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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
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	<title>Todos los resultados de blogs de colonia | Blogs El Espectador</title>
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        <item>
        <title>Día Internacional de los Parques Nacionales: áreas protegidas en emergencia ante el avance de minería, deforestación y petróleo</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/dia-internacional-de-los-parques-nacionales-areas-protegidas-en-emergencia-ante-el-avance-de-mineria-deforestacion-y-petroleo/</link>
        <description><![CDATA[<p>El 24 de agosto se celebra el Día Internacional de los Parques Nacionales. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Los parques nacionales, una de las categorías más altas de protección dentro de los sistemas de áreas protegidas, se celebran este 24 de agosto en todo el mundo y Mongabay Latam se adentra en tres de ellos para conocer qué amenazas enfrentan.</em></li>



<li><em>En el Parque Nacional Natural La Paya, <strong>Colombia</strong>, la deforestación ha destruido 8759 hectáreas de bosque entre 2013 y 2023 y otras 892 hectáreas en 2024 y 2025.</em></li>



<li><em>En Argentina, un modelado de WCS <strong>Argentina</strong> calcula que un derrame de petróleo del proyecto de la terminal petrolera Vaca Muerta Oil Sur podría llegar en menos de un día al Parque Nacional Islote Lobos.</em></li>



<li><em>En el Parque Nacional Bahuaja Sonene, en <strong>Perú</strong>, la minería ilegal fue erradicada de su interior en 2023, pero la actividad ilegal e informal persiste en los alrededores.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">El 24 de agosto se celebra el&nbsp;<strong>Día Internacional de los Parques Nacionales</strong>. La fecha recuerda la importancia de mantener intactas áreas que albergan paisajes únicos, biodiversidad asombrosa y servicios ecosistémicos de los que dependen la provisión de agua limpia, el aire fresco, la polinización de alimentos y la captura de gases de efecto invernadero.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Aunque en Latinoamérica los parques nacionales son una de las categorías más altas de protección dentro de los sistemas de áreas protegidas nacionales,&nbsp;<strong>enfrentan todo tipo de amenazas</strong>. El avance de la deforestación, la minería ilegal e informal y la expansión de la industria petrolera son tres de ellas.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/08/terremoto-colombia-pueblos-indigenas-afrodescendientes-censo-damnificados-vacio-informacion-oficial/" target="_blank" rel="noopener">Terremoto en Colombia: pueblos indígenas y afrodescendientes hacen su propio censo de damnificados ante vacío de información oficial</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image is-resized" id="attachment_276766"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/08/21223502/FOTOS-CRISTHIAN-ALFONSO-PIMIENTO-PNN-LA-PAYA-1.jpg" alt="" class="wp-image-276766" style="aspect-ratio:1.7793594306049823;width:1500px;height:auto" /><figcaption class="wp-element-caption">El Parque Nacional Natural La Paya fue creado en 1984. Foto: cortesía Cristhian Alfonso Pimiento/Parques Nacionales</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En el Parque Nacional Natural La Paya, en Putumayo, el extremo sur de Colombia, la ganadería ilegal, cultivos de coca y la presencia de grupos armados ilegales han provocado la&nbsp;<strong>pérdida de bosques</strong>&nbsp;en una zona clave para la conectividad entre el Escudo Guayanés, la Amazonía y Los Andes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el Parque Nacional Islote Lobos, en Río Negro, el noreste de la Patagonia argentina, la construcción de&nbsp;<strong>un oleoducto y una terminal de exportación petrolera</strong>&nbsp;preocupa por los antecedentes de derrames de petróleo que ha habido en el país. Un vertimiento podría llegar en menos de un día a sitios de anidación y de reproducción de fauna marina.</p>



<figure class="wp-block-image is-resized" id="attachment_276769"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/08/21224000/islote-lobos-by-parques-nacionales-argentina.jpg" alt="El punto más septentrional de anidación de los pingüinos de Magallanés está en Islote Lobos. Foto: cortesía Parques Nacionales" class="wp-image-276769" style="aspect-ratio:1.4981481481481482;width:1618px;height:auto" /><figcaption class="wp-element-caption">El punto más septentrional de anidación de los pingüinos de Magallanés (<em>Spheniscus magellanicus</em>) está en Islote Lobos. Foto: cortesía Parques Nacionales</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En el Parque Nacional Bahuaja Sonene, entre Puno y Madre de Dios, en el sur de Perú, la&nbsp;<strong>minería ilegal e informal acecha al parque</strong>. Aunque se logró detener la actividad al interior del área protegida, la actividad se expande en la zona de amortiguamiento y los ríos que la rodean.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;habló con especialistas y conocedores de las tres áreas para entender mejor qué está en juego y las soluciones que plantean.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Colombia: la deforestación pone en riesgo la conectividad del Parque Nacional La Paya</h2>



<figure class="wp-block-image is-resized" id="attachment_270330"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/10/07172648/Foto9_TextoGeneral_Parques-1536x1024-1.jpg" alt="" class="wp-image-270330" style="aspect-ratio:1.5;width:1536px;height:auto" /><figcaption class="wp-element-caption">El grupo armado ilegal Comandos de la Frontera apareció en un recorrido periodístico de La Silla Vacía y Mongabay Latam que visitaron la zona del Parque La Paya en 2023. Foto: Santiago Rodríguez</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">El Parque Nacional Natural La Paya está en el extremo sur de Colombia, en la triple frontera con Ecuador y Perú. La zona es tan biodiversa que los otros dos países también tienen áreas protegidas en sus límites. Sin embargo, este es considerado por muchas autoridades y expertos el&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/08/triple-frontera-colombia-ecuador-peru-conflicto-amazonia/">punto fronterizo más conflictivo de la cuenca amazónica</a>. La&nbsp;<strong>expansión de la ganadería ilegal, los cultivos de coca y las carreteras ilegales</strong>&nbsp;están destruyendo los bosques de La Paya, de acuerdo con Julia Miranda, quien dirigió Parques Nacionales de Colombia entre 2004 y 2020.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Entre 2013 y 2023,&nbsp;<strong>el parque perdió 8759 hectáreas de bosque</strong>, según el más reciente&nbsp;<a href="https://parquescomovamos.com/wp-content/uploads/2024/10/Informe-2024-PNCV-Parques-Nacionales-Como-Vamos.pdf" target="_blank" rel="noopener">informe</a>&nbsp;de la iniciativa Parques Cómo Vamos. Esta pérdida convirtió a La Paya en la quinta área protegida más deforestada del país.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La deforestación continuó en 2024, año en el que se perdieron 459 hectáreas adicionales de bosque, según datos del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM) de Colombia, enviados a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;por Rodrigo Botero, director de la Fundación para la Conservación y el Desarrollo Sostenible (FCDS). En 2025, 433 hectáreas más fueron deforestadas. Es decir,&nbsp;<strong>892 hectáreas en esos dos años</strong>.</p>



<figure class="wp-block-image is-resized" id="attachment_276767"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/08/21223528/PUBELO-INDIGENA-SIONA-FOTOS-CRISTHIAN-ALFONSO-PIMIENTO-ORDONEZ-8.jpg" alt="El Pueblo Indígena Siona ha habitado ancestralmente lo que hoy es el Parque Nacional Natural La Paya. Foto: cortesía Cristhian Alfonso Pimiento / Parques Nacionales" class="wp-image-276767" style="aspect-ratio:1.5003750937734435;width:2000px;height:auto" /><figcaption class="wp-element-caption">El pueblo indígena siona es uno de los que habita el Parque Nacional Natural La Paya. Foto: cortesía Cristhian Alfonso Pimiento/Parques Nacionales</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">“Se perdieron zonas que habían sido restauradas durante las últimas dos décadas, que son críticas en la recuperación de la conectividad del parque”, señala Botero.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La exdirectora detalla que detrás de la tala no solo hay campesinos que amplían sus asentamientos y potreros. Asegura que también hay&nbsp;<strong>grupos armados ilegales que controlan buena parte de esos territorios</strong>. Botero añade que el parque “ha sido epicentro de la disputa entre las facciones disidentes de los Comandos de la Frontera y el Estado Mayor Central, con graves implicaciones sobre las poblaciones locales”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para el director de FCDS,&nbsp;<strong>el mayor impacto de la deforestación es la pérdida de conectividad</strong>, “la principal función de La Paya”. Explica que es un paisaje que conecta al noreste con el Parque Nacional Serranía de Chiribiquete, mientras que al sur conecta con el Parque Nacional Güeppí-Sekime, en Perú, y la Reserva de Producción de Fauna de Cuyabeno, en Ecuador.</p>



<figure class="wp-block-image is-resized" id="attachment_264059"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/08/22211525/Un-asentamiento-dentro-del-Parque-Nacional-La-Paya.-Creditos-Amazon-Watch.png" alt="" class="wp-image-264059" style="aspect-ratio:1.6707920792079207;width:1350px;height:auto" /><figcaption class="wp-element-caption">Un asentamiento dentro del Parque Nacional La Paya, Colombia. Foto: cortesía Amazon Watch</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">“La gran biodiversidad que se mueve entre Los Andes, el Escudo Guayanés y la depresión del Napo está siendo seriamente afectada por este proceso de deforestación”, dice Botero.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La pérdida de bosque también amenaza la gobernabilidad</strong>, tanto de Parques Nacionales como de los gobiernos indígenas, de acuerdo con Miranda. “Los grupos ilegales imponen sus actividades ilícitas y afectan la vida tranquila de las comunidades indígenas”, se lamenta. Las comunidades siona, que dependen del bosque para obtener alimentos y medicina ancestral, han rechazado las economías ilícitas, asegura la exdirectora y hasta hace poco congresista.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para la exfuncionaria, revertir la tendencia depende de una&nbsp;<strong>decisión política de hacer control territorial</strong>. Frente al mal recuerdo que quedó en La Paya tras la&nbsp;<a href="https://news.mongabay.com/2023/04/operation-artemis-colombias-failed-military-operation-to-stop-deforestation/">operación militar Artemisa</a>&nbsp;de 2019 contra la deforestación, por su nivel de violencia, Miranda recomienda que se establezcan mesas de diálogo encaminadas a que se cumpla el Acuerdo de Paz, que estableció rutas de reubicación para las familias asentadas en parques antes de 2016.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Argentina: una terminal de exportación petrolera amenaza al Parque Nacional Islote Lobos</h2>



<figure class="wp-block-image is-resized" id="attachment_276771"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/08/21224034/PN-islote-lobos-2026-08-19-at-10.22.36.jpeg" alt="Punta Colorada, donde se planifica instalar el proyecto. Foto: cortesía Luciano Cutrera" class="wp-image-276771" style="aspect-ratio:1.5009380863039399;width:1600px;height:auto" /><figcaption class="wp-element-caption">Punta Colorada, donde se planifica instalar el proyecto de exportación petrolera. Foto: cortesía Luciano Cutrera</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Al Parque Nacional Islote Lobos y a Punta Colorada, donde se tiene planificado construir la&nbsp;<strong>terminal de exportación petrolera Vaca Muerta Oil</strong>, los separan cerca de 10 kilómetros. Un derrame de petróleo podría alcanzar la zona, en la costa oeste del Golfo San Matías, provincia de Río Negro, Argentina, en un plazo de entre seis y 12 horas bajo ciertos escenarios de viento, según un&nbsp;<a href="https://marpatagonico.org/publicacion/modelado-de-trayectoria-de-derrames-de-hidrocarburos-en-el-golfo-san-matias-argentina/" target="_blank" rel="noopener">modelado</a>&nbsp;de Wildlife Conservation Society (WCS) Argentina.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Diez kilómetros pareciera ser una distancia razonable en tierra, pero ecológicamente eso no sirve de nada, porque&nbsp;<strong>cualquier derrame de petróleo se va a desplazar sobre el agua</strong>&nbsp;siguiendo las corrientes, las mareas y los vientos”, explica Raquel Perier, bióloga marina e integrante de la Multisectorial de Defensa del Golfo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El área protegida es un&nbsp;<strong>pequeño archipiélago costero</strong>. Alberga una importante diversidad de aves marinas y costeras, incluyendo migratorias. También acoge un importante apostadero de lobos marinos (<em>Otaria flavescens</em>) y la colonia de pingüinos de Magallanes (<em>Spheniscus magellanicus</em>) más septentrional del mundo, de acuerdo con la&nbsp;<a href="https://www.argentina.gob.ar/parquesnacionales/regionpatagonia/parque-nacional-islote-lobos" target="_blank" rel="noopener">información oficial</a>&nbsp;del parque.</p>



<figure class="wp-block-image is-resized" id="attachment_276770"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/08/21224004/lobos-islote-lobos-by-pn-argentina.jpg" alt="" class="wp-image-276770" style="aspect-ratio:1.3333333333333333;width:1440px;height:auto" /><figcaption class="wp-element-caption">Islote Lobos es un importante apostadero de los lobos marinos. Foto: cortesía Parques Nacionales</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">“Esta colonia se comenzó a formar en la década de 1990 y actualmente reúne a miles de parejas de pingüinos”, cuenta la especialista.&nbsp;<strong>Los islotes y las zonas intermareales funcionan como área de nidificación, descanso y alimentación</strong>, añade. La colonia de pingüinos se concentra entre septiembre y enero.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La forma del Golfo San Matías agrava los impactos de un posible vertimiento, de acuerdo con la especialista. “Es como una olla, con profundidades centrales mayores que su plataforma adyacente”, señala.&nbsp;<strong>Esa configuración hace que el agua recircule dentro del golfo durante meses</strong>&nbsp;en lugar de dispersarse hacia el mar abierto, explica.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De suceder un vertimiento,&nbsp;<strong>el petróleo podría alterar el aislamiento térmico del plumaje de estas aves</strong>, que además podrían ingerirlo cuando se acicalan, indica Perier. Otro impacto sería el que ocasionarían los hidrocarburos al adherirse a los sedimentos intermareales, prolongando su presencia más allá de las manchas visibles en la superficie del agua.</p>



<figure class="wp-block-image is-resized" id="attachment_276772"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/08/21224038/PN-islote-lobos-2026-08-19-at-10.32.33.jpeg" alt="La sociedad civil de Río Negro se manifiesta contra la construcción de la terminal petrolera. Foto: cortesía Luciano Cutrera" class="wp-image-276772" style="aspect-ratio:1.5009380863039399;width:1600px;height:auto" /><figcaption class="wp-element-caption">La sociedad civil de Río Negro se manifiesta contra la construcción de la terminal petrolera. Foto: cortesía Luciano Cutrera</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Desde 1990,&nbsp;<a href="https://web.legisrn.gov.ar/legislativa/legislacion/documento?id=3309" target="_blank" rel="noopener">la ley provincial 3308</a>&nbsp;prohibía toda actividad hidrocarburífera y de infraestructura portuaria en el Golfo San Matías. En 2022, la legislatura de Río Negro&nbsp;<a href="https://web.legisrn.gov.ar/legislativa/proyectos/documento?c=P&amp;n=762&amp;a=2022&amp;e=aprobado" target="_blank" rel="noopener">modificó la norma</a>&nbsp;y&nbsp;<strong>habilitó el transporte y la construcción portuaria para exportación de petróleo y gas</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La construcción del proyecto Vaca Muerta Oil Sur ya arrancó</strong>. Consiste en un oleoducto que comienza en Vaca Muerta, provincia de Neuquén, y llega hasta Punta Colorada. Perier, como parte de la Multisectorial de Defensa del Golfo, denuncia que las audiencias públicas del proyecto no garantizaron participación ciudadana real.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Aunque las autoridades dicen que tienen planes de contingencia, la bióloga marina se muestra desconfiada. “A unos kilómetros de nosotros, en Catriel, un pequeño derrame lo pararon con una pileta de plástico”, relata.</p>



<figure class="wp-block-image is-resized" id="attachment_276779"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/08/21230959/WhatsApp-Image-2026-08-19-at-10.16.14.jpeg" alt="El Parque Nacional Islote Lobos, en el Golfo San Matías, es rico en biodiversidad. Foto: cortesía Luciano Cutrera" class="wp-image-276779" style="aspect-ratio:1.7777777777777777;width:1200px;height:auto" /><figcaption class="wp-element-caption">El Parque Nacional Islote Lobos, en el Golfo San Matías, es un punto clave en biodiversidad. Foto: cortesía Luciano Cutrera</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/08/cop17-agenda-jovenes-pueblos-indigenas-mujeres/">Jóvenes, pueblos indígenas y mujeres: los temas que los países dejaron fuera de la agenda oficial de la COP17</a></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Perier también&nbsp;<strong>cuestiona la ausencia de un análisis de impactos acumulativos</strong>&nbsp;sobre el conjunto del golfo, que incluye proyectos de exportación de gas natural en Bahía San Antonio y Caleta de los Loros, otras dos áreas naturales protegidas de la misma costa.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Cada vez más gente se nos está acercando y viendo la posibilidad de quedarnos sin un golfo azul por siempre”, dice. Y concluye: “No está dicho nada hasta la última palabra y mientras tanto&nbsp;<strong>seguimos resistiendo</strong>”.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Perú: la minería ilegal presiona la zona de amortiguamiento del Parque Nacional Bahuaja Sonene</h2>



<figure class="wp-block-image is-resized" id="attachment_276775"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/08/21224518/Mineria-PN-Bahuaja-Sonene-2026-08-20-at-10.24.44.jpeg" alt="" class="wp-image-276775" style="aspect-ratio:1.5009380863039399;width:1600px;height:auto" /><figcaption class="wp-element-caption">Garza blanca vuela en el Parque Nacional Bahuaja Sonene. Foto: obtenida por Mongabay Latam</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">La minería ilegal e informal ha afectado&nbsp;<strong>5680 hectáreas del Parque Nacional Bahuaja Sonene y su zona de amortiguamiento</strong>&nbsp;hasta el segundo trimestre de 2026, según datos de&nbsp;<a href="https://amazonminingwatch.org/en?areaType=protected-area&amp;activeYear=202602&amp;cumulative=true&amp;zoom=8.11&amp;lng=-69.55&amp;lat=-13.39&amp;areaId=PE17_0&amp;areaName=bahuaja-sonene" target="_blank" rel="noopener">Amazon Mining Watch</a>. Un guardaparques que prefiere proteger su identidad por seguridad envió un mapa oficial a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;y explicó que la información de Amazon Mining Watch incluye la zona de amortiguamiento, donde se realiza gran parte de la actividad ilegal. Asegura que l<strong>a extracción se logró detener dentro del parque en 2023</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El ambientalista Pedro Solano no descarta que el área protegida sufra bastante presión a medida que&nbsp;<a href="https://www.rumbominero.com/peru/noticias/internacionales/oro-sube-08-y-cotiza-en-us-4-370-antes-de-minutas-de-la-fed/" target="_blank" rel="noopener">se incrementa el precio internacional del oro</a>. “<strong>Se está convirtiendo en una suerte de zona de guerra</strong>”, afirma. El Bahuaja Sonene, ubicado entre las regiones de Madre de Dios y Puno, colinda con la Reserva Nacional Tambopata, que acumula casi&nbsp;<a href="https://amazonminingwatch.org/en?areaType=protected-area&amp;activeYear=202602&amp;cumulative=true&amp;zoom=9.11&amp;lng=-69.51&amp;lat=-12.81&amp;areaId=PE46_0&amp;areaName=tambopata" target="_blank" rel="noopener">29 000 hectáreas afectadas</a>, según Amazon Mining Watch. Esta, a su vez, colinda con el corredor minero de Madre de Dios, departamento que suma&nbsp;<a href="https://amazonminingwatch.org/en?areaType=subnational-areas&amp;activeYear=202602&amp;cumulative=true&amp;zoom=6.85&amp;lng=-70.34&amp;lat=-12.82&amp;areaId=PE_17&amp;areaName=madre-de-dios" target="_blank" rel="noopener">163 000 hectáreas de superficie minada</a>, según la misma herramienta.</p>



<figure class="wp-block-image is-resized" id="attachment_276781"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/08/21231331/Mapa-Bahuaja-Sonene.png" alt="La línea azul marca el límite del Parque Nacional Bahuaja Sonene. Imagen: obtenida por Mongabay Latam" class="wp-image-276781" style="aspect-ratio:1.4114326040931546;width:2000px;height:auto" /><figcaption class="wp-element-caption">La línea azul marca el límite del Parque Nacional Bahuaja Sonene. Imagen: obtenida por Mongabay Latam</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Entre 2021 y 2023, funcionarios del parque&nbsp;<strong>registraron más de 50 puntos de minería ilegal</strong>&nbsp;al interior del área protegida. Los focos estaban en las quebradas Palma Real Grande y Patuyaku, en el sector de Vigilancia y Control Heath, detalla el guardaparques. “No contábamos con puesto de vigilancia ahí, entonces el personal no llegaba a hacer los patrullajes”, contextualiza.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Intervenciones conjuntas de la Fiscalía Especializada en Ambiente, la Marina de Guerra y la Policía Nacional frenaron la extracción ilegal, asegura el guardaparques. Hoy, el parque ya tiene un puesto de vigilancia permanente en el área.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El Proyecto Mapeo de la Amazonía Andina (MAAP, por sus siglas en inglés) de Amazon Conservation identificó que, entre 2021 y 2023,&nbsp;<a href="https://www.maapprogram.org/es/maap-208-mineria-de-oro-en-la-amazonia-peruana-sur-resumen-2021-2024-2/" target="_blank" rel="noopener">2439 hectáreas fueron deforestadas</a>&nbsp;para la&nbsp;<strong>minería en las zonas de amortiguamiento de las áreas protegidas</strong>&nbsp;del sur de Perú. Las más afectadas fueron la Reserva Nacional Tambopata, Bahuaja Sonene y la Reserva Comunal Amarakaeri, tres áreas contiguas. En el sector de Bahuaja Sonene hay minería ilegal y en menor medida, en proceso de formalización, de acuerdo con el guardaparques.</p>



<figure class="wp-block-image is-resized" id="attachment_276774"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/08/21224514/Mineria-PN-Bahuaja-Sonene-2026-08-20-at-10.24.41.jpeg" alt="Una nutria gigante (Pteronura brasiliensis) nada en Bahuaja Sonene. Foto: obtenida por Mongabay Latam" class="wp-image-276774" style="aspect-ratio:1.5009380863039399;width:1600px;height:auto" /><figcaption class="wp-element-caption">Una nutria gigante (<em>Pteronura brasiliensis</em>) nada en Bahuaja Sonene. Foto: obtenida por Mongabay Latam</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Para agosto de 2025,&nbsp;<a href="https://www.maapprogram.org/es/mineria-oro-peru-2025/" target="_blank" rel="noopener">MAAP</a>&nbsp;encontró que parte de la deforestación por minería de oro se mantenía en la zona de amortiguamiento del Bahuaja Sonene, aunque no ofreció cifras. El proyecto también identificó al&nbsp;<strong>río Inambari como uno de los afectados</strong>. En esa cuenca, relata el guardaparques, los mineros llevan a cabo operaciones con maquinaria pesada, embarcaciones artesanales y campamentos móviles.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Además, el parque sufre impactos indirectos de la minería realizada en otras zonas.&nbsp;<strong>El río Tambopata ya llega con alta sedimentación</strong>&nbsp;y con contaminación por mercurio, combustibles y aceites. Esto ha provocado que la&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/04/nutria-gigante-lucha-por-prevalecer-identifican-zonas-claves-para-protegerla/">nutria gigante</a>&nbsp;(<em>Pteronura brasiliensis</em>) se aísle, asegura la fuente en el territorio. Las taricayas (<em>Podocnemis unifilis</em>), por otro lado, han perdido las playas donde anidaban y los peces son cada vez más vulnerables. Los pobladores de la zona que dependen de la pesca también sufren las consecuencias.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Según Solano, las interdicciones, que implican destruir maquinaria, generan violencia en la región. A eso se suma la violencia que ejercen los mineros contra los defensores ambientales. Por eso, cree que se necesita aplicar una&nbsp;<strong>política integral que atienda la pobreza rural</strong>&nbsp;y que ofrezca oportunidades económicas.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>*Imagen principal:</strong>&nbsp;minería en el río Inambari, en los alrededores del Parque Nacional Bahuaja Sonene, Perú.&nbsp;<strong>Foto:</strong>&nbsp;obtenida por Mongabay Latam</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/ana-cristina-alvarado/">Ana Cristina Alvarado</a></em> <em>en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/08/dia-internacional-parques-nacionales-areas-protegidas-deforestacion-mineria-petroleo/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



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<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=132430</guid>
        <pubDate>Mon, 24 Aug 2026 22:48:39 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Día Internacional de los Parques Nacionales: áreas protegidas en emergencia ante el avance de minería, deforestación y petróleo]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>La filosofía académica y sus vicios III:  Neolatrismo filosófico, tradición intelectual y eurocentrismo congénito</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/filosofia-y-coyuntura-2/la-filosofia-academica-y-sus-vicios-iii-neolatrismo-filosofico-tradicion-intelectual-y-eurocentrismo-congenito/</link>
        <description><![CDATA[<p>Ofrecemos la tercera y última parte en torno a los vicios de la filosofía académica. Nos centramos en el neolatrismo filosófico, la falta de tradición o el culto a la misma, y el eurocentrismo congénito de nuestra academia. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">En su corto ensayo&nbsp;<em>Notas sobre la inteligencia americana&nbsp;</em>(1936) sostuvo, en la primera mitad del siglo pasado, el escritor mexicano Alfonso Reyes:</p>



<p class="wp-block-paragraph">“América vive saltando etapas, apresurando el paso y corriendo de una forma en otra,&nbsp;<em>sin haber dado tiempo a que madure del todo la forma precedente.</em>&nbsp;A veces, el salto es osado y la nueva forma tiene un aire de un alimento retirado del fuego antes de alcanzar su plena cocción.<em>&nbsp;La tradición ha pesado menos y esto explica la audacia”.&nbsp;</em>En el mismo texto asevera que hay por eso entre nosotros una&nbsp;<em>“consigna de improvisación” </em>(1996, p.91).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Este ensayo, una de las primeras “sociologías del saber” entre nosotros, pone de presente, para nuestro interés aquí,&nbsp;varios aspectos: la falta de tradición filosófica y la improvisación intelectual en el continente. Ambos fenómenos interrelacionados.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El problema de la tradición es fundamental. En América Latina, sólo hasta comienzos del siglo pasado tras la proclamada normalidad filosófica empezó un interés creciente por nuestra propia producción filosófica: no solo del pensamiento amerindio, sino de la filosofía colonial y republicana. Ese proceso se inició en México y acompañó el naciente debate en torno a la filosofía latinoamericana. Eso ha remediado desde entonces el problema de la tradición intelectual entre nosotros, a la vez que ha alumbrado ese ejercicio necesario de escrutar los caminos, los procesos y los difíciles retos que ha vivido la inteligencia americana para surgir y abrirse al mundo. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero el problema no termina ahí. La falta de tradición también se refiere a la débil recepción del pensamiento europeo entre nosotros. Aquí llegó la fenomenología de Heidegger con Gaos sin haberse siquiera pasado por el idealismo alemán; se recibía a Marx sin haber leído y asimilado a Feuerbach, Hegel o Kant. Es decir, como dice Reyes, dábamos grandes saltos en el vacío, sin digerir bien la tradición filosófica europea, sin criticarla (pues no había armas para la crítica) y sin tener un pilar fuerte desde donde enfrentarse con la cantidad de corrientes que vendrían posteriormente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esos defectos llevaron a la adulación ingenua y acrítica de las “modas filosóficas”. Aspecto este que tanto denunció entre nosotros Rafael Gutiérrez Girardot. La falta de tradición mostró su debilidad correlativa: la asunción acrítica de lo nuevo, su culto. Esto es lo que llamo “<em>Neolatrismo filosófico</em>”. Una práctica generalizada en Nuestra América desde sus orígenes y evidente en el mundo de la filosofía en el siglo XX.&nbsp;Sencillamente se adula lo nuevo por ser nuevo; se confunde la novedad con la calidad. Esta actitud, reforzada por algunos de los principios del pensamiento posmoderno, como la relajación, la moda, y el desprecio por la historia, han provocado una estampida de aduladores que sólo esperan en las librerías las últimas traducciones de las supuestas vanguardias intelectuales europeas. Así calman sus delirios y su “afán de novedad”&nbsp;para decirlo con Heidegger. Eso sucedió con la obra de Fukuyama, Jhon Rawls, Habermas y Foucault. En los dos últimos casos, son contadas las recepciones serias en Colombia de estos autores, entre ellas, las de Guillermo Hoyos Vásquez, Oscar Mejía Quintana, Santiago Castro-Gómez y Renán Silva.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El <em>neolatrismo filosófico</em> se promociona, en muchos casos, en las mismas universidades. A los estudiantes se les enseña lo nuevo, la moda, mostrándolo como una superación de lo viejo. Ellos, sin leer la tradición, sin enfrentarse críticamente con ella, sin digerirla, creen encontrarse viviendo el pensamiento actual. Sin darse cuenta que están descubriendo mediterráneos, pues como no han hecho la tarea de estudiar seriamente filosofía, nunca podrán determinar qué es viejo y qué es nuevo, que es un refrito, etc., del pensamiento que están adulando como a una reliquia. Este problema es altamente preocupante. Hoy, para decirlo sin ambages, es tanta la adulación por las modas filosóficas, que basta ir a Europa, Inglaterra o Estados Unidos, estudiar la filosofía de algún filósofo, aprender su vocabulario, copiar sus frases y metáforas (sin citarlo regularmente), regresar a cualquier universidad Latinoamérica, abrir la boca, convertirse en ventrículo de algún “filósofo actual”, dar la misa, regurgitar, e inmediatamente estallarán los aplausos. Ser buen filósofo es, entre nosotros, a menudo, ser buen imitador y buen repetidor. Eso ha pasado exactamente <em>con parte</em> de la filosofía posmoderna, la cual viene adornada con su floripondio arsenal de palabras y conceptos nuevos, con su exuberancia verbal.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hay que aclarar que se trata de alimentarse críticamente de la tradición, de renovar, de aceptar lo nuevo pero mediándolo críticamente. <em><strong>No se trata de una apología de la tradición ni de un misoneísmo filosófico, sino de hacer la tarea, el ejercicio crítico, de trabajar con esfuerzo y pasión con ese pensamiento.</strong></em> Al respecto, termino con un aparte de mi libro <em>Estudios sobre el pensamiento colombiano:</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">“el problema de la falta de tradición, su desconocimiento, la falta de conciencia de ella, es que no se cuenta con una base fuerte, sólida, desde la cual confrontar críticamente el pensamiento extranjero, en el caso particular de los latinoamericanos, la filosofía europea. Ese “vacío de tradición”, que implica un desarraigo del pasado, hace que las modas intelectuales entren y salgan, que se sustituyan unas por otras, tal como sucede hoy en Colombia con algunos pensadores&nbsp;fashion.&nbsp;Este problema impide un debate serio, que confronte, discuta críticamente si esas modas aportan algo a la cultura o de lo contrario, sino lo hacen”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Resumiendo, el “vacío de tradición” imposibilita una&nbsp;asimilación&nbsp;crítica de los aportes de otra cultura, de otro pensamiento, de otro autor. Y en este sentido, se fomenta la improvisación, lo que Gutiérrez Girardot llamó el aventurerismo teórico, el rastacuerismo intelectual y, por ende, la promoción del&nbsp;mencionado “neolatrismo filosófico”, el “colonialismo intelectual” y “la colonialidad del saber”.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>&nbsp;<em>Eurocentrismo y retorno incesante de lo mismo</em></strong><em>.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">En su libro&nbsp;<em>La fuerza de existir. Manifiesto hedonista,&nbsp;</em>el filósofo francés Michel Onfray se pregunta:</p>



<p class="wp-block-paragraph">“¿Quién escribe la historia de la filosofía? ¿Según qué principios? ¿Con qué objetivos? ¿Para demostrar qué? ¿A quién? ¿Desde qué perspectiva? ¿Cuándo comienza la practica de la historia, de la Enciclopedia, del Léxico, del Manual? ¿Quién edita, distribuye, difunde? ¿Dónde? Para qué público, qué lectores?” (2008, p. 56)</p>



<p class="wp-block-paragraph">Este conjunto de preguntas tienen hoy un valor innegable para la Historia social de la filosofía, pues permite cuestionarnos sobre la práctica filosófica, una práctica donde la “historiografía de la filosofía” se empezó a revisar hace muy poco. Tiene importancia además, no sólo porque discute la historiografía tradicional que hemos recibido de manuales o de historias de la filosofía que siempre repiten lo mismo, los mismos autores excluyendo a las mujeres, repiten los mismos tópicos, sino porque nos permiten cuestionar la práctica académica de la filosofía hoy: por ejemplo, el ensalzamiento de pensadores por medio de las editoriales que sólo los interesa vender libros, o la práctica misma autista de los filósofos, su elitismo, su autismo, etc., que con la pretensión de darse un puesto en el mundo de la filosofía inventan y crean jergas por deporte.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ha sido este conjunto de inquietudes que, desde América Latina, ya hace cerca de 40, años empezó a manifestar el filósofo argentino-mejicano Enrique Dussel. Para el mayor representante de la llamada “Filosofía de la liberación”, uno de sus creadores y su mayor exponente, <em>la historiografía es constitutiva de la forma como entendemos la filosofía hoy.</em> <em><strong>No hay una determinada mirada de la filosofía sin tener en cuenta la forma como esta ha llegado a nosotros, cómo nos la han contado, cómo la hemos estudiado, desde qué perspectivas.</strong></em> En este sentido, las preocupaciones que tuvo Dussel, un autor de la periferia de Europa, encajan perfectamente con las preocupaciones epistemológicas en torno a la filosofía de un autor del centro, de Europa, como Michel Onfray. En este sentido Dussel ha dicho en el prólogo a su libro <em>Política de la liberación. Historia mundial y crítica: </em></p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">“Desearíamos que no se leyera esta historia simplemente como un relato más, informativo de muchas posiciones teóricas innovadoramente interpretadas.<em> Sería necesario leerla más bien como un contra-relato, como un relato de una tradición anti-tradicional” </em>(2007, p.13).</p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">Desde América Latina Dussel se ha propuesto una re-valuación de la historia misma, de la historia de la filosofía, de la historia de la filosofía política, con el fin de superar la mirada tradicional que se ha tenido sobre estos tópicos. Dussel se propuso superar específicamente lo siguiente: El helenocentrismo, el occidentalismo, el eurocentrismo y la visión tradicional de la modernidad (Pachón, p. 245 – 260), entre otros aspectos. Hay que decir, además, que estos intentos no sólo tienen un fin epistemológico, sino también político, pues <em>una vez desenmascarado el velo ideológico de la forma tradicional como se ha visto la historia, se abre el camino para la autocomprensión de los pueblos, para la emergencia de su pensamiento aplastado por una historiografía dominante tradicional apoyada en el colonialismo de Europa sobre el resto del orbe.</em> </p>



<p class="wp-block-paragraph">Así las cosas, la destrucción de la historiografía tradicional posibilita una nueva mirada no eurocéntrica que permitiría plantear un nuevo proyecto: “Un dialogo mundial entre tradiciones filosóficas”, donde la filosofía no es exclusiva de Europa, donde esta, además, puede salir de su ensimismamiento y entrar en diálogo con otras tradiciones: así se enriquece la filosofía misma y se crea una nueva edad no eurocéntrica: la <em>“Transmodernidad filosófica</em>” (Dussel, 2009, p. 15-28).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hay que poner de presente, por ejemplo, que Dussel y Onfray confluyen en la crítica al helenocentrismo. Michel Onfray comparte las mismas apreciaciones. Por eso ha propuesto, contra la historiografía tradicional de la filosofía, una “Contra-historia de la filosofía”. Entre otras cosas, Onfray ha sostenido:</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">“Entre las fábulas que se han convertido en certezas, se encuentra la siguiente: la filosofía nace en el siglo VII A.C en Grecia, con los presocráticos. Esta frase contiene por lo menos tres errores. La fecha, el lugar y el nombre. Porque mucho antes de esa fecha ya se pensaba en Sumeria, Asiria, Babilonia, Egipto, en la India, en la China y en otros lugares bárbaros desde el punto de vista de los griegos”.</p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">Continúa Onfray:</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Otro lugar común: ¡los griegos inventores de la democracia! Ellos, que alababan el linaje&nbsp;puro, única legitimación de cualquier participación en la vida de la ciudad. Las mujeres, los metecos, los extranjeros residentes y los blancos no nacidos de raza pura eran excluidos de esa famosa democracia, existente solo en la ciudad de Atenas- El Logos cae del cielo, milagro griego…¿Qué pensar de los viajes de Pitágoras a Egipto y de los saberes y sabidurías allí descubiertos? ¿Qué pensar de las expediciones del mismo Demócrito a Persia, entre los Indios, los etíopes y los egipcios?”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso Onfray concluye: “En el reino de la filosofía oficial, triunfan las fábulas. No se ponen en tela de juicio las producciones de la historiografía dominante” (2008, p. 54-55).&nbsp;Ahora, ¿qué objetivo tiene poner de presente todo esto? Lo que se busca es desanquilosar la práctica filosófica, revitalizarla, acabar con la esclerosis que corroe la disciplina misma desde adentro, sugerir nuevas lecturas que den cuenta de las complejidades de la sociedad y el mundo actual, ampliar las miradas y las perspectivas. En este sentido, <strong><em>los programas deben actualizarse, buscar un equilibro feliz entre la tradición, los clásicos y el pensamiento nuevo.</em></strong> Por eso es necesario primero enfrentarse a las modas académicas, para poder determinar qué de lo nuevo se incluye en los programas, en la enseñanza de la filosofía. No más repetición de lo mismo, no más repeticiones de anécdotas, fechas, citas famosas, incidentes casuales. No más el “retorno incesante de lo mismo” en las facultades de filosofía. No a esas prácticas donde:</p>



<p class="wp-block-paragraph">“el plagio, la cita encubierta, la regurgitación conceptual del caldo ajeno y otras jocosidades de la corporación controlan el mundo de los redactores de enciclopedia, los creadores de vocabulario y demás autores de la historia de la filosofía […] las mismas referencias, los mismos textos de los mismos autores, los mismos contenidos en las reseñas biográficas de los manuales, a veces la misma iconografía” (Onfray, 2008, p.53).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Todo esto nos lleva a decir que la superación del eurocentrismo implica una renovación en sí misma de la práctica filosófica en la academia y en las aulas, a la vez que permite a acceder a otros saberes, a filosofías no occidentales. El resultado es un fructífero enriquecimiento del pensamiento. Hay que resaltar aquí también que, a la crítica de ese eurocentrismo, de esa miopía deliberada y la arrogancia narcisista de Europa que sólo se mira a sí misma, se ha sumado el heterodoxo filósofo alemán actual Peter Sloterdijk. En su libro&nbsp;<em>El sol y la muerte&nbsp;</em>ha sostenido:</p>



<p class="wp-block-paragraph">“<strong>Es de lamentar que la mayoría de los intelectuales alemanes, sobre todo los profesores de filosofía, no se interesen en absoluto por las culturas extraeuropeas, que reaccionen con acritud y arrogancia cuando se recuerda que existe un universo tan complejo como el pensamiento la meditación hindú, un pensamiento que en no pocos aspectos ha sido tan importante como el viejo pensamiento europeo y, en otros, incluso superior, y con el que uno probablemente está obligado a confrontarse si se toma en serio su trabajo” (</strong>2004, p.17).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esta critica a las prácticas filosóficas enclaustradas en el mundo filosófico actual, latinoamericano y europeo, la superación de esos vicios, la crítica del eurocentrismo filosófico y la apertura a otros pensamientos, a otras culturas, es lo que aquí llamo “éxodo” o más bien, en plural, éxodos, esto es, las “huidas”, los “alejamientos”, las salidas hacia otros lugares, otros “claros del bosque”, etc., de la filosofía; la ampliación del pensamiento, su enriquecimiento. Ya no se trata de ocultar lo que hay en el mundo, de humillar restos de lo humano, de negar realidades, sino de, desprejuiciadamente, emprender la reflexión sobre lo que nos rodea, sobre los pensamientos mismos, sobre la complejidad del mundo en el que vivimos, pues como ha dicho el mismo Sloterdijk: <em>“En la actualidad la filosofía es el arte de encontrarse directamente&nbsp;ante lo hipercomplejo”</em> (Ibíd., p. 32.)&nbsp;Ninguna realidad puede ser humillada.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ya el sistema filosófico no puede desconocer otras culturas, otros pensamientos; tampoco puede la filosofía desinteresarse de las entrañas, como decía María Zambrano, de ocuparse de ellas, de las formas íntimas de la vida, del amor, el deseo, el placer. Por lo demás, la superación del eurocentrismo permite&nbsp;<em>reconocer</em>, como lo pone de presente Sloterdijk, lo que otros han legado, han aportado. Para terminar esta parte, quiero recordar que María Zambrano ha sostenido:</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>“Lo que normalmente sucede con todos los vencidos, en cualquier historia de que se trate: se toma de los vencidos lo que hace falta sin nombrarlos; se les concede la razón ineludible, más apoderándose de ella, y trasladándola al campo del vencedor, que lo hace con tranquilidad de conciencia, tanto que bien puede no darse cuenta de lo que hace. <strong>Todos los vencidos son plagiados en el sentido amplio de la palabra “plagio”, que puede llegar a ser hasta el desenvolvimiento, el desarrollo de un tema inicial; hasta el rapto de una figura representativa. La suerte de la razón del vencido es convertirse en semilla que germina en la tierra del vencedor. </strong>La semilla, toda semilla, ¿no está vencida cuando es enterrada? Y cuando revive de entre los muertos, donde se la arrojó, es porque se ha vencido enteramente a sí misma” (</em>2007, p. 96-97)<em>.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">En las páginas anteriores se ha realizado una crítica a la práctica filosófica. No sólo se ha hablado de los demonios que acechan al filósofo, sino a su quehacer dentro de la comunidad filosófica, la universidad, las aulas. Se ha puesto de presente, igualmente, su miopía al rechazar otras formas de filosofar, al ocultar la tradición heterodoxa y a su incapacidad congénita de superar la tradición eurocéntrica, incapacidad que le permite a la vez permanecer cómodo en sus dominios de conocimiento, sin arriesgar nada, sin aventurar. Este tipo de filósofo cree que basta con citar&nbsp;a Kant para impresionar, para demostrar que está dentro de la disciplina, pero tal vez no se ha asomado por la ventana para descubrir otras culturas, otros pensamientos, otros autores aún dentro de la misma tradición que lo abriga.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Estas cuestiones constituyen todos los males de la filosofía actual, males que Onfray ha resumido como egotismo, solipsismo, elitismo, bandidaje (autores aduladores del liberalismo) y&nbsp;el culto a la repetición: “Repito, luego existo” (2009, p. 25-26).</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Referencias. </strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Dussel, Enrique, (2009) “Una nueva edad en la historia de la filosofía: el diálogo mundial entre tradiciones filosóficas”, en:&nbsp;<em>Revista Cuadernos de Filosofía latinoamericana,&nbsp;</em>Vol., 29, No. 99, Bogotá, Universidad Santo Tomás.</p>



<p class="wp-block-paragraph">_________________ (2007).&nbsp;<em>Política de la liberación. Historia mundial y crítica,&nbsp;</em>Madrid, Trotta.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Onfray, Michel.  (2008). <em>La fuerza de existir</em>, Barcelona, Anagrama.</p>



<p class="wp-block-paragraph">______________. (2009).&nbsp;<em>La inocencia del devenir. La vida de Friedrich Nietzsche,&nbsp;</em>Barcelona, Gedisa.</p>



<p class="wp-block-paragraph">_______________(2011).  <em>Política rebelde, </em>Barcelona, Anagrama.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pachón, Damián, (2010). “Enrique Dussel: crítica del eurocentrismo y la modernidad”, en&nbsp;“<em>Esbozos filosóficos I.Trasegares</em>, Bogotá, 2ª edición, Universidad Santo Tomás.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pachón, Damián. (2011). <em>Estudios sobre el pensamiento colombiano. </em>Bogotá, Desde abajo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Reyes, Alfonso. (1996). “Notas sobre la inteligencia americana”, en:&nbsp;<em>Filosofía de la cultura latinoamericana,&nbsp;</em>Bogotá, El Búho.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sloterdijk, Peter. &nbsp;(2004). &nbsp;<em>El sol y la muerte,&nbsp;</em>Madrid, Siruela.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Zambrano, María. (2007).&nbsp;<em>El hombre y lo divino,&nbsp;</em>México, Fondo de Cultura Económica.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Damian Pachon Soto</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Filosofía y coyuntura</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=132037</guid>
        <pubDate>Mon, 10 Aug 2026 22:45:13 +0000</pubDate>
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Damian Pachon Soto</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Bogotá es la (única) capital de Colombia. Punto</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/bogota-es-la-unica-capital-de-colombia-punto/</link>
        <description><![CDATA[<p>Una ciudad que es de todos y de nadie a la vez corre el riesgo de despertar, el día menos pensado, habiendo dejado de ser el centro político y administrativo de Colombia. ¿Permitiremos los bogotanos que eso pase? Trastear no es descentralizar.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-large-font-size wp-elements-1 wp-block-paragraph"><strong><em>Quien quiera estar más cerca de Dios, sepa que Bogotá está más cerca del cielo y de las estrellas.</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">El artículo 322 de la Constitución de 1991 es claro: Bogotá&nbsp;es la Capital de la República y del departamento de Cundinamarca. La ciudad, que se llamó Santa Fe a secas durante casi todo el periodo colonial, acaba de cumplir 488 años y, aunque espero con ansias el 6 de agosto de 2038 para celebrar su quinto centenario —a doce años y tres periodos presidenciales de distancia—, ya le salió competencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El presidente electo, Abelardo de la Espriella&nbsp;—criado en Montería, pero barranquillero por adopción y negocios—, anunció que presentará una reforma constitucional para elevar a Barranquilla a la categoría de capital alterna de Colombia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La propuesta plantea tres epicentros: el Palacio de la Aduana, el Batallón Paraíso (sede de la Segunda Brigada del Ejército que, según la prensa, <a href="https://elpais.com/america-colombia/2026-08-02/barranquilla-se-emociona-ante-el-proyecto-de-de-la-espriella-de-convertirla-en-capital-alterna-de-colombia.html" id="https://elpais.com/america-colombia/2026-08-02/barranquilla-se-emociona-ante-el-proyecto-de-de-la-espriella-de-convertirla-en-capital-alterna-de-colombia.html">“apunta a concentrar la actividad de Gobierno”</a>) y las propias oficinas de su firma de abogados. Leí que dicho batallón cuenta con un búnker subterráneo para la protección presidencial en caso de conflictos internacionales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En su alocución dominical, casi una prédica, dijo: <em>“Se acabó el olvido. Se acabó la desidia. Se acabó el abandono centralista. En pocos días, <strong>un hijo del Caribe se sentará en el soleo de Bolívar</strong> y cumplirá una promesa que hizo durante la campaña: gobernar desde las regiones y para las regiones”. </em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Por si acaso, se les recuerda que el doctor Abelardo nació en Bogotá. Obviamente, él se reconoce como un costeño de pura cepa. Uno sus detractores, el exministro Manuel Rodríguez Becerra, fue más allá: lo llamó <strong>“corroncho millonario” </strong>en una extensa diatriba que publicó en la red social X.  </p>



<figure class="wp-block-embed is-type-rich is-provider-x wp-block-embed-x"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="twitter-tweet" data-width="500" data-dnt="true"><p lang="es" dir="ltr">&quot;Las campañas no se ganan con propuestas&quot;: el manual del engaño que llevó a De la Espriella a la Presidencia<br>No fue un desliz. No fue una confesión accidental captada por un micrófono abierto. Fue una declaración pública, franca y descarada, hecha por el propio Carlos Suárez,…</p>&mdash; Manuel Rodríguez Becerra. (@manuel_rodb) <a href="https://x.com/manuel_rodb/status/2085411267213201885?ref_src=twsrc%5Etfw">August 6, 2026</a></blockquote><script async src="https://platform.x.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>
</div></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Pero, ¿qué tan delicado es que las decisiones políticas, y no solo las de seguridad, se tomen en una guarnición militar? Que yo sepa, nadie puso el grito en el cielo, por haber dado su primer discurso en presencia de los militares y no de los congresistas y la sociedad civil, quienes asistieron el 7 de agosto a la imposición de la banda presidencial y de pronto lo vieron desaparecer. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Mientras esto escribo, al margen o no de lo anterior, trascendió que el gobierno salvadoreño de Nayib Bukele está listo para asesorar la construcción de megacárceles en Colombia. <a href="https://cnnespanol.cnn.com/2026/07/16/latinoamerica/violaciones-derechos-humanos-el-salvador-lesa-humanidad-amnistia-internacional-orix" id="https://cnnespanol.cnn.com/2026/07/16/latinoamerica/violaciones-derechos-humanos-el-salvador-lesa-humanidad-amnistia-internacional-orix">Amnistía Internacional denunció que las violaciones de derechos humanos en el país centroamericano</a> podrían constituir delitos de lesa humanidad. Se habla, por ejemplo, de torturas y muertes bajo custodia en los megapenales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Volviendo al cuento, no tengo nada contra Barranquilla ni contra los barranquilleros; envidio a cualquiera que viva cerca del mar. Barranquilla me sabe a Gabo, Esthercita Forero, Shakira y Sofía Vergara (no necesariamente en ese orden). Se entiende, además, el justo reclamo costeño contra la visión cachaca e hipercentralista, desconectada de las realidades territoriales.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Gabriel García Márquez lo resumió&nbsp;muy bien en&nbsp;<em>El olor de la guayaba:</em>&nbsp;<strong><em>&#8220;La s</em></strong><strong><em>í</em></strong><strong><em>ntesis humana y los contrastes que hay en el Caribe no se ven en otro lugar del mundo (&#8230;) El Caribe es la única región donde yo no me siento extranjero&#8221;.</em></strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">Siempre he pensado que el Caribe, al ser una región tan distinta al centro andino, bien pudo haberse anexionado a Panamá para constituir un país propio, más afín a Cuba y el resto de la región antillana, y más cerca de los United States. Nadie lo habría echado de menos, así como nadie echa de menos a Panamá, cuya venta (1903), más de un siglo después constituye una pérdida irreparable, una vergüenza y un mal negocio; ya es muy tarde para ponernos sentimentales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Buena parte de los problemas irresueltos de Colombia obedecen a la inmensidad de un territorio atomizado en 32 departamentos; tal vez lo que necesitamos es volver a los estados soberanos de la época de los Estados Unidos de Colombia (aunque nos doliere perder el orgullo de compartir patria con Gabo o Shakira).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero Bogotá es Bogotá y debe seguir siendo la única capital. Hay que defenderla como sede real y emblemática del poder central. Permitir este antecedente abre la puerta para que futuros presidentes caigan en embelecos similares solo para congraciarse con sus regiones y élites locales. Además, <strong>si es por mérito, en ese caso le correspondería a Medellín o Cali ser capitales alternas, pues son en ese orden las que más aportan al PIB después de Bogotá. </strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero nadie se haga ilusiones. Ya el exmagistrado Alfredo Beltrán, constitucionalista él, se pronunció en contra de la idea: <a href="https://caracol.com.co/2026/08/04/cambiar-capital-de-colombia-no-se-puede-por-voluntad-del-presidente-exmagistrado-a-de-la-espriella/" id="https://caracol.com.co/2026/08/04/cambiar-capital-de-colombia-no-se-puede-por-voluntad-del-presidente-exmagistrado-a-de-la-espriella/">&#8220;Cambiar la capital de Colombia no se puede por voluntad del presidente&#8221;. </a></p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size wp-block-paragraph"><strong>¿Un gerente para Bogotá?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">La gente lee las noticias, pero no nota lo que está ocurriendo: poco a poco, el nuevo gobierno desmantela la posición privilegiada que la <em>Atenas Suramericana </em>ha ostentado durante casi medio milenio. De la Espriella ya anunció que convertirá la Casa de Nariño en un museo y mandó a construir su propia residencia presidencial en la Puerta de Oro. ¿Puede o podía tomar semejantes decisiones de manera unilateral?</p>



<p class="wp-block-paragraph">Mientras tanto, la sede formal de gobierno pasaría a la Cancillería, en el tradicional Palacio de San Carlos —lugar donde el general Simón Bolívar escapó de la muerte en la Noche Septembrina—. No puedo evitar pensar que el nuevo presidente, más empresario que político, no está viendo en estos edificios gubernamentales sino posibles franquicias.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Convertir la Casa de Nariño en museo y abrirla al público es una idea fabulosa para reconocerle al precursor Antonio Nariño su peso real en la historia, como si eso importara en un país desentendido de su pasado. Sin embargo, este gesto no puede usarse para eclipsar un edificio emblemático ni despojarlo de su importancia para otorgársela a una nueva residencia presidencial en el Caribe (a la que ya apodan &#8220;Casa Blanca&#8221; en redes sociales, a modo de burla). Como dato curioso, cabe recordar que un caprichoso <a href="https://www.bbc.com/mundo/resources/idt-2db64cf0-41c6-42cd-a33b-92ab31593fe2" id="https://www.bbc.com/mundo/resources/idt-2db64cf0-41c6-42cd-a33b-92ab31593fe2">Donald Trump remodeló la Casa Blanca</a> original: hizo demoler el Ala Este, pavimentar la Rosaleda y añadir decoración dorada.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No veo a muchos bogotanos defendiendo la dignidad de su ciudad; veo, en cambio, a bastantes aplaudiendo un supuesto espíritu &#8220;descentralizador&#8221;. Se equivocan: trastear no es descentralizar. Exijamos que concejales y representantes a la Cámara por Bogotá se pronuncien con prontitud.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cambiar la ubicación geográfica del gobernante no es descentralizar. Es un retoque cosmético, un simple trasteo y, por qué no, la prueba de que De la Espriella no gusta de Bogotá, a pesar de haberse formado aquí como abogado. La bronca rayó en tal extremo que no invitó a la ceremonia de posesión a dos expresidentes de la República: Juan Manuel Santos (además Nobel de Paz) y Ernesto Samper. Pero si quería fastidiar al <em>establishment</em> cachaco, resultó poco inteligente al tomar juramento en una universidad caleña.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Poco a poco obligará a los funcionarios a desplazarse hacia donde él esté. No quiero pensar que estos sean los indicios para refundar la patria —expresión harto problemática en nuestra historia reciente—, pero por ahora lo cierto es que se apresta a instaurar lo que denomina la &#8220;Patria Milagro&#8221;, cuyo arranque, recordemos, incluyó un retiro espiritual en <em>Curramba </em>entre alabanzas, lecturas bíblicas y golpecitos de pecho. Con razón, un amigo me preguntó: ¿Sera que el presidente vino a gobernar o a evangelizar? </p>



<p class="wp-block-paragraph">A esto se suma su anuncio de nombrar un &#8220;gerente especial para Bogotá&#8221;.&nbsp;¿Estará&nbsp;esta figura por encima del alcalde de turno o es una estrategia calculada de cara a las elecciones de 2028; es decir, una declaración de guerra anticipada contra el petrismo y el uribismo, ahora que cuenta con partido propio (<em>Defensores de la Patria</em>)? Complacido, el alcalde Carlos Fernando Galán ni chistó. ¿Le gusta acaso la idea de que le nombren “virrey” al segundo cargo más importante de la nación? Recuerden que antes de la Constitución del 91 los alcaldes los escogía a gusto el presidente de turno. ¿Será que es momento de evaluar y reformar una elección popular que le corresponde al pueblo, sí, pero sobre la cual no se ejerce ningún control político real ni incidente?</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ha llegado la hora de que los bogotanos y los bogotanólogos dejen la indiferencia y se pronuncien. ¡Pintados en el mapa no estamos!</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=131863</guid>
        <pubDate>Sun, 09 Aug 2026 13:23:43 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/08/09081007/bogota-caribena.png" type="image/png">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Bogotá es la (única) capital de Colombia. Punto]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Todo llevará su nombre</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/castroopina/todo-llevara-su-nombre/</link>
        <description><![CDATA[<p>¿Por qué asociamos la historia de Colombia con Bolívar?, ¿No deberíamos replantear esta relación?</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Pensar en el 7 de agosto es pensar, casi de manera automática, en Simón Bolívar. Durante generaciones se nos ha enseñado que, gracias a su liderazgo, fue posible culminar victoriosamente la Campaña Libertadora y derrotar al Imperio español. Su nombre está en plazas, avenidas, instituciones, departamentos, municipios, colegios, unidades militares y monumentos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, la historia de la construcción nacional es mucho más compleja que el relato sencillo de un libertador que fundó, por sí solo, una República. Una cosa fue obtener la victoria militar frente a España y otra, muy distinta, construir un Estado capaz de gobernarse, definir una identidad común y garantizar su permanencia en el tiempo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A diferencia de Estados Unidos, cuya independencia estuvo acompañada por documentos que expresaban una idea de nación y unos principios políticos relativamente definidos, la Nueva Granada llegó a la emancipación sin un proyecto nacional consolidado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La ruptura con España no produjo inmediatamente una transformación profunda de las instituciones, del sistema tributario, de la administración territorial ni de las formas en las que se tomaban las decisiones públicas. En términos simples, un día los habitantes de estas tierras eran súbditos de la Corona y, al siguiente, debían reconocerse como ciudadanos de una República cuya forma, límites y propósito todavía estaban por definirse.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" src="https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/7/7f/Colombia_%281810%29.svg?utm_source=es.wikipedia.org&amp;utm_campaign=imageinfo&amp;utm_content=original" alt="" /><figcaption class="wp-element-caption">Otra de las consecuencias del desorden institucional y ausencia de fortaleza estatal es la pérdida de casi la mitad de los territorios nacionales durante el primer siglo de nuestra historia.</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Las costumbres políticas del nuevo país continuaron siendo, en buena medida, las mismas del régimen colonial. Se sustituyó una monarquía que gobernaba desde ultramar por una élite criolla que buscaba controlar el poder en medio de un profundo desorden institucional.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La independencia cambió a los gobernantes, pero no resolvió de inmediato la pregunta fundamental: ¿Qué quería ser Colombia?</p>



<p class="wp-block-paragraph">La ausencia de una respuesta clara le costó al país buena parte del siglo XIX. Durante casi ocho décadas, Colombia atravesó guerras civiles, levantamientos regionales y discusiones profundas sobre asuntos que hoy parecen elementales, pero que entonces dividían violentamente a la sociedad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Se discutía si el Estado debía ser centralista o federal; si la Iglesia debía conservar el control de la educación y de la vida pública; si la esclavitud debía continuar; cuánto tiempo debía permanecer un presidente en el poder; qué facultades correspondían al Congreso; y si las Fuerzas Armadas debían responder a los gobiernos regionales o a una autoridad nacional.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La República había conseguido independizarse, pero todavía no había logrado organizarse.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="800" height="489" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/08/07063320/Guerrilleros_conservadores.jpg" alt="" class="wp-image-131856" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/08/07063320/Guerrilleros_conservadores.jpg 800w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/08/07063320/Guerrilleros_conservadores-300x183.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/08/07063320/Guerrilleros_conservadores-768x469.jpg 768w" sizes="(max-width: 800px) 100vw, 800px" /><figcaption class="wp-element-caption">Durante su primer siglo, la naciente patria colombiana tuvo 9 guerras civiles.</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Esa inestabilidad comenzó a encontrar un punto de contención con la llegada de Rafael Núñez a la Presidencia. Núñez gobernó en cuatro periodos: entre 1880 y 1882; entre 1884 y 1886; entre 1887 y 1888; y, finalmente, entre 1892 y 1894.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Su proyecto político, conocido como la Regeneración, buscó reemplazar el debilitado modelo federal por un Estado centralizado, con instituciones nacionales capaces de ejercer autoridad sobre todo el territorio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La Constitución de 1886 fue el principal resultado de ese proceso. Con ella se reorganizó el país como una República unitaria, se fortaleció la Presidencia, se redefinió el papel del Congreso, se estableció una estructura judicial nacional y se consolidó el mando central sobre las Fuerzas Armadas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">También se fortaleció la relación entre el Estado y la Iglesia católica, se protegió la propiedad privada y se crearon condiciones para promover la actividad empresarial y la organización administrativa del país.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img decoding="async" width="715" height="279" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/08/07063547/images-5.jpg" alt="" class="wp-image-131857" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/08/07063547/images-5.jpg 715w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/08/07063547/images-5-300x117.jpg 300w" sizes="(max-width: 715px) 100vw, 715px" /><figcaption class="wp-element-caption">Rafael Núñez como presidente de Colombia. </figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Núñez, además, participó en la consolidación de los símbolos nacionales. La letra del himno nacional fue escrita por él y musicalizada por Oreste Síndici. Aquellos símbolos ayudaron a construir una identidad común en una nación que todavía intentaba reconocerse a sí misma.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Solo varias décadas después de la batalla de Boyacá, Colombia comenzó a establecer con mayor claridad las bases institucionales de lo que quería ser.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esto obliga a revisar críticamente la idea de que Bolívar dejó una nación consolidada. Su proyecto estuvo concentrado en la liberación del territorio, en la conservación del poder político y en la construcción de una gran unidad regional. Pero esa ambición no logró traducirse en un Estado sostenible.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La Gran Colombia se disolvió poco después de su muerte. Las divisiones entre centralistas y federalistas continuaron, las rivalidades regionales se profundizaron y las instituciones demostraron una fragilidad que acompañaría al país durante casi todo el siglo XIX. <strong>No basta con ganar una guerra para construir una nación.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, la Constitución de 1886 tampoco resolvió todos los problemas. Poco después de los gobiernos de Núñez, Colombia enfrentó la guerra de los Mil Días y la posterior separación de Panamá. Ambos acontecimientos demostraron que el Estado seguía siendo débil y que necesitaba fortalecer sus instituciones, su economía y sus Fuerzas Armadas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En ese contexto apareció el segundo Rafael: Rafael Reyes Prieto.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img decoding="async" width="960" height="960" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/08/07063800/Retrato_de_Rafael_Reyes_Prieto.png" alt="" class="wp-image-131858" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/08/07063800/Retrato_de_Rafael_Reyes_Prieto.png 960w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/08/07063800/Retrato_de_Rafael_Reyes_Prieto-300x300.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/08/07063800/Retrato_de_Rafael_Reyes_Prieto-150x150.png 150w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/08/07063800/Retrato_de_Rafael_Reyes_Prieto-768x768.png 768w" sizes="(max-width: 960px) 100vw, 960px" /><figcaption class="wp-element-caption">Rafael Reyes como presidente de Colombia.</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Reyes ocupó la Presidencia entre 1904 y 1909. Durante su Gobierno impulsó una reorganización administrativa, promovió la infraestructura, fortaleció la presencia estatal y destinó mayores recursos al Ejército y a la Policía Nacional.</p>



<p class="wp-block-paragraph">También promovió la profesionalización militar y la creación de instituciones de formación para los integrantes de la Fuerza Pública. Entre ellas se encontraba la Escuela Naval de Cartagena, antecedente fundamental de la formación naval colombiana contemporánea.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Rafael Reyes comprendió que una República no podía sostenerse sin unas Fuerzas Armadas profesionales, subordinadas al poder civil y comprometidas con la defensa del territorio nacional.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, aquellas instituciones también necesitaban una tradición, una identidad y un relato que orientara su misión. Fue entonces cuando la figura de Bolívar y la imagen del Ejército Libertador comenzaron a ser apropiadas con mayor fuerza como referentes simbólicos de la Fuerza Pública.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Como he sostenido en otras columnas, Bolívar no fue un estratega infalible. Sus campañas estuvieron marcadas por decisiones cuestionables, improvisaciones y graves errores de planificación. La Campaña Libertadora alcanzó sus objetivos gracias al sacrificio de miles de soldados, a la valentía de los llaneros y a las decisiones tomadas en el campo de batalla por hombres como <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/castroopina/el-dia-de-san-rondon/" id="https://blogs.elespectador.com/actualidad/castroopina/el-dia-de-san-rondon/">Juan José Rondón </a>y <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/castroopina/padilla-el-lider-oculto-de-la-independencia/">José Prudencio Padilla.</a> También influyeron los errores cometidos por las fuerzas españolas y la incapacidad de sus comandantes para responder adecuadamente al avance independentista. La historia oficial concentró la gloria en Bolívar y dejó en segundo plano a quienes hicieron verdaderamente posible sus victorias.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los tiempos han cambiado y muchas de las ideas defendidas durante la Regeneración o el Gobierno de Reyes ya no corresponden plenamente a la Colombia contemporánea. Sin embargo, su experiencia deja dos reflexiones vigentes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La primera es el peligro de convertir a Bolívar en un símbolo absoluto, inmune a la crítica y situado por encima de los demás protagonistas de nuestra historia. Ninguna democracia madura debería construir su identidad alrededor del culto a un solo hombre.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La segunda es la necesidad de que Colombia vuelva a definir su norte estratégico. Un país no puede avanzar únicamente reaccionando a las crisis. Necesita saber qué instituciones quiere fortalecer, qué valores desea defender y qué clase de sociedad espera construir.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Más de dos siglos después de la Independencia, seguimos colocando el nombre de Bolívar sobre edificios, plazas y proyectos políticos. Quizá ha llegado el momento de preguntarnos no solo quién liberó el territorio, sino quiénes construyeron realmente la nación. Porque una República no se sostiene por el nombre de sus héroes, sino por la solidez de sus instituciones.</p>
]]></content:encoded>
        <author>@castroopina</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>CastroOpina</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=131854</guid>
        <pubDate>Fri, 07 Aug 2026 11:43:14 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Todo llevará su nombre]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">@castroopina</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>“Pensar con y desde las tripas”: vulnerabilidad y el riesgo desdemocratizante</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/filosofia-y-coyuntura-2/pensar-con-y-desde-las-tripas-vulnerabilidad-y-el-riesgo-desdemocratizante/</link>
        <description><![CDATA[<p>Presentamos esta necesaria y urgente reflexión del profesor y filósofo Diego Fernando Camelo sobre &#8220;el destripamiento del Otro&#8221; y los riesgos para la democracia en Colombia. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"><strong>Por: Diego Fernando Camelo Perdomo</strong>. Magister y especialista en Filosofía Contemporánea. </p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">Ante el inadmisible hecho de sucumbir en la comodidad de la quietud y el riesgo de complicidad que esto supondría, quisiera en esta oportunidad detenerme a analizar un singular suceso que tomó por asalto mi atención. Se trata de la alocución hecha por el candidato a la presidencia A. de la Espriella al referirse a la necesidad de excluir al oponente en estos términos: “Destripar a la izquierda”. Claramente, la intención antagónica es la expresión garante de toda radicalidad democrática. Pero, nutrir la pretensión de subordinar y erradicar el disenso, contraría el proyecto democrático. Esta no es una aseveración cualquiera, ni mucho menos a un “folclorismo” lingüístico, como quizá ha pretendido mostrarlo. Ella va más allá de la mera polarización extrema y de un recurso gramatical, cuya carga semántica alimenta la exacerbada herencia ╼si acaso no colonial╼ de exterminar la oposición política, legitimando así las prácticas de agresividad contra quienes pretenden construir conocimiento de una manera diferente. Nos encontramos de cara ante una ofensiva de desdemocratización del Estado colombiano. Esta sería la idea que quiero abordar aquí y, para hacerlo, presentaré una explicación sobre lo que significa “destripar” y cómo se relaciona con esta amenaza.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Empecemos trayendo a colación la expresión objeto de nuestro análisis:</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esto no va a quedar así, estas brisas vuelven y sepan ustedes señores de la izquierda que en mi tendrán siempre un enemigo acérrimo que hará todo lo que esté a su alcance para <em>destriparlos</em> como corresponde porque ustedes <em>no merecen un trato diferente</em>. Conmigo no va a haber sentadas, no va a haber salidos, conmigo no va a haber absolutamente nada distinto a enfrentarles determinada y decididamente para <em>acabar a ese cáncer</em> que significa la izquierda radical, a esa <em>plaga</em> hay que <em>erradicarla</em>. Así de sencillo. Y en mi encontrarán peor enemigo posible (De la Espriella, 2025. El subrayado es mío, D.C.).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Meses después de haber lanzado esta afirmación, el autor explicó en una entrevista que el sentido que le adjudicó al término “destripar” correspondería al de la cuarta acepción, es decir, al coloquial.<a href="#_ftn1" id="_ftnref1">[1]</a> Sin vacilo alguno, hay que decir que en un sistema de gobierno que se ostenta de ser democrático, el exterminio del antagónico es completamente contradictorio, pues no sería otra cosa que una transfiguración hacia un “fascismo criollo” (Buela, 2013; Pachón, 2026). “Destripar a la izquierda”, en el sentido como lo expuso el autor, significa disponer de todos los recursos políticos del Estado para dar “muerte” a la izquierda en el plano del disenso, es decir, en la tensión que se da entre las distintas formas de sentir y comprender la realidad, tal como lo expone Rancière (2019).</p>



<p class="wp-block-paragraph">La noción de “destripar” es una metáfora extraída de la experiencia de la enfermedad. La mirada fascista enfoca a la izquierda como un fenómeno “patológico”, cuyo riesgo infeccioso altera el “normal” funcionamiento del Estado-empresa en su ofensiva por mantener sus intereses “patrióticos”, como lo explicaré más tarde. La “cura” ante esta amenaza es “destripar” o, mejor aún, “extirpar” el patógeno de la izquierda, porque sólo así podrá imponer la entronización del fascista como soberano político, sin rastro alguno del “otro” diferente. La aniquilación de la diferencia epistémica, de aquel que construye sentido común desde un pensamiento del <em>afuera </em>(Foucault), garantiza la instauración de un orden excluyente en el proyecto de nación que se ha construido en Colombia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El “sacar las tripas” no se reduce al efecto de desvivir, sino también de quitar y expulsar aquello desde lo cual, en Colombia y América Latina, se piensa. Se piensa <em>con</em> y <em>desde</em> las “tripas”, porque solo con ellas es posible lograr un registro sensitivo de la vida. Aquí las “tripas” adquieren una nueva connotación, pues dejan de hacer referencia al conjunto de órganos somáticos, para pasar a ser asumidas como un lugar de enunciación. Desde aquí, desde las “tripas”, se construyen formas de comprensión del mundo. “Tripas”, entonces, designa una situación que trasciende el sentido fenotípico del término, aludiendo al fuero interno del <em>otro</em> a partir del cual se ensambla un sentido de la vida a raíz de las necesidades y los vacíos; en otras palabras, es pensar desde las condiciones de vulnerabilidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El propósito de un proyecto fascista de “destripar a la izquierda”, esta última en tanto <em>otro</em>, implica ejercer un control sobre la vida de la alteridad, reduciéndola a mera “objetualidad”, es decir, a un simple utensilio que se usa para justificar su práctica de limpieza. El significado de “destripar” no se reduce a la exclusión del panorama político, sino también del plano democrático y eso es propio de una conducta fascista. Ella entiende que para alinear sus intereses debe atacar la vulnerabilidad corpórea de los pobladores, precarizando las condiciones materiales de la vida. Pero, además, sabe que dicha irrupción no puede darse de forma inmediata, si no es a través de la producción y circulación de discursos de verdad. El control sobre las <em>necesidades </em>corporales debe ser atravesada por el control de nuestra fragilidad en la manera en que construimos conocimiento y nos relacionamos con la verdad. El control sobre las “tripas” empieza por el control del conocimiento y las emociones. Y, para ello, no es necesario “extirpar el cerebro”, ya que basta con imponer “verdades” instauradas sobre lógicas excluyentes que simbolicen claramente una herida social en la que identifican la propia herida singular con un odio al otro (Biglieri &amp; Cadahia, 2021).<a href="#_ftn2" id="_ftnref2">[2]</a></p>



<p class="wp-block-paragraph">La expresión “destripar a la izquierda” pretende situar en el centro del sentido común de la población colombiana el discurso “patriotista”,<a href="#_ftn3" id="_ftnref3">[3]</a> o sea, aquel que instaura irónicamente el valor simbólico-afectivo de la patria como un principio de validación discursiva, influyendo en lo que se acepta como verdadero. Todo aquello que no esté subordinado a su lógica o alineado a su racionalidad sería considerado como un riesgo que habría que ser “expulsado” o, en este caso “destripado”. La lógica del discurso <em>patriotista </em>se fundamenta en la idea del Estado en tanto empresa, “el individuo como miembro de una empresa y él mismo como una empresa” (Quintana, 2020, p. 179).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Así, pues, la patria no sería más que la encarnación de la mirada empresarial del Estado y, como tal, ella merece ser administrada por un gerente, un <em>management</em>, capaz de llevarla a puerto seguro antes de que pueda claudicar en un naufragio. Estos naufragios han recibido muchos nombres: “Castro-chavismo”, “nos vamos a volver como Venezuela”, “heredero de las Farc”, en fin. El Estado-<em>Enterprise</em>, impulsará la organización de los sujetos en torno a la rentabilidad capital, por lo que será indispensable reemplazar la participación de la población en su consolidación por la competencia desigual entre ellos. Es decir que, valores democráticos tales como la igualdad, la libertad y la justicia social serían sustituidos por el criterio <em>economicista</em> y la pulsión de la inversión. Por <em>criterio economicista </em>me refiero a la forma de evaluar la realidad reduciendo su valor a patrones económicos, dejando de lado dimensiones humanas y sociales. El proyecto democrático quedará, por consiguiente, amenazado por las consecuencias históricas producidas por el capitalismo, en cuanto estructura económica, y por el neoliberalismo, en tanto forma de gobierno. La legitimidad de su poder estaría siendo sostenida por aquellas “verdades” fabricadas y puestas en circulación. ¿Cómo cuáles? Bueno, quizás estas le resulten familiares: “Reduciremos el Estado a un 40%” (Valora Analitik, 2026), “es necesario blindar jurídicamente a nuestros policías y soldados” (La Silla Vacía, 2026). O la que ha retumbado con mayor ahínco: “Haremos fracking a lo que dé” (EL PAÍS, 2026).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por consiguiente, será necesario pensar el neoliberalismo en clave de racionalidad; esto es, entenderlo como una forma de organizar la vida a través de la lógica del mercado, pero sin quedarnos en el mero plano económico. Pensado así, se abre la posibilidad de tensionarlo en el plano del conocimiento y la comprensión de la vida, pues seguramente, desde su lógica interna, se entenderá que hay habilidades y destrezas humanas que escapan a los alcances “alineables” y “reduccionistas” de la perspectiva empresarial, en el que el valor de las experiencias y las vivencias tendrá sólo <em>un </em>criterio: el de la empresa.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ahora bien, quien se ha encargado de tensionar e incomodar históricamente al neoliberalismo han sido aquellos movimientos sociales contemporáneos que sobreponen el valor de la vida y su realización sobre toda métrica mercantil y su lógica excluyente. Mientras que el neoliberalismo propende por la instrumentalización material de la vida, los movimientos sociales se apropiaron de la vida como principio normativo de existencia, no sólo la humana. Eso significa pensar no solo <em>con </em>las “tripas”, sino <em>desde</em> las “tripas”, o sea, desde nuestra condición vulnerable, desde nuestras posibilidades de ser y estar afectados y de afectar. De hecho, podríamos decir, junto con Seguró (2021), que la democracia es vulnerable en cuanto que no es mesiánica y está abierta a ser mejorable. Entonces, si pensar <em>con </em>y <em>desde </em>las “tripas” es pensar desde la vulnerabilidad, y la democracia es vulnerable; por lo tanto, cualquier intento de destripamiento sería proporcional a un gesto desdemocratizante del Estado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Frente a lo descrito aquí, me gustaría finalizar diciendo que no podemos perder de vista que vivir en un sistema democrático no implica erradicar ─léase “destripar”─ el disenso antagónico, sino concebir la forma en que se pueda vincular e incluir. Por eso, expresiones como las que acabamos de analizar, demuestran que nos encontramos ante la amenaza latente de una desdemocratización del Estado colombiano, y ello demanda el uso de herramientas que la misma democracia nos provee: la participación política, pero una que afecte las formas en que se produce el conocimiento. La interrupción de la producción de “verdad” en el fascismo consiste en anidar condiciones “estables” de afectos, hacer que la gente se “sienta bien” con lo que le dicen. Es necesario, entonces, des-simplificar el modo binario como el fascismo presenta la información en los medios digitales, como si todo se redujese a esquemas de malos/buenos, indiamenta/gente de bien, en fin. Un error común que se puede percibir cuando se hace frente al fascismo es “jugar” con sus mismas reglas. No basta con tener una “opinión diferente y respetable”, porque lo que a él le conviene es crear sujetos de opiniones afectivas y emocionalmente inestables. No por nada el slogan habla de “firmeza”. Producir incomodidad para resistir, sería una posible propuesta. Aunque el mismo fascismo genere ya incomodidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Referencias</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Biglieri, P. &amp; Cadahia, L. (2021). <em>Siete ensayos sobre el populismo. Hacia una perspectiva teórica renovada</em>. Herder Editorial.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Buela, A. (14 de agosto, 2013). <em>El fascismo criollo. América Latina en Movimiento</em>. <a href="https://www.alainet.org/es/active/66488?language=es">https://www.alainet.org/es/active/66488?language=es</a></p>



<p class="wp-block-paragraph">De la Espriella, A. (27 de julio de 2025). Entrevista con La FM [Entrevista en radio]. RCN Radio. <a href="https://www.lafm.com.co/politica/petro-solicita-que-se-investigue-a-de-la-espriella-y-a-polo-polo-por-senalamientos-contra">https://www.lafm.com.co/politica/petro-solicita-que-se-investigue-a-de-la-espriella-y-a-polo-polo-por-senalamientos-contra</a></p>



<p class="wp-block-paragraph">El Colombiano. (19 de agosto de 2025). Entrevista con Abelardo de la Espriella [Entrevista]. Bogotá, Colombia: El Colombiano. <a href="https://www.elcolombiano.com">https://www.elcolombiano.com</a></p>



<p class="wp-block-paragraph">EL PAÍS. (12 de junio de 2026). <em>Abelardo de la Espriella matiza sus propuestas &#8216;milagro&#8217;</em>. <a href="https://elpais.com/america-colombia/elecciones-presidenciales/2026-06-13/abelardo-de-la-espriella-matiza-sus-propuestas-milagro">https://elpais.com/america-colombia/elecciones-presidenciales/2026-06-13/abelardo-de-la-espriella-matiza-sus-propuestas-milagro</a></p>



<p class="wp-block-paragraph">La Silla Vacía. (9 de junio de 2026). <em>Abelardo y Restrepo dan pistas de su promesa de reducción del Estado</em>. <a href="https://www.lasillavacia.com/en-vivo/abelardo-y-restrepo-dan-pistas-de-su-promesa-de-reduccion-del-estado">https://www.lasillavacia.com/en-vivo/abelardo-y-restrepo-dan-pistas-de-su-promesa-de-reduccion-del-estado</a></p>



<p class="wp-block-paragraph">Pachón, D. (1 de junio de 2026). <em>¿Qué es eso del &#8220;fascismo criollo mafioso&#8221;?</em> Blogs El Espectador. <a href="https://blogs.elespectador.com/filosofia-y-coyuntura-2/que-es-eso-del-fascismo-criollo-mafioso/">https://blogs.elespectador.com/filosofia-y-coyuntura-2/que-es-eso-del-fascismo-criollo-mafioso/</a>&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Quintana, L. (2020). <em>Política de los cuerpos: Emancipaciones desde y más allá de Jacques Rancière</em>. Herder Editorial.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Rancière, J. (2019). <em>Disenso. Ensayos sobre estética y política</em>. Fondo de Cultura Económica. México.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Seguró, M. (2021). <em>Vulnerabilidad</em>. Herder.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Valora Analitik. (29 de mayo de 2026). <em>Así es el plan económico y fiscal de Abelardo de la Espriella</em>. <a href="https://www.valoraanalitik.com/asi-es-el-plan-economico-y-fiscal-de-abelardo-de-la-espriella-revivira-la-industria-petrolera-y-r">https://www.valoraanalitik.com/asi-es-el-plan-economico-y-fiscal-de-abelardo-de-la-espriella-revivira-la-industria-petrolera-y-r</a></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ftnref1" id="_ftn1">[1]</a> Al respecto, véase: El Colombiano (2025<em>)</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ftnref2" id="_ftn2">[2]</a> Creo que un hecho que ejemplifica esta idea y nos permite comprenderla aún mejor es lo que ocurre en el departamento del Caquetá, sobre todo en el sector rural y la industria ganadera. La sensación de cansancio e impotencia generada por los continuos condicionamientos y “controles” por parte de grupos insurgentes en la producción ganadera, ha herido la percepción sobre la seguridad y la presencia del Estado en esos territorios. El hecho que en la primera vuelta presidencial se haya registrado una votación considerable a favor del candidato A. De la Espriella debe leerse como una señal de agotamiento ante el sometimiento de estas prácticas. Como vemos, se trata de “una” herida singular lo suficientemente profunda, dolorosa e imperecedera que llevó a los sufragantes de este departamento tomar ese hecho particular como la razón máxima de motivación a su elección.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ftnref3" id="_ftn3">[3]</a> Entiendo por <em>discurso patriotista </em>como el conjunto simbólico que define quién hace parte de la identidad filial que se cobija bajo la noción de “patria”, teniendo en cuenta su raíz latina <em>pater-patris</em> que significa padre.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Damian Pachon Soto</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Filosofía y coyuntura</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=131613</guid>
        <pubDate>Tue, 28 Jul 2026 15:37:02 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/07/28103349/Camelo.jpeg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[“Pensar con y desde las tripas”: vulnerabilidad y el riesgo desdemocratizante]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Damian Pachon Soto</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>De los tiempos del ruido</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/ecuaciones-de-opinion/de-los-tiempos-del-ruido/</link>
        <description><![CDATA[<p>Una noche sin nubes, un estruendo aterrador y un olor a azufre que cubrió la sabana. Así nació en Santafé de Bogotá, en 1687, la expresión «de los tiempos del ruido», un recuerdo que mezcla miedo, fe y ciencia bajo el mismo cielo.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Existen expresiones muy nuestras, usadas con frecuencia para aludir a la antigüedad de las cosas, a la edad avanzada de algunas personas, a la vigencia de normas viejas o a costumbres arraigadas desde que tenemos memoria. También sirven para señalar las formas tradicionales de hacer las cosas o para recordarle a quien cree haber hecho un gran descubrimiento que aquello ya se sabía desde hace tiempo. Me refiero a frases como: «eso es del año de upa», «más viejo que la panela», «más antiguo que el modo de andar a pie» o «descubrió el agua tibia».</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero hay una expresión menos conocida, usada principalmente en Bogotá, cuyo origen resulta especialmente interesante, pues su difusión se popularizó a raíz de un acontecimiento provocado por un fenómeno natural. En efecto, la expresión «eso es de los tiempos del ruido», que los capitalinos emplean con el mismo propósito mencionado antes, se ha transmitido de generación en generación y se ha incorporado al lenguaje popular tras un suceso ocurrido el 9 de marzo de 1687, a las diez de la noche, en la apacible villa de Santafé de Bogotá.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Aunque la tradición oral bogotana seguramente ha añadido con el tiempo algunas leyendas alrededor de lo ocurrido, el hecho fue registrado por el sacerdote jesuita Pedro de Mercado en 1691 y difundido posteriormente por los también jesuitas y cronistas Juan Ribero (1728) y Joseph Cassani (1741). Trataré de resumir aquí esa interesante narración.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Dicen los sacerdotes jesuitas que era un día domingo en el que, a esa hora de la noche, no había ni siquiera una nube y el cielo ofrecía un espectáculo maravilloso con todas sus estrellas. En medio del descanso y la tranquilidad reinantes, de repente se escuchó en la ciudad de Santafé —y en las poblaciones circunvecinas, por muchas leguas a la redonda— un estruendo tan horrible y aterrador que los habitantes de la villa colonial entraron en pánico y huyeron de sus casas, todavía con sus ropas de dormir, por las calles destapadas. La mayoría se refugió en los claustros religiosos, donde permanecieron varios días orando y ayunando, temiendo la llegada de una legión de demonios.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El ruido se escuchó durante quince minutos, aunque otros aseguran que duró media hora. Se sintieron tres explosiones. Los cronistas relatan: «No hubo persona que no se espantase, y que no lo oyese: al primer golpe dudaron, todos al segundo temieron: al tercero se aterraron, y con la perseverancia salieron de sí, y aún de sus casas, y aún de la ciudad. Lo más singular fue, que todo el tiempo que duró este rumor, se esparció por el aire un pestilencial hedor de azufre, que ofendía al sentido…».</p>



<p class="wp-block-paragraph">El ensordecedor ruido terminó aquella misma noche y nunca volvió a presentarse, mientras que el olor a azufre permaneció durante algunos días más sobre la sabana de Bogotá. El acontecimiento fue comparado por los cronistas jesuitas con el día del juicio final descrito en la Biblia. Dicen que «no es fácil referirse a la confusión y el susto de esa noche de pánico, en la que todas las personas salieron de sus casas por temor a su colapso. Algunos medio vestidos, otros completamente desnudos porque ya estaban en la cama, y todos clamando misericordia, corrían sin dirección a través de las calles oscuras. Los habitantes clamaban al cielo, con el temor genuino de estar sufriendo un castigo de Dios».</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esa noche, añaden los cronistas, reinó la confusión y el miedo. «Los lugares santos estaban llenos de habitantes aturdidos que querían confesar sus pecados. Las confesiones duraron más de ocho días: se reconstruyeron los matrimonios, se saldaron las deudas y se resolvieron conflictos… En las creencias populares se asociaba el olor a azufre con la presencia de demonios y con el olor del infierno».</p>



<p class="wp-block-paragraph">También Gabo, en <em>El otoño del patriarca</em>, hace mención al suceso de este misterioso ruido. Este ejemplo —no el único— de creencias apocalípticas empleadas para explicar hechos desconocidos fue estudiado hace algunos años por mi colega Gregorio Portilla, profesor del Observatorio Astronómico Nacional, en un artículo publicado junto con Fredy Moreno en la <em>Revista de la Academia Colombiana de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales</em>, vol. 30, núm. 116 (2006), bajo el título «Hipótesis astronómica al misterioso “ruido” escuchado en Santafé de Bogotá el domingo 9 de marzo de 1687».</p>



<p class="wp-block-paragraph">Aclara el profesor Portilla que «este fenómeno generó tan profunda impresión en los testigos del evento que modificó notablemente las costumbres de los habitantes. Creó la efemérides, vigente por muchos años, de descubrir en las iglesias cada 9 de marzo el Santo Sacramento… Por ausencia de registro se deduce que no causó movimiento sísmico, incendio, inundación, deslizamiento de tierra, tormenta, ni produjo heridos ni muertos».</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y pasa entonces a ofrecer su explicación desde la astronomía, indicando que el causante del ruido fue un meteoroide —un pequeño asteroide— que, al ingresar a la atmósfera, genera intensas ondas de choque. La desintegración final pudo haber producido sucesivos estruendos de gran intensidad, pues hoy se sabe que objetos de entre 1 y 10 metros de diámetro causan efectos muy semejantes a los descritos en el relato. La entrada de estos cuerpos extraterrestres suele venir acompañada de fuertes detonaciones, fenómenos luminosos, lluvia de pequeñas rocas y olores penetrantes de tipo azufrado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La hipótesis planteada por el profesor Portilla no elimina todas las dudas y, en efecto, admite una discusión interesante. Como él mismo señala, nadie reportó haber visto el fenómeno luminoso que suele acompañar la entrada de estos cuerpos, ni se encontraron meteoritos en el suelo. No obstante, el propio Portilla recuerda que, en el 85 % de los casos, se escuchan explosiones, mientras que solo en el 55 % de las caídas de meteoritos se observa el fenómeno luminoso. Además, abundan los casos en los que los meteoroides se consumen por completo en la atmósfera sin que fragmentos lleguen al suelo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cuando usemos la expresión «de los tiempos del ruido» para referirnos a algo muy antiguo, pasado de moda o irrepetible, conviene recordar que su origen está ligado a un fenómeno natural que, según la ciencia, tiene una alta probabilidad de repetirse. En otras palabras, aquello que los bogotanos evocan como un suceso remoto y casi mítico no pertenece únicamente al pasado: los meteoroides que generan estruendos semejantes siguen entrando en la atmósfera con relativa frecuencia. Así, cada vez que pronunciemos la expresión, sabremos que ese «ruido» podría, en cualquier momento, volver a escucharse en nuestros propios tiempos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">@MantillaIgnacio</p>
]]></content:encoded>
        <author>Ignacio Mantilla Prada</author>
                    <category>Ecuaciones de opinión</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=131518</guid>
        <pubDate>Sun, 26 Jul 2026 14:19:00 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/07/25180354/Ruido.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[De los tiempos del ruido]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Ignacio Mantilla Prada</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>El nuevo distanciamiento transatlántico</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/destellos-de-un-mundo-en-mutacion/el-nuevo-distanciamiento-transatlantico/</link>
        <description><![CDATA[<p>La alianza entre los principales artífices de la configuración del mundo transatlántico en el último siglo parece desfalleciente. En ambos lados se vive una crisis política que los aparta de su “amistad especial” y su trayectoria conjunta, e introduce incertidumbre respecto del futuro. A partir del Brexit, la rotación de primeros ministros británicos muestra debilidades [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">La alianza entre los principales artífices de la configuración del mundo transatlántico en el último siglo parece desfalleciente. En ambos lados se vive una crisis política que los aparta de su “amistad especial” y su trayectoria conjunta, e introduce incertidumbre respecto del futuro. A partir del Brexit, la rotación de primeros ministros británicos muestra debilidades propias de democracias volátiles. Los Estados Unidos, a pesar de los interminables fuegos de artificio echados al aire para celebrar dos siglos y medio de independencia, marchan confusos entre la nube de un gobierno que vocifera éxitos personales de un presidente atípico.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">La declaración de independencia de los Estados Unidos, como avance hacia un modelo de gobierno de estirpe democrática, ejerció influencia más allá de su geografía. Con el tiempo, entrelazados por elementos ideológicos y culturales, democracia y capitalismo se volvieron allí complementarios y expansivos. Los habitantes de ese país de inmigrantes en busca de la realización de un sueño, se llegaron a convencer de ser miembros de la nación más poderosa de la historia, aunque en su seno anidaran el racismo y todo tipo de discriminaciones y maniobras dedicadas a que la economía prevaleciera en el trámite de las relaciones sociales.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pasado el tiempo, después de los dolores de la guerra de independencia, el “gran acercamiento” de finales del Siglo XIX sirvió de base a una alianza incondicional con motivo de la Segunda Guerra Mundial. Así el reencuentro de la antigua potencia colonial europea y la nueva superpotencia americana produjo resultados tan importantes como el refuerzo mutuo de las economías de ambas partes y la aparición de una alianza militar, política y estratégica, con primacía real de los Estados Unidos como la parte más grande y poderosa.&nbsp;&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Desde entonces, no hubo episodio de la vida internacional que no fuese asumido de manera solidaria por Londres y Washington. Solidaridad que pasó por momentos angostos con motivo de la Guerra de Vietnam, que los británicos apoyaron en el campo de la diplomacia, pero no quisieron hacerlo en el campo de batalla ante la impopularidad arrolladora de semejante aventura. Aunque los británicos resultaron más tarde apoyando despropósitos como el de la Guerra de Irak sobre la base falaz de la existencia de armas de destrucción masiva que décadas después de la catástrofe aún no han aparecido.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">El modelo de defensa conjunta de la OTAN parecía vitalicio, hasta que apareció, del lado americano, un presidente que comenzó por hacer exigencias, lógicas desde el punto de vista financiero, pero sorprendentes y tal vez contraproducentes bajo una mirada estrictamente estratégica. Todo con una actitud de arrogancia y menosprecio desde Washington, o mejor desde la Casa Blanca, hacia los hasta entonces entrañables aliados europeos, con exigencias de sumisión propias de un modelo de padrinazgo no solicitado y por demás molesto para naciones europeas que tuvieron que aprender, por las vías más difíciles, el valor de su libertad.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">El único estadista europeo con estatura suficiente para mirar varias décadas adelante fue el general De Gaulle, que propició la autonomía militar francesa respecto de los Estados Unidos, con la consideración de que en algún momento podría aparecer un presidente americano que no quisiera asumir los pesados compromisos de la defensa de Europa. Algo que los británicos no previeron en su momento y que ahora, con Donald Trump, se les vino encima y les tomó por sorpresa justo cuando su relación con el resto de Europa se había debilitado con el Brexit como nunca en tiempos modernos. Y cuando los frecuentes cambios de ocupante en 10 Downing Street introducen grandes dosis de incertidumbre sobre el futuro.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">A partir de este 20 de julio, la Gran Bretaña tendrá el séptimo primer ministro al cierre de la década desde la votación por el Brexit. Algo extraño a la tradición británica, no acostumbrada al espectáculo de gobiernos que vienen y van, y mucho menos a tener gobernantes que no llegan al cargo por elección popular sino en virtud de votaciones internas de los parlamentarios de uno u otro partido. Algo que deja un sabor a democracia incompleta.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Theresa May llegó al poder tras la caída de David por su derrota en la apuesta del Brexit. No fue elegida por el voto popular, pues el período del partido conservador no había expirado, sino por votación de los parlamentarios de su partido. Y cuando ella renunció en medio de las dificultades del Brexit, Boris Johnson llegó al poder también escogido por los parlamentarios conservadores, aunque más tarde ganó ampliamente unas elecciones, para caer un tiempo después en medio de sus escándalos y ser reemplazado por Elizabeth Truss, escogida sin votación popular, quien renunció muy pronto para dar paso a Rishi Sunak, igualmente elegido por los miembros de su partido en el parlamento.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">El turno de la renuncia fue ahora para Sir Keir Starmer, jefe laborista desde 2020 y primer ministro desde 2024, cuando obtuvo una victoria que le dio confortable mayoría parlamentaria. Solo que la gente se aburrió con la aparente frialdad de Sir Keir, algo explicable en esta época de exposición permanente de gobernantes no espectaculares a las crueldades de una opinión pública que ya no requiere de los medios de comunicación tradicionales para enterarse de las cosas y que encuentra en las “redes sociales” no solo elementos informativos de primera mano, sino un medio para expresar sus preocupaciones y sus quejas.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">La desazón de los sectores populares por el costo de vida se convirtió en la Gran Bretaña, donde la ciudadanía es políticamente alerta y activa, en elemento de desgaste prematuro de la imagen y la aceptación del primer ministro. Señal inequívoca de alerta fueron unas elecciones municipales desastrosas para el laborismo. Por lo cual los parlamentarios, que cuidan de sus jardines electorales y miran hacia la próxima elección, decidieron que era bueno echarlo a tiempo, para no lamentarse de una derrota, que consideraban segura, en los próximos comicios generales. Así castigaron además su falta de olfato en el manejo de asuntos como el del nombramiento de embajador en los Estados Unidos, aunque su figuración en el escenario internacional haya sido por demás decorosa.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ante la necesidad de un político más felino y capaz de mostrar resultados en materia de costo de vida y otros problemas inmediatos, la maniobra de los laboristas para tener nuevo primer ministro sin acudir a elecciones generales, debería figurar en las cartillas de ingeniería política. Los parlamentarios resolvieron que Andy Burnham, exitoso alcalde del Gran Mánchester, derrotado anteriormente en la carrera por la jefatura del partido, sería, ahora sí, el gallo para traer a Londres a ocupar la jefatura del gobierno. Solo que no era miembro del parlamento, condición indispensable de todo primer ministro. Por lo cual hicieron renunciar a un parlamentario, para que la curul quedara vacante. Así el alcalde, después de renunciar a su oficio, podía ser elegido, como lo fue, miembro del parlamento, y tendría el camino despejado para la jefatura del gobierno.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Andy Burnham, juicioso estudiante y graduado de literatura inglesa en Cambridge, algo inusual en la fauna política, asumió sin competencia y por unanimidad la jefatura del laborismo. Y a partir de ahora, previa autorización del rey, que es una formalidad, vendrá el reparto de ministerios, las comparecencias ante el parlamento, y el desfile de medidas para resolver problemas y ganar el favor popular. Además, claro está, deberá dirigir las maniobras de política exterior, con un asiento en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, otro en la OTAN, uno más en el G7 y unas cuántas arandelas más en escenarios muy alejados de lo que haya podido ser la gestión de una alcaldía.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las relaciones con los demás países europeos estarán en lo más alto de la agenda. A ello obliga la trayectoria del apoyo sostenido del Reino Unido a la causa de Ucrania, la cercanía con Francia y Alemania, y el hecho de que a estas alturas dos tercios de los británicos consideran que lo del Brexit no fue una decisión adecuada. Con la seguridad de que esos sectores mayoritarios, y entre ellos los más dinámicos de la economía, así como los jóvenes, desean un nuevo acercamiento, y verían con buenos ojos un eventual retorno al seno de la Unión Europea.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Curiosamente, tanto en su gestión interna como en la internacional, uno de los escollos más serios que deberá afrontar el nuevo primer ministro es el de la nueva relación con los Estados Unidos, afectada severamente por las variaciones de tono del presidente americano, que se atribuye facultades de inmiscuirse donde le da la gana y de reclamar, como si fuese obligatorio, el apoyo incondicional del mundo occidental en aventuras, como la del ataque a Irán, que emprende sin consultar con nadie.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Con todo y eso, relacionarse en los mejores términos con el presidente de los Estados Unidos resulta obligatorio para cualquier gobernante británico. Entre otras cosas porque la relación bilateral no depende solamente de quiénes gobiernen, pues existen vínculos intensos, profundos y valiosos que la gente seria de lado y lado del Atlántico aprecia y desea mantener. A dura prueba estará sometido Burnham ante una contraparte que en Washington que se ha burlado de los portaviones británicos, obtenido de un amigo abyecto el retiro de una sanción de tarjeta roja en el Mundial de Fútbol, y apoyado la exhibición de un aviso de los jugadores de la Selección Argentina en el que les decían a los británicos que esas islas son argentinas.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las actuaciones del presidente de los Estados Unidos no han tenido en cuenta la famosa “relación especial” más que para los aspectos protocolarios de las manifestaciones de aprecio por la realeza. Por lo demás, en materia estratégica y de defensa no ha habido sino exigencias onerosas y políticamente difíciles de atender, formuladas con un tono de superioridad que pone a prueba cualquier paciencia. De manera que no solamente se enturbia el aire de las relaciones bilaterales, sino que se alimenta un distanciamiento que naturalmente debe conducir al nuevo primer ministro británico a defender a su país y acercarse al movimiento todavía imperceptible, pero creciente, de introducir cambios en el contenido de los vínculos transatlánticos.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para comenzar, y como quiera que el presidente americano suele hacer una especie de “examen” a cada líder nuevo que conoce, para clasificarlo en el escalafón de sus afectos y sus broncas, Burnham deberá obrar con extraordinario tino después de que Trump, que no es ni mucho menos Roosevelt, dijo que Starmer no era Churchill. Sin que sea prudente en este momento responderle lo que Sir Winston hubiera pensado de Donald como empresario habilidoso metido en aventuras políticas y militares de talla mundial.&nbsp;&nbsp;</p>
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        <author>Eduardo Barajas Sandoval</author>
                    <category>Destellos de un mundo en mutación</category>
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        <pubDate>Sun, 19 Jul 2026 16:16:14 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[El nuevo distanciamiento transatlántico]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Eduardo Barajas Sandoval</media:credit>
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        <item>
        <title>El Mundial nómada y la victoria de la pluralidad</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/deportes/el-telescopio/el-mundial-nomada-y-la-victoria-de-la-pluralidad/</link>
        <description><![CDATA[<p>El Mundial 2026 trajo un VAR omnipotente y pausas de hidratación al mejor estilo del marketing gringo con aire a espectáculo televisivo. Pasados esos debates de formato, la verdadera revolución del torneo late en la demografía de sus plantillas. Al cruzar la histórica expansión a 48 selecciones con las listas oficiales de 26 integrantes, el [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">El Mundial 2026 trajo un VAR omnipotente y pausas de hidratación al mejor estilo del marketing gringo con aire a espectáculo televisivo. Pasados esos debates de formato, la verdadera revolución del torneo late en la demografía de sus plantillas. Al cruzar la histórica expansión a 48 selecciones con las listas oficiales de 26 integrantes, el certamen reúne a un total de 1.248 futbolistas. De ese inmenso universo, un dato resulta demoledor: 289 jugadores visten una camiseta distinta a la del territorio físico en el cual expidieron su primer certificado de nacimiento.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hablamos del 23,1% de la Copa del Mundo. Casi uno de cada cuatro atletas que pisará la hierba es producto directo de la migración. Y detrás de cada uno de esos 289 nombres no hay solo un pasaporte intercambiado, sino una historia de vida profunda: familias que cruzaron océanos, renuncias, desarraigos y abuelos que huyeron buscando un futuro. Estos nómadas convierten un rectángulo de 105 por 68 metros en el mapa sociológico más nítido de nuestro tiempo. La nacionalidad en el deporte de élite mutó; dejó atrás el determinismo geográfico para erigirse como una construcción emocional y un cruce de caminos entre la historia global y la memoria íntima.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si analizamos la lista de convocados con lentes de antropólogo, encontramos un atlas de las diásporas modernas. El continente africano, por ejemplo, se revela como un inmenso semillero y el mayor protagonista de este fenómeno a través del viaje de retorno postcolonial. Los números son contundentes: Marruecos lidera con 15 jugadores nacidos en el exterior, pero el bloque se hace gigante al sumar a Argelia y la República Democrática del Congo (14 cada uno), Túnez y Cabo Verde (13 por nación), Senegal (10), Costa de Marfil (7) y Ghana (6). Hablamos de legiones de atletas que germinaron en las antiguas metrópolis europeas, en los suburbios franceses o belgas, y que hoy deciden honrar la sangre de sus abuelos. Es la periferia recuperando su propio talento mediante una pelota.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esa misma estadística expone las cicatrices de los conflictos bélicos y la reconfiguración de los mapas. Los 14 convocados de Bosnia y los 8 de Irak son los herederos de familias forzadas a buscar refugio lejos del fuego y la destrucción. A la par, asoma la globalización pura del talento. Curazao refleja el éxodo caribeño hacia los Países Bajos con 22 foráneos en sus filas. En las Américas, naciones históricamente receptoras de migrantes como Canadá (6) y Estados Unidos (5) demuestran que el capital humano fluye y echa raíces en tierras nuevas, un patrón que se repite en nuestra región con México (4), Ecuador (3) y Argentina (2).</p>



<p class="wp-block-paragraph">El historiador Johan Huizinga, en su obra clásica <em>Homo Ludens</em>, explicaba magistralmente que el juego crea un &#8220;círculo mágico&#8221;. Adentro de esos límites de tiza, las divisiones del mundo exterior quedan suspendidas. Al pisar el césped, el pasaporte pierde validez y el sentido de pertenencia nace única y exclusivamente del esfuerzo compartido. En la competencia leal, el grupo se transforma en una familia tejida por la simpatía y el calor humano, un espacio orgánico en el cual la amistad nace directamente de la lucha deportiva. El jugador que besa un escudo heredado o adoptado nos demuestra que la patria es, ante todo, una comunidad de destino.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, a menudo perdemos la consciencia de esa hermandad. Las tribunas y las canchas, que deberían ser el último bastión de la igualdad, muchas veces se manchan con el racismo, la homofobia y el rechazo visceral al rival. Cegados por el fanatismo, insultamos al adversario por ser extranjero o distinto, cayendo en la ironía más absoluta de nuestra época: gracias a este inmenso fenómeno migratorio que presenciamos hoy, ese rival al cual despreciamos en la grada tranquilamente puede haber nacido en nuestro mismo país, o compartir la sangre de nuestros propios abuelos. El fútbol nos iguala, porque la cancha es un espacio de equidad estricta en el cual nadie es juzgado por su origen, sino por su entrega; pero el odio nos ciega ante esa realidad innegable.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Fuera del estadio, atravesamos una coyuntura dominada por narrativas de rechazo. Los discursos de miedo nos empujan a mirar al distinto como un invasor, alimentando una marea antimigrante que levanta muros físicos y mentales. Resulta una paradoja brutal confirmar que Estados Unidos, uno de los propios anfitriones del Mundial, abandere políticas agresivas y discriminatorias que criminalizan, persiguen y endurecen sus fronteras en la calle.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El deporte, por el contrario, actúa como un lenguaje pacífico que favorece los encuentros en un clima de sinceridad y permite a los hombres conocerse mejor y estimarse. Ojalá entendamos, al apagar el televisor, que el prójimo —haya nacido en el territorio que haya nacido, piense como piense o crea en lo que quiera— jamás representa una amenaza. La inmensa riqueza de esa pluralidad es justamente el motor que necesitamos para jugar el partido de nuestra propia convivencia. La historia nos ha enseñado una lección ineludible: no nos salvamos solos, la única forma de avanzar es en equipo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">📷 Agencia EFE</p>
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        <author>Pablo de Narváez</author>
                    <category>El telescopio</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=130514</guid>
        <pubDate>Wed, 17 Jun 2026 21:31:34 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/17163555/download-1.jpeg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[El Mundial nómada y la victoria de la pluralidad]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Pablo de Narváez</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>Día Mundial de las Tortugas Marinas: tres historias dan esperanza en América Latina </title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/dia-mundial-de-las-tortugas-marinas-tres-historias-dan-esperanza-en-america-latina/</link>
        <description><![CDATA[<p>Cada año, el 16 de junio, se conmemora el&nbsp;Día Mundial de las Tortugas Marinas.&nbsp;La fecha llega este año con un panorama que mezcla esperanza y urgencia.&nbsp;Un estudio global&nbsp;publicado por el Grupo de Especialistas en Tortugas Marinas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) reveló que décadas de esfuerzos de conservación están [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Dos playas en Ecuador producen hasta el 99.9% de crías macho de tortuga golfina, convirtiéndose en el primer refugio identificado que trabaja frente a la feminización que el cambio climático está provocando en poblaciones de tortugas de todo el mundo.</em></li>



<li><em>Las comunidades afrodescendientes del Chocó colombiano, que históricamente cazaban tortugas, llevan más de una década protegiéndolas.</em></li>



<li><em>Investigadores argentinos colocaron por primera vez transmisores satelitales a machos de tortuga laúd, las más grandes de las marinas, revelando sus lugares de alimentación.</em></li>



<li><em>Un estudio global halló que poblaciones de tortugas se están recuperando, pero la pesca incidental, el cambio climático y la contaminación por plásticos siguen amenazando su supervivencia.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Cada año, el 16 de junio, se conmemora el&nbsp;<strong>Día Mundial de las Tortugas Marinas.</strong>&nbsp;La fecha llega este año con un panorama que mezcla esperanza y urgencia.&nbsp;<a href="https://iucn.org/news/202504/new-global-assessment-reveals-hope-marine-turtles-highlights-urgent-need-continued-1" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Un estudio global</a>&nbsp;publicado por el Grupo de Especialistas en Tortugas Marinas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) reveló que décadas de esfuerzos de conservación están dando resultado.&nbsp;<strong>Más del 40 % de las poblaciones de tortugas marinas son consideradas actualmente de bajo riesgo y baja amenaza,</strong>&nbsp;frente al 23 % registrado en 2011. Sin embargo, el mismo estudio advierte que la pesca incidental sigue siendo la amenaza más urgente para las tortugas marinas en todo el mundo, junto a otros riesgos como el desarrollo costero, la contaminación por plásticos, el cambio climático y la captura directa de tortugas y sus huevos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En América Latina, tres historias iluminan tanto los avances como los desafíos que enfrentan estas especies en el Pacífico y el Atlántico Sur. En Ecuador, investigadores descubrieron que dos playas de la provincia de Esmeraldas son&nbsp;<strong>refugios únicos en el Pacífico Oriental</strong>&nbsp;para la resiliencia de las tortugas golfinas (<em>Lepidochelys olivacea</em>) frente al cambio climático.</p>



<h4 class="wp-block-heading">Lee más | L<a href="https://es.mongabay.com/custom-story/2026/06/puma-fest-2026/">lega el PUMA FEST: I Festival Latinoamericano de Periodismo Ambiental</a></h4>



<p class="wp-block-paragraph">En Colombia, las comunidades afrodescendientes del Chocó protagonizan una transformación profunda: de consumir tortugas a protegerlas, mientras la ciencia advierte la necesidad de acompañar esas iniciativas para que sean realmente beneficiosas. Y en Argentina, un equipo de investigadores logró por primera vez rastrear por satélite a machos de tortuga laúd (<em>Dermochelys coriacea</em>) en el Atlántico Sur, develando los movimientos de los individuos más desconocidos de la especie más grande de todas.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_273699"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/06/15232127/Eclosion-Portete-2022-768x512.jpg" alt="" class="wp-image-273699" /><figcaption class="wp-element-caption">Eclosión de tortugas en playa Portete, Ecuador. Foto: cortesía Rubén Vinueza Chérrez y Estefanía Sánchez-Flores</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading">Ecuador: el refugio de tortugas macho</h2>



<p class="wp-block-paragraph">En la costa noroccidental de Ecuador, donde el bosque del Chocó llega hasta el mar y una capa permanente de nubes filtra la luz del sol, dos playas guardan un secreto que la comunidad científica tardó décadas en descubrir: casi todas las crías de tortuga golfina que nacen allí son machos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El hallazgo,&nbsp;<a href="https://link.springer.com/article/10.1007/s10584-025-04050-y#Tab2" target="_blank" rel="noreferrer noopener">publicado en octubre de 2025 en la revista Climatic Change,</a>&nbsp;podría ser una de las noticias más importantes para la conservación de tortugas marinas en el Pacífico Oriental. Y su historia comenzó, casi por casualidad, con una pregunta sobre el cambio climático.</p>



<p class="wp-block-paragraph">«Necesitábamos un bioindicador para evaluar los efectos del cambio climático en comunidades pesqueras», recuerda Rubén Vinueza Chérrez, biólogo marino y uno de los autores del estudio. En 2017, trabajando con la cooperación técnica alemana en el proyecto Procambio, propuso a los reptiles —y en particular a las tortugas marinas— como esa ventana para leer el clima. La razón es biológica: el sexo de las tortugas depende de la temperatura de incubación de los huevos.&nbsp;<strong>A más calor, más hembras. A más frío, más machos.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo que encontraron al instalar los primeros sensores en los nidos de Portete y Galera —en la provincia de Esmeraldas, al norte de Ecuador— fue sorprendente. Las temperaturas promedio de incubación fueron de apenas 27 °C en Portete y 27.3 °C en Galera, muy por debajo de los más de 30 °C que se registran en la mayoría de playas de anidación del mundo. El resultado: entre el 99.9 % y el 99.3 % de las crías nacidas entre 2018 y 2022 fueron machos.https://www.youtube.com/embed/eJ2w6CRTfM8?si=XAWtnbiuwwYOaRxU</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Tortuga golfina anidando en playa Portete, Ecuador. Video: Rubén Vinueza Chérrez y Estefanía Sánchez-Flores.&nbsp;</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Estos resultados son clave. De hecho, en la gran barrera de coral, en Australia,&nbsp;<strong>hasta el 99 % de las tortugas verdes que nacen son hembras</strong>, al igual que en el norte de Chipre. En Turquía, la cantidad de tortugas nacidas hembras alcanza el 74 %. Esta tendencia, asegura la investigación, “conlleva una&nbsp;<strong>marcada desproporción entre sexos</strong>&nbsp;que puede afectar el éxito reproductivo y, por consiguiente, la viabilidad a largo plazo de las poblaciones, así como la reducción del éxito de eclosión”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Para la comunidad científica es urgente encontrar estas zonas que podrían ser refugios del cambio climático. Necesitamos definir qué playas están todavía generando machos”, explica Vinueza Chérrez.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La clave está en la geografía. Portete y Galera se encuentran dentro del corredor del Chocó, uno de los ecosistemas más húmedos del planeta. La presencia de bosque, la nubosidad constante y la humedad&nbsp;<strong>reducen la entrada de radiación solar,</strong>&nbsp;manteniendo las temperaturas locales significativamente más bajas que en otras zonas tropicales de anidación. Además, la temporada de anidación de la golfina —de agosto a noviembre— coincide con los meses más frescos del año en la región.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El estudio proyectó las temperaturas futuras de los nidos bajo tres escenarios del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático. Las conclusiones son alentadoras: incluso en el peor escenario posible —el de desarrollo intensivo en combustibles fósiles—, la probabilidad de que las temperaturas superen los 30.5 °C (el umbral a partir del cual se producen hembras) llegaría al 71 % en Portete y al 68 % en Galera hacia finales de siglo. En otras palabras, aun en ese escenario extremo, una porción relevante de los nidos seguiría produciendo machos.https://www.youtube.com/embed/97Sta8sVHIc?si=LOOWgIB6ncCwzNIk</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Eclosión de tortugas marinas en playa Portete, Ecuador. Video: Rubén Vinueza Chérrez y Estefanía Sánchez-Flores.&nbsp;</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, el futuro de estas playas no depende solo del clima. Portete, aunque protegida, enfrenta la presión del turismo de un hotel cercano en Mompiche. Galera, más inaccesible, está por ahora más resguardada. Ambas integran el Sistema Nacional de Áreas Protegidas de Ecuador, pero «ser área protegida no garantiza el cien por ciento», advierte Estefanía Sánchez-Flores, coautora del estudio e investigadora en ingeniería ambiental. La urbanización, los perros sueltos en las playas, las luces artificiales y la pesca incidental siguen siendo amenazas reales. Conservar estos refugios, concluyen los investigadores, requiere no solo proteger el clima, sino también el bosque y la oscuridad de la noche.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Colombia: una tortuga viva vale más que una tortuga muerta</h2>



<p class="wp-block-paragraph">En Nuquí, un municipio del departamento del Chocó colombiano, hay personas que cada noche, entre julio y diciembre, recorren la playa esperando el rastro inconfundible de una tortuga que sube a desovar. Cuando la encuentran, esperan en silencio hasta que termina. Luego recogen los huevos y los trasladan a corrales protegidos donde permanecerán hasta la eclosión. El propósito del traslado es&nbsp;<strong>proteger los nidos</strong>&nbsp;de las mareas que pueden arrastrar los huevos mar adentro o de los perros que excavan la arena para devorarlos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Cuando los huevos eclosionan, las dejamos [a las tortugas] caminar solas hacia donde suena la ola», cuenta Jorge Enrique Murillo Palacio, integrante del Consejo Comunitario General Los Riscales. «Es muy difícil que una tortuga se devuelva para arriba. Siempre busca la parte de abajo». Esa caminata importa:&nbsp;<strong>la playa queda grabada en el vientre del animal,</strong>&nbsp;como un mapa, y cuando la tortuga es adulta regresa al mismo lugar a anidar.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_273702"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/06/15232333/WhatsApp-Image-2026-06-10-at-12.55.43-PM.jpeg" alt="" class="wp-image-273702" /><figcaption class="wp-element-caption">Las comunidades de Nuquí miden la caparazón de las tortugas que anidan para llevar un registro y compartir la información con las autoridades ambientales. Foto: cortesía Lander Murillo, comunidad de Coqui</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Murillo forma parte del Consejo Comunitario General Los Riscales, autoridad territorial que administra más de 31 469 hectáreas en el municipio de Nuquí y que lleva más de&nbsp;<strong>10 años coordinando la conservación de tortugas marinas</strong>&nbsp;en la zona. “Para nosotros es algo muy lindo porque estamos contribuyendo a que esa especie pueda seguir existiendo en el planeta”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No siempre fue así.&nbsp;<a href="https://www.researchgate.net/publication/398392690_Uso_y_percepcion_de_las_tortugas_marinas_en_el_municipio_de_Nuqui_Choco_Colombia_Implicaciones_para_su_conservacion" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Un estudio publicado en 2025 en la revista Ethnoscientia,</a>&nbsp;con trabajo de campo realizado en 2015 por Laura Soto-Cortés y Dennis Castillo-Figueroa en las comunidades de Jurubirá, Panguí y la cabecera de Nuquí, documenta una relación histórica mucho más compleja entre estas comunidades afrodescendientes y las tortugas marinas que llegan al Pacífico colombiano para reproducirse, todas en la lista roja de especies amenazadas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN): la tortuga carey (<em>Eretmochelys imbricata</em>), en Peligro Crítico; la caná o laúd (<em>Dermochelys coriacea</em>), Vulnerable; la verde (<em>Chelonia mydas</em>), en Peligro; y la tortuga golfina (<em>Lepidochelys olivacea</em>), Vulnerable.</p>



<h4 class="wp-block-heading">Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/06/agua-comunidades-indigenas-campesinos-afrodescendientes-darien-vidas-acuaticas-museo-nacional-colombia/">La tenacidad del agua: comunidades indígenas, campesinos y afrodescendientes del Darién llevan sus vidas acuáticas al Museo Nacional de Colombia</a></h4>



<p class="wp-block-paragraph">A partir de entrevistas con pescadores locales, la investigación registró&nbsp;<strong>un vínculo multidimensional con las tortugas:</strong>&nbsp;alimenticio, medicinal, ornamental, espiritual y ritual. Se consumían huevos y carne y la grasa del animal se usaba para tratar enfermedades respiratorias. El pene del macho, conocido localmente como «el viril» o «la picha», tenía alta demanda comercial como afrodisíaco, con compradores llegados desde ciudades como Medellín, y&nbsp;<strong>podía venderse entre 18 y 36 dólares.</strong>&nbsp;Incluso existía una práctica ritual llamada ombligada, en la que partes de la tortuga se ahumaban y raspaban para incorporarlas al cordón umbilical de los recién nacidos. De esa manera se les transfería, supuestamente, cualidades como la resistencia en el agua.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El estudio también documentó que los propios entrevistados percibían una disminución en las poblaciones y la vinculaban directamente a décadas de captura y consumo. «Cuando yo era muchacho, había mucha tortuga. Uno se iba por aquí, por la playa de Boca Chori,&nbsp;<strong>encontraba 10 nidadas de huevos y la gente se las traía</strong>«, relató uno de los participantes de Jurubirá. Los investigadores concluyen que incorporar estas percepciones y valores culturales locales es indispensable para diseñar estrategias de conservación verdaderamente efectivas y sostenibles en el tiempo.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_273700"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/06/15232235/image.png" alt="" class="wp-image-273700" /><figcaption class="wp-element-caption">La investigadora Laura Soto-Cortés entrevista a habitantes de las comunidades de Jurubirá, Panguí y Nuquí para conocer su relación con las tortugas marinas. Foto: cortesía Laura Soto-Cortés</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Hoy, según Murillo, la transformación en Nuquí es real: quien sea encontrado con carne o concha de tortuga puede ser judicializado. Además, “nos dimos de cuenta de que&nbsp;<strong>una tortuga viva nos puede generar mucha más plata que terminar con su existencia.</strong>&nbsp;Nosotros anteriormente matábamos la tortuga. Pero gracias a Dios desde hace varios años a la tortuga la miramos como una fuente de ingreso, porque hay mucha gente turista que viene acá y de una u otra forma dejan recursos en el territorio”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, la práctica de reubicar huevos, advierten los investigadores ecuatorianos Rubén Vinueza Chérrez y Estefanía Sánchez-Flores, “es complejo” y debe hacerse considerando diversos factores para evitar daños en las tortugas. De acuerdo con los especialistas,&nbsp;<strong>las tortugas seleccionan zonas de playa con perfiles térmicos específicos,</strong>&nbsp;y un nido mal reubicado —demasiado superficial o en una zona más expuesta— puede alterar la temperatura de incubación hasta afectar, incluso, el desarrollo neurológico de las crías. La reubicación puede ser necesaria, coinciden los investigadores, pero debe tomarse como última opción y con conocimiento técnico del perfil térmico de cada playa. No basta con que las tortuguitas lleguen al mar. Importa también cómo llegan.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_273703"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/06/15232350/WhatsApp-Image-2026-06-10-at-12.55.44-PM-768x512.jpeg" alt="" class="wp-image-273703" /><figcaption class="wp-element-caption">Huevos de tortugas reubicados por las comunidades de Nuqui. Foto: cortesía Lander Murillo, comunidad de Coqui</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading">Argentina: los machos invisibles del Atlántico Sur</h2>



<p class="wp-block-paragraph">De las siete especies de tortugas marinas que existen, la laúd (<em>Dermochelys coriacea</em>) es la más grande y una de las más misteriosas. Los adultos pesan entre 200 y 250 kilos —<strong>el ejemplar más grande registrado superó los 900 kilos</strong>—, pero a pesar de su porte, se sabe muy poco de ellas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Victoria González, investigadora del Instituto de Investigaciones Marinas y Costeras de la Universidad Nacional de Mar del Plata y el Conicet, explica que la especie pasa la mayor parte de su ciclo de vida en zonas alejadas de la costa, lo que la hace muy difícil de estudiar. Aunque esta dificultad aplica tanto para hembras como para machos, todo lo que la ciencia conocía provenía de las playas de anidación, donde las hembras salen a desovar y los investigadores pueden acercarse.&nbsp;<strong>Los machos, que nunca abandonan el océano,</strong>&nbsp;permanecían como una incógnita.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Eso empezó a cambiar en aguas cercanas a la costa de la provincia de Buenos Aires, donde un equipo de investigadores logró colocar transmisores satelitales a machos de tortuga laúd. Capturarlos no fue sencillo. La metodología consiste en aproximarse lentamente a los animales con una embarcación y colocar en su camino un aro —similar a uno de básquet, pero mucho mayor— para que entren solos en la red. Una vez retenidos, se los sube a una balsa inflable. «A la cuenta de tres, entre tres o cuatro personas», cuenta González, quien también es investigadora del Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP). La colaboración de pescadores artesanales, acostumbrados a trabajar en el mar y a manejar cargas pesadas, fue indispensable.https://www.youtube.com/embed/trMDUNQhxU8</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Científicos marcan tortugas macho en el mar argentino. Video: Proyecto Tortuga Laud-Argentina</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Los transmisores, fijados en el caparazón, envían datos de geolocalización cada vez que los animales salen a respirar. Los primeros resultados revelaron comportamientos inesperados: los cuatro machos marcados permanecieron durante semanas en aguas de la plataforma continental argentina, alimentándose en el norte de la provincia de Buenos Aires, muy cerca de la costa y no mar adentro como se pensaba.&nbsp;<strong>«Quizás lo vienen haciendo hace cientos de años, pero no lo sabíamos»</strong>, reflexiona la investigadora.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Uno de ellos hizo luego algo diferente a los demás: se desplazó bordeando la costa bonaerense hacia el Rincón, otro sistema de alta productividad donde hay abundancia de medusas, su alimento principal. Los pescadores artesanales empezaron a reportar presencia de medusas en las redes y al poco tiempo los transmisores confirmaron que los animales los seguían. Hacia finales de mayo, los cuatro iniciaron el desplazamiento hacia el norte. Hoy están en el sur de Brasil.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A partir de este hallazgo se disparan muchas preguntas, dice González. “¿Cuántas hay? ¿Están separadas en grupos? ¿Están todas juntas?”, se preguntan los investigadores.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_273701"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/06/15232327/machos_11jun26.png" alt="" class="wp-image-273701" /><figcaption class="wp-element-caption">Recorrido satelital de las tortugas laúd macho en Argentina. Mapa: cortesía Proyecto Tortuga Laud-Argentina</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Se sabe, por estudios genéticos, que las tortugas laúd que llegan a Argentina provienen principalmente de una pequeña población del norte de Brasil, en el estado de Espíritu Santo, y de colonias en la costa occidental de África, en Ghana, Gabón y Congo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hace unos 20 años, hembras muertas en playas argentinas con marcas metálicas colocadas para su identificación en las aletas permitieron comprobar por primera vez la migración transatlántica de la especie. El año pasado, el equipo capturó una hembra que llevaba en las aletas una chapa colocada 11 años antes en el Congo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El seguimiento satelital busca no solo identificar los corredores migratorios una vez que las tortugas llegan a Argentina, sino también&nbsp;<strong>identificar zonas de superposición</strong>&nbsp;con las actividades pesqueras, uno de los principales factores de mortalidad a nivel global, y con los residuos en el mar. La contaminación por plástico es otra amenaza documentada: en tortugas verdes recuperadas muertas es frecuente encontrar bolsas, fragmentos de plástico duro y tapas de botella en el estómago, cuenta González.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El equipo espera colocar cuatro transmisores más en la próxima temporada, si consiguen financiamiento.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>*Imagen principal:</strong> científicos marcan tortugas macho en el mar argentino. <strong>Foto:</strong> cortesía Proyecto Tortuga Laud-Argentina</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/michelle-carrere/">Michelle Carrere</a></em> <em>en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/06/dia-mundial-tortugas-marinas-historias-esperanza-america-latina/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



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<p class="wp-block-paragraph"></p>
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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=130484</guid>
        <pubDate>Tue, 16 Jun 2026 20:14:58 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/16151321/Captura-de-pantalla-2026-06-16-151244.png" type="image/png">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Día Mundial de las Tortugas Marinas: tres historias dan esperanza en América Latina ]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
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                            </item>
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        <title>LA DIRECCIÓN DE ÁFRICA EN CANCILLERÍA: NECESARIA, NO CONTINGENTE*</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/ese-extrano-oficio-llamado-diplomacia/la-direccion-de-africa-en-cancilleria-necesaria-no-contingente/</link>
        <description><![CDATA[<p>En ocasiones se realizan cambios en los organigramas oficiales, como puede ser el caso de la estructura del Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia, que obedecen más que a criterios salidos de la reflexión y planeación, a las necesidades o urgencias burocráticas de un momento determinado, simplemente para dar cargos, muchas veces no necesarios a la clientela de la coyuntura, eso es lo contingente. En el caso de la Dirección de África, se trata de una decisión tanto urgente como importante, que no debería aplazarse más. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"><em>“¡Alcalde, todos somos contingentes, pero tú eres necesario!”</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Cita de la película&nbsp;<em>Amanece que no es poco</em>&nbsp;(1989, José Luis Cuerda)</p>



<p class="wp-block-paragraph">Mientras escribo estas líneas, curso el&nbsp;<em>Máster de Diplomacia y Relaciones Internacionales</em>&nbsp;en la&nbsp;<em>Escuela Diplomática de España&nbsp;</em>y uno de los módulos es&nbsp;<em>África Subsahariana</em>, que me ha permitido descubrir un continente fascinante en todas sus dimensiones y que se convierte en el mejor marco teórico, para defender algo que he sostenido en diferentes ámbitos, la necesidad de contar con una Dirección de África en el Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para los lectores que no conozcan el entramado institucional del Ministerio, es importante informarles que una Dirección en Cancillería, es una oficina que depende de cada uno de los Viceministerios y que se encarga de la orientación temática y administrativa de la materia que lleva. Hay tres tipos de Direcciones, las geográficas que dependen del Viceministerio de Relaciones Exteriores, las temáticas del Viceministerio de Asuntos Multilaterales y las consulares del Viceministerio creado recientemente. En este caso, me refiero a las de orden geográfico, que ordenan las relaciones bilaterales del país con los demás continentes. Actualmente existen las Direcciones de América, Europa y la de Asia, África y Oceanía. Cualquier persona, puede comprobar a simple vista que hay una disparidad en esa clasificación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La cita que encabeza este artículo proviene de una de las películas más importantes de la filmografía en nuestro idioma,&nbsp;<em>Amanece que no es poco</em>, cinta de 1989 del director español José Luis Cuerda, inclasificable, los especialistas suelen ubicarla como exponente del surrealismo, cuando no del absurdo, e incluso del realismo mágico en versión española, plena de citas citables, aunque no tenga nada que ver con el contenido del presente texto, me basta con dos palabras claves, importante y contingente.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">En ocasiones se realizan cambios en los organigramas oficiales, como puede ser el caso de la estructura del Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia, que obedecen más que a criterios salidos de la reflexión y planeación, a las necesidades o urgencias burocráticas de un momento determinado, simplemente para dar cargos, muchas veces no necesarios a la clientela de la coyuntura, eso es lo contingente. En el caso de la&nbsp;<em>Dirección de África</em>, se trata de una decisión tanto urgente como importante, que no debería aplazarse más.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Quienes hemos prestado servicios en la Dirección de Asia, África y Oceanía, sabemos que desde hace mucho tiempo, se requiere una reingeniería, para esadependencia que históricamente se ha concentrado mucho más en los países asiáticos que en el resto de las complejas realidades geográficas que atiende, que además en los últimos tiempos, por su importancia internacional, van superando el restringido espacio que los designa, en concreto, África y el Medio Oriente. Seguramente, algún día Oceanía también será objeto de un tratamiento diferenciado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hay muchas razones para darle a África el sitio que está reclamando desde hace varios años. Iniciemos por lo geográfico, pues parece que nadie se ha percatado de lo cerca que se encuentra África, al menos su costa occidental, porque en la mente la tenemos muy distante. En el imaginario colombiano, el continente africano pareciera que estuviera ubicado en las antípodas, o peor, casi que en otro planeta.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, el terrible comercio perverso de seres humanos, la ignominiosa trata de personas, durante varios siglos demostró que no es tan complicado el transporte entre los puertos colombianos y africanos. Si se toma un mapa, se podrá constatar que siendo esas partes que encajaban perfectas en el ancestral continente de&nbsp;<em>Pangea</em>, prácticamente estamos ubicados al frente. La distancia en kilómetros entre Colombia y Senegal es un poco más de 6000 kilómetros, mientras que entre nuestro país y cualquier destino en Europa es de al menos 8000 kilómetros. Eso daría para hacer varias cuentas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La historia de África es mucho más antigua y rica de lo poco que hemos aprendido. Los científicos e historiadores han coincidido en que África, fue el punto en el cual surgieron los primeros humanos. Cuna de diversos reinos e imperios, mucho antes que los asiáticos o europeos. Cuando se habla de emperadores legendarios, vienen a la cabeza nombres como Julio César, Alejandro el Magno, es cierto que se mencionan algunos faraones egipcios, pero aunque Egipto corresponde al continente africano, se le suele identificar más con la cultura mediterránea o del Oriente Medio. En cambio, no se menciona nada del África Subsahariana.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sea el momento, de señalar la existencia de imperios poderosos y complejos como los de Malí, o Aksum, en la actual Etiopía, que incluso es mencionado en la Biblia. Uno de los gobernantes más poderosos y ricos de la historia de la humanidad, para envidia de algún mandatario norteamericano de la actualidad, fue Mansa Musa, quien con su legendario viaje a la Meca, provocó la primera gran crisis internacional&nbsp;monetaria.La&nbsp;civilización de&nbsp;<em>Los Garamantes</em>, pueblo sedentario ubicado en lo que hoy corresponde a Libia y otros lugares del norte de África, revolucionaron la agricultura, con complejos sistemas de irrigación que establecían toda una ruta de oasis en una tierra tradicionalmente desértica.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En los últimos años Colombia se ha acercado al África, lo importante es que debe ser una política que se mantenga e intensifique en el futuro. La&nbsp;<em>estrategia África 2022 – 2026</em>, no se puede limitar a un cuatrienio de gobierno y sólo por el interés de la vicepresidenta Francia Márquez, orgullosa afrodescendiente. A Colombia le honra haber liderado los esfuerzos por acercar a dos continentes que tienen mucho en común, así como acompañar iniciativas africanas tan justas como necesarias, como la de la Resolución de la Asamblea General que califica la trata de personas esclavizadas como el peor delito de lesa humanidad. Incomprensible la abstención europea, pero una vergüenza los votos en contra de Argentina, los Estados Unidos e Israel, una falta de empatía total con el sentido de humanidad.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">La importancia de África no se queda en su brillante pasado, que nos había ocultado con mucho esmero, la&nbsp;<em>Biblioteca Colonial</em>&nbsp;(esa cuidadosa estructura intelectual de los imperios occidentales que negaban la identidad africana, para justificar sus atrocidades e ilegal ocupación), es sobre todo por su presente y su potencial futuro. El continente africano cuenta con una población mayor a 1500 millones de personas, siendo el tercero en tamaño del mundo, con una edad promedio de 20 años, en un área de 30 millones de kilómetros cuadrados que concentra un tercio de los recursos minerales del mundo, especialmente de Coltán, Platino y Cobalto.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el caso de la herencia africana en Colombia, aparte de su inobjetable presencia en nuestra música, gracias a la lectura de una novela fascinante, cuya lectura recomiendo,&nbsp;<em>Todo se derrumba</em>&nbsp;del autor nigeriano Chinua Achebe, surge el ñame como producto conector entre nuestras culturas, porque ese tubérculo, considerado como símbolo e identidad de los pueblos del África occidental, como los igbos, en la gastronomía del Caribe colombiano resulta fundamental. El ñame seguramente llegó en un barco esclavista y es considerado uno de los superalimentos del futuro. Dentro de los mayores exportadores de ñame, Colombia se encuentra dentro de los diez primeros países, en una clasificación dominada por las naciones africanas, especialmente por Nigeria.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Nuestro país ha establecido ocho misiones diplomáticas permanentes en África, las acreditadas ante los gobiernos de: Argelia, Egipto, Marruecos, Kenia, Sudáfrica, Ghana, Senegal y Etiopía, esta última aparte de lo bilateral, también debe atender temas multilaterales al ser Adís Abeba la sede de la&nbsp;<em>Unión Africana</em>, recordando que Colombia recientemente en su calidad de presidente pro tempore de la&nbsp;<em>CELAC</em>, alojó la&nbsp;<em>Primera Reunión de Alto Nivel</em>&nbsp;entre los dos bloques regionales continentales, celebrada en Bogotá en marzo de 2026.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por todo lo que hemos hablado, porque el continente africano en medio de sus propias complejidades y limitaciones internas busca cumplir con los propósitos trazados en la<em>&nbsp;Agenda 2063</em>, año en el cual la&nbsp;<em>Unión Africana</em>&nbsp;se ha comprometido a llegar a ser un continente integrado, próspero y pacífico y algunos, aunque no lo veremos, pensamos que lo va a conseguir y los demás países del mundo, elegirán ser socios confiables, respetuosos o ser indiferentes ante un futuro que se torna brillante. En el caso de la relación colombo-africana hay un enorme potencial en materia de cooperación, cultura, economía y comercio.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">No podemos olvidar, que un 10% de la población totalde Colombia, también es reconocida como una categoría especial de la división regional africana, que le confiere a su diáspora y a los descendientes de africanos, la condición de sexta región natural africana. Colombia es el tercer país con mayor número de afrodescendientes del continente americano, ahora que estamos en un nuevo mundial de fútbol, esa realidad se refleja en ese espejo de nuestra sociedad que es la&nbsp;<em>Selección Colombia</em>, otro importante aporte afro en nuestro deporte y en la cultura colombiana en general. Todo esto para ilustrar, lo necesaria e importante que resulta tener una Dirección de África en nuestra Cancillería.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tengo entendido que luego de descartarla, nuevamente se contempla a nivel directivo del Ministerio, el establecimiento de la&nbsp;<em>Dirección de África</em>, que como hemos visto no es un capricho, pues será la encargada de manejar las relaciones bilaterales de Colombia con 55 países, así como de acompañar el trabajo multilateral porque entre otras, deberá hacer seguimiento a los acuerdos alcanzados en la citada&nbsp;<em>I Reunión de Alto Nivel</em>&nbsp;entre la&nbsp;<em>CELAC</em>&nbsp;y la&nbsp;<em>UA,</em>antesala de la que debería ser en el futuro la&nbsp;<em>I Cumbre de Jefes de Estado y Gobierno</em>&nbsp;de los dos bloques regionales, que son realmente, eso que llaman los analistas internacionales el&nbsp;<em>Sur Global</em>, ni más ni menos.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Dixon Moya&nbsp;</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Embajador de carrera, escritor por vocación, lleva un blog en el periódico colombiano&nbsp;<em>El Espectador</em>&nbsp;con sus apellidos literarios <a href="http://blogs.elespectador.com/lineas-de-arena/">http://blogs.elespectador.com/lineas-de-arena/</a>&nbsp;En lo que sigue llamando Twitter lo encuentran como @dixonmedellin y en Bluesky&nbsp;como @dixonacostamed.bsky.social</p>



<p class="wp-block-paragraph">** Las opiniones expresadas en el blog corresponden únicamente a los autores y no comprometen a la Asociación Diplomática y Consular de Colombia -ASODIPLO-, ni al Ministerio de Relaciones Exteriores.</p>
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        <author>Asociación Diplomática y Consular de Colombia</author>
                    <category>Ese extraño oficio llamado Diplomacia</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=130414</guid>
        <pubDate>Mon, 15 Jun 2026 14:53:21 +0000</pubDate>
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Asociación Diplomática y Consular de Colombia</media:credit>
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