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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Sun, 23 Aug 2026 15:50:50 +0000</lastBuildDate>
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	<title>Todos los resultados de blogs de limpieza | Blogs El Espectador</title>
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        <item>
        <title>¿Qué tan sismoresistente será el gobierno del tigre?</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/que-tan-sismoresistente-sera-el-gobierno-del-tigre/</link>
        <description><![CDATA[<p>¿Cuál de los tres tristes tigres es el presidente Abelardo de la Espriella? El expresidente Petro lo llamó &#8220;Abelardo, el Breve&#8221;. El terremoto de 7.4 fue como un mal presagio para un gobierno camandulero que, todavía con la resaca de la celebración, recién tomaba posesión. El devastador sismo expuso las veleidades del primer mandatario.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-1 wp-block-paragraph"><em>“Érase una vez un campesino llamado Pahom, que había trabajado dura y honestamente para su familia, pero que no tenía tierras propias, así que siempre permanecía en la pobreza. “Ocupados como estamos desde la niñez trabajando la madre tierra -pensaba a menudo- los campesinos siempre debemos morir como vivimos, sin nada propio. Las cosas serían diferentes si tuviéramos nuestra propia tierra”&nbsp;(…)&nbsp;El criado de Pahom se acercó corriendo y trató de levantarlo, pero vio que le salía sangre de la boca. ¡Pahom estaba muerto! (…) Su criado empuñó la azada y cavó una tumba para Pahom, y allí lo sepultó. Dos metros de la cabeza a los pies era todo lo que necesitaba”: <strong>¿Cuánta tierra necesita un hombre?, cuento de León Tolstói, escritor ruso.</strong></em></p>



<p class="wp-block-paragraph">¿Alguien sabe cuánto costaron los balones de la marca “Patria Milagro” que el presidente llevó al Chocó tras el terremoto? ¿Sirvieron de algo para solucionar la crisis humanitaria? Son preguntas, el juicio vendrá después. Porque no puede ser que, gobierno tras gobierno, sigan repitiendo el disco rayado de que el país tiene una deuda histórica con el Chocó y nadie les diga que han llegado a pagarla en serio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El formidable cuento&nbsp;<em><a href="https://ciudadseva.com/texto/cuanta-tierra-necesita-un-hombre/" id="https://ciudadseva.com/texto/cuanta-tierra-necesita-un-hombre/">¿Cuánta tierra necesita un hombre?</a></em><strong><em>,</em></strong> escrito por León Tolstói, nos recuerda que nada nos pertenece: Nada. Ni siquiera el pedazo de tierra donde antes enterraban a la gente, porque ahora vamos sin escalas del crematorio a la eternidad, hechos polvo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si Dios existe –de seguro sí para el crédulo presidente de la República-, a lo mejor andaba en otra parte, sin tiempo para escuchar las alabanzas del 7 de agosto, día de su posesión. De poco sirvió invocarlo en boca de un sacerdote católico, un rabino y un pastor evangélico, pues al tercer día sobrevivo lo indecible.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero no culpen a Dios por lo que pasó. El periódico&nbsp;<em>El Colombiano</em>&nbsp;abrió con un titular, más literario que periodístico, que en otro tiempo habría sido herejía, <em>eh</em> <em>Ave María purísima:</em>&nbsp;<em><strong>“El día que Dios se olvidó de Pereira!”.</strong></em>&nbsp;Esa costumbre tan criolla de culpar a&nbsp;<em>Chuchito&nbsp;</em>por la incompetencia y la desidia de los gobiernos de turno, en lo municipal, departamental y nacional.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Todavía tengo fresca en la memoria aquella portada desafortunada de la revista Semana con la foto del presidente Iván Duque y un gran titular: “Año de aprendizaje”. Eran los tiempos en que un todopoderoso Álvaro Uribe imponía a dedo al candidato de sus afectos. Desde la elección de Gustavo Petro eso cambió.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No es culpa de un presidente de la República que ocurran terremotos o pandemias. Es culpa sí su improvisación, las malas decisiones o la incompetencia de algún funcionario. El comienzo de este gobierno no ha sido el mejor. Y no lo dice un detractor más, sino un medio serio como&nbsp;<em><a href="https://www.elespectador.com/mundo/america/un-terremoto-dos-colombias-las-criticas-de-the-economist-a-de-la-espriella" id="https://www.elespectador.com/mundo/america/un-terremoto-dos-colombias-las-criticas-de-the-economist-a-de-la-espriella">The Economist.</a></em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Seamos justos: tampoco los ciudadanos estamos preparados para lo impensable, porque creemos que las cosas malas le pasan al vecino. Pero un gobierno no puede darse el lujo de pensar así. Más que los mandamientos de Dios, debe guiarse por el sentido común, la cordura, la ecuanimidad y, principalmente el rigor científico, que las más de las veces riñe con los designios divinos. En pocas palabras, a la jefatura de Estado no se llega aprender, se llega aprendido.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las imágenes que saturan las redes sociales sobrecogen, nos recuerdan a cada momento que estamos de paso y que la vida se nos puede ir en un suspiro. Que no basta con nuestro espíritu solidario. El país debe tomarse en serio la tarea de pensarse desde la prevención y la previsión. Llorar sobre los muertos es igual que llorar sobre la leche derramada.</p>



<p class="wp-block-paragraph">¿Por qué será que casi siempre la maldad, incluso la maldad inocente de la naturaleza, descarga su furia casi siempre sobre los más pobres, sobre los más jodidos de la Tierra? Tras el terremoto ocurrido en Colombia el 10 de agosto, había que ver el dolor del pueblo chocoano, reflejado en los gritos de aquella madre que encontró en la calle, muerto, a uno de sus hijos. &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero al gobierno hay que darle tiempo, los 100 días de gracia para que muestre de qué está hecho. Necesitamos un Ejecutivo sismoresistente. Colombia es un país vulnerable a los desastres naturales. Pero rara vez estamos preparados para prevenir las tragedias y solo nos queda actuar sobre la marcha. <strong>El Espectador</strong> hizo un justo reconocimiento, en medio de las quejas:&nbsp;<em>“Tanto el gobierno nacional como los distintos gobiernos locales han respondido con rapidez, eficiencia y determinación incansables”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">El día de la posesión, en su discurso ante los militares, el presidente se mostró solidario con los ricos; en tono de celebración habló de eliminar el impuesto al patrimonio. Ni se le ocurra <em>Mr. president</em>. La realidad le ha mostrado que ahora es cuando los ricos y los superricos de este país (que son la inmensa minoría), deben ser conscientes de que viven en una nación tercermundista, ahogada en sus desigualdades. Hay pocos con tanto y demasiados con nada, que es necesario insistir en eso de la redistribución de la riqueza, en vez de ofrecer gabelas y seguir blindando privilegios.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Colombia no puede comportarse como aquel limosnero que pide “una ayudita, por favor”. De los ricos no se esperan obras de caridad. Se espera compensación con el país, que ha favorecido su fortuna.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y, válgame Dios, lo están haciendo, para callarnos la boca a los incrédulos. Los empresarios exhiben hoy su generosidad. Entre todos, juntaron $201 mil millones, mal contados superan los 64 millones de dólares, mucho más que los 25 millones de dólares que de buena gana mandó Donald Trump. Aparte, el grupo Gilinski donó $150 mil millones, el grupo Santo Domingo $100 mil millones y 100 mil millones más el banquero David Vélez. La tragedia está mostrando quién es quién en Colombia. Solo falta saber de cuánto será el aporte del empresario Abelardo de la Espriella.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>¿No es este un momento ideal para hablar sobre redistribución de la riqueza?</strong> </h2>



<p class="wp-block-paragraph">Abelardo informó que reconstruir valdrá $30 billones. ¿No es este el momento propicio para recordarle al gobierno que cada año la evasión en Colombia ronda los 130 billones de pesos, el equivalente a cinco reformas tributarias? En víspera de elecciones <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/se-necesitan-3-700-colombianos-para-que-ivan-cepeda-gane-la-presidencia/" id="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/se-necesitan-3-700-colombianos-para-que-ivan-cepeda-gane-la-presidencia/">reproduje en este blog</a> la siguiente cita, a propósito de un informe sobre los 18 mil ultrarricos de Colombia:  </p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-2 wp-block-paragraph"><em>“…&nbsp;<a href="https://elpais.com/america-colombia/2024-10-16/quien-tiene-mas-debe-pagar-mas-datecuenta-de-que-las-cosas-pueden-cambiar.html" target="_blank" rel="noreferrer noopener">los más ricos utilizan estrategias sofisticadas para no pagar o pagar menos impuestos</a>: eluden, es decir, encuentran vacíos legales para minimizar su carga tributaria; evaden, ocultando activos de forma deliberada, y se benefician de leyes que les otorgan amplias exenciones y deducciones”</em>: <strong>inforne de Oxfam <em>sobre desigualdad, publicado en enero de 2025,</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Esperemos, no obstante, que con la noche que ya pasó y la reforma tributaria que viene, las exenciones sean para los empresarios (fue la promesa de campaña, confirmada en el discurso de posesión) y la<em> clavada i</em>mpositiva para los demás. A eso súmele que, según La Silla Vacía, el&nbsp;<a href="https://www.lasillavacia.com/en-vivo/banco-mundial-desembolsa-us200-millones-para-atender-el-terremoto/?fbclid=IwdGRzaATsdHFjbGNrBOx0BXBkb2YFZXh0bgNhZW0CMTEAc3J0YwZhcHBfaWQMMzUwNjg1NTMxNzI4AAEexAY_RzIk7nfQyLRmSw1MtvmpVX-M7trgz_8zZ9xt5AWIS4fBWucLsITrnSU_aem_tqEsrFDOQLvCm9W8uyD0pw&amp;sfnsn=scwspwa" id="https://www.lasillavacia.com/en-vivo/banco-mundial-desembolsa-us200-millones-para-atender-el-terremoto/?fbclid=IwdGRzaATsdHFjbGNrBOx0BXBkb2YFZXh0bgNhZW0CMTEAc3J0YwZhcHBfaWQMMzUwNjg1NTMxNzI4AAEexAY_RzIk7nfQyLRmSw1MtvmpVX-M7trgz_8zZ9xt5AWIS4fBWucLsITrnSU_aem_tqEsrFDOQLvCm9W8uyD0pw&amp;sfnsn=scwspwa">Banco Mundial desembolsó 200 millones de dólares</a>&nbsp;para atender el&nbsp;terremoto, deuda que pagaremos los contribuyentes.&nbsp; Lo haremos con gusto por una causa noble, pero así mismo merecemos saber qué organismos harán la veeduría de los recursos para garantizar transparencia.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-la-silla-vac-a wp-block-embed-la-silla-vac-a"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="hReM23VLkG"><a href="https://www.lasillavacia.com/en-vivo/banco-mundial-desembolsa-us200-millones-para-atender-el-terremoto/">Banco Mundial desembolsa US$200 millones para atender el terremoto</a></blockquote><iframe class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted" style="position: absolute; visibility: hidden;" title="“Banco Mundial desembolsa US$200 millones para atender el terremoto” — La Silla Vacía" src="https://www.lasillavacia.com/en-vivo/banco-mundial-desembolsa-us200-millones-para-atender-el-terremoto/embed/#?secret=wDZTFqJwYT#?secret=hReM23VLkG" data-secret="hReM23VLkG" width="500" height="282" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe>
</div></figure>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size wp-block-paragraph"><strong>El día que nos movieron el piso a todos</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Las imágenes de Buenaventura, Cali y zonas del eje cafetero ponen a prueba la cacareada idea del mandatario de gobernar desde las regiones. Debería tener su sede alterna allá, el territorio chocoano, abandonado él sí hasta por Dios, desde el principio de los tiempos. De ese departamento solo nos acordamos en tiempos de tragedia o cuando condenan por corrupción a algún político. Su solo nombre ya parece una cruz: Chocó. Olvidado y vilipendiado. Recuerden al impresentable diputado antioqueño Rodrigo Mesa Cadavid que salió con esta perla:&nbsp;<strong>“Invertir en el Chocó es como perfumar un bollo”.&nbsp;</strong>Cómo fue que no mandaron a ese señor a vivir un año allá, no como castigo, sino para resocializarlo, porque a las claras ese fue un gesto racista e insensible.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Chocó debería ser en las actuales circunstancias la verdadera capital alterna de Colombia, si es que&nbsp;<em>Mr. president</em>&nbsp;insiste en tal embeleco.&nbsp; Porque hoy el Chocó le está dando una bofetada de dignidad al país, a&nbsp;juzgar por esta magnífica, pero al tiempo dolorosa, crónica de Alejandro Rodríguez en&nbsp;<strong>El Espectador</strong>. El reportero cuenta lo que vio en su recorrido por San José del Palmar, epicentro del movimiento telúrico<strong>.&nbsp;</strong><em>“Después del terremoto, mientras las grietas siguen abiertas y la ayuda no llega a todos los barrios, los chocoanos vuelven a hacer lo que han hecho siempre: sostenerse entre ellos”.</em></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-3 wp-block-paragraph"><strong><em>“Esta semana fue una comisión oficial, revisó las casas por encima y siguió de largo. Nadie en el barrio cree que algo vaya a cambiar después de esa visita. Lo saben, con amargura, que serán ellos mismos quienes reconstruyan”,</em></strong><strong>&nbsp;crónica de El Espectador.</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="739" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/08/17085516/Terremoto-EL-ESPECTADOR-739x1024.jpg" alt="" class="wp-image-132213" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/08/17085516/Terremoto-EL-ESPECTADOR-739x1024.jpg 739w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/08/17085516/Terremoto-EL-ESPECTADOR-216x300.jpg 216w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/08/17085516/Terremoto-EL-ESPECTADOR-768x1064.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/08/17085516/Terremoto-EL-ESPECTADOR.jpg 840w" sizes="(max-width: 739px) 100vw, 739px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">La embestida de un planeta vivo, siempre reacomodándose, le está enseñando al presidente ADLE&nbsp; que gobernar es más que lanzar besos al aire cual reina de belleza, que le sirve más al país remangado que en sesión de limpieza fácil al lado de su esposa, la primera dama. Es que, señor presidente, hay un momento para todo, y este no es precisamente un momento para banalidades ni veleidades.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En las redes sociales han sido&nbsp;<em>funados</em>&nbsp;(en mis tiempos se decía&nbsp;<em>boleteados</em>), él, su esposa y el ministro Rodrigo Lara. Lara dijo que aquellos que hagan política con las ayudas (“repartija política”, la llamó) se van para el infierno, en tanto que han criticado a la pareja presidencial por creer que caridad y gestión de gobierno son la misma cosa. No hablemos ya del ministro de Vivienda, Jaime Andrés Beltrán, que andaba en plan familiar tomando el sol en Santa Marta, mientras sus compañeros tenían las botas puestas por los damnificados. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Un <a href="https://elpais.com/america-colombia/2026-08-14/abelardo-de-la-espriella-resucita-el-gobierno-paralelo-de-las-primeras-damas.html" id="https://elpais.com/america-colombia/2026-08-14/abelardo-de-la-espriella-resucita-el-gobierno-paralelo-de-las-primeras-damas.html">artículo del diario español El País sobre el papel de Ana Lucía Pineda</a> resume el asunto, de manera incluso risible.&nbsp;<em>“Contó que había conseguido un sinnúmero de donaciones, desde servicios funerarios para las víctimas hasta comida de McDonald’s para los rescatistas. El presidente se mostró complacido. “Queridos amigos, como ustedes pueden ver, se ha hecho todo lo que hay que hacer en materia técnica”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">El país requiere un presidente más estadista que&nbsp;<em>showcero</em>&nbsp;y un gabinete más diligente que fervoroso, porque no se pueden delegar en el cielo las cuestiones netamente terrenales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hoy por hoy el Ministerio de Ambiente&nbsp;y Desarrollo Sostenible debería ser el más importante de todos, por encima incluso del Ministerio de Defensa. Se le debería, por lo tanto, garantizar un presupuesto generoso y exigirle resultados concretos. Ah, pero oh sorpresa, con menos de&nbsp;$2 billones (y una tercera parte de estos dedicado a gastos de funcioamiento),&nbsp;figura en la cola de las asignaciones presupuestales al lado de los ministerios de Cultura, Ciencia, Deporte y Comercio).</p>



<p class="wp-block-paragraph">El mundo enfrenta un apocalipsis climático, dicho y predicho por los expertos (las pruebas están en nuestras narices); así que los políticos, y en particular los legisladores, no deben minimizar el impacto del cambio climático y los desastres naturales. De hecho, un editorial de&nbsp;<strong>El Espectador</strong>&nbsp;lo advierte de manera tajante:<em>&nbsp;“Nos parece evidente que la agenda del nuevo gobierno de Abelardo de la Espriella estará marcada por el terremoto y el Fenómeno del Niño”. &nbsp;</em></p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size wp-block-paragraph"><strong>¡La sacamos barata… esta vez!</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Dicen los científicos que el&nbsp;choque entre placas tectónicas&nbsp;liberó tanta energía como 126 bombas de Hiroshima (1.9 megatones de TNT), y por fortuna fue muy profundo, a 110 kilómetros de la superficie&nbsp;(la distancia más o menos entre Bogotá y Girardot).&nbsp;Porque de haber ocurrido a 10 kilómetros, como pasó en Venezuela, otro cuento estaríamos contando. Una historia inenarrable.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Según La Silla Vacía, “el terremoto del 10 de agosto encontró a un país donde tres de cada cuatro edificios se levantaron antes de la última norma sismorresistente, donde más de un tercio no tiene ningún refuerzo sismorresistente en su estructura y donde esa cifra cambia de manera brutal según el departamento en que uno esté parado”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para colmo de males,&nbsp;<a href="https://share.google/FvwfoO1LuogoPRRjb" id="https://share.google/FvwfoO1LuogoPRRjb">apenas el 25% de las edificaciones en Bogotá estarían en condiciones de soportar un terremoto</a>, según denuncia hecha por un concejal. Es decir, el país no puede esperar al próximo desastre sobre lo que parece ya un desastre. &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero algo bueno nos ha quedado en medio del sufrimiento ajeno. Al mandatario ya debió quedarle claro que se hizo elegir para gobernar en medio de circunstancias adversas, no parar dar órdenes desde la comodidad de Barranquilla, güsiquicito en mano. </p>



<p class="wp-block-paragraph">El señor presidente prometió un <em>Plan Marshall</em> para reconstruir al Chocó; que el pueblo se lo demande si sus palabras terminan en cuento chino.   </p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=132199</guid>
        <pubDate>Mon, 17 Aug 2026 14:10:04 +0000</pubDate>
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Día de los Pueblos Indígenas 2026: la partería indígena como defensa de la vida y la naturaleza</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/dia-de-los-pueblos-indigenas-2026-la-parteria-indigena-como-defensa-de-la-vida-y-la-naturaleza/</link>
        <description><![CDATA[<p>Antes de que un&nbsp;recién nacido&nbsp;respire por primera vez, una&nbsp;partera indígena&nbsp;ya ha leído el territorio. Ha observado la luna y reconocido las&nbsp;plantas medicinales&nbsp;que aliviarán a su madre del dolor, ha preparado infusiones, encendido el fuego y convocado un conocimiento transmitido durante generaciones. En muchas comunidades indígenas, traer una vida al mundo nunca ha sido un acto [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Este año, el Día Internacional de los Pueblos Indígenas reconoce la partería indígena como una práctica que salvaguarda la vida y el bienestar y Mongabay Latam cuenta tres historias en Ecuador, Panamá y México.</em></li>



<li><em>Desde el pueblo guna de Panamá, una investigación sobre medicina tradicional y partería indígena propone fortalecer la formación y reconocimiento de las parteras.</em></li>



<li><em>En la Amazonía ecuatoriana, una iniciativa de salud intercultural con los pueblos achuar y shuar articula conocimientos ancestrales y atención comunitaria para fortalecer el acompañamiento materno.</em></li>



<li><em>En México, una organización ayuujk defiende otras formas de nacer, sanar y acompañar vinculadas con la lengua, el territorio y la cosmovisión comunitaria.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Antes de que un&nbsp;<strong>recién nacido</strong>&nbsp;respire por primera vez, una&nbsp;<strong>partera indígena</strong>&nbsp;ya ha leído el territorio. Ha observado la luna y reconocido las&nbsp;<strong>plantas medicinales</strong>&nbsp;que aliviarán a su madre del dolor, ha preparado infusiones, encendido el fuego y convocado un conocimiento transmitido durante generaciones. En muchas comunidades indígenas, traer una vida al mundo nunca ha sido un acto exclusivamente médico: es también una forma de cuidar el bosque, el agua, las semillas, la lengua y la memoria colectiva.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ese vínculo entre nacimiento y conocimiento ancestral es el eje del&nbsp;<strong>Día Internacional de los Pueblos Indígenas&nbsp;</strong>en 2026, dedicado a&nbsp;<strong>reconocer la partería indígena</strong>&nbsp;como una práctica que salvaguarda la vida y el bienestar. La fecha busca visibilizar el aporte de quienes acompañan los nacimientos, pero también los desafíos que amenazan su continuidad: la falta de reconocimiento institucional, la interrupción de su transmisión entre generaciones y los cambios que atraviesan los territorios.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Frente a estas presiones, la partería indígena continúa sosteniendo la salud de miles de familias, especialmente en lugares&nbsp;<strong>donde los servicios médicos son insuficientes</strong>.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_276025"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/08/07175915/20250622_114755.jpg" alt="Día Internacional de los Pueblos Indígenas 2026 - Ecuador - México - Panamá - Partería indígena" class="wp-image-276025" /><figcaption class="wp-element-caption">La antropóloga guna Yadixa Del Valle-Guardia entrevista a Cecilia Arango en su casa, mientras una Siggwi Gaed (partera guna), quien la acompañaría durante el parto, permanece sentada al fondo de la vivienda. La imagen refleja la estrecha relación entre las mujeres embarazadas y las parteras guna. Foto: cortesía Yadixa Del Valle-Guardia</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">“Es imprescindible que defendamos los derechos de las mujeres indígenas a tomar decisiones informadas sobre su propio cuerpo y cuidados. La sabiduría tradicional puede proteger las nuevas vidas”, afirmó el secretario general de la ONU, António Guterres, en el&nbsp;<a href="https://www.un.org/ht/node/88724">mensaje oficial</a>&nbsp;de la conmemoración.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;conversamos con tres mujeres de&nbsp;<strong>Panamá</strong>,&nbsp;<strong>Ecuador</strong>&nbsp;y&nbsp;<strong>México</strong>&nbsp;que trabajan por mantener viva la partería indígena desde sus territorios y muestran los retos que enfrentan quienes buscan transmitir estos saberes, ejercerlos y defender el derecho de las comunidades a decidir cómo nacer.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_276029"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/08/07180826/Intercambio-de-conocimientos-ancestrales-scaled.jpg" alt="Día Internacional de los Pueblos Indígenas 2026 - Ecuador - México - Panamá - Partería indígena" class="wp-image-276029" /><figcaption class="wp-element-caption">Recuperar y fortalecer la partería tradicional también significa reconocer el valor de los conocimientos de las mujeres indígenas y su papel en la construcción de autonomía comunitaria. Foto: cortesía Organización de Mujeres Poj Kääj A.C.</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading">Panamá: la medicina del territorio</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Antes del amanecer, un&nbsp;<em>Inaduled</em>&nbsp;—médico tradicional&nbsp;<strong>guna</strong>— entra al bosque. No habla en voz alta. Antes de cortar una planta medicinal, pide permiso en un susurro a&nbsp;<em>Nabbguana</em>, la Madre Tierra. En la tradición guna, el bosque no es un lugar inerte del que se extraen recursos: los animales, los peces y el agua también forman parte de esa relación y perciben las palabras con las que se acercan a ellos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Solo entonces comienza a recoger las plantas que, después de un cuidadoso proceso de preparación, se convertirán en&nbsp;<strong><em>Muu Ina</em></strong>, el conjunto de medicinas que las parteras conocidas como&nbsp;<strong><em>Siggwi Gaed</em></strong>&nbsp;ofrecen a las mujeres para acompañarlas durante el embarazo, el parto y el posparto en las comunidades de Gunayala,&nbsp;<strong>Panamá</strong>.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_276021"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/08/07175311/20250614_120302.jpg" alt="Día Internacional de los Pueblos Indígenas 2026 - Ecuador - México - Panamá - Partería indígena" class="wp-image-276021" /><figcaption class="wp-element-caption">Siggwi Gaed Iguabbidili, partera de la comunidad guna de Aggwadub, transportando Muu Ina (medicina guna) hacia la vivienda de una mujer embarazada. Foto: cortesía Yadixa Del Valle-Guardia</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">El propio nombre contiene una forma de entender la vida.<em>&nbsp;Muu Ina</em>&nbsp;une&nbsp;<em>Muu</em>, que significa abuela, pero a la vez útero, e&nbsp;<em>Ina</em>, que hace referencia a la medicina. Para la antropóloga e investigadora guna Yadixa Del Valle-Guardia, quien documentó esta práctica en su&nbsp;<a href="https://uwo.scholaris.ca/items/7a643037-b6f4-4283-8b29-a4b3f4c20988">investigación de maestría</a>&nbsp;en The University of Western Ontario, traducirlo únicamente como “medicina de plantas” deja afuera parte de su significado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Representa un conjunto de plantas medicinales y una diversidad de momentos en que las mujeres se tratan”, explica. El&nbsp;<em>Muu Ina</em>&nbsp;acompaña distintas etapas del embarazo:&nbsp;<strong>puede aliviar malestares, preparar el cuerpo para el nacimiento o ayudar en la recuperación después del parto.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">En las comunidades guna, la preparación de estas medicinas requiere conocimiento y cuidado. Las plantas se limpian y son molidas sobre una piedra conocida como&nbsp;<em>Aggwa Muu</em>, la “piedra de la abuela”, donde hojas, flores y ramas se transforman en preparados para distintos momentos.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_276019"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/08/07174630/20250611_135406-scaled.jpg" alt="Día Internacional de los Pueblos Indígenas 2026 - Ecuador - México - Panamá - Partería indígena" class="wp-image-276019" /><figcaption class="wp-element-caption">Aggwa (piedra) y muu (abuela/partera). Esta piedra de moler representa un objeto de conocimiento y práctica ancestral de las parteras. En ella se procesan plantas medicinales utilizadas para preparar el Muu Ina, la medicina tradicional asociada al cuidado de las mujeres durante el embarazo y el parto. Foto: cortesía Yadixa Del Valle-Guardia</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">La investigación de Del Valle-Guardia, basada en trabajo etnográfico en ocho comunidades y entrevistas con médicos tradicionales —los&nbsp;<em>Inadulegan</em>, en plural—, las parteras&nbsp;<em>Siggwi Gaed</em>&nbsp;y las mujeres muestra que el&nbsp;<em>Muu Ina</em>&nbsp;forma parte de un&nbsp;<strong>sistema de cuidado</strong>&nbsp;más amplio. Los médicos botánicos preparan las medicinas y las parteras acompañan a las mujeres durante el embarazo, reciben a los bebés y continúan el cuidado después del nacimiento.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Además del&nbsp;<em>Muu Ina</em>, la partera utiliza también su mano y otros elementos”, explica Del Valle-Guardia. “Cuando ella necesita la medicina para la limpieza después del parto, para que limpie todos los residuos que puedan quedar, se la pide al médico botánico”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_276022"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/08/07175448/20250615_121813.jpg" alt="Día Internacional de los Pueblos Indígenas 2026 - Ecuador - México - Panamá - Partería indígena" class="wp-image-276022" /><figcaption class="wp-element-caption">Bun Bibbi, partera guna de la comunidad de Molakedub, cuyo conocimiento proviene de una larga trayectoria de transmisión familiar. Foto: cortesía Yadixa Del Valle-Guardia</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Ese acompañamiento también puede cambiar la relación con el sistema de salud convencional. Del Valle-Guardia recuerda el caso de una mujer a quien los médicos habían advertido que su bebé estaba en una posición que podía requerir una cesárea. Ella acudió primero con una partera&nbsp;<strong>porque no quería una intervención quirúrgica</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Te fuiste a ver a la abuela Claudina, ¿verdad? Mira, el bebé está bien, tiene buena posición. Ya no te vamos a practicar la cesárea”, recuerda la investigadora sobre el momento en que el médico confirmó que la operación ya no era necesaria.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Una de las escenas que más marcó a la investigadora fue precisamente con la&nbsp;<em>Siggwi Gaed</em>&nbsp;Claudina, quien&nbsp;<strong>recuperaba las placentas de mujeres</strong>&nbsp;que habían dado a luz en hospitales. Después de limpiarlas y bañarlas ritualmente con cacao, las enterraba bajo su casa.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_276023"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/08/07175557/IMG-20250809-WA0025.jpg" alt="Día Internacional de los Pueblos Indígenas 2026 - Ecuador - México - Panamá - Partería indígena" class="wp-image-276023" /><figcaption class="wp-element-caption">Siggwi Gaed Claudina, partera guna de la comunidad de Uggubseni, sostiene en sus manos dos pequeños nudsugana elaborados en madera de balsa. Estos asistentes espirituales son utilizados durante el Obired, una técnica tradicional para ayudar a colocar al bebé en la posición adecuada para el parto. Foto: cortesía Yadixa Del Valle-Guardia</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">“Las enterraba&nbsp;<strong>para que la inteligencia del bebé no se destruya</strong>”, explica la investigadora. “Me llamó la atención que a ella no le interesa si es su familiar, una comunera o una mujer de otra comunidad la que ha parido. Ella en lo que piensa es en mantener el espíritu de la madre y del bebé bien resguardados&nbsp;<strong>para que tengan una buena salud</strong>&nbsp;más adelante”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero este conocimiento enfrenta un desafío: la falta de relevo generacional. Aunque existe formación para médicos botánicos,<strong>&nbsp;no hay una escuela de partería</strong>&nbsp;desde la propia visión guna. “Hay una urgente necesidad de crear una escuela de formación de parteras”, afirma Del Valle-Guardia. “Si no lo hacemos ahora,&nbsp;<strong>sí estamos en riesgo de que la partería guna desaparezca</strong>”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para la investigadora, preservar este conocimiento no significa incorporarlo como un complemento subordinado a otro sistema de salud. “No hay que capacitar a las parteras. Las parteras ya saben”, concluye. “Es al revés: vamos a capacitarnos con los conocimientos de las parteras. Uno no puede estar por encima del otro”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_276024"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/08/07175815/PHOTO-2026-08-05-09-04-14.jpg" alt="Día Internacional de los Pueblos Indígenas 2026 - Ecuador - México - Panamá - Partería indígena" class="wp-image-276024" /><figcaption class="wp-element-caption">La investigadora y antropóloga guna Yadixa Del Valle-Guardia. Foto: cortesía Yadixa Del Valle-Guardia</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading">Ecuador: nacer en la selva</h2>



<p class="wp-block-paragraph">En la&nbsp;<strong>Amazonía</strong>&nbsp;ecuatoriana, las&nbsp;<strong>mujeres achuar y shuar</strong>&nbsp;suelen decir que el bosque lo tiene todo: árboles que alimentan, plantas que curan y saberes que acompañan la llegada de una nueva vida. Allí, la partería no es solo una práctica de salud; también es una forma de cuidar el territorio, preservar la memoria de las abuelas y mantener vivo un conocimiento comunitario.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ese vínculo dio origen hace casi dos décadas a&nbsp;<strong>Ikiama Nukuri</strong>, que en lengua achuar significa “mujeres protectoras de la selva”. La iniciativa nació en 2006, cuando Narcisa Mashienta, mujer shuar y fundadora del programa, conoció de cerca las dificultades que enfrentaban las mujeres achuar para acceder a atención materna.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Había muerte materna no registrada; era súper alta. También había niños que padecían muchas enfermedades”, dice Mashienta. “Desde ahí parte esta iniciativa, del sueño de crear este programa&nbsp;<strong>para poder salvar vidas de niños y mujeres</strong>, pero también de empoderar a las mujeres”, recuerda.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_276000"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/08/07161022/IMG_8556-2.jpg" alt="Día Internacional de los Pueblos Indígenas 2026 - Ecuador - México - Panamá - Partería indígena" class="wp-image-276000" /><figcaption class="wp-element-caption">Una partera realiza una visita de seguimiento a una mujer embarazada. Foto: cortesía Fundación Pachamama</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En ese momento,&nbsp;<strong>muchas mujeres parían solas</strong>, lejos de los centros de salud y sin posibilidad de traslado en una emergencia. Los hospitales podían estar a horas —o días— de distancia y una avioneta era una alternativa costosa que pocas familias podían asumir.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Mashienta cuenta que la idea de fortalecer la partería tradicional tomó forma durante una ceremonia de ayahuasca junto a Margaret Love, una partera jubilada que visitaba la Amazonía. Allí recibió el llamado. Con el acompañamiento de la&nbsp;<a href="https://www.pachamama.org.ec/"><strong>Fundación Pachamama</strong></a>, organización con la que se aliaron, Ikiama Nukuri comenzó a trabajar para fortalecer los saberes de las parteras sin reemplazarlos, articulándolos con la medicina occidental cuando fuera necesario.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_276001"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/08/07161143/IMG_8558-2.jpg" alt="Día Internacional de los Pueblos Indígenas 2026 - Ecuador - México - Panamá - Partería indígena" class="wp-image-276001" /><figcaption class="wp-element-caption">Parteras de Ikiama Nukuri durante procesos de intercambio de conocimientos y capacitación. Foto: cortesía Fundación Pachamama</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Durante dos décadas, la iniciativa&nbsp;<strong>ha formado una red de mujeres parteras</strong>&nbsp;en comunidades achuar y shuar. Actualmente&nbsp;<strong>reúne a más de 60 parteras y ha acompañado alrededor de 3900 partos</strong>, promoviendo una atención materna más cercana a las prácticas y decisiones de cada comunidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para Mashienta, la salud de las mujeres y la protección de la Amazonía son inseparables. “Las mujeres somos las que vivimos en realidad en la naturaleza; la mujer es la que sabe del territorio, sabe de la tierra, sabe de la contaminación. Mientras más salud tengamos,&nbsp;<strong>más vida vamos a tener para seguir cuidando el bosque</strong>”, afirma la lideresa.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ese vínculo también está en las plantas medicinales que acompañan el embarazo, el parto y el posparto. “La selva es nuestra farmacia, siempre lo decimos.&nbsp;<strong>Si el bosque se contamina, se acaban nuestras plantas medicinales</strong>”, sostiene. “Las mujeres parteras usan la medicina tradicional tal como nos han enseñado nuestras abuelas, por eso hay peligro de que estos conocimientos se pierdan porque nuestras abuelas ya no se quedan muchos años. Por eso queremos que este conocimiento sea pasado a las más jóvenes”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_276002"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/08/07161303/IMG_8557-2.jpg" alt="Día Internacional de los Pueblos Indígenas 2026 - Ecuador - México - Panamá - Partería indígena" class="wp-image-276002" /><figcaption class="wp-element-caption">Ikiama Nukuri busca generar capacidades para las mujeres promotoras de salud comunitaria para que proporcionen una atención materna segura y culturalmente adecuada a mujeres embarazadas. Foto: cortesía Fundación Pachamama</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Mashienta explica que los saberes tradicionales conviven con la medicina occidental cuando existen complicaciones en los partos, pero insiste en que esa relación debe construirse desde el respeto y no desde la imposición.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ese reconocimiento, sin embargo, todavía enfrenta obstáculos. Cristina Melo, abogada y coordinadora del programa de derechos de la Fundación Pachamama, explica que aunque Ecuador reconoce constitucionalmente la salud intercultural y la medicina ancestral, las parteras indígenas siguen enfrentando barreras para ejercer y articularse con el sistema público de salud.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“No hay la capacidad estatal para cubrir la salud, pero aún así se le monopoliza&nbsp;<strong>y se criminaliza a quienes desean organizarse autónomamente</strong>&nbsp;para poder acceder a ella”, advierte Melo. “Los pueblos indígenas tienen la capacidad y los conocimientos, pero se pone en segundo plano sus sistemas de salud propios”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_276003"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/08/07161733/IMG_8553-2.jpg" alt="Día Internacional de los Pueblos Indígenas 2026 - Ecuador - México - Panamá - Partería indígena" class="wp-image-276003" /><figcaption class="wp-element-caption">Ikiama Nukuri busca aportar soluciones a los problemas de morbimortalidad materna e infantil dentro del territorio achuar y shuar. Foto: cortesía Fundación Pachamama</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_276006"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/08/07162408/IMG_8554-2.jpg" alt="Día Internacional de los Pueblos Indígenas 2026 - Ecuador - México - Panamá - Partería indígena" class="wp-image-276006" /><figcaption class="wp-element-caption">Kit de cuidados de parto que se entregan a mujeres indígenas a través de las parteras. Foto: cortesía Fundación Pachamama</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Mashienta señala que esa falta de reconocimiento&nbsp;<strong>genera temor entre las propias parteras</strong>. “En la Constitución está escrita la interculturalidad plurinacional; quiere decir que debe existir respeto y escucha, pero no los hay”, asevera. “Nosotras como parteras tenemos miedo de asistir un parto: si algún incidente nos pasa o una mujer muere,&nbsp;<strong>somos condenadas a estar en la cárcel</strong>”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para la lideresa shuar, la defensa de la partería también es una defensa del bosque. La&nbsp;<strong>contaminación de los ríos, la expansión de actividades extractivas y la pérdida de la selva</strong>&nbsp;amenazan las plantas medicinales y los conocimientos que sostienen la vida comunitaria.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Si cambia nuestra vida, llega el extractivismo, viene la minería, nos matan nuestras plantas y nos matan a nuestros abuelos, estos conocimientos van a ir desapareciendo”, agrega Mashienta. “Ese es nuestro miedo”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_276004"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/08/07161946/IMG_8560-2.jpg" alt="Día Internacional de los Pueblos Indígenas 2026 - Ecuador - México - Panamá - Partería indígena" class="wp-image-276004" /><figcaption class="wp-element-caption">Las promotoras de salud comunitaria realizan visitas prenatales, asisten partos, ofrecen atención posparto y facilitan la conexión entre las mujeres amazónicas y el sistema de salud pública. Foto: cortesía Fundación Pachamama</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Aun así, Mashienta mira hacia el futuro con esperanza. El mayor logro de Ikiama Nukuri, dice, no es solo haber acompañado miles de nacimientos, sino haber impulsado a mujeres que&nbsp;<strong>hoy son parteras, lideresas y defensoras</strong>&nbsp;de sus comunidades.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Queremos que la partería tradicional no se pierda, que el liderazgo femenino sea valorado y que nuestra población indígena sea escuchada y respetada”, concluye. “La naturaleza y la farmacia que nos da vida nos van a seguir sosteniendo. Cuidamos al pulmón del mundo para toda la gente que respira”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_276005"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/08/07162217/IMG_8555-2.jpg" alt="Día Internacional de los Pueblos Indígenas 2026 - Ecuador - México - Panamá - Partería indígena" class="wp-image-276005" /><figcaption class="wp-element-caption">El objetivo del programa es identificar posibles complicaciones de salud a través de un chequeo médico básico, para orientar a las mujeres indígenas, y para acceder a cuidados pre y post parto. Foto: cortesía Fundación Pachamama</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading">México: la memoria de un nacimiento</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Después del parto, la madre y su bebé entran al&nbsp;<strong>temazcal</strong>, un espacio de calor, plantas y acompañamiento familiar donde continúa el cuidado. Para Lilia Heber Pérez Díaz, originaria del pueblo&nbsp;<strong>ayuujk</strong>, esta práctica expresa una manera distinta de entender la vida: “La primera casa de nosotras es el vientre de la madre, luego es el temazcal, luego la casa y luego el pueblo”, sostiene.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En Santa María Tlahuitoltepec, en la Sierra Norte de&nbsp;<strong>Oaxaca</strong>, el nacimiento no termina cuando llega un bebé al mundo. Para las mujeres ayuujk, nacer es entrar en relación con un territorio, una comunidad y una memoria que comienza antes del primer aliento.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pérez Díaz es coordinadora de la&nbsp;<strong>Organización de Mujeres&nbsp;Poj Kääj</strong>&nbsp;—“Jaguar del viento” en lengua mixe—, que nació en 2009 como un proceso organizativo de mujeres de Santa María Tlahuitoltepec que regresaron a su comunidad después de estudiar fuera, con la intención de poner sus conocimientos al servicio del pueblo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En 2011 realizaron un diagnóstico sobre las violencias que enfrentaban las mujeres y encontraron una preocupación común:&nbsp;<strong>la pérdida de autonomía para decidir cómo, dónde y con quién parir.</strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_276013"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/08/07172711/Preparacion-del-Temazcal-Tlahui-AL-scaled.jpg" alt="Día Internacional de los Pueblos Indígenas 2026 - Ecuador - México - Panamá - Partería indígena" class="wp-image-276013" /><figcaption class="wp-element-caption">Preparación del temazcal, un baño de vapor tradicional donde se usan piedras muy calientes y agua con hierbas medicinales. Foto: cortesía Lilia H. Pérez Díaz</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">A partir de esas conversaciones, la organización comenzó a recuperar los testimonios de mujeres y parteras ayuujk, que más tarde se convertirían en un&nbsp;<em><a href="https://open.spotify.com/episode/1wCitF3o8kll1SNrXxJQgf?si=UCltVVQAR86odd3kINugOQ">podcast</a></em>&nbsp;y círculos de escucha. La iniciativa no solo documentó experiencias de parto, sino que abrió preguntas sobre lo que ocurre cuando una comunidad pierde los rituales, los saberes y los vínculos que acompañan la llegada de una nueva vida.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Uno de esos vínculos está relacionado con la placenta. En la tradición ayuujk, explica Pérez Díaz, “es un elemento fundamental para la identidad de la persona que nació y que le vincula con su espacio territorial”. Cuando el nacimiento ocurre en un hospital,&nbsp;<strong>muchas veces esa relación ritual se interrumpe</strong>&nbsp;y con ella se pierden prácticas familiares y comunitarias.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_276014"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/08/07173459/Dialogos-Parto2_Poj-KaaAO-scaled.jpg" alt="Día Internacional de los Pueblos Indígenas 2026 - Ecuador - México - Panamá - Partería indígena" class="wp-image-276014" /><figcaption class="wp-element-caption">Diálogos que quedaron plasmados en el podcast «Kaxë’ëjkën, parir al calor del hogar y del territorio», de la iniciativa Periodismo de lo Posible. Foto: cortesía Organización de Mujeres Poj Kääj&nbsp;A.C.</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Los testimonios recogidos por Poj Kääj también revelaron<strong>&nbsp;experiencias de violencia obstétrica</strong>&nbsp;y barreras para las mujeres indígenas, especialmente cuando no pueden comunicarse plenamente en español. Pérez Díaz insiste en que la defensa de la partería no significa rechazar los servicios médicos, sino garantizar que las mujeres puedan decidir sobre sus cuerpos y sus partos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“No debería ser una limitante para tomar decisiones como mujeres que nos embarazamos y que queremos parir, no únicamente en una institución u hospital porque no se tiene otra opción”, afirma.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En 2021, Poj Kääj abrió la&nbsp;<strong>Casa Temazcal</strong>, una construcción de adobe con un temazcal, espacios para masajes y una cocina donde se prepara medicina y alimentos. Allí trabaja Virginia Pérez, cofundadora de la organización y una de las pocas parteras que mantiene vivo este acompañamiento en la comunidad, junto con otras mujeres que comparten sus saberes.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_276015"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/08/07173849/Temazcal-AL_-Poj-Kaa.jpg" alt="Día Internacional de los Pueblos Indígenas 2026 - Ecuador - México - Panamá - Partería indígena" class="wp-image-276015" /><figcaption class="wp-element-caption">La estructura del temazcal resguarda una práctica ancestral vinculada al cuidado, la medicina tradicional y la transmisión de conocimientos entre mujeres y familias. Foto: cortesía Lilia H. Pérez Díaz</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_276030"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/08/07181111/Herbario-Ayuujk_Poj-Kaa-AO.jpeg" alt="Día Internacional de los Pueblos Indígenas 2026 - Ecuador - México - Panamá - Partería indígena" class="wp-image-276030" /><figcaption class="wp-element-caption">Poj Kääj ha desarrollado un herbario ayuujk para la documentación y preservación de sus plantas medicinales. Foto: cortesía Organización de Mujeres Poj Kääj A.C.</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>El desafío más urgente es la continuidad.</strong>&nbsp;Pérez Díaz explica que muchas parteras ayuujk que conservan estos conocimientos son mujeres mayores, de 60 o 70 años, mientras que son pocas las jóvenes que están aprendiendo. Las abuelas parteras cuentan que recibieron su llamado a través de sueños, pero las nuevas generaciones enfrentan otros ritmos y otras formas de relacionarse con estos saberes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para Pérez Díaz, documentar estos conocimientos es importante, pero no suficiente. “No es lo mismo que esté documentado a que la gente lo siga practicando”, explica. La partería vive en las manos de quienes acompañan los nacimientos, en las plantas medicinales nombradas en ayuujk, en los rituales y en la lengua que transmite una forma propia de comprender el cuerpo y el territorio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Si nombramos la partería desde nuestra lengua, que es el contenedor de todos estos conocimientos que nuestras abuelas y abuelos han desarrollado, ahí radica el reconocimiento mismo del existir de los pueblos y comunidades indígenas”, dice.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_276016"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/08/07174213/Foto-Lilia-Perez.jpg" alt="Día Internacional de los Pueblos Indígenas 2026 - Ecuador - México - Panamá - Partería indígena" class="wp-image-276016" /><figcaption class="wp-element-caption">Lilia Heber Pérez Díaz, coordinadora de Poj Kääj. Foto: cortesía Lilia H. Pérez Díaz</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En Santa María Tlahuitoltepec, Poj Kääj busca que las nuevas generaciones puedan imaginar otras formas de nacer y cuidar. Porque cada nacimiento, para las mujeres ayuujk, no solo recibe a una persona: mantiene viva una relación entre la comunidad, la tierra y la memoria.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Es por lo que hemos apostado y ahora hay mucha gente de la comunidad que ha empezado a interesarse por el temazcal, que ha empezado a volver a su uso para sanarse y atenderse”, concluye. “Creo y siento que lo estamos logrando, pero también falta mucho por hacer”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_276017"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/08/07174331/ARCHIVO-MIRNA-BORREGO-2.jpg" alt="Día Internacional de los Pueblos Indígenas 2026 - Ecuador - México - Panamá - Partería indígena" class="wp-image-276017" /><figcaption class="wp-element-caption">Las redes de cuidado tejidas por las mujeres ayuujk muestran que el bienestar no depende únicamente de los servicios médicos, sino también de la organización, la solidaridad y el conocimiento colectivo. Foto: cortesía Mirna Borrego</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>*Imagen principal:</strong>&nbsp;una partera realiza una visita de seguimiento a una mujer embarazada en la Amazonía ecuatoriana.&nbsp;<strong>Foto:</strong>&nbsp;cortesía Fundación Pachamama</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/astrid-arellano/"><a href="https://es.mongabay.com/by/astrid-arellano/">Astrid Arellano</a></a></em> <em>en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/08/dia-de-los-pueblos-indigenas-2026-la-parteria-indigena-como-defensa-de-la-vida-y-la-naturaleza/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
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        <pubDate>Sun, 09 Aug 2026 15:58:59 +0000</pubDate>
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        <title>Colombia, en su laberinto político-criminal</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/calicanto/colombia-en-su-laberinto-politico-criminal/</link>
        <description><![CDATA[<p>Ese laberinto político, social y económico está formado por la yuxtaposición de poderes de facto ilegales con los legales e institucionales, que cada presidente de turno maneja y oculta difícilmente. De allí la sempiterna &#8220;corrupción&#8221;.</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">(Artículo publicado en EL PAÍS, periódico global, Sección América-Colombia, miércoles 29 julio 2026)  https://elpais.com/america-colombia/2026-07-29/colombia-en-su-laberinto-politico-criminal.html</p>



<p class="wp-block-paragraph">Resulta casi imposible precisar la fecha desde la cual la política y el crimen rigen los destinos de Colombia. Pero, al menos desde la Constitución de 1991, sabemos que estamos extraviados en un intrincado y violento laberinto cuando ambas se fusionaron en el artículo 35 que prohibía la extradición de colombianos por nacimiento. Ese laberinto político, social y económico está formado por la yuxtaposición de poderes de facto ilegales con los legales e institucionales, que cada presidente de turno maneja y oculta difícilmente. De allí la sempiterna “corrupción”. Es un laberinto en cuyo frontispicio aparece en grandes letras un luminoso y deslumbrante aviso que nos anuncia: “Bienvenidos a la Democracia”. Un aviso tan engañoso y efímero como el “Bienvenidos al futuro” que proclamó, hace ya 35 años, el entonces presidente César Gaviria Trujillo y hoy, con la llegada de un Tigre a la Presidencia, puede convertirse en un “Bienvenidos a la selva” y no a esa inverosímil “Patria Milagro” que promete como un profeta armado y un demagogo redomado.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>El laberinto “democrático”</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Al ingresar y deambular por los pasadizos secretos y las habitaciones penumbrosas de ese laberinto “democrático” se corre el riesgo de ser asaltado, extorsionado, secuestrado, desplazado, torturado, desaparecido y hasta ejecutado extrajudicialmente en nombre y defensa de la estabilidad y la seguridad democrática. Ese rutilante aviso democrático adquiere especial embrujo y un encanto irresistible, casi incuestionable, después de las elecciones, cuando la mayoría de sus agobiados ciudadanos celebran en forma jubilosa su reincidencia en las urnas desde 1957. Nos acontece algo parecido a lo que vivimos hace 40 años, cuando un aviso mucho menos ostentoso y casi ilegible, anunciaba a los visitantes del desaparecido, calcinado y derruido antiguo Palacio de Justicia: “Las armas os han dado la independencia, las leyes os darán libertad”. Pero en su interior sucedió todo lo contrario. Primero, por el asalto y las armas de un alucinado comando guerrillero del M-19 y luego por el uso incontenible y desaforado de las armas de la Fuerza Pública, que arrebataron cientos de vidas. Tampoco las leyes garantizaron la libertad sino la desaparición de más de 12 personas, cuyo destino todavía se ignora. Ha sido precisamente esa extraña amalgama de las leyes con las armas, las palabras con la violencia y las urnas con las tumbas, lo que nos ha impedido salir de este tenebroso laberinto “democrático”.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Minotauros y Medusas</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Un laberinto que cada día se hace más lúgubre y escabroso, pues entre sus desesperados y extraviados ciudadanos, como en una manada, vuelve a resurgir la idea de que solo a través de la violencia y la fuerza se podrá salir de él, sin importar el número de lesionados y víctimas mortales que semejante estrategia arroje. Parece volverse a imponer la brutal fórmula de que una supuesta seguridad castrense, lo más discrecional posible y sin límites en su ejercicio, como la desplegada en el Palacio de Justicia, nos permitirá supuestamente eliminar temibles Minotauros formados por centenares de organizaciones criminales que nos amenazan y están devorando. Quizá por eso el Tigre quiere posesionarse en una guarnición militar, desconociendo de entrada la Constitución del 91 y el principio democrático según el cual el poder emana de la ciudadanía y no de las armas, como aún creen y predican las anacrónicas y criminales guerrillas. Pero el resultado de semejante estrategia belicista puede llegar a ser más devastadora y deplorable que la utilizada en el Palacio de Justicia, afectando a cientos de miles de colombianos que ocupan las habitaciones más recónditas y lejanas del centro citadino e institucional del laberinto. Incluso, hasta el mismo centro del laberinto institucional, que se considera inexpugnable, puede sufrir los coletazos rabiosos y terroristas de esos Minotauros heridos, atacándolo al azar como Medusas agónicas con sus numerosas y mortíferas cabezas, como fue el letal atentado terrorista de las Farc al Club El Nogal en plena “seguridad democrática”.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Medusas “parainstitucionales”</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Vale la pena recordar que esas estrategias ya se utilizaron en el pasado reciente, combinando precisamente lo legal con lo ilegal y lo legítimo con lo ilegítimo, como lo hizo el entonces presidente César Gaviria Trujillo con la creación de las llamadas cooperativas de seguridad Convivir, promovidas en forma entusiasta por el gobernador de Antioquia, Álvaro Uribe Vélez. Cooperativas legales que sirvieron de mampara para el surgimiento ilegal de las AUC, argumentando una supuesta “legítima defensa” frente a las amenazas, extorsiones, secuestros y asesinatos de las guerrillas. Por eso Carlos Castaño consideraba las AUC una organización legítima en defensa de la clase media. Entonces ya no se habló de asesinatos sino de ajusticiamientos de colaboradores de la guerrilla. Y ésta, a su vez, llamó retenciones y “pescas milagrosas” &#8211;que ironía para el Tigre&#8211; a sus miles de secuestros y convirtió la extorsión generalizada en “impuesto revolucionario”. Así se hizo la apología a la “justicia privada” pues resultaba más rápida y “efectiva” que la justicia estatal, limitada y maniatada por principios e instituciones como la presunción de inocencia y el debido proceso, que para muchos amparaba a los delincuentes y les garantizaba impunidad. Incluso se llegó a considerar el linchamiento como un ejercicio de “justicia por mano propia” ante la inseguridad y hasta se contempló la posibilidad de armar a los “ciudadanos de bien” contra las hordas delincuenciales, como una eficaz estrategia de “limpieza social” y de seguridad ciudadana. A tales extremos podemos volver con propuestas como los frentes de seguridad ciudadanos, mencionados por el Tigre durante su campaña electoral. Esas estrategias que combinan todas las formas de lucha en nombre de la seguridad, con mascotas tan incontrolables como un tigre, saludos militares y llamados a una manada de entusiastas seguidores en defensa de una imaginaria “Patria Milagro”, suelen terminar criminalizando la oposición, la protesta pacífica ciudadana, las críticas y la libertad de opinión, como en el reciente caso del encarcelamiento del periodista Beto Coral en Estados Unidos y su deportación a Colombia, al parecer por petición del mismo Tigre, y&nbsp; ahora le está sucediendo a la periodista Ana Cristina Restrepo, acosada en forma sistemática por cuentas de redes sociales que apoyan al presidente electo.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>El hilo de Ariadna del poder ciudadano</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">En rechazo a todo lo anterior y para salir de una manera civilizada y lo menos cruenta posible de este milagroso e infernal laberinto que se avecina, no queda otra opción que tejer con miles de manos ciudadanas un hilo de Ariadna, como el del laberinto de Cnosos, que permitió a Teseo salir del mismo, después de matar el sanguinario Minotauro. Ese hilo de Ariadna no es otro que el poder ciudadano, definido de manera inequívoca por Hannah Arendt como aquel “donde palabra y acto no se han separado, donde las palabras no están vacías y los hechos no son brutales, donde la palabra no se emplea para velar intenciones sino para descubrir realidades y los actos no se usan para violar y destruir sino para establecer relaciones y crear nuevas realidades”. Exactamente lo contrario hace el poder político estatal cuando sus gobernantes vacían las palabras de contenido y las llenan de demagogia como la “Patria Milagro” o con promesas irrealizables como la “Paz Total”. Pero, sobre todo, cuando establecen relaciones con poderes de facto criminales, pues estos utilizan la palabra para velar intenciones y sus actos suelen violar y destruir en lugar de establecer relaciones para crear nuevas realidades, lo que nos impide salir del laberinto en que vivimos y morimos. Así nos sucedió con la “seguridad democrática” y sus miles de falsos positivos, pero también con la “Paz total” y su contemporización frente a organizaciones criminales. ¿Podrá suceder algo diferente cuando llega a la Casa de Nariño un presidente “cargado de tigre” que invoca como horizonte una supuesta “Patria Milagro”? ¿Un gobernante que llama y trata como una manada a la ciudadanía? ¿Y, además, el mismo dice no ser político, tiene como santo y seña el saludo militar y quiere jurar su cargo desde una guarnición militar ante las armas en lugar de hacerlo en el Congreso y frente a los representantes de la ciudadanía, como manda la Constitución? ¿Será un gobierno democrático o una autocracia militarista y cacocrática?&nbsp; Más nos convendría a todos que el Tigre dejara de rugir, amenazar, prometer milagros escatológicos y comenzara por respetar la Constitución, el Estado Social de derecho y la ciudadanía, sin las cuales desaparece todo remedo de democracia. Pero, sobre todo, que tuviera claro que su máxima responsabilidad es gobernar a Colombia y no ser el primer presidente del partido republicano de Trump, como lo afirmó con orgullo en campaña, y depender de su tutela, su protección e incierto temperamento de “gobergánster” con su doctrina Donroe y el Escudo de las Américas, pues toda esa parafernalia de Maga puede tambalearse e incluso venirse abajo en las próximas elecciones de noviembre que renovará el Congreso de America First.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Hernando Llano Ángel</author>
                    <category>Calicanto</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=131692</guid>
        <pubDate>Thu, 30 Jul 2026 22:23:29 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Colombia, en su laberinto político-criminal]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Hernando Llano Ángel</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>“Pensar con y desde las tripas”: vulnerabilidad y el riesgo desdemocratizante</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/filosofia-y-coyuntura-2/pensar-con-y-desde-las-tripas-vulnerabilidad-y-el-riesgo-desdemocratizante/</link>
        <description><![CDATA[<p>Presentamos esta necesaria y urgente reflexión del profesor y filósofo Diego Fernando Camelo sobre &#8220;el destripamiento del Otro&#8221; y los riesgos para la democracia en Colombia. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"><strong>Por: Diego Fernando Camelo Perdomo</strong>. Magister y especialista en Filosofía Contemporánea. </p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">Ante el inadmisible hecho de sucumbir en la comodidad de la quietud y el riesgo de complicidad que esto supondría, quisiera en esta oportunidad detenerme a analizar un singular suceso que tomó por asalto mi atención. Se trata de la alocución hecha por el candidato a la presidencia A. de la Espriella al referirse a la necesidad de excluir al oponente en estos términos: “Destripar a la izquierda”. Claramente, la intención antagónica es la expresión garante de toda radicalidad democrática. Pero, nutrir la pretensión de subordinar y erradicar el disenso, contraría el proyecto democrático. Esta no es una aseveración cualquiera, ni mucho menos a un “folclorismo” lingüístico, como quizá ha pretendido mostrarlo. Ella va más allá de la mera polarización extrema y de un recurso gramatical, cuya carga semántica alimenta la exacerbada herencia ╼si acaso no colonial╼ de exterminar la oposición política, legitimando así las prácticas de agresividad contra quienes pretenden construir conocimiento de una manera diferente. Nos encontramos de cara ante una ofensiva de desdemocratización del Estado colombiano. Esta sería la idea que quiero abordar aquí y, para hacerlo, presentaré una explicación sobre lo que significa “destripar” y cómo se relaciona con esta amenaza.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Empecemos trayendo a colación la expresión objeto de nuestro análisis:</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esto no va a quedar así, estas brisas vuelven y sepan ustedes señores de la izquierda que en mi tendrán siempre un enemigo acérrimo que hará todo lo que esté a su alcance para <em>destriparlos</em> como corresponde porque ustedes <em>no merecen un trato diferente</em>. Conmigo no va a haber sentadas, no va a haber salidos, conmigo no va a haber absolutamente nada distinto a enfrentarles determinada y decididamente para <em>acabar a ese cáncer</em> que significa la izquierda radical, a esa <em>plaga</em> hay que <em>erradicarla</em>. Así de sencillo. Y en mi encontrarán peor enemigo posible (De la Espriella, 2025. El subrayado es mío, D.C.).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Meses después de haber lanzado esta afirmación, el autor explicó en una entrevista que el sentido que le adjudicó al término “destripar” correspondería al de la cuarta acepción, es decir, al coloquial.<a href="#_ftn1" id="_ftnref1">[1]</a> Sin vacilo alguno, hay que decir que en un sistema de gobierno que se ostenta de ser democrático, el exterminio del antagónico es completamente contradictorio, pues no sería otra cosa que una transfiguración hacia un “fascismo criollo” (Buela, 2013; Pachón, 2026). “Destripar a la izquierda”, en el sentido como lo expuso el autor, significa disponer de todos los recursos políticos del Estado para dar “muerte” a la izquierda en el plano del disenso, es decir, en la tensión que se da entre las distintas formas de sentir y comprender la realidad, tal como lo expone Rancière (2019).</p>



<p class="wp-block-paragraph">La noción de “destripar” es una metáfora extraída de la experiencia de la enfermedad. La mirada fascista enfoca a la izquierda como un fenómeno “patológico”, cuyo riesgo infeccioso altera el “normal” funcionamiento del Estado-empresa en su ofensiva por mantener sus intereses “patrióticos”, como lo explicaré más tarde. La “cura” ante esta amenaza es “destripar” o, mejor aún, “extirpar” el patógeno de la izquierda, porque sólo así podrá imponer la entronización del fascista como soberano político, sin rastro alguno del “otro” diferente. La aniquilación de la diferencia epistémica, de aquel que construye sentido común desde un pensamiento del <em>afuera </em>(Foucault), garantiza la instauración de un orden excluyente en el proyecto de nación que se ha construido en Colombia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El “sacar las tripas” no se reduce al efecto de desvivir, sino también de quitar y expulsar aquello desde lo cual, en Colombia y América Latina, se piensa. Se piensa <em>con</em> y <em>desde</em> las “tripas”, porque solo con ellas es posible lograr un registro sensitivo de la vida. Aquí las “tripas” adquieren una nueva connotación, pues dejan de hacer referencia al conjunto de órganos somáticos, para pasar a ser asumidas como un lugar de enunciación. Desde aquí, desde las “tripas”, se construyen formas de comprensión del mundo. “Tripas”, entonces, designa una situación que trasciende el sentido fenotípico del término, aludiendo al fuero interno del <em>otro</em> a partir del cual se ensambla un sentido de la vida a raíz de las necesidades y los vacíos; en otras palabras, es pensar desde las condiciones de vulnerabilidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El propósito de un proyecto fascista de “destripar a la izquierda”, esta última en tanto <em>otro</em>, implica ejercer un control sobre la vida de la alteridad, reduciéndola a mera “objetualidad”, es decir, a un simple utensilio que se usa para justificar su práctica de limpieza. El significado de “destripar” no se reduce a la exclusión del panorama político, sino también del plano democrático y eso es propio de una conducta fascista. Ella entiende que para alinear sus intereses debe atacar la vulnerabilidad corpórea de los pobladores, precarizando las condiciones materiales de la vida. Pero, además, sabe que dicha irrupción no puede darse de forma inmediata, si no es a través de la producción y circulación de discursos de verdad. El control sobre las <em>necesidades </em>corporales debe ser atravesada por el control de nuestra fragilidad en la manera en que construimos conocimiento y nos relacionamos con la verdad. El control sobre las “tripas” empieza por el control del conocimiento y las emociones. Y, para ello, no es necesario “extirpar el cerebro”, ya que basta con imponer “verdades” instauradas sobre lógicas excluyentes que simbolicen claramente una herida social en la que identifican la propia herida singular con un odio al otro (Biglieri &amp; Cadahia, 2021).<a href="#_ftn2" id="_ftnref2">[2]</a></p>



<p class="wp-block-paragraph">La expresión “destripar a la izquierda” pretende situar en el centro del sentido común de la población colombiana el discurso “patriotista”,<a href="#_ftn3" id="_ftnref3">[3]</a> o sea, aquel que instaura irónicamente el valor simbólico-afectivo de la patria como un principio de validación discursiva, influyendo en lo que se acepta como verdadero. Todo aquello que no esté subordinado a su lógica o alineado a su racionalidad sería considerado como un riesgo que habría que ser “expulsado” o, en este caso “destripado”. La lógica del discurso <em>patriotista </em>se fundamenta en la idea del Estado en tanto empresa, “el individuo como miembro de una empresa y él mismo como una empresa” (Quintana, 2020, p. 179).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Así, pues, la patria no sería más que la encarnación de la mirada empresarial del Estado y, como tal, ella merece ser administrada por un gerente, un <em>management</em>, capaz de llevarla a puerto seguro antes de que pueda claudicar en un naufragio. Estos naufragios han recibido muchos nombres: “Castro-chavismo”, “nos vamos a volver como Venezuela”, “heredero de las Farc”, en fin. El Estado-<em>Enterprise</em>, impulsará la organización de los sujetos en torno a la rentabilidad capital, por lo que será indispensable reemplazar la participación de la población en su consolidación por la competencia desigual entre ellos. Es decir que, valores democráticos tales como la igualdad, la libertad y la justicia social serían sustituidos por el criterio <em>economicista</em> y la pulsión de la inversión. Por <em>criterio economicista </em>me refiero a la forma de evaluar la realidad reduciendo su valor a patrones económicos, dejando de lado dimensiones humanas y sociales. El proyecto democrático quedará, por consiguiente, amenazado por las consecuencias históricas producidas por el capitalismo, en cuanto estructura económica, y por el neoliberalismo, en tanto forma de gobierno. La legitimidad de su poder estaría siendo sostenida por aquellas “verdades” fabricadas y puestas en circulación. ¿Cómo cuáles? Bueno, quizás estas le resulten familiares: “Reduciremos el Estado a un 40%” (Valora Analitik, 2026), “es necesario blindar jurídicamente a nuestros policías y soldados” (La Silla Vacía, 2026). O la que ha retumbado con mayor ahínco: “Haremos fracking a lo que dé” (EL PAÍS, 2026).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por consiguiente, será necesario pensar el neoliberalismo en clave de racionalidad; esto es, entenderlo como una forma de organizar la vida a través de la lógica del mercado, pero sin quedarnos en el mero plano económico. Pensado así, se abre la posibilidad de tensionarlo en el plano del conocimiento y la comprensión de la vida, pues seguramente, desde su lógica interna, se entenderá que hay habilidades y destrezas humanas que escapan a los alcances “alineables” y “reduccionistas” de la perspectiva empresarial, en el que el valor de las experiencias y las vivencias tendrá sólo <em>un </em>criterio: el de la empresa.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ahora bien, quien se ha encargado de tensionar e incomodar históricamente al neoliberalismo han sido aquellos movimientos sociales contemporáneos que sobreponen el valor de la vida y su realización sobre toda métrica mercantil y su lógica excluyente. Mientras que el neoliberalismo propende por la instrumentalización material de la vida, los movimientos sociales se apropiaron de la vida como principio normativo de existencia, no sólo la humana. Eso significa pensar no solo <em>con </em>las “tripas”, sino <em>desde</em> las “tripas”, o sea, desde nuestra condición vulnerable, desde nuestras posibilidades de ser y estar afectados y de afectar. De hecho, podríamos decir, junto con Seguró (2021), que la democracia es vulnerable en cuanto que no es mesiánica y está abierta a ser mejorable. Entonces, si pensar <em>con </em>y <em>desde </em>las “tripas” es pensar desde la vulnerabilidad, y la democracia es vulnerable; por lo tanto, cualquier intento de destripamiento sería proporcional a un gesto desdemocratizante del Estado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Frente a lo descrito aquí, me gustaría finalizar diciendo que no podemos perder de vista que vivir en un sistema democrático no implica erradicar ─léase “destripar”─ el disenso antagónico, sino concebir la forma en que se pueda vincular e incluir. Por eso, expresiones como las que acabamos de analizar, demuestran que nos encontramos ante la amenaza latente de una desdemocratización del Estado colombiano, y ello demanda el uso de herramientas que la misma democracia nos provee: la participación política, pero una que afecte las formas en que se produce el conocimiento. La interrupción de la producción de “verdad” en el fascismo consiste en anidar condiciones “estables” de afectos, hacer que la gente se “sienta bien” con lo que le dicen. Es necesario, entonces, des-simplificar el modo binario como el fascismo presenta la información en los medios digitales, como si todo se redujese a esquemas de malos/buenos, indiamenta/gente de bien, en fin. Un error común que se puede percibir cuando se hace frente al fascismo es “jugar” con sus mismas reglas. No basta con tener una “opinión diferente y respetable”, porque lo que a él le conviene es crear sujetos de opiniones afectivas y emocionalmente inestables. No por nada el slogan habla de “firmeza”. Producir incomodidad para resistir, sería una posible propuesta. Aunque el mismo fascismo genere ya incomodidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Referencias</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Biglieri, P. &amp; Cadahia, L. (2021). <em>Siete ensayos sobre el populismo. Hacia una perspectiva teórica renovada</em>. Herder Editorial.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Buela, A. (14 de agosto, 2013). <em>El fascismo criollo. América Latina en Movimiento</em>. <a href="https://www.alainet.org/es/active/66488?language=es">https://www.alainet.org/es/active/66488?language=es</a></p>



<p class="wp-block-paragraph">De la Espriella, A. (27 de julio de 2025). Entrevista con La FM [Entrevista en radio]. RCN Radio. <a href="https://www.lafm.com.co/politica/petro-solicita-que-se-investigue-a-de-la-espriella-y-a-polo-polo-por-senalamientos-contra">https://www.lafm.com.co/politica/petro-solicita-que-se-investigue-a-de-la-espriella-y-a-polo-polo-por-senalamientos-contra</a></p>



<p class="wp-block-paragraph">El Colombiano. (19 de agosto de 2025). Entrevista con Abelardo de la Espriella [Entrevista]. Bogotá, Colombia: El Colombiano. <a href="https://www.elcolombiano.com">https://www.elcolombiano.com</a></p>



<p class="wp-block-paragraph">EL PAÍS. (12 de junio de 2026). <em>Abelardo de la Espriella matiza sus propuestas &#8216;milagro&#8217;</em>. <a href="https://elpais.com/america-colombia/elecciones-presidenciales/2026-06-13/abelardo-de-la-espriella-matiza-sus-propuestas-milagro">https://elpais.com/america-colombia/elecciones-presidenciales/2026-06-13/abelardo-de-la-espriella-matiza-sus-propuestas-milagro</a></p>



<p class="wp-block-paragraph">La Silla Vacía. (9 de junio de 2026). <em>Abelardo y Restrepo dan pistas de su promesa de reducción del Estado</em>. <a href="https://www.lasillavacia.com/en-vivo/abelardo-y-restrepo-dan-pistas-de-su-promesa-de-reduccion-del-estado">https://www.lasillavacia.com/en-vivo/abelardo-y-restrepo-dan-pistas-de-su-promesa-de-reduccion-del-estado</a></p>



<p class="wp-block-paragraph">Pachón, D. (1 de junio de 2026). <em>¿Qué es eso del &#8220;fascismo criollo mafioso&#8221;?</em> Blogs El Espectador. <a href="https://blogs.elespectador.com/filosofia-y-coyuntura-2/que-es-eso-del-fascismo-criollo-mafioso/">https://blogs.elespectador.com/filosofia-y-coyuntura-2/que-es-eso-del-fascismo-criollo-mafioso/</a>&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Quintana, L. (2020). <em>Política de los cuerpos: Emancipaciones desde y más allá de Jacques Rancière</em>. Herder Editorial.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Rancière, J. (2019). <em>Disenso. Ensayos sobre estética y política</em>. Fondo de Cultura Económica. México.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Seguró, M. (2021). <em>Vulnerabilidad</em>. Herder.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Valora Analitik. (29 de mayo de 2026). <em>Así es el plan económico y fiscal de Abelardo de la Espriella</em>. <a href="https://www.valoraanalitik.com/asi-es-el-plan-economico-y-fiscal-de-abelardo-de-la-espriella-revivira-la-industria-petrolera-y-r">https://www.valoraanalitik.com/asi-es-el-plan-economico-y-fiscal-de-abelardo-de-la-espriella-revivira-la-industria-petrolera-y-r</a></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ftnref1" id="_ftn1">[1]</a> Al respecto, véase: El Colombiano (2025<em>)</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ftnref2" id="_ftn2">[2]</a> Creo que un hecho que ejemplifica esta idea y nos permite comprenderla aún mejor es lo que ocurre en el departamento del Caquetá, sobre todo en el sector rural y la industria ganadera. La sensación de cansancio e impotencia generada por los continuos condicionamientos y “controles” por parte de grupos insurgentes en la producción ganadera, ha herido la percepción sobre la seguridad y la presencia del Estado en esos territorios. El hecho que en la primera vuelta presidencial se haya registrado una votación considerable a favor del candidato A. De la Espriella debe leerse como una señal de agotamiento ante el sometimiento de estas prácticas. Como vemos, se trata de “una” herida singular lo suficientemente profunda, dolorosa e imperecedera que llevó a los sufragantes de este departamento tomar ese hecho particular como la razón máxima de motivación a su elección.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ftnref3" id="_ftn3">[3]</a> Entiendo por <em>discurso patriotista </em>como el conjunto simbólico que define quién hace parte de la identidad filial que se cobija bajo la noción de “patria”, teniendo en cuenta su raíz latina <em>pater-patris</em> que significa padre.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Damian Pachon Soto</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Filosofía y coyuntura</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=131613</guid>
        <pubDate>Tue, 28 Jul 2026 15:37:02 +0000</pubDate>
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                            </item>
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        <title>Día Internacional de los Tiburones: la carrera científica para salvarlos desde México hasta la Patagonia</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/dia-internacional-de-los-tiburones-la-carrera-cientifica-para-salvarlos-desde-mexico-hasta-la-patagonia/</link>
        <description><![CDATA[<p>Cada 14 de julio, conservacionistas y científicos del mundo invitan a detenerse un momento para pensar en unos animales que rara vez inspiran ternura, pero que sostienen el equilibrio de los océanos desde hace más de 400 millones de años. Es el&nbsp;Día Mundial de los Tiburones, una fecha creada para recordar algo que la ciencia [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Un tercio de las especies de tiburones en el mundo está amenazada de extinción, por lo que la ciencia latinoamericana está generando evidencia clave para protegerlos. </em></li>



<li><em>En Galápagos, un estudio calculó que el turismo de avistamiento de tiburones generó 76 millones de dólares en 2023, superando ampliamente lo que dejaría la pesca ilegal con palangre.</em></li>



<li><em>En el Golfo de California, México, científicos y pescadores artesanales trabajan juntos para convertir un corredor migratorio en un área marina protegida.</em></li>



<li><em>En la Patagonia argentina, transmisores satelitales revelan por primera vez los movimientos del tiburón gatopardo.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Cada 14 de julio, conservacionistas y científicos del mundo invitan a detenerse un momento para pensar en unos animales que rara vez inspiran ternura, pero que sostienen el equilibrio de los océanos desde hace más de 400 millones de años. Es el&nbsp;<strong>Día Mundial de los Tiburones</strong>, una fecha creada para recordar algo que la ciencia repite desde hace décadas: sin depredadores tope, los ecosistemas marinos se desmoronan. Y sin embargo,&nbsp;<strong>más de un tercio</strong>&nbsp;<strong>de las especies de tiburones y rayas del planeta están amenazadas de extinción</strong>, según la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). La mayoría es víctimas de la pesca —dirigida o incidental—, que no da tregua.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En América Latina, son numerosos los ejemplos donde la ciencia ha emprendido una carrera contra el tiempo para intentar comprender y proteger a estos animales antes de que sea demasiado tarde. En Galápagos, Ecuador,&nbsp;<strong>un estudio</strong>&nbsp;<strong>le pone precio a la industria del turismo de tiburones</strong>&nbsp;para desafiar a la presión pesquera que desde hace años intenta legalizar un método de pesca que pondría en riesgo a los tiburones. En el Golfo de California, México,&nbsp;<strong>un corredor migratorio empieza a mapearse de la mano de los propios pescadores</strong>&nbsp;para convertirse en área protegida. Y en Argentina,&nbsp;<strong>transmisores satelitales están revelando los movimientos de un primitivo tiburón</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;conversó con los científicos detrás de estas tres historias. Esto es lo que están descubriendo.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más:&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/07/ecologo-estudia-mantarrayas-gigantes-guerra-gaza-entrevista/">El ecólogo que estudia las mantarrayas gigantes en medio de la guerra en Gaza | ENTREVISTA</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">Ecuador: el avistamiento de tiburones en Galápagos gana puntos contra la pesca ilegal</h2>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_274815"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/07/14134744/JoshuaVela_5C_1499-768x512.jpg" alt="" class="wp-image-274815" /><figcaption class="wp-element-caption">Tiburón martillo. Foto: Joshua Vela</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Desde hace años el sector pesquero artesanal de la&nbsp;<strong>Reserva Marina de Galápagos</strong>&nbsp;presiona para legalizar el palangre, una línea con cientos de anzuelos prohibida en el área desde el año 2000. El argumento de ciertos pescadores es que el uso del palangre les permitiría acceder a especies de alto valor destinadas a la exportación. Para científicos y conservacionistas, en cambio,&nbsp;<strong>el palangre representa una grave amenaza</strong>: engancha todo lo encuentra en su camino, incluyendo a los tiburones amenazados de extinción que, justamente, son parte de la razón de ser del área protegida. La discusión ha vuelto una y otra vez, pero los científicos de la Fundación Charles Darwin están inclinando la balanza a favor de la conservación. Sus datos demuestran que&nbsp;<strong>el avistamiento de tiburones</strong>&nbsp;<strong>deja ganancias en el archipiélago que sobrepasan con creces las que pudiera dejar la pesca ilegal con palangre</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Un equipo de científicos liderados por Gabriel Vianna, coinvestigador principal del Programa de Ecología y Conservación de Tiburones de la Fundación Charles Darwin, calculó que el turismo de avistamiento de tiburones generó, en 2023, un impacto económico de&nbsp;<strong>76 millones de dólares en Galápagos</strong>&nbsp;—cerca del 15 % de toda la economía del archipiélago— y sostuvo directamente unos 1900 empleos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El&nbsp;<strong>tiburón martillo común</strong>&nbsp;(<em>Sphyrna lewini</em>), la estrella de esa industria,<strong>&nbsp;aportó 14.6 millones de dólares</strong>, 30 veces más de lo que llegó a generar la captura de esta especie a nivel nacional, antes de que su comercialización se prohibiera en 2020.&nbsp;<strong>El tiburón ballena sumó otros 5.1 millones en apenas seis meses de temporada</strong>. Son los primeros datos que ponen a Galápagos entre las industrias de buceo con tiburones más grandes del mundo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Según&nbsp;<a href="https://papers.ssrn.com/sol3/papers.cfm?abstract_id=6017076" target="_blank" rel="noreferrer noopener">la investigación,</a>&nbsp;<strong>la pesca dirigida a los tiburones en las décadas de los 90 y 2000 dio lugar a capturas anuales estimadas entre</strong>&nbsp;<strong>63 000 y 405 000 tiburones</strong>&nbsp;solo dentro de la reserva, creada en 1998. “Esas capturas generaron ingresos netos anuales en Galápagos de entre&nbsp;<strong>0.6 y 9.4 millones de dólares</strong>&nbsp;entre 2000 y 2005”, indica el estudio. Considerando la inflación, los científicos calculan que la pesca ilegal de tiburones en Galápagos, de haber continuado a esa misma escala, habría generado aproximadamente&nbsp;<strong>7.5 millones de dólares en 2023.</strong>&nbsp;Esa cantidad representa solo el 15 % de los ingresos generados por el turismo de observación de tiburones en el mismo año.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El porcentaje real, sin embargo, sería mucho menor, dado que los niveles actuales de pesca ilegal de tiburones son mínimos en comparación con las décadas anteriores. Y es que no hay que olvidar que “a principios de la década de 2010, la caída de los precios de las aletas en el mercado negro, junto con las mejoras en la vigilancia y la aplicación de la ley, provocó un importante descenso de la pesca artesanal ilegal de tiburones dentro de la Reserva Marina de Galápagos”, señala el estudio.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_274818"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/07/14134753/JoshuaVela_5C_5524-768x512.jpg" alt="" class="wp-image-274818" /><figcaption class="wp-element-caption">Los tiburones martillo forman grandes cardúmenes. Foto: Joshua Vela</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En todo caso, estas cifras calculadas por los científicos de la Fundación Charles Darwin son la pieza que le faltaba a la discusión sobre el palangre. Otra investigación liderada por Vianna y publicada<a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0308597X2600076X" target="_blank" rel="noreferrer noopener">&nbsp;en la revista Marine Policy&nbsp;</a>concluye que el uso sostenible de los recursos marinos es esencial para mantener los medios de vida en Galápagos, incluyendo los de los pescadores. Y es que&nbsp;<strong>el turismo consume el 70 % de la producción pesquera artesanal local,</strong>&nbsp;“así que los mismos pescadores terminan beneficiándose de que los tiburones sigan vivos”, dice Vianna.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Abrir una pesquería artesanal de palangre para exportación, en cambio, tendría costos sociales, económicos y ambientales mucho mayores que sus beneficios, costos que terminarían pagando otras industrias, el Gobierno y las comunidades locales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“No se trata de ponerle precio a la vida de un animal”, señala Vianna a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>. “Deberíamos conservar porque los animales tienen su derecho de existir”, agrega. El problema, indica, es que “la conservación en base a ese argumento perdió”. De hecho, “<strong>las poblaciones de tiburones están entre 30 % y 40 % —tal vez entre 20 % y 40 %— de lo que eran hace 50 años</strong>. Tenemos que tener argumentos más efectivos“, explica.</p>



<h2 class="wp-block-heading">México: pescadores y científicos&nbsp;buscan proteger un corredor marino clave para los tiburones</h2>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_274819"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/07/14134809/Marcaje_Isla_Paritda_Marla_Tomorug_Edges_Of_Earth-768x512.jpg" alt="" class="wp-image-274819" /><figcaption class="wp-element-caption">Marcaje de tiburones en isla Partida. Foto: Marla Tomorug / Edges Of Earth</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Entre Loreto y Los Cabos, en el suroeste del Golfo de California, hay&nbsp;<strong>una autopista submarina</strong>&nbsp;que nadie ve desde la superficie.&nbsp;<strong>Es un corredor migratorio que conecta islas y montañas submarinas, por el que se mueven numerosas especies marinas, entre ellas tiburones</strong>. James Ketchum, cofundador de la organización Pelagios Kakunja, lleva más de una década documentando esos movimientos.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La especie emblema es el tiburón martillo común,&nbsp;<em>Sphyrna lewini</em>, famoso por formar los grandes cardúmenes que en los años 90 era posible ver en el Golfo de California.</strong>&nbsp;“Lo que estamos haciendo es tratar de recuperar esos grandes cardúmenes que vimos en su tiempo y que básicamente desaparecieron», dice Ketchum.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El corredor cumple varias funciones para la especie:&nbsp;<strong>es zona de alimentación, de reproducción, de descanso y de limpieza</strong>. Además, al estar conectado con las zonas costeras de crianza, el corredor es un espacio de tránsito para las hembras que van a parir cerca de la costa.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo que distingue a este proyecto es quiénes lo están construyendo. Desde el inicio, casi todo el trabajo de Pelagios Kakunja&nbsp;<strong>se ha hecho de la mano de pescadores artesanales</strong>&nbsp;locales, comunidades con más de 100 años pescando en estos mismos bajos con piola y anzuelo. Son ellos quienes conocen cada roca submarina y quienes han llevado a los investigadores a los sitios exactos donde han podido capturar y marcar a los animales.&nbsp;<strong>Muchos de esos pescadores fueron tiburoneros</strong>&nbsp;hasta hace pocos años; dejaron de serlo ante la escasez de animales y la caída del precio de la aleta a un tercio de lo que valía. Hoy se dedican a la pesca de escama —como pargos o cabrillas — en las mismas montañas submarinas donde antes buscaban tiburones.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_274813"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/07/14134738/Edges-of-Earth_Marla-Tomorug_Mexico_Isla-Partida_Drone-_20240130233218_0031_D-768x512.jpg" alt="" class="wp-image-274813" /><figcaption class="wp-element-caption">Los pescadores ayudan a los científicos a ubicar a los tiburones para su marcaje. Foto: Marla Tomorug/ Edges Of Earth</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Con algunos de ellos Ketchum y su equipo ya probaron que la transición hacia otras actividades productivas funciona.&nbsp;<strong>En el Parque Nacional Archipiélago Espíritu Santo, que es parte del corredor migratorio, Pelagios Kajunja financió hace unos años una embarcación para que un grupo de pescadores extiburoneros hiciera vigilancia en el área marina protegida</strong>, particularmente en el Bajo de Espíritu Santo donde está prohibido pescar con redes y otras artes de pesca consideradas de impacto. Este año, esos mismos pescadores comenzarán a ofrecer turismo de avistamiento de tiburones y fauna marina. El problema es que la protección que existe en Espíritu Santo se detiene en la frontera invisible del parque nacional.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por ejemplo, a solo 20 millas al norte,&nbsp;<strong>en un islote llamado Las Ánimas,</strong>&nbsp;<strong>no existe ninguna protección ni regulación, excepto la veda de tiburones y rayas que dura tres meses</strong>. “Las Ánimas es un área abierta a la pesca”, indica Ketchum. El problema es que los tiburones martillos que nadan protegidos en Espíritu Santo se mueven hacia allí, donde barcos industriales que utilizan redes de cerco se aproximan a pescar, explica el científico. “Tiran sus grandes redes y sacan de todo, incluido los tiburones.&nbsp;<strong>Están básicamente acabando con lo que queda</strong>”, señala Ketchum.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El corredor marino que se quiere proteger —y que es al mismo tiempo una de las Áreas Importantes para Tiburones y Rayas (ISRA) reconocidas por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza— cubre justamente esos vacíos. La iniciativa, sin embargo,&nbsp;<strong>deberá nacer de los pescadores</strong>&nbsp;para que pueda ver la luz. “Para que este corredor marino se pueda conservar y proteger, se tiene que involucrar a los pescadores desde un inicio y sean ellos quienes busquen las mejores herramientas para su conservación y manejo”, dice Ketchum.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Científicos empiezan a desentrañar los misterios del tiburón gatopardo en Argentina</h2>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_274785"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/07/13203339/250921M4NC7-768x512.png" alt="" class="wp-image-274785" /><figcaption class="wp-element-caption">El tiburón Gatopardo tiene una sola aleta dorsal, siete hendiduras branquiales en lugar de las cinco, como otros tiburones, y una mandíbula de articulación primitiva. Foto: cortesía Fundación Rewilding</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Durante décadas, lo que se sabía sobre el&nbsp;<strong>tiburón gatopardo</strong>&nbsp;—<em>Notorynchus cepedianus</em>, uno de los depredadores más grandes del mar argentino— era un rompecabezas armado con piezas sueltas: reportes de pesca deportiva, desembarcos ocasionales, observadores a bordo de barcos industriales. Nadie tenía un mapa real de por dónde se movían. Ahora,<strong>&nbsp;gracias a transmisores satelitales ese mapa empieza a dibujarse</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El gatopardo tiene una anatomía que delata su antigüedad evolutiva: una sola aleta dorsal, siete hendiduras branquiales en lugar de las cinco habituales y una mandíbula de articulación primitiva.&nbsp;<strong>Es uno de los tiburones de mayor tamaño que se pueden encontrar en en la Patagonia argentina</strong>&nbsp;—las hembras llegan a medir hasta 2.68 metros— y lo que es más sorprendente: este tiburón podría ser, incluso, un depredador tope más relevante que la propia orca (Orcinus orca).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Nelson Bovcon, investigador del Instituto Multidisciplinario para la Investigación y el Desarrollo Productivo y Social de la Cuenca Golfo San Jorge (IIDEPyS-GSJ) y del Instituto de Hidrobiología de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco, forma parte del equipo que este año, en colaboración con la Universidad Provincial del Sudoeste y Rewilding Argentina, colocó&nbsp;<strong>ocho transmisores satelitales</strong>&nbsp;en ejemplares capturados en Caleta Malaspina, Chubut, y en Cabo San Antonio, provincia de Buenos Aires.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_274787"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/07/13203350/Marcado_TiburonGatoPardo_-Diciembre-2025_Horacio-Barbieri_06-9-768x512.jpg" alt="" class="wp-image-274787" /><figcaption class="wp-element-caption">Científicos marcan un tiburón gatopardo para seguir sus movimientos. Foto: cortesía Fundación Rewilding</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">La técnica de marcado es artesanal. Dado que&nbsp;<strong>estos animales nadan muy cerca de la costa,</strong>&nbsp;los pescan con caña apenas unos pocos metros desde la playa, meten al animal en escasos centímetros de agua para inmovilizarlo sobre una camilla y en menos de dos minutos lo miden, lo sexan y lo liberan. “Nadan tan cerca de la costa que a veces los agarramos de la cola y los sacamos hacia fuera. De noche escuchas los coletazos; con la linterna ves el brillo de los ojos. Es increíble la cantidad que suele haber”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los datos que empezaron a llegar confirmaron los movimientos de estos animales para entender cómo ocupan el territorio marítimo.&nbsp;<strong>Todos los ejemplares monitoreados se movieron hacia el norte</strong>&nbsp;y al menos una hembra recorrió, casi en línea recta, la distancia completa entre Chubut y la provincia de Buenos Aires. Otro ejemplar nadó 300 kilómetros de ida y vuelta entre Caleta Malaspina y el Golfo Nuevo en un mismo verano. Los hallazgos también están apuntando hacia la posibilidad de que estos animales no nadan siempre pegados al lecho marino como se pensaba, sino que ocupan toda la columna de agua, aunque esto sigue siendo una hipótesis.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>El gatopardo está clasificado como Vulnerable por la UICN, aunque Bovcon aclara que esa categoría es, sobre todo, precautoria: es una de las pocas especies cuyo esqueleto no se calcifica</strong>, así que no hay forma de determinar con certeza la edad de un ejemplar ni, por lo tanto, cuántas camadas puede llegar a tener en su vida. Lo que sí hay son testimonios de pescadores que documentan una reducción de la población en las últimas tres generaciones. Además, “se conocen matanzas importantes en la década de los 80 y 90. Iban pescando y mataban de a 15, 20 ejemplares. Era algo anecdótico”, cuenta Bovcon.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_274786"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/07/13203345/250921M4NC8-768x512.png" alt="" class="wp-image-274786" /><figcaption class="wp-element-caption">Tiburón gatopardo, en el Parque Patagonia Azul. Por la característica de su esqueleto no hay forma de determinar con certeza las edades de los ejemplares. Foto: cortesía Fundación Rewilding</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">La amenaza hoy no es tanto la pesca dirigida —nadie sale a buscar gatopardos— sino la incidental. De hecho,&nbsp;<strong>aparecen con frecuencia en las redes agalleras</strong>&nbsp;<strong>costeras de Buenos Aires que los pescadores instalan para capturar otras especies</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La función del gatopardo en el ecosistema, así como la de todos los tiburones, es indelegable. Al ser depredadores topes,&nbsp;<strong>regulan las poblaciones de otras especies marinas y garantizan el equilibrio de la cadena alimenticia</strong>. Aunque son numerosas las preguntas que aún permanecen sin respuesta para entender a esta enigmática especie, conocer sus movimientos es el primer paso para protegerla.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>*Imagen principal: </strong>los tiburones se encuentran en la cima de la pirámide trófica. Al cazar, también se alimentan de peces heridos o enfermos, lo que regula las poblaciones de otras especies, manteniendo la salud y el equilibrio de los ecosistemas marinos. <strong>Foto: </strong>Joshua Vela</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/michelle-carrere/">Michelle Carrere</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/07/dia-internacional-tiburones-carrera-cientifica-para-salvarlos-mexico-ecuador-argentina/" id="https://es.mongabay.com/2026/07/dia-internacional-tiburones-carrera-cientifica-para-salvarlos-mexico-ecuador-argentina/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>
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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=131164</guid>
        <pubDate>Tue, 14 Jul 2026 23:52:28 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Día Internacional de los Tiburones: la carrera científica para salvarlos desde México hasta la Patagonia]]></media:description>
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        <title>FACTORES NEUROPROTECTORES &amp;#038;… by L.B.V</title>
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<p class="wp-block-paragraph">“<strong>… RESERVA COGNITIVA</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Prevenir y vivir con estilo: “Bienestar Integral</strong></p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
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<p class="wp-block-paragraph">ASÍ nos invita nuestra amiga y columnista PERUANA… la multifacetica Dra LAURA BERRIO VILLAFUERTE…</p>



<p class="wp-block-paragraph">“ Vivimos una época en la que la longevidad ya no es el único desafío. La verdadera pregunta es: ¿cómo vivir más años preservando claridad mental, capacidad de aprendizaje, equilibrio emocional y calidad de vida? La ciencia contemporánea comienza a responder con una idea poderosa: el cerebro no solo envejece; también puede adaptarse, protegerse y fortalecerse.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Dos conceptos cobran especial relevancia en este escenario:&nbsp;<strong>factores neuroprotectores&nbsp;</strong><strong>&amp;</strong><strong>&nbsp;reserva cognitiva.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Desde la&nbsp;<strong>Neurociencia y la PsicoNeuroInmunoEndocrinología PNIE</strong>,&nbsp;sabemos que el bienestar integral no depende de una sola acción, sino de la interacción dinámica entre cerebro, sistema inmune, sistema endocrino, conducta y entorno.</p>



<p class="wp-block-paragraph">¿Qué entendemos por factores neuroprotectores?</p>



<p class="wp-block-paragraph">Son condiciones, hábitos y experiencias que favorecen el funcionamiento cerebral y disminuyen el impacto del desgaste biológico, el estrés sostenido y los procesos inflamatorios asociados al envejecimiento y diversas alteraciones de salud.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los factores neuroprotectores actúan favoreciendo mecanismos como:</p>



<p class="wp-block-paragraph">✓&nbsp;Regulación de la neuroinflamación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">✓&nbsp;Optimización de la neuroplasticidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">✓&nbsp;Protección de redes neuronales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">✓&nbsp;Equilibrio hormonal y metabólico.</p>



<p class="wp-block-paragraph">✓&nbsp;Mejor eficiencia energética cerebral.</p>



<p class="wp-block-paragraph">✓&nbsp;Conservación de funciones cognitivas superiores.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En términos simples: ayudan al cerebro a conservar su capacidad de adaptarse, aprender y responder de manera más eficiente ante los desafíos de la vida.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La reserva cognitiva: el patrimonio invisible del cerebro</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">La reserva cognitiva puede entenderse como la&nbsp;<strong>capacidad acumulativa del cerebro para afrontar cambios, compensar pérdidas y mantener desempeño funcional</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No es un rasgo fijo con el que nacemos. Se construye.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cada conversación significativa, cada lectura, idioma aprendido, experiencia artística, reto intelectual, práctica corporal consciente o relación humana nutritiva deja una huella funcional en nuestras redes neuronales.&nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La Neurociencia ha observado que personas con mayor reserva cognitiva suelen mostrar mayor resiliencia funcional frente al envejecimiento cerebral.&nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;No se trata únicamente de “tener más conocimiento”, sino de desarrollar flexibilidad cognitiva, complejidad de pensamiento y riqueza de conexiones neuronales.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La mirada integradora de la PNIE</strong><strong></strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="600" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/07/04131303/cea88f39-955c-4ca6-aa49-53597ceaaf2c-1-1024x600.jpeg" alt="" class="wp-image-130969" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/07/04131303/cea88f39-955c-4ca6-aa49-53597ceaaf2c-1-1024x600.jpeg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/07/04131303/cea88f39-955c-4ca6-aa49-53597ceaaf2c-1-300x176.jpeg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/07/04131303/cea88f39-955c-4ca6-aa49-53597ceaaf2c-1-768x450.jpeg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/07/04131303/cea88f39-955c-4ca6-aa49-53597ceaaf2c-1-1536x900.jpeg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/07/04131303/cea88f39-955c-4ca6-aa49-53597ceaaf2c-1.jpeg 1600w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;</strong><strong>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;</strong>La PsicoNeuroInmunoEndocrinología aporta una comprensión más amplia: el cerebro no funciona aislado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Nuestros pensamientos, emociones, hábitos, calidad del sueño, alimentación, microbiota intestinal, niveles de estrés y vínculos sociales dialogan constantemente mediante señales neuroquímicas e inmunológicas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por ejemplo:</p>



<p class="wp-block-paragraph">➢&nbsp;El&nbsp;<strong>estrés crónico&nbsp;</strong>mantiene activado el eje hipotálamo&nbsp;–&nbsp;hipófisis-&nbsp;adrenal (Eje HHA), elevando cortisol y afectando memoria, atención y regulación emocional.</p>



<p class="wp-block-paragraph">➢&nbsp;La&nbsp;<strong>inflamación persistente</strong>&nbsp;puede alterar procesos de neurogénesis&nbsp;(nacimiento de nuevas neuronas)&nbsp;y comunicación neuronal&nbsp;(neuroplasticidad vinculado al aprendizaje).</p>



<p class="wp-block-paragraph">➢&nbsp;El&nbsp;<strong>descanso reparador</strong>&nbsp;(dormir bien, en horario nocturno)&nbsp;favorece limpieza metabólica cerebral y consolidación de memoria.</p>



<p class="wp-block-paragraph">➢&nbsp;La&nbsp;<strong>actividad física</strong>&nbsp;regular incrementa factores asociados a supervivencia neuronal y adaptación cerebral.</p>



<p class="wp-block-paragraph">➢&nbsp;Una&nbsp;<strong>alimentación diversa y&nbsp;</strong><strong>saludable&nbsp;</strong>(equilibrio del microbiota)<strong>&nbsp;</strong>influye&nbsp;sobre el eje intestino&nbsp;&#8211;&nbsp;cerebro y la disponibilidad de neurotransmisores.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Construir bienestar integral: una práctica cotidiana</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hablar de neuroprotección no implica buscar perfección ni fórmulas rígidas. Implica diseñar estilos de vida que favorezcan nuestra biología y expansión humana.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Algunas prácticas con respaldo científico incluyen:</p>



<p class="wp-block-paragraph">▪&nbsp;Mantener aprendizaje continuo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">▪&nbsp;Dormir con regularidad y calidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">▪&nbsp;Realizar movimiento físico frecuente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">▪&nbsp;Cultivar vínculos emocionalmente saludables.</p>



<p class="wp-block-paragraph">▪&nbsp;Gestionar el estrés mediante recursos conscientes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">▪&nbsp;Incorporar espacios de contemplación, creatividad y propósito.</p>



<p class="wp-block-paragraph">▪&nbsp;Cuidar la salud metabólica y nutricional.</p>



<p class="wp-block-paragraph">▪&nbsp;Reducir sobreexposición a estímulos digitales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La evidencia científica muestra que el cerebro conserva capacidad de reorganización durante gran parte de la vida.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cada decisión cotidiana representa una oportunidad de inversión en nuestra reserva cognitiva.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Porque prevenir no significa anticipar enfermedad; significa&nbsp;<strong>cultivar condiciones para vivir con mayor presencia, autonomía, claridad y plenitud.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Construir bienestar integral es comprender que cuidar el cerebro no es una acción puntual: es una forma consciente de habitar la existencia…”</p>



<p class="wp-block-paragraph">ASÍ ELLA fusiona; lo ACADEMICO con lo EMOTIVO;digno de la f ftuý Dra  LAURA BERRIO VILAFUERTE…</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
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<figure class="wp-block-image"><img loading="lazy" decoding="async" width="724" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/27040616/0692a2cb-0ccc-4187-b2ad-3c4b31a24bee-2-724x1024.jpeg" alt="" class="wp-image-130868" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/27040616/0692a2cb-0ccc-4187-b2ad-3c4b31a24bee-2-724x1024.jpeg 724w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/27040616/0692a2cb-0ccc-4187-b2ad-3c4b31a24bee-2-212x300.jpeg 212w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/27040616/0692a2cb-0ccc-4187-b2ad-3c4b31a24bee-2-768x1086.jpeg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/27040616/0692a2cb-0ccc-4187-b2ad-3c4b31a24bee-2-1086x1536.jpeg 1086w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/27040616/0692a2cb-0ccc-4187-b2ad-3c4b31a24bee-2.jpeg 1131w" sizes="auto, (max-width: 724px) 100vw, 724px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Y no se o</strong><strong>lvide de seguirnos en el…</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1000" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/07/04043538/IMG_1145-1000x1024.jpeg" alt="" class="wp-image-130955" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/07/04043538/IMG_1145-1000x1024.jpeg 1000w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/07/04043538/IMG_1145-293x300.jpeg 293w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/07/04043538/IMG_1145-768x787.jpeg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/07/04043538/IMG_1145.jpeg 1200w" sizes="auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>CONTINUARÁ…</strong></p>



<figure class="wp-block-image is-resized"><img decoding="async" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2020/03/imgres-6-300x168.jpg" alt="" class="wp-image-73936" style="width:650px;height:auto" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>CON JABÓN…! NO COMO PILATOS PORFIS</strong></p>
]]></content:encoded>
        <author>Grupo Juncal un colectivo de autores</author>
                    <category>cafeliterario.co</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=130947</guid>
        <pubDate>Sat, 04 Jul 2026 09:57:49 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/07/04050208/b75e9935-fbcc-4b16-b317-b7825c6420dd.jpeg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[FACTORES NEUROPROTECTORES &#038;… by L.B.V]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Grupo Juncal un colectivo de autores</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Contra el fascismo también se vota</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/el-cuento/contra-el-fascismo-tambien-se-vota/</link>
        <description><![CDATA[<p>Hay momentos en que la neutralidad deja de ser prudencia para volverse una forma elegante de evasión. Esta segunda vuelta es uno de ellos.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"><em>La pregunta moral y constitucional de la segunda vuelta</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Por Sergio E. Mosquera-Córdoba<a href="#_ftn1" id="_ftnref1"><strong>[1]</strong></a> (@SEMCordoba)</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Hay momentos en que la neutralidad deja de ser prudencia para volverse una forma elegante de evasión. Esta segunda vuelta es uno de ellos. No lo digo porque cada votante de Abelardo de la Espriella sea fascista —no lo es—, ni porque la palabra deba esgrimirse como insulto contra cualquier derecha; esa ligereza ha empobrecido durante años nuestro debate público y conviene resistirla. Pero resistirla obliga, antes que nada, a devolverle al término su precisión. Fascismo no es alzar la voz, ni ser conservador, ni defender el orden, ni pedir mano dura. Fascismo es algo más específico y más grave: convertir la política en una guerra moral entre patriotas y enemigos, negarle legitimidad a quien piensa distinto, prometer la salvación de la patria por la vía de la fuerza, la purga y la obediencia, y señalar a una porción de la ciudadanía como un cuerpo extraño que hay que derrotar, expulsar o neutralizar para que la nación recupere una pureza que nunca tuvo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Eso —con acento colombiano, con sus propios matices— es lo que esta vez está sobre la mesa.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo que encarna De la Espriella no es la derecha liberal, democrática y constitucional que compite dentro de las reglas del pluralismo y acepta perder. Es una derecha de cruzada. Habla de rescatar la patria, de derrotar “para siempre” al comunismo, de que la neutralidad equivale a complicidad, de defender la democracia —si hace falta— por la fuerza. No se limita a discrepar de Iván Cepeda: lo erige en encarnación del mal político. A la izquierda no la contradice; la nombra como amenaza criminal. Al centro no lo persuade; lo somete a un chantaje moral. Y no ofrece, en rigor, una alternancia, sino algo más ambicioso y más inquietante: una limpieza simbólica del país.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ahí está el problema, y es un problema de gramática democrática antes que de programa. En una democracia constitucional el rival no es un enemigo interno: es un adversario legítimo. Se le critica, se le fiscaliza, se le investiga, se le derrota en las urnas y se le reemplaza. Lo que no puede hacerse —sin que algo esencial empiece a fracturarse— es convertirlo en plaga, en cáncer, en tiranía o en peligro existencial. Porque el día en que el lenguaje político deja de ver ciudadanos y empieza a fabricar enemigos, la violencia abandona el lugar de la anomalía y se instala en el de la consecuencia previsible.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Colombia no puede darse el lujo de fingir que ignora a dónde lleva ese camino, porque ya lo recorrió. Entre los años ochenta y noventa, la Unión Patriótica fue exterminada: militantes de base, dirigentes, alcaldes, concejales, congresistas y dos candidatos presidenciales asesinados de manera sistemática, año tras año. No fue una desgraciada acumulación de homicidios sueltos, sino una operación de eliminación política sostenida en el tiempo, incubada en la estigmatización y en una premisa que circuló mucho antes que las balas: que una fuerza de izquierda no era una opción legítima dentro de la democracia, sino una infiltración que había que extirpar. La deshumanización precedió al crimen, y la autorización moral precedió a ambos. El plomo llegó de último.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso la comparación no es un recurso retórico. Es una advertencia que la propia historia nacional ya pagó con sangre.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No estamos en los años ochenta, desde luego. El andamiaje institucional es otro, el sistema de partidos cambió y las formas de la violencia se transformaron. Pero la matriz discursiva resulta inquietantemente familiar: un caudillo que se ofrece como salvador, un adversario reducido a tiranía o a “comunismo criminal”, una invocación constante de la fuerza, una promesa de restauración moral y una ciudadanía partida en dos entre patriotas auténticos y cómplices de la ruina. Ese repertorio tiene nombre, y no es el de la simple “polarización”, ni el del “estilo recio”, ni el de la “campaña dura”. Es una versión contemporánea —de saco y corbata, de urna de cristal y camiseta de la selección— del fascismo político.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La inquietud crece cuando uno se asoma al universo intelectual del propio candidato. <em>Muerte al Tirano</em> no es una rareza de anaquel ni una boutade. Es una pieza que deja ver una manera de razonar el poder: bajo ciertas condiciones, dar muerte al tirano no sería un crimen, sino un acto patriótico. Sus defensores responderán que se trata de una reflexión histórica y jurídica sobre el tiranicidio, no de un manual operativo, y la distinción es pertinente; no la descarto. Pero junto a ella hay otra pregunta, estrictamente política, que no se puede esquivar: ¿qué significa que alguien que ha defendido esa tesis, que llama tirano a su contendor y que promete defender la democracia por la fuerza, aspire a controlar el aparato coercitivo del Estado?</p>



<p class="wp-block-paragraph">No es la pregunta de un exaltado, sino una cuestión constitucional de primer año. El monopolio de la fuerza, en una democracia, no se le entrega a quien habla de la fuerza como si fuera un destino moral. Se entrega amarrado a límites, controles, garantías y reconocimiento del otro. La Presidencia no es una oficina administrativa: es la jefatura del Gobierno, el mando de la fuerza pública, la conducción de la política exterior y la custodia de buena parte del relato simbólico de la nación. En manos de un proyecto que parte al país en patriotas y enemigos, ese poder deja de ser una herramienta de gobierno para volverse un riesgo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La primera vuelta, por lo demás, dejó un dato que debería bastar para enfriar cualquier fantasía de exclusión: Cepeda obtuvo cerca del 40,9&nbsp;% de los votos, casi diez millones de personas. No son una célula clandestina, ni una metástasis que extirpar, ni el “comunismo criminal” del eslogan. Son ciudadanos, son pueblo, son Colombia. Cuando De la Espriella promete derrotar “para siempre” lo que Cepeda representa, no habla apenas de un rival de campaña: habla —por más que después intente suavizarlo— de esos diez millones de compatriotas que sencillamente piensan distinto.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y aquí asoma la pregunta de fondo. ¿Qué clase de país se resigna a que casi la mitad de su ciudadanía sea tratada como sospechosa moral? ¿Qué democracia sobrevive cuando una parte se apropia de la patria y convierte al resto en amenaza?</p>



<p class="wp-block-paragraph">La Constitución de 1991 contestó esa pregunta mucho antes de que nosotros la formuláramos. Colombia no se fundó, en términos constitucionales, sobre la obediencia, ni sobre la propiedad, ni sobre una moral única, ni sobre la seguridad entendida como valor absoluto. Se fundó sobre la dignidad humana. Y eso encierra una afirmación que no tiene nada de decorativa: que cada persona vale antes de obedecer, antes de producir, antes de creer, antes de votar, antes de encajar en el orden moral de nadie. La dignidad no se concede por adhesión política, no se gana a fuerza de patriotismo y no se pierde por disentir. Es el piso, no el premio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De ese cimiento se desprende todo lo demás, empezando por aquello que la campaña ha querido reducir a un asunto de seguridad y que es, en el fondo, una cuestión de libertad. No la del mercado únicamente: la de ser. El proyecto de De la Espriella ofrece libertad máxima para el capital —menos Estado, menos impuestos, menos regulación, más propiedad, más aire para la empresa—, y es coherente al ofrecerla. La grieta aparece cuando la conversación se desplaza del mercado al cuerpo, de la empresa a la conciencia, de la propiedad a la identidad: ahí la libertad cede su lugar a la tutela. Sospecha hacia el feminismo, rechazo a la llamada “ideología de género”, defensa de una sola forma legítima de familia, resistencia frente a derechos que la Corte Constitucional ya reconoció y que hoy son cosa juzgada. La asimetría merece nombrarse con todas sus letras: libertad ancha para acumular, vigilancia estrecha para existir. Eso no es libertad constitucional; es libertad para unos y corrección para otros.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Otro tanto ocurre con el bienestar, palabra que todos pronuncian. La diferencia no está en prometerlo, sino en cómo se lo concibe: como derecho o como favor. El Estado social de derecho no se diseñó para repartir dádivas al arbitrio del gobernante, sino para garantizar pisos —salud, educación, mínimo vital, trabajo, protección de los más vulnerables— que no deberían depender de la generosidad de quien manda. Por eso recortar drásticamente el Estado mientras se jura proteger a los más pobres obliga a una pregunta incómoda: ¿quién responde por los que solo tienen Estado precisamente porque nunca tuvieron mercado? En los barrios populares, en el Pacífico, en la Colombia rural, en los territorios étnicos y campesinos, el Estado no es una abstracción de manual: es el hospital que falta, la escuela que aguanta, el subsidio que sostiene, la vía que nunca llega, el juez que ampara. Un Estado ineficiente se reforma; un Estado ausente no se puede recortar como si sobrara.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La paz corre una suerte parecida, y vale la pena ser justos con el atractivo de la promesa contraria. De la Espriella plantea una ruptura frontal con la negociación y con buena parte de la arquitectura transicional: con los criminales, dice, no habrá diálogo. A un país exprimido por la extorsión, el secuestro y las disidencias, esa frase puede sonarle a liberación, y sería deshonesto no admitirlo. Pero la experiencia colombiana enseña algo que incomoda: la paz no se decreta, se construye. La fuerza pública es imprescindible —nadie serio lo discute—; ocurre que la fuerza, por sí sola, no desactiva las causas que reproducen la guerra. El verdadero dilema no enfrenta la ingenuidad con la autoridad, sino dos maneras de entender la autoridad: una seguridad democrática sujeta a controles constitucionales y una seguridad concebida como licencia para arrasar con todo matiz. La primera protege sin vaciar el Estado de derecho; la segunda fabrica silencio, que no es lo mismo que paz. Colombia conoce de sobra la distancia que separa un territorio pacificado de un territorio reconciliado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Con la justicia el patrón se repite, y otra vez con un reclamo legítimo de por medio. Hay una idea de justicia que se agota en el castigo ejemplar, en la cárcel y en la mano firme, y que conecta con un dolor verdadero: demasiadas víctimas sienten que el sistema nunca les respondió. Pero existe otra, más áspera y menos taquillera, que no renuncia a sancionar y a la vez comprende que en sociedades atravesadas por violencia masiva hacen falta verdad, reparación, reconocimiento y garantías de no repetición. Desmontar o deslegitimar la justicia transicional no es retocar una institución cualquiera: es alterar el modo en que el país decidió tramitar su propio pasado. La JEP, la Comisión de la Verdad, la memoria histórica y los instrumentos restaurativos son criticables —ninguna institución escapa al escrutinio—, pero una cosa es corregir y otra muy distinta proclamar que son una farsa y prometer barrerlas. Un país que destruye sus mecanismos de verdad no se emancipa del pasado: se condena a litigarlo para siempre, y sin reglas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Queda el territorio. El modelo económico que rodea al candidato vuelve a poner la extracción en el centro: petróleo, gas, minería, licencias más expeditas, expansión energética, aprovechamiento intensivo de los recursos. La discusión no se zanja con consignas verdes; Colombia necesita energía, empleo, inversión y equilibrio fiscal, y fingir lo contrario sería irresponsable. Pero el territorio no es una bodega de recursos a la espera de despacho. Es donde habitan pueblos, culturas, memorias, ecosistemas y generaciones que todavía no nacen. En un país pluriétnico y multicultural, hablar de “agilizar consultas” o “destrabar licencias” no es un tecnicismo administrativo: toca el corazón mismo del pacto de 1991. La consulta previa no es un trámite molesto, sino una garantía democrática de los pueblos indígenas, afrodescendientes, raizales y palenqueros y de las comunidades directamente afectadas. Cuando el desarrollo se piensa sin esas voces, deja de ser desarrollo y empieza a parecerse demasiado a una imposición.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Conviene recordar, llegados a este punto, que el fascismo rara vez comparece con el uniforme de los manuales. No necesita camisa negra ni brazo en alto para resultar reconocible; a veces se presenta envuelto en banderas, himnos, camisetas de la selección y discursos sobre la familia, la fe, la propiedad y la seguridad. No pronuncia la palabra “dictadura”: dice “orden”. No anuncia que recortará derechos: promete “recuperar valores”. No confiesa que perseguirá al adversario: jura “derrotar al comunismo”. No se reivindica autoritario: se proclama salvador de la patria. Cambia el léxico, no el mecanismo. Debajo siguen los mismos engranajes: una identidad nacional cerrada, un enemigo interno, un líder providencial, la promesa de una purificación y la disposición a usar la fuerza si la realidad se niega a obedecer.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Frente a algo así, el cálculo electoral no alcanza; hace falta una posición, y una posición a la vez política y moral. No una postura histérica ni sectaria, ni incapaz de admitir los errores del progresismo o los miedos legítimos de quien va a votar por la derecha. Una posición lúcida, más bien, capaz de sostener lo elemental: el fascismo no se normaliza, no se maquilla, no se rebautiza como “carácter”, “mano firme” o “coherencia”. Se enfrenta, y se lo enfrenta con los instrumentos de la democracia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Nada de esto convierte a Iván Cepeda en un candidato impecable ni blinda su proyecto contra las preguntas. Tendrá que gobernar más allá del petrismo; ofrecer seguridad sin candidez; responder por los desaciertos del gobierno saliente; hablarles a los empresarios, al centro, a las iglesias, a las regiones que no se sienten oídas y a quienes temen que la izquierda confunda transformación con improvisación. Todo eso es cierto y todo eso es exigible. Pero esta elección no transcurre en abstracto: ocurre frente a una candidatura que ha hecho de la fuerza, la estigmatización y la restauración moral su lengua de poder.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De ahí que, en esta coyuntura, votar por Cepeda no equivalga sin más a votar por la izquierda. Es votar por mantener la democracia abierta: por que el adversario siga siendo adversario y no enemigo, por que los derechos no queden a merced del credo moral de quien gobierna, por que la seguridad no se transforme en licencia de persecución, por que la memoria de la Unión Patriótica no termine archivada como una lección que el país prefirió olvidar. Es votar, en suma, para no reincidir en esa secuencia tristemente conocida en la que primero se señala, luego se deshumaniza y al final se justifica la violencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A quienes se sientan ofendidos por el rótulo, vale la pena decirles algo sin estridencia: el problema no es la palabra, es el parecido. Si un programa habla como el fascismo, divide como el fascismo, amenaza como el fascismo y sueña, como el fascismo, con una patria homogénea, la obligación democrática no consiste en buscarle un eufemismo presentable. Consiste en nombrarlo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y nombrarlo, contra lo que suele alegarse, no clausura el debate: lo habilita. La democracia solo puede defenderse mientras conservemos la capacidad de distinguir entre una derecha democrática y una derecha que aspira a gobernar como cruzada; entre un adversario legítimo y un proyecto que convierte a media nación en enemigo; entre el orden constitucional y la pulsión autoritaria; entre la patria de todos y la patria de los obedientes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El domingo, por eso, no se vota solo un presidente. Se vota la frontera moral de la democracia colombiana. Se vota si el país acepta que la mitad de sus ciudadanos sea tratada como amenaza o insiste en que también quienes piensan distinto son parte del mismo pueblo; si la libertad incluirá la libertad de ser; si el bienestar será derecho o dádiva; si la paz será transformación o silencio impuesto; si la justicia será memoria o venganza; y, en última instancia, si la dignidad seguirá siendo el cimiento del Estado o quedará rebajada a una moral de obediencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hay que decirlo, entonces, sin rodeos: contra el fascismo no se guarda neutralidad. Contra el fascismo se vota. Y este domingo, la forma democrática de hacerlo tiene un nombre: Iván Cepeda.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El turno es nuestro.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



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<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ftnref1" id="_ftn1">[1]</a> Doctorando en Derechos Humanos, Democracia y Justicia Internacional. Magister en Derecho Constitucional. Especialista Internacional en Memorias colectivas, derechos humanos y resistencias. Especialista en Gerencia de Proyectos. Abogado</p>



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]]></content:encoded>
        <author>Tres Puntos Aparte</author>
                    <category>El Cuento</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=130644</guid>
        <pubDate>Sat, 20 Jun 2026 13:48:14 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Contra el fascismo también se vota]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Tres Puntos Aparte</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>¡Pido perdón!</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/pazifico-cultura-y-mas/pido-perdon/</link>
        <description><![CDATA[<p>En el día de la Afrocolombianidad 2026. Pido perdón por los trece, catorce, quince millones, uno, dos, diez, de niños y niñas, jóvenes y ancianos, mujeres y hombres, que fueron arrancados de África para ser vendidos como esclavos en las costas de los imperios europeos. Pido perdón por los dos, tres millones, uno, dos, diez, [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
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<p class="wp-block-paragraph"><strong>En el día de la Afrocolombianidad 2026.</strong></p>



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<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por los trece, catorce, quince millones, uno, dos, diez, de niños y niñas, jóvenes y ancianos, mujeres y hombres, que fueron arrancados de África para ser vendidos como esclavos en las costas de los imperios europeos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por los dos, tres millones, uno, dos, diez, niños y niñas, jóvenes y ancianos, mujeres y hombres, que murieron en los barcos esclavistas —el <em>Brookes</em>, el <em>Clotilda</em>, el <em>Zong</em>, el <em>Henrietta Marie</em>, el <em>Guerrero</em>, <em>La Pinta</em>, <em>La Niña</em>, <em>La Santa María</em> y <em>La Santa Mano de Dios</em>—, cuyos cuerpos moribundos fueron pasto de los tiburones del Atlántico.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por los dos, tres, millones, uno, dos, diez, niños y niñas, jóvenes y ancianos, mujeres y hombres, que fueron obligados a levantar las huelgas de hambre y a comer mediante el <em>speculum oris</em>, abriéndoles la boca como a gansos y llenándolos de inmundicia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por los cuatrocientos ochenta y dos, seiscientos, quinientos, uno, dos, diez esclavos “bien estibados”, que sufrieron el horror de sus captores, “acomodados” como mejor se pudiera para el comercio en cada viaje que surcaba las aguas y llegaba a puertos desconocidos donde eran vendidos como ganado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por las mujeres y hombres bañados en aceite de palma para cubrir las llagas del viaje, cubiertas sus canas y sus heridas con ceniza y brea, para ser vendidos en Bahía, Cartagena, La Habana, Veracruz, Kingston, Charleston y Chagres, Babeles impuestas donde reinaba la confusión.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por los curas y frailes cristianos, apostólicos y romanos; por los pastores bautistas, episcopalianos, metodistas y presbiterianos, que bendecían a los esclavistas, a sus barcos, a sus grilletes, a sus armas y a sus compradores; que levantaron iglesias y templos con las limosnas de éstos; y que se enriquecieron con la trata de personas durante más de trescientos años.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por la madre o el padre que prefirió asfixiar con sus propias manos a los recién paridos para librarlos de la pesada carga de la vida como esclavos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por quienes vencieron el miedo a la muerte y se arrojaron temerarios por los costados de los barcos, muriendo libres entre ondinas y nácares, lejos de sus tierras.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por los hombres y mujeres que vencieron el miedo al látigo y mataron a sus captores, a los asesinos de sus hijos, de sus padres, de sus parejas, de sus hermanos, de sus amigos, de los otros reconocidos en la fraternidad del dolor.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por los hombres esclavizados obligados a levantar el látigo contra sus hijos, sus esposas, sus padres, sus hermanos y sus amigos, por miedo a la venganza de sus amos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por los hombres y mujeres que tramaron su venganza incendiando las habitaciones, los graneros y los locales del amo, donde este violentaba a las mujeres para satisfacer su falsa hombría.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por los indiferentes, por aquellos que no hicieron nada y se tragaron sus propios miedos cuando el amo levantaba el látigo y castigaba, cuando prendía el hierro y marcaba, cuando se bajaba los pantalones y violaba, cuando asesinaba por placer, cuando mataba por capricho, cuando levantaba las manos y los puños contra niños y niñas, jóvenes y ancianos, contra hombres y mujeres para quienes la esperanza parecía una quimera.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por quienes denunciaron los planes de escape —por miedo, por terror, por envidia— e impidieron que trece, catorce, quince millones, uno, dos o diez alcanzaran la libertad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por el dios hebreo, por el dios cristiano, por el dios musulmán, por el dios del hogar, por el dios de la aldea, por los dioses y las diosas que no escucharon los ruegos para salvarse del dolor de la esclavitud; por no concederles la muerte cuando la desearon, por prolongar el dolor cuando la angustia los consumía, por no favorecer el escape propio o el de los suyos, por no arrancarles la vida a la hija y al hijo, a la madre y al padre, al esposo y a la esposa, a la amiga o al amigo, al vecino, al conocido, cuando levantaron la mirada al cielo pidiendo su intervención.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por quien sembró, por quien taló y perfiló los maderos, por quien construyó los barcos para atravesar el mar llevando como carga los llantos y lamentos de niños y niñas, de jóvenes y ancianos, de mujeres y hombres que fueron cazados y luego vendidos como esclavos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por el herrero que forjó el hierro para hacer las cadenas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por quien curtió el cuero y por quien hizo los látigos para afrentar los cuerpos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por quien extrajo el oro, por quien acuñó las monedas, por quien extendió el crédito sobre un papel para pagar los cuerpos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por quien compró, por quien se antojó de una piel negra, por quien deseó unas caderas negras, por quien quiso cubrir sus manchas de pecado con cuerpos femeninos y masculinos negros.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por los asentistas que monopolizaron la venta de niños y niñas, jóvenes y ancianos, mujeres y hombres arrancados de sus casas, de sus hogares, de sus pueblos, de sus naciones, de sus patrias.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por los agentes de factoría, representantes de las compañías europeas, que compraban niños y niñas, jóvenes y ancianos, mujeres y hombres de África.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por los tratantes que transportaban como bestias a niños y niñas, a jóvenes y ancianos, a mujeres y hombres, desde sus hogares hasta costas desconocidas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por los capitanes y grumetes que transportaban en sucios barcos a niños y niñas, a jóvenes y ancianos, a mujeres y hombres arrancados de sus hogares.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por las autoridades fiscales que autorizaban las licencias de niños y niñas, jóvenes y ancianos, mujeres y hombres esclavizados.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por los veedores que se hicieron ciegos y sordos cuando debían certificar el estado en que llegaban los niños y las niñas, los jóvenes y los ancianos, las mujeres y los hombres traídos como animales desde África.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por quien no les ofreció una voz de consuelo, un pan como alimento, una oración como alivio, una mano amiga, a quienes llegaban martirizados desde lejanas tierras.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por el Papa, por los cardenales, arzobispos y obispos que se taparon los ojos para favorecer su simonía con la trata de esclavos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por los hijos e hijas que desconocieron a sus progenitores negros para justificar su limpieza de sangre.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por quien tuvo en sus manos la posibilidad de concederles la libertad y no lo hizo, negándoles el más importante de los derechos divinos y humanos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por quien los condujo a las minas, a las haciendas y a las mansiones para convertirlos en esclavos y torturarlos con el trabajo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por quienes han contado la historia a su antojo para justificar el holocausto africano en tierras europeas y americanas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por la xenofobia y el racismo imperantes en la sociedad actual.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por quien traicionó, ahorcó y descuartizó a Benkos Biohó.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por quien traicionó, denunció, atrapó y degolló a Zumbi dos Palmares.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por quien traicionó, atrapó y quemó vivo a François Makandal.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por el carcelero que negó la atención médica a Toussaint Louverture, dejándolo morir en medio del padecimiento, el dolor y el frío.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por quien ordenó, por quien ahorcó y por quien desmembró a siete mujeres y a veintiocho hombres esclavizados en México el 2 de mayo de 1612.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por quien asesinó y descuartizó a Carlota y por quien fusiló a Fermina, esclavas en un ingenio de Cuba.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por quien condenó a trabajos perpetuos a las cuatro reinas de las Islas Vírgenes: Mary Thomas, Axeline Elizabeth Salomon, Mathilda McBean y Susanna Abramson.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por quien condenó a trabajos forzados a la líder Zeferina en Salvador de Bahía, Brasil.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por quien condenó a doscientos latigazos y ordenó el destierro de Juana; por quien condenó y asesinó a su esposo Domingo; por quien capturó, latigó y revendió como esclavos a los doscientos cincuenta hombres y mujeres de Matudere, entre ellos los hijos de Juana y Domingo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por quien apresó y desterró de Tumaco a Cartagena de Indias al negro liberto Vicente de la Cruz.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por los jesuitas, por tener un Papa negro y no jesuitas negros, y por todas las órdenes menores y mayores que los excluyeron o aún los excluyen.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por los ejércitos, las marinas, las aviaciones y las policías que han demorado en poner sobre los hombros de mujeres y hombres negros las estrellas del generalato.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por Robert Baden-Powell, invasor inglés que se inspiró en los guerreros africanos para fundar el movimiento scout y que durante tantas décadas no integró a niños y niñas negros en sus filas; por haber ordenado asesinar, en un juicio injusto, al líder y divinidad makalaka Uwini.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por los reyes y reinas europeos que invadieron África e hicieron del continente el deleite de sus riquezas y el escenario de sus propios oprobios.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por Leopoldo II, quien mutiló a niños y niñas, jóvenes y ancianos, hombres y mujeres; pido perdón por “el Carnicero del Congo”, quien ordenó asesinar a quince millones de personas; pido perdón por los doscientos hombres y mujeres expuestos en un zoológico humano por este “rey constructor” durante la Exposición Universal de Bruselas de 1897.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por el olvido estructural de miles de mujeres y hombres que lucharon por su libertad y cuyos nombres se diluyeron en su propia sangre, en sus cuerpos sacrificados, convertidos en abono para la tierra de sus descendientes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por el racismo latente, por el pan de cada día de hombres y mujeres que siguen siendo excluidos de trabajos, de clubes, de profesiones, de iglesias, de templos y de conglomerados por el color de su piel.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por los millones de mujeres y hombres que fueron esclavizados.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por los millones de mujeres y hombres que fueron esclavizados y asesinados.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por los millones de mujeres y hombres que fueron golpeados, mutilados y marcados.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por los millones de mujeres y hombres que vivieron y murieron como esclavos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por los millones de mujeres y hombres esclavizados cuyos nombres han sido olvidados.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón por los millones de mujeres y hombres que se opusieron a la esclavitud, lucharon por la libertad y cuyos nombres han sido olvidados.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón, yo, uno más entre muchos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pido perdón en nombre de toda la humanidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Perdón.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Perdón.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Perdón.</p>



<p class="wp-block-paragraph">J. Mauricio Chaves-Bustos</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>J. Mauricio Chaves Bustos</author>
                    <category>Pazifico, cultura y más</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=129336</guid>
        <pubDate>Thu, 21 May 2026 12:17:28 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/21065012/MARTINA.jpeg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[¡Pido perdón!]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">J. Mauricio Chaves Bustos</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>EL LINAJE DE LOS VALENCIA, Dos casas, un apellido: estudio histórico de los Valencia en Colombia. (Por Carlos Valdivieso)</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/la-conspiracion-del-olvido/el-linaje-de-los-valencia-dos-casas-un-apellido-estudio-historico-de-los-valencia-en-colombia-por-carlos-valdivieso/</link>
        <description><![CDATA[<p>En Colombia, los apellidos no son solo herencia: son historia viva y, a veces, destino. En un momento decisivo para el país, entender el origen y la trayectoria de nuestras élites deja de ser un ejercicio erudito para convertirse en una necesidad política.</p>
<p>En esta edición de La Conspiración del Olvido, el doctor Carlos Valdivieso nos guía, con rigor histórico y pulso narrativo, por las raíces de uno de los apellidos más influyentes del país: Valencia. Un recorrido donde convergen linaje, poder y memoria, y que cobra especial relevancia en un contexto donde figuras como Paloma Valencia emergen con fuerza en la contienda presidencial.</p>
<p>Más que una reconstrucción del pasado, este texto es una invitación a cuestionar el presente: ¿cuánto del poder que elegimos es realmente nuevo y cuánto es herencia? Porque entender nuestras raíces es, también, una forma de decidir con mayor conciencia el futuro del país.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph"><em>En Colombia, los apellidos no son solo herencia: son historia viva. Y a veces, también, destino.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>En un momento decisivo para el país —cuando el escenario electoral abre la posibilidad real de que una mujer llegue por primera vez a la Presidencia de la República— mirar hacia atrás deja de ser un ejercicio erudito y se convierte en una necesidad política. Porque entender de dónde vienen nuestras élites, cómo se han formado y qué trayectorias han marcado su poder, es también una forma de comprender hacia dónde podría dirigirse la nación.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>En esta edición de La Conspiración del Olvido, recibimos con mucho honor al autor de esta letras que siguen, al doctor Carlos Valdivieso, cirujano plástico, investigador independiente y apasionado genealogista, quien nos propone un viaje que trasciende el relato familiar para adentrarse en las raíces profundas de uno de los apellidos más influyentes en la historia colombiana: Valencia.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Ya en una publicación anterior, destacábamos su capacidad para reconstruir, con rigor y sensibilidad, el tránsito de ocho generaciones desde la llegada a América del almirante Bernardino García de Valdivieso. Hoy, ese mismo espíritu investigativo alcanza una nueva dimensión. Con un trabajo respaldado por fuentes históricas, archivos y estudios especializados, el doctor Valdivieso nos conduce por un recorrido fascinante donde convergen linaje, poder, conflicto y transformación social.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Su relato no es solo una reconstrucción del pasado. Es, ante todo, una exploración del carácter: del liderazgo, de las decisiones y de las tensiones que han moldeado a quienes han ocupado —y aspiran a ocupar— los más altos cargos del Estado. En un país donde la memoria suele fragmentarse o diluirse en el ruido del presente, este tipo de ejercicios se vuelve indispensable.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>No es menor que, en el contexto actual, una figura como Paloma Valencia surja como una de las candidatas con mayores posibilidades de alcanzar la Presidencia. Su nombre no solo encarna una opción política, sino también la continuidad —y en ella, la reinterpretación— de una historia larga, compleja y, en muchos aspectos, decisiva para Colombia.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>En La Conspiración del Olvido, creemos que recordar es un acto de resistencia. Por eso, esta colaboración no es solo un aporte académico y narrativo: es una invitación a mirar de frente aquello que muchas veces preferimos no ver. Porque solo entendiendo las raíces, podremos, como sociedad, decidir con mayor conciencia el rumbo que queremos tomar.</em></p>



<p class="has-text-align-right wp-block-paragraph"><em>Ramón García Piment y Claudia Patricia Romero Velásquez.</em></p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">El apellido Valencia en Colombia está presente en varias poblaciones de Caldas, Antioquia y Norte de Santander, pero tambien se encuentra en Cauca, particularmente en Popayán. Por mucho tiempo, la creencia fue que su origen tenía un tronco común. Sin embargo, gracias a la revisión de documentos históricos, facilitada por la digitalización de archivos eclesiásticos y civiles realizada a finales del siglo pasado por una iglesia de los Estados Unidos, hemos podido finalmente resolver este enigma. Este esfuerzo se apoya, a su vez, en la labor acumulada durante siglos por la Iglesia Católica, cuyos sacerdotes registraron con rigor en los libros sacramentales los principales hechos de la vida humana. Son precisamente estos registros: bautismos, matrimonios y defunciones, los que hoy permiten reconstruir con mayor claridad el linaje y la memoria de nuestros antepasados.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En realidad, se trata de dos linajes totalmente distintos. Judíos conversos los unos y cristianos viejos los otros, militares los unos y los otros no. Los unos favorecidos por la corona española, los otros perseguidos y vigilados por la inquisición. Cada uno de ellos ha dado hasta ahora un Presidente de Colombia.&nbsp; Pero como hay una brillante candidata que hace parte de los Valencia de Popayán: la Doctora Paloma Valencia Laserna, puede ser que haya un presidente más.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Debo comenzar advirtiendo a todos, que el relato histórico no es una pintura en blanco y negro de héroes y villanos, sino un paisaje colorido. Es una historia de hombres y mujeres reales con aspiraciones y sueños, con creencias e intereses de diversos ordenes, como siempre ha sido. La conquista, la colonia y la vida republicana es más parecida a las obras del pintor mexicano Diego Rivera, quien en su mural sobre la conquista, muestra sinópticamente todos los elementos humanos del periodo. Entremos pues en materia.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La familia Valencia de Caldas, Antioquia y Pamplona.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">El primer Valencia con registro que llegó a la Tierra Firme, como se conocía la Colombia actual, fue un Capitán de Infantería llamado Juan de Valencia, quien aparece comandando un regimiento español asentado en la ciudad de Santa Ana de los caballeros de Anserma (Caldas), en la segunda mitad del siglo XVI. La población fundada por el Mariscal Jorge Robledo en 1539 era el sitio de conexión, entre las regiones del sur y el noroccidente del país, durante las épocas de la conquista y el inicio de la colonia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Dicho militar tuvo un hijo en estas tierras, quien también ingresó a la vida militar y fue Capitan de Infantería igual que su padre, siendo su nombre Juan de Valencia y Ramírez de la Serna. Se sabe, que llegó hasta la región de Rionegro (Antioquia) a mediados del siglo XVII.&nbsp; De sus numerosos hijos proceden probablemente, todos los Valencia de Caldas y de Antioquia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, el más famoso de ellos fue el también Capitan de Infantería Pedro de Valencia Antolínez Beltran, quien a fines del siglo XVII se dirigió hasta la región de lo que hoy es Marinilla (Antioquia). Por alguna razón que no sabemos, dos de sus hijos varones llamados Bernardino y Joaquín, se trasladaron desde allí a principios del siglo XVIII al norte del país, a la ciudad de Pamplona de Indias, fundada en 1549 por Pedro de Ursúa y Ortún Velázquez de Velasco. Allí se casaron con dos hermanas, Antonia y Beatriz Villamizar Pinedo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es así como se crea una línea separada de sus ancestros antioqueños, en una lejana, verde y próspera ciudad del norte del país, y se olvida el verdadero origen de los Valencia pamploneses. Los dos hermanos reciben grandes extensiones de tierra entregadas en encomienda, y se convierten en una de las estirpes más cultas y distinguidas de la región. Sus mujeres eran amantes de la música, y sus hombres gente culta e incentivadora de tertulias literarias en Pamplona.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La encomienda tuvo su origen en el antiguo sistema feudal castellano, y al ser implementado en la américa española mediante la Cedula Real de 1503 por Isabel la Católica, suponía el gobierno del designado encomendero sobre un territorio específico, en el cual ejercía tareas de justicia y administración. Debía enviar recaudo de impuestos a la corona y podía emplear la mano de obra indígena, a cambio de garantizar sus condiciones de vida y evangelizarlos. Esto último suponía la cercana relación del encomendero con las comunidades religiosas que hicieron presencia para ello, como los franciscanos, los dominicos y finalmente los jesuitas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hay que recordar que el sistema de encomienda en lo que hoy es Colombia duró hasta cerca de 1620, siendo que para esa época ya estaba en declive en el resto de los nuevos territorios. El encomendero estaba siendo reemplazado por los llamados corregidores, funcionarios directos de la corona que ya existían en España, y que pasaron a presidir los ayuntamientos, ejercer justicia (primera o segunda instancia), y administrar la gestión económica y la política local.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Precisamente uno de estos corregidores del Rey, fue quien provocó la famosa revuelta del 4 de julio de 1810 en Pamplona, días antes del grito de independencia en Santa Fe, la capital del Virreinato de la Nueva Granada.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para aportar contexto, debemos decir en primer término que una de las capitulaciones de la revuelta comunera, había contemplado que se creara el nuevo Corregimiento del Socorro separado del de Tunja, y que sus corregidores fueran de origen criollo (es decir nacidos en América). Fue así como en 1795 se crearon los corregimientos de Socorro y Pamplona, y el Virrey Ezpeleta tuvo el buen tino de proponer como primeros titulares a dos criollos, quienes ejercieron brillantemente sus cargos. Ya vencidos sus periodos, el Rey Carlos IV bajo propuesta del ministro Godoy a quien los criollos americanos tenían cierta inquina, nombró a dos españoles en los cargos, lo cual contrarió grandemente la sociedad de las dos ciudades.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el caso de Pamplona, el designado era Don Juan Bastús y Falla, un abogado catalán. El referido jurista que debía tomar posesión ante el cabildo de Pamplona, por ser la cabecera del corregimiento, lo hizo ante el cabildo de Girón, más leal a la corona y que también correspondía a su jurisdicción. Con tal conducta ya comenzó ofendiendo a la clase dirigente pamplonesa, que la tomó como una afrenta. Instalado en la ciudad, Bastús protagonizó además un altercado con el alcalde José Javier Gallardo y Guerrero, al no permitir que el referido se sentara a su lado en la sesión del cabildo, alegando que el corregidor era de mayor rango al ser un representante del Rey. Los afectados interpusieron varias demandas ante la Real Audiencia de Santa Fe. Sin embargo, el punto culminante de la enemistad entre el corregidor y la sociedad pamplonesa se produjo cuando, después del levantamiento de Caracas, se prohibieron preventivamente las reuniones y diversiones en la ciudad de Pamplona.  A pesar de ello Doña Agueda Gallardo de Villamizar, una hermana del alcalde agraviado y viuda de un rebelde comunero, decidió celebrar la fiesta religiosa de San Pedro con música en las calles, el 29 de junio de 1810. El corregidor respondió abriendo proceso contra la dama, y la encarceló por desacato.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="502" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19190150/Casa-Agueda-Gallardo-1024x502.png" alt="" class="wp-image-128101" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19190150/Casa-Agueda-Gallardo-1024x502.png 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19190150/Casa-Agueda-Gallardo-300x147.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19190150/Casa-Agueda-Gallardo-768x376.png 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19190150/Casa-Agueda-Gallardo.png 1339w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption">Casa de la prócer Doña Agueda Gallardo y Guerrero. <br>Pamplona, Norte de Santander (Colombia).</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Cinco días después el día 4 de julio, ocurrió una multitudinaria asonada callejera previamente organizada, en la que participaron José Rafael y Pedro Juan Valencia, dos nietos de Bernardino de Valencia. Los rebeldes tomaron preso al corregidor Bastús, y el 31 de julio conformaron una junta de gobierno provisional para la ciudad, de la cual formó parte José Rafael Valencia. Su hermano Pedro Juan fue designado como uno de los jefes de las milicias de defensa de la ciudad. Desde ese momento los miembros de la familia Valencia tomaron partido, a favor de la independencia del país.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ya en la era republicana<strong>,</strong> a fines del siglo XIX, se presentaron en Colombia varias confrontaciones civiles armadas, donde se atacaron militarmente los dos partidos políticos mayoritarios: el liberal y el conservador. La más importante de ellas fue conocida como la Guerra de los Mil Días (1899-1902). Los Valencia de Pamplona siempre habían sido jefes políticos del partido conservador en su región, y por eso participaron en esa guerra. Varios descendientes de Joaquin de Valencia, uno de los dos hermanos que habían llegado a Pamplona a comienzos del siglo XVIII, fueron generales del ejercito conservador: Ramón González Valencia, Manuel María Valdivieso Valencia y Rafael Valencia Camargo.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="817" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19191746/General-Ramon-Gonzalez-Valencia-1-817x1024.png" alt="" class="wp-image-128103" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19191746/General-Ramon-Gonzalez-Valencia-1-817x1024.png 817w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19191746/General-Ramon-Gonzalez-Valencia-1-239x300.png 239w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19191746/General-Ramon-Gonzalez-Valencia-1-768x963.png 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19191746/General-Ramon-Gonzalez-Valencia-1.png 880w" sizes="auto, (max-width: 817px) 100vw, 817px" /><figcaption class="wp-element-caption">El General Ramón González Valencia Presidente de la República de Colombia (1909-1910) al centro con bastón, rodeado de sus familiares los generales Valencia de Pamplona. Ajuste digital.</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">De ellos tuvo especial brillo el General Ramón González Valencia, quien había participado en acciones militares desde 1876, por lo cual tenía un gran bagaje militar. En la guerra se destacó su papel en la Batalla de Palonegro, y en la toma de Cúcuta. El 21 de noviembre de 1902 fue, además uno de los firmantes del Tratado de Chinácota (Norte de Santander), en el que se acordaron las bases para terminar el conflicto armado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Una vez terminada la guerra, el General González Valencia participó en las elecciones de 1904, como formula vicepresidencial del General Rafael Reyes Prieto, quien fue elegido Presidente de la Republica. Pero el ambiente político y jurídico de la época se afectó gravemente, con la supresión del Consejo de Estado ejecutada por el presidente Reyes, mediante acto legislativo del 22 de abril de 1905.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esta medida fue seguida de un intento de golpe de estado contra Reyes, liderado por el General Manuel María Valdivieso Valencia primo del vicepresidente, el 20 de diciembre de 1905. &nbsp;El General González Valencia decidió entonces renunciar a la Vicepresidencia de la República. En respuesta Reyes clausuró el Congreso de la República, convocó una Asamblea Nacional Constituyente, y gobernó como un “dictador político”, hasta los violentos actos de protesta popular suscitados en Bogotá del 9 al 13 de marzo de 1909, después de los cuales abandonó el poder. El General Ramón González Valencia fue entonces designado Presidente de la República, el 3 de agosto de 1909, por la misma Asamblea Nacional Constituyente convocada por Reyes en 1905, con el encargo de terminar el período presidencial hasta 1910.&nbsp; Se posesionó el 7 de agosto, y convocó una nueva Asamblea Nacional Constituyente, la cual procedió más tarde a redactar la Reforma constitucional de 1910, y a elegir al antioqueño Carlos Eugenio Restrepo, como Presidente de la República para el periodo 1910-1914.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La resiliente y perenne estirpe Valencia de Popayán.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Hacia fines del siglo XVI el ancestro más antiguo conocido de esta línea familiar era Don Diego de Castillejo un caballero al parecer de origen judío y casado con la señora Catalina de Valencia que, según las pocas informaciones disponibles, residía en la ciudad de Oran en Argelia al norte de Africa. Muchos miembros de la comunidad judía de España se habían refugiado en el norte de Africa, después de la emisión del Edicto de Granada por parte de la Reina Doña Isabel I de Castilla, que ordenaba la expulsión de los judíos.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="945" height="654" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19201509/Edicto-de-Granada.png" alt="" class="wp-image-128106" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19201509/Edicto-de-Granada.png 945w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19201509/Edicto-de-Granada-300x208.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19201509/Edicto-de-Granada-768x532.png 768w" sizes="auto, (max-width: 945px) 100vw, 945px" /><figcaption class="wp-element-caption">Edicto de Granada (Decreto de la Alhambra) del 31 de marzo de 1492, emitido por los Reyes Católicos. Ajuste digital.</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Tal decreto estuvo vigente en España hasta 1968, cuando el dictador Franco lo derogó. Orán había sido tomado por los españoles en 1509, y tenían allí un emplazamiento militar, el Fuerte de Santa Cruz. Vale decir de otra parte, que Castillejo, aunque era un antiguo apellido español, también fue llevado por algunos miembros de la comunidad judeoconversa de España, entre ellos Don Gonzalo de Castillejo, quien a mediados del siglo XV llegó a ser maestresala del Rey Don Juan II de Castilla, el padre de la misma reina Isabel.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Una costumbre usada en España en esa época, de la que también echaron mano quienes tenían origen judío, era llevar primero el apellido de la madre y no el del padre. Por eso no debe extrañar, que el hijo de Don Diego de Castillejo se llamara Miguel de Valencia y Castillejo. A partir de ahí, esta línea genealógica usará el apellido Valencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A principios del siglo XVII, Miguel de Valencia atraviesa el mar y se instala en Málaga, donde de su unión con Ana de Aranda Sendía nace Manuel de Valencia y Aranda. Éste último es quien, en la segunda mitad del siglo se embarca para el continente americano, y se instala en Popayán. Allí nace en 1678 su hijo Pedro de Valencia y Aranda, del matrimonio con Ana de Aranda Forcallo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pedro de Valencia y Aranda es un personaje fascinante, por su brillante estrategia para dar un rumbo al ascenso social de su familia en el nuevo mundo. Acontecía que el Rey Felipe V de Borbón había creado en 1717 el Virreinato de Nueva Granada, separando este territorio del Virreinato del Perú. Sin embargo, en 1723 se suspendió la existencia de esta jurisdicción, aparentemente por problemas de viabilidad financiera.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Aunque ya desde 1621 existía una Real Casa de la Moneda en Santa Fe de Bogotá, lugar donde se acuñaban las monedas de diversas denominaciones y composiciones de metal, que cumplían los estándares de la corona, Don Pedro escribe a España en 1725. Allí argumenta la conveniencia de crear una nueva Casa de la Moneda en Popayán, dada la dificultad de traslado de los metales a la capital, y la pérdida eventual de parte de este en el trayecto.&nbsp;&nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="915" height="664" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19202248/Casa-de-la-moneda-Popayan.png" alt="" class="wp-image-128107" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19202248/Casa-de-la-moneda-Popayan.png 915w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19202248/Casa-de-la-moneda-Popayan-300x218.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19202248/Casa-de-la-moneda-Popayan-768x557.png 768w" sizes="auto, (max-width: 915px) 100vw, 915px" /><figcaption class="wp-element-caption">Casa del Tesoro Real de Popayán, construida en 1729 por Don Pedro de Valencia, según planos del arquitecto Antonio García. Popayán (Colombia). Ajuste Digital.</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En respuesta, el Rey Don Felipe V de Borbón ordena a la real Audiencia de Santa Fe en 1726 revisar la viabilidad del asunto, encontrando razones válidas para la creación de la nueva casa de la moneda en Popayán (ceca), la cual se formaliza mediante Cédula Real en 1729. El edificio fue construido a partir de ese mismo año. Allí se inicia la gran fortuna de los Valencia, porque en 1747 el Rey Fernando VI nombró al hijo de Don Pedro llamado Pedro Agustín de Valencia y Fernández del Castillo, tesorero perpetuo de la casa de la moneda, cargo que éste ocupó hasta su muerte.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En los libros de cuentas de su mayorazgo, reportaron hasta 1785 haber invertido más de 300.000 pesos de plata (equivalentes a más de 50 millones de dólares de hoy), para la creación y manutención de la referida casa de la moneda. De otra parte, y no descuidando además el contacto directo con la corona, el hijo mayor de Don Pedro Agustín de Valencia y Fernández del Castillo, llamado Francisco de Valencia y Sáenz del Pontón, fue enviado a la madre patria, con el fin de concluir allá sus estudios.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A distancia desde España, asumió el cargo de Tesorero de la ceca a la muerte de su padre en 1788. Aunque en verdad, quien tomaba cuenta de la ceca en Popayán era su hermano Joaquin de Valencia. Pero al año siguiente, el Rey decidió suprimir el cargo de tesorero remplazándolo por el de administrador, y dejó la ceca bajo control directo de la corona. A pesar de ello, mantuvo el cargo de tesorero en cabeza nominal del mismo Francisco hasta su muerte.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En compensación por la supresión de su cargo, y gracias a la cercanía del rey Carlos IV con Francisco de Valencia y Saénz del Pontón, el Rey decidió ennoblecerlo con el título de I Conde de Casa Valencia, mediante Despacho Real en 1789. En España Don Francisco fue también Consejero de Indias, y Caballero de la Orden de Carlos III.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Se configuró así el imponente ascenso social de una línea familiar, que pasó de judeoconversa a tener noble titulado, lo cual no fue único, pero no deja de ser notable. Hay que recordar que la legislación vigente en España después del Decreto de la Alhambra, contemplaba la necesidad de tener registro de limpieza de sangre, para ser funcionario de la corona. Se requería gran habilidad, para evadir tal requerimiento.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="796" height="393" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19204756/expulsion-sefardie-1492.png" alt="" class="wp-image-128108" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19204756/expulsion-sefardie-1492.png 796w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19204756/expulsion-sefardie-1492-300x148.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19204756/expulsion-sefardie-1492-768x379.png 768w" sizes="auto, (max-width: 796px) 100vw, 796px" /><figcaption class="wp-element-caption">Expulsión de los judíos de España (año de 1492). Óleo sobre lienzo, 313 x 281 cm. Pintado en 1889 por Emilio Sala. Actualmente en el Museo del Prado, Madrid.</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">El Condado de Casa Valencia que existe hasta hoy, contempla ser Grande de España, y sus titulares son descendientes directos del primer conde. No obstante, hay que aclarar desde ya, que no es que los Valencia de Popayán desciendan de un noble y grande de España, sino todo lo contrario: es un noble y grande de España quien desciende de la antigua casa Valencia de Popayán. Los Valencia de Popayán descienden todos, de los hermanos del Conde que se quedaron en América.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La línea más conocida continúa en Popayán, con el mismo Don Joaquín de Valencia y Saénz del Pontón, el cual se casó con su pariente Doña Joaquina Ramona Valencia y Hurtado, y tuvo varios hijos, dos de los cuales fueron Antonio y Mariano. &nbsp;Durante los finales del siglo XVIII se dedicaron a sus haciendas, donde trabajaba un numeroso contingente de esclavos negros y servidumbre indígena.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La calma llegó a su fin, cuando se dio el levantamiento de Quito contra las autoridades de la corona en 1809. Recordemos que, desde mayo de 1808 el Rey Fernando VII había sido encarcelado por orden de Napoleón Bonaparte. Esta noticia ya era pública en las clases altas de América. La sublevación liderada por el Marqués de Selva Alegre Don Juan Pedro Montufar, había terminado con la creación de una Junta de Gobierno en Quito, bajo la dirección del mismo Marqués, quien incluso era llamado su alteza serenísima. Las noticias llegaron a Popayán en agosto de 1809, y más tarde el mismo marqués envió comunicaciones a Popayán y a otras ciudades, invitándolas a unirse a la sublevación. El gobernador de Popayán Don Miguel Tacón de Tacón y Rosique, quien era un militar de formación naval, convocó un cabildo abierto, llamó a la creación de milicias para prevenir un ataque de los de Quito, estableció control sobre las comunicaciones que entraban y salían de la ciudad, y prohibió hablar de temas de gobierno en los lugares públicos. En tales medidas fue apoyado por el Alférez Real Don Antonio Tenorio, jefe militar de la ciudad.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="839" height="438" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19210012/Casa-de-la-familia-Valencia.png" alt="" class="wp-image-128109" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19210012/Casa-de-la-familia-Valencia.png 839w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19210012/Casa-de-la-familia-Valencia-300x157.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19210012/Casa-de-la-familia-Valencia-768x401.png 768w" sizes="auto, (max-width: 839px) 100vw, 839px" /><figcaption class="wp-element-caption">Casa de la Familia Valencia, hoy Museo Nacional Guillermo Valencia. Construida en el siglo XVIII, según planos del sacerdote y arquitecto empírico Marcelino Pérez de Arroyo y Valencia. Popayán (Colombia).</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Para empeorar la situación, un año después también en agosto llegaron las noticias del levantamiento del 20 de julio de 1810, en Santa Fe de Bogotá. El gobernador Tacón decidió crear entonces una Junta de Seguridad bajo su control, para intentar mantener el poder. Sin embargo, la misma Junta comenzó a tener sus propios adeptos en contra del gobernador. Miembro de esa Junta fue un sacerdote de la familia Valencia: Marcelino Pérez de Arroyo y Valencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y es que los miembros más influyentes de la familia Valencia de Popayán, eran en ese momento dos hijos de una hermana del I Conde de Casa Valencia: Doña Francisca Antonia Valencia Sáenz del Pontón, de su matrimonio con el dominicano Andrés Pérez de Arroyo.&nbsp; El mayor era el referido sacerdote que había nacido en 1764, venía de haber sido Vicerrector del Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario en Bogotá, y ya era reconocido por sus numerosas obras como arquitecto empírico, que aún hoy engalanan la ciudad de Popayán.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El otro era el amigo personal del Sabio Caldas, Santiago Pérez de Arroyo y Valencia nacido en 1775, quien para la época ya era un gran jurista y académico. Había sido alcalde de Popayán, e igual que su hermano había descollado como Vicerrector del Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario. Una vez lograda la independencia fue Senador de la República, y ejerció liderazgo político en Popayán hasta su muerte, en 1845. Además, fue uno de los firmantes del Acta de Constitución de la Universidad del Cauca.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Estos dos grandes hombres que fueron ideólogos y próceres de la patria, mantuvieron a la familia Valencia en la línea favorable a las ideas de la independencia, sin participar nunca en la lucha armada, porque se trataba de personas contrarias a la guerra. Con su liderazgo, la familia transitó sabiamente a la era republicana.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, nada nos puede conmover más que la historia trágica del mártir que la familia Valencia sacrificó, en el altar de la patria. En 1806 a la muerte del I Conde de Casa Valencia, lo sucedió su hijo Pedro Felipe Valencia y Codallos, nacido en 1767. Era un militar de escuela, que había obtenido el grado de Coronel de Infantería, y era Caballero de la Real Orden de Santiago.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="795" height="901" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19220225/pedro-de-Valenc.jpg" alt="" class="wp-image-128111" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19220225/pedro-de-Valenc.jpg 795w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19220225/pedro-de-Valenc-265x300.jpg 265w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19220225/pedro-de-Valenc-768x870.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 795px) 100vw, 795px" /><figcaption class="wp-element-caption">Retrato del II Conde de Casa Valencia Don Pedro Felipe Valencia y Codallos. (Colección familiar- Ajuste Digital).</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Había desempeñado además cargos de importancia diplomática y civil, primero durante el reinado de Carlos IV, y después en la era napoleónica, en la que llegó a ser Consejero de Estado y Secretario General del Gobierno. Gracias a lo cual era visto con recelo en ciertos círculos. Durante ese último periodo, el Conde visitó Paris y el contacto con la corriente ilustrada cambió su opinión frente a la emancipación de las naciones americanas. Así, cuando viajó desde España a Santa Fe de Bogotá, poco después del grito de independencia de 1810, inmediatamente estableció relaciones de amistad con los rebeldes Francisco José de Caldas, Camilo Torres y Jorge Tadeo Lozano, en la época de la “patria boba”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Estando en su casa de Popayán en 1816, fue tomado preso por el General Sámano después de la Batalla de la Cuchilla del Tambo. Fue llevado a la capital, donde se le acusó de infidencia a la corona, por haber redactado escritos de apoyo ideológico a la independencia, y por contribuir financieramente con la causa. Fue condenado a muerte por el General Pablo Murillo y sus oficiales, y ejecutado por fusilamiento el 5 de octubre de 1816.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Decadas después, en el seno de la familia de Joaquín Valencia Quijano y Adelaida Castillo Silva, nació en Popayán en 1873, un niño llamado Guillermo Valencia Castillo. Quedó huérfano de madre a los 7 años, y de padre en su adolescencia. Su hermano Joaquín lo matriculó en el Seminario Menor de Popayán, que regentaban los padres vicentinos franceses, entre ellos el Padre Juan Bautista Malézieux, con quien comenzó su formación como poeta. Inició después estudios universitarios, en la carrera de Filosofía y Letras de la Universidad del Cauca.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="736" height="796" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19221247/Guillermo-Valencia.png" alt="" class="wp-image-128113" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19221247/Guillermo-Valencia.png 736w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19221247/Guillermo-Valencia-277x300.png 277w" sizes="auto, (max-width: 736px) 100vw, 736px" /><figcaption class="wp-element-caption">El Gran Maestro Guillermo Valencia Castillo (1873-1943) poeta y político colombiano (Colección familiar- Ajuste Digital).</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Terminó sus estudios en Paris adonde fue enviado como parte del cuerpo diplomático colombiano, y por ello pudo asistir al Instituto de Francia, y a La Sorbona. Poemas como “Anarkos”, “Croquis”, o “San Antonio y el centauro”, hacen parte de las mejores letras del idioma español. En su vida política fue también Representante a la Cámara, Senador de la República, y candidato presidencial del Partido Conservador.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Se casó el Maestro Valencia con Doña Josefina Muñoz, y uno de sus hijos fue Guillermo León Valencia, quien cursó estudios de Derecho en la Universidad del Cauca y después de una brillante carrera política, ganó la Presidencia de la República en 1962. Era el segundo período presidencial del llamado Frente Nacional.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El estado debió enfrentar un grupo de autodefensas campesinas liderado por Pedro Antonio Marín, quien usaba el alias de Manuel Marulanda Vélez o “Tirofijo”. Este personaje que había sido inicialmente liberal fue mudando al comunismo, en concordancia con el llamado hecho en 1949 por la Dirección del Partido Comunista Colombiano. Se refugiaron en la región de Planadas (Tolima), que habían bautizado como: “República de Marquetalia”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El presidente Valencia ordenó una operación militar conocida como “Operación Marquetalia”, en la cual fue bombardeado el enclave guerrillero de este grupo campesino rebelde. La situación fue hábilmente transformada en “mito fundacional”, por la llamada Guerrilla de las FARC, que lo usó para justificar su accionar criminal de práctica de extorsiones a ganaderos y comerciantes, secuestros extorsivos, reclutamiento y abuso sexual de menores, etc. La estructura armada afirmó ser una resistencia campesina, contra la acción represiva del estado colombiano.</p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="459" height="612" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19222537/Guillermo-Leon-Valencia.png" alt="" class="wp-image-128114" style="width:574px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19222537/Guillermo-Leon-Valencia.png 459w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19222537/Guillermo-Leon-Valencia-225x300.png 225w" sizes="auto, (max-width: 459px) 100vw, 459px" /><figcaption class="wp-element-caption">El Doctor Guillermo León Valencia Muñoz, Presidente de la República de Colombia (1962-1966). (Colección familiar- ajuste digital).</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Su gobierno logró sin embargo pacificar el país, atacando con éxito en muchos lugares el fenómeno del bandolerismo rural, que afectaba gravemente la productividad en el campo. Criminales sanguinarios y muy famosos como Efraín González conocido como “El siete colores”, o José William Aranguren alias “Desquite”, fueron perseguidos y dados de baja por el ejército.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La Doctora Paloma Valencia Laserna, miembro de la novena generación de su estirpe en este país, es una de las candidatas presidenciales de Colombia, en las elecciones que se llevaran a cabo en los próximos días. Es así como, la nación podría tener un presidente Valencia más.</p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="384" height="477" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/20115005/Paloma-Valencia-1.png" alt="" class="wp-image-128123" style="width:644px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/20115005/Paloma-Valencia-1.png 384w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/20115005/Paloma-Valencia-1-242x300.png 242w" sizes="auto, (max-width: 384px) 100vw, 384px" /><figcaption class="wp-element-caption">Paloma Valencia Laserna, Candidata presidencial para las Elecciones 2026-2030. (Fotografía: Tomás Francisco Flórez Romero).</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>REFERENCIAS</strong></p>



<ul class="wp-block-list">
<li>Quintero, M. (1976). El Capitan Cristobal Quintero. Boletín de Historia y Antigüedades Órgano de la Academia Colombiana De Historia. (63) No. 713, 211.</li>



<li>Panesso, F. (2020). Familias de Antioquia (De la obra en preparación &#8220;Apellidos de Antioquia y Caldas&#8221;). Revista Institucional UPB, 23 (83), 193-206. https://revistas.upb.edu.co/index.php/revista-institucional/article/view/3348</li>



<li>Gamboa, J. (2004). La encomienda y las sociedades indígenas del Nuevo Reino de Granada: el caso de la Provincia de Pamplona (1549-1650). Revista de Indias. (64) No. 232, 749-770. ISSN: 0034-8341</li>



<li>Romano, R. (1988). Entre encomienda castellana y encomienda indiana: Una vez más el problema del feudalismo americano (Siglos XVI-XVII). Anuario IEHS: Instituto de Estudios histórico sociales, No. 3, 11-39.ISSN 0326-9671</li>



<li>Prados, C. (2016). La acumulación de oficios (intendente corregidor) tras la Real Cédula de 13 de noviembre de 1766. Un estudio de caso: el Ayuntamiento de Granada (1808-1814). Cuadernos de Historia del Derecho (23), 191-210. ISSN: 1133-7613. http:// dx.doi.org/10.5209/rev_CUHD.2016.v23.53062</li>



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<li>Soria, E. Díaz, A. &nbsp;(2019). Los judeoconversos en el mundo ibérico. Universidad de Córdoba Servicio de Publicaciones.</li>



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<li>Prado, D. (2009). Del cabildo a la plaza. Popayan 1809-1810. Historia y Espacio Univalle. &nbsp;https://historiayespacio.univalle.edu.co/index.php/historia_y_espacio/article/view/1729</li>



<li> De Torre, L. (1914). Mosén Diego de Valera: su vida y obras. Boletín de la Real Academia de la Historia Tomo 64.</li>



<li>Posada, E. (2013). 1910. La celebración del primer centenario en Colombia. Revista de Indias, (73) No. 258, 579-590.  ISSN: 00348341 doi:10.3989/revindias.2013.019</li>



<li>Congregación de la Misión. (2026). Juan Bautista Malézieux https://historia.vicentinos.co/misioneros/misioneros/</li>



<li> Enciclopedia Banco de la República (2026). Guillermo Valencia.</li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="https://enciclopedia.banrepcultural.org/index.php/Guillermo_Valencia">https://enciclopedia.banrepcultural.org/index.php/Guillermo_Valencia</a></p>



<ul class="wp-block-list">
<li> Harold Alvarado Tenorio. Ajuste de Cuentas. (2026). Guillermo Valencia.</li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="https://www.antologiacriticadelapoesiacolombiana.com/guillermo_valencia.html">https://www.antologiacriticadelapoesiacolombiana.com/guillermo_valencia.html</a></p>



<ul class="wp-block-list">
<li> Olave, G (2013). El eterno retorno de Marquetalia: sobre el mito fundacional de las FARC-EP. Folios Segunda época (37) Primer semestre, 149-166.</li>



<li>Henao, D. (2015). Bandolerismo rural en el Bajo Cauca, Magdalena Medio y el Nordeste antioqueño (Colombia), Revista de Historia Regional y Local (7) No. 14, 1953-1958 ISSN: 2145-132X</li>



<li>Señal Memoria RTVC (2026). Guillermo León Valencia Muñoz.</li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="https://www.senalmemoria.co/la-voz-del-poder/guillermo-leon-valencia-munoz">https://www.senalmemoria.co/la-voz-del-poder/guillermo-leon-valencia-munoz</a></p>



<figure class="wp-block-pullquote"><blockquote><p><strong>ANEXO 1: ARBOL GENEALOGICO DEL GENERAL RAMON GONZALEZ VALENCIA</strong></p></blockquote></figure>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="589" height="762" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19223457/Imagen11.jpg" alt="" class="wp-image-128115" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19223457/Imagen11.jpg 589w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19223457/Imagen11-232x300.jpg 232w" sizes="auto, (max-width: 589px) 100vw, 589px" /></figure>



<figure class="wp-block-pullquote"><blockquote><p><strong>ANEXO 2: ARBOL GENEALOGICO DE LA DOCTORA PALOMA VALENCIA LASERNA</strong></p></blockquote></figure>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="589" height="762" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19223611/Imagen12.jpg" alt="" class="wp-image-128116" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19223611/Imagen12.jpg 589w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19223611/Imagen12-232x300.jpg 232w" sizes="auto, (max-width: 589px) 100vw, 589px" /></figure>
]]></content:encoded>
        <author>Ramón García Piment</author>
                    <category>La conspiración del olvido</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=128098</guid>
        <pubDate>Mon, 20 Apr 2026 03:41:05 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19141044/la-conquista-D-Riviera.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[EL LINAJE DE LOS VALENCIA, Dos casas, un apellido: estudio histórico de los Valencia en Colombia. (Por Carlos Valdivieso)]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Ramón García Piment</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Crisis en el Golfo de México: científicos revelan nueva evidencia sobre el derrame de petróleo</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/crisis-en-el-golfo-de-mexico-cientificos-revelan-nueva-evidencia-sobre-el-derrame-de-petroleo/</link>
        <description><![CDATA[<p>A casi dos meses del&nbsp;derrame de petróleo ocurrido en aguas del Golfo de México&nbsp;sus remanentes persisten en zonas costeras del país, sin embargo aún hay vacíos de información sobre el origen de la contaminación. Ante este escenario, los&nbsp;análisis científicos y satelitales permiten reconstruir una parte del incidente y sus alcances. El conocimiento que tienen las [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Monitoreos y análisis satelitales sugieren que la causa estaría relacionada con los ductos en el mar.</em></li>



<li><em>El Gobierno atribuye la mayor parte de la contaminación a las llamadas chapopoteras y a un vertimiento de un buque que no han podido identificar.</em></li>



<li><em>Si bien el derrame de petróleo se contuvo en los últimos días de febrero, sus remanentes han impactado en cerca de 900 kilómetros de línea costera.</em></li>



<li><em>Organizaciones civiles y pescadores destacan la falta de información y de acción temprana para evitar mayores impactos, no solo en playas, sino también en fauna y ecosistemas como el Sistema Arrecifal Veracruzano.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">A casi dos meses del<strong>&nbsp;derrame de petróleo ocurrido en aguas del Golfo de México</strong>&nbsp;sus remanentes persisten en zonas costeras del país, sin embargo aún hay vacíos de información sobre el origen de la contaminación. Ante este escenario, los<strong>&nbsp;análisis científicos y satelitales permiten reconstruir una parte del incidente y sus alcances.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">El conocimiento que tienen las comunidades pesqueras y las acciones de ambientalistas y organizaciones de la sociedad civil también han contribuido a entender qué provocó que el derrame se dispersara a lo largo de más de&nbsp;<strong>900 kilómetros de costa e impactara en las economías y biodiversidad de la región</strong>, de acuerdo con el monitoreo de la Red Corredor Arrecifal del Golfo de México.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Especialistas, representantes de comunidades y ambientalistas consultados por&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;identifican las inconsistencias y algunos aciertos en la información difundida por el gobierno de México para explicar este nuevo derrame en el mar.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/02/derrames-impunes-imagenes-satelitales-revelan-derrames-petroleo-no-reportados-golfo-de-mexico/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Derrames impunes: imágenes satelitales revelan seis años de derrames de petróleo no reportados por las empresas en el Golfo de México</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271073"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/01223522/golfo-de-mexico-derrame-ciencia-gobierno-informacion-2.jpg" alt="Residuos de petróleo en playas de México" class="wp-image-271073" /><figcaption class="wp-element-caption">Residuos de petróleo yacen en la orilla de las playas del Golfo de México. Se suspendieron las salidas de pesca debido a un derrame de petróleo. Foto: AP/Félix Márquez</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>El origen del derrame y las omisiones de autoridades</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">Imágenes y análisis satelitales detectaron el derrame desde el pasado 6 de febrero en la zona de Cantarell, un campo de alta explotación petrolera en las aguas del estado de Campeche.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para Abigail Uribe Martínez, científica del Instituto de Investigaciones Oceanológicas de la Universidad Autónoma de Baja California (UABC), se trató de un derrame breve pero de alcances prolongados, pues aunque&nbsp;<strong>inició en los primeros días de febrero, las corrientes marinas y las condiciones del clima provocaron la llegada de hidrocarburo a zonas costeras hasta el 1° de marzo.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">“La fuga hace mucho tiempo que ya está cerrada. Lo que tenemos son los remanentes de lo que salió. Es posible que [el derrame] no haya durado ni una semana. La primera vez que vimos petróleo en esa zona fue el 7 de febrero y la última vez fue el 15 de febrero”, explica la especialista a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Estas fechas coinciden con los reportes de organizaciones civiles, que usando también imágenes satelitales denunciaron que entre el 7 y el 14 de febrero, un&nbsp;<strong>buque especializado en reparación de ductos permaneció sobre uno de los oleoductos de la empresa estatal Petróleos Mexicanos (Pemex)</strong>&nbsp;mientras había “una gran mancha de petróleo en la zona”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271077"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/01223602/golfo-de-mexico-derrame-ciencia-gobierno-informacion-7.png" alt="Mapa satelital ubicando derrame en el Golfo de México" class="wp-image-271077" /><figcaption class="wp-element-caption">Organizaciones y análisis científicos contradicen la versión de autoridades sobre el origen del derrame. Imagen: Cerulean/SkyTruth y organizaciones civiles</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Este grupo de más de 30 organizaciones —entre ellas el Centro para la Biodiversidad Marina y la Conservación, la Alianza Mexicana Contra el Fracking y el Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CEMDA)— dieron a conocer imágenes satelitales que mostraban una embarcación cercana a la&nbsp;<strong>plataforma petrolera Abkatún.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">De acuerdo con el reporte, para el 13 de febrero el derrame era visible y mostraba al menos cinco embarcaciones que realizaban labores de contención, “una de ellas usando chorros de agua típicos de acciones para controlar derrames”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">También coincide con la investigación realizada por el periódico&nbsp;<em><a href="https://elpais.com/mexico/2026-03-30/un-buque-de-pemex-que-repara-ductos-estuvo-anclado-mas-de-ocho-dias-en-la-zona-del-derrame-en-el-golfo.html" target="_blank" rel="noreferrer noopener">El País,</a></em>&nbsp;que dio a conocer que este buque contratado por Pemex para la reparación de ductos submarinos, llamado&nbsp;<strong>Árbol Grande,</strong>&nbsp;pasó 200 horas sobre un oleoducto que conecta el campo de Cantarell con la terminal marítima de Dos Bocas, rodeado de otras embarcaciones y sobre una mancha aceitosa en el mar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Plataformas de monitoreo satelital, como Global Fishing Watch, permiten identificar que la embarcación Árbol Grande se movilizó desde el 6 de febrero hacia la zona del derrame, donde permaneció hasta el 18 de febrero.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Al respecto,&nbsp;<a href="https://x.com/Pemex/status/2038816399636767040/photo/1" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Pemex sostuvo</a>&nbsp;que la embarcación Árbol Grande es una de 13 embarcaciones de mantenimiento y 62 de logística que prestan servicios permanentes en el Golfo de México realizando “inspecciones preventivas en plataformas y embarcaciones especializadas de atención de derrames”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271078"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/01223629/golfo-de-mexico-derrame-ciencia-gobierno-informacion-6.png" alt="Mapa satelital ubicando derrame en el Golfo de México" class="wp-image-271078" /><figcaption class="wp-element-caption">Imágenes satelitales muestran señales de derrame desde febrero Imagen satelital: Cerulean / SkyTruth y organizaciones civiles</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En tanto, las autoridades federales emitieron información sobre el origen del derrame hasta el pasado<a href="https://www.youtube.com/watch?v=sTDl2_hkeSo" target="_blank" rel="noreferrer noopener">&nbsp;26 de marzo en una conferencia de prensa</a>, donde dijeron haber identificado tres fuentes de contaminación que incluía el&nbsp;<strong>vertimiento ilegal de un buque (de entre 13 embarcaciones que se encontraban en la zona)</strong>, así como de dos chapopoteras que son emanaciones naturales de hidrocarburo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, este grupo interinstitucional, ordenado por la presidenta Claudia Sheinbaum para atender el derrame, omitió información sobre las fechas del vertimiento en febrero, así como de&nbsp;<strong>la embarcación responsable que aún no ha sido identificada.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Alejandra Jiménez, ambientalista e integrante de la Alianza Mexicana contra el Fracking, señala que hay vacíos de información en la versión oficial para explicar qué provocó el derrame y una reacción tardía para contener la falla.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Hay instrumentos científicos y técnicos que pudieron haber ayudado a informar y que no se usaron, por ejemplo las imágenes satelitales.&nbsp;<strong>Nos parece que se reservaron muchísima información que no han hecho pública y eso habla de que hay algo que no quieren que se sep</strong>a”, dice la ambientalista a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Este medio intentó contactar a dependencias del grupo interinstitucional, como la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA), Pemex y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) para tener su versión sobre la falta de información en el origen del derrame. Sin embargo, hasta la publicación de esta nota no se obtuvo respuesta.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/03/golfo-de-mexico-derrames-plan-conservacion/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Buscan declarar 45 zonas profundas del Golfo de México como libres de exploración y explotación petrolera</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271075"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/01223534/golfo-de-mexico-derrame-ciencia-gobierno-informacion-4.jpg" alt="Bolsas llenas de sargazo manchado de petróleo, recogido por marineros de la Armada mexicana, permanecen en un puerto de Veracruz" class="wp-image-271075" /><figcaption class="wp-element-caption">Se han removido al menos 430 toneladas de hidrocarburo en costas del Golfo de México en el último mes. Foto: AP/Félix Márquez</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Chapopoteras naturales, una respuesta constante a los derrames</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">El Golfo de México tiene cientos de emanaciones naturales de hidrocarburo conocidas como chapopoteras, sin embargo no todas se expresan igual y las más conocidas tienen huellas que logran identificarse, de acuerdo con la científica Abigail Uribe, quien ha estudiado la forma que se reflejan en la superficie.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La chapopotera de Cantarell nace de fisuras en el piso oceánico y forma una huella que la especialista describe como de “garra de león”, con unas líneas paralelas que salen de varios puntos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“<strong>Esta huella de garra es muy característica en esas emanaciones y además una característica importante es que su extensión suele ser muy corta</strong>. Un gran porcentaje es de unos cuantos kilómetros, dos o cinco kilómetros. Eventualmente, bajo condiciones que no tenemos del todo claras, puede llegar a ser mucho más larga, de 30 o 50 kilómetros”, describe Uribe.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El secretario de Marina, Raymundo Pedro Morales Ángeles, sostuvo que la principal fuente de contaminación por el derrame en el Golfo de México es la chapopotera de Cantarell, aunque sin mostrar evidencia que comprobara este fenómeno. “Estas chapopoteras tienen una emanación permanente natural. Sin embargo se ha detectado un mayor flujo de contaminantes en el último mes”, dijo en conferencia de prensa.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Al respecto, la especialista señala que a inicios de 2026 la chapopotera de Cantarell sí tuvo emanaciones intensas, pero también explica que<strong>&nbsp;el origen de las emanaciones entre febrero y marzo también se ha podido mapear y están más asociadas a los ductos petroleros</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Sabemos muy bien el origen de Cantarell, lo tenemos perfectamente mapeado. Hay orígenes que no necesariamente son de la chapopotera y están más bien asociados a infraestructura petrolera.&nbsp;<strong>Aquí el origen está mucho más cerca de ductos, pozos, plataformas</strong>”, dice a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_257616"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/02/16142154/Landsat_4-scaled.jpg" alt="" class="wp-image-257616" /><figcaption class="wp-element-caption">Alejandra Jiménez, ambientalista e integrante de la Alianza Mexicana contra el Fracking, señala que hay vacíos de información en la versión oficial. Foto: Landsat</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">La especialista también precisa que es común que las emanaciones de la chapopotera de Cantarell se mezclen con incidentes en plataformas y ductos, lo que dificulta diferenciar las fuentes de contaminación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La presidenta Sheinbaum insistió este 31 de marzo en que no se ha encontrado evidencia de fugas en los ductos de Pemex, pero dijo que se revisan las instalaciones de la empresa estatal.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Estamos investigando junto con científicos si son estas chapopoteras naturales que hay en la zona, que se han reportado en muchas ocasiones y hay muchos reportes científicos de ellas, o alguna fuga de las instalaciones. Hasta ahora, no ha habido una fuga. Si se llegara a ver que hay una fuga, se informaría y se entraría a la reparación”, expuso la mandataria.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esta no es la primera vez que las autoridades atribuyen los derrames petroleros a las emanaciones naturales en el mar. En 2025,&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;y&nbsp;<strong>Data Crítica</strong>&nbsp;revelaron que la mayor parte de los vertimientos no se reportan. Solo entre 2018 y 2024, especialistas identificaron, mediante el análisis de imágenes satelitales,<strong>&nbsp;un subregistro oficial de casi el 60 % de estos incidentes en instalaciones petroleras.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/short-article/2026/03/pescadores-ya-sienten-impacto-economico-derrame-petroleo-golfo-de-mexico/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Pescadores ya sienten el impacto económico por el derrame de petróleo en el Golfo de México</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271081"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/01223757/golfo-de-mexico-derrame-ciencia-gobierno-informacion9.jpeg" alt="Manchas de petróleo en costas de México" class="wp-image-271081" /><figcaption class="wp-element-caption">Pescadores han realizado jornadas de limpieza en playas del Golfo de México ante las manchas de petróleo. Foto: cortesía Eunices Contreras Sánchez</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Afectaciones costeras y responsables sin identificar</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">El derrame petrolero llegó en el peor momento para las comunidades costeras del Golfo de México, principalmente de los estados de Veracruz, Tabasco y Campeche, donde no solo viven de la pesca, sino también del turismo que llega en el periodo vacacional de Semana Santa.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Eunices Contreras Sánchez, secretaria de la cooperativa Punta del Salado, ubicada en la comunidad de Olapa, municipio de Mecayapan, Veracruz, sostiene que&nbsp;<strong>desde el 2 de marzo que llegaron los primeros remanentes de petróleo a la costa no han dejado de limpiar las playas.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">“<strong>Los pescadores intentaban sacar el crudo, pero se desvanecía en las manos, venía casi líquido y no se podía manejar</strong>. Provocó afectación en la zona hacia las redes, en la costa, se quedó entre los arrecifales. Cuando los pescadores quisieron ir a sacar sus artes de pesca ya estaban dañados”, cuenta Contreras.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271080"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/01223754/golfo-de-mexico-derrame-ciencia-gobierno-informacion-10.jpeg" alt="Pescadores con redes manchadas de petróleo" class="wp-image-271080" /><figcaption class="wp-element-caption">Pescadores afectados por el derrame en Veracruz, México. Foto: cortesía Eunices Contreras Sánchez</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Las organizaciones civiles que denunciaron el derrame también señalaron un retraso en activar el Plan Nacional de Contingencia para Derrames de Hidrocarburos y Sustancias Nocivas y Potencialmente Peligrosas en las Zonas Marinas Mexicanas, el cual obliga a notificar el incidente de forma inmediata, identificar la fuente del derrame, evaluar su trayectoria y coordinar una respuesta institucional.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Todo indica que hubo un derrame, que no fue una chapopotera y que fue un ducto de Pemex. Nos preocupa muchísimo porque dentro de este mecanismo de atención a derrames, el plan marca que es responsabilidad de quien contamina”, expone Jiménez.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La defensora destaca principalmente la respuesta de la&nbsp;<strong>Agencia de Seguridad Energética y Ambiental (ASEA)</strong>&nbsp;que ha realizado 11 recorridos de supervisión en los municipios afectados y ha emitido cinco requerimientos de información a empresas con operaciones de extracción de hidrocarburos, sin que hasta ahora se sepa quién o quiénes son los responsables del derrame.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“La Agencia es central para atender todo lo que tiene que ver con cuidado al medioambiente en el sector hidrocarburos y nos preocupa que no tenga un papel importante en un caso al que se le ha dado muchísima difusión y del cual hay muchísima evidencia”, afirma.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271072"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/01223444/golfo-de-mexico-derrame-ciencia-gobierno-informacion-5-scaled.jpg" alt="Embarcaciones pesqueras afectadas por el derrame en el Golfo de México" class="wp-image-271072" /><figcaption class="wp-element-caption">Pescadores de los estados de Veracruz, Tabasco y Campeche han sido los más afectados por el derrame. Foto: AP/Félix Márquez</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Aunque el Grupo Interinstitucional ha informado la recolección de&nbsp;<strong>430 toneladas de hidrocarburo y acciones de limpieza en 223 kilómetros de playa</strong>, la ambientalista advierte que no se están contemplando los impactos sostenidos a las comunidades costeras y a ecosistemas claves como los arrecifes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Hay familias independientes de pescadores que todavía no reciben atención. Hay afectaciones a la fauna y al Sistema Arrecifal, un Área Natural Protegida desde 1992, y ha habido descuido por parte de las autoridades para aplicar los mecanismos necesarios para proteger esa zona, indispensable para todo el Golfo de México, que protege de los huracanes y de los eventos climáticos”, expone.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Contreras sostiene que en 35 años de actividad pesquera en Olapa este derrame ha sido el de mayor magnitud en la localidad.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">“Ya fue controlado [el derrame], pero uno camina por la playa y te manchas. Hemos hecho mucha limpieza porque es nuestra área de trabajo y aun así nos sigue manchando”, dice la pescadora a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Incluso, sostiene que de tanta experiencia con derrames en el Golfo, los pescadores ya saben la reacción de los peces cuando hay un vertimiento. “El pescado cuando nota el peligro se aísla, se guarda. En este caso, percibe el olor, se guarda y eso ha perjudicado en esta temporada al sector”, explica.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Contrera pide dejar de minimizar los impactos del derrame en los ecosistemas de los cuales dependen comunidades enteras para subsistir.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>*Imagen principal:</strong> el derrame ya impactó a lo largo de 900 kilómetros de costa en el Golfo de México. <strong>Foto:</strong> cortesía Eunices Contreras Sánchez</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/gonzalo-ortuno-lopez/">Gonzalo Ortuño López</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/04/golfo-de-mexico-derrame-petroleo-ciencia-nueva-evidencia-derrame-petroleo/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



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]]></content:encoded>
        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127625</guid>
        <pubDate>Fri, 03 Apr 2026 15:23:39 +0000</pubDate>
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