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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
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	<title>Todos los resultados de blogs de cule | Blogs El Espectador</title>
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        <title>Un nuevo rumbo para Colombia</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/un-nuevo-rumbo-para-colombia/</link>
        <description><![CDATA[<p>El presidente tendrá que ser fiel a su palabra, y la ciudadanía tendrá derecho a exigir correspondencia entre lo anunciado durante la campaña y lo ejecutado desde el Gobierno</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">La reciente jornada electoral para escoger al próximo presidente de Colombia ha hablado con claridad y ha entregado la conducción del Estado a Abelardo de la Espriella. Se abre así un nuevo capítulo en nuestra historia republicana, que exige transitar sin demora de la efervescencia electoral a la rigurosidad, la prudencia y la madurez institucional que demanda el ejercicio del poder.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En este momento conviene recordar que la grandeza de una democracia se mide tanto por la conducta de quienes asumen el triunfo como por la manera en que los demás asimilan la derrota. El escrutinio y los recursos electorales forman parte, por supuesto, de las garantías del sistema y deben ejercerse plenamente. Sin embargo, existe una diferencia sustancial entre acudir a las instituciones con evidencias concretas y sembrar, como estrategia política, una sospecha generalizada sobre la legitimidad de todo el proceso. Las autoridades electorales, los testigos de las campañas y las misiones nacionales e internacionales de observación acompañaron la elección y ofrecieron un parte general de tranquilidad. Sería, por tanto, gravísimo sentar el precedente de que un resultado solo se reconoce cuando favorece a un determinado sector.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Reconocer un resultado adverso no significa abandonar las convicciones ni renunciar al control político, sino aceptar que las diferencias se tramitan mediante el derecho, la oposición y el debate público. Quienes no obtuvieron el respaldo mayoritario tienen ahora el deber de ocupar un espacio esencial: el del contrapeso democrático. Este será un paso necesario para avanzar hacia la estabilidad democrática del país.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, la responsabilidad principal ante el país recaerá en quien gobernará durante los próximos cuatro años. El estrecho resultado electoral demuestra que, junto al país que respaldó el nuevo rumbo, existe otro, prácticamente equivalente en número de votos, que expresó una visión distinta sobre el futuro de Colombia. Reconocer su existencia, sus preocupaciones y sus expectativas será fundamental.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El nuevo presidente electo tendrá que gobernar para quienes celebran su victoria, para quienes la observan con expectativa y también para quienes votaron en su contra. Así como los derrotados deben reconocer la voluntad expresada en las urnas, el vencedor tendrá la obligación de no interpretar el resultado como un cheque en blanco, menos aún en las profundas tensiones políticas que atraviesa actualmente el país.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esa responsabilidad se hará especialmente visible en el Congreso. La composición del Senado y la Cámara de Representantes no le otorgará automáticamente una mayoría al nuevo Gobierno. Cada reforma relevante exigirá diálogo y la construcción de acuerdos. La gobernabilidad será uno de los mayores desafíos del próximo cuatrienio y no podrá sostenerse exclusivamente en negociaciones burocráticas ni en coaliciones improvisadas en torno a cada votación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El país necesitará, entonces, consensos programáticos y amplios sobre asuntos esenciales como la seguridad, el crecimiento económico, la estabilidad fiscal, la reducción de la pobreza, el fortalecimiento institucional, la educación, la ciencia y el desarrollo territorial. Construir esos acuerdos no significará renunciar al programa elegido por la ciudadanía, sino comprender que las transformaciones duraderas, en una sociedad pluralista y profundamente dividida, rara vez pueden imponerse desde una sola orilla.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esa voluntad de concertación deberá estar acompañada por una administración capaz de convertir las decisiones políticas en resultados concretos. El nuevo Gobierno llega con un mensaje contundente y una oportunidad invaluable para recuperar la confianza ciudadana, restablecer el orden y devolverle a la administración pública su capacidad de ejecución. Para que esa visión trascienda el discurso y se convierta en realidad, la arquitectura gubernamental deberá sustentarse en un equipo excepcional.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La conformación del gabinete será una de sus primeras y más reveladoras decisiones. Colombia necesitará ministros y altos funcionarios con las más altas calidades académicas, técnicas, profesionales y éticas. No bastará con premiar la lealtad. El momento histórico exigirá conocimiento sectorial, experiencia administrativa, independencia de criterio, integridad comprobada y capacidad para generar resultados.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En esa arquitectura, el vicepresidente electo, José Manuel Restrepo, podrá desempeñar un papel fundamental. Su trayectoria académica, su conocimiento de la economía y su experiencia en la administración pública pueden contribuir a traducir las prioridades políticas en decisiones técnicamente responsables. Una Presidencia impulsada por el liderazgo y la autoridad, acompañada por el rigor técnico y la capacidad gerencial, puede constituir una fórmula prometedora.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No obstante, el éxito del Gobierno no dependerá de una sola figura. Ese estándar de idoneidad deberá extenderse a todo el gabinete, a las entidades descentralizadas, a las superintendencias y a la representación diplomática. Colombia no necesita sustituir una improvisación por otra, sino construir un Estado que combine orientación política con evidencia, capacidad de ejecución con responsabilidad fiscal y autoridad con respeto por los procedimientos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A esa exigencia de idoneidad deberá sumarse la coherencia. El presidente tendrá que ser fiel a su palabra, y la ciudadanía tendrá derecho a exigir correspondencia entre lo anunciado durante la campaña y lo ejecutado desde el Gobierno. Cuando alguna propuesta deba modificarse por razones fiscales, jurídicas o institucionales, será indispensable explicarlo con transparencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sobre esa base, uno de los frentes prioritarios será la recuperación de la seguridad. El país espera resultados frente al fortalecimiento de los grupos armados, la expansión de las economías ilegales, la extorsión y la pérdida de control territorial. Recuperar la autoridad estatal requerirá inteligencia, coordinación institucional, presencia efectiva en los territorios y una estrategia que articule seguridad, justicia y oportunidades económicas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De manera paralela, será urgente recuperar la confianza en la economía. El nuevo Gobierno deberá generar condiciones para la inversión, proteger la estabilidad fiscal, impulsar la productividad y reconstruir una relación de confianza entre el Estado, el sector privado y los territorios. El crecimiento no podrá concebirse como una simple abstracción estadística: deberá traducirse en empleo formal, movilidad social y oportunidades reales para las regiones históricamente más rezagadas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tanto en materia de seguridad como en la conducción económica, el ejercicio del poder requerirá una profunda sabiduría republicana. Recuperar la autoridad no implica desconocer la crítica, debilitar el pluralismo ni ignorar que, en la orilla contraria, existen preocupaciones legítimas sobre el futuro de la nación. Gobernar con sentido de Estado supone ejercer el poder con firmeza, pero también con límites claros, respeto institucional y conciencia de la diversidad del país.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esa misma madurez deberá reflejarse tempranamente en la política exterior. La intención manifestada por el presidente electo de sanar y fortalecer la relación bilateral con Estados Unidos constituye un punto de partida pragmático y necesario, dada la importancia de ese país para el comercio, la seguridad, la inversión y buena parte de la cooperación internacional de Colombia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Al mismo tiempo, el país necesitará una política exterior profesional, diversificada y estable, capaz de defender el interés nacional, reconstruir alianzas y ampliar su presencia en otras regiones. Las relaciones internacionales no pueden seguir dependiendo de afinidades ideológicas, impulsos personales ni de controversias dirimidas en redes sociales. Para avanzar en esa dirección será indispensable reconstruir las capacidades del Ministerio de Relaciones Exteriores. Colombia no puede seguir desmantelando su servicio exterior en nombre de las ideologías de turno y crear condiciones para que los mejores talentos de las regiones puedan formarse, ingresar a la carrera diplomática y representar al país con excelencia, nivelando por lo alto y no por lo bajo el servicio exterior.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero la proyección internacional de Colombia no dependerá únicamente del cuidado de sus relaciones exteriores. También estará determinada por su capacidad para educar, producir conocimiento, innovar y formar el talento que las transformaciones productivas y científicas contemporáneas demandan. Por ello, la recuperación del país deberá sustentarse en una gran apuesta nacional por la educación, la ciencia y el conocimiento.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Colombia no podrá resolver sus problemas de productividad, desigualdad, violencia y debilidad institucional mientras la educación continúe tratándose como un sector aislado y no como el fundamento de su desarrollo. El nuevo Gobierno tendrá que reducir las profundas brechas entre territorios, mejorar la calidad en todos los niveles y garantizar que el origen social o el lugar de nacimiento no sigan determinando las posibilidades de cada ciudadano.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esta apuesta exigirá dignificar la profesión docente, fortalecer las instituciones educativas y construir una formación que responda a los grandes desafíos sociales, culturales, científicos y productivos del país. Colombia necesita una educación que no solo prepare para el trabajo, sino que forme ciudadanos capaces de comprender su realidad, participar en la vida democrática, convivir con la diferencia y contribuir a la transformación de sus comunidades.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En ese horizonte, la ciencia, la tecnología y la innovación deberán dejar de ocupar un lugar periférico en las decisiones del Estado. Un país que no produce conocimiento queda condenado a depender de las soluciones, tecnologías y prioridades definidas por otros. Fortalecer la investigación, respaldar el talento nacional y articular las capacidades de las universidades, las empresas, el Estado y los territorios será indispensable para diversificar la economía, enfrentar los cambios tecnológicos y construir una verdadera sociedad del conocimiento.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Todas las universidades, en el marco de un sistema mixto de educación superior revitalizado, deberán desempeñar un papel central en este propósito. Estas no son únicamente espacios de formación profesional, sino instituciones capaces de generar conocimiento, impulsar la innovación, fortalecer la cultura democrática y conectar los territorios con oportunidades nacionales e internacionales. Convertirlas en aliadas estratégicas permitirá que la transformación del país no se concentre en unas pocas ciudades, sino que nazca también de las capacidades, los saberes y las aspiraciones de sus regiones.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El Gobierno electo tiene, en suma, una oportunidad excepcional para corregir el rumbo, recuperar la confianza y fortalecer el Estado. Pero recibe también un país dividido, con enormes desafíos en materia de seguridad, productividad, desigualdad, conocimiento y presencia territorial. Su éxito no dependerá únicamente de la firmeza de sus decisiones, sino de su capacidad para construir consensos, conformar un equipo de las más altas capacidades y gobernar más allá de quienes depositaron su voto en él.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En este orden de ideas, el nuevo rumbo de Colombia deberá sostenerse en la autoridad, pero también en la sensatez; en la técnica, pero también en la sensibilidad social; en la convicción, pero también en el respeto por la diferencia. Solo así será posible consolidar instituciones sólidas y resguardar ese delicado y complejo sistema que sostiene nuestra democracia.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Eduardo Perafán</author>
                    <category>Actualidad</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=130672</guid>
        <pubDate>Mon, 22 Jun 2026 19:48:03 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Un nuevo rumbo para Colombia]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Eduardo Perafán</media:credit>
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        <item>
        <title>NO A LA POLARIZACIÓN, SÍ A LA CONSTITUCIÓN Y LA SELECCIÓN COLOMBIA</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/calicanto/no-a-la-polarizacion-si-a-la-constitucion-y-la-seleccion-colombia/</link>
        <description><![CDATA[<p>Corremos el riesgo de llegar incluso divididos al mundial de fútbol, pues ambas partes ya se disputan el uniforme de la Selección y están acabando así con el único y máximo símbolo de unidad nacional: la Selección de Colombia en el mundial. Algo deplorable y censurable</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Todos los días escuchamos, por todos los medios de comunicación, desde el amanecer hasta el anochecer, como una verdad irrefutable e incuestionable, que los colombianos estamos profundamente polarizados. Que esa polarización es consecuencia de las campañas políticas de Abelardo y Cepeda, que han logrado dividirnos en polos antagónicos e irreconciliables. Lo insólito es que todavía no conocemos exactamente los asuntos y motivos que nos dividen en forma tan aguda. Solo podremos conocerlos cuando cese la tergiversación, el barullo de las redes sociales con su desinformación y las opiniones de numerosos periodistas sesgados y ambos candidatos debatan en público, con argumentos y propuestas, antes del 21 de junio. Siempre y cuando sean capaces de hacerlo más allá de la descalificación personal y sin apelar a los prejuicios y rencores de sus millones de seguidores. Pero si no lo hacen pronto, corremos el riesgo de llegar incluso divididos al mundial de fútbol, pues ambas partes ya se disputan el uniforme de la Selección y están acabando así con el único y máximo símbolo de unidad nacional, la Selección. Algo deplorable y censurable. Justamente para evitarlo, la legislación electoral prohíbe que los símbolos patrios, como la bandera y el escudo, se los apropien partidos políticos y sus candidatos durante las campañas electorales. La Nación no puede ser propiedad o pieza publicitaria de un candidato, mucho menos si lo hace bajo consignas patrioteras, porque esa sí es una peligrosa estrategia de polarización, ya que quienes no estén con él o su partido serían considerados apátridas y carecerían de derechos, todo lo contrario de lo que demanda y presupone la existencia de una democracia. Por eso es un despropósito hacer del uniforme de la selección nacional una pieza de proselitismo y campaña electoral, pues si algo necesitan nuestros jugadores en el mundial es el respaldo de todos los colombianos. Sus victorias no pueden ser reivindicadas por ninguna bandería partidista. La selección es Nacional, de todos y todas, no de un candidato, sus prosélitos y votantes.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Las elecciones y la Selección</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Y lamentablemente ya hemos llegado a tal extremo. De trasladarse semejante división al interior de los jugadores de la Selección, serán eliminados en la primera ronda del mundial, probablemente con autogoles, pues ya no serán un equipo sino 11 en disputa de ser el mejor jugador y harán un espectáculo deplorable. Su juego será deslucido y rastrero, como sucede en las campañas políticas, con sus líderes enfrentados, cada uno tratando de eliminar al otro y vencerlo, con jugaditas más o menos sucias, para luego sus seguidores vanagloriarse y como vulgares hinchas humillar y provocar a los vencidos. Si esto llega a suceder el próximo 21 de junio, toda Colombia perdería, no solo por el jolgorio de los ganadores y la frustración de los derrotados, que probablemente se expresará en las calles, sino porque durante los próximos 4 años difícilmente quien sea presidente podrá simbolizar la unidad nacional. Será un presidente que gobernará en primer lugar para su fanaticada y sus intereses, que lo eligió rabiosamente contra el resto de los colombianos. Estará tentado a cobrar revancha en lugar de gobernar para todos los colombianos y colombianas, como exige la Constitución. La cancha de la gobernabilidad, sus decisiones y beneficios serán para los ganadores y el resto quedará por fuera. Serán cuatro años de un juego de suma cero, contra casi la otra mitad de colombianos perdedores. Y si a ese hipotético escenario se suma una derrota de la selección frente a Uzbequistán el 17 de junio, estaríamos doblemente eliminados. Primero en el terreno de la convivencia política y luego de las canchas del mundial de fútbol. La única forma de evitar que sucedan esos desenlaces es tomándonos en serio ambos juegos, respetando las reglas de ambas actividades y jugando limpio, aceptando los resultados y respetando la integridad de todos los jugadores. En la política, permitiendo que los ciudadanos voten libremente y a conciencia, sin intimidarlos con las armas o infundiéndoles miedos y odios, pregonando catástrofes infundadas si el adversario llega a ganar o prometiendo milagros si se es favorecido en las urnas. Si se juega con semejantes artimañas, se estimulará peligrosamente la polarización, tanto durante la campaña y mucho más desde el gobierno, cuando en lugar de milagros lo que habrá será mayor frustración y desesperación por su no realización. Con mayor razón cuando esos milagros se anuncian que tendrán lugar en 9 meses, plazo en el que Abelardo dice acabará con el narcotráfico y la Coca en el país, superando así no solo a la “Paz Total”, sino todos los esfuerzos de los anteriores presidentes por poner fin al conflicto armado desde hace más de 50 años. Suena muy parecido a Trump y su inverosímil meta de poner fin a la guerra en Ucrania en 24 horas. Entonces no tendríamos una “Patria Milagro” sino una Nación malograda, más dividida y fragmentada. Pero no especulemos a mediano plazo sino en el inmediato y preguntémonos si nuestra Selección no le gana a Uzbequistán el próximo 17 de junio y corre el riesgo de ser eliminada en primera ronda, pues luego jugará con el Congo el 23 y Portugal el 27, encuentros más difíciles e inciertos ¿Con qué animo saldrían millones a votar con la camiseta de la selección?</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Entre la Política y el Fútbol</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">La política, desde luego, es más importante que el fútbol. Es el juego del poder, el que nos afecta a todos, para bien o para mal, y nadie puede eludirla o ponerse a salvo de sus consecuencias. Nos define desde la cuna hasta la tumba. Es el picado de la vida, donde millones están casi que eliminados por el lugar donde nacen, que les marca sus oportunidades para llevar una vida decorosa u oprobiosa, en dónde vivirán y hasta cómo y cuándo morirán. Por esa sencilla razón nadie puede ser apolítico. Y quienes se precian de serlo y repudian a todos los políticos por corruptos y tramposos, terminan votando por outsiders que se aprovechan de su ingenuidad. Dichos Outsiders una vez electos suelen ser todavía peores que los políticos anteriores, ya que convierten el Estado y las instituciones públicas en sucursales de sus negocios familiares y de sus socios corporativos, con el pretexto de trasladar su éxito empresarial al sector público, como hizo Trump con Elon Musk y actualmente con su yerno, todo bajo el pretexto de America First y la grandeza de MAGA. Lo mismo hace Milei en Argentina con su hermana y por eso más de uno de sus ministros y asesores han estado envueltos en escándalos de corrupción. Todo eso sucede porque estos outsiders que, hábilmente se proyectan en sus campañas como antipolíticos y exitosos empresarios, pregonan que la ley nada tiene que ver con la ética y mucho menos el Estado con la justicia social, pues todo depende de la competencia en el mercado, de la vanagloriada libertad personal y de la supuesta meritocracia para triunfar. Semejantes cuentos los utilizan para subordinar en su toma de decisiones lo público a lo privado. Es decir, hacer exactamente lo contrario de lo que es consubstancial a la democracia y el Estado Social de derecho, la protección y defensa de los derechos fundamentales de todas las personas y la prevalencia del interés general sobre el particular.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Contra la polarización, cumplir la Constitución</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">En nuestro caso, el artículo 1 define a Colombia como un Estado Social de derecho “<em>fundado en el respeto de la <strong>dignidad humana</strong>, en el <strong>trabajo y la solidaridad</strong> de las personas que la integran y en <strong>la prevalencia del interés general</strong>”</em>. En otras palabras, la Constitución es el campo de juego de la política, determina los límites y competencias de los gobernantes, sus funciones, relaciones con los ciudadanos y la sociedad en su conjunto. Por eso, nada mejor para evitar la polarización que cumplir la Constitución, empezando obviamente por quienes aspiran a los más altos cargos, como la Presidencia de la República y el Congreso. Si la cumplen cabalmente y no abusan de ella, interpretándola y aplicándola para favorecer a sus copartidarios, patrocinadores y socios, no habrá lugar a polarización social o política alguna. Pero si hacen lo contrario, obviamente la polarización será inevitable, pues cuando esos gobernantes en lugar de <em>“promover las condiciones para que <strong>la igualdad sea real y efectiva</strong> y adoptar medidas <strong>en <a>favor de grupos discriminados o marginados</a></strong></em>”, como lo ordena su artículo 13, se dedican desde la Presidencia y el Congreso a favorecer intereses minoritarios a través de incentivos y subsidios públicos, entonces es como ganar un partido en el mundial con la ayuda del árbitro, anotando goles fuera de lugar y hasta con la “mano de Dios”, como lo hizo Maradona contra Inglaterra en México en el mundial de 1986. En esos casos habrá posibilidades de mucha más polarización si la dignidad humana es desconocida en función del género al que se pertenece y se tiene actitudes misóginas y homofóbicas, pero sobre todo cuando no se adoptan medidas a favor de grupos discriminados o marginados y sí de minorías privilegiadas. Por eso no hay mejor antídoto contra la polarización que cumplir la Constitución, no solo por parte de los gobernantes, sino también de todos nosotros, como ciudadanos. De allí que Jürgen Habermas afirmará que el único patriotismo y nacionalismo que se debe estimular es el constitucional.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Patriotismo constitucional</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Y nuestra Carta lo hace muy bien en dos artículos. El 22 que nos dice que “<strong><em>la paz es un derecho y un deber de obligatorio cumplimiento”</em></strong>, por lo cual es un sinsentido afirmar que solo con la guerra y más “héroes de la patria” es posible alcanzarla y para ello estimular una atmósfera de confrontación con tigres que supuestamente devorarán a los “corruptos” y, todavía peor, “destriparán” a quienes sean de “izquierda”, considerados enemigos de la Patria. Todo lo contrario prescribe el artículo 95 que, entre los nueve deberes que <strong><em>enaltecen nuestra condición de colombianos</em></strong>, destaca los siguientes como esenciales: 1- <em>“Respetar los derechos ajenos y <strong>no abusar de los propios</strong>”; 4- “Defender y difundir <strong>los derechos humanos como fundamento de la convivencia pacífica</strong>”; 6- “propender por el <strong>logro y mantenimiento de la paz”;</strong> 8- “proteger los recursos culturales y naturales del país y <strong>velar por la conservación de un ambiente sano”</strong> y 9- “contribuir al financiamiento de los gastos e inversiones del Estado dentro de los conceptos de <strong>justicia y equidad</strong>”.</em> En conclusión, para no caer en la polarización, bastaría que todos cumpliéramos la Constitución, empezando por quien resulte electo presidente el próximo 21 de junio. Por eso carece de sentido promover otra Asamblea Constituyente si aún estamos en mora de cumplir artículos como el citado. Lo que necesitamos con urgencia es una gobernabilidad democrática constituyente, en lugar de inciertos procesos y asambleas constituyentes que apelan a un fantasmagórico poder popular constituyente, cuyas reivindicaciones y justas aspiraciones sociales solo podrán ser realizados con programas y políticas públicas concertadas entre todos los intereses económicos y sociales relevantes. Empezando con los intereses y las reivindicaciones más dispersas e inorgánicas de la economía informal y popular hasta los más robustos y poderosos de las grandes empresas, teniendo como horizonte el fortalecimiento del Estado Social de Derecho, en lugar de su desmantelamiento.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Por el cumplimiento de la Constitución</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso es una buena noticia que el candidato Iván Cepeda haya desistido de la aventura constituyente y se concentre en el desarrollo y cumplimiento en la vida real de la Constitución nominal que tenemos. Si lo hace con coherencia y sin exclusiones o hegemonismo partidista, ya no habrá espacio alguno para la polarización política y social en tanto todos los colombianos nos sentimos reflejados y protegidos por la Constitución, siempre y cuando &nbsp;se cumplan sus principios y valores democráticos enunciados desde su preámbulo: <em>“fortalecer <strong>la unidad de la Nación</strong> y asegurar a sus integrantes <strong>la vida, la convivencia, el trabajo, la justicia, la igualdad, el conocimiento, la libertad y la paz, dentro de un marco jurídico, democrático y participativo</strong> que garantice un <strong>orden político, económico y social justo</strong>, comprometido a impulsar la <strong>integración de la comunidad latinoamericana”</strong>. &nbsp;</em>Una integración hoy amenazada por la estrategia de Trump y su <em>“Escudo de las Américas</em>”, diseñado en función de MAGA y AMERICA FIRST, que desconoce nuestras prioridades como subcontinente, desde México hasta la Patagonia, como son la paz, la conservación y explotación de nuestras riquezas y portentosa biodiversidad, junto a la pluralidad étnica de nuestras identidades y numerosos pueblos del SUR en busca de mayor justicia social y autodeterminación política colectiva.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Hernando Llano Ángel</author>
                    <category>Calicanto</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=130016</guid>
        <pubDate>Fri, 05 Jun 2026 17:04:11 +0000</pubDate>
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        <item>
        <title>Colombia: un herbario en el Putumayo une ciencia y saber ancestral para defender el territorio</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/colombia-un-herbario-en-el-putumayo-une-ciencia-y-saber-ancestral-para-defender-el-territorio/</link>
        <description><![CDATA[<p>La placenta de Ángela Jhoana Jacanamejoy está enterrada en la cocina de su casa, justo bajo la tulpa o el&nbsp;Shinyak: el fogón que mantiene el fuego en el que tradicionalmente los&nbsp;kamëntšá&nbsp;han cocinado sus alimentos en el departamento amazónico de Putumayo, al sur de Colombia. Es bióloga de corazón y de profesión,&nbsp;artista, artesana, tejedora e integrante [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>En Mocoa, Putumayo, un herbario etnobotánico resguarda más de 22 000 muestras de plantas, junto a las cuales se recopilan referencias del conocimiento local de comunidades indígenas y campesinas.</em></li>



<li><em>Desde iniciativas de monitoreo comunitario, pueblos indígenas siona, inga y kamëntšá han identificado especies en riesgo y realizado estrategias de restauración, como la propagación de árboles maderables amenazados.</em></li>



<li><em>El proyecto se ha consolidado como una herramienta para la defensa territorial, al aportar información científica y ancestral frente a proyectos extractivos como la minería de cobre que puedan afectar al medioambiente.</em></li>



<li><em>Pese a su importancia, el espacio enfrenta dificultades como la falta de sede permanente, recursos limitados y ausencia de personal estable para su funcionamiento.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">La placenta de Ángela Jhoana Jacanamejoy está enterrada en la cocina de su casa, justo bajo la tulpa o el&nbsp;<em>Shinyak</em>: el fogón que mantiene el fuego en el que tradicionalmente los&nbsp;<em>kamëntšá</em>&nbsp;han cocinado sus alimentos en el departamento amazónico de Putumayo, al sur de Colombia. Es bióloga de corazón y de profesión,&nbsp;<a href="https://www.instagram.com/jashnan_" target="_blank" rel="noreferrer noopener">artista</a>, artesana, tejedora e integrante de la comunidad indígena&nbsp;<em>kamëntšá</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Jacanamejoy vive constantemente interactuando con aquel valle donde nació, con las montañas y las distintas tonalidades de verde que inundan el paisaje, los sonidos de los ríos, el olor a humedad y con las plantas de su territorio. Aquellas que poco a poco las comunidades han registrado en el&nbsp;<strong><a href="https://ipt.biodiversidad.co/sib/resource?r=itp_colectas-epifitas" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Herbario Etnobotánico del Piedemonte Andino-Amazónico&nbsp;<em>Jajen Saima’a</em></a>&nbsp;de la Institución Universitaria del Putumayo,</strong>&nbsp;que se encuentra en Mocoa, capital del departamento.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/05/inteligencia-artificial-aliada-clave-conservar-biodiversidad-america-latina/">La inteligencia artificial se convierte en aliada clave para conservar la biodiversidad de América Latina</a></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Este particular herbario es una biblioteca de plantas secas, “que&nbsp;<strong>guarda también el conocimiento en torno a su uso y manejo por parte de las comunidades indígenas, campesinas, afro</strong>&nbsp;o comunidades humanas que habitan un territorio en particular, en este caso, el departamento del Putumayo y el piedemonte andino-amazónico”, explica&nbsp;<a href="https://www.umakiwemadretierra.com/post/jorge-contreras-el-guardian-de-un-bosque-que-se-volvi%C3%B3-biblioteca" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Jorge Contreras</a>, coordinador del herbario, biólogo con maestría en ciencias de la Universidad Nacional, quien ha dedicado su vida a la botánica.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A este enfoque de estudio de las interrelaciones que establecen los seres humanos con las plantas se le llama etnobotánica. Y para este caso, se hace referencia a un lugar que recopila&nbsp;<strong>más de 22 000 muestras, que representan cerca de 1500 especies recolectadas</strong>&nbsp;en el departamento del Putumayo y el piedemonte andino-amazónico y en otras regiones del país.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_273051"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/27170125/11052026-2-768x512.jpg" alt="Ángela Jhoana Jacanamejoy en el herbario etnobotánico. Foto: cortesía de las comunidades inga y kamentsa" class="wp-image-273051" /><figcaption class="wp-element-caption">Ángela Jhoana Jacanamejoy en el herbario etnobotánico. Foto: cortesía Jorge Contreras / Herbario Etnobotánico</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Mocoa es una ciudad que se ubica justo en una zona de transición entre las regiones andina y amazónica. Cuenta con una población cercana a los 45 000 habitantes, entre los que se encuentran los pueblos indígenas originarios del piedemonte como cofán, siona, inga, kamëntšá, coreguaje, mientras que, en el resto del departamento, que supera los 350 000 habitantes, también habitan pueblos como los murui y los kichwa, además de comunidades nasa, pasto, embera y awa que llegaron al territorio. Actualmente,&nbsp;<strong>las comunidades enfrentan tensiones por el avance de proyectos de cobre.</strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">La biblioteca de saberes ancestrales</h2>



<p class="wp-block-paragraph">La historia del herbario se desarrolla&nbsp;<strong>entre la investigación científica y la reivindicación de los saberes ancestrales del Putumayo</strong>.&nbsp;<a href="https://www.youtube.com/watch?v=zi36uFYk05E" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Nació</a>&nbsp;oficialmente a partir del proyecto&nbsp;<a href="https://www.naturamazonas.org/guardianes-del-conocimiento-botanic" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Guardianes del Conocimiento Botánico</a>, realizado entre 2018 y 2022, y que formaba parte del programa Natura Amazonas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Este programa fue liderado por Conservación Internacional Colombia en alianza con Corporación para el Desarrollo Sostenible del Sur de la Amazonia (Corpoamazonia), el Instituto Tecnológico del Putumayo (que pasó a ser una institución universitaria), Parques Nacionales y la Corporación Autónoma Regional del Cauca (CRC).</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La iniciativa surgió por la voluntad de un grupo de investigadores e investigadoras, liderado por Contreras,&nbsp;</strong>quienes buscaron crear un espacio que no solo recolectara plantas bajo criterios científicos occidentales, sino que integrara los nombres y usos tradicionales dados por las comunidades, contando con el apoyo en primera instancia de dos personas visionarias como José Vicente Rodríguez-Mahecha director científico de Conservación Internacional Colombia y Luis Alexander Mejía-Bustos, director de Corpoamazonia en ese momento, quien facilitó el espacio físico para su inicio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ángela Jhoana Jacanamijoy realizó su tesis de pregrado sobre&nbsp;<strong>el conocimiento de las plantas para el cuidado de la mujer desde la niñez hasta la menopausia</strong>&nbsp;y esto motivó a Contreras y su equipo, quienes ya venían trabajando en el herbario etnobotánico, a impulsar junto a ella y otras personas de diferentes comunidades del Putumayo a fortalecer el herbario.&nbsp;“¿Por qué no nos integramos?”, le preguntó. Así se empezó a consolidar este proyecto y, en 2022, el entonces Instituto Tecnológico del Putumayo emitió un&nbsp;<a href="https://itp.edu.co/web2016/phocadownload/Acuerdos/ConsejoDirectivo/2022/Acuerdo%20018%2023agosto2022%20Creaci%C3%B3n%20Herbario-ITP.pdf">a</a><a href="https://itp.edu.co/web2016/phocadownload/Acuerdos/ConsejoDirectivo/2022/Acuerdo%20018%2023agosto2022%20Creaci%C3%B3n%20Herbario-ITP.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">cuerdo&nbsp;</a>con el cual se creó formalmente el herbario.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_273046"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/27170105/11052026-15-768x512.jpg" alt="En el trabajo de campo, los monitores comunitarios aprenden a medir el Diámetro a la Altura del Pecho (DAP) de los árboles maderables, un dato técnico vital para calcular el estado de salud de los bosques del piedemonte. Foto: cortesía de las comunidades inga y kamentsa" class="wp-image-273046" /><figcaption class="wp-element-caption">En el trabajo de campo, los monitores comunitarios aprenden a medir el Diámetro a la Altura del Pecho (DAP) de los árboles maderables, un dato técnico vital para calcular el estado de salud de los bosques del piedemonte. Foto: cortesía Jorge Contreras / Herbario Etnobotánico</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">“Después, algunos sabedores y taitas que vinieron a conocer el espacio, al comienzo estuvieron un poco molestos porque veían que guardábamos las plantas secas y se preguntaban: ‘¿Para qué? Ya no tienen vida’. Entonces, se les explicó que&nbsp;<strong>en algún momento ese conocimiento, no solamente de nombre científico, sino de usos, podría servir como herramienta de conservación para la defensa del territorio</strong>”, recuerda Contreras.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Según el Sistema de Información sobre Biodiversidad de Colombia (<a href="https://biodiversidad.co/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">SIB Colombia</a>), en Putumayo se registran 5826 especies de plantas, de las cuales 316 son endémicas, es decir, que solo existen en esta zona del país.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el herbario, todos los conocimientos son válidos y están al mismo nivel, tanto los de la ciencia occidental como los indígenas. Esto es una postura ética que se integra en un enfoque diferencial para reconocer y proteger la diversidad biocultural del Putumayo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Contreras explica que “antes venían los investigadores al territorio y no se asumía una posición de respeto con las comunidades, sino que se les imponía sumisión. Ahora es diferente y&nbsp;<strong>se parte de un reconocimiento de esa transversalidad como sabedores y como investigadores del territorio</strong>”.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/custom-story/2026/05/mineria-de-carbon-y-consultas-previas-con-indigenas-yukpa-colombia/">Colombia: el largo camino judicial de los indígenas yukpa para resarcir los impactos de la minería de carbón</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">Construcción compartida del conocimiento</h2>



<p class="wp-block-paragraph">El herbario funciona como un puente o canal donde se intercambian experiencias.&nbsp;<strong>Mientras los científicos y académicos como Contreras aportan técnicas de taxonomía y secado, la comunidad aporta la historia, el uso y el nombre en lengua materna de la planta</strong>. Para Jacanamejoy, esta biblioteca viva es una forma de «activar los genes ancestrales» y reconocerse en el territorio a través de lo que guarda.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_273045"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/27170101/11052026-10-768x512.jpg" alt="El monitoreo etnobotánico también ha permitido registrar fauna asociada a los bosques del territorio, como jaguares (Panthera onca), dantas (Tapirus terrestris) y borugas o guaguas (Cuniculus paca). Foto: cortesía de las comunidades inga y kamentsa" class="wp-image-273045" /><figcaption class="wp-element-caption">Cada muestra es guardada y requiere de un deshumidificador y aire acondicionado para mantener las condiciones y así evitar que la alta humedad amazónica genere hongos que destruyan la colección. Profesora Laura Clavijo de la Universidad Nacional revisa ejemplares del herbario durante su visita a las instalaciones. Foto: cortesía Jorge Contreras / Herbario Etnobotánico</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Este conocimiento sobre lo que hay en el territorio, ya sean especies endémicas, medicinales o sagradas,&nbsp;<strong>permite a las comunidades tener argumentos científicos y ancestrales</strong>&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/05/guardianas-alto-putumayo-desafian-monocultivos-ganaderia-vias/">para oponerse</a>&nbsp;a actividades extractivas como la megaminería de cobre, que ha venido instalándose en la región y que, aseguran los pobladores, degrada sus fuentes de vida y puede afectar el medioambiente.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>El herbario se ha consolidado mediante proyectos de investigación, monitoreo comunitario y educación ambiental.</strong>&nbsp;Entre los más relevantes se destaca la publicación de un libro bilingüe, en español y maicoca (la lengua indígena materna del pueblo Zio Bain) sobre 25 plantas de importancia cultural, el cual fue liderado por Conservación Internacional Colombia y la comunidad Siona de Buenavista.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En 2022 también se realizó Mocoa Biodiversa, una iniciativa de ecología urbana orientada a la formación ambiental de niños, niñas y jóvenes. Posteriormente en 2023 se continuó apoyando este tipo de propuestas educativas con el&nbsp;<a href="https://open.spotify.com/episode/5PEgAWIeF6GBRotyL26xXG" target="_blank" rel="noreferrer noopener">proyecto Nacederos</a>, centrado en los vínculos entre vegetación y fuentes hídricas del territorio. Uno de sus logros fue la creación de&nbsp;<strong>cartillas didácticas que permitieron identificar aquellas plantas que actúan como guardianas naturales de los nacimientos de agua.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Luis Felipe Mora, ingeniero ambiental y miembro de la&nbsp;<a href="https://www.cntindigena.org/el-pueblo-cofan-tres-decadas-de-lucha-por-el-territorio-ancestral-en-el-putumayo/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">comunidad indígena Cofán</a>, cuenta, por ejemplo, que investigadores de la Universidad de los Andes&nbsp;<strong>están estudiando sobre el cacao en el Putumayo con apoyo del herbario</strong>: “Estamos trabajando con variedades originarias de esta planta aquí en la región. Porque ya se está acabando, la gente no la cultiva. Entonces, tuvimos charlas y les fuimos a hablar sobre la importancia, con el fin de prevenir su pérdida”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_273044"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/27170056/11052026-8-768x512.jpg" alt="Las fibras vegetales utilizadas en artesanías tradicionales también hacen parte de los conocimientos documentados por comunidades indígenas y campesinas en el Herbario Etnobotánico Jajen Saima’a, donde se registran los usos culturales de las plantas del Putumayo. Foto: cortesía de las comunidades inga y kamentsa" class="wp-image-273044" /><figcaption class="wp-element-caption">Las fibras vegetales utilizadas en artesanías tradicionales también hacen parte de los conocimientos documentados por comunidades indígenas y campesinas en el Herbario Etnobotánico Jajen Saima’a, donde se registran los usos culturales de las plantas del Putumayo. Foto: cortesía Jorge Contreras / Herbario Etnobotánico</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Para las comunidades étnicas de la Amazonía colombiana el cacao nativo es un pilar de nutrición y medicina ancestral</strong>. “Sirve para el sistema cardiovascular, para el estrés, es alimento y además es muy nutritivo. Los abuelos dicen que antes lo preparaban para las mujeres durante y después del embarazo”, dice Mora. Asimismo, el ingeniero ambiental recuerda Árboles Semilleros, proceso mediante el cual se identificaron 71 tipos de árboles y se diseñaron métodos de propagación enfocados en la restauración forestal. Un proyecto liderado en su momento por la ingeniera Ligia Estela Peñafiel de Corpoamazonia.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/05/frailejones-drones-inteligencia-artificial-monitoreo-incendio-paramo-berlin-colombia/">Con drones e inteligencia artificial monitorean la huella de un enorme incendio en los frailejones del Páramo de Berlín, Colombia</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">Monitoreo participativo y comunitario</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Juliana Torres Jiménez, del resguardo inga de Yunguillo, ubicado en el área rural de Mocoa, habla con entusiasmo sobre el río Caquetá, que recorre su territorio y al que niños y niñas van a divertirse y a bañarse desde la mañana hasta el atardecer. “Tenemos sitios sagrados y ya no se caza como antes, ya somos más conscientes», dice.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Torres forma parte de&nbsp;<strong>una estrategia de monitoreo de biodiversidad implementada por las comunidades inga de Yunguillo para construir conocimiento</strong>&nbsp;en alianza con el herbario: “Clasificamos las plantas entre medicinales, ornamentales, artesanales, espirituales y las que son alimenticias tanto para nosotros como para los animales” comenta.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_273043"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/27170052/11052026-13-768x512.jpg" alt="Expertos y comunidades indígenas y campesinas utilizan la información que se ha recolectado en el herbario etnobotánico. Foto: cortesía de las comunidades inga y kamentsa" class="wp-image-273043" /><figcaption class="wp-element-caption">Expertos y comunidades indígenas y campesinas utilizan la información que se ha recolectado en el herbario etnobotánico. Foto: cortesía Jorge Contreras / Herbario Etnobotánico</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Han identificado las especies más vulnerables, entre las que destacan especialmente los árboles maderables: “En 10 años ya no vamos a tener árboles como, por ejemplo,&nbsp;<strong>el granadillo (<em>Platymiscium pinnatum</em>), quedan ya muy poquitos</strong>&nbsp;y en partes más bajas y medias está totalmente intervenido”, cuenta Torres.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Otro de los árboles escasos es el caimo de monte, conocido como cascabel (<em>Chrysophyllum venezuelanense</em>). Torres cuenta que es “una semilla artesanal y de gran importancia espiritual y cultural». «<strong>En nuestro territorio del resguardo indígena de Yunguillo, de 26 480 hectáreas, sólo hay ocho</strong>, por lo cual se adelantaron procesos de restauración de esta especie”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Del territorio de Yunguillo&nbsp;<strong>han participado en este monitoreo 16 personas</strong>, entre ellos sabedores y sabedoras, profesionales y jóvenes. “Recolectábamos las muestras, las limpiábamos, las dejábamos en un lugar muy adecuado para que no se nos fueran a infectar y a dañar, después las traíamos al laboratorio del herbario donde las muestras se deshidratan y se catalogan”, relata Torres.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_273047"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/27170109/11052026-14-768x512.jpg" alt="El Instituto SINCHI considera que el herbario llena un vacío histórico de documentación botánica en el sur de Colombia. Foto: cortesía de las comunidades inga y kamentsa" class="wp-image-273047" /><figcaption class="wp-element-caption">Los profesores Julio Betancurt y Julián Aguirre Santoro, acompañados por el&nbsp; investigador del herbario, David Hoyos, en expediciones y recorridos de recolección de material vegetal. Foto: cortesía Jorge Contreras / Herbario Etnobotánico</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Este proceso también se hace de la mano de personas sabedoras del territorio y jóvenes de las comunidades para que haya un diálogo y un intercambio de conocimientos.&nbsp;<strong>Quienes pertenecen a estos resguardos indígenas son coinvestigadores que aportan su conocimiento</strong>&nbsp;sobre los ciclos de floración, fructificación y ubicación de las especies según la ecología local. El registro se hace en español y en lengua materna.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esta investigación sobre la flora, apoyada por el Ministerio de Ciencias, les ha permitido conocer también la fauna que habita en la zona: “<strong>Con el monitoreo etnobotánico también han encontrado especies de animales</strong>: borugas (<em>Cuniculus paca</em>), armadillos (<em>Dasypus novemcinctus</em>), dantas (<em>Tapirus terrestris</em>), jaguares (<em>Panthera onca</em>) y ocelotes (<em>Leopardus pardalis</em>)”, expresa Torres.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/05/vivero-guarderia-de-frailejones-en-paramo-de-colombia/">La guardería de frailejones “bebés” que busca restaurar los páramos del Parque El Cocuy en Colombia</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">Desafíos y amenazas</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Mocoa está atravesada por ríos y ha estado históricamente expuesta tanto a desastres socioambientales como a presiones derivadas de economías extractivas que pueden afectar los ecosistemas de la zona. En respuesta,&nbsp;<strong>se han fortalecido procesos organizativos de&nbsp;<a href="https://www.youtube.com/watch?v=BJ4iaL0LurE" target="_blank" rel="noreferrer noopener">defensa territorial</a>&nbsp;que buscan proteger el agua y los bosques frente a la expansión de proyectos mineros</strong>, principalmente de&nbsp;<a href="https://elcuartomosquetero.com/mineria-verde-la-paradoja-que-amenaza-a-la-naturaleza-en-mocoa-colombia/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">cobre</a>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De hecho, Libero Cobre, una de las compañías interesadas en explotar el mineral, estima que&nbsp;<strong>en los suelos de Mocoa puede haber&nbsp;<a href="https://www.juniorminingnetwork.com/junior-miner-news/press-releases/2126-tsx-venture/lbc/143932-libero-copper-provides-update-on-projects.html" target="_blank" rel="noreferrer noopener">más de dos millones de toneladas de cobre</a></strong>, un metal apetecido para la transición energética, ya que con él se fabrican turbinas eólicas, paneles solares y baterías.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La empresa posee&nbsp;<a href="https://www.anm.gov.co/sites/default/files/DocumentosAnm/AUTO_GSC_ZO_000047_FJT-141_06-12-2023.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">cuatro títulos mineros</a>&nbsp;en esta capital amazónica, que abarcan cerca de 7800 hectáreas. El 6 de abril de 2022, Corpoamazonia, la autoridad ambiental en este departamento,&nbsp;<a href="https://conflictosambientales.unal.edu.co/oca/assets/doc/Corpoamazonia%20Auto%20DTP%20202%20de%2006-ABR-2022%20-%20DTP-196%20-%20DTP-292%20-%20Med%20Preventiva%20-%20LiberoCobre.pdf">ordenó la suspensión preventiva de las actividades de la empresa</a>&nbsp;en Mocoa, al evidenciar que la exploración se realizaba en una zona de alta amenaza por movimientos en masa, con antecedentes de deslizamientos, según el Servicio Geológico Colombiano.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La medida, que a la fecha sigue vigente, prohibió temporalmente cualquier uso o afectación de recursos naturales en los títulos mineros, hasta que la empresa subsanara supuestas inconsistencias administrativas y ambientales, entre ellas la ausencia de estudios de impacto ambiental, posibles afectaciones a fuentes hídricas y ecosistemas sensibles, y fallas en la documentación presentada.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;y&nbsp;<strong>El Cuarto Mosquetero</strong>&nbsp;buscaron a Libero Cobre para saber el estado del proceso y si se subsanaron las presuntas inconsistencias administrativas y ambientales, pero hasta el momento de la publicación no se ha obtenido respuesta.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_273055"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/27172118/WhatsApp-Image-2026-05-27-at-11.48.12-768x512.jpeg" alt="Carpa de Resistencia en Pueblo Viejo, Mocoa en el marco del año de la manifestación pacífica contra la minería de cobre. Foto: cortesía Paola Silva @LaMingaKiwe" class="wp-image-273055" /><figcaption class="wp-element-caption">Carpa de Resistencia en Pueblo Viejo, Mocoa, en el marco del año de la manifestación pacífica contra la minería de cobre. Foto: cortesía Paola Silva @LaMingaKiwe</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Es en este contexto en donde cobra gran importancia el herbario etnobotánico. Como dice Contreras, “<strong>si van a hacer alguna obra extractiva o alguna afectación en el territorio de las comunidades indígenas, ellas pueden respaldarse con la información que existe</strong>, con nombres científicos, porque hay plantas amenazadas o con algún criterio de amenaza reportado en los libros rojos de especies o en la Lista Roja de especies de la UICN, por lo cual tienen alto interés en conservación”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, y a pesar de su importancia,&nbsp;<strong>el herbario actualmente no tiene una sede fija</strong>. Antes se ubicaba en las instalaciones de Corpoamazonia, pero desde finales de 2025, la entidad pidió parte del espacio físico, por lo cual las colecciones tuvieron que dividirse: una parte está en las instalaciones de la Institución Universitaria del Putumayo y la otra continúa en la sede de la autoridad ambiental.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A esta dificultad se le suma la&nbsp;<strong>limitación de recursos financieros y la precariedad laboral</strong>: Contreras, quien ha liderado el espacio históricamente, en la actualidad no cuenta con un contrato laboral que lo vincule a la institución universitaria y el proyecto no cuenta con una persona de planta que se dedique a su conservación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Miguel Ángel Canchala, vicerrector académico de la Institución Universitaria del Putumayo, plantea una serie de alternativas y compromisos: reconoce que se encuentra actualmente en un sitio inadecuado y temporal y que “para solucionar esto, la universidad está trabajando en la adecuación de unas instalaciones».</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>«Se espera que este sitio definitivo, más pertinente para el manejo de la colección, esté listo en un plazo aproximado de dos a tres meses</strong>”, agrega.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por otro lado, el vicerrector se comprometió a trasladar a la universidad los armarios compactadores y otros equipos especializados que aún permanecen en Corpoamazonia por falta de presupuesto. Además,&nbsp;<strong>se pretende crear la figura de responsable o curador de planta.</strong>&nbsp;“Esta propuesta ya ha sido presentada a la nueva rectoría con el fin de contratar a una persona que no solo dirija el herbario, sino que actúe como gestora de proyectos para fortalecerlo”, expresó, y añadió que se ha contemplado dejar asignado un presupuesto anual dentro de los recursos de la universidad para garantizar el funcionamiento del herbario.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_273034"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/27162834/8-ok.jpeg" alt="Una de las muestras del herbario: flor andino amazónica. Foto: cortesía de las comunidades inga y kamentsa" class="wp-image-273034" /><figcaption class="wp-element-caption">Una de las muestras del herbario: Marantaceae. Arbusto en rastrojo. Flora andino amazónica. Foto: cortesía Jorge Contreras / Herbario Etnobotánico</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En esta institución, según indicó el funcionario,&nbsp;<strong>estudian 740 personas pertenecientes a comunidades indígenas.</strong>&nbsp;Además, dijo que el herbario fue vital para que el centro educativo pasara de instituto tecnológico a institución universitaria, y&nbsp;<strong>es un espacio importante para programas académicos como el de biología</strong>, que está en proceso de consolidación, y ofrecerá un enfoque diferencial dirigido a la protección de los vínculos entre las comunidades humanas y la naturaleza.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Desde el Instituto Amazónico de Investigaciones Científicas (SINCHI), el investigador Nicolás Castaño, biólogo, botánico y magíster en ecología tropical, resalta que&nbsp;<strong>este herbario cumple una función vital al llenar un «vacío de información» en el sur de Colombia</strong>, una región que carecía de un centro de documentación botánica de tal magnitud.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Castaño subraya que este espacio es un ejemplo único de «sincretismo» entre la ciencia y el saber ancestral,&nbsp;<strong>destacándose probablemente como el único herbario en el país con un enfoque etnobotánico tan profundamente marcado</strong>. Más allá de la catalogación de especies, el experto enfatiza en la importancia de este centro para fortalecer la autonomía regional, permitiendo que la juventud se capacite en su propio territorio y contribuya a la conservación y la integridad del bosque.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Entre plantas secas que guardan memorias vivas y comunidades indígenas que nombran el territorio en múltiples lenguas,&nbsp;<strong>el herbario se consolida como una apuesta por cuidar la vida desde los conocimientos científicos y ancestrales.</strong>&nbsp;En un contexto de actividades extractivas que pueden afectar el medioambiente, su existencia no solo preserva especies, sino que sostiene una forma de habitar y defender el Putumayo, donde la ciencia y la sabiduría étnica se entrelazan.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_273048"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/27170113/11052026-5-768x512.jpg" alt="Miles de hojas y tallos se conservan en el herbario etnobotánico. Foto: cortesía de las comunidades inga y kamentsa" class="wp-image-273048" /><figcaption class="wp-element-caption">Miles de hojas y tallos se conservan en el herbario etnobotánico. Foto: cortesía Jorge Contreras / Herbario Etnobotánico</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>*Imagen principal:</strong> el herbario etnobotánico registra información botánica en español y también en lenguas indígenas. <strong>Foto:</strong> cortesía Jorge Contreras / Herbario Etnobotánico</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por </em><a href="https://es.mongabay.com/by/simon-zapata-alzate/">Simón Zapata Alzate</a> <em>en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/05/colombia-herbario-putumayo-une-ciencia-saber-ancestral-defender-territorio/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



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<p class="wp-block-paragraph"></p>
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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
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        <pubDate>Mon, 01 Jun 2026 16:06:10 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Colombia: un herbario en el Putumayo une ciencia y saber ancestral para defender el territorio]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>La lucha contra el acoso escolar</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/rompamos-el-silencio-un-llamado-desde-las-aulas-contra-el-bullying/el-acoso-escolar/</link>
        <description><![CDATA[<p>Por: Sandra Milena Sánchez Sánchez. Al hablar de acoso o discriminación escolar me remonta la memoria a la época de mi vida escolar en la década de los 80 y 90, donde se tenía una mirada normalizada al hecho de encontrar compañeros que si lo traducimos a los conceptos actuales mantenían un continuo acoso no [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Por: <strong>Sandra Milena Sánchez Sánchez. </strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Al hablar de acoso o discriminación escolar me remonta la memoria a la época de mi vida escolar en la década de los 80 y 90, donde se tenía una mirada normalizada al hecho de encontrar compañeros que si lo traducimos a los conceptos actuales mantenían un continuo acoso no solo hacia los más “débiles” sino al que en su momento decían “dio papaya”. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Este tipo de acoso era caracterizado por críticas con relación a la apariencia física, estrato económico, debilidades para comunicarse; entre otros. Sin embargo, no se tomaba como un constante ataque que, minimizada, sino que a veces era ejercido por todos y no tenía ninguna denominación. Podría decirse que era el diario vivir de un centro educativo.</p>



<h2 class="wp-block-heading">En el mundo docente</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Pero de está situación no se escapaban los docentes, ya que se podía encontrar algunos con una forma “pedagógica” caracterizada por la discriminación, el castigo, la supresión y el poder de autoridad que era apoyada fielmente por los padres de familia. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Me hace recordar a un docente de Matemáticas que lo apodábamos “Hitler” por la forma de ejercer su autoridad por su saber sobre todos los estudiantes, nos pasaba al frente al tablero para realizar los ejercicios y si no estaban correctos nos dejaba de pie al lado de una pared hasta que terminará la clase, otros sacaban de clase a los estudiantes que no llevarán el uniforme completo y a las estudiantes mujeres que fueran maquilladas les limpiaban la cara ellos mismos con pañuelos. Lo más grave era si te quejabas con el director o los padres de familia porque todo era justificado como bueno para nuestro bien; ya que se decía que “la disciplina forjaba buenos ciudadanos”</p>



<p class="wp-block-paragraph">Este tipo de conductas tanto de los estudiantes contra sus compañeros y de los docentes contra sus estudiantes fueron reevaluados y empezaron a ser vistas como formas de maltrato y revisarse de una forma más sería hacia el año 2013 con el nacimiento del movimiento global de concientización y el establecimiento del “Día Mundial contra el Acoso Escolar”; ya que anteriormente hacia finales de los años 80 se iniciaron investigaciones sobre este tipo de conductas, pero sólo como una forma de recopilar información de qué tipo de dinámicas se ejercían. En Colombia, en este mismo año 2013 se promulgó la Ley 1620, creando un Sistema Nacional de Convivencia Escolar para prevenir la violencia y discriminación (MEN, 2013).</p>



<h2 class="wp-block-heading">Unidos contra el acoso escolar</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Una organización que ha venido trabajando arduamente a nivel mundial frente a liderar programas, estrategias, promoción de espacios justos, equitativos y seguros frente a algún tipo de discriminación y acoso en las aulas es la UNESCO. </p>



<p class="wp-block-paragraph">En el año 2023, esta organización lideró una campaña denominada “Unidos contra el acoso escolar”; tomando como ejemplo algunos casos de estudiantes de diferentes escuelas y cómo todos los miembros de la comunidad educativa deberían responsabilizarse por la actuación frente a estos casos con programas que estuvieran vinculados en los currículos de forma transversal como proyectos y en los manuales de convivencia. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Esta organización en el 2025 lideró un espacio importante de apoyo para los países frente al poder identificar “Entornos de aprendizaje seguros: Prevención y tratamiento de la violencia en la escuela y sus alrededores”; desatacando a los docentes como los primeros promotores para la eliminación de estas conductas que afectan a los estudiantes y brindándoles herramientas para poder actuar de una forma óptima y adecuada.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Retomando nuevamente, este compromiso en Colombia por erradicar las conductas de violencia y discriminación al interior de las instituciones educativas, vale la pena rescatar el papel del MEN (2025) donde a parte de brindar estrategias y programas a las instituciones para acompañar este trabajo, también resalta el papel de la familia como garante en eliminar la violencia en los hogares, como fuente primaria de la agresividad y del poco reconocimiento a las diferencias de los otros que se evidencia en los casos de los estudiantes que ejercen está misma violencia en el aula. </p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">Este trabajo con las familias debe ser uno de los primeros pasos para dejar de normalizar la violencia y discriminación como medio de supresión para lograr poder o reconocimiento.</p>
</blockquote>



<h2 class="wp-block-heading">Iniciativas que transforman</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Como ejemplo de estas dinámicas dirigidas a la ardua tarea de promover y garantizar espacios académicos donde se tenga la cultura del buen trato a través de la sana convivencia y que vincule la participación de toda la comunidad educativa, es la iniciativa diseñada por la institución educativa Colombiana donde estudia mi hijo “<a href="http://www.josemaxleon.edu.co">Colegio Bilingüe José Max León</a>”; la cual ha creado el programa SER ( Social, Empático, Responsable) donde su principal tarea es promocionar y prevenir las situaciones Bullying y Ciberbullying; a través de propender por espacios donde se respete la diversidad no solo física y de pensamiento, sino de opiniones, gustos, creencias (CBJML, 2023).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esta iniciativa que se desarrolla a través de diferentes estrategias como la identificación de casos, capacitación a la comunidad educativa, desarrollar acciones de prevención, concientización y sensibilización frente al significado del acoso escolar y sus implicaciones. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Como resultado de esta implementación y de los resultados obtenidos el Colegio en el año 2023 fue certificado como el primer colegio antibullyng en Colombia; llenando de orgullo a la comunidad y principalmente a nosotros los padres por garantizar un espacio seguro para nuestros hijos.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Una batalla conjunta</h2>



<p class="wp-block-paragraph">De acuerdo con estas experiencias y los excelentes resultados, es importante reflexionar que frente a la lucha contra la eliminación y erradicación de estas formas de violencia que discriminan y han llegado a repercutir en acciones tan tristes y llenas de impotencia como el suicidio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No deben ser los colegios los únicos responsables de garantizar que no se presenten este tipo de violencias en las aulas; ya que, la familia es el primer responsable de generar entornos seguros para los hijos, donde la comunicación prevalezca para que la generación de violencia física y psicológica no sea el medio para resolver conflictos; donde se tengan acuerdos frente al cumplimiento de los deberes y la defensa de los derechos de cada miembro.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Además, siendo docente de profesión también me parece importante hacer un llamado a nuestra labor en esta tarea frente al <a href="https://blogs.elespectador.com/author/luz-marina-garcia/">acoso </a>y discriminación escolar, ya que como gruías, orientadores y promotores de los procesos educativos, debemos hacer que prevalezca la reflexión, la comunicación, la flexibilidad, el respeto a la diversidad de nuestros estudiantes, la inclusión.</p>



<div class="wp-block-media-text is-stacked-on-mobile"><figure class="wp-block-media-text__media"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="700" height="470" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/01113931/Rompamos-el-silencio.jpg" alt="Rompamos-el-silencio" class="wp-image-118751 size-full" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/01113931/Rompamos-el-silencio.jpg 700w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/01113931/Rompamos-el-silencio-300x201.jpg 300w" sizes="(max-width: 700px) 100vw, 700px" /></figure><div class="wp-block-media-text__content">
<p class="wp-block-paragraph">No ser generadores de actos de autoritarismo, poca empatía, creedores del saber absoluto; olvidándonos que nuestros estudiantes son el centro de todo el proceso educativo y que debemos garantizar que estén seguros en los espacios educativos, se sientan identificados, motivados, escuchados y con la confianza de poder expresar sus sentimientos, emociones y miedos frente a las situaciones que se presentan.</p>
</div></div>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Rompamos el silencio</author>
                    <category>Rompamos el Silencio: un llamado desde las aulas contra el bullying</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=128989</guid>
        <pubDate>Fri, 22 May 2026 19:40:57 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/22074756/yamu_jay-ai-generated-9060268.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[La lucha contra el acoso escolar]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Rompamos el silencio</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>La Virgen María no quiere ser mamá (Cuento)</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/la-virgen-maria-no-quiere-ser-mama-cuento/</link>
        <description><![CDATA[<p>La decisión abrupta de María está a punto de cambiar para siempre la historia de la humanidad. El arcángel no sabe cómo reaccionará Dios. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size wp-block-paragraph"><em>Imagen creada con ayuda de inteligencia artificial. </em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Era la víspera del Día de la Madre. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Cuando San Gabriel la visitó, a María no le cayó en gracia. Es más, le pareció un imprudente por aparecerse a deshoras, con ella desarreglada, sin maquillar y con la casa desordenada. Fue un atentado a su vanidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">—Serás la madre del Salvador del mundo —le soltó el arcángel—, y María por poco se desmaya. La noticia la cogió en ayunas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La Virgen quería prepararse para la vida; la maternidad no figuraba entre sus planes. Quería recorrer el mundo, ser libre; no se veía desvelada arrullando, preparando teteros o cambiando pañales.&nbsp;El asunto aquel de la depresión posparto la aterraba.</p>



<p class="wp-block-paragraph">—¡Serás mamá por obra y gracia del Espíritu Santo! —continuó Gabriel que batía sus alas con fuerza en un primer intento por convencerla—. Siéntete afortunada, mujer. ¡El Todopoderoso te ha elegido!</p>



<p class="wp-block-paragraph">—¿Mamá soltera?, reflexionó ella para sus adentros, con gran perturbación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El arcángel bailaba de la dicha suspendido en el aire. A María, en cambio, le parecía que Dios era un ser inhumano por querer imponer su bendita voluntad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero la voluntad divina estaba sellada en las Santas Escrituras y nada ni nadie podía ajustar el guion…&nbsp;ni siquiera&nbsp;Dios, quien ya había escogido esposo por ella. Se llamaba José. Aunque trabajador, ella aspiraba a un hombre de mejor posición económica, y no un simple carpintero. —<em>&#8220;El palo no está para cucharas&#8221;,</em> pensaba María. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Creía que este era el peor día de su vida. Sin embargo, lo peor estaba por suceder al enterarse por boca de Gabriel que la criatura ya venía en camino.</p>



<p class="wp-block-paragraph">—¿Cómo así? —exclamó ella, abriendo como platos sus ojos oscuros.</p>



<p class="wp-block-paragraph">María quedó en una posición embarazosa: tener o no tener al bebé. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Se sirvió un chocolate para digerir con pan la nueva no tan buena. El arcángel, cariacontecido, no quiso ni sentarse. </p>



<p class="wp-block-paragraph">—Desayuné muy temprano con un suculento plato de maná —se disculpó sobándose la barriga. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Y prosiguió:</p>



<p class="wp-block-paragraph">—<em>Sooorry,</em>&nbsp;yo solo soy el mensajero —dijo con el rostro desencajado. Dio un portazo y desapareció en el acto. O eso creyó ella.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La Virgen lloró. Sin quién la consolara, atravesó esa noche con el sueño a medias.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cuando despertó, el arcángel Gabriel todavía estaba allí. &nbsp;A través de la ventana, María pudo ver que tenía los nervios de punta. Pues claro: el arcángel debía rendirle cuentas a Dios. Hasta pensó en decir que María no estaba en casa, pero sabía que Dios no se tragaría esa mentira.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Confundida, la mujer corrió esa mañana hacia donde su prima Isabel que vivía en Judea.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La emoción de Isabel se transformó en angustia cuando María le hizo una confesión: </p>



<p class="wp-block-paragraph">—Ya no sé si soy o no soy virgen —se lamentó.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A Isabel, que también estaba encinta, casi se le sale la criatura.</p>



<p class="wp-block-paragraph">—Anoche no pegué ojo, Isa —continuó María, temblorosa. &nbsp;Lo que quiero decir es que me embaracé o me embarazaron, ya ni sé que estoy diciendo. </p>



<p class="wp-block-paragraph">—¿Me estás hablando de una violación o algo así?, la interpeló Isabel de un solo alarido. &nbsp;&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">María no sabía cómo responder semejante pregunta.</p>



<p class="wp-block-paragraph">—No preguntes cosas que no sabría responder. ¿Y si aborto? —remató entre sollozos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Isabel se sintió en la nebulosa. Y cuando María le contó los detalles del encuentro con el arcángel, le pareció pura ficción; incluso, creyó que María alucinaba.&nbsp;Presa del pánico se recostó sobre la pared, pues era una declarada antiabortista. Para Isabel, ninguna razón justificaba la interrupción del embarazo. &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">—Prima, nadie puede contradecir las decisiones divinas —le dijo ofuscada a María, mientras acariciaba con dulzura su propio vientre. ¡Te expones a su ira santa!</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y enseguida abrió un libro y leyó:<em> “Mía es la venganza”, dijo el&nbsp;Señor&#8221;</em>&nbsp;en el Antiguo Testamento, ya que el Nuevo Testamento estaba aún sin escribirse: justo estaba sucediendo ante sus ojos, y a punto de estropearse.</p>



<p class="wp-block-paragraph">María se defendió:</p>



<p class="wp-block-paragraph">&nbsp;—Un hijo es una carga para toda la vida. No quiero amarrarme. Quiero ser alguien importante —le explicó ya más calmada, inocente de su propio destino en la Historia de la Humanidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">—Además, te digo algo: Este hijo jamás fue planeado. No planeado por mí —aclaró rápidamente.  Me parece cruel traer un hijo con este mundo <em>patas arriba</em>. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo que vino después fue muy confuso y difícil de explicar. </p>



<p class="wp-block-paragraph">La historia se fue al traste, se canceló la visita de los Reyes Magos, que llevaban medio camino a lomo de camello, y no hubo un final feliz como Melchor, Gaspar y Baltazar esperaban. Hasta la estrella de Belén perdió su brillo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el cielo estalló la revolución cuando llegó la noticia de que no habría un Salvador que salvase a los humanos de sí mismos.&nbsp;Una mujer empoderada había cambiado el curso de los acontecimientos. No había quien consolara a los querubines, pues San Pedro era simplemente Pedro y no había nacido. &nbsp;&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">A la mañana siguiente, cuando María despertó, se sintió aliviada, pues hasta Herodes se salvó de ser el villano. Sin querer queriendo, la Virgen –que ya no era virgen o en realidad no sabemos- había salvado la vida de decenas de criaturas inocentes…&nbsp;sin sospechar que dos mil años después un Herodes peor, vestido de primer ministro, buscaría venganza en Palestina contra miles de inocentes. Pero esa historia de horror y de la vida real no figura en las Santas Escrituras.</p>



<p class="wp-block-paragraph">¿Era esa la venganza del Señor? </p>



<p class="has-text-align-right has-medium-font-size wp-block-paragraph"><em><strong>FIN</strong> (pero no el fin de los tiempos). </em></p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=128774</guid>
        <pubDate>Fri, 08 May 2026 22:30:03 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/07125913/ZETA-ZETA-ZETA-ZETA-VIRGEN-MARIA.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[La Virgen María no quiere ser mamá (Cuento)]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>&amp;#8220;Colombia tiene que aprender a escuchar&amp;#8221; María Gaitán.</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/las-palabras-y-las-cosas/colombia-tiene-que-aprender-a-escuchar-maria-gaitan/</link>
        <description><![CDATA[<p>Ser la nieta de Jorge Eliécer Gaitán en Colombia no es solo una herencia: es una carga histórica, política y emocional. Este 9 de abril, Día de las Víctimas, quise hablar con María Gaitán, directora del Centro Nacional de Memoria Histórica, desde ese lugar, pero también desde otro más incómodo y urgente: el de quien [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Ser la nieta de Jorge Eliécer Gaitán en Colombia no es solo una herencia: es una carga histórica, política y emocional. Este 9 de abril, Día de las Víctimas, quise hablar con María Gaitán, directora del Centro Nacional de Memoria Histórica, desde ese lugar, pero también desde otro más incómodo y urgente: el de quien insiste en que la memoria no puede ser un relato cerrado, sino un ejercicio vivo de escucha. En esta conversación, su voz transita entre lo íntimo y lo público, entre el legado y el presente, para defender una idea tan simple como difícil: en un país atravesado por la violencia, entender empieza por escuchar, incluso aquello que no queremos oír.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Bueno, muchas gracias por esta entrevista, yo quiero empezar hablando un poco de estos años, de ese reto de asumir la dirección del Centro Nacional de Memoria Histórica y quizás de todo lo que te ha tocado aquí, pero sobre todo ese reto más difícil. ¿Cuál es el reto más difícil de lo que te ha tocado, la complejidad más grande de haber asumido la dirección del Centro Nacional de Memoria?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">A ver, esa pregunta es sustancial para entender lo que hemos hecho en todos estos meses de gobierno. Al entrar al Centro, de las palabras más comunes que escuché fue producto. Y yo, fue una de las cosas que más me interpelaron, porque yo no considero que ni la verdad, ni la justicia, ni la reparación, ni las investigaciones, ni el conflicto sean un producto, sino que se necesita un proceso. Y si nosotros no entendemos la memoria histórica y el esclarecimiento de la verdad como un proceso y lo manejamos como un producto, no va a tener las consecuencias tan importantes que implican escuchar, y para escuchar se requiere un proceso, porque nosotros no estamos acostumbrados a escuchar, a nosotros no nos enseñan culturalmente a escuchar, ni en el colegio, ni en la casa, ni en la sociedad escuchamos. Entonces es quizás uno de los retos más significativos, y eso estamos aprendiendo, eso ha sido la fuerza de escuchar todas las memorias, todas. Me acuerdo en un territorio que me decían María, no señora, usted no puede escuchar a los paramilitares, usted no puede escuchar a los guerrilleros, usted no puede escuchar a los delincuentes, y yo les decía, pero si no escucho a los responsables, ¿cómo voy a entender sus acciones para poder explicar este conflicto? Tengo que escuchar, eso no quiere decir que sea empática con lo que hicieron, eso no quiere decir que justifique lo que hicieron, pero nosotros tenemos que escuchar, escuchar no implica aceptar lo que el otro está diciendo, y eso es dificilísimo. Porque nosotros, y eso me pasa, yo no quiero decir que yo soy la maestra de la escucha, lejos de ahí, pero estamos en un proceso absolutamente auténtico y veraz de aprender a escuchar, porque muchas veces uno está escuchando al otro ya con todo un universo cultural y personal que nos impide recibir lo que estamos escuchando, y estamos siempre en una escucha reactiva, no receptiva. Entonces, eso es lo que estamos haciendo en el Centro Nacional de Memoria Histórica, una escucha receptiva, y no solamente receptiva para recoger la memoria colectiva, que es lo que ha hecho el Centro Nacional de Memoria Histórica desde su primer día de nacimiento, y convertirla en memoria histórica, y memoria histórica es triangular la información, yo escucho a la víctima, o el hecho victimizante, al responsable, y también lo cotejo con archivos. Esa triangulación es la que le da fuerza al esclarecimiento de la verdad y a la memoria histórica, porque en Colombia la memoria colectiva es quizás de las expresiones también tan diversas como nuestra geografía, porque la memoria colectiva en Colombia se baila, se canta, se llora, se grita, se insulta, se pone en teatro, se escribe, se compone, se conversa, y esa diversidad es la que nos permite saber que como cantan en La Guajira, no cantan como en el Llano, y como cantan en el Llano, no cantan en el Chocó, y en el Chocó no cantan como en el Amazonas, y escuchar a todos esos cantos nos permite tener una sinfonía colectiva que nos permita construir el país que queremos, o el país que soñamos, y el país que sueña La Guajira no es el mismo país que sueña el Amazonas, ni que sueña el Chocó, ni que sueña Nariño, ni que sueño yo, porque yo qué país sueño, el de la restauración moral y democrática de la República que Jorge Eliécer Gaitán encarnó toda su vida, y por eso el 9 de abril no solamente les rindo homenaje a las víctimas del conflicto, que para mí, más allá de ser víctimas, que sí han habido un centenar de miles de víctimas del conflicto, les rindo homenaje a los líderes, lideresas y resistencias, que además han escuchado la palabra de Jorge Eliécer Gaitán, porque Jorge Eliécer Gaitán buscó ser asesinado, y claro, asesinaron su cuerpo, y eso deshizo una familia, violentó una esperanza que estaba surgiendo, pero sobre todo, destruyó una familia, una familia que tenía vocaciones distintas, y que muchos, o la gran mayoría, mujeres, hemos optado por mantener firme el legado de Jorge Eliécer Gaitán, porque es un legado que este país tiene que escuchar, entonces cuando digo que Gaitán está vivo es porque está en el territorio presente, como me dice un compañero que lo repito tantas veces, yo, María Gaitán, me convierto en el territorio en una rockstar, porque no soy yo, es Gaitán, y que Gaitán, como él decía, yo no soy yo, personalmente, yo soy un pueblo que me sigue porque lo he interpretado, y yo no soy yo, María Gaitán, yo soy Gaitán porque es un pueblo que se siente interpretado todavía por lo que dijo Gaitán hace más de 78 años, cuando fue asesinado.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Me gustaría hablar de las acciones, porque las acciones siempre cuentan mucho, este 9 de abril, quizás, no sabemos si usted va a seguir al frente del Centro Nacional de Memoria el próximo año, pero por ahora sabemos que este 9 de abril es el último en este mandato, y usted está al frente, ¿qué va a pasar este 9 de abril?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Este 9 de abril nos vamos a encontrar con más de 80 líderes y lideresas y resistencias de todo el país, que vienen a que conversemos, a que articulemos y tejamos las experiencias de los otros, a que escuchemos dolor, pero sobre todo lo más importante es a contarles que reanudamos la obra del Museo de Memoria de Colombia, y logramos reanudarla en esta administración, difícil, difícil, duro, duro, pero logramos limpiar todo un proceso administrativo que era tan complejo, que era muy difícil de darle ruta si no se hacía este trabajo metódico de ordenar la casa para poder empezar a pensar en la idea de retomar la obra. Y en este museo de más de 14.700 metros cuadrados, y con un espacio público que estamos buscando que se integre a Bogotá, que eso también lo estamos haciendo, integrar el museo a Bogotá, que no sea un edificio aislado, sino que sea un edificio que haga parte de la ciudad, de una ciudad además que tiene que escuchar el territorio, porque nosotros decimos en permanencia el territorio habla, que también Bogotá es territorio, pero es que a Bogotá le cuesta mucho escuchar al resto del país. Entonces, en este lugar es donde realmente el territorio va a hablar y el centro tiene que escuchar, y el centro es Bogotá, el centro es el Centro Nacional de Memoria Histórica. Y este 9 de abril en el Teatro Jorge Eliécer Gaitán vamos a escuchar el territorio, en el centro, y en un lugar muy emblemático de la ciudad que es el Teatro Jorge Eliécer Gaitán.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Hay un tema sobre todas las memorias que a mí me fascina porque realmente creo que es lo que necesita el país, encontrarse, pero vemos la polarización, vemos que esto parece que somos descendientes de ese bipartidismo que tanto nos hizo daño y del que su abuelo tanto también le hizo daño a él, y tanto lo criticó también como esa falta de dignidad moral, que me parece muy interesante esa idea que usted está devolviendo, de devolverle dignidad al país, porque cuando se ven todas las memorias se devuelve dignidad a todas las memorias también, pero…¿por qué nos cuesta tanto?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Porque yo creo que nosotros fuimos formados culturalmente y socialmente a mantener tres elementos de los cuales yo considero que son los combustibles más efervescentes para este conflicto, que son el racismo, el clasismo y la desigualdad, y eso no viene desde el bipartidismo, eso viene desde la ocupación colonial española, cuando vinieron aquí a arrebatar territorios que no les pertenecían con una arrogancia que todavía tenemos, porque los criollos recuperaron y mantuvieron la arrogancia española, y eso es lo que nos está también impidiendo escucharnos, y que todas las memorias sean tenidas en cuenta. Entonces, cuando se habla de polaridad, yo creo que esta polarización no es de ahora, sino de siempre, y como tú lo dices, Gaitán, esa polarización fue la que más atacó, pero la razón por la cual, o sea, la esencia que él atacó es por la cual a él lo atacan, Gaitán unió al país de todos los partidos, al país nacional de todos los partidos, y unió al país político de todos los partidos, y ahí sí crea una división, pero es una división distinta, es una claridad política, que es la que tenemos, pero que es súper confusa. Entonces, a partir de la Constitución del 91, ya no son liberales y conservadores esa polarización, pero sí unos totalmente polarizados, en una explosión de partidos que representan al país político y que siguen manipulando al país nacional. Pero yo creo que poco a poco ese país nacional se está despertando, y yo pienso en los jóvenes con el estallido social. El estallido social abrió un trecho y un sendero muy importante en Colombia. Y esos estallidos sociales, como el 9 de abril, fue un estallido social. El 9 de abril de 1948, que mal llaman Bogotazo, porque eso no fue en Bogotá, fue en toda Colombia. Y cuando hablan de Bogotazo es como si se limitaran para que la historia oficial piense en incendios, en asesinatos, en un país emborrachado. Sí, se emborracharon, incendiaron, pero hay que saber quiénes incendiaron también, quiénes emborracharon, porque yo sé que también el país político brindó y se emborrachó de la felicidad de haber asesinado a Jorge Eliécer Gaitán. Entonces, quiénes se emborracharon hay que saberlo, porque se emborracharon unos y otros. Entonces, la polaridad, yo creo que hay una frase de Gaitán que a mí, o un concepto de Gaitán que me parece muy importante. “Para que haya luz, tienen que existir dos polos, el negativo y el positivo.” De lo contrario no hay luz. Entonces, el problema no es que haya dos fuerzas polarizantes que permiten la luz, sino que esas dos fuerzas polarizantes no produzcan luz, que es lo que nos sucede. Por eso Gaitán decía tan sabiamente que existía un país político liberal y conservador, y un país nacional liberal y conservador, pero que si ese país político —el liberalismo y el conservatismo— no eran el polo positivo y negativo, lo que producía luz era que el pueblo fuera superior a sus dirigentes para poder nivelar y darle dignidad a este pueblo que históricamente ha sido destrozado, humillado, denigrado, convertido en miseria, por eso somos el tercer país más desigual del mundo.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Hablemos de la administradora pública también, que le tocó llegar a administrar el CNMH después de Darío Acevedo y de todo el planteamiento, de una ruptura que venía del Centro, de una ruptura del Centro con muchos historiadores, con muchos sectores también del país, ¿cómo fue retomar eso desde la administración, desde darle una vuelta también a esta institución?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Mira, yo voy a decir una frase que puede ser tomada de distintos ángulos dependiendo de quien la escuche. Cuando yo llegué a esta entidad, te digo sinceramente que yo nunca me había acercado a ella, porque inclusive en momentos en que fue muy importante en investigación, a mí la academia, como decía Jorge Eliécer Gaitán, la frialdad dolosa del académico me parece que no transforma. Da de pronto luces y claridades, pero no transforma. Por eso esos ocho años de investigaciones tan académicas, donde recogían la memoria colectiva, la convertían en memoria histórica y se quedaba enterrada en productos en bibliotecas, era algo que no me interesaba. Nunca me acerqué. Después entra ese momento con esta idea de que el conflicto no existe, sino una mano de bandoleros criminales terroristas, y que el Ejército y la Fuerza Pública eran los defensores de la patria, y eran defensores de la patria que estaban cometiendo falsos positivos. Entonces yo dije, bueno, esta institución no es ni de centro, ni de memoria, ni de historia, ni nacional. Entonces yo siempre estuve muy, muy alejada. Y cuando entré, ¿qué me pasó? Que la Fuerza Pública estaba muy empoderada de la entidad, siendo los “héroes de la patria”. Pero por el otro lado, yo había escuchado permanentemente, con gran admiración y respeto, a las madres buscadoras y a las madres de Soacha buscando a sus hijos, y donde el Ejército también cometió de las cosas más criminales que puede tener un país contra su mismo pueblo, que son los falsos positivos. Y además sabiendo que en la época de Gaitán existió la chulavita y que cuando vino el Ejército el 9 de abril, los curas les dieron aguardiente con pólvora para que asesinaran violentamente. Entonces, esta Fuerza Pública también tiene… sí, ha habido víctimas dentro del mismo Ejército, de la misma Fuerza Pública, y a ellos los escucho y avanzo con ellos. A la otra también. Pero lo que me ha parecido absolutamente fantástico es que las conversaciones iniciales que tuvimos con la Fuerza Pública, que llegaban uniformados y acartonados, pues en este momento nos estamos escuchando. Y eso para mí es un éxito y un agradecimiento infinito, porque realmente ha habido una transformación en el diálogo. Porque tanto ellos empezaron a escuchar como yo, porque esto no es de un solo lado. Yo tampoco los escuchaba porque culturalmente, históricamente, tengo mis diferencias. Pero al mismo tiempo, el último debate de Jorge Eliécer Gaitán en la madrugada del 8 de abril fue por el honor militar. Entonces traté de escuchar a Gaitán todavía y decir: quiero encontrar el honor militar de la Fuerza Pública.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Hablando de un tema que es importante para la memoria ¿Qué hacer cuando un grupo paramilitar, un grupo narcotraficante como el Clan del Golfo quiere tomar el nombre de su abuelo?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Mira, eso hace parte de lo que sí es realmente la polarización. Eso para mí sí es polarización, porque la polarización en Colombia está cargada de mentiras, está cargada de estigmatización y de tergiversación de la verdad. Y eso es lo que está haciendo este grupo criminal del Clan del Golfo, usurpando un nombre que no se le mide por ninguno de los ángulos que ellos buscan que les cuadre. El Clan del Golfo hace parte de esas pocas intenciones en este país de destruir un legado, porque lo que están buscando es destruir un legado. Pero este pueblo no es bobo. Este pueblo sabe perfectamente que Gaitán lo que buscó fue la restauración moral y democrática de la República, cosa que es absolutamente opuesta a lo que estos criminales están haciendo en este país, que es toda la falta de ética, la falta de moral, y todo por la plata, con una corrupción, con una violencia, una criminalidad que no roza a Gaitán. Yo sé que esta lucha la convertí sinceramente en algo personal, y recuerdo mucho frases que contaba mi abuela sobre su vida con mi abuelo. Cuando Gaitán había tenido un momento muy estelar en alguna parte de Colombia, los medios de comunicación, por lo general El Tiempo en ese momento, lo atacaban y decían que era un populista, negro, indio, lo insultaban utilizando además expresiones que para él eran un orgullo. Porque si uno va a la esencia misma del populismo, eso fue lo que fue Gaitán: el pueblo superior a sus dirigentes. Entonces mi abuelo leía siempre el periódico en el desayuno, y mi abuela se enfurecía, y Gaitán le decía: no te preocupes, no te preocupes. Yo sé que Gaitán me diría eso frente a lo del Clan del Golfo, que no me preocupe, pero a mí sí me toca, porque tengo una rebeldía que no me permite quedarme tranquila frente a la distorsión de un legado que fue una esperanza para Colombia. Entonces, lo que decía mi abuela, y es lo que yo le respondo a Gaitán cuando hablo de esta lucha, es: tú preocúpate por las cosas importantes que yo me preocupo por las pequeñas. Y mi abuela cogía el teléfono y llamaba al director de El Tiempo y le reclamaba. Yo tampoco permito que este grupo criminal y otros estén usurpando a Gaitán, como mi mamá siempre dice, muchos políticos hablan de Gaitán, pero al mismo tiempo la Casa Museo Jorge Eliécer Gaitán está en ruinas, se está cayendo, y el Exploratorio Nacional está abandonado hace más de 20 años, está en ruina, y el legado de Gaitán, el sitio donde está enterrado mi abuelo, se lo comió la maleza. Y la Universidad Nacional no hace nada y el gobierno tampoco hace nada. Entonces eso también es una agresión contra el legado gaitanista, no solamente la usurpación de su nombre.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Bueno, vamos a hablar un poquito del gobierno porque finalmente toca hablar, no puedo dejar de hablar del gobierno al cual usted también pertenece.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>¿El presidente Petro escucha? ¿O a usted la escucha?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Mira, yo creo que en los pocos momentos que he tenido con Gustavo Petro han sido conversaciones muy afectuosas, muy fraternas y supremamente constructivas, porque independientemente de la cantidad de veces que haya o no haya hablado con el presidente, las veces que he logrado conversar con él, es un hombre audaz, tan creativo, que lo que uno conversa se convierte en mucho más poderoso y le abre, florecen nuevas ideas. Entonces esos momentos para mí son sagrados, son importantes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">&nbsp;<strong>¿Cuál es el legado de este gobierno frente a la memoria del país, en cabeza suya además?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">&nbsp;A ver, nosotros estamos dejando un Centro Nacional de Memoria Histórica con enorme sentido, y yo digo sinceramente que ese sentido no se lo pueden arrebatar, porque si se lo arrebatan pierde el Estado su deber con el país. Este Centro Nacional de Memoria Histórica no puede darle otra forma distinta a lo que hemos construido, porque lo que hemos construido es la escucha con el territorio. Eso es lo que se necesita. Hay todavía muchos procesos por afinar, porque construir y transformar en cuatro años es muy corto tiempo. Entonces, por ejemplo, ya se retomó la obra del museo, y el museo ya tiene sentido por dentro, pero ese sentido no se lo pueden transformar, porque si se transforma estamos haciendo una negación de lo que es un conflicto contado y escuchado desde el centro para el territorio. Yo creo que nosotros hemos dejado armado el Centro Nacional de Memoria Histórica, y lo más importante es la lucha de convertir esta entidad en una institución permanente, porque otra de las apuestas que consideré fundamentales era que no solamente Colombia tenía que escuchar, sino que el mundo tenía que escuchar a Colombia, y siempre uno vive que uno sale colombiano y le hablan de Escobar y se limitan a unas ignorancias informativas que son agotadoras. Lo otro es esa apuesta de contarle al mundo quiénes somos, y me encontré con una cosa maravillosa, y es que muchos museos del mundo lo que están buscando es crear en su interior centros de memoria, y nosotros hicimos al revés, pensado o no pensado, pero fue muy bien pensado en la Ley 1448 crear el Centro Nacional de Memoria Histórica, pero lo que no fue positivo es que le hubieran dado un tiempo limitado a esta entidad, primero además porque seguimos en conflicto, y segundo porque experiencias de otras latitudes han demostrado que la memoria es un proceso largo, largo, largo. Pero además, por algo que usted ha dicho en algún lado, y es que la memoria es necesaria para que un país encuentre constantemente un sentido, usted no puede prescindir de la memoria, y sobre todo que nosotros somos memoria, permanentemente somos resultado de unos ancestros también, que a su vez tenían memoria, y si nosotros escuchamos a científicos, sobre todo a neuro-científicos, hablan de la importancia de la memoria en las células. Entonces si estamos permanentemente bloqueando la posibilidad de la memoria, estamos bloqueando la posibilidad de construir ese después que tanto necesitamos, y no es solamente que queramos, es que necesitamos. ¿Qué hubiera pasado en una Colombia donde no hubieran asesinado a Gaitán? ¿Qué hubiera pasado con una Colombia donde no hubiera existido esa polarización de los privilegiados? Entonces eso es lo que el Centro Nacional de Memoria tiene que seguir construyendo.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Voy a finalizar esta con una pregunta un poco psicoanalítica, me va a perdonar. ¿Qué le diría a su abuelo de eso que está haciendo usted? Si pudiera tenerlo hoy, ¿qué le diría de eso que ha hecho? De lo que está haciendo?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Pues yo le diría que lo escucho mucho y lo escucho de verdad. Pongo mucho sus discursos, muchos.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Diego Aretz</author>
                    <category>Las palabras y las cosas</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127739</guid>
        <pubDate>Thu, 09 Apr 2026 15:21:09 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/09102029/maria-gaitan.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[&#8220;Colombia tiene que aprender a escuchar&#8221; María Gaitán.]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Diego Aretz</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>La carrera mundial por los datos</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/tendencias-y-oportunidades/la-carrera-mundial-por-los-datos/</link>
        <description><![CDATA[<p>La industria global para desarrollar data centers está —y seguirá— en auge. Cali tiene las condiciones para ser un jugador de peso en esta carrera.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Hay una infraestructura invisible que sostiene casi todas las actividades de nuestro día a día —las transacciones bancarias, las videollamadas, los modelos de Inteligencia Artificial, las plataformas de salud…— y que la mayoría de la gente desconoce: <strong>los data centers. Hoy el mundo está en una carrera sin precedentes para construirlos.</strong><br></p>



<p class="wp-block-paragraph">En este punto vale anotar que <strong>la Inteligencia Artificial (IA) también impactó a esta industria:</strong> ya no basta con almacenar datos, ahora hay que procesarlos a velocidades y densidades que exigen instalaciones radicalmente más sofisticadas. Un data center diseñado para IA puede consumir más electricidad que una ciudad intermedia.<br></p>



<p class="wp-block-paragraph">Ante este panorama, la inversión global en este tipo de infraestructura de datos está desatada: <strong>en 2025, según estimaciones de Gartner y TechJury, superó los 405.000 millones de dólares</strong>. Grandes empresas tecnológicas, como Microsoft, Google, Meta, Amazon, anunciaron inversiones que no tienen comparación histórica.<br></p>



<p class="wp-block-paragraph">América Latina no es ajena a esta ola. Brasil y México lideran la expansión regional, pero Colombia gana terreno con rapidez. <strong>El mercado colombiano de centros de datos podría pasar de 450 millones de dólares en 2025 a casi 1.500 millones en 2031,</strong> de acuerdo con las estimaciones de Arizton.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las inversiones ya confirmadas, refrendan esta creciente tendencia. En octubre del año pasado, ODATA anunció una inversión de 1.300 millones de dólares para dos data centers en Colombia; en febrero pasado, una inversión colombiana y de los Emiratos Árabes construirán otras tres instalaciones. <strong>Las señales son claras: el país está en el radar de los grandes operadores globales.</strong></p>



<h5 class="wp-block-heading"><br>Cali, hub de tecnología<br></h5>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Hay una ciudad que debería estar más presente en esa conversación: Cali. ¿Por qué? Ya mismo se los cuento.</strong><br></p>



<p class="wp-block-paragraph">Cuando un operador global decide dónde construir un data center, no solo busca un terreno barato: <strong>evalúa energía —disponibilidad, estabilidad y costo—, conectividad digital, agua para refrigeración, costos de construcción, régimen tributario y talento humano.</strong> En cada uno de esos criterios, Cali tiene mucho que decir y aportar. Y, en algunos, tiene ventajas que destinos como Ciudad de México, Santiago de Chile o la capital del país no pueden replicar.<br></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La más subestimada de estas variables es el agua.</strong> Pocos saben que un data center de escala media puede consumir millones de litros de este líquido al día solo para mantener sus equipos fríos. Es un factor que los inversionistas sofisticados ya están midiendo con el mismo rigor con el que miden la energía, por ejemplo.<br></p>



<p class="wp-block-paragraph">Según el índice WRI Aqueduct —referencia global de estrés hídrico— Colombia tiene un índice cercano a cero, mientras que México supera el nivel 4 sobre 5. Dicho de otra forma: Colombia está en el cuadrante ideal a nivel mundial (junto con Brasil y Costa Rica). México, que hoy concentra buena parte de los data centers de la región, enfrenta un riesgo hídrico que a mediano plazo será un obstáculo operativo y regulatorio real. Y al revisar las condiciones dentro de Colombia, es claro que <strong>el Valle del Cauca, bañado por varias fuentes hídricas, ofrece una ventaja comparativa con respecto a otros departamentos del país</strong> con menos acceso a fuentes de agua.<br></p>



<p class="wp-block-paragraph">A esto se suma la energía. El Valle del Cauca generó 190 GWh de energía solar en 2025, un logro significativo si se tiene en cuenta que partió prácticamente de cero hace seis años. El departamento alberga la primera granja solar de gran escala del país y el primer sistema de almacenamiento con baterías. Además, la región tiene una red eléctrica estable con 17 subestaciones y sus costos industriales están entre los más competitivos del país. Y, como ñapa, algo que no siempre se menciona: <strong>Cali es la única gran ciudad andina con conexión directa a cables submarinos del Pacífico</strong> —MAYA, SAM, PAN-AM, entre otros— lo que le da rutas de datos internacionales que otros grandes centros urbanos del país simplemente no tienen.<br></p>



<p class="wp-block-paragraph">El desarrollo del ecosistema tecnológico local tampoco es menor: <strong>el sector IT en Cali crece al 23% anual;</strong> cuatro de las diez principales empresas de software de Colombia tienen sede en la capital vallecaucana, y 14 de las 22 compañías líderes globales en IA ya emplean talento nativo caleño. Esto no es casualidad: es el resultado de décadas de inversión universitaria y de un ecosistema que produce ingenieros de calidad a costos que otras ciudades de la región no pueden ofrecer.<br></p>



<h5 class="wp-block-heading">Entonces, ¿qué falta?<br></h5>



<p class="wp-block-paragraph">Para reforzar su presencia, <strong>Cali y el Valle del Cauca deben evidenciar, explícitamente, que quieren jugar en esta liga.</strong> En ese sentido, iniciativas como <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/tendencias-y-oportunidades/cali-refuerza-su-apuesta-como-hub-de-tecnologia/">Cali Home4Tech</a> —una apuesta para que la ciudad se consolide como un territorio inteligente, sostenible y global—, y <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/tendencias-y-oportunidades/innovacion-sostenibilidad-pacifico-colombiano/">la narrativa ‘Valle Verde’</a> —que evidencia las capacidades y facilidades que ofrece el Valle del Cauca para que las empresas alcancen sus retadoras metas de descarbonización— son decididas apuestas que demuestran la voluntad de la región por hacer parte de esta carrera por los datos y en las que convergen autoridades departamentales, locales y los demás actores del tejido empresarial de la región.<br></p>



<p class="wp-block-paragraph">Por otra parte, Turner &amp; Townsend —consultora global que publica el único índice mundial de costos de construcción de datacenters— ha identificado, una y otra vez, <strong>los obstáculos que tienen el freno de mano puesto para Colombia: la lentitud en permisos, la necesidad de expandir infraestructura eléctrica para cargas de alta densidad y la ausencia de una política pública local</strong> que articule suelo, energía y zonas francas con los requerimientos específicos de esta industria. Ninguno de estos es insuperable, por el contrario, todos son, en el fondo, decisiones políticas y de gobernanza que se pueden sacar adelante.<br></p>



<p class="wp-block-paragraph">En definitiva, el mundo está construyendo la infraestructura que va a sostener la próxima década de economía digital. Las ciudades que ganen esa carrera no serán necesariamente las más grandes ni las más conocidas: <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/tendencias-y-oportunidades/el-rol-transformador-de-las-empresas/">serán las más preparadas.</a> <strong>Cali tiene los cables, el agua, la energía limpia, el talento y los costos competitivos.</strong> Ahora, como en cualquier carrera, hay que emplearse a fondo para evidenciar estas ventajas y lograr así que Cali se sume al lote que lidera esta competencia global.</p>



<h6 class="wp-block-heading">*Por: <a href="https://www.linkedin.com/in/valerysanclemente/">Valery Sanclemente, gerente de inversión en Invest Pacific</a></h6>



<p class="wp-block-paragraph">Crédito foto: Cotel Wave DC.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Invest Pacific</author>
                    <category>Inversión: Tendencias y Oportunidades</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127730</guid>
        <pubDate>Thu, 09 Apr 2026 13:56:04 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[La carrera mundial por los datos]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Invest Pacific</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>La engatusada de Oviedo</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/pletora/la-engatusada-de-oviedo/</link>
        <description><![CDATA[<p>Oviedo. Yo voté por Oviedo. Y ahora, cuando trato de explicarme por qué, me viene a la cabeza una imagen vieja, muy de Antioquia, muy de plaza, muy del pueblo de mis abuelos: la del culebrero. Ese personaje que se paraba en la mitad de una plaza a vender productos fantásticos, engatusando con su lengua [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<p>Oviedo. Yo voté por Oviedo.</p>
<p>Y ahora, cuando trato de explicarme por qué, me viene a la cabeza una imagen vieja, muy de Antioquia, muy de plaza, muy del pueblo de mis abuelos: la del culebrero. Ese personaje que se paraba en la mitad de una plaza a vender productos fantásticos, engatusando con su lengua a los espectadores, que se&#8230; se colocaban, se arrumaban&#8230; no, esa no es la palabra&#8230; se arremolinaban alrededor de él, en círculo, a escucharlo vender cosas mágicas que hacían maravillas imposibles. Una crema que rejuvenecía. Un brebaje que curaba quién sabe qué. Un producto prodigioso para males inventados y males reales.</p>
<p>Oviedo fue como un culebrero moderno.</p>
<p>Y sí, me duele decirlo: yo fui engatusada.</p>
<p>Voté por Oviedo en la consulta de la derecha porque no había consulta del progresismo y porque en redes yo seguía a Oviedo y decía cosas con las que estaba de acuerdo. Creí en su sinceridad al felicitar&#8230; o bueno, ni siquiera era que felicitara: reconocía méritos, reconocía triunfos, reconocía buenos procederes del gobierno actual de Gustavo Petro. Y eso, en alguien de ese lado, encandiló. A mí me encandiló.</p>
<p>Y aunque yo no habría votado por él como presidente, eso sí lo tenía claro, porque yo ya sé por quién voy a votar, en la consulta dije: voy a votar por este man. Este tipo es correcto. Parece sincero. Este habla lo que debe hablar. Este no está polarizando. Este no está atacando a nadie.</p>
<p>Y de repente a mí se me olvidó quién era.</p>
<p>Se me olvidó que era uribista.</p>
<p>Uribista de pura cepa.</p>
<p>Votó por Uribe, votó por Pastrana, votó por Iván Duque, votó por Santos, votó por todo ese mundo político, por toda esa línea, por toda esa tradición. Siempre ha estado de ese lado y siempre ha apoyado esas ideas. Pero por un momento, por unos meses&#8230; bueno, no, ni siquiera. Por un mes. La verdad es que yo quedé engatusada por Oviedo como un mes y medio. Y por ese mes y medio me dio amnesia política.</p>
<p>Y tanto que critico la amnesia política.</p>
<p>Yo he escrito varias columnas criticando que el colombiano sufre de amnesia política. Y yo, yo, que tanto bla, bla, bla he dado sobre eso, terminé con amnesia política también.</p>
<p>Porque me esperancé.</p>
<p>Me esperancé en que existiera otro político dentro de esa podredumbre, de ese nido de ratas&#8230; No, esa frase suena demasiado cliché. Y además tampoco quiero compararlos con ratas ni con aves rapaces, porque los animales, por más depredadores que sean, tienen ética para sobrevivir, tienen una lógica, tienen una necesidad. Incluso llegan a ser mejores que los seres humanos. No merecen que una los use para intentar rebajar a esa gente. Así que no. No los voy a comparar ni con ratas ni con aves rapaces.</p>
<p>No encuentro ahora mismo la frase exacta mientras escribo esto, pero sí sé que son políticos venenosos. Eso sí. Gente dañina. Gente mañosa. Gente que vive de embarrar al otro porque no sabe vivir de otra cosa.</p>
<p>Políticos que atacan, que no proponen, que lo único que hacen en campaña es atacar al oponente con groserías, con insultos, denigrándolo, inventando cosas, embarrando al otro, revolcándose en la porquería verbal porque creen que de ahí salen fortalecidos.</p>
<p>Y de pronto Oviedo fue como una lucecita. Bueno, una lucecita no sé, porque suena hasta bonita la palabra. Fue como una rendija, una ilusión de que, dentro de toda esta campaña tan absurda y tan violenta, violenta verbalmente y también en sus acciones políticas, aunque no sea violencia de golpes ni de puños, sí de destrucción del otro, sí de odio, sí de degradación, había alguien distinto.</p>
<p>Oviedo no parecía así.</p>
<p>No se mostraba así.</p>
<p>Pero una cosa es lo que muestras y otra lo que eres. Y eso en política aplica muchísimo.</p>
<p>Entonces yo vi en Oviedo a alguien diferente. Y era eso: una ilusión. Él dijo y se vendió como lo que mucha gente quería y necesitaba ver en ese momento: alguien distinto, alguien aparentemente transparente, alguien que no se revolcaba en el mismo barro discursivo de los otros.</p>
<p>Y yo compré esa imagen.</p>
<p>Mi engatusada fue tan brava que, un día antes de las elecciones, publiqué en mi Facebook un mensaje invitando a mis amigos a votar por Juan Daniel Oviedo para darle una lección a Vicky Dávila. Y hoy, hoy siento tanta vergüenza que borré esa publicación. ¡Ay, ombe, Diana Patricia!</p>
<p>Y la engatusada nacional fue peor, que cuando puse su nombre en Google para buscar una foto, me apareció esa pregunta que muchos buscaron: Juan Daniel Oviedo es de derecha o de izquierda. O sea: la gente ni siquiera sabía bien dónde ubicarlo. Y eso no habla de una virtud política. Habla de una operación de imagen muy bien hecha. Así de eficaz fue la culebreada. Así de bien vendió esa ambigüedad. Muchos seguramente lo confundieron con alguien cercano al progresismo. Y ahí caímos varios. Bueno, varios no. Digámoslo bien: ahí caímos los amnésicos. Los que le comimos el cuento.</p>
<p>Después de haber sacado el millón y pico de votos que obtuvo, unos días después se hizo el difícil. Después ¡pum! se quitó la máscara y el uribismo se le salió por los poros. La ultraderecha le salió a flote. Ahí estaba. Ahí apareció. Ahí se vio completico.</p>
<p>Está muy creído y muy alzado porque sacó un millón y pico de votos. Pero se equivocan. Esos votos no son suyos. O no del todo. O no como ellos creen.</p>
<p>Muchos de esos votos, me atrevo a afirmar, fueron del progresismo. Fueron de nosotros. De los que vamos a votar por Iván Cepeda. Como no había consulta progresista, muchos decidimos votar por él para darle una lección a personajes venenosos como Vicky Dávila, a ese reencauche que se vende como generación nueva, a los galanes de apellido, a toda esa lista de siempre, a todos esos apellidos que creen que el país les pertenece por herencia, por linaje o por costumbre.</p>
<p>Quisimos votar por alguien diferente dentro de esa misma consulta, alguien que además, al menos en apariencia, se comportaba distinto.</p>
<p>Y sí, Oviedo no es una persona común&#8230; no, mejor quito eso. Esa frase no me gusta. Supo venderse como alguien razonable en medio de tanta locura. Eso fue. Supo venderse.</p>
<p>Quisimos votar por él para darle una lección al resto de esa consulta tan corrupta, tan llena de lo mismo, tan llena de políticos que heredan glorias ajenas, dinosaurios que todavía creen que pueden aspirar a la Presidencia de la República como si el país siguiera detenido en el siglo pasado, figuras en extinción que se resisten a enterarse de que ya nadie los soporta.</p>
<p>Entonces, muchos del progresismo, muchos, muchísimos, un montón, por ejemplo todos los que yo conozco, votaron en esa consulta por Oviedo.</p>
<p>Sí, ya sé. Ahí estoy especulando. Pero tampoco tanto. Lo digo porque todas las personas progresistas cercanas a mí que conozco votaron por Oviedo en esa consulta. Y no votarían por Oviedo hoy. Y no votarían por él aunque no se hubiera ido con Paloma Valencia. Y si existiera una posibilidad entre Oviedo e Iván Cepeda, votarían por Iván Cepeda.</p>
<p>Entonces él no tiene un millón y pico de votos.</p>
<p>Eso no es verdad.</p>
<p>Esos votos se le acaban de ir volando.</p>
<p>Esos votos se le esfumaron.</p>
<p>Porque eran votos prestados. Eran votos coyunturales. Eran votos de gente que quiso intervenir una consulta ajena porque la propia no existía. Eran votos del progresismo que ya no cree en él y que ya no va a votar por él.</p>
<p>Así que si Paloma Valencia, el señor Uribe y todo su combo piensan que ese millón y pico de votos (mejor digo la cifra exacta: 1.255.510) están endosados a Paloma Valencia, se equivocaron.</p>
<p>Y yo reconozco, con vergüenza y con asombro, que me dio amnesia política.</p>
<p>A mí.</p>
<p>A mí, que tanto he escrito sobre eso.</p>
<p>A mí, que tanto he criticado eso.</p>
<p>A mí me pasó.</p>
<p>Porque me pudo la esperanza. O el cansancio. O la necesidad infantil, casi ridícula, de creer que todavía podía aparecer alguien decente en medio de tanto veneno.</p>
<p>Y no.</p>
<p>Era un culebrero. Y yo le compré el menjurje.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Diana Patricia Pinto</author>
                    <category>Plétora</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=126917</guid>
        <pubDate>Sat, 14 Mar 2026 23:29:43 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/14182846/portadas-el-espectador-3.png" type="image/png">
                <media:description type="plain"><![CDATA[La engatusada de Oviedo]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Diana Patricia Pinto</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Un colegio para la vida</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/un-colegio-para-la-vida/</link>
        <description><![CDATA[<p>Por Santiago Botía. Representante estudiantil. Mi historia en el Colegio Bilingüe José Max León comenzó hace 7 años, en el momento en el que mis padres toman la decisión de matricularme para cursar cuarto de primaria. En aquel entonces tenía 10 años y, sin saberlo, acababa de comenzar a escribir el capítulo más inolvidable de [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Por <strong>Santiago Botía</strong>. </p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Representante estudiantil.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Mi historia en el Colegio Bilingüe José Max León comenzó hace 7 años, en el momento en el que mis padres toman la decisión de matricularme para cursar cuarto de primaria.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En aquel entonces tenía 10 años y, sin saberlo, acababa de comenzar a escribir el capítulo más inolvidable de mi vida, lleno de historias, aprendizajes, valores, amistades y crecimiento personal.</p>



<h2 class="wp-block-heading">El primer día de clases</h2>



<p class="wp-block-paragraph">El estar en un nuevo ambiente, con todo lo que eso implica, me preocupaba de gran manera. Sin embargo, el recibimiento tan caluroso de las directivas, los profesores y por supuesto mis compañeros, a quienes más tarde comencé a llamar amigos, me impresionó e impactó de sobremanera. Ese fue el primer indicio de que había llegado al lugar indicado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El ingreso al <em>CBJML</em> no lo hice solo, pues me matriculé junto a mi hermana mayor quien entró a noveno grado. Naturalmente, a ella, el cambio de colegio le preocupaba más, pues al entrar a un curso mucho mayor, ella suponía que los grupos de amistades iban a estar más marcados y que su integración iba a ser mucho más compleja. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero ella, al igual que yo, fue recibida por personas sumamente calurosas y humanas, a las cuales, 4 años después sigue recordando y apreciando con mucho cariño.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A lo largo de los años, las dinámicas dentro del colegio me hacían entender cada vez más que yo no estaba estudiando en un lugar normal, sino que era todo lo contrario, mi colegio era uno muy especial. </p>



<h2 class="wp-block-heading">Un colegio para la vida</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Comprendí entonces, que todo ese cariño humano que recibimos junto con mi hermana en nuestro primer año no era gratuito, sino que era reflejo de lo que el colegio realmente enseña a sus alumnos: humanidad. </p>



<p class="wp-block-paragraph">En estos años he tenido la oportunidad de interactuar con muchas personas de distintos colegios y puedo decir, sin miedo a equivocarme, que lo que el Colegio Bilingüe José Max León nos enseña a cada uno de los estudiantes va mucho más allá de un aula de clase o de una simple nota.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Yo no hablo así de mi colegio bajo una perspectiva cegada por el amor que tengo hacia el mismo, sino que lo hago al entender todo lo que este dispone para la educación humana de calidad que enseña. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Evidencia de esto, son los programas institucionales con los que el colegio cuenta, tales como el programa <a href="https://josemaxleon.edu.co/propuesta-educativa/antibullying">SER </a>o el CARE, programas cuyos propósitos son que los estudiantes nos sintamos seguros en nuestro segundo hogar y que, asimismo, sea de nuestro conocimiento las herramientas y procedimientos necesarios para combatir el acoso escolar. </p>



<h2 class="wp-block-heading">Programas antibullying</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Los programas SER y CARE nacen con el propósito de generar espacios seguros dentro del colegio para todos los estudiantes, resaltando y admirando las diferencias, los gustos o creencias y permitiendo que todos tengan una voz que realmente sea escuchada. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Ambas iniciativas no se quedan solo en el papel, sino que son trabajadas día tras día por parte del colegio y es por eso, y por muchas otras cosas, que el Colegio Bilingüe José Máx León es el primer colegio con un certificado <em><a href="https://blogs.elespectador.com/author/luz-marina-garcia/">Antibullying </a></em>en Colombia. Y acá hay algo que quiero resaltar:</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph"><em>El colegio somos todos. Directivas, estudiantes, profesores, padres de familia y todos los actores que hacen que realmente vivamos en una comunidad, todos somos los que realmente hacemos colegio.</em></p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">Este año fui elegido por mis compañeros para ser el representante de los estudiantes, cargo que asumo con mucho honor y por el cual agradezco la confianza que se me otorgó. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Este cargo lo desempeño con la responsabilidad propia de un estudiante leonista, pues ser el representante de todos los estudiantes del colegio lo amerita. Desde lo que he podido evidenciar día a día cómo representante, pero sobre todo como estudiante, es algo hermoso que tiene nuestro colegio: la cantidad de niños, niñas y jóvenes líderes, empoderados, críticos, empáticos, responsables y por supuesto, humanos. </p>



<h3 class="wp-block-heading has-x-large-font-size">La construcción de un legado</h3>



<p class="wp-block-paragraph">Esto evidencia que el proyecto institucional del CBJML realmente está funcionando y que el trabajo llevado a cabo por directivas, docentes, padres de familia y, por supuesto, estudiantes, si está construyendo un legado. </p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">Mi colegio es el ejemplo claro de que la educación tiene el don más maravilloso de todos: humanizar para construir un mundo mejor.</p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">Hoy estoy cursando grado undécimo y puedo decir, totalmente convencido, de que <strong><em>mi colegio es un colegio para la vida</em></strong>, que no solo enseña a ser bueno para las matemáticas o las ciencias, sino que realmente nos enseña a todos a cómo ser verdaderos seres humanos. </p>



<div class="wp-block-media-text is-stacked-on-mobile"><figure class="wp-block-media-text__media"><img decoding="async" width="700" height="470" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/01113931/Rompamos-el-silencio.jpg" alt="Rompamos-el-silencio" class="wp-image-118751 size-full" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/01113931/Rompamos-el-silencio.jpg 700w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/01113931/Rompamos-el-silencio-300x201.jpg 300w" sizes="(max-width: 700px) 100vw, 700px" /></figure><div class="wp-block-media-text__content">
<p class="wp-block-paragraph">Este año voy a graduarme del colegio, lo que naturalmente me genera nostalgia y un poco de tristeza. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, estoy seguro de que cuando salga a la vida real, no dejaré jamás de ser un estudiante leonista, pues esa semilla que implantaron en mí y en todos mis compañeros, germinará y dará todos los frutos de una educación de calidad humana que resonará y me acompañará toda la vida.</p>
</div></div>
]]></content:encoded>
        <author>Rompamos el silencio</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Educación</category>
                    <category>Rompamos el Silencio: un llamado desde las aulas contra el bullying</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=126202</guid>
        <pubDate>Wed, 25 Feb 2026 14:39:32 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/25090624/IMG_20250402_082940.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Un colegio para la vida]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Rompamos el silencio</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>¿Muere el uribismo y nace el cabalismo?</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/muere-el-uribismo-y-nace-el-cabalismo/</link>
        <description><![CDATA[<p>¿Quién le teme a María Fernanda Cabal? La senadora dio un portazo al partido que ayudó a fundar. ¿Recogerá las banderas de un uribismo en decadencia? Diatriba contra una mujer sentada que no será presidenta esta vez.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size wp-block-paragraph"><em>Álvaro Uribe Vélez, ex presidente de Colombia y María Fernanda Cabal, senadora. Fotos tomadas de sus cuentas oficiales en X. </em></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-large-font-size wp-elements-bc5e96933ab2efa590d4907ee4439d78 wp-block-paragraph"><strong><em>“Usted debe temer más a sus amigos que a sus enemigos. Si no tiene enemigos, busque la forma de creárselos”: </em>Del libros <em>Las 48 leyes del poder</em>.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">La obra de teatro <em>“¿Quién le teme a Virginia Woolf?”,</em> es la historia de un matrimonio maduro, el de Martha y George, que se ve envuelto en riñas, odios y reproches ocultos. Pues bien, el matrimonio entre los Cabal-Lafaurie —María Fernanda y José Félix- y el Centro Democrático (CD) ha llegado a su fin y quizás por las mismas razones, a juzgar por la extensa carta, seis páginas, que la pareja le envió al director de ese partido.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Según ellos, hallaron &#8220;evidencia clara de graves irregularidades en el proceso&#8221; que concluyó con la candidatura presidencial de Paloma Valencia. La senadora Cabal perdió ese pulso y su rival la tildó de mal perdedora. “Perder es muy duro para María Fernanda Cabal, pero el país exige unidad”, <a href="https://elpais.com/america-colombia/2026-01-27/paloma-valencia-perder-es-muy-duro-para-maria-fernanda-cabal-pero-el-pais-exige-unidad.html">le dijo Paloma Valencia a El País</a> de España.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En su misiva, los Lafaurie-Cabal añaden: <em>&#8220;No queremos continuar en el CD. Sentimos que no tenemos espacio. Merecemos una salida digna, por lo que proponemos una escisión del CD que le permita a María Fernanda formar su propia agrupación política de conformidad a los estatutos del partido”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo que este episodio revela, en mi entender, es la obsesión de la senadora María Fernanda Cabal por ser presidenta de Colombia, pues solo algo así explica el hecho de que ella y su esposo se aparten del uribismo para&nbsp;armar toldo aparte, en vista de que la ungida fue una caucana en vez de una vallecaucana. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Cabal sería la jefa única de su propio partido, cuya línea sería <em>de mano dura</em> como el ultraderechista Vox de España, partido cercano a sus afectos ideológicos. &nbsp;Es una jugada maestra para estar presente sin estar presente en lo que resta de la carrera presidencial. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo concreto a hoy es que la senadora Cabal se ha quedado, literalmente,&nbsp;sin el pan y sin el queso: es decir, sin una candidatura presidencial y sin otra aspiración para repetir curul en el senado. Se entiende, pues, la preocupación&nbsp;y la obsesión.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Comenzando el año, publicó en sus redes sociales <a href="https://www.facebook.com/share/r/172kaTcpo6">este video</a> sobre un viaje relámpago que hizo Washington, donde según ella <em>“estuvimos con funcionarios y amigos del Departamento de Estado, del Departamento de Defensa, enlaces de la DEA, con la Casa Blanca: estuvimos en visitas demasiado productivas para Colombia, mostrándoles cuáles son los riesgos y las oportunidades; <strong>vienen cosas grandes para mi país</strong>”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">La verdad no entendí el contenido del video. ¿Acaso la senadora viajó en misión oficial o <em>motu proprio</em>?</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si los esposos Lafaurie-Cabal planean formar rancho aparte, queda claro que en Colombia fundar partidos políticos resulta igual de sencillo que poner puestos de arepas en cualquier esquina de barrio, con el perdón, claro, de aquellas personas humildes que se ganan la vida en ese sacrificado oficio, pues difícilmente podrían aspirar a, digamos, una curul en el Congreso, devengando 52 milloncitos de pesos mensuales, además de escoltas, carros y un equipo de empleados, todos con sueldos a cargo del bolsillo de los colombianos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Perder tales privilegios debe ser una auténtica tragedia, a pesar de que <a href="https://cuestionpublica.com/sabemos-lo-que-hiciste/maria-fernanda-cabal">una empresaria como la senadora Cabal</a> de hambre no se va a morir, bendito sea Dios.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hicieron bien la senadora y su esposo en &#8220;desuribizarse&#8221;, a estas alturas ya deben saber que Álvaro Uribe, a sus 73 años, está quemando sus últimos cartuchos en la política y si Paloma Valencia pierde (como dicen las encuestas que perderá), es mejor saltar del barco antes de que aparezca el iceberg, si no es que ya apareció en el horizonte. Es lo que hace un político inteligente. Y la senadora Cabal está dando muestras de sagacidad y olfato político. Se dice que ya está reclutando adeptos para su partido, entre aquellos que fueron ninguneados por el uribismo para hacer parte de las listas al Congreso.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>La Silla Vacía</em> lo resumió así: “Disidencia de Cabal y Lafaurie: <a href="https://www.lasillavacia.com/silla-nacional/disidencia-de-cabal-y-lafaurie-otra-senal-del-desgaste-de-uribe-en-la-derecha">Otra señal de desgaste de Uribe en la derecha”.</a></p>



<p class="wp-block-paragraph">Yo tenía escrito un perfil sobre la doctora Cabal, donde la comparaba con uno de los personajes de Condorito —y no es Yayita, aunque ¡ah yayita!—, por si ganaba la nominación del Centro Democrático; me puse muy triste pensando que mi trabajo se había ido a la basura. —Es una lástima que no haya sido la elegida, pensé, pues polémica como es, resulta un plato fuerte, más suculento que Paloma, para columnistas, humoristas o escritores como yo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La senadora Cabal también ha sido uno de los personajes más vilipendiados de la política colombiana, tratada con sorna en las redes sociales, pero es que ella tampoco ayuda. Recuerden la vez que le dijo al periodista Daniel Pacheco que tenía cemento en la cabeza, y aquél ni siquiera se defendió, como si le temiera a la senadora Cabal.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-blogs-el-espectador wp-block-embed-blogs-el-espectador"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="dPg6putgeH"><a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/cemento-en-el-cerebro-los-periodistas-no-se-hacen-respetar-que-vaina/">&#8220;Cemento en el cerebro&#8221;: Los periodistas no se hacen respetar, ¡qué vaina!</a></blockquote><iframe class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted" style="position: absolute; visibility: hidden;" title="&#8220;&#8220;Cemento en el cerebro&#8221;: Los periodistas no se hacen respetar, ¡qué vaina!&#8221; &#8212; Blogs El Espectador" src="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/cemento-en-el-cerebro-los-periodistas-no-se-hacen-respetar-que-vaina/embed/#?secret=S6cCO9KpY6#?secret=dPg6putgeH" data-secret="dPg6putgeH" width="500" height="282" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe>
</div></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Volví a ver esa entrevista, y me pareció que la senadora levita. Y me digo en voz baja, no sea que de verdad las paredes tengan oídos, ¡cuánta humildad le hace falta a esta mujer pudiente si quiere hacerse con el gordo de la lotería, o sea, la presidencia de la República! Se le abona, eso sí, no ser del típico político que usa máscaras. Ella es el pez que prefiere morir por la boca antes que agachar la cabeza o reconocer que se ha equivocado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Más que legisladora del tercer mundo, se siente cual senadora republicana legislando en el Congreso de Estados Unidos, donde según dice tiene buenos amigos, pero aclaremos que en política la palabra amistad no existe o no funciona con el mismo significado que para el resto de los mortales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hay acuerdos entre pares y componendas. No puede haber amistad sincera sencillamente porque todos riñen por el mismo trofeo y ese trofeo se les vuelve un asunto personal e intransferible, como las obsesiones. Así que en política es mejor cuidarse la espalda.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-9-16 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Preguntas rápidas junto a mis compañeras! #PalomaValencia #MariaFernandaCabal" width="422" height="750" src="https://www.youtube.com/embed/tII_BTZ3cLc?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Siempre he tenido curiosidad por saber si los políticos leen libros. Por si lo notaron, en el video de “las tres amigas y rivales”, quedó claro que de eso más bien poco. ¿Recuerdan al político que ni siquiera leía lo que firmaba? Si no leen debe ser por falta de tiempo, los excuso yo. Lo que es muy raro en todo caso, porque los congresistas trabajan como mucho tres días a la semana, y menos de ocho horas diarias. &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">No obstante, me llamó la atención este tuit de la senadora Cabal citando a Hannah Arendt, una filósofa alemana y sobreviviente del nazismo, cuyos libros resultan necesarios en este tiempo.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-rich is-provider-twitter wp-block-embed-twitter"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="twitter-tweet" data-width="500" data-dnt="true"><p lang="en" dir="ltr">“Nadie tiene derecho a obedecer” <br><br>Hannah Arendt</p>&mdash; María Fernanda Cabal (@MariaFdaCabal) <a href="https://twitter.com/MariaFdaCabal/status/2016228093321437363?ref_src=twsrc%5Etfw">January 27, 2026</a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>
</div></figure>



<p class="wp-block-paragraph">¿Es en serio? Alguien que representa a la derecha más extrema, quizás sea la persona menos indicada para hablar sobre libertad, asunto que obsesionó a la pensadora alemana. Ella representa a la sociedad civil que combatió al establishment político de su tiempo. La doctora Cabal, una mujer radical, representa al establecimiento político en la Colombia de nuestra época. La Alemania Nazi persiguió comunistas en tanto que en la Colombia actual la doctora Cabal los llama “izquierdópatas” cada vez que se le antoja.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-rich is-provider-twitter wp-block-embed-twitter"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="twitter-tweet" data-width="500" data-dnt="true"><p lang="es" dir="ltr">&quot;Desterremos a los izquierdópatas&quot;, frase de la sra Cabal = a:  &quot;&#8230; ustedes&#8230; en mí tendrán a un enemigo acérrimo&#8230; para acabar ese cáncer que significa la izquierda&quot;, frase del sr precandidato del extremismo.  Ella se identifica con él ¿Los exterminadores de UribeV? <a href="https://t.co/foCMSyOP4H">https://t.co/foCMSyOP4H</a></p>&mdash; CeciliaOrozcoTascón (@CeciliaOrozcoT) <a href="https://twitter.com/CeciliaOrozcoT/status/2011563390142144692?ref_src=twsrc%5Etfw">January 14, 2026</a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>
</div></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En 2022 afirmó que <a href="https://www.elcolombiano.com/colombia/gustavo-petro-y-maria-fernanda-canal-discuten-por-igualdad-ministerio-de-francia-marquez-LJ19459435">“la&nbsp;igualdad es un mito de la izquierdopatía,</a> que necesita vender falsedad a sus adeptos.” “Ningún ser humano es igual a otro, cada uno tiene ADN y capacidades diferentes”, añadió.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No obstante, en un intento por justificar la cita de Arendt traída a colación por ella, quiero creer que dicha frase fue la manera que encontró la senadora Cabal para decirnos que se aburrió de obedecer al expresidente Uribe, en contraste con la senadora Paloma Valencia, que es, dicho por ella misma, la que más caso le hace. Y eso tiene una explicación lógica, dicho también por ella: <a href="https://www.instagram.com/p/DTnUHFoku4x">“Uribe es mi papá”.</a></p>



<p class="wp-block-paragraph">En este punto se me agotaron la paciencia y las palabras. </p>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size wp-block-paragraph"><em><strong>Espere mañana: Jesús, María Magdalena y Petro.&nbsp;</strong></em></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=125291</guid>
        <pubDate>Sat, 31 Jan 2026 11:50:24 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/31064954/ZETA-ZETA-MARIA-FERNANDA-CABAL-scaled.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[¿Muere el uribismo y nace el cabalismo?]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
    </channel>
</rss>