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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
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	<title>Todos los resultados de blogs de guillermo+leon+valencia | Blogs El Espectador</title>
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        <title>EL LINAJE DE LOS VALENCIA, Dos casas, un apellido: estudio histórico de los Valencia en Colombia. (Por Carlos Valdivieso)</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/la-conspiracion-del-olvido/el-linaje-de-los-valencia-dos-casas-un-apellido-estudio-historico-de-los-valencia-en-colombia-por-carlos-valdivieso/</link>
        <description><![CDATA[<p>En Colombia, los apellidos no son solo herencia: son historia viva y, a veces, destino. En un momento decisivo para el país, entender el origen y la trayectoria de nuestras élites deja de ser un ejercicio erudito para convertirse en una necesidad política.</p>
<p>En esta edición de La Conspiración del Olvido, el doctor Carlos Valdivieso nos guía, con rigor histórico y pulso narrativo, por las raíces de uno de los apellidos más influyentes del país: Valencia. Un recorrido donde convergen linaje, poder y memoria, y que cobra especial relevancia en un contexto donde figuras como Paloma Valencia emergen con fuerza en la contienda presidencial.</p>
<p>Más que una reconstrucción del pasado, este texto es una invitación a cuestionar el presente: ¿cuánto del poder que elegimos es realmente nuevo y cuánto es herencia? Porque entender nuestras raíces es, también, una forma de decidir con mayor conciencia el futuro del país.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p></p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><em>En Colombia, los apellidos no son solo herencia: son historia viva. Y a veces, también, destino.</em></p>



<p><em>En un momento decisivo para el país —cuando el escenario electoral abre la posibilidad real de que una mujer llegue por primera vez a la Presidencia de la República— mirar hacia atrás deja de ser un ejercicio erudito y se convierte en una necesidad política. Porque entender de dónde vienen nuestras élites, cómo se han formado y qué trayectorias han marcado su poder, es también una forma de comprender hacia dónde podría dirigirse la nación.</em></p>



<p><em>En esta edición de La Conspiración del Olvido, recibimos con mucho honor al autor de esta letras que siguen, al doctor Carlos Valdivieso, cirujano plástico, investigador independiente y apasionado genealogista, quien nos propone un viaje que trasciende el relato familiar para adentrarse en las raíces profundas de uno de los apellidos más influyentes en la historia colombiana: Valencia.</em></p>



<p><em>Ya en una publicación anterior, destacábamos su capacidad para reconstruir, con rigor y sensibilidad, el tránsito de ocho generaciones desde la llegada a América del almirante Bernardino García de Valdivieso. Hoy, ese mismo espíritu investigativo alcanza una nueva dimensión. Con un trabajo respaldado por fuentes históricas, archivos y estudios especializados, el doctor Valdivieso nos conduce por un recorrido fascinante donde convergen linaje, poder, conflicto y transformación social.</em></p>



<p><em>Su relato no es solo una reconstrucción del pasado. Es, ante todo, una exploración del carácter: del liderazgo, de las decisiones y de las tensiones que han moldeado a quienes han ocupado —y aspiran a ocupar— los más altos cargos del Estado. En un país donde la memoria suele fragmentarse o diluirse en el ruido del presente, este tipo de ejercicios se vuelve indispensable.</em></p>



<p><em>No es menor que, en el contexto actual, una figura como Paloma Valencia surja como una de las candidatas con mayores posibilidades de alcanzar la Presidencia. Su nombre no solo encarna una opción política, sino también la continuidad —y en ella, la reinterpretación— de una historia larga, compleja y, en muchos aspectos, decisiva para Colombia.</em></p>



<p><em>En La Conspiración del Olvido, creemos que recordar es un acto de resistencia. Por eso, esta colaboración no es solo un aporte académico y narrativo: es una invitación a mirar de frente aquello que muchas veces preferimos no ver. Porque solo entendiendo las raíces, podremos, como sociedad, decidir con mayor conciencia el rumbo que queremos tomar.</em></p>



<p class="has-text-align-right"><em>Ramón García Piment y Claudia Patricia Romero Velásquez.</em></p>
</blockquote>



<p></p>



<p>El apellido Valencia en Colombia está presente en varias poblaciones de Caldas, Antioquia y Norte de Santander, pero tambien se encuentra en Cauca, particularmente en Popayán. Por mucho tiempo, la creencia fue que su origen tenía un tronco común. Sin embargo, gracias a la revisión de documentos históricos, facilitada por la digitalización de archivos eclesiásticos y civiles realizada a finales del siglo pasado por una iglesia de los Estados Unidos, hemos podido finalmente resolver este enigma. Este esfuerzo se apoya, a su vez, en la labor acumulada durante siglos por la Iglesia Católica, cuyos sacerdotes registraron con rigor en los libros sacramentales los principales hechos de la vida humana. Son precisamente estos registros: bautismos, matrimonios y defunciones, los que hoy permiten reconstruir con mayor claridad el linaje y la memoria de nuestros antepasados.</p>



<p>En realidad, se trata de dos linajes totalmente distintos. Judíos conversos los unos y cristianos viejos los otros, militares los unos y los otros no. Los unos favorecidos por la corona española, los otros perseguidos y vigilados por la inquisición. Cada uno de ellos ha dado hasta ahora un Presidente de Colombia.&nbsp; Pero como hay una brillante candidata que hace parte de los Valencia de Popayán: la Doctora Paloma Valencia Laserna, puede ser que haya un presidente más.</p>



<p>Debo comenzar advirtiendo a todos, que el relato histórico no es una pintura en blanco y negro de héroes y villanos, sino un paisaje colorido. Es una historia de hombres y mujeres reales con aspiraciones y sueños, con creencias e intereses de diversos ordenes, como siempre ha sido. La conquista, la colonia y la vida republicana es más parecida a las obras del pintor mexicano Diego Rivera, quien en su mural sobre la conquista, muestra sinópticamente todos los elementos humanos del periodo. Entremos pues en materia.</p>



<p><strong>La familia Valencia de Caldas, Antioquia y Pamplona.</strong></p>



<p>El primer Valencia con registro que llegó a la Tierra Firme, como se conocía la Colombia actual, fue un Capitán de Infantería llamado Juan de Valencia, quien aparece comandando un regimiento español asentado en la ciudad de Santa Ana de los caballeros de Anserma (Caldas), en la segunda mitad del siglo XVI. La población fundada por el Mariscal Jorge Robledo en 1539 era el sitio de conexión, entre las regiones del sur y el noroccidente del país, durante las épocas de la conquista y el inicio de la colonia.</p>



<p>Dicho militar tuvo un hijo en estas tierras, quien también ingresó a la vida militar y fue Capitan de Infantería igual que su padre, siendo su nombre Juan de Valencia y Ramírez de la Serna. Se sabe, que llegó hasta la región de Rionegro (Antioquia) a mediados del siglo XVII.&nbsp; De sus numerosos hijos proceden probablemente, todos los Valencia de Caldas y de Antioquia.</p>



<p>Sin embargo, el más famoso de ellos fue el también Capitan de Infantería Pedro de Valencia Antolínez Beltran, quien a fines del siglo XVII se dirigió hasta la región de lo que hoy es Marinilla (Antioquia). Por alguna razón que no sabemos, dos de sus hijos varones llamados Bernardino y Joaquín, se trasladaron desde allí a principios del siglo XVIII al norte del país, a la ciudad de Pamplona de Indias, fundada en 1549 por Pedro de Ursúa y Ortún Velázquez de Velasco. Allí se casaron con dos hermanas, Antonia y Beatriz Villamizar Pinedo.</p>



<p>Es así como se crea una línea separada de sus ancestros antioqueños, en una lejana, verde y próspera ciudad del norte del país, y se olvida el verdadero origen de los Valencia pamploneses. Los dos hermanos reciben grandes extensiones de tierra entregadas en encomienda, y se convierten en una de las estirpes más cultas y distinguidas de la región. Sus mujeres eran amantes de la música, y sus hombres gente culta e incentivadora de tertulias literarias en Pamplona.</p>



<p>La encomienda tuvo su origen en el antiguo sistema feudal castellano, y al ser implementado en la américa española mediante la Cedula Real de 1503 por Isabel la Católica, suponía el gobierno del designado encomendero sobre un territorio específico, en el cual ejercía tareas de justicia y administración. Debía enviar recaudo de impuestos a la corona y podía emplear la mano de obra indígena, a cambio de garantizar sus condiciones de vida y evangelizarlos. Esto último suponía la cercana relación del encomendero con las comunidades religiosas que hicieron presencia para ello, como los franciscanos, los dominicos y finalmente los jesuitas.</p>



<p>Hay que recordar que el sistema de encomienda en lo que hoy es Colombia duró hasta cerca de 1620, siendo que para esa época ya estaba en declive en el resto de los nuevos territorios. El encomendero estaba siendo reemplazado por los llamados corregidores, funcionarios directos de la corona que ya existían en España, y que pasaron a presidir los ayuntamientos, ejercer justicia (primera o segunda instancia), y administrar la gestión económica y la política local.</p>



<p>Precisamente uno de estos corregidores del Rey, fue quien provocó la famosa revuelta del 4 de julio de 1810 en Pamplona, días antes del grito de independencia en Santa Fe, la capital del Virreinato de la Nueva Granada.</p>



<p>Para aportar contexto, debemos decir en primer término que una de las capitulaciones de la revuelta comunera, había contemplado que se creara el nuevo Corregimiento del Socorro separado del de Tunja, y que sus corregidores fueran de origen criollo (es decir nacidos en América). Fue así como en 1795 se crearon los corregimientos de Socorro y Pamplona, y el Virrey Ezpeleta tuvo el buen tino de proponer como primeros titulares a dos criollos, quienes ejercieron brillantemente sus cargos. Ya vencidos sus periodos, el Rey Carlos IV bajo propuesta del ministro Godoy a quien los criollos americanos tenían cierta inquina, nombró a dos españoles en los cargos, lo cual contrarió grandemente la sociedad de las dos ciudades.</p>



<p>En el caso de Pamplona, el designado era Don Juan Bastús y Falla, un abogado catalán. El referido jurista que debía tomar posesión ante el cabildo de Pamplona, por ser la cabecera del corregimiento, lo hizo ante el cabildo de Girón, más leal a la corona y que también correspondía a su jurisdicción. Con tal conducta ya comenzó ofendiendo a la clase dirigente pamplonesa, que la tomó como una afrenta. Instalado en la ciudad, Bastús protagonizó además un altercado con el alcalde José Javier Gallardo y Guerrero, al no permitir que el referido se sentara a su lado en la sesión del cabildo, alegando que el corregidor era de mayor rango al ser un representante del Rey. Los afectados interpusieron varias demandas ante la Real Audiencia de Santa Fe. Sin embargo, el punto culminante de la enemistad entre el corregidor y la sociedad pamplonesa se produjo cuando, después del levantamiento de Caracas, se prohibieron preventivamente las reuniones y diversiones en la ciudad de Pamplona.  A pesar de ello Doña Agueda Gallardo de Villamizar, una hermana del alcalde agraviado y viuda de un rebelde comunero, decidió celebrar la fiesta religiosa de San Pedro con música en las calles, el 29 de junio de 1810. El corregidor respondió abriendo proceso contra la dama, y la encarceló por desacato.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="1024" height="502" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19190150/Casa-Agueda-Gallardo-1024x502.png" alt="" class="wp-image-128101" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19190150/Casa-Agueda-Gallardo-1024x502.png 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19190150/Casa-Agueda-Gallardo-300x147.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19190150/Casa-Agueda-Gallardo-768x376.png 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19190150/Casa-Agueda-Gallardo.png 1339w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption">Casa de la prócer Doña Agueda Gallardo y Guerrero. <br>Pamplona, Norte de Santander (Colombia).</figcaption></figure>



<p>Cinco días después el día 4 de julio, ocurrió una multitudinaria asonada callejera previamente organizada, en la que participaron José Rafael y Pedro Juan Valencia, dos nietos de Bernardino de Valencia. Los rebeldes tomaron preso al corregidor Bastús, y el 31 de julio conformaron una junta de gobierno provisional para la ciudad, de la cual formó parte José Rafael Valencia. Su hermano Pedro Juan fue designado como uno de los jefes de las milicias de defensa de la ciudad. Desde ese momento los miembros de la familia Valencia tomaron partido, a favor de la independencia del país.</p>



<p>Ya en la era republicana<strong>,</strong> a fines del siglo XIX, se presentaron en Colombia varias confrontaciones civiles armadas, donde se atacaron militarmente los dos partidos políticos mayoritarios: el liberal y el conservador. La más importante de ellas fue conocida como la Guerra de los Mil Días (1899-1902). Los Valencia de Pamplona siempre habían sido jefes políticos del partido conservador en su región, y por eso participaron en esa guerra. Varios descendientes de Joaquin de Valencia, uno de los dos hermanos que habían llegado a Pamplona a comienzos del siglo XVIII, fueron generales del ejercito conservador: Ramón González Valencia, Manuel María Valdivieso Valencia y Rafael Valencia Camargo.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="817" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19191746/General-Ramon-Gonzalez-Valencia-1-817x1024.png" alt="" class="wp-image-128103" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19191746/General-Ramon-Gonzalez-Valencia-1-817x1024.png 817w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19191746/General-Ramon-Gonzalez-Valencia-1-239x300.png 239w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19191746/General-Ramon-Gonzalez-Valencia-1-768x963.png 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19191746/General-Ramon-Gonzalez-Valencia-1.png 880w" sizes="(max-width: 817px) 100vw, 817px" /><figcaption class="wp-element-caption">El General Ramón González Valencia Presidente de la República de Colombia (1909-1910) al centro con bastón, rodeado de sus familiares los generales Valencia de Pamplona. Ajuste digital.</figcaption></figure>



<p>De ellos tuvo especial brillo el General Ramón González Valencia, quien había participado en acciones militares desde 1876, por lo cual tenía un gran bagaje militar. En la guerra se destacó su papel en la Batalla de Palonegro, y en la toma de Cúcuta. El 21 de noviembre de 1902 fue, además uno de los firmantes del Tratado de Chinácota (Norte de Santander), en el que se acordaron las bases para terminar el conflicto armado.</p>



<p>Una vez terminada la guerra, el General González Valencia participó en las elecciones de 1904, como formula vicepresidencial del General Rafael Reyes Prieto, quien fue elegido Presidente de la Republica. Pero el ambiente político y jurídico de la época se afectó gravemente, con la supresión del Consejo de Estado ejecutada por el presidente Reyes, mediante acto legislativo del 22 de abril de 1905.</p>



<p>Esta medida fue seguida de un intento de golpe de estado contra Reyes, liderado por el General Manuel María Valdivieso Valencia primo del vicepresidente, el 20 de diciembre de 1905. &nbsp;El General González Valencia decidió entonces renunciar a la Vicepresidencia de la República. En respuesta Reyes clausuró el Congreso de la República, convocó una Asamblea Nacional Constituyente, y gobernó como un “dictador político”, hasta los violentos actos de protesta popular suscitados en Bogotá del 9 al 13 de marzo de 1909, después de los cuales abandonó el poder. El General Ramón González Valencia fue entonces designado Presidente de la República, el 3 de agosto de 1909, por la misma Asamblea Nacional Constituyente convocada por Reyes en 1905, con el encargo de terminar el período presidencial hasta 1910.&nbsp; Se posesionó el 7 de agosto, y convocó una nueva Asamblea Nacional Constituyente, la cual procedió más tarde a redactar la Reforma constitucional de 1910, y a elegir al antioqueño Carlos Eugenio Restrepo, como Presidente de la República para el periodo 1910-1914.</p>



<p><strong>La resiliente y perenne estirpe Valencia de Popayán.</strong></p>



<p>Hacia fines del siglo XVI el ancestro más antiguo conocido de esta línea familiar era Don Diego de Castillejo un caballero al parecer de origen judío y casado con la señora Catalina de Valencia que, según las pocas informaciones disponibles, residía en la ciudad de Oran en Argelia al norte de Africa. Muchos miembros de la comunidad judía de España se habían refugiado en el norte de Africa, después de la emisión del Edicto de Granada por parte de la Reina Doña Isabel I de Castilla, que ordenaba la expulsión de los judíos.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img decoding="async" width="945" height="654" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19201509/Edicto-de-Granada.png" alt="" class="wp-image-128106" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19201509/Edicto-de-Granada.png 945w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19201509/Edicto-de-Granada-300x208.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19201509/Edicto-de-Granada-768x532.png 768w" sizes="(max-width: 945px) 100vw, 945px" /><figcaption class="wp-element-caption">Edicto de Granada (Decreto de la Alhambra) del 31 de marzo de 1492, emitido por los Reyes Católicos. Ajuste digital.</figcaption></figure>



<p>Tal decreto estuvo vigente en España hasta 1968, cuando el dictador Franco lo derogó. Orán había sido tomado por los españoles en 1509, y tenían allí un emplazamiento militar, el Fuerte de Santa Cruz. Vale decir de otra parte, que Castillejo, aunque era un antiguo apellido español, también fue llevado por algunos miembros de la comunidad judeoconversa de España, entre ellos Don Gonzalo de Castillejo, quien a mediados del siglo XV llegó a ser maestresala del Rey Don Juan II de Castilla, el padre de la misma reina Isabel.</p>



<p>Una costumbre usada en España en esa época, de la que también echaron mano quienes tenían origen judío, era llevar primero el apellido de la madre y no el del padre. Por eso no debe extrañar, que el hijo de Don Diego de Castillejo se llamara Miguel de Valencia y Castillejo. A partir de ahí, esta línea genealógica usará el apellido Valencia.</p>



<p>A principios del siglo XVII, Miguel de Valencia atraviesa el mar y se instala en Málaga, donde de su unión con Ana de Aranda Sendía nace Manuel de Valencia y Aranda. Éste último es quien, en la segunda mitad del siglo se embarca para el continente americano, y se instala en Popayán. Allí nace en 1678 su hijo Pedro de Valencia y Aranda, del matrimonio con Ana de Aranda Forcallo.</p>



<p>Pedro de Valencia y Aranda es un personaje fascinante, por su brillante estrategia para dar un rumbo al ascenso social de su familia en el nuevo mundo. Acontecía que el Rey Felipe V de Borbón había creado en 1717 el Virreinato de Nueva Granada, separando este territorio del Virreinato del Perú. Sin embargo, en 1723 se suspendió la existencia de esta jurisdicción, aparentemente por problemas de viabilidad financiera.</p>



<p>Aunque ya desde 1621 existía una Real Casa de la Moneda en Santa Fe de Bogotá, lugar donde se acuñaban las monedas de diversas denominaciones y composiciones de metal, que cumplían los estándares de la corona, Don Pedro escribe a España en 1725. Allí argumenta la conveniencia de crear una nueva Casa de la Moneda en Popayán, dada la dificultad de traslado de los metales a la capital, y la pérdida eventual de parte de este en el trayecto.&nbsp;&nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="915" height="664" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19202248/Casa-de-la-moneda-Popayan.png" alt="" class="wp-image-128107" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19202248/Casa-de-la-moneda-Popayan.png 915w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19202248/Casa-de-la-moneda-Popayan-300x218.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19202248/Casa-de-la-moneda-Popayan-768x557.png 768w" sizes="auto, (max-width: 915px) 100vw, 915px" /><figcaption class="wp-element-caption">Casa del Tesoro Real de Popayán, construida en 1729 por Don Pedro de Valencia, según planos del arquitecto Antonio García. Popayán (Colombia). Ajuste Digital.</figcaption></figure>



<p>En respuesta, el Rey Don Felipe V de Borbón ordena a la real Audiencia de Santa Fe en 1726 revisar la viabilidad del asunto, encontrando razones válidas para la creación de la nueva casa de la moneda en Popayán (ceca), la cual se formaliza mediante Cédula Real en 1729. El edificio fue construido a partir de ese mismo año. Allí se inicia la gran fortuna de los Valencia, porque en 1747 el Rey Fernando VI nombró al hijo de Don Pedro llamado Pedro Agustín de Valencia y Fernández del Castillo, tesorero perpetuo de la casa de la moneda, cargo que éste ocupó hasta su muerte.</p>



<p>En los libros de cuentas de su mayorazgo, reportaron hasta 1785 haber invertido más de 300.000 pesos de plata (equivalentes a más de 50 millones de dólares de hoy), para la creación y manutención de la referida casa de la moneda. De otra parte, y no descuidando además el contacto directo con la corona, el hijo mayor de Don Pedro Agustín de Valencia y Fernández del Castillo, llamado Francisco de Valencia y Sáenz del Pontón, fue enviado a la madre patria, con el fin de concluir allá sus estudios.</p>



<p>A distancia desde España, asumió el cargo de Tesorero de la ceca a la muerte de su padre en 1788. Aunque en verdad, quien tomaba cuenta de la ceca en Popayán era su hermano Joaquin de Valencia. Pero al año siguiente, el Rey decidió suprimir el cargo de tesorero remplazándolo por el de administrador, y dejó la ceca bajo control directo de la corona. A pesar de ello, mantuvo el cargo de tesorero en cabeza nominal del mismo Francisco hasta su muerte.</p>



<p>En compensación por la supresión de su cargo, y gracias a la cercanía del rey Carlos IV con Francisco de Valencia y Saénz del Pontón, el Rey decidió ennoblecerlo con el título de I Conde de Casa Valencia, mediante Despacho Real en 1789. En España Don Francisco fue también Consejero de Indias, y Caballero de la Orden de Carlos III.</p>



<p>Se configuró así el imponente ascenso social de una línea familiar, que pasó de judeoconversa a tener noble titulado, lo cual no fue único, pero no deja de ser notable. Hay que recordar que la legislación vigente en España después del Decreto de la Alhambra, contemplaba la necesidad de tener registro de limpieza de sangre, para ser funcionario de la corona. Se requería gran habilidad, para evadir tal requerimiento.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="796" height="393" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19204756/expulsion-sefardie-1492.png" alt="" class="wp-image-128108" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19204756/expulsion-sefardie-1492.png 796w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19204756/expulsion-sefardie-1492-300x148.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19204756/expulsion-sefardie-1492-768x379.png 768w" sizes="auto, (max-width: 796px) 100vw, 796px" /><figcaption class="wp-element-caption">Expulsión de los judíos de España (año de 1492). Óleo sobre lienzo, 313 x 281 cm. Pintado en 1889 por Emilio Sala. Actualmente en el Museo del Prado, Madrid.</figcaption></figure>



<p>El Condado de Casa Valencia que existe hasta hoy, contempla ser Grande de España, y sus titulares son descendientes directos del primer conde. No obstante, hay que aclarar desde ya, que no es que los Valencia de Popayán desciendan de un noble y grande de España, sino todo lo contrario: es un noble y grande de España quien desciende de la antigua casa Valencia de Popayán. Los Valencia de Popayán descienden todos, de los hermanos del Conde que se quedaron en América.</p>



<p>La línea más conocida continúa en Popayán, con el mismo Don Joaquín de Valencia y Saénz del Pontón, el cual se casó con su pariente Doña Joaquina Ramona Valencia y Hurtado, y tuvo varios hijos, dos de los cuales fueron Antonio y Mariano. &nbsp;Durante los finales del siglo XVIII se dedicaron a sus haciendas, donde trabajaba un numeroso contingente de esclavos negros y servidumbre indígena.</p>



<p>La calma llegó a su fin, cuando se dio el levantamiento de Quito contra las autoridades de la corona en 1809. Recordemos que, desde mayo de 1808 el Rey Fernando VII había sido encarcelado por orden de Napoleón Bonaparte. Esta noticia ya era pública en las clases altas de América. La sublevación liderada por el Marqués de Selva Alegre Don Juan Pedro Montufar, había terminado con la creación de una Junta de Gobierno en Quito, bajo la dirección del mismo Marqués, quien incluso era llamado su alteza serenísima. Las noticias llegaron a Popayán en agosto de 1809, y más tarde el mismo marqués envió comunicaciones a Popayán y a otras ciudades, invitándolas a unirse a la sublevación. El gobernador de Popayán Don Miguel Tacón de Tacón y Rosique, quien era un militar de formación naval, convocó un cabildo abierto, llamó a la creación de milicias para prevenir un ataque de los de Quito, estableció control sobre las comunicaciones que entraban y salían de la ciudad, y prohibió hablar de temas de gobierno en los lugares públicos. En tales medidas fue apoyado por el Alférez Real Don Antonio Tenorio, jefe militar de la ciudad.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="839" height="438" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19210012/Casa-de-la-familia-Valencia.png" alt="" class="wp-image-128109" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19210012/Casa-de-la-familia-Valencia.png 839w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19210012/Casa-de-la-familia-Valencia-300x157.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19210012/Casa-de-la-familia-Valencia-768x401.png 768w" sizes="auto, (max-width: 839px) 100vw, 839px" /><figcaption class="wp-element-caption">Casa de la Familia Valencia, hoy Museo Nacional Guillermo Valencia. Construida en el siglo XVIII, según planos del sacerdote y arquitecto empírico Marcelino Pérez de Arroyo y Valencia. Popayán (Colombia).</figcaption></figure>



<p>Para empeorar la situación, un año después también en agosto llegaron las noticias del levantamiento del 20 de julio de 1810, en Santa Fe de Bogotá. El gobernador Tacón decidió crear entonces una Junta de Seguridad bajo su control, para intentar mantener el poder. Sin embargo, la misma Junta comenzó a tener sus propios adeptos en contra del gobernador. Miembro de esa Junta fue un sacerdote de la familia Valencia: Marcelino Pérez de Arroyo y Valencia.</p>



<p>Y es que los miembros más influyentes de la familia Valencia de Popayán, eran en ese momento dos hijos de una hermana del I Conde de Casa Valencia: Doña Francisca Antonia Valencia Sáenz del Pontón, de su matrimonio con el dominicano Andrés Pérez de Arroyo.&nbsp; El mayor era el referido sacerdote que había nacido en 1764, venía de haber sido Vicerrector del Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario en Bogotá, y ya era reconocido por sus numerosas obras como arquitecto empírico, que aún hoy engalanan la ciudad de Popayán.</p>



<p>El otro era el amigo personal del Sabio Caldas, Santiago Pérez de Arroyo y Valencia nacido en 1775, quien para la época ya era un gran jurista y académico. Había sido alcalde de Popayán, e igual que su hermano había descollado como Vicerrector del Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario. Una vez lograda la independencia fue Senador de la República, y ejerció liderazgo político en Popayán hasta su muerte, en 1845. Además, fue uno de los firmantes del Acta de Constitución de la Universidad del Cauca.</p>



<p>Estos dos grandes hombres que fueron ideólogos y próceres de la patria, mantuvieron a la familia Valencia en la línea favorable a las ideas de la independencia, sin participar nunca en la lucha armada, porque se trataba de personas contrarias a la guerra. Con su liderazgo, la familia transitó sabiamente a la era republicana.</p>



<p>Sin embargo, nada nos puede conmover más que la historia trágica del mártir que la familia Valencia sacrificó, en el altar de la patria. En 1806 a la muerte del I Conde de Casa Valencia, lo sucedió su hijo Pedro Felipe Valencia y Codallos, nacido en 1767. Era un militar de escuela, que había obtenido el grado de Coronel de Infantería, y era Caballero de la Real Orden de Santiago.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="795" height="901" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19220225/pedro-de-Valenc.jpg" alt="" class="wp-image-128111" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19220225/pedro-de-Valenc.jpg 795w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19220225/pedro-de-Valenc-265x300.jpg 265w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19220225/pedro-de-Valenc-768x870.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 795px) 100vw, 795px" /><figcaption class="wp-element-caption">Retrato del II Conde de Casa Valencia Don Pedro Felipe Valencia y Codallos. (Colección familiar- Ajuste Digital).</figcaption></figure>



<p>Había desempeñado además cargos de importancia diplomática y civil, primero durante el reinado de Carlos IV, y después en la era napoleónica, en la que llegó a ser Consejero de Estado y Secretario General del Gobierno. Gracias a lo cual era visto con recelo en ciertos círculos. Durante ese último periodo, el Conde visitó Paris y el contacto con la corriente ilustrada cambió su opinión frente a la emancipación de las naciones americanas. Así, cuando viajó desde España a Santa Fe de Bogotá, poco después del grito de independencia de 1810, inmediatamente estableció relaciones de amistad con los rebeldes Francisco José de Caldas, Camilo Torres y Jorge Tadeo Lozano, en la época de la “patria boba”.</p>



<p>Estando en su casa de Popayán en 1816, fue tomado preso por el General Sámano después de la Batalla de la Cuchilla del Tambo. Fue llevado a la capital, donde se le acusó de infidencia a la corona, por haber redactado escritos de apoyo ideológico a la independencia, y por contribuir financieramente con la causa. Fue condenado a muerte por el General Pablo Murillo y sus oficiales, y ejecutado por fusilamiento el 5 de octubre de 1816.</p>



<p>Decadas después, en el seno de la familia de Joaquín Valencia Quijano y Adelaida Castillo Silva, nació en Popayán en 1873, un niño llamado Guillermo Valencia Castillo. Quedó huérfano de madre a los 7 años, y de padre en su adolescencia. Su hermano Joaquín lo matriculó en el Seminario Menor de Popayán, que regentaban los padres vicentinos franceses, entre ellos el Padre Juan Bautista Malézieux, con quien comenzó su formación como poeta. Inició después estudios universitarios, en la carrera de Filosofía y Letras de la Universidad del Cauca.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="736" height="796" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19221247/Guillermo-Valencia.png" alt="" class="wp-image-128113" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19221247/Guillermo-Valencia.png 736w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19221247/Guillermo-Valencia-277x300.png 277w" sizes="auto, (max-width: 736px) 100vw, 736px" /><figcaption class="wp-element-caption">El Gran Maestro Guillermo Valencia Castillo (1873-1943) poeta y político colombiano (Colección familiar- Ajuste Digital).</figcaption></figure>



<p>Terminó sus estudios en Paris adonde fue enviado como parte del cuerpo diplomático colombiano, y por ello pudo asistir al Instituto de Francia, y a La Sorbona. Poemas como “Anarkos”, “Croquis”, o “San Antonio y el centauro”, hacen parte de las mejores letras del idioma español. En su vida política fue también Representante a la Cámara, Senador de la República, y candidato presidencial del Partido Conservador.</p>



<p>Se casó el Maestro Valencia con Doña Josefina Muñoz, y uno de sus hijos fue Guillermo León Valencia, quien cursó estudios de Derecho en la Universidad del Cauca y después de una brillante carrera política, ganó la Presidencia de la República en 1962. Era el segundo período presidencial del llamado Frente Nacional.</p>



<p>El estado debió enfrentar un grupo de autodefensas campesinas liderado por Pedro Antonio Marín, quien usaba el alias de Manuel Marulanda Vélez o “Tirofijo”. Este personaje que había sido inicialmente liberal fue mudando al comunismo, en concordancia con el llamado hecho en 1949 por la Dirección del Partido Comunista Colombiano. Se refugiaron en la región de Planadas (Tolima), que habían bautizado como: “República de Marquetalia”.</p>



<p>El presidente Valencia ordenó una operación militar conocida como “Operación Marquetalia”, en la cual fue bombardeado el enclave guerrillero de este grupo campesino rebelde. La situación fue hábilmente transformada en “mito fundacional”, por la llamada Guerrilla de las FARC, que lo usó para justificar su accionar criminal de práctica de extorsiones a ganaderos y comerciantes, secuestros extorsivos, reclutamiento y abuso sexual de menores, etc. La estructura armada afirmó ser una resistencia campesina, contra la acción represiva del estado colombiano.</p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="459" height="612" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19222537/Guillermo-Leon-Valencia.png" alt="" class="wp-image-128114" style="width:574px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19222537/Guillermo-Leon-Valencia.png 459w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19222537/Guillermo-Leon-Valencia-225x300.png 225w" sizes="auto, (max-width: 459px) 100vw, 459px" /><figcaption class="wp-element-caption">El Doctor Guillermo León Valencia Muñoz, Presidente de la República de Colombia (1962-1966). (Colección familiar- ajuste digital).</figcaption></figure>



<p>Su gobierno logró sin embargo pacificar el país, atacando con éxito en muchos lugares el fenómeno del bandolerismo rural, que afectaba gravemente la productividad en el campo. Criminales sanguinarios y muy famosos como Efraín González conocido como “El siete colores”, o José William Aranguren alias “Desquite”, fueron perseguidos y dados de baja por el ejército.</p>



<p>La Doctora Paloma Valencia Laserna, miembro de la novena generación de su estirpe en este país, es una de las candidatas presidenciales de Colombia, en las elecciones que se llevaran a cabo en los próximos días. Es así como, la nación podría tener un presidente Valencia más.</p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="384" height="477" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/20115005/Paloma-Valencia-1.png" alt="" class="wp-image-128123" style="width:644px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/20115005/Paloma-Valencia-1.png 384w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/20115005/Paloma-Valencia-1-242x300.png 242w" sizes="auto, (max-width: 384px) 100vw, 384px" /><figcaption class="wp-element-caption">Paloma Valencia Laserna, Candidata presidencial para las Elecciones 2026-2030. (Fotografía: Tomás Francisco Flórez Romero).</figcaption></figure>



<p><strong>REFERENCIAS</strong></p>



<ul class="wp-block-list">
<li>Quintero, M. (1976). El Capitan Cristobal Quintero. Boletín de Historia y Antigüedades Órgano de la Academia Colombiana De Historia. (63) No. 713, 211.</li>



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<li>Congregación de la Misión. (2026). Juan Bautista Malézieux https://historia.vicentinos.co/misioneros/misioneros/</li>



<li> Enciclopedia Banco de la República (2026). Guillermo Valencia.</li>
</ul>



<p><a href="https://enciclopedia.banrepcultural.org/index.php/Guillermo_Valencia">https://enciclopedia.banrepcultural.org/index.php/Guillermo_Valencia</a></p>



<ul class="wp-block-list">
<li> Harold Alvarado Tenorio. Ajuste de Cuentas. (2026). Guillermo Valencia.</li>
</ul>



<p><a href="https://www.antologiacriticadelapoesiacolombiana.com/guillermo_valencia.html">https://www.antologiacriticadelapoesiacolombiana.com/guillermo_valencia.html</a></p>



<ul class="wp-block-list">
<li> Olave, G (2013). El eterno retorno de Marquetalia: sobre el mito fundacional de las FARC-EP. Folios Segunda época (37) Primer semestre, 149-166.</li>



<li>Henao, D. (2015). Bandolerismo rural en el Bajo Cauca, Magdalena Medio y el Nordeste antioqueño (Colombia), Revista de Historia Regional y Local (7) No. 14, 1953-1958 ISSN: 2145-132X</li>



<li>Señal Memoria RTVC (2026). Guillermo León Valencia Muñoz.</li>
</ul>



<p><a href="https://www.senalmemoria.co/la-voz-del-poder/guillermo-leon-valencia-munoz">https://www.senalmemoria.co/la-voz-del-poder/guillermo-leon-valencia-munoz</a></p>



<figure class="wp-block-pullquote"><blockquote><p><strong>ANEXO 1: ARBOL GENEALOGICO DEL GENERAL RAMON GONZALEZ VALENCIA</strong></p></blockquote></figure>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="589" height="762" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19223457/Imagen11.jpg" alt="" class="wp-image-128115" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19223457/Imagen11.jpg 589w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19223457/Imagen11-232x300.jpg 232w" sizes="auto, (max-width: 589px) 100vw, 589px" /></figure>



<figure class="wp-block-pullquote"><blockquote><p><strong>ANEXO 2: ARBOL GENEALOGICO DE LA DOCTORA PALOMA VALENCIA LASERNA</strong></p></blockquote></figure>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="589" height="762" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19223611/Imagen12.jpg" alt="" class="wp-image-128116" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19223611/Imagen12.jpg 589w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19223611/Imagen12-232x300.jpg 232w" sizes="auto, (max-width: 589px) 100vw, 589px" /></figure>
]]></content:encoded>
        <author>Ramón García Piment</author>
                    <category>La conspiración del olvido</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=128098</guid>
        <pubDate>Mon, 20 Apr 2026 03:41:05 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19141044/la-conquista-D-Riviera.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[EL LINAJE DE LOS VALENCIA, Dos casas, un apellido: estudio histórico de los Valencia en Colombia. (Por Carlos Valdivieso)]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Ramón García Piment</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>¿Es posible la reconciliación política nacional con la actual campaña presidencial?</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/calicanto/es-posible-la-reconciliacion-politica-nacional-con-la-actual-campana-presidencial/</link>
        <description><![CDATA[<p>Por la pugnacidad  que predomina en las campañas presidenciales de Cepeda, Paloma y Abelardo, la respuesta es negativa. Cada campaña está empeñada en  eliminar la legitimidad democrática del contrario.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>(Artículo para EL PAIS, el periódico global, edición AMÉRICA-COLOMBIA, ABRIL 2026)</p>



<p>Es una pregunta pertinente, aunque pueda parecer absurda, pues se presume que la condición sine qua non para el desarrollo democrático de una campaña electoral es que todos los participantes en ella se reconozcan legítimamente como adversarios. En palabras del recientemente fallecido filósofo Jürgen Habermas, que se reconozcan como “<strong><em>interlocutores válidos</em></strong>”, en lugar de hacerlo como enemigos irreconciliables entre sí. No deberían tratarse entre ellos como una amenaza para la propia existencia y menos para la convivencia social. Pero esto último es lo que está sucediendo en la actual campaña por la Presidencia de la República en Colombia. Algo inaudito y hasta inverosímil, pues los tres aspirantes que puntean en las encuestas de opinión, Iván Cepeda, filósofo, Paloma Valencia, abogada y Abelardo de la Espriella, también abogado, seguro leyeron con juicio en sus carreras el ensayo de Habermas <strong><em>“¿Es posible la legitimidad por vía de legalidad?</em></strong>”, piedra angular de todo régimen democrático. Aunque dudo que Abelardo, sumergido en el derecho penal para la posterior defensa de delincuentes de cuello blanco como David Murcia Guzmán (DMG) y Alex Saab, testaferro de Nicolás Maduro, haya tenido tiempo para leerlo. Pero le convendría hacerlo ahora, para que comprenda que es imposible disociar la política y la legalidad de la ética pública en su dimensión de principios y valores compartidos para la justicia y la convivencia social, sin caer en el absurdo de apelar a la imagen depredadora de un tigre y enarbolar un saludo militar supuestamente para “salvar a la Patria”. ¿Tendrá algún sentido civilizador, legal y democrático asociar la Patria con tigres y guerreros? ¿No será lo propio de la ley de la selva y del más fuerte, como lo está haciendo Trump en el actual caos internacional?</p>



<p><strong>Deslegitimar y demonizar al contrario para ganar</strong></p>



<p>Pero esta campaña, tal como está discurriendo, en lugar de serlo para la legitimación democrática se está convirtiendo en una pugna por la deslegitimación mutua entre estos tres candidatos y arrasar así con el más mínimo vestigio de democracia. Es decir, para invisibilizar e impedir vislumbrar el espíritu de la democracia, ya que su cuerpo está desaparecido junto a las más de 135.396 personas dadas por desaparecidas en desarrollo del conflicto armado antes del 1 de diciembre de 2016, según el portal de datos de la Unidad de Personas Dadas por Desaparecidas (UNDPD)<a id="_ednref1" href="#_edn1">[i]</a>.  Las tres candidaturas se encuentran atrapadas en el “modo guerra” de hacer política y parecen no comprender que el principio fundacional y existencial de la democracia es la práctica de la política como deliberación y controversia sin violencia, según manda el artículo 22 de nuestra Constitución: “<strong><em>La paz es un derecho y un deber de obligatorio cumplimiento”.</em></strong> Causa perplejidad, estupor y hasta miedo que quienes aspiran a la presidencia y la jefatura del Estado sean incapaces de estar a la altura de ese artículo constitucional, sin cuyo cumplimiento irrestricto no puede existir reconciliación política y mucho menos una verdadera democracia<strong><em>. </em></strong>Ya lo había expresado con lucidez filosófica y contundencia política el maestro Norberto Bobbio: <strong><em>“La democracia solo comienza en el momento –que llega después de mucho luchar—en que los adversarios se convencen de que el intento de eliminar al otro es mucho más oneroso que convivir con él”</em></strong>. Y no hay duda, por la pugnacidad que predomina entre ellos, que cada uno está empeñado en eliminar la legitimidad democrática del contrario. Lo hacen, obviamente desde el discurso, pero parecen olvidar que la violencia simbólica y retórica, cargada de animosidad contra quien es considerado enemigo, antecede a la violencia letal. Por eso están empecinados en la utilización de la memoria, buscando en el pasado las actuaciones y afinidades políticas de cada uno de ellos, incluso en las ejecutorias de sus padres y ancestros, para estigmatizarse y deslegitimarse mutuamente como aspirantes a la presidencia.</p>



<p><strong>De la filiación a la afiliación política</strong>.</p>



<p>Quizá ello tenga que ver precisamente con sus historias personales y familiares. En el caso de Paloma Valencia, nieta del expresidente conservador Guillermo León Valencia (1962-1966), quien como jefe de Estado y comandante supremo de las Fuerzas Armadas ordenó la “Operación Soberanía”<a href="#_edn2" id="_ednref2">[ii]</a> y el bombardeó a Marquetalia, mito fundacional para el surgimiento de las Farc. Iván Cepeda, hijo del entonces senador de la Unión Patriótica, Manuel Cepeda Vargas, asesinado el 9 de agosto de 1994 por paramilitares en complicidad con miembros del Ejército nacional<a href="#_edn3" id="_ednref3">[iii]</a>. Indirectamente también es el caso de Abelardo de la Espriella, pues su principal escudero y beligerante alfil, Enrique Gómez Martínez, es nieto del expresidente conservador Laureano Gómez y sobrino del asesinado exsenador Álvaro Gómez Hurtado, promotor de la “Operación Soberanía” contra las que llamaba “Repúblicas Independientes”. Se presenta así en estas tres candidaturas una estrecha relación entre filiación y afiliación política, que se proyecta con intensidad emocional y confrontación política creciente entre ellos y, lo que es más censurable e inadmisible, con su actual utilización irresponsable y sectaria. A tal punto que el expresidente Álvaro Uribe sindica a Iván Cepeda de estar instigando su asesinato, como supuestamente lo hizo contra el senador Miguel Uribe Turbay. A su vez Cepeda relaciona a Uribe y su fulgurante carrera política con el surgimiento de los grupos paramilitares en el departamento de Antioquia<a href="#_edn4" id="_ednref4">[iv]</a>. Y, para completar, desde la campaña de Abelardo, Enrique Gómez señala irónicamente: <em>“Por más que miro, no veo al expresidente Uribe en el tarjetón por ningún lado. Y eso que el señor le está haciendo la campaña a Paloma. Otra vez, otros 10 o 20 años de Petro contra Uribe. ¿Sí será eso lo que necesita Colombia? ¿o necesita la independencia del Tigre?”<a href="#_edn5" id="_ednref5"><strong>[v]</strong></a>.</em> Desde luego que Colombia no es un zoológico para necesitar otro presidente “cargado de tigre”, mucho menos que los ciudadanos vayan a las urnas con su fiereza o llenos de rencor y deseos de revancha como sucede en las redes sociales entre quienes, por carecer de argumentos, solo se cruzan insultos y descalificaciones llamando “mamerto” o “paraco” a quien piensa distinto o no apoya incondicionalmente a su candidato o candidata.</p>



<p><strong>No más “mesías” electorales y “salvadores nacionales”</strong></p>



<p>Causa vergüenza el fanatismo, sectarismo e ignorancia que inunda las redes sociales por estos días, estimuladas por bodegas de dichas campañas. Pero lo peor y más preocupante es esa falsa superioridad moral que cada candidato y campaña esgrime con la absoluta certeza de que posee en su mente y manos la salvación de Colombia. Que su partido y aliados son un dechado de virtudes y sabiduría. Que, si no los respaldamos en las urnas, todos estaremos condenados al infierno de la guerra y la exclusión social. Candidaturas incapaces de la más mínima autocrítica, mucho menos de reconocer sus errores y horrores pasados y sus limitaciones presentes, porque están convencidas de su misión salvífica y solo si cada uno proyecta ese carisma de líderes y lideresas providenciales, destinados a satisfacer nuestras necesidades y hacernos felices, podrá ganar las elecciones. En ese sentido, más que demagogos son taumaturgos de futuras catástrofes, cuando desde el gobierno incumplan sus promesas de pan, paz, seguridad, ríos de miel y reinos de reconciliación. Porque cuando ya estén en sus altos cargos en el Ejecutivo comprobarán amargamente que no son tan poderosos y sí bastante impotentes. Comprobarán que son rehenes de los poderes de facto e intereses   más o menos legales o abiertamente ilegales que los encumbraron a esas posiciones, con los cuales hicieron alianzas y sellaron compromisos tras bambalinas y se convirtieron así en sus testaferros y mandaderos. Eso sí, unos testaferros bien remunerados y protegidos por una tramoya de instituciones y rituales de una Constitución que juraron cumplir, pero parece que ignoran, no pueden o son incapaces de honrarla. Si ahora como candidatos no cumplen el artículo 22 y hacen de la campaña política una coartada perfecta para combatirse entre sí, qué no harán cuando tengan en sus manos el poder de gobernar y hasta de hacer la guerra contra los que consideran sus “enemigos”.</p>



<p><strong>¡Lean y cumplan la Constitución!</strong></p>



<p>Por eso, especialmente a estas tres candidaturas les conviene, en medio de las descalificaciones y deslegitimaciones que mutuamente se lanzan y cruzan durante esta campaña, tener presente además del citado artículo 22, el 188 de la Carta, que reza: <em>“El presidente de la República simboliza la <strong>unidad nacional</strong>…y se obliga a garantizar los <strong>derechos y libertades de todos los colombianos</strong>”. </em>La pregunta obvia es ¿Cómo lo harán si en tanto candidatos y candidatas están empecinados en fragmentar y antagonizar a los colombianos, dividiéndonos absurdamente entre “ciudadanos de bien” contra “terroristas”; “paracos” contra “mamertos”; “oligarcas” contra “plebeyos” y hasta supuestos “patriotas demócratas” contra “peligrosos comunistas”? Una pregunta valida para todas las candidaturas, pero especialmente para estas tres por contar con el mayor apoyo en las encuestas.  Es, en primer lugar, una pregunta vital y urgente para todos nosotros como ciudadanía, pues tenemos la responsabilidad de estar a la altura de los principios, valores y metas de la Constitución de 1991, entre las que figuran la <strong><em>“paz política, el respeto a la dignidad humana, el trabajo, la solidaridad y la prevalencia del interés general”</em></strong> según su artículo 1 y especialmente el 95: <strong><em>“la calidad de colombiano enaltece a todos los miembros de la comunidad nacional. Todos están en el deber de engrandecerla y dignificarla” </em></strong>y para ello<strong><em>“defender y difundir los derechos humanos como fundamento de la convivencia pacífica”.</em></strong> ¿Seremos capaces de hacerlo en las próximas elecciones? Y quien llegue a la Casa de Nariño ¿Será capaz de cumplir la Constitución, promover la reconciliación política nacional o continuará profundizando otros cuatro años la confrontación y degradación nacional en que estamos desde tiempos inmemoriales?</p>



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<p><a href="#_ednref1" id="_edn1">[i]</a> <a href="https://datos.unidadbusqueda.gov.co/">https://datos.unidadbusqueda.gov.co/</a></p>



<p><a href="#_ednref2" id="_edn2">[ii]</a> <a href="https://www.elespectador.com/politica/la-historia-de-una-carta-que-pudo-haber-evitado-el-conflicto-armado-en-colombia-article-599330/">https://www.elespectador.com/politica/la-historia-de-una-carta-que-pudo-haber-evitado-el-conflicto-armado-en-colombia-article-599330/</a></p>



<p><a href="#_ednref3" id="_edn3">[iii]</a> <a href="https://www.lanacion.com.co/cayo-en-neiva-el-asesino-del-papa-del-senador-ivan-cepeda/">https://www.lanacion.com.co/cayo-en-neiva-el-asesino-del-papa-del-senador-ivan-cepeda/</a></p>



<p><a href="#_ednref4" id="_edn4">[iv]</a> <a href="https://elpais.com/america-colombia/elecciones-presidenciales/2026-03-31/alvaro-uribe-e-ivan-cepeda-calientan-su-enfrentamiento-tras-el-mitin-del-candidato-del-pacto-historico-en-medellin.html">https://elpais.com/america-colombia/elecciones-presidenciales/2026-03-31/alvaro-uribe-e-ivan-cepeda-calientan-su-enfrentamiento-tras-el-mitin-del-candidato-del-pacto-historico-en-medellin.html</a></p>



<p><a href="#_ednref5" id="_edn5">[v]</a> <a href="https://elpais.com/america-colombia/elecciones-presidenciales/2026-04-02/se-ahonda-la-fractura-en-la-derecha-colombiana-el-ultra-enrique-gomez-arremete-contra-paloma-valencia-y-alvaro-uribe.html?event_log=oklogin">https://elpais.com/america-colombia/elecciones-presidenciales/2026-04-02/se-ahonda-la-fractura-en-la-derecha-colombiana-el-ultra-enrique-gomez-arremete-contra-paloma-valencia-y-alvaro-uribe.html?event_log=oklogin</a></p>
]]></content:encoded>
        <author>Hernando Llano Ángel</author>
                    <category>Calicanto</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127680</guid>
        <pubDate>Sun, 05 Apr 2026 15:21:23 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/05102056/Cepeda-de-la-espriella-Paloma-Valencia-1.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[¿Es posible la reconciliación política nacional con la actual campaña presidencial?]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Hernando Llano Ángel</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Colombia ¿Siempre pugnaz, victimizada y políticamente irreconciliable?</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/calicanto/colombia-siempre-pugnaz-victimizada-y-politicamente-irreconciliable/</link>
        <description><![CDATA[<p>En esta campaña electoral la memoria y las víctimas se convierten en un pulso de narrativas y de cifras en busca del mayor número de votos.  Así los candidatos y candidatas corren el riesgo de ser rehenes del odio y de ajustes de cuentas en su futura Presidencia, estimulando pasiones sectarias en el electorado y polarizando peligrosamente su voto.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>(Artículo para EL PAÍS, el periódico global, sección AMÉRICA-COLOMBIA, marzo 28 de 2026)</p>



<p>Espero contar con la comprensión y venia de mis eventuales lectores, pues voy a incurrir en la impudicia de citarme. Es más, de autoplagiarme, retomando apartes de una columna que escribí hace un año con motivo del día Nacional de la Memoria y la Solidaridad con las Víctimas que, como sabemos, se celebra oficialmente cada año el 9 de abril. Entonces titulé esa columna con una pregunta que conserva plena validez y vigencia: <strong><em>“Colombia ¿Entre la victimización eterna y la reconciliación imposible?”<a href="#_edn1" id="_ednref1"><strong>[i]</strong></a></em></strong>. Dicho interrogante conserva una dolorosa y grave vigencia, pues según el reciente informe de las Naciones Unidas, durante los últimos 4 años han sido asesinados 410 defensores de derechos humanos y líderes sociales y de acuerdo con el Registro Único de Victimas (RUV)<a href="#_edn2" id="_ednref2">[ii]</a>, ya sobrepasamos el escandaloso número de 10.269.759 víctimas del conflicto armado. Semejante estadística de violencia y horror es inconcebible en un régimen que se proclama democrático y que cada cuatro años celebra desde 1957 una “normal e ininterrumpida elección más”. Así llevamos 69 años entre urnas y tumbas. Una realidad política tan contradictoria e insostenible solo es posible en un Estado cacocrático, no en uno de derecho y democrático, carcomido por la impunidad y la mutua complicidad de sus sucesivos gobernantes que hacen de las elecciones una coartada perfecta para justificar una gobernabilidad más o menos ilegal y criminal. Pero también nos retrata como una sociedad éticamente insolidaria e insensible, muy poco o casi nada democrática, que contemporiza con la violencia según los intereses económicos y las simpatías partidistas de cada quien, pues muchos no reconocen la existencia, el sufrimiento y el desamparo en que viven millones de colombianos. La consideran una “narrativa” anodina, parte del paisaje, que no los afecta personalmente, hasta el día que se convierten en víctimas y ya es demasiado tarde. Es decir, desconocen a millones de compatriotas su igual condición de ciudadanos con derechos al goce pleno de sus vidas, libertades y bienes, arrebatados y conculcados impunemente por una frondosa criminalidad organizada y la incapacidad estatal para combatirla con legalidad y desarticularla con eficacia. Ya nos acostumbramos a esta “democracia” de víctimas irredentas y victimarios impunes, bien en nombre de la “seguridad democrática” uribista, la “paz con legalidad” de Duque e incluso la “Paz Total” de Petro, siempre y cuando podamos votar y sobre todo nuestro partido y candidatos ganar.</p>



<p><strong>Maniqueísmo político en campaña</strong></p>



<p>Y si a la anterior crisis humanitaria histórica sumamos ahora la peligrosa tensión polarizadora y maniquea entre las candidaturas presidenciales del Pacto Histórico y el Centro Democrático, en cabeza de Iván Cepeda con Aida Quilcué y de Paloma Valencia con Juan Daniel Oviedo, seguiremos extraviados en este infernal laberinto de acusaciones y deslegitimaciones, en donde cada parte sindica a la otra de los peores crímenes en nombre y la memoria de sus respectivas víctimas. Ya hasta se apela a una masculinidad homofóbica contra Oviedo, como lo hace la campaña de Abelardo. Así las cosas, la memoria y las víctimas se convierten en un pulso de narrativas y de cifras en busca del mayor número de votos. Entonces la política y las campañas en curso son rehenes del odio y de cuentas pasadas por cobrar, poco importa conocer las complejidades de lo sucedido y el alcance de las responsabilidades personales. Cada campaña reivindicará la memoria de sus víctimas, sus sufrimientos, vejaciones y verdades, con la absoluta certeza de ser moralmente superior a la de la contraparte en competencia y demostrar que sus propias víctimas tienen mayor categoría y dignidad que las del contrario. ¿Será más grave el secuestro de la guerrilla que el asesinato o la desaparición forzada de los “paras” o los cometidos por miembros de la fuerza pública? ¿El reclutamiento forzado de niños y niñas por las Farc o su bombardeo por parte del Ejército? ¿Las masacres perpetradas por los “paras”, las “guerrillas” o los “falsos positivos” oficiales? Sin duda, toda gradación y clasificación de las víctimas es una mayor degradación de su identidad y dignidad. Pero en el horizonte de cada campaña lo que importa es ganar la presidencia mediante la demonización y deslegitimación del contrario, proyectándolo como el único y principal responsable de la hecatombe actual y ser la encarnación de un criminal irredimible a quien no se le puede permitir por ningún motivo que tenga derecho a gobernar. Su tenebroso pasado de crímenes de lesa humanidad e impunidad anula su derecho a gobernar en el futuro. Su historia partidista o personal le niega de plano el ejercicio de la política y su pasado delictivo la posibilidad de un futuro diferente al de la cárcel y el repudio social. Argumentan que solo los considerados “ciudadanos de bien” tendrán derecho a elegir y gobernar, pues supuestamente sus líderes y ellos mismos nunca han tenido responsabilidad política, ni social y menos militar alguna con ese horripilante pasado de violencia. Basta recordar e imitar esa ejemplar reconciliación del Frente Nacional entre los máximos líderes de ambos partidos después de la tenebrosa Violencia de los años cuarenta y cincuenta, cuyo número de víctimas y principales protagonistas fue conveniente olvidar. Pareciera que somos incapaces de emitir un juicio político responsable sobre el pasado, más allá de nuestras simpatías partidistas de origen familiar, de clase, étnico o creencias religiosas. Somos maestros del maniqueísmo, pues solo los del otro partido son corruptos y criminales. En contraste, en nuestro partido solo hay candidatos virtuosos y de bien predestinados para gobernar con credenciales impolutas y un pasado ejemplar, propio de aristócratas. El resto, es una plebe de igualados y populistas que carecen de competencia para gobernar, camuflados en organizaciones de montonera con siglas políticas e históricas pretenciosas.</p>



<p><strong>Una disputa horrorosa</strong></p>



<p>Así llegamos a la actual disputa de las cifras del horror, que ya circulan velozmente por las redes sociales, pero también entre las mismas campañas. El Pacto Histórico exhibe los más de 6.400 “falsos positivos” de la “seguridad democrática” uribista y el Centro Democrático riposta con más de 18.000 niños y niñas reclutados por las Farc<a href="#_edn3" id="_ednref3">[iii]</a>, sindicando a Iván Cepeda de cómplice de semejante atrocidad, como si él hubiese sido comandante guerrillero y hasta abusador sexual. Incluso se revive el nombre de su padre, Manuel Cepeda Vargas, para asociarlo a un frente guerrillero de las Farc-Ep que se lo apropió y actuó criminalmente, mancillando así la memoria y actividad democrática de su padre como senador de la Unión Patriótica, quien fuera asesinado por agentes del Ejército nacional<a href="#_edn4" id="_ednref4">[iv]</a>. Y en esa deriva maniqueísta del pasado se atribuyen con vehemencia y facilidad responsabilidades personales absolutas, sin un análisis riguroso del contexto histórico. Así aparece el abuelo de Paloma, el expresidente Guillermo León Valencia, como <strong><em>el único responsable</em></strong> <strong><em>oficial</em></strong> de la “operación soberanía”, que terminó engendrando a las Farc en 1964 en Marquetalia. Se omite la beligerante campaña del entonces senador Álvaro Gómez Hurtado contra las llamadas “repúblicas independientes”, el respaldo casi monolítico de los dos partidos tradicionales, los gremios y el contexto de la guerra fría entre Estados Unidos y la Unión Soviética, que propiciaron esos bombardeos y no atendieron fundamentales reivindicaciones sociales y reformas propuestas por los campesinos.</p>



<p><strong>Un peligro inminente</strong></p>



<p>Pero esa escalada de sindicaciones históricas es mucho más peligrosa, irresponsable y grave cuando se vive en presente y se lanzan acusaciones temerarias en desarrollo de la actual campaña, como la del expresidente Uribe contra Cepeda<a href="#_edn5" id="_ednref5">[v]</a> al señalarlo de estar instigando su asesinato, como supuestamente lo hizo con el senador Miguel Uribe Turbay. Así se deslegitima de plano el debate electoral, pues se estigmatiza y señala a un adversario democrático, en este caso a Iván Cepeda, de ser un potencial criminal y el acusador se reviste con las prendas y la identidad de una futura víctima objeto de persecución y amenazas mortales. Con toda la razón, el candidato y senador Cepeda emplazó al expresidente Uribe a formular una denuncia penal en su contra y aportar las pruebas que tiene para tan grave sindicación. Es inadmisible promover en la actual campaña esa deriva de confrontación entre Cepeda y Paloma, quienes no pueden caer en esa trampa del pasado, salvo que pretendan gobernar con esa pesada carga de rencores y horrores y así perpetuar nuestra vida política como una disputa interminable entre víctimas irredentas y victimarios impunes. En adelante voy a autoplagiarme y retomaré lo que escribí hace un año, citando la célebre <strong>“Oración por la paz”</strong> de Jorge Eliecer Gaitán.</p>



<p><strong>Una memoria para la democracia</strong></p>



<p>“El próximo 9 de abril, oficialmente es el “<strong><em>Día de la Memoria y la Solidaridad con las Víctimas</em></strong>” [i]. Una fecha memorable y dolorosamente actual porque en Colombia parece que nunca mueren las víctimas, pues vivimos en medio de una victimización incesante y permanente, cotidiana, cuyo origen histórico es casi imposible precisar. Es como si las víctimas fueran un signo de nuestra identidad nacional y del paisaje político. Desde luego, tampoco mueren los victimarios porque ellos siempre están asistidos de “buenas razones” y de una conciencia libre de toda sospecha y responsabilidad para cometer sus crímenes impunemente, generación tras generación. Algunos lo hacen en nombre del Estado, la Democracia, la Patria y la Seguridad, otros en nombre de la Justicia, la Revolución y hasta la Liberación Nacional. Todas palabras con mayúscula, como la magnitud de sus crímenes, tras los cuales ocultan la defensa de privilegios intocables, venganzas personales, ideologías fundamentalistas y hasta codicia sin límites. Pero hubo un hombre que intentó detener esa sangría interminable hace ya casi 80 años, Jorge Eliecer Gaitán, en un célebre discurso, casi olvidado, que se conoce como la <strong>“Oración por la Paz”</strong> [ii], pronunciada en la plaza Bolívar de Bogotá el 7 de febrero de 1948<strong>. </strong>Lamentablemente fue asesinado dos meses y dos días después en inmediaciones de la misma plaza.</p>



<p><strong>La Oración por la Paz</strong></p>



<p>Una oración muy pertinente para los próximos días de semana santa, pues contiene la principal clave para que los colombianos pongamos fin a esta victimización interminable e intentemos, 78 años después de su magnicidio, una reconciliación política auténtica, amplia, estable y duradera, que empieza por <em>el reconocimiento que todos tenemos a la política sin apelar a la violencia verbal y exacerbante del odio que antecede a la directa y letal de las armas</em>. Esa clave la encontramos en el siguiente aparte de la oración, dirigida a la conciencia del presidente conservador Mariano Ospina Pérez, quien no la atendió: <em>“Señor presidente: Os pedimos cosa sencilla para la cual están de más los discursos. Os pedimos que cese la persecución de las autoridades y así os lo pide esta inmensa muchedumbre. <strong>Pedimos pequeña cosa y gran cosa: que las luchas políticas se desarrollen por cauces de constitucionalidad</strong>”</em>.&nbsp; Esa petición es, ni más ni menos, la esencia de la democracia y si se hubiera atendido no estaríamos ahora naufragando en este mar de violencias degradadas, donde la política se mezcla inextricablemente con el odio, la venganza y la codicia”. Hasta aquí mi autoplagio del pasado. Ahora, vuelvo al presente.</p>



<p><strong>¿De la victimización reciproca a la reconciliación política?</strong></p>



<p>Es de esperar, entonces, que esta campaña en curso, con protagonistas como Cepeda, Quilcué y Paloma, con tanto peso histórico de sus antepasados en sus identidades y memorias, transiten no solo por <strong><em>“cauces de constitucionalidad” y legalidad</em></strong>, sino sobre todo que nos presenten horizontes de futuro. Que no pretendan hacer un imposible ajuste de cuentas político y mucho menos social con el pasado, azuzados por quienes saben más odiar que gobernar. Que se inspiren en estadistas y líderes como Gandhi y Mandela y nos propongan nuevos horizontes políticos, sociales y económicos para la reconciliación nacional. Horizontes que impidan la perpetuación de más generaciones de víctimas irredentas, sin derecho a su vida, identidad, verdades y reivindicaciones de equidad, pero sobre todo sin más victimarios impunes. Victimarios presentes en todo el espectro político, incapaces de reconocer sus responsabilidades y todavía empeñados en hacer campaña y gobernar en “modo guerra”, negando el valioso trabajo de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) y el informe final de la Comisión para el esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la no Repetición. Porque sin el reconocimiento de todas las verdades, por dolorosas que sean y de sus principales responsables, nunca serán posibles una justicia reparadora y menos la reconciliación política.&nbsp; Como sabiamente lo dijo el nobel de literatura José Saramago: <strong><em>“Somos la memoria que tenemos y la responsabilidad que asumimos. Sin memoria no existimos y sin responsabilidad quizá no merezcamos vivir”. </em></strong>Sentencia que todos deberíamos tener en cuenta en desarrollo de esta tensa y crispante campaña presidencial para valorar la madurez y prudencia de todas y todos los aspirantes, sus fórmulas vicepresidenciales y así decidir nuestro voto con memoria y responsabilidad democrática, en solidaridad con todas las víctimas y repudio político y condena ética de todos sus victimarios, sean institucionales o ilegales, insurgentes o contrainsurgentes. &nbsp;</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p><a href="#_ednref1" id="_edn1">[i]</a> <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/calicanto/colombia-entre-la-victimizacion-eterna-y-la-reconciliacion-imposible/">https://blogs.elespectador.com/actualidad/calicanto/colombia-entre-la-victimizacion-eterna-y-la-reconciliacion-imposible/</a></p>



<p><a href="#_ednref2" id="_edn2">[ii]</a> <a href="https://www.unidadvictimas.gov.co/registro-unico-de-victimas-ruv/">https://www.unidadvictimas.gov.co/registro-unico-de-victimas-ruv/</a></p>



<p><a href="#_ednref3" id="_edn3">[iii]</a> <a href="https://www.jep.gov.co/Sala-de-Prensa/Paginas/La-JEP-establece-que-al-menos-18.667-ni%C3%B1os-y-ni%C3%B1as-fueron-reclutados-por-las-Farc-EP.aspx">https://www.jep.gov.co/Sala-de-Prensa/Paginas/La-JEP-establece-que-al-menos-18.667-ni%C3%B1os-y-ni%C3%B1as-fueron-reclutados-por-las-Farc-EP.aspx</a></p>



<p><a href="#_ednref4" id="_edn4">[iv]</a> <a href="https://www.infobae.com/colombia/2025/04/16/asi-fue-el-asesinato-de-manuel-cepeda-vargas-el-padre-del-senador-ivan-cepeda-gustavo-petro-anuncio-la-recaptura-del-exmilitar-condenado-por-el-crimen/">https://www.infobae.com/colombia/2025/04/16/asi-fue-el-asesinato-de-manuel-cepeda-vargas-el-padre-del-senador-ivan-cepeda-gustavo-petro-anuncio-la-recaptura-del-exmilitar-condenado-por-el-crimen/</a></p>



<p><a href="#_ednref5" id="_edn5">[v]</a> <a href="https://elpais.com/america-colombia/elecciones-presidenciales/2026-03-23/el-camino-a-las-elecciones-presidenciales-colombia-2026-en-vivo.html">https://elpais.com/america-colombia/elecciones-presidenciales/2026-03-23/el-camino-a-las-elecciones-presidenciales-colombia-2026-en-vivo.html</a></p>
]]></content:encoded>
        <author>Hernando Llano Ángel</author>
                    <category>Calicanto</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127458</guid>
        <pubDate>Sat, 28 Mar 2026 01:51:45 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Colombia ¿Siempre pugnaz, victimizada y políticamente irreconciliable?]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Hernando Llano Ángel</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Si gana Paloma, Uribe gobernará en cuerpazo ajeno</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/si-gana-paloma-uribe-gobernara-en-cuerpazo-ajeno/</link>
        <description><![CDATA[<p>Paloma Valencia habría sido la perfecta conejilla de indias de Sócrates, el filósofo. De seguro la habría reprendido por su débil carácter, rasgo que la candidata desnuda cuando le preguntan por Álvaro Uribe. Ella lo tiene claro: “Uribe es mi papá”.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Paloma Valencia y Álvaro Uribe. Fotografía de @PrensaPalomaV</em></p>



<p>Si Uribe es el papá de Paloma, ¿Quién gobernaría en caso tal? Por ahora, Álvaro Uribe encabeza el comité político de la candidata, aunque no sepamos lo que eso signifique.</p>



<p>¿A ustedes no les preocupa la falta de carácter de la candidata Valencia?</p>



<p>Hay quienes piensan, yo entre ellos, que ahora que Paloma Valencia y Juan Daniel Oviedo son fórmula para llegar a la Presidencia, ambos estarán sometidos a la voluntad del mismo amo: Álvaro Uribe Vélez.</p>



<p>Sócrates, el pensador griego, sabía que la mayor virtud del ser humano no eran ni el dinero, ni la belleza, pero sí el carácter, ese rasgo de la personalidad que se tiene o no se tiene. Y si no se tiene, decía el filósofo, podemos forjarlo. La voluntad propia: pensar y actuar por nosotros, sin esperar que una voluntad ajena nos gobierne, como quien tiene un control remoto que prende o apaga a su antojo.</p>



<p>El carácter de Paloma Valencia se percibe débil o, quizás, impostado. Varias veces le hemos visto arengando a todo pulmón en tarima, alzando la voz para no parecer dócil, queriendo posar de montañera, en el término paisa de la expresión, para parecerse a su jefe inmediato, el expresidente Álvaro Uribe. No son ganas de fregar mías, ahí están los videos. </p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Intervención Paloma Valencia" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/eWE3rcZk2zU?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p>Pero Paloma no tiene sangre arriera. Nació en cuna de oro en Popayán, arropada por los apellidos de la élite, Valencia y Laserna, y pronto se crio en Bogotá, bajo la tutela de su abuelo materno, Mario Laserna, fundador de la Universidad de Los Andes.</p>



<p>Tengo amigos caucanos, la mayoría son periodistas. A uno le pregunté qué tan caucana es en realidad Paloma Valencia, después de ver otro video donde la candidata habla de caucanidad.</p>



<p><em>“Ella no conoce el parque Caldas, a pesar de que la Casa Valencia queda a una cuadra”,</em> me dijo uno de ellos.</p>



<p>&#8220;Lo interesante de esa casa –me respondió otro colega, vía WhatsApp- es que Álvaro Pío Valencia Muñoz, tío abuelo de Paloma, el más destacado intelectual de la familia, fue un abogado, pensador, escritor, conferencista, académico, historiador, educador y político, considerado el precursor del pensamiento marxista en Colombia. Fue rector de la Universidad Santiago de Cali y de la Autónoma de Occidente”.</p>



<p>Indagando, encontré que este intelectual fue un fervoroso militante del Partido Comunista y luego de la Unión Patriótica durante los años 80. Parte de las tierras que recibió como herencia, las donó a los indígenas caucanos.</p>



<p>Paloma Valencia al ser educada en Bogotá, no tiene la culpa de esa falta de sensibilidad con la gente indígena, negra y campesina de su tierra, porque ella ciertamente pertenece al bando contrario, al del privilegio; creo que se le hizo tarde para asumir falsamente las banderas de la caucanidad.</p>



<p>En este trino, la socióloga y escritora Olga González expuso el carácter racista de su abuelo, el&nbsp;expresidente Guillermo León Valencia.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-rich is-provider-twitter wp-block-embed-twitter"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="twitter-tweet" data-width="500" data-dnt="true"><p lang="es" dir="ltr">Guillermo León Valencia fue racista no solo contra los indígenas, también contra los hijos de inmigrantes. Sus declaraciones contra Gabriel Turbay (de origen libanés) eran horribles. Cuento todo esto en mi libro. <a href="https://t.co/7SjdZMakha">pic.twitter.com/7SjdZMakha</a></p>&mdash; Olga L Gonzalez (@blou) <a href="https://twitter.com/blou/status/2031435451999907901?ref_src=twsrc%5Etfw">March 10, 2026</a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>
</div></figure>



<p>La senadora tuvo tres periodos en el Congreso para hacer gestión en favor del Cauca, ¿y lo hizo? Molesta con los indígenas, por los paros y mingas que promueven para reclamar sus derechos, ella propuso partir al Cauca en dos, como queriendo convertir a las comunidades ancestrales en un gueto. Creo que es una mirada clasista, incluso xenófoba, de la realidad, pero insisto: pueden ser las consecuencias de criarse en la metrópoli bogotana. &nbsp;&nbsp;</p>



<p>Volviendo al asunto del carácter, está ese otro video donde Uribe la mandó a regañar en plena tarima por distraerse chateando; ella, obediente como es con él, hace caso, luego de que una influenciadora le transmite la molestia del expresidente. Todo ocurrió el mismo día en que Uribe ordenaba que hicieran llorar en las redes sociales a la activista de izquierda María José Gómez. &nbsp;</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Uribe ordenó hacer llorar a una influencer, sin darse cuenta de que su micrófono estaba abierto" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/2ymE-sD9Q6E?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p>Esa escena nos devuelve dos siglos en el tiempo cuando las mujeres no podían cruzar la raya marcada por los hombres. La literatura decimonónica muestra ese universo en el que se arreglaban matrimonios para intercambiar la dote por el sometimiento de ellas. En política ese tipo de matrimonio disfuncional existe y funciona bajo las mismas lógicas. Si Paloma Valencia gana la presidencia, es probable que Uribe gobierne en cuerpazo ajeno, y no necesariamente desde la Casa de Nariño; quizás se sienta más cómodo dando órdenes a distancia desde cualquiera de sus haciendas.  </p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>El problema de Paloma Valencia es su inocultable fanatismo uribista. Lo que trasluce un rasgo débil de su personalidad.</strong></h2>



<p>En campaña Uribe ya ha dicho: <strong>“No cometan el error de atacarla por mis errores”.</strong></p>



<p>A Paloma no la atacan por los errores de Uribe. Uribe tiene que pagar los suyos si la justicia así lo determina. El error de Paloma es mantenerse fiel al hombre que gobernó dos veces a Colombia, la segunda de ellas volteando un articulito de la Constitución, no olvidemos.</p>



<p>Las frases que ha venido repitiendo la delatan: “Uribe es mi papá” o <a href="https://elpais.com/america-colombia/elecciones-presidenciales/2026-03-11/paloma-valencia-yo-no-me-voy-a-separar-de-uribe-me-voy-a-morir-uribista.html">“Yo no me voy a separar de Uribe, me voy a morir uribista”</a>.</p>



<p>Ahora entiendo porque la senadora María Fernanda Cabal y el uribismo partieron cobijas. Cabal ha enfrentado en más de una ocasión a Uribe y, que yo sepa, no hay evidencia de ningún comportamiento que la convierta en apéndice de él. Aunque no es santa de mi devoción, a la Cabal autoritaria hay que reconocerla que, frentera como es, le sobra el temple qué la falta a la mansa Paloma.</p>



<p>¿Hay un costo político de la sumisión? Yo creo que sí, especialmente en esta era de redes sociales en que todo lo que un político diga no solo se usa en su contra sino que se repite las veces que sea necesario para ridiculizarlo. La expresión “Uribe es mi papá” desnuda una actitud infantil de dependencia, que nada tiene que ver con el respeto entre pares. La mujer que aspire a ser presidenta de una nación debe demostrar autosuficiencia a lo largo de su vida pública, un modelo a seguir, en vez de usar un modelo prestado, menos si ese modelo representa al patriarcado.</p>



<p>Daría mayor confianza una mujer con sentido de la autonomía, porque gobernar una nación de 50 millones de personas implica en primer término autoridad. Y creo que la autoridad y el carácter se forjan como hermanitos a lo largo de la vida. El presidente de la República debe tener el control, no ser controlado; ustedes entienden de lo que hablo. &nbsp;&nbsp;</p>



<p>Una mujer sin carácter se convierte en una criatura fácilmente gobernable, manipulable, maleable. Si Paloma Valencia gana la presidencia, el dicho podría ser al revés: detrás de toda mujer, hay un hombre que manda. Se llama Álvaro Uribe y de sobra hemos conocido y padecido su carácter belicoso.</p>



<p>Un país que empieza a civilizarse, apenas diez años después de la firma del Acuerdo de paz, no puede darse el lujo de abrir esa compuerta que nos arroje de bruces al pasado. Colombia no puede quedar expuesta otra vez a los caprichos de un hombrecito de 1,65 metros de estatura, ya en su ocaso político. Si queremos abrazar el futuro con esperanza, no hay de otra que darle una patada al pasado antes de que el pasado nos alcance. &nbsp;&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127033</guid>
        <pubDate>Sun, 22 Mar 2026 13:40:44 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/22082542/ZETA-ZETA-ZETA-PALOMA-Y-URIBE-scaled.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Si gana Paloma, Uribe gobernará en cuerpazo ajeno]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>MÁS ALLÁ DE LAS FÓRMULAS VICEPRESIDENCIALES (II)</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/calicanto/mas-alla-de-las-formulas-vicepresidenciales-ii/</link>
        <description><![CDATA[<p>Las fórmulas presidenciales del Pacto Histórico y del Centro Democrático son mucho más que una cuestión electoral. Representan nada menos que el máximo desafió político para una nación, como es superar ese abismo existente entre la esfera política y estatal con la vida social, incapaz de representarla y materializar los intereses de las mayorías sociales.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>(Artículo para EL PAÍS, el periódico global, edición América-Colombia, marzo 22 de 2026)</p>



<p>Continuando con el análisis de las duplas presidenciales, la de Iván Cepeda y Aída Quilcué, sin duda se inscribe en el horizonte histórico de la distinción Gaitanista entre el llamado “País político” y el “País Nacional”, que describió así el líder popular en un discurso pronunciado el 20 de abril de 1946 en el Teatro Municipal de Bogotá: “<em>En Colombia hay dos países: el <strong>país político</strong> que piensa <strong>en sus empleos, en su mecánica y en su poder</strong> y el <strong>país nacional que piensa en su trabajo, en su salud, en su cultura</strong>, desentendidos por el país político. El <strong>país político tiene rutas distintas del país nacional</strong>. ¡<strong>Tremendo drama</strong> en la historia de un pueblo!”.</em> El próximo mes se cumplirán 80 años de haber formulado Gaitán esa dramática distinción, que advertía no era exclusiva de Colombia, <em>“según lo demuestran las leyes de la sociología</em>”, pero en la que todavía todos continuamos viviendo pues ese divorcio y antagonismo parece insuperable. En él está el origen y epicentro real de la narrativa actual sobre la polarización de la campaña electoral en curso. En tanto una nación no logre reconocer y reconciliar las demandas y conflictos inherentes a la vida social a través de la representación y mediación de la vida política institucional y de la acción justa del Estado, siempre existirá esa tensión y polarización inevitable. Tal situación no se puede superar solo con buena voluntad y discursos más o menos convincentes sobre la necesidad de un supuesto “centro político” que la haría desaparecer, como es la obsesión y principal bandera de más de una dupla presidencial, que busca el respaldo de las mayorías en las urnas el próximo 31 de mayo.</p>



<p><strong>Más allá del “centro político”</strong></p>



<p>Según dichas duplas, profundizar esa polarización entre la derecha del “país político” y la izquierda del “país nacional”, nos arrastraría todavía más al abismo insondable del odio y las justificaciones maniqueas de una “violencia buena” –la institucional— contra una “violencia mala” –la social. La de los “ciudadanos de bien” contra el vandalismo de la “chusma” y la “primera línea”, que esperan agazapadas un pretexto para un nuevo “estallido social”. En el imaginario ciudadano más estigmatizador y primario, la derecha democrática contra la izquierda comunista, según la semántica sectaria de Uribe y Gaviria, los llamados jefes naturales de los partidos políticos. En el lenguaje de las cloacas de las redes sociales, los “patriotas” contra los “mamertos”. De allí que las demás duplas, exceptuando la de Abelardo y Restrepo, se disputen con tanto ahínco ese “centro político” moderado, ajeno a tan simplista y peligrosa manipulación. Para empezar, tenemos a Sergio Fajardo, como &#8220;buen profesor de lógica matemática”, con su rostro casi suplicante y compungido, diciéndonos: “no se dejen polarizar”, acompañado por Edna Bonilla. Ambos representan bien el valor de la educación y postulan la decencia y la deliberación argumentada, no el insulto personal, como expresión de su estilo político y gestión de lo público. Continuando con Claudia López y Leonardo Huerta, expresión de carácter y coherencia en su actuación pública contra la criminalidad narco-parapolítica tan afín a Uribe y contra la corrupción administrativa propia del “país político”, que siempre cuenta con el patrocinio de esforzados y transparentes empresarios favorecidos por la contratación pública. Sin duda, estas dos duplas son las más centristas, frente a las otras siete<a id="_ednref1" href="#_edn1">[i]</a> conformadas por &nbsp;Luis Gilberto Murillo – Luz Zapata; Miguel Uribe – Luisa Fernanda Villegas; Mauricio Lizcano – Pedro de la Torre; Clara López – María Consuelo del Río; Roy Barreras – Marta Lucía Zamora; Santiago Botero – Carlos Cuevas y Sondra MaCollins – Leonardo Karamque. Todas ellas compiten, unas con cierta credibilidad y otras con casi nada, por representar a millones de colombianos de ese &nbsp;“país nacional” que repudian la corruptela clientelista y patrimonialista, quintaesencia del “país político”. Solo nos queda la dupla de Abelardo y José Manuel Restrepo, con su intimidante tigre y patético saludo militar, que reclama el discurso del orden, la seguridad y la supuesta “salvación de la Patria”. Ambos saben bien que más allá de la derecha solo tienen amigos y con entusiasmo respaldarían en segunda vuelta a Paloma. Ese alarmismo electoral oportunista se aprovecha del insondable “agujero negro” abierto entre el “país nacional” y el “país político”, que ninguna de las fórmulas presidenciales, por sí sola, podrá cerrar y menos suturar, pues es una herida histórica con secuelas profundas de sectarismo político, exclusión económica, social, étnica, cultural y regional, muy bien expuestas en la nominal Constitución de 1991. Una democrática y progresista Constitución que no rige en la vida social y mucho menos regula los poderes de facto, más allá de las sesudas jurisprudencias de los magistrados de la Corte Constitucional, frecuentemente desconocidas, como aconteció con la imploración del cese el fuego del entonces presidente de la Corte Suprema de Justicia, Alfonso Reyes Echandía, el nefasto 6 de noviembre de 1985.</p>



<p><strong>Metástasis del “Agujero Negro”</strong></p>



<p>El “agujero negro” entre esos dos países amenaza con perpetuar esa herida abierta que nos desangra y enemista desde hace más de 80 años, ahora agravada por la metástasis cancerosa de las economías ilícitas y sus numerosas y violentas organizaciones criminales, algunas bajo la coartada de la rebelión y otras en coalición con el “país político” y sus voceros más conspicuos, catapultados al Congreso. En el pasado reciente, bajo la exitosa fórmula de la “parapolítica”, con una representación cercana del 35% en el Congreso, según Salvatore Mancuso, entonces gran elector en los territorios bajo su control que a la postre promovieron y respaldaron a Uribe en la Presidencia, por eso les pedía que votaran sus proyectos de ley antes de ir a la cárcel. Una herida que, desde luego, se profundizaría mucho más si Abelardo apelará al bisturí militar y ni imaginar si la dejará en las garras depredadoras de su tigre. Una herida que, de alguna forma, hoy vuelve a estar en primer plano en las duplas del Pacto Histórico y el Centro Democrático, especialmente en las figuras de Aida Quilcué y Paloma Valencia. La primera, una lideresa indígena, heredera del legado y las luchas sociales comandadas por Manuel Quintín Lame Chantre (1880-1967)<a id="_ednref2" href="#_edn2">[ii]</a>, de quien se considera su “nieta política”, al igual que Paloma, “hija política” de Álvaro Uribe.</p>



<p>Manuel Quintín Lame, en una olvidada e histórica proclama de 1927, llamaba a los pueblos indígenas, sustrato originario del “país nacional”, a decirle adiós a los partidos conservador y liberal en los siguientes términos<em>: “Esos dos partidos, liberal y conservador, <strong>han sido los que han arruinado en todas sus partes las propiedades territoriales y de cultivo de los indígenas naturales de Colombia</strong>…Para nosotros los indígenas, tengamos delito o no lo tengamos, están las cárceles abiertas…Queridos hermanos y compañeros indígenas: <strong>despidámonos de eso dos viejos partidos</strong>, pero sin darles la mano, sin decirles adiós…Por lo tanto es nulo y de valor ninguno los repartos de tierras indígenas que han hecho en todos los departamentos”.</em></p>



<p><strong>La Paloma “Arco Iris”</strong></p>



<p>Y por el Centro Democrático tenemos a Paloma Valencia Laserna<a href="#_edn3" id="_ednref3">[iii]</a>, ahora candidata policroma de centro-derecha, en compañía del “distinto” Oviedo, así se autodenomina él mismo. Paloma es nieta del expresidente conservador Guillermo León Valencia (1962-1966) y por vía materna, también de Mario Laserna Pinzón, filósofo, catedrático y fundador de la Universidad de los Andes. Sin duda, ambas lideresas tienen un acendrado abolengo con el “país nacional” y el “país político”, respectivamente. Para mayor simbolismo y relación de ellas con esa herida abierta entre los dos países, hay que recordar el protagonismo y la responsabilidad histórica de su abuelo y expresidente, Guillermo León Valencia, con la “operación Soberanía”<a href="#_edn4" id="_ednref4">[iv]</a> que bombardeó a la “república independiente de Marquetalia”, llamada así por su copartidario conservador Álvaro Gómez Hurtado, y que precipitó el mito fundacional de las Farc en mayo de 1964, en ese entonces solo una autodefensa campesina bajo el influjo de los partidos comunista y liberal.</p>



<p><strong>El pasado presente</strong></p>



<p>El resto, hasta hoy, es historia por todos conocida, pero no necesariamente aprendida, pues el Pacto Histórico también está infiltrado por las prácticas clientelistas y corruptas del “país político”, como lo hemos visto con numerosos escándalos, siendo el de la Unidad Nacional para la Gestión del riesgo de Desastres<a id="_ednref5" href="#_edn5">[v]</a> el más conocido. Justamente en las elecciones del próximo 31 de mayo vuelve a presentarse ese pulso entre esos dos países irreconciliables, con la diferencia de que en las elecciones para Congreso del pasado 8 de marzo el “país nacional” con el Pacto Histórico obtuvo como lista &nbsp;cerrada el mayor número de curules en el Senado, 25, pero de nuevo quedó en minoría frente al “país político”, si sumamos a las 17 curules del Centro Democrático las restantes obtenidas por los partidos liberal, conservador y demás microempresas electorales con sus numerosos testaferros de conglomerados empresariales y financieros, quienes ya tienen su credencial de senadores. Así las cosas, las fórmulas presidenciales del Pacto Histórico y del Centro Democrático son mucho más que una cuestión electoral, pues representan nada menos que el máximo desafió político para una nación, como es superar ese abismo existente entre una esfera política y estatal incapaz de representar los intereses de las mayorías sociales, sin cuya materialización y fusión no será posible la existencia de un auténtico Estado Social de derecho y mucho menos la plena vigencia de la Constitución del 91 y la convivencia democrática con el logro de la paz política. Tal desafío es lo que se definirá el próximo 31 de mayo o el 21 de junio, en segunda vuelta y en pleno mundial de fútbol. Y si ese desafío se asume como un partido eliminatorio del mundial y un juego de suma cero, donde el triunfador desconoce los derechos del vencido y cobrará revancha histórica implacable sobre su contrincante, entonces la gran perdedora será otra vez la democracia, ya sea bajo el nombre y con la camiseta del “País Político” o el “País Nacional”. Solo nos quedaría la esperanza de que la selección Colombia triunfe sobre Portugal en su partido del 27 de junio. Sin duda, ambos resultados son tan vitales como inciertos y nuestra influencia sobre ellos es semejante y muy limitada, siempre y cuando no nos dejemos arrastrar por el fanatismo del triunfalismo y el sectarismo partidista, pues en ese caso todos saldríamos perdiendo y muchos correrían el riesgo de ser expulsados del juego político y hasta ser físicamente eliminados.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p><a href="#_ednref1" id="_edn1">[i]</a> <a href="https://www.elespectador.com/politica/elecciones-colombia-2026/candidatos-presidenciales-asi-quedo-el-tarjeton-de-la-primera-vuelta-y-estas-son-las-formulas-noticias-hoy/">https://www.elespectador.com/politica/elecciones-colombia-2026/candidatos-presidenciales-asi-quedo-el-tarjeton-de-la-primera-vuelta-y-estas-son-las-formulas-noticias-hoy/</a></p>



<p><a href="#_ednref2" id="_edn2">[ii]</a> <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Manuel_Quint%C3%ADn_Lame">https://es.wikipedia.org/wiki/Manuel_Quint%C3%ADn_Lame#</a></p>



<p><a href="#_ednref3" id="_edn3">[iii]</a> <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Paloma_Valencia">https://es.wikipedia.org/wiki/Paloma_Valencia</a></p>



<p><a href="#_ednref4" id="_edn4">[iv]</a> <a href="https://www.comisiondelaverdad.co/operacion-soberania">https://www.comisiondelaverdad.co/operacion-soberania</a></p>



<p><a href="#_ednref5" id="_edn5">[v]</a> <a href="https://www.infobae.com/colombia/2026/03/19/estos-son-los-funcionarios-y-politicos-que-estan-detenidos-por-el-escandalo-de-la-ungrd-se-suman-karen-manrique-y-wadith-manzur/">https://www.infobae.com/colombia/2026/03/19/estos-son-los-funcionarios-y-politicos-que-estan-detenidos-por-el-escandalo-de-la-ungrd-se-suman-karen-manrique-y-wadith-manzur/</a></p>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Hernando Llano Ángel</author>
                    <category>Calicanto</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127226</guid>
        <pubDate>Sat, 21 Mar 2026 23:30:53 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[MÁS ALLÁ DE LAS FÓRMULAS VICEPRESIDENCIALES (II)]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Hernando Llano Ángel</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>La centro-izquierda debe construirse con los verdes y Claudia López, no con Roy Barreras</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/la-centro-izquierda-debe-construirse-con-los-verdes-y-claudia-lopez-no-con-roy-barreras/</link>
        <description><![CDATA[<p>Roy Barreras cañó a todo el mundo haciéndole creer que sería invencible en las urnas y recibió una cachetada a su soberbia. Claudia López todavía puede conjurar sus malas decisiones. El senador Ariel Ávila debe tener un papel protagónico para construir la centro-izquierda colombiana.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p></p>



<p></p>



<p>La alcaldesa Claudia López quedó en el peor de los mundos. Porque ganando su consulta es una de las perdedoras de la jornada electoral del domingo, al no llegar a los 600 mil votos. Le fue mejor en algunas encuestas y con eso queda claro lo poco confiables que son dichos sondeos. A eso súmele que su esposa, Angélica Lozano, no salió electa senadora: apenas logró 37 mil votos. Otra desempleada más que debe empapelar la ciudad con hojas de vida, pero antes debe recuperarse de la tusa en el <a href="https://www.noticiascaracol.com/politica/elecciones-colombia/los-politicos-quemados-del-congreso-angelica-lozano-jorge-robledo-katherine-miranda-y-mas-rg10">pabellón de quemados</a>.</p>



<p>Le fue mejor en votos al partido Alianza Verde, del que Claudia se retiró por los escándalos de corrupción mientras Angélica se quedó. Esa falta de coherencia se tradujo en un estruendoso castigo. Lo advertí en este blog.</p>



<p>En este momento Claudia López no tiene los votos para pasar a una segunda vuelta. Esos votos ya están cantados entre el Pacto Histórico (Iván Cepeda); Salvación Nacional (Abelardo De La Espriella) y Paloma Valencia (Centro Democrático).</p>



<p>En el único lugar donde Claudia podría tener juego es en la izquierda para ayudar a configurar una centro-izquierda robusta y asegurar su vigencia política y, por qué no, también la de su compañera de vida. Si se despoja con humildad de tanto ego, López podría comenzar a construir una candidatura presidencial mirando hacia 2030. Uniéndose a Sergio no es mucho lo que puedan aportarse mutuamente. Hablando matemáticamente, hoy el centro está borrado del mapa político a nivel de candidaturas presidenciales, pero tiene una buena fuerza en el Congreso a través de un partido como la <a href="https://cambiocolombia.com/elecciones-colombia-2026/articulo/2026/3/resultados-votacion-senado-2026-asi-quedo-el-preconteo-por-partido">Alianza Verde, que obtuvo en Senado más de 1.800.000 votos</a> (11 curules, igualando al Partido Conservador), ganándole a otros partidos tradicionales como La U y Cambio Radical.</p>



<p>El Partido Alianza Verde, con su talante progresista, es el llamado a construir una verdadera opción de centro para Colombia, con una agenda feminista, animalista y LTBIQ+, capaz de defender lo que el país ha ganado y no de dejarlo en manos de un gobierno regresivo a cargo del Centro Democrático, que significa un retroceso para Colombia por más moderada que se quiera vender Paloma Valencia, sabiendo que detrás suyo está Álvaro Uribe Vélez,  y todo ese pasado que lo que persigue, incluyendo un proceso judicial en contra que todavía no concluye.</p>



<p>Si Claudia es inteligente podría ayudar a configurar esa centro-izquierda y arrebatarle el protagonismo a Roy Barreras, que con sus restos quedó con poco margen de maniobra para exigir nada, como no sea otra embajada en el futuro gobierno. &nbsp;&nbsp;&nbsp;</p>



<p>El Pacto Histórico con presidente a bordo (e imagen favorable de más del 50%), tiene con qué ganar las presidenciales, sino en primera en vuelta en segunda, y eso dependerá de dos cosas: de una estrategia de comunicación audaz e ingeniosa y de que actúen a la ofensiva y no a la defensiva antes de que empiecen los ataques contra el candidato Iván Cepeda. Ya Luis Guillermo Vélez, un invitado al podcast de María Jimena Duzán dijo tres veces al aire que Cepeda es comunista y tres veces Duzán le dijo que no, y ella además le sacó en cara su descachada con los vaticinios económicos que el analista hizo hace cuatro años cuando señaló que Colombia estaría en la mala si ganaba Petro.</p>



<p>Otros comentaristas como él insinúan lo mismo pero con Iván Cepeda, y en cuatro años estarán en la misma tarea sin importar cuál candidato y candidato sea designado por la izquierda. Cuando hablo de ser creativos, me refiero a la necesidad que tiene el Pacto Histórico de contrarrestar la estigmatización brutal que se ve venir contra su candidato. Lo del analista Vélez es la cuota inicial de ese tipo de campaña sucia que va sembrando cucarachas en la cabeza de la gente para asustarla con el ánimo de inducir a los ingenuos a votar con miedo. El país ya conoce ese tipo de estrategia burda.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Es poco el margen de maniobra que tiene hoy Claudia López. Acercarse a Fajardo es juntar a dos perdedores para una nueva y segura derrota.</strong></h2>



<p>Volviendo al comienzo, insisto: El antipetrismo de la una y de la otra (hablo de Claudia y de Angélica), se les devolvió como bumerang. Como Claudia insista en hacer campaña a la presidencia satanizando al gobierno de Gustavo Petro que no aspire a obtener más de lo que ya obtuvo en la consulta. Incluso, ahora que le dio por medirse en las urnas, es posible que muchos de esos votos se diluyan cuando aparezca de cuarta o quinta en las encuestas disputándose esos puestos con Fajardo, sin posibilidades de llegar a segunda vuelta. Difícilmente tendrían los votos para ser terceros.</p>



<p>Roy Barreras <em>cañó</em> a todo el mundo con la venía de los medios que le siguieron la cuerda de día y de noche creyendo que la exposición mediática sería suficiente. Fue tremendo palabreo enredando a todo el que le quiso parar bolas. Escuchando <a href="https://www.facebook.com/share/r/1BuFcjVFXQ/">esta entrevista </a>que le concedió a <em>Semana</em>, uno concluye que usó hábilmente los medios para decir que sacaría seis millones de votos: tres millones que le pondría el Pacto Histórico y tres que pondría él como figura de un supuesto centro. Pretendía que las mismas personas que votaron en la consulta del Pacto Histórico en octubre, salieran a votar en masa por él el 8 de marzo, para luego salir a gritar victorioso que esos votos eran los de un centro que existe sí pero en su cabeza.</p>



<p>Aun así, salió a cantar victoria donde todo vemos una clara debacle, mientras culpaba a Gustavo Petro de su propia derrota, después de que hizo lo que hacen todos los detractores del presidente: hablar mal de su gobierno. Ahora, además de camaleónico, Roy quedó con fama de mal perdedor.</p>



<p>Seamos claros en que la derrota de Roy Barreras es producto de su desprestigio político y su soberbia. La izquierda debe tener mucho cuidado porque hoy ya no se sabe si una figura como él (uribista, santista, petrista), resta en vez de sumar. Hay que andarse con cuidado en todo caso. </p>



<p>Se viene unas semanas difíciles, de muchas intrigas, resentimientos y retiros espirituales. Roy debe estar que <em>mata y come del muerto</em>. No creo que le hayan quedado muchas ganas de seguir llamado compañeros a los miembros del Pacto Histórico.</p>



<p>Claudia López tiene que reconocer que falló al irse del Partido Alianza Verde. Ella y su esposa lo pagaron&nbsp;caro, sobre todo porque la una se quedó y la otra salió despavorida. Una figura de respeto y con probada conciencia social como el senador Ariel Ávila (quizás la persona que mejor pedagogía hace en Colombia sobre lo bueno y lo malo que pasa en el Congreso), puede ser el llamado a tender puentes entre los verdes y a Claudia López en torno a un proyecto de centro-izquierda, que le dé la pelea a la centro-derecha-ultraderecha que en segunda vuelta conformarán Paloma Valencia y Abelardo De la Espriella cuando se junten el Centro Democrático, Salvación Nacional y demás partidos de derecha.&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=126688</guid>
        <pubDate>Mon, 09 Mar 2026 17:55:35 +0000</pubDate>
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                            </item>
        <item>
        <title>8M: ¿Usted pedirá el tarjetón de la consulta interpartidista?</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/8m-usted-pedira-el-tarjeton-de-la-consulta-interpartidista/</link>
        <description><![CDATA[<p>La llamada consulta interpartidista muestra lo enclenques que son hoy los partidos políticos en Colombia. Entre dieciséis aspirantes presidenciales, en ese tarjetón apenas sobreviven cinco partidos y hay mucho candidato que ni fu ni fa.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p></p>



<p></p>



<p class="has-medium-font-size"><strong>· </strong>      El domingo madrugaré a votar por Senado y Cámara. Pediré esos dos tarjetones, pero no pediré el tarjetón de la tal consulta interpartidista. Uno mi voz a la de quienes anticipan que dicha consulta será una de las grandes derrotadas de la jornada del 8 de marzo. ¡Qué así sea para darles una lección a los políticos!</p>



<p>·       La razón de no votar la consulta es que ya decidí a cuál candidato presidencial apoyaré y su nombre no figura en ese tarjetón, así que no hay razón para pedirlo en la mesa de votación. Siempre he considerado una conducta malsana votar por X con el ánimo de afectar a Y. Es sencillo: se vota por convicción o no se vota. Hay que ser adultos.</p>



<p>·&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El tarjetón de la consulta interpartidista es el embeleco que se inventaron los candidatos presidenciales que no pasaron del 5% de las encuestas; muchos apenas rozaron el 1% de intención de voto, tal es el caso de Roy Barreras.</p>



<p>·&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La llaman “consulta interpartidista” y resulta que aquí no hay una representación seria de los partidos políticos. Aparecen apenas cinco con su respectivo logo: Nuevo Liberalismo, Centro Democrático, Partido Oxígeno, AICO, y Partido del Trabajo de Colombia (PTC), de cuya existencia me vengo a enterar hasta ahora.</p>



<p>·&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ni Enrique Peñalosa ni Juan Carlos Pinzón eran militantes del Partido Oxígeno de Ingrid Betancur, pero ahí están haciendo campaña con su aval. Porque para eso sirven hoy los partidos políticos en Colombia: para repartir avales a diestra y siniestra, como maná que cae del cielo cada cuatro años. Oxígeno es el único partido con dos candidatos, en tanto que el bipartidismo (Liberal y Conservador) están borrados del tarjetón.  </p>



<p>·       Lo que vemos en este tarjetón es una mezcolanza de personajes haciendo campaña a nombre propio (caso Vicky Dávila, David Luna o Mauricio Cárdenas), quienes llegaron a la puja arrastrados por firmas, y muchas de ellas chimbas, como lo constatan los titulares de prensa. Una de las mayores desgracias para Colombia y su débil democracia, es no tener hoy unos partidos políticos fortalecidos, así que <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/pueden-los-politicos-salvarnos-de-los-politicos-reforma-politica-si-reformatorio-tambien/">necesitamos con urgencia una reforma política</a> que ponga orden en medio del caos y priorice la pedagogía electoral, entre otras tareas pendientes.</p>



<p>·&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Coincido con la opinión del abogado Guillermo Pérez Flórez, quien anticipa la debacle de la consulta interpardista <a href="https://elpais.com/america-colombia/2026-02-24/antes-y-despues-del-8-de-marzo.html">en esta columna de El País de España</a>. <em>“Sin Cepeda, De la Espriella y Fajardo las consultas han perdido relevancia, no definen casi nada. La verdadera batalla se librará en primera vuelta”.</em></p>



<p>·         Eso lo corrobora la última encuesta del Centro Nacional de Consultoría. Según <a href="https://www.lasillavacia.com/en-vivo/encuesta-del-cnc-cepeda-le-saca-ventaja-a-de-la-espriella">este análisis de La Silla Vacía</a>, el 38 % no votaría por ninguna consulta. La que más intención de participación tiene es la Gran Consulta por Colombia, con 26,54 %, seguida por la Consulta de las Soluciones (10,5 %) y el Frente por la Vida (7,8 %). Esto muestra una menor participación frente a la medición de <em>Cambio</em> en enero. En la Gran Consulta lidera Paloma Valencia con el 39 % de los votos, seguida por Juan Manuel Galán (13 %) y Juan Daniel Oviedo (12,9 %). En la Consulta de las Soluciones arrasa Claudia López con el 91 % de los votos. Y en la consulta del Frente por la Vida lidera Daniel Quintero con el 61 %, seguido por Roy Barreras con el 22,6 %.</p>



<p>·       La exalcaldesa Claudia López huyó del Partido Verde por los escándalos de corrupción y encontró en el camino a <a href="https://elpais.com/america-colombia/elecciones-presidenciales/2026-02-27/quien-es-leonardo-huerta-el-profesor-desconocido-que-compite-con-claudia-lopez-en-la-consulta-presidencial-del-centro.html">un ilustre desconocido </a>(para la opinión pública), y le dijo: <em>“amigo, venga usted conmigo”.</em> Y a ese ensayo le puso un nombre más largo que una semana sin carne: <em>“Consulta de las soluciones: salud, seguridad y educación”.</em> En la última encuesta Invamer, López &#8220;resucitó de entre los muertos&#8221;, con 11.7% de intención en voto. Pero a la semana siguiente, en la encuesta del Centro Nacional de Consultoría, bajó al 5.2%, superando lo obtenido en la encuesta de GAD3 (3.0%). El Partido Verde les pidió a sus militantes no votar en esta consulta.</p>



<p>·&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; De los ocho aspirantes que conforman “La Gran Consulta por Colombia” a Juan Daniel Oviedo se lo ve como gallina en corral ajeno en un grupo con tufillo uribista: Paloma Valencia, Vicky Dávila y Juan Carlos Pinzón. Oviedo anda repartiendo periodicazos en Bogotá, con lo que queda claro que va tras la Alcaldía Mayor y no por la Presidencia de la República. <em><strong>“Esa coalición puede terminar en un asado en el Ubérrimo, con un uribismo repotenciado”, </strong></em>sentencia el abogado Pérez Flórez. </p>



<p>·&nbsp;     Oviedo es la figura revelación en esta contienda y el único que hace campaña sin necesidad de hablar mal de Petro. De hecho, <a href="https://www.youtube.com/watch?v=KkoHIfrRI2c">se le fue de frente a Vicky Dávila</a> por insinuar que él es petrista. <em>&#8220;¿A ustedes acaso les parece que reconocer que hoy el 48% del país siente que las cosas van bien y que está contento es ser petrista o es que acaso ella quería hacer campaña con un país destruido y en los rines, simplemente porque no está de acuerdo con que está gobernando el presidente Petro?&#8221;. </em></p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="¿Daniel Oviedo es petrista? La incómoda pregunta de Vicky Dávila que sacudió el debate en Blu Radio" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/KkoHIfrRI2c?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p>·&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; De los cinco aspirantes que conforman la consulta del “Frente por la vida” solo dos suenan y truenan en este orden: Daniel Quintero y Roy Barreras. Sabrá Dios de dónde salieron los otros. De la encuesta de Invamer, se concluye que Quintero se lleva por delante a Roy, y por mucho: 68.1% contra 23.0%.</p>



<p>·&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Si la consulta del 8 de marzo fracasa, paso a recordarles que los ciudadanos pagamos de nuestro bolsillo la millonada que costó imprimir esos tarjetones. Pero así funciona democracia, ¡nada qué hacer!</p>



<p>Sea como fuere, vayan a votar, cumplan con este deber ciudadano. </p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=126461</guid>
        <pubDate>Wed, 04 Mar 2026 13:16:41 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/04081026/ZETA-ZETA-ZETA-TARJETON.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[8M: ¿Usted pedirá el tarjetón de la consulta interpartidista?]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>La &amp;#8220;mansa&amp;#8221; Paloma</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/la-mansa-paloma/</link>
        <description><![CDATA[<p>SERIE: PERFILES DE LOS PRESIDENCIABLES (2) Con el 1.1% de intención de voto (según Invamer), la senadora Paloma Valencia tiene el difícil reto de alzar vuelo como candidata presidencial de un partido político, el Centro Democrático, que está en la mala, a juzgar por todas las encuestas, incluidas las internas.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-small-font-size"><em>Paloma Valencia Laserna, candidata presidencial. Foto tomada de sus redes sociales.  </em></p>



<p><em>&nbsp;&#8220;Yo soy la de Uribe&#8221;</em>, dijo la candidata presidencial Paloma Valencia en Ibagué.</p>



<p>Y entonces el problema de ella son dos: Uribe y un partido político que perdió su brillo. Tan deteriorada está la imagen del expresidente, que mejor para ella si no los ven juntos.</p>



<p>Pero ¿Es Paloma Valencia la que dijo Uribe? Yo no creo. Es más bien la que dijo una encuesta interna. Habría que preguntarse por qué esta vez el expresidente escondió su dedo todopoderoso. Quizás los afectos y  las esperanzas de él estén puestas en otro lado. De momento, el mecanismo de la encuesta sirvió como estrategia para quedar bien con aquellas mujeres (Valencia, Cabal y Holguín), que tan fieles escuderas han sido&#8230; hasta ahora.</p>



<p>En realidad, fueron <a href="https://www.elespectador.com/politica/elecciones-colombia-2026/centro-democratico-revelo-resultados-de-las-encuestas-esto-dicen-las-cifras-noticias-hoy-noticias-colombia">dos encuestas internas:</a> en una participaron 2.109 personas, de las cuales el 64%, o sea la mayoría, no se inclinó por ninguna de las tres candidatas. En la otra encuesta votaron 2.259 militantes.</p>



<p>Recordemos que en la encuesta de <em>Cifras y Conceptos</em>, a la pregunta de a cuál candidato apoyaría, ganó la respuesta de&nbsp;<strong>Ninguno&nbsp;(70%).</strong> Le siguieron en orden Miguel Uribe papá, (12%); Paloma Valencia, (9%); María Fernanda Cabal, (5%); Paola Holguín (2%) y Andrés Guerra (2%).</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-blogs-el-espectador wp-block-embed-blogs-el-espectador"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="LEySXiEM1w"><a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/el-uribismo-le-hizo-pistola-a-miguel-uribe-papa/">¿El uribismo “le hizo pistola” a Miguel Uribe papá?</a></blockquote><iframe loading="lazy" class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted" style="position: absolute; visibility: hidden;" title="&#8220;¿El uribismo “le hizo pistola” a Miguel Uribe papá?&#8221; &#8212; Blogs El Espectador" src="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/el-uribismo-le-hizo-pistola-a-miguel-uribe-papa/embed/#?secret=Zj4cmD4QiO#?secret=LEySXiEM1w" data-secret="LEySXiEM1w" width="500" height="282" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe>
</div></figure>



<p>No deja de ser paradójico que una mujer llamada Paloma se haya opuesto al proceso de paz. Por estas fechas, el 13 de diciembre de 2014, fue una de las promotoras de la <a href="https://www.elespectador.com/politica/la-marcha-contra-el-proceso-de-paz-article-532893/#google_vignette">marcha contra el proceso de paz</a> del presidente Santos.</p>



<p>Sin embargo, hoy la quieren vender como una política moderada y de centro. <em>&#8220;Una mansa Paloma&#8221;</em>, habría dicho mi abuelita. ¿Acaso estamos asistiendo al desdoblamiento del uribismo como si a última hora descreyeran de todo aquello en lo que ha creído a lo largo de su vida? ¿O se trata más bien de una operación cosmética del Centro Democrático?</p>



<p>Mientras la senadora María Fernanda Cabal quedó vestida y alborotada —bajada del bus cuando recién estrenaba un libro sobre <em>su vida y obra</em>—, ahora resulta que la senadora Paloma Valencia, la más uribistas entre los uribistas, es una especie de Uribe II que le hace ojitos a los <em>centristas</em>, y viceversa. Si <em>Uribito</em> llamaban al exministro Andrés Felipe Arias, ¿Cómo llamaremos a la doctora Paloma en adelante? </p>



<p>Por <a href="https://cuestionpublica.com/sabemos-lo-que-hiciste/paloma-susana-valencia-laserna">este perfil de Cuestión Pública</a>, sabemos su nombre completo: Paloma Susana Valencia Laserna. Por otra parte, <a href="https://www.lasillavacia.com/quien-es-quien/paloma-valencia-laserna/">La Silla Vacía habla de su linaje político</a> por el lado de los Valencia del Cauca y por el lado de los Laserna del Tolima. </p>



<p>Intuyo que ella viene a hacer contrapeso a la candidatura del abogado Abelardo De la Espriella; es posible que en ese trance encuentre afinidades con el exministro Juan Carlos Pinzón, tan cercano a Álvaro Uribe, otro opositor al proceso de paz de Santos, su exjefe.</p>



<p>Mi tesis es que esta elección presidencial será una guerra a muerte –en el sentido político de la expresión- entre la centro-derecha y la centro-izquierda. En ese ring, pensaría uno, la ultraderecha que representan <em>la paloma </em>y <em>el tigre</em>, no tendrían mayor juego; tendrían que hacer maromas para cambiarle la piel al lobo y, ante todo, hacer que la gente se lo crea.</p>



<p>Un cambio extremo debe empezar por el tono de voz. De no bajarle a los decibelios, en lo que resta de campaña nos obligará a usar tapones auditivos. Una elección&nbsp;presidencial no la gana quien tenga mayor capacidad pulmonar, sino quien tenga esa mezcla entre ecuanimidad, liderazgo y simpatía ciudadana, que rara vez se dan en la misma persona. </p>



<p>Poco a poco, irán saliendo los videos que delatan su carácter de mujer pugnaz que con facilidad se descompone. <em><a href="https://www.youtube.com/watch?v=oR_sLFir-QQ">&#8220;No me vaya a mandar a matar&#8221;</a>, </em>le gritó al senador Iván Cepeda durante un debate en el Salón Elíptico, y de una estallaron los memes.</p>



<p>El problema con ella es que tiene pose de mamá regañona, a diferencia de María Fernanda Cabal con ínfulas de mandamás. <em>(“Estudien vagos”).</em></p>



<p>Todavía no olvido aquel momento incómodo en que, en medio de la pandemia, mientras hablaba sobre castigos, su hija Amapola le reclamó en vivo y en directo: <em><a href="https://www.youtube.com/watch?v=sop4aaigSeE">&#8220;Entonces, ¿tú por qué me pegas?</a>, </em>le dijo. En otra ocasión, la pequeña le gritó <em>&#8220;Te odio&#8221;,</em> mientras la senadora atendía una sesión virtual. No lo digo yo, los dijeron los medios. </p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Hija de Paloma Valencia le grita “te odio” en plena sesión virtual del Congreso" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/zWa2jejJmM0?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p>¿Es esta la prueba de que los niños siempre dicen la verdad y los políticos no siempre? </p>



<p>En la última encuesta de la firma <em>Cifras y Conceptos</em>, la imagen desfavorable de Paloma (37%), le gana a su imagen favorable (apenas 16%), por debajo de la imagen de figuras como Claudia López o Vicky Dávila, cuya imagen positiva tampoco es muy alta. </p>



<p>Sabedores de que este es un país patológicamente machista, sinceramente veo todavía muy lejana la hora en que los colombianos le confíen su destino como nación a una mujer; además, las tres candidatas en contienda, López, Dávila y Valencia, están lejos de la <em>pole position</em> que lidera Iván Cepeda.</p>



<p>En doce años como senadora, Valencia ha concebido apenas tres leyes, <a href="https://www.senado.gov.co/index.php/valencia-laserna-paloma-susana">según la web del Senado</a>, y en cambio ha sido una furibunda opositora a las reformas sociales que demanda el país.</p>



<p>Orgullosa declaró en una revista:&nbsp;<em>&#8220;He sido una opositora muy férrea del Gobierno Petro, y diría que nadie tiene tantos logros como yo en ese sentido: logré hundirle el Ministerio de la Igualdad; paré muchísimos proyectos en el Congreso&#8221;.</em> No obstante, cada afirmación de la hoy candidata presidencial debe agarrarse con pinzas.&nbsp;Tatiana Acevedo, columnista de <strong>El Espectador</strong>, <a href="https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/tatiana-acevedo-guerrero/seis-mentiras-de-paloma-valencia/#google_vignette">la cogió en seis mentiras</a> tras una <a href="https://open.spotify.com/episode/0X1J2AstNDNB3ovP9MegOu">entrevista con María Jimena Duzán</a> el 9 de octubre de 2025.</p>



<p>Siendo payanesa y nieta de expresidente caucano, sus paisanos nos podrían decir qué ha hecho por esa región durante tres periodos como congresista. Siempre me he preguntado por qué no ha sido candidata a la gobernación de su departamento, una región convulsa, harto golpeada por la violencia, pues así tendríamos alguna idea clara de sus capacidades para poner orden en materia de seguridad, que es lo que ahora promete. </p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-6c3c36f6b28e9ce3161825e7ca8e3261">En <a href="https://www.proclamadelpacifico.com/la-paradoja-del-cauca">esta columna</a><strong>,</strong> titulada <strong>“Tantos presidentes para tantas desgracias”,</strong> el periodista caucano Alfonso Luna Geller dice lo siguiente: <em>“La senadora Valencia es la portadora del legado de su abuelo, Guillermo León Valencia, presidente entre 1962 y 1966 y obvio, de su padre, Ignacio Valencia López, también miembro del Partido Conservador, por el cual fue representante a la Cámara por el Cauca, senador y embajador..Y aquí es donde se ratifica la gran paradoja del Cauca: somos el departamento que más presidentes le ha entregado a Colombia y, al mismo tiempo, como en brutal compensación, el territorio más mutilado, pauperizado, violentado y abandonado del país”.</em></p>



<p>En 2015, según recoge <strong>El Espectador</strong>, <a href="https://www.elespectador.com/colombia/mas-regiones/paloma-valencia-propone-dividir-el-departamento-del-cauca-article-549804">Paloma Valencia&nbsp;propuso dividir el Cauca</a> en dos mediante un referendo: <em>“uno para los indígenas y otro para los mestizos, mientras que, para ella, las negritudes deben escoger a qué territorio quieren pertenecer”.</em> Es decir, mientras unos buscan reconciliar al país, ella ha encontrado razones para estar <em>juntos pero no revueltos</em>. Cada quien juzgue si hay un ánimo clasista en afirmaciones como esa.</p>



<p>El otro día la candidata dijo: <em>“vamos a recuperar las cuatro erres”</em>, y yo sinceramente pensé en el viejo trabalenguas de mi infancia: <em>“Erre con erre cigarro, erre con erre barril, rápido ruedan los carros cargados de azúcar al ferrocarril”.</em></p>



<p>También anunció que eliminará siete ministerios, quizás siguiendo la idea de aplicar la <em>motosierra</em> como Javier Milei, figura con la que se identifican los uribistas pura sangre, a pesar de que la economía argentina está <em>haciendo agua</em>.</p>



<p>Por ahora, antes de soñar despierta con la banda presidencial, tiene por delante el reto de&nbsp;resucitar a un moribundo Centro Democrático, tan golpeado con los enredos del expresidente Uribe. Los candidatos que se hacen llamar <em>de Centro </em>tendrán que ser cuidadosos a la hora de hacer tratos con el uribismo, que necesita causar implosiones en otras toldas para renacer de sus cenizas como el ave (¿o la Paloma?) fénix. &nbsp;</p>



<p>Me refiero al quinteto que conforman, bajo el pomposo nombre de <em><a href="https://www.elespectador.com/politica/elecciones-colombia-2026/vicky-davila-galan-mauricio-cardenas-anibal-gaviria-david-luna-y-oviedo-anuncian-consulta-presidencial-noticias-hoy">La Gran Consulta</a></em>, Vicky Dávila (3,7%); Juan Manuel Galán (1,6%); Aníbal Gaviria (1,3); Mauricio Cárdenas (0,6%); David Luna (0,6%) y Juan Daniel Oviedo (0,5%). Sumados los cinco (8,2%), ni siquiera superan al tercero en la misma encuesta de Invamer: Sergio Fajardo, con el 8,5%, por debajo de Abelardo De La Espriella (18,2%) e Iván Cepeda, que lidera con el 31,9%.</p>



<p>Se le abona a la periodista Victoria Dávila que supo encubrir con una alianza temprana su pírrico 3,7%. A última hora, Daniel Palacios sumó su 0,2%. En X alguien los bautizó como el <em>Cartel de los Solos.</em> Eso es lo bueno de los políticos colombianos: no hay día en que no nos hagan reír. Hablando de C<em>entro</em>, ¿sí hay cama para tanto ego-centrismo? Esperemos a ver a quién <em>caen</em> primero de la cama.</p>



<p>También toca esperar para ver si la senadora Paloma alza vuelo o es <em>desplumada</em> en su primer avistamiento por <em>El Tigre </em>De La Espriella, que sin alas va volando en las encuestas como el candidato ultraderechista. </p>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=123745</guid>
        <pubDate>Sun, 21 Dec 2025 14:42:02 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[La &#8220;mansa&#8221; Paloma]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>A la paz total se llega a través de una taza de café</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/a-la-paz-total-se-llega-a-traves-de-una-taza-de-cafe/</link>
        <description><![CDATA[<p>Hombres y mujeres firmantes de paz y víctimas del conflicto armado encontraron en el café un motivo para sacudir los dolores que dejó la guerra. Ellos y ellas serán protagonistas de la 3ª Feria Internacional del Café este fin de semana en El Líbano, Tolima.  </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p></p>



<p></p>



<p>Las cicatrices que dejan la guerra en el alma y la memoria son imborrables, pero hay quienes optaron por sobreponerse al dolor y al pasado, curando heridas a través de la cultura cafetera.</p>



<p>La gobernación del Tolima invitó a un grupo de periodistas de Bogotá a una cata de café para contarnos que este año su departamento realiza por tercera vez la Feria Internacional de Café, “la única feria cafetera a cielo abierto del mundo”, dice&nbsp;la mandataria Adriana Magali Matiz.</p>



<p>Se le pone la piel chinita hablando del milagro social y económico que está viviendo el municipio de Planadas, el último de los municipios del departamento hacia el sur, colindante con el Huila, y el primer productor de café del Tolima, que es a su vez el tercer productor de café colombiano. El sueño de esta mujer, cuya familia se cuenta entre las víctimas del conflicto, es posicionar al departamento como segundo mayor productor de café antes de dejar el cargo en 2027.</p>



<p>Para llegar a Planadas se atraviesa la cordillera de los Andes con su imponente Cañón de las Hermosas. El territorio fue en otros tiempos tierra de paeces y del cacique Yucairo,&nbsp;pero quizás lo que más le dio fama es que allí nacieron las guerrillas liberales, lideradas por el dirigente agrario Jacobo Prías Álape o&nbsp;<em>Charro Negro</em>, tras el asesinato de Jorge Eliécer Gaitán. Al ser asesinado Prías Álape, en 1951, en este municipio se ubicó la llamada República de Marquetalia, en el corregimiento de Gaitania, génesis de las extintas FARC.</p>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Municipio de Planadas. Fotografía tomada de la cuenta en X de la Fundación Natura Colombia. </em></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="768" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/08080505/ZETA-FERIA-DEL-CAFE-PLANADAS-1024x768.jpg" alt="" class="wp-image-119055" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/08080505/ZETA-FERIA-DEL-CAFE-PLANADAS-1024x768.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/08080505/ZETA-FERIA-DEL-CAFE-PLANADAS-300x225.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/08080505/ZETA-FERIA-DEL-CAFE-PLANADAS-768x576.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/08080505/ZETA-FERIA-DEL-CAFE-PLANADAS-1536x1152.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/08080505/ZETA-FERIA-DEL-CAFE-PLANADAS-2048x1536.jpg 2048w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p>Hace 60 años, dos guerrilleros, alias&nbsp;<em>Tirofijo&nbsp;</em>o&nbsp;<em>Manuel Marulanda Vélez</em>&nbsp;(Pedro Antonio Marín) y alias&nbsp;<em>Jacobo Arenas&nbsp;</em>(Luis Alberto Morantes) empuñaron las armas, y armaron a los campesinos de la región, para combatir contra el Estado. Cuentan que al presidente de la época, Guillermo León Valencia, le llegó una carta firmada por Marulanda en la que le reclamaba por el abandono en que se hallaba la región, pero cuentan también que la misiva nunca obtuvo respuesta. &nbsp;</p>



<p>“Planadas fue el epicentro de esa guerra entre la guerrilla y el Estado de 1964 en adelante”, añade la gobernadora, oriunda de Río Blanco, municipio vecino de Planadas, así que ella y su familia sufrieron las consecuencias del conflicto armado. “Perdimos familiares en la guerra”, se lamenta.</p>



<p>Distante a 231 kilómetros de Ibagué, Planadas es ahora tierra de promisión.&nbsp;En medio de las balas, las familias cafeteras se mantuvieron firmes, cultivando el grano. Más de una década antes del Acuerdo Paz en 2016, empezó el proceso de&nbsp;transformación&nbsp;y recuperación del territorio, gracias al coraje de la población y al apoyo de la fuerza pública.</p>



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<blockquote class="twitter-tweet" data-width="500" data-dnt="true"><p lang="es" dir="ltr">“El municipio de Planadas es el verdadero ejemplo de La Paz Total” Adriana Magali Matiz, Gobernadora del Tolima 👀🎥🔗👇🏻 <a href="https://t.co/cBLaeSvHWM">https://t.co/cBLaeSvHWM</a> <a href="https://t.co/jFpz3fmAZb">pic.twitter.com/jFpz3fmAZb</a></p>&mdash; Valeria Cardona (@VCardonaTeleSUR) <a href="https://twitter.com/VCardonaTeleSUR/status/1952809540610867394?ref_src=twsrc%5Etfw">August 5, 2025</a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>
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<p>El año pasado, allí  se celebró la segunda Feria Internacional de Café y la propia Misión de Verificación de las Naciones Unidas en Colombia visitó el lugar para dar fe de una nueva historia. Diplomáticos de Noruega, México, Irlanda, Cuba, Reino Unido, Brasil y Argentina, fueron testigos de cómo víctimas y firmantes de paz, a través de organizaciones sociales, han encontrado sentido de hermandad, pertenencia y progreso, por medio del cultivo y comercialización del grano.</p>



<p>“Desde mi&nbsp;posesión, he invitado al presidente Petro a que vaya a Planadas y vea el verdadero ejemplo de la paz total”, dice la gobernadora Matiz, desde la Federación Nacional de Cafeteros.</p>



<p>Vino a Bogotá con motivo de la tercera <a href="https://tolima.gov.co/feria-internacional-de-cafe#">Feria Internacional de Café </a>que se realizará el 9 y 10 de agosto en el municipio de El Líbano. Uno de los eventos centrales será la <em>Catación de cafés de la Paz</em> en el parque principal. </p>



<p>“Queremos mostrar la historia de resiliencia de quienes transformaron el dolor de la guerra en segundas oportunidades”, concluye, mientras confiesa su gusto por el buen café.&nbsp;<em>“Cuando uno conoce el café de especialidad ya no puede volver al café básico, que es el que conocen la mayoría de los colombianos”.</em></p>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>El municipio de El Líbano, en el Tolima, espera la presencia de nueve países y 20 mil visitantes este fin de semana, durante la tercera edición de la Feria Internacional de Café. </em></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="750" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/08080832/ZETA-FERIA-DE-CAFE-LIBANO-BAJA-1024x750.jpg" alt="" class="wp-image-119056" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/08080832/ZETA-FERIA-DE-CAFE-LIBANO-BAJA-1024x750.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/08080832/ZETA-FERIA-DE-CAFE-LIBANO-BAJA-300x220.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/08080832/ZETA-FERIA-DE-CAFE-LIBANO-BAJA-768x562.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/08080832/ZETA-FERIA-DE-CAFE-LIBANO-BAJA.jpg 1080w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>
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        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=119052</guid>
        <pubDate>Fri, 08 Aug 2025 13:32:31 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[A la paz total se llega a través de una taza de café]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Álvaro Leyva: ¿Conspirador o &amp;#8220;conspiretas&amp;#8221;? (Historia de otras conspiraciones)</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/alvaro-leyva-conspirador-o-conspiretas-historia-de-otras-conspiraciones/</link>
        <description><![CDATA[<p>Colombia ha sido un país de conspiradores. De intrigas, confabulaciones y golpistas se ha nutrido la política para tumbar gobiernos o asesinar presidentes y políticos. Giremos las manecillas del reloj hacia atrás a ver qué encontramos. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-1dbd536346e30a9a84183d7d667dc709"><em><strong>“</strong>Una de las tantas veces en que el general pensó en renunciar, le había dicho a Santander que se iba tranquilo de la presidencia, porque ´lo dejo a usted, que es otro yo, y quizás mejor que yo´. En ningún hombre, por la razón o por la fuerza de los hechos, había depositado tanta confianza. Fue él quien lo distinguió con el título de El Hombre de las Leyes. Sin embargo,<strong> </strong>aquel que lo había merecido todo estaba desde hacía dos años desterrado en París, por su complicidad nunca probada en una conjura para matarlo”:</em> Gabriel García Márquez en <strong><em>El general en su laberinto</em></strong>.</p>



<p>Que dos precandidatos presidenciales de la derecha –Vicky Dávila y Miguel Uribe- hayan sido<a href="https://elpais.com/america-colombia/2025-06-29/alvaro-leyva-busco-en-estados-unidos-la-complicidad-de-trump-para-tumbar-a-petro.html"> mencionados en los audios</a> de Álvaro Leyva Durán dentro de un presunto plan para derrocar al presidente de la República, Gustavo Petro, no es asunto nuevo en Colombia, país de conspiradores, <em>conspiretas</em> y <em>conspiránoicos</em>.</p>



<p>El término &#8220;conspiretas&#8221; se acuñó en los años 90 para aludir a un especie de complot infantil que buscaba derrocar a Ernesto Samper.&nbsp;</p>



<p>“Un grupo grande de periodistas se unió&nbsp;para tumbar, como fuera, al presidente”, cuenta el periodista Felipe Zuleta Lleras, refiriéndose a Samper Pizano y al <em>Proceso 8000 </em>por dineros de la mafia que ensuciaron su elección. Lo relata en <em><a href="https://www.kienyke.com/kien-opina/la-venganza-del-sugar-daddy-felipe-zuleta-lleras-por-alex-velasquez">“Más allá de la familia presidencial&#8221;</a></em><strong><em>,</em></strong> un libro de memorias, por cierto, con vergonzosas fallas de redacción.</p>



<p>En la lista que publica el columnista aparecen los nombres de los periodistas Mauricio Vargas, María Isabel Rueda y Enrique Santos Calderón. “<em>Los ´conspis´ arremetían en contra del presidente de una manera violenta”.</em></p>



<p>Zuleta Lleras, sobrino del expresidente Alberto Lleras Camargo, confesó lo siguiente en las páginas 81 y 82: “Samper es una persona de buen trato, amable, no se descontrola fácilmente y, eso sí, tiene un cinismo a toda prueba. Y tal vez fue eso lo que evitó realmente que lo tumbaran (…) El narcotráfico ya se había metido en otras campañas, pero se las cobraron todas a Samper”.</p>



<p>Luego afirma: “Samper me ofreció que fuera jefe de Gabinete, cargo que tenía que crear porque no existía. Decliné y le dije que yo sería más útil por fuera del gobierno, pero ayudándole. (…) No hubo un solo día que no pasara algo malo y se nos ocurriera algo para cambiarle la agenda al país”.</p>



<p>En otro libro <em>“El hombre detrás de la revista Semana”,</em> Felipe López Caballero, ex dueño de esa publicación, cuenta lo siguiente: “Samper lo que logró fue no caerse, lo que era de por sí una hazaña pues tenía en su contra al gobierno de los Estados Unidos, a la mayoría de los periodistas, a casi todo el sector empresarial y a prácticamente todo el estrato seis. Y fuera de eso tenía al gerente de su campaña, Fernando Botero, y al tesorero, Santiago Medina, acusándolo”.</p>



<p>La prueba es el libro <em>“El presidente que se iba a caer”,</em> escrito a seis manos por periodistas de la antigua revista&nbsp;<em>Semana</em>, que presidía entonces el propio Felipe López Caballero.</p>



<p>Se especuló que detrás de la conspiración habría estado el político conservador Álvaro Gómez Hurtado (asesinado en 1995), confabulando con mandos militares. Ante la <a href="https://youtube.com/live/1zwQvIo08Zc?si=Cj6jONL6RvFuYUTc">Comisión de la Verdad</a> el expresidente Samper contó la suya en diferentes oportunidades. </p>



<p>En una ocasión dijo: &#8220;Las fuerzas armadas son bastante civilistas; es decir, no se atreverían a dar un golpe de Estado&#8221;. Sobre Gómez Hurtado afirmó: “Mi convicción es que los conspiradores o una parte de ellos, los que he llamado aquí conspiradores de sangre, buscaron a Álvaro Gómez para que sirviera de jefe de gobierno de la oposición en una especie de transición no democrática y él se opuso, -porque él y su familia vivieron lo que era un golpe de Estado con su padre- y tal vez sabía demasiado y eso le costó la vida. Esa es la versión que encuentro coherente y consistente sobre el lamentable episodio del asesinato de Álvaro Gómez Hurtado”, contó el expresidente. </p>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>A partir del minuto 40:40 el expresidente Samper habla sobre la conspiración, que según él se movió en tres niveles. </em></p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Espacios de Contribución a la Verdad: Ernesto Samper" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/1zwQvIo08Zc?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
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<p class="has-text-align-center has-large-font-size"><strong>Golpe con golpe yo pago</strong></p>



<p>El general Gustavo Rojas Pinilla llegó al poder como resultado de un golpe militar (1953) que terminó derrocando a Laureano Gómez (padre de Álvaro Gómez Hurtado) y el propio Rojas Pinilla fue víctima de la conspiración entre liberales y conservadores para sacarlo del poder (1957): el llamado Frente Nacional. &nbsp;</p>



<p>“Se buscó al depuesto presidente Gómez, que se hallaba en casa de un amigo horneando pandeyucas para el chocolate, y bajo escolta militar se lo envió al aeropuerto de Techo, rumbo al exilio”, cuenta Antonio Caballero en <em><a href="https://www.bibliotecanacional.gov.co/es-co/proyectos-digitales/historia-de-colombia/libro/index.html">Historia de Colombia y sus oligarquías.</a></em></p>



<p>Al asumir el poder Rojas Pinilla, “la prensa unánime, salvo <em>El Siglo</em>, saludó al general llamándolo ´el segundo Libertador´, y comparándolo no solo con Bolívar sino con Jesucristo. Rojas prometió que gobernaría en nombre de los dos”.</p>



<p>Con el tiempo, el general empezó a llamarse a sí mismo Jefe Supremo y la suya “se transformó también en una dictadura cada vez más dura”, como las había entonces en Guatemala, Venezuela, República Dominicana, Paraguay y Cuba.</p>



<p>“Se fue acumulando el descontento, que el gobierno atribuía a las intrigas de las oligarquías” (…) Laureano, desde el exilio en España, era un resuelto opositor al ´usurpador´ que lo había desterrado”. (…) Rojas se quedó solo. (…).</p>



<p>El 10 de mayo de 1957 el general se vio forzado a dejar el poder en manos de una Junta Militar para irse exiliado a la España del dictador Francisco Franco. Según Caballero, el propio general dijo que los responsables de su salida fueron “las oligarquías económicas en criminal maridaje con las oligarquías políticas”.</p>



<p>Como lo conté <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/gaviria-y-cepeda-podrian-revivir-el-frente-nacional/">en este blog</a>, tras el Frente Nacional, los partidos Liberal y Conservador pudieron&nbsp;<em>repartirse</em>&nbsp;la presidencia y los puestos cada cuatro años, entre 1958 y 1974. En esos dieciséis años mandaron Alberto Lleras Camargo, Guillermo León Valencia, Carlos Lleras Restrepo y Misael Pastrana.</p>



<h2 class="wp-block-heading has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-0d7c7d3a682d1e499dd6c4c10bc4bf27"><strong>¿Con quién o quiénes conversa el excanciller Leyva Durán en esas grabaciones mientras fraguaba el aparente complot contra el presidente Petro? &nbsp;</strong></h2>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="372" height="656" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/01175326/ZETA-LEYVA-CABALLERO.jpg" alt="" class="wp-image-117603" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/01175326/ZETA-LEYVA-CABALLERO.jpg 372w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/01175326/ZETA-LEYVA-CABALLERO-170x300.jpg 170w" sizes="auto, (max-width: 372px) 100vw, 372px" /></figure>



<p class="has-text-align-left has-small-font-size"><em>Libro publicado por la Biblioteca Nacional de Colombia.</em></p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size"><strong>¿El asesinato de Gaitán fue una conspiración?</strong></p>



<p></p>



<p>La historia oficial cuenta que Juan Roa Sierra fue quien mató a Jorge Eliécer Gaitán y luego murió víctima del linchamiento de una turba enfurecida. A casi 80 años de ese crimen y de <em>El Bogotazo</em> –así bautizado por la prensa- no hay certeza de los autores intelectuales. Se acusó a los comunistas. “El primero en hacerlo fue el presidente Ospina Pérez”, dice Caballero. “Los comunistas por su parte respondieron acusando tanto del asesinato de Gaitán como del levantamiento consiguiente ´al imperialismo y a las oligarquías´</p>



<p>Continúa Caballero en su <em>“Historia de Colombia…”: </em><em></em></p>



<p>“Con menor vaguedad, se ha culpado también a la entonces recién creada CIA. (…) Los documentos e informes clasificados de la CIA sobre <em>El Bogotazo</em> son, curiosamente los únicos de esa época cuya reserva no fue levantada cuando se cumplieron cincuenta años de los hechos, como ha sido lo habitual. De modo que no han podido ser consultados por los historiadores”.</p>



<p>También desde la literatura se han explorado distintas hipótesis sobre los autores del magnicidio. Lo hizo el escritor Miguel Torres en su trilogía sobre el 9 de abril: “El crimen del siglo”, “El incendio de abril” y “La invención del pasado”. En la última de las tres novelas históricas, Magdalena, la protagonista, se propone “demostrar que Juan Roa Sierra no fue el asesino de Gaitán” y, en cambio, sí víctima de una conspiración.</p>



<p>En la página 286 de “La invención del pasado” dice Magdalena: “También están los testimonios de personas que se hallaban en el lugar del crimen y que aseguran que mi papá no fue el asesino. Hablan de otras personas, con pelos y señales. Incluso mencionan al director de la policía de la época, Virgilio Barco, que en el momento del asesinato estaba en la puerta del Café El Molino, precisamente al frente del lugar en donde se cometió el crimen, y que al decir de algunos, fue el que ahuchó a la multitud para que lincharan a mi papá”.</p>



<p>A través de los recursos de la ficción, la obra de Torres aborda la posibilidad de que a Roa Sierra lo hayan obligado a participar en el crimen de Gaitán, no como su asesino, sino como asesino del asesino, y terminó convertido en chivo expiatorio. &nbsp;</p>



<p>“Gaitán tenía muchos enemigos poderosos. Que si la CIA, la Unión Soviética, los conservadores, los mismos liberales. Como bien dice Roa en la obra, cualquiera lo hubiera querido matar”, contó el escritor Miguel Torres <a href="https://revistadiners.com.co/cultura/152792_el-crimen-del-siglo/">en esta entrevista</a>.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="636" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/01221938/ZETA-LEYVA-MIGUEL-TORRES-636x1024.jpg" alt="" class="wp-image-117625" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/01221938/ZETA-LEYVA-MIGUEL-TORRES-636x1024.jpg 636w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/01221938/ZETA-LEYVA-MIGUEL-TORRES-186x300.jpg 186w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/01221938/ZETA-LEYVA-MIGUEL-TORRES-768x1236.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/01221938/ZETA-LEYVA-MIGUEL-TORRES-955x1536.jpg 955w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/01221938/ZETA-LEYVA-MIGUEL-TORRES.jpg 1084w" sizes="auto, (max-width: 636px) 100vw, 636px" /></figure>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size"><strong>“La nefanda noche septembrina”</strong></p>



<p>“Bolívar estaba ahora en Bogotá tan en condición de dictador en país extranjero protegido por su guardia pretoriana de militares venezolanos como lo había estado antes en Lima protegido por sus regimientos de tropas colombianas. El odio lo rodeaba. Y estalló en la conspiración tramada por los amigos de Santander que terminó en la tentativa de darle muerte la noche del 25 de septiembre de 1828, llamada desde entonces, prosopopéyicamente, ´la nefanda noche septembrina´”.</p>



<p>Cuenta Antonio Caballero que en el grupo de asesinos se encontraban Mariano Ospina Rodríguez –fundador del Partido Conservador y futuro presidente- y Florentino González –futuro inspirador del Partido Liberal-. Aunque mataron a los guardias de Palacio de San Carlos, el general Bolívar, ayudado por Manuelita Sáenz, se salvó escapando por una ventana y pasó la noche debajo del puente del río San Agustín.</p>



<p>El Libertador retomó el poder. “Santander, indudable cabeza de la conspiración, aunque no había pruebas en su contra, fue condenado a muerte. Bolívar intervino para conmutar la sentencia por la de destierro”.</p>



<p>El político conservador Álvaro Leyva Durán, él sí con pruebas en su contra, <a href="https://www.pares.com.co/post/%C3%A1lvaro-leyva-temiendo-ser-procesado-sale-del-pa%C3%ADs-y-se-refugia-en-espa%C3%B1a">huyó a España</a>, según el portal Pares –como huyó en los años 50 del siglo veinte Laureano Gómez, también conservador- después de que se hicieran públicos los audios de su supuesta conspiración para derrocar al presidente Gustavo Petro: &#8220;una conversación íntima&#8221;, que así se defendió aquel. </p>



<p>Más allá de preguntarnos cuál es la pena que podrían aplicarle, hay una pregunta que nadie se ha hecho: ¿con quién o quiénes conversa el excanciller Leyva Durán en esas grabaciones mientras fraguaba en un restaurante el aparente complot contra el presidente Petro? </p>



<p>¿Qué creo yo? Que a sus 82 años el señor Álvaro Leyva necesita llamar la atención, y lo está logrando. Todo este episodio del supuesto golpe de Estado no pasará de ser otro sainete más de nuestra vergonzosa historia política con gente necia y sin oficio, y una prensa que hace eco de cada puesta en escena, como lo hicieron con <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/paris-era-una-fiesta-sin-el-doctor-alvaro-leyva-claro/">las tres cartas </a>del mismo personaje en las que maltrata al mandatario y viola su intimidad. Con todo respeto, a su edad el único golpe posible es una fractura de cadera si se descuida. </p>



<figure class="wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-blogs-el-espectador wp-block-embed-blogs-el-espectador"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="YOIFJoG1aR"><a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/paris-era-una-fiesta-sin-el-doctor-alvaro-leyva-claro/">París era una fiesta (sin el doctor Álvaro Leyva, claro)</a></blockquote><iframe loading="lazy" class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted" style="position: absolute; visibility: hidden;" title="&#8220;París era una fiesta (sin el doctor Álvaro Leyva, claro)&#8221; &#8212; Blogs El Espectador" src="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/paris-era-una-fiesta-sin-el-doctor-alvaro-leyva-claro/embed/#?secret=mVRf1moLIv#?secret=YOIFJoG1aR" data-secret="YOIFJoG1aR" width="500" height="282" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe>
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        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=117597</guid>
        <pubDate>Wed, 02 Jul 2025 12:04:57 +0000</pubDate>
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
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