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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Wed, 29 Apr 2026 15:40:31 +0000</lastBuildDate>
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	<title>Todos los resultados de blogs de jorge+pinilla | Blogs El Espectador</title>
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        <title>“En mi época, uno como periodista no figuraba”: Lucy Nieto de Samper. (Entrevista inédita)</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/en-mi-epoca-uno-como-periodista-no-figuraba-lucy-nieto-de-samper-entrevista-inedita/</link>
        <description><![CDATA[<p>Doña Lucy Nieto de Samper tenía 97 años cuando me concedió esta entrevista en plena pandemia y 99 años cuando escribió su última columna para El Tiempo.  La tituló “Punto final” y ese fue su obituario. “Si las cosas están peor es por culpa de Uribe”, me dijo en 2020. </p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size">Lucy Nieto de Samper, periodista colombiana (1923-2026). <strong>Fotografías:</strong> Alexánder Velásquez. </p>



<p></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-300ddea9a0d59f3bb4976048f0cb2f66"></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-c80a3fa4178d4c26e2bf68135fce58af"><strong><em>“La vida se va acabando y no hay tiempo para hacer más. Hago un recuento de casi un siglo de vida, y veo que es hora de hacer como los boxeadores: colgar los guantes”: </em></strong><em>Lucy Nieto de Samper, en su última columna (2022).</em></p>



<p>Creció en una época en que las mujeres estaban destinadas a criar hijos y atender a sus maridos, pero enviudó joven y su destino cambió.</p>



<p>Lucy Nieto de Samper, la periodista más longeva de Colombia, nació en Bogotá, el 21 de agosto de 1923 y murió en esta ciudad el 23 de marzo de 2026, con 102 años a cuestas. Durante ese siglo, Colombia ha tenido 31 presidentes y una dictadura.</p>



<p>Esta bogotana vio al mundo y a Colombia transformarse.&nbsp; Tenía nueve años cuando ocurrió la Guerra de Colombia con Perú (1932); 16 cuando comenzó la Segunda Guerra Mundial (1939) y 22 cuando terminó (1945); 25 cuando asesinaron a Jorge Eliécer Gaitán (El Bogotazo, 1948), 30 &nbsp;cuando comenzó&nbsp; &nbsp;la dictadura del General Gustavo Rojas Pinilla (1953); que al año siguiente trajo &nbsp;la televisión a Colombia (1954); 34 cuando las mujeres&nbsp;ejercieron por primera vez&nbsp;el derecho al voto (1957); 46 cuando el hombre llegó a la Luna (1969); 59 cuando le dieron &nbsp;Premio Nobel de Literatura a Gabriel García Márquez (1982); 63 cuando ocurrió &nbsp;la toma al Palacio de Justicia (1985); 64 cuando apareció el Sida (1986); 78 cuando derribaron las Torres Gemelas (2001); 93 cuando Colombia firmó la paz con las FARC (2016); 96 cuando el mundo entró en pandemia por Covid (2020) y <a href="https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/lucy-nieto-de-samper/punto-final-columna-de-lucy-nieto-de-samper-718835">tenía 99 años cuando escribió su última columna para El Tiempo.</a></p>



<p>Comenzó su carrera en la revista Cromos en 1952 y tras enviudar crió a sus cinco hijos sin más ayuda que su máquina de escribir Olivetti. Su único arrepentimiento:  no haber ido a la universidad. &nbsp;</p>



<p>En el año de la pandemia, cuando tuve el privilegio de entrevistarla, doña Lucy me confesó que estaba cansada de vivir. (Escuche <a href="https://go.ivoox.com/rf/57470643">aquí</a> el audio de la entrevista)</p>



<p>Desde principios de 2020, vivía en un hogar para personas de la tercera edad, al norte de Bogotá. <em>“Prefería estar en mi casa,&nbsp;independiente, pero en este lugar tengo la tranquilidad de estar atendida por enfermeras todo el tiempo. Menos mal la pandemia me cogió aquí”.</em></p>



<p>En este sitio pasaba el confinamiento leyendo y viendo televisión, especialmente Netflix, en compañía de su hermana Clara, quien hoy tiene 100 años. Por esos días leía <em>El Sari Rojo</em>, la novela de Javier Moro, y la biografía sobre la escritora Simone de Beauvoir. “Uno a esta edad ya no es que tenga mucha actividad que hacer y estar encerrado es terrible”.</p>



<p>Tampoco había perdido la costumbre de leer periódicos en papel, El Tiempo y <strong>El Espectador</strong>, porque detestaba leer noticias en computador.</p>



<p>Hija del periodista Luis Eduardo Nieto Caballero, comenzó en este oficio en 1952. “Yo estaba recién casada, feliz con mi marido, tenía dos hijos en ese momento. Me llamó Jaime Restrepo, su familia acababa de comprar <em>Cromos </em>y me invitó a escribir en la revista sobre la vida social de la época, que era sobre lo que escribíamos entonces las mujeres. Se perdía mucho tiempo haciendo la lista de invitados que asistían a los matrimonios y también las listas de regalos, era muy aburrido pero se hacía”.</p>



<p>Sin más ayuda que su máquina de escribir Olivetti, sola sacó adelante a sus cinco hijos, tras la muerte en 1961 de su esposo, Alejandro Samper Gómez. Tenía entonces 38 años y el menor de los niños apenas un año.</p>



<p>No se casó otra vez porque, como me dijo, “¿Qué tipo se aguanta cinco hijos y que hijos se aguantan otro tipo? Yo tenía la cosa absolutamente clara. Pero tuve mis romances, por supuesto”.</p>



<p>Todos fueron a la universidad, incluida María Elvira, la única que siguió sus pasos y los del abuelo&nbsp;en el periodismo. &nbsp;“Ella está mucho más preparada que yo, porque no fui a la Universidad y ella sí, estudió Filosofía y Letras”.</p>



<p>María Elvira recuerda la vida austera de su familia —“Mi papá no era un hombre de fortuna, mi mamá tampoco heredó nada”—,&nbsp;y las dos ocasiones en que la acompañó a empeñar el juego de té para llegar a fin de mes.</p>



<p>Durante 70 años de carrera, Lucy Nieto de Samper hizo de todo: en prensa escrita (El Tiempo y las revistas Cromos, Credencial y Vanidades, de la que fue corresponsal en Miami); en radio (”Contrapunto Femenino”, un programa en Caracol); y en televisión (“Algo para recordar”, un programa de variedades que hacía con su mamá y con Inés Gutiérrez, experta en alta costura, y “En blanco y negro”, programa semanal de entrevistas).</p>



<p>Ingresó a El Tiempo en 1963, siendo una de las pioneras del llamado periodismo femenino. Se convirtió en columnista literalmente por accidente: una vez le tocó ir a las oficinas del Tránsito porque un bus estrelló&nbsp;su Volkswagen y se encontró con tal desorden administrativo que le pidió permiso al director, Enrique Santos Castillo, para opinar sobre el tema. La columna se publicó en las páginas sociales, con tan buenos comentarios que se volvió permanente y pasó después a las páginas editoriales. &nbsp;La columna “Cosas que pasan” sólo dejó de aparecer durante los años en que fue secretaria de Prensa de los presidentes Alfonso López Michelsen y Virgilio Barco, quienes la nombraron además cónsul en Milán.</p>



<p>Desde el periodismo, defendió los derechos de las mujeres <a>y abogó por distintas&nbsp;causas como el derecho a morir dignamente.</a> En los años 60, cuando se fundó Profamilia, respaldó &nbsp;el uso de los métodos anticonceptivos, <em>“lo que hizo que &nbsp;monseñor Solano la insultara desde el púlpito, señalándole con el dedo de hereje, por lo que no volvimos a misa &nbsp;en la iglesia de El Chicó”</em>, recuerda María Elvira.</p>



<p>En otra ocasión quisieron&nbsp;demandarla por​ denunciar a unos tipos que usaban los garajes de sus casas para ofrecer &nbsp;muchachas del servicio &nbsp;a las señoras de la época. “A ella les cobraban por sentarlas ahí y a las señoras por contratarlas. Lucas Caballero, Klim, que era mi primo, se burlaba&nbsp;diciendo que yo iba a dejar sin servicio doméstico a los bogotanos”. (Risas).</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-6e3e8966684e5653d340f23d4fcd9fe8"><strong>“Algo se hizo, pero tal vez no lo suficiente. Se habría podido hacer mucho más”: </strong><em>Lucy Nieto de Samper en su última columna.</em><strong></strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="271" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/11102109/ZETA-ZETA-ZETA-LUCY-COLUMNA-271x1024.jpg" alt="" class="wp-image-127795" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/11102109/ZETA-ZETA-ZETA-LUCY-COLUMNA-271x1024.jpg 271w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/11102109/ZETA-ZETA-ZETA-LUCY-COLUMNA-79x300.jpg 79w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/11102109/ZETA-ZETA-ZETA-LUCY-COLUMNA-406x1536.jpg 406w" sizes="(max-width: 271px) 100vw, 271px" /></figure>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size"><strong>“A veces los periodistas juzgan más que lo que informan”</strong></p>



<p>La reportera, amante de la música clásica, la samba y los boleros, criticaba a esos periodistas que se las dan de jueces –“a veces juzgan más que lo que informan y hace falta más periodismo investigativo”. En su lista de mejores periodistas hay cuatro nombres: Enrique Santos Calderón, Germán Castro Caycedo, Elvira Mendoza y María Jimena Duzán.</p>



<p>“En mi época no había divas. No había estrellas, éramos mucho más modestas. Uno como persona no figuraba. &nbsp;Me parece que a veces hay demasiada ostentación, demasiado protagonismo, parece más importante la periodista que el entrevistado”. &nbsp;</p>



<p>Evocó con nitidez la vez que conoció Casa Verde, el campamento de las FARC, durante el gobierno de Belisario Betancur. &nbsp;“Recuerdo que Tirofijo era odiosísimo, ni siquiera se acercaba; en cambio Jacobo Arenas era querídisimo”.</p>



<p>De aquellos días, surgió una fugaz amistad con Jacobo Arenas, quien semanas después&nbsp;le mandó una carta que ella conservó; hablándole de tú, le decía &nbsp;&nbsp;que estaba equivocada, que Manuel Marulanda Vélez no era odioso como ella decía. “Fui varias veces a ese campamento y una vez nos quedamos a dormir en cama franca, sobre tablones. Recuerdo que Emilito Urrea se levantaba temprano a preparar el café y las arepas con los guerrilleros”. (Risas)</p>



<h2 class="wp-block-heading has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-e5fd71a58867c97e74a8bcd6ff387675"><strong>&#8220;En mi época no había divas en el periodismo&#8221;: Lucy Nieto de Samper.</strong> </h2>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size"></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="614" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/31101229/ZETA-ZETA-ZETA-LUCY-NIETO-3-614x1024.jpg" alt="" class="wp-image-127593" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/31101229/ZETA-ZETA-ZETA-LUCY-NIETO-3-614x1024.jpg 614w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/31101229/ZETA-ZETA-ZETA-LUCY-NIETO-3-180x300.jpg 180w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/31101229/ZETA-ZETA-ZETA-LUCY-NIETO-3.jpg 768w" sizes="(max-width: 614px) 100vw, 614px" /></figure>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Lucy Nieto Samper fue miembro de la Sociedad de Mejoras y Ornato de Bogotá <strong>Foto:</strong> Alexánder Velásquez.</em></p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size"><strong>La Bogotá de ayer y de hoy</strong></p>



<p>De su papá, el periodista y político liberal&nbsp;Luis Eduardo Nieto Caballero, co-director de <strong>El Espectador </strong>entre 1919 y 1921, recuerda que fue masón y creyente y se quebró tras los eventos de la Gran Depresión. Se emociona al recordar lo feliz que fue jugando con su hermana Clara en los jardines de la casa quinta que tenían en la Avenida Chile, lo que entonces eran las afueras de la ciudad.</p>



<p>“Teníamos dos casas, pero perdimos una por la crisis del 29. &nbsp;Yo aprendí a leer y escribir en aquella quinta, con una profesora llamada Rosaliana Gutiérrez. Empecé a ir al colegio a los nueve años”.</p>



<p>Cuando Lucy nació ya existían los tranvías y los vio desaparecer en 1951; el tiquete costaba cinco centavos. “Vivíamos en la calle 13, cogíamos el tranvía en la Carrera Séptima y nos dejaba en la Avenida Chile con carrera 12 y de ahí seguíamos a pie tres cuadras hasta el Gimnasio Femenino. Los expresos salían de la Plaza de Bolívar a las 7:00 de la mañana”.</p>



<p>Las costumbres eran distintas. &nbsp;“A las fiestas uno iba con la mamá, todo era más zanahorio​. El contacto con los muchachos era menos fácil que hoy. Éramos tímidos, o al menos yo, como apendejaditos, comparados con las niñas de ahora que son más avionas que los señores”. Añoraba la Bogotá de sus 15 años cuando era una aldea de 325 mil habitantes y no la de ahora “en la que uno se siente como perdido”.</p>



<p>Sobre el Metro de Bogotá tuvo un presagio. “Eso no me va a tocar a mí, cuando eso suceda yo ya estaré muerta, remuerta (silencio) pero hace miles de años debimos tener uno subterráneo”.</p>



<p>“Es un horror lo que está pasando en la ciudad, nosotros tuvimos el 9 de abril pero me parece que la gente antes estaba menos enervada que ahora”, comentó sobre los problemas de inseguridad de la capital.</p>



<p>Afirmaba que los mejores presidentes de Colombia han sido liberales: Carlos Lleras, Alberto Lleras y Alfonso López. Que el mejor alcalde ha sido Peñalosa, que le gustaría ver a Carlos Fernando Galán en el Palacio Liévano (sueño cumplido)&nbsp;y a Germán Vargas Lleras en la Casa de Nariño. Le gustaba la alcaldesa Claudia López, aunque no votó por ella, pero le molestaba “cuando se pone demasiado peleadora”. Pensaba que difícilmente una mujer llegará a Gobernar en este&nbsp;país, “a pesar de que ha habido magníficas candidatas como Cecilia López, inteligentísima y preparadísima”.</p>



<p>Del presidente Duque opinaba que “es muy buena persona pero no estaba preparado para manejar este país. No tiene personalidad, está demasiado dominado por Uribe”.</p>



<p>“Me parece terrible lo que ha hecho este gobierno, no pudieron hacer trizas los acuerdos, pero le han metido trancones. Si la gente hubiera funcionado en el&nbsp;plebiscito, este país no estaría como está. Uribe se volvió el enemigo número uno de Juan Manuel Santos. Si las cosas están peor es por culpa de Uribe”.</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-1395547d1bfd90f8f313706882844254"><strong><em>“</em></strong><strong><em>Recordando unos de los pasos que he dado en este planeta durante mi prolongada trayectoria vital, tengo que reconocer el paso del tiempo, y como la lechera, llorar sobre la leche derramada”: </em></strong><em>Lucy Nieto de Samper en su última columna.</em></p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size"><strong>Quería morir dormida</strong></p>



<p>A pesar de su envidiable lucidez y salud de la que gozaba a sus 97 años, &nbsp;se sentía cansada de vivir, -“ya no siento placer por la comida”-, y aún la abrumaba el recuerdo de los dos hijos fallecidos: Lina murió &nbsp;cáncer en 1990 y Alejandro de un ataque al corazón en plena pandemia. Le sobreviven: Maria Elvira, Nora y Ernesto. Entre todos, le dieron seis nietos y tres bisnietos.</p>



<p>“Yo tengo antecedentes de longevidad, tanto mi abuela como mamá murieron a los 96 años, me gustaría estar ya descansando, en paz. ¿Qué hace uno más aquí? No hay nada más que hacer”.</p>



<p>Y añadía: “He sido una mujer muy sana, no he estado en la clínica sino para tener hijos, solamente he sido operada de la cadera, pero ya de vieja”.</p>



<p>Me sorprendió la tranquilidad de su respuesta cuando le pregunté qué pensaba sobre la muerte y cómo quería ser recordada. “Sé que vine a morir en este lugar. Sé que estoy un paso más cerca de las estrellas como dicen de Bogotá (risas). No sé qué hay del&nbsp;otro lado, pero aguardo la esperanza de encontrarme con mis papás, mi esposo y mis hijos. Quisiera morir como murió mi hijo: dormida”.</p>



<p>Ese momento llegó la noche del 23 de marzo de 2026. “No murió como quería, pero nos dejó un legado de honestidad intelectual, fortaleza y tenacidad, y el ejemplo de un periodismo hecho en función del bien común, sin agendas ocultas”, me cuenta María Elvira Samper, vía WhatsApp.</p>



<p>Doña Lucy Nieto de Samper quería ser recordada como una mujer que <em>“escribió la verdad, que no inventó, que fue honesta y franca”.</em>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127588</guid>
        <pubDate>Sat, 11 Apr 2026 12:45:16 +0000</pubDate>
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
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        <title>24 horas en la vida de un hombre antes de ser asesinado: Don Guillermo Cano Isaza</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/24-horas-en-la-vida-de-un-hombre-antes-de-ser-asesinado-don-guillermo-cano-isaza/</link>
        <description><![CDATA[<p>Desde la ficción, reconstruí hechos claves en la vida de don Guillermo Cano, mártir del periodismo colombiano, cuya ausencia le sigue doliendo a Colombia 39 años después de su muerte y a cien años de su nacimiento, este 12 de agosto.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p></p>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Don Guillermo Cano, mártir del periodismo colombiano, nació el 12 de agosto de 1925 y murió asesinado el 17 de diciembre de 1986. Fue director de <strong>El Espectador</strong>, el diario más antiguo de Colombia, durante 34 años (1952-1986).</em> Cuando es <em>nombrado director con apenas 27 años de edad, llevaba ocho trajinando en los talleres y la sala de redacción del diario, donde empezó como cronista taurino.</em></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-b7251392a00c0098114975f1857cc0bd"><strong><em>“El Espectador de la familia Cano,</em></strong></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-38d2276cffb3a05be052410deea87570"><strong><em>el séptimo cielo de la tolerancia,</em></strong></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-f784d0980c6dac8bf729657f65ac3364"><strong><em>el respeto a las ideas ajenas</em></strong></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-88229711b615ac4633fcd5658ed9edf3"><strong><em>y la gallardía personal”:</em></strong><em> Silvia Galvis. </em></p>



<p class="has-large-font-size"><strong>UNO: DON GUILLERMO CANO Y EL AGUACERO DEL SIGLO EN BOGOTÁ (1954)</strong></p>



<p>Asomado por el ventanal del edificio Monserrate, don Guillermo —que huele las noticias a la distancia— observa aterrado la torrencial lluvia que castiga a Bogotá. Le hace señas a uno de sus reporteros, el más flacucho de todos, un hombre corto de estatura, con prendas de colores chillones que contrastan con la vestimenta de los otros reporteros, ellos de traje oscuro y sombrero: &nbsp;</p>



<p>—Este aguacero es noticia, Gabo.</p>



<p>Gabo se llama Gabriel García Márquez, tan flaquito y pálido que sus compañeros temen que un día de estos se les muera en la redacción.</p>



<p>Todos corren a presenciar el diluvio universal desde los ventanales. Durante tres horas las aguas embravecidas le devuelven la vida al río San Francisco, que ya había sido canalizado y convertido en la Avenida Jiménez. La ciudad está paralizada, los edificios inundados, la gente inmóvil y los periodistas boquiabiertos, igual que el resto de los mortales. <strong>&nbsp;&nbsp;</strong></p>



<p>—Este periódico no se va a escribir solo —grita don José “el mono” Salgar, el jefe de redacción, y la plantilla regresa a sus escritorios para, bajo sus órdenes, escribir cada uno un pedazo de la historia sobre “el aguacero del siglo”.</p>



<p>Los fotógrafos, empapados hasta el alma, regresan al periódico con las imágenes de espanto: barrios evacuados por la ruptura de una represa, embotellamientos y cañerías bloqueadas y hasta un campeonato de botes de motor sobre la avenida Caracas. Don Guillermo sintetiza aquellas horas catastróficas en su máquina de escribir Remington. La gente devora con fascinación las dieciséis páginas en las calles y los cafés del centro histórico. “Es el mejor periódico del mundo”. Se lo dice Eduardo Zalamea Borda a la BBC de Londres, el mismo Zalamea que bautizó Gabo a Gabo.</p>



<p>Al tiempo que su hermano Alfonso, jefe de circulación, lleva el diario a los cuatro puntos cardinales del país, don Guillermo se empecina en conseguir voces representativas de cada región, así que el periódico se vuelve promotor de muchos reconocidos periodistas de las regiones.</p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size"><strong>DOS: INCENDIAN LA SEDE DE EL ESPECTADOR (1952)</strong></p>



<p>6 de septiembre. Guerrilleros liberales matan a cinco policías en el centro del Tolima. Una turba, enfurecida por la violencia bipartidista, ataca, saquea e <a href="https://www.elespectador.com/colombia/mas-regiones/el-dia-que-incendiaron-las-sedes-de-el-espectador-y-el-tiempo-article-657476">incendia las sedes de El Espectador</a> y El Tiempo, los dos periódicos más importantes de Colombia, separados apenas por unas cuadras, sobre la avenida Jiménez, entre las carreras cuarta y séptima. Los asaltantes utilizan dinamita, barras para forzar las puertas y gasolina. Tras la destrucción de muebles y archivos, los asaltantes se dirigen al noveno piso del edificio Monserrate. Una puerta de acero les impide el paso.&nbsp; Casi toda la colección del periódico arde en el incendio y en el cuarto oscuro de fotografía las autoridades encuentran el cadáver de uno de los asaltantes. A esa hora el joven Guillermo departe con amigos y su prometida, una joven catalana diez años menor que él, que llegó con su familia a Colombia, huyendo de la Guerra Civil Española.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="605" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/07155552/ZETA-100-ANOS-CANO-MONSERRATE-en-baja-1-605x1024.jpg" alt="" class="wp-image-119009" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/07155552/ZETA-100-ANOS-CANO-MONSERRATE-en-baja-1-605x1024.jpg 605w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/07155552/ZETA-100-ANOS-CANO-MONSERRATE-en-baja-1-177x300.jpg 177w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/07155552/ZETA-100-ANOS-CANO-MONSERRATE-en-baja-1-768x1300.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/07155552/ZETA-100-ANOS-CANO-MONSERRATE-en-baja-1-907x1536.jpg 907w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/07155552/ZETA-100-ANOS-CANO-MONSERRATE-en-baja-1.jpg 1080w" sizes="(max-width: 605px) 100vw, 605px" /></figure>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>La familia Cano Isaza vivió durante un tiempo en los pisos noveno y décimo del edificio Monserrate, donde funcionaba el periódico, a partir del 20 de julio de 1923 cuando cerró su sede en Medellín y se trasladó a Bogotá.</em></p>



<p>En la casa de los Cano suenan campanas de boda. El tímido Guillermo se anima a pedir la mano de su amada. Ella tiene 16 años. &nbsp;</p>



<p>—Les doy mi bendición con una condición —responde don Juan Busquets. Se casarán cuando Ana María termine el bachillerato —agrega el padre de la novia.</p>



<p>Guillermo Cano, con 28 años, y Ana María Busquets, de 18, contraen nupcias el 6 de abril de 1953. Por ella él se vuelve poeta y un domingo publica sus versos de amor en el periódico: <em>“Esta niña catalana que llegó a Colombia recién nacida, rescatada del odio, y por eso sin odio, sin huir huyendo, escapando de la crueldad y de la fuerza bestial de la injusticia, se quedó aquí, con sus irrepetibles ojos de color mediterráneo”. </em>Cinco hijos son la prueba de ese amor.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="918" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/07155712/ZETA-100-ANOS-CANO-CON-LA-FAMILIA-1024x918.jpg" alt="" class="wp-image-119011" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/07155712/ZETA-100-ANOS-CANO-CON-LA-FAMILIA-1024x918.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/07155712/ZETA-100-ANOS-CANO-CON-LA-FAMILIA-300x269.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/07155712/ZETA-100-ANOS-CANO-CON-LA-FAMILIA-768x688.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/07155712/ZETA-100-ANOS-CANO-CON-LA-FAMILIA.jpg 1080w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="has-small-font-size"><em>Esta imagen de don Guillermo con su familia es una de las muchas que apareen en el libro <strong>“Tinta indeleble: vida y obra de Guillermo Can</strong>o”, del sello Aguilar.&nbsp;</em></p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size"><strong>TRES: A VECES LLEGAN CARTAS</strong></p>



<p class="has-contrast-color has-text-color has-link-color wp-elements-1193271bda02af9d0f9c8dcab2c8ffac">Todos los días llegan montones de cartas para el director. A don Guillermo se le ilumina la mirada al leer en el sobre el nombre del remitente.</p>



<p><em>“Mi querido Guillermo: Ahí te va el mejor trabajo periodístico que he hecho hasta ahora: 14 crónicas sobre mi viaje a la cortina de hierro. Se me ha ido más de un mes en hacerlo, por varias razones: en primer término, lo he escrito en los espacios que me quedan libres de mis compromisos con Venezuela, que me dan para comer; en segundo término, es una obra hecha como una obra literaria, pensando cada palabra, vigilando el estilo, y con una cierta vanidad de que sean realmente muy buenas crónicas. Desde hace un mes, estoy trabajando casi diez horas diarias y sin tregua. Hoy es martes. Probablemente el sábado me vaya para Casablanca –por 15 días- invitado por un médico árabe, que es uno de los grandes amigos que voy dejando regados por el mundo”.</em></p>



<p>(…)</p>



<p><em>“Mi abrazo de siempre a mi padrino Ulises, al clan Cano y a todos los compañeros. También esta vez, como siempre, ´nos morimos de la pena´”.</em></p>



<p><strong>Firma Gabriel García Márquez</strong> desde París.</p>



<p>(…)</p>



<p><em>“Hazme el favor de hacer que me manden a esta dirección –en paquetes semanales- los periódicos con las crónicas. Al menos así tendré la oportunidad –después de 2 años- de leer EL INDEPENDIENTE”.</em></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="576" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/08113344/ZETA-100-ANOS-CANO-CARTAS-GABO-1024x576.jpg" alt="" class="wp-image-119080" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/08113344/ZETA-100-ANOS-CANO-CARTAS-GABO-1024x576.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/08113344/ZETA-100-ANOS-CANO-CARTAS-GABO-300x169.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/08113344/ZETA-100-ANOS-CANO-CARTAS-GABO-768x432.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/08113344/ZETA-100-ANOS-CANO-CARTAS-GABO-1536x864.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/08113344/ZETA-100-ANOS-CANO-CARTAS-GABO.jpg 1600w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em> Las cartas de Gabo a don Guillermo Cano. Imagen tomada en la exposición “Todo se sabe: el cuento de la creación de Gabo”, de la Biblioteca Nacional.</em></p>



<p>Por estos días de 1957, una doble tristeza embarga al director. Su amigo entrañable está lejos y <strong>El Espectador</strong> ha sido clausurado por la dictadura del general Gustavo Rojas Pinilla y reemplazado por El Independiente. Las crónicas, alusivas a la vida en los países de la Unión Soviética, solo se publicarían dos años después en la revista Cromos.</p>



<p>Los censores llevan años como intrusos&nbsp;en la sala de redacción. Nada se publica sin que ellos lean, analicen y autoricen. Todo lo revisan: el editorial, lo mismo que una crónica roja.</p>



<p>—¿Qué es esto? ¡Otra difamación contra mi general!, vocifera el censor, que pisotea con furia una de las cuartillas.</p>



<p>Al menos entre 1943, año en que entró a <strong>El Espectador</strong>, y 1958, el año en que comenzó el Frente Nacional, la cotidianidad colombiana estuvo marcada por la censura de prensa y el Estado de Sitio.  </p>



<p>Durante la larga censura y distintos gobiernos, cada día se redactan dos periódicos: el verdadero que no pasa la censura y el aprobado por los censores. &nbsp;<em>“El periódico bueno, completo, informativo, orientador, se quedó en una mesa, escrito y sin imprimir”,</em> se lamenta don Guillermo en un texto titulado &#8220;El periodismo sitiado&#8221;, que evoca aquellos tiempos difíciles.</p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size"><strong>CUATRO: LAS LECCIONES DEL MAESTRO</strong></p>



<p>Corren los años 70. <strong>El Espectador</strong> estrena&nbsp;su nueva sede en la Avenida 68 con calle 23, de Bogotá. En su oficina, don Guillermo le echa una ojeada a su periódico. Está orgulloso de sus reporteros, pues han descubierto las triquiñuelas del <a href="https://www.elespectador.com/especiales/la-caida-del-grupo-grancolombiano-333984">Grupo Grancolombiano</a>, un emporio económico, para apropiarse de los recursos de más de 82 mil ahorradores –por valor de $1.400 millones- mediante fondos de inversión y autopréstamos.</p>



<p>La noticia está en primera plana. En el país no se habla de otra cosa. Mientras los redactores y el director celebran la primicia, el jefe de publicidad llega con su cara larga: &nbsp;</p>



<p>—Don Guillermo, las empresas del Grupo suspendieron los avisos en represalia por las denuncias.</p>



<p>Silencio y más caras largas. Aurorita, la señora de los tintos, tiene más trabajo que de costumbre por la ansiedad que reina en la sala de redacción. Las doce libras de café diarias no dan abasto.</p>



<p>El director, abstraído, se rasca los cabellos blancos, herencia de sus antepasados.&nbsp; Los redactores saben que la vida de un periódico y sus sueldos depende de la publicidad y de las suscripciones de los lectores.</p>



<p>Hay ansiedad por saber qué responderá el director. Él se aleja silencioso y molesto a la vez, como buscando respuestas en el piso. Se encierra en su oficina y pide que no lo molesten. Empieza a teclear en su máquina: <em>“&#8230;No vendemos, no hipotecamos, no cedemos nuestra conciencia ni nuestra dignidad a cambio de un puñado de billetes. Eso no está dentro de nuestros presupuestos”.</em></p>



<p>El editorial aparece al día siguiente, 4 de abril de 1982. La redacción estalla en un solo aplauso para honrar la valentía y el talante del jefe que no se amilana ante los chantajes.</p>



<p>El periódico se queda sin avisos, sí, pero los malos de la historia, en cabeza del ratero mayor, el banquero Jaime Michelsen Uribe, pierden su libertad y son obligados a devolver el botín. </p>



<p>Don Guillermo, con su prematura joroba, -la misma del abuelo Fidel, el fundador de&nbsp;<strong>El Espectador</strong>, a quien conoció a través de sus escritos- se pasea por la redacción saludando uno a uno a los periodistas, como ese papá pendiente de en qué andan sus hijos, para regañarlos sin regañarlos o para elevarles el ego cuando le ganan una <em>chiva </em>a sus rivales de El Tiempo, <em>“un periódico rico, poderoso y prepotente”</em>, según Gabo. </p>



<p>Nada lo emociona tanto como detenerse en la sección de <em>Deportes</em> para conversar animadamente con el editor Mike Forero. De esas charlas surge la idea de crear, desde1960, <em>El Deportista del Año, </em>una gala icónica en Colombia.</p>



<p>Observando por encima de sus gafas de miope, se acerca a uno de sus reporteros, moviendo sus abundantes cejas.</p>



<p>—El periodismo es meterse en la boca del lobo —le dice a Fabio Castillo, quien ese mismo día toma el siguiente vuelo a Cali y regresa varios días después con una primicia: La historia secreta del capo Gilberto Rodríguez Orejuela sale a lo ancho de la primera página, titulada por don Guillermo, con fama de hábil titulador: “La jugada del ajedrecista”, que es, además, el alias del mafioso del Cartel de Cali.</p>



<p>La secretaria interrumpe mientras él corrige unas cuartillas, para avisarle que ya está al teléfono una joven reportera que se encuentra de vacaciones en San Andrés. Acaba de naufragar una embarcación en sus aguas. La novel reportera no ha cumplido los 17 años, y de inmediato se pone manos al reportaje. Ella cuenta lo que ve y escucha. Los isleños están furiosos por el abandono del gobierno y claman a gritos la separación de Colombia. El artículo no le hace ninguna gracia al presidente Alfonso López, quien se despacha en insultos contra la reportera. Su nombre es María Jimena Duzán, una muchacha menuda y de piel morena que continúa su formación al abrigo de su maestro, don Guillermo Cano.</p>



<p>Él, tímido y alérgico a los homenajes, por su tesón y su columna dominical recibe un premio de periodismo, que celebra modestamente con sus empleados. Se lo ve feliz bailando con su esposa en la redacción.</p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size"><strong>CINCO: NAVIDADES NEGRAS: ¡MATARON A DON GUILLERMO!</strong></p>



<p>En la capital vallecaucana hay clásico: Deportivo Cali contra el  América, así que don Guillermo –hincha del Santafecito lindo y visitante asiduo de la tribuna occidental de El Campín- hace la polla futbolera con uno de los redactores judiciales.</p>



<p>Luego, desde sus cubículos, los periodistas lo observan atravesar el gran pasillo, del segundo piso, que conduce al archivo fotográfico. Tiene por costumbre buscar él mismo la imagen precisa para la edición del día siguiente, cuando no es que está en la biblioteca hojeando periódicos viejos.</p>



<p>Por fin encontró lo que buscaba: La foto de un joven delincuente, con un escapulario sobre el pecho, reseñado por el DAS siete años atrás. El tipo estuvo preso en 1976 junto con su primo Gustavo Gaviria y tres individuos más. Esa vez hallaron en su poder 18 bolsas de polietileno que contenían 39 kilos de cocaína de alta pureza.</p>



<p>Don Guillermo <a href="https://www.elespectador.com/judicial/este-es-el-articulo-de-el-espectador-que-revelo-que-pablo-escobar-era-un-narco">publica esa imagen en la primera página </a>y el mundo conoce por primera vez el rostro del narco más rico del planeta: Pablo Escobar, un congresista que al mismo tiempo es un próspero narcotraficante, iniciado en el mundo del hampa como gatillero y jalador de carros.</p>



<p>El 25 de agosto de 1983, a partir de esta primicia periodística, el destino queda sellado para el capo más temido del mundo y para el periodista más valiente del mundo. <strong>El Espectador</strong> inicia una lucha solitaria y sin tregua para contar la verdad sobre la mafia colombiana.</p>



<p>Son las 7:00 de la noche. Don Guillermo sale hacia su casa: solo, como siempre; conduce su camioneta. Esposa, hijos y nietos lo esperan con natilla y buñuelos para rezar la novena de aguinaldos. </p>



<p>Nunca ha tenido conductor, tampoco escoltas. No tiene enemigos… o eso piensa él. Sus únicas armas son una máquina de escribir y su integridad. Dos días atrás —después de que la Corte Suprema de Justicia rechazara el tratado de extradición con los Estados Unidos—, escribió en ella un editorial: <em>“<strong>Ya deben estar envalentonados los grandes capos del narcotráfico y los sicarios ejecutores de sus órdenes de muerte por los supuestos resultados obtenidos con el desencadenamiento de la violencia y el terror”.</strong></em></p>



<p>Esas palabras pueden leerse como su propio epitafio, porque los matones de Pablo Escobar y Gonzalo Rodríguez ya están en Bogotá. A través de la ventanilla izquierda de su camioneta Subaru, le descargan una ráfaga de ametralladora, a pocos metros de su periódico amado. Pierde el control del vehículo y se estrella contra un poste del alumbrado público.</p>



<p>Lo trasladan a la Caja Nacional de Previsión. Los médicos informan que llegó “en condición clínica de paro cardiorrespiratorio secundario”; le practican una traqueotomía y un masaje directo sobre el corazón.</p>



<p>Afuera los periodistas esperan noticias, mientras sus verdugos prosiguen la huida en motocicleta hacia el norte de la ciudad. &nbsp;</p>



<p>Las malas noticias vuelan como siempre y los villancicos se apagan. A sus 61 años, con ocho proyectiles de arma de fuego <a href="https://flip.org.co/pronunciamientos/el-asesinato-de-guillermo-cano-34-anos-despues">han asesinado al director de <strong>El Espectador</strong></a>. Son las 7:57 p.m., del miércoles 17 de diciembre de 1986. El país está consternado.</p>



<p>Suena el teléfono. María Jimena Duzán contesta. Del otro lado de la línea un Premio Nobel de Literatura está devastado. No puede contener la rabia.</p>



<p>—Mataron a Guillermo. Acaba de pasar —grita un descompuesto Gabriel García Márquez. Por eso no quiero volver a Colombia. Están matando a mis amigos.</p>



<p><strong>El Espectador </strong>y la familia deben seguir adelante, ahora sin él.</p>



<p><em>&#8220;Tras la muerte, el lastre más penoso es la impunidad. No solo su muerte quedó sin castigo, sino que fue una sucesión de crímenes y errores judiciales que lo permitieron&#8221;, </em>se lamenta en este siglo XXI el periodista Jorge Cardona.</p>



<p>Don Guillermo pertenece ahora al Olimpo de los hombres valerosos: ¡el gran mártir del periodismo colombiano seguirá vivo en nuestra memoria! Cualquier tributo será poco para su grandeza. Con los actos de su vida honró la impronta del abuelo Fidel: “<strong>El Espectador</strong> trabajará en bien de la patria con criterio liberal y en bien de los principios liberales con criterio patriótico”.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="1006" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/07155324/ZETA-100-ANOS-CANO-CON-GABO-1024x1006.jpg" alt="" class="wp-image-119007" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/07155324/ZETA-100-ANOS-CANO-CON-GABO-1024x1006.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/07155324/ZETA-100-ANOS-CANO-CON-GABO-300x295.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/07155324/ZETA-100-ANOS-CANO-CON-GABO-768x754.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/07155324/ZETA-100-ANOS-CANO-CON-GABO.jpg 1080w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Guillermo Cano y Gabriel García Márquez. Imagen tomada en la exposición “Todo se sabe: el cuento de la creación de Gabo”, de la Biblioteca Nacional.</em></p>



<p></p>



<p class="has-text-align-center"><strong>Libros y documentos consultados para armar este relato:</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="619" height="1010" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/07161417/ZETA-100-ANOS-CANO-TINTA-INDELEBLE-final.jpg" alt="" class="wp-image-119017" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/07161417/ZETA-100-ANOS-CANO-TINTA-INDELEBLE-final.jpg 619w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/07161417/ZETA-100-ANOS-CANO-TINTA-INDELEBLE-final-184x300.jpg 184w" sizes="auto, (max-width: 619px) 100vw, 619px" /></figure>



<p><strong>“Tinta indeleble: vida y obra de Guillermo Cano”,</strong> del sello Aguilar.&nbsp;</p>



<p><strong>“Vivir para contarla”,</strong> autobiografía de Gabriel García Márquez.</p>



<p><strong>“Una vida”,</strong> la biografía sobre Gabo, escrita por Gerald Martin.</p>



<p><strong>&nbsp;“Guillermo Cano, el periodista y su libreta”,</strong> de Alberto Donadio, de Hombre Nuevo Editores.</p>



<p><strong>“Los jinetes de la cocaína”,</strong> de Fabio Castillo, de la editorial Documentos Periodísticos.&nbsp;</p>



<p><strong>“Anécdotas y lecciones de periodismo</strong>, de Edgar Artunduaga Sánchez. <strong>&nbsp;</strong></p>



<p><a href="https://www.elespectador.com/judicial/no-soy-mas-que-un-periodista-entrevista-imaginada-con-guillermo-cano-isaza">“Entrevista imaginada con Guillermo Cano Isaza”</a><strong>, </strong>de Lucas Ospina. </p>



<p><strong>Expediente Final, del Canal Caracol</strong></p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Los últimos días de Guillermo Cano, el periodista que desenmascaró a Escobar - Expediente Final" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/vdc4yeAehsI?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>
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        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=119003</guid>
        <pubDate>Tue, 12 Aug 2025 12:04:03 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[24 horas en la vida de un hombre antes de ser asesinado: Don Guillermo Cano Isaza]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Álvaro Leyva: ¿Conspirador o &amp;#8220;conspiretas&amp;#8221;? (Historia de otras conspiraciones)</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/alvaro-leyva-conspirador-o-conspiretas-historia-de-otras-conspiraciones/</link>
        <description><![CDATA[<p>Colombia ha sido un país de conspiradores. De intrigas, confabulaciones y golpistas se ha nutrido la política para tumbar gobiernos o asesinar presidentes y políticos. Giremos las manecillas del reloj hacia atrás a ver qué encontramos. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-1dbd536346e30a9a84183d7d667dc709"><em><strong>“</strong>Una de las tantas veces en que el general pensó en renunciar, le había dicho a Santander que se iba tranquilo de la presidencia, porque ´lo dejo a usted, que es otro yo, y quizás mejor que yo´. En ningún hombre, por la razón o por la fuerza de los hechos, había depositado tanta confianza. Fue él quien lo distinguió con el título de El Hombre de las Leyes. Sin embargo,<strong> </strong>aquel que lo había merecido todo estaba desde hacía dos años desterrado en París, por su complicidad nunca probada en una conjura para matarlo”:</em> Gabriel García Márquez en <strong><em>El general en su laberinto</em></strong>.</p>



<p>Que dos precandidatos presidenciales de la derecha –Vicky Dávila y Miguel Uribe- hayan sido<a href="https://elpais.com/america-colombia/2025-06-29/alvaro-leyva-busco-en-estados-unidos-la-complicidad-de-trump-para-tumbar-a-petro.html"> mencionados en los audios</a> de Álvaro Leyva Durán dentro de un presunto plan para derrocar al presidente de la República, Gustavo Petro, no es asunto nuevo en Colombia, país de conspiradores, <em>conspiretas</em> y <em>conspiránoicos</em>.</p>



<p>El término &#8220;conspiretas&#8221; se acuñó en los años 90 para aludir a un especie de complot infantil que buscaba derrocar a Ernesto Samper.&nbsp;</p>



<p>“Un grupo grande de periodistas se unió&nbsp;para tumbar, como fuera, al presidente”, cuenta el periodista Felipe Zuleta Lleras, refiriéndose a Samper Pizano y al <em>Proceso 8000 </em>por dineros de la mafia que ensuciaron su elección. Lo relata en <em><a href="https://www.kienyke.com/kien-opina/la-venganza-del-sugar-daddy-felipe-zuleta-lleras-por-alex-velasquez">“Más allá de la familia presidencial&#8221;</a></em><strong><em>,</em></strong> un libro de memorias, por cierto, con vergonzosas fallas de redacción.</p>



<p>En la lista que publica el columnista aparecen los nombres de los periodistas Mauricio Vargas, María Isabel Rueda y Enrique Santos Calderón. “<em>Los ´conspis´ arremetían en contra del presidente de una manera violenta”.</em></p>



<p>Zuleta Lleras, sobrino del expresidente Alberto Lleras Camargo, confesó lo siguiente en las páginas 81 y 82: “Samper es una persona de buen trato, amable, no se descontrola fácilmente y, eso sí, tiene un cinismo a toda prueba. Y tal vez fue eso lo que evitó realmente que lo tumbaran (…) El narcotráfico ya se había metido en otras campañas, pero se las cobraron todas a Samper”.</p>



<p>Luego afirma: “Samper me ofreció que fuera jefe de Gabinete, cargo que tenía que crear porque no existía. Decliné y le dije que yo sería más útil por fuera del gobierno, pero ayudándole. (…) No hubo un solo día que no pasara algo malo y se nos ocurriera algo para cambiarle la agenda al país”.</p>



<p>En otro libro <em>“El hombre detrás de la revista Semana”,</em> Felipe López Caballero, ex dueño de esa publicación, cuenta lo siguiente: “Samper lo que logró fue no caerse, lo que era de por sí una hazaña pues tenía en su contra al gobierno de los Estados Unidos, a la mayoría de los periodistas, a casi todo el sector empresarial y a prácticamente todo el estrato seis. Y fuera de eso tenía al gerente de su campaña, Fernando Botero, y al tesorero, Santiago Medina, acusándolo”.</p>



<p>La prueba es el libro <em>“El presidente que se iba a caer”,</em> escrito a seis manos por periodistas de la antigua revista&nbsp;<em>Semana</em>, que presidía entonces el propio Felipe López Caballero.</p>



<p>Se especuló que detrás de la conspiración habría estado el político conservador Álvaro Gómez Hurtado (asesinado en 1995), confabulando con mandos militares. Ante la <a href="https://youtube.com/live/1zwQvIo08Zc?si=Cj6jONL6RvFuYUTc">Comisión de la Verdad</a> el expresidente Samper contó la suya en diferentes oportunidades. </p>



<p>En una ocasión dijo: &#8220;Las fuerzas armadas son bastante civilistas; es decir, no se atreverían a dar un golpe de Estado&#8221;. Sobre Gómez Hurtado afirmó: “Mi convicción es que los conspiradores o una parte de ellos, los que he llamado aquí conspiradores de sangre, buscaron a Álvaro Gómez para que sirviera de jefe de gobierno de la oposición en una especie de transición no democrática y él se opuso, -porque él y su familia vivieron lo que era un golpe de Estado con su padre- y tal vez sabía demasiado y eso le costó la vida. Esa es la versión que encuentro coherente y consistente sobre el lamentable episodio del asesinato de Álvaro Gómez Hurtado”, contó el expresidente. </p>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>A partir del minuto 40:40 el expresidente Samper habla sobre la conspiración, que según él se movió en tres niveles. </em></p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Espacios de Contribución a la Verdad: Ernesto Samper" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/1zwQvIo08Zc?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size"><strong>Golpe con golpe yo pago</strong></p>



<p>El general Gustavo Rojas Pinilla llegó al poder como resultado de un golpe militar (1953) que terminó derrocando a Laureano Gómez (padre de Álvaro Gómez Hurtado) y el propio Rojas Pinilla fue víctima de la conspiración entre liberales y conservadores para sacarlo del poder (1957): el llamado Frente Nacional. &nbsp;</p>



<p>“Se buscó al depuesto presidente Gómez, que se hallaba en casa de un amigo horneando pandeyucas para el chocolate, y bajo escolta militar se lo envió al aeropuerto de Techo, rumbo al exilio”, cuenta Antonio Caballero en <em><a href="https://www.bibliotecanacional.gov.co/es-co/proyectos-digitales/historia-de-colombia/libro/index.html">Historia de Colombia y sus oligarquías.</a></em></p>



<p>Al asumir el poder Rojas Pinilla, “la prensa unánime, salvo <em>El Siglo</em>, saludó al general llamándolo ´el segundo Libertador´, y comparándolo no solo con Bolívar sino con Jesucristo. Rojas prometió que gobernaría en nombre de los dos”.</p>



<p>Con el tiempo, el general empezó a llamarse a sí mismo Jefe Supremo y la suya “se transformó también en una dictadura cada vez más dura”, como las había entonces en Guatemala, Venezuela, República Dominicana, Paraguay y Cuba.</p>



<p>“Se fue acumulando el descontento, que el gobierno atribuía a las intrigas de las oligarquías” (…) Laureano, desde el exilio en España, era un resuelto opositor al ´usurpador´ que lo había desterrado”. (…) Rojas se quedó solo. (…).</p>



<p>El 10 de mayo de 1957 el general se vio forzado a dejar el poder en manos de una Junta Militar para irse exiliado a la España del dictador Francisco Franco. Según Caballero, el propio general dijo que los responsables de su salida fueron “las oligarquías económicas en criminal maridaje con las oligarquías políticas”.</p>



<p>Como lo conté <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/gaviria-y-cepeda-podrian-revivir-el-frente-nacional/">en este blog</a>, tras el Frente Nacional, los partidos Liberal y Conservador pudieron&nbsp;<em>repartirse</em>&nbsp;la presidencia y los puestos cada cuatro años, entre 1958 y 1974. En esos dieciséis años mandaron Alberto Lleras Camargo, Guillermo León Valencia, Carlos Lleras Restrepo y Misael Pastrana.</p>



<h2 class="wp-block-heading has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-0d7c7d3a682d1e499dd6c4c10bc4bf27"><strong>¿Con quién o quiénes conversa el excanciller Leyva Durán en esas grabaciones mientras fraguaba el aparente complot contra el presidente Petro? &nbsp;</strong></h2>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="372" height="656" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/01175326/ZETA-LEYVA-CABALLERO.jpg" alt="" class="wp-image-117603" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/01175326/ZETA-LEYVA-CABALLERO.jpg 372w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/01175326/ZETA-LEYVA-CABALLERO-170x300.jpg 170w" sizes="auto, (max-width: 372px) 100vw, 372px" /></figure>



<p class="has-text-align-left has-small-font-size"><em>Libro publicado por la Biblioteca Nacional de Colombia.</em></p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size"><strong>¿El asesinato de Gaitán fue una conspiración?</strong></p>



<p></p>



<p>La historia oficial cuenta que Juan Roa Sierra fue quien mató a Jorge Eliécer Gaitán y luego murió víctima del linchamiento de una turba enfurecida. A casi 80 años de ese crimen y de <em>El Bogotazo</em> –así bautizado por la prensa- no hay certeza de los autores intelectuales. Se acusó a los comunistas. “El primero en hacerlo fue el presidente Ospina Pérez”, dice Caballero. “Los comunistas por su parte respondieron acusando tanto del asesinato de Gaitán como del levantamiento consiguiente ´al imperialismo y a las oligarquías´</p>



<p>Continúa Caballero en su <em>“Historia de Colombia…”: </em><em></em></p>



<p>“Con menor vaguedad, se ha culpado también a la entonces recién creada CIA. (…) Los documentos e informes clasificados de la CIA sobre <em>El Bogotazo</em> son, curiosamente los únicos de esa época cuya reserva no fue levantada cuando se cumplieron cincuenta años de los hechos, como ha sido lo habitual. De modo que no han podido ser consultados por los historiadores”.</p>



<p>También desde la literatura se han explorado distintas hipótesis sobre los autores del magnicidio. Lo hizo el escritor Miguel Torres en su trilogía sobre el 9 de abril: “El crimen del siglo”, “El incendio de abril” y “La invención del pasado”. En la última de las tres novelas históricas, Magdalena, la protagonista, se propone “demostrar que Juan Roa Sierra no fue el asesino de Gaitán” y, en cambio, sí víctima de una conspiración.</p>



<p>En la página 286 de “La invención del pasado” dice Magdalena: “También están los testimonios de personas que se hallaban en el lugar del crimen y que aseguran que mi papá no fue el asesino. Hablan de otras personas, con pelos y señales. Incluso mencionan al director de la policía de la época, Virgilio Barco, que en el momento del asesinato estaba en la puerta del Café El Molino, precisamente al frente del lugar en donde se cometió el crimen, y que al decir de algunos, fue el que ahuchó a la multitud para que lincharan a mi papá”.</p>



<p>A través de los recursos de la ficción, la obra de Torres aborda la posibilidad de que a Roa Sierra lo hayan obligado a participar en el crimen de Gaitán, no como su asesino, sino como asesino del asesino, y terminó convertido en chivo expiatorio. &nbsp;</p>



<p>“Gaitán tenía muchos enemigos poderosos. Que si la CIA, la Unión Soviética, los conservadores, los mismos liberales. Como bien dice Roa en la obra, cualquiera lo hubiera querido matar”, contó el escritor Miguel Torres <a href="https://revistadiners.com.co/cultura/152792_el-crimen-del-siglo/">en esta entrevista</a>.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="636" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/01221938/ZETA-LEYVA-MIGUEL-TORRES-636x1024.jpg" alt="" class="wp-image-117625" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/01221938/ZETA-LEYVA-MIGUEL-TORRES-636x1024.jpg 636w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/01221938/ZETA-LEYVA-MIGUEL-TORRES-186x300.jpg 186w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/01221938/ZETA-LEYVA-MIGUEL-TORRES-768x1236.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/01221938/ZETA-LEYVA-MIGUEL-TORRES-955x1536.jpg 955w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/01221938/ZETA-LEYVA-MIGUEL-TORRES.jpg 1084w" sizes="auto, (max-width: 636px) 100vw, 636px" /></figure>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size"><strong>“La nefanda noche septembrina”</strong></p>



<p>“Bolívar estaba ahora en Bogotá tan en condición de dictador en país extranjero protegido por su guardia pretoriana de militares venezolanos como lo había estado antes en Lima protegido por sus regimientos de tropas colombianas. El odio lo rodeaba. Y estalló en la conspiración tramada por los amigos de Santander que terminó en la tentativa de darle muerte la noche del 25 de septiembre de 1828, llamada desde entonces, prosopopéyicamente, ´la nefanda noche septembrina´”.</p>



<p>Cuenta Antonio Caballero que en el grupo de asesinos se encontraban Mariano Ospina Rodríguez –fundador del Partido Conservador y futuro presidente- y Florentino González –futuro inspirador del Partido Liberal-. Aunque mataron a los guardias de Palacio de San Carlos, el general Bolívar, ayudado por Manuelita Sáenz, se salvó escapando por una ventana y pasó la noche debajo del puente del río San Agustín.</p>



<p>El Libertador retomó el poder. “Santander, indudable cabeza de la conspiración, aunque no había pruebas en su contra, fue condenado a muerte. Bolívar intervino para conmutar la sentencia por la de destierro”.</p>



<p>El político conservador Álvaro Leyva Durán, él sí con pruebas en su contra, <a href="https://www.pares.com.co/post/%C3%A1lvaro-leyva-temiendo-ser-procesado-sale-del-pa%C3%ADs-y-se-refugia-en-espa%C3%B1a">huyó a España</a>, según el portal Pares –como huyó en los años 50 del siglo veinte Laureano Gómez, también conservador- después de que se hicieran públicos los audios de su supuesta conspiración para derrocar al presidente Gustavo Petro: &#8220;una conversación íntima&#8221;, que así se defendió aquel. </p>



<p>Más allá de preguntarnos cuál es la pena que podrían aplicarle, hay una pregunta que nadie se ha hecho: ¿con quién o quiénes conversa el excanciller Leyva Durán en esas grabaciones mientras fraguaba en un restaurante el aparente complot contra el presidente Petro? </p>



<p>¿Qué creo yo? Que a sus 82 años el señor Álvaro Leyva necesita llamar la atención, y lo está logrando. Todo este episodio del supuesto golpe de Estado no pasará de ser otro sainete más de nuestra vergonzosa historia política con gente necia y sin oficio, y una prensa que hace eco de cada puesta en escena, como lo hicieron con <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/paris-era-una-fiesta-sin-el-doctor-alvaro-leyva-claro/">las tres cartas </a>del mismo personaje en las que maltrata al mandatario y viola su intimidad. Con todo respeto, a su edad el único golpe posible es una fractura de cadera si se descuida. </p>



<figure class="wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-blogs-el-espectador wp-block-embed-blogs-el-espectador"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="YOIFJoG1aR"><a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/paris-era-una-fiesta-sin-el-doctor-alvaro-leyva-claro/">París era una fiesta (sin el doctor Álvaro Leyva, claro)</a></blockquote><iframe loading="lazy" class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted" style="position: absolute; visibility: hidden;" title="&#8220;París era una fiesta (sin el doctor Álvaro Leyva, claro)&#8221; &#8212; Blogs El Espectador" src="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/paris-era-una-fiesta-sin-el-doctor-alvaro-leyva-claro/embed/#?secret=mVRf1moLIv#?secret=YOIFJoG1aR" data-secret="YOIFJoG1aR" width="500" height="282" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe>
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        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=117597</guid>
        <pubDate>Wed, 02 Jul 2025 12:04:57 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/01175521/ZETA-LEYVA.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Álvaro Leyva: ¿Conspirador o &#8220;conspiretas&#8221;? (Historia de otras conspiraciones)]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Miguel Uribe, Laureano Gómez y la vieja ley del plomo</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/pletora/miguel-uribe-laureano-gomez-y-la-vieja-ley-del-plomo/</link>
        <description><![CDATA[<p>7 de junio de 2025. A Colombia la sacuden los disparos. ¿Cuáles? ¿Cuántas personas fueron asesinadas en ese mismo instante, en la misma hora en que Miguel Uribe Turbay recibía varios balazos? Uno en la cabeza, que, según comunicado de la clínica, lo mantiene en estado delicado. ¿Por qué son esos disparos, los recibidos por [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<p>7 de junio de 2025. A Colombia la sacuden los disparos.</p>
<p>¿Cuáles?</p>
<p>¿Cuántas personas fueron asesinadas en ese mismo instante, en la misma hora en que Miguel Uribe Turbay recibía varios balazos? Uno en la cabeza, que, según comunicado de la clínica, lo mantiene en estado delicado.</p>
<p>¿Por qué son esos disparos, los recibidos por Miguel Uribe, los que sacuden al país y no los que, a esa misma hora, impactan a un ciudadano de a pie, en cualquier rincón de Colombia?</p>
<p>Porque la violencia política ha sido el detonante de los periodos más violentos en nuestra historia. Pero hoy hay una diferencia: por primera vez, el atentado es contra un político de derecha.</p>
<p>En Colombia siempre han herido —y asesinado— a líderes, políticos y candidatos de izquierda o del espectro ultraliberal.</p>
<p>Miguel Uribe Turbay.</p>
<p>Otro nombre en la lista de atentados. ¿Cuántos van? Desde que Galán cayó en Bogotá aquel agosto del 89. No. Antes. Mucho antes.</p>
<p>1914. En la plaza de una Bogotá polarizada (estamos igual ¿no?) un hombre murió martirizado. El general Rafael Uribe Uribe. Un gigante liberal. Fecha: 16 de octubre de 1914 ¿El primero? De la historia de este territorio no. Del siglo XX, sí.</p>
<p>¿Cuándo empezó esto?</p>
<p>¿Quizás 1828?</p>
<p>Creo que mucho antes. Pero empecemos por aquí: Bolívar sobrevivió a puñaladas en Bogotá. Fecha: 25 de septiembre de 1828.</p>
<p>Antonio José de Sucre, el Mariscal. Asesinado en Berruecos. 1830. Uno de los generales más leales de Bolívar. Considerado un héroe de la independencia latinoamericana.</p>
<p>7 de junio de 1929. La Policía Nacional de Colombia asesina a Gonzalo Bravo Pérez. Estudiante de derecho de la Universidad Nacional.</p>
<p>Junto con otros estudiantes protestaba en Bogotá. Repudiaban la Masacre de las Bananeras. También el nombramiento del general Cortés Vargas, como jefe de policía de Bogotá. Responsable de dicha masacre.</p>
<p>Hoy, 8 de junio, se conmemora en el país el Día del Estudiante Caído.</p>
<p>¿Curioso?</p>
<p>¿La historia o la vida haciéndonos ironías?</p>
<p>Hace 96 años Colombia también fue sacudida por disparos. Pero estos balazos no le dolieron al país entero. “Los vándalos” que protestan solo le duelen a un sector del país.</p>
<p>Colombia gira sin parar dentro de un mismo circulo.</p>
<p>Amnesia histórica. En algunos, voluntaria y fingida. En otros, por física ignorancia.</p>
<p>Repetimos los acontecimientos una y otra vez.</p>
<p>Diferentes nombres y caras.</p>
<p>Gonzalo Bravo Pérez. No era político, ni senador, ni candidato. Solo un joven al que le dolía la injusticia y la muerte. Así que, creo, no va en este recuento de violencia política.</p>
<p>Pero había que mencionarlo. Recordarlo es una obligación en esta coincidencia de fechas.</p>
<p>Colombia no es un país de sensatos.</p>
<p>Desde siempre dividida. Polarizada entre dos corrientes ideológicas.</p>
<p>Antes, conservadores y liberales.</p>
<p>Hoy, derecha e izquierda.</p>
<p>Los primeros siempre matando y acorralando a los segundos.</p>
<p>No lo digo yo. Lo dice la historia.</p>
<p>Tolerancia y respeto. Dos palabras usadas a diestra y siniestra en este país tricolor. Ambas palabras vulgarizadas. Ninguna de esas dos palabras tiene significado en la psique de la élite colombiana. Y, para ser justa, tampoco en la del colombiano promedio.</p>
<p>Walter Benjamin lo explicó dolorosamente en sus escritos: en cada época se reescribe la historia con violencia. Una síntesis de sus palabras.</p>
<p>1930 y 1934. Liberales y conservadores se enfrentaban en zonas rurales y urbanas. No cabían en Colombia dos vertientes políticas. Y solo una quería conservar el poder, aniquilando a la nueva que surgía (liberalismo).</p>
<ol start="1940">
<li>Inolvidables las amenazas de Laureano Gómez en el Senado:</li>
</ol>
<p>&#8220;¡Llegaremos hasta la acción intrépida y el atentado personal… y haremos invivible la República!&#8221;</p>
<p>Ahí lo dijo todo:</p>
<p>Eres un político que piensa diferente a mí: bala.</p>
<p>Eres un político que quiere quitarnos el poder: bala.</p>
<p>Tu ideología me molesta: bala.</p>
<p>La bala como argumento político. Tan vieja como la república colombiana misma.</p>
<p>El pensamiento de Laureano Gómez ha estado —y sigue estando— presente en la mente de la élite colombiana. Y en una parte del pueblo… esa que se cree élite.</p>
<p>1948. Nueve de abril. El asesinato de Jorge Eliécer Gaitán. Candidato liberal a la presidencia. Un punto de inflexión en la historia de la (violenta) política colombiana. El &#8220;Bogotazo&#8221;. Ardió Colombia en una serie de protestas violentas: 3.000 muertes.</p>
<p>Paradoja: Matan para silenciar. Pero el muerto habla más fuerte.</p>
<p>Inició una década de conflicto. 1948 a 1958. Conservadores mataban a liberales. Estos últimos se defendían. Del país se apoderó una violencia generalizada. Surgieron grupos armados y guerrilleros. Fue una &#8220;guerra civil no declarada&#8221;.</p>
<p>1958: crearon el Frente Nacional. Parecía una solución “pacífica y armónica” al conflicto. Mentiras. Un acuerdo entre los partidos liberal y conservador para compartir el poder. Este año tú, el que viene yo. Este periodo la presidencia es roja, el próximo es azul… se repartieron el poder.</p>
<p>El corrupto acuerdo bipartidista no erradicó la violencia política: solo la dirigió a otro lado.</p>
<p>El poder político en Colombia solo puede caer en manos de dos colores: azul y rojo. Y aunque nuestra bandera es tricolor, dentro de ese acuerdo de repartición de poder no cabe el amarillo. Ni ningún otro color.</p>
<p>Y tampoco todos los rojos. Esos rojos más liberales de lo normal… ya no eran rojos, eso es como magenta… todo lo que tuviera otro color recibía la lección de Laureano Gómez: bala.</p>
<p>Asesinaban a todo político que desafiaba el orden establecido.</p>
<p>Los políticos colombianos no quieren la paz. Ni hoy ni hace 70 años.</p>
<p>1957. Asesinaron a los líderes liberales amnistiados. Entre ellos: Guadalupe Salcedo. Emblemático líder guerrillero liberal de los Llanos Orientales. Se desmovilizó. Se acogió a la amnistía ofrecida por el gobierno de Rojas Pinilla. Pero fue asesinado poco después de su desmovilización. Así asesinaron a otros líderes desmovilizados. Los políticos que nos han gobernado incumpliendo y rechazando procesos de paz desde hace 70 años.</p>
<p>Entran nuevos participantes a la violencia colombiana: la droga y sus carteles.</p>
<p>Las décadas de 1980 y 1990. Las épocas de sangre que recuerdan las generaciones que estamos aquí. Pero a algunos se les olvidó quiénes apoyaron tanto dolor.</p>
<p>1986. Pedro Nel Jiménez Obando. Asesinado. Fue senador de la UP.</p>
<p>1987. Jaime Pardo Leal. Unión Patriótica (UP). Candidato presidencial, víctima del exterminio de la UP.</p>
<p>1988. Gildardo Castaño Orozco. Asesinado. Fue concejal de Pereira por la UP.</p>
<p>1989 y 1990. Tres candidatos a la presidencia asesinados en ocho meses durante el ciclo electoral: Luis Carlos Galán, Bernardo Jaramillo Ossa y Carlos Pizarro Leongómez. Nivel extremo de violencia política.</p>
<p>1989. También: Gabriel Jaime Santamaría. Asesinado. Perteneciente a la UP. Fue vicepresidente de la Asamblea de Antioquia.</p>
<p>Aniquilaron a todos los lideres de la UP. En 2014 la Fiscalía General de la Nación declaró estos crímenes como de lesa humanidad. Reconoció que todo fue planeado por sectores políticos tradicionales, en alianza con las fuerzas militares del estado colombiano, narcos y paramilitares.</p>
<p>El objetivo: impedir el ascenso de movimientos de izquierda en la política colombiana.</p>
<p>2023: la Corte Interamericana de Derechos Humanos declaró al Estado colombiano responsable de este exterminio político. Fue descrita como &#8220;genocidio político&#8221;. Una eliminación sistemática de un proyecto político completo.</p>
<p>Aquí es donde resuenan, otra vez, las amenazas de Laureano Gómez en el Senado en 1940:</p>
<p>&#8220;¡<em>Llegaremos hasta la acción intrépida y el atentado personal… y haremos invivible la República</em>!&#8221;.  </p>
<p>Y eso fue lo que hicieron ¿No? Asesinaron a todo el que tenía posibilidad de llegar. Que no hacia parte del acuerdo bipartidista. O que sus ideas fueran tan liberales y limpias que serian capaces de transforma este país. Les aplicaron la ley de la bala.</p>
<p>Hannah Arendt lo dijo claro: &#8220;La violencia es muda por naturaleza&#8221;.</p>
<p>Pero aquí, en Colombia, grita. Siempre grita.</p>
<p>Los cadáveres son banderas. Los ataques: editoriales de sangre seca ¿Escritos por quién? Generalmente por los de siempre. Diestros y bien portados.</p>
<p>¿Miguel Uribe Turbay? No hace parte de ese grupo.</p>
<p>¿Entonces por qué?</p>
<p>¿Quién?</p>
<p>¿Para qué?</p>
<p>Dudo que esas preguntas sean respondidas con verdades.</p>
<p>Uribe Turbay. Centro Democrático.</p>
<p>¿Importa el color?</p>
<p>La sangre sale igual de roja.</p>
<p>Miguel está vivo. Todos queremos que siga respirando. Que siga diciendo inmensas estupideces en sus redes sociales.</p>
<p>Podemos no coincidir jamás con su pensamiento de derecha. Pero lo queremos vivo.</p>
<p>El discurso de Laureano Gómez no hace eco del lado izquierdo del río.</p>
<p>Aquí no se aplica la ley de la bala para silenciar.</p>
<p>Lo sufrieron en carne viva por décadas.</p>
<p>Creo que lo que todos queremos es un puente. Uno que una ambas orillas.</p>
<p>Por el que se pueda transitar sin miedo.</p>
<p>Pero Colombia no ha sido nunca un país de unión.</p>
<p>Ni de puentes.</p>
<p>Colombia: violencia circular.</p>
<p>Círculo vicioso con olor a pólvora barata.</p>
<p> </p>
<p>¿Por qué seguimos así?</p>
<p> </p>
<p>Hegel hablaba de la dialéctica.</p>
<p>Tesis: poder.</p>
<p>Antítesis: resistencia.</p>
<p>¿Síntesis? Un féretro.</p>
<p>Aquí la historia no avanza. Da vueltas. Como un perro que se muerde la cola.</p>
<p> </p>
<p>Filosofía práctica:</p>
<p>Maquiavelo: &#8220;El fin justifica los medios&#8221;.</p>
<p>Gandhi: &#8220;Ojo por ojo y el mundo acabará ciego&#8221;.</p>
<p>Colombia eligió a Maquiavelo. Pero sin el Príncipe. Hoy solo mercenarios con smartphones. Y no son sólo los que disparan.</p>
<p>Lo peor: la normalización. Desayunar y cenar con noticias de balas. ¿Cuándo dejamos de temblar?  Una cita apócrifa Galeano: &#8220;La costumbre de matar se ha vuelto costumbre de morir&#8221;.</p>
<p>¿Existe salida?</p>
<p>¿Y si la única resistencia es no acostumbrarse?</p>
<p>¿Aunque duela?</p>
<p>¿Aunque no cambie nada?</p>
<p>Mientras la lista de nombres siga creciendo, las preguntas serán las mismas. A la espera de respuesta.</p>


<p></p>




]]></content:encoded>
        <author>Diana Patricia Pinto</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Plétora</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=116754</guid>
        <pubDate>Mon, 09 Jun 2025 04:40:11 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Miguel Uribe, Laureano Gómez y la vieja ley del plomo]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Diana Patricia Pinto</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Una Nación Generadora de Riesgos y Desastres (UNGRD)</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/calicanto/una-nacion-generadora-de-riesgos-y-desastres-ungrd/</link>
        <description><![CDATA[<p>Lo que está en juego es el poder político estatal y a quién sirve. ¿Seguirá sirviendo al País Político, es decir a intereses de minorías y sus representantes en el Estado, que operan como testaferros de intereses particulares, corporativos, gremiales y hasta criminales? </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p><strong>Una Nación Generadora de Riesgos y Desastres (UNGRD)</strong></p>



<p>Hernando Llano Ángel.</p>



<p>Más allá del estupor y la justa indignación que nos genera la trama de corrupción política y administrativa en la UNGRD, bajo la gestión de Olmedo López y Sneider Pinilla<a id="_ednref1" href="#_edn1">[i]</a>, que cada día conocemos con más detalle y nos devela ese entramado cacocrático de delitos y complicidades entre el poder Ejecutivo y Legislativo, deberíamos reflexionar sobre su trasfondo, origen y alcance. Quizá así tengamos que atribuirles un nuevo significado a las siglas UNGRD y ese sería: <strong><em>Una Nación Generadora de Riesgos y Desastres</em></strong>. Y el trasfondo de ese entramado, no es otro que la ausencia de Estado de derecho en Colombia, la inexistencia de la separación entre las ramas del poder público, en este caso la ejecutiva y la legislativa, y, por ello mismo, la consolidación de un auténtico Estado cacocrático en lugar del nominal Estado Social de derecho del primer artículo de nuestra quimérica Constitución del 91. Suena muy mal llamar así a nuestro Estado, pues la expresión es muy cacofónica y hasta equívoca, pero es lo que tenemos. Veámoslo esquemáticamente, aunque a muchos les parezca un disparate conceptual.</p>



<p><strong>La Cacocracia inmemorial</strong></p>



<p>Es un Estado cacocrático porque más allá del partido que gobierne y de quienes ocupen transitoriamente sus instituciones y aposentos, la mayoría de sus funcionarios electos terminan robando la voluntad ciudadanía depositada en las urnas. Por eso son cacos, por su destreza para robar con ingenio al ciudadano utilizando la demagogia, el clientelismo y el asistencialismo, desconociendo sus derechos constitucionales y legítimas aspiraciones a una vida más amable y digna. Así convierten la democracia, en forma por demás imperceptible y casi siempre impune, en una cacocracia. La expresión viene <em>“del griego kakós (‘malvado, malo’) y el elemento -cracia (‘gobierno, poder’),” </em>para formar<em> un <strong>‘gobierno de malvados’ o un ‘mal gobierno’ (en ocasiones se ha definido como ‘gobierno de los ineptos’)</strong>. Aunque la cacocracia puede incluir la idea de ‘gobierno de los ladrones’, este último concepto se expresa más precisamente con cleptocracia, a partir del griego kléptis, ‘ladrón’ (como en cleptomanía)</em>”<a href="#_edn2" id="_ednref2">[ii]</a>. Seguramente para muchos colombianos, que desprecian la política, sus partidos y su principal institución representativa, el Congreso, hoy convertido en una tramoya vergonzosa, no solo vivimos en una cacocracia sino también en una cleptocracia. Y, en parte tienen razón, sobre todo cuando periódicamente, en cada elección dichos ciudadanos vuelven y votan por los mismos cacos, disfrazados de políticos honestos e incorruptibles. No hay que olvidar, al respecto, un candidato sin partido que en el 2002 ganó la presidencia respaldado con firmas ciudadanas bajo el nombre de <strong>“Primero Colombia</strong>”<a href="#_edn3" id="_ednref3">[iii]</a>, teniendo como bandera la lucha <strong>“Contra la corrupción y el clientelismo</strong>, y terminó reeligiéndose en el 2006 cambiando un articulito de la Constitución gracias al delito de cohecho cometido por sus ministros Sabas Pretelt de la Vega y Diego Palacio<a href="#_edn4" id="_ednref4">[iv]</a>, en concierto con los congresistas Yidis Medina y Teodolindo Avendaño. En el punto 25 de su “Manifiesto democrático” de cien, prometió: <strong><em>“De una vez tenemos que derrotar la corrupción”<a href="#_edn5" id="_ednref5"><strong>[v]</strong></a>.</em> <em>&nbsp;</em></strong>Pero terminó siendo el gobierno con el mayor número de altos funcionarios en la cárcel<a href="#_edn6" id="_ednref6">[vi]</a>, al menos nueve de su primer anillo y máxima confianza.</p>



<p><strong>La Magna Corrupción</strong></p>



<p>Introdujo así Uribe la gobernabilidad cacocrática, una nueva modalidad de corrupción, la más grave, que podríamos llamar la <em>“Magna Corrupción</em>”, pues cambio la Constitución fraguando la comisión de un delito. Corrupción legitimada en las urnas por millones de colombianos, que lo elevaron de nuevo al solio presidencial, desde el cual gobernó impune y popularmente, dejando una estela de por lo menos 6.402 ejecuciones extrajudiciales<a id="_ednref7" href="#_edn7">[vii]</a>, mal llamados “falsos positivos”. Precisamente es este tipo de estratagemas político-electorales las que constituyen la savia de la cacocracia y la cicuta de la democracia, que no comenzó, ni mucho menos, con Álvaro Uribe Vélez, sino que viene de tiempos inmemoriales y se repite periódicamente en nuestra historia política. Como bien lo demuestra la socióloga y politóloga Olga L González en su libro <strong><em>“El presidente que no fue. La historia silenciada de Gabriel Turbay”<a id="_ednref8" href="#_edn8"><strong>[viii]</strong></a></em></strong>, en las elecciones presidenciales de 1946 su candidatura fue saboteada por una especie de aquelarre entre los patricios liberal Alfonso López Pumarejo y conservador Laureano Gómez, que con astucia e intrigas impidieron el entendimiento entre los candidatos Turbay y Gaitán, propiciando así el triunfo de Mariano Ospina Pérez y el aborto de ese incipiente y tímido proyecto democrático de la república liberal. Cínicamente esos dos “jefes naturales” de los dos partidos históricos, que terminaron siendo letales, emboscaron a Gabriel Turbay como candidato oficial del partido liberal y entramparon a Jorge Eliecer Gaitán como disidente. En tiempos recientes, bastaría recordar la narcopolítica del proceso 8.000 con Samper, pero también la Farcpolítica en la elección de Andrés Pastrana a cambio de la zona de distensión del Caguán; ni hablar de la primera elección de Uribe, donde el respaldo de los grupos paramilitares<a id="_ednref9" href="#_edn9">[ix]</a> en zonas bajo su control fue decisivo y luego la parapolítica y Yidispolítica para su reelección. Tampoco Juan Manuel Santos hubiese llegado a la presidencia en el 2010 sin la bendición de Uribe y su entramado de poderes de facto y logrado reelegirse en el 2014 sin la ayuda de Odebrecht<a id="_ednref10" href="#_edn10">[x]</a>, hasta llegar al triunfo de Iván Duque en el 2018 con el apoyo soterrado de la Ñeñepolítica<a id="_ednref11" href="#_edn11">[xi]</a> y el público de Uribe. Para terminar con el triunfo de Petro hace tres años de la mano de Benedetti, Roy Barreras, Luis Fernando Velasco y la generosa ayuda de capitales de dudosa procedencia, cuya presunta violación de los topes electorales hoy investiga el Consejo Nacional Electoral. Tales son los principales poderes de facto que constituyen y configuran la tramoya del poder político en Colombia, que logra presentarse en el escenario de las apariencias como democracia. Tramoya en su doble acepción, la dramatúrgica del conjunto de artificios y mecanismos, palancas y poleas, que permiten cambios de decorado en los escenarios, en este caso el gran teatro de la política y la gobernabilidad, pero sobre todo la segunda como <strong><em>“enredo dispuesto con ingenio, disimulo y maña</em></strong><em>”</em>, que es la que estamos viendo y viviendo en la confrontación entre el Congreso y el Ejecutivo.</p>



<p><strong>La tramoya nacional</strong></p>



<p>Sin duda<strong>, </strong>estamos viviendo un <em>“enredo dispuesto con ingenio, disimulo y maña”</em>, tanto en el Congreso como en las calles, en disputa de derechos tan básicos y fundamentales como el trabajo y la salud, que en toda auténtica democracia se tramitarían a partir de la deliberación y la transacción, sin llegar a espectáculos tan grotescos como el hundimiento de la consulta popular en el Senado o la instalación de supuestos “Cabildos Abiertos”, que nada tienen que ver con lo establecido en la ley 1757 de 2015. Es obvio que lo que está en juego es mucho más que importantes y vitales reformas sociales. <strong><em>Lo que está en juego es el poder político estatal y a quién sirve</em></strong>. ¿Seguirá sirviendo al País Político, es decir a intereses de minorías y sus representantes en el Estado, que operan como testaferros de intereses particulares, corporativos, gremiales y hasta criminales? Toda esta tramoya ¿No será más que una disputa por el Estado en las elecciones del 2026 entre una extrema derecha que solo busca volver a controlarlo y revertir el incipiente avance de reformas sociales? ¿Prevalecerán los poderes de facto que se benefician del statu quo actual utilizando el derecho y la justicia como coartadas perfectas para la defensa de sus intereses y, de ser necesario, la violencia como forma de intimidación y eliminación de los defensores de los derechos humanos y líderes de intereses sociales y generales? En gran parte, la respuesta a dichos interrogantes dependerá de nuestra actuación como ciudadanos deliberantes y no beligerantes, sin dejarnos manipular por banderías de facciones y pasiones que nos tratan como una masa de maniobra electoral y hasta de choque en defensa  de sus recortados intereses de clase o partido, bajo el embrujo de la democracia y un inexistente Estado de derecho, que solo evocan y llaman a respetar cuando temen perder su control. ¿Amanecerá y despertaremos? ¿Seguiremos sumidos por muchas más elecciones y generaciones en esta pesadilla de violencia, corrupción e iniquidad que llaman democracia? Sin duda, en el 2026, lo sabremos nuevamente, a los 80 años de haberse agudizado esa confrontación insuperable y sangrienta entre el “País Político” y el “País Nacional”<a id="_ednref12" href="#_edn12">[xii]</a>, con dos líderes que intentaron superarlo, Gabriel Turbay y Jorge Eliecer Gaitán, pero que la tramoya oligárquica de los partidos liberal y conservador lo impidieron.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p><a href="#_ednref1" id="_edn1">[i]</a><a href="https://www.elcolombiano.com/colombia/ungrd-escandalo-de-corrupcion-quienes-estan-involucrados-DA24423880">https://www.elcolombiano.com/colombia/ungrd-escandalo-de-corrupcion-quienes-estan-involucrados-DA24423880</a></p>



<p><a href="#_ednref2" id="_edn2">[ii]</a> <a href="https://www.fundeu.es/consulta/cacocracia/">https://www.fundeu.es/consulta/cacocracia/</a></p>



<p><a href="#_ednref3" id="_edn3">[iii]</a> &nbsp;Se le adelantó a Trump en mendacidad electoral: <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Primero_Colombia">https://es.wikipedia.org/wiki/Primero_Colombia</a></p>



<p><a href="#_ednref4" id="_edn4">[iv]</a> <a href="https://www.infobae.com/colombia/2024/09/27/la-corte-suprema-ratifica-condena-de-seis-anos-para-exministros-sabas-pretelt-de-la-vega-y-diego-palacio-betancourt-por-escandalo-yidispolitica/">https://www.infobae.com/colombia/2024/09/27/la-corte-suprema-ratifica-condena-de-seis-anos-para-exministros-sabas-pretelt-de-la-vega-y-diego-palacio-betancourt-por-escandalo-yidispolitica/</a></p>



<p><a href="#_ednref5" id="_edn5">[v]</a> <a href="https://www.mineducacion.gov.co/1621/articles-85269_archivo_pdf.pdf">https://www.mineducacion.gov.co/1621/articles-85269_archivo_pdf.pdf</a></p>



<p><a href="#_ednref6" id="_edn6">[vi]</a> <a href="https://www.lasillavacia.com/silla-nacional/el-circulo-de-uribe-cada-vez-mas-condenado-2/">https://www.lasillavacia.com/silla-nacional/el-circulo-de-uribe-cada-vez-mas-condenado-2/</a></p>



<p><a href="#_ednref7" id="_edn7">[vii]</a> <a href="https://www.comisiondelaverdad.co/los-falsos-positivos">https://www.comisiondelaverdad.co/los-falsos-positivos</a></p>



<p><a href="#_ednref8" id="_edn8">[viii]</a> <a href="https://ediciones.uniandes.edu.co/gpd-el-presidente-que-no-fue-9789587987959-680eef38d2cd1.html">https://ediciones.uniandes.edu.co/gpd-el-presidente-que-no-fue-9789587987959-680eef38d2cd1.html</a></p>



<p><a href="#_ednref9" id="_edn9">[ix]</a> <a href="https://www.dejusticia.org/los-paramilitares-y-las-campanas-de-uribe/">https://www.dejusticia.org/los-paramilitares-y-las-campanas-de-uribe/</a></p>



<p><a href="#_ednref10" id="_edn10">[x]</a> <a href="https://www.elespectador.com/investigacion/odebrecht-y-la-campana-santos-2014-article-706620/">https://www.elespectador.com/investigacion/odebrecht-y-la-campana-santos-2014-article-706620/</a></p>



<p><a href="#_ednref11" id="_edn11">[xi]</a> <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/%C3%91e%C3%B1epol%C3%ADtica">https://es.wikipedia.org/wiki/%C3%91e%C3%B1epol%C3%ADtica</a></p>



<p><a href="#_ednref12" id="_edn12">[xii]</a> <a href="https://rebelion.org/en-colombia-hay-dos-paises-el-pais-politico-y-el-pais-nacional/">https://rebelion.org/en-colombia-hay-dos-paises-el-pais-politico-y-el-pais-nacional/</a></p>
]]></content:encoded>
        <author>Hernando Llano Ángel</author>
                    <category>Calicanto</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=116314</guid>
        <pubDate>Thu, 29 May 2025 22:11:11 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Una Nación Generadora de Riesgos y Desastres (UNGRD)]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Hernando Llano Ángel</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>¿Gaviria y Cepeda podrían revivir el Frente Nacional?</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/gaviria-y-cepeda-podrian-revivir-el-frente-nacional/</link>
        <description><![CDATA[<p>Hace casi 70 años, liberales y conservadores pactaron en España la alternancia del poder, quitando del camino al general Rojas Pinilla. Hoy, esos mismos partidos pactan, ¿güisqui en mano?, en el apartamento del expresidente Cesar Gaviria en Bogotá, para &#8220;quitar del camino&#8221; a la Izquierda. ¿Habrá francachela y habrá comilona? </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p></p>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Fotografía de los expresidentes Alberto Lleras y Laureano Gómez, de la cuenta Historia de Colombia en la red social X. </em></p>



<p>En Colombia, un empleado normal pasa “a mejor vida” (la merecida jubilación) al cumplir los 62 años (en el caso de los hombres) y 57 años (en el caso de las mujeres). En la política no ocurre lo mismo, porque pasa que los políticos, pero en especial los expresidentes, no descansan, ni dejan que el país descanse de ellos.</p>



<p>Los políticos han sido empleados de la cosa pública toda la vida y reciben jugosas pensiones a las que ninguno de nosotros accederá jamás. Por ejemplo, César Gaviria (1947), lleva 16 años de vida licenciosa como pensionado en su calidad de expresidente de la República, y completa poco más de 50 años de vida política que comenzó cuando lo nombraron director del diario <em>La Tarde,</em> de Pereira.</p>



<p>A sus 78 años, el hombre ya tiene las ojeras puestas en el 2026, porque -como buen político con afanes burocráticos- se adelanta a su tiempo cada cuatro años. Pero resulta que la campaña presidencial no ha empezado, ni empezará antes de noviembre cuando la mayoría de partidos unjan a sus candidatos después de las consultas internas de octubre.</p>



<p>A puerta cerrada, en su apartamento de Bogotá, que lo imagino muy lujoso y con vista a los cerros orientales, el pasado 17 de marzo el doctor Gaviria, en su condición de <em>jefe pluma blanca </em>de Partido Liberal, recibió a sus colegas del Partido Conservador (Efraín Cepeda y Nadia Blel); del Partido de la U (Alexander Vega, codirector) y del Nuevo Liberalismo (Juan Manuel Galán), entre otros <a href="https://www.elespectador.com/politica/elecciones-2026-coalicion-de-partidos-tradicionales-contra-petro-se-enreda-por-divisiones-de-las-bancadas-noticias-hoy"><em>ilustres</em> invitados.</a></p>



<p>Mientras usted lee esta nota, hoy 1º de abril, ellos sostendrán una segunda cumbre de alto turmequé -no sabemos si con francachela y comilona-, porque otra vez se creen los salvadores, como lo creyeron y lo hicieron creer siete décadas atrás. </p>



<p>Todos son liberales y todos son conservadores, como en las viejas épocas, no para arreglar el país, que es lo que uno quisiera, sino queriendo revivir, a su manera, el fantasma del Frente Nacional en busca del trono perdido.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Durante el Frente Nacional,  liberales y conservadores se repartieron la presidencia y los puestos cada cuatro años.</h2>



<p>Hagamos memoria:</p>



<p>El Frente Nacional se creó para sacar al general Gustavo Rojas Pinilla del poder, de modo que los partidos Liberal y Conservador pudieran <em>repartirse</em> la presidencia y los puestos cada cuatro años, lo que efectivamente ocurrió entre 1958 y 1974. En esos dieciséis años mandaron Alberto Lleras Camargo, Guillermo León Valencia, Carlos Lleras Restrepo y Misael Pastrana.</p>



<p>Liberales y conservadores se juntaron en un pacto para, según ellos, poner fin a la violencia bipartidista; pero en la práctica, el Frente Nacional consolidó la violencia al excluir a otras vertientes ideológicas, siendo esa la génesis del monstruo (conflicto armado y guerrillas) que sobrevive hasta nuestros días.</p>



<p>Lo curioso de la violencia bipartidista –cuentan los que saben- es que entre <em>1876 y 1877</em>, aquellos que por la mañana se daban plomo con la guerrilla conservadora de <em>Los Mochuelos, </em>en las fincas de la Sábana de Bogotá, eran los mismos que en la noche celebraban en un club con sus “enemigos” liberales, como si nada. Siempre han sido <em>amiguis</em>: se tapan con la misma cobija para abrigar intereses comunes. <strong> </strong></p>



<p>Lo reiteró en la revista <em>Cambio</em> el historiador Jorge Orlando Melo: “… <em>desde el siglo XIX, este sistema político ha sido muy limitado por la existencia de una gran violencia y porque ha sido una ‘democracia de las oligarquías’”. (…) “…liberales y conservadores, que se habían enfrentado a sangre y fuego pero estaban en muchos asuntos de acuerdo, se repartían constitucionalmente el poder, elegían un congreso paritario y alternaban la ocupación de la presidencia de la República, al menos hasta 1970 en las normas, pero hasta los noventa en la realidad”.</em></p>



<p>En resumidas cuentas, el país nos les debe nada y en cambio ellos, los partidos tradicionales, sí nos deben más que disculpas, pues lo único que nos heredaron es esta violencia sin fin, desde cuando Alberto Lleras Camargo y Laureano Gómez celebraron a manteles en España, güisqui de por medio, supone uno. </p>



<p>El 24 de julio de 1956 (pleno apogeo de la dictadura franquista en ese país), acordaron lo que acordaron: el <em>Pacto de Benidorm</em>, que condenó al país a que los dos mismos partidos de siempre y sus tecnócratas siguieran gobernando al país, y en realidad no hasta 1974, sino hasta la llegada al poder de otro Gustavo, Gustavo Petro, quien, al igual que lo hizo Rojas Pinilla, partió en dos la historia política de Colombia.  </p>



<figure class="wp-block-embed is-type-rich is-provider-twitter wp-block-embed-twitter"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="twitter-tweet" data-width="500" data-dnt="true"><p lang="es" dir="ltr">Foto de Alberto Lleras Camargo y Laureano Gómez en las conversaciones para crear el Frente Nacional y poner fin a dictadura de 1956 <a href="https://t.co/xsFZxNUvik">pic.twitter.com/xsFZxNUvik</a></p>&mdash; Historia de Colombia (@colombia_hist) <a href="https://twitter.com/colombia_hist/status/1513263550608732163?ref_src=twsrc%5Etfw">April 10, 2022</a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>
</div></figure>



<h2 class="wp-block-heading">Los líderes políticos de nuestro tiempo no deberían morirse sin antes haber arreglado los males que sus partidos engendraron. </h2>



<p>Que nos digan el doctor Gaviria y su hijo Simoncito cuál es el plato del día. Si el país va a entrar en modo Frente Nacional, con la idea de dejar sin postre a los demás, entonces deben recordar que la Izquierda ya no está pintada en la pared.</p>



<p>Si están pensando en alternar poder entre rojos y godos como hicieron el siglo pasado, tal vez es hora de que vayan pensando que un país posible puede ser aquel en el que convivan pacíficamente la Derecha y la Izquierda, que dejó de ser la convidada de piedra. El primer gobierno genuinamente izquierdista, que no es poco tras 200 años de vida republicana, será el principal legado de Gustavo Petro, aunque él siga confiado en que lo serán sus ambiciosas reformas.</p>



<p>Si ayer liberales y conservadores se dieron mañas de sellar acuerdos convenientes, hoy podrían pensar en una alianza entre contradictores que ponga fin a la violencia de las palabras para que avance el país. Es decir, diseñar un acuerdo nacional bajo el compromiso de que cada corriente política materialice, a su turno, las reformas que necesita Colombia, y de ese modo garantizar una <em>burocracia sana</em> que privilegie por igual al país de los políticos y al país de los ciudadanos.</p>



<p>Se imaginan que los electores pudiéramos tener la certeza de que lo que un presidente comenzó, el siguiente lo continuará, todo dentro de un esquema consensuado. Sé que es la utopía de los tontos, pero es que yo tampoco quiero morirme sin ver las grandes transformaciones que nos merecemos; y los señores y señoras de la clase política, antes de desaparecer de la escena, como desaparecieron de ella Lleras y Gómez, a diferencia de aquellos podrían  demostrar que la nobleza de su espíritu es más grande que sus voracidades personales, partidistas o burocráticas.</p>



<p>Este sería un nuevo “hagámonos pasito”, donde ganan ellos y gana el país. Un Frente Nacional<strong> </strong>entre Izquierda y Derecha permitiría, incluso, que los del Centro se dejen de ambigüedades y por fin nos digan si son zurdos o diestros.   </p>



<p>Un mensaje final para los doctores Gaviria y Cepeda: Los líderes políticos de nuestro tiempo no deberían morirse sin antes haber arreglado los males que sus partidos engendraron. </p>



<p></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-small-font-size wp-elements-88d641ce648190c3ed13952c80295321"></p>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=113823</guid>
        <pubDate>Tue, 01 Apr 2025 12:30:48 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/01065107/A-FRENTE-NACIONAL.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[¿Gaviria y Cepeda podrían revivir el Frente Nacional?]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Del Plebiscito a la Consulta Popular</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/calicanto/del-plebiscito-a-la-consulta-popular/</link>
        <description><![CDATA[<p>Todo parece indicar que los colombianos estamos históricamente condenados a fracasar en nombre de la democracia. &nbsp;Desde el plebiscito de 1957, que instauró el Frente Nacional y algunos ingeniosos analistas nacionales llamaron “democracia restringida” y otros, estudiosos extranjeros, “democracia consociacional”, millones de colombianos han muerto en nombre de esa proclamada democracia. Unos, defendiéndola ferozmente con [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p>Todo parece indicar que los colombianos estamos históricamente condenados a fracasar en nombre de la democracia. &nbsp;Desde el plebiscito de 1957, que instauró el Frente Nacional y algunos ingeniosos analistas nacionales llamaron “democracia restringida” y otros, estudiosos extranjeros, “democracia consociacional”, millones de colombianos han muerto en nombre de esa proclamada democracia. Unos, defendiéndola ferozmente con sus armas desde el Estado y otros, atacándola violenta y criminalmente, sin límite alguno, desde la insurgencia. Obviamente, en ambos casos, la víctima mortal ha sido la democracia y los perdedores de siempre hemos sido todos los colombianos. Comenzando por los más pobres, que disparan, matan y mueren en nombre de tan grandiosa y demagógica palabra. Los institucionales, creen que disparan por la “patria” y los camuflados insurgentes por la “revolución”. Sucede así, fundamentalmente, porque desde el Estado, esa democracia ha sido incapaz de garantizar a la mayoría el ejercicio pleno de sus derechos civiles, políticos, sociales, económicos y culturales, consignados ampliamente en la Constitución del 91. De otra parte, desde las filas insurgentes, solo ven en la población civil una masa de maniobra militar para el reclutamiento de menores, el confinamiento, la extorsión y las masacres, pues sus “proyectos revolucionarios” han naufragado en un lodazal de codicia y sangre, disputándose entre sí y con otros grupos delincuenciales el control de rentas ilegales. Es lo que acontece en el Catatumbo, en el Plateado y en cerca de 12 regiones con graves crisis humanitarias<a href="#_edn1" id="_ednref1">[i]</a>.</p>



<p><strong>Democracia entre socios cleptócratas</strong></p>



<p>Sin duda, la del Frente Nacional fue una “democracia consociacional”, entre socios liberales y conservadores, que se robaron la libre expresión de la voluntad ciudadana y se repartieron miti-miti el Estado durante 16 años en nombre de un plebiscito y la reconciliación nacional. Un plebiscito que reportó pingües beneficios para los señores “demócratas” del “país político” y pérdidas considerables para el “país nacional”, es decir, la mayoría de colombianos. A tal punto que, en 1970, quizá el presidente más progresista del Frente Nacional, el liberal Carlos Lleras Restrepo, promovió con la ANUC<a href="#_edn2" id="_ednref2">[ii]</a> su fracasado proyecto de reforma agraria, pero también burló la voluntad ciudadana popular que había votado por la ANAPO<a href="#_edn3" id="_ednref3">[iii]</a> y su candidato Gustavo Rojas Pinilla, para darle el triunfo al conservador Misael Pastrana Borrero. Honró, así, la fórmula cleptocrática convenida entre socios liberales y conservadores para administrar el Estado, pero sacrificó la democracia en aras de la estabilidad institucional y la seguridad, pues temió que, si <em>“Rojas decide salir uniformado para iniciar una marcha por las principales avenidas con destino al palacio de San Carlos, temo que haya un levantamiento, una sublevación, con todas las atrocidades y derramamiento de sangre que de ella se pueda derivar. No puedo permitir por ningún motivo <strong>la toma del poder por la fu</strong></em><strong>e<em>rza</em>”,</strong> como se lo confesó a su jefe de prensa, Próspero Morales, según testimonio del periodista Jorge Téllez<a href="#_edn4" id="_ednref4">[iv]</a>.</p>



<p><strong>Paradoja y Parábola Histórica</strong></p>



<p>Pero lo que realmente impidió Lleras fue el triunfo electoral de Rojas y su ascenso legal y pacífico a la presidencia de la República. Como una cruel ironía de la historia, ello generó el surgimiento del M-19 y hoy es presidente uno de sus integrantes, entonces joven adolescente, Gustavo Petro Urrego. Por eso vivimos en esta especie de paradoja y parábola aleccionadora, pues la consigna fundacional del M-19 <em>“Con el pueblo, con las armas, al poder”</em>, Petro la convirtió con el pueblo en las urnas a la Casa de Nariño, pero no al poder. En parte, porque su mismo liderazgo retórico, megalómano y mesiánico, mina continuamente su poder ejecutivo en cada alocución, pues le impide convertir sus grandilocuentes palabras: <strong><em>“Colombia, potencia mundial de la Vida” </em></strong>y la “<strong><em>Paz Total”</em></strong>, en hechos y realidades cotidianas concretas, mientras responsabiliza de ello a sus colaboradores, como lo vimos en el deplorable Consejo de Ministros del pasado 4 de febrero.</p>



<p><strong>Ausencia de deliberación y concertación</strong></p>



<p>Además, esa distancia insalvable entre su retórica, justa y necesaria para promover sus reformas de Salud y Laboral, choca frontalmente con una oposición cerril, celosa de conservar inmodificable un statu quo radicalmente injusto y narcisista. Un statu quo que sus voceros en el Congreso pregonan defender, con cinismo indolente, en nombre de una democracia incapaz de reconocer en la realidad el goce efectivo de esos vitales derechos, trabajo y salud, a la mayoría de colombianos. Todo lo contrario, esa oposición ha sido complaciente, cuando no cómplice, con el desfalco y desvío de dinero público de numerosas EPS. También en el pasado aprobó una reforma laboral regresiva, por iniciativa del presidente Uribe, que recortó y lesionó considerablemente el salario de los trabajadores al despojarlos del justo pago de horas extras, nocturnas, dominicales y días festivos. Y todo ello, &nbsp;para generar más empleo, sin que esa meta se alcanzara en forma estable y sostenida. Ahora, un reducido grupo de 8 senadores opositores<a href="#_edn5" id="_ednref5">[v]</a>, pretende hundir el proyecto de reforma laboral con una ponencia negativa, so pretexto de que la reforma atenta gravemente contra la generación de empleo formal.</p>



<p>Como sucede con el proyecto de reforma a la salud, lo más deplorable es la ausencia de un debate público, con suficiente información y profunda deliberación, para develar hasta qué punto los proyectos gubernamentales son solo buenas intenciones irrealizables o, por el contrario, el bloqueo de la oposición es oportunista y trata de ocultar, con sus proyecciones catastróficas, la defensa de intereses minoritarios de poderosos conglomerados empresariales y gremiales. Porque de nuevo, lo que está en juego es el sentido y alcance de la democracia, como lo señala la Constitución del 91, que desde su artículo 1 prescribe “<strong><em>la prevalencia del interés general”</em></strong> sin el cual no podrá existir “<strong><em>Estado Social de Derecho”</em></strong>, mucho menos “<strong><em>el respeto a la dignidad humana, el trabajo y la solidaridad de las personas que integran”</em></strong> a Colombia.</p>



<p><strong><u>¿</u></strong><strong>Senado Vs Consulta Popular?</strong></p>



<p>Sin cumplir el artículo 1 de la Constitución y el 22: “<strong><em>La paz es un derecho y un deber de obligatorio cumplimiento”</em></strong>, nunca podremos vivir en una democracia real y continuaremos padeciendo este penumbroso y descompuesto entramado de complicidades e intereses minoritarios de cacócratas, que se enriquecen con la política y, desde el Congreso, usufructúan en beneficios propio y a favor de gremios y empresas este régimen electofáctico<a href="#_edn6" id="_ednref6">[vi]</a>. Un régimen que periódicamente se reelige para continuar y encubrir su corrupta e impune administración. Es el mismo “País Político”, “<em>que piensa en sus empleos, en su mecánica y en su poder</em>” y predomina sobre el “País Nacional <em>“que piensa en su trabajo, en su salud, en su cultura, desatendidos por el país político. <strong>El país político tiene rutas distintas a las del país nacional. ¡Tremendo drama en la historia de un pueblo!”</strong></em><strong>,</strong> decía Gaitán el 20 de abril de 1946 en el Teatro Nacional en Bogotá y 79 años después estamos en las mismas y con los mismos. La Consulta Popular anunciada por el presidente Petro puede ser una oportunidad más para enfrentar y quizá resolver ese <strong><em>“tremendo drama”</em></strong>. Sin duda, un desafío histórico que precisa la mayor responsabilidad de la ciudadanía, si el Senado aprueba la convocatoria. Si no lo hace, corroboraría una vez más la lúcida reflexión de Gaitán y negaría, en nombre de esa supuesta “democracia representativa” del “país político” la democracia participativa del “País Nacional”. Pero si la aprueba, es crucial una argumentada deliberación pública antes de votar para impedir su vulgar manipulación por las redes sociales con mentiras polarizadoras, como lo hicieron los adversarios del Acuerdo de Paz en 2016 al llevar “verraca a la gente a votar”<a href="#_edn7" id="_ednref7">[vii]</a>. Espero contribuir, en próximas entregas, para que esto último no se repita en la Consulta, conforme lo prescribe la ley estatutaria 1757 de 2015<a href="#_edn8" id="_ednref8">[viii]</a>.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p><a href="#_ednref1" id="_edn1">[i]</a> <a href="https://elpais.com/america-colombia/2025-02-18/catatumbo-choco-o-putumayo-los-12-focos-de-la-guerra-que-amenazan-a-las-comunidades-en-colombia.html">https://elpais.com/america-colombia/2025-02-18/catatumbo-choco-o-putumayo-los-12-focos-de-la-guerra-que-amenazan-a-las-comunidades-en-colombia.html</a></p>



<p><a href="#_ednref2" id="_edn2">[ii]</a> <a href="https://www.elespectador.com/politica/cuando-el-movimiento-campesino-se-tomo-el-pais-los-50-anos-de-la-anuc-article/">https://www.elespectador.com/politica/cuando-el-movimiento-campesino-se-tomo-el-pais-los-50-anos-de-la-anuc-article/</a></p>



<p><a href="#_ednref3" id="_edn3">[iii]</a> <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Alianza_Nacional_Popular">https://es.wikipedia.org/wiki/Alianza_Nacional_Popular</a></p>



<p><a href="#_ednref4" id="_edn4">[iv]</a> <a href="https://www.elespectador.com/colombia/mas-regiones/la-noche-en-que-lleras-restrepo-reconocio-el-triunfo-de-rojas-pinilla-parte-ii-article-417288/">https://www.elespectador.com/colombia/mas-regiones/la-noche-en-que-lleras-restrepo-reconocio-el-triunfo-de-rojas-pinilla-parte-ii-article-417288/</a></p>



<p><a href="#_ednref5" id="_edn5">[v]</a> <a href="https://www.radionacional.co/actualidad/hundimiento-reforma-laboral-estos-congresistas-la-frenaron">https://www.radionacional.co/actualidad/hundimiento-reforma-laboral-estos-congresistas-la-frenaron</a></p>



<p><a href="#_ednref6" id="_edn6">[vi]</a> <a href="https://www.academia.edu/93505234/Aproximaciones_al_r%C3%A9gimen_Electof%C3%A1ctico">https://www.academia.edu/93505234/Aproximaciones_al_r%C3%A9gimen_Electof%C3%A1ctico</a></p>



<p><a href="#_ednref7" id="_edn7">[vii]</a> <a href="https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/carolina-botero-cabrera/estabamos-buscando-que-la-gente-saliera-a-votar-verraca-column-658987/">https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/carolina-botero-cabrera/estabamos-buscando-que-la-gente-saliera-a-votar-verraca-column-658987/</a></p>



<p><a href="#_ednref8" id="_edn8">[viii]</a> <a href="https://www.funcionpublica.gov.co/eva/gestornormativo/norma.php?i=65335">https://www.funcionpublica.gov.co/eva/gestornormativo/norma.php?i=65335</a></p>
]]></content:encoded>
        <author>Hernando Llano Ángel</author>
                    <category>Calicanto</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=112914</guid>
        <pubDate>Sat, 15 Mar 2025 14:11:38 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/15090543/XCFGXDFG.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Del Plebiscito a la Consulta Popular]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Hernando Llano Ángel</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Balance ambiental de Colombia en 2024: el repunte de la deforestación y los eventos climáticos extremos en el país más letal para los defensores</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/balance-ambiental-de-colombia-en-2024-el-repunte-de-la-deforestacion-y-los-eventos-climaticos-extremos-en-el-pais-mas-letal-para-los-defensores/</link>
        <description><![CDATA[<p>Lo más probable es que el 2024 marque el fin de la tendencia en la reducción de la deforestación que vivió Colombia en el 2022 y el 2023. En abril pasado, el Ministerio de Ambiente informó que en el primer trimestre el país habría&nbsp;perdido aproximadamente 109 000 hectáreas de bosque,&nbsp;superando así toda la deforestación que [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Colombia se posiciona nuevamente como una de las naciones más letales para los defensores ambientales, sociales y de derechos humanos en el mundo. Esta es una deuda constante todos los años en el país.</em></li>



<li><em>La deforestación de 2024 podría romper récords y acabar con la tendencia a la disminución que se vio en 2022 y 2023. Los grupos armados ilegales son quienes gobiernan la ruralidad amazónica y ordenan si se tala el bosque o no.</em></li>



<li><em>Los expertos consultados por Mongabay Latam coinciden en que el país no responde efectivamente a los desastres generados por los eventos climáticos extremos y la entidad que los atiende vivió un año lleno de escándalos por corrupción.</em></li>



<li><em>La participación ciudadana en la COP16 de Biodiversidad en Cali fue uno de los legados ambientales positivos del 2024, ya que generó “una de las campañas de educación ambiental más exitosas en la historia de Colombia”.</em></li>
</ul>



<p></p>



<p>Lo más probable es que el 2024 marque el fin de la tendencia en la reducción de la deforestación que vivió Colombia en el 2022 y el 2023. En abril pasado, el Ministerio de Ambiente informó que en el primer trimestre el país habría&nbsp;<strong>perdido aproximadamente 109 000 hectáreas de bosque,</strong>&nbsp;superando así toda la deforestación que se causó en el 2023 (79 256 hectáreas).</p>



<p>Las dinámicas en la pérdida de bosque están fuertemente ligadas a los grupos armados ilegales, principalmente disidencias de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), que son las que controlan el territorio amazónico y ejercen presión sobre el gobierno.</p>



<p>Los expertos consideran que el aumento de la capacidad militar y territorial de los ilegales, en medio de las negociaciones de paz que adelantan con el gobierno de Gustavo Petro, ha llevado a que temas como la deforestación, la protección de líderes sociales y ambientales, la gobernanza de las áreas naturales protegidas y la protección de los resguardos indígenas sean hoy problemas grandes para el país.</p>



<p>Las respuestas tardías y poco planeadas ante los desastres causados por eventos climáticos extremos, como las<strong>&nbsp;sequías y las inundaciones,</strong>&nbsp;también fueron una constante en el 2024, mientras que la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), entidad encargada de atender las emergencias, protagonizó varios episodios de corrupción. Por su parte, la participación ciudadana y la educación ambiental que trajo la organización de la COP16 de Biodiversidad en Cali, fue la cuota positiva del balance ambiental del 2024 para Colombia.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_247186"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/11/01022106/WhatsApp-Image-2023-10-31-at-9.18.52-PM-1-768x512.jpeg" alt="" class="wp-image-247186" /><figcaption class="wp-element-caption">La tala indiscriminada menoscaba el bosque en el resguardo Villa Catalina de Puerto Rosario, en Putumayo, Colombia. Foto: Natalia Pedraza.</figcaption></figure>



<h3 class="wp-block-heading">Lo malo: repunta nuevamente la deforestación</h3>



<p>En julio de 2024, las autoridades colombianas celebraron la reducción de la deforestación durante 2023, aunque en medio de críticas de parte de algunos expertos que pusieron en duda esos resultados. La cifra presentada, sin embargo, fue impactante: según el gobierno, la pérdida de bosques disminuyó en un 36 %, pasando de 123 517 hectáreas deforestadas en 2022 a 79 256 hectáreas en el 2023. Es más, esta ha sido la cifra oficial más baja desde que se tienen registros en el país.</p>



<p>Gran parte de esa reducción se debe a que la deforestación, según el análisis oficial, se redujo considerablemente en la Amazonía, la región que más aporta en la pérdida de bosques en Colombia.</p>



<p>“Hemos puesto nuestros esfuerzos en la Amazonía porque es la región que, históricamente, ha concentrado más del 50 % de la deforestación. Logramos un hito histórico con esta disminución. Sabemos que en el 85 % del territorio donde hemos firmado acuerdos de conservación con las familias, se está cumpliendo con la protección del bosque”, afirmó en su momento la ministra de Ambiente Susana Muhamad.</p>



<p>Sin embargo, esta reducción no se debió sólo a los tratos que el gobierno hizo con los campesinos de las zonas más deforestadas, sino a la intervención de los grupos armados organizados, principalmente las disidencias de las FARC, las cuales dominan la Amazonía colombiana.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_247133"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/10/31175608/WhatsApp-Image-2023-10-26-at-6.03.47-PM-768x512.jpeg" alt="" class="wp-image-247133" /><figcaption class="wp-element-caption">Vista aérea de la selva del Putumayo con evidentes parches de deforestación. Foto: Natalia Pedraza Bravo.</figcaption></figure>



<p>Manuel Rodríguez, exministro de Ambiente de Colombia, y Rodrigo Botero, director de la Fundación para la Conservación y el Desarrollo Sostenible (FCDS), coinciden en que buena parte de los logros en la reducción de la deforestación en 2022 y 2023 ocurrieron por una&nbsp;<strong>política de intimidación y terror de los grupos armados,</strong>&nbsp;que prohibieron la deforestación en la ruralidad de departamentos amazónicos como Guaviare, Caquetá y sur del Meta.</p>



<p>Incluso, así lo afirmó el Bloque Oriental de las Farc, también conocido como Bloque Comandante Jorge Suárez Briceño,&nbsp;<a href="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/12/08234317/Carta-FARC-a-los-campesinos-.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">en un comunicado que publicaron a finales de septiembre de 2024</a>. Allí indican que “en el año 2022 mediante comunicado se limitó a todos los campesinos la tumba de monte para contribuir en parar la nociva política de deforestación”.</p>



<p>Sin embargo, desde finales del año pasado, los armados les permitieron nuevamente a los campesinos tumbar la selva, ya que, según mencionan en su comunicado, los diálogos que el gobierno adelanta con ellos desde hace dos años no han llegado a consensos sobre temas como el manejo de las zonas de amortiguamiento de los parques nacionales, garantías para los campesinos dentro de las áreas protegidas y una reforma rural integral.</p>



<p>“En otras palabras, ellos están diciendo que controlan la zona. La situación es tan crítica que incluso generaron un proyecto para parcelar el parque Tinigua y el gobierno no tiene control de 10 parques nacionales en la Amazonía”, comenta Rodríguez, y agrega que es muy probable que esa tendencia de la reducción se revierta, “pero esto no es muy claro porque no nos han mostrado datos de 2024”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_250797"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/04/10232901/mambiente-768x512.jpeg" alt="La ministra de Ambiente presentó las cifras parciales de deforestación. Se espera que en mayo y junio presenten las cifras totales de 2023. Foto: Ministerio de Ambiente de Colombia." class="wp-image-250797" /><figcaption class="wp-element-caption">La ministra de Ambiente presentó las cifras parciales de deforestación. Se espera que en mayo y junio presenten las cifras totales de 2023. Foto: Ministerio de Ambiente de Colombia.</figcaption></figure>



<p>Lo único que se sabe hasta el momento es que la ministra Muhamad, en una rueda de prensa del pasado mes de abril, aseguró que en los primeros tres meses del 2024 se dio<strong>&nbsp;“un pico histórico”,</strong>&nbsp;que supera los datos de deforestación del primer trimestre de 2022, un “periodo que fue terrible”, porque solo en esos meses se perdieron 77 816 hectáreas de bosque. Se identificó un incremento de 40 % en el primer trimestre de 2024, en comparación con el 2023. Es decir que, entre enero y marzo de 2024, Colombia habría perdido aproximadamente 109 000 hectáreas de bosque, superando así toda la deforestación que se causó en el 2023 (79 256 hectáreas).</p>



<p>A Rodríguez le preocupa que esta haya sido la única información oficial que se ha dado sobre la deforestación en 2024, ya que el gobierno no volvió a publicar los boletines trimestrales de alertas de deforestación. “Eso es falta de transparencia porque evidentemente el gobierno tiene los datos”, asegura.</p>



<p>Rodrigo Botero dice que el viaje de Gustavo Petro a San José del Guaviare en octubre da cuenta del difícil panorama que vive la Amazonía colombiana, ya que el presidente viajó con la ministra de Agricultura y de Ambiente para firmar con las organizaciones sociales y campesinas unos acuerdos de conservación y la entrada en vigor de la política ambiental y agraria para fortalecer y favorecer el ordenamiento territorial, así como los pagos por conservación que tiene el gobierno, que es una política complementaria desde la perspectiva financiera. “Fue dramático cómo las organizaciones le dijeron al presidente que no podían firmar nada porque estaban amenazadas. Es una demostración dramática del poder territorial y la gobernabilidad que tienen los grupos armados”, comenta.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_248901"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/01/26191901/incendio-antioquia-768x512.jpeg" alt="Un helicóptero de la Fuerza Aeroespacial colombiana realizando descargas con el equipo Bambi Bucket para extinguir un incendio en San Vicente, Antioquia. Foto: Fuerza Aeroespacial de Colombia." class="wp-image-248901" /><figcaption class="wp-element-caption">Un helicóptero de la Fuerza Aeroespacial colombiana realizando descargas con el equipo Bambi Bucket para extinguir un incendio en San Vicente, Antioquia. Foto: Fuerza Aeroespacial de Colombia.</figcaption></figure>



<h3 class="wp-block-heading">Lo grave: crimen organizado domina las áreas naturales protegidas y los resguardos indígenas</h3>



<p>El 2024 tampoco fue un buen año para los&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2023/11/deforestacion-mineria-ilegal-narcotrafico-acorralan-resguardos-indigenas-amazonia-colombia/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">resguardos indígenas</a>&nbsp;en la Amazonía colombiana.&nbsp;<strong>Los cultivos de coca de uso ilícito, la minería ilegal, la deforestación y la apertura de vías ilegales rodearon e invadieron sus territorios.</strong></p>



<p>Rodrigo Botero asegura que las vías ilegales siguen creciendo exponencialmente. Se superponen a las zonas de deforestación y de apropiación de tierras, y a las zonas de mayor concentración ganadera, las cuales coinciden, en mayor medida, con zonas de reserva forestal, resguardos indígenas y áreas naturales protegidas.</p>



<p>El director de FCDS menciona que hay una gran migración cocalera hacia el sur de los departamentos de Amazonas y Caquetá, así como a todo el departamento de Putumayo. Dicha expansión de la coca, comenta, está entrando masivamente hacia el resguardo indígena Predio Putumayo, un proceso que se ha consolidado desde Tarapacá, en Amazonas, hasta Puerto Asís, en el Putumayo.</p>



<p>“No vemos ningún tipo de reacción en la institucionalidad pública, ni en términos de la política de paz, pero tampoco de la política de cultivos ilícitos, ni en manos del Ministerio del Interior o de la Cancillería [para las zonas de frontera]. Nunca habíamos tenido un registro tan importante del cambio en el uso del suelo orientado al cultivo de coca como el que se está dando hoy en toda la cuenca alta, media y baja del río Putumayo”, sentencia Botero.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_248461"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/12/19234303/01-La-Paya-Colombia-768x512.png" alt="" class="wp-image-248461" /><figcaption class="wp-element-caption">El grupo armado ilegal Comandos de la Frontera apareció en el recorrido de los reporteros de La Silla Vacía y Mongabay Latam que visitaron la zona del Parque La Paya. Crédito: Santiago Rodríguez.</figcaption></figure>



<p>Carlos Alberto Gaitán, coordinador de Territorio, Medio Ambiente y Cambio Climático de la Organización Nacional de los Pueblos Indígenas de la Amazonía Colombiana (OPIAC), asegura que la protección de la Amazonía sólo se queda en el discurso político, pero que las acciones no se ven. “Este año la contaminación por mercurio en el río Putumayo ha avanzado mucho, al igual que la tala de árboles. Le hemos pedido al gobierno que de manera conjunta busquemos medidas para mitigar todo esto pero ‘no se han puesto las pilas’ [no han tomado acciones]”.</p>



<p>Gaitán asegura que&nbsp;<strong>en varios territorios amazónicos ya hay desplazamiento de las comunidades debido a la presión que ejercen los grupos armados y los grandes terratenientes.</strong>&nbsp;Este tema también le preocupa a Botero, quien asegura que hay resguardos indígenas que sufren por la deforestación, el aumento de carreteras y de ganado y por un “recambio poblacional”, es decir, la expulsión de los indígenas de sus territorios para que sean ocupados por colonos. “Eso es un tema gravísimo y hay que ponerlo a la luz, el recambio poblacional es dirigido por los armados en zonas de resguardos indígenas que están siendo destruidos. Algunos de los resguardos más afectados son Yaguará y Nukak”, comenta.</p>



<p>La gestión y conservación de las áreas naturales protegidas es otro tema donde el país deja enormes deudas en este 2024.&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2024/07/coca-mineria-amenazas-parques-alto-fragua-serrania-de-los-churumbelos-colombia/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Mongabay Latam y Rutas del Conflicto publicaron en julio pasado un reportaje</a>&nbsp;que muestra que los parques Alto Fragua Indi Wasi, Serranía de los Churumbelos y La Paya, suman cerca de 600 000 hectáreas con minería o cultivos de coca en sus territorios o en sus zonas de amortiguamiento. La minería de oro se convirtió en una opción económica para los habitantes de la cuenca del río Caquetá, desde San José de Fragua a Solano, además, a las orillas de este afluente y del Orteguaza las comunidades campesinas e indígenas viven un confinamiento parcial, debido a las disputas entre las dos principales disidencias de la guerrilla de las FARC.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_253068"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/07/22154115/fragua-churumbelos-colombia-portada-768x512.jpg" alt="" class="wp-image-253068" /><figcaption class="wp-element-caption">Draga de minería ilegal en el río Caquetá. Foto: Juan Carlos Contreras.</figcaption></figure>



<p>A esto se suma el preocupante informe del&nbsp;<a href="https://www.unodc.org/rocol/es/noticias/colombia/monitoreo-de-territorios-con-presencia-de-cultivos-de-coca-2023.html" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Monitoreo de territorios con presencia de cultivos de coca 2023</a>, presentado en octubre por la Oficina contra la Droga y el Delito de las Naciones Unidas (UNODC), que revela que el área sembrada con hoja de coca aumentó un&nbsp;<strong>10 % entre 2022 y 2023, pasando de 230 000 hectáreas a 253 000.</strong>&nbsp;Una de las cifras más alarmantes es que el 48 % de esa superficie se concentra en parques naturales, territorios colectivos y zonas de reserva forestal.</p>



<p>La FCDS realiza constantes sobrevuelos y análisis de imágenes satelitales en la Amazonía, lo que les permite tener un panorama sobre lo que ocurre en la región. Botero menciona que en los últimos dos años “se hicieron añicos 25 años de trabajo de conservación y restauración en el parque La Paya, con la invasión que han promovido los Comandos de Frontera [una de las disidencias de las FARC]. Las cuencas de los ríos Caucayá, Mecaya, Senseya y Yurilla tienen procesos de invasión acelerada por el tema cocalero”.</p>



<p>En general, Botero indica que los parques ubicados en las cuencas alta, media y baja del Putumayo, como el<a href="https://es.mongabay.com/2023/10/parque-nacional-amacayacu-rodeado-por-mineria-ilegal-grupos-armados/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">&nbsp;parque Amacayacu</a>, se han convertido en corredores de narcotráfico y minería ilegal. Además, dice que el 2024 ha sido el año donde se ha visto más minería a gran escala proveniente de Brasil en el&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2022/11/mineria-ilegal-crece-en-el-rio-pure-y-afecta-a-los-pueblos-aislados-en-colombia/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">parque Río Puré</a>, y aunque destaca las acciones de gran magnitud que ha hecho el gobierno nacional, en alianza con Brasil, para enfrentar la minería ilegal en la zona, “al parecer hay otros incentivos para que la ilegalidad se mantenga allí, ya que el río Puré se ha convertido en ruta de tránsito para la coca y la marihuana que salen del departamento del Cauca”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_248734"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/01/17162932/VIC0494-768x512.jpg" alt="" class="wp-image-248734" /><figcaption class="wp-element-caption">El resguardo Curare Los Ingleses se esfuerza para que desde la escuela se enseñe a los niños, con actividades pedagógicas de campo, cómo es su territorio y las actividades de conservación que se realizan. Foto: Víctor Galeano</figcaption></figure>



<p>Durante el 2024, dice el director de la FCDS, continúa la extracción ilegal de oro y coltán en el&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2023/12/coltan-oro-pistas-clandestinas-grupos-armados-desangran-al-guainia/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">parque Puinawai</a>, donde ejercen control grupos armados como la Segunda Marquetalia y el ELN.</p>



<p>“En los parques Tinigua y&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2023/10/parque-sierra-de-la-macarena-guardaparques-declarados-objetivos-militares-por-grupos-ilegales/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Sierra de La Macarena</a>&nbsp;no sólo continuaron los procesos de deforestación sino de fragmentación acelerada. Por su parte,&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2024/05/colombia-vias-ilegales-deforestacion-territorios-indigenas-chiribiquete/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Chiribiquete</a>&nbsp;ha tenido una cierta estabilidad porque políticamente está en la mira de las mesas de diálogo, sin embargo, a partir del segundo semestre del año hemos visto una aparición consistente de cultivos de coca que vienen desde el río Guayabero y pasan por todo el borde noroccidental del parque”.</p>



<p>Julia Miranda, congresista colombiana y quien fue directora de Parques Nacionales durante casi 17 años, le dice a Mongabay Latam que hay muchos sitios del mundo donde las áreas protegidas prácticamente se cuidan solas, sin embargo, “en Colombia todas las áreas protegidas tienen diversas amenazas y requieren de la presencia de los guardaparques en su ejercicio como autoridad ambiental, pero también en su labor de construcción de confianza con las comunidades locales para lograr la protección de esas áreas”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_251424"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/05/09160056/WhatsApp-Image-2024-05-02-at-10.54.17-AM-768x512.jpeg" alt="" class="wp-image-251424" /><figcaption class="wp-element-caption">Parches de tumba en la zona del resguardo Yaguará y el Parque Chiribiquete. Crédito: FZS Colombia – Diciembre 2023.</figcaption></figure>



<p>Es por eso que a Miranda le resulta muy grave que desde la pandemia de COVID19 los guardaparques de áreas protegidas como Chiribiquete, La Paya, Cahuinarí y Amacayacu hayan tenido que abandonar los territorios y aún no puedan retornar para cumplir sus funciones.</p>



<p>“No hay un control territorial por parte del Estado. Yo entré a parques en el año 2004 y veníamos de situaciones de orden público muy graves, pero ahora es peor porque se han multiplicado los grupos al margen de la ley”, asegura Miranda.</p>



<h3 class="wp-block-heading">Lo desalentador: Colombia sigue siendo el país más letal para los defensores</h3>



<p>Una de las deudas de Colombia que se repite año tras año es el fracaso en la protección efectiva de líderes sociales, ambientales e indígenas.</p>



<p>El último informe de la organización Global Witness muestra que&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2024/09/voces-silenciadas-defensores-medio-ambiente-asesinados-latinoamerica-2023/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">al menos 196 defensores del medio ambiente y de la tierra perdieron la vida en todo el planeta en 2023</a>. En esta lista Colombia fue el país más letal con el 40 % de todos los casos que documentó la organización a nivel mundial.</p>



<p>“Colombia resultó ser el país con la mayor tasa de homicidios de todo el mundo, con 79 muertes en total, frente a las 60 de 2022 y las 33 de 2021. Se trata de la cifra más alta registrada por Global Witness de personas defensoras asesinadas en un país en un solo año”, indica el reporte. Del total de los crímenes cometidos en el país durante 2023,&nbsp;<strong>31 corresponden a personas indígenas y seis de ellos pertenecían a comunidades de afrodescendientes.</strong></p>



<p>El Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (Indepaz) es una de las organizaciones que lleva registro de homicidios de líderes en el país y&nbsp;<a href="https://indepaz.org.co/lideres-sociales-defensores-de-dd-hh-y-firmantes-de-acuerdo-asesinados-en-2024/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">registró 162 líderes sociales y defensores de derechos humanos asesinados entre el 1 de enero y el 1 de diciembre de 2024</a>, una cifra levemente menor a la de 2023 cuando se registraron 172 asesinatos en el mismo periodo, pero igual de alarmante.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_249218"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/02/07185202/4-Maydany-Salcedo-1-768x512.jpg" alt="" class="wp-image-249218" /><figcaption class="wp-element-caption">Maydany Salcedo: la defensora que encuentra refugio en el agua.</figcaption></figure>



<p>Por su parte, la organización Somos Defensores reveló a finales de noviembre su&nbsp;<a href="https://somosdefensores.org/wp-content/uploads/2024/11/Informe_Telegrama.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">reporte de personas defensoras de los derechos humanos agredidas entre enero y junio de 2024</a>, en el cual registró un total de 65 asesinatos.</p>



<p>Somos Defensores no sólo registra los asesinatos sino otro tipo de agresiones: amenazas, atentados, desplazamientos forzados, secuestros, desapariciones forzadas, robos de información, detenciones arbitrarias, violencia sexual, judicializaciones y torturas.</p>



<p>Al incluir todas estas variables, la organización registró 355 agresiones cometidas en contra de 318 personas. Esto se debe a que, en algunos casos, varias personas fueron víctimas de más de un tipo de agresión en un mismo hecho. En relación con el mismo período de 2023,&nbsp;<strong>el total de agresiones registradas mostró una disminución del 24 % (111 hechos menos).</strong></p>



<p>“Esta situación puede estar marcada por la diferencia de contextos entre el primer semestre del 2023 y el del 2024, el año anterior los grupos armados estaban ingresando a los territorios, por lo cual, el ejercicio de la intimidación en las comunidades a través de la violencia selectiva y demostraciones de poder hizo que las agresiones incrementaran, y este año, se observa una consolidación en diferentes regiones por lo cual, cuando los actores armados se establecen se presenta una reducción en los hechos en contra de los liderazgos sociales, incluso por cambios en las estrategias para hacer presencia”, se lee en el documento.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_242635"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/05/22052046/William-Vargas-576x512.jpeg" alt="William Vargas, guardia indígena nasa asesinado el 3 de mayo de 2023 en zona rural de Jambaló y Caldono, Cauca, Colombia. Foto: CRIC." class="wp-image-242635" /><figcaption class="wp-element-caption">William Vargas, guardia indígena nasa asesinado el 3 de mayo de 2023 en zona rural de Jambaló y Caldono, Cauca, Colombia. Foto: CRIC.</figcaption></figure>



<p>Astrid Torres, coordinadora de Somos Defensores, indica que esta disminución en las agresiones no puede verse como un avance en la protección de los líderes sino que responde a otras lógicas, como el hecho de que la fuerte presencia de los actores armados en los territorios genera un silenciamiento en las denuncias de las comunidades y las personas defensoras.</p>



<p>“Otra explicación a la reducción de agresiones es que puede haber una cooptación por parte de actores armados ilegales de algunos procesos y liderazgos, sustentada en la amenaza y el terror”, dice Torres.</p>



<p>La coordinadora de Somos Defensores asegura que sigue siendo muy preocupante la situación en departamentos como Cauca, Antioquia y Santander, y que repuntaron departamentos que habían tenido disminuciones en años anteriores como Bolívar y Norte de Santander. “Son territorios donde hay disputas de los actores armados que se están tratando de reorganizar y ejercer dominio frente a otros actores armados que están en esos territorios. También son zonas donde las comunidades tienen capacidad organizativa para hacer defensa a temas extractivos y por eso reciben más ataques”, dice.</p>



<p>Torres destaca que las comunidades indígenas continúan entre las más afectadas, porque enfrentan situaciones no sólo de conflicto con los grupos armados sino con los megaproyectos extractivos.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_256024"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/12/09004050/Screen-Shot-2024-12-03-at-11.16.25-PM.png" alt="Cuadro comparativo de agresiones en contra de defensores entre enero y junio de 2023 / enero y junio de 2024. Datos de Somos Defensores." class="wp-image-256024" /><figcaption class="wp-element-caption">Cuadro comparativo de agresiones en contra de defensores entre enero y junio de 2023 / enero y junio de 2024. Datos de Somos Defensores.</figcaption></figure>



<p>Carlos Alberto Gaitán, de la OPIAC, asegura que los grupos subversivos han ingresado en los resguardos irrespetando las normas de los pueblos indígenas e imponiendo las de ellos. “Como los indígenas no acatan las normas de los subversivos, estos los amenazan y por eso han tenido que abandonar sus territorios. Tenemos indígenas amenazados y hemos llevado esta preocupación al gobierno nacional, pero hasta ahora no ha habido acciones”, comenta.</p>



<p>Juliana Bravo, directora del Programa Amazonía de EarthRights International, comenta que en este 2024 también se ha fortalecido una problemática que ha tenido poca visibilidad. “Hay mucha migración de comunidades étnicas que están de un lado de la frontera, por ejemplo en Venezuela, y que llegan a Colombia pero no son reconocidos ni reciben una atención humanitaria prioritaria, por lo que quedan en riesgo al entrar en la dinámica compleja de un territorio donde hay grupos armados, economías ilegales y empresas que tienen intereses en la zona”.</p>



<h3 class="wp-block-heading">Lo preocupante: falta de planeación y precaria atención de desastres</h3>



<p>El 2024 estuvo marcado por eventos climáticos extremos. Entre los meses de enero y marzo, el país perdió más de 100 000 hectáreas de bosque debido al fuego. Sólo entre enero y febrero, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD)&nbsp;<a href="https://portal.gestiondelriesgo.gov.co/Paginas/Noticias/2024/Colombia-inicia-marzo-con-17-incendios-forestales-activos.aspx" target="_blank" rel="noreferrer noopener">registró 939 incendios</a>.</p>



<p>En noviembre la situación cambió y las emergencias fueron por las intensas lluvias, al punto que&nbsp;<a href="https://portal.gestiondelriesgo.gov.co/Paginas/Noticias/2024/Presidente-Gustavo-Petro-declara-desastre-nacional-ante-la-variabilidad-climatica.aspx" target="_blank" rel="noreferrer noopener">el presidente Gustavo Petro declaró el desastre nacional ante la variabilidad climática</a>. Los departamentos de Chocó y La Guajira estuvieron entre los más afectados. En el Chocó se reportaron más de 30 000 familias damnificadas y afectaciones en 27 de los 31 municipios del departamento. Por su parte, La Guajira, caracterizada por su clima árido, seco y de altas temperaturas, recibió en noviembre lluvias intensas que duraron más de 15 días y afectaron a más de 225 000 personas. Ocho de los 15 municipios de La Guajira fueron declarados en calamidad pública, entre ellos Riohacha, la capital.</p>



<p>En medio de todo este panorama la UNGRD, entidad encargada de atender las emergencias, se vio envuelta en denuncias por corrupción que iban desde sobrecostos por la&nbsp;<a href="https://www.wradio.com.co/2024/05/04/carrotanques-la-ruta-de-la-corrupcion-del-agua-en-la-guajira/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">compra de carrotanques o camiones cisternas para llevar agua potable a La Guajira, los cuales nunca se usaron</a>, hasta manipulación de contratos para diversos fines. Su entonces director Olmedo López y su subdirector, Sneyder Pinilla,&nbsp;<a href="https://www.wradio.com.co/2024/11/06/caso-ungrd-este-jueves-fiscalia-imputara-un-nuevo-delito-a-olmedo-lopez-y-sneyder-pinilla/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">están investigados por la Fiscalía</a>&nbsp;por celebración indebida de contratos, peculado por apropiación en favor de terceros, falsedad en documento y el presunto soborno a congresistas.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_248902"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/01/26191904/incendio-ungrd-768x512.jpeg" alt="Bomberos atendiendo uno de los 25 incendios forestales que estaban activos en Colombia el pasado 24 de enero de 2024. Foto: UNGRD." class="wp-image-248902" /><figcaption class="wp-element-caption">Bomberos atendiendo uno de los 25 incendios forestales que estaban activos en Colombia el pasado 24 de enero de 2024. Foto: UNGRD.</figcaption></figure>



<p>Julia Miranda asegura que<strong>&nbsp;lo que ocurre en la UNGRD es muy grave pues afecta la capacidad de la entidad para cumplir con su misión,</strong>&nbsp;porque Colombia es uno de los países más vulnerables a la crisis climática. “Los científicos han advertido sobre las sequías y las lluvias y a pesar de los diagnósticos, y cómo ha pasado tantas veces, la atención de esos temas es muy precaria. Esto sumado a las gravísimas situaciones de corrupción en la entidad”.</p>



<p>Miranda afirma que se tienen que tomar acciones de mediano y largo plazo que trasciendan los gobiernos de turno e insiste en que hay que escuchar a los científicos porque están generando información en tiempo real y con proyecciones. “Yo sí creo que falta planeación en la UNGRD y no puedo decir que falte plata porque, como vemos, hay mucha y se la roban”, asegura.</p>



<p>El exministro de Ambiente Manuel Rodríguez agrega que “se podría decir que no tenemos una Unidad Nacional de Gestión de Riesgo de Desastres adecuada al creciente problema de los eventos climáticos extremos”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_199149"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2018/08/14060022/Defensa-civil-2-768x512.jpg" alt="Así se veían algunas calles de Mocoa luego de que lloviera torrencialmente durante más de 7 horas. Foto Defensa Civil Colombiana." class="wp-image-199149" /><figcaption class="wp-element-caption">Imagen referencial de una de las tragedias por inundación más graves en la historia reciente de Colombia. Así se veían algunas calles de Mocoa (2017) luego de que lloviera torrencialmente durante más de 7 horas. Foto Defensa Civil Colombiana.</figcaption></figure>



<h3 class="wp-block-heading">Lo bueno: más participación ciudadana en temas ambientales</h3>



<p>La Cop16 de Biodiversidad fue el evento ambiental más grande que se ha realizado en Colombia. Cali fue sede de las negociaciones bianuales del Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB) entre el 21 de octubre y el 1 de noviembre de 2024, un evento que no logró cerrar debates importantes que se daban en las plenarias, como el procedimiento con el cual se recaudarán los fondos para proteger la biodiversidad mundial o los indicadores para hacer monitoreo de los planes de acción que propuso cada país para cumplir con&nbsp;<a href="https://www.cbd.int/doc/c/2c37/244c/133052cdb1ff4d5556ffac94/cop-15-l-25-es.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">las 23 metas del Marco Mundial Kunming Montreal</a>. La COP16&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2024/11/la-cop16-quedo-suspendida-entre-avances-a-medias-y-temas-aplazados-hasta-el-2026/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">quedó suspendida hasta el 25 de febrero de 2025</a>, cuando se realice la reunión intersesional del CDB en Roma.</p>



<p>Aún así, el evento terminó con algunos logros importantes como la aprobación del “Fondo de Cali” para la Información de Secuencias Digitales (DSI, por sus siglas en inglés) sobre recursos genéticos. También se logró el reconocimiento de los afrodescendientes dentro del CDB y la creación de un órgano subsidiario para los pueblos indígenas y las comunidades locales dentro del convenio. Esto quiere decir que tendrán un puesto permanente en las negociaciones, el cual no dependerá de la voluntad de los gobiernos de turno.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_255188"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/10/22212605/54084424224_c5cc394317_c-768x512.jpg" alt="" class="wp-image-255188" /><figcaption class="wp-element-caption">Actividades en la Zona Verde de la COP16. Foto: UI Biodiversity</figcaption></figure>



<p>A pesar de que este tipo de eventos reciben críticas internacionales porque las negociaciones no avanzan al ritmo que lo requieren la crisis mundial de biodiversidad y climática, algunos expertos consideran que fue una reunión positiva para Colombia porque Susana Muhamad, ministra de Ambiente de Colombia y presidenta de la COP16, influyó en que se aprobaran temas cruciales como la participación indígena y el reconocimiento de las comunidades afrodescendientes.</p>



<p>Otro punto positivo para Colombia fue el impulso que se le dio a la participación ciudadana en el evento, con una de las zonas verdes más grandes y mejor organizadas en la historia de las COP. En la denominada “COP de la gente” se esperaba la visita de 150 000 personas pero, según cifras oficiales del Ministerio de Ambiente,&nbsp;<a href="https://www.cop16colombia.com/es/mas-de-personas-visitaron-la-zona-verde/#:~:text=Cali%2C%201%20de%20noviembre%20de,Pol%C3%ADticas%20y%20Normalizaci%C3%B3n%20de%20MinAmbiente." target="_blank" rel="noreferrer noopener">ingresaron cerca de un millón</a>.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_255407"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/11/04182950/54111314519_61806c02db_k-768x512.jpg" alt="Momento en que se suspende la COP16 el sábado 2 de noviembre de 2024 en Cali, Colombia. Foto: UN Biodiversity." class="wp-image-255407" /><figcaption class="wp-element-caption">Momento en que se suspende la COP16 el sábado 2 de noviembre de 2024 en Cali, Colombia. Foto: UN Biodiversity.</figcaption></figure>



<p>“Logramos una de las movilizaciones ambientales más grandes del país, con la inclusión de comunidades y pueblos de todo el mundo. Tan solo en la Zona Verde conseguimos un millón de visitantes, seis veces más de lo esperado. Más de 300 millones de pesos (cerca de 68 000 dólares) en ventas generadas por las casi 3000 economías de la biodiversidad que ofertaron productos y servicios de comunidades campesinas, afro y negocios verdes. Tuvimos cerca de 40 000 personas en diálogos académicos y se generaron más de 3000 empleos directos e indirectos”,&nbsp;<a href="https://twitter.com/susanamuhamad/status/1853909902986772874" target="_blank" rel="noreferrer noopener">aseguró Muhamad</a>.</p>



<p>El exministro de Ambiente de Colombia, Manuel Rodríguez, resume el impacto de la COP16 para Colombia de la siguiente manera: “Lo más positivo es que se hizo la mayor campaña educativa en medio ambiente que ha tenido Colombia en su historia. De eso no me cabe la menor duda”.</p>



<p><em><strong>*Imagen principal:</strong>&nbsp;Deforestación en el parque nacional Sierra de la Macarena, Colombia.&nbsp;<strong>Foto:</strong>&nbsp;Jorge Luis Contreras.</em></p>



<p><em>El artículo original fue publicado por&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/by/antonio-jose-paz-cardona/">Antonio José Paz</a>&nbsp;en&nbsp;Mongabay Latam.&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/01/balance-ambiental-colombia-2024-repunte-deforestacion-eventos-climaticos-extremos/">P</a><a href="https://es.mongabay.com/2024/10/recta-final-cop16-pocos-avances-muchos-temas-vitales-estancados/">uedes revisarlo aquí.</a></em></p>



<p><em>Si quieres leer más sobre&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/list/pueblos-indigenas/"><em>pueblos indígenas&nbsp;</em></a><em>en Latinoamérica, puedes revisar&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/list/pueblos-indigenas/"><em>nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/"><em>Twitter</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/"><em>Instagram</em></a><em>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>
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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Medio ambiente</category>
                    <category>Mongabay Latam</category>
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        <pubDate>Tue, 07 Jan 2025 17:17:13 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Balance ambiental de Colombia en 2024: el repunte de la deforestación y los eventos climáticos extremos en el país más letal para los defensores]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
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        <title>DESCIFRANDO LA ESFINGE DE LA POLÍTICA NACIONAL (III)</title>
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        <description><![CDATA[<p>No deja de ser curioso que Belisario Betancur Cuartas y Álvaro Gómez Hurtado, dos conspicuos líderes conservadores, aparezcan como inspiradores y pioneros de las principales banderas de Gustavo Petro: la “Paz Total” y “Tumbar el régimen”[i] . Sobre todo, siendo Petro el primer presidente de izquierda en nuestra historia y un crítico implacable del establecimiento [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p>No deja de ser curioso que Belisario Betancur Cuartas y Álvaro Gómez Hurtado, dos conspicuos líderes conservadores, aparezcan como inspiradores y pioneros de las principales banderas de Gustavo Petro: la <strong><em>“Paz Total” y “Tumbar el régimen</em></strong>”<a href="#_edn1" id="_ednref1">[i]</a> . Sobre todo, siendo Petro el primer presidente de izquierda en nuestra historia y un crítico implacable del establecimiento liberal-conservador. Un establecimiento que hoy pervive en medio de la ilegalidad y la impunidad política, camuflado bajo numerosas siglas de empresas electorales semiilegales como “Cambio Radical”, “Centro Democrático” y el “Partido de la U”, con un número apreciable de sus miembros condenados por corrupción y concierto para delinquir<a href="#_edn2" id="_ednref2">[ii]</a>, para solo nombrar las organizaciones semipolíticas y delictivas más representativas en ese inextricable entramado personalista de cerca de 30 microempresas electorales disfrazadas de partidos políticos<a href="#_edn3" id="_ednref3">[iii]</a>. Esas banderas, la “<strong><em>Paz Total y Tumbar el Régimen”,</em></strong> las levantaron Betancur y Gómez, sin lograr izarlas durante sus vidas, pero ambos lo intentaron con más buena voluntad que acierto gubernamental y político, respectivamente. Las mismas banderas las enarbola hoy el presidente Petro, al parecer con igual desacierto y desconcierto que el generado por sus antecesores, en gran parte debido a la consolidación del actual régimen electofáctico<a href="#_edn4" id="_ednref4">[iv]</a> y sus teratológicas mutaciones, pues ya casi nos resulta imposible discernir entre lo legal y lo ilegal, lo político y lo criminal, lo legítimo y lo ilegítimo, en fin, la verdad y la mentira, en medio de tanta realidad virtual aumentada y desfigurada por las redes sociales y las cajas de resonancia de la gran prensa al servicio de sus propietarios y anunciantes. Así lo hace con bombos y platillos semanalmente una revista con el auspicio de plutócratas que aúpan a su ambiciosa y vanidosa directora, alucinada con delirios presidenciales. Quizá por ello los protagonistas de nuestra vida política son Álvaro Uribe Vélez, quien prefirió renunciar a su curul de senador para burlar a la Corte Suprema de Justicia y Gustavo Petro Urrego, un presidente-rehén de múltiples escándalos de corrupción y con dudosos aliados como el innombrable Armando Benedetti y exfuncionarios delincuentes como Olmedo López y Sneider Pinilla, quienes forman un insuperable y destemplado trio de corruptos que nos roban desvergonzadamente nuestros impuestos. A pesar de tan desalentador paisaje político nacional vale la pena volver a recordar, así sea someramente, los esfuerzos pioneros de Belisario Betancur por “adecentar el local” de esta República fantasmagórica y tanática.</p>



<p><strong>Belisario Betancur, un presidente trágico</strong></p>



<p>Y nada mejor que citar algunos de los apartes de su discurso de posesión presidencial, pronunciado ante la Plaza de Bolívar, ritual que repitió el presidente Petro, dramatizándolo con la irrupción de la espada del libertador Simón Bolívar. Espada desenvainada para romper simbólicamente el nudo gordiano que mantiene bien amarrada y asegurada la estela de la violencia política y la desigualdad social, enseñas perdurables de la esfinge política que no hemos podido descifrar y expulsar de nuestras vidas y sociedad. En los apartes del discurso de Belisario encontramos destellos de verdades dolorosas e ignominiosas que se niegan a reconocer quienes todavía pretenden seguir gobernando a Colombia como si fuera una ubérrima hacienda que les pertenecerá eternamente. Así los describe en el siguiente pasaje con su lírico y grandilocuente estilo:</p>



<p>“<em>He andado una y otra vez por los caminos de mi patria y he visto ímpetus heroicos, pero también gentes mustias <strong>porque no hay en su horizonte solidaridad ni esperanza. Ya que para una parte de colombianos: La turbamulta les es ajena pues procede de grupos que les son ajenos; la otra Colombia les es remota u hostil</strong>. ¿Cómo afirmar sin sarcasmo la pertenencia <strong>a algo de que están excluidos, en donde su voz resuena con intrusa cadencia? Y para los más poderosos o los más dichosos ¿a qué reivindicar algo tan entrañablemente unificador como es la patria, a partir de la discriminación y el desdén?”.</strong> </em>De donde concluye<em>: <strong>“Hay una relación perversa en la que los dos países se envenenan mutuamente, y esa dialéctica ahoga toda existencia nacional”</strong>. </em>Por tanto<em>, </em>afirma<em>: “la prioridad del gobierno es empezar&nbsp; &#8211;<strong>y lo recalco, empezar tan sólo a que las dos naciones en combate se cohesionen y se fundan</strong>, a que la expresión ciudadano colombiano <strong>tenga embrujo de porvenir y no eco fantasmal de irrisión</strong>; a que expresemos nuestra colombianidad con orgullo; a que <strong>dejemos de ser federación de rencores y archipiélago de egoísmos para ser hermandad de iguales</strong>, a fin de que no llegue a decirse de nosotros <strong>la terrible expresión del historiador, de haber llevado a nuestra gente a que prefiera la violencia a la injusticia</strong></em><strong>”</strong>.</p>



<p>Pocas descripciones tan precisas y esclarecedoras sobre el laberinto de violencias e injusticias en que vivimos y morimos extraviados. Sin duda, Petro no solo retoma y forja su proyecto político y el Pacto Histórico con esa <strong><em>“turbamulta ajena, remota y hostil”</em></strong>, sino que procede de sus entrañas, como Gaitán, quien fue asesinado precisamente por aquellos que siempre han gobernado a partir de <strong>la “discriminación y el desdén”, </strong>cabalgando sobre la ignorancia y las necesidades de una <strong>“turbamulta” </strong>engañada por el clientelismo y la demagogia electoral que vota por ellos y los eleva a pedestales que nunca merecieron.Como lo resalta Belisario, el antagonismo entre esos dos países, el de los “patricios” y los “plebeyos”, el “País Político contra el País Nacional”, según Gaitán &#8211;que se viene expresando en periódicos estallidos sociales como los del 2019 y 2021<strong><em>—“ahoga toda existencia nacional”, </em></strong>pues imposibilita forjar una comunidad política democrática entre iguales y perpetúa, generación tras generación, esa <strong><em>“federación de rencores y archipiélago de egoísmos</em></strong>”. Federación y archipiélago hoy dispersos en diferentes regiones del país por la disputa codiciosa y mortífera de las economías ilegales, simbióticamente fusionadas con el establecimiento político a través de la financiación de sus campañas y empresas electorales, recuérdese el proceso 8.000<a href="#_edn5" id="_ednref5">[v]</a> y el “Ñeñe Hernández”<a href="#_edn6" id="_ednref6">[vi]</a>, &nbsp;pero también por su imbricación con la economía legal mediante el lavado de cuantiosos activos por Bancos matrices del grupo AVAL, según la famosa operación Polar Cap, que reveló en marzo de 1989 un lavado de aproximadamente 412 millones de dólares de Pablo Escobar, Gustavo Gaviria y Jorge Luis Ochoa Vásquez,&nbsp; por parte de la sucursal del Banco de Occidente en Panamá<a href="#_edn7" id="_ednref7">[vii]</a>. &nbsp;</p>



<p><strong>“Ni una gota más de sangre colombiana”</strong></p>



<p>Irónica y hasta trágica es la otra aspiración de Belisario que hace suya el presidente Petro con su política de Paz Total, tan similar a la bandera blanca que levantó Betancur a todos los grupos armados, no solo a las guerrillas, pero que terminó anegada en sangre. Así lo expresó en su discurso de posesión presidencial:</p>



<p>“<strong><em>Levanto una bandera de paz para ofrecerla a todos mis compatriotas</em></strong><em>. Tiendo mi mano a los alzados en armas para que se incorporen al ejercicio pleno de sus derechos, en el amplio marco de decisión que tomen las Cámaras. <strong>Les declaro la paz a mis conciudadanos sin distinción alguna</strong>: ¡a esa tarea prioritaria me consagro porque necesitamos esa paz colombiana para cuidarla como se cuida el árbol que convocará bajo sus gajos abiertos a toda la familia nacional!&#8230; Una paz sin retaliaciones ni vindictas. <strong>Una paz que incorpore a todos los colombianos en la actividad ciudadana y les dé la posibilidad de realizarse económica y socialmente, y de participar en la vida democrática. Una paz que garantice el pleno ejercicio de los derechos y al mismo tiempo demande el cumplimiento de las obligaciones.</strong> Una paz que sea fundamento de la seguridad colectiva, que rescate la convivencia y la justicia, <strong>que permita establecer una demarcación entre la confrontación política, desviada de sus cauces normales, y cualquiera de las modalidades del delito.</strong> Levanto ante el pueblo de Colombia una alta y blanca bandera de paz: la levanto ante los <strong>oprimidos, la levanto ante los perseguidos, la levanto ante los alzados en armas, levanto la blanca bandera de la paz ante mis compatriotas de todos los partidos y de los sin partido,</strong> de todas las regiones, de todas las procedencias. <strong>No quiero que se derrame una sola gota más de sangre colombiana de nuestros soldados abnegados ni de nuestros campesinos inocentes, ni de los obcecados, ni una gota más de sangre hermana. ¡Ni una gota más!</strong></em></p>



<p>Solo nos cabe esperar que el empeño y la obsesión del presidente Petro con la Paz Total, tan bien intencionada y semejante a la de Belisario, no culmine en otra hecatombe como la del Palacio de Justicia, pues la obcecación criminal de los grupos guerrilleros, sumada a la ambición y codicia del narcotráfico y de numerosos grupos delincuenciales que saquean el oro, las entrañas de Pachamama y extorsionan a los desesperados migrantes y pequeños comerciantes, no nos conduzca a un escenario de terror peor que Apocalypse Now<a href="#_edn8" id="_ednref8">[viii]</a>. Ya no queda espacio y menos tiempo para el paralelo entre Álvaro Gómez Hurtado y su convocatoria a <strong><em>“Tumbar el Régimen</em></strong>”, parecida a la intención del presidente Petro de realizar reformas sociales y económicas estructurales que vayan minando este régimen por dentro, hasta que se quede sin cimientos y caiga por completo. Un empeño tan peregrino y lejano como la Paz Total, que precisa una cuarta y quizá última entrega sobre la esfinge política nacional, cuyas entrañas conoció muy bien Álvaro Gómez Hurtado y hoy tiene en jaque al presidente Petro para beneplácito de quienes viven de esta considerada ejemplar “democracia” y su inexpugnable “estabilidad institucional”. “Democracia y estabilidad institucional” que quizá envidia el cleptócrata electoral, cacócrata gubernamental<a href="#_edn9" id="_ednref9">[ix]</a> y autócrata estatal de Maduro en nombre de un supuesto “socialismo del siglo XXI”, que no alcanza los niveles de legitimidad de nuestra espuria y letal “democracia” con más de 450.000 víctimas mortales entre 1985 y 2018 según cifras del Informe Final de la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y No Repetición<a href="#_edn10" id="_ednref10">[x]</a>.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p><a href="#_ednref1" id="_edn1">[i]</a> <a href="https://co.video.search.yahoo.com/search/video?fr=mcafee&amp;ei=UTF-8&amp;p=tumbar+el+r%C3%A9gimen%2C+%C3%A1lvaro+g%C3%B3mez+hurtado&amp;type=E210CO1490G0#id=1&amp;vid=36e405baa0c170031728bb68128623f3&amp;action=click">https://co.video.search.yahoo.com/search/video?fr=mcafee&amp;ei=UTF-8&amp;p=tumbar+el+r%C3%A9gimen%2C+%C3%A1lvaro+g%C3%B3mez+hurtado&amp;type=E210CO1490G0#id=1&amp;vid=36e405baa0c170031728bb68128623f3&amp;action=click</a></p>



<p><a href="#_ednref2" id="_edn2">[ii]</a> <a href="https://verdadabierta.com/de-la-curul-a-la-carcel/">https://verdadabierta.com/de-la-curul-a-la-carcel/</a></p>



<p><a href="#_ednref3" id="_edn3">[iii]</a> <a href="https://www.cne.gov.co/listado-de-partidos-politicos">https://www.cne.gov.co/listado-de-partidos-politicos</a></p>



<p><a href="#_ednref4" id="_edn4">[iv]</a> <a href="https://dialnet.unirioja.es/servlet/tesis?codigo=223842">https://dialnet.unirioja.es/servlet/tesis?codigo=223842</a></p>



<p><a href="#_ednref5" id="_edn5">[v]</a> <a href="https://encolombia.com/educacion-cultura/historia-colombia/proceso-8-000-en-colombia/">https://encolombia.com/educacion-cultura/historia-colombia/proceso-8-000-en-colombia/</a></p>



<p><a href="#_ednref6" id="_edn6">[vi]</a> <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Jos%C3%A9_Hern%C3%A1ndez_Aponte">https://es.wikipedia.org/wiki/Jos%C3%A9_Hern%C3%A1ndez_Aponte</a></p>



<p><a href="#_ednref7" id="_edn7">[vii]</a> <a href="https://www.pulzo.com/nacion/recuerdan-lio-grupo-aval-con-pablo-escobar-lavado-dinero-banco-PP3135557A">https://www.pulzo.com/nacion/recuerdan-lio-grupo-aval-con-pablo-escobar-lavado-dinero-banco-PP3135557A</a></p>



<p><a href="#_ednref8" id="_edn8">[viii]</a> <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Apocalypse_Now">https://es.wikipedia.org/wiki/Apocalypse_Now</a></p>



<p><a href="#_ednref9" id="_edn9">[ix]</a> <a href="https://www.fundeu.es/consulta/cacocracia/">https://www.fundeu.es/consulta/cacocracia/</a></p>



<p><a href="#_ednref10" id="_edn10">[x]</a> <a href="https://web.comisiondelaverdad.co/actualidad/noticias/principales-cifras-comision-de-la-verdad-informe-final">https://web.comisiondelaverdad.co/actualidad/noticias/principales-cifras-comision-de-la-verdad-informe-final</a></p>
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        <author>Hernando Llano Ángel</author>
                    <category>Calicanto</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=104788</guid>
        <pubDate>Fri, 23 Aug 2024 22:00:51 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[DESCIFRANDO LA ESFINGE DE LA POLÍTICA NACIONAL (III)]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Hernando Llano Ángel</media:credit>
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        <title>PETRO, ESFINGE DE LA POLÍTICA NACIONAL (II)</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/calicanto/petro-esfinge-de-la-politica-nacional-ii/</link>
        <description><![CDATA[<p>“El estudio más digno de la política no es el hombre sino las instituciones” John Plamenatz. Toda la razón tiene Plamenatz, pues las instituciones perduran y los hombres desaparecen. Sin desconocer que las instituciones también son históricamente contingentes y susceptibles de desaparecer. Al fin y al cabo, son obras de hombres y mujeres comprometidos con [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p><em>“El estudio más digno de la política no es el hombre sino las instituciones”</em> John Plamenatz.</p>



<p></p>



<p></p>



<p>Toda la razón tiene Plamenatz, pues las instituciones perduran y los hombres desaparecen. Sin desconocer que las instituciones también son históricamente contingentes y susceptibles de desaparecer. Al fin y al cabo, son obras de hombres y mujeres comprometidos con su transformación, como nos acontece en la lucha inconclusa contra el racismo, el clasismo, el machismo y la impunidad, para solo mencionar las instituciones informales más resistentes y reaccionarias que aún subsisten en nuestra sociedad y perpetúan desigualdades inadmisibles y violencias injustificables. Justamente por lo anterior tiene sentido intentar comprender y descifrar esa especie de esfinge política que son nuestras instituciones y sus principales protagonistas, haciendo el paralelo entre líderes históricos que intentaron cambiarlas, como Alfonso Pumarejo y Jorge Eliécer Gaitán a mediados del siglo pasado y hoy lo hace denodadamente el presidente Gustavo Petro. Son protagonistas de una larga e infructuosa gesta reformista que continuaron con mediano éxito presidentes como Belisario Betancur, Virgilio Barco y César Gaviria al final del milenio pasado. Sus reformas modificaron el cascarón formal de las instituciones, pero no afectaron sustancialmente el almendrón de las desigualdades, las exclusiones y las violencias, instituciones informales auspiciadas por poderes de facto y líderes de extrema derecha e izquierda al parecer intocables e insustituibles. Contra ellas y esos feroces defensores del Statu Quo lucharon con coraje y coherencia otros líderes como Jaime Pardo Leal, Luis Carlos Galán, Bernardo Jaramillo, Carlos Pizarro y Álvaro Gómez, que pagaron con sus vidas la osadía de desafiar sin temor esa simbiosis de la política con el crimen y la ilegalidad, quinta esencia de la esfinge del actual régimen político electofáctico (1). Un régimen que ha logrado simular con cinismo credenciales democráticas bajo el ritual de elecciones periódicas e ininterrumpidas desde 1957. Elecciones que nada tuvieron de competitivas durante los 16 años del Frente Nacional. Tanto que cuando en 1970 fue derrotado el sucesor institucional de esa fórmula espuria y antidemocrática del “miti-miti” estatal, el candidato conservador Misael Pastrana Borrero, el entonces presidente Carlos Lleras Restrepo (2) burló la voluntad popular que votó mayoritariamente por el general Gustavo Rojas Pinilla. ¡Cuánto desearía Maduro contar hoy con la habilidad de Lleras Restrepo y el respaldo que entonces recibió!&nbsp; Por eso no deja de ser una ironía casi incomprensible que hoy el presidente Petro, hijo legítimo del fraude que originó al M-19, le proponga a Maduro la fórmula del Frente Nacional para compartir el poder estatal con la oposición y superar así la actual crisis venezolana. Una crisis originada precisamente por el latrocinio electoral del que es responsable el mismo Maduro y su actual régimen cacocrático. Semejante argucia política jamás se le hubieran ocurrido a Jorge Eliecer Gaitán, pues con su bandera de la <strong><em>“Restauración Moral de la República”</em></strong> combatió implacablemente la corrupción de las oligarquías liberales y conservadoras, enquistadas en el País Político contra el País Nacional, como está hoy Maduro en Venezuela.</p>



<p><strong>El “País Político” Vs el “País Nacional”</strong></p>



<p>Esa distinción y antagonismo conserva todavía plena validez, tanto en Venezuela como en Colombia, pues el <em>“<strong>País Político que piensa en sus empleos, en su mecánica y en su poder</strong>”</em> se encuentra completamente divorciado del <em>“<strong>País Nacional que piensa en su trabajo, en su salud, en su cultura, desatendido por el país político</strong>. El País Político tiene rutas distintas a las del País Nacional. <strong>¡Tremendo drama en la historia de un pueblo!&#8230;</strong> Para el país político la política es mecánica, es juego, <strong>es ganancia de elecciones</strong>, es saber a quién se nombra ministro y no qué va a hacer el ministro. <strong>Es plutocracia</strong>, contratos, burocracia, papeleo lento<strong>, tranquilo, usufructo de curules y el puesto público concebido como una granjería y no como un lugar de trabajo para contribuir a la grandeza nacional”</strong></em><strong>.</strong> Por intentar superar tan tremendo drama Gaitán fue asesinado el 9 de abril de 1948. En su célebre <strong>“Oración por la Paz”</strong>, dos meses antes de su magnicidio, le había exigido e implorado al presidente conservador Mariano Ospina Pérez, <em>“una pequeña y grande cosa: que las <strong>luchas políticas se desarrollen por los cauces de la constitucionalidad</strong>”, </em>la clave de la democraciaque todavía no hemos podido descifrar y encontrar,pues el País Político optó por la violencia y el asesinato de quien pretendía resolver semejante drama. Un drama convertido desde entonces en tragedia histórica ya que dicha contradicción existencial entre los dos países no ha sido superada y es uno de los rasgos identitarios de la esfinge política nacional. De alguna forma, guardando las diferencias del contexto político y la impronta insuperable del liderazgo de Gaitán, Petro retoma en su discurso de posesión presidencial el mismo desafío institucional, al decir: <em>“Y <strong>finalmente, uniré a Colombia</strong>. Uniremos, entre todos y todas, a nuestra querida Colombia. Tenemos que decirle basta a la división que nos enfrenta como pueblo. <strong>Yo no quiero dos países, como no quiero dos sociedades. Quiero una Colombia fuerte, justa y unida”</strong>.</em></p>



<p><strong>Petro, rehén del “País Político”</strong></p>



<p>Sin embargo, los compromisos adquiridos por Petro durante su campaña electoral en la costa caribe y otras regiones del país con personajes tan representativos del País Político como Armando Benedetti y Roy Barreras –para solo nombrar dos de los más destacados— han afectado gravemente su independencia política y ética para avanzar por la senda de <em>“una Colombia fuerte, justa y unida”.</em> Ni hablar del lastre que hoy carga por el escándalo de la Unidad Nacional para la Gestión de Riesgos de Desastres (UNGRD), convertida en una Unidad de Gestión de Robos Desastrosos, que involucra presuntamente desde los ministros de Hacienda y del Interior hasta los expresidentes del Senado y la Cámara de Representantes. Prácticas corruptas que Gaitán fustigaba con su verbo restaurador de la ética pública y su llamado a la <strong><em>“revolución de las costumbres políticas”.</em></strong>Entonces denunciaba como esa <strong><em>“pequeña minoría oligárquica”</em></strong> que “<strong><em>no por el trabajo, sino por las influencias</em></strong><em>, no por la lucha, sino <strong>por la especulación</strong>, no por la ardentía en las virtudes, sino al contrario, por la <strong>pequeñez sinuosa en los procedimientos</strong>, les corresponden <strong>ganancias fabulosas y acumuladas</strong>, mientras a la <strong>gran masa</strong> solo le corresponde sufrir <strong>la carestía de la vida y de la especulación</strong></em>”, maniobras propias de “<em>la <strong>oligarquía conjunta llamada liberal o conservadora</strong>, que hace su <strong>agosto sobre la miseria y la desgracia de un gran pueblo abandonado”</strong>. </em>Dichasprácticas son totalmente inadmisibles en un gobierno de izquierda, que pregona el cambio y cuya enseña diferenciadora de la derecha debería ser precisamente la prevalencia de la <strong><em>ética pública sobre los intereses particulares</em></strong>. Pero tales instituciones informales, propias de la práctica política y la codicia privada, persisten desde entonces porque en la mentalidad de los políticos profesionales, de los ciudadanos que los eligen y sus cómplices privados, la dimensión de lo público no existe y hacen del Estado y el presupuesto nacional un botín para enriquecerse la mayoría de las veces impunemente. Convierten lo público en su empresa particular y el Estado en un mercado para otorgar contratos y concesiones a los financiadores de sus campañas electorales, como en el caso de ODEBRECHT. &nbsp;Los ejemplos más escandalosos, que ahora olvida la oposición maniqueísta del Centro Democrático, son Agro Ingreso Seguro y Reficar, cuyo desfalco <em>“generó pérdidas por corrupción por más de <strong>$8.000 millones de dólares</strong>, convirtiéndolo en un escándalo de corrupción peor que otros como el Carrusel de la contratación y Agro Ingreso Seguro. El <strong>detrimento patrimonial equivalente fue de un 5% del presupuesto nacional del país en 2016</strong>, que se terminaría de pagar en el año 2046, según datos de la entidad fiscalizadora</em>” (3). En contraste, Gaitán siempre reivindicó la dimensión social y pública del Estado y propuso su<em> “intervención en la economía a través de un Consejo Económico Nacional, representativo de todas las fuerzas de producción con énfasis en las pequeñas industrias para incrementar la producción industrial, agrícola y ganadera”</em>. Es similar la propuesta del presidente Petro en el punto noveno de su decálogo gubernamental: <em>“Desarrollaré la industria nacional, la economía popular y el campo colombiano. Priorizaremos a la mujer campesina, a la mujer de la economía popular, indudablemente; al microempresario y al pequeño y mediano empresario de Colombia. Pero nuestra invitación es a producir, es a trabajar, es a ser conscientes de que solo seremos una sociedad rica si trabajamos. Y que el trabajo, cada vez más, en el siglo XXI, es una propiedad del conocimiento, del cerebro, de la inteligencia humana. Vamos a acompañar y a apoyar a todo aquel que se esfuerce por Colombia. El campesino, la campesina, que se levanta al alba. El artesano, la artesana, que mantiene viva nuestra cultura. El empresario, la empresaria, que crea trabajo. El trabajador y la trabajadora cultural que construye la sensibilidad humana. La ciencia, la cultura y el conocimiento es el combustible del siglo XXI. Vamos a desarrollar la sociedad del conocimiento y la tecnología”. </em>Pero todo parece indicar que del dicho al hecho hay un trecho insalvable, no solo por la cerril oposición de los gremios y sus testaferros en el Congreso a las reformas del gobierno con profundo contenido social, sino también por su incapacidad para una gestión eficiente y transformadora, no lastrada y desprestigiada por la incompetencia de numerosos funcionarios y la codicia ilimitada de corruptos como Olmedo López y Sneider Pinilla en la UNGRD (4). Le quedan al “gobierno del cambio” y “Colombia, potencia mundial de la vida”, dos años para enmendar la plana y mejorar su capacidad de gestión, pero también para sacar y arrojar de la nave del Estado a los piratas que amenazan con hacerla encallar en el mar de sargazos de la corrupción y la cacocracia (5). Si no lo hace, entonces una derecha recalcitrante cobrara implacablemente en el 2026 por la ventanilla de las elecciones su revancha ante la inmensa frustración popular que votó por el cambio. Una oposición cínica que hoy posa de incorruptible y demócrata integral, incapaz de reconocer sus responsabilidades históricas en la descomposición del Estado y la existencia de 9.758.045 víctimas registradas formalmente en la Unidad Nacional de Víctimas (6) de las cuales son sujeto de atención de reparación 7.661.300, números similares y hasta superiores a la población desplazada por la dictadura de Maduro. Por su parte, el presidente Petro debería atender con urgencia este consejo de Gaitán y contener su adicción enfermiza a la cuenta X:</p>



<p>&nbsp;<em>“Pero <strong>una nación no se salva con simple verbalismo, con jugadas habilidosas, ni con silencios calculados, sino con obras, con realidades</strong>, con el otro aspecto de nuestro criterio, que es el de tener como <strong>objetivo máximo de la actividad del Estado al hombre colombiano, cómo va su salud, cómo su educación, cómo su agricultura, cómo su comercio, cómo van su industria, sus transportes y su sanidad” (7)</strong>.</em></p>



<p>(1)<a href="https://www.academia.edu/120489371/Aproximaciones_al_r%C3%A9gimen_Electof%C3%A1ctico">https://www.academia.edu/120489371/Aproximaciones_al_r%C3%A9gimen_Electof%C3%A1ctico</a></p>



<p>(2)<a href="https://www.elespectador.com/colombia/mas-regiones/la-noche-en-que-lleras-restrepo-reconocio-el-triunfo-de-rojas-pinilla-parte-ii-article-417288/">https://www.elespectador.com/colombia/mas-regiones/la-noche-en-que-lleras-restrepo-reconocio-el-triunfo-de-rojas-pinilla-parte-ii-article-417288/</a></p>



<p>(3)<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Esc%C3%A1ndalo_de_Reficar_de_2016">https://es.wikipedia.org/wiki/Esc%C3%A1ndalo_de_Reficar_de_2016</a></p>



<p>(4)<a href="https://www.elcolombiano.com/colombia/ungrd-escandalo-de-corrupcion-quienes-estan-involucrados-DA24423880">https://www.elcolombiano.com/colombia/ungrd-escandalo-de-corrupcion-quienes-estan-involucrados-DA24423880</a></p>



<p>(5) <a href="https://www.fundeu.es/consulta/cacocracia/">https://www.fundeu.es/consulta/cacocracia/</a></p>



<p>(6) <a href="https://www.unidadvictimas.gov.co/">https://www.unidadvictimas.gov.co/</a></p>



<p>(7) Villaveces, Jorge. <em>“Los mejores discursos de Gaitán”</em>, editorial Jorvi, Bogotá, 1958.</p>
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        <author>Hernando Llano Ángel</author>
                    <category>Calicanto</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=104541</guid>
        <pubDate>Fri, 16 Aug 2024 19:12:22 +0000</pubDate>
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