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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
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	<title>You searched for a+semana | Blogs El Espectador</title>
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        <title>Patiliso, el verdadero terror de las ACSN</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/esto-mejora-pero-no-cambia/patiliso-el-verdadero-terror-de-las-acsn/</link>
        <description><![CDATA[<p>Anoten este nombre: Orlando Pérez Ortega, o más bien, el Patiliso. Si el país conoció el nombre de un influencer criminal de las redes sociales conocido como el Bendito Menor, se sorprenderá al saber que su alcance de terror se queda pequeño ante el nombre del Patiliso, el verdadero poder de las autodefensas que imponen [&hellip;]</p>
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<p class="wp-block-paragraph">Anoten este nombre: Orlando Pérez Ortega, o más bien, el Patiliso.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si el país conoció el nombre de un influencer criminal de las redes sociales conocido como el Bendito Menor, se sorprenderá al saber que su alcance de terror se queda pequeño ante el nombre del Patiliso, el verdadero poder de las autodefensas que imponen su Ley en el Magdalena, La Guajira, y otros departamentos de la Región Caribe.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si bien el presidente Abelardo de la Espriella hasta ahora ha nombrado a Pinocho como el &#8216;nuevo objetivo de alto valor inherente a las ACSN&#8217;, especialmente tras la desafortunada entrevista que dio a Salud Hernández-Mora en la Revista Semana&#8217;, es preciso mencionar que Patiliso debería ser de mucho más valor.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso, mientras escribo estas palabras -en momentos en que el presidente De La Espriella apenas se dirige hacia la sede de Antinarcóticos y posteriormente a la sede de la Gobernación del Magdalena, se hace oportuno que se visibilice el nombre y alias de este personaje, oriundo del Norte de Santander, y quien, una vez se reincorporó en las filas de estas Autodefensas (pues en el pasado hizo parte de las originales estructuras del paramilitarismo en la Sierra Nevada), se mandó a hacer un corrido prohibido en la voz de Álex Rodríguez, un reconocido cantante de este mundo criminal.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe title="EL COMANDO DE LA SIERRA - (ALEX RODRÍGUEZ)" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/KiawEnSSE2Q?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
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<p class="wp-block-paragraph">Aquí tienen una foto de este nuevo jefe operativo o comando militar de las ACSN, reconocido en el bajo mundo como una persona sanguinaria y sin escrúpulos. Mientras que alias Pinocho puede ser interpretado como un jefe más bien político o estratega, Patiliso es el jefe de las armas, el que tomaría decisiones de sangre y fuego de las que no se arrepentirá.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin duda alguna, el típico objetivo de alto valor al que el presidente De La Espriella debería decir: se entrega ante la Ley o cae bajo el peso de la Ley, tal como le pasó a alias &#8216;Cholo&#8217;&#8230; En una bolsa blanca.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="https://x.com/PoloDiazG/article/2102244794726580695/media/2102244652048842752"></a></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="600" height="250" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2025/03/Firma-Polo-Diaz-Granados-ok.jpg?quality=60&amp;w=600" alt="" class="wp-image-112528" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2025/03/Firma-Polo-Diaz-Granados-ok.jpg 600w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2025/03/Firma-Polo-Diaz-Granados-ok.jpg?resize=300,125 300w" sizes="(max-width: 600px) 100vw, 600px" /></figure>
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        <author>Polo Díaz Granados</author>
                    <category>Esto mejora, pero no cambia</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=133375</guid>
        <pubDate>Tue, 22 Sep 2026 03:57:42 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Patiliso, el verdadero terror de las ACSN]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Polo Díaz Granados</media:credit>
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        <item>
        <title>Abelardo y la prensa cortesana</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/abelardo-y-la-prensa-cortesana/</link>
        <description><![CDATA[<p>El presidente graduó a unos medios de “amigos”, dando a entender que otros son enemigos, como si pretendiera diezmar el poder del “cuarto poder”. Cualquier amenaza a la libertad de prensa, se combate con un periodismo capaz de irritar a los poderosos, no de confabularse con ellos. ¿Estamos en la era del periodismo low-cost?</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-1 wp-block-paragraph"><em>“En el entorno político actual hay una falta de respeto por la independencia de la prensa. Y hay una disposición a atacar a los periodistas por informar. Todo ello contribuye a formar un ambiente aterrador para los periodistas y las fuentes”:</em> <strong>Ronald Farrow, Premio Pulitzer al Servicio Público (2018).</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Amanecimos con la noticia de que no hay noticias, porque están prohibidas las ruedas de prensa en este gobierno. Si eso no es obstrucción al periodismo, ¿Qué es?</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hay una agresión evidente contra la prensa y un saboteo al derecho a la información. &nbsp;¿Por qué el país no está conversando sobre esto? ¿Por qué algunos opinadores, siendo periodistas, parecen estar del lado del poder y no de la prensa?</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ciertos columnistas de El Tiempo, por ejemplo, parecen más bien asesores de imagen del presidente Abelardo De la Espriella, cual cortesanos. Tres botones para la muestra, porque el espacio es corto para juntarlos a todos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En una de sus columnas, la abogada María Isabel Rueda, experiodista ella, en lugar de defender a la prensa de los atropellos del presidente, le manda a decir -palabras más, palabras menos- que su éxito consistirá en comunicar bien los mensajes. Y le recuerda que para eso está el periodismo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Claro, como si la prensa fuera la bella Cenicienta del poder, esa cohorte que aplaudía al rey, incluso cuando el rey era indigno de aplausos.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si Bob Woodward y Carl Bernstein se hubiesen comportado como lisonjeros, el caso Watergate sobre espionaje político no habría existido, y el presidente Richard Nixon jamás habría sido obligado a dimitir. <em>“Los buenos ganaron”,</em> resumió un periodista de la época. The Washington Post alentó a sus reporteros a bucear en las alcantarillas. &nbsp;&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si <strong>El Espectador</strong> no hubiese investigado y denunciado los malos manejos del Grupo Grancolombiano en los años 80, ese crimen financiero habría quedado impune y los culpables libres, haciendo fiesta con el dinero de los ahorradores.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esa debe recordarse como lo que es: una de las grandes gestas del periodismo colombiano. Don Guillermo Cano enseñó que se puede ejercer un periodismo aséptico e incorruptible. Sabemos el precio que pagó por estar del lado correcto. La única forma de honrar su memoria y valentía es a través de un periodismo confiable, responsable y ético. Son las tres armas del buen periodista. Saltarse cualquiera, significa amputar el alma del oficio: la confianza del público. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Nos acercamos peligrosamente a una especie de <em>periodismo de bajo costo (low-cost</em>); es decir, sin principios, sin ética, alejado de las buenas prácticas y despojado de todo aquello que es la razón de ser de la prensa: la conciencia crítica y moral de una sociedad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Nuestro oficio no existe para ser vil, sino para servir de escudo a la sociedad ante los excesos del gobernante de turno. De eso hablamos cuando hablamos de periodismo independiente. Lo demás ¿es periodismo o habrá que redefinir qué entendemos por periodismo hoy?</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-2 wp-block-paragraph"><strong><em>“Al gobierno le conviene mantener una permanente conversación, diálogo e interlocución con los distintos sectores del país, incluyendo, claro, a los productivos, y una buena forma es que sea a través del periodismo”,</em> </strong>afirma la periodista María Isabel Rueda.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El periodismo es un contrapoder, a diferencia del columnismo que suele utilizarse como trinchera ideológica para defender a unos y atacar a otros; es decir, para ejercer el activismo y la oposición de manera simultánea, a veces con más rabia y sesgo que rigor y seriedad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Rueda hace gala de una supuesta independencia: <em>“&#8230;los que informamos y opinamos quedaríamos heridos en la credibilidad, nuestro más valioso patrimonio”.</em> Queda muy mal parada cuando, varias líneas después, sugiere que unos ministros <em>“deben hablar mucho y otros muy poco”</em>. Como quien dice: este de aquí que se calle y el de allá que hable por los demás. Leer para creer.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">​Baste decir que hace rato la señora María Isabel dejó de informar para dedicarse a pontificar sobre lo divino y lo mundano, poniendo en evidencia sus malquerencias políticas. No es la única que cumple bien su papel de cortesana. Desde las páginas de El Tiempo la acompañan Juan Lozano y Mauricio Vargas, cada cual desde su esquina. El doctor Lozano usa su editorial en La FM para hablar como el expolítico que es, aunque nunca se sabe cuánto tiempo le falta para regresar a esas lides o, aún mejor, ingresar a la cómoda vida diplomática, como su abuelo, Juan Lozano y Lozano, quien fue político, periodista, militar y poeta.  </p>



<p class="wp-block-paragraph">Rueda, Vargas y Lozano fueron opositores despiadados durante el gobierno de Petro y ahora actúan como benefactores en el de Abelardo. Ojalá en alguna facultad de comunicación se tomen el trabajo de poner a los estudiantes a analizar el mal llamado “periodismo de opinión” en Colombia. Empecemos por enseñarles que el activismo que muchos ejercen desde las páginas editoriales de los periódicos, incluso desde la radio y la televisión, no es periodismo, por más que utilicen los mismos vehículos para difundirse.</p>



<h2 class="wp-block-heading has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-3"><strong>La prensa es la conciencia crítica y moral de una sociedad.</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">​En su columna dominical “Optimismo sí, pero bien informado”, no hay un solo reproche de María Isabel Rueda al gobierno del “Tigre” por la forma solapada como se impone la censura de prensa en Colombia. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Recoge<a href="https://www.elespectador.com/politica/esta-es-la-directiva-del-gobierno-de-la-espriella-para-tratar-con-medios-de-comunicacion/#google_vignette" data-type="link" data-id="https://www.elespectador.com/politica/esta-es-la-directiva-del-gobierno-de-la-espriella-para-tratar-con-medios-de-comunicacion/#google_vignette"> <strong>El Espectador</strong></a><strong>: </strong><em>“Según lo investigado por este medio, el Gobierno&nbsp;“determinó que no se den ruedas de prensa ni entrevistas a medios que no sean ‘amigos’, salvo que sea para un tema estratégico y previamente autorizado por la presidencia. Asimismo, se le comunicó a los asistentes a la reunión que durante los eventos, recorridos, inspecciones, en donde haya presencia de los medios de comunicación,&nbsp;los ministros solamente podrán dar una declaración (buscando que sea lo más completa posible) pero sin lugar a preguntas”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">La misma semana en que <a href="https://es.euronews.com/2026/09/20/trump-niega-el-acceso-a-la-casa-blanca-a-periodistas-de-cnn-ms-now-y-politico" data-type="link" data-id="https://es.euronews.com/2026/09/20/trump-niega-el-acceso-a-la-casa-blanca-a-periodistas-de-cnn-ms-now-y-politico">Donald Trump les negó el acceso a la Casa Blanca a periodistas de CNN, MS NOW&#8217;y Político</a>, en Colombia el director del DANE fue echado del puesto <a href="https://www.lasillavacia.com/silla-nacional/despido-en-el-dane-abelardo-pone-la-obediencia-y-el-relato-por-encima-del-dato/" data-type="link" data-id="https://www.lasillavacia.com/silla-nacional/despido-en-el-dane-abelardo-pone-la-obediencia-y-el-relato-por-encima-del-dato/">por  incumplir la directiva presidencial que les prohíbe a los altos funcionarios suministrar información a la prensa.</a></p>



<p class="wp-block-paragraph">En un texto titulado <a href="https://www.elespectador.com/el-magazin-cultural/70-anos-despues-surge-una-nueva-hipotesis-las-llamas-del-fascismo-en-bogota" data-type="link" data-id="https://www.elespectador.com/el-magazin-cultural/70-anos-despues-surge-una-nueva-hipotesis-las-llamas-del-fascismo-en-bogota">“Las llamas del fascismo en Bogotá”</a>, Guillermo Pérez Flórez nos recuerda que las dictaduras empiezan por aniquilar a la oposición y silenciar a la prensa.&nbsp;Esto escribió en 2022 sobre el fatídico día de 1952 en que ardieron los edificios de <strong>El Espectador </strong>y El Tiempo en la capital. <em>“Para algunos sacerdotes, los liberales eran masones, comunistas y ateos, y su eliminación física era legítima”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">En pleno siglo XX no hay que llegar a tales extremos. Basta con poner en la calle a cualquier periodista entrometido. Callarlo o arrinconarlo, sin necesidad de eliminarlo. Está pasando. &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y lo más grave es que el gobierno de Abelardo De la Espriella ya logró consolidar una mayoría aplastante en el Congreso, con el respaldo de 186 de las 286 curules que conforman el Senado y la Cámara. Así, cualquier caprichito del señor presidente sería “pan comido”. Ojalá y no.</p>



<h2 class="wp-block-heading has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-4"><strong>El buen periodismo no se tapa la nariz, ni sirve de alfombra para que el presidente pisotee a la prensa.   </strong></h2>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size wp-block-paragraph"><strong>​Las víctimas del régimen</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Podríamos hacer un retrato <em>havladdo</em> de las primeras víctimas de la censura oficial en el primer año del Tigre; de seguir así, la lista crecerá antes de Navidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los episodios sobre la salida de Camila Zuluaga y Ana Cristina Restrepo de Blu Radio, más la echada del caricaturista <em>Vladdo</em> de Noticias RCN, caerán en el olvido. Quedó flotando en el ambiente la sospecha de que salieron por “ser enemigos”; ni el presidente de la República, ni la emisora, tampoco el canal, se tomaron la molestia de desmentir los rumores.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para completar la dicha, gremios como el Círculo de Periodistas de Bogotá, CPB, caminan de puntillas frente al tema. Como quien dice, con esos colegas, para qué enemigos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Vladdo se pasó a la revista Cambio y sobrevive su personaje de Aleida en el diario El Tiempo, una caricatura que en realidad a nadie mortifica. Los trazos de Matador sí atormentaron a Iván Duque y por eso despidieron al caricaturista Julio César González de ese diario en 2023, otra anécdota más para el anecdotario nacional.</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-5 wp-block-paragraph"><strong><em>“Creo que informar a la gente es la única esperanza que tenemos”:</em> </strong>Ronald Farrow, periodista estadounidense.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El periodismo no está para ser monedita de oro; debe estar del lado de la sociedad, dispuesto a denunciar los abusos del poder, pase lo que pase, pésele a quien le pese. El gobierno tiene la obligación de hacer bien su tarea. Punto. Y el periodismo debe sentirse obligado a hacer bien la suya. Punto. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo que hagan mal el presidente y los suyos, la ciudadanía tiene el derecho de saberlo y el periodismo la obligación sagrada de comunicarlo. Ese es el deber ser de la prensa. Si renuncia a eso, cae en la propaganda</p>



<p class="wp-block-paragraph">​El periodismo no debe prestarse para lavar caras. Su trabajo consiste en descubrir quién usó el tapete para tapar el vómito. El buen periodismo no se tapa la nariz, ni sirve de alfombra para que el presidente pisotee a la prensa. &nbsp;&nbsp;</p>



<h2 class="wp-block-heading has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-6"><strong>Un periódico debe servirle a los ciudadanos para algo más que madurar aguacates.</strong></h2>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size wp-block-paragraph"><strong>La prensa cortesana</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">​María Isabel Rueda, Juan Lozano y Mauricio Vargas escriben tan parecido que se asemejan hasta en sus odios políticos, los cuales inoculan al lector/elector desde sus tribunas de opinión.</p>



<p class="wp-block-paragraph">​Ninguno de los tres, a pesar de haber vivido del periodismo casi toda su vida, ha planteado una crítica seria y tajante ante el trato descortés del presidente con la prensa, primero como político en campaña y ahora como jefe de Estado en ejercicio.</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-7 wp-block-paragraph"><strong><em>“La derrota que el periodismo estaba viviendo frente al poder solo era posible con la connivencia y en ocasiones la participación directa de importantes aliados dentro de los medios”:</em> </strong>David Jiménez, periodista español, ex director del diario El Mundo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">​El más osado de todos es Mauricio Vargas, a quien le dieron página entera de El Tiempo para descargar su veneno contra el expresidente Ernesto Samper por el Proceso 8000. En una carambola mágica ata ese episodio a Gustavo Petro y al excandidato presidencial Iván Cepeda, a quien llama &#8220;senador comunista&#8221;. Si en las redacciones existiera la figura del verificador de datos, esas etiquetas sí tendrían que corregirse por faltara la verdad. Por lo demás, a De la Espriella lo llama abogado a secas, sin reparar en su pasado, ni en su presente que lo ata al señor Alex Saab, quien se declaró culpable de lavar dinero ante la justicia gringa.</p>



<p class="wp-block-paragraph">​Antes de ser director de <em>Semana</em>, Vargas fue consejero de prensa del presidente Cesar Gaviria, lo cual permite concluir que en Colombia periodismo y política se dividen la cama sin reproches, o al menos comparten la misma cobija, sin reparar en lo dañino que son los matrimonios por conveniencia. Si algún periodista se siente libre de pecado, que tire la primera piedra, a ver quién resulta descalabrado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El voto de silencio nunca será una opción para los periodistas. Que lo cortés, no nos quite lo valiente para desenmascarar los excesos de cualquier gobierno, cueste lo que cueste. Si en palacio alguien se cree príncipe, los reporteros no tienen porqué comportarse como&nbsp;bufones.&nbsp;Un periódico debe servirle a los ciudadanos para algo más que madurar aguacates. </p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=133228</guid>
        <pubDate>Sun, 20 Sep 2026 14:25:33 +0000</pubDate>
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        <item>
        <title>​El documental de HBO sobre el Proceso 8000</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/el-documental-de-hbo-sobre-el-proceso-8000/</link>
        <description><![CDATA[<p>A 30 años de la publicación del libro “El presidente que se iba a caer”, un documental revive un momento oscuro de la historia colombiana y muestra el trabajo sigiloso de la prensa para destapar escándalos, aunque los finales no siempre sean felices.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="has-text-align-right has-luminous-vivid-amber-background-color has-background wp-block-paragraph"><em>​&#8221;Ahora apuesto a que vas a ser un ciudadano honesto como esos senadores mafiosos (&#8230;) ¿Quieres ser como ellos? No eres como ellos (&#8230;) Son dueños de este maldito país, son gánsteres&#8221;: </em>De la película <strong>The Alto Knights: Mafia y poder</strong><br>(2024⁨) </p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">​En cuatro episodios queda resuelto un pasaje convulso de la historia política de Colombia: la infiltración de dinero de la mafia en la campaña del presidente Ernesto Samper (1994-1998), suceso que retrató el tira y afloja entre la prensa y el poder a finales del siglo XX.</p>



<p class="wp-block-paragraph">​Mientras los periodistas arriesgaban el pellejo para sacar a la luz todo lo que se descubría, los funcionarios del gobierno capoteaban el temporal: a veces tapaban y otras buscaban la manera de desviar la mirada.</p>



<p class="wp-block-paragraph">​El documental cumple su papel de retratar los sucesos al detalle, en medio de intrigas, asesinatos, acusaciones, conspiraciones y encubrimientos. Trae al presente a personajes tristemente célebres como Santiago Medina, Elizabeth Montoya de Sarria (apodada &#8220;la monita retrechera&#8221;) o Fernando Botero Zea, exministro de Defensa e hijo del pintor Fernando Botero, quien pagó cárcel por enriquecimiento ilícito.</p>



<p class="wp-block-paragraph">​Por el lado de los buenos aparecen los jueces sin rostro, un fiscal y los tres periodistas que querían repetir la hazaña de <em>Watergate</em>: tumbar al presidente desde la revista <em>Semana</em>: Jorge Lesmes, Édgar Téllez y Mauricio Vargas. Los tres son autores del libro que lleva el mismo nombre del documental, “El presidente que se iba a caer”, publicado en 1996. Los tres fueron intimidados. El testimonio minucioso de Jorge Lesmes conmueve y retrata al reportero sabueso que entiende su oficio, y penetra hasta en los lugares más sórdidos para desenterrar la verdad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">​Los realizadores aclaran que invitaron a Botero y a Samper a participar en esta producción, pero ambos declinaron. Es una lástima que no hayan recurrido a otras fuentes que vivieron este episodio desde las entrañas del poder. Entre ellas, el periodista Felipe Zuleta Lleras, quien trabajó para el presidente desde la sombra y en su libro de memorias afirma sin rubor: <em>&#8220;Los conspis arremetían en contra del presidente de una manera violenta. Mauricio Vargas, María Isabel Rueda y Enrique Santos C. estaban entre ellos. El tema era muy jodido porque contaban con el apoyo del embajador gringo en el país, el funesto Myles Frechette. (…) Se creó un comité de crisis que se reunía todos los días en palacio (…) <strong>No hubo un solo día en que no pasara algo malo y se nos ocurriera algo para cambiarle la agenda al país&#8221;.</strong></em></p>



<p class="wp-block-paragraph">​Queda la impresión de que quien sale peor parado en este documental no es el expresidente Samper, sino el propio dueño de la revista Semana, Felipe López Caballero, hijo del expresidente Alfonso López Michelsen. López Caballero alentó a los periodistas a investigar, pero de igual forma engavetó algunas indagaciones por considerar que carecían de suficiente peso.</p>



<p class="wp-block-paragraph">​Como se aclara al final, López Caballero no quiso dar su testimonio, lo que deja en evidencia la incómoda situación de quien tiene la doble condición de dueño de un medio de comunicación que investiga a los poderosos y miembro de la élite bogotana que se crio entre ellos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">​</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" height="1024" width="635" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/Proeso-8000-2-2.jpg?w=635" alt="" class="wp-image-133215" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/Proeso-8000-2-2.jpg 1012w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/Proeso-8000-2-2.jpg?resize=186,300 186w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/Proeso-8000-2-2.jpg?resize=768,1239 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/Proeso-8000-2-2.jpg?resize=635,1024 635w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/Proeso-8000-2-2.jpg?resize=952,1536 952w" sizes="(max-width: 635px) 100vw, 635px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, lo que habría podido decir, lo encontré en el libro <strong><em>“Felipe López: El hombre detrás de la revista Semana” </em></strong><em>(2012),</em> cuando le preguntan cómo califica el gobierno de Samper: <em>&#8220;…</em> <em>es una persona muy inteligente y un verdadero liberal de centroizquierda que llegó</em> <em>al poder. Eso en Colombia no es muy común porque los que llegan con esa bandera nunca son de verdad de centroizquierda y los que de verdad lo son nunca llegan. <strong>Si no hubiera sido por el escándalo, se habrían podido hacer cosas de gran peso.</strong> </em><strong><em>Samper logró</em> <em>no caerse, lo que era de por sí una hazaña pues tenía en su contra al gobierno de los Estados Unidos, a la mayoría de los periodistas, a casi todo el sector empresarial y a todo el estrato seis. </em></strong><em>Y fuera de eso tenía al gerente de su campaña, Fernando Botero, y al tesorero, Santiago Medina, acusándolo&#8221;.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">​Quizás una frase de Mauricio Vargas Linares, para la época director de <em>Semana</em>, resume su amargo destino: <strong>&#8220;El presidente que se iba a caer no se cayó y el director que no se iba a caer sí se cayó&#8221;.</strong> López reemplazó a Vargas por Isaac Lee en la dirección.</p>



<p class="wp-block-paragraph">​Queda el sinsabor de la imagen con la que remata la producción: una persona envuelve aguacates usando la primera plana del periódico <em>El Tiempo</em>, como si con ello el documentalista quisiera decirnos que, al final, la prensa fue de cierta forma derrotada por el Proceso 8000, porque tumbó a un ministro, pero no al presidente.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=133204</guid>
        <pubDate>Sat, 19 Sep 2026 12:46:03 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/OCHO-MIL.jpg?quality=60&amp;#038;w=1080" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[​El documental de HBO sobre el Proceso 8000]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                        <post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">133204</post-id>    </item>
        <item>
        <title>Matemáticas e inteligencia artificial: entre el temor y la oportunidad</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/ecuaciones-de-opinion/matematicas-e-inteligencia-artificial-entre-el-temor-y-la-oportunidad/</link>
        <description><![CDATA[<p>En estos días se ha generado un gran revuelo ante la sorprendente capacidad que ha demostrado la IA para transformar el trabajo de los matemáticos</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">La reciente noticia sobre la presunta solución —gracias al uso de la IA— del problema relacionado con las ecuaciones de Navier-Stokes, uno de los siete «problemas del milenio», que se cuentan entre los desafíos matemáticos más célebres y cuya resolución está premiada con un millón de dólares cada uno, ha desatado un intenso debate sobre el papel de los matemáticos y su futuro frente a esta poderosa herramienta.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A mi modo de ver, la mayoría de estas preocupaciones proviene de la idea de que los matemáticos dejarán de ser valiosos. Hay un aparente temor a que se pierda la utilidad de su labor, a que su capacidad para resolver problemas sea superada por la indiscutible superioridad de la IA en el procesamiento de la información.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No obstante lo anotado anteriormente, creo que ese tipo de preocupaciones ha existido siempre, y no solo entre los matemáticos. La aparición de la imprenta de Gutenberg, por ejemplo, suscitó numerosas inquietudes debido a la difusión masiva de textos que antes estaban reservados a unos pocos. Además, provocó la gradual desaparición de algunos oficios, como el de los amanuenses o copistas, encargados de transcribir manuscritos a mano, labor que generalmente se realizaba en monasterios y talleres.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En la evolución de las herramientas utilizadas para efectuar cálculos y resolver problemas ha habido siempre, por supuesto, un efecto sobre la manera de hacer matemáticas. Desde los ábacos utilizados por numerosas culturas se llegó a inventos de enorme importancia, como las calculadoras mecánicas: la pascalina, diseñada por Blaise Pascal en 1642, o la extraordinaria máquina de Leibniz, presentada en 1673, con la que ya podían realizarse las cuatro operaciones aritméticas básicas, incluida la división. Cada uno de estos avances generó temores y contribuyó gradualmente a la desaparición de oficios ya tradicionales que dependían de la habilidad para efectuar cálculos manuales de forma rápida y precisa, como los de los calculistas que realizaban complejos cómputos numéricos para la astronomía, la navegación, la ingeniería o la administración.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El siguiente gran salto se produjo con la aparición de las calculadoras electrónicas hacia mediados del siglo XX. Estas máquinas, inicialmente costosas y reservadas a instituciones científicas, militares y empresariales, realizaban en segundos operaciones que antes requerían largos cálculos manuales. Ya en la década de 1970 se popularizaron, y los estudiantes universitarios podían adquirirlas para reemplazar las reglas de cálculo y las tablas logarítmicas en la ejecución de sus tareas en las asignaturas de matemáticas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Desde entonces hemos ido abandonando algoritmos y procedimientos que antes aprendíamos tras dedicarles mucho tiempo. Pensemos, por ejemplo, en el cálculo manual de una raíz cuadrada, tarea que estoy seguro de que la mayoría de los lectores no podría realizar hoy sin detenerse primero a recordar el procedimiento. Sería prácticamente imposible, por ejemplo, determinar en pocos minutos el valor de √17,3 sin la ayuda de una calculadora.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Como había ocurrido con innovaciones anteriores, la llegada de estos instrumentos de cálculo despertó inquietudes entre quienes temían que las nuevas tecnologías sustituyeran habilidades que durante siglos habían sido altamente valoradas. Sin embargo, lejos de hacer innecesarias las matemáticas, las calculadoras electrónicas permitieron abordar problemas cada vez más complejos y liberaron a los investigadores de numerosas tareas rutinarias, permitiéndoles concentrarse en los aspectos conceptuales de su trabajo. Del mismo modo, los profesores de matemáticas pudieron dedicar menos tiempo a la ejecución mecánica de los cálculos y más a la comprensión de los conceptos y a sus aplicaciones. Como era de esperar, esta transformación introdujo cambios importantes y exigió nuevas formas de adaptación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero la verdadera transformación llegó con la aparición de los computadores. A diferencia de las calculadoras electrónicas, que estaban concebidas principalmente para realizar operaciones numéricas, los computadores podían ejecutar secuencias de instrucciones y resolver una gran variedad de tareas. Surgió así la programación, es decir, el arte de describir mediante algoritmos precisos los pasos necesarios para resolver un problema. Durante décadas, aprender a programar se convirtió en una habilidad fundamental para científicos, ingenieros y matemáticos, del mismo modo que antes lo había sido dominar las técnicas de cálculo manual.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los computadores no eliminaron la necesidad de pensar; por el contrario, exigieron nuevas formas de razonamiento y obligaron a expresar con claridad procedimientos que hasta entonces muchas personas realizaban de manera intuitiva. Surgieron así nuevos problemas matemáticos y computacionales: fue necesario desarrollar algoritmos y métodos numéricos eficientes, que requirieran poca memoria, ejecutaran los cálculos en tiempos razonables y produjeran resultados fiables a pesar de los errores de redondeo propios de la aritmética de máquina.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y, una vez más, la historia se repitió: aparecieron nuevas profesiones y nuevas áreas de especialización, mientras algunos oficios tradicionales fueron perdiendo relevancia o desaparecieron por completo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El desarrollo de computadores cada vez más veloces y capaces permitió, como está ocurriendo ahora, resolver problemas matemáticos que habían permanecido abiertos durante siglos. Un ejemplo particularmente interesante del impacto de los computadores en las matemáticas ocurrió en 1966, cuando L. J. Lander y T. R. Parkin utilizaron un computador CDC 6600 para encontrar un contraejemplo a la conjetura de Euler, formulada en 1769. Este computador, diseñado por Seymour Cray, pertenecía a una línea de máquinas que daría origen posteriormente a los famosos supercomputadores Cray. Considerado el computador más rápido del mundo en su época, el CDC 6600 podía ejecutar aproximadamente tres millones de operaciones de coma flotante por segundo, una cifra extraordinaria para mediados de la década de 1960. El resultado obtenido por Lander y Parkin mostró que cuatro quintas potencias pueden sumar otra quinta potencia, contradiciendo una creencia que había permanecido vigente durante casi dos siglos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Nadie podía imaginar entonces que llegaría un momento en el que las máquinas no solo ejecutarían instrucciones escritas por los seres humanos, sino que comenzarían también a generar respuestas, textos e incluso programas a partir de simples indicaciones formuladas en lenguaje natural. Así surgió la inteligencia artificial generativa, una herramienta que, al igual que la imprenta, las calculadoras electrónicas o los computadores, ha despertado entusiasmo y preocupación a partes iguales. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, su impacto va más allá de la automatización de tareas rutinarias. Apenas la semana pasada se anunció una posible solución a uno de los Problemas del Milenio, el relacionado con las ecuaciones de Navier-Stokes, obtenida con ayuda de un sistema de inteligencia artificial que coordinó miles de agentes computacionales trabajando de manera simultánea. Si este resultado resiste el escrutinio de los especialistas, podría convertirse en uno de los hitos más importantes de la historia reciente de las matemáticas y en una muestra de cómo las nuevas herramientas, lejos de eliminar la actividad matemática, están transformando profundamente la forma en que se produce el conocimiento matemático.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero, ante los nuevos temores sobre una eventual pérdida de relevancia de la labor matemática debido a la inteligencia artificial, merece la pena considerar la posición de Terence Tao, uno de los matemáticos más influyentes y reconocidos de nuestro tiempo. En diversas ocasiones ha defendido el uso de estas herramientas, aunque con matices: ha llegado a compararlas con un asistente de posgrado «mediocre, pero no del todo incompetente», capaz de colaborar en tareas rutinarias, pero sin la capacidad de aprender de sus errores que sí tienen los estudiantes humanos. Sin embargo, también ha señalado un posible riesgo: que la obtención demasiado rápida de la solución de un problema pueda privar a la comunidad matemática de algunos de los beneficios que tradicionalmente han surgido durante la búsqueda de esa solución. En efecto, el esfuerzo por resolver un problema no solo conduce a una respuesta, sino que suele dar origen a nuevas áreas de estudio, estructuras matemáticas, teorías, métodos y preguntas que terminan siendo tan valiosos como la solución misma.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De hecho, es importante resaltar que, de acuerdo con lo que ha expresado Tao, las tareas que realizan los matemáticos no se reducen a resolver problemas difíciles. Entre ellas se encuentran la aplicación de las teorías matemáticas a otros campos del conocimiento, la búsqueda de soluciones a problemas abiertos, tanto puros como aplicados, y la investigación que conduce al desarrollo de nuevas teorías, estructuras, métodos y técnicas. Los matemáticos también contribuyen a una mejor comprensión del mundo que nos rodea, sostienen una comunidad científica que se transmite y renueva de generación en generación, forman a nuevos investigadores y señalan posibles caminos para el desarrollo futuro de la disciplina. A ello se suman la divulgación, la docencia y la formación matemática de profesionales de muy diversos campos. En última instancia, las matemáticas son también una actividad profundamente creativa, capaz de producir construcciones intelectuales de extraordinaria belleza y de un valor cultural que trasciende su utilidad inmediata.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Vista desde esta perspectiva, la inteligencia artificial no parece una amenaza para la existencia de las matemáticas, sino una nueva herramienta que, como tantas otras a lo largo de la historia, obligará a redefinir algunas destrezas, transformará ciertos oficios y abrirá oportunidades cuya magnitud todavía no alcanzamos a comprender plenamente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y, como cierre, quiero compartir un pronunciamiento de especial relevancia. El pasado 11 de septiembre, veinticinco ganadores de la Medalla Fields, el máximo reconocimiento en matemáticas, publicaron una declaración encabezada por Terence Tao acerca de los desafíos y oportunidades que plantea la inteligencia artificial para el futuro de la investigación matemática. Lejos de rechazar estas nuevas herramientas, los firmantes reconocen su enorme potencial, pero advierten también sobre los riesgos que podrían derivarse de privilegiar la obtención rápida de resultados por encima de la comprensión profunda, la formación de nuevos matemáticos y el desarrollo de ideas que constituyen la esencia misma de la actividad matemática.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>Una grave falta de alineación entre la IA y las matemáticas</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>11 de septiembre de 2026</em></strong> <em>en publicidad, opinión | Etiquetas: IA, Medallas Fields | por</em> <strong><em>Terence Tao</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Me enorgullece figurar entre los 25 firmantes iniciales, todos ellos galardonados con la Medalla Fields, de la declaración que aparece a continuación, surgida de las conversaciones mantenidas entre nosotros durante la última semana. También hemos publicado nuestra declaración en una página web e invitamos a nuevas adhesiones, de manera similar a la Declaración de Leiden. Es una lástima que no hayamos tenido tiempo para un proceso más participativo, como ocurrió con Leiden; sin embargo, consideramos que la situación era lo suficientemente urgente como para publicar una declaración cuanto antes.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Véase también un reciente artículo de The Economist sobre nuestra declaración.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Durante los últimos meses, las capacidades matemáticas de los grandes modelos de lenguaje (LLM) han mejorado de forma espectacular, hasta el punto de que pueden resolver importantes problemas abiertos en numerosos campos de las matemáticas. Sin embargo, el empeño de las empresas de IA por resolver problemas matemáticos como criterio de referencia resulta perjudicial para la ciencia matemática y para la comunidad matemática. Los objetivos de las empresas de IA y los objetivos de la comunidad matemática están gravemente desalineados. Consideramos que esto forma parte de problemas más amplios de alineamiento que afectan también a otras profesiones científicas y creativas, así como al conjunto de la sociedad.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>La investigación matemática se ocupa de comprender las estructuras fundamentales de las formas, los números y los fenómenos naturales. A lo largo de generaciones, ha construido un vasto corpus de ideas sofisticadas, métodos, abstracciones y otras herramientas para comprender el paisaje matemático. A su vez, las tecnologías y ciencias modernas se fundamentan en herramientas matemáticas.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Los problemas famosos han servido a menudo como hitos y faros que permiten medir una comprensión más profunda de ese paisaje. Resolver uno de estos problemas ha sido siempre una señal inequívoca de nuevas intuiciones y métodos interesantes, que posteriormente eran estudiados por una comunidad de matemáticos mediante un largo y arduo proceso de conferencias, discusiones y simplificaciones. Idealmente, al final de ese proceso se obtiene una presentación de los resultados apta para un libro de texto, accesible para cualquier estudiante de máster o incluso de grado. Algunas de estas ideas matemáticas continúan su recorrido y, décadas o siglos después, llegan a convertirse en herramientas comprendidas y utilizadas por toda la población.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>La comunidad matemática funciona, en muchos sentidos, como una versión en miniatura de la humanidad. Está formada por individuos que emplean una amplia variedad de enfoques distintos, unidos por valores fundamentales compartidos. Los recursos más valiosos de nuestra profesión son los estudiantes y las ideas, y los cultivamos con enorme cuidado. Nos sentimos responsables de permitirles desarrollarse hasta alcanzar todo su potencial, para que puedan llevar una vida propia dentro del mundo matemático. A los estudiantes solemos proponerles problemas con la intención principal de desarrollar capacidades que los sitúen en una buena posición para realizar avances en investigación y en otros ámbitos. Nuestras ideas las difundimos mediante conferencias, conversaciones privadas y exposiciones escritas cuidadosamente elaboradas, conectándolas con las ideas previas de otras personas. Estos procesos requieren invariablemente tiempo y se basan en la interacción humana.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>En los últimos meses, el éxito de la IA al resolver importantes problemas matemáticos ha ocupado titulares incluso fuera de los círculos matemáticos. Pero resolver problemas es únicamente una herramienta y un indicador indirecto para alcanzar el objetivo principal: la comprensión conceptual y la generación de intuiciones profundas. Olvidar esto en el contexto de la IA puede convertir la herramienta en un obstáculo para ese objetivo. De hecho, la producción masiva y cada vez más acelerada de proposiciones «verdaderas o falsas» podría destruir un terreno fértil en lugar de insuflar vida a nuevas ideas.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Con frecuencia, estas soluciones se anuncian precipitadamente, sin dejar tiempo para una redacción adecuada, para identificar y aislar los nuevos métodos e ideas, ni para citar debidamente los trabajos previos relevantes de otros investigadores. Como ocurre en todas las profesiones creativas, esto plantea graves cuestiones de atribución y plagio. Además, sin los matemáticos dispuestos a encargarse de su desarrollo e integración en el canon matemático, las ideas concebidas por la IA nunca llegarían a cobrar plenamente vida y se perdería la crucial cadena humana de transmisión del conocimiento entre matemáticos.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Estamos siendo testigos de una amenaza general para el trabajo intelectual, derivada del desalineamiento entre los resultados producidos mediante el uso de la IA y los fines originales de dicho trabajo. En muchos campos y actividades, los años de formación no han servido únicamente para producir una respuesta final o un producto terminado, sino también para desarrollar comprensión y capacidad para formular nuevas preguntas e ideas. Sin embargo, apoyándose en un inmenso cuerpo de trabajo humano previo, los sistemas de IA son cada vez más capaces de producir directamente los resultados de dicho trabajo, y los objetivos dejan de coincidir. Los problemas a los que se enfrenta hoy la comunidad matemática son similares a los que ya experimentan otras profesiones científicas y creativas, y apuntan a cuestiones que podrían afectar a toda la humanidad: cómo garantizar que, a medida que la IA transforma la manera de trabajar, no perdamos de vista aquello que ese trabajo pretendía alcanzar en primer lugar.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>La IA ofrece el potencial de mejorar y acelerar el estudio y la comprensión auténticamente matemáticos. Como profesión, las matemáticas deberán adaptarse a estos cambios de diversas maneras. Sin embargo, que esos cambios beneficien finalmente al campo o tengan un efecto destructivo dependerá en gran medida de las decisiones que tomen los seres humanos que controlan esta nueva tecnología.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Estos problemas deben abordarse con urgencia, tanto en la comunidad matemática como por parte de las empresas que desarrollan estas tecnologías y, de forma más amplia, por una sociedad que se enfrentará a cuestiones similares en muchas otras formas de trabajo intelectual.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>Firmantes iniciales</em></strong></p>



<ul class="wp-block-list">
<li><em>Artur Avila (Medalla Fields 2014)</em></li>



<li><em>Manjul Bhargava (Medalla Fields 2014)</em></li>



<li><em>Caucher Birkar (Medalla Fields 2018)</em></li>



<li><em>Pierre Deligne (Medalla Fields 1978)</em></li>



<li><em>Yu Deng (Medalla Fields 2026)</em></li>



<li><em>Simon Donaldson (Medalla Fields 1986)</em></li>



<li><em>Hugo Duminil-Copin (Medalla Fields 2022)</em></li>



<li><em>Alessio Figalli (Medalla Fields 2018)</em></li>



<li><em>Martin Hairer (Medalla Fields 2014)</em></li>



<li><em>June Huh (Medalla Fields 2022)</em></li>



<li><em>Maxim Kontsevich (Medalla Fields 1998)</em></li>



<li><em>Elon Lindenstrauss (Medalla Fields 2010)</em></li>



<li><em>Pierre-Louis Lions (Medalla Fields 1994)</em></li>



<li><em>James Maynard (Medalla Fields 2022)</em></li>



<li><em>Curt McMullen (Medalla Fields 1998)</em></li>



<li><em>Shigefumi Mori (Medalla Fields 1990)</em></li>



<li><em>Ngô Bảo Châu (Medalla Fields 2010)</em></li>



<li><em>Andrei Okounkov (Medalla Fields 2006)</em></li>



<li><em>Peter Scholze (Medalla Fields 2018)</em></li>



<li><em>Stanislav Smirnov (Medalla Fields 2010)</em></li>



<li><em>Terence Tao (Medalla Fields 2006)</em></li>



<li><em>Maryna Viazovska (Medalla Fields 2022)</em></li>



<li><em>Cédric Villani (Medalla Fields 2010)</em></li>



<li><em>Wendelin Werner (Medalla Fields 2006)</em></li>



<li><em>Efim Zelmanov (Medalla Fields 1994)</em></li>
</ul>
]]></content:encoded>
        <author>Ignacio Mantilla Prada</author>
                    <category>Ecuaciones de opinión</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=133114</guid>
        <pubDate>Thu, 17 Sep 2026 19:33:38 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Matemáticas e inteligencia artificial: entre el temor y la oportunidad]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Ignacio Mantilla Prada</media:credit>
            </media:content>
                        <post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">133114</post-id>    </item>
        <item>
        <title>Ideal: La revista para aristócratas del heredero de Gabo  </title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/ideal-la-revista-para-aristocratas-del-heredero-de-gabo/</link>
        <description><![CDATA[<p>Una revista de papel será siempre motivo de alegría en un mundo cada vez más irreal. Sin embargo, les diré lo que me gustó y no me gustó de Ideal, la revista de Gonzalo García Barcha, el hijo de Gabriel García Márquez y su socio, Felipe Restrepo Pombo, como editor.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size wp-block-paragraph"><em>Gonzalo García Barcha, uno de los creadores de la revista Ideal. Imagen creada con ayuda de IA. </em></p>



<p class="wp-block-paragraph">No es una puerta, pero suena como tal: chirría, para ser más precisos. O cruje como una ventana de madera y eso me encanta, porque vuelvo a ser el niño que hojea y ojea por el simple placer de ver cómo suena esta publicación de 150 páginas. Desconozco la razón, pero mi ejemplar cruje más a partir de las últimas páginas. Cuestión de la encuadernación, imagino.</p>



<p class="wp-block-paragraph">​¿Vale la pena? Ciertamente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En un mundo donde lo tangible tiende a desaparecer, celebremos el alumbramiento de una revista en papel. Sin embargo, su precio resulta obsceno para una región tercermundista: 75 mil pesos. Un capricho al alcance de pocos; demasiado pocos. El envío a domicilio no tiene costo adicional si usted vive en Bogotá. </p>



<p class="wp-block-paragraph">​Me pregunto si la imponente publicidad de Rolex al inicio y la de un automóvil de alta gama al final no bastaron para hacer de la publicación algo asequible. Si se queda en mero objeto de deseo, terminará por morir.</p>



<p class="wp-block-paragraph">​Percibo cierto afán mercantilista, acaso un tufillo burgués en la propuesta. Dudo que ese fuera el espíritu que alentaba a Gabriel García Márquez. Paréntesis: En realidad, el Nobel colombiano soñó con un periódico que se llamara <em><a href="https://centrogabo.org/gabo/hablemos-de-gabo/4-ensenanzas-del-periodico-el-otro-para-el-periodismo-de-hoy" data-type="link" data-id="https://centrogabo.org/gabo/hablemos-de-gabo/4-ensenanzas-del-periodico-el-otro-para-el-periodismo-de-hoy">“El Otro”</a></em>. <em>Ideal </em>es algo distinto, empezando porque es revista, no diario, y circulará trimestralmente, según la promesa.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Considero también que sus hijos han sabido rentabilizar muy bien el apellido y la herencia del padre. Están en todo su derecho, ni bobos que fueran. Me encantaría saber, por ejemplo, cuánto cobraron por cederle los derechos de <em>Cien años de soledad</em> a Netflix, y si esa cifra, sumada a la pauta publicitaria, no alcanzaba para crear una revista de mayor alcance, como tal vez lo habría deseado el genio de Aracataca.</p>



<p class="wp-block-paragraph">​Resulta chocante que la publicidad esté reservada a productos de tanto lujo. Da la impresión de que la revista fue concebida para gente pudiente y no para quienes, pudiendo leer, no tienen con qué. Sería un verdadero gesto altruista distribuirla en todas las bibliotecas públicas. Gabito estaría feliz, me atrevo a decir; perdón por lo confianzudo. </p>



<p class="wp-block-paragraph">​Respecto al contenido, la revista cumple sin llegar a sorprender. Es una mezcla entre ficción, no ficción y crítica sobre diversos temas del panorama cultural latinoamericano, más mexicana que colombiana; tuve esa impresión. </p>



<p class="wp-block-paragraph">​Nunca había leído nada del nieto de Gabo, hijo de Gonzalo García Barcha, el creador de este proyecto editorial. Mateo García Elizondo firma el cuento <em>Ángeles y otros demonios</em>, sobre una mujer con el talento pa’llorarle a los muertos. Es un texto con cierta resonancia rulfiana. También está publicado en la edición digital de <em>Granta.</em></p>



<p class="has-text-align-right wp-block-paragraph"><strong><em>​</em></strong><strong><em>“</em></strong><strong><em>Podrida y llena de moscas, as</em></strong><strong><em>í</em></strong> <strong><em>deb</em></strong><strong><em>í</em></strong><strong><em>a estar esa carne a la que alguna vez le hab</em></strong><strong><em>í</em></strong><strong><em>a hecho el amor</em></strong><strong><em>”</em></strong><strong><em>.</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">​Para quienes no disponen de los 75 mil pesos, pueden leer esa historia de forma gratuita <a href="https://share.google/tJ0oOtIcd0AtV98ZQ" data-type="link" data-id="https://share.google/tJ0oOtIcd0AtV98ZQ">aquí:</a></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" height="1024" width="708" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/REVISTA-IDEAL-INTERIOR.jpg?w=650" alt="" class="wp-image-132840" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/REVISTA-IDEAL-INTERIOR.jpg 885w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/REVISTA-IDEAL-INTERIOR.jpg?resize=207,300 207w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/REVISTA-IDEAL-INTERIOR.jpg?resize=768,1111 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/REVISTA-IDEAL-INTERIOR.jpg?resize=708,1024 708w" sizes="auto, (max-width: 708px) 100vw, 708px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">​De admirar el proyecto Péndola, liderado por Malva Flores y su esposo, quienes están digitalizando revistas culturales de México y Latinoamérica, haciéndonos el inmenso favor de alojar numerosos artículos en línea para su lectura libre.</p>



<p class="wp-block-paragraph">​Este es su sitio web:&nbsp;<a href="https://pendola.mx/" target="_blank" rel="noopener">https://pendola.mx/</a></p>



<p class="wp-block-paragraph">​Ojalá en Colombia se emprendiera una quijotada semejante.</p>



<p class="has-text-align-right wp-block-paragraph"><strong><em>​</em></strong><strong><em>“…</em></strong> <strong><em>quiz</em></strong><strong><em>á</em></strong><strong><em>s el obst</em></strong><strong><em>á</em></strong><strong><em>culo m</em></strong><strong><em>á</em></strong><strong><em>s delicado ha sido el de los derechos de autor. Digitalizar una revista no basta: se necesita autorizaci</em></strong><strong><em>ó</em></strong><strong><em>n para digitalizar sus contenidos. Flores ha resuelto este asunto mediante un trabajo paciente de contactos y negociaciones con editores y colaboradores</em></strong><strong><em>”</em></strong><strong><em>.</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">​La crítica de María Múnera sobre la Semana del Arte en Ciudad de México me llamó la atención por el siguiente pasaje:</p>



<p class="has-text-align-right wp-block-paragraph"><strong><em>“</em></strong><strong><em>Lo</em></strong> <strong><em>ú</em></strong><strong><em>nico que cambia es la bebida que meseros entusiastas reparten por los pasillos, alentando la embriaguez general -estado que puede llevar a m</em></strong><strong><em>á</em></strong><strong><em>s de uno a adquirir obras por motivos bastante m</em></strong><strong><em>á</em></strong><strong><em>s et</em></strong><strong><em>í</em></strong><strong><em>licos que est</em></strong><strong><em>é</em></strong><strong><em>ticos</em></strong><strong><em>”</em></strong><strong><em>.</em></strong><em></em></p>



<p class="wp-block-paragraph">​En consecuencia, me digo, habrá que beber en demasía antes de adquirir el próximo número de Ideal.</p>



<p class="wp-block-paragraph">​En la sección dedicada al <a href="https://www.aena.es/es/premio-narrativa" data-type="link" data-id="https://www.aena.es/es/premio-narrativa">Premio Aena de Narrativa Hispanoamericana </a>me sorprendió la afirmación de su autora, Alejandra González Romo:</p>



<p class="has-text-align-right wp-block-paragraph"><strong><em>“</em></strong><strong><em>El Premio Nobel de Literatura, con una dotaci</em></strong><strong><em>ó</em></strong><strong><em>n actual de alrededor de 950.000 euros, sigue siendo el m</em></strong><strong><em>á</em></strong><strong><em>s conocido, aunque ya no es precisamente el m</em></strong><strong><em>á</em></strong><strong><em>s respetado</em></strong><strong><em>”</em></strong><strong><em>.</em></strong><em></em></p>



<p class="wp-block-paragraph">​En el mismo artículo, aparece esta declaración de Rosa Montero que bien podría ser el principio de un debate interesante:</p>



<p class="has-text-align-right wp-block-paragraph"><strong><em>“</em></strong><strong><em>Hay algo que llevo tiempo notando en la literatura mundial y que me parece preocupante: una tenencia hacia la autoficci</em></strong><strong><em>ó</em></strong><strong><em>n y lo real. Para m</em></strong><strong><em>í</em></strong><strong><em>, es prueba de la falta de verdadero m</em></strong><strong><em>ú</em></strong><strong><em>sculo creativo de nuestra sociedad, que parece vieja y fatigada</em></strong><strong><em>”</em></strong><strong><em>.</em></strong><em></em></p>



<p class="wp-block-paragraph">​Creo que la escritora española exagera. Prometo escribir sobre el tema. </p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" height="1024" width="681" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/PORTADA-IDEAL.jpg?w=650" alt="" class="wp-image-133000" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/PORTADA-IDEAL.jpg 851w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/PORTADA-IDEAL.jpg?resize=199,300 199w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/PORTADA-IDEAL.jpg?resize=768,1155 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/PORTADA-IDEAL.jpg?resize=681,1024 681w" sizes="auto, (max-width: 681px) 100vw, 681px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">​Un buen gancho es el título de la crónica de Sinar Alvarado: “El excremento del diablo”, en alusión a una advertencia premonitoria de Arturo Uslar Pietri. Parece ficción, pero es la tragedia de una Venezuela que en otros tiempos nadaba en abundancia y petróleo; tanto así que allá fue a parar el autor y su familia cuando él apenas gateaba:</p>



<p class="has-text-align-right wp-block-paragraph"><strong><em>“</em></strong><strong><em>Ese mecanismo de ascenso social expedito produjo milagros que eran inconcebibles en Colombia: padre alba</em></strong><strong><em>ñ</em></strong><strong><em>il, hijo cardi</em></strong><strong><em>ó</em></strong><strong><em>logo (</em></strong><strong><em>…</em></strong><strong><em>) Y entre la poblaci</em></strong><strong><em>ó</em></strong><strong><em>n comenzó a germinar un complejo de superioridad que separó a los venezolanos de sus vecinos menos favorecidos”.</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">​“Recuerda que eres humano”, el ensayo de Juan Esteban Constaín sobre la Roma de distintas épocas —extraído de un libro ya publicado—, resulta demasiado enciclopédico para mi gusto. Acumula nombres y fechas que se olvidan pronto. Me quedo con este apunte:</p>



<p class="has-text-align-right wp-block-paragraph"><strong><em>“…</em></strong> <strong><em>nada impresiona ni conmueve m</em></strong><strong><em>á</em></strong><strong><em>s al peregrino en Roma que esa fusi</em></strong><strong><em>ó</em></strong><strong><em>n desmesurada entre el cristianismo y el paganismo que es la definici</em></strong><strong><em>ó</em></strong><strong><em>n perfecta del catolicismo</em></strong><strong><em>”</em></strong><strong><em>.</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">​Pronto me agotó la lectura de <em>El equilibrista</em>, de Jazmina Varela, sin lograr dilucidar si se trataba de ficción o no ficción; quizá porque resulta pesado leer bloques de texto a lo ancho de la página, cuando lo ideal habría sido, quizás, la diagramación en columnas. O tal vez la autora no logró seducirme. </p>



<p class="wp-block-paragraph">​Me entusiasmé con un relato de ciencia ficción sobre Marte, firmado por Michel Nieva, aunque la ilusión duró poco. Una mujer que solicita una visa alienígena tipo 4 tendría que aportar algo más allá de lo que parece casi obvio, pensé:</p>



<p class="has-text-align-right wp-block-paragraph"><strong><em>“</em></strong><strong><em>El feto, entre humano y porcino, era un amasijo de carne peluda, que se arrastraba dejando a su paso una estela viscosa de blanco aceite</em></strong><strong><em>”</em></strong><strong><em>.</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">La protagonista se llama Leonora K, imagino que como tributo a Ursula K. Le Guin (1929-2018), la autora estadounidense referente de la ficción especulativa.</p>



<p class="wp-block-paragraph">​De los cinco poemas del poeta dominicano Frank Báez (<em>Desarmando la biblioteca de mi padre</em>), me cautivaron dos líneas del primero.</p>



<p class="has-text-align-right wp-block-paragraph"><strong><em>“Mi mujer dice que un poema  tiene poesía cuando la hace llorar”.</em></strong></p>



<p class="has-text-align-right wp-block-paragraph"><strong><em>“</em></strong><strong><em>La poes</em></strong><strong><em>í</em></strong><strong><em>a es un gato que viene cuando le da la gana</em></strong><strong><em>”</em></strong><strong><em>.</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">​Merece mención aparte, por su fuerza reveladora, la crónica de la peruana Gabriela Wiener: “Las casas se limpian solas”. Aborda la tortura del desarraigo que arrastra a tantos migrantes a tocar fondo; la paradoja de sentirse forastero hasta en su patria:</p>



<p class="has-text-align-right wp-block-paragraph"><strong><em>“</em></strong><strong><em>Me di cuenta de que, si quer</em></strong><strong><em>í</em></strong><strong><em>a construir una carrera de periodista y escritora, ten</em></strong><strong><em>í</em></strong><strong><em>a que ser fuera. En Lima me ningunearon, la misoginia y el racismo del medio cultural, su elitismo irremediable, hab</em></strong><strong><em>í</em></strong><strong><em>an terminado por expulsarme de ah</em></strong><strong><em>í”</em></strong><strong><em>. (</em></strong><strong><em>…</em></strong><strong><em>) Ahora estamos escondidas, pero de las redadas del ICE”.</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">​Hay más textos en las páginas restantes, pero no voy a abrumarlos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">​Hacia el final, la revista muta en una galería de arte (fotografías sublimes en blanco y negro junto a cuadros de autores poco conocidos). Al volver al incómodo asunto de los costos, uno se pregunta, abstraído, cuántos salarios mínimos se requerirían para adquirir una sola de esas pinturas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">​No estoy seguro de comprar la segunda edición de Ideal. Definitivamente, no es una revista ideal para el bolsillo de un humilde reseñista.</p>



<p class="wp-block-paragraph">​</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=132837</guid>
        <pubDate>Sun, 13 Sep 2026 13:57:55 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/FOTO-REVISTA-IDEAL.jpg?quality=60&amp;#038;w=681" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Ideal: La revista para aristócratas del heredero de Gabo  ]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                        <post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">132837</post-id>    </item>
        <item>
        <title>Una historia breve (si son 50, mejor).</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/lineas-de-arena/una-historia-breve-si-son-50-mejor/</link>
        <description><![CDATA[<p>Diversos pensadores han alabado las ventajas de ser breve y no extenderse demasiado, especialmente en la literatura. Existen autores que se especializaron en construir relatos que no consumieran demasiada tinta, pero tampoco gastaran los ojos de sus lectores, es la minificción o literatura breve.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<figure class="wp-block-post-featured-image"><img loading="lazy" decoding="async" width="1200" height="912" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/50-microrrelatos-Propuesta-de-tapas-1.jpg?quality=60&amp;w=1200" class="attachment-post-thumbnail size-post-thumbnail wp-post-image" alt="" style="object-fit:cover;" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/50-microrrelatos-Propuesta-de-tapas-1.jpg 1600w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/50-microrrelatos-Propuesta-de-tapas-1.jpg?resize=300,228 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/50-microrrelatos-Propuesta-de-tapas-1.jpg?resize=768,584 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/50-microrrelatos-Propuesta-de-tapas-1.jpg?resize=1024,778 1024w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/50-microrrelatos-Propuesta-de-tapas-1.jpg?resize=1536,1167 1536w" sizes="auto, (max-width: 1200px) 100vw, 1200px" /></figure>


<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>Nota preliminar</em></strong>: Este artículo se publica simultáneamente en la columna semanal que llevo en&nbsp;<em>El Correo del Golfo</em>, en donde el autor firma con su nombre de pila, Dixon Moya.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hoy prometo no demorarlos en la lectura de la presente columna, para ser consecuente con la idea de la brevedad, que voy a desarrollar. Los siguientes párrafos serán los estrictamente necesarios para dar una noticia personal.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Diversos pensadores han alabado las ventajas de ser breve y no extenderse demasiado, especialmente en la literatura. Existen autores que se especializaron en construir relatos que no consumieran demasiada tinta, pero tampoco gastaran los ojos de sus lectores, es la minificción o literatura breve.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">El escritor y divulgador Orlando Mejía Rivera, define la minificción como el cuarto género literario, citando a David Lagmanovich, quien acuñó el término. Es complejo definir sus límites porque puede ir del cuento corto al verdadero microrrelato, Ana María Shua, gran exponente de la minificción habla de un género fronterizo, entre el poema en prosa, la ironía, el aforismo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Antecedentes de la minificción se encuentra en los clásicos fabulistas, en filósofos como el chino Zhuangzi, incluso en las parábolas bíblicas de Jesús, hasta refranes, proverbios o las greguerías de Ramón Gómez de la Serna.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Maestros universales de lo efímero, aunque paradójicamente de recordación inmarcesible, son Antón Chéjov, Franz Kafka, Italo Calvino, Jorge Luis Borges, Yasunari Kawabata, Augusto Monterroso, Julio Cortázar, Juan José Arreola, Julio Torri, Rubén Darío, Alice Munro, Raymond Carver, Eduardo Galeano. A Ernest Hemingway, se le atribuye un microrrelato que para quienes hemos sufrido una pérdida, lo dice todo:&nbsp;<em>A la venta: zapatos de bebé, sin usar.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">En la época contemporánea, imperdibles como Naguib Mahfuz, Lydia Davis, Juan José Millás, Luis Britto García, Amy Hempel, George Saunders, Espido Freire, Jamaica Kincaid, Donald Barthelme, Alfonso Sastre, Luis Mateo Díez, Virgilio Piñera, José María Merino, Jairo Anibal Niño, el citado Orlando Mejía Rivera. A todos los que faltan, mis rendidas excusas, pero no hay mucho espacio en la minificción.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hoy deseo anunciar con alegría poco disimulada, que honrando la tradición de la brevedad, he publicado una colección de historias cortas con la editorial venezolana&nbsp;<em>Letralia</em>, de la que soy colaborador desde el año 2000, cuando se iniciaba como un sitio en Internet y hoy es un referente literario en Hispanoamérica. El título del libro:&nbsp;<em>50 (sin cuenta) microrrelatos</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Me queda mal hablar bellezas de este libro, sólo puedo decir que se trata de cincuenta relatos honestos así sean mentiras literarias, cuentos cortos y algún verdadero microrrelato, aunque el lector ocasional no necesitará lupa para encontrarlo. Ideal para la lectura en cualquier medio de transporte, en estos tiempos de afanes y azares. Además, su forma y peso corresponde al contenido, es blando, pequeño y liviano, no incrementa el volumen del equipaje.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si deciden comprar el libro, que se puede adquirir en&nbsp;<em>Amazon</em>, apoyarán una buena causa, la de adelantar la jubilación de su autor, lo que le permitirá escribir nuevas cosas antes de que llegue el&nbsp;<em>Apocalipsis,</em>&nbsp;bien sea por la&nbsp;<em>Inteligencia Artificial</em>&nbsp;o el&nbsp;<em>Cambio Climático</em>. La humanidad embelesada en sus teléfonos móviles no se decide a escoger el menú del final colectivo.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Gracias de antemano, a quienes decidan gastar tiempo y dinero en un libro que aunque breve, ha sido hecho con cariño y más importante que cuenta con las virtudes y defectos de las neuronas humanas, pues su redacción ha sido inmune a la supuesta perfección de la IA, tan en boga hoy día y que visto lo visto, será al final nuestra perdición.&nbsp;&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">En cualquier caso, espero que la lectura les sea agradable y si es así, agradezco que recomienden el libro a familiares, allegados y amigos, o si les parece pésimo que lo aconsejen a sus mal querientes. De cualquier modo, se agradece su amable intención. Bienvenidos a la lectura breve o brevísima.&nbsp;&nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image size-large is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" height="1024" width="683" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/50sincuentamicrorrelatos.png?w=650" alt="" class="wp-image-132935" style="width:505px;height:auto" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/50sincuentamicrorrelatos.png 1024w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/50sincuentamicrorrelatos.png?resize=200,300 200w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/50sincuentamicrorrelatos.png?resize=768,1152 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/50sincuentamicrorrelatos.png?resize=683,1024 683w" sizes="auto, (max-width: 683px) 100vw, 683px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>P.D.:</em></strong>&nbsp;Para quien desee ampliar información sobre el libro y su autor, comparto lo que apareció en&nbsp;<em>Letralia</em>, a su Director Jorge Gómez Jiménez y a todo el equipo, un agradecimiento nada pequeño ni efímero, por su dedicado trabajo con este libro y su afecto consanguíneo:</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="https://letralia.com/edicion/nuestros-libros/50-sin-cuenta-microrrelatos-de-dixon-acosta-medellin">https://letralia.com/edicion/nuestros-libros/50-sin-cuenta-microrrelatos-de-dixon-acosta-medellin</a> </p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Dixon Acosta Medellín&nbsp;</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">En lo que sigue llamando Twitter lo encuentran como @dixonmedellin y en Bluesky&nbsp;como @dixonacostamed.bsky.social</p>
]]></content:encoded>
        <author>Dixon Acosta Medellín (@dixonmedellin)</author>
                    <category>Líneas de arena</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=132933</guid>
        <pubDate>Sun, 13 Sep 2026 13:00:00 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/50-microrrelatos-Propuesta-de-tapas-1.jpg?quality=60&amp;#038;w=1200" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Una historia breve (si son 50, mejor).]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Dixon Acosta Medellín (@dixonmedellin)</media:credit>
            </media:content>
                        <post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">132933</post-id>    </item>
        <item>
        <title>Réquiem telúrico en 7.4 movimientos memorísticos</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/yo-veo/requiem-telurico-en-siete-punto-cuatro-movimientos-memoristicos/</link>
        <description><![CDATA[<p>A la memoria de Pereira y de todos los territorios de Colombia, afectados por el terremoto del 10 de agosto del año 2026. A las víctimas y damnificados que tardarán años en recuperarse. Ojalá tengan la fuerza para hacerlo. A las voluntarias y voluntarios que se volcaron a las calles para socorrer y ayudar a [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;padding-left: 120px"><i>A la memoria de Pereira y de todos los territorios de Colombia, afectados por el terremoto del 10 de agosto del año 2026.</i></p>
<p style="text-align: justify;padding-left: 120px"><i>A las víctimas y damnificados que tardarán años en recuperarse. Ojalá tengan la fuerza para hacerlo.</i></p>
<p style="text-align: justify;padding-left: 120px"><i>A las voluntarias y voluntarios que se volcaron a las calles para socorrer y ayudar a conocidos y desconocidos.</i></p>
<p style="text-align: justify"><b>Primer movimiento<span class="Apple-converted-space"> </span></b></p>
<p style="text-align: justify">Aconteció el 10 de agosto a las 7:34 de la mañana, a nueve días de mi cumpleaños número 53. Yo estaba sentado en la mesa del comedor, hablaba con mi mamá por el altavoz del teléfono mientras esperaba que estuviera el agua caliente para prepararme el primer café de la mañana. Era mi segunda semana de clases y ya tenía todo listo para salir a trabajar, incluso había alistado los pliegos de papel que mis estudiantes de didáctica de los medios llenaron ocho días atrás.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify">De pronto sentí el primer envión y luego el balanceo, no le presté mucha atención al movimiento pues ocurría lo mismo cada tanto desde hacía meses, incluso desde hacía años después del terremoto de 1999. Pensé que como los sismos eran parte de la vida cotidiana de Colombia, sólo había que calmarse y esperar a que pasara.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify">Sin embargo y por si acaso le dije a mi mamá: está temblando, salga de la casa ya. Ella no me entendió y siguió como si nada, pero el remezón no se detuvo como otras veces. La tierra se sacudió más fuerte, más violenta que nunca.</p>
<p style="text-align: justify">Al notar que el suelo se retorcía entre espasmos y convulsiones, solté el teléfono móvil. Me lancé hasta la puerta con la llave en la mano y casi que no encuentro el orificio de la cerradura, logré abrir mientras escuchaba los gritos de mi madre por el altavoz del teléfono…¡se está cayendo todo!, decía, ¡ay Dios mio socórrenos!, ¡amacita bendita!. ¡Mario!, !Mario¡…fue así que me enteré que mi hermano mayor estaba con ella, y en medio del terror sentí algo de alivió porque al menos estaban juntos.</p>
<p style="text-align: justify">Después supe que el terremoto alcanzó los 7.4 grados en la Escala de Richter, con 103 kilómetros de profundidad, una duración entre 90 segundos y 2 minutos y con epicentro en San José del Palmar, Chocó. Siete días después el Servicio Geológico Colombiano SGC reportó 336 réplicas, 21 de ellas mayores a 3.0 grados y 2 con magnitud mayor a 4.0, con profundidades de hasta 118.4 kilómetros.</p>
<p style="text-align: justify"><b>Segundo movimiento</b></p>
<p style="text-align: justify">Detrás de mí se apagó el fogón, la biblioteca vomitó los libros de educación que tenía apilados en la parte superior, estallaron los vasos y las copas en el suelo de la cocina, se dobló el armario metálico sobre mi cama, se separaron las paredes de la casa vecina, crujieron con fiereza las planchas de concreto, como los dientes afilados y apretados de una mandíbula rabiosa, y desde la puerta vi cómo se dibujaron en cuestión de segundos, dos fisuras finas e irregulares en el techo blanco de la sala. Un zigzag delgado interrumpido por la puerta de la habitación, quedó trazado desde la puerta de entrada hasta el fondo de la casa.</p>
<p style="text-align: justify">El tropel de vecinos y vecinas no me dejaba pensar. Con dificultad me sostenía entre el marco de la puerta mientras rogaba en voz alta que se detuviera ya. Pero el cielo azul seguía inquieto. Los pájaros no encontraban el rumbo entre las nubes de polvo gris, dorado y ámbar, que se levantó sobre las casas y los edificios, cubriéndolo todo de una niebla espesa de muerte y de ruina.</p>
<p style="text-align: justify">Ese lunes soleado de agosto, la tierra se sacudió como si de lo profundo emergiera un cíclope colérico, luego de una larga noche de insomnio, pesadillas y agonía.</p>
<p style="text-align: justify"><b>Tercer movimiento</b></p>
<p style="text-align: justify">Cuando al fin la tierra se detuvo, se cayó la llamada, y ya no escuché más a mi mamá. Y con un nudo de saliva pasé por la garganta la mudez de los teléfonos. Entonces sobrevino un silencio trémulo y aturdido interrumpido por las alarmas de los carros. Yo seguía de pié perturbado.</p>
<p style="text-align: justify">Aún así, agitado, actué con tal frialdad que parecía entrenado para ese momento: cerré la llave del gas, guardé el celular en el bolsillo, me puse unos tenis, y salí corriendo en busca de mi familia.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify">Más adelante, en el otro barrio, no había reglas en las calles, ni señales de tránsito, ni semáforos que funcionaran. Carros y motos se esquivaban como podían. Los cables de la luz chocaban entre sí, hacían corto, se reventaban y se caían, los techos se derrumbaban y los postes se partían en pedazos.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify">Un alud de tierra taponó la vía principal del barrio, que era a la misma vez la entrada y la salida, y se escuchaban a lo lejos las primeras sirenas de las ambulancias y de los bomberos.</p>
<p style="text-align: justify">En mi trayecto escuché sollozos, vi caos y rostros de incertidumbre. Pero también vi como de repente se borraron las viejas rencillas entre vecinos, los odios secretos y las envidias, y a cambio de eso, surgió en la atmósfera un sentimiento de solidaridad y compasión que se desprendió espontáneo desde el árbol de la vida, e invadió los muros tarjados, las ventanas rotas, las puertas arrugadas, las casas recogidas.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify">Entonces, como en una despedida, las madres bendijeron a sus hijos y las parejas se abrazaron, para agradecer que ese no fue para ellas y ellos el último día. Un joven sobre su moto, detenido en la vía, lloraba porque encontró a su abuela viva.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify">Otro que vagaba por la calle solitario, cubrió con su cobija a una mujer semidesnuda aunque no la conocía. Y una joven madre solitaria en el andén, balanceaba a su bebé de meses, como si ambos flotaran en un mar a la deriva.</p>
<p style="text-align: justify">A mi mamá y a mi hermano Carlos Mario los encontré vivos, estaban a punto de partir en mi búsqueda, pero yo llegué antes. De Leonardo Fabio, el menor, todavía no sabíamos nada.</p>
<p style="text-align: justify"><b>Cuarto movimiento</b></p>
<p style="text-align: justify">Pensé en Samara, la investigadora brasilera de posdoctorado que había llegado a mediados de julio desde Brasil, para que yo supervisara su estancia en la universidad, y me preocupé por mis estudiantes con los que seguramente, ya no me encontraría a las 10 de la mañana, pero lamentablemente no tenía cómo comunicarme con ellos, pues todos los servicios públicos estaban suspendidos. Sólo quienes tenían radio podían enterarse de lo acontecido.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify">Recordé que meses antes de viajar desde Fortaleza, Samara me había preguntado si aquí temblaba mucho la tierra, y también recordé que el primer día que nos vimos en la universidad, ella se había sorprendido con la cantidad de señales de “precaución” y &#8220;puntos de encuentro” instaladas en el campus, pues pensaba que se trataba de lugares para conversar, al estilo de los círculos de cultura freireanos. Yo le aclaré que eran sitios para reunirnos en caso de evacuación por una emergencia, y le dije que aquí temblaba pero no con la magnitud de lo ocurrido en Venezuela.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify"><b>Quinto movimiento</b></p>
<p style="text-align: justify">Horas después, menos aturdido por la catástrofe, caminé en medio de la destrucción y la algarabía hasta encontrar una antena de telecomunicaciones que seguía en pié, quería escribirles a mis estudiantes y a Samara, y de paso enterarme de las noticias. Tuve sólo unos minutos de acceso a WhatsApp, y en ese instante me llegaron una cantidad de mensajes de familiares y amigos que viven dentro y fuera del país, la mayoría de Brasil. Nadie sabía de mí o de mi familia. Entonces comencé a dar respuesta a cada uno de ellos hasta que perdí la señal. No pude ingresar ni al correo ni al Classroom de mis cursos.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify">Desde ese momento y durante varios días no tuvimos comunicaciones, y fue con el paso del tiempo que nos enteramos de la destrucción ocasionada en todo Colombia. Al parecer Pereira era el caso más dramático. Del campo y de los pueblos pequeños no llegaban imágenes. Tampoco las ayudas.</p>
<p style="text-align: justify">A mitad de la tarde vimos un globo blanco que flotaba sobre el barrio. Algunas personas dijeron que era un OVNI, otras que era parte del proyecto HAARP instalado en Alaska, y que el terremoto había sido provocado por los Estados Unidos. Luego, en los medios explicaron que era un globo estratosférico utilizado para investigación científica y meteorológica, para telecomunicaciones o incluso para la vigilancia y la seguridad nacional norteamericana.</p>
<p style="text-align: justify">Cuando tuve Internet consulté y la IA de Google me dijo que los globos pertenecían a la empresa estadounidense Raven Aerostar, operados en coordinación con misiones científicas de la NASA y el permiso de la Aeronáutica Civil colombiana. No quise averiguar más.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify"><b>Sexto movimiento</b></p>
<p style="text-align: justify">El mundo conoció la tragedia antes que nosotros, pues minutos después del sismo circularon las imágenes por las redes sociales y los noticieros, llegaron hasta las pantallas del metro de Barcelona, São Paulo y París.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify">Seguro algunas personas que estaban en las calles, alcanzaron a subir videos a Internet antes de que se suspendiera el servicio, y sus familiares que viven en el exterior los hicieron virales junto a influencers, periodistas y medios de comunicación.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify">El día después del terremoto llegaron los reporteros de la capital, de Estados Unidos y de Europa, y con su ropa límpida se pararon entre las ruinas o se hicieron a un ladito del encuadre, para mostrar en vivo y en directo la ciudad destruida, con miles de voluntarios espontáneos que estaban en las calles desde el primer día, removiendo los escombros con sus propias manos, muchos sin protección.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify">Con el paso de los días, sólo quedaron los damnificados en albergues, las ollas comunitarias en los parques y en las calles, y los voluntarios que siguieron escarbando hasta que los hicieron sacar de la policía.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify">Los reporteros desaparecieron y no se supo más de ellos. Pero llegaron los norteamericanos y los israelitas que dijeron hacer parte de los cuerpos de socorro. Otros grupos de rescate llegaron de El Salvador y de Ecuador, y comenzaron a llegar las ayudas humanitarias de otros países, pese a que inicialmente el gobierno nacional se opuso sin una justificación válida.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify">Mientras todo eso ocurría, estuvimos aislados en los barrios casi una semana. Algunos lo estuvieron mucho más tiempo.</p>
<p style="text-align: justify"><b>Séptimo movimiento</b></p>
<p style="text-align: justify">Minutos después del terremoto, Sabrina, la hermana de Samara, me escribió angustiada desde Fortaleza pero no me llegaron los mensajes porque no había Internet. Al cabo de unas horas nos escribimos. Samara había sobrevivido y no estaba herida, pese a la destrucción de edificios que hubo en el barrio los Álamos, que queda al lado de la universidad.</p>
<p style="text-align: justify">Días después, luego de confirmar que la pista del aeropuerto Matecaña servía, la repatriaron a ella en un vuelo humanitario junto a otros estudiantes extranjeros. La oficina de Relaciones Internacionales y los consulados se encargaron de eso.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify">En un día gris de mucha lluvia nos enteramos de que mi hermano menor estaba bien, en Cartago, y con las horas nos juntamos todos en Dosquebradas. Revisamos las casas y confirmamos que no les había ocurrido mayor cosa, todo se podía recuperar, pero miles de personas corrieron con otra suerte. También verificamos la existencia de víveres para varios días, pues era seguro que todo iba a escasear, pues los supermercados y tiendas que estaban en pie habían cerrado.</p>
<p style="text-align: justify">Mientras tanto en los albergues no alcanzaban las carpas ni los plásticos para cubrir a tanta gente desprotegida,<span class="Apple-converted-space">  </span>muchas personas pasaron la noche con hambre y con frío, y el temor de todos era que con el agua que caía comenzaran a derrumbarse los edificios y las viviendas más deterioradas.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify"><b>…punto cuatro. El final de los movimientos.</b></p>
<p style="text-align: justify">Por las noches, un grupo de vecinas y de vecinos, alumbrados por la luz de una vela comenzaron a recordar cómo vivieron el momento del desastre. Después se contaron historias sobre sus familias, y sobre los lugares de la ciudad que habían desaparecido bajo el polvo.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify">Sobre esas ruinas todos teníamos algo entrañable que evocar, algo que atesorar. En cada rincón de la urbe encontraríamos un episodio de nuestra historia de vida.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify">No recuerdo cuánto tiempo pasó, pero cuando tuvimos energía eléctrica y acceso a la información, mis hermanos, mi mamá y yo vimos las imágenes en los noticieros, y recorrimos la ciudad durante varias jornadas para llevar ayudas.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify">Pereira parecía una ciudad del Medio Oriente, bombardeada, con cientos de muertos, miles de heridos y refugiados en albergues rodeados de escombros e incertidumbre.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify">Al cabo de cuatro semanas supimos por medios locales y fuentes oficiales, que hubo cientos de muertos y desaparecidos, cientos de casas y edificaciones que sucumbieron al instante, miles de heridos e inmuebles que serán demolidos. Miles más que aún presentan afectaciones graves, entre ellos hospitales, escuelas, colegios, universidades, supermercados, iglesias, restaurantes, centros comerciales, hoteles, apartamentos y viviendas.</p>
<p style="text-align: justify">Ahora además de todo lo material, teníamos que reconstruir simbólicamente nuestras memorias, y quizá, más adelante, contarles a otros cómo nos levantamos una vez más de las cenizas.</p>
<p style="text-align: justify"><i>Nota: Este relato en primera persona está basado en hechos reales y es el resultado inicial del currículo situado que emergió después del terremoto, para retomar los cursos que oriento en la Escuela de Español y Comunicación Audiovisual de la Universidad Tecnológica de Pereira &#8211; UTP. Hace parte de dos líneas de investigación del grupo Edumedia-3: Autobiografia, Medios y Educación; y (Auto)medialidad, y de un proyecto de investigación emprendido por investigadores de Colombia y Brasil. </i></p>
<p><strong>También puede leer este texto en <a href="https://edumedia3.co/requiem-telurico-en-siete-punto-cuatro-movimientos-memoristicos/" target="_blank" rel="noopener">www.edumedia3.co</a> y acceder a otros contenidos y recursos.</strong></p>
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        <author>Diego Leandro Marín Ossa</author>
                    <category>Yo veo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=132828</guid>
        <pubDate>Thu, 10 Sep 2026 20:36:09 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Réquiem telúrico en 7.4 movimientos memorísticos]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Diego Leandro Marín Ossa</media:credit>
            </media:content>
                        <post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">132828</post-id>    </item>
        <item>
        <title>Tolima quiere ser número dos en producción de café  </title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/tolima-quiere-ser-numero-dos-en-produccion-de-cafe/</link>
        <description><![CDATA[<p>El departamento se ubica hoy en el tercer lugar del ranking nacional, por detrás de Huila y Antioquia. Este fin de semana se realiza en Chaparral, cuna de expresidentes, la cuarta edición de la Feria Internacional del Café.  </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size wp-block-paragraph"><em>En la Tienda Juan Valdez 1959 de Bogotá (la más grande de Latinoamérica), se presentó la <strong>IV Feria Internacional del Café</strong>. En la imagen aparecen la gobernadora Adriana Matiz y el gerente general de la Federación Nacional de Cafeteros, Germán Bahamón. <strong>Foto: </strong>cortesía Comité Departamental de Cafeteros.&nbsp;</em>&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tolima es hoy una potencia cafetera y ostenta un título que otros departamentos envidiarían: “<em>Corazón Cafetero de Colombia”</em>.&nbsp;&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Desde que asumió la Gobernación, Adriana Magali Matiz concibió un sueño: aumentar la producción de café y arrebatarle a Antioquia el segundo lugar. En ese camino avanza a paso firme, de la mano de la Federación Nacional de Cafeteros, gremio que representa a más de medio millón de familias caficultoras (en 23 departamentos y 601 municipios), y próximo a celebrar su centenario.&nbsp;&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>“En 2007, en el Tolima producíamos un promedio de 10 sacos por hectárea; hoy estamos en 19, prácticamente en la misma área de cultivo”,</em>&nbsp;señala Gildardo Monroy, director ejecutivo del Comité Departamental de Cafeteros.&nbsp;&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">La inversión es generosa: más de $45.000 millones destinados a proyectos de renovación, nuevas siembras y&nbsp;mejoramiento de la infraestructura de beneficio, explica la gobernadora.&nbsp;&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Otra apuesta conjunta es la Escuela Regional del Café —única en su género—, con una inversión superior a los $8.000 millones.&nbsp;<em>“Desde 2024 hemos formado y capacitado a 2.600 jóvenes. Es la única escuela a la que asisten sin pagar absolutamente nada; les garantizamos alimentación, alojamiento y todo el proceso formativo”</em>, destaca Matiz.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Además, cuentan con dos proyectos para extender esta formación a los 38 municipios cafeteros del departamento:&nbsp;<em>La Maleta Viajera</em>&nbsp;y la&nbsp;<em>Escuela&nbsp;</em><em>Satélite</em>, ubicada en el corregimiento de Bilbao, en Planadas.&nbsp;&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">La estrategia es integral: productividad, fortalecimiento de la asociatividad, agroindustria y comercialización. Así, la IV Feria Internacional del Café —que se realizará en Chaparral del 11 al 13 de septiembre— servirá de vitrina internacional para el mejor café tolimense. En esta edición se reunirán 150 expositores y más de 45 compradores provenientes de 10 países.</p>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size wp-block-paragraph"><em>Chaparral es la puerta de entrada al sur del departamento, región de donde proviene la mitad del café tolimense y que destaca, además, por la producción de cafés de alta especialidad.  </em></p>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size wp-block-paragraph"><em><strong>Foto: </strong>Comité Departamental de Cafeteros.</em></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" height="686" width="1024" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/08/FNC-TOLIMA-PAISAJE-baja.jpg?w=650" alt="" class="wp-image-132009" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/08/FNC-TOLIMA-PAISAJE-baja.jpg 1080w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/08/FNC-TOLIMA-PAISAJE-baja.jpg?resize=300,201 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/08/FNC-TOLIMA-PAISAJE-baja.jpg?resize=768,515 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/08/FNC-TOLIMA-PAISAJE-baja.jpg?resize=1024,686 1024w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size wp-block-paragraph"><strong>En el podio cafetero</strong><strong></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Con más de 66.000 familias cafeteras, el Tolima produce actualmente 1.870.000 sacos de café en 105.000 hectáreas, generando&nbsp;más de 76.000&nbsp;empleos directos y&nbsp;165.000&nbsp;indirectos.&nbsp;&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>“El esfuerzo articulado con la Gobernación busca aumentar la productividad gracias a las buenas prácticas, al servicio de extensión y a la investigación de Cenicafé”,</em>&nbsp;afirma Monroy.&nbsp;&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Doctor Gildardo Monroy, ¿ustedes siempre ocuparon el tercer lugar?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">No, de hecho fuimos cuartos. El cultivo del café ha ido migrando hacia el sur del país, principalmente por los costos de la tierra y la disponibilidad de mano de obra. Llevamos consolidados en el tercer lugar más de 15 años, pero lo que hoy nos diferencia a los tolimenses es la producción de café de alta especialidad. Hemos ganado varios concursos, vendido lotes a muy buenos precios en subastas internacionales y creado la Escuela Regional del Café, una apuesta por&nbsp;la integración&nbsp;generacional donde niños y jóvenes se nutren de la experiencia de sus mayores. Creemos que esto garantizará la sostenibilidad de la actividad en el tiempo para seguir ofreciendo el café más suave del mundo.&nbsp;&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>¿Qué tan cerca están de Antioquia, que ocupa el segundo lugar, y qué tan lejos del Huila, que lidera el ranking?</strong><strong></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Del Huila estamos bastante distantes. Hoy el Huila cuenta con unas 130.000 hectáreas y nosotros estamos en 105.000. A Antioquia la tenemos a poco más de 3.000 hectáreas, pero lo importante no es solo la cifra, sino la calidad y la productividad. Cada región cafetera es distinta; Colombia cuenta con 23 departamentos y más de 600 municipios productores, y en cada uno hay un factor diferencial. El más importante son los caficultores: campesinos que labran la tierra de sol a sol, de domingo a domingo, porque en una finca cafetera hay labor diaria para producir un grano de superior calidad.&nbsp;&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong></strong><strong>¿</strong><strong>Qu</strong><strong>é</strong><strong>&nbsp;hace extraordinario al caf</strong><strong>é</strong><strong>&nbsp;del Tolima?</strong><strong></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">El Tolima ofrece café fresco durante todo el año. A diferencia de zonas en los extremos sur o norte del país que solo tienen una cosecha anual (como Cauca o Nariño), nuestra ubicación privilegiada sobre la Cordillera de los Andes, con un clima idóneo, nos permite tener dos cosechas al año. Esto nos otorga una oferta constante para compradores nacionales e internacionales.</p>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size wp-block-paragraph"><em>Astrid Medina y Duberney Cifuentes, ambos oriundos de Planadas, han sido ganadores de la Taza de la Excelencia. El café de él se subastó a 72 dólares la libra en la III Feria Internacional del Café, en El Líbano (2025). <strong>Foto: </strong>Comité Departamental de Cafeteros.</em></p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="685" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/08/FNC-TOLIMA-CAFICULTORES.png" alt="" class="wp-image-132013" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/08/FNC-TOLIMA-CAFICULTORES.png 1024w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/08/FNC-TOLIMA-CAFICULTORES.png?resize=300,201 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/08/FNC-TOLIMA-CAFICULTORES.png?resize=768,514 768w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong></strong><strong>¿</strong><strong>A qu</strong><strong>é</strong><strong>&nbsp;se refieren cuando hablan de caf</strong><strong>é</strong><strong>&nbsp;de alta especialidad?</strong><strong></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">No es un café estándar. Posee atributos diferenciadores: se cultiva en suelos de origen volcánico ricos en minerales que favorecen el desarrollo del grano, y cuenta con un clima que aporta una taza limpia, notas muy balanceadas y un sabor residual dulce con matices afrutados. No obstante, la verdadera especialidad se la imprimen los productores a través de sus procesos de beneficio y poscosecha.&nbsp;&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong></strong><strong>Por último, ¿cómo o quién determina la calidad de un café?</strong><strong></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Un café estándar obtiene menos de 84 puntos en la escala de la SCA (Specialty Coffee Association), que es nuestro referente técnico. De 84 puntos en adelante se considera café de alta especialidad, y a partir de los 90 puntos entramos en la categoría de cafés presidenciales. En el Tolima hemos subastado lotes de más de 91 puntos, evaluados por catadores expertos bajo criterios rigurosos como la suavidad, el cuerpo y la acidez. Todos estos factores juntos determinan que un café alcance la excelencia.&nbsp;&nbsp;</p>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size wp-block-paragraph"><em>El municipio de Planadas, ubicado al sur, es el mayor productor de café del Tolima. Allí, donde nacieron las extintas FARC, hoy se cultiva uno de los mejores cafés del mundo.</em> <strong>Foto: </strong>Comité Departamental de Cafeteros. </p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" height="670" width="1024" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/08/FNC-TOLIMA-PAISAJE-PLANADAS-baja.jpg?w=650" alt="" class="wp-image-132010" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/08/FNC-TOLIMA-PAISAJE-PLANADAS-baja.jpg 1080w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/08/FNC-TOLIMA-PAISAJE-PLANADAS-baja.jpg?resize=300,196 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/08/FNC-TOLIMA-PAISAJE-PLANADAS-baja.jpg?resize=768,503 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/08/FNC-TOLIMA-PAISAJE-PLANADAS-baja.jpg?resize=1024,670 1024w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=132005</guid>
        <pubDate>Wed, 09 Sep 2026 17:36:37 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Tolima quiere ser número dos en producción de café  ]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                        <post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">132005</post-id>    </item>
        <item>
        <title>El ciclismo: pasión que también duele</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/la-sinfonia-del-pedal/el-ciclismo-pasion-que-tambien-duele/</link>
        <description><![CDATA[<p>Las fracturas de clavícula, muñecas y los golpes en la cara son las lesiones más comunes, tanto en ciclistas profesionales, como en recreativos. Pero detrás de las cifras hay vidas que cambian para siempre.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<div class="wp-block-post-author-name">César Augusto Penagos Collazos</div>

<div class="wp-block-post-date"><time datetime="2026-09-02T13:16:25-05:00">2 September, 2026</time></div>


<p class="wp-block-paragraph">El domingo 21 de junio de 2026, en la Autopista Norte con calle 220, un tractocamión arrolló a mi amigo. El impacto le costó las piernas. Hasta ese día era un ciclista recreativo apasionado; hoy enfrenta la vida desde otra perspectiva, con la esperanza de volver a caminar gracias a unas prótesis.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="https://vaki.co/vaki/ay-dame-a-lograr-obtener-mis-pr-tesis"><em><mark style="color:#0693e3" class="has-inline-color">Aporta a la Vaki</mark></em></a></p>



<p class="wp-block-paragraph">El día anterior, el sábado 20 de junio, habíamos compartido una ruta larga y exigente. Apenas nos encontramos para un café, sin imaginar que sería la última vez que lo vería sobre la bicicleta.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>“Qué buena salida, como en los viejos tiempo”</strong>,</em> dijo Julián en la despedida cálida de ese reencuentro.</p>



<h4 class="wp-block-heading"><strong><mark style="color:#0693e3" class="has-inline-color">Todo puede cambiar en un instante</mark></strong></h4>



<figure class="wp-block-gallery aligncenter has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex">
<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" height="1024" width="1024" data-id="132673" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/PHOTO-2026-08-30-16-50-54.jpg?w=650" alt="" class="wp-image-132673" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/PHOTO-2026-08-30-16-50-54.jpg 1080w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/PHOTO-2026-08-30-16-50-54.jpg?resize=150,150 150w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/PHOTO-2026-08-30-16-50-54.jpg?resize=300,300 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/PHOTO-2026-08-30-16-50-54.jpg?resize=768,768 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/PHOTO-2026-08-30-16-50-54.jpg?resize=1024,1024 1024w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption"><em>Fotografía de Julián Camilo Bernal en la II etapa de la Vuelta al Tolima</em></figcaption></figure>
</figure>



<p class="wp-block-paragraph">El domingo 21 de junio, Julián, profe de violín en un colegio privado de Bogotá, transitaba por la sabana de Bogotá en bicicleta, en un muy reconocido ejercicio de ‘recuperación’. Rutina.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Julián recuerda que paró en Cajicá en su panadería favorita, donde compró pan de masa madre para llevar a la casa. Los recuerdos le alcanzan hasta el momento cuando pasó por el puente de Chía, que permite la conexión con la Autonorte.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Su memoria se vuelve a conectar dos días después, al despertar en una clínica, donde al abrir los ojos temió lo peor. <strong><em>¿Qué pasó? ¿Por qué estoy aquí?</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Los médicos le contaron que una tractomula lo había embestido en la Autonorte con calle 220 y que milagrosamente habían podido salvarle la vida. Pero, ante la gravedad de sus heridas, le habían amputados sus piernas.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="https://vaki.co/vaki/ay-dame-a-lograr-obtener-mis-pr-tesis"><em><mark style="color:#0693e3" class="has-inline-color">Aporta a la Vaki</mark></em></a></p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph"><strong>Podemos acatar las normas y hacer todo lo que esté a nuestro alcance para cuidarnos, pero nada nos protege de un auto que invade el carril.</strong></p>
</blockquote>



<h4 class="wp-block-heading"><strong><mark style="color:#0693e3" class="has-inline-color">Las cifras que no podemos ignorar</mark></strong></h4>



<p class="wp-block-paragraph">Recientemente, tras la caída de Pogacar en la octava etapa de La Vuelta a España 2026, que lo obligó a abandonar la competencia, el periodista <strong>Mauricio Silva G</strong>, escribió en X: <em>“La diferencia entre futbolistas y ciclistas es que los primeros fingen que les duele y los segundos fingen que no les duele”<a href="#_ftn1" id="_ftnref1"><strong>[1]</strong></a>.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Parace chiste, pero el comentario apunta a la rudeza que caracteriza al ciclismo, sobre otros deportes. Si bien podemos cuidar ciertas variables que están a nuestro alcance, hay otras que no, como los atropellamientos en carretera.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De acuerdo con un documento titulado <strong>Epidemiología de lesiones y enfermedades en todas las diciplinas del ciclismo</strong>, patrocinado por la Unión Ciclística Internacional UCI y publicado en agosto de 2025, encontramos que el ciclismo de montaña y de ruta aportan el mayor número de lesionados<a href="#_ftn2" id="_ftnref2">[2]</a>.</p>



<figure class="wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-2 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex">
<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" height="683" width="1024" data-id="132674" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/Copilot_20260902_113944.png?w=650" alt="" class="wp-image-132674" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/Copilot_20260902_113944.png 1536w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/Copilot_20260902_113944.png?resize=300,200 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/Copilot_20260902_113944.png?resize=768,512 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/Copilot_20260902_113944.png?resize=1024,683 1024w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption"><strong>Nota:</strong> Las fracturas de clavícula, muñeca, mano y abrasiones son las lesiones más comunes en ciclistas profesionales y aficionados. <strong>Tabla</strong> – Elaboración propia.</figcaption></figure>
</figure>



<p class="wp-block-paragraph">A lo anterior, es necesario agregarle las lesiones y muertes por choques con motocicletas, autos, buses y camiones. Solamente en Bogotá, el año pasado el Observatorio de la Movilidad de la Alcaldía de Bogotá reportó 58 fallecimientos de ciclistas y más de 1700 lesionados.</p>



<figure class="wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-3 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex">
<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" height="538" width="1024" data-id="132675" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/Observatorio-Secretaria-Movilidad-Bogota.png?w=650" alt="" class="wp-image-132675" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/Observatorio-Secretaria-Movilidad-Bogota.png 1200w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/Observatorio-Secretaria-Movilidad-Bogota.png?resize=300,158 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/Observatorio-Secretaria-Movilidad-Bogota.png?resize=768,403 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/Observatorio-Secretaria-Movilidad-Bogota.png?resize=1024,538 1024w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption"><strong>Datos del Observatorio de Movilidad de Bogotá</strong>, pie de página 3</figcaption></figure>
</figure>



<h4 class="wp-block-heading"><mark style="color:#0693e3" class="has-inline-color"><strong>Algunos casos conocidos</strong></mark></h4>



<figure class="wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-4 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex">
<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="696" height="392" data-id="132676" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/XFGT46OXUNCCRCSDKNFHL6XPH4-696x392-1.jpeg" alt="" class="wp-image-132676" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/XFGT46OXUNCCRCSDKNFHL6XPH4-696x392-1.jpeg 696w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/XFGT46OXUNCCRCSDKNFHL6XPH4-696x392-1.jpeg?resize=300,169 300w" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" /><figcaption class="wp-element-caption"><em>Imagen tomada del sitio web Noticias Ahora<a href="#_ftn1" id="_ftnref1"><strong>[4]</strong></a></em></figcaption></figure>
</figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Egan Bernal:</strong> chocó contra un bus en la Autopista Norte, en Gachancipá, el 24 de enero de 2022. Tuvo más de 20 fracturas. No sólo se salvó de quedar parapléjico, sino que a finales de ese mismo año volvió a competir.</p>



<figure class="wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-5 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex">
<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" height="1024" width="1024" data-id="132686" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/431495470_2210973272597274_1364438556845502596_n.jpg?w=650" alt="" class="wp-image-132686" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/431495470_2210973272597274_1364438556845502596_n.jpg 1366w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/431495470_2210973272597274_1364438556845502596_n.jpg?resize=150,150 150w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/431495470_2210973272597274_1364438556845502596_n.jpg?resize=300,300 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/431495470_2210973272597274_1364438556845502596_n.jpg?resize=768,768 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/431495470_2210973272597274_1364438556845502596_n.jpg?resize=1024,1024 1024w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption"><em>Fotografía de Carolina Munevar tomada de ORFETV.COM.<a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/la-sinfonia-del-pedal/el-ciclismo-pasion-que-tambien-duele/#_ftn1"><strong>[5]</strong></a></em></figcaption></figure>
</figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Daniela Carolina Munévar Flórez:</strong> Una promesa del ciclismo juvenil, perteneciente a la escuela de Rafael Antonio Niño, fue arrollada por un camión en una vía de Duitama, en abril de 2014. Las lesiones produjeron la amputación de su pierna izquierda.</p>



<h4 class="wp-block-heading"><mark style="color:#0693e3" class="has-inline-color"><strong>La fortaleza espiritual de Julián</strong></mark></h4>



<figure class="wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-6 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex">
<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" height="686" width="1024" data-id="132719" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/PHOTO-2026-08-30-16-50-324-edited-3.jpg" alt="" class="wp-image-132719" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/PHOTO-2026-08-30-16-50-324-edited-3.jpg 1080w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/PHOTO-2026-08-30-16-50-324-edited-3.jpg?resize=300,201 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/PHOTO-2026-08-30-16-50-324-edited-3.jpg?resize=768,514 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/PHOTO-2026-08-30-16-50-324-edited-3.jpg?resize=1024,686 1024w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption"><em>Fotografía de Julián Camilo Bernal en una pirámide Maya del Parque Nacional Yazha Nakum- Naranjo &#8211; Guatemala, marzo de 2026.</em></figcaption></figure>
</figure>



<p class="wp-block-paragraph">Han pasado un poco más de dos meses de la tragedia de Julián. Familiares, amigos y conocidos hemos transitado desde la conmoción, pasando por la comprensión y la ayuda, hasta llegar a la aceptación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tres semanas después del accidente lo visité en la UCI del Hospital Fundación San Carlos, donde había sido remitido luego de la amputación de sus piernas en la Clínica Colina, centro asistencial al que fue trasladado esa mañana trágica del domingo 21 de junio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En esa primera visita coincidí con su traslado de la UCI a piso. Para ese momento, Julián ya había publicado un video inverosímil en Instagram contando la historia y mostrando la amputación sufrida, como si se tratara de un raspón más.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Su actitud increíblemente esperanzadora parte de una madurez insospechada en alguien de 32 años: esa actitud deliberada de valorar lo que tenemos sobre lo que nos falta. Por duro que parezca Julián, agradece a Dios tener una segunda oportunidad. Estuvo muy cerca de morir.</p>



<h4 class="wp-block-heading"><strong><mark style="color:#0693e3" class="has-inline-color">La montaña más difícil de escalar</mark></strong></h4>



<figure class="wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-7 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex">
<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" height="1024" width="990" data-id="132691" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/PHOTO-2026-08-30-16-50-48-edited.jpg?w=650" alt="" class="wp-image-132691" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/PHOTO-2026-08-30-16-50-48-edited.jpg 1200w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/PHOTO-2026-08-30-16-50-48-edited.jpg?resize=290,300 290w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/PHOTO-2026-08-30-16-50-48-edited.jpg?resize=768,794 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/PHOTO-2026-08-30-16-50-48-edited.jpg?resize=990,1024 990w" sizes="auto, (max-width: 990px) 100vw, 990px" /><figcaption class="wp-element-caption"><em>Fotografía de Julián interpretando su violín en la Fundación San Ignacio, dos meses después de la amputación.</em></figcaption></figure>
</figure>



<p class="wp-block-paragraph">Viktor Emil Frankl en su libro <strong><em>El hombre en busca de sentido</em></strong> remarca que lo que más importa es tener un propósito para existir. En el caso de Julián ese propósito es simple: volver a recuperar la movilidad para caminar y ascender montañas, a pie y en bicicleta, como lo hizo durante muchos años antes del accidente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por ahora, está en una etapa de sanación, que se ha tomado más tiempo de lo esperado a causa de un par de bacterias alojadas en la herida de su pierna derecha y que combaten día y noche los especialistas de la Fundación San Ignacio, el hospital que lo recibió recientemente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Han sido dos meses de combate permanente con el dolor, pues luego de la amputación ha tenido cerca de 10 operaciones adicionales. En este lapso, el ambiente ha sido el de hospital: jeringas, medicamentos, camillas y quirófanos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De repente, Julián ha podido superar en gran medida el dolor <strong>neuropático</strong>, tal vez, uno de los dolores más fuertes que puede experimentar un humano y que por consiguiente exige el uso de sedantes potentes. &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">La etapa de la adaptación protésica (uso de prótesis) tardará un poco, pero desde ya Julián está recaudando los fondos, pues estas ayudas tecnológicas pueden costar entre 400 y 600 millones de pesos.</p>



<h4 class="wp-block-heading"><strong><mark style="color:#0693e3" class="has-inline-color">Vaki</mark></strong></h4>



<p class="wp-block-paragraph">Al respecto, los padres de familia del colegio donde trabaja Julián lanzaron una vaki mediante la cual recaudaron una suma importante y a través de la cual brilló una inmensa y hermosa solidaridad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hoy Julián necesita nuestra ayuda. Ha iniciado una nueva vaki para reunir fondos y comprar las prótesis que le devolverán movilidad y esperanza. Únete a la causa: dona y sé parte de su nueva oportunidad de vida.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="https://vaki.co/vaki/ay-dame-a-lograr-obtener-mis-pr-tesis"><em><mark style="color:#0693e3" class="has-inline-color">Aporta a la Vaki</mark></em></a></p>



<h5 class="wp-block-heading">Nota</h5>



<p class="wp-block-paragraph">Este escrito hace un llamado a conciencia sobre los peligros del ciclismo. En medio de nuestra pasión deportiva se nos olvida que es un milagro regresar sanos y salvos a casa después de pedalear cientos de kilómetros. Ningún riesgo vale la pena. En medio de tanta dicha, también se nos olvida que es nuestra familia y casi nadie más, la que siempre estará para auxiliarnos. Por supuesto, esta publicación es un llamado a todos los conductores de autos, camiones y buses: ningún ciclista merece la muerte, a todos nos esperan en casa.</p>



<ul class="wp-block-social-links aligncenter is-layout-flex wp-block-social-links-is-layout-flex"><li class="wp-social-link wp-social-link-instagram wp-block-social-link"><a href="https://www.instagram.com/la_sinfonia_del_pedal/" class="wp-block-social-link-anchor"><svg width="24" height="24" viewBox="0 0 24 24" version="1.1" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" aria-hidden="true" focusable="false"><path d="M12,4.622c2.403,0,2.688,0.009,3.637,0.052c0.877,0.04,1.354,0.187,1.671,0.31c0.42,0.163,0.72,0.358,1.035,0.673 c0.315,0.315,0.51,0.615,0.673,1.035c0.123,0.317,0.27,0.794,0.31,1.671c0.043,0.949,0.052,1.234,0.052,3.637 s-0.009,2.688-0.052,3.637c-0.04,0.877-0.187,1.354-0.31,1.671c-0.163,0.42-0.358,0.72-0.673,1.035 c-0.315,0.315-0.615,0.51-1.035,0.673c-0.317,0.123-0.794,0.27-1.671,0.31c-0.949,0.043-1.233,0.052-3.637,0.052 s-2.688-0.009-3.637-0.052c-0.877-0.04-1.354-0.187-1.671-0.31c-0.42-0.163-0.72-0.358-1.035-0.673 c-0.315-0.315-0.51-0.615-0.673-1.035c-0.123-0.317-0.27-0.794-0.31-1.671C4.631,14.688,4.622,14.403,4.622,12 s0.009-2.688,0.052-3.637c0.04-0.877,0.187-1.354,0.31-1.671c0.163-0.42,0.358-0.72,0.673-1.035 c0.315-0.315,0.615-0.51,1.035-0.673c0.317-0.123,0.794-0.27,1.671-0.31C9.312,4.631,9.597,4.622,12,4.622 M12,3 C9.556,3,9.249,3.01,8.289,3.054C7.331,3.098,6.677,3.25,6.105,3.472C5.513,3.702,5.011,4.01,4.511,4.511 c-0.5,0.5-0.808,1.002-1.038,1.594C3.25,6.677,3.098,7.331,3.054,8.289C3.01,9.249,3,9.556,3,12c0,2.444,0.01,2.751,0.054,3.711 c0.044,0.958,0.196,1.612,0.418,2.185c0.23,0.592,0.538,1.094,1.038,1.594c0.5,0.5,1.002,0.808,1.594,1.038 c0.572,0.222,1.227,0.375,2.185,0.418C9.249,20.99,9.556,21,12,21s2.751-0.01,3.711-0.054c0.958-0.044,1.612-0.196,2.185-0.418 c0.592-0.23,1.094-0.538,1.594-1.038c0.5-0.5,0.808-1.002,1.038-1.594c0.222-0.572,0.375-1.227,0.418-2.185 C20.99,14.751,21,14.444,21,12s-0.01-2.751-0.054-3.711c-0.044-0.958-0.196-1.612-0.418-2.185c-0.23-0.592-0.538-1.094-1.038-1.594 c-0.5-0.5-1.002-0.808-1.594-1.038c-0.572-0.222-1.227-0.375-2.185-0.418C14.751,3.01,14.444,3,12,3L12,3z M12,7.378 c-2.552,0-4.622,2.069-4.622,4.622S9.448,16.622,12,16.622s4.622-2.069,4.622-4.622S14.552,7.378,12,7.378z M12,15 c-1.657,0-3-1.343-3-3s1.343-3,3-3s3,1.343,3,3S13.657,15,12,15z M16.804,6.116c-0.596,0-1.08,0.484-1.08,1.08 s0.484,1.08,1.08,1.08c0.596,0,1.08-0.484,1.08-1.08S17.401,6.116,16.804,6.116z"></path></svg><span class="wp-block-social-link-label screen-reader-text">Instagram</span></a></li>

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<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ftnref1" id="_ftn1">[1]</a> Publicación de Mauricio Silva G en X <a href="https://x.com/msilvaazul/status/2093766997246935227?s=20">https://x.com/msilvaazul/status/2093766997246935227?s=20</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ftnref2" id="_ftn2">[2]</a> Epidemiology of injury and illness across all the competitive cycling disciplines: a systematic review and meta- analysis <a href="https://bmjopensem.bmj.com/content/bmjosem/11/3/e002364.full.pdf">https://bmjopensem.bmj.com/content/bmjosem/11/3/e002364.full.pdf</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ftnref1" id="_ftn1">[3]</a> Observatorio de Movilidad de Bogotá <a href="https://observatorio.movilidadbogota.gov.co/tableros/siniestralidad-vial">https://observatorio.movilidadbogota.gov.co/tableros/siniestralidad-vial</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ftnref1" id="_ftn1">[4]</a> «Es volver a nacer» Primeras palabras de Egan Bernal tras accidente. Noticias Ahora. 7 de febrero de 2022 <a href="https://noticias-ahora.com/egan-bernal-volvio-a-nacer-grave-accidente/">https://noticias-ahora.com/egan-bernal-volvio-a-nacer-grave-accidente/</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ftnref1" id="_ftn1">[5]</a> La ciclista boyancese Carolina Munévar obtuvo medalla de bronce en el Mundial de Pista. Marzo de 2024 <a href="https://www.orfetv.com/2024/03/22/la-ciclista-boyancese-carolina-munevar-obtuvo-medalla-de-bronce-en-el-mundial-de-pista/">https://www.orfetv.com/2024/03/22/la-ciclista-boyancese-carolina-munevar-obtuvo-medalla-de-bronce-en-el-mundial-de-pista/</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>César Augusto Penagos Collazos</author>
                    <category>La Sinfonía del Pedal</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=132669</guid>
        <pubDate>Wed, 02 Sep 2026 18:16:25 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/Diseno-sin-titulo.png?quality=60&amp;#038;w=1200" type="image/png">
                <media:description type="plain"><![CDATA[El ciclismo: pasión que también duele]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">César Augusto Penagos Collazos</media:credit>
            </media:content>
                        <post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">132669</post-id>    </item>
        <item>
        <title> Javier Giraldo Moreno, S. J: Una vida ejemplar y una obra inmortal</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/calicanto/javier-giraldo-moreno-s-j-una-vida-ejemplar-y-una-obra-inmortal/</link>
        <description><![CDATA[<p>Ese legado inmortal como defensor inclaudicable de los derechos humanos, lo forjó el padre Giraldo junto a la Comunidad de Paz de San José de Apartadó, resistiendo con el poder de la organización, la palabra y la espiritualidad los embates de todos los actores armados, junto a la entonces alcaldesa de Apartadó, Gloria Cuartas. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Si de alguien puede decirse que su vida fue ejemplar y dejó para la posteridad una obra inmortal, es del sacerdote Javier Giraldo Moreno, S. J<a href="#_edn1" id="_ednref1">[i]</a>, fallecido a sus 82 años, la semana pasada en Bogotá. Su vida fue un testimonio ejemplar por su coherencia, valor y compromiso con la promoción y defensa de los Derechos Humanos, asumidos desde una espiritualidad cristiana terrenal, fraternal y solidaria. Una espiritualidad inspirada por el sacerdote y sociólogo Camilo Torres Restrepo, para quien, más allá de sus disputas metafísicas en torno a la fe y la inmortalidad del alma, que entonces sostuvo con los jerarcas de la Iglesia Católica, afirmó que aquello que lo desvelaba y sublevaba era la mortalidad del hambre, más que la inmortalidad del alma. Pues la primera debería y podía evitarse en lugar de refugiarse en una fe sin vida, como lo hacían millones de católicos para asegurarse la inmortalidad de su alma. Por eso, siendo el padre Camilo capellán en la Universidad Nacional &#8211;contaba el padre Javier en su última entrevista con la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas<a href="#_edn2" id="_ednref2">[ii]</a>-—lo que más le sorprendía a Camilo era que quienes asistían a sus misas casi nunca lo acompañaban en sus visitas de solidaridad y caridad cristiana a los barrios populares de Bogotá, mientras que los estudiantes que no asistían a la misa del mediodía sí lo acompañaban en apoyo a sus obras con las Juntas de Acción Comunal. Entonces, concluía Camilo: “<strong><em>Los que aman no tienen fe y los que tienen fe no aman”</em></strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Los Derechos Humanos como Fe</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">El padre Javier Giraldo asumió ese desafío y contradicción teológica desde su dimensión más secular, articulando la promoción y defensa de los Derechos Humanos con la vida y dignidad de todas las personas y comunidades, especialmente de aquellas que sufren la vulneración violenta de sus derechos fundamentales. Por eso, su obra es también un legado inmortal y pertenece a todas las comunidades y personas que afirman su dignidad y rechazan radical y civilmente a quienes vulneran sus derechos e identidades. Vulneración que suele perpetrarse en defensa de un orden político sin justicia y en aras de mayor seguridad para la prosperidad de minorías o, peor aún, que es violentamente ejecutada por aquellos que reivindican y luchan por la justicia social sin respetar la vida, libertad y dignidad de las personas y comunidades que dicen representar. Con radicalidad, entonces, se consagró el padre Giraldo a defender los cuerpos de todas las víctimas para así también conservar y quizá salvar sus almas. De allí su compromiso vital con la Comunidad campesina de San José de Apartadó, asediada, atacada y ultrajada violentamente por todos los actores armados del conflicto, precisamente por su empeño pacífico y civilista de no dejarse arrastrar por esa vorágine de violencias aniquiladoras y consolidar su autonomía. Autonomía que no debe confundirse con neutralidad, pues la Comunidad siempre afirmó y defendió sus derechos, como continúa haciéndolo hasta hoy. Derechos inclaudicables a una vida libre, digna y justa, es decir, disfrutada con plena vigencia de los Derechos Humanos en su dimensión integral: civil, política, social, económica, cultural y ecológica.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Derechos Humanos como Paz y Democracia</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Así los asumió y promovió siempre el padre Giraldo, más allá de las incomprensiones y descalificaciones maniqueas de gobernantes y políticos de extrema derecha, que lo tildaban de solo defender los “izquierdos humanos”. Una sindicación completamente absurda, pues la misma Constitución en su artículo 95, numeral 4, nos señala como un deber de todos los colombianos: <strong><em>“Defender y difundir los derechos humanos como fundamento de la convivencia pacífica”</em></strong><em>,</em> en consonancia con el artículo 22, complemento imprescindible para la existencia de la democracia: <strong><em>“La paz es un derecho y un deber de obligatorio cumplimiento”</em></strong>. Porque mientras persista la violencia política, más allá de las motivaciones o intereses de sus perpetradores, sean estos la pura codicia, la rebelión o ambas juntas, y a ella se le sume la respuesta militar y represiva del Estado como la única solución milagrosa para contener o eliminar a los “terroristas”, incluso con la ayuda de Cristo Rey, los derechos humanos inevitablemente seguirán siendo violados y conculcados. Ya sucedió con los exitosos miles de “falsos positivos” de la “seguridad democrática”, cuando se nos anunciaba que faltaba poco para “matar la culebra”. Así llevamos más de medio siglo y continuará sucediendo, como ya lo empezamos a ver con los eficaces bombardeos de las Fuerzas Militares, que en estas tres semanas de la “Patria Milagro” dejan al menos 4 menores de edad sin vida. Y la cifra seguirá creciendo, pues se calcula que han sido reclutados más de mil menores de edad por organizaciones cuyos comandantes no solo son criminales de guerra, sino que carecen del más mínimo honor y valor militar, pues los utilizan como escudos y carne de cañón para salvaguardar sus vidas.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Estado y Derechos Humanos</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso el padre Giraldo siempre sostuvo que el primer responsable de la vigencia, promoción y defensa de los derechos humanos es el Estado<a href="#_edn3" id="_ednref3">[iii]</a>, pues éste históricamente surgió precisamente para proclamarlos y garantizarlos, como aparece ya en la Declaración del 26 de agosto de 1789 de la Asamblea Nacional Francesa, en su artículo 2: <em>“La finalidad de toda <strong>asociación política es la conservación de los derechos naturales e imprescriptibles del hombre</strong>. Estos derechos son la libertad, la propiedad, la seguridad y la resistencia a la opresión”.</em> Esa Asociación Política hoy la conocemos, en nuestra Constitución, con el nombre de Estado Social de derecho<em>.</em> De otra parte, sustentado también en la declaración Universal de los Derechos Humanos, proclamada el 10 de diciembre de 1948, en donde se reafirma que es <em>“esencial que los <strong>derechos humanos</strong> sean <strong>protegidos por un régimen de Derecho</strong>, a fin de que el hombre no se vea <strong>compelido al supremo recurso de la rebelión contra la tiranía y la opresión”</strong></em>, el padre Giraldo consideró que históricamente se podía explicar, lo que no significa justificar y menos legitimar, el surgimiento de las guerrillas en Colombia hacia 1964. Lo hizo en su ensayo: <em>Aportes sobre el origen del conflicto armado en Colombia, su persistencia y sus impactos</em> (páginas 423 a 467) en el libro<em>: Contribución al entendimiento del conflicto armado en Colombia</em>, más conocido como <em>Comisión Histórica del Conflicto y sus Víctimas</em>. Pero su rechazo radical a la legitimación o justificación de la violencia armada, independiente de la identidad del actor responsable de la misma y de sus razones, motivaciones o intereses, fue demostrada con su compromiso, acompañamiento y defensa permanente de la comunidad campesina de San José de Apartadó. Ese compromiso lo realizó sin escatimar los riesgos para su propia vida, denunciando los crímenes y llevando ante la justicia a sus presuntos responsables. Así sucedió con el general (r) Rito Alejo del Rio, condenado en 2012 a 25 años y 10 meses de prisión por el caso del asesinato del líder social chocoano Marino López en 1997. <em>“En el fallo se sostiene que la operación “Génesis” y las actuaciones paramilitares fueron una única unidad de propósitos entre la brigada 17 y los paramilitares de las AUC y que formaba parte de una estrategia de consolidación paramilitar, toma de territorios y sometimiento de un enemigo común”</em><a href="#_edn4" id="_ednref4">[iv]</a>. En contraste con esta decisión judicial, el entonces gobernador de Antioquia, Álvaro Uribe Vélez, consideraba que <strong><em>“nadie mejor que el general Del Río comprendió que a Urabá había llegado la hora de la paz, el Estado, y a fe que avanzó notablemente</em></strong>”, siendo por ello condecorado y llamado <strong><em>“el pacificador de Urabá”.</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>San José de Apartado, enclave de espiritualidad terrenal</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Ese legado inmortal como defensor inclaudicable de los derechos humanos, lo forjó el padre Giraldo junto a la Comunidad de San José de Apartadó, resistiendo con el poder de la organización, la palabra y la espiritualidad los embates de todos los actores armado, junto a la entonces alcaldesa de Apartadó, Gloria Cuartas. Lo hicieron con eficacia mediante la denuncia pública y judicial veraz de todas las agresiones y violaciones perpetradas por los distintos actores armados contra la vida, bienes y autonomía civil de sus pobladores, campesinos y campesinas. Comunidad que hasta el día de hoy persiste con valor en ese empeño, convertida en un enclave de espiritualidad terrenal. Para comprender mejor ese alcance de civilidad y las profundidades de esa espiritualidad telúrica, arraigada en San José de Apartado y sustentada en la secularidad de los derechos humanos a través de la defensa de la paz y la democracia, nada mejor que consultar y leer los escritos del padre Javier Giraldo en su portal <strong><em>Desde los Márgenes</em></strong>: <a href="https://www.javiergiraldo.org/">https://www.javiergiraldo.org/</a> y la gesta de la Comunidad de Paz de San José de Apartadó: <a href="https://www.cdpsanjose.org/">https://www.cdpsanjose.org/</a> .</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref1" id="_edn1">[i]</a> <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Javier_Giraldo">https://es.wikipedia.org/wiki/Javier_Giraldo</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref2" id="_edn2">[ii]</a> <a href="https://unidadbusqueda.gov.co/actualidad/javier-giraldo-padre-homenaje-buscador-humanitario-agosto-2026/">https://unidadbusqueda.gov.co/actualidad/javier-giraldo-padre-homenaje-buscador-humanitario-agosto-2026/</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref3" id="_edn3">[iii]</a> <a href="https://www.elespectador.com/colombia-20/javier-giraldo-cuando-el-aparato-de-estado-es-rechazado-por-su-corrupcion-o-injusticia/">https://www.elespectador.com/colombia-20/javier-giraldo-cuando-el-aparato-de-estado-es-rechazado-por-su-corrupcion-o-injusticia/</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref4" id="_edn4">[iv]</a> <a href="https://www.justiciaypazcolombia.com/26-anos-de-condena-al-general-r-rito-alejo-del-rio/">https://www.justiciaypazcolombia.com/26-anos-de-condena-al-general-r-rito-alejo-del-rio/</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Hernando Llano Ángel</author>
                    <category>Calicanto</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=132640</guid>
        <pubDate>Tue, 01 Sep 2026 21:40:26 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[ Javier Giraldo Moreno, S. J: Una vida ejemplar y una obra inmortal]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Hernando Llano Ángel</media:credit>
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