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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
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	<title>Todos los resultados de blogs de intimidad | Blogs El Espectador</title>
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        <title>DEBATES PRESIDENCIALES Y DEBACLE NACIONAL (I)</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/calicanto/debates-presidenciales-y-debacle-nacional-i/</link>
        <description><![CDATA[<p>El debate puede profundizar la debacle política nacional e imposibilitar la deliberación necesaria para salir de la actual carnicería, pues seguro radicalizará los fanatismos ideológicos y los prejuicios políticos, que llevará a muchos a buscar salvadores providenciales a imagen y semejanza de profetas armados que prometen salvarnos y en lugar de avanzar hacia paz terrenal nos acercarán rápidamente a la paz eterna.</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p>(Artículo para el PAÍS, el periódico global, sección América-Colombia, abril 26 de 2026)</p>



<p>La mayor dificultad para realizar los debates entre los candidatos presidenciales es el riego de convertirlos en una debacle nacional. Más aún en medio de esta oleada del terror, desatada al parecer por Iván “Mordisco” al mando del “Estado Mayor Central de las Farc” en retaliación a las acciones de la Fuerza Pública en su contra, que lo ha puesto contra las cuerdas. Y la forma más expedita de hacerlo es impidiendo la participación en los debates de aquellos candidatos que no aparecen como favoritos en el actual tinglado de la política nacional. De esta forma, la agenda política del futuro y la suerte de todos los colombianos quedará en manos de la confrontación entre dos proyectos que se disputan no solo las próximas elecciones, sino la vida y muerte de las próximas generaciones. Lo que está en juego es mucho más que la definición de un temario, el orden para abordarlo, la identidad y competencia del moderador. Lo que realmente está en juego es la capacidad para deliberar de todos los colombianos, no solo de tres, cuatro o trece candidatos, cuya participación en los debates está condicionada, casi que atrofiada, por su obsesión de ganar las elecciones, no tanto por la búsqueda de soluciones a los principales desafíos y conflictos que como sociedad enfrentamos. Conflictos que por su complejidad ninguna candidatura o partido podrá resolver solo, en gran parte porque todos son más o menos responsables de su existencia, persistencia y degradación, así traten de atribuirle toda la culpa al contrario y a su contradictor de turno. Tal será el principal objetivo en desarrollo de los debates, si llegan a realizarse teniendo como telón de fondo este terror que impide pensar con responsabilidad y libertad, más allá de buscar un solo responsable del mismo. Cada candidatura Intentará demostrarnos que tiene la fórmula mágica para hacer en los próximos cuatro años en la Casa de Nariño lo que ningún partido o líder político ha podido hacer durante toda su vida política: la paz con justicia social, un desarrollo económico incluyente, en función de las mayorías, una gestión pública sin depredar los recursos del erario y sin devastar nuestra portentosa biodiversidad para favorecer intereses de empresas nacionales e internacionales. Ojalá los debates sirvieran al menos para revelarnos las fortalezas y debilidades de cada candidatura frente a los anteriores desafíos. Pero es probable que suceda todo lo contrario, pues la obsesión de cada aspirante a la presidencia será intentar demostrarnos que sus contendores son los únicos responsables de la actual debacle y que sólo su candidatura y su partido ha estado a la altura de esos desafíos y cuenta con el programa para resolverlos en los próximos cuatro años. Cuando sabemos que esta terrible realidad los supera a todos. Escucharemos a más de un salvador que, emulando la vulgaridad y brutalidad de Trump, dirá que todo se resuelve con más plomo, dinamitando al país como hoy lo hace alias Mordisco y su banda narcocriminal para defender su emporio de cocaína parapetado supuestamente en objetivos políticos. Objetivos que a la postre coronará si vamos a las urnas muertos de miedo y entregamos nuestro juicio y voto sin reflexionar, olvidando que el miedo nunca es inocente y en estas circunstancias sería un pésimo consejero.</p>



<p><strong>Una feria de vanidades y disfraces</strong></p>



<p>Esa obsesión, puede llevar a todas las candidaturas a comportarse en el set televisivo como actores de un show para conquistar la sintonía y el voto de la mayoría de electores el próximo 31 de mayo. La meta será obtener ese día la mitad más uno de los votos, poco importa cómo se logre, así sea azuzando el miedo, para evitar un incierto segundo tiempo. Entonces cada candidatura desplegará todos sus recursos para vencer y demostrarnos no solo que es la mejor, más preparada, más honesta y competente para gobernar, sino que además es moralmente intachable y superior a todas sus demás competidoras. Así veremos que entran en un combate para lograr desacreditar rápidamente, en primer round, a sus adversarios. Nos dirán que sus vidas son un libro abierto, mostrándonos sus mejores páginas y ocultándonos las más turbias y comprometedoras. Y, en ese esfuerzo, no faltará quien dirá que no es político, aunque aspira a ser presidente. Muy difícil entender cómo gobernará si desprecia tanto con quienes tendrá que hacerlo, los congresistas y demás servidores públicos electos. ¿Lo hará sin contar con su apoyo y gobernará a punta de decretos? ¿Declarará inmediatamente la conmoción interior y cerrará el Congreso? Si tales son las propuestas salvadoras no hay duda que nos devorará el tigre de la arbitrariedad y la ambición.</p>



<p><strong>¿Transparencia o apariencia en el set?</strong></p>



<p>En fin, corremos el riesgo de presenciar una feria de vanidades y disfraces, en donde relucirá todo menos la transparencia que cada candidatura pregona. Predominará la apariencia o incluso hasta la “tramparencia”, adornada con bellos abalorios y fantasías programáticas como la paz, la seguridad, la equidad, la solidaridad y hasta la felicidad. Todas y todos se empeñarán en lucir el traje más adecuado para gustar al mayor número de espectadores-electores y ocultar sus defectos, secretas intimidades, amistades y verdaderas identidades. Sobre todo, se cuidarán de que no veamos tras bastidores quiénes son los diseñadores y financiadores de su eventual traje presidencial. En verdad, es muy difícil comprender el cambio de discursos, identidades y personalidades que la mayoría de candidatos experimentan durante las campañas electorales. Al desfilar por la pasarela de las plazas públicas y aparecer en los sets televisivos sufren una especie de metamorfosis acelerada para ganar las elecciones. ¿Cómo hacer para no caer bajo ese embrujo y evitar que las urnas sean esa insondable caja de pandora donde quedan refundidas todas nuestras esperanzas hasta las próximas elecciones? Esa caja de la cual empiezan a salir todos los males cuando comienzan a gobernar desde la Casa de Nariño y se los achacan a su anterior inquilino. Quizá una forma de hacerlo sea aprendiendo a deliberar en lugar de solo debatir.</p>



<p><strong>Deliberar, más que debatir</strong></p>



<p>La principal diferencia entre deliberar y debatir, es que la deliberación busca persuadir y convencer, mientras el debate solo combatir y vencer. La deliberación promueve el examen y la investigación de los problemas y más graves conflictos, busca las causas o factores estructurales y coyunturales que los generan, sin eludir la propia responsabilidad en su desarrollo e identificar a sus principales responsables por acción u omisión. En el debate sucede todo lo contrario, la atención se centra en las consecuencias de los conflictos y problemas, eximiéndose cada candidatura de toda responsabilidad personal o partidista en el surgimiento de los mismos para atribuirla exclusivamente a los demás contendores. En la deliberación prima la argumentación con fundamento en evidencias y hechos comprobados, mientras que en el debate predomina la descalificación personal del adversario con suspicacias y acusaciones sin sustento en hechos, apelando al estímulo de prejuicios, estereotipos, miedos y pasiones viscerales como el odio y la venganza. La deliberación promueve soluciones y eventuales acuerdos en medio de las diferencias, su lógica es la concertación. En el debate sucede todo lo contrario, pues se busca imponer decisiones al adversario, su lógica es la confrontación y no la conciliación.</p>



<p><strong>Deliberar sin miedo</strong></p>



<p>En últimas, el debate impide y pervierte el diálogo y la deliberación esclarecedora, pues lo que predomina es la polémica para vencer al adversario y no la búsqueda conjunta de soluciones concertadas a los más graves problemas y sangrientos conflictos. Conflictos que ya no son tanto político-militares como criminales, no solo domésticos sino internacionales, (intermésticos) como lo es el narcoterrorismo de nuevo camuflado con objetivos políticos, tal como lo hizo con éxito Pablo Escobar en la coyuntura constituyente. El debate puede profundizar la debacle política nacional e imposibilitar la deliberación necesaria para salir de la actual carnicería, pues seguro radicalizará los fanatismos ideológicos y los prejuicios políticos, que llevará a muchos a buscar salvadores providenciales a imagen y semejanza de profetas armados que prometen salvarnos y en lugar de avanzar hacia paz terrenal nos acercarán rápidamente a la paz eterna. De esta forma el debate afianza las identidades y comportamientos propias de facciones y tribus políticas envueltas en pugnas interminables que culminan en persecuciones, cacería de brujas y ejecuciones extrajudiciales. Sucede todo lo contrario con la deliberación, pues ella nos permite pensar y conversar para liberarnos de certezas ideológicas inmodificables, de prejuicios atávicos inconscientes como el racismo, el clasismo y el sexismo, que siempre nos han impedido forjar una comunidad política entre iguales, vitalmente democrática. Quizá así algún día, ojalá más próximo que lejano, dejemos de ser <em>“esa federación de rencores y archipiélago de egoísmos para ser hermandad de iguales, a fin de que no llegue a decirse de nosotros la terrible expresión del historiador, de haber llevado a nuestra gente a que prefiera la violencia a la injusticia”</em>, como premonitoriamente lo advirtió Belisario Betancur en su discurso de posesión presidencial en 1982. ¿Será que 44 años después reincidiremos y continuaremos viviendo y muriendo bajo la violencia y la injusticia? ¿Seguiremos depositando en las urnas <strong><em>sufragios</em></strong> <strong><em>fúnebres</em></strong> en lugar de votos por la vida, la justicia, la paz y la convivencia democrática? Solo deliberando como ciudadanos lo podremos lograr, no como simple electores emocionalmente manipulados depositando nuestros miedos en las urnas, independientemente si se realizan o no los debates entre todos los candidatos presidenciales. No solo tres o cuatro candidaturas merecen ser escuchadas. Si ni siquiera entre todos ellos se reconocen como iguales, lo más probable es que escuchemos una limitada y estridente cacofonía en lugar de una amplia y clara polifonía, que es lo que más precisamos en medio del estruendo mortal de las bombas y los cilindros que hoy aturden nuestro juicio.  </p>
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        <author>Hernando Llano Ángel</author>
                    <category>Calicanto</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=128394</guid>
        <pubDate>Sun, 26 Apr 2026 15:43:42 +0000</pubDate>
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Hernando Llano Ángel</media:credit>
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        <item>
        <title>ANTES DEL ACOSO Y DESPUÉS DEL ABUSO SEXUAL</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/calicanto/antes-del-acoso-y-despues-del-abuso-sexual/</link>
        <description><![CDATA[<p>Combatir el acoso y el abuso sexual precisa un cuestionamiento ético radical dirigido, en primer lugar, contra los promotores de la industria de la belleza, la moda, el espectáculo, el cine, la pornografía y el erotismo, que continúan lucrándose por modelar y proyectar estereotipos de belleza, prejuicios y obsesiones para el disfrute y abuso masculino.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>(Artículo para EL PAÍS, el periódico global, sección AMÉRICA-COLOMBIA, abril 2026)</p>



<p class="has-text-align-center"><strong>ANTES DEL ACOSO Y DESPUÉS DEL ABUSO SEXUAL</strong></p>



<p class="has-text-align-right">Hernando Llano Ángel.</p>



<p>El acoso y el abuso sexual a los que se encuentran sometidas y expuestas innumerables mujeres en el mundo, en todos los ámbitos de su vida, no es solo una conducta machista personal incorporada atávicamente, quizá desde las cavernas, en la mente y el comportamiento de un número incierto de hombres. Es una conducta propia de una masculinidad posesiva, dominante y violenta. Mucho menos es la expresión y la excusa del incontenible deseo masculino, que suele empezar con los piropos y el cortejo seductor, <strong><em>siempre sin el consentimiento de la mujer</em></strong>, proseguir con una invitación a cenar y terminar en violencia sexual en una penumbrosa habitación o en un luminoso set televisivo, obviamente tras las cámaras. Tanto el acoso como el abuso sexual, en estos días que corren, son la mayoría de las veces una consecuencia “potencial” del agobio al que se encuentra sometida toda mujer por la publicidad y la industria de la “belleza y el amor”. Ya Marguerite Yourcenar en una entrevista con Matthieu Galey<a id="_ednref1" href="#_edn1">[i]</a> criticaba ciertas incoherencias de un feminismo radical, en la actualidad superado: <em>“Me parece también lamentable ver a la mujer jugar con dos barajas, ver por ejemplo, revistas que para adaptarse a la moda (<strong>pues las opiniones también son modas</strong>), publican artículos feministas supuestamente incendiarios, y que al mismo tiempo ofrecen a sus lectoras, que las hojean en la peluquería, igual cantidad de fotografías de lindas muchachas, o más bien muchachas que serían lindas si no encanaran, con tanta evidencia, los modelos publicitarios; la curiosa psicología comercial de nuestro tiempo impone esos mohines que pretenden ser seductores, provocativos o sensuales, cuando no rozan el erotismo y la semidesnudez, si se presenta la ocasión. Me sorprende que las feministas acepten a todas esas mujeres objeto”</em>. Una publicidad que las ha ido convirtiendo progresivamente en muñecas de lujo para el disfrute pornográfico y erótico masculino. Por eso no es una casualidad que Donald Trump haya sido por décadas el gran promotor del famoso concurso de Miss Universo y un cercano amigo de Epstein, en tiempos más gozosos y menos oprobiosos que los de su actual criminal gobierno de MAGA, a quien se refirió así: <em>“Conozco a Jeff desde hace 15 años. Un tipo estupendo”, dijo Trump a New York Magazine en 2002. “Es muy divertido estar con él. Incluso se dice que le gustan las mujeres hermosas tanto como a mí, y <strong>muchas de ellas son más jóvenes. </strong>Sin duda: Jeffrey disfruta de su vida social</em>”. De allí, que no haya sido ninguna sorpresa la investigación penal contra Trump por abuso sexual de la columnista E. Jean Carroll y su posterior condena a pagarle 5 millones de dólares por daños, según lo informó la BBC News el 9 de mayo de 2023<a id="_ednref2" href="#_edn2">[ii]</a>.</p>



<p><strong>Acoso y Abuso Social</strong></p>



<p> El acoso y el abuso sexual siempre serán un asunto público, político y cultural, desde la noche de los tiempos, que solo podrá desaparecer paulatinamente a partir del cuestionamiento crítico y del rechazo emocional y ético, sistemático y cotidiano, en la mente y en los cuerpos de todos, hombres y mujeres. Un cuestionamiento más allá de la gazmoñería y la hipocresía de iglesias y pastores, cuyos escándalos de pederastia y pedofilia los inhabilitan y descalifican como pregoneros de esa campaña. Combatir el acoso y el abuso sexual precisa ese cuestionamiento ético radical dirigido, en primer lugar, contra los promotores de la industria de la belleza, la moda, el espectáculo, el cine, la pornografía y el erotismo, que continúan lucrándose por modelar y proyectar, tanto en la mente de los hombres, pero sobre todo en los cuerpos femeninos, estereotipos de belleza, prejuicios y obsesiones para el disfrute y abuso masculino. Todo ello reforzado por pautas de conquista y seducción en telenovelas exitosas, libros de autoayuda y cierta literatura “romántica”. A tal extremo que millones de hombres sienten y viven su masculinidad como una obsesión por conquistar y poseer el mayor número de mujeres, parecidas o muy distantes de las ofrecidas cada segundo todos los días por esa publicidad ubicua y exacerbante del deseo y el consumo hedonista. Entonces sus miradas lascivas y palabras insinuantes suelen pasar a sus manos y son incapaces de contenerlas sin vulnerar e irrespetar la libertad y el derecho de toda mujer &#8211;así como de cualquier otra persona&#8211; a vestir como quiera y aparecer en público como lo desee, sin que ello sirva de excusa para agobiarla con piropos posesivos, más o menos procaces, hasta abusar de su cuerpo e intimidad contra su voluntad. El acoso sexual, en nuestra legislación penal, está tipificado como “<em>el que en beneficio suyo o de un tercero y valiéndose de <strong>su superioridad manifiesta</strong> o relaciones de autoridad o de poder, edad, sexo, posición laboral, social, familiar o económica, <strong>acose, persiga, hostigue o asedie física o verbalmente</strong>, <strong>con fines sexuales no consentidos</strong>, <strong>a otra persona”, </strong></em>por lo cual podrá “<em>incurrir en prisión de uno (1) a tres (3) años”.</em></p>



<p><strong>La deplorable y terrible “belleza”</strong></p>



<p>La expresión más deplorable y vulgar del asedio sexual socialmente admitido es el auge de cierta cirugía, supuestamente estética, que convierte a muchas mujeres, incluso contra su voluntad, en figurines y matachines públicos, casi en muñecas de lupanar, que exhiben sus amantes y respetuosos cónyuges en centros comerciales, clubes y eventos políticos, exponiéndolas al deleite voyerista y desvergonzado de los demás. Ni hablar del auge de la llamada música urbana, que tuvo una de sus máximas expresiones en la popular canción 57, con estribillos como: <em>&#8220;Una mamacita desde los fourteen (14 años), entra a la disco y se le siente el ki&#8221;</em>…<strong><em>La baby es mala</em></strong><em>, pero inteligente, y <strong>aunque esa bebita tiene dueño</strong>, <strong>ella sale cuando quiera</strong>. La nota está subiendo, y ella perreando esa borrachera”</em>, promoviendo a Colombia (prefijo internacional telefónico 57) como un destino para el turismo sexual y el abuso impune de menores.</p>



<p><strong>Una sexualidad ubicua, abusadora y acosadora</strong></p>



<p>Todo lo anterior es la antesala y el contexto social y cultural del acoso y el abuso sexual, hoy pública y comercialmente promovidos en forma explícita por poderosos anunciantes de empresas de cosméticos, bebidas, moda y espectáculos musicales <strong><em>a otro nivel</em></strong>, con el beneplácito y deleite de amplias audiencias, que hoy se sorprenden por la salida de Caracol Televisión de dos de sus más populares presentadores de noticias y deportes, Jorge Alfredo Vargas y Ricardo Orrego. Antes y más allá de las responsabilidades personales y penales de ambos periodistas, que deben ser judicialmente establecidas, hay una multitud incontable de acosadores anónimos cotidianos, absolutamente normales, aupados inadvertidamente por esa publicidad que exalta esa belleza femenina provocadora que se ofrece insinuante para su consumo a cada segundo y que corre a raudales pornográficos por las redes sociales.</p>



<p><strong>Canciones contra el acoso y el abuso</strong></p>



<p>Pocas canciones como <strong>“Sexo</strong>”<a id="_ednref3" href="#_edn3">[iii]</a> de Pedro Guerra han descrito de una manera más precisa y crítica el acoso y el abuso: “<em>Estás enfermo si piensas todo el día en el sexo, no es nada bueno, no, no, estar hablando siempre de sexo. Pero hay una mujer desnuda en cada tarro de yogur, el cuerpo que jamás soñaste, en las hojillas de afeitar, en la pasta de los dientes, y a la hora de cenar, esa mujer blanca y desnuda que se ofrece y que se da</em>”. Y concluye: <em>Si fuera equilibrado justo igual por igual, el sexo que nos niegan con el sexo que nos dan en vez de tanto juego y tanta gente silbando me pasaría la vida.” </em>Lo grave es que los acosadores y abusadores no se conforman con silbar, alargan sus manos, recursos de poder y posiciones dominantes para “seducir” a “esa mujer blanca y desnuda” y correr tras ella como bestias en celo. Por su parte, Serrat, en su canción <strong>“Me gusta todo de ti (pero tú no)</strong>”<a id="_ednref4" href="#_edn4">[iv]</a>, es más corrosivo, pues fustiga con cinismo machista esa belleza de maniquí diseñada en el quirófano de la vanidad<em>: “Me gusta todo de ti: tus pezones como lilas, tu alcancía carmesí, tus ingles y tus axilas…<strong>Eres tan linda por fuera que a retales yo quisiera llevarte puesta de adorno.</strong> <strong>Me gustas, pero por piezas; te quiero, pero a pedazos. Me gusta todo de ti, pero tú no. Tú no</strong>”. </em>Esa mujer diseñada como una “muñeca sexual” corre todos los días el riesgo de ser convertida en una presa del deseo de acosadores y abusadores machistas que, con cinismo y desfachatez, alegan que su belleza, sensualidad y voluptuosidad a flor de piel fue una provocación “irresistible” para su “incontrolable” acoso y posterior abuso, socialmente inadmisibles y penalmente sancionables. Por eso, si continuamos celebrando esa poderosa tramoya social, cultural, publicitaria y hasta quirúrgica que nos atrofia y reduce nuestros eros y deseos de hombres y mujeres al asedio y consumo del mayor número de cuerpos, el acoso y el abuso seguirán siendo parte de la actualidad noticiosa con un saldo negativo para las mujeres por su pública revictimización y favorable a los hombres por la menor denuncia y punibilidad de sus reprochables e inadmisibles conductas, consideradas por muchos de ellos como propias de su masculinidad. Afortunadamente entre las nuevas generaciones cada vez se celebra menos el reguetón, pues las pasadas bailaban y gozaban con canciones como <em>“Mala Mujer</em>” de la sonora Matancera o la balada <em>“Soy el ladrón de tu amor</em>”, banda musical de la novela venezolana “Leonela”, según me lo señala la profesora Elizabeth Gómez Etayo, autora del libro <strong><em>“De la intimidad a la opresión. Violencia en las relaciones de pareja</em></strong>”<a id="_ednref5" href="#_edn5">[v]</a> publicado por la editorial Tirant Colombia, 2025, cuya lectura recomiendo.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p><a href="#_ednref1" id="_edn1">[i]</a> En el libro “<em>Con los ojos abiertos”</em>, Plataforma Editorial, Barcelona, noviembre 2008, p 311.</p>



<p><a href="#_ednref2" id="_edn2"></a>&nbsp;</p>



<p>[ii] <a href="https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-65540220">https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-65540220</a></p>



<p><a href="#_ednref3" id="_edn3">[iii]</a> <a href="https://www.musica.com/letras.asp?letra=1554699">https://www.musica.com/letras.asp?letra=1554699</a></p>



<p><a href="#_ednref4" id="_edn4">[iv]</a><a href="https://co.video.search.yahoo.com/search/video?fr=mcafee&amp;p=serrat%2C+me+gusta+todo+de+t%C3%AD%2C+pero+t%C3%BA+no&amp;type=E210CO1490G0#id=50&amp;vid=0e5bbc6a6769e25dd29f501898afb4bc&amp;action=click">https://co.video.search.yahoo.com/search/video?fr=mcafee&amp;p=serrat%2C+me+gusta+todo+de+t%C3%AD%2C+pero+t%C3%BA+no&amp;type=E210CO1490G0#id=50&amp;vid=0e5bbc6a6769e25dd29f501898afb4bc&amp;action=click</a></p>



<p><a href="#_ednref5" id="_edn5">[v]</a> <a href="https://editorial.tirant.com/co/libro/de-la-intimidad-a-la-opresion-violencias-en-las-relaciones-de-pareja-elizabeth-gomez-etayo-9788410816206?busqueda=de%20la%20intimidad%20a%20la%20opresion&amp;fbclid=IwdGRzaANvhb5jbGNrA2-FbWV4dG4DYWVtAjExAAEeOJvc75tYlT4425SxvV0ODvUmNGj7WNEbp6eI3F7yemeZtOW5xJe89K2iTO4_aem_fb2bI3SGMHfCwj5eARPDpA&amp;sfnsn=scwspwa">https://editorial.tirant.com/co/libro/de-la-intimidad-a-la-opresion-violencias-en-las-relaciones-de-pareja-elizabeth-gomez-etayo-9788410816206?busqueda=de%20la%20intimidad%20a%20la%20opresion&amp;fbclid=IwdGRzaANvhb5jbGNrA2-FbWV4dG4DYWVtAjExAAEeOJvc75tYlT4425SxvV0ODvUmNGj7WNEbp6eI3F7yemeZtOW5xJe89K2iTO4_aem_fb2bI3SGMHfCwj5eARPDpA&amp;sfnsn=scwspwa</a></p>



<p></p>
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        <author>Hernando Llano Ángel</author>
                    <category>Calicanto</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127552</guid>
        <pubDate>Sun, 29 Mar 2026 17:47:09 +0000</pubDate>
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        <item>
        <title>MÁS ALLÁ DE LAS FÓRMULAS VICEPRESIDENCIALES</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/calicanto/mas-alla-de-las-formulas-vicepresidenciales/</link>
        <description><![CDATA[<p>Dichas fórmulas son mucho más que un asunto de táctica y estrategia electoral. Ellas tienen encarnadura programática y horizonte de nación.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>(Artículo para EL PAÍS, el periódico global, edición América-Colombia, marzo 15 2026)</p>



<p>La reciente definición de las fórmulas vicepresidenciales es mucho más que una “jugadita electoral”, aunque dicha finalidad esté en el principio de su escogencia y conformación. Dichas fórmulas son mucho más que un asunto de táctica y estrategia electoral. Ellas tienen encarnadura programática y horizonte de nación. De hecho, dichas duplas no solo fueron integradas para llegar a la Casa de Nariño, sino que ellas mismas son la expresión de los cambios sustanciales generados por el Pacto Histórico y la presidencia de Gustavo Petro. Y, sin duda, el principal cambio es haber puesto la llamada “<strong>cuestión social”</strong> en el centro del debate electoral, disputándole incluso a la seguridad el primer lugar en la agenda de los demás candidatos. Salvo Abelardo con su gesto patético y ridículo del saludo militar y la elección primaria de un tigre como su mascota de campaña. Ambas son enseñas bestiales de la fuerza y la depredación para supuestamente “salvar la Nación”. Enseñas que entusiasman a millones de sus seguidores obnubilados por esa propaganda, semejante a la simbología de Trump con su AMERICA FIRST y su MAGA criminal, junto a la motosierra “libertaria” de Milei para despedazar el sentido social del Estado de derecho. Dichos cruzados de la extrema derecha no solo están desmantelando el frágil Estado de derecho para convertirlo en la punta de lanza de su codicia mercantil y sus delirios de grandeza megalómana, sino que avanzan como locomotoras sin control arrasando el Derecho Internacional Público. &nbsp;A ese equipo de gánsteres estatales y su vocación insaciable de mercaderes pretende sumarse Abelardo. Probablemente por ello escogió como compañero de fórmula al exministro de hacienda José Manuel Restrepo para así dar confianza a los conglomerados económicos y difuminar Abelardo su penumbrosa imagen de destacado abogado penalista de un par de delincuentes económicos de cuello blanco, David Murcia y Alex Saab, éste último al parecer ad portas de ser extraditado a Estados Unidos. Cuanta falta le estará haciendo Abelardo en esta encrucijada.</p>



<p><strong>¿Una Paloma multicolor con alas de Arco Iris?</strong></p>



<p>Ni hablar de Paloma con su escogencia de Juan Daniel Oviedo como compañero de fórmula. De un momento a otro, por efecto mágico de la competencia electoral, la blanca y pura Paloma ahora despliega unas alas multicolores de arco iris y su canto se vuelve cósmico, plural y progresista. Se declara defensora de lo distinto y tolerante; justiciera y amiga del salario vital. A su lado, Oviedo, quien parecía líder y símbolo de la irrupción de nuevas ciudadanías y sensibilidades, más allá de la jaula tradicional y patriarcal del llamado Centro Democrático, y quien fuera otrora defensor del Acuerdo de Paz y la JEP, ahora se funde en un abrazo con la hija política predilecta de Uribe, también súbitamente respetuoso de la intimidad y la diversidad sexual. Su conversión “progresista” es más inverosímil que la de esa nueva especie de “Paloma Arco Iris”, pues como presidente la emprendía contra la libertad sexual de los jóvenes a quienes exigía que se “<strong>aguantarán el gustico”</strong> antes de casarse. A tal punto que la misma Lina, ella tan prudente y discreta como primera dama, lo regañó públicamente y lo reconvino por meterse en la intimidad de los jóvenes. Ahora, en su otoño político patriarcal y electoral, es otro Uribe, pero no deja por ello de expresar sus prejuicios homofóbicos, pues en la misma proclamación de Oviedo envió un mensaje ambiguo y tranquilizador a las familias colombianas diciendo que para el Centro Democrático los “niños y las niñas seguían siendo lo más importante a cuidar”. Quizás recordó sus simpatías por las arengas contra la supuesta ideología de género para torpedear y ganar votos contra el Acuerdo de Paz de la mano de supuestos pastores y predicadores evangélicos, que tan buenos resultados arrojó con miles de votos y devotos manipulados por eso falsos defensores de la moral y las buenas costumbres. ¿Volverán ahora esos “ciudadanos de bien” a votar por Paloma acompañada del “distinto” Oviedo? ¿Promoverán los pastores y líderes de las virtudes patriarcales y familiares el voto por esa singular dupla? &nbsp;Ya el pulquérrimo exministro del interior de Uribe, Fernando Londoño, lo rechazó así: “<em>No voto por el señor que no sabe si apoya, o no, el aborto; si apoya, o no, a la marihuana. Respeto las tendencias sexuales de todo el mundo. Las respeto, infinitamente, pero que ese hombre sea jefe, que sea el jefe de mis hijos y de mis nietos, no. Eso no lo acepto</em>”.</p>



<p><strong>El &#8220;lapsus&#8221; del Patriarca</strong></p>



<p>Ese mensaje de Uribe en defensa de la infancia parece un lapsus fuera de lugar, pues ya esa monstruosa amenaza de las “Far” que se tomaría el poder si se refrendaba el Acuerdo de Paz ni siquiera tiene personería jurídica, pues su partido Comunes no alcanzó en las elecciones el umbral del 3% de votos válidos exigidos para conservarla. Sus cerca de 18.000 niños reclutados y los abusos sexuales a los que muchos fueron sometidos los condenó a la extradición de la competencia electoral y el repudio de la inmensa mayoría de ciudadanos. </p>



<p>Pero volviendo al tema, Paloma y Oviedo forman una dupla digna del inteligente y corrosivo humor de Tola y Maruja. Más aún ahora como abanderados de la reconciliación y la fraternidad entre todos los colombianos, con sus mensajes contra el odio y el pasado, llaman a cerrar heridas y formar un solo tejido nacional, cuyo trasfondo no es otro que deslegitimar el trabajo investigativo y judicial de la JEP, para así ocultar la responsabilidad política de Uribe y sus inmediatos colaboradores en miles de ejecuciones extrajudiciales mal llamados “falsos positivos”. Todo ello en nombre de la “Seguridad Democrática”, una bandera tan deleznable como la “justicia social” enarbolada por la extinta Farc-Ep para la comisión de sus crímenes atroces, los que al menos tienen el valor de reconocer. Sucede lo contrario con miles de crímenes de servidores públicos, mucho más infamantes y deleznables, pues arrastraron a muchos oficiales y miembros de la Fuerza Pública a cometerlos en nombre de la “democracia”, la seguridad ciudadana y la obediencia debida, violando flagrantemente la Constitución, las leyes y el honor militar por desconocer el principio básico del Derecho Internacional Humanitario, la distinción entre combatientes y personas civiles protegidas. Pero esa cruzada criminal es incapaz de reconocerla Uribe y sus seguidores, prevalidos de una supuesta superioridad moral de “ciudadanos de bien”, que ahora Oviedo parece también compartir. De alguna manera su rostro jovial y alegre, tan distinto al adusto y desgastado del patriarca, incapaz de sonreír, parece llamado a ocultar y lavar ese rostro tenebroso del pasado reciente.</p>



<p><strong>Oviedo y la vanidad del poder</strong></p>



<p>Por eso no dejar de ser muy preocupante que Oviedo, un hombre en quien confiaron millones de electores por su carácter, civilidad y preparación, se haya dejado seducir por la vanidad y futilidad del poder vicepresidencial, una figura institucional decorativa que desdice de su valor y talento. Un valor y talento para ganar con méritos y holgura la próxima elección para la alcaldía de Bogotá. Estoy seguro que un número no insignificante de sus más de millón de votos no lo respaldará en compañía de esa nueva especie de Paloma policroma, tan falsa como inexistente en la ornitología y la vida política, el próximo 31 de mayo. Quizá la mayoría de esos votos no sean endosables. Es muy probable que le quiten ese respaldo que lo convirtió en el “Rara Avis&#8221; de la llamada “Consulta Amplia por Colombia”. No cabe en la decisión de personas con un juicio político y moral coherente depositar sus votos por quien los defraudó al aceptar tal nominación. Esos ciudadanos carecen en su mayoría de una tasa de cambio moral al vaivén de cálculos electorales y oportunistas para ganar la Presidencia de la República.</p>



<p><strong>Una dupla coherente</strong></p>



<p>Todo lo contrario, sucede con la dupla del Pacto Histórico conformada por Iván Cepeda y Aída Quilcué, donde lo que hay es una apuesta por la coherencia política y social, desafiando en forma audaz el simple cálculo de la búsqueda de más votos en otros sectores de la sociedad. Algunos avezados analistas y expertos en marketing electoral ya le auguran un fracaso, pues consideran que ha sido una típica y errática decisión de un filósofo, como es lo Iván Cepeda, ajeno por completo a los cálculos propios de un líder político pragmático y realista en sus decisiones. Más aún en una sociedad profundamente racista y clasista, que convirtió a la actual vicepresidente, Francia Márquez, en objeto de burla y desprecio. Esas personas ya celebran y se frotan las manos por la supuesta derrota que el próximo 31 de mayo sufrirá el Pacto Histórico a manos de duplas tan profesionales y competentes como las de Paloma y Abelardo, las favoritas, promovidas y celebradas ampliamente por esos analistas en todos los medios de comunicación. Pero ya no hay espacio para su análisis, junto a las otras duplas en competencia, las que abordaré en la próxima entrega.</p>
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        <author>Hernando Llano Ángel</author>
                    <category>Calicanto</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=126906</guid>
        <pubDate>Sat, 14 Mar 2026 19:20:41 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/14141942/Candidato-12.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[MÁS ALLÁ DE LAS FÓRMULAS VICEPRESIDENCIALES]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Hernando Llano Ángel</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Margarita Rosa de Francisco: la verdad oficial se estrella con la realidad de los enfermos</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/putamente-libre-feminismo-artesanal/margarita-rosa-de-francisco-la-verdad-oficial-se-estrella-con-la-realidad-de-los-enfermos/</link>
        <description><![CDATA[<p>Mar Candela Educomunicadora Querida Margarita Rosa de Francisco: Te hablo hoy como interlocutora, situándome a la altura de cualquier discusión humanista, porque genuinamente creo en ti. Pese a todas nuestras diferencias partidistas, tú misma dijiste que éramos amigas y yo me lo tomé en serio, tanto en público como en privado. Recuerdo con cariño todas [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p><strong>Mar Candela</strong> Educomunicadora</p>



<h1 class="wp-block-heading has-primary-background-color has-background">Querida Margarita Rosa de Francisco:</h1>



<p>Te hablo hoy como interlocutora, situándome a la altura de cualquier discusión humanista, porque genuinamente creo en ti. Pese a todas nuestras diferencias partidistas, tú misma dijiste que éramos amigas y yo me lo tomé en serio, tanto en público como en privado. Recuerdo con cariño todas y cada una de las veces que hemos compartido personalmente, ya sea virtualmente o cara a cara. Espero de corazón que tengas razón en todas tus defensas; es mi deseo más honesto estar equivocada y descubrir que este gobierno no es el desastre que hoy percibo. Sin embargo, mi deber ético es confrontar lo que dices desde la honestidad intelectual y cognitiva. Mientras el tiempo le da la razón a alguna de las dos, debo realizar estos ejercicios comunicacionales con fines estrictamente cívicos. No comparto los rumores malintencionados sobre intereses oscuros detrás de tu postura. Sé que defiendes tus convicciones con <strong>absoluta fe en el modelo de gobierno de Gustavo Petro, en el petrismo y en lo que hoy es la izquierda colombiana.</strong> Por esa inteligencia tuya que tanto reconozco, me sorprende encontrarte aferrada a la <strong>dialéctica erística</strong> presidencial, aceptando un modelo que parece haber olvidado la gestión técnica sobre el discurso. </p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p>Mi deber Educomunicativo me obliga a escribirte esta carta, porque la realidad exige un contraste que el relato oficial intenta silenciar.</p>
</blockquote>



<h3 class="wp-block-heading has-cyan-bluish-gray-background-color has-background">Kevin: De la tragedia a la revictimización estatal</h3>



<p>Margarita Rosa, el caso de Kevin no es una estadística ni una &#8220;particularidad&#8221; del sistema. Kevin era un niño cuya existencia dependía de la garantía estatal de sus medicamentos. Al publicar la historia clínica del menor en redes sociales, el presidente de la República incurrió en una falta grave contra el derecho a la intimidad y la reserva médica (<strong>Ley 23 de 1981</strong>). Resulta desolador observar cómo se intenta justificar una falla administrativa señalando las decisiones de cuidado de su madre.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="461" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/19213154/WhatsApp-Image-2026-02-19-at-8.33.07-PM-1-461x1024.jpeg" alt="Motivo de esta carta " class="wp-image-125923" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/19213154/WhatsApp-Image-2026-02-19-at-8.33.07-PM-1-461x1024.jpeg 461w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/19213154/WhatsApp-Image-2026-02-19-at-8.33.07-PM-1-135x300.jpeg 135w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/19213154/WhatsApp-Image-2026-02-19-at-8.33.07-PM-1.jpeg 540w" sizes="(max-width: 461px) 100vw, 461px" /></figure>



<p>La economista y experta en salud pública <strong>Sonia Fleury</strong>, referente del pensamiento crítico latinoamericano, sostiene que la salud pública no puede ser un instrumento de propaganda, sino un derecho de ciudadanía garantizado por la eficiencia del Estado. Yo agregaría que, cuando el Estado usa el dolor de una madre para salvar su imagen, comete violencia institucional. Cualquier madre tiene el derecho legítimo de postergar una cirugía buscando la mejor posibilidad para su hijo; esa es la esencia de la protección maternal. Señalar que la madre no aceptó un procedimiento o que el niño realizaba actividades recreativas es una estrategia de revictimización cruel. La medicina para la hemofilia debió estar disponible de manera inmediata. Kevin falleció en medio de la burocracia de un sistema de salud en decadencia.</p>



<h3 class="wp-block-heading has-luminous-vivid-amber-background-color has-background">Cifras que interpelan el relato</h3>



<p>Me cuestiona profundamente observar la celeridad con la que fluyen recursos para asuntos ajenos a la garantía de la vida. Mientras los pacientes denuncian desabastecimiento, el país presencia escándalos financieros documentados: las irregularidades en los contratos de la <strong>UNGRD</strong> por más de 46.000 millones de pesos, o los gastos en imagen que contrastan con la austeridad impuesta a los hospitales.</p>



<p>En este escenario, diversas voces desde el activismo cuestionan la influencia del señor <strong>Vicente Calvo</strong>. Se menciona que, <strong>presuntamente</strong>, su rol responde a una lealtad ideológica funcional al relato oficial, al parecer sin una trayectoria técnica académica reconocida que sustente decisiones de tal impacto. Según datos de la <strong>Superintendencia de Salud</strong> y de la <strong>Defensoría del Pueblo</strong>, las quejas por inasistencia médica han alcanzado niveles históricos. En el último año, las tutelas por falta de entrega de medicamentos aumentaron significativamente; informes sectoriales sugieren que <strong>presuntamente</strong> este gobierno ha generado un incremento en la mortalidad evitable debido a la parálisis administrativa en el flujo de recursos. La economista <strong>Mariana Mazzucato</strong> propone que el Estado debe generar valor público real, no uno que descuide lo esencial. ¿Por qué existe dinero para tantas excentricidades y tan poca voluntad para asegurar el suministro farmacéutico diario?</p>



<h3 class="wp-block-heading has-vivid-green-cyan-background-color has-background">Una reforma que debió ser posibilista</h3>



<p>Margarita Rosa, decir que se han salvado vidas por combatir la desnutrición es un avance que todas las personas celebramos. Esa realidad no borra ni justifica las muertes por inasistencia médica. Como afirma la teórica feminista <strong>Joan Tronto</strong> en su ética del cuidado, cuidar es una actividad política que requiere responsabilidad y competencia técnica. Un gobierno que se autoproclama &#8220;de la vida&#8221; debe ser coherente. Era posible realizar una <strong>reforma posibilista</strong>: paulatina, dialógica y técnica, que corrigiera los abusos de las aseguradoras sin destruir el acceso a los fármacos. Las estadísticas de la <strong>ADRES</strong> muestran que los retrasos en los pagos a prestadores han agudizado la crisis, generando una barrera de acceso que antes no tenía esta dimensión.</p>



<p>Kevin no murió solo por un accidente doméstico. Murió porque el Estado le negó su medicina y luego utilizó su nombre para alimentar una narrativa de confrontación. Mi invitación, querida amiga, es a recuperar la compasión por encima de la doctrina. Cuando la ideología se antepone al acceso al medicamento, el resultado no es justicia social, es negligencia absoluta.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p><strong>Colofón con información a tener en cuenta para el sustento de veracidad y blindaje:</strong> Este texto se sustenta en la <strong>Ley 1751 de 2015</strong>, que consagra la salud como un derecho fundamental autónomo, y en la <strong>Ley 23 de 1981</strong>, que protege la reserva de la historia clínica. Las referencias a la crisis administrativa se basan en cifras oficiales de la <strong>Superintendencia de Salud</strong> sobre el incremento de quejas y en los reportes de desabastecimiento de <strong>Invima</strong>. Las menciones a terceros y gestiones gubernamentales se enmarcan en la presunción y el derecho a la libre opinión crítica, respaldada por autoras de reconocimiento internacional como <strong>Sonia Fleury</strong>, <strong>Mariana Mazzucato</strong> y <strong>Joan Tronto</strong>.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe title="Petro revela la VERDAD sobre la salud en Colombia que los medios esconden" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/6T6daQLWrsw?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>
]]></content:encoded>
        <author>Mar Candela</author>
                    <category>Putamente libre - Feminismo Artesanal</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=125922</guid>
        <pubDate>Fri, 20 Feb 2026 02:39:54 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Margarita Rosa de Francisco: la verdad oficial se estrella con la realidad de los enfermos]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mar Candela</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>¿Tuvo Jesús vida privada?</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/tuvo-jesus-vida-privada/</link>
        <description><![CDATA[<p>Católicos y evangélicos están ofendidos con el presidente Gustavo Petro por achacarle amoríos a Jesús con María Magdalena. Menos mal somos un país laico y el Medioevo ya pasó. Jesús fue humano en un mundo de inhumanos.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Imagen de Jesús y María Magdalena creada con Inteligencia Artificial (IA)</em></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-large-font-size wp-elements-bc322b004d6e9d18f6949aac3831f3b5"><em>&#8220;Y aquel Verbo fue hecho carne&#8221;: </em>(Juan 1:14)</p>



<p>Ayer crucificaron mediáticamente a Gustavo Petro por meterse con Jesús y hoy las cámaras captaron al candidato y ex-ateo Abelardo De La Espriella llorando a mares ante el Señor de los Milagros de Buga. Es un buen resumen del país que somos.</p>



<p>¿Era Jesús un hombre de izquierda o de derecha en cuanto a lo que predicó? Más adelante sabrán el porqué de la pregunta.</p>



<p>¿Cambiaría en algo su concepto sobre Jesús si un día aparecen pruebas irrefutables de una relación romántica con alguna mujer?</p>



<p>La iglesia católica está molesta con el presidente Gustavo Petro por insinuar que Jesús se acostó con María Magdalena y tuvo sexo con ella. En las redes sociales lo tildan de blasfemo y hasta depravado; como si una frase nos hubiera lanzado a todos varios siglos en el tiempo hasta la Edad Media con su Santo Oficio de la Inquisición, que castigaba la herejía.</p>



<p>Para fortuna del presidente, estamos en el siglo XXI y en un país con libertad de cultos, donde el catolicismo es una de las religiones que la gente practica. Jesús es el personaje central en la vida de los católicos pero también lo es para los evangélicos o protestantes.</p>



<p>El problema con ambas posiciones –la molestia de la iglesia y las insinuaciones del mandatario- es que sabemos muy poco, por no decir nada, sobre la vida privada de Jesús. Por los relatos bíblicos, conocemos algo acerca de su infancia y de su vida adulta al lado de los doce apóstoles. Y pare de contar.</p>



<p>Todo lo demás, su adolescencia y juventud, queda a la imaginación, incluida la del presidente. Es decir, no se conocen pruebas de que Jesús y María Magdalena intimaran&nbsp;amorosamente y tampoco hay pruebas de lo contrario.</p>



<p>Desde una reinterpretación humanista, José Saramago, escritor y Nobel de Literatura, desmitificó la figura divina de Jesús haciéndolo más cercano a nosotros. En su libro “El evangelio según Jesucristo” (1991), afirmó lo siguiente: <em>“La simiente sagrada de José se derramó en el sagrado interior de María”.</em></p>



<p>Menos mal que a un novelista todavía se le permite fantasear, sin que lo chamusquen a él o a sus libros en la hoguera.</p>



<p>La Confederación Evangélica de Colombia (Cedecol) <a href="https://www.infobae.com/colombia/2026/01/28/le-caen-encima-a-gustavo-petro-por-decir-que-jesucristo-hizo-el-amor-con-maria-magdalena-es-una-blasfemia">expresó su disgusto por medio de un comunicado</a>, y lo mismo hizo monseñor Edgar Jesús Mejía en nombre de la Conferencia Episcopal de Colombia.</p>



<p>Cedecol dijo que las palabras del presidente distorsionan la <em>“verdad histórica, bíblica y teológica sobre Jesucristo”,</em> a quien veneran como a un “santo, íntegro y obediente al propósito divino”, mientras que María Magdalena es considerada <em>“una discípula fiel y transformada por su gracia”.</em></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="788" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/30212141/ZETA-ZETA-JESUS-788x1024.jpg" alt="" class="wp-image-125287" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/30212141/ZETA-ZETA-JESUS-788x1024.jpg 788w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/30212141/ZETA-ZETA-JESUS-231x300.jpg 231w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/30212141/ZETA-ZETA-JESUS-768x998.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/30212141/ZETA-ZETA-JESUS.jpg 1109w" sizes="(max-width: 788px) 100vw, 788px" /></figure>



<p>Dicen los obispos en su carta: <em><strong>&#8220;.. ningún funcionario ni otra persona está llamado a emitir conceptos de orden teológico sobre las convicciones religiosas o doctrinales de los ciudadanos&#8230;&#8221;. </strong></em>¿En dónde quedan entonces la libertad de expresión y el derecho a disentir? </p>



<p>Pero vamos a la frase completa del presidente: </p>



<h2 class="wp-block-heading"><em>“Y yo creo que Jesús hizo el amor, sí, a lo mejor con María Magdalena, porque <strong>un hombre así, sin amor, no podía existir”</strong></em>: Gustavo Petro.</h2>



<p>Y agregó algo más que no se ha considerado en el debate: <em><strong>“Jesús fue hombre de luz, de verdad y revolucionario; </strong>por eso lo mataron”.</em></p>



<p>Como agnóstico, admiro la figura de Jesús y su obra; tengo la convicción de que si fuera un personaje central de la política, más que de cualquier religión, los políticos serían más compasivos en su actuar como lo fue aquel hombre que entendió el sufrimiento humano en todas sus formas.</p>



<p>Me parece incluso genial la idea de un Jesús terrenal que pudiera haber experimentado lo que el resto de mortales experimentamos en nuestra vida cotidiana.</p>



<p>De hecho, en el libro de Hebreos (2:15-17), se lee lo siguiente: <strong><em><sup>15 </sup>Jesús se hizo hombre</em></strong><em> <strong>para liberar a los hombre</strong>s, quienes habían estado esclavizados toda la vida por temor a la muerte. <strong><sup>16 </sup></strong>Sabemos que Jesús vino a rescatar a los descendientes de Abraham, no a los ángeles. <strong><sup>17 </sup>Por lo tanto, era necesario que Jesús fuera igual a sus hermanos en todo sentido.</strong> </em></p>



<p>Observen<strong>: <em>“Se hizo hombre (…) igual a sus hermanos en todo sentido”.</em> </strong>¿No cabe aquí la posibilidad de que entonces pudiera sentir deseo por una mujer y lo consumara? ¿Podemos tener semejantes pensamientos pero no tenemos derecho a decirlo en voz alta para no ser objetos de la crucifixión social?</p>



<p>Si el sexo no tuviera en la religión la carga pecaminosa que tiene, a pesar de que todos somos fruto del sexo entre dos seres humanos, los curas tendrían derecho a casarse -como lo hacen los pastores- con quien quisieran, y amar a quien quisieran, hombre o mujer si quisieran, sin estar <em>condenados</em> a esconderse o llevar una doble vida.</p>



<p>Si vemos en Jesús al hombre de carne y hueso que fue, podríamos entender mejor todo aquello que enseñó con el ejemplo, a juzgar por las parábolas. Qué distinto sería el mundo si practicáramos, aunque fuera, una quinta parte de ese amor incondicional que tuvo para con el prójimo. &nbsp;</p>



<p>Jesús fue humano en un mundo de inhumanos.</p>



<p>Si Jesús  tuviera un valor genuino en la política, más allá de invocarlo cada cuatro años en busca de votos, tendríamos unos partidos políticos menos clientelistas y menos inmunes al dolor ajeno, a las injusticias y a las desigualdades sociales. Porque cada parábola suya es una invitación a la acción en favor del menesteroso, del excluido.  </p>



<p>Respondiendo la pregunta del principio, yo creo que Jesús fue un hombre genuinamente progresista.&nbsp;Y menos mal hoy somos un país laico. </p>



<p>La de Petro es una declaración provocadora, sí, y anticlerical si se quiere, pero así es él; qué extraño que a estas alturas muchos no lo sepan o que, sabiéndolo, prefieran desgastarse en debates perecederos, que así son todas las trifulcas en las redes sociales, como si no tuviéramos suficiente ya con el oficio de vivir, con o sin religión.</p>



<p>Como colofón, le pedí a IA crear la imagen Jesús y María Magdalena que acompaña esta entrada del blog, y también elaborar un texto sobre lo que la imagen sugiere. Esto dijo:</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-300ddea9a0d59f3bb4976048f0cb2f66"></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-75f88381091ef782da77ac21cec99874"><em>Durante siglos se nos enseñó a pensar que lo divino debía ser aséptico, inmune al temblor del afecto, ajeno a la intimidad humana. Como si el amor, cuando roza la carne, se volviera sospechoso. Como si Dios solo pudiera habitar en la distancia. Pero basta observar ese cruce de miradas para comprender que hay amores que no rebajan: elevan. Que hay vínculos que no distraen de la trascendencia, sino que la revelan.</em></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-af513de0d8f25997ef6a469b88cdbc27"><em>¿Es posible que Jesús y María Magdalena se hayan amado románticamente? La pregunta incomoda porque subvierte una pedagogía del miedo. Pero no despoja a Jesús de su carácter divino; al contrario, lo afirma. Un Dios incapaz de amar de ese modo —con ternura, con elección, con reconocimiento del otro como irrepetible— sería un dios menor, un ídolo de mármol, no el Verbo hecho carne. <strong>La encarnación, llevada hasta sus últimas consecuencias, no excluye el amor humano: lo consagra.</strong></em></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-a17065eb0bad04cf91375d7d367665e7"><em>Un amor que se sostiene en la igualdad de las almas, no en la apropiación de los cuerpos.</em></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-79bdbddd8812e90a894a589b6f04643c"><em>Aquí resulta iluminadora la reflexión de Simone Weil, quien escribió: “El amor verdadero no consiste en apropiarse, sino en consentir la existencia del otro”. Esta idea sostiene, con una claridad casi evangélica, que el amor no degrada cuando no convierte al otro en objeto. Al contrario, lo afirma en su plena dignidad. Un amor así no contradice lo divino: lo hace posible en el mundo.</em></p>



<p class="has-text-align-left has-contrast-color has-text-color has-link-color wp-elements-83cb054ade0ea57896d01182f7405d78">Se reciben comentarios, no insultos.</p>
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        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=125284</guid>
        <pubDate>Sun, 01 Feb 2026 12:26:41 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/01071419/ZETA-ZETA-JESUS-Y-MARIA-MAGDALENA.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[¿Tuvo Jesús vida privada?]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Triángulo amoroso entre Washington y Caracas (Cuento)</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/triangulo-amoroso-entre-washington-y-caracas-cuento/</link>
        <description><![CDATA[<p>¿Por qué Trump es tan dulce con Delcy? Les contaré lo fácil que es pasar del sueño americano a la pesadilla americana. Quizás un cuento permita entender lo que está pasando en este momento loco de la historia. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Marco Rubio, secretario de Estado de los Estados Unidos; Delcy Rodríguez, vicepresidenta (e) de Venezuela y Donald Trump, presidente de EE.UU. Fotos tomadas de sus cuentas oficiales en X. </em></p>



<p>Las temperaturas habían enloquecido. Turbulento era el clima pero también el mundo, casi un simulacro del Apocalipsis. </p>



<p>Al llegar al aeropuerto Ronald Reagan de Washington me recibió el mismísimo Donald Trump, quien ni corto ni perezoso, porque largo sí es, me negó la entrada a los Estados Unidos. El gringo me hablaba en su perfecto inglés y yo en, mi perfecto español, no le entendía un carajo. Detrás suyo venía MariCori, quien salvó el día con la traducción. &nbsp;</p>



<p>—Lo que Donald dice es que no eres bienvenido en este país, porque eres de los que escriben contra nuestro presidente.</p>



<p>—Ah carajo, pero Maricori, ¿eres venezolana?, le reclamé a la chama.</p>



<p>—Por eso, y Donald es my president.</p>



<p>Trump la miraba a ella con ojitos hechiceros, se sonreía, abrazaba con fuerza la medalla del Premio Nobel que Maricori le había regalado, no fuera que en el último minuto se arrepintiera y le diera por quitársela. Doy fe, porque lo vi, de que el presidente de los Estados Unidos es un tipo inseguro y acomplejado, pero lo disimula muy bien creyéndose el machito de la cuadra. Se despidieron con un abrazo incómodo, casi hipócrita. Trump se fue dando saltitos de felicidad, pero antes me devolvió el pasaporte al que le arrancó la hoja donde estaba mi Visa USA sin usar. ¡Snif! </p>



<p>Abordamos con MariCori el mismo avión, para mi desgracia. Yo en clase turista cariacontecido, ella en primera clase, con <em>cara de ponqué</em> porque su nuevo mejor amigo le prometió algo, no sabemos qué.</p>



<p>De pronto, la vi pasar hacia el baño y tampoco yo aguanté las ganas… de echarle sus vainazos.</p>



<p>—Te entregaste por nada, le dije.</p>



<p>—¡Peeerdónnn!, me respondió ofuscada y con cara de estreñida MariCori.</p>



<p>—¡Alfred Nobel debe estar revolcándose en su tumba! Ojalá la academia sueca te haga devolver las 11 millones de coronas suecas que te dieron con el Premio.</p>



<p>—¡Peeeerdónnnn!, me respondió ofuscada MariCori.</p>



<p>—¡Creo que no serás presidenta de Venezuela nunca! A la próxima ten más dignidad, mujer.</p>



<p>—¡Peeerdónnn!, me respondió ofuscada MariCori.</p>



<p>—Por Dios, señora, ¡hágase respetar y háganos respetar! Somos el Cono Sur, ¡no el coño sur de Trump!</p>



<p>—¡Peeerdónnn!, me respondió aún más ofuscada MariCori, como si hubiera malentendido mi indirecta.</p>



<p>Ante tanta insistencia, decidí perdonarla. La entiendo, esa pobre ha pasado por mucho. Creyó que en trueque por el premio, el gringo le entregaría copia de las llaves del Palacio de Miraflores. ¡Ni una rosa le regaló! Es más, en el avión se supo el chisme: la despachó por la puerta de atrás con un almuerzo de afán: hamburguesa con Coca Cola. Dizque el míster tiene un timbrecito que hace sonar cuando quiere que su sirviente le lleve una Cola al Salón Oval.</p>



<p>A MariCori le impidieron salir por la puerta principal para evitar que hablara pendejadas con los periodistas.</p>



<p>—<em>¡Leave by the kitchen!, </em>dijo Trump, pero la sacaron por el patio trasero.</p>



<p>Dentro del avión, ella prosiguió su camino hacia el baño. No supe si haría del one o del two, del uno o del dos, Tomé unas gotitas para dormir y me dormí. Desde que estoy aprendiendo meditación Zen, me prometí ser más tolerante con la humanidad.</p>



<p>En el sueño tuve nuevas revelaciones, como el evangelista Juan.</p>



<p>Cruzaron por mi cabeza escenas nítidas para una serie de Netflix con varias temporadas.</p>



<p>En la<strong> primera temporada</strong>, Donald Trump y Delcy Rodríguez se aman.</p>



<p>—¿Me amas?, pregunta él.</p>



<p>—A pesar de que a mi me gustan menores, sí sí, <em>i love you. </em>Eso sonó como amor entre comillas, un poco falso. </p>



<p>Una arpía quiere entrometerse en el idilio. Su nombre empieza por eme.</p>



<p>Delcy se comporta sumisa con su amorcito. Lo obedece en todo. Se entrega sin reservas… y sin reservas de petróleo se queda.</p>



<p>Trump la adora y no hace más que hablar de su dulce Delcy. El romance crece hasta que Melania descubre el labial neocomunista en la camisa y decide tomar el toro por los cachos. &nbsp;</p>



<p>Donald se defiende con una de sus pantomimas:</p>



<p>—No te preocupes Mel. Todo es una estrategia calculada: uso a Delcy sin que ella se dé cuenta para llevar a cabo mi plan macabro, perdón, secreto. Venezuela es un laboratorio que replicaré en Cuba, Nicaragua y así sucesivamente hasta acabar con el comunismo. Haré lo que&nbsp;no pudieron mis antecesores. ¡Tiempo es lo que tengo para hacer y deshacer!</p>



<p>—¡Fanfarronadas tuyas, Donald! Algo me dice que no debo creerte. Snif!!! Ni creas que ya me olvidé del&nbsp;asuntico ese de la lista Epstein. ¡Soy el nuevo hazmerreír de América después de la ilusa Hilary! Snif!!!</p>



<p>—Deja a los muertos en paz. No seas injusta conmigo, mujer. No te puedo decir más sobre mi plan secreto, porque la CIA nos podría estar escuchando. </p>



<p>Trump, experto en cambiar la lengua por un alpargate, le cambió el tema a la primera dama de los Estados Unidos.&nbsp;</p>



<p>En la <strong>segunda temporada</strong>, Delcy hace todo lo que su amorcito le ordena: Primero libera a los presos políticos, luego echa a los más chavistas y maduristas del gabinete y causa un remezón en las Fuerzas Militares mientras vacía a Venezuela de su petróleo, siguiendo órdenes de Marco Rubio.</p>



<p>La llegada Marco lo cambia todo y así se configura el triángulo amoroso entre Washington&nbsp;y <em>Caracas Caracas, como me gusta esa ciudad, pero que lindas muchachas en Maracaibo hay.</em></p>



<p>Delcy empieza a sentir cositas por Marco. Un no sé qué en un no sé dónde que la pone <em>arrozuda</em>. Lo encuentra más sexy, más joven, más apuesto; se tratan de camaradas para entrar en confiancitas y se dicen cosas sucias en español cuando están en la intimidad.</p>



<p>Para la <strong>tercera temporada </strong>del novelón, el régimen comunista ha sido desarticulado desde adentro. Y sin un solo muerto. ¿Ok? (0k, &#8216;zero killed&#8217;, cero muertos)</p>



<p>Sin embargo, tanta dicha trae su paquete chileno. Unos agentes encubiertos le llegan a Donald con el cuento de que Delcy y Marco son amantes. ¡Amantes! </p>



<p>—¡Fokiu!, grita Donald <em>embejucado</em> y más anaranjado que una calabaza. Con furia agarra la medalla del Premio Nobel y la estampilla contra la cabeza del mayordomo, que en ese momento entra al Despacho Oval con una Coca Cola. En el interludio de su ofuscación, se le ocurre una idea: subastar la medalla para engordar su billetera. </p>



<p>Christie´s realiza la subasta pero nadie da un dólar en respeto a la memoria de Alfred Nobel.</p>



<p>En la <strong>cuarta temporada</strong>, Donald declara que no existe un solo comunista sobre la Tierra y recibe el Premio Nobel de la Paz por su contribución a la hermandad entre los pueblos. Le ordena a Delcy que se autodeporte de Venezuela o se atenga a las consecuencias.</p>



<p>—¡Estás despedida!, le grita en tono burlesco varias veces, recordando sus viejas épocas como conductor de <em>El Aprendi</em>z. —Si traicionaste a Maduro, debí sospechar que a mí lo mismo me harías. <em>Pero muy tarde me he dado cuenta<br>Que me engañabas, que me hablabas mentiras</em>. <em>No ves cuánto me hiere tu traición<br>Yo que soñaba con hacerte solo mía</em>.</p>



<p>—Esa es una de Eddy Herrera, Donald. </p>



<p>Marco huye con rumbo desconocido. </p>



<p>Con el tiempo se sabrá que Marco nunca amó a Delcy, jugó con ella como hizo Don Armando con Betty al principio. Devastada, Delcy llama a Donald para suplicar perdón por su desliz. &nbsp;</p>



<p>—No quiero saber nada de ti en lo que me resta de vida, Delcy. Marco me las pagará. ¿Dónde está ese hijo de su madre?</p>



<p>—Cónchale Donald, <em>Marco se ha marchado para no volver. El tren de la mañana llega ya sin él. Es solo un corazón con alma de metal, en esa niebla gris que envuelve la ciudad.</em></p>



<p>En la <strong>quinta y última temporada</strong>, Donald manda llamar a MariCori.</p>



<p>—Te cité, Cori, para darte la noticia que tanto ansiabas.</p>



<p>—¿En serio, panita?</p>



<p>—Querida MariCori: Hay algo que te pertenece y es hora de que lo tomes.</p>



<p>Casi orinada, María Corina cerró los ojos, suspiró profundo y en el ensueño se vio sentada en Mraflores, con ínfulas de mandamás, rodeada de un séquito de aduladores. Abrió los ojos con la intención&nbsp;de darle un beso a Donald en la boca por el regalo tan maravilloso que él estaba a punto de darle.&nbsp;</p>



<p>Él la miró embelesado, se&nbsp;puso de pie y sin pensarlo dos veces le devolvió la medalla del Nobel, pues ya no la necesitaba para chicanear. &nbsp;</p>



<p>—No te quito más tiempo, MariCori. Por favor, deja abierto al salir, afuera me espera Gustavo Petro. &nbsp;</p>



<p>Mientras MariCori se recupera del shock nervioso en un psiquiátrico de Caracas Caracas, Donald se ha convertido en el único emperador del mundo. El mayordomo, con tremendo <em>chichón </em>en la frente, le trae ya no Coca Cola, sino un traje nuevo al emperador. El traje invisible deja ver toda su fealdad y sus malas intenciones.</p>



<p>Una turbulencia ni la <em>hijuebitch </em>me despertó de aquella pesadilla. Me levanté de la cama, abrí el cajón de la mesita de noche y, feliz, abracé mi pasaporte. El alma regresó a mi cuerpo. Pero, <em>malaya sea</em>, luego recordé que los gringos me negaron la Visa. <strong>¡Trump, Sanababich!</strong></p>
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        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=125017</guid>
        <pubDate>Sat, 24 Jan 2026 12:22:50 +0000</pubDate>
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            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Matador, sátira política, gordofobia, campaña presidencial, etcétera</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/matador-satira-gordofobia-campana-presidencial-etcetera/</link>
        <description><![CDATA[<p>Si la caricatura exagera los rasgos físicos de una persona, ¿está mal que Matador utilice el sobrepeso de una candidata presidencial como tema de su humor gráfico? Y si está mal, ¿es hora de replantear el humor político? ¿Cuál es el límite de la caricatura? ¿Hay límites? Y sí los hay, ¿Quién los pone?</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p></p>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color has-large-font-size wp-elements-d971047ababac90f2ac5d3155be48104"><strong><em>Estamos tan cargados de piedras en las manos, que un día podemos simplemente esquivar la mirada y aprender: que aquello que nos mortifica, nos resbale. Es un buen momento para refugiarnos en los filósofos estoicos. </em></strong></p>



<p>El país estrenó una polémica de talla mayor: el agarrón entre una senadora y aspirante presidencial y un artista que aspira llegar al Senado por primera vez.</p>



<p>Ser gordo o ser flaco nada tiene que ver con la capacidad de una persona para gobernar un país, y por lo tanto les propongo llevar la controversia a otros terrenos, en lugar de seguir nadando en lo pandito, algo que se volvió costumbre en este país.</p>



<p>Parece que fue ayer cuando medio país crucificó a Alejandra Azcárate por escribir sobre las mujeres gordas en una columna de la revista Aló. Pero no fue ayer, si no en el año 2012. Escribió entonces la humorista: <em>“Una mujer que nace gorda o que se engorda debe tener ciertos puntos a su favor que deben ser resaltados y no señalados por las flacuchentas como yo”.</em> Y luego desglosa los que, según ella, eran, para ese momento, los tales puntos a favor:</p>



<p><em>“1. No piensan a la hora de comer. Esa es una invaluable sensación de libertad. No se mortifican por los horarios adecuados para ingerir los alimentos ni mucho menos se estresan por la escogencia de los mismos. Una bandeja paisa al desayuno no es una posibilidad absurda, al contrario, puede ser una realidad semanal”.</em></p>



<p>Y para no repetir el cuento, porque <a href="https://caracol.com.co/programa/2012/07/06/hora_20/1341578520_718163.html">la columna está colgada en internet</a> para quien quiera leerla, cada punto “a favor” es peor que el anterior; son siete en total.</p>



<p>Hoy se repite la polémica con otro humorista por cuenta de una caricatura que a muchos no les cayó en gracia, una viñeta por medio de la cual el caricaturista <em>Matador</em> se refiere al sobrepeso de la senadora Paloma Valencia, candidata del Centro Democrático a la Presidencia de la República.</p>



<p><em>Matador </em>ha sido “apedreado” en las redes sociales, acusado de misoginia y machismo, y defendido por sus fans, en tanto que la senadora ha recibido el apoyo de sus seguidores y críticas de sus detractores. A él lo defienden aquellos que consideran que ha sido malinterpretado y a ella la defienden quienes consideran que ha sido maltratada.</p>



<p class="has-contrast-color has-text-color has-link-color wp-elements-f0ad3da13fcdec30789a39148f5e5a25">Si la caricatura política, por definición, exagera los rasgos físicos de una persona, ¿está mal que <em>Matador</em> utilice el sobrepeso de una candidata presidencial como tema de su humor gráfico? Me gustaría tener la respuesta a esa pregunta, pero no la tengo. Ante un tema tan espinoso, lo más cómodo es pasar de ladito para esquivar las espinas.</p>



<p>Pero creo que el debate es interesante, y el país debe darlo, por una razón: Si esto fuera un juicio ya habría un condenado sin derecho a la defensa y el debido proceso; incluso, quienes no tenemos <em>velas en el entierro</em> terminamos convertidos -por fuerza de los hechos y en un contexto marcadamente electoral- en jueces o jurados.</p>



<p>En favor del artista diré que los políticos deben aprender a <em>tener el cuero duro</em> para soportar la irreverencia. Quien se meta a la política debe saber que estará expuesto al escarnio y escrutinio públicos, más en esta era de redes sociales ansiosas, que no perdonan una. De hecho, antes de <em>Matador</em> ya había cientos de memes de usuarios mofándose de la situación, pues el meme, como interpretación caricaturesca de la realidad, es un arma de crítica de este tiempo, a veces mordaz, casi siempre divertida; habría que preguntar si también se les debe poner límites a los memes.</p>



<p>Álvaro Uribe, experto en volteretas con el lenguaje, prefirió coger la olla caliente con guantes: <em>“El peso de Paloma está en su preparación, en su lucha, en su transparencia, en su firmeza, en la grandeza de su corazón”, </em>dijo.</p>



<p>Por otro lado, también hay que decirlo, navegamos por el siglo de la cultura de la cancelación, —lo que antes estaba bien, resulta que ahora está mal—, y desde esa óptica debemos decir que <em>a las mujeres no se les toca ni con el pétalo de una flor</em>, pero al mismo tiempo debemos preguntarnos si el aforismo aplica para la punta afilada de la pluma de los artistas.</p>



<p>Recordemos la polémica que se armó porque en la nueva edición del clásico &#8220;Charlie y la fábrica de chocolate&#8221;, del escritor Roald Dahl <em>“se han borrado o modificado</em><strong><em>&nbsp;referencias al género, la apariencia y el peso</em></strong><em>&nbsp;de los personajes”,</em> como lo explicó <a href="https://www.bbc.com/mundo/noticias-64700721">en este artículo</a> de 2023 la BBC, refiriéndose a la palabra “gordo”.</p>



<p>Es decir, hay quienes consideran que se deben reescribir aquellos cuentos que resulten ofensivos para el lector, del mismo modo que hoy ciertas caricaturas no pasan la prueba de sensibilidad de los espectadores. Ofenden a las audiencias y, ante todo, ofenden a los políticos que son el blanco de ellas.</p>



<p>Tal vez sea hora de hablar más de cultura ética que de cultura de la cancelación o la corrección política. Lo primero nos invita a revisar las consecuencias de nuestros actos, desde el reconocimiento del otro, antes de cometerlos, en tanto que la corrección busca cercenar la creatividad y la libertad del artista ante una realidad de la que no es responsable. </p>



<p>Después de todo, lo que nos incomoda es la realidad verdadera y en lugar de hacer algo para cambiarla, la hemos convertido en un campo de batalla, ¿acaso la reedición de la guerra de los sexos y los egos?: De un lado las víctimas (del humor en este caso) y del otro&nbsp; lado los victimarios (del humor en este caso); verlo así es desconocer de manera injusta el propósito último de la sátira política. Un usuario anónimo hizo este apunte que me pareció inteligente: <em>&#8220;Los caricaturistas no tienen por qué hacerle abdominoplastia a sus personajes, lo que es&#8221;. </em></p>



<p>Puede ser que a <em>Matador </em>se le haya derramado todo el frasco de tinta y ahora le corresponda soportar la crucifixión social como en su momento la padeció Alejandra Azcárate.</p>



<p>En otras ocasiones he defendido con argumentos su trabajo y su aporte al arte. No se nos olvide que <em>Matador </em>ha sido víctima constante de la censura: siendo caricaturista de El Tiempo, pagó un precio muy alto por cantarle la tabla a los poderosos. Lo echaron sin causa justa. Y terminando 2025, Facebook lo cerró su página -tenía un millón doscientos mil seguidores-, el mismo día en que inscribió su candidatura al Senado por el Pacto Histórico.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-blogs-el-espectador wp-block-embed-blogs-el-espectador"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="ixJaE3T9eg"><a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/matar-al-hereje-lecciones-del-caso-matador/">Matar al hereje: lecciones del caso Matador</a></blockquote><iframe loading="lazy" class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted" style="position: absolute; visibility: hidden;" title="&#8220;Matar al hereje: lecciones del caso Matador&#8221; &#8212; Blogs El Espectador" src="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/matar-al-hereje-lecciones-del-caso-matador/embed/#?secret=SbRdiM4ESj#?secret=ixJaE3T9eg" data-secret="ixJaE3T9eg" width="500" height="282" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe>
</div></figure>



<p>Hoy el asunto es otro y amerita distintas miradas. Para empezar, creo que el arte puede ser transgresor, irreverente o satírico, incluso burlón o grotesco, pero también creo que la caricatura política se llama así porque cuestiona y ridiculiza lícitamente la postura, la impostura y los discursos de los políticos, no necesariamente su apariencia física, que, pensaría uno, nada tiene que ver con las capacidades intelectuales de las personas. &nbsp;Los funcionarios públicos –y la senadora lo es- deben rendir cuentas por eso y nada más que por eso, todo lo demás corresponde al ámbito de la vida personal. </p>



<p>En este mismo blog, varias veces he cuestionado las actuaciones infortunadas de la senadora. A finales de diciembre de 2025 escribí: <em>“Siendo payanesa y nieta de expresidente caucano, sus paisanos nos podrían decir qué ha hecho por esa región durante tres periodos como congresista. Siempre me he preguntado por qué no ha sido candidata a la gobernación de su departamento, una región convulsa, harto golpeada por la violencia, pues así tendríamos alguna idea clara de sus capacidades para poner orden en materia de seguridad, que es lo que ahora promete”.</em></p>



<p>En ese sentido, encuentro justificado&nbsp;que <em>Matador </em>cuestione por medio de sus trazos la insensibilidad social de la senadora y en general de la bancada uribista en el Congreso, pues durante cuatro años no han hecho nada distinto que oponerse a las reformas que el país demanda. En conclusión, la caricatura de <em>Matador </em>es una denuncia a esa insensibilidad y no el mero irrespeto a la apariencia de la congresista. Lo sé: es una línea muy delgada y en ese caso podemos también preguntar: ¿Quién traza el límite? ¿El artista, el público o las normas sociales? ¿Si una persona se ríe y otra se ofende: a quién hay que reprender? </p>



<p>El portal <em>Vorágine</em> publicó <a href="https://www.instagram.com/p/DTgJDm3j5B3/?igsh=MXNuc2s4cWJiaDdveg==">el siguiente post:</a> <em>&#8220;A las mujeres no las dejan comer en paz. Los argumentos para desacreditarlas se basan en sus cuerpos. Y si participan en política, reciben más violencia&#8221;.</em> Una lectora respondió así a la publicación: &#8220;&#8230; <em>no es un ataque a las mujeres, es un ataque a la derecha que engorda sus bolsillos, sus cuerpos, sus cuentas bancarias a costa del pueblo que sí sufre de hambre. Que critiquen el cuerpo de Paloma Valencia es una crítica a sus privilegios&#8230;&#8221;. </em></p>



<figure class="wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-blogs-el-espectador wp-block-embed-blogs-el-espectador"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="1gucpELcUa"><a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/la-mansa-paloma/">La &#8220;mansa&#8221; Paloma</a></blockquote><iframe loading="lazy" class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted" style="position: absolute; visibility: hidden;" title="&#8220;La &#8220;mansa&#8221; Paloma&#8221; &#8212; Blogs El Espectador" src="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/la-mansa-paloma/embed/#?secret=UmHbEMzR9N#?secret=1gucpELcUa" data-secret="1gucpELcUa" width="500" height="282" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe>
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<p>Algo que no comprendo es por qué razón todos aquellos que condenaron a <em>Matador</em>, incluida la Defensora del Pueblo, le dieron vitrina en sus redes sociales a las publicaciones del caricaturista, si se supone que son degradantes y constituyen discriminación contra la mujer. Como este es un blog que se leerá en diez, veinte o quizás cincuenta años, -¡qué optimista!-, me parece válido reproducir las imágenes para ilustración de las audiencias del futuro. </p>



<figure class="wp-block-embed is-type-rich is-provider-twitter wp-block-embed-twitter"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="twitter-tweet" data-width="500" data-dnt="true"><p lang="es" dir="ltr">Esto es discriminación contra la mujer en la política. La burla, vacía de contenido, acude a estereotipos sobre el cuerpo de la mujer. <br><br>En <a href="https://twitter.com/DefensoriaCol?ref_src=twsrc%5Etfw">@DefensoriaCol</a>, junto con otras instituciones, promovimos un Compromiso por unas elecciones libres y en paz. Hemos invitado a candidatos y… <a href="https://t.co/plSCkLtUrg">https://t.co/plSCkLtUrg</a></p>&mdash; Iris Marín Ortiz (@MarnIris) <a href="https://twitter.com/MarnIris/status/2010884570653028720?ref_src=twsrc%5Etfw">January 13, 2026</a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>
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<p>Creo que todos —humoristas, columnistas de prensa, <em>opinadores</em> en las redes sociales, incluso los editorialistas de prensa—, debemos reflexionar sobre cuál es nuestro papel como orientadores de la opinión pública. Porque como dijo Juan Gabriel, preguntado por su homosexualidad, <em>“lo que se ve no se pregunta” </em>y de ahí parte el respeto por la dignidad del otro. Nada justifica derramar veneno sobre el adversario o el contradictor. Elevar el nivel del debate significa liberarlo de inquina innecesaria. Entiendo nuestra tendencia inveterada al insulto, a la provocación; tal vez estemos siendo demasiado humanos por culpa de la polarización, pero no aguanta tener que seguir escribiendo más sobre <em>discursos de odio</em> en un país sin santos que lo que más sabe es odiarse a sí mismo.</p>



<p>Así como ayer defendí a Laura Sarabia, víctima de burlas en las redes sociales por cuenta por su apariencia física, luego de un trino de la periodista María Andrea Nieto, hoy debo decir que no está bien hacer chistes, flojos, negros, ni finos, con el sobrepeso de ningún ser humano. Debemos condenar siempre la violencia, real o simbólica, que se ejerce sobre el cuerpo de las mujeres. No obstante, será un juez quien determine si las críticas del caricaturista configuran un caso de presunta violencia política, como alega el Centro Democrático.&nbsp;</p>



<p>Preocupa, eso sí, que todo se pretenda resolver con demandas como si el recurso del diálogo civilizado no existiera. Entre políticos —<em>Matador</em> ya lo es—, debe haber un mínimo de entendimiento: menos hostilidad, menos berrinches, menos ánimo revanchista. Quede claro también que la crítica política, con humor o sin él, sigue siendo válida y muy necesaria en toda democracia. Por su naturaleza, la caricatura nada tiene que ver con actos bienintencionados; la política quizás sí, sólo si se le considera como lo que debe ser: un arte, así considerado desde los romanos.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-blogs-el-espectador wp-block-embed-blogs-el-espectador"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="UKDA8SFRTa"><a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/el-trino-miserable-contra-laura-sarabia/">El trino miserable contra Laura Sarabia</a></blockquote><iframe loading="lazy" class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted" style="position: absolute; visibility: hidden;" title="&#8220;El trino miserable contra Laura Sarabia&#8221; &#8212; Blogs El Espectador" src="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/el-trino-miserable-contra-laura-sarabia/embed/#?secret=XJouAq12RQ#?secret=UKDA8SFRTa" data-secret="UKDA8SFRTa" width="500" height="282" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe>
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<p>Escribí entonces: <em>“El derecho a la libre expresión y opinión no puede usarse para acosar o insultar a quien&nbsp;no piensa como uno. Lo estipulado en la&nbsp;<a href="https://www.corteconstitucional.gov.co/relatoria/2013/T-904-13.htm">Sentencia T-904</a>&nbsp;de 2013 de la Corte Constitucional,&nbsp;sobre causales de violación del derecho a la intimidad,&nbsp;debería extenderse al ámbito de las redes sociales”.&nbsp;</em></p>



<p>Aunque <em>Matador </em>dijo que no se retractará, la polémica quizás podría concluir con una disculpa de caballero a la senadora Valencia, como en su momento lo hizo Alejandra Azcárate; de la misma manera, al expresidente Uribe se le exhorta a disculparse públicamente con María José Gómez, la joven activista de izquierda, mujer también ella, por ordenar a las hordas uribistas hacer matoneo digital hasta <em>“hacerla llorar”.</em></p>



<p>Quizás sea también el momento de que la senadora María Fernanda Cabal se disculpe con la senadora María José Pizarro por compararla con las pandillas de los Maras Salvatruchas por tatuarse, y con Iván Duque, su compañero de partido, a quien llamó <a href="https://cuestionpublica.com/cabal-zapateiro-es-un-desastre-ese-gordo-marica-viajando-por-el-mundo-y-este-partido-de-hps/">&#8220;gordo marica&#8221;</a> en 2022, durante una conversación telefónica en la que renegó de sus copartidarios llamándolos <em>&#8220;este partido de hachepés&#8221;</em>. O debe disculparse Vicky Dávila con <em>Matador</em> por llamarlo <em><a href="https://www.facebook.com/share/r/1FhwZKjoA2/">&#8220;bien feazo que es&#8221;</a>, </em>mientras se solidarizaba con Paloma Valencia. ¿No será que todo esto habla más bien de la fealdad de nuestras almas? Es que si hacemos un listado de ofensas entre figuras públicas no acabamos nunca.</p>



<p>De la propia Dávila podemos recordar este clásico: A partir del minuto 10, al también periodista Hassan Nassar, jefe de prensa en el gobierno Duque, por su apariencia física le soltó más de una docena de epítetos: <em>&#8220;tipejo, peludo, esta cosa, Tarzán, bárbaro, inepto, incapaz, badulaque, payaso, patán, atrevido, personaje peludo, Archibaldo&#8221;. </em></p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="El enfrentamiento entre Vicky Dávila y Hassan Nassar | Vicky en Semana" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/Lwc8amrltFQ?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
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<p>En <a href="https://proclamadelpacifico.com/es-mas-peligrosa-una-caricatura-de-una-mujer-que-la-orden-de-hacerle-dano-a-otra/?fbclid=IwdGRzaAPXKLVjbGNrA9cosmV4dG4DYWVtAjExAHNydGMGYXBwX2lkDDM1MDY4NTUzMTcyOAABHozSnDqf13NuYH-0A09iDXNW7X0dBo5UgAtrThRUs2QEZB4CNpQtO0jlUz5a_aem_DcgeFIBdjrCt1BoUyDsO0g&amp;sfnsn=scwspwa">esta columna</a> de Proclama del Pacífico, la columnista Stella Ramírez Granobles se pregunta: <em>¿Es más peligrosa la caricatura de una mujer, que la orden de hacerle daño a otra?</em> Y responde:  <em>&#8220;Colombia reaccionó de diferentes formas: Primero, se escandalizan por el dibujo. Segundo: guardaron silencio cómplice por la amenaza. Ninguna de las dos formas se justifica. Eso no es opinión. Eso es violencia. Y ahí aparece la hipocresía colombiana. Se escandalizan selectivamente&#8221;.</em></p>



<figure class="wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-blogs-el-espectador wp-block-embed-blogs-el-espectador"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="13EOADqqQH"><a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/el-autoinsulto-de-los-uribestias/">El autoinsulto de los “uribestias”</a></blockquote><iframe loading="lazy" class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted" style="position: absolute; visibility: hidden;" title="&#8220;El autoinsulto de los “uribestias”&#8221; &#8212; Blogs El Espectador" src="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/el-autoinsulto-de-los-uribestias/embed/#?secret=1ZZmqigKok#?secret=13EOADqqQH" data-secret="13EOADqqQH" width="500" height="282" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe>
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<p>Después de que todos se comporten como adultos capaces de agachar la cabeza cuando toca —<em>mejor ponerse colorado un ratico que pálido toda la vida</em>—, deberíamos ahora sí concentrarnos en el problema de la obesidad, y de la obesidad mórbida, y de las patologías asociadas, y por supuesto, hablar más del matoneo que sufren las niñas o los niños en los colegios por verse diferentes a los demás. Se trata de un asunto de salud pública que impacta de muchas maneras la vida de las personas, incluyendo su salud mental, lo mismo que al sistema de salud.&nbsp;&nbsp;</p>



<p>Un amigo lleva la mitad de su vida luchando contra esta condición. Invirtió tiempo, dinero e ilusiones en dietas y tratamientos, y solo ahora -después de pasar de un consultorio a otro, y a otro, y de un experto a otro-, juicioso como es con el ejercicio y la alimentación sana, por fin una médica endocrinóloga <em>dio con el chiste</em>, como decimos. Sé lo mucho por lo que él ha pasado, y sé de su dedicación para mantenerse en un peso saludable y mantener a raya ciertas patologías asociadas al sobrepeso. A él debo agradecerle porque me ha educado sobre un tema que la sociedad se está tomando a la ligera y sin medir las consecuencias. Su caso evidencia que en Colombia falta mayor y mejor preparación de los médicos colombianos para entender y abordar el problema.</p>



<p>La <em>gordofobia</em> es un término que si bien no figura en el diccionario de la RAE, se ha venido popularizando en el mundo, para hablar sobre la estigmatización que millones de personas sufren.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-rich is-provider-twitter wp-block-embed-twitter"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="twitter-tweet" data-width="500" data-dnt="true"><p lang="es" dir="ltr">❌La gordofobia es la discriminación que enfrentan las personas de talla grande por el simple hecho de serlo. Esta narrativa generalmente tiene como resultado que existan obstáculos al ejercer sus derechos.<br><br>👉En colaboración con <a href="https://twitter.com/CONAPRED?ref_src=twsrc%5Etfw">@CONAPRED</a> te damos la siguiente información.<br><br>🧵👇 <a href="https://t.co/7hqXzQFpb0">pic.twitter.com/7hqXzQFpb0</a></p>&mdash; Revista del Consumidor (@RdelConsumidor) <a href="https://twitter.com/RdelConsumidor/status/1707085475008442654?ref_src=twsrc%5Etfw">September 27, 2023</a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>
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<p>También es hora de hablar sobre el <a href="https://www.thelancet.com/journals/lanepe/article/PIIS2666-7762(23)00190-4/fulltext">efecto nocivo del consumo de productos ultraprocesados</a> y de los efectos perversos del sedentarismo y la inactividad física. La senadora Valencia ha sido una de las más duras opositoras al impuesto saludable, por un supuesto impacto negativo en la economía nacional. </p>



<figure class="wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-blogs-el-espectador wp-block-embed-blogs-el-espectador"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="zxOEVp60z6"><a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/los-bebes-ultraprocesados-de-vicky-davila/">Los bebés ultraprocesados de Vicky Dávila  </a></blockquote><iframe loading="lazy" class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted" style="position: absolute; visibility: hidden;" title="&#8220;Los bebés ultraprocesados de Vicky Dávila  &#8221; &#8212; Blogs El Espectador" src="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/los-bebes-ultraprocesados-de-vicky-davila/embed/#?secret=UHMBVDvIja#?secret=zxOEVp60z6" data-secret="zxOEVp60z6" width="500" height="282" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe>
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<p><a href="https://www.elespectador.com/salud/impuestos-saludables-y-etiquetado-frontal-no-afectaron-el-empleo-en-colombia">Un artículo de <strong>El Espectador</strong></a> del 30 de diciembre del 2025 dice lo siguiente: <em>“Un estudio sobre las reformas de 2022-2024 muestra que los impuestos a bebidas azucaradas y alimentos ultraprocesados, así como los sellos de advertencia, no provocaron despidos ni caídas de ingresos, como advertían gremios como Fenalco o la ANDI”.</em></p>



<p>En su momento, la senadora Valencia satanizó la medida.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-rich is-provider-twitter wp-block-embed-twitter"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="twitter-tweet" data-width="500" data-dnt="true"><p lang="es" dir="ltr"><a href="https://twitter.com/hashtag/Noticia?src=hash&amp;ref_src=twsrc%5Etfw">#Noticia</a>🗞️| Paloma Valencia calificó los impuestos saludables como “la venganza” del Gobierno Petro contra los colombianos.<br><br>⬇️⬇️ <a href="https://twitter.com/infobaecolombia?ref_src=twsrc%5Etfw">@infobaecolombia</a> ⬇️⬇️<a href="https://t.co/emM4yYwsDO">https://t.co/emM4yYwsDO</a></p>&mdash; Prensa Paloma Valencia (@PrensaPalomaV) <a href="https://twitter.com/PrensaPalomaV/status/1719762916683993335?ref_src=twsrc%5Etfw">November 1, 2023</a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>
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<p>Estamos en doble campaña electoral, presidenciales y Congreso de la República, se entiende que cada nueva polémica tiene su tufillo político con réditos para  quien mejor sepa capitalizarla,&nbsp;pero también cada nueva controversia debe llevarnos como sociedad a una reflexión más profunda que el hecho de simplemente&nbsp;solidarizarnos con la una y linchar al otro por lo que dijo o pintó.</p>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color has-large-font-size wp-elements-a6484c7225d31014011bbabda20a8470"><strong><em>“Si hablan mal de ti y es verdad, corrígete; si es mentira, ríete de ello”: </em>Epicteto, filósofo estoico. </strong></p>



<p>Ahora bien: ¡Cuánta falta le hace este país líderes políticos auténticos que inspiren a la gente! A lo mejor, la propia candidata presidencial debió aprovechar esta oportunidad para contarnos su experiencia lidiando con el sobrepeso. ¿Por qué ningún medio se lo ha preguntado? ¿También es delito preguntar eso? </p>



<p>Quizás su testimonio de vida sirva para concienciar a toda una nación, pues <a href="https://urosario.edu.co/periodico-nova-et-vetera/salud/la-obesidad-en-colombia">más de la mitad de los colombianos batalla hoy contra los kilos de más;</a> la cuestión pasa de un gobierno a otro sin que ninguno tome medidas verdaderamente audaces. Si el Ministerio de Salud no hace lo suficiente, el Congreso de la República tiene el poder para cambiar lo que está mal a través de leyes. Porque legislar no se reduce a criticar o torpedear. </p>



<p>Si algo bueno podemos aprender de Estados Unidos, ahora que las relaciones parecen mejorar, es la campaña emprendida por el gobierno de Donald Trump, al redefinir la pirámide alimenticia, privilegiando el consumo de proteínas, frutas y vegetales, para <em><a href="https://elpais.com/us/2026-01-07/estados-unidos-redefine-la-piramide-alimenticia-en-sintonia-con-el-movimiento-maha.html">“Hacer a América Saludable De Nuevo”. </a></em></p>



<p>Si <em>Matador </em>llega al Senado, esa podría ser una de sus promesas de campaña para reconciliarse con esa mitad del país que hoy no quiere verlo ni en pintura. Desde esta tribuna, le hago esa invitación humilde a un caricaturista que aspira ocupar el mismo recinto desde donde la senadora Paloma Valencia ha estado legislando durante una larga década.  </p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=124684</guid>
        <pubDate>Sun, 18 Jan 2026 14:17:33 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/18085829/ZETA-ZETA-PALOMA-OBESIDAD.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Matador, sátira política, gordofobia, campaña presidencial, etcétera]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Una conversación con León Benavides, el coach de parejas que ha transformado más de 2 millones de matrimonios en el mundo</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/un-blog-para-colorear/una-conversacion-con-leon-benavides-el-coach-de-parejas-que-ha-transformado-mas-de-2-millones-de-matrimonios-en-el-mundo/</link>
        <description><![CDATA[<p>León Benavides es creador de contenido digital y conferencista internacional especializado en temas de matrimonio y vida en pareja. Quien se han convertido en uno de los referentes a nivel mundial en el fortalecimiento de relaciones; llegando diariamente a más de dos millones de parejas que siguen sus contenidos en busca de orientación, ánimo y [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>León Benavides es creador de contenido digital y conferencista internacional especializado en temas de matrimonio y vida en pareja. Quien se han convertido en uno de los referentes a nivel mundial en el fortalecimiento de relaciones; llegando diariamente a más de dos millones de parejas que siguen sus contenidos en busca de orientación, ánimo y herramientas reales para restaurar sus hogares.</p>



<p><strong>Gracias a su talento, el pasado 22 de mayo de 2025 en Orlando (Florida), Benavides recibió el galardón <em>&#8220;Líder Internacional – Líder en Redes Sociales&#8221;</em>, </strong>un reconocimiento que valida su impacto masivo en plataformas digitales y su aporte significativo al bienestar de familias alrededor del mundo.</p>



<p>Al reflexionar sobre este logro, el coach de parejas afirma que nunca imaginó que la pasión por recuperar la visión del matrimonio lo llevase tan lejos. Ese día en Orlando marcó un antes y un después en su trayectoria.</p>



<p>La historia de<strong><em> León Benavides </em></strong>comenzó en circunstancias inesperadas que él mismo describe con total transparencia. Su primer año de matrimonio estuvo marcado por discusiones intensas y tensiones que lo llevaron a un punto de quiebre. <em>&#8220;Mi primer año de matrimonio fue muy duro. Hubo discusiones, tensiones… incluso platos volando&#8221;, </em>recuerda con sinceridad.</p>



<p>Sin embargo, ese momento crítico se convirtió en el catalizador de su transformación personal y profesional. <em>&#8220;Pero un día entendí que, si quería continuar, tenía que ceder. </em><strong><em>Empecé a estudiar, a prepararme y a aprender todo lo que nadie nos enseña sobre la vida en pareja. Tomé mi matrimonio no solo como un compromiso, sino como un desafío de vida. No me iba a quedar grande&#8221;, </em>explica el influencer.</strong></p>



<p>El punto de inflexión hacia su carrera digital llegó de manera orgánica. Benavides relata que un día le pidieron grabar un video contando su experiencia matrimonial, y esa publicación se viralizó de una manera que nunca anticipó. &#8220;No fue un accidente, pero sí un regalo del destino&#8221;, señala. Miles de parejas comenzaron a escribirle solicitando consejo y apoyo, iniciando lo que él describe como un efecto dominó imparable. &#8220;Fue como una bola de nieve: lo que era mi historia privada se convirtió en un mensaje público que empezó a restaurar hogares en todo el mundo&#8221;, explica.</p>



<p><strong>Lo que distingue a León Benavides de otros creadores de contenido es su autenticidad inquebrantable. Lejos de ver las redes sociales como una amenaza para su intimidad, el coach asegura que estas plataformas fortalecieron su relación.</strong> &#8220;Las redes no nos afectaron; al contrario, nos impulsaron a ser una versión más fuerte, más real y más auténtica de nosotros mismos&#8221;, afirma. Y añade enfáticamente: &#8220;Lo que la gente ve en mis videos es exactamente lo que vivimos en casa. No actuamos nada. Mostrar nuestra verdad nos hizo evolucionar como pareja&#8221;.</p>



<p>Sus seguidores valoran precisamente esa cercanía y honestidad. Su contenido genera conexión porque muestra la vida real, sin filtros ni actuaciones, convirtiéndose en un espejo donde millones de parejas reconocen sus propias luchas y encuentran esperanza. Aunque su formación académica incluye estudios en teología sistemática con enfoque familiar, el verdadero poder de su mensaje proviene de su experiencia personal. </p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><em>No hablo desde una teoría; hablo desde la experiencia real de amar con abnegación&#8221;</em>, señala.</p>
</blockquote>



<p>La motivación de Benavides tiene raíces profundas en su historia familiar. El dolor que observó en su propio entorno se convirtió en el motor de su misión. <em>&#8220;Mis padres se separaron, algunos de mis hermanos vivieron experiencias difíciles, y yo decidí que mi historia no sería igual. Construí un hogar bajo principios sólidos y entendí que podía ser luz para quienes estuvieran atravesando lo que yo viví&#8221;,</em> revela. Esta experiencia lo impulsó a crear un modelo diferente y, desde allí, convertirse en guía para otros. <strong>Sobre su influencia global, Benavides reflexiona: <em>&#8220;Creo que Dios me dio la providencia de ver en algo cotidiano —mi matrimonio— algo extraordinario para otros&#8221;</em>.</strong></p>



<p>Para las parejas que desean seguir sus pasos en el mundo digital, el coach tiene un mensaje alentador y práctico. <em>&#8220;Hoy las redes no son una opción, son parte de nuestra vida. Y el matrimonio seguirá siendo uno de los temas más relevantes de la humanidad&#8221;, </em>afirma. Benavides sostiene que existe una oportunidad inmensa para quienes deseen crear contenido sobre relaciones: <em>&#8220;Todas las parejas que deseen influir tienen una oportunidad inmensa, porque la gente necesita referentes, historias reales y voces que enseñen. El matrimonio es un universo del que nunca dejamos de aprender&#8221;.</em></p>



<p><strong>Sus planes futuros apuntan hacia una expansión significativa de su impacto. Actualmente trabaja en proyectos ambiciosos que incluyen libros, cursos especializados, academias y hasta música. <em>&#8220;Estoy trabajando en libros, cursos, academias y también en música.</em></strong><em> Todo lo que pueda crear para ayudar a fortalecer matrimonios, lo haré&#8221;</em>, declara. Su meta principal es clara: &#8220;Levantar una academia global para parejas y desarrollar una serie completa de herramientas que acompañen a quienes desean restaurar o potenciar su relación&#8221;.</p>



<p>El mensaje final de León Benavides para quienes atraviesan dificultades en sus relaciones es contundente y está cargado de esperanza. <em>&#8220;Vale la pena luchar por el matrimonio. Aunque a veces duela, aunque parezca cuesta arriba, el amor es el tesoro más valioso de la vida&#8221;,</em> afirma el coach. Y concluye con una reflexión poderosa:<em> &#8220;Si luchas por tu esposo, tu esposa y tus hijos, tendrás algo que el dinero no puede comprar. Si conquistas la montaña de tu matrimonio, conquistarás todas las montañas de tus sueños. No te rindas. Siempre valdrá la pena&#8221;.</em></p>
]]></content:encoded>
        <author>Alvaro J Tirado</author>
                    <category>Un Blog para colorear</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=123907</guid>
        <pubDate>Wed, 24 Dec 2025 17:55:11 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/24124440/PHOTO-2025-12-22-11-28-35.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Una conversación con León Benavides, el coach de parejas que ha transformado más de 2 millones de matrimonios en el mundo]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alvaro J Tirado</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Juan Gabriel, el único divo, resucitó gracias a Netflix</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/juan-gabriel-el-unico-divo-resucito-gracias-a-netflix/</link>
        <description><![CDATA[<p>Fue filósofo y poeta a su manera. Transformó en arte su soledad y sus tragedias personales. Le gritó al mundo su dolor y el mundo cayó rendido a sus pies. No hubo otro divo sobre la Tierra. Netflix celebra la vida y obra de Juan Gabriel con un documental.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Murió Alberto Aguilera. Juan Gabriel sigue siendo el amor eterno de varias generaciones.</em></p>



<p></p>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color has-large-font-size wp-elements-bf7416fea9f0e67bc9cda4aad8063408"><strong><em>“Cuando uno se va, lo que se queda es lo que dio”: </em>Juan Gabriel (1950-2016)</strong></p>



<p>¿Hombres con sus esposas cantando a todo pulmón la música de Juan Gabriel? ¿Juan Gabriel profanando ese templo de las Bellas Artes? ¿Cómo así que Juan Gabriel tuvo hijos de su propia autoría? ¿A qué horas, cuántos y con quién?</p>



<p>El artista mexicano alimentó el morbo de la prensa y causó espanto entre los homofóbicos de su tiempo. A nueve años de su muerte, es el amor eterno de varias generaciones, porque cantó y encantó en vida, y sigue cantando y encantando después de muerto.</p>



<p>En apenas tres palabras, contenidas en las letras de una de sus canciones, Juan Gabriel decretó lo poderoso que soñó ser y al final fue: <em>“Debo, puedo y quiero”, </em>que así se titula el documental de cuatro episodios recién estrenado por Netflix.</p>



<p>Se dice que setecientas mil personas fueron a su funeral en 2016. Pero quien murió fue Alberto Aguilera Valadez. Porque Juanga, el provocador, el que se contoneaba en el escenario, con una sonrisa pícara y a la vez inocente, el que no necesitó el permiso de nadie para ser lo que era y sentirse cómodo consigo mismo, nunca se fue. O más bien, regresó para dejarnos entrar en la intimidad de su vida. Cuatro episodios que no habrían sido posibles si el propio cantante no hubiese filmado el día a día de su vida, solo, con amigos o en familia. Se lo ve feliz con la videograbadora en mano.</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-e059cfa8df328dfaf9049e7c4269d200"><strong><em>“No tengo dinero, ni nada que dar. Lo único que tengo es amor para dar”.</em></strong></p>



<p>Diría mentiras aquel o aquella que diga que no se sabe al menos una de las muchas canciones del divo de Ciudad Juárez. Aquel, que cantó en la calle y en los buses, el mismo que se llamaba Adán Luna antes de coger el cielo a dos manos. <em>&#8220;Muchísimas gracias por cantar mis canciones&#8221;,</em> le decía a su público en un gesto de genuina humildad.</p>



<p>Su mamá trabajaba como sirvienta y él nunca se avergonzó por eso. Pero, al igual que sus hermanos, ella lo despreció, incluso renegó de la casa que él le regaló.</p>



<p>&#8220;Le dolía que fuera tan amoroso&#8221;, dijo de su hermana, la única con quien al parecer se la llevó bien. El dolor por la muerte de su madre se volvió canciones: “Amor eterno”, “Siempre en mi mente”.</p>



<p>Hizo de la soledad su todo: su compañía y su éxito, la razón para componer para él y para otros: José José, Daniela Romo, Rocío Dúrcal, Isabel Pantoja… Desde sus entrañas, gritó su dolor en cada estrofa. Nunca llevó la procesión por dentro.</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-101738ed2721bd4385701f5d53a8a684"><strong><em>“Mira mi soledad que no me sienta nada bien”</em>.</strong></p>



<p>Vino varias veces a Colombia, donde un jovencísimo Jorge Barón lo recibió en su show. &nbsp;Queda la tristeza de no haberlo ido a ver durante su última gira por Colombia, en 2013. Afortunados quienes vieron al <em>showman</em> en vivo. Brilló con sus luces y sus sombras, con y sin lentejuelas. Se convirtió en un latino universal. </p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Juan Gabriel: Debo, puedo y quiero | Tráiler oficial | Netflix" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/Kf2YdQLLDfo?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
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<p>Muchos le hicieron daño pero no pudieron destruirlo. &#8220;A Juan Gabriel yo lo construí, yo tengo todo el poder para destruir a Juan Gabriel&#8221;, dijo, dejando claro que todo lo que dijeran de él le resbalaba. &#8220;Soy un magnífico vendedor de periódicos&#8221;, agregó, en referencia a los chismes que circularon sobre su vida&nbsp;</p>



<p>En cada frase suya hay una lección de vida para quienes la entienden.</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-da2bd228f0b78732b8fecccc9904e7e4"><strong><em>&#8220;El silencio también es música”:</em> Juan Gabriel.</strong></p>



<p>Lecciones para un escritor que quiera conectar con sus lectores, como él conectó con quienes amaron sus letras que eran poemas: la poesía de los románticos, de los desahuciados por el amor, de los desengañados y de los que sufren sin remedio: <em>&#8220;Mis sueños nunca se volvieron realidad&#8221;.</em></p>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color has-large-font-size wp-elements-f47713e4139eccc287513c640a767e46"><strong><em>&#8220;Escribo muy sencillo. Tal vez sea una de las claves de mi éxito: que no utilizo palabras rebuscadas porque no me las sé&#8221;</em>. </strong></p>



<p>Fue una víctima de la llamada prensa del corazón. Y un crítico de ella también. &#8220;Se hacen millonarios sacando la imagen de uno y preguntando tontería y media. (&#8230;) Lo que yo quiero que ustedes sepan yo se los mando a decir en mis canciones&#8221;, decía.</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-c1addaa54ccaea1338048804dd833a4a"><strong><em>“Es mejor decir adiós que volver a comenzar”: </em>Juan Gabriel.</strong></p>



<p>Famosa fue la entrevista del impertinente periodista Fernando Rincón, que indagó por su homosexualidad; Juan Gabriel, sereno, le soltó una respuesta que se volvió icónica: <em>&#8220;¿A usted le interesa mucho? (&#8230;) Dicen que lo que se ve no se preguntan, amigo&#8221;.</em></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-f41f813c4ebda8aed7db73859df16a78"><strong><em>&#8220;Abrázame que Dios perdona pero el tiempo a ninguno&#8221;:</em> Juan Gabriel.</strong></p>



<p>&#8220;No se tomen la vida tan en serio&#8221;, le aconsejó a su público después de verse enfermo y, como si supiera que se acercaba la hora final de Alberto Aguilera, grabó un video que nos confronta con la muerte: <em>&#8220;Tanto nadar para morir en la orilla”.</em></p>



<p>Juan Gabriel logró todo, o casi todo; tal vez solo le faltó morir en el escenario que lo volvió eterno. Pero el divo, el único divo que vino a este mundo, se quedó para seguir provocando en el mundo de las redes sociales.</p>



<p>En Ciudad de México se levanta imponente un enorme mural que le habla a quienes todavía no encuentran el valor ni la fuerza interior para  vivir la vida:</p>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color has-large-font-size wp-elements-a627106d66132655d5209a356ae865a6"><strong><em>“Felicidades a toda la gente que está orgullosa de ser como es”:</em> Juan Gabriel.&nbsp;</strong></p>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=122372</guid>
        <pubDate>Fri, 14 Nov 2025 13:16:03 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/13105135/ZETA-JUAN-GABRIEL-NETFLIX.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Juan Gabriel, el único divo, resucitó gracias a Netflix]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>¿De qué Hablamos Cuando No Stalkeamos? La ética de la escucha en el diálogo con Santiago Rivas</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/putamente-libre-feminismo-artesanal/de-que-hablamos-cuando-no-stalkeamos-la-etica-de-la-escucha-en-el-dialogo-con-santiago-rivas/</link>
        <description><![CDATA[<p>untos las relaciones humanas, la escucha, la necesidad de desarmar el ego. Algo que me impactó fue que no le molestó que le dijera la verdad: que no siempre entiendo de qué habla, que no siempre estoy de acuerdo. Aun así, conectamos. De corazón a corazón.</p>
<p>Esta búsqueda de la conexión profunda tiene un eco en el feminismo académico. El conocimiento, nos recuerda la filósofa Audre Lorde, no puede depender solo de la racionalidad; tiene que estar al servicio del sentimiento. La ética de la escucha —el proyecto Ante el dolor de los demás de la Universidad de los Andes lo subraya— se concentra en cómo se recibe al otro, más allá del cuerpo sufriente, comprendiendo su contexto relacional.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Hablando con el gran Santiago Rivas. - Mar Candela desde la Educomunicación flexiones desordenadas." width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/V2NbXuNTF1k?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p><a href="https://youtu.be/V2NbXuNTF1k?si=8aNtHZJo0YvJI71z.">https://youtu.be/V2NbXuNTF1k?si=8aNtHZJo0YvJI71z.</a></p>



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<p>En esta modernidad tardía, la interconectividad nos da la ilusión de cercanía. Creemos que conocer a alguien es seguirlo, rastrear sus <em>posts</em>, consumir fragmentos de su vida digital.</p>



<p class="has-luminous-vivid-orange-background-color has-background"> <strong>Mas <em>stalkear</em> no es conocer.</strong></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p>Las herramientas digitales nos permiten acceder, sí, <strong>no obstante</strong> no necesariamente comprender. Conocer implica otra cosa: <strong>mirarse a los ojos, sin intermediaciones, en un momento de quietud.</strong></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p>Conocer es un espacio donde se activa el discernimiento y, sobre todo, donde se suspende el prejuicio. <strong>Conectar el alma —lo que sea que eso signifique— es un acto de presencia, no de consumo.</strong></p>



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<p>La comunicación auténtica no ocurre en la velocidad del <em>scroll</em>. Sucede en el espacio de la interpersonalidad reflexiva. Como plantea la investigadora <strong>Klondy Ordoñez Núñez</strong> en sus estudios sobre la brecha digital en educación: “La construcción del vínculo requiere más que interacción técnica; exige procesos de escucha, reconocimiento y reciprocidad” (<em>La construcción educomunicativa virtual en tiempos de pandemia</em>, 2020).</p>



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<p>No basta con estar conectados, hay que estar disponibles. <strong>La interconectividad no garantiza ni intimidad ni comprensión.</strong> Nos volvemos expertos en personas que nunca hemos mirado de frente, y eso nos aleja de la posibilidad de descubrirlas realmente.</p>



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<h3 class="wp-block-heading has-luminous-vivid-orange-background-color has-background">Romper la Burbuja, la Paternidad Consciente y la Ética de la Ternura</h3>



<p>Hace años sigo a Santiago Rivas. Lo sigo sin haberlo escuchado completo nunca. La vida me come viva, y sus contenidos me llegan por partes. <strong>Soy una lectora fragmentada de un profesional que va más allá de esa fragmentación.</strong></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p>Aun así, aprendo. Es un hombre que se declara abiertamente de izquierda y que tiene un alto tono activista en sus temas. <strong>Sin embargo, su valor radica en otra parte:</strong> <strong>mantiene un admirable equilibrio entre su voz propia y la ética profesional que exige el periodismo serio.</strong> No es un fanático. Es un hombre de izquierda que no le teme a la autocrítica.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p>Su visión de la masculinidad, del país y, sobre todo, su mirada sobre la <strong>paternidad</strong> son <strong>transformadoras</strong> y <strong>disruptivas</strong>. En nuestro encuentro, por ejemplo, quedó claro que su <strong>unión afectiva</strong> es una <strong>decisión ética</strong> que rompe los esquemas de las normalidades impuestas.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p>Su elección de vivir en <strong>concubinato</strong> sin la necesidad del &#8220;papelito&#8221; o la bendición judicial es, en sí misma, una declaración política. Su paternidad, asumida con un profundo sentido de privilegio y responsabilidad, refleja esa misma <strong>honestidad radical</strong> que yo admiro.</p>



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<p>La búsqueda no es ser un &#8220;superpapá&#8221;, <strong>sino</strong> un padre presente que concilia su vida profesional con su vida personal, entendiendo el amor familiar como un lujo. <strong>Es un ejercicio constante de coherencia.</strong></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p>Hace mucho tiempo quería hablar con él. Quería hacer el experimento de verlo cara a cara. <strong>Fue hermoso, créeme.</strong> Llegó en bicicleta. Nos reímos. Hablamos como si estuviéramos en una sala sin audiencia.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p>Pensamos juntos las relaciones humanas, la escucha, la necesidad de desarmar el ego. Algo que me impactó fue que no le molestó que le dijera la verdad: que no siempre entiendo de qué habla, que no siempre estoy de acuerdo. <strong>Aun así, conectamos. De corazón a corazón.</strong></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p>Esta búsqueda de la conexión profunda tiene un eco en el feminismo académico. El conocimiento, nos recuerda la filósofa Audre Lorde, no puede depender solo de la racionalidad; tiene que estar al servicio del sentimiento. <strong>La ética de la escucha</strong> —el proyecto <em>Ante el dolor de los demás</em> de la Universidad de los Andes lo subraya— se concentra en <em>cómo se recibe</em> al otro, más allá del cuerpo sufriente, <strong>comprendiendo su contexto relacional.</strong></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p>En estos días, una tuitera se ensañó con una opinión suya. No entendía por qué, <strong>aunque</strong> luego supe que había rencillas previas. Eso es lo que suele pasarme: <strong>me acerco a las ideas, no a las rencillas.</strong></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p>Lo único que pienso es que este país necesita menos fanatismo y más escucha. Necesitamos una educomunicación con procesos de <strong>metacognición sólidos</strong>. Escuchar. Entender. Comprender. Discernir. </p>



<p class="has-luminous-vivid-orange-background-color has-background"><strong>Necesitamos aprender de la otredad mental y social.</strong></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p>Para mí, la ética educativa trata y tratará siempre de la honestidad. No solamente con mis fuentes, con mis invitados, <strong>sino</strong> con la audiencia y conmigo misma. <strong>Este encuentro con Santiago Rivas fue eso: un ejercicio genuino.</strong></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p>Una conversación sin máscaras. Un diálogo que dice: aquí estamos, intentando entendernos. <strong>Un pequeño acto de resistencia contra la polarización.</strong></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p>Dato curioso: este encuentro fue programado hace varias semanas. Alcancé a subirlo hace unos días. Entre el trabajo, la vida diaria y las coyunturas, apenas pude sentarme a escribir. <strong>Qué bueno poder hacerlo ahora, cuando la reflexión ya se ha macerado.</strong></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p>Gracias, Santiago, por haberte sentado a hablar con esta desconocida.</p>



<p>Y gracias a quienes leen estas líneas. Sé que soy <strong>escribidora</strong>, no escritora. Escribo para abrir conversación, no para cerrarla. Invito a la acción ética, no a la cátedra. <strong>Sigo creyendo que, a pesar de todo, aún es posible hablar de corazón a corazón.</strong></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<h3 class="wp-block-heading">🎉 Agradecimientos: La conversación que también fue paisaje</h3>



<p>Agradecimientos especiales al grupo de producción que hizo posible este encuentro: al artista visual, videógrafo y fotógrafo <strong>Andrés Reina</strong>, cuya mirada sensible acompañó cada instante; a la maquilladora y asesora de imagen <strong>Vanessa Balveri</strong>, por su cuidado y calidez. Un reconocimiento muy especial a la <strong>Fundación Bio Entorno</strong>, por permitirnos grabar en su espacio, una organización que trabaja por transversalizar los derechos de la tierra con los derechos humanos. Gracias a su presidenta, <strong>Silvana Mujica</strong>, por abrirnos las puertas con generosidad y convicción ética. <strong>La conversación también fue paisaje, y ese gesto lo hizo posible.</strong></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p>🎥 Te invito a ver el diálogo completo. No es una entrevista, es un encuentro. Un espacio donde las ideas se cruzan con la ternura política, donde la escucha se vuelve acto ético. Aquí está: </p>



<p><a href="https://www.google.com/search?q=https://youtu.be/V2NbXuNTF1z%3Fsi%3D8aNtHZJo0YvJI71z" target="_blank" rel="noreferrer noopener">https://youtu.be/V2NbXuNTF1k?si=8aNtHZJo0YvJI71z</a>.</p>



<p>  Deseo que este ejercicio comunicativo  te toque el alma como me tocó a mí.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Hablando con el gran Santiago Rivas. - Mar Candela desde la Educomunicación flexiones desordenadas." width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/V2NbXuNTF1k?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Mar Candela</author>
                    <category>Putamente libre - Feminismo Artesanal</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=122004</guid>
        <pubDate>Sun, 02 Nov 2025 21:22:27 +0000</pubDate>
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mar Candela</media:credit>
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