capítulo recomendado:</strong> Centenario de Yukio Mishima, escritor japonés. (1925-1970)</p>



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<iframe title="Spotify Embed: Literatura para Oír #1191 Un escritor contradictorio, Un centenario Yukio Mishima (Japón)" style="border-radius: 12px" width="100%" height="152" frameborder="0" allowfullscreen allow="autoplay; clipboard-write; encrypted-media; fullscreen; picture-in-picture" loading="lazy" src="https://open.spotify.com/embed/episode/2qhbn0RCIm9XF3jU3TXbXk?utm_source=oembed"></iframe>
</div></figure>



<p><strong>Frase del autor: “</strong>Nadie se imagina lo bien que se puede mentir sobre el estado del propio corazón”.</p>



<p class="has-large-font-size"><strong>4. Literatus</strong></p>



<p>Dirigido por el escritor bogotano Federico Baraya Galán, este podcast promueve el género del cuento y sus autores. Cada capítulo cierra con una lectura de un cuento breve.</p>



<p><strong>Capítulo recomendado:</strong> Flannery O´connor, escritora estadounidense. <em>Un buen hombre es difícil de encontrar.</em> (Escuchar <a href="https://open.spotify.com/episode/0rrSvumOb2r7S6I4Tlot1n">aquí</a>) </p>



<p><strong>Frase de la autora:</strong> “No escribir es mucho peor que escribir”.</p>



<p class="has-large-font-size">5. <strong>El sonido y la furia</strong></p>



<p>Un podcast argentino muy ameno. Entrevistas, reseñas y especiales sobre literatura latinoamericana y universal.</p>



<p><strong>Capítulo recomendado:</strong> <em>Sostiene Pereira</em>, de Antonio Tabucchi.</p>



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<iframe title="Spotify Embed: T11 E01 - Sostiene Pereira" style="border-radius: 12px" width="100%" height="152" frameborder="0" allowfullscreen allow="autoplay; clipboard-write; encrypted-media; fullscreen; picture-in-picture" loading="lazy" src="https://open.spotify.com/embed/episode/1K7rDwAVTyM15Rfx0Ou52s?utm_source=oembed"></iframe>
</div></figure>



<p><strong>Frase del libro:</strong> &#8220;La filosofía parece ocuparse solo de la verdad, pero quizá no diga más que fantasías. Y la literatura parece ocuparse sólo de fantasías, pero quizá diga la verdad&#8221;.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>La vida es mejor con libros. </strong></h2>



<p class="has-large-font-size">6. <strong>Biblioteca Personal</strong></p>



<p>La colombiana María José Castaño conversa con autores sobre sus obras, su vida y, claro, su amor por la lectura y los libros.</p>



<p><strong>Capítulo recomendado:</strong> El retrato de Óscar Wilde</p>



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<iframe title="Spotify Embed: 39 - El retrato de Oscar Wilde" style="border-radius: 12px" width="100%" height="152" frameborder="0" allowfullscreen allow="autoplay; clipboard-write; encrypted-media; fullscreen; picture-in-picture" loading="lazy" src="https://open.spotify.com/embed/episode/2iG4Ty8vqyvKuMF8WX33Pk?utm_source=oembed"></iframe>
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<p><strong>Frase del autor:</strong> “Hay muchas cosas que abandonaríamos si no temiéramos que otros pudiesen recogerlas”.</p>



<p class="has-large-font-size">7. <strong>Qué estás leyendo</strong></p>



<p>Este es el podcast de libros del diario español El País. En cada episodio, la periodista Berna González Harbour charla&nbsp;con un autor o autora.</p>



<p><strong>Capítulo recomendado:</strong> Sergio Ramírez, escribir desde el exilio.</p>



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<iframe title="Spotify Embed: Sergio Ramírez, escribir desde el exilio" style="border-radius: 12px" width="100%" height="152" frameborder="0" allowfullscreen allow="autoplay; clipboard-write; encrypted-media; fullscreen; picture-in-picture" loading="lazy" src="https://open.spotify.com/embed/episode/2K2eRowXwcqUZK9fkncbcm?utm_source=oembed"></iframe>
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<p><strong>Frase del autor:</strong> “A través de los siglos la historia se ha escrito siempre en contra de alguien o a favor de alguien. La novela, en cambio, no toma partido, o si lo hace, arruina su cometido”.</p>



<p class="has-large-font-size">8. <strong>Come cuento   </strong></p>



<p>En cada episodio, la escritora colombiana Mima Peña invita a un autor para que lea y comente uno de sus cuentos favoritos. Una propuesta muy novedosa para entender el trasfondo de los relatos literarios.</p>



<p><strong>Capítulo recomendado: </strong>Daniel Krauze lee y comenta <em>“Es que somos muy pobres”</em>, cuento de Juan Rulfo.</p>



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<iframe title="Spotify Embed: Ep. 40  Daniel Krauze lee y comenta el cuento titulado: “Es que somos muy pobres” de Juan Rulfo" style="border-radius: 12px" width="100%" height="152" frameborder="0" allowfullscreen allow="autoplay; clipboard-write; encrypted-media; fullscreen; picture-in-picture" loading="lazy" src="https://open.spotify.com/embed/episode/4vUi6Vje9l2LCnEzXREA8s?utm_source=oembed"></iframe>
</div></figure>



<p><strong>Frase del cuento:</strong> “Mi mamá no sabe por qué Dios la ha castigado tanto al darle unas hijas de ese modo, cuando en su familia, desde su abuela para acá, nunca ha habido gente mala”.&nbsp;</p>



<p class="has-large-font-size">9. <strong>Monólogo de Carolina Sanín</strong></p>



<p>Cada quince días la escritora colombiana, ensayista y profesora de literatura nos habla de libros, películas, política o temas de actualidad en su original estilo, a veces cáustico, a veces controvertido, a veces divertido.</p>



<p><strong>Capítulo recomendado:</strong> Juan Gabriel Vásquez y la prosa prestigiosa. Una crítica demoledora al libro “Los nombres de Feliza”, que es al mismo tiempo una clase de literatura. (Escuchar <a href="https://open.spotify.com/episode/2MG3dkHpgUxxyCrbXXuHND">aquí</a>) </p>



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<iframe loading="lazy" title="Juan Gabriel Vásquez y la prosa prestigiosa | CAMBIO" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/LP86u_hpq1Q?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p>Varias veces he criticado en este blog ciertas posturas que asume en sus monólogos, pero nadie puede negar que es regia haciendo crítica literaria y enseñando a escribir literatura. Para quien quiera ser escritor esta es una clase magistral, divertida, sencilla, llena de apuntes jocosos. La autora bogotana cogió el último libro de Juan Gabriel Vásquez, &#8220;Los nombres de Feliza&#8221;, y lo volvió ropa de trabajo, pero aún así invita a leerlo; yo también. </p>



<p><strong>Reseña sobre el libro: </strong>El 8 de enero de 1982, la escultora colombiana Feliza Bursztyn murió en un restaurante de París. Tenía cuarenta y ocho años. En el momento de su muerte repentina la acompañaban su marido y cuatro amigos. Uno de ellos, el escritor Gabriel García Márquez, publicó días después un artículo que incluía tres palabras en apariencia simples, pero misteriosas en el fondo: «Murió de tristeza». Juan Gabriel Vásquez parte de esas palabras para investigar en la vida secreta o desconocida de una mujer extraordinaria, hija de una pareja de judíos expatriados en Colombia, que se enfrentó a la sociedad de su tiempo.</p>



<p class="has-large-font-size">10. <strong>Grandes maricas de la Historia</strong></p>



<p>Conduce Álvaro J. Sanjuan. Un recorrido por la vida de grandes poetas, intelectuales o científicos homosexuales, hombres y mujeres, que fueron objeto de censura o castigo en su tiempo. Desde Alejandro Magno o Leonardo da Vinci, pasando por Emily Dickinson, Marguerite Yourcenar, Virginia Woolf y Gabriela Mistral, hasta Isaac Newton o Miguel de Cervantes, este podcast nos cuenta, con desenfado y humor, sus secretos pero también su legado a la humanidad.</p>



<p><strong>Capítulo recomendado:</strong> Arthur Rimbaud (1854-1891), poeta francés.</p>



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<iframe title="Spotify Embed: T05E16: Arthur Rimbaud (1854-1891), poeta francés" style="border-radius: 12px" width="100%" height="152" frameborder="0" allowfullscreen allow="autoplay; clipboard-write; encrypted-media; fullscreen; picture-in-picture" loading="lazy" src="https://open.spotify.com/embed/episode/5piTfOoyXp10rkA4axmTzJ?utm_source=oembed"></iframe>
</div></figure>



<p><strong>Un poema del autor:</strong> “Una tarde, senté a la Belleza en mis rodillas. Y la encontré amarga. Y la injurié”, escribe al inicio de&nbsp;<em>Una temporada en el infierno.</em></p>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-f7a1e1b2fc9559986fef4a139224e24b"><strong>Nota:</strong> Si después de escuchar cualquiera de estos podcast te dan ganas de ir corriendo a una librería, es porque entendiste que la vida es mejor con libros. </p>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=115417</guid>
        <pubDate>Sun, 04 May 2025 13:19:00 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/03173610/ZETA-PODCAST.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[10 podcast para amar los libros sin leerlos]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>The U.S. Tariff War: Lessons from the Past, Challenges of Today</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/economia/la-agenda-del-cfo/the-u-s-tariff-war-lessons-from-the-past-challenges-of-today/</link>
        <description><![CDATA[<p>Introduction: When Tariffs Return, History Repeats Itself 1. Introduction: When Tariffs Return, History Repeats Itself Modern economic history is full of moments where large current account and trade imbalances triggered political tensions and unilateral measures. Today, in the 21st century, the United States is once again turning to tariffs to defend its local industry, address [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><strong>Introduction: When Tariffs Return, History Repeats Itself</strong></h2>



<p></p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>1. Introduction: When Tariffs Return, History Repeats Itself</strong></h3>



<p>Modern economic history is full of moments where large current account and trade imbalances triggered political tensions and unilateral measures. Today, in the 21st century, the United States is once again turning to tariffs to defend its local industry, address deficits, and assert geopolitical power.</p>



<p>But this isn’t the first time. To understand what’s at stake, we must look back at past international economic agreements such as the <em>Plaza Accord</em> (1985), <em>Louvre Accord</em> (1987), the <em>Halifax G7 Communiqué</em> (1995), and later efforts from the <em>G20</em> during the 2008–2009 global financial crisis. These historical examples offer valuable insights into what works — and what doesn’t — in economic diplomacy and negotiation.</p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>2. Plaza Accord (1985): The Diplomacy of a Strong Dollar</strong></h3>



<p>In 1985, the U.S. dollar had reached historically high levels, hurting the competitiveness of U.S. exports and driving a record trade deficit. Under Treasury Secretary James Baker, the U.S. negotiated with Japan, West Germany, France, and the U.K. to sign the <em>Plaza Accord</em>, seeking a coordinated depreciation of the dollar.</p>



<h4 class="wp-block-heading"><strong>Key U.S. economic indicators in 1985:</strong></h4>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Current account deficit:</strong> ~3.5% of GDP</li>



<li><strong>Exchange rate:</strong> The dollar had appreciated over 50% in real terms from 1980–1985</li>



<li><strong>Inflation:</strong> 3.6% (tamed by Volcker&#8217;s tight monetary policy)</li>



<li><strong>Unemployment:</strong> 7.2%</li>



<li><strong>Real GDP growth:</strong> ~3.4%</li>
</ul>



<p>The agreement worked: the dollar dropped by more than 40% against the yen and the Deutsche Mark over the next two years. However, it also triggered an asset bubble in Japan that burst in the 1990s, leading to the &#8220;lost decade.&#8221;</p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>3. Louvre Accord (1987): Halting the Free Fall</strong></h3>



<p>Two years later, the rapid depreciation of the dollar began to raise concerns. The <em>Louvre Accord</em> aimed to stabilize the exchange rate and included commitments to coordinate fiscal and monetary policy among the major economies.</p>



<h4 class="wp-block-heading"><strong>1987 economic context:</strong></h4>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Exchange rate:</strong> Dollar decline stabilized</li>



<li><strong>Unemployment:</strong> 6.6%</li>



<li><strong>Inflation:</strong> 3.7%</li>



<li><strong>Fiscal deficit:</strong> Around 4% of GDP</li>
</ul>



<p>This agreement marked the difficulty of sustaining policy coordination without a stronger institutional framework. It also ended serious attempts at G7 exchange rate management for many years.</p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>4. Other Key Agreements and Milestones</strong></h3>



<h4 class="wp-block-heading"><strong>a. Halifax Summit (1995)</strong></h4>



<p>Following the Mexican peso crisis of 1994, the G7 met in Halifax to strengthen international financial oversight. Early warning mechanisms were proposed, but with limited enforcement power.</p>



<h4 class="wp-block-heading"><strong>b. G20 Global Crisis Coordination (2008–2009)</strong></h4>



<p>The G20 played a central role in the aftermath of the 2008 global crisis. Members coordinated stimulus packages and committed to avoiding protectionism. This may have prevented a global depression, though it fueled new asset bubbles and historic debt levels.</p>



<h4 class="wp-block-heading"><strong>c. USMCA (2020)</strong></h4>



<p>The renegotiation of NAFTA under the Trump administration introduced stricter rules of origin, labor protections, and dispute resolution mechanisms. It signaled a new era of “modern protectionism,” more rules-based than tariff-based.</p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>5. The Present: 21st Century Trade Wars</strong></h3>



<p>Beginning in 2018, the U.S. imposed tariffs on China, the European Union, Mexico, and other trade partners. The rationale: protect jobs, reduce the trade deficit, and defend national technologies.</p>



<h4 class="wp-block-heading"><strong>Key indicators (2022–2023):</strong></h4>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Trade deficit:</strong> $951 billion (record high)</li>



<li><strong>Inflation:</strong> 6.5% average in 2022</li>



<li><strong>Unemployment:</strong> 3.5%</li>



<li><strong>Exchange rate:</strong> Strong dollar (driven by Fed tightening)</li>



<li><strong>Fed funds rate:</strong> 5.25% (2023)</li>
</ul>



<p>Despite tariffs, the trade deficit persisted. Domestic manufacturing received some relief, but consumer prices increased. Global value chains fractured, and <em>friend-shoring</em> and <em>near-shoring</em> strategies accelerated.</p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>6. Lessons from the Past and Possible Solutions</strong></h3>



<p><strong>What have we learned from Plaza, Louvre, and Halifax?</strong></p>



<ul class="wp-block-list">
<li>Multilateral coordination is more effective than unilateralism.</li>



<li>Currency adjustments must be gradual to avoid internal bubbles.</li>



<li>Poorly executed coordination can lead to financial instability.</li>
</ul>



<p><strong>How can the U.S. resolve this new trade war?</strong></p>



<ol class="wp-block-list">
<li><strong>Negotiate a new multilateral Plaza Accord</strong> with China, the EU, Japan, and India to rebalance trade and currency distortions.</li>



<li><strong>Strengthen global institutions</strong> like the G20 and WTO to monitor imbalances and resolve disputes.</li>



<li><strong>Focus on structural reforms at home</strong>, including productivity, education, and technological innovation.</li>



<li><strong>Pursue strategic regional agreements</strong> with Latin America, Southeast Asia, and Africa to reduce over-dependence on specific partners.</li>
</ol>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>7. Conclusion: Strategic Leadership Over Protectionism</strong></h3>



<p>Tariffs may provide short-term political victories, but they rarely address the structural roots of trade deficits or inflation. If history teaches us anything, it&#8217;s that global economic stability requires cooperation, foresight, and institutional commitment.</p>



<p>The real challenge is not to repeat past mistakes. Instead, we must lead with wisdom and strategy in an increasingly fragmented world.</p>



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]]></content:encoded>
        <author>Felipe Jánica</author>
                    <category>La agenda del CFO</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=114120</guid>
        <pubDate>Sun, 06 Apr 2025 15:03:00 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/04/DefaultPostImage-2.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[The U.S. Tariff War: Lessons from the Past, Challenges of Today]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Felipe Jánica</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Memoria de mis cigarrillos tristes</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/memoria-de-mis-cigarrillos-tristes/</link>
        <description><![CDATA[<p>Estoy cumpliendo cinco años. Fue el amor a mis hijos y a la vida lo que me salvó de una muerte prematura. Confesiones de un exfumador y consejos de una experta.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p></p>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>imagen creada con Inteligencia Artificial. </em></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-d20596d0a1642f92f283bbcdf08a2c8b"><strong><em>&nbsp;“Ocurrió que un día no pude ya comprar ni cigarrillos franceses (…), y tuve que cometer un acto vil: vender mis libros. Eran apenas doscientos o algo así, pero eran los que más quería, aquellos que arrastraba durante años por países, trenes y pensiones y que habían sobrevivido a todos los avatares de mi vida vagabunda.&nbsp;(…) Sentado en mi cama encendí un pitillo y quedé mirando mi estante vacío. Mis libros se habían hecho literalmente humo”:&nbsp;</em>Julio Ramón Ribeyro (1929-1994), en el cuento&nbsp;<em>“Sólo para fumadores”.</em></strong></p>



<p>Si Gabo escribió <em>&#8220;Memoria de mis putas tristes&#8221;,</em> yo quiero escribir <em>&#8220;Memoria de mis putos cigarrillos&#8221;. </em></p>



<p>Dejé el vicio y nací dos veces. Mi cuerpo está libre de humo. El jueves 31 de enero cumplí cinco años sin encender cigarrillos. Ese mismo año, 2020, celebré mi renacer haciendo un podcast en el que invité a otros exfumadores a contar su experiencia. Pueden escucharlo <a href="https://www.ivoox.com/valientes-vencieron-adiccion-al-cigarrillo-audios-mp3_rf_56816205_1.html">aquí.</a></p>



<p>Aprendí a fumar por pendejo. Era una noche gélida de agosto de 1990. En medio de aquel frío bestial, un compañero de la facultad me ofreció uno <em>&#8220;para entrar en calor&#8221;.</em> Quisiera regresar a ese momento y tener la&nbsp;valentía de decir ¡No! O al menos hubiera querido vomitar para saber que estaba haciendo un pacto con el diablo, pero ni tosí. &nbsp;</p>



<p>Hice del acto de fumar un ritual. Calada tras calada, entre bocanadas de humo, sentado, me contemplaba con el cigarrillo en la mano, llevándolo a la boca, como si fuera el más apetitoso de los bocados, y no el hábito horroroso que en realidad es.</p>



<p>Con los años entendí que la canción de Sarita Montiel era puro embuste.&nbsp;<em>“Fumar es un placer, genial, sensual”.</em>&nbsp;&nbsp;La industria tabacalera quería hacerse rica y la propaganda hizo el milagro, a costa de nuestra salud.</p>



<p>Cada año mueren en el mundo más de ocho millones de criaturas a causa del tabaco, según la Organización Mundial de la Salud, OMS. Añade El País de España: <em>&#8220;Los fumadores habituales pierden, en promedio, entre 10 y 14 años de vida&#8221;.</em> Me pongo a pensar: una persona que en condiciones normales estaba destinada a vivir 80 años, podría perecer a los 66 por ya saben qué.</p>



<p><strong>“En definitiva, el mejor cigarrillo es el que no se fuma”,</strong> me dice, con suficientes razones, la doctora Ana Milena Callejas, neumóloga oncológica. Ella trabaja para el Instituto Nacional de Cancerología, aquí en Bogotá, así que ha visto el padecimiento de quienes enferman de cáncer por esta causa.</p>



<p>Menos mal ninguno de mis cuatros hijos, ya todos adultos, cogió el mal camino del papá.</p>



<p>No tengo nada bueno qué decir del cigarrillo. Perdí dinero comprando por paquetes y al menudeo. Estropeé la ropa con el olor impregnado en ella. No hablemos ya del mal aliento, disimulado a lo maldita sea con chicles. Hoy pienso en lo que debió sentir la gente cuando me les arrimaba <em>“oliendo a mico”,</em> después de una noche de farra y humo. Fumar y beber&#8230; ese matrimonio infeliz.&nbsp;</p>



<p>Ahora detesto el olor del cigarrillo y que fumen cerca de mí. No soporto ver gente fumando en la calle, después de que fui uno de ellos. Me pongo irascible si fuman en los parques por donde troto o camino, aunque percibo la angustia de estas personas y las compadezco. En los ojos del fumador hay una mirada de profunda tristeza, a veces de derrota, la procesión por dentro.</p>



<p>Comenzando este 2025, la ciudad de Milán, Italia, estrenó una norma que&nbsp;<em>“prohíbe fumar en la calle a menos de diez metros de otra persona”,&nbsp;</em>con multas de hasta 240 euros, (más de un millón de pesos colombianos), según informa el diario&nbsp;<a href="https://www.lavanguardia.com/vida/20250101/10249114/milan-prohibe-fumar-calle-diez-metros-persona.html">La Vanguardia.</a>&nbsp;En Bogotá necesitamos una ley igual con multas adicionales para quienes dejan las colillas tiradas en la calle.</p>



<p>Por ahí derechito legalicemos otras prohibiciones callejeras: prohibido escupir, prohibido sacar perros sin bozal y castigo social para los amos que se hacen los pendejos con el popó, prohíban los <em>bicitaxis</em> con motor, etcétera.</p>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-2483676c858afa5064742a9009dd3d92">Señala la doctora Ana Milena Callejas:<em> <strong>“Cada año se desechan hasta 4,5 billones de colillas, que causan daños ambientales, además de ser tóxicas.&nbsp;Los químicos presentes pueden tomar años en degradarse. Dice la OMS que la producción del tabaco implica, anualmente, la deforestación de más de 200.000 hectáreas de tierra y el consumo de 22.000 millones de toneladas de agua para su procesamiento”.</strong>&nbsp;</em></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="585" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/02/01172302/A-FUMAR-INTERIOR-1024x585.jpeg" alt="" class="wp-image-110966" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/02/01172302/A-FUMAR-INTERIOR-1024x585.jpeg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/02/01172302/A-FUMAR-INTERIOR-300x171.jpeg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/02/01172302/A-FUMAR-INTERIOR-768x439.jpeg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/02/01172302/A-FUMAR-INTERIOR-1536x877.jpeg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/02/01172302/A-FUMAR-INTERIOR.jpeg 1600w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>imagen creada con Inteligencia Artificial. </em></p>



<p>En el colmo de la adicción, en los años 90 recogíamos colillas del piso en las fiestas a las 3:00 de la mañana para salvar lo que quedaba de ellas –lo sé, da asco- y cualquier día entre semana salía a medianoche, preso de la ansiedad, a comprar cigarrillos o pedirle uno al guarda del edificio. Preso de la ansiedad, tengan en cuenta ese término. Una vez, siendo editor de una revista de salud, no sé cuántos cigarrillos fumé escribiendo un artículo sobre sus daños en la salud.</p>



<p class="has-text-align-center"><strong>Gabriel García Márquez,&nbsp; que llegó a consumir cuatro cajetillas diarias (¡120 cigarros!), <a href="https://centrogabo.org/gabo/contemos-gabo/asi-dejo-de-fumar-gabriel-garcia-marquez">dijo una vez</a>: <em>&#8220;Tuve que aprender a escribir sin fumar porque me di cuenta de que el cigarrillo me estaba matando&#8221;. </em>Lo dejó en 1975 mientras escribía <em>&#8220;El otoño del patriarca&#8221;</em> en Barcelona.</strong></p>



<p>Yo no llegué a los extremos de mi escritor favorito. Fumaba pocos pero consciente de que un solo cigarrillo ya es malo. Fumaba porque si y fumaba porque no. Fumaba si recibía buenas noticias y más fumaba si las noticias eran malas. El fumador, como el bebedor, siempre encuentra justificaciones. Fueron casi 30 años envenenándome y apenas llevo cinco limpiando mi organismo.&nbsp;</p>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-5e592912e8687dfc95827621f81a6dfb">La doctora Callejas hace una advertencia: <strong><em>“<ins>El cigarrillo predispone al desarrollo de múltiples condiciones médicas desde enfermedades </ins>p<ins>ulmonares como EPOC, hipertensión arterial o infarto del miocardio, y es la causa principal de varias formas de cáncer. </ins>Los estragos no se eliminan con un par de años sin fumar, el riesgo de cáncer de pulmón perdura hasta 20 años después de cesar su consumo y nunca se iguala al riesgo de la población no fumadora. Así mismo, los daños a nivel de la función pulmonar usualmente son irreversibles una vez diagnosticados, independiente de si se deja de fumar o no, solo que continuar fumando puede empeorarlos”.</em></strong></p>



<p>Hoy pienso que si hay organizaciones de alcohólicos anónimos, deberían crear una para fumadores empedernidos. Grupos de ayuda para darse moral mutuamente y cesar el consumo.&nbsp;Cuando lo prohibieron en oficinas y espacios cerrados, creamos horarios para salir a fumar al aire libre, antes y después del almuerzo. Lo recuerdo y hubiera querido invertir esas horas en mi vicio favorito, ese sí bendito: el maravilloso vicio de leer.</p>



<p>Era de los que encendía un cigarrillo con la colilla del anterior, que igual confesión hizo el escritor peruano Julio Ramón Ribeyro en su cuento&nbsp;<em><a href="https://www.literatura.us/julio/solo.html">“Sólo para fumadores”.</a></em></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-d1f381b3361221d91cceae3008e4b9d9"><em>“Fumaba no sólo cuando preparaba un examen sino cuando veía una película, cuando jugaba ajedrez, cuando abordaba a una guapa, cuando me paseaba solo por el malecón, cuando tenía un problema, cuando lo resolvía. </em>(&#8230;) <em>era indispensable para el perfeccionamiento de un acto: <strong>el primero del día después del desayuno, el que encendía al terminar de almorzar y el que sellaba la paz y el descanso luego del combate amoroso”: </strong></em><strong>Julio Ramón Ribeyro en el cuento&nbsp;<em>“Sólo para fumadores”.</em></strong></p>



<p>Por mi culpa, por mi gran culpa, maté muchas plantas, pues también fumé de puertas para adentro. Escribí un cuento precisamente llamado así:&nbsp;<em>El asesino de plantas.</em>&nbsp;No sé cómo pude envenenarme dentro de mi propio espacio, que debió ser siempre un lugar sagrado para mí y para mi familia.</p>



<p>Al vivir solo, me sentaba en la sala con cigarrillo y cenicero –siempre con tinto- y “disfrutaba” esos -¿Tres? ¿Cuatro? ¿Cinco?- minutos que tarda en esfumarse el cigarrillo, mirando literalmente hacia el techo, haciéndome preguntas existencialistas sin respuestas; fustigándome, como sintiéndome indigno de vivir.</p>



<p>¡De dónde mi defecto si ninguno de mis padres fuman! Tal vez es la herencia del abuelo materno, que hasta los cincuenta y tantos fumó&nbsp;<em>President&nbsp;</em>y&nbsp;<em>Pielroja</em>&nbsp;sin filtro. <em>Mustang </em>-del azul y del rojo- y <em>Montecarlo</em> fueron las marcas en mi época; lo digo más bien con vergüenza. Sí, la doctora tiene razón: El mejor cigarrillo es el que no se fuma.</p>



<p>Ayer leí en&nbsp;<a href="https://www.nytimes.com/es/2023/10/04/espanol/opinion/vivir-mas-anos-salud.html">The New York Times</a>&nbsp;un dato que me sorprendió:&nbsp;<em>“… el tratamiento más definitivo para cualquier problema que puedan estar experimentando no es la medicina o la cirugía: es la vivienda. Uno de mis pacientes, que luchó durante años para abandonar el tabaco, dejó de fumar el día que se mudó a su nuevo apartamento. Cuando le pregunté qué había cambiado, su lacónica respuesta fue: “Menos estrés y más sueño”. Era una receta para mejorar la salud que ojalá pudiera prescribirle a todo el mundo”. </em>Ya lo saben, por si quieren ensayar.</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-5f2ac7872d1233570a9d45ecf1dbed93"><strong><em>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; “</em></strong><em>En muchas ocasiones (…) traté de luchar contra mi dependencia del tabaco, pues su abuso me hacía cada vez más daño: tosía, sufría de acidez, náuseas, fatiga, pérdida del apetito, palpitaciones, mareos y una úlcera estomacal que me retorcía de dolor…”.</em></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-003805b9b3a9119d79c1936d18853973"><em>“&#8230; mi estado se agravó: el techo se me venía encima, vomité bilis, me sentí realmente morir. Me di cuenta entonces de que eso se debía al cigarrillo, de que al fin estaba pagando al contado la deuda acumulada en quince años de fumador desenfrenado”.</em></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-b12fe4756bdf6b53d3a54c639504ff43"><em>“Me levanté de la cama tambaleante, cogí mi paquete de Camel y lo arrojé al terreno baldío que quedaba al pie de mi ventana. Nunca más, me dije, nunca más </em>(&#8230;)<em> desahogado por ese rasgo de heroísmo&#8230;”: </em><strong>Julio Ramón Ribeyro en el cuento&nbsp;<em>“Sólo para fumadores”.</em></strong></p>



<p>Lo diré sin rodeos: 2020 fue el año más feliz de mi vida. Ese año, terrible para el mundo por la pandemia,&nbsp;fue el año del cambio: Ese 31 de enero dejé de fumar y finalizando el año me convertí en abuelo (19 de noviembre), pero sólo me enteré de la buena nueva hasta finales de marzo. La alegría que sentí cuando Paula me dio la noticia llorando, apenas se vio empañada por los titulares de prensa que informaban el número de fallecidos por Covid. En mi familia hubo dos muertes: el esposo de una prima y el tío de mi madre. ¡No quería que nada malo le pasara a la criaturita que venía en camino!</p>



<p>A los 40 años me hice consciente del daño tan tenaz que me infringía. Se notaba en los dedos amarillentos y en el olor a tabaco; yo me hacía el <em>gringo</em>, desoyendo consejos. La peor parte corría por mi sangre. Toda clase de químicos ––entre ellos, cientos de elementos inflamatorios que producen daños a nivel de arterias y tejidos- invadiendo&nbsp;mi cuerpo, impregnando mis órganos y alterando para mal las cifras de colesterol, que junto con los triglicéridos altos, me convirtieron en una bomba de tiempo. Era candidato a un infarto seguro. Hoy los niveles de todo están en su lugar, gracias además a la alimentación y al ejercicio regular.</p>



<p>Hay suicidios que se cometen de una y hay suicidios que suceden en cámara lenta. De los segundos estoy hablando. O cambiaba o me moría jovencito, y sin conocer a mi nieta, cuyo nacimiento, sin yo saberlo, ocurriría&nbsp;ocho&nbsp;años después, con 48 años.</p>



<p>Estrené los cuarenta con sudadera y tenis especiales para<em>&nbsp;running</em>; desde entonces hice de la actividad física mi nueva “adicción” en el mejor sentido de la palabra y de los gimnasios mi templo.</p>



<p>Seguía fumando, aunque menos, pero gracias al deporte mi cerebro experimentó una especie de reseteo que, poco a poco, fue curando en mí la ansiedad por fumar, un proceso que requirió tiempo y paciencia. El día que dije no más, fue ¡no más! Me fumé el último cigarrillo un viernes de tragos y el sobrante lo llevé a casa prometiéndome ser capaz de no sucumbir ante la tentación de tenerlos cerca. Un mes permanecieron ahí los benditos cigarrillos, en algún lugar de la cocina, haciéndome coquitos, hasta que los tiré a la basura y lo mismo hice con el cenicero.</p>



<p>Mi fuerza de voluntad ha sido mi mayor seguro de vida hasta hoy.</p>



<p>Suspendo aquí porque me quedé de ver con mi nieta. A sus cuatro añitos, entró al Jardín y no aguanto las ganas de saber cómo fue su primer día de cole. También por esta personita valió la pena mandar el vicio a la porra. Se puede, amigos; ánimo.&nbsp;Y si usted no fuma, siéntase afortunado y hágame el favor de compartir este artículo. </p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size"><strong>6 consejos para dejarlo</strong></p>



<p>La doctora Ana Milena Callejas señala que no es una misión imposible, pero se requiere apoyo. <em>“Pueden aparecer síntomas de abstinencia que pueden condicionar recaídas, en cuyo caso es importante buscar ayuda médica, porque al ser una adicción, se tipifica como una enfermedad que requiere atención, y para ello existen herramientas farmacológicas y psicológicas de apoyo”, </em>afirma.</p>



<ol class="wp-block-list">
<li>Mientras se plantea una estrategia con el médico, el paciente puede probar cosas como dejar un día sin fumar y anotar los síntomas de abstinencia que más le generan disconfort (dolor de cabeza, ansiedad, hambre, irritabilidad, depresión, falta de sueño, etcétera), lo que resulta clave para conocer el nivel de dependencia y plantear las pautas de manejo.</li>



<li>Se recomienda romper rituales cotidianos: beber café y fumar, ver televisión y fumar, leer y fumar… Se trata de desactivar la necesidad de consumir cigarrillos al hacer&nbsp;dichas actividades.</li>



<li>Haga ejercicio, coma saludable y realice actividades para mantener la mente ocupada, como parte del proceso para abandonar el hábito. &nbsp;</li>



<li>Haga del hogar un entorno libre de humo: dentro de casa no se fuma. Cuando hay más de un fumador, es importante plantearse dejar de fumar para no “antojar al otro”. </li>



<li>No compre cigarrillos al por mayor (paquetes) “para ahorrarse unos pesos”, ya que eso implica disponer de la tentación en casa. Se trata de&nbsp;ayudar al cerebro a reorganizar prioridades y estímulos, minimizando la necesidad del consumo.</li>



<li>Los cigarrillos electrónicos son igual de peligroso&nbsp;que los cigarrillos convencionales. Se promocionan falsamente como una herramienta para dejar de fumar. Se están empezando a identificar efectos proinflamatorios en la salud y afectaciones sobre el ADN, que es nuestro mapa genético.</li>
</ol>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=110905</guid>
        <pubDate>Sun, 02 Feb 2025 12:42:13 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Memoria de mis cigarrillos tristes]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
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        <title>&amp;#8220;How the 2024 U.S. Election Could Transform Economies in Colombia and Mexico: What’s at Stake for LATAM&amp;#8221;</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/economia/la-agenda-del-cfo/how-the-2024-u-s-election-could-transform-economies-in-colombia-and-mexico-whats-at-stake-for-latam/</link>
        <description><![CDATA[<p>The 2024 U.S. elections hold profound implications for Latin American economies, with the region poised to navigate the outcomes of policy shifts in trade, immigration, and climate originating from Washington. Latin America’s economic interdependence with the United States—its largest trading partner and a key source of foreign investment and remittances—makes the stakes especially high. Policies [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p>The 2024 U.S. elections hold profound implications for Latin American economies, with the region poised to navigate the outcomes of policy shifts in trade, immigration, and climate originating from Washington. Latin America’s economic interdependence with the United States—its largest trading partner and a key source of foreign investment and remittances—makes the stakes especially high. Policies on trade could recalibrate market access and reshape regional supply chains, influencing the growth trajectories of major Latin American (hereinafter LATAM) economies. Immigration policy changes will impact labor markets and the flow of remittances, crucial lifelines for families and local economies. Meanwhile, U.S. climate policy will either accelerate LATAM’s energy transitions or complicate its resource-based sectors. Latin American economies thus stand at a critical juncture, with the election&#8217;s outcomes likely to reverberate across fiscal strategies, social policies, and regional alliances. This is a moment of close watchfulness and strategic preparation as governments and investors alike weigh the prospects for economic resilience in an interconnected global landscape.</p>



<h3 class="wp-block-heading">1. <strong>Trade and Economic Policies</strong></h3>



<p>Latin America relies heavily on the U.S. for trade, investment, and remittances, with countries like Mexico, Colombia, and Brazil closely tied to the U.S. market. A potential shift toward more protectionist U.S. trade policies could impact Latin American exports, especially if tariffs increase or if reshoring efforts reduce U.S. reliance on LATAM supply chains. In contrast, policies that foster economic cooperation could strengthen trade ties, increase foreign investment, and stimulate growth in the region.</p>



<p>Countries such as Mexico, which enjoys a strong trade relationship with the U.S. through the USMCA, could benefit significantly if the U.S. administration prioritizes stronger North American supply chains. On the other hand, increased trade tensions between the U.S. and China could pressure LATAM countries to align more closely with one of the two superpowers, affecting export patterns and regional alliances.</p>



<h3 class="wp-block-heading">2. <strong>Climate Policy and Renewable Energy</strong></h3>



<p>Many LATAM countries, including Brazil and Chile, are making strides in renewable energy production and are looking to grow as leaders in the global green economy. If the U.S. doubles down on climate action, it could drive demand for renewable energy resources and boost Latin America’s renewable sector, attracting foreign investment in solar, wind, and hydroelectric projects. A strong climate policy from the U.S. could further foster partnerships and funding opportunities that would allow LATAM countries to enhance their sustainable development goals.</p>



<p>Conversely, a rollback in U.S. climate commitments could have a chilling effect, slowing LATAM&#8217;s energy transition and discouraging multinational companies from making the necessary investments in the region’s green economy. This could leave LATAM more dependent on fossil fuels, impacting both economic and environmental resilience.</p>



<h3 class="wp-block-heading">3. <strong>Immigration and Labor</strong></h3>



<p>U.S. immigration policy changes will likely have one of the most immediate and tangible impacts on Latin American countries. Stricter immigration policies could reduce remittances, which are vital for countries like El Salvador, Guatemala, and Honduras, where remittance inflows contribute significantly to GDP. A friendlier immigration stance, however, would allow for more workforce movement, supporting the economies of both the U.S. and LATAM by enabling the flow of labor and skills, especially in areas like technology and agriculture.</p>



<p>Furthermore, any adjustments in the Deferred Action for Childhood Arrivals (DACA) program or asylum policies will directly impact Latin American nationals, affecting social stability and economic contributions in both regions. This could mean either more opportunities for Latin Americans seeking stability and growth in the U.S. or, alternatively, higher social and economic pressure on LATAM countries managing migration crises if restrictive policies are enacted.</p>



<h3 class="wp-block-heading">4. <strong>Geopolitical and Security Influence</strong></h3>



<p>U.S. foreign policy in Latin America has historically influenced political and social dynamics, with recent concerns over the spread of organized crime, drug trafficking, and political instability in some countries. Stronger U.S.-LATAM security partnerships could promote stability, reduce organized crime, and build trust. However, if the U.S. deprioritizes the region, Latin American countries may be left to handle these challenges independently or may increasingly look to China for financial and infrastructure support, shifting the regional power balance.</p>



<h3 class="wp-block-heading">5. <strong>Financial Market Volatility</strong></h3>



<p>The U.S. dollar’s performance and interest rate policy are paramount for Latin America, where dollar-denominated debt is significant. Any U.S. election outcome that shifts fiscal policy, leading to volatility in the dollar or interest rates, can impact LATAM economies, especially those with large U.S.-denominated debt, such as Argentina and Brazil. If the U.S. Federal Reserve tightens policy, capital flows to emerging markets could decrease, depreciating local currencies and increasing debt costs. A supportive fiscal policy, on the other hand, would stabilize Latin American markets and encourage foreign investment.</p>



<h3 class="wp-block-heading">Conclusion</h3>



<p>The outcome of the U.S. 2024 elections will deeply impact Latin America across economic, environmental, and social dimensions. A U.S. administration that pursues robust trade, climate action, and cooperative security policies could empower LATAM to make strides in economic growth, sustainability, and social development. Conversely, a more inward-focused, restrictive approach could place LATAM countries at a disadvantage, amplifying economic pressures and potentially driving them closer to other global players like China. As the election unfolds, LATAM policymakers, business leaders, and investors will be watching closely, preparing for the wide-ranging effects the next U.S. administration could have on the region.</p>



<p>Before moving to the U.S., I spent years living in Colombia and Mexico, two countries that hold a special place in my heart. My experiences there deepened my understanding of the economic and social fabric that connects Latin America with the United States, as well as the unique challenges these nations face. It’s for this reason that I feel compelled to highlight the potential impacts of U.S. election outcomes on Colombia and Mexico. Both countries are not only economic partners but also vibrant cultures with resilient people who are directly affected by shifts in U.S. policy. This personal connection drives my focus on how critical policies in trade, immigration, and climate can shape the future of these two beloved countries. As follows there is a highlight for Colombia and Mexico:</p>



<h4 class="wp-block-heading">1. <strong>Trade and Economic Relations</strong></h4>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Mexico</strong>: Mexico has one of the closest trade relationships with the U.S., primarily through the United States-Mexico-Canada Agreement (USMCA). A new U.S. administration could either strengthen this relationship by further encouraging nearshoring or introduce new challenges if it seeks to impose stricter trade protections. Mexico’s manufacturing and automotive industries, which have developed in large part to serve the U.S. market, could see growth opportunities if policies encourage supply chain relocation from Asia to North America. On the other hand, any protectionist policies could strain Mexico&#8217;s export potential, impacting its economic growth and job creation.</li>



<li><strong>Colombia</strong>: Colombia is a major trading partner of the U.S., with a Free Trade Agreement (FTA) that facilitates the export of Colombian goods like coffee, flowers, and textiles. An administration favoring strong trade relationships with Latin America would support Colombia&#8217;s economic growth, but potential protectionist measures could hinder exports, making it challenging for Colombia to balance its trade amid pressures from other markets. Additionally, trade incentives could impact Colombia’s agricultural and mining sectors, which are crucial for its GDP.</li>
</ul>



<h4 class="wp-block-heading">2. <strong>Immigration Policy and Remittances</strong></h4>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Mexico</strong>: Mexico’s economy is highly reliant on remittances from the United States, making immigration policy a top concern. A more lenient U.S. immigration stance would support continued or increased remittances, which reached record highs in recent years, benefiting rural and economically vulnerable areas. Stricter immigration policies, however, would directly impact this income flow and place added pressure on Mexico’s social services if more nationals are unable to migrate or are returned from the U.S. In addition, labor shortages in the U.S. could impact demand for Mexican workers, which has ripple effects on remittance levels.</li>



<li><strong>Colombia</strong>: Although Colombia does not receive remittances on the same scale as Mexico, immigration policy remains important, especially for its Venezuelan migrant population, many of whom transit through or settle in Colombia on their way to the U.S. If U.S. immigration policies tighten, Colombia may face increased migration pressure, which would require more resources for healthcare, housing, and integration. Relaxed policies, on the other hand, could ease the strain on Colombia by facilitating the legal movement of migrants, creating new economic opportunities for migrant families.</li>
</ul>



<h4 class="wp-block-heading">3. <strong>Security and Anti-Drug Cooperation</strong></h4>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Mexico</strong>: Security cooperation between the U.S. and Mexico is central to combating organized crime and drug trafficking. Any changes to U.S. policy that reduce aid or shift the focus away from security could lead to challenges for Mexican law enforcement, potentially destabilizing regions affected by cartel activity. A proactive administration may push for continued collaboration under the Mérida Initiative, focusing on combatting drug trafficking and enhancing security along the U.S.-Mexico border. However, a more inward-focused U.S. administration may reduce funding or assistance, leaving Mexico to address drug trafficking and violence with fewer resources.</li>



<li><strong>Colombia</strong>: The U.S. has historically played a crucial role in Colombia’s security strategy, particularly in the fight against drug trafficking and organized crime. Any shift in U.S. commitment to these efforts could impact Colombia&#8217;s progress in reducing illegal drug trade and violence associated with armed groups. Conversely, a commitment to strengthening security cooperation would provide Colombia with much-needed resources to combat drug production and trafficking, reinforcing the country’s stability and economic resilience. However, Colombia may also need to weigh its reliance on U.S. security aid with the potential need to diversify partnerships with other countries.</li>
</ul>



<h4 class="wp-block-heading">4. <strong>Climate and Energy Policy</strong></h4>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Mexico</strong>: Mexico is both a major oil producer and a burgeoning hub for renewable energy, but U.S. policy changes will directly impact its climate goals and energy sector. Mexico’s proximity to the U.S. means it could become a key partner in clean energy projects if the U.S. prioritizes green policies, attracting investment into Mexico’s solar, wind, and geothermal sectors. On the other hand, a rollback on U.S. environmental policies could impact funding and slow Mexico’s progress on sustainability targets, as the country balances its energy mix between fossil fuels and renewables.</li>



<li><strong>Colombia</strong>: Colombia has been proactive in promoting renewable energy and reducing its reliance on fossil fuels, but it remains a major exporter of oil and coal. If the U.S. prioritizes climate cooperation, Colombia may receive increased investment in its renewable projects, boosting its economy and supporting its climate goals. In contrast, if the U.S. deprioritizes environmental policy, Colombia’s oil and coal exports may gain temporary support, but at the cost of environmental progress. Additionally, the green economy could face reduced investment, potentially slowing the country’s energy transition.</li>
</ul>



<h4 class="wp-block-heading">5. <strong>Investment and Financial Stability</strong></h4>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Mexico</strong>: As a destination for foreign direct investment (FDI), Mexico relies heavily on a stable and favorable U.S.-Mexico relationship to attract investment in sectors like manufacturing, technology, and infrastructure. Any instability in the U.S. post-election could lead to a cooling effect on FDI in Mexico, affecting job creation and economic growth. A U.S. administration that prioritizes stable economic partnerships, however, would attract continued investment, benefiting Mexico’s GDP and employment rates.</li>



<li><strong>Colombia</strong>: Colombia is equally dependent on foreign investment, particularly in the oil, mining, and finance sectors. Policies favoring economic stability and open trade in the U.S. would encourage FDI in Colombia, providing economic resilience and diversification. Alternatively, financial market instability or a weakened dollar could impact Colombia’s exports and currency, leading to higher costs for international debt obligations. Increased borrowing costs could also limit public spending and slow development projects.</li>
</ul>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Felipe Jánica</author>
                    <category>La agenda del CFO</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=107660</guid>
        <pubDate>Mon, 04 Nov 2024 20:02:51 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/04/DefaultPostImage-1-1.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[&#8220;How the 2024 U.S. Election Could Transform Economies in Colombia and Mexico: What’s at Stake for LATAM&#8221;]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Felipe Jánica</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Teoría de la belleza de Jürgen Schmidhuber</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/catrecillo/teoria-de-la-belleza-de-jurgen-schmidhuber/</link>
        <description><![CDATA[<p>Parte segunda En esta segunda parte deseo continuar con mi análisis sobre la belleza como se expone en el artículo de Jürgen Schmidhuber, titulado Driven by Compression Progress: A Simple Principle Explains Essential Aspects of Subjective Beauty, Novelty, Surprise, Interestingness, Attention, Curiosity, Creativity, Art, Science, Music, Jokes (Impulsado por el progreso de la compresión: un [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p><strong>Parte segunda</strong></p>



<p>En esta segunda parte deseo continuar con mi análisis sobre <em>la belleza</em> como se expone en el artículo de Jürgen Schmidhuber, titulado <em>Driven by Compression Progress: A Simple Principle Explains Essential Aspects of Subjective Beauty, Novelty, Surprise, Interestingness, Attention, Curiosity, Creativity, Art, Science, Music, Jokes</em> (Impulsado por el progreso de la compresión: un principio simple explica aspectos esenciales de la belleza subjetiva, la novedad, la sorpresa, el interés, la atención, la curiosidad, la creatividad, el arte, la ciencia, la música y los chistes).</p>



<p>Después de leer la primera parte, surgen de manera natural preguntas como ¿todo lo compresible es bello? ¿no es lo feo compresible también? ¿Los grados de sensación de belleza son proporcionales al grado de compresibilidad?</p>



<p>Afirma Jürgen Schmidhuber que un avance de compresión inusualmente grande merece el nombre de <em>descubrimiento</em>. Previamente nos había dado el ejemplo de la <em>Ley de la Gravedad</em>, de Newton: un fragmento de código muy breve nos permite comprimir, en gran medida, todas las observaciones previas sobre los objetos cuando caen. Lo belleza no estará en los objetos que caen, sino en la síntesis que la ley de Newton presupone, pues comprime las observaciones acerca de todos los eventos que ocurren todas las veces que soltamos un objeto en un mundo donde hay gravedad.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="640" height="421" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/08082620/image-1.jpeg" alt="" class="wp-image-105186" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/08082620/image-1.jpeg 640w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/08082620/image-1-300x197.jpeg 300w" sizes="auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px" /></figure>



<p><strong>Taj Mahal</strong>. Una edificación reconocida por su belleza.</p>



<p>Dice Jürgen Schmidhuber que el buen arte es capaz de revelar regularidades previamente desconocidas, pues permite que el observador conecte patrones previamente desligados, y logra de esta manera que la combinación de esos patrones sea subjetivamente más compresible. El buen arte es un <em>opener</em> que <em>abre</em> nuestros ojos. Eventualmente, con el paso del tiempo, dice Schmidhuber, el buen arte deja de serlo, pues, según él, éste se vuelve manido, y por ende poco interesante. El buen arte, según su argumento, sería un gran descubrimiento mientras dura la experiencia. Schmidhuber también argumenta que la creación activa y la percepción atenta de todo tipo de obras de arte son solamente subproductos de nuestro principio de interés y curiosidad, que recompensan las mejoras que se den en los compresores de información.</p>



<p>Afirma que muchos obtienen placer y recompensa al percibir obras de arte, en ciertas pinturas o canciones, pero que diferentes observadores subjetivos, con diferentes aparatos sensoriales y algoritmos de mejora del compresor, preferirán diferentes secuencias como datos de entrada. De allí que cualquier teoría objetiva sobre lo que es buen arte deberá incluir al observador subjetivo como parámetro.</p>



<p>Si se trata de una melodía, para dar un ejemplo, dice, ¿Qué canción elegiría un humano en una circunstancia determinada? Ciertamente, no la canción que acaba de escuchar diez veces seguidas, pues esa sería demasiado predecible. Tampoco una por completo extraña, digamos con ritmo y tonalidad completamente desconocidos, pues sonaría a sus oídos demasiado irregular, demasiado “aleatoria, arbitraria y subjetiva”, como lo es el ruido. Posiblemente optaría por una melodía que sea lo suficientemente desconocida como para contener armonías, melodías o ritmos inesperados, etcétera, pero lo suficientemente familiar como para permitirle reconocer rápidamente la presencia de una nueva regularidad o compresibilidad que se puede aprender en el flujo de sonido. Claro, esta canción se volverá aburrida con el tiempo, pero no lo será hasta que resulte trivialmente aprehensible.</p>



<p>He leído que los estudios que se han hecho sobre la manera como el público aprecia nuevos objetos que salen al mercado están de acuerdo con el postulado anterior. Al cliente le gusta que le muestren cosas novedosas, pero con las cuales tiene un cierto grado de familiarización. Lo muy nuevo es desconcertante, y las personas no saben cómo “entenderlo”. En el arte ocurre algo muy similar. Por esa razón, posiblemente, las <em>Señoritas de Aviñon</em>, de Picasso, fueron rechazadas por el gran público en su momento. Lo mismo ocurrió con las obras del Barroco y del Impresionismo, que también fueron rechazadas en su momento porque, en los términos de Schmidhuber, las mentes no tuvieron la manera de comprimir la nueva información que se les ofrecía; los patrones incorporados en sus mentes no servían para “descifrar” las nuevas obras. No podían ni codificarlas ni comprimirlas.</p>



<p>En mi opinión, su tesis se queda corta para explicar la sensación de belleza que despiertan dos obras del mismo estilo y categoría. No sabemos si su postulado permitiría saber, por ejemplo, si el David de Miguel Ángel es más bello que el David de Donatello o al revés. ¿cómo se explicaría uno o lo otro según su teoría?</p>



<figure class="wp-block-image size-large is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="248" height="479" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/08082620/image.jpeg" alt="" class="wp-image-105185" style="width:650px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/08082620/image.jpeg 248w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/08082620/image-155x300.jpeg 155w" sizes="auto, (max-width: 248px) 100vw, 248px" /></figure>



<p>De Wikipedia. Escultura&nbsp;<em><a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Fang">fang</a></em>&nbsp;del siglo&nbsp;XIX, similar en estilo a las que Picasso conoció en París antes de finalizar&nbsp;<em><a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Las_se%C3%B1oritas_de_Avi%C3%B1%C3%B3n">Las señoritas de Aviñón</a></em>.</p>



<p>Creo que el problema de la apreciación de la belleza es de hecho mucho más profundo, y no podría resolverse solo en los términos que propone Schmidhuber. Con frecuencia experimentamos que después de conocer una obra canónica, y ser expuesto a otra muy similar, tenemos la experiencia de que la segunda nos impresiona más, aunque el proceso cognitivo y la compresión involucrada en la cognición haya sido necesariamente menor en el segundo caso.</p>



<p>Parece olvidar Schmidhuber el papel esencial que juega el contexto en la apreciación de los objetos y de las obras de arte. El contexto modifica la apreciación, porque necesariamente altera la información, ya sea, porque añade información o suprime información sobre el objeto cuando lo percibimos. Por ejemplo, no es irrelevante el hecho de que la obra de arte esté en la plaza del Retiro, Antioquia, o en la plaza de la Señoría, en Italia. Un objeto blanco sobre un fondo negro contrasta y es muy visible, mientras que un objeto blanco sobre un fondo blanco es difícil de percibir.</p>



<p>Creo, y este es mi crítica fundamental, que Jürgen Schmidhuber confunde el concepto de belleza con la emoción o placer que nos suscita la belleza. Es verdad que la habituación disminuye, y hasta suprime el placer, pero, aun así, sabemos que el objeto bello sigue siendo hermoso, aunque ya no nos despierte el mismo interés ni el mismo placer (como decía la canción: hasta la belleza cansa).</p>



<p>Schmidhuber anula la belleza cuando se anula el placer de apreciarla. Creo que comparamos los objetos de la misma categoría y sentimos que hay unos más bellos que otros, aunque no obtengamos el mismo placer que tuvimos cuando los vimos por primera vez. Recordando experiencias, a veces el placer como respuesta a la observación de un objeto se mantiene repetidamente durante un tiempo. En el objeto hay unas cualidades que somos capaces de apreciar, aunque estemos habituados a él. Al mismo tiempo la apreciación de esas cualidades varía dependiendo de nuevos objetos de la misma categoría que entren a la competencia por alguna de sus virtudes, una, entre muchas, puede ser la belleza. Me parece que la belleza produce un placer que tiene que ver con su contemplación, y no solo con el proceso cognitivo que Schmidhuber plantea.</p>



<p>En conclusión, la tesis de Schmidhuber podría resumirse en el hecho de que el principio algorítmico de compresión explicaría aspectos fundamentales de la atención, la novedad, el interés, la sorpresa, la curiosidad, la belleza, los chistes, la ciencia y el arte en general. Los ingredientes fundamentales de su teoría son:</p>



<ol class="wp-block-list">
<li>La existencia de un predictor o compresor que mejora continuamente el historial de datos en continuo crecimiento.</li>



<li>La existencia de una medida computable del progreso del compresor (para calcular recompensas intrínsecas.</li>



<li>&nbsp;Un optimizador de recompensas o un alumno de refuerzo que traduce las recompensas en secuencias de acción que se espera maximicen el futuro premio.</li>
</ol>



<p>Coincido con Schmidhuberen en que optimizar el aprendizaje está en el origen de todos los comportamientos humanos, y por consiguiente optimizarlos es una regla universal a la hora de fijar cualquier meta. Pero no basta con señalar que la belleza reside solo en el hecho de que un objeto bello comprima la información o sintetice la “idea” o categoría, mejor que otros objetos de su misma clase. &nbsp;</p>



<p>Creo que el arte, en definitiva, es el resultado de un óptimo alcanzado hasta un cierto momento por un objeto o comportamiento dentro de una cultura, pero existen muchas otras variables susceptibles de ser optimizadas, además de las mencionadas por Schmidhuberen. La idea de haber alcanzado un óptimo para entrar en la categoría de “obra de arte” es una idea que explico en mi libro sin publicar todavía, <em>El arte al desnudo,</em> y aunque en algunos aspectos coincide con la idea del autor, difiere en el hecho de que, además de la compresibilidad, existe en mi opinión una constelación de factores diferentes que debemos considerar, también susceptibles de ser optimizados. Desde mi perspectiva, la tesis del autor es interesante y novedosa, pero adolece de un reduccionismo que la vuelve precaria e insuficiente para explicar la complejidad de esa actividad humana que llamamos “arte”.</p>



<p>El artículo de Schmidhuber: <a href="https://www.youtube.com/redirect?event=video_description&amp;redir_token=QUFFLUhqbXlUR2xBSFF5bU5jVm9QQ3NWN05CbjFMY19wQXxBQ3Jtc0ttMW96czY2ZE85blJaODhYcmw4bGpvbkJ3amdYMkhiWXItSXJTQ1ItV2NjOTB6X2N2UEdRT1luS1N6ZzhaTzk1akFNbTZzSk9kMlA5eDZyQzNWRmpCTGVzT3I4VG9DOFB4ZXhSYTBiekxEMkJBNDR2bw&amp;q=https%3A%2F%2Farxiv.org%2Fpdf%2F0812.4360&amp;v=TnRHdKYQcr8" target="_blank" rel="noreferrer noopener">https://arxiv.org/pdf/0812.4360</a></p>
]]></content:encoded>
        <author>Ana Cristina Vélez</author>
                    <category>Catrecillo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=105184</guid>
        <pubDate>Sun, 08 Sep 2024 13:26:23 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/04/DefaultPostImage-3.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Teoría de la belleza de Jürgen Schmidhuber]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Ana Cristina Vélez</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>CUANDO BUSCANDO LA LIBERTAD SE CONFUNDE LA VOLUNTAD Y LA RAZÓN: A PROPÓSITO DE LA REFORMA DE SALUD EN COLOMBIA</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/salud/mas-alla-de-la-medicina/cuando-buscando-la-libertad-se-confunde-la-voluntad-y-la-razon-a-proposito-de-la-reforma-de-salud-en-colombia/</link>
        <description><![CDATA[<p>“La libertad es algo propio de la voluntad y no de la razón en el sentido en que la entendían los griegos. De esta manera, la vieja paradoja socrática según la cual es imposible conocer el bien y hacer el mal queda resuelta. La razón puede conocer el bien, pero la voluntad puede rechazarlo porque, [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p>“La libertad es algo propio de la voluntad y no de la razón en el sentido en que la entendían los griegos. De esta manera, la vieja paradoja socrática según la cual es imposible conocer el bien y hacer el mal queda resuelta. La razón puede conocer el bien, pero la voluntad puede rechazarlo porque, aunque no sea ajena al espíritu humano y esté vinculada a la razón, es una facultad distinta de la razón y posee autonomía con respecto a ésta. La razón conoce, la voluntad elige aquello que no se muestra conforme a la recta razón” (Gómez 2017).</p>



<p>Cuando miramos de dónde viene la administración, gestión, gobierno e implementación de políticas de salud en nuestro país, tenemos que recordar que, de manera reciente y desde la Constitución de 1886 hasta los años 50, predominaba un modelo higienista, dejando en manos de los usuarios y de sus recursos la medicina preventiva y curativa. Cuando la llamada “dama española” visitó Bogotá, fue evidente la necesidad de un control de carácter higienista; “del 21 al 31 de octubre de 1918, hubo tantos muertos que se hizo difícil sepultarlos y hubo necesidad de llevar al cementerio 40 presos para el efecto. Hubo muchas muertes repentinas, principalmente en las vías públicas” (Emilio Quevedo V et al. 2013, p. 11).</p>



<p>En 1964 se hace un esfuerzo en el plan nacional de salud como un ensayo planificado en el mejoramiento de los niveles de salud, priorizando: mejoramiento del estado nutricional de la población, incremento de programas de higiene materno-infantil y control de enfermedades transmisibles, aumento de la participación comunitaria y el aumento en la financiación de hospitales (Emilio Quevedo V et al. 2013, p. 232).</p>



<p>De los años 70 a principios de los 90, los recursos destinados a la salud son trasladados a los hospitales públicos, logrando evidenciar la incapacidad de asegurar salud digna para las personas de escasos recursos (Wikipedia 2024).</p>



<p>Finalmente, desde 1990 hasta la actualidad, basado en la nueva constitución política de 1991, se instaura un sistema de aseguramiento con participación mixta de privados y públicos, donde, basado en el aporte de los trabajadores, se subsidia a quienes no lo pueden hacer. Se han realizado distintas reformas a la inicial Ley 100/1993 buscando mejoras. Entre los logros importantes han sido: aseguramiento universal de la población bajo gasto de bolsillo, incremento de la tecnología en salud, el crecimiento de grandes centros de investigación en salud, la capacidad de control de enfermedades infectocontagiosas y un enfoque al cambio del perfil epidemiológico del país hacia las enfermedades crónicas y causas de mortalidad similar a los países del llamado primer mundo (Federación Médica Colombiana 2024).</p>



<p>Pero el eterno problema de cualquier sistema de salud está en que la irrupción de la tecnología en salud, los cambios epidemiológicos de las poblaciones, los movimientos migratorios de los países y los cambios demográficos siempre hacen insuficientes los recursos para la salud en el ejercicio presupuestal de cada país. El gasto en salud está creciendo más rápidamente que el resto de la economía mundial y representa el 10% del producto interno bruto (PIB) mundial. En los países de ingresos bajos y medianos, el gasto sanitario está aumentando en promedio un 6% anual en comparación con un 4% en los países de ingresos altos (O.M.S 2019).</p>



<p>Hasta 2022, Estados Unidos tiene un gasto total en salud del 21.41% que representa en el producto interno bruto del 13.79%; Colombia, un 19.01% y un 5.9%, respectivamente (Expansión / Datosmacro.com 2022).</p>



<p>El centro de estudios económicos ANIF muestra como Colombia en 2022 es de los países con más bajo gasto de bolsillo en el mundo; solo por debajo aparece Alemania y Cuba. Nos hemos acostumbrado a ir al médico sin ningún pago, cirugías sin costos adicionales a las afiliaciones, medicamentos para enfermedades huérfanas, patologías de alto costo, etc. (ANIF 2022).</p>



<p>Hemos sido entonces conscientes que el sistema que venía desarrollándose en los últimos 30 años, con el paso de distintos gobiernos, estaba haciendo agua por un tema fundamental: el del financiamiento. Algunos opinaron sobre coberturas, otros apoyaron la gestión de medicamentos. Se fortalecieron las diferencias entre el llamado plan básico de salud y sus exclusiones, y finalmente el paso por el planeta de la pandemia del COVID fue un crisol para lo que teníamos como sistema. Bloomberg realizó un estudio titulado &#8220;Resiliencia al COVID&#8221; utilizando 11 variables ponderadas, logrando encontrar los mejores y peores países. Colombia logra un puntaje de 76.7/100; Japón, 71.4; Reino Unido, 74.2; Estados Unidos, 69.4; Israel, 74.8; México, 71.8; Rusia, 52.2; Perú, 64.2, entre otros (Bloomberg 2022).</p>



<p>Actualmente, estamos en un metaverso muy complicado donde hemos caído gracias a la democracia que favorece que un segmento de la población apoye un “cambio” al sistema de salud. Hasta ahí, todo entendible. Pero es que hacer un cambio en el sistema de salud de cualquier país implica estudios profundos, voluntades alineadas de los actores del sistema, procesos de implementación moderados para poder impactar en positivo el constructo salud-enfermedad y, de manera paulatina, poder demostrar con hechos y datos las decisiones de realizar cambios sustanciales que, además de asegurar un discurso político, muestre desenlaces de salud estadísticamente significativos a favor de las poblaciones que sean objeto de esos cambios.</p>



<p>Por ejemplo, el sitio Ceoworld Healthcare realiza un ranking anual de los sistemas mundiales y Colombia empezó a descender desde el año anterior, cayendo 46 posiciones en dicha calificación mundial (Ceoworld Healthcare Index 2024).</p>



<p>¿Cuál es entonces la paradoja? Unas ideologías con políticas mezcladas y quizás resumidas en un progresismo imperante ofrecen un cambio basado en un sistema de salud centralizado en el crecimiento de la burocracia pública que históricamente no ha podido demostrar capacidades de gestión en el sector de la salud. Esto implica la centralización de la contratación del recurso humano, de la compra de insumos y medicamentos, de la coordinación de autorizaciones y procesos contables de atenciones en salud que, en un país de 50 millones de habitantes, son millonarias, múltiples y paralelas. Todo lo anterior, de entrada, implica un ejercicio administrativo gigantesco, implica una coordinación regional y nacional de tal magnitud que permita que se hablen las historias clínicas, las decisiones hospitalarias, los eventos de promoción y prevención y, finalmente, se puedan evaluar variables epidemiológicas en una realidad compleja como es Colombia.</p>



<p>Pero quiero reiterar que el problema de la financiación no se está enfrentando con lo que hasta el momento se ha gestionado por el gobierno. Todo lo contrario, estamos avocados a un incremento del gasto de bolsillo para los colombianos y que proporcionalmente tendrá un mayor impacto en las clases menos favorecidas. Hasta el momento, además de hablar de supuestos futuros en términos de control de gastos, no se ha podido entender y menos demostrar que las propuestas son virtuosas. Todo lo contrario, ya somos testigos del desabastecimiento de medicamentos, del encarecimiento de dispositivos médicos, de la alteración en la oportunidad de atención de los pacientes en consultas, de la entropía permanente de los servicios de urgencias. Y hemos vuelto al que años atrás se denominaba el paseo de la muerte. Pues ahora, ante la masiva intervención, liquidación o autoliquidación, han venido desapareciendo los dolientes de relacionamientos o contratos y ahora el paciente empezó a dar más vueltas, a chocarse con las redes invisibles de cada asegurador. Las secretarías de salud están silentes y expectantes; no sabemos qué está pasando en ellas, funciones de inspección, vigilancia y control frente a todo el sistema. Solamente vamos viendo pasar los nuevos interventores o liquidadores como algo que es ahora el pan de cada día. Las IPS están alegres facturando de manera desmedida en algunos casos, con unas promesas de pago a corto plazo (Giro Directo) sin saber qué pasará con lo antiguo y qué pasará con lo futuro. Recuerdos lejanos de cómo el antiguo Instituto de los Seguros Sociales a finales de los 90 abrió sus compuertas y muchas clínicas se llenaron de facturas millonarias y meses después eran conocedoras de la famosa ley 50; pues eran deudas impagables.</p>



<p>El personal de salud no sabe cuándo caerán nuevos decretos de techos y tarifas que aprietan la liberalidad de la profesión médica, llevando a los mínimos el ingreso de quienes trabajamos en la salud de los colombianos.</p>



<p>Los pacientes, por ejemplo, con cáncer ahora se han ido corriendo en el tiempo la oportunidad de atención, la oferta de medicamentos y restricciones de movilidad dentro del sistema. Los pacientes renales crónicos se preguntan qué pasará en el futuro cuando un funcionario público sea quién decida dónde, cuándo y cómo se realizará su diálisis; a sabiendas que existen pacientes que requieren al menos tres sesiones semanales para mantenerse con vida.</p>



<p>Un Adres politizado que en escenarios gremiales bromea con la honorabilidad de quienes administran el sistema de salud y cuestiona sus capacidades sin mirar hacia dentro de la misma organización que es matemáticamente incapaz de asumir todo lo prometido en púlpitos políticos.</p>



<p>Así las cosas, la pregunta grande es cómo lograr que desde la razón de quienes quieren reformar el sistema de salud confunden que la libertad es parte de la voluntad y no de la razón. Es decir, no puedo o no debo imponer mi razón basada en la libertad que constitucionalmente he asumido sin perder el horizonte de un daño colateral inmenso y difícil de cuantificar. Ese daño se basa en pacientes, enfermedades, historias naturales de la enfermedad y al final desenlaces en salud que pueden ir desde una demora en atención hasta la misma muerte. Por eso, esperaríamos que a quienes corresponde permitan que la voluntad escoja basada en la libertad lo que corresponda a la recta razón y no se siga generando además de incertidumbre una serie de fenómenos que van en contra de la salud de los colombianos.</p>



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<p><strong>Referencias:</strong></p>



<ol start="1" class="wp-block-list">
<li>ANIF. (2022). Colombia uno de los países donde menos se gasta en salud en el mundo: Anif. <a href="https://forbes.co/2022/09/25/actualidad/colombia-uno-de-los-paises-donde-menos-se-gasta-en-salud-en-el-mundo-anif">https://forbes.co/2022/09/25/actualidad/colombia-uno-de-los-paises-donde-menos-se-gasta-en-salud-en-el-mundo-anif</a></li>



<li>Bloomberg. (2022). Ranking de Resiliencia al Covid. <a href="https://www.bloomberg.com/graphics/covid-resilience-ranking/spanish.html">https://www.bloomberg.com/graphics/covid-resilience-ranking/spanish.html</a></li>



<li>Ceoworld Healthcare Index. (2024). Best Healthcare in the World 2024. <a href="https://worldpopulationreview.com/country-rankings/best-healthcare-in-the-world">https://worldpopulationreview.com/country-rankings/best-healthcare-in-the-world</a></li>



<li>Emilio Quevedo V, Germán Enrique Pérez, Néstor Miranda, Juan Carlos Eslava &amp; Mario Hernández. (2013). Historia de la Medicina en Colombia (1st ed. Vol. 4). Carvajal.</li>



<li>Expansión / Datosmacro.com. (2022). Gasto público en salud. <a href="https://datosmacro.expansion.com/estado/gasto/salud">https://datosmacro.expansion.com/estado/gasto/salud</a></li>



<li>Federación Médica Colombiana. (2024). Historia de los sistemas de salud en Colombia. <a href="https://www.federacionmedicacolombiana.com/historia-de-los-sistemas-de-salud-en-colombia/">https://www.federacionmedicacolombiana.com/historia-de-los-sistemas-de-salud-en-colombia/</a></li>



<li>Gómez G. (2017). El problema del mal: una aproximación teológica desde San Agustín. 0–13. <a href="http://biblioteca.clacso.edu.ar/Nicaragua/cielac-upoli/20170831063945/El-Problema-del-mal.pdf">http://biblioteca.clacso.edu.ar/Nicaragua/cielac-upoli/20170831063945/El-Problema-del-mal.pdf</a></li>



<li>O.M.S. (2019). Los países están gastando más en salud, pero las personas siguen pagando demasiado de sus bolsillos. <a href="https://www.who.int/es/news/item/20-02-2019-countries-are-spending-more-on-health-but-people-are-still-paying-too-much-out-of-their-own-pockets">https://www.who.int/es/news/item/20-02-2019-countries-are-spending-more-on-health-but-people-are-still-paying-too-much-out-of-their-own-pockets</a></li>



<li>Wikipedia. (2024). Sistema de Salud en Colombia. <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Sistema_de_salud_en_Colombia">https://es.wikipedia.org/wiki/Sistema_de_salud_en_Colombia</a></li>
</ol>
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        <author>jgorthos</author>
                    <category>Más allá de la medicina</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=103278</guid>
        <pubDate>Wed, 17 Jul 2024 20:32:14 +0000</pubDate>
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