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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
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        <title>José Antonio Ocampo: “Hay más sombras que luces, pero Colombia tiene fortalezas importantes”</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/las-palabras-y-las-cosas/jose-antonio-ocampo-hay-mas-sombras-que-luces-pero-colombia-tiene-fortalezas-importantes/</link>
        <description><![CDATA[<p>José Antonio Ocampo ha ocupado algunos de los cargos más importantes de la vida económica colombiana y latinoamericana. Exministro de Hacienda, exsecretario ejecutivo de la CEPAL y profesor de la Universidad de Columbia, es una de esas voces a las que vale la pena acudir cuando el país entra en un nuevo ciclo político. En [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">José Antonio Ocampo ha ocupado algunos de los cargos más importantes de la vida económica colombiana y latinoamericana. Exministro de Hacienda, exsecretario ejecutivo de la CEPAL y profesor de la Universidad de Columbia, es una de esas voces a las que vale la pena acudir cuando el país entra en un nuevo ciclo político.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En esta reciente conversación Ocampo propone una mirada que se aleja tanto del pesimismo como de la celebración. Reconoce la reducción de la pobreza, la caída del desempleo y algunos avances en materia económica, pero advierte que la economía sigue creciendo por debajo de su potencial, que la inversión es insuficiente y que sectores como la minería y la construcción atraviesan dificultades. Su balance sobre el gobierno Petro es claro: hay más sombras que luces, aunque también sería injusto desconocer los avances.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hablamos de las oportunidades que Colombia ha perdido, de lo que podría hacer el próximo gobierno para recuperar el crecimiento, de la necesidad de una política de desarrollo productivo más ambiciosa, de las regiones, de la reindustrialización y de los servicios tecnológicos. También volvemos sobre la salida de Ocampo del gobierno Petro y la ruptura alrededor de la reforma a la salud, antes de mirar hacia América Latina, su creciente polarización y la profunda crisis venezolana. Es, en últimas, una conversación sobre economía, política y sobre el país que Colombia todavía puede llegar a ser.</p>



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<p class="wp-block-paragraph"><strong>Diego Aretz:</strong> Profesor, muchas gracias por esta entrevista. Quiero comenzar preguntándole por este nuevo escenario para el país. Estamos a pocos días de terminar el gobierno del presidente Gustavo Petro, del cual usted hizo parte durante un periodo pequeño, pero importante. ¿Cuáles son sus reflexiones sobre ese gobierno y también sobre el nuevo escenario que comienza para Colombia?</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>José Antonio Ocampo:</strong> En el caso del gobierno del presidente Petro, participé en ese periodo inicial que Cecilia López llama en su libro <em>El periodo socialdemócrata del gobierno</em>. Creo que se hicieron algunas cosas positivas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero hay una distancia enorme entre las promesas que hizo el presidente Petro durante la campaña y lo que se hizo durante el gobierno. El presidente nunca estuvo realmente encima de las actividades de gobierno en forma contundente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y además debo decir que una de las mayores sorpresas para mí fue el hecho de que prácticamente ignoró el Plan Nacional de Desarrollo. El Plan de Desarrollo era, creo, un buen plan, coordinado por el entonces director de Planeación, Iván González, y elaborado con mucho apoyo de todo el equipo de gobierno, incluido mi trabajo. Pero el presidente prácticamente nunca se refirió al Plan de Desarrollo, como si no existiera.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por lo tanto, cuando uno pregunta cuánto de las realizaciones del gobierno está relacionado con las promesas de campaña y cuánto con el Plan de Desarrollo, la respuesta es difícil.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Diego Aretz:</strong> ¿Y cómo lee el gobierno que entra?</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>José Antonio Ocampo:</strong> El gobierno que entra recibe varias crisis que deja este gobierno, pero también algunas tendencias positivas. Entre estas últimas está, por ejemplo, la reducción de la pobreza y la disminución del desempleo abierto, aunque en este último caso todo indica que está relacionado en parte con una cantidad exagerada de contratos públicos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero, por otro lado, recibe la crisis de seguridad, la crisis del sistema de salud, una crisis fiscal de grandes proporciones y, además, yo diría que un deterioro de la administración pública nacional, asociado a la excesiva rotación de ministros, a la falta de experiencia de muchos de los que han entrado a los cargos públicos y a la renuncia de muchas de las personas que estaban en la administración pública nacional porque no consideraban favorable la situación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Son crisis profundas que tendrá que enfrentar el nuevo gobierno y no solamente enfrentar, sino tratar de resolver.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Diego Aretz:</strong> ¿Conoce usted al ministro de Hacienda que entra? ¿Ha conocido su trabajo o ha compartido con él en otros espacios?</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>José Antonio Ocampo:</strong> No. Muy marginalmente lo conozco, pero no he tenido una relación cercana con él.</p>



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<p class="wp-block-paragraph"><strong>Diego Aretz:</strong> Hablemos de Colombia. Incluso me gustaría plantearlo desde 2016. ¿Qué venimos logrando? ¿Qué venimos haciendo bien? ¿Cuáles son los retos en los que no hemos hecho la tarea y cuáles son las oportunidades perdidas? ¿En qué debería enfocarse realmente el país durante los próximos cuatro u ocho años?</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>José Antonio Ocampo:</strong> Yo diría que hay dos tendencias positivas. Una ha sido la reducción de la pobreza, sobre todo la pobreza multidimensional, que en realidad es un proceso de larga duración y que tiene además el problema complejo de la diferencia rural-urbana. La distancia entre ciudad y campo se ha acrecentado en materia de pobreza.</p>



<p class="wp-block-paragraph">También ha habido una reducción de la pobreza monetaria, aunque vamos a ver si esa tendencia se materializa y se mantiene hacia adelante.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En materia de empleo hubo una reducción del desempleo abierto, pero ahí tenemos dos problemas. Uno es el que ya mencioné: la excesiva contratación de personas para cargos públicos. Y el segundo es que la informalidad laboral se ha mantenido muy alta. Sobre todo en las zonas rurales es superior al 80%, pero en las zonas urbanas también está cerca del 50%. Ese es probablemente el problema más serio que tenemos junto con esas tendencias positivas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En materia económica hubo una reactivación. Primero tuvimos esa desaceleración fuerte de 2023, que en realidad era necesaria porque la economía estaba claramente recalentada en 2022.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En 2023 se desaceleró el crecimiento, pero también algo muy importante: se redujo el déficit en cuenta corriente de la balanza de pagos y comenzó una reactivación de las exportaciones no tradicionales. Gracias a eso hoy dependemos menos de los ingresos petroleros y tenemos más ingresos provenientes de otros sectores, incluyendo los no tradicionales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La reactivación se dio en 2024. Es una reactivación positiva, pero no muy fuerte. La economía ha venido creciendo alrededor de 2,5%, bastante menos de lo que debería crecer la economía colombiana.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y hay dos elementos complejos. El más grave de todos es la baja tasa de inversión en la economía, que es una señal de que las perspectivas de crecimiento son limitadas si no hay mayor inversión. Y el segundo es que hay sectores en crisis, que se han venido contrayendo. El sector minero es uno, y el otro es el sector de la construcción, tanto la construcción de obras civiles como la construcción de vivienda. Todos han tenido problemas serios durante este gobierno.</p>



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<p class="wp-block-paragraph"><strong>Diego Aretz:</strong> Su visión no parece ser ni muy pesimista frente a lo que viene, pero tampoco muy optimista. En ese balance, ¿no es usted tan crítico con el final del gobierno del presidente Petro?</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>José Antonio Ocampo:</strong> Como digo en mis presentaciones públicas, hay luces y sombras. Yo diría que hay más sombras que luces, pero de todas maneras están los temas de pobreza y desempleo, que son positivos, así como la reactivación económica, aunque fue limitada, y la reducción del déficit de la balanza de pagos. Son temas positivos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ahora, también hay interrogantes muy serios. Uno de ellos es el tema de la tasa de cambio. La inflación y la tasa de cambio son dos problemas que no se habían mencionado, pero que son problemáticos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La inflación ha venido aumentando este año y la reevaluación ha sido muy fuerte. Eso tiene un efecto muy importante tanto sobre las exportaciones no tradicionales como sobre los sectores que compiten con importaciones. Ahí tenemos un problema.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Además, como se dio un salario mínimo que aumentó muchísimo, yo he calculado que el salario mínimo en dólares ha aumentado más de 40%. Entonces, la capacidad de competir internacionalmente para varios sectores con ese elemento se hace más compleja.</p>



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<p class="wp-block-paragraph"><strong>Diego Aretz:</strong> Si usted fuera nuevamente ministro de Hacienda —es una pregunta hipotética—, ¿cuáles serían las tres primeras decisiones que tomaría en el escenario que vive el país?</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>José Antonio Ocampo:</strong> La primera es realmente frenar un poco el gasto público. Es un poco lo que de hecho ha anunciado el nuevo gobierno y lo que hemos dicho en público prácticamente todos los analistas: el problema fiscal es, ante todo, un problema de crecimiento excesivo del gasto público. Ese es un primer tema que habrá que enfrentar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En materia de reactivación, creo que lo más importante es la reactivación de la inversión y, por lo tanto, la generación de confianza de los inversionistas privados es absolutamente esencial. Curiosamente, parece que eso se está dando, por lo que uno observa en indicadores, por ejemplo, de la demanda de bonos colombianos en los mercados internacionales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y lo tercero es ver qué sectores se pueden reactivar. Me refiero a un conjunto amplio de sectores. El primero es el sector minero y petrolero, que lo ha mencionado el nuevo gobierno, pero también, a mi juicio, hacer una política de construcción seria, buscar mucho la reactivación de la industria manufacturera y, obviamente, el sector agropecuario, que en realidad se ha comportado relativamente bien durante el gobierno actual.</p>



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<p class="wp-block-paragraph"><strong>Diego Aretz:</strong> Hay una pregunta más histórica, quizá más para el ministro de Hacienda Ocampo, pero también para el profesor. Muchos economistas han señalado el bajo crecimiento de Colombia. Cuando uno mira los llamados milagros económicos de Corea del Sur o la Alemania de la posguerra, encuentra crecimientos enormes que nosotros nunca hemos tenido. ¿Qué nos ha pasado? ¿Qué nos ha faltado?</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>José Antonio Ocampo:</strong> Curiosamente, Colombia sí ha tenido una virtud histórica: aunque no crece demasiado rápido, sí ha sido históricamente relativamente estable. Hemos tenido muy pocas recesiones.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cuando uno mira la historia, por ejemplo, en época reciente están la recesión de 1999 y la de 2020 durante el COVID. Esas son las dos únicas recesiones que hemos tenido desde la Segunda Guerra Mundial. En realidad, desde los años treinta. Virtualmente, en un siglo hemos tenido apenas dos recesiones. Es un buen récord para el país.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ahora, cuando uno habla de reactivación y de un crecimiento más rápido, creo que sí hay que tener unas políticas productivas mucho más ambiciosas. Ese es un tema que intentó introducir el Plan de Desarrollo, pero que no se ha materializado realmente en nada concreto en el país.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hay que pensar, por ejemplo, en el sector agropecuario, que es muy importante para el país, y en el sector de infraestructura. Pero también tenemos que pensar cómo reindustrializamos el país. Ese era uno de los temas esenciales del Plan de Desarrollo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y debemos preguntarnos cómo nos metemos más en la industria de servicios tecnológicos. En materia de servicios, nuestra exportación de turismo ha sido muy favorable, pero en servicios a las empresas y servicios tecnológicos todavía estamos en pañales.</p>



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<p class="wp-block-paragraph"><strong>Diego Aretz:</strong> Pareciera que una invitación que surge de estas reflexiones es volver a mirar ese Plan de Desarrollo, intentar ver qué se puede continuar y, precisamente, leer lo que no hizo el presidente Petro.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>José Antonio Ocampo:</strong> Era un buen Plan de Desarrollo. Más aún, tiene un elemento que se asimila mucho al discurso del nuevo presidente: un mucho énfasis en lo regional.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No hablo solamente de descentralización, sino de desarrollo regional. Es decir, cómo impulsa uno el crecimiento de las regiones atrasadas del país. Ese era un tema muy esencial y por eso se hicieron consultas con todos los departamentos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por ejemplo, a nosotros, desde el Ministerio de Hacienda, nos asignaron el Chocó, que es uno de los departamentos con más problemas en el país.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Todo consistía en ver cómo se deben armar programas fuertes a nivel regional y no solamente sociales, que es donde más o menos ha habido algún avance, sino también económicos. Es decir, cuál es la oportunidad económica de esas regiones atrasadas para ver cómo se impulsa.</p>



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<p class="wp-block-paragraph"><strong>Diego Aretz:</strong> Surge una pregunta natural y es quizás menos de economía y un poco más personal y política. ¿Qué le pasó al presidente Petro? Teniendo un gabinete como aquel primer gabinete, donde estaba usted y estaban varios de sus colegas, ¿qué pasó realmente? ¿Cómo se explica que un presidente no busque la construcción de política pública que ha hecho su propia gente?</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>José Antonio Ocampo:</strong> Esa es una buena pregunta. Yo creo que, cuando uno lo mira específicamente, la gran controversia, la gran ruptura de los que salimos del gobierno, fue en torno a la reforma de la salud.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Incluso con Alejandro Gaviria y Cecilia López presentamos unas propuestas alternativas en materia de reforma de salud que no fueron aceptadas y fueron consideradas negativas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La verdad es que los dos ministros de salud —que es de los pocos sectores donde ha habido pocos ministros, porque en muchos sectores ha habido muchos— hicieron intervenciones que terminaron generando problemas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por ejemplo, está el caso de la Nueva EPS. Curiosamente, cuando llegué al Ministerio de Hacienda, la Nueva EPS dependía del Ministerio de Hacienda. Yo nombraba la junta directiva y era una buena EPS.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero el presidente se obsesionó con el tema del hermano de Vargas Lleras, que era miembro de la junta, y con la idea de que se estaban robando plata, cosa que era falsa, a mi juicio. En todo caso, eso generó una intervención que se multiplicó y cuyo resultado ha sido desastroso.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hoy hay un déficit enorme, unas deudas enormes y malos servicios para sus afiliados, siendo la Nueva EPS la dependencia más grande del país.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y, en general, el sistema de salud queda en una profunda crisis, que será un tema que la nueva ministra de Salud tendrá que manejar, además con su experiencia precisamente en el sector de las EPS.</p>



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<p class="wp-block-paragraph"><strong>Diego Aretz:</strong> Si usted tuviera que escoger una lección que Colombia todavía no ha aprendido en el manejo de su economía, después de haber asesorado varios gobiernos, haber sido ministro de Hacienda y haber sido profesor prácticamente toda su vida, ¿cuál sería?</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>José Antonio Ocampo:</strong> Curiosamente, comienzo con lo positivo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Una de las cosas positivas que tiene Colombia es la expansión del acceso de la gente pobre a muchos elementos: la educación, la salud, los servicios públicos y las mejoras de vivienda.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es una política que se inició con la Constitución del 91, que se reflejó en el aumento del gasto social y que ha tenido resultados muy positivos. Lo que llamamos reducción de la pobreza multidimensional incluye precisamente, aparte de los ingresos, el acceso a educación, salud, servicios públicos, vivienda, etcétera.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es uno de los grandes resultados que ha tenido el país en las últimas décadas, desde la Constitución. En poco más de tres décadas ha sido muy positivo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En materia económica, por el contrario, creo que no ha habido una política de desarrollo productivo realmente ambiciosa. La idea era que la apertura económica iba a generar un gran dinamismo económico. Eso no se materializó.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tenemos que pasar a una etapa en la cual pensemos qué actividades se pueden promover para que Colombia sea más dinámica económicamente, todo obviamente en asociación con el sector privado.</p>



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<p class="wp-block-paragraph"><strong>Diego Aretz:</strong> En Colombia a veces parece existir una tensión permanente entre Estado y sector privado. ¿Cómo debería entenderse esa relación?</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>José Antonio Ocampo:</strong> No debería plantearse de esa manera. El desarrollo económico exitoso suele surgir precisamente de la cooperación entre ambos. El Estado tiene responsabilidades fundamentales en regulación, infraestructura, educación y política pública. El sector privado tiene un papel central en la inversión, la innovación y la generación de empleo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pensar que uno puede reemplazar al otro suele conducir a errores. Lo importante es construir mecanismos de colaboración que permitan aprovechar las capacidades de cada uno.</p>



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<p class="wp-block-paragraph"><strong>Diego Aretz:</strong> Cuando mira a Colombia hoy, ¿cuál cree que es el sector con mayor potencial para transformar el país?</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>José Antonio Ocampo:</strong> No creo que exista una única respuesta. El sector agropecuario tiene enormes posibilidades. Colombia dispone de recursos y condiciones excepcionales para desarrollar una agricultura mucho más productiva.</p>



<p class="wp-block-paragraph">También creo que la industria manufacturera sigue siendo fundamental. Durante muchos años se instaló la idea de que la industrialización había perdido importancia. Yo no comparto esa visión.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y además tenemos oportunidades crecientes en servicios tecnológicos, economía digital y exportación de servicios. Allí todavía estamos dando pasos iniciales, pero es un campo con gran potencial.</p>



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<p class="wp-block-paragraph"><strong>Diego Aretz:</strong> Quiero agradecerle esta conversación y llevarla ahora hacia América Latina. Usted nos habla desde Estados Unidos, es profesor de la Universidad de Columbia y tiene una oportunidad interesante de observar la región. ¿Cómo ve América Latina en este momento, con la influencia de los BRICS por un lado, China por otro y Estados Unidos manteniendo su peso regional?</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>José Antonio Ocampo:</strong> Yo diría que el tema más preocupante de América Latina es la polarización, que se está generando a nivel nacional y entre países. Hay una profunda división que además tiene mucha intersección con las políticas de Estados Unidos, que casi son una política de dividir América Latina e intervenirla de distintas formas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero ese me parece el elemento más problemático. En materia económica tampoco hay muchas economías de América Latina que sean realmente dinámicas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Yo diría que hay dos pequeñas, como República Dominicana, e incluso entre las más grandes uno se sorprende con México. Está al lado de Estados Unidos y ha tenido acuerdos de libre comercio con ese país, pero su crecimiento ha sido muy lento.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No se ha desindustrializado como Sudamérica, pero tiene un crecimiento muy lento. En Brasil también hay un resultado bastante mediocre en materia de crecimiento económico, pese a sus fortalezas en varios campos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y hay economías que han experimentado crisis profundas y que esperamos que salgan de ellas. Me refiero particularmente a Argentina y Venezuela, economías que han tenido crisis profundas. El caso de Venezuela fue particularmente dramático en términos de la contracción que tuvo su economía.</p>



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<p class="wp-block-paragraph"><strong>Diego Aretz:</strong> Es muy triste lo que significa eso para las vidas de los venezolanos y cómo esa situación también llevó a una crisis política que terminó dejando al país con menos soberanía que nunca.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>José Antonio Ocampo:</strong> Los resultados fueron patéticos, sobre todo curiosamente con el gobierno de Maduro, porque a Chávez le tocó un periodo positivo en materia de precios del petróleo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero con Maduro vino la contracción. De hecho, la contracción de la economía venezolana a partir de 2014 es una de las contracciones más severas de la historia mundial.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Estamos hablando de una caída de casi dos terceras partes del Producto Interno Bruto. Es una locura absoluta. Es un fenómeno que prácticamente no se da en ningún país del mundo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De hecho, hace unos años, con un amigo de Zimbabwe, hablábamos de que era otra economía que estaba en una contracción muy fuerte. Apostábamos a cuál economía se iba a contraer más. Yo le dije todo el tiempo: va a ser Venezuela. Y efectivamente tuve la razón.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Venezuela fue la economía que más se contrajo, más que Zimbabwe. Hay contracciones muy fuertes durante las guerras, pero no durante periodos de paz.</p>



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<p class="wp-block-paragraph"><strong>Diego Aretz:</strong> En medio de esa polarización, y pensando también en Colombia, si el nuevo ministro de Hacienda, el presidente o el vicepresidente buscaran sus conceptos, su conocimiento y sus reflexiones, ¿usted aceptaría esas conversaciones?</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>José Antonio Ocampo:</strong> Estoy dispuesto a hablar. No estoy dispuesto a ser parte del gobierno, pero sí estoy dispuesto a hablar, a discutir y a hacer propuestas.</p>



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<p class="wp-block-paragraph"><strong>Diego Aretz:</strong> Y una última pregunta. Siempre me gusta que los entrevistados recomienden algún libro. Puede ser suyo o de otro autor, algo que esté leyendo hoy, ojalá en materia económica. A veces me sorprenden con libros que no tienen nada que ver con las especialidades del personaje, pero también es válido.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>José Antonio Ocampo:</strong> Voy a recomendar uno mío que escribí con Jonathan Malagón, presidente de la Sociedad Bancaria, y con uno de sus jóvenes economistas. Es sobre crecimiento económico.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Diego Aretz:</strong> Profesor Ocampo, muchas gracias por esta entrevista.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>José Antonio Ocampo:</strong> Muchas gracias. Encantado de estar con ustedes.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Diego Aretz</author>
                    <category>Las palabras y las cosas</category>
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        <pubDate>Fri, 21 Aug 2026 20:34:26 +0000</pubDate>
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        <title>“El país necesita gabinetes de lujo, no personas que hagan caso”: Camilo Sánchez</title>
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        <description><![CDATA[<p>Camilo Sánchez ha conocido el Estado desde adentro: fue senador, ministro de vivienda, participó en la construcción de las leyes que transformaron los servicios públicos y hoy representa, desde Andesco, a uno de los sectores fundamentales para la economía y la vida cotidiana de los colombianos. Ha dialogado con gobiernos de distintas orillas y ha [&hellip;]</p>
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<p class="wp-block-paragraph">Camilo Sánchez ha conocido el Estado desde adentro: fue senador, ministro de vivienda, participó en la construcción de las leyes que transformaron los servicios públicos y hoy representa, desde Andesco, a uno de los sectores fundamentales para la economía y la vida cotidiana de los colombianos. Ha dialogado con gobiernos de distintas orillas y ha sido, durante el gobierno de Gustavo Petro, uno de sus críticos más persistentes desde el sector empresarial.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ahora, cuando termina un gobierno y comienza otro, Sánchez plantea una discusión que va más allá del balance sobre Petro: qué país queda y qué país se quiere construir. Habla de energía, gas, tarifas, inversión, pobreza y empleo, pero también de la necesidad de recuperar la técnica en las decisiones públicas, de tener funcionarios capaces de contradecir al presidente y de entender que el sector privado no puede ser visto como un enemigo. Su frase resume buena parte de la conversación: <strong>“Necesitamos gabinetes de lujo, no personas que hagan caso”</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero quizá la parte más importante de escucharlo ahora está en su llamado a dejar atrás la política de la confrontación permanente. “Tenemos que parar de darle el megáfono a Petro. Tenemos que hacer un acuerdo de mirar al futuro”, dice. Sánchez no propone olvidar lo ocurrido durante estos cuatro años, sino aprender de ello y construir sobre lo que ya existe. En un país acostumbrado a que cada gobierno quiera empezar de cero y a que cada diferencia termine convertida en una pelea, su invitación es sencilla y, al mismo tiempo, difícil: volver a hablar, volver a escuchar y preguntarnos menos quién ganó la discusión y más qué necesita Colombia.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Diego Aretz:</strong> Usted fue compañero de Gustavo Petro en el Senado y lo conoce desde hace muchos años. Ha sido también un crítico de su gobierno. ¿Cómo lee hoy a Petro? ¿Es el mismo alcalde, el mismo senador o el presidente fue otra persona?</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Camilo Sánchez:</strong> Yo estoy acostumbrado a construir desde la diferencia. Cuando llegó Petro al Gobierno pensé que íbamos a tener un diálogo técnico. La gran sorpresa fue que terminó siendo ideología y no técnica.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Yo lo tuve como compañero en el Senado y tengo que decirlo: era un buen parlamentario, hacía debates muy bien sustentados. Eso fue totalmente distinto a lo que vimos como gobernante.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Creo que no tuvo un equipo real y serio que pudiera acompañarlo. Fue muy egoísta, creyendo que él tenía la verdad revelada. Nombró funcionarios para que hicieran caso y no para que lo ayudaran a gobernar. Esa fue una de sus grandes falencias.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si se hubiera mantenido con el primer gabinete, con personas pensantes que podían decirle que no y darle buenos consejos, hubiera tenido una administración admirable. Hoy creo que fue deplorable. Cometió el error de rodearse de áulicos, de personas que solamente hacían caso y no de personas que lo ayudaran a gobernar.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Él es bueno para hacer debates, malo para ejecutar.</strong> Lo demostró en la Alcaldía y ahora lo ratificó como presidente.</p>



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<p class="wp-block-paragraph"><strong>Diego Aretz:</strong> Hablemos de economía y energía. ¿Cuál es su balance de estos cuatro años?</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Camilo Sánchez:</strong> Los servicios públicos son el nivelador social por excelencia. Desde que llegué a Andesco aprendí que cuando uno mejora la calidad, la cobertura y la continuidad de los servicios públicos, mejora el nivel de vida de todos los colombianos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Como senador tuve la suerte de ayudar a hacer las leyes 142 y 143, que produjeron una gran revolución. En menos de 32 años cambiamos las coberturas, la calidad y la continuidad de los servicios públicos. Mostramos que para cambiar lo público se necesitaba algo fundamental: competencia. Entraron los privados y los modelos mixtos a competir con lo público y el servicio mejoró.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hoy tenemos coberturas superiores al 95% en todos los servicios. Es un ejemplo para Latinoamérica. En muchos rincones del país la gente tiene acueducto, alcantarillado, energía y tecnologías de información y comunicación, algo que antes parecía reservado a los departamentos ricos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo triste es que este Gobierno no aprovechó esa ventaja.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los empresarios, que son quienes hacen la inversión, pedían dos cosas: seguridad jurídica y personas que conocieran técnicamente los sectores para tomar decisiones. Nosotros tenemos una frase: <strong>“Buenas decisiones hoy aseguran servicios públicos mañana”.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Cuando se toman malas decisiones ocurre lo que estamos viviendo. Nosotros nunca deberíamos estar hablando de un apagón.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Un apagón en Colombia nos puede costar entre 1,8 y 2,2 puntos del PIB. Es gravísimo. El Gobierno decidió que Colombia no iba a producir más petróleo y gas y terminamos dependiendo de otros países. Hoy estamos importando más del 30% del gas, cuando antes se importaba alrededor del 4%.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Necesitamos recuperar la soberanía energética y construir una matriz energética diversa: agua, energía eólica, solar, pero también térmica. Aquí se decidió que algunas de esas energías no tenían sentido y son precisamente las que nos han salvado.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Diego Aretz:</strong> ¿Qué tan probable es un apagón y qué tiene que hacer el nuevo Gobierno?</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Camilo Sánchez:</strong> Si no hubieran existido las empresas del sector eléctrico colombiano que se endeudaron, trabajaron e hicieron esfuerzos enormes, este país habría tenido problemas muy graves.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hoy tenemos un apagón técnico. La demanda del país está casi un 5% por encima de la oferta y tenemos cortes programados en municipios del Pacífico y el Atlántico de cuatro, seis y hasta ocho horas. Les ponemos un nombre técnico, pero son apagones.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cualquier contingencia puede apagar el país.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Además, tenemos un problema financiero. A Air-e se le deben alrededor de tres billones de pesos y a las térmicas cerca de dos billones. En un momento como el fenómeno de El Niño, cuando las térmicas pueden generar una parte fundamental de la energía firme del país, no tener liquidez puede producir un apagón financiero.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso le estamos pidiendo al nuevo Gobierno que priorice estos recursos en el Presupuesto Nacional. Hay que evitar ese apagón.</p>



<p class="wp-block-paragraph">También aplaudo que se haya nombrado una persona técnica al frente de Minas y Energía. En el Gobierno anterior, los ministros de Minas y Energía brillaron por su ausencia de capacidad técnica. Hicieron ideología y política.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Nosotros dimos muchas propuestas, pero querían bajar las tarifas a las malas y no lo lograron.</p>



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<p class="wp-block-paragraph"><strong>Diego Aretz:</strong> ¿Fue una estrategia deliberada de desfinanciar empresas públicas y servicios para debilitarlos?</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Camilo Sánchez:</strong> Desde afuera parecía exactamente la misma práctica aplicada en dos sectores distintos. Era un modus operandi.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tengo que aplaudir a los empresarios que hicieron hasta lo imposible. Otros habrían botado la toalla. Las empresas térmicas se endeudaron hasta el máximo para poder cumplirle al país.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ahora tenemos que hacer un plan de choque. Primero, priorizar el Presupuesto Nacional para resolver el problema de Air-e. Segundo, revisar la opción tarifaria. Y tercero, pedirles a alcaldes y gobernadores que paguen las deudas de colegios, hospitales y otras entidades públicas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La liquidez es la única forma de evitar una quiebra y un apagón.</p>



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<p class="wp-block-paragraph"><strong>Diego Aretz:</strong> Usted ha tenido una postura muy abierta al diálogo. Incluso durante el Gobierno Petro invitó a sus ministros a los congresos de Andesco. ¿Cómo debe ser la relación con el nuevo Gobierno?</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Camilo Sánchez:</strong> Desde antes de que ganara el presidente de la República teníamos un vínculo muy grande con el vicepresidente y estuvimos revisando las propuestas para construir un plan de choque para los primeros 100 días.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Nosotros creemos en construir sobre lo construido. Una de las cosas que le decía al presidente Petro y a sus ministros era que ellos creían que habían llegado a fundar el mundo. Aquí ya se habían hecho cosas muy importantes que tenían que seguir construyéndose.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Desde la diferencia buscamos puntos de encuentro.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Nosotros les entregamos estudios sobre electricidad y gas. Les dijimos a tiempo que íbamos a tener que importar grandes cantidades de gas si dejábamos de perforar y aumentar las reservas. Nos dijeron que éramos mentirosos y tramposos, que el apagón era mentira.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hoy estamos en un apagón técnico y tenemos cortes programados.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Al presidente le faltó dignidad para nombrar personas que pudieran llevarle la contraria. Y ese también es un mensaje para el nuevo Gobierno:</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Necesitamos gabinetes de lujo, no personas que hagan caso.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Gabinetes capaces de escuchar las distintas posiciones y tomar decisiones aunque no sean las que inicialmente tenían previstas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y tenemos que entender algo fundamental: <strong>el sector privado no es el enemigo a vencer.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Con este Gobierno queremos trabajar. Para todo lo bueno estaremos acompañándolo, pero tampoco vamos a ser áulicos. Vamos a decir siempre las cosas en las que no estemos de acuerdo, con argumentos y estudios.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Aquí tienen que volver a gobernar la inteligencia, los estudios y la técnica.</p>



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<p class="wp-block-paragraph"><strong>Diego Aretz:</strong> ¿Cuáles son las prioridades de los primeros 100 días?</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Camilo Sánchez:</strong> Lo primero es revisar y derogar los proyectos que fueron negativos y estuvieron fundamentados solamente en ideología. El Consejo Gremial entregó un arsenal de propuestas y prospectiva. Mostramos cuáles resoluciones, decretos y proyectos eran negativos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En energía y servicios públicos tenemos varios asuntos claves: el marco tarifario de agua potable y saneamiento básico, la transmisión, la generación y, especialmente, Air-e.</p>



<p class="wp-block-paragraph">También es fundamental priorizar el Presupuesto Nacional para darle liquidez al sector en el momento más crítico.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo que estamos viendo ahora es algo que no se había hecho durante cuatro años: técnica, conocimiento y convocatoria a los mejores, sin importar de dónde vengan.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y hay otro reto: la oposición.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Me parece equivocado empezar a hacer oposición sin que siquiera haya comenzado el Gobierno. ¿Cómo se puede juzgar un Gobierno que todavía no ha tenido la posibilidad de empezar a actuar?</p>



<p class="wp-block-paragraph">Primero hay que esperar 90 o 100 días y hablar sobre hechos, no sobre prejuicios.</p>



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<p class="wp-block-paragraph"><strong>Diego Aretz:</strong> ¿Cómo podemos superar la polarización?</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Camilo Sánchez:</strong> A mí me dolió mucho ver cómo se perdió la cultura democrática. Un presidente tiene que saber entregar el poder.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Uno no puede ser una persona maleducada ni en la entrada ni en la salida. El presidente Duque no tenía por qué estar feliz de entregarle el poder a Petro, pero era un demócrata y lo entregó como debía.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ahora tenemos que trabajar para volver a unir al país. Lograron dividir a los colombianos, a las familias, los barrios y las poblaciones.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La gran estrategia debe ser que todos, desde la diferencia, construyamos para el beneficio general.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tenemos que volver a trabajar en equipo. Lo que queremos todos es que le vaya bien al país.</p>



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<p class="wp-block-paragraph"><strong>Diego Aretz:</strong> Hablemos de servicios públicos. ¿Son caros o baratos en Colombia frente a los países desarrollados?</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Camilo Sánchez:</strong> Tenemos servicios públicos admirables para los estándares internacionales y nuestras rentabilidades no son excesivas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hay que entender algo: más del 80% de los colombianos gana menos de dos salarios mínimos. Los empresarios saben que no pueden poner tarifas que la gente no pueda pagar porque destruirían el sector.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En Colombia hemos hecho un milagro. Somos un fenómeno en Latinoamérica.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tenemos, además, un sistema de subsidios cruzados: los estratos 4, 5 y 6, junto con los sectores comercial e industrial, subsidian a los estratos 1, 2 y 3. Eso es algo maravilloso.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo que tenemos que hacer es sacar a los colados del sistema.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En Colombia el estrato 4 es el único al que se le cobra lo que realmente vale el servicio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En tecnologías de información y comunicaciones, por ejemplo, los precios han crecido por debajo de la inflación. Es un sector tecnológico, con economías de escala y mucha competencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y en energía, comparados con Estados Unidos, nuestros costos son muy bajos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El problema es que tenemos redes de transmisión de más de 50 años. Somos unos berracos: hemos logrado mantener y aprovechar tecnología que ya es obsoleta.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero durante cuatro años no fue negocio invertir porque cambiaron las reglas de juego.</p>



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<p class="wp-block-paragraph"><strong>Diego Aretz:</strong> ¿Cómo sacamos de la pobreza a los colombianos que siguen en esa situación?</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Camilo Sánchez:</strong> Lo primero es evitar el asistencialismo puro. Cuando un país se vuelve asistencialista, la gente puede terminar atrapada en la pobreza porque no encuentra incentivos para progresar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los subsidios son necesarios para quienes realmente los necesitan y no tienen posibilidades de salir adelante. Pero tienen que ser dignos, pagables y sostenibles.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El resto debe complementarse con incentivos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Yo creo profundamente en el autoempleo y en la creación de microempresas. Hoy una persona crea una empresa y puede quebrarse en los siguientes cinco años porque le ponen condiciones como si fuera una gran compañía.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hay que darle líneas de crédito, subsidios a las tasas de interés y condiciones para que pueda desarrollar su actividad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Eso es más barato que mantener permanentemente un subsidio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y tenemos que incentivar a quien estudia y se esfuerza. ¿Cómo puede haberse convertido en pecado que una persona de estratos bajos reciba apoyo para estudiar en una universidad como Los Andes?</p>



<p class="wp-block-paragraph">En mi caso particular, mi padre fue mesero del Hotel Tequendama y uno de mis mayores orgullos es que me dio la educación para que yo no tuviera que repetir lo que a él le tocó vivir. Llegó incluso a ser presidente encargado de este país.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Eso es lo que tenemos que crear: conciencia de que una persona puede progresar.</p>



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<p class="wp-block-paragraph"><strong>Diego Aretz:</strong> Si tuviera que escoger una política concreta para reducir la pobreza, ¿cuál sería?</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Camilo Sánchez:</strong> Hacer de la generación de microempresas un objetivo nacional.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tenemos que crear una política de autoempleo. Dar crédito, capacitación e incentivos para que una persona pueda convertirse en su propio empleador y trabajar para mantener a su familia y mejorar su situación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">También hay que hacer algo con el campo. Si entregamos tierras pero no damos maquinaria, crédito, asistencia y posibilidades de comercialización, en cinco años esas tierras pueden volver a concentrarse en otras manos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No basta con entregar cinco hectáreas. Hay que darle al campesino las condiciones para producir, pagar a sus trabajadores, tener agua, servicios y comercializar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso necesitamos una política de autoempleo y darle incentivos al sector productivo, no convertirlo en el enemigo a vencer.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Los particulares son quienes hacen la inversión en este país. Tenemos que volver a darles confianza.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Diego Aretz:</strong> Hay algo que parece fundamental para el nuevo Gobierno: ¿cómo hacemos para que Colombia deje de vivir permanentemente mirando hacia atrás, discutiendo sobre Petro y sobre los cuatro años que terminan?</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Camilo Sánchez:</strong> Yo creo que tenemos que parar de darle el megáfono a Petro. Tenemos que hacer un acuerdo de mirar al futuro. Petro ya tuvo cuatro años para gobernar, tomó sus decisiones y los colombianos las van a evaluar. Ahora el país tiene que mirar hacia adelante.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No podemos permitir que durante los próximos cuatro años toda la agenda nacional siga siendo Petro. Sería un error político y un error histórico. Si el nuevo Gobierno se dedica a responderle todos los días al presidente anterior, termina gobernando para él y no para los colombianos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hay que pasar la página, pero pasarla no significa olvidar. Significa aprender. Tenemos que mirar qué funcionó, qué no funcionó y qué tenemos que corregir. Y eso implica reconocer también las cosas buenas que se hicieron en gobiernos anteriores. Colombia no puede seguir siendo un país que cada cuatro años cree que empieza de cero.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tenemos que construir sobre lo construido.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Yo le diría al nuevo presidente: no se deje llevar por la tentación de gobernar solamente para quienes votaron por usted. Gobierne para todos. Y eso significa escuchar a los empresarios, a los trabajadores, a los sindicatos, a las regiones, a las universidades, a las organizaciones sociales y también a quienes están en la oposición.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La oposición es necesaria en una democracia. Lo que no podemos tener es una oposición que quiera que al Gobierno le vaya mal para demostrar que tenía razón. Si al Gobierno le va mal, le va mal a Colombia. Y si le va bien, ganamos todos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso también necesitamos bajar el nivel de agresividad. Colombia está cansada de que todo se convierta en una pelea. Hay que recuperar la conversación pública.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Yo no estoy diciendo que tengamos que pensar igual. Al contrario. Yo creo en la diferencia. Pero una cosa es tener diferencias y otra es convertir al que piensa distinto en un enemigo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El sector privado no puede ser el enemigo. La oposición no puede ser el enemigo. Los empresarios no pueden ser enemigos. Los trabajadores no pueden ser enemigos. El Gobierno tampoco puede ver enemigos en todas partes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tenemos que volver a construir confianza.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y la confianza se construye con reglas claras, con instituciones fuertes, con decisiones técnicas y con personas capaces de reconocer cuando se equivocan.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Colombia tiene enormes problemas, pero también tiene enormes posibilidades. Tenemos empresarios, trabajadores, científicos, universidades, campesinos y jóvenes capaces de hacer cosas extraordinarias.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo que necesitamos es que el Gobierno no les ponga obstáculos y que vuelva a existir una idea común de país.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Tenemos que dejar de preguntarnos quién ganó la discusión y empezar a preguntarnos qué necesita Colombia. Ese tiene que ser el acuerdo nacional: mirar hacia adelante.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Diego Aretz</author>
                    <category>Las palabras y las cosas</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=131958</guid>
        <pubDate>Sun, 09 Aug 2026 02:47:09 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/08/final-ultimo-ultimo.png?w=800" type="image/png">
                <media:description type="plain"><![CDATA[“El país necesita gabinetes de lujo, no personas que hagan caso”: Camilo Sánchez]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Diego Aretz</media:credit>
            </media:content>
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        <item>
        <title>Día Internacional del Guardaparque: más allá de proteger la naturaleza, reconstruyen confianza con comunidades y apuestan por la sostenibilidad</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/dia-internacional-del-guardaparque-mas-alla-de-proteger-la-naturaleza-reconstruyen-confianza-con-comunidades-y-apuestan-por-la-sostenibilidad/</link>
        <description><![CDATA[<p>Algunos de los lugares más impresionantes del mundo son custodiados por guardaparques. Con su labor protegen selvas, manglares, páramos, pampas, humedales y paisajes antárticos. Del buen funcionamiento de esos ecosistemas y del mantenimiento de la biodiversidad dependen los servicios ambientales como el aire puro, el agua fresca o la polinización de alimentos. Por eso, desde [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Este 31 de julio se conmemora el Día Internacional de las y los Guardaparques, establecido en 1992.</em></li>



<li><em>En La Paya, Colombia, Hernán Chilito busca restablecer la relación con las comunidades locales, afectada por deudas del Estado y operaciones militares violentas.</em></li>



<li><em>Desde el Parque Nacional Yasuní, Ecuador, Tanya Villalba habla sobre cómo impactan los micromachismos y cómo dejarlos atrás.</em></li>



<li><em>En El Palmar, Argentina, Facundo Alcalde trabaja para incrementar la recaudación del parque con el objetivo de alcanzar la sostenibilidad financiera.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Algunos de los lugares más impresionantes del mundo son custodiados por guardaparques. Con su labor protegen selvas, manglares, páramos, pampas, humedales y paisajes antárticos. Del buen funcionamiento de esos ecosistemas y del mantenimiento de la biodiversidad dependen los servicios ambientales como el aire puro, el agua fresca o la polinización de alimentos. Por eso, desde 1992,&nbsp;<strong>el 31 de julio se celebra el Día Internacional de las y los Guardaparques</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Latinoamérica representa solo el&nbsp;<a href="https://www.worldbank.org/en/news/feature/2013/06/26/latin-america-green-growth?utm_source=chatgpt.com" target="_blank" rel="noreferrer noopener">16 % de la superficie global</a>, pero alberga cerca del&nbsp;<a href="https://publications.iadb.org/publications/english/document/IDB-Group-Natural-Capital-and-Biodiversity-Mainstreaming-Action-Plan-2024-2025.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">40 % de la biodiversidad del planeta</a>, de acuerdo con datos del Grupo del Banco Mundial y del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Sin embargo, en varios países se reportan&nbsp;<strong>recortes presupuestarios para las áreas protegidas y los guardaparques</strong>. También es una región amenazada por el narcotráfico, la extracción legal e ilegal de recursos y la inequidad de género.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/07/mineria-ilegal-colombia-deforestacion-oro-rio-pure/">Minería ilegal en Colombia: deforestación por el oro avanza en el Parque Río Puré y pone en riesgo a pueblos indígenas en aislamiento</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_275637"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/07/30153756/foto-tanya-villaba.jpg" alt="" class="wp-image-275637" /><figcaption class="wp-element-caption">Tanya Villalba, a la izquierda, en el norte de la Amazonía ecuatoriana. Foto: cortesía Tanya Villalba</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En este contexto trabajan hombres y mujeres que se enamoraron de la naturaleza y se comprometieron con cuidarla a pesar de que el oficio de guardaparques no sea siempre reconocido.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;habló con tres guardaparques de la región que enfrentan diferentes retos. En el Parque Nacional Natural La Paya, en Colombia, Hernán Chilito insiste en lo fundamental de&nbsp;<strong>trabajar con las comunidades locales para fortalecer los objetivos de conservación</strong>.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_275648"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/07/30153923/WhatsApp-Image-2026-07-29-at-23.47.47.jpeg" alt="" class="wp-image-275648" /><figcaption class="wp-element-caption">Hernán Chilito, a la izquierda, durante una movilización fluvial. Foto: cortesía Hernán Chilito</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En el Parque Nacional Yasuní, en Ecuador, Tanya Villalba demuestra que&nbsp;<strong>una mujer puede liderar el área protegida más grande del territorio continental</strong>, la cual también atrae gran atención internacional por su gran diversidad biológica y cultural.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Desde el Parque Nacional El Palmar, en Argentina, Facundo Alcalde apunta a la&nbsp;<strong>sostenibilidad financiera del área protegida a través del incremento de las visitas y el turismo sostenible</strong>, siempre con base en datos científicos y la precaución.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Colombia: Hernán Chilito busca reconstruir las relaciones con las comunidades</h2>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_275647"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/07/30153914/WhatsApp-Image-2026-07-29-at-23.55.50.jpeg" alt="" class="wp-image-275647" /><figcaption class="wp-element-caption">El guardaparques Hernán Chilito inmerso en la selva amazónica de Colombia. Foto: cortesía Hernán Chilito</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Cuando el guardaparque Hernán Chilito llegó al Parque Nacional Natural La Paya en 2016,&nbsp;<strong>la relación entre la institución de Parques Nacionales y las comunidades campesinas “era muy débil”</strong>, asegura. En décadas pasadas, se había realizado una negociación para que 68 familias que habitaban dentro del parque salieran a cambio de acuerdos con diferentes instituciones donde se pagaron los cultivos, predios y mejoras. Pero el Estado quedó en deuda con otros acuerdos, como el de vivienda y el de tierras por diferentes complejidades en los procesos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Con Parques Nacionales se buscó encontrar alternativas y soluciones”, dice el experto en el uso, ocupación y tenencia con comunidades campesinas en parques naturales. Después de varios procesos infructuosos,&nbsp;<strong>consiguieron implementar proyectos productivos sostenibles para la seguridad alimentaria</strong>. También les entregaron árboles frutales de la Amazonía colombiana, incluyendo cacao maraco y chontaduro.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Luego, la Asociación Astracam planteó la necesidad de&nbsp;<strong>conocer los límites del parque</strong>. Se creía que 27 veredas estaban dentro, pero después de hacer reconocimientos, descubrieron que solo 80 familias estaban al interior y otras estaban sobre los bordes.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_275645"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/07/30153907/WhatsApp-Image-2026-07-29-at-23.47.47-1.jpeg" alt="" class="wp-image-275645" /><figcaption class="wp-element-caption">El trabajo con comunidades campesinas es fundamental en La Paya, asegura Chilito. Foto: cortesía Hernán Chilito</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="https://es.mongabay.com/2023/10/parque-la-paya-en-putumayo-azotado-por-el-narco/">La Paya es un parque azotado por el narcotráfico</a>. Sin embargo, mientras avanzaban los diálogos de paz, los guardaparques continuaban con sus acciones. Hasta que en 2019 llegó la cuestionada&nbsp;<a href="https://news.mongabay.com/2023/04/operation-artemis-colombias-failed-military-operation-to-stop-deforestation/">Operación Artemisa</a>.&nbsp;<strong>Esta avanzada militar buscaba controlar la deforestación</strong>, pero en la zona dejó viviendas quemadas, 27 familias afectadas y siete familias judicializadas. Los grupos armados que operan en la región asociaron el despliegue a Parques Nacionales,&nbsp;<strong>convirtiendo a sus guardaparques en objetivo militar</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Los funcionarios no pudieron trabajar con las comunidades hasta 2023</strong>, cuando la comunidad El Triunfo quiso retomar el trabajo de precisión de límites. También hubo un acercamiento con comunidades de Mecaya y Sencella, pero los grupos armados no lo permitieron. Con El Triunfo se plantearon&nbsp;<strong>acuerdos de trabajo para resarcir las relaciones entre la comunidad y Parques Nacionales</strong>, incluyendo acompañamiento psicológico para las familias y acuerdos de convivencia.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_275646"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/07/30153911/WhatsApp-Image-2026-07-29-at-23.55.50-1.jpeg" alt="" class="wp-image-275646" /><figcaption class="wp-element-caption">Construcción de la caseta comunal de El Triunfo. Foto: cortesía Hernán Chilito</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">El guardaparques destaca los avances en restauración ecológica participativa, construcción de la casa comunal, implementación de seis viveros transitorios e inicio del proceso para la compra de cinco fincas que están dentro del parque. “<strong>El otro logro que se obtuvo es el establecimiento de la confianza de la comunidad y la institución</strong>&nbsp;y el trabajo articulado entre las dos partes, es muy difícil de lograr, pero lo logramos”, resalta.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Yo soy parqueano de corazón”, dice y añade que le gusta mucho el trabajo para el que se ha especializado, uno que combina lo social con lo ambiental.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Ecuador: Tanya Villalba alza la voz contra los micromachismos</h2>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_275639"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/07/30153823/IMG_6739-scaled.jpg" alt="" class="wp-image-275639" /><figcaption class="wp-element-caption">El trabajo con las comunidades que habitan dentro y en la zona de influencia del Yasuní es uno de los componentes del manejo del área protegida. Foto: cortesía ©️ Emilia Ulloa/WCS</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Para las mujeres guardaparques en Ecuador, no es poco común que sus compañeros las subestimen. Aunque no lo hacen de manera frontal, frases como “<strong>mejor quédate cocinando</strong>”, dejan claros sus pensamientos. “Esto recae en sentir que como mujer estás solo para cocinar y barrer”, dice Tanya Villalba, guardaparque encargada de la administración del Parque Nacional Yasuní. “<strong>Eso repercute porque al final sientes que no tienes las mismas oportunidades</strong>”, agrega.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En la campaña “Eso que dices sí importa”, la organización Wildlife Conservation Society recoge 10&nbsp;<strong>frases para identificar y evitar micromachismos</strong>&nbsp;en el Sistema Nacional de Áreas Protegidas. Los testimonios de las guardaparques revelan que sus compañeros sugieren a través de palabras sutiles que las mujeres no pueden ser brigadistas contra el fuego, que solo son buenas para realizar actividades de oficina o que consiguieron el puesto a través de favores sexuales.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/07/nacion-tohono-oodham-tribunales-disputa-muro-construido-ee-uu-mexico/">Nación Tohono O’odham lleva a tribunales la disputa por el muro construído entre EE.UU. y México</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_275638"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/07/30153806/jatuncocha.jpeg" alt="" class="wp-image-275638" /><figcaption class="wp-element-caption">La laguna Jatuncocha es uno de los atractivos del Parque Nacional Yasuní. Foto: cortesía Yessenia Ramírez/Parque Nacional Yasuní</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Funcionarias como Villalba demuestran lo equivocados que están. Antes trabajó en atención al usuario en las ventanillas provinciales del Ministerio de Ambiente y cuando tuvo la oportunidad de convertirse en guardaparque, el cambio fue radical. Su turno de 20 días empezó a finales de año. Mientras en gran parte del planeta las familias se reunían por las celebraciones de Navidad y Año Nuevo,&nbsp;<strong>ella y sus colegas estaban incomunicados en medio de la selva</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Extrañaba a su familia, pero decidió quedarse cuando&nbsp;<strong>atestiguó escenas que normalmente se ven solo en portadas de libros</strong>. Aún recuerda una de las especies que vio por primera vez. En un sendero despejado y bajo los rayos del sol, un árbol caía en diagonal. Al acercarse descubrió que una boa grande y pesada que dormía en el tronco había provocado la inclinación. “Esto es lo que enamora a los turistas”, afirma sobre lo maravilloso de la escena.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Aprendió a planificar sus actividades y equipaje para los 20 días en el campo, vivir en campamentos,&nbsp;<strong>hacer control y vigilancia, registrar y muestrear fauna</strong>, entre otros. “Ha sido un aprendizaje constante”, admite y cree que ser proactiva le permitió llegar a la administración hace año y medio.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_275640"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/07/30153836/IMG_6504-scaled.jpg" alt="" class="wp-image-275640" /><figcaption class="wp-element-caption">El Parque Nacional Yasuní limita al este con Perú y al oeste con el territorio de la nacionalidad waorani. Foto: cortesía ©️ Emilia Ulloa/WCS</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Con más de un millón de hectáreas de superficie, actividad petrolera, al menos dos pueblos indígenas y pueblos en aislamiento voluntario en el interior del parque, su administración es un reto. A eso se suma la falta de recursos y personal. A pesar de eso, y de amenazas relacionadas a la extracción ilegal de recursos madereros y auríferos, Villalba ha liderado&nbsp;<strong>proyectos de gobernanza participativa y gestión pesquera para fortalecer la protección del área protegida</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Villalba cree que así como ella, otras directoras de áreas protegidas y las guardaparques demuestran que son capaces de hacer trabajo duro y técnico. Cree que esto tiene el efecto de cambiar las actitudes de los hombres. “<strong>Es buscar la equidad de hombres y mujeres, que tengan las mismas oportunidades</strong>”, afirma.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Argentina: Facundo Alcalde apuesta al turismo para la conservación</h2>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_275643"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/07/30153844/WhatsApp-Image-2026-07-28-at-14.45.44.jpeg" alt="" class="wp-image-275643" /><figcaption class="wp-element-caption">Facundo Alcalde, derecha, se unió a la escuela de guardaparques en 2006. Foto: cortesía Facundo Alcalde</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">De Iguazú a la Antártida, el guardaparque&nbsp;<strong>Facundo Alcalde se ha dejado impresionar por la naturaleza argentina durante los últimos 20 años</strong>. Ha caminado en medio de la calurosa selva de Misiones por hasta dos días sin encontrar agua, cóndores han volado a pocos metros de su cabeza en la Patagonia y ha visto hasta la humedad del ambiente convertirse en cristales de hielo al sur del continente. “No lo cuento como algo traumático, sino como experiencia de vida, como algo que me sirvió, como algo enriquecedor”, dice.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Aunque en Argentina los guardaparques se forman en una escuela de dos años y después se van especializando a lo largo de su carrera, asegura que todos deben tener una característica en común: “<strong>Estar preparados para adaptarse a los cambios y a las diferentes funciones</strong>”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_275654"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/07/30162637/pn_el_palmar_paisaje_ph_parquesnacionales.jpg" alt="" class="wp-image-275654" /><figcaption class="wp-element-caption">El Palmar conserva emblemáticos palmares de&nbsp;<em>Butia yatay</em>. Foto: cortesía Parques Nacionales</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_275653"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/07/30162629/carrusel_pn_el_palmar_06.jpg" alt="" class="wp-image-275653" /><figcaption class="wp-element-caption">Un zorro de monte o zorro cangrejero en El Palmar. Foto: cortesía Parques Nacionales</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En el Parque Nacional Nahuel Huapi trabajó en proyectos de reconversión productiva con comunidades mapuches y criollas. Después, pasó por el&nbsp;<strong>Parque Nacional Iguazú</strong>, el más visitado de Argentina, con hasta 13 000 personas por día en los picos de Semana Santa. En 2022 sumó 14 meses en la base Orcadas, en la Antártida, a cargo de un laboratorio interdisciplinario con 13 proyectos de investigación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Luego de trabajar un año en la Dirección de Coordinación Operativa en Buenos Aires, asumió la intendencia del&nbsp;<strong>Parque Nacional El Palmar</strong>. Esta área protegida, donde se protegen 8200 hectáreas de las ecorregiones Espinal y Pampa con humedales de importancia internacional, es la sexta más visitada del país.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_275641"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/07/30153839/WhatsApp-Image-2026-07-28-at-14.45.03.jpeg" alt="" class="wp-image-275641" /><figcaption class="wp-element-caption">Guardaparques argentinos en la Antártida. Foto: cortesía Facundo Alcalde</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Como especialista en turismo sostenible, está impulsando un&nbsp;<strong>plan para mejorar la calidad de la infraestructura y los servicios con el objetivo de aumentar la recaudación</strong>&nbsp;propia sin afectar el ambiente. Según Alcalde, el parque cubría el 20 % de su presupuesto operativo al inicio de su gestión, en agosto de 2024. El porcentaje subió a 30 % en 2025 y para fines de 2026 se plantea superar el 40 %.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para el guardaparque,&nbsp;<strong>la conservación y el turismo no son incompatibles</strong>. Reconoció que los extremos, tanto el turismo desregulado como el conservacionismo estricto, pueden generar impactos negativos, ya sea ambientales o económicos. Por ahora, trabaja con base en la ciencia, ajustando los procesos a medida que aumentan las visitas y buscando que haya cada vez más eficiencia para que el trabajo de sus colegas se concentre en la protección de la naturaleza.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>*Imagen principal:</strong> la selva misionera es uno de los ecosistemas más biodiversos de Argentina. <strong>Foto:</strong> cortesía Facundo Alcalde</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por </em><a href="https://es.mongabay.com/by/ana-cristina-alvarado/">Ana Cristina Alvarado</a> <em>en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/07/dia-internacional-guardaparque-comunidades-sostenibilidad/" id="https://es.mongabay.com/2026/07/dia-internacional-guardaparque-comunidades-sostenibilidad/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=131699</guid>
        <pubDate>Fri, 31 Jul 2026 16:57:48 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/07/WhatsApp-Image-2026-07-28-at-14.48.02.jpeg?w=1040" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Día Internacional del Guardaparque: más allá de proteger la naturaleza, reconstruyen confianza con comunidades y apuestan por la sostenibilidad]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
            </media:content>
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        <item>
        <title>De los tiempos del ruido</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/ecuaciones-de-opinion/de-los-tiempos-del-ruido/</link>
        <description><![CDATA[<p>Una noche sin nubes, un estruendo aterrador y un olor a azufre que cubrió la sabana. Así nació en Santafé de Bogotá, en 1687, la expresión «de los tiempos del ruido», un recuerdo que mezcla miedo, fe y ciencia bajo el mismo cielo.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Existen expresiones muy nuestras, usadas con frecuencia para aludir a la antigüedad de las cosas, a la edad avanzada de algunas personas, a la vigencia de normas viejas o a costumbres arraigadas desde que tenemos memoria. También sirven para señalar las formas tradicionales de hacer las cosas o para recordarle a quien cree haber hecho un gran descubrimiento que aquello ya se sabía desde hace tiempo. Me refiero a frases como: «eso es del año de upa», «más viejo que la panela», «más antiguo que el modo de andar a pie» o «descubrió el agua tibia».</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero hay una expresión menos conocida, usada principalmente en Bogotá, cuyo origen resulta especialmente interesante, pues su difusión se popularizó a raíz de un acontecimiento provocado por un fenómeno natural. En efecto, la expresión «eso es de los tiempos del ruido», que los capitalinos emplean con el mismo propósito mencionado antes, se ha transmitido de generación en generación y se ha incorporado al lenguaje popular tras un suceso ocurrido el 9 de marzo de 1687, a las diez de la noche, en la apacible villa de Santafé de Bogotá.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Aunque la tradición oral bogotana seguramente ha añadido con el tiempo algunas leyendas alrededor de lo ocurrido, el hecho fue registrado por el sacerdote jesuita Pedro de Mercado en 1691 y difundido posteriormente por los también jesuitas y cronistas Juan Ribero (1728) y Joseph Cassani (1741). Trataré de resumir aquí esa interesante narración.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Dicen los sacerdotes jesuitas que era un día domingo en el que, a esa hora de la noche, no había ni siquiera una nube y el cielo ofrecía un espectáculo maravilloso con todas sus estrellas. En medio del descanso y la tranquilidad reinantes, de repente se escuchó en la ciudad de Santafé —y en las poblaciones circunvecinas, por muchas leguas a la redonda— un estruendo tan horrible y aterrador que los habitantes de la villa colonial entraron en pánico y huyeron de sus casas, todavía con sus ropas de dormir, por las calles destapadas. La mayoría se refugió en los claustros religiosos, donde permanecieron varios días orando y ayunando, temiendo la llegada de una legión de demonios.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El ruido se escuchó durante quince minutos, aunque otros aseguran que duró media hora. Se sintieron tres explosiones. Los cronistas relatan: «No hubo persona que no se espantase, y que no lo oyese: al primer golpe dudaron, todos al segundo temieron: al tercero se aterraron, y con la perseverancia salieron de sí, y aún de sus casas, y aún de la ciudad. Lo más singular fue, que todo el tiempo que duró este rumor, se esparció por el aire un pestilencial hedor de azufre, que ofendía al sentido…».</p>



<p class="wp-block-paragraph">El ensordecedor ruido terminó aquella misma noche y nunca volvió a presentarse, mientras que el olor a azufre permaneció durante algunos días más sobre la sabana de Bogotá. El acontecimiento fue comparado por los cronistas jesuitas con el día del juicio final descrito en la Biblia. Dicen que «no es fácil referirse a la confusión y el susto de esa noche de pánico, en la que todas las personas salieron de sus casas por temor a su colapso. Algunos medio vestidos, otros completamente desnudos porque ya estaban en la cama, y todos clamando misericordia, corrían sin dirección a través de las calles oscuras. Los habitantes clamaban al cielo, con el temor genuino de estar sufriendo un castigo de Dios».</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esa noche, añaden los cronistas, reinó la confusión y el miedo. «Los lugares santos estaban llenos de habitantes aturdidos que querían confesar sus pecados. Las confesiones duraron más de ocho días: se reconstruyeron los matrimonios, se saldaron las deudas y se resolvieron conflictos… En las creencias populares se asociaba el olor a azufre con la presencia de demonios y con el olor del infierno».</p>



<p class="wp-block-paragraph">También Gabo, en <em>El otoño del patriarca</em>, hace mención al suceso de este misterioso ruido. Este ejemplo —no el único— de creencias apocalípticas empleadas para explicar hechos desconocidos fue estudiado hace algunos años por mi colega Gregorio Portilla, profesor del Observatorio Astronómico Nacional, en un artículo publicado junto con Fredy Moreno en la <em>Revista de la Academia Colombiana de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales</em>, vol. 30, núm. 116 (2006), bajo el título «Hipótesis astronómica al misterioso “ruido” escuchado en Santafé de Bogotá el domingo 9 de marzo de 1687».</p>



<p class="wp-block-paragraph">Aclara el profesor Portilla que «este fenómeno generó tan profunda impresión en los testigos del evento que modificó notablemente las costumbres de los habitantes. Creó la efemérides, vigente por muchos años, de descubrir en las iglesias cada 9 de marzo el Santo Sacramento… Por ausencia de registro se deduce que no causó movimiento sísmico, incendio, inundación, deslizamiento de tierra, tormenta, ni produjo heridos ni muertos».</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y pasa entonces a ofrecer su explicación desde la astronomía, indicando que el causante del ruido fue un meteoroide —un pequeño asteroide— que, al ingresar a la atmósfera, genera intensas ondas de choque. La desintegración final pudo haber producido sucesivos estruendos de gran intensidad, pues hoy se sabe que objetos de entre 1 y 10 metros de diámetro causan efectos muy semejantes a los descritos en el relato. La entrada de estos cuerpos extraterrestres suele venir acompañada de fuertes detonaciones, fenómenos luminosos, lluvia de pequeñas rocas y olores penetrantes de tipo azufrado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La hipótesis planteada por el profesor Portilla no elimina todas las dudas y, en efecto, admite una discusión interesante. Como él mismo señala, nadie reportó haber visto el fenómeno luminoso que suele acompañar la entrada de estos cuerpos, ni se encontraron meteoritos en el suelo. No obstante, el propio Portilla recuerda que, en el 85 % de los casos, se escuchan explosiones, mientras que solo en el 55 % de las caídas de meteoritos se observa el fenómeno luminoso. Además, abundan los casos en los que los meteoroides se consumen por completo en la atmósfera sin que fragmentos lleguen al suelo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cuando usemos la expresión «de los tiempos del ruido» para referirnos a algo muy antiguo, pasado de moda o irrepetible, conviene recordar que su origen está ligado a un fenómeno natural que, según la ciencia, tiene una alta probabilidad de repetirse. En otras palabras, aquello que los bogotanos evocan como un suceso remoto y casi mítico no pertenece únicamente al pasado: los meteoroides que generan estruendos semejantes siguen entrando en la atmósfera con relativa frecuencia. Así, cada vez que pronunciemos la expresión, sabremos que ese «ruido» podría, en cualquier momento, volver a escucharse en nuestros propios tiempos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">@MantillaIgnacio</p>
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        <author>Ignacio Mantilla Prada</author>
                    <category>Ecuaciones de opinión</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=131518</guid>
        <pubDate>Sun, 26 Jul 2026 14:19:00 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/07/Ruido.jpg?w=1096" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[De los tiempos del ruido]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Ignacio Mantilla Prada</media:credit>
            </media:content>
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        <item>
        <title>Para cumplir con sus promesas de campaña, el nuevo Gobierno tendrá que tratar al cambio climático como una prioridad fiscal</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/las-palabras-y-las-cosas/para-cumplir-con-sus-promesas-de-campana-el-nuevo-gobierno-tendra-que-tratar-al-cambio-climatico-como-una-prioridad-fiscal/</link>
        <description><![CDATA[<p>Abelardo de la Espriella ganó la Presidencia prometiendo ordenar las finanzas públicas, reducir el déficit fiscal y bajar los impuestos a las empresas. Sin embargo, para cumplir el mandato económico de la “Patria Milagro”, deberá incluir en su agenda de Gobierno un tema que no aparece por ninguna parte: el cambio climático. En febrero de [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Abelardo de la Espriella ganó la Presidencia prometiendo ordenar las finanzas públicas, reducir el déficit fiscal y bajar los impuestos a las empresas. Sin embargo, para cumplir el mandato económico de la “Patria Milagro”, deberá incluir en su agenda de Gobierno un tema que no aparece por ninguna parte: el cambio climático.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En febrero de 2026, en plena campaña electoral, las inundaciones que golpearon a ocho departamentos le costaron al Estado $8,68 billones de pesos. Para todo el año, el país tenía destinados apenas $668.000 millones para atender emergencias, es decir, menos de una décima parte de lo que costó un solo evento.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El Gobierno saliente financió el gasto por vía extraordinaria. Un decreto de excepción creó un nuevo impuesto de emergencia sobre el patrimonio de las grandes empresas, con tasas más altas para el sector financiero y el extractivo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La nueva realidad climática de Colombia significa que habrá inundaciones, incendios y otros eventos climáticos extremos cada vez más frecuentes e intensos. Esto se traduce en mayor carga fiscal para el Estado, que debe financiarse con emisión de deuda o nuevos impuestos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para proteger las finanzas del país y a las empresas, el Gobierno entrante debe cambiar la forma en la que se financian las emergencias en el país. El modelo actual está desfinanciado, es reactivo y fragmentario, y no integra al sector privado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A través de la reconstrucción de lo ocurrido en Córdoba, evidenciamos la manera en la que opera el sistema de financiamiento de desastres del país y las principales falencias que el nuevo Gobierno deberá solucionar, si quiere cumplir sus promesas de campaña.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La tragedia de febrero</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">En febrero de 2026, Córdoba vivió una tragedia sin precedentes. En plena temporada seca, un frente frío descargó sobre el departamento más de <a href="https://www.elcolombiano.com/colombia/cordoba-alerta-lluvia-dispara-rios-amenaza-desbordamientos-IB33239247">145 milímetros de lluvia en menos de un día</a>, el volumen típico de un mes entero. Esto multiplicó el caudal del río Sinú entre 15 y 20 veces respecto a su promedio histórico. La magnitud del daño fue enorme: <a href="https://portal.gestiondelriesgo.gov.co/Paginas/Noticias/2026/Con-tecnologia-satelital-UNGRD-identifica-mancha-de-inundacion-en-Cordoba.aspx">113.641 hectáreas inundadas</a> en Córdoba y más de 236.000 en la región Caribe, equivalente a más del doble del área de Bogotá; más de <a href="https://elpais.com/america-colombia/2026-02-13/la-emergencia-en-cordoba-cobra-una-factura-del-126-a-la-economia-regional.html">170.000 damnificados</a>, casi el 9% de la población del departamento; <a href="https://elpais.com/america-colombia/2026-02-13/la-emergencia-en-cordoba-cobra-una-factura-del-126-a-la-economia-regional.html">450.564 bovinos afectados</a>, <a href="https://www.contextoganadero.com/informes/conozca-como-esta-distribuido-el-inventario-pecuario-de-colombia">uno de cada cinco animales</a>; y <a href="https://elpais.com/america-colombia/2026-02-13/la-emergencia-en-cordoba-cobra-una-factura-del-126-a-la-economia-regional.html">30.225 hectáreas de cultivos perdidos</a>, más de la mitad del <a href="https://upra.gov.co/es-co/eva">área sembrada</a> del departamento.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Imagen 1. Huella de inundaciones en Córdoba en febrero del 2026</em></p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="566" height="399" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/07/image-2.gif" alt="" class="wp-image-131501" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Los impactos económicos reportados para la región fueron severos. Según datos de la Cámara de Comercio de Montería, las inundaciones comprometieron cerca del 12,6% del PIB departamental, con pérdidas en activos por 3,85 billones de pesos. Solo la restauración de pasturas para el sector ganadero costará al menos <a href="https://elpais.com/america-colombia/2026-02-13/la-emergencia-en-cordoba-cobra-una-factura-del-126-a-la-economia-regional.html">900.000 millones de pesos</a>, cerca del 3% del <a href="https://www.dane.gov.co/files/operaciones/PIB/bol-PIBDep-2024pr.pdf">PIB departamental</a>. Aun cuando los datos se centran en los negocios del sector real, es razonable pensar que el sistema financiero también se vio afectado: productores y empresas que perdieron cultivos, ganado o infraestructura difícilmente pudieron cumplir con sus obligaciones crediticias, lo que presiona los balances de bancos con portafolios agropecuarios en la región. Las aseguradoras, por su parte, enfrentaron reclamaciones que podrían llevarlas a recalibrar primas o a retirarse de territorios cada vez más expuestos a inundaciones y otros eventos extremos.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La respuesta fiscal</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Al momento del evento, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) tenía <a href="https://www.funcionpublica.gov.co/eva/gestornormativo/norma.php?i=200367">$668.421 millones de pesos disponibles </a>en el Fondo Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres (FNGRD), la principal bolsa de recursos del país para atender emergencias.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El costo estimado de atender la emergencia por lluvias extremas de febrero de este año, que además de Córdoba afectó a siete departamentos más, ascendió a un total de <a href="https://www.funcionpublica.gov.co/eva/gestornormativo/norma.php?i=200444">$8,68 billones de pesos</a>, trece veces el tamaño del fondo. En otras palabras, la provisión anual del país entero para todas las contingencias y desastres equivalía a apenas el 7,7% de lo que costaría atender una sola emergencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin presupuesto listo para responder, los recursos tuvieron que movilizarse por una vía extraordinaria. El 11 de febrero, una semana después de las inundaciones, el Presidente Gustavo Petro declaró el Estado de Emergencia Económica, Social y Ecológica mediante el Decreto 0150, que habilitó al Estado para legislar transitoriamente en materia tributaria y presupuestal, una facultad que la Constitución reserva para circunstancias en que los mecanismos ordinarios resultan insuficientes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">&nbsp;Trece días después, el Decreto 0173 creó un impuesto de emergencia sobre el patrimonio de grandes empresas, mediante el cual las sociedades con activos netos superiores a $10.474 millones de pesos pagarían entre el 0,5% y el 1,6% de ese patrimonio, con tasas más altas para el sector financiero y el extractivo. El 12 de marzo, el Decreto 0240 amplió el paquete en tres frentes: fijó un impuesto al consumo del 16% sobre apuestas en línea, incluyó en el impuesto al patrimonio a sucursales extranjeras que operan en el país, y ofreció a las empresas con activos no declarados la posibilidad de declararlos voluntariamente con una tarifa del 19%. Ese mismo día, el Decreto 0241 formalizó la adición de $8,68 billones al Presupuesto General de la Nación para 2026, con lo que cerró la brecha de recursos identificada para atender la emergencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Imagen 2. Cronología de la respuesta fiscal a la emergencia de febrero de 2026</em></p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img decoding="async" width="624" height="271" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/07/image.gif" alt="" class="wp-image-131499" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Los recursos captados por el Estado se destinaron en su totalidad al manejo del desastre, bajo un enfoque sectorial: cerca de tres cuartas partes se canalizaron a través de la UNGRD hacia los frentes más afectados (agricultura, vivienda, educación y transporte), mientras que el monto restante se dirigió a agua y saneamiento, salud y prosperidad social, entre otros sectores. Así, por ejemplo, los recursos de agricultura financiaron el alivio de las deudas de los productores que perdieron cultivos y ganado; los de vivienda, la reparación de las viviendas y el reasentamiento de las familias afectadas; y los de agua y saneamiento, el restablecimiento del acceso a agua potable en los municipios cuyos acueductos resultaron dañados por las inundaciones. La Imagen 3 muestra el flujo completo, desde el origen tributario hasta los destinos sectoriales priorizados.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>Imagen 3. Flujo de recursos de la emergencia climática 2026, desde las fuentes tributarias hasta los destinos sectoriales.</em></strong></p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img decoding="async" width="702" height="575" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/07/image-1.gif" alt="" class="wp-image-131500" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Fuente: Elaboración propia con base en Decretos 0173, 0240 y 0241 de 2026</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Las fallas del modelo de financiamiento de gestión de riesgos&nbsp;</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">La magnitud del evento dejó al descubierto las fallas estructurales del modelo con que Colombia financia su gestión del riesgo de desastres. La primera, y la más evidente, es la falta de recursos: los costos para atender un solo evento excedieron el presupuesto anual del país para emergencias. Sin embargo, hay tres fallas adicionales que el nuevo Gobierno deberá solucionar: una arquitectura financiera reactiva, un sistema de fondos sumamente centralizado y con poca coordinación, y un sector privado que permanece al margen de la gestión del riesgo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Aun cuando la gestión integral del riesgo de desastres tiene tres etapas (conocer el riesgo, reducirlo y manejar el desastre), Colombia destina la mayor parte de sus recursos a la tercera. Según cifras del Departamento Nacional de Planeación (DNP), el país destina en promedio 3,3 billones de pesos al año a la gestión del riesgo, y cerca del 70% se destina al manejo de desastres. Apenas un tercio se destina a conocer y reducir el riesgo, es decir, a las dos etapas anticipatorias, las únicas que pueden evitar o atenuar el próximo evento. Esto se explica, en parte, porque el Fondo Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres, la mayor bolsa de recursos del país, puede financiar las tres etapas, pero en la práctica se usa casi exclusivamente para responder al desastre. Que la respuesta sea prioritaria es indiscutible, pero priorizar lo urgente sin atender lo importante tiene un costo medible. Estudios del Banco Mundial y de la Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres (UNDRR) han demostrado que cada peso invertido en prevención evita entre cuatro y siete de pérdidas posteriores. Colombia sigue operando con un modelo de financiamiento reactivo: trapea la casa en lugar de cerrar el grifo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La segunda falla proviene de un sistema de fondos desarticulado y con una dependencia alta del Gobierno Nacional. Además del Fondo Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (FNGRD), Colombia cuenta con una multiplicidad de fondos que pueden ser utilizados para gestionar el riesgo de desastres en el país: el Fondo para la Vida y la Biodiversidad, el Fondo Nacional Ambiental (FONAM), el Fondo Mixto Intersectorial para la Innovación y el Desarrollo Territorial (FOMINTEDER) y varias asignaciones del Sistema General de Regalías: Paz, Ciencia, Tecnología e Innovación, Ambiental, y 20% del Mayor Recaudo. A pesar de esa disponibilidad de recursos, estos fondos operan en paralelo al Sistema Nacional de Gestión del Riesgo, sin criterios compartidos de asignación presupuestal y sin priorizar los proyectos del Plan Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres (PNGRD), el principal instrumento de política del país en la materia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A esto se suma que los Fondos Territoriales de Gestión del Riesgo de Desastres, creados para que los municipios y departamentos financien sus propias acciones de conocimiento, reducción y manejo del riesgo, todavía no operan. Entre un sistema de fondos complejo de navegar y fondos territoriales que no operan, los municipios y departamentos quedan sin capacidad de invertir y dependen del Gobierno Nacional.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La tercera falla que reveló el desastre es la escasa participación del sector privado en la gestión del riesgo. La mayoría de las empresas no sabe cómo el cambio climático puede golpear sus finanzas ni lo incluye en su matriz de riesgos corporativos. Tampoco invierte en reducir su vulnerabilidad, en hacer más resilientes sus cadenas de suministro, ni en protegerse con instrumentos financieros como los seguros paramétricos. Las juntas directivas siguen viendo la sostenibilidad como un tema de responsabilidad social corporativa y no como algo estratégico para asegurar su estabilidad financiera. Aun cuando las empresas asumieron buena parte de las pérdidas en Córdoba, persiste la percepción de que gestionar el riesgo de desastres es obligación exclusiva del Estado. Esta creencia limita el rol que pueden llegar a tener las empresas en la resiliencia de los territorios en los que operan.&nbsp;&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Las oportunidades para el nuevo Gobierno</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">El Presidente electo Abelardo de la Espriella ha prometido proteger las finanzas públicas y reducir los impuestos al sector privado. La nueva realidad climática hará que cumplir ambas promesas sea difícil. Las inundaciones en Córdoba ilustran las falencias del modelo actual de financiamiento de la gestión del riesgo de desastres del país y cómo estas se traducen en pérdidas para las empresas, nuevos impuestos y gasto adicional del Estado. Para cumplir con sus promesas de campaña, el nuevo Gobierno deberá reformar el modelo de financiamiento: dotarlo de recursos, hacer que anticipe en lugar de reaccionar, descentralizarlo, coordinar sus fondos y darle al sector privado un rol más activo. Todo eso empieza por reconocer el cambio climático por lo que es: una prioridad fiscal.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Autores:</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Artículo producido por el equipo de Strata Advisors, consultora colombiana especializada en la gestión fiscal y corporativa de riesgos financieros derivados del cambio climático (www.strata-advisors.com).</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>María Camila Jaramillo. Consultora Sr; Mateo Prada Quintero, Director; Juan José Guzmán Ayala, Director; y Juan Sebastián Moreno, Consultor Sr.</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Diego Aretz</author>
                    <category>Las palabras y las cosas</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=131498</guid>
        <pubDate>Fri, 24 Jul 2026 20:14:23 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Para cumplir con sus promesas de campaña, el nuevo Gobierno tendrá que tratar al cambio climático como una prioridad fiscal]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Diego Aretz</media:credit>
            </media:content>
                        <post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">131498</post-id>    </item>
        <item>
        <title>COP4 de Escazú: avances en democracia ambiental y deudas pendientes </title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/voces-por-el-ambiente/cop4-de-escazu-avances-en-democracia-ambiental-y-deudas-pendientes/</link>
        <description><![CDATA[<p>Escrito por: Karol Sanabria Rodríguez (Asociación Ambiente y Sociedad), Cristian Fernández (FARN), Constanza Dougnac (FIMA) y Coordinadora de las Organizaciones Indígenas de la Cuenca Amazónica (COICA) La Cuarta Reunión de la Conferencia de las Partes (COP4) del Acuerdo de Escazú —el primer tratado ambiental vinculante de América Latina y el Caribe— concluyó con la aprobación [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"><em>Escrito por:</em> <em>Karol Sanabria Rodríguez (Asociación Ambiente y Sociedad), Cristian Fernández (FARN), Constanza Dougnac (FIMA) y Coordinadora de las Organizaciones Indígenas de la Cuenca Amazónica (COICA)</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>La Cuarta Reunión de la Conferencia de las Partes (COP4) del Acuerdo de Escazú —el primer tratado ambiental vinculante de América Latina y el Caribe— concluyó con la aprobación de diez decisiones. Los avances son reales, pero también lo son las señales de alerta: en varios países de la región los derechos que el Acuerdo busca garantizar no sólo no avanzan, sino que retroceden. </em>La COP4 marcó un precedente al celebrarse por primera vez en el Caribe, y no es casualidad. De los 19 Estados Parte, 10 son países caribeños, lo que hace plenamente coherente que la nueva Mesa Directiva haya quedado en cabeza de&nbsp; Saint Kitts y Nevis en la Presidencia, con Bahamas, Belice, Colombia y Panamá en las Vicepresidencias.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Este liderazgo caribeño es un reconocimiento a ese compromiso sostenido y una responsabilidad: se espera que la Mesa impulse con determinación una agenda ambiciosa de democracia ambiental que traduzca los compromisos del Acuerdo en garantías concretas para la región. Colombia tuvo un rol propositivo en las negociaciones, impulsando las sinergias con la agenda climática y la necesidad de retomar la discusión sobre la participación de los pueblos indígenas en la próxima COP. Las diez decisiones aprobadas muestran que ese camino avanza, aunque de manera desigual.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Las palabras importan: cómo los gobiernos suavizaron los compromisos</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">No todas las decisiones pesan igual y, todo está en los verbos: la Guía para la Transversalización de la Perspectiva de Género se presentó a la COP4 pero sin adoptarse como compromiso, solo se &#8220;invitó&#8221; a los países a usarla; los avances en participación ciudadana fueron &#8220;acogidos con beneplácito&#8221;, fórmula diplomática que no es lo mismo a “aprobar”; y la cooperación entre países recibió el verbo más blando de todos: &#8220;invitar&#8221;. En diplomacia, la diferencia no es semántica y puede ser la diferencia entre una obligación y una sugerencia.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Acceso a la justicia ambiental: nuevos reconocimientos para defensores y el público</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">La Decisión sobre acceso a la justicia incorporó dos cambios relevantes durante las negociaciones de esta COP4. El primero es el reconocimiento explícito de las <strong>personas, grupos y organizaciones que promueven y defienden los derechos humanos en asuntos ambientales. </strong>El segundo cambio es que el <strong>grupo de trabajo ad hoc de composición abierta sobre acceso a la justicia ambiental</strong> <strong>estará formalmente integrado por una de las personas representantes electas del público</strong>. Esto garantiza una voz directa dentro del propio grupo, que tiene el mandato de elaborar lineamientos y un relevamiento de buenas prácticas para la siguiente COP.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Primeros avances concretos para proteger a quienes defienden el ambiente</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">El Acuerdo de Escazú, ha priorizado desde su primera Conferencia de las Partes la protección de quienes defienden los derechos humanos en asuntos ambientales. El pilar de defensoras y defensores es el de mayor avance en la implementación del tratado: desde la COP1 se constituyó un grupo de trabajo ad hoc para el artículo 9, y en la COP3 se aprobó un Plan de Acción específico. Por su parte, en la COP4, las Partes y el público conocieron los primeros avances concretos de ese plan, lo que marca el tránsito de la planificación a la ejecución.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Entre las actividades reportadas se destacan tres: el desarrollo del programa de implementación con su proceso de consulta; la realización del Foro Regional de Defensoras y Defensores, orientado a fortalecer las capacidades de las Partes y del público; y el inicio de la primera actividad del eje de conocimiento: la elaboración de un diagnóstico sobre la situación de los derechos humanos en asuntos ambientales. Este diagnóstico deberá documentar, como mínimo: el número de víctimas y tipos de vulneraciones registradas; los instrumentos y mecanismos internacionales y nacionales vinculados a la prevención, protección y sanción; y las prácticas existentes, incluyendo experiencias comunitarias y estrategias de autoprotección.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La recolección de datos se extenderá hasta agosto de 2026 a través de un mecanismo participativo La elaboración del informe está prevista entre agosto y diciembre de 2026, y su publicación y difusión se realizará en el marco del Foro Regional de 2027. Este proceso es el primer levantamiento sistemático de datos sobre vulneraciones a defensores ambientales en el marco vinculante de Escazú, y sus resultados informarán directamente las políticas y lineamientos que adopten las Partes en la COP5.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>El Comité de Cumplimiento y el mecanismo de respuesta rápida</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Uno de los avances es la formalización del <strong>mecanismo de respuesta rápida</strong> del Comité de Apoyo a la Aplicación y el Cumplimiento. Este mecanismo permite al Comité adoptar medidas urgentes, como priorizar casos, convocar sesiones extraordinarias, proteger la identidad de quienes presentan comunicaciones y recomendar al Estado interesado medidas de protección inmediata, cuando se detecten situaciones de riesgo frente a ataques, amenazas o intimidaciones a miembros del público.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Pueblos indígenas: deuda pendiente y demandas concretas</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Desde COICA, el balance es claro: persisten limitaciones estructurales que impiden una participación indígena plena y efectiva. Varias de las propuestas impulsadas por los pueblos indígenas amazónicos no fueron incorporadas en los proyectos de decisión, lo que evidencia que los mecanismos actuales de gobernanza aún resultan insuficientes para responder a sus realidades y necesidades. A ello se suman barreras concretas: la brecha digital, las limitaciones lingüísticas, el acceso desigual a información pública y la ausencia de mecanismos culturalmente adecuados para participar en igualdad de condiciones.</p>



<p class="wp-block-paragraph">COICA también ha señalado la limitada incorporación de enfoques interculturales en la implementación del Plan de Acción sobre personas defensoras y la falta de reconocimiento de los sistemas propios de protección territorial y autoprotección indígena. Por ello,consideran prioritario que las próximas COP adopten medidas concretas: la creación de un Grupo de Trabajo Permanente sobre Cuestiones Indígenas; el reconocimiento formal de un Caucus Indígena con apoyo técnico y financiero; una Relatoría sobre Pueblos Indígenas que haga seguimiento a la situación de defensoras y defensores; y la garantía de al menos un representante indígena dentro de los mecanismos de representación del público. Los pueblos indígenas no deben ser considerados únicamente actores consultivos, sino sujetos colectivos de derechos y socios estratégicos fundamentales para la protección de la Amazonía y los derechos humanos ambientales en la región.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Colombia tomó la palabra para solicitar que la Secretaría tomara nota de la necesidad de abrir espacios de discusión sobre cuestiones indígenas y comunidades locales, a fin de hacer una revisión informada en la siguiente COP, considerando el contexto crítico que enfrentan los pueblos indígenas en la protección de sus territorios. Esta señal quedó registrada en el reporte de la COP.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Hojas de ruta nacionales: más países, pero con retrocesos que preocupan</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Nueve países han publicado planes y hojas de ruta para la implementación nacional. Valoramos que Belice se incorporó a esta lista en el texto final. No obstante, el mecanismo de seguimiento previsto se redujo de un sistema integral de verificación a un modelo de informe de alcance más limitado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Según Cristian Fernández de FARN, el proceso de construcción de la hoja de ruta argentina fue complejo: si bien es positivo que el país haya trazado acciones concretas, la instancia de buzones electrónicos no puede suplantar instancias de diálogo presenciales. Esta lección es extrapolable a toda la región: las hojas de ruta deben construirse con participación ciudadana robusta, antes y durante el proceso.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero más allá de los déficits de proceso, lo que preocupa en Argentina es lo que ocurre en la práctica. Como advierte FARN, desde la COP3 los cambios han sido regresivos. El Decreto 780/2024 restringió el derecho de acceso a la información pública, ampliando de manera discrecional las facultades de los funcionarios para decidir qué se informa e invirtiendo el sistema de obligaciones establecido en la ley. El Observatorio ambiental y climático para la implementación del Acuerdo de Escazú en Argentina —a partir de un informe de Proyecto Meulen, iniciativa radicada en la FCJS-UNL— ha documentado regresiones que incluyen la desaparición del Ministerio de Ambiente, la eliminación del Fondo de Bosques Nativos, la derogación de herramientas para energías renovables y modificaciones legales que habilitan reemplazar audiencias públicas por otros mecanismos, entre otros retrocesos. Si bien Argentina cuenta con instrumentos formales, estos retrocesos la ubican en un escenario preocupante frente a sus compromisos.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Registros de contaminantes e informes técnicos: evidencia para la acción</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Se aprobó la creación de un grupo técnico de expertos para desarrollar lineamientos regionales sobre Registros de Emisiones y Transferencias de Contaminantes (RETC): el grupo incorporó formalmente la participación de representantes electos del público, garantizando que las comunidades tengan voz directa en la definición de estos lineamientos. Este avance, junto con la incorporación del representante del público en el grupo ad hoc sobre acceso a la justicia, es resultado de la incidencia sostenida del público en las negociaciones, en articulación con los representantes electos del público, la Red Regional Escazú Ahora y CANLA.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El informe técnico presentado en la COP4 revela un panorama regional heterogéneo: solo Chile y México cuentan con sistemas RETC plenamente operativos, mientras la mayoría de países se encuentra en etapas iniciales. Al mismo tiempo, los países con hojas de ruta nacionales han incorporado los RETC como acción prioritaria, lo que evidencia el efecto catalizador del Acuerdo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Desde FIMA, Constanza Dougnac subraya su importancia estratégica: los RETC permiten a las comunidades conocer qué contaminantes se emiten en sus territorios y quiénes son los responsables, reduciendo asimetrías de información y fortaleciendo la participación pública. En territorios altamente expuestos a contaminación o vulnerables frente a la crisis climática, esta información es fundamental. Por ello, señala FIMA, los RETC deben fortalecerse e implementarse bajo estándares de transparencia, actualización y acceso público.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Cambio climático y sinergias: una articulación urgente</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Desde FIMA, Constanza Dougnac considera que los procesos climáticos como las NDC deben considerar los estándares de Escazú para asegurar transparencia, participación y rendición de cuentas. El principio de no regresión no puede quedar fuera de los compromisos climáticos. No avanzar en esta dirección implica el riesgo de impulsar acciones que profundicen desigualdades en lugar de abordarlas. La propia CIDH ha señalado que el cambio climático actúa como multiplicador de amenazas que exacerba desigualdades estructurales —un riesgo especialmente crítico para América Latina y el Caribe, región altamente vulnerable pese a su baja contribución histórica a las emisiones globales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, la COP4 sí aprobó dos disposiciones que avanzan en esa dirección. La Decisión IV/10 invita a las Partes a promover sinergias y alianzas entre Escazú y otros foros multilaterales sobre medio ambiente, y encomienda a la Secretaría reforzar la cooperación con organismos del sistema de Naciones Unidas. Por su parte, el Comité de Cumplimiento quedó habilitado para establecer diálogos y consultas con otros acuerdos e instituciones multilaterales. Juntas, estas dos decisiones habilitan a toda la arquitectura institucional del Acuerdo para avanzar en la articulación entre Escazú, la agenda climática y los estándares interamericanos de derechos humanos.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Hacia la COP5: tareas urgentes</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Las decisiones adoptadas en la COP4 marcan la agenda hasta la COP5, la puesta en marcha del grupo de trabajo sobre acceso a la justicia, el grupo técnico sobre RETC, la elaboración de un modelo de seguimiento de las hojas de ruta que incorpore voces independientes del público, y el inicio de una conversación estructurada sobre la participación de los pueblos indígenas en la gobernanza del Acuerdo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Valoramos además que una de las decisiones adoptadas establezca que la Mesa Directiva deberá anunciar con al menos seis meses de anticipación el país anfitrión de la siguiente COP. La participación informada y preparada no es un detalle logístico: es una condición para que la democracia ambiental que el Acuerdo promete sea real.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Ambiente y Sociedad</author>
                    <category>Medio ambiente</category>
                    <category>Voces por el Ambiente</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=129580</guid>
        <pubDate>Tue, 26 May 2026 16:49:55 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/05/IMG_3203-1-scaled.jpg?w=1200" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[COP4 de Escazú: avances en democracia ambiental y deudas pendientes ]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Ambiente y Sociedad</media:credit>
            </media:content>
                        <post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">129580</post-id>    </item>
        <item>
        <title>La filosofía académica y sus vicios I: la pretensión de crear un sistema propio</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/filosofia-y-coyuntura-2/la-filosofia-academica-y-sus-vicios-i-la-pretension-de-crear-un-sistema-propio/</link>
        <description><![CDATA[<p>En esta primera entrega hacemos una especie de psicología del filósófo que pretende crear un sistema filosófico propio. Es la primera entrega de nuestra crítica de las prácticas de la filosofía académica. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"><em>“La filosofía enseña a obrar, no a hablar; quiere que cada uno viva a la manera que prescribe, que estén en armonía nuestras palabras con nuestras acciones, y que en esto no haya diferencias”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">SÉNECA (1994)</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Presentación<em>.</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">La comprobación de Zigmunt Bauman según la cual: “Nuestra época es la de la resurrección de Nietzsche”(2009, p. 146.), debería complementarse con el llamado a la necesidad de la lectura del libro&nbsp;<em>Después de Nietzsche&nbsp;</em>(1974) de Gorgio Colli- quien junto con Mazzino Motinari llevó a cabo la edición crítica de las obras del filósofo alemán-, para hacerle justicia a Nietzsche, esto es, para tener una lectura más equilibrada de sus temas, problemas, logros e insuficiencias, y así aquilatar esa religión nietzscheana que fundaron los filósofos posmodernos responsables de una apología sin límites.&nbsp;En este libro, en un apartado titulado “La miseria del filósofo”, sostiene Colli:</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">“De esta manera nace el filósofo: a falta de una verdadera tradición, su esfuerzo consiste en aparecer como el punto culminante de una tradición inventada, encarnada por él, o mejor aún en parecer completamente original, y esto orienta sus capacidades discursivas hasta los artificios sofistas; fuera de su círculo canónico no se ocupa en absoluto de comprender a los demás, próximos o lejanos; por otra parte, no es agradecido a sus llamados predecesores […] Se arroja con gran placer en las polémicas mezquinas, combatiendo las palabras de los demás, que en cambio no las habían entendido como él. Más tarde alguien combatirá las suyas dándole significados&nbsp;que él no quiso dar”. (2000, p. 66-67).</p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">Esta cita da pie para lo que se puede llamar una “sociología de la práctica filosófica” o, aún mejor, una “psicología del filósofo”. Como quiera que sea, en el texto hay varios motivos que requieren atención y que son fundamentales para mostrar “cómo opera la práctica filosófica en el mundo actual”, en la llamada “comunidad filosófica”, en las universidades y en el espacio social. Aquí, en la cita, encontramos de entrada varios puntos interesantes que se pueden enunciar así:</p>



<ol class="wp-block-list">
<li>El problema de la tradición filosófica y el enfrentamiento con ella,</li>



<li>Las pretensiones de originalidad de los filósofos y, de paso, su narcisismo intelectual o lo que en otro lugar he llamado “las vicisitudes del yo” (Pachón, 2008, p. 21-36).</li>



<li>La pretensión de “superar” a los demás filósofos y a las demás filosofías, lo cual va acompañado de la “subvaloración” del pensamiento anterior o contemporáneo.</li>



<li>Los “artificios sofistas” o las argumentaciones insinceras, su retórica, etc., con tal de blindar su pensamiento de la crítica, lo cual se presenta especialmente cuando el filósofo pretende construir un:  </li>



<li>“sistema filosófico”, lo cual ya es un problema en sí mismo.</li>
</ol>



<p class="wp-block-paragraph">No voy a hacer alusión detalladamente a cada uno de estos problemas enumerados. Solo me referiré a algunos aspectos relacionadso. Me limitaré a hacer algunas anotaciones al respecto, con el fin de realizar una reflexión sobre la práctica filosófica académica. El punto de partida será mostrar que muchos de ellos tienen su origen en el último problema señalado. En efecto, [a] “la pretensión sistemática” encarna en sí misma varios riesgos que origina una cadena de consecuencias bien gravosas para la práctica filosófica. Seguidamente haré alusión a lo que llamaré [b] “vampirismo”, “regurgitaciones” y “adulaciones mutuas”&nbsp;como prácticas filosóficas propias de la comunidad filosófica y la vida universitaria; se mostrará, también, como práctica filosófica en sentido negativo [c] <em>la adulación de las modas académicas</em> (neolatrismo filosófico) en desmedro de un tratamiento serio de la tradición. Igualmente, se propondrá que [d] <em>la superación del eurocentrismo es fundamental para los “éxodos filosóficos</em>”, esto es, para la apertura de la filosofía a otros problemas, otras tradiciones y otras culturas.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>[a] <em>El constructor y su castillo de certezas</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">En&nbsp;<em>Del sentimiento trágico de la vida&nbsp;</em>(1913) Miguel de Unamuno al referirse a Hegel sostiene: “Hegel, gran definidor, pretendió reconstruir el universo con definiciones, como aquél sargento de artillería decía que se construyeran cañones: tomando un agujero y cubriéndolo de hierro” (1983, p. 29). Esta mirada caricaturesca sirve para entender la “naturaleza” del sistema filosófico. En él, partiendo de una idea central, de un tema o problema, se deduce todo lo demás o se lo construye “artificiosamente”. Desde un determinado punto central (espíritu, materia, idea, vida, ser) se alumbra lo divino y lo humano y todo problema o toda realidad es “insertada” violentamente en el molde principal, sea éste&nbsp;<em>la idea, la materia, el ser, la vida, la realidad, etc.&nbsp;</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Se suele hablar de que en filosofía los conceptos deben mostrarse necesarios, de que el sistema debe mostrar su movimiento interno hasta llegar cada vez a una mayor claridad, de tal manera que podríamos utilizar la metáfora de “desenredar la madeja” para salir avantes del atolladero, esto es, de los problemas que el sistema filosófico plantea en su propio desenvolvimiento, en su propia “autoaclaración”. Pero ¿es esto siempre posible? ¿Se pueden eliminar siempre las contradicciones que el sistema presenta? ¿Podemos salir siempre del zarzal, sin un rasguño, para cantar nuestra gloria?</p>



<p class="wp-block-paragraph">En su libro&nbsp;<em>Pensamiento y poesía en la vida española</em>&nbsp;(1939) Sostuvo María Zambrano: “la filosofía es hija, a su vez, de dos contrarios: admiración y violencia” (1971, p.271). Con esto no sólo se supera la visión tradicional que le da al asombro, a la admiración el papel de dar origen a la reflexión filosófica (tal como en Platón o Heidegger), sino que se pone de presente algo intrínseco al sistema filosófico (que no a toda filosofía): la violencia. Esta se manifiesta en la “camisa de fuerza”, en la tendencia de cubrir el agujero con hierro para volver a la metáfora de Unamuno; es decir, de forzar los temas, las ideas, los subproblemas y de encajarlos dentro del sistema filosófico. Esa es la razón por la que ya Kierkegaard, en su combate con Hegel, había rechazado el sistema y en sus escritos se mostraba como un escritor que “no escribe sistemas, ni promesas de sistemas” (2008, p.9).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Asimismo, Nietzsche fustigó esas pretensiones en&nbsp;<em>Crepúsculo de los ídolos:&nbsp;</em>“Yo desconfió de todos los sistemas y me aparto de su camino. La voluntad de sistema es una falta de honestidad” (2000, p.137). ¿Por qué falta de honestidad? Tal vez porque no es del todo sincero quien quiere alumbrar todos los problemas, los divinos y los humanos, desde una idea central; tal vez porque se es insincero con el pensamiento mismo cuando se lo fuerza a llenar todo abismo, toda fisura; cuando se lo obliga a ocuparse de todo. Esta es una crítica que tienen bien clara quienes se expresaron aforísticamente, entre ellos E.M., Cioran o en nuestro caso el colombiano Nicolás Gómez Dávila:</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">La ambición de sistematizar mis ideas me seduce intermitentemente, pero la&nbsp;<em>evidente arbitrariedad de toda voluntad sistemática&nbsp;</em>me impide sucumbir a una tentación en que no hallo sino la violación de la frágil verdad que he percibido. (2003, p.107).</p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">En términos generales, el sistema busca&nbsp;<em>seguridad</em>. Se basa en una plena confianza en el pensamiento dialectico-discursivo y es, a la vez, la prueba&nbsp;fehaciente de la fortaleza de la cabeza de quien piensa. Y esto en el caso de Hegel es innegable, pues como dijo Engels: “una de las cabezas más eruditas de todos los tiempos” (1976, p. 527). De tal manera que quien logra construir un sistema filosófico ha ganado para sí, con su esfuerzo, su tenacidad, su gimnasia conceptual, un verdadero trofeo, ese “castillo de certezas, muralla cerrada de pensamientos invulnerables” (Zambrano, 2001, p. 87).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y es de aquí, cuando se ha construido ese “castillo de certezas”, de donde empiezan a desencadenarse parte de los problemas señalados arriba. La mayoría de las veces la construcción del sistema implica la necesidad visceral de parecer original. Ser “original” se convierte en una necesidad para quien emprende la tortuosa tarea de construir su propio castillo. O si no ¿para qué tanto esfuerzo?, ¿para qué tanto tiempo y neuronas dedicados a la construcción de esa jaula hermética, de esa “jaula de hierro” para usar en este contexto una expresión de Max Weber? La pretensión de originalidad está encaminada a mostrar que lo que se presenta es novedoso o, lo que es lo mismo, que el castillo es nuevo, que está bien diseñado, si bien muchas veces solo es nueva la fachada. Esa es la oportunidad feliz para mostrarse como un buen constructor, paciente, dedicado y obstinado. El edificio conceptual creado debe significar un nuevo comienzo en la filosofía, una nueva fundación. “Parir” un sistema, con la violencia que implica, es crear algo nuevo, es traer algo inédito al mundo; implica cierto adanismo: como si todo empezara con mi obra, con mi pensamiento, con mi sistema filosófico. En realidad, esto es así, más otros delirios.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El constructor del “castillo de certezas”, para usar la metáfora de María Zambrano, antes de poner su primera piedra, ya ha elegido a su víctima, es decir, ha elegido aquellos filósofos que piensa “superar”, replantear, re-evaluar, “corregir”; ha elegido el “guerrero del pensamiento” contra el cual batallar; en otros casos, se los crea o se los encuentra en el camino mismo, mientras construye su fortaleza: en el siglo XIX todos contra Hegel, Bergson contra Kant y Darwin; en el siglo XX: Ortega contra toda la tradición occidental; Habermas contra la primera escuela de Frankfurt, Enrique Dussel contra toda la tradición occidental más la latinoamericana, etc., etc., etc. El constructor se prepara para el combate y durante el camino los vence a todos. Al final aparecerá triunfante y si acaso reconocerá algunas heridas y algunas deudas. No está de más recordar aquí a David Hume:</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">Nada es más común y natural para aquellos que pretenden descubrir al mundo algo nuevo en filosofía y en las ciencias, que insinuar las alabanzas de sus propios sistemas, desacreditando todos los que han sido expuestos con anterioridad. (1974, p.21).</p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">En efecto, si comparamos esto con lo que&nbsp;Colli llamó “la miseria del filósofo” unimos los hilos perfectamente: quienes crean un sistema se ponen así mismos en la punta, ensalzan su propio pensamiento, son adánicos; desprecian, critican (en el mal sentido) la tradición filosófica y “se arroja con gran placer en las polémicas mezquinas”. En estas polémicas los demás siempre suelen estar equivocados; han leído o mal interpretado o han desconocido X o Y aspecto fundamental, que sólo el gran constructor de conceptos ha analizado o interpretado bien. En esas discusiones, siempre se gana, pues lo que interesa no parece ser la verdad en sí misma, sino lo que Schopenhauer llamó: “el arte de tener siempre la razón”, lo cual es más cuestión de orgullo: “La dialéctica erística es el arte de disputar de modo que uno siempre tenga razón por medios lícitos e ilícitos” (2002, p.183).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es todo esto lo que se tiene que hacer para defender- incluso deshonestamente- el castillo construido de certezas. En este tipo de prácticas, la filosofía se baja realmente de nivel, y el constructor de la obra debe ponerse en guardia para proteger su creación de los demás filósofos,&nbsp;blindarlo y reforzarlo contra toda crítica. En eso el filósofo gastará toda su vida y sus energías, librará sus batallas. Su vida misma, si es verdaderamente filosófica, consistirá en entrenarse para esos combates y perfeccionar su pensamiento, su obra: quizás construya una ontología propia, una epistemología, un pensamiento emancipador, una política, una estética, etc. Tal vez sólo así alcance la tranquilidad completa.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Referencias.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Bauman, Zygmunt. (2009). &nbsp;<em>El arte de la vida,&nbsp;</em>Barcelona, Paidós.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Colli, Gorgio. (2000). &nbsp;<em>Después de Nietzsche,&nbsp;</em>Barcelona, Anagrama, 3ª edición.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Engels, F. (1976). &nbsp;“Carlos Marx: Contribución a la crítica de la economía política”, en:&nbsp;<em>Obras escogidas,&nbsp;</em>Moscú, Editorial Progreso, Tomo I.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Gómez Dávila, Nicolás. (2003). <em>Notas,&nbsp;</em>Bogotá, Villegas Editores.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hume, David. (1974). <em>Tratado de la naturaleza humana. Acerca del entendimiento,&nbsp;</em>Buenos Aires, Paidós.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Kierkegaard, Sören. (2008). &nbsp;<em>Temor y temblor,&nbsp;</em>Buenos Aires Losada.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Nietzsche, Friedrich. (2000).&nbsp;<em>Crepúsculo de los ídolos,</em>&nbsp;Madrid, Alianza Editorial.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pachón, Damián. (2008). Esbozos filosóficos II. Ensayos heterodoxos.  Bogotá: ediotrial Códice, Alcaldía del Libano Tolima, Ministerio de Cultura. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Schopenhauer, Arthur. (2002). &nbsp;<em>Aforismos sobre el arte de saber vivir, La moral, El arte de tener siempre la razón,&nbsp;</em>México, Taurus, Alfaguara.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Séneca. (1994). <em>Cartas a Lucilio</em>, Epístola XX, (1994) en:&nbsp;<em>Zambrano/Séneca</em>, Madrid, Ediciones Siruela.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Unamuno, Miguel. (1983). <em>Del sentimiento trágico de la vida,&nbsp;</em>Madrid, Sarpe.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Zambrano, María. (1971). “Pensamiento y poesía en la vida española”, en:&nbsp;<em>Obras reunidas,&nbsp;</em>Madrid, Aguilar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Zambrano, María. (2001). &nbsp;<em>Filosofía y poesía,&nbsp;</em>México, Fondo de Cultura Económica,&nbsp;2ª edición.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Damian Pachon Soto</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Filosofía y coyuntura</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=129564</guid>
        <pubDate>Tue, 26 May 2026 02:57:36 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/05/Nietzsche-y-Hegel.jpeg?w=816" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[La filosofía académica y sus vicios I: la pretensión de crear un sistema propio]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Damian Pachon Soto</media:credit>
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        <item>
        <title>Coosalud: cuando la justicia en las regiones falla más que la salud</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/coosalud-cuando-la-justicia-en-las-regiones-falla-mas-que-la-salud/</link>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Hay un señor en Cartagena que durante casi tres décadas decidió quién se enfermaba con atención y quién se enfermaba sin ella en el Caribe colombiano. No es médico. No es funcionario público. No es el dueño de nada. Pero gobernó <strong><a href="https://coosalud.com/">Coosalud EPS</a></strong> como si lo fuera todo. Su nombre es Jaime González, y su historia es la historia de cómo un particular puede capturar una entidad del sistema solidario, administrarla como feudo personal, acumular investigaciones penales en la Fiscalía, y seguir ahí.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El Caribe colombiano es, no por casualidad, una de las regiones con más problemas en la prestación del servicio de salud del país. Pacientes sin cita. Hospitales sin giros. Ciudadanos esperando autorizaciones que nunca llegan. Gente enferma, gente muriendo, en la región más vulnerable de Colombia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Coosalud EPS no le pertenece a Jaime González. La EPS es propiedad de una cooperativa cuyos dueños reales son miles de colombianos que aportaron sus ahorros confiando en el modelo solidario. Un macroinforme radicado en marzo de 2026 ante la Fiscalía Delegada para las Finanzas Criminales lo describe con precisión. Y para entenderlo no hace falta ser abogado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Imagínelo así. Usted tiene una deuda con el banco. En lugar de pagarla, la convierte mediante un documento contable en una inversión. En el papel ya no debe nada. La deuda desapareció. Pero la plata real, no. Eso es lo que describe el macroinforme: deudas de la EPS fueron transformadas contablemente en inversiones, obligaciones de la empresa terminaron en los hombros de los cooperados, y un Fondo de Aportes Sociales que debía contener quince mil millones apareció con apenas quinientos cincuenta millones. La plata de los socios. Esfumada. Sin que nadie les pidiera autorización.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En 2025 el Gobierno Nacional actuó. La Supersolidaria intervino la Cooperativa. Supersalud intervino la EPS. Entonces ocurrió algo difícil de explicar. Un tribunal de Bolívar ordenó levantar la intervención sobre la EPS y se la entregó con nombre propio a Jaime González. Con nombre propio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esa expresión no es retórica: en el fallo aparece su nombre escrito, lo cual deja, como mínimo, una sospecha legítima sobre el juez que decidió hacerlo. Volvió al cargo. Y durante semanas bloqueó sistemáticamente la convocatoria de una asamblea de accionistas, a pesar de que el Estado colombiano controla el 94% de las acciones. Fue necesaria una orden expresa de la Superintendencia de Sociedades para que esa asamblea finalmente ocurriera. Ocurrió esta semana. Hay nueva junta. El miércoles se elige nuevo gerente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso esta columna termina siendo un llamado directo. Al tribunal de Bolívar. A los jueces del Caribe colombiano. Porque hay que decirlo con todas las letras: Jaime González, con su riqueza acumulada, puede contratar grandes bufetes de abogados que en la práctica terminan enredando los procesos, y porque no, colocando las decisiones a su favor. Esa es una realidad que el país conoce y que la región Caribe ha vivido más que cualquier otra.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El llamado es simple. No se presten para sostener monopolios privados disfrazados de gestión cooperativa. No se presten para devolverle la corona a quien ya demostró que el sistema de salud del Caribe, bajo su administración, no funciona para los enfermos sino para sus propios intereses. Porque mientras los abogados litigan en oficinas refrigeradas, en los pueblos del Bolívar profundo, en los corregimientos del Magdalena, en las veredas de córdoba y sincelejo y en los barrios populares de Cartagena y Barranquilla, hay gente esperando una cita que no llega. Hay gente muriendo por una autorización que nunca firmaron. Esa gente merece que las instituciones del país, todas, incluida la justicia regional, estén de su lado.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><a href="https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/juan-carlos-abadia-opera-politicamente-desde-la-prision/">Nota recomendada: ¿Juan Carlos Abadía opera políticamente desde la prisión?</a></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Sevillano</author>
                    <category>Óscar Sevillano</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=129439</guid>
        <pubDate>Sat, 23 May 2026 12:50:07 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Coosalud: cuando la justicia en las regiones falla más que la salud]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Sevillano</media:credit>
            </media:content>
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        <item>
        <title>&amp;#8220;Llueve sobre Babel&amp;#8221;</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/calicanto/llueve-sobre-babel/</link>
        <description><![CDATA[<p>&#8220;Llueve sobre Babel es una carta de amor que reimagina a Cali como la Ciudad Maya, o el Purgatorio mismo, e invita al público a reflexionar sobre la belleza y el dolor del crecimiento, la supervivencia y el autodescubrimiento&#8221;.  Gala del Sol, directora.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right wp-block-paragraph">Hernando Llano Ángel</p>



<p class="wp-block-paragraph">La ópera prima cinematográfica de Gala del Sol, concebida durante la pandemia del Covid-19 con un grupo de jóvenes amigos teatreros de Cali entre 21 y 26 años, hace honor al nombre artístico de su directora. Es una película solar y a la vez pluvial, que marca un punto de inflexión en el imaginario de “Caliwood”. Sin duda, se suma a la saga creativa, crítica y transgresora de Luis Ospina y Carlos Mayolo, como al mundo frenético, pagano, vital y lúgubre dejado por Andrés Caicedo, para “quien vivir después de los 25 era una vergüenza”. Estos jóvenes también nos demuestran, igual que Caicedo, que se pueden hacer obras magnificas, en el límite de lo antológico, antes de los 25..</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Lluvia de reconocimientos &nbsp;</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Su debut mundial fue en el Festival de Sundance 2025, posteriormente seleccionada por The Hollywood Reporter entre las 10 mejores películas en español de 2025 (hasta la fecha). También ha recibido crítica destacada en Variety, que la describió como &#8220;<em>un triunfo maximalista&#8221;</em> y a su directora como &#8220;<em>una voz fabulosamente singular del cine contemporáneo”.</em> Ha recorrido más de 50 festivales y ha sido distribuida en 20 países, con proyecciones en Pixar Animation Studios y post-producción de audio en Sony Pictures Studios. Es una cinta que amalgama, con un ritmo vertiginoso, una serie de historias de vida y muerte, con sus luces y sombras, que se resisten a los designios de la “Flaca”, una hermosa y rumbera negra que oficia como Parca desde el mítico Bar Babel. Está adobada con una excelente banda musical original, compuesta por el joven caleño Martin De Lima, que acompasa perfectamente con la música en vivo del bar Babel.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En palabras de Gala del Sol, su directora: <em>“Llueve sobre Babel» es una carta de amor a la ciudad que me marcó. Ambientada en un mundo retrofuturista y tropical-punk, la película captura el choque entre la rebeldía y la nostalgia en la jungla de cemento latinoamericana, impregnada del espíritu del punk de los 90. Reimagina Cali, Colombia, como la Ciudad Maya, o el Purgatorio mismo, e invita al público a reflexionar sobre la belleza y el dolor del crecimiento, la supervivencia y el autodescubrimiento en un lugar lleno de contradicciones”<a id="_ednref1" href="#_edn1"><strong>[i]</strong></a></em>. En efecto, nos proyecta la idea de que toda vida humana es una obra inconclusa, una apuesta incierta y difícil por afirmar cada persona su propia identidad, desafiando modelos familiares y sociales impuestos como normales, erigidos en expresión de éxito incuestionable. Y lo extraordinario es que este grupo de jóvenes lo hace de una manera festiva y profunda, superando prejuicios y clichés. Así logran recrear una Cali que es mucho más que el eslogan turístico de “<em>la capital mundial de la salsa</em>” o la delirante “<em>sucursal del cielo</em>”, para no mencionar la desafortunada campaña de la actual administración: “<em>Cali es donde <strong>debes estar</strong>”, </em>como si se tratará de una obligación, en lugar de una apasionada elección. Viendo “<em>Llueve</em> s<em>obre Babel”</em>, uno comprende fácilmente porque Cali es mucho más que todo lo anterior. Es también purgatorio de almas en tránsito, que ruegan a la Flaca prolongar su estadía en estos confines terrenales para continuar gozando la vida con todas sus limitaciones y penalidades, sin arruinar su propio cuerpo y el de los demás, como lo hace el poeta Monet en la cinta, que para sobrevivir es un pequeño narcotraficante. Almas y cuerpos que traicionan al final de su vida el amor, como lo hace Gian Salai por Dante, no por casualidad en la propia oficina de Babel. Un amor nacido en medio de las trincheras de la guerra, entre combatientes que se rebelan con su pasión contra la homofobia consubstancial en todas las filas militares, tanto en las institucionales como insurgentes, que lo reprimen hasta con pena de muerte. Por eso en la cinta, Cali es también una ciudad para la vivencia y el disfrute de las Drags Queens, que exhiben con orgullo su estrambótica belleza y provocadores movimientos, que llevan al éxtasis al público de Babel y a más de un asistente en las salas de cine.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Cali cosmopolita y provinciana</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Desde las primeras imágenes, la cinta nos sorprende y deslumbra, pues yuxtapone a la Cali tradicional, provincial y bucólica de San Antonio con la Cali-Babel moderna, cosmopolita y surrealista donde vemos rascacielos y hasta una especie de pirámide Maya, que se diluye en el horizonte. En la esquina aparece el grupo irreverente de las Drags Queens pidiendo la bendición del pastor, pero también el mensajero del ayer con su burro, cargado de pliegos y recuerdos, descendiendo por una empinada calle del barrio, sacado de la imaginación macondiana. Así nos va llevando Gala de la mano de personajes míticos como el Boticario, extraviado en el limbo a las puertas del averno, con su bella compañera silente desde niña, que no tiene voz y solo se expresa escribiendo en los espejos de bares y baños para invitarnos a reflejarnos en ellos, tal como somos, sin escondernos en palabras y justificarnos en bellos discursos. Y nos conduce a dos escenarios en los que transcurren los principales acontecimientos de la Cali-Babel. El primero de carácter sagrado y metafísico, la casa e iglesia del pastor evangélico y el otro totalmente pagano y mundano, el Bar Babel y el Motel “Pequeño Pony”, coronado por una deslumbrante Venus, que domina todo a su alrededor. Es casi imposible separar e identificar el hogar del pastor, decorado con crucifijos y veladoras, de la escenografía moderna de su Iglesia, fluorescente y a la vez familiar, donde se congregan sus feligreses. Pero ambos lugares terminan siendo profanados por la irrupción del deseo y las identidades de quienes se sienten más allá de lo masculino y lo femenino. En su propio hogar, por Jacob, su preciado hijo y futuro pastor, integrante de las Drags Queen, cuya identidad es descubierta accidentalmente por su madre, al ver bajo la mesa sus medias de cabaret y en el templo con la presencia sorpresiva del hijo de su mejor amigo, que le reclama al Pastor ser reconocida con su nueva identidad trans.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Escenarios de placer y disputa</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Algo similar sucede con el segundo escenario, pues entre Babel y “Pequeño Pony” existe una continuidad fluida, la de los cuerpos que danzan y luego se entrelazan, pasando del jolgorio de la salsa al éxtasis sensual. &nbsp;El Motel es la quintaesencia del desenfreno y el goce, situado en la periferia del centro de Cali, coronado por una gigantesca Venus, que de caerse aplastaría todo el vecindario. Bajo sus pies, se extiende una laberíntica red de habitaciones que permite recrear a sus clientes con sus decorados esperpénticos las fantasías eróticas desde el remoto Egipto, pasando por la condenada Sodoma, hasta la lujuriosa y moderna ciudad del pecado, Las Vegas. Sin duda, el “Pequeño Pony”, motivaría a Trump a visitar clandestinamente a Cali de no estar tan extraviado y a punto de naufragar en el estrecho de Ormuz. Pero el que sí se encuentra como rehén de sus pasiones y fantasías en el “Pequeño Pony” es nada menos que Cayo Hueso, el “<em>sexofonista”</em> de Bamba, la insuperable banda de salsa, que deberá presentarse al amanecer en el Babel para salvar de sus deudas a Gian Salai de un par de implacables agiotistas del gota-gota. Para rescatar a Cayo Hueso de la habitación 777 será precisa la valiosa colaboración de la salamandra Rosa, compañera inseparable de la bella gitana argentina, que recorrerá las entrañas nauseabundas de las cañerías de Venus y les permitirá ingresar al Motel y liberar a Cayo Hueso, después de vencer en un feroz combate a los cancerberos del “Pequeño Pony”. Y así llegamos al final apoteósico y feliz del concierto en Babel. Un bar “metafísico” de vida, goce y transición al más allá, que brinda a todos sus clientes la posibilidad de descubrir su personal y propio elixir de la vida. Un elixir que, sin duda, reclama a todo ser humano una voluntad insobornable de autenticidad y una búsqueda inclaudicable de felicidad, capaz de desafiar y vencer a la Flaca y su diabólico cómplice, el Boticario. Por eso, lo invito a ver “Llueve sobre Babel”, para que deguste un coctel de eternidad.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref1" id="_edn1">[i]</a> <a href="https://www.fabrica-mundi.com/llueve-sobre-babel">https://www.fabrica-mundi.com/llueve-sobre-babel</a></p>
]]></content:encoded>
        <author>Hernando Llano Ángel</author>
                    <category>Calicanto</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=129223</guid>
        <pubDate>Sun, 17 May 2026 22:18:19 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[&#8220;Llueve sobre Babel&#8221;]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Hernando Llano Ángel</media:credit>
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        <item>
        <title>El Corsario Negro, 50 años de una gran película de piratas.</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/lineas-de-arena/el-corsario-negro-50-anos-de-una-gran-pelicula-de-piratas/</link>
        <description><![CDATA[<p>Se celebran 50 años de una gran película de piratas, El Corsario Negro, protagonizada por el legendario actor indio Kabir Bedi, cinta que fue filmada enteramente en Colombia. Bienvenidos a la aventura!</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="376" height="400" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/04/kabir_bedi_corsaro_nero.jpg" alt="" class="wp-image-128272" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/04/kabir_bedi_corsaro_nero.jpg 376w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/04/kabir_bedi_corsaro_nero.jpg?resize=282,300 282w" sizes="auto, (max-width: 376px) 100vw, 376px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">El escritor italiano Emilio Salgari, diestro con la pluma, como sus personajes con la espada, nos dejó personajes inolvidables en novelas de aventuras, como&nbsp;<em>Sandokán</em>&nbsp;y el&nbsp;<em>Corsario Negro</em>, héroes anticoloniales, porque se trataba de personajes caídos en desgracia por maniobras de imperios adversos (el británico y el español, respectivamente), quienes dedicaban sus esfuerzos y recursos en defender a quienes eran víctimas de la colonización violenta.</p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="759" height="422" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/04/kabirbedi-Sandokan.jpg" alt="" class="wp-image-128258" style="aspect-ratio:1.7986078083790913;width:487px;height:auto" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/04/kabirbedi-Sandokan.jpg 759w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/04/kabirbedi-Sandokan.jpg?resize=300,167 300w" sizes="auto, (max-width: 759px) 100vw, 759px" /><figcaption class="wp-element-caption">Kabir Bedi como Sandokán (1976).</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Durante el presente año de 2026, se cumplen cincuenta años de dos producciones audiovisuales italianas, que nos marcaron a los que éramos unos niños en 1976, la miniserie Sandokán y la película&nbsp;<em>Il Corsaro Nero</em>, conocida en España como&nbsp;<em>El Juramento del Corsario Negro</em>, ambas dirigidas por Sergio Sollima y protagonizadas por el actor indio Kabir Bedi y la actriz francesa Carole André.&nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="611" height="823" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/04/Mel-Ferrer-El-Corsario-Negro.png" alt="" class="wp-image-128261" style="width:460px;height:auto" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/04/Mel-Ferrer-El-Corsario-Negro.png 611w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/04/Mel-Ferrer-El-Corsario-Negro.png?resize=223,300 223w" sizes="auto, (max-width: 611px) 100vw, 611px" /><figcaption class="wp-element-caption">Mel Ferrer en El Corsario Negro. </figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Dentro del elenco de&nbsp;<em>El Corsario Negro</em>, está el mítico Mel Ferrer, a quien se le recuerda como espadachín en&nbsp;<em>Scaramouche</em>&nbsp;(1952), así como el cantante Tony Renis, famoso por el tema&nbsp;<em>Quando, quando, quando,&nbsp;</em>su personaje es un español que se enamora de una guerrera indígena, encarnada por la actriz austriaca Sonja Jeannine. Angelo Infanti interpreta al&nbsp;<em>Capitán Morgan</em>, Infanti estuvo en el elenco de&nbsp;<em>El Padrino</em>. La actriz alemana Dagmar Lassander, interpreta a la marquesa de Bermejo. También interviene la jovencita barranquillera Pierangeli Llinás, dando inicio a una interesante carrera, como actriz, productora y directora de cine.</p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="680" height="1022" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/04/Il_Corsaro_Nero_-_Della_Valle.jpg" alt="" class="wp-image-128262" style="aspect-ratio:0.665365791241483;width:448px;height:auto" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/04/Il_Corsaro_Nero_-_Della_Valle.jpg 680w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/04/Il_Corsaro_Nero_-_Della_Valle.jpg?resize=200,300 200w" sizes="auto, (max-width: 680px) 100vw, 680px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Emilio Salgari (1862 – 1911), periodista y marinero italiano que devino en novelista de aventuras históricas, aprovechó sus conocimientos para alimentar sus obras. La vida de Salgari, osciló entre el éxito como autor de culto y la tragedia personal, marcada por una serie de suicidios en la familia, incluyendo la del mismo escritor, quien era víctima de un contrato leonino con editores que se enriquecían a su costa, mientras él acumulaba deudas y pobreza. Es impresionante la cantidad de obras de Salgari, quien escribía sin descanso para intentar llevar una vida medianamente digna, más de 80 novelas, incluyendo una de ciencia-ficción titulada&nbsp;<em>Las maravillas del 2000</em>.</p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="251" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/04/Corsaro-nero-3.jpg" alt="" class="wp-image-128263" style="aspect-ratio:1.593724708958476;width:512px;height:auto" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/04/Corsaro-nero-3.jpg 400w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/04/Corsaro-nero-3.jpg?resize=300,188 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">La miniserie&nbsp;<em>Sandokán</em>&nbsp;de la RAI, fue un éxito internacional en medio mundo, una de mis favoritas durante la infancia. Aprovechando la celebridad alcanzada por sus protagonistas se produjo una película, basada en otro personaje de Salgari, una especie de alter ego suyo, Emilio de Roccanera, noble italiano, quien termina convertido en pirata del Caribe, conocido como&nbsp;<em>el Corsario Negro</em>, motivado por el deseo de justicia y venganza. Aparte de la aventura necesaria, se narra el amor imposible del personaje por Honorata, hija del flamenco Wan Guld, el hombre que asesinó a su familia.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="621" height="369" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/04/El-Corsario-Negro-6.png" alt="" class="wp-image-128264" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/04/El-Corsario-Negro-6.png 621w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/04/El-Corsario-Negro-6.png?resize=300,178 300w" sizes="auto, (max-width: 621px) 100vw, 621px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Al igual que la serie de&nbsp;<em>Sandokán</em>, se cumplen 50 años de una película que resulta imprescindible para quienes gusten del género de piratas y que para los cinéfilos en general resulta un grato descubrimiento, por su realización cuidadosa, la fotografía, el vestuario y la producción en general. Los escenarios resultan muy fidedignos, porque la cinta fue filmada en Cartagena de Indias y en Santa Marta, dos de las perlas colombianas del Caribe. Capítulo aparte, hay que destacar la banda sonora de la película, compuesta por los hermanos Guido y Maurizio De Angelis, célebres por sus obras para cine y televisión, incluyendo el tema de&nbsp;<em>Sandokán</em>, que algunos tatareamos, de vez en cuando y de forma automática.&nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="625" height="484" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/04/El-Corsario-Negro-5.png" alt="" class="wp-image-128265" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/04/El-Corsario-Negro-5.png 625w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/04/El-Corsario-Negro-5.png?resize=300,232 300w" sizes="auto, (max-width: 625px) 100vw, 625px" /><figcaption class="wp-element-caption">La actriz Carole André, previo a una escena memorable de la película. </figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Una escena puede salvar a una película, cuando queda grabada en el recuerdo y&nbsp;<em>El Corsario Negro</em>&nbsp;la tiene. La secuencia memorable de la cinta, es cuando la bella y desgraciada Honorata es abandonada en el mar a su suerte, cumpliendo la sentencia de muerte, por ser hija del tirano Wan Guld, ahora Gobernador de Maracaibo. La escena es preciosa, Honorata (Carole André)&nbsp;&nbsp;permanece de pie todo el tiempo, mientras su barca se mueve a merced de las olas del mar y se va alejando, al tiempo que el impasible Emilio, llora desde la toldilla en la popa, observándola en su impotencia.</p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="470" height="357" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/04/Kabir-Bedi-Sal-Borgese-Sergio-Sollima.jpg" alt="" class="wp-image-128266" style="width:504px;height:auto" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/04/Kabir-Bedi-Sal-Borgese-Sergio-Sollima.jpg 470w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/04/Kabir-Bedi-Sal-Borgese-Sergio-Sollima.jpg?resize=300,228 300w" sizes="auto, (max-width: 470px) 100vw, 470px" /><figcaption class="wp-element-caption">Los actores Kabir Bedi y Sal Borgese con el director Sergio Sollima. </figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">El director Sergio Sollima, fue célebre por una trilogía de&nbsp;<em>spaghetti western</em>, luego de haber sido guionista en diversos filmes, pero sobre todo se le recuerda por las realizaciones con el personaje de&nbsp;<em>Sandokán</em>&nbsp;y la película a la que nos referimos.&nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image size-large is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" height="773" width="1024" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/04/Octopussy-poster-oficial-1024x773.jpeg" alt="" class="wp-image-128267" style="aspect-ratio:1.3247141992803235;width:551px;height:auto" /><figcaption class="wp-element-caption">Afiche de la película<em> Octopussy</em> (1983). </figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">El actor indio Kabir Bedi, es una leyenda viviente, siendo exitoso en las más importantes industrias audiovisuales del mundo. El intérprete nacido en Lahore, India, en 1946, ya tenía un bagaje en Asia, por sus trabajos en su país de origen, cuando fue descubierto en Europa y América Latina, gracias al rol de <em>Sandokán</em> y luego fue reconocido en Hollywood y el resto del mundo, por su papel de villano en la película <em>Octopussy</em>, de la saga de <em>James Bond</em>, durante la era de Roger Moore como el <em>agente 007</em>.</p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="604" height="821" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/04/Kabir-Bedi-Corsario-Negro-10.png" alt="" class="wp-image-128268" style="width:454px;height:auto" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/04/Kabir-Bedi-Corsario-Negro-10.png 604w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/04/Kabir-Bedi-Corsario-Negro-10.png?resize=221,300 221w" sizes="auto, (max-width: 604px) 100vw, 604px" /><figcaption class="wp-element-caption">Kabir Bedi en <em>El Corsario Negro</em>, filmada en Colombia. </figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">La autobiografía de Bedi, titulada&nbsp;<em>Historias que debo contar. La vida emocional de un actor&nbsp;</em>(2023), resulta una lectura grata y apasionante que recorre el devenir existencial del intérprete, con multitud de anécdotas. En este libro, Bedi recuerda con cariño la experiencia de haber filmado en Colombia y haber vivido durante varios meses en Cartagena de Indias, tiene palabras de agradecimiento para el recientemente fallecido Salvo Basile, quien fue Coordinador de producción e incluso tuvo un pequeño papel con diálogo, pero curiosamente no sale en los créditos.&nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" height="584" width="1024" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/04/El-Corsario-Negro-8-1024x584.png" alt="" class="wp-image-128269" /><figcaption class="wp-element-caption">Escena de <em>El Corsario Negro</em>. </figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Kabir Bedi considera que&nbsp;<em>El Corsario Negro</em>, fue una de las mejores películas en las cuales intervino, porque fue una realización esmerada y en un ambiente muy agradable, lamenta que no tuviera el éxito que se merecía en su estreno en el cine, aunque como ha sucedido con otras producciones, ha tenido una segunda mejor vida en el video y las plataformas, convirtiéndose en cinta de culto y referencia, especialmente para los seguidores del género de piratas.&nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="600" height="600" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/04/Il-Corsaro-Nero-Banda-Sonora.jpg" alt="" class="wp-image-128270" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/04/Il-Corsaro-Nero-Banda-Sonora.jpg 600w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/04/Il-Corsaro-Nero-Banda-Sonora.jpg?resize=150,150 150w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/04/Il-Corsaro-Nero-Banda-Sonora.jpg?resize=300,300 300w" sizes="auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px" /><figcaption class="wp-element-caption">Portada del disco con la Banda Sonora de <em>El Corsario Negro</em>. </figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">El testimonio de Bedi se convierte en la mejor invitación para rescatar del fondo del mar a&nbsp;<em>El Corsario Negro</em>, el mismo pirata que hizo un pacto con el Diablo, en una tenebrosa noche de tormenta en el Caribe. La película se puede ver en diversas plataformas, no es sino buscarla. ¡Buen viento y buena mar!</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Dixon Acosta Medellín</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">En lo que sigue llamando Twitter lo encuentran como @dixonmedellin y en Bluesky&nbsp;como @dixonacostamed.bsky.social</p>


<figure class="wp-block-post-featured-image"><img loading="lazy" decoding="async" width="1000" height="1471" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/04/El-juramento-del-Corsario-Negro.jpg?w=1000" class="attachment-post-thumbnail size-post-thumbnail wp-post-image" alt="" style="object-fit:cover;" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/04/El-juramento-del-Corsario-Negro.jpg 1000w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/04/El-juramento-del-Corsario-Negro.jpg?resize=204,300 204w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/04/El-juramento-del-Corsario-Negro.jpg?resize=768,1130 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/04/El-juramento-del-Corsario-Negro.jpg?resize=696,1024 696w" sizes="auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px" /></figure>]]></content:encoded>
        <author>Dixon Acosta Medellín (@dixonmedellin)</author>
                    <category>Líneas de arena</category>
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        <pubDate>Fri, 24 Apr 2026 14:39:35 +0000</pubDate>
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