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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
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	<title>Todos los resultados de blogs de narrador | Blogs El Espectador</title>
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        <title>“Guernica no fue un accidente: fue un experimento” Fermín Goñi</title>
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        <description><![CDATA[<p>En El hombre de la Leica, el autor Fermín Goñi se aleja de los relatos habituales sobre la Guerra Civil española para mirar donde menos se ha querido mirar: no tanto el dolor de las víctimas —ampliamente narrado—, sino los mecanismos que hicieron posible la violencia. El poder, el lenguaje, las decisiones frágiles y los [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p>En <em>El hombre de la Leica</em>, el autor Fermín Goñi se aleja de los relatos habituales sobre la Guerra Civil española para mirar donde menos se ha querido mirar: no tanto el dolor de las víctimas —ampliamente narrado—, sino los mecanismos que hicieron posible la violencia. El poder, el lenguaje, las decisiones frágiles y los azares que, acumulados, terminaron por romper un país.</p>



<p>Hay algo en esta conversación que dialoga con la historia de Colombia. Hay algo que conecta ambas experiencias: la violencia que deja huellas abiertas, los desaparecidos, las memorias en disputa y los relatos que intentan ordenar —o encubrir— lo ocurrido. Tal vez por eso esta conversación no ocurre desde la distancia, sino desde una cercanía inevitable. Nos sentamos en Bogotá como quien cruza dos historias que, sin ser iguales, se reconocen en sus preguntas.</p>



<p>Lejos de la idea de un plan perfecto o de una historia inevitable, Goñi propone una lectura incómoda: la guerra como una suma de improvisaciones y ambiciones, cuyo sentido fue ordenado después por el relato oficial. En esta conversación —realizada en el marco de la Feria Internacional del Libro de Bogotá—, el autor reflexiona sobre memoria, verdad y el papel de la literatura frente a un pasado que sigue en disputa.</p>



<p><strong>Diego: Este libro incomoda porque sugiere que la Guerra Civil no fue el resultado de un plan perfecto ni de un solo hombre, sino de una suma de decisiones frágiles, relatos interesados y azares que pudieron haber sido distintos. Al leerlo, uno siente que el foco no está tanto en las víctimas —cuyo dolor ya ha sido ampliamente retratado—, sino en los mecanismos que las producen. Como si te interesara menos el dolor conocido y más entender qué poder lo hizo posible, cómo se construyó y qué estructura permitió ese horror. ¿Qué permitió que todo esto sucediera a la vista de la República y de quienes querían una España distinta?</strong></p>



<p>Es una pregunta difícil de responder, pero hay una explicación clara: quienes dieron el golpe de Estado controlaban una parte decisiva del ejército, especialmente el que estaba en acción en el norte de África. Hay que recordar que en 1936 España tenía presencia allí, y esos militares —los africanistas— fueron los que se sumaron a la rebelión.</p>



<p>A ellos se unieron tropas marroquíes que actuaban con una violencia brutal. Llegaban a las poblaciones y no disparaban: estrangulaban o degollaban. Eso explica la enorme cantidad de muertos en pueblos pequeños. En las grandes ciudades, como Madrid, hubo resistencia hasta el final, pero a costa de una destrucción casi total.</p>



<p>Fue una guerra de exterminio. Franco tenía el control mucho antes de que terminara la guerra, pero no quería solo ganar: quería arrasar para construir, desde las ruinas, su idea de España, esa “una, grande y libre”. Y eso es importante entenderlo: no fue solo una guerra por el poder, fue una guerra para rehacer el país desde cero, eliminando al adversario.</p>



<p><strong>Y en esa línea, hay algo muy interesante en cómo retratas a los personajes, incluso a Franco. No los idealizas, pero tampoco los reduces a caricaturas. Los humanizas sin absolverlos. Por ejemplo, Mola dice en la novela: “Soy un muerto viviente”. ¿De dónde viene esa idea?</strong></p>



<p>Responde a una anécdota real. Mola era un gran aficionado a la fotografía, pero evitaba ser fotografiado porque creía que le traía mala suerte. Solo aceptó una vez, en el norte de África, y ese mismo día bombardearon el campamento español. Hubo muchos muertos y él sobrevivió. A partir de ahí decía que era un “muerto viviente”, alguien que ya debería haber muerto.</p>



<p>Ese tipo de detalles me interesa mucho porque rompe la imagen monolítica del personaje. No para justificarlo, sino para mostrarlo en su complejidad, en sus supersticiones, en sus miedos. Ahí también hay humanidad, aunque esa humanidad conviva con decisiones terribles.</p>



<p><strong>Quiero preguntarte algo más complejo, incluso incómodo: ¿cómo es, desde lo ético y lo emocional, humanizar a personajes que ejercieron tanta violencia, sobre todo cuando esta historia toca a tu propia familia?</strong></p>



<p>Yo no supe lo que había pasado en mi familia hasta que fui bastante mayor. Nadie nos dijo nada. Ni a mis hermanos ni a mí. Nos llamaba la atención, por ejemplo, tener familia en Venezuela y no entender por qué, o no haber conocido a nuestro abuelo.</p>



<p>Cuando empecé a pensar esta novela, desconocía la magnitud de lo ocurrido. Luego supimos que habíamos sido una de las familias más represaliadas: nos quitaron la casa, las tierras, todo.</p>



<p>Si lo hubiera sabido antes, no habría escrito esta novela. Y eso es importante decirlo con honestidad. Porque una cosa es mirar la historia con distancia y otra muy distinta escribir desde la herida directa. Podría contar esa historia —es profundamente desgarradora, con condenas a muerte y campos de concentración—, pero no quiero hacerlo. Prefiero pasar página, aunque eso no significa olvidar. Significa no quedar atrapado ahí.</p>



<p><strong>En la novela aparece una idea muy potente: el golpe no como un plan perfecto, sino como una suma de decisiones improvisadas, egos, dudas. Como si quisieras desmontar la idea de que la guerra era inevitable o que quienes la hicieron sabían exactamente lo que hacían.</strong></p>



<p>Exactamente. No sabían ni siquiera cuántos iban a estar con ellos. Pensaban que en siete días conquistarían España. Eso lo dijo Mola en repetidas ocasiones. Pero la guerra duró tres años, seguida de cuarenta de dictadura, y dejó a España como uno de los países más atrasados de Europa en 1975.</p>



<p>Ese contraste es clave: la idea de una operación rápida que se convierte en una tragedia prolongada. Ahí es donde el azar, la improvisación y también la ambición juegan un papel enorme. Nada estaba tan claro como después se quiso contar.</p>



<p><strong>Además, planteas que la Guerra Civil fue, en cierto modo, un laboratorio para la Segunda Guerra Mundial. ¿Qué implica pensarla así?</strong></p>



<p>Implica asumir que lo que ocurrió en España no fue solo un conflicto interno. Los alemanes y los italianos, sobre todo los alemanes, utilizaron el territorio español para ensayar su maquinaria de guerra contra población real. Guernica es el ejemplo más claro.</p>



<p>Era una ciudad sin valor estratégico, fuera del mapa militar, y la destruyeron completamente. Allí probaron bombas incendiarias, bombas en cadena, todo tipo de armamento para medir su capacidad destructiva. Eso lo reconoció Göring en el juicio de Núremberg: España fue un laboratorio.</p>



<p>Y eso cambia la perspectiva: ya no es solo una guerra civil, es también un anticipo de lo que vendría después en Europa.</p>



<p><strong>Uno siente también que hay un gesto político en la novela: desmontar ese relato posterior que ordena el caos y construye la figura de Franco como inevitable, casi como si la historia hubiera sido escrita a su medida.</strong></p>



<p>Sin duda, pero ese relato lo construyó él mismo. Franco se autoproclamó jefe del Estado modificando una ley que lo nombraba solo jefe de gobierno. Su entorno eliminó la figura de gobierno y dejó “Estado”, convirtiéndolo en algo parecido a un monarca.</p>



<p>Ahí se ve muy bien cómo el lenguaje no es neutro. Cambiar una palabra cambia toda la estructura del poder. Y ese tipo de operaciones son fundamentales en los regímenes autoritarios.</p>



<p><strong>Y ahí el lenguaje aparece como un arma: patria, orden, cruzada, “salvar a España”… pero nunca se aclara de qué.</strong></p>



<p>De “los otros”. Y “los otros” es cualquiera que no piense como tú. Es una categoría abierta, difusa, que permite incluir a quien convenga en cada momento. Eso es muy peligroso porque deshumaniza y legitima la violencia.</p>



<p>Antes de que haya violencia física, hay una violencia en el lenguaje. Se prepara el terreno. Se construye un enemigo. Y cuando ese enemigo ya no es una persona concreta, sino una idea, un grupo abstracto, entonces todo es posible.</p>



<p><strong>Eso resuena con discursos actuales, incluso fuera de España.</strong></p>



<p>Claro, porque esos mecanismos no han desaparecido. Afortunadamente, hoy no se dan las condiciones estructurales de entonces en España, pero el lenguaje sigue funcionando de formas muy parecidas. Y eso exige estar alerta.</p>



<p><strong>Hay momentos en los que incluso parece que te burlas de Franco, por ejemplo cuando reparte títulos nobiliarios a sus generales, como si intentara construir una aristocracia artificial.</strong></p>



<p>Es que es ridículo. Un dictador que no es rey otorgando títulos como si lo fuera. Era una nostalgia imperial, una fantasía de grandeza que no tenía sustento real. Pero al mismo tiempo es revelador: muestra hasta qué punto necesitaban construir una legitimidad simbólica.</p>



<p><strong>Eso conecta con algo más amplio: esa fascinación por lo monárquico, lo heráldico, que también existe en América Latina. ¿Crees que hay una dificultad cultural para habitar plenamente la democracia?</strong></p>



<p>No lo sé con certeza, pero sí veo una tendencia a crear mitos, a elevar figuras a una categoría casi intocable. Eso no es democracia, eso es otra cosa. Y muchas veces se hace desde la emoción, desde la necesidad de creer en alguien que resuelva todo.</p>



<p>El problema es que eso abre la puerta a la demagogia. A promesas simples para problemas complejos.</p>



<p><strong>Al final de la novela dejas al lector en un silencio incómodo. No juzgas explícitamente, no cierras el sentido. ¿Por qué esa decisión?</strong></p>



<p>Porque el rigor histórico es fundamental. Yo no puedo inventar nada ni imponer una interpretación. Vengo del periodismo: los hechos son los hechos. El narrador debe mantenerse al margen.</p>



<p>Además, creo que es más potente cuando el lector llega a sus propias conclusiones. Ese silencio final no es vacío, es un espacio para que el lector piense.</p>



<p><strong>Hay también una crítica muy fuerte a la manipulación: bombardear y luego culpar al enemigo.</strong></p>



<p>Sí, y eso no es una exageración literaria, es algo que ocurrió. El caso de Guernica es paradigmático. Fue un experimento militar y luego se intentó construir otro relato.</p>



<p>La manipulación de la información es una parte esencial de la guerra. No solo se combate con armas, también con relatos.</p>



<p><strong>También aparece una especie de fascinación de Franco por el modelo nazi, incluso cierta inferioridad frente a ellos.</strong></p>



<p>La había. Franco admiraba el aparato militar alemán. Era un militarista y pretendía gobernar un país como si fuera un cuartel. Pero un país no funciona así. Eso es una dictadura, y las consecuencias están a la vista.</p>



<p><strong>¿Qué dirías que aprendió España de todo esto?</strong></p>



<p>Dos cosas fundamentales: que nunca más una guerra y que el poder lo tiene quien gana las elecciones. Parece simple, pero es la base de todo. Sin eso, no hay democracia posible.</p>



<p><strong>Aquí en Colombia el tema de los desaparecidos sigue siendo central. ¿Cómo se ha abordado eso en España?</strong></p>



<p>Depende de las regiones, porque España es un Estado descentralizado. Hay comunidades que han trabajado mucho en la búsqueda y otras menos. Pero es una deuda moral: encontrar a quienes aún no han aparecido.</p>



<p><strong>Para cerrar: como escritor, ¿cómo imaginas al lector de este libro?</strong></p>



<p>Me gustaría que encuentre una novela que lo atrape, más allá del tema, y que se acerque a un momento clave de la historia con curiosidad y espíritu crítico. Que no lea solo para confirmar lo que ya piensa, sino para cuestionarse.</p>



<p><strong>Quisiera detenerme un momento en algo que atraviesa toda la novela y también esta conversación: la tensión entre memoria y relato. Porque una cosa es lo que ocurrió y otra cómo se cuenta. ¿Hasta qué punto escribir sobre la Guerra Civil es también disputar esa forma de contarla?</strong></p>



<p>Totalmente. La memoria no es algo fijo, es algo que se construye constantemente. Y en ese proceso intervienen los historiadores, los políticos, los medios de comunicación y, por supuesto, la literatura. Cada uno aporta una mirada distinta.</p>



<p>Lo que hace la novela, o al menos lo que intento hacer yo, es entrar en ese espacio sin imponer una verdad cerrada, pero sí con una exigencia de rigor. Porque claro, uno podría inventar mucho, pero entonces ya no está hablando de la historia, está hablando de otra cosa.</p>



<p>A mí me interesa esa frontera: contar con herramientas narrativas algo que está documentado. Y ahí hay una responsabilidad muy grande, porque el lector confía en que lo que está leyendo tiene un anclaje en lo real.</p>



<p><strong>En ese sentido, hay algo muy particular en tu escritura: no es una novela histórica tradicional, pero tampoco es periodismo. ¿Cómo trabajas esa zona intermedia?</strong></p>



<p>Con mucho cuidado. Yo vengo del periodismo, y eso marca una forma de trabajar: contrastar fuentes, verificar datos, no añadir nada que no esté respaldado. Pero la novela te permite otra cosa, que es construir una estructura narrativa, dar ritmo, trabajar las voces.</p>



<p>No se trata de inventar, sino de organizar. De decidir desde dónde se cuenta, qué se muestra y qué se deja fuera. Eso también es una forma de interpretación, aunque no sea explícita.</p>



<p>Y luego está el lenguaje. Cómo se dice algo cambia completamente cómo se percibe. Por eso vuelvo siempre a lo mismo: el lenguaje no es inocente.</p>



<p><strong>Y en esa construcción, ¿qué decides no contar? Porque tan importante como lo que está en la novela es lo que queda fuera.</strong></p>



<p>Claro. Hay muchas cosas que se quedan fuera. No por falta de interés, sino porque una novela necesita un foco. Si intentas contarlo todo, no cuentas nada.</p>



<p>En este caso, me interesaba centrarme en los mecanismos del poder, en cómo se articula, cómo se justifica, cómo se ejerce. Eso implica dejar en segundo plano otras historias que también son fundamentales, pero que ya han sido más narradas.</p>



<p>Es una decisión consciente, pero también es una forma de invitar a que el lector complete ese vacío con lo que ya sabe o con lo que quiera investigar después.</p>



<p><strong>Hay algo que mencionabas antes y que me parece clave: el lector como alguien activo, no pasivo. ¿Confías en ese lector incluso cuando el tema es tan duro?</strong></p>



<p>Sí, absolutamente. Creo que subestimar al lector es un error. El lector sabe leer entre líneas, sabe interpretar silencios, sabe incomodarse.</p>



<p>Y en una historia como esta, esa incomodidad es necesaria. Si el lector termina la novela completamente tranquilo, algo no ha funcionado. No se trata de provocar por provocar, pero sí de generar una reflexión.</p>



<p><strong>En ese sentido, ¿crees que esta novela dialoga con el presente más de lo que parece?</strong></p>



<p>Sí, inevitablemente. Aunque esté situada en un momento histórico concreto, habla de cosas que siguen ocurriendo: la construcción del enemigo, la manipulación del lenguaje, la concentración del poder, la creación de relatos oficiales.</p>



<p>No hace falta establecer paralelismos explícitos. El lector los encuentra solo. Y eso es lo interesante: que la novela no te diga “esto es igual a esto”, sino que te dé las herramientas para pensar.</p>



<p><strong>Y quizá ahí aparece algo que atraviesa toda la conversación: la idea de que entender el pasado no es un ejercicio académico, sino una forma de intervenir en el presente.</strong></p>



<p>Exactamente. La memoria no es un archivo muerto. Tiene consecuencias en cómo se vive hoy, en cómo se toman decisiones, en cómo se entiende la democracia.</p>



<p>Por eso es importante abordarla con rigor, pero también con responsabilidad. No se trata solo de recordar, sino de entender para no repetir.</p>



<p><strong>Y finalmente, sobre la memoria: ¿cómo deberían los países construirla?</strong></p>



<p>Con rigor, sin inventar nada, investigando a fondo y narrando de manera que llegue al mayor número de personas. La memoria no es solo pasado: es una advertencia. Nos recuerda hasta dónde puede llegar una sociedad cuando deja de cuestionarse.</p>
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        <author>Diego Aretz</author>
                    <category>Las palabras y las cosas</category>
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        <pubDate>Mon, 27 Apr 2026 18:02:12 +0000</pubDate>
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        <title>Hernán Peláez Restrepo, el hombre de la radio.</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/lineas-de-arena/hernan-pelaez-restrepo-el-hombre-de-la-radio/</link>
        <description><![CDATA[<p>Esta nota sobre Hernán Peláez Restrepo la escribí y publiqué hace 12 años en este blog, pero veo que ya no aparece. Supongo que se extravió en alguna migración de datos, al cambiar la plataforma hace un tiempo, así que la rescato. A Hernán Peláez, quien hoy 29 de enero se encuentra de cumpleaños, lo conocí hace unos años en un evento del Hay Festival en Cartagena, en un colegio público de la ciudad, en el cual dio una deliciosa charla sobre fútbol. Al final, insisto en una idea sobre un programa de radio que sería éxito seguro con el Dr. Peláez.</p>
]]></description>
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<p></p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="600" height="455" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/29131743/Pelaez-Perez-y-Ortiz.jpeg" alt="" class="wp-image-125269" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/29131743/Pelaez-Perez-y-Ortiz.jpeg 600w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/29131743/Pelaez-Perez-y-Ortiz-300x228.jpeg 300w" sizes="(max-width: 600px) 100vw, 600px" /><figcaption class="wp-element-caption">Hernán Peláez, Edgar Perez y Jaime Ortiz Alvear. </figcaption></figure>



<p><strong>Nota preliminar</strong>: <em>Esta nota sobre Hernán Peláez Restrepo la escribí y publiqué hace 12 años en este blog, pero veo que ya no aparece. Supongo que se extravió en alguna migración de datos, al cambiar la plataforma hace un tiempo, así que la rescato. A Hernán Peláez, quien hoy 29 de enero se encuentra de cumpleaños, lo conocí hace unos años en un evento del Hay Festival en Cartagena, en un colegio público de la ciudad, en el cual dio una deliciosa charla sobre fútbol. Al final, insisto en una idea sobre un programa de radio que sería éxito seguro con el Dr. Peláez. </em></p>



<p>Los que pertenecemos a la generación de la radio, esa que ha hecho el tránsito a los otros medios de comunicación audiovisual y a las redes sociales, estamos obligados a rendir tributo a Hernán Peláez Restrepo, un hombre que ha tenido el acierto de proyectar sus pasiones particulares a millones de personas a través del transistor.</p>



<p>El Dr. Peláez, se ganó ese título otorgado por colegas y escuchas, no solo como ingeniero químico al ser el primer comentarista deportivo con diploma profesional, sino como reconocimiento a su conocimiento del fútbol, pero también como maestro y director de programas de radio que se han vuelto legendarios. Es difícil creer hoy que uno de adolescente estuviera pegado a una emisora de radio a las siete de la noche, escuchando a unos señores discutiendo de fútbol durante más de una hora.</p>



<p>Sin embargo así fue, la&nbsp;<em>“Gran Polémica Nacional de los Deportes”</em>&nbsp;que realmente era solo sobre fútbol, congregaba a millones de radioescuchas para ser testigos de los comentarios y los no poco enfrentamientos entre varios de los más destacados narradores y cronistas del fútbol, como los protagonizados entre Jaime Ortiz Alvear y Edgar Perea, aunque fueron muchos más los periodistas que se conectaban desde cada ciudad colombiana. La innovación ha sido la clave en los programas conducidos por Hernán Peláez, quien desde aquella época, resultaba ser el amable y objetivo moderador, que no toma partido e intenta calmar los ánimos de sus colegas.</p>



<p>Hablar de lo que ha significado&nbsp;<em>“La Luciérnaga”&nbsp;</em>desde 1992 en los tiempos del apagón programado, sería llover sobre mojado. Pero es sorprendente que con un formato casi invariable con su mezcla de realidad, humor, crítica política e ingenio musical, no haya sufrido mayor desgaste a pesar de los imitadores y competencia que ha surgido en las otras cadenas radiales.</p>



<p>Porque también hay que decirlo, Hernán Peláez Restrepo es otra forma de decir&nbsp;<em>Caracol Radio</em>, los propietarios de la primera cadena radial colombiana le deben mucho al Dr. Peláez, pues gracias a su carisma modesto, sin falsas pretensiones ayudó a ubicar a la emisora en los primeros lugares de sintonía, que ha trascendido a las fronteras de Colombia, pues mucho antes que existiera Internet, había gente que ya escuchaba Caracol en otros países del mundo. Quienes en este momento no residenciamos en Colombia, tenemos la gran fortuna de sintonizar nuestras emisoras en la gran red informativa de Internet, sin hacer malabarismos con radios de onda corta o larga.</p>



<p>Ahora que nos enteramos de que el Dr. Peláez anuncia su retiro de&nbsp;<em>La Luciérnaga</em>, sabemos que termina otro capítulo glorioso de la radio. Afortunadamente el veterano periodista continuará con&nbsp;<em>El pulso del fútbol</em>, en donde realiza ese delicioso contrapunteo con Iván Mejía Álvarez, programa en el cual tengo el privilegio como muchos otros oyentes de haber realizado algunos aportes, pues volviendo al tema de la innovación, buena parte del éxito de ese programa, consiste en el diálogo que mantienen los comentaristas con su público. Por ello no resulta extraño que el programa sea seguido incluso por gente que no le gusta el fútbol.</p>



<p>Hernán Peláez, no ha sido ajeno a los otros medios de comunicación, de hecho durante varios años trabajó en varios noticieros de televisión y es columnista de&nbsp;<em>El Espectador</em>, pero sin duda su esencia es la radio. Un hombre de radio con una memoria prodigiosa, que como él mismo dice, se aprendía las alineaciones de los equipos colombianos de fútbol como quien aprendía poesía.</p>



<p>Alguna vez le escribí al Dr. Hernán que sabiendo de su conocimiento en materia musical, debería realizar un programa que se llamara algo así como:&nbsp;<em>La música de Peláez,</em>&nbsp;en donde combinara sus canciones y melodías favoritas con anécdotas, comentarios e historias. Seguro sería otro éxito de un hombre que ha sido el Rey Midas de la radio. No solo sus nietos, sino sus hijos adoptados de la radio queremos seguir gozando de su presencia.</p>



<p>Al final, dejo como colofón, un breve tautograma, para quien ha sido responsable en parte que Colombia tenga una oreja pegada al viejo transistor de los recuerdos. Gracias por ello.</p>



<p><em>Hombre Hernán, ha hecho historia hemisferio Hertziano. Hispanoamérica habla híbridos honestos, humorísticos, honda huella. Honores, humanista hidalgo.&nbsp;</em></p>



<p><strong>Dixon Acosta Medellín</strong></p>



<p>A ratos en lo que sigo llamando Twitter: @dixonmedellin y en Bluesky: @dixonacostamed.bsky.social</p>


<figure class="wp-block-post-featured-image"><img decoding="async" width="337" height="343" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/29131839/Hernan-Pelaez.jpg" class="attachment-post-thumbnail size-post-thumbnail wp-post-image" alt="" style="object-fit:cover;" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/29131839/Hernan-Pelaez.jpg 337w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/29131839/Hernan-Pelaez-295x300.jpg 295w" sizes="(max-width: 337px) 100vw, 337px" /></figure>]]></content:encoded>
        <author>Dixon Acosta Medellín (@dixonmedellin)</author>
                    <category>Líneas de arena</category>
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        <pubDate>Thu, 29 Jan 2026 18:21:08 +0000</pubDate>
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        <title>12 libros y 12 autores para regalar el 24</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/12-libros-y-12-autores-para-regalar-el-24/</link>
        <description><![CDATA[<p>Un libro siempre será un regalo maravilloso para obsequiar en Nochevieja. Doce personalidades cuentan cuál fue esa obra que leyeron con fascinación este 2025.</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-small-font-size"><em>Fotografía tomada en la librería Merlín de Bogotá. </em></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-large-font-size wp-elements-0374ba416735b4b945bfe8078d4e9da5"><em>&#8220;Un libro es un regalo que puedes abrir una y otra vez&#8221;, </em>Garrison Keillor, humorista estadounidense. </p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size"><strong>MIGUEL TORRES</strong><strong>, director de teatro, dramaturgo y novelista</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="1024" height="682" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19112832/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-MIGUEL-TORRES-1024x682.jpg" alt="" class="wp-image-123720" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19112832/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-MIGUEL-TORRES-1024x682.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19112832/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-MIGUEL-TORRES-300x200.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19112832/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-MIGUEL-TORRES-768x512.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19112832/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-MIGUEL-TORRES-1536x1023.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19112832/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-MIGUEL-TORRES.jpg 1600w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="has-small-font-size"><em>Foto: cortesía Carlos Duque.</em></p>



<p><strong><em>Diarios 1984-1989</em></strong> es uno de los libros que más me ha impactado en los últimos años. En él, Sandor Márai, anciano, cojo y casi ciego, va narrando, con estremecedora lucidez, el desgarrador testimonio de su enfrentamiento con la muerte. Llevando a cuestas su viudez, su soledad y su desmoronamiento físico, esgrime verdades de a puño como esta: “La crueldad es el punto de encuentro en que la humanidad actúa en armonía”. O sombríos propósitos cargados de punzante ironía: “Si me quedan fuerzas escribiré algo impublicable, que ni la imprenta sea capaz de soportar”. Hasta su última anotación, días antes de pegarse un tiro en la cabeza: “Estoy esperando el llamamiento a filas. Ha llegado la hora”.</p>



<p>&nbsp;Un libro sagrado en mi memoria.</p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size"><strong>PATRICIA TAVERA</strong><strong>, artista plástica</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="473" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113055/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-PATRICIA-TAVERA-473x1024.jpg" alt="" class="wp-image-123722" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113055/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-PATRICIA-TAVERA-473x1024.jpg 473w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113055/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-PATRICIA-TAVERA-139x300.jpg 139w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113055/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-PATRICIA-TAVERA.jpg 591w" sizes="auto, (max-width: 473px) 100vw, 473px" /></figure>



<p>La primera vez que fui a Estambul tenía 30 años, adoré la ciudad, tomé un barco para recorrer el Bósforo y ver la arquitectura de la ciudad antigua, sus mezquitas. Años después descubrí al escritor ORHAN PAMUK y compré un primer libro sobre Estambul, que admiré, pues hablaba de las historias vividas por él y su familia en esa preciosa ciudad. Quiero recomendar su libro <strong><em>La maleta de mi padre.</em></strong></p>



<p>Cada frase del libro es la afirmación de lo que el arte es para cada uno de nosotros, ya sea escritor o pintor: “Para mí, ser escritor es descubrir, luchando pacientemente durante años, la segunda persona que se esconde en el interior de uno”. Tuve una experiencia muy bella con Gabo, gran amigo de mi esposo, quiso venir al taller a ver mi pintura y de pronto me dijo: pero así de cerca pintando en la pared, ¿cómo puedes ver? Le dije: Cuando me retiro descubro lo que estoy pintando. Me dijo entonces: ¿Quién pinta? Le respondí: El otro que hay en mí y lo descubro al alejarme.</p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size"><strong>HENRY GALLARDO, </strong><strong>director Fundación Santa Fe de Bogotá</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="682" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113131/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-HENRY-GALLARDO-1024x682.jpg" alt="" class="wp-image-123724" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113131/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-HENRY-GALLARDO-1024x682.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113131/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-HENRY-GALLARDO-300x200.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113131/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-HENRY-GALLARDO-768x512.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113131/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-HENRY-GALLARDO-1536x1023.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113131/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-HENRY-GALLARDO.jpg 1600w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p><strong><em>Cartagena 1600: Cuando el tirano mandó</em></strong> es una novela muy divertida, una historia de amor; juguetona desde su título, el cual tiene todo que ver con las letras de Joe Arroyo. Está llena de momentos y lugares verídicos que han marcado la realidad actual de la ciudad.&nbsp;</p>



<p>Cada parte del libro trae detalles históricos que alimentan la curiosidad y el cariño por nuestras raíces. Y digo “nuestras”, siendo <em>rolito</em>, porque el Hospital Serena del Mar está allí para servir en salud y es parte de mi responsabilidad. Considero que la responsabilidad sin conocer la historia cojea.</p>



<p>Uno de los personajes centrales es Tomás, un arriesgado joven que, escapando de la Inquisición portuguesa, llega a Cartagena y logra sobrevivir como médico autodidacta. Claro, en lo personal es de total interés conocer qué pasaba con la medicina de aquel momento.</p>



<p>Tomás se enamora de una muchacha mulata, una relación marcada por la pobreza, las diferencias de raza y las que impone a veces la sociedad.</p>



<p>Entre los elementos históricos que recuerda están la invasión del pirata Francis Drake, el “negocio” de la esclavitud, la rebelión de Benkos Blohó, el arribo de la inquisición, la amabilidad de Pedro Claver y el progreso de la infraestructura inicial de la ciudad amurallada, el fuerte, las iglesias y las casas.</p>



<p>He de resaltar que su mayor enseñanza y mensaje no está en el libro. Está en la razón por la que se concibió. Mi gran amigo Manuel Camacho Montoya escribe con su padre, Manuel Camacho Diago, esta linda obra, porque como padre e hijo querían tener un proyecto conjunto. Y fue así como crearon una “disculpa” para ¡hablar más, estar más y vivir más!</p>



<p>Cuidarnos y unirnos es al final el inmenso mensaje que nos dejan los dos Manueles. Un proyecto de vida para alimentar el amor familiar. ¡Qué gran mensaje!</p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size"><strong>&nbsp;MARIA CLARA OSPINA, escritora bogotana</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="768" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113210/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-MARIA-CLARA-OSPINA-768x1024.jpg" alt="" class="wp-image-123726" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113210/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-MARIA-CLARA-OSPINA-768x1024.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113210/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-MARIA-CLARA-OSPINA-225x300.jpg 225w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113210/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-MARIA-CLARA-OSPINA.jpg 960w" sizes="auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px" /></figure>



<p><strong><em>La península de las casas vacías</em></strong>, de David Uclés, introduce al lector a la Guerra Civil española desde un prisma íntimo, simbólico y profundamente desgarrador que agarran el alma y la estremecen. Aquí lloramos por la campesina que pinta de negro todos los árboles de su huerto, por el fotógrafo que luego de pisar una mina no levanta el pie en cuarenta años, por el maestro que enseña a sus alumnos a hacerse los muertos…</p>



<p>Uclés, construye una narrativa donde la violencia política y el odio se entrelazan para revelar un país que se desangra desde dentro. En el centro late el clan de los olivareros de Jándula, una familia unida por la tierra y un legado casi mítico, cuyo destino fatal se va tejiendo a medida que el fanatismo, la superstición y la fractura social avanzan sobre sus vidas.</p>



<p>La novela dialoga con <em>Cien años de soledad,</em> de Gabriel García Márquez, en su uso de un surrealismo impregnado de símbolos rurales y creencias populares. Pero Uclés sitúa ese imaginario, en su propio idioma, en una España concreta y desgarrada, donde lo fantástico brota de la desesperación.</p>



<p>También recuerda a <em>Patria</em> de Fernando Aramburu por su manera de mostrar cómo la violencia destruye hogares y vínculos. Pero Uclés añade un tono mítico que convierte la caída de Jándula en una elegía del país, marcada por el silencio, la ausencia y la memoria rota.</p>



<p>María Clara Ospina, diciembre 12/2025</p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size"><strong>JAVIER CORREA CORREA</strong><strong>, escritor y periodista</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="544" height="640" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113309/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-JAVIER-CORREA.jpg" alt="" class="wp-image-123728" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113309/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-JAVIER-CORREA.jpg 544w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113309/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-JAVIER-CORREA-255x300.jpg 255w" sizes="auto, (max-width: 544px) 100vw, 544px" /></figure>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-bc332348f141098a26b526565a2cc84c"><em>“… sujetando a la mujer por debajo de los brazos, mirándola todo el cuerpo, con toda la luz de la luna desnudándola, dijo en su vieja lengua, en la lengua de los bosques, de los panales de miel, de las columnas blancas, del mar sonoro, de la risa sobre las montañas:</em></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-928c6a7cbfd6479b7f279c5b305858e6">–<em>No me quieras mal”. (</em>Del cuento<em> Centauro)</em></p>



<p>Conocí a José Saramago con el libro <em>Objecto Quase</em>, traducido erróneamente como <strong><em>Casi un objeto</em>, </strong>porque no se trataba de un error gramatical en portugués –la lengua nativa del Premio Nobel de Literatura en 1998– sino de una propuesta idiomática libertaria, como libertaria fue su literatura y libertaria su vida.</p>



<p>Seis cuentos conforman el libro que no es el más conocido de él. Otros, casi todos, son mencionados por expertos y por quienes se acercan a su obra.</p>



<p>“La silla empezó a caer, a venirse abajo, a inclinarse, pero no, en el rigor del término, a desatarse”. Así comienza el cuento <em>Silla</em>, en el que microscópicos <em>Anobium</em> han ruñido la madera del asiento que cede y cae. No es cualquier poltrona, incluso trono, sino el que ocupa con el apoyo de Hitler y Mussolini el dictador portugués António de Oliveira Salazar, que cayó, él sí, tras la Revolución de los claveles, en 1974, un año antes de la muerte de su vecino y cómplice español Francisco Franco.</p>



<p>Este texto podría ser tachado de política. Y cuál es el problema, si el mismo José Saramago reclama –en presente– el derecho de ser político. Y la literatura es mucho más que una sumatoria de letras bonitas, adornadas con narraciones y descripciones. Y vaya que Saramago sabía de narraciones, de descripciones, de política.</p>



<p>Leí después varias de sus novelas y de sus textos periodísticos, y cada vez más lo admiré y sentí afecto por él.</p>



<p>Conocí personalmente a José Saramago pocos meses antes de su muerte, en junio de 2010. Fue la última vez que visitó Colombia y habló de paz. Soñador que era, el Nobel, quien hoy se lamentaría de que el Premio Nobel de Paz se lo hubieran dado a una guerrerista con rodilleras.</p>



<p>Perdonen la digresión, pero era inevitable. Él era –y seguirá siendo– un hombre grande, hermoso, de los que enaltecen a la literatura y a la humanidad misma.</p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size"><strong>XIOMARA SUESCÚN</strong><strong>, directora del Centro Nacional de las Artes</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="849" height="566" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19121344/ZETA-FOTO-LIBROS-NAVIDAD-ARTES-esta-si.jpg" alt="" class="wp-image-123743" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19121344/ZETA-FOTO-LIBROS-NAVIDAD-ARTES-esta-si.jpg 849w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19121344/ZETA-FOTO-LIBROS-NAVIDAD-ARTES-esta-si-300x200.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19121344/ZETA-FOTO-LIBROS-NAVIDAD-ARTES-esta-si-768x512.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 849px) 100vw, 849px" /></figure>



<p>Pocas obras interpelan con tanta claridad nuestra condición humana como <strong><em>La estirpe de Lilith</em>.</strong> En esta trilogía, Octavia E. Butler —una de las autoras más determinantes de la ciencia ficción del siglo XX y la primera mujer afrodescendiente en consolidarse en el género— plantea preguntas urgentes sobre supervivencia, alteridad y los dilemas éticos de habitar un mundo en transformación.</p>



<p>La historia se sitúa en un futuro distópico en el que la humanidad ha quedado al borde de la extinción tras una guerra nuclear. Los pocos sobrevivientes son rescatados por una especie extraterrestre, los Oankali, que los mantiene en animación suspendida durante siglos. Cuando Lilith Iyapo despierta, descubre que ha sido elegida para preparar la convivencia entre humanos y Oankali y acompañar el retorno a una Tierra radicalmente distinta, incluso para quienes volverán a habitarla.</p>



<p>Lo que más me fascina es la manera en que Butler aborda el encuentro con “el otro”: aquello que tememos y admiramos de lo diferente, y las contradicciones que emergen cuando ese encuentro nos obliga a transformarnos. Para ambas especies, coexistir implica renunciar a certezas, abrir posibilidades y aceptar que la continuidad de la vida requiere cambio.</p>



<p>La trilogía atraviesa temas que siguen siendo esenciales hoy: la violencia, los prejuicios, la raza, el género, el colonialismo, la ética, la relación con los ecosistemas y con todas las formas de vida. Butler construye un universo vasto en imaginación y profundamente humano en sus preguntas. Nos confronta, nos conmueve y nos lleva a pensar más allá de los límites que creemos firmes.</p>



<p>Es un libro que expande nuestras fronteras internas. Y esa, quizá, es la mejor razón para regalarlo.</p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size"><strong>CARLOS RESTREPO, </strong><strong>periodista cultural</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="538" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113547/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-CARLOS-RESTREPO-1024x538.jpg" alt="" class="wp-image-123730" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113547/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-CARLOS-RESTREPO-1024x538.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113547/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-CARLOS-RESTREPO-300x158.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113547/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-CARLOS-RESTREPO-768x403.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113547/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-CARLOS-RESTREPO-1536x806.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113547/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-CARLOS-RESTREPO.jpg 1600w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p>Este año decidí desatrasarme con el autor sueco Jonas Jonasson (1962), del que tenía represados tres libros, y cuya primera novela que leí de él, en 2009 (<strong><em>El abuelo que saltó por la ventana y se largó</em></strong>), me regaló uno de los ratos de lectura más placenteros. Fue así como -muy disciplinado- leí de Jonasson sus novelas <strong><em>Dulce venganza</em>,</strong> <strong><em>El matón que soñaba con un lugar en el paraíso</em> y <em>La analfabeta que era un genio de los números</em>.</strong></p>



<p>Con un exquisito sentido del humor (cargado de sarcasmo), Jonasson -quien antes de lanzarse a la ficción literaria fue periodista- crea unos personajes entrañables para el lector, muchas veces de las periferias urbanas, los cuales viven las aventuras más descabelladas. Siempre, enmarcados en un telón de fondo en el que los protagonistas interactúan -en clave de comedia- con la historia real y sus protagonistas.</p>



<p>Si quiere huir un rato de la agobiada realidad nacional e internacional, Jonasson le ofrecerá historias divertidas, bien contadas y con personajes que se quedarán en el corazón. Un autor refrescante, en cuya obra vale la pena sumergirse para terminar siempre con una sonrisa dibujada en la cara. (* Ex redactor cultural del diario El Tiempo).</p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size"><strong>IRENE VASCO</strong><strong>, escritora bogotana</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="682" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113631/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-IRENE-VASCO-1024x682.jpg" alt="" class="wp-image-123732" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113631/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-IRENE-VASCO-1024x682.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113631/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-IRENE-VASCO-300x200.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113631/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-IRENE-VASCO-768x512.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113631/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-IRENE-VASCO-1536x1023.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113631/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-IRENE-VASCO.jpg 1600w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="has-small-font-size"><em>Foto: cortesía Natalia Espinosa.</em></p>



<p><strong><em>La puerta</em></strong>, de la escritora húngara Magda Szabó, (Hungría, 1907 – 2007), es una novela de 314 páginas. Cuenta las historias de dos mujeres unidas por lazos de amistad, mezquindad, lealtad, odio, desconfianza, generosidad. Estas historias van y vienen entre guerras e invasiones, entre chismes y vida cotidiana. Los veinte años de relación, no podría llamarse amistad, permiten que personas, animales, sucesos, se ensamblan a través de distintos episodios en las vidas de distintas personas.&nbsp;</p>



<p>¿Cómo logra Magda Zsabó que los lectores quedemos atrapados entre esta variedad de sucesos?&nbsp;</p>



<p>Desde el primer capítulo sabemos algo que la enigmática Emerenc Szeredas, criada de la autora, esconde algo. El gran deseo de su ama es que se abra “por primera vez ante mis ojos una puerta determinada, la del cuarto de una persona que defendía celosamente su gran soledad y ocultaba su indignante miseria con pudor y que, por eso, nunca habría permitido entrar ahí a nadie, aunque el techo hubiera ardido sobre su cabeza”.&nbsp;</p>



<p>Los lectores necesitamos desesperadamente abrir la puerta de la habitación de Emerenc.</p>



<p>¡Una puerta! Una simple puerta que permanece cerrada nos mantiene en vilo página tras página. De vez en cuando la autora ofrece una pista, hace guiños, para que creamos que por fin conoceremos la habitación de Emerenc. Guiños dosificados, claro, para que nuestra inquietud se mantenga firme. Por supuesto, lo logra.</p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size"><strong>MAURICIO ARROYAVE</strong><strong>, periodista y director del pódcast Ojo Nuclear</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="768" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113714/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-MAURICIO-ARROYAVE-1024x768.jpg" alt="" class="wp-image-123733" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113714/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-MAURICIO-ARROYAVE-1024x768.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113714/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-MAURICIO-ARROYAVE-300x225.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113714/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-MAURICIO-ARROYAVE-768x576.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113714/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-MAURICIO-ARROYAVE-1536x1152.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113714/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-MAURICIO-ARROYAVE.jpg 1600w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p>Yo recomiendo uno de los tesoros ocultos de la literatura latinoamericana: Álvaro Enrigue (así, con g). Tengo en mis manos su trabajo más reciente: <strong><em>Tu sueño imperios han sido.</em></strong> Es una novela que se asoma a la conquista de México y la narra como un sueño violento, sin mapas, sin garantías y sin un narrador que prometa orden. Álvaro Enrigue no reconstruye el pasado: lo desarma. Y en ese gesto —literario, político y profundamente estético— está la potencia de este libro breve y feroz.</p>



<p>Aquí no hay epopeya ni pedagogía histórica. No hay voluntad de explicar “lo que ocurrió”, sino de mostrar cómo el lenguaje mismo fue un campo de batalla. La Conquista aparece como un ruido constante que, incluso hoy, no termina de apaciguarse. Todo se dice a medias, todo se traduce mal, todo se impone con violencia. El resultado es una verdad incómoda: la historia, cuando se mira de cerca, nunca es limpia.</p>



<p>Una de las cosas que más me impresiona de Enrigue, y en esta novela sí que se luce, es su español afilado. Usa&nbsp;arcaísmos y giros coloniales sin dejar de ser absolutamente contemporánea.</p>



<p>En <strong><em>Tu sueño imperios han sido</em></strong>, Moctezuma y Cortés no son héroes ni villanos de manual; son, más bien, figuras quebradas, atrapadas en un juego que los supera. Enrigue evita el juicio moral fácil y opta por algo más inquietante: mostrar el desconcierto. Es que la historia no avanza porque alguien la controle, sino porque nadie logra detenerla.</p>



<p>A pesar de su brevedad, el libro exige atención. Es una novela que pide al lector algo más que empatía: le pide inteligencia, memoria, sospecha. Pero la recompensa es alta. Las imágenes permanecen, las frases regresan, la herida colonial vuelve a abrirse, no como lamento, sino como pregunta.</p>



<p>Es una demostración de que la literatura todavía puede discutir el pasado sin solemnidad o complacencia. Y en tiempos de discursos simplificados, como este, eso no es poco.</p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size"><strong>JORGE ESPINOSA, periodista</strong> <strong>y conductor del pódcast <em>El Librero</em></strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="768" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19115950/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-JORGE-ESPINOSA-768x1024.jpg" alt="" class="wp-image-123740" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19115950/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-JORGE-ESPINOSA-768x1024.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19115950/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-JORGE-ESPINOSA-225x300.jpg 225w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19115950/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-JORGE-ESPINOSA-1152x1536.jpg 1152w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19115950/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-JORGE-ESPINOSA.jpg 1200w" sizes="auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px" /></figure>



<p>La novela policíaca es un género delicioso. Desde los clásicos como Patricia Highsmith y Raymond Chandler hasta los contemporáneos como Antonio Manzini y Seicho Matsumoto. Cuando están bien escritas, no son solo novelas de misterio y detectives, sino también estudios minuciosos y entretenidos de la condición humana.</p>



<p>Ese es el caso de la fabulosa <strong><em>Caso Clínico,</em></strong> del escocés Graeme Macrae Burnet, publicada en español por la editorial Impedimenta. No es, para ser precisos, una novela policíaca tradicional: sí, es cierto que hay una muerte en las primeras páginas del libro, pero se trata más bien de un misterio psicológico que hubiera podido llevar al cine Alfred Hitchcock.</p>



<p>La historia parte de un hallazgo literario del autor, que recibe unos cuadernos que lo llevan a reconstruir la historia de una joven en el Londres de los años sesenta que está convencida de que un psicoterapeuta célebre, polémico e insoportable tuvo responsabilidad directa en el suicidio de su hermana. Para probarlo, ella misma decide infiltrarse como paciente, con identidad falsa, y someterse a unas agotadoras pero muy ilustrativas sesiones de terapia.</p>



<p>A partir de ahí, la novela avanza entre los cuadernos escritos por la hermana de la muerta, que describen sus curiosos encuentros con el terapeuta, pero también escenas de su propia vida, y las notas biográficas que Graeme Macrae Burnet escribe sobre ese mismo terapeuta, cuyo nombre es A. Collins Braithwaite. La maravilla de esta novela consiste en su propio engaño: lo que acá describe Macrae Burnet, los personajes de los que habla, los episodios que describe, ¿existieron? ¿O acaso se trata solamente de su prodigiosa imaginación?</p>



<p>Sí, es un thriller psicológico como no he leído dos, pero también una profunda reflexión sobre la pérdida, el duelo, las relaciones familiares y las ficciones que nos contamos nosotros mismos a partir de nuestras máscaras e identidades. Macrae Burnet es también uno de los últimos autores que me recomendó mi amigo y librero Mauricio Lleras. Sospecho, a pesar de la fragilidad de mi memoria emocional, que fue una de las últimas conversaciones que tuve con él antes de su muerte. Como siempre, Mauricio acertó.</p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size"><strong>JOSÉ CUESTA</strong><strong>, concejal de Bogotá</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="688" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19114052/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-JOSE-CUESTA-baja-1024x688.jpg" alt="" class="wp-image-123735" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19114052/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-JOSE-CUESTA-baja-1024x688.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19114052/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-JOSE-CUESTA-baja-300x202.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19114052/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-JOSE-CUESTA-baja-768x516.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19114052/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-JOSE-CUESTA-baja.jpg 1065w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p>Estoy leyendo un libro del filósofo alemán Georg Wilhelm Friedrich Hegel, titulado <strong><em>Lecciones sobre la filosofía de la historia universal</em></strong> (II). El movimiento de la historia universal se da justamente con el Imperio persa. El autor examina esa misma dinámica, pero en relación con el mundo griego.</p>



<p>Señala que la historia vinculada al mundo griego se define a partir de tres épocas capitales.</p>



<p>La primera es el comienzo del pueblo, que en el caso del mundo griego se origina y se fortalece hasta llegar al ámbito de la individualidad real.</p>



<p>La segunda etapa corresponde al contacto de ese pueblo ya educado con las figuras precedentes, con los pueblos anteriores de la historia universal, y a su triunfo sobre ellos.</p>



<p>El tercer período es el contacto con los pueblos siguientes y la derrota del pueblo griego frente a estos.</p>



<p>Con esta aproximación a la dinámica histórica del pueblo griego, Hegel intenta mostrar que dicho desarrollo tiene una base antecedente. Esa base está, precisamente, en su relación con el mundo persa, con el mundo oriental.</p>



<p>Llama la atención cómo esa noción dialéctica en Hegel, aplicada al pueblo griego, permite la formación de la identidad del todo. Esta dialéctica, que posibilita la configuración de la identidad del pueblo griego, se da a partir de una relación de base con una cultura extraña. Para ser más exactos, el proceso de construcción de la identidad griega se da a partir de las guerras con los persas, que marcan sin duda alguna el talante del pueblo griego.</p>



<p>La lectura de este texto permite adentrarnos en el estudio de la conformación del talante, el carácter y la fuerza del pueblo griego.</p>



<p>La historia de Grecia, dice Hegel, presenta el origen del pueblo griego como un proceso de hibridación, tanto étnico como cultural, una mezcla de distintas tribus. La mayoría de las poblaciones eran homogéneas y pertenecientes a la raza griega, pero también hay que decir que aquello que conocemos como pueblo griego incorporaba familias extrañas, que no eran griegas.</p>



<p>Afirma, además que el pueblo ateniense representa la cumbre del espíritu griego. Sin embargo, es precisamente en la Atenas clásica donde se configura un escenario de acogida y refugio, en el que se recibían familias e individuos provenientes de las más diversas tribus y regiones.</p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size"><strong>HUMBERTO MENDIETA, director del Noticiero del Senado</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="682" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/20072340/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-HUMBERTO-MENDIETA-1024x682.jpg" alt="" class="wp-image-123774" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/20072340/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-HUMBERTO-MENDIETA-1024x682.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/20072340/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-HUMBERTO-MENDIETA-300x200.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/20072340/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-HUMBERTO-MENDIETA-768x512.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/20072340/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-HUMBERTO-MENDIETA-1536x1023.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/20072340/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-HUMBERTO-MENDIETA.jpg 1600w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p><br>Como un inmenso anzuelo de papel esta obra de la española Irene Vallejo me atrapó hasta dejarme sin respiración. Y me pregunto: de qué madera está hecha aquella mujer que tiene tono novelesco, pero es una académica singular. Se nota en sus citas históricas y en la facilidad con la que se refiere a sus personajes, casi como si los tratara en el diario vivir. Y bien que los trata.</p>



<p>Este ensayo nos interna en la historia de la escritura y de los libros y nos queda una clase amplia y profunda de los primeros textos y el origen de la palabra escrita. ¡Qué belleza!, es así como conocí la génesis del mundo doméstico por medio del cual nos comunicamos, y ahora en el ciberespacio.</p>



<p>Es increíble cómo pasamos del junco al teclado. Del papiro a las redes. E Irene nos lo cuenta con encanto, con pedagogía, con su experticia en letras e historia.</p>



<p>Gracias Irene. Nos llevaste con tu libro por un portal del tiempo, de esos portales calificados de ficción, pero nos demostraste que existen. Fue un fascinante viaje de tantos siglos que al final perdemos la cuenta. Cleopatra, Tito Livio, Séneca, Aristófanes.… Tantos nombres y personajes, conocidos y ajenos.&nbsp;</p>



<p><strong><em>El infinito en un junco</em></strong> es una ventana al pasado mostrándonos cómo se ha transmitido el conocimiento en la historia de la humanidad. Y ni que hablar de las luchas que ha dado la escritura. Contra guerras, prejuicios y quemas inquisitivas. Sobreviven aun en contra de la modernidad que los amenaza.</p>



<p><em>Chapeau</em>, Irene Vallejo.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=123718</guid>
        <pubDate>Sat, 20 Dec 2025 12:47:23 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[12 libros y 12 autores para regalar el 24]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>María Fernanda Mora y su apuesta en la nueva convocatoria global de cine grabado con celular</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/un-blog-para-colorear/maria-fernanda-mora-y-su-apuesta-en-la-nueva-convocatoria-global-de-cine-grabado-con-celular/</link>
        <description><![CDATA[<p>La reconocida productora audiovisual&nbsp;María Fernanda Mora (Mopa), una de las voces más influyentes de su generación, anunció su participación como jurado y embajadora de la nueva convocatoria internacional de&nbsp;The Creative Festival, un certamen que invita a creadores de todo el mundo a narrar historias de un minuto grabadas con celular. Con una trayectoria consolidada, marcada [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p>La reconocida productora audiovisual&nbsp;<strong>María Fernanda Mora (Mopa)</strong>, una de las voces más influyentes de su generación, anunció su participación como jurado y embajadora de la nueva convocatoria internacional de&nbsp;<em>The Creative Festival</em>, un certamen que invita a creadores de todo el mundo a narrar historias de un minuto grabadas con celular.</p>



<p>Con una trayectoria consolidada, marcada por proyectos destacados como&nbsp;<em>Kids en Línea</em>, el detrás de cámaras del mediometraje&nbsp;<em>Rose</em>&nbsp;y colaboraciones con artistas como Generación 12, The Mills, Ekklesia Worship y Laura Kalop, Mopa se posiciona como una figura clave en esta edición del festival. Su visión técnica, creativa y espiritual guía esta convocatoria que busca impulsar a nuevos talentos a crear mensajes con propósito. Un talento extraordinario y sobresaliente demás.</p>



<p>A continuación, les comparto una entrevista que nos dio en exclusiva:</p>



<p><em><strong>¿Qué representa para ti ser parte de esta convocatoria internacional?</strong></em><br><strong>Mopa:</strong>&nbsp;para mí es una oportunidad para inspirar a nuevos creadores a contar historias reales y profundas con lo que ya tienen a la mano: un celular. Creo profundamente en el poder de los mensajes que transforman, y esta convocatoria es una puerta abierta para que muchos descubran su voz.</p>



<p><em><strong>¿Qué deben saber los participantes?</strong></em><br><strong>Mopa:</strong>&nbsp;el reto es crear un filminuto —un cortometraje de un minuto— con inicio, desarrollo y final, grabado únicamente con celular. El tema de este año es&nbsp;la gracia, entendida como ese favor inmerecido que transforma vidas.</p>



<p><strong><em>¿Hasta cuándo hay plazo para participar?</em></strong><br><strong>Mopa:</strong>&nbsp;Hasta la medianoche del&nbsp;3 de diciembre de 2025. No hay límite de edad ni restricción en el número de videos que cada persona quiera enviar.</p>



<p><strong><em>Pude conocer que esta edición reúne un equipo muy diverso de jurados, ¿Quiénes te acompañan?</em></strong><br><strong>Mopa:</strong> estoy acompañada de tres talentos increíbles, uno de ellos es Fernando Ramos quien es compositor, actor y director con una trayectoria impecable. También se encuentra Aletjandra Castaño, creadora de contenido y diseñadora gráfica que representa la nueva generación de narradores digitales. Y por último Diego Cáceres, a quien muchos conocen como Dizee; quien es pianista, compositor y productor musical reconocido en la escena nacional e internacional. Cada uno aporta una mirada única que enriquece la selección de los proyectos.</p>



<p><strong><em>&nbsp;¿Por qué consideras importante promover este tipo de iniciativas?</em></strong><br><strong>Mopa:</strong>&nbsp;porque creo que las historias tienen el poder de sanar y transformar. Muchas veces pensamos que necesitamos grandes equipos para crear, pero el verdadero corazón del cine está en el mensaje. Este festival recuerda que un celular puede ser suficiente para impactar vidas.</p>



<p><strong><em>¿Dónde pueden seguir el proceso y unirse al reto?</em></strong><br><strong>Mopa:</strong>&nbsp;Pueden seguir todo en Instagram como&nbsp;<strong>@thecreativefestival</strong>. Si sienten que tienen algo que decir, este es su momento. Una historia de un minuto puede cambiarlo todo.</p>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Alvaro J Tirado</author>
                    <category>Un Blog para colorear</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=122854</guid>
        <pubDate>Wed, 26 Nov 2025 03:52:55 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[María Fernanda Mora y su apuesta en la nueva convocatoria global de cine grabado con celular]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alvaro J Tirado</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Clarice Lispector en un aquelarre mundial</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/pazifico-cultura-y-mas/clarice-lispector-en-un-aquelarre-mundial/</link>
        <description><![CDATA[<p>La célebre escritora brasileña Clarice Lispector visitó Colombia dos veces, la primera con ocasión del IV Congreso de la Nueva Narrativa Hispanoamericana que tuvo lugar en Cali, entre el 14 y el 17 de agosto de 1974, compartiendo mesa con los escritores brasileños Lygia Fagundes Telles y Walmir Ayala, siendo el título de su conferencia: “Literatura de vanguarda no [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p>La célebre escritora brasileña Clarice Lispector visitó Colombia dos veces, la primera con ocasión del IV Congreso de la Nueva Narrativa Hispanoamericana que tuvo lugar en Cali, entre el 14 y el 17 de agosto de 1974, compartiendo mesa con los escritores brasileños Lygia Fagundes Telles y Walmir Ayala, siendo el título de su conferencia: “<em>Literatura de vanguarda no Brasil</em>”, &nbsp;invitados por el entonces joven escritor Gustavo Álvarez Gardeazabal; y la segunda vez, con ocasión de celebrarse en Bogotá el&nbsp; Primer Congreso Mundial de Brujería que se llevó a cabo entre el 24 y el 28 de agosto de 1975, invitada por el polifacético Simón González, más conocido como “El brother Simón” o “El mago”.</p>



<p>Precisamente se está conmemorando los 50 años de este primer Congreso Mundial de Brujería, y dentro de la rememoración normal y paranormal que se quiere hacer, resalta la presencia de Clarice Lispector, quien para entonces era ya una importante y reconocida escritora, no solamente en su país natal, sino que ya sus obras habían sido traducidas a varios idiomas, entre otros al español. De ahí que resulte importante su presencia en un evento que pareciera nada tener que ver con la propia autora, quien quiso compartir en este espacio su cuento “El huevo y la gallina”, tan enigmático como ella misma, por eso, en las pocas palabras que dirigió al público asistente, resalta su propia posición frente a lo paranormal:</p>



<p>“<em>Tengo poco que decir sobre la magia. De hecho, creo que nuestro contacto con lo sobrenatural debería darse en silencio y en profunda meditación solitaria. La inspiración, en todas las formas de arte, tiene un toque de magia porque la creación es algo absolutamente inexplicable. Nadie sabe nada al respecto. No creo que la inspiración venga de afuera hacia adentro, de fuerzas sobrenaturales. Supongo que emerge de lo más profundo de la persona, del inconsciente individual, colectivo y cósmico más profundo. Pero también es cierto que todo lo que tiene vida y que llamamos &#8220;natural&#8221; es, en realidad, tan inexplicable como si fuera sobrenatural. Resulta que todo lo que tengo para ofrecerles es solo mi literatura. Alguien leerá ahora en español un texto que escribí, una especie de cuento corto llamado &#8220;El huevo y la gallina&#8221;, que es misterioso incluso para mí, y tiene un simbolismo secreto. Les pido que no escuchen solo con la razón, porque si intentan razonar solos, todo lo que se diga escapará de su comprensión. Si una docena de oyentes escuchan mi texto, me daré por satisfecho. Y ahora, por favor, escuchen &#8220;El huevo y la gallina&#8221;.”</em> (En: Eliane Vasconcellos, <em>Clarice Lispector: uma leitura do seu arquivo, </em>2021, p. 42-43).</p>



<p>Pocos minutos antes de leer el cuento, Clarice sintió un pánico que, según los entendidos era común a veces en ella,&nbsp; le impidió hacer tal oficio, de tal manera que lo leyó un funcionario de la embajada de Brasil en Colombia, además porque la única traducción que había hecho la autora era al inglés. Así se leyó el enigmático cuento, que resume en parte el planteamiento literario de su autora, denominado por muchos de cuestionamiento ontológico, y que ella misma denominaba “no estilo”, ahí se expone el debate sobre la génesis primera del huevo o la gallina, pero hay una persistencia que implica la limitación del lenguaje para expresar el mundo que nos rodea, el huevo es un símbolo de lo inexplicable frente al deseo humano de nominar todo lo que ahí existe, por eso en el cuento quien narra se pierde en ese intento de esclarecer lo inexplicable, hay un giro ontológico, ya que el propio narrador pasa a ser cuestionado por el mundo que observa.</p>



<p>Lispector es dueña de una voz intimista a quien le interesa la propia psiquis de sus personajes antes que la trama misma, no por nada ha sido puesto en el tridum con Virginia Wolff y James Joyce, trasgresora de puntuaciones y normas gramaticales, capaz de innovar la moderna literatura brasileña, razón por la cual se ubica de manera insular en las letras latinoamericanas, en una literatura que se vuelca hacia adentro cuando los escritores buscaban exaltar el realismo mágico de un mundo visto e imaginado, mientras en ella se asienta la extrañeza, inclusive del propio lenguaje que, para ella, pareciera coartar la experiencia para ser narrada.</p>



<p>Cuando se le preguntó a Simón González el por qué de la invitación de la escritora brasileña al congreso, solo atinó a expresar que “Ella se consideraba una bruja y yo creo que ella hacía brujería con las palabras”, además muchos lectores y críticos ven una posición feminista en su obra, pero también de sentirse afecta por lo tradicionalmente excluido, no en vano la célebre frase suya: “Dejo registrado que, si vuelve la Edad Media, yo estoy del lado de las brujas”, más que un pretexto para que visitara tan curioso evento hace 50 años, el mismo que despertó la ira de la pacata sociedad colombiana de entonces, enojo de curas y obispos que buscaron por todos los medios opacar a los visitantes, pese a que el propio presidente López y su esposa sucumbieron a los encantos de algunos de los clarividentes invitados, como a la máquina Kirlian que supuestamente retrataba el aura, aunque no sabemos si al hechizo literario de la escritora brasileña.</p>
]]></content:encoded>
        <author>J. Mauricio Chaves Bustos</author>
                    <category>Cultura</category>
                    <category>Pazifico, cultura y más</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=121852</guid>
        <pubDate>Fri, 31 Oct 2025 15:25:52 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Clarice Lispector en un aquelarre mundial]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">J. Mauricio Chaves Bustos</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>El escritor David Sánchez Juliao no tiene quien lo reedite</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/el-escritor-david-sanchez-juliao-no-tiene-quien-lo-reedite/</link>
        <description><![CDATA[<p>El 24 de noviembre se cumplirán 80 años del nacimiento del escritor David Sánchez Juliao, quien dejó este mundo en 2011. Al lanzamiento de un cuento póstumo para niños, se suma un documental sobre su vida y obra prolíficas.  </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Las obras de David Sánchez Juliao (1945-2011), se han traducido a más de doce idiomas. </em></p>



<p>La nuestra fue una generación que creció con las telenovelas de los años 80 y una que otra novela que nos hacían leer en el colegio. Entre esas telenovelas recuerdo dos muy exitosas que salieron de la pluma de David Sánchez Juliao: <a href="https://www.youtube.com/watch?v=mYSNHyWCb1w&amp;list=PL5AkkNzWe0EDEXKiFsE2IwVD_7ENTekRq"><em>Pero sigo siendo el rey</em>&nbsp;</a>(1983) y <a href="https://www.youtube.com/watch?v=js_ixvK9iA4"><em>Mi sangre aunque plebeya</em>&nbsp;</a>(1986). Como este es un país ingrato con sus escritores, me pareció apenas justo rendir un tributo a su memoria, a través de los recuerdos de su hija Paloma Sánchez, heredera del legado del narrador de Lorica, Córdoba, que fue también periodista y diplomático.</p>



<p><strong>Tengo la impresión de que no se ha hecho un homenaje justo al maestro David Sánchez Juliao con ocasión del aniversario #80 de su nacimiento este 2025. ¿Crees lo mismo?</strong></p>



<p>Sí, totalmente. No ha sido nada fácil, porque en un país con tantos desafíos la gestión cultural es casi un milagro. Pero yo, como hija y heredera de su legado, estoy convencida de que el mejor homenaje sería que lo volvieran a leer. Y no me vas a creer: todavía no hemos encontrado una editorial que se atreva a reeditarlo. Yo no me rindo; seguiré insistiendo hasta dar con una que tenga la visión —y el coraje— de ver el potencial y el honor que significa volver a editarlo.</p>



<p>Al mismo tiempo, estamos trabajando en un documental titulado <em>Nadie es profeta en Lorica</em>, que recorre su vida y su obra. Estoy segura de que será una forma poderosa de volver a ponerlo en conversación y de recordarle al país quién fue y lo que nos dejó.</p>



<p><strong>¿Qué recuerdos tienes de él?</strong></p>



<p>Mi papá tenía el don de volver extraordinario lo ordinario. Tengo infinidad de recuerdos, porque cualquier reunión sencilla se transformaba en un acontecimiento cuando él llegaba. Pero hay uno que guardo como un tesoro: una noche íbamos los dos solos en su Jeep Willis del 55 rumbo a la casita de San Sebastián, a las afueras de Lorica. En medio de la sabana, bajo un cielo estrellado, se detuvo, nos bajamos y nos acostamos a mirar el firmamento mientras escuchábamos los sonidos de la noche. Él estaba perdidamente enamorado de la sabana y del Sinú, y quiso sembrar en mí ese amor por la naturaleza y, en especial, por esa tierra. Y lo logró. Me dejó como herencia aprender a amar el silencio, a escuchar y a observar.</p>



<p><strong>¿Cuál crees que fue su mayor aporte a la literatura colombiana?</strong></p>



<p>Logró llevar las historias cotidianas y llenas de magia de la Costa Caribe a la pantalla nacional y a la memoria colectiva del país. Gracias a sus personajes, los colombianos conocieron la idiosincrasia, el humor y la riqueza cultural de esa región. También abrió la puerta para que la narrativa oral tuviera un lugar central, mostrando que la literatura no solo vive en los libros, sino también en la voz, la radio y la televisión.</p>



<p><strong>¿Te leía cuentos de niña?</strong></p>



<p>Sí, de niña, más que leerme, me echaba cuentos narrados con esa voz inolvidable. Y ya más grandecita, me regalaba libros y nos acostábamos los dos a leer, cada uno con el suyo. El ritual era leer juntos.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="675" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/10/03100906/ZETA-SANCHEZ-JULIAO-baja-1024x675.jpg" alt="" class="wp-image-120999" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/10/03100906/ZETA-SANCHEZ-JULIAO-baja-1024x675.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/10/03100906/ZETA-SANCHEZ-JULIAO-baja-300x198.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/10/03100906/ZETA-SANCHEZ-JULIAO-baja-768x506.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/10/03100906/ZETA-SANCHEZ-JULIAO-baja.jpg 1080w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>David Sánchez Juliao escribió cuentos, novelas y guiones para televisión.</em> <em> Foto: Nelson Cárdenas. </em></p>



<p><strong>¿Habrá algunos eventos en lo que resta del año para honrar su memoria?</strong></p>



<p>Sí. La Feria del Libro de Montería le rendirá un homenaje dentro de su programación. Y en Lorica, el último fin de semana de noviembre, se está preparando un homenaje muy especial con motivo de sus 80 años.</p>



<p>En el malecón de Lorica se inauguró recientemente un monumento en su honor, obra del maestro Adriano Ríos, quien también creó otra escultura bellísima: mi papá de cuerpo entero junto al camión de <em>El Pachanga</em>. Nuestro sueño es verla instalada en el centro histórico de Lorica, aunque todavía no hemos conseguido los recursos para hacerlo realidad.</p>



<p>Por otro lado, el documental sobre su vida y su obra no alcanzamos a terminarlo este año; sacar adelante un proyecto de cine en Colombia sigue siendo todo un desafío.</p>



<h2 class="wp-block-heading">&#8220;Mi papá tenía el don de volver extraordinario lo ordinario&#8221;.</h2>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="768" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/10/02152856/ZETA-SANCHEZ-JULIAO-PALOMA-SANCHEZ-CON-CUENTO-POSTUMO-768x1024.jpg" alt="" class="wp-image-120962" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/10/02152856/ZETA-SANCHEZ-JULIAO-PALOMA-SANCHEZ-CON-CUENTO-POSTUMO-768x1024.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/10/02152856/ZETA-SANCHEZ-JULIAO-PALOMA-SANCHEZ-CON-CUENTO-POSTUMO-225x300.jpg 225w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/10/02152856/ZETA-SANCHEZ-JULIAO-PALOMA-SANCHEZ-CON-CUENTO-POSTUMO-1152x1536.jpg 1152w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/10/02152856/ZETA-SANCHEZ-JULIAO-PALOMA-SANCHEZ-CON-CUENTO-POSTUMO-1536x2048.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/10/02152856/ZETA-SANCHEZ-JULIAO-PALOMA-SANCHEZ-CON-CUENTO-POSTUMO-scaled.jpg 1920w" sizes="auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px" /></figure>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Paloma Sánchez, heredera del legado del maestro. </em></p>



<p><strong>&#8220;Camino al bosque&#8221; es un cuento póstumo. ¿Por qué decidieron publicarlo?</strong></p>



<p>Ese libro estaba esperando el momento justo para ver la luz. <em>Camino al bosque</em> es un cuento lleno de ternura, donde se siente el amor profundo de mi papá por la naturaleza. Editorial Norma, que ya tenía en su catálogo <em>El país más hermoso del mundo</em> —un clásico que lleva más de 30 años en circulación—, vio en este nuevo título la oportunidad de ampliar su apuesta por su obra. Y yo creo que acertaron: es un libro que respira sensibilidad y que conecta con un mensaje muy vigente hoy, el de volver a mirar lo esencial.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="694" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/10/02153645/ZETA-SANCHEZ-JULIAO-EL-PAIS-MAS-HERMOSO-baja-694x1024.jpg" alt="" class="wp-image-120963" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/10/02153645/ZETA-SANCHEZ-JULIAO-EL-PAIS-MAS-HERMOSO-baja-694x1024.jpg 694w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/10/02153645/ZETA-SANCHEZ-JULIAO-EL-PAIS-MAS-HERMOSO-baja-203x300.jpg 203w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/10/02153645/ZETA-SANCHEZ-JULIAO-EL-PAIS-MAS-HERMOSO-baja-768x1133.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/10/02153645/ZETA-SANCHEZ-JULIAO-EL-PAIS-MAS-HERMOSO-baja.jpg 828w" sizes="auto, (max-width: 694px) 100vw, 694px" /></figure>



<p><strong>¿Por qué los niños de este tiempo deberían leer al maestro David Sánchez Juliao?</strong></p>



<p>Porque sus cuentos son divertidos, cercanos y universales, pero al mismo tiempo siembran raíces. La mayoría están pensados para reforzar procesos culturales y dejar en los niños una semilla de amor por la identidad, la familia y la vida misma. Su literatura provoca risa y reflexión, y al final siempre nos recuerda algo fundamental: la importancia de reconocernos en lo que somos y sentir orgullo de nuestras raíces.</p>



<p><strong>Finalmente, háblanos de ti</strong></p>



<p>Soy Paloma, su única hija y quien lleva la responsabilidad —y el orgullo— de mantener vivo su legado. Soy curiosa, lectora empedernida, cinéfila, amante de los animales y, por supuesto, de la comida del Caribe. De mi papá heredé ese amor por las historias, la sensibilidad para observar y una identidad que me hace sentir sabanera, aunque haya nacido cachaca. En cuanto a mi familia paterna, ellos eran cuatro hermanos: mi papá, que fue el primogénito y el único hombre, y mis tres tías. De los cuatro, ya partieron él y Nhora Margarita. Hoy siguen vivas Rocío y Gloria Eugenia.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="815" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/10/02153744/ZETA-SANCHEZ-JULIAO-AFICHE-80-ANOS-815x1024.jpg" alt="" class="wp-image-120965" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/10/02153744/ZETA-SANCHEZ-JULIAO-AFICHE-80-ANOS-815x1024.jpg 815w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/10/02153744/ZETA-SANCHEZ-JULIAO-AFICHE-80-ANOS-239x300.jpg 239w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/10/02153744/ZETA-SANCHEZ-JULIAO-AFICHE-80-ANOS-768x964.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/10/02153744/ZETA-SANCHEZ-JULIAO-AFICHE-80-ANOS-1223x1536.jpg 1223w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/10/02153744/ZETA-SANCHEZ-JULIAO-AFICHE-80-ANOS-1631x2048.jpg 1631w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/10/02153744/ZETA-SANCHEZ-JULIAO-AFICHE-80-ANOS-scaled.jpg 2039w" sizes="auto, (max-width: 815px) 100vw, 815px" /></figure>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Afiche diseñado por Paloma Sánchez. </em></p>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=120960</guid>
        <pubDate>Sun, 05 Oct 2025 12:46:15 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/10/02153712/ZETA-SANCHEZ-JULIAO-PORTADA.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[El escritor David Sánchez Juliao no tiene quien lo reedite]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>La literatura colombiana está en crisis</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/la-literatura-colombiana-esta-en-crisis/</link>
        <description><![CDATA[<p>El boom colombiano. Acometer el asesinato simbólico de Gabo para encontrar el alma de la literatura nacional. Cuestionar el papel de las élites culturales. Espabilar a una industria sentada en sus laureles. Revivir a los críticos literarios.  Nuevos aires a los programas de promoción de la lectura. Evolución y revolución literarias.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size">Centro Cultural Gabriel García Márquez en Bogotá. Fotografía del autor.</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-aa1f9889acacae22f72bee798a2fa8a7"><strong><em>“Basta ser un lector exigente para comprobar que la historia de la literatura colombiana, desde los tiempos de la Colonia, se reduce a tres o cuatro aciertos individuales, a través de una maraña de falsos prestigios</em> (…) <em>El problema no es de cantidad, sino de nivel”:</em> Gabriel García Márquez, en el ensayo “La literatura colombiana, un fraude a la nación” (abril de 1960).</strong></p>



<p>Sobre el oficio de escribir, la escritora Natalia Ginzuburg dijo una vez: “No me importa nada de lo que hagan los otros escritores”.</p>



<p>Hay cierta hipocresía que mantiene postrada a la literatura de este país y a los escritores colombianos relegados a la sombra de ese monstruo insuperable que sigue siendo el maestro Gabriel García Márquez. Pareciera que con él nace y con él muere la literatura colombiana, todo lo demás son casos aislados, gente bien intencionada, libros que se leen con deleite, loables intentos, escritores juiciosos, ninguno (todavía) consagrado al nivel de aquel.</p>



<p>Hay mucha bulla mediática alrededor de un nombre: Juan Gabriel Vásquez pero no hay consenso; lo propio ha pasado con el nombre de Fernando Vallejo. ¿Es ruido que dejamos caer? ¿Tal vez no sea para tanto? ¿Soñar en un segundo Premio Nobel de literatura? Demasiado temprano para saberlo. No pensemos con el corazón porque ahí radica el problema.</p>



<p>La literatura colombiana y la industria que la sostiene se mecen en su zona de confort: las editoriales publicando a diestra y siniestra (con siniestra no me malentiendan), incluso si no son buenos, ni los autores ni sus libros. En Estados Unidos un Gore Vidal despreciaba a la Susan Sontang literata. Aquí muchos desprecian las letras simplonas de Mario Mendoza pero no hay quién se lo diga en su cara, y así con otros autores, y así con otros libros. Los jóvenes lo consumen con avidez, lo siguen por doquier, llenan auditorios y lo tratan como a un semidios. Es un <em>rockstar </em>a su manera. El marketing obra esa clase de milagros.</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-4b89b993875d86ad0e7dfac7ccbdc79d">En el Suplemento Literario Ilustrado (<strong>El Espectador,</strong> 12 de noviembre de 1926), el crítico Luis Trigueros escribió sobre La vorágine: “Las fabulaciones de Rivera –hay que reconocerlo- carecen de método, de orden, de ilación: <em>La vorágine</em>, pongo por caso, es un caos de sucesos aterrantes, una maraña de escenas inconexas, un confuso laberinto en que los personajes entran y salen, surgen y desaparecen sin motivos precisos ni causas justificativas”. </p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-ee2f48b191db256b48686f0ffd1403da">El destinatario de la diatriba, José Eustasio Rivera, le respondió, a los pocos días en dos artículos distintos, a través de las páginas de El Tiempo: “… con espíritu cicatero farfullaste un esbozo mísero de mi novela, en el cual, por poder llenar una página de revista, embutiste citas inocuas y párrafos míos a manera de transcripciones. ¿Dónde están los tesoros de tu sabiduría que nos los derramaste a manos llenas…?  (…)  acudiste para juzgarme La vorágine a un procedimiento doloso y desleal: tomaste la primera edición, a sabiendas de que la segunda salió corregida y teniendo la tercera en tu poder. (…) A qué hado adverso obedeciste cuando te dio por meterte a crítico, como si eso fuera empresa fácil”. (Del libro <em>La vorágine: Textos críticos</em>, compilación de Monserrat Ordoñez Vila, Alianza Editorial Colombiana.</p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size"><strong>Sin crítica literaria no hay <em>Parnaso</em> colombiano</strong></p>



<p>La ausencia de crítica literaria le ha hecho daño a la literatura colombiana. Ni el editor ni el lector están para cumplir esa función, ya sabrán por qué. A los medios de comunicación alguna culpa les cabe. No hay crítica literaria en la prensa colombiana o la poquísima “crítica” que sobrevive la hacen los propios amigos de los escritores, así que en vez de crítica hay alabanzas camufladas a modo de reseñas, y algunas tan mal hechas que torpemente resumen el libro —hacer espoiler se llama— que nos &#8220;ahorran&#8221; el trabajo de leer. Entre amigos se tapan con la misma cobija y eso le hace daño a la literatura.</p>



<p>Pasaron a mejor vida los críticos literarios (con todo lo malo y lo bueno que tengan) y nadie los echa de menos. Sin críticos, la literatura va ahí, a tientas, a la deriva, como todo lo demás, incluidos nosotros, en este foso oscuro que es el Universo, tan necesitado de luz para llegar al <em>Parnaso.</em>  </p>



<p><strong>Truman Capote</strong> dijo: “Cuando Dios le entrega a uno un don, también le da un látigo y el látigo es únicamente para autoflagelarse”. Es decir, autocompadecerse no es suficiente si se trata de superarse a sí mismo. No hay más remedio que devolverle a la crítica y a los críticos su lugar: resucitarlos.</p>



<p>La crítica sirve para recordarnos que lo que existe, imperfecto o regular o a medio hacer, existe, y cualquier cosa es mejor que no tener conciencia de esa existencia. Pasa lo mismo en el periodismo. El problema tal vez no sean los críticos, sino la falta de humildad de los criticados. En un país de sordos —¡y este abusa de su sordera!—, bueno sería entonces que a quien le caiga el guante se lo chante. Al fin de cuentas, la humildad no es más que una cabeza gacha aferrada a la pluma, al teclado.</p>



<p><strong>Gustave Flaubert</strong> dijo: “Nadie le hará jamás una estatua a un crítico”. Aceptemos también que hay escritores sin estatuas. En Colombia el problema es que no somos dados a honrar a nuestros escritores, y entre ellos pasa lo mismo. El respeto y el prestigio se han diluido en celos y soberbias. Han confundido cofradía con mafia de escritores. Dice Javier Cercas: &#8220;Hay que acabar con la soberbia del escritor endiosado&#8221;. </p>



<p>Se entiende que nadie quiere ser presa del ridículo y el crítico debe saber que ese no es el papel que se espera de él o ella.&nbsp;</p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size"><strong>La alegría de leer</strong><strong></strong></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-176de722a842670ebebd1cfb7961a81f"><strong>“Escribo a los 66 años con el mismo propósito que tenía a los dieciséis que es, desde luego, dar sentido a mi vida y quizás ayudar a otras personas a dar sentido a la suya”: John Cheever, escritor estadounidense.</strong></p>



<p>Ahora bien, el placer de la lectura sigue siendo un privilegio de pocos y tengo la impresión, además, de que el grueso de la población no entiende cuál es el valor que tiene o podría tener la literatura en sus vidas, y tampoco se hace lo suficiente para despertar en la gente el sentido del gusto literario, ese lector en potencia criado desde la infancia, o el adulto que no tuvo infancia lectora.</p>



<p>Desacralizar la literatura es un asunto que daría para conversaciones infinitas.&nbsp;Volvamos a Capote: “Los libros que leí por mi cuenta tuvieron una importancia mucho mayor que mi educación oficial, que fue una pérdida de tiempo y concluyó cuando cumplí diecisiete años”.</p>



<p>Los escritores colombianos son como los inquilinos de un manicomio: allá en su rincón cada loco con su tema, cada <em>genio</em> con su historia. Falta articulación, identidad literaria, acallar los ruidos individuales con un noble propósito superior: el hito sinfónico creador. El boom colombiano con bombos y platillos.</p>



<p>Hacia afuera el gran referente sigue siendo Gabo (perdón, por las confiancitas), a pesar de que hay unos tres nombres, quizás cuatro, ¿a lo sumo cinco? (en todo caso, muy poquitos, casi nada), con la suerte de ser profetas en tierras ajenas, alejados (¿separados?) de sus orígenes, casi incomprendidos, la tragedia del hijo negado, que persiste en el sueño de encontrar la universalidad. Por lo tanto, es la literatura colombiana la que debe emprender el regreso a Itaca. </p>



<p>Esos <em>poquitos </em>se leen más allá que acá, porque acá seguimos sin encontrar la pócima que permita la multiplicación de los lectores. Todo lo contrario: cada vez se lee menos y un día se nos olvidará que sabíamos leer y otro día se nos olvidará que sabíamos escribir. Con el tiempo hay cosas que entran en desuso. Si la IA impone su tiranía, los humanos seremos lo próximo a desechar. ¡Carita triste! Réquiem anticipado por nosotros. </p>



<p>A veces me pregunto si la inteligencia artificial obligará a los escritores a replantear la manera cómo se escribe la literatura o si, por el contrario, esta sobrevivirá por los siglos de los siglos bajo los métodos y formas que conocemos. Desde luego hablo como lector y creo que el asunto nos sobrepasa. Tal vez un buen escritor de ciencia ficción podría anticiparnos ese futuro. O no futuro. </p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="1001" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/08072227/ZETA-LITERATURA-LECTOR-1-1024x1001.jpg" alt="" class="wp-image-116725" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/08072227/ZETA-LITERATURA-LECTOR-1-1024x1001.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/08072227/ZETA-LITERATURA-LECTOR-1-300x293.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/08072227/ZETA-LITERATURA-LECTOR-1-768x751.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/08072227/ZETA-LITERATURA-LECTOR-1.jpg 1080w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size">Lector en Transmilenio, una rareza en estos tiempos. </p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-bfca72ce420a6e04a45cad9b0f2cc0b7"><strong>Jane Austen en su novela <em>La abadía de Northanger</em>: &#8220;Quien no disfruta de una buena novela, ya sea caballero o dama, debe ser intolerablemente estúpido&#8221;.</strong></p>



<p>Al mediador de lectura debería dotarse de un rol protagónico, lo mismo que al librero, sin las ataduras comerciales que impone el mercado para cuadrar caja. El día que se vendan libros como pan caliente muchos habrán saciado un tipo de hambre para el que ignoraban la existencia de ese alimento: el deleite lector. Incentivar los talleres de lectura ayudaría en tal propósito con la ventaja adicional de abrir un espacio seguro contra la soledad, <em>mal</em> que se propaga como la peste, virtud incomprendida.</p>



<p>Se les abona a personas como Carolina Sanín que enseñen literatura, formen lectores, y de vez en cuando les den fuete a sus colegas. Se necesitan huevos para eso y ella los tiene. Pero se requiere humildad por parte de los escritores, de ellos y de ellas: deshacerse de cualquier falsa superioridad.</p>



<p>Para hacerse lector, y de paso apoyar a los nuestros, está bien empezar por Mario Mendoza, pero está mal quedarse ahí, y en ese único autor habiendo grandes promesas y autores no comerciales que superan por mucho a aquel. Hay que nadar sin miedo hasta la profundidad, allá donde pervive lo insondable del alma humana. Ojalá los muchachos no se queden en la orilla: sería como negarse a crecer. Y crecer es una obligación hasta encontrar nuestro muy íntimo final. Entre una cosa y la otra, entre nacer y morir, está la literatura. Buena o mala. Hablamos aquí de ambas literaturas: la de ficción y la de no ficción que usa recursos de la primera. Si es buena, nos ayuda a encontrarle un sentido a la existencia, o a dárselo. (Acotación: Yo preferiría que el bautismo de los nuevos lectores se haga con cualquiera de los libros de García Márquez que, por obligación y no por placer, leímos en el colegio hasta aborrecer la literatura en general y a Gabo en particular, pero cada quien tendrá su fórmula de iniciación).</p>



<p>¿Quién tiene la vara de Moisés para separar las aguas: lo bueno de lo malo? ¿Cómo separar la paja para hallar el trigo?</p>



<p>Las editoriales publican como locas pero, carentes de estrategia, sin plan para promocionar a sus escritores de manera adecuada. Tienen, eso sí, un plan para pasar libros por la guillotina en caso de que no se vendan. Quedé sin palabras el otro día al escuchar <a href="https://open.spotify.com/episode/6ik3qhIb4MuzDwN6V60y8R?si=V2q9WMpJSGqYCaAlkdovhA">en este pódcast</a> a una editora, de una editorial colombiana, afirmar que muchos de los libros que no se venden, se pican.</p>



<p>¿En serio se destruyen libros en Colombia? Entonces, ¿para qué satanizar a la Inquisición, que los quemaba en el pasado, si de todas maneras algo parecido se hace hoy en vez de donarlos a quienes no tienen ni tendrán con qué comprarlos? Es terrible. ¿Sacrificar árboles por nada? ¿Cuál es la responsabilidad de un editor que, con buen ojo, podría evitar una matazón de árboles innecesaria? Es como si alguien me dijera que la comida toca botarla porque nadie la compró. ¡Qué locura es esa!</p>



<p>Más no es todo: La misma persona confirma con cifras en mano la manera inaudita cómo cada mes se inunda de libros el mercado local. ¿Quién financia esto, cómo se sostiene una industria si no venden los libros o es que producen libros para un mercado inexistente? ¡Me perdí!</p>



<p>Hay que poner los libros al alcance de la gente, no triturarlos.</p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size"><strong>El derecho a la literatura</strong></p>



<p>De tiempo atrás muchas voces abogan por la democratización del libro, convertirlo en un artículo básico de la canasta familiar –es decir, hacerlo accesible a la gente, no solo a quienes tienen recursos para adquirirlo. En <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/dejad-los-libros-vengan-llamado-la-industria-editorial/">este mismo blog</a> expuse las preocupaciones sobre el tema y la necesidad de actualizar la obsoleta Ley del Libro (Ley 98 de 1993).</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-blogs-el-espectador wp-block-embed-blogs-el-espectador"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="CnzRfYHgzF"><a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/dejad-los-libros-vengan-llamado-la-industria-editorial/">Dejad que los libros vengan a mí (Un llamado a la industria editorial)</a></blockquote><iframe loading="lazy" class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted" style="position: absolute; visibility: hidden;" title="&#8220;Dejad que los libros vengan a mí (Un llamado a la industria editorial)&#8221; &#8212; Blogs El Espectador" src="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/dejad-los-libros-vengan-llamado-la-industria-editorial/embed/#?secret=JcwyK6KsdY#?secret=CnzRfYHgzF" data-secret="CnzRfYHgzF" width="500" height="282" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe>
</div></figure>



<p>Y, como en todo, debería importar más la calidad que la cantidad. Con razón, Fernando Vallejo afirma lo siguiente en su novela “Escombros” (página 137): “Hoy en día sacan novelas como pollos de una incubadora. Nooo, esto no es así de fácil, hay que vivirlas y meditarlas mucho”, dice.</p>



<p>En igual sentido, Arturo Pérez-Reverte publicó en el portal Zenda <a href="https://www.zendalibros.com/perez-reverte-las-editoriales-tienen-muy-poca-verguenza">este demoledor ensayo</a> sobre el mundillo editorial donde no deja títere con cabeza; aunque habla de su país creo que la enfermedad se propaga por estos lares, “<em>indicio de una estrategia editorial sin escrúpulos que como una mancha infame envilece lo que aún llamamos literatura”, </em>dice el escritor español.</p>



<p>Y continúa: “Cada año, cada mes, cada semana, una cantidad enorme de novelas aparece en librerías, plataformas digitales y redes sociales. Algunos de sus autores son mediocres o innecesarios, publicados por sus editores a ver si suena la flauta, (…) Es una lástima que algunos que podrían ser brillantes carezcan de las herramientas técnicas, las lecturas o el cine que hoy son necesarios para un oficio que no consiste solo en teclear lo que tienes en la cabeza, sino en años de trabajo duro, respeto por los maestros, educarse en el conocimiento de los clásicos y, sobre todo, ser capaz de crear algo que no se haya hecho antes —eso es muy difícil— o contar lo que desde hace siglos se cuenta, pero de una manera diferente, actualizada (…) desde hace tiempo las casas editoriales, que antes eran criba y filtro de calidad, se han lanzado a la ofensiva descarada del todo vale, saturemos los anaqueles, maricón el último.&nbsp;(…)Da igual que sepan escribir o no, pues para eso están los editores y los llamados&nbsp;<em>negros literarios,</em>&nbsp;que ponen su talento e imaginación bajo el nombre de quien se limita a insinuar una idea, una trama básica, o a aportar unas notas en el móvil&nbsp;(…) las casas editoriales, con su ambiciosa desvergüenza, son las principales culpables de semejante acumulación de basura”.</p>



<p>Sobre calidad literaria habló García Márquez en un artículo publicado en 1959, con el título <em>Dos o tres cosas sobre “La Novela de La Violencia”: <strong>“No es asombroso que el material literario y político más desgarrador del presente siglo en Colombia, no haya producido ni un escritor ni un caudillo”. (&#8230;) “Había que esperar que los mejores narradores de la violencia fueran sus testigos. Pero el caso parece ser que éstos se dieron cuenta de que estaban en presencia de una gran novela y no tuvieron la serenidad ni la paciencia, pero ni siquiera la astucia, de tomarse el tiempo que necesitaban para escribirla”.</strong></em></p>



<p>Recuerden tres cosas: en ese momento todavía faltaban ocho años para la publicación de&nbsp;<em>Cien años de soledad</em> (1967), la idea de esta novela rondaba en su mente desde la adolescencia (según cuenta su hermano Eligio en el libro “Son así: Reportaje a nueve escritores latinoamericanos), y le tomó dieciocho meses de encierro en Ciudad de México para escribirla (1965-1966).</p>



<p>Gabo lo tuvo claro: es menester que la literatura se ocupe del asunto de la violencia. Me pregunto hoy, primer cuarto de siglo del siglo veintiuno, si los escritores y las editoriales colombianas tienen claro cuál es el tema o los temas de nuestro tiempo, eso de lo cual estamos siendo testigos los vivos. ¿O acaso, como un siglo atrás, los autores siguen escribiendo con afán y sin pericia?</p>



<p>Los dictadores, la novela sobre el poder, fue tema obsesivo dentro del <em>Boom latinoamericano</em>. ¿Cuáles son hoy, sí las tienen, las obsesiones de los escritores?</p>



<p>El escritor tiene un compromiso con la literatura, esa sensibilidad literaria que lo ata a su tiempo, ese presente que no tiene ya ni pasado ni futuro en los libros inmortales.&nbsp;¿Sigue siendo acaso la violencia y la novela de la violencia, de cualquiera de nuestras múltiples ruinas, el tema recurrente?&nbsp; Había que preguntarse qué es Colombia en este momento para aventurar una respuesta, y dudo mucho de que haya claridad o consenso al respecto.</p>



<p>Gabriel García Márquez partió la historia de la literatura colombiana en dos y la situó en el croquis universal. Preguntémonos qué cosa extraordinaria ha pasado después de Gabo. Si sus libros se leerán dentro de cien años, como muchos profetizan, hay que preguntarse si se leerán dentro de cien años los escritores de ahora, sabiendo que ni siquiera se leen hoy, más allá de unos reducidos círculos de adoradores. ¿Qué clase de libro es ese del que se habla durante veinte días y luego se olvida?</p>



<p>Yo solo hago preguntas: ¿Qué libros de autores colombianos clasificarían dentro de eso que llaman canon literario?¿Hay más escritores que literatura? </p>



<p>Hay buenos escritores. Y cada uno se mueve al vaivén de su pequeñísima gloria, solito, como la solitaria, aislado, indefenso, rey en su minúsculo reino, creyéndose su fama, alimentando vanidades, tan efímeras ambas; cada autor asumiéndose importante, quizás no relevante, y por lo mismo tanto, desligado de una voz coral que blinde nuestra literatura. ¿Le falta espesor u otro hervor a la sopa? </p>



<p>No tiene eso que sí tienen, por ejemplo, las literaturas de México, Argentina o Chile, eso que las hace poderosas de puertas hacia afuera, desde cuando vivían Rulfo, Borges o Neruda; Fuentes, Cortázar o Bolaño.</p>



<p>Creo que la literatura colombiana no ha logrado <em><strong>matar el</strong> <strong>Boom latinoamericano</strong></em>, mejor dicho, no ha logrado <em>matar </em>a Gabo, y eso que en el <em>el arte de matar</em> sentamos cátedra. Creo que es hora de acometer el asesinato simbólico y de que ahora sí los escritores se pongan serios a hacer historia con vocación literaria absoluta: escribir la historia del post-boom. Gabo murió hace doce años y el último del <em>boom,</em> Mario Vargas Llosa, acaba de morir. Asustarse con fantasmas son excusas.</p>



<p>Por ahí leí que los genios nacen una vez cada siglo.&nbsp; Bueno, si García Márquez nació en 1927, es posible que falte poco para que una pareja de enamorados esté próxima a engendrar el segundo Premio Nobel de Literatura colombiano y, en el mejor de los casos, faltarían dos décadas más para que publique su primera novela. Con suerte estaremos vivos para leerla.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="768" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/07222327/ZETA-LITERATURA-2-1024x768.jpg" alt="" class="wp-image-116716" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/07222327/ZETA-LITERATURA-2-1024x768.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/07222327/ZETA-LITERATURA-2-300x225.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/07222327/ZETA-LITERATURA-2-768x576.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/07222327/ZETA-LITERATURA-2.jpg 1280w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-6deb966dec3e18b97069dc230c5d9184"><strong>“Los textos que viven cien años son aquellos en los que el autor mostró, a través de un pequeño detalle, la dimensión universal, cuya grandeza dura. Los textos que carecen de este vínculo desaparecen”: Ryszard&nbsp; Kapuscinski, citado por Jairo Osorio en el libro “Tan buena Elenita Poniatowska: Noticias de autores y libros”.</strong></p>



<p>Decía Fiódor Dostoievski, el escritor ruso, que quien haya leído <em>Don Quijote de la Mancha</em> habrá justificado su paso por este mundo. «Oh, este es un gran libro, no como los que se escriben ahora; estos libros se envían a la humanidad cada varios cientos de años», escribió en <em><a href="https://www.elconfidencialdigital.com/articulo/la_voz_del_lector/opinion-dostoyevski-quijote-poder-transformador-literatura/20220422181109384479.html">Diarios de un escritor</a></em><strong><em>.</em></strong></p>



<p>Maialen Aguinaga Alfonso, investigadora literaria española, nos regala esta otra frase de los Diarios de Dostoievski: “En todo el mundo no hay obra de ficción más profunda y fuerte que ésa. Hasta ahora representa la suprema y máxima expresión del pensamiento humano, la más amarga ironía que pueda formular el hombre y, si se acabase el mundo y alguien preguntase a los hombres: Veamos, ¿qué habéis sacado en limpio de vuestra vida y qué conclusión definitiva habéis deducido de ella? Podrían los hombres mostrar en silencio el Quijote y decir luego: «Ésta es mi conclusión sobre la vida y… ¿podríais condenarme por ella?»&nbsp;</p>



<p>Quizás eso es lo que les está faltando a los escritores colombianos: comprometerse con la literatura pero también con su tiempo; comprometerse a fondo con la vida misma. Porque la literatura es la vida que pasa ante nuestros ojos y para la posteridad los escritores colombianos deben decirnos qué tanto vieron sus ojos y qué tan capaces fueron de encontrar totalidad en su prosa.</p>



<p>Parafraseando a Dostoievski, cualquier colombiano que lea <em>Cien años de soledad</em> habrá justificado su existencia y su paso por esta tierra, de esas obras maestras que toca leer al menos una vez antes de morir, aunque uno termina releyéndola&nbsp;por infinito placer. Con todo, faltan muchos más libros y autores de los que podamos decir lo mismo. Es imperdonable partir sin haber leído algo, cualquier cosa, de la extensa y maravillosa obra que dejó García Márquez. Creo que el país sigue en deuda con él. &nbsp;</p>



<p>Pero, sobre todo, persiste la vieja deuda de narrar la Colombia de nuestro tiempo, de este tiempo que si bien se narra, parecen los retazos sueltos, no la obra consumada. En últimas, <em>matar a Gabo</em> no significa nada distinto a desmontar la maquinaria detrás de su universo macondiano, no para comprenderlo a él y su obra, sino para alentar la creación desde ceros, que es continuar el camino; es decir el regreso a Itaca: es decir, el regreso a Macondo, ahora con el propósito de <em>destruirlo</em>… por segunda vez y ojalá para siempre.  Se anticipa un viaje peligroso. Una nueva estirpe de escritores debe<em> asegurarle </em>a la literatura una segunda oportunidad sobre esta tierra, no condenarla.</p>



<p>El reclamo de Gabo sigue siendo válido ya no hacia atrás (de 1959) sino hacia adelante (casi 70 años después), para continuar la tradición que empezaron él y sus&nbsp;antecesores. Dice Gabo en el mismo ensayo mencionado arriba: &#8220;No se empieza una tradición literaria en veinticuatro horas&#8221;. Si, como lo suponía él, no había &#8220;algún escritor profesional, técnicamente equipado&#8221; que &#8220;haya sido testigo de&nbsp;la violencia&#8221;, ¿de qué son testigos quienes le sobreviven? ¿Son conscientes las generaciones posteriores al Gabo la responsabilidad que recae sobre sus hombros?</p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size"><strong>La orfandad del escritor</strong></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-a7213f4de8e849956732bc72edecc5a9"><strong>“Si el escritor no se mueve, nadie se va a mover por él, nadie lo va a ayudar. Y será siempre un paria de la sociedad, un trabajador sin futuro”: Carlos Fuentes, escritor mexicano.</strong></p>



<p>En un país que no promociona de manera suficiente a los autores y sus obras, aplaudo la iniciativa de Señal Colombia con su <strong>“Señal Literaria”, </strong>conducida por Erick Duncan, para sacar a los escritores de sus cuevas enmohecidas. No sé si están todos los que son o si los que están son todos buenos, pero esta iniciativa contribuye a la promoción de la literatura local y, por lo tanto, a la formación de un país lector.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Señal Literaria - Capítulo 29: Evelio Rosero -  Martes 18 de febrero" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/BoVpRSP8l58?list=PLdRQxCJRB6fccXKl92o45DkaVmyg3N5n0" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p>Asistí, en la FILBo, a la presentación de <em>“Camino al bosque”,</em> un cuento póstumo para niños del colombiano David Sánchez Juliao. No veo una sola referencia sobre esta obra en la prensa colombiana. Entiendo que a muchos autores les ha tocado apañárselas para ser ellos mismos los promotores de sus libros.</p>



<p>La Feria del Libro de Bogotá necesita reingeniería. No basta con traer cada vez uno o dos escritores de renombre internacional —rarísima vez un premio Nobel— a cambio de presenciar el mismo cuadro monótono de siempre: un enjambre de personas desorientadas yendo de un lado para otro dentro de Corferias, sin saber a dónde van, porque además dentro del recinto ferial la señalización es regular; algunas salas no están bien identificadas y la zonas de comidas suele estar más atestadas de gente que las salas de conferencias.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="1006" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/08072501/ZETA-LITERATURA-CAMLIBRO-1024x1006.jpg" alt="" class="wp-image-116728" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/08072501/ZETA-LITERATURA-CAMLIBRO-1024x1006.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/08072501/ZETA-LITERATURA-CAMLIBRO-300x295.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/08072501/ZETA-LITERATURA-CAMLIBRO-768x754.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/08072501/ZETA-LITERATURA-CAMLIBRO.jpg 1080w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Sede de la Cámara Colombiana del Libro en Bogotá. Fotografía del autor. </em></p>



<p>Hay dos Colombias ocurriendo en simultánea pero abismalmente separadas: la una&nbsp;transcurre en Bogotá, donde pareciera que sucede lo único que importa, y la otra Colombia es el resto del país, desconectada, más naciones dentro de una misma nación. El <em>boom colombiano</em> —como la promesa autoimpuesta— puede ser&nbsp;respuesta y antídoto ante esa única nación fracturada.&nbsp;</p>



<p>Podríamos intentar unificarlas a través de los libros, pero no única ni solamente por la vía de las ferias regionales. Ahí está el desafío. Los señores de la Cámara Colombiana del Libro, entidad que tiene el monopolio de la FILBo, deberían&nbsp;pensar cómo hacerlo. A la Feria del Libro de Bogotá ya da pereza ir y la entrada económica no es; hay que reinventarla antes de que el tedio nos quite las ganas de leer. Es hora de otorgarles el protagonismo merecido a las editoriales independientes, que contribuyen a enriquecer el firmamento libresco sin ínfulas mercantilistas.</p>



<p>Tal vez hoy necesitemos una comisión de sabios que nos ayude a reconciliar a todas las Colombias: encontrar el alma, el espíritu polifónico por medio de la escritura. Ni siquiera hemos logrado unir una sola nación que se sienta orgullosa de tener su único Premio Nobel de Literatura. Aceptemos que hay un problema de desamor propio por resolver, ese yo interior como sociedad, a través de un artificio colectivo.</p>



<p>En el único sentido que le cabe a la expresión, hay que convocar a los espíritus (ya se ha hecho antes) para conjurar los hitos de nuestra historia, la real y la de ficción.</p>



<p>En algo hemos fallado, ¿podemos remediarlo? Se habla mucho en Colombia de las élites políticas y económicas. ¿Qué hay de las élites culturales? Va siendo hora de preguntarles, sin pena y sin temor, qué responsabilidad les cabe en lo dicho hasta aquí. Tienen la palabra, ojalá y no para refunfuñar.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=116705</guid>
        <pubDate>Sun, 08 Jun 2025 13:01:40 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/07222147/ZETA-LITERATURA.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[La literatura colombiana está en crisis]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>”La CRUZ del CRISTO”… by C.L.E.B.O    &amp;#038;   “HUMANOS PÚRPURA”… by F.P.C</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/cafeliterario-co/la-cruz-del-cristo-by-c-l-e-b-o-humanos-purpura-by-f-p-c/</link>
        <description><![CDATA[<p>En la FILBo 2025; aquí les presentamos HOY a otros DOS de los LIBROS cuyos AUTORES; forman parte VITAL de nuestro ESPECIAL y de su DINÁMICA; el que vale que LES propongamos su CONOCIMIENTO…. Para este inicio del FINDE acercamos a la genial y testimonial&nbsp;escritora colombiana &nbsp;CLAUDIA LUZ ENGRACIA BOSSA OLMOS&nbsp; quien presenta su ultima [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p>En la FILBo 2025; aquí les presentamos HOY a otros DOS de los LIBROS cuyos AUTORES; forman parte VITAL de nuestro ESPECIAL y de su DINÁMICA; el que vale que LES propongamos su CONOCIMIENTO….</p>



<p>Para este inicio del FINDE acercamos a la genial y testimonial&nbsp;<strong>escritora colombiana </strong>&nbsp;<strong>CLAUDIA LUZ ENGRACIA BOSSA OLMOS</strong>&nbsp; quien presenta su ultima NOVELA..:</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="682" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/03015411/IMG_4864-682x1024.jpeg" alt="" class="wp-image-115368" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/03015411/IMG_4864-682x1024.jpeg 682w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/03015411/IMG_4864-200x300.jpeg 200w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/03015411/IMG_4864-768x1153.jpeg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/03015411/IMG_4864-1023x1536.jpeg 1023w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/03015411/IMG_4864.jpeg 1066w" sizes="auto, (max-width: 682px) 100vw, 682px" /></figure>



<p>Es la historia de Donaldo Del Cristo Leal, un hombre hipersexual con ocho hijos y cuatro mujeres; fue abandonado al nacer por un padre andariego y mujeriego, educado por una madre iletrada. Debido a sus méritos intelectuales, Donaldo ocupa el cargo de Juez Once de Instrucción Criminal. Por esto, las experiencias familiares y la promiscuidad, le plantean un conflicto entre el machismo y la justicia, crisis que se acentúa cuando convive con Mónica, coprotagonista, educada por un padre infiel que maltrata a su trabajadora y sumisa esposa.&nbsp;</p>



<p>La novela avanza entre oleadas del presente y el pasado, temporales revividos por voces del recuerdo y digresiones de los personajes, propias de la cotidianidad del ser humano; con los comentarios recalcitrantes y la crítica de un narrador que los juzga, aunque sabe que al final, todos traemos una herencia y una dependencia de las que se debe aprender para evolucionar.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="768" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/03015812/IMG_4898-768x1024.jpeg" alt="" class="wp-image-115370" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/03015812/IMG_4898-768x1024.jpeg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/03015812/IMG_4898-225x300.jpeg 225w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/03015812/IMG_4898.jpeg 960w" sizes="auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px" /></figure>



<p><strong>CLAUDIA LUZ ENGRACIA BOSSA OLMOS,</strong> Cartagena de Indias, Colombia – 5 de julio de 1969). Se desempeña como comunicadora social y periodista; abogada y conciliadora en Derecho; maestra en escrituras creativas y bioética; y promotora de lectura.</p>



<p>El amor por las letras y las palabras de&nbsp;<strong>Engrazia</strong><strong></strong>(seudónimo), proviene del afecto a la lectura y a la escritura que le infundieron sus profesores de español y de redacción tanto del colegio como de las universidades; de la admiración que siente por su abuelo paterno Donaldo Bossa Herazo (Tolú 1904 &#8211; Cartagena 1996), buen ciudadano, escritor e historiador, presidente de la Academia de Historia de Cartagena de Indias &#8211; Palacio de la Inquisición; y de sus frecuentes visitas a la biblioteca Bartolomé Calvo, lugares que también irradiaron su pasión por los libros.&nbsp;</p>



<p>En 2011 como estudiante de la maestría de escrituras creativas de la Universidad Nacional de Colombia, terminó de escribir esta obra de ficción, inicialmente titulada&nbsp;<em>Adicto a mí</em>. Luego de un distanciamiento de doce años, la novela&nbsp;<strong><em>La cruz Del Cristo</em></strong><em>&nbsp;</em>es publicada con ilustraciones y mapas complementarios, tal como lo había soñado, dormida&nbsp;y despierta, en su afán por llevar este mensaje de conciencia al género masculino, a la sociedad colombiana y, por supuesto, a todos los lectores.</p>



<p>Pero si por aquello que PRIMA lo IMPORTANTE por SOBRE lo URGENTE…Aquí su SELLO PERSONAL…</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Y nos TRAE su…" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/_i_bPplPyKs?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p>•&nbsp;La escritora estará presentando su libro el jueves 8 de mayo de 2:30 a 3:30 p.m., en el Gran Salón&nbsp;B.</p>



<p>•&nbsp;También&nbsp;estará&nbsp;firmando&nbsp;libros&nbsp;el&nbsp;mismo jueves 8 de mayo&nbsp;de&nbsp;4:00 a&nbsp;5:00&nbsp;p.m., en&nbsp;el Pabellón 6, piso&nbsp;1, stand 346 de&nbsp;Promolibro.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="279" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/28053557/IMG_4349-1-1024x279.jpeg" alt="" class="wp-image-115193" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/28053557/IMG_4349-1-1024x279.jpeg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/28053557/IMG_4349-1-300x82.jpeg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/28053557/IMG_4349-1-768x209.jpeg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/28053557/IMG_4349-1-1536x419.jpeg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/28053557/IMG_4349-1.jpeg 1600w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p>Compartiendo con la AUTORA con quien se PRESENTA el mismo DÍA y ESCENARIO de PRESENTACIÓN<strong>; el escritor colombiano FREDY PEDRAZA&nbsp;CUEVAS</strong>; nos ACERCA a lo IDEAL para aquello en la que dimos en llamar la mágica de los LIBROS en COLOMBIA, la muy VISITADA y RESPETADA FILBo 2025, quien nos presenta su reciente OBRA … la que conoceremos así..:</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="663" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/03035906/IMG_4870-663x1024.jpeg" alt="" class="wp-image-115372" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/03035906/IMG_4870-663x1024.jpeg 663w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/03035906/IMG_4870-194x300.jpeg 194w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/03035906/IMG_4870-768x1187.jpeg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/03035906/IMG_4870.jpeg 920w" sizes="auto, (max-width: 663px) 100vw, 663px" /></figure>



<p>Federico Pardo, un joven con todas las comodidades y un futuro prometedor, recuerda desde la cárcel cómo terminó enredado en las historias de las víctimas del conflicto en Colombia. Su carácter y sus errores amorosos lo llevaron a descubrir las entrañas de un país hasta entonces desconocido para él. En su búsqueda, profundiza en las vidas de personas comunes que sacrifican su bienestar para salvar a otros y comprende, en su propia piel, el horror de la guerra. A pesar de su cautiverio, sigue manteniendo la esperanza en la verdadera bondad humana. <br><em>Humanos Púrpura</em>, es una novela de ficción que explora los conflictos personales y la complejidad emocional, profundizando en los abismos de la culpa y la redención. La historia es un viaje introspectivo de los protagonistas para discernir entre el bien y el mal. Hace un acercamiento a la realidad del conflicto colombiano, que a menudo resulta desconocido para muchos, y plantea cuestionamientos sobre los dilemas éticos que enfrentan quienes poseen el monopolio del uso de las armas.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="683" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/03040010/IMG_4869-1024x683.jpeg" alt="" class="wp-image-115373" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/03040010/IMG_4869-1024x683.jpeg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/03040010/IMG_4869-300x200.jpeg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/03040010/IMG_4869-768x512.jpeg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/03040010/IMG_4869-1536x1024.jpeg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/03040010/IMG_4869.jpeg 1546w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p><strong><strong> FREDY PEDRAZA CUEVAS</strong></strong>, <strong> </strong>nació en Duitama, Colombia, en junio de 1980. Presenta su primera novela, <em>Humanos Púrpura</em>.</p>



<p>Su experiencia de más de veinte años como oficial de la Fuerza Aérea Colombiana, junto con su&nbsp;pasión de toda la vida por la lectura, le han permitido ampliar la visión que inspiró esta historia,&nbsp;ubicada, entre la ficción y la realidad.</p>



<p>En el que de alguna manera aquí lo refleja a cabalidad. …</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Y a su ESTILO..:" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/nxZdmoYeisU?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p>•&nbsp;El&nbsp;autor presentará su libro&nbsp;el jueves 8 de mayo&nbsp;de&nbsp;2:30&nbsp;a&nbsp;3:30&nbsp;p.m.,&nbsp;en&nbsp;el Gran Salón&nbsp;B.</p>



<p>•&nbsp;También&nbsp;estará firmando libros&nbsp;el&nbsp;mismo&nbsp;jueves 8 de mayo&nbsp;de&nbsp;5:00 a&nbsp;6:00 p.m.,&nbsp;en el&nbsp;Pabellón 6, piso&nbsp;1, stand 346 de Promolibro.</p>



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<p><strong>Y no se olvide de seguirnos en el…</strong></p>



<figure class="wp-block-image"><img decoding="async" src="http://blogs.eltiempo.com/cafeliterario/wp-content/uploads/sites/837/2025/04/IMG_4358.jpeg" alt="" class="wp-image-3623" /></figure>



<p><strong>CONTINUARÁ…</strong></p>



<figure class="wp-block-image is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="300" height="168" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/02061011/IMG_4875.jpeg" alt="" class="wp-image-115345" style="width:599px;height:auto" /></figure>



<p><strong>CON JABÓN…! NO COMO PILATOS PORFIS</strong></p>
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        <author>Grupo Juncal un colectivo de autores</author>
                    <category>cafeliterario.co</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=115367</guid>
        <pubDate>Sat, 03 May 2025 10:08:52 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[”La CRUZ del CRISTO”… by C.L.E.B.O    &#038;   “HUMANOS PÚRPURA”… by F.P.C]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Grupo Juncal un colectivo de autores</media:credit>
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                            </item>
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        <title>Después de Petro</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/las-palabras-y-las-cosas/despues-de-petro/</link>
        <description><![CDATA[<p>Ya no hay izquierdas ni derechas / solo hay excusas y pretextos / una retórica maltrecha / para un planeta de ambidextros, canta Rubén Blades en una de sus letras más feroces. Y es difícil no pensar en Colombia cuando uno escucha eso. La frase parece escrita para un país donde el lenguaje político se [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p><strong>Ya no hay izquierdas ni derechas / solo hay excusas y pretextos / una retórica maltrecha / para un planeta de ambidextros</strong>, canta Rubén Blades en una de sus letras más feroces. Y es difícil no pensar en Colombia cuando uno escucha eso. La frase parece escrita para un país donde el lenguaje político se ha vaciado, donde la ideología se usa más como disfraz que como brújula, y donde la retórica se desgasta mucho antes de llegar a transformar la realidad.</p>



<p>Aquí, cada presidente llega con la promesa de reescribir el país, pero casi todos terminan atrapados en el mismo bucle de relatos rotos. La narrativa no es una simple herramienta de comunicación: es la estructura invisible que da sentido a los esfuerzos colectivos, que le pone dirección al conflicto y horizonte a la convivencia. Sin relato, no hay proyecto; sin proyecto, no hay país.</p>



<p>El gobierno de Petro llegó con una narrativa que por un momento pareció tener fuerza: transformación social, inclusión, justicia histórica. No era una novedad absoluta, pero sí representaba una ruptura con el lenguaje tradicional del poder. Era, al menos, una invitación a nombrar otras realidades. Pero esa narrativa no resistió la complejidad del gobierno. Pronto empezó a cerrarse sobre sí misma, a convertirse en consigna, a defender más la identidad del narrador que la potencia del relato.</p>



<p>El problema no es solo de forma. Cuando el relato se agota, también se agota la política. Las reformas se diluyen, los consensos se vuelven imposibles, las promesas pierden conexión con la realidad. Lo que empezó como un discurso de país terminó pareciéndose demasiado a una épica personal, con enemigos por todas partes, fidelidades exigidas y un horizonte cada vez más abstracto.</p>



<p>A veces me sirve pensar en <em>Moby Dick</em>. En ese capitán que, con la tripulación aún a bordo, decide perseguir una obsesión hasta el naufragio. Esto suena familiar: hay algo en la lógica del poder que se empecina, que confunde el liderazgo con la persecución de un destino individual. Cuando la historia se convierte en ajuste de cuentas, el barco entero queda a la deriva.</p>



<p>Mientras tanto, Colombia sigue esperando una narrativa que no se agote en la revancha ni en la nostalgia. Una que sepa nombrar la desigualdad sin negar la enorme necesidad de desarrollo. Que hable de paz sin la infantilización de un conflicto, sin olvidar los logros del pasado, de otros acuerdos y otros diálogos. Que proponga una transformación que no dependa solo del antagonismo, sino también de la inteligencia, la escucha, la negociación.</p>



<p>Para mí, quizás el error más profundo de Petro es su idea extraña de que el país no ha logrado nada, que en 200 años no ha pasado nada que valga la pena preservar o nombrar. No solo es un error frente a las muchas fuerzas que han detentado el poder, también es una arrogancia injusta con miles de personas de las izquierdas, que empujaron y lograron reformas en distintos momentos de nuestra historia. Desde la Ley 100 impulsada por el movimiento social en salud, hasta las luchas campesinas por la tierra, los sindicatos, los movimientos de mujeres y las conquistas en derechos humanos, hay una historia política que merece ser narrada con más complejidad que la de un país en ruinas.</p>



<p>No se trata de idealizar el relato. Se trata de entender su peso. Un país sin narrativa común es un país donde las instituciones se vacían, donde la ciudadanía se fragmenta, donde los debates se reducen a trincheras y el futuro se vuelve un territorio inhabitable.</p>



<p>Hoy la política colombiana —no solo el gobierno— parece haberse quedado sin lenguaje. O, peor aún, parece hablar un idioma que ya no conecta con nadie fuera de su propia burbuja. Mientras el mundo discute sobre inteligencia artificial, transición energética, nuevos modelos democráticos o justicia climática, aquí seguimos atrapados en una conversación demasiado estrecha, demasiado vieja.</p>



<p>Y el costo de esa desconexión no es solo simbólico. Es tangible, medible. Entre 2018 y 2023, más de <strong>2,8 millones de colombianos salieron del país</strong>, según cifras de Migración Colombia. No solo por razones económicas, sino también por una creciente falta de fe en el horizonte político y social. Tan solo en 2023, el número de ciudadanos que solicitaron asilo o migraron a Estados Unidos, España y México batió récords. En el primer semestre de ese año, más de <strong>129.000 colombianos</strong> fueron detenidos en la frontera sur de EE. UU., un incremento de más del <strong>1.000 %</strong> respecto a 2020.</p>



<p>Colombia es hoy uno de los países latinoamericanos con mayor flujo migratorio hacia el exterior, a pesar de no estar en guerra ni bajo dictadura. Esa es una señal de alarma estructural. La falta de relato colectivo también expulsa.</p>



<p>El daño no es solo simbólico. Cuando un país no puede contarse hacia adelante, pierde confianza, inversión, innovación. Según el Consejo Privado de Competitividad, Colombia invierte apenas el <strong>0,3 % del PIB en ciencia y tecnología</strong>, muy por debajo del promedio regional. La inversión extranjera directa ha mostrado señales de desaceleración desde 2022, y los niveles de confianza del consumidor se mantienen en terreno negativo desde hace más de 30 meses consecutivos, según Fedesarrollo.</p>



<p>Los jóvenes se desconectan o se van. El aparato público se vuelve incapaz de convocar. Las ideas se reducen a gestos. Según una encuesta del Observatorio de Juventud del DANE, el <strong>57 % de los jóvenes entre 18 y 28 años</strong> no se sienten representados por ningún actor político actual. En ciudades como Bogotá o Cali, más del <strong>60 %</strong> de los jóvenes expresan su deseo de migrar si tuvieran la oportunidad.</p>



<p>No hay soluciones mágicas. Pero sí hay algunas tareas urgentes. Y una de ellas es volver a discutir —con rigor, con pluralismo, sin eslóganes— cómo queremos narrarnos. Qué país estamos intentando ser. No basta con administrar lo que queda después de cada crisis: se necesita imaginación cívica. Se necesita, sobre todo, otro tipo de lenguaje.</p>



<p>Porque incluso en <em>Moby Dick</em>, antes del último arponazo, todavía quedaba una pregunta abierta: si era posible cambiar de rumbo.</p>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Diego Aretz</author>
                    <category>Las palabras y las cosas</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=115359</guid>
        <pubDate>Fri, 02 May 2025 16:40:32 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Después de Petro]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Diego Aretz</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>”DESPLAZAMIENTOS”… by G.M   &amp;#038;   “RAZÓN Y CO – RAZÓN”… by H.O.F</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/cafeliterario-co/desplazamientos-by-g-m-razon-y-co-razon-by-h-o-f/</link>
        <description><![CDATA[<p>Sigue avanzando la FILBo 2025; aquí les presentamos HOY a otros DOS de los LIBROS cuyos AUTORES; forman parte VITAL de nuestro ESPECIAL y de su apertura; el que vale que LES conozcan…. Para esta JORNADA a la multifacética y creativa&nbsp;escritora&nbsp;peruana&nbsp;GLORIA MACHER&nbsp;quien presenta su más reciente OBRA…un POEMARIO..: “Destaca por su hondo lirismo, el lenguaje [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p><br>Sigue avanzando  la FILBo 2025; aquí les presentamos  HOY a otros DOS de los LIBROS cuyos AUTORES; forman parte VITAL de nuestro ESPECIAL y de su apertura; el que vale que LES conozcan….</p>



<p>Para esta JORNADA a la multifacética y creativa&nbsp;<strong>escritora&nbsp;peruana</strong>&nbsp;<strong>GLORIA MACHER</strong>&nbsp;quien presenta su más reciente OBRA…un POEMARIO..:</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="600" height="836" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/30054530/IMG_4605.jpeg" alt="" class="wp-image-115260" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/30054530/IMG_4605.jpeg 600w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/30054530/IMG_4605-215x300.jpeg 215w" sizes="auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px" /></figure>



<p>“Destaca por su hondo lirismo, el lenguaje depurado, la pasión y el ritmo.</p>



<p>El poemario presupone una trayectoria en constante movimiento, una distancia y ruptura entre el pasado y el presente. Como indica la autora Gloria&nbsp;Macher&nbsp;en el prólogo, los movimientos migratorios por agua o por tierra, causados por conflictos armados o ideológicos, o simplemente por la necesidad de lograr una vida mejor, son ejemplos de estos desplazamientos. A un nivel más personal, los desplazamientos existen también cuando estamos perdidos en nuestras penas y frustraciones, cuando nos encontramos fuera de lugar o somos víctimas de desalojos afectivos o emocionales. Es la lucha feroz entre la realidad y los sueños que los tejen, entre las alegrías y las penas que los inundan.”</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="650" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/30054630/IMG_4604-650x1024.jpeg" alt="" class="wp-image-115261" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/30054630/IMG_4604-650x1024.jpeg 650w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/30054630/IMG_4604-191x300.jpeg 191w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/30054630/IMG_4604-768x1209.jpeg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/30054630/IMG_4604.jpeg 851w" sizes="auto, (max-width: 650px) 100vw, 650px" /></figure>



<p><strong>GLORIA MACHER, </strong>narradora y poeta, y una exponente de la literatura humanista contemporánea.Nació en el Perú, vivió en Brasil y reside en Montreal, Canadá. Se graduó de la Universidad de Montreal y de la Universidad McGill en Montreal, Canadá. Ha publicado siete libros y ha sido ganadora del &#8220;International Latino Book Award 2014&#8221; en Estados Unidos, y finalista del &#8220;Premio Iberoamericano Verbum 2017&#8221; y del &#8220;IV Premio Internacional de Narrativa 2018&#8221; en España. Ha participado con su poesía en el Festival Internacional de Poesía de Montreal, el Festival Internacional de Poesía de Marrakech en 2020 y la Feria Iberoamericana del Libro en Canadá. Los versos de su poemario “Desplazamientos” acompañan obras en el campo de la litografía en Quebec y forman parte del libreto del cortometraje “I Want More Life to Love!”, finalista en la categoría de guion del Europa Film Festival 2021. <br><br>Pero al igual que lo plantea con su PLUMA, CÁMARA de CINE o las ARTES PLÁSTICAS, se toma la LICENCIA. y….</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Así nos INVITA…!" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/sPGUqxJ4Zgk?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p>•&nbsp;La autora presentará su libro el próximo sábado 3 de mayo de 4:00 a 5:00 p.m., en la Sala&nbsp;Filbo&nbsp;LIJ.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="279" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/28052103/IMG_4349-1024x279.jpeg" alt="" class="wp-image-115192" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/28052103/IMG_4349-1024x279.jpeg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/28052103/IMG_4349-300x82.jpeg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/28052103/IMG_4349-768x209.jpeg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/28052103/IMG_4349-1536x419.jpeg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/28052103/IMG_4349.jpeg 1600w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p>HOY acompañando a la COLEGA con quien COMPARTIRÁ en el mismo DÍA y ESCENARIO de PRESENTACIÓN<strong>; el escritor <strong>HUGO OROZCO FONSECA</strong> </strong>; quien nos trae a este intitulado ABOGADO de EMOCIONES en la que damos en llamar, el SUNAMI de los LIBROS en COLOMBIA, la RECONOCIDA y CENTRO obligado en la FILBo 2025, quien nos trae su reciente OBRA… la que conoceremos así..:</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="593" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/30063113/f9ffa90e-ff5f-4489-b7f2-8e641803a70d-1-593x1024.jpeg" alt="" class="wp-image-115265" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/30063113/f9ffa90e-ff5f-4489-b7f2-8e641803a70d-1-593x1024.jpeg 593w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/30063113/f9ffa90e-ff5f-4489-b7f2-8e641803a70d-1-174x300.jpeg 174w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/30063113/f9ffa90e-ff5f-4489-b7f2-8e641803a70d-1-768x1327.jpeg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/30063113/f9ffa90e-ff5f-4489-b7f2-8e641803a70d-1-889x1536.jpeg 889w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/30063113/f9ffa90e-ff5f-4489-b7f2-8e641803a70d-1.jpeg 926w" sizes="auto, (max-width: 593px) 100vw, 593px" /></figure>



<p>“Este libro es una bella y necesaria invitación a que exploremos nuestro mundo emocional en compañía de nuestra razón.</p>



<p>El autor propone en este ensayo filosófico, que nos aproximemos a nuestra razón en compañía necesaria de nuestro corazón y, por ello, invita a una comprensión del mundo emocional como un laboratorio interno del cual surgen “novedades” reflexivas que nos transforman, siempre y cuando lo permitamos, haciendo evidente la responsabilidad de cada uno en su crecimiento y conocimiento interior.</p>



<p>En ese sentido el&nbsp;co-razón&nbsp;es la compañía apropiada de la razón; las vías que privilegian exclusivamente a la razón o a las emociones, serán insuficientes para una adecuada exploración interior.</p>



<p>Este libro nos ayuda a desarrollar nuestra consciencia de unidad.”</p>



<p></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="1001" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/30063238/IMG_4606-1024x1001.jpeg" alt="" class="wp-image-115267" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/30063238/IMG_4606-1024x1001.jpeg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/30063238/IMG_4606-300x293.jpeg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/30063238/IMG_4606-768x751.jpeg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/30063238/IMG_4606-1536x1501.jpeg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/30063238/IMG_4606.jpeg 1600w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p><strong>HUGO OROZCO FONSECA,&nbsp;</strong>nacido en Bogotá en 1972, realizó sus estudios básicos en el Colegio de San Bartolomé La Merced y es Abogado de la Universidad de la Sabana. Es Especialista en Estudios Culturales de la Pontificia Universidad Javeriana, y en Seguros y Seguridad Social de la Universidad de la Sabana. &nbsp;</p>



<p>Se desempeña como Abogado de Emociones, un enfoque propio sobre el progreso humanístico interior que todo ser humano recorre en su debido momento, en donde pone en práctica su método de Restauración Altruista &amp; Autocuidado -RAA-, confeccionado a partir de su experiencia como Descodificador Holístico desde 2015, aplicando herramientas alternativas de gestión física y emocional y, a su vez, nutrido por su conocimiento práctico derivado de su experiencia jurídica ejercida por más de 21 años.&nbsp;</p>



<p>Su enfoque humanista, analítico y profundo permite un acompañamiento cualificado a las personas, desde lo individual hasta los ámbitos corporativos, y su método se aplica mediante sesiones individuales y colectivas basadas en&nbsp;conversaciones pensadas y sentidas desde la razón y el corazón, con el fin de lograr una estabilidad emocional y mental que facilite los logros de ser nuestra mejor versión con miras a ofrecernos a los demás, construyendo el liderazgo basado en el servicio.&nbsp;</p>



<p>Su ejercicio profesional como abogado lo desempeñó durante más de 21 años en el Sector Financiero colombiano, en entidades globales como el Banco Santander Colombia y Banco HSBC Colombia, y localmente en el Banco Caja Social, antes Corporación de Ahorro y Vivienda Colmena, y AIG Colmena Cesantías y Pensiones.&nbsp;</p>



<p>A lo largo de su recorrido profesional observó una característica particular: muchos conflictos jurídicos tienen su causa en aspectos y posturas emocionales perturbadoras. De allí surgieron las semillas que han germinado en lo que hoy se denomina Abogado de Emociones; un abogar por los estados más valiosos de equilibrio emocional.</p>



<p>Y como no podría ser de otra manera, aquí va la PROPUESTA contada por su AUTOR…</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Y si CAMINAMOS..?" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/0b9w-shIOxU?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p>•&nbsp;El&nbsp;autor presentará su libro el&nbsp;sábado 3 de mayo de 4:00&nbsp;a&nbsp;5:00&nbsp;p.m.,&nbsp;en la Sala&nbsp;Filbo&nbsp;LIJ.</p>



<p>•&nbsp;También&nbsp;estará firmando libros&nbsp;el domingo 4 de mayode&nbsp;3:00 a&nbsp;4:00 p.m.,&nbsp;en el&nbsp;Pabellón 6, piso&nbsp;1, stand 346 de Promolibro.</p>



<p><strong>Si te gustó esta &nbsp;EXPERIENCIA ARTÍCULO, y quieres AYUDARNOS haz tu DONACIÓN:AQUÍ</strong></p>



<p><strong>Y no se olvide de seguirnos en el…</strong></p>



<figure class="wp-block-image"><img loading="lazy" decoding="async" width="806" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/25233258/IMG_4358-806x1024.jpeg" alt="" class="wp-image-115010" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/25233258/IMG_4358-806x1024.jpeg 806w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/25233258/IMG_4358-236x300.jpeg 236w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/25233258/IMG_4358-768x975.jpeg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/25233258/IMG_4358-1210x1536.jpeg 1210w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/25233258/IMG_4358.jpeg 1290w" sizes="auto, (max-width: 806px) 100vw, 806px" /></figure>



<p><strong>CONTINUARÁ…</strong></p>



<figure class="wp-block-image is-resized"><img decoding="async" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2020/03/imgres-6-300x168.jpg" alt="" class="wp-image-73936" style="width:650px;height:auto" /></figure>



<p><strong>CON JABÓN…! NO COMO PILATOS PORFIS</strong></p>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Grupo Juncal un colectivo de autores</author>
                    <category>cafeliterario.co</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=115259</guid>
        <pubDate>Wed, 30 Apr 2025 13:08:12 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[”DESPLAZAMIENTOS”… by G.M   &#038;   “RAZÓN Y CO – RAZÓN”… by H.O.F]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Grupo Juncal un colectivo de autores</media:credit>
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