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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
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	<title>Todos los resultados de blogs de amor+por+internet | Blogs El Espectador</title>
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        <title>&amp;#8220;Pornopolítica&amp;#8221;, por Edwin Cruz.</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/filosofia-y-coyuntura-2/pornopolitica-por-edwin-cruz/</link>
        <description><![CDATA[<p>Filosofía y coyuntura presenta este fragmento del libro &#8220;Pornopolítica&#8221; (Bogotá, Desde abajo, 2025) del politólogo Edwin Cruz Rodríguez, un sugestivo ensayo donde se establecen las relaciones entre el capitalismo de plataformas con su economía de la atención, el entretenimiento y la política como espectáculo. Un libro fundamental para entender la dinámica política actual.  </p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p></p>



<p>Edwin Cruz Rodríguez es Doctor en Estudios políticos y Relaciones Internacionales por la Universidad Nacional de Colombia. Es autor de varios libros, entre ellos, <em>El federalismo en Colombia (1853-1886). Una historia política conceptual </em>(Desde abajo, 2023) y <em>Pensar la interculturalidad: una invitación desde Abya-Ayala/América Latina</em> (Quito, Abya-Yala, 2013). Estudioso de los procesos de paz en Colombia y los movimientos sociales.  Aquí presentamos este fragmento de su libro <em>Pornopolítica</em> (Bogotá, Desde abajo, 2025). </p>



<p> <strong>Pornopolítica (Fragmento). </strong></p>



<p><strong>Por: Edwin Cruz Rodríguez. </strong></p>



<p>Probablemente, el vínculo estricto entre pornografía y política se produjo en la campaña electoral de la actriz Ilona Staller, conocida como “Cicciolina”, que la llevaría a ocupar un escaño como diputada en el parlamento italiano, entre 1985 y 1992. <em>Allí aparecieron ciertos rasgos característicos de la pornopolítica, especialmente la utilización del capital erótico, la publicación de aspectos de la vida íntima, el devenir marca del representante, la fabricación del escándalo y la subordinación de la acción a la búsqueda de un efecto comunicativo —en vez de orientarse hacia la alteración efectiva del mundo— con el fin de captar la atención y conseguir notoriedad. </em>Ciertamente, estos no son fenómenos del todo recientes. En la política electoral, los representantes no corresponden a la “aristocracia natural” que deseaba Thomas Jefferson: no es la inteligencia ni la virtud lo que los distingue del resto de ciudadanos.</p>



<p>No obstante, los mecanismos para conseguir la atención que en tiempos de “Cicciolina” eran excepcionales hoy se han convertido en la norma. <strong>Las formas de escenificar en la actividad política contemporánea están fuertemente marcadas por la extensión de caracteres propios de lo pornográfico a la totalidad del campo de lo visible. Buena parte de la actividad política actual se concentra en alterar la escena, esto es, en atraer la atención mediante lo obsceno, lo sorprendente, lo escandaloso. </strong>Lo atinente a la sexualidad tiene un lugar destacado, aunque no exclusivo, en ese empeño. Por todo esto, en contraste con “Cicciolina”, ya no resulta igualmente extraordinaria la relación entre el presidente de EE.UU. Donald Trump y la también actriz porno Stormi Daniels, pese a comprometer un litigio judicial ampliamente publicitado: se trata apenas de una noticia más en el día a día de la política, incluso constituye solo un escándalo en la larga lista del histriónico político. Entre “Cicciolina” y Trump median complejas mutaciones estructurales que configuran paulatinamente un <strong>régimen escópico particular.</strong></p>



<p><strong>Un proceso central en esas transformaciones es la digitalización de la realidad social, </strong>el hecho de que actualmente todos los vínculos sociales están mediados y una buena cantidad de ellos han sido reemplazados por conexiones digitales, hasta el punto que en ciertos contextos laborales las relaciones cara a cara puedan considerarse un privilegio (Sennett, 2012, pp. 206-207). <strong>El régimen escópico de la política contemporánea no puede comprenderse al margen del capitalismo de plataformas, entramado social basado en la captura de datos mediante “infraestructuras digitales que permiten que dos o más grupos interactúen” (Srnicek, 2018, p. 45), y especialmente de la economía de la atención, pieza fundamental de su engranaje. </strong>Las empresas tecnológicas globales, los actores privados más poderosos en la historia, se apropian de enormes cantidades de información, la procesan mediante sus avanzadas tecnologías y <em>la convierten en un conocimiento</em>, a disposición de quien pueda pagarlo, <em><strong>que permite anticipar, predecir o inducir conductas </strong></em>(Zuboff, 2021, pp. 21-25). Como sostiene Peirano (2020, p. 29), <strong>el mecanismo fundamental para capturar la atención en las plataformas digitales es el condicionamiento a intervalo variable de B. F. Skinner</strong>. Los dispositivos que lo incorporan <strong>mantienen la atención gracias a la expectativa que crean las recompensas en lapsos cortos</strong>. <em>Su función es generar una placentera descarga de dopamina o una frustración, para de esa forma inducir un comportamiento compulsivo. La retribución placentera es análoga a la que provee la pornografía: un placer onanista, reducido a la respuesta mecánica y pasiva del organismo biológico, sin ningún tipo de ascesis ni aportación de sentido por parte del sujeto que, por el contrario, es cosificado, convertido en un elemento de un engranaje mayor.</em></p>



<p>Así las cosas, el tránsito desde una esfera pública basada en medios analógicos hacia una regida por las lógicas de los medios digitales ha intensificado la competencia por la atención y los rasgos que vinculan la política contemporánea con lo pornográfico. En la sociedad digitalizada el escándalo es permanente. Por ejemplo, el régimen escópico en que se desenvuelve Donald Trump es muy distinto de aquel en que actuaron políticos que <em>a priori</em> podrían considerarse de su mismo tipo, como Silvio Berlusconi. Como sostiene Marco D’Eramo (2024), Berlusconi irrumpió en la política electoral teniendo como principal atributo el hecho de ser un magnate “antipolítico”, ajeno y opuesto a la clase política, es decir, después de tener éxito como empresario de los medios de comunicación y del fútbol. En cambio, <strong>Trump es el arquetipo del <em>influencer</em>: hace política <em>representando</em> el papel de magnate “antipolítico”.</strong> Desde los años ochenta, su propia imagen es su capital fundamental y su “modelo de negocio” consiste en la autopromoción para capitalizar la atención. De ahí la infinidad de productos que ha tratado de posicionar en el mercado con su nombre y con signos de su apariencia personal: desde un perfume hasta una universidad. Su imagen se convirtió en una <em>marca</em> solo en 2004, tras un extenso listado de fracasos empresariales, como presentador del <em>reality</em> <em>show</em> <em>The Apprendice.</em> Finalmente, encontró en la política una vía expedita para “monetizar” la atención en el momento en que los ejes estructurantes del espectáculo político ya no eran sustancialmente diferentes a los del espacio donde alcanzó su celebridad.</p>



<p>Pero <strong>la economía de la atención no afecta únicamente el <em>performance</em> de los políticos profesionales: en gran medida estructura la totalidad del escenario público. </strong>En la práctica, como demostró Bauman (2005, p. 13), todos los vínculos sociales tienden a adoptar la “liquidez” del ámbito virtual. Las relaciones sociales se establecen como “conexiones” en función de la gratificación a corto plazo, fluctúan a mayor velocidad que las relaciones sólidas y durables del pasado porque las personas eluden los compromisos permanentes. Además, en ese contexto de precariedad <strong>las conexiones se convierten en un capital social primordial del que dependen las oportunidades vitales, laborales y erótico-afectivas.</strong> Para conectarse, las personas necesariamente deben incursionar en el ámbito virtual: compiten en ese dominio por hacerse visibles, por conseguir atención en medio de la infinidad de informaciones y estímulos. De esa manera, <strong><em>devienen mercaderes de sí mismos: el producto que transan, compran y venden es, en última instancia, su propia vida privada, personal y particular, convertida en datos, imágenes, interacciones y redes de relaciones de las que se apropian las grandes empresas tecnológicas. Así, lo privado se hace visible en el ámbito público y, ulteriormente, es privatizado.</em></strong></p>



<p>De esa forma, <strong>lo público-político es copado por todo tipo de asuntos, privados, personales, particulares, socialmente irrelevantes pero eficaces para conseguir la atención, cuyo ruido resta visibilidad a los problemas fundamentales de la vida en común</strong>, esto es, problemas cuyas consecuencias no pueden resolver los individuos de manera privada, sino que requieren necesariamente una gestión política. Por consiguiente, bajo <strong>el capitalismo de plataformas </strong>existe una doble privatización de lo público. Por una parte, en la medida en que los asuntos privados, personales y particulares no logran traducirse como problemas de la vida en común, en la esfera pública predominan los intereses privados. Por otra parte, al privatizar los vínculos sociales y la comunicación, las plataformas reducen y en algunos casos anulan los espacios de encuentro entre desconocidos, es decir, el ámbito público.</p>



<p>Como consecuencia, el capitalismo de plataformas limita la posibilidad de establecer relaciones sociales sólidas e incluso erosiona las existentes. <strong>Para despojar de la atención a sus usuarios, acopiar sus datos y manipular su conducta, las plataformas utilizan herramientas de inteligencia artificial predictiva o algoritmos, ubicándolos en grandes contenedores, burbujas o cámaras de eco </strong>(Pariser, 2017, p. 18). Así, <em>las plataformas personalizan los flujos de información, determinando tanto lo que las personas pueden ver como sus potenciales interacciones.</em> En realidad, las empresas tecnológicas reducen la contingencia de la vida social: no solo reemplazan los vínculos sociales por “conexiones” digitales, sino que limitan la gama de relaciones posibles para cada usuario. En consecuencia, <strong>socavan el mundo común, el lugar en donde se expresa la pluralidad de los seres humanos y el conjunto de referentes compartidos que hacen posible una corroboración intersubjetiva de la realidad</strong>. Este aislamiento implica, de hecho, un efecto más intenso de la ideología. A decir verdad, la desinformación no es consecuencia de la comunicación caótica que, hipotéticamente, produciría la expresión simultánea de un sinnúmero de usuarios, sino de una comunicación privatizada e intensamente controlada.</p>



<p>E<strong>n vez de la “realidad aumentada” que prometen los artefactos de última tecnología, el capitalismo de plataformas ha configurado una realidad disminuida. </strong>La digitalización no ha hecho que la realidad desaparezca o sea reemplazada por su representación, como sostuviera Baudrillard (1984, p. 63), pero ya no la percibimos, no la vemos o, en el mejor de los casos, hemos perdido la dirección de nuestra propia mirada. <strong>Paradójicamente, la mayor disposición de información de acceso libre no se traduce en una ampliación de la visión sino, por el contrario, en una ceguera relativa inducida por los mecanismos para el despojo de la atención. La mirada es conducida por el bucle de estímulos y gratificaciones periódicas, de manera que las personas pierden control sobre su visión.</strong> De un lado, la continua estimulación impide que la mirada se concentre. De otro lado, sin embargo, esta continua estimulación implica una fijación de la vista en el sentido en que a esta expresión le confería Sontag (2007, p. 28): enfocando únicamente el flujo compulsivo de las imágenes que impide la movilidad, la modulación de la perspectiva y graduación en la intensidad de la mirada. El resultado es paradójico: <em>la mirada es orientada de tal manera que se impide ver.</em></p>



<p><strong>Esta reducción de la visión guarda cierta similitud con la que produce la pornografía. El porno también despoja completamente la atención del espectador mediante un dispositivo de compulsión: el estímulo y la gratificación son necesarios para “enganchar” con un contenido esencialmente monótono. La pornografía concentra el sentido de la vista en una imagen instantánea, pues en tanto que está privada de narrativa, de secuencia temporal, prácticamente carece de duración. No obstante, en realidad cuando miramos pornografía ya no estamos viendo: aunque la imagen capte por completo nuestra atención, no hay realmente nada que ver, el campo visual está saturado porque de antemano sabemos lo que va a ocurrir. </strong>En efecto, dado que el porno reduce la sexualidad a un intercambio corporal mecánico, la imagen está condicionada por la materia misma de que trata. Como apunta Steiner (1990, p. 103), las variaciones posibles de la relación sexual son limitadas. <em>Eso explica la monotonía característica del género pornográfico.</em> Por esa razón, más que la visión en sí, la pornografía explota la re-visión, la búsqueda periódica del mismo estímulo, la iteración de lo ya visto.</p>



<p><strong>Confinado en burbujas o cámaras de eco,</strong> el usuario de tecnologías digitales no solo ve reducida su percepción, también es privado de la posibilidad de construir lazos sociales de manera autónoma, de acuerdo a sus propios deseos e intereses. <strong>El mundo que podría construir con otros es reemplazado por los agregados de usuarios construidos por los algoritmos en función de las ganancias privadas.</strong> De esa manera, el capitalismo de plataformas reduce los individuos <strong>a una soledad estructural:</strong> reemplaza los vínculos sociales por conexiones digitales férreamente controladas que a lo sumo configuran un sucedáneo de la sociabilidad, <em>una semivida social que obstaculiza la construcción de un mundo común. </em><strong>Esta soledad del ciudadano contemporáneo es similar a la del consumidor de pornografía, pues tanto la conexión digital como el porno aíslan a las personas. El porno se consume de manera privada, en verdad cada vez más privada debido a su difusión predominantemente por Internet </strong>(Gubern, 2005, p. 48). Pero no se trata únicamente de la forma de consumo. La psicoanalista <em>Silvia Ons ha descubierto que en sus pacientes más jóvenes la pornografía no es un preámbulo ni un facilitador sino un obstáculo para la experiencia sexual</em> (Ons, 2018, p. 8). Orientadas por la concepción pornográfica del sexo, las personas terminan prefiriendo los estímulos y la recompensa onanista en corto tiempo, sobre el trabajo de lidiar con el otro realmente existente y su siempre incierta respuesta. Por lo tanto, la pornografía es a la sexualidad lo que la conexión digital es a la sociabilidad.</p>



<p>Así mismo, <strong><em>los mecanismos dispuestos por las plataformas para despojar la atención le imprimen a la política contemporánea un funcionamiento compulsivo análogo al de la pornografía.</em></strong> Ambas actividades se desenvuelven en función de la gratificación a corto plazo, privilegiando el resultado en detrimento de los procesos. Además de la explicitud de la imagen, el porno se distingue del erotismo porque está privado de una trama narrativa compleja capaz de vincular el pasado con el presente y el futuro sin suprimir la contingencia que caracteriza las relaciones entre seres humanos. En el erotismo predominan la expectativa, el descubrimiento paulatino y la imaginación. En cambio, la monotonía propia de la pornografía —el mismo acto con el mismo resultado siempre— está compensada por una velocidad que sincroniza con la aceleración digital, posibilitando una excitación y una recompensa rápidas. <strong><em>Como el porno, la política contemporánea se basa en emociones primarias, capaces de atraer la atención por un lapso efímero. Para hacerse visibles, en medio de las enormes cantidades de datos con que son bombardeados permanentemente a una velocidad que imposibilita fijar la mirada, ciudadanos y políticos profesionales se valen de lo escandaloso y de lo obsceno. De esa forma, producen continuamente estímulos que refuerzan los dispositivos compulsivos del sistema.</em></strong> Los hechos capaces de generar emociones, como la indignación y la compasión, se convierten en <em>tendencias</em> fugaces en el terreno virtual, siendo rápidamente reemplazadas por algo peor o más entretenido. Así se configura un sistema de incentivos que premia la acción en el presente, desligándola de toda proyección hacia el futuro.</p>



<p><strong>En la política contemporánea, la desinstitucionalización, el declive de los partidos y de los programas políticos de largo plazo, basados en utopías que creaban una continuidad en el tiempo mediante narraciones más o menos coherentes sobre la vida en común, se expresan en un protagonismo personalista concentrado en el corto plazo. </strong>Hoy predominan los liderazgos individuales efímeros o “líquidos” cuyo ciclo vital responde, en última instancia, a las <em>tendencias</em> del espacio virtual. <strong>El desempeño inmediato de los políticos profesionales, medido en tráfico digital y por su figuración en los sondeos periódicos, desplaza cualquier consideración ideológica u organizativa de mediano y largo plazos, razón por la cual siempre están en campaña electoral.</strong></p>



<p><strong>Finalmente, tanto en la pornografía como en la política contemporánea los sujetos son reducidos a la pasividad. </strong>La pornografía ofrece una fantasía cerrada que se compra ya hecha y no demanda del espectador un esfuerzo imaginativo: todo está dado, no hay nada que inventar o alterar. Por consiguiente, el espectador es reducido a mero receptor de estímulos. Al igual que el espectador de pornografía, el ciudadano contemporáneo está reducido a la impotencia. Paradójicamente, <strong>el escenario político se altera a cada momento con la irrupción de algo urgente y excepcional, que atrae la atención e incluso entretiene, pero en lo fundamental permanece igual. Tales alteraciones se experimentan como momentos repetitivos y equivalentes de un continuo invariable y mecánico, impermeable a la introducción de la diferencia y la novedad. En la medida en que el espacio público es doblemente privatizado — su criterio estructurador es la rentabilidad de las grandes empresas tecnológicas y, por ese motivo, en él predominan los asuntos privados, personales y particulares capaces de generar tráfico digital—, los problemas de la vida en común son invisibles, permanecen al margen de la actividad política. </strong>Más aún, las personas están imposibilitadas para actuar colectivamente en su posible resolución. <em>El aislamiento algorítmico priva al individuo de sus relaciones con los otros y del mundo común y, por tanto, de la posibilidad de ejercer poder.</em> Impide así la introducción de la novedad y la diferencia para perturbar la monotonía repetitiva de lo mismo creada por los mecanismos de compulsión. En la práctica, <strong>la acción política se reduce a la expresión individual, a la manifestación del descontento o la aprobación de <em>tendencias</em> virtuales, que no llegan a traducirse en acción colectiva efectiva pero retroalimentan el sistema, produciendo datos, interacciones y, por ende, ganancias privadas. </strong><em>A pesar de la retórica de la participación, el ciudadano es reducido a espectador, a consumidor de una fantasía en la cual es protagonista.</em></p>



<p><strong>La pornopolítica corresponde a ese espectáculo autorreferente y privatizado, análogo a la fantasía cerrada de la pornografía. </strong>El porno no aspira a la mímesis, sino que construye una meta-realidad autorreferente, un remedo del sexo que limita la sexualidad. <strong>La pornopolítica reduce la política a su escenificación espectacular, la aísla de la construcción y gestión de lo común, y de toda posibilidad de transformar el mundo: es un sucedáneo de la política, no una política intensificada.</strong></p>



<p><strong>Referencias</strong></p>



<p>Sennett, Richard (2012) <em>Juntos. Rituales, placeres y política de cooperación</em>. Barcelona: Anagrama.</p>



<p>Srnicek, Nick (2018) <em>Capitalismo de plataformas</em>. Buenos Aires: Caja Negra.</p>



<p>Zuboff, Shoshana (2021) <em>La era del capitalismo de vigilancia</em>. Bogotá: Planeta.</p>



<p>Peirano, Martha (2020) <em>El enemigo conoce al sistema</em>. Barcelona: Debate.</p>



<p>D’Eramo, Marco (2024, 7 de mayo) “Problem Trump”. <em>Sidecar. The NLR blog</em>. Disponible en: <a href="https://newleftreview.org/sidecar/posts/problem-trump">https://newleftreview.org/sidecar/posts/problem-trump</a></p>



<p>Bauman, Zygmunt (2005) <em>Amor líquido. Acerca de la fragilidad de los vínculos humanos</em>. Buenos Aires: FCE.&nbsp;</p>



<p>Pariser, Eli (2017) <em>El filtro burbuja</em>. Madrid: Taurus.</p>



<p>Baudrillard, Jean (1984) <em>Las estrategias fatales</em>. Barcelona: Anagrama.</p>



<p>Sontag, Susan (2007) <em>Estilos radicales</em>. Barcelona: Debolsillo.</p>



<p>Steiner, George (1990) <em>Lenguaje y silencio. Ensayos sobre la literatura, el lenguaje y lo inhumano</em>. México: Gedisa.</p>



<p>Gubern, Román (2005) <em>La imagen pornográfica y otras perversiones ópticas</em>. Barcelona: Anagrama.</p>



<p>Ons, Silvia (2018) <em>El cuerpo pornográfico: marcas y adicciones</em>. Buenos Aires: Paidós.</p>
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        <author>Damian Pachon Soto</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Filosofía y coyuntura</category>
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        <pubDate>Wed, 05 Nov 2025 09:24:27 +0000</pubDate>
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        <title>Alejandro Gaviria No va para la cámara.</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/putamente-libre-feminismo-artesanal/alejandro-gaviria-no-va-para-la-camara/</link>
        <description><![CDATA[<p>abordamos temas que van más allá del debate político tradicional, demostrando que en nuestra vida todo se politiza. Gaviria defiende la idea de que lo personal no es político; yo lo contradigo. Él insiste en esa separación y sin embargo reconoce que muchas cosas personales son políticas. Discutimos la sentencia de &#8220;El amor de mi vida&#8221;, una sentencia que continuamente hacemos. Hablamos de monogamia, de poligamia, del país y de las elecciones. La discusión sobre el amor y la erótica es fundamental, ya que mientras Gaviria defiende la separación, sin embargo la propia realidad demuestra que el amor y la erótica son un acto político. Su perspectiva sobre el feminismo y la monogamia revela la complejidad de las relaciones humanas en un contexto donde las normas tradicionales están siendo desafiadas, mostrando una visión más abierta, dispuesta a cuestionar lo establecido sin caer en dogmas. Es una invitación a entender el amor y las relaciones como experiencias diversas que enriquecen nuestras vidas.</p>
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<p class="has-contrast-color has-luminous-vivid-orange-background-color has-text-color has-background has-link-color wp-elements-c96d621fa9432201dfd32425df0bccd5"><strong>Esto y mucho más en conversaciones sin ataques con Mar Candela.</strong></p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe title="Alejandro Gaviria No va para la Cámara en conversaciones sin Ataques con Mar Candela " width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/SLBUg66hxRc?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
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<h3 class="wp-block-heading">Introducción</h3>



<p>A mí, como comunicadora y como persona que hace <strong>periodismo de opinión Educomunicativo</strong>, me cuesta mucho editar el material que con tanto esfuerzo logro traer para ustedes. Por eso lo traigo casi completo.</p>



<p> Es un trabajo sin pensamiento estructurado, muy natural desde la otredad cognitiva. Y aunque la dictadura del <em>clip</em> y del algoritmo nos siga invitando a hacer videos menores de 30 segundos y entrevistas que no superen los 20 minutos, yo sigo trayendo diálogos difíciles, extensos e intensos para quien tenga oídos para oír.</p>



<p> Desde mi lugar, busco ofrecer una perspectiva refrescante y a contracorriente, dándole voz al subalterno: a esa ciudadanía que trata de ser agente de transformación política en medio de tanto ruido partidista y desinformación.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<h3 class="wp-block-heading has-background" style="background-color:#964206"><strong>Las etiquetas no definen al ser</strong></h3>



<p>En una época polarizada donde las etiquetas y las trincheras ideológicas parecen ser la única forma de debate, resulta refrescante encontrar una conversación que se atreve a ir más allá. La charla con Alejandro Gaviria es una <strong>muestra</strong> de ello. Los opositores de Gaviria han intentado encasillarlo como un neoliberal, un ultraderechista y un facilitador del <em>statu quo</em>. </p>



<p>Sin embargo, nuestra conversación reveló una figura mucho más compleja que se resiste a ser definida por las etiquetas.</p>



<p> Él defiende una postura liberal, sin embargo no desde la ortodoxia económica, sino desde la importancia de la <strong>libertad individual</strong> y los límites de la intervención estatal. A mi juicio, esta visión, lejos de ser conservadora, es la base de un pensamiento progresista que busca empoderar al individuo.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<h3 class="wp-block-heading has-background" style="background-color:#d05904"><strong>La política del amor y de la vida</strong></h3>



<p>Un aspecto fascinante de la charla fue la forma en que abordamos temas que van más allá del debate político tradicional, demostrando que en nuestra vida todo se politiza. Gaviria defiende la idea de que lo personal no es político; yo lo contradigo. Él insiste en esa separación y sin embargo reconoce que muchas cosas personales son políticas.</p>



<p> Discutimos la sentencia de <strong>&#8220;El amor de mi vida&#8221;</strong>, una sentencia que continuamente hacemos. Hablamos de monogamia, de poligamia, del país y de las elecciones. La discusión sobre el amor y la erótica es fundamental, ya que mientras Gaviria defiende la separación, sin embargo la propia realidad demuestra que el amor y la erótica son un acto político. </p>



<p>Su perspectiva sobre el feminismo y la monogamia revela la complejidad de las relaciones humanas en un contexto donde las normas tradicionales están siendo desafiadas, mostrando una visión más abierta, dispuesta a cuestionar lo establecido sin caer en dogmas. Es una invitación a entender el amor y las relaciones como experiencias diversas que enriquecen nuestras vidas.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<h3 class="wp-block-heading has-background" style="background-color:#8f420a"><strong>Posibilismo: un camino pragmático</strong></h3>



<p>La crisis del sistema de salud colombiano es una <strong>muestra</strong> palpable de cómo las decisiones políticas pueden afectar la vida de millones. Gaviria critica la reforma de salud del Gobierno actual, sin embargo por la falta de soluciones estructurales a problemas que han sido ignorados durante años. </p>



<p>Aquí radica su llamado al <strong>&#8220;posibilismo&#8221;</strong>: la necesidad de construir consensos y soluciones viables en lugar de caer en el dogmatismo. Como señaló la filósofa <strong>Hannah Arendt</strong>, &#8220;La acción es la única esfera en la que las personas pueden ser plenamente libres&#8221;.</p>



<p> Esta idea resuena en el pensamiento de Gaviria, que busca la acción política como una vía para la libertad, alejándose de la rigidez y el dogmatismo. Finalmente, el futuro político de Alejandro Gaviria fue un tema central. Él aclara que no se lanzará a la Cámara de Representantes, una postura que no me sorprende. </p>



<p>Aunque existe el rumor de que lo haría de la mano de María Paz Gaviria, honestamente me alegra que no sea así. </p>



<p>Yo no creo que una persona con la marca personal, trayectoria profesional, y calidad ejecutiva y operativa como la de Gaviria deba aspirar a otra cosa que al Senado de la República.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<h3 class="wp-block-heading has-luminous-vivid-orange-background-color has-background"><strong>La política como extensión de la humanidad</strong></h3>



<p>Estoy convencida de que toda esa reputación que la oposición le ha hecho de traidor, de ambiguo, de mentiroso, y esas insinuaciones de que forma parte del entramado de corrupción son simplemente insostenibles.</p>



<p> No hay una sola denuncia o investigación que demuestre las cosas que dicen en los pasillos y los fantasmas que comentan en Internet. </p>



<p>Además, las ya reconocidas personas comprometidas laboral y políticamente con el actual Gobierno extienden un manto de dudas sobre Alejandro. El día que demuestren que Alejandro Gaviria es un corrupto, ese día vendré aquí al blog a decirlo.</p>



<p>Por ahora, confío en su proceso político y sinceramente me gustaría que de una vez por todas él se lanzara al agua por su cuenta, con la gente que lee sus libros, que escucha sus podcasts, que lo sigue.</p>



<p> Porque saben que es una persona que está comprometida con un pensamiento sobrio, que no está dispuesta a jugar el juego partidista de la política, de la mentira y el tráfico de derechos. </p>



<p>El partidismo en Colombia es absolutamente incómodo, mentiroso, ruidoso, lejos de la política sobria que necesitamos. </p>



<p>Como bien lo afirmó <strong>Emma Goldman</strong>, &#8220;La verdadera libertad no consiste en una elección entre lo correcto y lo incorrecto, sino en una elección entre lo que se desea y lo que no se desea&#8221;. Esto encapsula la visión de Gaviria de una política que no se basa en el poder, sino en la autenticidad y el deseo de construir un futuro mejor.</p>



<p>La política, al fin y al cabo, debe ser una celebración de la libertad y de la diversidad, un espacio donde cada voz cuente y cada historia importe. Les invito a ver el programa y me encantaría conocer sus comentarios al respecto.</p>



<p> <strong>No se pierdan esta conversación</strong> , es una hora de conversación &#8220;desordenada&#8221;.</p>



<p class="has-luminous-vivid-orange-background-color has-background"><strong> &#8220;Sin ataques&#8221;  aquí: </strong>  </p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe title="Alejandro Gaviria No va para la Cámara en conversaciones sin Ataques con Mar Candela " width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/SLBUg66hxRc?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<h3 class="wp-block-heading has-luminous-vivid-orange-background-color has-background"><strong>Colofón</strong></h3>



<p>Un agradecimiento especial a <strong>Andrés Reina</strong>, fotógrafo y videógrafo de celebridades, por el material visual y a <strong>Vanessa Balberri</strong>, maquilladora y asesora de imagen, por su profesionalismo.</p>



<p>Un reconocimiento muy especial a la <strong>Fundación Bio Entorno</strong> por las locaciones y un reconocimiento a <strong>Silvana Mujica</strong>, su presidenta, por su respaldo como ciudadana a <strong>Feminismo Artesanal</strong>.</p>



<p>Gracias a todas las personas lectoras por su tiempo y por compartir</p>
]]></content:encoded>
        <author>Mar Candela</author>
                    <category>Putamente libre - Feminismo Artesanal</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=120664</guid>
        <pubDate>Mon, 22 Sep 2025 04:20:08 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/21231203/gav-esp.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Alejandro Gaviria No va para la cámara.]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mar Candela</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>María Antonieta de Cano y el kínder del periodismo colombiano</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/maria-antonieta-de-cano-y-el-kinder-del-periodismo-colombiano-2/</link>
        <description><![CDATA[<p>En las dos décadas finales del siglo XX, mientras un demente Pablo Escobar hacía estallar bombas u ordenaba asesinatos, por la redacción de El Espectador a unos muchachitos de colegio les picaba el gusanillo del periodismo. Cuarenta años después, homenaje a María Antonieta Busquets de Cano, la maestra detrás de un kínder llamado Espectadores 2000.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>La periodista María Antonieta Busquets de Cano fue directora de Espectadores 2000 y del proyecto Buena Nota. Fotos: Archivo El Espectador: </em></p>



<p>A María Antonieta nunca la vimos llorar, hasta hoy que lloró de emoción al ingresar al salón&nbsp;<em>Fidel Cano Gutiérrez</em>, en el edificio de <strong>El Espectador</strong>. Sentados estábamos un grupo de los más de cien jóvenes que pasaron por <em>Espectadores 2000</em> durante los nueve años y ocho meses que la publicación estuvo vigente; varios de ellos se conectaron por video desde cualquier lugar del mundo.&nbsp;</p>



<p>Nuestra segunda casa fue <strong>El Espectador</strong> y nuestra segunda mamá María Antonieta Busquets de Cano: directora, amiga, confidente, alcahueta y, sobre todo, esa maestra que enseña con el ejemplo, aunque a ella ese título no le gusta. Pero fue la mejor maestra, y en mayúsculas.</p>



<p>Su apellido es catalán porque sus padres llegaron de Barcelona en 1939 huyendo de la Guerra Civil Española y del dictador Francisco Franco. Ana María, su hermana mayor, tenía cuatro años; María Antonieta nació en Bogotá a los pocos meses. Las dos hermanas Busquets se casaron con dos de los hermanos Cano: don Guillermo y don Alfonso.&nbsp; El uno fue director del periódico y el otro gerente; ellas, periodistas, editoras y columnistas de prensa.</p>



<p>“Yo fui como la mamá, eso es verdad, pero eso fue malo porque hubiera podido ser una mejor directora&#8221;, dice María Antonieta, con esa sencillez genuina de quien se esconde ante los halagos, un rasgo característico de la familia Cano, cuya vocación de servicio y entrega desinteresada a Colombia todavía no ha sido justamente reconocida.&nbsp;</p>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color has-large-font-size wp-elements-bbeae47c2c57aef8259c828a8d584a6f"><strong><em>“Es hermoso constatar que la imagen que nosotros tenemos de una abuela, es la misma imagen que ustedes tienen de una jefa. Gracias por la huella que has dejado en todos nosotros y en todas las personas que se han cruzado en tu vida”:</em> Juan Francisco Cano.</strong></p>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>María Antonieta (en el centro) y su familia: Alfonso Cano, Alejandro Cano, Marisol Cano y Juan Francisco Cano (nieto, hijo de Andrés Cano, QEPD). <strong>Foto: </strong>Gustavo Torrijos, El Espectador.</em></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="1024" height="692" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06195747/ZETA-MARIA-ANTONIETA-Y-SU-FAMILIA-1-1024x692.jpg" alt="" class="wp-image-120128" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06195747/ZETA-MARIA-ANTONIETA-Y-SU-FAMILIA-1-1024x692.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06195747/ZETA-MARIA-ANTONIETA-Y-SU-FAMILIA-1-300x203.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06195747/ZETA-MARIA-ANTONIETA-Y-SU-FAMILIA-1-768x519.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06195747/ZETA-MARIA-ANTONIETA-Y-SU-FAMILIA-1-1536x1038.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06195747/ZETA-MARIA-ANTONIETA-Y-SU-FAMILIA-1.jpg 1589w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p>Como directora formó periodistas y lectores para el futuro y buenas personas para la sociedad. En este homenaje sencillo pudimos comprobar que la María Antonieta que conocimos no ha cambiado: la candidez de su rostro y la dulzura de sus palabras siguen intactas. En el alma de esta mujer menudita hay una mole de belleza humana: gentil, inteligente y bondadosa; pocas personas con la paciencia de ella para escuchar al otro con atención.</p>



<p>Éramos unos muchachitos, brincones e indisciplinados, a los que había que atajar en vez de arriar. Corríamos por la redacción del más antiguo periódico de Colombia, aunque lo correcto sería decir “el mejor periódico del mundo”, que así lo bautizó el escritor Eduardo Zalamea Borda en una entrevista para la BBC de Londres.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="884" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/07071736/ZETA-MARIA-ANTONIETA-GRUPO-884x1024.jpg" alt="" class="wp-image-120167" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/07071736/ZETA-MARIA-ANTONIETA-GRUPO-884x1024.jpg 884w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/07071736/ZETA-MARIA-ANTONIETA-GRUPO-259x300.jpg 259w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/07071736/ZETA-MARIA-ANTONIETA-GRUPO-768x890.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/07071736/ZETA-MARIA-ANTONIETA-GRUPO.jpg 1013w" sizes="auto, (max-width: 884px) 100vw, 884px" /></figure>



<p>Llegábamos los miércoles y los viernes después de mediodía, todavía con el uniforme de colegio puesto, a veces en jean y tenis; nos sentábamos en medio de los periodistas más curtidos del periódico, quienes vivían a mil entre el frenesí de las noticias de un país en guerra y la hora del cierre de la edición que circularía al día siguiente. <em>“La verdad es que nosotros también éramos reporteros, solo que con menos horas de vuelo”, </em>recordó Juanita Uribe.</p>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-492335f235b6d0b17ab4226143d69498"><strong><em>“María Antonieta pretendía a través de Espectadores 2000 que los niños se fueran acostumbrando a leer el periódico, y que a través de él aprendiera a conocer, querer y respetar el país. Esa fue la misión grande de ella, que continúa en ustedes y en mucha otra gente”:</em> Ana María Busquets de Cano, viuda de don Guillermo Cano Isaza.</strong></p>



<p>“Fue un tiempo muy feliz para mí gracias a todos ustedes”, nos dijo María Antonieta, visiblemente conmovida. La dicha nuestra desbordaba el corazón. Éramos felices viendo cómo se armaba el periódico en el segundo piso, enseguida de la sala de redacción, y luego cómo ese diario se volvía real en los sótanos, dónde estaba la rotativa que imprimía y encuadernaba, para salir en camiones, todavía en la penumbra, en busca de lectores. En esos años finales del siglo XX, los periódicos impresos se colgaban a la entrada de los negocios: la droguería o la miscelánea. </p>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-3d39d845a6e319239e34020670af5085"><strong><em>“Recuerdo los viernes, cuando estábamos diagramando las páginas, y todos llegaban a ver si saldría el artículo del uno y del otro. Saber que Espectadores 2000 y mi mamá tocaron tantas vidas, eso pega mucho”: </em>Alejandro Cano Busquets, diseñador de <em>Espectadores 2000</em>.</strong></p>



<p>Hoy, 30 años después del último número de <em>Espectadores 2000</em>, don Fernando Cano, entonces director de <strong>El Espectador,</strong> junto con su hermano Juan Guillermo, nos hizo saber algo que ignorábamos.</p>



<p><em>“En momento tan difíciles para Colombia, encontrar ese rinconcito en el periódico, ese kínder del periodismo, en momentos en que en otros rincones del diario había tanto desasosiego, fue un oasis muy bonito; saber que estaba en manos de María Antonieta daba mucha tranquilidad. El trabajo que hicieron todos ustedes se multiplicó por dos mil. Esos oasis de esperanza son los que todavía mantienen a flote este país. El agradecimiento para ustedes por haber creído en ese proyecto y a María Antonieta por insistir en abrir otras puertas que nos permitieron ver que sí había futuro“.</em></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="781" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/07071312/ZETA-MARIA-ANTONIETA-PORTADA-781x1024.jpg" alt="" class="wp-image-120162" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/07071312/ZETA-MARIA-ANTONIETA-PORTADA-781x1024.jpg 781w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/07071312/ZETA-MARIA-ANTONIETA-PORTADA-229x300.jpg 229w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/07071312/ZETA-MARIA-ANTONIETA-PORTADA-768x1007.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/07071312/ZETA-MARIA-ANTONIETA-PORTADA-1172x1536.jpg 1172w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/07071312/ZETA-MARIA-ANTONIETA-PORTADA.jpg 1200w" sizes="auto, (max-width: 781px) 100vw, 781px" /></figure>



<p><em>Espectadores 2000</em> circulaba con <strong>El Espectador </strong>los días miércoles. Circuló durante casi diez años, entre la primera edición, el 2 de abril de 1986 y la última edición, el 20 de diciembre de 1995, quizás la década más convulsionada que recuerde Colombia, en la que mataron a cuatro candidatos presidenciales: Jaime Pardo Leal (1987); Luis Carlos Galán (1989); Bernardo Jaramillo Ossa y Carlos Pizarro (1990). Siendo redactores juveniles, vimos pasar momentos claves de la historia colombiana durante la segunda mitad del siglo XX: unos alegres, otros demasiados amargos. &nbsp;</p>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-2719a159c77d6e0a2dfd18a9732d0cb0"><strong><em>“Esa década del 86 al 96 todo era horrible en el país pero fantástico por lo que hacíamos en la redacción. Esa historia todavía no se ha contado”:</em> Marisol Cano, ex directora del Magazín Dominical.</strong></p>



<p>Vimos nacer la Feria Internacional del Libro de Bogotá y el Festival Iberoamericano de Teatro (ambos en 1988), pero también, a través de los televisores y de las páginas del periódico, vimos morir de formas violentas a periodistas, jueces de la República, policías, políticos y gente inocente.</p>



<p>Somos la generación de la Constitución del 91. Somos la generación del rock en español, las emisoras juveniles y &#8220;<em>¿Dónde está Javier?</em>&#8220;. Y, tristemente, una generación que quedó marcada por Pablo Escobar y sus bombas asesinas, una de las cuales destruyó, el 2 de septiembre de 1989, el antiguo edificio de <strong>El Espectador</strong> sobre la Avenida 68 con calle 23. El que fuera nuestro kínder. Tres años antes, las balas del narcotráfico asesinaron a don Guillermo Cano Isaza, esa leyenda del periodismo colombiano, director de <strong>El Espectador</strong> durante 34 años, hasta el día de su muerte, el 17 de diciembre de 1986. &nbsp;</p>



<p>Algunos <em>Espectadores 2000</em> tuvieron el privilegio de conocerle, estrechar su mano y recibir sus consejos. La publicación nació en abril del mismo año en que a él lo mataron, cuando salía de su periódico amado, al que ingresó, con 18 años, al día siguiente de recibir el grado de bachiller. &nbsp;Así lo cuenta el periodista Jorge Cardona en “Tinta indeleble”, el libro más completo que se ha escrito sobre don Guillermo y la historia de <strong>El Espectador</strong>. Creíamos tener el gusanillo del periodismo en la sangre como don Guillermo.&nbsp;Crecimos sin internet, sin redes sociales y sin teléfonos celulares, ¡y ni falta hacían!</p>



<p>Tres años después explotó la bomba, un sábado, casi sobre las 7:00 de la mañana. Me las arreglé para evadir los cordones de seguridad y llegué hasta la portería lateral, con la “suerte” de que a esa hora, sobre las 9:00 a.m., llegaban María Antonieta Cano y su esposo, don Alfonso. Me las ingenié para que me vieran desde su vehículo y gracias a ellos pude entrar al edificio en ruinas.</p>



<p>Había muchos empleados, escoba en mano, siguiendo el ejemplo de la familia Cano, que recogía los escombros, porque la edición, sí o sí, tenía que salir a la calle al día siguiente; no tuvieron tiempo para llorar. &nbsp;Y circuló aquel domingo, con un titular gigante&nbsp;en la primera plana: <em>“Seguimos adelante”. </em>A las 4:00 de la tarde del día de la bomba, la edición ya estaba escrita e impresa. Fui uno de los afortunados que tuvo ese ejemplar histórico en sus manos antes que el resto de los colombianos. </p>



<p></p>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-16743433d571ef548466e7e44e930bb4"><strong><em>“El Espectador es una casa que le ha dado la oportunidad a la gente de proyectarse profesionalmente. Quienes han pasado por ella, siempre quieren volver o tienen el recuerdo de haber sido el espacio donde fueron más felices trabajando. De mi mamá, también recibimos la misma semilla de tratar de ser buenas personas y trabajar por este país desde la ética. Es gratificante ver hoy en los Espectadores 2000 a unas personas felices y buenas”:</em> Alfonso Cano Busquets, ex jefe de Diseño de El Espectador.</strong></p>



<p>Devolviendo la película, ahora hechos y derechos, podemos comprender que fuimos privilegiados por la vida, al formar parte de la historia del periódico más valiente de Colombia, y quizás del mundo, si tenemos en cuenta que&nbsp;en aquellos años terribles no sólo asesinaron a su director, sino también a varios de sus periodistas, mientras que a otros los obligaron al exilio, que ese fue el camino de Fernando y Juan Guillermo, los dos directores y sus familias, por las amenazas de la mafia. &nbsp;</p>



<p>Estábamos rodeados de leyendas del periodismo, pero éramos casi unos niños para darnos cuenta de la presencia de personajes ilustres como don José Salgar, maestro de Gabo; la reportera y columnista María Jimena Duzán que, vendríamos a saber después, tenía apenas 16 años cuando entró al periódico; el cronista deportivo Mike Forero, los reporteros sabuesos Fabio Castillo e Ignacio Gómez,&nbsp; o el cronista, también poeta, Julio Daniel Chaparro, asesinado en 1991 junto el fotógrafo Jorge Enrique Torres, cuando investigaban una masacre paramilitar en Segovia, Antioquia, además de toda una pléyade de editores y jefes de redacción, entre ellos <a href="https://www.elespectador.com/entretenimiento/cine-y-tv/murio-en-bogota-el-periodista-luis-de-castro-155746/">Luis De Castro</a>, Pablo Palomino, Carlos Murcia, Claudia Cano Correa, <a href="https://vivirenelpoblado.com/in-memoriam-emma-arcila/">Emma Arcila</a>, <a href="https://www.elespectador.com/entretenimiento/gente/un-gran-amigo-ante-todo-196445/">Gonzalo Mallarino Botero</a> o Juan Pablo Ferro, que han dado fama a <strong>El Espectador</strong> de ser la mejor escuela de periodismo, desde décadas antes de nosotros estar allí.</p>



<p>Por sus páginas pasó la pluma, en los años 50, del único Premio Nobel de Literatura que ha tenido Colombia. En 1990 tuvimos la fortuna de conocer a Gabriel García Márquez durante una visita que hizo a la familia entrañable que lo acogió con apenas 27 años de edad.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="826" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06194020/ZETA-MARIA-ANTONIETA-CANO-Espectadores-con-Gabo-1024x826.jpg" alt="" class="wp-image-120110" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06194020/ZETA-MARIA-ANTONIETA-CANO-Espectadores-con-Gabo-1024x826.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06194020/ZETA-MARIA-ANTONIETA-CANO-Espectadores-con-Gabo-300x242.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06194020/ZETA-MARIA-ANTONIETA-CANO-Espectadores-con-Gabo-768x619.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06194020/ZETA-MARIA-ANTONIETA-CANO-Espectadores-con-Gabo-1536x1239.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06194020/ZETA-MARIA-ANTONIETA-CANO-Espectadores-con-Gabo.jpg 1550w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Guillermo Páez con Gabo y atrás Fernando Cano, ex director de <strong>El Espectador</strong>. (Foto: archivo <strong>El Espectador</strong>)</em></p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size"><strong>El Espectador fue la Universidad que no tuve</strong></p>



<p><em>Espectadores 2000</em> fue una publicación inclusiva en una época en que el término inclusión todavía no se usaba. Yo, por ejemplo, crecí en un barrio de clase obrera en las laderas de Bogotá. En medio del barrizal de aquella montaña, escribí, diseñé y vendí puerta a puerta dos periódicos<em>: La Carreta</em> y <em>El Populacho</em>. Con 14 años quería ser periodista; hoy que tengo 54, me doy cuenta que no sé hacer otra cosa. </p>



<p>Un día lluvioso la tía Mireya me llevó un ejemplar de <em>Espectadores 2000</em>, sin saber, ni ella ni yo, que mi vida cambiaría. Una carta y una llamada después, ya era parte del consejo de redacción de la única revista juvenil de la prensa colombiana.&nbsp;</p>



<p>Puedo decir que <strong>El Espectador </strong>fue la universidad que no tuve, porque un reportero en la familia era un lujo impensable en casa de mis abuelos. Al graduarnos de bachilleres, nos aguardaba un destino común: como albañiles pegando ladrillos, en el caso de los hombres, y en fábricas o casas de familias, en el caso de las tías. Yo no quería pegar ladrillos, porque recuerdo que ni siquiera tenía las fuerzas para mezclar bien el cemento con la arena. Yo quería ser un <em>cargaladrillos</em>, aunque todavía no sabía lo que esa palabreja significaba en el argot periodístico.</p>



<p>Me hice periodista en <strong>El Espectador</strong>. En su sala de redacción encontré los mejores maestros y maestras, empezando por María Antonieta, que corregía con paciencia nuestras notas, animándonos a mejorar un párrafo aquí, un título allá, y a justificar con argumentos los temas sobre los cuales queríamos investigar. </p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="676" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/07071623/ZETA-MARIA-ANTONIETA-PASTRANA-1024x676.jpg" alt="" class="wp-image-120165" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/07071623/ZETA-MARIA-ANTONIETA-PASTRANA-1024x676.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/07071623/ZETA-MARIA-ANTONIETA-PASTRANA-300x198.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/07071623/ZETA-MARIA-ANTONIETA-PASTRANA-768x507.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/07071623/ZETA-MARIA-ANTONIETA-PASTRANA.jpg 1419w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p>Un día estábamos en el despacho de un ministro o el alcalde mayor de Bogotá, y al siguiente entrevistando a un escritor, al actor del momento en su casa o a Shakira cuando todavía era una niña de provincia; mientras unos recorrían hoteles detrás de los artistas internacionales que llegaban a Colombia, otros estaban en el recinto de la Asamblea Constituyente o encaramados en la tarima principal del icónico <em><a href="https://www.infobae.com/colombia/2023/07/28/concierto-de-conciertos-35-anos-del-evento-que-transformo-la-musica-en-vivo-en-colombia/">Concierto de Conciertos</a> (1988).</em></p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong><em>Espectadores 2000</em> nació en 1986, el mismo año en que la mafia asesinó a don Guillermo Cano.</strong></h2>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="682" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06195627/ZETA-MARIA-ANTONIETA-CANO-ESPECTADORES-HOY-1024x682.jpg" alt="" class="wp-image-120127" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06195627/ZETA-MARIA-ANTONIETA-CANO-ESPECTADORES-HOY-1024x682.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06195627/ZETA-MARIA-ANTONIETA-CANO-ESPECTADORES-HOY-300x200.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06195627/ZETA-MARIA-ANTONIETA-CANO-ESPECTADORES-HOY-768x512.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06195627/ZETA-MARIA-ANTONIETA-CANO-ESPECTADORES-HOY-1536x1024.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06195627/ZETA-MARIA-ANTONIETA-CANO-ESPECTADORES-HOY-2048x1365.jpg 2048w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Los Espectadores 2000 hoy: Alejandro Cano, diseñador, Elizabeth Saravia, coordinadora editorial; Orlando Cuéllar, Sandra Gomajoa, Alexander Velásquez, María Antonieta de Cano, Zuly Martínez, Marisol Rojas y Werner Zitzmann.</em> <strong>Foto: </strong>Gustavo Torrijos, <strong>El Espectador</strong>.</p>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-7c30694856efd59858ff3a1bc6313179"><strong><em>“Hay cuatro valores que están en el corazón del periodismo, y creo que mi mamá los encarna muy bien: generosidad, confianza, libertad y responsabilidad. Si el periodismo se ejerce con esos cuatro valores, como lo hizo ella, se obtienen frutos como los que estamos viendo con los Espectadores 2000”,</em> Marisol Cano, ex directora del Magazín Dominical.</strong></p>



<p>Los consejos de redacción eran una delicia: María Antonieta se aseguraba de ofrecernos todo lo que nos gustaba comer, eso que ahora, ya cincuentones, nos prohíben los médicos. En más de una ocasión nos reunimos en el jardín, al aire libre, en una especie de picnic, para discutir los temas del siguiente número. Luego supimos que sacarnos de la redacción era la medida más eficaz para “apagar” nuestra bulla ciclónica que desconcentraba, y no pocas veces exasperaba, a los reporteros.</p>



<p>Además de las puertas de su casa y de su oficina, María Antonieta nos abrió su alma dadivosa. Un día nos llevó a conocer Fidelena, la finca de la familia Cano (donde comimos tanto hasta casi reventar), a una hora larguita de Bogotá, llamada así por don Fidel Cano Gutiérrez (el decano de la prensa colombiana, quien fundó <strong>El Espectador</strong> en Medellín en 1887), y su esposa María Elena Villegas Botero.</p>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-7367439bd4b1d986e33e531831611481"><strong><em>“Espectadores 2000 les dio voz a los jóvenes. Fue un proyecto visionario que hasta hoy sigue teniendo grandes efectos sobre la marca El Espectador, porque fue escuela de periodismo y semillero de lectores, con el liderazgo y la visión de María Antonieta”:</em></strong><strong> Fidel Cano Correa, actual director de El Espectador.</strong></p>



<p><em>&#8220;&#8230; y cayó Escobar&#8221;</em>, tituló a lo ancho de la primera plana <strong>El Espectador</strong>, el 3 de diciembre de 1993. El capo murió en su ley: fue abatido el día anterior. </p>



<p>Solo hoy, venimos a comprender cuán afortunados fuimos de crecer en el único diario que tuvo el coraje de pararse firme frente a los carteles del narcotráfico. Porque la nobleza de la familia Cano, la de sus hombres y sus mujeres, les viene de sangre, inscrita en el ADN, blindada con el temple de sus ancestros. &nbsp;&nbsp;</p>



<p class="has-text-align-center"><strong>TESTIMONIOS DE LOS ESPECTADORES 2000</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="643" height="799" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06194339/ZETA-MARIA-ANTONIETA-TATIANA-MUNEVAR.jpeg" alt="" class="wp-image-120113" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06194339/ZETA-MARIA-ANTONIETA-TATIANA-MUNEVAR.jpeg 643w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06194339/ZETA-MARIA-ANTONIETA-TATIANA-MUNEVAR-241x300.jpeg 241w" sizes="auto, (max-width: 643px) 100vw, 643px" /></figure>



<p><strong>Tatiana Munévar, </strong>periodista,<strong> </strong>coordinadora de <em>Espectadores 2000</em>. &#8220;La principal enseñanza de María Antonieta a los jóvenes no fue cómo poner un buen título o un punto y coma en un texto. Fue mucho más que eso. Fue mostrarles el valor de sus ideas y el poder de sus opiniones; la satisfacción del trabajo en equipo y, por supuesto, el amor por Colombia y por el oficio del periodismo. Enseñanzas&nbsp;invaluables que ojalá muchos más jóvenes pudieran recibir&#8221;.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="900" height="900" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06194409/ZETA-MARIA-ANTONIETA-ORLANDO-CUELLAR.jpg" alt="" class="wp-image-120114" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06194409/ZETA-MARIA-ANTONIETA-ORLANDO-CUELLAR.jpg 900w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06194409/ZETA-MARIA-ANTONIETA-ORLANDO-CUELLAR-300x300.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06194409/ZETA-MARIA-ANTONIETA-ORLANDO-CUELLAR-150x150.jpg 150w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06194409/ZETA-MARIA-ANTONIETA-ORLANDO-CUELLAR-768x768.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 900px) 100vw, 900px" /></figure>



<p><strong>Orlando Cuéllar, </strong>ilustrador: “Querida directora María Antonieta, es enorme mi gratitud por la libertad que tuvimos de divertirnos haciendo lo que más nos motivaba; gracias por la generosidad de regalarnos el espacio para tantas carcajadas mientras preparábamos las ocurrencias que se iban a publicar en las páginas centrales de <em>Espectadores 2000,</em> y por la cantidad de alegrías sentidas cada vez que veía publicados mis dibujos”.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="213" height="320" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06194435/ZETA-MARIA-ANTONIETA-JUANITA-URIBE.jpeg" alt="" class="wp-image-120115" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06194435/ZETA-MARIA-ANTONIETA-JUANITA-URIBE.jpeg 213w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06194435/ZETA-MARIA-ANTONIETA-JUANITA-URIBE-200x300.jpeg 200w" sizes="auto, (max-width: 213px) 100vw, 213px" /></figure>



<p><strong>Juanita Uribe Cala</strong>, periodista, consultora y estratega: “Siempre dije que mis papás le pagaban a la universidad, pero que yo estudié y aprendí en <strong>El Espectador</strong>. María Antonieta, con esas alas mágicas que siempre ha tenido, nos permitió descubrir nuestros propios superpoderes y nuestras propias alas para volar. Nos enseñó, en medio de un momento muy turbulento, a amar al país y trabajar con alegría por él”.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="768" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06194519/ZETA-MARIA-ANTONIETA-GUILLERMO-PAEZ-768x1024.jpg" alt="" class="wp-image-120116" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06194519/ZETA-MARIA-ANTONIETA-GUILLERMO-PAEZ-768x1024.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06194519/ZETA-MARIA-ANTONIETA-GUILLERMO-PAEZ-225x300.jpg 225w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06194519/ZETA-MARIA-ANTONIETA-GUILLERMO-PAEZ-1152x1536.jpg 1152w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06194519/ZETA-MARIA-ANTONIETA-GUILLERMO-PAEZ.jpg 1200w" sizes="auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px" /></figure>



<p><strong>Guillermo Páez, </strong>fotógrafo: “No me arrepiento de haber repetido tres veces 11. Casi&nbsp;me sacan del colegio con abogado. Me di el lujo de cambiar mis días de clases por un súper concierto,&nbsp;un desfile, una rueda de prensa o la entrevista con algún famoso. De no ser por <em>Espectadores 2000</em>, esta experiencia no lo habría logrado ni en 200 años”.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="557" height="639" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06194601/ZETA-MARIA-ANTONIETA-SANDRA-GOMAJOA.jpg" alt="" class="wp-image-120117" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06194601/ZETA-MARIA-ANTONIETA-SANDRA-GOMAJOA.jpg 557w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06194601/ZETA-MARIA-ANTONIETA-SANDRA-GOMAJOA-262x300.jpg 262w" sizes="auto, (max-width: 557px) 100vw, 557px" /></figure>



<p><strong>Sandra Gomajoa, </strong>periodista y comunicadora gráfica: “María Antonieta de Cano fue una inspiración poderosa para quienes apenas comenzábamos a imaginar que las palabras podían cambiar realidades, cuando aún éramos solo muchachos con cuadernos, preguntas y un país por comprender”.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="878" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06194628/ZETA-MARIA-ANTONIETA-JAIME-ESCOBAR-1024x878.jpg" alt="" class="wp-image-120118" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06194628/ZETA-MARIA-ANTONIETA-JAIME-ESCOBAR-1024x878.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06194628/ZETA-MARIA-ANTONIETA-JAIME-ESCOBAR-300x257.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06194628/ZETA-MARIA-ANTONIETA-JAIME-ESCOBAR-768x658.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06194628/ZETA-MARIA-ANTONIETA-JAIME-ESCOBAR.jpg 1080w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p><strong>Jaime Alberto Escobar, </strong>periodista: “Aunque estudié periodismo en la universidad, <em>Espectadores 2000</em> fue mi verdadera escuela de periodismo, cuando ingresé tenía 17 años. Pude entrevistar a grandes personajes de la época, pero también tengo recuerdo de duros momentos en la historia de <strong>El Espectador</strong>, como el atentado terrorista del 2 de septiembre de 1989, que destruyó gran parte de su sede”.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="341" height="435" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06194715/ZETA-MARIA-ANTONIETA-MARISOL-ROJAS.jpeg" alt="" class="wp-image-120119" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06194715/ZETA-MARIA-ANTONIETA-MARISOL-ROJAS.jpeg 341w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06194715/ZETA-MARIA-ANTONIETA-MARISOL-ROJAS-235x300.jpeg 235w" sizes="auto, (max-width: 341px) 100vw, 341px" /></figure>



<p><strong>Marisol Rojas, </strong>periodista y ex cónsul: “En el periódico encontramos no solo una sala de redacción, sino un propósito. María Antonieta, nos formó como periodistas y ciudadanos íntegros. Nos trataron como a iguales, con respeto y exigencia. Don Guillermo Cano, cuya voz alcanzamos a escuchar en su despacho, nos enseñó que el periodismo, más que un oficio, es una forma de vida al servicio de la verdad”.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="944" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06194738/ZETA-MARIA-ANTONIETA-WERNER-ZITZMAN-1024x944.jpg" alt="" class="wp-image-120120" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06194738/ZETA-MARIA-ANTONIETA-WERNER-ZITZMAN-1024x944.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06194738/ZETA-MARIA-ANTONIETA-WERNER-ZITZMAN-300x276.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06194738/ZETA-MARIA-ANTONIETA-WERNER-ZITZMAN-768x708.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06194738/ZETA-MARIA-ANTONIETA-WERNER-ZITZMAN-1536x1415.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06194738/ZETA-MARIA-ANTONIETA-WERNER-ZITZMAN.jpg 1553w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p><strong>Werner Zitzmann</strong>, Director de la Asociación Colombiana de Medios de Información (AMI): “Querida María Antonieta: sigues siendo la misma niña y mamá, esa persona que terminó influyendo tan suave, discreta y efectivamente, la vida de esos casi niños que hoy te abrazamos llenos de cariño y gratitud”.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="708" height="910" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06194758/ZETA-MARIA-ANTONIETA-ZULY-MARTINEZ.jpeg" alt="" class="wp-image-120121" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06194758/ZETA-MARIA-ANTONIETA-ZULY-MARTINEZ.jpeg 708w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06194758/ZETA-MARIA-ANTONIETA-ZULY-MARTINEZ-233x300.jpeg 233w" sizes="auto, (max-width: 708px) 100vw, 708px" /></figure>



<p><strong>Zuly Martínez, </strong>profesional en recursos humanos, formadora y coach de habilidades blandas: “Recuerdo la emoción de ver por primera vez impreso mi nombre, acompañado de la frase <em>Redacción Juvenil Espectadores 2000</em>; la mayor satisfacción que una jovencita de 16 años podía tener. Tuve el privilegio de estar presente en eventos históricos como la Asamblea Nacional Constituyente”.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="682" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06211347/ZETA-MARIA-ANTONIETA-MARCO-LINO-1024x682.jpg" alt="" class="wp-image-120146" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06211347/ZETA-MARIA-ANTONIETA-MARCO-LINO-1024x682.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06211347/ZETA-MARIA-ANTONIETA-MARCO-LINO-300x200.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06211347/ZETA-MARIA-ANTONIETA-MARCO-LINO-768x512.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06211347/ZETA-MARIA-ANTONIETA-MARCO-LINO.jpg 1280w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p><strong>Marco Lino Rodríguez</strong>, productor musical. “María Antonieta confió en mí cuando apenas empezaba a descubrir el poder de las palabras.&nbsp;Estaba recién desempacado de Pesca, Boyacá. Con su guía y confianza, entendí que el talento necesita siempre de alguien que lo vea y lo aliente en sus primeros pasos”.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="1018" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06212004/ZETA-MARIA-ANTONIETA-CARLOS-SANCHEZ-1024x1018.jpeg" alt="" class="wp-image-120148" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06212004/ZETA-MARIA-ANTONIETA-CARLOS-SANCHEZ-1024x1018.jpeg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06212004/ZETA-MARIA-ANTONIETA-CARLOS-SANCHEZ-300x298.jpeg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06212004/ZETA-MARIA-ANTONIETA-CARLOS-SANCHEZ-150x150.jpeg 150w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06212004/ZETA-MARIA-ANTONIETA-CARLOS-SANCHEZ-768x763.jpeg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06212004/ZETA-MARIA-ANTONIETA-CARLOS-SANCHEZ.jpeg 1125w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p><strong>Carlos Sánchez,</strong> escritor y conferencista, autor del libro “Tramas de la mente”: “María Antonieta es sinónimo de empatía, periodismo al servicio de la sociedad y no del ego; nos brindó la oportunidad de vivir el periodismo con intensidad, pasión y decencia”.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="1016" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06215519/ZETA-MARIA-ANTONIETA-RONDON-1024x1016.jpg" alt="" class="wp-image-120152" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06215519/ZETA-MARIA-ANTONIETA-RONDON-1024x1016.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06215519/ZETA-MARIA-ANTONIETA-RONDON-300x298.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06215519/ZETA-MARIA-ANTONIETA-RONDON-150x150.jpg 150w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06215519/ZETA-MARIA-ANTONIETA-RONDON-768x762.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06215519/ZETA-MARIA-ANTONIETA-RONDON.jpg 1079w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p><strong>José Antonio Rondón</strong>, periodista de tecnología y creador de contenido, director de IT en Línea: “María Antonieta Busquets me ayudó a descubrir la pasión por el hermoso oficio del periodismo. Su profesionalismo, excelencia humana y generosidad marcaron mi camino y se convirtieron en un ejemplo que sigo atesorando”.&nbsp;</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="682" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06194937/ZETA-MARIA-ANTONIETA-CANO-todos-con-los-ESPECTADORES-20000-1024x682.jpg" alt="" class="wp-image-120123" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06194937/ZETA-MARIA-ANTONIETA-CANO-todos-con-los-ESPECTADORES-20000-1024x682.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06194937/ZETA-MARIA-ANTONIETA-CANO-todos-con-los-ESPECTADORES-20000-300x200.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06194937/ZETA-MARIA-ANTONIETA-CANO-todos-con-los-ESPECTADORES-20000-768x512.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06194937/ZETA-MARIA-ANTONIETA-CANO-todos-con-los-ESPECTADORES-20000-1536x1024.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06194937/ZETA-MARIA-ANTONIETA-CANO-todos-con-los-ESPECTADORES-20000-2048x1365.jpg 2048w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="has-small-font-size"><em><strong>De pie: </strong>Elizabeth Saravia, Patricia Fajardo, Elsa Martínez y su esposo Alejandro Cano, Marisol Cano, Alfonso Cano, María Antonieta Busquets de Cano, Ana María Busquets de Cano, Juan Francisco Cano (nieto de María Antonieta, hijo de Andrés Cano, QEPD); Sandra Pulido, esposa de Andrés, Fernando Cano, Ana María Cano, Fidel Cano y Juan Pablo Ferro: <strong>De rodillas:</strong> Orlando Cuéllar, Zuly Martínez, Sandra Gomajoa, Alexander Velásquez, Marisol Rojas, Guillermo Páez y Werner Zitzmann.</em> <strong>Foto: </strong>Gustavo Torrijos, <strong>El Espectador. </strong></p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=120312</guid>
        <pubDate>Sat, 13 Sep 2025 16:20:13 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[María Antonieta de Cano y el kínder del periodismo colombiano]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
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        <item>
        <title>María Antonieta de Cano y el kínder del periodismo colombiano</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/maria-antonieta-de-cano-y-el-kinder-del-periodismo-colombiano/</link>
        <description><![CDATA[<p>En las dos décadas finales del siglo XX, mientras un demente Pablo Escobar hacía estallar bombas u ordenaba asesinatos, por la redacción de El Espectador a unos muchachitos de colegio les picaba el gusanillo del periodismo. Cuarenta años después, homenaje a María Antonieta Busquets de Cano, la maestra detrás de un kínder llamado Espectadores 2000.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Fotos: Archivo El Espectador. </em></p>



<p></p>



<p class="has-text-align-left has-medium-font-size"></p>



<p>A María Antonieta nunca la vimos llorar, hasta hoy que lloró de emoción al ingresar al salón&nbsp;<em>Fidel Cano Gutiérrez</em>, en el edificio de <strong>El Espectador</strong>. Sentados estábamos un grupo de los más de cien jóvenes que pasaron por <em>Espectadores 2000</em> durante los nueve años y ocho meses que la publicación estuvo vigente; varios de ellos se conectaron por video desde cualquier lugar del mundo.&nbsp;</p>



<p>Nuestra segunda casa fue <strong>El Espectador</strong> y nuestra segunda mamá María Antonieta Busquets de Cano: directora, amiga, confidente, alcahueta y, sobre todo, esa maestra que enseña con el ejemplo, aunque a ella ese título no le gusta. Pero fue la mejor maestra, y en mayúsculas.</p>



<p>Su apellido es catalán porque sus padres llegaron de Barcelona en 1939 huyendo de la Guerra Civil Española y del dictador Francisco Franco. Ana María, su hermana mayor, tenía cuatro años; María Antonieta nació en Bogotá a los pocos meses. Las dos hermanas Busquets se casaron con dos de los hermanos Cano: don Guillermo y don Alfonso.&nbsp; El uno fue director del periódico y el otro gerente; ellas, periodistas, editoras y columnistas de prensa.</p>



<p>“Yo fui como la mamá, eso es verdad, pero eso fue malo porque hubiera podido ser una mejor directora&#8221;, dice María Antonieta, con esa sencillez genuina de quien se esconde ante los halagos, un rasgo característico de la familia Cano, cuya vocación de servicio y entrega desinteresada a Colombia todavía no ha sido justamente reconocida.&nbsp;</p>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color has-large-font-size wp-elements-bbeae47c2c57aef8259c828a8d584a6f"><strong><em>“Es hermoso constatar que la imagen que nosotros tenemos de una abuela, es la misma imagen que ustedes tienen de una jefa. Gracias por la huella que has dejado en todos nosotros y en todas las personas que se han cruzado en tu vida”:</em> Juan Francisco Cano.</strong></p>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>María Antonieta (en el centro) y su familia: Alfonso Cano, Alejandro Cano, Marisol Cano y Juan Francisco Cano (nieto, hijo de Andrés Cano, QEPD). <strong>Foto: </strong>Gustavo Torrijos, El Espectador.</em></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="692" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06195747/ZETA-MARIA-ANTONIETA-Y-SU-FAMILIA-1-1024x692.jpg" alt="" class="wp-image-120128" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06195747/ZETA-MARIA-ANTONIETA-Y-SU-FAMILIA-1-1024x692.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06195747/ZETA-MARIA-ANTONIETA-Y-SU-FAMILIA-1-300x203.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06195747/ZETA-MARIA-ANTONIETA-Y-SU-FAMILIA-1-768x519.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06195747/ZETA-MARIA-ANTONIETA-Y-SU-FAMILIA-1-1536x1038.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06195747/ZETA-MARIA-ANTONIETA-Y-SU-FAMILIA-1.jpg 1589w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p>Como directora formó periodistas y lectores para el futuro y buenas personas para la sociedad. En este homenaje sencillo pudimos comprobar que la María Antonieta que conocimos no ha cambiado: la candidez de su rostro y la dulzura de sus palabras siguen intactas. En el alma de esta mujer menudita hay una mole de belleza humana: gentil, inteligente y bondadosa; pocas personas con la paciencia de ella para escuchar al otro con atención.</p>



<p>Éramos unos muchachitos, brincones e indisciplinados, a los que había que atajar en vez de arriar. Corríamos por la redacción del más antiguo periódico de Colombia, aunque lo correcto sería decir “el mejor periódico del mundo”, que así lo bautizó el escritor Eduardo Zalamea Borda en una entrevista para la BBC de Londres.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="884" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/07071736/ZETA-MARIA-ANTONIETA-GRUPO-884x1024.jpg" alt="" class="wp-image-120167" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/07071736/ZETA-MARIA-ANTONIETA-GRUPO-884x1024.jpg 884w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/07071736/ZETA-MARIA-ANTONIETA-GRUPO-259x300.jpg 259w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/07071736/ZETA-MARIA-ANTONIETA-GRUPO-768x890.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/07071736/ZETA-MARIA-ANTONIETA-GRUPO.jpg 1013w" sizes="auto, (max-width: 884px) 100vw, 884px" /></figure>



<p>Llegábamos los miércoles y los viernes después de mediodía, todavía con el uniforme de colegio puesto, a veces en jean y tenis; nos sentábamos en medio de los periodistas más curtidos del periódico, quienes vivían a mil entre el frenesí de las noticias de un país en guerra y la hora del cierre de la edición que circularía al día siguiente. <em>“La verdad es que nosotros también éramos reporteros, solo que con menos horas de vuelo”, </em>recordó Juanita Uribe.</p>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-492335f235b6d0b17ab4226143d69498"><strong><em>“María Antonieta pretendía a través de Espectadores 2000 que los niños se fueran acostumbrando a leer el periódico, y que a través de él aprendiera a conocer, querer y respetar el país. Esa fue la misión grande de ella, que continúa en ustedes y en mucha otra gente”:</em> Ana María Busquets de Cano, viuda de don Guillermo Cano Isaza.</strong></p>



<p>“Fue un tiempo muy feliz para mí gracias a todos ustedes”, nos dijo María Antonieta, visiblemente conmovida. La dicha nuestra desbordaba el corazón. Éramos felices viendo cómo se armaba el periódico en el segundo piso, enseguida de la sala de redacción, y luego cómo ese diario se volvía real en los sótanos, dónde estaba la rotativa que imprimía y encuadernaba, para salir en camiones, todavía en la penumbra, en busca de lectores. En esos años finales del siglo XX, los periódicos impresos se colgaban a la entrada de los negocios: la droguería o la miscelánea. </p>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-3d39d845a6e319239e34020670af5085"><strong><em>“Recuerdo los viernes, cuando estábamos diagramando las páginas, y todos llegaban a ver si saldría el artículo del uno y del otro. Saber que Espectadores 2000 y mi mamá tocaron tantas vidas, eso pega mucho”: </em>Alejandro Cano Busquets, diseñador de <em>Espectadores 2000</em>.</strong></p>



<p>Hoy, 30 años después del último número de <em>Espectadores 2000</em>, don Fernando Cano, entonces director de <strong>El Espectador,</strong> junto con su hermano Juan Guillermo, nos hizo saber algo que ignorábamos.</p>



<p><em>“En momento tan difíciles para Colombia, encontrar ese rinconcito en el periódico, ese kínder del periodismo, en momentos en que en otros rincones del diario había tanto desasosiego, fue un oasis muy bonito; saber que estaba en manos de María Antonieta daba mucha tranquilidad. El trabajo que hicieron todos ustedes se multiplicó por dos mil. Esos oasis de esperanza son los que todavía mantienen a flote este país. El agradecimiento para ustedes por haber creído en ese proyecto y a María Antonieta por insistir en abrir otras puertas que nos permitieron ver que sí había futuro“.</em></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="781" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/07071312/ZETA-MARIA-ANTONIETA-PORTADA-781x1024.jpg" alt="" class="wp-image-120162" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/07071312/ZETA-MARIA-ANTONIETA-PORTADA-781x1024.jpg 781w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/07071312/ZETA-MARIA-ANTONIETA-PORTADA-229x300.jpg 229w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/07071312/ZETA-MARIA-ANTONIETA-PORTADA-768x1007.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/07071312/ZETA-MARIA-ANTONIETA-PORTADA-1172x1536.jpg 1172w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/07071312/ZETA-MARIA-ANTONIETA-PORTADA.jpg 1200w" sizes="auto, (max-width: 781px) 100vw, 781px" /></figure>



<p><em>Espectadores 2000</em> circulaba con <strong>El Espectador </strong>los días miércoles. Circuló durante casi diez años, entre la primera edición, el 2 de abril de 1986 y la última edición, el 20 de diciembre de 1995, quizás la década más convulsionada que recuerde Colombia, en la que mataron a cuatro candidatos presidenciales: Jaime Pardo Leal (1987); Luis Carlos Galán (1989); Bernardo Jaramillo Ossa y Carlos Pizarro (1990). Siendo redactores juveniles, vimos pasar momentos claves de la historia colombiana durante la segunda mitad del siglo XX: unos alegres, otros demasiados amargos. &nbsp;</p>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-2719a159c77d6e0a2dfd18a9732d0cb0"><strong><em>“Esa década del 86 al 96 todo era horrible en el país pero fantástico por lo que hacíamos en la redacción. Esa historia todavía no se ha contado”:</em> Marisol Cano, ex directora del Magazín Dominical.</strong></p>



<p>Vimos nacer la Feria Internacional del Libro de Bogotá y el Festival Iberoamericano de Teatro (ambos en 1988), pero también, a través de los televisores y de las páginas del periódico, vimos morir de formas violentas a periodistas, jueces de la República, policías, políticos y gente inocente.</p>



<p>Somos la generación de la Constitución del 91. Somos la generación del rock en español, las emisoras juveniles y &#8220;<em>¿Dónde está Javier?</em>&#8220;. Y, tristemente, una generación que quedó marcada por Pablo Escobar y sus bombas asesinas, una de las cuales destruyó, el 2 de septiembre de 1989, el antiguo edificio de <strong>El Espectador</strong> sobre la Avenida 68 con calle 23. El que fuera nuestro kínder. Tres años antes, las balas del narcotráfico asesinaron a don Guillermo Cano Isaza, esa leyenda del periodismo colombiano, director de <strong>El Espectador</strong> durante 34 años, hasta el día de su muerte, el 17 de diciembre de 1986. &nbsp;</p>



<p>Algunos <em>Espectadores 2000</em> tuvieron el privilegio de conocerle, estrechar su mano y recibir sus consejos. La publicación nació en abril del mismo año en que a él lo mataron, cuando salía de su periódico amado, al que ingresó, con 18 años, al día siguiente de recibir el grado de bachiller.  Así lo cuenta el periodista Jorge Cardona en “Tinta indeleble”, el libro más completo que se ha escrito sobre don Guillermo y la historia de <strong>El Espectador</strong>. Creíamos tener el gusanillo del periodismo en la sangre como don Guillermo. Crecimos sin internet, sin redes sociales y sin teléfonos celulares, ¡y ni falta hacían!</p>



<p>Tres años después explotó la bomba, un sábado, casi sobre las 7:00 de la mañana. Me las arreglé para evadir los cordones de seguridad y llegué hasta la portería lateral, con la “suerte” de que a esa hora, sobre las 9:00 a.m., llegaban María Antonieta Cano y su esposo, don Alfonso. Me las ingenié para que me vieran desde su vehículo y gracias a ellos pude entrar al edificio en ruinas.</p>



<p>Había muchos empleados, escoba en mano, siguiendo el ejemplo de la familia Cano, que recogía los escombros, porque la edición, sí o sí, tenía que salir a la calle al día siguiente; no tuvieron tiempo para llorar. &nbsp;Y circuló aquel domingo, con un titular gigante&nbsp;en la primera plana: <em>“Seguimos adelante”. </em>A las 4:00 de la tarde del día de la bomba, la edición ya estaba escrita e impresa. Fui uno de los afortunados que tuvo ese ejemplar histórico en sus manos antes que el resto de los colombianos. </p>



<p></p>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-16743433d571ef548466e7e44e930bb4"><strong><em>“El Espectador es una casa que le ha dado la oportunidad a la gente de proyectarse profesionalmente. Quienes han pasado por ella, siempre quieren volver o tienen el recuerdo de haber sido el espacio donde fueron más felices trabajando. De mi mamá, también recibimos la misma semilla de tratar de ser buenas personas y trabajar por este país desde la ética. Es gratificante ver hoy en los Espectadores 2000 a unas personas felices y buenas”:</em> Alfonso Cano Busquets, ex jefe de Diseño de El Espectador.</strong></p>



<p>Devolviendo la película, ahora hechos y derechos, podemos comprender que fuimos privilegiados por la vida, al formar parte de la historia del periódico más valiente de Colombia, y quizás del mundo, si tenemos en cuenta que&nbsp;en aquellos años terribles no sólo asesinaron a su director, sino también a varios de sus periodistas, mientras que a otros los obligaron al exilio, que ese fue el camino de Fernando y Juan Guillermo, los dos directores y sus familias, por las amenazas de la mafia. &nbsp;</p>



<p>Estábamos rodeados de leyendas del periodismo, pero éramos casi unos niños para darnos cuenta de la presencia de personajes ilustres como don José Salgar, maestro de Gabo; la reportera y columnista María Jimena Duzán que, vendríamos a saber después, tenía apenas 16 años cuando entró al periódico; el cronista deportivo Mike Forero, los reporteros sabuesos Fabio Castillo e Ignacio Gómez,&nbsp; o el cronista, también poeta, Julio Daniel Chaparro, asesinado en 1991 junto el fotógrafo Jorge Enrique Torres, cuando investigaban una masacre paramilitar en Segovia, Antioquia, además de toda una pléyade de editores y jefes de redacción, entre ellos <a href="https://www.elespectador.com/entretenimiento/cine-y-tv/murio-en-bogota-el-periodista-luis-de-castro-155746/">Luis De Castro</a>, Pablo Palomino, Carlos Murcia, Claudia Cano Correa, <a href="https://vivirenelpoblado.com/in-memoriam-emma-arcila/">Emma Arcila</a>, <a href="https://www.elespectador.com/entretenimiento/gente/un-gran-amigo-ante-todo-196445/">Gonzalo Mallarino Botero</a> o Juan Pablo Ferro, que han dado fama a <strong>El Espectador</strong> de ser la mejor escuela de periodismo, desde décadas antes de nosotros estar allí.</p>



<p>Por sus páginas pasó la pluma, en los años 50, del único Premio Nobel de Literatura que ha tenido Colombia. En 1990 tuvimos la fortuna de conocer a Gabriel García Márquez durante una visita que hizo a la familia entrañable que lo acogió con apenas 27 años de edad.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="826" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06194020/ZETA-MARIA-ANTONIETA-CANO-Espectadores-con-Gabo-1024x826.jpg" alt="" class="wp-image-120110" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06194020/ZETA-MARIA-ANTONIETA-CANO-Espectadores-con-Gabo-1024x826.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06194020/ZETA-MARIA-ANTONIETA-CANO-Espectadores-con-Gabo-300x242.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06194020/ZETA-MARIA-ANTONIETA-CANO-Espectadores-con-Gabo-768x619.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06194020/ZETA-MARIA-ANTONIETA-CANO-Espectadores-con-Gabo-1536x1239.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06194020/ZETA-MARIA-ANTONIETA-CANO-Espectadores-con-Gabo.jpg 1550w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Guillermo Páez con Gabo y atrás Fernando Cano, ex director de <strong>El Espectador</strong>. (Foto: archivo <strong>El Espectador</strong>)</em></p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size"><strong>El Espectador fue la Universidad que no tuve</strong></p>



<p><em>Espectadores 2000</em> fue una publicación inclusiva en una época en que el término inclusión todavía no se usaba. Yo, por ejemplo, crecí en un barrio de clase obrera en las laderas de Bogotá. En medio del barrizal de aquella montaña, escribí, diseñé y vendí puerta a puerta dos periódicos<em>: La Carreta</em> y <em>El Populacho</em>. Con 14 años quería ser periodista; hoy que tengo 54, me doy cuenta que no sé hacer otra cosa. </p>



<p>Un día lluvioso la tía Mireya me llevó un ejemplar de <em>Espectadores 2000</em>, sin saber, ni ella ni yo, que mi vida cambiaría. Una carta y una llamada después, ya era parte del consejo de redacción de la única revista juvenil de la prensa colombiana. </p>



<p>Puedo decir que <strong>El Espectador </strong>fue la universidad que no tuve, porque un reportero en la familia era un lujo impensable en casa de mis abuelos. Al graduarnos de bachilleres, nos aguardaba un destino común: como albañiles pegando ladrillos, en el caso de los hombres, y en fábricas o casas de familias, en el caso de las tías. Yo no quería pegar ladrillos, porque recuerdo que ni siquiera tenía las fuerzas para mezclar bien el cemento con la arena. Yo quería ser un <em>cargaladrillos</em>, aunque todavía no sabía lo que esa palabreja significaba en el argot periodístico.</p>



<p>Me hice periodista en <strong>El Espectador</strong>. En su sala de redacción encontré los mejores maestros y maestras, empezando por María Antonieta, que corregía con paciencia nuestras notas, animándonos a mejorar un párrafo aquí, un título allá, y a justificar con argumentos los temas sobre los cuales queríamos investigar. </p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="676" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/07071623/ZETA-MARIA-ANTONIETA-PASTRANA-1024x676.jpg" alt="" class="wp-image-120165" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/07071623/ZETA-MARIA-ANTONIETA-PASTRANA-1024x676.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/07071623/ZETA-MARIA-ANTONIETA-PASTRANA-300x198.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/07071623/ZETA-MARIA-ANTONIETA-PASTRANA-768x507.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/07071623/ZETA-MARIA-ANTONIETA-PASTRANA.jpg 1419w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p>Un día estábamos en el despacho de un ministro o el alcalde mayor de Bogotá, y al siguiente entrevistando a un escritor, al actor del momento en su casa o a Shakira cuando todavía era una niña de provincia; mientras unos recorrían hoteles detrás de los artistas internacionales que llegaban a Colombia, otros estaban en el recinto de la Asamblea Constituyente o encaramados en la tarima principal del icónico <em><a href="https://www.infobae.com/colombia/2023/07/28/concierto-de-conciertos-35-anos-del-evento-que-transformo-la-musica-en-vivo-en-colombia/">Concierto de Conciertos</a> (1988).</em></p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong><em>Espectadores 2000</em> nació en 1986, el mismo año en que la mafia asesinó a don Guillermo Cano.</strong></h2>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="682" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06195627/ZETA-MARIA-ANTONIETA-CANO-ESPECTADORES-HOY-1024x682.jpg" alt="" class="wp-image-120127" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06195627/ZETA-MARIA-ANTONIETA-CANO-ESPECTADORES-HOY-1024x682.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06195627/ZETA-MARIA-ANTONIETA-CANO-ESPECTADORES-HOY-300x200.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06195627/ZETA-MARIA-ANTONIETA-CANO-ESPECTADORES-HOY-768x512.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06195627/ZETA-MARIA-ANTONIETA-CANO-ESPECTADORES-HOY-1536x1024.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06195627/ZETA-MARIA-ANTONIETA-CANO-ESPECTADORES-HOY-2048x1365.jpg 2048w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Los Espectadores 2000 hoy: Alejandro Cano, diseñador, Elizabeth Saravia, coordinadora editorial; Orlando Cuéllar, Sandra Gomajoa, Alexander Velásquez, María Antonieta de Cano, Zuly Martínez, Marisol Rojas y Werner Zitzmann.</em> <strong>Foto: </strong>Gustavo Torrijos, <strong>El Espectador</strong>.</p>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-7c30694856efd59858ff3a1bc6313179"><strong><em>“Hay cuatro valores que están en el corazón del periodismo, y creo que mi mamá los encarna muy bien: generosidad, confianza, libertad y responsabilidad. Si el periodismo se ejerce con esos cuatro valores, como lo hizo ella, se obtienen frutos como los que estamos viendo con los Espectadores 2000”,</em> Marisol Cano, ex directora del Magazín Dominical.</strong></p>



<p>Los consejos de redacción eran una delicia: María Antonieta se aseguraba de ofrecernos todo lo que nos gustaba comer, eso que ahora, ya cincuentones, nos prohíben los médicos. En más de una ocasión nos reunimos en el jardín, al aire libre, en una especie de picnic, para discutir los temas del siguiente número. Luego supimos que sacarnos de la redacción era la medida más eficaz para “apagar” nuestra bulla ciclónica que desconcentraba, y no pocas veces exasperaba, a los reporteros.</p>



<p>Además de las puertas de su casa y de su oficina, María Antonieta nos abrió su alma dadivosa. Un día nos llevó a conocer Fidelena, la finca de la familia Cano (donde comimos tanto hasta casi reventar), a una hora larguita de Bogotá, llamada así por don Fidel Cano Gutiérrez (el decano de la prensa colombiana, quien fundó <strong>El Espectador</strong> en Medellín en 1887), y su esposa María Elena Villegas Botero.</p>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-7367439bd4b1d986e33e531831611481"><strong><em>“Espectadores 2000 les dio voz a los jóvenes. Fue un proyecto visionario que hasta hoy sigue teniendo grandes efectos sobre la marca El Espectador, porque fue escuela de periodismo y semillero de lectores, con el liderazgo y la visión de María Antonieta”:</em></strong><strong> Fidel Cano Correa, actual director de El Espectador.</strong></p>



<p><em>&#8220;&#8230; y cayó Escobar&#8221;</em>, tituló a lo ancho de la primera plana <strong>El Espectador</strong>, el 3 de diciembre de 1993. El capo murió en su ley: fue abatido el día anterior. </p>



<p>Solo hoy, venimos a comprender cuán afortunados fuimos de crecer en el único diario que tuvo el coraje de pararse firme frente a los carteles del narcotráfico. Porque la nobleza de la familia Cano, la de sus hombres y sus mujeres, les viene de sangre, inscrita en el ADN, blindada con el temple de sus ancestros. &nbsp;&nbsp;</p>



<p class="has-text-align-center"><strong>TESTIMONIOS DE LOS ESPECTADORES 2000</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="643" height="799" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06194339/ZETA-MARIA-ANTONIETA-TATIANA-MUNEVAR.jpeg" alt="" class="wp-image-120113" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06194339/ZETA-MARIA-ANTONIETA-TATIANA-MUNEVAR.jpeg 643w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06194339/ZETA-MARIA-ANTONIETA-TATIANA-MUNEVAR-241x300.jpeg 241w" sizes="auto, (max-width: 643px) 100vw, 643px" /></figure>



<p><strong>Tatiana Munévar, </strong>periodista,<strong> </strong>coordinadora de <em>Espectadores 2000</em>. &#8220;La principal enseñanza de María Antonieta a los jóvenes no fue cómo poner un buen título o un punto y coma en un texto. Fue mucho más que eso. Fue mostrarles el valor de sus ideas y el poder de sus opiniones; la satisfacción del trabajo en equipo y, por supuesto, el amor por Colombia y por el oficio del periodismo. Enseñanzas invaluables que ojalá muchos más jóvenes pudieran recibir&#8221;.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="900" height="900" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06194409/ZETA-MARIA-ANTONIETA-ORLANDO-CUELLAR.jpg" alt="" class="wp-image-120114" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06194409/ZETA-MARIA-ANTONIETA-ORLANDO-CUELLAR.jpg 900w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06194409/ZETA-MARIA-ANTONIETA-ORLANDO-CUELLAR-300x300.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06194409/ZETA-MARIA-ANTONIETA-ORLANDO-CUELLAR-150x150.jpg 150w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06194409/ZETA-MARIA-ANTONIETA-ORLANDO-CUELLAR-768x768.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 900px) 100vw, 900px" /></figure>



<p><strong>Orlando Cuéllar, </strong>ilustrador: “Querida directora María Antonieta, es enorme mi gratitud por la libertad que tuvimos de divertirnos haciendo lo que más nos motivaba; gracias por la generosidad de regalarnos el espacio para tantas carcajadas mientras preparábamos las ocurrencias que se iban a publicar en las páginas centrales de <em>Espectadores 2000,</em> y por la cantidad de alegrías sentidas cada vez que veía publicados mis dibujos”.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="213" height="320" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06194435/ZETA-MARIA-ANTONIETA-JUANITA-URIBE.jpeg" alt="" class="wp-image-120115" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06194435/ZETA-MARIA-ANTONIETA-JUANITA-URIBE.jpeg 213w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06194435/ZETA-MARIA-ANTONIETA-JUANITA-URIBE-200x300.jpeg 200w" sizes="auto, (max-width: 213px) 100vw, 213px" /></figure>



<p><strong>Juanita Uribe Cala</strong>, periodista, consultora y estratega: “Siempre dije que mis papás le pagaban a la universidad, pero que yo estudié y aprendí en <strong>El Espectador</strong>. María Antonieta, con esas alas mágicas que siempre ha tenido, nos permitió descubrir nuestros propios superpoderes y nuestras propias alas para volar. Nos enseñó, en medio de un momento muy turbulento, a amar al país y trabajar con alegría por él”.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="768" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06194519/ZETA-MARIA-ANTONIETA-GUILLERMO-PAEZ-768x1024.jpg" alt="" class="wp-image-120116" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06194519/ZETA-MARIA-ANTONIETA-GUILLERMO-PAEZ-768x1024.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06194519/ZETA-MARIA-ANTONIETA-GUILLERMO-PAEZ-225x300.jpg 225w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06194519/ZETA-MARIA-ANTONIETA-GUILLERMO-PAEZ-1152x1536.jpg 1152w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06194519/ZETA-MARIA-ANTONIETA-GUILLERMO-PAEZ.jpg 1200w" sizes="auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px" /></figure>



<p><strong>Guillermo Páez, </strong>fotógrafo: “No me arrepiento de haber repetido tres veces 11. Casi&nbsp;me sacan del colegio con abogado. Me di el lujo de cambiar mis días de clases por un súper concierto,&nbsp;un desfile, una rueda de prensa o la entrevista con algún famoso. De no ser por <em>Espectadores 2000</em>, esta experiencia no lo habría logrado ni en 200 años”.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="557" height="639" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06194601/ZETA-MARIA-ANTONIETA-SANDRA-GOMAJOA.jpg" alt="" class="wp-image-120117" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06194601/ZETA-MARIA-ANTONIETA-SANDRA-GOMAJOA.jpg 557w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06194601/ZETA-MARIA-ANTONIETA-SANDRA-GOMAJOA-262x300.jpg 262w" sizes="auto, (max-width: 557px) 100vw, 557px" /></figure>



<p><strong>Sandra Gomajoa, </strong>periodista y comunicadora gráfica: “María Antonieta de Cano fue una inspiración poderosa para quienes apenas comenzábamos a imaginar que las palabras podían cambiar realidades, cuando aún éramos solo muchachos con cuadernos, preguntas y un país por comprender”.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="878" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06194628/ZETA-MARIA-ANTONIETA-JAIME-ESCOBAR-1024x878.jpg" alt="" class="wp-image-120118" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06194628/ZETA-MARIA-ANTONIETA-JAIME-ESCOBAR-1024x878.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06194628/ZETA-MARIA-ANTONIETA-JAIME-ESCOBAR-300x257.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06194628/ZETA-MARIA-ANTONIETA-JAIME-ESCOBAR-768x658.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06194628/ZETA-MARIA-ANTONIETA-JAIME-ESCOBAR.jpg 1080w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p><strong>Jaime Alberto Escobar, </strong>periodista: “Aunque estudié periodismo en la universidad, <em>Espectadores 2000</em> fue mi verdadera escuela de periodismo, cuando ingresé tenía 17 años. Pude entrevistar a grandes personajes de la época, pero también tengo recuerdo de duros momentos en la historia de <strong>El Espectador</strong>, como el atentado terrorista del 2 de septiembre de 1989, que destruyó gran parte de su sede”.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="341" height="435" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06194715/ZETA-MARIA-ANTONIETA-MARISOL-ROJAS.jpeg" alt="" class="wp-image-120119" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06194715/ZETA-MARIA-ANTONIETA-MARISOL-ROJAS.jpeg 341w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06194715/ZETA-MARIA-ANTONIETA-MARISOL-ROJAS-235x300.jpeg 235w" sizes="auto, (max-width: 341px) 100vw, 341px" /></figure>



<p><strong>Marisol Rojas, </strong>periodista y ex cónsul: “En el periódico encontramos no solo una sala de redacción, sino un propósito. María Antonieta, nos formó como periodistas y ciudadanos íntegros. Nos trataron como a iguales, con respeto y exigencia. Don Guillermo Cano, cuya voz alcanzamos a escuchar en su despacho, nos enseñó que el periodismo, más que un oficio, es una forma de vida al servicio de la verdad”.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="944" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06194738/ZETA-MARIA-ANTONIETA-WERNER-ZITZMAN-1024x944.jpg" alt="" class="wp-image-120120" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06194738/ZETA-MARIA-ANTONIETA-WERNER-ZITZMAN-1024x944.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06194738/ZETA-MARIA-ANTONIETA-WERNER-ZITZMAN-300x276.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06194738/ZETA-MARIA-ANTONIETA-WERNER-ZITZMAN-768x708.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06194738/ZETA-MARIA-ANTONIETA-WERNER-ZITZMAN-1536x1415.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06194738/ZETA-MARIA-ANTONIETA-WERNER-ZITZMAN.jpg 1553w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p><strong>Werner Zitzmann</strong>, Director de la Asociación Colombiana de Medios de Información (AMI): “Querida María Antonieta: sigues siendo la misma niña y mamá, esa persona que terminó influyendo tan suave, discreta y efectivamente, la vida de esos casi niños que hoy te abrazamos llenos de cariño y gratitud”.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="708" height="910" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06194758/ZETA-MARIA-ANTONIETA-ZULY-MARTINEZ.jpeg" alt="" class="wp-image-120121" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06194758/ZETA-MARIA-ANTONIETA-ZULY-MARTINEZ.jpeg 708w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06194758/ZETA-MARIA-ANTONIETA-ZULY-MARTINEZ-233x300.jpeg 233w" sizes="auto, (max-width: 708px) 100vw, 708px" /></figure>



<p><strong>Zuly Martínez, </strong>profesional en recursos humanos, formadora y coach de habilidades blandas: “Recuerdo la emoción de ver por primera vez impreso mi nombre, acompañado de la frase <em>Redacción Juvenil Espectadores 2000</em>; la mayor satisfacción que una jovencita de 16 años podía tener. Tuve el privilegio de estar presente en eventos históricos como la Asamblea Nacional Constituyente”.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="682" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06211347/ZETA-MARIA-ANTONIETA-MARCO-LINO-1024x682.jpg" alt="" class="wp-image-120146" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06211347/ZETA-MARIA-ANTONIETA-MARCO-LINO-1024x682.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06211347/ZETA-MARIA-ANTONIETA-MARCO-LINO-300x200.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06211347/ZETA-MARIA-ANTONIETA-MARCO-LINO-768x512.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06211347/ZETA-MARIA-ANTONIETA-MARCO-LINO.jpg 1280w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p><strong>Marco Lino Rodríguez</strong>, productor musical. “María Antonieta confió en mí cuando apenas empezaba a descubrir el poder de las palabras.&nbsp;Estaba recién desempacado de Pesca, Boyacá. Con su guía y confianza, entendí que el talento necesita siempre de alguien que lo vea y lo aliente en sus primeros pasos”.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="1018" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06212004/ZETA-MARIA-ANTONIETA-CARLOS-SANCHEZ-1024x1018.jpeg" alt="" class="wp-image-120148" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06212004/ZETA-MARIA-ANTONIETA-CARLOS-SANCHEZ-1024x1018.jpeg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06212004/ZETA-MARIA-ANTONIETA-CARLOS-SANCHEZ-300x298.jpeg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06212004/ZETA-MARIA-ANTONIETA-CARLOS-SANCHEZ-150x150.jpeg 150w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06212004/ZETA-MARIA-ANTONIETA-CARLOS-SANCHEZ-768x763.jpeg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06212004/ZETA-MARIA-ANTONIETA-CARLOS-SANCHEZ.jpeg 1125w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p><strong>Carlos Sánchez,</strong> escritor y conferencista, autor del libro “Tramas de la mente”: “María Antonieta es sinónimo de empatía, periodismo al servicio de la sociedad y no del ego; nos brindó la oportunidad de vivir el periodismo con intensidad, pasión y decencia”.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="1016" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06215519/ZETA-MARIA-ANTONIETA-RONDON-1024x1016.jpg" alt="" class="wp-image-120152" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06215519/ZETA-MARIA-ANTONIETA-RONDON-1024x1016.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06215519/ZETA-MARIA-ANTONIETA-RONDON-300x298.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06215519/ZETA-MARIA-ANTONIETA-RONDON-150x150.jpg 150w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06215519/ZETA-MARIA-ANTONIETA-RONDON-768x762.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06215519/ZETA-MARIA-ANTONIETA-RONDON.jpg 1079w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p><strong>José Antonio Rondón</strong>, periodista de tecnología y creador de contenido, director de IT en Línea: “María Antonieta Busquets me ayudó a descubrir la pasión por el hermoso oficio del periodismo. Su profesionalismo, excelencia humana y generosidad marcaron mi camino y se convirtieron en un ejemplo que sigo atesorando”.&nbsp;</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="682" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06194937/ZETA-MARIA-ANTONIETA-CANO-todos-con-los-ESPECTADORES-20000-1024x682.jpg" alt="" class="wp-image-120123" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06194937/ZETA-MARIA-ANTONIETA-CANO-todos-con-los-ESPECTADORES-20000-1024x682.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06194937/ZETA-MARIA-ANTONIETA-CANO-todos-con-los-ESPECTADORES-20000-300x200.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06194937/ZETA-MARIA-ANTONIETA-CANO-todos-con-los-ESPECTADORES-20000-768x512.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06194937/ZETA-MARIA-ANTONIETA-CANO-todos-con-los-ESPECTADORES-20000-1536x1024.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/06194937/ZETA-MARIA-ANTONIETA-CANO-todos-con-los-ESPECTADORES-20000-2048x1365.jpg 2048w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="has-small-font-size"><em><strong>De pie: </strong>Elizabeth Saravia, Patricia Fajardo, Elsa Martínez y su esposo Alejandro Cano, Marisol Cano, Alfonso Cano, María Antonieta Busquets de Cano, Ana María Busquets de Cano, Juan Francisco Cano (nieto de María Antonieta, hijo de Andrés Cano, QEPD); Sandra Pulido, esposa de Andrés, Fernando Cano, Ana María Cano, Fidel Cano y Juan Pablo Ferro: <strong>De rodillas:</strong> Orlando Cuéllar, Zuly Martínez, Sandra Gomajoa, Alexander Velásquez, Marisol Rojas, Guillermo Páez y Werner Zitzmann.</em> <strong>Foto: </strong>Gustavo Torrijos, <strong>El Espectador. </strong></p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=120107</guid>
        <pubDate>Sun, 07 Sep 2025 12:40:42 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[María Antonieta de Cano y el kínder del periodismo colombiano]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>7 maravillas de Bogotá… y las siete que proponga cada lector</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/7-maravillas-de-bogota-y-las-siete-que-proponga-cada-lector/</link>
        <description><![CDATA[<p>Desde este blog, invito a los lectores a postular las que consideren maravillas de Bogotá en su cumpleaños número 487. Ocho personajes (colombianos y extranjeros) proponen las suyas.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Foto: De la cuenta de TransMiCable en la red social X. </em></p>



<p></p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size"><strong>1.</strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <strong>BIBLIOTECA PÚBLICA VIRGILIO BARCO</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="1008" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/04214937/ZETA-MARAVILLAS-BIBLIOTECA-VIRGILIO-BARCO-1024x1008.jpg" alt="" class="wp-image-118897" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/04214937/ZETA-MARAVILLAS-BIBLIOTECA-VIRGILIO-BARCO-1024x1008.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/04214937/ZETA-MARAVILLAS-BIBLIOTECA-VIRGILIO-BARCO-300x295.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/04214937/ZETA-MARAVILLAS-BIBLIOTECA-VIRGILIO-BARCO-768x756.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/04214937/ZETA-MARAVILLAS-BIBLIOTECA-VIRGILIO-BARCO.jpg 1080w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-0f538c7580e5dff5a6634ba7b181f3b8"><em><strong>Jonathan Arturo Caviedes, </strong>escritor en ciernes (programa Idartes) y operario de aseo. De Mérida, Venezuela.</em></p>



<p>Bogotá es mi casa desde el 2017 nuevamente, lo digo porque viví otra temporada en los 90´s. Llegamos a la localidad de Rafael Uribe Uribe (barrio San Antonio); nuestras primeras salidas por el Restrepo, nos llevaron a la biblioteca, y no para pedir libros prestados, sino para usar internet y comenzar a buscar empleo.</p>



<p>Recuerdo la primera bicicleta de segunda que compré, me encimaron el asiento del copiloto, apenas para Zoe, mi sobrinita que entonces tenía siete años. En un día soleado hicimos el recorrido por el parque Simón Bolívar, que incluía la gran Biblioteca Virgilio Barco. Esa casa de los libros siempre nos ha encantado.</p>



<p>Cuando llega alguien a visitarnos, tengo en mente el recorrido por el centro: Museo Botero, Museo Nacional, Parque de la Independencia y luego de ir a Monserrate y pasar por la Candelaria y su Chorro, seguimos con el parque Simón Bolívar, que inevitablemente incluye su biblioteca en forma de caracol. No voy a mencionar al genial arquitecto, es una de las maravillas que tenemos. Alguna vez, en una iniciativa que se denominó: “Cartas Bibliotecarias”, dirigida a la población carcelaria, hice la siguiente reflexión: <em>Últimamente me he replanteado el papel que juegan las bibliotecas en nuestras vidas, ya poco voy a leer sus libros o a solicitar préstamos. Voy, más por su gente, por las amistades que he hecho y una que otra vez por la conexión gratuita.</em></p>



<p>La biblioteca es lo que yo quiera: la conversación con tintico, una película o el taller donde aprendemos haciendo. ¡Feliz cumpleaños a la nevera que nos acoge con calor a todos!</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="638" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/04211927/ZETA-MARAVILLAS-JONATHAN-CAVIEDES-2-638x1024.jpg" alt="" class="wp-image-118878" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/04211927/ZETA-MARAVILLAS-JONATHAN-CAVIEDES-2-638x1024.jpg 638w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/04211927/ZETA-MARAVILLAS-JONATHAN-CAVIEDES-2-187x300.jpg 187w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/04211927/ZETA-MARAVILLAS-JONATHAN-CAVIEDES-2-768x1232.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/04211927/ZETA-MARAVILLAS-JONATHAN-CAVIEDES-2.jpg 900w" sizes="auto, (max-width: 638px) 100vw, 638px" /></figure>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size"><strong>2.</strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp; <strong>LOS ATARDECERES BOGOTANOS</strong></p>



<p class="has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-9a78e547b83c83430667407c4851a54f"><em><strong>Carlos Mario Gallego, </strong>comunicador Social-Periodista de la U. de Antioquia. “Hago el humor en prensa, radio, televisión, caricatura y teatro desde 1979”. Lo conocemos como Mico y Tola y Maruja. De Medellín.</em></p>



<p>Una maravilla de Bogotá: la luz de las 6:00 de la tarde, “cuando al día le salen ojeras”, porque me da una tristecita deliciosa. Otra maravilla de la capital es el color de sus mangas: (como le decimos los paisas al prado, la yerba); un verde espléndido, acariciado por el solecito que se despide.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="723" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/04212107/ZETA-MARAVILLAS-MICO-723x1024.jpg" alt="" class="wp-image-118881" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/04212107/ZETA-MARAVILLAS-MICO-723x1024.jpg 723w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/04212107/ZETA-MARAVILLAS-MICO-212x300.jpg 212w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/04212107/ZETA-MARAVILLAS-MICO-768x1087.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/04212107/ZETA-MARAVILLAS-MICO.jpg 904w" sizes="auto, (max-width: 723px) 100vw, 723px" /></figure>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size"><strong>3.</strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp; <strong>LOS MIRADORES DE BOGOTÁ</strong></p>



<p class="has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-10bb069633a630e1ccb72ab13944a25c"><em><strong>Zabier Hernández Vuelbas, </strong>director Semanario Voz, licenciado en Ciencias Sociales, poeta, ensayista y librero. De Montería.</em></p>



<p>Mi sitio maravilloso en Bogotá es el mirador en la localidad de San Cristóbal. Tener toda&nbsp;la ciudad a tu vista, es un misterio y un placer. Hay varios miradores en los cerros orientales de Bogotá. El mirador de la Cueva del Arco y el Mirador de la Peña en Los Laches,&nbsp;con bar, canchas y un dumping. &nbsp;Para subir se toma el&nbsp;bus L821 en la Calle 19 con 3ra, estación Las Aguas. Está el Mirador de la Iglesia Egipto. Y ahora abrieron el mirador desde el campanario de la Catedral Primada en la Plaza de Bolívar.</p>



<p>Se siente tranquilidad, el estar allá me pone pensar en tantas vidas, sueños y proyectos que millones de personas están luchando por hacerlos realidad. Si escoges un punto desde allí, te preguntas: ¿Quiénes viven allá? ¿Qué hacen? ¿Cómo son? ¿De dónde vienen? ¿Nacieron acá? Es decir, te preguntas por la existencia.</p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size"><strong>4.</strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp; <strong>EL CLIMA BOGOTANO</strong></p>



<p class="has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-b187908a3be0c68379613b8b0585c53a"><em><strong>Erick Ducan</strong>, escritor, autor de Señal Literaria, programa de Señal Colombia.</em></p>



<p>En Bogotá el cielo ruge y el clima se mueve en una eterna ambivalencia, una ambigüedad sin fin que te hace acoplarte a ella y que no hagas, de paso, mayores interrogantes a los estados anímicos y climáticos de la vida: o es una cosa o es otra, es lluvia o es sol y la vida es sencilla. Y al final, si la tristeza te empuja, siempre tienes ese horizonte vertical de los cerros que, con todo su verde, nunca deja de hacerte una invitación. Parte de sus maravillas.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="803" height="806" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/04212315/ZETA-MARAVILLAS-ERICK-DUNCAN.jpg" alt="" class="wp-image-118882" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/04212315/ZETA-MARAVILLAS-ERICK-DUNCAN.jpg 803w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/04212315/ZETA-MARAVILLAS-ERICK-DUNCAN-300x300.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/04212315/ZETA-MARAVILLAS-ERICK-DUNCAN-150x150.jpg 150w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/04212315/ZETA-MARAVILLAS-ERICK-DUNCAN-768x771.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 803px) 100vw, 803px" /></figure>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size"><strong>5.</strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<strong>LOS TEATROS</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="682" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/04212346/ZETA-MARAVILLAS-DORIS-TEJADA-MADRE-DE-SOACHA-1024x682.jpg" alt="" class="wp-image-118883" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/04212346/ZETA-MARAVILLAS-DORIS-TEJADA-MADRE-DE-SOACHA-1024x682.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/04212346/ZETA-MARAVILLAS-DORIS-TEJADA-MADRE-DE-SOACHA-300x200.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/04212346/ZETA-MARAVILLAS-DORIS-TEJADA-MADRE-DE-SOACHA-768x512.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/04212346/ZETA-MARAVILLAS-DORIS-TEJADA-MADRE-DE-SOACHA-1536x1023.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/04212346/ZETA-MARAVILLAS-DORIS-TEJADA-MADRE-DE-SOACHA.jpg 1600w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-78a4c2107c73ab4f52fd04cb83aadbfa"><em><strong>Doris Tejada</strong>, bogotana y madre de Óscar Alexánder Morales Tejada, una de las víctimas de los mal llamados falsos positivos (ejecuciones extrajudiciales).&nbsp;Fue asesinado y <a href="https://www.elespectador.com/colombia-20/jep-y-desaparecidos/falsos-positivos-y-madres-de-soacha-encuentran-cuerpo-de-oscar-morales-tejada-ccj">desaparecido por el Ejército </a>en enero de 2008. Tras 16 años de lucha ante el Estado, el cuerpo del joven fue recuperado en 2024. Ella sigue esperando que se haga justicia.</em></p>



<p>Maravillas hay muchas en Bogotá. Tengo vivo el recuerdo de mis 18 años y los sitios que más frecuentamos. Íbamos mucho al cine, ese era el plan de los jóvenes. Nos gustaba el Teatro Colón y el&nbsp;Teatro México.&nbsp;Fue la época dorada del cine mexicano: Pedro Infante, Vicente Fernández, María Félix, <em>El Santo</em>, <em>La India María</em> o <em>Cantinfla</em>s, por ejemplo. Muchos lugares han desaparecido. Deberían mejorarlos, no transformarlos porque se pierde su historia y se les condena al olvido.&nbsp;</p>



<p>(El Teatro México, construido a finales de los años 50, es hoy un auditorio y pertenece a la Universidad Central).</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="694" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/04212438/ZETA-MARAVILLAS-TEATRO-MEXICO-694x1024.jpg" alt="" class="wp-image-118884" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/04212438/ZETA-MARAVILLAS-TEATRO-MEXICO-694x1024.jpg 694w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/04212438/ZETA-MARAVILLAS-TEATRO-MEXICO-203x300.jpg 203w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/04212438/ZETA-MARAVILLAS-TEATRO-MEXICO-768x1134.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/04212438/ZETA-MARAVILLAS-TEATRO-MEXICO-1041x1536.jpg 1041w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/04212438/ZETA-MARAVILLAS-TEATRO-MEXICO.jpg 1080w" sizes="auto, (max-width: 694px) 100vw, 694px" /></figure>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size"><strong>6.</strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp; <strong>LOS CERROS DE BOGOTÁ</strong></p>



<p class="has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-ee9943b19959b9095bfc874881ea120e"><em><strong>Beatriz Viaño</strong>, fue corresponsal de TVE (Televisión Española) en Colombia durante seis años (2019- 2025). De Santiago de Compostela (Galicia, España).</em></p>



<p>Durante este largo período residiendo en Bogotá he podido disfrutar de muchas de sus maravillas, pero si tengo que elegir, mi apuesta es por los cerros de la ciudad, que me impactaron desde mi primer aterrizaje en El Dorado. Solía quedarme hipnotizada ante su inmensidad y las diferentes tonalidades de verde.</p>



<p>La montaña es preciosa desde cualquiera de sus perspectivas, aérea o terrestre, para subir a Monserrate y Guadalupe o en dirección a los páramos. Además, son una excelente forma de orientación para no perderse entre calles y carreras.&nbsp;</p>



<p>Me quedo también con el ambiente dominguero de la capital. Caminar o pasear en bici por la&nbsp;ciclovía recorriendo la Séptima, en dirección a Usaquén o al centro, era una de mis actividades favoritas. También me parecía un lujo perderme por la Candelaria buscando los mejores claustros entre&nbsp;casitas de colores y el bullicio de los puestos de comerciantes.&nbsp;</p>



<p>Mención aparte el Salto del Tequendama. Impresionante la cascada. Estoy convencida de que cuando sea una realidad la recuperación ambiental del entorno será&nbsp;un plus para Bogotá.&nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="717" height="718" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/04212545/ZETA-MARAVILLAS-BEATRIZ-VIANO.jpg" alt="" class="wp-image-118886" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/04212545/ZETA-MARAVILLAS-BEATRIZ-VIANO.jpg 717w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/04212545/ZETA-MARAVILLAS-BEATRIZ-VIANO-300x300.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/04212545/ZETA-MARAVILLAS-BEATRIZ-VIANO-150x150.jpg 150w" sizes="auto, (max-width: 717px) 100vw, 717px" /></figure>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size"><strong>7.</strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp; <strong>CENTRO DE DOCUMENTACIÓN “LEER EN FAMILIA”</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="723" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/04213259/ZETA-MARAVILLA-FUNDALECTURA-SITIO-1024x723.jpg" alt="" class="wp-image-118890" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/04213259/ZETA-MARAVILLA-FUNDALECTURA-SITIO-1024x723.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/04213259/ZETA-MARAVILLA-FUNDALECTURA-SITIO-300x212.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/04213259/ZETA-MARAVILLA-FUNDALECTURA-SITIO-768x543.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/04213259/ZETA-MARAVILLA-FUNDALECTURA-SITIO.jpg 1080w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-f27a5c60219fc8345995403badc9f73e"><em><strong>Diana Rey Quintero</strong>, directora de Fundalectura y especialista en gerencia y gestión cultural de la Universidad del Rosario. Hizo parte del equipo gestor de “Libro al Viento”. &nbsp;</em></p>



<p>Quizás uno de los secretos mejor guardados de Bogotá es el centro de documentación de Fundalectura. En el corazón de Teusaquillo, desde hace 35 años, la <em>Fundación para el fomento de la lectura</em> atesora más de 45 mil títulos de la mejor literatura infantil y juvenil que ha circulado en Colombia.</p>



<p>Cuenta con un acervo de publicaciones especializadas en lectura, promoción de lectura, bibliotecas y literatura infantil. Es un espacio hermoso, cómodo y abierto que&nbsp; le da la bienvenida a todos los buenos lectores que quieran hacer parte de los comités de valoración que año a año seleccionan los “libros altamente recomendados” una lista cuidadosamente curada de la mejor literatura para niños desde el nacimiento hasta los lectores adultos.</p>



<p>Queremos invitarlos a que nos visiten, disfruten de nuestra programación: conferencias, conversaciones con autores, laboratorios creativos etc. También son bienvenidas las familias que simplemente quieran compartir un buen libro, los investigadores, profesionales universitarios y en general todos los lectores o los que quieren serlo.&nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="717" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/04213950/ZETA-MARAVILLA-FUNDALECTURA-DIRECTORA-717x1024.jpg" alt="" class="wp-image-118894" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/04213950/ZETA-MARAVILLA-FUNDALECTURA-DIRECTORA-717x1024.jpg 717w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/04213950/ZETA-MARAVILLA-FUNDALECTURA-DIRECTORA-210x300.jpg 210w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/04213950/ZETA-MARAVILLA-FUNDALECTURA-DIRECTORA-768x1096.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/04213950/ZETA-MARAVILLA-FUNDALECTURA-DIRECTORA-1076x1536.jpg 1076w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/04213950/ZETA-MARAVILLA-FUNDALECTURA-DIRECTORA.jpg 1079w" sizes="auto, (max-width: 717px) 100vw, 717px" /></figure>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size"><strong>La 8ª Maravilla: LAS GENTES DE BOGOTÁ Y LA CIVILIDAD</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="684" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/04212844/FOTO-CARLOS-ROBERTO-POMBO-1024x684.jpg" alt="" class="wp-image-118888" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/04212844/FOTO-CARLOS-ROBERTO-POMBO-1024x684.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/04212844/FOTO-CARLOS-ROBERTO-POMBO-300x200.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/04212844/FOTO-CARLOS-ROBERTO-POMBO-768x513.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/04212844/FOTO-CARLOS-ROBERTO-POMBO-1536x1026.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/04212844/FOTO-CARLOS-ROBERTO-POMBO-2048x1368.jpg 2048w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-5f32ffface9d680c5cc2258b9cd41c7d"><em><strong>Carlos Roberto Pombo</strong>, presidente de la Sociedad de Mejoras y Ornato de Bogotá. Arquitecto, catedrático, escritor y experto en Planeación urbana. Bogotano.</em></p>



<p>No siempre Bogotá respira sosegada, con los ojos bañados de porvenir, lo sabemos. Por eso no desfallecemos en nuestro empeño de construir civilidad. Es nuestro compromiso, nuestro mandato histórico, después de todo en nuestra casa del Museo El Chicó (con su parque de árboles y fuentes) estuvo Antonio Nariño concibiendo con otros la emancipación, el gesto por antonomasia de la civilidad.</p>



<p>Desde esta Sociedad de Mejoras y Ornato, le hemos entregado a Bogotá tres presentes que hemos construido con las manos y con el corazón: la plataforma interactiva DataCivilidad, la Cátedra Bogotá y el Ateneo de la Civilidad.</p>



<p>En DataCivilidad está su historia, su demografía, sus modelos de ocupación del suelo, su estructura ecológica, sus luchas por la vivienda, la movilidad y los servicios públicos, sus monumentos y su huella urbana, su descomunal tarea de salir de la Colonia y después, del traumatismo del siglo XIX, y entrar en la modernidad con el conjunto de metrópolis de la región.&nbsp;</p>



<p>La Cátedra Bogotá es un modelo de investigación y construcción de proyectos generadores de paz, convivencia y bienestar, que se desarrolla en todas las localidades de la ciudad, instituciones educativas, barrios y juntas de acción comunal.</p>



<p>El Ateneo de la Civilidad, congrega las voces y los hechos de tantos hombres y mujeres que han amado esta ciudad y trabajado por ella a lo largo de los siglos. Bogotá se merece todos los gestos, todos los ademanes de amor y civilidad.</p>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Parque Museo El Chicó. Foto: cortesía SMOB. </em></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="568" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/04213609/ZETA-MARAVILLA-MUSEO-EL-CHICO-1024x568.jpg" alt="" class="wp-image-118891" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/04213609/ZETA-MARAVILLA-MUSEO-EL-CHICO-1024x568.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/04213609/ZETA-MARAVILLA-MUSEO-EL-CHICO-300x166.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/04213609/ZETA-MARAVILLA-MUSEO-EL-CHICO-768x426.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/04213609/ZETA-MARAVILLA-MUSEO-EL-CHICO.jpg 1080w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size"><strong>Las 7 maravillas de este bloguero</strong></p>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Planta de Vitelma,  Foto: cortesía Alejandro Torres.</em></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="768" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/06072032/ZETA-MARAVILLAS-VITELMA-1024x768.jpg" alt="" class="wp-image-118951" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/06072032/ZETA-MARAVILLAS-VITELMA-1024x768.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/06072032/ZETA-MARAVILLAS-VITELMA-300x225.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/06072032/ZETA-MARAVILLAS-VITELMA-768x576.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/06072032/ZETA-MARAVILLAS-VITELMA.jpg 1280w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<ol class="wp-block-list">
<li>TransMiCable de Ciudad Bolívar.</li>



<li><a href="https://fce.com.co/historia-centro-cultura-ggm/">Centro Cultural Gabriel García Márquez</a>.</li>



<li>Cementerio Central. (A pesar de lo descuidado)</li>



<li><a href="https://youtube.com/watch?v=cbC_ElcT-w8&amp;feature=shared">Vitelma</a>, planta para el tratamiento del agua (barrio San Cristóbal) </li>



<li><a href="https://www.idartes.gov.co/es/escenarios/teatro-parque/quienes-somos">Teatro El Parque </a>(ubicado en el Parque Nacional)</li>



<li>La casa del escritor bogotano <a href="https://letralia.com/articulos-y-reportajes/2023/11/28/casa-jose-maria-vargas-vila/">José María Vargas Vila</a> en el centro histórico de La Candelaria.</li>



<li>Sendero <a href="https://www.acueducto.com.co/wps/portal/EAB2/Home/ambiente/senderos/santa_ana_la_aguadora">Santa Ana La Aguadora</a> en Usaquén. &nbsp;</li>
</ol>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="576" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/05192359/ZETA-MARAVILLA-SANTA-ANA-LA-AGUADORA-576x1024.jpg" alt="" class="wp-image-118938" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/05192359/ZETA-MARAVILLA-SANTA-ANA-LA-AGUADORA-576x1024.jpg 576w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/05192359/ZETA-MARAVILLA-SANTA-ANA-LA-AGUADORA-169x300.jpg 169w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/05192359/ZETA-MARAVILLA-SANTA-ANA-LA-AGUADORA-768x1365.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/05192359/ZETA-MARAVILLA-SANTA-ANA-LA-AGUADORA-864x1536.jpg 864w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/05192359/ZETA-MARAVILLA-SANTA-ANA-LA-AGUADORA.jpg 1080w" sizes="auto, (max-width: 576px) 100vw, 576px" /></figure>



<p class="has-text-align-left has-small-font-size"><em>Foto: Cortesía Kim Velásquez. </em></p>
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        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
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        <pubDate>Wed, 06 Aug 2025 12:38:20 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[7 maravillas de Bogotá… y las siete que proponga cada lector]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
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        <item>
        <title>A la buena serie “Chespirito” se le chispoteó el final</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/a-la-buena-serie-chespirito-se-le-chispoteo-el-final/</link>
        <description><![CDATA[<p>Mientras de niños reíamos inocentemente, la vecindad era un hervidero de conflictos entre actores. Pero nada borra la grandeza de ese genio creador que fue Roberto Gómez Bolaños, ícono de la cultura latinoamericana. La serie rinde tributo a Colombia desde el primer episodio. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p></p>



<p>Querido lector: Si no ha visto la serie de la plataforma HBO Max, lea este artículo bajo su propio riesgo emocional.</p>



<p>En 1981 yo tenía 10 años y en nuestra casa el televisor era a blanco y negro. Corrían los vientos de agosto y en Bogotá había expectativa por la llegada del Chavo del 8 para la <em>Caminata de la Solidaridad por Colombia</em>. La capital tenía entonces menos de cuatro millones de habitantes y miles salieron a caminar por el centro de la ciudad ese domingo 30 de agosto para tener cerquita a los personajes de la vecindad.</p>



<p>En ese aparato de color rojo, marca Sharp, de 14 pulgadas, que funcionaba con botones para cambiar de canal, vi por primera vez al Chapulín Colorado hacerse chiquito después de tomarse la <em>pastilla de chiquitolina</em>. Convertido en una criaturita de veinte centímetros podría meterse en cualquier agujero o sorprender al enemigo antes de volver al tamaño normal. Me sigo preguntando por qué en este mundo, que inventa pastillas para todo, ninguna multinacional farmacéutica ha sido capaz de inventar la de <em>chiquitolina</em>. Consuela saber que los niños se siguen disfrazando del Chavo o la Chilindrina en halloween.</p>



<p>Nuestra infancia está de regreso gracias al estreno de la serie “Chespirito, sin querer queriendo”, sobre la vida y obra de Roberto Gómez Bolaños por el canal de pago HBO Max, que me mantuvo enganchado.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Chespirito | Tráiler | Max" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/IWUOlamvFqQ?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p>A lo largo de ocho episodios vimos a un Roberto Gómez Bolaños humano, muy humano, con sentimientos, equivocaciones y debilidades. Uno que se enamoró de joven y, ya casado, se volvió a enamorar de una mujer menor a la que conoció en los estudios de grabación. No somos quien para juzgar la vida privada del artista. Ese que nos enseñó que el amor también se acaba. Fue guionista y actor cómico. &nbsp;Los niños latinoamericanos de ayer y de hoy le debemos toda una infancia e incontables sonrisas. Sería raro encontrar a alguien que no sepa quién es el Chavo del 8 o el Chapulín Colorado. &nbsp;</p>



<h2 class="wp-block-heading">&#8220;&#8230; <em>uno puede recuperar el dinero, el amor, el prestigio pero no el tiempo. Por eso hay que cuidar las cosas que recuerdas&#8221;</em>: Chespirito. </h2>



<p>La serie es un recuento de la vida del genio detrás de personajes icónicos. Las películas y álbumes musicales que hizo. Las peleas a golpes con Enrique Segoviano (Mariano en la serie) por el amor de Florinda Meza (Margarita). Entiendo que cambiaron varios nombres para ahorrarse líos legales. La salida de Kiko y don Ramón del elenco para formar toldo aparte. La escena dolorosa del rompimiento con su primera esposa, relación de la que quedaron seis hijos.</p>



<p>Es el viaje a una época y a unas costumbres. Todo el mundo fumaba y en cualquier parte.&nbsp;<em>“¿Sabes lo que he aprendido? Que uno puede recuperar el dinero, el amor, el prestigio pero no el tiempo. Por eso hay que cuidar las cosas que recuerdas&#8221;,</em>&nbsp;dice el personaje de Roberto Gómez Bolaños en uno de los episodios.</p>



<p>La serie “Chespirito, sin querer queriendo” es un drama de la vida real. Una pequeña telenovela con más momentos dramáticos que humorísticos.&nbsp;Los actores conformaban un equipo de trabajo con los problemas normales que habría en cualquier oficina: chismes, discordias, celos, rivalidades y hasta demandas por derechos de autor sobre la propiedad de los personajes. </p>



<p>Los espectadores percibimos con angustia esa tensión. Todo transcurre tan lento que uno tiene la impresión de estar viendo ciertos acontecimientos tal como debieron suceder en la vida real; creo que eso fue un acierto, toda vez que estamos frente a un personaje entrañable, mejor dicho, ante varios personajes queridos, a quienes sentimos tan nuestros, tan cercanos a nuestro corazón de latinoamericanos. </p>



<p>Ellos retratan ese cuadro auténtico de lo que somos, nuestras virtudes y defectos: el clasismo de doña Florinda, el maltrato hacia don Ramón, la amistad incondicional de la Chilindrina, el amor no correspondido de doña Cleotilde, la pobreza del Chavo, lo cortés del profesor Jirafales, la quejadera sin fin de Kiko, la insensibilidad del señor Barriga, la impaciencia con las personas de la tercera edad, representada por Jaimito el cartero, oriundo de Tangamandapio, localidad, que –hasta ahora me entero- es un lugar real en el estado de Michoacán.</p>



<p>Los más viejos recordamos cuando el elenco (sin Kiko y sin don Ramón), vino a Colombia invitado por la Caminata de Solidaridad por Colombia, que a propósito este&nbsp;2025 cumple 50 años de vida (1975).&nbsp;<a href="https://www.elespectador.com/cromos/famosos/el-dia-que-bogota-se-paralizo-por-la-llegada-de-el-chavo">Bogotá se paralizó&nbsp;</a>entonces. Los más exagerados dicen que hubo tres millones de personas en la calle aquel domingo. En aquella época, el gobierno colombiano les concedió a los actores la nacionalidad colombiana, según contó&nbsp;Édgar&nbsp;Vivar (el señor Barriga). La serie recuperó&nbsp;imágenes reales de la gira que hicieron por el continente. </p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Caminata de la solidaridad por Colombia - 1981" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/ULHIq_vC9go?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p>Y cómo olvidar el emotivo <a href="https://www.youtube.com/watch?v=C7othVSCa0Y">homenaje del canal RCN</a> en 2009 al comediante mexicano desde Soacha, con un público de 800 personas al interior del auditorio del colegio María Auxiliadora y veinte mil más de píe en la plaza principal del municipio, la misma donde veinte años atrás habían asesinado al excandidato presidencial Luis Carlos Galán.</p>



<p>La banda sonora es nostalgia pura con baladas románticas que fueron sensación en los años 70 y 80: <a href="https://www.youtube.com/watch?v=cNHCgL8XUOU">“Contigo”</a>, de Paloma San Basilio; <a href="https://www.youtube.com/watch?v=rSfk1UrZim0">“Frente a frente”</a>, de Jeanette; <a href="https://www.youtube.com/watch?v=RznXLK2TXaE&amp;list=RDRznXLK2TXaE&amp;start_radio=1">“Tú llegaste cuando menos te esperaba”</a>, de Leo Dan o el bolero <a href="https://www.youtube.com/watch?v=1wA4Tim43g0&amp;list=RD1wA4Tim43g0&amp;start_radio=1">“Piel Canela”</a>, de Bobby Capó.</p>



<p>La historia de cómo nacieron los icónicos personajes, sus dichos o sus vestimentas… el genio creador de Gómez Bolaños, cuyo apodo de <em>Chespirito</em> es la deformación de Shakespeare (William) y cuenta la leyenda que se lo puso el director de cine Agustín Delgado.</p>



<p>Ver la serie es ser testigo del secreto de tantos personajes que se nos metieron al corazón para nunca más salir y de capítulos como el del paseo de la vecindad a Acapulco.</p>



<p>Las redes sociales se llenaron de historias que ponen a la actriz&nbsp;<a href="https://www.elespectador.com/revista-vea/famosos/por-que-chespirito-no-quiso-tener-hijos-con-florinda-meza-ella-revelo-la-razon">Florinda Meza</a>&nbsp;como la mala del paseo, por no decir&nbsp;<strong><em>la vieja chancluda,</em></strong>&nbsp;la auténtica Bruja del 71, la acaba-hogares. El pasado no perdona y a doña Florinda no le tienen paciencia. Y ella tampoco ayuda: “Él tenía&nbsp;<a href="https://oem.com.mx/elsoldemexico/gossip/florinda-meza-responde-a-la-polemica-por-llamar-defectos-a-los-hijos-y-esposa-de-chespirito-yo-lo-veia-perfecto-24508793">siete grandes defectos</a>: seis hijos y una esposa. Si fueran míos serían maravillosos, no siendo míos eran un problema y un defecto”. Esa entrevista circula por internet, donde se le ve al comediante incómodo y por el trato despectivo de ella hacia los hijos de su anterior matrimonio con Graciela Fernández.</p>



<p>“Chespirito” es una serie biográfica que atrapa desde el primer episodio, aunque se tiene la impresión de que a algunos chistes les faltó fuerza o les sobró obviedad, pero eso no le resta valor ni calidad a la producción. Al llegar al final, uno como espectador siente que algo faltó. Quedamos con ganas de saber más sobre las vidas del resto del elenco. Ocho capítulos no fueron suficientes para quienes crecimos siendo parte de aquella humilde vecindad, donde pocas veces lloramos y siempre reímos. Al terminar esta nota, me entero de que <a href="https://elpais.com/mexico/2025-07-29/humor-blanco-y-un-nino-huerfano-en-una-vecindad-el-chavo-del-8-busca-su-segundo-exito-global-en-netflix.html">Netflix adquirió los derechos </a>para retransmitir “el programa número uno de la televisión humorística”. &nbsp;Eso, eso…</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="683" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/30164353/ZETA-CHESPIRITO-INTERNA-683x1024.jpg" alt="" class="wp-image-118687" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/30164353/ZETA-CHESPIRITO-INTERNA-683x1024.jpg 683w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/30164353/ZETA-CHESPIRITO-INTERNA-200x300.jpg 200w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/30164353/ZETA-CHESPIRITO-INTERNA-768x1152.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/30164353/ZETA-CHESPIRITO-INTERNA-1024x1536.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/30164353/ZETA-CHESPIRITO-INTERNA-1365x2048.jpg 1365w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/30164353/ZETA-CHESPIRITO-INTERNA-scaled.jpg 1707w" sizes="auto, (max-width: 683px) 100vw, 683px" /></figure>
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        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=118682</guid>
        <pubDate>Thu, 31 Jul 2025 13:02:29 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[A la buena serie “Chespirito” se le chispoteó el final]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Ideas para crear un club de lectura entre amigos</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/ideas-para-crear-un-club-de-lectura-entre-amigos/</link>
        <description><![CDATA[<p>Claudia Forero, una escritora colombiana radicada en Londres, nos habla sobre el placer de leer y pertenecer a un club de lectura. Además, personas de su entorno literario nos transmiten sus experiencias en estos espacios. &#8220;Aquí encontré la forma colectiva de ejercer la lectura&#8221;, dice ella.  </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p></p>



<p></p>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>“Une tu voz a mi voz” es el club de lectura de “Bambo-leo”, en San José del Guaviare, la primera librería de la selva, que así figura en el directorio<strong> </strong>de librerías de</em> <em>Colombia, de la Cámara Colombiana del Libro</em>.</p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size"><strong>Hay maneras de amar, la lectura es una de ellas</strong></p>



<p><strong>Por Claudia Forero, </strong>escritora colombiana. </p>



<p>Leer puede parecer una actividad inaccesible, costosa, aburrida, asociable.</p>



<p>Para muchas personas todo esto puede ser una gran verdad. Sin embargo, transformable.</p>



<p>A veces, solo con modificar el entorno en donde se lee, puede generar cambios significativos. También las maneras de motivar la lectura, o el encontrar las circunstancias favorables para esa actividad, generan esos cambios.</p>



<p><strong>En mi casa de infancia, siempre había libros, aun en los baños.</strong> Los libros tenían vida, hacían parte de nuestra cotidianidad, yacían en el sofá de la sala, en la mesita de noche de la alcoba, en el comedor. Eran unos seres vivos.</p>



<p>Papá fue en gran parte el propagador de ese ambiente y mamá abrió su casa a esa posibilidad.</p>



<p>Para nuestro progenitor acceder a un libro de niño le fue esquivo, pero siempre tuvo entre sus anhelos esa actividad que para entonces era una columna importantísima en la formación. El consolidó su vocación de lector con <em>El</em> <em>Peneca</em>, una revista infantil chilena que se publicó regularmente entre 1908 y 1960. Él, la heredaba de un niño italiano de su misma edad y quien era nieto de la dueña del Palace. Salía de trabajar con chocolates en los bolsillos y con las historietas.</p>



<p>Encontró en la lectura mundos maravillosos y ese amor nos lo transmitió a nosotros, sus hijos.</p>



<p>Cuando pudo comprar su casa, construyó para nosotros una biblioteca, un sitio exquisito, sencillo, con paredes imitando la madera. Teníamos a Julio Verne, la enciclopedia Ilustrada Cumbre de cubiertas gruesas, rojas y negras con ribetes dorados; los clásicos rusos, los clásicos franceses, los autores criollos, García Márquez, los poetas latinoamericanos, literatura latinoamericana en general, libros de historia universal, de la Segunda Guerra Mundial. Y, de ñapa, <em>Selecciones</em> y S<em>putnik</em>, contrastes bien curiosos como también libros en alemán (no lo hablábamos ni lo leíamos) y la colección de novelas Salvat.</p>



<p>Olía a libro, allí nos sentábamos con amigos. Había una lámpara de pie y unas poltronas maravillosas de colores fuertes, cómodas para leer, una mesita de centro roja y otra esquinera con una mata de begonia y un helecho al lado de la ventana.</p>



<p>La salita, como llamábamos ese preciado lugar, con su decoración singular con muebles de segunda y de tercera mano, fue el centro de nuestras vidas por muchos años. Papá siempre soñó con crear esta atmósfera para que nos deleitáramos&nbsp;leyendo.</p>



<p>Y lo hicimos</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="768" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/14090334/ZETA-LITERATURA-CLAUDIA-FORERO-768x1024.jpg" alt="" class="wp-image-118017" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/14090334/ZETA-LITERATURA-CLAUDIA-FORERO-768x1024.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/14090334/ZETA-LITERATURA-CLAUDIA-FORERO-225x300.jpg 225w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/14090334/ZETA-LITERATURA-CLAUDIA-FORERO-1152x1536.jpg 1152w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/14090334/ZETA-LITERATURA-CLAUDIA-FORERO.jpg 1200w" sizes="auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px" /></figure>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Claudia Forero, escritora y autora de la novela “El último Pas de Deux: una hija por una gota de vino”. </em></p>



<p>Ya esos son recuerdos de infancia. Hoy vivo en Londres, llevo más de 27 años en este país y he descubierto otras formas de continuar leyendo, de continuar descubriendo esos otros mundos y de fortalecer ese amor, aunque ya no en nuestra salita.</p>



<p>Aquí he encontrado la forma colectiva de ejercer la lectura. Yo lo he hecho a través de grupos de escritura, pero<strong> tengo muchos amigos que pertenecen a clubes de lectura cuyos orígenes datan aproximadamente de 1929, con<em> The Book Society</em>, considerado como el precursor de los modernos clubes de lectura.</strong></p>



<p>Les pregunté a tres amigas sobre su experiencia en estos clubes.</p>



<p>Las tres coinciden en lo mismo. No se necesita sino tener el grupo, el lugar, el acceso a los libros y la reflexión sobre los mismos; es una actividad agradable, se asocia al colectivo, un café, una comida, la parte social que enriquece el ejercicio y, obviamente, una mente abierta a lecturas diferentes.</p>



<p>Algunos de estos clubes contemporáneos tienen una tradición de casi dos décadas o más. Otros, son más recientes, nacidos de una conversación en un bus, un parque y un buen número surgió durante la pandemia y se llevaron a cabo a través de Zoom.</p>



<p class="has-text-align-center"><strong>Elizabeth Noonan</strong></p>



<p>Nos reunimos más o menos cada seis semanas, normalmente en la misma casa de una amiga, pero también vamos a otras casas.</p>



<p>Hay ocho miembros, pero no todos vienen cada vez. Siempre hay al menos cinco personas.</p>



<p>Generalmente la persona que elige el libro lleva unas preguntas para discutir (las preguntas por lo general se encuentran en Internet).&nbsp; A veces, miramos una entrevista con el autor a través de YouTube o algún artículo de periódico o revista.</p>



<p>En nuestro club cualquier persona puede elegir el libro. Se hace por turnos; en otros clubes, a veces deciden doce lecturas por anticipado, es decir los libros para un año.</p>



<p>Las decisiones surgen de elecciones personales, recomendaciones o listas de periódicos, ganadores de premios, etcétera.</p>



<p>Elegimos el libro en rústico que es más barato. Trato de usar la biblioteca, pero también de vez en cuando compro un libro en una librería (para mí es importante mantener una librería en el pueblo).</p>



<p>La persona con las preguntas dirige la reunión.&nbsp; A veces hacemos un sondeo de mercado para comprobar la popularidad del libro antes de decidirnos. Consultamos algunas reseñas en Amazon u otro medio.</p>



<p>Los mejores libros son aquellos que la gente no ha disfrutado y son los que generan más discusión.</p>



<p>Ventajas: Te obliga a leer, a mí me hizo volver a leer. Además, te introduce a nuevos géneros y autores. Es una ocasión social, amable con amigos (depende de la casa hay vino, café, unas tapas o torta, etcétera).</p>



<p>Desventajas: Si se trata de una actividad regular, no hay mucho tiempo de leer tus propios libros &nbsp;(una amiga salió por esta razón).</p>



<p>Tienes que aceptar la variedad. En mi caso, en todos estos años en los que he asistido al club, solo ha habido un libro que me ha resultado difícil de terminar.</p>



<p class="has-text-align-center"><strong>Lesley Cuff</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="478" height="594" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/14152919/ZETA-LITERATURA-CLAUDIA-FORERO-LESLEY.jpg" alt="" class="wp-image-118039" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/14152919/ZETA-LITERATURA-CLAUDIA-FORERO-LESLEY.jpg 478w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/14152919/ZETA-LITERATURA-CLAUDIA-FORERO-LESLEY-241x300.jpg 241w" sizes="auto, (max-width: 478px) 100vw, 478px" /></figure>



<p>Un grupo de amigos y yo creamos nuestro club de lectura durante la pandemia. Al principio era en línea, pero cuando se levantaron las restricciones, empezamos a reunirnos en persona.</p>



<p>Todos elegimos un libro por turnos y organizamos la noche del club de lectura. Quien elige el libro lo sugiere en nuestro grupo de WhatsApp para asegurarse de que ninguno de los demás lo haya leído ya.&nbsp; Fijamos una fecha para un par de meses más tarde, y nos turnamos para organizar la comida en casa de cada uno.&nbsp; Hablamos del libro durante una hora aproximadamente antes de comer y disfrutar del resto de la velada juntos.</p>



<p>Quien elige el libro prepara cinco o seis preguntas para que podamos centrarnos en ellas durante el debate.&nbsp; La conversación es menos vaga si hay que pensar en preguntas concretas, que normalmente se envían uno o dos días antes de la reunión para que tengamos tiempo de reflexionar. Las preguntas son fáciles de encontrar si buscas en Google el título del libro y «preguntas por club de lectura».</p>



<p>De hecho, ahora busco en Google al autor y veo vídeos cortos en los que habla de su libro y de por qué lo escribió, lo que te da una visión más profunda a la hora de leerlo.</p>



<p>Acabo de elegir el libro para nuestra próxima reunión en agosto, <em>Expectation</em>, de Anna Hope. Lo compré por 4 libras en Amazon, (un ejemplar nuevo es más caro). Solo yo y otro miembro del grupo hemos leído el libro físico, los demás tienen Kindle.</p>



<p>Desde que me uní al club de lectura, leo mucho más que antes y ya no me siento culpable por leer durante el día, ya que tiene un propósito. Si sabes que te van a hacer preguntas, tiendes a centrarte más en los personajes y la trama y es menos probable que «te pierdas» en la historia sin concentrarte realmente.</p>



<p>Pertenecer a un club de lectura tiene muchas ventajas. Es sociable, divertido e implica leer libros que no necesariamente elegirías por ti mismo, lo que te abre la mente a diferentes autores y géneros.</p>



<p class="has-text-align-center"><strong>Aida Morales</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="768" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/14090449/ZETA-LITERATURA-CLAUDIA-FORERO-AIDA-MORALES-768x1024.jpg" alt="" class="wp-image-118019" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/14090449/ZETA-LITERATURA-CLAUDIA-FORERO-AIDA-MORALES-768x1024.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/14090449/ZETA-LITERATURA-CLAUDIA-FORERO-AIDA-MORALES-225x300.jpg 225w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/14090449/ZETA-LITERATURA-CLAUDIA-FORERO-AIDA-MORALES-1152x1536.jpg 1152w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/14090449/ZETA-LITERATURA-CLAUDIA-FORERO-AIDA-MORALES.jpg 1536w" sizes="auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px" /></figure>



<p>Nos reunimos el primer martes del mes y lo hacemos en un pub. El grupo lleva funcionando 16 años y escogemos cada libro por rotación.</p>



<p>El tema es libre y la mayoría de las miembras son buenas lectoras.</p>



<p>Al ser tema libre se leen libros que no leemos usualmente. Es una forma muy agradable de socializar.</p>



<p>Se trata de escoger libros que haya en la biblioteca. La biblioteca tiene un servicio especial para los clubes de lectores. En nuestra zona hay más de 30 clubes de este tipo y se cuenta con el apoyo de la red de bibliotecas. Si ellos no tienen el libro, lo consiguen para apoyar estas iniciativas. Hay bastantes en Faversham y nos los prestan hasta por dos meses.</p>



<p>Una miembra del grupo solicita los libros al bibliotecario.</p>



<p>Dos o tres veces al año nos reunimos en un restaurante.</p>



<p>Algunas leen en Kindle.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-blogs-el-espectador wp-block-embed-blogs-el-espectador"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="uMjUARJCKa"><a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/la-literatura-colombiana-esta-en-crisis/">La literatura colombiana está en crisis</a></blockquote><iframe loading="lazy" class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted" style="position: absolute; visibility: hidden;" title="&#8220;La literatura colombiana está en crisis&#8221; &#8212; Blogs El Espectador" src="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/la-literatura-colombiana-esta-en-crisis/embed/#?secret=wc6TwVrfbK#?secret=uMjUARJCKa" data-secret="uMjUARJCKa" width="500" height="282" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe>
</div></figure>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-ec65624ca7280262a702b69f93dedd4f"><strong>Si usted quiere opinar sobre el tema, envíe su escrito al siguiente correo: alexvelasquezcolombia@gmail.com</strong></p>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=118015</guid>
        <pubDate>Sat, 19 Jul 2025 12:28:54 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/14090629/ZETA-LITERATURA-CLAUDIA-FORERO-BAMBOLEO.jpeg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Ideas para crear un club de lectura entre amigos]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>La Marcha por Miguel Uribe y la Memoria de Diana Turbay:</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/putamente-libre-feminismo-artesanal/la-marcha-por-miguel-uribe-y-la-memoria-de-diana-turbay/</link>
        <description><![CDATA[<p> Es imperativo que la batalla política se libre en el campo de las ideas, y no se convierta en una batalla a muerte, como el mismo Petro convocaba en televisión nacional y en medios, quién sabe con qué ideas pacifistas en mente, al hablar de &#8220;guerra a muerte&#8221;. El ejercicio partidista no puede ser una guerra a muerte, sino una manera de convivir en la diferencia; nuestro país tiene que ser pluralista. Que el odio se dirija a las acciones injustas, no a las personas.</p>
<p>Los debates, las discusiones y las herramientas políticas legítimas son las únicas armas aceptables; los atentados, nunca.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>Un Relato  desde mi experiencia</p>



<h4 class="wp-block-heading has-contrast-color has-base-background-color has-text-color has-background has-link-color wp-elements-9548767460c826c1073c477f2e8602f8"><strong>reflexiones desordenadas</strong></h4>



<p>El pasado domingo, <strong>Día del Padre</strong>, las calles de Colombia se llenaron de una inusual energía colectiva, marcada por la convocatoria de la <strong>Marcha del Silencio</strong>.<sup></sup> Esta manifestación, más allá de la coyuntura, evocó un doloroso patrón histórico en nuestra <strong>Nación</strong>.</p>



<p>Por ello, mi presencia en esa marcha fue un firme testimonio a favor de los derechos políticos y la libertad de expresión. Nadie debería perder la vida por ejercer sus derechos, por expresar su opinión, por hacer resistencia.</p>



<p>Mi opinión pone el foco en ello: a pesar de su nombre, esta marcha no fue completamente silenciosa. Y aunque hubo personas reclamando que no hubo quietud absoluta, que esto no fue una réplica idéntica de la histórica marcha de Gaitán, la verdad es que hoy en día no es fácil guardar silencio por muchos factores.</p>



<p>Sin embargo, en mis más de 25 años conscientes de activismos y resistencias, asistiendo a manifestaciones, debo reconocer que jamás he presenciado una marcha 100% silenciosa en la práctica, a pesar de las intenciones de sus organizadores. La única verdadera experiencia de silencio coordinado y absoluto a la que he asistido fue una convocada por Héctor Buitrago de <strong>Aterciopelados</strong>, a través del movimiento <strong>Canto al agua</strong>.</p>



<p>El silencio en la marcha por Miguel fue, sin duda, simbólico. No hubo silencio absoluto, aunque sí una clara intención de lograrlo. Fue muy difícil de mantener porque la <strong>marcha necesitaba de sus manifiestos</strong>. Al ser interpartidista y multipartidista, había demasiados desafíos que no permitían el silencio absoluto.</p>



<p>En términos generales, la manifestación fue mayoritariamente pacífica, mayoritariamente cívica y, sí, mayoritariamente silente. Hay que decirlo. Excepto por unos casos aislados de bullicio y violencia que no debieron suceder, no podemos darle protagonismo a esos incidentes.</p>



<p>En algunos momentos, yo misma levanté levemente mi voz hablando de: &#8220;tenemos derecho a vivir sin miedo&#8221;, &#8220;tenemos derecho a ejercer los derechos políticos sin perder la vida por ello&#8221;. Lo dije porque el silencio no era viable en esos instantes, y quien critique eso es posible que no esté entendiendo la coyuntura en la que estamos.</p>



<p>También debo reconocer que me equivoqué llevada por pasiones. Aunque no hice nada extremo ni fui vehemente, si de alguna manera incumplí el silencio y fui contestataria (entre dientes), aún así no estuvo bien.</p>



<p>Honrando la vida de Miguel Uribe Turbay, la <strong>Marcha</strong> trajo a la memoria a su madre, Diana Turbay, una destacada periodista y figura pública cuyo compromiso con la <strong>Democracia</strong> le costó la vida a manos de la violencia.<sup></sup> La situación de Miguel es un eco perturbador de esa misma violencia; resulta horrible que hoy su hijo esté padeciendo exactamente la misma violencia.</p>



<p>Nadie, absolutamente nadie, debería sufrir la violencia por su trabajo o sus convicciones. Es imperativo que la batalla política se libre en el campo de las ideas, y no se convierta en una batalla a muerte, como el mismo Petro convocaba en televisión nacional y en medios, quién sabe con qué ideas pacifistas en mente, al hablar de &#8220;guerra a muerte&#8221;. El ejercicio partidista no puede ser una guerra a muerte, sino una manera de convivir en la diferencia; nuestro país tiene que ser pluralista. Que el odio se dirija a las acciones injustas, no a las personas.</p>



<p>Los debates, las discusiones y las herramientas políticas legítimas son las únicas armas aceptables; los atentados, nunca.</p>



<p>Para ilustrar y argumentar mis decisiones políticas, recurro a los elementos del ejercicio de la autobiografía. Como bien lo expresó Paulo Freire, &#8220;autobiografiarse es un acto político&#8221;; esta columna es, pues, un reflejo de esa convicción, tejiendo mi vida misma con las posturas que defiendo.</p>



<p>Esta columna busca reflexionar sobre esa persistente herida histórica y el clamor que hoy se alza en la <strong>Nación</strong>.</p>



<h3 class="wp-block-heading">El hombre de la camisa blanca, Carolina Soto, la Colombia que tiene futuro y Manuela</h3>



<p>ya sabemos que  ella es el amor de su vida</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="653" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/18095531/ac-1-653x1024.jpg" alt="" class="wp-image-117151" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/18095531/ac-1-653x1024.jpg 653w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/18095531/ac-1-191x300.jpg 191w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/18095531/ac-1-768x1204.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/18095531/ac-1-980x1536.jpg 980w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/18095531/ac-1.jpg 1021w" sizes="auto, (max-width: 653px) 100vw, 653px" /></figure>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="640" height="480" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/18105948/Imagen-de-WhatsApp-2025-04-19-a-las-15.40.53_6e2a9523.jpg" alt="" class="wp-image-117154" style="width:27px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/18105948/Imagen-de-WhatsApp-2025-04-19-a-las-15.40.53_6e2a9523.jpg 640w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/18105948/Imagen-de-WhatsApp-2025-04-19-a-las-15.40.53_6e2a9523-300x225.jpg 300w" sizes="auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px" /></figure>



<p class="has-contrast-color has-base-background-color has-text-color has-background has-link-color wp-elements-3b5afe5dab146eb602dbecf76b92af60">Decidí marchar de la mano de la fundación <strong>Colombia Tiene Futuro</strong>. En este andar, fui acompañada por Manuela Villamizar de la Torre, una joven estudiante de gastronomía de 22 años.</p>



<p>Su presencia fue profundamente significativa, pues ella es parte de la subcolectiva <strong>Feminismo Artesanal Neurodivergencia Sin Resistencias</strong>. Su juventud y su campo de estudio contrastan con la complejidad de la arena política, haciendo su compromiso aún más elocuente y esperanzador.</p>



<p>Manuela caminaba junto a mí portando un modesto cartel de cartulina. Con sencillez, declaraba algo elemental y potente:<strong> &#8220;Nadie debe morir por ejercer sus derechos políticos&#8221;.</strong></p>



<p>Este mensaje resuena con la esencia de nuestro colectivo –la neurodivergencia que no encuentra resistencia en el reconocimiento de su valor y sus derechos–. Se convirtió en un manifiesto silencioso en medio de la marcha.</p>



<p>Fue un privilegio observar y narrar, desde mi rol como <strong>Educomunicadora</strong> y <strong>Periodista para el Desarrollo Humano</strong>, cómo estas voces diversas se unieron en un clamor por la <strong>Democracia</strong> y la vida.</p>



<p>Caminé junto a un hombre en camisa blanca, sin logos ni publicidad. No lo acompañaba una docena de gigantes velando por su seguridad.</p>



<p>Saludaba con amabilidad, ignoraba improperios; firme, sin hacer campaña ni espectáculo, defendió la <strong>Democracia</strong>, el pluralismo y la vida. Se unió a un <strong>País</strong> que clama por una transformación auténtica.</p>



<p>Mi presencia fue en nombre propio y, por supuesto, de quienes coincidían conmigo a pesar de no poder marchar a mi lado. Tuve clarísimo por qué él decidió marchar: vio en ese ejercicio una acción ciudadana a favor de la vida y la libertad política, en contra de la violencia partidista.</p>



<h4 class="wp-block-heading">La Esperanza Encarnada en un Liderazgo</h4>



<p>El futuro es hoy</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="768" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/18104449/manuela-768x1024.jpg" alt="" class="wp-image-117152" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/18104449/manuela-768x1024.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/18104449/manuela-225x300.jpg 225w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/18104449/manuela-1152x1536.jpg 1152w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/18104449/manuela.jpg 1200w" sizes="auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px" /></figure>



<p>Mi presencia en esta marcha, al lado de lo que algunos llamarían &#8220;las dos extremas&#8221;  ala derecha y a la izquierda de este país, y mi postura &#8221; la linea del medio&#8221;, requiere una explicación. Para ilustrar y argumentar mis convicciones, y para defender la búsqueda de una alternativa política sólida, eficiente y necesaria para pacificar a Colombia a través de políticas posibilistas, constructivistas y teórico-prácticas desde las ciencias diversas, es fundamental que comparta mi propio contexto político.</p>



<p>Ahora mismo, abiertamente, le creo a Alejandro Gaviria. No sé si asumirá el reto proselitista en 2026, si será presidente o senador, o si dejará pasar las elecciones.</p>



<p>Sin embargo, esta opinión mía, con todo el sesgo de confirmación y la subjetividad emocional, quiere dejar sobre la mesa que tuve el privilegio de ver a su esposa, Carolina Soto, y a uno de sus hijos, percibiendo una familia preciosa.</p>



<p>Alejandro podría ser una celebridad que agrega valor a la sociedad colombiana, sin necesidad real de buscar el partidismo para vivir de él. Es un economista con trayectoria, con una marca personal sólida. Podría dedicarse a la <strong>Academia</strong>, a ser un líder motivacional, o un escritor. Con eso, cumpliría su deber productivo en esta sociedad, sin la necesidad de exponer su vida en el partidismo, que es una complejidad.</p>



<h4 class="wp-block-heading">Transparencia y Coherencia en mi Voz</h4>



<p>Aun debatiéndose entre su faceta intelectual y su parte política, siempre se yergue para defender los principios democráticos y la libertad de conciencia, fundamentales para mí.</p>



<p>No puedo mentirles sobre mis líneas políticas ni mis posturas frente a la vida pública y social. No guardo secretos, guardo intimidad; es mi derecho. He sido un diario ambulante, un estandarte político, solamente para defender el derecho a vivir sin miedo, el derecho a ser una mujer putamente libre. En ese sentido, les digo que nunca les he mentido y no voy a empezar hoy.</p>



<h4 class="wp-block-heading">Un Liderazgo Deseado para el País</h4>



<p>Definitivamente, le creo a Alejandro Gaviria como ser humano.</p>



<p> Espero aprender mucho de él en los diferentes escenarios donde lo vea.</p>



<p>Llevo seis años analizando su línea de pensamiento. No siempre estoy de acuerdo.</p>



<p> Me agrada saber que es una persona de oídos abiertos con la que puedo disentir sin sentir que eso nos convierte en enemigos. Me gustaría algún día verlo como presidente de este <strong>País</strong>.</p>



<p>Confío en que en algún momento el <strong>País</strong> esté listo para un presidente  sobrio y equilibrado, intelectual y académicamente preparado. </p>



<p>Que busque ser teórico-práctico, sin olvidar la solidaridad, la empatía, creyendo firmemente en las transformaciones sociales posibilistas, en el constructivismo, y valorando tanto lo cualitativo como lo cuantitativo.</p>



<h3 class="wp-block-heading">Un Viaje de Convicciones y Decepciones: La Política como Trayectoria Personal</h3>



<h4 class="wp-block-heading">Las Raíces de mi Convicción y mi Mirada en la Marcha</h4>



<p>Mi presencia en esa <strong>Marcha del Silencio</strong> no fue una mera coincidencia.</p>



<p>Como <strong>Feminista Artesanal</strong> y <strong>Activista</strong> forjada en la pobreza extrema, en la ausencia de verdaderas oportunidades y herramientas, mi sendero ha sido un constante ganar a pulso cada espacio. Hoy me encuentro radicalmente distanciada de ese punto de partida, gracias a un tejido social y colectivo que me ha sostenido.</p>



<p>Aquí estoy, fortalecida desde mis activismos, hablando abiertamente. Un testimonio vivo de esa transformación.</p>



<p>Siempre he defendido mi derecho a disentir, a cuestionar, a confrontar los hechos. Fue con esa perspectiva única que viví cada instante de la manifestación.</p>



<h4 class="wp-block-heading">El Despertar Político y la Búsqueda de un Lugar</h4>



<p>Durante años, reflexioné sobre mi lugar en el mundo. Descubrí que la inicial creencia de ser &#8220;apolitica&#8221; no era más que una ignorancia.</p>



<p>Como Carol Hanisch articuló fundamentalmente en 1970, &#8220;lo personal es político&#8221;.<sup></sup> Cada aspecto de nuestra existencia está, en esencia, impregnado de esa dimensión ineludible. Me sumergí en el anarquismo y exploré diversos pensamientos políticos. Buscaba comprenderme. Buscaba mi lugar en el mundo con conciencia.</p>



<h4 class="wp-block-heading">La Decepción Partidista y mi Emancipación</h4>



<p>Mi trayectoria política ha sido singular. La decepción llegó al depositar mi confianza en el partidismo, incluso en el progresismo que, en el contexto colombiano, hallaba eco en el <strong>Petrismo</strong>.</p>



<p>Esta desilusión, que nunca he ocultado y por la que he sido vehemente y procaz, me llevó a desencuentros y pérdidas de amistades. Comprendí que muchas se aferraban a proyectos políticos más allá de la convicción. Mientras tanto, yo trabajaba por mi propia emancipación: intelectual, material, social y psicológica.</p>



<p>Hoy, con claridad, afirmo que ya no me identifico con esa vertiente. La esperanza que un día representó se ha disipado en la práctica partidista.</p>



<h3 class="wp-block-heading">Alianzas Inesperadas y Preguntas Incómodas</h3>



<p>Tuve la capacidad de marchar al lado de la <strong>Iglesia Católica</strong> y de miles de personas que no representan mi sistema de valores. Ese ejercicio me recuerda que lo primero, ante todo, es la vida y la existencia, que quiero una Colombia donde quepamos absolutamente todos. Aunque sea un desafío en medio de la criminalidad y de gente realmente malvada, guardo la esperanza de un mundo donde quepan todos los mundos, y empiezo trabajando por una Colombia donde aquellos seres oscuros se disipen con la luz de quienes decidimos brillar contra todo pronóstico, y podamos tener un país donde sea posible el pluralismo. Nuestras discusiones, virtuales y presenciales, fueron intensas. No pocas compañeras se opusieron a mi presencia en un evento con tales matices.</p>



<p>Si bien muchas decidieron no asistir por diversas razones, el miedo a un estallido social violento fue un factor latente. Afortunadamente, esa tensa expectativa no se materializó.</p>



<p>Surge entonces una pregunta fundamental, que resuena con fuerza en mi interior: ¿Por qué no marchamos todos los días por las cientos de vidas perdidas a causa de ejercer sus derechos políticos? ¿Por los líderes sociales que continuamente pierden su vida?</p>



<p>La respuesta es dolorosamente compleja. Sería imposible sostener una movilización diaria de tal magnitud. Lo queramos o no, hay ciertas coyunturas y ciertas marcas personales que marcan pautas mediáticas.</p>



<p>Y cuando digo &#8220;mediáticas&#8221;, no me refiero a la prensa en sí misma, pues la prensa no se manda sola. La prensa se mueve por la coyuntura que se crea hoy en día en medio de la internet. Es la gente la que tiene la capacidad de poner la agenda mediática a través de su performatividad.</p>



<p>Esto fue precisamente lo que pasó aquí. El partido, como era natural, convocó a favor de la vida de Miguel. Fue una movida política, espiritual y filosófica absolutamente lógica. Desgraciadamente, no todos los líderes sociales y no todos los políticos de este <strong>País</strong> tienen ese poder.</p>



<p>Me parece miserable que exista gente en redes sociales usando una obviedad para deslegitimiziar la marcha. Repiten incansablemente que la marcha fue convocada por la derecha. Evidentemente, la víctima fue una persona de derecha. Que la marcha fue hecha por el apellido y el linaje de la víctima. Tal vez haya algo de eso, y eso no le quita fuerza.</p>



<p>Estoy ya tan cansada de que todo, absolutamente todo, se trate de linaje y de clase. Por supuesto que tiene que ver, y muchísimo. El apellido, la cuna, tienen que ver. Eso es una realidad innegable.</p>



<p>Y en vez de revictimizar a Miguel por haber nacido en el hogar que no pidió, en la clase que no eligió, y por tener una mirada política que no es del agrado del petrismo y de quienes no nos identificamos con los valores de la ultraderecha, lo revictimizan por cualquier tema.</p>



<p>Sacan memes, lo señalan con odio como si lo conocieran, como si supieran quién es. Como si algún ser humano mereciera la pena de muerte por lo que dice, piensa y defiende al ejercer sus derechos políticos y ciudadanos.</p>



<p>Es asqueroso ver cómo tantas personas que se hacen llamar defensoras de derechos caricaturizan y deslegitiman esa manifestación. Eso sí, levantan la voz por los cientos de jóvenes víctimas de la violencia que no tienen eco mediático, que no tienen apellido, que no tienen linaje.</p>



<h3 class="wp-block-heading">Encuentros en el Camino y el Resurgir de una Convicción Liberal</h3>



<h4 class="wp-block-heading">Desafíos y Autorregulación en el Recorrido</h4>



<p>Al llegar a la <strong>Plaza de Bolívar</strong>, nuestra colectiva decidió alejarse. No queríamos ser parte de ninguna manifestación extremista.</p>



<p>Nuestro corazón acompaña firmemente la vida de Miguel y la vida de todas las personas demócratas, que se atreven a expresar su opinión. Me aterra ver cómo la imagen de Miguel puede ser instrumentalizada por diferentes partidos.</p>



<p>A pesar de mi promesa de no reaccionar, de no prestar atención a ningún agresor verbal, en el cierre de la travesía respondí a una ofensa con una exclamación popular: &#8220;¡Gente boba!&#8221;. Un hombre me llamó la atención, y le di toda la razón. Racionalicé y comprendí que mi reacción incitaba a más violencia.</p>



<p>Sin embargo, me cuestioné: ¿Por qué debemos guardar silencio frente a la agresión política de otros, solo por pensar y expresarnos distinto?</p>



<h4 class="wp-block-heading">Una Nueva Identidad Política: El Liberalismo</h4>



<p>Lo cierto es que nuestra marcha fue absolutamente limpia de oportunismo político. Quienes estuvimos allí lo hicimos de corazón, sin camisetas publicitarias; fue precioso.</p>



<p>Fui testigo de que logramos marchar en la diversidad, con autorregulación, a pesar de los pocos violentos. Para mí, es inaceptable la manera en que abuchearon y maltrataron a Claudia López. Marchábamos justamente para intentar integrarnos en la diferencia.</p>



<p>Tuvimos que soportar que nos gritaran &#8220;petristas&#8221; a quienes alguna vez habíamos respaldado a Gustavo Petro y nos habíamos arrepentido. El partidismo es muy difícil. Hoy, con absoluta franqueza, puedo decir que soy una mujer <strong>Liberal</strong> de convicción, hoy más que nunca.</p>



<p>El <strong>Liberalismo</strong> también me ha decepcionado, sí; no obstante, me representa en la mayoría de sus valores. Quizá algo de mí es progresista, aunque estoy decepcionada del progresismo colombiano, y estoy dispuesta a tender puentes en medio de los muros.</p>



<h3 class="wp-block-heading">Sembrando Esperanza en la Diversidad Democrática</h3>



<h4 class="wp-block-heading">El Futuro Electoral y mis Banderas</h4>



<p>Ya se los digo: voy a poner mi voz y mi criterio a favor de la línea de pensamiento de Alejandro Gaviria, simplemente porque le creo. El día que le deje de creer, se los haré saber, como siempre, transparentemente.</p>



<p>No es cierto lo que dijo un medio de comunicación alternativo. Es un disparate que ahora en bloque me afilié o afilié los lineamientos de este <strong>Feminismo Artesanal</strong> a la derecha. Eso es falso, irresponsable y también violencia política. Lo que sí voy a hacer es dar eco a mi voz en la línea de pensamiento de Alejandro Gaviria porque me representa.</p>



<p>Y, por supuesto, si él decide hacer proselitismo, contará conmigo; seré divulgadora de sus propuestas. El día de hoy lo considero un referente de política equilibrada. No creo las acusaciones de corrupción sin evidencias sólidas, y lo creo muy superior a muchos de los funcionarios que han defendido a este gobierno.</p>



<p>Para mí, la <strong>Democracia</strong> es un ejercicio de conciencia; es el derecho a elegir sin que ello implique una condena perpetua con un político que, en el camino, dejó de representarnos.</p>



<h4 class="wp-block-heading">Un Clamor por la Vida y la Democracia</h4>



<p>Esta marcha fue un clamor por la vida de Miguel Uribe Turbay y un acto de solidaridad con su familia. Así mismo, fue un tributo a la icónica Diana Turbay.</p>



<p>Esta solidaridad también es política: un apoyo irrestricto a una mujer que perdió la vida ejerciendo sus derechos políticos y ciudadanos, en defensa de la <strong>Democracia</strong>.</p>



<p>Deseo de todo corazón que Miguel venza a la muerte, que nos motive a seguir viviendo en un <strong>País</strong> democrático.</p>



<p>Espero poder tener diálogos educomunicativos con él algún día. Por lo demás, en el 2026 voy a votar en contra de Gustavo Petro a la presidencia, sin respaldar ningún liderazgo ungido por él. Buscaré una persona para el senado a la que pueda depositarle mi esperanza, para defender las causas que me atraviesan: el <strong>Feminismo</strong>, los niños, los jóvenes y las <strong>Neurodivergencias</strong>.</p>



<p>Necesito tener esperanza a pesar de la desesperanza. Escuchar los podcasts de Alejandro, leer sus libros y dialogar con él me dio esperanza. No tengo por qué esconderlo; en un <strong>País</strong> democrático, tengo derecho a vivir sin miedo, a ejercer mis derechos políticos sin perder mi integridad.</p>



<p>Como siempre, mi gratitud. Cada palabra entregada va acompañada de mi más profundo aprecio por el tiempo que cada lector ha invertido en estas publicaciones.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Mar Candela</author>
                    <category>Putamente libre - Feminismo Artesanal</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=117134</guid>
        <pubDate>Wed, 18 Jun 2025 16:05:25 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/18105516/d.jpeg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[La Marcha por Miguel Uribe y la Memoria de Diana Turbay:]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mar Candela</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>De tierras ganaderas a santuario de biodiversidad: proyecto en Santander revive bosque andino en Colombia</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/de-tierras-ganaderas-a-santuario-de-biodiversidad-proyecto-en-santander-revive-bosque-andino-en-colombia/</link>
        <description><![CDATA[<p>Salvar uno de los últimos relictos de bosque andino en Colombia. Así se puede resumir el propósito de un innovador laboratorio de conservación en el corazón del departamento de Santander, en el centro oriente de Colombia. Leer más:El Triángulo del Puma: la iniciativa de la sociedad civil para proteger la biodiversidad de la Orinoquía en [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>En el municipio de Charalá, Santander, un proyecto innovador de conservación busca transformar antiguas tierras de ganadería en un santuario de biodiversidad.</em></li>



<li><em>Hasta el momento, se han identificado 200 especies de flora y 100 de fauna, dentro de las que destacan la Magnolia virolinensis y la rana venenosa de Santander (Andinobates virolinensis), ambas endémicas y bajo fuertes amenazas.</em></li>



<li><em>El involucramiento de las comunidades que habitan este territorio a través del turismo y los emprendimientos gastronómicos los ha llevado a encontrar una alternativa económica en la conservación.</em></li>



<li><em>La reserva pretende que la conservación deje de ser una actividad de las élites y se convierta en una opción de vida para los campesinos.</em></li>
</ul>



<p>Salvar uno de los últimos relictos de bosque andino en Colombia. Así se puede resumir el propósito de un innovador laboratorio de conservación en el corazón del departamento de Santander, en el centro oriente de Colombia.</p>



<p><strong>Leer más:<a href="https://es.mongabay.com/2025/05/triangulo-del-puma-sociedad-civil-proteger-biodiversidad-colombia/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">El Triángulo del Puma: la iniciativa de la sociedad civil para proteger la biodiversidad de la Orinoquía en Colombia</a></strong></p>



<p>Un laboratorio, según la definición convencional, es un lugar que cuenta con los medios necesarios para desarrollar una investigación. En este caso, se trata de comprobar si&nbsp;<strong>el turismo de base comunitaria con enfoque regenerativo</strong>, entendido como aquellas actividades que aportan a la economía local para reducir la necesidad de transformar el ecosistema, puede ser una herramienta para proteger y restaurar el hábitat de múltiples especies de flora y fauna, que además es vital para el abastecimiento de agua de millones de personas.</p>



<p>El lugar se llama Reserva Natural Laboratorio CaminanTr3s, y es&nbsp;<strong>una franja de 10 hectáreas de antiguos terrenos ganaderos en la vereda Virolín, del municipio de Charalá</strong>. Virolín es un nombre importante en esta historia porque bautiza a dos especies endémicas de la zona que son fundamentales para entender la importancia del área:&nbsp;<strong>el árbol&nbsp;<em>Magnolia virolinensis</em>&nbsp;y la rana&nbsp;<em>Andinobates virolinensis</em>.</strong>&nbsp;Pero también porque es el hogar de decenas de personas que han habitado estos territorios desde hace décadas y quienes, desde la perspectiva de los creadores, deben convertirse en protagonistas de esta iniciativa de conservación.</p>



<p>“Después de más de ocho años de recorrer Colombia para visibilizar diversas experiencias de turismo comunitario a través de nuestro canal de YouTube, decidimos buscar un espacio donde poner en práctica todos estos aprendizajes”, afirma José Manuel González, uno de los fundadores de la reserva.</p>



<p>Gustavo Hitscherich, el otro líder de esta iniciativa, complementa: “Quisimos que fuera un laboratorio para que a través de la investigación pudiéramos probar diferentes estrategias que fortalezcan el aprendizaje de los campesinos, para&nbsp;<strong>que la protección de la naturaleza deje de ser algo accesible solo para quienes tienen recursos económicos</strong>”.</p>



<p>Ese fue el origen de esta idea que, un año y medio después de creada, tiene resultados alentadores para mostrar. Las primeras expediciones realizadas en los terrenos de la reserva, en las que han participado personas de la comunidad de Virolín, biólogos y expertos en turismo de naturaleza, han identificado la presencia de<strong>&nbsp;múltiples especies de flora y fauna, algunas endémicas</strong>, que son importantes objetos de conservación.</p>



<p>“Pero lo más rescatable de toda esta experiencia es que hemos logrado sembrar una semilla de esperanza en los habitantes de estos territorios, de que es posible encontrar&nbsp;<strong>alternativas económicas en la protección y en la restauración</strong>&nbsp;de estos ecosistemas”, afirma González.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_260801"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/05/26173526/Gustavo-y-Jose-Manuel-768x512.jpg" alt="José Manuel González (izquierda) y Gustavo Hitscherich (derecha), creadores de la Reserva Natural Laboratorio CaminanTr3s durante un recorrido para identificar las especies de flora y fauna presente en el lugar. Foto: Cortesía Caminantr3s" class="wp-image-260801" /><figcaption class="wp-element-caption">José Manuel González (izquierda) y Gustavo Hitscherich (derecha), creadores de la Reserva Natural Laboratorio CaminanTr3s durante un recorrido. Foto: cortesía Caminantr3s</figcaption></figure>



<p><strong>Lee más</strong>&nbsp;|<a href="https://es.mongabay.com/2025/05/una-alianza-inesperada-los-tiburones-de-arrecife-del-caribe-se-recuperan-en-belice-con-la-ayuda-de-sus-pescadores/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Una alianza inesperada: los tiburones de arrecife del Caribe se recuperan en Belice con la ayuda de sus pescadores</a></p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>De vuelta a las raíces</strong></h3>



<p>La historia de la Reserva Natural Laboratorio CaminanTr3s es una mezcla de coincidencias y conexiones. Cuando decidieron crearla, González y Hitscherich se enfocaron en buscar terrenos en el Guaviare, un departamento amazónico que conocen bien porque vivieron allí durante dos años mientras implementaban un proyecto de comunicación comunitaria con jóvenes habitantes de la región.</p>



<p>Sin embargo, los elevados precios de la tierra y la inestable situación de orden público los hicieron desistir de esta idea y contemplar opciones en otros lugares del país.</p>



<p><strong>Leer más:&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/05/dragones-acuaticos-nueva-especie-lagarto-espinoso-colombia/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Dragones acuáticos: nueva especie de lagarto espinoso es descrita en Colombia</a></strong></p>



<p>Así es como apareció&nbsp;<strong>Charalá, un municipio andino en Santander</strong>&nbsp;en el que Hitscherich tiene raíces, pues su abuelo materno fue uno de los primeros colonos de esas montañas y su familia heredó algunas tierras que paulatinamente fueron vendiendo en el proceso de migrar hacia las ciudades cercanas. “Recuerdo que en las vacaciones del colegio íbamos a visitar la finca que teníamos en la vereda Virolín y yo me quedaba maravillado con<strong>&nbsp;la majestuosidad de esos terrenos repletos de agua y de animales</strong>&nbsp;que no se veían en donde yo vivía. Siempre sentí una conexión especial con este lugar”, afirma.</p>



<p>Hacia finales de 2023, mientras visitaba a los últimos familiares que quedaron en la zona, un vecino que estaba enterado de sus proyectos se le acercó para preguntarle si no le interesaba comprarle la finca. “Me dijo que estaba cansado de intentar producir en esas tierras, que había intentado con distintos cultivos y con ganado pero que no lo había logrado porque son suelos que acumulan mucha agua. Dijo que quería ayudarnos y me ofreció 200 hectáreas a un precio que según él era bajo, pero que para nosotros era una fortuna. Tras muchas idas y vueltas, y luego de endeudarnos con un préstamo, logramos negociar para comprarle la franja de 10 hectáreas que hoy es la reserva”, cuenta Hitscherich.</p>



<p>Una vez alcanzado el acuerdo, el siguiente paso fue ponerse manos a la obra para echar a andar el proyecto. Lo primero era entender bien lo que habían adquirido. En ese momento,&nbsp;<strong>el terreno tenía en su parte alta aproximadamente una hectárea de bosque primario en muy buen estado de conservación</strong>.</p>



<p>Otras cinco hectáreas estaban en proceso de restauración natural porque llevaban más de dos años sin intervención y las cuatro restantes eran potreros de uso reciente para la ganadería de búfalos. Con esta distribución de tres secciones en mente, decidieron comenzar un proceso de exploración a profundidad. Para ello buscaron aliados en la comunidad y fuera de ella que pusieran sus conocimientos y experiencias en función de este objetivo. Y no tardaron en encontrarlos.</p>



<p><strong>Lee más</strong>&nbsp;|&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/05/dragones-acuaticos-nueva-especie-lagarto-espinoso-colombia/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Dragones acuáticos: nueva especie de lagarto espinoso es descrita en Colombia</a></p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Hacia un inventario de la riqueza natural andina</strong></h3>



<p>“La gran riqueza de este lugar es el agua y la montaña”, afirma Juan Tamayo, presidente de la Junta de Acción Comunal de El Palmar en Virolín y una de las personas más entusiastas con la conformación de la reserva.</p>



<p>“La reserva está atravesada por tres ríos, El poeta, Guadiela y Cañaverales, y hay diferentes aves y animales como&nbsp;<strong>armadillos, tinajos, ñeques, tigrillos, perezosos, guaches</strong>&nbsp;y otros que uno no les sabe exactamente el nombre, pero se los encuentra por el bosque”, cuenta sobre las siete expediciones que han realizado hasta el momento junto a biólogos y otros expertos para identificar la biodiversidad presente en la zona.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_260802"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/05/26173530/Juan-Tamayo-768x512.jpg" alt="Juan Tamayo, presidente de la Junta de Acción Comunal de El Palmar en Virolín durante una de las expediciones de caracterización en la Reserva Natural Laboratorio Caminantr3s. Foto: Cortesía Caminantr3s" class="wp-image-260802" /><figcaption class="wp-element-caption">Juan Tamayo, presidente de la Junta de Acción Comunal de El Palmar en Virolín, durante una de las expediciones de caracterización en la Reserva Natural Laboratorio Caminantr3s. Foto: cortesía Caminantr3s</figcaption></figure>



<p><strong>Las expediciones comienzan muy temprano en la mañana y se realizan por un sendero de dos kilómetros</strong>&nbsp;que atraviesa las tres secciones de la reserva. Allí es posible ver cómo aumenta la presencia de flora y fauna a medida que se avanza hacia el bosque primario. “Pasamos de los potreros en pastizales a los lugares donde aparecen las primeras especies pioneras de árboles como Chicalá y Encenillo, que proveen frutos que son aprovechados por las aves. Es mágico ver cómo la restauración hace efecto y se empieza a recuperar el ecosistema”, afirma González.</p>



<p>Fredy Montero, guía profesional especializado en lepidópteros y herpetos, recuerda la emoción que sintió en su primer recorrido por la reserva cuando pudo encontrar y fotografiar en la parte alta a la&nbsp;<strong>víbora de pestañas (<em>Bothriechis schlegelii</em>) y a la&nbsp;<em>Andinobates virolinensis</em></strong>, conocida popularmente como la rana venenosa de Santander. Esta última es una especie endémica de la región que, según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN),&nbsp;<a href="https://www.iucnredlist.org/species/55211/85886160" target="_blank" rel="noreferrer noopener">está en situación de vulnerabilidad a la extinción</a>&nbsp;por cuenta del tráfico ilegal y la destrucción de su hábitat por la ganadería.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_260799"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/05/26173518/Andinobates-768x512.jpg" alt="En la Reserva se han encontrado varios ejemplares de la rana venenosa de Santander, Andinobates Virolinensis, especie endémica de la región en situación de vulnerabilidad a la extinción por cuenta del tráfico ilegal y la destrucción de su hábitat por la ganadería. Foto: Cortesía Caminantr3s" class="wp-image-260799" /><figcaption class="wp-element-caption">En la Reserva se han encontrado varios ejemplares de la rana venenosa de Santander,&nbsp;<em>Andinobates Virolinensis</em>, especie endémica de la región en situación de vulnerabilidad a la extinción debido al tráfico ilegal y la destrucción de su hábitat por la ganadería. Foto: cortesía Caminantr3s</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_260806"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/05/26173547/Serpiente-768x512.jpg" alt="Una de las especies de serpiente que se encuentra en la Reserva Natural Laboratorio CaminanTr3s. Foto: Cortesía CaminanTr3s" class="wp-image-260806" /><figcaption class="wp-element-caption">Una de las especies de serpiente que se encuentra en la Reserva Natural Laboratorio CaminanTr3s. Foto: cortesía CaminanTr3s</figcaption></figure>



<p>“<strong>La presencia de estas especies nos alegró porque muestra que esa parte del bosque se encuentra en un buen estado de conservación</strong>”, explica Montero y comenta que al mismo tiempo esto se convierte en un mensaje sobre la importancia de proteger y restaurar estos ecosistemas, que tal vez son los últimos que quedan en una región que ha sido transformada radicalmente por la agricultura y la ganadería. “Esto no solo es clave en términos de adaptación y mitigación del cambio climático, sino porque estamos en una zona muy frágil que conecta con el Santuario de Flora y Fauna Guanentá Alto Río Fonce y con el sistema de páramos Guantivá-La Rusia, una zona con gran importancia biológica e hídrica para el país”.</p>



<p>En efecto, según la resolución del Ministerio de Ambiente que delimita este sistema de páramos, “<strong>este complejo abastece de agua a 222 311 personas&nbsp;</strong>residentes en los cascos urbanos, centros poblados, veredas y centros industriales del departamento de Boyacá. Además, ofrece una incalculable variedad de servicios tangibles como regulación del clima y corrientes de aire, así como endemismo de algunas especies”.</p>



<p>Una reciente publicación de Parques Nacionales Naturales muestra que gracias a la instalación de cámaras trampa en el SFF Guanentá Alto Río Fonce&nbsp;<strong>se registró la presencia de 17 especies de mamíferos grandes y medianos</strong>&nbsp;como el puma (<em>Puma concolor</em>), oso andino (<em>Tremarctos ornatus</em>), venado de cola blanca (<em>Odocoileus goudotii</em>), tigrillo lanudo (<em>Leopardus tigrinus</em>), el mono cariblanco (<em>Cebus albifrons</em>), entre otros; y al menos seis especies de aves como gualillo piquiazul (<em>Aburria aburri</em>) y la perdiz santandereana (<em>Odontophorus strophium</em>) que se encuentra catalogada por la UICN como Vulnerable a nivel global.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_260803"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/05/26173534/Pajaro-de-cabeza-azul-768x512.jpg" alt="Tangara cabeciazul, Stilpnia cyanicollis, una de las aves identificadas durante las expediciones en la Reserva Natural Laboratorio Caminantr3s. Foto: Cortesía Caminantr3s" class="wp-image-260803" /><figcaption class="wp-element-caption">Tangara cabeciazul,&nbsp;<em>Stilpnia cyanicollis</em>, una de las aves identificadas durante las expediciones en la Reserva Natural Laboratorio Caminantr3s. Foto: cortesía Caminantr3s</figcaption></figure>



<p>De vuelta a la Reserva Natural Laboratorio CaminanTr3s,&nbsp;<strong>otro de los hallazgos importantes es la presencia de al menos tres ejemplares de&nbsp;<em>Magnolia virolinensis</em></strong>, un árbol endémico de la región&nbsp;<a href="https://www.iucnredlist.org/species/38876/2884797" target="_blank" rel="noreferrer noopener">que está en Peligro Crítico de extinción por el uso indiscriminado de su madera para la construcción</a>. La permanencia y propagación de esta especie es una de las pruebas de fuego del éxito de la iniciativa, pues su existencia depende de que el bosque aledaño se encuentre en un buen estado de conservación.</p>



<p>Marcela Serna, bióloga experta en magnolias que ha acompañado los recorridos por la reserva, asegura que estos ejemplares están aislados y no van a poder reproducirse adecuadamente si no tienen sombra, necesitan un bosque relativamente bien conservado para establecerse.</p>



<p>Además, la bióloga menciona que los frutos del&nbsp;<em>Magnolia virolinensis&nbsp;</em>son pequeños, con pocas semillas y tienen polinizadores especializados como aves y escarabajos. “En este momento no conozco un jardín botánico que tenga plántulas de&nbsp;<em>Magnolia virolinensis</em>&nbsp;de salvaguarda, por eso&nbsp;<strong>es tan importante que este tipo de reservas hagan esa función de conservar estas especies</strong>”.</p>



<p>Además de magnolias, ranas, serpientes, tigrillos y guaches, durante los recorridos por la reserva también se han identificado diferentes especies de&nbsp;<strong>mariposas, orquídeas y aves</strong>.</p>



<p>Un monitoreo reciente realizado con dos cámaras trampa ha mostrado también la presencia de una familia de&nbsp;<strong>tres zorros, un cusumbo, un armadillo, un venado soche, varias ardillas y una tamandua mexicana</strong>, conocida popularmente como oso hormiguero. “En los registros también nos emocionó ver a una&nbsp;<strong>garza vaco oscuro</strong>&nbsp;pescando en el río Guadiela, pues creíamos que no había presencia de peces por el alto contenido de minerales en las aguas”, afirma Hitscherich.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_260800"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/05/26173523/Expedicion-reserva-768x512.jpg" alt="Imagen de una de las siete expediciones que se han realizado en la Reserva con pobladores locales y expertos. Foto: Cortesía Caminantr3s" class="wp-image-260800" /><figcaption class="wp-element-caption">Imagen de una de las siete expediciones que se han realizado en la Reserva con pobladores locales y expertos. Foto: cortesía Caminantr3s</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_260805"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/05/26173543/Registro-de-especies-768x512.jpg" alt="Registro de especies en la Reserva Natural Laboratorio CaminanTr3s. Foto: Cortesía CaminanTr3s" class="wp-image-260805" /><figcaption class="wp-element-caption">Registro de especies en la Reserva Natural Laboratorio CaminanTr3s. Foto: cortesía CaminanTr3s</figcaption></figure>



<p>En todo este ejercicio&nbsp;<strong>ha sido fundamental el uso de una aplicación digital&nbsp;</strong>que funciona sin conexión a internet, en la que se registran cada uno de los hallazgos con el fin de establecer un inventario sistemático de la riqueza natural del ecosistema. Hasta el momento, este ejercicio ha arrojado la existencia de&nbsp;<strong>200 especies de flora y 100 de fauna</strong>. “La idea es actualizarlo constantemente, pero lo que tenemos hasta ahora nos sirve de sustento para construir las alternativas económicas para la conservación de este lugar”, afirma González.</p>



<p><strong>Lee más</strong>&nbsp;|&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/05/triangulo-del-puma-sociedad-civil-proteger-biodiversidad-colombia/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">El Triángulo del Puma: la iniciativa de la sociedad civil para proteger la biodiversidad de la Orinoquía en Colombia</a></p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>El reto de hacer rentable la conservación</strong></h3>



<p>“Hay mil maneras de que esa montaña produzca otras cosas, no solamente pasto para las vacas”, afirma Lucía Madero, una ama de casa de Virolín que también se ha entusiasmado con la reserva, al punto de que hoy se ha convertido en una de las primeras guías turísticas. “La idea del sendero ecológico en conservación es que los visitantes conozcan toda esta riqueza, pero la gente de la vereda no tiene claro eso, está a la defensiva siempre”, complementa en referencia a las dificultades que enfrenta la iniciativa para lograr el involucramiento de las comunidades de la zona.</p>



<p>“Trabajar con las comunidades es difícil, he sido presidente de junta y es berraco [muy difícil] porque la gente no camina”, comenta Tamayo, en respaldo a las palabras de Madero. “Pero Gustavo y José Manuel han tenido la paciencia y han tenido como ese don de entrar a hacer las charlas y dar a entender que esto es para que todos trabajemos unidos”, dice respecto al esfuerzo realizado por los fundadores de la reserva para alentar la participación y apropiación por parte de los habitantes de Virolín.</p>



<p>“Desafortunadamente, en nuestros recorridos por Colombia nos hemos dado cuenta de que<strong>&nbsp;la conservación de la naturaleza es una actividad exclusiva para las élites”</strong>, afirma Hitscherich. “Es de las cosas más costosas y menos rentables que hay. Pedirle a un campesino que conserve es relegarlo al hambre, y por eso uno de nuestros objetivos fundamentales con esta reserva es encontrar, junto a las comunidades, las alternativas para que la protección de estos ecosistemas únicos se convierta en una fuente de sustento económico estable que permita la sostenibilidad de la iniciativa”, complementa.</p>



<p>En ese contexto,&nbsp;<strong>el turismo juega un papel protagónico en la propuesta de conservación.</strong>&nbsp;“Pero no como un fin en sí mismo, sino como un medio para proteger esta riqueza natural”, aclara González. “El primer paso en este camino es el conocimiento y reconocimiento del territorio, es decir, que las personas aprendan a identificar, monitorear, interpretar y comunicar los valores ambientales que tienen acá. Esta información es el sustento para la construcción de los guiones a partir de los cuales los visitantes van a poder vivir los recorridos experienciales que hemos venido preparando con el apoyo de expertos en turismo de naturaleza”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_260807"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/05/26173551/Taller-comunitario-de-guion-768x512.jpg" alt="Foto grupal de uno de los talleres de construcción de los guiones interpretativos para explicar los recorridos por la Reserva. Foto: Cortesía Caminantr3s" class="wp-image-260807" /><figcaption class="wp-element-caption">Foto grupal de uno de los talleres de construcción de los guiones interpretativos para explicar los recorridos por la Reserva. Foto: cortesía Caminantr3s</figcaption></figure>



<p>Los&nbsp;<strong>guiones interpretativos&nbsp;</strong>son estructuras narrativas que articulan la información sobre las riquezas naturales de la reserva y que son fundamentales para que los visitantes se queden con un mensaje claro sobre la importancia de apoyar la conservación de este lugar.</p>



<p>Hitscherich asegura que durante los recorridos les cuentan a las personas lo que están viendo, pero no como una lista de especies que pueden olvidar rápidamente. “Por eso construimos los guiones desde tres perspectivas: conocimiento, que son los datos concretos; aprendizaje, que se refiere a la importancia de proteger los bienes naturales; y enseñanzas, que están orientadas a que las personas entiendan que su participación es fundamental para lograr los objetivos que nos planteamos con esta iniciativa”, explica.</p>



<p>Hasta el momento se han elaborado dos guiones. El primero fue llamado&nbsp;<strong>Susurros del Bosque</strong>, enfocado en los sonidos de las especies que habitan el ecosistema. El segundo es&nbsp;<strong>En Busca de la Ninfa</strong>, que está orientado a conocer la diversidad de orquídeas presentes en la reserva.</p>



<p>Para Lucía Madero, esto ya es un avance concreto que para ella resulta primordial en su nuevo rol como guía turística. “A mi me gusta mucho hablar con la gente y conozco bien el lugar porque lo he recorrido varias veces. Pero tener este apoyo es necesario porque nos da una indicación de cómo hablarle a la gente, cómo aproximarse a los temas que les interesan y cómo enamorarlos de este territorio”, afirma.</p>



<p>Otra de las apuestas para establecer alternativas económicas es<strong>&nbsp;el laboratorio de experiencias gastronómicas</strong>, que tiene el objetivo de fortalecer los conocimientos y las tradiciones culinarias locales. A través de talleres con expertos como Ricardo Niño, presidente de la red gastronómica del Guaviare, se ha trabajado en rescatar alimentos y recetas que hacen parte de la alimentación cotidiana de los habitantes de Virolín, para que se conviertan en un complemento de las experiencias que se le ofrecen a los visitantes a la reserva.</p>



<p>“Durante los talleres me sorprendió la diversidad de alimentos que producen. Saben preparar miel, mermeladas y salsas a base de uchuva. Pero también tienen un gran conocimiento en el manejo de los lácteos. Ahí sobresalen la cuajada, los quesos y hasta tres tipos de mantequillas diferentes”, comenta Niño.</p>



<p>Sin embargo, lo que más le llamó la atención fue la importancia de estos espacios para mejorar las relaciones comunitarias. “En las actividades pude notar que al principio algunos no se llevaban bien, pero a través de los ejercicios fueron cambiando la actitud y entendiendo que deben unirse en el propósito de aprender y compartir para que esta iniciativa sea exitosa”, afirma Niño.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_260808"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/05/26173555/Taller-de-gastronomia-768x512.jpg" alt="Imagen del taller gastronómico liderado por Ricardo Niño, que busca potenciar las tradiciones culinarias locales y generar ingresos para la población. Foto: Cortesía Caminantr3s" class="wp-image-260808" /><figcaption class="wp-element-caption">Imagen del taller gastronómico liderado por Ricardo Niño, que busca potenciar las tradiciones culinarias locales y generar ingresos para la población. Foto: cortesía Caminantr3s</figcaption></figure>



<p>El próximo paso en el proceso de puesta en marcha de la Reserva Natural Laboratorio CaminanTr3s es&nbsp;<strong>terminar el alistamiento de la infraestructura&nbsp;</strong>para recibir a los primeros visitantes externos, pues hasta el momento los guiones solo se han testeado con pobladores locales y expertos en turismo de naturaleza.</p>



<p>“Hemos avanzado en la construcción del sendero, la señalización y las primeras cabañas para hospedaje”, comenta González. También continúa el trabajo con las personas de la comunidad para fortalecer las capacidades en monitoreo, guianza y los primeros menús de la oferta gastronómica. “Esperamos que a finales de junio tengamos las puertas abiertas para recibir a quienes deseen conocer y recorrer por primera vez este espacio”, complementa.</p>



<p>Mientras tanto, Tamayo y Madero ya celebran lo que han alcanzado hasta ahora con la iniciativa. “Es muy bonito ver cómo se restaura una montaña después del daño que le hemos hecho. Tengo muchas ganas de compartir esta emoción con las personas que vengan a visitarnos”, dice Madero. Y Tamayo la complementa: “Hasta ahora&nbsp;<strong>lo más lindo ha sido mirar crecer estos bosques</strong>, ver árboles creciendo al pie de la reserva, uniéndose con los de la parte de abajo. A veces me pongo a pensar que antes le pasaba la guadaña a esos camareros y a esos machadores, pero ahora los veo de gran porte. Ser el encargado de cuidarlos es una alegría inmensa”.</p>



<p><em><strong>*Imagen principal:</strong>&nbsp;En la Reserva se han encontrado varios ejemplares de la rana venenosa de Santander, Andinobates Virolinensis, especie endémica de la región en situación de vulnerabilidad a la extinción por cuenta del tráfico ilegal y la destrucción de su hábitat por la ganadería.<strong>&nbsp;Foto:</strong>&nbsp;Cortesía Caminantr3s</em></p>



<p><em>El artículo original fue publicado por </em><a href="https://es.mongabay.com/by/esteban-montano/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Esteban Montaño</em></a><em> en Mongabay Latam. </em><a href="https://es.mongabay.com/2025/05/proyecto-revive-bosque-andino-colombia/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Puedes revisarlo aquí.</em></a></p>



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<p></p>
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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=116279</guid>
        <pubDate>Thu, 29 May 2025 00:45:44 +0000</pubDate>
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        <title>María Emilia Gouffray y Diana Uribe: La pluma en disputa.</title>
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        <description><![CDATA[<p>Los derechos morales son la esencia de la protección a la autoría. En Colombia, están protegidos por la Ley 23 de 1982, que dice que el autor tiene derecho a:</p>
<p>Ser reconocido como autor.</p>
<p>Oponerse a toda deformación o modificación de su obra.</p>
<p>Exigir el respeto a la integridad de su creación.</p>
<p>Estos derechos son irrenunciables, intransferibles y perpetuos. </p>
<p>Eso significa que ni siquiera un contrato puede anularlos. </p>
<p>Para que se entienda por qué son importantes, pensemos en este ejemplo: imaginen que un autor escribe una obra por encargo para niños y luego, sin su permiso, la editorial la convierte en pornografía infantil.</p>
<p> Eso sería una violación clarísima de derechos morales, porque atenta contra la integridad de la obra y la reputación del autor. </p>
<p>&#8220;No estoy diciendo que eso haya pasado aquí, el principio es el mismo: nadie puede modificar tu obra sin tu autorización y mucho menos hacerlo en tu nombre.&#8221; Busco que se diga la verdad. Que se reconozca la autoría real. Que se respete la integridad del trabajo de quienes escribimos. Porque esto no me pasó solo a mí: esto es algo que le pasa todos los días a muchas personas, especialmente a mujeres jóvenes, cuando entran a espacios dominados por figuras con poder simbólico. Yo no iba a ser una cómplice más. Va en contra de mi naturaleza, de mis principios más profundos. Si este caso sirve para abrir una conversación nacional sobre derechos de autor, me doy por satisfecha.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p><strong>Mujeres a través de la historia</strong></p>



<p>Como escribidora valoro que lean  todo el cuento es un ensayo de opinión acompañado con una entrevista . Reflexiones desordenadas 3.535 palabras, 19 minutos de tiempo de lectura. </p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="576" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/14223358/Maria-Emilia-1-1024x576.jpg" alt="Defensora de los derechos morales intelectuales" class="wp-image-115844" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/14223358/Maria-Emilia-1-1024x576.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/14223358/Maria-Emilia-1-300x169.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/14223358/Maria-Emilia-1-768x432.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/14223358/Maria-Emilia-1-1536x864.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/14223358/Maria-Emilia-1.jpg 1600w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<ul class="wp-block-list">
<li class="has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-d80b097f8609949df3f800083eeeacb4"><strong>Vanessa Gómez Pereira : La huella digital más allá de la ley formal</strong></li>
</ul>



<p>Permítanme, con una licencia un tanto peculiar, iniciar estas reflexiones refiriéndome a quien escribe en una tercera persona momentánea, una pequeña descortesía que pronto se disolverá en la inmediatez del &#8220;yo&#8221;.</p>



<p> Sepan, pues, que Mar Candela, la autora de estas líneas, se aventura a presentarles un panorama de perfiles profesionales antes de sumergirse en sus propias opiniones y reflexiones, que, advertimos de antemano, podrían danzar con cierta libertad en su orden. </p>



<p>Dicho esto, y una vez hecha esta singular presentación, prosigamos con la seriedad que el tema amerita.</p>



<p>Para comprender la profundidad de estas reflexiones y la importancia de dirigir nuestra atención a estas figuras desde nuestras propias perspectivas, es fundamental reconocer la trayectoria profesional y la envergadura del trabajo de estas mujeres.</p>



<p>Producto de un barrido básico en internet y herramientas de inteligencia artificial de uso común, presento la siguiente información sobre sus perfiles. En caso de que alguna considere que me he equivocado con la información proporcionada sobre su recorrido profesional, ofrezco mis sinceras disculpas y me dispongo a rectificar cualquier error con la información más detallada y verificada a la que me permitan acceder, más allá de estas fuentes introductorias.</p>



<p class="has-background" style="background-color:#758ca1"><strong>Diana Uribe Forero: Filósofa e historiadora, con una reconocida trayectoria como divulgadora de la historia a través de diversos medios. </strong>Es especialmente conocida por sus podcasts y programas de radio donde narra la historia de una manera accesible y envolvente, construyendo una audiencia fiel a lo largo de más de 25 años. Su habilidad para conectar eventos históricos con el presente la ha convertido en una voz influyente en la opinión pública colombiana y latinoamericana.</p>



<p class="has-cyan-bluish-gray-background-color has-background"><strong>Vanessa Gómez Pereira: Socióloga con una sólida formación académica que incluye una Maestría en Estudios de Género y un Doctorado en Ciencia Política de la Universidad Nacional de Colombia.</strong> Además, realizó estudios de Doctorado en Estudios Latinoamericanos en la Freie Universität Berlin, Alemania, entre 2014 y 2019. Su labor se ha extendido a la docencia universitaria, la investigación y la publicación de obras significativas como “Un Feminismo Artesanal: vida y obra de Magdalena León Gómez”. Su trabajo se centra en temas de feminismo, género y la academia, aportando análisis críticos y perspectivas desde la sociología.</p>



<figure class="wp-block-image size-large is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="768" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/14223952/1672250020749-1-1024x768.jpg" alt="" class="wp-image-115847" style="width:27px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/14223952/1672250020749-1-1024x768.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/14223952/1672250020749-1-300x225.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/14223952/1672250020749-1-768x576.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/14223952/1672250020749-1-1536x1152.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/14223952/1672250020749-1.jpg 1600w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<figure class="wp-block-image size-large is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="768" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/14223718/mARIA-eMILIA-2-1-768x1024.jpg" alt="La pluma en disputa Diana  Uribe y  el bonche " class="wp-image-115846" style="width:297px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/14223718/mARIA-eMILIA-2-1-768x1024.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/14223718/mARIA-eMILIA-2-1-225x300.jpg 225w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/14223718/mARIA-eMILIA-2-1-1152x1536.jpg 1152w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/14223718/mARIA-eMILIA-2-1.jpg 1200w" sizes="auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px" /></figure>



<p class="has-cyan-bluish-gray-background-color has-background"><strong>María Emilia Gouffray, alias “La Nerda”: Escritora, Historiadora y Politóloga. Fundadora y Directora de la Fundación Nerds de la Historia. Coautora del Libro “Mujeres a través de la Historia” (2025) con Diana Uribe e Investigadora del libro “Revoluciones” (2020) de Diana Uribe.</strong></p>



<p class="has-cyan-bluish-gray-background-color has-background"> Este mismo año María Emilia publicará su libro de Historia de América Latina con la Editorial Planeta. Cocreadora del podcast “Por qué somos así” con la periodista María Paulina Baena (La Puya), uno de los TOP 100 podcasts de Colombia. Maestra en Políticas Públicas de la Universidad de Oxford, donde estudió como Becaria Chevening (2023). Alcanzó los primeros puestos del ranking en su doble titulación en Ciencia Política e Historia en la Universidad de los Andes. Paralelamente, se ha destacado por su activismo y su carrera en política feminista. Ha trabajado en la implementación de políticas que promueven la garantía de los derechos de las mujeres y la reducción de las brechas de género en Colombia (MinComercio, SDMujer, Procuraduría Delegada para el Seguimiento del Acuerdo de Paz). Ha velado por los derechos de las mujeres víctimas del conflicto armado, excombatientes, lideresas y defensoras de derechos humanos.</p>



<p class="has-cyan-bluish-gray-background-color has-background"><strong>Y en este entramado de voces, se alza la de Mar Candela, una comunicadora y periodista en formación, cuya vocación por narrar y analizar la realidad se forjó mucho antes de su inmersión formal en la academia a los 40 años.</strong> Su trayectoria, aunque profesionalmente más reciente en el ámbito académico tradicional en comparación con las otras destacadas profesionales, no disminuye  su mirada y compromiso con la justicia intelectual y la visibilización de las experiencias desde las bases. Con una experiencia de más de una década en periodismo ciudadano y de opinión, Mar Candela ha tejido historias y provocado reflexiones desde las entrañas de la sociedad. Su camino, ahora enriquecido por la rigurosidad de sus estudios como maestrante en Interculturalidad y Educación con énfasis en inclusión, además de su formación en comunicación y periodismo, le permite aportar una perspectiva única variopinta. Como escribidora, término que elige desde su lugar de disléxica ,  habitado la disgrafia entre otras realidades , en sus procesos de metacognición, Mar Candela se sitúa, con humildad sin embargo con firmeza, como la voz empírica en este diálogo. Mar Candela es activista por los derechos hace 25 años. </p>



<h2 class="wp-block-heading">Vanessa Gómez Pereira y Diana Uribe, mujeres cumbre en la academia y el feminismo</h2>



<p> ¿Qué las une? El libro &#8220;Mujeres a través de la historia&#8221; y &#8220;Un Feminismo Artesanal: vida y obra de Magdalena León Gómez&#8221;, ¿Qué coordenadas temáticas las alinean hoy en mis reflexiones y opiniones? María Emilia Gouffray y yo, Mar Candela, ¿Qué espejos reflejan entre sí? <strong>Es la búsqueda de puntos en común la ausencia de puntos en común más bien.</strong></p>



<p>Sin embargo, al observar con detenimiento, emerge un nexo innegable: el tejido del reproche. </p>



<p>Vanessa Gómez Pereira, socióloga con Maestría en Estudios de Género y Doctorado en Ciencia Política (Universidad Nacional de Colombia), y Diana Uribe Forero, filósofa, historiadora con estudios de posgrado en Historia Antigua (Universidad de Antioquia) y reconocida divulgadora de la historia, comparten la cima intelectual y el prestigio de una marca forjada con esfuerzo, valiosas en sus profesiones para el entramado intelectual, cultural e intercultural. </p>



<p>Mar Candela, comunicadora y periodista en formación, activista por los derechos hace 25 años, lleva a cabo este análisis de reflexiones desordenadas sobre cuya huella digital y conceptualización del &#8220;Feminismo Artesanal&#8221; se sitúa más allá de la ley formal de derechos de autor. </p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><strong>Aunque en teoría el punto que las une es que las tres son académicas, en realidad son puntos de desencuentro.</strong></p>
</blockquote>



<p>La pluma en disputa las conecta:</p>



<p> Diana Uribe, señalada de utilitarismo intelectual con su colega María Emilia Gouffray, escritora, historiadora, politóloga y Maestra en Políticas Públicas de la Universidad de Oxford, con una destacada trayectoria académica y profesional; y yo, modesta maestrante, teórica Feminismo Artesanal endógena, empírica desde las vísceras de la realidad, comunicadora y periodista en formación, Educomunicadora y periodista certificada, cursando una maestría en Interculturalidad y Educación con énfasis en inclusión. </p>



<p>La más humilde  y seguramente la menos modesta de todas opina. </p>



<p>Fui pionera en teorizar Feminismo Artesanal, cuya huella digital comencé a tejer con absoluta dignidad desde el 2011 en diversas redes, intención que se certifica con un registro de derechos de autor en 2014 para impulsar mi biografía y obra inédita bajo ese nombre.</p>



<p> Este es el relato del género en disputa en el contexto del extractivismo intelectual, la levedad intelectual, los derechos morales, el choque entre la erudita y la empírica, la poderosa y la desconocida. </p>



<ul class="wp-block-list">
<li>¿Qué nos iguala?</li>
</ul>



<p> Aparentemente, la distancia entre nosotras es abismal. </p>



<p>Ellas tres, figuras consagradas de la élite académica; yo, en cambio, navego entre el empirismo visceral y los senderos, aún en construcción, de la academia como maestrante. </p>



<p>Sin embargo, la impotencia, la rabia punzante y el dolor sordo ante la usurpación atraviesan esta aparente disparidad. </p>



<p>Mi activismo ferviente no bastó para proteger la gestación de <strong>Feminismo Artesanal</strong>; la ausencia de capital para un registro formal dejó mi creación vulnerable. </p>



<p>Solo la dignidad inalienable de la palabra persiste como mi escudo. </p>



<p>En este despojo, resuena la historia de las feministas de los ochenta, como Magdalena León narra que fue testigo directo , de quienes alzaron su voz ante la apropiación intelectual sufrida por mujeres sin el respaldo de la academia. </p>



<p>Hoy, me veo dolorosamente reflejada en ese precedente.</p>



<p> Mi <strong>huella digital</strong>, tejida durante  más de una década de construcción conceptual, fue tomada y plasmada en una obra que me es ajena, sin que mediara protección legal. </p>



<p>La impunidad de este acto se suma a la negación de responsabilidad por parte de Vanessa, quien lo atribuye a una mera casualidad, una explicación que debo aceptar ante la ausencia de un delito formal. </p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p>No obstante, señalo vehementemente esta indelicadeza intelectual. </p>
</blockquote>



<p>Resulta inconcebible que en su rigurosa maestría de Feminismos Interseccionales de la Universidad Nacional, nadie advirtiera la coincidencia del juego de palabras &#8220;<strong>Feminismo Artesanal</strong>&#8221; al explorarlo en un simple motor de búsqueda.</p>



<p> Para esa comunidad académica, mi existencia parece invisible, a pesar de haber compartido incluso entrevistas con estudiantes y la emisora de su institución. Ante esta derrota anunciada, renuncio a la vía legal.</p>



<p> Solo la exigencia de una ética intelectual perdura como mi firme motivación. </p>



<p>Al buscar a María Emilia, inicialmente percibida desde la distancia de los privilegios académicos, descubrí un trasfondo de dolorosa secundarización y abuso intelectual. </p>



<p>La justicia, en su curso, dictaminará. </p>



<p>Su testimonio elocuente ilumina mi propia indignación.</p>



<p> Si esta vulneración ocurre a mujeres con herramientas y reconocimiento, ¿Qué destino enfrentan aquellas que se desenvuelven en los márgenes?</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p> Busco una ética del cuidado intelectual como un imperativo, un resarcimiento público que trascienda las acciones legales, camino que María Emilia ha emprendido en los tribunales, y cuya voz resuena hoy con sus propias conclusiones.</p>
</blockquote>



<p> Mi trinchera, mi labor indeclinable, reside en la Educomunicación tejida desde la interculturalidad y la esencia misma de <strong>Feminismo Artesanal</strong>.</p>



<p class="has-primary-background-color has-background"><strong>Parte 2 : La Pluma en Disputa y la periodista para el desarrollo humano </strong></p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<h2 class="wp-block-heading"><strong> ¿Cuándo y cómo nació este proyecto?</strong></h2>
</blockquote>



<p><strong>M.E.</strong> Este proyecto nació en 2021, cuando Diana Uribe y su entonces editor de Penguin, Sebastián Sabogal, me citaron para proponerme que fuera la escritora del libro de mujeres, porque la autora de los libros anteriores, Alejandra Espinosa, no podía serlo en esta ocasión. Yo inmediatamente renuncié a mi cargo en la Secretaría de la Mujer, que era de tiempo completo, y empecé a profundizar en investigación. Esta era mi gran pasión y un tema personal de investigación desde años atrás. En 2022, junto con el equipo de trabajo de Diana, nos sentamos y acordamos la estructura de la obra. Durante dos años, escribí los capítulos, uno a uno, y cada entrega fue revisada y aprobada directamente por Uribe.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="768" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/14223718/mARIA-eMILIA-2-1-768x1024.jpg" alt="" class="wp-image-115846" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/14223718/mARIA-eMILIA-2-1-768x1024.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/14223718/mARIA-eMILIA-2-1-225x300.jpg 225w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/14223718/mARIA-eMILIA-2-1-1152x1536.jpg 1152w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/14223718/mARIA-eMILIA-2-1.jpg 1200w" sizes="auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px" /></figure>



<h2 class="wp-block-heading">¿Tú hiciste una investigación o una obra?</h2>



<p><strong>M.E.</strong> Yo escribí una obra. </p>



<p>No se trató de una investigación para que alguien más escribiera: fue un proceso creativo, autoral y narrativo que desarrollé desde cero. </p>



<p>Todos los textos que entregué hacen parte de una obra de mi autoría.</p>



<h2 class="wp-block-heading">¿Cuánto tiempo llevabas trabajando tú el tema de las mujeres en la historia?</h2>



<p><strong>M.E.</strong> Este ha sido un tema que investigo al menos desde 2015, cuando estaba apenas empezando la carrera universitaria. </p>



<p>A lo largo de los años he recopilado fuentes, leído biografías, armado cronologías y trabajado con archivos. </p>



<p>Incluso mucho antes de empezar a escribir el libro, ya había lanzado varios cursos de historia de las mujeres y de historia con perspectiva de género en el marco de mi fundación Nerds de la Historia. </p>



<p>Toda esa investigación, ese archivo acumulado, también fue aportado a este libro. Lo que hice fue poner en palabras toda esa experiencia y darle una forma comprensible y pedagógica, con una voz narrativa clara, que buscaba ajustarse también al estilo de Uribe.</p>



<h2 class="wp-block-heading"> Diana Uribe ha argumentado que fue un trabajo en equipo. ¿Cuál es tu respuesta a esa afirmación?</h2>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="768" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/14223952/1672250020749-1-1024x768.jpg" alt="" class="wp-image-115847" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/14223952/1672250020749-1-1024x768.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/14223952/1672250020749-1-300x225.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/14223952/1672250020749-1-768x576.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/14223952/1672250020749-1-1536x1152.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/14223952/1672250020749-1.jpg 1600w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p><strong>M.E.</strong> Sí, claro que fue un trabajo en equipo, en la medida en que Diana y el equipo de trabajo aportaron puntos de vista clave, revisaron mis textos, hicieron observaciones, problematizaron varios aspectos.</p>



<p> Además, como lo he dicho de manera reiterativa, los aportes de la investigadora Sybil Lorena fueron fundamentales.</p>



<p>Fue gracias a ella que llegué a conocer historiadoras fantásticas como Leila Ahmed, cuya obra fue fundamental para comprender la historia de las mujeres en el islam.</p>



<p> Ella hizo los cuadros de investigación que te mostré, y también me compartía citas y fuentes clave por WhatsApp.</p>



<p> Creo que fue un proceso muy bello, porque ambas somos historiadoras y feministas, y compartíamos con emoción muchas cosas.</p>



<p> Aquí también hubo una afectación, porque yo, como escritora de la obra, tenía que tomar decisiones: qué incluir en cada capítulo, cómo acomodar la información, etc., y la falta de claridad y de liderazgo en este proceso también terminó afectando mi relación con Sybil. </p>



<p>Además, cuando me salió la beca en Oxford y salí a estudiar allá, empecé a solicitar mayor apoyo en investigación para el último capítulo, y esto generó malestar.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong> ¿Ellos también escribieron la obra contigo?</strong></h2>



<p><strong>M.E.</strong> No. He ahí la diferencia:</p>



<p> si bien sus aportes fueron fundamentales, no fueron ellos quienes se sometieron a una agenda estricta para escribir la obra.</p>



<p> Ellos no se sentaron de lunes a viernes a escribir hasta la madrugada, ni sacrificaron fines de semana, cumpleaños y reuniones familiares para redactar la obra. Investigar no es lo mismo que escribir. </p>



<p>Yo he sido investigadora para otras obras, por ejemplo, para el libro &#8216;Revoluciones&#8217;, de Alejandra Espinosa, también publicado bajo el nombre de Diana Uribe. </p>



<p>Yo no me atrevería a decir que yo fui autora de ese libro porque entiendo perfectamente que el rol de autora fue de Alejandra: ella fue quien se sentó a escribir, quien tomó decisiones narrativas, quien dio forma al lenguaje, quien construyó una voz, quien usó toda su creatividad y su experiencia para construir un relato.</p>



<p> Una obra es una hija… Es una cosa muy diferente a una investigación.</p>



<p><strong>M.E.</strong> Bueno pues como te comentaba, el pago fue apenas simbólico. Entonces yo tuve que seguirme desempeñando como funcionaria y trabajando en otros boleos para sostenerme. Por eso escribía de noche y en los días de descanso.</p>



<h2 class="wp-block-heading"> Este es el primer libro de Diana Uribe en el que los investigadores son reconocidos, sus perfiles incluidos en el libro y hasta sus fotos… ¿Cuál es la razón? ¿Tuvo algo que ver con tu proceso?</h2>



<p><strong>M.E.</strong> Sí, creemos que tuvo que ver directamente con todas las solicitudes que interpusimos con mi equipo legal ante la editorial. </p>



<p>Fuimos insistentes en el asunto del reconocimiento, y finalmente, ellos nos enviaron un mensaje en el que accedían, y mencionaban que incluirían tanto mi perfil como el de las otras personas del equipo. </p>



<p>Esto nos alegro mucho, pues es la primera vez que sucede algo así en un libro bajo el nombre de Diana Uribe. </p>



<p>Por ponerte un ejemplo, en Revoluciones, los investigadores aparecemos en letra minúscula… Y así en todos los otros casos. </p>



<p>Eso sí, nos entristece que no haya habido reconocimiento de otras personas que participaron en el proyecto, como la compositora musical y la editora de los audios.</p>



<p> No sé por qué no los incluyeron.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>M.C.</strong> ¿Cuándo empezó la pluma en disputa?</h2>



<p><strong>M.E.</strong> En noviembre de 2023, cuando yo estaba terminando el último capítulo de acuerdo al esqueleto original de la obra. </p>



<p>Diana me informó que su hija, Alejandra Espinosa, se sumaría al proyecto.</p>



<p> En una reunión con todo el equipo, Espinosa manifestó que la obra le parecía atroz, aún cuando la nueva editora, Carolina López, ya la había aprobado y había diseñado un plan de trabajo para terminar de editar y publicar. </p>



<p>Total, una vez Espinosa sentó su posición y propuso la reestructuración de la obra bajo un formato de cuatro capítulos que rompía con toda la contextualización y la narrativa que yo había hilado, todo el equipo manifestó estar de acuerdo.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Tengo entendido que Diana afirmó que apagaste la cámara. </strong></h2>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p>No tengo muy en claro, dónde hizo esa afirmación si eso es así.</p>



<p> ¿Por qué lo hiciste?</p>
</blockquote>



<p><strong>M.E.</strong> Yo sentí que se reían en mi cara de todo mi trabajo y de todo mi sacrificio, que ellos conocían de primera mano.</p>



<h2 class="wp-block-heading"> ¿Qué pasó después?</h2>



<p><strong>M.E.</strong> Pocos días después, la editorial me comunicó sin más que la obra sería restructurada, que esa era la orden de Diana Uribe. </p>



<h2 class="wp-block-heading">¿Tú qué sentiste?</h2>



<p><strong>M.E.</strong> Yo me sentí aplastada, usada, abusada, desechada. </p>



<p>De niña fui objeto de diferentes formas de abuso y sentí que esto era un abuso más… Tenía pesadillas con las voces de las mujeres que había incluido en la obra. Ya no podía dormir en las noches.</p>



<p> Bueno, tú que has vivido cosas similares, sabes que cuando se apropian o destruyen un trabajo que has hecho con amor y años de dedicación, las consecuencias emocionales y mentales son graves.</p>



<h2 class="wp-block-heading">¿Intentaste hacer algo para frenar la reestructuración de la obra? ¿Intentaste contactar a Diana?</h2>



<p><strong>M.E.</strong> Intenté comunicarme con Diana varias veces. </p>



<p>La llamé, le escribí, contacté incluso a su secretaria.</p>



<p> No obtuve respuesta. </p>



<p>Solo me respondió después de que envié una carta formal de protesta a la editorial, en la que proponía que al menos llegáramos a un punto medio entre la estructura original de la obra y la estructura planteada por Alejandra (propuesta que no fue acogida).</p>



<p> En esa llamada, Uribe me dijo que “las chicas” lanzaríamos juntas el libro. </p>



<p>Unos meses más tarde, cuando ya me disponía a viajar a Bogotá para la Feria del Libro, me avisaron que no me permitirían estar en el lanzamiento (que originalmente estaba pensado para la FILBO 2024).</p>



<h2 class="wp-block-heading">Diana ha argumentado que las cosas se podían haber solucionado conversando, con un café … ¿Tú buscaste contactarla?</h2>



<p><strong>M.E.</strong> Sí, cuando la editorial me comunicó que yo no podía participar en el lanzamiento del libro, llamé a Diana. </p>



<p>Nunca contestó. </p>



<p>Le envié mensajes de WhatsApp. </p>



<p>Sus respuestas fueron cortantes y en últimas, cuando le manifesté mi dolor y que consideraba que esto era injusto, me ignoró. </p>



<p>Además, yo inicialmente copiaba a Diana en los correos con la editorial, para que todo fuera transparente.</p>



<p> La editorial me pidió que dejara de incluirla. </p>



<p>Esa exclusión lo dice todo. </p>



<p>Yo era absolutamente insignificante. </p>



<p>Había sido usada y desechada.</p>



<h2 class="wp-block-heading"> Penguin Random House ha mencionado que tú firmaste un contrato de obra por encargo ¿es cierto?</h2>



<p><strong>M.E.</strong> Sí, firmé un contrato de obra por encargo con Penguin Random House, lo que implica, entre otras cosas, que no gano regalías.</p>



<h2 class="wp-block-heading"> ¿Y por qué entonces tu nombre aparece en portada y copyright?</h2>



<p><strong>M.E.</strong> Porque llegamos a ese acuerdo, el cual también quedó estipulado en el contrato.</p>



<h2 class="wp-block-heading"> ¿Eso es legal en Colombia?</h2>



<p><strong>M.E.</strong> Jum no sé… No sé si  ilegal, sino inadecuado.</p>



<p> Funciona muy bien para las editoriales porque así evitan pagar regalías, lo que sí tendrían que hacer con un contrato de coautoría normal.</p>



<h2 class="wp-block-heading">¿Cuánto te pagaron?</h2>



<p><strong>M.E.</strong> No puedo mencionar el monto porque el contrato tiene una cláusula de confidencialidad que me lo prohíbe. </p>



<p>Invito a los medios y al público a que le pregunten directamente a la editorial, que ha dicho públicamente que “cumplió con el pago”. </p>



<p>¿Cuánto pagaron por años de investigación, escritura, sacrificio personal? Con ello quedará demostrado que mi único incentivo para participar en este proyecto, era mi autoría… Claro está, no esperaba que hasta eso fuera vulnerado.</p>



<h2 class="wp-block-heading">¿Qué son exactamente los derechos morales de autor y por qué son relevantes en este caso?</h2>



<p><strong>M.E.</strong> Los derechos morales son la esencia de la protección a la autoría. En Colombia, están protegidos por la Ley 23 de 1982, que dice que el autor tiene derecho a:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li>Ser reconocido como autor.</li>



<li>Oponerse a toda deformación o modificación de su obra.</li>



<li>Exigir el respeto a la integridad de su creación.</li>
</ul>



<p>Estos derechos son irrenunciables, intransferibles y perpetuos. </p>



<p>Eso significa que ni siquiera un contrato puede anularlos. </p>



<p>Para que se entienda por qué son importantes, pensemos en este ejemplo: imaginen que un autor escribe una obra por encargo para niños y luego, sin su permiso, la editorial la convierte en pornografía infantil.</p>



<p> Eso sería una violación clarísima de derechos morales, porque atenta contra la integridad de la obra y la reputación del autor. </p>



<p>No estoy diciendo que eso haya pasado aquí, el principio es el mismo: nadie puede modificar tu obra sin tu autorización y mucho menos hacerlo en tu nombre.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Diana Uribe dice que tú lo estás buscando es fama… ¿Cuál es tu respuesta a esa afirmación?</h2>



<p><strong>M.E.</strong> Ja! Por favor… Si por fama se refiere a odio, hostigamiento y matoneo, entonces sí. Lo único que esto ha despertado es odio pues ¡me digné a denunciar a la mujer más amada y venerada del país! ¡Al ídolo de muchas generaciones! Total, sería una estrategia bastante contraproducente ¿no crees? Además, si yo estuviera buscando fama en vez de proteger mi integridad como historiadora y reclamar justicia y resarcimiento, ¿por qué me habría desgastado un año entero en conversaciones con la editorial y con mi equipo legal para tratar de solucionar esto antes de que el libro fuera publicado?</p>



<h2 class="wp-block-heading">¿Cuál es tu propósito al hacer esta denuncia?</h2>



<p><strong>M.E.</strong> Busco que se diga la verdad. Que se reconozca la autoría real. Que se respete la integridad del trabajo de quienes escribimos. Porque esto no me pasó solo a mí: esto es algo que le pasa todos los días a muchas personas, especialmente a mujeres jóvenes, cuando entran a espacios dominados por figuras con poder simbólico. Yo no iba a ser una cómplice más. Va en contra de mi naturaleza, de mis principios más profundos. Si este caso sirve para abrir una conversación nacional sobre derechos de autor, me doy por satisfecha.</p>



<h2 class="wp-block-heading">¿Qué recomendación das a otros autores que pueden estar enfrentando algo similar?</h2>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><strong>M.E.</strong> Que no se queden callados. </p>



<p>Que documenten todo, que busquen asesoría legal, que se rodeen de comunidad.</p>



<p> El silencio solo perpetúa el abuso. </p>



<p>El trabajo intelectual vale, y debe ser protegido. </p>
</blockquote>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p>La historia, además, no puede contarse a costa de borrar a quienes la escriben.</p>
</blockquote>
]]></content:encoded>
        <author>Mar Candela</author>
                    <category>Putamente libre - Feminismo Artesanal</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=115843</guid>
        <pubDate>Thu, 15 May 2025 03:56:00 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[María Emilia Gouffray y Diana Uribe: La pluma en disputa.]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mar Candela</media:credit>
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